tag:blogger.com,1999:blog-366494702008-08-28T20:54:34.475+01:00Donde me dejas, me encuentraskasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comBlogger179125tag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-1427194518047557132008-05-20T15:38:00.001Z2008-05-20T15:43:29.205ZESTAMPA CORTAZAREÑA<a href="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/SDLxOtt2yFI/AAAAAAAAAnY/WQCdV2a5ykM/s1600-h/pie.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202485754658736210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/SDLxOtt2yFI/AAAAAAAAAnY/WQCdV2a5ykM/s400/pie.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><br /><br /><span style="font-size:130%;">“...Entonces, mientras pasaba las páginas de su vida con una mano, con la otra exploraba bajo la falda de Talita, y su boca, destilando un fuerte olor a tabaco y a whisky, buscaba y mordía casi con fiereza los labios de la Maga. Estaba confuso. Ya no sabía en realidad quién era quién. Intentaba por todos los medios posibles encontrar su mujer ideal dentro de ese extraño abanico que había confeccionado, a base de retazos sueltos de las dos mujeres que más había amado en la vida. Llegó un momento en que ignoraba qué fragmento pertenecía a una y qué fragmento pertenecía a la otra. Su pie izquierdo, como no podía ser de otro modo, se carcajeaba al contemplar dicho panorama. El pie tenía unas orejitas muy graciosas. Parecían gusanos o deditos y se movían entre aspavientos, al compás de la risa...”<br /> </span></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-51820093104794547002008-05-01T15:47:00.006Z2008-05-01T16:03:33.318ZFRAGMENTO DE UNA ENTREVISTA<a href="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/SBnnXngeiSI/AAAAAAAAAnQ/b0wC9qzlu1I/s1600-h/P3120020.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195438038076786978" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/SBnnXngeiSI/AAAAAAAAAnQ/b0wC9qzlu1I/s400/P3120020.JPG" border="0" /></a><br /><div><br />(…) Periodista: Bien, y ahora hablemos de su último libro…<br /></div><br /><div>Escritor: (Risas) Mi último libro… ¿me está dando ya por acabado, señorita? Aún pienso escribir muchos más.<br /></div><br /><div>P: (Risas) Usted ya me entiende. Por supuesto que escribirá muchos más. Mire, precisamente esa iba a ser la siguiente pregunta del cuestionario. ¿Hasta cuándo piensa seguir escribiendo?<br /></div><br /><div>E: ¿Escribiendo o publicando? Vayamos por partes. Empezaré por responder a la segunda cuestión. Estaré al pie del cañón hasta que mi cuerpo de ochenta y cinco años aguante. Es cierto que ya soy un viejo –ahora se utilizan mucho los eufemismos tontos en lugar de llamar a las cosas por su nombre, que si tercera edad, que si persona mayor, que si… ¡viejo, eso es lo que soy!-, pero mientras tenga alma y algo que expresar de ella, estaré vivo. Cuando editores, lectores o medios se empeñen en lo contrario, dejaré de publicar, eso es todo, pero no de escribir. Entiende el matiz ¿verdad?<br /></div><br /><div>P: Sí, pero volviendo a su libro actual… no osaré decir el último, se lo prometo (risas)… cuéntenos más cosas.<br /></div><br /><div>E: Es un proyecto en el que llevaba trabajando mucho tiempo, pero si le digo la verdad, es el libro que menos esfuerzo me ha costado sacar adelante. Ha salido solo. Es una serie de conversaciones y entrevistas que mantengo desde hace varios años con la Muerte.<br /></div><br /><div>P: ¡Caramba!<br /></div><br /><div>E: Sí, sí… no se asuste. Hablo a menudo con ella, sé cómo piensa, de hecho me visita con frecuencia, pero gracias a Dios –o a mi buena salud- tras la visita se larga y de momento nunca me ha dado problemas. Malo será el día en que nos quedemos los dos a solas, frente a frente, y no sepamos qué decirnos. Me temo que no podré resistirme a su encanto e iré tras ella (sonríe con tristeza)<br /></div><br /><div>P: Me está poniendo los pelos de punta, mire… mire mi brazo.<br /></div><br /><div>E: (Risas) Pues no era mi intención, ya ve.<br /></div><br /><div>P: ¿Me está diciendo que no teme a la muerte?<br /></div><br /><div>E: Más respeto, por favor, en adelante, cuando hable de la Muerte en mi presencia, lo haga con M mayúscula. ¿Temerle? Qué tontería… Intento no pensar demasiado en ella, como le decía antes, aún tengo muchos libros que escribir. Pero su presencia es ineludible, la vida es evitable y uno puede ponerle fin cuando lo desee, la Muerte no. Por eso es más importante y más intensa que la propia vida, lo que ocurre es que nos resistimos a aceptarlo. </div><div><br /> </div><div></div><div>P: ¿Qué más puede contarnos de su libro? Ande, anímeme a comprarlo… </div><div><br /> </div><div></div><div>E: Pues verá, esto que le voy a decir ahora dudo mucho que le guste a mi editor, pero como comprenderá ya tengo edad suficiente para haber sabido cómo ganarme la vida hasta ahora, no le debo nada a nadie y no estoy en circunstancias de perder el tiempo haciéndole la rosca a ninguna editorial. Prácticamente me da igual vender que no vender, no estoy empezando mi carrera y no me importaría en absoluto que no saliera adelante ni un solo ejemplar de este libro. Es muy personal, forma parte de la parcela más privada e intrínseca de mi vida, y no estoy muy seguro, tras haber sido publicado, de querer que todo este material vea la luz. </div><div><br /> </div><div></div><div>P: Le felicito. Además de buen escritor es usted todo un experto en marketing. Esto que ha dicho es justamente el mejor reclamo para su libro, debería expresarlo así en su campaña publicitaria. </div><div><br /> </div><div></div><div>E: Me va a hacer sonrojar… (Risas) </div><div><br /> </div><div></div><div>P: Y dígame, en esas charlas que ha mantenido con la Muerte, supongo que ella ha pasado de ser un concepto puramente abstracto a ser una idea más o menos física ¿no? Pues bien… ¿Podría adelantarnos qué aspecto tiene para usted? </div><div><br /> </div><div></div><div>E: Uyyy… amiga, usted quiere que le revele lo más interesante de mi novela (risas). Depende… la Muerte cada vez que se presenta tiene un aspecto diferente. Cuando se trata de alguien joven, sano, feliz, que lo tiene todo y que no está solo, ofrece una apariencia realmente nauseabunda, es como una vieja desdentada y aguardentosa que produce asco y de la que se huye como de la peste. Si hace acto de presencia ante un viejo ya cansado de vivir, un enfermo terminal deshecho de dolores o alguien que se siente infeliz y solitario, puede resultar de lo más atractiva. Viene envuelta en terciopelo o seda negra, majestuosa, seductora, arrebatadora. Fíjese hasta que punto lo será, que no ha habido ni habrá nadie que se le resista… Como que nos lleva a todos por la calle de la amargura, ya ve. </div><div><br /> </div><div>P: Dicho así… (…) </div><div><br /><br /> </div><div></div><div></div><div>Cuando minutos más tarde terminó su última entrevista, el viejo escritor bajó la tapa del portátil, cerró los ojos y, con la hermosa periodista acurrucada entre sus brazos, vestida de riguroso luto, se quedó profundamente dormido poniendo así punto y final a su libro. </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-25925623731835495382008-01-29T22:53:00.000Z2008-01-29T22:55:10.452ZVENTA A DOMICILIO<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5-um3hh1rI/AAAAAAAAAnI/DTqcUVC-_nI/s1600-h/ley-del-vendedor-ambulante.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161035680752719538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 285px; TEXT-ALIGN: center" height="228" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5-um3hh1rI/AAAAAAAAAnI/DTqcUVC-_nI/s400/ley-del-vendedor-ambulante.jpg" width="243" border="0" /></a> Tras oír sonar el timbre, abrió la puerta y le miró, primero con sorpresa y después con fastidio.<br />-¿Otra vez usted? ¿No le he dicho por activa y por pasiva que no quiero verle más? Que no me hable, que no me mire… ¡que se muera, hombre!!<br />-Verá. Es…esta vez vengo a ofrecerle algo distinto.<br />-¡¡Fuera de mi casa!!¡¡Lárguese!!<br />-Pe…perdone. Escúcheme un momento: hoy no traigo aceite, ni miel, ni patatas, ni seguros ni máquinas de coser. Mire…mire.<br />Agitó entre sus manos, haciéndola sonar, una bonita caja de regalo de enorme tamaño, forrada en llamativos colores.<br />Tal vez fuera eso la causa, los colores del envase. Lo cierto es que el hombre se vio picado por la curiosidad.<br />-A ver… ¿qué trae hoy?- Lo dijo en tono de perdonavidas, pero realmente se sentía fascinado por el objeto.<br />-¿Puedo pasar?- Sugirió el vendedor. En realidad cuando lo dijo ya estaba en medio del hall.<br />-Sí…sí, claro.<br />El vendedor, yendo un poco más lejos todavía, apuntó con la mirada hacia la sala de estar.<br />-Estaríamos más cómodos ahí ¿No cree?<br />El dueño de la casa, con gesto ceñudo, le invitó a pasar.<br />Colocó la caja sobre la mesa y con aire triunfal levantó la tapa. En su interior tan sólo había un elemento: un libro encuadernado en piel con letras doradas.<br />-Mire… “El amor en los tiempos del cólera”, de García Márquez. Un buen libro. ¿Qué le parece?<br />-Me parece bien, pero resulta que ya lo tengo- Lo dijo sin ocultar cierta desilusión.<br />-¡Imposible!<br />-Pues no, es más, tengo casi todas las obras de García Márquez. Ahora váyase y no me haga perder más tiempo.<br />-Insisto. No creo que tenga un libro como éste. ¿Conoce el argumento? Habla de una historia de amor preciosa y…<br />-¡¡Le he dicho que no lo quiero!! Ya está bien…- Y como si le hubiera dado un arrebato repentino, empezó a rebuscar libros febrilmente entre las estanterías.<br />El vendedor reparó en un carrito dispensador de bebidas que había en un rincón de la estancia. Se acercó, tomó un vaso ancho, seleccionó con la mirada entre varias botellas, y al final eligió la más cara, un Cardhu Reserva de doce años del que se sirvió un par de dedos. Después se fijó en una caja de puros que había sobre el aparador, tomó un imponente Cohiba, lo olisqueó con fruición igual que un sabueso, arrancó un trocito del extremo con los dientes, y prendió el cigarro con un encendedor de adorno que simulaba un revólver.<br />El dueño de la casa se acercó a la mesa cargado de libros, miró al ocupa con cierto estupor, y, algo más que mosqueado, se dispuso a mostrarle el género.<br />-¿Lo ve? “Cien años de soledad” en varias ediciones, “El coronel no tiene quién le escriba”, “Crónica de una muerte anunciada”, “Los funerales de la Mamá Grande”, “El otoño del patriarca”, bla, bla, bla… y también “El amor en los tiempos del cólera”, edición de bolsillo.<br />-Psche… edición de bolsillo, letra pequeña, tapa blanda. No me sirve. ¿No tiene otra cosa mejor, hombre?<br />-Pues…<br /><br />El dueño de la casa escrutaba la pila de volúmenes con gesto dubitativo, rascándose la cabeza, mientras el forastero, con el ejemplar de bolsillo en una mano y la copa en la otra, sopesaba la calidad del tomo con desdén.<br /><br />-En fin, como comprenderá yo ya dispongo de ese título en edición de lujo. Lo que usted me muestra no le llega ni a la suela del zapato. De manera que no tenemos nada más que hablar.<br /><br />El vendedor soltó el vaso, apretó el puro entre los dientes, parpadeó repetidas veces para evitar el humo en los ojos, y con las mismas, guardó dentro de la caja todos los libros que había encima de la mesa excepto el suyo. Después, sin mediar palabra, le colocó al dueño del piso la voluminosa caja en el regazo, le cubrió los hombros con una chaqueta y le condujo hasta la puerta de la calle.<br /><br />-Ya sabe, cuando tenga otra cosita mejor que ofrecerme vuelva por aquí. Buenas tardes.<br /><br />Cerró suavemente dejando al dueño de la casa en el rellano del piso.<br />Éste, aún con cara de estúpido, miró a derecha e izquierda, dudó, dudó más, dejó la caja en el suelo, se atusó el cabello y se colocó el nudo de la corbata. Después, con renovada energía, pulsó el timbre del vecino y, cuando abrió, le ofreció la obra completa de García Márquez por un módico precio. En realidad parecía un buen hombre.<br /><div></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-43295163258658448242008-01-24T13:00:00.000Z2008-01-24T13:04:07.472ZCORAJE<a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5iMH3hh1qI/AAAAAAAAAnA/Q4Yp7O_oVzs/s1600-h/147516299_5baa8cd888_o.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159027439944455842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5iMH3hh1qI/AAAAAAAAAnA/Q4Yp7O_oVzs/s400/147516299_5baa8cd888_o.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br />"Levantarte del suelo cuando has caído, tirar del carro hacia adelante, y no arrojar la toalla frente a la adversidad, el desprecio o la humillación, no son necesariamente sinónimos de cobardía. Muy al contrario: son gestos indicativos de orgullo y de raza, de amor propio y pasión, de coraje y de una enorme voluntad de querer hacer que las cosas cambien..."<br /><br />El preparador físico deambulaba, dando vueltas arriba y abajo por el vestuario, con las manos hundidas en los bolsillos del pantalón. Mientras, iba desgranando y derramando sus pensamientos en voz alta, con la secreta esperanza de que cayeran sobre terreno fértil y germinaran.<br />Sentado en un banquillo y enfundado en un batín de raso, la joven promesa del boxeo ocultaba su rostro sollozante entre unos aparatosos guantes negros. Su nariz sangraba profusamente. Desde una legua, sin gozar de vista de lince, cualquiera podía apreciar que la tenía rota. De entre los bordes abiertos de un corte en una ceja, se le iban escapando la sangre y el valor a partes iguales y a borbotones. De pronto, se liberó de los guantes, los arrojó al suelo con rabia, se incorporó en el asiento y, de un brinco, llegó hasta la puerta cerrándola de un sonoro portazo.<br />Con esa rápida maniobra no pudo evitar que la sangre siguiera fluyendo y huyendo de su cuerpo, pero al menos sí consiguió impedir que el valor se fugara de su alma y escapara por debajo de la puerta del vestuario disfrazado de falsa dignidad.kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-21444142227489411502008-01-21T17:15:00.000Z2008-01-21T17:25:55.901ZEL CANDIDATO<a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5TUexrRxWI/AAAAAAAAAm4/l9E1xyQbCQk/s1600-h/ll+001.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157981098442081634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5TUexrRxWI/AAAAAAAAAm4/l9E1xyQbCQk/s400/ll+001.jpg" border="0" /></a><br /><div>Yo siempre lo había pensado: “este gato mío sabe latín, qué listo es... " Pero no tuve la total seguridad hasta aquel día en que le vi subido en el púlpito de la iglesia, arengando a toda una legión de topillos:<br /><br />-“Mirad...es mejor para vosotros que os vayáis del campo por las buenas y dejéis en paz los cultivos de los labriegos. No sabéis muy bien cómo se las gastan, son muy brutos. A cambio yo os ofrezco seguridad y protección, no os faltará ni la comida ni la vivienda, tendréis garantizada la atención sanitaria, el subsidio de desempleo, jubilación, educación –si os interesa-, y todo ello...¡sin trabajar! Si me dais vuestro voto, prometo llevaros a un desván -que está justo donde yo vivo- y me comprometo a trabajar para vosotros, por conseguir ese estado de bienestar que os merecéis y os está negando el actual alcalde...”-<br /><br />Elegante de arriba a abajo, impecablemente vestido y luciendo una vistosa corbata, apoyaba sus manos con poderío sobre la balaustrada del púlpito, mientras una chispa de codicia brillaba en sus ojos.<br />Las próximas elecciones municipales estaban al caer. Mi gato se presentaba arropado por una formación política de perfil progresista. Los sondeos le auguraban una mayoría absoluta en detrimento del Flautista de Hamelin, actual alcalde y representante del partido conservador, que no estaba nada dispuesto a ceder la alcaldía para dejar el futuro del pueblo (labradores versus topos) en manos de un felino rojo y peligroso.<br />Presintiendo que la cosa iba a estar difícil para él, el flautista deambulaba como La Zarzamora: "afilando su flauta, llora que llora por los rincones."</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-7857637062006675372008-01-19T18:02:00.000Z2008-01-19T18:06:51.685ZCARICIAS<a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5I8JRrRxVI/AAAAAAAAAmw/iO4rv2SLg0Y/s1600-h/P1090031.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157250653354050898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R5I8JRrRxVI/AAAAAAAAAmw/iO4rv2SLg0Y/s400/P1090031.JPG" border="0" /></a><br /><div>Hoy por la mañana he decidido plantarle cara al frío, ponerme la chupa de cuero, las botas y salir de casa corriendo. Paso por la peluquería, dicen que para esta tarde, pero esta tarde no puedo. Entro en otra, lo mismo. A la tercera va la vencida. Qué quieres, me dice, qué voy a querer, un corte de pelo. Aviso y el que avisa no es traidor, aunque suene a una amenaza lo quiero bien corto y de punta se lleve o no, me da igual. Y Corta, tris, tras, tris, tras... Mientras, veo caer la nieve –tímidamente, eso sí- a través de la ventana, no va a cuajar eso lo sabe un tonto, que estamos en Pucela, hombre por Dios. Y yo me dejo hacer, es tan fácil... la peluquera se aprovecha de mi debilidad y me aplica una especie de pomada en el cabello, se está jugando la vida, que a mi nadie me pone pomadas ni pegamentos capilares, qué manía, dice que el producto es bueno y poco adherente, no sé, la cuestión es que aquí se está tan bien... Me gusta que me atusen el pelo y me acaricien la espalda. La señorita, por lo pronto y por lo que le pago, sólo me revuelve el cabello con los dedos. Ahora busco quien me acaricie la espalda. Pagando aunque sea.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-24930229964985111602008-01-17T18:36:00.000Z2008-01-17T18:40:23.270ZLA ESCALERA CELESTIAL<a href="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4-gOhrRxUI/AAAAAAAAAmo/kw3x8jcZY0M/s1600-h/Escalera.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156516269781009730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4-gOhrRxUI/AAAAAAAAAmo/kw3x8jcZY0M/s400/Escalera.jpg" border="0" /></a><br /><br />La mujer recorrió varias ferreterías y tiendas especializadas en el ramo, buscando aquella escalera que se ajustara a sus necesidades. No logró su objetivo. En todas partes le ofrecían escaleras que, en el mejor de los casos, podían llegar a medir diez o veinte metros de longitud, pero de ningún modo le aupaban hasta el cielo para poder asomarse a ver las estrellas que se esconden tras las nubes como era su deseo.<br />Le hablaron de un tipo muy sabio que tal vez pudiera ayudarla. No se lo pensó dos veces y fue a verle. Cuando le dijo el motivo de su visita, el hombre reflexionó unos segundos y, tomándola por los hombros, apretó su boca contra la de ella hasta dejarla sin respiración. La mujer empezó a forcejear, pero los brazos vigorosos del sabio la inmovilizaban con fuerza, mientras una mano rápida y lasciva como ella sola, se colaba bajo la ropa y le palpaba espalda, caderas y pechos.<br />Finalmente pudo zafarse del abrazo del oso. Limpiándose la boca con el dorso de la mano, le escupió con rabia un ¡asqueroso! Entonces descargó con fuerza un puntapié contra los genitales del hombre.<br />El tipo aulló de dolor, se protegió la zona dolorida con ambas manos, y le dijo:<br /><br />-“Usted quería subir y acariciar las nubes ¿no? Pues ha de saber, que siempre que he besado a alguna mujer me ha asegurado haber tocado el mismísimo cielo con los dedos. No entiendo qué puede haber ocurrido…”-<br /><br />-“¡Cerdo! ¡Ni he visto ni he tocado el cielo, sólo he visto un cerdo volando, un repulsivo y nauseabundo cerdo!”-<br /><br />-“Pues permítame que insista, es muy raro. Ambos estábamos juntos y usted no habrá visto las nubes, pero yo le aseguro haber visto hoy muy de cerca las estrellas”-kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-77194529282715842852008-01-16T16:44:00.000Z2008-01-16T16:48:54.351ZLA HEMORRAGIA<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4408BrRxTI/AAAAAAAAAmg/vKNfw7Meggg/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156116829232547122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 192px; CURSOR: hand; HEIGHT: 217px; TEXT-ALIGN: center" height="184" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4408BrRxTI/AAAAAAAAAmg/vKNfw7Meggg/s400/images.jpg" width="155" border="0" /></a> Ocurrió en medio de la cena de Nochebuena, justo cuando los espíritus de los invitados, alentados por los más diversos efluvios de origen etílico, se empiezan a mostrar juguetones y dicharacheros. Alguien derramó una copa de vino tinto sobre un mantel de hilo color blanco inmaculado. La copa se rompió y murió a causa de una gran hemorragia, pues el vino, insolente y libre de ataduras, se extendió por el tapete llegando incluso a salpicar el traje impecable de unos de los asistentes.<br /><br />Cada cual hizo su propia reflexión y tuvo una visión distinta del percance:<br />El creyente, en vez de vino, vio correr por el mantel la sangre de Cristo; el borracho lloró por la sangre de Baco; el vampiro, donde había un fragmento de fino cristal, sólo alcanzó a ver un fragmento del fino, delicado y palpitante cuello de su amada, desangrándose a chorros; finalmente, el abstemio al que le cayó una mancha de vino sobre su mejor camisa, advirtió con sorpresa cómo se dispersaba sobre la mesa la sangre del tipo ese que derribó la copa, sobre todo cuando el cuchillo que sostenía entre sus manos penetraba limpiamente en el tórax del torpe comensal.<br /><div></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-18504367597072543712008-01-14T17:47:00.000Z2008-01-15T10:08:44.009ZCOMPONIENDO FRASES QUE SE ESCUCHAN EN LOS BARES<a href="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4ug_RrRxSI/AAAAAAAAAmY/tIlkbx478jg/s1600-h/Irish+Tavern.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5155391207392789794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4ug_RrRxSI/AAAAAAAAAmY/tIlkbx478jg/s400/Irish+Tavern.jpg" border="0" /></a><br /><div><br />El compositor, en su afán por crear, siempre que iba al bar se encargaba de recopilar frases sueltas de cada tertulia a la que asistía como testigo mudo, como voyeur. Después, igual que un sastre, las hilvanaba, puntada a puntada, hasta configurar un traje que le sonara bien al oído.<br />De tal modo que si un día, en una mesa contigua se estaba hablando de toros, él diseñaba un vestido de luces con aroma a pasodoble; si se trataba de una pareja de enamorados prodigándose carantoñas y mensajes de amor, esbozaba un desnudo integral a ritmo de bolero; si hablaban de fútbol, tejía una camiseta a rayas con calzón corto al grito de alirón; pero si era un grupo de amigos, en el que unos a otros se robaban las palabras de la boca en medio de un gran jolgorio, hacía una improvisación de jazz en traje a rayas y una corbata manchada de ceniza con el cigarrillo que trémulamente el contrabajista suspendía de sus labios; si la disertación era sobre materia política, dibujaba un disfraz de camaleón para una partitura de música de tiovivo; y finalmente… si veía junto a la barra dos amantes mirándose con pasión, discutiendo y amándose, besándose y enfadándose a la vez, el artista editaba un tango vestido de riguroso luto, medias de seda con costura y pañuelo blanco anudado al cuello, aupado sobre el atril de un gran tacón de aguja.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-60630673501406761862008-01-12T17:16:00.000Z2008-01-12T17:22:50.563ZLA LETRA DEL HIMNO NACIONAL (Reflexión)<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4j26hrRxRI/AAAAAAAAAmQ/EOegt7izPJc/s1600-h/kk.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5154641258858267922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 174px; TEXT-ALIGN: center" height="151" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4j26hrRxRI/AAAAAAAAAmQ/EOegt7izPJc/s400/kk.jpg" width="200" border="0" /></a><br /><br />Por lo que anuncian los medios, parece ser que ya tenemos letra para nuestro himno nacional. Una servidora, como es un poco desaboría para estas cosas de los himnos y las banderas, no tiene mayor preocupación por el asunto. De hecho, podría pasar no sólo sin letra, estoy por decir que también sin himno. Pero puestos a tener… se me ocurre que hay un tema mucho más representativo que el propio himno (no nos engañemos, damas y caballeros, este tipo de composiciones, por lo que tienen de ancestral, suelen evocar aromas de lo más rancio…snif…snif… como, como… snif… a naftalina, ¡sí, eso es!). Yo estaba pensando ahora mismo en este otro, en nuestro singular, queridísimo y bailado, “Pakito el Chokolatero”.<br />No me digan a mí que este temazo no reúne las características esenciales para ser considerado todo un himno de pro: habla de fiesta, de gozar, de abrazos, de hermanos, de moros y cristianos unidos… Pero por favor, señores diputados, políticos, colectivos diversos… ¿a qué esperan para proponer una pieza como ésta, que es de lo más aglutinante, pacificadora y alegre para los pueblos?<br />Miren, les voy a convencer:<br /><br />Punto Uno.- El nombre de Paquito sirve en cualquier comunidad autónoma fonéticamente hablando; pero si además tenemos el escrupuloso cuidado de escribirlo con K, estaríamos llevándonos al redil patrio a la población vasca más recalcitrante y euskalduna.<br /><br />Punto dos.- ¡Habla de cristianos! Ahí tenemos una veta, qué digo una veta… un filón, del que poder conseguir adeptos fieles a la Iglesia (también la más radical y recalcitrante), que se verían incluidos en el pack iglesia-estado-ejército, como toda la vida se ha hecho, vamos… que una servidora no sabe por qué ahora no…<br /><br />Punto tres.- Hace alusión a timbales, bandas, estandartes… ¡Ahí está!! ¿No se lo decía yo? Salió el Ejército (como Dios manda). Y otro colectivo que tenemos encantado de la vida, ya ven.<br /><br />Punto Cuatro.-Es un tema popular, cantado e interpretado hasta la saciedad con su correspondiente coreografía, en toda verbena, fin de fiesta, boda, peña, evento que se precie. Lo baila todo el mundo: los niños, los mayores, los gordos, los flacos, los macarras, los pijos, los conservadores, los otros… Por lo tanto sería un himno creado expresamente por y para el pueblo. Y ahora que hablo de coreografía, paso al punto cinco.<br /><br />Punto cinco.- Efectivamente. Los movimientos pseudosatánicos que acompañan a dicha canción, encierran ciertas connotaciones erótico-compulsivas que podrían servir tanto al colectivo hetero como al colectivo gay. Esos golpes de pubis que atizamos al compañero que, marcialmente, se alinea delante de nosotros en la fila, cuando se repite ese mágico estribillo: “Todos juntos EH!EH!EH!EH!... Más rápido EH!EH!EH!EH!... Todos juntos a saltar EH!EH!EH!EH!... Y más rápido EH!EH!EH!EH!EH!...”, no me digan que no harían la delicia de más de un caracol. Con lo cual, de una tacada, tendríamos contentos y en el bote a gays y lesbianas, que parece que no, pero ahí hay un buen pellizco.<br /><br />Punto seis.- Chocolate hay en todas las regiones, desde Cataluña a Andalucía y desde Canarias a Galicia, sin olvidarnos de los excelentes chocolates que proceden del otro lado del estrecho, nuestras queridas Ceuta y Melilla, no olvidarse de ellas por favor.<br /><br />Punto siete.- Como ven es difícil que otro tema congregue, hermane y piense en tantos colectivos como lo hace éste: Pueblo, Iglesia, Fuerzas Armadas, Gays, Lesbianas, Inmigrantes, de hecho fomenta el encuentro (apareamiento incluso) con otras razas, vean sino esta estrofa “los moros y los cristianos nos ponemos en posición”.<br /><br />En fin, que podría seguir disertando y argumentando más razones para votar favorablemente por el Chocolatero, pero me tengo que ir porque estoy a punto del orgasmo (sí, sí, como lo oyen…) sólo de pensar en nuestros esforzados atletas, futbolistas, científicos, fuerzas armadas, qué sé yo… bailando y tarareando el Pakito. ¿Se imaginan a nuestro Monarca y familia, ante un desfile, improvisando junto a Don Mariano, Don José Luís, Don Alfredo, Doña Esperanza, Don Zerolo, Don Rouco Varela y demás autoridades, el Himno que yo propongo? A ver si no es para orgasmo… Aunque no termino yo de encajar esos golpes de pubis entre Zerolo y Varela, no lo veo, no lo veo… Varela no es el tipo de Zerolo .<br />Reflexionen. Buenas tardes, damas y caballeros.kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-85632605715605880482008-01-10T16:01:00.000Z2008-01-10T16:05:43.686ZCON EL TRÉBOL A CUESTAS<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4ZCEBrRxQI/AAAAAAAAAmI/PHgO3v7jZ2k/s1600-h/DSCF1061.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153879460508976386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4ZCEBrRxQI/AAAAAAAAAmI/PHgO3v7jZ2k/s400/DSCF1061.jpg" border="0" /></a><br /><div><br /><br /><br /><br />Cuando yo era un niña –aún más que ahora-, recuerdo que mi abuela, una mujer de tez morena a lo Julio Romero de Torres, pero con cabellera de nácar, me decía siempre que jugábamos a la brisca:<br />-Nunca te dejes comer el tres por el as –siempre hablando del mismo palo, el que pinta-, procura descartarte de él antes de llegar a la última baza, si no lo haces así, verás qué mal te sienta que llegue alguien y te lo levante ante tus propias narices-.<br /><br />Pues el otro día volvió a ocurrirme de nuevo. Guardaba el tres como si fuera un tesoro con toda la insana intención de asestar mi golpe de efecto en la última tirada, justo cuando se ponen las cartas boca arriba; de modo que, más que una tahúra, asemejaba a ese señor tan avaro que dibujó Molière, aquel que decía “mi arquita, quiero mi arquita...”<br /><br />De pronto me di cuenta que aún faltaba de salir el as... ¡cielos! Titubeando, medrosa -y con rabia, como decía mi abuela-, más que lanzar, deposité delicadamente mi naipe sobre el tapete. El as se nos echó encima como una locomotora –a los dos-, engullendo acto seguido mi vulnerable pero orgulloso tres de espadas, que, no queriendo postrarse de hinojos ante nadie, sucumbió frente a tal alarde de poderío con la frente muy alta, adornando su cabeza con una ramita de perejil –como si fuera un trébol de la suerte-, diciendo:<br />-¡Cómeme! ¡Cómeme!... Y que te aproveche como a las palomas los perdigones. </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-74385670815214643682008-01-08T09:29:00.000Z2008-01-08T09:32:56.298ZCONTACTO<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4NCixrRxPI/AAAAAAAAAmA/V-jp7Sb5IVY/s1600-h/enchufe.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153035563859821810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R4NCixrRxPI/AAAAAAAAAmA/V-jp7Sb5IVY/s400/enchufe.jpg" border="0" /></a><br /><div><br /><br />Quise probar. Eso es todo.<br />Yo venía observando desde hacía algún tiempo que ese tipo debía de ser un fenómeno en cuestiones erótico- placenteras, pues no había fémina que se le resistiera.<br />Todas ellas, al contactar con él y pulsar su “cosita”, vibraban. Sí, sí... como lo oyen, vibraban. Era un hecho objetivo y fácilmente contrastable que esas tías lo debían estar pasando de vicio, viéndolas estremecer de gozo y emitir unos sonidos guturales, gemidos, ronroneos, no sé... además de experimentar un ostensible incremento en su temperatura corporal.<br />De manera que un día probé suerte. Guardé riguroso turno detrás de la batidora, la plancha, la secadora y la tostadora eléctrica, hasta que por fin me llegó la vez. La cuestión es que así, en frío, sin ningún prolegómeno, me parecía de lo más heavy atacar sus partes íntimas. Total, me presenté y solicité su venia para proceder al asunto del toqueteo:<br /><br />-Buenos días, caballero, me llamo Ana Casi Siempre, y soy una incondicional y rendida admiradora suya. ¿Sería mucho pedir que me dejara tocarle los agujeritos... ejem... usted ya me entiende...? Verá, siento una comezón que me devora, es más, no-pue-do con la zozobra.-<br /><br />El paisano –con más labia que un don Juan, desde luego...- no me dejó terminar. Esbozó una sonrisa de oreja a oreja y exhibió “su cosa” abierto en pompa, dejándose hacer y procurándome toda suerte de facilidades.<br /><br />De modo que sin más dilación, introduje mis deditos en ese sitio, y... ¿qué les voy a contar que ustedes no imaginen, mentes calenturientas y procaces donde las haya? ¡¡¡Convulsioné!!! Nunca había pasado por una experiencia similar, ¡ayyy..!<br />Desde aquel día mi vida cambió, incluso mi aspecto físico. Para que se hagan una idea, yo antes lucía una cabellera lisa y exenta de gracia; mi tez pálida recordaba el cutis de Margarita Gautier, aquella famosa Dama de las Camelias (¿o eran camellas? Qué lío, no recuerdo) y mis ademanes eran suaves (sosos). Pues ahora no, ya ven. Mi cabello está crespo y rizado, dicen que voy peinada a lo ”afro”. Mi cutis presenta un saludable tostado caribeño (achicharrado, según las malas lenguas). Y cuando me desplazo, lo hago con un gracioso y espástico vaivén, la mar de sandunguero, que algunos a mala baba lo explican como baile de San Vito, pero los amigos de verdad opinan que interpreto break-dance la mar de bien.<br />Estoy encantada, creo que me he enamorado de él. No me importa para nada tener que compartirle con “ellas”. Ni con “ellos”. No sé si les he dicho que su sex-appeal también atrae a los caballeros. Hoy hacían cola –con perdón- delante de mí, el secador de pelo, el aspirador, el portátil y el DVD. Lo que yo les decía, donde esté un buen enchufe... no hace falta kama-sutra ni cimbrel.<br /></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-36379923648974013512008-01-04T12:20:00.000Z2008-01-04T12:24:13.137Z¿CÓMO FUE TU NAVIDAD?<a href="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R34k4xrRxOI/AAAAAAAAAl4/JArPQJAsGBQ/s1600-h/mendoz31.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5151595581584557282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R34k4xrRxOI/AAAAAAAAAl4/JArPQJAsGBQ/s400/mendoz31.jpg" border="0" /></a><br /><div align="center">Amigo, cuéntame… ¿Cómo fue tu Navidad, qué me dices?<br />Cenamos perdices, altramuces, codornices, regalices, lombrices, nueces, varios arroces y maíces.<br />Disfrutamos de narices, marcamos directrices para evitar nuevos deslices, arrancamos de raíces las viejas cicatrices, susurramos “te quiero”, eso sí… con matices, y soñamos con sudar y gemir bajo las sábanas, haciendo el amor con chulos eficaces, sabias meretrices y etéreas actrices...<br />No frivolices, no es lo mismo.<br />Es verdad… hay chulos infelices, actrices que parecen fregatrices y putas igual que emperatrices.<br />En todo caso, te deseo larga vida, amigo, y propongo que, por aquello que tenemos, pero más aún por aquello que queremos, y porque todavía en muchos casos sólo somos aprendices, alcemos nuestras copas de vino, tiremos la casa por la ventana, nos sentemos en el bando de los locos, nos besemos –a escondidas por favor, esa luz…- en los labios, con besos tan fugaces como audaces, pero sobre todo tan feroces, y brindemos por conseguir llegar algún día a ser felices.<br />Pero… ¿qué me dices?<br />Que te la barnices, hombre. Que te la barnices…<br />¡¡Salud!!<br /></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-70671544794502335012008-01-01T18:32:00.000Z2008-01-01T18:36:46.254ZEL EMBRUJO DEL CARMEN DEL SULTÁN<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R3qHZBrRxNI/AAAAAAAAAlw/AvAMaHnDA14/s1600-h/carmen.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150577987868017874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R3qHZBrRxNI/AAAAAAAAAlw/AvAMaHnDA14/s400/carmen.jpg" border="0" /></a><br /><div>Como cada noche permanecía sentado sobre un diván en el interior de palacio. A través del amplio ventanal entraba la luz de la luna. Traía consigo mil y un sonidos procedentes del carmen: el agua de las fuentes chisporreteando y discurriendo a través de arroyuelos, o de pequeñas acequias que luego guardan un silencio eterno y sepulcral cuando un poco más allá van a morir a la alberca; las hojas de las enredaderas y de los árboles susurrando mecidas por el viento; los arrayanes que, suspirando de mal de amores, se acuestan perezosos junto a la tapia del carmen y se mezclan con aromas de diversas flores, azucenas, alhelíes, jazmines, galán de noche, nardos...<br />El sultán, completamente subyugado, con todos sus sentidos exaltados a flor de piel, se quedó profundamente dormido. Un libro cubierto de polvo sobre su regazo, esperaba impaciente la visita de Sherezade como todas las noches. Cuando no estaba ella, el pobre libro también se aburría, no en vano al Sultán ya se le había olvidado leer, pues prefería escuchar las historias de la propia boca de Sherezade. Esa noche ella no vino según su costumbre, sencillamente saltó del interior del viejo tomo, se despojó de la túnica, y arropada únicamente por la azulada luz de la luna, se dejó de cuentos y de milongas y le ofreció su cuerpo cálido y amable al Sultán. El libro murió de un orgasmo.<br /> </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-79040999781970325492007-12-29T16:00:00.000Z2007-12-29T16:07:37.033ZPOR HUEVOS<a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R3ZwORrRxMI/AAAAAAAAAlo/URUJ-QK0wKg/s1600-h/tortilla.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5149426614510142658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R3ZwORrRxMI/AAAAAAAAAlo/URUJ-QK0wKg/s400/tortilla.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R3ZvRhrRxLI/AAAAAAAAAlg/KjCCZHi3fpA/s1600-h/OusDiferents.jpg"></a><br /><br /><div>Como cada noche, cuando el marido llegaba a casa, la mujer batía huevos en la cocina para hacerle la tortilla de la cena. Asomándose a la puerta, él le saludó con un beso breve en la mejilla, y arrugó la nariz en señal de repugnancia al ver el fluido amarillo que ya estaba listo para saltar a la sartén y dejarse cuajar en el aceite.<br />Se dirigió al comedor, tomó el mando de la tele, y se sentó en una silla junto a la mesa. Tras quedarse pensativo unos instantes, le gritó en voz alta a su mujer:<br /><br />-¡María! Estoy más que harto de tomar tortilla cada noche ¿me oyes?-<br /><br />María no le respondió, evidentemente no parecía haberle oído.<br /><br />-¡¡María..!!! ¿No me respondes? Digo que ya estoy cansado de tanta tortilla y tanto huevo ¿estamos?-<br /><br />-¿Decías algo, cariño?-<br /><br />-¡¡¡Siií!!! Que a partir de ahora las cosas van a empezar a cambiar en esta casa. No-más-huevos, no-más-tortillas ¿¿¿entendido???-<br /><br />-¿Por qué te pones así? Llevas una temporada que no hay quien te aguante, Arsenio. Mira, si no te gustan mis comidas te vuelves con tu madre y se acabó, estoy hasta el moño de tus pegas…- </div><div> </div><div>Desde el extremo del pasillo su tono de voz fue in crescendo poco a poco.<br /><br />-¿Hasta dónde dices?-<br /><br />-Moño… ¡Moño!... ¡¡¡Moño!!!-<br /><br />-¡¡Está bien!!! ¿Sabes lo que te digo? ¡Esto se acabó! Punto.<br /><br />Arsenio, con todas sus fuerzas, golpeó con ambos codos el enorme muro blanco que le aislaba del exterior, hasta que éste se hizo añicos.<br />María, asustada por el estruendo, se dirigió rauda y veloz hacia el comedor. Cuando llegó se sobresaltó al ver en la silla sobre la que descansaba Arsenio, una enorme mancha amarilla color yema de huevo. Entonces, sólo entonces fue cuando extrajo un pañuelo del bolsillo de su delantal y lloró. Lloró unas enormes y gruesas lágrimas de ketchup sobre el cadáver de su marido.</div></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-11958577329377665562007-12-24T16:24:00.000Z2007-12-24T16:39:59.281ZFELICES FIESTAS<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2_gqxrRxKI/AAAAAAAAAlY/5kPOFemOD2M/s1600-h/feliz+navidad+5.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147579924601750690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2_gqxrRxKI/AAAAAAAAAlY/5kPOFemOD2M/s400/feliz+navidad+5.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><br /><div>POR SI ME FALTABA ALGÚN BLOGUERO DE FELICITAR -Y AÚN NO LO HE HECHO-, AHÍ VA... ¡FELIZ NAVIDAD!</div><br /><div>En la imagen me dejo acompañar por mis dos colaboradores habituales en el fotolog, Pachi y Mitshu, ellos son los que me han enseñado lo poco que sé -son más listos...-</div><br /><div></div><br /><div>Aprovecho para recomendaros que os deis un paseo por una revista literaria que mola mogollón <a href="http://ensentidofigurado.com/">http://ensentidofigurado.com/</a>, y no lo digo porque aparezca en ella un relato mío <a href="http://ensentidofigurado.com/esfcontenido.php?esfID=14">http://ensentidofigurado.com/esfcontenido.php?esfID=14</a> , que no, que si hay que leerle se lee, pero vamos... leerle pá ná... (de hecho, sin él la revista aún estaría mejor, jajaja)</div><br /><div></div><br /><div>Un besote, <a href="mailto:amig@s">amig@s</a>, y cuidarse estas fiestas.</div><br /><div></div><br /><div></div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-58494369773927333382007-12-19T22:45:00.000Z2007-12-19T22:50:47.232Z¡LA LUZ DEL SALÓN ESTÁ ENCENDIDA!<a href="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2mfyxrRxJI/AAAAAAAAAlQ/ryMOGeyR5qo/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145819743924634770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="108" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2mfyxrRxJI/AAAAAAAAAlQ/ryMOGeyR5qo/s400/images.jpg" width="168" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">La feliz pareja ya llevaba un buen rato en la cama. De pronto ella se dio cuenta que se habían dejado encendida la luz del salón, y le dijo a él:<br /><br />-Anda cari, vete a apagar la luz, porfa-<br />-Humm... ¿cómo?- respondió somnoliento.<br />-Que apagues la luz del salón, mira, está encendida-<br />-Vete tú, anda, que yo por fin estoy entrando en calor-<br />-Qué más quisiera, sabes que no puedo-<br />-Inténtalo, joder. Estamos en noviembre y se empieza a notar el frío en esta maldita casa-<br />-Desde luego, hijo, qué poco caballero eres... Si pudiera ¿crees que te lo iba a pedir a ti?-<br />-Va. Está bieeen-<br /><br />El tipo se levantó a regañadientes, y arrastrando las pantuflas llegó hasta la sala y apagó el interruptor.<br />Todo quedó sumido en la negrura y el silencio, tanto, que el fulano se vio incapaz de volver por sus propios medios al dormitorio. Entonces, desde la distancia, le gritó a ella:<br /><br />-Cielito ¿podías guiarme con la voz? Me estoy golpeando con paredes y muebles y no encuentro la puerta-<br /><br />Ella se puso a cantar. Su voz de soprano, bien timbrada, no precisó más que unas cuantas notas, pocas, para ayudarle a regresar a la cama.<br />Cuando se acostó, se acurrucó junto a ella y, rodeando y palpando con sus manos las escamas de sus caderas, se quedó nuevamente dormido. Así, tan ricamente, abrazado a su querida sirena.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-11825693170680197292007-12-16T17:36:00.000Z2007-12-17T04:00:19.507ZCONFUSIÓN<a href="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2VocBrRxII/AAAAAAAAAlI/Pwj4mwlRLs0/s1600-h/Mujer001.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144632980036240514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2VocBrRxII/AAAAAAAAAlI/Pwj4mwlRLs0/s400/Mujer001.jpg" border="0" /></a><br /><div><br /><br />Me sentía como si hubiera bebido una cosecha entera de Ribera del Duero. Podía ver a duras penas su rostro difuminado y escondido tras un velo. Por un momento pensé que lo que tenía ante mi era el retrato al óleo de una mujer de Modigliani, burlona y sandunguera. Ella me saludaba desde el otro lado del cuadro como si le hubieran pasado por encima una brocha mojada en disolvente, borrando sus rasgos hasta hacer de ellos un batiburrillo de imprecisos berretes de pintura y trementina.<br />Mi cabeza estaba embotada, tenía una jaqueca espantosa y sentía la boca tan seca y áspera como una alpargata. Apenas sí podía abrir los ojos.<br />Ella se me acercó un poco más y pude apreciar su aroma y respiración entrecortada; parecía que estuviera realizando algún tipo de esfuerzo. Pero lo mejor de todo, fuese lo que fuese... ¡me lo estaba haciendo a mí! Sus pechos –breves- palpitaban bajo la tela de una camisola amplia de color verde, y yo podía percibirlos muy próximos a mi cara. No paraba de moverse de un lado para otro, y cuando se dirigía a mi lo hacía con un tono de voz mesurado y tranquilo. Yo intentaba seguir sus idas y venidas con la mirada, pero mis párpados pesaban una tonelada cada uno y pugnaban por cerrarse. Trabajosamente los entreabrí un poco, y con pena e impotencia vi cómo se alejaba de mi lado.... Torpemente levanté una mano tratando de llamar su atención. De mi garganta apenas salió un gemido, un extraño sonido gutural que dejó mi boca medio abierta en un gesto de lo más estúpido.<br />La puerta del quirófano se cerró tras la enfermera, y las hábiles manos de un anestesista flexionaron mi cuello hacia atrás, tirando del mentón hacia arriba, hasta dejar colocada mi cabeza en una postura imposible. Aprovechando el laxo y catatónico estado en el que me encontraba, y la mueca –aún alelada- de mi boca, introdujo a través de ella un tren metálico y frío que me aplastó la lengua, como si caminara sobre unos raíles, precipitándose después guiado por su propia luz, y colándose a través del resquicio de mi glotis que providencialmente aún seguía abierta. </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-5438318596101123192007-12-13T16:25:00.000Z2007-12-13T16:32:05.605ZLO PROHIBIDO<a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2FeBBPL0LI/AAAAAAAAAlA/LvgD-pzkCO4/s1600-h/puerta1_1.jpeg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143495621038821554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="227" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R2FeBBPL0LI/AAAAAAAAAlA/LvgD-pzkCO4/s400/puerta1_1.jpeg" width="250" border="0" /></a><br /><div>Érase un tipo que estaba tan cansado de obviar las puertas prohibidas de la vida, esas que dicen las malas lenguas que encierran grandes peligros tras de si, que un día decidió pasar de todo y probar a ver que se ocultaba detrás de una de ellas. Cuando se encontró ante la puerta y vio sobre el dintel la luz roja indicativa de peligro, no hizo caso, y empujándola con decisión y valentía, pasó al interior. Una vez dentro, lo primero que se encontró fue una gran pancarta sostenida por varias personas, en realidad parecía que estuvieran celebrando algo. El cartelón decía: "¡¡Enhorabuena!! Por ser el daltónico un millón que pasa al Lado Oscuro, te ha correspondido un premio."<br />En efecto, sentada sobre un taburete, vestida de rojo –naturalmente-, y comiéndose con sumo deleite una manzana, le esperaba la muerta más sexy, bonita y picante de todas.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-68983926889812457012007-12-11T17:21:00.000Z2007-12-11T17:27:36.187ZALAS PARA VOLAR<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R17IchPL0KI/AAAAAAAAAk4/y6-DGinIP7I/s1600-h/fotolog+007.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142768216787636386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R17IchPL0KI/AAAAAAAAAk4/y6-DGinIP7I/s400/fotolog+007.jpg" border="0" /></a><br /><div>Cuando naciste y llegaste a mi vida, me sentí uno de los seres más dichosos del planeta. Tu tacto suave, limpio, con ese olor inconfundible que tienen los recién nacidos, me llenó de emoción, y desde ese momento supe que defendería tu integridad física, que a fin de cuentas también es la mía, a capa y espada.<br />Aprendimos a correr los dos juntos, de la mano. Al principio despacito, por temor a que te lastimaras. Después soltamos nuestras melenas al viento y decidimos escapar, pero haciéndolo a lo grande: dejando una larga estela de adrenalina por esos caminos de Dios y probándonos de continuo el uno al otro. Con el tiempo llegó la confianza mutua, y ambos supimos que podíamos fiarnos de nosotros mismos, que si nosotros no lo hacíamos nadie más lo haría. De modo que quisimos volar y vimos que éramos capaces de ello; que formábamos un tándem tan bien configurado que no se nos ponía nada por delante, y a ti, hermano, te crecieron unas alas tan grandes como las de un avión. Así que despegamos nuestros pies del suelo y empezamos a elevarnos, y subimos, y subimos tan alto... que llegamos hasta las estrellas. Una de ellas tenía un brillo especial, era de color rojo, y también había otra azul, y giraban emitiendo destellos, una especie de señales. Nos detuvimos fascinados por ver si esos guiños en realidad ocultaban algún tipo de mensaje. Efectivamente. Tras las luces, un tipo que estaba vestido de uniforme, me hizo soplar a través de una cerbatana, no sé exactamente qué quería, pero comentó algo de unos puntos, me quitó el carnet y a ti te cortó las alas.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-54881445522659529552007-12-10T15:59:00.000Z2007-12-10T16:02:38.534ZEL ESCÉPTICO<div align="center"><a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R11i-BPL0JI/AAAAAAAAAkw/Xs-nSknuD9Y/s1600-h/tango.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142375167150510226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R11i-BPL0JI/AAAAAAAAAkw/Xs-nSknuD9Y/s400/tango.jpg" border="0" /></a><br /><br />Manos expertas de grafito diseñan pingüinos en mi espalda,<br />tacones de colores se enredan en mis piernas esbozando un tango de salón,<br />mi alma atormentada es carboncillo que dibuja penas, desvaríos,<br />alegrías, ilusiones, tristezas, gozo, quimeras, pasión...<br />Tan blindado a Eros me creía, tan curtido en asuntos del amor,<br />y resulta que sólo soy un parvulito que ha perdido su goma de borrar.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-56610807343775198882007-12-03T17:16:00.000Z2007-12-03T17:19:13.690ZRÉQUIEM POR SPIDERMAN<a href="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R1Q6YxPL0II/AAAAAAAAAko/8EUgs5L5LmM/s1600-R/hombre-arana.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139797271944876162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 256px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" height="212" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_L30MEa5XX48/R1Q6YxPL0II/AAAAAAAAAko/Wz0_su13soo/s400/hombre-arana.jpg" width="237" border="0" /></a><br /><div>Siempre recuerdo con una sonrisa al Hombre Araña.<br />Me acuerdo cuando antaño, antes de morir tan trágicamente, se acercaba por este inmueble y se deslizaba por la fachada del edificio, de abajo a arriba y de arriba abajo, saludando a los vecinos a través de las ventanas de sus casas. Conocía la vida y milagros de cada uno de ellos. Era un tipo tan entrañable...<br />La comunidad había decidido en una reunión, por franca mayoría de votos, hacerse cargo de su manutención; por eso a diario, en lugar de depositar en la basura los restos de comida de cada casa, el portero se encargaba de entregárselos al susodicho, debidamente almacenados en un Tuperware. Entre todos nos poníamos de acuerdo para que disfrutara de una dieta rica y variada, así pues le hacíamos partícipe del pan sobrante del día anterior; de aquellas lentejas con chorizo que se quedaron un poquitín pegadas en el fondo de la cazuela; de los macarrones con tomate que guisamos aquel glorioso día, como para un regimiento, pero resulta que luego sólo se presentaron el cabo y un alférez y sobraron todos, eso sí... resecos o no resecos, hay qué ver, tenían una pinta de muerte; alguna pieza de fruta que estuviera un poco “tocada”, en fin... todo ello muy surtido y muy nutritivo.<br />A cambio de tantos desvelos, Spiderman surtía nuestros hogares de cortinas que él mismo elaboraba de manera artesanal, con una hilatura viscosa y delicada que segregaba por el ano. Sólo teníamos que proporcionarle las medidas y sugerirle el estilo deseado. El plazo de entrega lo ponía él. Tenía mucho trabajo, en realidad había que aguardar una larga lista de espera.<br />Ay...daba gloria verle subido en la poyata de las ventanas, con el culo apuntando al interior de las casas, excretando, dale que te pego, metros y metros de hilo, igual que una máquina textil.<br />-Yo las quiero de gasa-<br />-Pues yo las prefiero de guipur-<br />- Para mi salón deseo que tengan unas caídas a los lados, recogidas con cordones trenzados y un bandeau ancho en la parte superior-<br />-Pues a mí mejor me vas a hacer unos estores para los dormitorios, ya ves.-<br />- Ay, sí... a mi también, pero que sean estores venecianos, quiero algo más barroco para contrastar con el dormitorio tan funcional que he puesto, que ahora mismo parece la celda de Santa Teresa de Asís...-<br /><br />Spiderman no tenía ningún problema en atender cualquier demanda de estilo, estando siempre al tanto de las últimas tendencias y dictados de la moda en cuestión de decoración e interiorismo.<br />Todo hasta aquel fatídico día...<br />Una servidora siempre ha sido muy rápida de reflejos, tal vez demasiado impulsiva e inquieta. Algunas veces me han dicho que parezco una ardilla.<br />Una mañana fui a abrir el batiente de la ventana y topé con algo voluminoso. Pensé que se trataba de una paloma gigante o un buitre, lo normal en una gran metrópoli ¿no? Lo cierto es que no vi nada, sólo oí una especie de grito desgarrador que enseguida dejé de escuchar, no en vano mi apartamento está situado en el piso 22. Así que no volví a acordarme del tema ni le di la más mínima importancia.<br />Eso sí, me extrañó no ver ese día a Spiderman trepar hasta la casa de la viuda que vive en el piso 27, pues todas las mañanas le ponía unos granos de mijo y de maíz, como desayuno, en el alféizar de su ventana.<br />Total, que al cabo de un rato largo me asomé a la calle para sacudir al niño que estaba lleno de migas, y entonces es cuando lo vi...<br />Había una ambulancia estacionada ante la puerta del domicilio, y unos camilleros, sobre una camilla, se llevaban el cuerpo de un hombre envuelto en papel Albal como si fuera un salmonete. La del 27, que también estaba asomada, porque es una cotilla, me dijo a voces: “Es el Hombre Araña, dicen que se ha caído de la manera más tonta.”<br />-“Pobrecillo”- pensé.<br />Cambié el niño por un pañuelo y, agitándolo en el aire, le dije adiós.<br />El problema es que ahora no sé quién me va a poner la cortinas de la cocina. </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-55316553778023542092007-12-01T16:41:00.000Z2007-12-01T16:46:46.179ZSE HA CERRADO UN CÍRCULO EN FALSO<a href="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R1GPVRPL0HI/AAAAAAAAAkg/WlQEQrpMK2A/s1600-R/477179321_0a3542d536.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139046245373562994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_L30MEa5XX48/R1GPVRPL0HI/AAAAAAAAAkg/pV_UhLRLY4Q/s400/477179321_0a3542d536.jpg" border="0" /></a><br /><div>Estaba ante uno de esos periodistas agresivos que siempre dudan entre arrojarse a la yugular del entrevistado, o lanzarle como un dardo la última pregunta del cuestionario. Este tipo optó por ambas cosas:<br /><br />-Hábleme de su pasado. ¿Por fin ha conseguido librarse de él?-<br /><br />Me encogí de hombros con gesto de impotencia y una forzada sonrisa.<br /><br />-Pues mire usted, no. A decir verdad, no. Verá, me dijeron que, para lograrlo, debería cerrar con una tiza un círculo que estaba pintado sobre el pavimento y que representaba mi pasado. Sólo de ese modo, cerrando ese círculo, daría por finalizada una determinada etapa de mi vida, justo la que quedaba comprendida dentro de dicho área. Pero yo soy muy torpe ¿sabe? De manera que cuando quise darme cuenta, después de repasar el último trazo, me había quedado atrapada dentro de él, sin escapatoria posible. Ahora, lo crea usted o no, vivo tan ricamente siendo prisionera de un conflicto del ayer.-<br /><br />-Mal asunto- dijo el periodista.<br /><br />Mientras lo decía tomaba notas en un bloc y deambulaba, dando vueltas sobre si mismo, dentro de un círculo blanco que estaba dibujado en el suelo. </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-82252929314652705042007-11-24T17:57:00.000Z2007-11-25T15:34:19.933ZANTE MI PROPIA IMAGEN<a href="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R0hnlTLrcuI/AAAAAAAAAkY/fy1xFbF3CAo/s1600-h/ppp.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5136469265518129890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_L30MEa5XX48/R0hnlTLrcuI/AAAAAAAAAkY/fy1xFbF3CAo/s400/ppp.jpg" border="0" /></a><br /><div align="center">“Recuerde el alma dormida, </div><div align="center">avive el seso y despierte</div><div align="center">contemplando</div><div align="center">cómo se pasa la vida,</div><div align="center">cómo se viene </div><div align="center">la muerte tan callando...”<br /><br />- ¡Tiembla!- Dices, señalado una calavera con el dedo.<br />Altiva, te miro, te reto y te desdeño:<br />-¿Qué quieres de mí?-<br />-Que te asustes y te inhibas,<br />que recuerdes bien quién eres,<br />pues te fuiste de aquí un día<br />para estar donde la muerte.-<br />Amarga, te siento, te evito, te quiero:<br />-¿Lo estás viendo? Te equivocaste de nuevo,<br />me emociono ante un proyecto,<br />vibro con una imagen,<br />sufro con un recuerdo,<br />río con cualquier cosa,<br />lloro pá mis adentros,<br />dudo de lo que siento,<br />quiero con locura, quiero.<br />Aunque me hayas dado tierra<br />y cristiana sepultura...<br />reconozcamos al menos,<br />no soy yo la que está muerta,<br />quien está muerto es el resto- </div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-36649470.post-35378934667541065972007-11-23T12:37:00.000Z2007-11-23T17:08:43.448ZUN JUEVES DE LO MÁS TONTO, EN MADRID.<a href="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R0bJwjLrctI/AAAAAAAAAkQ/Qe0s2qALVmQ/s1600-h/madrÃ&shy;.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5136014260977758930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_L30MEa5XX48/R0bJwjLrctI/AAAAAAAAAkQ/Qe0s2qALVmQ/s400/madr%C3%AD.JPG" border="0" /></a><br /><div>Ayer tocó viaje a Madrid. Lo que se dice todo un viaje de placer.<br />Llovía que se las pelaba, de modo que recogí a Lucía a la puerta de su facultad y, chapotea que te chapotea, nos deslizamos durante un par de horas sobre un asfalto que estaba rutilante de agua, por decirlo suavemente, pero en realidad parecía un bebedero de patos. Llegamos a la una, dejamos el coche en Recoletos y subimos calle arriba por Alcalá. La curiosidad y nuestros pasos nos llevaron a la calle Príncipe, junto a Santa Ana, justo donde se encontraba descansando el cuerpo de Fernán Gómez. Los medios de comunicación tenían tomada la plaza por asalto, con todo un arsenal de vehículos, cámaras y micros; de modo que si el finado hubiera pensado por algún momento en salir huyendo, "iros a la mierda, coño", lo hubiera tenido asaz complicado. Entramos en el Teatro Español. No daba sensación de velatorio –seguro que es precisamente lo que hubiera deseado Don Fernando de haber podido opinar.- El féretro, sobre el escenario, estaba rodeado de mesitas y sillones, como si la escenografía correspondiera al interior de un café. Sus amigos y allegados estaban sentados sobre las butacas y charlaban en animada conversación, compartiendo tertulia y botellita de agua, mientras continuamente se acercaba alguno de ellos a un atril, papel en mano, y recitaba poemas o canciones. El público silencioso, en señal de respeto, permanecíamos en el patio de butacas y, como mucho, cuchicheábamos con el de al lado cada vez que entraba alguna cara conocida (Larrañaga, Marisa Paredes, Ramiro Oliveros, Álvaro de Luna...) Al salir del teatro, justo en el bar contiguo, "La vinoteca barbechera", entramos a tomar un vinito. Allí estaban junto a la barra, en una barra prácticamente solitaria, Pedro Almodóvar y su hermano Agustín, el productor.<br />Sólo puedo decirles que compartimos cañita y vinito con Almodóvar -el tomó un café con leche a nuestra salud-, lo crean ustedes o no. Ese ticket de la foto es la prueba fidedigna. No entro en más detalles de lo que ocurrió en ese bar porque es algo muy personal e íntimo. Pero Lucía y yo recordaremos dicha experiencia durante el resto de nuestras vidas. Y no es broma. Únicamente añado que no os fiéis jamás de un camarero. Y hasta aquí puedo leer. Un cliente solitario que estaba a nuestro lado, en la barra, me rogó encarecidamente que me sentara en un taburete porque se estaba poniendo de los nervios, y por lo visto para mitigarlos bebía una copa de vino tras otra (quien me conoce bien sabe que es cierto que soy muy movida y a veces saco de quicio al más pintao).<br />Después de eso, levitando con rabia -y sé lo que me digo-, fuimos a comer a un italiano. Nos acompañó Ángel, el mejor y más ameno compañero de mantel que te puedas echar a la mesa. Hicimos con él una sustanciosa, divertidísima y prolongada tertulia en un café cercano, y más tarde nos despedimos hasta la próxima. </div><div>Lucía y yo no quisimos irnos de Madrid sin constatar que cada cosa sigue en su sitio, de modo que nos acercamos a Chueca y a Malasaña para comprobarlo. De prisa y corriendo -el tiempo vuela cuando estás a gusto y cuando estás mal se para inexorablemente- regresamos a por el coche. Antes hicimos escala en el Gijón. Me quedé sin lotería, porque una sevidora es muy dejada para los asuntos del azar y del dinero, a pesar de que el camarero me dijo que en Prim, a la vuelta, había un dispensario lotero -¿qué les he dicho?.. No se fíen de los camareros, siempre mienten.- Al menos yo no vi el dispensario ese.<br />Castellana adelante llegamos a Maldonado, a la presentación del libro de Guillermo Ortiz: “Cuando las cosas dejaron de tener sentido” (Editorial GrupoBuho). Libro que, ya de paso, os recomiendo encarecidamente, y no sólo porque Guille sea amiguete, sino porque encontraréis en él algo distinto, tanto en el fondo como en la manera de expresar en clave intimista toda una cosecha de vacilaciones y autopercepciones, pero sobre todo, sobre todo... porque os veréis reflejados vosotros mismos en muchos de sus conflictos y de sus dudas.<br />Felices y contentas, con el libro firmado bajo el brazo, salimos a la calle, le hicimos un buen corte de mangas al frío de la noche madrileña, montamos en el coche y enfilamos de nuevo el camino de regreso a Pucela.</div>kasi_siemprehttp://www.blogger.com/profile/09179636944060691108noreply@blogger.com