tag:blogger.com,1999:blog-927193446486968673.post-60607433747088857292008-04-20T13:28:00.004+01:002008-04-20T14:55:41.110+01:00Placer<div style="text-align: justify;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_Y6J2U1WsTzI/SAs3EGw7dLI/AAAAAAAAAUo/EYxqi0pFu3A/s1600-h/1.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_Y6J2U1WsTzI/SAs3EGw7dLI/AAAAAAAAAUo/EYxqi0pFu3A/s400/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191303539149468850" border="0" /></a><span style="" lang="ES"><span style="font-size:100%;"><span style="font-family:arial;">A la pornstar le gustaba que le practicaran sexo oral mientras leía citas del Ulises de Joyce (edición de Lumen y traducción de José María Valverde). En realidad era la única forma en que llegaba al orgasmo. Solía escoger el fragmento en el que Leopold Bloom recibe la carta de esa misteriosa mujer y la flor y el noolor, con el que el clímax era inmediato, y las vísceras también le gemían y lloraba sin lágrimas. También era la única manera mediante la que soportaba la lectura de Joyce. Una vez, en un rodaje, le propuso al director incorporar el libro en un ménage à trois -ella, él y Leopold Bloom. Pero no la entendieron. Un actor incluso eyaculó sobre las páginas 246-247, en un gesto de desprecio, diciéndole que él sólo accedería a compartir su cama con Faulkner. Ahora la pornstar se ha pasado al sado. Y lee a Proust, recordando con añoranza sus orgasmos joycianos.</span></span></span></div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"></p>FERhttp://www.blogger.com/profile/14820632992709260516noreply@blogger.com