tag:blogger.com,1999:blog-80493282009-07-03T12:09:39.886-06:00Muelle 66Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mxBlogger309125tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-37459772972388980452009-06-13T02:05:00.001-06:002009-06-13T03:00:50.752-06:00DispersoLas rutas de una mente como la mía, cuando queda al garete, son impredecibles. Esta noche me he paseado sobre una montaña rusa erigida sobre la dispersión. En este momento no puedo anclarme a un libro; no me apetece ver, siquiera, una película. Después de trabajar, de caminar por el malecón, de sudar, de darme un regaderazo (eso sí, con una renovada conciencia ecológica... ¡una semana sin agua!), he caído en un extraño vacío. Son estos momentos donde uno quisiera encontrarse con la otredad a la que aludía Octavio Paz. Hoy me conformaría con haberla encontrado en las letras de alguna bitácora, en las palabras de alguien más.<br /><br />Un mensaje en el celular, de un número desconocido, me hace llegar un reclamo por haber abandonado la radio, hace ya un par de meses. No tengo una respuesta clara. Parece el colofón perfecto para la vacuidad de un viernes como este. <span style="font-style: italic;">Goldfrapp</span> suena en mi iTunes con su "Black Cherry"... <span style="font-style: italic;">Excite me, ignite me / Oh and you know / I miss you...</span><br /><br />Es hora de dejarse acariciar por las sábanas. Todos los demás ya duermen, desde hace rato. Al menos la música parece la indicada para hacer clic en <span style="font-style: italic;">logout</span>.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/SjNp_ymcdQI/AAAAAAAAAG0/vA5evQp0vbI/s1600-h/cel.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/SjNp_ymcdQI/AAAAAAAAAG0/vA5evQp0vbI/s400/cel.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346733727254607106" border="0" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-3745977297238898045?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx4tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-24450556263517306412009-06-09T16:59:00.003-06:002009-06-09T17:04:38.319-06:00Un plan atrevido (reloaded)TED TALKS tiene ya una sección con sus<a href="http://www.ted.com/translate/languages/spa"> conferencias traducidas</a> a distintos idiomas (Por supuesto que el idioma de Cervantes es el que más charlas tiene). La charla de Shai Agassi, mencionada algunos post atrás, <a href="http://www.ted.com/talks/lang/spa/shai_agassi_on_electric_cars.html">ya está con subtítulos</a>.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-2445055626351730641?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-73355578188665845072009-05-28T02:49:00.010-06:002009-05-31T01:31:01.748-06:00Wolfgang Amadeus Phoenix<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://wearephoenix.com/"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/Sh86DiEzZ2I/AAAAAAAAAGk/aX_-4GiQ27Y/s200/phoenix_album.jpg" alt="Phoenix" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341051515445667682" border="0" /></a><br />Reconocer públicamente que uno ha encontrado un disco de música pop muy recomendable es meterse en terreno peligroso en estos días. Resulta anti-cool hacer una afirmación de este tipo en un entorno donde la postura más chic se encuentra en el lado obscuro de este mundo caótico e innegablemente retorcido. Después de ver algunos capítulos de Behind The Music uno se ve tentado a pensar que zambullirse en el mar de los excesos, meterse a re-hab, ser rebelde, violento e inconforme, aunque no se tenga ni puta idea del por qué, es la postura de alguien muy sensible, bien enterado y acorde a los tiempos. La máscara de misfit, el disfraz de inadaptado, pues, es lo prudente. Lo demás es banalidad.<br /><br />Aclarado el puntito este, procedo a pintar de rosa este post. Los franceses de <a href="http://wearephoenix.com/">Phoenix</a> dignifican de manera sobria el género pop con su último albúm: <span style="font-style: italic;">Wolfgang Amadeus Phoenix</span>. A pesar de comenzar con la pieza más pegajosa y comercialota (<span style="font-style: italic;">Liztomania</span>, irónicamente la que menos me gusta) a medida que avanza el disco, de alguna manera logran mantener el delicado equilibrio del pop y uno comienza a preguntarse cómo es que consiguen que uno se quede conectado. <span style="font-style: italic;">1901</span> parece tener el toque francés que bandas como esta y M83 comienzan a delinear. Para cuando llega <span style="font-style: italic;">Rome</span> ya quedó claro que este cuarteto conoce su negocio y sabe atenderlo bien. <span style="font-style: italic;">Countdown</span>, con un bajo que evoca a Coldplay —mi hijo me decia “¡a alguien me recuerda, a alguien me recuerda!”—, es quizá uno de los cortes que más he disfrutado... “we are sick for the big sun”.<br /><br />Es pleno verano y la frescura de un pop nada pretencioso, como el de Phoenix, se agradece. Este pop no es de evasión, por el contrario, es un contrapeso premeditado, elaborado en medio de los días densos por los que todos estamos atravesando. La portada del álbum nos remarca sutilmente la ironía: un cielo rosa es el fondo sobre el que caen unas bombas atómicas.<br /><br />Finalmente, el buen pop es tan digerible que hay que darse prisa en escucharlo, antes que suene de fondo en "Grey's Anatomy" o algo por el estilo, y terminemos por olvidar su verdadera esencia. Ojalá y no sea este el caso.<br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://wearephoenix.com/journal/?page_id=2"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 206px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/Sh86RAgJ4mI/AAAAAAAAAGs/Kt1oNusbmfY/s400/phoenix.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341051746951750242" border="0" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-7335557818866584507?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx5tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-73657006995311554322009-05-10T22:12:00.010-06:002009-05-11T00:49:24.229-06:00Uno nunca sabe para quién trabajaEl refrán dice: <span>uno nunca sabe para quién trabaja</span>, y este parece ser el caso de la breve anécdota que quiero contar.<br /><br />Sucedió así: un holgazán entra a una tienda en Mazatlán; deambula por los pasillos y, en la cúspide de su estupidez, decide arrancarle una tecla a una de las computadoras que se encuentran en exhibición en uno de los pasillos. Así, tal cual. ¿Qué hace con la inservible pieza? No tengo la más remota idea. Se la lleva en el bolsillo, la tira en algún basurero ahí cerca, se fabrica un llavero, qué se yo. La cosa es joder.<br /><br />Días después, una pareja pasa por ese mismo pasillo. Se detienen a ver las portátiles en exhibición. Tienen tiempo considerando adquirir una. Algo de esas características parece lo más apropiado para sus necesidades, sin embargo, los precios se han elevado a raíz de las fluctuaciones del peso frente al dólar, dejando la posibilidad de compra fuera del presupuesto. Sin mayor expectativa, siguen curioseando hasta que un pequeño detalle llama su atención: una de las portátiles carece de una tecla. En ese momento intercambian impresiones con el encargado de seguridad que los sigue de cerca, muy atentamente. La mujer observa la etiqueta con el precio —¿Ya viste lo que cuesta?— Vale cerca de la mitad de su costo original. Le falta una tecla.<br /><br />Transcurren dos meses y la máquina permanece allí (Es evidente que en Mazatlán no hay mucha demanda por esta marca). Se presenta una oportunidad, y después de circo, maroma y teatro, el par logra reunir la cantidad. El gerente asegura, con toda certeza que la máquina cuenta con todas las garantías. Cerrada la venta, la pareja se retira con la máquina en sus manos. Al salir, mientras el guardia de seguridad checa el recibo de pago, éste recuerda parte de la charla de hace dos meses y, sonriendo amablemente, le comenta a la mujer "me acuerdo que su marido dijo que esa máquina iba a ser de ustedes". Feliz coincidencia. Ahora sólo resta conseguir una tecla.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/SgesIWF60cI/AAAAAAAAAGc/zK7Agci-tek/s1600-h/new-mac.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/SgesIWF60cI/AAAAAAAAAGc/zK7Agci-tek/s400/new-mac.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334421543012979138" border="0" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-7365700699531155432?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx6tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-55284456568522497672009-05-05T06:05:00.003-06:002009-05-05T06:05:01.824-06:00Días de veranoComienza a sentirse el calor. Poco a poco, conforme pasan los días, los cuerpos se dilatan, la ropa es más ligera. Los atuendos privilegian la comodidad, la piel es más visible, las mujeres de cabello largo recogen su pelo, descubren sus hombros, su cuello. Al mediodía, las horas después de comer se vuelven más lentas. Por las noches, el clima artificial será de nuevo un bálsamo, las sábanas más frescas, el sueño más profundo, menos ligero. El zumbido del aire acondicionado volverá a arrullarnos y los ruidos de tan ecléctico barrio desaparecerán dentro de estos pequeños microclimas estables en los que se convierten las recámaras —Lo único que nos puede distraer un poco en las ocasiones en las que el sueño nos elude, es el peculiar ruido del compresor, cada vez que se activa para mantener la temperatura invariable—. Sin embargo, no se escuchará ya el ladrido del perro, tampoco el canto del gallo trasnochado que, sin falta, kikirikea pasadas las 2:00 de la mañana. El ruido ocasional de un auto bajando la pendiente pasará inadvertido, al igual que la música lejana de un grupo de rock que ameniza los fines de semana en El Puerto Viejo. Pero, dentro de esta cápsula de baja humedad y temperatura perfecta, también se perderá el sonido distante del mar, perceptible una vez que la ciudad duerme (un sonido constante que se entremezcla sutilmente con la noche). Por la mañana, temprano, los cantos de las aves pasarán desapercibidos, mientras el sol, fiel a su costumbre, romperá en el horizonte, y el enorme árbol frente a la ventana dibujará sus sombras sobre la pared de nuestra recámara, filtrando así los primeros rayos solares de una típica mañana de verano.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-5528445656852249767?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx5tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-68122276205391289212009-04-20T11:57:00.005-06:002009-04-20T13:15:25.292-06:00"Dude! That was sick!"Para ver en<span style="font-style: italic;"> fullscreen mode</span>... "Dude! that was sick!" (sin lugar a dudas).<br /><br /><br /><object height="219" width="400"><param name="allowfullscreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><param name="movie" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=1778399&server=vimeo.com&show_title=1&show_byline=1&show_portrait=0&color=&fullscreen=1"><embed src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=1778399&server=vimeo.com&show_title=1&show_byline=1&show_portrait=0&color=&fullscreen=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" height="219" width="400"></embed></object><br /><br /><a href="http://vimeo.com/1778399">wingsuit base jumping</a> from <a href="http://vimeo.com/thedoctor">Ali</a> on <a href="http://vimeo.com/">Vimeo</a>.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-6812227620539128921?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx2tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-48950969732566156482009-04-15T17:56:00.007-06:002009-04-15T19:15:00.782-06:00Un plan atrevidoUna breve <a href="http://www.ted.com/talks/view/id/512">conferencia</a> en TED que bien vale la pena ver. 18 minutos de una excelente exposición. Tiempos increíbles los que estamos presenciando. Ideas atrevidas para un mundo en reestructuración (Al parecer no existe, aún, versión subtitulada, desafortunadamente).<br /><br />"Tenemos que hacer esto [...] Si no lo hacemos, habremos perdido nuestra economía, justo después de perder nuestra moral".<br /><br />Extraordinario.<br /><br /><br /><object height="326" width="446"><param name="movie" value="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="wmode" value="transparent"><param name="bgColor" value="#ffffff"> <param name="flashvars" value="vu=http://video.ted.com/talks/embed/ShaiAgassi_2009-embed_high.flv&su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/ShaiAgassi-2009.embed_thumbnail.jpg&vw=432&vh=240&ap=0&ti=512"><embed src="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf" pluginspace="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" bgcolor="#ffffff" allowfullscreen="true" flashvars="vu=http://video.ted.com/talks/embed/ShaiAgassi_2009-embed_high.flv&su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/ShaiAgassi-2009.embed_thumbnail.jpg&vw=432&vh=240&ap=0&ti=512" height="326" width="446"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-4895096973256615648?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-55320800893622690892009-04-14T06:00:00.006-06:002009-04-14T14:11:07.992-06:00La SierraDon Julián es muy buen plomero. En estos días de pascua está haciendo algunas reparaciones aquí en el departamento. Hoy, mientras esperaba que lo llevaran a comprar algunas herramientas, me contó por qué jamás regresó a su tierra natal. Fue en sus años mozos cuando la vio por primera vez. "En esos tiempos yo no tenía canas", me dijo mientras nos narraba cómo la conoció aquí en el puerto, cuando ella vacacionaba. Después, fue a Jalisco y se la llevó, sin el consentimiento de los padres, para casarse con ella. "Me gustó, y a lo que vine, vine, y me la llevé pa' Durango".<br /><br />Llegando a la sierra fue detenido por el ejército y lo golpearon sin darle oportunidad de averiguar de qué se trataba aquello. Al llevarlo al pueblo las cosas se aclararon y la milicia lo dejó en libertad, al percatarse, por los testimonios de los lugareños, que todo había sido una confusión y que él no era el que sembraba amapola. "¿Y la chinga quién me la quita ahora?" cuestionaba Don Julián a los soldados, quienes sin muchas ganas le ofrecieron sus disculpas. Uno de ellos, incluso, aprovechó la ocasión para burlarse y decirle que esa luna de miel sería inolvidable. Con las costillas lastimadas y el cuerpo amoratado, Don Julián tomó a su mujer y, en ese mismo instante, emprendió su camino de regreso a la costa sinaloense.<br /><br />"A nadie de mi familia vi y nunca más volví. Al amigo aquel, el que me metió en la bronca, lo mataron 15 días después".<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-5532080089362269089?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-69081935536980960892009-04-13T00:09:00.008-06:002009-04-13T12:18:58.942-06:00Un cambio, para variar un pocoEscogí el último día de esta semana santa para tratar de darle un giro al muelle. Siempre tengo esta inquietud por tratar de construir un sitio donde se pueda leer más a gusto. Así que, sin tener la más mínima idea sobre programación, me las fui ingeniando para personalizar esta plantilla (<span style="font-style: italic;">template</span>) diseñada por el australiano <a href="http://michael.tyson.id.au/">Michael Tyson</a>, adaptada del exitoso Wordpress para Blogger.<br /><br />Me surgieron dudas en cuanto a la ventana de comentarios y el buen Michael me contestó de manera casi inmediata, cosa que le agradezco. Decidí, después de darle vueltas un rato, que le diría adiós a los comentarios de Haloscan. La verdad es que la ventana de comentarios de Halo me parece de lo mejor, pero ha resultado una bronca el tener repartidas las funciones, por lo que decidí concentrar todo en Blogger, y dejar los comentarios al final de cada escrito. Me pesa, me pesa mucho dejar los comentarios en el limbo; me pesa porque los comentarios son el elemento que más disfruto —en ocasiones— del muelle, pero es una de esas decisiones que hay que tomar sin darle demasiadas vueltas.<br /><br />Mi ignorancia como programador salta a la vista en varios detallitos que quedarán pendientes, pero trataré de asesorarme con mis hermanos, Pirulee o Checov, que son unos <span style="font-style: italic;">geeks</span> en esto, para resolver lo de la fecha de publicación y algunos asuntos de interlineado que veo en los menús del lado derecho.<br /><br />En fin... Se acabó la semana santa. Son las 12:34 AM y aún escucho al fondo un grupo de sexagenarios que tocan sin parar rock en español (Teen Tops y esas cosas).... mañana de regreso al trabajo y a salir del bache en el que solito me metí.<br /><br />"Buenas noches América, donde quiera que estés"... Nos estamos leyendo.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">P.D.</span> El clima... impresionante, delicioso. Hoy sentimos frío antes del atardecer.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-6908193553698096089?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx4tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-20861076226521074572009-04-11T11:29:00.002-06:002009-04-11T11:33:56.218-06:00Idiota<blockquote><span style="font-style: italic;">Alguien te ha dicho que tienes cara de idiota. Tú le has contestado en medio de tu rabia y tu miedo que él tenía más cara de idiota que tú.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Ahora, después de un momento de calma y silencio, te das cuenta que realmente no sabes quién de los dos es más idiota</span> [...]<br /><br /><span style="font-size:85%;">RFG</span><br /></blockquote><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-2086107622652107457?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-46480071527056564522009-04-07T15:39:00.012-06:002009-04-12T15:05:16.861-06:00Breve apunte sobre la experiencia del cine (3)No me gusta subrayar los libros, pero después de lo que acabo de pasar, he comenzado a hacerlo. Tuve que re-leer el 90% de un pequeño libro donde se recogen las experiencias de un taller de guión impartido por García Marquez, para poder encontrar un párrafo que quería tomar como cita (La Bendita Manía de Contar. Ed. Debolsillo). En estas líneas el narrador y guionista cubano, Senel Paz, explica esa sensación que a mi también me embarga cada vez que eligo ir a ver una película:<br /><br /><span style="font-style: italic;">"Yo tuve una experiencia con Adorables Mentiras que me hizo reflexionar. Es un final amargo—por lo menos para una comedia— y la gente salía descorazonada. Yo prefiero que de mis películas la gente salga conmovida o reanimada... En definitiva uno no va al cine a amargarse la vida, sino a reír o a llorar."</span><br /><br />No me consta, pero creo que lo que mueve al cubano a decir esto es la sensibilidad que le caracteriza; para Senel esa realidad cruda esta a la vuelta de la esquina y, de la misma manera, lo es para muchas personas, sin importar nacionalidad. Meterse al cine para salir con la nariz clavada al pecho y arrastrando el ánimo como si hubiésemos llevado un cobertor al cine, me parece innecesario.<br /><br />Hay quienes salen estimulados para irse en sus autos a algún Starbucks a filosofar y adentrarse en ese mundo que el director ha querido proponer para "mover" conciencias, pero a mi me parece pedantería pura, para aderezar la plática.<br /><br />Darle vida a la nota roja en la gran pantalla no tiene gracia alguna. Contar historias que sutilmente nos mueven a ver más allá de las imágenes, es una habilidad que pocos directores dominan.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-4648007152705656452?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-43304614754398650212009-04-03T06:00:00.000-07:002009-04-03T06:00:11.986-07:00Breve apunte sobre la experiencia del cine (2)Después de soportar el ruido constante durante la función, salimos en busca del gerente del cine. Al encontrarlo accedió amablemente a escuchar nuestras quejas. Un tanto apenado por la situación, nos comentó que aquello era una cuestión de mala educación, sobre todo entre los chavos más jovencitos; nos dijo que habían tratado de controlar el problema pero que, lejos de resolverlo, se habían encontrado con la difícil situación de ser confrontados por algunos de los padres. Su gesto de impotencia pareció aún más comprensible cuando nos dio a entender que, en algunos casos, las amenazas de los papás de estos trogloditas los dejaban en una posición francamente incómoda. Finalmente, nos obsequió boletos, sugiriéndonos horarios y días en los que la afluencia era casi nula y, por lo tanto, las posibilidades de disfrutar la función eran mayores.<br /><br />En otra ocasión, me debatía entre ir o no ir un fin de semana. Finalmente, decidí no hacerlo. Cuando Mister regresó, lo primero que me dijo fue "qué bueno que te quedaste".<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-4330461475439865021?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-10285632487159480482009-03-31T21:07:00.013-07:002009-03-31T23:44:43.004-07:00Breve apunte sobre la experiencia del cine (1)Contadas son las ocasiones en las que he ido al cine aquí en Mazatlán. La experiencia no me resulta tan disfrutable como lo era en Guadalajara. Los cines aquí son decorosos, pero mi gusto en cuanto a la calidad del sonido va más allá de lo que aquí se oferta. Pero aunque pueda resignarme sin mucha dificultad a estos detalles técnicos, la realidad es que no soporto esa costumbre tan arraigada que tiene la gente de hablar en plena función. Esto no es exclusividad del puerto (hasta la fecha, Ernie sigue siendo referencia), pero la verdad es que este pésimo hábito se practica aquí muy por arriba de la media nacional.<br /><br />Hace alrededor de dos meses tuve la oportunidad de conocer una cadena nueva de cines en la ciudad de Culiacán, capital de este estado. Me invitaron a ver <span style="font-style: italic;">El extraño caso de Benjamin Buttons</span>. Para mi total sorpresa, estas salas superan en comodiad y calidad a las que dejé de ver hace tres años en Guadalajara. Total: no sé si fue por lo cansado que estaba de haber trabajado aquel día, o si la impecable calidad de la imagen y sonido de la sala me tenían embelesado, que me permití disfrutar la película sin prestar mucha atención a los comentarios cinematográficos del mentecato que estaba sentado a 3 lugares de mí, quien intermitentemente hacía observaciones de lo más inútil a su estoica novia.<br /><br />No rezongé, no protesté, después de todo, la idea de hacerlo me pareció aún más estúpida, sabiendo que estaba en tierra ajena; en el mismísimo llamado "Cali mexicano", donde los hechos violentos que allí se han vivido alimentan un sin fin de historias y anécdotas. Mi intolerancia se vio equilibrada por un poco de sentido común y —como ya lo comenté—, la calidad de la sala, sumada a la deliciosa compañía de mis finos anfitriones, hicieron que aquel pequeño inconveniente fuera más llevadero.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-1028563248715948048?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-19157863367617449192009-03-24T23:45:00.004-07:002009-03-25T00:00:05.632-07:00"¿Por qué blogueo?"Hace días, a través de <a style="color: rgb(51, 51, 255);" href="http://www.desdecuba.com/generaciony/">Generación Y</a>, di con un escrito de Andrew Sullivan que me encantó. Encontré un pequeño estímulo para tratar de escribir de nuevo. Para el que siga a estas alturas sin comprender lo que es una bitácora o blog, es la oportunidad de verlo desde la perspectiva amena de alguien muy experimentado. Para aquellos que hacemos este ejercicio de exponernos, hay experiencias que resultan muy familiares. Un escrito que vale la pena leer en su versión <a style="color: rgb(51, 51, 255);" href="http://www.theatlantic.com/doc/print/200811/andrew-sullivan-why-i-blog">original</a>, o en la versión <a style="color: rgb(51, 51, 255);" href="http://www.penultimosdias.com/2008/10/21/%C2%BFpor-que-blogueo-de-andrew-sullivan/">traducida</a> al español. Muy recomendable.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-1915786336761744919?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-42141235957263854652009-03-18T15:29:00.007-07:002009-03-18T19:10:22.570-07:00Mr. BlueDe poder tener un auto nuevo traería alguno de los utilitarios (SUV). Hay un Mitsubishi que me hace temblar el pulso cada vez que lo veo. El Jeep Wrangler Rubicon siempre ha sido un modelo que he soñado tener. Pero dejemos de lado eso y conectemos un poco con la realidad. Mi auto no lo seleccioné por gusto, sino por el precio. Lo compré usado y la oferta que me hizo hace cinco años un tío de dármelo a un estupendo precio y en dos pagos era muy ventajosa.<br /><br />Cuando mi tío me entregó las llaves me dijo "te llevas una amante". Su comentario me sacó de onda, pero rápido se encargaría de despejar mi incógnita. "Te va a sacar lana periódicamente". Me sugirió todos los cuidados que habia que tener, cada cuando había que hacerle el chequeo de esto y lo otro, incluso abrió el capó y me dijo que él le hablaba con cariño todos los días, cosa que procedió a hacer mientras yo observaba el motor impecable.<br /><br />Al principio el auto se mantuvo muy bien y los cuidados que le daba eran no tan puntuales como mi tío me sugirió, pero si lo suficiente para mantenerlo en buenas condiciones. Hace tres años, en la última revisión que le hice en Guadalajara, Daniel, el mecánico que se encargaba de tener funcionando el auto lo mejor posible, me había advertido que había que cambiarle los soportes al motor. Estaba consciente de ello... pero la dilación es un pésimo, pésimo hábito.<br /><br />La llegada a MZT marcó el inicio de una etapa de abandono. Primero nunca tuve una buena referencia de algún taller, pero el clima feroz, una altísima humedad y una brisa marina que se encarga de oxidar todo, aceleraron el deterioro que ha sufrido en los últimos 3 años.<br /><br />Si tu auto tiene una pequeña fallita por ahi, si estas esperando arreglarla cuando la situación sea X o Y, te recomiendo que hagas un esfuerzo por repararlo ahora mismo. Dejame decirte por qué: bajaba un puente mal hecho a alta velocidad, y fue justo al pasar por una especie de cuneta que se formó al final, cuando uno de los soportes, cansado de mi desidia, declaró finalizadas sus funciones. El ruido que se produjo no me había tocado experimentarlo jamás. Esta pieza —el soporte— que en realidad no es tan cara, generó un efecto en cadena que terminó por estropear una larga lista de partes.<br /><br />Después de dos meses, aún no queda bien del todo. El taller que me recomedaron resultó ser bueno y sobre todo honesto (por fin di con un taller). El costo de las reparaciones muy bien podían haber cubierto el trabajo de laminado y pintura que habia considerado hacerle, pero el auto ha ido reclamando la atención de aquello que no es tan visible y ha sufrido las consecuencias de la falta de esos pequeños cuidados que requiere con cierta periodicidad.<br /><br />Vender el auto no es una opción que me entusiasme mucho. El valor en el mercado es ridículo. Con eso no alcanza para nada. El valor del auto está en su servicio. El motor quedó bastante bien ajustado y la verdad es que se siente mejor que algunos modelos recientes. Aún queda la laminada, para detener el proceso de deterioro que el clima de la playa trae consigo.<br /><br />Por lo pronto, Mr. Blue sale hoy a seguir dándome servicio. Ya anoté en la agenda su cambio de aceite y filtro para el próximo mes de Junio, pero creo que lo más importante será comenzar a hablar todos los días con el motor.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/ScF4B6ZgRuI/AAAAAAAAAFM/mZmmS5jys3U/s1600-h/Blue.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 319px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_xpTWHk9sX-Y/ScF4B6ZgRuI/AAAAAAAAAFM/mZmmS5jys3U/s400/Blue.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314661009525327586" border="0" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-4214123595726385465?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-77015987589417278592008-12-19T21:24:00.005-07:002008-12-19T21:47:26.332-07:00Una ciudad sin árbolesMientras escucho la sosegada melancolía de la canción <span style="font-style: italic;">Re: Stacks</span>, a mi celular llega un mensaje de Andy (Le tomé una instántanea a la pequeña pantalla para compartirla con ustedes).<br /><br />Es 18 de diciembre y, por primera vez en toda mi vida, para estas fechas, no hemos comprado árbol de navidad. Lo más tarde que habíamos llegado a hacerlo fue un 7 de Diciembre, si mal no recuerdo.<br /><br />Me pongo a escribir este post. El clima se ha tornado, por fin, un poquitito invernal el día de hoy. Delicioso. Mientras ordeno mis ideas, otro mensaje llega, sugiriendo que ayude a pensar. Llamo al celular. Después de repasar los lugares de costumbre, les digo que no hay problema si no encuentran árbol. Me dicen que cruce los dedos, tan sólo queda un lugar más. Les digo que si no hay nada, aquí los espero, que no hay problema, en verdad. Andy y <span style="font-style: italic;">Mister</span> están de acuerdo. El asunto del árbol nos tiene a todos sin preocupación; algo impensable en el pasado.<br /><br />Vuelvo a la canción de Bon Iver: es nostálgica, pero me ha puesto de buen ánimo. Viene bien con este clima. Aligera la atmósfera. Me ha reconectado al muelle... y hay mucho que contar. Mañana les digo si había un árbol en la última estación (Me pregunto... ¿podré improvisar uno?).<br /><br /><img src="http://farm4.static.flickr.com/3293/3120522659_8d73b2131a_o.jpg" alt="cel" height="600" width="400" /><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-7701598758941727859?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-14884271239053621422008-10-30T20:54:00.007-07:002008-10-30T21:10:11.290-07:00Historias de Peter<span style="font-style: italic;font-size:130%;" ><span style="color: rgb(102, 102, 102);">Para los que conocemos a Anonymous sabemos que la anécdota que nos cuenta a continuación es perfectamente creíble. Decidí extraerla de los muelleos en "Masoquismo Infantil", no vaya a ser que pase desapercibida. </span></span><br /><br />Bendita infancia la nuestra. Demasiado buena y alucinante, tanto así, que tal vez debido a ella, a estas alturas de mi vida, paso a ser candidato perfecto para ejemplificar el llamado <span style="font-style: italic;">Sindrome de Peter Pan</span>. Anécdotas e historias muchas, muchísimas. Por espacio va sólo una:<br /><br />Influenciado, tal vez por algún programa de televisión, decidí que la planta baja de la casa de mis padres era el fondo del mar. Así que, desde el día que tuve tan brillante ocurrencia, era un calvario para mi el bajar a comer (o a desayunar, o a cenar). ¿Se entiende no? Digo, está difícil tragar mientras se contiene la respiración. Así que ahí me tenian, el loco, tomando aire, bajando las escaleras, sentándome a la mesa, unas cucharadas, unas mordidas y, en segundos, vuelta otra vez a la superficie a tomar más aire (me tenía sin cuidado el proceso de descompresión). El jueguito, que no tanto, duro bastante tiempo, hasta que curiosa y paulatinamente, se me hizo costumbre comer arriba.<br /><br />Con la llegada de la pelicula "Tiburón"... ya mejor no les cuento.<br /><br /><span style="font-size:85%;"><span style="font-weight: bold;">Anonymous</span></span><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-1488427123905362142?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-44507449958524045712008-10-15T00:59:00.005-06:002008-10-15T11:38:03.041-06:00Conversaciones telefónicasCharlábamos fluidamente cuando ese tema, que últimamente siempre brinca en nuestras pláticas, salió a colación de la forma más inesperada. Mi padre dijo:<br /><br />— Nadie debería morir sin antes haber agotado su capacidad de dar amor.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-4450744995852404571?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-81901435307959730532008-08-27T00:21:00.006-06:002008-08-30T11:13:19.029-06:00Masoquismo infantilLa cabecera de la litera en la que dormía cuando era pequeño estaba colocada frente a una ventana que daba al patio central de la casa de mis padres. En algunas ocasiones, cuando los vientos del invierno soplaban con fuerza, mi imaginación coqueteaba estúpidamente con las sombras que se producían en el oscuro patio en cuyo centro había un árbol que cubría casi todo el espacio. Envuelto en la colcha y escudando la cara con la almohada, poco a poco mis ojos se asomaban y exploraban las siluetas, hasta que lograba decodificar las formas de todo lo que afuera había. Me producía un miedo espeluznante.<br /><br />Lo peor fue la noche que decidí bajarme de la cama y acercarme a la ventana lo más posible, hasta casi tocarla con la nariz, mientras en mi imaginación me preguntaba qué haría si un rostro brincara de la nada frente al cristal.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-8190143530795973053?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-24190572874841029952008-07-29T00:46:00.007-06:002008-07-29T01:30:49.926-06:00NatHay rachas extrañas en la vida. Este verano me parece que podría definirlo como tal; un verano raro, singular. Mientras por una parte nuevos círculos se abren, por otra, algunos se cierran de forma inesperada. Hay muchas situaciones, coincidencias, reflexiones, emociones que no caben en estas líneas.<br /><br />Pero nada en este extraño verano me había tomado tan desprevenido como saber que Nat McBride, Nathaniel McBride ("del Clan Bride", como diría él mismo) haya pasado a mejor vida, víctima de cáncer, según lo que Cecy y Lexy me informaron el día de hoy.—34, 35 años debe haber tenido Nat—.<br /><br />Lo recuerdo en el verano del 96, en Guadalajara. Un verdadero inglés, flemático, callado, reservado; nos sorprendió en el bar "La Escalera", con aquel inesperado brindis de despedida. Nos dijo que algo se llevaba de México y pensaba ponerlo en práctica allá, en Inglaterra. Algo tan simple como estar más cerca de los suyos. Algunos de los que aquí leen lo deben de recordar con sus singulares rastas rubias.<br /><br />Su esposa y sus dos pequeños hijos le sobreviven. Ellos son los encargados de preservar el nombre, de extender en el tiempo la presencia del Clan Bride.<br /><blockquote><br /><span style="font-style: italic;">Though they go mad they shall be sane,</span> <span style="font-style: italic;"><br />Though they sink through the sea they shall rise again;</span> <span style="font-style: italic;"><br />Though lovers be lost love shall not;</span> <span style="font-style: italic;"><br />And death shall have no dominion.<br /><br /></span><span style="font-size:85%;"><span style="font-weight: bold;">Dylan Thomas</span></span><span style="font-style: italic;"><br /></span> </blockquote><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-2419057287484102995?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-67593455566696994582008-06-09T10:45:00.003-06:002008-06-09T13:40:46.220-06:00Tres charlas (3)<span style="font-weight: bold;">Château Chauvet</span><br /><br />A principios de este año, la esposa de Monsieur Chauvet nos tendió una trampa.<br /><br />— Son tus papás — le dijo a Andy — No salgas, déjame invitarlos a pasar. Nomás no salgas.<br /><br />Mister y yo mordimos el anzuelo y entramos a saludar. Supuestamente recogeríamos a Andy y regresaríamos al departamento. Fue una buena estrategia de Madame Chauvet para presentarnos a su grupo de amigos. Eran ya pasadas las 8:00 pm y estaban reunidos en una pequeña terraza, rodeados de un agradable jardín, sentados muy cómodamente en una mesa redonda, tomando cerveza algunos y vino tinto otros. Una lap conectada a un potente equipo de sonido tocaba música de fondo; trova cubana (no me vuelve loco, pero las piezas eran buenas, debo reconocerlo). Nos presentaron con todos; gente muy agradable, amena, inteligente, despreocupada. A pesar de mis tímidas habilidades para socializar, me sentí como en mi casa. Rápido comenzamos a charlar y nos quedamos un largo rato.<br /><br />Ya sentados a la mesa y ambientados, aproveché la oportunidad para decirle a uno de los invitados, José, que recordaba conocerlo de otra ocasión.<br /><br />—Yo a tí te conozco. Nos conocimos en enero del año pasado, afuera de la cantina de Moss Eisley. Tu eres amigo de Mr. Buck<br />— ¡Ah, sí, sí, cómo no! ¿Cómo está Mr. Buck? ¿cómo le ha ido?<br /><br />Continuamos la charla, nos pusimos al tanto de nuestras historias, y posteriormente comenzamos a platicar sobre lo que yo veo como una característica particular de este puerto y que, en esa cantina, donde todo espécimen del universo tiene un embajador, se reproduce en pequeña escala.<br /><br />Aquí la mirada tiene que ser más aguda, les comentaba; aquí no se puede juzgar a una persona por su apariencia; hay que tener una sensibilidad más desarrollada; los estereotipos, en este lugar, no son de fiar. Los que allí estaban coincidieron en esto. Salieron a la luz anécdotas variopintas, muy interesantes, divertidas, sobre ese fenómeno tan peculiar. Recuerdo en especial la lección que en este sentido aprendió un empresario local quien, según contaron, guiado por los estereotipos, rechazó la amable oferta hecha por un "aparente" <span style="font-style: italic;">hippie</span> para asociarse y quien, a la postre, construiría una cadena internacional de restaurantes muy exitosa.<br /><br />En algún punto de esta charla puse de ejemplo aquella noche en Moss Eisley, cuando José y yo nos habíamos encontrado por primera vez : en la mesa los clásicos estereotipos no concordaban. Conforme los fui mencionando —dos pintores, un periodista, un hombre con inversiones en varias bolsas de valores del mundo (no era yo, ciertamente) y un tipo nefasto—, José fue recordándolos a todos, menos al nefasto. Procedí a describirlo rápidamente y, para no extenderme demasiado en algo tan intrascendente, terminé diciendo "no sé, era un tipo que irradiaba muy mala vibra".<br /><br />— Si, si, cómo no, ya se a quién te refieres— dijo. Lo que diría a continuación me golpeó fuerte, no me lo esperaba, sin embargo, no me pareció tan difícil de creer. Lo dijo mientras yo acomodaba velozmente las piezas en mi cabeza —Si, si. El tenía un negocio en un pueblo aquí cerca. Por supuesto que "mala vibra"— comentó tranquilamente —es el que mató a su esposa el año pasado, el día de las madres.<br /><br />Tardé unos minutos en digerir su comentario mientras la charla prosiguió su flujo natural; pregunté si lo habían detenido, y alguien comentó que, acosado por el remordimiento, se había entregado a las autoridades. Nadie ahondó en el tema y la atmósfera se mantuvo relajada —ciertamente, el hecho fatídico había ocurrido meses atrás, casi un año—, sin embargo, en mí permaneció una extraña sensación que, afortunadamente, poco a poco se fue diluyendo, conforme transcurrió la velada. Pensé en el instinto, en lo enigmático que puede llegar a ser este puerto; pensé en escribir un post.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-6759345556669699458?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-65189342687335242412008-06-05T15:16:00.008-06:002008-06-05T21:51:40.315-06:00Tres charlas (2)<span style="font-weight: bold;">A la sombra del Zalate</span><br /><br />Doblé la esquina para dirigirme a mi auto, cuando sobre la calle, justo frente a la casa del Sr. Haig, me topé de frente con otro de mis vecinos, un norteamericano de buena presencia, bien parecido, de unos 52 años, cabello gris y ojos azules. Lo había visto en numerosas ocasiones pero nunca había cruzado palabra con él, hasta aquel día.<br /><br />—Qué tal, ¿cómo estas?— fue la pregunta menos sensible que podía haberle hecho, pero fue lo primero que se me ocurrió decir. — Pues, mal. ¿Si supiste que mataron a mi novia?—, me dijo sin mayor preámbulo y en un buen español, poco usual entre los norteamericanos que acá viven. Yo me quedé tieso e hice un ligero gesto de afirmación con la cabeza, apretando los labios, sin saber qué hacer. De forma un tanto instintiva le di una ligera palmada en un hombro. El comenzó a hablar y a contarme todo sin que yo abriera la boca. Estaba desahogándose. El Sr. Haig me había contado días antes sobre la terrible tragedia ocurrida en mayo 10, pero nunca me imaginé que conocería los pormenores de voz de uno de los protagonistas y menos allí parados sobre la calle, debajo del enorme árbol que da sombra a nuestro departamento.<br /><br />El la había llevado a su casa y más tarde se enteró de lo sucedido por voz de una vecina, quien escuchó las detonaciones. Al parecer un individuo estaba dentro de la casa y le disparó a quemarropa, después de haber discutido con ella. Tristemente, los hijos estaban allí. La vecina la encontró con vida y llamó a la ambulancia. Mientras se dirigían al hospital, su novia repetía una y otra vez el nombre del asesino a su vecina, quien trataba de confortarla y le decía que no se preocupara. Yo escuchaba atónito el relato. El trataba de poner sus ideas en orden y con desesperación se lamentaba no haber hecho esto o aquello. Me platicó que la policía ya buscaba al individuo y que no lo podían localizar aún. En eso estábamos cuando una llamada a su celular dio fin a nuestro circunstancial encuentro. La llamada era de sus padres, desde un estado en el extremo norte de nuestro vecino país. El les decía que se encontraba bien, mientras se enfilaba rumbo a su departamento y yo seguí rumbo a mi auto.<br /><br />El Sr. Haig, con su frío estilo, ya me había comentado su sentir: nuestro vecino había asumido muchos riesgos al entablar una relación con una mujer tantos años menor que él. Ella tenía veintitantos, apenas, y toda la información apuntaba a lo obvio: un crimen pasional, su ex. Decían que era un tipo celoso. Todo mundo me preguntó en esos días si no la recordaba a ella, pero la verdad es que para ciertas cosas soy muy despistado. Recuerdo a una joven morena sentada frente al departamento aqui cercano, pero el recuerdo es demasiado vago y nebuloso.<br /><br />De todo esto hace ya un año. Lo he recordado hace días, cuando pasé caminando frente al departamento del vecino y lo sorpendí sentado en una banca, viendo el suelo, con la mirada perdida en sus pensamientos. Lo saludé y el respondió levantando la mano, a la vez que emitió un discreto y monotono "hola".<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-6518934268733524241?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-71373626886743542412008-06-04T13:18:00.001-06:002008-06-04T13:23:26.554-06:00Tres charlas (1)<span style="font-weight: bold;">La Cantina de Moss Eisley</span><br /><br />En esa cantina cobran 10 pesos por cerveza, así que mi primo y yo pasamos a tomarnos una. El lugar, ubicado en la zona del Centro Histórico, estaba repleto. Ya adentro, nos dirigíamos a la barra, desplazándonos lentamente entre el tumulto, cuando reconocí a un conocido pintor quien nos invitó a sentarnos en la mesa donde departía con otras personas. Nos saludamos todos en medio del bullicio. Nos hablábamos a los gritos. Casi todos parecían conocer a mi primo (Mr Buck). Mi primo pasó varios veranos de su juventud aquí en el puerto, por lo que muchos protagonistas de la vida nocturna de aquella época lo recuerdan con gusto.<br /><br />Después de un par de cervezas, Mr. Buck se levantó al baño, mientras yo me familiarizaba con los personajes en la mesa: un bohemio con deseos de poeta pero que dedica sus horas a escribir sobre política en un periódico local; un arquitecto que en realidad es pintor; y por supuesto, mi conocido el pintor... que es pintor.<br /><br />Cuando Mr. Buck regresó del baño, llegó acompañado por un tipo que vino a sentarse a mi lado derecho. Sus movimientos erráticos delataban el estado de embriaguez en el que se encontraba. Flaco, con un pantalón de mezclilla ceñido al cuerpo, cabello relamido, entrado ya en sus cincuentas, el tipo poseía la apariencia del trasnochado que aún se siente de 18. Comenzó platicándome que él conocía a mi primo desde su juventud; yo trataba de seguir la conversación con otros en la mesa, pero cada 2 minutos se me acercaba, como si intentara ser discreto, y me gritaba al oído —"¡tu primo se parece a Deer Hunter! ¿Te acuerdas de ese personaje de DeNiro?"— Yo meneaba la cabeza negando saber de qué diablos estaba hablando. Esto se repitió intermitentemente durante el rato que estuvimos allí. Aunque yo trataba de no alimentar la charla, él comenzó a hablar de sus "aventuras" con algunas mujeres de la alta sociedad porteña —algo muy desagradable, por cierto—; el tipo era, a todas luces, un mitómano de grandes proporciones; trataba de impresionarme con sus supuestos amoríos; de ahí pasó a insinuar de forma descarada que conseguir sustancias ilegales no era problema para él. Me platicó de forma vaga de un negocio que tenía en un pueblo aquí cerca, si mal no recuerdo. Todo se trataba de impresionar.<br /><br />Para fortuna mía el local cierra relativamente temprano por lo que nos vimos "invitados" a abandonar el lugar (Esta cantina me recuerda a la de Moss Eisley). Ya afuera, en la esquina, todavía más amistades reconocieron a Mr. Buck y le saludaron. El fanfarrón seguía de cerca las acciones. Cuando nos estábamos poniendo de acuerdo para ver quién se iba con quién, yo en mi interior rogaba que el tipo tomara una ruta distinta. Por azares del destino mis deseos fueron concedidos y éste se fue con otro grupo de personas, mientras Mr. Buck me daba a mi un aventón.<br /><br />Un par de semanas después, saliendo de un banco en Olas Altas, me pareció verlo. Me detuve y lo observé; lo reconocí, sí era él. Vestía con el mismo mal gusto de aquella noche, sólo que ahora se acentuaba con las botas que traía puestas. Encendió un cigarrillo mientras caminaba en dirección contraria. No hice esfuerzo alguno por saludarle. Ciertamente aquella noche el tipo andaba ahogado, pero en plena luz del día me seguía produciendo esa misma sensación de "mala vibra", una reacción instintiva de rechazo. No lo volví a ver jamás.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-7137362688674354241?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-27239409543860041132008-05-23T17:37:00.008-06:002008-05-23T17:54:06.119-06:00Flashback (3)Tenía 15 años y ansiaba tener mi primera experiencia sexual. Un pariente de mi padre se ofreció a ayudarme en la nada fácil encomienda. Como buen cirujano soltero, amante de la fiesta y el trago, este carismático personaje de mi ciudad natal conocía con detalle algunos secretos entre el gremio. Había una enfermera, me dijo, rubia, de buen cuerpo, con la que había platicado y a la cual había convencido de mostrarme los secretos de Afrodita. Me platicó algunos detalles sobre los gustos de ella que sólo sirvieron para alimentar más mi imaginación y, por supuesto, los nervios.<br /><br />—Vamos para que se conozcan, ya se pondrán de acuerdo—, me dijo. Y así, una noche, me llevó hasta la puerta de su casa. En el porche no había ninguna luz encendida, la deficiente iluminación llegaba de la calle. No era lo suficiente como para percibir detalles ¿el color de sus ojos? nunca lo supe. Era blanca, rubia, o al menos eso parecía (imposible distinguir si usaba algún tinte). Lo del cuerpazo... eso era discutible. Mis estereotipos estaban totalmente distorsionados por <span style="font-style: italic;">Playboy</span>. La perfección de mis fantasías se vio confrontada por una realidad distinta, vestida de uniforme blanco, si, pero con algunos inesperados kilos de más.<br /><br />Con la habilidad de un experimentado hombre de mundo, el pariente hizo que todo pareciera tan normal, y así nos presentamos para, al cabo de un par de minutos, despedirnos. Creo que en aquella breve conversación abrí más los ojos que la boca. Nunca atravesamos el umbral de su casa. La mesa quedó puesta y la degustación pospuesta para siempre.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-2723940954386004113?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0tag:blogger.com,1999:blog-8049328.post-7663531346470376782008-05-20T15:46:00.008-06:002008-05-23T16:42:15.123-06:00Flashback (2)Tenía 14 años y ansiaba tener mi primera experiencia sexual. Estaba recargado sobre el pequeño muro de una jardinera, paseando mi mirada entre la gente que se encontraba alrededor de la alberca, cuando mis ojos se toparon con una mujer recostada en un camastro. Mi fantasía comenzó a volar por las alturas mientras daba rienda suelta a mi imaginación, hasta que lo nervios se comenzaron a apoderar de mi tímido ser. La chica, mayor que yo, estaba observándome y me hacía un gesto, invitándome a acercarme. Los titubeos y la inacción se apoderaron de mi. Ella tomó la iniciativa y se aproximó para decirme que estaba en una de las casas ubicadas ahí cerca, en el campo de golf, que si gustaba acompañarla un rato. Permanecí petrificado por unos instantes, sin saber qué hacer. Todo pareció suceder muy rápido. De manera torpe e infantil huí apresuradamente, después de balbucear algún pretexto estúpido.<br /><br />La mujer ahí se quedó y durante un par de días seguí recordando ese momento, debatiéndome en medio de una mezcla de sentimientos encontrados. No supe cómo reaccionar cuando la vi aproximarse; aquel caminado debe de haber sido consecuencia de una polio infantil.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8049328-766353134647037678?l=muelle66.blogspot.com'/></div>Tio Joehttp://www.blogger.com/profile/10736921914240528287muelle66@prodigy.net.mx0