El pasado 17 de enero se hizo realidad uno de mis deseos, el gobierno de la Junta de Andalucía aprobó una Orden, por la que dictaba actuaciones de localización y exhumación de fosas con víctimas desaparecidas como consecuencia de la Guerra Civil Española. Lo podéis llamar memoria histórica, sino os gusta, memoria democrática, yo lo llamo Justicia y si hay que remover el pasado, se remueve hasta los cimientos. Y que cada palo aguante su vela.
Este blog, se titula Desde Prado, me gusta más que Prado del Rey, soy "poblaor", y en algún lugar de mi pueblo está enterrado mi abuelo, por testimonios tengo idea de donde puede estar esa fosa.
A mi abuelo, Fernando Castillo Becerra, se lo llevaron de su casa en la calle Camacho Troya, lo encerraron en la cárcel del pueblo, y al poco tiempo, a finales de agosto de 1936, lo asesinaron. Para completar la infamia le robaron gran parte de sus posesiones. Su cuñado fue testigo de como se lo llevaba a las tapias del cementerio.
Pues bien, casi ochenta y tres años después, se abre un atisbo de esperanza de poder recuperar sus restos. Mi abuela Ana Rodríguez Casado, murió sin poder verlo, mi madre Catalina Castillo Rodríguez tiene 84 años y voy a hacer todo lo que este en mi mano para que vea como se le da un entierro digno a los restos de su padre.
Pincha aquí y podrás leer el texto integro de la Orden publicada en el BOJA de 29 de enero de 2019.
"Por la memoria de mi abuelo, Fernando Castillo Becerra."
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