tag:blogger.com,1999:blog-355664422008-10-15T23:39:05.939-02:00SENTIMIENTOS - CRISTINA FALERONIBitácora de la artista plástica María Cristina Faleroni, incluye poemas en línea de la autora y de otros poetas universales.María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comBlogger1100125tag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-61759958224020978492008-10-15T22:40:00.003-02:002008-10-15T23:39:05.955-02:00PLEGARIA DE NAVIDAD<strong><span style="font-family:georgia;">En esta Navidad que ya enciende su estrella,</span></strong><br /><strong>que ya aguarda tus zapatos de niñita que todavía</strong><br /><strong>quiere dejarle agua a los perros que tiran del trineo</strong><br /><strong>de Santa Claus, yo voy a regalarte una plegaria para</strong><br /><strong>que la musites con tu voz de tararear las canciones</strong><br /><strong>de Roy Stewart y Andy Gibbs, para que la siembres</strong><br /><strong>en tu ser de tierra fértil y salga desde allí en ramilletes</strong><br /><strong>que perfumen tu vida :</strong><br /><strong></strong><br /><strong>"Señor : sé que me quieres, porque cuando respiro el</strong><br /><strong>primer aire transparente y liviano de la mañana tengo</strong><br /><strong>ganas de vivir el día que comienza.</strong><br /><strong>Señor : sé que me quieres, porque a pesar de mis miedos</strong><br /><strong>y mis dolores, porque a pesar de ser un cántaro donde</strong><br /><strong>con generosidad se vierten los miedos y los dolores de</strong><br /><strong>otros... puedo sentir que nace una sonrisa en mi corazón</strong><br /><strong>cuando las pequeñas flores del campo abren sus pétalos</strong><br /><strong>y beben presurosas y dulces el rocío que les das.</strong><br /><strong>Señor : sé que me quieres, porque en la inmensidad de</strong><br /><strong>los tiempos y del universo, hiciste que un hombre de los</strong><br /><strong>siglos de los siglos amara a una mujer de los siglos de los </strong><br /><strong>siglos... y que fueron ellos y no otros para que yo fuese</strong><br /><strong>concebida y rasgara la tibieza de enero con mi llanto de</strong><br /><strong>recién nacida.</strong><br /><strong>Yo, con estas manos de escribirte y no escribirte, con esta</strong><br /><strong>mente de pensarte y olvidarte, con esta voz de rezarte y</strong><br /><strong>discutirte, con estas lágrimas de lavarte y hacerte arder</strong><br /><strong>la piel, con estos pasos de alejarme de Ti, de ir hacia Ti,</strong><br /><strong>con este amor de amarte siempre, alegre o dolorida,</strong><br /><strong>esperanzada o temerosa, decepcionada o con ganas de</strong><br /><strong>luchar, agradecida o quejumbrosa.</strong><br /><strong>Señor : sé que me quieres, porque me has enseñado a</strong><br /><strong>querer a los demás, a sentirme hermana de todos los</strong><br /><strong>seres del mundo, a compartir la dura culpa de sus culpas,</strong><br /><strong>el sabroso pan de su mesa, el bendecido cansancio de</strong><br /><strong>su trabajo; porque me has permitido, algunas veces,</strong><br /><strong>consolar sus angustias con mi humilde palabra, encender</strong><br /><strong>en sus almas una lámpara como la que constantemente</strong><br /><strong>mantienes encendida en mi alma.</strong><br /><strong>Señor : sé que me amas porque me has dado la rueca</strong><br /><strong>de hilar las palabras y transformarlas en túnica de fiesta</strong><br /><strong>para los que aman, en manta tibia para los que me necesitan,</strong><br /><strong>en cuerdita para saltar para los niños... Y las has transformado,</strong><br /><strong>a mis simples palabras, en bandadas de aves claras que</strong><br /><strong>recorre el mundo mostrando Tu verdad, en cardumen de</strong><br /><strong>peces azules que tiñe las aguas de los océanos con Tu</strong><br /><strong>mensaje. Mis palabras en lluvia y en caracolas y en jardín...</strong><br /><strong>Señor : sé que me amas porque me has dado sentimientos</strong><br /><strong>que no tiene los maderos ni las piedras ni las aguas, sean</strong><br /><strong>de arroyo o de tormenta.</strong><br /><strong>Me has dado sentimientos que a veces me pesan como si</strong><br /><strong>cargara una catedral sobre mis hombros... pero otras veces</strong><br /><strong>me elevan como si fuera más liviana que la harina esparcida</strong><br /><strong>en el viento.</strong><br /><strong>Sentimientos que me permiten comprender el calor de las</strong><br /><strong>manos que estrecho, el valor de la sonrisa que me dan, la</strong><br /><strong>importancia de la alegría, la resignación a la desgracia,</strong><br /><strong>el dolor del dolor, la tristeza de las pérdidas... Señor :</strong><br /><strong>sé que me amas, porque estás aunque no te llame...</strong><br /><strong>y cuando te llamo, estás.</strong><br /><strong>Señor : sé que me amas porque te veo cuando quiero</strong><br /><strong>verte : te veo en la abeja que ahora liba contenta en una</strong><br /><strong>rosa nueva, te veo en los ojos de mi mamá mirándome,</strong><br /><strong>en los ojos de mis amigos mirándome, en los ojos de</strong><br /><strong>las fotografías desde las que papá me mira con su mirada</strong><br /><strong>de antes que será para mí su mirada de siempre, su</strong><br /><strong>constante mensaje de ternura y de fuerza para que yo</strong><br /><strong>siga caminando hacia adelante... mi papá joven que</strong><br /><strong>nunca envejecerá y para quien te pido que abras los</strong><br /><strong>brazos, amplios, generosos, para estrecharlo en ellos</strong><br /><strong>y guardarlo en el jardín infinito en que nos reencontraremos</strong><br /><strong>en el final de los tiempos...</strong><br /><strong>Señor : sé que me amas porque me diste muchos momentos</strong><br /><strong>de felicidad y de ternura, porque me permites tener intactos</strong><br /><strong>los recuerdos y un caminito que va para aquí y para allá,</strong><br /><strong>que adelanta y se queda quieto, y va en busca de antiguos</strong><br /><strong>pasitos de zapatitos lustrados y medias, una caída y la otra no, </strong><br /><strong>y llega a la iglesia de Santa Ana y se detiene delante de un</strong><br /><strong>enorme pesebre con Tu niñez recostada en una cuna de</strong><br /><strong>paja... y mi niñez te reza, Señor, a Ti chiquito, te reza y te</strong><br /><strong>pide que nunca más las mamás o los papás se mueran, que</strong><br /><strong>las barrigas se hinchen de comida y no de inanición, que</strong><br /><strong>las manos que se unen para la plegaria estén ocupadas por</strong><br /><strong>el trabajo honesto y jamás empuñen un arma para destruir</strong><br /><strong>a nadie.</strong><br /><strong>La dueña de aquellos zapatitos lustrados para ir de paseo,</strong><br /><strong>para saltar a la rayuela y dar vueltas en la calesita... hoy te</strong><br /><strong>ruega, Señor... escúchame.</strong><br /><strong>Señor : porque sé que me quieres y así quieres a todos mis</strong><br /><strong>hermanos, te cambio todas mis palabras por una sola : AMOR.</strong><br /><strong>Porque con Amor el hombre no lastimará al hombre.</strong><br /><strong>Porque con Amor el hombre comprenderá, creerá y creará.</strong><br /><strong>Porque con Amor el hombre no destruirá.</strong><br /><strong>Porque con Amor el hombre conseguirá la paz".</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">POLDY BIRD</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-13954496186204266942008-10-15T16:27:00.003-02:002008-10-15T17:07:54.404-02:00PALABRAS<strong>Hablar de mí es hablar de la tristeza. Es hablar de la alegría,</strong><br /><strong>del sol, de la esperanza, de la ternura, del beso, de la lágrima.</strong><br /><strong>Es hablar del verano, del frío, del mar, de la vorágine, de la</strong><br /><strong>quietud, del temblor, del miedo. Es hablar de los barcos</strong><br /><strong>hechos en las confiterías con una servilleta de papel.</strong><br /><strong>Es hablar de la sed de los labios resecos y un golpe de calor</strong><br /><strong>en la nuca. Es hablar de la sed y de otra sed que no nace en</strong><br /><strong>el cuerpo sino en los vértices del alma.</strong><br /><strong>Hablar de mí es hablar de una pregunta, de un gran interrogante</strong><br /><strong>suspendido sobre mi cabeza; es hablar de unos ojos que se</strong><br /><strong>alargan como dos brazos hacia adelante tratando de hurgar</strong><br /><strong>en el futuro, tratando de saber dónde está el límite que habrá</strong><br /><strong>de apuñalarme, que habrá de separarme de mi aliento,</strong><br /><strong>del verano, del mar, del frío, del hambre y la certeza.</strong><br /><strong>Hablar de mí es hablar de vos, porque vos y yo somos algo</strong><br /><strong>muy parecido, con la misma respiración, el mismo cansancio,</strong><br /><strong>las mismas ganas de vivir, de ser felices, de encontrar un</strong><br /><strong>oasis bañado de verde y de ternura en medio del desierto</strong><br /><strong>que a veces nos acecha.</strong><br /><strong>Es hablar de una larga serpentina de miel enroscándose en</strong><br /><strong>tus amores. Es hablar de una queja que se quedó en silencio.</strong><br /><strong>Y de un silencio que te arrancó una queja, una queja sutil</strong><br /><strong>y pequeñita que apenas arañó el aire y se deshizo.</strong><br /><strong>Porque vos y yo nos parecemos mucho. Lloramos fuerte</strong><br /><strong>por lo que nos importa apenas un poco, mostramos al mundo</strong><br /><strong>la cara del dolor cuando el dolor no es tan enorme ni tan</strong><br /><strong>profundo... Al verdadero llanto y al verdadero dolor... lo</strong><br /><strong>escondemos con pudor, con recato... y quizás hasta con un</strong><br /><strong>poco de avaricia, con un poco de temor de que lo vean, lo </strong><br /><strong>toquen, se metan en él, se apoderen de su sal y su hiel.</strong><br /><strong>Apretamos los puños, nos mordemos los labios, gritamos</strong><br /><strong>tonterías, golpeamos las paredes.</strong><br /><strong>Y lo principal queda sepultado bajo una fina ceniza celeste</strong><br /><strong>de silencio. Porque yo puedo pedir pan para mi hambre,</strong><br /><strong>yo puedo pedir agua para mi ser...¿Pero con qué palabras, </strong><br /><strong>dejando de lado qué cuota de vergüenza...puedo pedir amor, </strong><br /><strong>puedo dar vuelta la manivela del olvido para que vuelva atrás,</strong><br /><strong>para que lo de antes se haga hoy, para que se abra un cielo</strong><br /><strong>de violetas sobre aquel beso suyo?</strong><br /><strong>Hablar de mí...Hablar de vos... Palabras...Aventuras de la voz.</strong><br /><strong>Mariposas que corren como un reguero de arco iris y se </strong><br /><strong>desbordan como un río desbocado.</strong><br /><strong>Palabras. Mariposas.</strong><br /><strong>Pajaritos de vidrio que cantan igual que las campanas.</strong><br /><strong>Hablar de vos es hablar de la tristeza, de la alegría, del miedo,</strong><br /><strong>de la lágrima.</strong><br /><strong>Es hablar de una mujer que siente como yo, que a veces ríe</strong><br /><strong>como yo, que a veces llora sin saber por qué, como yo, que</strong><br /><strong>a veces quisiera olvidar y no puede y otras veces se olvida</strong><br /><strong>de lo que quiere recordar.</strong><br /><strong>Es hablar de un alarido en las entrañas señalando la llegada</strong><br /><strong>del hijo.</strong><br /><strong>Es hablar de un milagro que se amamanta de tu pecho y ya </strong><br /><strong>nunca más te dejará morir del todo.</strong><br /><strong>Es hablar de unas rosas que te regalaron una vez y que</strong><br /><strong>quisieras frescas hoy.</strong><br /><strong>Es hablar de unas ganas terribles de que esa mano que amas</strong><br /><strong>te despeine el cabello y una voz conocida te repita esas cosas</strong><br /><strong>que hace tanto ya que no te dice...</strong><br /><strong>Palabras.</strong><br /><strong>Mariposas.</strong><br /><strong>Pajaritos de luz. Tan livianas para volarse y sin embargo</strong><br /><strong>tan preciosas e importantes; tan necesarias, cuando dicen</strong><br /><strong>amor..., tan necesarias para mí o para vos.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">POLDY BIRD</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-2782790264730295262008-10-14T10:20:00.002-02:002008-10-14T10:26:39.462-02:00DOS RECTAS NUESTRAS VIDAS...<strong>Dos rectas nuestras vidas</strong><br /><strong>matemáticamente.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Tú y yo en el cenir</strong><br /><strong>de lo bello y lo justo,</strong><br /><strong>con blancura de nieve,</strong><br /><strong>azul puro de aire.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Dos rectas nuestras vidas:</strong><br /><strong>azul puro de aire,</strong><br /><strong>blanco puro de nieve,</strong><br /><strong>matemáticamente.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Y el amor, ¿en la nieve?</strong><br /><strong>Y el amor, ¿en el aire?</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Curva tu recta exacta</strong><br /><strong>y hacia el amor decae.</strong><br /><strong>¡Amor! ¡Curva parábola!</strong><br /><strong>en la nieve y el aire.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">FERNANDO VILLALÓN (1881 - 1930)</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-56265866304104652012008-10-14T09:59:00.002-02:002008-10-14T10:18:04.145-02:00MANOS<strong>¡Ay, tus manos cargadas de rosas! Son más puras</strong><br /><strong>tus manos que las rosas. Y entre las hojas blancas</strong><br /><strong>surgen lo mismo que pedazos de luceros,</strong><br /><strong>que alas de mariposas albas, que sedas cándidas.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>¿Se te cayeron de la luna? ¿ Juguetearon</strong><br /><strong>en una primavera celeste? ¿Son de alma?</strong><br /><strong>...Tienen esplendor vago de lirios de otro mundo;</strong><br /><strong>deslumbran lo que sueñan, refrescan lo que cantan.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Mi frente se serena, como un cielo de tarde,</strong><br /><strong>cuando tú con tus manos entre sus nubes andas;</strong><br /><strong>si las beso, la púrpura de brasa de mi boca</strong><br /><strong>empalidece de su blancor de piedra de agua.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>¡Tus manos entre sueños! Atraviesan, palomas</strong><br /><strong>de fuego blanco, por mis pesadillas malas,</strong><br /><strong>y, a la aurora, me abren, como con luz de ti,</strong><br /><strong>la claridad suave del oriente de plata.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">JUAN RAMÓN JIMÉNEZ</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-90382288646450444822008-10-14T09:45:00.002-02:002008-10-14T09:53:26.900-02:00AUN, SI ME FUERAS FIEL...<strong>Aún, si me fueras fiel,</strong><br /><strong>me quedas tú en el mundo, sombra amada.</strong><br /><strong>Muere el amor, mas queda tu perfume.</strong><br /><strong>Voló el amor mentido,</strong><br /><strong>mas tú me lo recuerdas sin cesar...</strong><br /><strong>La veo día y noche.</strong><br /><strong>En mi espíritu alumbra</strong><br /><strong>el encanto inefable</strong><br /><strong>de su mirada de secretos llena.</strong><br /><strong>Arde en mis secos labios</strong><br /><strong>el beso de unos labios que me inflaman,</strong><br /><strong>que me toca invisible.</strong><br /><strong>y cerca de mi cuerpo hay otro cuerpo.</strong><br /><strong>Mis manos, amoroso,</strong><br /><strong>extiendo para asirla</strong><br /><strong>y matarla de amor entre mis brazos,</strong><br /><strong>y el cuerpo veloz huye,</strong><br /><strong>¡y sólo te hallo a ti, mujer del aire!</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">ANGEL GANIVET ( 1865 - 1898 )</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-57361234823870848812008-10-12T10:54:00.002-02:002008-10-12T11:03:57.501-02:00¿VES ESA ROSA....<strong>¿Ves esa rosa que tan bella y pura</strong><br /><strong>amaneció a ser reina de las flores?</strong><br /><strong>Pues aunque armó de espinas sus colores,</strong><br /><strong>defendida vivió, mas no segura.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>A tu deidad enigma sea no oscura</strong><br /><strong>dejándose vencer, porque no ignores</strong><br /><strong>que aunque armes tu hermosura de rigores,</strong><br /><strong>no armarás de imposibles tu hermosura.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Si esa rosa gozarse no dejara,</strong><br /><strong>en el botón donde nació muriera</strong><br /><strong>y en él pompa y fragancia malograra.</strong><br /><strong></strong><br /><strong>Rinde, pues, tu hermosura, y considera</strong><br /><strong>cuánto fuera rigor que se ignorara</strong><br /><strong>la edad de tu florida primavera.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA - (1600-1681)</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-88496861593276618282008-10-08T21:00:00.002-02:002008-10-08T21:10:19.398-02:00LO QUE PASA<strong>¡Felicidad!...¡Felicidad!...Dulzura</strong><br /><strong>del labio y paz del alma...Te he buscado</strong><br /><strong>sin tregua, eternamente, en la hermosura,</strong><br /><strong>en el amor y el arte... ¡Y no te he hallado!</strong><br /><strong>En vano, el alma sin cesar te nombra...</strong><br /><strong>¡Oh luz lejana, y por lejana, bella!...</strong><br /><strong>¡Jamás la mano alcanzará la estrella!...</strong><br /><strong>¿Pasaste sobre mí, como una sombra?</strong><br /><strong>¿En brazos de qué amor has sido mía?...</strong><br /><strong>¿No he besado tus labios todavía?...</strong><br /><strong>¿Los besaré, Señor?... Sobre mi oído</strong><br /><strong>murmura alguna voz, remota y triste :</strong><br /><strong>- Pasó por tu jardín... y no la viste...,</strong><br /><strong>¡y ya, sin conocerla, la has perdido!</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">FRANCISCO VILLAESPESA</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-76991786061382667732008-10-07T20:11:00.002-02:002008-10-07T20:28:03.429-02:00LA LLUVIA<strong>Cae la lluvia suavemente</strong><br /><strong>con un susurro tierno y claro,</strong><br /><strong>y el corazón se va durmiendo </strong><br /><strong>por el rumor acompañado.</strong><br /><strong>La lluvia trae muchas cosas</strong><br /><strong>que ya teníamos olvidadas :</strong><br /><strong>viejos jardines a lo lejos</strong><br /><strong>desde balcones de la infancia.</strong><br /><strong>Antiguas voces que se fueron,</strong><br /><strong>músicas lentas y remotas</strong><br /><strong>y unos instantes de amor pleno</strong><br /><strong>bajo otra lluvia melancólica.</strong><br /><strong>Llueve en ventanas y azoteas,</strong><br /><strong>sobre los árboles y el campo;</strong><br /><strong>llueve también sobre mis penas</strong><br /><strong>y los recuerdos más lejanos.</strong><br /><strong>Es bendición sobre la tierra,</strong><br /><strong>amor de Dios en la campiña.</strong><br /><strong>La lluvia es una compañera</strong><br /><strong>que da ternuras infinitas.</strong><br /><strong>Brillan las hojas, y en el aire</strong><br /><strong>hay una pálida dulzura.</strong><br /><strong>Llueve en el mundo. Llueve, llueve.</strong><br /><strong>Cae la caricia de la lluvia.</strong><br /><strong>Se oyen dianas de otros tiempos,</strong><br /><strong>pregones cálidos de antaño,</strong><br /><strong>canciones de mujeres muertas,</strong><br /><strong>lento mugir de toros bravos.</strong><br /><strong>Acordeones en el puerto,</strong><br /><strong>tristes sirenas de navíos</strong><br /><strong>y cascabeles en el alba</strong><br /><strong>por carreteras con rocío.</strong><br /><strong>Cae la lluvia suavemente</strong><br /><strong>y la memoria se despierta</strong><br /><strong>y largamente se respira</strong><br /><strong>el lento efluvio de la tierra.</strong><br /><strong>Y hay naranjales en los ojos</strong><br /><strong>y un ancho mar junto a las manos</strong><br /><strong>y una tranquila soledad</strong><br /><strong>en un paisaje ilimitado.</strong><br /><strong>Risas amigas acompañan</strong><br /><strong>sin ruido al alma que está muda.</strong><br /><strong>Como una bella enamorada</strong><br /><strong>llega a mí, trémula, la lluvia.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">JOSE MARIA SOUVIRON</span></strong><br /><strong></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-18089352094390648782008-10-07T19:55:00.002-02:002008-10-07T20:04:34.473-02:00VERTE, QUE VISION TAN CLARA<strong>Verte, qué visión tan clara.</strong><br /><strong>Vivir es seguirte viendo.</strong><br /><strong>Permanecer en la viva</strong><br /><strong>sensación de tu recuerdo.</strong><br /><strong>Verte. La distancia nace.</strong><br /><strong>El cielo suprime al cielo.</strong><br /><strong>La vida se multiplica</strong><br /><strong>por el número de puertos.</strong><br /><strong>Todo colmado por ti.</strong><br /><strong>No ser más que el ojo abierto,</strong><br /><strong>y eternizar el más leve</strong><br /><strong>escorzo de tu silencio.</strong><br /><strong>Verte para amarlo todo.</strong><br /><strong>Claustro en tranquilo destierro.</strong><br /><strong>Dulzor de caña lunada.</strong><br /><strong>Luz en órbita de sueño.</strong><br /><strong>Mortal límite de ti.</strong><br /><strong>Cielo adolecente y tierno.</strong><br /><strong>Núbil paciencia de playa.</strong><br /><strong>Vivir es seguirte viendo.</strong><br /><strong>¡Verte, abril, verte tan sólo!</strong><br /><strong>Tranquilísimo desierto.</strong><br /><strong>Pena misericordiosa.</strong><br /><strong>Sosegado advenimiento.</strong><br /><strong>Verte : qué oración tan pura,</strong><br /><strong>islas, nubes, mares, vientos,</strong><br /><strong>las cinco partes del mundo</strong><br /><strong>en las yemas de los dedos.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">LUIS ROSALES</span></strong><br /><strong></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-90987612212036023052008-10-07T18:51:00.003-02:002008-10-07T19:06:10.521-02:00LA MADRE<strong>La madre soñaba oscuramente:</strong><br /><strong>"Será rubio, tendrá estos ojos mismos,</strong><br /><strong>le amarán las muchachas. Una tarde,</strong><br /><strong>de pronto, llorará junto a una rosa.</strong><br /><strong>"Le crecerá la angustia sin saberlo,</strong><br /><strong>y cada nuevo umbral será una herida.</strong><br /><strong>Temblará al traspasarlos, hijo mío.</strong><br /><strong>Acaso una paloma, acaso nada.</strong><br /><strong>"El viento por la frente; las caídas</strong><br /><strong>hojas que se acumulan; los rumores</strong><br /><strong>del corazón callados: nadie sabe</strong><br /><strong>las formas repentinas de la dicha.</strong><br /><strong>"Yo lo siento aquí hondo, en mis entrañas,</strong><br /><strong>el río de tu vida, que me deja</strong><br /><strong>una nostalgia antigua, una dulzura</strong><br /><strong>vieja en mi corazón, como la sangre.</strong><br /><strong>"Me hace toda ribera, toda muro</strong><br /><strong>donde pasan las aguas de tus años.</strong><br /><strong>Vuelvo otra vez a ser niña que juega,</strong><br /><strong>corriendo como niña entre las rosas.</strong><br /><strong>"¡Oh sueño en mis entrañas! ¡Oh alto río,</strong><br /><strong>resonando de siempre en mis entrañas!"</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">JOSE ANTONIO MUÑOZ ROJAS</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-73198896298899115862008-10-07T18:43:00.002-02:002008-10-07T18:49:53.368-02:00¡OH TÚ, LA SIEMPRE TÚ...<strong><span style="font-family:trebuchet ms;">¡Oh tú, la siempre tú, la siempre espía</span></strong><br /><strong>de mis cuidados y la siempre rosa,</strong><br /><strong>la siempre recogida y rumorosa</strong><br /><strong>soledad, y siempre libre compañía!</strong><br /><strong>La siempre sed y siempre fuente fría</strong><br /><strong>al labio presta, y siempre venturosa</strong><br /><strong>al corazón, y por decirte hermosa</strong><br /><strong>te llamo libertad y digo mía.</strong><br /><strong>La que siempre me encuentro en el instante</strong><br /><strong>de la ventura; la que siempre espera,</strong><br /><strong>sentada en el umbral de mi deseo</strong><br /><strong>con su siempre ternura vigilante;</strong><br /><strong>la siempre paz que llamo en mi ribera,</strong><br /><strong>la siempre luz por la que vivo y creo.</strong><br /><strong></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">JOSE ANTONIO MUÑOZ ROJAS</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-61391500865397724572008-10-07T18:29:00.002-02:002008-10-07T18:43:28.603-02:00¡COMO RESUENA EL MUNDO...!¡Cómo resuena el mundo en tus horas de ausencia!<br />¡Cómo pierden sentido la flor y la pisada!<br />Se vacía el universo de estrellas y de nubes,<br />y queda espacio solo y espacio tras espacio,<br />a la avidez resuelta de la huella y el ojo.<br />¡Qué difícil sacarte a las cosas, a darles<br />su color y esperanza! ¡Qué barrera cuajada<br />entre el pecho y el mundo, la brisa y el anhelo!<br />¡Qué solos van andando entre las vivas cosas,<br />sin reposo ni prisa, los pensamientos míos!<br />Me vuelvo a tu esperanza y se ilumina el mundo;<br />me torno a tu recuerdo y me cercan los sueños<br />como el mar a las barcas, o a las rosas el aire;<br />viene la luz al árbol y a las sienes la brisa.<br />Lo mismo que una madre sobre la frente dulce<br />deja caer la mano, y se levanta lenta<br />la bandada de nubes, así tu pensamiento<br />como mano de madre, sobre esta frente mía<br />levanta de su sueño de estupor a las cosas<br />y devuelve misión a la brisa y al río<br />y hace entenderse al mar con la amorosa playa.<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">JOSE ANTONIO MUÑOZ ROJAS</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-17699957812772512952008-10-06T16:56:00.002-02:002008-10-06T17:02:47.021-02:00YO SIEMPRE FUI BUSCANDO...Yo siempre fui buscando<br />la hermosura del mundo:<br />en la espuma del río,<br />o en las ramas sombrías de los chopos desnudos.<br />En todo lo que vi:<br />anchas nubes moradas,<br />brillo azul de un lucero,<br />o en la grácil figura de una dulce muchacha.<br />En todo lo que oí:<br />trino claro de un pájaro,<br />vibrar leve del aura,<br />o en el sordo rumor por las olas formado.<br />En todo lo que amé:<br />plumas lentas del sueño,<br />fuego oculto del alma<br />donde forjó el amor su suspiro primero.<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">JUAN RUIZ PEÑA</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-24443571527783003872008-10-06T16:39:00.003-02:002008-10-06T16:52:27.600-02:00VIERNES DE LAS DELICIAS(Paseo de Las Delicias - Madrid)<br /><br />Cuando salgo a la luz de este viernes dorado,<br />estrena la mañana sus pájaros primeros.<br />Es un viernes de barrio, humilde, pero hermoso,<br />viernes de las Delicias, viernes arrabalero.<br />Da gusto ver su piel, fresca como la aurora,<br />herida tiernamente por la luz del otoño,<br />esta luz increíble que mi corazón bebe,<br />sorbiendo la mañana como una fruta de oro.<br />Es una luz tan tierna, tan acariciadora,<br />que a las cosas propaga una humana ternura,<br />y da alegría al árbol, al viajero que llega,<br />al perro en libertad ávido de aventuras.<br />Y el dulce viejecillo que vende caramelos,<br />el obrero que pasa, la chiquilla que ríe,<br />la sal para el pescado derramada en la acera,<br />brillan con alegría bajo esta luz del viernes.<br />Van las alas del viernes dorando la mañana<br />y tomándola pura como una melodía,<br />mientras yo voy alegre escuchando sus sones,<br />su concierto de pájaros y cristalinas brisas.<br />Mientras yo voy alegre, porque el corazón sabe<br />que atrás queda, soñando, la materia que ama,<br />la materia de un alma que beso cada noche<br />en los labios que ahora soñarán con el alba.<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">JOSE LUIS CANO</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-59978180657024501502008-10-05T20:08:00.002-02:002008-10-05T20:22:51.614-02:00A TI, VIVACuando contemplo tu cuerpo extendido<br />como un río que nunca acaba de pasar,<br />como un claro espejo donde cantan las aves,<br />donde es un gozo sentir el día cómo amanece.<br />Cuando miro a tus ojos, profunda muerte o vida que me llama,<br />canción de un fondo que sólo sospecho;<br />cuando veo tu forma, tu frente serena, piedra luciente<br />en que mis besos destellan,<br />como esas rocas que reflejan un sol que nunca se hunde.<br />Cuando acerco mis labios a esa música incierta,<br />a ese rumor de lo siempre juvenil,<br />del ardor de la tierra que canta entre lo verde,<br />cuerpo que húmedo siempre resbalaría<br />como un amor feliz que escapa y vuelve...<br />Siento el mundo rodar bajo mis pies,<br />rodar ligero con siempre capacidad de estrella,<br />con esa alegre generosidad del lucero<br />que ni siquiera pide un mar en que doblarse.<br />Todo es sorpresa. El mundo destellando<br />siente que un mar de pronto está desnudo, trémulo,<br />que es ese acero enfebrecido y ávido<br />que sólo pide el brillo de la luz.<br />La creación riela. La dicha sosegada<br />transcurre como un placer que nunca llega al colmo,<br />como esa rápida ascensión del amor<br />donde el viento se ciñe a las frentes más ciegas.<br />Mirar tu cuerpo sin más luz que la tuya,<br />que esa cercana música que concierta a las aves,<br />a las aguas, al bosque, a ese ligado latido<br />de este mundo absoluto que siento ahora en mis labios.<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">VICENTE ALEIXANDRE</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-36671047243688669062008-10-05T19:41:00.002-02:002008-10-05T19:47:32.636-02:00CUBRIR LOS BELLOS OJOS...Cubrir los bellos ojos<br />con la mano que ya me tiene muerto,<br />cautela fue por cierto,<br />que así doblar pensaste mis enojos.<br />Pero de tal cautela<br />harto mayor ha sido el bien que el daño,<br />que el resplandor extraño<br />del sol se puede ver mientras se cela.<br />Así que, aunque pensaste<br />cubrir vuestra beldad, única, inmensa,<br />yo os perdono la ofensa,<br />pues, cubiertos, mejor verlos dejaste.<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">GUTIERRE DE CETINA ( 1560 )</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-59728446271855491782008-10-05T13:28:00.002-02:002008-10-05T13:55:42.420-02:00CANTICO DEL ENCUENTROVuela el peso del mundo y lentamente<br />la luz, buscando el cielo, de deshace.<br /><br />Frente al confín marino de la Vega<br />que incendia un sol vencido al retirarse,<br />la última que ve tierra española<br />pone sobre el Veleta un fino almagre.<br /><br />Todo canta al Señor en esta hora<br />como un niño que reza al acostarse:<br />el frontero olivar encanecido,<br />el incienso del mirto entre los aires,<br />el álamo del tronco que envejece<br />con la verde niñez de su ramaje,<br />la nieve descendida del castaño,<br />la atribulada ensoñación del sauce...<br />Todo presiente al borde de la noche<br />la unidad donde el mundo muere y nace.<br /><br />Los patios arrodillan su hermosura<br />sin un toque de luz que los ampare.<br />El agua es como un grito que se ahoga<br />y eleva surtidores capitanes<br />que arengan el silencio de las flores:<br />allí la rosa que al ciprés invade,<br />allí el clavel, la hortensia, el cinamomo,<br />el lirio altivo, el girasol errante,<br />la humildad de la esclava madreselva,<br />la pompa de las dalias funerales.<br />El dolido acento de las aguas,<br />un son de niñas en lejanas calles<br />y el zureo de un friso de palomas<br />traen a mi corazón la voz de nadie.<br /><br />Los ojos se revisten de ceniza<br />y en mi interior trémulamente nace<br />el niño que yo fui, juntas las manos<br />en una ojiva de jazmín infante.<br /><br />Al expirar la variedad del día<br />bajó un claro silencio a amortajarle;<br />las alas del misterio desdoblaban<br />el perdido horizonte del paisaje.<br />¡Qué claridad de huesos en la sombra<br />ya perdida la luz, carne del aire!<br />Los jardines quedaron sin colores<br />el pie sin senda, sin raíz los árboles:<br />todo estaba colgado de la altura,<br />entre el cielo y la tierra, como un ángel.<br />La voz de Dios de nuevo parecía<br />bautizar el asombro de los mares.<br />Cuando todo milagro era posible<br />embozada en la noche te anunciaste<br />desvelando el silencio con tu risa<br />que tembló como un junco en el estanque.<br /><br />Se asustaron los peces soñolientos<br />y, en rápida bandada innumerable,<br />poblaron de inquietud el agua oscura,<br />marginada de mirtos y arrayanes.<br /><br />Mis ojos te buscaron en la sombra<br />con atención de corza vigilante;<br />pero no eran bastantes los sentidos<br />para alcanzar la altura del mensaje.<br />Tan sólo el corazón - redil celeste -,<br />como un nido cercado de alcotanes,<br />aleteó en el pecho tembloroso.<br /><br />¡Cuánto he tardado en comprender la aurora<br />que anunciaba mi pecho aquella tarde!<br />Hoy, con mis labios en tu frente, siento<br />la plenitud de aquel gozoso instante<br />y traduzco en tus ojos claramente<br />lo que me habló el jardín, ciego y unánime:<br /><br />"Aquí empieza la noche que convoca<br />a unidad la floresta de tu carne"<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">ALFONSO MORENO (1910)</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-50254623050440093512008-10-04T18:05:00.002-03:002008-10-04T18:19:45.281-03:00EL HOMBRE Y EL MAR¡Hombre libre, tú siempre has de querer al mar!<br />El mar es el espejo donde tu ser se mira<br />en la onda que hacia lo infinito se estira<br />y de ese amargo abismo tu alma está a la par.<br /><br />Te gusta hundirte en esa imagen atroz,<br />tus ojos y tus brazos la encierran. Y el sonido<br />que hay en tu corazón a veces es vencido<br />por el de ese lamento indomable y feroz.<br /><strong><span style="color:#996633;"></span></strong><br />Ambos son por igual cerrados y discretos:<br />hombre, ninguno sabe si hay fondo en tu honduras,<br />oh mar, nadie conoce tus riquezas oscuras,<br />¡tanto que te empecinas en guardar tus secretos!<br /><br />Y sin embargo, desde siglos innumerables<br />los dos están peleando sin tregua ni piedad.<br />¡Qué manera de amar la muerte y la crueldad,<br />oh eternos luchadores, oh hermanos implacables!<br /><br /><strong><span style="color:#999900;">CHARLES BAUDELAIRE</span></strong><br /><strong><span style="color:#999900;">(Traducción de Raúl Gustavo Aguirre)</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-87494085373605643712008-10-01T10:46:00.002-03:002008-10-01T10:52:34.668-03:00CASILDA DE LA MANO IMPOSIBLEYo no quiero más que una mano,<br />una mano herida, si es posible.<br />Yo no quiero más que una mano,<br />aunque pase mil noches sin lecho.<br /><br />Sería un pálido lirio de cal,<br />sería una paloma amarrada a mi corazón,<br />sería el guardián que en la noche de mi tránsito<br />prohibiera en absoluto la entrada a la luna.<br /><br />Yo no quiero más que esa mano<br />para los diarios aceites y la sábana blanca de mi agonía.<br />Yo no quiero más que esa mano<br />para tener un ala de mi muerte.<br /><br />Lo demás todo pasa.<br />Rubor sin nombre ya, astro perpetuo.<br />Lo demás es lo otro; viento triste,<br />mientras las hojas huyen en bandadas.<br /><br />FEDERICO GARCÍA LORCAMaría Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-12966989841909234032008-10-01T10:38:00.002-03:002008-10-01T10:46:47.774-03:00CASIDA DEL HERIDO POR EL AGUA<div align="justify">Quiero bajar al pozo,<br />quiero subir los muros de Granada,<br />para mirar el corazón pasado<br />por el punzón oscuro de las aguas.<br /><br />El niño herido gemía<br />con una corona de escarcha.<br />Estanques, aljibes y fuentes<br />levantaban al aire sus espaldas.<br />¡Ay qué furia de amor, qué hiriente filo,<br />qué nocturno rumor, qué muerte blanca!<br />¡Qué desiertos de luz iban hundiendo<br />los arenales de la madrugada!<br />El niño estaba solo<br />con la ciudad dormida en la garganta.<br />Un surtidor que viene de los sueños<br />lo defiende del hambre de las algas.<br />El niño y su agonía, frente a frente,<br />eran dos verdes lluvias enlazadas.<br />El niño se tendía por la tierra<br />y su agonía se curvaba.<br /><br />Quiero bajar al pozo,<br />quiero morir mi muerte a bocanadas,<br />quiero llenar mi corazón de musgo,<br />para ver al herido por el agua.<br /><br />FEDERICO GARCÍA LORCA</div>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-5798789280474695492008-10-01T10:24:00.002-03:002008-10-01T10:34:42.990-03:00ALMA AUSENTE<div align="justify">No te conoce el toro ni la higuera,<br />ni caballos ni hormigas de tu casa.<br />No te conoce el niño ni la tarde<br />porque te has muerto para siempre.<br /><br />No te conoce el lomo de la piedra,<br />ni el raso negro donde te destrozas.<br />No te conoce tu recuerdo mudo<br />porque te has muerto para siempre.<br /><br />El otoño vendrá con caracolas,<br />uva de niebla y montes agrupados,<br />pero nadie querrá mirar tus ojos<br />porque te has muerto para siempre.<br /><br />Porque te has muerto para siempre,<br />como todos los muertos de la Tierra,<br />como todos los muertos que se olvidan<br />en un montón de perros apagados.<br /><br />No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.<br />Yo canto para todo tu perfil y tu gracia.<br />La madurez insigne de tu conocimiento.<br />Tu apetencia de muerte y el gusto de tu boca.<br />La tristeza que tuvo tu valiente alegría.<br /><br />Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace<br />un andaluz tan claro, tan rico de aventura.<br />Yo canto su elegancia con palabras que gimen<br />y recuerdo una brisa triste por los olivos.<br /><br />FEDERICO GARCÍA LORCA</div>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-68696837400911683182008-09-28T15:24:00.002-03:002008-09-28T16:11:39.703-03:00EL SECRETO ( Fragmento)<span style="font-family:Tahoma;font-size:100%;"><b><br />...Y así como la flor abre en el aire su perfume,<br />abre ese lenguaje secreto que no reconoce nuestro oído.<br />Esa era la voz de tus arterias,<br />la voz que yo escuchaba transfundida en mi sangre<br />con su lento fluir,<br />con el milenario rumor de un río templado en la soledad<br />de la noche<br />junto al que yo desperezaba mi sueño, enardecido por<br />tu presencia<br />por tu apariencia amorosamente inmóvil bajo el esplendor<br />de los astros<br />que comprobaban la medida y la oscuridad de tus ojos,<br />más allá de las caricias que nos inundaban de celestiales<br />ríos lácteos...<br /><br />Pero he aquí tus párpados semivelando tu secreto;<br />y acogiéndome a la fértil ladera de tu vientre tibiamente<br />redondo,<br />en la égloga de su umbría apacentabas mis deseos<br />cuando el tenacísimo fulgor dormitaba en tu silencio,<br />en el relámpago efímero de tu mirada,<br />y se apagaba sobre tu boca la lumbre del mundo.<br />Así la perfidia del mar con su inefable lenguaje<br />de espumas,<br />arrebatadoramente te seducía un oscuro designio,<br />esa voz secreta del aroma indeleble que se<br />evaporaba de tu alma<br />virginalmente reclinada sobre mi pecho sin cenizas.<br /><br />Te he comparado con un río caudaloso porque<br />en tu alma se refleja la mía,<br />mis mariposas, mi embelesada palabra y mis boscajes,<br />aquellos en que tú te perdías cada noche despojándote<br />de la túnica de mis besos,<br />desnuda, púdicamente desnuda,<br />cuando tu sangre sólo se vestía a mi tacto con la<br />piel estremecida donde afloraban los latidos<br />como pececillos de nuestro oleaje amoroso.<br />Eras como ese río que quisiese estudiar la anatomía<br />del árbol,<br />río fabulosamente alzado de puntillas hacia mi boca.<br />La eternidad estaba en ti con la concavidad de tus<br />senos armilares,<br />con meridianos para fijar exactamente la latitud<br />en que yo encontraré cerca de mi alma,<br />la delicia de tu primer beso.<br /><br />Sobresaltada, amorosamente insomne,<br />en el centro de mi versículo apasionadamente<br />oriental, estás tú, en nuestro Paraíso,<br />así, el zumo agridulce formando el corazón<br />de una manzana.<br /><br />ADRIANO DEL VALLE</span></b>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-23355302999271958622008-09-27T07:56:00.002-03:002008-09-27T08:08:21.615-03:00EL CAMINO<span style="font-family:Tahoma;font-size:100%;"><b>Es el camino de la muerte.<br />Es el camino de la vida...<br />En la frescura de las rosas<br />ve reparando. Y en las lindas<br />adolecentes. Y en los suaves<br />aromas de las tardes tibias.<br />Abraza los talles esbeltos<br />y besa las caras bonitas.<br />De los sabores y colores<br />gusta. Y de la embriaguez divina.<br />Escucha las músicas dulces.<br />Goza de la melancolía<br />de no saber, de no creer, de<br />soñar un poco. Ama y olvida,<br />y atrás no mires. Y no creas<br />que tiene raíces la dicha.<br />No habrás llegado hasta que todo<br />lo hayas perdido. Ve, camina...<br />Es el camino de la muerte.<br />Es el camino de la vida.<br /><br />MANUEL MACHADO</span></b>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-67897136797821482302008-09-26T20:31:00.005-03:002008-09-27T08:10:31.015-03:00A UN AMANECER<span style="font-family:Tahoma;font-size:100%;"><b>No fue la aurora. Fue que de repente<br />los pulsos rebosaron de las venas.<br />Fue que las manos se sintieron llenas<br />de una callada claridad naciente.<br /><br />Fue que en el corazón brotó impaciente<br />un desusado pulso de azucenas.<br />Fue que la sombra se deshizo apenas<br />cuando la luz la desbordó en torrente.<br /><br />Fue la rosa del sol naciendo erguida<br />como una voz, de pronto, en las montañas.<br />Fue el cielo, el aire,el cántico, la vida.<br /><br />No pudo ser el alba silenciosa.<br />Fue el amor despertando en mis entrañas<br />como una inmensa mano poderosa.<br /><br />LUIS LOPEZ ANGLADA</b></span>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.comtag:blogger.com,1999:blog-35566442.post-22185116186763045272008-09-25T15:28:00.002-03:002008-09-25T15:43:41.532-03:00¿QUÉ LE FALTABA AL MUNDO...¿Qué le faltaba al mundo tan perfecto<br />como a primera vista parecía?<br /><br />Tenía el pez un sueño azul de cielo<br />en sus ojos dormidos en lo verde,<br />y en sus dientes un hambre incontenible<br />de tierra seca, dura y aromosa.<br /><br />Como joven esposa en abandono,<br />lejos del mar la Tierra se dolía<br />con ardor de raíces requemadas<br />en inútil espera de la lluvia.<br /><br />Lloraba la azucena su pureza<br />y le dolía su esbeltez al lirio,<br />y el clavel apagaba en el estanque<br />la hoguera sin sentido de sus pétalos.<br /><br />El viento no encontraba ningún nombre<br />sobre el que hacerse voz, ningún perfume<br />invisible viajero de sus alas<br />hacia una carne joven, vulnerable.<br /><br />Todo estaba incompleto. ¡Tan perfecto<br />como a primera vista parecía!<br />Todo estaba - viento, tierra, mares -<br />un algo indefinible que cumpliese<br />esa misión de completar el mundo.<br /><br />¿Un color? ¿Una nube? ¿Un arroyuelo?<br />¿Un pájaro? ¿La música? ¿El hastío?<br />Nadie sabía qué. ¿Vago deseo<br />de esperar solamente la esperanza?<br /><br />Entonces tú viniste. Se cumplía<br />de modo tan sencillo tu destino<br />de hacer más alto el aire y el ensueño,<br />de derramar amor sobre las cosas.<br /><br />Todo giraba ahora en torno tuyo,<br />eterno eje rosado de la vida,<br />gozosa plenitud, eco de sangre<br />que a la voz de mi sangre contestaba.<br /><br /><strong><span style="color:#6600cc;">IDELFONSO MANUEL GIL</span></strong>María Cristina Faleronihttp://www.blogger.com/profile/05976895823929361206cristina.faleroni@gmail.com