<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888</id><updated>2009-12-11T02:36:04.190-08:00</updated><title type='text'>Isla de Robinson</title><subtitle type='html'>Si pequeña es la patria, uno grande la sueña
          
                (Rubén Darío)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>312</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-3050673506794674228</id><published>2009-09-19T15:09:00.000-07:00</published><updated>2009-09-19T15:18:41.429-07:00</updated><title type='text'>La caravana pasa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;DISCURSO DEL RECTOR EN EL ACTO DE LA QUINTA GRADUACION DE LA UNEY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebra nuevamente la UNEY un acto de graduación. Ya nos va pareciendo sencilla y rutinaria esta ceremonia de la culminación académica. Pero como muchas de las apariencias, también ésta es engañosa y parcial. Sobre todo parcial, porque responde sólo a la perspectiva de quienes estamos de este lado del auditorio. Para la mayoría de los presentes es un acto inédito, que habrá de recordarse, además, como un momento único en la vida. Y pensando bien el asunto, también para nosotros es un acto diferente a los anteriores. Lo es, no sólo por el hecho de que lo realizamos en el año de nuestro décimo aniversario, y ello le confiere cierto carácter simbólico que a todos nos imanta, sino también porque cada acto de graduación es especial, como distinto es el tiempo en que ocurre… No olvidemos las viejas enseñanzas de la física… Pero más que eso, su rasgo específico lo otorga la emoción particular con que cada uno de nosotros lo vive. Y las emociones no están en los libretos ni en las actas, ni son repetibles, aunque sean inolvidables. Sé que vivo este momento de una manera nueva y podría auxiliarme con el talismán de un viejo dicho para recordar que este es el quinto acto de graduación que realizamos y que, desde luego, “no hay quinto malo”, lo que podríamos tomar como una fortuna para ustedes, graduandos, marcada en las cartas de la sabiduría popular. Sin embargo, todos sabemos que los destinos sólo pueden forjarse con nuestro esfuerzo, aunque la ayuda de los astros o de los dioses nunca sea enteramente descartable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincide esta graduación con un momento importante para la educación venezolana. Hace apenas un mes entró en vigencia una nueva Ley Orgánica de Educación, cuyo contenido comporta, entre otras cosas, un vigoroso impulso a la integralidad del conocimiento, a la creación intelectual y artística, al deporte y a la recreación, al conocimiento y preservación de nuestra memoria histórica, a la flexibilidad de las estructuras académicas, a la indispensable participación ciudadana en las instituciones educativas y a la interculturalidad como un camino idóneo para la verdadera democracia. Como ven, buena parte de esos principios y objetivos se los ha venido planteando la UNEY como institución innovadora dentro del ámbito universitario de Venezuela. Por ese motivo, hemos recibido esta novísima Ley con beneplácito y regocijo y no sólo con adhesión y acuerdo. Sabemos, sí, que el camino para su aplicación no es fácil, como tampoco lo ha sido para nosotros la apertura hacia horizontes distintos, creativos e incluyentes. Editar algo nuevo, auténticamente nuevo (no la reedición de viejos modelos o estructuras) siempre va acompañado de algún dolor, por la sencilla razón de que editar es parir. Y en eso estamos nosotros y está el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dicho que la nueva Ley pretende politizar las aulas. Al respecto me limito a recordar lo que escribió hace más de cincuenta años el gran humanista trujillano Mario Briceño Iragorry: “&lt;em&gt;Si hubiera deseos de hacer una república encuadrada dentro de los severos lineamientos del orden y de la libertad, se crearían en las universidades una, dos, tres cátedras destinadas a hablar y a discutir de Política. A discutir y a hablar de Política con mayúscula. Justamente lo que la juventud ha necesitado y continúa necesitando es que se le hable magistralmente de sus deberes y de sus derechos políticos&lt;/em&gt;”. Por cierto, hace pocos días me enteré de que por un decreto regional a la Biblioteca del Estado Trujillo le arrebataron el nombre de “Mario Briceño Iragorry”, por motivos impresentables en cualquier escenario que se considere serio y que piadosamente voy a omitir ahora. Pienso que una de las razones de ese atropello contra el patrimonio cultural de Venezuela es, precisamente, la falta de formación política. Todavía carecemos de ella, a pesar de los recientes esfuerzos de superación. Sin duda, los valores que encarna el nombre de Mario Briceño Iragorry no pueden ser borrados por nadie, menos aún por el infeliz decreto de algún gobernador ignorante o mal asesorado. Pero el hecho es escandalosamente sintomático y revela la inmensa necesidad de comenzar a aplicar la novísima Ley Orgánica de Educación para la formación, no sólo de mejores ciudadanos, sino también de mejores dirigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer realizamos una hermosa e interesantísima jornada de reflexión sobre uno de los aspectos más relevantes de la citada Ley, en materia de cultura: la educación intercultural y bilingüe. Nos acompañaron dos de nuestros Doctores Honoris Causa: Esteban Emilio Mosonyi y Jorge Pocaterra, así como la eminente profesora María Eugenia Villalón, de la UCV. Ponentes y participantes coincidimos en apuntar la enorme dificultad que representa iniciar el ejercicio consciente y cotidiano de una acción educativa intercultural en un país que durante siglos invisibilizó las otredades y cultivó con esmero la hegemonía de una sola visión del mundo y de la vida. Y que hizo algo peor: desde esa misma visión reductiva y empobrecedora se dedicó a destruir o a desvirtuar lo más valioso de nuestro patrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El afán por el poder e incluso, por los pequeños poderes, no tiene límites. En su desmesura corre el amok y se lleva por delante todo lo que encuentra. Y así pasó entre nosotros. Y aún sigue ocurriendo, pese a los vientos de cambios favorables que ahora soplan con más fuerza…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les refiero la jornada de ayer porque quiero extraer de ella un ejemplo de lo que nos hemos venido proponiendo como universidad: recuperar el diálogo con todas las culturas, conociéndolas y reconociéndolas primero, no para armar un curriculum o un plan de estudios, o una carrera o un postgrado, sino para algo más trascendente: para una mejor convivencia entre los hombres y mujeres de estas tierras, sin discriminación de ningún tipo. Ello supone la ruptura con ciertos dogmatismos a los que vivimos aferrados, algunos de los cuales nos negamos a ver como tales: uno es, sin duda, el de la certeza epistémica, pretendido monopolio de nuestras “ciencias” duras o de nuestras “ciencias”, en general. Por haber sucumbido a una deplorable asimetría epistemológica, nos hemos negado a la inmensa riqueza de otros saberes y de otros conocimientos, lo que ha significado, además, ignorar otras memorias y otros tiempos, porque no sólo existe una diversidad de culturas. Existe también una diversidad de biografías y de calendarios, vividos individualmente o en comunidad, en lugares que desconocemos aunque los hayamos visitado alguna vez o los tengamos al lado o enfrente. Nosotros, pobres cultores de la tecnología, navegamos con soltura por internet, nos globalizamos en la banalidad por facebook y por twitter, pero no sabemos de dónde vino nuestro idioma (ni menos aún, a dónde se fue o se está yendo), dónde están nuestras raíces y cómo es que han sobrevivido en la selva amazónica los ríos y los hombres, si es que despertamos de nuestro sueño de consumos y reparamos en que allí hay hombres o ríos o que simplemente existe ese lugar de América, más allá de un punto señalado en el mapa virtual que consultamos en la red, cuando nos da por ser curiosos. Lastimosamente, tenemos mucho tiempo sin preguntarnos algo que valga la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería bueno pensar un poco en lo que ayer nos decía Jorge Pocaterra: los derechos lingüísticos no se refieren sólo a los idiomas. Se refieren también a nuestra cocina, a nuestras danzas, a nuestros juegos, a nuestras creencias, a nuestros árboles, a nuestros pájaros. Pensando en esas cosas he confirmado una vez más que la universidad del futuro será intercultural o no será universidad. Sólo así podrá dejar de ser indiferente a los gravísimos problemas que confronta el cuerpo social que la alberga. Si para ello tiene que transformarse por completo, que lo haga, pues, sin temor a las barreras erigidas precisamente para que ella no cambie (reglamentos o prácticas), tal como estaba el guardián de la Casa de la Justicia para que allí no entrara nadie, según la descarnada observación de un judío de Praga llamado famosamente Franz Kafka.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atendamos los buenos ejemplos del trabajo a contracorriente. Acá, en la UNEY, lo estamos haciendo y por eso hemos iniciado el programa Darcy Ribeiro, para dejar de ser guardianes kafkianos de las aulas y respaldarnos en una trayectoria ejemplar de la cultura latinoamericana: la de quien llegó a decir que había creado una casa de estudios universitarios novedosa como la de Brasilia y había marcado un deslinde con los anteriores modelos, por la sencilla razón de que no había sido socializado en ninguna universidad, sino en una comunidad indígena del Brasil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Graduandos: hoy comienzan un recorrido distinto y más atractivo. Ya no tienen un horizonte único: concluir estudios y graduarse. A partir de este momento, tienen muchos horizontes, muchos caminos. Y los tienen, si saben verlos, dentro de ustedes, en toda su plenitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como las experiencias que vivirán no estarán exentas de algún apremio, este viejo que ya soy recomienda la lectura de unos versos de Rubén Darío, para seguir transitando por la inevitable refriega civil de los nacidos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Pasó una piedra que lanzó una honda;&lt;br /&gt;pasó una flecha que aguzó un violento.&lt;br /&gt;La piedra de la honda fue a la onda,&lt;br /&gt;y la flecha del odio fuese al viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La virtud está en ser tranquilo y fuerte;&lt;br /&gt;con el fuego interior todo se abrasa;&lt;br /&gt;se triunfa del rencor y de la muerte,&lt;br /&gt;y hacia Belén… ¡la caravana pasa!”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freddy Castillo Castellanos.&lt;br /&gt;San Felipe, 18 de septiembre del 2009. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-3050673506794674228?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/3050673506794674228/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=3050673506794674228' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/3050673506794674228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/3050673506794674228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2009/09/la-caravana-pasa.html' title='La caravana pasa'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-1228058961215791599</id><published>2009-09-13T16:44:00.000-07:00</published><updated>2009-09-13T16:51:19.583-07:00</updated><title type='text'>Víctor Hugo Morales</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sq2Es64D5SI/AAAAAAAABGc/lLKzUl27Jgs/s1600-h/V%C3%ADctor+Hugo+Morales.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381103037031114018" style="DISPLAY: block; 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Es imposible rendir homenaje a este ilustre intelectual, sin que a la vez celebremos el socialismo de Cuba, sus luchas, sus 50 años de historia y sus logros irreversibles y certeros, así como las cruentas batallas que en la década de los cincuenta, bajo el firme liderazgo de Fidel Castro, permitieron el triunfo insurreccional del 1 de enero de 1959. Digo que es imposible hacer ese deslinde porque el nombre de Armando Hart se encuentra estampado de modo indeleble en cada una de las etapas de la Revolución: en su origen, en su defensa, en su consolidación y en su indetenible despliegue hacia el futuro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Armando Hart nació en La Habana el 13 de junio de 1930. Así que dentro de seis días estará de cumpleaños y será ocasión para que usemos esa bella fórmula que él suele emplear para sus amigos cumpleañeros y que podríamos adelantarle esta tarde: “Somos nosotros los que debemos felicitamos porque él nació ese día”. También podríamos decirle aquellos famosos versos habaneros de Lezama, con un leve retoque: “Nacer allí es una fiesta innombrable” porque “la mar violeta añora el nacimiento de los dioses”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En sus años de estudiante se incorpora a la actividad política, al lado de los pobres y de los rebeldes. Se gradúa de abogado en 1952 y coloca sus conocimientos jurídicos al servicio de la causa revolucionaria, como lo demostró tempranamente en la defensa del profesor García Bárcenas en el año 53. Desde entonces, sus conocimientos están al servicio exclusivo de la justicia, una palabra esencial en el ideario de nuestro eminente Profesor Honoris Causa. Podemos afirmar que su vida profesional ha sido (y es) la vida de un luchador a tiempo completo. Por esa razón todos los esbozos biográficos que sobre él se han escrito dan cuenta de una persistente y armoniosa conjunción de acción y pensamiento. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Heredero espiritual de los grandes forjadores de la eticidad cubana, Armando Hart ha sabido articular la tradición intelectual de su país con los principios filosóficos marxistas, procurando leer y auscultar la singularidad de Nuestra América. De allí su antidogmatismo, de allí su cubanidad, de allí su conocimiento entrañable de Varela, de Luz y Caballero y de Martí, por mencionar una trilogía que le es cara, como veremos en estos párrafos suyos que me permito citar: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Varela fue el primero que nos enseñó a pensar; Luz y Caballero a conocer y Martí, con base en esa tradición, a su genio y generosidad, a actuar. Pensar, conocer y actuar están en la raíz de la cultura del siglo XIX cubano. Su valor se encuentra en que es parte inseparable de la cultura latinoamericana y caribeña, que nos representamos en Simon Bolívar, José Martí y los próceres y pensadores de la América de los trabajadores, tal como la caracterizó el Apóstol cubano&lt;/em&gt;”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ver en nuestro pasado las luces que fueron encendiendo pensadores y políticos preteridos o leídos tendenciosamente por ciertas élites, es una tarea indispensable para quien esté comprometido con la educación transformadora y con un proceso revolucionario. Lo hizo y hace Armando Hart en Cuba. Su trato profundo con la obra de José Martí lo convierte en ejemplo de cómo enriquecer la construcción del socialismo con los valores de nuestra memoria cultural. En un Consejo de Ministros, en 1959, mucho antes de que en Cuba se proclamara el socialismo, Hart dijo estas palabras: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Para entender a Fidel hay que tener muy presente que está promoviendo la revolución socialista a partir de la historia de Cuba y América Latina y del pensamiento antiimperialista y universal de José Martí&lt;/em&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, en un ensayo titulado “Cómo llegamos a las ideas socialistas y por qué las defendemos”, escribirá: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;La ética de José Martí, sus análisis sobre el imperialismo y el aliento llegado de la Revolución de Octubre, eran patrimonio espiritual de los jóvenes cubanos. También influían en nosotros las ideas de la Revolución Mexicana, la gesta contra la agresión yanqui de Augusto César Sandino y las luchas de los pueblos de América contra los gobiernos opresores, de igual forma nos influían los combates a favor de la República española. Esas causas estaban en lo más profundo del alma juvenil cubana. Por eso Fidel en el juicio oral efectuado por el asalto al cuartel Moncada, respondió al fiscal ante una pregunta de rutina, que José Martí había sido el autor intelectual de aquellas acciones&lt;/em&gt;”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Haber insistido en el carácter particular de su acervo cultural revolucionario es uno de los aciertos del proceso cubano. Su crecimiento es vigoroso porque posee bases auténticas y fuertes y, como se sabe, sólo lo que tiene raíces propias es capaz de sostenerse. Pienso que es indiscutible reconocer en Armando Hart a uno de los adalides de esa encomiable línea maestra que los venezolanos ahora sabemos más necesaria que nunca para iluminar la ruta de cambios que hemos iniciado. Esta revolución es bolivariana, como martiana lo es la de Cuba, no sólo por filiación política, sino, sobre todo, por filiación ética. Es éste el punto al que Hart le otorga una centralidad estelar. Así, ha dicho: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;En la ética y en la política culta está la clave para encontrar los nuevos caminos del socialismo. Esta es la enseñanza que nos brindan Martí y Fidel, y yo no he sido más que un modesto aprendiz de los dos más grandes políticos que ha dado Cuba: Fidel y Martí. Fue a partir de la universalidad de Martí que me hice marxista en los tiempos en que entraba definitivamente en crisis el pensamiento soviético&lt;/em&gt;”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Que nuestro Profesor Honorario se autocalifique de “modesto aprendiz” es otra lección de su grandeza, pero no me voy a detener allí. Lo importante es lo que comporta ese discipulado: una reivindicación del humanismo, un llamado de atención acerca de la cultura y la educación como fuerzas motrices de los cambios. Por ser mucho más que un “aprendiz” aventajado Armando Hart puede exhibir hoy en día en su larga trayectoria los resultados de su merecidamente aclamada gestión como ministro, primero en Educación y después en Cultura. Fue el primer ministro de Educación de la Revolución y el primer ministro de Cultura de Cuba. Desde la cartera educativa dirigió el más importante y efectivo programa de alfabetización llevado a cabo en América Latina. Y algo más: reconoció en el maestro de escuela a un trabajador fundamental de la revolución, recuperando y preservando su dignidad y sus saberes, disminuidos o despreciados por quienes en otras latitudes convirtieron a la educación en una mecánica sin alma. Como ministro de Cultura tuvo a su cargo la puesta en marcha de una red de instituciones artísticas donde lo fundamental fue y es la formación integral de los talentos humanos. Le correspondió, además, arbitrar una política de amplitud para superar lo que en Cuba se conoce autocríticamente como el “quinquenio gris”, amplitud que ha tenido continuidad en la fecunda gestión de uno de sus discípulos: el escritor Abel Prieto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La universidad venezolana tiene muchas cosas que aprender de Armando Hart. Todavía perviven, entre nosotros, casas de estudios que rinden culto al conocimiento elitesco, a la fragmentación de la ciencia y las humanidades, a la arrogancia epistémica y a la autonomía sin responsabilidad social. Todavía persiste entre nosotros un modelo anacrónico que es el caldo de cultivo perfecto para la mediocridad, para el pragmatismo y los cenáculos gremiales que sólo se ocupan del reparto de prebendas y que se niegan a pintar de pueblo a la universidad, como quería el Che Guevara. Porque estamos conscientes de que debemos crear una universidad nueva, distinta, necesaria y útil para la construcción de una nación libre, solidaria y justa, hemos encontrado en el pensamiento, en la acción y en el ejemplo de Armando Hart una fuente idónea para orientarnos en el cumplimiento de ese compromiso. Sabemos que en todo lo que hacemos hoy en día no sólo están en juego nuestras universidades o nuestras naciones. Está en juego el ser humano, especie en extinción, como dijo un día Fidel Castro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Recordemos unas palabras de nuestro homenajeado: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Es necesario propiciar una cultura donde no existan antagonismos entre ciencia y ética, ni entre ciencia y fe en Dios. (…). Es indispensable situar la solidaridad, la capacidad humana para asociarse a favor de propósitos colectivos, en el centro de un empeño renovador orientado por el esfuerzo científico, tecnológico y profesional de todas las ramas del saber hacia los fines de promover la justicia entre los hombres, sin fronteras ni distinciones&lt;/em&gt;.” &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los universitarios que hoy estamos acá queremos exaltar también la limpia condición humana de Armando Hart. Me refiero al temple y la entereza de su claridad interior, de su fortaleza íntima, a prueba de adversidades. Es, sin duda, un hombre virtuoso, en el sentido viril que la etimología latina le imprime a ese vocablo. Así deberíamos ser todos. Si lo fuéramos, probablemente, la humanidad sería menos un valle de lágrimas y más un territorio de la alegría compartida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para las universidades que hoy nos hemos congregado, en compañía del Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior, con el ministro Acuña y su equipo, este acto tiene un significado adicional: es la primera vez que realizamos juntos una actividad académica de esta naturaleza. Si bien hemos compartido numerosas acciones en otros ámbitos (incluido el de la academia, desde luego), no habíamos vivido antes un momento como éste, que nos fraterniza en un ejercicio común de admiración y que nos enlaza en el reconocimiento a un hombre íntegro, que a partir de hoy se convierte en Profesor Honorario de todos nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ha citado muchas veces las precursoras frases de Luz y Caballero con las que quiero concluir mi intervención, para estamparlas en el Arbol cuya sombra protege a nuestras universidades bolivarianas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Antes quisiera, no digo yo que se desplomaran las instituciones de los hombres –reyes y emperadores-, los astros mismos del firmamento, que ver caer del pecho humano el sentimiento de justicia, ese sol del mundo moral”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;He dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Freddy Castillo Castellanos&lt;br /&gt;Caracas, 03 de junio del 2009&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-7332246091692816744?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/7332246091692816744/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=7332246091692816744' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/7332246091692816744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/7332246091692816744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2009/06/armando-hart-o-ese-sol-del-mundo-moral.html' title='Armando Hart o ese sol del mundo moral'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SirkowEVcoI/AAAAAAAABDM/5anAbLiVM08/s72-c/armando_hart_reconocimiento_jun_2009.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-2959903664801932383</id><published>2009-05-24T10:33:00.000-07:00</published><updated>2009-05-24T10:50:50.021-07:00</updated><title type='text'>¡Dinos algo de izquierda, por favor!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/ShmGOxSUDVI/AAAAAAAABCs/98ghv1mcobw/s1600-h/petkoff.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339446421530873170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 225px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/ShmGOxSUDVI/AAAAAAAABCs/98ghv1mcobw/s320/petkoff.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hace mucho un dirigente político ex-comunista hablaba con sapiencia contemporánea en un nutrido acto público. Se refería a la democracia y su eficiencia, a las posibilidades de consenso y de concertación, así como a la calidad gerencial de los demócratas auténticos. En pocas palabras, hablaba de “gobernanza” y de cómo se debía avanzar hacia espacios civilizados de concordia política, vedados hasta ahora por la “intransigencia” de doctrinas cuya “vetustez” ya nadie se atreve a poner en duda, so pena de incurrir en la más patética de las ridiculeces conceptuales. Nuestro personaje peroraba con vocablos de nuevo cuño, por supuesto, lejos de la jerga romántica que usara en su juventud y que los “renovados” ámbitos de la ciencia política tienen hoy como objeto de inclemente escarnio. El auditorio estaba gratamente impresionado por las citas precisas, por la corrección de las frases y por lo moderno y sensato de las propuestas del académico, periodista de opinión contundente y notable cantor de palinodias. Dibujaba el orador un mapa político de diálogos, donde el valor de la tolerancia pasaba a convertirse en una bellísima proclama de convivencia. Postulaba nada menos que la “democratización de la democracia”, mediante el carácter deliberativo de todas sus instancias e intersticios, clubes privados incluidos, familias incluidas, matrimonios incluidos. No faltó, por supuesto, la referencia a la teoría de la justicia de John Rawls, para tomar de inmediato una prudente distancia reflexiva con el célebre neokantiano, sin dejar de reconocer sus méritos –todo hay que decirlo-, así como los de Habermas y Rorty, a quienes aludiría más adelante, para dejarlos también arrumados en la gaveta de las tesis respetables pero superadas. El discurso del moderno dómine despertaba fascinación por su realismo, su comprensión total de la globalización, su esmerado deslinde con utopías anacrónicas y su retórica brillante que demostraba un inequívoco afán de “estar al día”, tanto en lecturas como en los más recientes avances científico-sociales. En armonía absoluta con las líneas maestras de la postpolítica, nuestro “moderno” no ocultaba su desprecio cuando se refería al “populismo” de ciertos líderes latinoamericanos que, según él, marchan a contracorriente del progreso y se empeñan en reeditar “modelos obsoletos e idearios fracasados”. Y así, trazando la ruta de una democracia donde no debe haber adversarios, sino contertulios, fue discurriendo el correctísimo tribuno y profesor de novedades, hasta que alguien del público lo interrumpió con esta frase: “¡Dinos algo de izquierda, por favor!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “faltaderespeto” no era más que una “nostálgica”. Así la calificó el orador interrumpido. Era una nostálgica sincera que no había tenido la intención de incordiar al puntilloso auditorio ni menos aún al ilustre conferencista que con desdén, desde su olimpo, acababa de perdonarle la vida. Por el contrario, admiraba al destacado intelectual que había labrado su carrera política en las filas de la izquierda y que terminaba de enfatizar con verbo equilibrado las plausibles ventajas de los espacios de participación de la sociedad civil ilustrada en la solución de los conflictos, en la creación de una economía mixta y en la conducción de los procesos educativos y culturales del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase “¡Dinos algo de izquierda, por favor!” sonó como un portazo que fue a la vez “un signo de interrogación”, por decirlo con un verso de Joaquín Sabina. Abrió la brecha de algunas emociones. Si bien recibiría de seguidas el rechazo de la razón clamorosa del aséptico auditorio, hubo quienes en su interior sintieron realmente que se podía también “decir algo de izquierda” o simplemente, volver a llamar las cosas por su nombre: al adversario, adversario; al capitalismo, capitalismo; al imperialismo, imperialismo; al pan, pan y al vino, vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poner al desnudo el circunloquio vacío que tanto nos gusta a los universitarios, así como la claudicación de ciertos intelectuales ante ideales que se creían sepultados por completo, fue lo que hizo esa voz femenina anónima con apenas seis palabras. Y es lo que vienen haciendo algunos políticos en América Latina, con algo más que palabras, corriendo riesgos mayores al de ser llamados “trasnochados” y “demagogos”. Uno de ellos, Hugo Chávez, tomó en sus manos una nostalgia partisana para convertirla en propuesta revolucionaria en acción, cometiendo todas las “incorrecciones políticas” indicadas como tales en los libretos de la “gobernanza” y se atrevió desde hace diez años a desafiar a una hegemonía que se percibe a sí misma como dueña del planeta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;P.D: Un artículo de Rafael Argullol refiere la anécdota de donde tomé la escena (sólo la escena) del discurso y el grito indeleble de la mujer que quería oír "algo de izquierda". Lo demás ocurre en Venezuela.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-2959903664801932383?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/2959903664801932383/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=2959903664801932383' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/2959903664801932383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/2959903664801932383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2009/05/dinos-algo-de-izquierda-por-favor.html' title='¡Dinos algo de izquierda, por favor!'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/ShmGOxSUDVI/AAAAAAAABCs/98ghv1mcobw/s72-c/petkoff.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-1542018698252469185</id><published>2009-05-16T05:09:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T13:18:50.886-07:00</updated><title type='text'>Misteriosa Buenos Aires</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sg6ulFNMEvI/AAAAAAAABCM/P91LU7Us1eY/s1600-h/Villa+Crespo.El+T%C3%ADtere+de+Borges.ThamesyTriunvirato.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336394560556503794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sg6ulFNMEvI/AAAAAAAABCM/P91LU7Us1eY/s320/Villa+Crespo.El+T%C3%ADtere+de+Borges.ThamesyTriunvirato.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Thames y Corrientes (antes Thames y Triunvirato)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Buenos Aires no se repite. Siempre se descubre en ella algo nuevo, tanto en las calles que no habíamos recorrido antes, como en los sitios habituales. Esta vez descubrí un árbol de ramas inconsolables, una esquina que es todas las esquinas, un aviso en un idioma que desconozco, un edificio escondido, una luz vespertina, una palabra remota, una escultura de Rodin, una plaza que parece bordada sobre la tierra, una revista, una magnolia, una sonrisa en Villa Crespo, un perro bostero en La Boca, una mujer que se cambiaba de ropa en la confitería, un poema de Miguel Angel Bustos, un río subterráneo, una merluza negra en el Dora, un escritor novísimo llamado Borges (el otro, el mismo) que sigue inventando la ciudad e inventándose, una escena de tango en San Telmo, una librería donde todos los libros son maravillosos, una tertulia en Belgrano, una nostalgia metafísica, un parecido con no sé qué, un loco nuevo en el Bajo, una casa espectral en Palermo, un desfile mítico en Callao, una musica callada, un sereno amanecer en La Recoleta...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Buenos Aires es el aleph. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-1542018698252469185?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/1542018698252469185/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=1542018698252469185' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/1542018698252469185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/1542018698252469185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2009/05/misteriosa-buenos-aires.html' title='Misteriosa Buenos Aires'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sg6ulFNMEvI/AAAAAAAABCM/P91LU7Us1eY/s72-c/Villa+Crespo.El+T%C3%ADtere+de+Borges.ThamesyTriunvirato.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-8276764303735802417</id><published>2009-04-05T17:16:00.000-07:00</published><updated>2009-04-09T13:04:33.298-07:00</updated><title type='text'>Adiós a Alfredo Marcano</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sdllg6mppFI/AAAAAAAABBM/2Efbuk0ZjrY/s1600-h/Glorias+Deportivas10.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321396050876539986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sdllg6mppFI/AAAAAAAABBM/2Efbuk0ZjrY/s320/Glorias+Deportivas10.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Alfredo Marcano con sus amigos en la UNEY. A su izquierda: Pedro Gómez y el perfil asomado de Morochito Rodríguez. A su derecha: José García y Kikí Rojas. La mano sobre el hombro de Alfredo es de Delmar Paisán.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mariano Alvarez me despertó esa mañana, tal como lo habíamos convenido. Digo Mariano y no Marianito porque el cómplice de mi madrugón de ese día de julio del 71 fue realmente el padre del gran actor homónimo. No recuerdo, por cierto, si éste se levantó igual que nosotros a ver la pelea. Seguramente no. Otras agonísticas ocupaban sus sueños. Lo cierto es que ahora me veo, frente al televisor, sufriendo con el viejo Mariano, en la quinta San Eugenio de la calle Motatán, en Colinas de Bello Monte. Nuestro campeón estaba perdiendo ostensiblemente la pelea. Y casi llorábamos. Sabíamos que para ganar en Tokio había que hacerlo por nocaut y tal como iban las cosas esa posibilidad era imposible. Pero de repente se desató una furia invulnerable y no hubo fuerza humana ni divina que la detuviera. Bruscamente se voltearon los papeles y la contundencia letal del venezolano hizo estragos en el japonés Kobayashi. Golpe a golpe. Verso a verso. El cumanés ese día era un orfebre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La increíble recuperación de Alfredo Marcano hizo que no sólo Cumaná estallara en gritos. Todo el país festejó al unísono. Creo que nada más emocionante ha ocurrido en la historia del boxeo venezolano. Mariano y yo la vimos, sin saber aún que contemplábamos una maravilla histórica, que asistíamos a una apoteosis nacional del ring. También nosotros saltamos de nuestras sillas y nos abrazamos cuando se produjo el glorioso desenlace: Alfredo ave fénix, Alfredo Marcano resurrecto, devolviéndonos el orgullo de ser fanáticos de un deporte que poco después comenzaría a tener muy mala prensa. Ese año no, por supuesto. Como recordarán algunos, 1971 fue el “annus mirabilis” del boxeo criollo. Fue la época en que anduvimos por el mundo exhibiendo los cinturones de cuatro campeones mundiales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No existe euforia deportiva que recuerde con mayor nitidez. Sé que muchos venezolanos vivieron igual que Mariano Alvarez Perera y yo esa límpida madrugada. Pero también, sé que hoy en día, casi nadie la conoce. Y lo que es peor: que quienes supieron de ella, ya no la recuerdan con la sensual vivacidad que merece ese inmenso momento de la patria. Así pasa en estas tristes comarcas de la desmemoria. Y pasa también con un deporte que pocos seguimos amando con fervor. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy nos llega la mala nueva de que Alfredo Marcano ha muerto en Cumaná, su tierra de abolengo inigualable. Desde la UNEY, que orgullosa lo albergó unas horas, se nos ocurre citar los demoledores versos de un tango:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“&lt;em&gt;Hay veces que la vida te desploma/ con un gancho de izquierda justo al alma&lt;/em&gt;…”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-8276764303735802417?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/8276764303735802417/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=8276764303735802417' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8276764303735802417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8276764303735802417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2009/04/alfredo-marcano.html' title='Adiós a Alfredo Marcano'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/Sdllg6mppFI/AAAAAAAABBM/2Efbuk0ZjrY/s72-c/Glorias+Deportivas10.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-1263168462760327505</id><published>2009-01-02T04:31:00.000-08:00</published><updated>2009-04-07T23:48:46.380-07:00</updated><title type='text'>Primer día del año con Borges</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4OYElcd3I/AAAAAAAAA9s/1sUrJXFscmg/s1600-h/ZZZZZ.Borges.Quintana9.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286678819289986930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4OYElcd3I/AAAAAAAAA9s/1sUrJXFscmg/s320/ZZZZZ.Borges.Quintana9.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Quintana, entre Rodríguez Peña y Montevideo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4N-CTFXtI/AAAAAAAAA9k/eEDoFRxfp-o/s1600-h/ZZZZZ.Borges.Quintana8.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286678371999506130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4N-CTFXtI/AAAAAAAAA9k/eEDoFRxfp-o/s320/ZZZZZ.Borges.Quintana8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Quintana 263. Allí Borges y Bioy inventaron a Bustos Domecq &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4KRWqFJLI/AAAAAAAAA9U/y6IVFywBZms/s1600-h/ZZZZZ.Borges.PueyrredÃ³nLasHeras7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286674305835672754" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4KRWqFJLI/AAAAAAAAA9U/y6IVFywBZms/s320/ZZZZZ.Borges.Pueyrred%C3%B3nLasHeras7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Pueyrredón y Las Heras. En el quinto piso de ese edificio vivió Borges&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;02-01-09: Segundo día del año. Martín duerme todavía. Son las ocho y diez minutos en esta ciudad de Borges que hoy sigue fresca. La temperatura bajó el 31 y ayer siguió bajando un poco. Parecía primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé ayer por las calles solitarias de Barrio Norte. Salí de la casa y me fui por Libertad, pasé Arenales y llegué hasta las Cinco Esquinas. Mi idea era caminar por Quintana (calle que en ese sitio comparte sus esquinas, una con Libertad y otra con Juncal). Y eso hice. Encontré la cuadra donde Borges vivió en dos ocasiones. En la primera ocupó el número 222 durante más de un lustro y en la segunda la casa del número 263. En ésta estuvo dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno comienza a caminar Quintana desde las Cinco Esquinas puede leer en una placa un poema de Borges titulado Barrio Norte. Allí comienza el homenaje. Hacerlo ayer, con la calle casi vacía, fue para mí un verdadero deleite borgiano. Podía demorarme ante las puertas, tomar fotos en las esquinas o desde el centro mismo de la calle y seguir o devolverme para apreciar mejor algún detalle. Las casas que fueron de Borges ya no son las casas que allí están hoy, exactamente. Las placas indican que en ese lugar estuvo alguna vez el hogar de Jorge Luis Borges… &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El aire que se respiraba ayer en esa cuadra de Quintana era el aire de sus poemas dedicados a esa zona de la ciudad, a esa cuadra en particular, en la que su padre, que había estado ciego, pudo ver una noche “las antiguas estrellas”. En la casa del 263 la placa indica que allí Bioy Casares y Borges le dieron nacimiento a Bustos Domecq. Con ese dato podemos saber, entonces, que en ese lugar vivió Borges a comienzos de los cuarenta, a partir de 1942, para ser más precisos. La casa del 222 fue ocupada por los Borges a su regreso del segundo viaje a Europa, es decir, en 1924. Allí estuvieron hasta que se mudaron a una vivienda cercana a La Recoleta. Durante su estancia en esa casa el joven Borges fue irigoyenista, con Marechal y los González Muñón y fue también fundador de la revista “Proa”, junto con Rojas Paz, Caraffa y Ricardo Güiraldes, a quien recuerda Borges en un poema, “en Quintana…mágico y muerto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer también fui hasta la casa de Pueyrredón y Las Heras, donde Borges vivió durante diez años. Es la casa cercana a La Recoleta, que ya mencioné. La que vi ayer sí es exactamente la misma casa que Borges ocupó. Es un edificio que tiene su entrada sobre Pueyrredón 2190 y hace esquina con Las Heras. Es de esos edificios franceses o afrancesados de Buenos Aires que recuerdan el esplendor de una ciudad que a ratos da la impresión de que fue alguna vez la capital de un imperio. Allí escribió Borges esa obra maestra que es &lt;strong&gt;Pierre Menard, autor del Quijote&lt;/strong&gt;. Allí escribió &lt;strong&gt;Historia universal de la infamia&lt;/strong&gt;. Allí perdió a su padre. Allí comenzó su colaboración con “Sur”. Allí se hizo visitante devoto de La Recoleta. Viviendo allí sufrió el accidente de 1938, de consecuencias casi letales. Allí, desde el balcón que daba a Las Heras, vio el río con sus barquitos pintados y su corriente zaina. Allí –me digo- estuvo Borges y yo lo busco hoy en este homenaje secreto.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-1263168462760327505?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/1263168462760327505/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=1263168462760327505' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/1263168462760327505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/1263168462760327505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2009/01/primer-del-ao-con-borges.html' title='Primer día del año con Borges'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SV4OYElcd3I/AAAAAAAAA9s/1sUrJXFscmg/s72-c/ZZZZZ.Borges.Quintana9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-8789828321852173131</id><published>2008-12-31T03:51:00.000-08:00</published><updated>2008-12-31T04:39:56.895-08:00</updated><title type='text'>¡Feliz 2009!</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SVtmwUY9RUI/AAAAAAAAA80/JIdg8iFu6QM/s1600-h/DSC02065.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285931567942550850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SVtmwUY9RUI/AAAAAAAAA80/JIdg8iFu6QM/s320/DSC02065.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;La librería de Romano muestra su enseña (y nos da su enseñanza) &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SVthtkIw9kI/AAAAAAAAA8s/NKfq_b5TZ7I/s1600-h/Willy_Ronis-708007.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Escribo en la mañana del último día del 2008. Estoy con mi hijo Martín en su apartamento de Buenos Aires. El escribe y oye música. Le pregunto qué escucha y me responde que a un grupo venezolano llamado &lt;em&gt;Retrovértigo&lt;/em&gt;. Miro hacia la ventana y veo el cielo despejado del verano porteño. Pienso en el nombre del grupo y me siento feliz de no sufrir de vértigo, ni siquiera de retrovértigo, aunque el año que concluye haya sido tan rápido y violento. Pienso de nuevo que me gustan más los años impares y por eso, supersticioso, abrigo cosas muy buenas para el 2009, que espero sea más calmado y más amable, de más lecturas y relecturas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer me compré un viejo librito de Bergamín en la librería de Romano. El libro terminó obsequiándomelo, como otros que compré, mi generoso amigo Matías Bruera, quien me llevó a ese santuario de Sarmiento que es la grata librería de Romano. El libro de don Pepe Bergamín se titula &lt;em&gt;La corteza de la letra&lt;/em&gt;, (una cita de Fray Luis de León). Bergamín comienza hablando, precisamente, de lecturas y de relecturas, de olvidos y de recuerdos. Releer es recordar lo leído, saborearlo, dice Bergamín. Releamos lo bueno del 2008 y no olvidemos lo malo, pero sólo para compensar y despertarnos felices aprendiendo de todo cuanto nos haya pasado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Les deseo a todos un feliz 2009, lleno de relecturas y de afectos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-8789828321852173131?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/8789828321852173131/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=8789828321852173131' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8789828321852173131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8789828321852173131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/12/feliz-2009.html' title='¡Feliz 2009!'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SVtmwUY9RUI/AAAAAAAAA80/JIdg8iFu6QM/s72-c/DSC02065.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-1773422469511032909</id><published>2008-12-19T03:29:00.000-08:00</published><updated>2008-12-20T02:27:04.155-08:00</updated><title type='text'>Gómez: cien años</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SUueIa8PNSI/AAAAAAAAAr0/YlG4ELDo4B8/s1600-h/Juan_Vicente_Gomez.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5281488855530157346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SUueIa8PNSI/AAAAAAAAAr0/YlG4ELDo4B8/s320/Juan_Vicente_Gomez.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;19-12-08: Hoy se están cumpliendo cien años del golpe de estado contra Cipriano Castro. La usurpación perpetrada por su compadre Juan Vicente Gómez tuvo el apoyo de casi todos los grupos de opinión de entonces, con los cuales el “Rehabilitador” mantendría una luna de miel de casi un lustro. Pocos políticos e intelectuales comenzaron a oponérsele temprano. Uno de ellos fue Rufino Blanco Fombona, cuya pluma sangrante fustigó largamente y sin titubeos al Judas Capitolino. Más tarde se sumarían otros que terminarían en el exilio o en la cárcel. Sin embargo, un buen número de serviles continuó rindiéndole honores al “Benemérito”, convertido ya en un tirano implacable. Sus nombres son conocidos y figuran con grandes letras en el museo nacional de la alcahuetería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde antes del golpe Gómez contó con el apoyo irrestricto del gobierno de los Estados Unidos, que deseaba expresamente “un Porfirio Díaz para Venezuela”. El 14 de diciembre de 1908 el presidente encargado de Venezuela le ordenó al patético canciller José de Jesús Paúl que le rogara a los Estados Unidos el envío a las costas de Venezuela de naves de guerra “en prevision de acontecimientos”. Paúl cumplió la orden a través del embajador brasileño en Caracas, encargado de los intereses norteamericanos en Venezuela, en virtud de que Castro había roto relaciones con los Estados Unidos en el mes de junio de ese año. Solícito, el Departamento de Estado envió los navíos y a un comisionado de apellido Buchanan para cumplir con el pedimento gomero. Se iniciaba así la entrega total de nuestra soberanía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy se cumplen cien años del inicio del régimen gomecista que se prolongaría hasta 1935. Durante esos 27 años, entre otras ignominias, el país fue vendido (casi regalado, en rigor) al capital petrolero internacional…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para recordar esa pesadilla histórica, leamos de nuevo un poema magistral de Andrés Eloy Blanco, titulado, precisamente, &lt;em&gt;Pesadilla&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Pesadilla con tambor&lt;/em&gt;, para ser más exactos. Están allí los nombres sombríos de los áulicos, de los cancerberos, de los concesionarios, de los miembros del clan, de los lugares del oprobio… Hay que leerlo en voz alta y darle el ritmo que el delirio del poema nos va imponiendo, hasta llegar al vértigo total en los tres últimos versos que deben ser dichos con la rapidez y fuerza necesarias para despertarnos. Es una obra maestra y acá la copio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="PesadillaConTambor"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pesadilla con tambor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Juanchito...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Anito...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Silverito...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Guillermito...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Camero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ranero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cepo Ballestero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Rodríguez Rivero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Itriago.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sayago.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Arcaya.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Carvallo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bello. Guerra Bello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Carecaballo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Puerto Cabello.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aristimuño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuartel del Cuño.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El Comisario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;José Rosario.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Maracay.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ay. Ay. Ay.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Rafael María.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;José María.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pedro García.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jorge García.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;José Rosario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pedro María.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Frías. Frías. Frías.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los desterrados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los torturados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los degollados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los Consulados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hermanos Gómez. Hermanos Gámez.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los Bienvenida. Cochino Inglés.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;López Rodríguez. Rodríguez López.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pietropaoli.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Josué. Josué. Josué.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Adolfo Bueno. Díaz González.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cien días. Mil días.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuántos días preso?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno. Díaz González.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Preso: cuándo sales?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los Díaz. Los Buenos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Buenos Días, González.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Grillos. Grillos. Grillos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La Rotunda en el Castillo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Porras. Volcán. Sandoval.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Patanemo en las Colonias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Palenque con Naricual.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Castillo y Rotunda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ministro de Holanda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pedro Alcántara Leal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vienen degollando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vienen velazqueando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vienen sayagueando. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nereo. Fusiles.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mil Jefes Civiles.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Grillos. Grillos. Grillos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Plan en Los Hatillos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Plan en Candelaria.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Plan en Camoruco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Trompillos. Trompillos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Grillos. Grillos. Grillos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tinoco. Fonseca. Bejuco.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Arveja. Quinchoncho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Evencio. Florencio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Don Juancho. Don Concho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eustoquio. Aparicio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Suplicio. Suplicio. Suplicio. Suplicio...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vidrio molido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bola y cadena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene Velazco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene Requena.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vienen Pimenteles.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vienen Tarazonas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vienen Colmenares.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Veinte. Treinta. Cien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hidalgo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Don Santos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Rubén.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Marión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Valentine.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fulleborn.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Román.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Rincón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tocorón. Tocorón. Tocorón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Chacón. Chacón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parra Picón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parra Picón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parra Picón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Andrés Eloy Blanco&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-1773422469511032909?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/1773422469511032909/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=1773422469511032909' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/1773422469511032909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/1773422469511032909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/12/gmez-cien-aos.html' title='Gómez: cien años'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SUueIa8PNSI/AAAAAAAAAr0/YlG4ELDo4B8/s72-c/Juan_Vicente_Gomez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-267216147216067423</id><published>2008-11-16T12:51:00.000-08:00</published><updated>2009-05-24T21:09:59.435-07:00</updated><title type='text'>Día de diario o río de día</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SSCNoNCB1wI/AAAAAAAAArk/cHZ_AwVp9Z0/s1600-h/Amalia2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269367285855934210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 226px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SSCNoNCB1wI/AAAAAAAAArk/cHZ_AwVp9Z0/s320/Amalia2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Amalia Rodrigues&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;18-04-03: Viernes Santo. Mañana lluviosa y fresca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace rato estuve tratando de precisar -no sé por qué- cuándo me mudé de la Av. La Salle a la Av. Victoria, en Caracas o lo que es lo mismo, de cuándo pasé del edificio Aramina al edificio Excelsior. Yo estudiaba mi primer año de Derecho en la UCV y junto con mi hermana Elsy vivía en la residencia estudiantil que tenían Amable y Toto de Lima (más la primera que el segundo, pues Toto se la pasaba en Barquisimeto). Amable consiguió después un apartamento más grande e igualmente cercano a la Universidad. Para mí resultó mejor, puesto que mis clases eran en la Facultad de Farmacia y la entrada hacia la UCV por ese lado me quedaba muy cerca. El edificio Excelsior está ubicado al comienzo de la Av. Victoria, en una esquina de Las Acacias. ¿Cuándo nos mudamos? Con seguridad fue en el primer semestre del año 1968. Recuerdo el frío que hizo en Caracas los primeros meses de ese año. Creo que el frío se prolongó hasta Marzo. Ahora me veo saliendo del edificio “Aramina”, muy temprano, con Elsy, Chico y Nelman, muy abrigados los cuatro, dirigiéndonos a la entrada de la Plaza Venezuela para ir a clases. El día que recuerdo escuché el comentario acerca de la prolongación inusitada del frío. ¿Estaríamos en febrero? ¿en marzo? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me veo también una tarde, leyendo en el balcón del edificio Excelsior. Toto de Lima entró al balcón y comentó: “Estas son horas en que De Gaulle debió haber caído”. Quiere decir, entonces, que ya en mayo estábamos en la Av. Victoria. Así, voy ubicándome en los primeros cinco meses del año, mejor dicho, en los primeros cuatro. Descarto mayo como el mes de la mudanza. En la escena del balcón me percibo como muy aclimatado en la nueva casa. Debía tener allí un mes, por lo menos. Busco en la memoria hechos que me ayuden a ubicarme. Encuentro una visita de mi papá al edificio Aramina. Asistí con él ese día a un acto político, un mitin de Prieto Figueroa en el Nuevo Circo. ¿Cuándo ocurrió eso? No pudo ser en el 67 ¿o sí? Ahora me veo cumpliendo 18 años en el apartamento de la avenida Victoria. Ya estoy más cerca del dato que busco. Mi cumpleaños es el 27 de Marzo. Ese día del año 68 yo había ido a la librería Suma y comprado algún libro. Cuando llegué al apartamento me encontré con una torta de cumpleaños que me había hecho Amable. Por esos días yo estaba leyendo a Carlos Fuentes. Un compañero de habitación (Alcides Santeliz) comentó que yo contribuía mucho con ese “tal Fuentes”, porque compraba todos sus libros. Supongo, entonces, que era un libro de Fuentes el que había comprado ese 27 de Marzo del 68. “Zona Sagrada” no, porque la había comprado el primer fin de semana que pasé en Caracas, en Octubre del 67. Fui con Elsy y con Nelman a una feria del libro en Pro-Venezuela. También compré esa vez “El espejo de Lida Sal” de Miguel Angel Asturias, quien había ganado ese año el Premio Nobel. No se me olvida una frase de una de las leyendas recreadas por Asturias en ese libro: “Y volvió la guacamaya roja a manchar sus hermosas piernas morenas”. Nada. Que la mujer no salía embarazada y volvía a llegarle la regla. Retorno al libro de Fuentes. Debió ser “Cambio de piel”, que leí con deleite ese año 68. Pero también pudo ser “La muerte de Artemio Cruz” o “Cantar de ciegos”, que creo haber frecuentado por esos meses. Pero si debo quedarme con uno, postulo, con cierta inseguridad, a “Cambio de piel”, como la obra de Fuentes que adquirí el día de mi cumpleaños.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Oigo la Sinfonía Concertante de Mozart mientras escribo. Ya almorzamos. Cuchi preparó un sabrosísimo asopado de mariscos. “Para que te acuerdes del Botafumeiro”, me dijo. Ya no llueve, pero lo hizo con ganas durante casi toda la mañana. Cuando llegamos a la panadería del “París” empezó a caer un señor aguacero. Lo recibimos con un gran regocijo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya no llueve. Son las dos y cincuenta minutos de la tarde. El sol asoma con timidez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Retomo la búsqueda del día en que me mudé del Aramina al Excelsior. Estoy ahora en el Paseo los Ilustres. Baltazar Gutiérrez y yo habíamos quedado en vernos allí a las siete de la noche. El gusto por la literatura nos había acercado, pocos días después de conocernos en el aula de clase. Descubrimos nuestra común afición cuando nos vimos en el anfiteatro del Instituto Anatomo-Patológico de Medicina para escucharle una conferencia a Gustavo Luis Carrera sobre novela latinoamericana. “¿Qué hace este compañero de Derecho aquí?”, fue la pregunta que ambos nos hicimos. Baltazar había ganado un concurso de cuentos para liceístas con un relato de tema petrolero que se publicó en el Papel Literario de El Nacional el año anterior (1967). Domingo Miliani fue jurado en ese concurso promovido por el Liceo “Libertador” de Mérida. Nada tenía que ver Baltazar con Mérida ni con ese liceo. Fue un concurso nacional, y Baltazar, desde Caracas envió su cuento. El relato se titulaba “La noche de los mechuzos”. Baltazar es de Zaraza, Estado Guárico. Recuerdo que uno o dos años después Baltazar se peleó con su pueblo y me dijo: “Ya no soy de Zaraza. Soy de Onoto”. Pero qué va. Seguía adorando a Zaraza y admirando a Armas Chitty. Ahora estamos –como dije- en el Paseo Los Ilustres. Estoy casi seguro de que es el mes de febrero del 68. Yo vivo cerca de allí y Baltazar en Los Chaguaramos. Somos casi vecinos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Leo algunos artículos de Claudio Magris en “Itaca y más allá”. ¡Cómo me gusta este escritor triestino! Cuando habla de los lugares de la escritura y se refiere a Trieste, es poesía lo que brota de esa prosa espléndida que tiene. En Trieste encuentra Magris el tiempo múltiple que le permite soportar (pero también amar y gozar) el “extravío general que es el mundo”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El cuarteto de Trieste. Buen título para una introducción literaria a esa ciudad. Los cuatro son: Italo Svevo, James Joyce, Umberto Saba y Claudio Magris. Podríamos invitar a un quinto nombre: Rilke. Como se sabe, el castillo de Duino está muy cerca de Trieste. Y si me apuran un poco, a esos cinco escritores agregaría una pintora: Leonor Fini.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La conversación con Baltazar fue sobre literatura. Asturias, Rulfo, Onetti y García Márquez, seguramente eran los nombres que iban y venían con mayor frecuencia en nuestro diálogo. El tema del petróleo en la literatura era otro tópico de interés para Baltazar. Por él leí “Guachimanes”, de Bracho Montiel. “¿Aguafuertes para una novela del petróleo”, era el subtítulo de ese libro? Eso creo. Alfredo Armas Alfonzo también venía a cuento, por sus cuentos, en esas conversaciones callejeras que se repetían de cuando en cuando. Un mañana conseguí en la librería Cruz del Sur “La cresta del cangrejo”, uno de los primeros libros del narrador de Clarines y se lo regalé a Baltazar. La entrevista que Díaz Sosa le hizo a Armas Alfonzo, en una página completa de El Nacional, ocuparía nuestro interés por varios días. Pero ¿fue en el 68 o en el 69 esa entrevista?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;19-04-03: Sábado de gloria y día de fiesta nacional en Venezuela.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy se cumplen cinco años de la muerte de Octavio Paz. La última edición de Letras Libres le está dedicada. He invitado a los integrantes del foro “Marías” a recordarlo y releerlo. Hasta ahora sólo ha habido dos respuestas a esa invitación. Pienso que Paz irá creciendo con los años. Su poesía, menos valorada que sus ensayos por algunos, tendrá una recepción más feliz y fecunda. La lucidez de Paz, su afán de expresión ensayística, deslumbrante y feliz, le ganó inmensas devociones, en detrimento, quizá, de sus poemas. Para mí es siempre un poeta. Sin su poesía no existiría el ensayista.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el edificio Aramina vivía una familia italiana de apellido Cibrario. Chico Meléndez se enamoró de Liliana Cibrario, una elegante y delgada muchacha que trabajaba en una empresa privada, lo que le daba una atractiva imagen de independencia. Chico se enteró de la fecha de su cumpleaños y le envió ese día unas flores. Liliana fue a darle las gracias esa tarde. Chico no encontraba dónde esconderse. Viviendo ya en el Excelsior, fuimos una noche Toto, Chico, Alcides y yo a visitar a los Cibrario, quienes también se habían mudado del Aramina. Vivían en un edificio de la Av. Casanova. Después de esa visita, Toto no dejó de hacerle bromas a Chico, aludiendo a la “belleza fría” de Liliana, en especial, a “las manos cadavéricas de Liliana Cibrario”. Según Toto, ese era el atractivo de Liliana, además de su condición de joven que no dependía económicamente de su familia. De esa visita yo recuerdo a un gato. La señora Cibrario nos informó que el gato que veíamos allí, tan tranquilo, se había caído del sexto piso. Estábamos, entonces, contemplando una de las seis vidas restantes del bello felino blanco que reinaba ahora en la sala, frente a la ventana cerrada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuchi hace arepas con ajonjolí para el desayuno. Arepas, mantequilla y queso de cabra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una llovizna pertinaz nos acompaña este sábado. Puedo pensar en otras mañanas del tiempo perdido y recobrado. Puedo pensar en un amigo que se fue hace dos años y que hace 32 pasó la semana santa en mi casa, alegre como el pájaro que acaba de aproximarse a la ventana. No ha cambiado mucho la lluvia, pero ya no es tan lento el paso de los días, ni está mi abuelo para decirnos cuando sale “que no nos preocupemos, que ya vuelve, que sólo va un rato a orar en el templo”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es hermosa la semblanza que del poeta Biagio Marin hace Claudio Magris en “Microcosmos”. Marin escribía en dialecto de Grado, su pueblo, un pueblo muy cercano a Trieste. El dialecto era una variante del friulano. Dice Magris: “Con Marin no se perdía tiempo; él ignoraba casi físicamente la banalidad, ese escurrir el bulto que se consume en la nada y a veces protege de la violencia de la verdad, impidiéndole asomarse al vacío...”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En Gourmet Channel están hablando en este momento del mole poblano. Están haciéndolo, además. Veo una inmensa cocina. Creo que es la cocina de un convento de Puebla. El comentarista dice que es la más grande de México. Habla del barroco mexicano. Sin duda esa cocina de los conventos era una cocina barroca, opulenta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Gourmet Channel se va a Argentina. Es ahora un bife de chorizo lo que veo. Están sacándolo del costillar de una ternera. El cocinero dice que se trata de lo que los franceses llaman “entrecote”. Le ha quitado la grasa a la carne que sacó del costillar. Eso es el bife de chorizo. Ya está limpio. Es como un lomo entero. Ahora va cortando los “bifes”. Los llama “ojos de bife” y los coloca en un plato para marinarlos. Les agrega bastante aceite de oliva, romero y tomillo. Me perdí un ingrediente, pero presumo que era ajo (¿o echalote?). No. No era ajo. Era, en efecto, echalote (para los argentinos), es decir, escalonia (para nosotros). Muestra la parrilla y unos tomates que va a usar para una ensalada con espárragos y espinacas. También peras. Las corta. Están verdes todavía las peras. Pasó el tiempo. El video mostró unos caballos y una pradera. Ahora el cocinero comienza a asar los “ojos de bife” ya marinados. En una plancha coloca en este momento los trozos de pera y los espárragos blanqueados. La plancha está muy caliente, lista para “grillar”. Mientras tanto, le da una vuelta a los “bifes”. Nuevamente vemos los caballos y la pradera. Ya las peras están doradas. También los tomates que había colocado en la plancha poco después de las peras. Ahora hace una salsa criolla con tomates cortados en trocitos. Le pone un poco de picante (tabasco), ajo, aceite, un ingrediente que se me escapa, aceite de oliva, aceto, limón, pimienta negra y un poco de sal. Ya está lista la salsa. Ahora toma un plato y coloca las peras, los tomates y los espárragos que estaban en la plancha. Les pone encima las espinacas. Agrega aceite de oliva, unas gotas de aceto y pimienta negra. Esa es la ensalada. Busca los bife. Los retira del fuego. Les saca el cordón con que los había atado antes de ponerlos en la parrilla y los coloca en el plato junto a la ensalada. Añade la salsa y toma una copa de Malbec argentino y se despide.&lt;br /&gt;Cuchi preparó pabellón sin baranda para el almuerzo (se le olvidaron las tajadas, a pesar de que tenía los plátanos). Estaba delicioso. A falta de Malbec, abrí un Cabernet Sauvignon chileno, uno de esos vinos de Concha y Toro que por su precio no dejan nunca de ser estupendos. Esta vez era un “Frontera”. La devaluación de nuestra moneda ha disparado los precios del vino. Uno debe hacer indagaciones previas en los supermercados y licorerías, para seleccionar calidad y precio. Así, todavía podemos conseguir el albariño Condes de Albarei en el Madeirense, a poco más de once mil bolívares la botella. El grandioso “Los Vascos” se fue a las nubes y no me refiero al gran reserva. De todos modos, todavía podemos permitirnos una que otra botella. En el Madeirense todavía no alcanza los veinte mil bolívares. Una bodega de Nueva Segovia tiene “Frontera” a ocho mil bolívares. Me refiero a la surtida bodega de Pastor, una referencia neosegoviana obligatoria. Allí compré la botella del almuerzo. No está mal el “Frontera”. Me recuerda al “Gato Negro”, pero lo siento más grato. Un neocatador formado por Pomar diría: “Tiene un buen ataque este vino”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sigo leyendo a Magris y después iré por Italo Calvino. ¡Qué desorden de lecturas! ¡Qué hacer con esta biblioteca donde ya me pierdo! Unos libros me caen a la cabeza y a otros los piso. Ya no puedo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora Dolly hace un postre: “Chocolote tres leches”. Comenta que no se sabe si este postre es venezolano o mexicano. Lo cierto es que se dispone a hacerlo en este momento. Leche condensada (reducción de leche, leche evaporada con azúcar), leche evaporada, y crema de leche. Tres densidades de leche. Explica qué cosa es una y las otras. Hace el bizcocho. Mientras observo me doy cuenta de algo: lo que sirven en Venezuela como “tres leches” tiene muy poco que ver con lo que está haciendo Dolly. Le pregunto a Cuchi. Me dice que ese postre es mexicano y que en Venezuela sólo hacen una cosa empalagosa llena de licor a la que le han puesto ese nombre. Chapeau por Cuchi, que lo sabe todo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dolly dice: “Vamos a la huerta. Bebemos ricos vinos. Todos los días por Gourmet Channel”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dejé a Toto de Lima haciendo chistes a costa de Chico. Cuando ponderó su casa como residencia para Elsy y para mí, nos dijo que íbamos a tener la suerte de compartir con Chico Meléndez, una persona delicadísima y pulcra. Su comentario comenzó siendo muy elogioso (no dejó de serlo nunca, quizá), pero cobró de repente visos evidentes de caricatura. “El niño Chico es muy delicado. Sólo le gustan las berenjenas y las aceitunas”. Más que de las palabras, el retrato del personaje surgía de la gestualidad de Toto. Cuando conocí a Chico y aún después de compartir con él habitación y muchísimos momentos de compañerismo residencial y universitario, comprobé la veracidad de la descripción que de él había hecho en mi casa de la 17 el legendario Toto de Lima. Chico era eso: un señorito. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy se cumplen 45 años de la pelea de Ramón Arias y Pascual Pérez. Un artículo de El Nacional recuerda ese momento que jamás olvido. Yo tenía encima del televisor una foto de mi ídolo, Ramoncito Arias. También tenía ocho años y muchas ganas de celebrar su triunfo. Creo que ese día era sábado, como hoy. Recordé la ceja sangrante de Ramón Arias. A pesar de ella, pensé que el venezolano podía ganarle a un contrincante que había caído a la lona en el segundo round. Después supe que Pascual Pérez era casi invencible. Supe, asimismo, que había sido el más grande peso mosca de su tiempo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Acaba de concluir el juego Barcelona-Real Madrid. Empate a uno en el Bernabeu. Durante casi todo el juego dominó el Barça. Motta, en especial, lo hizo muy bien. Zizou no pudo con su implacable marcaje.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;20-04-03: Domingo de nubes, sin lluvia. Me despertaron esta mañana unos cohetes. También oí gemidos que presumí de placer y que venían de la otra torre. Oí a un pájaro que canta a ritmo de campanario. Creo que da la hora ese pájaro. Hoy es Domingo de Resurrección. Queman a Judas.&lt;br /&gt;En alguna carpeta de viejos papeles debo conservar un poema de Toto de Lima dedicado al amanecer en el llano. Toto versificaba de vez en cuando, pero era sobre todo un conversador insigne y, por supuesto un gran embustero, como todo narrador oral que se respete. De su padre heredó la fórmula para una poción que curaba no sé qué enfermedad del ganado. Se llamaba “Poción antipestosa De Lima”. Esa y otras pociones como la “Becerrina” y la “Averina” eran productos veterinarios cuyas fórmulas había heredado Toto. También era suya la fórmula de la efectiva pomada “Delmara”, para las quemaduras y demás males de la piel. El nombre de la pomada es una combinación de los dos apellidos de Toto: De Lima Lara. Antonio de Lima Lara era primo y compadre de mi padre y un personaje para toda la familia, un personaje de esos que se hacen pintorescos por sus ocurrencias, por sus modos de ser distinto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;(…)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ninguna aceptación tuvo la aparición de Toto de Lima el día que llevó el yantén para curar a mi tío Rafael José del cáncer. “Ya viene Toto con sus brujerías”, debió ser el comentario de mi madre y, seguramente, del enfermo. No se le dijeron, claro. Pero lo pensaron. Toto dio las instrucciones para el uso de la maravillosa yerba curativa y se fue, dejando un halo de optimismo en la casa. No recuerdo si el descreimiento fue vencido en algún momento por la desesperación ante la enfermedad y se llegó a usar el yantén. Lo cierto es que no había cura posible. Mi tío murió a finales de julio de 1967.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toto de Lima sí curaba la tristeza. Era una fiesta su llegada a Caracas. Eran una fiesta sus visitas. “¡Llegó Toto!”, decía Alcides y todos salíamos a recibirlo. En la noche nos íbamos a un café de la Av. Victoria a escuchar sus cuentos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muy bueno el artículo de Edward Said hoy en El País. Se refiere a la guerra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi merienda: una crema de chocolate que acaba de hacer Cuchi.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llamada de Benito para preguntarme si el CNU le abrió una averiguación administrativa a Gustavo Luis Carrera por el uso indebido de un vehículo de la Universidad Nacional Abierta, en los tiempos en que estaba dejando el Rectorado. Como recuerdo claramente el caso, pude responderle a Benito de inmediato y sin ninguna duda: no se le abrió averiguación. Afortunadamente privó la sensatez. Hubiese sido una verdadera vileza iniciar un proceso en su contra. Primero, porque no era procedente y, en segundo lugar, porque hubiese sido hacer leña del árbol caído y ninguna de las autoridades de educación superior lo iba a tolerar. Por el contrario, se manifestó una gran indignación por el despliegue inmisericorde y espantoso que hizo la prensa en contra de Gustavo Luis. Era un padre que hacía lo posible por salvar a su hijo, a quien iban a “linchar” en Los Palos Grandes, bajo el auspicio indirecto de alguna televisora, con participación protagónica del Alcalde de Chacao. Gustavo Luis Carrera fue sentenciado a muerte civil por la prensa. Era la primera vez en esta nueva etapa del país que los medios actuaban con tanta saña contra alguien que no fuese Chávez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La pregunta de Benito acerca de Carrera tiene que ver con un nombramiento que piensan hacer en el área del Libro. Me parecería acertado y a la vez un acto de justicia, si se tratara de una asesoría. No más. Pienso, de todas maneras, que más que la designación de una persona como Carrera, se debe iniciar una revisión a fondo de la política del libro en el país. Monte Avila está en la indigencia, si es que existe materialmente todavía. La Biblioteca Ayacucho, igual. Del CENAL no tengo noticias. En fin, un panorama desolador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Misteriosa desaparición de un libro en esta casa: ayer bajé de un estante seis libros de Italo Calvino. Uno de ellos era “Seis propuestas para el próximo milenio”. Puse todos los libros sobre la cama, luego de pasarles un trapo para quitarles el polvo acumulado. Iba a revisarlos un poco más tarde. Mientras tanto, entré a internet, leí otras cosas y almorcé. Cuando iba a iniciar mi búsqueda en los libros de Calvino me percaté de que faltaba “Seis propuestas...”. No he dejado de revisar desde ayer en la tarde todos los cerros de libros que tengo en la biblioteca y en el cuarto y nada, Calvino no aparece. “Se lo tragó la tierra” es la expresión que uno suele emplear para estas desapariciones súbitas y misteriosas. Yo debo retocarla y decir más bien: “se lo tragó la biblioteca”. Cuchi me asegura que está allí, entre sus congéneres.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tampoco encuentro hoy un libro de Alvaro Mutis (la edición del FCE de “Summa de Maqroll el Gaviero”). Creo que esta vez es un desencuentro normal, cotidiano y no una inusual y enigmática fuga como la de Calvino. El libro de Mutis seguramente está extraviado. Al de Calvino “se lo tragó la Biblioteca”. ¡Un detective urgente, por favor para resolver este caso! pero que no sea Pepe Carvalho, gran pirómano, una verdadera amenaza contra los libros.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mañana voy a Caracas por la tarde. Hablaré con Benito en la noche y el martes asistiré a la instalación de la Comisión Mixta sobre la Ley de Cultura, en la Asamblea Nacional. Aspiro retornar el mismo martes. Mañana en la mañana será un día de bastante trabajo en la UNEY. Es el inicio del nuevo año académico. Debo revisar la agenda y reelaborarla. Necesito imprimirle un ritmo mayor al trabajo. Hay aspectos académicos que debo fortalecer. Uno es el proyecto definitivo de la carrera de Diseño que debe salir muy pronto. No puede haber más espera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;21-04-03: Llegué a Caracas a las seis de la tarde. El viaje me pareció rapidísimo por la entretenida conversación que traía con Anrro. Pasamos del tema de la universidad al de la política, para terminar hablando de sus ancestros portugueses. Especialmente recordó a su padre, quien fue Maestro de Cocina y trabajó más de veinte años en el Ministerio de Sanidad, al frente de la cocina del Algodonal. El viaje que hicieron a Madeira fue uno de los mejores relatos que le he oído a Anrro. Vi las flores a lo largo de toda la carretera. Vi las fiestas patronales. Vi el autobús que alquiló su padre para que la familia recorriera toda la isla. Vi a Anrro extrañado por el consumo cotidiano y abundante de vino. Vi desde el avión la geometría de la tierra sembrada, las líneas exactas abiertas por los bueyes. Vi a unas bellas portuguesas pasear por la avenida principal de San Antonio. Vi sus violentas cabelleras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tuvimos un normal y grato comienzo de año académico. Salimos temprano de Barquisimeto, después de que Cuchi llevó a mi mamá a hacerse unos exámenes en el laboratorio Briceño. Tanto en San Felipe como en Barquisimeto había llovido bastante. Definitivamente, entraron las lluvias en el país después de una larga sequía. El verde ha vuelto a ser verde, verde viento, verde ramas, brillante como hoy en la UNEY, con una garza blanca posándose feliz en su entrada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo primero que hice fue una reunión en mi oficina con el Turco y Ramón, para comentar esta nueva etapa. Son cuatro años más de responsabilidad nuestra en la UNEY. La iniciamos con un nuevo reglamento que nos permitirá trabajar para su verdadera consolidación, para su crecimiento, para afianzar una cultura universitaria que se viene abriendo paso con mucho esfuerzo, pero también con paciencia y entusiasmo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dos de los dirigentes estudiantiles que encabezaron la toma del año pasado se nos acercaron hoy en plan amistoso, solidario. Uno de ellos, incluso, conversó con Cuchi y reconoció sus conocimientos en el tema de la alimentación. Desde antes de las vacaciones de semana santa había percibido en ellos un cambio favorable. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta noche cené con Benito y con Farruco. Estuvimos en el restaurante Amazonia, en Las Mercedes. Hablamos de la necesidad de un rápido acuerdo en la comisión que instalaremos mañana en la Asamblea Nacional. Me pareció que Farruco está bastante animado en su trabajo. Ojalá se mantenga así y siga confiando en Benito.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Reencuentro con Leopoldo, el chofer de María Fernanda. Seguía en el CONAC, pero estaba desterrado. Lo habían puesto a manejar un camión. Benito lo rescató y lo llevó de nuevo al despacho del Presidente. Esta noche fue nuestro chofer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El azar concurrente hace de las suyas. Cuando salimos del restaurant llevamos primero a Farruco. Resulta que Farruco vive en Las Acacias y pasamos por la Av. Victoria. Me encontré con el Edificio Excelsior y con las calles que he estado recordando estos días. Como Farruco tiene muchísimo tiempo viviendo por esa zona, le pregunté por un nombre que no recordaba: el de la panadería cercana al Excelsior. Lo sabía: Natalia. Allí conversamos muchas veces Toto de Lima, Chico, Alcides y yo. Así que donde escribí hace poco “un café de la Av. Victoria” léase “la panadería Natalia”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toto de Lima es recibido en mi casa y dice: “comadrita”. Así saludaba a mi mamá.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me contó el Turco que estuvo leyendo un libro de Armas Alfonzo que le prestó su cuñada Laura Herrera. Mejor dicho, Laura le solicitó una opinión o asesoría para una conferencia que tiene que dar sobre el trabajo de Armas Alfonzo como cronista y le facilitó el libro. El azar concurrente lezamiano vuelve por sus fueros. Armas Alfonzo había aparecido en este diario hace dos días, al recordar las lecturas que compartí con Baltazar Gutiérrez en el año 68. El narrador del Unare se desplazó por el oriente del país con personajes que se llamaban Gualdo Mapire o Zenón Marapacuto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;22-04-03: Estoy en el Anauco Hilton. Son las seis y media de la mañana. Quedé con Benito en vernos a las ocho para desayunar. En la televisión siguen discutiendo sobre el referendum y sobre la polémica entre el gobierno de Colombia y el vicepresidente de Venezuela. Ministros colombianos han acusado al gobierno de nuestro país de favorecer a los guerrilleros. Acerca del referendum, es la fastidiosa campaña opositora de los medios insistiendo en que Chávez saboteará el “revocatorio”, que hará trampas de todo tipo, que hará lo imposible por evitarlo y que en caso de que se dé, desconocerá sus resultados. Parece que los “angelitos” de la oposición están preparando con ahínco su nueva derrota.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Encuentro en un archivo de la portátil un regalo que me hizo Carmen Alvarez Solves desde Valencia (España): “Lágrima” de Amalia Rodrigues. Apagué de inmediato el televisor y ahora suena en todo el apartamento del Anauco Hilton la voz preciosa de Amalia, una languidez que alegra mi corazón esta mañana. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-267216147216067423?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/267216147216067423/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=267216147216067423' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/267216147216067423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/267216147216067423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/11/da-de-diario-o-ro-de-dia.html' title='Día de diario o río de día'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SSCNoNCB1wI/AAAAAAAAArk/cHZ_AwVp9Z0/s72-c/Amalia2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-9082843173365601688</id><published>2008-11-10T17:21:00.000-08:00</published><updated>2008-11-10T17:34:18.140-08:00</updated><title type='text'>Nuestra señora de la saya y del chocolate</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SRje0gvjk0I/AAAAAAAAAqc/SpgSsGChYqA/s1600-h/eltocuyo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267204757933757250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 194px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SRje0gvjk0I/AAAAAAAAAqc/SpgSsGChYqA/s320/eltocuyo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; El Tocuyo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esas delicadas y bellas páginas vienen de la nostalgia. Las escribió Francisco Tamayo haciendo crónica de los primeros veinticinco años de su vida y las reunió un día bajo el título de &lt;em&gt;El signo de la piedra&lt;/em&gt;. Vienen del Tocuyo de comienzos del siglo XX y son memoria cálida del río y la montaña, de los hombres y de las haciendas, del cañamelar y los trapiches. Son un recorrido amable por la vida de un pueblo venezolano que, como muchos otros, medía el tiempo por extensos períodos marcados por hechos imborrables: cuando los chuíos y los chuaos, cuando Montilla, cuando la langosta, cuando el cometa, cuando la gabaldonera, cuando el terremoto. A esas páginas de Tamayo retorno hoy para disfrutar del arte del cronista que sabe tratar con la historia y la microhistoria, sin salirse de su oficio de escritor sabio y elegante. Por cierto, es una lástima que ese libro no cuente todavía con una edición que le haga honor a su grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me maravilla en &lt;em&gt;El signo de la piedra&lt;/em&gt; la escena proustiana y ceremonial del chocolate. Cuando la leo siento haberla vivido o, por lo menos, habérsela escuchado a mi abuela Ana y experimento entonces eso que algunos llaman memoria transferida. La resonancia de las imágenes que los demás te refieren con vivacidad, puede pasar a ser tuya. Eso me ha ocurrido muchas veces. Por eso creo que no sólo somos nuestra memoria. Somos también la memoria de los otros. He aquí que recuerdo haber visto a esa señora del siglo XIX que en una página de Francisco Tamayo entra a la sala deslumbrándome por su imponencia. Es doña Sacramento, quien vestida de saya y así, realzada en su blancura, se dispone a ser servida por Balbina, su compañera de siempre. Tamayo se detiene en la saya, como debe ser, y nos dice que ese traje de seda negra constaba de dos piezas, falda y saco: “la primera era larga hasta el zapato, con amplios tachones; el corpiño era ajustado al cuerpo, llevaba un vuelo en la cintura, y, arriba, cuello alto y una pieza abrazadora de pesados dibujos de canutillo negro, de vidrio negro, que descansaba delante, sobre los senos. Este era el traje de rigor para el Jueves y Viernes Santo y para los matrimonios rumbosos. En la dote de las novias entraba una carga de baúles y una saya como elementos básicos del ajuar de una señora”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra señora de la saya se ha sentado a la mesa cubierta con un blanco mantel de hilo bordado y Balbina le pregunta si quiere tomar ya el chocolate. Ella asiente y enseguida tiene ante sí una copa de coco labrado con pie de plata, llena de la olorosa bebida. Se la han servido cerrera, como a ella le gusta, pero con bizcocho dulce y queso blanco, para equilibrar el sabor. El chocolate sin azúcar humea e inunda con su aroma poderoso todo el recinto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Doña Sacramento cumple con el ritual. Contempla por un instante las alacenas del comedor y fija primero su mirada en la vajilla con monograma dorado y después en las viejas copas de bacarat. Las oye, como quien oye una fiesta antigua. Constata una vez más que sus hijos no han vuelto a acompañarla a la hora del chocolate. Ahora bebe sola su cerrero. Heriberto se casó y ahí quedó su chorote (la vasija del brebaje), “sin uso ni beneficio” y Hercilia dice que esa costumbre pasó de moda. Sólo Doña Sacramento es fiel a la liturgia. Al levantarse de la mesa da gracias al señor por sus favores y Balbina le responde: “Bendito y alabado sea el santo nombre de Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena concluye, pero tiene la fuerza de un gesto rotundo y el aplomo de una memoria mítica de lo cotidiano, con su oficio, su lugar, su traje y su alimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias de nuevo a Francisco Tamayo, por su libro orgullosamente tocuyano.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-9082843173365601688?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/9082843173365601688/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=9082843173365601688' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/9082843173365601688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/9082843173365601688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/11/nuestra-seora-de-la-saya-y-del.html' title='Nuestra señora de la saya y del chocolate'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SRje0gvjk0I/AAAAAAAAAqc/SpgSsGChYqA/s72-c/eltocuyo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-6499149094411443668</id><published>2008-11-05T12:03:00.000-08:00</published><updated>2008-11-06T02:19:43.197-08:00</updated><title type='text'>Palabras para Cabudare...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SRH9gaU5b4I/AAAAAAAAAqM/k6jdTUWXeww/s1600-h/Cabudare1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5265268172637433730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SRH9gaU5b4I/AAAAAAAAAqM/k6jdTUWXeww/s320/Cabudare1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Iglesia de Cabudare&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ser convocados por una Alcaldía para reflexionar sobre temas históricos, es, sin duda, un acto de civilidad infrecuente en un país que desde hace muchas décadas se enfermó de desmemoria. Por esa razón, no puedo dejar de destacar y celebrar al inicio de estas palabras -que les aseguro serán breves, pero muy sentidas- el motivo por el cual estamos acá: la realización del VI Seminario de Historia Económica, Social y Cultural de Cabudare y el II Encuentro de la Microhistoria Larense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le debe a la tenacidad creadora del cronista Taylor Rodríguez García, no sólo el encomiable hecho de la convocatoria, sino también lo más insólito de la misma: su continuidad. Resignados a lo efímero o al debut que casi siempre termina siendo despedida, cuando nos topamos con una actividad a la que se le ha conferido rango y permanencia, se nos impone de inmediato el indispensable ejercicio del reconocimiento. Y eso queremos hacer de entrada: reconocer en este Municipio, en esta Alcaldía, en esta Fundación Biblioteca “Héctor Rojas Meza”, en esta ciudad y en su estupendo cronista, un ejemplo de trabajo cultural que procura, tanto la difícil excelencia académica, como el amable intercambio de conocimientos en los nobles temas del acontecer local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de desencuentros y querellas, reunirse para avivar historias de nuestros terruños y para compartir nuevas indagaciones sobre el pasado e imágenes vivas de lo que fue (y es) la vida cotidiana de los pueblos larenses, es ir sembrando convivencia, semillas de un futuro que nos hará mejores seres humanos, por haber comprendido que somos en primer lugar una memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebro, además, que sea Cabudare el centro de este hermoso esfuerzo colectivo por el saber histórico. Sometida al trasiego de un crecimiento capaz de llevarse por delante los sagrados lugares de nuestros ancestros, Cabudare exhibe ahora el vigor de una resistencia cultural, aparentemente pequeña, pero que de llegar a propagarse aún más, mediante la perseverancia y lucidez de sus portavoces, podrá convertirse en una fuerza indetenible. Esa resistencia cultural la están haciendo y activando ustedes con este trabajo dirigido fundamentalmente a los educadores del Municipio Palavecino y de otras entidades cercanas. Se trata de enfrentar con espíritu de pueblo unido en el orgullo de serlo, el aluvión de un desarrollo impersonal que la situación de connurbanismo fue agravando con los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le ha tocado fácil a Cabudare su vecindad con Barquisimeto. Sin embargo, ha dado muestras -como ésta- de que está consciente de ese difícil destino: el destino de seguir siendo Cabudare, sin dejar de mirar el futuro ni de convivir con realidades ineludibles. Hacerlo, recordando que a quien mira el futuro sin conocer su pasado, lo espera un porvenir incierto, desprovisto de alma, desangelado y triste, es ir tomando las debidas previsiones contra el olvido de nuestros orígenes. Eso le ha propuesto desde hace varios años Taylor Rodríguez a los cabudareños, para ayudarnos a no perder los nexos con las raíces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dije “ayudarnos” precipitándome por mi deseo de declararme hoy cabudareño, para recordar como es debido y con el permiso de ustedes por el carácter muy personal de esta declaración, al cabudareño que me es más entrañable y que desde el pasado 7 de enero reposa eternamente en su tierra de Palavecino: mi padre, José Manuel Castillo Díaz, hijo de Pastora y de Manuel, quien jamás olvidó su infancia por estas calles y menos aún los diálogos con sus amigos de entonces: Honorio Dam, Marcos Salas, Julio Alvarez Casamayor y Coché Rojas, casi todos monaguillos del padre Muñoz o condiscípulos en alguna escuelita o en la gran Escuela Federal Graduada Ezequiel Bujanda, cuyo epónimo fue siempre recordado por mi padre como el de uno de los cabudareños más ilustres, enmendando de paso a mi madre tocuyana, al decirle que antes de ser por adopción paisano de ella, el poeta Bujanda había tomado la feliz precaución de nacer en Cabudare.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispénsenme que haya tomado como excusa a Francisco José Rojas Rodríguez (Coché), para este desahogo íntimo, pero es que no puedo desvincular en mi memoria el preclaro nombre del homenajeado en este VI Seminario, de la imagen de mi padre, hablándome emocionado de su amigo y resaltando la inmensa calidad humana de quien dedicó su vida a los afectos, incluido entre ellos, el sublime afecto por su pueblo. Por mi padre supe que Francisco José Rojas, sobrino por rama paterna de Héctor Rojas Meza, fue un hombre íntegro y honesto, como lo probó de manera impecable su paso por la política, convertida a veces en una máquina demoledora de decencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Coché” Rojas fue maestro completo porque dio sus lecciones no sólo en el aula, sino sobre todo en su vida. En aquélla fue profesor de profesores, como lo revela su fecundo paso por el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio. En la otra, fue maestro de todos los que ven en su ejemplo de ciudadanía un camino a seguir para la vida pública. Quiero destacar para esta ocasión una arista de esa loable conducta cívica por lo mucho que signifca para nuestra irrenunciable educación sentimental: su apego por Cabudare. Me apoyo en unas palabras del cronista de esta ciudad venerada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Desde su jerarquía en la administración pública estadal (Francisco José Rojas) no descuidó jamás su comarca natal. Apenas derrocada la dictadura… cuando todavía no ejercía la presidencia de la legislatura larense, lideró la creación de la Junta Pro Mejoras de Cabudare, organización no gubernamental como se identifica en la actualidad, en la que igualmente participaron solidarios hijos e hijas y amigos de esta ciudad del horizonte infinito, como Roseliano Palacios, Juan de Dios Troconis, Eurípides Ponte, Juan de Dios Meleán, Catalino Escalona, Julio Alvarez, Pedro López Amaya, Nedda Alvarez y Ligia Meleán&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acompañados por una seccional de esa junta instalada en Barquisimeto e intregrada entre otros por José Ramón Brito, Asisclo Vásquez, Tomás Lucena Yépez, Elías Marrufo, Alejandro Rojas R., Teobaldo Brito, Honorio Dam, José Arangú e Ignacio Rojas Meza, el grupo liderado por “Coché” Rojas logró para Cabudare algunas obras que nuestro acucioso cronista enumeró en una relación que no las agota y de las cuales me permito recordar las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Adquisición de la Hacienda La Mata con el propósito de mejorar el servicio de agua y de contar con una área ejidal en el Municipio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Construcción de las casa rurales que corresponden a la urbanización La Mata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Reconstrucción del Puente San Nicolás, área del histórico árbol, el jabillo blanco que cierto equívoco identificaba como ceiba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Construcción de la Plaza General Aquilino Juares Rumbos, frente a la actual sede del poder municipal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creación del primer liceo en la historia educativa de Palavecino, actual Jacinto Lara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creación de las escuelas Valmore Rodríguez y Héctor Rojas Meza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Construcción del estadio Terepaima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creación del Liceo Omaira Sequera Salas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son sólo algunas de las acciones y obras que esa organización de cabudareños realizó y obtuvo para su pueblo. Ahora forman parte de lo cotidiano. Antes fueron desvelos de algunos servidores públicos como Francisco “Coché” Rojas, quien no se limitó a querer a su tierra ocupándose de ella en acciones como las mencionadas, sino que cultivaba esa querencia con tertulias diarias en Cabudare. Nos dice el historiador Taylor Rodríguez:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Jubilado de la administración pública, avanzado de edad, con algunos problemas de salud, el maestro Francisco José Rojas Rodríguez, no dejó de visitar diariamente a su Cabudare natal desde Barquisimeto, capital larense donde había fijado su residencia varias décadas pretéritas. No sacrificó jamás su cabudareñidad, a estas comunidades de la obra banda del Turbio les fue útil a lo largo de su itinerario vital”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Homenajear a Francisco José Rojas es honrar ese patrimonio inmaterial de la cultura que consiste en el amor a un pueblo y que él encarnó en su vida de humanista humilde y bueno. Y es también rendir tributo a la dignidad humana, agredida con lastimosa contumacia por la voraz negligencia de quienes ignoran la historia sencilla y bella de nuestras viejas comarcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vengo de una universidad yaracuyana que ha entendido que la cultura es la única vía para salvarnos. En ella estamos dando lugar de privilegio a los estudios de la microhistoria y de la crónica. Siento que ustedes tienen mucho que enseñarnos para robustecer la ruta intelectual que hemos iniciado en ese ámbito. A cambio, ofrecemos nuestro apoyo y nuestra adhesión al denodado afán de ustedes por convertir a Cabudare en faro de una cultura universal. Como se sabe, toda cultura universal comienza en la parroquia, por ejemplo, en ésta, muy cerca de aquí, en un banquito de la Plaza Bolívar en el que siguen departiendo vespertinamente “Coché”, Eurípides Ponte y Carlos Guédez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He dicho.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-6499149094411443668?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/6499149094411443668/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=6499149094411443668' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/6499149094411443668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/6499149094411443668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/11/palabras-para-cabudare-taylor-mi-padre.html' title='Palabras para Cabudare...'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SRH9gaU5b4I/AAAAAAAAAqM/k6jdTUWXeww/s72-c/Cabudare1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-2203945473167223248</id><published>2008-08-14T21:06:00.000-07:00</published><updated>2008-08-14T21:11:22.463-07:00</updated><title type='text'>Acceso a la justicia (consideraciones preliminares)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SKUBkjM35DI/AAAAAAAAAoE/pQgXxZGLSwk/s1600-h/Kafka.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5234591869324223538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SKUBkjM35DI/AAAAAAAAAoE/pQgXxZGLSwk/s320/Kafka.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Franz Kafka&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;I. Una aproximación literaria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En rigor, el tema al que alude la expresión “acceso a la justicia” suele ser el del acceso al sistema judicial establecido por el Estado. Ese es también nuestro tema. Sin embargo, debemos recordar que lo que subyace en el mismo -su fundamento principista- es el acceso a la justicia en sí misma, a la justicia como principio o como valor y eso es algo que no se limita al hecho institucionalmente considerado como “actividad judicial”, máxime cuando sabemos que existen profundas -y aparentemente insalvables- desigualdades económicas, sociales y culturales que convierten la visión reductiva de una expresión como “acceso a la justicia” en una crueldad verbal involuntaria o, por lo menos, en una ironía poco feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para allanar el terreno de una complejidad como la indicada, siempre es útil la búsqueda de perspectivas distintas a las jurídicas. Así, una de las primeras aproximaciones al tema podría servir para entretenernos un buen tiempo en la búsqueda del derecho como tema de obras literarias. No lo haremos, desde luego, en esta ocasión. Sin embargo, podríamos invocar como imágenes tutelares dos ejemplos memorables tomados de las páginas de uno los escritores más importantes del siglo XX, Franz Kafka, cuya obra, como deben recordar, mucho tiene que ver con el acceso a la justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de referir los ejemplos, digamos brevemente algo de su autor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franz Kafka, como ustedes saben, fue un hombre extraño y extrañado, en permanente querella con el mundo que lo rodeaba: su casa, su padre, el Derecho, las compañías de seguros, la ciudad. Había nacido en Praga el 3 de julio de 1883, en el famoso ghetto judío, hecho que lo marcaría toda su vida. No podía no ser judío, pero tampoco podía serlo en los términos que las leyes oscuras de la sangre y de la religión se lo imponían. El debate permanente con el mundo –el debate de ser y no ser judío, en particular- terminó ganándolo, con honores eterno, para la historia de la literatura, para la cual vivió casi siempre en la intimidad y a cuya gloria quiso renunciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Franz Kafka lograba salir de su claustro vital y secreto, el Derecho lo rodeaba por completo. Estudió leyes a regañadientes y sin destacarse mucho. Así que fue abogado, sin quererlo. Ejerció el derecho como empleado de dos aseguradoras, para las cuales escribió textos jurídicos que hoy resultan una curiosidad de arqueología literaria. Debió pisar varios tribunales, con más aprensión que agrado, obteniendo de su ambiente la impresión necesaria para plasmarla en esa obra maestra que se llama “El Proceso”. Encontremos en ella las primeras imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de su trigésimo cumpleaños, José K, empleado de un banco, es detenido en su casa sin razón aparente. Se le notifica de su arresto, pero se le permite ir a cumplir con sus obligaciones. El domingo siguiente es citado al tribunal para un primer interrogatorio y se da comienzo a un proceso judicial inexplicable que se erige, mediante fríos mecanismos impersonales, en el centro de la ley de la vida de K. Los abogados serán vistos por éste como “meros picapleitos” y la sala donde ejerce su oficio será descrita como “el mismo recinto estrecho y de techo bajísimo…la mejor muestra del desprecio que a la justicia le inspiraban… Todo aquel trato que se infligía a los abogados no era gratuito. Con ello la justicia perseguía suprimir la defensa para que así el inculpado tuviera que afrontarla solo…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mirada kafkiana ¿no es, acaso, la misma percepción que muchos de nosotros hemos tenido alguna vez cuando entramos a los espacios sombríos de ciertas casas de “justicia”? La sensación de indefensión y de desamparo que se desprende de la misma ¿no es también la que sienten muchas personas que creen haber “accedido a la justicia”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que el texto más emblemático de la filosofía kafkiana sobre la ley, sea el titulado, precisamente, “Ante la ley”. En él nos toparemos con una imagen indeleble del “acceso a la justicia”. Recordemos su argumento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un campesino se presenta a las puertas de la ley y solicita entrar. La puerta se abre, pero un temible y ominoso portero apostado en el umbral le dice que no puede traspasarla, “por ahora”. El campesino decide esperar el momento en que le sea permitida la entrada. Piensa que ese momento habrá de llegar alguna vez, algún día. Así, transcurre su vida en una infructuosa espera. No recibe esperanza ni consuelo alguno del inconmovible guardián. Al cabo de los años, ya a punto de morir, el campesino se entera de que la puerta estaba allí para impedir la entrada de otros, pero nunca la de él. La habría bastado con desoír las advertencias falaces del portero para acceder a la única vía que le estaba reservada. Sólo él era el destinado a entrar libremente, y no lo hizo. No supo que podía sustraerse al falso tabú, a la confusa imposición de una norma, a la arbitrariedad con apariencia de derecho. Para su desgracia, no hizo lo de Antígona, quien impuso la ley natural sobre la ley escrita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí las imágenes de Kafka, cuya fuerza de irradiación simbólica va más allá de lo literal y permite asociaciones evidentes con el ámbito judicial que conocemos. Dejemos que esas imágenes hagan su trabajo silenciosamente en nosotros antes de entrar en la forzosa reducción del tema, que como miembro de un Comité Jurídico, debo hacer por imperio de la formalidad y de las buenas costumbres académicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II. La enunciación de unos principios:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;1. El acceso a la justicia si bien es un derecho humano inalienable, debe ser asumido también como un derecho social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El acceso igualitario a la justicia es una necesidad del Estado de Derecho. La exclusión jurídica de importantes segmentos de la población representa, por el contrario, una deslegitimación de las instituciones democráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. El Estado está en el deber de garantizar el acceso de todos a la justicia, procurando alcanzar la máxima equidad en su prestación, funcionamiento y resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Las políticas dirigidas a equilibrar el acceso social a la justicia no deben limitarse a una especie de “caridad judicial” (gratuidad de la defensa, exoneración de tasas, etc.). Deben responder a un sistema auténtico de tutela efectiva a los más débiles, no de simulación de la misma. Ello supone, desde luego, una ruptura con las prácticas y normas que han hecho de la justicia un producto sometido a las leyes del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. La democratización del sistema judicial no se contrae al acceso igualitario. Implica, además, una mayor participación social en su manejo. El monopolio de la justicia legítima por parte del Estado no es incompatible con formas de autocomposición social o comunitarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. La Administración también está en capacidad de ser una alternativa para evitar la judicialización de todos los asuntos que requieren de la decisión de un tercero. Muchas decisiones justas deben ser tomadas en sede administrativa donde deben enderezarse a tiempo los entuertos. Todo esto sin perjuicio de la garantía irrenunciable de que toda decisión administrativa debe estar sometida a control jurisdiccional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Debe propiciarse una cultura jurídica que abra el cauce para la convivencia, mediante formas de conciliación en casos que no tienen por qué llegar a los estrados judiciales. Y aún se llegan, procurar que in limine litis, sean resueltos mediante arreglos o acuerdos reparatorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Debe garantizarse la independencia efectiva de la administración de justicia. No sólo independencia de los otros poderes públicos, sino también de los poderes fácticos que menoscaban mediante presiones de diversa índole la libertad de las decisiones. Una mejor formación de nuestros jueces, así como una contraloría social adecuada pueden contribuir a robustecer la autonomía judicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. La formación jurídica y ética de los jueces debe ser preocupación permanente de la sociedad y del Estado. Sabemos que las Escuelas de Derecho están orientadas básicamente a la formación de abogados litigantes y que los programas de estudios judiciales se limitan a cursos esporádicos impartidos por la judicatura. Debe crearse un sistema de formación judicial integral desde los pregrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. La reforma del sistema judicial dirigida a garantizar el pleno acceso a la justicia demanda decisiones políticas que deben ser exigidas de manera prioritaria en todos los ámbitos del derecho internacional, por tratarse de un derecho fundamental que cruza de manera transversal todas las aristas de la vida humana. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;(Freddy Castillo Castellanos. Comité Jurídico Interamericano de la OEA)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-2203945473167223248?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/2203945473167223248/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=2203945473167223248' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/2203945473167223248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/2203945473167223248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/08/acceso-la-justicia-consideraciones.html' title='Acceso a la justicia (consideraciones preliminares)'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SKUBkjM35DI/AAAAAAAAAoE/pQgXxZGLSwk/s72-c/Kafka.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-3502544455629928607</id><published>2008-08-05T05:01:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:39.465-08:00</updated><title type='text'>El cuadro de Felipe Herrera</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SJhBqyqqtVI/AAAAAAAAAnk/EEOmy4KOEM4/s1600-h/Casa+sala+Felipe+Herrera.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231003170601874770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SJhBqyqqtVI/AAAAAAAAAnk/EEOmy4KOEM4/s320/Casa+sala+Felipe+Herrera.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Al fondo, &lt;em&gt;Anatomía del desespero&lt;/em&gt;, Felipe Herrera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Había ido sólo de visita, pero me tuve que quedar esa noche a dormir. Casi todas las paredes de la casa se encontraban llenas de cuadros. La luz provenía de dos lámparas de mesa. Me tocó dormir en la sala, en la que destacaba un tríptico en blanco y negro, con una figura humana desollada. Parecía una lección de anatomía tomada de algún oscuro libro escolar de biología, pero de pronto resultaba también una aterradora presencia del más allá. Tal vez la poca luz creaba ese efecto. Sin pensarlo mucho, opté por no mirarla. Antes de entregarme al sueño, me dispuse entonces a leer, tal como era mi costumbre en esa época. Sobre la mesa de la sala encontré una revista. La tomé y al hojear sus páginas y ojear las ilustraciones, sobrevino el estupor: media página de la revista mostraba una fotografía del mismo desollado que ocupaba el centro del tríptico que acababa de aterrarme. Volví a mirar el cuadro. No había dudas. Se trataba de la misma obra. Leí, sobrecogido por el miedo, la leyenda de la fotografía: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“&lt;em&gt;Había sido un caballero culto, encantador y mujeriego. En sus ratos de ocio se dedicaba a la pintura. Con los conocimientos adquiridos en lejanos estudios de adolescencia, procuró hacer retratos de amigas, pero no sentía mayor placer en contemplarlas como modelos. Así que optó por el autorretrato. Después de varios intentos fracasados sobre tela, cuyos resultados terminaron en la basura, ensayó el dibujo. Usó un espejo de grandes dimensiones para contemplarse de cuerpo entero. Trabajó incansablemente por las noches, pero nada. No estaba satisfecho. Pasó más de una semana tratando de encontrarse a sí mismo en el dibujo, hasta que la octava noche del intento dio con la clave: tenía que verse por dentro y dejar sobre el papel el minucioso entramado de sus músculos. La piel sobraba en su propósito. Llamó a su amigo de la infancia, Felipe Herrera, y le encomendó la tarea de desollarlo vivo. El espectador del tríptico observará el pasmoso parecido de ambas anatomías, a cuál más desesperada, como lo indica el título de la obra, que no sabemos a ciencia cierta si es un retrato de amigo o un verdadero autorretrato por plumilla interpuesta&lt;/em&gt;”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cerré la revista y dormí arropado hasta la cabeza. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-3502544455629928607?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/3502544455629928607/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=3502544455629928607' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/3502544455629928607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/3502544455629928607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/08/el-cuadro-de-felipe-herrera.html' title='El cuadro de Felipe Herrera'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SJhBqyqqtVI/AAAAAAAAAnk/EEOmy4KOEM4/s72-c/Casa+sala+Felipe+Herrera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-2687208055854065367</id><published>2008-07-06T11:29:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:39.608-08:00</updated><title type='text'>Sobre Ludovico Silva</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SHERAJ2KHvI/AAAAAAAAAlo/Yxw4tukCsSo/s1600-h/Zz.Ludovico+Silva.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219972137439862514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SHERAJ2KHvI/AAAAAAAAAlo/Yxw4tukCsSo/s320/Zz.Ludovico+Silva.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Ludovico Silva&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;1. Sabemos que es imposible condensar la vida de Ludovico Silva en unas pocas líneas, pero nos gustaría conocer sus impresiones sobre este importante pensador e intelectual venezolano. ¿Cómo era Ludovico, no sólo como filósofo, sino además como amigo y camarada?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A comienzos de los 70 me acerqué con timidez a Ludovico Silva. Yo venía leyéndolo con interés y fidelidad desde 1966 en sus artículos de El Nacional, pero fue la lectura de &lt;em&gt;La plusvalía ideológica,&lt;/em&gt; el mismo año de su publicación (1970), lo que me convirtió definitivamente en un entusiasta admirador suyo. Con ese fervor por su obra me le acerqué un día para pedirle que aceptase una invitación para hablar del “carácter ideológico del Derecho” en unas jornadas que organizábamos algunos estudiantes de la Facultad de Derecho de la UCV. Ludovico aceptó de inmediato. Ese primer acercamiento me reveló de una vez la serena calidez de su trato, la amabilidad de su presencia, que ratificamos el día de su intervención. No sólo llegó a tiempo, sino que me entregó la copia del texto que escribió para nosotros en esa ocasión memorable. Aún conservo esa copia (con tres correcciones suyas, hechas a puño y letra) que fue un llamado a que iniciáramos entre nosotros la crítica radical de la ley como instrumento de represión, como instrumento al servicio de los dueños del capital. Nos exhortó a que dejáramos de considerar al derecho como “teoría pura” kelseniana y nos percatáramos de su carácter de aparato ideológico práctico y cotidiano. A partir de ese momento inicié con él un vínculo amistoso que permitió nuevas participaciones suyas en actividades de la Facultad, así como el generoso disfrute por mi parte de sus opiniones acerca de autores y libros sobre los cuales le indagaba. Dejé de verlo porque me fui a España en el 73 para hacer estudios de postgrado. Antes de hacerlo lo visité para recibir de él un paquete de libros y dos cartas donde, para mi sorpresa, le agradecía a sus destinatarios la eventualidad de cualquier favor que pudiese requerir de ellos el cartero ad &lt;em&gt;hoc&lt;/em&gt; que las llevaba. Ese gesto, absolutamente iniciativa suya, me demostró que su amistad no era sólo una efusión y que su camaradería no era sólo un abrazo. Ludovico me enseñó que para él, ser compañero era un acto de fe y de confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2- ¿Por qué es tan limitada la bibliografía publicada sobre Ludovico Silva?, ¿será que los venezolanos todavía no hemos entendido el valor que tiene su obra?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Aparte del descuido intelectual, yo creo que cierta tendencia a estar al día y a tratar a los autores como si fuesen marcas que van y vienen como productos de moda, nos conduce a la inmensa omisión de no haber estudiado con profundidad la extraordinaria obra de Ludovico Silva. Creo que también en esta desidia juega un rol importante la mala costumbre de no valorar los aportes al pensamiento de nuestros escritores. Impera todavía cierta propensión a subestimar lo nuestro. Si a ese complejo de algunos se le agrega la mezquindad de otros, podemos dibujar el cuadro de una patología causante de que los jóvenes desconozcan la valiosa creación literaria y filosófica del autor de esa maravilla que es &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El estilo literario de Marx&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, una conjunción de poesía y pensamiento escrita de modo magistral para deleite de quienes apreciamos no sólo &lt;em&gt;lo que se dice&lt;/em&gt; sino también &lt;em&gt;la forma en que se dice.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;3. ¿Qué opinión le merecen los aportes de Ludovico al marxismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En primer lugar, originales, en el sentido de que provienen de su propia lectura, de su lectura heterodoxa y directa de Marx, independientemente de las inevitables y lógicas coincidencias con autores que también hicieron lo mismo: ir a las fuentes. En segundo lugar, fecundantes, provocadores y oportunos. Descorrer el velo del marxismo teológico de pesadas burocracias comunistas y desmontar el marxismo de los caletreros de manuales, fue sin duda un aporte a la libertad de reflexión y, sobre todo, a la ampliación de un panorama que estaba dominado por la repetición de dogmas en algunos casos o por la traición a unos ideales en otros. Comprobar el verdadero carácter del concepto de “ideología” en Marx no es de poca monta. Fue, entre otras cosas, enmendarle la plana al propio Lenin. Eso (y más) hizo Ludovico en español y en Venezuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;4. Ludovico decía que la verdadera cultura de la época capitalista era una “contracultura”. ¿Cree usted que algún día podremos hacer a un lado la ideología del sistema capitalista y volver a hablar simple y llanamente de cultura?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo interesante del planteamiento de Ludovico en relación con el concepto de cultura es el hecho de contraponerlo al de “ideología” y atribuirle al capitalismo la capacidad fatal de convertir todo en mercancía, incluidos los valores del espíritu. Así, la “ideología” es, en rigor, “contracultura”. Hoy en día la realidad nos brinda más y mejores comprobaciones de lo que Ludovico planteó en los 70. Recordemos que de manera explícita los defensores del capital han planteado que el tema de la cultura no es un tema de la UNESCO sino de la Organización Mundial del Comercio. A confesión de parte, relevo de pruebas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no revisamos con lucidez y conciencia crítica lo que significa la cultura en un sistema tan hábil para colonizarnos mentalmente como es el capitalismo, no creo que esté cerca la fecha en que dejemos de producir mecánicamente “plusvalía ideológica”. Creo que el avance que comporta asumir como necesarios la interculturalidad y el reconocimiento activo de la diversidad cultural ayudará bastante a acercar ese día. Introduzco un matiz, que es, en verdad algo más que eso: &lt;em&gt;culturas&lt;/em&gt; y no &lt;em&gt;cultura&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;5. A la luz de los procesos de cambio que se gestan en Latinoamérica, ¿de qué manera los conceptos marxistas de alienación, ideología, ayudarían a explicar la realidad latinoamericana y su proceso actual?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo de una manera: asociándolos al tema de la cultura, en el sentido propuesto por Ludovico. Por eso, releerlo y retomar hoy el aliento crítico de sus incitaciones intelectuales, es un buen estímulo. Obras como las de Bolívar Echeverría van por ese camino que inició en Venezuela Ludovico Silva. La resistencia frente al poder colonizador del capitalismo la hacemos en Latinoamérica desde nuestras culturas. También la creación de una sociedad justa la haremos desde ellas, con un pensamiento que no desdeñe el diálogo fecundo, pero que no invisibilice sus orígenes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Las respuestas son de Biscuter. Las preguntas de Carmen Bohórquez).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-2687208055854065367?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/2687208055854065367/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=2687208055854065367' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/2687208055854065367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/2687208055854065367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/07/sobre-ludovico-silva.html' title='Sobre Ludovico Silva'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SHERAJ2KHvI/AAAAAAAAAlo/Yxw4tukCsSo/s72-c/Zz.Ludovico+Silva.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-7922184630517252884</id><published>2008-06-24T10:54:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:39.738-08:00</updated><title type='text'>Hoy es San Gardel</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SGE2mb_jiRI/AAAAAAAAAlI/A43mDIespd8/s1600-h/Gardel-y-Razzano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215509877449001234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SGE2mb_jiRI/AAAAAAAAAlI/A43mDIespd8/s320/Gardel-y-Razzano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Gardel y Razzano&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Enrique Cadícamo acaba de llegar a un viejo café de la Boca, en Olavarría y Almirante Brown. Apenas se asoma, ya es otro tiempo. El café no existe más, pero ahora existe para él y comienza, entonces, a repetirse una escena vivida febrilmente por allá en el año de 1911, cuando Cafieri llevó a un dúo de cantores y lo plantó en el centro del bodegón, diciendo solemne: “Este mozo es el morocho y éste Pepe, el oriental”. Lo que vendría después sería la leyenda. Pero no nos adelantemos. Cadícamo está oyendo los aplausos clamorosos, desmesurados, incansables. El dúo vuelve por fin a templar con magia sus guitarras y se hace un silencio unánime, rotundo. De pronto viene el estallido universal y el público se disputa con vehemencia el pago de la próxima ronda, como lo dicta la antigua nobleza tabernaria. Cadícamo toma nota porque ya tiene en mente una milonga. La historia hay que cantarla para que otros la vivan, dice para sí. Llega la madrugada y Cadícamo retorna a su Buenos Aires espectral del presente, sin salir del todo de la Boca. Y escribe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Ah, café de aquel entonces&lt;br /&gt;de la calle Olavarría,&lt;br /&gt;donde de noche caia&lt;br /&gt;allá por el año once…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cuando yo, en mi arrabal,&lt;br /&gt;de bravo tuve cartel.&lt;br /&gt;El Morocho era Gardel&lt;br /&gt;y Razzano el Oriental”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Con Martín y Maitoni caminé por la calle Olavarría y llegué hasta la esquina de Almirante Brown el 27 de diciembre del 2005. A ellos dedico este recuerdo). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-7922184630517252884?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/7922184630517252884/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=7922184630517252884' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/7922184630517252884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/7922184630517252884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/06/hoy-es-san-gardel.html' title='Hoy es San Gardel'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SGE2mb_jiRI/AAAAAAAAAlI/A43mDIespd8/s72-c/Gardel-y-Razzano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-4153024522880687547</id><published>2008-06-07T13:21:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:39.868-08:00</updated><title type='text'>La gracia de su cercanía</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SErxYtZbZvI/AAAAAAAAAkg/qtNprgCSRNk/s1600-h/olivita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209241325812803314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SErxYtZbZvI/AAAAAAAAAkg/qtNprgCSRNk/s320/olivita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;Olivia.&lt;/em&gt; Foto de Martín Castillo Morales&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo lo que uno aspira parece concentrado en esta foto&lt;br /&gt;que Martín le tomó a su hija en Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno aspira, en verdad, a la belleza y a la alegría inabordables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No las esperaba, pero ellas están acá, &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;espléndidas, puntuales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde las bendigo&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;y disfruto contemplándolas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En ellas curo hoy mis aflcciones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-4153024522880687547?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/4153024522880687547/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=4153024522880687547' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/4153024522880687547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/4153024522880687547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/06/olivia.html' title='La gracia de su cercanía'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SErxYtZbZvI/AAAAAAAAAkg/qtNprgCSRNk/s72-c/olivita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-9085818850143260887</id><published>2008-06-07T04:41:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:39.889-08:00</updated><title type='text'>Un rey de leyenda</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEp0IDVHOZI/AAAAAAAAAkA/TK-unhv8SFw/s1600-h/rilke03.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209103600689035666" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEp0IDVHOZI/AAAAAAAAAkA/TK-unhv8SFw/s320/rilke03.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;Rilke&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llevo un rato leyendo y acordándome de ti que estás en México.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gustaría compartir contigo lo que Rilke acaba de contarme:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;la leyenda del rey Carlos XII de Suecia cuando cabalgaba por Ucrania&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;y odiaba la primavera y los cabellos de mujer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era un joven rey del norte que fue vencido en Ucrania. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se dice que cabalgaba ciego entre sus muertos&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;y que enceguecía a quien lo contemplara. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era, sin duda, un rey de leyenda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo invoco ahora para no dejar de recordarte en mi ceguera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-9085818850143260887?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/9085818850143260887/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=9085818850143260887' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/9085818850143260887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/9085818850143260887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/06/un-rey-de-leyenda.html' title='Un rey de leyenda'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEp0IDVHOZI/AAAAAAAAAkA/TK-unhv8SFw/s72-c/rilke03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-6082706890042069256</id><published>2008-06-01T14:45:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:40.232-08:00</updated><title type='text'>Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (y IV)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEMZvDcKVkI/AAAAAAAAAjo/r5KJlYG8ZxI/s1600-h/Gustavo+y+Luis+Alberto.SdeCuba.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207033890338395714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEMZvDcKVkI/AAAAAAAAAjo/r5KJlYG8ZxI/s320/Gustavo+y+Luis+Alberto.SdeCuba.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Luis Alberto Crespo y Gustavo Pereira en Santiago de Cuba&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;10. Gustavo y su costado indio. Descubrirse diverso bajo su piel de catire (“nibelungo” le decía Tarique). Descubrir los pómulos, las plumas, los escombros… Escribió: “&lt;em&gt;Vengo de tres sombras/ pero sólo conozco/ el desprecio que marcó la calzada que me conducía a las otras dos&lt;/em&gt;”. De allí surgen &lt;em&gt;Escrito de salvaje&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Costado Indio.&lt;/em&gt; Al primero pertenece el poema que leyó en la memorable sesión de la Constituyente para dar respuesta rotunda y firme al discurso racista de Jorge Olavarría. Una vez concluida su lectura las comunidades indígenas allí representadas le concedieron a Gustavo la distinción enorme de su ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Soy uno de los pocos indios blancos de este país”, diría después con envidiable orgullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. Quienes hemos disfrutado de la conversación fascinante de Gustavo Pereira, sabemos que esa cualidad verbal le permitió ser también un incomparable profesor universitario. Asimismo, su amor por los libros, su preocupación por la historia, su curiosidad por el costado indio y por la diversidad de nuestras culturas, lo llevaron a entregarle a la academia obras de verdadera creación intelectual y no simples “trabajos de ascenso” que sólo cumplieran con un requisito reglamentario. De ese esfuerzo dan cuenta sin ningún desperdicio los tres tomos de sus &lt;em&gt;Historias del paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Nuestras universidades desde hace tiempo se convirtieron en monstruosas burocracias, es decir, en espacios donde se dirimen poderes, no saberes. Sus prácticas corporativas, cuyo objetivo suele ser el control de beneficios y prebendas, nada tienen que ver con las razones de la poesía. Un hombre como Gustavo Pereira puede sentirse a gusto con sus alumnos en una clase, pero no en los cubículos de la negociación curricular. Su asunción casi apostólica de la poesía lo ha protegido siempre de las candilejas del poder, incluidas las del arrogante y lastimoso poder académico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una carta que Arnaldo Acosta Bello hizo pública en un libro de memorias (que es también un libro sobre poesía), revela los cuidados que Gustavo Pereira siempre ha tenido frente a las amenazas del poder, sobre todo cuando éstas se ciernen sobre personas de su afecto. Amparado en Arnaldo y en su libro, que algún disgusto causó en la ULA en su momento, copio la carta de Gustavo para ilustrar cuanto vengo diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Querido Pepe, recién llego del Ecuador donde había estado un par de semanas en una aventura desigual, humanísima, y turbulenta, y me hallo tu fraterna carta por la que conozco que recibiste mi carcaj de flechas neptunianas por esa terrible vaina que te quieren echar, de nombrarte decano.// Otro tanto querían y quieren hacer conmigo acá, hermosos amigos del alma que no terminan de comprender en sus buenos deseos y en sus querencias, que nuestro corazón es de aserrín, que todo poder termina por jodernos, que toda tentación nos deslumbra al tiempo que nos pierde por la sinrazón que finalmente somos. Uno, hermano mío, no tiene remedio entre halagos. Es más, los discordia. La vieja prostituta que es la poesía, es por naturaleza infiel, pero suele vengarse de nuestras infidelidades como si no alcanzase a comprender que siendo humanos, somos también cotidiana materia antipoética. Eso que algunos llaman hacer carrera, va muy bien con los funcionarios, con los políticos y con los académicos: de ellos es el reino de las ubicuidades. ¿No nos basta a nosotros con la gloria y la terrible vanidad de querer ser justos y buenos y además hallar en la vida, en la luz, en el aire, en el farallón esplendente de un deseado cuerpo, todo el néctar que se requiere para sobrevivir y a ratos ser felices?// Yo no te veo, como yo no me veo, de toga y birrete, rostro serio de perdonavidas, acomparsando esa lastimosa farsa oficial en que han convertido la educación.// Por eso sufrí por ti antes del crimen, el terrible suplicio, que al parecer, estoicamente, otros amigos muy queridos han podido soportar. // Ojalá, pues, no ganes, y te quedes así, medianamente pobre como somos, que es bastante para abrir de mañana la ventana, para que el sol deje otra vez el lápiz y la taza, la tinta y el pantalón, y nos sorprenda el rostro grave del eclipse en que a veces nos convierten las penas.// Nada más puede decirte tu hermano, y eso lo sabes. La vida nos coloca a veces en urgencias insoslayables, las tuyas actuales no las conozco. Si aceptaste fue porque debías aceptar, lo sé. Pero ojalá no ganes, aunque presiento que ganarás por todos los votos del mundo. Y si no hay más remedio, no es tan desconocido el patíbulo para muchos de nosotros. Afectos de Gustavo”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. En noviembre de 1999 participé en una reunión en la que se buscaba un nombre para la presidencia del CONAC. El ministro Navarro lo propondría al Jefe de Estado, después de hacer las consultas pertinentes. Quienes allí estábamos coincidimos, en primer lugar, en el nombre de Gustavo Pereira, pero Gustavo rechazó la idea de una manera tajante, rotunda. No hubo forma ni manera de obtener de él algún atisbo de reconsideración. “Prefiero seguir contemplando el mar”, nos dijo. Fiel a la sabiduría de contemplar el mar desde su isla, el poeta nos estaba diciendo esa noche un somari:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Pudo ser ministro pero prefirió/ regentar sus papeles/ que se le escapaban/ Tener poder pero qué/ más poder que festejarse/ en los pechos amados?/ Enriquecerse pero qué/ otra riqueza / a la suya que se reparte sin tasa?”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13. La dignidad del poeta interpela no sólo a los representantes de cierta izquierda tornadiza, sino también a quienes diciéndose revolucionarios de ahora, buscan solamente protagonismo y ventajas transitorias. Distante de las jerarquías, pero también de las imposturas, Gustavo Pereira es hoy un feliz ejemplo de resistencia ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14. Intento el somari del anagrama para concluir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Le pregunté al somari&lt;br /&gt;¿quién eres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Soi mar,&lt;br /&gt;me respondió. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-6082706890042069256?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/6082706890042069256/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=6082706890042069256' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/6082706890042069256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/6082706890042069256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/06/gustavo-pereira-o-la-dignidad_01.html' title='Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (y IV)'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEMZvDcKVkI/AAAAAAAAAjo/r5KJlYG8ZxI/s72-c/Gustavo+y+Luis+Alberto.SdeCuba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-8023817311489456376</id><published>2008-06-01T14:14:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:40.367-08:00</updated><title type='text'>Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (III)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEMRozcKVjI/AAAAAAAAAjg/SvYP_9I7i6c/s1600-h/Gustavo+Pereira.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207024986871191090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEMRozcKVjI/AAAAAAAAAjg/SvYP_9I7i6c/s320/Gustavo+Pereira.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Gustavo Pereira&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;7. A los 17 años leí en el &lt;em&gt;Papel Literario&lt;/em&gt; unos poemas de Víctor Salazar que formaban parte de un libro titulado &lt;em&gt;Cartas de la calle Victoria&lt;/em&gt;. Después, mucho después, supe que este poeta extraño, desterrado y espléndido, fallecido antes de cumplir 43 años, había sido un gran amigo de Gustavo Pereira y que Nicanor Salazar, su padre, había llegado a El Morro de Barcelona junto con Juan Salazar Marcano, el abuelo materno de Gustavo. Víctor había nacido en la isla de Coche y, Gustavo, como sabemos, en la de Margarita. Los unían, pues, las islas, los ancestros y la poesía. Alguna vez compartieron vivienda en la Avenida Victoria de Caracas. También compartieron tabernas y vigilias. Mi memoria siempre los asoció. El lector sorprendido que yo era en el 67 transitaba sin dificultad alguna desde un libro de Pereira que me encantaba (&lt;em&gt;En plena estación&lt;/em&gt;) a los íngrimos poemas en prosa de Víctor Salazar. De la palabra activa y mordaz de un solidario a la palabra intemporal de un desolado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Víctor Salazar murió Gustavo escribió una hermosísima elegía. En ella dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los poemas tal vez nos sobrevivan/ pero serán de otros como siempre quisimos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Permítaseme un lugar común que en el fondo no es tal: una de las virtudes más admirables de Gustavo Pereira es su invicto sentido de la amistad. La amistad resiste con éxito distancias ideológicas y evita la violencia en las rupturas fatales que nos depara la vida. Más cultural que instintiva, la amistad es la verdadera prueba de la adhesión humana. Gustavo Pereira cree en ella como valor supremo y no le escatima tiempo ni cuidados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haber tenido hace ocho años una larga conversación telefónica con el poeta. Hablábamos de dos entrañables amigos suyos entonces enfrentados. Yo había tomado partido por uno de ellos. Gustavo procuraba el punto de encuentro, el difícil lugar de la conciliación. Sus razones eran afectivas, pero eran razones y no sólo sentimientos. Al final de la conversación, el tono de Gustavo era un tono de dolor, dolor por los amigos queridos que se querellaban sin tregua. Ese día tuve la certeza de haber oído una serena lección de nobleza humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para decirlo mejor me apoyo en un poema de &lt;em&gt;La fiesta sigue&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Cuando se dice la palabra amigo se dice sólo lo indispensable/ Vale decir/ Hermano/ Compañero/ Familia/ La vida que soñamos/ El mar/ Cotidianos sabores/ Una cerveza bajo el limpio cielo/ El olor a escafandra de cierto muelle/ Una calle sola por donde desandamos nuestros huesos (…) Cuando se dice amigo se dice Certidumbre/ Se dice Ternura/ Se dice Costa Blanca y Común/ como un pan/ Y se tiene una lámpara encendida en los ojos/ Y un resplandor adentro”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;9. El suplemento cultural de un diario de provincia le sirvió a Gustavo Pereira para demostrar que la generosidad intelectual puede ejercerse sin límites. Desde la redacción de “&lt;em&gt;Los domingos en Antorcha&lt;/em&gt;”, en El Tigre, abrió cauces para la creación y orientó a jóvenes escritores que lo reconocieron de inmediato como su maestro. Bajo su dirección, más que una página literaria, el suplemento de &lt;em&gt;Antorcha&lt;/em&gt; fue un fértil taller de literatura. Gustavo, que venía de ganar el concurso internacional de poesía de &lt;em&gt;Imagen&lt;/em&gt; (comenzaban los 70) y que compartía su actividad cultural con el trabajo de juez en El Tigrito, convocó al talento y le ofreció sin restricciones su espléndida casa literaria. Un día abrió la puerta un joven narrador que comenzaba a explorar con su inmensa inteligencia la memoria de los campos petroleros y a escuchar minuciosamente las voces secretas de su pueblo. En otra ocasión fue un adolescente con sus primeros y maravillosos textos poéticos el que tocaba y entraba con su temprana curiosidad por lo sagrado. Hablo de Benito Yrady y de Santos López, respectivamente. Pero también podría mencionar, entre otros, a Tarek William Saab, a Néstor López y a Josu Landa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos ellos (y muchos otros) recibieron, más que el consejo, la confianza alentadora de Gustavo Pereira. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-8023817311489456376?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/8023817311489456376/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=8023817311489456376' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8023817311489456376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8023817311489456376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/06/gustavo-pereira-o-la-dignidad.html' title='Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (III)'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SEMRozcKVjI/AAAAAAAAAjg/SvYP_9I7i6c/s72-c/Gustavo+Pereira.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-8756384794940423450</id><published>2008-05-24T09:41:00.001-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:40.495-08:00</updated><title type='text'>Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (II)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDhGmDcKVhI/AAAAAAAAAjQ/sZk8kMc397I/s1600-h/Gustavo+Pereira3.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203986988999005714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDhGmDcKVhI/AAAAAAAAAjQ/sZk8kMc397I/s320/Gustavo+Pereira3.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Gustavo Pereira&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;4. Compromiso social y conciencia poética no suelen convivir en tiempos de dicotomías inconciliables. Imperios que se afrentan, diría un escritor colombiano en un contexto mucho menos árido o arisco. Para nadie es un secreto que en los últimos años hemos sufrido una degradación intelectual que da vergüenza. Muchos izquierdistas de los sesenta, sumados a la mustia internacional del desencanto, de tanto recusar las utopías, han terminado como rehenes de una supuesta “liberación”, vale decir, de su incapacidad de distinguir entre principios e ideologías o entre valores y opiniones. Con el cuento cínico de que “sólo los imbéciles no cambian de opinión”, procedieron a abjurar de sus viejos ideales. Hoy deambulan por ahí, gerenciales y pragmáticos, tratando de alejar inútilmente al lenguaje de la historia. Digo esto para recordar la contraparte: la resistencia de una sensibilidad y la grandeza de una tensión que sabe resolverse en poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 29 de agosto del 2002 en su discurso de recepción del premio nacional de literatura Pereira recordó que hablaba “del lado de los humillados y ofendidos que cifran una vez más esperanzas y esfuerzos en una voluntad de redención a la que me he suscrito sin reservas desde que mi ser sensible le impuso a mi razón la poesía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gustavo Pereira comprende y comparte la belleza de la palabra justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Vayamos brevemente a la casa, a sus primeras letras y lugares. En ellos el dirigente sindical Benito Pereira, padre y primer maestro, toma y transmite la palabra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Eran los días del origen cuando los hombres se amontonaban/ en sindicatos y portones/ Eran los días en que mi padre devoraba hasta el amanecer los libros rojos/ y me enseñaba la Internacional entre los ruidos de las máquinas/ Eran días temblorosos tiernos como panes encadenados a nuestros pasos como polvo”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por allí también transitan cotidianamente Bécquer, Darío, Lorca y otras presencias musicales que muy pronto habrían de gravitar en el niño comunista. Ya quinceañero, éste escribe y publica su primer libro: &lt;em&gt;El rumor de la luz&lt;/em&gt;. No podía ser de otra manera. Prepararse para el viaje (que otros llaman la vida) escuchando y leyendo poesía, permite un trato secreto con lo insondable. Un comentario de Adriano González León registró con premonición ese hecho:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;“Gustavo Pereira, quien apenas debe llegar a los dieciocho años, acumula para su lado positivo la valentía de enfrentarse con una vocación El paso inicial de publicar un conjunto de poemas es de por sí acreedor de un mínimo respeto. Pereira, en Puerto La Cruz, ha podido dedicarse a los deportes, a la carrera comercial, a la vagancia o simplemente a repasar sus materias de bachillerato. Sin embargo, porque se siente solidario de una aventura mayor, se decide por la poesía, en un esfuerzo para preparar su comunicación con los hombres. Esta, unida a cierta limpidez en la concepción poética y al abandono que ha hecho de la clásica retórica del joven que escribe un poema porque han cesado las relaciones con su novia, constituyen el valor de ´El rumor de la luz´” (Revista Nacional de Cultura, Nro. 123, julio-agosto 1957).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;El poeta busca el paracaídas de Altazor y lo encuentra, pero termina fabricándose el suyo. Sabe, en efecto, que su comunicación con los hombres será poética o no será. Y vuelve a la isla, a la casa, al viejo domicilio. En &lt;em&gt;La fiesta sigue&lt;/em&gt; va a describir después su &lt;em&gt;Regreso al hogar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Otra vez en la misma casa/ conversando con las mismas gentes/ Las mismas gentes/ Y el mismo olor a tabaco/ Y la misma casa con aquella pared/ Y aquella cocina/ Las mismas gentes y la casa/ se sientan en las mismas sillas comen las mismas/ legumbres/ se aprietan como antes exactamente como antes/ Yo también soy el mismo”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;6. Luis Henrique Persa, con un libro titulado &lt;em&gt;Desprendimiento de los sueños&lt;/em&gt;, obtuvo en el año 64 el premio de poesía que para autores inéditos otorgaba el Ateneo de Boconó. Han transcurrido 44 años y el libro de Persa continúa en la ineditez. Una vez conocido el nombre del ganador, El Nacional le encomendó al periodista Absalón Bracho que lo entrevistara en Puerto La Cruz, lugar donde residía el joven poeta. Bracho hizo diligentemente su trabajo y a pesar de que Persa no quería fotos, éstas no faltaron. Las hizo impecablemente Augusto Hernández. La entrevista apareció de inmediato con un titular que decía “Un autor misterioso gana el concurso para autores inéditos” y la ilustraba una foto de Luis Henrique Persa, como debe ser. Al verla, uno de los miembros del jurado (¿Sambrano Urdaneta? ¿Subero?) exclamó: “¡Pero si este es Gustavo Pereira!”. Sin dilación alguna se activó entonces la maquinaria de la administración literaria y Persa fue despojado del premio, bajo el alegato implacable de que no había cumplido con la condición de ser inédito. Hubo ruido, por supuesto. Nada menos que Mariano Picón-Salas y Aníbal Nazoa rompieron lanzas a favor de Gustavo, pero la cosa quedó ahí. Pocos meses más tarde Gustavo Pereira y otros jóvenes publicarían la revista &lt;em&gt;Trópico Uno&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las líneas del fuego político se estaba viviendo también una etapa de ebullición intelectual. &lt;em&gt;Trópico Uno&lt;/em&gt; demostró que esa beligerancia creadora no tenía en Caracas su único escenario. Puerto La Cruz se sumó a ella con honores. Además de la revista, aparecieron allí los libros colectivos &lt;em&gt;7 poemas&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Bajo la refriega&lt;/em&gt;. Se realizaron las exposiciones del &lt;em&gt;Círculo Ariosto&lt;/em&gt; y Luis José Bonilla, Gladys Meneses, Pedro Barreto, Rita Valdivia, Eduardo Lezama, el indio Hernández Guerra, Ramón Yánez, Eduardo Sifontes, Jesús Enrique Barrios, entre otros, se entregaron con denuedo a la febril agitación de la cultura. Barrios, por cierto, escribió: “Sólo el silencio está más allá de mi imaginación”, inaugurando un estilo que cultiva y mejora a diario desde entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frente de todo y de todos estaba un joven de 24 años que en &lt;em&gt;Trópico Uno&lt;/em&gt; firmaba unas veces como Gustavo Pereira y otras como Luis H. Persa. Tenazmente nuestro autor no sólo escribía y publicaba, sino que hacía sus &lt;em&gt;Preparativos de viaje.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-8756384794940423450?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/8756384794940423450/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=8756384794940423450' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8756384794940423450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8756384794940423450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/05/gustavo-pereira-o-la-dignidad_24.html' title='Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (II)'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDhGmDcKVhI/AAAAAAAAAjQ/sZk8kMc397I/s72-c/Gustavo+Pereira3.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-8435236036041063921</id><published>2008-05-23T20:08:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:40.664-08:00</updated><title type='text'>Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (I)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDeHTzcKVfI/AAAAAAAAAjA/EtLyeb1FxoU/s1600-h/Gustavo+Pereira1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203776668745487858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDeHTzcKVfI/AAAAAAAAAjA/EtLyeb1FxoU/s320/Gustavo+Pereira1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Gustavo Pereira&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;1. Cuando Gustavo Pereira un día del año 99 leyó ante el país el preámbulo de la actual Constitución venezolana, tuve la ilusión de que la poesía, no sólo tomaba la palabra, sino que lograba ocupar por un instante el centro de una crucial jornada de la patria. Un escenario de donde parecían proscritas para siempre las voces primordiales (las otras voces, que diría Octavio Paz) era de pronto visitado por extrañas y lejanas resonancias. El poeta daba lectura a lo que él mismo había escrito poco antes y su tono marcaba la diferencia esencial con los discursos constitucionales conocidos hasta entonces. La voz de Pereira no brotaba de un tratado de derecho público, sino de una fuente verdaderamente prístina: la poesía, lenguaje anterior a todas las leyes y cauce de una memoria antigua que nuestro tiempo ha desterrado con puntual y mediática inclemencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al concluir Gustavo Pereira su lectura sentí que la poesía había iluminado un nuevo espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. En 1957 Gustavo Pereira tenía diecisiete años y un libro publicado. Durante más de medio siglo no ha cesado de escribir poemas ni de compartir su insobornable devoción por la palabra, su mar de cada día, sus islas entrañables, sus naves ingeniosas. Frente al Caribe ha cultivado con paciencia y esmero una geografía espiritual equivalente al famoso jardín de Voltaire (léase hogar, biblioteca, familia, amigos, sueños cotidianos), sin encerrarse en él ni dejado de buscarle abono en otras tierras, en la calle o en el invisible humus de una tradición largamente preterida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que por la hostilidad de ciertas épocas, algunos poetas decaen, huyen, hacen mutis o se repiten con tedio, que es una forma de lo último. Así, pueden ser eternamente poetas de los sesenta y vivir de un viejo esplendor. Otros, como es el caso de Gustavo Pereira, sin dejarse vencer por modas ni desidias, siguen siendo contemporáneos y trazan con deleite, sin prisa ni desmayo, el secreto heroísmo de una renovada y serena dignidad intelectual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito de Yeats, habló Eliot de los poetas cuya obra madura entusiasma tanto como la de su adultez temprana. Según el autor de &lt;em&gt;Tierra Baldía&lt;/em&gt;, esa rara estirpe debe su don a una pasión integral por el oficio, a una concentración perenne y a un ahínco que alimenta nuevas emociones. “Envejecer con gracia” le dicen a ese feliz decurso de las vidas, incluidas las literarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo no equivocarme si afilio a Gustavo Pereira dentro de la escasa y singular familia de escritores que cada día sueñan y escriben mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y ansí después el agua que bebían&lt;br /&gt;desde la Margarita la traían.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;En barriles, o cántaros de cobre&lt;br /&gt;a la Punta las Piedras se traía,&lt;br /&gt;adonde la metían en bajeles&lt;br /&gt;allí hinchendo pipas o toneles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Juan de Castellanos, &lt;em&gt;Elegías de varones ilustres de Indias&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El poeta nació el 7 de marzo de 1940 en Punta de Piedras, pequeño puerto de la isla de Margarita, donde los pescados dan sabrosa y salubérrima comida y donde una ceiba, “…con el frescor del manso viento/ daba cien mil contentos un contento”, según los minuciosos versos de Juan de Castellanos, quien viniendo de la Cubagua devastada llegó un día a la albufera de Punta de Piedras y se adentró en la isla para tener allí querencias perdurables: “Que cierto quiero bien aquella tierra,/ pues por allí gasté mi primavera,/ y allí tengo también quien bien me quiera”. Desde esa isla Gustavo Pereira divisó por vez primera los cuatro horizontes del cielo y el quinto punto cardinal: la poesía, que habría de ser el centro de su vida. No voy a dejarme tentar por la apetecible metáfora de la insularidad para explicar el destino poético del autor, pero confieso que he estado a punto, porque ganas no me faltan, máxime si considero que no sólo hay una isla en su nacimiento, sino también otra en su madurez, la ya legendaria isla que lo albergó durante mucho tiempo frente a Puerto La Cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insular, pero nunca aislado, el poeta cultiva el archipiélago. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(El Festival Mundial de la Poesía que ahora se está realizando en Venezuela está merecidamente dedicado a Gustavo Pereira)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-8435236036041063921?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/8435236036041063921/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=8435236036041063921' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8435236036041063921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/8435236036041063921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/05/gustavo-pereira-o-la-dignidad.html' title='Gustavo Pereira o la dignidad intelectual (I)'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDeHTzcKVfI/AAAAAAAAAjA/EtLyeb1FxoU/s72-c/Gustavo+Pereira1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-7358290298305588337</id><published>2008-05-18T20:21:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:40.804-08:00</updated><title type='text'>Domingo de lluvia</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDDzaM1-ZtI/AAAAAAAAAi4/rSjvfPqQj-o/s1600-h/lluvia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5201925201062684370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDDzaM1-ZtI/AAAAAAAAAi4/rSjvfPqQj-o/s320/lluvia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llueve con impudicia, con inusual descaro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por un instante creo que han retornado viejos relámpagos y que Barquisimeto, desmintiéndose, ha vuelto a ser un río de aguas claras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llueve para recordarnos que, nosotros, los de entonces, seguimos siendo los mismos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llueve para continuar la milenaria interrupción de una quietud. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llueve desmesuradamente sobre el bello paisaje que tengo ante mi vista. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sé que cuando escampe entrarán los pájaros al balcón y será más fresca la mañana.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Me veo en la carrera 17. Hago un barquito de papel y por el río que pasa frente a la acera me voy sin despedirme). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-7358290298305588337?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/7358290298305588337/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=7358290298305588337' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/7358290298305588337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/7358290298305588337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/05/domingo-de-lluvia.html' title='Domingo de lluvia'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SDDzaM1-ZtI/AAAAAAAAAi4/rSjvfPqQj-o/s72-c/lluvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-6891271372270517508</id><published>2008-04-27T15:24:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T03:31:41.018-08:00</updated><title type='text'>Esquina de la 17</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SBT_bZMCdAI/AAAAAAAAAhg/lcNCCKJjJ7o/s1600-h/Casa.carr17.j.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194057116347954178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SBT_bZMCdAI/AAAAAAAAAhg/lcNCCKJjJ7o/s320/Casa.carr17.j.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la vieja esquina de la 17 estoy con mis amigos&lt;br /&gt;y suena majestuoso el cuatro de Escalona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente no recuerde otra cosa de esa noche,&lt;br /&gt;pero un resplandor de la memoria&lt;br /&gt;me devuelve ahora un repentino rostro. Y eso me basta&lt;br /&gt;para temblar de nuevo,&lt;br /&gt;para sentir feliz que me enamoro solo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-6891271372270517508?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/6891271372270517508/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=6891271372270517508' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/6891271372270517508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/6891271372270517508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/04/esquina-de-la-17.html' title='Esquina de la 17'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SBT_bZMCdAI/AAAAAAAAAhg/lcNCCKJjJ7o/s72-c/Casa.carr17.j.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8192888.post-597000484866231927</id><published>2008-04-19T04:26:00.000-07:00</published><updated>2008-12-19T10:40:26.440-08:00</updated><title type='text'>Paz bajo tu clara sombra</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SAniJ5b-ksI/AAAAAAAAAhA/Z12u98F4GCY/s1600-h/Octavio+Paz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190928705186075330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OkfhtzHY2mI/SAniJ5b-ksI/AAAAAAAAAhA/Z12u98F4GCY/s320/Octavio+Paz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era el 20 de abril de 1998. Recuerdo que yo estaba en Caracas desde la noche anterior y no vi ni oí noticia alguna. Me había levantado muy temprano. Mientras desayunaba cerca del hotel donde estaba alojado, Cuchi me llamó por teléfono para decírmelo: ayer murió Octavio Paz. Fue un seco disparo, sin duda, pero un disparo que esperaba desde hacía meses. Salí de la cafetería, tomé un taxi y me fui para una reunión de trabajo. Poco antes de llegar a la misma sonó de nuevo el celular. Era Teresa Casique, desde &lt;em&gt;El Universal&lt;/em&gt;. Me dijo: "Freddy, ¿ya sabes por qué te estoy llamando?". "Claro", le respondí. Y agregué: "Esta vez sí podré escribir el artículo que me pediste sobre Paz". Me advirtió que lo necesitaba para el miércoles a más tardar. Y me comprometí con ella a entregárselo en el término de la distancia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llegué a Barquisimeto en horas de la tarde y encendí el televisor para ver el canal mexicano ECO, seguro de que estarían transmitiendo los actos en homenaje al gran escritor fallecido. En efecto. Entrevistas, ceremonia en el Palacio de Bellas Artes, discursos del presidente Zedillo, de Gonzalo Rojas y de Enrique Krauze, videos de viejos programas de Paz, y más y más entrevistas con escritores del mundo entero. Por la noche comencé a escribir y no me salió nada. Decidí esperar hasta el día siguiente y me pasó igual. Permanecí casi toda la mañana frente a la página en blanco, sin avanzar más allá de un párrafo que escribí y borré muchas veces. La ominosa imagen de Jack Nicholson en &lt;em&gt;El Resplandor&lt;/em&gt; me asedió en algún momento. Y así estaba, estéril y angustiado, hasta que Cuchi se me acercó, me dio un breve masaje y me dijo: "Déjate llevar por la emoción y no trates de escribir nada brillante". Dicho y hecho. Podría decir ahora que no escribí el artículo sino que derramé palabras en la máquina. Las frases fluyeron y concluí en poco tiempo un texto que aún me satisface. Teresa y Patricia lo publicaron esa misma semana en &lt;em&gt;Verbigracia&lt;/em&gt;. Al verlo impreso, sentí que comenzaba a pagar una deuda intelectual contraída en mi adolescencia con alguien que me había enseñado en sus libros a leer literatura. La deuda es tan grande que sé que no podré saldarla nunca, pero seguiré insistiendo, sin prisa y con deleite, aunque en el intento la hipoteca se vea incrementada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy, al cumplirse 10 años de la muerte de Octavio Paz, padre y maestro mágico, quiero recordarlo leyendo en voz alta unos versos que su hija Laura Helena Paz Garro escribió el 16 de enero de 1998 cuando ya la enfermedad de su padre ("la intrusa") se había hecho irreversible: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Quisiera ser la ranita verde y húmeda&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;que cantara bajo la ventana&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;la canción de los bosques en primavera,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;su humedad,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;para hacerte sentir ligero y fuerte, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;nadando en un agua pura&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;que te llevara&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;a la tierra fértil&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;de la salud,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;a la alegría de curarte;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;abolir el sufrimiento de tu enfermedad&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;en un estanque donde floten los nenúfares&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;y la barca perezosa bajo el sol de Alicia;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;la esperanza extrema del florecer de las rosas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;un descanso profundo y líquido olvidando&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;todo mal.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;El amor que fue tu música&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;verás surgir errante en tu cuarto:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;una ninfa espíritu del agua,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;de túnica verdosa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;sacudiendo sus largos cabellos claros y mojados&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;sobre tu frente&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;y desapareciendo en la luz de la tarde. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Salta con la aparición en las profundidades del estanque&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;de donde surgirás joven y fuerte&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;unido por el agua misteriosa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;a la ninfa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;renovando el pacto mágico&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;después de haber refrescado tu corazón&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;y con una jarra llena del mar Mediterráneo,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;que es tu patria,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;¡oh padre!, volverás con tus amigos a las playas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;de Grecia, a tu país,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;curado y cantando tu poesía &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;de alas invisibles.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;(...)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;HELENA PAZ GARRO&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8192888-597000484866231927?l=isladerobinson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isladerobinson.blogspot.com/feeds/597000484866231927/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8192888&amp;postID=597000484866231927' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/597000484866231927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8192888/posts/default/597000484866231927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isladerobinson.blogspot.com/2008/04/paz-bajo-tu-clara-sombra.html' title='Paz bajo tu clara sombra'/><author><name>Biscuter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08653699797932270357</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='15156011448665047080'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' 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