tag:blogger.com,1999:blog-64499213350751008512009-07-06T12:57:11.913-03:00je n'ai plus de dieutoi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.comBlogger56125tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-17321104026347696402009-04-03T10:19:00.003-03:002009-04-03T10:28:08.660-03:00"Hacele caso a tu madre"<div align="justify">Reniego contra la tiranía del maquillaje. No es rebeldía sino comodidad. Una sola vez jugué a pintarme cuando era niña y no volví a hacerlo: me disgusta siquiera el olor de la base en polvo, el labial y las sombras en barra. Me molesta tener que limpiarme el pegote de la cara antes de acostarme. Aún así, a veces tengo que hacerlo. Y siempre recibo el mismo comentario de parte de Él:</div><div align="justify"> </div><div align="justify">"Me gustás más sin maquillaje".</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Será otra de mis recurrencias, pero todas las parejas que tuve (aún las ocasionales) me decían lo mismo.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Mi madre, por el contrario, celebra cada rasgo de coquetería. Cuando me ve pintada, suspira y piensa en voz alta "por qué no lo hará más seguido". </div><div align="justify"><br />"A Él le gusto más sin maquillaje, y a mí me viene bárbaro" le respondo. "Todos me han dicho lo mismo".</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Mamá resopla.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">"Él es tano, igual que todos los demás. Igual que tu padre. Hay algo que tenés que aprender de los tanos, y es que siempre van a querer la exclusiva. Cuanto más linda te ponés, más peligro sienten que corren. No les gusta que los otros hombres te miren, y obviamente te miran más cuando resaltás tus rasgos fuertes con maquillaje. Así que no le hagas caso y pintate. Qué importa que los demás te vean.... Y de última pensá bien antes de engancharte con otro tano, hija!".</div><div align="justify"> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-1732110402634769640?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-72462003548247253312009-02-26T20:08:00.000-02:002009-02-26T20:08:00.569-02:00L'empereur est nuEn mi inconsciente juegan dos recurrencias con alguna continuidad lógica.<br /><br /><div style="text-align: justify;">- Sueño con desnudos o la comodidad naturista: Si los que me conocen imaginaran que detrás de este aspecto de monjita de clausura se esconde una furiosa naturalista (de esas que no pueden estar vestidas en la intimidad de su propio hogar), más de uno cambiaría la forma en que me mira. Mi manía va más allá de los sueños freudianos donde me descubro desnuda en medio de una multitud: a veces me dejo llevar por la tentación de caminar desnuda por los palieres del edificio los dines de semana, o (mucho más frecuentemente) no usar ropa interior bajo la ropa de diario.<br />Casi todas mis parejas han sido tan reticentes a la desnudez completa que nuestras relaciones empezaron mal trazadas hasta que reaprendí la costumbre de usar algo de ropa de entrecasa.<br /></div><br /><div style="text-align: justify;">- También me pasa lo otro. Lo grave, lo catastrófico para cualquier relación: Empezar creyendo que no existe otra persona en el mundo igual a él, ignorando deliberada y neuróticamente sus defectos. Y, finalmente, descubrir su desnudez. Su pequeñez de ser humano, falible e imperfecta.<br /><br />Descubro que esa desnudez no es la que yo quería y me alejo sin remedio.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-7246200354824725331?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-69030440001932771602009-02-12T17:45:00.002-02:002009-02-12T17:50:11.541-02:00Me doy cuenta que estoy enamorada...<div align="justify">... cuando soy capaz de pasar por un pequeño período de abstinencia sexual sin sentir la necesidad de masturbarme.</div><em>La fantasy, l´imagination, ils sont suffíssament...</em><br /><br />(Sólo me pasó dos veces en la vida. Hace diez años, y ahora)<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-6903044000193277160?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-269199174869482482009-02-04T09:23:00.003-02:002009-02-04T09:40:20.067-02:00Otro domingo sin sol<div style="text-align: justify;">Desde que vivo con Él he descubierto mucha música que escapaba a mis gustos y aficiones.<br /><br />Nunca tuve un alma melómana, en realidad. No soy de las personas que consideran que su vida está incompleta sin la música, sino más bien de esas que creen que existen un par de temas musicales evocadores, muy puntuales. De esas que piensan, cada dos por tres "esta podría ser nuestra canción", pero después deja ir la melodía detrás de otros pensamientos más urgentes.<br />La música mental de mis pensamientos está sobrecargada de palabras enlazadas, sin armonías ni notas.<br /><br />Sin embargo, desde que Él trajo música nueva a mi vida, nuestros viajes y recesos, nuestras actividades hogareñas y los domingos lluviosos están llenos de música.<br />Por ejemplo, este artista mexicano que no conocía y que una de sus amigas nos recomendó:<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vX3BeZRBB2E&hl=es&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/vX3BeZRBB2E&hl=es&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />(la calidad es bastante mala, pero vale para presentarlo. Espero!)<br /><br />Mi lado masoquista a veces fantasea con la posibilidad (aún remota) de su ausencia prolongada (un viaje que lo separara de mí, por ejemplo: no me atrevo a ir más allá). Cuando la fantasía se vuelve tan real que es dolorosa, pienso automáticamente en los cajones llenos de discos, su espacio de la biblioteca medio vacío, el disco rígido de la computadora lleno de videos musicales que se trajo de su casa.<br /><br />¿Qué podría hacer yo con todo eso?<br /><br />Indudablemente debería volver a sumirme en el silencio más absoluto. Porque si hay algo que aprendí en este largo-corto tiempo es que hay pocas cosas más dolorosamente evocadoras que la música compartida, como un código de enlace entre dos almas que se miran.<br /><br />Y si remite a los mejores momentos de tu vida, mucho peor.<br /><br />Volvería a los domingos sin sol profundamente melancólicos a los que remite la canción de Alejandro, a las persianas bajas, al sentimiento doloroso de renguera que te da la falta del otro para caminar la vida.<br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-26919917486948248?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-57461092401909463592009-01-15T13:39:00.003-02:002009-01-15T13:58:53.255-02:00Reencuentro<div align="justify">No estoy lista. Sé que va a venir y no estoy lista. No pude pasar por el salón de belleza ni comprar siquiera una maquinita de afeitar. No pude lavarme el pelo desde ayer. No pude comprarme esas medias con las que pensaba recibirlo. No tuve tiempo de cocinarle nada rico, aunque por suerte en la heladera se enfría un vino y hay queso con tostadas. No pude tender la cama, ni levantar la ropa del canasto del baño. No pude pasar un buen escobillón en el living. No pude componer ese portarretratos roto, caído de cotelé en la mesa de luz. No pude descolgar el teléfono y me interceptó mi madre cuando intentaba repasar la mugre de los aparadores. No pude ni siquiera pasarme un peine por el pelo, y ya está sonando el timbre... </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Con una mano sostengo el tubo y me despido, con la otra equilibro el auricular del portero y le doy paso. Ya viene, ya viene... Levanto el mantón del suelo y lo extiendo en el sofá, donde se supone que debería estar siempre. Me desconsuela sentir el roce del vello y la pátina de transpiración inodora que comienza a formarse bajo mis axilas. Tal vez no está tan impaciente por verme, tal vez pueda robarle unos minutos mientras lo destierro a la cocina a preparar esa picada improvisada y pueda meterme al baño como Michelle Pfeiffer en "Un día perfecto", tal vez se me haya pasado por alto alguna maquinita usada, y...</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Tres golpes secos en la puerta, le abro.</div><div align="justify">Me envuelve entre sus brazos. Me quita todo el aire con un beso que es muchos besos apretados, demandantes. </div><div align="justify">Me saca la camisa, el pantalón y los zapatos. Su lengua en la oreja no consigue (todavía) que me olvide de mis zoquetes de algodón agujereados en las puntas, pero casi. Dejo de prestarle atención a ese sudor finito que está cubriendo todo mi cuerpo como un rush de adrenalina.</div><div align="justify">¿Cuánto tiempo pasó? ¿Un mes sin verlo? ¿Dos semanas? ¿Tres días? </div><div align="justify">Podría haber sido ayer, para lo que me hace... </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Puteo en su oído, arrastrando las letras. Le gusta.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">- Podrías haberme dado unos minutos para ponerme linda... </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Me agarra de los hombros y me tumba con una llave maestra sobre el sillón. Dos segundos y chau mantón artesanal: vuelve al piso de donde lo levanté. Al pedo. Igualmente ya no escucho nada, no veo nada: solamente el rumor de su lengua en mis oídos, en mi cuello, el incrustarse de sus dedos sin uñas en la piel, su urgente búsqueda entre mis piernas hasta calzarme la verga gloriosa el galope profundo la lengua en mis axilas las pestañas húmedas el pecho salpicado de manchas arreboladas la sed el hambre el desenfreno el despertar las ansias los reclamos las declaraciones de amor los gritos los mordiscos mi pelo entre sus manos el suelo resbaloso dolor en las rodillas su nariz en mi espalda los juegos los abrazos el silencio....</div><div align="justify"> </div><div align="justify"> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-5746109240190946359?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-47714840448444697302008-12-31T22:53:00.002-02:002008-12-31T22:55:38.902-02:00Bonne Année<div style="text-align: justify;">Todavía no son las doce de la noche. Tengo la cabeza llena de burbujas y estoy a punto de perder el vestido, las medias de liga y los zapatos.<br /><br />Me están arrancando de la computadora, pero ante todo quería desearles FELIZ 2009.<br /><br />Ojalá lo empiecen y lo terminen igual que yo.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-4771484044844469730?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-8002606606595863032008-12-05T17:46:00.002-02:002008-12-05T17:46:00.587-02:00Diez placeres privados (o para compartir de a dos)<div align="justify">- Cocinar vestida únicamente con el delantal, con música acorde al plato que se prepara. </div><div align="justify">- Quedarse en casa todo un domingo de lluvia para hacer orden y limpieza.</div><div align="justify">- Leer en la cama, en el baño o echada en el suelo.</div><div align="justify">- Probarme toda la ropa "de salir" que tengo, como si jugara a los disfraces.</div><div align="justify">- Cantar a voz en cuello saltando de una voz a la otra y bailando al mismo tiempo.</div><div align="justify">- Cerveza helada hasta marearme. De ser posible, de dos o tres marcas distintas para disfrutar el contraste.</div><div align="justify">- Sexo con porro.</div><div align="justify">- Escribir manuscrito, teniendo a mano una copa de vino y un plato de papas bravas.</div><div align="justify">- Comer croutons bien cargados de guacamole y queso fundido, para poder chuparme los dedos al final.</div><div align="justify">- Dar una caminata larga que termine en un buen baño de inmersión y en un revolcón de urgencia.<br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-800260660659586303?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-77569168478549834782008-12-03T09:02:00.002-02:002008-12-03T09:02:01.362-02:00Ne me quitte pas<div><div style="text-align: justify;">¿Cuántas veces amé? He perdido la cuenta. Tal vez por no saber exactamente si amé todas las veces que creí estar enamorada, o bien porque elijo pensar que amé todas las veces pero de formas distintas.<br /><br />He dicho que <a href="http://incesticida.blogspot.com/search/label/J.">J.</a> fue el primero, pero en honor a la verdad hay que darle el mérito de mi despertar a D.; un muchachito delicioso que frecuenté irregularmente desde mis 8 hasta mis 15 años de edad y que se constituyó en el summum de la perfección masculina, el modelo de mi inspiración heroica durante años. Fue mi primer noviecito, el que me pidió "arreglarnos" a través de un conocido en común y con el que apenas llegamos a intercambiar un helado y besos en la mejilla.<br />Me gustaba tanto que soñaba vívidamente con los besos en la boca que nos daríamos finalmente "cuando fuéramos grandes" y esa sensación de su lengua rozando la mía me despertaba en mitad de la noche, cuando todavía no había cumplido doce años. Soñaba con abrazarlo, tomarlo de la mano y decirle todo lo que me pasaba con él y a la vez me moría de miedo. La cuestión es que cortamos a través del mismo conocido en común, tres años después del "arreglo", sin haber tenido más que tres o cuatro salidas en común en todo ese tiempo (nunca a solas) y sin materializar ese deseo reprimido del primer beso con él.<br />La ruptura me dejó lastimada en lo más hondo, y si bien la vida me dio una pequeña revancha (negármele diez años después, cuando ya no éramos dos chicos tímidos sino dos jóvenes audaces y desprejuiciados) nunca pude quitarme la sensación de lo que dejé pendiente durante la pubertad.<br />Me doy cuenta de que a mi manera, infantil e inexperta, lo amaba. Quizá si hubiera sabido en aquellos días cómo conservarlo hasta el momento justo, se habría convertido en "el primero" con todas las letras, y jamás habría existido J.<br />Sin J., no habría existido <a href="http://incesticida.blogspot.com/search/label/A.">A.</a> tampoco. Y así sucesivamente. Mi camino está hecho de decisiones en las que muchas veces los hombres jugaron un rol fundamental, aunque no necesariamente esencial. D. fue el primero en elegir por mí: el primero que me rechazó. Sin saberlo, allanó el camino a todos los demás y circusntancialmente me salvó la vida.<br /><br />Lo cierto es que, como los días felices, el mejor de todos los amores es siempre o casi siempre el último. El único. Ese que hace que sientas que llegaste a algún lugar, sin saber siquiera que ibas hacia allí.<br /><br />En mi caso, el amor está representado por Él desde el momento preciso en que apareció en mi vida; tal vez porque conjugó en sí mismo a todos los demás.<br />A D., con su capacidad infantil de deslumbrarme y provocar mis instintos primordiales, aún sin saber que podía empezar a explorarlos en ese mismo momento.<br />A J. por ser el primero que me tocó sin siquiera tocarme.<br />A A., amigo incondicional, remanso de calma y de furia y puro fuego. El ámbito de expresión de todas mis facetas ocultas.<br />A N., experiencia y aprendizaje a golpes. Y también misterio irresoluble.<br /><br />De todos ellos, Él tiene lo mejor y suma día a día nuevos motivos para enamorarme.<br />La noche en que me di cuenta que ya no podía vivir sin Él de ningún modo, recordé una canción que había cantado cientos de veces sin dedicársela a nadie y, por fin, la entendí.<br />Porque los abarca a todos. Abarca una de las tantas medidas del amor y expresa ese deseo que nunca (hasta ahora) había traspasado la frontera de mis labios.<br /><br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><br /><a style="left: 0px ! important; top: 16px ! important;" title="Pulse aquí para bloquear este objeto con Adblock Plus" class="abp-objtab-05987268629264454 visible ontop" href="http://www.youtube.com/v/shjCk6Y8m6c&hl=es&fs=1"></a><a style="left: 0px ! important; top: 16px ! important;" title="Pulse aquí para bloquear este objeto con Adblock Plus" class="abp-objtab-05987268629264454 visible ontop" href="http://www.youtube.com/v/shjCk6Y8m6c&hl=es&fs=1"></a><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/shjCk6Y8m6c&hl=es&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/shjCk6Y8m6c&hl=es&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-7756916847854983478?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-86475971326622843972008-11-28T17:45:00.000-02:002008-11-28T17:45:00.946-02:00Únicas<div align="justify">Y dijo Carol:<br /><br />No sé por qué siempre tan acomplejada, vos. Si sabés perfectamente que somos especies en extinción. Si sabés que cada tipo que pasó por nosotras está puteando porque no va a volver a tener una mina igual en su vida, ni pagando.</div><p align="justify"><br />Dijo Anaïs:<br /><br />¿Vos decís? A mí me parece que el 95% de las minas piensa lo mismo que vos. Especialmente las despechadas.<br /></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-8647597132662284397?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-3452579460911215802008-11-25T16:54:00.002-02:002008-11-25T17:02:20.165-02:00Qué es compatibilidad (II)<ul><li><div align="justify">Que renuncie a las harinas cuando yo no puedo comerlas, y que con los mismos ingredientes que se prepara su bomba calórica se esmere en hacer una alternativa más livianita para mí.</div></li><li><div align="justify">Que cuando yo digo "Estoy bien..." con cara de cansada, me diga: "Hasta mañana, mi amor", haciendo el gestito de apagarme la cabeza, apretando en el punto reiki en medio de la frente.</div></li></ul><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-345257946091121580?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-79720800385020678322008-11-15T09:06:00.002-02:002008-11-15T09:17:45.801-02:00Ayuno<div align="justify">- Los estudios están bien - dice el médico y yo suspiro aliviada. Imperceptiblemente, pero suspiro y mi espalda se apoya en la silla. Los meses de duda se fueron, y también los rezongos por la tardanza de los turnos o el ayuno de 12 horas para el último control anual.<br />Mientras salgo del consultorio y gano la puerta de calle, recuerdo que la noche anterior a los estudios tuvimos una sesión de 69 que extrañábamos </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Siempre pienso lo mismo: ¿Por qué no lo hacemos todas las veces, aunque sea para calentar motores? </div><div align="justify">Cada experiencia es intensa, toquetona y pegajosa. Cuando intuyo que está por acabar, cambio de posición para poder acariciarlo desde otros ángulos. </div><div align="justify">Se volcó en mi garganta, entre espasmos, con sus manazas agarrándome la nuca y el pelo. Un minuto después, me tiré boca arriba en la cama a su lado para paladear mi propio placer.</div><div align="justify">Lo primero que dije en voz alta fue:</div><div align="justify">- ¿Esto no interferirá con el ayuno, no?</div><div align="justify">Cuando pudo razonar la estupidez que se me había escapado, se rió tan fuerte que nos chistaron desde la otra ventana.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Mientras salgo del centro médico, con los auriculares puestos, se me escapa una carcajada. Un peatón adormilado me mira y se sonríe. </div><div align="justify">Seguro cree que me río de Peña o de la Negra Vernaci.</div><div align="justify"><br /> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-7972080038502067832?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-57386177240052641262008-10-26T00:20:00.003-02:002008-10-26T00:25:58.068-02:00En tren de confesionesSé cómo va a terminar esta noche.<div><br /></div><div style="text-align: justify;">Mi cabeza en su hombro, derrumbados en la cama después de un coito brutal o (quizás) apacible. En el medio, alcohol y una picada que se extendió más allá de lo previsto. Nos quedamos solos, desnudos, frente a frente. Y entonces supo.</div><div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Me volqué en secretos que nunca le dije. Y me escuchó con el alma abierta, sin una sombra de suspicacia en sus ojos que tienen (cada vez más) el color del mar.<br /><br />Lo miré, lloré sin poder contenerme. A cambio recibí un abrazo y varias certezas.</div><div style="text-align: justify;"><br />Sé que puedo seguir con este diario después de esta noche, porque si bien sigo siendo la misma algo en mí cambió cuando Él llegó a mi vida.<br /><br />Abora lo sabe y me alienta a seguir. "Así llegaste a mí" es todo lo que dice.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">No tengo más remedio que seguir escribiendo. Tengo que encntrar la manera de llevar a letras todo lo que fue y lo que es. Lo que soy.<br /><br />Está saliendo del baño en este momento. <br />Es casi el final de la noche. Voy a él, y....</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-5738617724005264126?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-37215484274171724432008-10-06T14:26:00.004-03:002008-10-06T14:55:41.494-03:00De battre mon coeur s'est arrèté *<div align="justify">Me gusta particularmente acomodarme en el hueco de su axila, el oído bien a tiro de su corazón. Bom-bum... Bum-bum. Un sonido parejo que se expande en mi cabeza como las ondas concéntricas en el agua donde cayó un guijarro. Apacible, como Él. Sólido. Prolijo. Seguro. Como Él.</div><div align="justify"><br /><em>Mais bien</em>, cada vez que él apoya su propio oído en mi pecho, en la concavidad taimada de mis tetas, se escucha un aleteo de gorrión azotado, caótico. Será algún soplo soslayado por años de electros y controles de rutina. Desde que tengo memoria, ese "tum... tumtumtum... tum-tum.... tum" desparejo, no se atiene a reglas. Taladra sus oídos uno, dos minutos y se normaliza hasta desaparecer.<br /></div><div align="justify">"Siempre me impresiona tanto escuchar tu corazón" me dice con los ojos entrecerrados.</div><div align="justify"><br />Recuerdo la primera vez que hice que lo oyera. Apoyé un micrófono en mi pecho para que el sonido le llegara amplificado, mixturado con la respiración agitada de mi orgasmo reciente. Fue la primera vez que me dijo "Qué impresión". Luego, un silencio largo y lleno de latidos arrítmicos. Luego, levantarnos del colchón empapado de verano y flujos y sudores, que nos duró apenas una temporada.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Dónde andará ese colchón ahora; dónde, qué latidos estará escuchando ahora.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"><br /> </div><div align="justify"><br />*Título robado con todo cariño a Jacques Audiard, a Tonino Benacquista y a ese maravilloso elenco que me emocionó, en <a href="http://www.imdb.com/title/tt0411270/">esta película</a>.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-3721548427417172443?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-81438760815768085052008-10-01T17:36:00.007-03:002008-10-01T18:01:27.692-03:00Diez cosas que mi madre nunca sabrá de mí<div align="justify">- Que nunca dejé de masturbarme por más que me dijera que estaba mal o era "chancho".<br />- Que debuté antes de lo que ella cree.<br />- Que guardo juguetes varios (dildos, cuerdas, bolitas chinas) y los uso sólo en pareja.<br /></div><div align="justify">- Que desde mi adolescencia siento que se invirtieron los roles entre nosotras.</div><div align="justify">- Que estoy orgullosa de mis defectos y no pienso cambiarlos.</div><div align="justify">- Que fumo marihuana ocasionalmente.</div><div align="justify">- Que he participado de tríos y fiestas swinger de manera activa.<br />- Que soy bisexual.<br />- Que más de una vez me soñé teniendo sexo con mis hermanos y hermanas. (Todavía me pasa)<br /></div><div align="justify">- Que posiblemente esa intimidad furiosa que cultivó con sus hijos sea en gran parte responsable de mis perversiones.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-8143876081576808505?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-31783066698727965472008-09-11T14:23:00.000-03:002008-09-11T14:47:42.215-03:00Sueño con princesas<div align="justify">Como siempre fui plebeya (más bien palurda, como bien dice <a href="http://palurdismo.blogspot.com/">el amigo Celine</a>, que en paz descansa), siento un desprecio visceral por las "princesas"; esas mujeres ávidas de atención, alentadas desde la cuna para destacarse, de femineidad exacerbada para ocultar los peores instintos. Falsos ángeles con el alma hueca y podrida por la poca autoestima. Es decir, una casta a la que nunca pertenecí ni aspiro. </div><div align="justify"><br />Últimamente sueño mucho con princesas. Sueño, por ejemplo, con Cielo; adalid de un movimiento de personitas tristes que la adoran como si se tratara de una divinidad. Porque claro que es bonita. En los ojos se le nota la locura, pero qué son unos ojos cuando hay tanto para mirar, para leer, para envidiarle a esta princesa que se hizo a sí misma a fuerza de instinto de autopreservación (o autodestrucción controlada, mejor dicho), de baja moral y nulos principios. Que sólo aspira a la fama conseguida rápido y a vivir eternamente bella, eternamente cómoda, eternamente adorada.</div><br /><div align="justify">Sueño también con Paulina R., Madonna tercermundista, una de esas falsas gronchas que se sienten transgresoras por decir "culo" bien fuerte o hablar con "sh" en lugar de "ll" o "y(é)". La veo de niña, caminando muy derechita detrás de una madre ampulosa, una de esas divas a la vieja usanza que la mantiene alerta, creciendo para ser princesa, cada respiración dedicada a las cámaras, a sostener la notoriedad, la permanencia en las revistas y los bilboards.<br /><br />Cuando sueño con princesas estoy vestida de hombre. Como Víctor-Victoria: de traje, pajarita y el pelo bien tirante atado en la nuca. Sin una gota de maquillaje. </div><br /><div align="justify">A Cielo la someto en una cama de hotel barata, con un colchón mugroso que no debe tener ni quince centímetros, con cucarachas que caminan por los zócalos. La someto mientras se escuchan de fondo gritos que vienen de todos los rincones del mundo, grabados para la ocasión. Le cruzo una soga fina y cortante sobre el vientre y mirándola siempre a la cara la penetro con todo lo que tengo a mano: sus propios zapatos, mis dedos, un consolador doble, Mis manos enguantadas la estrangulan, el punto justo para que no quede inconsciente. Le muerdo los pechos hasta hacerlos sangrar. ¿Te gustan las mutilaciones? Tomá, guacha. Termino suspendiéndola con una soga a modo de arnés, colgada del techo, atada de pies y manos. La encierro pensando que quizá la suelte en dos semanas, deshidratada y al borde de la consunción.<br /></div><div align="justify">A Paulina la derribo de un cachetazo. La arrastro agarrándola del pelo hasta un baño aséptico, blanco, iluminado por fluorescentes que parpadean. Le pateo las piernas, los brazos, la cara. Le apreto el estómago con un pie, lo suficiente para sacarle el aire por un rato. Cuando está casi inconsciente, me saco los pantalones y la meo. Un rato largo. Camino con las piernas abiertas para que mi orina la bañe desde el pubis hasta el mentón. Y la escupo en la cara. </div><div align="justify">Le ato las muñecas al caño de una pileta, los tobillos separados, uno a cada lado de la puerta de uno de los cubículos. Tomo un revólver cargado (ella no sabe que tiene el seguro puesto) y mientras la amenazo con volarle la cabeza me siento en su cara, obligándola a chuparme hasta hacerme acabar.<br />Quito el seguro del revólver, lo dejo cerca suyo y me voy, dejándola también atada y a su suerte.</div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"><br />No son inocentes las princesas de mis sueños. Será que mis sueños son el reflejo de sus colores verdaderos. O será que en mis sueños reciben lo que se merecen. Me intriga pensar qué extraña vibra recibirán en el preciso momento en que las sueño. ¿Me presienten? ¿Lo saben? ¿Cómo cierran sus conciencias a esta depravación a la que las someto una vez, dos veces al mes, y que quizá les es más familiar que a mí misma?<br /><br />Despierto renovada, ingenua y limpia. </div><br /><div align="justify">Recuerdo estos sueños sólo unos días después. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-3178306669872796547?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-60131164061685558582008-09-09T02:38:00.000-03:002008-09-10T00:43:14.402-03:00Manía<div align="justify">Tengo una manía secreta cuando estás durmiendo y es quedarme viendo tu cabeza desde atrás... Luego, enterrar mi nariz discretamente entre tu pelo buscando el origen de ese olor que me enloquece y que no cambia con las estaciones ni con los años.</div><div align="justify">Ya perdí la cuenta de las noches que llevamos juntos en el mismo rito tuyo de darme la espalda, como si supieras esta manía secreta y la alimentaras.</div><div align="justify">Después llega el día y no quiero despegarme de esta cama que tiene tu olor. </div><div align="justify">Y me preguntás qué me pasa, cada vez que me da por olfatearte. </div><div align="justify">Y no puedo contestarte, porque se me hace agua la boca y estoy segura de que sería capaz de morderte los labios, las orejas y el cuello hasta sacarte sangre. Aunque en el fondo no quiera lastimarte, sino llevarme tu energía vital conmigo. Frotarme tu olor hasta que no exista más mi propio olor, capturar este sabor que me enloquece y me sacia.</div><div align="justify">Ahora estás dormido y tuve que salir de la cama para no despertarte, pero todo el cuarto huele a vos y tengo entre los labios, capturado en el último momento, un mechón de pelo que corté con la tijera justo antes de separarme de vos. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Me lo quedo hasta que pierda tu olor y pase mi ansia de morderte y vuelvo a tus brazos.</div><div align="justify">Un minutito más. Un minutito.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Un ratito.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-6013116406168555858?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-90258915831983790362008-08-23T20:57:00.000-03:002008-08-23T21:47:24.746-03:00Por la fuerza<div style="text-align: justify;">A. está probando la nueva placa de video de la PC. La prueba con obsesión durante dos semanas, y cuando ya no puedo tolerar más este déficit de atención, se lo pido.<br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div>- Atame.<br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Él me mira de costado, rápido, sonriendo con dulzura. Pero sólo por un rato. Enseguida vuelve a la pantalla, al video que le mandará a otro de los programadores de su área, para que se muera de envidia. Empiezo a desvestirme.</div><div><br /></div><div>- Dale, atame. Es un ratito nomás.</div><div><br /></div><div>- Esperá... Dame un segundo. </div><div><br /></div><div>Esta vez sus ojos no se separan del monitor. Bufo. <br /></div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Tengo dieciocho años recién cumplidos. Hace dos meses que nos patinamos el sueldo de él (el básico, no más de 450 pesos) en telos y salidas a los carritos de panchos para aplacar el hambre pre y post coital. Por fin, con nuestros bolsillos exhaustos, él claudica y me lleva a su casa. La familia jamás hace preguntas: son todos varones, me aceptan con alegría por las noches, ni siquiera me ven salir por las mañanas. Cogemos a gusto, y lo mejor de todo... dormimos juntos. Por fin.</div><div><br /></div><div style="text-align: justify;">Pero es su cueva. La cueva. Y ahí, compito con su pequeño mundo privado: sus discos, sus preciosas computadoras, sus sistemas de rastreo satelital y un telescopio de largo alcance. Dependo de que su ánimo soñador se despegue del mapeo de estrellas y planetas que consulta por Internet y que su dispersión por fin ceda a mis anhelos. O sea, que cuando ya agoté los apuntes y las lecturas, él sigue enfrascado en sus tareas sin entender que no tengo nada más que hacer que esperarlo hasta que decida darme bola.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">No soy tan paciente. Entonces, contraataco con una propuesta ineludible. Mis tetas desnudas en su cuello, mi boca juguetona en su oído.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Quiero que me fuerces. Que me violes.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Los dedos de A. se apoyan suavemente en las teclas. El cursor titila en la pantalla pidiendo un Y/N que tarda en llegar. Me mira con seriedad.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Estás segura?</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">No contesto y lo beso. Siempre responde con pasión y con torpeza. Los labios un poco rígidos, aunque ya llevemos semanas explorándonos. Su lengua perezosa. Abre los ojos cuando nos separamos, tienen ese tono dorado que me recuerda levemente la mirada de un puma. Antes de que pueda reaccionar, estoy desvistiéndolo. Me detiene.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Estás segura?</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Claro - respondo, confiada y con ternura, pero inflamada de ganas.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Y entonces, pasa.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Se levanta tirando la silla hacia atrás y me empuja al suelo. Caigo boca abajo, golpeándome las rodillas. Está frío. Antes de que pueda darme vuelta, siento que su mano me apreta las costillas sin ninguna ternura. Gimo, y me tira del pelo.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Callate, puta.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Nunca escuché su voz así... Por un momento, mi curiosidad es más fuerte que mi prudencia. Intento mirarlo, y entonces empuja mi cabeza contra el suelo, acaballándose en mi culo. Tengo una pierna mal doblada bajo el cuerpo, me duele. Me muerdo los labios mientras siento que un cable fino (de esos que se usan para las conexiones telefónicas) rodea mis muñecas. Después, mis tobillos. Quedo en una posición insólita, las rodillas separadas, atada de manos y tobillos. Las ataduras me duelen, me muerden la carne. </div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Me duele. - Trato de no llorar. - Me duele en serio...</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Me amordaza con la funda de una almohada. </div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Jodete. Vos lo pediste. - Forcejeo tratando de volverme y entonces sí, me pega. En la cola, fuerte. - No me mires. Si me mirás, cobrás.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Mis oídos zumban, empiezo a transpirar. Golpea de nuevo, más fuerte. El dolor genera un escozor molesto, mi humedad queda suspendida, debería estar excitada y solamente puedo percibir el dolor en todo mi cuerpo mientras intuyo sus movimientos detrás mío, sacándose la ropa. </div><div style="text-align: justify;">Por primera vez, siento que no lo conozco. Por primera vez, creo que me mintió cuando dijo que era su primera mujer, que conmigo está descubriendo cosas que jamás experimentó antes, ni en sus sueños. </div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Me penetra en seco, por atrás. Mi saliva empapa la mordaza, es un grito amortiguado que ni siquiera supera el rumor del tanque de agua que se carga afuera, sobre el techo. Cuando vuelve a pegarme, con las dos manos, mi vagina se relaja lo suficiente para permitirle entrar hasta el fondo. Echa todo el peso de su cuerpo sobre el mío, doblando mis piernas en un ángulo imposible mientras cabalga buscando su propio placer. </div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Nunca lo escuché jadear como jadea ahora. No me habla, ni siquiera para insultarme. Su respiración es la de un animal furioso, exacerbado; me pellizca, me golpea, me aplasta. Acaba brutalmente dentro mío, mientras me muerde el cuello y los hombros. Casi diría que siento correr la sangre por mi clavícula, pero no estoy segura... literalmente, veo estrellas y puntos luminosos de colores a través de las lágrimas. </div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">Menos de un minuto después, afloja las ataduras. Estiro mis piernas y mis brazos con dificultad, sorbiéndome los mocos, antes de quitarme la mordaza improvisada. Giro para mirarlo. En sus ojos dorados hay angustia.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">- Vos me lo pediste- dice, con aire de animal herido.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div style="text-align: justify;">No sé qué decirle. Lo veo levantarse del piso y así, desnudo como está, vuelve a la computadora.</div><div style="text-align: justify;"><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-9025891583198379036?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-9785781408490707742008-08-12T15:25:00.000-03:002008-08-12T15:25:01.539-03:00De la histeria masculina (1)<div align="justify">Y dijo Carol:<br />Vos sabés de qué hablo. Al menos uno de tus fatos intra-A tenían el mismo problemita.<br /></div><div align="justify">Dijo Anaïs:<br />La histeria no es un problemita, nena, es conchudismo severo. Al final Hagrid tiene razón y el que no es, juega a ser. ¿Me podés decir qué gana un tipo que sólo quiere ponerla, boludeando con una mina a la que tiene medio muerta? Si el agua está en la pileta, claramente... ¿por qué no salta? Conchudismo, eso te lo digo yo.</div><br /><div align="justify">Dijo Carol:<br />No, querida, eso es un problema. Un problema sicológico. A estos pibes los padres les esquivaron el tema del sexo, o les inculcaron el garche a toda costa. Fijate que más de uno debe tener una relación conflictiva de algún tipo con la madre. </div><br /><div align="justify"></div><div align="justify">Dijo Anaïs: </div><div align="justify">El complejo de Edipo me parece una boludez.<br /><br />Dijo Carol:<br />Boludez o no, nena, el complejo de Edipo está en la raíz de las grandes obras y los grandes desastres de la historia. Un nene de mamá puede componer la sinfónica más bella del mundo o cometer el más atroz de los crímenes. En lo profundo de las pulsiones está la motivación de todas las cosas.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-978578140849070774?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-16019527121145372122008-06-21T00:11:00.000-03:002008-06-21T00:18:13.937-03:00Qué es compatibilidad (I)<div style="text-align: justify;">Mientras esperamos que empiece la función privada, sacamos la cuenta de lo que cuesta hoy en día una salida al cine. A saber:<br /><br />- Doble entrada de adulto: $40<br />- Estacionamiento (suponiendo que no esté incluído en el ticket): $14 promedio<br />- Bandeja mediana de nachos con queso: $12<br />- Gaseosa grande para compartir: $10 a $15<br /><br />"Encima, a la salida, los nachos quedaron en el olvido y ya hay que ir a comer. Mínimo, 50 mangos más" apunto.<br /><br />Sin mirarme, como siempre, me lee el pensamiento:<br />"Prefiero gastar esa guita pernoctando en un telo".<br /><br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-1601952712114537212?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-24779019092431657762008-06-18T11:28:00.001-03:002008-06-18T12:03:49.763-03:00Fiebre<div align="justify">La sensualidad está en la palma de sus manos, en la punta de unos dedos aparentemente toscos que transmiten electricidad a mi piel. </div><div align="justify">Es distinto cada vez. No es lo mismo la caricia en la espalda cuando hay dolor o cansancio que la caricia del domingo por la mañana, esa que baja de a porciones por el pecho, el vientre, rodeando las caderas y asciende luego por la espalda sobre un sendero de suaves vértebras desalineadas. </div><div align="justify">No son iguales sus dedos hacendosos cuando se abren paso por mis intersticios, que cuando se deslizan por mi pelo largo, lavándolo. La presión de las yemas en mis sienes cuando me duele la cabeza. El filo de sus uñas incipientes quitándome una espina.<br />La verdadera sensualidad de sus ojos es aquella que espío cuando cree que no miro, cuando él mira ausente al vacío si me besa en un lugar lleno de gente. Lo descubro siempre. Sólo para mí.</div><div align="justify">La sensualidad es, sobre todo, que uno sirva al otro sin perder la cadencia, imbricándose en su cuerpo y en su mente. Cuando estamos enfermos, descubrirnos, más allá de la fiebre y los mocos, cargados de una sensibilidad distinta.</div><div align="justify">Y nuevamente sus ojos, mis ojos, los dedos que se encuentran, la yema solitaria trepando por el puente de una nariz enrojecida y los labios inusualmente hinchados. La piel estremecida, sensitiva, bajo las palmas húmedas.<br /><br />La noche cae temprano, hace frío. Caminaré sola a casa, aunque a mi alrededor estallen los fuegos de artificio de una plaza más. Y allí, en la oscuridad, encontraré esa piel càlida que brilla.<br /><br /> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-2477901909243165776?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-25172124262085065472008-06-04T00:12:00.001-03:002008-06-04T00:12:56.452-03:00Seulement...... pasaba a mirar por este diario de momentos, con el remordimiento de la madre abandónica.<br /><br />Volveré cuando pueda y tenga fuerzas. Estoy viviendo momentos que nunca pensé vivir.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-2517212426208506547?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-33849991518240666262008-04-07T03:10:00.000-03:002008-04-06T23:13:20.418-03:00La máquina de follar (III)Me reí sin maldad.<br /><br />"Esas cosas no se preguntan. A vos qué te parece?"<br /><br /><div style="text-align: justify;"> "Quiero que me lo digas" murmuró, y su cabeza bajo hasta mis pechos para besarlos. Estaban enrojecidos, los acarició con su pelo mientras bajaba con besos hacia mi vientre. Lo detuve antes de que llegara al ombligo. Mis dedos jugaban con sus orejas, sus facciones un poco irregulares.<br /><br />"Me inquieta un poco que no me hables".<br /><br />"Me gustás más callado" dije, y esta vez sí reí con algo de aspereza. Se acodó junto a mí, mirándome sin hablar por un rato largo, pasando el reverso de los nudillos por mi cintura y mis muslos.<br /><br />"Sos rara".<br /><br />Bajé los ojos y comencé a rozarle la verga con la punta de los dedos, aunque apenas se estaba recuperando del orgasmo anterior. Acaricié despacio, desde los testículos hacia la cabeza, incitándolo nuevamente. "Soy insaciable" dije, con falsete en la voz. "Te desafío a que me canses".<br /><br />Lo lamí despacio, como si fuera un helado. Concentrándome en cada nervadura de su pija, lo llevé exactamente al punto en que me gusta. Eso, o sería que se estaba adaptando a mí con una rapidez que no había visto en ningún hombre hasta el momento. Me acariciaba la cabeza sin fuerza, con absoluto deleite. Podía sentirlo pulsar contra mi paladar. Lo fui absorbiendo a conciencia, tragándome casi todo el tronco para que la punta de mi lengua jugara con el nacimiento de los testículos. Cuando hice un movimiento para acariciarle el perineo, adivinó mi intención y me separó con un poco de brusquedad.<br /><br />"No, eso no"<br /><br />Mi risa fue absolutamente despiadada. "¿Por qué no?"<br /><br />"No soy puto" dijo, y de inmediato se corrigió al verme sonreír con malicia "Prefiero que me la chupes".<br /><br />"Pobre nene" murmuré en la cabeza de su verga, mirándolo a los ojos mientras me la metía y sacaba de la boca. "Pobre chiquito. ¿No te gusta que te rompan el culito?".<br /><br />De ahí en más, lo único que pudo hacer para superar el bochorno momentáneo fue emplear todas sus artes para darme un orgasmo a la altura de los anteriores.<br /><br />Eso, y dejarme quedar a dormir en su casa las pocas horas que podíamos hasta la mañana.<br /><br />---------------------<br /><br />Me desperté primero. Él dormía boca arriba, con una mano apoyada sobre la frente. Se escuchaba el canto de los pájaros y la luz fría de la incipiente primavera estallaba en las ventanas, a través de las cortinas translúcidas.<br /><br />Yo estaba relajada y en paz. Sentía el pulso de mi vulva inflamada, la piel enrojecida por sus besos de barba apenas crecida. Rodeé la cama y me senté en el otro extremo de la habitación, de cara al sol, disfrutando el silencio de ese barrio tranquilo. Me senté sobre mis pantorrillas, la espalda bien derecha. Alcé lentamente los brazos, haciendo mi saludo al sol. Exhalé despacio.<br /><br />Volví a la cama y cerré los ojos sin dormirme. Menos de media hora después, sentí que me miraba. Algo cambia en la respiración de un hombre que se despierta para mirarte dormir, y no hace falta abrir los ojos para darse cuenta.<br /><br />Sentí que se levantaba y pasaba rápidamente del baño al pasillo. Me desperecé, agarré el control remoto y prendí el televisor para ver las noticias. Volvió quince minutos más tarde con una bandeja y el desayuno: té con tostadas, manteca y dulce. Comimos en silencio, mi rodilla sobre su muslo, su mano cada tanto acariciando esa porción de piel. Él seguía mirándome.<br /><br />"¿En qué pensás?"<br /><br />Le sonreí.<br /><br />"En vos"<br /><br />Era mentira. De hecho, en el mismo momento en que él me hacía esa pregunta, pensaba de qué modo podría contarle a A. lo que acababa de hacer con ese extraño, que a menos de 24 horas de conocerme ya me había llevado a su casa y luego de una de las noches de sexo más intensas e incendiarias de mi vida me preparaba el desayuno. A. nunca me preparó el desayuno, en los cuatro años y medio que llevábamos saliendo; incluso en la breve convivencia transicional de dos meses antes de que él se fuera de la ciudad.<br /><br />Descarté el pensamiento enseguida. B. me miraba y el mundo, por el momento, cabía en esa habitación llena de luz de domingo.<br /><br />Yo había entrado a un mundo nuevo, desconocido y fascinante. No tenía idea de lo rápidas que son algunas situaciones cuando dos ludópatas sexuales se encuentran. Aquel fin de semana, yo encontré la entrada de ese mundo, y B. encontró la horma de su zapato. Para bien o para mal.<br /><br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-3384999151824066626?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-64595465600311479022008-04-02T18:12:00.000-03:002008-04-02T18:24:06.913-03:00Feriado<div align="justify">Estoy toda lacia, los músculos acalambrados. Vengo de dormir una siesta meteórica de dos horas por primera vez en meses.<br /><br />Todo empezó por culpa de <a href="http://www.idontlikeyouinthatway.com/2008/04/dita-von-teese-has-a-sex-tape.html">Dita von Teese</a>. Odio competir con mujeres más menudas que yo que tengan más o menos mis mismas tetas. Pero lo que más odio es que me terminen gustando. Y Dita es morocha, de piel increíblemente blanca, proporcionada, hermosa, lasciva. Una pin-up de las de antes (cuando quiere). Y la fortuna quiso que Él tenga el mismo fetiche.<br /><br />Todo empieza con Dita von Teese y termina conmigo despatarrada en el piso, las piernas bien abiertas para mostrarle cómo me masturbaba pensando en él cuando todavía no nos teníamos todas las noches, con su voz en mi oído antes de irme a dormir agotada por los tres o cuatro orgasmos sucesivos.<br /><br />Entonces, claro, Dita deja de importar porque si tenés a una mujer que es capaz de ponerse tu vestido preferido sobre la piel desnuda sólo para hacerte una demostración masturbatoria desde el suelo, terminás en una maratón sexual que desmiente algunos mitos sobre el sexo a ciertas edades y comprueba otros.<br /><br />Él me dejó terminar, primero, mirándome desde arriba; luego me arrastró por los tobillos, laxa, hacia la cama.<br /><br />Pensar que mañana hay que volver a trabajar, y ufa-ufa-ufa!<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-6459546560031147902?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-36531401424718832702008-03-31T10:57:00.000-03:002008-03-31T11:07:40.221-03:00Miércoles (De falta de peteras y bajones ajenos)Selma dice:<br />uh, te dije que me encontré con ese?<br />Selma dice:<br />el jueves?<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />Oh... my ...<br />Anaïs - Oficina dice:<br />no!!!<br />Anaïs - Oficina dice:<br />contandum!<br /><br />Selma dice:<br />volvía de la psicologa caminando hasta lo de mi amiga, y lo crucé en la parada del colectivo.<br />Selma dice:<br />no sabés cómo está!<br />Selma dice:<br />destruido lo dejó la mina.<br />Selma dice:<br />es casi casi un muerto, eh.<br />Selma dice:<br />DENSOOOOOOOOOOOOOOOO<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />uy dio, pobre<br />Anaïs - Oficina dice:<br />qué lo parió<br /><br />Selma dice:<br />a mi me tocan, todos los "te acompaño"<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />se lo exprimió todo y lo largó a la vida otaé<br /><br />Selma dice:<br />está hecho mierda.<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />ufa <br /><br />Selma dice:<br />y está super enganchado con la minita esta todavía.<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />pero tiene que cambiar la actitud, che...<br />Anaïs - Oficina dice:<br />media pila<br /><br />Selma dice:<br />sí, lo cague a pedos too el camino.<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />MEDIA<br /><br />Selma dice:<br />pero es moneda, el pibe.<br />Selma dice:<br />re moneda.<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />por qué les cuesta tanto resetear el chip???<br /><br />Selma dice:<br />porque la ponen poco, An.<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />justamente, che, pero peteras hay en todos lados!!!<br /><br />Selma dice:<br />no creas.<br />Selma dice:<br />hay más minas remilgosas que peteras, se ve.<br /><br />Anaïs - Oficina dice:<br />juex!<br /><br />Selma dice:<br />porque si no, no se explica que estos HOMBRES GRANDES<br />Selma dice:<br />estén así de pelotudos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-3653140142471883270?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-6449921335075100851.post-24139342567083434392008-03-26T12:43:00.000-03:002008-03-25T11:32:17.453-03:00Sade, dit moi<div style="TEXT-ALIGN: justify">Son días de archivaje. Cada vez menos gente en la oficina por tanta vacación atrasada, tanta renuncia. Vienen bien las horas extra aunque nunca sepa cuándo las voy a cobrar. Archivar me encanta; puedo meterme durante horas en estos cuartos oscuros, con olor a cine viejo de barrio y encuadernación suelta, yendo y viniendo a las planillas Excel y Access para ingresar un nuevo inventario.<br /><br />Tengo poca música en la notebook, una Compaq del año del cuete que desterraron para que la usara yo. Entre los mp3 perdidos, at random, suena esta voz familiar muy metida detrás de la melodía.<br /><br /><span style="FONT-STYLE: italic">Sade, dit moi<br />pourquoi le sang pour le plaisir?</span><br /><span style="FONT-STYLE: italic">Le plaisir sans l'amour.</span><br /><span style="FONT-STYLE: italic">N'y a t'il plus de sentiment dans le culte de l'homme?<br /></span><span style="FONT-STYLE: italic"></span><span style="FONT-STYLE: italic">Sade, es-tu diabolique ou divin?<br /></span><br />La canción con la que empecé a masturbarme en prolijas sesiones de ausencia paterna y fraterna en el caserón de mi infancia. Escuchándola, recuerdo que a veces preparaba durante horas el momento para que, al quedarme sola, todo fuera perfecto. La música, mis manos, algún juguete extra para estimular la sensibilidad no clitoridiana. La oscuridad y yo. Como aquí, ahora.<br /><br />Hay una silla desvencijada al fondo de todo, subo el volumen de la pc (a las siete de la tarde sólo podría escucharme la recepcionista, y está demasiado metida en sus chats y la música del Cirque du Soleil como para prestarme atención) y me siento, separando bien las piernas, bajándome el cierre del pantalón.<br /><br />Me levanto la blusa, siempre me excito más cuando veo mis propias tetas e imagino (evoco) otras. Acaricio suavemente de abajo hacia arriba, hasta la aréola de insensibilidad engañosa. Lamo mis dedos, una mano se concentra en dar placer a mis pezones y la otra busca la tibieza húmeda de los labios vaginales. Mi vulva, de por sí apretada y carnosa, se vuelve rechoncha cuando estoy excitada; se resiste a ser penetrada. La sensibilidad extrema no hace que me apresure, sino más bien que demore el momento del estallido.<br /><br />De cualquier manera, sé que no voy a durar hasta el final de la canción; nunca resisto tanto. Con los dedos anular e índice derechos abro los labios, preparando la entrada de mi dedo mayor. Gimo. Me escucho a mí misma respirando fuerte y gimo. Las aréolas se oscurecen, la mano izquierda empuja hacia arriba, la punta de mi lengua encuentra el pezón izquierdo. Lamo. Más fuerte. Muerdo la punta de mi pecho izquierdo, soltando los demonios.<br /><br />Mi concha se empapa. Las imágenes del fin de semana pasado con Él, mezcladas con la música, me hacen perder la conciencia de dónde estoy; si en este momento entrara alguien al archivo, me encontraría despatarrada, la boca abierta en un grito silencioso y tres dedos autopenetrándome con violencia.<br /></div><br /><div style="TEXT-ALIGN: justify">Cuando salgo está oscuro. Él me espera. Algún día le contaré, evocando esta noche, de dónde me venía la calentura con la que pienso agarrarlo no bien llegue.<br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6449921335075100851-2413934256708343439?l=incesticida.blogspot.com'/></div>toi, anaishttp://www.blogger.com/profile/17583211018499239741noreply@blogger.com0