tag:blogger.com,1999:blog-79082417704825591772009-07-14T16:28:49.517-03:00de sibilas y pitias<strong>«...<em>La poesía no es liberar la emoción sino escapar de la emoción; no es expresar la personalidad sino escapar de la personalidad. Pero, por supuesto, sólo aquellos que tienen personalidad y emociones saben lo que significa querer escapar de esas cosas</em>»
—T.S. Eliot.</strong>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.comBlogger516125tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-84438366533852842362009-07-13T21:32:00.008-03:002009-07-14T12:35:32.470-03:00shall our blood fail?<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SlvVporgjtI/AAAAAAAACPw/naodMnQM7IY/s1600-h/ophelia+odilon+redon.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 238px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SlvVporgjtI/AAAAAAAACPw/naodMnQM7IY/s320/ophelia+odilon+redon.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358111092958596818" /></a><br /><strong>Domingo a la mañana</strong><br /><br /><strong>I</strong><br />El placer de la bata, y café<br />tarde y naranjas en una silla al sol,<br />y la verde libertad de una cacatúa<br />sobre la alfombra se funden para disipar<br />el sagrado silencio del antiguo sacrificio.<br />Ella sueña un poco, y percibe la oscura<br />intromisión de esa vieja catástrofe,<br />como una calma oscuridad entre las luces del agua.<br />Las naranjas agrias y brillantes, verdes alas <br />parecen parte de un cortejo fúnebre,<br />serpenteantes en las vastas aguas, sin ruido.<br />El día es como aguas vastas, sin ruido,<br />aquietadas por el paso de sus pies soñadores<br />Sobre los mares, hacia la silenciosa Palestina,<br />dominio de la sangre y el sepulcro.<br /><br /><strong>II</strong><br />¿Por qué habría de dar su recompensa a los muertos?<br />¿Qué es la divinidad si sólo puede venir<br />en sombras silenciosas y en sueños?<br />¿No encontrará ella en el consuelo del sol,<br />en la fruta agria, y en las brillantes alas verdes, o <br />en cualquier otro bálsamo o belleza de la tierra,<br />cosas que apreciar como la idea del cielo?<br />La divinidad debe vivir en ella misma: <br />las pasiones de la lluvia, o los humores de la nevada;<br />lamentos en la soledad, o los insumisos<br />entusiasmos cuando florece el bosque; las emociones<br />borrascosas en los caminos mojados en las noches de otoño; <br />todos los placeres y todos los dolores, recordando<br />la rama del verano y la rama del invierno.<br />Estas son las medidas destinadas a su alma.<br /><br /><strong>III</strong><br />Júpiter tuvo su nacimiento inhumano en las nubes.<br />Ninguna madre lo amamantó, ni dio la dulce tierra<br />grandes formas a su mente mítica.<br />Se movía entre nosotros, como un rey rezongón.<br />Magnífico, se movería entre sus súbditos,<br />hasta que nuestra sangre virginal, mezclándose<br />con el cielo, trajera al deseo recompensa tal<br />que los mismos siervos lo percibieron en una estrella.<br />¿Fracasará nuestra sangre? ¿Se convertirá en<br />la sangre del paraíso? ¿Y será la tierra el único<br />paraíso que conoceremos?<br />El cielo entonces será más amigable que ahora,<br />una parte de trabajo y una parte de dolor,<br />y cercano a la gloria del amor eterno,<br />no esta tristeza divisoria e indiferente.<br /><br /><strong>IV </strong><br />Ella dice: "Me satisface que los pájaros al despertar<br />antes de volar, comprueben la realidad <br />de los brumosos campos con sus dulces preguntas;<br />pero cuando los pájaros se han ido, y sus cálidos campos<br />no regresan, ¿dónde está, entonces, el paraíso?"<br />No hay territorio de profecía alguna,<br />ni una vieja quimera de la tumba,<br />ni dorado subsuelo, ni isla<br />melodiosa, donde los espíritus regresen a casa,<br />ni sur visionario, ni encapotados y remotos palmares<br />en el monte celestial, que hayan perdurado<br />así como el verde abril perdura, o que perduren<br />como el recuerdo de los pájaros despiertos,<br />o su deseo de junio y de atardeceres, tocados<br />por la consumación de las alas de la golondrina.<br /><br /><strong>V</strong><br />Ella dice: “Pero en la satisfacción aún siento<br />la necesidad de alguna dicha imperecedera”.<br />La muerte es la madre de la belleza; entonces solo<br />de ella, provendrá la realización de nuestros sueños<br />y deseos. Aunque ella esparza las hojas<br />que obstruyen nuestros caminos,<br />el camino tomó la angustiosa pena, los muchos caminos<br />donde el triunfo hizo sonar el fraseo de su metales, o donde<br />el amor susurró a partir de la ternura.<br />Ella hace que el sauce tiemble al sol<br />para las doncellas que solían sentarse y observar<br />sobre el pasto tendido a sus pies.<br />Ella incita a los muchachos a apilar tiernas ciruelas y peras<br />en platos descartables. Las doncellas prueban<br />y se extravían apasionadas entre las hojas revueltas.<br /><br /><strong>VI</strong><br />¿No es otra la muerte en el paraíso?<br />¿No cae la fruta madura alguna vez? ¿O las ramas<br />cuelgan siempre cargadas bajo el cielo perfecto,<br />inmutables, y sin embargo, como nuestra perecedera tierra,<br />con ríos como los nuestros, buscando un mar<br />que nunca encuentran, las mismas costas que se retiran<br />y nunca se tocan con inarticulado dolor?<br />¿Por qué plantamos el peral en las orillas de aquellos ríos<br />o perfumamos las costas con el aroma del ciruelo?<br />¡Ay, que los sedosos tejidos de nuestra tarde<br />vistan nuestros colores allí, <br />y que estimulen las cuerdas de nuestros laúdes insípidos!<br />La muerte es la madre de la belleza, mística,<br />en cuyo regazo ardiente divisamos<br />a nuestras madres terrenales esperando, insomnes.<br /><br /><strong>VII </strong><br />Ágil y turbulento, un círculo de hombres<br />cantará orgiástico en una mañana de verano<br />su escandalosa devoción al sol,<br />no como dios, sino como podría ser un dios,<br />desnudo entre ellos, como un germen salvaje<br />su canto será el canto del paraíso,<br />salido de su sangre, regresando al cielo;<br />y en su canto penetrarán, voz a voz,<br />el ventoso lago donde el señor se regocija,<br />los árboles como serafines, y las reverberantes colinas,<br />que mucho más tarde cantan a coro entre sí. <br />Ellas sabrán de la camaradería celestial<br />de los hombres que perecen y de la mañana estival.<br />Y el rocío sobre sus pies le dirá <br />de dónde han venido y hacia dónde irán.<br /><br /><strong>VIII</strong><br />Ella escucha, sobre el agua sin ruidos,<br />una voz que llora, “La tumba en Palestina<br />no es el pórtico de los espíritus demorados.<br />Es el sepulcro de Jesús, donde él yació”.<br />Vivimos bajo el antiguo caos del sol,<br />O en la vieja esclavitud del día y de la noche,<br />o en la soledad de una isla, sin mecenazgos, libres,<br />de las anchas aguas, ineludible.<br />Los ciervos caminan por nuestras montañas, y las codornices<br />silban a nuestro alrededor con gritos espontáneos;<br />dulces fresas maduran en la tierra virgen;<br />y, en la soledad del cielo,<br />por la tarde, bandadas casuales de palomas ambiguas,<br />ondulan mientras se hunden<br />en la oscuridad, con las alas extendidas.<br /><br />Wallace Stevens, Pennsylvania, 1879- Hartford, 1955<br />Versión © Silvia Camerotto<br />imagen: Ophelia, Odilon Redon, Bordeaux, 1840- Paris, 1916<br /><br /><strong>Sunday Morning</strong><br /><strong>I</strong><br />Complacencies of the peignoir, and late<br />Coffee and oranges in a sunny chair,<br />And the green freedom of a cockatoo<br />Upon a rug mingle to dissipate<br />The holy hush of ancient sacrifice.<br />She dreams a little, and she feels the dark<br />Encroachment of that old catastrophe,<br />As a calm darkness among water-lights.<br />The pungent oranges and bright, green wings<br />Seem things in some procession of the dead,<br />Winding across wide water, without sound.<br />The day is like wide water, without sound,<br />Stilled for the passing of her dreaming feet<br />Over the seas, to silent Palestine,<br />Dominion of the blood and sepulchre.<br /><strong>II</strong><br />Why should she give her bounty to the dead?<br />What is divinity if it can come<br />Only in silent shadows and in dreams?<br />Shall she not find in comforts of the sun,<br />In pungent fruit and bright, green wings, or else<br />In any balm or beauty of the earth,<br />Things to be cherished like the thought of heaven?<br />Divinity must live within herself:<br />Passions of rain, or moods in falling snow;<br />Grievings in loneliness, or unsubdued<br />Elations when the forest blooms; gusty<br />Emotions on wet roads on autumn nights;<br />All pleasures and all pains, remembering<br />The bough of summer and the winter branch.<br />These are the measures destined for her soul.<br /><strong>III</strong><br />Jove in the clouds had his inhuman birth.<br />No mother suckled him, no sweet land gave<br />Large-mannered motions to his mythy mind.<br />He moved among us, as a muttering king,<br />Magnificent, would move among his hinds,<br />Until our blood, commingling, virginal,<br />With heaven, brought such requital to desire<br />The very hinds discerned it, in a star.<br />Shall our blood fail? Or shall it come to be<br />The blood of paradise? And shall the earth<br />Seem all of paradise that we shall know?<br />The sky will be much friendlier then than now,<br />A part of labor and a part of pain,<br />And next in glory to enduring love,<br />Not this dividing and indifferent blue.<br /><strong>IV</strong><br />She says, "I am content when wakened birds,<br />Before they fly, test the reality<br />Of misty fields, by their sweet questionings;<br />But when the birds are gone, and their warm fields<br />Return no more, where, then, is paradise?"<br />There is not any haunt of prophecy,<br />Nor any old chimera of the grave,<br />Neither the golden underground, nor isle<br />Melodious, where spirits gat them home,<br />Nor visionary south, nor cloudy palm<br />Remote on heaven's hill, that has endured<br />As April's green endures; or will endure<br />Like her remembrance of awakened birds,<br />Or her desire for June and evenings, tipped<br />By the consummation of the swallow's wings.<br /><strong>V</strong><br />She says, ``But in contentment I still feel<br />The need of some imperishable bliss.''<br />Death is the mother of beauty; hence from her,<br />Alone, shall come fulfilment to our dreams<br />And our desires. Although she strews the leaves<br />Of sure obliteration on our paths,<br />The path sick sorrow took, the many paths<br />Where triumph rang its brassy phrase, or love<br />Whispered a little out of tenderness.<br />She makes the willow shiver in the sun<br />For maidens who were wont to sit and gaze<br />Upon the grass, relinquished to their feet.<br />She causes boys to pile new plums and pears<br />On disregarded plate. The maidens taste<br />And stray impassioned in the littering leaves.<br /><strong>VI</strong><br />Is there no change of death in paradise?<br />Does ripe fruit never fall? Or do the boughs<br />Hang always heavy in that perfect sky,<br />Unchanging, yet so like our perishing earth,<br />With rivers like our own that seek for seas<br />They never find, the same receding shores<br />That never touch with inarticulate pang?<br />Why set the pear upon those river-banks<br />Or spice the shores with odors of the plum?<br />Alas, that they should wear our colors there,<br />The silken weavings of our afternoons,<br />And pick the strings of our insipid lutes!<br />Death is the mother of beauty, mystical,<br />Within whose burning bosom we devise<br />Our earthly mothers waiting, sleeplessly.<br /><strong>VII</strong><br />Supple and turbulent, a ring of men<br />Shall chant in orgy on a summer morn<br />Their boisterous devotion to the sun,<br />Not as a god, but as a god might be,<br />Naked among them, like a savage source.<br />Their chant shall be a chant of paradise,<br />Out of their blood, returning to the sky;<br />And in their chant shall enter, voice by voice,<br />The windy lake wherein their lord delights,<br />The trees, like serafin, and echoing hills,<br />That choir among themselves long afterward.<br />They shall know well the heavenly fellowship<br />Of men that perish and of summer morn.<br />And whence they came and whither they shall go<br />The dew upon their feet shall manifest.<br /><strong>VIII</strong><br />She hears, upon that water without sound,<br />A voice that cries, ``The tomb in Palestine<br />Is not the porch of spirits lingering.<br />It is the grave of Jesus, where he lay.''<br />We live in an old chaos of the sun,<br />Or an old dependency of day and night,<br />Or island solitude, unsponsored, free,<br />Of that wide water, inescapable.<br />Deer walk upon our mountains, and quail<br />Whistle about us their spontaneous cries;<br />Sweet berries ripen in the wilderness;<br />And, in the isolation of the sky,<br />At evening, casual flocks of pigeons make<br />Ambiguous undulations as they sink,<br />Downward to darkness, on extended wings.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-8443836653385284236?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-2646391649080910702009-07-10T09:37:00.005-03:002009-07-10T09:53:47.067-03:00i offer you the loyalty of a man<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Slc5dTlo7oI/AAAAAAAACPg/w6TZOdptAHU/s1600-h/sandra+bierman.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 270px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Slc5dTlo7oI/AAAAAAAACPg/w6TZOdptAHU/s320/sandra+bierman.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356813457417629314" /></a><br /><strong>Dos poemas ingleses</strong><br /><br /><strong>I</strong><br />El amanecer inútil me encuentra en una esquina desierta; <br />he sobrevivido la noche.<br />Las noches son olas orgullosas: pesadas olas azuloscuro cargadas con todos los matices de profundo despojo, cargadas de cosas improbables y deseables.<br />Las noches tienen un hábito de misteriosos regalos y rechazos, de cosas regaladas a medias, retenidas a medias, de gozos con un hemisferio oscuro. Las noches <br />actúan de esa forma, te lo digo.<br />El oleaje, esa noche, me dejó los acostumbrados retazos y finales sueltos: <br />amigos odiados con quienes hablar, música para los sueños<br /> y el humo de cenizas amargas. Las cosas para las que mi corazón hambriento<br /> no tiene uso.<br />La gran ola te trajo.<br />Palabras, cualquier palabra, tu risa; y tú, tan indolente e incesantemente bella. <br />Hablamos y habías olvidado las palabras.<br />El tembloroso amanecer me encuentra en una esquina desierta de mi ciudad.<br />Tu perfil de espaldas, los sonidos que se unen para formar tu nombre, <br />la cadencia de tu risa: estos son los ilustres juguetes<br /> que me dejaste.<br />Los doy vueltas en el amanecer, los pierdo, los encuentro; se los digo<br />a los pocos perros extraviados y a las pocas estrellas extraviadas<br />del amanecer.<br />Tu oscura rica vida…<br />Tengo que alcanzarte, de algún modo; aparto esos ilustres juguetes <br />que me has dejado, quiero tu mirada oculta, tu sonrisa real<br /> – esa solitaria burlona sonrisa que tu frío espejo conoce.<br /> <br /> <br /><strong>II</strong><br />¿Con qué puedo retenerte?<br />Te ofrezco calles magras, atardeceres desesperados, la luna de los suburbios harapientos.<br />Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado largamente a la luna solitaria.<br />Te ofrezco mis antepasados, mis hombres muertos, los fantasmas que los hombres vivos han honrado en mármol: el padre de mi padre muerto en la frontera de Buenos Aires, dos balas a través de sus pulmones, barbudo y muerto, envuelto por sus soldados en el cuero de una vaca; el abuelo de mi madre –solo veinticuatro- encabezando una carga de trescientos hombres en Perú, ahora fantasmas en caballos desvanecidos.<br />Te ofrezco cualquier intuición que mis libros puedan contener, cualquier hombría, cualquier humor en mi vida.<br />Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca fue leal. <br />Te ofrezco ese núcleo de mi mismo que he salvado, de algún modo – el corazón central que no negocia en palabras, no trafica con sueños y está intocado por el tiempo, las alegrías y las adversidades.<br />Te ofrezco la memoria de una rosa amarilla vista al atardecer, años antes de que nacieras.<br />Te ofrezco explicaciones de ti, teorías acerca de ti, auténticas y sorprendentes nuevas de ti.<br />Puedo darte mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi corazón, estoy tratando de sobornarte con incertidumbre, con peligro, con derrota. <br /><br />Jorge Luis Borges, 1934.<br />Buenos Aires, 1899- Ginebra,1986<br />versión de Sonia Bello<br />imagen: Sandra Bierman<br /><br />Two English Poems<br /><br /> <strong> I</strong> <br /> <em>The useless dawn finds me in a deserted street-<br /> corner; I have outlived the night.<br /> Nights are proud waves; darkblue topheavy waves<br /> laden with all the hues of deep spoil, laden with<br /> things unlikely and desirable.<br /> Nights have a habit of mysterious gifts and refusals,<br /> of things half given away, half withheld,<br /> of joys with a dark hemisphere. Nights act<br /> that way, I tell you.<br /> The surge, that night, left me the customary shreds<br /> and odd ends: some hated friends to chat<br /> with, music for dreams, and the smoking of<br /> bitter ashes. The things my hungry heart<br /> has no use for.<br /> The big wave brought you.<br /> Words, any words, your laughter; and you so lazily<br /> and incessantly beautiful. We talked and you<br /> have forgotten the words.<br /> The shattering dawn finds me in a deserted street<br /> of my city.<br /> Your profile turned away, the sounds that go to<br /> make your name, the lilt of your laughter:<br /> these are illustrious toys you have left me.<br /> I turn them over in the dawn, I lose them, I find<br /> them; I tell them to the few stray dogs and<br /> to the few stray stars of the dawn.<br /> Your dark rich life ... <br /> I must get at you, somehow; I put away those <br /> illustrious toys you have left me, I want your<br /> hidden look, your real smile -- that lonely,<br /> mocking smile your cool mirror knows.<br /> </em> <strong>II</strong><br /> <br /> <em>What can I hold you with?<br /> I offer you lean streets, desperate sunsets, the<br /> moon of the ragged suburbs.<br /> I offer you the bitterness of a man who has looked<br /> long and long at the lonely moon.<br /> I offer you my ancestors, my dead men, the ghosts<br /> that living men have honoured in marble:<br /> my father's father killed in the frontier of<br /> Buenos Aires, two bullets through his lungs,<br /> bearded and dead, wrapped by his soldiers in<br /> the hide of a cow; my mother's grandfather<br /> --just twentyfour-- heading a charge of<br /> three hundred men in Peru, now ghosts on<br /> vanished horses.<br /> I offer you whatever insight my books may hold, <br /> whatever manliness or humour my life.<br /> I offer you the loyalty of a man who has never<br /> been loyal.<br /> I offer you that kernel of myself that I have saved,<br /> somehow --the central heart that deals not<br /> in words, traffics not with dreams, and is<br /> untouched by time, by joy, by adversities.<br /> I offer you the memory of a yellow rose seen at<br /> sunset, years before you were born.<br /> I offer you explanations of yourself, theories about<br /> yourself, authentic and surprising news of <br /> yourself.<br /> I can give you my loneliness, my darkness, the<br /> hunger of my heart; I am trying to bribe you <br /> with uncertainty, with danger, with defeat.</em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-264639164908091070?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-17426186604132925862009-07-08T00:00:00.002-03:002009-07-08T02:39:02.466-03:00corazón, a que no me caigo<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SlH59U-2dfI/AAAAAAAACPY/oXzDpCEYI9o/s1600-h/Wendel+germ%C3%A1n.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 262px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SlH59U-2dfI/AAAAAAAACPY/oXzDpCEYI9o/s320/Wendel+germ%C3%A1n.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355336263919891954" /></a><br /><br /><strong>Sí</strong><br /><br />En ese sentido el vino es peligroso:<br />cuando ya no queda nada que jugar en el día<br />no solamente a los chicos<br />se les ocurre ir caminando por el borde del cordón,<br />el que tomó de más porque amó de menos<br />se vuelve como un chico<br />y hace equilibrio en el cordón,<br />corazón, a que no me caigo,<br />a que sí, a que no, corazón.<br />Los chicos y los borrachos se pelean de vereda a vereda,<br />los chicos como borrachos, los borrachos como chicos,<br />sólo cuando se van los chicos el borracho queda solo<br />y solo se va caminando por el borde del cordón,<br />el que tomó de más se vuelve como un chico,<br />el que amó de menos, también como un chico,<br />se sentará esta noche en el cordón,<br /><br />corazón, a que no me caigo,<br />a que no, a que no, corazón.<br /><br />de <em>Juego limpio</em>, 1963.<br /><br /><strong>Marquitos</strong><br /><br />Él se veía con las manos en la cabeza<br />los pies ambos codos todos caídos<br />es decir miraba pasar las nubes<br />los pájaros las hojas y era hermoso<br />vinieron después los compañeros a decirle<br />tiemblen que soplan vientos fuertes<br />entonces él tomó la tarea<br />de reincorporarse armarse componerse<br />apiló su cabeza las manos ambos codos<br />los pies y desde arriba<br />barría los pájaros agujereaba las nubes<br />bajaba las hojas y era hermoso<br />entre todos sostenían los sueños<br />y él tiraba fortificado.<br /><br />de <em>El che amor</em>, 1965.<br /><br /><strong>Astillas de los vitrales de Notre-Dame</strong><br /><br />Panes y peces como pétalos llovidos de la única mano que <br />puede arrojar la primerapiedra<br />la primerapiedra que será la última para volver a ser la<br />primera —precisas palabras bajo la lluvia, casi consignas— o no<br />será<br /><br />palabras a trasluz del viento que las sostiene<br /><br />labios sostenidos por los besos, breve brisa,<br />llovidos besos esparcidos por la mano de la luz sobre<br />el poema<br /><br />el niño y el hombre se van de la mano y juegan bajo la lluvia<br />el niño se pone el sombrero y juega a que sueña<br /><br />el hombre recoge la cabeza del apóstol y juega a que apunta<br /><br />yo me entrego a tu mano y juego a que te amo,<br />llueve y sobre la calle, como vitrales, los charquitos.<br /><br />Tu cercanía es de pronto el único milagro.<br /><br />de <em>Apuntes</em>, 1982-1985<br /><br />Alberto Szpunberg, Buenos Aires, 1940.<br />Imagen: Germán Wendel.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-1742618660413292586?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-37221600290164752862009-07-06T09:18:00.006-03:002009-07-06T12:39:38.056-03:00la marea de la piedad<a href="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SlHxBzh-NDI/AAAAAAAACPQ/b795RHuolBA/s1600-h/pal5.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 291px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SlHxBzh-NDI/AAAAAAAACPQ/b795RHuolBA/s320/pal5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355326445235090482" /></a><br /><strong>El siglo del Vigía</strong><br /><br />Duro es el corazón del hombre<br />que deja pasar la marea de la piedad<br />cuando en todos los rincones<br />crece un espejismo de sangre derramada<br />y nos llegan voces de muertos<br />de perseguidos niños del destino<br />corriendo velozmente<br />el peligroso río de la lucha.<br /><br />Ahora las llamas ahogan el pasado<br />dando lugar a un ordenamiento del caos<br />mientras en los lechos crujen maderas <br />de un bosque de encinas<br />hierven párpados en volcanes secretos<br />y hay vientres inolvidables<br />desnudos frente a filosos centros<br />de desformación<br />ojos como garras<br />que arrancan la seda del olvido<br />y el recuerdo.<br /><br />El vigía hurga <br />y en un atisbo reconoce<br />que el infierno y el paraíso<br />tienen los juegos del poder.<br /><br />de <em>Los dientes del lobo</em>, 1972.<br /><br />Cercos de la distancia<br /><br />Me has cercado con tu canto<br />en la mesa hay jazmines<br />mezclándose con la desdicha del aire<br />cada día realizas un círculo de fuego<br />alrededor de mi figura<br /><br />no estamos distanciados<br />un fugaz vuelo de torcazas<br />se interpone en la orilla de los cuerpos<br />pero hay luces<br />fugaces estrellas de solidaria rotación<br /><br />oficiamos la palabra<br />descubriendo verdades ocultas<br />debajo de futuras arenas<br />buscando día y noche el presagio<br />renacer encendidos en el sol de las consolaciones.<br /><br />de <em>Posesión natural</em>, 1988.<br /><br /><strong>Generación del '60</strong><br /><br />Somos una tribu que quisieron dispersar<br />pero hicimos pequeñas alianzas<br />aun en torno de la locura y la zozobra<br />no pudieron sofocar el ímpetu de nuestra palabra<br />fraguada en la tiniebla de las habitaciones<br />cuando el miedo llamaba a la puerta<br /><br />muchos se hundieron en vanos alcoholes<br />y otros dieron su espalda al amor<br />sin embargo la tribu persiste<br />busca entre las estaciones<br />aviva la lámpara de los deseos<br />atisba el vuelo de una mariposa en la tarde<br /><br />quisieron contener la búsqueda de un paisaje interior<br />donde la creación surgía<br />como un antiguo universo de destellos<br />pero la generación de magos<br />poetas y trapecistas<br />en un circo donde el payaso llora su lenta agonía<br />quiebra los espejos buscando Alicias imaginadas y tenues<br />para desterrar la miseria y el olvido<br />en esta ciudad la tribu se reúne y canta<br />a pesar de los enemigos que tejieron una trampa oscura<br />y sueña con una temporada que extingue el tiempo del horror.<br /><br /><br />María del Carmen Suárez, La Boca, 1943<br />fuente: <em>El '60 Poesía Blindada</em>, Ediciones GenteSur, Buenos Aires, 1990.<br />más poemas: <a href="http://desibilasypitias.blogspot.com/2007/11/ellos-son-nuestro-dominio.html">ellos son nuestro dominio</a><br />Imagen: John Jude Palencar<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-3722160029016475286?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-2287717828075571942009-06-29T13:34:00.007-03:002009-06-29T16:01:20.327-03:00cazadores de ballenas<a href="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skj8vzXrmMI/AAAAAAAACPI/NKttKfajx7c/s1600-h/beale-1a.gif"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 206px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skj8vzXrmMI/AAAAAAAACPI/NKttKfajx7c/s320/beale-1a.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352806055303420098" /></a><br /><div align="left"><br /><strong>De Políticas y Arte</strong> </div><div align="center"><br /><em>Para Allen</em> </div><div align="left"><br />Aquí, en el punto más alejado de la península<br />la tormenta de invierno<br />que viene del Atlántico sacudió la escuela.<br />La Sra. Whitimore, estaba muriendo<br />de tuberculosis, dijo que sería después de la noche<br />antes de la barredora de nieve y de que el ómnibus llegara.<br /><br />Nos leyó a Melville.<br /><br />De cómo en un instante calamitoso<br />de la pesca marítima<br />algunos hombres en un bote se encontraron de repente<br />en el quieto y resguardado centro<br />de una gran manada de ballenas<br />donde todas las hembras nadaban a los lados<br />protegiendo allí a las crías. Los fríos balleneros, aterrados<br />miraban fijamente lo que suponían<br />era el extático lapidario estanque del ojo observador<br />de una hembra protectora.<br />Y estaban en paz consigo mismos.<br /><br />Hoy escuché a una mujer decir<br />que podrían enseñar<br />Melville en la próxima década. Otra mujer preguntó: ‘¿Y por qué no?’<br />La primera respondió, ‘Porque no hay<br />Mujeres en su novela’.<br /><br />Y la Sra. Whitimore estaba leyendo ahora de los Salmos.<br />Tosiendo en su pañuelo. Nieve sobre las ventanas.<br />Había una luz azul en su cara, pechos, y brazos.<br />A veces toda una civilización puede morir<br />pacíficamente en una sola mujer, joven, en un aula calefaccionada<br />con treinta niños<br />cautivados, confiados y escuchando la voz pura<br />de la tormenta hablar por Dios.<br /><br />Norman Dubie, Vermont, 1945<br />Versión © Silvia Camerotto<br /><br /><strong>Of Politics & Art </strong></div><strong></strong><div align="center"><br /><em>for Allen</em> </div><div align="left"><br /><br />Here, on the farthest point of the peninsula<br />The winter storm<br />Off the Atlantic shook the schoolhouse.<br />Mrs. Whitimore, dying<br />Of tuberculosis, said it would be after dark<br />Before the snowplow and bus would reach us.<br /><br />She read to us from Melville.<br /><br />How in an almost calamitous moment<br />Of sea hunting<br />Some men in an open boat suddenly found themselves<br />At the still and protected center<br />Of a great herd of whales<br />Where all the females floated on their sides<br />While their young nursed there. The cold frightened whalers<br />Just stared into what they allowed<br />Was the ecstatic lapidary pond of a nursing cow's<br />One visible eyeball.<br />And they were at peace with themselves.<br /><br />Today I listened to a woman say<br />That Melville might<br />Be taught in the next decade. Another woman asked, "And why not?"<br />The first responded, "Because there are<br />No women in his one novel."<br /><br />And Mrs. Whitimore was now reading from the Psalms.<br />Coughing into her handkerchief. Snow above the windows.<br />There was a blue light on her face, breasts, and arms.<br />Sometimes a whole civilization can be dying<br />Peacefully in one young woman, in a small heated room<br />With thirty children<br />Rapt, confident and listening to the pure<br />God-rendering voice of a storm. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-228771782807557194?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-66125407142680495792009-06-28T10:52:00.004-03:002009-06-28T15:40:32.340-03:00poesía buenos aires<div align="right"><em> bellessi, storni, giannuzzi, aulicino</em></div><div align="right"><br /></div><p><a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skdq_AtJvgI/AAAAAAAACOY/FtZ6PQuDo7w/s1600-h/barrio_palermo_buenos_aires.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352364312906808834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skdq_AtJvgI/AAAAAAAACOY/FtZ6PQuDo7w/s320/barrio_palermo_buenos_aires.jpg" border="0" /></a><br /><strong>Es toda mi fortuna</strong><br /><br />Buenos Aires se desliza<br />en la cascada de sus fresnos<br />y por un rato se ve<br />tan bello, esa dulzura<br />de abril aquí en el barrio<br />cuando un acorde bajo<br />suena y se oyen indomables<br />pájaros sobre el follaje<br /><br />los vecinos con tricotas<br />de lana y algodón parecen<br />tener un aire de campo<br />o será que lo hago yo<br />en la mirada para hacerme<br />una casa y escribir<br />como no estando aquí<br />Buenos Aires, la ciudad<br /><br />más linda del mundo<br />igual me deja sin habla,<br />la de adentro que te da<br />un nombre en el concierto<br />para borrase aunque es<br />también tu nombre, no anónimo<br />sino secreto como esos<br />pajaritos cuando vuelven<br />a cantar después de un rato<br />de silencio. La parrilla<br />de la vía está repleta<br />de chorizos dorándose<br />por un peso que acomoda<br />cuidadoso el parrillero<br />tranquilo porque es temprano<br />y crepitan con olor<br /><br />sabroso en humito lento<br />que pararse una quisiera<br />y tomar un mate admirando<br />la tarea sobre el fuego<br />como lo hace el otoño<br />sobre nosotros y las cosas<br />si le diéramos al ojo<br />un poco nomás de tregua<br /><br />porque de eso se trata<br />aun aquí donde todo<br />adelgaza y pareciera<br />la nota de horror nos calza<br />cuando el sordo corazón<br />al bajo aquél se queda solo<br />en medio del concierto<br />donde la sombra dispara<br /><br />y no podemos pararla<br />o guardarla dentro nuestro<br />para cambiar así<br />la melodía letal<br />que amenaza caer<br />sin desliz en la cascada<br />tan bella de abril aquí<br />en la ciudad, y tan cierta.<br /><br />Diana Bellessi, Zavala 1946<br />De <em>La rebelión del instante</em>, Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2005</p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-6612540714268049579?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-63570608598397598552009-06-28T10:50:00.000-03:002009-06-28T10:52:26.871-03:00<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SkduFtTzovI/AAAAAAAACOo/tsH0rDivIxE/s1600-h/avda+de+may.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 223px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SkduFtTzovI/AAAAAAAACOo/tsH0rDivIxE/s320/avda+de+may.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352367726494196466" /></a><br /><strong>Versos a la tristeza de Buenos Aires</strong><br /><br />Tristes calles derechas, agrisadas e iguales<br />por donde asoma, a veces, un pedazo de cielo,<br />sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo<br />me apagaron los tibios sueños primaverales.<br /><br />Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada<br />en el vaho ggrisáseo, lento, que las decora.<br />De su monotonía mi alma padece ahora.<br />—¡Alfonsina! —No llames, ya no respondo a nada.<br /><br />Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero<br />viendo en días de otoño tu cielo prisionero,<br />no me será sorpresa la lápida pesada.<br /><br />Que entre tus calles rectas, untadas de su rió<br />apagado, brumoso, desolante y sombrío,<br />cuando vagué por ellas, y estaba yo enterrada. <br /><br />Alfonsina Storni, Sala Capriasca 1892- Mar del Plata 1938.<br />De <em>Alfonsina Storni, Poesía, Ensayo, Periodismo, Teatro, Tomo I</em>, ‘Ocre. 1925’, Losada, Buenos Aires, 1999<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-6357060859839759855?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-80442736047699963022009-06-28T10:48:00.000-03:002009-06-28T10:52:50.906-03:00<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skdv47R2ZXI/AAAAAAAACOw/X-QXbq5EitM/s1600-h/plaza+de+mayo.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skdv47R2ZXI/AAAAAAAACOw/X-QXbq5EitM/s320/plaza+de+mayo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352369705929041266" /></a><br /><strong>Palomas ciudadanas</strong><br /><br />Estuve mirando las palomas de la Plaza de Mayo<br />la mañana que asumió el 32° presidente de la República. <br />Pese a su probable naturaleza impolítica<br />las palomas sospecharon alguna novedad por ahí cerca.<br />De modo que advertí una ligera mutación en sus movimientos.<br />Algo así como un ensayo de temblorosa reflexión en el remoto cerebro.<br />Esto les produjo una perpleja rotación sobre sí mismas.<br />Y yo estaba allí parado, con mi responsabilidad ciudadana,<br />comprobando en el centro de un rumoroso círculo de aves<br />cómo se está volviendo fuertemente contagiosa<br />la historia de nuestro tiempo.<br /><br />Joaquín Giannuzzi, Buenos Aires 1924- 2004<br />De <em>Un arte callado</em>, ‘Poemas no recogidos en libro’, Ediciones del Dock, 2008<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-8044273604769996302?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-32961717642749275792009-06-28T10:46:00.000-03:002009-06-28T10:53:14.978-03:00<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skd0l_pD13I/AAAAAAAACO4/Y7BKrSsq6Hk/s1600-h/ba+b.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Skd0l_pD13I/AAAAAAAACO4/Y7BKrSsq6Hk/s320/ba+b.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352374878240757618" /></a><br /><strong>2.</strong><br /><br />Es buena esta ciudad. Podrías amarla. Cuando<br />el tictac de la ortografía, el trabajo incesante en la inflexión,<br />te permite respirar, la mirás. Lo saben tus vecinos:<br />salís al balcón en paños menores y mirás el perfil industrial<br />de la vereda de enfrente, orlado por fresnos secos,<br />el polvo aceitoso pegado a los flancos de la estrategia.<br /><br />Mapas mohosos en los revoques de este mundo de tres lados.<br />Euclides derrotado.<br />El blanco mediterráneo,<br />al fin, con la historia que tan bien conocés; quiero decir,<br />los edificios de los 60 ahora antiguos, viran todos al pardo,<br />al color gastado de las mismas palabras, frases sobre frases<br />en los talleres mecánicos,<br />en la arquitectura demolida,<br />en los huecos zaguanes que dan a los fragmentos:<br />sonidos fantasmales. Sabemos adonde van los muertos,<br />pero ¿adónde van las voces?<br /><br />Esta ciudad no deja de hacer ruido,<br />es el sonido <br />el que muele el pavimento.<br /><br />Jorge R. Aulicino, Buenos Aires 1949.<br />De <em>Cierta dureza en la sintaxis</em>, Amadeo Mandarino, Buenos Aires, 2008<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-3296171764274927579?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-13509217504624099992009-06-23T20:52:00.008-03:002009-06-23T23:55:25.543-03:00movies<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SkF5qolBNjI/AAAAAAAACN4/0pbnaOkkYf4/s1600-h/RobGonsalves_Ladies_Lake.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 254px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SkF5qolBNjI/AAAAAAAACN4/0pbnaOkkYf4/s320/RobGonsalves_Ladies_Lake.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350691605647013426" /></a><br /><strong>Blues del funeral</strong><br /><br />Detengan todos los relojes, corten el teléfono,<br />Eviten el ladrido del perro con un jugoso hueso,<br />Silencien los pianos y con sofocados redobles<br />Traigan el ataúd, dejen venir a los dolientes.<br /><br />Dejen a los planeadores girar en círculo gimiendo<br />Escribiendo garabatos en el cielo que digan Él ha muerto,<br />Pongan crespones alrededor de los blancos cuellos de las palomas,<br />Dejen a los policías de tránsito usar negros guantes de algodón.<br /><br />Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,<br />Mi semana laboral y el descanso del Domingo,<br />Mi mediodía, mi medianoche, mi charla, mi canción;<br />Creí que el amor duraría para siempre, estaba equivocado.<br /><br />Las estrellas no son deseadas ahora; apaguen cada una de ellas:<br />Envuelvan la luna y desmantelen al sol;<br />Vacíen el océano y derriben los bosques:<br />Porque nada bueno puede ocurrir ahora.<br /><br />W.H. Auden, 1907 York, Inglaterra- Viena 1973<br />de <a href="http://www.poemhunter.com/poem/funeral-blues-2/">Poem hunter</a><br />versión © Silvia camerotto<br />Film: Four weddings and a funeral. Mike Newell<br /><br /><strong>Funeral blues</strong>:<br /><em>Stop all the clocks, cut off the telephone,/Prevent the dog from barking with a juicy bone,/Silence the pianos and with muffled drum/Bring out the coffin, let the mourners come.//Let aeroplanes circle moaning overhead/Scribbling on the sky the message He is Dead,/Put crepe bows round the white necks of the public doves,/Let the traffic policemen wear black cotton gloves.//He was my North, my South, my East and West,/My working week and my Sunday rest,/My noon, my midnight, my talk, my song;/I thought that love would last forever; I was wrong.//The stars are not wanted now; put out every one:/Pack up the moon and dismantle the sun;/Pour away the ocean and sweep up the woods:/For nothing now can ever come to any good.</em><br /><br /><strong>Broken Vows</strong><br /><br />Es tarde, anoche el perro hablaba de ti,<br />la becacina hablaba de ti en el hondo pantano.<br />Tú eres el ave solitaria que anda por el bosque, decían,<br />y quizás no tengas compañera hasta encontrarme.<br /><br />Me hiciste una promesa, y me mentiste:<br />que te verías conmigo donde pastan las ovejas.<br />Yo di un silbido y grité tu nombre una centena de veces<br />y sólo hallé un cordero que balaba.<br /><br />Me prometiste algo difícil de cumplir:<br />un barco de oro con un mástil de plata;<br />doce ciudades y un mercado en todas ellas<br />y un hermoso palacio blanco a la orilla del mar.<br /><br />Me prometiste algo que no es posible:<br />me obsequiarías guantes de piel de pez,<br />me obsequiarías zapatos de piel de ave<br />y un vestido de la seda más cara de Irlanda.<br /><br />Mi madre me dijo que no hablara contigo<br />ni hoy, ni mañana, ni el domingo;<br />fue un mal momento el que eligió para advertirme,<br />fue cerrar la puerta después de que la casa fue robada.<br /><br />Tú me quitaste el este, tú me quitaste el oeste,<br />lo que hay delante de mí y lo que hay detrás de mí,<br />me quitaste la luna, me quitaste el sol,<br />y grande es mi miedo de que hayas quitado a Dios de mí.<br /><br />de <em><a href="http://digital.library.upenn.edu/women/gregory/poetry/poetry.htmlhttp://">The Kiltartan poetry book</a></em>, Prose translations from the Irish by Lady Gregory.<br />versión © gerardo gambolini<br />Film: The dead. John Houston<br /><br />Imagen: <em>Ladies of the lake</em>, Rob Gonsalves<br /><br /><strong>Broken vows</strong>.<br /><em>It is late last night the dog was speaking of you;/the snipe was speaking of you in her deep marsh./It is you are the lonely bird throughout the woods;/and that you may be without a mate until you find me.//You promised me, and you said a lie to me,/that you would be before me where the sheep are flocked;/I gave a whistle and three hundred cries to you,/and I found nothing there but a bleating lamb.//You promised me a thing that was hard for you,/a ship of gold under a silver mast;/twelve towns with a market in all of them,/and a fine white court by the side of the sea.//You promised me a thing that is not possible,/that you would give me gloves of the skin of a fish;/that you would give me shoes of the skin of a bird;/and a suit of the dearest silk in Ireland.//My mother said to me not to be /talking with you today,/or tomorrow, or on the Sunday;/it was a bad time she took for telling me that;/it was shutting the door after the house was robbed.//You have taken the east from me; you have taken the west from me;/you have taken what is before me and what is behind me;/you have taken the moon, you have taken the sun from me;/and my fear is great that you have taken God from me!</em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-1350921750462409999?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-87412691990335097722009-06-20T09:50:00.000-03:002009-06-20T11:44:25.604-03:00excerptus<a href="http://2.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjzjNkkBg9I/AAAAAAAACNw/h6jyLAM2-NQ/s1600-h/Dali+The+Paranoiac-Critical+Study+of+Vermeer%27s+Lacemaker+1954-1955.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 278px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjzjNkkBg9I/AAAAAAAACNw/h6jyLAM2-NQ/s320/Dali+The+Paranoiac-Critical+Study+of+Vermeer%27s+Lacemaker+1954-1955.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349400279701881810" /></a><br /><br /><em><strong>Las trabajosas migraciones, no el malón</strong></em><br /><br /><strong>7</strong><br />No te traiciones, no dejes de hacer lo que dijiste.<br />Allí está el camino que lleva a los oficios<br />aprendidos hace mucho, te agachabas y te saltaban;<br />se agachaban y saltabas sobre ellos.<br />Supuraste, sangraste por un corte ínfimo, sin dolor.<br />Aludiste al cóndor con el macabro juego de asociaciones.<br />Pero si era eso. Lanzarote el que aprendió a matar erinias.<br />Allá estaba la cordillera, y allá fuiste, entre viento y roca,<br /><br />y cuando estabas perdido no supiste aprender nada.<br />Pero qué linda lejanía, aun cuando cada hora y tanto<br />pasaran un auto o dos, un camión petrolero.<br /><br /><strong>15</strong><br />¡Ah, orante! ¿Qué rezos? El jilguero abandonó su trono<br />en el árbol de trozadas ramas. Fondo de paredones<br />y de claraboyas industriales, donde, lo ves, también<br />perduran escorzos de tejados y plantas antiguas.<br /><br />Todo lo que existía antes de tu nacimiento era<br />arcano: asimismo esas plantas, quinotos, nísperos,<br />el panal que escande los iluminados alejandrinos.<br /><br />Recordarás a la abuela si silencio de peñas<br />invade esta furia que no produce nada. Malas<br />noches, muchos cigarrillos, tontas discusiones<br />sobre la trivialidad y la patria.<br /><br />También la patria, Borges, carajo. El puente,<br />el olor de otros rellanos, de pasillos; oscura<br />tozudez de los días, taciturna decisión de Borbones,<br />de primeros ministros, de Corte y bodegón.<br /><br />Días de lejía y gato acurrucado. Sinrazón de proseguir.<br />Pues están, fugitivos, días aplazados: mantener<br />la construcción del pasado, lo que debe hacerse;<br />el nivel de embutidos, café con coñac, el gesto.<br /><br /><strong>46</strong><br />"Evitad la prensa. En el gas de las tormentas<br />escribid.<br />"Marciales, honrosos, venid a por la paga<br />con vuestro cráneo en la mano.<br />"No sois nada, nadie. <br />"Debéis no serlo.<br />"Esta es la voz del estadio inundado.<br />"Aquí alzáis el trofeo, fantasmas,<br />y la porcelana de vuestros dientes,<br />la ajustada sincronización de vuestros organismos,<br />esa repetida maravilla,<br />fue un don que debía extinguirse.<br />"Lo usasteis en el amartillar de los máuser<br />y en el ágil desplazamiento por zanjas<br />y campos roturados por los morteros.<br />"Esta es, aunque no parezca, la gloria del soldado.<br />"No la ebanistería de los ministerios<br />ni las salvas entre lápidas y vuelo de tordos."<br /><br />Esas luces allá, detrás del humo aquel, <br />¿son la ciudad?<br />¿Éste es el Velódromo, aquél<br />el tanque de gas;<br />éste, el distribuidor de la autopista?<br /><br />Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949.<br />fuente: <em>Cierta dureza en la sintáxis</em>, Amadeo Mandarino, 2008.<br />imagen: Salvador Dalí, Critical study<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-8741269199033509772?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-1053063856341357322009-06-19T00:32:00.009-03:002009-06-19T01:41:48.360-03:00variaciones<a href="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjsRlMib8kI/AAAAAAAACNg/9UIETk3LQcQ/s1600-h/night-roman-velichko.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjsRlMib8kI/AAAAAAAACNg/9UIETk3LQcQ/s320/night-roman-velichko.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348888313151091266" /></a><br /><br /><strong>Afterglow</strong><br /><br />god, fates, <br />the court of satyrs, <br />whoever you are, <br /><br />when sand and light <br />start fleeing<br />towards the winter <br /><br />and each word resounds <br />distant like the sea <br />in a shell,<br /><br />you send me now<br />her voice, the sight of the grace?<br />all right, then<br /><br />it won’t be me who reject it,<br />I will give no more death<br />to the frozen chariot of Time.<br /><br />Gregori Balmodian, 1944, Englewood, New Jersey<br /><br /><br /><strong>Afterglow</strong><br /> <br />dios, los hados, <br />la corte de sátiros, <br />quienquiera que seas,<br /><br />cuando la arena y la luz <br />comienzan a fugar<br />hacia el invierno<br /><br />y cada palabra resuena<br />lejana como el mar <br />en una caracola,<br /><br />¿ahora me envías <br />su voz, la vista de la gracia?<br />de acuerdo, pues <br /><br />no seré yo quien la rechace,<br />no le daré más muerte<br />al frío carro del Tiempo.<br /><br />versión de Gerardo Gambolini, Buenos Aires 1955<br /><br /><strong>Afterglow</strong><br /><br />Siempre es conmovedor el ocaso <br />por indigente o charro que sea, <br />pero más conmovedor todavía <br />es aquel brillo desesperado y final <br />que herrumbra la llanura <br />cuando el sol último se ha hundido. <br />Nos duele sostener esa luz tirante y distinta, <br />esa alucinación que impone al espacio <br />el unánime miedo de la sombra <br />y que cesa de golpe <br />cuando notamos su falsía, <br />como cesan los sueños <br />cuando sabemos que soñamos.<br /><br /> 1923<br /><br />Jorge Luis Borges, Buenos Aires 1899 - Ginebra 1986<br /><br /><strong>Afterglow</strong><br /><br />Sunset is always disturbing<br />Whether theatrical or muted,<br />But still more disturbing<br />is that last desperate glow<br />that turns the plain to rust<br />when on the horizon nothing is left<br />of the pomp and clamor of the setting sun.<br />How hard holding on to that light, so tautly drawn and different,<br />That hallucination which the human fear of the dark<br />Imposes on space<br />And which ceases at once<br />The moment we realize its falsity,<br />The way a dream is broken<br />The moment the sleeper knows he is dreaming.<br /><br />versión de Norman Thomas di Giovanni, 1933 Newton, Massachussets<br /><br />imagen: Roman Velichko<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-105306385634135732?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-81067796903844908842009-06-14T11:34:00.005-03:002009-06-14T13:21:09.759-03:00lo terriblemente breve<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjURNytAelI/AAAAAAAACNQ/lMp6y6xF1Jo/s1600-h/instant-labor+palencar.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347199061218851410" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 147px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjURNytAelI/AAAAAAAACNQ/lMp6y6xF1Jo/s320/instant-labor+palencar.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="left"><strong>Buenos Aires, 1970</strong><br /></div><div align="right"><span style="font-size:85%;">“<em>We are stardust, we are golden</em>”<br />—Joni Mitchell</span><br /></div><div align="left">El cine entero<br />extasiado por el volumen<br /><br />sonriendo por el barro<br />los bañistas, la ilusión del exceso<br /><br />Luego fue el sordo<br />oleaje del tiempo —<br /><br />Lo que queda por delante<br />es el número de Hendrix<br /><br />el mundo más vacío<br />los cuerpos deambulando por el campo<br /><br />las sobras esparcidas de la fiesta<br />lo terriblemente breve<br /><br />de la música.<br /><br /><br /><strong>Para luego tu perfil </strong></div><strong></strong><div align="right"><br /><em><span style="font-size:85%;">in memoriam F. G.</span></em> </div><div align="left"></div><div align="left">A metros de tu cuerpo, tus amigos<br />cantamos alabanza a tus virtudes<br />cubrimos el arco de los temas —<br />tu humor, tu obstinación, tu fatalismo,<br />tu sentido espartano de la culpa.<br />Repudiamos la muerte prematura,<br />lo parco del designio.<br />Hicimos, claro, alguna broma<br />y a la mañana<br />te acompañamos al cementerio.<br /><br />La última vez que hablamos,<br />poco antes, la sombra estaba ahí, inevitable,<br />metida como un vidrio entre las frases,<br />y mi sentido del tiempo<br />se alejaba del tuyo como un río asustado.<br /><br />Todo eso fue en noviembre,<br />ahora estamos en abril.<br />Nada más absurdo que nosotros<br />haciendo Hamlet<br />pero le hablo a tu espectro —<br />Ya no condenaremos a mansalva<br />ni daremos atributos al jardín de los ateos.<br />Desde el aciago noviembre,<br />desde el tórrido noviembre convertido<br />en frígido emisario,<br />todos los muertos se te parecen.<br />Y aún no sé cómo borrar<br />tu dirección, tus coordenadas.<br /><br />Gerardo Gambolini, Buenos Aires, 1955.<br />Inéditos.<br />Agradecemos la gentileza del autor.<br />Imagen: <em>Instant Labour</em>, John Jude Palencar</div><br /><br /><a href="http://desibilasypitias.blogspot.com/2009/05/que-lealtades-pertenece-el-dano.html"><strong><span style="color:#993399;">otros poemas</span></strong></a><br /><br /><a href="http://desibilasypitias.blogspot.com/search/label/versión%20gerardo%20gambolini"><strong><span style="color:#993399;">versiones</span></strong></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-8106779690384490884?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-36184286006105592802009-06-12T00:01:00.007-03:002009-06-12T00:25:44.297-03:00disfraces deliberados<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjGcTqCmqMI/AAAAAAAACNI/lL98ajPHZ78/s1600-h/hollow+men+howard+penning.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346226094182148290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjGcTqCmqMI/AAAAAAAACNI/lL98ajPHZ78/s320/hollow+men+howard+penning.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="left"><strong>Los hombres huecos</strong></div><br /><div align="right"><span style="font-size:85%;"><em>El Sr. Kurtz ha muerto<br />J. Conrad<br />'un penique para el viejo Guy'</em></span></div><br /><div align="left"><br /><strong>I</strong><br /><br />Somos los hombres huecos<br />Somos los hombres disecados<br />Amontonados uno sobre otro<br />La cabeza llena de paja. ¡Ay!<br />Nuestras voces secas, cuando<br />Susurramos juntos<br />Son silenciosas e inútiles<br />Como el viento en el pasto seco<br />O como patas de ratas en el vidrio roto<br />En nuestra seca bodega<br /><br />Figura informe, sombra sin color,<br />Fuerza paralizada, gesto inmóvil;<br />Quienes han cruzado<br />Con la mirada fija, al otro Reino de la muerte<br />Nos recuerdan —a lo sumo— no como violentas<br />Almas perdidas, sino tan sólo<br />Como los hombres huecos<br />Los hombres disecados.<br /><br /><strong>II</strong><br /><br />Ojos que no me atrevería a encontrar en sueños<br />En el reino de sueños de la muerte<br />Estos no aparecen:<br />Allí, los ojos son<br />La luz del sol sobre una columna rota<br />Allí, hay un árbol que se mece<br />Y hay voces<br />En el canto del viento<br />Más lejanas y solemnes<br />Que una estrella que se apaga.<br /><br />No esté yo cerca<br />Del reino de sueños de la muerte<br />Que pueda yo vestir<br />Tales disfraces deliberados<br />Piel de rata, piel de cuervo, cayados cruzados<br />En un campo<br />Comportándome como el viento se comporta<br />No más cerca<br /><br />No ese encuentro final<br />En el reino del crepúsculo.<br /><br /><strong>III</strong><br /><br />Esta es la tierra muerta<br />Es la tierra del cactus<br />Aquí se erigen imágenes<br />de piedra, aquí reciben<br />la súplica de la mano de un muerto<br />Bajo el parpadeo de una estrella que se apaga.<br /><br />Así es<br />En el otro reino de la muerte<br />Despertarse a solas<br />A la hora en que temblamos<br />De ternura<br />Labios que podrían besar<br />Componen oraciones para la piedra rota.<br /><br /><strong>IV</strong><br /><br />Los ojos no están aquí<br />No hay ojos aquí<br />En este valle de estrellas agonizantes<br />en este valle hueco<br />Esta quijada rota de nuestros reinos perdidos<br /><br />En este último lugar de encuentro<br />Vamos a tientas, juntos<br />Y evitamos hablar<br />Reunidos a la orilla del río caudaloso<br /><br />Ciegos, a menos que<br />Los ojos reaparezcan<br />Como la estrella perpetua<br />Rosa multifoliada<br />Del reino crepuscular de la muerte<br />La única esperanza<br />de los hombres vacíos.<br /><br /><strong>V</strong><br /><br /><em>A la rueda, rueda alrededor del tunal<br />del tunal, del tunal<br />A la rueda, rueda alrededor del tunal<br />a las cinco en punto de la mañana.<br /></em><br />Entre la idea<br />Y la realidad<br />Entre el movimiento<br />Y el acto<br />Cae la sombra </div><br /><div align="right"><em>Porque Tuyo es el Reino </em></div><br /><div align="left">Entre la noción<br />Y la creación<br />Entre la emoción<br />Y la respuesta<br />Cae la Sombra</div><br /><div align="right"><em>La vida es muy larga </em></div><br /><div align="left">Entre el deseo<br />Y el espasmo<br />Entre la potencia<br />y la existencia<br />Entre la esencia<br />Y el descenso<br />Cae la Sombra </div><div align="left"></div><br /><div align="right"><em>Porque Tuyo es el Reino </em></div><em></em><br /><div align="left"><br />Porque Tuyo es<br />La vida es<br />Porque Tuyo es el<br /><br />Así termina el mundo<br />Así termina el mundo<br />Así termina el mundo<br />No con un explosión sino con un gemido.<br /><br />T.S.Eliot, St. Louis, Missouri, 1888 - Londres, 1965<br /><em>The Hollow Men</em>, 1925<br />versión © silvia camerotto<br />Imagen: <em>the hollow men</em>, Howard Penning<br /></div><br /><div align="left"><br /><strong>The Hollow Men</strong> </div><br /><div align="right"><br /><span style="font-size:85%;"><em>Mr. Kurtz -he dead</em><br />J. Conrad<br />‘<em>A penny for the Old Guy’</em><br /></div></span><br /><div align="left"><br /><strong>I</strong><br /><br />We are the hollow men<br />We are the stuffed men<br />Leaning together<br />Headpiece filled with straw. Alas!<br />Our dried voices, when<br />We whisper together<br />Are quiet and meaningless<br />As wind in dry grass<br />Or rats' feet over broken glass<br />In our dry cellar<br /><br />Shape without form, shade without colour,<br />Paralysed force, gesture without motion;<br />Those who have crossed<br />With direct eyes, to death's other Kingdom<br />Remember us—if at all—not as lost<br />Violent souls, but only<br />As the hollow men<br />The stuffed men.<br /><br /><strong>II</strong><br /><br />Eyes I dare not meet in dreams<br />In death's dream kingdom<br />These do not appear:<br />There, the eyes are<br />Sunlight on a broken column<br />There, is a tree swinging<br />And voices are<br />In the wind's singing<br />More distant and more solemn<br />Than a fading star.<br /><br />Let me be no nearer<br />In death's dream kingdom<br />Let me also wear<br />Such deliberate disguises<br />Rat's coat, crowskin, crossed staves<br />In a field<br />Behaving as the wind behaves<br />No nearer<br /><br />Not that final meeting<br />In the twilight kingdom<br /><br /><strong>III</strong><br /><br />This is the dead land<br />This is cactus land<br />Here the stone images<br />Are raised, here they receive<br />The supplication of a dead man's hand<br />Under the twinkle of a fading star.<br /><br />Is it like this<br />In death's other kingdom<br />Waking alone<br />At the hour when we are<br />Trembling with tenderness<br />Lips that would kiss<br />Form prayers to broken stone.<br /><br /><strong>IV</strong><br /><br />The eyes are not here<br />There are no eyes here<br />In this valley of dying stars<br />In this hollow valley<br />This broken jaw of our lost kingdoms<br /><br />In this last of meeting places<br />We grope together<br />and avoid speech<br />Gathered on this beach of the tumid river<br />Sightless, unless<br />The eyes reappear<br />As the perpetual star<br />Multifoliate rose<br />Of death's twilight kingdom<br />The hope only<br />Of empty men.<br /><br /><strong>V</strong><br /><br /><em>Here we go round the prickly pear<br />Prickly pear prickly pear<br />Here we go round the prickly pear<br />At five o'clock in the morning.</em><br /><br />Between the idea<br />And the reality<br />Between the motion<br />And the act<br />Falls the shadow </div><br /><div align="right"><br /><em>For Thine is the Kingdom</em><br /></div><br /><div align="left"><br />Between the conception<br />And the creation<br />Between the emotion<br />And the response<br />Falls the Shadow </div><br /><div align="right"><br /><em>Life is very long</em><br /></div><br /><div align="left">Between the desire<br />And the spasm<br />Between the potency<br />and the existence<br />Between the essence<br />And the descent<br />Falls the Shadow </div><br /><div align="right"><br /><em>For Thine is the Kingdom</em><br /></div><br /><div align="left">For thine is<br />Life is<br />For Thine is the<br /><br />This is the way the world ends<br />This is the way the world ends<br />This is the way the world ends<br />Not with a bang but a whimper. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-3618428600610559280?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-35787611088680210612009-06-10T17:51:00.003-03:002009-06-10T17:59:49.056-03:00cómo es posible<div align="right"><a href="http://2.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjAdG4BMo1I/AAAAAAAACNA/iIP8aC-0C4w/s1600-h/milton,+a+poem,+plate+33+of+New+York+Public+Library.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345804761642607442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SjAdG4BMo1I/AAAAAAAACNA/iIP8aC-0C4w/s320/milton,+a+poem,+plate+33+of+New+York+Public+Library.jpg" border="0" /></a><br /><span style="font-size:85%;"><em>For we wrestle not against flesh and blood, but<br />Against pricipalities, against Powers, against the rulers of the<br />Darkeness of this World, against spiritual wickedness in high<br />Places. </em>(Ephesians 6:12; King James Version)<br /></span><br /><strong></strong></div><div align="left"><strong>Vala o Los Cuatro Zoas</strong><br /><br />Del <strong><em>Segundo Lamento de Enion</em></strong><br /><br />¿Cuál es el precio de la Experiencia? ¿La compran los hombres a cambio de una canción?<br />¿O compran la sabiduría a cambio de una baile callejero? No. Se compra por el precio<br />de todo lo que un hombre posee: su casa, su mujer, sus hijos.<br />La sabiduría se vende en el desolado mercado donde nadie viene a comprar,<br />y en el agostado campo en que ara el agricultor en vano para obtener su pan.<br /><br />Es cosa fácil triunfar bajo el sol del verano<br />y en la cosecha, y cantar en el carro cargado con maíz.<br />Es cosa fácil hablar de paciencia a los oprimidos,<br />hablar de las leyes de la prudencia a los vagabundos sin techo,<br />oyendo el grito de hambre del cuervo durante el inverno<br />cuya roja sangre se llena con vino y con el seso de los corderos.<br /><br />Es fácil reírse de los encolerizados elementos,<br />oír el aullido del perro en la puerta invernal, el gemido del buey en el matadero;<br />ver un dios en cada viento y una bendición en cada explosión;<br />oír los sonidos del amor en la tormenta de truenos que destruye la casa de nuestros enemigos;<br />regocijarse por la plaga que cubre su campo, y la enfermedad que mata a sus hijos,<br />mientras que nuestro olivo y nuestra vid cantan y ríen a nuestra puerta, y nuestros hijos traen frutas y flores.<br /><br />Entonces el gemido y el dolor son olvidados; y el esclavo moliendo en el molino,<br />y el cautivo encadenado, y el pobre en la cárcel, y el soldado en el campo<br />cuyo despedazado hueso lo ha postrado gimiendo entre los felices muertos.<br /><br />Es cosa fácil regocijarse bajo el amparo de la prosperidad:<br />Así podría yo cantar y regocijarme, pero eso no me sucede.<br /><br />De <strong><em>Los labradores de Urizen</em></strong><br /><br />Obliga a los pobres a vivir de una corteza de pan, con dúctiles y maleables artes.<br />Sonríe cuando fruncen el ceño, frunce el ceño cuando sonríen, y cuando un hombre empalidece<br />por el trabajo y la abstinencia, di que se ve saludable y feliz;<br />y cuando sus hijos enferman, déjalos morir; ya han nacido suficientes,<br />incluso demasiados, y nuestra tierra será rebasada<br />sin estas artes. Si deseas lograr que los pobres vivan con humor,<br />entrega pomposamente cada trozo de pan que das, con gentil astucia<br />magnifica las pequeñas dádivas; reduce al hombre al deseo de una dádiva y, a continuación, entrégala pomposamente.<br />Si oyes que suspira di que sonríe. Si está pálido, di que está sonrosado.<br />Predica la templanza: di que está lleno y que ahoga su genio<br />en bebidas fuertes, aunque sepas que el pan y el agua son todo<br />lo que puede permitirse. Halaga a su mujer, compadece a sus hijos, hasta que podamos<br />someterlos a nuestra voluntad, con el mismo arte con que son entrenados los perros.<br /><br /><br /><strong>Últimos versos del poema</strong><br /><br />El sol ha abandonado su oscuridad y ha encontrado una mañana más fresca,<br />y la suave luna se regocija en la noche clara y despejada,<br />y el Hombre avanza en medio de las llamas: el mal es consumido.<br />Sus ojos contemplan las angelicales esferas que nacen día y noche;<br />las estrellas consumidas como una lámpara que se extingue, y en su lugar, he aquí ¡Observa los dilatados ojos del Hombre! ¡Observa las profundidades de mundos maravillosos!<br /><br />Una Tierra, debajo un mar; ni los errantes globos vagan, pero las estrellas<br />de fuego se levantan del océano cada noche, y un sol<br />cada mañana, como un hombre nuevo, y se expande con canciones y alegría<br />llamando al Labrador a su trabajo y al Pastor a su rebaño.<br />Camina hacia las Montañas Eternas, elevando su voz celestial,<br />conversando con los animales sobre la sabiduría día y noche,<br />que, resucitados de los mares de fuego, renuevan el camino sobre la Tierra;<br />porque Tharmas trajo sus rebaños a las montañas, y en los valles<br />alrededor del resplandeciente y eterno albergue del hombre, los niños juegan<br />entre los lanudos rebaños . El martillo de Urthona suena<br />en las profundidades de las cuevas; renovando sus extremidades, sus leones rugen<br />alrededor de las calderas y el ejercicio nocturno en las llanuras.<br />Levantan sus caras de la tierra, conversando con el hombre:<br /><br />¿Cómo es que hemos atravesado las llamas y, sin embargo, no nos consumimos?<br />¿Cómo es posible que todas las cosas hayan cambiado, lo mismo que en tiempos pasados?<br /><br />William Blake, Londres 1757-1827<br />versión © silvia camerotto<br />fuente: William Blake, <em>Selected Poems</em>, The Penguin Poetry Library, London, 1988<br />imagen: <em>Milton, a poem</em>, por William Blake<br /><br /><strong>Vala or The Four Zoas</strong><br /><br />From <em><strong>Enion’s Second Lament</strong></em><br /><br />What is the price of Experience: do men buy it for a song<br />Or wisdom for a dance in the street? No, it is bought with the price<br />Of all that a man hath, his house, his wife, his children.<br />Wisdom is sold in the desolate market where none come to buy,<br />& in the wither'd field where the farmer plows for bread in vain.<br /><br />It is an easy thing to triumph in the summer's sun<br />& in the vintage & to sing on the waggon loaded with corn.<br />It is an easy thing to talk of patience to the afflicted,<br />To speak the laws of prudence to the houseless w&erer,<br />To listen to the hungry raven's cry in wintry season<br />When the red blood is fill'd with wine & with the marrow of lambs.<br /><br />It is an easy thing to laugh at wrathful elements,<br />To hear the dog howl at the wintry door, the ox in the slaughter house moan:<br />To see a god on every wind & a blessing on every blast;<br />To hear sounds of love in the thunder storm that destroys our enemies' house;<br />To rejoice in the blight that covers his field, & the sickness that cuts off his children,<br />While our olive & vine sing & laugh round our door, & our children bring fruits & flowers.<br /><br />Then the groan & the dolor are quite forgotten, & the slave grinding at the mill,<br />& the captive in chains, & the poor in the prison, & the soldier in the field<br />When the shatter'd bone hath laid him groaning among the happier dead.<br /><br />It is an easy thing to rejoice in the tents of prosperity:<br />Thus could I sing & thus rejoice: but it is not so with me.<br /><br />From <strong><em>Urizen's Labourers </em></strong><br /><br />Compel the poor to live upon a crust of bread, by soft mild arts.<br />Smile when they frown, frown when they smile; & when a man looks pale<br />With labour & abstinence, say he looks healthy & happy;<br />& when his children sicken, let them die; there are enough<br />Born, even too many, & our earth will be overrun<br />Without these arts. If you would make the poor live with temper,<br />With pomp give every crust of bread you give; with gracious cunning<br />Magnify small gifts; reduce the man to want a gift, & then give with pomp.<br />Say he smiles if you hear him sigh. If pale, say he is ruddy.<br />Preach temperance: say he is overgorg'd & drowns his wit<br />In strong drink, though you know that bread & water are all<br />He can afford. Flatter his wife, pity his children, till we can<br />Reduce all to our will, as spaniels are taught with art.<br /><br /><strong>Last words of the poem</strong><br /><br />The sun has left his blackness & has found a fresher morning,<br />& the mild moon rejoices in the clear & cloudless night,<br />& Man walks forth from midst of the fires: the evil is all consum'd.<br />His eyes behold the Angelic spheres arising night & day;<br />The stars consum'd like a lamp blown out, & in their stead, behold<br />The exp&ing eyes of Man behold the depths of wondrous worlds!<br />One Earth, one sea beneath; nor erring globes w&er, but stars<br />Of fire rise up nightly from the ocean; & one sun<br />Each morning, like a new born man, issues with songs & joy<br />Calling the Plowman to his labour & the Shepherd to his rest.<br />He walks upon the Eternal Mountains, raising his heavenly voice,<br />Conversing with the animal forms of wisdom night & day,<br />That, risen from the sea of fire, renew'd walk o'er the Earth;<br />For Tharmas brought his flocks upon the hills, & in the vales<br />Around the Eternal Man's bright tent, the little children play<br />Among the woolly flocks. The hammer of Urthona sounds<br />In the deep caves beneath; his limbs renew'd, his Lions roar<br />Around the Furnaces & in evening sport upon the plains.<br />They raise their faces from the earth, conversing with the Man:<br /><br />How is it we have walk'd through fires & yet are not consum'd?<br />How is it that all things are chang'd, even as in ancient times? </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-3578761108868021061?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-52647803349989241162009-06-07T16:46:00.006-03:002009-06-07T23:40:49.159-03:00el infinito humano<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Six6DF_JiKI/AAAAAAAACM4/ZzVyEv9N8fI/s1600-h/rob+gonsalves+imagism.bmp"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Six6DF_JiKI/AAAAAAAACM4/ZzVyEv9N8fI/s320/rob+gonsalves+imagism.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5344781051347175586" /></a><br /><br /><strong>Si se observa detenidamente</strong><br /><br />Si se observa detenidamente en una tarde<br />el misterioso baile de las gaviotas<br />se conocerán sus dibujos sus ritmos<br />su mensaje<br />El gato al desperezarse tiene un plan<br />y sabe en cada momento cómo tirarse al sol<br />cómo guiñar lentamente sus ojos<br />Con paciencia descubriremos el significado de sus actos<br /><br />Pero nosotros desconocemos nuestros propios dibujos<br />y nuestras segundas intenciones no remiten a la armonía.<br /><br />de <em>La vida secreta de los escarabajos de la playa</em>, 1982<br /><br /><br /><strong>Una excursión a los indios ranqueles</strong><br /><br />Pra que engorde el caldo<br />le ponemos <br />cosas inombrables.<br />Para que tenga sustancia.<br /> Y después negamos<br />"Tiene choclo nomás<br />alguna tripa gorda..."<br /><br />Tierra de ranqueles es ésta<br />De cristianos dudosos.<br />Más que de mentiras<br />nos alimentamos de ocultamientos<br />Todos comimos<br />Carne de yegua<br />gusanos de la tierra.<br /><br />de <em>Colección Robin Hood</em>, 1994<br /><br /><br /><strong>"Villa Franca". Arroyo Burgueño</strong><br /><br />Cuando tenía doce años<br />en un agujero del corredor de la casa de ese verano<br />escondí un papel en el que dejé abandonada<br />constancia secreta de un amor eterno<br />tapado a conciencia con masilla y pintura<br />Por supuesto que los años pasaron<br />sin mayores prestigios que la vida común<br />y no volví a esa casa ni a ningún otro sitio<br />y el amor de ese entonces me gana por dos hijos<br />y algún matrimonio en el recuerdo contable<br />de la afectividad<br />pero<br />ahora en la noche cuando todo está quieto<br />y olvidado y lejano como hasta dios manda<br />pienso que lo más verdadero que tiene esta historia<br />son las letras porfiadas que contra toda esperanza<br />laten ciegamente en la oscuridad del muro.<br /><br />de <em>Siluetas en la corriente del río</em>, 2000.<br /><br /><br /><strong>Durante el invierno de 1953 Giuseppe Ungaretti y su mujer, ambos ya mayores, se dirigen al mercado de Issolo a hacer las compras</strong><br /><br />Seremos viejos<br />Seremos inútiles<br />Encender el hornillo de gas<br />preparar el almuerzo<br />nos dejará exhaustos<br /><br />La calle<br />que conocemos en sus recodos<br />en sus empedrados<br />nos aturdirá<br />como un golpe<br />Todo será farragoso<br />Los trámites<br />los cruces peatonales<br />las aceras<br /><br />Sin embargo<br />insistirás en acudir conmigo<br />a las compras<br />Insistirás en bambolear la bolsa de las compras<br />junto a tu cuerpo<br />enorme<br />(puedo ver tu boca cuando miras<br />los frutos)<br />los colores de las frutas y verduras<br />y ¡ah! la pescadería<br />Seguirás en secreto la conversación<br />de la panadera<br />con el mozo de los diarios<br />paladeándola<br />(puedo ver tus ojos que aún retienen<br />mi juventud desnuda)<br /><br />Nada diferente<br />a tantos otros<br />viejos ya<br />o ya olvidados<br /><br />Y sin embargo<br />que distinto es<br />cuando <br />de tarde en tarde peleas<br />con algo huidizo<br />o con palabras<br />o con aquello que a veces<br />no está perdido<br /><br />Algo que es extraño<br />consigues<br />de todo eso<br />Yo elegí eso tuyo<br />que me lleva a velar tu sueño<br />con algo peor que preguntas<br />Con respuestas<br />de tal fragilidad como aquello<br />que construyes<br />obstinado e inútil<br /><br />Pero no sé<br />me digo<br />yo que miro tu sueño y cuido<br />ese lento respirar tuyo<br />que me ilumina a mí<br />no sé, digo, cómo se puede<br />ser humano así<br />alguien que ha vivido<br />tan necesitado como <br />desatento excepto a<br />esa monstruosidad<br />de vivir para estirar la hora<br />con toda lentitud los dedos<br />hasta casi rozar<br />los finos labios con temor<br />y preguntar <br />¿es esto<br />es esto<br />el infinito<br />humano?<br /><br />de <em>Los poetas salvajes</em>, 2003<br /><br />Miguel Gaya, Ayacucho, Pcia. de Buenos Aires, 1953<br /><br />Fuente: <em>Una antología de la poesía argentina </em>(1970-2008), Selección, prólogo y notas: Jorge Fondebrider, Editorial Lom, Santiago de Chile, 2008.<br />Imagen: Rob Goncalves, <em>Imagism</em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-5264780334998924116?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-24477075881908029062009-06-06T10:24:00.008-03:002009-06-06T12:52:54.817-03:00ways to<a href="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Sipw3ICkG1I/AAAAAAAACMo/A_w8ZCcyo4c/s1600-h/dal%C3%AD.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 245px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Sipw3ICkG1I/AAAAAAAACMo/A_w8ZCcyo4c/s320/dal%C3%AD.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5344208000181869394" /></a><br /><br /><strong>Cinco maneras de matar a un hombre</strong><br /><br />Hay múltiples y complicadas maneras de matar a un hombre.<br />Se lo puede obligar a cargar un madero<br />hasta la cima de un monte y entonces clavarlo en él. <br />Para hacerlo apropiadamente es necesaria una muchedumbre<br />en sandalias, un gallo que cante, un manto<br />para disecarlo, una esponja, algo de vinagre y un<br />hombre que martille los clavos en su sitio.<br /><br />O es posible tomar un trozo de acero<br />modelado y montado a la manera tradicional<br />y tratar de agujerear la jaula metálica que él viste.<br />Pero en este caso, hacen falta cabellos blancos,<br />árboles ingleses, hombres con arcos y flechas,<br />al menos dos banderas, un príncipe y un<br />castillo donde celebrar el banquete.<br /><br />Dejando a un lado los escrúpulos, también puedes, si el viento<br />lo permite, asfixiarlo con gas. Pero entonces necesitas<br />una milla de fango tallada entre trincheras,<br />sin olvidar las botas negras, los cráteres de bombas,<br />más fango, una plaga de ratas, docenas de canciones<br />y algunos cascos de acero.<br /><br />En la era de la aviación, puedes volar<br />millas por encima de tu víctima y liquidarla<br />con sólo apretar un botoncito. Todo lo que se requiere,<br />en este caso, es un océano que te separe, dos<br />sistemas de gobierno, los científicos de una nación,<br />algunas fábricas, un psicópata y un pedazo de<br />tierra que, durante años, nadie va a necesitar<br />.<br />Estos son, como dije antes, métodos complicados para matar a un hombre. <br />Más sencillo, directo, e impecable es asegurarse<br />de que vive en algún lugar a mitad<br />del siglo veinte, y dejarlo ahí. <br /><br />Edwin Brock, Dulwich, London 1927-1997<br />versión © silvia camerotto<br />fuente: <a href="http://www.poetryarchive.org/poetryarchive/singlePoem.do?poemId=7497">The poetry archive</a><br />imagen: Salvador Dalí, <em>Galatea</em><br /><br /><strong>Five Ways to Kill a Man</strong><br /><em>There are many cumbersome ways to kill a man.<br />You can make him carry a plank of wood<br />to the top of a hill and nail him to it.<br />To do this properly you require a crowd of people<br />wearing sandals, a cock that crows, a cloak<br />to dissect, a sponge, some vinegar and one<br />man to hammer the nails home.<br /><br />Or you can take a length of steel,<br />shaped and chased in a traditional way,<br />and attempt to pierce the metal cage he wears.<br />But for this you need white horses,<br />English trees, men with bows and arrows,<br />at least two flags, a prince, and a<br />castle to hold your banquet in.<br /><br />Dispensing with nobility, you may, if the wind<br />allows, blow gas at him. But then you need<br />a mile of mud sliced through with ditches,<br />not to mention black boots, bomb craters,<br />more mud, a plague of rats, a dozen songs<br />and some round hats made of steel.<br /><br />In an age of aeroplanes, you may fly<br />miles above your victim and dispose of him by<br />pressing one small switch. All you then<br />require is an ocean to separate you, two<br />systems of government, a nation's scientists,<br />several factories, a psychopath and<br />land that no-one needs for several years.<br /><br />These are, as I began, cumbersome ways to kill a man.<br />Simpler, direct, and much more neat is to see<br />that he is living somewhere in the middle<br />of the twentieth century, and leave him there. </em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-2447707588190802906?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-90952379469634536832009-06-04T01:02:00.001-03:002009-06-04T20:57:00.858-03:00si alguna vez engendra un hijo, abortado sea<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SidAGPqC7eI/AAAAAAAACMg/ipOLbuW0wWw/s1600-h/ricardo_iii_olivier+1955.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 304px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SidAGPqC7eI/AAAAAAAACMg/ipOLbuW0wWw/s320/ricardo_iii_olivier+1955.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343309958924660194" /></a><br /><strong>Lady Ana</strong><br /><br />Descansa, descansa tu honorable carga, <br />Si es que el honor puede ser envuelto en una carroza fúnebre, <br />Mientras por un rato, complaciente me lamento <br />Por la prematura caída del virtuoso Lancaster. <br />¡Pobre exánime figura de un rey sagrado!<br />¡Las pálidas cenizas de la casa de Lancaster! <br />¡Tú, vestigio exangüe de aquella sangre real!<br />Que sea lícito que yo invoque tu espíritu, <br />Escuchar los lamentos de la pobre Ana, <br />Esposa de tu Eduardo, de tu hijo asesinado, <br />Apuñalado por la misma mano que causó estas heridas.<br />Quién lo diría, en estas ventanas que abrieron paso a tu vida, <br />Derramo el inútil bálsamo de mis pobres ojos. <br />Maldita sea la mano que causó estos agujeros mortales.<br />Maldita sea la sangre que apartó esta sangre de tu vida.<br />Maldito sea el corazón que tuvo el coraje de hacerlo.<br />Ningún hecho es más terrible que el deplorable odio, <br />Que nos hace desdichados por vuestra muerte, <br />Que yo pueda desearle víboras, arañas, sapos, <br />O cualquier venenoso reptante que exista. <br />Si alguna vez engendra un hijo, abortado sea, <br />Prodigiosa, y prematuramente sacado a la luz, <br />Cuyo espantoso y deforme aspecto <br />Al verlo atemorice a la ilusionada madre, <br />Y que heredero sea de su desdicha. <br />Si alguna vez tiene una esposa, deja que ella lo convierta <br />En miserable por la muerte suya<br />Como yo lo soy por mi pobre señor y por ti.—<br />Ven, ahora hacia Chertsey con tu honorable carga, <br />Sustraído de San Pablo para ser enterrado allí; <br />Y aún, como estás cansado del peso,<br />Descansa mientras lloro el cuerpo del Rey Enrique.<br /><br />William Shakespeare, Stratford-upon-Avon 1564-1516<br /><em>Ricardo III</em>, Acto I, Escena ii.<br />versión © silvia camerotto<br />Fuente: <em>The Oxford Shakespeare, The Complete Works</em>, General Editors Stanley Wells and Gary Taylor, Clarendon Press Oxford, Great Britain, 1988.<br />Imagen: Lawrence Olivier en Ricardo III, 1955.<br /><br /><strong>Lady Anne</strong><br /><br /><em>Set down, set down your honourable load, <br />If honour may be shrouded in a hearse, <br />Whilst I awhile obsequiously lament <br />The untimely fall of virtuous Lancaster. <br />Poor key-cold figure of a holy king! <br />Pale ashes of the house of Lancaster! <br />Thou bloodless remnant of that royal blood! <br />Be it lawful that I invocate thy ghost, <br />To hear the lamentations of Poor Anne, <br />Wife to thy Edward, to thy slaughter'd son, <br />Stabb'd by the selfsame hand that made these wounds.<br />Lo, in these windows that let forth thy life, <br />I pour the helpless balm of my poor eyes. <br />Cursed be the hand that made these fatal holes. <br />Cursed the blood that let this blood from hence. <br />Cursed be the heart that had the heart to do it.<br />More direful hap betide that hated wretch, <br />That makes us wretched by the death of thee, <br />Than I can wish to adders, spiders, toads, <br />Or any creeping venom'd thing that lives.<br />If ever he have child, abortive be it, <br />Prodigious, and untimely brought to light, <br />Whose ugly and unnatural aspect <br />May fright the hopeful mother at the view, <br />And that be heir to his unhappiness.<br />If ever he have wife, let her he made <br />A miserable by the death of him <br />As I am made by my poor lord and thee.—<br />Come, now towards Chertsey with your holy load, <br />Taken from Paul's to be interred there; <br />And still, as you are weary of the weight, <br />Rest you, whiles I lament King Henry's corpse. </em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-9095237946963453683?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-75350362738509648112009-06-02T00:36:00.002-03:002009-06-03T01:38:46.795-03:00epitafios<a href="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SiXvUiqrSYI/AAAAAAAACMY/SvvEHwAAXAQ/s1600-h/vhoctopus+victor+hugo.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 225px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SiXvUiqrSYI/AAAAAAAACMY/SvvEHwAAXAQ/s320/vhoctopus+victor+hugo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342939669127186818" /></a><br /><br /><strong>Requiem</strong><br /><br />Bajo el ancho y estrellado cielo<br />cavad mi tumba y dejadme yacer.<br />Feliz viví y felizmente muero<br />dejo, al hacerlo, un deseo.<br /><br />Sea este el verso que grabes para mí;<br />"Él yace aquí donde anheló yacer,<br />que del marino, su hogar es el mar<br />Y el hogar del cazador, el monte".<br /><br />Robert L. Stevenson, Edimburgo 1850-Samoa 1894<br />versión © silvia camerotto<br />Imagen: <em>VH Octopus</em>, Victor Hugo<br /><br /><strong>Requiem</strong><br /><br />Under the wide and starry sky<br />Dig the grave and let me lie.<br />Glad did I live and gladly die,<br />And I laid me down with a will.<br /><br />This be the verse you grave for me;<br />"Here he lies where he <strong>longed </strong>to be,<br />Home is the sailor, home from sea,<br />And the hunter home from the hill."<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-7535036273850964811?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-50858901028312982292009-05-30T15:04:00.004-03:002009-06-17T12:26:36.427-03:00you set the word upon me<a href="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SiETVE3xchI/AAAAAAAACMI/ybCcZwWitUM/s1600-h/john+jude+palencar..jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341571885843968530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SiETVE3xchI/AAAAAAAACMI/ybCcZwWitUM/s320/john+jude+palencar..jpg" border="0" /></a><br /><strong>Disculpa</strong><br /><br />No estés enojado conmigo porque llevo<br />tus colores a todas partes<br />de una punta a la otra de cada concurrida calle,<br />y porque encuentro<br />la luz de la admiración en todos los ojos,<br />cuando paso.<br /><br />Cada caminante de andar pesado eleva la vista para mirar fijamente,<br />cegado por la bruma irisada,<br />las cosas de la felicidad,<br />no menos,<br />que me envuelven en sus coloridos, alegres pliegues<br />con oros de pavo real.<br /><br />Ante mis pies, el polvoriento camino de pavimento rústico<br />se sonroja debajo de su gris.<br />Mis pasos caen anillados con luz,<br />tan brillante,<br />que parece que hay una miríada de soles esparcidos<br />alrededor de la ciudad.<br /><br />A mi alrededor, está el sonido de empinados campanarios<br />y ricos, perfumados olores<br />cuelgan como una nube olvidada por el viento,<br />y me preservan<br />de un contacto estrecho con el mundo.<br />Yo moro perlada.<br /><br />Me blasonas con enjoyada insignia.<br />Una llameante nebulosa<br />ciñe mi vida. Y sin embargo,<br />estableces<br />sobre mí la obligación, inconfesa,<br />de que pase inadivinada.<br /><br />Amy Lowell, Brookline, Massachusetts 1874- 1925<br />de <a href="http://www.poemhunter.com/poem/apology-2/">Poem hunter</a><br />versión de Jorge Aulicino, a quien agradecemos la gentileza.<br /><br />imagen: <em>Waifs and Strays</em>, John Jude Palencar<br /><br /><strong>Apology</strong><br /><br />Be not angry with me that I bear<br />Your colours everywhere,<br />All through each crowded street,<br />And meet<br />The wonder-light in every eye,<br />As I go by.<br /><br />Each plodding wayfarer looks up to gaze,<br />Blinded by rainbow haze,<br />The stuff of happiness,<br />No less,<br />Which wraps me in its glad-hued folds<br />Of peacock golds.<br /><br />Before my feet the dusty, rough-paved way<br />Flushes beneath its gray.<br />My steps fall ringed with light,<br />So bright,<br />It seems a myriad suns are strown<br />About the town.<br /><br />Around me is the sound of steepled bells,<br />And rich perfumed smells<br />Hang like a wind-forgotten cloud,<br />And shroud<br />Me from close contact with the world.<br />I dwell impearled.<br /><br />You blazon me with jewelled insignia.<br />A flaming nebula<br />Rims in my life. And yet<br />You set<br />The word upon me, unconfessed<br />To go unguessed.<br /><br /><a href="http://www.elhablador.com/dossier16_hernandez2.html">borges</a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-5085890102831298229?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-19034984813597506712009-05-29T02:03:00.002-03:002009-05-30T02:44:29.951-03:00y después lo hizo<a href="http://2.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SiDHrdHW19I/AAAAAAAACMA/3_PFChqfGm4/s1600-h/Ferrari-Leon_Manos_1964.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 238px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/SiDHrdHW19I/AAAAAAAACMA/3_PFChqfGm4/s320/Ferrari-Leon_Manos_1964.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341488707425195986" /></a><br /><br /><strong>retrato terminado</strong><br /><br />Es una manera de decir<br />quiero quedarme sin palabras,<br />perder sin comentarios.<br /><br />Hasta cuándo voy a hablar<br />de lo que ya no está.<br /><br />De la que ya no está<br />viéndome escribir de ella.<br />¡Y con esos ojos!<br /><br />También yo de noche los abro<br />y miro el silencio<br />en la oscuridad<br />donde el retrato termina<br />sin que lo alcance a ver<br /><br />y pienso<br />y pienso<br />y pienso<br /><br />en temas como vos<br />que no parecen tener <br />vencimiento,<br /><br />en tu deseo de llegar a casa:<br />con la llave preparada,<br />aferrada a la puerta del taxi,<br />te dejabas caer en tu puerta<br />casi con la voluntad incierta<br />de una hoja de otoño, <br />esa clase de vencimiento,<br /><br />y esos ojos más bien dorados<br />de los que decías en las descripciones<br />ojos verdes. Para mirar<br />cada ocasión con buenos ojos<br />que no me miran más,<br />aunque los recuerde.<br /><br />Y ahora<br />quiero quedarme<br />sin palabras. Saber perder<br />lo que se pierde.<br /><br />O eso parece.<br /><br />Parece que las dos<br />nos hemos quedado sin madre:<br />yo sin vos<br />vos sin ella,<br /><br />y sucesivamente,<br />como eslabones perdidos,<br />y encontrados por un rato<br />con los padres,<br /><br />pero ésa es otra historia<br />que está mejor contada<br />en la foto de casamiento<br />para la que palabras<br />nunca tuve,<br /><br />como si fuera anticipo<br />de mi propio vencimiento.<br /><br />De los padres decías que el tuyo<br />tenía ojos verdes,<br />como vos, tu nieto Juan,<br />y nadie los tenía del todo<br />aunque merecían tenerlos:<br />tu manera<br />de embellecer el retrato<br />era tu manera de verlo.<br /><br />De ella decías en cambio<br />desde su muerte no fui la misma,<br />y ésa sería tal vez tu manera<br />de no terminar el retrato.<br /><br />La palabra no.<br /><br />Lo mismo digo yo.<br /><br />Aunque también se diría una ocasión<br />más bien vulgar: en general,<br />todos nos quedamos sin ella,<br />y esa ausencia de la luz parece<br />descansar los ojos<br />sin vaciarlos. Los anima,<br /><br />o los vuelve hacia la oscuridad,<br />que es donde el retrato termina.<br /><br />Dijo mi padre de la suya:<br />nací con ella y ahora<br />voy a tener que morirme<br />solo. Y después<br />lo hizo.<br /><br />Dijo mi maestro de la suya:<br />me pasé toda la vida para tener<br />la letra de mamá. Y después<br />la tuvo.<br /><br />Era un dolor perfecto:<br />hablando de ella,<br />hablaban de sí mismos.<br /><br />O eso parece.<br /><br />Parece que perder<br />no es un arte difícil:<br />las muertos de verdad de uno<br />son víctimas amadas de los vivos.<br /><br />De lo que cada uno dijo.<br /><br />Mirta Rosenberg, Rosario 1951.<br />de <em>El arte de perder</em>, Bajo la luna nueva, Buenos Aires, 1998.<br />Imagen: <em>Manos</em>, León Ferrari.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-1903498481359750671?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-86920397440892468982009-05-25T16:34:00.005-03:002009-05-26T19:12:08.009-03:00es demasiado larga la distancia<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Shr1Ua3-vEI/AAAAAAAACLo/sgkE-GrZa9Q/s1600-h/D%C3%ADa+de+lentitud,+Yves+Tanguy,+1937.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 255px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Shr1Ua3-vEI/AAAAAAAACLo/sgkE-GrZa9Q/s320/D%C3%ADa+de+lentitud,+Yves+Tanguy,+1937.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339850039361453122" /></a><br /><br /><strong>NOTA DE CABECERA</strong><br /> <br />Al dejar en la última primavera la morada de mis ancestros, percibí en un campo las primeras ramas de los ciruelos en flor. Ese espectáculo me recordó el jardín donde mis hermanas y yo misma jugábamos en nuestra infancia. Hice detener el palanquín y rogué a una sirvienta que me recogiera un ramo que conservé conmigo por el resto del viaje. Buscando entre mis cosas un pincel de seda dura, hoy lo vuelvo a encontrar, apretado en un pañuelo blanco. De mis hermanas no tengo noticias y al esposo que me llevó, apenas lo entreveo. Es demasiada larga la distancia que nos separa de los que amamos —demasiado corto el descuido de nuestros años jóvenes. Trazando estas palabras sobre el papel, mi mano tiembla ligeramente. Tenemos razón en decir:<br /> <br /> Mucho después<br /> De que las flores del huerto<br /> Hayan cubierto el suelo<br /> La tristeza todavía oprime<br /> El corazón del exilado.<br /><br />Yves Di Manno, Rhône, 1954.<br />versión Jorge Fondebrider<br />imagen: Yves Tanguy, Día de lentitud, 1937<br /><br />Aclaración: Gentileza de Jorge Fondebrider. <br /> <br /> <br /><strong>NOTE DE CHEVET</strong><br /><em>En quittant au printemps dernier la demeure de mes ancêtres, j'aperçus dans un champ les premières branches de pruniers en fleurs. Ce spectacle me rappela le jardin où mes sœurs et moi-même jouions dans notre enfance. Je fis arrêter le palanquin et priai une servante d'aller m'en cueillir un rameau, que je conservai près de moi le reste du voyage. Cherchant dans mes affaires un pinceau de soie dure, je le retrouve aujourd'hui, serré dans une écharpe blance. De mes sœeurs, je n'ai pas de nouvelles et l'époux qui m'a emmenée, je l'entrevois à peine. Elle est trop longue, la distance qui nous sépare de ceux que nous aimons —trop courte, l'insouciance de nos jeunes années. Traçant ces mots sur le papier, ma main tremble légèrement. On a raison de dire:// Bien après/ Que les fleurs du verger/ Aient jonché le sol/ La tristesse étreint encore/ Le cœur de l'exilé.</em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-8692039744089246898?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-52732690496887937982009-05-24T17:22:00.005-03:002009-05-24T20:42:24.601-03:00según ezra<a href="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Shmv4g9aBAI/AAAAAAAACLg/Z47e2JmvWTw/s1600-h/noBookImage.gif"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 280px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/Shmv4g9aBAI/AAAAAAAACLg/Z47e2JmvWTw/s320/noBookImage.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339492218679460866" /></a><br /><br />[...]¿Cuál es la diferencia entre prosa y poesía?<br />Creo que la poesía es más altamente vigorizada. Pero estas cosas son relativas. Así como decimos que una cierta temperatura es caliente y otra fría. Del mismo modo, decimos que un fragmento de un poema es ‘poesía’ halagándolo y que, cierto fragmento de un poema es ‘solo prosa’, criticándolo. Al mismo tiempo el término '¡¡¡Poesía!!!' es utilizado como sinónimo de '¡Palabrerío! ¡¡Podredumbre!!* ¡¡¡Basura!!!' Lo que importa es la ‘Escribir bien’.<br />Y, escribir bien es control perfecto. Y es bastante sencillo controlar algo que no tenga energía en sí mismo — siempre que no sea demasiado pesado y, que no pretendas que se mueva.<br />Y, como todas las palabras que uno utilizaría para escribir sobre estas cosas son las palabras imprecisas del habla cotidiana, es casi imposible escribir con precisión científica sobre ‘prosa y poesía’, a menos que una escriba un tratado sobre ‘el arte de escribir’, definiendo cada palabra así como uno define los términos en un tratado químico. Y al respecto, todos los ensayos sobre ‘poesía’ son generalmente, no solo aburridos, sino imprecisos y absolutamente inútiles. Y sobre la explicación, si le pides a un buen pintor que te diga que es lo que está tratando de plasmar en la tela, muy probablemente, agitará sus manos con impotencia y murmurará que ‘Eh—eh—no puede hablar sobre eso’. Y si tú ves algo, él estará '—eh— más o menos satisfecho’.<br />Aún así está visto como algo vergonzoso que un hombre no pueda dar justificaciones a sus actos y palabras. Y si uno no se preocupa por ser tomado por un místico, uno puede intentar respuestas aproximadas a preguntas hechas de buena fe. Es probable que sea mejor hacerlo a conciencia, en un preciso y apropiado tratado, pero uno no siempre dispone de dos o tres años de más y uno está lidiando con un tema sutil y complejo, y aún así, la misma lógica algebraica es, en sí misma, debatible.<br />Grosso modo, escribir bien implica una escritura que se domine a la perfección, el escritor dice lo que quiere decir. Lo dice con claridad y simplicidad. Utiliza el menor número de palabras posible. No quiero decir con esto, que escatima o que atornilla a la manera de Tácito, comprimiendo su pensamiento en el menor espacio posible. Pero, garantizando que la lectura de dos oraciones simultáneas son más sencillas de comprender que una sola oración que contenga un doble significado, el autor trata de comunicarse con el lector con mayor resolución, a menos de que medien cualquiera de los cuarenta motivos posibles para no querer hacerlo.<br /><br />versión © silvia camerotto<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-5273269049688793798?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-26458293592529848812009-05-24T11:39:00.009-03:002009-05-24T13:01:03.834-03:00emotion and poesy*<a href="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/ShltUEzjSQI/AAAAAAAACLY/dW8837tnoa0/s1600-h/0000Pound-Ezra_Erker-Verlag_St-Gallen-788846.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 298px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_09tcILEAloM/ShltUEzjSQI/AAAAAAAACLY/dW8837tnoa0/s320/0000Pound-Ezra_Erker-Verlag_St-Gallen-788846.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339419024879208706" /></a><br />[...]What is the difference between poetry and prose?<br /> I believe that poetry is the more highly energized. But this things are relative. Just as we say that a certain temperature is hot and another cold. In the same way we say that a certain passage of verse 'is poetry' meaning to praise it, and that a certain passage of verse is 'only prose' meaning dispraise. And at the same time 'Poetry!!!' is used as a synonym for 'Bosh! Rott!! Rubbish!!!' The thing that counts is 'Good writing'.<br /> <em>And 'Good writing' is perfect control. And it is quite easy to control a thing that has in it no energy —provided that it be not too heavy and that you do not wish to make it move</em>.<br /> And, as all the words that one would use in writing about these things are the vague words of daily speech, it is nearly impossible to write with scientific preciseness about 'prose and verse' unless one writes a complete treatise on the 'art of writing', defining each word as one would define the terms in a treatise of chemistry. And on this account all essays about 'poetry' are usually not only dull but inaccurate and wholly useless. And on like the account if you ask a good painter to tell you what he is trying to do to a canvas he will very probably wave his hands helplessly and murmur that 'He—eh—eh— he can´t talk about it'. And that if you 'see anything at all, he is quite —eh— more or less —eh— satisfied'.<br /> Nevertheless it has been held for a shameful thing that a man should not be able to give a reason for his acts and words. And if one does not care about being taken for a mystificateur one may as well try to give approximate answers to questions asked in good faith. It might be better to do the thing thoroughly, in a properly accurate treatise, but one has not always two or three spare years at one's disposal, and one is dealing with very subtle and complicated matter, and even so, the very algebra of logic is itself open to debate.<br /> <em>Roughly then, Good writing is writing that is perfectly controlled, the writer says just what he means. He says it with complete clarity and simplicity. He uses the smallest possible number of words. I do not mean that he skimps paper, or that screws about like Tacitus to get his thought crowded into the least possible space. But, granting that two sentences are at times easier to understand than one sentence containing the double meaning, the author tries to communicate with the reader with the greatest possible despatch, save where for any one of forty reasons he does not wish to do so</em>...<br /><br />Ezra Pound, Idaho, Hailey 1885- Italy 1972.<br />de <em>Literary Essays of Ezra Pound</em>, Edited with an introduction by T.S. Eliot, Faber and Faber Limited, London, 1954.<br />Imagen: Ezra Pound, Erker-Verlag<br />* La bastardilla no forma parte del original.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-2645829359252984881?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-7908241770482559177.post-24174811251337003082009-05-22T23:59:00.000-03:002009-05-24T12:56:34.893-03:00blood sweat & tears<strong>1969</strong><br /><embed src="http://www.youtube.com/v/Cn884M8wymY&hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed><br /><br /><strong>1993</strong><br /><embed src="http://www.youtube.com/v/Y168CNQyO7g&hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed><br /><br />voice:David Clayton Thomas<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7908241770482559177-2417481125133700308?l=desibilasypitias.blogspot.com'/></div>sibilahttp://www.blogger.com/profile/12608625753878389603noreply@blogger.com0