<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844</id><updated>2009-11-10T01:14:42.771+01:00</updated><title type='text'>Josecín al habla 3</title><subtitle type='html'>Pequeñas historias desde la gran urbe</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>113</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-2235024508280056698</id><published>2009-07-20T02:09:00.011+02:00</published><updated>2009-09-14T01:40:04.683+02:00</updated><title type='text'>Fuegos</title><content type='html'>Hace un año, en una medianoche como la pasada (como la pasada en el sentido de que con ella culminaban las fiestas del Carmen de Puente de Vallecas, cf. &lt;a href="http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/07/qu-bien-se-est-en-la-nevera.html"&gt;¡Qué bien se está en la nevera!&lt;/a&gt;, del 21 de julio de 2008), Chris, Oana y yo hervíamos salchichas en la sauna que era la cocina (o "la sauna que era lo que es la cocina"... para gustos) y nos reíamos entre bocado y bocado de patatas fritas y de ortoedro irregular de queso manchego, de vuelta de nuestra pequeña excursión a Vallecas. Horas antes, dejábamos a M&amp;#259;d&amp;#259;lina en la Puerta del Sol y nos embarcábamos rumbo al Parque del Cerro del Tío Pío, donde un arsenal de fuegos artificiales estaba preparado para ser lanzado, pero cuya razón de ser nunca se nos ocurrió preguntar. Así es que nos volvimos a casa antes de que empezara el espectáculo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como hace un año (menos un día), ahora sí poco antes de la medianoche, me encontraba sentado en la ladera noroeste de la colina más septentrional del parque, nuevamente bajo el vuelo errático del ocasional murciélago, otra vez con Madrid como escenario y rodeado de gente auténtica; feliz; en esta ocasión, para variar, en silencio, absorbiendo en la oscuridad las risas, las conversaciones amables y el movimiento incesante que se sucedían a mi alrededor. Del espectáculo de la noche, el primer acto fue la paz que sentí. El segundo, en ese ambiente de sosiego y alegría, la bonita estampa del Madrid iluminado, con Torrespaña como estructura más llamativa &amp;#8212¡enorme!&amp;#8212 formando un conjunto imponente con las Cuatro Torres. El chupinazo, a continuación, terminó, unos minutos después de la medianoche, con la expectación de la gente y dio paso a los primeros fuegos de colores, casi al mismo tiempo que empezaban otros espectáculos de fuegos artificiales en otros dos puntos de la ciudad, uno al oeste, justamente en la mitad de la recta imaginaria que unía, vistas desde mi posición, la basílica de San Francisco el Grande y la Torre Urbis de Méndez Álvaro, y otro al sur, por el Ensanche o Palomeras (según le decía un padre a su hijo), o por Villaverde o más allá (diría yo, aunque de mala gana pondría la mano en el fuego si alguien viniera a rebatírmelo). Con tanta actividad, era difícil saber adónde mirar, y el cuello, que continuamente bailaba de arriba abajo y de derecha a izquierda como si de una película de deportes extremos proyectada en un &lt;em&gt;Imax&lt;/em&gt; se tratara, pedía con urgencia un respiro. &lt;em&gt;Dame un respiro, Jose&lt;/em&gt;&amp;#8212me decía&amp;#8212. &lt;em&gt;Concéntrate en los fuegos que tienes encima y olvídate de las burbujitas de colores que se ven allá... y allá&lt;/em&gt;&amp;#8212decía mientras se movía en la dirección de las esferas de luz que acababan de surgir en ambos puntos del horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo terminó un cuarto de hora después con una densa humareda que, alejándose de Buenos Aires, se dirigía imparable hacia el norte de Madrid. Las vistas de la ciudad que tan solo unos minutos antes me habían maravillado se habían nublado y ya el único foco de atención eran las fiestas del sur, más longevas. &lt;em&gt;Parece que aquellos tienen más dinero&lt;/em&gt;&amp;#8212decía uno&amp;#8212. &lt;em&gt;Sí, pero los de la zona noble&lt;/em&gt;&amp;#8212en referencia a los fuegos del oeste, que no duraron más de cinco minutos&amp;#8212 &lt;em&gt;ya se terminaron hace tiempo&lt;/em&gt;. La tan común pugna entre el barrio rico y el barrio pobre a la que tan acostumbrados nos tienen en &lt;em&gt;El intermedio&lt;/em&gt; de La Sexta&amp;#8212pensé. Después, otras dos humaredas más pequeñas ponían también rumbo al norte desde aquellos dos puntos cardinales y yo bajé colina abajo para volver a integrarme en la ciudad de la que por unos minutos fui privilegiado espectador.         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anotación final 1. En la línea 1 de metro iba durmiendo una mendiga, con la cabeza echada hacia atrás y la boca abierta, dejando bien a la vista su nariz sin tabique nasal y, por tanto, sin fosas nasales. En su lugar había un gran foso, con fondo oscuro brillante, como de coágulo de sangre, quizá simplemente la base de los sesos. Estas fueron mis impresiones después de un pequeño paseo por delante de ella hasta la puerta siguiente del vagón, con el único fin de mirarle directamente el interior de la nariz y dejar de conjeturar si el tabique le habría desaparecido del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anotación final 2. Acompañado por tan desagradable imagen, bajaba absorto las escaleras &lt;em&gt;inalámbricas&lt;/em&gt; para hacer el trasbordo. Cuando adelantaba a dos chinitos vestidos con la misma camiseta de rayas de colores con base gris abandoné esa línea de pensamiento y, sorprendido, con ganas de mirar hacia atrás, pero sin hacerlo, me dije, &lt;em&gt;Estos dos son gemelos&lt;/em&gt;. Ya en mi andén, los vi peleando en el andén de enfrente y pude ampliar la información sobre su vestimenta y constatar con cierta efusión que indudablemente eran gemelos: mismos pantalones vaqueros piratas y sandalias. No cabía duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anotación final 3. Parados en Méndez Álvaro más tiempo del habitual, lleno el vagón de colombianos que venían de una fiesta colombiana, pensé, &lt;em&gt;Me gusta el metro los domingos por la noche. Me gusta esta gente y me gusta su alegría&lt;/em&gt;. Entonces sonaron unos gritos en el otro extremo del andén y un chico, con una pierna dentro y otra fuera del vagón, nos relataba los acontecimientos: ahora se están dando cabezazos... ahora les están dando con la porra... Finalmente, en un ambiente festivo, el tren se puso en marcha y dejó la guerra en el andén. Un guarda jurado ensangrentado fue la última imagen que vi antes de entrar en la oscuridad del túnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anotación final 4. Creía que la guerra había quedado en el andén de Méndez Álvaro, pero un amago de pelea en Arganzuela-Planetario, afortunadamente sin consecuencias (algún borracho demasiado borracho... ¡pobres los que tuvieron que compartir vagón con él!), me hizo caer en la cuenta de mi error de apreciación. Muchos colombianos con sombreros típicos pululaban por la estación. Supongo que la fiesta tuvo lugar en el parque de Tierno Galván.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-2235024508280056698?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/2235024508280056698/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=2235024508280056698' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/2235024508280056698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/2235024508280056698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2009/07/fuegos.html' title='Fuegos'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-5593273102873520901</id><published>2009-03-23T01:20:00.006+01:00</published><updated>2009-03-23T01:48:37.093+01:00</updated><title type='text'>Cada día puede ser especial</title><content type='html'>Hacía tiempo que me preguntaba si Nerea era realmente negra. Helena me lo confirmó hace unas semanas, parece que su hermana sí había logrado verla, pero no ha sido hasta hoy que por fin la he visto, tanto en Youtube, antes de mandarle el enlace a Chris a través de Skype&lt;sup&gt;TM&lt;/sup&gt;, como en la tele de la cocina mientras cenaba. No sé a qué se ha debido este milagro. ¿¡Yo pendiente de la publicidad!?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Ms1CFqHD8yg&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Ms1CFqHD8yg&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De alguna manera, este vídeo me ha traído a la mente un diálogo de la película &lt;a href="http://www.cineiberico.com/pelicula/273/Piedras"&gt;&lt;em&gt;Piedras&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;, de Ramón Salazar. En la escena aparece un niño sentado a la mesa de la cocina esperando por la comida que le está preparando su madre. La madre se gira con la sartén en la mano y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#8212Perdona, cariño, pero se me ha roto el huevo.&lt;br /&gt;&amp;#8212¿Me perdonarás tú también si no apruebo todo?&lt;br /&gt;&amp;#8212El chantaje emocional está muy feo.&lt;br /&gt;&amp;#8212Que se te rompa el huevo también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es otra forma de ternura :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-5593273102873520901?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/5593273102873520901/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=5593273102873520901' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5593273102873520901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5593273102873520901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2009/03/cada-dia-puede-ser-especial.html' title='&lt;em&gt;Cada día puede ser especial&lt;/em&gt;'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-7481687401439671894</id><published>2009-03-22T02:27:00.007+01:00</published><updated>2009-04-04T13:32:32.239+02:00</updated><title type='text'>Todavía es tarde</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbspLa fatiga de la caída lo despertó de súbito. No sin trabajo encontró el punto en que se hallaba de su existencia. Abrumado entonces por el peso de la realidad y de los años, y abatido hasta la extenuación ante el espectáculo general de su vida, comprendió que había tocado en efecto el fondo de la angustia, y, como si hubiera previsto por dónde comenzar la penitencia, y los alivios que le podría proporcionar, declaró solemne: "Mi vida está perdida. Desde hoy, seré el hombre más miserable de la tierra".&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbspReconfortado repentinamente por tan ambicioso proyecto de desesperación, y reafirmado en su intrépida decisión por ser Año Nuevo, esa misma mañana le dijo a Angelina que nunca más le preguntase nada, porque había hecho de por vida voto de silencio y pensaba cumplirlo hasta la muerte, llevándose a la tumba el secreto de su resolución. "Nunca más volveré a hablar, porque las palabras están todas malditas", dijo.&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212Y ¿se puede saber qué es eso de no hablar, de dónde te ha venido ahora esa chifladura? &amp;#8212preguntó ella.&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbspPero Gregorio ya no contestó.&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbspPara no caer bajo la esclavitud del infortunio, se entregó a él con la ilusión de dominarlo, anticipándose a sus acometidas y yendo siempre un paso delante de las amenazas del destino. Aquello de empezar la casa por el tejado, la culpa por la penitencia, adueñándose así de su propio desánimo y exagerando sus efectos hasta vaciarlo de contenido real, como en los dramas que tantas veces había oído en la radio, pareció al principio un plan ciertamente efectivo, pues llegó un momento en que el entusiasmo que ponía en la defensa de su desdicha comenzó a depararle algunos instantes de felicidad. Se creía Prometeo, se creía Sansón, se creía él mismo perdido como en la adolescencia en un laberinto que no era de amor, pero que era terrible como entonces. Fueron tiempos aciagos.&lt;/blockquote&gt;Luis Landero, "Juegos de la edad tardía", Maxi, Tusquets Editores, 1ª ed., noviembre 2007, págs. 197-198.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-7481687401439671894?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/7481687401439671894/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=7481687401439671894' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/7481687401439671894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/7481687401439671894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2009/03/todavia-es-tarde.html' title='&lt;em&gt;Todavía es tarde&lt;/em&gt;'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-3164806206128441405</id><published>2009-01-15T01:49:00.009+01:00</published><updated>2009-03-22T02:26:19.284+01:00</updated><title type='text'>El amor ha muerto</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;Nuevamente había sido un llanto largo y silencioso y llenecito de preguntas. Nuevamente habían pasado horas antes de que se durmiera. Nuevamente se despertaba demasiado temprano aún para el colegio. Por la amplia ventana del dormitorio en penumbra (...), el lamento desgarrador y agudo de la paloma cuculí era la música de fondo que liquidaba toda posibilidad de recuperación de alegría en aquella habitación amplia, moderna, confortable y alegre. (...)&lt;br /&gt;No le faltaba nada, le enseñaban, le repetían, era un chico con muchísima suerte, pero él sentía que era más lo que le faltaba por conocer, por aprender, por descubrir. (...) Era un chico ejemplar, además, chico de excelentes notas, adorado por las monjitas que no se resignaron a verlo crecer y tener que entrar al mundo ya definitivamente masculino del colegio Santa María. Era bromista por las mañanas, en el colegio, para ocultar el interminable llanto de sus noches inquietas y preguntonas, conversador alegre y deportista convencido, por las tardes, para ocultar sus amaneceres. ¿Por qué nadie habla nunca de la paloma cuculí? ¿Es que nadie la oye, como yo, desde la madrugada?&lt;/blockquote&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Ritual de peine, ritual de gomina, ritual de ropa adulta, ritual de parada, ritual de mirada, ritual de voz baja, ritual de reojo y carros coupés norteamericanos con escape libre y trompo en cada esquina de la vida, ¿por qué tanto, para qué tanto ritual, por qué, Tyrone, para qué, Jorge?, mira a Pájaro, por ejemplo, ¿es necesario hacer todo eso para decir te quiero pero no te quiero, para decir soy frágil pero soy muy macho, para decir me gustas y acabar diciendo nada nunca porque el ego y la bomba de Hiroshima a mí qué mierda me importan, por más que me importen y hasta me duelan? Ritual, ritual, puro ritual (...).&lt;br /&gt;Pasan demasiado veloces las horas con Nat y Lucho, con Pat y Paul, con los Platters y el esfuerzo de ser como James Dean, de parecerse a Marlon Brando, de hablar golpeado, de estar Humphrey Bogart en una fiesta y no morirse en el intento. Pasan demasiado veloces las horas y ya empiezan a llegar los padres de familia a recoger a sus hijitas, saludos, whiskies, no, ya es hora de que me la lleve, su mamá dijo que a más tardar a medianoche y ya se me está pasando, reloj no marques las horas, porque voy a enloquecer, ella se irá para siempre, cuando amanezca otra vez...&lt;br /&gt;Detén el tiempo en tus manos, Manongo, no sufras, no te desmayes, ¿alguien te ha dicho algo sin que yo lo vea, Manongo, sin que yo lo oiga, compadre?, avisa, cuenta, le dice Jorge Tyrone, y Pájaro añade, cachaciento siempre, ¿qué pasó, manito?, ¿te tocó alguien el doloroso hígado?, no, en serio, hermano, para algo eres del barrio Marconi, para algo eres de la patota, y ya lo sabes, no somos machos pero somos muchos, vamos, desembucha, Manongo... Pero Manongo no sabe qué desembuchar, prácticamente no tiene nada que decir y no sólo porque ha perdido casi el habla, la respiración, el veraniego bronceado, el equilibrio... ¿Cómo, si se ha pasado íntegra la fiesta observando temeroso y cuidadoso el más mínimo detalle, cómo no la ha visto, cómo no la había visto hasta ahora? Reloj reloj reloj, detén el tiempo en tus manos, haz esta noche perpetua, para que nunca se vaya de mí, para que nunca amanezca... Cómo no la vio antes, ¿dónde estuvo escondida &amp;#8212¿como yo?&amp;#8212 toda la noche? ¿Y quién es? ¿Y cómo se llama? ¿Y por qué se va justo ahora que yo...? Bah, de cualquier modo, qué importa, mejor así, jamás me habría atrevido a sacarla a bailar, no bailo con mocosos, me habría dicho y peor: No bailo con maricones, Manongo Sterne.&lt;br /&gt;Tyrone se vuelve el amigo Jorge Valdeavellano y le pregunta, el muy ladilla de Pájaro se convierte en el hermano Pájaro y le pregunta, Jonás sonríe preocupado y le pregunta, Giorgio está nervioso y le pregunta: ¿Cuál era, Manongo?&lt;br /&gt;Y él apenas se atreve a alzar un dedo y señalar a una chica que en ese preciso instante se está despidiendo de los dueños de casa pero qué extraña, qué rara, qué traviesa maña se ha dado para voltear de golpe y mirarlo con una sonrisa. Es blanca, muy blanca en pleno verano, pelo corto &lt;em&gt;italian boy&lt;/em&gt;, nariz respingada, nariz no sólo respingada sino extrañamente también nariz respingada de primer amor, pecas por algún lado que Manongo ya casi no alcanzó a ver, tal vez en los brazos, que pecan de deliciosamente carnosos y tienen pecas y sí, así son, así fueron por un instante de aparición esos brazos desnudos y el perfil más bello y la sonrisa más traviesa del mundo...&lt;br /&gt;Ya se fue. Manongo no ha visto la flecha pero sí el arco y ha sentido la herida, ¿se burlaba de mí?, ¿sabe quién soy?, ¿se reía del mariconcito que la adora, que la quiere, que se muere de ternura, de lágrimas y nudos en la garganta, de enternecerse, de querer correr y quedarse tieso y pálido, vámonos ya, Manongo, el reloj de Lucho Gatica no ha detenido nada en tus manos esta noche, mejor, tal vez, seguro que te libró del mariconcito más doloroso de cuantos te han dicho, te libró de que el arco y la flecha y la herida fueran mortales...&lt;br /&gt;En el tocadiscos Nat King Cole canta una canción que él no había oído nunca antes, &lt;em&gt;Pretend&lt;/em&gt;: son unas palabras que le aconsejan fingir, pretender estar contento cuando está &lt;em&gt;blue&lt;/em&gt;, cuando está arco, flecha y herida... Vámonos, Manongo... Sí, claro, vamos ya... Si nadie la conoce, si nadie la ha visto nunca antes, si nadie sabe quién diablos puede ser esa chica ni de dónde salió ni dónde vive ni dónde estudia ni nada nada nada... Nada más que una visión, Manongo, claro, guárdala, atesórala, será mejor así sin duda alguna, un mariconcito de ella, un pellizcón de esa chica traviesa en el hígado te habría fulminado, mejor así, ya lo sabes, Manongo, te lo está cantando de despedida Nat King Cole: &lt;em&gt;Pretend you're happy when you're blue, it isn't very hard to do&lt;/em&gt;... Aunque a lo mejor resulta imposible, dolorosamente imposible... Anótalo en tu diario íntimo, Manongo, anota tus palabras de amor en la arena que se lleva el viento, tus &lt;em&gt;Love letters in the sand&lt;/em&gt;, como Pat Boone, como la adolescencia, porque esto es la dolescencia también, Manongo, ya no se llora calladamente como cuando se era niño pero una vez tras otra se anuda la garganta y quieren estallar los ojos y son millones y millones las preguntas que la gente se hace...&lt;br /&gt;Por eso fuman tanto, se visten tanto como adultos, por eso matan para no morir de miedo, por eso muequean en vez de sonreír, y de ahí tanta gomina y tanto tupé, tanto gallito engominado por medio centímetro más de estatura, también ellos, Manongo, como tú, escuchan las palabras de &lt;em&gt;Pretend&lt;/em&gt; y Nat King Cole y saben fingir y estudian los rituales de la hombría quinceañera ante y con los objetos más preciados de este mundo: un peine y un espejo, más el frasco de gomina y una innecesaria afeitada a veces, Manongo... &lt;em&gt;They pretend&lt;/em&gt;. ¿Lo lograrás tú? (...)&lt;br /&gt;No, Manongo, no lo lograrás... Pero no lo lograrás, Manongo... No, tú no lo lograrás, nadie, nadie tanto como tú nunca lo logrará... Son las primeras horas de la madrugada y en el tocadiscos del dormitorio con la puerta cerrada, muy muy bajo el volumen para no despertar a nadie, la Rapsodia sobre un tema de Paganini y James Mason en la cubierta del barco, tumbado en su perezosa de siempre, deshecho por el dolor de una aparición fugaz, de la bailarina que no podía bailar y murió de amor por él, matando así el amor, llevándoselo para siempre de este mundo, dejando tanta pena, tanto dolor, cuánta crueldad, por Dios, todo el amor del mundo te daré, James, se lo habría dado ella, pero ella ha muerto y el amor ha muerto y Mason continúa en la perezosa y al fondo se ve azul el mar de lágrimas que oculta apenas un sombrero oscuro, ¿unos anteojos negros?, un británico terno de franela gris y el cardigan amarillo y la gruesa corbata negra de ancho nudo Windsor que Manongo se desajusta, bajando el lazo sobre su pecho para abrirse el cuello de la camisa porque lo ahoga la mirada fugaz de una aparición traviesa, pecosa, de nariz respingada, de pelo corto y oscuro, &lt;em&gt;italian boy&lt;/em&gt;, y un nudo atroz en la garganta, el amor fue una aparición que ha muerto, se fue la aparición, se llevó el amor aparecido, el amor para ti, y aunque no hay bella melodía en que no surjas tú, bailarina fugaz pelirroja y de pelo oscuro y aunque uno finja y finja y pretenda y pretenda y aunque canten Nat King Cole y Lucho Gatica y por un instante el amor te sonría, sólo será para desaparecer y morir en el acto mismo de su aparición, porque el amor ha muerto y el tema de Paganini sólo Rachmaninov sabe para quiénes, para quién lo compuso, hombres que mueren de muerto amor, de tanta crueldad, que yacen en camas como perezosas, en perezosas que son camas envueltas por bellas melodías en las que el amor muerto es sólo un recuerdo, la fugaz aparición de un pasado que determina toda la inmensa crueldad del presente y del futuro... ¿unos anteojos negros para ocultar el futuro?&lt;br /&gt;Poco a poco has empezado a entender esto: lees y no aprendes, estudias y no aprendes, te enseñan, te aconsejan y no aprendes. Y es que aprendes sólo a costa de ti mismo, Manongo. Así aprenderás, por ejemplo, que febrero puede ser el mes de mayor ansiedad en todo el año, marzo el de mayor miedo y, de pronto, como en un estallido, el más feliz. Y abril será el mes más cruel, aunque también, también a la larga abril habrá contenido en él sus mayos y junios de nueva vida, sus julios y agostos de nuevas y muy grandes amistades, sus septiembres, octubres, sus noviembres y diciembres que anunciarán nuevos veranos de felicidad y nuevos desasosiegos. Y aprenderás a costa del miedo, de la inmensa ansiedad de una segunda quincena de febrero, que las apariciones reaparacen y no mueren y tampoco son tan crueles. Y que pueden ser traviesas y graciosas, muy alegres muchachas nuevas, (...) que si de pronto aparecieron fugazmente una noche en una fiesta de verano (...) es porque han llegado a esa edad en que también sus padres empiezan a darles permisos de adolescentes (...), y, claro, ustedes los matadores debutantes y fumantes del mundo nuevo de la adolescencia, con sus usos, sus costumbres, sus rituales de hombría, se preguntan de dónde salió esta chicoca y aquélla y aquélla y también ellas se están preguntando al mismo tiempo de dónde salió un Tyrone Power, un Pájaro, un Jonás, un Giorgio, un Pepo y sí, Manongo, sí, también se pueden estar preguntando de dónde salió el muchacho alto y flaco de los anteojos negros, ¿cómo se llamará, quién será, dónde estudiará? Para María Teresa Mancini Gerzso, Tere Mancini para sus amigas del colegio Belén, también tú fuiste una aparición la otra noche en la fiesta, también tú has salido de la nada que hasta hace muy poco fue la infancia, Manongo. (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora amanece muy pronto para Tere Mancini y para Manongo Sterne, cada uno en su cama de la misma calle General La Mar, Manongo en la primera cuadra y Tere en la antepenúltima, o sea qué cerca, según ella y qué lejos, según él, aunque son tan solo siete cuadras, la verdad, cada uno en su cama escuchando el canto de la paloma cuculí. Tere se fija detenidamente en él por primera vez, y lo encuentra más bien triste, Manongo seguro sí que se ha fijado siempre. Y Manongo, que sí que se ha fijado siempre en el canto cuculí de la paloma y lo ha encontrado realmente desgarrador, por primera vez empieza a descubrir que ese canto es el de una paloma más, que no necesariamente tiene por qué matarlo a uno de pena porque ahora además está en el mundo Tere, Tere, Tere, Tere, Tere Mancini Gerzso, suiza por parte de padre y de madre y alegre, tan alegre que ni siquiera el triste canto de la palomita del diablo le parece tan triste en un amanecer que le suena a nuevo, a que hay algo nuevo bajo el sol de este verano que jamás acabará. (...)&lt;br /&gt;A solo siete cuadras de distancia, o sea lejísimos para un amor como el de ellos, Manongo sin embargo parece estarla escuchando. Manongo parece saber que Tere Mancini ha derramado lágrimas matinales por él, que Tere empieza a captar algo, por fin, y que aunque él mismo no se entienda, ni siquiera entienda bien por qué no es tan desgarrador esta mañana el canto de la paloma cuculí, al menos Tere empieza a comprenderlo un poco por fin, y siente y capta o sabe Dios qué, por qué él que tanto ha llorado, que tanto llora, reirá, y por qué ella que tanto ha reído y tanto ríe, ahora llora y llorará. (...) Será (...) como la vida misma, risas y lágrimas, pero las lágrimas suyas serán a veces las risas de ella y las risas de ella sus más dolorosas lágrimas, porque así es la vida, Manongo, y así nos complementaremos Tere y yo, ella me cuidará bajo el ala de sus sonrisas y yo no la dejaré llorar bajo el ala de mis lágrimas y será uno solo y será para los dos el mismo, en todo caso, el canto de todas, el canto de cualquiera de las palomas que hay en este mundo, que nos toque enfrentar en esta vida... "No tenía por qué ser yo el único que escuchaba así el canto de una paloma", piensa, siente Manongo, mientras va saliendo de su cama y le estira alegremente los brazos a su primera mañana con Tere... "No sé cómo he podido ser así. No sé cómo he podido no fijarme nunca en el canto desgarrador de la paloma cuculí", piensa, siente Tere, mientras le estira dulce, suave y preocupadamente los brazos a su primera mañana con Manongo...&lt;/blockquote&gt;Alfredo Bryce Echenique, "No me esperen en abril", Compactos Anagrama, marzo 2002, (págs. 29-30 y 60-73).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212El cielo sin cielo y sin ciudad &amp;#8212repetía, una y otra vez, Manongo, aquella madrugada, mientras Tere manejaba el automóvil en dirección a su casa. Sus hijas sabían perfectamente quién era ese hombre que ahora hablaba como de memoria, despatarrado ahí a su lado. Pero nunca lo habían visto y definitivamente no era ése el mejor momento para que lo vieran, para que lo conocieran. Bueno, con suerte no lo verían hasta la mañana siguiente, hasta que Manongo durmiera todo lo que fuera necesario y amaneciera con mejor aspecto. Tere había decidido llevarlo a su casa a como diera lugar.&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212El cielo sin cielo y sin ciudad...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212No te entiendo, mi amor...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212La ciudad y el cielo...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212Manongo, amor...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212Que baile, que baile, que baile...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212Tus amigos sólo han querido ser discretos, mi amor...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212La discreción de mis amigos me matará, Tere...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212Te quieren, Manongo. Te quieren tanto como tú a ellos, pero el tiempo pasa y la gente cambia...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212El cielo sin cielo y la ciudad sin jaguares...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212¿No te acuerdas, Manongo? ¿No te acuerdas de que sólo tú eres como nadie es así?&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212¿Y tú?&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212...&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;#8212El cielo sin ciudad y la ciudad sin jaguares... Y la humedad y el deterioro &amp;#8212dijo Manongo, añadiendo enseguida&amp;#8212: Y los amigos...&lt;/blockquote&gt;(pág. 590)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-3164806206128441405?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/3164806206128441405/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=3164806206128441405' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3164806206128441405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3164806206128441405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2009/01/las-inquietudes-de-un-brigadier.html' title='&lt;em&gt;El amor ha muerto&lt;/em&gt;'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-2327116336481246431</id><published>2009-01-13T16:45:00.009+01:00</published><updated>2009-01-15T01:45:32.117+01:00</updated><title type='text'>Happy New... York</title><content type='html'>&lt;strong&gt;The Great Leap Forward&lt;/strong&gt; (excerpts)&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;When I first moved to New York, I shared a reasonably priced two-bedroom apartment half a block from the Hudson river. I had no job at the time and was living off the cruel joke I referred to as my savings. In the evenings, lacking anything better to do, I used to head east and stare into the windows of the handsome, single-family town houses, wondering what went on in those well-appointed rooms. (…)&lt;br /&gt;I had never devoted much time to envy while living in Chicago, but there it had been possible to rent a good-size apartment and still have enough money left over for a movie or a decent cut of meat. To be broke in New York was to feel a constant, needling sense of failure, as you were regularly confronted by people who had not only more but much, much more. My daily budget was a quickly spent twelve dollars, and every extravagance called for a corresponding sacrifice. If I bought a hot dog on the street, I’d have to make up that money by eating eggs for dinner or walking fifty blocks to the library rather than taking the subway. The newspaper was always fished out of trash cans, section by section, and I was always on the lookout for a good chicken-back recipe. Across town, over in the East Village, the graffiti was calling for the rich to be eaten, imprisoned, or taxed out of existence. Though it sometimes seemed like a nice idea, I hoped the revolution would not take place during my lifetime. I didn’t want the rich to go away until I could at least briefly join their ranks. The money was tempting. I just didn’t know how to get it.&lt;br /&gt;(…) &lt;br /&gt;Patrick offered me a job, and I took it. “Terrific,” he said. “Get yourself a back brace, and I’ll see you in the morning.”&lt;br /&gt;Because he was a card-carrying communist, Patrick hated being referred to as the boss. “This is a collective,” he’d say. “Sure, I might happen to own the truck, but that doesn’t make me any more valuable than the next guy. If I’m better than you, it’s only because I’m Irish.”&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;It would be a stretch to say that I enjoyed coaxing matresses up five flights of stairs, but it was nice to work as part of a team. The money was nothing compared with what other people earned answering phones or slipping suppositories into the rectums of senior citizens, but it was more than I had earned working for Valencia. The cash was bounceproof, and most everyone included a tip. After having spent a year and a half cooped up in a little office, it felt good to get out and move around. Rego Park, Bayside, Harlem, Coney Island, the job introduced me to the various neighborhoods of Manhattan and the surrounding boroughs. It gave me a chance to look into people’s lives, to meet my fellow New Yorkers and carry their things.&lt;br /&gt;Because Patrick didn’t believe in having himself bonded, we rarely moved anything of great value, no museum-quality paintings or extraordinary pieces of furniture. Most of our customers were moving into places they couldn’t quite afford. Their new, higher rents meant that they’d have to cut back on their spending, to work longer hours, or try to wean themselves off their costly psychiatrists. They were anxious about their future and quick to complain should a part of their past get scratched or broken. “The transitory state fucks with their heads,” Richie explained during my first week of work. “Me, I just try to ignore their stressed-outedness and concentrate on the gratuity.”&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;After a job was finished, we’d stand on the street drinking beer or foul-tasting Gatorade. The tip would be discussed, as would the disadvantages of living in this particular neighborhood. It was generally agreed that a coffin-size studio on Avenue D was preferable to living in one of the boroughs. Moving from one Brooklyn or Staten Island neighborhood to another was fine, but unless you had children to think about, even the homeless saw it as a step down to leave Manhattan. Customers quitting the island for Astoria or Cobble Hill would claim to welcome the change of pace, saying it would be nice to finally have a garden or live a little closer to the airport. The’d put a good face on it, but one could always detect an underlying sense of defeat. The apartments might be bigger and cheaper in other places, but one could never count on their old circle of friends making the long trip to attend a birthday party. Even Washington Heights was considered a stretch. People referred to it as Upstate New York, though it was right there in Manhattan.&lt;br /&gt;Our bottles drained, Patrick would carry us back to what everyone but Lyle agreed was the center of the universe.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;The first of the month was always the busiest time, but there were more than enough minor jobs and unhappy marriages to pull us through. In other parts of the country people tried to stay together for the sake of the children. In New York they tried to work things out for the sake of the apartment. Leaving a spacious, reasonably priced one-bedroom in the middle of the month usually signified that someone had done something really bad. We’d empty a place of half its possessions and listen to the details as we drove the former tenant to a quickly rented storage space. The truck made a good deal of noise, and although the injured party was always eager to talk, he had to significantly raise his voice to be heard. I liked being told these stories, but it was odd hearing such personal information shouted rather than whispered.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;When the citizens of New York went looking for a new apartment, they came to us. Some movers charged for their inside information, but, with the exception of Richie, we gave it away for free. Strangers would often flag down the loaded van and ask where we were coming from. “Do you know if it’s already been rented? Does it have a tub or a shower?” They asked the same thing of the emergency medical crews pulling up to the hospital morgue. “What floor did the victim live on? Did the apartment get much light?”&lt;br /&gt;I’d been raised with the impression that it took a certain amount of know-how to get by in New York, but a surprising number of our customers proved me wrong. Here were people who packed two hundred pounds of dishes into a single box the size of a doghouse, or even worse, people who didn’t pack at all. &lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;The best of times were snappy autumn afternoons when we’d finished moving a tow-bedroom customer from Manhattan to some faraway neighborhood in Brooklyn or Queens. The side doors would be open as we crowded in the front seat, Patrick listening to a taped translation of Chairman Mao boasting about “the great leap forward.” Traffic would be heavy on the bridge due to an accident, and because we were paid for travel time, we hoped that the pileup involved at least one piece of heavy machinery. When the tape became too monotonous, I’d ask Richie about his days at the reformatory and pleasantly drowse as he spoke of twelve year-old car thieves and boys who had killed their brothers over an ice-cream sandwich. Patrick would get involved, saying that violent crime was a natural consequence of the capitalist system, and then, eventually, the New York skyline would appear on the horizon and we’d all stop talking. If you happen to live there, it’s always refreshing to view Manhattan from afar. Up close the city constitutes an oppressive series of staircases, but from a distance it inspires fantasies of wealth and power so profound that even our communists are temporarily rendered speechless. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;City of Angels&lt;/strong&gt; (excerpts)&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;My childhood friend Alisha lives in North Carolina but used to visit me in New York at least twice a year. She was always an easy, undemanding houseguest, and it was a pleasure having her as she was happy following me around on errands or just lying on my sofa reading a magazine. “Just pretend I’m not here,” she’d say –and sometimes I did. Quite and willing to do whatever anyone else wanted, she was often favorably compared to a shadow.&lt;br /&gt;A week before one of her regular December visits, Alisha called to say that she’d be bringing along a guest, someone named Bonnie. The woman worked at a sandwich shop and had never traveled more than fifty miles from her home in Greensboro. Alisha hadn’t known her for long but said that she seemed like a very sweet person. (…) &lt;br /&gt;The two women arrived in New York on a Friday afternoon, and upon greeting them, I noticed an uncommon expression on Alisha’s face. It was the look of someone who’s discovered too late that she’s either set her house on fire or committed herself to traveling with the wrong person. “Run for your life,” she whispered.&lt;br /&gt;Bonnie was a dour, spindly woman whose thick girlish braids fell like leashes over the innocent puppies pictured on her sweatshirt. She had a pronounced Greensboro accent and had landed at Kennedy convinced that, given half a chance, the people of New York would steal the fillings right out of her mouth — and she was not about to let that happen.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;“I expect to be treated like everybody else is what I expect. I expect to be treated like an American.”&lt;br /&gt;That was the root of the problem right there. Visiting Americans will find more warmth in Tehran than they will in New York, a city founded on the principle of Us versus Them. I don’t speak Latin but have always assumed that the city motto translates to either Go Home or We Don’t Like You, Either. Like me, most of the people I knew had moved to New York with the express purpose of escaping Americans such as Bonnie. Fear had worked in our favor until a new mayor began promoting the city as a family theme park. His campaign had worked, and now the Bonnies were arriving in droves, demanding the same hospitality they’d received last month in Orlando.&lt;br /&gt;(...) &lt;br /&gt;“Now those were some nice New Yorkers”, she said, waving good-bye to the crowd in the tearoom. I tried to explain that they weren’t real New Yorkers, but at that point she’d stopped listening to anything I had to say. She dragged Alisha off for a carriage ride through Central Park, and then it was time for a visit to what she called “Fay-o Schwartz.” The toy store was followed by brutal pilgrimages to Radio City Music Hall, Saint Patrick’s Cathedral, and the Christmas tree at Rockerfeller Plaza. The crowds were such that you could pick your feet off the ground and be carried for blocks in either direction. I was mortified, but Bonnie was in a state of almost narcotic bliss, overjoyed to have discovered a New York without the New Yorkers. Here were out-of-town visitors from Omaha and Chattanooga, outraged over the price of their hot roasted chestnuts. They apologized when stepping on someone’s foot and never thought to complain when some nitwit with a video camera stupidly blocked their path. The crowd was relentlessly, pathologically friendly, and their enthusiasm was deafening. Looking around her, Bonnie saw a glittering paradise filled with decent, like-minded people, sent by God to give the world a howdy. Encircled by her army of angels, she drifted across the avenue to photograph a juggler, while I hobbled off toward home, a clear outsider in a city I’d foolishly thought to call my own.&lt;/blockquote&gt;   &lt;br /&gt;David Sedaris, “Me Talk Pretty One Day”, Abacus, 2000.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-2327116336481246431?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/2327116336481246431/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=2327116336481246431' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/2327116336481246431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/2327116336481246431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2009/01/happy-new-york.html' title='Happy New... York'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-5851906600678227950</id><published>2008-12-10T03:30:00.010+01:00</published><updated>2008-12-10T19:18:26.530+01:00</updated><title type='text'>yopongocondon.com</title><content type='html'>&lt;object width="320" height="265"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/77O1b_bdf-0&amp;hl=en&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/77O1b_bdf-0&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="320" height="265"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ni con condón. Después de oírlo rapear yo también la cojo (la puerta), lo toco (el botón del ascensor), lo pongo (el abrigo... ¡con estos días de frío!)... y también yo floto pronto. Y no creo que nos volvamos a ver hasta que aprenda a hablar como una persona normal. Con sus amigos macarrillas &amp;#8212&lt;em&gt;si és que en té&lt;/em&gt;, que más bien parece sacado del barrio de Salamanca&amp;#8212, que utilice su jerga &lt;em&gt;agilipollada&lt;/em&gt;, pero estropear un momento romántico, en el que debería haberle hablado con ternura, como un baboso enamorado, con un "floto pronto" (con medio acento extranjero &amp;#8212que es como decir "¿Es claro?" tras una explicación de canto), ¡no tiene perdón de dios!, como poco se te quita la calentura, (con voz aguda) "Oh my god, oh my god"&amp;#8212abanicándote con la palma de la mano derecha y apoyando las yemas de los dedos de la izquierda en el pecho &amp;#8212"me he vuelto frígida... así... de repente" (¡¡Nah, estoy delirando, a esta no le va este teatrillo!! Parece más del tipo que coge al toro por los cuernos). Ella lo acepta porque es macarra, como él, a pesar de lo cual resulta hasta gracioso oírla hablar del "bombo" con tanta seriedad. La parte de los pozos y fosos y el "somos dos" me ha dejado momentáneamente empantanado y luego, "escocido" por la duda, imaginándome parte de la escena, me han entrado ganas de ir corriendo a buscar el diccionario: "Anda, espérate un momento ahí, que ahora vuelvo", y de camino pienso, "¿Esta frase es de relleno o me he perdido algo?" &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No comparto su decisión de liarse al final con él. Pero a quién le importa mi opinión. Ahora mejor le pongo &lt;em&gt;stop&lt;/em&gt; a esto, apago el ordenador y &lt;em&gt;noapte buna&lt;/em&gt; (guiño a Chris ;).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-5851906600678227950?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/5851906600678227950/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=5851906600678227950' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5851906600678227950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5851906600678227950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/12/yopongocondoncom.html' title='yopongocondon.com'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-215525083308574621</id><published>2008-10-25T02:02:00.010+02:00</published><updated>2008-10-27T16:33:32.988+01:00</updated><title type='text'>Retrete de embajadores</title><content type='html'>Me despedí de Pablo y Natalia, que tomaron el sentido contrario. Caminé de vuelta a casa con Marie, Nina y Javier hasta la plaza de Santo Domingo y con las dos primeras hasta La Latina. Después seguí solo hasta la glorieta de Embajadores y entré en el metro. Era la una y treinta y pico y esperaba que no hubiese pasado el último tren. En un banco del andén que daba la espalda a las escaleras mecánicas había dos chicos sentados. No me di cuenta de su presencia mientras subía, me llamó más la atención el cartel rasgado de &lt;em&gt;Memorias de una ninfómana&lt;/em&gt; y me acerqué a echarle un vistazo antes de colocarme en la parte delantera del andén. Absorto en mis pensamientos, miraba alternativamente el andén de enfrente y los minutos que faltaban para que llegase el tren. Y fue en una de esas idas y venidas de mi cabeza que me percaté de los dos chicos sentados en el banco, y en una posterior que vi que uno de ellos se dirigía a su compañero, que seguía sentado, con la mano en la bragueta desde la esquina más próxima al banco. Se sentó y un minuto después ambos se levantaron, tomaron las escaleras mecánicas descendentes y desaparecieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo aproveché para husmear. El charco que esperaba encontrar fue la prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SQXemLiZU7I/AAAAAAAABp4/N8Pr_4DhoAA/s1600-h/retrete.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SQXemLiZU7I/AAAAAAAABp4/N8Pr_4DhoAA/s400/retrete.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261856487165744050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-215525083308574621?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/215525083308574621/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=215525083308574621' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/215525083308574621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/215525083308574621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/retrete-de-embajadores.html' title='Retrete de embajadores'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SQXemLiZU7I/AAAAAAAABp4/N8Pr_4DhoAA/s72-c/retrete.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-7783494796887328846</id><published>2008-10-21T23:41:00.004+02:00</published><updated>2008-10-23T00:43:26.932+02:00</updated><title type='text'>Sobre a nudez forte da verdade o manto diaphano da phantasia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SP-ppKDUZbI/AAAAAAAAA80/ol6Fw_bPJ00/s1600-h/Lisboa181008+103.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SP-ppKDUZbI/AAAAAAAAA80/ol6Fw_bPJ00/s400/Lisboa181008+103.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260109414330033586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estatua de José Maria de Eça de Queiroz por Teixeira Lopes, desde la Rua do Alecrim, Bairro Alto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-7783494796887328846?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/7783494796887328846/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=7783494796887328846' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/7783494796887328846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/7783494796887328846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/sobre-nudez-forte-da-verdade-o-manto.html' title='Sobre a nudez forte da verdade o manto diaphano da phantasia'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SP-ppKDUZbI/AAAAAAAAA80/ol6Fw_bPJ00/s72-c/Lisboa181008+103.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-6198815335650323328</id><published>2008-10-15T13:33:00.008+02:00</published><updated>2008-10-23T16:23:19.535+02:00</updated><title type='text'>Bicharraco inmundo</title><content type='html'>Después de los voladores, los bichos que más miedo me dan son los saltadores, seguidos de los que caminan rápidamente, los que lo hacen más lentamente y los que se arrastran. Aquí no considero a las serpientes. Estas me dan más miedo que ningún otro, pero a estas no las llamaría bichos. Nunca bajaría corriendo de mi habitación después de ver una serpiente en mi cama y le diría a mi madre, "Hay un bicho en mi cuarto". No hay un &lt;em&gt;bicho&lt;/em&gt;, HAY UNA SERPIENTE. Son palabras mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que imaginaos la escena. Estáis en la sala sentados en la silla del escritorio dividiendo vuestra atención entre vuestra madre, que está al teléfono, y un episodio de Dirty Sexy Money, y, sin avisar, os llega un sonido como de matraca de debajo de la silla. Naturalmente os levantáis, giráis un par de veces la silla y la hacéis rodar un rato por el suelo de parqué con el oído atento en busca del problema. No oís nada extraño, así que os sentáis de nuevo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de media hora, esta vez hablando con vuestra hermana, vuelve a sonar la matraca debajo de la silla, y esta vez lo hace de tal forma que os levantáis de un salto pensando, con fundamento o sin él, tampoco tenéis mucha experiencia selvática, que hay una serpiente en la sala, por muy imposible que parezca que una serpiente haya podido colarse en un quinto piso del centro de Madrid. A serpiente os ha sonado, y habiendo quedado claro esta vez que no ha sido la silla porque el sonido se repitió unos segundos después de haberos erguido, en vuestro cerebro seguís visualizando la fuente del ruido como una serpiente y oteáis alrededor en busca de algún indicio de su presencia. Con una pequeña linterna, envalentonados por el apoyo sonoro a través del auricular, examináis los &lt;em&gt;bajos&lt;/em&gt; del sofá, y constatáis que es de urgencia moverlo para limpiar debajo, y tomáis nota mental de ello para la limpieza general del domingo siguiente. No hay rastro del animal. Vuestra hermana os confirma que oyó el ruido y que cree que es del móvil, &lt;em&gt;peores ruidos ha hecho otras veces&lt;/em&gt;, dice. Pero a vosotros no os conforta, solo os sirve para confirmar que el ruido provino de vuestra sala, y no podéis dejar de pensar que no sonó en mono, sino en Dolby Surround 5.1 por lo menos, y entonces recordáis las palabras de Tania: "¿Tu tele tiene sonido envolvente, no?" "Eh, nunca me había fijado, la verdad, pero ahora que lo dices", y apretáis al botón del &lt;em&gt;mute&lt;/em&gt; en el mando. Escucháis. Nada. Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgáis y os vais a prepararos unas uvas a la cocina. Ponen Buenafuente en la tele ahora. A punto de meter una uva en la boca, esta vez sentados en una de las sillas de la mesa de comedor debido a que la del escritorio no os genera confianza, con la sonrisa empezando a desvanecerse para separar los labios y hacerle hueco, giráis medio cuerpo porque sois de naturaleza nerviosa y no os podéis quedar un segundo quietos, y veis un insecto enorme en la pared, unos cuarenta centímetros por encima del monitor. Si la sonrisa no se os había acabado de borrar mientras abríais la boca para introducir la uva, ahora seguro se ha desvanecido del todo. Dejáis la uva en el plato, os ponéis a la pata coja y os sacáis la sandalia del pie derecho. Y os acercáis. Un cuarto de paso. Chuuus. Otro cuarto de paso. Y salta. Tragáis saliva. Al sofá, os ha parecido que ha ido. Os quedáis de piedra con la sandalia en la mano y movéis los ojos lentamente a la izquierda. Cuando comprobais la inexistencia de peligro inminente os ponéis la sandalia en el pie derecho sin movimientos bruscos y, como si la cosa no fuera con vosotros, hacéis mutis por el foro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVN6-iwWI/AAAAAAAAA78/fPYUuzUnwyE/s1600-h/bicharraco1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVN6-iwWI/AAAAAAAAA78/fPYUuzUnwyE/s400/bicharraco1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257342575171518818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de este ejercicio de imaginación, estáis en condiciones de entender que me metiera en mi habitación y cerrase la puerta detrás de mí. También que mirase, dentro, a mi alrededor con suspicacia, me inspeccionase a mí mismo en los espejos de las puertas correderas del armario, asegurándome de que no llevaba la bestia parásita sobre mí, y procediese inmediatamente a desvestirme para ponerme a continuación ropa de calle por si tenía que salir huyendo de la casa y llamar a los bomberos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con gran sigilo abrí la puerta. Comprobé que no había moros en la costa, salí y empecé a caminar. Miraba de derecha a izquierda con pasadas rápidas. Y allí lo vi, encima de la mesa, inmóvil. Levanté la pierna derecha otra vez, me saqué la sandalia, aproximé la mano lentamente y ¡ZAS! Todavía se movía. ¡Zas! otra vez. Era la una menos cuarto, demasiado tarde para llamar a alguien y decirle que tenía un bicho muerto encima de la mesa. Le mandé un mensaje a mi hermana: "&lt;em&gt;Mari, era un saltamontes o algo así. Qué susto me ha dado cuando lo vi en la pared encima del monitor! Ahora está muerto en la mesa. Espero q no haya más. Jose&lt;/em&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy paranoico ahora.            &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVwuSK5jI/AAAAAAAAA8M/GBo1E89asbY/s1600-h/bicharraco3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVwuSK5jI/AAAAAAAAA8M/GBo1E89asbY/s400/bicharraco3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257343173059601970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVwxExfnI/AAAAAAAAA8c/nDrTYtjOF7o/s1600-h/bicharraco5.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVwxExfnI/AAAAAAAAA8c/nDrTYtjOF7o/s400/bicharraco5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257343173808717426" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;(Fotos tomadas a la mañana siguiente)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-6198815335650323328?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/6198815335650323328/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=6198815335650323328' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6198815335650323328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6198815335650323328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/bicharraco-inmundo.html' title='Bicharraco inmundo'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SPXVN6-iwWI/AAAAAAAAA78/fPYUuzUnwyE/s72-c/bicharraco1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-3740104000122915025</id><published>2008-10-14T01:03:00.014+02:00</published><updated>2008-10-15T13:13:58.000+02:00</updated><title type='text'>Acto sexual que se utiliza con el ano</title><content type='html'>Estoy viendo, bueno, acaba de terminar, el programa &lt;em&gt;GPS Testigo directo&lt;/em&gt; en .nova, que esta semana trata de los tópicos nacionales: que si interesa más el deporte que la política, que si los catalanes son tacaños, que si existe la rivalidad entre ciudades vecinas, que si &lt;em&gt;mueven más dos tetas que dos carretas&lt;/em&gt;. Nada de lo que he visto me ha parecido objetable ni destacable, nada salvo una cosa. Tratando de descubrir si el tópico de que las rubias son tontas es cierto, seleccionaron a tres chicas rubias y tres morenas de las que pasaban en ese momento por la calle Preciados, creo recordar, y les hicieron unas preguntas de cultura general, dijeron. Al llegar al último bloque de preguntas &amp;#8212Sexo&amp;#8212, las morenas iban uno o dos puntos por encima de las rubias, pero estas demostraron ser un poco más &lt;em&gt;sabidas&lt;/em&gt; en este bloque y consiguieron al final empatar el marcador general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera pregunta: definición de cunnilingus. Todas estaban bastante puestas y no recuerdo que ninguna fallase. Me extrañó, sin embargo, la forma en que una de las rubias formuló su respuesta. Creo que dijo que era &lt;em&gt;un acto sexual que se utilizaba con la lengua&lt;/em&gt;. Algo así. No recuerdo sus palabras con exactitud porque no fue hasta que contestó a la siguiente pregunta que pensé que lo suyo no podía ser normal, ¿cómo era posible que utilizara dos veces seguidas la misma estructura errónea? Preguntaron qué era un "griego". Las morenas contestaron, con cachondeo, "natural de Grecia", "¿un yogur?", y sincera y poco ocurrente, la última, "no sé". Las rubias estuvieron más acertadas, pero la que definió cunnilingus de aquella forma extraña respondió, palabras textuales: "es un acto sexual que se utiliza con el ano". Entonces cogí un boli y anoté la frase. Esto tenía que ponerlo en el blog independientemente de que las dos últimas entradas ya hubiesen sido inspiradas por un programa de televisión. Con un poco de suerte no habrá una cuarta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-3740104000122915025?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/3740104000122915025/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=3740104000122915025' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3740104000122915025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3740104000122915025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/acto-sexual-que-se-utiliza-con-el-ano.html' title='&lt;em&gt;Acto sexual que se utiliza con el ano&lt;/em&gt;'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-6180973760337918321</id><published>2008-10-12T22:39:00.006+02:00</published><updated>2008-10-13T02:46:15.421+02:00</updated><title type='text'>ncuatroº</title><content type='html'>Aunque no soporto las noticias deportivas, esta tarde me quedé viendo las de Cuatro. Nunca antes había visto el informativo de esta cadena, nunca me coincidió a esas horas estar haciendo zapping y haber llegado hasta el canal diez, que es donde la tengo sintonizada. Me llevé los Cheerios, la napolitana y el capuchino al sofá; me senté enfrente de la tele y &lt;em&gt;me entretuve&lt;/em&gt; viendo las noticias económicas, las inundaciones de Coslada y la Cañada Real y los dos buques varados en el estrecho. Sonó entonces la sintonía de &lt;em&gt;los deportes&lt;/em&gt; (que sabía que venían cargaditos de las hazañas del "hombre anuncio" Fernando Alonso... y de fútbol, que no falte) y cogí el mando para cambiar como de costumbre. Pero en vez de continuar con mi barrido ascendente, me quedé con el mando en la mano sin hacer nada y finalmente lo volví a dejar sobre la mesa. Quizá fue la complicidad entre los presentadores o el enfoque informal que le dan a la información o la promesa de un reportaje sobre la crisis del sumo. No sé. Fuera por la razón que fuera, me quedé viéndolo. Y no estuvo mal. La falta de seriedad &amp;#8212debo reconocer&amp;#8212 me descolocó, sobre todo en el reportaje sobre el perjuicio que las drogas están causando al deporte del sumo, que habría sido más adecuado para un programa como el desaparecido Noche Hache que para un informativo serio. Juro que busqué la mosca de la tele para asegurarme de que todavía estaba viendo las noticias: ¡y allí estaba el &lt;strong&gt;ncuatroº&lt;/strong&gt;! Noticias de coña de temática deportiva para tiempos de crisis. Al fin y al cabo, aparte de dar los resultados y las clasificaciones, o contar ('explicar' para los catalanes) las incidencias del encuentro, la etapa o lo que sea, ¿qué más se puede decir? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así transcurrió el día. Con un &lt;em&gt;coñazo&lt;/em&gt; de desfile que me pasé durmiendo todo el tiempo que duró (no oí los abucheos a Zapatero de este año ni vi tanques por las calles de Madrid). Con unas noticias de coña acompañadas por un suculento desayuno a la hora de comer. Limpieza general. La subida de las temperaturas. La peli del United 93 que me hizo temblar de rabia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-6180973760337918321?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/6180973760337918321/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=6180973760337918321' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6180973760337918321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6180973760337918321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/ncuatro.html' title='ncuatroº'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-6842123018198879918</id><published>2008-10-11T16:22:00.004+02:00</published><updated>2008-10-11T17:22:31.085+02:00</updated><title type='text'>Honestly</title><content type='html'>Ayer vi a Jaime Bayly en las &lt;em&gt;Noches blancas &lt;/em&gt;de Sánchez Dragó en La Otra. El escritor iba disfrazado. No me acuerdo muy bien de su atuendo porque no me fijo en esas cosas, pero recuerdo que iba demasiado abrigado y bien embutido en un gorro, un gorro de los que me gustan a mí, pero que yo preferiría blanco. De haber llevado una pipa, lo habría confundido con Sherlock Holmes; pensé en ello: este tío excéntrico me recuerda a alguien. Exhibía una pose inusualmente suelta, con una pierna apoyada con ostentación sobre la otra, sobresaliendo su rodilla por encima de la mesa, una pose de "soy la leche, mírame y ríndete ante mí". Quería hacerse pasar por un intelectual, aunque quedaba bastante claro que no lo era. Como comunicador me pareció horrible, no tenía la más mínima gracia y no daba gusto oírlo; sí lo daba oír a Sánchez Dragó, que contaba las historias de la novela mucho mejor que su propio autor, a pesar de que este era el protagonista de esas vivencias. Me pareció superfluo y muy creído: casi al final de la entrevista le dijo a Sánchez Dragó: nos quedaríamos aquí dos horas más por lo que nos gusta hablarnos... u oírnos. ¡¡Por favor!! No escribe mal (o no escribía mal cuando lo leía), y Sánchez Dragó alabó vehementemente &lt;em&gt;El canalla sentimental&lt;/em&gt;, su última novela; pero como contador de historias es un negado, no tiene la gracia natural de Miguel P. ni de lejos, ya le gustaría a él. Además, me pareció muy sospechoso que se contradijese algunas veces o se olvidase de supuestos detalles de su vida que contaba en la novela. Si realmente ha vivido todas esas anécdotas, ¿cómo puede olvidarse de que en una determinada historia aparecían dos mujeres y no tres?, ¿o por qué habla de su novio y dice que prefiere verlo como amigo íntimo, que el sexo ya no le interesa, si más adelante en la charla, cuando Sánchez Dragó le pregunta si la ruptura final de la novela es cierta, él dice que sí, de manera que su novio ya no es su novio sino su ex novio?, ¿o cómo es que deja de llamar Blanca a una mujer a la que se ha referido todo el tiempo como Blanca, una argentina de la que está colado y con la que montó en bicicleta por el Retiro esa misma tarde, y la llama María de repente? Después viene con la historia absurda de que &lt;em&gt;se llama Blanca María, ¿no es maravilloso?&lt;/em&gt; Honestly!! Si yo me dedicase a caricaturizar a todas las personas que conozco, a utilizar la hipérbole para contar todas las insulsas historietas de mi vida, también esta sería interesante; lo sería la de todo el mundo. Y probablemente todos nos olvidaríamos de si aparecían dos o tres personas, o de si Blanca se llamaba Blanca o María. Vamos, que no me creo una sola palabra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-6842123018198879918?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/6842123018198879918/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=6842123018198879918' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6842123018198879918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6842123018198879918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/honestly.html' title='Honestly'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-5937981713356021070</id><published>2008-10-08T22:21:00.024+02:00</published><updated>2008-10-09T13:11:48.471+02:00</updated><title type='text'>La piedra que desecharon los arquitectos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SO1Yyu4UCvI/AAAAAAAAA70/KksRHaJ8IyI/s1600-h/Satellite.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SO1Yyu4UCvI/AAAAAAAAA70/KksRHaJ8IyI/s400/Satellite.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5254953968812165874" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Salí de la parroquia de San Manuel y San Benito en Alcalá 83, crucé la calle Lagasca, bajé los escalones del metro (Retiro), torcí a la derecha en la encrucijada de túneles y, después de introducir el billete en el torno y coger hacia la izquierda, en el pasillo que conduce al andén con dirección Cuatro Caminos, sobrepasé a dos señoras que hablaban del concierto. Aminorando el paso ahora, giré disimuladamente la cabeza hacia un lado para mejorar mi audición y escuché lo siguiente: "¡Qué bien canta la gente joven!, ¡tienen unas voces!", "Se nota que tienen una preparación", "¡Y se les ve tan jovencitos!", "Bueno, yo me voy para allá &lt;em&gt;[el final del andén]&lt;/em&gt;, que me bajo en Cuatro Caminos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última frase, aunque parece desentonar, es en realidad relevante por indicar que ahí terminó la conversación una vez alcanzamos todos el andén. Yo primero, claro. Como una flecha las adelanté (como ya he comentado) a mitad del pasillo que cruza las vías de la línea dos, si bien en ese preciso momento, arrasado por un repentino afán de cotilleo, me entró una oportuna cojera y comencé a arrastrar los pies con lentitud, con la cabeza ligeramente ladeada y la mano extendida tras la oreja izquierda &amp;#8212espero que con gran disimulo&amp;#8212 para ayudar a conducir las ondas sonoras extraviadas, a las que se veía en camino de enredarse con mi pelo, las muy tontas, por su orificio pertinente. Confirmado el fin de la conversación por la frase que parecía, sin serlo, irrelevante, con la información fresca en la cabeza, abrí la mochila, palpé el fondo en busca del portaminas, que saqué junto con un folleto doblado por la mitad del &lt;em&gt;Satellite U400-11Z&lt;/em&gt; que cogí hace unas semanas en El Corte Inglés de Goya y mantuve todo arrugado en la mochila durante este tiempo, y escribí "Qué" en el folleto. Miré espantado el "Qué" en el folleto y desistí inmediatamente de mi actividad ante la dificultad de distinguir el tenue trazo que imprimía el portaminas sobre el papel brillante. Traté de pensar entonces en qué otro papel podría utilizar aparte de los muy tentadores artículos sobre MQWs de Tania que me llevé para mirar en el metro, y, ya al borde de la desesperación, a punto de decirme, &lt;em&gt;Lo siento, Tania, pero le va a tocar a uno&lt;/em&gt;, y empezar con la cantinela del &lt;em&gt;eenie meenie minie moe&lt;/em&gt;, recordé que dentro de la agenda había un folio plegado con dudas (sobre temas que no vienen al caso). Lo saqué sin esperar un segundo más y como un poseso escribí &lt;em&gt;¡Qué bien canta la gente joven!&lt;/em&gt;... y me quedé aliviado. No me fío de mi memoria cuando se trata de reproducir las palabras de alguien. Luego sufro tratando de recordar.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concierto era del Coro Xenakis y fue organizado por la junta municipal del distrito de Salamanca (&lt;em&gt;Pijolandia&lt;/em&gt;) como parte de las actividades de la &lt;a href="http://www.fucoam.es/semana_arquitectura/Home/Home.aspx"&gt;Semana de la Arquitectura&lt;/a&gt;. De los cuatro actos en que se dividía, el que más me gustó en su conjunto fue el segundo y mis canciones favoritas de todo el concierto fueron &lt;em&gt;Veni Sponsa Christi&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Aita gurea&lt;/em&gt;, con las que conseguí por un momento encontrar la paz, con la mirada perdida en los mosaicos de la cúpula y las bóvedas del templo neobizantino. Las canciones más modernas, a pesar de lograr producir efectos sonoros interesantes, terminaban aburriendo. Téngase en cuenta que cuando con más fuerza aplaudió la gente fue después del segundo acto y del &lt;em&gt;Aita gurea&lt;/em&gt;, sin contar los cuatro despistados que aplaudieron después del &lt;em&gt;Benedictus&lt;/em&gt;, y, sin ánimo de ofender, después del tercer acto se levantó más de una persona de sus asientos, me imagino que con intención de largarse, para alegría de los muchos que estaban de pie abarrotando la iglesia y que por fin pudieron ocupar su asiento. Las poesías, por otro lado, con el denominador común de su ininteligibilidad en ocasiones debido a la mala acústica de la iglesia, al menos desde donde yo me encontraba, estuvieron bien (no me mojo más), y Víctor, &lt;em&gt;glorioso Víctor&lt;/em&gt;, el primo de Natalia, me pareció el mejor recitador (¿&lt;em&gt;sublime&lt;/em&gt; es la palabra?), con una fuerza y una pasión que por momentos resultaba "escalofriante" (por decirlo de alguna manera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ver a unos cuantos arquitectos, o no arquitectos, en un coro de la Escuela de Arquitectura en todo caso, en una iglesia &amp;#8212la susodicha&amp;#8212, me ha dado la excusa perfecta, ¡sí sí sí!, para plasmar aquí los versículos: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular / Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente" (Salmos 118:22,23), que se proclamaron, así dijo el cura este domingo, &lt;em&gt;Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo&lt;/em&gt;, en la lectura del, lo dicho, Santo Evangelio según San Mateo de este domingo. Como no me gustó la versión del portal de la &lt;a href="http://www.archimadrid.es/evangelio/default.htm"&gt;Archidiócesis de Madrid&lt;/a&gt;, pongo el texto del portal de la Diócesis de East Anglia (mi segunda opción): &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;Jesus said to the chief priests and the elders of the people, "Listen to another parable. There was a man, a landowner, who planted a vineyard; he fenced it round, dug a winepress in it and built a tower; then he leased it to tenants and went abroad. When vintage time drew near he sent his servants to the tenants to collect his produce. But the tenants seized his servants, thrashed one, killed another and stoned a third. Next he sent some more servants, this time a larger number, and they dealt with them in the same way. Finally he sent his son to them. 'They will respect my son,' he said. But when the tenants saw the son, they said to each other, 'This is the heir. Come on, let us kill him and take over his inheritance.' So they seized him and threw him out of the vineyard and killed him. Now when the owner of the vineyard comes, what will he do to those tenants?" They answered, "He will bring those wretches to a wretched end and lease the vineyard to other tenants who will deliver the produce to him when the season arrives." Jesus said to them, "Have you never read in the scriptures: "It was the stone rejected by the builders that became the keystone. This was the Lord's doing and it is wonderful to see? I tell you, then, that the kingdom of God will be taken from you and given to a people who will produce its fruit."&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt; (Matthew 21:33-44, 27th Sunday of the Year A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Polite notice:) This reading was kindly brought to me (and now &lt;em&gt;to you&lt;/em&gt;) by the &lt;a href="http://www.catholiceastanglia.org/"&gt;Roman Catholic Diocese of East Anglia&lt;/a&gt;, a la que pertenece la OLEM church de Cambridge, Inglaterra, mi antigua iglesia, no se confunda con Cambridge, Massachusetts, nuevo hogar de Jinyong; and the &lt;a href="http://www.virc.at/"&gt;Vienna International Religious Centre&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-5937981713356021070?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/5937981713356021070/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=5937981713356021070' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5937981713356021070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5937981713356021070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/la-piedra-que-desecharon-los.html' title='La piedra que desecharon los arquitectos'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SO1Yyu4UCvI/AAAAAAAAA70/KksRHaJ8IyI/s72-c/Satellite.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-4689715796355115595</id><published>2008-10-01T11:10:00.013+02:00</published><updated>2008-10-08T22:15:05.970+02:00</updated><title type='text'>Los avioncitos de las narices</title><content type='html'>Ahora entiendo lo que sufren los que viven cerca de un aeropuerto. Llevamos más de media hora soportando los continuos ires y venires de aviones militares por encima de nuestras cabezas. Cuando empezaron a pasar los primeros, cambié a Telemadrid para ver si informaban de lo que estaba ocurriendo, y fue Carlos Berzosa, Rector Magnífico de la Universidad Complutense, el que, al teléfono desde el hotel Ritz, entrevistado en relación con la Universidad de Mayores, se quejaba del rebumbio que no le dejaba oír, y se preguntaba a qué podría deberse. Los presentadores de &lt;em&gt;Buenos días, Madrid&lt;/em&gt;, muy prestos, dejaron caer que el 12 de octubre es El Pilar, y dijo él, "Ah, se tratará de un ensayo", y yo, "Ah, tiene sentido". A veces hablo solo. No había caído en que en un par de semanas es El Pilar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si estoy aquí en casa a esta hora escribiendo, y si he podido consultar la televisión autonómica, que no suelo ver salvo por accidente &amp;#8212como ocurrió a principios de esta semana, lo que me sirvió para darme cuenta de que hay crisis, y de la gorda, recesión (¡gracias, Telemadrid!, muy especialmente por regalarnos el &lt;em&gt;Diario de la Noche&lt;/em&gt;, con el imparcialísimo Hermann Tertsch, y por ser la causa de tanta tranquilidad cuando me voy a la cama y tan felices sueños), si ya me lo decía Tania hace quince días, "Jose, no te compres una nueva portátil, que estamos en crisis", y lo repetía taxativa mi hermana mayor, "¡No, no, la respuesta es no!"&amp;#8212;; si estoy en casa a esta hora, repito, es porque tengo a un par de albañiles en el baño cambiándome el falso techo después de que se mojaran tres de los paneles en la &lt;a href="http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/inundacin.html"&gt;inundación&lt;/a&gt;. Llevan ahí desde las nueve. Llegaron con el material, se pusieron manos a la obra de inmediato e inmediatamente el más experimentado exclamó: &lt;em&gt;¡Qué calor!&lt;/em&gt; Como si esa frase, &lt;em&gt;qué calor&lt;/em&gt;, fuera una consigna secreta del superior al subordinado, el desencadenante de lo que estuviera por venir, ambos empezaron a quitarse la chaqueta. Hipnotizado yo también por la consigna y la consiguiente simultaneidad de sus gestos, me miré al pecho y, dándome cuenta de que no había nada que quitar, que estaba ya en camiseta de manga corta, pensé, &lt;em&gt;Vaya, la típica escena de los albañiles, que con la excusa del supuesto calor&amp;#8212la mañana está fresquita, y quedaron las ventanas de la sala y el baño abiertas toda la noche&amp;#8212, se quedan ligeritos de ropa y comienzan una orgía&lt;/em&gt;, mal por mí por albergar tal pensamiento, peor por el atrevimiento de estamparlo aquí con total indecencia. Pero no. Salió el ayudante del baño &amp;#8212yo los miraba desde la esquina de la cocina con el dormitorio, más que nada para asegurarme de que no encendían la sierra eléctrica y me llenaban el piso de serrín y polvo de vinilo&amp;#8212, y dejó la chaqueta en el respaldo de la silla de comedor más próxima a él, encima de mi camiseta roja. Es un misterio lo que hizo el jefe con su chaqueta. Lo vi en ademán de quitarse algo y ciertamente se puso a continuación un chaleco, pero, ¿qué fue lo que se quitó y dónde lo dejó?, ¿saldría acaso el ayudante con las chaquetas de los dos en un fajo y las podría encima de mi camiseta roja? Aunque parecería que la distancia que recorrió fue la suficiente para que se demoraran los segundos que uno tardaría en leer el relato de los hechos, debo puntualizar que en realidad todo ocurrió de forma casi inmediata, él no se vio en la necesidad de dar más de dos pasos, el piso tampoco da para largos paseos, y, al volverse, me dijo riendo, &lt;em&gt;¡Hace calor!&lt;/em&gt;, y yo pensé, &lt;em&gt;Uy uy uy&lt;/em&gt;, aunque dije, &lt;em&gt;Bueno...&lt;/em&gt;, ni lo afirmo ni lo niego. Pero dejadme que repita, &lt;em&gt;No&lt;/em&gt;. Que no hubo escena típica, si es que típico es de albañiles implicarse en asuntos tan turbios en horario laboral y no es de fontaneros o butaneros, o no es escena típica de ninguno y estas cosas solo se le pasan a uno por la cabeza a las nueve de la mañana después de haber dormido sólo cuatro horas e irse a la cama con un par de filetes de merluza empanados congelados en el estómago, de estos que hay que hacer en la freidora, pero que uno se empeña en hacer al horno, empecinado por el hecho de que eso era lo que buscaba el lunes en el supermercado de El Corte Inglés de Princesa, y eso era lo que creía que había comprado, hasta que en el último minuto se da cuenta de que los 180º de que se habla en el modo de preparación no se referían a la temperatura del horno, sino a la del aceite en la freidora, y, radical, se reafirma en su determinación de nunca, nunca, jamás, freír nada en su cocina, que para algo se ha comprado las patatas fritas congeladas para hacer en el horno, mientras mete los filetes en el horno a 220º al lado de las patatas en una bandeja de teflón para pizzas, y estos tardan décadas y décadas en hacerse y no se doran, como mucho se queman, y salen (¡al final salen!, y cuando lo hacen, las patatas ya fueron devoradas tiempo atrás y seguro se han desintegrado ya en agua, proteínas, almidón, fibra, fósforo, potasio, magnesio y un largo etcétera) con el rebozado (no quemado, que conste) completamente duro y del mismo color que cuando entró en el horno, y se enfrenta al plato soso con dos pedruscos aplanados de merluza marronácea clara, pero se los come igual, a desgana, pero igual, que no va a tirar la comida. Sea como fuere, me quedé mirando a los albañiles desde mi posición inicial un rato. Comprobé que utilizaban un práctico e inofensivo &lt;em&gt;cutter&lt;/em&gt; para adecuar las dimensiones de los paneles a los huecos dejados por los paneles viejos, y poco después, moralmente obligado a hacer algo útil, me vi envuelto en la temida escena (y no por temida menos típica) en la que me coloco delante del fregadero en la cocina y rasco y rasco y rasco la grasa reseca de la bandeja de teflón, y la bandeja queda toda desgraciada como resultado, pero que nadie se preocupe, que ya lo estaba algo, ya he dicho que la escena no por temida dejaba de ser típica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-4689715796355115595?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/4689715796355115595/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=4689715796355115595' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4689715796355115595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4689715796355115595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/10/los-avioncitos-de-las-narices.html' title='Los avioncitos de las narices'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-5361953019185611016</id><published>2008-09-17T01:22:00.007+02:00</published><updated>2008-09-18T17:40:20.562+02:00</updated><title type='text'>Nosotras parimos, nosotras decidimos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SNA_9E4Ub2I/AAAAAAAAA7s/IJuxTdhwEUk/s1600-h/BodiesTheExhibition+001.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SNA_9E4Ub2I/AAAAAAAAA7s/IJuxTdhwEUk/s400/BodiesTheExhibition+001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246763884401160034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Últimamente estamos yendo a exposiciones excelentes. Si el sábado empezamos la &lt;em&gt;Noche en blanco&lt;/em&gt; con "Tesoros sumergidos de Egipto" en el Matadero de Legazpi, esta tarde hemos ido a "&lt;a href="http://www.bodiesspain.com/Home/tabid/36/Default.aspx"&gt;Bodies: the Exhibition&lt;/a&gt;" en el teatro Carlos III de la calle Goya. Gracias a una información de Omar, y después de consultar la página de &lt;a href="http://www.bodiesspain.com/Madrid/Promociones/tabid/140/Default.aspx"&gt;promociones&lt;/a&gt; de la exposición, conseguimos 3,50€ de descuento sobre nuestros precios respectivos presentando la tarjeta de la Fnac. Existen otras formas de conseguir descuentos, incluyendo códigos promocionales que han aparecido en Telemadrid y en la Cadena Cope o con los tickets de Madrid Visión. Si alguien tiene intención de ir a la exposición, que es muy recomendable por lo instructiva y entretenida que es, le sugeriría que consultase esa página para comprobar si se puede beneficiar de algún descuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las muestras que más me impresionaron de la exposición fue la piel completa de la parte frontal de un hombre, incluidas las palmas de las manos (que debió de ser lo más complicado de obtener a juzgar por lo sangradas que se encontraban, y no me extraña que haya sido así), la cabeza, e incluso, más abajo, el escroto y la piel del pene. Faltaban únicamente el ombligo, las cejas, los párpados y los labios. Era como un disfraz macabro que me hizo pensar en &lt;em&gt;Leatherface&lt;/em&gt; de la &lt;em&gt;Matanza de Texas&lt;/em&gt;. A su lado, se encontraba el primer hombre desollado de cuerpo entero de la exposición. Conservaba las cejas, los párpados, los labios, el ombligo y el ano, y resultó difícil no pensar que a él pertenecía la piel de al lado. Probablemente no, pero así nos pareció en ese momento y así sigo imaginándolo ahora. Mirándolo a la cara de frente, me sorprendió su aspecto nada perturbador; al contrario, casi lo calificaría de amable y atractivo. El objetivo del espécimen era mostrar la diferentes capas de músculos después de que hubiésemos visto ya el esqueleto completo en la sala anterior. En las salas sucesivas se tratarían los sistemas nervioso, respiratorio (con especímenes con pulmones en estado deplorable a consecuencia del tabaco y la contaminación), circulatorio, digestivo y reproductor, siempre de una manera amena y, obviamente, muy visual, que puede que no ayude a recordar términos como el "movimiento peristátilco" de las paredes del esófago, pero sí deja muy claro el funcionamiento de los órganos más importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La exposición se cerraba con una sucesión de frascos con fetos en distintas etapas de gestación expuesta en un ancho pasillo oscuro tras una nota de advertencia y al lado de una salida alternativa. Nos sorprendió a Tania y a mí el fuerte desarrollo que experimenta el feto entre la octava y la novena semanas. En la octava es un moco blanco que podría pasar por renacuajo albino mientras que en la novena se convierte en un hombrecito en miniatura. Y se hizo inevitable pensar en el aborto y en hasta qué semana se debería poder abortar, y en la chica que llamó a &lt;a href="http://www.telemadrid.com/telemadrid/programa.pag?codigo=79"&gt;Territorio Comanche&lt;/a&gt; el día anterior para contar que varios médicos le habían confundido un embarazo con una gastritis, primero, y luego con piedras en el estómago, y que no fue hasta el quinto mes que se enteró de que en realidad estaba embarazada. Habrá dañado el hígado y al bebé con tanta pastilla. En la décima semana, el feto ya abre la boca y chupa el dedo, y en la vigésima octava, es como un muñeco con los ojos cerrados y la nariz poco definida, y con arrugas en la zona de las clavículas, mientras que en la trigésima segunda la barriga se le hincha y la piel se le vuelve más tersa en la zona del pecho y hombros a cambio de aparecerle pronunciadas arrugas en la cara, que le desaparecerán al poco de nacer (esto lo digo por experiencia personal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la vista de todo esto, parece que lo mejor sería no abortar después del segundo mes de gestación, independientemente de que Tania estuviese dispuesta a hacerlo con tal de no llevar un monstruo así en su interior. Yo casi me animaría más a denominarlo "monstruo" en los dos primeros meses, aunque de reducidas dimensiones, porque es más como una larva que cualquier otra cosa, pero puedo entender que no quiera llevar un ser extraño con vida propia en su interior, que se mueve, crece y se alimenta de lo que ella come.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-5361953019185611016?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/5361953019185611016/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=5361953019185611016' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5361953019185611016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/5361953019185611016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/nosotras-parimos-nosotras-decidimos.html' title='&lt;em&gt;Nosotras parimos, nosotras decidimos&lt;/em&gt;'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SNA_9E4Ub2I/AAAAAAAAA7s/IJuxTdhwEUk/s72-c/BodiesTheExhibition+001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-4686051794917334330</id><published>2008-09-15T03:00:00.004+02:00</published><updated>2008-09-15T03:10:03.707+02:00</updated><title type='text'>Adiós a la Expo</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM20EjBFeII/AAAAAAAAA7k/1Wc9BHPMxFU/s1600-h/AdiosExpo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246047131168766082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM20EjBFeII/AAAAAAAAA7k/1Wc9BHPMxFU/s400/AdiosExpo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que queda ahora: un peluche de Fluvi colgado en su bolsa a la entrada de mi casa hasta que venga Chris a recogerlo (y los pasaportes con sellos de los países... y las fotos). Nuestro mundo de fantasía ha dejado de ser real. Cuando volvamos, veremos los edificios representativos, que seguirán estando en donde los dejamos, quizá la Torre del Agua un poco más alta, pero en una zona que ya no será la Expo, sino un centro empresarial y de ocio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-4686051794917334330?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/4686051794917334330/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=4686051794917334330' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4686051794917334330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4686051794917334330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/adis-la-expo.html' title='Adiós a la Expo'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM20EjBFeII/AAAAAAAAA7k/1Wc9BHPMxFU/s72-c/AdiosExpo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-3885435616592598343</id><published>2008-09-15T01:01:00.007+02:00</published><updated>2008-09-15T01:14:07.790+02:00</updated><title type='text'>Estampas de la Noche</title><content type='html'>Puerta de San Vicente e instalación de Giancarlo Neri, &lt;em&gt;Massimo silenzio&lt;/em&gt;, entre el puente del Rey y el de Segovia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcPoz28I/AAAAAAAAA6k/TQsuMGzquyE/s1600-h/Estampa1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcPoz28I/AAAAAAAAA6k/TQsuMGzquyE/s400/Estampa1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246016751957957570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcUDgDgI/AAAAAAAAA6s/u-TIuVrqxi8/s1600-h/Estampa2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcUDgDgI/AAAAAAAAA6s/u-TIuVrqxi8/s400/Estampa2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246016753143647746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcV6lxYI/AAAAAAAAA60/3nBTMWLQFrE/s1600-h/Estampa3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcV6lxYI/AAAAAAAAA60/3nBTMWLQFrE/s400/Estampa3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246016753643144578" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcgSMtzI/AAAAAAAAA68/k4e9G7Jkllc/s1600-h/Estampa5.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcgSMtzI/AAAAAAAAA68/k4e9G7Jkllc/s400/Estampa5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246016756426520370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Yc-M6ZyI/AAAAAAAAA7E/CA7E-EtDWR8/s1600-h/Estampa6.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Yc-M6ZyI/AAAAAAAAA7E/CA7E-EtDWR8/s400/Estampa6.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246016764457412386" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Y1z5ev_I/AAAAAAAAA7M/YyUxhxJ2RXU/s1600-h/Estampa7.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Y1z5ev_I/AAAAAAAAA7M/YyUxhxJ2RXU/s400/Estampa7.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246017191188283378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Y2J5A3dI/AAAAAAAAA7U/dRja_7qJA8k/s1600-h/Estampa8.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Y2J5A3dI/AAAAAAAAA7U/dRja_7qJA8k/s400/Estampa8.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246017197091904978" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Y2FrGMII/AAAAAAAAA7c/5sBqOMpCXA8/s1600-h/Estampa9.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2Y2FrGMII/AAAAAAAAA7c/5sBqOMpCXA8/s400/Estampa9.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246017195959791746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-3885435616592598343?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/3885435616592598343/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=3885435616592598343' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3885435616592598343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3885435616592598343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/estampas.html' title='Estampas de la &lt;em&gt;Noche&lt;/em&gt;'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM2YcPoz28I/AAAAAAAAA6k/TQsuMGzquyE/s72-c/Estampa1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-1468699828612936186</id><published>2008-09-14T18:13:00.009+02:00</published><updated>2008-09-15T03:16:52.802+02:00</updated><title type='text'>Café con helado de turrón</title><content type='html'>Estaba con Natalie, Lussy y Tania en un &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.pansandcompany.com/cas/index.html"&gt;Pans &amp; Company&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (un favorito de Alastair) de Gran Vía a primeras horas de la madrugada de la Noche en Blanco de Madrid 2008 cuando un chispazo de inspiración tras la mención de una de ellas del "café de &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.starbucks.es/es-es/"&gt;Starbucks&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;" (echo de menos el &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.caffenero.com/"&gt;Caffè Nero&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;) iluminó mi mente... cansada, aunque no tanto como mis pies doloridos. Como les dije en ese momento, para el desayuno me prepararía un café, en principio pensaba que sería un &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.saimaza.es/saimaza/page?siteid=saimaza-prd&amp;locale=eses1&amp;PagecRef=587"&gt;Saimaza Espresso Natural&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, pero las circunstancias hicieron que tuviera que contentarme con un &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.nestle.es/web/marcasyprods_marcas_marca.asp?product_id=2"&gt;Nescafé Cappuccino&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, que en realidad está más bueno que el espresso; con una bola de helado de turrón, todo coronado con una pequeña montaña de nata.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04th-PGoI/AAAAAAAAA50/HgG4PUfNYRc/s1600-h/Cafe1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04th-PGoI/AAAAAAAAA50/HgG4PUfNYRc/s400/Cafe1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245911495821171330" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;El capuchino... Cuando saqué el paquete de café molido de &lt;em&gt;Saimaza&lt;/em&gt; y lo abrí, apestaba. Supongo que este tipo de cafés hay que consumirlos rápidamente y no tenerlos abiertos durante dos meses (incluso si los cierras con una pinza para tenerlos más protegidos). Aun así, puse dos cucharadas en la cafetera y me hice el café. No olía en absoluto a café recién hecho, como cuando lo abrí en julio para darle su indispensable café matutino a Christina, y antes de continuar agregando ingredientes, lo probé. No me gustó y lo volqué con decisión en el fregadero. Después lavé el filtro de la cafetera y saqué el bote de &lt;em&gt;Nescafé&lt;/em&gt;. En esta foto se ve media taza de agua muy caliente con dos cucharadas de &lt;em&gt;Nescafé Cappuccino&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM05Hrv2mDI/AAAAAAAAA6c/3EtOVK9wCss/s1600-h/Cafe2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM05Hrv2mDI/AAAAAAAAA6c/3EtOVK9wCss/s400/Cafe2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245911945121798194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;A última hora decidí que podría venirle bien un poco de chocolate. Aquí se ven dos trocitos antes de meterlos en el microondas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04uI-tSTI/AAAAAAAAA6U/iKwqvO1HWHU/s1600-h/Cafe3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04uI-tSTI/AAAAAAAAA6U/iKwqvO1HWHU/s400/Cafe3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245911506292132146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;Hice una bola de helado de turrón y la puse sobre este plato limpio simplemente para la foto. Podría haber utilizado helado de dulce de leche o de frutas del bosque, que son los otros dos tipos que tengo. El de frutas del bosque es muy fresquito, pero que con las frutas y eso, no creo que hubiese combinado muy bien con el café. El helado de turrón sabe exactamente igual que el turrón blando, y es, al igual que este, también bastante empalagoso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04t6PHDVI/AAAAAAAAA6M/TRaDDiRmeVc/s1600-h/Cafe4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04t6PHDVI/AAAAAAAAA6M/TRaDDiRmeVc/s400/Cafe4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245911502334397778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;Añadí el chocolate fundido, removí y rellené la taza con leche caliente. A continuación introduje la bola de helado en el café.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04tldU-zI/AAAAAAAAA6E/46QGSZWbhOQ/s1600-h/Cafe5.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04tldU-zI/AAAAAAAAA6E/46QGSZWbhOQ/s400/Cafe5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245911496756886322" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;Un poquito de nata montada para darle el toque final.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04tsCHgVI/AAAAAAAAA58/98ifMjv7u38/s1600-h/Cafe6.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04tsCHgVI/AAAAAAAAA58/98ifMjv7u38/s400/Cafe6.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245911498521805138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;Todo dispuesto en la sala multifunción para entrar al ataque.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Me gustó la combinación. Creo que el turrón blando y el café van bien juntos... Ah, y antes de prepararme esto, me tomé un zumo de naranja, un kiwi y una pera. El desayuno no fue tan poco saludable como parece después de todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-1468699828612936186?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/1468699828612936186/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=1468699828612936186' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/1468699828612936186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/1468699828612936186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/caf-con-helado-de-turrn.html' title='Café con helado de turrón'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_W4RxRds5DC8/SM04th-PGoI/AAAAAAAAA50/HgG4PUfNYRc/s72-c/Cafe1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-3514286963940571228</id><published>2008-09-10T03:23:00.007+02:00</published><updated>2008-09-10T10:39:53.006+02:00</updated><title type='text'>Del fin del mundo y la seguridad de los hogares</title><content type='html'>Tras el anuncio del CERN de que comenzaría sus experimentos con el &lt;a href="http://press.web.cern.ch/press/PressReleases/Releases2008/PR06.08E.html"&gt;gran colisionador de hadrones&lt;/a&gt; hoy miércoles, algún paranoico ya vaticinó la llegada del fin del mundo, que se produciría por un agujero negro que lo absorbería todo. Solo había que esperar a las primeras colisiones en el acelerador. El asunto lo sacó a colación Tania en la comida del lunes y tuvo bastante éxito entre los comensales. Probablemente no habrá tenido nada que ver con el CERN, pero a la una de la madrugada he tenido la certeza de que el fin del mundo estaba cerca cuando empezaron a caer los pedruscos. El ruido era demencial, sobre todo en la cocina, donde parecía que un albañil estuviese picando las paredes, y en la sala, que daba la impresión de que se desmoronaría de un momento a otro. Por el ruido, juraría que caían piedras como puños, y esperaba que de un momento a otro se rompiese alguna ventana, sin embargo, cuando el valor me dejó levantar la persiana de la habitación un poco y mirar al exterior, y contaba con la iluminación adicional de los continuos relámpagos, las imágenes no se correspondían con el escandaloso estrépito. Traté de centrarme en la piscina, donde esperaba ver enormes salpicones resultado de la zambullida de inmensos granos, pero tampoco vi nada del otro mundo. Al cabo de diez minutos eternos, la situación se fue tranquilizando hasta que finalmente cesó... y seguimos vivos. A ver qué pasa ahora con los hadrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Por la mañana: "La lluvia y el granizo caídos a lo largo de la noche en Madrid han obligado a los bomberos de la capital a realizar hasta las 07:00 de la mañana un total de 75 actuaciones para achicar agua en sótanos y en la vía pública, así como en viviendas altas por la filtración de agua.&lt;br /&gt;Según han informado fuentes de Emergencias Madrid, entre las zonas más castigadas se encuentra el centro de la capital, en concreto Embajadores y Latina, así como el &lt;strong&gt;distrito de Arganzuela&lt;/strong&gt;. También se han visto afectados tramos de la M-30, como el que va de San Pol de Mar a Legazpi. La tromba ha causado destrozos en el mobiliario urbano, en coches y árboles. Además, obligó a cortar la Línea 1 de Metro entre Sol y Atocha, y la L3 entre Sol y Embajadores, debido a la entrada de agua en las estaciones. &lt;a href="http://www.20minutos.es/noticia/410628/0/granizo/bomberos/madrid/"&gt;20 Minutos&lt;/a&gt;]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-3514286963940571228?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/3514286963940571228/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=3514286963940571228' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3514286963940571228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/3514286963940571228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/del-fin-del-mundo-y-la-seguridad-de-los.html' title='Del fin del mundo y la seguridad de los hogares'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-2030867269194990649</id><published>2008-09-05T03:05:00.005+02:00</published><updated>2008-09-09T17:31:06.792+02:00</updated><title type='text'>Inundación</title><content type='html'>El jueves fui a la piscina a mi primera clase de natación de la temporada. Llegué un par de minutos antes del cierre de la taquilla, saqué la tarjeta, llamé la atención de una chica que se encontraba detrás de la ventanilla, algo alejada, hablando con alguno que estaría por allí sentado, y, cuando se me acercó, le dije que tenía domiciliación bancaria y quería que me apuntase el mes en el tarjeta. Me pidió que le diese la otra tarjeta. Le dije, "No tengo otra tarjeta". Me respondió, "Tienes que tenerla". "No, esta es la única que tengo", insistí. "A ver, ¿viniste a renovar la tarjeta para la temporada 2008/2009 en julio?" "No". "Vale, entonces no estás apuntado", y miró en el ordenador. "Lo siento, no quedan plazas". "Qué se le va a hacer. Gracias".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé, &lt;em&gt;No hay mal que por bien no venga. Hoy llegaré temprano a casa. Puedo ver las noticias y prepararme algo de cena y relajarme&lt;/em&gt;. A las nueve y cuarto estaba en casa. Me cambié de ropa y, como es costumbre, entré en el baño con la luz apagada. Normalmente la claridad de la sala es suficiente para estas visitas breves al baño. Crucé el umbral de la puerta, di un paso al interior y me resbalé. &lt;em&gt;¿Qué está pasando aquí?&lt;/em&gt;, pensé sorprendido. Me aferré al lavabo para no caerme. Miré al suelo, no se veía gran cosa, me acerqué a la puerta con cuidado, rodeé la jamba con mi brazo izquierdo y encendí la luz. El suelo estaba encharcado y por uno de los laterales de uno de los paneles del falso techo caían varias sucesiones de gotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del piso para hablar con los del ático. Empujé la barra de la puerta de las escaleras, subí los dos tramos de peldaños, giré la manija de la puerta que conduce a los áticos y, al abrirla, sin poder dar un paso más, me encontré con un panorama desolador: caían chorros de agua de una compuerta del techo y los suelos estaban inundados y las paredes empapadas. Estaba claro que la culpa no era de los del ático después de todo, sino de las torres de refrigeración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, mientras tratábamos de solucionar el problema, entré por primera vez en una torre de refrigeración, vi el problema de primera mano, conocí a la presidenta de la comunidad, a la vecina del C, a la del ático A, principal perjudicada, con todo el suelo de parqué destrozado, un cuadro humedecido y arruinado, y las paredes, ya algo desconchadas después de las inundaciones de años precedentes (tres inundaciones en los cuatro años que ha vivido en él) y las respectivas reparaciones chapuceras, con una gran necesidad de una buena mano de pintura. Cuando volví a casa más de dos horas después, con ganas de pasar por el baño y sin tiempo para preparar la cena o para ver las noticias o relajarme, solo pude secar el suelo del baño, picar alguna cosa y conectarme un rato a internet antes de irme a dormir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no puedo quejarme. Fue una noche más emocionante que la mayoría y conocí a algunas de mis vecinas. No hay mal que por bien no venga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-2030867269194990649?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/2030867269194990649/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=2030867269194990649' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/2030867269194990649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/2030867269194990649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/inundacin.html' title='Inundación'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-6066362074789424736</id><published>2008-09-02T20:53:00.012+02:00</published><updated>2008-09-06T16:05:26.461+02:00</updated><title type='text'>El caballito ciego</title><content type='html'>Ayer hablé con mi hermana mayor y me enteré de que Lex, de cinco meses de edad el 6 de septiembre, hijo de Morita, una yegua de mi hermana &lt;em&gt;mediana&lt;/em&gt;, y Hélix, un Pura Raza Español (PRE) perteneciente a la parada de sementales de Ávila del Ejército de Tierra, que se conocieron e intimaron por medio de &lt;em&gt;un bote y una pajita&lt;/em&gt;, palabras textuales de la dueña, con la intermediación de un inseminador oficial del ejército; de repente empezó a irse contra las paredes y los alambres de la finca, así rezaba la versión de mi tío allí presente en el momento en que sucedieron los hechos. Al parecer se había quedado ciego, no se sabía por qué razón, y yo, mientras escuchaba a mi hermana mayor a través del terminal, me lo imaginaba al pobre corriendo como un loco, vulnerable, golpeándose con todos los obstáculos que se topaba a su paso y no podía ver, alterado por la súbita nueva realidad, quién sabe si permanente, pero nada prometedora, que se presentaba ante él. Luego pensándolo con un poco de frialdad me preguntaba cómo el potro podía saber que su situación no era la que debía esperar, fruto del desarrollo que lo llevaría a convertirse en un caballo adulto. ¿Acaso tenía medios para saber que su madre veía las cosas del mismo modo que lo hacía él? ¿No podía haber desarrollado una aptitudes especiales que le permitiesen no tropezar con nada ni irse contra elementos voluminosos que la pudieran herir a pesar de la ceguera constitutiva de cualquier caballo de más de cinco meses?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hablar con mi hermana mediana esta tarde para felicitarle el cumpleaños, me enteré de que en realidad el caballo sólo se puso nervioso cuando lo trató de amarrar para que lo inspeccionase el veterinario. Ahí fue cuando se golpeó contra todo lo que se interpuso en su camino y no veía. Antes había aceptado con estoicismo su dolencia y no mostraba signos de estar afectado, siendo el único visible el aciago blanco de sus ojos. El veterinario le diagnosticó conjuntivitis, ante el escepticismo y la desesperanza de mi hermana que decía que no podía ser porque no le lloraban los ojos, y le recetó una pomada. Me contó finalmente apenada que si no se recuperaba de los dos ojos, su destino no podía ser otro que el matadero, ¡quién lo iba a querer aunque solo fuera ciego de un ojo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Retomando la entrada el día 6 de septiembre, en el quinto "cumplemeses" de Lex, aprovechando que mi hermana me ha devuelto la llamada que le hice hace dos días, "me llaman la rápida", dice a lo Guillermo (de la Escuela), puedo informar que el potro ha recuperado totalmente la visión de uno de los ojos y, en el otro, la opacidad blanca se va haciendo cada vez más transparente, lo que le augura de nuevo al potro un futuro que parecía se le iba a negar. Excelente]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp&amp;nbsp&amp;nbsp******&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de ver un reportaje de Informe Semanal de hace veinte años sobre Fernando Pessoa en el Canal 24H de TVE. En su día se conmemoraba el centenario del nacimiento de poeta, el 13 de junio de 1888 en Lisboa. El documental terminó con estos versos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Quien lee deja de vivir&lt;br /&gt;Dejad de vivir, y leed&lt;br /&gt;¿Qué es la vida?&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-6066362074789424736?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/6066362074789424736/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=6066362074789424736' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6066362074789424736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6066362074789424736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/09/el-caballito-ciego.html' title='El caballito ciego'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-4814237666981741979</id><published>2008-08-29T15:36:00.013+02:00</published><updated>2008-09-09T17:28:20.763+02:00</updated><title type='text'>¿Hay vida después de la Expo?</title><content type='html'>&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-1a5ce898661286d5" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.blogger.com/img/videoplayer.swf?videoUrl=http%3A%2F%2Fvp.video.google.com%2Fvideodownload%3Fversion%3D0%26secureurl%3DqAAAAJRKzAPfu3a7ks9WIkYJqTHKpnqzz3-zZXM8X3979JJovyJ4IJ_3Gu62cSnW7ClOFkerpQuZHeu1iUaKKEyS7eFjW_N28NLzC7YobsAcJLmoG2itl2TEZCgvTHRBx6HRLyI6lRVZMYlyBa0p8856P9c4Uahsm2jvA9Gm39_suThVEP7iuM36dDcGoYKYwTK-Z29o14-7GTBz1VJ3ZiOpuvtqdI5a4m8Qt59q6xnYEjA_%26sigh%3D9ySqZxs3LF2AlGaSLvdl8A9cSN4%26begin%3D0%26len%3D86400000%26docid%3D0&amp;amp;nogvlm=1&amp;amp;thumbnailUrl=http%3A%2F%2Fvideo.google.com%2FThumbnailServer2%3Fapp%3Dblogger%26contentid%3D1a5ce898661286d5%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw320%26sigh%3DYZP1g0-eTHR-YbJ4zu2HjQdf-4Y&amp;amp;messagesUrl=video.google.com%2FFlashUiStrings.xlb%3Fframe%3Dflashstrings%26hl%3Den"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;embed width="320" height="266" src="http://www.blogger.com/img/videoplayer.swf?videoUrl=http%3A%2F%2Fvp.video.google.com%2Fvideodownload%3Fversion%3D0%26secureurl%3DqAAAAJRKzAPfu3a7ks9WIkYJqTHKpnqzz3-zZXM8X3979JJovyJ4IJ_3Gu62cSnW7ClOFkerpQuZHeu1iUaKKEyS7eFjW_N28NLzC7YobsAcJLmoG2itl2TEZCgvTHRBx6HRLyI6lRVZMYlyBa0p8856P9c4Uahsm2jvA9Gm39_suThVEP7iuM36dDcGoYKYwTK-Z29o14-7GTBz1VJ3ZiOpuvtqdI5a4m8Qt59q6xnYEjA_%26sigh%3D9ySqZxs3LF2AlGaSLvdl8A9cSN4%26begin%3D0%26len%3D86400000%26docid%3D0&amp;amp;nogvlm=1&amp;amp;thumbnailUrl=http%3A%2F%2Fvideo.google.com%2FThumbnailServer2%3Fapp%3Dblogger%26contentid%3D1a5ce898661286d5%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw320%26sigh%3DYZP1g0-eTHR-YbJ4zu2HjQdf-4Y&amp;amp;messagesUrl=video.google.com%2FFlashUiStrings.xlb%3Fframe%3Dflashstrings%26hl%3Den" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Único planeta 'mul'&lt;/em&gt; (vídeo del pabellón de Corea)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miércoles volví a Madrid en el Talgo: salida a las dos de la tarde de Santiago de Compostela y llegada a Chamartín a las nueve de la noche, con adición de vagones procedentes de Pontevedra y Vigo en Ourense sobre las tres y media y cambio de locomotora y de ancho de vía (de 1668 a 1435 mm) pasada Medina del Campo cuando faltaban diez minutos para las ocho. En el tramo gallego, mi atención se dividía entre el libro que iba leyendo, la película "Mr Magorium y su tienda mágica" que ponían en el tren y las vistas de imponentes viaductos en construcción que salvaban los pronunciados desniveles entre montañas a lo largo de todo el recorrido. Las montañas fueron dando paso poco a poco a verdes campos en la provincia de Zamora, y estos se fueron tornando dorados a medida que nos adentrábamos en el corazón de Castilla, con predominio de fincas de hierba seca, latifundios con pacas de paja esparcidas por toda su extensión y campos de girasoles. En Medina del Campo cambió el sentido de la marcha (empezamos a ir &lt;EM&gt;de culo&lt;/EM&gt;, hablando mal y acabando pronto) y con el cambio de locomotora unos minutos después el tren se deslizó ligero por amplias llanuras en las que destacaban los altos campanarios de las iglesias de pequeños pueblos que se divisaban en el horizonte bajo un cegador sol poniente. A las ocho treinta pasábamos por la estación de Segovia-Guiomar y a las nueve ya veíamos las cuatro torres desde los andenes de Chamartín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana antes también había llegado a Madrid, pero, a diferencia de hace dos días, en esa ocasión venía de Zaragoza y sólo me quedaría una noche. A las dos de la tarde del día siguiente volvería a ver las cuatro torres desde los mismos andenes de Chamartín, y volvería a pasar por Segovia-Guiomar y a contemplar los mismos paisajes pero en sentido inverso. No voy a detenerme en detalles. Tampoco me pararé a describir el recinto ferial de la Expo, mi mundo durante dos semanas, el pequeño microcosmos en el pude abstraerme de absolutamente todo y descansar la mente (no así el cuerpo). Quien esté interesado puede consultar cuanta información requiera en la &lt;a href="http://www.expozaragoza2008.es/Inicio/seccion=3&amp;idioma=es_ES.do"&gt;página oficial&lt;/a&gt; de la Expo. Uno de los enlaces de esa página, en el menú de la izquierda, lleva al &lt;a href="http://www.expozaragoza2008.es/blogvoluntarios/"&gt;blog de los voluntarios&lt;/a&gt;, de donde es posible, tras una breve exploración, extraer suficientes ideas como para entender perfectamente las labores tan poco exigentes que nos encomendaban, lo que no quiere decir que no fueran apreciadas por algunos. Un día una señora se me acercó en la estación de Zaragoza-Delicias y me dijo: "Quería agradeceros vuestra labor. ¡Los voluntarios sois la sal de la Expo!". ¡Toma!: Voluntarios 1, polivalentes 0 (los polivalentes eran los trabajadores de la Expo. Realizaban más o menos el mismo trabajo que nosotros, pero con pantalones largos y cobrando por ello).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro las fotos de la Expo y me reconozco en ellas, recuerdo a la gente que me rodea, la situaciones, los sonidos que me evocan; puedo rememorar las conversaciones, algunos gestos graciosos, el corretear de unos, el hablar vacilante de otras, las aparentes fanfarronadas del que queda, las risas de todos; me doy cuenta de cuándo estaba eufórico y cuándo apesadumbrado, de los momentos de agotamiento supremo, como nunca antes había experimentado, del aburrimiento y de la lucidez, de cuándo se me iluminaban los ojos y cuándo no me importaba ya nada. Pero esas instantáneas no capturaron el espíritu. Las veo y no me hacen sentir lo que sentí, solo me traen recuerdos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-4814237666981741979?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=1a5ce898661286d5&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/4814237666981741979/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=4814237666981741979' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4814237666981741979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4814237666981741979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/08/hay-vida-despus-de-la-expo.html' title='¿Hay vida después de la &lt;em&gt;Expo&lt;/em&gt;?'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-7323819438453234855</id><published>2008-08-04T02:39:00.001+02:00</published><updated>2008-08-04T02:41:06.907+02:00</updated><title type='text'>Nos vemos en Zaragoza</title><content type='html'>Felices vacaciones a todos. Yo me voy a Zaragoza en unas horas. Si alguien se anima a ir, nos veremos allí, ya sabéis dónde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-7323819438453234855?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/7323819438453234855/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=7323819438453234855' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/7323819438453234855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/7323819438453234855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/08/nos-vemos-en-zaragoza.html' title='Nos vemos en Zaragoza'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-4580426048727255222</id><published>2008-08-03T23:29:00.004+02:00</published><updated>2008-08-04T02:49:38.670+02:00</updated><title type='text'>¡Escuchamé con los ojos!</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;Y se entregaron incondicionalmente a la felicidad. Al principio, estaban pendientes en todo momento uno del otro, se hacían mimoserías, se miraban extáticos en los intermedios de los cines o bajo la luz de las farolas, intercambiaban en las comidas los más escogidos bocados, mi cielo, mi amor, se llamaban por teléfono varias veces por la mañana, ¿cómo estás?, ¿te has acordado de mí?, ¿a que no adivinas qué estoy haciendo ahora mismito?, y como todo en ellos era noticiable, parecía que al regresar Tomás del instituto se reencontraban tras una larga ausencia rica en andanzas y sucesos que había que contar con toda suerte de detalles. Pero luego, cuando se fueron gastando los signos que celebraban la dicha a cada instante, y cuando la costumbre vino a liberarlos de la fatiga diaria del asombro, y los días empezaron a confundirse unos con otros, entonces fue como si la felicidad no estuviese ya hecha de episodios claros y distintos sino de la misma sustancia pura y abstracta de la felicidad, como si habitasen en un lugar en el que el Limbo y el Paraíso mezclaban sus fronteras. De toda la muchedumbre de sobrenombres, sólo sobrevivió el de Tomy, y ella se quedó meramente en Marta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bien: así debía ser. Porque aquellas hogueras deslumbraban más que calentaban, y uno agradecía la humilde constancia de los rescoldos en esa hora en que los esplendores del día comienzan también a declinar. Y entonces sobrevino ese tiempo en bruto que aparece apenas significado en las novelas y en los dramas que tantas veces él había estudiado y comentado en clase, meses y años que se resuelven en unas líneas, despachados a granel sin mayores escrúpulos, porque es un tiempo sin relieve, que no interesa ni al pensamiento ni a la acción, tiempo no vivido con singularidad, tiempo gris, donde la costumbre hace por adelantado el trabajo que es propio del olvido.&lt;/blockquote&gt;Luis Landero, &lt;em&gt;Hoy, Júpiter&lt;/em&gt;, Tusquets Editores, 1ª edición, 2007, págs. 113-114.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la página 115 dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Hábitos que misteriosamente fortalecen la vida en común, pero a la vez la debilitan, piensa Tomás, o lo pensará años después, cuando recuerde cómo el amor y la costumbre fueron haciendo causa común hasta fundirse en un único sentimiento de términos ya indistintos, y tan resistente y duro como el pedernal.&lt;/blockquote&gt;Según el Diccionario Panhispánico de Dudas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;Como&lt;/strong&gt; 1.d) Funciona como conjunción completiva equivalente a &lt;em&gt;que&lt;/em&gt;, introduciendo oraciones subordinadas sustantivas de complemento directo. Hoy solo es normal su empleo con los verbos de percepción ver y oír, y sus sinónimos: «&lt;em&gt;Ya verás como no va a pasar nada&lt;/em&gt;» (ASantos &lt;em&gt;Estanquera&lt;/em&gt; [Esp. 1981]); «&lt;em&gt;El día se inicia con una mañana helada, después llueve y hasta puede nevar, pero siempre observará como la luz del sol va aumentando&lt;/em&gt;» (&lt;em&gt;Nacional&lt;/em&gt; [Ven.] 12.1.97); «&lt;em&gt;Oyó como se abría una puerta y vio entrar a un soldado&lt;/em&gt;» (Chamorro &lt;em&gt;Cruz&lt;/em&gt; [Esp. 1992]); «&lt;em&gt;Se escucha como varias voces empiezan a contestar a este último grito&lt;/em&gt;» (López &lt;em&gt;Vine&lt;/em&gt; [Méx. 1975]). Su uso con otros verbos resulta hoy algo forzado y, en su lugar, se prefiere la conjunción &lt;em&gt;que&lt;/em&gt;: en la actualidad no diríamos &lt;em&gt;Me dijo como no podía pagarme&lt;/em&gt;, sino &lt;em&gt;Me dijo que no podía pagarme&lt;/em&gt;. Con este valor conjuntivo, &lt;em&gt;como&lt;/em&gt; es átono y se escribe sin tilde. No obstante, se hace a veces tónico por contaminación con el adverbio interrogativo de sentido modal &lt;em&gt;cómo&lt;/em&gt;, ya que, con verbos de percepción, como es el caso de ver y oír, la noción de modo, aunque secundaria, está también presente en los enunciados; así, en la oración &lt;em&gt;Vio como los policías saltaban la valla&lt;/em&gt;, la percepción del hecho en sí [= &lt;em&gt;vio que los policías saltaban la valla&lt;/em&gt;] es indisociable del modo en que se ejecuta la acción [= &lt;em&gt;vio de qué modo los policías saltaban la valla&lt;/em&gt;]. Pero a pesar de pronunciarse tónico, el &lt;em&gt;como&lt;/em&gt; conjuntivo debe seguir escribiéndose sin tilde para diferenciarlo del adverbio interrogativo &lt;em&gt;cómo&lt;/em&gt;. Esta distinción es en algunos casos determinante a la hora de interpretar correctamente un enunciado: en &lt;em&gt;Ya verás como canta Juan&lt;/em&gt; se transmite al interlocutor la seguridad de que Juan va a cantar, mientras que en &lt;em&gt;Ya verás cómo canta Juan&lt;/em&gt; se pondera anticipadamente ante el interlocutor la forma de cantar de Juan.  &lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-4580426048727255222?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/4580426048727255222/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=4580426048727255222' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4580426048727255222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/4580426048727255222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/08/escucham-con-los-ojos.html' title='¡&lt;em&gt;Escuchamé&lt;/em&gt; con los ojos!'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5913712680319774844.post-6588814468897900612</id><published>2008-07-23T11:07:00.002+02:00</published><updated>2008-07-23T11:11:33.724+02:00</updated><title type='text'>Y ahora la Constitución</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;No podía decir lo mismo don José, a él todavía le faltaba dar el último paso, buscar y encontrar en la casa de la mujer desconocida una carta, un diario, un simple papel donde cupiese el desahogo, el grito, el no puedo más que todo suicida tiene la estricta obligación de dejar tras de sí antes de retirarse por aquella puerta, para que los que aún van a continuar de este lado puedan tranquilizar las alarmas de su propia consciencia diciendo, Pobrecillo, tuvo sus razones. El espíritu humano, sin embargo, cuántas veces será necesario decirlo, es el lugar predilecto de las contradicciones, además ni se ha observado últimamente que ellas prosperen o simplemente tengan condiciones de existencia viable fuera de él, y ésa debe de ser la causa de que don José ande dando vueltas por la ciudad, de lado a lado, arriba y abajo, como perdido sin mapa ni guía, cuando sabe perfectamente lo que tiene que hacer en este último día, que mañana ya será otro tiempo, o que él será otro en un tiempo igual a éste, y la prueba de que lo sabe es haber pensado, Después de esto, quién seré yo mañana, qué especie de escribiente va a tener la Conservaduría General del Registro Civil. Dos veces pasó frente a la casa de la mujer desconocida, dos veces no paró, tenía miedo, no le preguntemos de qué, esta contradicción es de las que están más a la vista, don José quiere y no quiere, desea y teme lo que desea, toda su vida ha sido así. Ahora, para ganar tiempo, para retrasar lo que sabe que será inevitable, decide que primero tiene que almorzar, en un restaurante barato, como impone su magra bolsa, pero sobre todo que quede lejos de estos sitios, no sea que a un vecino curioso le dé por sospechar de las intenciones del hombre que ya pasó dos veces. [...] Prolongó el frugal almuerzo lo más que pudo, cuando se levantó de la mesa ya pasaba mucho de las tres, y sin prisa, como si arrastrara los pies, se fue aproximando a la calle donde la mujer desconocida había vivido. Antes de torcer la última esquina paró, respiró hondo, No soy miedoso, pensó para darse ánimos, pero era, como les sucede a tantas personas de coraje, valiente para unas cosas, cobarde para otras, no es por el hecho de haber pasado una noche en el cementerio por lo que se le quitará el temblor de piernas de ahora. Metió la mano en el bolsillo exterior de la chaqueta, palpó las llaves, [...] ojalá acierte en seguida, si el edificio tiene portera y es de las que asoman la nariz al menor ruido, qué explicación dará [...]. Don José acertó con la llave a la primera tentativa, la guardiana de la puerta, si la finca la tenía, no apareció preguntándole, Adónde va, señor, aunque es bien cierto lo que se dice, que el mejor guarda de la viña es el miedo a que el guarda venga, por tanto se aconseja comenzar venciendo el miedo, después veremos si el guarda aparece.&lt;/blockquote&gt; José Saramago, &lt;em&gt;Todos los nombres&lt;/em&gt;, Alfaguara, primera edición, junio 2001, pág. 316 y ss.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Hola&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5913712680319774844-6588814468897900612?l=josecinalhabla.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/feeds/6588814468897900612/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=5913712680319774844&amp;postID=6588814468897900612' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6588814468897900612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5913712680319774844/posts/default/6588814468897900612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josecinalhabla.blogspot.com/2008/07/y-ahora-la-constitucin.html' title='Y ahora la Constitución'/><author><name>Jose</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09037889847485213699</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='11453299986700043969'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry></feed>