tag:blogger.com,1999:blog-7780093.post-32532383946142409302007-05-21T21:57:00.001-03:002007-07-21T18:29:38.913-03:00LA CONDICIÓN DEL GÉNERO<a href="http://bp2.blogger.com/_LBjZP_uy6cQ/RlJALDeieDI/AAAAAAAAABM/FzDXTIBjAw0/s1600-h/ADOLESCENTE_EMBARAZADA.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067183089401362482" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_LBjZP_uy6cQ/RlJALDeieDI/AAAAAAAAABM/FzDXTIBjAw0/s320/ADOLESCENTE_EMBARAZADA.jpg" border="0" /></a> “Ser hombre” y “ser mujer” son dos condiciones (o condicionamientos) culturales. En Latinoamérica tienen una raíz machista, que impone una división tajante de tareas. El determinante pareciera ser el hecho inmodificable de que la maternidad no es opcional: la mujer es la encargada biológica de parir. Por lo tanto, pareciera que la misma biología le otorgó al macho un papel ineludible: salir a buscar el sustento para los dos y sus crías. Hasta allí, en una sociedad primitiva es entendible. La mujer está “atada” a su casa, el hombre encontrará medios “afuera”.Ese esquema fue sostenible hasta la primera mitad del siglo 20. A partir de las feroces guerras que atravesaron el mundo, el papel laboral de la mujer comenzó a tener mayor sentido, mucho más del que había tenido hasta entonces, siempre docente, enfermera o mucama.Está demás decir que no es el papel que tiene hoy: desde presidenta hasta ingeniera, de ministra o diputada hasta jueza o médica. Y en algunas profesiones con más representantes que los varones.En una sociedad en que hombres y mujeres cumplen igual papel ¿puede la realidad de conjunto seguir igual? ¿Pueden en el hogar seguir cumpliendo iguales funciones?Me refiero a las funciones clásicas. El hombre trabajaba afuera y volvía a casa a descansar. La mujer trabajaba en la casa y lo esperaba para que cenara y disfrutaran junto de la limpieza y el orden que ella manejaba, los hijos criados y el lecho tibio y ordenado listo para una nueva velada sexual.Claro que ahora los dos salen y los dos vuelven. ¿Puede sin embargo continuar la obligación femenina de hacer las tareas que le impone su condición de “ser mujer”?Sí. Al menos eso es lo que dice una encuesta oficial argentina muy interesante y que refleja el diario Clarín de Buenos Aires en <a href="http://www.clarin.com/diario/2007/05/19/sociedad/s-05215.htm">http://www.clarin.com/diario/2007/05/19/sociedad/s-05215.htm</a>.En Argentina, ese país que parece tan progre, 7 de cada 10 hombres cuya mujer trabaja ¡la obligan a hacer las tareas de la casa!Algo que Roa (uno de los capos periodísticos del diario) llama con dulzura “doble imposición” es aquello que durante más de cien años los marxistas llaman “doble explotación”: la que ejerce un sistema social y su propia pareja.A partir de aquí viene, taxativa, mi interpretación.¿Sabe por qué su hija admite ese maltrato de su esposo? ¡Por que usted se lo enseñó! A partir de una pretendida “diferenciación sexual” al chico se le da una pelota (sé agresivo, competí) y a la nena una muñeca (sé maternal, hogareña). A cada uno se le transmite MEDIA REALIDAD: la que le conviene a la sociedad que se retroalimenta para continuar el sistema.Sólo un cambio generacional, hecho de previa conciencia parental podría llevar al cambio real de conductas. Esto es: que los chicos se vayan acostumbrando a la idea de que en el hogar, todos colaboran. Que cambiar pañales, cocinar, o limpiar no son “tareas del género femenino” sino tareas de la vida, a secas.¿De dónde viene la cosa? De la creencia de que el “ser varón” es un hecho que puede deformarse por los hábitos. De que un chico gay puede asumirlo por creerse mujer a partir de una cuestión cultural.Conozco mujeres muy progres que creen esto. Que sus hijos “pueden amariconarse” si ellas les piden que lave los platos o planchen, hagan la cama o cambien los pañales del hermano.Todo este lío proviene, creo, de estar a dos aguas entre aquella sociedad tradicional y esta que se las trae: las mujeres cada vez ocupan funciones más importantes. En Chile, una sociedad dominada por conservadores capitalistas y cuasi-feudales, gobierna una mujer que fue militante de izquierda e hija de un perseguido.Latinoamérica, de a poco está cambiando. Mucho no sabemos para dónde. Mejor miramos y aprendemos.VITALIhttp://www.blogger.com/profile/09370530734448429676noreply@blogger.com