<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238</id><updated>2009-10-22T07:51:11.375-07:00</updated><title type='text'>EL ESCRITOR WEB PABLO PANIAGUA</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://escritorweb.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-6685627943265450238</id><published>2009-07-10T11:48:00.000-07:00</published><updated>2009-07-22T18:52:23.791-07:00</updated><title type='text'>¿QUÉ ES LA LITERATURA INDIE?</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SleRBg3mzNI/AAAAAAAAA3M/Xmw2lvQxcSg/s1600-h/duchamp-fuente.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356909736969555154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SleRBg3mzNI/AAAAAAAAA3M/Xmw2lvQxcSg/s320/duchamp-fuente.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;El concepto “indie” se aplica a toda manifestación artística realizada de manera independiente y fuera de las modas establecidas por el mercantilismo, y en lo que respecta a la literatura se refiere a los libros publicados por fuera de la corriente principal o al margen de la industria editorial, y que, además, de alguna manera en ellos se aborda o hace notar el desencanto del hombre ante la Época Supermoderna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Argentina, Chile y México, principalmente, algunos autores publican su obra de manera personal, gracias a las facilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de impresión. Está claro que las adversidades económicas de los países donde este tipo de publicaciones están surgiendo, agudiza la inventiva de los escritores para propiciar dicha vía y ganar la partida, de inicio, a escritores de otras latitudes, como los españoles, que se acostumbraron a la estabilidad de un sistema social aburguesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos nuevos escritores independientes asumen el riesgo que supone la aventura de publicar por cuenta propia, para vender sus libros por las calles, plazas, cafés y bares de su ciudad, y despreciar editoriales tipo “Bubok.com” o “Lulu.com”, que no son nada más que un directorio donde los autores y su obra quedan perdidos en el anonimato. El escritor independiente, al menos, tiene un libro entre las manos: es algo real, un producto cien por ciento genuino: escrito, diseñado, publicado y vendido por su autor. Ahí, en ese libro, está la impronta del artista, no es un producto genérico, es el sueño de alguien que apostó su intelecto y sus energías para sacar adelante el proyecto de vida: la permanencia por medio de la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta “palabra” no debe caer en el discurso condescendiente y vacío, porque la “literatura indie” va más allá de ver una obra impresa. Es la visión alternativa de un nuevo escritor que, sabiéndose inmerso en una época de decadencia social, la del consumismo y la adoración desmedida del Becerro de Oro, de una Humanidad que camina hacia la distopía, no duda en tratar, ya sea de manera directa o sugerida, todo aquello que determina el fracaso de nuestra civilización, el absurdo y sus contradicciones (y ahora Franz Kafka se me aparece como un visionario, y también Roberto Bolaño con estas palabras: “Soñé que la Tierra se acababa. Y que el único ser humano que contemplaba el final era Franz Kafka. En el cielo los Titanes luchaban a muerte. Desde un asiento de hierro forjado del parque de Nueva York, Kafka veía arder el mundo”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor indie, como ser pensante, ha de enfrentar de manera crítica la inercia de una Humanidad abocada en el fracaso, y rechazar, con inteligencia, cualquier atisbo de banalidad. Es recuperar la palabra asociada a la idea, el discurso que profundiza en ella, para buscar el fondo que permanece en toda obra que aspira a la inmortalidad. No basta, como pretende Juan Marsé, con contar una historia de manera creíble y quedarse en la mera fachada, en el contenido, porque el intelecto ha de estar al servicio de ese conjunto de ideas que se deben desarrollar. El escritor indie no rechaza ser un intelectual, porque de otra forma abandonaría esa visión crítica tan necesaria para analizar el mundo que le rodea, para encontrar las claves que darán solidez y consistencia a su trabajo. Ya son muchos, demasiados, los escritores que se dedican a la literatura del entretenimiento, esa mácula de lo banal que caracteriza nuestra sociedad de consumo, escritores que ven y se conforman con plasmar la realidad del espejismo, de lo ilusorio, para no saber estar en su tiempo, mirando desde afuera de ese mismo tiempo, con la distancia necesaria de una mirada crítica que cuestione el fracaso del hombre ante su Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura indie es la palabra en rebeldía, la resistencia del intelecto ante lo banal, la obra de arte frente a la simulación, la irreverencia ante la hipocresía, la voz disconforme y alternativa que se alza en contra del aluvión de literatura consumible que inunda el mercado editorial. La literatura indie es, a fin de cuentas, una apuesta para impedir la muerte de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Paniagua, 7 de julio del 2009. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-6685627943265450238?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/6685627943265450238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/6685627943265450238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2009/07/que-es-la-literatura-indie.html' title='¿QUÉ ES LA LITERATURA INDIE?'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SleRBg3mzNI/AAAAAAAAA3M/Xmw2lvQxcSg/s72-c/duchamp-fuente.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-5756854774477502151</id><published>2009-06-01T14:35:00.000-07:00</published><updated>2009-06-01T15:35:13.006-07:00</updated><title type='text'>MANIFIESTO PARA UNA NUEVA LITERATURA INDEPENDIENTE</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SiRRUFFhy9I/AAAAAAAAA0U/RuRTaIf2YDo/s1600-h/underground.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342484463372848082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 259px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SiRRUFFhy9I/AAAAAAAAA0U/RuRTaIf2YDo/s320/underground.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;Estoy convencido de que la literatura vive en un estado de permanente emergencia. La industria editorial, casi en su conjunto, dejó de apoyar a los autores noveles que enfrentan su trabajo con honestidad, para promover un tipo de producto pseudoliterario que rebaja la percepción general de lo que antes se entendía como literatura. Ahora, por ejemplo, David Trías, editor de Plaza &amp;amp; Janés (del grupo Random House Mondadori), proclama con descaro la conveniencia de la novela como producto consumible, mientras que el “mundillo literario” aplaude la concesión del Premio Cervantes a un escritor, como Juan Marsé, que plaga sus novelas con adverbios terminados en “mente” y cuya obra supone el estancamiento de un género que sigue los cánones del siglo XIX. Y es que la banalidad y la simulación de la Civilización Supermoderna lo empapa todo, hasta el punto de equiparar el éxito de ventas con la calidad. Hoy las historias de contenidos superficiales, bajo una deficiente forma y sin fondo, son las que reinan en el panorama literario, mientras asistimos a la derrota de la Gran Literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Da la sensación de que una parte de los involucrados en el proceso editorial (escritores, agentes literarios, editores, críticos y periodistas), están planeando y ejecutando la muerte de la literatura, su asesinato, mientras los lectores, alienados por la simulación, aplauden como si estuvieran viendo tal acto sentados frente a un televisor. Es la “cultura del entretenimiento” la que se superpone a la “cultura del pensamiento”, donde enanos mentales, como Francis Fukuyama, tan festejado por los medios de comunicación de masas, son los grandes pensadores de la Época Supermoderna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dicha civilización parece que naufraga, en la propia crisis generada por la ausencia de valores espirituales, cuando el Becerro de Oro que todos idolatran se desquebraja como el mismo modelo económico en el que se sustenta. Y aquí la historia bíblica toma la forma de la parábola para repetirse en los tiempos de hoy, con un dios supletorio que nos conduce hacia la distopía. Ésta es nuestra civilización fracasada, la Humanidad ante el callejón sin salida, donde el ídolo monetario refulge con el fuego de la avaricia y la especulación, y donde la literatura, como un apéndice corrupto, rebaja su esencia para ir a la búsqueda exclusiva del logro económico, y así mostrar su rostro más siniestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante lo arriba expuesto, hago de mi palabra un grito para promover una nueva “literatura independiente” que ha de enfrentar, criticar y señalar, los males de la Época Supermoderna y su banalidad, para así alejarse de la inercia que supone la muerte de la literatura. Como escritores tenemos que recuperar, con esfuerzo y dedicación, los espacios que nos están robando, encontrar nuevas estrategias para la supervivencia y no desistir en mostrar muestro trabajo al mundo. Para ello, hay que crear editoriales independientes (las nuevas tecnologías de impresión propician dicha vía, cuando negocios como “Lulu.com” o “Bubok.com” son salidas demasiado fáciles y, por tanto, bajo el influjo de la mediocridad), autogestionar nuestra obra, formar colectivos y grupos que dejen de mirar hacia el fondo del callejón sin salida, y así hacer que nuestra voz permanezca y sea escuchada; es indispensable suscitar la ruptura, crear el espíritu crítico que nos distinga frente a los narradores de lo banal, y recuperar la palabra: porque el paso del tiempo siempre hace justicia a los que no la traicionaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que el negocio editorial se está transformando, gracias a las nuevas tecnologías de impresión, más la venta y promoción de contenidos literarios a través de Internet, podemos ir de manera resuelta al encuentro de los lectores. Es necesario, en consecuencia, establecer los procesos de divulgación y promoción que nos permitan evadir el anonimato, y presentarnos como una alternativa literaria independiente. Cualquier iniciativa es mejor que quedarse con los brazos cruzados, pues podemos vender nuestro trabajo, además de por Internet, en las calles, plazas, librerías, centros culturales, cafés y bares de nuestra ciudad (así como lo hacía, por ejemplo, Georges Bataille con sus ediciones caseras en la noche parisina). Es posible, les aseguro, vivir de la literatura sin rendirse a la superficialidad, sin tener que abandonar nuestros principios de honestidad literaria ni claudicar ante los equiparan el libro, como producto, a una hamburguesa de McDonalds´s o una lata de Coca-Cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre es duro nadar a contracorriente, ser marcado y mirado con recelo por los traidores de la palabra, pero incluso así merece la pena continuar. Es el simple acto de esta rebeldía el que nos diferencia, el motor de la ilusión que pretenden pisotear, cuando el camino embrozado al que nos arrojaron se convierte en el estímulo para avanzar hacia el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sin duda alguna, es la hora de luchar por este gran sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Paniagua a 21 de mayo del 2009 &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-5756854774477502151?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/5756854774477502151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/5756854774477502151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2009/06/manifiesto-para-una-nueva-literatura.html' title='MANIFIESTO PARA UNA NUEVA LITERATURA INDEPENDIENTE'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SiRRUFFhy9I/AAAAAAAAA0U/RuRTaIf2YDo/s72-c/underground.png' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-2618154949584262963</id><published>2009-02-15T17:50:00.000-08:00</published><updated>2009-02-15T19:03:56.589-08:00</updated><title type='text'>LITERATURA SPAM</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;“El pensar se encuentra en vías de descenso&lt;br /&gt;hacia la pobreza de su esencia provisional.&lt;br /&gt;El pensar recoge el lenguaje en un decir simple.&lt;br /&gt;Así, el lenguaje es el lenguaje del ser,&lt;br /&gt;como las nubes son la nubes del cielo.&lt;br /&gt;Con su decir, el pensar traza en el lenguaje surcos apenas visibles.&lt;br /&gt;Son aún más tenues que los surcos que el campesino,&lt;br /&gt;con su paso lento, abre en el campo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin Heidegger&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SZjII8QrS9I/AAAAAAAAAxs/K0j77_awOm8/s1600-h/mona+lisa+cabecera+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303208617169341394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 451px; CURSOR: hand; HEIGHT: 104px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SZjII8QrS9I/AAAAAAAAAxs/K0j77_awOm8/s400/mona+lisa+cabecera+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;¿Puede considerarse un delito regalar literatura por Internet?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento dadaísta se preguntaba en 1916 si los gobernantes de las naciones, aquéllos que hacían la guerra y mandaban a sus gobernados al matadero, tenían la capacidad moral para decidir sobre lo que estaba bien o mal. Llevando esta idea a los tiempos actuales, cuando el sistema económico mundial se derrumba porque nuestros gobernantes se preocuparon por favorecer a los dueños del capital, en vez de al grueso de la sociedad, debemos preguntarnos lo siguiente: ¿Podemos creer en nuestros gobernantes y en las leyes que nos dictan cuando no son capaces de ofrecernos un mínimo de estabilidad? ¿Son los depositarios de la razón cuando siguen haciendo guerras y fabricando armas para el exterminio? ¿Debemos hacerles caso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este razonamiento viene al caso, al igual que hicieron los dadaístas en su momento, para sustentar mi proyecto teórico para la validez de los “spam” como medio de difusión cultural por Internet. Ahora, transformándome en un Marcel Duchamp supermoderno en clave literaria, como el que pone un urinario ante la mirada del público como obra de arte, bajo el título de “Fuente”, cambio los destinos en la historia de la literatura en cuanto a su percepción y difusión por medio del “spam”. Toda persona tiene el derecho de acceder a cualquier logro intelectual de sus semejantes, y la cultura, en todas sus vertientes, ha de ser libre y gratuita para aquéllos que estén ávidos de recibirla, pues nuestra obligación, como seres humanos, es superarnos como especie y aspirar a crear un mundo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, según la nueva ley, regalar literatura por Internet es una falta punible, y el escritor que así lo hace se convierte en delincuente. El “spam” de contenidos literarios, a través del cual no se busca ningún beneficio económico, sino, más bien, una difusión de la cultura y una democratización de la palabra, es considerado un delito. ¿No sería mejor que se preocuparan por ofrecer un futuro estable a sus gobernados en vez de perder el tiempo en semejantes nimiedades? ¿Dónde quedan las fronteras de la libertad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “literatura spam” es un medio más que valido para desarrollar el intelecto del ser humano, para apartarle de la sinrazón y acercarle a esa conciencia que se necesita para mejorar el mundo. Por medio de la palabra, en un proceso de lectura, las personas pueden limar los mecanismos mentales que le llevan al discernimiento, y así entender lo que le rodea desde otra perspectiva. Es muy simple seleccionar el mensaje no deseado para borrarlo, en vez de indignarse por recibir un correo con un contenido literario o cultural que se regala de buena fe. ¡No seamos necios! Aceptemos la promoción y difusión del pensamiento humano como algo natural, como una aportación de nuestros semejantes a esa cultura universal que estamos forjando a través del Internet: la cultura libre que nos dignificará como especie. Ahí está la capacidad de elección del receptor, de borrar o abrir el regalo que se le hace, de aceptar o evadir el esfuerzo creativo de los que aspiran alcanzar, desde una visión heideggeriana, el “ente” del “ser” por medio del “logos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “literatura spam” va más allá del acto de enviar un correo a cualquier desconocido, es la oportunidad de recibir una idea, de ampliar una visión predeterminada de la realidad, un recordatorio para saber que hay alguien preocupado por hacer llegar, dentro de una conducta social de acercamiento, su esfuerzo creativo. No es la invasión de una supuesta privacidad porque su fin es compartir un logro intelectual, sin intentar provocar, desde luego, ningún perjuicio (seleccionar sin leer es muy fácil, una operación de cinco segundos para eliminar un correo inesperado). La “literatura spam” no se trata de un engaño comercial, es el fluir de la información como signo de que somos capaces de hacer algo en contra de todo lo negativo de este mundo, y así despertar, de alguna manera, la conciencia del receptor. Declarar la “literatura spam” como un delito, equivale a hacer una hoguera de libros prohibidos bajo un régimen totalitario, pues la “literatura spam” es una derivado de la libertad de expresión, un acto que se enfrenta a la tendencia enajenadora del poder (como es la despersonalización del individuo mediante una serie de reglas que lo alejan de su condición esencial), y un medio alternativo para contrarrestar dicha dinámica enajenadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Edgar Morin nos dice en “Tierra-Patria”: &lt;em&gt;“Todo lo que es humano regenera la esperanza al regenerar su vivir; no es la esperanza lo que hace vivir, es el vivir lo que hace la esperanza, o sería mejor decir: el vivir hace la esperanza que hace vivir”&lt;/em&gt;. Como humanos no podemos negarnos a esa esperanza que nos hace vivir, la de una especie que, a través del pensamiento, ha de encontrar las claves para superar su precaria realidad y encontrar su “cosmos”. La “literatura spam” es un recurso para encontrar el camino hacia el cosmos, para que tengamos presente y recordemos que la palabra es necesaria para no perder la esperanza de ser un poco mejor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Paniagua a 14 de febrero de 2009&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;_____________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;Derechos Reservados - Copyright © Pablo Paniagua&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-2618154949584262963?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/2618154949584262963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/2618154949584262963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2009/02/literatura-spam.html' title='LITERATURA SPAM'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SZjII8QrS9I/AAAAAAAAAxs/K0j77_awOm8/s72-c/mona+lisa+cabecera+1.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-2307042379167091898</id><published>2009-02-03T20:34:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T20:46:55.889-08:00</updated><title type='text'>FRANZ KAFKA, UN DESCONOCIDO ESCRITOR</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SYkcaOAwNTI/AAAAAAAAAxk/CNQT2NqhSHE/s1600-h/kafka.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298797673341531442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 242px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SYkcaOAwNTI/AAAAAAAAAxk/CNQT2NqhSHE/s320/kafka.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;(Dedicado a Jorge Herralde)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La otra mañana, a eso de las seis, me desperté con esta pregunta en la cabeza: ¿Qué pasaría si Franz Kafka viviera ahora, siendo un total desconocido, e intentara buscar un editor? Esta pregunta, sin duda, nace de la afirmación de un amigo que dice: “Los grandes escritores del siglo XX serían rechazados hoy en todas las editoriales, por lo menos en las de España.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un modesto escritor, llamado Franz Kafka, dormía acurrucado en un colchón cubierto con un par de mantas. Era viernes y no había ido a trabajar porque estaba enfermo, tenía una incipiente bronquitis y no paraba de toser. Ya desde pequeño su salud se demostró bastante frágil, sobre todo en las vías pulmonares, y ahora, por ser invierno, era proclive a enfermarse con facilidad. Entre el compás de su forzada respiración de pronto escuchó el timbre de la puerta, por lo que se levantó casi tiritando, con una manta sobre los hombros, para ver quién llamaba con tanta insistencia. Al abrir, pudo comprobar que era la señora encargada de limpiar la escalera que, en sus manos, traía una carta con membrete.&lt;br /&gt;–Esto estaba encima de los buzones, señor Kafka. Es para usted –dijo la señora.&lt;br /&gt;–Gracias –dijo al recibirla.&lt;br /&gt;–Y cuídese, que no le veo muy bien –añadió antes de irse, a modo de despedida.&lt;br /&gt;Franz Kafka miró el remitente y vio que se trataba de la editorial Adiagrama (la del prestigioso editor Juan Iturralde), sita en la ciudad de Barcelona. Hacía justo dos meses les envió un original, sin ser un ejemplar solicitado, y le extrañó que le contestaran con tal prontitud. Con la emoción casi se olvidó del frío, de su malestar y de la tos, pensando que podían haber aceptado su novela. Abrió el sobre y extrajo una carta que decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;em&gt;28/02/2007&lt;br /&gt;Estimado Franz Kafka,&lt;br /&gt;Sentimos comunicarle que, debido al exceso de títulos contratados, nos resulta imposible incluir EL PROCESO en nuestra programación, sin que eso suponga un juicio negativo de su obra.&lt;br /&gt;Confiamos en que no tenga problemas para su publicación en cualquier otra editorial con menos agobio de títulos y, agradeciéndole haya pensado en Adiagrama, le saludamos muy cordialmente.&lt;br /&gt;Atentamente, Laura Carral.&lt;br /&gt;Le recordamos que no nos resulta posible devolver los originales no solicitados, a no ser que el autor lo recoja por sus propios medios en el plazo de un mes de esta carta.&lt;br /&gt;Editorial Adiagrama.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así era esa carta de rechazo, una de tantas, pero esta vez de su editorial predilecta. El contenido venía a ser el mismo de las demás editoriales, casi con idénticas palabras, de la amable carta que le imposibilitaba para publicar y que, de plano, le arrojaba al ostracismo. Había pedido informes por Internet, enviado la información requerida y algún que otro original, pero ningún editor del mundo tenía interés en publicar su novela. Tanto tiempo y tanto esfuerzo para escribir una novela incomprendida, sin valor comercial, una rareza literaria sin sentido para cualquier editor, cuando el predominio del género novelístico oscilaba entre historias de misterio y ambientaciones de relatos históricos. Su novela, sin duda, era vista como la obra excéntrica de un loco, algo anodino y sin sentido para cualquier lector, una apuesta estética inútil y, por tanto, un producto desechable. Total, Franz Kafka era un don nadie, un escritor sin futuro, un asunto menor, un fracasado para cualquiera y para él mismo. “Ya podía ponerse a trabajar en vez de escribir semejante basura”, debían pensar en las editoriales donde envió el original de “El Proceso”.&lt;br /&gt;Pero Franz Kafka escribía por una necesidad visceral, porque era un artista al que no le importaba pasar hambre y sufrir penalidades con tal de seguir adelante con su pasión. Ésa era su vida y su sueño, su apuesta.&lt;br /&gt;Él era un emigrado checo que decidió abandonar el hogar familiar, e incluso su país, después de haber sufrido un desengaño amoroso, lo que le sirvió de pretexto, además, para librarse de un insufrible padre al estaba cansado de soportar. De tal modo que en compañía de su mejor amigo, Max Brod, tomó rumbo hacia tierras españolas con destino a la ciudad de Madrid, donde ambos alquilaron un pequeño apartamento en el barrio de Tetuán. Ese viernes, cuando abrió la puerta para recibir la carta, su amigo Max se había ido como de costumbre a trabajar, y él estaba solo y enfermo entre las estrechas paredes de lo que suponía su nuevo hogar. Encima de la mesa estaba su vieja computadora portátil, que compró de segunda mano, y dentro de ella un par de novelas y algunos relatos. Pensó, entonces, que empezaría una nueva novela, de un castillo que estaba siempre a la vista pero que era inalcanzable, donde todos los caminos conducían a él y por ellos nunca se llegaba, donde se sabía de sus habitantes pero difícilmente se dejaban ver. Era la metáfora de esa incapacidad de publicar sus escritos, de editoriales que eran castillos de burocracias inexpugnables e incapacidad. Ahora, no podía hacer nada más que escribir esas historias, que sólo él y su amigo Max comprendían, para olvidarse de todos los infortunios de su vida sumergiéndose en la literatura, cuando se preguntaba si algún día su trabajo vería la luz pública. Así, influido por estos pensamientos, se pasó toda la tarde escribiendo, con la tos y la manta sobre los hombros, algo que empezaba así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;em&gt;Cuando K llegó ya era de noche. La aldea estaba cubierta por una espesa capa de nieve. Nada se podía distinguir en las alturas, sumidas entre niebla y oscuridad, y ni siquiera la más débil luz indicaba la presencia de un gran castillo. K se quedó un buen rato de pie en el puente de madera que unía la carretera con el pueblo, elevando su mirada hacia un vacío penetrante.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ésa era precisamente la imagen de su vida, todo brumas y oscuridad a su alrededor, incomprensión por todos lados ante su forma de entender la literatura, con un estilo tan peculiar de laberintos conceptuales que a la vez buscaban una justificación por medio de un proceso racional, donde el protagonista de sus historias chocaba contra esa muralla de convencionalismos inamovibles, los mismos que él padecía con la industria editorial. Pero él, a pesar de todo, no podía dejar de escribir y escribir…&lt;br /&gt;Max Brod llegó del trabajo, envuelto en un abrigo largo y con la cara enrojecida por el frío, pero con una sonrisa por estar de nuevo ante la presencia de su admirado y gran amigo.&lt;br /&gt;–¿Cómo te fue, Franz? ¿Estás mejor? –fueron sus primeras palabras.&lt;br /&gt;–Hoy es un gran día para mí –contestó–. Empecé una nueva novela que se llama “El Castillo”.&lt;br /&gt;En ese momento, Max Brod vio sobre la mesa la carta de la editorial Adiagrama, que cogió para leer.&lt;br /&gt;–Podía haber sido un mejor día… –dijo con tristeza.&lt;br /&gt;–No te preocupes, lo importante es creer en lo que haces por encima de todas las trivialidades que nos acosan, sin perder los ánimos para continuar con lo que un día decidiste hacer.&lt;br /&gt;–Eso no lo dudo Franz –dijo Max con una leve sonrisa–, pero creo que deberías hacer algo más que escribir.&lt;br /&gt;–¿Algo como qué?&lt;br /&gt;–Tú lo que necesitas son lectores, eso es lo importante. Si la industria editorial te rechaza, lánzate como escritor por Internet y demuéstrales de lo que eres capaz. Tú, mi querido amigo, eres un buen escritor que no merece el desprecio de un grupo que sólo mira por el dinero, mientras rechazan el arte. No dejes que nadie eche por tierra tu sueño de ser escritor, porque tú ya lo eres, de eso no tengo ninguna duda.&lt;br /&gt;Franz Kafka se quedó pensativo por unos instantes, tosió un par de veces, y levantó la cabeza para mirar a su amigo, con esos ojos oscuros que siempre denotaban cierta melancolía, y dijo:&lt;br /&gt;–Seguiré tu consejo… De nada necesito a los que no valoran mi trabajo… Me lanzaré como escritor por Internet, para encontrar lectores que no se conformen con lo que el mercado editorial les trata de imponer como literatura de calidad, cuando muchas veces no lo es… Les demostraré, como tú dices, de lo que soy capaz, que la literatura es un arte que nada tiene que ver con el comercio, que la literatura no son hamburguesas de McDonald´s ni latas de Coca-Cola, que la literatura se merece mucho más que ser vilipendiada por actos de mercadotecnia...&lt;br /&gt;Ahora Franz Kafka se expresaba con entusiasmo, pues, desde luego, no iba a dejar que nadie pisoteara sus sueños, lucharía por hacerse un lugar frente esa industria editorial que había perdido, en gran parte, su vocación de servir al engrandecimiento de algo que se estaba olvidando, para pasar a un descolorido pastiche de lo que decía o ambicionaba ser.&lt;br /&gt;–¿Quién publicaría hoy a autores como Thomas Mann o Marcel Proust? –se terminó por preguntar.&lt;br /&gt;Max Brod, al escuchar lo que era una queja más que una pregunta, una crítica feroz, una realidad, soltó una carcajada que rebotó en las paredes del pequeño salón, mientras se despojaba del abrigo.&lt;br /&gt;–Bien lo dices, mi querido Franz… Bien lo dices…&lt;br /&gt;–¡Ya sé lo que haré! –exclamó Franz Kafka, ante una idea repentina–. Publicaré en un blog, como novela por entregas, “La metamorfosis”. Creo que la historia de Gregorio Samsa, que de un día para otro se convirtió en cucaracha, será ideal para publicar en Internet.&lt;br /&gt;Y los dos amigos decidieron abrir una botella de vino tinto de Rioja, para así brindar por todos aquéllos que creen en la salvación de la literatura.&lt;br /&gt;–¡Bienvenido sea Internet, porque muy pronto de ahí saldrán grandes escritores!&lt;br /&gt;Exclamó Max Brod, entre el tintineo de los dos vasos al chocar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;_____________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;Derechos Reservados - Copyright © Pablo Paniagua&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-2307042379167091898?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/2307042379167091898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/2307042379167091898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2009/02/franz-kafka-un-desconocido-escritor.html' title='FRANZ KAFKA, UN DESCONOCIDO ESCRITOR'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SYkcaOAwNTI/AAAAAAAAAxk/CNQT2NqhSHE/s72-c/kafka.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-4519522910073873636</id><published>2009-01-17T12:28:00.000-08:00</published><updated>2009-01-17T18:49:50.523-08:00</updated><title type='text'>LITERATURA Y CRISIS MUNDIAL</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SXJE6-eZp_I/AAAAAAAAAxA/oZSJsPfSkFs/s1600-h/libroquemado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292368292107364338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 208px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SXJE6-eZp_I/AAAAAAAAAxA/oZSJsPfSkFs/s320/libroquemado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SXI__lVczTI/AAAAAAAAAw4/J-htCr3IaAg/s1600-h/libroquemado.jpg"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;Hoy, sin lugar a dudas, en la literatura y en el sector editorial se ve el reflejo de la crisis mundial que estamos viviendo, y me refiero al vacío de pensamiento y de actitud que los domina. La mayoría de los escritores, en su connivencia, han perdido la capacidad de ejercer la crítica ante los males de este mundo, los problemas y el fracaso que enfrenta, y más parecen espectadores complacientes de una Humanidad que camina hacia la distopía. La industria editorial, en su generalidad, se ha basado en promover la literatura fácil, aquella que es una manifestación más de la banalidad ensalzada por la sociedad de consumo, para hacer un trasvase de la cultura del pensamiento hacia la cultura del entretenimiento. Ciertos editores ya no ven la literatura como una necesidad o bien cultural, sino como un negocio que sólo busca un beneficio rápido en detrimento de la calidad. Ya todo se vale para pisotear el arte, por medio de una simulación de algo que cada vez está más lejano de lo que se pretende. Hoy lo único que importa es vender, a costa de lo que sea, como si los libros fueran hamburguesas de McDonald´s. Eso es el éxito para ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que la Humanidad se hunde, los escritores, parece ser, han de escribir contenidos superficiales para hacerle el juego a la misma civilización fracasada que se sustenta en la avaricia y en la especulación, en el sometimiento de los más humildes. El vacío de pensamiento, la alienación, la democratización de la ignorancia, es lo que nos proponen, y transmitir a los lectores dicha vaguedad. El hombre ha de buscar lo rápido, lo fácil, la literatura poco exigente, para dejar de aspirar a superarse en su intelecto y estar predispuesto en aceptar cualquier manipulación. ¿Eso es estar de acorde a los tiempos? ¿Buscar y promover la mediocridad en la especie humana? ¿Valerse de ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escritores, hoy más que nunca, han de rebelarse contra el autismo intelectual que promueve y nos propone una parte de la industria editorial, contra la banalidad de la sociedad de consumo y contra la alienación de un poder que nos conduce hacia el abismo. Hay que estar ciegos para no ver hacia dónde camina la Humanidad, permanecer con la boca cerrada y ser cómplice de todo un mecanismo que degrada al individuo. El poder del dinero es lo único que les importa, en un sistema económico mundial que se derrumba por efecto de su propia avaricia. La Humanidad camina hacia la distopía y los intelectuales, entre los que se cuentan los escritores, no dicen nada como si estuvieran fuera de su tiempo. Ésa es la verdadera derrota de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el hundimiento de las utopías y el consecuente triunfo del “liberalismo económico globalizador”, que ahora se desploma, y con la inestabilidad social y las guerras que se avizoran en el horizonte, ya sólo nos queda, en definitiva, esa última utopía de la Humanidad: la llegada de aquel Salvador proclamado por toda religión que traerá tiempos eternos de paz y de armonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo esta idea, y haciendo una recreación de los tiempos por venir, como el que mira a la actual Humanidad igual que una semilla en su mano, para ver el árbol que ha de crecer, escribí “La Última Utopía”, una novela que está dentro de su tiempo y más allá de él, y que indaga en los problemas de la Humanidad sin eludir ejercer una crítica feroz. Esta novela ya se puede leer totalmente gratis, en su última versión y con el texto revisado, en esta dirección: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.novelagratis.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;http://www.novelagratis.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;, donde también está disponible en archivo PDF.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-4519522910073873636?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/4519522910073873636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/4519522910073873636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2009/01/literatura-y-crisis-mundial.html' title='LITERATURA Y CRISIS MUNDIAL'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/SXJE6-eZp_I/AAAAAAAAAxA/oZSJsPfSkFs/s72-c/libroquemado.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-1298547102047751662</id><published>2008-04-26T09:34:00.000-07:00</published><updated>2008-11-30T14:03:13.685-08:00</updated><title type='text'>LA DERROTA DE LA LITERATURA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="color:#6666cc;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;Las novelas de caballerías regresaron con fuerza al panorama literario, cuando parecía que con el Quijote se iniciaba un camino definitivo. Alonso Quijano ha de salir de nuevo a los caminos, pero esta vez disfrazado de mono y con una pulga como escudero, cuando son otros los tiempos y otros los lugares por donde cabalga ahora sin rocín. Su musa, el motivo de su locura y su búsqueda, sigue siendo Dulcinea, la coartada para que el escritor se vaya directo a través de la literatura, a través del arte. Si Miguel de Cervantes arremetía contra todo un género narrativo en predominio, yo, el que está detrás del mono, hago lo mismo ahora con todos mis actos y afirmaciones. En realidad soy una mezcla Cervantes y Marcel Duchamp, un provocador en pos de la esencia artística, un chango que salta por la jungla cibernética con ese grito de Tarzán que suena como si fuera aullido de lobo, aullido como el de Allen Ginsberg pero anunciando, a otra generación, el final de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, que vivimos caminando directo hacia la distopía, casi ningún escritor es capaz de estar en su tiempo, de enfrentar esa distancia entre el presente y el futuro, para conformarse con asimilar y narrar exclusivamente lo banal; ahí está la verdadera derrota de la literatura. Y ya no son las actuales novelas de caballerías, de un historicismo suplantador para lograr mejores ventas, lo es todo, una narrativa vacía de contenidos que no viene diciendo, salvo excepciones, nada nuevo, que no sobrepasa ese costumbrismo galdosiano: la misma novela escribiéndose una y otra vez es la novela española del siglo XX. ¿Serán capaces los autores españoles de escribir algo distinto en este siglo? ¿Y qué harán los autores hispanoamericanos? “La novela, ahora más que nunca, ha de indagar en los problemas esenciales del hombre, en su tiempo y en lo que se avizora en el horizonte y más allá de él”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mono arremete contra los gigantes del mundo editorial, que son esos molinos de viento, mientras la literatura se ahoga en un pozo profundo. Nadie hace nada y todos se miran al ombligo, no hay una ruptura… porque la misma crisis de la Humanidad se ve reflejada en todas sus manifestaciones, cuando ni siquiera los que deberían alzar su grito, a través de la palabra, lo hacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor, hoy, es menos que nada… un burgués complaciente, un derrotado, pues son muy pocos los que asumen el peso de una responsabilidad evadida por la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Este Quijote-mono, que ya no utiliza lanza, acaba de arrojar un cóctel molotov).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;_____________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derechos Reservados - Copyright © Pablo Paniagua&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-1298547102047751662?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/1298547102047751662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/1298547102047751662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2008/04/las-novelas-de-caballeras-regresaron.html' title='LA DERROTA DE LA LITERATURA'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-5631921355831752100</id><published>2008-01-16T08:37:00.000-08:00</published><updated>2009-01-17T12:38:48.222-08:00</updated><title type='text'>MANIFIESTO LITERARIO</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/R5QNXVyCm_I/AAAAAAAAAas/sdZao4Y4nj0/s1600-h/fractal+16.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157762167881243634" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/R5QNXVyCm_I/AAAAAAAAAas/sdZao4Y4nj0/s400/fractal+16.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;MANIFIESTO DEL ESCRITOR WEB&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida pasa rápido y yo mañana podría estar muerto. No tengo tiempo para entrar en ese proceso kafkiano de buscar un editor para mi obra, más cuando casi todo lo que se publica es un tipo de literatura consumible, destinada a un lector poco exigente y alienado dentro de un sistema que sólo busca un beneficio económico. Está claro que a la industria editorial le dejó de interesar la buena literatura, en favor de un nuevo producto que bien podría semejarse, si se me permite la comparación, a una hamburguesa de McDonald´s. A eso lo quieren reducir todo: la “literatura chatarra” en pos del logro económico y a costa de un lector complaciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya no son los contenidos sin fondo que tanto predominan, también es la forma que se ve asediada por un total desprecio, que se evidencia de manera ordinaria en todo el ámbito literario actual. Antes, por lo menos, se trataba de escribir con cierto estilo, por ejemplo, sin incurrir en reiteradas cacofonías, cuando ahora está de moda todo lo contrario, por ser tantos y tantos los autores que la practican sin ningún remordimiento, asimismo como los editores que la promueven. Ya nada importa, hay que vender de acuerdo a la gente que consume dichos sucedáneos, mientras que el arte de la literatura se degrada. Ahora los escritores cacofónicos, algunos de los cuales quieren hacer pasar como grandes maestros en su oficio, son los que abundan. Ya les digo: la vulgarización de la literatura, igual que “hamburguesas de McDonald´s”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El insulto a la inteligencia, por tanto, ya es parte de las políticas editoriales, cuando la literatura chatarra se amontona en las mesas de novedades y en los expositores de las librerías, como un producto consumible o como una lata de Coca-Cola en un refrigerador, para servir a ese lector complaciente que se leerá cualquier novela con una bonita foto en la portada. Algo sencillo de leer y que no haga pensar mucho, que se pueda vender fácil y rápido, especial para los alienados, literatura que vuele a ras de suelo para las mentes convencionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta lamentable situación tenemos que aunar, dentro de las estrategias al uso, la farsa de los premios literarios convocados por las grandes editoriales que, así mismo, funcionan bajo la sinergia arriba mencionada y como parte de un mecanismo de promoción comercial, donde las obras ganadoras, la mayoría de las veces, surgen de una negociación anterior y bajo determinados intereses que son ajenos a la competencia en sí, y que hacen del concurso una mera fachada de cartón piedra, un subterfugio y una burla hacia los incrédulos participantes que se convierten, con ese acto, en una simple comparsa para el fraude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el problema de fondo, a fin de cuentas, es que la literatura se está alejando del arte para acercarse cada vez más a un producto consumista, en una apreciación general hacia la baja que la desvirtúa y la despoja de sus valores históricos, para ser mostrada desde una nueva perspectiva que se transforma en ejemplo para las futuras generaciones. Cuando se habla de crisis en el sector editorial se hace desde la visión exclusiva de los beneficios, cuando la verdadera crisis está en la calidad de contenidos. Este ejemplo nos permite apreciar la verdadera dimensión del problema: la literatura está siendo abandonada por aquéllos que deberían ser sus valedores, con el fin único de obtener un buen resultado comercial y con la excusa de la propia subsistencia de la actividad editorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estas razones, y ante el desdén de una industria editorial que desprecia la literatura como arte, los narradores, que no practicamos las formas y contenidos de la banalidad, tenemos la obligación de buscar nuevos espacios para dar salida a nuestro trabajo. En este punto, y gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías, que convergen en una red donde fluye y se comparte de manera libre la información, es donde el escritor puede ir en busca de un nuevo tipo de lectores: los lectores del futuro. El Internet, entonces, se convierte en un salvavidas momentáneo para aquellos creadores que apostaron por el arte y la literatura, teniendo en cuenta, sin embargo, que son muy pocos los que asumen el riesgo de regalar su trabajo y de ser algo más que comentaristas ocurrentes, o dedicarse a la comicidad, lo que a la postre arroja una panorámica desalentadora en referencia a los contenidos y ahuyenta el interés de la crítica y la prensa escrita para tratar las obras literarias que se generan bajo tales circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se ve, son algunos los riesgos y muchas las incertidumbres, pero cuando no hay otra salida, cuando no hay nada que perder, porque ya estaba de antemano todo perdido, no se puede dudar ni pensar en la derrota; entonces, el salto al vacío es inevitable, es una cuestión de honestidad, de creer en lo que haces y saber que no eres menos que nadie, porque, a fin de cuentas, eres un artista y eso es lo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, desde luego, prefiero regalar mi obra por Internet antes que ser derrotado por la ceguera y la ineptitud de unos cuantos, y aquí estoy, sentado frente a una Sony Vaio del 98, comprada de segunda mano, retando a todo el medio editorial (agentes literarios, editores y críticos), para que sepan que soy el escritor más underground del mundo por el simple valor de mis declaraciones, la determinación, y por el hecho de ser un artista que escribe desde la adversidad y que es consciente de que dar a la luz pública este manifiesto es el último acto romántico de la literatura, en espera de aquellos editores que apostaban por el arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy el ejercicio literario es más libre que nunca, también su difusión, y el “escritor web”, que está impregnado de futuro, nace para cambiar un medio que por momentos necesita aires de renovación. Las editoriales ya dejaron de ser un filtro fiable respecto a la calidad de contenidos y el libro impreso en papel se ve amenazado por las nuevas tecnologías digitales, de tal modo que los escritores, en un futuro cercano, no necesitarán de intermediarios para dar a conocer su trabajo, que se hará a través de Internet y a cambio de una donación económica, de parte de los lectores, y por algún sistema de comercio electrónico, tipo PayPal o similar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú que escribes bien, deja de mirarte al ombligo; ¿crees que tienes un tesoro que nadie leerá?; son millones los lectores que te esperan; ahora puedes ser un pionero de la literatura digital, de escribir una página en la historia; ya el paso del tiempo juzgará a cada cual según la calidad de su trabajo; no tengas miedo de formar parte del futuro y, sobre todo, no dejes que nadie pisotee el sueño de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de poco, les aseguro, grandes escritores surgirán por Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firmado: Pablo Paniagua, a 15 de diciembre del 2007 (publicado el 16 de enero del 2008).&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-5631921355831752100?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/5631921355831752100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/5631921355831752100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2008/01/manifiesto-literario_16.html' title='MANIFIESTO LITERARIO'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/R5QNXVyCm_I/AAAAAAAAAas/sdZao4Y4nj0/s72-c/fractal+16.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4081524734689054238.post-2704384405020543207</id><published>2007-11-13T15:43:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T00:10:29.558-08:00</updated><title type='text'>¿SERÉ YO?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:78%;color:#6666cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/R32q5FyCm1I/AAAAAAAAAYg/TDT8Z8GHlhY/s1600-h/Pablo+Frente+A.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5151461446563044178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/R32q5FyCm1I/AAAAAAAAAYg/TDT8Z8GHlhY/s400/Pablo+Frente+A.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CURRÍCULUM&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi madre, además de un fracasado, soy como el “ungüento amarillo”: que vale para todo pero no cura nada. Para mi padre soy el hijo desaparecido; para el resto de la familia un loco aventurero. Para mi ex-mujer un inútil; para mi ex-novia una mala inversión, porque mis acciones nunca suben y me pregunta: ¿cuándo vas a ser famoso? Para mi hijo soy una voz detrás del teléfono, un padre distante, un forzado ausente, un Rey Mago, el tesoro que le robaron, el sueño más esperado. Yo, mientras tanto, sólo espero ser algo más de lo que soy, y ser por fin un deseo cumplido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOBRE LITERATURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy infectado de literatura. ¡Qué voy a hacer ahora con esta enfermedad! ¡Quizá te pase a ti lo mismo! ¡Qué podemos hacer más que escribir! Pienso que la cosa está difícil porque ya casi nadie cree en los escritores, somos una especie en extinción. No soy la conciencia de nadie y sólo busco salvar una palabra que nada importa a los que debería importar. No tengo vergüenza, ya lo sé; prefiero decirlo antes que callar, porque estoy moribundo de esta enfermedad. No sé cuántos años de vida me restan; tal vez sea inmortal; eso espero, aunque me tachen de engreído. ¿Qué piensas tú al respecto? ¿Darás tu vida por la literatura? Ahora me pregunto qué pensará mi hijo cuando lea mis palabras… “Hijo mío, siento como tú todas las ausencias, espero me perdones por tener esta enfermedad.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer a un escritor en cierta medida es meterte dentro de su cabeza. Ahora yo les abro la puerta de la mía para que entren, pero, por favor, tengan la delicadeza de no tocarme las neuronas además de prestar la debida atención con las uniones nerviosas. Espero que esta cabeza no la encuentren muy desarreglada, ya que ayer, sabiendo de esta invitación que les hago, traté de ordenarla lo mejor posible. A la derecha, según se entra, están mis ideas más recientes, todas en suspensión esperando tomar una forma más concreta; a la izquierda se pueden observar todos mis deseos, que se confunden con la influencia de los instintos, un poco más alejados de la razón; al fondo encontrarán el almacén de mis recuerdos, todos clasificados en orden temporal: los buenos a un lado y los malos al otro cerrados bajo llave. Pueden mirar pero no leer, todo es secreto, ya les daré por medio de mi palabra lo único que me interese conceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está tu lugar en este mundo? ¿Tomaste las decisiones acertadas? ¿Tu vida hubiera sido otra mejor de haber hecho lo contrario? Qué somos, sólo el resultado de una decisión, alas de mariposa que cambian el destino. Yo tomé la decisión de escribir lo que escribo y ser el que soy, por mucho que a veces me duela en mis penurias; pero prefiero no ser aquél que trabajaba nada más por dinero dejando que un sueño se perdiese. Tengo el dominio de la palabra para expresar mis ideas y transmitirlas como una extensión de mi ser, en el tiempo y en el espacio, a cambio de esta incertidumbre. Espero algún día tener al espíritu y la materia unidos, para llegar a ser plenamente lo que un día decidí, y así la decisión sea acertada y me dé el lugar que busco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser escritor es un acto de exhibicionismo porque desnudas tus pensamientos ante los demás. ¿Con qué finalidad? No lo sé. Tal vez quiera compartir mis experiencias para no estar solo, cuando solo se está al escribir; quizá busque mi propia comprensión a través de mis palabras; quizá ansíe ser inmortal a través de la huella de mi obra… Para ello paso el tiempo inmerso en mis pensamientos, luchando con el idioma para dar forma a las ideas, para crear imágenes dentro de tu cabeza, porque tú eres el último destinatario y sin ti, lector, no existo. Tú también eres muy importante, tanto como yo, pues das sentido a lo que hago. Las palabras al salir de mi cabeza entran en la tuya, transmisión de pensamiento, telepatía literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste es un relato en segunda persona, entre tú que lees y yo que escribo. A nadie le importa lo que aquí se diga, nada más que a ti y a mí. Llevaba tiempo esperando para decirte esto, para reunirnos en esta cita casual de una búsqueda mutua. Yo busco un lector y tú algo interesante que leer (siempre y cuando te lo parezcan estas líneas), un interés compartido para un momento. Ahora, con el propósito de no defraudar tus expectativas, te daré algo más, una información secreta, casi mágica, el inicio del relato que tú mismo deberás escribir: “En todo este transcurso de tiempo…” (no, eso suena muy normal, seguro ya lo dijo alguien). “Érase una vez…” (no, no, creo que ese inicio tampoco nos vale). “En un lugar, de cuyo nombre no quiero acordarme…” (no, ése mucho menos). “Donde el día se junta con la noche quedamos en vernos (este comienzo me gusta más), pero tú te fuiste al ocaso y yo al amanecer y así no nos encontramos, estando cada cual en un extremo, distantes pero a la vez en un mismo lugar: donde el día y la noche se juntan. Para mí llegó el día y para ti la noche, sin haber tenido esa oportunidad de encontrarnos para consumar el acto de la mirada compartida con la que… (y ahora, a partir de aquí, es cuando te toca continuar con esta historia para darle el final que tú desees; tú decides, ya te convertiste, por fin, en el dueño de este pensamiento compartido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hay detrás de esto? ¿Acaso lo tenemos dentro? La vida empieza cuando todo acaba, justo lo contrario de lo que se cree. Ahora estamos en el aprendizaje para saber existir después de la muerte, aunque muchos seguramente jamás lograrán ese estado. Todo es una ficción para la realidad cuando lo real es simulado: imágenes, ideas y pensamientos que para nosotros se acaban con la muerte, menos para mí, que por dejarlos aquí escritos viviré hasta la extinción de nuestra especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se acaba con el último lector.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cccccc;"&gt;_____________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derechos Reservados - Copyright © Pablo Paniagua&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4081524734689054238-2704384405020543207?l=escritorweb.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/2704384405020543207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4081524734689054238/posts/default/2704384405020543207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escritorweb.blogspot.com/2007/11/b-i-e-n-v-e-n-i-d-o_13.html' title='¿SERÉ YO?'/><author><name>Pablo Paniagua</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10739494801721815247'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MVPk8yJsmiI/R32q5FyCm1I/AAAAAAAAAYg/TDT8Z8GHlhY/s72-c/Pablo+Frente+A.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>