tag:blogger.com,1999:blog-94580352009-05-28T22:46:09.348+02:00El Chafardero IndomableOshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.comBlogger183125tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-18124635339233704242009-05-21T20:01:00.004+02:002009-05-21T20:53:12.309+02:00Comida en el Thermidor<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: italic;">"El Thermidor era un minúsculo restaurante recién abierto, en el que todo había sido elegido escrupulosamente para obtener un conjunto refinado y abrumador: Los porteros negros, las pantallas moradas, la vajilla de esmalte y de cristal de roca, los grandes búcaros donde se desmayaban lirios, la orquesta de cosacos que entonaba melodías lúgubres de estepa arrasada por un ciclón y la dentadura postiza del maître.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">-Sentémonos en esta mesa -indicó Perico Espasa-. El camarero es amigo y...</span><br /><span style="font-style: italic;">-No. Nada de camareros amigos -rechazó Federico-. Un camarero amigo es siempre demasiado amable; nos pregunta si nos hemos casado ya; nos habla del último éxito literario; nos aconseja que no pidamos mariscos, porque aquél día no han llegado frescos y no nos permite que comamos ternera, porque precisamente es de anteayer y está podrida. No, no... Nada de camareros amigos y amables. Me gusta que los criados sean mudos y que los mariscos estén pochos, y que la ternera haya sido muerta durante la primera guerra carlista.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Cruzaron el salón al ritmo lento de La Russalka, de Dargomijsky, que la orquesta de cosacos ejecutaba como ejecutan siempre los rusos: en masa y creyendo en serio que hacen algo importante para el progreso del Mundo.</span><br /><span style="font-style: italic;">El salón de Thermidor se hallaba medio vacío, como los pantanos de la provincia de Huesca.</span><br /><span style="font-style: italic;">Diez o doce personas comían entre bisbiseos tenues de conversaciones y esguinces de fatigado snobismo. Sólo se oían claramente las voces de tres ingenieros que discutían, entre plato y plato, un problema de resistencias y no pensaban que el verdadero problema de resistencia era oírles diez minutos sin darles un silletazo. Desde la mesa central un viejo cínico le hacía gestos a una dama que se hallaba frente a él en compañía de su marido y de un pollo delgadísimo (del que ya se había comido un muslo). La dama le agradecía al viejo Don Juan su cinismo, pero no le perdonaba sus setenta años, así es que le rechazó tácitamente, dedicándole al marido, de allí en adelante, todas sus palabras y todas sus sonrisas. (Hay una época en el matrimonio en que la esposa sólo se comporta agradablemente con el esposo para mostrarle su desagrado a un seductor o para que no note que un seductor le es agradable.) Más al fondo comían dos enamorados, que denunciaban lo reciente de su pasión cambiando entre sí el contenido de sus platos: porque el amor sólo es intercambio (de alimentos, de besos, de caricias, de espasmos, de lágrimas, de reproches, de insultos, de injurias; y -a veces, cuando los amantes son personas educadas- de bofetadas; y -frecuentemente, cuando los enamorados son seres exquisitos- de gonococos). Junto a la mesa elegida por Federico, una mujer sola (cabellos negros, pupilas azules, boca pálida y tez color noche de bodas) consumía en silencio unas setas con mermeladas. Su pensamiento parecía estar lejos de las setas, pero su corazón sin duda estaba cerca de las mermeladas."</span><br /><br />(Extracto de la novela “<span style="font-style: italic;">La Tournée de Dios</span>”, de Enrique Jardiel Poncela. Editorial Biblioteca Nueva. Madrid. 1932.)<br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-1812463533923370424?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-45291195060349270322009-04-27T20:44:00.003+02:002009-04-27T20:53:34.421+02:00Cencerrada en la calle de los Viejos<div align="justify">Hubo en pueblos y ciudades de España una costumbre —hoy desterrada— que consistía en aporrear desapaciblemente cencerros y otros artilugios similares para burlarse en la noche de bodas de aquel que se había casado con una viuda. Era lo que se denominaba <em>dar cencerrada</em>. Imagino que el origen de tal actividad nacería de los atavismos de la prepotencia de la mayoría de los varones respecto a las mujeres al considerar que éstas debían llegar incólumes al matrimonio. Si uno se casaba con una viuda tal doncellez se suponía que brillaba por su ausencia. Y había que mofarse del tipo. Con el paso del tiempo el varón fue adquiriendo cordura y talento (o eso se supone) y fue extinguiéndose tal usanza. Si hoy en día se mantuviera la costumbre de dar cencerrada a los que se casaban con una dama en segundas nupcias la barahúnda sería diaria e insoportable.</div><div align="justify">Hace unos años topé en la hemeroteca con una referencia (que no tenía nada que ver con lo que yo estaba trabajando, porque el abajo firmante está mal de la cabeza pero no hasta el extremo de buscar referencias de cencerradas) que considero una joyita de la información periodística. Se publicó el día 30 de septiembre de 1917 en el diario Heraldo de Aragón y la transcribo íntegra:</div><div align="justify"><em>"Un vecino de la calle de los Viejos requirió ayer el auxilio de la Policía con muchísima razón. Desde hace dos noches el denunciante y otros vecinos de la misma casa son víctimas de unas cencerradas insoportables que les dan unos mozos so pretexto de que uno de los vecinos se ha casado con una viuda.</em></div><div align="justify"><em>Además resulta que se han adelantado a los acontecimientos porque la viuda no se ha casado aún. La crueldad de los murguistas llega al extremo de que no se conforman con dar la cencerrada en la calle sino que, además, suben a la casa y aporrean las puertas como si cada uno no tuviera su alma en su armario y no pudiera casarse con quien le conviniera.</em></div><div align="justify"><em>Para evitar la lata y el atropello el Jefe de Policía ordenó a dos de sus agentes que se sitúen en el lugar del escándalo para evitarlo en lo sucesivo".</em></div><div align="justify">No pude averiguar quién era el autor del artículo, pero no me negarán que la redacción es deliciosa. Al día siguiente no se hablaba de otra cosa en la ciudad y más de un curioso se daría un garbeo por la calle de los Viejos —que debe su nombre a que en tiempo inmemorial vivieron en dicha calle tres caballeros exageradamente provectos y existe aún en el casco histórico— para cotillear quién era el de los desposorios. O para entender en qué consistía éso de "<em>tener el alma en el armario</em>", que yo les confieso que no he podido comprenderlo.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-4529119506034927032?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com8tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-39378558272942085722009-04-20T20:26:00.003+02:002009-04-20T20:54:42.357+02:00Animus jocandi<div style="text-align: justify;">Los políticos de cualquier época y tendencia han tratado siempre con desdén -cuando no con desprecio- a la cultura. José Solís fue un ministro de Franco (a mayor abundamiento Ministro Secretario General del Movimiento) nacido en la localidad cordobesa de Cabra, que iba por la vida de risueño y simpaticón. "La sonrisa del régimen" llegaron a denominarle.<br />En una visita oficial a un centro de enseñanza, tuvo a bien dar un consejo a los educandos: "Más gimnasia y menos latín", entre risas y jacarandas. Quizá quería estimular una campaña estatal de aquel entonces que decía "<span style="font-style: italic;">Vive deportivamente</span>" con el vigoroso fin de que los españoles hicieran deporte. O quizá lo dijo con cierta retranca hacia los tecnócratas del Opus Dei que andaban al alza en las preferencias del caudillo.<br />Parece ser que tras escuchar la frasecita de marras, un maestro de algún perdido colegio o escuela de España amante del latín, le envió una carta. Digo parece, pues toserle a un ministro de Franco no era tarea fácil y menos salir indemne del catarro, (de ahí que esta anécdota entre en la categoría de leyenda urbana). El caso es que la carta trascendió y su párrafo más sublime venía a decir:<br />"No menosprecie el latín, señor Solís, pues gracias a él usted, que nació en Cabra, es <span style="font-style: italic;">egabrense</span>"<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-3937855827294208572?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-70791699552797808022009-04-13T20:37:00.003+02:002009-04-15T21:14:00.928+02:00Orgullo y muerte de un rey<a href="http://farm4.static.flickr.com/3352/3438383565_0bda980077_m.jpg"><img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 188px; height: 240px;" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3352/3438383565_0bda980077_m.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Para concluir este brevísimo viaje al medievo de la cruzada contra los cátaros comentada en las dos anteriores entradas, nos acercaremos a la batalla de Muret. En 1213 el rey de Aragón seguía con atención preocupada los progresos militares de los barones franceses en tierras del Languedoc, feudatarias de su reino. Le interesaba mantener su influencia sobre ellas y estaba obligado a protegerlas.<br />Al principio se contentó con la vía diplomática y presionó ante el papa para que sus derechos fueran respetados pero, después, viendo que no cabía más respuesta que la fuerza, reunió a su ejército y pasó los Pirineos para reforzar a los languedocianos en una batalla feroz contra los cruzados. Los dos ejércitos se enfrentaron en Muret, el 13 de septiembre de 1213. Se alzaba con la victoria el rey de Aragón, experto militar que ya tenía en su haber una destacada intervención en la batalla de las Navas de Tolosa, librada el año anterior. Pero cuando ya la batalla parecía decidida a favor de los aragoneses, la muerte del rey alteró el resultado final y -probablemente- el de la historia de Francia.<br />Según la versión más aceptada de los hechos, algunos caballeros franceses se habían juramentado para acabar con el rey de Aragón, de quien sólo conocían su elevada estatura. Por lo tanto se dirigieron contra un corpulento caballero que combatía en la vanguardia de la hueste real y, dando con él en tierra, lo alancearon.<br />-¡Pedro ha muerto! -exclamó uno de los franceses- ¡Hemos matado al rey de Aragón!<br />Al escuchar los gritos que lo daban por muerto, el verdadero Pedro de Aragón, caballerosamente orgulloso, no pudo reprimirse y levantando un poco la visera del yelmo replicó:<br />-¡Os equivocáis, porque el rey de Aragón soy yo!<br />Entonces los cruzados lo acometieron con renovados bríos y consiguieron acabar con él. En cuanto corrió la noticia el bando languedociano flaqueó y la lucha se decidió en favor de los cruzados. Allí se esfumaba la última oportunidad de independencia del Languedoc y de supervivencia del catarismo.<br />Pedro II de Aragón murió excomulgado por el mismo papa que le había coronado. Recogido por los Hospitalarios, su cadáver permaneció enterrado en Toulouse hasta que el papa Honorio III permitió que fuera trasladado y enterrado en el panteón real del monasterio oscense de Sijena en 1217.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-7079169955279780802?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com7tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-42726337427675872642009-04-06T19:44:00.003+02:002009-04-06T20:25:43.068+02:00Cruzada<div style="text-align: justify;">Al hilo de la entrada anterior, en la que comentábamos la leyenda de la coronación de Pedro II el Católico, nos acercaremos ahora al sitio de la ciudad de Bèziers, en el Languedoc francés, durante la cruzada que el papa Inocencio III lanzó contra la herejía albigense.<br />Tradicionalmente la cruzada contra los cátaros se ha presentado como un conflicto meramente religioso. Es más compleja la realidad. Fue también una empresa de conquista para los barones del Norte de Francia y su rey; los barones ambicionaban las riquezas del Sur y el rey de Francia deseaba extender su influencia hasta los Pirineos, recelando del dominio amistoso del rey de Aragón en la región del Languedoc. Fue, incluso, una cruzada social, ya que los fundamentos ideológicos del sistema feudal -establecido sobre la presunta superioridad de la aristocracia- estaban siendo refutados por el creciente poderío de la burguesía ciudadana.<br />Como todo el mundo sabe, el ejército cruzado acampó frente a Béziers el 22 de julio de 1209. Las autoridades de la ciudad se negaron en redondo a entregar a sus conciudadanos herejes: <span style="font-style: italic;">"Preferimos perecer ahogados en el mar antes que entregar a nuestros vecinos y renunciar a nuestras libertades"</span>. Los cruzados sitiaron la ciudad y se prepararon para asaltarla.<br />Lo que quizá algunos no sepan es que la víspera del día señalado para el ataque, uno de los jefes militares fue a consultar al legado pontificio:<br />-<span style="font-style: italic;">Cuando entremos en la ciudad, ¿cómo haremos para distinguir a los buenos católicos de los herejes?</span><br />A lo que el legado del Papa, después de una breve reflexión, respondió:<br />-<span style="font-style: italic;">Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos</span>.<br />Y así lo hicieron. Los feroces cruzados asaltaron la ciudad y la mayor parte de su población pasada a cuchillo. En un solo día se calcula que perecieron ocho mil personas.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-4272633742767587264?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com6tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-44461920615626494222009-03-26T19:32:00.003+01:002009-03-26T19:46:35.085+01:00Coronación<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3640/3387369845_be4191434e_o.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 170px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3640/3387369845_be4191434e_o.jpg" alt="" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Todo el mundo sabe que en la Edad Media los pontífices de la Iglesia católica coronaban a los reyes de una forma peculiar: Imponían la corona en la testa de los soberanos con los pies, en lugar de con las manos, resaltando así una preeminencia del poder espiritual de la Iglesia sobre el terrenal poder de los monarcas.<br /></div><div style="text-align: justify;">Lo que algunos ignoran es que Pedro II de Aragón se hizo coronar por el Papa Inocencio III el 11 de noviembre de 1204; y lo hizo con una corona de pan blando, con lo que el Pontífice hubo de utilizar las manos en lugar de los pies.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-4446192061562649422?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com3tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-74581299274193390972009-03-21T19:12:00.002+01:002009-03-21T20:24:14.622+01:00Cuestión de centímetros<div align="justify"><br />Es mediodía del sábado ante la puerta de la iglesia del Carmen. Hay una boda y los invitados se agolpan alrededor de la pareja de novios recién casados. La novia es guapa, porque todas las novias siempre están guapas, y el novio tiene cara de pájaro embobado aunque resulta aceptablemente apuesto.<br />Un poquito más lejos del grupo de invitados, sentados en las escaleras de la iglesia, se desparraman al sol unos cuantos menesterosos que esperan la hora de acceder al comedor que los carmelitas tienen en los bajos de la parroquia, donde sirven casi trescientas comidas calientes diarias a transeúntes, pobres y necesitados.<br />Los invitados a la boda visten <em>ad hoc</em>, de boda. Trajes oscuros ellos y vestidos largos y vaporosos ellas. A bastantes se les nota incómodos por la falta de costumbre de vestir traje y corbata. Evitan mirar a los indigentes y casi conforman un círculo defensivo como solían hacer los vaqueros en las películas del oeste cuando les iban a atacar los comanches.<br />Los menesterosos parecen sentirse a gusto en la ropa usada que les han dado en la misma parroquia o en algún ropero. Miran a los invitados de forma distraída, como si contemplasen un espectáculo callejero que pasa diariamente. Casi todos tienen la derrota pintada en la cara, sin importar las diferencias de edad y de origen geográfico que hay entre ellos.<br />Invitados e indigentes pertenecen a dos mundos lejanos, pero en ese momento están muy cerca. Apenas unos centímetros separan el oropel de la miseria.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-7458129927419339097?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-81397534944103939872009-03-15T11:06:00.003+01:002009-03-15T14:32:51.397+01:00Tiempo de cuplé<div align="justify">En nuestra habitual tertulia, mientras removía con parsimonia el azúcar de mi café, canturreaba por lo bajinis un viejo cuplé. Al levantar la vista comprobé que mis amigos me observaban entre condescendientes y divertidos; condescendientes ante mi escasa capacidad musical y divertidos por la tonadilla: "<em>La Lola dicen que no duerme sola, pues han visto a un mozalbete y no saben dónde se mete, mete, mete...</em>". Un clásico de los cuplés, vaya.<br />Coincidimos todos en lo jocoso de aquellas letras y en la habilidad de sus autores para dotar a las frases de un doble sentido insinuante y sugestivo. Convinimos en que —por regla general— nos seducía mucho más lo sugerente que lo explícito.<br />Cuando La Chelito cantaba <em>Un paseo en auto</em>, el público llegaba a corear aquella estrofa:<br /><em>Tanto sufría yo<br />al mirar que el ahogo<br />no lograba que aquello marchara,<br />que por fin me arriesgué<br />y al muchacho ayudé<br />para que su motor funcionara.</em> </div><div align="justify">Y la sicalipsis podía alcanzar cotas inimaginables ante el voluptuoso contoneo de sus caderas mientras, con sonrisa angelical, utilizaba un tono entre la inquietud y el desmayo inminente cantando: "<em>Tengo una pulga dentro de la camisa, que salta y corre y loca se desliza</em>". </div><div align="justify">El pícaro doble sentido que las letras de los cuplés provocaban entre las gentes hacía que imaginasen vaya usted a saber qué ilusiones o delirios:</div><div align="justify">"<em>Tengo un jardín en mi casa</em></div><div align="justify"><em>que es la mar de rebonito,</em></div><div align="justify"><em>pero no hay quien me lo riegue</em></div><div align="justify"><em>y lo tengo muy sequito</em>".<br />Ya no se oyen cuplés, ni tonadillas galantes provocadoramente sugestivas. En general se tiende a lo sumamente explícito en todos los órdenes, privándonos del derecho a la imaginación y la fantasía. Quedan arrumbados los ensueños y las quimeras ante la expresa y desustanciada realidad.<br />"<em>Ven, y ven, y ven,<br />chiquillo vente conmigo,<br />no quiero<br />para pegarte, mi vida,<br />ya sabes pa' lo que digo</em>".<br />Y es que... No hay nada más erótico y sugestivo que, entre una pareja que se desea, cualquiera de ellos diga: <em>Ven...</em><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-8139753494410393987?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com4tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-37865948179228723782009-03-02T20:15:00.002+01:002009-03-02T20:22:16.573+01:00Siempre hay esperanza<div style="text-align: justify;">Un comediógrafo fracasado se quejaba con amargura al novelista francés Anatole France de lo despiadadamente que la crítica lo había tratado. El novelista se afanaba en consolarle, pero no lo conseguía:<br />-¡Estos críticos son todos unos imbéciles! -despotricaba el autor teatral-. Desengáñese, maestro, ¡la tontería no tiene cura!<br />A lo que France respondió con tono amable:<br />-No desespere usted, no desespere.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-3786594817922872378?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com3tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-60622409312796952472009-02-22T19:55:00.004+01:002009-02-23T19:49:26.681+01:00Matrimonio abierto<a href="http://farm4.static.flickr.com/3563/3300692556_131f5c02f3_m.jpg"><img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 152px; height: 240px;" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3563/3300692556_131f5c02f3_m.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Todo el mundo sabe que Manuel Filiberto de Saboya-Aosta, duque de Aosta y Apulia e hijo de Amadeo I, fue príncipe de Asturias durante dos años.Pero lo que no saben algunos es que en su matrimonio con la princesa Elena de Francia reinaba la felicidad porque uno no se metía en la vida del otro. Lo que hoy llamaríamos una "<span style="font-style: italic;">pareja abierta</span>". Ninguno de ellos se consideraba obligado a la fidelidad conyugal siempre que las cosas se "hiciesen" con discreción y estilo.Cierta noche en un lujoso hotel de Livorno el ex príncipe de Asturias, que se encontraba en una habitación con excelente compañía, escuchó a través de la pared de la estancia contigua unos quejiditos femeninos harto familiares. Picado por la curiosidad llamó por teléfono al portero preguntando quién se hospedaba en la estancia de al lado. El empleado, pensando que se trataba de una pregunta de mero trámite, respondió que su ocupante era la duquesa de Aosta.A la mañana siguiente Manolo (así le llamaban en casa) muy galante, envió a su mujer un ramo de rosas con el siguiente billete: "<span style="font-style: italic;">Espero que hayas pasado una buena noche, cariño</span>".</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-6062240931279695247?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com7tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-46546063059542476172009-02-16T20:00:00.000+01:002009-02-17T16:09:50.759+01:00Después<div style="text-align: justify;">En mis manos se ha agitado un personaje desnudo y lo he procurado vestir de alma. ¿Mi alma propia o la que he creado para este personaje? No, no soy yo. Me puse mis máscaras ideales para engañar al público, para cautivarlo, conmoverlo. Me he desprendido de mi mismo para ser otro. He intentado que la palabra fuese la voz del amor, de los huesos y de la sangre. Palabra que teje la vida: Pasión, soledad, dulzura, muerte... Aunque, al final, cuando haya descendido el telón, todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.<br />Vuelvo a ser yo. Un hombre, simplemente.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-4654606305954247617?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com6tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-73556396271927967052009-02-09T23:01:00.002+01:002009-02-09T23:19:21.186+01:00Antes<div style="text-align: justify;">Tengo miedo. Tengo miedo a la lluvia, y a esos pájaros de nubes que avanzan lentamente grises. Y al silencio que viene conmigo a todas partes. Tengo miedo a la palabra olvido.<br /></div><div style="text-align: justify;">Me asomo a ese océano inevitable para dejar mis palabras desnudas, sin velos, en el aire, sintiéndome como un viajero que llega a una estación donde no le espera nadie.<br /></div><div style="text-align: justify;">Tengo miedo a pensar que una palabra, un gesto, la efímera existencia de una mirada no correspondida pueda romper la figura azul del mar.<br /></div><div style="text-align: justify;">Pero sube el telón y dejo de ser yo.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-7355639627192796705?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com6tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-89565827882648651632009-01-29T20:11:00.003+01:002009-01-29T20:51:29.769+01:00Horas extras<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3525/3237315680_8092a003cc.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 500px; height: 336px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3525/3237315680_8092a003cc.jpg" alt="" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">El actor austriaco Franz Johan llegó a España en 1942 formando parte de la compañía de teatro <span style="font-style: italic;">Los Vieneses</span>, que había fundado y dirigía Artur Kaps. La compañía estaba especializada en revistas y operetas, y contaba también con la marionetista Hertha Frankel, que se hizo muy famosa en la televisión española de los años 50 y 60 con su "perrita" Marilyn.<br />Dada la permanencia de éxitos de <span style="font-style: italic;">Los Vieneses</span> en Barcelona, Franz Johan compró un hotelito cerca del Tibidabo.<br />Por exigencias de la profesión estuvo durante bastante tiempo fuera de Barcelona y fuera de España, y cuando volvió se creyó en el caso de hacer algunas obras de reparación y de embellecimiento en el hotelito, para lo cual mandó llamar a unos albañiles. Eran dos auténticos especialistas en eso de dejar hechos unos brazos de mar los hoteles ("torres", que dicen en Barcelona).<br />Tan bien hacían el trabajo y tanto mejoraba de día en día, que Franz Johan se creyó en la obligación de felicitarlos.<br />-Muy bien. Admirable. Lo hacen extraordinariamente bien.<br />Y se creyó también obligado a agradecerles de alguna manera su rapidez y su eficiencia, por lo que añadió:<br />-Ahí van estas entradas para que vayan esta noche a ver nuestro espectáculo. Estoy seguro de que pasarán un buen rato.<br />Los dos obreros se fueron tan contentos a ver a Los Vieneses, y salieron encantados.<br />Al día siguiente terminaron su trabajo en el hotelito de Franz Johan, y éste les pidió la factura. ¡Por poco cae al suelo desmayado! No era que hubieran cargado la mano al escribir los números y aquello fuese demasiado caro. Para lo bien y rápidamente que lo terminaron, le parecía hasta barato. Pero su estupefacción se debía a una causa bien distinta: Los dos obreros, después de consignar el gasto de materiales y la mano de obra... ¡Le habían puesto dos horas y media extraordinarias -y con el consiguiente recargo del trabajo nocturno- por el tiempo que ambos invirtieron en asistir a la representación de <span style="font-style: italic;">Los Vieneses</span> a la que habían sido invitados por Franz Johan! Y eso que no había crisis...<br /><br /><span style="font-size:78%;">Ilustración: Representación de<span style="font-style: italic;"> Campanas de Viena</span> en el Teatro Cómico de Barcelona.<br />Autor: Alcayna.</span><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-8956582788264865163?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-16844958002747789712009-01-19T20:32:00.003+01:002009-01-19T20:55:05.897+01:00Piel conquistada<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm1.static.flickr.com/27/66810735_3bb28ec27b_m.jpg"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 240px; height: 192px;" src="http://farm1.static.flickr.com/27/66810735_3bb28ec27b_m.jpg" alt="" border="0" /></a><br />Jugaba a poner el pie en el círculo blanco del destino, como si pretendiera exorcizar todas las magias.<br />-<span style="font-style: italic;">Me he vestido desnuda con tu piel, mi amigo</span>.<br /><div style="text-align: left;">La tormenta parpadeaba en la noche brillante de sus ojos.<br />Nada ni nadie pudo destruir el silencio. Desapareció en un sorbo de sus labios.<br />-<span style="font-style: italic;">Me he vestido desnuda con tu piel, mi amigo</span>.<br />Le había conquistado.<br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-1684495800274778971?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-14282577793485041112009-01-11T17:18:00.004+01:002009-01-11T23:19:41.808+01:00Recuerdos de niebla<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3120/3188287324_59eb9ec694_m.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 240px; height: 160px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3120/3188287324_59eb9ec694_m.jpg" alt="" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Casi siempre lo que tendemos a atribuir de manera confiada a la memoria -ese hecho, esa escena prendida con alfileres que hemos rescatado del olvido- no es más que una narración que se desarrolla en nuestra mente y que, con mucha frecuencia, se transforma al ser contada. Hay un eterno conflicto de intereses emocionales que se orquestan para que la vida llegue a ser alguna vez plenamente aceptable, y suele ser misión del narrador que las cosas se ajusten a este fin. La niebla del recuerdo es densa y el narrador se aviene a disiparla con sus palabras. El pasado y la memoria están envueltos en la niebla. El narrador distorsiona lo que fue real. Cuando hablamos del pasado mentimos.<br />Aunque las cicatrices nos recuerdan que aquello que vivimos fue real.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-1428257779348504111?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com6tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-81199742820992477042008-12-16T21:01:00.003+01:002008-12-16T21:12:59.151+01:00Aplausos a una mano<div align="justify">Se estrena un drama en el Teatro Español de Madrid. Ha terminado el segundo acto entre frenéticos aplausos y el público, en pasillos y vestíbulo, comenta el éxito de la obra. Alguien dice:</div><div align="justify">-A Valle-Inclán, que no es fácil de convencer, le encanta la obra. Pocas veces he oído de sus labios elogios tan sinceros y calurosos.</div><div align="justify">-Pues yo -replica otro individuo del grupo- tengo mi butaca al pie de su palco y no le he visto aplaudir ni una sola vez.</div><div align="justify">En esto, el propio don Ramón, que se acercaba y había escuchado el breve diálogo, preguntó al que había hablado últimamente:</div><div align="justify">-¿Quería usted que me pusiera a darme palmadas en la frente con la mano que me queda?</div><div align="justify"> </div><div align="justify"><span style="font-size:85%;">(Para Mer, que tiene una mano averiada y no aplaude, pero nos regala su sonrisa luminosa)</span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-8119974282099247704?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com12tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-2257475700548577952008-12-11T21:00:00.004+01:002008-12-11T21:04:14.685+01:00Palabras Desnudas<a href="http://farm4.static.flickr.com/3143/3101114042_f4a11524ef_m.jpg"><img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3143/3101114042_f4a11524ef_m.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Han venido a verme las palabras, muchas, quizá todas. Las he desnudado y descubrí un lento perfume de luz en su piel, un contacto líquido de tinta y de papel.<br />Las he desnudado porque quería su voz, pero estaban mudas. He querido recordar en ellas los pasos que tantas veces hemos caminado juntos sobre el papel, pero quedaron quietas, mirando el recuerdo de una luz, un perfume, una tinta, una piel. Caminamos sobre el papel hacia nosotros mismos pero envueltos en otra piel.<br />Las palabras están desnudas.<br /><em>"En las palabras vive lo que vivió ayer,<br />pero nunca lo mismo tiene segunda vez</em>". </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-225747570054857795?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com7tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-54727919672492835082008-12-08T00:34:00.001+01:002008-12-08T00:36:41.076+01:00Duelo de miradas<div align="justify">Los ojos se posan en otros ojos, un fragmento de tiempo que puede resultar fugaz y perdurable. Es un juego. Los adversarios se miran con mayor o menor intensidad sabiendo que la próxima vez el momento sea más extenso quizá. Timidez, audacia, seguridad o desdén según el ánimo, o la intención. Sigue siendo un juego.<br /><br />Miramos tantas veces y no vemos y vemos tantas veces sin mirarnos, que el juego de mirarse a los ojos está a punto de perderse en miradas vacías. Sin rozar lo interior el ojo sueña, roza, palpa, desvaría impreciso hasta congregarse entre sombras como si de una luz inmadura se tratase.<br /><br />Pero el juego vuelve. Se mantienen firmes las miradas, no es posible el parpadeo, y un latido hondo y dulce golpea suavemente, como llamando a una puerta invisible. Los ojos fijos. Es un juego.<br /><br />Y como en todo juego que se precie, siempre son los niños —cuanto más pequeños, más diestros— los que resultan invencibles en un duelo de miradas. ¿Será por su inocencia, por su seriedad? </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-5472791967249283508?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-65023543086545417902008-11-28T00:07:00.006+01:002008-11-28T17:51:07.209+01:00Muñoz Seca, humor hasta el final<a href="http://farm4.static.flickr.com/3164/3043892594_a5fd5a3011_o.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 161px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3164/3043892594_a5fd5a3011_o.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br />Pedro Muñoz Seca no daba paz a su pluma. No bien había echado el telón a una comedia empezaba con otra, acuciado por la continua demanda de títulos que le hacían todas las empresas teatrales de Madrid, y por mantener a sus nueve hijos.<br />Un día le preguntó un señor:<br />―Oiga, don Pedro, ¿no cree que usted podría haber llegado a ser universalmente famoso de haberse dedicado a otro género teatral distinto del que cultiva?<br />Muñoz Seca adivinó lo que podría haber detrás de la pregunta y le contestó sin inmutarse:<br />―Acaso no le falte razón. Yo también lo he pensado muchas veces desde que llevo escribiendo teatro. Pero si cultivo este género es por una razón muy poderosa: Yo siempre he dicho y pensado que prefiero que el día de mañana mis nueve hijos se paseen en coche alrededor de todas las plazas del mundo, que no tengan que pasearse a pie y sin dinero alrededor de mi estatua.<br />El autor de <em>La venganza de don Mendo</em>, era propietario, fruto de los esfuerzos y fertilidad de su pluma, de una casa en Madrid que tenía arrendada. Tenía varias plantas y los vecinos le solicitaron que instalara un ascensor para comodidad de todos. Él se puso a estudiar el asunto e inició el proyecto. Comoquiera que en ese lapso de tiempo tuvo lugar el advenimiento de la República, uno de los vecinos colocó un cartelito en el portal del edificio dirigido al dueño, de conocida tendencia monárquica que rezaba: <em>“Una, dos, tres, ¡Fuera el Rey!”.</em> Al día siguiente podía leerse bajo la esquela lo siguiente: <em>“Una, dos, tres y cuatro, ¡Hay ascensor para rato!”.</em><br />Fue Muñoz Seca autor de fertilísimo ingenio, de copiosa inventiva, de personalidad inconfundible hasta ser creador de una manera y un estilo que abriría la puerta posteriormente a los más jóvenes autores del teatro del absurdo como Jardiel Poncela y Mihura.<br />Al estallar la Guerra civil, fue detenido en Barcelona, donde se estrenaba <em>La tonta del rizo</em>, acusado de tener ideas monárquicas y trasladado a Madrid, a la recién creada Cárcel para hombres, número 2 ―establecida en el colegio de los Escolapios de san Antón. Un día les dijo a sus carceleros: <em>“Me podéis quitar todo, la familia, la libertad, mis bienes. Pero, ¿sabéis lo que no podréis quitarme jamás? El miedo, este miedo horrible que tengo</em>”.<br />El 28 de noviembre de 1936 fue sacado de la cárcel, como otros miles de prisioneros, y fusilado sin juicio alguno. Antes de ser ejecutado se dirigió a sus verdugos diciéndoles: <em>“Me temo que ustedes no tienen intención de incluirme en su círculo de amistades”.<br /></em>A Pedro Muñoz Seca le asesinó la barbarie. Porque la barbarie no sabe reírse. Ni entiende de cultura. Ni lee un solo libro. "<em>Y odia tanto, que no tiene tiempo para pensar"</em>.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-6502354308654541790?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com4tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-440913568982467702008-11-27T20:47:00.002+01:002008-11-27T20:50:48.015+01:00Cuerpo de mujer<div align="justify">—¿Hay acaso algo más absorbente en este mundo que un cuerpo femenino? Algunos hombres prefieren aventurarse en regiones remotas e ignoradas de la Tierra para explorar desiertos pedregosos e inhóspitos, o florestas silentes, o cavernas abruptas. Para otros, el mayor misterio es un cuerpo de mujer. Cada centímetro, cada lunar, cada pliegue, cada brizna de piel.<br />—Eso podría interpretarse como un ejercicio de culto al cuerpo. ¿La mujer pensará de igual manera respecto al hombre? ¿Creen hombre y mujer del mismo modo?</div><div align="justify">—Claro. Toda relación sexual es un ejercicio de culto al cuerpo. </div><div align="justify">—¿No es como una ceremonia religiosa con su ritual propio y cuya culminación es un acto donde cada uno absorbe la sustancia del otro?</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-44091356898246770?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com3tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-6401668866192923192008-11-16T17:56:00.000+01:002008-11-16T17:58:24.399+01:00Poéticas mentiras<div align="justify">Desoye tu corazón, actor, y prepárate. Vas a mentir. Tus mentiras guardan secretos sutiles de color y de forma, están manipuladas, metódicamente estudiadas. Lo has estado ensayando, recuerda, la práctica debe siempre preceder a la perfección. Las mentiras que de ti emanen vienen de otras mentiras creadas. ¿Qué interés tiene hablar de la dependienta de la panadería si no es para crear una mentira a su alrededor? ¿O del administrativo de la oficina si no es para inventarle una nueva vida absolutamente falsa?<br />La realidad de la vida nada tiene de mentira, sólo el artista, el creador, puede mentir de una manera irresponsablemente hermosa. La realidad es vulgar, la mentira es arte y placer. Como dijo Platón: "<em>la poesía y la mentira son artes que no dejan de tener relaciones mutuas</em>".<br />Recrea las mentiras, actor, que la Vida querrá entrar después en este círculo encantado.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-640166886619292319?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com11tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-44461361751285670772008-11-07T08:00:00.000+01:002008-11-07T08:00:00.418+01:00Supersticiones y trolas<div align="justify">Es bien sabido que el color amarillo está considerado de muy mal agüero en el ambiente teatral. Y abundan entre la gente del teatro las supersticiones: No se pueden dar vuelta<a href="http://farm4.static.flickr.com/3039/3007927741_c7e7141287_m.jpg"><img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 178px; CURSOR: hand; HEIGHT: 197px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3039/3007927741_c7e7141287_m.jpg" border="0" /></a> a las sillas, ni sentarse a la mesa del apuntador, ni silbar, ni siquiera hacer calceta durante los ensayos.<br />Pero la más extendida es la de evitar el color amarillo en los decorados, en los vestidos, en los carteles, en los programas...<br />Esta superstición tiene su origen en que era amarilla la bata que vestía Molière el 17 de febrero de 1673, durante la cuarta representación de <em>El enfermo imaginario</em>, en la que el glorioso autor-actor halló la muerte.<br />Pero como hay tenaces y agudos investigadores que lo investigan todo y descubren muchas cosas, han descubierto hace años que la bata que vestía Molière el día de su muerte no era de color amarillo.</div><br /><div align="justify">Jean Baptiste Poquelin, nombre real de Molière, se había caracterizado siempre por escribir sátiras contra los convencionalismos sociales y terminó siendo víctima de ellos pues, pese a que solicitó auxilio religioso antes de morir, le fue negado; dos sacerdotes rechazaron darle asistencia espiritual. El Ritual de París, promulgado en 1654, prohibía dar auxilio religioso a rameras, cómicos, usureros y brujos (Como si todos ellos tuvieran algo en común, ¿no?). A estas "gentes" les fue prohibido "<em>recibir la comunión durante sus vidas y sepultura cristiana después de sus muertes</em>".<br />Molière se quedó sin santos óleos y casi se queda sin tumba a no ser por la intervención del rey Luis XIV, mecenas y padrino de uno de los hijos del cómico, que consiguió que éste fuera enterrado en el cementerio parisino de San José, aunque de noche y sin pompa alguna. El argumento que el rey expuso al arzobispo de París para que el actor descansase en sagrado no tenía desperdicio: Le dijo que si los entierros cristianos se hacían a metro y medio de profundidad, autorizase a inhumar a Moliére un poco más abajo, porque allí la tierra sería menos sagrada. <a href="http://farm4.static.flickr.com/3056/3008771924_d666050295_m.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 167px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3056/3008771924_d666050295_m.jpg" border="0" /></a><br />Moliére fue trasladado en el siglo XIX al recién inaugurado cementerio de Père Lachaise, una de las necrópolis más bellas y selectas del mundo. Y si el visitante poco avisado cree que va a encontrar el famosísimo epitafio que todos quienes no han pisado el cementerio afirman con rotundidad que figura en su panteón, dará más vueltas que una peonza. La célebre frase <em>"Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace muy bien"</em>, no existe.<br /></div><div align="justify">Y de una trola con superstición a otra trola sin ella, pues ya que hablamos de epitafios y cementerios, me viene a las mientes el curioso epitafio que dicen que hay escrito en la lápida de la tumba de Groucho Marx: "<em>Perdone que no me levante</em>". ¡Falso como la promesa de un concejal! <a href="http://farm4.static.flickr.com/3204/3007927331_816d373c75_m.jpg"><img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 143px; CURSOR: hand; HEIGHT: 151px" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3204/3007927331_816d373c75_m.jpg" border="0" /></a><br />Las cenizas de Julius Henry Marx, Groucho, están depositadas en un columbario del cementerio Eden Memorial Park de Los Ángeles, donde sólo están grabados su nombre artístico, las fechas de nacimiento y defunción, y la estrella de David por su origen judío. </div><div align="justify"><br />Si no existieran supersticiones en el teatro, ¿quién les quita ahora a todos los cómicos -y cómicas- que han pisado los escenarios durante estos trescientos treinta y cinco años que todas las desgracias que les han ocurrido no se han debido a pura casualidad, a malquerencias de los enemigos, a propia torpeza o escasez de méritos, sino al color amarillo?</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-4446136175128567077?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com8tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-69021000408362054142008-11-03T16:31:00.003+01:002008-11-03T16:44:30.746+01:00La fauna delictiva<a href="http://farm4.static.flickr.com/3167/2998966331_210178733f_o.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 181px; CURSOR: hand; HEIGHT: 428px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3167/2998966331_210178733f_o.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="center"><span style="font-size:85%;"><strong> (Heraldo de Aragón. 2-11-08. Pág.13)</strong></span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-6902100040836205414?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com6tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-21755610443753531432008-10-17T18:53:00.004+02:002008-10-17T19:31:43.974+02:00Reescribiendo<div align="justify">A cualquier actor se le ha pasado por las mientes en algún momento reescribir el texto que le ha tocado en suerte. Y algunos lo hacen con cierta naturalidad. <em>"Que el autor se ha muerto y no va a venir a quejarse"</em>, solía replicar un buen compañero (y, sin embargo, amigo) cuando le apuntábamos que había alterado alguna parte de su texto.
<br />Los hay que, incluso, añaden "<em>morcillas</em>", esas frases de la propia cosecha e <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0">inventiva</span> que ni están, ni han estado nunca en la mente del autor, pero que cómicos con cierto prestigio y muchas tablas las cuelan en sus textos para mayor lucimiento o comicidad.
<br />En ocasiones se plantea el dilema de la fidelidad a los textos originales y casi nunca se llega a un acuerdo; todavía menos en un país como el nuestro en el que el individualismo está tan enraizado y el desconocimiento tan extendido. Todos nos creemos capaces de reescribir textos ajenos para adaptarlos a nuestro antojo o nuestro acento. Si reescribimos nuestra propia Historia en función de intereses personales (disfrazados de intereses políticos o sociales, de tal modo que la Memoria Histórica, ni tiene memoria, ni es histórica...), ¿cómo que no vamos a poder reescribir las palabras de un <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1">andoba</span> que las puso en papel en el siglo <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2">XVII</span>? Faltaría más.
<br />Ya que los anteriores artículos hablaban del Don Juan Tenorio de <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3">Zorrilla</span>, terminemos aquí la "trilogía", con una anécdota sobre la curiosa alteración de los textos.
<br />En el acto del convento, la Abadesa de las <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4">calatravas</span> de <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5">Sevilla</span> pregunta al iracundo Comendador:
<br /><pre><span style="font-family:georgia;">ABADESA.- <em> ¿Dónde vais, Comendador?</em>
<br />DON <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6">GONZALO</span>.- </span><em><span style="font-family:georgia;">¡Imbécil, tras de mi honor
<br /> que os roban a vos de aquí!</span></em></pre></em>responde el Comendador. Pero... a algunas actrices encargadas de interpretar el personaje de la Abadesa, no les hacía ninguna gracia que las llamaran "imbéciles", así de balde. Y, caramba, no parecía correcto tal epíteto en boca de un comendador y, además, dirigido a una monja. Se establecía el debate sobre si los comendadores podrían utilizar sin sonrojo un lenguaje tabernario o si la palabreja era uno de tantos ripios que tiene la obra. Ganó lo políticamente correcto y se hizo costumbre sustituir "imbécil" por "señora". Se respetaba la métrica del verso, la actriz Abadesa no era insultada y el Comendador quedaba como persona fina y educada.
<br />Mas <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7">hete</span> aquí que un actor importantísimo le dio por ser fiel al texto de la obra, se obstinó en no traicionar al glorioso <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8">Zorrilla</span> y a la pregunta de la Abadesa, respondió:
<br /><pre><em><span style="font-family:georgia;">DON <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9">GONZALO</span>.- ¡Imbécil, tras de mi honor
<br /> que os roban a vos de aquí!</span></em></pre>
<br />Pero en la segunda representación de la obra se llevó una desagradable sorpresa. La actriz Abadesa que, como todos los cómicos de la época, algo entendía de métrica poética, le preguntó:
<br /><pre><span style="font-family:georgia;">ABADESA</span><em><span style="font-family:georgia;">.-¿Dónde vais, Comendador
<br /> imbécil?</span></em><pre></pre>
<br /></em><span style="font-family:georgia;">Y el Comendador se vio obligado a responder:
<br /><pre><span style="font-family:georgia;">DON <span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10">GONZALO</span></span>.- </span><em><span style="font-family:georgia;"> ¡Tras de mi honor
<br /> que os roban a vos de aquí!</span></em> <pre></pre></pre></pre></div><pre></pre><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-2175561044375353143?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com10tag:blogger.com,1999:blog-9458035.post-4033249713466303602008-09-27T20:58:00.001+02:002008-09-27T21:00:42.587+02:00Más sordera<div align="justify">Pero, hablando de sorderas, dice el saber popular que no hay peor sordo que el que no quiere oír. Y en teatro no querer oír puede resultar muy malo, pero no querer hablar puede ser ya pavoroso. Porque, siguiendo con la primera escena del Tenorio, algo muy grave debió sucederle al actor que interpretaba el papel de Butarelli (posiblemente una diferencia económica con el empresario) que le indignó. Y urdió con paciencia su fría venganza.<br />Se levantó el telón y empezó la acción...<br /><em>DON DIEGO.- ¿La hostería del Laurel?<br />BUTARELLI.- ¡En la acera de enfrente! </em><br />El "hostelero" cerró bruscamente la puerta y dio con ella en las narices a todo quisque, pues hubo de suspenderse la función en medio de un barullo escandaloso y colosal.<br />Sorderas, enmudecimientos y mala uva... </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9458035-403324971346630360?l=juglarias.blogspot.com'/></div>Oshidorihttp://www.blogger.com/profile/04520733122535725715oshidori1@gmail.com4