tag:blogger.com,1999:blog-59696542009-07-02T13:40:50.143-05:00hoy no es un buen día para ir al cielo...porque la vida no es un experimento, sino una experiencia.Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.comBlogger354125tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-25337940767828350232009-06-20T12:32:00.002-05:002009-06-20T12:36:16.412-05:00Consecuencias de las secuelasSabemos que las palabras, con el tiempo, van cambiando de significado. No es nada nuevo el famoso <i>cambio semántico</i>. Pero como lo advierten los conocedores (y uno que otro entrometido, como el suscrito), este cambio se produce lentamente, a modo de no impedir la comunicación entre una generación y otra. Quizá los abuelos no entiendan a los nietos, pero los padres definitivamente sí entienden a los hijos. Al menos en el uso de las palabras. O al menos en la teoría. ¿Qué dice la práctica?<br /><br />La práctica, señoras y señores, nos dice otra cosa. Mis hijos, por ejemplo, hablan de la <i>secuela</i> de una película. Ahora bien, yo por secuela entendía "consecuencia", especialmente de una enfermedad. Así, las secuelas de la polio obligaban a varios de mis compañeros de primaria a usar aparatos ortopédicos para caminar. ¿Qué secuela puede tener una película? Sólo el mal sabor que nos dejara un churrito o la admiración de sabernos ante una obra de arte.<br /><br />Pero no. Para la nueva generación, <i>secuela</i> es lo que para la mía eran las "segundas partes" (o terceras, cuartas, etcétera, según), de las que se decía, para disuadir las imitaciones, que "nunca eran buenas". El cambio semántico, para regresar a nuestro tema, se produce por necesidades sociales: enfrentada a un fenómeno nuevo, la gente agarra una palabra de poco uso y le atribuye el nuevo significado. Eso pasó, famosamente, con la palabra <i>estática</i>, arrumbada en el diccionario con su significado de "inmóvil" y de "parte de la mecánica que estudia las leyes del equilibrio de las fuerzas", hasta que el desarrollo de la radio requirió un término para designar el ruido que se produce en las comunicaciones a causa de la actividad eléctrica en la atmósfera.<br /><br />¿Quiere decir que las secuelas son un fenómeno nuevo y que, por ello, necesitaron apoderarse de una palabra más o menos en desuso? No creo. Películas seriadas las hubo siempre. Y películas con el mismo personaje, en diferentes historias y situaciones, más aún. No voy a ponerme a hacer la relación de películas del Santo y de Tarzán, por puro respeto a la paciencia del lector. Pero nomás por no dejar, y dirigiéndome a quienes ya sean titulares de una credencial del INSEN, he de mencionar la trilogía acerca de la emperatriz Isabel de Austria, protagonizada por la austriaca Romy Schneider en 1955, 1956 y 1957: "Sissi", "Sissi Emperatriz" y "Sissi y su destino".<br /><br />Una de las características de las secuelas nuevas es que su título repite el de la película original, agregando un número y, a veces, algo que sería el subtítulo. Así, estaríamos tentados a atribuir a "Tiburón" (1975) el padrinazgo del fenómeno de las secuelas: en 1978 tuvimos "Tiburón 2", en 1983 nos recetaron una versión en tres dimensiones y, por último, en 1987, "Tiburón: La venganza". Después vendrían las de Rocky, en número de seis; las de Rambo, con una original y tres secuelas; y las de Halloween, Viernes Trece, Pesadilla en la Calle del Infierno y demás explotaciones comerciales cuyo número ya a nadie le interesa precisar.<br /><br />De entonces para acá, el número de películas con secuela es legión. Aun más, ya desde el estreno de alguna de ellas se habla de la segunda parte y quizá de la tercera. Eximo de esta categoría a películas como las de Harry Potter, las de "El Señor de los anillos" y otras, basadas en obras que, obviamente, esperan llegar íntegras a la pantalla grande. Aquí haríamos mejor en hablar de "partes", más que de secuelas, pues la obra completa es tan abundante que rebasa las posibilidades comerciales de una sola película. Las secuelas propiamente dichas son las de películas como las de "X-Men" y "Transformers": todavía no eran éxito en taquilla cuando los productores ya andaban buscando la forma de realizar las respectivas segundas partes (y terceras y hasta cuartas, ¿por qué no, verdad Wolverine?).<br /><br />Por cierto, esta nota me la inspiró la lectura de una entrevista con Megan Fox (figura 1, para que el avisado lector y la despierta lectora juzguen por sí mismos), a quien ya llaman la "nueva Angelina Jolie" (a quien no creo que le cayera en gracia que le dijeran la "vieja Megan Fox", pues sólo le lleva once años de edad), estrella de la serie de "Transformers" y que dice que le encantaría estar en todas las secuelas. ¿Pues cuántas espera que vaya a haber?<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/Sj0d3Ibc-oI/AAAAAAAAAqs/yAhJx2NcOUM/s1600-h/megan.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 214px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/Sj0d3Ibc-oI/AAAAAAAAAqs/yAhJx2NcOUM/s320/megan.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349464765378656898" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-2533794076782835023?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-60681122063994550292009-05-12T10:48:00.001-05:002009-05-12T10:51:09.569-05:00Consejos para la crisisLa situación no es la más propicia para regresar a estos afanes blogueros: sumidos en una crisis financiera y económica mundial, acosados por la doble plaga de la fiebre porcina y la desinformación que la acompaña, y mecidos por un temblor como si hicieran falta más sacudidas, los mexicanos no tenemos cabeza más que para tratar de mantenerla por encima de las aguas que amenazan con ahogarnos y dedicarla a pensar nos parece un lujo frívolo y egoísta.<br /><br />Sin embargo, quieren los pensadores y opinólogos que sea ése precisamente el uso que le demos. Desprovista de su utilidad para llevar el sombrero por los vaivenes de la moda, ahora la cabeza podría recuperar una función que por mucho tiempo había abandonado en favor de otros menesteres más gratos o, al menos, más ligeros.<br /><br />Pero para pensar, la cabeza requiere alimento, combustible si queremos decirle así, materia prima si tenemos tendencias industriales o un buen punto de partida, por llamarlo de modo más neutro y menos comprometedor.<br /><br />Vamos por la calle, en el autobús, hacemos cola en un banco o vamos a abastecer la despensa en el súper y vemos gente con tapabocas. ¿Qué podemos pensar a partir de eso? Si el punto de partida de nuestros pensamientos van a ser los tapabocas que, a modo de amuleto contra el mal de ojo porcino, llevan los compatriotas colgados flojamente de las orejas, lo único que se nos puede ocurrir es que esos dispositivos de protección se venden sin instructivo.<br /><br />En cualquier reunión, de amigos o familiares, el tema es inesquivable. Todos quieren tomar la palabra para expresar su opinión, dar a conocer sus teorías, detallar sus explicaciones. Si bien en todo eso hay divergencias, en cuanto se llega al papel que ha desempeñado el gobierno hay una confluencia inmediata de las mentes: el gobierno a) no ha hecho nada; b) ha exagerado la situación sanitaria para distraernos de la situación económica; c) ha minimizado la gravedad de la crisis para no quedar tan mal; d) aceptó que sus ciudadanos sirvieran de conejillos de indias para experimentos de i) las farmacéuticas, ii) la NASA, iii) la CIA, iv) todas las anteriores en colusión; e) inventó todo esto de la gripe porcina "porque yo no conozco a nadie que se haya muerto de eso".<br /><br />Criticado porque haga o porque deje de hacer, el gobierno es el blanco preferido por una sencilla razón: su falta de autoridad. Repasemos la historia: ¿Quién le dio poder a Fecalín para dirigirnos en tiempos de crisis? ¿La "magia" de los votos contados con el sistema de cómputo vendido por su cuñado?<br /><br />Por lo demás, tras siete décadas (como cuentan los gringos) de vivir engañados por los priistas, los mexicanos nos hemos acostumbrados a desconfiar hasta del reloj que llevamos en la muñeca y preferimos andar preguntando la hora por la calle. Con ese condicionamiento pavloviano, el mexicano promedio "corrige" mentalmente todo lo que sale de la boca de los funcionarios y lo entiende a la inversa.<br /><br />Cualquiera que haya nadado en el mar reconocerá este consejo: cuando veamos que se acerca una ola fuerte que pudiera arrastrarnos, lo mejor es sumergirnos y esperar a que nos pase por encima. Creo que lo mismo vale para la situación actual.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-6068112206399455029?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-88562587861108970512009-01-08T07:06:00.000-06:002009-01-08T07:07:09.851-06:00Un plan para la crisisYa que la nota del día sigue siendo la incursión israelí en Gaza y no queriendo aburrir a mis tres lectores machacando el mismo tema, tendré que mirar pa'dentro y pronunciarme en favor del plan anunciado por Fecalín para esquivar los efectos de la crisis financiera mundial. Claro, lo primero que asombra es el retraso en reaccionar: meses después de que en otras latitudes se diera el campanazo de alerta, Los Pinos despierta y considera adecuado implementar un <i>plan</i>.<br /><br />El segundo motivo de asombro, cuando no de alarma, es la cantidad que se está manejando para mitigar las penurias que se van a abatir sobre nuestro sufrido Mexiquito. Allá en el norte están viendo de dónde sacan hasta más de un billón de dólares (un billón de los nuestros, de los que tienen doce ceros, no de los gringos que sólo traen nueve) para reactivar la economía, rescatar empresas y proteger el empleo y el consumo. Pero acá, los compas del sur de la frontera parece que acabalamos con cien mil millones de pesos (sí, de pesos de los nuestros, de esos que valen 7 centavos gringos). O sea que en la <i>tanda</i> del empleo imaginada por Fecalín, nos vienen tocando a cada compatriota unos mil pesitos para sortear la crisis.<br /><br />De ahí mi voto a favor: me quedo sin trabajo y, supongo, podré ir a alguna oficina del gobierno a pedir mi cuelga aunque no sea mi cumpleaños. Y aunque la lana no me dure ni la víspera y cubra apenas mis necesidades por unos diez días, siempre será bueno recibirla. Aunque tenga que sufrir la deshonra de ser llamado <i>amigo</i> por el inquilino de Los Pinos que, supongo, de esa manera quiere desmarcarse de los seis años en que el país estuvo poblado por compatriotos y compatriotas.<br /><br />Supongo que el Felipillo, considerada cumplida su tarea con su plan no de 24 ni de 26, sino exactamente de 25 puntos, se irá a descansar a algún lado, y ya veo que para ello eligió a Washington, donde piensa reunirse con su futuro colega Barack Obama. ¿De qué van a hablar? Misterio. Pero recuerdo las consejas que rodeaban esos encuentros en los nunca añorados tiempos priistas: apenas electos, los mandatarios de los dos países se reúnen, el mexicano para recibir y el estadounidense para dar consignas. Eran tiempos de la guerra fría y la instrucción principal era resistir la tentación de ir a buscar favores a Moscú, siempre dispuesto a cobijar en su seno generoso a nuevos satélites. ¿Pero ahora?<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-8856258786110897051?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-2457159695362824982009-01-07T06:43:00.003-06:002009-01-07T14:00:46.939-06:00¿Feliz año?<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SWUJyS2cZQI/AAAAAAAAAfc/ozfMahNRsDM/s1600-h/DSCF0151.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SWUJyS2cZQI/AAAAAAAAAfc/ozfMahNRsDM/s400/DSCF0151.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288644097074816258" /></a><br />Apenas va despuntando el año y ya asoman indicios de lo empinada que estará la famosa <i>cuesta de enero</i>: las aceitunas deshuesadas, que hasta hace algunas semanas me salían en $7.80, ahora están en $10.20. Claro, podría cuestionárseme la necesidad de comprar aceitunas deshuesadas, pero las que vienen con hueso no están mucho más baratas. Y, por lo demás, no sirven para hacer la salsa de tomate para la pasta; créanme, su licuadora se los agradecerá.<br /><br />De todas maneras, el año empieza con otros motivos de preocupación, más allá de los pecunarios y sus efectos en lo culinario. Lo que antes se llamaba el Cercano Oriente &#151;actualmente desaparecido en favor del Medio Oriente&#151; vuelve a ocupar el centro de la noticia con la operación lanzada por Israel contra Gaza. Calificado apresuradamente de <i>desproporcionado</i> por la prensa y en la mayoría de las declaraciones de los opinólogos, el ataque se dirige a por lo menos neutralizar al Hamas, si no a liquidarlo por completo, para impedir que siga lanzándole cohetes a Israel.<br /><br />La fórmula israelí, por supuesto, es añeja y se condensa en la noción de que <i>muerto el perro se acabó la rabia</i>, de dudosa aplicabilidad en este caso, en el que la rabia es producida por la desesperanza ante un conflicto en el que, como tela de Penélope, se retrocede por la noche lo que se avanza en el día. ¿Y las pláticas de Campo David? ¿Y los procesos de Madrid y de Oslo? Planes van y planes vienen, se elaboran los aberrantemente llamados <i>mapas de camino</i> hacia la paz, se emiten resoluciones desde el Consejo de Seguridad de la ONU, treguas, acuerdos y negociaciones: nada vale. Más de cuarenta años después de la guerra de los seis días, los palestinos siguen sin hogar y sin esperanzas de alcanzarlo.<br /><br />Según los acuerdos de Annapolis, para estas fechas ya existiría el estado palestino, con capital quizá en Ramallah, no en Jerusalén como insisten ellos, pero por algo podrían empezar. Pero no; lejos de haber celebrado el año nuevo en su propio país, los gazaítas sufren el mortífero acoso del Tsahal. Hablénles de lo caro que están las aceitunas a ver qué opinan.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-245715969536282498?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-35757065071456195912008-12-27T20:28:00.000-06:002008-12-27T20:29:02.937-06:00Para el año nuevoNo quiero cometer el error de ponerme a hacer propósitos de año nuevo. Si escritos en papel, acaban refundidos, arrugados, perdidos en medio de lo que, con exceso de optimismo, llamo mi archivo. Si inventariados en la computadora, el documento acabaría olvidado en medio de la balumba en que consiste la carpeta Mis documentos. Y publicado en este humilde portal sólo serviría para darle armas a mi enemigos o motivos de lástima a mis amigos. ("¿Ya viste lo que se propuso para año nuevo el güey del Yorch?", casi puedo oír que dirían, con un tono entre de conmiseración y alarma.)<br /><br />El fin de año, propicio como es para hacer recuentos, no es necesariamente la mejor temporada para afinar rumbos y definir direcciones. O bien seguimos en la euforia postnavideña, impulsada por el alcohol y el consumismo, o estamos en la depre estacional, prohijada por la falta de exposición al sol y las preocupantes noticias que nos llegan por todas partes. En cualquier caso, las metas definidas en semejante estado de ánimo nos parecerán deleznables una vez llegado abril o mayo ("¿Que me propuse qué?").<br /><br />Anotemos una evidencia: el calendario que rige nuestros días está muy alejado de la naturaleza. ¿Un ciclo nuevo? Sí, Chucha, cómo no: el 31 de diciembre y el 1º de enero son indistinguibles. Algunos, claro, reconocen al segundo por la cruda de los excesos del primero, pero ése dejó de ser mi caso hace mucho tiempo.<br /><br />Sin embargo, aspiro a ser hombre de mi tiempo y eso supone asumir ciertas responsabilidades y tradiciones sociales. En ese espíritu, y respondiendo a un afán interno que me ha impulsado desde hace algunos años a pergeñar estas notas, me haré el propósito de no dejar morir este blog, como he hecho por varias temporadas desde que lo inicié hace cinco años. Y ya en esa vena quiero aprovechar la ocasión para desearles a mis tres lectores un feliz año nuevo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-3575706507145619591?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-84992284055033772202008-11-10T09:01:00.001-06:002008-11-10T09:03:34.096-06:00Otra vez a la talachaSe aleja uno temporalmente de estos ejercicios de redacción que algunos desmesurados llaman <i>posts</i> y cuando quiere retomar el hilo, se da cuenta de que no hay por donde. En estos meses las cosas se han puesto color de hormiga (no quiero decir que el futuro es negro, para que no se piense que estoy haciendo un chiste facilón a costillas del próximo inquilino de la Casa Blanca): una crisis financiera que, nos anuncian los medios de comunicación gozosos de encontrar tal paralelismo, es la peor desde la de 1929 que abrió la puerta a la gran depresión; un país que se está desmoronando en las manos ineptas de dirigentes espurios; una delincuencia mejor organizada que las fuerzas del estado destinadas a combatirla; un accidente de avión del que, dada la calidad de sus víctimas, se dice que tiene más visos de atentado. Y claro, la nota, no del día ni de la semana, sino de más de medio siglo (si fechamos el nacimiento del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos con el incidente de Rosa Parks, el 1° de diciembre de 1955): un negro llega a la presidencia de Estados Unidos.<br /><br />Claro, como ya habíamos señalado en alguna nota anterior, Obama más bien es mestizo y su identidad negra es algo que él mismo se propuso adquirir, pues fue hasta sus años de universidad cuando estuvo en contacto con “negros de a verdad”. Como sea, que el pueblo estadounidense lo haya llevado al máximo cargo del país representa un notable adelanto en la mentalidad de una nación fundada en el esclavismo y la segregación.<br /><br />Su victoria, empero, no sólo se debe a su carisma y a su mensaje de esperanza. En gran medida estuvo basada en los graves desaciertos de Dobleú, en sus mentiras para llevar al país a la guerra en Irak, en los abusos de poder amparados bajo la bandera de la “guerra al terrorismo”, en su olímpico desdén por las clases medias, olvidadas en favor de la gran burguesía, ese 5% de la población que detenta 40% de las riquezas del país. Pero aclaremos: si los yerros de Bush no lo hubieran afectado más que “de lejitos”, el estadounidense promedio hubiera podido seguir apoyándolo a nombre del patriotismo y la seguridad del país. Ah, pero cuando esa misma torpeza le golpea el bolsillo, cuando el hombre de la calle ve reducidas sus perspectivas de sobrevivencia financiera en 30% o 40%, cuando se queda sin casa, cuando su pensión de retiro se le vuelve humo entre los dedos, ahí es cuando empieza a preguntarse si no será más prudente apostarle a la esperanza del cambio que a la continuidad de la crisis.<br /><br />Un momento, ¿no vivimos en Mexiquito un cambio semejante hace ocho años, cuando sacamos al PRI de los Pinos? Bueno, ese análisis habría que emprenderlo más adelante, con más calma.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-8499228405503377220?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-90608746208117348482008-08-06T14:05:00.001-05:002008-08-06T14:07:13.468-05:00Memorial de SolzhenitsynCritican los correctores de Le Monde a la AFP por haber calificado de disidente al flamante difunto Aleksandr I. Solzhenitsyn, precisando que el término que debería aplicársele es el de <i>opositor</i>. Y explican que, si bien de significado emparentado, entre ambas palabras hay una diferencia que conviene hacer notar: el disidente es «el crítico en el marco de un sistema o de un movimiento de ideas».<br /><br />Sin embargo, Solzhenitsyn sí fue un disidente, en la medida en que, al menos antes de ser preso político, él compartía los ideales y valores comunistas; lo que le valió la cárcel y el destierro fueron sus opiniones sobre Stalin, a quien consideraba «mal ideólogo y peor estratega». Ahí sí se reveló como disidente y, por andar expresando sus opiniones en una carta personal que le envió a un amigo desde el frente de Prusia Oriental, fue considerado traidor y sentenciado a ocho años de prisión. No deja de maravillar que, en medio de la guerra (bueno, casi a fines, pues esto fue en febrero de 1945), Stalin y sus esbirros tuvieran tiempo de andar espulgando correspondencia ajena en busca de opiniones contrarias al canon oficial. En todo caso, si la muerte es la derrota máxima que puede sufrir la vida, Solzhenitsyn se ha de haber regocijado al salir de la cárcel el mismo día que murió Stalin, el 5 de marzo de 1953.<br /><br />Salió de la cárcel, pero no salió libre: de los campos de trabajo «correctivo» (administrados por una dependencia cuyo acrónimo dio el título a una de sus obras más conocidas, <i>El archipiélago Gulag</i>) lo enviaron al exilio interior en Kazajastán. Estando ahí le diagnosticaron un cáncer que casi le cuesta la vida. Además, el año anterior a su salida de los campos de trabajo, su esposa, tan solidaria ella, le pidió el divorcio. Con tantos golpes se explica que Solzhenitsyn haya abandonado sus devaneos políticos y se volviera profundamente religioso.<br /><br />Después, en 1962 vino la publicación de <i>Un día en la vida de Iván Denísovich</i>, inscrita en las maniobras políticas de Nikita Jrushchov para acelerar el proceso de desestalinización. Pero para su siguiente libro, <i>El pabellón del cáncer</i>, en 1965, Nikita ya era historia y la Unión de Escritores Soviéticas se lo censuró groseramente.<br /><br />La historia de la publicación del <i>Archipiélago Gulag</i> es una verdadera radiografía de los métodos de control soviéticos. Escrita desde 1958 hasta 1968, hacia el final la obra fue secuestrada por el KGB. Bueno, una de las tres copias que existían fue secuestrada; antes de eso ya había sido sacada de contrabando y llevada a Suiza, donde fue publicada en 1973. Su impacto fue enorme en Occidente, si bien la izquierda la desdeñó como propaganda antisoviética.<br /><br />La caída de la Unión Soviética y la apertura de sus archivos secretos confirmaría no sólo la veracidad del relato de Solzhenitsyn, sino que además demostraría que en muchos casos se quedó corto; por ejemplo, cuando afirma que de 1930 a 1939, la cuarta parte de la población de Leningrado (hoy San Petersburgo) desapareció en el gulag.<br /><br />En fin, disidente u opositor, como quiera que se le llame, Alexandr Solzhenitsyn fue ante todo un crítico que, si puso en su mira al sistema soviético, no fue para congraciarse con Occidente, sino con el ánimo de ver mejor a su país. Una de las razones de que no se le pueda etiquetar fácilmente es que también criticó duramente a las llamadas democracias occidentales, a las que acusaba de haber perdido el alma en su proceso de modernización.<br /><br />¿Qué era pues Solzhenitsyn? Quizá un místico que se sentía profeta, un visionario amargado por la ceguera de sus contemporáneos, un hombre desengañado del siglo, un alma atribulada por su orfandad de nacimiento, por la muerte precoz de su madre, por el hambre de su juventud y la guerra de su edad adulta, por la persecución política de toda su vida, por la nunca satisfecha aspiración de ver a su país libre de tiranos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-9060874620811734848?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-67900232120358971512008-08-05T09:12:00.001-05:002008-08-05T09:14:32.335-05:00La crisis que nos tienen prometidaDe plano, Calderoncito está perdiendo el combate contra la delincuencia, ya sea la organizada en los poderosos carteles de la droga, la que se dedica a la jugosa industria del secuestro o incluso la simple delincuencia <i>amateur</i>, la formada por raterillos y asaltantes <i>free lance</i>, muchos de los cuales, como los antiguos mercenarios, ponen sus habilidades al servicio de los mismos policías que deberían estar combatiéndolos, a cambio de protección.<br /><br />Los otros frentes de FeCalHin no son más halagüeños: su campaña para convencernos de que más nos vale vender nuestro tesorito antes de que nos lo roben sigue en punto muerto. En otro país de nuestro continente, el vertiginoso precio del petróleo permite que el batracio mussoliniano de Hugo Chávez se afiance en el poder, reparta gajes y prebendas entre sus acólitos y, gracias a la subvención de la gasolina, se granjee el favor popular. En otras latitudes, con un barril a 120 dólares la pieza, los gobiernos están viendo la rentabilidad del negocio y le están entrando a la exploración, extracción y producción del crudo. Ah, pero aquí en Mexiquito somos muy machos y ningún indicador económico va a venir a decirnos qué hacer. Así, la gran batalla del chaparrito es por deshacerse de la industria petrolera precisamente cuando la situación mundial de encarecimiento del crudo recomendaría aferrarse a ella.<br /><br />Y si en el frente interno las cosas están color de hormiga, en el externo no van mejor. Su gobierno ya tiró la toalla en el problema más grave que tiene México con su vecino del norte: el de la emigración (bueno, emigración para nosotros e inmigración para ellos). Sin una política definida, sin metas qué alcanzar, Los Pinos está a merced de los caprichos de la Casa Blanca, quizá en espera de la mudanza en enero próximo; pero los indicios apuntan a que hasta ahora, la política migratoria mexicana consiste en prenderle sus veladoras a San Juditas para que proteja a los compas en su búsqueda de mejores condiciones de vida.<br /><br />Desde mi mirador, es decir, viendo la vida a través de la pantalla de la tele, creo percibir la razón de tanto fracaso: México es un país de estreñidos. Cien millones de paisanos sin poder satisfacer sus necesidades intestinales no pueden más que producir un país de mierda. Bueno, eso a juzgar por el bombardeo constante de anuncios de yogures milagrientos que hacen trabajar las tripas a toda máquina y como relojito suizo. Y encima de estreñidos, gordos, pues según esto, los dichosos yogures («adicionados» con fibra) además tienen la propiedad de quemar grasas y reducir tallas. Esos publicistas han de pensar que el cuerpo está hecho de cebo y que puede derretirse como vela mediante el sencillo recurso de someterlo al calor externo, en baños de vapor o similares, o interno, con píldoras «quemagrasas» y demás menjurjes.<br /><br />Y por último, la propuesta, claro, para que no digan que no hago crítica constructiva: con toda esa grasa que se pierde inútilmente mediante aparatos, dietas y ejercicios, ¿no convendría hacer un cirio gigantesco, plantarlo 'ora sí que en el mero Zócalo y dedicárselo a algún santo que tuviera los elementos necesarios para sacarnos del hoyo? Digo, porque apostar a que los políticos, los partidos, las fuerzas del orden y demás componentes del aparato estatal solucionen estas crisis sería de plano mucha ingenuidad. A estas alturas ya no podemos pedir milagros.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-6790023212035897151?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-18356787537966619692008-08-03T10:26:00.002-05:002008-08-03T10:30:04.431-05:00Las minorías al poderGane quien gane las elecciones de noviembre en Estados Unidos, el próximo presidente será miembro de una minoría desdeñada: si Obama, por ser negro (okey, mulato, pero de todos modos él se considera negro); si McCain, por viejo pues, a los 72 años que cumplirá el 29 de agosto, sería uno de los presidentes más ancianos que haya tenido ese país.<br /><br />¿Minorías desdeñadas? ¿Y el movimiento por los derechos civiles de los años sesenta y la correspondiente ley que se promulgó ese año? ¿Y desde cuándo los venerables miembros de la tercera edad (en Estados Unidos los llaman <i>senior citizens</i>, es decir, ciudadanos más viejos, si nos atenemos a la etimología de <i>senior</i>, comparativo de <i>senex</i>, viejo) forman una minoría desdeñada?<br /><br />Reconozcámoslo: al menos en los medios de comunicación, los viejos no existen. Y si aparecen, es sólo para anunciar remedios contra la disfunción eréctil y otros achaques de la edad. El sector que rifa en nuestros tiempos es el juvenil, pues de alguna manera éste ha acaparado el poder de compra y, por tanto, constituye el blanco más apetecible de la mercadotecnia.<br /><br />La edad pesa en un mundo diseñado para ser joven. John McCain, consciente de ese fenómeno, se autodefinió como “neandertal” en materia de computación, pues confesó que no es capaz siquiera de usar el correo electrónico. Sí, al parecer la tecnología está dirigida a los jóvenes (y también monopolizada por éstos: Bill Gates fundó Microsoft a los 19 años) y, haciendo a un lado el hecho de que se ha vuelto la marca de nuestra civilización, sería de dudarse que un analfabeta informático confeso como McCain pudiera ser considerado el abanderado de un país que se jacta de señalar los nuevos rumbos de la tecnología.<br /><br />Barack Obama, por su parte, es cliente de la Blackberry y, a los 47 años que cumple este 4 de agosto, sería uno de los presidentes más jóvenes de Estados Unidos, en caso de que el color serio de su piel no le impida llegar a la Casa Blanca. ¿Realmente sería un impedimento? Eso es lo que se va a jugar en estas elecciones: la demostración de que la sociedad estadounidense realmente considera que su origen africano no afecta su capacidad de dirigir a un país que se está viniendo abajo debido a las desastrosas políticas del actual titular de la presidencia (de nombre George W. Bush, otro analfabeta informático de 62 años de edad, que se la quiso sacar diciendo que él sí sabía usar “las Internets”).<br /><br />Los simpatizantes de McCain, claro, afirman que no es necesario que el veterano senador de Arizona atienda personalmente su página de Facebook para dirigir al país; para eso, señalan, están los asistentes. Por lo demás, observan también que, por razones de seguridad, no es conveniente que él mismo se ocupe de su correo, electrónico o en papel. Pero por lo menos podría pedírsele mayor sensibilidad hacia la gente que se la pasa en línea 16 horas al día y que evitara comentarios como el que tuvo hace dos años en Carolina del Sur, cuando dijo que era importante comunicarse con los blogueros, “por doloroso que fuera”. Claro, eso no le impide tener <a href="http://www.johnmccain.com/Blog/">su propio blog</a>, pues seguramente algún asesor se lo ha de haber sugerido (y algún asistente se lo mantiene, <i>of course</i>).<br /><br />¿Qué tan comprensivo es Obama con los blogueros? Él no se ha pronunciado específicamente al respecto, pero también tiene <a href="http://my.barackobama.com/page/content/hqblog/">su blog</a> y su página en cuanta comunidad en línea pueda imaginarse (ésta es la de <a href="http://presby.facebook.com/barackobama">Facebook</a>).<br /><br />En fin, las cosas se resumen en negros contra viejos, en <i>geeks</i> contra neandertales, en una minoría contra otra. No es poco lo que está en juego, pues el resultado de esta confrontación habrá de afectar a todo el mundo. Quizá mi primo Ramiro tenga razón y nos debería de dar chance a todos de votar en esas elecciones.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-1835678753796661969?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-43432716800581626212008-07-22T13:27:00.003-05:002008-07-22T13:35:50.177-05:00Réquiem por los BalcanesLa nota del día es, por supuesto, la detención de Radovan Karadžić, el líder de los serbios en Bosnia durante las guerras provocadas por la implosión de Yugoslavia, y que fuera conocido como el “carnicero de Sarajevo”.<br /><br />Psiquiatra de profesión, escritor aficionado (y pésimo poeta, por cierto*), Karadžić encarnó en Bosnia-Herzegovina el sueño de la “Gran Serbia”, como representante en las postrimerías del siglo XX del irredentismo, ese resabio del siglo XIX que Woodrow Wilson creyó haber eliminado al término de la Gran Guerra.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_SZw1JrMG09o/SIYnQK1qbfI/AAAAAAAAALk/xlqFVzzJpB8/s1600-h/karadzic-2-artikel.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_SZw1JrMG09o/SIYnQK1qbfI/AAAAAAAAALk/xlqFVzzJpB8/s400/karadzic-2-artikel.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225907576350862834" /></a><br /><span align="center" style="font-style:italic;">Karadžić camuflado</span><br /><br />Sin embargo, como lo pudieron testimoniar las númerosas víctimas de la tercera guerra de los Balkanes (más de ochenta años después de las dos primeras), el nacionalismo siguió latente detrás de la fachada del socialismo y de su sociedad “sin clases” (y, por supuesto, sin diferencias o privilegios nacionales). Como mosaico representativo de la encrucijada de civilizaciones, triple bisagra que unía a católicos, ortodoxos y musulmanes, Yugoslavia tuvo una existencia multicultural gracias únicamente al dominio ejercido por el partido gobernante, la Liga de Comunistas de Yugoslavia. Desaparecida ésta, desapareció también la cohesión que con tanto rigor vigilara el héroe epónimo de Yugoslavia, Josip Broz Tito. Y cada pueblo reclamó a sangre y fuego lo que consideraba suyo, convirtiéndose aquello en una verdadera masacre de todos contra todos.<br /><br />Los crímenes de Karadžić no hubieran sido posibles más que en ese ambiente de nacionalismo exaltado, de desconfianza hacia los otros, de odio diríamos contra cualquiera que no fuera parte de “los nuestros”. Antes de ese derrumbe, Sarajevo era conocido y elogiado por su clima multicultural, por la convivencia pacífica de sus tres comunidades principales. En un mismo edificio podían convivir sin problemas familias serbias, croatas y bosnias e incluso abundaban los matrimonios mixtos.<br /><br />Todo esto desapareció de golpe, al grito de guerra proclamado por Slobodan Milošević, entonces presidente de Serbia, recogido por Karadžić en su parte política y llevado al terreno militar por el general Ratko Mladić.<br /><br />Sabemos que la historia es una gran bromista: de los tres principales responsables de la indecible tragedia balcánica, Milošević murió en una celda del tribunal penal establecido para juzgar a los criminales de la guerra en Yugoslavia; Karadžić logró evadir la mano de la justicia durante más de doce años; Mladić, por su parte, sigue prófugo.<br /><br />Ahora que el arresto de Karadžić puso de nuevo en la noticia la situación en la ex Yugoslavia, la pregunta es si ya desaparecieron no sólo los responsables, sino las verdaderas causas de ese etnocidio fratricida. Creo que no basta con que se tomen medidas para impedir un estallido similar, ahí o en cualquier otra parte del planeta. El odio ancestral, la desconfianza histórica, la intolerancia a todo lo que huela a diferencia seguirán incubándose mientras el hombre no aprenda a vivir en paz consigo mismo.<br /><hr /><br />* Para muestra, este botón:<br />He nacido para vivir sin tumba<br />este cuerpo humano no morirá jamás<br />no está sólo para oler las flores<br />sino también para incendiar, matar y reducir a polvo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-4343271680058162621?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-88648874373475544312008-07-18T09:31:00.001-05:002008-07-18T09:33:28.718-05:00El género del sexoEn español, el género de las palabras no siempre concuerda con el sexo de las cosas que designan. Por ejemplo, <i>miembro</i> es una palabra del género masculino, pero puede designar a una mujer. Una <i>estrella</i> de cine puede ser hombre, sin importar que la palabra sea femenina. Y, claro, <i>persona</i> pertenece al género femenino aunque designe a un hombre, una mujer o cualquier categoría intermedia (que las hay, ¡oh, sí! Claro que las hay).<br /><br />Sin embargo, la <i>buenaondez</i> que nos invade desde el norte quiere que seamos correctos al hablar y evitemos insultar a la gente llamándola como pide la gramática. Así han surgido las engorrosas perífrasis del tipo [(substantivo masculino) + (substantivo femenino)], tan de moda durante el foxismo, en el que proliferaron los <i>chiquillos y chiquillas</i>.<br /><br />Pero hay también hay cierto dejo de pudor. Por ejemplo, cuando un hombre se describe, puede decir: “Yo soy una persona amable, fiel y muy simpático”, sin darse cuenta de que la concordancia exige que <i>simpático</i> se corresponda con el género (no con el sexo) de la palabra que califica, es decir, <i>persona</i>. En rigor, pues, debería decir que es <i>simpática</i>. Claro, para nuestro macho bigotudo resulta impensable aplicarse un adjetivo en femenino. ¡No vaya a perder los huevos por andar presentándose como si fuera parte del viejerío!<br /><br />Esta diferencia entre género gramatical y sexo biológico parece pasar desapercibida para los militantes de la igualdad de los sexos, que insisten en hablar de “cuestiones de género” cuando quieren referirse a las relaciones entre los dos sexos o, más en concreto, a la situación de sumisión en que se encuentra la mujer con respecto del hombre.<br /><br />Claro, es parte de la <i>buenaondez</i> dominante desdeñar estos problemas de diccionario. A fin de cuentas, lo que importa es el fondo, no la forma, y eso de andar fijándose en las palabras que se usan parece muestra de mezquindad, de estrechez de miras y de purismo trasnochado.<br /><br />Pero en lo personal, yo pienso que el problema es a la inversa. Si el lenguaje es producto de la sociedad que lo usa, insistir en cambiarlo sin modificar las realidades designadas resulta, efectivamente, un simple ejercicio de retórica. ¿De qué vale elevar en el discurso a los “ciudadanos y ciudadanas” si en la realidad éstas se encuentran tan marginadas como siempre?<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-8864887437347554431?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-51429288507151967882008-07-12T13:35:00.001-05:002008-07-12T13:37:02.112-05:00En busca de consueloLa repetición de los temas no indica falta de originalidad sino persistencia de las obsesiones: el tiempo, el espacio y todo lo que transcurre entre uno y otro. Atrapados en las cuadernas de esa cruz vamos de un punto a otro preguntándonos qué vendrá después. Admitámoslo: es una experiencia humillante para el «rey de la creación». Ante esa ignorancia, nos sometemos a cualquiera que nos ofrezca aunque sea un mínimo rescoldo de consuelo: maestros, guías espirituales, gurúes o, ya en la desesperación, cualquier charlatán que prometa resolver nuestra angustia.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-5142928850715196788?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-73474282760830339132008-06-27T16:12:00.002-05:002008-06-27T16:15:12.201-05:00Sorpresas en WimbledonVan apenas cinco de los trece días del torneo de Wimbledon (o “güimbeldon”, como dicen los locutores de ESPN) y ya rodaron tres cabezas grandes: Djokovic, el número tres, cayó ante el ruso Marat Safin, colocado en el número 75; María Sharapova, número dos, sucumbió ante su compatriota Alla Kudryavtseva, la número 153, y hoy, Ana Ivanovic, recién llegada de París donde ganó el Roland Garros con lo que se convirtió en la número uno, perdió en la tercera ronda contra la china Jie Zheng, clasificada en el número 133. ¿Conclusiones? El <i>ranking</i> engaña y, si vamos a apostar, no hay forma de ir a la segura en un deporte que depende tanto del estado de ánimo del jugador.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SGVYBvX7_rI/AAAAAAAAAK4/PTuMYMNt9-4/s1600-h/DSCF0008.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SGVYBvX7_rI/AAAAAAAAAK4/PTuMYMNt9-4/s400/DSCF0008.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5216672530298568370" /></a><br /><br /><br />Por mi parte, esta semana, aunque teóricamente debía de ser de intenso raqueteo, me la he pasado practicando el deporte de sofá, sin pisar la cancha. Mis compañeros o han estado muy ocupados o están convalecientes, por lo que no he podido jugar. A ver si me repongo la próxima semana, pues salen más caras las papitas y las cervezas que las pelotas: esta afición me está llevando a la ruina.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-7347428276083033913?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-31405247601980876482008-06-26T07:24:00.003-05:002008-06-26T11:17:25.058-05:00Teoría literaria IEl autor nunca acaba de escribir. Si hay libros publicados, es porque el autor se cansa de revisar, se da por vencido en el interminable proceso no sólo de eliminar erratas sino también de perfeccionar su obra. Todo libro publicado es una confesión de esa derrota: más que pretender hacer la <i>novela perfecta</i>, la aspiración es hacer otro intento, buscar otros personajes, otras situaciones, otras tramas que expresen mejor lo que quiso decir.<br /><br />Claro, el primer problema del autor es tener claro lo que quiere decir. El segundo es encontrar la forma de decirlo. Y el tercero, como queda dicho, darse cuenta de si ya lo dijo o no, de si ha logrado su objetivo, de si tiene que escribir 500 cuartillas más para expresar la idea.<br /><br />Por razones que no vienen al caso aquí, hace alrededor de trece años empecé a escribir unas notas que, con el tiempo, me dieron la idea de que podrían formar una novela. Esas notas y la idea sobrevivieron a varios cataclismos en mi vida: una estancia en el extranjero, varias mudanzas (cuatro, para ser exactos, en cuatro años), rupturas sentimentales, crisis laborales, desempleo y una depresión intermitente con diversos grados de profundidad.<br /><br />Sin embargo, fue sólo cuando pude concretar en unas cuantas palabras el tema de la novela cuando pude dedicarme en serio a escribirla. Y terminarla. Es decir, darla por concluida después de varios meses de revisiones. El resultado me satisfizo y, por los comentarios de aquellas personas que han tenido la benevolencia de leerla en forma de borrador, al parecer es satisfactorio también para otros. Lo que de esto siga por el momento está en el limbo.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SGOOB9_y1AI/AAAAAAAAAKw/hYusPb3bKCY/s1600-h/DSCF0007.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SGOOB9_y1AI/AAAAAAAAAKw/hYusPb3bKCY/s400/DSCF0007.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5216168957898314754" /></a><br /><br /><span style="font-style:italic;">El autor muestra con orgullo la obra abandonada.</span><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-3140524760198087648?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-34465039694029244072008-06-20T19:55:00.001-05:002008-06-20T19:57:42.399-05:00Éxito a cualquier precioTodos sabemos que la computación es un oficio muy complicado, en el que intervienen numerosas variables, cualquiera de las cuales puede fallar y hacer que el proceso deseado no se lleve a cabo. Por eso entendemos que los computólogos y sus acólitos quieran asegurarse de que cada paso se lleve a cabo conforme a lo programado. Y una de las formas de asegurarse de eso, claro, es con la redundancia en el lenguaje. Así, no les basta decir que se realizó tal o cual proceso, sino que tienen que decir que se realizó “con éxito” para convencerse de que, pese a todas sus chapuzas, lograron lo que se proponían.<br /><br />Claro, esto que para la retorcida mente del computólogo es indispensable para quedarse tranquilo, para el común de los mortales resulta absurdo. Por ejemplo, copio un archivo de una carpeta a otra y, al término del proceso, veo el siguiente mensaje: “El archivo se copió exitosamente”. ¡Vaya! En realidad, con que me dijera que se copió el archivo, yo entendería que las cosas salieron bien. No me quedaría la duda de que efectivamente se hubiera copiado pero que la operación no tuvo éxito*. Y en caso de duda, podría revisar la carpeta de destino, para comprobar que ahí estuviera el archivo. Si el éxito se entiende como un resultado feliz, como la obtención de lo que se desea, pues ahí está: yo quería copiar el archivo y éste se copió. Se me hace enojosamente excesivo que hasta me feliciten por haber tenido éxito en mi empeño.<br /><br />Una posibilidad: copio el archivo, pero éste no se copió exitosamente. ¿Qué quiere decir eso? Si fuera un documento de texto, por ejemplo, quizá perdió algunos párrafos en el camino; o se le cayeron los acentos por ahí o chance hasta perdió el sentido y, al leerlo, me doy cuenta de que es un galimatías, muy alejado de su intención original. Eso podría explicar las incoherencias que de repente vemos por ahí. Leemos un libro como <i>Cristóbal nonato</i> y pensamos: “Ajá, Carlitos copió el archivo de su novela, pero no lo copió exitosamente, por eso no se le entiende nada.”<br /><br /><hr /><br /><br />* Esto me recuerda, <i>a contrario sensu</i>, el chiste aquél del médico que anuncia a los familiares que la operación fue todo un éxito, pero que el paciente falleció.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-3446503969402924407?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-33004102499798263262008-06-20T08:46:00.001-05:002008-06-20T08:48:17.762-05:00El poder del vampiroLa guerra contra las drogas es una guerra perdida. Y lo seguirá siendo mientras no se aborde el problema de los estupefacientes en su doble dimensión: como fenómeno de un mercado ilegal y como síntoma de descomposición de las sociedades.<br /><br />Hasta ahora, los esfuerzos de todos los países se han dirigido a combatir el tráfico de drogas. Pero, como cualquier otro fenómeno comercial, el narcotráfico, por muy ilegal que se pretenda, por muy proscrito que se le quiera y por muy anatemizado que se le considere, cumple puntualmente con las leyes del mercado y éste, en tanto que rector de nuestro mundo globalizado, no permite su erradicación.<br /><br />El tráfico de drogas es uno de los negocios más lucrativos del planeta, quizá el mejor después de la industria de las armas y de las medicinas. ¿Por qué se quiere combatir a una industria que produce miles de millones de dólares al año, que da empleo a cientos de miles de personas y que, finalmente, distribuye un producto que es reclamado por millones de consumidores?<br /><br />Vistos los magros resultados de campañas publicitarias &#151;"Di no a las drogas", como se calcó en México el "Just Say No" de Nancy Reagan&#151;, de institutos y agencias para combatir a los narcotraficantes &#151;el Instituto Nacional para el Combate a las Drogas y la Dirección Estadunidense Antinarcóticos&#151;, visto el fracaso de civiles y militares, la respuesta a la anterior pregunta es que en realidad nadie quiere combatir al narcotráfico.<br /><br />El narcotráfico es como los vampiros: su gran poder es que nadie cree en ellos hasta que cae víctima de su seducción. Cualquier alusión a la corrupción que produce es desechada por mendaz y descartada como atentado a las instituciones, como agravio a la Patria, como ataque doloso de los eternos enemigos.<br /><br />Con las enormes ganancias que produce la venta de drogas, no es difícil imaginar cuál es su poder de seducción. El narcotráfico compra conciencias, acalla escrúpulos, establece lealtades, impone silencios y acaba dictando su voluntad desde las sombras. Nadie que se le acerque regresará impoluto.<br /><br />Pero está la otra cara de las drogas: su carácter de síntoma de descomposición de una sociedad, de refugio de desesperados, de cloaca, estaríamos tentados de decir, en donde se vierten y conjugan las desilusiones y frustraciones de sectores cada vez más amplios, cada vez más diversificados.<br /><br />Si el mercado globalizado impone sus reglas y no permite la erradicación del tráfico de drogas, la ideología que conlleva también permite &#151;cuando no exalta&#151; su consumo. La ganancia rápida y fácil que se persigue en el mercado se traduce en el placer instantáneo y efímero que se disfruta con las drogas.<br /><br />El narcotráfico y toda su cultura están entretejidos íntimamente en la sociedad de consumo, en la ideología del mercado, en la mentalidad del "que no transa no avanza", en la falta de perspectivas en este nuevo milenio, en la noción de que ya terminó la historia y no hay nada que hacer. Esa es la red que nos tiende el vampiro y que amenaza con infectarnos a todos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-3300410249979826326?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-75296740845419321642008-06-17T10:41:00.000-05:002008-06-17T10:43:02.214-05:00Reglas de caballerosTodo juego nos devuelve a la infancia, a esa época de nuestra vida en la que predomina el espíritu lúdico (¿natural?) del hombre. Al jugar cambiamos de identidad: una escoba nos convierte en vaqueros, la mano empuñada con el índice extendido, en policías, un juego de video en prácticamente cualquier cosa que nos presente la pantalla.<br /><br />El juego es algo que debe tomarse en serio. Aunque nosotros mismos pongamos las reglas (“La coladera es la portería”), una vez establecidas éstas, son tan inviolables como las consagradas en la constitución. Todo intento de violar las reglas es visto con desagrado por los demás, pues atenta contra la naturaleza misma del juego. Saber jugar es saber seguir las reglas.<br /><br />Sobra decir que los juegos más populares son los que tienen las reglas más sencillas y los que requieren menos avíos. Una superficie medianamente plana, cualquier objeto redondo y un número de jugadores repartidos más o menos equitativamente en dos equipos nos permite echar una cascarita de fucho. La misma superficie, dividida en dos por una red, complementada por un par de raquetas y una pelota, se presta para jugar tenis. ¿Alguien dijo tenis?<br /><br />Jugar tenis exige de un alto grado de caballerosidad. Si uno está raqueteando con los cuates, no sólo debe desempeñarse como jugador, sino también como juez, a veces en contra de sus propios intereses. Sí, no falta quien alegue falsamente que su devolución picó en la línea o que el servicio del otro cayó fuera; pero esa actitud acaba apartándolo de los demás, que prefieren jugar con quienes no tengan problemas para aceptar los errores propios y los aciertos ajenos o, al menos, que tengan la generosidad necesaria para repetir un punto dudoso.<br /><br />Claro, en los torneos siempre está el juez, cuyo veredicto es inapelable, por más que el jugador sienta que se están pisoteando sus intereses económicos (perder un punto puede significar perder varios cientos de miles de dólares) y su reputación de buen tenista. En algunos torneos se cuenta con avanzados equipos tecnológicos que permiten reproducir la trayectoria de la pelota y precisar sin lugar a dudas si la bola cayó dentro o fuera.<br /><br />Pero que la bola caiga afuera no es el único caso. Como vemos en el ejemplo siguiente, un punto puede anularse en caso de que haya otra pelota en la cancha (regla 23): el juez de silla canta “let” y el punto se repite. <br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5cmMpZekjD8&hl=en"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/5cmMpZekjD8&hl=en" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />Claro, que Maria Shaparova exclame “Are you fucking kidding me?”, cuando el juez decide anular el punto que acababa de perder su rival, es algo que no está contemplado en el reglamento, sino más bien en las reglas de etiqueta. En fin, con todo y la amonestada, la Sharapova le ganó a la francesa Camille Pin en el abierto de Australia de 2007. Y, caballerosidad o no, hay que reconocer que soltar de vez en cuando una interjección de ese tamaño es de gran beneficio para el espíritu.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-7529674084541932164?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-67071202387433054072008-06-09T17:56:00.001-05:002008-06-09T17:59:27.342-05:00Misterios médicos<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SE21nUQSUKI/AAAAAAAAAJo/4dFhoqrXoMU/s1600-h/house_s4_keyart.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SE21nUQSUKI/AAAAAAAAAJo/4dFhoqrXoMU/s400/house_s4_keyart.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210020030994075810" /></a><br />Llevo todo lo que va del año traduciendo textos de divulgación médica, y ni así entiendo a House cuando se pone a discutir tecnicismos con sus achichincles. ¿Por qué una serie sobre un doctor tan patán ‑al que estoy seguro que muy pocos entienden‑ tiene tanto éxito? Misterios de la vida.<br /><br />Otro de los grandes misterios que me acosan estos días es precisamente el de la medicina, seguramente por influencia de mi trabajo. Estoy obligado por contrato a no revelar detalles de lo que traduzco, pero no puedo dejar de hacer en público esta pregunta, pues después de leer tanta cosa, la duda no me deja dormir. ¿Qué es lo que nos cura exactamente? Leer las indicaciones que vienen con los medicamentos, los instructivos y demás folletería no ayuda en nada. Lo único que dicen es que la pomada, la píldora, el jarabe, el ungüento y demás menjurjes <i>ayudan</i> en el tratamiento. ¿Ayudan? ¿A quién ayudan?<br /><br />El peluquero nos corta el pelo y su chícharo lo ayuda. El padrecito da la misa y el monaguillo lo ayuda. El cirujano nos opera y la enfermera lo ayuda. El notario elabora unas escrituras y su pasantito lo ayuda. Eso está claro. Pero uno tiene pie de atleta y se quiere curar. Va a la farmacia, pide algún específico y, lo primero que dice la cajita es que se trata de un <i>auxiliar</i> en el tratamiento de la micosis. ¡Maldita sea! Yo no quiero un simple auxiliar, ¡quiero <i>the real thing</i>! Es como si quisieran que una beata se conformara con una misa dicha por el acólito.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-6707120238743305407?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-65478268648451488842008-06-05T07:33:00.001-05:002008-06-05T07:43:56.204-05:00Relaciones interpersonales en los tiempos tecnológicosTodo mundo sabe y dice que hay que cultivar las relaciones humanas; que no hay que dejarlas morir de olvido, hay que nutrirlas y cuidarlas como cualquier planta. Eso está muy bien. Pero en este mundo matraca en que nos tocó vivir, ese cultivo se complica al grado de volverse (casi) imposible. Ya que las distancias y la falta de tiempo son de los principales obstáculos para fomentar las relaciones personales, uno pensaría que el teléfono vendría a remediar eso y que, por lo menos podríamos reforzar los lazos con ese recurso. Los siguientes ejemplos ilustran hasta qué punto estábamos engañados.<br /><br />Un ejemplo extraído de la vida real: estoy hablando por teléfono con un amigo, platicando ligeramente sólo por conversar, por nutrir esa amistad. De pronto, él me dice que me espere, pues le está entrando otra llamada. Se oyen los ruidos característicos de los botones del teléfono al ser oprimidos y luego, el tono de marcar. Hasta ahí llegó la llamada. El zonzo no supo qué botón apachurrar para ponerme en espera y me cortó. Le vuelvo a llamar y él se deshace en disculpas, claro, echándole la culpa al aparato que, por lo visto, es de una complicación que supera sus capacidades técnicas, pese a que él es ingeniero y se dedica a la computación. Nada vale con estos inventos del demonio.<br /><br />Segundo ejemplo, también sacado de la vida real. Voy en el coche con mi hijo, hablando de planes, sueños y demás temas profundos. Me siento inspirado y estoy a punto de soltar una de esas frases que son capaces de cambiar el curso de la historia cuando, en eso, suena su teléfono celular. Él se limita a levantar el índice para ordenarme silencio, a llevarse el aparato a la oreja, a agachar la cabeza, como si eso le diera la privacidad necesaria para hablar con el inoportuno telefonista, y se clava en una cháchara de varios minutos, de cuya naturaleza mi natural discreción me impide enterarme. Nuestra conversación de corazón a corazón, naturalmente, valió gorro.<br /><br />Último ejemplo para no cansar al agobiado lector. Marco el número de mi hermana y, tras sonar varias veces, me contesta la grabadora. Una voz en inglés me pide que deje un mensaje. No me sorprende: recuerdo haber oído a mi hermana contar que compró su aparato en la fayuca y que, por más intentos que ha hecho, no ha podido cambiar el saludo que viene de fábrica. Me felicito mentalmente por haber comprado <i>Inglés para todos</i>, pues así puedo entender que, después del tono, debo dejar mi recado. Es en vano. Días después, cuando me encuentro a mi hermana en casa de mi madre y le comento que le he estado dejando recados en su contestadora sin recibir ninguna respuesta, ella me confiesa que aún no ha averiguado cómo escuchar los mensajes; se hace bolas, dice, con los 27 botones de la máquina y lo único que ha logrado hasta la fecha es borrarlos con la tecla que ella supone que sirve para reproducirlos.<br /><br />No soy luddita ni reniego de los avances tecnológicos. Todo lo contrario: si alguien me asegura que me estuvo llamando y el identificador de llamadas no reporta ninguna, dudo más de las palabras de mi interlocutor que de la capacidad de mi aparato. La tenebrosa zozobra que me invade, pues, es que lejos de ser inepta con las nuevas tecnologías, la gente las pone de pretexto para eludir sus compromisos sociales.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-6547826864845148884?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-72934084451741463992008-05-09T09:15:00.002-05:002008-05-09T10:21:17.011-05:00De testosterona y melanina<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SCRc1bGyaVI/AAAAAAAAAF8/lvZcJHnLc00/s1600-h/obamaclinton.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SCRc1bGyaVI/AAAAAAAAAF8/lvZcJHnLc00/s400/obamaclinton.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198381942771444050" /></a><br /><br />La lucha por la candidatura demócrata para las elecciones presidenciales de Estados Unidos de este año ha sido presentada como un gran avance de dos minorías tradicionalmente oprimidas: las mujeres y los negros. En efecto, un negro y una mujer están compitiendo por la oportunidad de aparecer en las boletas de noviembre. Pero, caray, hay que reconocer que Barack Obama no es tan negro y que Hillary Clinton no es tan mujer.<br /><br />Maticemos: Obama de hecho es mestizo, pues su madre es blanca. Y Hillary... bueno, dicen que si Hillary le diera a Obama uno de sus huevos, cada quien tendría dos. Al menos eso dijo James Carville, el estratega de Bill Clinton en su campaña electoral.<br /><br />Como quiera es un buen paso: elegir a una mujer con testorena o a un negro sin tanta melanina les permitiría a los gringos descubrir que debajo de faldas y pantalones, de pieles obscuras y claras, circula la misma sangre.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-7293408445174146399?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-62151824534750347452008-05-09T08:50:00.002-05:002008-05-09T08:52:10.864-05:00Prueba de rendimiento<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SCRW2bGyaUI/AAAAAAAAAF0/TNKLD2wE-p4/s1600-h/DSCF0018.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SCRW2bGyaUI/AAAAAAAAAF0/TNKLD2wE-p4/s400/DSCF0018.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198375362881546562" /></a><br />La naranja es más rendidora que las piñas.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-6215182453475034745?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-13811128164802761772008-05-09T07:54:00.002-05:002008-05-09T07:56:29.898-05:00Búsqueda de remediosTuve un maestro que aseguraba que las cosas siempre se remedian buscando soluciones. Anoche pude comprobar que tenía razón: en medio de la obscuridad, mientras buscaba las velas, volvió la luz.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-1381112816480276177?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-45505405139325256382008-05-03T14:40:00.003-05:002008-05-03T14:42:34.347-05:00El Hombre de Hierro desplaza al Santos<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SBy_7veDxfI/AAAAAAAAAFs/DD6FpJmLr1o/s1600-h/ironman.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SBy_7veDxfI/AAAAAAAAAFs/DD6FpJmLr1o/s400/ironman.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196239103154439666" /></a><br /><br />En la esquina de Culiacán y Baja California, colonia Hipódromo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-4550540513932525638?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-50796371936950121012008-04-19T19:53:00.003-05:002008-04-19T19:55:27.270-05:00Gráfica urbana<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SAqUNQzjvbI/AAAAAAAAAFk/V-dEPmoKd1I/s1600-h/grafica_urbana.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SZw1JrMG09o/SAqUNQzjvbI/AAAAAAAAAFk/V-dEPmoKd1I/s400/grafica_urbana.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191124476068347314" /></a><br /><br />La mística no ha muerto.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-5079637193695012101?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-5969654.post-27143790422845844982008-04-15T12:28:00.002-05:002008-04-15T12:30:41.275-05:00No me toleres, compadreLa tolerancia siempre se ejerce desde una posición de superioridad, y eso es lo que le confiere su estatuto de buenaondez. El tolerado tiene algún defecto, alguna característica aborrecible, o por lo menos un rasgo calificable de malo, y el tolerante, en ejercicio de su tolerancia, en función de su buenaondez, lo puede pasar por alto, se hace de la vista gorda. "Sí, ya sé que eres así o asado, pero yo soy mejor que tú y no me importa: te tolero."<br /><br />El tolerante tolera a gais, negros, judíos, argentinos, pobres y nacos; tolera a los idiotas que se le cruzan en su camino, a los impertinentes que le preguntan la hora en la calle, al vecino confianzudo que se atreve a darle los buenos días cuando lo ve en la mañana, al bebé de su novia cuando le vomita encima y a su abuela sorda que no entiende las telenovelas.<br /><br />Ser tolerante es lo de hoy: es ser políticamente correcto. Lejos están los días en que linchaban a los negros, metían a la cárcel a los gais, expulsaban a judíos en los pogromos y les aplicaban el 33 a los argentinos. No, no, el tolerante actual debe tener un amigo (o por lo menos un contacto en su MSN) dentro de alguno de esos grupos. Los más acendrados, claro, son aquellos que pueden decir: "Yo soy muy tolerante; mi mejor amigo es fulano de tal, que ya ves que es... [inserte aquí nombre de grupo desdeñado]"<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5969654-2714379042284584498?l=kokele.blogspot.com'/></div>Jorge Luishttp://www.blogger.com/profile/10598601286772025682noreply@blogger.com3