tag:blogger.com,1999:blog-471736360437135392.post-89493234209787895982008-04-30T23:41:00.012+02:002008-05-02T12:54:26.678+02:00Orígenes<div style="text-align: justify;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_xzFZWDTqcJk/SBjv6DzknoI/AAAAAAAAAYE/LMS-l50sKpE/s1600-h/stones.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_xzFZWDTqcJk/SBjv6DzknoI/AAAAAAAAAYE/LMS-l50sKpE/s200/stones.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195165950904934018" border="0" /></a>Debajo de una piedra hay una piedra. Debajo de ella hay una piedra. Aún así, todavía debajo vuelve a haber otra y un poco más abajo aún hay alguna más. Si sigue levantando piedras puede que debajo de la última —pero sólo de la última— encuentre una mosca. Eso nadie lo sabe. Ni siquiera el cazador lo sabe. Por eso sigue levantando piedras en esa playa rocosa. Levanta piedra, tras piedra, tras piedra.<br /></div>Arilenahttp://www.blogger.com/profile/16068131943554352205noreply@blogger.com