tag:blogger.com,1999:blog-85699991794097324752009-07-09T09:42:53.781-03:00Jesús Alejandro GodoyEn este humilde espacio, quiero compartir con todos ustedes, algunos de mis textos de hace un tiempo.
Espero que lo encuentren ameno y aceptable.
Como siempre digo: "Sin la magia ni colaboración de ustedes, yo no tendría nada que hacer aquí" así que esto es por y para ustedes, para retornarles tanto afecto y atención.
Todas las gracias serían pocas.
Solamente digo: saludos y hablamos.
JESÚS ALEJANDRO GODOY
16 de Enero de 2007
Ituzaingó, Buenos AiresJesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.comBlogger117125tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-86522224039661639092009-07-08T19:05:00.004-03:002009-07-08T19:10:52.482-03:00PERPETRADOR DE LO IRREAL<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <span style="color:#3333ff;"><strong>Jesús Alejandro Godoy</strong></span></span><strong><br /><span style="font-size:130%;color:#3333ff;"></span></strong><br />Motivado por la ambigüedad de mis noches y la perdición de mis días, decidí de una vez y por todas hacerme de todos los instantes del mundo y vivir la vida de todas las noches y los momentos de todas las historias.<br />Me dejé llevar primero por la inconsciencia de mi acto y luego mi locura se relajó a mi lado y me explicó que lo imposible era solamente el sueño torturado de los hacedores; y lo inalcanzable, el llanto pasmoso de la vida por los que abandonan su empresa.<br />Soñé con eso día y noche; y, día y noche trataba desaforadamente de andar en todos los caminos, besar todos los labios, disfrutar de todos los cuerpos, adorar a todos los dioses, morir todas las muertes, ver todos los cielos, llorar todas las lunas, despertar en todos los amaneceres y agradecer por vivir en todas las historias del mundo.<br />Feliz, manso de opciones, algo novedoso y febril de alegrías, una tarde otoño mi sombra se detuvo frente a mí y me espetó su descontento a viva voz por el hecho de seguir mi estilo de vida.<br />Le expliqué que yo quería vivir todas las vidas y percibir todos los instantes; ella, me dijo que eso era imposible y negando con la cabeza y pateando la cuneta con la punta de su pie negruzco, echó a llorar y me informó que me abandonaría para nunca más volver.<br />No hubo discusión ni rencores. Le agradecí solamente el haber soportado mis pasos y seguirme donde yo fuese. Mi sombra, solamente se encogió de hombros y aún sollozando se perdió doblando en una esquina.<br />Yo seguí con mi fin clavado en las mañanas: las horas me reían, los segundos se admiraban de mi vitalidad y los años enmudecían ante mi cometido.<br />Y al igual que mi sombra, una noche mi alma se refugió en un rincón desolado de mi habitación y me dijo que ya no soportaba el constante cambio de mis convicciones, posiciones, destinos y elecciones, y casi a los gritos me dijo que me dejaba por otro cuerpo al que le gustaba disfrutar las flores, las plazas y los cielos de domingo, y no andar atropellando los momentos sin dirección tratando de absorber el aroma de todas las flores, de todas las plazas y tratando de grabar en sus retinas todos los cielos... Me explicó algunas cosas más que son íntimas y no vienen al caso, para luego casi huir despavorida a través de una las paredes de mi casa.<br />Yo mudo tanto de ira como de desolación me sentí traicionado; pero, aún decidido a mi fin, a la mañana siguiente salí a navegar todos los ríos, a dolerme de todos los corazones destrozados, a llorar a todos los muertos, a celebrar a todos los recién nacidos y a admirar a todos los que realizaban actos heroicos.<br />Ese mismo día y algo agotado ya, mi corazón se reveló a mi fin y me expresó su descontento; yo por mi lado, le expliqué que sólo así me sentía completo, y no un ser esquivo a la suerte, a la magia y al asombro.<br />Él encolerizado y desbocado como jamás lo había escuchado, me gritó que yo era un perpetrador de lo irreal, un loco degenerado que solamente gastaba su tiempo en el tiempo, su día en los días y su vida y en la vida. A los gritos también, salió dando tumbos como un ebrio sin antes advertirme que no trate de encontrarlo porque jamás volvería a latir por mí.<br />Los días subsiguientes fueron una verdadera tortura: mis ojos, mi lengua, mis brazos, mis piernas, y luego todo lo demás, se sumaron al descontento de mi sombra, mi alma y mi corazón.<br />Y viendo que tenía pérdida en mí, y que ya no podía movilizarme para lograr mi fin tan perseguido, decidí quedarme estático en mi cama y serenar mi mente pensando en todo lo que había visto y vivido.<br /><br />Algunos dijeron que morí; otros que desaparecí o me hicieron desaparecer; otros que fui secuestrado por extraños seres, y otros dijeron que andaba por ahí buscando aún algún motivo para vivir.<br />No sé a ciencia cierta adónde fui ni que ha sido de mí; lo que sí puedo decir, es que aún mi esencia sigue recordando lo que he visto y vivido, y cuando ella se suba al viento para alejarse de mis recuerdos, le diré al gran arquitecto que vuelva a ensamblar mis partes para dedicarme nuevamente a buscar los momentos de todas las historias...<br />Me quedo en silencio, no me iré de aquí.<br />No por ahora.<br />Seguiré esperando.<br /><br /><br /> <input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-8652222403966163909?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-35315220107368347992009-07-08T19:03:00.001-03:002009-07-08T19:05:20.167-03:00PASATISTA<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><strong><span style="font-size:130%;color:#3333ff;"></span></strong><br />Estaba en un lugar perdido que se antojaba huidizo y disconforme con él mismo; me encontraba -creo-, en el limbo de las promesas donde todas las palabras se quedan estancadas y los hechos se relamen las ansias de convertirse en recuerdos.<br />Me encontraba en un sitio distante que se asemejaba a algunas horas perdidas de algunas vidas, que se parecían a esos sentimientos sin pasión y esas palabras sin sentido que de tanto en tanto nublan mis momentos; me encontraba en ese lugar; y, perdido ahí, me pregunté si acaso estaría loco o de tan cuerdo me había convertido en algo pasatista que un día sería olvidado antes de ser un perfecto y molesto recuerdo.<br /> Estaba perdido en un suburbio de penas donde latente y quedo, trataba de asemejarme a esa magia que a veces aparece en la vida y se va en silencio viajando en los ojos de los niños.<br />Y, creo, me volvía tiempo y nada más; para luego ser olvidado antes de transformarme en un recuerdo.<br /> Entonces, fui un cero sin nombre.<br /> Un don de nadie, un viaje eterno y eterno resplandor lejano que nunca se alcanza.<br />Viví la impaciencia de nacer y la pericia nefasta de morir, fui nada y quizá un leve desasosiego de los dioses: Sin nombre fui quedando y sin él, me encontré deambulando en un lugar conocido y eternamente perdido en mi memoria.<br /> Me volví nublado y un rostro sin expresión, una lluvia sin nada que mojar y la vida misma sin una muerte que la justifique.<br /> Grité desorientado y comprendí entonces que estaba loco, perdido; convertido en un pasatista, un ser tan extrañamente sublime, único, irrepetible; inalcanzable exquisitez que jamás sería igualada, que un día, sería olvidado antes de ser un recuerdo.<br /><br /><br /> <input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-3531522010736834799?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-12877068905330475282009-07-08T18:52:00.003-03:002009-07-08T18:59:12.137-03:00CONJURO ANIMAL<strong><span style="font-size:130%;">Autor: © <span style="color:#3366ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></span></strong><br /><strong><span style="color:#3366ff;"></span></strong><br />Un hábito cegado de justificaciones se ha quedado a vivir en mis horas, y se ha quedado ahí vaciando mi silencio de anécdotas y regalando mis recuerdos a gentiles perseguidores de lugares y distancias que se van y jamás llegan a ningún sitio.<br />Un hábito plagado de marismas antojadizas que cantan solemnes pérdidas y amores que no volverán, se ha quedado recostado en mi sien y me susurra de tanto en tanto, que los cielos del ayer se ven iguales a esos cielos que solían ver los ancianos que siguen esperando que una buena suerte los acune y les prepare un camino de prodigios y cantares.<br />Sabré que estoy soñando; sabré que estoy perdido, porque el hábito que se aferra en mí, es como un animal que devora mis mañanas y me deja las noches vacías y un canto lúgubre que habla de las personas que pasaron por aquí y que ahora me ven desde allí, con sus ojos vacíos y sus manos frías; es, un hábito atisbado de trucos y conjuros indescifrables que se ha quedado dormido en mi invierno y se lleva mis aprendizajes y me deja un soñoliento atardecer enredado en las sábanas de un cuerpo pasajero que pronto será recuerdo y sonrisa, pero que hoy parece ser desastre y el fin de todas las teorías del amor.<br />Y un hábito se ha quedado a vivir en mí, se ha quedado remendado a mis palabras, y acurrucándose a mi lado, me enseña las frases más prolíferas que acatan la necesidad de explicarse; y entregándome tierno y listo a su seducción y a los inconvenientes que esperan hambrientos a mi puerta, ya preparo un banquete con mis esperanzas y con mi falta de raciocinio y solidez.<br />Sabré que estoy soñando; sabré que estoy perdido, porque el hábito que se aferra en mí es como un animal que muestra sus dientes de muerto y sus andares sosos, mientras ríe locamente y grita su victoria, cuando me pierdo entre las sombras de los que han pasado por aquí; y solamente, han dejado sus ojos vacíos y sus manos frías. <br /><br /><br /> <input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-1287706890533047528?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-602094529997500772008-12-24T12:08:00.001-02:002008-12-24T12:14:34.066-02:00CAÍDA PRIMORDIAL<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> ...Y el viejo samurai ya obsoleto de toda causa, duda y objeto, atento solamente a las crecidas del mar, a las venturas de los árboles; iba caminando mirando el horizonte y decía casi en susurros:<br /> —El destino es una prisión en la que existen variantes, sí, pero jamás se escapa de ella porque cada cual tiene su espacio dentro de esa celda que tanto se parece a la libertad.<br /> Los lobos marinos se dejaban caer sobre la arena, firmes, opacos. Una gaviota con su andar patoso, llegaba a un tronco caído muy cerca de una duna y se quedaba ahí.<br /> —El esperar al tiempo, es la tregua que da el alma para reconocerse y seguir andando. No es más que eso, sólo eso, y nada más —dijo, miró el sol asomarse sobre las olas furiosas y prosiguió—: Dios latente que vive en todas las cosas y en todos lados está, sin saber cada uno, que está en todos lados porque lo llevamos dentro y cuando viajamos lo esparcimos, como esparce el viento el anuncio de la primavera venidera; dime Dios ¿Qué ganaré retando a mis días que ya se han ido? ¿Qué ganaré retando a mis días que aún no han llegado? Pues es tal vez que si reto a mis días que ya no existen, yo tampoco existiré en este momento; y si reto a los días que aún no han llegado tampoco existiré en este momento ¿Y qué es este momento Dios de todas las cosas; sino, yo mismo?<br /> Miró un bote rolando muy cerca de la bahía. Los pescadores ya preparaban sus sedales y los barcos de mayor porte ya elevaban sus anclas para adentrarse a las aguas.<br /> —Seré nada. Seré como una palabra que es hablada y luego olvidada si no me transformo en este momento; y así, solamente así, me volveré tiempo y jamás, jamás volveré a perseguir mis otoños y veranos —Dijo. Una sonrisa se dibujo en su rostro—. Dejaré de vagar entre la niebla y trataré de asir las nubes con mis dedos y a la luna con mi corazón; beberé de la inocencia que deja lo visto mil veces multiplicado por un millón y daré rienda suelta a la imaginación para entablar una nueva relación entre mi mundo y el mundo en el que siempre he tratado de vivir.<br /> —Dejaré en tus manos lo que veo y dejaré en mis manos lo que no veo. Me dejaré caer en las tinieblas de lo que es, y saldré renovado como sale renovado el hombre luego de probar su valía, como sale renovada la mujer luego de dar vida. Será una caída primordial y me transformará; porque de no caer, no sabré como volverme tiempo; no sabré como volver a percibir mis días con la magia que trae cada amanecer.<br /><br /> El viejo samurai siguió caminando tranquilamente.<br />Sus sandalias se hundían levemente en la arena; aspiro un poco de aire que le traía salitre del mar. Miró al sol elevarse un poco más y lloró por ese espectáculo grandioso que le era entregado directamente a su alma. Fue que descubrió por vez primera la alegría de la vejez y la pasión de no perder el asombro más allá de tantos años vividos.<br />Se sintió rico, se sintió pleno; y, lentamente tomó el momento entre sus manos y la valoró como algo irrepetible.<br />Dijo algo en voz baja. Rió emocionado y dio gracias por ese espectáculo grandioso.<br /> Cuando ese instante pasó, él también pasó; y lentamente, desapareció con el viento hacia el mar.<br />Sus huellas quedaron truncas muy cerca de algunas estrellas de mar. Dicen que se ahogó; dicen que subió a una barcaza y desapareció para siempre.<br /> Yo digo que solamente partió a buscar un momento intenso, donde siempre pudiera asombrase y dejarse llevar por los milagros que se encuentra en lo simple y efímero.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-60209452999750077?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com28tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-62654372653531328972008-12-24T12:04:00.001-02:002008-12-24T12:08:23.729-02:00DESEQUILIBRADAS LÓGICAS<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> El miedo me ha llevado una porción ganada de desafíos por venir y la valentía, sueños y reproches por las noches donde habitan fantasmas de lo que no fue, que se burlan de mi porte oscuro y desalentado.<br />La ansiedad me ha dejado imperfecto y la pereza incompleto; la avaricia con un saco a cuestas que no puedo mover, y la desidia con la miseria abrazada a mi aliento.<br /> Soy el portador de la insensatez que a veces se vuelve lógica y habla de un equilibrio que aún busco.<br /> La confianza excesiva ha dejado recuerdos que no deseo ver, y la cobardía, días que miro de soslayo a otros vivir mientras rechino mis dientes.<br />El fanatismo me ha dejado pobre de decisiones e inteligencias, y el descreimiento la incapacidad de asombrarme por lo cotidiano.<br />Lo excesivo me ha llevado al aburrimiento, y las carencias al resentimiento.<br />La envidia me ha dejado un vacío extremo luego de obtenerlo todo; y el desinterés, el resurgimiento en mi vejez cuando ya todo había pasado.<br /> Es, que soy el portador de la insensatez, que a veces, se vuelve lógica.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-6265437265353132897?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-45416951360676912472008-12-24T12:02:00.000-02:002008-12-24T12:03:31.218-02:00EL ESPERANZADO<div align="justify"><br /><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><strong><span style="color:#3333ff;"><br /></span></strong><br />Existieron saberes que me hicieron libre, y otros, que apresaron mi libertad; y cavilando sobre mis ciencias, tomé mis instrucciones necesarias y las cambié por decisiones nuevas jamás tomadas, y me llamaron sabio.<br />Existían por entonces, placeres que cobijaron mi curiosa humanidad, y otros, que esclavizaron mi integridad en una porción de piel; pasó entonces que pensando en mi naturaleza, percibí mis instintos básicos y los cambié por sentimientos que dejaran algo en mí, y me llamaron conocedor del espíritu.<br />Había temores que me hicieron valiente, y otros, que habían saciado mi sed de cobardía; y comprendiendo mis limitaciones, conocí las sombras tribuladas de mi alma y las cambié por entendimiento sin perjuicios, y me llamaron precursor y temerario.<br />Existían amores que habían hacinado mi corazón en caminos sin nombre, y otros, que me habían llevado al cielo a conocer la eternidad; y despertando mis heridas, las cambié por la fascinación de entregarse a la vida, y me llamaron sincero.<br />Existió una vida que me había dejado días a la deriva de mis sueños, y otros, que me habían dejado la sensación de ser magnánimo e imperecedero; así que los tomé, y los cambié por realidades esperanzadas y palabras que siempre seguirán rondando en la mente de los que desafían al silencio; y, me llamaron inmortal. </div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-4541695136067691247?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-30529869886848928212008-09-05T19:19:00.000-03:002008-09-05T19:20:37.213-03:00NÚMERO<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Y ahora, ahora me llevaré tu vida en mi cruel corcel de estirpe de nunca más, y ella, se relajará a mis manos y seducirá mis sueños. Ahora es mortal que os verán tal cual sois, tal cual eres, tal cual jamás serás.<br />Vente a mis efluvios de pesadillas, y quédate allí a esperar a que se nuble la vergüenza de tus matadores y que se cubra de fino desdén el adiós de aquel que te amó... sabes que nunca sucederá...<br />¡Quédate ahí mismo y escucha mortal! Inacabado de irá tendrás que recorrer las injurias de tus vetustos dictámenes y tus innecesarias lógicas, cuando tus huesos empiecen la danza hacia mi lugar y tu boca hable de mi sombra y de mi halo.<br />Vente a mi hado de nostalgias y a mi sino de locos, que mojaré mis pulgares con tu sangre y esconderé tus párpados bajo una obscura y dorada diadema de silencio, que vendrán a preguntar por ti, y yo, les diré que nos estás aquí, y nunca lo estarás.<br />Sabes que jamás sucederá.<br />Seduce a mi suerte desmedida que ya renace en tus entrañas, y siente el fin del comienzo de tu viaje negro. ¡Vente con éste legionario de siempre que se llama muerte, y mortal...! siente la dicha de ser uno más, y siente el número de ser distinto.<br />Aparta la locura de tus retinas y que se vista de fino y pulcro desasosiego, porque jamás comprenderás lo que sucede aquí.<br />Sabes que nunca sucederá...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-3052986988684892821?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com47tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-6100133546530841342008-09-05T19:17:00.001-03:002008-09-05T19:19:16.857-03:00BORGES<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Exacerbado espíritu de misterios, que se fue quedando ciego y tan afilado como una Excalibur perpetua que aún, acapara las mentes y los corazones de algunos buscadores de tesoros dentro de un papel, ¿Dime que haré? ¿Adónde iré a buscar mis fuegos fatuos y mis excelsas frases, que aún no adornan mis sueños...? dime viajero de un final escocés, qué hacer ahora, que los compadritos se han callado y las esquinas de un viejo Buenos Aires se han quedado a la espera de otra vuelta de hoja.<br />Quimérico y delicioso deletreo del más allá, que elevado en los cielos aún sigue parafraseando a Dante y a Aristóteles, dime qué haré con estas letras sueltas dentro de cajones húmedos, que bogan por salirse de sus pesadillas y formar parte de algún risueño principio que no cuenta sus finales. ¿Qué haré ahora paso lento e inteligente y tacto versátil sin vueltas y sin miedos? dime qué hacer, ahora que no se renuevan esos espacios blancos, que sin tener en cuenta su estatura y grandeza, trato de llenar con un suspiro de intrínsecas y locas letras que, sólo atienden lo efímero del momento y se quedan en el olvido de una página amarillenta, nunca más leída ni revisada.<br />Líder de un paraíso algo tremebundo y díscolo hombre que supo de sus verdades y sus verdades supieron de sus caminos, dime qué hacer, cuando las ansias de un amanecer con mil frases en la mente y mil hojas ataviadas de oraciones, no se presentan, y me ejecutan con un silencio sepulcral casi indómito y demoníaco; dime qué hacer... dime qué hacer; rostro mágico que se presenta una y otra vez sin ser recuerdo, sino, la memoria de un testigo viviente de que realmente existe la perfección cuando el alma dispuesta está.<br />Silencioso y mágico espíritu que se fue a soñar más bibliotecas a un ancho mar de sabiduría, visítame a toda hora, cuando ya no quepa en mí la valentía de decir algo y quiera decirlo en la forma exacta, para que el amante del ejercicio silencioso, quede maravillado, como queda maravillado el niño al escuchar las historias del que bien las sabe relatar.<br />Espíritu de misterios, y grandeza que ha cambiado de forma para escribir otros versos que aún no han sido descubiertos... dime qué, hacer, cuando la lluvia de ideas pasa de largo y la página matinal aún no se desespera por ser parte de esa historia que tanto espero.<br />Mágico y silencioso espíritu, dime, qué hacer...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-610013354653084134?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-41219643576106706302008-09-05T19:15:00.001-03:002008-09-05T19:17:36.845-03:00MIGAJAS<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Perdurable emoción que se arraiga en mis huesos, es la que me ve con el alma partida, buscándome en los recovecos de mi conciencia, para apartar esa inconsciencia a la que me veo sometido.<br />Reacción violenta que se solventa en palabras y que huele a destierro, es la que me atiende con el alma a pedazos, cuyos trozos voy juntando, mientras la vida me explica el dolor del amor y el descanso de la muerte antes de morir.<br />Bajeza y letargo de acciones que se remilgan bajos mis párpados, son lo que me ven volver al punto de partida, cuando tomo malas decisiones y me atrevo nuevamente a culpabilizar al idiota de turno que me mira de soslayo y se escapa invisiblemente antes que le amerite el hecho de consumir mi tiempo en ese escaparate de momentos perdidos y olas del ayer que se llevan todo y sólo dejan aquellas migajas que ves allí.<br />Perdurable emoción que vela por mis palabras a destiempo y por mis estupideces venideras, no me dejes aún... que siento a veces, que acertando me estanco en estas risas de papel y algarabías de espumas; y errando, aprendo más adonde voy cada vez que me yergo y enjugando la sangre de mis rodillas, sonrío, porque me siento vivo al saber donde van mis pasos y donde se dirigen mis días.<br />Perdurable emoción que vela por mis estupideces venideras, no me dejes aún, que el cielo se sienta a esperar que mis huesos bailen y mi boca se despierte, que acertando, sólo hago silencio, y errando, hago caer el velo de mi estoica eficacia y se revelan millones de caminos.<br />Perdurable emoción...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-4121964357610670630?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-29554161226993600902008-08-08T17:35:00.001-03:002008-08-08T17:40:52.739-03:00MENSAJEROS DEL OLVIDO<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Creo que una tarde, me dispuse voluntariamente a cruzarme en el camino del viento, para esperarlo entre los árboles y decirle que se acordara de traerme aquellas veloces nuevas oportunidades que mis ojos esperaban.<br />Si mal no recuerdo, una noche me dispuse casi cansinamente, a robarle un poco de tristeza a la luna para redactar algunas frases; y mientras eso sucedía, le dije que no se olvidara de crearme nuevas voces de aliento, para aquellos que caían presos de sus amores.<br /> Una madrugada sin más, me apeé de mi cuerpo dormido y con los ojos entrecerrados y el rostro mullido de misterio, volé cerca de algunos ángeles que se cruzaban entre nubes de marfil y cielos de octubre; y, mientras eso pasaba, les pedí que no tejieran leyendas en sus mentes sobre esos seres perfectos que paseaban debajo de sus alas, que, de tan deseosos de la vida, se habían vuelto brutales bestias que soñaban la nada, y sus sonrisas, solo reflejaban gestos soberbios de los mensajeros del olvido.<br /> Quizá una tarde, me quedé sentado en este banco de plaza, descascarando los días y peinando los errores para que no fueran tan visibles, y mientras eso sucedía, me quedé dormido sobre mis contrariedades; y sin saberlo, un día por venir se cruzó con mi sombra, y me fui con él, mientras me pedía que no me olvidara de reclamar mis momentos presentes que envejecían entre el deseo y el primer paso.<br /> Creo que una tarde... desperté entre una fina llovizna que se colaba entre las copas de los cipreses y andaba latente esperando el movimiento de los pinos; y, mientras eso pasaba, pude ver como se despedían los segundos de mi existencia, y puse en aviso a mi alma, de que un fino hilo de plata tan frágil como una caricia, era lo único que nos unía a los pensamientos del ahora y la eternidad.<br />Tal vez fue una tarde, en que creo dejé de ser mañana y me volví hoy, dejé de ser sueño y me volví hecho; dejé, de ser palabra y me transformé en camino, dejé de ser planes y me volví vida.<br /> Si mal no recuerdo, creo que una tarde, empecé a vivir.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-2955416122699360090?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com33tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-9379805324842736462008-08-08T17:32:00.001-03:002008-08-08T17:34:54.804-03:00APÓSTOLES<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> ...Y es que el hombre se detiene al borde del mar y me dice:<br /> —El rito de la vida se había vuelto imperturbable, y la estoica manera de enfrentar los hechos, era ya solo una franja de memoria distante, que traía ecos de algún asombro. El sueño de un atardecer en amores, se había vuelto una retahíla de números absorbentes que se los llevaba el dinero, y las sonrisas por el descubrimiento de lo cotidiano, era ya una figura quieta que no llevaba distinción a lo burdo y a lo ordinario. —Baja un poco la voz, mira sus pies, me mira. Mira el sol cayendo, sonríe y prosigue:<br /> —El tacto y las caricias pasaron a ser una fascinación por el lujo de parecer idiota y la manera de atreverse a aventurarse al ridículo; una potestad propia de los que deseaban ser simios. El arte pasó a ser de valía para esos de caras enjutas que no sabían más que pensar y repensar dentro de sus pensamientos; y el canto de los pájaros, una molestia desafinada que horrorizaba a las latitudes de mis máximas aspiraciones. La muerte no era un hecho, y la vida sólo un simposio que albergaba a ganadores que paseaban a sus vencidos como perros falderos o huéspedes de derrotas a las que había que subrayar, estudiarlas y jamás repetirlas; el miedo, un infatigable y achacante error de los que sabíamos, jamás llegarían a ser o hacer algo de su vida.<br /> —La nieve era una tortura blanca, la sonrisa de los niños un aventón a la ridiculez; el dinero, una herramienta para comprar almas y violar cuerpos incorruptibles de bajo y alto valor; la lluvia, sólo una sinfonía dislocada que no traía más que lodo, suciedad y un viento agostado que aún en los más hermosos paisajes yo no quería ver ni sentir. El cielo se volvió un transeúnte rígido que emigraba con sus andanadas de nubes mocas y molestas, y el alma, una tibia mentira que había que inculcarle a los apóstoles que buscaban una salvación de cartón que siempre... tenía un precio...<br /><br /> Y es que el hombre da una pitada más a su cigarro, me mira cansinamente y me dice:<br /> —El día que empecé a sentir todo eso amigo... fue el día en que empecé a morir —vuelve a sonreír un poco lastimosamente. Aspira un poco de aire nuevo, cierra los ojos y exhala. Silencio de palabras y el sonido de las aguas furiosas se lleva un poco de tiempo y de experiencias pasadas—.<br /> Entonces nos quedamos mirando caer el sol en silencio, mientras el mar nos contaba sus secretos entre murmullos de olas y gaviotas; esperando, tal vez al igual que nosotros, esas respuestas que nunca vendrían.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-937980532484273646?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-20660131437123810432008-08-02T12:23:00.002-03:002008-08-02T12:27:03.595-03:00CAMBIAR (para siempre)<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> En algún silencio, fue que se ha escondido el secreto de mis visiones y pasiones, y hecho eso, se quedó dormido en un rincón de mi hogar, para sucederme y perderse en mis días y a fin de cuentas, acertar al que venía después de mí, para que fuera feliz y pudiera disfrutar de mis valores y decisiones.<br />Fue que en algún silencio, se quedó grabado un santiamén de mis dudas y una eternidad de mis convicciones; y luego, se fue a navegar entre mares de otros mundos, lejos de mí, lejos de aquí, y no fui más que un espectador gris, de un nuevo mundo que sabía jamás vería.<br /> Renegado de supuestos y faltante de certezas, me adueñé de algunas explicaciones y escapé de mis lugares para recorrer el planeta y comprender los momentos que se rejuntaban en mi conciencia...<br /> Y encontrando los cielos, sólo pude comprender los infiernos, y ganándolo todo, solamente pude comprender la escasez. Fue que amando la vida vislumbré la verdadera muerte, y hundiéndome en orgías de amores, comprendí las melodías de la soledad. Y encontrando leyendas encontré algunas historias y despilfarrando sonrisas fue que albergué la verdadera tristeza en mis labios. Encontrado a Dios fue que supe la verdad de mi naturaleza y forjando un camino, encontré la explicación de todo lo creado y lo que se avecinaba en materia y aún dormía en los pensamientos de los que ven antes de parir la verdad.<br /> Y supe...<br /> Que las distancias son sólo pasos, y lo imposible sólo una palabra antes de obtener; fue que diluviando entre lágrimas comprendí la grandeza de la felicidad, y conjeturando caminos que se atrevían a desafiarme, encontré la verdadera aceptación de lo que era la libertad.<br /> Es que creo que una tarde y en algún silencio, fue que se había escondido el secreto de mis visiones y pasiones, y hecho eso, se quedó dormido en un rincón de mi hogar; entonces, lo desperté lentamente y me dije que ya no deseaba ver pasar la vida... entonces abrí la puerta, y me fui a recorrer el mundo, con él a mis espaldas, y una esperanza que se abalanzaba como un torrente de nuevas cosas, que sólo eran para mí; y fue que comprendí entonces la verdadera noción de lo que era una decisión, di un paso, y cambié mis días y mi vida... para siempre.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-2066013143712381043?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com28tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-51727468099887353362008-07-04T12:31:00.001-03:002008-07-04T12:32:26.130-03:00EL CREYENTE<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Aquel, me había enseñado que era imposible hacerlo.<br />Hoy que se ha ido, sólo me dejó la enseñanza certera, de que lo imposible es un comienzo, y no intentarlo es perder.<br />Ella, me habían inculcado que el miedo es lo que agradaba al cielo. Y hoy, que se ha ido, sólo aprendí que el miedo es ver pasar la vida y ser valiente, es crear nuevos caminos.<br />Ellos, me habían convencido que ser servil es ser bueno y temeroso.<br />Hoy que se han ido, sólo aprendí que ser servil es vivir de rodillas y rebelarse a lo ordinario, es tomar decisiones únicas y responsabilizarse por ellas.<br />Aquellos, me habían explicado que ser exitoso desagradaba a ese Dios.<br />Hoy que se han ido, sólo aprendí que ser un fracasado agradaba a los hombres que administraban a Dios, y que ser exitoso y pensar por sí mismo, un peligro para el poder.<br />...Y ahora que quedé solo bajo estas luces de invierno, el viento es el que me azota el rostro.<br />Yo, fui el creyente de otras voces que se disiparon y que ya no existen; y por hacerlas verdad, vendí mi destino a un céntimo de su valor real.<br />Hoy soy un anciano que murmura que un día alguien le dijo que era mejor vivir, que perder la vida por un sueño.<br />Y hoy que se ha ido, sólo aprendí que la vida se empieza a apagar cuando los sueños que pudieron ser, lentamente carcomen el alma y el resentimiento cubre los ojos.<br />Y ahora que soy anciano, sólo me quedo aquí, relatando las leyendas de los que fueron tan dignos de la vida, como para hacer realidad sus esperanzas…</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-5172746809988735336?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com32tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-36611919791650594042008-07-04T12:29:00.001-03:002008-07-04T12:30:50.451-03:00IR<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Debo decirte que algunas veces aparezco en ausencias y me pierdo en los días que me esperan pacientes.<br />Creo y debo confesarte, que amo el peligro que encierra la soledad y las historias cuarteadas que esconde la muerte; y no, por ser tan oscuro como debes pensar, sino, porque sé, voy hacia un fin inalterable e inexorable, y no dormiré esta noche, si no siento que voy hacia allí con mis alas desplegadas y dando gracias por todo lo que he sentido.<br />Debo aclararte, que muchas veces camino solo en mi habitación a oscuras y le hablo a los cielos tratando de esparcir esas nubes de dudas que cubren mis ideas.<br />Creo y debo jurarte, que no soy más que un despojo de sueños de mi soñador, y la esperanza intacta de mis padres, que se van hacia donde yo los espero.<br />Y no creas que soy un don único de la vida; sino, soy el primer aliento de la muerte y el último recuerdo de este cuerpo que amablemente ha transitado mi verdadero ser por estas tierras; y te digo, que no dormiré esta noche, si no siento que voy hacia allí con mis alas desplegadas; tal vez, resistiendo un adiós que nunca será y dando gracias por una bienvenida de los que me enseñaron a esperar.<br />Debo decirte, que algunas veces creo que soy un inmortal que le teme a la muerte, y de vez en cuando, un muerto que sueña inmortalidad, y solamente se despierta, con las manos repletas de vida.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-3661191979165059404?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com22tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-58394369153037663212008-05-31T13:04:00.001-03:002008-06-01T11:42:16.135-03:00LATITUDES<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Imagino a un ser que una madrugada se despide de su hogar, y antes de partir mira el cielo y empieza a caminar bajo las luces tenues de las calles vacías.<br />No importa si es hombre o mujer, sólo existe su sombra, sus deseos, sus ambiciones y su voluntad para descubrir caminos y suertes; en sus bolsillos se agolpa el aire una y otra vez; nada hay, nada tiene; y, sin embargo, todo le pertenece.<br />Imagino a ese ser que se despide de los lugares donde solía jugar, donde sus deseos y esperanzas se abrigaban bajo los años por venir, que no traían más que días iguales y responsabilidades iguales a los de sus padres, a las de sus abuelos, y a las de sus ancestros.<br />Imagino, que una noche soñó con ser un ave reconociendo su vuelo, mientras hablaba con el cielo de las tormentas y de los horizontes que el sol se ufanaba en vestir de colores parecidos a la voluntad; imagino, que una noche soñó en ser una fiera bajo una luna menguante, recorriendo las latitudes de sus dominios con su temeridad y con la conciencia exacta de saberse rey de todo lo que lo rodeaba.<br /> Imagino a ese ser yendo y viniendo por las calles como un único y excelso coloso atrapado en medio de las tardes y las lluvias; lo imagino despidiéndose de todo lo que había conocido, y llorando en silencio porque no sabía si algún día volvería a ver las huellas que lo trajeran de regreso a su lugar.<br />Y tras de sí, toda esa vida que le pide que se harte, que se rebele de su jaula, para crear caminos y marcar la tendencia que luego otros conocerán para inspirarse en los momentos críticos y de duda.<br /> Veo o imagino, a ese ser viajando de aquí para allá; conociendo lugares, trabajando, negociando; esculpiendo sus caminos a cada decisión correcta o errada, sin culpar a nadie, sin creer en límites ni en astucias de magias ni en hechizos delatores.<br />Imagino a un ser que luego de un tiempo, se ha vuelto legendario entre los que lo conocen; sabiendo que es respetado, amado y querido por todo lo que ha dejado en los demás.<br />Veo a un ser que se ha creado a sí mismo y que ha enfrentado las olas que ha encontrado en el camino, como un guerrero de esos que dejan su nombre grabado en el grito de los que buscan la valentía y un destino.<br /> Imagino entonces, a un ser que una madrugada vuelve a su hogar, bajo una luna que lo recibe en silencio y un viento que lo despeina con recuerdos de cosas, personas y horizontes que se llevará con él a la nueva vida.<br />Y digo entonces, que imagino a un ser que lleva solamente su sombra, y en sus bolsillos se agolpa el aire una y otra vez; nada hay, nada tiene, y, sin embargo, todo le pertenece.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-5839436915303766321?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com31tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-14998701159943643442008-05-31T12:59:00.001-03:002008-05-31T13:02:29.799-03:00EL EJECUTADO<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Aquel que va perdido, es un ser doliente, un ente pacifista, que jamás se detuvo a dar batalla por lo que le parecía valedero.<br />Ése, al que ahora le besa el cuello una gruesa cuerda que se llevará sus días, es un pendiente deudor que siempre le había pedido soluciones a su Dios, y que le culpó siempre por sus fallos y por todo lo que jamás pudo obtener.<br /> Mira, pobre ser ése que ves ahí que pronto será colgado, que dejó su vida y su destino creyendo en la suerte, y olvidando que cada día era un nuevo y silente camino para empezar alguna nueva historia.<br />Quédate hijo y mira atento, a ese ser que pronto se irá, el cual prontamente se dejó caer en los brazos de un azar lujurioso, y le pidió a gritos a los elementos, que le construyeran una casa, le formaran un hogar, y le regalaran amores adonde él fuera; mira atentamente, y ahora susurrando te digo, que éste que pronto será ciego de todo dolor y caminos, fue un señuelo para la nada y un criadero de dudas.<br /> No hay paz he de decirte, en un ser que sabe que los tiempos pasan a su alrededor, mientras se sienta a esperar esas promesas que se hacía cuando era niño; no existe reflexión alguna, que se equipare a aquel que reconoce sus heridas y las atiende cuando aún son heridas y no, recuerdos que luego traerán resentimientos y perdición.<br /> Reza ahora hijo por éste que pronto será un ejecutado de historias, que es el que lleva esa gruesa cuerda alrededor de su cuello; y no veas quién es, porque lleva tu rostro, mi rostro, y el de aquel que supone, que vivirá para siempre caminando bajo senderos soleados.<br /> Entonces te digo, que él tiene todo tu tiempo en sus retinas y envidia de ti lo que jamás obtendrá; y tú, tienes toda su voz, y relatarás este día, como el momento en que has visto la diferencia entre ser ave o viento.<br /> Mira hijo que cada nudo que tiene esa cuerda, es atado por tus manos, por mis manos, y no, por las manos de dioses, demonios, ángeles ni entes que merodean por ahí... no alucines hijo por ahora, ya tendrás tiempo de eso.<br /> Por ahora has silencio, y sólo mira a aquel que va perdido, envidiando de ti, lo que jamás volverá a vivir...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-1499870115994364344?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-2720885151692798192008-05-31T12:55:00.001-03:002008-05-31T12:59:21.450-03:00A TIEMPO<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Me había llegado la avaricia cuando ya no tenía qué guardar, y la magia de los sentimientos, cuando todos a los que había amado ya se los había llevado el viento.<br />Me hubo de llegar los mejores libros y las más vastas leyendas, cuando mis imaginaciones solamente divagaban entre el ayer, y un mañana que era igual a otros que había visto nacer.<br />Llegaron otoños cuando ya no había árboles en mi casa, y las nubes cuando ya no podía apreciar el cielo; llegó la ira, cuando todo estuvo perdonado, y se presentó mi Dios, cuando ya todo lo había solucionado por mi cuenta.<br />Me había llegado la fortuna cuando hube aprendido el valor de la verdadera fortuna, y llegó la paz, cuando mi cuerpo destartalado quiso entrar a batallar por el honor perdido.<br /> Me había llegado el silencio, cuando mis mejores ideas se presentaron, y con él, la magia del asombro, cuando todo se me había explicado.<br />Me habían llegado las sonrisas más bellas, cuando ya no había motivos para la alegría, y las justificaciones más exactas, cuando todo era válido e ilimitado.<br />Me había llegado el tiempo a destiempo y junto a él, una leve brisa de madrugada, que cantaba la desdicha de todos los que llegaban a tiempo a su pasado, y dejaban en el hoy su reflejo en las aguas de un río que lloraba primaveras; me había llegado el tiempo a destiempo, y con él, mis pupilas se empezaron a vestir de ayer y mis oportunidades de sueños; y aunque yo aún era joven, parecía que me habían llegado los años por vivir, cuando mi alma soñaba con la eternidad.<br /> ...Y mientras cavilaba en todo esto, me desperté una madrugada cantado las desdichas de todos aquellos que llegaban a tiempo a su pasado; sé que era una canción bella; que me había llegado cuando ya no había melodía perfecta, que endulzara los días de los que se habían quedado soñando algunas esperanzas.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-272088515169279819?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-72682956896318139332008-05-08T17:38:00.001-03:002008-05-08T17:41:50.272-03:00EL IRACUNDO<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Soy el inquisidor de caminos, un transeúnte de nubes y tormentas, que se acerca de vez en cuando a la sabiduría y se queda con las manos repletas de ignorancia por el sólo hecho de pensar en ser sabio. Pescador de lo insalvable y un desertor de leyes, armando mis propios horizontes voy buscando puertos y destinos repitiendo plegarias de dioses en mis intentos por ser mortal, pero muero a cada instante en que me resuelvo como un ser distante de toda divinidad aparente.<br /> Invento ardides que me lleven a intensificar mis logros, mientras pierdo vuelo entre nubes y los vientos me agostan los días y los intentos; me vuelvo necio y prohíbo a mi alma que se rinda a lo simple; me vuelvo Dios y ciego, voy matando mis ideas y resucitando caminos que jamás pensé que iba a transitar.<br /> Soy lo necesario para los ojos de aquellos lobos, y lo inminente en el corazón de los que no se atreven; pasajero raído de luchas sin resolver y fantasma de cuerpo muerto y mente activa; eso soy, un noble sin tierras, y un halcón esperando el despertar de los ángeles; un inquisidor de caminos, buscador de los artilugios de lo divino e incesante emancipador de lo soñado... un transeúnte de nubes y tormentas, que va soñando ser sabio y sólo se queda preguntándose qué es esa ignorancia, que se ha quedado a dormir a los pies de sus huellas.<br /> Imagen y semejanza de la destrucción, un hipócrita que va cantando salmos mientras asesina impiadosamente a lo débiles y engaña a los ignorantes; político locuaz que va rifando vidas por un poco de poder; mezquino de lo eterno, que compra y vende con los oros que gritan su verdad bajo las cúpulas blancas de ciudades santas que no lo son, y nunca lo serán; soy un perdedor bañado en plata, un vencedor de imaginerías y el visitante perfecto en los sueños de los que buscan algo de cierto.<br />Soy misterio a la vista, canción del océano y servidumbre que domina. Magnífico ejemplo de lo poco que da la soberbia y lo mucho que entrega el perdón; llevo tormentas en mi bolsillo y una oración en mi lengua; demonio desatado que se entrega al cielo y miente sus muertes, pacifista de armas tomar y un entregador de lo humilde, que sólo sabe blandir la espada, cuando el rocío anuncia las almas nuevas que se perderán en situaciones sin control.<br /> Soy un inquisidor de caminos; que se queda con las manos vacías... por el sólo hecho, de pensar en ser sabio.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-7268295689631813933?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com20tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-10437696513998601182008-05-05T17:37:00.002-03:002008-05-06T10:27:42.449-03:00CORTÁZAR<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Existen asuntos pendientes dentro de esas calles empedradas, que aúllan al recordar, que algunas estrofas quedaron inconclusas y ya no volverán.<br />Exilio del cuerpo más que del corazón y estadía perpetua en algunos estados alterados de alguna conciencia, que venía a decirme que existen en el mundo fantasías por cumplir; pero que gran parte, ya habían viajado en la mente de un ser que un domingo se confundió con la leyenda y en alguna autopista del sur, se quedó viajando a escribir algunas nuevas genialidades.<br /> Teatro desierto de realidades y rebosante de sueños, donde reviven algunos cronopios, es lo que veo, es lo que siento, cuando llamo algunas musas que descreen de nuevas oportunidades para crear nuevas viejas obras que prontamente se reestrenarán en algunas calles francesas que andan por ahí, extrañando algún cansado y curvado semblante, que riegue en una mañana algún ardid para cambiar el olvido por unos minutos más, frente a alguna vieja máquina de escribir que quedó despierta y paciente, perdida y reducida a la servidumbre del silencio.<br /> Sueño a veces que me despierto con algún eco de ese genio que no logro traspasar; y cuando trato, incomprensible me coloco detrás de estos huesos destartalados de historias que se reprueban por sí solas junto a esa salud de los enfermos, que aún trato de igualar y que seguro, jamás lograré siquiera retenerle un poco de su sabiduría.<br /> Inspiración sosegada y política de nivel, que se encerró alguna vez tras ese cigarrillo de fotografía, y ese retorno que jamás se volvió retorno por tener algunos lugares tan cercanos, que no era necesario volver como cantaba el gran zorzal, sino, que volver era una manera de despejarse en el papel, de alejarse de esos demonios que ahora sé, se quedaron quietos y desdichados, el día que el sueño se cobró el tiempo por venir, aún no soñado.<br /> Y aunque viajo... Y aunque viajo, debo decirlo, no llego a ningún sitio: ni a D’ anjou ni a Florida, si no paso antes por las letras que me dejan extasiado de días tormentosos y dudas por resolver.<br /> Y aunque viajo, sombras tengo, y una revelación de algunos espíritus que me dicen, que todavía quedan frases y fantasías por inventar, aunque gran parte se llevó un ser, que un domingo se confundió con la leyenda.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-1043769651399860118?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com18tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-22764442532586446432008-05-05T17:34:00.000-03:002008-05-05T17:37:00.834-03:00CIEGO<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Ambiciones sin piel decoran mi esqueleto, perlas de instantes mis ojos, y baratijas insensatas mi lengua.<br />Hilada tengo la mente de secuaces oportunidades que me trajeron algún desperdicio de platas y zafiros, bruñidos en peltre mis brazos y tallada en esmeraldas mis piernas.<br /> Soy rico, soy pobre; vagabundo fiel que recorre un palacio vacío de vida repleto de rubíes relucientes, donde cae el haz de la luna y se vuelve polvo de estragos, donde cae el rayo del sol y se vuelve silencio que recorre mi cuerpo.<br /> Inquisidor de la dádiva y matador de lo humilde; sobriedad de neblina ajena a la artesanía del ser; y, distraído del río que se lleva lo importante, voy juntando cosas.<br />Y me siento desesperado e imposible, como el lince raído de envidia que va a cazar al tornado, o el capitán celoso que arremete con furia al océano para robarle algún secreto, y se queda con las manos vacías y el alma latiendo por una nueva oportunidad.<br /> Soy rico, soy pobre, un vagabundo fiel, que recorre un palacio vacío de vida.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-2276444253258644643?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-39646244099888707742008-05-02T18:33:00.002-03:002008-05-02T18:37:20.468-03:00RECAPITULADOR DEL DESPUÉS<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Soy magia de algún lugar, una extraña y repentina ausencia de toda duda a lo desahuciado que trae buenas nuevas y cierta oportunidad; soy magia de algún lugar, una sensación que no acata tiempo ni razón.<br />Eres una isla dentro del atolón de las inconstancias, una marejada de genialidades, una distracción de lo imposible y el viento que se mueve entre los dedos de los niños, que saben que todo es tan simple como un amanecer callando sus secretos, y cantando lo que le adeuda a ciertos ángeles, que se cuentan el vuelo del sol, buscando esperanzas entre las nubes.<br />Soy dubitativamente altanero de un mañana; un recapitulador del después que va dejando libre a su futuro, para que vaya a recorrer lo que nunca será de la mano del ayer; y, quizá, alguna memoria que se acuerde de esos caminos, que aún velan por mí y que nunca los he recorrido.<br />Eres cierto desparpajo, entre la locura sin trazos y una fina línea de formas audaces, idea destartalada que se ha quedado muda al apreciarse como la invención más absoluta soñada entre lodo y miseria, que se transforma en magnífica liberación y luego, se vuelve a dormir, para soñar nuevas mentes, que las vengan a buscar, que las vengan a rescatar...<br />Soy, una montaña solitaria que se alza en medio de lagos de intentos y planes de sueños, que yacen quebrados y hastiados de tanta huella y tan poco andar; eres, el tentempié de los que saborean las almas, y una lujosa ensoñación que pronto se quedará dormida, para renacer una tarde y volver a contar las historias, que alguna vez yo he contado.<br />Eres, magia de algún lugar...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-3964624409988870774?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-89071172098453345622008-04-01T12:41:00.001-03:002008-04-01T12:42:10.225-03:00LO QUE SIEMPRE FUE<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Mira ese lugar... sé que siempre vive una historia durmiendo que espera ser contada, y no es que nace, sino que se deja desnudar, para luego devolverse al viento, hasta que otra alma inspirada la encuentre y la arrope.<br /> Detente aquí, mira, sé que existe un camino sediento de huellas que espera ser andado, y no es que se muestre, sino que se deja recorrer para luego volverse dirección, hasta que alguien perdido lo reconozca y lo transite.<br /> Espera, escucha; mira aquella montaña; sé que siempre vive una esperanza latiendo en ese sitio, y no es que nace, sino que se deja alcanzar, para luego volverse leyenda, y renacer en los corazones de aquellos que creen en sus sueños.<br /> Haz silencio, eleva tu mirada, sé que existe un amor esperando ser vivido; y no es que se deje padecer, sino, que se deja disfrutar para luego volverse silencio, hasta que otro ser amado lo llame con sus lágrimas.<br /> Créeme, espera... sé que siempre hay una oportunidad esperando a ser tomada; y no es que se descubre, sino, que se deja seducir por el más valiente, para luego volverse batalla y victoria, hasta que un espíritu moribundo la encuentre y la vuelva su escudo y señora.<br /> Mira ese lugar... sé, que siempre vive una historia durmiendo...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-8907117209845334562?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com20tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-50149609406359211882008-04-01T12:31:00.001-03:002008-04-01T12:33:21.450-03:00INMORTAL<div align="justify"><span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><br /> Ya no vivirá en mí esa distancia que lleva nombre, sino, solamente el recuerdo de que fue distancia en mis momentos y nada más... sólo eso vivirá en mí, porque lo demás, sería arbitrario que se aloje en mis pensamientos; tal vez porque sé, que siempre he sido un suceso aparente, que repetitivamente se iba mostrando en el mismo lugar como una ánima atrapada en sus felicidades ilusorias que jamás llegarían.<br />Descansará en mi historia, aquellas horas indecibles y pretéritas que se vuelven tiempo, sólo porque yo las he recorrido y nada más.<br /> Volverá a mí, ese aroma que una tarde me había embaucado y me había convencido que este era mi lugar y mi quietud; volverá a mí, esa pureza con la que los niños hacen milagros, y con la cual de desiertos hacen montañas; con la cual, en los cementerios juegan con los que viajan en las estrellas.<br />Volverá un día todo a mí, lo sé.<br /> Creo, que los días contados para mi lugar se han perdido en alguna luna que no veo, que no escucho, y no deseo que me susurre las lágrimas que he derramado por lo que se han ido a vislumbrar los misterios que siempre he desconocido.<br />Vagar es mi aflicción y perecer mi sueño, tener manos que atienden mis esperanzas y voces que llaman a mi silencio, fueron las hermosas pinturas que me llevaré algún día a ese último latido que por ahora, es sólo un deseo manifiesto.<br />Sentir todas las sensaciones, y caminar todos los errores; bailar con la desgracia y sonreírle a la muerte, fueron secuelas que me han dejado los atentos deleites de no conocer el descanso que alguna vez me había merecido.<br /> Librado al azar estoy aquí; y en un puño llevo la palabra de mi Maestro, y en mis ojos la aspereza demencial de ver a esos demonios que me llenan las noches de odios, y los días de pasmosa ansiedad, por conocer tantos mares y ningún puerto.<br /> Tristeza absoluta, como total mi alegría; y muerte sueño a lo lejos, cuando la vida ya se ha cansado de darme chances en todas las madrugadas que cupieron en mi aliento.<br />Atroz centinela de niebla, que cubre mis horizontes y se cuela en mi mente a contarme la misma historia; ridículo tiovivo que agoniza en un mismo lugar, mientras ve pasar la vida en un segundo y todos los aromas en un invierno.<br /> ...Y lloro, y grito... Porque sé, que no me iré, hasta que mi cuenta sea saldada hasta el último denario de esos oros que parece, nunca acabaré de juntar.<br />Y lloro y grito, porque sé, que el silencio es un don inconstante, que lo único que hace es parir hechos y destinos que veo nacer y morir en un suspiro que viaja con rapidez al reencuentro de sus recuerdos.<br /> Coraza indómita, y fatal desencanto que se ha llevado esta vida que se niega a terminar: solamente pido, que cuando te alejes de mis huesos, borres mis pasos de aquellos caminos, porque no deseo, que alguien se cruce con ellos y se vuelva un errante alquimista, que un día buscó la paz en la vida, y no se dio cuenta que la vida es sueño, y la verdadera vida se hallaba detrás del último suspiro...</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-5014960940635921188?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-24508275818782185512008-03-20T11:44:00.002-03:002008-03-20T11:51:16.352-03:00MANIFESTADOR<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> ©<strong> <span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />En algún sitio, sé que descansan las sombras que dejé en algunos caminos que he recorrido, los aires que he exhalado y los amores que jamás he amado, o los que nunca me han correspondido.<br />Sí, en algún instante de lo que he sido, vive aún alguna dádiva del tiempo que me ha correspondido, como esa presencia ausente, que ha sabido merecerse el hoy a sí misma, y que deja su historia para que los demás la hablen por las noches.<br />He sido una aparente leyenda de discursos e ideas, una silueta recortada en la benevolencia de las sombras de los muertos, que me hablaban de sus yerros y sus aciertos.<br />Sé que tal vez, he vivido en un tiempo que ha sabido abrigarme y adelantarse a mis pasos; y, sin embargo, yo no he sabido acompañarlo, porque ahora justamente que me despido de lo que tanto había anhelado, es que nacen los secretos de lo que siempre he sabido, pero jamás había intentado comprender.<br />Soy y seré un descanso en las tinieblas de mis ciencias, que me han llevado a superarme; pero sólo eso fui. Un descanso en la carrera y un oasis dentro de un océano.<br />Y todo lo que he tenido, no me ha llevado a comprender el porqué de lo que he sido; más todo lo que he dicho, todo lo que he construido, y todo lo que vivido, se guarda en este grano de arena.<br />Seré tal vez, una cosecha de compendios y dictámenes, que ahora se va volviendo polvo bajo esta tierra que reclama el cuerpo donde he renacido, que si bien, era yo, no albergaba mi ser, sino, el pensamiento de lo que sido en este lugar.<br />Tal vez haya sido un impostor de cielos y un causante de tormentas que ha cambiado los cielos; pero en sí, he sido sólo eso.<br />Traté de crear algún hogar, en las promesas que había dejado bajo mi lengua, y elevar castillos de logros que guardaría bajo las fotografías viejas de mis padres, mis abuelos, y aquellos que me vieron crecer... <br />Y fui una temible tempestad en la alegórica pérdida de sueños, un huracán de tiempo dentro del lodo de las pérdidas; fui sé, miles de caminos dentro de la perdición de algunos horizontes, y el señuelo perfecto para atraer lo peor de mi ser, y dejarlo perdido en aquel mar que se lleva su parte; por que aprendí luego, que el miedo nos hace perder todo, como el dragón que reclama víctimas para su fuego, y la lluvia que baila con las olas.<br /><br />Ahora, que realmente se inicia este juego, es que se despiertan los verdaderos demonios de esta cadena de eventos; y se ve, que los lugares que he andado, se renuevan; porque he aprendido, que cuando uno se estanca en algún sueño, los lugares se vuelven nostalgias, y cuando uno se hace a la mar en busca de nuevas aguas, los lugares se vuelven anécdotas que recordar con distintivo cariño o aprecio.<br />Y fui un elemento básico e indispensable en el molino de las probabilidades; una gema indiscutible en la búsqueda de los tesoros más preciados, un ángel sustentado por alas de logros y un certero equilibrio entre todo lo que había soñado, y lo que algún día desaparecería en las manos del tiempo y los elementos.<br />Fui un guerrero temerario, canto maravilloso de buenas nuevas, y carne perfecta que agradaba a los sentidos; inmensa fuerza que se llevaba todas las penas, y gracia divina que se erguía frente a todo lo que atrasaba.<br />Es que fui algo, que vivía dentro de ese disfraz que hoy se marchita, un impostor de caricias y amores, un libro elemental de frases que se van al cielo; una vida que había vivido como nadie, y que ahora, sólo cuando me voy, me empieza a contar el verdadero nacimiento de los secretos; los cuales, yo guardaba bajo mi último aliento que ahora no es, y me deja solitario y grandioso, viendo realmente quien fue el que había traspasado el llamado de esa madrugada, que ahora, desteje sus calendarios, para avisarme que soy un poco más comprensible de mi perdición, frente a este comienzo que me dará un motivo para ser el creador de nuevos destinos.<br />Y fui, un enorme soberano de tierras sin nombres en los desiertos de la miseria; una ola descomunal que se elevaba sobre el mar de las confusiones; un ave silenciosa que se volvió misterio y se acercó un poco más, al nacimiento del alba.<br />...Y aunque ahora esté desnudo bajo este cielo que tiene mil colores, mis manos abrazan el placer de sentirme uno; por que fui un vencedor de lo insondable, y un temible manifestador de buenas esperanzas...<br /><br />Por que fui un rey, un fugaz milagro que ha aprendido a caminar por las huellas de la paciencia, que me dice que los secretos de todo lo que había sido, se encierran en un grano de arena,<br />Por que fui silencio, un eximio manifiesto; melodía exquisita entonada por las ráfagas de un viento que siempre trae esperanza.<br />Porque fui un creador... pero sólo eso, y nada más.</div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-2450827581878218551?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-8569999179409732475.post-11607176818658151922008-03-07T10:23:00.001-02:002008-03-07T10:25:23.028-02:00LA ISLA<span style="font-size:130%;"><strong>Autor:</strong> © <strong><span style="color:#3333ff;">Jesús Alejandro Godoy</span></strong></span><br /><div align="justify"><br />Me vestí de silencio y merodeando en algunas abrigadas esperanzas, me reencontré con esta soledad que esperaba agazapada y vestida de invierno en algún rincón de mi corazón, el que yo me durmiera en los brazos de esta seguridad que hoy, se fue a acariciar algunas otras vidas y me ha dejado como una isla latente, esperando algún certero naufragio que le traiga vida.<br />Traté de asirme de algunas nubes pasajeras para transformarme en viento y jamás nunca volver; y sólo lo que conseguí, fue atrapar un cielo gris sin explicación, que dejó caer una lluvia de recuerdos en mi mente y mis palabras, que se transformaron en heridas que aún lamento gritar, pero que en sí no me atormenta el tenerlas, sino, el camino que transitaron para llegar a mí.<br />Me vestí de dolor una madrugada, por que el disfraz de felicidad ya me quedaba holgado y creo que hasta esta ventisca de julio, ya lo quiere reclamar... y se lo daré, se lo daré, por que si bien es mí disfraz, la felicidad no es mía, y hoy, el único disfraz que mejor me va, es éste que tiene botones de lágrimas y parches de domingos grises; y sé, que por alguna razón, un día tenía que vestirlo, por que estaba ahí, en algún lugar de mi casa, esperando a que el equilibrio se presentara en mis momentos donde nunca nada fue seguro, donde antes del camino estaba la incertidumbre, y antes de la sabiduría el desconcierto...<br />Ahora, sólo espero encontrar algo justo a mi medida... Sé que llegará, sé que esperará por mí, sé que esperará... </div><br /><br /><input type="button" value="Volver atrás" onclick="history.back()" style="font-family: Verdana; font-size: 12 pt"><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8569999179409732475-1160717681865815192?l=jesusalejandrogodoy.blogspot.com'/></div>Jesús Alejandro Godoyhttp://www.blogger.com/profile/08452949440646001393noreply@blogger.com18