tag:blogger.com,1999:blog-8394084.post-74247511974519670452008-03-25T09:57:00.005-03:002008-03-25T10:18:16.661-03:00Cuando ganéEn el club al que que íbamos cuando éramos chicas organizaban una vez al año un bicicross. Era para chicos de más de diez años y estaba bastante bueno: era por todo el perimetral del club (que es enorme) y pasaban por arena, barro, ramas cortadas, y toda clase de montañitas artificiales. Estaba realmente bueno. Un año en que yo tenía siete a la sortuda de mi hermana al fin le tocó participar (bueno, no tan sortuda, quien se ríe ahora, viejita enclenque?) y a mí me dio una bronca terrible, de esas broncas celosas, YO era la que realmente quería participar, si ya hace mucho andaba sin rueditas, si yo era Michael Knight y mi bici era Kitt, carajo mierda.<br /><br />No lo conté (es fácilmente deducible para los que me conocen), pero ya de pendeja era muy hinchahuevos, es un arte que fui perfeccionando a través de los años. Cuando quería algo les taladraba la cabeza a mis padres hasta el hartazgo. Jodía y jodía y jodía. No en todo dieron el brazo a torcer: jamás (y se los achaco hasta el día de hoy) me permitieron tener un zorrinito, y con ese tema jodí realmente y por mucho tiempo, suplicaba llorando, hasta tuve la fantasía de escaparme de mi casa para que por fin pudieran sentir lo miserable que hubiese sido la vida sin mí. Hasta me hacía la valija y todo. Ponía un poco de ropa en una valija vieja en la que guardábamos disfraces y me daba la vuelta manzana a mi casa. Qué enana molesta, dios. De todas formas creo que mis viejos ni registraban cuando hacía esta clase de estupideces.<br /><br />El tema es que a medida que se avecinaba el bicicross y mi hermana ya estaba anotada, yo les suplicaba a mis padres que me dejaran participar. Debo haber hinchado tanto que mis viejos hablaron con los "organizadores": - Mirá Carlitos, la pendeja me tiene los huevos llenos con esto del bicicross, no me harías la gauchada de dejarla competir, si igual no jode a nadie más que a nosotros con este tema, de otra forma voy a tener que asesinarla porque no la aguanto más. <br /><br />Así que hicieron una excepción y a pesar de no dar con la edad pude competir.<br /><br />Ese día fui orgullosísima con mi bicicleta roja segura de que me iba a llevar la copa. Porque posta: era la más rápida del condado. Me acuerdo de que éramos miles, me hicieron largar atrás para que nadie me atropelle y empecé a pedalear desenfrenadamente. Volaba. Pedaleé por el pasto, por la arena, logré pasar por los "pantanos" y en alguna que otra montañita me tuve que bajar para empujar la bici cuesta arriba. Me sentía una heroína, Jamie Sommers en persona. Cuando llegué a la meta, nadie llegaba conmigo, la primera, habia vencido a todos los grandulones! Pero no: la realidad (que no siempre es la verdad de uno) es que salí última, última lejos parece. No me preocupó en lo más mínimo, me sentía ganadora. Más cuando me entregaron un escudito de cobre del club, como premio consuelo por ser la más chica, o por no haber abandonado o por llegar última. Andá a saber, por ahí a todos los participantes les entregaron un escudito de esos. No interesa: fue la medalla más importante para mí. Lo había logrado.<br /><br />Hoy siento que perdí ese algo que una vez tuve: quizás sea simplemente la ambición, o los delirios de grandeza y alucinaciones también, pero creo que tiene más que ver con que ahora soy mucho más realista y conformista. Me encantaría volver a atreverme a soñar con más. Porque más allá de lo que pase después, la sensación está buenísima.lóhttp://www.blogger.com/profile/16722732065430466517noreply@blogger.com