tag:blogger.com,1999:blog-82694368882179228892008-10-03T14:44:52.062+02:00La mar de libros...Toda la vida humana está contenida en los libros. El amor, el deseo, el éxito y el fracaso, la muerte y el dolor...Todos están allí, en el mundo de los libros... (MASAKO TOGAWA "La llave maestra")Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comBlogger187125tag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-50558785811805478482008-09-26T18:56:00.003+02:002008-09-26T19:26:56.746+02:00Una pantera en el sótano<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.mundoalea.com/LITERATURA_clip_image004.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 446px; height: 361px;" src="http://www.mundoalea.com/LITERATURA_clip_image004.jpg" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Piedras sobre un muro antiguo", Mordecai Ardon</span><br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Un olor muy tenue, olor de polvo plomizo, flotaba siempre sobre las estanterías de la biblioteca; era una especie de poso de aire extranjero atormentado, y sin embargo atractivo y excitante. Hasta hoy mismo me pueden llevar a una habitación llena de libros, incluso con los ojos cerrados y las orejas tapadas, y seré capaz de saber de inmediato, sin dudarlo, que está llena de libros. No es con la nariz, sino a través de la piel como percibo los olores de una bilioteca antigua, una especie de espacio opresivo, meditativo, cargado de polvo de libros, más fino que cualquier otro polvo, mezclado con suaves exhalaciones de vejez que emanan del papel antiguo y del aroma de pegamentos viejos y recientes...<br /><br />AMOS OZ<br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-88887112845998906642008-09-16T23:16:00.013+02:002008-09-17T16:21:06.906+02:00Tonto, muerto, bastardo e invisible<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/hello/191/2091/400/P77141_9.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://photos1.blogger.com/hello/191/2091/400/P77141_9.jpg" alt="" border="0" /></a><br /><span style="font-size:78%;">"Composition L10", Hans Hartung, 1957, Tate Gallery London<br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">...De repente, mientras decía esto, comprendí que el mundo estaba dirigido por idiotas que habían sabido disimularlo, igual que yo. De hecho, quienes triunfaban en la vida como directores de personal o subsecretarios habían sido previamente, por lo general, hijos ejemplares y estudiantes sin tacha. ¿Por qué tanta perfección si no se tenía nada que ocultar?. Tuve, de golpe, la visión de un mundo en el que los oligofrénicos, imitándose unos a otros de generación en generación, lograban engañar con sus maneras aprendidas a la población normal, que fue depositando en ellos las labores de gobierno.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:georgia;" >JUAN JOSÉ MILLÁS</span><br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-56977286216858793922008-09-10T20:52:00.003+02:002008-09-17T16:24:58.561+02:00La herencia de Eszter<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7YZoSDWeU5E/SNETKz9P9hI/AAAAAAAAAts/xLbXpwL6pEY/s1600-h/tmp_82bad87436dd356e0e25d595440d81e0.gif"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 439px; height: 440px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_7YZoSDWeU5E/SNETKz9P9hI/AAAAAAAAAts/xLbXpwL6pEY/s400/tmp_82bad87436dd356e0e25d595440d81e0.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246996117330064914" border="0" /></a><br /><div style="text-align: center;"><span style="text-decoration: underline;"><br /></span><span style="font-style: italic;font-size:78%;" >"Retrato de Maria Monnom", Fernand Khnopff, 1887, 49c5 c 50 cm, Musée d'Orsay Paris<br /><br /></span></div><span class="dam_lg_auteur"></span><span class="dam_lg_lieu"></span><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Con Lajos, el nuevo amigo, llegó a nuestra casa una agitación novelesca. Él contemplaba nuestras diversiones rurales y nuestra manera de vivir con benevolencia, pero un ligero desprecio condescendiente. Nosotros sentíamos su superioridad e intentábamos vencer, asustados, nuestros fallos. De repente, empezamos a leer, especialmente a los autores que Lajos nos recomendaba, a leerlos con una aplicación y una humildad desmedidas, como si nos estuviésemos preparando para un examaen decisivo de la vida. Más tarde nos enteramos de que Lajos nunca había leído las obras de aquellos autores y pensadores,o que sólo las había hojeado de una forma superficial...<br /><br /></span> </div> <span style="font-weight: bold;font-family:georgia;" >SÁNDOR MÁRAI</span>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-58323405234010674932008-09-07T00:35:00.002+02:002008-09-07T00:40:53.441+02:0069<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=33.567&amp;field=2&amp;maxsize=400"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 474px; height: 374px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=33.567&amp;field=2&amp;maxsize=400" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;">"Joven dormida", Giorgio de Chirico, 1947, 40 x 50 cm. Colección particular<br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Despiértese, que es tarde, me grita desde la puerta un hombre extraño. Despiértese usted,que buena falta le hace, le contesto yo. Pero el muy obstinado me sigue soñando.</span> <span style="font-weight: bold;font-family:georgia;" ><br /><br />ANA MARÍA SHUA </span><br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-67712071704246635792008-09-03T17:04:00.003+02:002008-09-03T17:17:50.698+02:00Un grito de amor desde el centro del mundo<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/img/286/2511/1024/yuko3.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://photos1.blogger.com/img/286/2511/1024/yuko3.jpg" alt="" border="0" /></a><br /><span style="font-size:78%;">Yoko Shimizu, Portada de revista<br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">...Pero enamorarse de alguien significa pensar primero en el otro. Si yo sólo tuviera un poco de comida, querría dártela a tí. Si tuviera muy poco dinero, antes que comprarme algo que me gustara a mí, te lo compraría a ti. Y, solo con que tú me dijeras que estaba bueno, ya se me quitaría el hambre y, si tú estuvieras contenta, también lo estaría yo. El amor es esto. ¿Crees que hay algo más importante que eso?. a mí no se me ocurre ninguna otra cosa. Las personas que encuentran dentro de sí mismas la facultad de enamorarse hacen un descubrimiento más importante que los que han ganado el Premio Nobel. Y si no se da cuenta, o si no quiere darse cuenta, el ser humano es mejor que se extinga.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;">KYOICHI KATAYAMA</span><br /><span style="font-family:georgia;"></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-15365894004257247492008-09-01T21:32:00.005+02:002008-09-01T23:15:46.420+02:00El destinado<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/img/286/2511/400/SpencerThe%20Resurrection1924-62.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 463px; height: 495px;" src="http://photos1.blogger.com/img/286/2511/400/SpencerThe%20Resurrection1924-62.jpg" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;">"The resurection", Stanley Spencer, 1924</span><br /><br /></div><span style="font-family:georgia;">Está en su cuarto vistiéndose, con los minutos contados, para un entierro.<br /><br /></span> <div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Entre pantalón y zapatos, corbata y chaleco, le tientan y le sientan pensamientos jenerales, con una exijencia mayor que la otra prisa. Pero ha visto en una puerta un clavo a medio salir, derecho, brillante, justo, perfecto, atractivo de clavar, innecesario de clavar. Y tiene a mano la percha de su americana, martillo d emadera tan apropósito para clavar el clavo tentador. Deja el entierro, demora los pensamientos jenerales, coje la percha y se pone a clavar con esmero lento el clavo.</span> <span style="font-family:georgia;"><span style="font-weight: bold;"><br /><br />JUAN RAMÓN JIMÉNEZ</span> ("Historias y cuentos")</span><br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-85373437907256329282008-08-21T00:52:00.001+02:002008-08-21T10:47:10.308+02:00La caída de la casa Usher<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.espacioblog.com/myfiles/rrose/inventario_ramon_6-12.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/rrose/inventario_ramon_6-12.jpg" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">Daguerrotipo de Edgar Allan Poe, William Pratt, 1849</span><br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style=";font-family:georgia;font-size:100%;" >En el más verde de nuestros valles, habitado por los ángeles buenos, antaño un bello y majestuoso palacio -un radiante palacio-alzaba su frente. En los dominios del rey Pensamiento, allí se elevaba. Jamás un serafín desplegó el ala sobre un edificio la mitad de bello. Banderas amarillas, gloriosas doradas sobre su remate flotaban y ondeaban (esto, todo esto, sucedía hace mucho, muchísimo tiempo); y a cada suave brisa que retozaba en aquellos gratos días, a lo largo de los muros pálidos y empenachados se elevaba un aroma alado. Los que vagaban por ese alegre valle, a través de dos ventanas iluminadas, veían espíritus moviéndose musicalmente a los sones de un laúd bien templado, en torno a un trono donde, sentado (porfirogénito) con un fausto digno de su gloria, aparecía el señor del reino. Y refulgente de perlas y rubíes era la puerta del bello palacio por la que salía a oleadas, a oleadas, a oleadas y centelleaba sin cesar, una turba de Ecos cuya grata misión era sólo cantar, con voces de magnífica belleza, el talento y el saber de su rey. Pero seres malvados, con ropajes de luto, asaltaron la elevada posición del monarca;(ah, lloremos, pues nunca el alba despuntará sobre él, el desolado) Y en torno a su mansión, la gloria que rojeaba y florecía es sólo una historia oscuramente recordada de las viejas edades sepultadas. Y ahora los viajeros, en ese valle, a través de las ventanas rojizas, ven amplias formas moviéndose fantásticamente en una desacorde melodía; mientras, cual un rápido y horrible río, a través de la pálida puerta una horrenda turba se precipita eternamente, riendo, mas sin sonreír nunca más.<i><br /><br /></i><span style="font-weight: bold;">EDGAR ALLAN POE</span><i><br /></i></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-12417472190889236042008-08-17T19:05:00.003+02:002008-08-17T19:10:56.668+02:00El hijo del acordeonista<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.kalipedia.com/kalipediamedia/lenguayliteratura/media/200704/18/literaturauniversal/20070418klplylliu_172.Ies.SCO.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 489px; height: 367px;" src="http://www.kalipedia.com/kalipediamedia/lenguayliteratura/media/200704/18/literaturauniversal/20070418klplylliu_172.Ies.SCO.jpg" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Los bertzsolaris", Agustín de Zubiaurre, 1919</span><br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Dije que los emigrantes siempre llevan consigo una idea infantil -"Aquí la gente es mala, alló donde voy será honesta; aquí vivo miserablemente, allí lo haré con holgura"- y que de esa fantasía surgía una primera idea del paraiso. Pero que luego, al cambio de los años, un tanto desengañados del nuevo país, conscientes de lo difícil que resulta empezar de nuevo, se producía el movimiento contrario, como el péndulo del reloj que teníamos delante, yentonces era el país natal el que empezaba a adquirir rasgos paradisíacos<br /><br /><span style="font-weight: bold;">BERNARDO ATXAGA</span><br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-68604056346127996382008-08-14T17:39:00.002+02:002008-08-14T17:47:42.191+02:00Las manos<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=122.141&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=122.141&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-family: georgia;"><span style="font-style: italic;">"Campesinos", José Nogué, 1908, 170 x140 cm</span><br /><br /></span></span></div><div style="text-align: center;"><span style="font-family:georgia;">...</span> <span style="font-family:georgia;">ante la aurora veo surgir las manos puras</span> <span style="font-family:georgia;"><br />de los trabajadores terrestres y marinos</span><br /><span style="font-family:georgia;">como una primavera de alegres dentaduras,<br /></span> <span style="font-family:georgia;">de dedos matutinos</span> <br /><br /><span style="font-family:georgia;">Endurecidamente pobladas de sudores</span><br /><span style="font-family:georgia;">retumbantes las venas desde las uñas rotas,<br /> </span><span style="font-family:georgia;">constelan los espacios de andamios y clamores,</span><br /> <span style="font-family:georgia;">relámpagos y gotas</span> <span style="font-family:georgia;">...<br /><br /></span> </div> <div style="text-align: center;"><span style="font-weight: bold;font-family:georgia;" >MIGUEL HERNÁNDEZ</span><br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-13065725380574912832008-08-12T17:37:00.003+02:002008-08-12T17:50:26.858+02:00Memorial del convento<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=56.976&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 470px; height: 299px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=56.976&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Vista del Tajo en Lisboa", Tomás Campuzano, 1884, 250x160 cm, Museo del Prado</span><br /></span></div><div style="text-align: center;"><br /></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Sólo dijeron adiós, nada más, ni unos saben componer frases ni los otros entenderlas, pero, pasado el tiempo, siempre se encontrará a alguien para imaginar que estas cosas podrían haber sido dichas, o para fingirlas y, fingiendo, pasan entonces las historias a ser más verdaderas que los casos verdaderos que ellas cuentan...<br /><br /><span style="font-weight: bold;">JOSÉ SARAMAGO</span><br /></span><span style="font-family:georgia;"></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-61772858877128743192008-08-05T18:16:00.003+02:002008-08-05T18:23:38.339+02:00Dune<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=30.597&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 410px; height: 533px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=30.597&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"El burócrata medio", Salvador Dalí, 1930</span><br /></span><br /></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;"><span style="font-family:georgia;">La burocracia destruye la iniciativa. Hay pocas cosas que los burócratas odien más que la innovación, especialmente la innovación que produce mejores resultados que las viejas rutinas. Las mejoras siempre hacen que aquellos que se hallan en la cúspide aparezcan como unos ineptos. ¿A quién le gusta aparecer como inepto?<br />Una guía para el método de tanteo en el Gobierno, Archivos Bene Gesserit.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">FRANK HERBERT</span><br /></span></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-14445949125355620652008-07-30T23:54:00.002+02:002008-07-31T00:21:46.810+02:00Lluvia negra<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=28.049&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=28.049&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Bomba atómica", Andy wharhol, 1965, 265x204 cm, colección Saatchi Londres</span><br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Puesto que la ciudad había sido arrasada en su práctica totalidad por el fuego, era posible abarcar un amplio panorama de un único vistazo. Al sur, se veían las colinas oscuras de color verde grisáceo de Oko-cho; al suroeste, los bosques de alcanforeros intactos de Muko-Ujina y, justo enfrente, el monte de Shumisen, en Ninoshima; al oeste, el promontorio bajo de Eba, y al este, la colina sagrada del sanuario de Toshogu. Nada permanecía en pie, en el yermo calcinado que constituía el centro de la ciudad, salvo los esqueletos de unos pocos edificios. Aparte de esto, la única cosa que llamaba la aención era un montón de desperdicios de tablones carbonizados y trozos de tejas. El unico punto que de vez en cuando aparecía moviéndose en el páramo, era el de una figura humana que buscaba probablemente los restos de algún pariente o amigo.<br /><br />MASUJI IBUSE<br /></span><span style="font-family:georgia;"></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-41651469659633043552008-07-24T23:45:00.002+02:002008-07-24T23:52:12.200+02:00El árbol de la vida<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=64.768&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 425px; height: 542px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=64.768&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/1948.%20%C3%93leo%20sobre%20tabla.%2085,2%20x%2070,5%20cm."><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.blogger.com/1948.%20%C3%93leo%20sobre%20tabla.%2085,2%20x%2070,5%20cm." alt="" border="0" /></a><span style="font-style: italic;font-size:78%;" >"Árbol en flor", Francis Picabia, 1948. 85,2 x 70,5 cm.</span><br /></div><br /><span style="font-family:georgia;">Encontró el árbol de la vida y no se lo dijo a nadie. Él solo comió de sus frutos. Y solo quedó en el mundo cuando la Humanidad desapareció.</span><br /><br /><span style="font-family:georgia;">Ahora busca por toda la eternidad el árbol de la muerte.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:georgia;" >JUAN PEDRO APARICIO</span>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-38187910865934763762008-07-22T20:23:00.001+02:002008-07-22T20:23:00.725+02:00La última escala del Tramp Streamer<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=14.164&amp;field=2&amp;maxsize=400"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 474px; height: 367px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=14.164&amp;field=2&amp;maxsize=400" alt="" border="0" /></a><span style="font-style: italic;"><span style="font-size:78%;"><span style="font-family:georgia;">"The freeighter, monhegan, maine and breeze", George Westley Bellows, 1913</span><br /><br /></span></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">...Pero Warda había llenado a tal punto mi vida y las fibras más secretas de mi cuerpo, que su ausencia me dejó un vacío que ya nada podrá llenar. Ya se lo dije al comienzo: cumplo como un autómata con la función de ir viviendo. Dejo que las cosas sucedan a su antojo, sin buscar consuelo o alivio en el desorden que a menudo plantean para engañarnos. Me doy cuenta, también, de que esta historia que le he contado puede resultar, como al principio le advertí, bastante manida y simple. Si usted hubiera visto, así fuera por un instante, a Warda, si hubiera escuchado su voz, vería como todo tiene un sentido muy diferente. Había algo en ella de aparición inconcebible que no puede decirse con palabras y sólo conociéndola lograría explicarse la desmesurada fortuna que fue estar a su lado y la tortura inaudita que ha sido perderla.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">ÁLVARO MUTIS</span><br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-61102856182893236762008-07-20T20:41:00.005+02:002008-07-20T20:58:18.077+02:00El integrado, el apocalíptico<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=67.840&amp;field=2&amp;maxsize=400"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 409px; height: 461px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=67.840&amp;field=2&amp;maxsize=400" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;">"Mujer escribiendo", Jan Vermeer, 1665-66, 45 x 39,9 cm, National Gallery of Art, Washington<br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Los escritores de vez en cuando enuncian la leyes universales de la literatura, las cuales suelen correponderse con el caso particular de cada uno. A los escritores, en las mesas redondas o en las entrevistas, les entra a veces un curioso afán legislador: explican que la literatura ha de ser de una cierta manera y no de otra y apelan para demostrarlo al ejemplo de algunos grandes nombres, que casualmente son los modelos que a ellos les inspiran. No te engañes, me avisa la presencia querida: cuando un escritor dice admirar mucho a un maestro lo que está haciendo es admirarse y vincularse por su mediación a sí mismo: ¿no te has dado cuenta de que sólo admiran a los que creen parecerse?.<br /><br />Estaría bien admirar a aquellos de cuyas virtudes carecemos. Leer los cuentos de Chéjov, los de Bernard Malamud, los de Rulfo, los de Alice Munro o Raymond Carver si tenemos una tendencia excesiva a las amplitudes de la prosa; incluso, para mayor disciplina, frecuentar la disciplina más estricta. Cuando de manera casi automática nos inclinemos por las tramas laboriosas y cerradas haríamos bien en fijarnos en los maestros de lo insinuado, de lo dicho a medias, porque a la ficción le pedimos que nos cuente un cuento y que nos cuente el mundo, que transmita la experiencia en el estado más puro posible y a la vez que le dé forma, y entre esos dos polos magnéticos andamos a tientas buscando el punto inseguro de equilibrio.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">ANTONIO MUÑOZ MOLINA</span><br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-21570469060700424542008-07-17T20:49:00.006+02:002008-07-17T22:49:28.880+02:00Samarcanda<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SH-v8TdF9EI/AAAAAAAAAso/-6JD25r5tVI/s1600-h/434px-Shahnameh3-1.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 370px; height: 510px;" src="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SH-v8TdF9EI/AAAAAAAAAso/-6JD25r5tVI/s400/434px-Shahnameh3-1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5224087543322375234" border="0" /></a><br /><span style="font-style: italic;"><span style="font-size:78%;">Ilustración del Shahnameh, s. XI<br /><br /></span></span></div><div style="text-align: center;"><span style="font-family:georgia;">Dime ¿qué hombre no ha transgredido jamás tu Ley?</span><br /><span style="font-family:georgia;">Dime ¿qué placer tiene una vida sin pecado?</span><br /><span style="font-family:georgia;">Si castigas con el mal el mal que te he hecho,</span><br /><span style="font-family:georgia;">dime ¿cual es la diferencia entre Tú y yo?</span><br /><span style="font-family:georgia;"></span><br /><span style="font-family:georgia;"><span style="font-weight: bold;">OMAR JAYYÁM </span>(de <span style="font-style: italic;">Rubaiyatt)</span></span><br /><span style="font-family:georgia;"></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-24165541861668031912008-07-14T23:22:00.006+02:002008-07-14T23:59:17.395+02:00Sangre roja y lluvia negra<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_y9JCP1wazVo/ReM1QbZ_XfI/AAAAAAAACPM/MTq0XOT6x8o/s400/EM1.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 441px; height: 377px;" src="http://bp1.blogger.com/_y9JCP1wazVo/ReM1QbZ_XfI/AAAAAAAACPM/MTq0XOT6x8o/s400/EM1.jpg" alt="" border="0" /></a><span style="font-style: italic;font-size:78%;" ><span style="font-family: georgia;">"Death at the Helm", Edvard Munch, 1893, 120 x 100 cm</span></span><br /></div><div style="text-align: center;"><span style="font-size:78%;"><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Había caído la noche, el mar, que mil veces en el pasado me había parecido nacer de la curva de las colinas doméstico y balneario como en las guías, no nos escatimó aquí uno solo de sus venenos: ni el borboteo de sus contrabajos rocosos; ni la estereotipia de las olas contra la orilla; ni el secular hedor de calafateos y desastres. Más aún me asustó, entrando en el pequeño puerto, descubrir a través de las puertas semiabiertas, a la luz de la vela, mujeres en círculo, sentadas sobre el suelo de pez, que con manos eternos remendaban redes.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">GESUALDO BUFALINO</span> (de <span style="font-style: italic;">Perorata del Apestado</span>)<br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-78679553452878730912008-07-11T00:08:00.004+02:002008-07-11T10:18:25.695+02:00Arte poética<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SHcWdaahCuI/AAAAAAAAAsg/Eam30kdNqNs/s1600-h/00086901.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 468px; height: 455px;" src="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SHcWdaahCuI/AAAAAAAAAsg/Eam30kdNqNs/s400/00086901.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221666987521936098" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;font-family:georgia;" >"Starry night", Edvard Munch, 1983, Paul Getty Museum Los Angeles<br /><br /></span></span></div><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_y9JCP1wazVo/ReNuibZ_XzI/AAAAAAAACRs/IK29IPsenbE/s1600-h/00086901.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://bp1.blogger.com/_y9JCP1wazVo/ReNuibZ_XzI/AAAAAAAACRs/IK29IPsenbE/s1600-h/00086901.jpg" alt="" border="0" /></a><div style="text-align: center;"><span style=";font-family:georgia;font-size:100%;" >Que el verso sea como una llave<br />que abra mil puertas.<br />Una hoja cae; algo pasa volando;<br />cuanto miren los ojos creado sea,<br />y el alma del oyente quede temblando.<br /><br />Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;<br />el adjetivo, cuando no da vida, mata.<br />Estamos en el ciclo de los nervios.<br />El músculo cuelga,<br />como recuerdo, en los museos;<br />mas no por eso tenemos menos fuerza :<br />el vigor verdadero reside en la cabeza.<br /><br />Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!<br />hacedla florecer en el poema;<br />sólo para nosotros<br />viven todas las cosas bajo el Sol.<br /><br />El poeta es un pequeño Dios.</span><span style="font-size:100%;"><br /><br /></span><span style=";font-family:georgia;font-size:100%;" ><span style="font-weight: bold;">VICENTE HUIDOBRO</span></span><br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-71667058175891174092008-07-05T22:43:00.003+02:002008-07-05T22:58:12.386+02:00Cuadernos de la guerra<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/img/286/2511/1024/tamara1.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://photos1.blogger.com/img/286/2511/1024/tamara1.jpg" alt="" border="0" /></a><span style="font-style: italic;"><span style="font-size:78%;">"Adam et Eve", Tamara de Lempicka, 1922, Petit Palais Geneve<br /><br /></span></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">El deseo de Leo se deslizaba suavemente en mí y provocaba el mío. Yo no deseaba a Leo directamente , deseaba a Leo porque él me deseaba a mí. Su deseo hacía surgir el mío sin que él tuviera nada que ver. Me parecía que era bueno sentir deseo, lo percibía como una especie de solución a toda clase de cosas.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">MARGUERITE DURAS</span><br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-46241934204696622342008-07-03T23:05:00.003+02:002008-07-03T23:17:42.102+02:00Miro por la ventana<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SG1Bs5XLsaI/AAAAAAAAAsI/w2QdpLr2stQ/s1600-h/4DPict.jpeg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 523px; height: 384px;" src="http://bp1.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SG1Bs5XLsaI/AAAAAAAAAsI/w2QdpLr2stQ/s400/4DPict.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218899782760378786" border="0" /></a><span style="font-size:78%;">"Madrid desde Capitán Haya", Antonio López, 1987-89<br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">...Durante todo el rato que hace que estoy mirando por la ventana, no he pensado en el trabajo, ni en la familia, ni en ninguno de los muchos problemas que de noche no me dejan dormir. No he pensado, por ejemplo, en la vda que llevo actualmente, ni en cómo, en lugar de saborear las cosas tal como vienen, me paso el día rumiando como tendrían que ser. Hago cuanto puedo por corregir el curso de la realidad y preverlo todo para que, si evito que haya cualquier sobresalto, el día siguiente resulte más soportable. Pero preverlo todo me produce un desasosiego desmesurado, que hace que las cosas me pasen por delante como una exhación, sin disfrutarlas.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">QUIM MONZÓ</span><br /></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-47495461579698107262008-06-28T21:07:00.005+02:002008-06-30T22:01:22.413+02:00Un tranvía en SP<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SGk6yR03LMI/AAAAAAAAAsA/C867t5IGMOg/s1600-h/4DPict.jpeg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 495px; height: 403px;" src="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SGk6yR03LMI/AAAAAAAAAsA/C867t5IGMOg/s400/4DPict.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217766278738422978" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Pico entre nubes", Caspar David Friedrich, 1835, 25,1x30,6 cm, Fort Worth Museum</span><br /></span></div><span style="font-family:georgia;">Roma.<br /><br /></span><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;">Al final nos pasamos la vida calculando cosas. Empezamos sin darnos cuenta de que estamos empezando, y llega un mes de invierno en el que ya sabemos , sin ninguna duda, que no podemos parar de calcular.<br /><br />Empezamos a calcular, ya un poco seriamente, cuando estudiamos la carrera. Cuánto tiempo vamos a necesitar para hacernos médicos: a) si somos buenos estudiantes, pasaremos, más o menos, X años en la universidad; b) si somos estudiantes del tipo ya-estudiaré-cuando-acabe-la-película, tardaremos x+1 o x+2 años, según el metraje de las cintas y la capacidad de los guionistas para marear el aburrimiento, y c) si somos estudiantes tragicóminos, en cambio, podemos llegar a tardar hasta (X+N)<span style="font-size:78%;">2</span> años. Entonces decidimos que igual lo mejor es el grupo A, pero que tampoco pasa nada por saltar al grupo B un par de veces al año. Que es incluso bueno. También tres veces. Cuatro ya no. Pero estar en el grup A nos lleva a calcular cuánto tiempo necesitamos para cada curso y para cada semestre y para cada examen.<br /><br />La carrera no la hacemos en balde, claro; no la hacemos porque tengamos una necesidad asfixiante de cultura. No. El objetivo es mucho más noble: conseguir trabajo. Y entonces empezamos a calcular cuál es el mejor trabajo. Y cuando conseguimos trabajo empezamos a calcular los días laborables, y cuando los días laborables son demasiado largos, pasamos a calcular las horas laborables, sobre todo cuando no hemos dormido bien.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">UNAI ELORRIAGA</span><br /></span><span style="font-family:georgia;"></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-69003854985792239832008-06-24T09:45:00.004+02:002008-06-24T09:53:23.618+02:00Por quién doblan las campanas<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SGCmhdzJQdI/AAAAAAAAAro/rRo4Nmc0-BU/s1600-h/muerte-de-un-miliciano.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 500px; height: 353px;" src="http://bp0.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SGCmhdzJQdI/AAAAAAAAAro/rRo4Nmc0-BU/s400/muerte-de-un-miliciano.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215351462360072658" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Muerte de un miliciano", Robert Capa, 1936</span></span><br /><span style="font-size:100%;"><br /></span></span></div><span style="font-size:100%;"><span style="font-family: georgia;">Después se acomodó lo más comodamente que pudo, con los codos hundidos entre las agujas de pino y el cañón de la ametralladora apoyando en el tronco del árbol.</span><br /></span><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span style="font-size:100%;">Cuando el oficial se acercó al trote, siguiendo las huellas dejadas por los caballos de la banda, pasaría a menos de veinte metros del lugar en que Robert se encontraba. A esa distancia no había problema. El oficial era el teniente Berrendo. Había llegado de La Granja, cumpliendo órdenes de acercarse al desfiladero, después de haber recibido el aviso de ataque al puesto de abajo. Habían galopado a marchas forzadas y luego tuvieron que volver sobre sus pasos al llegar al puente volado, para atravesar el desfiladero por un punto más arriba y descender a través de los bosques. Los caballos estaban sudorosos y reventados y había que obligarlos a trotar.</span><span style=";font-size:100%;" ><br /></span><span style=";font-size:100%;" ><span style=""> </span></span><span style=";font-size:100%;" ><span style="">El teniente Berrendo subía siguiendo las huellas de los caballos, y en su rostro había una expresión seria y grave. Su ametralladora reposaba sobre la montura, apoyada en el brazo izquierdo. Robert Jordan estaba de bruces detrás de un árbol, esforzándose porque sus manos no le temblaran. Esperó a que el oficial llegara al lugar alumbrado por el sol, en que los primeros pinos del bosque llegaban a la ladera cubierta de hierba. Podía sentir los latidos de su corazón golpeando contra el suelo, cubierto de agujas de pino.</span></span><span style=";font-size:100%;" ><br /><br /></span><span style=";font-size:100%;" ><span style="font-weight: bold;">ERNEST HEMINGWAY</span></span></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-79978777336225339272008-06-21T00:05:00.002+02:002008-06-21T20:22:22.620+02:00Nota del traductor<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SFvVRxgXXOI/AAAAAAAAArY/SumB-2JtU3w/s1600-h/496px-Basilius_Besler-Caltha_palustris_flore.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7YZoSDWeU5E/SFvVRxgXXOI/AAAAAAAAArY/SumB-2JtU3w/s400/496px-Basilius_Besler-Caltha_palustris_flore.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213995494935059682" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Caltha palustris", Basilius Besler, S. XVI</span><br /><br /></span></div><div style="text-align: justify;">Las traducciones están hechas de palabras, pero también de silencios. A cada palabra, a cada expresión, acompañan otras que podian haberse dicho y no se han dicho, y que a pesar de no existir aprovechan espacios en blanco para saltar y decirnos lo que podía haber sido y no fue. Son los fantasmas de la traducción, que asolan a los traductores y los convierten en seres rodeados de extrañas formas de vida. Son los reflejos de sus dudas, sus inceridumbres y sus inseguridades, y después de publicarse el libro los fantasmas siguen allí, esperando la noche o el momento para mostrarse.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">ANDRÉS IBÁÑEZ</span>, traductor del japonés de "Botchan", de Natsume Soseki.<br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-11786308502070960672008-06-19T18:15:00.002+02:002008-06-19T18:29:55.749+02:00Todo lo contrario<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=53.930&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=53.930&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><span style="font-style: italic;font-size:78%;" >"Unión de contrarios", Gerardo Rueda, 1977, Museo de Bellas artes de Álava, España</span><br /><br /></div>- Veamos -dijo el profesor- ¿Alguno de ustedes sabe que es lo contrario de IN?<br />-OUT -respondió prestamente un alumno.<br />- No es obligatorio pensar en inglés. En español, lo contrario de IN (como prefijo privativo, claro) suele ser la misma palabra, pero sin esa sílaba.<br />- Sí, ya sé: insensato y sensato, indócil y dócil, ¿no?<br />- Parcialmente correcto. No olvide, muchacho, que lo contrario del invierno no es el vierno sino el verano.<br />- No se aburle, profesor.<br />- Vamos a ver. ¿Sería capaz de formar una frase, más o menos coherente, con palabras que, si son despojadas del prefijo IN, no confirman la ortodoxia gramatical?.<br />- Probaré, profesor: "Aquel individuo memorizó sus cógnitas, se sintió dulgente pero dómito, hizo ventario de las famias con que tanto lo habían cordiado y, aunque se resignó a mantenerse cólume, así y todo en las noches padecía de somnio, ya que le preocupaban la flación y su cremento".<br />- Sulso pero pecable admitió sin euforia el profesor.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">MARIO BENEDETTI</span>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-8269436888217922889.post-24967414321683239012008-06-17T18:43:00.003+02:002008-06-17T18:56:12.976+02:00Un bel morir<div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=4.155&amp;field=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://imagencpd.aut.org/4DPict?file=20&amp;rec=4.155&amp;field=2" alt="" border="0" /></a><span style="font-size:78%;"><span style="font-style: italic;">"Las ilusiones", Diego Rivera. 1944. Museo de arte de Sao Paulo</span><br /><br /></span></div><div style="text-align: center;">Todo irá desvaneciéndose en el olvido<br />y el grito de un mono,<br />el manar blancuzco de la savia<br />por la herida corteza del caucho,<br />el chapoteo de las aguas contra la quilla en viaje,<br />serán asunto más memorable que nuestros largos abrazos.<br /><span style="font-weight: bold;">ÁLVARO MUTIS</span><br /></div>Joaquínhttp://www.blogger.com/profile/06291285690291316765noreply@blogger.com