tag:blogger.com,1999:blog-95096352008-02-29T13:01:00.588+01:00El blog de Don QuijoteCidi Berenjenanoreply@blogger.comBlogger16125tag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1132250973073255322005-11-17T19:08:00.000+01:002005-11-19T21:03:25.200+01:00¡Muchas gracias por este reconocimiento!<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://static.flickr.com/31/64243313_ea9279961c.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://static.flickr.com/31/64243313_ea9279961c.jpg" alt="" border="0" /></a>Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107352516108304202005-02-02T14:50:00.000+01:002005-11-19T21:23:21.516+01:00Fin de la primera parte... Y así yo, Cidi Berenjena, declaro que este documento que estando en todas partes no está en ninguna, que viaja sin mensajero ni caballo, donde se reflejan los pensamientos y emociones de Don Quijote de La Mancha, fue encontrado en un pueblo de la provincia de Barcelona llamado Matadepera que corresponde a las coordenadas xxxN xxxS.<br /><br />Así declaro y juro ante los Cibernautas que por aquí pasan y dejan sus comentarios.<br /><br />Próximamente volveremos con la segunda parte de la historia, en que indagaremos en la mente del Caballero de la Triste Figura que o loco queda, o cuerdo torna... ¡quién podrá saberlo!<br /><br />Cidi Berenjena, el que halló el blog.Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107335932437921672005-02-02T10:15:00.000+01:002005-02-02T10:23:37.396+01:00Regreso a un lugar maravillosoYo iba encerrado en la jaula del carro de bueyes. Me siento enjaulado, pero tranquilo porque me dicen que llevan a un lugar maravilloso. Eso me repiten todo el tiempo: “es un lugar maravilloso”
<br />
<br />Me pareció que por camino una mujer muy hermosa... la quise rescatar, porque era una dama que estaba en apuros... seguramente debía de estar secuestrada. Pero no me dejaron porque los secuestradores me empiezan a pegar. Parece que no quieren que la salve.
<br />Me vuelven a encerrar en la jaula y me llevan a un lugar maravilloso que no conozco pero que me recuerda algo familiar. Me ponen en la cama y ya me empieza a venir el sueño. ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
<br />
<br />Yo desde la jaula (me podéis ver por los agujeritos).
<br /><a href="http://www.flickr.com/photos/naturaleza/2261014/" title="Photo Sharing"><img src="http://photos2.flickr.com/2261014_2ecdc7b5a4_m.jpg" width="240" height="180" alt="La puerta de la criada" /></a>
<br />
<br />Helena Gutiérrez, Joan Paüls y Albert Molins - 3ESOB
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107335696288321012005-02-02T10:14:00.000+01:002005-02-02T14:50:02.170+01:00Colgado en un castilloEstaba yo encima de Rocinante montando guardia en la puerta del castillo, medio dormido, cuando oí un –chss... Caballero acérquese. Volví la cabeza para ver de donde procedía la voz, procedía de una pequeña ventana de rejas doradas del castillo, pensé que era la hija del alcalde, que quería volver a solicitarme su amor. Me acerque a la ventana y le dije a la señorita que yo ya estaba comprometido y no podía entrégale mi amor. Ella me preguntó si al menos podía acercarle la mano, así que me subí encima de Rocinante y alargué la mano para que me la cogiera y en el momento que estaba a punto de dársela me quede colgado de una cuerda, pensé que era una cosa de encantamiento, como todas las cosas que pasaban al castillo.
<br />Me estuve colgado, sin caer gracias a rocinante que no se movía, hasta que llegaron unos caballeros armados que llamaron al castillo. Les dije que no podían entrar en este castillo hasta que el sol estuviera totalmente tendido en el suelo. Uno de ellos me contestó que eso no era un castillo, sino una venta. ¿Me tratáis de ventero? Le pregunte. Ellos siguieron insistiendo, llamando a la puerta hasta que despertaron a todo hombre que habitaba en el castillo. Después, una yegua, se acercó a Rocinante y así el se movió y me quede colgando de la cuerda, gritando de dolor, de repente caí al suelo, el encantamiento se había roto, decidí dejar de montar guardia y me fui a dentro, donde habían dos huéspedes que querían marcharse del castillo y se empezar a pegar. La hija del alcaide me pidió que socorriera a su padre pero no podría pelearme con gente escuderil pero conseguí conceder paz. Después vi a Sancho que se discutía con el barbero por que el barbero trataba de ladrón al pobre sancho y aquí empezaron a pegarse y para darles paz le pagaron el trocito de mambrino que le habían quitado. Llegaron los hombres de la santa hermandad que dijeron que el yelmo era bacía y el jaez, albarga así que los ataque por mentirosos y en poco tiempo todos estuvieron peleándose hasta que el cura consiguió poner paz y todos nos fuimos a dormir por nuestra gran cansancio.
<br />
<br />- PAU MIRANDA
<br />- SANTI SAMANES
<br />- RAIMON SELLARES
<br />3ESOB
<br />
<br />
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107334295877617772005-02-02T09:50:00.000+01:002005-02-02T20:01:46.836+01:00Luchando contra los cueros de vinoAyer hayame yo por fin en el castillo, en compañía de la bella princesa Micomicona de <a href="http://www.ikuska.com/Africa/Paises/Etiopia.htm">Etiopía </a>y mi fiel escudero Sancho, que afirmo, es un tanto basto algunas veces.
<br />¡Que cansancio me se tendía! Así que pedí a la dama del lugar que fuera tan amable de darme cobijo en una habitación mejor que la última vez, en donde no fue muy cómoda mi estancia. Supongo yo que mis hazañas han corrido antes que mi llegada, pues la buena mujer me reconoció enseguida, y creo que incluso con cierta alegría, pues debe ser un honor dejar que me hospede en su humilde castillo.
<br />Me tendí muy pronto a dormir, pues alcanzome el cansancio incluso antes de bajar a contar mis aventuras y los planes contra el gigante, junto con mis amigos y los curiosos que quisieran acercarse a escuchar.
<br />Cosa extraña fue, que el gigante con el que iba yo a combatir en Etiopia, por la princesa Micomicona, siguió a la dama hasta dar conmigo, y el muy cobarde y tacaño vino a acecharme de noche, cuando yo dormía y descansada después de tanta penitencia por mi Dulcinea, que espero que ella también me llame “suyo”, pues realmente no soy de nadie más.
<br />Pero yo siempre estoy alerta, y cuando me pareció oír un sonido extraño, me levanté de un salto, cogí mi escudo, mi espada, que hacia al lado de la cama, y mi casco, el cual pareciome más liviano... sería seguramente la fuerza de la batalla que estaba a punto de comenzar. Con un solo aspadazo le corté la cabeza al gigante, el cual no se esperaba mi rapidez, y le cubrí con mi espada cientos de estacazos. Extraño también que en aquel momento una cortina de fría lluvia pasome por encima, seguramente sea causa del clima tan peculiar últimamente, y al girarme aparecieron corriendo mi escudero Sancho y la bella princesa, a quien mostré mis respetos y comuniqué que no debía espantarse más, pues ya había matado al gigante. Eso si, intentaron convencerme de que no había matado al gigante, sino a un cuero de vino, pero no conseguirán quitarme la hazaña que merezco tener.
<br />Luego unos amigos me echaron en la cama, sobre la cual caí de nuevo en profundo sueño, ya realizada mí promesa., pero poco rato más tarde me despertaron unos ruidos de gentío, que procedían de la parte baja del castillo. Sancho apareció enseguida y empezó a soltar una sarta de disparates sin razón, sobre que la princesa Micomicona se había convertido en una dama particular.
<br />Cual fue mi sorpresa al bajar al piso inferior y afirmar los balbuceos del escudero, pues la princesa misa me lo confirmó, aunque también intento convencerme de que no había matado al gigante. Me ofrecí para llevarle la cabeza de su enemigo, que la había destinado a dama, pero ella me dijo con dulces palabras que era la misma, y que seguía necesitando mi ayuda.
<br />¡Gran noticia! pues eso significa que podré seguir llenando mi lista de aventuras.
<br />Entró un poco tiempo después un señor con vestiduras no cristianas, junto con una bellísima dama mora que deseaba bautizarse.
<br />La cena se sirvió rápidamente, y yo ocupé altivo la cabecera de la larga mesa, mientras creo que dije uno de los mejores discursos que he dicho des de que soy caballero, pues mi oficio me inspira.
<br />Gran historia fue también la que contó el hombre vestido de morisco: una historia de amor cautivo junto con la dama que viajaba con él.
<br />Poco rato después entró en el castillo una dama muy joven con un hombre honorable cual título de “Juez del consejo Real” al que, como caballero, me acerqué a saludar y dar la bienvenida. Todo sucedió muy rápido después, ya que acabamos de cenar juntos, pero el hombre y la dama que vestían ropas moras se marcharon a una sala a cenar solos. Yo he escuchado muy atentamente, pues el hombre tenía grandes ansias de encontrarse con su hermano, que creo que es una causa muy justa.
<br />¡Resultó que el hombre vestido de morisco y el honorable juez eran hermanos!
<br />Que gracias concede el mundo de la caballería a quien la admira, pues digna es de admirarse.
<br />Ahora escribo estas últimas líneas fuera del castillo, ya que me he ofrecido a hacer la primera guardia.
<br />
<br />El Caballero de la Triste Figura
<br />
<br />Núria Riva
<br />Anna Farell
<br />Emma Grané
<br />Jara Cerezuela
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107183905061529102005-01-31T16:04:00.002+01:002005-02-02T20:05:42.980+01:00Micomicona, una mujer por la que lucharSolo me acuerdo de estar en una alta peña rezando ¡un millón de avemarías por lo menos! Recuerdo también de haber escrito versos para mi amada dulcinea en la corteza de los árboles. En esa peña pase unos días hasta que se acercó una bella dama a hablarme. ¡Seré sincero no la conocía de nada! Esa dama me pidió que le hiciera un favor, pero por sorpresa llego Sancho en ese mismo momento, y me dio información sobre la dama, si mal no recuerdo me dijo que se llamaba Micomicona y que procedía de Etiopía.
<br />El favor que me ha pedido la dama es que acabe con la vida de su gigantazo, pero yo tengo claro que haré lo que me dicte mi conciencia.
<br />He decidido aceptar la aventura que me ha propuesto la dama, pero por el camino me he sorprendido de ver al cura de mi lugar.
<br />Luego a pasado una cosa muy graciosa de la que no me he reído en la presencia del cura, pero a estas horas cuando lo recuerdo no puedo evitar de reírme. En fin, el cura iba a subirse en la mula del escudero de la dama, pero este que no es ni de buen trozo como mi Rocinante, justo cuando el cura estaba subiendo a alzado las patas, ha dado un par de coces i lo a lanzado directo al suelo arrancándole las barbas al escudero de la dama.
<br />Pero el barbero le ha pegado de nuevo las barbas al escudero con solo decir unas palabras.
<br />Me he quedado impresionado ante los poderes del cura, así que le he pedido que me enseñase aquel ensalmo que pensé debía curar las heridas lo mismo que pegaba barbas. ¡Y el cura me ha dicho que si! Así que además de caballero ¡sabré pegar barbas!
<br />Después, más adelante me he puesto serio con Sancho ya que a veces se nota muchísimo que no tiene sangre de caballero como yo. Pero se lo he perdonado como buen caballero que soy.
<br />Me he querido desnudar para ver si yo era ese caballero del que la dama me ha hablado, me ha dicho que se lo contó su padre, que la ver le llegaron voces sobre mis gran virtudes como persona y caballero que me quería casar con su hija, ¡es lo que pasa al tener buena fama, ya me voy acostumbrando! Pero Sancho me lo ha impedido porque él ya sabe que tengo un lunar pardo con pelos como cerdas.
<br />Me ha sabido mal tenerle que negar la mano a la dama Dorotea, pero mi corazón pertenece a Dulcinea. Sancho no ha estado de acuerdo con mi decisión de rechazar la mano de Dorotea, así que le he tenido que dar dos palos, ¡Nadie blasfemia sobre mi Dulcinea! Pero al final lo hemos solucionado porque ha reconocido su error.
<br />Nos paramos en una fuente para reposar i beber, allí me he encontrado con ese muchacho al que salve de los azotes de su amo mientras permanecía atado en un roble.
<br />Pero el muchacho me ha contado que la palabra que me dio su amo de que le soltaría y le pagaría lo que le debía fue falsa, y que lo azotó más. Así que le he prometido al muchacho que al volver vengare su palabra, pero el ha preferido un trozo de pan con queso y con eso hemos quedado en paz.
<br />La verdad es que he sentido mucha vergüenza, pero soy un gran disimulador y nadie lo ha notado, o al menos eso creo.
<br />Luego de comer hemos ensillado las caballerías y al día siguiente hemos llegado a la venta, donde el ventero y su familia nos han recibido muy bien y con mucha alegría.
<br />
<br /><em>Carla Bastard, Carla Oliveres, Júia Tost y Marta Muñoz. - 3ESOB</em>
<br />
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107183829920350192005-01-31T16:03:00.000+01:002005-10-02T21:08:46.076+02:00¡Todos conocen el Amadis de Gaula!Quedé muy cansado de la aventura de haber intentado salvar a los galeotes y le dije a mi escudero:-Siempre he oído decir quehacer bien a villanos es echar agua al mar, paciencia y a escarmentar", o sea, que ayudar a villanos no sirve de nada.<br /><br />Decidimos ocultarnos en las ásperas montañas de Sierra Morena. Sancho iba tras de mí sacando comida de un costal y enbaulándola en su panza. Fue entonces cuando vi una maleta medio podrida y le dije a Sancho que la cogiera. Por un roto vi cuatro camisas y un montoncillo de escudos de oro. Sancho se alegró mucho y le dije que se los podía quedar. También encontramos una libreta con poemas y otros escritos.<br /><br />Yo decidí buscar al propietario de la maleta para retornarle sus bienes, pese a la negación de Sancho. Nos encontramos con un cabrero y le preguntamos si sabía quién era el dueño de la maleta, y nos contó todo lo que sabía de él. Quedé tan admirado de lo que había oído que decidí buscarlo. Justo en aquel instante el loco apareció por entre una quebrada, hablando solo. Yo me acerqué a él y lo estreché entre mis brazos como si le conociera desde hacía mucho.El loco nos pidió que le diéramos de comer, que luego nos contaría lo que quisiéramos. También nos dijo que si queríamos oír su historia no le interrumpiéramos, pues si no la dejaba en este punto, dicho esto nos empezó a contar la historia. En medio, nos dijo que Luscinda le pidió para leer Amadís de Gaula.<br />Cuando escuché ese nombre me invadió un sentimiento de euforia y el corazón me empezó a palpitar muy rápido. No pude evitar interrumpirlo para decirle que yo lo tenía en casa. Cardenio, el loco, me miró fijamente sin decir palabra... hasta que le vino el ataque de locura y nos tacó.Cuando la pelea llegó a su fin, Sancho me pidió que le diera licencia para volver a casa. Poco más tarde, decidí escribirle una carta a mi Dulcinea. Así decidí que sería Sancho quien le diera la carta de mi parte, aunque sin firma, porque los caballeros no la necesitan.<br /><br />Así me imagino la cueva donde vive el loco:<br /><a href="http://www.flickr.com/photos/naturaleza/2334217/" title="Photo Sharing"><img src="http://photos3.flickr.com/2334217_ddc4854123_m.jpg" alt="Cova de salnitre" height="180" width="240" /></a><br /><br />Estel Abad, Mireia Sellarés, Lorena Roset, Ester Baeza.Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107183736764912642005-01-31T16:02:00.001+01:002005-02-01T09:15:28.363+01:00Encuentro con MaritornesEstuvimos buscando a Marcela durante más de dos horas, pero fue inútil. Dado nuestro cansancio decidimos reposar en una pradera. A Rocinante, también lo dejamos reposar, cosa que provocó un alboroto, ya que en la misma pradera había unas yeguas. Y estas y los yangüeses atacaron a Rocinante. Y como respuesta decidí atacar, cosa que sirvió, únicamente para recibir una paliza. Dado mi estado, yo y mi escudero nos fuimos a buscar un castillo. Al encontrar un castillo, una moza llamada Maritornes, quien me preparó comida, cama y una cura. Durante la noche entró Maritornes, entonces, a pesar de mi dolor de costillas, me levanté y le dije que yo era fiel a mi Dulcinea. Alguien me dio un puñetazo y patadas a mis costillas. Por si fuera poco, el lecho se me vino abajo. Entró un hombre y me agarró la barba. No me podía mover del daño que me hacía todo mi cuerpo. Después le conté un secreto a Sancho, este secreto era que Maritornes había venido a mi lecho. Y le dije a Sancho que me trajera aceite, vino, sal y romero para hacer el bálsamo de Fierabrás, para curar mis heridas, Después de esto no recuerdo nada más de aquella noche. Me desperté y ya era de día. Yo me fui con Rocinante, y después me acordé que Sancho aún estaba en el castillo y volví. Vi que a Sancho unos hombres lo estaban manteando. Suerte que Maritornes lo socorrió. Después de que Sancho recogiera sus cosas, nos fuimos. Eduard Balaguer, Xavier Bardají,, Jordi Condal, Dani Granados y Santi Robert.3º ESO A
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1107183779040417632005-01-31T16:02:00.000+01:002005-01-31T16:02:59.040+01:00El Yelmo de MembrinoComo dice el refrán, que donde una puerta se cierra otra se abre, vi a un hombre con el mismísimo Yelmo de Membrino en la cabeza; y Sancho, siempre tan contrario a mí, quiso hacerme creer que era un simple hombre que llevaba en la cabeza una cosa que relumbraba, e iba encima de un asno.
<br />Me armé de valor como todo caballero haría, y fui a por el yelmo. Cuando el hombre me vio, saltó del animal y desapareció.
<br />Le dije a Sancho que para que nuestro nombre perdure siglos y siglos, necesitábamos un rey al que unirnos.
<br />Más tarde, vimos un grupo de condenados a galeras. Y como todo caballero, al conocer los delitos de cada uno, decidí liberarlos a todos. Con la condición de que estos fueran a comunicarle a mi querida Dulcinea del Toboso mi caballerosa obra.
<br />¿Qué me ha pasado? ¿Cómo me ha podido suceder esto? Solo me faltaba esto… ¿Por qué he recibido esta paliza?
<br />
<br />3ESOA
<br />Marta Barrera
<br />Anaïs Capilla
<br />Carlota Guimènez
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1105972780969790962005-01-17T15:39:00.000+01:002005-02-02T10:27:05.340+01:00Mi aventura con los yangüenses y lo que sucedió en una ventaEstuvimos buscando a Marcela durante más de dos horas, pero fue inútil. Dado nuestro cansancio decidimos reposar en una pradera. A Rocinante, también lo dejamos reposar, cosa que provocó un alboroto, ya que en la misma pradera había unas yeguas. Y estas y los yangüeses atacaron a Rocinante. Y como respuesta decidí atacar, cosa que sirvió, únicamente para recibir una paliza.Dado mi estado, yo y mi escudero nos fuimos a buscar un castillo. Al encontrar un castillo, una moza llamada Maritornes, quien me preparó comida, cama y una cura. Durante la noche entró Maritornes, entonces, a pesar de mi dolor de costillas, me levanté y le dije que yo era fiel a mi Dulcinea. Alguien me dio un puñetazo y patadas a mis costillas. Por si fuera poco, el lecho se me vino abajo. Entró un hombre y me agarró la barba. No me podía mover del daño que me hacía todo mi cuerpo. Después le conté un secreto a Sancho, este secreto era que Maritornes había venido a mi lecho. Y le dije a Sancho que me trajera aceite, vino, sal y romero para hacer el bálsamo de Fierabrás, para curar mis heridas, Después de esto no recuerdo nada más de aquella noche.Me desperté y ya era de día. Yo me fui con Rocinante, y después me acordé que Sancho aún estaba en el castillo y volví. Vi que a Sancho unos hombres lo estaban manteando. Suerte que Maritornes lo socorrió. Después de que Sancho recogiera sus cosas, nos fuimos.
<br />
<br />El camino por donde nos marchamos:
<br /><a href="http://www.flickr.com/photos/naturaleza/2377482/" title="Photo Sharing"><img src="http://photos2.flickr.com/2377482_a4f2cf3966_m.jpg" width="240" height="180" alt="Camino junto a cultivos en Castellfollit del Boix" /></a>
<br />
<br />Eduard Balaguer, Xavier Bardají,, Jordi Condal, Dani Granados y Santi Robert.3º ESO A
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1103284738226043842004-12-17T13:57:00.000+01:002004-12-26T16:11:11.686+01:00Una muerte dulce<div align="justify"><span style="font-family:arial;">Oh! Gracias a estos cabreros que nos han acogido. Y como el amor, todas las cosas iguala, le dije a Sancho que bebiera de mi copa y comiera de mi plato. Más tarde, un zagal nos recitó un romance. Por todos mis libros de caballerías! <a href="http://www.actilingua.net/blogsliterarios/sancho/2004/12/defendemos-marcela.html">Sancho, de tanto beber no sabía lo que hacía</a>! Pero suerte que un amable cabrero me curó la oreja.
<br />Me gustaría que nos acompañaran en todas las aventuras, con mi querido <a href="http://www.actilingua.net/blogsliterarios/sancho">Sancho</a>. Estoy contento de que hayamos pasado un buen rato cenando todos juntos.
<br />Esta mañana nos encontramos a un cabrero que nos ha dicho que ha muerto un rico hidalgo llamado Grisóstomo, rendido al amor de la pastora Marcela.
<br />Yo creo que Marcela no tiene la culpa, no es culpable de su belleza y por lo tanto, tampoco es culpable de la muerte de Grisóstomo
<br />Al día siguiente, fuimos a la sepultura de Grisóstomo. No me gustan las sepulturas porque son muy poco caballerescas y a la vez muy tristes.
<br />De pronto un maravilloso rostro, no más bello que el de mi estimada Dulcinea, apareció encima de la peña. Era la pastora Marcela y replicó que no era la culpable de la muerte del hidalgo ante sus furiosos amigos. Ella mostró la clara o poca razón que tenía en la muerte de Grisóstomo. A continuación, los pastores se fueron y decidí ir en busca de ella para ponerme a sus entrañables servicios.
<br /></span>
<br />
<br />Gonzalo Moreno
<br />Marta Barrera
<br />Estel Abad
<br />Leandre Duran</div>(3ºESO A)
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1103284640157524242004-12-17T13:56:00.000+01:002005-02-02T10:21:47.596+01:00Molinos en combate Cuando salí de casa junto a Sancho para emprender nuevas aventuras, nos encontramos en el <a href="http://www.elquijote.com/routeStage.php/ch/ruta6/PHPSESSID/ff8116e42eaaec169b3a4fbef4012839">campo de Montiel</a>, y vi unos enormes gigantes que me provocaban. ¡Eran unos treinta o cuarenta como mínimo!
<br />Me armé de valor y como caballero que soy, le demostré a Sancho que no sentía miedo alguno y quise envestirles, pero <a href="http://www.actilingua.net/blogsliterarios/sancho/2004/12/la-ancdota-de-los-molinos.html">Sancho estaba como poseído porque no veía gigantes</a>, me dijo que eran molinos.
<br />Pensé que estaba loco, ¿cómo podía ver <a href="http://www.madridejos.net/molinog.htm">molinos</a>? ¡Eran gigantes claramente!
<br />Ignoré a Sancho, ya que padecía de locura, y mandé a Rocinante que avanzara a toda velocidad hacía los gigantes.
<br />Los envestí, pero de repente uno de ellos me agarró con uno de sus enormes brazos y me lanzó junto a Rocinante por los aires, partiéndome así la lanza.
<br />Sancho fue a socorrerme y desde el suelo, medio aturdido y lleno de rabia, vi ¡molinos! ¡Aspas en vez de brazos!
<br />Así que reconocí a Sancho que fue Frestón mi gran enemigo quien gastándome una broma hízome ver gigantes.
<br />De camino otra vez me acordé de que Diego Pérez de Vargas (Machuca) se construyó una lanza a partir de una rama de roble.
<br />Así que decidí hacer lo mismo con el primer roble o encina que encontrara.
<br />Sancho ya tenía hambre, para variar, pero yo no lo necesitaba, y seguí el camino mientras Sancho montado en su asno iba comiendo.
<br />De lejos he visto unos árboles donde pasamos la noche.
<br />
<br />Una foto de mi enemigo Frestón, transformado en un picapuerta.
<br /><a href="http://www.flickr.com/photos/naturaleza/3662743/" title="Photo Sharing"><img src="http://photos1.flickr.com/3662743_4806172451_m.jpg" width="240" height="180" alt="Dragón que pica la puerta" /></a>
<br />Marta Muñoz
<br />Albert Molins
<br />Pau Miranda
<br />Carla Bastard
<br />(3º ESO B)
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1103284506701297942004-12-17T13:52:00.000+01:002004-12-26T16:07:19.286+01:00El principio de mi nueva aventura<div align="justify"><span style="font-family:arial;">En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, el primer día de mi nueva vida:
<br />
<br />Me desperté después de un sueño aterrador. Soñé que quemaban todos los libros de caballerías.
<br />Al levantarme, no sabía si estaba soñando pero la puerta de la biblioteca no estaba: </span></div><span style="font-family:arial;"><div align="justify">
<br />- ¡Maldito, Frestón! ¡Siempre me haces la vida imposible!
<br /></div><div align="justify">Tras quince días de aburrimiento total encerrado en mi habitación sin tener nada que hacer, porque el médico no me dejaba salir, malgasté mi dinero vendiendo unas cosas y empeñando otras. Reuní unos dineros con los que conseguí algunos libros de caballerías y algunas camisas. También pedí una rodela y después de recordar lo que me dijo el amo de la venta, convencí a Sancho para que me acompañara en mis hazañas. Con todo esto, partí en busca de nuevas aventuras en mi segunda salida. </div><div align="justify">
<br />De camino, prometí a mi nuevo amigo Sancho la primera ínsula que ganase. Aunque <a href="http://www.actilingua.net/blogsliterarios/sancho/2004/12/quien-madruga-dios-le-ayuda.html">Sancho dudaba de que su mujer pudiera ser reina, </a>le dije al fin, que todo podía ser posible y que no se conformara con menos de gobernador. </span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;">
<br />
<br />Carlota Giménez
<br />Marc-Marià Lara
<br />Ester Baeza</span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Santi Robert</span></div><span style="font-family:arial;">(3º ESO A)</span>
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1103284303777973582004-12-17T13:50:00.000+01:002004-12-20T09:08:33.970+01:00Mi primer y triunfante día de caballero<div align="justify">Esta mañana salí del <a href="http://www.minorisa.es/canpuig/rutes.htm">castillo</a> en el que un noble señor me nombró caballero. Hacía un sol radiante, perfecto para mi noble causa de caballero, pues, estaba ansioso por encontrar alguna aventura o gente a la que proteger y socorrer.
<br />Justo entonces oí unos gritos de alguien que necesitaba ayuda. Entré en el bosque y vi a un descortés caballero que estaba pegando a un chiquillo. Ante tal injusticia no me quedo más remedio que retarle a un duelo, pero, el caballero al ver mi gran valentía se negó a luchar y dijo que le perdonaría la vida al chiquillo y le dejaría de pegar. Minutos después, estaba saliendo del bosque satisfecho de como resolví el problema.Más tarde, siguiendo mí camino, divisé unos extraños caballeros. Al verlos de lejos, apreté mi lanza contra el pecho y les hice parar. Les obligué a jurar ante mí y ante Dios, que Doña Dulcinea del Toboso era, sin duda, la más hermosa del mundo. Sin embargo, uno de ellos se atrevió a decir que era probable que esta dama, a la que no conocían, fuese tuerta o bizca. ¡Esos canallas! Arremetí con mi lanza contra estos delincuentes. Repartí muchos golpes, y recibí algunos (muy pocos), pero entonces caí al suelo, y no pude levantarme. Más tarde, el marqués de Mantúa, me ayudó a levantarme y me llevó a una casa. Allí, unas gentes me preguntaron muchas cosas: porque estaba así y que qué me había pasado. Entonces, les dije que no respondería, solo quería que llamaran a Urganda para que curase mis heridas, también les dije que quería dormir.</div><div align="justify"></div><div align="justify">
<br />Júlia Tost
<br />Daniel Gil</div><div align="justify">Emma Grané </div><div align="justify">Joan Marc Ubach </div><div align="justify">(3º ESO B)</div>Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1103282690744465712004-12-17T13:20:00.000+01:002004-12-19T18:48:22.653+01:00Quiero ser caballeroMe desperté temprano con mucha ilusión, ya que era hoy mi primer día como caballero. Me armé con todas mis armas y subí sobre Rocinante. Creía que el azar era quien debía disponer de mis aventuras. Seguí avanzando hacía mi destino, un destino inhóspito e indeciso. Mientras hablaba conmigo mismo, llegué a un hermoso castillo, donde se hallaban dos preciosas doncellas, quienes fuyeron de mí. Salió el alcaide, me dijo que no tenía lecho para cobijarme. Aunque yo quise quedarme ya que tenía que recuperar las fuerzas y me fui a comer.
<br />Después de comer le pedí al alcaide si me podía nombrar caballero, pero no sin antes haber velado mis armar en la capilla, pero no había y las velé en el patio. Antes, pero, el alcaide me sorprendió al preguntar si llevaba dinero, y yo le dije, lógicamente que no.
<br />Durante la velada de las armas, aparecieron unos arrieros con sus mulas, quienes intentaron robarme mis armas, entonces le pedí emocionado a mi señora <a href="http://sololiteratura.com/dendulcinea.htm">Dulcine</a>a que me ayudase en mi primera afrenta. Entonces cogí la lanza y le di tan gran golpe a un arriero que lo derribé en el suelo y lo dejé aturdido. Poco después llegó otro arriero al que le pasó lo mismo, pero este se quedó inconsciente. Me tiraron piedras desde el castillo, luego descubrí que eran otros arrieros alojados en el castillo. Vi como salía el alcaide de su castillo y me dijo que me armaba caballero inmediatamente y que me fuera a mi aldea a buscar dinero y ropa limpia. ¡Al fin! ¡ya soy <a href="http://antropos.galeon.com/html/caballero.htm">caballero</a>!
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<br />Anaïs Capilla
<br />Eduard Balaguer
<br />Joan Oriol Rubio
<br />(3º ESO A)
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<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-9509635.post-1102457958226251122004-12-07T23:18:00.000+01:002004-12-20T14:31:32.413+01:00Así empezó todoHoy me he levantado y he leído los últimos capítulos que me quedaran para leer de <a href="http://www.cervantes.es/internet/gab/biografia_cervantes/glosario/htmlssss/htm/282.htm">Amadís de Gaula</a>. Me ha gustado mucho y me ha sorprendido el final.
<br />Como ya me había leído todos los libros y no me quedaba ninguno para leer , vendí parte de mis tierras para poder comprar más.
<br />Mi prima me dijo que fuera a cazar con el perro que hacía tiempo que no lo hacía, pero yo no quise porque quería empezar a leer el libro que me había comprado en el mercado, como me compré el libro no pude comprar comida y tuvimos que comer <a href="http://www.jccm.es/educacion/educar/num_5/escuelaydespensa.html">duelos y quebrantos</a>.
<br />Hace semanas que quiero irme a la aventura y por eso llamaré a mi rocín, Rocinante y a mi, Don Quijote de la Mancha para honrar a mi tierra como <a href="http://www.cervantes.es/internet/gab/biografia_cervantes/glosario/htmlssss/htm/282.htm">Amadís de Gaula</a>. Sólo me faltaba una cosa, una bella doncella a quien dedicar mis logros. ¡Y encontré a mi dama ! Se llamaba Aldonza Lorenzo que era de los ángeles la más bella.
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<br />Jaume Amorós
<br />Aaron Duque
<br />Helena Gutiérrez
<br />Carolina Rius
<br />(3º ESO B)
<br />Cidi Berenjenanoreply@blogger.com