tag:blogger.com,1999:blog-71092352008-08-11T22:03:56.596+02:00la patata de la libertad<b>Blog de opinión crítica completamente anti-</b><br>
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional?
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En marcha desde 26/05/04la patata de la libertadnoreply@blogger.comBlogger852125tag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-67396459054620716792008-07-17T09:41:00.001+02:002008-07-17T09:50:41.620+02:00Tuberculus interruptusLa mayoría de las frases hechas apestan. Uno no se debe a su público ni a sus lectores ni a nadie. Nadie se debe a nadie. Punto. Aclarado esto, expongamos ahora el estado de las cosas: que me encuentro inmerso en un proyecto relacionado con el escribir muchas letras unas junto a otras, crear personajes y urdir una trama que más o menos acompañe. De ahí que lleve casi tres meses sin actualizar todo esto. Ello no implica que haya que enterrar el tubérculo libertario. Ni mucho menos. Tómenselo como una interrupción. En cuanto pueda volveré. ¿Quieren un porqué? Pues porque Josep Piqué, en una entrevista en donde daba a conocer sus negocios inmobiliarios en Marruecos dijo que otro día que “En África, la demanda de vivienda es infinita”. Y no he escuchado ningún comentario al respecto. ¿Qué les parece ese porqué? ¿Quieren otro? ¿Qué me cuentan de esa nueva publicidad basada en una suerte de gregarismo pop, con manadas de consumidores corriendo y cantando porque al fin la felicidad está a tu alcance y que todo gracias a Bobafón o al jugo de frutas Miniutmeit? Tengo unas ganas locas de comentarlo todo, pero por ahora tengo que reservarme.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-59433888349804692072008-05-14T21:45:00.002+02:002008-05-15T16:09:24.840+02:00El Solitario hablaSí, en lo esencial, estoy de acuerdo con Brecht cuando afirma que es peor poseer un banco que atracarlo. Y no tengo ni un sólo recelo moral ante un comentario tan bruto y sincero. Estoy de acuerdo con él y punto.<br /><br />Los chicos de Smile nos recordaron ese gran pensamiento del dramaturgo alemán hace un par de meses, impreso sobre la famosa foto de la detención de El Solitario. Ayer salió a la luz <a href="http://www.lahaine.org/index.php?p=30163"><strong>una carta</strong> </a>que Jaime Giménez ha escrito desde su prisión provisional en un Centro de Alta Seguridad.<br /><br />Aunque la carta sea larga, Giménez quiere decir mucho, demasiado, en muy poco espacio. Se ceba especialmente con el Capital y nos hace partícipes de su ideología anarquista. En realidad, pone demasiado hincapié en ello. Tanto que hace sospechar. Parece un pacto entre su abogado y él.<br /><br />La apuesta -y aquí especulo-: que un Jurado Popular vea con más simpatía a un pistolero anarquista (lo cual le confiere ideología y objetivos políticos, esto es, una pizca de humanidad) que a un ladrón de intachable rectitud profesional, sin reparos a la hora de matar a quien haya que matar para hacerse con unos fajos de billetes.<br /><br />Aunque también podría ser que Giménez dijese la verdad, pero quedan unos cuantos cabos sin atar y que se dan de hostias con esa presunción.<br /><br />Primero: ¿donde queda la propaganda? ¿debemos entender que un atraco a un banco es, por sí sólo, un hecho revindicativo? En los tiempos que corren, si un hecho no es interpretable por la mayoría como un acto político no podemos otorgarle función social alguna. El incendio de una agencia inmobiliaria se comprende al instante, porque no hay botín de por medio... Sólo puede ser político... pero ¿de qué forma distinguimos un atraco anarquista de un atraco común? ¿Porqué Giménez no esparció ni un pasquín ni gritó nunca, en ninguno de sus asaltos, contra el Estado y el Capital? Pongámonos conspiranoicos: ¿Nos lo ocultaron los medios? ¿Y porqué iban a hacerlo? ¡Será que no disfrutan politizando hacia la izquierda cualquier delito tremendo!<br /><br />Segundo: ¿y el botín? No sabemos qué sucedió con ese botín. ¿Fue a parar a la Selva Lacandona?¿Pagó el alquiler de algún Centro Social?¿Se repartió a alguna sección de la Confederación? En la carta de Giménez que pueda dar a entender su compromiso con la solidaridad social. No creo que una aclaración a este respecto comprometiese al destinatario del dinero, siempre y cuando la alusión fuese lo suficientemente genérica.<br /><br />Y tercero, queda un elemento más: su novia brasileña, a la que sí enviaba dinero. Ello resta aún más credibilidad al temerario atracador anarquista. No he terminado de encuadrar en qué capítulo de la lucha podemos ubicar un retiro en Bahia. El descanso del guerrero, supongo. Aunque yo estas metáforas me las paso por el culo.<br /><br />Y aún, en las palabras de Giménez, cuando se pone anticapitalista, hay errores de bulto, que parecen bien fruto de una conversión forzada o bien de una vocación recuperada por las circunstancias. Por ejemplo, dice de la Banca:<br /><br /><em>Con ayuda de sindicatos alicortos, al servicio del poder político-económico, han conseguido la rendición de la clase obrera trabajadora. La manera ha sido sencilla: han provocado un paro masivo y al mismo tiempo han provocado un “dumping” social con la importación de grandes cantidades de trabajadores poco cualificados, para que las personas que viven de su trabajo, vean mermados sus ingresos y así su capacidad de decisión social. Todo para mantener el beneficio de los Bancos, que en un contexto de pobreza generalizada, aumentan sus beneficios exponencialmente año tras año.</em><br /><br />La entrada del párrafo es perfecta, podría firmarla Amorós: “sindicatos alicortos”, “rendición de la clase obrera trabajadora”... Más adelante patina: no hay ni ha habido en los últimos diez años ningún paro masivo (al contrario, hemos vivido cerca del 5% que se estima estructural). La carencia de puestos de trabajo ha sido un discurso para la precarización, para que cualquiera agarrase cualquier curro de mierda. Esa amenaza, aunque sea falsa, cuenta para cumplir su función con la inestimable ayuda de las hipotecas, sobre las que, curiosamente, tratándose de su tema, guarda silencio Giménez.<br /><br />Tampoco se han “importado” trabajadores como parte de un plan maligno de la Banca Internacional. Han sido las corporaciones, el modelo de desarrollo, el monocultivo y la rapiña comercial de las oligarquías locales las que han depauperado los países desde donde vienen los inmigrantes. También patina cuando dice que son poco qualificados. Al contrario. Vienen abogados búlgaros a recoger fruta, médicos peruanos a cuidar viejas. No sólo cuenta la pobreza a la hora de emigrar. Sobretodo, en este planeta de televisón por satélite, cuentan las aspiraciones. Todos los infelices del planeta quieren una vida como la que se vive en Nueva York.<br /><br />También se entiende, tácitamente, que los trabajadores poco cualificados que vienen merman los ingresos de “aquellos que viven de su trabajo.”... Es una distinción absurda y racista: todos ellos viven de su trabajo. ¿O es que lo que hacen los inmigrantes no es trabajo?<br /><br />El Solitario repite aquí tópicos de la derecha obrera, argumentos que he leído precisamente en comunicados antimigratorios del sindicato de carceleros, muy activo en el bombardeo de bilis en los foros ácratas. Que los discuta con ellos, ahora que los tendrá cerquita.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-23865557333102808672008-05-02T16:45:00.004+02:002008-05-02T20:24:11.098+02:00Opositores contra el TiranoTal y como les informé, aquí estamos en campaña. <br /><br />Tengo una suerte bárbara. Salgo del Estado Español, recién recuperado de una campaña bipartidista de náusa en donde los dos aparatos de gestión política emplearon todos los medios al alcance para sumergirnos en un delirio absurdo durante todo un trimestre, y al llegar aquí me encuentro con otro aparataje de agit-prop de similar envergadura.<br /><br />Pero existen algunas diferencias. Como comenté en un post anterior, varía la intensidad y los medios de marketing político empleados. El amateurismo y el do-it-yourself priman por encima de los medios televisivos y el cartelismo invasivo que padecemos en las ciudades europeas. Lo que se llama inconsistentemente y con demasiada asiduidad “la dimensión humana” en otros ámbitos, aquí adquiere todo su sentido. <br /><br />La dimensión humana, como comprenderán, no es una nota tierna del modo sensacionalista y casi pornográfico en que se introduce la prensa en la vida de los votantes. No se trata de ese besar niños y acariciar la cabeza de las ancianas, como tan mal entienden las formaciones políticas. Es, al contrario, un dejarse en ridículo a sí mismo, un ejercicio de la política como prolongación de lo cómico.<br /><br />Por ejemplo, el pasado domingo hallábame yo sanamente instalado frente a una licorería (una casualidad, no vayan ustedes a creer...), en donde pude comprobar allí el buen rollo y la paz fraternal que reina entre los diversos partidos de la oposición antichavista. Los unos, de Primero Justicia -se llaman así, como una amenaza salida de un cómic de The Punisher-, vestidos con camisetas amarillas, pimplaban birra fría con especial intensidad, mientras los Adecos, de camiseta blanca y letras verdes en arial bold ilegible, no se quedaban atrás, y parecían querer macerar sus hígados en brahma light.<br /><br />Me entraron unas ganas horribles de hacer de Ramón García y ponerles a competir con antifaces a cazar llaves en urnas de harina. O atizándole a una piñata llena de alquitrán. <br /><br />Según me informaron los unos y los otros, ambos son la mejor alternativa al actual alcalde, Aquiles Rojas, el cual cuenta en su haber político con el asfaltado de un par de carreteras, la construcción de un par de diminutas placitas en Santa Ana y un cuerpo de municipales que extorsionan a los ciudadanos con una formidable profesionalidad los días de cobro y desaparecen con igual diligencia los 28 días restantes.<br /><br />Los de Primero Justicia tienen como candidato a un ex-sacerdote católico. Pero no piensen ni por un momento en Xanana Gusmao o el recién elegido Lugo. Según explica el folleto electoral que me facilitaron los atentos militantes de base, el candidato abandonó sus quehaceres en la vicaría por una finalidad aún más elevada: servir al ciudadano. Me enteré unas horas después que al sacerdote, en un feliz acontecimiento, sucumbió en una pugna interna con el difícil voto de castidad y fecundó a una muchachita de la hermosa villa de Pedrogonzález, lo cual le costó el puesto en la Empresa del Señor a la vez que regaló al mundo un hermoso retoño neoespartano. <br /><br />Los sedientos seguidores del candidato <em>adeco</em>, que parecían querer vaciar las neveras de la Bodega de Moncho, me explicaron con detalle los atractivos de su candidato, a quien me une, según averigüé esa misma noche, una extraña línea de parentesco político, de tercer o cuarto grado en línea lateral oblicua y ascendente. <br /><br />Me hizo gracia la formulación en negativo con la que me expusieron sus cualidades. Según ellos, el candidato adeco <strong>no</strong> pensaba robar como los demás ni se dejaría corromper tan fácilmente como sus antecesores, algunos de ellos ¡del mismo partido! <br /><br />-Pero no se escandalice -me garantizó un enérgico militante- aquellos son manzanas podridas que ya han sido retiradas del cesto. <br /><br />-Ajá- asentí yo mientras masticaba chicharrón picante con la serenidad que me caracteriza.<br /><br />En resumen: Acción Democrática ofrece al municipio un hombre recto que aguantará un buen ratito más sin componendas ni chalaneo. <br /><br />Un garantía para Gómez.<br /><br />Después de reunirse en pequeños grupos y sopesar la posibilidad de abandonar el frente de la bodega, los militantes de Primero Justicia y Acción Democrática decidieron, mediante una asombrosa fórmula democrática de asambleas atomizadas y aparentemente inconexas (ríanse de la sociedad-red con la que ha hecho tanto dinero Manel Castells), marcharse con sus inmensos automóbiles hasta el siguiente pueblo, San Juan, a kilómetro y medio y dotado de mejores y más potentes frigoríficos.<br /><br />Y así se alejaron, con una acción que en Europa les hubiese deparado prisión preventiva y retirada de carnet, en una alegre procesión de cláxones y atronantes equipos de sonido, ofreciendo al mundo una conjunción de reguetón (mueeeveloo mamiii, como tu saaabe), salsa erótica (Gilberto Santa Rosa y Oscar d'Leon, reconocí en el bululú de voces y bocinas) y esperanzas de derrotar al tirano Chávez, que, como se ha podido comprobar en este texto, les tiene un poco oprimidos, por no decir bastante.<br /><br />Finalizado tan grato espectáculo, casi muero ahogado al intentar tragar el engrudo resultante de marticar corteza de cerdo sin beber con la asiduidad que tan arriesgado aperitivo requiere, pero esa es otra historia que no tiene cabida aquí y que les explicaré con gusto de viva voz y gestos chuscos cuando me encuentre con ustedes en una taberna.<br /><br />Como resumen y broche de cierre, tan sólo me gustaría agradecer la formidable atención que me brindaron los alegres militantes opositores, aunque ello me costó, y calculo así a ojo, una buena media caja de cervezas, que vendrían a ser unos 13 o 14 bolívares fuertes.<br /><br />Seguiremos con nuevas crónicas, a medida que la realidad política lo reclame. Pero por ahora, permítanme que me retire unos días y ponga a descansar mi castigado aparato hepático.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-49040228956057411702008-04-24T16:02:00.000+02:002008-04-24T16:49:56.818+02:00Primeras Notas desde lo alto de El MacoSé que todos ustedes son uns formidables observadores de la realidad ¿qué otra cosa podría pensar yo acerca de tan atentos ciudadanos? Con toda la humildad que me sea posible, y bajo la terrible sopecha de que ustedes ya lo habrán constatado mucho antes que yo, me gustaría llamarles la atención sobre unos cuantos puntos que me rondan la cabeza, fruto de mi continua relación con el mundo circundante:<br /><br />1. En estos rincones del planeta, parecen sucumbir a las circunstancias con la misma intensidad. Así como en España hay una insportable propensión a legislar incoherencias según el más terrible suceso que haya acontecido en los últimos días por la vía de urgencia y apremio, y escándalo moral mediante, aquí se responde no tanto con leyes como con reformas orgánico-administrativas. En España, siguiendo con la comparación, tendríamos una Ley Especial contra los Vendedores de Droga a la Salida de los Colegios, o una Ley Orgánica de los Perros Peligrosos y otros Rapaces de Colmillos Largos, mientras que aquí se crearía un órgano para-ministerial con financiación pública llamado INVEDROGE (Instituto Venezolano para la Prevención de la venta de Droga a la salida de las Escuelas) y otro llamado VEPRECAPE (Venezolana de Previsión de Canes Peligrosos). Al final, tanto en un lugar como en el otro, se trata únicamente de tranquilizar al personal mediante la separación de pequeños contingentes legales y administrativos. Nada que pueda resultar efectivo, pero un bálsamo contra los pánicos morales. Además, algo relativamente barato.<br /><br />2. Disculpen mi ingenuidad pero, a nadie más le da la sensación de que la revolución digital y la velocidad a la que se producen nuevos gadgets electrónicos se ha reducido drásticamente ¿hay un frenazo “analógico”? Si echamos un vistazo a los negocios con más futuro, más prósperos y hacia donde se está volcando el sobrante de las corporaciones (le llamaré así, tan palurdamente, para que se entienda que es la parte que no se emplea en la reproducción del ciclo productivo), es en la distribución y producción de alimentos y combustibles biológicos. Antes que nada, dice la nueva voz de los negocios, constituir cárteles para que todo el alimento pase por unas pocas manos. Lo corporativo como una reproducción a escala del modus operandi de la distribución mafiosa de pescado. Para los que tenemos claro que el mundo actual es la verdadera utopía y que cualquier otra forma de organización futura es más plausible que esta -y entre los que creo se cuentan los actuales dueños del cotarro, que ya, por fin, se han caído de la higuera-, queda claro que la supervivencia quedará ligada a la comida y la energía. Podríamos vivir sin el resto de cosas. Y como se avecina una fuerte sacudida, parece que Estados y Corporaciones corren a asegurar su puesto de mando en lo BIO. Ya sea para las seguir moviendo inútilmente ejecutivos a base de pequeñas combustiones como para alimentar a sus súbditos/consumidores.<br /><br />3. Una de las cosas que reconforta de la sociedad venezolana es que, por aquí, está mucho más claro a quien se debe odiar. Los ricos son mucho más ostentosos y no tienen pelos en la lengua. Hacen comentarios racistas, hablan en pijo antiguo, plagado de anglicismos con pronunciación gringa, sus mujeres llevan gigantescas tetas de goma, y sus hijos visten a la europea y conducen 4x4's. En conjunto, son un grupo mucho más homogéneo y separado. En Catalunya, por el contrario, uno descubre, con el tiempo y un cierto conocimiento del medio, a personas extremadamente discretas con cuentas bancarias millonarias. También en Catalunya, la teoría marxista que enfrenta a Empresariado (Patronal) contra Obrero (Sindicatos) no encaja con la misma holgura. En un país plagado de autónomos, pequeñas empresas familiares y sociedades limitadas de uno o dos individuos, el Empresariado como entidad maligna y opresora no tiene tanto sentido. Claro que lo tiene, pero es más espeso e intrincado.<br /><br />4. Y ya que he mencionado así como de pasada el tema de las tetas de goma, les comentaré que nunca, en ninguno de mis viajes a estas tierras, había visto tal cantidad de mujeres con pechugas (y culos) falsos. Hasta preadolescentes, en crecimiento todavía (¿no será eso peligroso?). Y tanto es así que los escaparates ya se adornan con maniquís supertetonas. La primera vez que lo ví, tardé unos minutos en parar de reir. El otro día, en Juan Griego, contemplé anonadado a un grupo de señoras cincuentonas pijas tan infladas que por un momento pensé que se estaba rodando una continuación caribeña de supervixens versión mature. Por no hablar de una chica a la que le habían colocado las nalgas a la altura de la vigésima vértebra, a modo de repisa. Dónde, díganme ustedes, dónde vamos a ir a parar. Yo, desde luego, no puedo contestarlo.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-33799717908676246892008-04-21T18:24:00.003+02:002008-04-21T18:30:35.139+02:00Cuando vuelva el cerdoCuatro de la madrugada. Ladridos. Más ladridos. Muchos ladridos.<br />Servidor se da la vuelta, con la esperanza puesta en la modorra que suele prevalecer al desvelo.<br />Siguen los ladridos.<br />El desvelo, ahora sí, es completo. Adiós a la modorra y bienvenida mala leche.<br />Salgo hacia la cocina para obtener una instantánea. En la repisa, Ernesto ya observa con la cabeza ladeada. Es su mueca felina de qué-coño-pasa-aquí-dónde-me-has-traído-carlos.<br />En el tejado de la casa de la esquina hay un perro. Sí, no es Peter Pan, es una especie de pastor alemán algo más pequeño. <br />Bajo su tejado, un inmenso cochino acaba de reventar las basuras y se está poniendo las botas con nuestros desperdicios.<br />El perro sólo hace su trabajo. Guau guau guau.<br />Lanzo un par de imprecaciones en catalán, en concreto: “qui em va parir” y “casu'n l'olla”. Justo cuando estaba soñando con una mesa llena de embutidos y señoras desnudas.<br />Vuelvo a la cama con la idea de conseguir -o fabricarme- un tirachinas.<br />Cuando vuelva el cerdo, mañana, estaré preparado.<br />Es la guerra.<br /><br />*****<br /><br />En el libro de Richard Brautigan “Un detective en Babilonia”, una señorita misteriosa hace desaparecer la cerveza. Es una señora flaca, que bebe y bebe y nunca mea. Se trata de uno de los mejores gags del libro.<br />Aquí, en Venezuela, todos hacen desparecer la cerveza. De viernes a domingo, se trajina tanto que cuesta de creer. <br />Por si alguno está intersado en el conocimiento misceláneo de escatología latinoamericana, juraría que en este continente se mea menos. Bastante menos.<br /><br />*****<br /><br />Se acercan las elecciones, y hay unos veinte candidatos en cada municipio de la isla. Gómez, Marcano, Mariño, Arismendi... Cada alcaldía tiene un buen número de moscardones sobrevolando. Cada alcaldable, un buen grupo de contratistas sobrevolándole. Es un bonito átomo de doble núcleo.<br />En general, el PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela) presenta su candidato fuerte en cada plaza. Y enfrente, se pelean unos cuantos.<br />Será porque acabo de leer el capítulo del Club Pickwick en que presencian las elecciones en Eatandswill pero todo esto me parece doblemente idiota. Y ayuda, como no, el escaso desarrollo del marketing electoral. Los eslóganes son a calaperro. “Por un municipio mejor”. Las fotos de los candidatos, con degradados de fondo y tipografías absurdas. <br />Se lleva mucho también la propaganda <em>old school</em>. Camioneta con altavoces viejos y discurso incomprensible sobre fondo musical sinfónico.<br />Lo que me voy a divertir.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-76651372783956601112008-04-17T17:51:00.005+02:002008-04-17T18:01:54.656+02:00Ya no hay extrasParece que las cosas van volviendo a su lugar.<br /><br />Me he movido ocho mil kilómetros para comprobar que no hay forma de huir. Al principio uno cree que la distancia, debidamente puesta entremedio, lo cambia todo. Cuando uno hace turismo, o se desplaza de vacaciones, fotografía lo peculiar, lo pintoresco. No repara en lo difícil de una vida vivida allá donde uno va a divertirse. Los pobladores del lugar son extras que parecen haber sido distribuídos por el lugar por un ayudante de dirección. Usted, el de la bicicleta repleta de panes, salga ahora. Los chinos que fuman fuera del supermercado, atentos coño. Las señoras que venden parchitas y dulce de tamarindo, pónganse a charlar animadas. Y así, nada parece real. Aunque se disfrute y se tomen unas formdables instantáneas tropicales.<br /><br />Donde he venido a parar, ya no me sucede eso. Ya no hay extras sino iguales. Mamíferos bípedos atribulados. He estado aquí tantas veces que, por suerte, me parece que la actualidad es tan vana y absurda como en occidente. Quizá algo más poética. Pero por lo demás aquí se trabaja igual, se venera al estado, se participa animadamente en elecciones en donde se elige quien va a mangonear nuevamente a los de abajo y, en resumen, se pierde el tiempo en las mismas componendas y tonterías.<br /><br />Y a pesar de todo, me siento más tranquilo. Sobretodo por la completa desaparición de la velocidad. Y por el día sin trabajo que me he procurado. Así que, en adelante, ustedes perdonen si el grado de animosidad verbal disminuye, y si abandono la crítica de lo acontecido en el Estado Español. Ya no estoy allí, y por un buen tiempo. Se acabaron también las crónicas sobre la destrucción de Ciudad Escaparate. Supongo que cuando regrese ya habrán cerrado las calles y habrán colocado taquillas en sus entradas. Los lugareños bailarán un ball de bastons para mí y me mostrarán las maravillas que Gaudí hizo allá en los buenos tiempos del modernismo. Y los niños me perseguirán para que me fotografíe con ellos.<br /><br /><em>Disculpen: </em><br /><em>Glocs, glocs... (me estoy bajando un juguito de papaya).</em><br /><br />La cosa es que, como habrán comprendido, a partir de hoy reemprenderé el blog.<br />He conseguido un endeble y delicadísima conexión a internet. En este valle no hay banda ancha ni a ras de suelo ni por la estratosfera. Descargarse un archivito de diez megas implica un par de horas de introspección metafísica absorto en la barra de proceso (soy como los moscones y la luz: no pueeeedo de dejaaar de miraaarlooo). Una complicada conjunción de inepcia empresarial y orografía abultada dificultan el traslado de cualquier impulso eléctrico que quiera transmitirse. Dos pueblos más al norte, internet va que se las pela. Cosas de la vida.<br /><br /><em>Glocs glocs glocs.</em><br /><br />Calorazo, rediós.<br />Así que en adelante les contaré sobre los intríngulis de esta complicada socialdemocracia venezolana, y sobre la fastidiosa manía de colocar los aparatos de sonido con inmensos suggofres en el porche de las casas para atronar con reguetón subnormal a todo el que viva en un radio de quinientos metros.<br /><br />Mueeevelo mami, como tu sabeee, mueveloo mamiii.<br /><br />Me disculpen los gurús de la actualidad musical, pero esa música es una mierda, se mire como se mire. Y nada más. Bueno, sí, otra disculpa: perdonen toda esta dispersión.<br />Demasiado estímulo para un cerebrito blando como este.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-71166387844604122272008-03-13T12:43:00.004+01:002008-03-13T13:58:03.607+01:00La mesa de AdelerGanó ZP, nos regalarán unos cuartos (400€) y parece ser que Pouré al final, jugará infiltrado (lo que en realidad quiere decir “drogado localmente”)... ¿qué más quieren, rapaces? Ah, sí, me olvidaba: una vida sin trabajo, sin autoridad, sin jerarquías, una vida plena de producción artesana, sexo acrobático y relación social atribulada. Pues de momento, nada. Pero, eh, escuchen: ganó ZP, nos regalarán 400 eipos y Pouré podrá cubrir la banda... Ya, ya lo sé. Ustedes no son tontos y no tragan. Pero en fin, como mínimo les proporcionaré una buena lectura. En ocasiones la vida ofrece poco más.<br /><br />¿Verdad que nuestra relación con la técnica y la tecnología es contradictoria? La usamos pero la tememos y/o la detestamos. Hay quienes buscan el origen del desajuste en la primacía del uso tecnológico antes incluso que la racionalidad organizativa a la que, por lo menos teóricamente, la tecnología debería atender. Otros apelan al absurdo del hombre pretendiendo superar su naturaleza (infinitamente compleja y ) por medio de útiles y cachivaches de uso caduco e inútil. Los hay que realizan interpretaciones sicosociales en donde los aparatos son sustituciones de órganos sexuales que responden a la liberación de pulsiones reprimidas. Y bla bla bla.<br /><br />Yo, estoy con <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/James_Thurber"><strong>Thurber</strong></a>. Creo que el desajuste es aún más primigenio, y que proviene del miedo y del asombro. Sucede luego que se cuela hacia arriba, hacia la razón, en forma de perfectas excusas para dar vueltas colina abajo como una croqueta en un plato de pan rallado, en lugar de usar un caminador mecánico o unos zuecos digitales. Pero no es un juicio madurado sino una natural propensión a conservar el cuerpo de una pieza, vivo y funcionando.<br /><br />Escuchen a Thurber, a ver si les convence como a mí:<br /><br /><span style="font-size:85%;color:#663333;">Tal como yo lo entiendo, el efecto del automóvil y de otros artefactos mecánicos sobre el estado de nuestros nervios, mentes y espíritus es un problema sobre el que los psicólogos populares con los que he lidiado saben muy poco. La explicación sexual de la relación del hombre con la máquina no es lo bastante buena. Para llegar a la explicación verdadera debemos remontarnos muy atrás, hasta la época de Franklin y la cometa, o al menos hasta cierto hombre y cierta mujer que aparecen en un libro de relatos escrito hace más de sesenta años por Max Adeler. Uno de los cuentos de este libro trata de un ama de casa que había comprado una mezcla de tabla de planchar y mesa de juegos, ideada por algún genio de Nueva Inglaterra en sus ratos de ocio. Al volver a casa y encontrarse con el artilugio en la sala, el marido lo miró horrorizado.<br />-¿Y eso qué es?- preguntó.<br />La esposa le explicó que era una mesa de juego, pero que si se pulsaba un botón que había debajo, se convertía en tabla de planchar. Acto seguido pulsó el botón, la mesa pegó un salto de un palmo, se deplegó y se convirtió en una mesa de planchar. El cuento describe como aquella cosa se volvió tan sumamente sensible que cambiaba sin cesar nada más tocarla, sin necesidad de pulsar el botón. El marido la arrumbó en el desván (después de que saltara en el aire en un par de ocasiones y lo golpeara mientras jugaba a la euchre, y en las noches ventosas se le oía moviéndose y dando golpetazos, y pasando de mesa de juego a tabla de planchar y vuelta a empezar). El relato <em>per se</em> sirve como ejemplo de nuestra pavorosa herencia de irritación, asombro y terror ante los artefactos mecánicos. El principio mecánico en juego en este deplorable invento no guardaba, creo yo, relación alguna con el sexo. Algunos analistas ven sexo en todas partes, incluso en una tabla de planchar saltarina, pero creo que podemos prescindir de esos científicos.<br />No hay un solo hombre (por seguir con el ejemplo) que tras luchar con una mesa de juego autoadaptable vuelva a ser el mismo de antes. Si llega al estado que vacila, se muestra indeciso y se abalanza sobre cualquier dispositivo mecánico que salga a su encuentro, no es, opino yo, porque reconozca en el dispositivo la incitación al sexo, sino sólo porque recoonoce la amenaza de la máquina como tal.</span><br /><br />Sigue Thurber en este episodio dando cuenta de una situación en la que, en medio de una noche oscura y fría en la que se encontraba atendiendo a sus perros en el granero, su automóvil se puso a tocar el claxon por culpa de un cortocircuito. Thurber reconoce que algo en su interior cambió. Termina este estupendo ensayo “Sexo ex machina” (que Acantilado ha recogido en su imprescindible recopilación “Carnaval”: ¡por el amor de dios, háganse con ella a cualquier precio!) con una referencia al miedo a volar, otra exteriorización, en muchos casos inconsciente, de la fobia y el recelo que nos causa a la tecnología:<br /><br /><span style="font-size:85%;color:#663300;">Para terminar, me gustaría referirme al caso de un amigo mío de Ohio llamado Harvey Lake. Cuando tenía apenas diecinueve años, la barra de dirección de un pequeño cochecito eléctrico se le rompió en la mano, perdió el control del vehículo, atravesó una valla y fue a parar a los jardines de la Escuela Columbia para Señoritas. Le tomó miedo a los automóviles, los trenes y cualquier otro tipo de vehículo no tirado por caballos. Pues bien, los psicólogos calificarían de miedo ese complejo y lo calificarían como anormal, aunque yo lo veo como una aprensión meramente razonable. Si, como consecuencia de haber sido catapultado a los jardines de la Escuela Columbus para Señoritas, Harvey Lake le hubiese tomado miedo a las chicas, eso lo consideraría yo un complejo, pero no llamaría complejo a su miedo normal a las máquinas. Harvey Lake no se subió a un avión en su vida (murió tras caerse de un porche), pero es algo que tampoco considero neurótico, sólo sensato.<br />He conocido, sin duda, hombres con compejos. Por ejemplo, Marvin Belt. Tenía un complejo con los aviones de lo más interesante. No le daban miedo las máquinas, ni las alturas, ni los accidentes. Él sólo temía que el piloto de cualquiera de los aviones a los que se subía perdiera el juicio.<br />-Me imagino sobrevolando Montana- me dijo una vez-, en un avión trimotor, de esos enormes, perfectamente seguros. Algunos pasajeros dormitan, otros leen, pero yo voy con la vista clavada en la puerta de la cabina de mando. De repente sale el piloto con los ojos brillantes, de loco. Con voz de falsete, como la de una niña, e dice: “oiga, revisor, tenga la bondad de dejarme en la calle Ciento veinticinco”.<br />-Bueno-le dije a Belt-, aunque el pilot se vuelva loco, queda el copiloto.<br />-Pues no-dijo Belt-. El piloto ha golpeado al copiloto en la cabeza con algo y lo ha matado.<br />Pue sí, los psicoanalistas pillarían a Marvin Belt. Pero no van a pillar a Harvey Lake, ni al señor C, ni al señor AR, ni al señor F, y tampoco, mientras tenga fuerzas, a mí.</span>la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-27403187905544841412008-03-07T09:50:00.004+01:002008-03-07T11:00:04.990+01:00La subcultura del aguaNo sé si saben que en Catalunya sufrimos una sequía terrible.<br /><br />Desde el año 56 no hay registros de un año tan seco como el ya difunto 2007.<br /><br />Esto, aparte del problema que resulta en sí -sobra cualquier explicación-, nos ha permitido comprobar un buen puñado de situaciones y actitudes.<br /><br />Primero, que no es bueno bombardear a la gente con noticias sobre el estado de los embalses hasta que estos no están verdaderamente bajos. Han creado un efecto Pedro-y-el-lobo. Agbar y los payeses se han pasado los últimos 10 años con el dedo apuntando al nivel de los embalses para pedir trasvases, nuevos canales y subvenciones a tutiplén, y han conseguido que todos recelemos de estas alarmas.<br /><br />Segundo, que lo de la "cultura del agua", pese a que parece una jodienda nueva y sofisticada, es una vieja estrategia de gobierno, que consiste en socializar la culpa de unos pocos responsables para absorber así el impacto y el coste de su estropicio.<br /><br />No sé si habrán advertido que la "nueva cultura del agua" es ultravertical y funciona sólo hacia abajo. Una verdadera llamada a la moderación debería empezar por la industria, que es la que más agua gasta, o por la propia moderación del crecimiento económico -al parecer, objetivo único de cualquier administración pública-.<br /><br />¿O acaso se puede complementar un Plan de Crecimiento con un Plan de Creación de Lluvia y Nuevos Ríos?<br /><br />Todavía no he visto a los ecoprogres del PSC arengando al empresariado para que moderen su consumo de agua, ni he visto que sus políticas se dirijan a minimizar la exagerada succión que requiere nuestra organización social. ¿Qué tal dejar de conceder licencias de obras para piscinas particulares (si un marciano sobrevolase el Vallés, con su ratio de dos piscinas por habitante, creería que somos una subespecie de la nutria), prohibir el césped y tantas otras medidas racionales cuya gestión y vigilancia conciernen a las administraciones? O dejémonos de hostias: ¿Qué tal cánones salvajes a las empresas?<br /><br />Desde luego, despierta un sentimiento híbrido entre la indignación y el asco saber que hay proyectados ocho nuevos campos de golf en Catalunya. O que Agbar mantiene unas infraestructuras tan obsoletas que, en algunos puntos de su red, pierden casi hasta el 40% del agua que transportan. Supongo que, dentro de sus previsiones de acumulación, aún no ha llegado el momento de reemplazar estos tramos amortizados hace ya más de cincuenta años.<br /><br />Si añadimos que esta empresa, cuyo crecimiento y expansión en el mundo se basa en el modelo de la francesa Suez (apropiación de recursos naturales en países del tercer mundo y posterior venta a sus infelices habitantes de lo que hasta ayer tenían gratis) es uno de los más feroces conglomerados de capital que se mueven por ahí arriba, la "nueva cultura del agua" se evidencia aún más tramposa.<br /><br />...Agbar, sí, son esos mismos sinvergüenzas que, mientras te meten el sablazo por el consumo de unas gotitas, te recuerdan ¡en la misma factura! que no te pases ni un pelo con SU agua. Como si en la nota de un restaurante te regañasen por haber comido tanto. Todo esto en una impecable jerga ciudadanistomarquetiniana, por supuesto: oh tú, ciudadano, hombrecito proceloso y cliente responsable, sabemos que vales mucho de verdad, y por eso contamos contigo para que nos ayudes a salvar la trucha de la ribagorça, que muere un poquito cada vez que tú tiras de la cadena.<br /><br />Así que apunten este eslogan: la culpa de la sequía es de la ciudadanía.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-35507537523340245642008-03-05T15:41:00.002+01:002008-03-05T16:04:49.617+01:00Un descansoDisculpen ustedes pero como he dejado el trabajo, ya no tengo tiempo para escribir en este blog.<br /><br />Pasan los días y entre que me leo un libro, mejoro mi breakdance, refresco mi swahili, llevo a mis hijos de paseo (a sembrar el mal), me bebo una cervecita y/o me preparo un plato de fessolets con butifarra negra... Pues nada, que no encuentro el momento.<br /><br />Y mira que la realidad está sabrosamente falsa en estos días: todos mientiendo a toda prisa a ver si queda algún chicharelo que pueda creérse alguna falacia más. Qué espectáculo.<br /><br />Se anuncia todo gratis, pensiones a tutiplén, buenos trabajos y, esto sí que no me lo esperaba, wi-fi en los cuartos de baño de los aeropuertos. Justo lo que nos hacía falta para ser aún más felices.<br /><br />Así que no escribiré demasiado durante unos días, hasta que me acostumbre a la inactividad.<br /><br />¿¡Pero para qué escribir, si todavía seguro no se han leído el estupendo último número de <a href="http://www.dotstation.es/Img/Descargas/escuela04.pdf">La Escuela Moderna</a>!?<br /><br />PD: me estoy terminando una novelita negra mexicana formideibol. Se entitula los Minutos Negros, de Martín Solares. Paco Ignacio II, que te pisan los talones.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-28479481115155644362008-02-27T15:38:00.002+01:002008-02-27T15:48:03.262+01:00Estrategia de campaña<span style="font-size:85%;">O <em>Decálogo del Partido Patatista</em></span><br /><br />Tengo previsto presentarme a las elecciones generales como candidato independiente (por el PPUAPPDD, pronúnciese <em>pepé-ua-pepé-dedé</em>, que significa “estás estupenda, querida” en mandinga, y que en términos políticos significa Partido Patatista Unión, Autoridad, Progreso, Patria, Disciplina y Democracia) por lo que ayer estuve toda la tarde reunido con mis consejeros, en concreto con mis dos mejores asesores, Fluffy González, prestigioso politólogo masón y Gran Dragón de la Manipulación en mi equipo de campaña, y Janfry Yonson, Sicólogo de Masas, Publicista y bailarín de dubstep. No se rompan la cabeza: mis asesores no son caribeños, sencillamente tienen nombres ridículos que han elegido ellos mismos. Un poco como los raperos y/o los pequeños narcotraficantes.<br />En la reunión de ayer consolidamos una estrategia.<br />Nos dedicamos a recopilar una serie de máximas sólidas, lineamientos para nuestras acciones de comunicación, y este es el decálogo de conclusiones por el que nos regiremos:<br /><br />1) Vamos a prometer regalos. Muchos regalos. Personalizados. Un mp3 para cada ciudadano –con el nombre grabado detrás- y un descuento del 20% en carrefur. Aparte, 425 euros para lo que puedan necesitar. Y una colección de Minerales del Mundo. En la primera entrega, un lingote de Litio de Beluchistán. Más adelante, en las próximas entregas: plomo de japón, selenio húngaro y rubidio de Nueva Zelanda. ¡Gratis!<br /><br />2) Vamos a presentarnos como los candidatos de la <em>gente común</em>. La gente corriente y moliente. El ser humano modelo. El hombre como espécimen prototípico del medio. En resumen: un individuo blanco, español y católico. El resto, considérense subalternos. Es más, nos presentaremos tan simples como los palurdos a los que queremos representar. Alardearemos de <strong>futboleros</strong> (vamos a introducir spays-trompeta, carracas y zambombas en nuestros mítines, y promoveremos la inclusión de perogrulladas extravagantes: “en la política estamos para ganar”, “las elecciones se ganan mitin a mitin” y “no hay rival pequeño”), <strong>consumistas</strong> (porque la montaña no viene a Mahoma: hay que hacer campaña en los centros comerciales, y que los votantes nos vean con bolsas del Bodichop, C&A o H&M, así como “la gente normal”), <strong>incultos</strong> (tenemos un par de frases contra la lectura: “uy, libros lo que se dice libros no leo, pero no me pierdo la prensa diaria” y “me encantan los libros, pero lamentablemente no tengo tiempo”) <strong>violentos</strong> y <strong>resentidos</strong> (pediremos cárcel para cualquier acción que se salga de la rutina del común, tomando como vida-tipo la de un oficinista de una agencia de seguros).<br /><br />3) Promoveremos extraños experimentos jurídicos: sobretodo, leyes especiales con los mismos tipos que ya existen en el Código Penal. De esta forma, obtendremos una clasificación <em>histórico-histérica</em> de la realidad, con tantas leyes especiales como alarmas sociales vayan generándose. Nuestras primeras propuestas: Ley de la Cirugía Plástica (que castigará especialmente “a quien operando a sus pacientes cometiera o cometiese uno de los delitos contenidos en el código penal”), una Ley contra la Violencia en el Fútbol (que castigará especialmente “a quien, en los aledaños del estadio o en su interior, y al amparo de la hinchada de su equipo de fútbol, cometiera o cometiese uno de los delitos contenidos en el código penal”) y una Nueva Ley de Partidos (que, de nuevo, sancionará a quien “constituyere un partido de los prohibidos por la anterior Ley de Partidos”). En la recámara nos guardamos la Ley de Perros Peligrosos y Dueños Aún Peores, la Ley de Entidades Financieras con Sellos y Monedas Falsas, la Ley de Reproducción y Pirateo Musical según la SGAE, la Ley Cívico-Ciudadanista de Vagos y Maleantes, La Ley Contra Las Putas en la Calle y la Ley de Vertidos Petrolíferos Frente a la Costa Gallega y Gibraltareña.<br /><br />4) Prometeremos una reforma profunda de la Constitución para que ya no haya más discriminación por cuestiones de raza y de sexo: abriremos definitvamente la puerta a que el príncipe pueda ser negro y/o reina si así lo desea (pigmentación y depilación brasileña pagada por los españoles, eso sí) y que las infantas puedan dejar de serlo en cualquier momento mediante cambio de sexo subvencionado por la seguridad social. Ah, y de permitir la autodeterminación de los pueblos o la abolición de la monarquía, ni hablar del peluquín. Blindaremos esa parte y no se va a poder reformar ni con mayoría absoluta del congreso y el senado más doscientos millones de firmas y la advocación de Bruselas. Estas cabronadas son las que cohesionan el Estado Español que nos da de comer. También reformaremos el artículo aquel que tanto le gusta a Fraga, el de ”los tanques y la unidad de España”. Lo pondremos en un nuevo título llamado “Derechos Fundamentales de los Gobernantes”. Junto al Derecho a Acumular Plusvalías.<br /><br />5) Suprimiremos todos los impuestos directos. Todos. A partir de ahora, el estado se financiará quedándose un 50% del precio de cualquier cosa. De este modo, no habrá retenciones fiscales y los pobres tendrán 300 euros más cada mes para gastar en tonterías el doble de caras. Claro que los precios subirán mucho, pero a los ricos –que es a quien en realidad servimos- les dará igual pagar lo que sea por cualquier cosa. Y así todos seguirán creyendo que todo el problema de los precios altos es una jodienda de los distribuidores y los tenderos. Y no más impuestos, que es lo que vende. Quédense con la consigna.<br /><br />6) Hablaremos y hablaremos de democracia hasta que se nos duerma la lengua. Que si <strong>mi democracia qué bonita es</strong>, que <strong>el voto es la auténtica Fiesta Nacional</strong>, que <strong>esto ya no es como antes que había un dictador y no se podía</strong>, que hay que ser demócrata y tolerar a tus semejantes, etcétera etcétera… Captan ¿No? No hace falta que toda esta cháchara tenga sentido. El truco es generar ruido de fondo: lo que se dice "consenso". Con ello lograremos un buen número de objetivos: primero, refrescar la conciencia del pueblo, que no participa en ninguna de las extrañas decisiones que se toman arriba y, lógicamente, tiende a sentirse estafado; segundo, haremos que nadie se cuestione la validez de nuestra mediación, con la que nos ganamos muy bien la vida; y tercero, consolidaremos así la actual simbiosis económica entre Estado y Capital. <em>Three birds, one shot</em>.<br /><br />7) Hablaremos largo y tendido de migración. A poder ser sólo con metáforas, porque cuando se habla explícitamente de expulsar a individuos que son la última esperanza de una familia que pasa hambre en pleno secarral del subsáhara, la moral de la gente se viene abajo. Las metáforas, preferentemente militares y médicas: “blindaremos” el espacio de la UE, “extirparemos los focos” de irregularidad, etc, etc… La cosa tiene que parecer cirugía, algo aséptico y limpio.<br /><br />8) Haremos que detengan, durante la campaña, a viarias personas que se llamen Asier, Idoya o Íker, y si se apellidan Guerrikaechevarría o Aristizábal, mejor que mejor. No hace falta que existan cargos serios contra ellos. Para estos casos, bastan metáforas corporales: diremos que pertenecen a “las entrañas”, al “entramado”, al “higadillo” o al “intestino grueso” de ETA.<br />El público castellano nos adorará por ello.<br /><br />9) Sentaremos en las primeras filas de nuestros mítines a nuestros más jóvenes y dinámicos autómatas. Estarán programados para asentir con la cabeza todo el tiempo y, cada diecisiete segundos, mirarán a sus compañeros de fila e inclinarán la frente hacia el otro indicando comprensión y entusiasmo. Cuando se encienda la luz roja, señal que filman de la tele, se levantarán a medio discurso, venga a cuento o no, y explotarán en vítores y aplausos. Nuestros estilistas harán que vistan y se peinen como lo hace mayoría moderna y tolerante. Pelos desestructurados y pantalón pitillo.<br /><br />10) Emplearemos sofocantes ráfagas de <em>newspeak</em> absurdo. Por poner algunos ejemplos: <em>tolerancia cero, mobing, conciliación, sostenibilidad, red dos punto cero, aromaterapia y alonsomanía</em>. En realidad, debe usarse todo lo que pueda usarse para pasar por enterado. Si se escucha algún vocablo nuevo de contenido ambivalente que se vea con posibilidades de reciclaje político, duro con él.<br /><br />Y esto es lo que haremos, “a nivel de campaña”.<br />O como también se dice “de cara a la campaña”.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-43478552534858978182008-02-27T10:40:00.005+01:002008-02-27T11:06:39.389+01:00El regreso de L'Ecole Moderne<a href="http://www.canongate.net/assets_canongate/dynamic/pageImageMedium/1098706043588.jpeg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 161px; CURSOR: hand; HEIGHT: 306px; TEXT-ALIGN: center" height="501" alt="" src="http://www.canongate.net/assets_canongate/dynamic/pageImageMedium/1098706043588.jpeg" border="0" /></a><br /><div align="center"><em>Roots of ecoregionalism</em></div><div align="center">(¡sólo en LEM#4!)</div><div align="center"></div><div align="center"></div>La Escuela Moderna vuelve a la carga. Pasado mañana, viernes, los hermanos Amat presentan con nocturnidad –y en cuadrilla- su cuarto engendro. Será en un bar de música ye-ye y al amparo de sus mejores vinilos. <a href="http://laescuelamoderna.blogspot.com/2008/02/festa-presentaci-la-escuela-moderna4.html"><strong>Pueden ver el precioso cartel que ha hecho Uri y la convocatoria en su blog</strong></a>. Estamos de enhorabuena. Vuelve ese peaso de fanzine, con entrevistas (a Jim Dodge y Pepitas de Calabaza), artículos de, ejm, ejm, crítica social, con Manolo Austrohún… perdón, quise decir Martínez, rajando sobre el marqueting (la segunda Gran Mentira) y un servidor, atacando con todo lo que puedo la maldita securización de la vida, en este espacio indiscernible que habitamos, a medio camino entre el Modelo Ciudad y el Modelo Aeropuerto. También hay recomendancias de lugares dignos para beber y comer, artículos sobre música, contracultura (un verdadero <em>Tractatus</em> sobre jipis punks) y cosas buenas en general. No podré estar en la fiesta así que aprovecho este espacio para lanzar desde aquí mis vítores y un cálido agradecimiento a los dos espídicos santboienses que me permiten colaborar en tan bonito proyecto.<br /><br />¡Viva la Escuela Moderna!<br /><br />Brindaré a su salud en Berwick St. con unas pintas de cerveza tostada.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-5581742332192572992008-02-26T09:57:00.003+01:002008-02-26T17:37:17.403+01:00Mandrilismo LaboralHay un montón de individuos sin ningún bagaje intelectual. Si volasen nos taparían el sol. Esto es una constatación, no un reproche. Hasta cierto punto, es comprensible que una buena parte de la población se limite a sobrevivir con la vulgar y extraña recopilación de datos que han adquirido por el camino, sin ningún plan concreto. La vida bajo el Trabajo y el Ocio planificado exige muy poquita sabiduría y deja muy poco tiempo libre para adquirirla.<br /><br />La mezcla resultante incluye un poquito de conocimiento empírico (lo que les ha sucedido, sin que medie proceso de abstracción alguno, es decir: un caso entre 6.000 millones), otro poco de lo que la gente le ha contado (un nuevo caso entre 6.000.000.000 casos), la miscelánea habitual de saber desestructurado que se aprende en los concursos de la televisión y los monitores del metro, otro poco de cine espectacular, y, finalmente, la lectura de periódicos gratuitos y la escucha de los programas radiofónicos matutinos. Esa es la forma en que se cuece el cerebro de la mayoría.<br /><br />El caso es que toda esta escasa preparación choca con las pretensiones del de la tecnocracia pública y empresarial que nos gobierna. Gracias la ineptitud planificadora de una especie que se cree tecnocráticamente perfecta, existe una enorme brecha entre el modelo deseado y nuestra actualidad.<br /><br />Me explico: a ellos les encantaría que no supiésemos de nada y que, a la vez, nos desempeñásemos con buena oratoria y mejor escritura para lo que arriba pudiesen necesitar. Que no sepamos es condición necesaria para ser gobernados. Que sepamos mucho, condición necesaria para la productividad. Como se ve, ambas condiciones son contrarias. El conocimiento perfecto sería, según pretenden ministerios y círculos empresariales, un conocimiento de mil sobre uno antes que uno de diez sobre cien. Expertos en microfragmentación de fotones y luminiscencia aplicada. Expertos en microbiología bacteriana. Expertos en el lenguaje de programación Q. Ignorantes en todo lo demás.<br /><br />Escuché un buen dictamen de un sabio africano, guardián de la biblioteca de Tombuctú: “ustedes los occidentales saben mucho de muy pocas cosas”.<br /><br />Pero este dictamen no es en absoluto pesimista. Que el régimen maligno del Progreso esté contaminado resulta esperanzador. El plan de modernización que se nos impone carga una contradicción insalvable: su modelo de habilidad es imposible, pues requiere un vehículo de sabiduría para una chispita de conocimiento. Esto hace que todo ejercicio queda fatalmente mermado, cuando no desautorizado, por su inconsistencia expresiva y su falta de sentido.<br /><br />¿Cómo va a exponer un modelo de datos un tipo que a duras penas conoce su idioma? ¿Con qué garantías va a definir alguien un sistema de información –o un plan de acción- si tiene todas las etiquetas equivocadas (cuando no las ignora directamente)? Así, como mucho, se consigue un presente tecnificado, una actualidad igualmente imbécil sólo que interpretada digitalmente.<br /><br />Por fortuna, una cosa excluye a la otra, y el precio de la lobotomización social es necesariamente la lobotomización laboral. No hay forma de evitar el catetismo cerril –incluso con acento cosmopolita- al que estamos habituados cuando se expone el objeto de negocio de la compañía o de la subdirección general del ministerio de marras. Lo laboral es una subcategoría de lo social. Así que, por suerte, y como parte de un <em>blowback</em> no deseado -disculpen la redundancia-, el progreso no va a llegar tan pronto como esperamos.<br /><br />Pero ¡un momento! ¡¿el progreso no era esto?!<br /><br />El mundo del Trabajo, tanto en su versión pública como privada, contiene todos los elementos necesarios para consolidar la estrechez de miras y la incomprensión: obediencia debida, mediación, inmediatez, separación… Los mismos principios de acción que posibilitaron el holocausto. Y la universidad que se ha preparado a su imagen y semejanza, como mera suministradora de fuerza de trabajo, no resuelve este problema. Al contrario, padece una reforma continua en sentido contrario, instrumentalizando cada vez más el conocimiento. La universidad actual no contextualiza, no forma integralmente. Ofrece ráfagas de saberes y, sobretodo, saber superespecializado.<br /><br />Como les decía antes de interrumpir mi propio arrebato: ¿Cómo van a expresarse bien los ejecutivos, los burócratas y todo su séquito de ambiciosos sirvientes, cómo, pero cómo van a comprender bien lo que están haciendo cuando viven bajo el influjo de Gabilondo, la promoción de la democracia representativa, la infracháchara empresarial, los Serrano y Ken Follett?<br /><br />Sirva como ejemplo lo que escuché de un funcionario hace unos días:<br /><br />-Siejque, no te empeñes, nuestras posiciones son absolutamente recíprocas, así que no vamos a ponernos de acuerdo.<br /><br />Y hace otro poco, un directivo empachado de sí mismo y oculto tras una inmensa corbata intentó darnos una lección de comportamiento exhortándonos a hacer, y cito literalmente, “menos gesticulaciones anómalas para evitar así un ambiente de tensión hormonal que pudiese resultar demasiado tenso de cara al cliente”.<br /><br />Después de decir esto, comenzó a sangrar por la nariz y se desmayó -esta parte ya es inventada-.<br />Supongo que se refería a que no hiciésemos como los mandriles, que se la cascan a la primera de cambio, cuando les viene en gana. O que no les hiciésemos un calvo a los funcionarios que debíamos visitar… (¡ganas no nos faltan, oyes!).la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-16793827094143081852008-02-20T11:10:00.004+01:002008-02-20T13:25:04.530+01:00Notas sobre Cuba... y disculpen el atrevimiento.<br /><br />Tengo algunos apuntes que he tomado a medida que reflexionaba sobre la nueva situación en Cuba. Nada que deba tomarse a la tremenda. No soy un gran conocedor de la isla y todo lo que sé, lo he aprendido a base de lecturas... Y de lo poco que nos dejan oir que no provenga de cabrones a sueldo de la inteligencia estadounidense. Así que disculpen cualquier metedura de pata. No pretendo pontificar, sólo intento reflexionar un poco en voz alta.<br /><br />1. Primero quiero apostillar el testimonio de un cubano -nadie especial, sólo uno de tantos y por ello especialmente significativo-, que declaraba en el diario Público “me da igual quien gobierne, yo sólo quiero comer bien”. Este es un mensaje muy serio que, aunque toque nuestra fibra sensible, no puede tomarse muy en serio. Normalmente, en los medios occidentales sólo se da voz a los pobres para instrumentalizar su palabra. Cuando viví en Venezuela me harté de ver como los canales de televisión antichavistas se acercaban a los ranchos (¡por primera vez en su historia!) para grabar mensajes de descontento. Luego resultó que, en su mayor parte, eran puestas en escena con actores profesionales. Debería haberlo supuesto: cualquiera se atreve a adentrarse en lo profundo de Petare con una cámara de RCTV. Tampoco es que ahora sospeche de todo: sólo constato que hay una consigna de silencio interrumpida por un fugaz testimonio. Y si esta interrupción es una declaración de intenciones ¿cuando nos permitirá la prensa conocer, por ejemplo, el saludable presente de Salvadoreños, Guatemaltecos o Colombianos? Es de suponer que todos andan felices y con la tripa llena. Todo esto es muy difícil de asimilar: para cualquier gobierno, es más controlable que haya un tanto por ciento de gente que pase hambre a que exista una mayoría que, aunque regular, coma cada día. En el primer caso, los hambrientos están demasiado ocupados intentando comer o muriéndose por los caminos como para hacer cualquier tipo de oposición o crítica política seria. Cuanto más, son una anomalía a cubrir mediante la limosna planificada de las ONG’s. En el segundo caso, el cubano, todo el mundo tiene las necesidades de subsistencia cubiertas pero nadie está plenamente satisfecho. A resultas de ello, los dirigentes de Estados liberales y capitalistas lo tienen más que claro: <strong>que se mueran unos pocos</strong>. Un sacrificio necesario que se le ofrece a Santa Estabilidad. Claro que puede lograrse el mismo efecto adormecedor sobrealimentándonos a todos, como sucede aquí. Nadie es más cobarde, conservador y conformista que un cochinito cebado. Pueden constatarlo echando un vistazo a su alrededor. Yo mismo puedo dar cuenta de ello con un espejo delante.<br /><br />2. Segundo: que, como todos sabrán, Castro dice adiós. Y hace cierta gracia ver como tanto socialistas (los de verdad, no los de nuestro gobierno) como <em>capitalistas-liberales</em> especulan sobre el futuro de la isla en función de un único nombre. El personalismo, el culto al líder, impera por igual en ambos formatos de régimen. Pero incluso en ese terreno, en la política totémica, los cubanos tienen una verdadera superioridad moral: por lo menos Castro tiene una biografía hasta cierto punto digna (la revolución del 59 y los primeros años de la revolución cubana son episodios prodigiosos, dignos de recordar y celebrar), aquí en cambio, nuestros líderes son “marcas” inventadas de la nada –Obama, ZP, Zarko…-. Candidatos promovidos por eficientes servicios de marketing electoral, surgidos del servicio funcionarial o del seno de partidos políticos desideologizados y decadentes y al servicio de enormes conglomerados de Dinero. Si nos ponemos a comparar líderes a ver quien la tiene más larga, gana Cuba. Lo preferible sería empezar a pensar diferente: que no nos hacen falta líderes. Ni en Cuba ni aquí. Que todos deberíamos ser gobernantes. Todos y cada uno de nosotros.<br /><br />3. Que me consta que en Cuba <strong>sí hay elecciones</strong>. Lo que no existen son partidos políticos, al margen del Comunista. Lo digo porque he escuchado varias declaraciones de líderes mundiales que deseaban que esta jubilación “diese pie a elecciones democráticas”. Pues bien, en Cuba hay elecciones democráticas, tan inefectivas políticamente y tan poco legitimadoras como las de cualquier democracia representativa occidental. La diferencia es que en Cuba hay un único partido y lo que se elige son las personas que rotan en los cargos funcionariales, siempre dentro de un único partido. Aquí podemos elegir entre por lo menos DOS partidos. Vaya cosa. Si cometemos la idiotez de medirla, tenemos un 50% más de libertad. En este dictamen coincido en el desprecio que sienten los revolucionarios cubanos por el sistema representativo occidental. Aquí y en todo el mundo “libre”, con la consolidación de grandes campañas electorales se hace necesario contar con un gran capital para sufragar las campañas, en donde se miente, se manipula y se ejercitan técnicas de seducción muy pero que muy cerdas. La libertad de que cualquiera puede fundar su partido político y presentarse es poco más que un anuncio de buena voluntad. La realidad no es así, y para muestra miles de botones: vean cómo combaten únicamente socialdemócratas contra democristianos (ambos con “demo” en el nombre, que se vea que son hijos de un mismo padre) en todos los países con este sistema. En Cuba, siempre dentro del partido comunista -lo cual es un formidable desatino, pues no debería haber ni Partido Único ni partido alguno-, cualquiera puede postularse sin el apoyo de un gran banco o de un holding de la comunicación. Allí no hace falta ni Prisa ni Recoletos ni Santander ni BBVA para poder gestionar recursos públicos y autoridad estatal. Por supuesto, ambos sistemas son imperfectos, pero encuentro muchos más fallos en este nuestro sistema que en aquél. Nuestro sistema (o mejor sería decir, como A. García Calvo, <em>el régimen que padecemos</em>), consciente que izquierda y derecha juegan dentro de un campo de batalla predefinido -esto es, las condiciones objetivas necesarias para su reproducción (libre mercado y darwinismo social)-, y sobre el que no cabe modificación efectiva , se ocupa sólo de mantener un Arriba y un Abajo. Si sólo puedes gobernar aupado por el capital, tendrás que servirle a él. En el sistema Cubano, el campo de acción es ideológicamente limitado, por lo menos tanto como aquí, pero no se premia el arribismo y la mentira. Así pues, en esta comparación, pierde también occidente. Ooooh.<br /><br />4. Recientemente, tras el retiro de Castro previo a su jubilación, se ha iniciado una fuerte corriente de autocrítica en Cuba, sin que se la revolución haya perdido el apoyo incondicional. Las asambleas populares han realizado más de 1200 propuestas para intentar rectificar la actual situación de desabastecimiento, inflación y paro generalizado. Aquí, todo lo que sabe hacer el común es quejarse de que “el gobierno no toma medidas”. Como los niños mimados que somos, esperamos que papaíto ZP (o el pelele de turno) nos solucione las cosas. Parecemos imbéciles, la verdad sea dicha. Un pueblo sin conciencia ni estructura para decidir es un pueblo discapacitado. Vivimos a merced de los elementos. Muy malos elementos, además, si echamos la vista arriba.<br /><br />Parece lógico, finalmente, deducir que ambos formatos de régimen llevan su buena carga de imperfección política, pero el de aquí sale muy mal parado en todas las comparaciones que he intentado practicar.<br />Y también destacaría que algunos de nosotros, los que deseamos que haya una democracia asamblearia, radical y directa, los que sentimos un desprecio sin límite por el Estado y el Capital, no podemos sentirnos satisfechos bajo ninguno de estos gobiernos, sean del signo que sean. Pero aún así, si nos ponemos bordes y adoptamos el odioso paternalismo churchilliano, el de Cuba es, en el presente, el mejor de los sistemas conocidos. Claro que, si aceptamos cabalmente que en política las opciones son casi ilimitadas, eso tampoco significa gran cosa.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-42107281889343856752008-02-19T09:32:00.004+01:002008-02-19T09:52:07.382+01:00Justiceland<a href="http://i2.photobucket.com/albums/y35/fernolea/judicial/jusDSC04666.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://i2.photobucket.com/albums/y35/fernolea/judicial/jusDSC04666.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><div></div><div>Ayer se inaguró <em>electoralmente</em> (hay que distinguir entre inauguración electoral e inauguración real) La Ciutad de la Justicia: el conjunto de nichos funcionariales que ven arriba. Una <em>construcción-concepto</em> muy del estilo de la megalomanía ciudadanista contemporánea. Un invento ya implantado en otras plazas como Valencia o Málaga. </div><div></div><br /><div>El engendro, levantado sobre las ruinas del Cuartel de Lepanto, ocupa una inmensa manzana en plena Gran Via, en una zona limítrofe con l’Hospitalet. Responde a las tendencias de organización burocrática más en boga. Un proyecto de modernización con reforma social encubierta. Persigue varias finalidades: primero, la concentración de tareas iguales (todos los juzgados y tribunales de Barcelona y L’Hospitalet) y la ordenación del espacio de trabajo. Una necesidad de la megaurbe, que al concentrar el capital y sus actividad de gestión y acumulación derivada, centraliza a su vez el conflicto y la delincuencia. Hasta aquí, responde a una lógica funcional orgánica. Y nadie puede sorprenderse de nada. Economía de escala, estandarización de procedimientos, centralización de funciones idénticas. </div><div></div><br /><div>Pero posee también intenciones menos obvias. La puesta en marcha del gran proceso de reestructuración organizativa arranca también una dinámica que camufla todo un paquete de reformas, entre las cuales se esconde la precarización del funcionariado de la justicia (que, por otra parte, tampoco es que merezca una mina de oro) mediante la disposición de un aparato de control de movimientos mucho más estricto, lo que implica una fiscalización estricta del tiempo de trabajo y una sospecha permanente sobre su labor. </div><div></div><br /><div>Además, está todo el marasmo de contratas y subcontratas -el negociete, el Dinero en movimiento- que llegan de la mano de esta reubicación de la justicia en Barcelona. Hay una conselleria que vive de este trajín, del continuo reordenamiento de las estructuras de la burocracia, y otra que siempre se ve afectada de forma directa (en función de la sede trasladada). Aún cuando todo está en orden, estos señores planifican traslados. Se ganan la vida con ello.</div><div></div><br /><div>Finalmente, otra causa que confluye en la lógica del proyecto es nada más y nada menos que<strong> la neutralización y sumisión del poder judicial por los administradores de los medios materiales</strong>, en este caso la Generalitat de Catalunya. Con la creación de sedes únicas en todos los partidos judiciales se puede, por fin, separar a los jueces y confinarlos para limitar su influencia en los grupos de trabajo a su servicio. También se pretende, con la separación física (despachos alejados, servicios comunes), que todas las funciones que no sean estrictamente jurisdiccionales –relativas a la decisión de asuntos- se resuelvan por cuerpos de funcionarios que respondan a una lógica de <em>pool</em> o <em>paper makers</em>. La lógica de la tecnificación, de la anulación del conocimiento jurídico de fondo.</div><div></div><br /><div>Dicho de otro modo: se confina a los jueces funcional y físicamente. </div><div></div><br /><div>Tenía que pasar. En un enfrentamiento (no declarado) entre los sabios y los gestores, los primeros siempre tienen las de perder. Los jueces siempre han sido “los jefes de todo esto”, y se han encargado muy bien de demostrarlo a diario con su altanería y falta de educación, pero su poder es limitado. No tienen la billetera. Y en este mundo que vivimos, tan cabrón y tan inmoral (que ellos, los perdedores del episodio de hoy, se encargan de consolidar asépticamente), triunfan los contables, los expertos en buena gestión, y no los que más saben. Así pues, podemos disfrutar durante unos días cómo estos semidioses pierden sus privilegios, y lo que es mejor: cómo se la cuelan por lo bajini con los habituales pretextos tecnocráticos con los que los burócratas nos suelen endilgar sus carbonadas. </div><div></div><br /><div>De hecho, han quedado tan desconcertados y tan descolocados que los lamentos hacia la prensa sólo se referían a las insuficientes plazas de parking. ¡¿Pero qué clase de sociedad hemos creado, que no suministra plazas de parking a los jueces?! ¿¡En qué clase de cerdos insensibles nos hemos convertido!? ¿Qué será lo próximo? ¿Privar de ayudas a las viejecitas de Pedralbes, con lo caro que está el pienso para Yorkshires?</div>la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-81839117869307719422008-02-18T15:57:00.002+01:002008-02-18T16:00:36.381+01:00D€mocracia r€pr€$€ntativaMe comentan algunos compañeros de trabajo, indignados, que hay quien ya está vendiendo su voto en la güeb.<br />Respondo automáticamente, tan rápido que temo no ser yo el que habla:<br />-A mí me parece normalísimo que los ideales de los representantes y de los representados coincidan. Lo único que puede escamarnos es que la transmisión de valores se produzca en sentido inverso.<br />Me miran como a quien acaba de recitar una premisa de la ontología de Heidegger.<br />Y acto seguido, la conversación da un vuelco. Uno pregunta:<br />-¿Y cuanto piden?<br />-15 euros…<br />-¿¡15 euros!? Pero eso es un escándalo. ¡Qué barato! ¡El mío vale mínimo 30!<br />-¿¡30 euros!? Yo creo que pa’como está la cosa de empatada hasta podríamos pedir más…<br />-¿Y en qué página web dices que se pueden vender?... Es que a mí me sobra uno…la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-15600727888456397902008-02-18T11:14:00.005+01:002008-02-18T17:12:43.602+01:00Nosotros somos El TargetPor favor, señores treintañeros, hermanos coetáneos míos, protejan sus cerebros.<br /><br />Cuando uno ronda los treinta y cinco, sin duda ha vivido la década de los 80 y está en condiciones de recordarla. Y eso quiere decir que existen unas memorias, lo cual también significa que, para la industria del mercadeo y de la publicidad, posee usted un filón sentimental a explotar. Con ello, se abre una inmensa grieta por la que se nos puede intentar colar cualquier asociación de ideas.<br /><br />Mediante la combinación de imágenes debidamente superpuestas, usted puede relacionar la producción de energía eléctrica con una simpática ardilla saltarina; y se puede hacer que el regreso navideño al hogar esté extrañamente conectado con una pasta compactada a base de azúcar y frutos secos.<br /><br />Los treintañeros vivimos un determinado periodo con la mente muy abierta y el raciocinio muy escaso, y presenciamos el auge de algunas expresiones culturales muy recordadas sin ser conscientes de hallarnos frente a una buena sarta de mierdas decadentes, feas y apestosas.<br /><br />Pero el cerebro es un incansable productor de nostalgia y tiene unos mecanismos perfectos de supervivencia sentimental, tales como la sublimación y la idealización. Así que de todas aquellas excreciones, con una adolescencia posmoderna y una educación convenientemente acrítica de por medio, la mayoría recuerda haber pasado unos años muy chachis y muy idílicos, rodeado de referentes culturales de gran calado (¿naranjito? ¿la movida? ¿verano azul? ¿perros callejeros? ¡Vamos hombre!).<br /><br />¿Quién en su sano juicio puede recordar la verdad? ¿Quien recuerda que vivíamos tras la mentira de la transición, en un posfranquismo de reconversiones, conflicto, paro generalizado y droga dura? Desde luego, no estábamos en condiciones de interpretar aquel presente. Estábamos demasiado ocupados viviéndolo.<br /><br />Ah, la nostalgia, qué formidable invento peligroso. Suministra ideas para vender cosas. Ideas para engañarnos. <em>Acuérdate de naranjito, bébete una colaloca, truhán</em>.<br /><br />Así que, como les decía al principio, ahí va un consejo: protejan esas cabecitas, amigos.<br />Me consta que la industria nos ha calado bajo tres supuestos sociológicos muy básicos:<br /><br />1. Que hace ya diez años que trabajamos, por lo que nuestros sueldos ya no deberían ser tan bajos y, en consecuencia, deberíamos tener algo de dinero para comprar sus fruslerías. Resulta fácil rebatir la primera parte (¿sueldos decentes tras una década de esfuerzo? jua, jua), sin embargo, en las actuales condiciones de supervivencia aumentada, convertidos ya en idiotas con los valores invertidos, antes nos limpiaríamos el culo con papel de periódico que renunciar al consumo salvaje de gadgets electrónicos y ropa de temporada (sí, esas <em>camisas-estafa</em> que se desintegran tras el primer centrifugado).<br /><br />2. Que hemos vividos toda la vida inmersos en sus mecanismos de inversión lógica, los cuales hemos llegado a interiorizar. De hecho, algunos hasta los paladean. Las televisiones ofrecen recopilaciones con los mejores anuncios ¡en tiempo de programación! No son segmentos entre "contenidos". ¡Son propios “contenidos”! Secos de anécdotas, los lugares de conversación de la empresa se llenan con recuerdos sincrónicos de anuncios. "¿Has visto el último de Renol? Está superbién hecho.” Los gags y ocurrencias de los publicistas ocupan la actual falta de imaginación del común. Son el nuevo imaginario. En estas condiciones, los treintañeros se rinden fácilmente a todos los dispositivos visuales de alteración de la lógica. Y en consecuencia, se compra con alegría, e incluso con sensación de identidad específica, una lata de agua carbonatada y azúcares que debería costar treinta veces menos. O un armazón metálico para incorporarse a los atascos.<br /><br />3. Que hasta hora, tal vez por no haber sido “target” de forma tan explícita e insistente como en la actualidad, se nos incluía dentro de exhortaciones más genéricas (o de menor alcance económico), pero nunca se apuntaba hacia nosotros con semejante ansia. En consecuencia, las multitudes de treintañeros consumidores están “tiernas”. La mayoría se encuentra predispuesta y abierta a la invasión de su imaginario. Entre otras cosas, porque como ya he explicado, una educación acrítica y el pozo moral del posmodernismo nos ha relegado a una posición de niño caprichoso, de eterno adolescente insatisfecho, en donde nuestras acciones están exentas de responsabilidades e impacto social. Desde esta posición, dejarse engañar para después gastar (dos partes de un mismo proceso), se tiene por un acto social inocuo.<br /><br />De modo que otra vez nos han tomado por idiotas. Y sus razones tendrán, no nos hagamos las víctimas.<br /><br />Aunque que no sea amigo de dar consejo, insistiré una última vez: protejan sus cabecitas, hay un montón de laboratorios y estrategas dispuestos a follarse su cerebro y usurparles los recuerdos.<br /><br />Están avisados.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-61184874467973064872008-02-15T11:41:00.001+01:002008-02-15T11:44:09.593+01:00Cinco mentiras absolutamente ciertas1. Una de las demostraciones más palpables de que la actualidad es radicalmente falsa -con todos sus escándalos sociales, preocupaciones gubernamentales y políticas destinadas a la apariencia de acción-, es la facilidad con la que se interrumpe para dar lugar a otros actos. Primero, con las vacaciones. Que en agosto se cierra el país, la planificación, la actividad gubernamental, la judicial y la legislativa, y no pasa nada. Al contrario, todo el mundo es más feliz. Y cuando llegan elecciones, casi lo mismo, aunque aumenta la infelicidad por la percepción generalizada –ya casi consciente- de que todo esto es mentira y, además, una mierda bastante grande. De pronto, no hay escandalera ni leyes ni noticias que perturben la competición por el poder. Los damnificados por la actualidad eterna pierden su voz hasta que se resuelva el concurso.<br /><br />2. De verdad que estoy compungido y deprimido a más no poder. Estoy mal, muy mal. Ayer, en una conferencia de prensa con muy poca asistencia de los media, un representante del lobby de la construcción se lamentó de la penosa situación por la que atraviesa El Sector. Además, se añade el agravio del Sr. Solves, que les ha dicho que el Estado no va a ayudarles. Cuanta pena me da El Sector. ¡Pero cuanta pena! Ha ha ha ha… (risa maléfica).<br /><br />3. Ayer se vendieron 19.000 entradas para el AVE Barcelona-Madrid en sólo nueve horas, según anunció la prensa a plato y bombillo. El manager del AVE no descarta que el grupo ofrezca varias actuaciones más. La mitad de las entradas se vendieron en Madrid y la otra mitad en Barcelona, lo cual, según la prensa diaria, demuestra de forma inequívoca que existe tanto interés por desplazarse en un sentido como en el otro. Una cosa inaudita, vamos. Además, se espera que ocho mil quinientas personas viajen de Madrid a Barcelona y viceversa. Con lo cual, dentro de poco, habrá un buen montón de gente en uno y otro lado, y además será gente que habrá acabado de llegar a uno de los dos sitios procedente del destino de la otra mitad. Qué paradoja. La prensa destacó además que la mayor parte de viajes se harán de dos horas y media, con lo que la gente se ahorrará por lo menos una hora y media, que entre que van al aeropuerto, hacen la cola, pasan los controles antiterrorismo y el vuelo se retrasa, pues toca mucho las pelotas, la verdad. Lo que no ha logrado aclarar la prensa es qué beneficios comporta que no se pierda esa hora y media, teniendo en cuenta que la mayoría de los desplazados son ejecutivos que se mueven mayoritariamente para sembrar el mal. Pero bueno, no les quitemos el alegrón: que por fin se puede viajar mucho más rápido, que es lo importante, así no sirva para nada.<br /><br />4. El famoso arquitecto Santiago Calatrava ha entrado al trapo en la polémica que han suscitado los puentes que su estudio ha diseñado para el trazado del AVE Barcelona-Madrid. En las pruebas realizadas hasta ahora todos sus puentes han entrado en vibración y se han desmoronado, sin excepción. Sin embargo, el arquitecto ataca con furia a sus detractores: “no tienen ninguna sensibilidad: yo he trazado elementos naturales, plásticos, que configuran una naturaleza lineal y armónica… ¡que pueda pasar el tren por ahí es lo de menos!… mucha envidia es lo que hay”.<br /><br />5. El representante de Movilidad Rápida y Discriminación Lingüística del Partido Popular, Jorge Carrizal Mena, ha denunciado la flagrante discriminación lingüística que sufrirán los usuarios madrileños del AVE al llegar a Barcelona, ya que pueden encontrarse con aborígenes hablando entre ellos en un extraño dialecto latino. Y lo que es peor: es gente que sabe castellano y que no le da la gana de usarlo a menos que se le pregunte en este idioma, momento en que –según el Sr. Carrizal-, muy astutamente los indígenas aprovechan para cambiar de idioma de forma muy educada y disimular así que, sólo unos segundos antes, estaban hablando en otra cosa diferente que no se entiende muy bien. Catalán, creo que le llaman. El diputado popular contó con el apoyo de un portavoz de Ciutadans, que dijo lo siguiente: “desde la época de Franco que no se veía algo así, aquí no hay ni habrá libertad hasta que todos no decidan por sí mismos, libremente, hablar únicamente en español, que además, mira que es un idioma bonito, coño. Podríamos aprovechar ahora con el AVE para ir a Madrid y ver como allí no se plantean problemas similares: allí la gente no habla cosas raras”.<br /><br /><span style="font-size:85%;">Y por si no hubiese suficiente con todas estas tonterías, sepan que en los próximos días irán apareciendo reseñas de discos escritas por un servidor en el fanzine punk virtual <a href="http://absolutzine.com/"><strong>Absolut</strong></a>: Davie Lawson, Thao Ngoyen, Ex-Boyfriends y The Tom Fun Orchestra.</span><br /><span style="font-size:85%;"></span><br /><span style="font-size:85%;">A reveure, nois.</span>la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-27458863234862704172008-02-13T16:49:00.006+01:002008-02-14T22:55:19.376+01:00Un breve periodo de reajuste<em>Take some distance</em> recomiendan en Anglosajonia cuando se preocupan por uno, así como un consejo espiritual. Ponen el “<em>gotta</em>” delante si son gringos y, algo más formales, advierten “<em>you must</em>” cuando son británicos. Ignoro cómo recomiendan los oceánicos. Algo entremedio será, no me exijan tanto.<br /><br />Y por supuesto que tiene traducción, “tomar distancia”, pero no tengo claro que sea correcto ni que se use con la misma asiduidad. Por lo menos no estoy seguro. Me agarraré a ello, no obstante.<br /><br />Tomar distancia. Es fundamental, dado que somos hombres de nuestro tiempo –o “contra” nuestro tiempo, como es mi caso-, que aprendamos a hacerlo. De lo contrario seremos devorados por el contexto. Obnubilados por la actualidad eterna, hasta podríamos llegar pensar que existe una diferencia real entre el PSOE y el PP, que "trabajar es muy importante", que hay que "mirar al futuro" o incluso nos enfadaríamos porque el seleccionador no ha querido convocar a Pepe.<br /><br />Esos individuos agrios, sin sentido del humor, esos seres parecidos al color gris que constituyen el ejército de lo real, que le recomiendan a uno que "siente la cabeza", que se alegran de haber "madurado", que se piden un poleo-menta en la taberna, que regañan desde su ventana a quien pasa cantando por debajo... todos esos, no toman distancia.<br /><br />La distancia del antropólogo, la distancia de los marcianos, la distancia con la que piensa un perro o mi buen amigo Ernesto, todo un señor felino.<br /><br /><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oskar_Panizza">Oskar Panizza</a>, un talentoso siquiatra y escritor del siglo XIX (y de turbulenta biografía) dejó escrito el <a href="http://www.klinamen.org/modules.php?name=noticias&file=print&sid=3620"><strong>Diario de un perro</strong></a>, en donde se suceden diversas interpretaciones perrunas sobre la forma de sobrevivir, relacionarse y fornicar de la raza humana. Desde su punto de vista, lógicamente, somos seres indignos.<br /><br />En una serie de reflexiones que he ido encadenando desde la lectura de ese libro formidable, he advertido que mis escritores favoritos escriben bajo una suerte de marcianismo crítico. Son extraterrestres que nos sobrevuelan con su platillo volante y que vislumbran, desde la trranquilidad del panel de mando, una especie rara y muy pagada de sí misma que no sabe lo que hace.<br /><br />Agarran su cuadernillo de campo y toman nota sobre nuestros quehaceres cotidianos. Satirizan sobre la competitividad humana, sobre el antropocentrismo, sobre nuestra incapacidad de comprender.<br /><br />Lem escribe así. Vonnegut escribe así. Toman distancia. Y nos delatan con nuestras risas.<br /><br />Pero este ver antropológico, este anotar costumbres, no implica eludir responsabilidades. Es un diagnóstico y una estrategia: se trata de poner la realidad patas arriba. Tomar distancia no es escaquearse -porque no existe una verdadera posibilidad de huída, si obviamos esos sucedáneos que son la droga y el suicidio- sino subirse a los tentáculos de una atracción de feria sin control. Arriba-abajo. Arriba-abajo.<br /><br />Primero se mira desde lo alto, y en un santiamén, se nos devuelve a nuestra absurda microvisión de hormiga humana.<br /><br />Una y otra vez. Una y otra vez.<br /><br />Desde el mirador del último piso de la torre Sears escuché a un chaval de unos diez años explicarle a su padre: “these small points are humans, dad”.<br /><br />Ese es el concepto.<br /><br />Y dos mil años de historia humana son, según el abuelo Kurt, que en paz descanse, "un breve periodo de reajuste".<br /><br />Pongámoslo de otro modo: sin ascenso no hay ángulo de visión. Y sin distancia, sólo hay implicación, pasión por una seriedad absurda. Especismo, progreso, desarrollo, superación, futuro. En definitiva: destrucción. Esto que ven a su alrededor. Nuestra condena.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-14626287144272850442008-02-12T17:09:00.002+01:002008-02-13T17:40:33.919+01:00Caía al piso inconscienteFidel Castro, en un <a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=63133"><strong>artículo reciente</strong></a>, transcribe parte de la biografía del candidato <span>republicano McCain, el de las patatas fritas.<br /><br />Me quedo atónito ante una de las frases que dan buena cuenta del perfil del candidato:<br /><br /><em>“A la menor provocación, yo explotaba en un arrebato de furia, y luego caía al piso inconsciente (…) El médico indicó un tratamiento que de acuerdo a las normas modernas de pediatría parecía un poco severo. Instruyó a mis padres a que llenaran una bañadera con agua fría y cuando yo comenzara con la rabieta y pareciera que aguantaba el aire para tirarme al piso, me echaran al agua vestido, sin más"</em><br /><br />Dicen que la presión y la responsabilidad tienen efectos de retroactividad emocional. En </span>momentos de tensión anímica, se produce, siempre según algunos expertos, una cierta regresión a las pulsiones infantiles.<br /></span><br />Si esto es así y McCain sale elegido presidente, a medida que siga subiendo el petróleo, EEUU prosiga su imparable decadencia y el índice de impagos en vaya volcando gente a la calle y llenando prisiones, vamos a presenciar unas ruedas de prensa muy interesantes.<br /><br />Imaginen:<br /><br />-¡Esos malditos terroristas no impedirán que la tierra de la libertad prevalezca! ¡Y ese gorila venezo…! Plops.<br /><br />(el personal de presidencia: ¡rápido, rápido, la bañera!).<br /><br />¡¡Schlops!!la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-54816608455933256972008-02-07T09:33:00.000+01:002008-02-07T10:52:03.914+01:00Los hombres del desengaño rusoContinuamente me llegan ofertas de todo tipo. Sobretodo, insisten en que me alargue el pene y que use viagra. Espero que Aimara no tenga nada que ver con esto. También me toca a diario la Brittish Lottery –dos millones de libras, nada más y nada menos- y hay un par de Nigerianos muy interesados en que les abra una cuenta para ingresar diez millones de euros, de los cuales me regalarán un 60%. Por si fuera poco, tengo una legión de rusas muy cachondas que quieren hacerse amigas mías y quien sabe si algo más…<br /><br />Nunca abro estos correos, que van directamente a la papelera. Pero por lo visto hay gente que sí lo hace. Dentro de este género, ayer un compañero de trabajo me hizo llegar una auténtica obra maestra de humor absurdo e involuntario. Una de las inexistentes pelandruscas rusas envió este correo -realizado mediante doble traducción automática ruso->inglés->español-, que no me resisto a transcribir de forma íntegra:<br /><br /><blockquote>Me llamo Alena<br />Mí de Rusia. A mí - 30 ańos. Quiero explicar donde he tomado tu e-mail dirección. Mi amiga ha conocido el hombre por medio de un sitio.<br />Aquel el hombre ha dicho que hay un hombre que quiere conocerá también la mujer rusa y ha dado a mi amiga tu dirección del e-mail. Pero aquel el hombre, que ha dado tu dirección del e-mail pedía que hable nunca su nombre, como llaman y donde él vive. Por eso no te diré el nombre de aquel del hombre. No sé había esto la verdad o no, puedes ser no sabes aquel el hombre. Siempre quería, conocerá con extranjero la persona, porque era los hombres del desengańo ruso. Esperar podemos basar las relaciones serias. Busco el amor.<br />Trabajo la enfermera en el hospital de la ciudad. Amo las competiciones deportivas, como ocio, a que juego el voleybol. Amo ir con las amigas.<br />Amo los animales. Tenía el gato, pero en un día esto parte en la calle y no ha vuelto. En la vida I muy sociable, alegre. Tengo muchos amigos y conocido, con que amo comunicar y realizar con ellos el tiempo.<br />Amo mucho tiempo realizar al lago en verano, bańarse, atezarse y simplemente tener el descanso. La temporada querida - la primavera. En este tiempo esto se hace caliente, es posible quitar la ropa superflua.<br />Agradable mirar, cómo publicitario la hojason declinado. En general mí el romántico. Amo sońar sobre hermoso. Agradable ir la tarde caliente sobre el amarradero, mirar al río pequeńo, que la gente es ocupada, aspirar el aire fresco. Cuando en el tiempo de calle malo, puedo parecer algo la película interesante. Querido agenre - la comedia como las películas de los horrores como. Pero prefiero escuchar la música. Mis divisas ? con la música en la vida ?. En el week-end I con las amigas van a la discoteca, donde decimos de los problemas. Quería hacer conocimiento aquí, pero sobre la discoteca solamente los jóvenes, y quiero hacer conocimiento con una persona más calificada en Internet.<br /><br />Si interesaba De usted, podéis escribir sobre mi e a los<br />correos: krasotkka@gmail.com<br /><br />Los mejores votos<br />Alena</blockquote><br /><br />Por supuesto, la tarde de ayer en el trabajo se convirtió en un comentario de texto a voz en grito. Nos meamos de la risa. Yo extraje cinco tercetos imposibles, de métrica y rima libres, que me parecen auténticas cúspides de poesía involuntaria (entre paréntesis, añado los títulos con los que los he ordenado provisionalmente):<br /><br /><em>Terceto I (o “Ropa superflua”)</em><br />En este tiempo<br />esto se hace caliente,<br />es posible quitar la ropa superflua<br /><br /><em>Terceto II (“Tener el gato”)</em><br />Tenía el gato,<br />pero en un día esto parte en la calle<br />y no ha vuelto<br /><br /><em>Terceto III (“Hojason declinado”)</em><br />Agradable mirar,<br />cómo publicitario<br />la hojason declinado<br /><br /><em>Terceto IV (“La gente es okupada”)</em><br />mirar al río pequeño,<br />que la gente es ocupada,<br />aspirar el aire fresco<br /><br />Terceto V (“El desengaño ruso”)<br />Siempre quería conocerá<br />con extranjero la persona,<br />porque era los hombres del desengaño ruso<br /><br />Aparte de estos momentos destacados, tiene especial interés el misterio que se suscita en las primeras líneas entorno al Hombre. Es un Hombre del que se sabe El Nombre pero El hombre no quiere que se diga... También me tiene atrapado la parte en la que Alena reconoce, así a destajo, "busco el Amor". Estoy por escribir una respuesta mediante traducción automática inversa: castellano->inglés->ruso. Estoy seguro que alguien en la estepa se descojonará como yo lo hice ayer.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-54293446593739818242008-02-06T17:49:00.000+01:002008-02-06T17:53:48.255+01:00Disculpe Sr. Terrorista, le he tomado por otroMe sorprende, desde un punto de vista puramente positivo (en el sentido filosófico del término), que se pueda confundir a un grupo de negros con unos terroristas, pero eso <strong><a href="http://www.publico.es/agencias/EFE/45622">es lo que sucedió en un avión de Ryanair que volaba de l’Alguer a Londres</a></strong>. Dice la prensa que “confundieron a una banda de músicos con terroristas”. Es mentira. Eso sólo podría suceder si hubiese una estética terrorista definida. En el sentido en que se dice que “se confundieron”, se entiende que tomaron a los negros por H, en donde H es un término de referencia. Pero resulta que no hay tal referencia. H no existe. Podría confundirse a una persona con un terrorista si nos llegase un chivatazo absurdo que dijese “uno de esos dos que ves ahí es terrorista” y tras el cual fallásemos nuestra apuesta de detención apresando al buen ciudadano, que tenía pinta de H. Pero no hay, por decirlo con ellos y mediante una de sus metáforas despectivas, un disfraz de <em>borrokilla</em> o uno de <em>talibán</em>. Y ser de Hernani o de Islamabad no está tipificado penalmente. Sólo se puede confundir a un señor de larga barba y que viste chilaba con un terrorista si se cree, previamente, que así lucen los terroristas. Con lo cual hay que ignorar algo que, en este mundo interconectado en el que el más pardillo ha ido de vacaciones a Gabón y consulta online periódicos de Minsk, resulta increíble. A saber: que ese es el aspecto de un alto porcentaje de la población masculina de Pakistán y Afganistán. En el caso que nos ocupa, algunos deberían considerar la posibilidad de que los negros, en ocasiones, siempre y cuando hayan pagado su pasaje como los blancos, los marrones y los amarillos, entren en los aviones y vuelen como integrantes normales del pasaje. Siempre que esa sea su voluntad, claro, porque luego están las deportaciones, en las que sólo vuelan negros... pero ese es racismo institucional y perfectamente legal y, por tanto, harina de otro costal. Disculpen la rima. Así están las cosas, por escalofriante que pueda parecerle a algún troglodita con título de sicólogo experto…la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-24436611731575226532008-02-06T09:31:00.000+01:002008-02-06T10:01:28.061+01:00Consideraciones sobre empleo y desempleoCon el cuento de los Puestos de Trabajo es muy fácil dejarse engañar. Yo sé poco de economía, pero sé un poquito más de realidades falsas, y de cómo se economiza la vida cotidiana para tornarla del revés.<br /><br />Tomemos el caso de Catalunya, en donde llevamos aproximadamente tres años con un paro que ronda el 6%. Se dice, en todos los foros de expertos, que cinco puntos deben tomarse como “paro estructural”, esto es, incorporaciones al mundo del Trabajo, cambios de un puesto a otro y resto de situaciones temporales de carencia de empleo. Sin embargo, durante estos últimos años hemos estado escuchando a instituciones financieras, políticos, círculos empresariales y demás velociraptores que había que “diseñar políticas para la creación de empleo". Justo cuando cabía objetarles dónde demonios pensaban colocar "más empleo". Y por supuesto, el detalle de estas políticas siempre se ha traducido en el (a) “abaratamiento del despido” –o cómo destruir empleo creando empleo (?!)-, (b) el fomento de la formación profesional y (c) la “flexibilización contractual”. Pueden hacerse a la idea del verdadero fin que se persigue en cada caso. Con el abaratamiento del despido, se permitiría descapitalizar periódica de las grandes empresas para maquillar las cuentas, medida que quedaría completada por la también anhelada flexibilización (léase <em>precarización</em>) en la nueva contratación. Es fácil imaginar el ciclo resultante. Hoy cobras 10, mañana te despido gratis y pasadomañana te vuelvo a contratar por 5. Sobre el fomento de la formación profesional, cabría objetar que la especialización técnica que las empresas requieren y que sólo es útil para ellas debería estar, lógicamente, financiado por ellas. “Formación” debería considerarse sólo aquello que puede enriquecer al individuo, y no un curso de troquelaje de bovinas cónicas o de desfragmentación de discos duros. La formación orientada al trabajo o aprendizaje –no se confundan con la figura del “contrato de aprendizaje”- siempre se realizó en el seno del propio empleo, pues era el empleo el que requería habilidad. No consigo entender porqué tenemos que pagar todos una formación orientada a la consecución de una nómina y que sólo puede aprovechar el empresariado.<br /><br />Sin embargo, y vayamos ya al quid del asunto, no es tanto el oportunismo para imponer agendas malintencionadas con un pretexto cualquiera –los charlatanes del Cercle d’Economía lanzarían el mismo mensaje aún en el debate de un cineclub-, como la necesidad de insuflar un estado de ánimo, un consenso, alrededor de la inseguridad laboral. Realmente, no hay nada peor para el empresariado –la experiencia de la autonomía italiana de finales de los 70 lo certifica- que un puñado de obreros conscientes de la sobreoferta de trabajo y, por tanto, desapegados e inchantajeables. Dispuestos a abandonar su empleo al mínimo regaño. Dispuestos a abandonar su empleo con la latencia de la más mínima inquietud primaveral. Una piara de cerditos asustados, hipotecados y con tendencia a la genuflexión se adapta mucho mejor al espíritu de los tiempos.<br /><br />Ahora parece ser que se ha llegado al fin del pleno empleo, y una vez más, no hemos aprovechado la ocasión de imponer nuestras reivindicaciones. La facilidad para recolocarnos debería habernos hecho perder el miedo. Algunos hemos actuado así, cambiando de trabajo para aprovechar la situación. Luego, en nuestro Puesto, hemos intentado mantenernos a la brava y sin permitir abusos de cuadros medios, gerentes y demás capataces modernos. Pero la mayor parte de trabajadores ha desechado este periodo idóneo para las mejoras, así sea a título individual (con los actuales sindicatos, tampoco esperamos milagros).<br /><br />Dicen, por ahí arriba, que se acabó lo que se daba. Yo diría que el mensaje es incorrecto. Nunca se nos ha dado nada. Los que ahora están asustados proyectan sus temores hacia abajo. Son los que han recogido cosecha tras cosecha durante la bonanza. Ahora nos piden sensibilidad, sobretodo, para que en un futuro próximo nos dejemos porculizar con nuevas medidas predatorias. ¿Pues saben qué? Ya no sentimos nada. Ahora que coman grano seco, o que se canten ellos mismos el cuento de la cigarra y la hormiga con el que tanta pedagogía social han realizado. Supongo que deben tener las despensas llenas para el invierno.<br /><br />Y si no, dos piedras.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-87955117901504729032008-02-05T15:10:00.000+01:002008-02-05T15:23:02.085+01:00Tres notas...<span style="font-size:85%;">...sobre el ejercicio vital del consumo, la irrealidad de Churchill y la acometida paramilitar en Chiapas</span><br /><br />1. Impresionante el análisis fáctico y económico del Líder del Sabor a Frutas del Bosque sobre los alarmantes datos recientes relativos a los Puestos de Trabajo. Sobre la pérdida de cinco mil empleos diarios ha dicho que, atiendan: “cinco mil parados son cinco mil personas como usted y como yo”. Remarcar eso es asumir un prejuicio propio. Necesariamente, Rajoy sospechaba que nosotros teníamos a los parados por infraseres… de lo contrario no se entiende el comentario. Un poco más adelante, en el mismo análisis, MR añadió: “cinco mil personas absolutamente normales”. Eso es mentira. Mentira cochina. Yo no tengo pruebas ni él puede tenerlas. Puede que la mitad de los parados sean gente extraña. Es más: me temo que, de acuerdo a los criterios rajoynianos de normalidad, la inmensa mayoría de parados sean seres degenerados, marginales y con escaso aprecio por la legalidad. Un poco como todo el mundo. Al fin, después de desgranar estos dos conceptos (repasemos: primero, que cinco mil parados son cinco mil “personas”, y segundo, que además son “normales”), aclaró que son “cinco mil personas que tienen que vivir <strong>y que tienen que comprar</strong>”. Vivir, comprar. Vivir, comprar. Hay que estar muy enfermo y muy equivocado para emplear semejante construcción. El muy idiota lo formuló como una auténtica equivalencia.<br /><br />2. Me he quedado absolutamente estremecido por uno de los <em>blowbacks</em> de la falsificación histórica de la Gran Guerra. No sólo han conseguido que los Nazis caigan simpáticos gracias a una villanía de opereta, simplificada, sobreinterpretada y tergiversada por el cine y la historiografía pro-occidental (cuando lo que asusta de los nazis es precisamente que poseían el mismo gran proyecto modernizador y totalitario que aún lleva a cabo el capitalismo: eran una avanzada estética supermoderna e inmoral de esto que hoy padecemos), sino que han elevado los héroes de la guerra a tan alto altar, a un cenit de memoria sublimada tan apartada de la razón, que una buena parte de los jóvenes ingleses no sólo no reconocen ya la historia sino que <a href="http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=480414&idseccio_PK=1021">creen que Churchill es como Robin de Sherwood o Ricardo Lionheart: un personaje de ficción</a>. También me alegra que el sentido común británico lleve a creer que Sherlock Holmes es un personaje real. Por lo menos, algo más real que Churchill. Desde luego, resulta más fácil creer en un sabueso criminólogo egocéntrico y adicto a la morfina.<br /><br />3. Siempre intento estar al tanto de lo que sucede en Chiapas pero nunca consigo sacar nada en claro. Entre las metáforas de Marcos, contrarrevolucionarias a su pesar, y el romanticismo ciego que ostentan los corresponsales que escriben desde la zona rebelde, cuesta esclarecer la actualidad chiapaneca. Naomi Klein, que tengo ligeramente atravesada desde su gira de promoción del Shock, <a href="http://caosmosis.acracia.net/?p=908">nos cuenta de forma muy inteligible que pintan bastos para la revolución</a>. Aterra comprobar cómo los Estados y sus aparatos prefieren sumir en la oscuridad grandes pedazos de territorio (su táctica favorita: el fomento del conflicto civil y paramilitar), antes que desprenderse de ellos como sería deseable. Antes sacrificar la plaza que perderla. Teníamos hasta ahora el claro ejemplo colombiano. Parece que México ha optado por la misma salida: si no eres mía, no serás de nadie. O mejor, como leí una vez -en novela de Pedro Juan Gutiérrez, creo-: antes puta que casada con otro.la patata de la libertadnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7109235.post-61846758891451414662008-01-31T08:49:00.000+01:002008-02-01T09:11:37.269+01:00Durkheim y la consolaAyer por la tarde charlaba muy animado con un amigo. Discutíamos sobre si se puede hacer algo con todo esto o si, tomando la obra de Durkheim como el manual que nunca ha sido, deberíamos ir ya escogiendo como especie -colectivamente- una de las modalidades de suicidio que se exponen en su famoso tratado monográfico.<br />De pronto, mi pie chocó con un obstáculo, el cual se desplazó unos pocos centímetros. Era una consola de esas pequeñas que se llevan tanto ahora y que, tras varias décadas de innovación ergonómica, se parecen finalmente a las antiguas maquinitas de hace veinticinco años con las que hacíamos saltar barriles a dos hermanos fontaneros. La recogí del suelo y la encendí sin esperanza, suponiéndola estropeada… pero la muy cabrona se encendió. Qué disgusto.<br />La pantalla inferior mostró un gran título, CEO World Rapture, rodeado de un pequeño dibujo que mostraba a un ejecutivo trepando por una gráfica de beneficios. Con gran interés, pulsé “play game”. Se trataba de un juego de aquellos que se denominan exageradamente “de estrategia” y que hacen sentir inteligentes a las personas capaces de encontrar puertas secretas, llaves bajo alfombras y atajos ocultos dispuestos perfectamente por sus programadores para ser encontrados en aproximadamente un minuto y medio, que es lo que tardan en general los seres humanos en agobiarse frente a una decisión cualquiera.<br /><br />********************<br /><br />En el inicio del juego, un venerable viejo con el cabello blanco sentado en un butacón de su despacho en lo alto de un rascacielos explica la primera misión: tienes que ir a Filipinas y construir una gran presa a las afueras de Manila, convencer al gobierno para que abra una FEZ –free economic zone- donde instalar dos maquilas para la manipulación de material eléctrico y sólo tienes tres millones para sobornos. Tu tiempo empieza ya y el viernes que viene hay consejo de dirección, así que ya puedes correr.<br />Unas pantallas de transición nos sitúan en contexto: el ejecutivo dentro de un taxi, repasando una documentación; el despegue de un 747 y, más adelante, el mismo ejecutivo es transportado por un triciclo-taxi en medio de una copiosa lluvia, supuestamente monzónica.<br />La primera pantalla nos sitúa frente al Ministerio de Economía y Finanzas de Filipinas. Hacemos entrar al Ejecutivo con el cursor. En el lobby, debemos hacerle pasar corriendo y semiagachado frente a conserjes despistados hasta el despacho del ministro.<br />Allí nos recibe una oriental guapísima, secretaria del ministro Dr. Ildefonso Flores. Tenemos una caja de opciones en la parte de debajo de la pantalla –una lengua bífida, un fajo de billetes y un sobre cerrado- que aparece de forma automática cuando hay que tomar decisiones. Con el pequeño lápiz plástico, optamos por la lengua bífida: el ejecutivo suelta un rollo formidable sobre la tremenda eficiencia de la secretaria y sobre cuanta falta le haría una secretaria así en su oficina de Nueva Y