G. J. Ulises fue desterrado por sus pecados de una Ítaca que él creía idílica y resultó no serlo... Cogió lo que podía salvar de su vida anterior (sus discos, lecturas, imágenes, películas, ideas, relatos y recuerdos) y emprendió un viaje por un mar desconocido. Consciente de la imposibilidad de volver a su tierra, pero con la esperanza de encontrar otra Ítaca en la que renovar sus sueños, busca en este viaje compartir todo lo que tiene con aquel que quiera leerle... y, como cuenta el famoso poema de Kavafis, espera también aprender de todo lo que reciba durante su singladura, con la ilusión de arribar a esa nueva Ítaca con todo lo ganado en el camino.