tag:blogger.com,1999:blog-65592113589879510342008-05-11T09:46:26.733-07:00Bosque de PalabrasJulio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comBlogger129125tag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-28755577607285733142008-05-11T06:58:00.000-07:002008-05-11T07:03:44.205-07:00MADRE DE TODOS LOS DÍAS, Julio Carmona<p class="MsoNormal" style="margin-left: 12pt;"></p><span style="font-family: arial; font-weight: bold;"><br />Madre de todos los días <br />Y de esta noche social, <br />Madre que sufres y olvidas <br />Porque sabes perdonar. <br /><br />Madre que frente al abismo <br />De la mentira y la muerte <br />Te yergues con tu cariño <br />Que es tu arma más potente. <br /><br />Madre de la patria, madre<br />Del sol, la tierra y la espiga</span><br /> <span style="font-family: arial; font-weight: bold;">En tu pecho hay vendavales <br />Para defender la vida. <br /><br />Madre buena como el pan <br />Cuando alimentas a tu hijo, <br />Pero violento volcán <br />Contra el chacal y el felino. <br /><br />Madre de todos los días, <br />Te yergues con tu cariño <br />Para defender la vida <br />Contra el chacal y el felino.<br /><br />Julio Carmona,<br />Perú<br /><br /><br /></span><p class="MsoNormal"></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-89098232842349991022008-05-10T06:19:00.000-07:002008-05-10T06:51:32.538-07:00LA MADRE EN CÉSAR VALLEJO, Danilo Sánchez Lihón<p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><st1:personname productid="LA MADRE EN" st="on"><b><span style=";font-family:Arial;color:black;" ></span></b></st1:personname></p><div style="text-align: justify; font-weight: bold;"><span style="font-family:arial;"></span><br /><span style="font-family:arial;">1. Tahona estuosa de aquellos mis bizcochos <br /><br />En múltiples poemas, así como en páginas sentidas de su prosa, César Vallejo evoca a su madre con amor entrañable. Hasta en su libro póstumo “Poemas Humanos”, escrito meses antes de morir, a los 46 años de edad, empieza diciendo:<br /></span><br /><span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Hay, madre, un sitio en el mundo, que se llama París. Un sitio muy grande y lejano y otra vez grande. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />El poema XXIII de Trilce, publicado en 1922, está dedicado completamente a ella. Y comienza así:<br /><br /></span> <span style="font-family:arial;"><span style="font-style: italic;">Tahona estuosa de aquellos mis bizcochos </span><br /><span style="font-style: italic;">pura yema infantil innumerable, madre. </span><br /><span style="font-style: italic;">Oh tus cuatro gorgas, asombrosamente </span><br /><span style="font-style: italic;">mal plañidas, madre: tus mendigos. </span><br /><span style="font-style: italic;">Las dos hermanas últimas, Miguel que ha muerto </span><br /><span style="font-style: italic;">y yo arrastrando todavía </span><br /><span style="font-style: italic;">una trenza por cada letra del abecedario. </span><br /><br />¿A quién se le ocurre expresarse de ese modo? “Tahona estuosa”. ¡Qué tal arrojo! ¡Y qué manera de tratar con la poesía! Porque, ¿quién lo entiende? De eso él no se preocupa. Había escrito en Los heraldos negros: “qui potest capere capiat” que quiere decir: El que pueda entender que entienda. ¿Arrogancia? ¿Capricho? No. Porque ya sea como sonido o ya sea como significado, madre es ciertamente tal como él lo dice: “tahona estuosa”. Cabal para el sentimiento y el concepto de madre. Así como Dios, en puro sonido, es “¡ommm!”, madre en puro sonido es “tahona estuosa”. En términos semánticos, tahona es: casa en donde se hace y se reparte el pan; y estuosa: íntima, cálida, abrigada. <br /><br />2. Pero, ¡al fin la vida! <br /><br />Y la madre es eso: tahona estuosa. Por algo dijo de Trilce: </span><br /><span style="font-family:arial;"><br /><span style="font-style: italic;">“Sólo Dios sabe hasta qué bordes espeluznantes me he asomado en donde pudo quedar yerta mi pobre ánima viva”.</span> </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />– ¿Y gorgas? –pregunta un alumno mío en San Marcos–. ¿Qué es? </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Y, ciertamente. ¿A quién se le ocurre llamar a los hijos gorgas? ¡Gorgas!, que es alimento o comida para las aves. Y más concretamente de las aves de cetrería. ¿Y qué relación tiene el significado de esta palabra con los hijos pequeños de una mujer? Creo que toda. Absoluta y cabal analogía. Pero solamente a un genio se le ocurriría encontrar esa correspondencia. Y así cómo introduce este lenguaje total, introduce toda la vida, su biografía y su mundo. Y su muerte. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Porque uno de estos hermanos que él menciona en el poema, y lo dice, ya estaba muerto, hacía cinco años, pues Miguel murió el 22 de agosto de 1915 y este poema se escribió en 1920. Y su madre también ya era occisa, pues murió en 1918. Pero eso ¿qué importa? Aquí, con Vallejo, se transpone la vida y la muerte. Porque él conversa para adentro, para sí mismo. Habla de los insignificantes que resultan trascendentes, de lo nimio –como gorgas que resulta inusitado– de los cuatro mendigos que son él y sus hermanos pequeños. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />¡Qué diferencia ¿no? con los grandes temas y con los autores con los cuales él ahora se equipara! Las batallas y los fastos de los dioses en Homero. El cielo, el purgatorio y el infierno en Dante. El amor, la duda o los celos, en Shakespeare. La exaltación de la vida y el mundo en Whitman. En Vallejo lo que se encumbra sin perder su condición humilde es la vida cotidiana, el hombre en sus funciones íntimas, como comer, ¡tan común y corriente! Pero, ¡al fin la vida! </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />3. El mundo con madre y sin madre <br /><br />Y continúa: <br /><br /><span style="font-style: italic;">En la sala de arriba nos repartías </span><br /><span style="font-style: italic;">de mañana, de tarde, de dual estiba, </span><br /><span style="font-style: italic;">aquellas ricas hostias de tiempo, </span><br /><span style="font-style: italic;">para que ahora nos sobrasen </span><br /><span style="font-style: italic;">cáscaras de relojes en flexión de las 24 </span><br /><span style="font-style: italic;">en punto parados. </span><br /><br />Hay dos mundos entonces. Uno es el de la sala de arriba en donde totalizando el día, en cual estiva, se repartían esas ricas hostias de tiempo que la madre ofrenda en esa comunión del amor total. Ese pan es sagrado, son hostias de tiempo que ella dona y entrega como sacerdotisa del amor maternal. Como aconteció en el mundo andino que fue destruido por mano codiciosa que impuso el saqueo y después la usura, mundo aquel del cual fuimos expulsados para habitar este otro en el cual somos reclusos y parias. Ese pan generoso es oblación y es sagrado. Tú lo diste, madre, y entonces es pan de amor, que ahora nos lo cobran. Y aquí se presenta la ruptura, lo quebrado y trágico: Y en vez de hostias de tiempo son cáscaras de relojes, sea salario, tiempo falso, mecánico y ajeno. <br /><br />4. Tierna dulcera de amor <br /><br /><span style="font-style: italic;">Madre, y ahora! Ahora, en cuál alvéolo </span><br /><span style="font-style: italic;">quedaría, en qué retoño capilar, </span><br /><span style="font-style: italic;">cierta migaja que hoy se me ata al cuello </span><br /><span style="font-style: italic;">y no quiere pasar... </span><br /><br />Todo cambia cuando dice: “Madre, y ahora!”. El pan se ha convertido en migaja que en vez de pasar se ata al cuello por fuera. El pan nutricio se vuelve soga del ahorcado. En vez de pan para alimentar ahora es cuerda que aprisiona. Se cambió el mundo del afecto por el mundo sin madre, la cultura artificial del lucro se entrometió. Las fórmulas de la usura y la especulación se impusieron. El lenguaje de exaltado se ha tornado dolido, inhibido, no por los vocablos sino por la inflexión y el gesto, por la manera de hablar, por el tono confidente, de estupor y mohín. ¡Y pueblerino! Y todo medido en relación a una función básica cual es el acto de alimentarse y comer, de nutrirse. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />La madre es bolo alimenticio, es bocado. En la primera instancia los bizcochos son dulces. En la segunda una migaja no es que se atasca sino que se ata al cuello. Y prosigue: </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />.<span style="font-style: italic;">..Hoy que hasta </span><br /><span style="font-style: italic;">tus puros huesos estarán harina </span><br /><span style="font-style: italic;">que no habrá en qué amasar </span><br /><span style="font-style: italic;">¡tierna dulcera de amor, </span><br /><br />5. En las cerradas manos recién nacidas <br /><br />Así como en la poesía él llegó a lo real de lo real y a ser un poeta del dolor, del hambre y la orfandad, así en el amor de la madre llegó al amor que se traduce en pan. La madre es harina. Pero también es el cuenco donde se amasa el pan dulce, el bizcocho. Veamos: es el recipiente y la vasija, si no el amor no tiene forma ni estructura. La madre es contenido y continente, harina y utensilio, donde se pueda amasar el pan de la vida y ser el horno que lo cueza:</span><br /><span style="font-family:arial;"><br /><span style="font-style: italic;">hasta en la cruda sombra, hasta en el gran molar </span><br /><span style="font-style: italic;">cuya encía late en aquel lácteo hoyuelo </span><br /><span style="font-style: italic;">que inadvertido lábrase y pulula ¡tú lo viste tánto! </span><br /><span style="font-style: italic;">en las cerradas manos recién nacidas. </span></span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Las figuras y metáforas son bucales u orales, también dentales y de la función de comer. Y del tener hambre. Pero luego sigue: “Tú lo viste tanto!” ¿Dónde? Tú lo adivinaste. ¿Dónde lo adivinó? “en las cerradas manos recién nacidas”. Es decir en los signos, en el mundo cifrado y secreto de la mano. Y aquí llegamos al enigma pleno y atroz, porque es en las cerradas manos de un recién nacido que solo el secreto de amor de una madre los expurga. Y otra vez estamos hundidos en el hecho cotidiano, inencontrable, salvo por el bendito y secreto amor de madre puesto en lo pequeño e insignificante: los trazos de una mano cerrada. ¡Oh atroz! ¡Oh desmesura! Fijarse la poesía, encontrar ella el secreto de todo, en las cerradas manos recién nacidas. ¿Qué estará allí? Todo. Allí está el mundo en su totalidad el mundo pasado, el presente y el futuro. <br /><br />6. El alquiler del mundo donde nos dejas <br /><br /><span style="font-style: italic;">Tal la tierra oirá en tu silenciar, </span><br /><span style="font-style: italic;">cómo nos van cobrando todos </span><br /><span style="font-style: italic;">el alquiler del mundo donde nos dejas </span><br /><span style="font-style: italic;">y el valor de aquel pan inacabable. </span><br /><br />Poema de lo propio y ajeno. Lo propio y auténtico si viene de la madre. Fuera de ella es un mundo ajeno. Porque el mundo de la madre es generoso, del desprendimiento total que ella ampara, lo nutre, lo acoge y protege. Reino del puro amor, lo contrario es ajeno donde todo nos cobran y tenemos que pagarlo. Es el “alquiler” del mundo. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br /><span style="font-style: italic;">Y nos lo cobran, cuando, siendo nosotros </span><br /><span style="font-style: italic;">pequeños entonces, como tú verías, </span><br /><span style="font-style: italic;">no se lo podíamos haber arrebatado </span><br /><span style="font-style: italic;">a nadie; cuando tú nos lo diste, </span><br /><span style="font-style: italic;">¿di, mamá? </span><br /><br />Es el poema del divorcio, del cambio desde una posición de generosidad hacia otra de desamparo y de necesidad. Y él militó y entregó la vida por restituir el mundo de la generosidad y la solidaridad humanas. Y se hizo paria, mendigo y excarcelario en el mundo de la necesidad, de lo ajeno y deshumanizado. <br /><br />7. Madre, me voy mañana a Santiago <br /><br />Pero hay otro texto de Trilce dedicado también a la madre y es el poema LXV escrito en mayo de 1920 antes de retornar a su terruño, Santiago de Chuco, cuando hacía dos años su madre ya había muerto. Y que dice: <br /><br /><span style="font-style: italic;">Madre, me voy mañana a Santiago, </span><br /><span style="font-style: italic;">a mojarme en tu bendición y en tu llanto. </span><br /><span style="font-style: italic;">Acomodando estoy mis desengaños y el rosado </span><br /><span style="font-style: italic;">de llaga de mis falsos trajines. </span><br /><br />Pese a que la madre está muerta va a confiarle a ella sus desengaños y el rosado de llaga de sus falsos trajines. Porque la madre es quien entiende de estas cosas. Y es centro, hondura y vastedad. Es llanto para comulgar, para mojarme en él, para empaparme. Que es agua y lluvia. Es este el poema del retorno a la tierra natal: El llanto es aquello tan hondo que no puede ser expresado de otro modo. Estoy acomodando mis desengaños. Te estoy llevando madre en mi maleta no regalos ni obsequios como en la sociedad de consumo, sino mi corazón, mi alma, mi cuerpo malherido. Te estoy llevando mis despojos, porque he luchado y qué mejor homenaje que este a ti. Te estoy llevando mi confesión que nos hace más humanos. Llevo mi alma indefensa y mi ser adolorido, equivocado ante ti que eres verdad y puro amor. Los llevo para que tú alivies todas mis quejas de solo oírlas. Ella está muerta, pero eso ¿qué importa? Lo importante es que llegue. Este es el himno del retorno. <br /><br />8. La puerta del templo <br /><br />Mojarme en tu llanto es una purificación. ¿No es cierto? ¿Qué más auténtica purificación para un hombre de a verdad? Porque el llanto no siempre es de pena, es también de identificación y reconocimiento. También de felicidad. De la madre viendo llegar al hijo. Aunque esté muerte. O aunque nosotros hayamos muerto. Lo importante es llegar por los caminos del regreso. Es el poema del retorno, de la repatriación, de la madre que ve llegar al hijo de sorpresa. El hijo pródigo arrepentido. Y del padre o madre que acogen. No importa que ella ya esté fallecida. Hace dos años que murió. Y él lo sabe. Entonces, ¿a quién se refiere? <br /><br /><span style="font-style: italic;">Me esperará tu arco de asombro, </span><br /><span style="font-style: italic;">las tonsuradas columnas de tus ansias </span><br /><span style="font-style: italic;">que se acaban la vida. </span><br /><br />Que se acaban la vida es una manera de hablar en el pueblo de Santiago de Chuco. He allí el gesto, el rictus, el detalle auténtico para hablar. Porque, ¿qué madre no espera a un hijo que está lejos como si le hubieran desgajando o cercenando el ser? ¿Y qué es o puede ser un arco de asombro? Desde los brazos, que se elevan de alegría, hasta las cejas o la frente. El mundo mismo es un arco de asombro. O puede ser la puerta del templo. Puesto que es llegada y es recibimiento. Es el encuentro. Pero puede también ser el nacer. Para cada madre el hijo estará siempre naciendo.<br /></span><br /><span style="font-family:arial;">9. Estoy plasmando tu fórmula de amor <br /><br /><span style="font-style: italic;">Me esperará el patio, </span><br /><span style="font-style: italic;">el corredor de abajo con sus tondos y repulgos </span><br /><span style="font-style: italic;">de fiesta. </span><br /><br />Por si acaso, no es “toldos” sino tondos y repulgos de fiesta. Se refiere al adorno minúsculo que se hace al borde de las empanadas apretando el dedo índice y el pulgar. No es el mundo exterior, de la calle ni de la plaza pública que haría suponer la evocación de una fiesta pueblerina, sino que lo representa en el minúsculo e íntimo repulgo de las empanadas. Con estos elementos Vallejo se hizo universal. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br /><span style="font-style: italic;">...Me esperará mi sillón ayo, </span><br /><span style="font-style: italic;">aquel buen quijarudo trasto de dinástico </span><br /><span style="font-style: italic;">cuero, que para no más rezongando a las nalgas </span><br /><span style="font-style: italic;">tataranietas, de correa a correhuela. </span><br /><br />Madre es la tierra pero también la casa; el corredor, el patio. Se describe la casa, ¡y en época de fiesta! Pero no solo es la casa sino el sitio que se ocupa en la mesa subido en el sillón ayo. “Me esperará mi sillón ayo,”. Solo la infancia nos espera y acoge. Solo una madre nos escucha y bendice nuestro “rosado de llaga” y nuestros desengaños. Solo la tierra nos acepta otra vez de regreso, cuando retornamos a ella incluso estando muy lejos. <br /><br />10. Madre popular, andina y aldeana <br /><br /><span style="font-style: italic;">Estoy cribando mis cariños más puros. </span><br /><span style="font-style: italic;">Estoy ejeando ¿no oyes jadear la sonda? </span><br /><span style="font-style: italic;">¿no oyes tascar dianas? </span><br /><span style="font-style: italic;">estoy plasmando tu fórmula de amor </span><br /><span style="font-style: italic;">para todos los huecos de este suelo. </span><br /><br />La madre está muerta y él le reclama que le oiga. Que oiga al hijo y es natural, porque madre e hijo en la comunicación han tendido un lazo imperecedero. Reclama que sienta no solo lo que le dice sino aquello que ni él sabe lo que es. “Estoy ejeando” “no oyes jadear la sonda”, que es una inmersión en lo profundo de nuestro ser. Ahora bien, ¿cualquier madre puede inspirar un poema así? Desde que hay culturas sin madre, no. La inclinación del mundo actual con el fenómeno de la globalización tiende a eliminar el ser madre. Esta que inspira el poema es una madre popular, andina. Y aldeana. Por eso el mundo andino es reservorio moral e inspiración para la humanidad del presente y del futuro. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br /><span style="font-style: italic;">“estoy plasmando tu fórmula de amor”.</span> </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />¿Que sabiduría es mayor que el ser madre? ¿Y qué fórmula más perfecta de amor real, ideal o utópico que el ser madre? <br /><br /><span style="font-style: italic;">Oh si se dispusieran los tácitos volantes </span><br /><span style="font-style: italic;">para todas las cintas más distantes, </span><br /><span style="font-style: italic;">para todas las citas más distintas. </span><br /><span style="font-style: italic;">Así, muerta inmortal. Así.</span><br /></span><br /><span style="font-family:arial;">11. La madre es casa eterna <br /><br />“muerta inmortal” es: estuvimos aquí y es para siempre. Nos amamos, siquiera un instante y ese amor ya no desaparecerá jamás. Es para siempre. Enlazamos nuestras almas y nuestros cuerpos y eso no desaparecerá jamás. Es fórmula de amor. Bajo los dobles arcos de tu sangre, por donde hay que pasar tan de puntillas, que hasta mi padre para ir por allí, humildóse hasta menos de la mitad del hombre, hasta ser el primer pequeño que tuviste. Porque eso es el varón frente a la mujer como género: donde mi padre con ser mi padre se humilló hasta ser el primer pequeño en reverenciarte. <br /><br /><span style="font-style: italic;">Así, muerta inmortal. </span><br /><span style="font-style: italic;">Entre la columnata de tus huesos </span><br /><span style="font-style: italic;">que no puede caer ni a lloros, </span></span><br /><span style="font-family:arial;"><br />12. Muerta inmortal<br /><br /></span> <span style="font-family:arial;"><span style="font-style: italic;">y a cuyo lado ni el destino pudo entrometer </span><br /><span style="font-style: italic;">ni un solo dedo suyo. </span><br /><span style="font-style: italic;">Así, muerta inmortal. </span><br /><span style="font-style: italic;">Así. </span><br /><br />Columnatas y arcos. ¿Dónde estamos? ¿Qué nos evoca todo esto? Por su puesto: el templo, la iglesia, el altar. Es el edificio para orar. En donde el padre humildóse hasta menos de la mitad de un hombre, es decir, donde se arrodilló. Desamparado ante ti, ¡misterio adorable!<br /><br /></span> <span style="font-style: italic;font-family:arial;" >Así, muerta inmortal. Así. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Ya para siempre nadie te puede olvidar. Y así sea hace dos, diez o mil años, iremos a mojarnos en su bendición y en su llanto. Es lo irrevocable, lo insustituible que ni siquiera puede caer ni a lloros. Es lo eterno, tanto que ni nuestra pena, ni nuestra tristeza al llorarla, la hará sucumbir ni dejar de ser. Es eterna la madre. Es muerta inmortal. ¿Quién puede atentar contra lo que es inmortal? ¿El destino? No. Ni él que todo lo cambia y rige, puede entrometer ni un dedo suyo. La madre es el misterio perfecto, el origen de la vida y ella contiene la fórmula del amor consumado. <br /><br />13. Mundo con madre es el mundo andino <br /><br />La cultura andina, pertenencia esencial de César Vallejo, a la cual da expresión, voz y palabra, está signada por el sentimiento, la emoción y el sentido de madre. Todo en ella es madre, relación consustancial, afectiva y de filiación con el origen, la matriz y lo sagrado de la creación. Es, además, afinidad profundamente tierna y dulce; con mucho candor. Y César Vallejo tenía esas claves y anagramas incrustados en el alma. Y la pena es que, salvo en su infancia, le tocó vivir después en un mundo ajeno a esas relaciones afables. Y he allí la clave del dolor que él encarna. Madre, para la cultura andina es también la tierra que se respeta, reverencia y adora, con la cual no cabe desunión posible. La vida es inherente a la naturaleza, que es la madre tierra. Y madre es hogar, casa, rincón familiar. Y se puede ser todo lo humilde que se quiera pero sin aquellas ubicaciones de madre el mundo resulta miserable. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Aunque pobre la cultura andina construye casa. César Vallejo fue un exiliado de un mundo de amor y de solidaridad hacia otro hosco y desalmado, sin madre. De allí que anheló tanto y militó en la causa de erigir un orden nuevo, una casa solidaria y una mañana eterna en que desayunemos todos. Quizá ningún personaje puede encarnar tanto a la cultura andina como la madre, honda, sublime, enigmática; representando el misterio de la vida, lo que está adentro, lo que se calla, con quien solo se puede establecer una relación de afecto y totalidad.<br /><br /></span><span style="font-family:arial;"> Lo opuesto a la madre es la nada. Su no existencia da lugar al abandono, la desolación y orfandad. Y madre es, además de un ser biológico, nuestra tierra, la casa, nuestro sitio en la mesa y en el fogón familiar a la hora del yantar. Mundo con madre es el universo andino. Y que es lo que nos hace regresar desde muy lejos a nuestros pueblos de origen y a la patria idolatrada de nuestra infancia. Y esos contenidos son esenciales en la trayectoria vital de César Vallejo, que se reflejan en su obra, que como poeta instintivo lo supo sentir y expresar. <br /><br />14. La madre biológica de César Vallejo <br /><br />Hay imágenes de doña María de los Santos Mendoza Gurreonero, extraídas de fotos de conjunto, de las cuales se ha recortado y separado su retrato. Se la ve honda y esencial, envuelta en un reboso raído, sin nada artificial que lo distinga, ni un arete, ninguna cinta, ni siquiera un anillo. Se la siente arcilla, gleba, espiga; de rasgos muy andinos, telúricos y bondadosos. Con ojos profundos, cabello lacio, pómulos salientes. Con mucha alma, pan, harina, amasijo. Sencilla, servicial y caritativa. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Agua clara de manantial, agua fresca; mujer andina sufrida y cabal. </span><br /><span style="font-family:arial;"><br />Se llamó María de los Santos Mendoza Gurrionero, hija del sacerdote Baltazar Joaquín de Mendoza, quien fue natural de España. Su madre en cambio fue lugareña de Santiago de Chuco. Nació en esta villa el 1 de noviembre de 1850. Se casó a los 17 años, el 22 de junio de 1867, con Francisco de Paula Vallejo Benites, también hijo de sacerdote, en la iglesia matriz del pueblo. <br /><br />15. Ser íntimo <br /><br />Al casarse, su madre y hermana le donaron la casa donde ella nació y nacerían luego sus doce hijos, siendo el último César Vallejo Mendoza, a quien dio a luz a los 42 años y en cuyo parto estuvo a punto de morir. Doña María de los Santos falleció después de tener un proceso de fiebre alta que se declaró en el mes de julio de 1918, para complicarse después en una enfermedad dolorosa y mortal en su época: la angina de pecho, que inflama los órganos de la deglución y la respiración. </span><br /><br /><span style="font-family:arial;"> Murió el 8 de agosto de 1918, cuando César Vallejo se encontraba en Lima y aún no había publicado libro alguno. Los Heraldos negros, recién aparecería en julio del año 1919, aunque lleva fecha de edición de 1918. </span><span style="font-family:arial;">Su sepultura está identificada en el cementerio general, en la colina que domina el pueblo de Santiago de Chuco.<br /></span><br /><span style="font-family:arial;"> César Vallejo fue directo a la universalidad no despojándose ni renunciando a su ser íntimo, como es la esencia y el sentido de madre, sino cavando allí y engrandeciéndolo heroicamente. <br /><br />Danilo Sánchez Lihón, </span><br /><span style="font-family:arial;">Perú </span></div><p class="MsoNormal"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><span style=""><o:p></o:p></span></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-78994832646166753432008-05-09T07:07:00.000-07:002008-05-09T07:11:35.251-07:00OH, PRIMAVERA INABORDABLE Y SIN FINAL..., Alexander Blok<p><b style=""><span style="font-family: Arial; color: black;">Oh, primavera inabordable y sin final,<br />Inabordable y sin final como los sueños.<br />Te reconozco, vida. Te asumo.<br />Y bajo el tintineo de broqueles te saludo.<br /><br />Yo te acojo, mala suerte,<br />Y doy mi bienvenida a los aciertos<br />Pues no hay nada oprobioso en los encantados<br />Paisajes del llanto, ni en el misterio de la ventana,<br /><br />Asumo las discusiones que desvelan<br />La madrugada en las oscuras cortinas de la ventana,<br />Para que la encantadora primavera<br />Excite mis miradas dilatadas.<br /><br />Asumo las aldeas desérticas<br />Y los pozos de las ciudades terrenales,<br />La diáfana extensión de los cielos<br />y la candidez de los trabajos serviles.<o:p></o:p></span></b></p> <p><b style=""><span style="font-family: Arial; color: black;">Yo salgo, vida, a tu encuentro en el umbral<br />Con los cabellos rizados por el viento impetuoso<br />Y el enigmático nombre de Dios<br />En los labios fríos y apretados...<br /><br />Ante la hostilidad de este encuentro<br />Siempre me defiendo,<br />Tú nunca eres accesible<br />¡Y el sueño embriagador se nos escapa!<br /><br />Y miro y sospecho esta hostilidad,<br />Odiando, maldiciendo y amando:<br />Por el suplicio, por la muerte,<br />Pero de todas formas yo te asumo, vida!<o:p></o:p></span></b></p> <p><b style=""><span style="font-family: Arial; color: black;"></span></b></p><span style="font-family: arial; font-weight: bold;">Alexander Blok, </span><br /><span style="font-family: arial; font-weight: bold;">Rusia<br /><br /></span><p><b style=""><span style="font-family: Arial; color: black;"><o:p></o:p></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-47268455294552064252008-05-08T09:03:00.000-07:002008-05-08T09:07:02.005-07:00CARTA A SIMÓN BOLÍVAR, Manuela Sáenz<p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b><span lang="PT-BR" style="font-family:Arial;"><br /><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b><span lang="PT-BR" style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b><span style="font-family:Arial;"></span></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial; font-weight: bold;">29 de febrero de 1825<br /><br />Mi Libertador:<br /><br />Sabe usted cómo ansío compartir el nacimiento de la vida. Conoce las veces que levanté mi voz airada por las condiciones ingratas que estamos compartiendo, de privación de sentimientos, de distancias y de ausencias reiteradas. ¿Cómo cambiar el sino que nos acompaña? ¿Qué debemos hacer para protestar frente a la realidad, y vencerla? ¿No podré, con usted, caminar llevando de la mano la ilusión convertida en la inocencia de voces infantiles? ¿Es que no fuimos elegidos para ser, además de amantes, hombre y mujer, padre y madre?<br /><br />He interpelado a los Dioses de estas y otras tierras. Mi voz la han escuchado, si existen, los Achachilas de los Andes y el Cristo de la cruz de mis desvelos. Vea usted la fuerza que sale a borbotones del pecho que le da ritmo a su sangre, y que termina convertida en remanso cuando acepto resignada que otros son los mandatos que debo cumplir en este tiempo.<br /><br />Y cuando llego a ese punto de sosiego, otra vez me vienen los rumores que acompañan mis angustias y me mantienen en vela buscando otras respuestas. No utilice su energía para reprender el acto de amor que voy a relatarle.<br /><br />He recogido de usted la necesidad de encontrarle solución política a las diferencias que mantienen los patriotas de Lima y del Río de la Plata. En medio de ellas, están las provincias del Alto Perú, primeras en levantar las banderas de la libertad y las que mayor dificultades están debiendo sortear para alcanzarla.<br /><br />La posición reflexiva del General San Martín en Guayaquil hace tres años, fortalece la necesidad de resolver la situación del Alto Perú con un estatuto político que le faculte a desarrollarse, respetando la decisión que le han hecho saber con insistencia y firmeza sus representantes. Por eso resulta injusta la airada comunicación que le hiciese llegar al General Sucre por la convocación a los diputados del Alto Perú a discutir su destino.<br /><br />Si usted escucha la voz de su experiencia, desde Charcas, La Paz y Potosí, será más fácil establecer una relación positiva con V.E., que desde otras ciudades que mantienen algunas dificultades para resolver sus propias diferencias. Pero, y lo más importante, permitiría la construcción de un nuevo Estado en el que usted podría, desde el inicio, desarrollar la fuerza de la libertad sin las mezquindades que enfrenta permanentemente en la Gran Colombia. Esta república podría servirle para plasmar en ella los modelos democráticos tan caros a sus sueños y alejar las insinuaciones que rechaza tan airado cuando pretenden cambiar su condición de ciudadano por otra similar a la que termina de vencer.<br /><br />Un pueblo agradecido con su espada y su voluntad de usted, puede ser el abono más extraordinario para que fortalezcan la justicia y las instituciones republicanas. He recogido de manera reservada algunas opiniones de la gente que le es fiel, y comparten el entusiasmo de ver nacer un estado con su nombre que tenga de usted el amor irrefrenable por la libertad.<br /><br />Por eso le he puesto tanto empeño a esta encomienda que nadie me dio pero le pertenece, de dar nacimiento al fruto de mi entrega y que sobrevivirán nuestras vidas perpetuando su nombre. Permítame ayudar a multiplicar la libertad y juntos habremos logrado procrear una hija, que sólo usted y yo, sabremos es el producto de este sentimiento que desafía la barrera de los tiempos.<br /><br />Ahora, que ya lo sabe, repréndame con indulgencia y con la dulzura con la que corrige los desvaríos de pueblos que aprenden a vivir su independencia. Su enojo será la mejor prueba que la Historia se construye con locuras de amor y de coraje. Y yo, veré nacer una hija que mantendrá en la eternidad mi tributo de reconocimiento a usted, gestado entre los nueve meses que están pasando desde el triunfo de Ayacucho y el primer aniversario de Junín.<br /><br />Aliente la multiplicación de la vida y la libertad. Todos esperan su palabra para hacer más fácil el esfuerzo de ayudar a la Historia a reconocer su entrega por la causa de los pueblos.<br /><br />Gozo con la idea como lo hago las veces que estoy en su compañía. <br /><br />Manuela. <br /><br />Manuela Sáenz,<br />Ecuador <br /><br />(Texto proporcionado por la periodista Teo Zavala Palacios).<br /><br /></div><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-37157930292175321022008-05-07T09:19:00.000-07:002008-05-07T09:30:12.409-07:00CARTA A JENNY WESTPHALEN, Carlos Marx<p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b style=""><span style="font-family: Arial;"></span></b></p><br /><div style="text-align: justify; font-family: arial; font-weight: bold;"> Cumplidos 190 años del nacimiento de Carlos Marx (05-05-1818), bien vale rendirle homenaje publicando de él no un texto de análisis político, económico o estético, sino una carta de amor dirigida a su esposa, Jenny Westphalen, que refleja su gran sensibilidad y ternura, dignas de su talla de gigante.<br /><br />21 de junio de 1856 <br /><br />Querida mía: <br /><br />De nuevo te escribo porque me encuentro solo y porque me apena siempre tener que charlar contigo sin que lo sepas ni me oigas, ni puedas contestarme. Por más malo que sea tu retrato, me sirve perfectamente, y, ahora comprendo por qué hasta las "lóbregas madonnas", las más imperfectas imágenes de la Madre de Dios, podían encontrar celosos y hasta más numerosos admiradores que las imágenes buenas. En todo caso, ninguna de esas oscuras imágenes de madonna ha sido tan besada, ninguna ha sido mirada con tanta veneración y enternecimiento, ni adorada tanto como esta foto tuya, que si bien no es lóbrega, sí es sombría, y en modo alguno representa tu hermoso, encantador y "dulce" rostro que parece haber sido creado para los besos. Yo perfecciono lo que estamparon mal los rayos del sol y llego a la conclusión que mi vista, por muy descuidada que esté por la luz del quinqué, y el humo del tabaco, es capaz de representar imágenes no sólo en sueños, sino también en la realidad. <br /><br />Te veo, siento, toda delante de mí, como de carne y hueso... el falso y vacío mundo se forma una idea superficial y equivocada de las personas. ¿Quién, entre mis numerosos calumniadores y maldicientes enemigos, me ha reprochado alguna vez valer para el papel de primer galán en cualquier teatro de segunda categoría? Pero es que soy así. Si esos canallas tuvieran siquiera una gota de sentido del humor, habrían garrapateado en el anverso "relaciones de producción y cambio" y en el reverso me habrían dibujado postrado a tus pies, "mire este dibujo y el otro", rezaría la inscripción. Pero los canallas son tontos y seguirán siendo necios in secula seculorum.* <br /><br />La separación temporal es útil ya que la comunicación constante origina la apariencia de monotonía que lima la diferencia entre las cosas. Hasta las torres de cerca no parecen tan altas, mientras las minucias de la vida diaria, al tropezar con ellas crecen desmesuradamente. Lo mismo sucede con las pasiones: los hábitos consuetudinarios, que como resultado de la proximidad se apoderan del hombre por entero y toman forma de pasión, dejan de existir tan pronto desaparece del campo visual su objeto directo. Las pasiones profundas, que como resultado de la cercanía de su objetivo se convierten en hábitos consuetudinarios, crecen y recuperan su vigor bajo el mágico influjo de la ausencia. <br /><br />Así es mi amor. Al punto que nos separa el espacio, me convenzo de que el tiempo le sirve a mi amor tan solo para lo que el sol y la lluvia le sirven a la planta: para que crezca. Mi amor por ti, cuando te encuentras lejos de mí, se presenta tal y como es en realidad: como un gigante; en él se concentra toda mi energía espiritual y todo el vigor de mis sentimientos.<br /><br />Adiós, querida mía, te mando a ti y a nuestras hijas miles y miles de besos.<br /><br />Tu Carlos <br /><br />Carlos Marx,<br />Alemania<br /><br />(Texto proporcionado por Rosina Valcárcel, quien a su vez lo ha tomado de la siguiente página digital: <br />http://cartasfamosas.blogspot.com/search/label/Carta%20d)</div><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family: Arial;"></span></b></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"></p><span style="font-family: arial; font-weight: bold;"><br /></span><span style="font-family: arial; font-weight: bold;"></span><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"><br /><b style=""><span style="font-family: Arial;"><span style=""><o:p></o:p></span></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-2306589681782381652008-05-06T15:12:00.000-07:002008-05-06T15:22:47.042-07:00LIBERTAD, Ángela Figuera<span style="font-weight: bold;font-size:100%;" ><br /><span style="font-family: arial;">A tiros nos dijeron: cruz y raya.<br />En cruz estamos. Raya. Tachadura.<br />Borrón y cárcel nueva. Punto en boca.<br /><br />Si observas la conducta conveniente,<br />Podrás decir palabras permitidas:<br />Invierno, luz, hispanidad, sombrero.<br />(Si se te cae la lengua de vergüenza,<br />Te cuelgas un cartel que diga: "Mudo",<br />Tiendes la mano y juntas calderilla.<br /><br />Si calzas los zapatos según norma,<br />También podrás cruzar a la otra acera<br />Buscando el sol o un techo que te abrigue.<br /><br />Pagando los impuestos puntualmente,<br />Podrás ir al taller o la oficina,<br />Quemarte las pestañas y las uñas,<br />Partirte el pecho y alcanzar la gloria.<br /><br />También tendrás honestas diversiones:<br />El paso de un entierro, una película<br />De las debidamente autorizadas,<br />Fútbol del bueno, un vaso de cerveza,<br />Bonitas emisiones en la radio<br />Y misa por la tarde los domingos.<br /><br />Pero no pienses "libertad", no digas,<br />No escribas "libertad", nunca consientas<br />Que se te asome al blanco de los ojos,<br />NI exhale su olorcillo por tus ropas,<br />Ni se te prenda a un rizo del cabello.<br /><br />Y sobre todo, amigo, al acostarte,<br />No escondas "libertad" bajo tu almohada<br />Por ver si sueñas con mejores días.<br />No sea que una noche te incorpores<br />Sonambulando "libertad" y olvides<br />Y salgas a gritarla por las calles,<br />Descerrajando puertas y ventanas,<br />Matando los serenos y los gatos,<br />Rompiendo los faroles y las fuentes,<br />Y el sueño de los justos, porque entonces,<br />Punto final, hermano, y Dios te ayude.<br /><br />Ángela Figuera,<br />España<br /><br /><br /></span></span>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-58809804233578976262008-04-28T07:54:00.000-07:002008-04-28T07:56:56.446-07:00DE LA DUDA, Bertolt Brecht<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBXliWfi7wI/AAAAAAAAAMY/xzmqLZgMSPo/s1600-h/Brecht.gif"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBXliWfi7wI/AAAAAAAAAMY/xzmqLZgMSPo/s320/Brecht.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194310123557940994" border="0" /></a><br /> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><strong><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><o:p></o:p></span></strong></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /></span></b><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Loada sea la duda! Os aconsejo que saludéis<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Serenamente y con respeto<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >A aquel que pesa vuestra palabra como una moneda falsa. <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Quisiera que fueseis avisados y no dierais<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Vuestra palabra demasiado confiadamente.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Leed la historia. Ved<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >A ejércitos invencibles en fuga enloquecida.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Por todas partes<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Se derrumban fortalezas indestructibles, <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Y de aquella Armada innumerable al zarpar<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Podían contarse<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Las naves que volvieron.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Así fue como un hombre ascendió un día a la cima inaccesible,<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Y un barco logró llegar<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Al confín del mar infinito.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >¡Oh hermoso gesto de sacudir la cabeza<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Ante la indiscutible verdad!<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >¡Oh valeroso médico que cura<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Al enfermo ya desahuciado!<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Pero la más hermosa de todas las dudas<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Y dejan de creer<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >En la fuerza de sus opresores.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >¡Cuánto esfuerzo hasta alcanzar el principio!<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >¡Cuántas víctimas costó!<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >¡Qué difícil fue ver<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Que aquello era así y no de otra forma!<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Suspirando de alivio, un hombre lo escribió un día en el <o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Libro del saber.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Quizá siga escrito en él mucho tiempo y generación tras generación</span></em><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >De él se alimenten juzgándolo eterna verdad.<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Quizá los sabios desprecien a quien no lo conozca.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Pero puede ocurrir que surja una sospecha, que nuevas experiencias</span></b></em><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Hagan conmoverse al principio. Que la duda se despierte.<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Y que, otro día, un hombre, gravemente,<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Tache el principio del libro del saber.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" ><o:p> </o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Instruido</span></b></em><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Por impacientes maestros, el pobre oye <o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Que es éste el mejor de los mundos, y que la gotera<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Verdaderamente, le es difícil<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Dudar de este mundo.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Bañado en sudor, se curva el hombre construyendo la casa <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" ><script> <!-- D(["mb","\u003cbr\>en que no ha de vivir.\u003cbr\>\u003cbr\>Pero también suda a mares el hombre que construye su\u003cbr\>propia casa.\u003cbr\>Son los irreflexivos los que nunca dudan.\u003cbr\>Su digestión es espléndida, su juicio infalible.\u003cbr\>No creen en los hechos, sólo creen en sí mismos. Si llega el\n\u003cbr\>caso,\u003cbr\>son los hechos los que tienen que creer en ellos. Tienen\u003cbr\>ilimitada paciencia consigo mismos. Los argumentos\u003cbr\>los escuchan con oídos de espía.\u003cbr\>\u003cbr\>Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,\u003cbr\>están los reflexivos, que nunca actúan.\n\u003cbr\>No dudan para llegar a la decisión, sino\u003cbr\>\u003cbr\>para eludir la decisión. Las cabezas\u003cbr\>sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave\u003cbr\>advierten contra el agua a los pasajeros de naves\u003cbr\>hundiéndose.\u003cbr\>\u003cbr\>Bajo el hacha del asesino,\n\u003cbr\>se preguntan si acaso el asesino no es un hombre también.\u003cbr\>Tras observar, refunfuñando,\u003cbr\>que el asunto no está del todo claro, se van a la cama.\u003cbr\>Su actividad consiste en vacilar.\u003cbr\>Su frase favorita es: «No está listo para sentencia.»\n\u003cbr\>Por eso, si alabáis la duda,\u003cbr\>no alabéis, naturalmente,\u003cbr\>la duda que es desesperación.\u003cbr\>\u003cbr\>¿De qué le sirve poder dudar\u003cbr\>a quien no puede decidirse?\u003cbr\>Puede actuar equivocadamente\u003cbr\>quien se contente con razones demasiado escasas,\n\u003cbr\>pero quedará inactivo ante el peligro\u003cbr\>quien necesite demasiadas.\u003cbr\>Tú, que eres un dirigente, no olvides\u003cbr\>que lo eres porque has dudado de los dirigentes.\u003cbr\>Permite, por lo tanto, a los dirigidos\u003cbr\>dudar.\u003c/font\>\n\u003c/em\>\u003cbr\>\u003cbr\>\n\u003c/p\>\n \u003c/div\> \n\n \n \u003cspan width\u003d\"1\" style\u003d\"color:white\"\>__._,_.___\u003c/span\>\n \n \u003cdiv\>\n \u003cspan\>\n \u003ca href\u003d\"http://mx.groups.yahoo.com/group/GENERACION_RESURGIMIENTO/message/5288;_ylc\u003dX3oDMTM1azNqZHFmBF9TAzk3NDkwNDkxBGdycElkAzEzNzQzNTI3BGdycHNwSWQDMTcwNTM5OTAyNARtc2dJZAM1Mjg4BHNlYwNmdHIEc2xrA3Z0cGMEc3RpbWUDMTE5OTkwMDgxMwR0cGNJZAM1Mjg4\" target\u003d\"_blank\" onclick\u003d\"return top.js.OpenExtLink(window,event,this)\"\>\n Mensajes con este tema \u003c/a\> (\u003cspan\>1\u003c/span\>)\n \u003c/span\>\n \u003ca href\u003d\"http://mx.groups.yahoo.com/group/GENERACION_RESURGIMIENTO/post;_ylc\u003dX3oDMTJxa3YzdXZjBF9TAzk3NDkwNDkxBGdycElkAzEzNzQzNTI3BGdycHNwSWQDMTcwNTM5OTAyNARtc2dJZAM1Mjg4BHNlYwNmdHIEc2xrA3JwbHkEc3RpbWUDMTE5OTkwMDgxMw--?act\u003dreply&messageNum\u003d5288\" target\u003d\"_blank\" onclick\u003d\"return top.js.OpenExtLink(window,event,this)\"\>",1] ); //--> </script>E</span></b></em><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >n que no ha de vivir.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Pero también suda a mares el hombre que construye su</span></em><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Propia casa.<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Son los irreflexivos los que nunca dudan.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Su digestión es espléndida, su juicio infalible.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >No creen en los hechos, sólo creen en sí mismos. Si llega el caso,</span></b></em><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Son los hechos los que tienen que creer en ellos. Tienen<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Ilimitada paciencia consigo mismos. Los argumentos<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Los escuchan con oídos de espía.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Están los reflexivos, que nunca actúan. <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >No dudan para llegar a la decisión, sino<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Para eludir la decisión. Las cabezas<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Advierten contra el agua a los pasajeros de naves hundiéndose.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Bajo el hacha del asesino, <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Se preguntan si acaso el asesino no es un hombre también.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Tras observar, refunfuñando,<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Que el asunto no está del todo claro, se van a la cama.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Su actividad consiste en vacilar.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Su frase favorita es: «No está listo para sentencia.» <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Por eso, si alabáis la duda,<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >No alabéis, naturalmente,<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >La duda que es desesperación.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><br /><em><span style="font-style: normal;font-family:Arial;" >¿De qué le sirve poder dudar<o:p></o:p></span></em></span></b></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >A quien no puede decidirse?<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Puede actuar equivocadamente<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Quien se contente con razones demasiado escasas, <o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Pero quedará inactivo ante el peligro<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Quien necesite demasiadas.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Tú, que eres un dirigente, no olvides<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Que lo eres porque has dudado de los dirigentes.<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Permite, por lo tanto, a los dirigidos<o:p></o:p></span></b></em></p> <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><em><b style=""><span style="font-style: normal;font-family:Arial;color:black;" >Dudar. </span></b></em><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Bertolt Brecht,<o:p></o:p><br />Alemania</span></b></p><br /><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 0cm; line-height: normal;"><br /></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-38106812049820974862008-04-27T06:37:00.000-07:002008-04-27T06:39:01.176-07:00POEMA EN BLANCO Y NEGRO, Fernando Lamberg<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBSB12fi7vI/AAAAAAAAAMQ/IEgEyShUj-k/s1600-h/Fernando-Lamberg.gif"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBSB12fi7vI/AAAAAAAAAMQ/IEgEyShUj-k/s320/Fernando-Lamberg.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193919032425901810" border="0" /></a><br /> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;"> <o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Un error de muchos años sigue siendo un error. </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Llamar blanca a la inocencia y negra a la perfidia </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Sigue una tradición pero no una verdad.</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">El blanco puede ser<span style=""> </span>señal de la traición</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y el negro ser la huella de la lealtad.</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Una simbología obsoleta va par malos caminos.</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">En el ajedrez la dama negra sobre la casilla negra</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Puede<span style=""> </span>darte la victoria</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y la dama blanca sobre la casilla blanca</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Hundirte en la derrota.</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Negro es el color de un científico ante el microscopio</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y blanco el color de un asesino<span style=""> </span>con una metralleta. </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Negro es el carbón que mueve las máquinas</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y blanca la nieve que las paraliza. </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Negra es la sartén familiar</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y blanca la mesa sin sopa y sin pan.</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Negro es el color de la letra que enseña</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y blanca la página que no tiene letras. </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Blanco es el fósforo que quema<span style=""> </span>a los niños</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y negra la noche que <span style="letter-spacing: 0.6pt;">los protege<i>.</i></span></span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"> <o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Negro es el vestido de las viudas heroicas</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y blancos los colmillos del lobo carnicero. </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Durante el siglo XX</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y a comienzos del siglo XXI</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Una Casa Blanca en el norte de América<span style=""> </span></span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Representa el<span style=""> </span>símbolo de la mayor infamia. </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Por eso propongo</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Que con un puño de poderoso amor </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Derribemos ese castillo de la perfidia </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">Y en su lugar levantemos <st1:personname productid="la Casa Negra" st="on">la Casa Negra</st1:personname> de la hermandad, </span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 3.85pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><st1:personname productid="la Casa Negra" st="on"><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">La Casa Negra</span></b></st1:personname><b style=""><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;"> de la paz, <st1:personname productid="la Casa Negra" st="on">la Casa Negra</st1:personname> de la alegría.</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 3.85pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 3.85pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b><span lang="ES-VE" style="font-family:Arial;">FERNANDO LAMBERG,</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 3.85pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Chile</span></b></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 3.85pt 6.45pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><br /><b style=""><span style="font-family:Arial;"> <o:p></o:p></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-74170884486938848532008-04-26T07:52:00.000-07:002008-04-26T07:58:12.651-07:00LA CREACIÓN DEL MUNDO, Thiago de Mello<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBNB82fi7pI/AAAAAAAAALg/E3xxH2C5eWw/s1600-h/THIAGO-DE-MELO.gif"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBNB82fi7pI/AAAAAAAAALg/E3xxH2C5eWw/s320/THIAGO-DE-MELO.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193567308964097682" border="0" /></a><br /><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;">No desfloré a nadie.<br />La primera mujer que vi desnuda<br />(era adulta de alma y de cabellos)<br />Fue la primera que me mostró los astros,<br />Pero no fui el primero a quien se los mostró. <o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Vi el resplandor de sus nalgas<br />De espaldas a mí: era morena,<br />Mas al darse vuelta fue dorada. <o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Sonrió porque sus pechos me asombraron,<br />Por mi mirada de adolescente no acostumbrado<br />A la gloria de la belleza corporal.<br />Era de mañana en la selva, pero nacían<br />Estrellas de sus brazos y resbalaban<br />Por el cuello, lo recuerdo, era el cuello<br />Lo que me enseñaba a deletrear secretos<br />Guardados en la clavícula. Pedía,<br />Ya echada de bruces y llamándome,<br />Que posara mis labios por los pétalos<br />Con rocío de la nuca, eran lilas;<br />Que alisara, levemente, con las yemas<br />Las espaldas de espumas y esmeraldas;<br />Quería que mi mano recorriera,<br />Yendo y viniendo, el valle de la columna,<br />Trés doucement, porque me cuidaba.<br />Ella inauguró en mí la alegría<br />Inefable de dar felicidad.<br />Tanto conocimiento no podía<br />Ser sino innato, pienso ahora.<br />Pero no.<br />Era un saber hecho de experiencia,<br />Más que ingenio para transmitirlo.<br />Ella era de otras aguas, una fuente<br />De treinta años, que vino desde el Sena<br />Con el destino de darme de beber<br />—En la aurora de sus ojos, en sus pechos,<br />En la boca musical, en el mar del vientre,<br />En la risa de azucena, en la voz densa,<br />En las cejas y en el vértice de las piernas—<br />La miel antigua de la sabiduría,<br />De saber que el deseo crece cuando entiende<br />Que la chispa se enciende en la ternura,<br />Que las antesalas se prolongan<br />Hasta que uno esté listo para entrar en el cielo.</span></b></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><br /><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p> </o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b><span style="font-family:Arial;">Thiago de Mello,<o:p></o:p><br />Brasil</span></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;"><br /></span></b></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><b style=""><span style="font-family:Arial;">(Texto proporcionado por Christina Castello).</span></b></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; text-indent: 0cm; line-height: normal;" align="left"><br /><b style=""><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-76890875763064161882008-04-25T11:28:00.000-07:002008-04-25T11:47:40.065-07:00SUPERVIVENCIA, Aimé Cesaire<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBImhGfi7fI/AAAAAAAAAKM/8c53H2ZbzxE/s1600-h/aim%C3%A9-cesaire.gif"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBImhGfi7fI/AAAAAAAAAKM/8c53H2ZbzxE/s320/aim%C3%A9-cesaire.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193255670432067058" border="0" /></a><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br /></span><div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >(Hace pocos días nos fue comunicada la infausta noticia del fallecimiento de Aimé Cesaire, poeta de la Martinica, en las Antillas Francesas. Le rendimos homenaje. Los compiladores).</span><br /></div><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Te evoco</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Bananero patético que agitas mi desnudo corazón</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />En el día salmodiante</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Te evoco</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Viejo hechicero de las montañas sordas por la noche</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Justamente la noche que precede a la última</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Y sus redobles de tedio golpeando en la poterna loca de las ciudades</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Enterradas</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Pero no es sino el preludio de las selvas en marcha sobre el cuello</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Sangrante del mundo</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Es mi odio singular</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Llevando a la deriva sus témpanos de hielo en el aliento de las verdaderas llamas</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Dadme</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Ah dadme el ojo inmortal del ámbar</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Y sombras y tumbas de granito cuadriculado</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Pues la barrera ideal de los planos húmedos y de las hierbas acuáticas</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Escucharán en las zonas verdes</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Los intérpretes del olvido anudándose y desanudándose</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Y las raíces de la montaña</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Exaltando la estirpe real de los almendros de la esperanza</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Florecerán por los senderos de la carne</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >(La penuria de vivir pasando como una tempestad)</span> <span style="font-weight: bold;font-family:arial;" ><br />Mientras que bajo el cuartel del cielo</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Un fuego de oro sonreirá</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Al canto ardiente de las llamas de mi cuerpo</span> <br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Aimé Cesaire,</span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >La Martinica<br /></span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >(Texto tomado del libro de Balmes Lozano, </span><span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:arial;" >Poemas de amor y rebeldía social: Poetas del mundo, antiguos y contemporáneos</span><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >).<br /><br /></span>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-50127134542094800422008-04-24T06:30:00.000-07:002008-04-25T12:21:43.134-07:00ASPECTOS DEL CUENTO, Julio Cortázar<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBIvLWfi7gI/AAAAAAAAAKU/czjZvEfmDb8/s1600-h/Cort%C3%A1zar.gif"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBIvLWfi7gI/AAAAAAAAAKU/czjZvEfmDb8/s320/Cort%C3%A1zar.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193265192374562306" border="0" /></a><br /><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b><span style="font-family:Arial;"><br /></span></b><b style=""><span style=";font-family:Arial;color:black;" ></span></b><span style="font-family:Arial;"><o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family:Arial;">(Segunda Parte)<o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family:Arial;">A mí me parece que el tema del que saldrá un buen cuento es siempre excepcional, pero no quiero decir con esto que un tema deba de ser extraordinario, fuera de lo común, misterioso o insólito. Muy al contrario, puede tratarse de una anécdota perfectamente trivial y cotidiana. <i>Lo excepcional reside en una cualidad parecida a la del imán; un buen tema atrae todo un sistema de relaciones conexas, coagula en el autor, y más tarde en el lector, una inmensa cantidad de nociones, entrevisiones, sentimientos y hasta ideas que flotan virtualmente en su memoria o su sensibilidad; un buen tema es como un sol, un astro en torno al cual gira un sistema planetario del que muchas veces no se tenía conciencia hasta que el cuentista, astrónomo de palabras, nos revela su existencia.</i> O bien, para ser más modestos y más actuales a la vez, un buen tema tiene algo de sistema atómico, de núcleo en torno al cual giran los electrones; y todo eso, al fin y al cabo, ¿no es ya como una proposición de vida, una dinámica que nos insta a salir de nosotros mismos y a entrar en un sistema de relaciones más complejo y hermosos? <o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Muchas veces me he preguntado cuál es la virtud de ciertos cuentos inolvidables. En el momento los leímos junto con muchos otros, que incluso podían ser de los mismos autores. Y he aquí que los años han pasado, y hemos vivido y olvidado tanto. Pero esos pequeños, insignificantes cuentos, esos granos de arena en el inmenso mar de la literatura, siguen ahí, latiendo en nosotros. ¿No es verdad que cada uno tiene su colección de cuentos? Yo tengo la mía, y podría dar algunos nombres. Tengo "William Wilson" de <a href="http://www.librosenred.com/edgarallanPoe.asp"><span style="">Edgar A. Poe</span></a>; tengo "Bola de sebo" de <a href="http://www.librosenred.com/GuydeMaupassant.asp"><span style="">Guy de Maupassant</span></a>. Los pequeños planetas giran y giran: ahí está "Un recuerdo de Navidad" de Truman <span style="">Capote</span>; "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius" de Jorge Luis <span style="">Borges</span>; "Un sueño realizado" de Juan Carlos <span style="">Onetti</span>; <i>La muerte de Iván Ilich</i>, de <a href="http://www.librosenred.com/LeonTolstoi.asp"><span style="">Tolstoi</span></a>; "Cincuenta de los grandes", de <span style="">Hemingway</span>; "Los soñadores", de <span style="">Izak Dinesen</span>, y así podría seguir y seguir... Ya habrán advertido ustedes que no todos esos cuentos son obligatoriamente de antología. ¿Por qué perduran en la memoria? Piensen en los cuentos que no han podido olvidar y verán que todos ellos tienen la misma característica: <i>son aglutinantes de una realidad infinitamente más vasta que la de su mera anécdota</i>, y por eso han influido en nosotros con una fuerza que no haría sospechar la modestia de su contenido aparente, la brevedad de su texto. Y ese hombre que en un determinado momento elige un tema y hace con él un cuento será un gran cuentista si su elección contiene -a veces sin que él lo sepa conscientemente- esa fabulosa apertura de lo pequeño hacia lo grande, de lo individual y circunscrito a la esencia misma de la condición humana. Todo cuento perdurable es como la semilla donde está durmiendo el árbol gigantesco. Ese árbol crecerá en nosotros, dará su sombra en nuestra memoria.<o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Sin embargo, hay que aclarar mejor esta noción de temas significativos. Un mismo tema puede ser profundamente significativo para un escritor, y anodino para otro; un mismo tema despertará enormes resonancias en un lector, y dejará indiferente a otro. En suma, puede decirse que no hay temas absolutamente significativos o absolutamente insignificantes. Lo que hay es una alianza misteriosa y compleja entre cierto escritor y cierto tema en un momento dado, así como la misma alianza podrá darse luego entre ciertos cuentos y ciertos lectores. Por eso, cuando decimos que un tema es significativo, como en el caso de los cuentos de <span style="">Chejov</span>, esa significación se ve determinada en cierta medida por algo que está fuera del tema en sí, por algo que está antes y después del tema. Lo que está antes es el escritor, con su carga de valores humanos y literarios, con su voluntad de hacer una obra que tenga un sentido; lo que está después es el tratamiento literario del tema, la forma en que el cuentista, frente a su tema, lo ataca y sitúa verbal y estilísticamente, lo estructura en forma de cuento, y lo proyecta en último término hacia algo que excede el cuento mismo. Aquí me parece oportuno mencionar un hecho que me ocurre con frecuencia, y que otros cuentistas amigos conocen tan bien como yo. Es habitual que en el curso de una conversación, alguien cuente un episodio divertido o conmovedor o extraño, y que dirigiéndose luego al cuentista presente le diga: "Ahí tienes un tema formidable para un cuento; te lo regalo." A mí me han reglado en esa forma montones de temas, y siempre he contestado amablemente: "Muchas gracias", y jamás he escrito un cuento con ninguno de ellos. Sin embargo, cierta vez una amiga me contó distraídamente las aventuras de una criada suya en París. Mientras escuchaba su relato, sentí que eso podía llegar a ser un cuento. Para ella esos episodios no eran más que anécdotas curiosas; para mí, bruscamente, se cargaban de un sentido que iba mucho más allá de su simple y hasta vulgar contenido. Por eso, toda vez que me he preguntado: ¿cómo distinguir entre un tema insignificante, por más divertido o emocionante que pueda ser, y otro significativo?, he respondido que el escritor es el primero en sufrir ese efecto indefinible pero avasallador de ciertos temas, y que precisamente por eso es un escritor. Así como para <span style="">Marcel Proust</span> el sabor de una magdalena mojada en el té abría bruscamente un inmenso abanico de recuerdos aparentemente olvidados, de manera análoga el escritor reacciona ante ciertos temas en la misma forma en que su cuento, más tarde, hará reaccionar al lector. Todo cuento está así predeterminado por el aura, por la fascinación irresistible que el tema crea en su creador.<o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family:Arial;">Llegamos así al fin de esta primera etapa del nacimiento de un cuento, y tocamos el umbral de su creación propiamente dicha. He aquí al cuentista, que ha escogido un tema valiéndose de esas sutiles antenas que le permiten reconocer los elementos que luego habrán de convertirse en obra de arte. El cuentista está frente a su tema, frente a ese embrión que ya es vida, pero que no ha adquirido todavía su forma definitiva. Para él ese tema tiene sentido, tiene significación. Pero si todo se redujera a eso, de poco serviría; ahora, como último término del proceso, como juez implacable, está esperando al lector, el eslabón final del proceso creador, el cumplimiento o fracaso del ciclo. Y es entonces que el cuento tiene que nacer puente, tiene que nacer pasaje, tiene que dar el salto que proyecte la significación inicial, descubierta por el autor, a ese extremo más pasivo y menos vigilante y muchas veces hasta indiferente que se llama lector.<o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><i><span style="font-family:Arial;">Los cuentistas inexpertos suelen caer en la ilusión de imaginar que les basta escribir lisa y llanamente un tema que los ha conmovido, para conmover a su turno a los lectores.</span></i></b><b style=""><span style="font-family:Arial;"> Incurren en la ingenuidad de aquel que encuentra bellísimo a su hijo, y da por supuesto que todos los demás lo ven igualmente bello. Con el tiempo, con los fracasos, el cuentista capaz de superar esa primera etapa ingenua, aprende que en la literatura no bastan las buenas intenciones. Descubre que para volver a crear en el lector esa conmoción que lo llevó a él a escribir el cuento, es necesario un oficio de escritor, y que ese oficio consiste, entre muchas otras cosas, en lograr ese clima propio de todo gran cuento, que obliga a seguir leyendo, que atrapa la atención, que aísla al lector de todo lo que lo rodea para después, terminado el cuento, volver a conectarlo con sus circunstancias de una manera nueva, enriquecida, más honda o más hermosa. Y la única forma en que puede conseguirse este secuestro momentáneo del lector es mediante un estilo basado en la <span style="">intensidad</span> y en la <span style="">tensión</span>, un estilo en el que los elementos formales y expresivos se ajusten, sin la menor concesión, a la índole del tema, le den su forma visual y auditiva más penetrante y original, lo vuelvan único, inolvidable, lo fijen para siempre en su tiempo y en su ambiente y en su sentido más primordial. Lo que llamo intensidad en un cuento consiste en la eliminación de todas las ideas o situaciones intermedias, de todos los rellenos o fases de transición que la novela permite e incluso exige. Ninguno de ustedes habrá olvidado "El barril de amontillado", de <a href="http://www.librosenred.com/edgarallanPoe.asp"><span style="">Edgar A. Poe</span></a>. Lo extraordinario de este cuento es la brusca prescindencia de toda descripción de ambiente. A la tercera o cuarta frase estamos en el corazón del drama, asistiendo al cumplimiento implacable de una venganza. "Los asesinos", de <span style="">Hemingway</span>, es otro ejemplo de intensidad obtenida mediante la eliminación de todo lo que no converja esencialmente al drama. Pero pensemos ahora en los cuentos de Joseph <span style="">Conrad</span>, de D. H. <span style="">Lawrence</span>, de <a href="http://www.librosenred.com/FranzKafka.asp"><span style="">Kafka</span></a>. En ellos, con modalidades típicas de cada uno, la intensidad es de otro orden, y yo prefiero darle el nombre de tensión. Es una intensidad que se ejerce en la manera con que el autor nos va acercando lentamente a lo contado. Todavía estamos muy lejos de saber lo que va a ocurrir en el cuento, y sin embargo no podemos sustraernos a su atmósfera. En el caso de "El barril de amontillado y de Los asesinos, los hechos despojados de toda preparación saltan sobre nosotros y nos atrapan; en cambio, en un relato demorado y caudaloso de <span style="">Henry James</span> -<i>La lección del maestro</i>, por ejemplo- se siente de inmediato que los hechos en sí carecen de importancia, que todo está en las fuerzas que los desencadenaron, en la malla sutil que los precedió y los acompaña. Pero tanto la intensidad de la acción como la tensión interna del relato son el producto de lo que antes llamé el oficio de escritor, y es aquí donde nos vamos acercando al final de este paseo por el cuento.<o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="font-family:Arial;"></span></b></p><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Julio Cortázar, </span><br /><span style="font-weight: bold;font-family:arial;" >Argentina<br /><br /></span><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b style=""><span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12;" ></span></b></p>Julio Carmonahttp://www.blogger.com/profile/06156763441099068085noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-6559211358987951034.post-47643591166985867442008-04-23T06:40:00.000-07:002008-04-25T12:24:18.046-07:00ASPECTOS DEL CUENTO, Julio Cortázar<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBIvzWfi7hI/AAAAAAAAAKc/Ga8uV8In8js/s1600-h/Cort%C3%A1zar.gif"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_AVDqDPmmwZc/SBIvzWfi7hI/AAAAAAAAAKc/Ga8uV8In8js/s320/Cort%C3%A1zar.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193265879569329682" border="0" /></a><br /><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"><b><span style="font-family:Arial;"><br /></span></b><b style="font-family:arial;"><span style="color:black;"></span></b><b style="font-family:arial;"><span style="color:blue;"> <o:p></o:p></span></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;font-family:arial;"><b style="">Puesto que voy a ocuparme de algunos aspectos del cuento como género literario, y es posible que algunas de mis ideas sorprendan o choquen a quienes las lean, me parece de una elemental honradez definir el tipo de narración que me interesa, señalando mi especial manera de entender el mundo.<o:p></o:p></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;font-family:arial;"><b style="">Casi todos los cuentos que he escrito pertenecen al género llamado fantástico por falta de mejor nombre, y se oponen a ese <i style=""><span style="">falso realismo</span></i> que consiste en creer que todas las cosas pueden describirse y explicarse como lo daba por sentado el optimismo filosófico y científico del siglo XVIII, es decir, dentro de un mundo regido más o menos armoniosamente por un sistema de leyes, de principios, de relaciones de causa y efecto, de psicologías definidas, de geografía bien cartografiadas. En mi caso, <i style=""><span style="">la sospecha de otro orden más secreto y menos comunicable</span></i>, y el fecundo descubrimiento de Alfred Jarry, para quien el verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes sino en las excepciones a esas leyes, han sido algunos de los principios orientadores de mi búsqueda personal de una literatura al margen de todo realismo demasiado ingenuo. Por eso, si en las ideas que siguen encuentran ustedes una <i style=""><span style="">predilección por todo lo que en el cuento es excepcional, trátese de los temas o incluso de las formas expresivas</span></i>, creo que esta presentación de mi propia manera de entender el mundo explicará mi toma de posición y mi enfoque del problema. En último extremo podrá decirse que solo he hablado del cuento tal y como yo lo practico. Y sin embargo, no creo que sea así. Tengo la certidumbre de que existen ciertas constantes, ciertos valores que se aplican a todos los cuentos, fantásticos o realistas, dramáticos o humorísticos. Y pienso que tal vez sea posible mostrar aquí esos elementos invariables que dan a un buen cuento su atmósfera peculiar y su calidad de obra de arte.<o:p></o:p></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial;"> </div><p class="MsoNormal" face="arial" style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;"><b style="">La oportunidad de cambiar ideas acerca del cuento me interesa por diversas razones. Vivo en un país -Francia- donde este género tiene poca vigencia, aunque en los últimos años se nota entre escritores y lectores un interés creciente por esa forma de expresión. De todos modos, mientras los críticos siguen acumulando teorías y manteniendo enconadas polémicas acerca de la novela, casi nadie se interesa por la problemática del cuento. Vivir como cuentista en un país donde esta forma expresiva es un producto casi exótico, obliga forzosamente a buscar en otras literaturas el alimento que allí falta. Poco a poco, en sus textos originales o mediante traducciones, uno va acumulando casi rencorosamente una enorme cantidad de cuentos del pasado y del presente, y llega el día en que puede hacer un balance, intentar una aproximación valorativa a ese género de tan difícil definición, tan huidizo en sus múltiples y antagónicos aspectos, y en última instancia <i style=""><span style="">tan secreto y replegado en sí mismo, caracol del lenguaje, hermano misterioso de la poesía en otra dimensión del tiempo literario</span></i>.<o:p></o:p></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;"><b style="">Pero además de ese alto en el camino que todo escritor debe hacer en algún momento de su labor, hablar del cuento tiene un interés especial para nosotros, puesto que casi todos los países americanos de lengua española le están dando al cuento una importancia excepcional, que jamás había tenido en otros países latinos como Francia o España. Entre nosotros, como es natural <i style=""><span style="">en las literaturas jóvenes, la creación espontánea precede casi siempre al examen crítico</span></i>, y está bien que así sea. Nadie puede pretender que los cuentos sólo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar, no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco <i style=""><span style="">encasillable</span></i>; en segundo lugar los teóricos y los críticos no tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquellos sólo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus cualidades.<o:p></o:p></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;"><b style="">En América, tanto en Cuba como en México o Chile o Argentina, una gran cantidad de cuentistas trabaja desde comienzos de siglo, sin conocerse entre sí, descubriéndose a veces de manera casi póstuma. Frente a ese panorama sin coherencia suficiente, en el que pocos conocen a fondo la labor de los demás, creo que es útil hablar del cuento por encima de las particularidades nacionales e internacionales, porque es un género que entre nosotros tiene una importancia y una vitalidad que crecen de día en día. Alguna vez se harán las antologías definitivas -como las hacen los países anglosajones, por ejemplo- y se sabrá hasta dónde hemos sido capaces de llegar. Por el momento no me parece inútil hablar del cuento en abstracto, como género literario. Si nos hacemos una idea convincente de esa forma de expresión literaria, ella podrá contribuir a establecer una escala de valores para esa antología ideal que está por hacerse. Hay demasiada confusión, demasiados malentendidos en este terreno. Mientras los cuentistas siguen adelante su tarea, ya es tiempo de hablar de esa tarea en sí misma, al margen de las personas y de las nacionalidades. Es preciso llegar a tener una idea viva de lo que es el cuento, y eso es siempre difícil en la medida en que las ideas tienden a lo abstracto, a desvitalizar su contenido, mientras que a su vez la vida rechaza angustiada ese lazo que quiere echarle la conceptualización para fijarla y categorizarla. Pero si no tenemos una idea viva de lo que es el cuento habremos perdido el tiempo, porque un cuento, en última instancia, se mueve en ese plano del hombre donde la vida y la expresión escrita de esa vida libran una batalla fraternal, si se me permite el término; y el resultado de esa batalla es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada, algo así como un temblor de agua dentro de un cristal, una fugacidad en una permanencia. Sólo con imágenes se puede trasmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros, y que explica también por qué hay muchos cuentos verdaderamente grandes.<o:p></o:p></b></p><div style="text-align: justify; font-family: arial;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify; font-family: arial;"><b style="">Para entender el carácter peculiar del cuento se le suele comparar con la <i style=""><span style="">novela</span></i>, género mucho más popular y sobre el cual abundan las preceptivas. Se señala, por ejemplo, que la novela se desarrolla en el papel, y por lo tanto en el tiempo de la lectura, sin otro límite que el agotamiento de la materia novelada; por su parte, el cuento parte de la noción de límite, y en primer término de límite físico, al punto que en Francia, cuando un cuento excede las veinte páginas, toma ya el nombre de <i>nouvelle</i>, género a caballo entre el cuento y la novela propiamente dicha. En ese sentido, la novela y el cuento se dejan comparar analógicamente con el cine y la fotografía, en la medida en que una