tag:blogger.com,1999:blog-74657052008-05-31T13:30:07.467-03:00La tiendita de los escritos malignosEl Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comBlogger191125tag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-9982125947227321772007-06-24T23:04:00.000-03:002007-06-24T23:09:45.861-03:00Hostia!Dos cosas:<br /><br />Quiero agradecer a <a href="http://latimidezyotrascosas.blogspot.com/2007/06/no-minado.html">don Sergei</a> por el award del que me hace entrega. Una duda, cuándo me llega el toyota?<br /><br />Segundo, se cierra la tienda.<br /><br />Pero no festejen...<br /><br /><a href="http://blacketiqueta.blogspot.com/">http://blacketiqueta.blogspot.com/</a><br /><br />Lo mismo de siempre, buena música, chicas de generoso escote, textos incompresivos y de calidad dudosa (los comentarios por supuesto) y toda la simpatia y desfachatez de siempre.<br /><br />À tout à l'heureEl Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-5387453444195680632007-04-06T12:22:00.000-03:002007-04-06T12:24:09.428-03:00Last man on Earth<p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">A veces me pregunto que pasaría si una mañana me levantará y yo fuera el único ser humano en todo el planeta.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Probablemente primero desayunaría con unos mates. Espero que funcione el gas, sería muy incómodo y poco práctico tener que arrimarme a la parrilla, prender un fuego, y vigilar la pava para tomar unos amargos. Además, no tengo calentador eléctrico y no poseo los conocimientos técnicos como para saber si seguiré contando con electricidad por mucho o poco tiempo. Por no mencionar que si recién me levanto no voy a tener idea que soy el único ser humano…<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Creo que me adelanté. Yo me despierto solo en mi cama. Mi barrio es silencioso, se escucharía el canto de los pájaros, como ahora y un poco el viento. A la mañana no soy el ser más perspicaz del universo, por lo que creo que no notaría (concientemente) la ausencia de tráfico, o tal vez escucharía algún motor lejano. En el estado de semivigilia en el cual emerjo del sarcófago, me dirigiría a la ducha, como todas las mañanas. Si no hay luz eléctrica, no me sorprendería tanto, al fin y al cabo vivo en Argentina, aunque si me llamaría la atención la época del año, tan ajena a las crisis energéticas.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Resumiendo, ducha y mates. Si hay electricidad y gas, hasta aquí todo normal.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">La fuerza de costumbre me llevaría a prender la radio en busca de noticias. Me imagino que solo escucharía el ruido de la estática. Creo que recorrería el dial esperando enterarme los resultados de la copa Libertadores, pero quien sabe, tal vez justo esa mañana no tenga ganas de escuchar la radio y no la prenda. Pero volvamos a suponer que escucho estática. No pensaría en nada “malo”, solo que mi radio decidió jubilarse antes de tiempo.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Luego saldría a la calle. No se para que, porque la verdad que últimamente salgo muy poco de la mansión, pero supongamos por un instante que me he quedado sin cigarrillos y decido ir al kiosco. Y supongamos que como hoy, es día no laborable, por lo que no me veo forzado a ir a la Capital Federal.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Si llego al kiosco, y lo encuentro cerrado, pensaré que es feriado (como hoy). Pero… si lo encuentro abierto y no veo al Tano?* <span style=""> </span>Yo voy a querer comprar igual, y como soy impaciente, posiblemente espere uno o dos minutos antes de resolver “atenderme solo”. Nunca lo hice, no se si lo haría… por la vergüenza de que justo entre alguien cuando me estoy proveyendo de tabaco para fumar. O capaz de la vuelta y vuelva enfurruñado a mi casa. Preguntaran por qué no voy a otro kiosco? Bueno, no me gusta y punto, al fin y al cabo estoy contándoles que haría yo, si ustedes tienen una idea mejor, escríbanla y déjense de embromar.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Vuelvan, no se ofendan… uno con los años se pone quisquilloso… Bueno, supongamos que en vez de dar media vuelta y volver a mi casa a putear porque el Tano no estaba, decido caminar una cuadra más hasta el otro kiosco. Creo que recién ahí caería en la cuenta que no hay gente. Si, de vuelta les digo que soy medio lento a la mañana.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Imagino que habrá autos abandonados en la calle, los que notaré por primera vez… tal vez algunos todavía en marcha y por eso no habré notado la falta de ruido. Me preocupa si los autos tendrán la puerta abierta o cerrada…esos no son detalles menores cuando uno empieza a asimilar que esta solo en el barrio (no supongamos el mundo, no tengo forma de saberlo, y por haber visto dos o tres hinchas de San Lorenzo en la vida, uno no puede afirmar alegremente que todos los cuervos son negros).<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Caminaría con los ojos grandes como platos mirando de aquí para allá, tratando de ver algo que me llame la atención… pero nada. No hay nadie. Tal vez tendría un pequeño momento de alegría al ver a algún perro callejero detrás del mostrador de una carnicería… por lo menos sabría que no se ha perdido toda la vida inteligente del planeta….<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Decía que caminaría, una, dos, tres cuadras y pegaría la vuelta… todo desierto a excepción de los animales…. Y las puertas estarían abiertas o cerradas, persianas altas o bajas, lo mismo da, porque el único que puede hacer lo que le plazca soy yo… porque soy él único que queda.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Al pasar de nuevo por el kiosco del Tano, manotearía un atado de puchos y volvería<span style=""> </span>a mi casa. Qué es lo primero que haría de vuelta en la mansión… encender “el tele”** o llamar a alguien por teléfono? La respuesta es fácil. El tele primero. Me daría mucha vergüenza llamar a alguien para ver si soy el último ser humano… Miren si me atienden? Qué le digo? “Me desperté, no vi a nadie y pensé que era el último de nuestra especie”? Qué van a pensar de mi?<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Así que prendo el televisor y… nada. No se ve nada, ni cable ni aire, ni siquiera la BBC o la CNN o ESPN… nada. Changos, ahí si pensaría que estoy en el horno… pero todavía no puedo tener certeza de la magnitud del fenómeno… porque acaso no es plausible que me haya quedado sin cable? Qué alguien haya robado los cables? Y el teléfono? Lo mismo, llamo a todos los números que conozco pero aquí sucede que no consigo tono de llamada… ni celular, ni fijo, nada… nada, el teléfono esta mudo.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Qué harían ustedes? Yo voy a mi computadora… Internet, la red mundial, algún diario, aunque sea de Ucrania, alguien tiene que decir algo de este fenómeno. Entro… y… si, funciona Internet. Mientras entro a los diarios nacionales (incluso a Infobae) bajo mis mails…<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Me venden “cheapz Viarrrgrzzzza”. Creo que no lo voy a llegar a necesitar al fin y al cabo no tendría con quien usarlo… nada más. Los diarios no cargan… Voy al google… pero no se que buscar. Qué buscarían ustedes? Ultimo hombre en la Tierra? Desastre mundial? Meteorito choca provocando catastro..? La CIA informa que se escapo un alienígena devorador de seres humanos, pásame la sal? Juicio Final y se olvidaron de mi que estoy en Probation? Qué busco?... Entro a los diarios de España, de Italia, Francia… nada, pero nada che. Ningún diario carga… Entonces a dónde voy??? Que busco???<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Presidencia de la nación? A la página del FBI? No… ni idea… Estoy perdido… Entonces se me ocurre que tal vez, en alguna parte… haya alguien pensando lo mismo que yo, alguien que también se despertó, desayunó unos mates, no le andaba la radio, alguien que fue al kiosco a comprar puchos y estaba solo, y la calle estaba desierta, y que vio autos en marcha pero sin gente, y se choreó puchos, y prendió el tele y trato de llamar a alguien… Y esa persona ahora va a querer buscar alguna información sobre la situación actual. Una persona que tal vez llega a la errada conclusión de qué es el último ser humano en la Tierra. Una persona que no tiene el agrado de conocerme, entre otros motivos porque puede estar en Kuala Lumpur en este momento.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Así que le escribo este post (por las dudas), donde le cuento que me levanté y estoy solo en mi barrio, los teléfonos no funcionan, así que solo le digo que me encontrará el algún lugar de Buenos Aires, o del mundo. Pero con mi suerte, si hay otra persona en el mundo además de quien escribe, seguro no conoce el castellano.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Ahora voy a ver si me agencio algún vehículo y salgo a recorrer la ciudad.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Fin<o:p><br /></o:p></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-style: italic;">Nota del Autor: Tal vez se preguntarán si no me preocuparía por la salud de mis seres queridos. Les digo que si, pero creo que mi curiosidad podría más… Además, al no verlos, conservaría la esperanza de que esten bien en alguna parte. Y cuando los encuentre me voy a enojar con ellos por no haberme avisado que se iban.</span><o:p><br /> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">* Kiosquero de nacionalidad italiana de mi barrio. Desconozco si es napolitano.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">** Este es para vos ;)<o:p></o:p></span></p>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1173923224152272592007-03-14T23:45:00.000-03:002007-03-14T22:50:49.977-03:00Estoy harto<ul><li>Del papafritero de Messi.</li><li>De mi trabajo.</li><li>De los mosquitos.</li><li>De los mosquitos con Dengue.</li></ul><br />Nada, solo eso, un post de catarsis.El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1165614211341063012006-12-08T18:35:00.000-03:002006-12-08T18:51:47.916-03:00Por eso yo digo<span style="font-family:arial;">Situación, cierre de mes, preparando informes a lo pavo para mandar a los gringos y que vean lo bien que funciona la empresa. Claro, a los gringos les "nefrega" que en este país el 8 de diciembre sea feriado nacional, ergo, un día menos para presentar* los resultados de la empresa. En pocas palabras, mi grupo de trabajo haciendo malabares para llegar a la fecha.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Dato indispensable. Impresora laser compartida con otro sector de la administración, "Projects", Legales, el gerente de IT de latinoamerica y nuestro little boss.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Hay gente que nace con mala suerte, o una mala suerte módica, casi rastrera, que hace que le sucedan pequeños "disgustos". Little Boss, cada vez que manda a imprimir, constata que no hay hojas. Pero siempre.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Little Boss sale de su oficina, camina hasta otra de las impresoras, agarra un manojo de hojas para "reciclar" y comienza:</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">"Yo se que es más fácil agarrar hojas nuevas que reciclar las viejas, pero hagan el favor! No puede ser, no pueden caminar dos pasos hasta la otra impresora, agarrar las hojas, acomodarlas y listo! Tanto trabajo es?? A la empresa le </span><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >CUESTA</span><span style="font-family:arial;"> el papel, no se lo regalan, así que reciclen por favor!! Entendido?".</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Yo quiero ser </span><span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" >Recycled Paper Manager</span><span style="font-family:arial;">, dónde se estudia para eso?</span><br /><br /><span style="font-family: arial;">O en su defecto, <span style="font-weight: bold; font-style: italic;">Toner Supervisor </span>(leáse supervaisor).</span><br /><br /><br /><span style=";font-family:arial;font-size:85%;" >* Presentar = dibujar contablemente, maquillar y muchar merde!!!</span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1164594512737314532006-11-26T23:16:00.000-03:002006-11-26T23:28:33.490-03:00Dady<p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">No me pregunten porque, pero cuando entré, yo sabía que ya se había marchado. No es solo el silencio en dónde siempre hubo ruido (o música como a él le gustaba afirmar) o la falta de esa pestilencia tan familiar como nociva que es el humo de sus cigarros. La mansión parecía otra.</span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><o:p><br /></o:p><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl14.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="80" width="300"></embed><br /><br /></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Empecé a buscarlo dónde siempre, en su santuario de blancas paredes y dos ventanas enrejadas. Dirigí la vista a sus discos, siempre desparramados, y a sus libros, tan ordenados. Eso por lo menos estaba igual, aunque faltaran sus cuadernos y sus cigarrillos. Ahora que lo pienso, la habitación estaba muerta, como sin alma, sin el duende de la creación continua o la inacción persistente que uno sentía nada más al entrar en la habitación.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Rápidamente, hice la recorrida habitual, las escaleras de madera, el sillón favorito, la cocina, el patio, el níspero… todo estaba desierto. Ni sus tortugas, mucho menos el apuesto dálmata sordo Happy Jumpin’ Jack Flash. Nadie. No se sentía ni el canto de un gorrión, como si ellos hubieran sabido antes que yo que él único que entiende su lenguaje ya no se encuentra.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Vacía por dentro la mansión es triste. Me senté en la cocina, y paseé la mirada por la bien abastecida bodega al tiempo que pensaba lo mucho que me gustaría escuchar la carcajada espontánea o la ocurrencia oportuna Pero nada. Me acerqué a la bodega y busque la infaltable botella de fernet.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Por un momento espere encontrar alguno de sus mágicos mensajes dentro de la misma, o adivinar sus letras en el oscuro brebaje. Nada de eso pasó. No hay más magia en esta mansión, no hay historias que escuchar, ni quedan ya nísperos dorados en el árbol.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Salgo. O mejor dicho, estoy cerrando la puerta para irme cuando veo una nota pegada (me preguntó por qué no la vi cuando entré… tal vez no estuviera) y veo en un simple cuadrado de papel amarillo lo siguiente:<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">“Dejame un cajón, te pago cuando vuelvo”.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><o:p><br /> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Espero que vuelva, esto no es lo mismo sin él. Pero eso si, ni loco le dejo un cajón de soda a este muerto de hambre.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><o:p> </o:p></span><br /></p>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1162861942633714522006-11-06T22:09:00.000-03:002006-11-06T22:12:22.703-03:00Luna(tic)<p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Hace dos minutos especulaba sobre que pasaría si yo decidiera dejar de ser Dandy. Si la parte mía que todavía es el Caballero de la Triste Figura cerrara este blop…<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Meditando en este tema, de manera subconsciente por supuesto, me dispuse a bajar las escaleras que me separan de la cocina, y ohh, no es otro que mi apuesto dálmata sordo Happy Jumpin’ Jack Flash quien me hace una zancadilla traicionera, digna de un Krupoviesa inspirado, por lo que ruedo como no lo hago desde que soy un bebe escaleras abajo, golpeo mi marulo poblado de ideas y canas contra la pared y caigo en una visión asombrosa.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">En algún momento de la caída, mi alma despega, todavía sujeta al cuerpo por mi cordón de plata bien tirante, y se remonta eones en el tiempo y en el espacio. En un parpadeo danzan ante mí el misterio de la creación.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">De la nada, del negro mas absoluto (no, el de C&A no, racistas) veo al níspero primigenio emerger del vacío y concentrar la energía. Veo formarse la materia, que se transforma y termina creando vida.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Soy un organismo unicelular, nado en un mar de material biológico, alimentándome y evadiendo a quienes quieren morfarme. En algún momento, me enamoro de mi mismo (quién no?), me reproduzco, me divido, soy dos… Bueno, resumiendo, cuando me quiero acordar soy un bebe.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">El niño D, al año y medio de vida, debe tomar una decisión fundamental. O juega con un sonajero, o toma los bloques de madera que le regaló su abuelo. Yo tengo conciencia que si quiero mantener mi conciencia, el niño debe elegir los bloques, ver las letras talladas con el arte del ebanista (el amigo del Yaya no, el arte de mi abuelo) y jugar con ellas. O resignarse a ser otro para el resto de su vida si toma el sonajero…<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">En mi visión, D toma el sonajero. Juega con él… y veo como la nebulosa me envuelve, me deglute y me rechaza (le pateo el hígado a la nebulosa, que se cree?). Y a partir de entonces el asombro.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">El niño D crece casi igual a mi… Identicos salvo que siempre tomamos decisiones contrarias. Ejemplo? El niño D de mi visión prefiere jugar al tenis que al fútbol. El niño D de mi visión prefiere lo salado a lo dulce, la Coca a la Sprite, los alfajores de fruta a los de dulce de leche y la leche chocolatada caliente a la fría. El niño D prefiere la tele a los libros, a su compañerita de atrás en vez de a la de adelante.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">El adolescente D estudia industrial en vez de comercial, avanza a los ponchazos. El adolescente D es un as del taller, su budinera es la mejor, su banquito es perfecto, el estante esta en escuadra.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">El adolescente D juega al tenis, tiene muchos amigos superficiales, vive peleandose con sus viejos, no fuma, prefiere a las señoritas de espectacular ir a las de impactante venir.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Termina, un verano de marzo de no se que año el secundario, y se dedica a trabajar en un taller. No se anota en la facultad. Aquí, en este punto, la visión se desvanece, velándome un futuro que podría haber sido y tal vez en algún lugar sea, donde el joven D vive sus desamores y su corazón se rompe una y mil veces como el mío, porque es nuestro corazón y es uno aquí y en todas las imágenes que se superponen.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">En algún giro de otra nebulosa, o tal vez en la espuma negra de algún océano, encuentro a un D rubio, mientras se las rebusca vendiendo en un tren.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Viajo en el futuro y un D barbudo y desolado me mira desde una vereda, sentado a la vera de la vida.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Vuelvo al pasado, y veo como la vez que casi me ahogo, pero esta vez no salgo, me hundo, todo se llena de azul y agua en mis pulmones. Imagino mil muertes más, varias veces soy pisado por colectivos, otra vez caigo en el pozo de un ascensor, una vez me clavan un cuchillazo en un oscuro antro del oeste, muchas muertes absurdas para un unico ente absurdo.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Desesperado por el sufrir de miles de yos que no soy yo, rechazo el dolor, me concentro en los éxitos. Veo al verdadero escritor de todos estos, lo veo debatirse frente a la hoja en blanco. Este yo es el que prefiere escribir en un cuaderno de tapas duras, no puedo adivinar del todo el color, cuando la imagen se desvanece. Veo al D que sentado tras un escritorio, es el exitoso económicamente, <span style=""> </span>pero a los veintitantos ya necesita del viagra.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Las imágenes son caóticas, me veo tirado en un escenario tocando rock, me veo bailando en un programa paupérrimo, me veo siendo plomo de una banda malísima. En otro universo soy un artista de la imagen obsesionado con los agujeros del queso gruyere.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Cuando mi cerebro esta a punto de estallar, siento algo húmedo y tibio en mi mejilla, algo que me raspa las manos… estoy volviendo y es Jack quién me lame y me toca con su pata para que me levante.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Por supuesto que lo hago, me acomodo el frac y miro para algún lado para asegurarme que nadie haya visto mi caída. No queda bien en un Dandy eso de andar tirado en el suelo.</span><span style="font-family: Arial; font-variant: small-caps;"><o:p><br /></o:p></span></p>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1162174922245534162006-10-29T23:14:00.000-03:002006-10-30T19:47:31.950-03:00La importancia de llamarse Dandy<p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;">Mi amiga y gran compinche Juliya me contó esto:<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;"><a href="http://www.clarin.com/diario/2006/10/25/conexiones/t-01296902.htm">Clarín afirma que ahora también se aprende a ser Dandy</a>.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p><br />Me siento ultrajado, vejado y ajado. Lo siento como una falta de respeto, un atropello, una prepoteada y patoteada. Me jode.<o:p></o:p><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl12.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="180" width="300"></embed><br /></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p>Saben, no me molesta que la gente quiera vencer la timidez. No me molesta que los jóvenes practiquen tácticas de levante. Ya lo dijo Seinfeld, los hombres hacemos cualquier cosa por una mujer, vamos al espacio, construimos puentes y les tocamos bocina. Me molesta que se comercie con la soledad de la gente.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;">Me molesta que se arme un curso de diez clases, como si los llevaran a sacar el registro de conducir.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;">Me molesta el consejo ese de bajarle la autoestima a la mujer.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;">Me molesta lo de vestirse con prendas llamativas.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;">Me molesta que usen mi apodo para toda esta pavada.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Arial;">Espero que todo esto sea una moda pasajera como los blops (vieron hoy la nota sobre Lola? Oh, por un momento me sentí importante, debo tener por ahí guardado un email de ella, de la prehistoria de este blop, cuando quien suscribe efectivamente escribía).<o:p><br /></o:p></span></p><span style="font-family:Arial;">Espero que los que pagan por recibir consejos tan trillados (clases prácticas en boliches! Qué horror!) por lo menos encuentren una señorita que compense la bajeza…<o:p> </o:p></span><span style=""><span style=";font-family:&quot;;font-size:7;" ></span></span><span style="font-family:Arial;"><br /><br />- Disculpa, yo ya me recibí, pero quería ver si hay maestrías para levantarse minas en el colectivo.</span><span style=""><span style=";font-family:&quot;;font-size:7;" ><br /></span></span><!--[endif]--><span style="font-family:Arial;">- Si, pero tenes que tener aprobada apoyadas 2...<o:p></o:p></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1161049871201631642006-10-16T22:44:00.000-03:002006-10-16T22:51:11.356-03:00Dame fuego<p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Entre las opciones que barajé para este nuevo eterno retorno, se encontraba la de cumplir con la palabra dada. Pero, ay, soy tan voluble, errático y cambiante, que preferí no hacerlo, no contento con los resultados obtenidos. O será ese eterno inconformismo por los resultados? (y por una vez no estoy hablando de fútbol).<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Se me ocurrió, como tantas veces, escribir a partir de la página en blanco, como ya he hecho en diversas oportunidades, la historia de todos los bloqueos (no, el bloqueo cubano no, el del escritor). Pero es aburrido repetir los yeites.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Podría, para variar un poco, hablar sobre mi vida real. Pero no es todo lo que escribo un reflejo de mi vida real, distorsionado por la visión platónica de lo que debería ser? No se encuentra detrás de cada chascarrillo el chiste ultimo de lo cotidiano?<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Acaso lo que escribo tiene otro fin que el de servirme de excusa para colgar la música que me gusta o me causa gracia? El de entretener a gente que casi no conozco, salvo contadas excepciones?<o:p><br /><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl10.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="150" width="300"></embed><br /><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Me decidí finalmente por la opción superadora ecuménica. Rejuntar todos lo motivos, incluso la palabra dada y crear este <b style="">Sobrando al Educando Nº 0</b>, donde tomo el lado políticamente incorrecto y me juego por el vicio.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Cómo todos estarán enterados, desde el primero de octubre en capital esta prohibido fumar en espacios públicos (mejor dicho comunes). Y desde ese día, me encontré formando parte de una minoría perseguida por los intolerantes.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Yo era un fumador respetuoso de las buenas costumbres. Nunca encendí un cigarrillo en una mesa donde algún comensal se encontrará comiendo. Nunca en auto ajeno, a no ser que el conductor fumará. Nunca fumé en presencia de niños. Pero ahora me siento mas marginal que nunca, un paria, un rebelde sin causa, un miembro del equipo de Brigada A.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">En mi actual trabajo, teníamos como bunker fumador la escalera del edificio. En el rellano nos juntábamos los viciosos y licenciosos de siempre, a tomar café, charlar de la vida, mirar por la ventana, hacer una pausa en el laburo, y de paso fumar un pucho. A quién perjudicábamos? A la empresa? No, si trabajadores relajados son mas productivos que los ansiosos o los que padecen síndromes de abstinencia (variadas abstinencias en algunos casos). A los compañeros no fumadores? Para nada, la escalera se encontraba separada por tres puertas y ambientes de las oficinas. A los otros pisos? A la atmósfera? A Kirchner?<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">No, molestábamos a los señores legisladores que se dedican a copiar las leyes teóricamente primermundistas, que tan mal se aplican en nuestros países bananeros. Vaya uno a saber porque triquiñuela de la patronal y la clase oligarca y capitalista, ahora las miríadas de trabajadores nos vemos obligados a poblar las puertas de los edificios, en franco espectáculo licencioso, dando un pésimo ejemplo a la juventud, ensuciando mas las calles, molestando con nuestro humo a los no fumadores que por un rato no nos pueden decir nada.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Algunos aguerridos ya han pasado a la clandestinidad. Equipados con un desodorante de ambientes y un extractor, se atrincheran en baños, con la vana esperanza que los sabuesos del placer ajeno no levanten la perdiz. Otros, mas rudimentarios en su pensamiento han decidido volcarse a otros vicios como los nugaton, o directamente, a mascar tabaco u hojas de coca. Yo por ahora resisto a los que me aconsejan chupar el carozo de un durazno (duraznos en esta época? Primero me tengo que comer el durazno?), o contar ovejas, o inyectarme heroína o maizena <span style=""> </span>para dejar de fumar, resisto amarrado a mi botella de agua cual Carlos Bianchi, esperando ansiosamente el mediodía para dar rienda suelta a mi vicio.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">Quiero solicitar desde aquí, esta columna jónica de lo políticamente incorrecto, puntal del vicio y la depravación pública y privada, que ni bien alguno se entere de algún fumadero de tabaco clandestino, me pase la data. Pero fumadero con todas las de la ley, con concurrencia turbia y desaconsejable, nada de bingos devenidos en aguantaderos.<span style=""> </span>Prometo discreción. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Arial;">El fumar puede ser perjudicial para salud.<o:p></o:p></span></p>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1159841894574422922006-10-02T23:18:00.000-03:002006-10-02T23:46:46.566-03:00Sobrando al educando<span style="font-family:Arial;">Se preguntaran que increíble bolazo les voy a meter para justificar mi nada notoria o atípica ausencia. Y voy a empezar a contarles como comienzan todos los bolazos.</span><br /><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl9.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="150" width="300"></embed><br /><br /><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">“No saben lo que me pasó… No me van a creer cuando les diga!”</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">Recibí una propuesta muy seria, del medio de comunicación más importante de nuestra era. Si, Clarinete Digital quiere que escriba una columna de frecuencia aleatoria denominada “Sobrando al educando”.</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">Qué como pasó esto? Pero es muy sencillo, cómo pasa todo en nuestra era? Recibí un sms de la mismísima y excelentísima doña señora Ernestina del Noble Repulgue! Cito textual: “vos tenes q skribr pr nstrs ya!”.</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">Ni lerdo ni perezoso le respondí: “Vos quién sos?” (Ni se imaginan la cantidad de propuestas que recibo todos los días al celular. Ninguna!).</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">Para resumir, después de una fructífera y edificante comunicación via repetición de pulsaciones (es como el Código Morse a esta altura…), la señora quiere que escriba sobre los temas que preocupan a los argentinos que leen Clarinete.</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">La colección, en formato columna digital, con infografías seguramente ganadoras de todo, y lenguaje sencillo y accesible (bah, periodístico) saldrá a partir de un día de esta semana y versará sobre los siguientes temas:</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><ol><li><span style="font-family:Arial;">“El jabón nunca mató a nadie”. La higiene en la sociedad moderna, los consejos de los expertos y las normas de buena conducta para que nunca más nadie se tape la nariz cuando usté pasa.</span></li><br/><li><span style="font-family:Arial;">“Zochori con chimi”. Los más prestigiosos nutricionistas y gordólogos opinan livianamente (cuac!) sobre las costumbres alimenticias de los argentinos, bah, de los que todavía comen.</span></li><br/><li><span style="font-family:Arial;">“Su hija es PTRA? (preadolescente tetona realmente analfabeta)”. Una serie de tips para comprender la sexualidad femenina de las jóvenes púberes argentinas, los mitos del imaginario colectivo y las apoyadas en el bondi.</span></li><br/><li><span style="font-family:Arial;">“Recalentamiento global, cuando la violencia se instala y hay que sacarla a las patadas”. Según una reciente encuesta, el 83% de los argentinos esta preocupado por la violencia en la sociedad, mientras que en junio solo un 5% se interesaba en la materia (el 95% había respondido el mundial). Aquí toda la verdad, y nada mas que la verdad.</span></li><br/><li><span style="font-family:Arial;">Etc.</span></li></ol><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">Reserve ya su ejemplar.</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;">Colección dedicada a todos aquellos que día a día me hacen reír. Y al Yaya, para que no cuelgue los botines.</span><br/><span style="font-family:Arial;"></span><br/><span style="font-family:Arial;"></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1158373991903099762006-09-15T23:22:00.000-03:002006-09-15T23:43:17.636-03:00Noche Cerrada, Bar Abierto<embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&file=http://grasamania.ctech.ca/pl8.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="150" width="300"></embed><br /><br /><span style="font-family:arial;">Los habitantes del pueblo le decían bar, pero hubiera sido mas preciso llamarlo pulpería. Claro, uno no tiene muchos lugares a donde ir, a no ser que se disponga a manejar cincuenta kilómetros o más hasta Lobos.<br /><br />Siempre las mismas caras, las mismas charlas, los mismos vasos lleno de vino de la casa y alguna que otra medida de caña. Los porotos se guardan, para ser reutilizados en todas las partidas que se juegan, día tras día, noche tras noche. El televisor se cansa de hablar del clima, pasa a los deportes.<br /><br />Clarita lava los vasos mientras vigila con un ojo las empanadas que se fríen en grasa. Estaciona un auto. Hay mucho lugar para estacionar siempre. En una mesa esta sentados el viejo Froilan, solo con su vaso de ginebra. En la barra charlan el correntino y González, dicen que el precio de novillo en el remate subió unos centavos. Esta noche nadie juega.<br /><br />Entra “porteño”. Se nota a la legua que no es del pueblo, ni siquiera un patrón. Acá se conocen todos. Se acomoda en mesa, al lado de la ventana, le hace una seña al Vasco, propietario del establecimiento.<br /><br />La parsimonia nunca abandona al Vasco, se acerca al porteño y escucha.“Tráigame una cerveza y dos empanadas”. El Vasco se da vuelta, camina despacio hasta la barra, la rodea, mira fijo a la Clarita, le hace seña con los dedos. Se agacha a buscar cerveza, en un triste remedo de movimiento humano. Los vasos los alcanza a la mesa Clarita, mientras limpia la mesa con trapo mugriento. Las moscas se revuelven inquietas, sobrevuelan cabezas, y se deciden a posar en la pared.<br /><br />Cuando el Vasco se acerca a la mesa con la cerveza fría, las empanadas ya fueron consumidas. Revuelve en su delantal otrora blanco, encuentra el destapador.“Tráigame dos mas.”<br /><br />………………………………………………………………………<br /><br />Clarita apaga el fuego. Ya no va a venir más nadie. Se sienta en la cocina mientras ojea revista que le presto la Yolanda. Todo demasiado tranquilo, un calor pegajoso invade el ambiente. Escucha una conversación, que le llega amortiguada por el televisor que ahora cuenta la historia de una chica pobre (como Clarita, pero mas grande) y un chico rico y lindo. Cómo le gustaría a Clarita que hubiese por lo menos un chico rico y lindo. En el pueblo (por no hablar de los del campo) son todos feos y pobres. Bah, Ramiro no es muy feo, pero es muy tonto y celoso. No quiere volver a salir con él.<br /><br />Su padre habla con el porteño. González acerca una baraja nueva, y la caja de fósforos llena de porotos. Otra timba más. Ojalá que no pierda más que unas cervezas, piensa Clarita.</span><br /><span style="font-family:arial;"></span><br /><span style="font-family:arial;">Termina el primer partido, para sorpresa de todos, el Vasco ganó. Durmió afuera el porteño, se quedo en malas. El Vasco se siente ganador, profeta en su tierra. Pide a los gritos un vaso y una cerveza, paga el porteño.Clarita se acerca a la mesa. Deposita el vaso y la cerveza en la mesa, y descarada, mira al porteño. Es lindo. Un poco grande, pero lindo<br /><br />Cuando el Vasco se acerca a la mesa con la cerveza fría, las empanadas ya fueron consumidas. Revuelve en su delantal otrora blanco, encuentra el destapador.“Tráigame dos mas.”<br /><br />………………………………………………………………………<br />Se sienta en la galería. Ahora que su viejo esta ocupado, puede fumar tranquila. No es que le diga nada, pero después le pide cigarrillos y nunca le da plata para comprarlos. Enciende el cigarrillo, da cortas y secas pitadas, la noche cerrada, sin una brisa que mueva los árboles. Pasea su mirada por el cielo, cuenta las estrellas, se acuerda los besos de Ramiro, las manos de Ramiro, la lengua de Ramiro. </span><br /><span style="font-family:arial;"></span><br /><span style="font-family:arial;">Ve el auto del porteño. Es uno de los caros. Tiene una estrellita en el capot, una estrellita de tres puntas. Un auto negro, brillante, descapotable. Clarita se levanta y se acerca. Asientos tapizados en cuero, un equipo de música con muchas luces. Sería lindo dar una vuelta en uno de esos. Los gritos del Vasco la sobresaltan. Esta eufórico. Pide a gritos otra cerveza. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />………………………………………………………………………<br /><br />Este porteño es un inútil piensa González. Perder tres veces seguidas quedándose en malas, y con el Vasco! En fin, a río revuelto, ganancia de pescadores, él y el correntino están chupando gratarola."<br /><br />Clarita acerca otra cerveza. Que fuerte que esta la pendeja. El porteño se quiere retirar, pero el Vasco, agrandado, le quiere jugar uno mas. El porteño, lo piensa, y le dice, esta bien, pero por plata. Veinte pesos. El Vasco acepta gustoso, y fanfarrón, sube la apuesta a cincuenta. “Trato”, dice el porteño.<br /><br />………………………………………………………………………<br /><br />Qué manera de ligar! Se lamenta el Vasco. Ahora a el le toco dormir afuera. Que lo parió, revancha, no puede perder cincuenta pesos. Vamos por cien.<br /><br />………………………………………………………………………<br /><br />El silencio se hace palpable. El Vasco pierde de nuevo, corre con un rey, pero el dos de oro lo hizo pelota. Esta seguro que el porteño se carteó, pero… Vamos por mas. Doscientos, todo o nada.Pierde de nuevo. No le queda mas plata, el porteño lo mira indiferente. El Vasco implora. Le ofrece botellas, comida gratis, cualquier cosa que vea, incluso el televisor. Quiere revancha.<br /><br />“Juguemos” dice el porteño. “Si me ganas, te dejó una luca. Si yo gano, me llevo a la piba a dar una vuelta”. Las moscas vuelan, pero su zumbido es lo único que se escucha. Clarita apagó el televisor.<br /><br />El Vasco tiene los ojos rojos, se frota las manos, se muerde las uñas mugrientas.<br /><br />“Repartí porteño, me vas a ganar si sos brujo”.<br /><br />Sigue el juego. Clarita se acerca despacio, se para atrás del viejo y mira las cartas.Los hombres juegan, el correntino y González miran, interesados, mientras Froilán hace durar la ginebra. Partido parejo. Están empatados en diez buenas. El porteño es mano, juega callado la primera, tira una sota de basto. El Vasco boquea un envido. El porteño mira sus cartas, mira al Vasco, ve pestañear a Clarita.<br /><br />“Falta envido”.<br /><br />El Vasco siempre se va a arrepentir de ese momento. Eran dos puntos, le quedaban tres, nunca va a poder explicar porque aceptó. Si le preguntan, y hay que ser valiente para hacerlo, dirá que el porteño no tenía nada cuando cantó la falta. Pero era un brujo, y cambió las cartas.<br /><br />“Treinta y uno”.<br /><br />“Son buenas”.<br /><br />Lo que siguió, nadie recuerda a ciencia exacta. Algunos dicen que el porteño mostró treinta y uno de espadas, con siete bravo, se levanto, agarró a Clarita de la mano, y se la llevo. Otros le dirán que el Vasco pataleó y amenazó al porteño, que busco faca pero que el porteño lo durmió de una trompada.<br /><br />Yo le voy a decir que pasó.<br /><br />El Vasco se puso a llorar.<br /><br />Lloró, amarga y desconsoladamente, con la cara hundida entre las manos. Su hija le acarició la cabeza, y se fue, sin mirar atrás. Subió al auto del porteño, y no la vimos más.<br /></span><br /></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1157755904121623602006-09-08T19:51:00.000-03:002006-09-08T19:58:40.383-03:00Caracol (you open your eyes)<span style="font-family:Arial;">Según me contaron, una de las leyes de la termodinámica postula que nada se pierde, todo se transforma. Considerando que no tengo tiempo para nada, que arrastro cansancio acumulado, que no se me ocurre nada, que no me encuentro en el estado apropiado como para escribir, decido “reciclar” estos párrafos que les dejo. Sepan disculpar los que ya lo han leído en algún momento, aunque creo que será novedad para muchos. Saluti per tutti, buen finde.</span><br /><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl7.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="150" width="300"></embed><br /><span style="font-family:Arial;"></span><br /><span style="font-family:Arial;"></span><br /><strong><u><span style="font-family:Arial;">Caracol</span></u></strong><br /><span style="font-family:Arial;"></span><br /><span style="font-family:Arial;">Primero, solo tenía que recordar mi bolsita escocesa verde. Y meter todas las cosas que había sacado, para no dejar ninguna olvidada.<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">En primaria ya era distinto. Tenía que preparar primero la mochila y llevarla. A eso se le sumó la responsabilidad de la plata y las llaves. Como siempre, lo complicado era la cartuchera llena a rebalsar de útiles inútiles.<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">En la secundaria, la mochila se hizo mas liviana, pero… Carpeta, birome, carnet para el boleto estudiantil, plata, llaves, a veces ropa para cambiarme. Nada importa en secundaria. O todo importa demasiado, incluso las cosas triviales. Pero me fui de tema.<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">En la facultad un cuaderno y apuntes. Los eternos apuntes, que se desarmaban y volvían a armar, que uno aprovechaba para leer en cualquier parte, en cualquier momento. Documentos, plata, llaves. Libreta universitaria durante el “ciclo general”. Volantes durante la época de “militonto”. Libros en la mochila. Siempre un libro, o dos, o tres. De la carrera, o por placer. Siempre un libro para estudiar, para distraerme, para dar clases.<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">A la noche era distinto, o igual, como uno prefiera verlo. Documentos, plata, llaves. Un libro si iba a la casa de alguien, cigarrillos siempre. Encendedor. Campera si estaba fresco.<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">Luego me sumaron el celular. Lleva el teléfono. No te olvides el teléfono, por cualquier cosa. Cómo que te olvidaste el teléfono? Te llamé y no me atendiste!<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">Ahora tengo reproductor de mp3. Todas las mañanas agarro las mismas cosas. Documentos, plata, llaves, teléfono, cigarrillos, encendedor y reproductor. Paraguas si llueve, campera si esta fresco. Un libro. Cualquier libro. Y tengo más llaves. Tarjeta magnética para la oficina, tarjeta para el cajero, tarjeta de la obra social, tarjeta de la ART y el registro vencido. Ah, y el cuaderno. No salgo sin un cuaderno.<br /><br /></span><span style="font-family:Arial;">Por eso me gusta quedarme en mi casa. No llevo nada a cuestas. Ni los documentos ni las tarjetas, no necesito plata, las llaves las dejo en la mesa, los cigarrillos al lado del monitor, junto al cenicero y el encendedor, el teléfono tirado por ahí, el reproductor de mp3 apagado y los libros… Los libros pueblan mi habitación, la de mi Viejo, el pasillito, la habitación de “huéspedes” y la biblioteca. Pero con ellos no hay problema. Uno nunca tiene demasiados libros a cuestas.</span><br /><span style="font-family:Arial;"></span><br /><span style="font-family:Arial;"></span><br /><span style=";font-family:Arial;font-size:85%;" >PD: Hoy la música responde a mis ganas, y no hay ningún mensaje musicalizado. Txau.<br />Y para mañana, feliz cumple sryo.<br /></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1157421278988401362006-09-04T22:54:00.000-03:002006-09-04T23:16:11.296-03:00INC<span style="font-family:arial;">Entre las cosas que uno tiene para relatar, en este espacio dedicado a la familia, las buenas costumbres y la gente bien, escojo las siguientes.</span><br /><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&file=http://grasamania.ctech.ca/pl6.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="150" width="300"></embed><br /><br /><span style="font-family:arial;">La <a href="http://putasllaves.blogspot.com/2006/08/soar-no-cuesta-nada.html">calidad</a> es una plantita que hay que regar todos los días.</span><br /><span style="font-family:arial;">Me mandaste una inc porque no posteé?</span><br /><span style="font-family:arial;">Se te ocurrió una mejora al procedimiento?</span><br /><span style="font-family:arial;">Te capacitaron en extracción de disquetes floppy de 3 y ½?</span><br /><span style="font-family:arial;">Bienvenido al maravilloso mundo de las ISOS.</span><br /><span style="font-family:arial;">(Tanto lío con la auditoria y a la final ni les vi la cara.)</span><br /><br /><br /><span style="font-family:arial;">No debería quejarme, viajo como un bacán para ir a trabajar… Pero a veces, me toca viajar así.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" >Danddy Orozco, Tren Loco.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Loco, pero es lo que hay</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Millones de chabones, apilados como melones</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Tal vez no sea tan tarde</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Para llegar al laburo</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Y no te olvides, de sacar el abono.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Viajando colgado del estribo</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Soy como Di Caprio</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Me estoy saliendo de las vías en este tren loco.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Yo escuche a los viejos.</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Yo escuche a los chanchos</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Tal vez no sea tan tarde</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Para viajar en bondi</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Y olvidarme del tren</span><br /><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Viajando colgado del estribo</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Soy como Di Caprio</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Me estoy saliendo de las vías en este tren loco.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Yo se que el tren ahora lo gestionan los trabajadores</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Pero tenes que escuchar mis palabras</span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Sigue siendo lo mismo… yeah.</span><br /><br /><br /><span style="font-family:arial;">Luego, quiero agradecer a la <a href="http://mentalproblemstt.blogspot.com/">Srta TT</a> por la canción del Flaco. Gracias Srta TT.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Y para ir terminando, una bonita canción de los Kinks. Si, los Kinks me gustan mucho mas que los Bitels.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">La letra no será gran cosa, pero es una de esas canciones en las que no importa que uno no vea Waterloo Street, o un viejo roble, simplemente se disfrutan.<br /></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1156559182303345702006-08-25T23:16:00.000-03:002006-08-25T23:28:02.253-03:00Perdón, dónde esta el baño?<p face="arial" class="MsoNormal">Debo ser el peor pretendiente de escritor que jamás haya existido. Pero soy muy bueno justificando mis faltas (de estilo, de constancia, de ideas, de envido).<o:p><br /><br /></o:p></p><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config1.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl5.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="110" width="300"></embed><br /><br /><p></p><p face="arial" class="MsoNormal"><o:p><br /></o:p></p> <p face="arial" class="MsoNormal">A ver… Debería contarles que esta semana comencé nuevamente a trabajar, a modo de excusa por mi ausencia. Espero, por una vez, haber podido escalar a alguno de los círculos superiores del purgatorio laboral. No voy a contar mucho, puesto quien se quema con ceniza ve que le aumentan el philip y llora, pero estoy muy bien, con la única excepción del horario “gallináceo” que estoy llevando. Es bien sabido que me gusta la trasnochada intrascendente e improductiva, la remoloneada en la cama a la mañana, mi novia y el helado de dulce de leche granizado.<o:p><br /></o:p></p> <p face="arial" class="MsoNormal">Yendo a lo que le interesa a los pocos, pero testarudos lectores de este blop indefinible, me tomo un descansito de la historia que estuve esbozando. No me gustó (más allá de cierta jocosidad ad hoc) el “video clis”, puesto que no tiene mucho que ver con la historia en si.<o:p><br /></o:p></p> <p face="arial" class="MsoNormal">Hoy, que llegue un poco mas temprano a casa, prendí la maquina, accedí a mis documentos y vi. Vi muchos documentos inconclusos, proyectos geniales, algunos patéticos (aunque debo decir que son los menos, porque, modestia a parte, soy autocrítico al extremo, y no me tiembla el pulso para borrar lo que no me convence), otros extensos, algunas cosas serias, algunas frases sueltas y pensé lo siguiente: “tanto por hacer y tan pocas ganas/talento”.<o:p><br /></o:p></p> <p face="arial" class="MsoNormal">Podría forzarme a escribir los capítulos sucesivos de la historia de Adrián, aunque la experiencia me indique que cuando escribo forzado no me gusta el resultado. Debería hacerlo, para no ser arbitrario y despótico con el pobre lector.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial;" class="MsoNormal">Meditando, indeciso frente al cursor que titila y parece poner énfasis en mi inacción crónica, mi eterna pachorra y mi alergia a los esfuerzos.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial;" class="MsoNormal">A punto de cerrar el documento sin haber escrito ni una línea digna de ser guardada, recibo un sacudón mental. Y esto es lo que recibí.<o:p><br /></o:p></p><p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"><o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"><span style="font-weight: bold;">El Feriante (Parábola, Hipérbola, función cónica, no cómica)</span> <o:p></o:p></p> <p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"><o:p></o:p><span style="font-style: italic;">Ruben (si, sin acento prosódico) Bernal trabaja en un feria. Y tiene el negocio más lucrativo de cuantos uno pueda observar. El no vende ni ropa ni alimentos, ni discos ni chucherias. Tampoco merluza, papuza o páprika. El vende bicicletas.</span><o:p style="font-style: italic;"><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial; font-style: italic;" class="MsoNormal">Para ser correctos en la expresión y poder pintarles el panorama de manera adecuada, su stock es muy limitado. De las cinco o seis bicicletas que ofrece, la mayoría son usadas. Los precios? Son de risa. Muy barato.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial; font-style: italic;" class="MsoNormal">Lo que nadie, pero nadie sabe, es que el Ruben aprendió de chico el secreto del bicicletero feriante. Ahora, a estas horas en que la gente decente no hace nada digno de ser relatado, les cuento el secreto.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial; font-style: italic;" class="MsoNormal">Ruben es un comerciante inescrupuloso. Hoy vende aquí, a unas cuadras, una bicicleta playera color amarillo y pasado la vende allá. Es el gemelo maligno del Ruben, el Osmar (si, con m), quien recupera las bicicletas. Puestas nuevamente en circulación, las bicicletas se convierten en un cuerno de la abundancia para estos mafiosos.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial; font-style: italic;" class="MsoNormal">Cuenta un chico devenido en grande, o un grande aniñado, pero ya no recuerdo bien, que cuando un chico compra una bici al Ruben, pierde algo más que dinero, su rodado y la inocencia. El Osmar, cada vez que puede, les baja unos dientes de una ñapi.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial; font-style: italic;" class="MsoNormal">La moraleja de esta historia es clara, o a mi me parece. Todos los bicicleteros tienen un gemelo maligno que se dedica a robar a los niños. O que si uno quiere hacer negocios necesita un gemelo, fundamentalmente para los negocios de bicicletas en feria.<o:p><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"><span style="font-style: italic;">Es palabra del Dandy.</span><o:p><span style="font-style: italic;"><br /></span></o:p></p><p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"><o:p><span style="font-style: italic;"></span><br /></o:p></p> <p style="font-family: arial;" class="MsoNormal">Esto fue escrito bajo los efectos de la falta de sueño, la gripe, los antigripales, el sexto cigarrillo del día (cosa que me pone orgulloso haber reducido drásticamente el consumo) y el deseo de manifestarme. Después de escribir esta pavada, casi decido borrarla. Pero una vocecita me detuvo al grito de: “peor es nada”. (Además notaran los que conozcan de que hablo, que estoy “quadrofónico”).<o:p><br /></o:p></p><span style="font-family:arial;"> </span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1155786779041744582006-08-17T00:51:00.000-03:002006-08-17T00:52:59.106-03:00La Sombra de Sancho Panza (6)Sigue la aventura.<br /><br />Y <a href="http://www.ctech.ca/grasamania/sancho6.html">aquí</a> conoceremos algunos de los villanos que nos acompañaran dentro de muy poco.<br /><br />Si, <a href="http://www.ctech.ca/grasamania/sancho6.html">ahí</a>.<br /><br />Hasta la próxima.El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1155342801799067782006-08-11T21:29:00.000-03:002006-08-11T21:39:45.210-03:00La Sombra de Sancho Panza (5)<p class="MsoNormal"><b style=""><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl4.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="150" width="300"></embed><br /><br /><span style="font-family:Verdana;">Capítulo IX: <i style="">De un sábado a la noche en que todo sale mal, o no sale de acuerdo a lo esperado.</i><br /></span></b><span style="font-family:Verdana;"><o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Si uno pudiera hacer concordar un buen día con una buena noche, la vida sería algo muy distinto a lo que es. En lo personal, no creo que sería una vida mejor, pero no estamos acá para discutir mis creencias (por lo menos hoy, tal vez otro día), si no para seguir los pasos de Adrián Z.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Decía que el sábado a la noche le salió todo mal a Adrián. Para ser correctos, él había alimentado íntimamente la esperanza de reencontrarse con Nadia. Claro, desde nuestros cómodos asientos podemos suspirar de pena, o reírnos como hienas ante la ingenuidad. La realidad es que la noche suele acercar a muchos, pero también se divierte separando, cruzando, reubicando a otros.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Con el Panadero, de común acuerdo, convinieron en reincidir en el mismo bar del viernes. Esta vez no tanto por los pochochos y las cervezas, si no porque el Panadero estaba conforme con su performance en dicho lugar (mas allá de las chicas con gusto a sandía) y Adrián quería ver si aparecía Nadia. Pero nada.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Ni el Panadero tuvo suerte, ni Adrián divisó a la señorita en cuestión. Tomaron cerveza tras cerveza, mientras el Panadero se levantaba de la silla, se acercaba a cuanta chica avistara y volvía raudamente al vaso que ni siquiera había comenzado a transpirar humedad. Bajaron los canastos de pochochos, las cervezas se multiplicaron, escucharon risas a rabiar, formaron incontables montículos de ceniza, tararearon canciones, pero nada. Ni pechugona ni suerte para el Pana.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Cuando el nivel de alcohol en sangre (chicos, si beben no conduzcan, pueden derramar la bebida en el asiento) subió lo suficiente y todas las damas presentes hubieron rechazado a Fernando, se fueron a dar una vuelta.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Los vienes no son iguales a los sábados, afirma un conocido aforista contemporáneo. La noche es distinta, hay más “chicos”, mas barullo, mas ganas por encerrarse en un boliche y moverse mientras se le gritan cosas a la persona del sexo opuesto que tiene la “suerte” de “bailar” con nosotros. O ganas de tomar tragos mal hechos preparados por bartenders con bíceps como los de Vin Diesel o por señoritas con escotes tan abultados como la recaudación de la caja, a los que se le complican operaciones un poco mas arduas que volcar una bebida energizante en un vaso plástico con dos cubos de hielo y un chorro de vodka de precio módico, mientras uno se abre paso en barras superpobladas de adolescentes alborotados que piden a gritos la consumición. Es así nomás. El boliche del sábado es insufrible, y no importa si la entrada cuenta $10.- o $32, el ambiente es más o menos igual, lo único que cambia es la calidad de tintura que usan los habitues, o el precio del perfume.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">En este estado de las cosas, mientras todos los automovilistas desaceleran peligrosamente para ver si reconocen a alguno de los que hacen cola frente a un local en cuyo interior no hay mas de veinte personas, los jóvenes peatones avanzan cargados de alcohol como para incendiar a Roma y las damas nos obnubilan con sus minifaldas/vinchas, Adrián oteaba buscando el escote prodigioso.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Terminando la Gaona de Ramos, acercándose a conocido centro comercial devenido en cine múltiple, procedieron a retomar a donde pasan las cosas por 2ª Rivadavia. En un semáforo, antes de volver a tomar Gaona, formando ese rectángulo tedioso y conocido por los jóvenes del oeste, Adrián tuvo el único golpe de suerte de toda la noche. Vio a Nadia.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Nadia, que con riguroso tapado que ocultaba su redondeada anatomía, estaba sentada en el asiento del acompañante de un Clío, cuyo conductor, un emulo de Alejandro Fantino, dirigía a la zona de bares. Adrián iba a consultar con el Panadero sobre el plan de acción a seguir, pero este, en tremebundo shock alcohólico estaba ocupado gritándole cosas a unas señoritas que caminaban arrastrando a otra señorita en tremebundo shock alcohólico que le contestaba también a los gritos.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Siguiendo un impulso, siguió el auto que estaciono un par de cuadras más allá del semáforo y parando con balizas, tomó nota del reducto elegido, un conocido pub con el nombre de un fabuloso guitarrista chicano.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><b style=""><span style="font-family:Verdana;">Capítulo X<i style="">: De un reencuentro que no es el que Adrián esperaba.</i></span></b><br /><span style="font-family:Verdana;"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">El pub estaba repleto. Principios de mes, gente con dinero, sin exámenes, con ganas de salir lo llenaban. Fue cosa del destino que Adrián avanzará cinco metros (no lineales) entre la gente para que alguien lo tomará de un brazo y lo arrastrará a un rincón.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">- Hola lindo.<br />- Hola Dora.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Me cuesta, en mi papel de relator imparcial, imaginar situaciones más incomodas que los reencuentros con una ex. Tengamos en cuenta que para Adrián esta es la primera noche en que esta decidido a olvidar a Dora, y es justamente, como macabra broma, la primera vez que se vuelven a ver en que Dora no esta adosada a Zapatito.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">-Viniste sola?<br />-Vine con prima, pero esta hablando con un chico <i style="">(Adrián conoce a dicha prima, y si hablar implica mover la boca y la lengua mientras se emiten sonidos, se podría decir que es verdad que la prima esta hablando)</i>. Me dejó solita, tomamos algo?<br />-Estoy con el Panadero y vine a buscar a alguien. Después…<br />-Alguien que conozco?<br />- No.<br />- Hombre o mujer… a no, me digas nada, una mujer. Bueno, anda, yo voy a estar por acá, solita… Capaz que me encontras, o no, quien sabe.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Si los padres pudieran conocer el carácter de sus hijos en el momento en que eligen el nombre, Dora debería llamarse Circe, o Lucrecia.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Adrián es débil. El Panadero esta lejos, y ni siquiera esta lo suficientemente sobrio como para pegarle un bollo en la nuca y espetarle un “Que haces tarado! Deja a esta loca y vamos a buscar a la pechugona”. La melancolía de los viejos buenos tiempos, el alcohol, el ambiente, las manos de Dora, esta aturdido, se deja arrastrar a la barra. Toman algo, se van, se pierden, reinciden, la deja, vuelve a su casa y duerme la mona.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Cuando despierta el domingo y los engranajes comienzan a funcionar, se arrepiente. Se arrepiente en soledad, como le corresponde a las personas que no pueden mantener sus decisiones.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Casi que con esta triste reflexión concluimos la primera parte. Casi, porque solo nos queda reseñar lo siguiente, que por ser tan poca cosa, no merece un capítulo aparte. Lo de Dora y Adrián fue un desliz de una sola noche. Al llamarla el domingo, Adrián comprobó que fue a guisa de despedida. Eso no quita la depresión que dicha novedad acarreó a nuestro joven protagonista. Por otra parte, el Panadero debió volver en colectivo a su casa. Se quedo dormido, se pasó, se despertó en José C. Paz y pegó la vuelta. A poco estuvo de dormirse hasta Liniers o mas allá, pero un brusco frenazo del colectivero lo despertó cuando se había pasado nada más que una parada.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Por ultimo, el martes o miércoles siguiente Adrián recibió el Siam Di Tella. El trabajo del mecánico estaba concluido, pero aún faltaban dos o tres truquitos más. El viernes iba a la agencia el “muchacho” (se me complica con el oficio) que retoca los cuenta kilómetros. Es decir, si un auto acusaba haber recorrido 500.000 km, luego del mágico pase, solo fue conducido por 200.000 km por una dulce ancianita que nunca, pero nunca chocó. Los últimos retoques del interior, como el estereo, los asientos y la gaveta, son los que realizan Adrián y Fede en sus ratos libres. Más Fede, con la distante supervisión de Adrián. Y es Fede quien encuentra la caja escondida y se la entrega a Adrián. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;"><o:p> </o:p></span><br /><b style=""><span style="font-family:Verdana;">Fin de la Primera Parte.<o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;"><o:p> </o:p><br />El miércoles próximo, o jueves, si la técnica se apiada de mi, entrega especial en formato inédito. Si, el Dandy, o sea yo, o sea el autor, va a incurrir en un nuevo formato.<o:p></o:p></span></p>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1155006354371410122006-08-08T00:05:00.000-03:002006-08-08T00:25:29.060-03:00La sombra de Sancho Panza (4)<span style="font-family:Verdana;">Dedicado a GCM, mi tanita.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">Feliz cumple princesa.<br /><br /><embed name="index" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" flashvars="config=http://grasamania.ctech.ca/config1.xml&amp;file=http://grasamania.ctech.ca/pl3.xml" quality="high" menu="true" allowscriptaccess="never" border="" height="130" width="300"></embed><br /><br /></span><br /><strong><span style="font-family:Verdana;">Capítulo VII: </span><em><span style="font-family:Verdana;">De un sábado en que Adrián efectivamente trabaja.</span></em></strong><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Los sábados son los días con mayor movimiento en una agencia de autos usados. A diferencia de una concesionaria de 0 km, los sábados se registran la mayor cantidad de consultas, y los posibles compradores se acercan desde cualquier lugar del orbe.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Los sábados son los días en que sin importar las calavereadas de la noche anterior, Adrián debe hacer acto de presencia en la agencia sin falta, so pena de latigazos verbales, incautación de vehículos, privación ilegitima de billetera y acceso vedado a la cocina.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Los sábados a la mañana son el peor día de Adrián.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Resacoso, a las nueve y monedas el joven hace acto de presencia. Su viejo ya esta ocupado con un madrugador (que viajó desde González Catán para ver una camioneta). Llena el termo, pone el calentador, limpia el mate, saluda a Fede que vino temprano a quitar la mugre que se posó durante la noche en los autos, limpió la oficina, y ahora se encuentra limpiando la vidriera.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Suena el teléfono, Adrián le cuenta a su interlocutor que el equipo de gas del Palio esta nuevito, el carburador una joyita. Cuelga, se imagina del otro lado a un fierrero aspirante a remisero. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Ceba los primeros amargos, su viejo sigue charlando con el que vino de Gonzalez Catán. Aprovecha para ir hasta la esquina a comprar unos bizcochitos y manguear el diario.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Cuando vuelve, su viejo lo esta esperando. </span><br /><span style="font-family:Verdana;">-Ya se fue?- pregunta Adrián, por decir algo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- No te preocupes, al mediodía vuelve. Y vos, andate hasta lo de José a ver si termino con el 504 o con la cafetera.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">Como se habrán imaginado, la cafetera es el Siam y José no es otro que el chapista, mecánico, electricista y exorcista de confianza. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Sin rechistar, principalmente porque esta dormido todavía, se va. Mientras maneja hasta el taller piensa que parece mentira, cada vez que prepara el mate, no puede tomarlo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">José esta pasando época de vacas gordas. El granizo, maldición de muchos, repuntó el negocio. Claro, la levantada no fue solo de volumen de trabajo, si no también de precios, pero usté, amigo conductor… antes del granizo, sabía cuanto costaba sacar los bollos de capot? Y si un servidor le dijera que lo están currando y se aprovechan de su desgracia? Pero no voy a dar números, como quién dice, hay que comer y dejar comer. O algo por el estilo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Pero claro, José no puede cobrarle de “más” a Ignacio o Adrián, porque ellos si saben cuál es el precio normal del trabajo. Así que no es de extrañar que José deje para el final el 504 y el Siam.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">En cualquier caso, el viaje es infructuoso. Adrián lo sabe, por eso va con el auto al taller. Ignacio también lo sabe, incluso mejor que Adrián que el trabajo no esta hecho, pero le revienta verlo sentado tomando mate.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Aunque a Ignacio le moleste corroborarlo, Adrián vuelve rápido. Bah, solo se detiene un minuto en una de los locales del “Panadero”, saluda a una de las chicas, y pregunta por Fernando. Si, el Panadero tiene nombre, y se llama Fernando. Le dicen que todavía no llegó, porque anoche estudió hasta tarde porque el lunes tiene un parcial o un final, la chica no sabe bien si para Costos o para algo así. Adrián saluda, agarra una medialuna y sale. A veces le gustaría tener hermanos como los del Pana que inventan bolazos para no hacerlo quedar mal delante de los empleados o del Tano.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Vuelve en el momento justo. Su viejo esta ocupado negociando, el termo tiene agua caliente, el teléfono no suena y el Olé esta guardado en el primer cajón. Pero pobre Adrián, parece a propósito, cuando uno peor se siente, más trabajo tiene. Es apoyar las posaderas en la silla para que entre una pareja con aspecto de empleados públicos (lo habrá notado en las uñas de la mujer, o en el cigarrillo atorado en la comisura del tipo?).</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Avancemos un poco, para no dormirnos nosotros con este relato tan pedestre y que tan poco aporta. Pero todo suma, y Roma no se construyó en un día y si conté esto por algo es. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">La cuestión es que, para asombro de Ignacio, Fede y de todo aquel que guste de prejuzgar (me incluyo), Adrián vendió tres autos. Si, tres. Lo mejor es que se cerró todo para poner los ganchos el lunes. Ah, y todas las ventas antes del mediodía. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Ustedes pueden pensar que Adrián saltaría en una pata. No, Adrián solo salta cuando en la cancha cantan “el que no salta es un inglés”. Como único festejo se permitió decirle a su viejo: “Viejo, te arreglas con Fede que me voy a dormir la siesta?”. Ignacio revoleó los ojos, hizo la vista gorda y lo dejo ir. Si ese pibe se esmerará más, no lo para nadie. Talento y oficio tiene.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><strong><span style="font-family:Verdana;">Capítulo VIII: </span><em><span style="font-family:Verdana;">De dónde se explica para que catzo les sirve haber leído el capítulo precedente.</span></em></strong><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">La siesta de los sábados puede parecer que queda mal en la gente joven. Pero, no es por explicar lo evidente (cosa que me fascina, si total cuando algo es o esta oculto se presta a múltiples explicaciones, pero lo evidente…) pero quien alguna vez en la vida ha salido pongamos por caso un viernes a la noche, ha dormido no mas de cuatro o cinco horas, a trabajado otras tantas, y tiene planeado salir a festejar haber vendido tres autos o lo que fuera, necesita descansar. Ojo, si Adrián no hubiera vendido los autos, igual saldría, pero se mostraría menos pródigo, o mas renuente a erogaciones saladas, o indiferente, o más propenso a la timba que al amor, o que se yo, sería la noche de otro día que nada tiene que ver con lo que estamos contando acá. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Luego del sueño reparador de un par de horas, se fue a verlo al Pana. Se instaló detrás del mostrador, cebó los mates tranquilos, contempló el ir y venir hacendoso de las dos empleadas que bien valen la pena de ser contempladas y escuchó de excelente buen humor al Panadero diciéndole a las chicas que tiene la nariz ligeramente ganchuda porque cuando Dios lo creó, lo miró, lo vio demasiado perfecto y le aplastó la nariz con el meñique. Se abstuvo de comentar con malicia alguno de los otros defectos del Pana, porque entre amigos, con chicas de por medio, queda feo. Las chicas lamentaron tener un cumpleaños (excusa escuchada no menos de una vez por semana) y prometieron salir con ellos a jugar un pool el domingo, total, el lunes no trabajan. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Cuando el Panadero, que es menos propenso al esfuerzo que Adrián pudo escaparse, se dirigieron a un pool. Jugaron por placer un rato y hablaron sobre las cosas que hablamos los hombres, es decir del precio de la harina, de lo caro que es mandar a pintar un auto y de lo mal que canta Arjona, que cómo todo el mundo sabe, es de lo único que hablamos.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Fernando, de tremenda verborrea, le preguntó por la señorita de la noche anterior. Más concretamente, esto es lo que le dijo:</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Vas a llamar a Pan Dulce?</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- No creo. Es buena piba, pero no se.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Si, a veces pasa… Yo no se que hacer con la rubia. Alguna vez te pasó que estas transando y la mina tiene gusto a sandía? Y a mi la sandía no me gusta.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">No hay caso con el Panadero. No, no lo dice en chiste, pero a él solo le pasan esas cosas. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Si uno pudiera meterse en la cabeza de Adrián, como en la película esa… No, John Malkovich no, la del submarino pequeñito, pero capaz que es mejor John Malkovich, bueno, si uno pudiera meterse para ver que pasa por la cabeza de Adrián, hubiera encontrado la sorpresa que por primera vez después de mucho tiempo no esta pensando ni en River, ni en Ortega, ni en Gallardo, ni en fútbol, ni en autos, ni en Dora, ni en su vida, ni en nada en lo que haya pensado siempre. Se esta acordando de la flaca con la que habló la noche pasada. No, Pan Dulce no, esta pensando en Nadia, y en lo mucho que le gustaría cruzársela y hablar un poco más con ella. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">En este ánimo reflexivo, después de derrotar en todos los partidos al Panadero sin esfuerzo (lo que no es mérito para nadie), se fue a cenar a su casa y prepararse para la noche del sábado.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Nota del Autor: me permito elegir para esta entrega dos canciones que poco y nada tienen que ver con la tónica del relato, pero son otro regalito de cumpleaños. Y en segundo lugar, estamos terminando la tediosa introducción. Con la entrega próxima, si los vientos, las estrellas, la radiación de los tubos fluorescentes, las barbas de Lenín y la multiplicación de números primos nos son favorables, terminamos los introitos para dar paso a la acción. Solo me resta, para concluir esta parte narrar los sucesos que se darán cita la noche en que… pero para que adelantarles lo que podrán leer el viernes?</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1154737300689861642006-08-04T21:21:00.000-03:002006-08-07T01:08:05.993-03:00La sombra de Sancho Panza (3)<span style="font-family:Verdana;">Dedicado a Don Pablo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">Fuerza pelado, que ya pasó lo peor.</span><br /><br /><embed name='index' pluginspage='http://www.macromedia.com/go/getflashplayer' src='http://grasamania.ctech.ca/mp3player.swf' width='250' height='90' type=application/x-shockwave-flash border='0' wmode='transparent' flashvars='config=http://grasamania.ctech.ca/config_1.xml&file=http://grasamania.ctech.ca/playlist_1.xml' quality='high' menu='true' allowScriptAccess='never'></embed><br /><br /><br /><br /><strong><span style="font-family:Verdana;">Capítulo V</span></strong><span style="font-family:Verdana;">: </span><strong><em><span style="font-family:Verdana;">De un viernes a la noche en Ramos Mejía y los sucesos que siguen entreverándose en esta historia</span></em></strong><span style="font-family:Verdana;">.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Para resumir un poco la historia hasta aquí, tenemos a un protagonista Adrián que se dedica a vender autos. Adrián compró un Siam Di Tella que esta en el taller para hacerle una “lavada de cara”. Su padre, Ignacio, pataleó un poco, pero peor como bien sabía Adrián era volver del remate sin nada. Pasando por alto lo que queda de la semana laboral, sin mucho que aportar a nuestro relato, avanzamos hasta el viernes a la noche, cuando Adrián pasa a buscar al Panadero y se van de copetines a Ramos Mejía.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Ritual de viernes en la noche, previa cerveza y pizza en la casa del Panadero donde si hay fútbol se ve el partido que sea, y si no hay se habla de viejos partidos vistos, el destino es un obligado. Dicen los peregrinos de la noche bonaerense y capitalina, que los viernes en Gaona, se puede ver de lo mejor que esta tierra generosa en beldades puede proveer. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Los muchachos, luego de dar unas vueltas, eligen un bar que acompaña las cervezas con abundantes canastas de pochochos. Si, tienen mal gusto. Estando cómodamente instalados en una mesa enfrente de la barra, comienza el desfile de conocidos que son saludados. Conocidos de otros bares, pibes del barrio, chicas que prefieren hacerse las desentendidas a los saludos, pibes que esperan una invitación para garronear que nunca será hecha. En fin, la fauna habitual desde tiempos inmemoriales (aunque los observadores memoriosos recuerden épocas no tan lejanas en que el promedio de edad era unos años superior al actual. Dónde estará esa gente hoy?).</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Empieza a sonar Soda Stereo cuando estos muchachos juegan su primera ficha de pool. Hoy será solo por placer. Acerquemos la oreja para pescar a ver de qué estan hablando.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">-Orteguita volvió a robar- dice el Panadero, olvidando el “rutilante” paso por ñuls del jujeño.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">-Nunca se tendría que haber ido- contesta Adrián, en piloto automático, por decimoctava vez en la noche a la misma observación. </span><br /><span style="font-family:Verdana;">-Uhhhh, mira lo que viene ahí!- el Panadero aclara la garganta, se acerca a una señorita de no más de 18 años y le dice- Bombón, me enamore! Vení, queres jugar?</span><br /><span style="font-family:Verdana;">La chica, demostrando que la noche es joven, elige hacer caso omiso a la baboseada del Panadero y sigue su camino.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Una noche más, donde el Panadero hablará (o eso intentará) con no menos de 25 señoritas, algunas lindas, otras simpáticas, con un tufillo invariable de derrota. Pero tanto va el cántaro a la fuente, o por los efectos del alcohol (en los demás), termina finalmente arrimando el bochín con una flaca de pelo rojizo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Adrián se acerca a la barra, charla con su habitual indolencia con algunos conocidos, concerta un par de picados que jamás serán jugados, cuando ve entrar en sendo contingente, a un grupo de damiselas veinteañeras en típica salida cumpleañera. Sus ojos, junto con los de todos los concurrentes masculinos del bar, se dirigen como misiles teledirigidos al escote de una de las damas que acaba de entrar. De fondo suena una cachetada, y antes de darse cuenta, Adrián siente en la nuca el aliento del Panadero que dice con toda justeza: No podes tener esas tetas!</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">-Qué pasó con la colorada?</span><br /><span style="font-family:Verdana;">-Nada, es una tarada.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">(Adrián sabe, aunque no diga nada, que el Panadero se apuró y tiró por la borda el paciente “trabajo” de media hora. Porque para el Panadero la seducción es un trabajo).</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">El bar sigue llenándose, la noche es ideal. Pero Adrián se pregunta por enésima vez para si mismo, en continuo monologo, que estará haciendo Dora en este instante. </span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><strong><span style="font-family:Verdana;">Capítulo VI: </span><em><span style="font-family:Verdana;">De como Adrián conoce fortuitamente a una persona que de una u otra manera, terminará implicada con la caja de madera y su misterioso contenido</span></em><span style="font-family:Verdana;">.</span></strong><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">El grupo cumpleañero se adueñó de tres mesas, muchas sillas y una nada despreciable provisión de botellas. A lo largo de la noche uno verá como los galanes rebotarán inflexiblemente ante una noche de “chicas”. Ni carilindos ni chamuyeros, ni chetos ni chabones, todos reciben las cordiales despedidas de las chicas. No hay asedio que rinda esa fortaleza, por mucho que los “amiguistas” o los “entradores” intenten.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Adrián, retirado en un rincón con una morocha de mucha suerte, disfruta de los últimos tiros. En pocos instantes el bar sufrirá la migración de los bolicheros, dejando a los habitues más tranquilos. Terminado el recuento de bajas, los que continúen sin pareja evaluaran sus posibilidades con las damas presentes u optaran por intentar suerte en otro marco. La supervivencia del más apto ante todo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Satisfecho por una noche productiva, con el Panadero entretenido con una aspirante a rubia, Adrián decide retirarse. Se lleva a la morocha, el teléfono y la promesa de unos instantes más amenos cualquier otro día.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Va hasta el baño, como siempre, los hombres entran y salen y las damas hacen cola como para acariciar el piecito de San Cayetano. Se arregla el pelo en el espejo, lo ve entrar tambaleante al Panadero que le grita que lo espere, así los alcanza a él y a la morocha arrepentida. No se queja de su papel de remisero, más de una vez se presentaron oportunidades impensadas en ese rol. Algo de verdad tendrán tantas historias de taxistas, reflexiona mientras espera al Panadero apoyado en el pasillo.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Es entonces cuando escucha accidentalmente a una señorita, que muy indignada, dice lo siguiente:</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Por lo menos me podrías mirar a la cara cuando me hablas! Pajero de mierda!</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Se voltea, y repara que es la señorita del generoso escote quien así habló. Inexplicablemente, y en contra de todas sus costumbres, decide meterse. Pero no es una decisión consciente, producto de reflexiva meditación, si no el impulso de lo espontáneo, de lo irrefrenable lo que lo hace sentenciar:</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- No te calentes flaca, en todos partes hay tarados. </span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Parecen animales… ya esta, pasa que me da bronca.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Aquí, un galán de ocasión aprovecharía para acotar que se ve linda cuando se enoja, pero eso pasa en las malas películas y no queda bien. Pero uno que es realista, puede afirmar que la señorita es linda, pero parece más por los grandes apéndices mamarios que ostenta. De un pelo castaño claro, lacio para más datos, facciones agradables, ojos color miel y boca sensual, todo eso contenido en no más de un metro sesenta de estatura. </span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Mira, sabes que hacía mi hermana para sacarse a los pesados de encima? Se empezaba a reír. Cuando le preguntaban de qué se reía, ella respondía de lo tarado que sos.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Y le funcionaba?</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- La verdad que no se, pero después se puso de novia con un rugbier que repartía mamporros y después preguntaba.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">La salida la hace reír. Pero el destino cruel hace que la cola del baño de damas se digne a avanzar lo suficiente como para distanciar a estos dos. </span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Bueno, chau. Me llamo Adrián, capaz que nos vemos otro día.</span><br /><span style="font-family:Verdana;">- Nadia, nos vemos.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Y diciendo esto, desapareció en ese santo sanctorum inexpugnable para los hombres.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">La noche terminó, Adrián repartió al Panadero y su chica, dejó para el final a la suertuda, y se fue a dormir. Si pasó algo o no, entre Adrián y la afortunada, lo dejo a su consideración.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><strong><span style="font-family:Verdana;">Continuará.</span></strong><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;">Próxima entrega, si el viento sopla a favor, el martes. Gracias a todos por los comentarios de aliento, se agradecen.</span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span><br /><span style="font-family:Verdana;"></span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1154526350084431002006-08-02T10:43:00.000-03:002006-08-02T10:45:50.243-03:00Intermedio 8 minutos<span style="font-family:arial;">Les pido disculpas, me voy a demorar un poco antes de tener tiempo de terminar la tercer entrega.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Sin entrar en detalles, una persona cercana la esta pasando jodida y no ando con ganas de sentarme a escribir.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Pasado el temblor, que espero sea muy pronto, retomare la historia donde ha quedado.</span><br /><br /><span style="font-family:arial;">Gracias, vuelva pronto.</span>El Dandyhttp://www.blogger.com/profile/15534836442049316992noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7465705.post-1154224409389016122006-07-29T22:49:00.000-03:002006-07-29T22:55:33.346-03:00La sombra de Sancho Panza (2)<p class="MsoNormal"><b style=""><span style="font-family:Verdana;">Capítulo III: <i style="">De los consejos que diera el señor Ignacio a su hijo Adrián sobre como comportarse en un remate.<o:p></o:p></i></span></b><br /><br /><object type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.ctech.ca/grasamania/xspf_player_slim.swf?playlist_url=http://www.ctech.ca/grasamania/lista11.xspf" height="15" width="400"><br /><br /><param name="movie" value="http://www.ctech.ca/grasamania/xspf_player_slim.swf?playlist_url=http://www.ctech.ca/grasamania/lista11.xspf&autoload=true&amp;shuffle=false"></object><br /><br /></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;"><o:p> </o:p><br />Es dura la vida del comerciante. Por más que los economistas se quejen, el secreto de la riqueza comercial esta en comprar barato y vender caro. Pero guay de aquel que se atreva a concurrir a un remate sin conocer como funcionan los engranajes.<br /><o:p> </o:p><br />“Mira bien Adrián, y no digas nada por una vez<span style=""> </span>en tu vida. Lo primero que tenes que hacer, así vengas a comprar o solo a mirar es saludar a la gente de la “liga”. Que te vean, que se den cuenta que uno sabe como funcionan las cosas.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Fíjate bien, ese gordo, “Cabeza de Ajo” es el capo de la zona. Se llama Roberto, así que olvídate que le dije “Cabeza de ajo” y ni se te ocurra decirle así. El petiso de al lado, es Edelmiro, a ese lo vas a ver siempre, llueve o truene. Después esta el rengo Canepa, pero con ese mejor no te metas, es de los pesados.”<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Adrián recordaba a su padre salmodiando los nombres públicos y privados de la fauna de los remates mientras los veía, saludando a todo el mundo como se le había enseñado a hacerlo, y como le habían enseñado a su padre, y como todo el mundo que compartía los códigos sabía que debía hacerse. Ya había corrido mucho agua desde entonces, la suficiente como para que su viejo no tuviera problemas en mandarlo solo a comprar, o a mirar quién compró que.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">“El procedimiento correcto, y tenelo en cuenta, es arreglar que te gusta y el precio que podes pagar. Recorda que una comisión se lleva el martillero, y otra parte va para la “liga”. Sacate de la cabeza lo que hayas visto en la tele, así es como se<span style=""> </span>hace.”<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Acto seguido, Ignacio se juntaba con alguno de la liga y el martillero y arreglaban el artículo y el precio. Ejemplo, me gusta el renault 12 rojo modelo ’91. Esta bien, $xxxx. Milagrosamente, o en consecuencia, Ignacio se adjudicaba el renault 12 modelo ’91 en tanta plata. Ahora se guardaban un poco más las formas, el martillero ya no se acercaba, pero la “liga” seguía tan fuerte como siempre.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Recordaba haber preguntado que pasaba si uno iba, se sentaba y<span style=""> </span>compraba algo sin arreglar con la liga. Ignacio se río, carraspeo, inflo el pecho y le contesto: “eso no puede pasar. Ni bien levantes la mano para comprar, alguno de la liga la va a levantar también. Si te encaprichas, te termina costando mas caro que en la calle. Y claro, la liga no va a poner un peso y ese auto, o lo que sea, esta la semana que viene listo para ser rematado de nuevo”. Tuvo oportunidad de comprobarlo con sus propios ojos.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Pese a toda la mafia, en los remates se consiguen los mejores precios.<span style=""> </span>Pero hay que llegar temprano para encontrar algo que sirva. Las “gangas” son para los pájaros madrugadores, y Adrián sabía que estaba llegando tarde.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Se acercó a Roberto y lo saludó: <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">- Rober, qué quedó para mi?<br />- Nene, a esta hora tenes suerte que no hayamos bajado la persiana- le contestó con su aguardentosa voz el increpado.- Dejame ver, me parece que quedaron un par de nafteros y una pick up. Qué andabas buscando?<br />- Tenes alguno de cinco a ocho.*<br />- Me parece que nada, tu vecino Galopoli se los agenció todos. No te sirve la Traffic?<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">El encargo de su viejo era simple. Autos de entre cinco y ocho, para vender entre seis y medio y diez (o más, pero habría que ver las reformas, la pintura y todos los trucos de los agencieros que no son gratuitos). Nada del otro mundo, autos con salida y rotación. En este momento tenían alguna que otra camioneta y autos de mayor valor en la agencia.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">- No, Rober, camioneta no. Y algo más barato?<br />- Nada, a ver… Me quedo un 1500 pero Rodríguez le echo el ojo y esta hablando con el rengo ahora.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Adrián se alejó unos pasos, y fue a mirar los autos. Cuando su viejo se entere que Galopoli lo madrugó con el Uno y el 11, se iba a calentar. Podría llevarse el 1500, pero la gente ya no quiere autos tan viejos. Para viejo se llevaba aquel Siam Di Tella del costado. Peor es volverse con las manos vacías.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">Volvió al lado de Roberto y le preguntó por el Siam.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">- Ese también lo quiere Galopoli- contestó con socarronería.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">“Acordate, por más que dependas de la liga, ellos siempre te quieren pasar. Tenes que ser vivo”.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;">- Dejate de joder Rober! Mira si lo va a querer Galopoli, no me chamuyes… Cuánto?<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:Verdana;"><o:p> </o:p><br />Dejemos a Adrián arregland