tag:blogger.com,1999:blog-8172752.post-1132913156802885662005-11-25T11:02:00.000+01:002005-11-25T11:05:56.816+01:00Giro<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3463/541/1600/pic_u-turn.gif"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3463/541/320/pic_u-turn.gif" border="0" alt="" /></a><span style="font-size:130%;"><span style="font-weight: bold;">A</span></span> veces nos alejamos para encontrarnos a nosotros mismos.<br /><div style="text-align: justify;"><br />Viajamos por un camino desconocido, sin un rumbo fijo, ni siquiera un verdadero destino, solo con la intención de llegar a algún lado, que creemos no conocer.<br /><br />Entonces, en algún momento volvemos sobre nuestros pasos, con la incierta satisfacción de creer, o más bien desear, la llegada hacia una supuesta meta.<br /><br />Lo curioso de todo esto, que muchas veces, en el regreso, o justo cuando hemos vuelto, nos damos cuenta que la respuesta estaba allí mismo, antes de que ni siquiera nos fuéramos.<br /><br /><span style="font-style: italic;">P.S.: Aprovecho para recomendar elizabethtown, una película de uno de mis directores contemporáneos favoritos, Cameron Crowe (Casi famosos, Jerry Maguire, Solteros). Realmente va sobre el camino de encontrarse a uno mismo, una vez estas perdido, y no es una comedia romántica cualquiera, como la vendieron en los traillers, nota a parte la elección de la música.</span><br /></div>mICrOnoreply@blogger.com