Antes de nada enhorabuena por la entrada, hacía tiempo que no escribías.
Voy a permitirme hacer un par de comentarios:
1) Por lo del accidente del alvia. Las desgracias se producen de manera estadística, es totalmente imposible evitarlas al 100% y saber donde va a ocurrir la siguiente, creo que todos tenemos un porcentaje de responsabilidad en alguno de los puntos que pueden minimizar la posibilidad de que ocurra cualquier desgracia, lo que pasa es que el porcentaje suele ser muy pequeño, en este caso el conductor parece que tiene el 90%, pero el que diseñó el trazado en ese punto, el sistema de seguridad, el que habló con él conductor por teléfono, la moto que pasó casualmente esa noche haciendo mucho ruido frente a su casa y lo desveló haciendo que al día siguiente estuviese mas despistado, etc… todos tienen su parte de responsabilidad, posiblemente todos sean gente responsable por lo general, solo que estadísticamente les toco a ellos meter la pata todos a la vez, es lo único que está en nuestras manos, ser responsables para que nuestra aportación a la suma de cada desgracia futura sea mínima, si lo hacemos cuando ocurra algo así cargará sobre nuestra conciencia, pero por lo menos sabremos que lo intentamos evitar.
Con lo de que en Japón no sucederá un accidente similar, no estoy de acuerdo, allí también cuecen habas de vez en cuando:
2) En cuanto a la corrupción en Dinamarca estoy bastante de acuerdo, casi nada huele a podrido en Dinamarca (si, ya se, frase fácil) pero par ser justos. Son pocos, ricos y hace fresquito, así es mas fácil, es evidente que Dinamarca tiene una situación geográfica, demográfica, económica y social que favorece mucho que las cosas vayan en condiciones, además es importante que dichas condiciones se den juntas, por ejemplo Mauritania tiene incluso menos habitantes, pero es un puñetero desierto y del desierto ya sabemos que no puede salir nada bueno (pruebas de ello son el petróleo, que huele mal y la psicopatía religiosa monoteísta, que huele aún peor...)
En fin, solo decir que no creo que la solución a todos los males, problemas y complejos de España y los españoles sea imitar a los japoneses porque son mas "exóticos" y fabrican mas cacharritos electrónicos y a los daneses porque son de media mas ricos, mas altos, mas moderados y hablan mejor Ingles (Aunque supongo que inducir a pensar eso no era la intención de la entrada...)
Somos un país con una determinada historia, una determinada cultura y una situación geográfica concreta, que tiene cosas buenas con respecto a otros países y también cosas malas, pero la solución a las mismas no pasa por tratar de imitar o envidiar a nadie sino, como se deduce del final de tu artículo, de esforzarse por tener la capacidad de solucionar primero los problemas, carencias y complejos particulares de cada uno y luego de mantener una actitud responsable para con el resto.
Por supuesto nada es ejemplo absoluto de nada ni los países que he nombrado son perfectos o mejores por las razones que esgrimes. Que sean buenos fabricando tecnología o que sean rubios y muy civilizados no quiere decir que no puedan cometer errores, no son mejores por eso, sino por otras cosas que hacen que sólo veamos esos caracteres más superficiales. El ejemplo va más allá de una concretización, más bien al contrario, de una generalización de concepto de cómo afrontar la vida y la responsabilidad. Hay personas y personas, y países y países, cada uno con su idiosincrasia y puntos débiles, pero si tiras de hemeroteca y estadísistica desde luego puedes obviar que las comparaciones son siempre odiosas. No obstante tienes razón si te refieres a que hay que analizar las premisas de cada caso y las características y situación de cada país. Me refería más bien a una forma de proceder social, a un estilo de sociedad que va más allá de elitismos, aunque siempre pueda parecer eso.
Un saludo.
21:04
Mis años en un colegio religioso me dejó innumerables malos recuerdos y experiencias pero también muchas enseñanzas para la vida y una inútil pero agradable cultura general. Pero sin duda la lección o frase que se me quedó más grabada a fuego fue la de un profesor de EGB que siempre nos repetía lo mismo ante el deporte favorito que practicábamos cuando nos tocaba hablar con el profe de turno, la excusa. La frase era muy simple: "Es que..., excusas", precedido normalmente de un "Sr. Esteban". Pues eso.
El caso Bárcenasy el accidente ferroviario de Santiago están copando la actualidad. Dos hechos que van ligados al concepto de responsabilidad. La responsabilidad es la ausencia total de excusas y la excusa es el arma por antonomasia para eludirla, junto con la huida. Los hechos suelen tener uno o varios responsables y en ocasiones o en parte todos. Lo difícil es, y más en este país, que ese uno, varios o todos reconozcamos nuestra responsabilidad y menos aún que sepamos el porcentaje que tiene cada parte en ella.
Vivimos en la tesitura continua de toma de decisiones, desde la más nimia hasta las más trascendental. Solemos hacerlo de manera cerebral o intuitiva, tropezamos una y otra vez en la misma piedra o bien eludimos de manera sistemática determinado posible problema. El libre albedrío nos confiere una total libertad teórica para tomar decisiones y elegir tu camino, pero en realidad estamos continuamente atados por los condicionantes sociales y psicológicos propios: familia, amigos, estatus, salud, economía, traumas, intuiciones, manías...
La primera pregunta que nos hacemos ante hechos como el del caso Bárcenas o el accidente del Alvia es: ¿quién es el principal responsable? Es la cuestión estrella de la discusión en tertulias o a pie de calle. El ser humano tiende siempre a buscar un único culpable (reflejado en una persona o colectivo concreto) y/o eludir la total o parcial responsabilidad. Si en caso del PP hay muchos responsables (quizá en mayor o menor medida todos), en el del siniestro de Santiago hay un único directo. Pero el ser humano es tan curioso que contrariamente a la lógica busca un único en el primer caso y varios en el segundo. Y es que tendemos a dispersar la responsabilidad por razones incluso ideológicas o de compasión, pero la lógica se impone, al margen de que puedas usar la presunción de inocencia o la buena fe en el primer caso y la piedad en el segundo.
La realidad es que si un tesorero de un partido ha acumulado una fortuna escandalosa en Suiza y era el responsable de una trama de financiación ilegal, fraude fiscal, dinero B y mamoneo de adjudicaciones es porque el sistema, nosotros, también lo hemos querido; que la punta del iceberg de chorizos y gentuza se sostiene en una pirámide donde escalonadamente todos somos responsables por acción u omisión, por aceptar o mirar para otro lado.
La realidad es que si el conductor hubiera estado atento y hubiera puesto el tren, como siempre se hacía, a los 80 km/h estipulados para ese tramo, las 79 personas fallecidas estarían vivas, en sus vacaciones o en sus casas, amando, riendo y haciendo planes. Sólo tenía que hacer eso y no se hizo. Su carga será brutal pero vivirá. Las balizas o cualquier otro sistema automático también lo hubieran evitado, cierto, pero nos rasgamos las vestiduras ante decisiones políticas o técnicas en las que ni siquiera reparamos porque sabemos en el fondo que el responsable último es quien conduce y en cambio no salimos a las calles ante una situación como la que vivimos de total degeneración política, social y económica. Criticamos un caso y nos apiadamos de otro porque es más cómodo para nuestras vidas, nos hace aparentemente más humanos, más políticamente correctos. El al pan pan y al vino vino no se estila ya. Es más fácil eso que informarse en profundidad antes de hablar de los sistemas de seguridad ferroviarios (¿alguien sabía o se preocupó de saber antes del accidente de cómo funciona todo eso? Supongo que sólo ingenieros o frikis. Por cierto, España es el país con más kilómetros con el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, más conocido por sus siglas ERTMS (European Rail Traffic Management System), 1.800 km. concretamente).
La sociedad actual nos ha hecho laxos, cuando no inmunes, a la responsabilidad. Queremos que el Estado nos lo dé todo y le exigimos, antes que nos ayude, que cambie desde sus cimientos, porque como buenos seres humanos buscamos sin darnos cuenta nuestro beneficio antes que el general, por mucho que nos indignemos de cara a la galería. Nos apiadamos del conductor porque nos reflejamos en él, podríamos ser él. Destrozamos a quien tiene millones de euros en Suiza porque jamás podríamos ser él y porque en el fondo sabemos que toda esa maraña de porquería y de gentuza como Bárcenas es fruto del sistema del que no hay huevos para salir. Porque es más cómodo sentarse y despellejar como hacen los tertulianos (que también criticamos pero seguimos) que salen en la caja tonta a ese sinvergüenza y luego un día levantarse del sofá e ir a votar sin más, que cambiarlo todo desde la raíz; porque es más cómodo exigir que todo sea automático para no tener responsabilidad alguna y poder ser despistado o ineficaz. Si lo automatizan nos quejaremos de que todo se ha deshumanizado y ello conllevará que un día no hagan falta conductores, mano humana. Es más cómodo que nuestras vidas y ese tren vayan sobre raíles con continuas balizas que eludan cualquier decisión trascendente o acción necesaria.
Cada día que bajamos el cuerpo de la cama y pisamos el suelo comenzamos un día en el que suele primar la queja y la excusa, yo el primero. Echamos la culpa al vecino, al amigo, a esa pareja que no te hace caso o te agobia, al presidente de tu comunidad o del gobierno, a tu jefe, al mundo o a tu mala suerte, pero nunca o casi nunca a nosotros mismos o al menos nos paramos a pensar y analizar causas y consecuencias, a tirar del hilo de los acontecimientos. Quizá la mejor lección es imaginarse pensar cómo se habría actuado ante un caso Bárcenas en Dinamarca o un accidente de tren similar en Japón. El problema es que es difícil imaginarlo porque simplemente no ocurrirá, y no porque los responsables sean mejores, sino porque son el reflejo de la población que les elige, les exige, les nombra o les forma.
Sí, lo sé, ahora diréis que es demagogia, ventajismo, dureza, exageración, etc., etc. ¿Véis? Excusas.
creado por Félix Esteban Doctorchandra a las 12:34 del 1 ago 2013
2 comentarios
Cerrar esta ventana Ir al formulario de comentariosAntes de nada enhorabuena por la entrada, hacía tiempo que no escribías.
Voy a permitirme hacer un par de comentarios:
1) Por lo del accidente del alvia. Las desgracias se producen de manera estadística, es totalmente imposible evitarlas al 100% y saber donde va a ocurrir la siguiente, creo que todos tenemos un porcentaje de responsabilidad en alguno de los puntos que pueden minimizar la posibilidad de que ocurra cualquier desgracia, lo que pasa es que el porcentaje suele ser muy pequeño, en este caso el conductor parece que tiene el 90%, pero el que diseñó el trazado en ese punto, el sistema de seguridad, el que habló con él conductor por teléfono, la moto que pasó casualmente esa noche haciendo mucho ruido frente a su casa y lo desveló haciendo que al día siguiente estuviese mas despistado, etc… todos tienen su parte de responsabilidad, posiblemente todos sean gente responsable por lo general, solo que estadísticamente les toco a ellos meter la pata todos a la vez, es lo único que está en nuestras manos, ser responsables para que nuestra aportación a la suma de cada desgracia futura sea mínima, si lo hacemos cuando ocurra algo así cargará sobre nuestra conciencia, pero por lo menos sabremos que lo intentamos evitar.
Con lo de que en Japón no sucederá un accidente similar, no estoy de acuerdo, allí también cuecen habas de vez en cuando:
http://internacional.elpais.com/internacional/2005/04/26/actualidad/1114466401_850215.html
Estadísticamente es normal que haya sucedido aquí por primera vez, con estos datos se ve un poco mas claro:
http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADnea_de_alta_velocidad#L.C3.ADneas_de_alta_velocidad_por_pa.C3.ADs
2) En cuanto a la corrupción en Dinamarca estoy bastante de acuerdo, casi nada huele a podrido en Dinamarca (si, ya se, frase fácil) pero par ser justos. Son pocos, ricos y hace fresquito, así es mas fácil, es evidente que Dinamarca tiene una situación geográfica, demográfica, económica y social que favorece mucho que las cosas vayan en condiciones, además es importante que dichas condiciones se den juntas, por ejemplo Mauritania tiene incluso menos habitantes, pero es un puñetero desierto y del desierto ya sabemos que no puede salir nada bueno (pruebas de ello son el petróleo, que huele mal y la psicopatía religiosa monoteísta, que huele aún peor...)
En fin, solo decir que no creo que la solución a todos los males, problemas y complejos de España y los españoles sea imitar a los japoneses porque son mas "exóticos" y fabrican mas cacharritos electrónicos y a los daneses porque son de media mas ricos, mas altos, mas moderados y hablan mejor Ingles (Aunque supongo que inducir a pensar eso no era la intención de la entrada...)
Somos un país con una determinada historia, una determinada cultura y una situación geográfica concreta, que tiene cosas buenas con respecto a otros países y también cosas malas, pero la solución a las mismas no pasa por tratar de imitar o envidiar a nadie sino, como se deduce del final de tu artículo, de esforzarse por tener la capacidad de solucionar primero los problemas, carencias y complejos particulares de cada uno y luego de mantener una actitud responsable para con el resto.
15:55
Gracias por tu gran e interesante aportación.
Por supuesto nada es ejemplo absoluto de nada ni los países que he nombrado son perfectos o mejores por las razones que esgrimes. Que sean buenos fabricando tecnología o que sean rubios y muy civilizados no quiere decir que no puedan cometer errores, no son mejores por eso, sino por otras cosas que hacen que sólo veamos esos caracteres más superficiales. El ejemplo va más allá de una concretización, más bien al contrario, de una generalización de concepto de cómo afrontar la vida y la responsabilidad. Hay personas y personas, y países y países, cada uno con su idiosincrasia y puntos débiles, pero si tiras de hemeroteca y estadísistica desde luego puedes obviar que las comparaciones son siempre odiosas. No obstante tienes razón si te refieres a que hay que analizar las premisas de cada caso y las características y situación de cada país. Me refería más bien a una forma de proceder social, a un estilo de sociedad que va más allá de elitismos, aunque siempre pueda parecer eso.
Un saludo.
21:04