tag:blogger.com,1999:blog-8026882603746297765.post-8364006253405688362007-03-26T01:14:00.000-07:002007-03-26T01:57:28.666-07:002<a href="http://homer.blight.com/photo/dark_alley.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://homer.blight.com/photo/dark_alley.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Cassiel da media vuelta e intenta enfocar su visión en aquella figura medio cubierta por la neblina y una oscuridad que aún se niega a desaparecer. Camina hacia él tranquilamente. Sus pasos son el único sonido que puede escuchar en el callejón, fuertes, con la seguridad del que se sabe bienvenido en cualquier lugar. Cuando por fin están frente a frente Cassiel logra observar su rostro con nitidez. No ha cambiado ni siquiera un poco. Sigue siendo igual que la primera vez que lo vió en los bosques de Gishmara, cuando todavía era un niño. La misma nariz recta y afilada, los labios demasiado delgados al punto de casi desaparecer, los huesos salidos, los ojos color púrpura bajo las cejas levantadas. Era el personaje principal de sus pesadillas.</div><br /><div align="justify">-Te has convertido en hombre-Le dijo sonriendo, dejando entrever una fila de dientes brillantes algo chuecos.-El niño sacerdote es ahora pirata, que gran cambio!</div><br /><div align="justify">El olor a hojas secas quemadas mareaba a Cassiel.</div><br /><div align="justify">-A cuántos me has enviado con esa espada?-Continuó el demonio mientras señalada hacia la funda de cuero negro que colgaba de su cintura.</div><br /><div align="justify">-No los suficientes. Mi plazo no ha concluido.</div><br /><div align="justify">-Eso lo sé.</div><br /><div align="justify">Una liguera llovizna se abrió paso en el cielo. El demonio alzó la cara para dejar que unas cuantas gotas se deslizaran por sus mejillas.</div><br /><div align="justify">-A qué has venido entonces?</div><br /><div align="justify">-Necesito de tu ayuda.</div><br /><div align="justify">Cassiel se rascaba la barba. Era lo único que podía delatar su nerviosismo. Por lo demás, permanecía de pie con estoicismo absoluto.</div><br /><div align="justify">-Desde cuándo me vienes siguiendo?</div><br /><div align="justify">-Mi querido Cassiel, yo te sigo siempre. No soy más que la sombra de todos los míos.</div><br /><div align="justify">-Entonces debes saber que mi barco y mi tripulación corren peligro. Debo llegar antes que...</div><br /><div align="justify">-Si te refieres a Amir, en éstos momentos está bastante ocupado con un obsequio de mi parte. No suelo encargarme personalmente de las criaturas pequeñas pero no quiero que nos interrumpan.</div><br /><div align="justify">-Entonces habla de una vez.- dijo Cassiel haciendo a la vez una reverencia irónica.</div><br /><div align="justify">-Primero vamos a tu barco.</div><br /><div align="justify">Cassiel no podía confiar en el demonio pero no tenía otra alternativa más que obedecer. Su último encuentro había tenido consecuencias catastróficas que habían cambiado por completo su vida alejándolo de su familia para hundirlo en aquella desgracia que significaba para un sacerdote gishna vivir entre la riqueza y poder que se le otorgaba repleto con manchas de sangre.</div><br /><div align="justify">El sol ya estaba sobre ellos para cuando divisaron el barco.</div><br /><div align="justify"></div>Octaviahttp://www.blogger.com/profile/10532568900486186138noreply@blogger.com