tag:blogger.com,1999:blog-34843869567099870282009-07-06T15:26:59.972-05:00La Cultura BElcomercio.comhttp://www.blogger.com/profile/13640415255517795668contactenos@elcomercio.comBlogger142125tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-48317448578765053342009-07-06T12:30:00.004-05:002009-07-06T12:35:21.112-05:00Todo para todos<a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SlI1wymADiI/AAAAAAAABG0/RSxMFvYcayI/s1600-h/Noticias1.gif"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 305px; height: 305px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SlI1wymADiI/AAAAAAAABG0/RSxMFvYcayI/s400/Noticias1.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355402019228093986" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Semanas atrás me invitaron a la Universidad Católica (en UIO) para hablar de blogs. La gran pregunta, a menos que haya entendido mal, fue: ¿Son los blogs medios de comunicación? Yo creo que sí. ¿Es una noticia menos noticia por aparecer en un blog antes que en un canal de televisión o en periódico? ¿Necesita un suceso el aval de un medio “convencional” para convertirse en noticia? No. Ya no. Para nada.<br /><br />Si bien es cierto que los rumores se van confirmando de a poco (la muerte de Michael Jackson fue el ejemplo perfecto) y que en este momento que nos tocó vivir hay que chequear todo dos veces, se puede confiar en los blogs o, por lo menos, en ciertos blogs. Claro que todo el mundo tiene un blog (de eso se trata) y que algunos (¿la mayoría?) no pasan de meras bitácoras personales sin oficio ni beneficio (¿necesitan ser más que eso?). Claro, por supuesto. Pero también están las relaciones de blog que uno va entablando con la gente que no quiere informar sino compartir. Informar y compartir no es lo mismo, pero de alguna manera conlleva las mismas responsabilidades. La información, para el tema que hoy nos ocupa, está ligada a círculos oficiales. La información no son chismes, son hechos, y deben decirse claramente y con precisión, evitando las posibles malas interpretaciones y el amarillismo. Ahora bien, cuando de compartir se trata, y me refiero a compartir datos, historias y demás, uno debe ser tan profesional como cualquier periodista que se respete.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SlI1n5vfOzI/AAAAAAAABGs/qPQvQYXahBM/s1600-h/Noticias2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 298px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SlI1n5vfOzI/AAAAAAAABGs/qPQvQYXahBM/s400/Noticias2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355401866528111410" /></a><br /><br />Si veo una noticia en la tele espero la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Así mismo, cuando entro a un blog y descubro, por ejemplo, una buena banda, espero que el blogger no me esté viendo las huevas. Espero que los datos biográficos sean acertados, que las recomendaciones valgan la pena y que las canciones se acerquen en algo a las descripciones del redactor. Esto pasa mucho y se debe, creo, a que el trabajo de un blogger viene de eso que llaman “la república del cariño” y que en ese lugar, aunque a veces se nos va la mano con halagos, no existen las mentiras.<br /><br />Puede que los blogs no sean medios de comunicación, pero de que comunican, comunican un montón. Los blogs transmiten, enlazan, conectan. Alguien dijo que no se puede vivir de los blogs (lo mismo dicen del amor, ¿no?) y que por eso jamás podrán ser ni rentables ni cien por ciento fiables. Lo dudo seriamente. A mí me parece que la cosa es al revés, que justo porque en la mayoría de casos hablamos de empresas sin fines de lucro, los blogs son al final del día las únicas fuentes de información independiente y desinteresada.<br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SlI1bpmaSkI/AAAAAAAABGk/lAWz9LEygEA/s1600-h/noticias3.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 360px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SlI1bpmaSkI/AAAAAAAABGk/lAWz9LEygEA/s400/noticias3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355401656036641346" /></a><br /><br />Yo no vivo del blog, pero hace un buen rato que decidí intentar vivir de lo que escribo y, salvo contadas excepciones casi siempre ligadas al arte, no puedo permitirme el lujo de escribir gratis. Por este blog no me pagan una fortuna ni mucho menos, pero me pagan. ¿Soy un vendido? Espero que no. Cuando llegó mi turno de hablar, dije que para mí lo más importante es apostarle a la hermandad cósmica, a esa gente que es tu gente pero que no sabes dónde está ni cómo se ve. Sin embargo sabes algo y lo sabes bien: sabes cómo se siente esa gente, qué la mueve, qué la deja fría. Sabes que eres uno de ellos y que no puedes estafarlos.<br /><br />Prefiero los blogs que hablan de gustos personales a los que comentan, una y otra vez buscando el análisis definitivo, hechos sociales o de actualidad. Prefiero los primeros porque cuando se habla de lo que se quiere se busca que otros lo quieran también. Los blogs hacen eso, dan la mano y ayudan a subir.</span> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-4831744857876505334?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-68031112055527734522009-06-30T12:59:00.007-05:002009-06-30T13:09:52.915-05:00Nuestros Pecados. Nuestras Virtudes<div align="justify"><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpUH3kWxBI/AAAAAAAABGU/XHP38Y7d10o/s1600-h/La_Castidad.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353183601235510290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 384px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpUH3kWxBI/AAAAAAAABGU/XHP38Y7d10o/s400/La_Castidad.jpg" border="0" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Veo las fotos de Lorena Cordero y pienso que sí, que es verdad, que los límites del arte están en la cabeza del creador y que si eres capaz de imaginarlo eres capaz de hacerlo. Y vaya que Lorena tiene espacio en su disco duro para imaginar, y formatear a su siempre atinado antojo, todo aquello que despierta su apetito y revuelve su cerebro. Lorena tiene un ojo privilegiado y una puntería infalible. Y aunque dispara a quemarropa, no dispara a matar sino a vivir.<br /><br /></p><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpT8CRJHTI/AAAAAAAABGM/EL_k0JhyxJI/s1600-h/Afiche_1.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353183397949283634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 275px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpT8CRJHTI/AAAAAAAABGM/EL_k0JhyxJI/s400/Afiche_1.png" border="0" /></a><br />Este momento ya se había hecho esperar lo suficiente, más que lo suficiente, diría yo, se había hecho esperar demasiado. Por fin, este jueves 2 de julio, a las 20h30 en la Casa de la FMTNS (Fundación Municipal Teatro Nacional Sucre), en Manabí y Guayaquil, pleno centro histórico de Quito, se abre la muestra fotográfica “Egos: pecados y virtudes”, de la fotógrafa Lorena Cordero.<br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpTq2qWdfI/AAAAAAAABGE/cDF3Q6tp6PA/s1600-h/Afiche_2.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353183102776014322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 275px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpTq2qWdfI/AAAAAAAABGE/cDF3Q6tp6PA/s400/Afiche_2.png" border="0" /></a><br />Son 14 fotografías, basadas en los 7 pecados capitales y en esas 7 virtudes que dizque nos transforman en buena gente. Pero, ya lo sabemos, el bien y el mal suelen ser indivisibles, mucho más cuando, como en nuestro caso, comparten techo y se pelean por nuestra atención tal cual los hijos se disputan a muerte el cariño de los padres. Lorena también lo sabe, lo sabe de memoria y lo que se ha propuesto es demostrarlo a través de imágenes que evidencian un absoluto conocimiento de causa. Porque para hablar de pecados hay que pecar y para hablar de virtudes hay que redimirse, no ante Dios, ni ante Buda ni ante los cuatro brazos de Vishnú, hay que verse a la cara, mirarse fijamente a los ojos y decir, con toda tranquilidad: este soy yo. Pues bien, esta es Lorena Cordero y estas son sus fotografías, que lejos de condenar las trampas de la fe o castigar los placenteros menoscabos de la carne, acercan al hombre a la mera raíz de su esencia: el conflicto. Estos retratos no son escusas ni, mucho menos, acusaciones. Son la mezcla del mito y de lo cierto, de los rumores ancestrales y de lo comprobado por la razón y por la fuerza. Son el resultado de intentar ponerle un solo rostro a eso que lleva impregnadas todas las caras de la humanidad. </span></div><span style="font-family:arial;"><div align="justify"><br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpUypcCbJI/AAAAAAAABGc/vBLJ4nCiZ4E/s1600-h/Invitaci%C3%B3n.png"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 384px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpUypcCbJI/AAAAAAAABGc/vBLJ4nCiZ4E/s400/Invitaci%C3%B3n.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353184336176901266" /></a><br />Las fotos reunidas en “Egos” no pretenden el perdón divino porque no han hecho nada malo. Todo lo contrario, más bien. Nos acercan al otro transformándonos en nosotros y nos vuelven cómplices. Veo las fotos de Lorena Cordero y siento que ella está de nuestro lado, que más allá de la trabajadísima y arriesgada forma de su trabajo, hay un fondo casi solidario que no llega a tanto porque no se trata de eso. Si de algo se trata es de saber que estamos en esto juntos. Estas fotos no señalan con el dedo, extienden la mano abierta, acolitan. Puede ser que exista el paraíso, que nos volvamos a ver algún día y que vivamos para siempre parados sobre las nubes, intercambiando arpas. Puede ser. Así como puede ser que nuestra próxima reunión suceda bajo agua hirviendo en una paila milenaria, el pellejo desprendiéndose de los huesos y el olor a azufre cubriéndolo todo. Puede ser. Mientras tanto quedan estas fotos, las fotos de nuestros pecados y de nuestras virtudes. Nuestras fotos. Porque, sépanlo, acá estamos todos.</span><br /><br /></div><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpTMitBGLI/AAAAAAAABF0/3KQEV3wuNTk/s1600-h/La_Ira.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353182582022412466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 384px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkpTMitBGLI/AAAAAAAABF0/3KQEV3wuNTk/s400/La_Ira.jpg" border="0" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-6803111205552773452?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-13601970687908821882009-06-25T14:43:00.002-05:002009-06-25T14:49:59.345-05:00Run, Murakami, Run<a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkPUwJUI-vI/AAAAAAAABFs/hGUDvH-qWWo/s1600-h/Correr1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 269px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkPUwJUI-vI/AAAAAAAABFs/hGUDvH-qWWo/s400/Correr1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351354705845484274" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">De un tiempo acá me ha dado por hacer algo de ejercicio físico. Moverme. Sudar. No voy al gimnasio ni tengo personal trainer ni nada por el estilo. Tengo una máquina en casa en la que me subo durante cuarenta y cinco minutos diarios. Me gustaría decir que lo hago disciplinadamente durante los cinco días laborales de la semana, pero no puedo, estaría mintiendo. A veces el ánimo no me da, el tiempo no me alcanza o, simplemente, los abusos cometidos la noche anterior me lo impiden. Sea como sea, trato de hacerlo siempre que sea posible y la verdad es que, aunque todavía no logro disfrutar de la responsabilidad que tamaña empresa conlleva, disfruto de sus recompensas.<br /><br />Todavía no me he convertido (tal vez nunca lo haga) en ese man que como Kevin Spacy en American Beatuy, sale de su casa en mallas y corre con la espalda erguida y gafas oscuras por su barrio. No estoy ahí. Por ahora soy algo así como un atleta en el clóset. No. Tampoco. Ni tanto. De pronto estoy más cerca de un ama de casa que hace ejercicios frente a la tele y no se lo cuenta a sus amigas, que todos los días caminan/trotan impunemente alrededor de un parque. Sí, eso. Aunque bueno, yo prefiero hacer ejercicios con música que con tele. El tiempo y la emoción pasan más rápido a través de la música. La música correcta te contagia, te anima, te sirve de banda sonora y a veces te hace pensar que vas ganando, al frente, tu frondosa cabellera meciéndose en cámara lenta y en las gradas tu amada con el corazón en la mano, ¡ja! Al principio pensaba que la tele haría volar el tiempo. Error. El tiempo se divide en bloques y se dilata de la manera más cruel y descarada durante los comerciales. Las excepciones a la regla son películas y noticieros. Aun no descubro porqué estos dos generos funcionan distinto al resto, pero lo hacen.<br /><br />Como podrán darse cuenta, trato de no darme cuenta de que me estoy ejercitando. Entiendo que esto no es lo correcto, lo saludable ni lo que recomiendan los expertos. Y de a poco, creo, espero, me voy acercando a ese momento en el que disfrute plenamente de la actividad física per se. Mientras tanto, me armo de valor, subo al aparato y trato de rockear.<br /><br />Empiezo a leer What I Talk About When I Talk About Running, libro testimonial, relajado y free style del gran Haruki Murakami. En sus páginas, Murakami cuenta qué lo llevó a correr todos los días durante una o dos horas. Habla de los cambios de su cuerpo, de su mente y, sobre todo, los cambios que el políticamente correcto vicio de correr ha traído a su oficio de escritor. Y hasta ahora encuentro increíbles todas sus analogías. Cada libro es una carrera, cierto. Hay carreras cortas y carreras largas, cierto. Escribir no es oficio de velocidad sino de resistencia, cierto. Dedicarse a escribir y a publicar y tratar de vivir de esto no tiene nada, pero nada, que ver con una competencia donde se gana o se pierde, súper cierto. Hay días buenos y días malos, pero lo importante es correr y escribir a diario para mantener el estado físico y no perder las fuerzas, cierto.<br /><br />Ciertos días me cuesta un montón de trabajo subirme a la puta máquina esa. A veces consigo odiarla sólo con verla ahí, sacándome pica, inmensa en su vanidad pues sabe que está en lo correcto y que me hace falta. Entonces pienso: a la mierda, algo que sea tan difícil, que cueste tanto, no puede ser tan bueno. Pero cuando han pasado los tres cuartos de hora y estoy derrumbado en el piso, agitado y empapado, soy otro. Luego me meto a la ducha, me visto y uso las fuerzas recién adquiridas para la batalla más grande de todas: sentarme frente a la computadora y empezar a escribir.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkPUmQ4owVI/AAAAAAAABFk/hMc-ikSQUGk/s1600-h/Murakami.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 398px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SkPUmQ4owVI/AAAAAAAABFk/hMc-ikSQUGk/s400/Murakami.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351354536078917970" /></a><br /><br /></span><em><span style="font-family:arial;">Pain is inevitable. Suffering is optional.<br /><br />…In the novelist’s profession, as far as I’ve concerned, there’s no such a thing as winning or losing. Maybe numbers of copies sold, awards won, and critics’ praise serve as outward standards for accomplishment in literature, but none of them really matter. What’s crucial is whether your writing attains the standards you’ve set for yourself. Failure to reach that bar is something you can easily explain away. When it comes to other people, you can always come up with a reasonable explanation, but you can’t fool yourself. In this sense, writing novels and running are very much alike. Basically a writer has a quiet, inner motivation, and doesn’t seek validation in the outwardly visible.<br /><br />In long-distance running the only opponent you have to beat is yourself, the way you used to be.<br /><br />Sometimes when I run, I listen to jazz, but usually it’s rock, since its beat is the best accompaniment to the rhythm of running. I prefer the Red Hot Chilli Peppers, Gorillaz, and Beck, and oldies like Credence Clearwater Revival and the Beach Boys. Music with as simple rhythm as possible. A lot of runners now use iPods, but I prefer the MD player I’m used to. It’s a little bigger than an iPod and can’t hold nearly as much data, but it works for me. At this point I don’t want to mix music and computers. Just like it’s not good to mix friends and work, and sex.<br /><br />It might be a little silly for someone getting to be my age to put this into words, but I just want to make sure I get the facts down clearly: I’m the kind of person who likes to be by himself. To put a finer point on it, I’m the type of person who doesn’t find it painful to be alone. I find spending and hour or two every day running alone, not speaking to anyone, as well as four or five hours alone at my desk, to be neither difficult nor boring. I’ve had this tendency ever since I was young, when, given a choice, I much preferred reading books on my own or concentrating on listening to music over being with someone else. I could always think of things to do by myself.<br /><br />Emotional hurt is the price a person has to pay in order to be independent.<br /><br />When I’m criticized unjustly (from my viewpoint, at least), or when someone I’m sure will understand me doesn’t, I go running for a little longer than usual. By running longer it’s like I can physically exhaust that portion of my discontent. It also makes me realize again how weak I am, how limited my abilities are. I become aware, physically, of these low points. And one of the results of running a little farther is that I become that much stronger. If I’m angry, I direct that anger toward myself. If I have a frustrating experience, I use that to improve myself. That’s the way I’ve always lived. I quietly absorb the things I´m able to, releasing them later, and in as changed a form as possible, as part of the story line in a novel.<br /><br />As I run I tell myself to think of a river. And clouds. But essentially I’m not thinking of a thing. All I do is keep on running in my own cozy, homemade void, my own nostalgic silence. And this is a pretty wonderful thing. No matter what anybody else says.</span></em> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1360197068790882188?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com7tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-73480905662456979882009-06-22T12:25:00.003-05:002009-06-22T12:30:07.849-05:00Fábulas sobre animales que escriben<a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sj-_eH9hjjI/AAAAAAAABFc/SJpi8yFOZc4/s1600-h/Monte1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 280px; height: 218px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sj-_eH9hjjI/AAAAAAAABFc/SJpi8yFOZc4/s400/Monte1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350205406593519154" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Me encuentro con otro libro breve y maravilloso, “La Oveja negra y demás fábulas”, del guatemalteco Augusto “Tito” Monterroso (1921-2003). Así, como quien no quiere la cosa, lo saqué de la biblioteca de mi padre porque necesitaba llenar poco menos de una hora que me quedaba libre (pensando: Monterroso es perfecto para los breaks), y lo leí de un tirón y apenas tuve oportunidad volví a sus páginas para entender qué había pasado, qué era lo que había pasado conmigo después de esas fábulas de la selva.<br /><br />Estoy seguro de haber leído este libro antes, cuando vivía con mis padres. Pero claro, yo era otro, el tiempo era otro y las circunstancias, ciertamente, eran otras. Por esos días ya me gustaba leer y ya escribía cuentos o intentos de cuentos y hasta pensaba que algún día, si la suerte me acompañaba y los planetas se alineaban a mi favor, podría publicar un libro mío. No pensaba, ni de lejos, que escribir sería una forma de vida ni, muchísimo menos, una forma de ganarse la vida, pues me tenían convencido de que cualquier intento creativo, por lo menos en el Ecuador, era una soberana estupidez, un acto digno de repudio, casi un crimen. Vaya, cómo pasa el tiempo. El tiempo nos pasa, nos supera, nos abandona y, tan cruel como sincero, es el único que tiene la bondad de decirnos que no hay que perder el tiempo.<br /><br />Ahora que he vuelto quién sabe cuántos años después a estas fábulas de Monterroso me dan ganas de volver a otros libros de la adolescencia y me siento bendecido. Tal vez en un principio yo no estaba listo para ellos ni ellos para mí. Pero las cosas han cambiando y tal vez, sólo tal vez, hoy por hoy podamos entendernos mejor y hasta comprendernos y apoyarnos mutuamente. Raro. Cuando uno está en el colegio (por lo menos a mí me pasó así) lee a autores viejos o muertos hace ya siglos. A veces uno conecta y otras veces no y termina no sólo decepcionado sino, algo mucho peor, aburrido de la literatura. Luego creces y escoges tus lecturas y buscas gente que se parezca a ti, gente que comparta tus intereses, tus dolores y sobre todo tu visión del mundo. Un buen día te das cuenta de que eres otra persona, de que si bien la tienes clara y no estás dispuesto a venderte, cada vez necesitas menos enemigos. Te vas abriendo de a poco y la cosa empieza a fluir.<br /><br />Monterroso dedica más de un fábula a los animales que son o fueron o quieren ser escritores. Cada uno tiene sus razones y lo intenta a su manera. Así, creo, lo intentamos también nosotros acá, en la selva de cemento, que le llaman. Cada cual hace su lucha.<br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sj-_TWNGDOI/AAAAAAAABFU/FxAXlQKAHpo/s1600-h/Monte2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 272px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sj-_TWNGDOI/AAAAAAAABFU/FxAXlQKAHpo/s400/Monte2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350205221438360802" /></a><br /><br /><em><strong>La Cucaracha soñadora</strong><br /><br />Era una vez una Cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.<br /><br /></em><em><strong>El Mono piensa en ese tema<br /></strong><br />¿Por qué será tan atractivo –pensaba el Mono en otra ocasión, cuando le dio por la literatura- y al mismo tiempo como tan sin gracia ese tema del escritor que no escribe, o el del que se pasa la vida preparándose para producir una obra maestra y poco a poco va convirtiéndose en mero lector mecánico de libros cada vez más importantes pero que en realidad no le interesan, o el socorrido (el más universal) del que cuando ha perfeccionado un estilo se encuentra con que no tiene nada que decir, o el del que entre más inteligente es, menos escribe, en tanto que a su alrededor otros quizá no tan inteligentes como él y a quienes él conoce y desprecia un poco publican obras que todo el mundo comenta y que en efecto a veces son hasta buenas, o el del que en alguna forma ha logrado fama de inteligente y se tortura pensando que sus amigos esperan de él que escriba algo, y lo hace, con el único resultado de que sus amigos empiezan a sospechar de su inteligencia y de vez en cuando se suicida, o el del tonto que se cree inteligente y escribe cosas tan inteligentes que los inteligentes se admiran, o el del que ni es inteligente ni tonto ni escribe ni nadie conoce ni existe ni nada?<br /><br /><strong>Paréntesis</strong><br /><br />A veces por las noches –meditaba aquella ocasión la Pulga- cuando el insomnio no me deja dormir como ahora y leo, hago un paréntesis en la lectura, pienso en mi oficio de escritor y, viendo largamente al techo, por breves instantes imagino que soy, o que podría serlo si me lo propusiera con seriedad desde mañana, como Kafka (claro que sin su existencia miserable), o como Joyce (sin su vida llena de trabajos para subsistir con dignidad), o como Cervantes (sin los inconvenientes de la pobreza), o como Catulo (aun en contra, o quizá por ello mismo, de su afición a sufrir por las mujeres), o como Swift (sin la amenaza de la locura), o como Goethe (sin su triste destino de ganarse la vida en palacio), o como Bloy (a pesar de su decidida inclinación a sacrificarse por las putas), o como Thoreau (a pesar de nada), o como Sor Juana (a pesar de todo); nunca Anónimo; siempre Lui Meme, el colmo de los colmos de cualquier gloria terrestre.<br /><br /><strong>El Zorro es más sabio</strong><br /><br />Un día que el Zorro estaba muy aburrido y hasta cierto punto melancólico y sin dinero, decidió convertirse en escritor, cosa a la cual se dedicó inmediatamente, pues odiaba ese tipo de personas que dicen voy a hacer esto o lo otro y nunca lo hacen.<br />Su primer libro resultó muy bueno, un éxito; todo el mundo lo aplaudió, y pronto fue traducido (a veces no muy bien) a los más diversos idiomas.<br />El segundo fue todavía mejor que el primero, y varios profesores norteamericanos de lo más granado del mundo académico de aquellos días lo comentaron con entusiasmo y aun escribieron libros sobre los libros que hablaban de los libros del Zorro.<br />Desde ese momento el Zorro se dio con razón por satisfecho, y pasaron los años y no publicaba otra cosa.<br />Pero los demás empezaron a murmurar y a repetir “¿Qué pasa con el Zorro?”, y cuando lo encontraban en los cocteles puntualmente se le acercaban a decirle tiene usted que publicar más.<br />-Pero si ya he publicado dos libros- respondía él con cansancio.<br />-Y muy buenos- le contestaban-; por eso mismo tiene usted que publicar otro.<br />El Zorro no lo decía, pero pensaba: “En realidad lo que éstos quieren es que yo publique un libro malo; pero como soy el Zorro, no lo voy a hacer”.<br />Y no lo hizo. </em></span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-7348090566245697988?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-11586244591174594012009-06-19T00:03:00.007-05:002009-06-19T00:17:54.215-05:00El hombre concreto<a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SjsfQCUdCqI/AAAAAAAABFM/8gIipMRYXBU/s1600-h/Sabato1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 313px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SjsfQCUdCqI/AAAAAAAABFM/8gIipMRYXBU/s400/Sabato1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348903342793624226" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Me siento afortunado cuando les deseo a otros lo que me ha ocurrido a mí. A otros les deseo que estudien cine para que entiendan que en este mundo nada o casi nada puede hacerse por cuenta propia, que cualquier logro gana, suma y se amplifica cuando se comparte con un crew. A otros les deseo que tengan una banda de rock, no necesariamente que toquen música o se conviertan en músicos sino que armen una banda de rock, suban a un escenario por lo menos una vez en la vida, y toquen fuerte, duro, que se hagan escuchar y dejen un par de sordos colgados por ahí. A otros les deseo que escriban, que sientan el dolor, el inmenso placer y que se descubran en el cnetro de la soledad compartida. A otros les deseo, también y quizás con más fuerza que en los casos anteriores, que pasen su infancia en una ciudad pequeña, de preferencia cercana al mar.<br /><br />Sigo enganchado con el greatest hits de Gatopardo (hasta ahora, cumpliendo con una norma que nadie me ha impuesto, debo decir que la crónica “Tres tristes tazas de té”, de la argentina Leila Guerriero, lleva una dificilísima, corta y solvente delantera). Me encuentro con “¿Por qué vivo en Santos Lugares?”, más que una crónica, un testimonio de vida y una declaración de principios de Ernesto Sabato. Ya, Ok, lo sé: Sabato no es lo que era, no ha logrado adaptarse (¿es obligatorio adaptarse?) al formato digital y desde que se metió en esa onda de auto ayuda intelectual y poética, me refiero a “Antes del fin” y “La resistencia”, su voz suena como suenan los viejos chochos que se quejan de todo en los acilos para ancianos. Pero sea como sea, Sabato ha escrito como nadie, ha escrito de lo mejor que se ha escrito en Latinoamérica y en el mundo y muchos, muchísimos, moriríamos tranquilos teniendo a cuestas tan solo las primeras líneas de “El túnel”. Pues bien, en este texto el escritor argentino habla sobre el lugar en el que vive y expresa claramente porqué vive donde vine, en Santos Lugares (que gran nombre para un pueblo, y para una película y para una novela y para un disco)… <em>una de las quince localidades que integran el Partido de Tres de Febrero. En su conjunto, estas tierras abarcan una superficie de casi cincuenta kilómetros cuadrados, al oeste de la ciudad de Buenos Aires</em>.<br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SjsfEX5qd-I/AAAAAAAABFE/lE9RChv0qic/s1600-h/Sabato2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 294px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SjsfEX5qd-I/AAAAAAAABFE/lE9RChv0qic/s400/Sabato2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348903142428407778" /></a><br />Sabato no vive en Santos Lugares porque sea un santo, vive ahí porque, según él, ese lugar santo es uno de los pocos refugios para el hombre concreto. El hombre concreto no es un hombre de cemento, pero sí es un hombre sólido y de convicciones irreductibles, un hombre decidido, firme, que sabe lo que quiere y no va a permitir que nadie se lo arrebate. <br /><br /><em>Por todo ello me siento unido a este barrio, entrañable y largamente vinculado a sus vicisitudes y a su destino. No he llegado aquí por obra del azar, ya que no existe el azar en las cosas del espíritu: sino destino y propósitos, conscientes o inconscientes. Hace ya sesenta años llegué a este barrio construido a escala del hombre concreto. Y cuando digo hombre concreto me refiero a alguien con nombre y apellido, gentes que uno ve en su paso cotidiano, con quienes uno se detiene a hablar en la calle, rodeado de árboles, o en las placitas donde juegan nuestros hijos. Donde hay ferreterías, farmacias de pueblo y correos en las que a uno le fían si ha salido de casa sin dinero. Cuando vine a vivir aquí aún había canchas de bochas y boliches con mostradores de estaño. Y si bien era imposible que el barrio no fuese modificándose con el tiempo, ojalá al menos podamos mantener aquel ideal básico de comunidad que estúpidamente –y con bombos y platillos- está desapareciendo casi en el mundo entero. Porque se me encoge el alma cuando veo a los hombres y mujeres de las grandes ciudades, que van por la calle sin mirarse, pendientes de cumplir con horarios que hacen peligrar su humanidad. Espero no llegar a ver el día en que un concejal permita aquí la construcción de esos horrendos edificios torres, esas famosas “machines a vivre” de las que hablaba Le Corbusier. Esos gigantes de cemento y de hierro en el que nacen y crecen chiquitos que no sabrán nunca lo que es el pasto, las gallinas, los gatos, los grandes patios, las parras y glicinas. Porque en este mundo de ruidos, de nafta, de contaminación, de apuro, de dureza y grosería, soy aún lo bastante reaccionario para elegir quedarme con el silencio de los árboles, las plantas, la gente que saluda por su nombre, los chiquitos que pueden jugar en la calle o en la plaza, en compañía de sus madres. ¿El sueño de un viejo reaccionario? ¿O la imaginación de alguien que ve más lejos que aquellos que piensan que el precio del metro cuadrado de terreno es más importante que el precio de un ser humano? Aún prefiero, sí, el rumor del viento en el follaje, al aire viciado de la ciudad violenta.</em><br /><br /><em>Aquí estoy para siempre. Santos Lugares es mi patria chica. En este barrio, en esta antigua casona he vivido acontecimientos fundamentales. Aquí he vivido toda mi existencia literaria, aquí se gestaron mis novelas y mis ensayos, y aquí he vuelto a mi primera pasión, la pintura. En ella pasaron mis dos hijos su infancia y su adolescencia. Aquí murió mi mujer, y aquí me preparo yo también para recibir el supremo misterio.<br /><br />Cuando en horas de la tarde me siento en el jardín a contemplar esta arboleda frondosa y sombría, con sus pinos y araucacarias centenarias, con las santarritas que trepan por la copa de los árboles, entre jazmines y glicinas siento cómo el aire se impregna de una paz que no se sabe definir. Tal vez, la gravedad de todo lo vivido.</em> <br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sjse5tUWIxI/AAAAAAAABE8/mKxyCrOO6x0/s1600-h/Sabato3.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 228px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sjse5tUWIxI/AAAAAAAABE8/mKxyCrOO6x0/s400/Sabato3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348902959198905106" /></a><br />Sabato exagera y aunque se le va la mano con el romanticismo está en todo su derecho. Después de todo, está hablando no sólo del lugar al que llegó para convertirse en Sabato sino también del lugar que lo verá irse ya convertido, totalmente transformado, en Sabato.<br /></span><span style="font-family:arial;"><br />Las pequeñas ciudades, los pueblos, te dan una moral que las ciudades suelen pasar por delante. Si vives en un lugar donde cinco minutos son de verdad cinco minutos, donde puedes caminar a la casa de tus abuelos o de tu mejor amigo, donde el dinero alcanza, donde el tiempo alcanza y en caso de emergencia puedes correr hacia la playa y perderte en la superioridad del mar, sabes que siempre tendrás amparo. <br /><br />Por último. Cuando murió Andy Warhol, Lou Reed y John Cale, distanciados desde la época Velvet Underground, se juntaron para escribir y ejecutar un álbum llamado “Songs for Drella”, cuyo primer tema reza en sus versos finales: <em>There is only one good use for a small town, you hate it and you’ll know you have to leave</em>. Hasta para eso, para escapar, para saber que el mundo es otra cosa y empezar a correr, debes pasar tus primeros años en un pequeño lugar santo... al que probrablemente volverás. </span> </p><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/O6L0UD_zn4A&hl=en&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/O6L0UD_zn4A&hl=en&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1158624459117459401?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com7tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-84117086004710927532009-06-15T16:59:00.002-05:002009-06-15T17:04:03.537-05:00Por la crónica<a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SjbFOBeKBNI/AAAAAAAABE0/tWLC_CYzjq0/s1600-h/g1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 238px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SjbFOBeKBNI/AAAAAAAABE0/tWLC_CYzjq0/s400/g1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347678452252804306" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Hay libros que se leen entre libros, es decir, entre lecturas. Terminas una novela y antes de empezar otra quieres divertirte un poco con textos cortos a los que se pueda llegar a cualquier hora, en cualquier lugar, páginas que no demanden ser leídas en orden o de principio a fin.<br /><br />Creo que mi libro de paso favorito es Guía Completa de Canciones de los Beatles, de W. J. Dowlding. Tengo la edición española que salió bajo el sello Celeste. Se trata nada más y nada menos que de un recorrido disco por disco, track por track, de la discografía de los Beatles, con anotaciones del tipo quién grabó qué en tal o cual canción o quién escribió tal línea y quién tal coro. A todas luces hablamos de una joya cuyo mérito reside en disfrutarse de a poco, con paciencia y saboreando cada bocado con paz y tranquilidad. Pronto, esta Guía tendrá una competencia feroz, Revolution in the Air (the songs of Bob Dylan, 1957-1973), de Clinton Heylin, el llamado biógrafo de cabecera de Bob. Pero mientras tanto, mientras llegan los cómo, cuándo y por qué de casi veinte años de Dylan, me alimento con un greatest hits que me trae contento, sorprendido y enganchado: Las mejores crónicas de Gatopardo (Debate. Colección Actualidad, 1996).<br /><br />El libro se viene paseando por las librerías ecuatorianas desde hace un par de meses. Es una obligación para todos los que pretendemos ejercer el periodismo con pulso literario y también para cualquier lector al que le guste tratarse bien. <br /><br />De hecho, el gran prólogo de Martín Caparrós abre de la siguiente manera:<br /><br /><em>Suelo preguntarme por qué los editores de diarios y periódicos latinoamericanos se empeñan en despreciar a sus lectores. O, mejor, en tratar de deshacerlos: en su desesperación por pelearles espacio a la radio y a la televisión, los editores latinoamericanos suelen pensar medios gráficos para una rara especie que ellos inventaron: el lector que no lee. Es un problema: un lector se define por leer, y un lector que no lee es un ente confuso. Sin embargo nuestros bravos editores no tremulan ante la aparente contradicción: siguen adelante con sus páginas llenas de fotos, recuadros, infografías, dibujitos. Los carcome el miedo a la palabra escrita y creen que es mejor pelear contra la tele con las armas de la tele, en lugar de usar las únicas armas que un texto no comparte: la escritura. Por eso, en general, les va como les va; por eso, en general, a nosotros también.</em><br /><br />Desde su creación, la revista Gatopardo puso la vara alta y se tomó las cosas en serio. Aunque este libro no es exactamente light ni mucho menos fugaz, es perfecto para leerse por partes y en distintas etapas de la vida de lector, que esa que transcurre según los números en la esquina inferior izquierda. Es un libro perfecto para viajar, para los aeropuertos, los aviones y los cuartos de otros. Es un libro perfecto para ver la radiografía de una Latinoamérica que es mucho más freak y emocionante de lo que nos quieren hacer creer.<br /><br />De la crónica “El buen salvaje”, del mexicano Guillermo Fadanelli: </span></p><p align="justify"><span style="font-family:arial;"><em>Mi padre fue un hombre que progresó. Esto quiere decir que su primera casa tenía sólo una estrecha recámara mientras que la última, además de un cuarto para sirvientes, contaba con tres amplias habitaciones alfombradas y ventanas que daban a un jardín donde crecían hortensias y rosas de pétalos escarlata. Yo no padecí las toscas penurias de aquel hogar primerizo, pero en cambio mi adolescencia se benefició de las comodidades del último. Recuerdo que entonces detestaba tanto las alfombras como las flores. Ambas cosas me causaban cierta urticaria estética e incluso de las actividades encauzadas a la limpieza propia de una familia democrática siempre me negué a realizar dos: regar las flores y barrer las alfombras. Cuando me independicé de mis padres me fui a vivir a un cuarto de azotea donde las rosas fueron sustituidas por antenas de televisión y tanques de gas. El piso, sobra decirlo, tampoco se hallaba cubierto por una mullida alfombra y consistía tan sólo en un conjunto de fríos mosaicos desiguales carentes de coquetería alguna. A diferencia de mi padre, su hijo mayor no progresaba e iba para atrás como los cangrejos. Como además siempre he sido un obcecado pesimista, consideré que aquel cuartucho infame era lo que merecía un escritor sin fama que había abandonado la Facultad de Ingeniería deshonrando a una familia que tantas esperanzas había puesto en él. De modo que comencé a amar aquella celda sin ventanas levantada sobre una azotea cuya inmundicia podía compararse, sin remordimientos, con la garganta de un cerdo.</em></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-8411708600471092753?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-41376925842912926282009-06-08T22:44:00.005-05:002009-06-15T16:14:59.621-05:00Todo va a acabar bien<a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Si3bT9W34hI/AAAAAAAABEs/TZ8TLCRNleg/s1600-h/BB1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 254px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Si3bT9W34hI/AAAAAAAABEs/TZ8TLCRNleg/s400/BB1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345169468693144082" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Estudiar música es un arma de doble filo. Por un lado, se conocen las reglas, los trucos, se aprende a dominar el balón y a aplicar las fórmulas del éxito comprobadas en el pasado. Por otro, la academia pone uniformes invisibles sobre sus alumnos, homogeniza criterios y trata inútilmente de separar el bien del mal, dos cosas a las que les encanta compartir habitación y, cuando se pasan de copas, cama. <br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Si3bMDyJR1I/AAAAAAAABEk/S6_TGyvIzYI/s1600-h/BB2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Si3bMDyJR1I/AAAAAAAABEk/S6_TGyvIzYI/s400/BB2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345169332979189586" /></a><br /><br />Como ya se sabe, por lo menos cuando se trata de rock: no basta con tocar bien, a tiempo y afinado. Ese tipo de minucias técnicas, si bien no se consiguen gratis, le llegan al que practica una cantidad determinada de horas diarias y al que madruga buscando la ayuda de Dios. El rock, tanto más que disciplina y talento, requiere, reclama, personalidad. Que el mundo no sea el mismo después de ti. Que nada sea como antes y que nadie sepa qué pasará después de tu canción. Hay que poner los sentimientos por encima de los dedos, la onda por encima del conocimiento, los huevos y los ovarios por encima del pánico escénico y la verdad, tú verdad, por encima de todo.<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/zdRSYTBRm6c&hl=en&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/zdRSYTBRm6c&hl=en&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />La noche de este jueves 11 de junio, en El Aguijón (José Calama y Reina Victoria. Plena Zona en UIO) se lanza el álbum debut de Biorn Borg, la banda quiteña que no solo está en su momento sino que, además, está construyendo un momento a su alrededor. Biorn Borg viene, no tan irónicamente, de las aulas de clase. Recibieron la educación pero no se sometieron al thought control, ni permitieron que las partituras construyeran un muro. Eso les da toda la autoridad necesaria para, con conocimiento de causa, titular su disco “Todo se destroza”. Todo, absolutamente todo, debe ser destrozado antes de poder volver a poner columnas vertebrales y armar esqueletos. Y eso es lo que hace esta banda: bombardear lo que ya fue con un sonido sólido, amarrado, duro, rápido cuando hay que correr para que no te atrapen, lento y pesado cuando hay que pararse frente al pelotón de fusilamiento y pedir que, por favor, tengan la fineza de quitarnos la venda.<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xQbacfLya7g&hl=en&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/xQbacfLya7g&hl=en&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />Lo que empezó como una distracción de domingo, entre el gran escritor Jorge “El Zurdo” Izquierdo y el guitarrista Pablo “John” Maya, es ahora una cosa seria que se para con la autoridad de los lunes, se mueve con la soltura de los viernes y se prolonga con la desesperación de los sábados. Ya no son dos, ahora son cinco. Y aunque este jueves no vayan a estar todos los que grabaron “Todo se destroza”, la formación es la misma que viene tocando en vivo de un tiempo acá, sumando fieles sin tener que pasar la bandeja de las limosnas. Toño Cepeda dándole al bajo como si tuviera muchos iguales, gritando hasta el tope, hasta cuando tienes que cerrar los ojos y sacar el corazón por la boca. Sebas Game Over en una Fender Telecaster a la que le debe costar mucho dar la talla. Bastián Napolitano pegándole a los tambores como si alguien le estuviese apuntando con el cañón de un revolver a la cabeza. Y La Sofi pegada al micrófono, subiendo, subiendo y subiendo mientras el público se convierte en un montón de puntitos. </span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"> </div></span><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4UDymwKmQKM&hl=en&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/4UDymwKmQKM&hl=en&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />La última vez que los vi fue a mediados de abril, en Cuenca. Ellos subieron al escenario antes que nosotros. Recuerdo estar en el camerino del festival Madre Tierra, escuchando a Biorn Borg, muerto de miedo y agradecido, sabiendo que después de eso no puedes subir a hacer cualquier cosa, tienes que rockear o morir en el intento, con la guitarra puesta.</span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-4137692584291292628?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com16tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-11646679961520211492009-06-03T16:44:00.005-05:002009-06-03T17:18:34.221-05:00Caminar despierto<a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sib18DSnwBI/AAAAAAAABEM/oSZBj06HiJs/s1600-h/T1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343228419946037266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 291px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sib18DSnwBI/AAAAAAAABEM/oSZBj06HiJs/s400/T1.jpg" border="0" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Hay días en los que no quieres saber nada de nada ni de nadie. No quieres prender la tele y ver las noticias. No quieres abrir la laptop y chequear tus mails. No quieres contestar el teléfono, ni el celular, ni la puerta. No quieres abrir los ojos ni mucho peor abrir las cortinas. No quieres abrir la boca porque resulta más que suficiente hablar hacia dentro, en off (también, por un momento, piensas que justamente esas cosas que estás acumulando en tu interior son las que te alejan del exterior) Y te quedas en la cama con el edredón cubriéndote entero hasta que empiezas a sudar dentro del capullo.<br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sibv28LtEBI/AAAAAAAABEE/xFqlmykBZfs/s1600-h/T2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343221735068864530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 359px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sibv28LtEBI/AAAAAAAABEE/xFqlmykBZfs/s400/T2.jpg" border="0" /></a><br /><br />Las fuerzas apenas te alcanzan para dar los pasos necesarios para llegar al baño y darte una ducha. Piensas, crees, esperas, que el agua te despierte, te mueva, te sacuda. Necesitas más energía y ya no sabes de dónde sacarlas. Entonces dices qué chucha, yo de aquí no me muevo. Y te quedas en casa y de pronto todo tiene sentido y te das cuenta de que el placer es posible. Decides tener un día al margen y eso hay que celebrarlo. Sales de la ducha y te pones cualquier cosa cómoda. Caminas con soltura hasta esos libros que han estado allí desde hace meses. Escoges uno al que le tienes harta curiosidad y, para qué negarlo, un poco de hambre. El libro se llama Sleepwalk y es de Adrian Tomine. Son cuentos graficados, escenas divididas en viñetas pintadas a blanco y negro. No es un comic de superhéroes ni mucho menos, es más bien lo que habría hecho Raymond Carver con la ayuda de un dibujante. Los cuentos de Tomine son en su mayoría cortos y minimalistas. Hay mucha voz en off y pocos diálogos. Hay más letras que acciones. Basta con detenerse un momento en el cuadro y, tras haber leído esa frase que te dio duro porque la sentiste venir de adentro, detenerte en los trazos, en los detalles, en la atmosfera que construyen entre el silencio, el libro y tu. De repente, cortas al espacio exterior. Estamos en una galaxia muy, muy lejana. La cámara empieza a moverse entre las estrellas, los planetas, los asteroides y un par supernovas que ojalá estuvieran llenas de champaña. La cámara toma la velocidad de la luz y todo son líneas y profundidad y se detiene en el sistema solar que reconoces. La cámara sigue hacia dentro, encuentra el planeta tierra, encuentra el continente americano, encuentra Ecuador, encuentra Quito, encuentra tu calle, tu edificio, tu apartamento, tu cama y, finalmente, te encuentra a ti. Y te ves. Estás tranqui, relax. Estás en paz porque escogiste darte un día para ti y en ese mismo día encontraste los cuentos de Tomine y ahora tienes un nuevo amigo.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sib2RcIWPsI/AAAAAAAABEc/_F8xEx2BVyo/s1600-h/T3.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343228787391086274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 339px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sib2RcIWPsI/AAAAAAAABEc/_F8xEx2BVyo/s400/T3.bmp" border="0" /></a><br />Estás feliz. Hace tiempo que no leías un libro de un tirón. Este no solo te lo comiste de un bocado sino que además repetiste de inmediato. Llegaste a la última página, volviste a ese cuento sobre un hijo de padres que están a punto de divorciarse y quisiste poder decirle al chico que todo bien, loco, que aunque parezca, esto no es el fin del mundo. Por un momento te detienes a pensar cómo un libro donde casi nadie acaba bien puede traer y traerte tanta dicha. Nada que hacer, te gustan las malas noticias. Aunque, ¿sabes qué?, ni tanto, la verdad. Mal que mal, en las historias de Tomine la gente sobrevive, sigue adelante aunque el camino no prometa mucho. De hecho, la única promesa verdadera es el camino, el resto, lo que falta. Se acabaron los cuentos. Se acaba el día. Se acaba este tú que te cayó tan bien porque no se dejó afectar por la normalidad de los otros. Sabes que lo volverás a ver, pero no sabes cuándo y así está bien. El final es abierto.</span></p><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SibvVrCLPTI/AAAAAAAABD0/_T-gd2FT3dQ/s1600-h/T4.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343221163529813298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SibvVrCLPTI/AAAAAAAABD0/_T-gd2FT3dQ/s400/T4.jpg" border="0" /></a><br /><p> </p><p><a href="http://www.adrian-tomine.com/">www.adrian-tomine.com</a></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1164667996152021149?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-9380859833821944522009-06-02T15:43:00.005-05:002009-06-02T15:49:33.845-05:00Maridos<a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SiWP8EHcl7I/AAAAAAAABDs/vXriLBg0MQE/s1600-h/rudocursi-afiche.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 259px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SiWP8EHcl7I/AAAAAAAABDs/vXriLBg0MQE/s400/rudocursi-afiche.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342834795004860338" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">El estreno de Rudo Y Cursi es uno de los eventos cinematográficos, y sociales, más importantes y esperados del año por varias razones. Uno, es la primera película de Cha Cha Chá, compañía fundada por los cineastas mexicanos Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñarritu, es decir, la mera realeza azteca. Dos, los actores Gael García Bernal y Diego Luna se reúnen en pantalla tras once años de aparecida la gran, relevante y neo clásica Y tu mamá también. Tres, Rudo Y Cursi fue escrita y dirigida por Carlos Cuarón, hermano de Alfonso y coguionista de YTMT. Cuatro, esta película es la primera de una época, digamos, post invasión mexicana a Hollywood. Y cinco, nadie veía venir lo que se vino y más de uno quiso destruir el estadio.<br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SiWPwDSVQ4I/AAAAAAAABDk/vhsVTPKE0ro/s1600-h/ryc1.bmp"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 319px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SiWPwDSVQ4I/AAAAAAAABDk/vhsVTPKE0ro/s400/ryc1.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342834588623651714" /></a><br />Creo que, viniendo de donde viene, todos esperábamos que RYC fuera algo así como la secuela de YTMT mezclada con la madurez de trama que supo tener Amores Perros (y que perdieron, tal vez por su inevitable globalización moral, 21 Gramos y Babel, sus hermanas menores y menos agraciadas). Pues bien, ni lo uno ni lo otro. Se trata en todo caso de una comedia fácil salpicada de drama fácil que se agarra de símbolos populares, y patrios, para burlarse de los clichés que mal que mal trazan parte de la identidad mexicana y latinoamericana de masas. El Rudo y El Cursi (Luna y García) son dos hermanos de origen humilde que, tras ser “descubiertos” por un cazatalentos argentino (¿podía haber sido de otro lado?) apodado Batuta (Guillermo Francella, en quien recae el peso de una serie de comentarios en off que, aunque muy bien redactados y filosóficamente correctos, se sienten fríos y no llegan si quiera a salir de su lado de la cancha), tienen la oportunidad de cambiar sus vidas jugando al rey de los deportes. Desde el pequeño pueblo hasta la gran ciudad, pasando por la novia interesada y superficial que es estrella de la televisión, por el 4x4 de rigor y por la ambición desmedida e ignorante de sus personajes, RYC sirve de avenida principal para que desfilen todos los clichés todos. Se me hace que todo esto es un acto consciente, premeditado, adulto y maduro. Ya se sabe que los clichés son clichés porque existen, porque son, lo queramos o no, verdad. Entonces, conociendo la obra con la que del Toro, los Cuarón y González Iñárritu han conquistado al mundo, resulta muy ingenuo pensar que justo ellos dejaron pasar por alto estas aristas del guión. Simplemente no me lo creo. Lo que creo es que aceptaron hacer, apoyar y defender una peli divertida y recontra mexicana que llevará gente a las salas en cuanta ciudad se estrene.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SiWPghH2fyI/AAAAAAAABDc/Pnek0p0Pquc/s1600-h/ryc2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 319px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SiWPghH2fyI/AAAAAAAABDc/Pnek0p0Pquc/s400/ryc2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342834321754849058" /></a><br />Hacer películas entre amigos, para pasarla bien y sin problemas de presupuesto me suena a mundo ideal. Hablo con gente que está resentida con la santísima trinidad por haber “perdido” una oportunidad de oro y siento que nada que ver. Me parece que el asunto es al revés, que han ganado libertad, soltura y que si algo han perdido es algo que un artista, de todas formas, no se puede permitir el lujo de tener: el miedo al fracaso. Ninguno de los involucrados en este proyecto se va a morir si a la película no le dan una Palma de Oro en Cannes o la ignoran cuando estén nominando películas extranjeras al Oscar. Ellos van a seguir con sus vidas de lo más tranquilos porque están comprometidos, enganchados y embalados con varias cintas que recién están en desarrollo y que le pertenecen al sistema. ¡Viva México cabrones!, donde cierta gente ya puede gastar su plata en caprichos personales e intransferibles. Y que se los lleve la chingada, también.</span> </div><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/8jVgNr5hT8Y&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/8jVgNr5hT8Y&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Sqoblbyptps&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Sqoblbyptps&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-938085983382194452?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-28553091961681188912009-05-28T17:33:00.002-05:002009-05-28T17:39:30.505-05:00Las primeras veces<a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sh8SlwKIsOI/AAAAAAAABDU/QlmwwI9dJRY/s1600-h/waits.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 322px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sh8SlwKIsOI/AAAAAAAABDU/QlmwwI9dJRY/s400/waits.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341008122876571874" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Pocas cosas tan grandes en la vida como enseñarle algo especial a alguien especial. Ayer tuve uno de estos episodios y la emoción me dura hasta hoy y no creo que se me vaya por un buen rato, después de todo, estuve presente mientras una persona escuchaba por primera vez, por primera vez en sus casi tres décadas de vida, la música de Tom Waits. De pronto me sentí pastor, apóstol, supe que el mensaje que traigo me supera por completo pero no por eso voy a dejar de divulgarlo. Escuchen a Waits y encontrarán la salvación.<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0MUXDpYR6YE&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/0MUXDpYR6YE&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />Ahí estábamos, rodando a través de la noche quiteña que cada vez es más fría. Antes de empezar el recorrido no sabía qué poner. Esa primera canción de la noche, vayas donde vayas y por más corto que sea el trayecto, es clave, fundamental y, a veces, mortal. Íbamos a vernos con amigos, a beber y a celebrar un cumpleaños de alguien que se merecía un buen festejo, así que Finalmente me decidí por la estupenda versión de Jockey Full of Bourbon (que acompaña inolvidablemente la secuencia inicial de Dowm By Law, de Jim Jarmusch) que llevan a cabo Los Lobos en su EP de covers titulado Ride This. Me dijo te gustan Los Lobos, vaya, no sabía. Dije es una canción de Tom Waits y esta versión es increíble. Silencio. Mirada. Curiosidad y desubicación. ¿Nunca has escuchado a Tom Waits? Su cabeza se movió de izquierda a derecha. ¿No sabes quién es Tom Waits? Su cabeza se movió de derecha a izquierda y luego se estacionó de vuelta sobre el centro de su cuello. Hay gente a la que, por más cruel y snob que suene, es mejor dejar morir de inanición en el eterno desierto de la ignorancia. No era el caso. Este era un caso, ya lo he dicho, especial.<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/O_ScWtP2IxU&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/O_ScWtP2IxU&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />Aproveché la pausa obligatoria del rojo de un semáforo para correr hacia Waits, correr con el pulgar sobre la rueda mágica del iPod. Lo primero que puse, obvio, fue la versión original de Jockey y dejé que el viejo Tom haga lo suyo, lo que mejor sabe hacer: impresionar. A eso le siguió Tango Till They’re Sore, mi tema del disco Rain Dogs (1985). Al llegar a nuestro destino final, supe que quería quedarme en el auto toda la noche, que habría sido perfectamente capaz de cancelar el festejo en grupo por un trago y una sesión de Waits allí mismo, en el parqueadero de un centro comercial, viendo a la gente pasar. Supongo que esto de crecer significa no obedecer del todo a los instintos, a los impulsos, y pensar en el bien común, en que los otros nos esperan y confían en nosotros y nos quieren. Ok, tenemos que bajar, de ley es lo correcto. Pero antes, Just The Right Bullets, del Black Rider (1993), la música que Waits inventó a partir de una obra de teatro escrita por William Burroughs. Y eso fue lo que tuve, lo que tengo, las balas correctas. Sus ojos se abrieron como se abre el horizonte al amanecer y su silencio fue tan elocuente que no pude sino compartirlo, unirme y juntar mis fuerzas a las suyas.<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/EUhWuPTBIfo&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/EUhWuPTBIfo&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br />La noche, aunque estuvo de lo mejor, no dio para más Waits. Y me alegro. Eso significa que tenemos todo por delante, un largo camino trazado por canciones, videos, poemas, películas y momentos en los que Tom Waits nos tendrá que acompañar lo quiera o no. La idea de una carretera donde los anuncios anuncien trombones hechos con peces espada me sobrecoge. Tal vez nuestra nueva meta deba ser ver a Waits en vivo a toda costa, a cualquier precio y en cualquier esquina del mundo donde se le ocurra pararse a tocar o a contar una de sus historias de cervezas calientes y mujeres frías. En Mallorca fundaron en 2001 el festival Waiting For Waits, donde músicos más bien poco conocidos se presentan todos los años y cierran su set con una canción de Thomas Alan Waits. La idea es que algún día el homenajeado aparezca y cierre la jornada como los grandes. Yo también espero y sueño con ir a tocar en el festival el día que llegue la bendición. Mientras tanto, me sostengo con estos momentos apasionados. Estoy firme.</span> </p><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/54YhQZN5Uq8&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/54YhQZN5Uq8&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-2855309196168118891?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-60888162872676096012009-05-25T14:51:00.005-05:002009-05-25T14:59:53.821-05:00Salsa Blondie<a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shr3bYu3B_I/AAAAAAAABDE/oG52702lCtk/s1600-h/M%C3%BAsica1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339852358068668402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 273px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shr3bYu3B_I/AAAAAAAABDE/oG52702lCtk/s400/M%C3%BAsica1.jpg" border="0" /></a><br /><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Cada vez encuentro más gente interesada en la vida, obra, pasión y muerte del colombiano Andrés Caicedo. El dato Caicedo se esparce en el Ecuador a paso firme. Antes éramos sólo unos cuantos que mirábamos al cielo agradecidos cada vez que nos encontrábamos a un nuevo miembro del grupo. Ahora somos más y hablamos más duro y de vez en cuando atacamos todos al tiempo, en manada, en gajo.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shr3t0BE2dI/AAAAAAAABDM/P-7AgzF03p0/s1600-h/Celda.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339852674630474194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 278px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shr3t0BE2dI/AAAAAAAABDM/P-7AgzF03p0/s400/Celda.jpg" border="0" /></a><br />Mucho tiene que ver en esto el hecho de que editorial Norma tenga una colección Caicedo y la esté distribuyendo con la presteza con que la está distribuyendo. Las obras de Caicedo ya están al alcance de la mano, a buen a precio y en buena calidad. Entiendo que lo mismo ha pasado en México, Argentina, Perú y Chile. Entiendo que este movimiento, aunque no es bolivariano ni guevarista sino más bien rockero y cinéfilo, está formando una especie de unión regional Latinoamericana. Sí, Caicedo está de moda de moda y qué bueno que así sea. De entre todo lo que anda pasando en librerías últimamente, esto es de lo mejor, lo rescatable, lo que sobrevivirá al momento. Gente de cine, es decir, gente que ve, hace, lee, estudia, enseña y aprende cine está hablando de Caicedo con admiración, respeto y afecto, como se habla de un amigo. Los escritores en entrenamiento también lo están haciendo. El otro día escuché que si en algún momento no entiendes lo que está pasando en ¡Que viva la música!, la novela ícono de Caicedo, debes leerla en voz alta porque lo que el man quiso fue escribir una canción de doscientas páginas. No lo logró por completo, pero se acercó bastante más de lo que sospechamos. Algunos párrafos del libro podrían cantarse a viva voz sobre el colchón de cuero de las percusiones. Aunque la novela cuenta la historia de una caleña bien que pierde lo que le queda de inocencia cuando se pasa del rock a la salsa y sale de su barrio residencial to take a walk on the wild side, a mi me suena un montón A Day in the Life, de los Beatles. Sobre todo cuando las cuerdas de la orquesta se doblan hasta la destrucción. Calle, pepas. Calle, hongos. Calle, violencia. Calle, sexo. Calle, rumba. Calle, reflexión en off. Cállense y dejen que suene la música que es la que tiene razón.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shr3QVmpRII/AAAAAAAABC8/OhLTvY_qBtI/s1600-h/M%C3%BAsica.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339852168250344578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 312px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shr3QVmpRII/AAAAAAAABC8/OhLTvY_qBtI/s400/M%C3%BAsica.jpg" border="0" /></a><br />Ayer le regalé Mi cuerpo es una celda (la autobiografía de Caicedo dirigida y montada por Alberto Fuguet) a un gran amigo y me di cuenta de que si tuviera las posibilidades se la regalaría a todos los amigos que tengo, a toda la gente que conozco y a un par de personas que no conozco pero me dan buena vibra. Se la regalaría, sobre todo, a los panas que no leen porque se les hace nerd y aburrido. También, hace unos días, le presté mi ejemplar de Celda a una gran amiga que hasta hace poco vivía en Canadá y no sabía nada de Caicedo. Hablé con ella al día siguiente y me dijo que estaba movida, atrapada, que no podía dejar de leer el libro porque la onda del man la tiene mal, pero para bien. Tal vez Celda sea la mejor forma de entrar a Calicalabozo, como un Caicedo 101 intensivo, fuerte, para que no te queden dudas del lugar al que vas y de eso a lo que te estás metiendo. Yo releo ¡Que viva la música! para terminar un mes de relecturas adolescentes que empezaron con The Cather in the Rye. Tengo la edición argentina de tapa groovy y prólogo de Fabián Casas. Caicedo 2.0 para la inmensa minoría que lentamente se va tomando el mundo. De pronto pienso en Pixies, en todos los años que tuvieron que pasar para que Frank Black y compañía tuvieran el reconocimiento que se merecen. Me doy cuenta de que, cual película de Hollywood, Andrés Caicedo vivía, sigue viviendo, en el futuro, en las cosas de él que todavía no he leído y en los amigos que lo encontrarán algún día y no lo soltarán jamás.</span> </p><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xdXrJKNHdBM&hl=en&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/xdXrJKNHdBM&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><div align="justify"><em><span style="font-family:arial;">Soy Rubia. Rubísima. Soy tan rubia que me dicen: “Mona, no es sino que aletee ese pelo sobre mi cara y verá que me libra de esta sombra que me acosa”. No era sombra sino muerte lo que le cruzaba la cara y me dio miedo perder mi brillo.<br /><br />Entonces sacó su agenda, de la agenda el sobrecito blanco, de mi mesita de noche un libro: Los de abajo, y encima desparramó el polvito y se puso a observarlo, olvidándome. Cocaína era la cosa que traía. Me estremecí, como maluca y con ansia, pero “No”, pensé, “es la excitación que trae todo cambio”. Yo había soñado con ella, con un polvito blanco (eróticas, aunque referidas a una raquítica acción de fuerzas, me sonaban estas palabras) en un fondo azul, y luego con el polo Sur, y por allí navegando una barca de muertos. Luego vendría a saber que soñaba era una carátula de un disco de John Lennon, con un polvo de verdad en el extremo inferior izquierdo, “ja, ja, ja”, me reía de ver al Miserable Ricardito tan serio, y pensé: “Ni siquiera me pregunta que si quiero. ¿Así seré de cuerva?”. Había sacado un par de pitillos de la agenda y ya me ofrecía el más corto. Cuando lo recibí le dije: “Gracias”, pensándolo muy conscientemente porque me había arreglado ese horrible día, y él se incendió de la dicha ante el halago y después le di su beso, espontánea, sincera y superficialmente.<br /><br />Yo estoy ante una cosa y pienso en miles. La música es la solución a lo que yo no enfrento, mientras pierdo el tiempo mirando la cosa: un libro (en los que ya no puedo avanzar dons páginas), el sesgo de una falda, de una reja. La música es también, recobrado, el tiempo que yo pierdo.<br /><br />Yo pensé: “Voy a ser la primera niña bien en Cali que se va de la casa a vivir con el novio. La gente comprenderá que esto es lo común en Estados Unidos”.<br /><br />El sufrir dignifica, así que démonos otro pase. Metamos hasta que reventemos. “¿Qué vas a hacer hoy?” “Nada”. “Entonces meto”.<br /><br />Pedro Miguel Fernández ya había envenenado a las hermanas, cosas así hacen que uno, por más joven que sea, se vaya volviendo creyente de todo y devoto de nada.<br /><br />…empiezo a hablar y no me paran, y no hago otra cosa que repetir letras, porque primero que yo existió un músico, alguien más duro y más amable que concede el que uno cante su letra sin ninguna responsabilidad, que una mañana se le pegue y la repita todo el día como una especie de marca para cada uno de los actos tristes, uno de esos días en los que me propongo la acción más triste de todas…<br /><br />No, me gustan las cosas que me atan con grilletes a esta dura realidad, no las que me saquen de aquí para meterme a otro hueco.<br /><br />Entonces, qué cansancio, comprendí: la violencia progresaba si la belleza la conducía. Y puro picado de violencia seca, de la que no alivia nada. Eso me aterró fugazmente, pero me preparé a permitir que todo sucediera. Sí, hagamos equilibrio encimita del infierno. Si resbala es porque se ha llenado toda de remordimientos.<br /></span></em></div><div align="justify"><em><span style="font-family:arial;"><br />Además nunca he servido para coleccionar nada, me falta disciplina, seguro habría terminado prestando todos los discos, y además pensé: “Si junto discos me va a dar por oírlos aquí dentro. Me voy a volver una sombra de melancolía, y de allí al tango no hay sino un paso.<br /><br />Sé que soy pionera, exploradora única y algún día, a mi pesar, sacaré la teoría de que el libro miente, el cine agota, quémenlos ambos, no dejen sino música. Si voy pallá es que pallá vamos.<br /><br />Que nadie sepa tu nombre y que nadie amparo te dé. Que no accedas a los tejemanejes de la celebridad. Si dejas obra, muere tranquilo, confiando en unos pocos buenos amigos.</span></em></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-6088816287267609601?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-89316908980192336692009-05-22T14:04:00.006-05:002009-05-22T14:17:53.895-05:00Bajo cero<a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shb5nN2ZzsI/AAAAAAAABC0/Xf_wOiefYOs/s1600-h/less1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338728860422360770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 254px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shb5nN2ZzsI/AAAAAAAABC0/Xf_wOiefYOs/s400/less1.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">En alguna película de Kusturica, de cuyo nombre no puedo acordarme, un personaje le dice a otro: los problemas que no se solucionan con dinero, se solucionan con mucho dinero. Cierto, pero no definitivo ni, mucho menos, infalible. El dinero, el exceso de dinero, trae problemas. Dicen que los lujos son las necesidades que se crean cuando se acaban las necesidades, y no mienten. Pero luego de eso, ¿qué? ¿Qué haces cuando lo tienes todo? ¿Cómo sigues adelante si de entrada te dan todo eso que se supone hace la felicidad? Tal vez ya no sigues adelante, tal vez te vas para atrás. Tocas el techo con las manos y anhelas el suelo. Ya no creas, destruyes y, por supuesto, como no puede ser de otra manera, te destruyes, te dañas. Todo esto con el afán de sentirte vivo.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shb5eL0mfVI/AAAAAAAABCs/keaysmy_SEY/s1600-h/less2.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338728705259109714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 254px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shb5eL0mfVI/AAAAAAAABCs/keaysmy_SEY/s400/less2.bmp" border="0" /></a><br />Bret Easton Ellis alcanzó la fama muy joven, acaso demasiado joven como para saber manejarla. Nació en el 64 y en el 85, con tan solo 21 años, se convirtió en un autor best seller que se hizo millonario con su primera novela: Less Than Zero. El libro le movió el piso a un país entero, se convirtió en película, en objeto/motivo de culto y en los cimientos de la Generación X. La decadencia de un grupo de jóvenes adinerados de Los Ángeles conmovió a miles de lectores y desató la ira encarnizada de algunos críticos. Hubo gente que abrazó el libro con pasión, que se encontró en sus páginas, lo asumió como la verdad y quizás cambió (para bien y para mal) después de leerlo. También hubo gente que le dio duro, que lo acabó sin piedad y que tachó a BEE de superficial, vacío e insolente. En un país con una tradición literaria tan gruesa, que tan bien ha sabido sacar al sol los trapos sucios de su sociedad y exprimirlos hasta lo imposible, la novela de un chico fanático de Zeppelin puso en jaque la perspectiva nacional ochentera. Less Than Zero es, en rigor, un libro sobre la superficialidad, sobre sus causas, sus efectos y, más que nada, sobre cómo se lucha contra ella, sobre cómo se escapa o se trata de escapar del glamour que absorbe y enceguece al portador. Todo lo que quieren los personajes de Less Than Zero es encontrar algo que importe, que les importe lo suficiente como para posponer una sesión de drogas, sexo, comida chatarra y rock ochentero. Quieren salvarse aunque no sepan muy bien qué es eso que no solamente les pasa sino que los atraviesa, los parte y los reparte en pequeños pedazos que ruedan a la deriva, empujados por el viento de una ciudad que, se supone, le pertenece a los ángeles. A esta gente le falta sentido, norte, algún tipo de camino por recorrer, un par de certezas que despierten en ellos interés por el futuro. Son jóvenes, se ven bien y tienen los bolsillos llenos de pasta. Son un grupo de gente linda, cool y perdida.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shb5PKrHKvI/AAAAAAAABCk/_WZ3hJ2ODow/s1600-h/BEE.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338728447252835058" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 268px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Shb5PKrHKvI/AAAAAAAABCk/_WZ3hJ2ODow/s400/BEE.jpg" border="0" /></a><br />Los niños ricos de BEE están en problemas, serios problemas. Pasan los días como uno pasaba las clases del colegio, sin mirar al frente, esperando que se acaben, esperando no volver. Viven en casas inmensas donde sólo transitan las empleadas domésticas. Gastan el tiempo en fiestas y el dinero en gramos. Se revuelcan entre ellos y la cosa no pasa del placer medio forzado y escurridizo. Saben que algún día van a morir y esperan que ese momento los encuentre lejos, idos, bajo la influencia de alguna cosa u otra. He vuelto a Less Than Zero y estoy tan impresionado como la primera vez. Clay, el personaje principal y narrador, que en su cuarto tiene un poster de Elvis Costello que me permite confiar en él de inmediato, le da vueltas a su rutina una y otra vez hasta que consigue meterte dentro de ella y arrastrarte bajo el sol infame de Beverly Hills. Entonces el libro deja de ser un libro y se convierte en una instalación, un espacio físico que viene con estado mental incluido. Los personajes a los que no les importa nada te empiezan a importar. Te desesperas porque no reaccionan, porque al parecer ya están muertos. Se forman lazos de afecto. Sientes cosas.</span> </div><br /><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/iQSGS5-7QI4&hl=en&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/iQSGS5-7QI4&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><em>What are the two biggest lies? I’ll pay you back and I won’t come in your mouth.<br /><br />The alarm goes off at eleven. A song called “Artificial Insemination” is playing on the radio and I wait until it’s over to open my eyes and get up. Sun is flooding the room through the venetian blinds and when I look in the mirror it gives the impression that I have this wild, cracked grin. I walk into the closet and look at my face and body in the mirror; flex my muscles a couple of times, wonder if I should get a haircut, decide I do need a tan. Turn away and open the envelope, also hid beneath the sweaters. I cut myself two lines of the coke I bought from Rip last night and do them and feel better. I’m still wearing my jockey shorts as I walk downstairs. Even though it’s eleven, I don’t think anyone is up yet and I notice that my mother’s door is closed, probably locked. I walk outside and dive into the pool and do twenty quick laps and then get out, towel myself dry as I walk into the kitchen. Take an orange from the refrigerator and peel it as I walk into the kitchen. I eat the orange before I get into the shower and realize that I don’t have time for weights. Then I go into my room and turn on MTV really loud and cut myself another line and then drive to meet my father for lunch.<br /><br />My mother presses a button that closes the gate and I try to wish her a Merry Christmas, but the words just don’t come out and I leave her sitting in the car.<br /><br />The man comes out of the bathroom and tells me, “No. No music. I want you to hear it all. Everything.” He switches the stereo off. I ask the man if I can use the bathroom. Julian takes off his underwear. The man smiles for some reason and says yes and I walk into the bathroom and lock the door and turn on both faucets in the sink and flush the toilet repeatedly as I try to throw up, but I don’t. I wipe my mouth and then come back into the room. The sun’s shifting, shadows stretching across the walls, and Julian’s trying to smile. The man’s smiling back, the shadows stretching across his face.<br />I light a cigarette.<br />The man rolls Julian over.<br />Wonder if he’s for sale.<br />I don’t close my eyes.<br />You can disappear here without knowing it.<br /><br /> </em></span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><em></em></span> </div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><em></em></span> </div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><em>A few miles from Rancho Mirage, there was a house that belonged to a friend of one of my cousin’s. He was blond and good-looking and was going to go to Standford in the fall and he came from a good family from San Francisco. He would come down to Palm Springs on weekends and have these parties in the house on the desert. Kids from L.A. and San Francisco and Sacramento would come down for the weekend and stay for the party. One night, near the end of summer, there was, there was a party that somehow got out of hand. A young girl from San Diego who had been at the party had been found the next morning, her wrist and ankles tied together. She also had been strangled and her throat had been slit and her breast had been cut off and someone had stuck candles where they used to be. Her body had been found and the Sun Air Drive-In hanging upside down from the swing set that lay near the corner of the parking lot. And the friend of my cousin’s disappeared. Some say he went to Mexico, though. The mother was put in an institution and the house lay empty for two years. Then one night it burned down and a lot of people say that the guy came back from Mexico, or London, or Canada, and burned it down.</em></span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-8931690898019233669?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-7152738209279915352009-05-18T14:43:00.006-05:002009-05-18T17:40:41.872-05:00Simón Brauer, fotógrafo<div align="justify"><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG8M2ZZCzI/AAAAAAAABCc/V5TKNdTolRw/s1600-h/B1.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337253962357214002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 283px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG8M2ZZCzI/AAAAAAAABCc/V5TKNdTolRw/s400/B1.png" border="0" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Este jueves 21 de mayo, a las 19h30 en la Galería Lazzarini (Av. González Suárez E31-13 [175] Ed. Torres del Este), se inaugura la exposición fotográfica “Tierra”, compuesta por 16 fotografías divididas en 3 series: Rodeo de caballos de Yanahurco, Geo Aéreo (sobrevuelo por la cordillera central del Ecuador) y Rostros de la sierra ecuatoriana (documental). Todas las fotos son del gran fotógrafo ecuatoriano Simón Brauer.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG759cN_RI/AAAAAAAABCU/DNN_LEcwF3o/s1600-h/B2.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337253637830606098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 270px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG759cN_RI/AAAAAAAABCU/DNN_LEcwF3o/s400/B2.png" border="0" /></a><br />Conocí al flaco Brauer hace una década, creo. Estaba en mi primer año de universidad y no la tenía muy clara. Tenía miedo. Miedo a estudiar algo que no me llevara directo a un trabajo bien remunerado. Miedo a la pobreza. Miedo al fracaso. Miedo a tener que vérmelas con la verdad un día de estos y no tener nada qué decirle. En ese momento, el flaco fue clave. No recuerdo exactamente cómo, cuándo ni por qué, pero Brauer, de a poco, fue uno de los que me convencieron de estudiar cine y no mirar atrás sino adelante, siempre hacia delante. Brauer nunca lo dudó, ni por un segundo: el cine era la salida, la entrada, la salvación. Ahora capto que esa certeza, basada en el azar y en el generoso amparo del santo que protege a los que abusan de la noche, es lo único real, lo único en que uno debe y puede confiar sin reservas.<br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG7nDmCDeI/AAAAAAAABCM/WYn7buCoDcw/s1600-h/B3.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337253313064865250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 271px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG7nDmCDeI/AAAAAAAABCM/WYn7buCoDcw/s400/B3.png" border="0" /></a><br />El tiempo pasa y, de hecho, nos pasa. Años más tarde y fuera de la universidad, mientras dividía mi tiempo entre el cine, el rock y el periodismo, me reencontré con Simón Brauer y de alguna forma fue como si ambos hubiésemos vuelto a la vida. No estábamos muertos ni andábamos de parranda. Estábamos trabajando cada cual por su lado y había llegado el momento de, por fin, hacer algo juntos. Conocía poco de lo que había estado haciendo durante ese tiempo y que, en su mayoría, eran trabajos de foto fija, no necesariamente periodística. Eso me animó, la posibilidad de ilustrar una crónica con una mirada lejana a la crónica pero de personalidad sumamente crónica. Brauer, aparte de ser un gran amigo, un gran esposo y un gran padre de familia, es un gran, gran fotógrafo. Tiene visión de rayos X, puede ver a través de las cosas y retratarte los huesos. Pero lo que más me gusta es su afán descabellado y altanero por distorsionar la realidad. Simón Brauer no sólo encuadra y dispara. Simón Brauer interviene. En sus fotos hay algo de realidad virtual, la seria aparición de un mundo paralelo y funcional que no tiene nada que pedirle al nuestro. Hay ganas de llegar hasta donde ningún hombre ha llegado jamás. Si el espacio es la frontera final, Brauer ya está camino hacia allá. </span></div><span style="font-family:arial;"><div align="justify"><br /><br /></div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG7VZt9qCI/AAAAAAAABCE/0w1CmnWOZsE/s1600-h/B4.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337253009766066210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 206px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/ShG7VZt9qCI/AAAAAAAABCE/0w1CmnWOZsE/s400/B4.png" border="0" /></a><br />El timing es perfecto. La familia Brauer Cordero (la fotógrafa Lorena Cordero, su esposa, es acaso más talentosa y arriesgada que él) está creciendo y la exposición en Quito coincide con una en Madrid-España llamada “La energía necesaria”, organizada por la prestigiosa galería La Fábrica y ensamblada a partir del trabajo de varios fotógrafos latinoamericanos. Allá, el flaco está mostrando un trabajo sobre las comunidades indígenas del Ecuador. Él dice que son fotos más bien realistas, pero yo no le creo. Aunque quién sabe, eso que él cataloga como real puede ser algo que nadie más ha visto o siquiera imaginado, algo que no nos esperamos y que, sin embargo, a él le parece lo más normal del mundo, de su mundo, claro está. Por su parte, las fotos que crecen en la “Tierra” de Brauer han recibido menciones de honor en los International Photography Awards en 2007 y 2008. La exposición estará en pie durante 10 días, hasta el 31 de mayo. Simón Brauer, fotógrafo, estará en pie durante mucho, muchísimo más.</span></div><span style="font-family:Arial;"></span><br /><a href="http://thediafragmaclub.blogspot.com/" target="_blank">thediafragmaclub.blogspot.com</a><br /><br /><a href="http://www.neuronadigital.net/" target="_blank">www.neuronadigital.net</a>.<br /><p><span style="font-family:Arial;"><a href="http://simonbrauerphoto.aminus3.com/" target="_blank">simonbrauerphoto.aminus3.com</a></span></p><p><span style="font-family:Arial;"></span> </p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-715273820927991535?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-23666187680162386742009-05-14T17:45:00.004-05:002009-05-14T17:53:51.382-05:00Estrellas invitadas<p align="justify"><span style="font-family:arial;">Los estadounidenses Ross McElwee y Jay Rosenblatt han sido las estrellas de los EDOC 09.<br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgygwnmsMzI/AAAAAAAABB8/-lO2zHBEAko/s1600-h/JR.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335816415652623154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 394px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgygwnmsMzI/AAAAAAAABB8/-lO2zHBEAko/s400/JR.jpg" border="0" /></a><br />Rosenblatt hace películas cortas, breves, de poco metraje pero mucho, mucho contenido. Me asombra la cantidad de información, de atmósfera y de sentimientos que este director puede meter en cinco minutos o menos. Rosenblatt es medio experimental, experimental para bien. Estoy harto de la gente que cree que catalogando algo de experimental se puede salir con la suya. Una historia que no se cuenta, que no se entiende o que simplemente no funciona porque no tiene pies ni cabeza no es experimental, es una pérdida de tiempo, del tiempo de los otros. Porque una cosa es hacer algo por puro placer, salir de paseo sin brújula y filmar y filmar y filmar sin pensar en un producto final definido e intencionado, menos aún en la posible existencia de un público. Eso lo respeto. Pero otra cosa es mandarse un pajazo mental/visual y esperar que la gente te aplauda por lo “loco” que estás y por lo “raro” que eres. Los de Rosenblatt suenan a pajazos e incluso se ven como tales en ciertas partes. Pero aquello es sólo una ilusión óptica, un truco, un filtro. Con todo tipo de imágenes de archivo (del archivo nacional y familiar), el realizador va armando sus impresiones del mundo así como sus reflexiones de combate. El acto parece simple: agarrar lo que ya existe y transformarlo en otra cosa. Pero detrás de este modus operandi hay mucho más que un montaje, hay una mirada, una voz, una personalidad que se va formando a través de la creación.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgygnDDQMsI/AAAAAAAABB0/dVN97rDTxw4/s1600-h/RM2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335816251221488322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 188px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgygnDDQMsI/AAAAAAAABB0/dVN97rDTxw4/s400/RM2.jpg" border="0" /></a><br />Por su lado, Ross McElwee hace películas autobiográficas y en primera persona que funcionan como espejos: ver tú reflejo, poner pausa, detenerte en los detalles y empezar a cachar, de a poco, quién es ese man que te mira y te mira como si le debieras algo. Me vendieron a McElwee, un profesor universitario con pinta de físico, como el Woody Allen de los documentales. Hicieron bien. Dieron justo en el clavo. He visto apenas dos de las seis películas que componen la retrospectiva McElwee y ya estoy enganchado. Sherman’s March es como una High Fidelity Verité en formato Killing Yourself to Live (la gran crónica rockera y novelada de Chuck Klosterman). El viaje físico, mental y sentimental de un hombre que busca una mujer que quiera estar con él y, lejos de encontrar al amor de su vida, encuentra una serie de mujeres que no quieren estar con él por una serie de circunstancias en particular. Y Bright Leaves, que comienza con una anécdota familiar que podría o no ser la base para una súper producción de Hollywood, se transforma en una película anti tabaco que lejos de sonar moralista a lo SOLCA, consigue explicar la relación entre los seres humanos y nuestros vicios. Los vicios son necesarios y por eso hay que tener todo el cuidado del mundo a la hora de escogerlos. Todos los vicios son malos pero pueden ser el camino hacia el bien.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sgyfp-vRJII/AAAAAAAABBs/RG4lYjthbTI/s1600-h/shermansmarchremake.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335815202091902082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 278px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sgyfp-vRJII/AAAAAAAABBs/RG4lYjthbTI/s400/shermansmarchremake.jpg" border="0" /></a><br /><br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Anoche, tras la proyección de Bright Leaves, Ross McElwee respondió preguntas y elaboró alrededor de su obra. Tomé apuntes a mano, cual reportero en los cuarenta, old school. Hoy los chequeo y me doy cuenta de que la mayoría no son sobre los documentales/novelas de McElwee sino sobre mí, sobre las cosas que me preocupan y que mucho me temo tendré que superar de una forma u otra. McElwee lo logra, te hace mirar hacia dentro, tocar eso que has obviado por años con la esperanza de que se solucione solo. No desvíes la mirada. Aprieta la herida y observa cómo la pus se drena a través de la infección. Hasta sanar.</span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-2366618768016238674?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-18371638416525738392009-05-11T13:37:00.004-05:002009-05-11T13:44:49.491-05:00Documentos<a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sghx4j0P4vI/AAAAAAAABBk/wC06KaaMAEs/s1600-h/edoc.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 114px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sghx4j0P4vI/AAAAAAAABBk/wC06KaaMAEs/s400/edoc.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334638975121351410" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">La semana pasada arrancó en Quito la octava edición del EDOC (encuentros del otro cine, festival internacional de cine documental). Antes que nada, hay que aplaudir de pie a los organizadores (la gente de Cinememoria) porque llegar hasta donde han llegado no ha sido nada fácil. En el Ecuador, donde a veces hasta los blockbusters tienen problemas para llenar salas, un festival de cine documental que convoca como convoca el EDOC es más que un logro cultural o social, es, de verdad, algo revolucionario.<br /><br />Estuve en la inauguración. No había donde poner un pie. Pasaron “Crudo” de Joe Berlinger (el mismo que dirigió la gran Metallica: Some Kind of Monster), el documental sobre la batalla legal que 30.000 ecuatorianos, entre campesinos e indígenas de la Amazonía, mantienen contra la gigante multinacional Chevron-Texaco por daños al medio ambiente y a la salud de los nativos. La película es un must. Además de contar algo que nos incumbe o debería incumbirnos a todos, lo hace bien, con ritmo y las cuotas necesarias de drama, tensión, humor, bondad y manipulación. Al final de la proyección habló el director e invitó al escenario a los protagonistas de la película. El teatro de la Universidad Central del Ecuador casi se viene debajo de tanto aplauso. El último en subir al estrado fue el abogado Pablo Fajardo, quien de alguna manera es el personaje principal del juicio y de la película. Su entrada fue perfecta, parecía parte de un montaje, de los extras en el DVD. Apareció al final y como no estaba en las primeras filas tuvo que recorrer un trecho más o menos largo, que sirvió para que la gente se pusiera de pie, volteara a verlo emocionada y aplaudiera. Muy bien. Muy Hollywood, también. <br /><br />Me molesta mucho escuchar a la gente decir que el cine documental es el cine “de verdad” o “de la verdad” No hay tal cosa. Los documentales se filman, se narran y se editan con un fin en particular, con una intención narrativa que no puede prescindir de una trama en constante estado de evolución. Los documentales no cuentan todo lo que ven sino aquello que les sirve para elaborar o definir un punto de opinión. A su manera, los documentales son columnas editoriales. Lo que sí es verdad es que, en el mejor de los casos, un documental va en busca de la verdad. Pero como la verdad no es toda la verdad, y acaso toda la verdad es demasiado, toca esconder ciertas aristas para subrayar otras y poder sentenciar con autoridad.<br /><br />En fin, otro año para el EDOC y para el público ecuatoriano. EDOC 09 se presenta en Quito, Guayaquil, Cuenca, Ibarra, Manta y Portoviejo (we’ll always have Portoviejo). Otra oportunidad para ver y para que el extenso catálogo del festival se siga puliendo. Creo que se pasan más películas de las que deberían, que en ese afán por mostrarlo todo se muestran cosas que le serían más útiles a la humanidad guardadas en el fondo de un cajón. Creo que deberían ser menos películas y más funciones. Pero sea como sea, el EDOC ha ido creciendo, madurando, y nos ha obligado a madurar con él. Le debemos una que tal vez sean varias. Le debemos una semana al año en la que se pueden ver, en pantalla grande y en la perfecta oscuridad de una sala, cosas que el entretenimiento oficial nos niega rotundamente y que han encontrado su lugar, su espacio y su círculo de amistades en este festival. </span></p><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Toda la info que necesitan en:</span> <a href="http://www.festivaledoc.org/">www.festivaledoc.org</a></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1837163841652573839?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-71813457917792261382009-05-07T14:23:00.004-05:002009-05-07T14:30:09.132-05:00Otras complicaciones<a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgM2SEf4VbI/AAAAAAAABBc/8hTBjYfCB0c/s1600-h/FurtherComplications.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgM2SEf4VbI/AAAAAAAABBc/8hTBjYfCB0c/s400/FurtherComplications.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333166067809801650" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Escucho Further Complications, el nuevo álbum de Jarvis Cocker, una y otra vez, sin parar. Me siento, y estoy, afectado. Su primer disco como solista, oportunamente titulado Jarvis, me gustó mucho y hasta escribí un cuento-corto basado en uno de los tracks. Jarvis, the record, es más bien suave, elegante, pausado, medio indie medio brit pop. Further Complications parece haber sido hecho por otra persona, un Jarvis furioso y feroz, más preocupado por transmitir y expresar emociones fuertes que por no salirse de tiempo ni de tono. Solo puedo imaginar las cosas que han pasado entre una grabación y otra, pero lo que sí sé es que la mano del productor Steve Albini ha sido clave, se nota.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgM2DoWAfvI/AAAAAAAABBU/V7KOTLoJ7RM/s1600-h/SteveAlbini.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 186px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgM2DoWAfvI/AAAAAAAABBU/V7KOTLoJ7RM/s400/SteveAlbini.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333165819734032114" /></a><br />Albini es toda una celebridad B. Entre otras joyas de la familia, produjo el Surfer Rosa (1987) de los Pixies, el álbum debut de Jon Spencer Blues Explosion (1992), el Rid Of Me de la gran PJ Harvey y el épico y emblemático In Utero de Nirvana, los dos últimos lanzados al mercado en 1993. Pero lo mejor de Steve Albini no es su oído sino su filosofía, su moral. Trabaja con muchos pero su tiempo y su dedicación toman valor de acuerdo a la banda. Es decir, si la banda es honesta, tiene onda y rockea, Albini cobra sólo por las horas invertidas y deja que utilicen sus equipos gratis, además, cobra poco, o lo justo, digamos que el man se pone la camiseta. Si, por otro lado, la banda de turno está más preocupada de su look que de su música, se manejan como rock stars 24/7 y vienen auspiciados por una disquera que hace miles de dólares diarios, Steve Albini les saca la cabeza sin compasión alguna y escupe sus ojos para luego aplastarlos. Cero huevadas. Este productor, cantante, compositor, guitarrista (su banda actual se llama Shellac) y periodista-muscial tiene su dato muy bien definido y, a su manera, pulido. El sonido Albini es fuerte y claro, directo, in your face: guitarras, bajo, batería y muy de vez en cuando algún instrumento invitado. Albini no llena su estudio de cables y pedales, a veces pareciera que las guitarras simplemente están conectadas a un amplificador que, de tan alto que está, distorsiona. Albini goes to eleven. Le gusta trabajar rápido, por poca plata y, lo más importante, no le teme al vacío. La mayoría de bandas que llegan a un estudio se preocupan demasiado por sonar demasiado, enteros, sin huecos. Albini se para en el otro lado y dice fuck it, just play what you feel. Después de todo, los sentimientos tienen sus baches, sus fallas. Further Complications tiene un feeling devastador, uno lo escucha y piensa que Jarvis y su banda están tocando en la sala de la casa, ahí, cerca, tan cerca.<br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgM10W3mP0I/AAAAAAAABBM/EOHlwVUiIP0/s1600-h/Albini2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SgM10W3mP0I/AAAAAAAABBM/EOHlwVUiIP0/s400/Albini2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333165557345042242" /></a><br />Lo que voy a escribir ahora, de alguna manera, contradice a lo de arriba, pero es cierto, muy cierto. La canción que más me gusta del Further Complications se llama I Never Said I Was Deep y es, por así decirlo, la más Pulp de todas, claro que un Pulp pasado por Albini es, en serio, pulpa. En el tema, un hombre/niño le dice a una mujer: “Nunca dije que era profundo, pero soy profundamente superficial. Mi falta de conocimiento es basta y mis horizontes son estrechos. Nunca dije que era grande. Nunca dije que era ingenioso. Y si estás esperando saber qué es lo pasa en mi cabeza, podrías quedarte esperando para siempre” Toda la razón. En parte, el tema es una especie de confesión. Jarvis se agarra de los defectos de su personaje principal y aunque no los justifica, los defiende, los valora. La advertencia está hecha, no vayan a regresar llorando, diciendo que nadie les avisó.</span> </p><br /><br /><object width="560" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Ub4OXzDGzSU&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Ub4OXzDGzSU&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"></embed></object><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5-alPPwSBRo&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/5-alPPwSBRo&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0cRoyFMLUuY&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/0cRoyFMLUuY&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-7181345791779226138?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-36752837877804131712009-05-04T17:21:00.006-05:002009-05-05T23:36:29.574-05:00Una semana en los ochenta<a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9uJqHn5xI/AAAAAAAABBE/Uz7qPhAb8bk/s1600-h/MalaOnda.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332101596034098962" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 247px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9uJqHn5xI/AAAAAAAABBE/Uz7qPhAb8bk/s400/MalaOnda.jpg" border="0" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Martes 9 de septiembre de 1980, noche. Matías Vicuña entra en el City Hotel, calle Compañía, centro de Santiago de Chile. Su plan no era entrar, pero el letrero de neón rojo empotrado verticalmente en un edificio lo sedujo por completo, le hizo pensar que estaba en otro sitio y eso era precisamente lo que necesitaba. En recepción lo atiende un tipo gordo con pinta de trasnochado pero cara de buena persona. ¿Nombre? Caulfield, Holden Caulfield. El chico no tiene pasaporte ni equipaje. El empleado pone cara de sospecha y duda, duda seriamente. Matías acaba confesando que es chileno y que necesita un lugar para pasar la noche. No puede volver a su casa, tiene problemas con sus viejos. De hecho, tiene problemas con todo el mundo.<br /><br /></p></span><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9t_kiKx4I/AAAAAAAABA8/qVUP2POdoG4/s1600-h/BadVibes.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332101422736131970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9t_kiKx4I/AAAAAAAABA8/qVUP2POdoG4/s400/BadVibes.jpg" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;"></span><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Matías Vicuña vino al mundo con diecisiete años en 1991. Es el protagonista/narrador de Mala Onda, la primera novela de Alberto Fuguet. Un chico de clase alta que está harto. Harto de lo que lo rodea, cansado, aburrido, deprimido y, sobre todo, decepcionado. Ese momento es horrible. De pronto nada te causa la menor gracia, nada te anima, como que todos los cromos son repetidos: imágenes que ya conoces, capítulos que ya leíste, episodios que ya viste y que sin importar cuánto se repitan, jamás van a cambiar. Y tú ahí, en medio de la nada, cabreado y sin poder echarle la culpa a nadie, eso es lo peor. Necesitas placeres inmediatos. Sales de tu casa y te pegas los tragos, los chafos, los pases y tal vez algo que nunca habías probado antes porque, cabe recalcar, tienes la esperanza de sentir algo que nunca habías sentido antes, algo nuevo, cualquier cosa, da lo mismo si terminas arriba o abajo. Pero nada, terminas en las mismas, o peor. Se puede farrear por alegría y farrear por tristeza. Si tu condición es la segunda estás mal y prepárate, porque no lo sabrás hasta el final, hasta que acabes intoxicado y tembleque sobre sábanas húmedas y apestosas. Matías está en esas y le está cayendo mal a todos sus allegados. Sus compañeros de colegio ya no lo soportan y su familia, que no cacha qué onda, lo confronta como a un niño, creyendo que se le va a pasar tras unas horas de encierro en su habitación. La cosa es al revés, Matías está creciendo y eso duele. La noche en que llega al City Hotel es una noche que lo acompañará largo. Viene de su casa, de huir de su casa tras haberle robado billetes, cheques y gramos a su viejo.<br /><br /></div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9trP1VwKI/AAAAAAAABA0/j53p7nDJ9oE/s1600-h/BaixoAstral.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332101073582014626" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 153px; CURSOR: hand; HEIGHT: 228px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9trP1VwKI/AAAAAAAABA0/j53p7nDJ9oE/s400/BaixoAstral.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />En su momento, Mala Onda fue polémica. Las aventuras de un niño rico durante una semana clave para Chile, en la que se aprobaba o no una década entera con Pinochet en el poder, perturbaron a varios sectores. La derecha acusaba a Matías de decadencia, malos modales y permanentes ataques a la moral y la imagen del chileno ejemplar. Por su parte, la izquierda lo acusaba de gringo, de odiar a Violeta Parra, de no reconocer el rostro del Che Guevara en una camiseta y de una superficialidad macabra que no lleva a nada bueno. Ahora bien, para criticar hay que leer, así que de que el libro se vendía, se vendía. Bombardeado de críticas radicales, Fuguet hizo lo mejor que se puede hacer en esos casos y le pidió a la editorial que adjuntara las críticas a los ejemplares en vitrinas. O sea que Mala Onda se vendía con una cinta de papel al frente en la que decían cosas tipo “el peor libro que se ha publicado en Chile” y “el personaje más repelente de la historia”. Buena. Gran jugada. Usar a los enemigos para ganar amigos. </span></p><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Han pasado los años y creo que Mala Onda es lectura obligatoria en algunos colegios chilenos, no me consta. A mí, Matías Vicuña me cae bien. Un adolecente que se anda buscando pero no se regala ni se acomoda donde le ordenan merece mi respeto. </span><span style="font-family:arial;"><br /><br /></p><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9tZ-M-UuI/AAAAAAAABAs/NYIsu8uuM74/s1600-h/MalaOnda2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332100776791528162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sf9tZ-M-UuI/AAAAAAAABAs/NYIsu8uuM74/s400/MalaOnda2.jpg" border="0" /></a><br /><br /></span><p align="justify"><span style="font-family:Arial;"><em>A la Cassia le gusta Ipanema y esa plaza donde los hippies venden artesanía, recuerdos, pinzas para joints, aros, las mismas cosas que venden los artesa a la entrada de la Quinta Vergara en Viña, excepto, claro, las típicas chombas chilotas o esos espantosos posters de la Violeta Parra. Aquí he conocido cierta gente, amigos de la Cassia, onda universitaria, humanista, izquierdosa, que se junta a tomar cachaza con jugo de maracuyá y a escuchar unos casettes de la Mercedes Sosa o la Joan Baez, que es como peor. La Cassia les dijo que yo era chileno y los tipos dieron un salto, animándose: y que Pinochet y la dictadura, y que compañero-hermano, yo conocí a unos chilenos de Conce, exiliados, y luego uno o dos poemas de Neruda en Portugués, que Figueiredo, o estos milicos hijos de puta que jodieron a todo el continente… Yo callado, jugándome al tipo buena onda, claro, de acuerdo, tudo bem, legal.<br />Me apesta este tipo de conversaciones. Los tipos parecían californianos pero pensaban como rusos y eso era sospechoso. Uno de ellos, polera Che Guevara (yo, saco de huevas, pregunté quién era), nos invitó a todos a Niteroi a escuchar a un panameño sedicioso que tocaba canciones de Silvio Rodríguez. La empleada de mi casa, que está por el NO en el plebiscito, escucha Ojalá y otras canciones en castellano; intuí, por lo tanto, lo que me podía esperar.</em><br /><br /><em>Mi madre, que algo sabe de manipulación, me ha enseñado que cuando desee cagarme a alguien, no deje de utilizar el método de “la-mirada-que-mata”: una mirada fija, penetrante, sin pestañear, bastante maricona, que siempre funciona. Inhibe al enemigo, lo pone nervioso, lo convierte en presa fácil. Funciona. La vieja de mierda, intrínsecamente chilena, de ésas que se casan tarde y parecen abuelas pronto, compra la botella y me la pasa.<br /><br />- Fumaste marihuna, ¿no es cierto?<br />- Sí, que horror, ¿no? Ma-ri-hua-na. Maconha. Esta juventud chilena está en decadencia, no hay nada que hacer.<br />- ¿Te queda algo?<br />- Hey, cálmate. Un poco tarde como para ponerse al día. Lo pasaste como las huevas, lo entiendo, pero no exageremos. Además, se me acabó.<br />- Te gusta caer mal, Matías, lo haces a propósito.<br />- Cada uno hace lo que puede.<br /><br />Como si, de puro volado, hubiera apretado record en vez de play y después cachara que mi cassette favorito se borró para siempre: quedan los recuerdos, seguro; hasta me sé la letra, pero nunca más volveré a escucharlo. Cagué. Estoy de vuelta, estoy en Chile.<br /><br />Mi padre apaga el Cassette y pone la radio. Yo pienso en él. Tiene minas por kilos. No son inventos, sino reales, con harta cadera, harta teta. Culea de lo lindo, me consta. Jamás podré superarlo. Soy un romántico. O un tímido. Más bien un huevón.<br /><br />Tu deberías pegarte un viaje de de verdad, que duela, que te sirva para cachar las cosas como son. No con tu profesora ni con esos pernos de tus compañeros. Hay que ir solo. Recorrer USA en Greyhound, por ejemplo. Quedarse en pana en Wichita, comer un taco frente a El Alamo, dormir en un hotelucho lleno de vagos en Tulsa, Oklahoma. O ir a Nueva York, huevón; meterse al CBGB, cachar a la Patti Smith en vivo. Ésa es vida, pendejo, no esto. Un día en Manhattan equivale a seis meses en Santiago. Regresar a Chile, loco, a este puterío rasca, bomb, con los milicos por todos lados y la repre, las mentes chatas, es más que heavy. Es hard core. Si basta escuchar la radio para cachar lo mal que estamos, Matías. ¿Cuándo van a tocar aquí algo de The Ramones, algo de los Pistols? Hazme caso, huevón, y lárgate: go west, my son, go west.<br /><br />Era como si no pudiera estar acá. Había algo de miedo, un ruido ausente, como cuando uno de estos milicos dispara un arma vacía; algo de asco, de cansancio, una desconfianza que me estaba haciendo daño, que no me dejaba tranquilo. Pero no era solo eso: era mi familia, quizás; los amigos, la ausencia de las minas, la onda, la falta de onda, la mala onda que lo está dominando todo de una manera tan sutil que los hace a todos creer que nada puede estar mejor, sin darse ni cuenta, sin darnos ni cuenta aunque tratemos.<br /><br />¿Por qué, si es tu familia la que está enferma, eres tú el que caga? Es como un partido de fútbol. Todos juegan y patean y diseñan pases pero el arquero eres tú… Eres el mejor arquero de todos, es verdad, pero también el más huevón. Lo que a ti te conviene, amigo, es que te metan un gol.<br />O abandonar el partido.<br /><br />El día está perfecto, tanto que la estúpida de mi hermana Pilar no puede evitar el comentar que esto solo prueba la existencia de Dios y que al Felipe simplemente lo espera lo mejor. El día, la verdad, está increíble, pero no por eso va uno a dejar sus convicciones de lado.<br />…Y me doy cuenta de que sí, quizás es verdad, quizás Holden, o su voz, o su forma de ser, sí pueden ser llevados a la práctica. Eso es lo raro. Nunca me había pasado algo así con un libro ni una película, ni siquiera con un disco. O con una persona.</em></span></p><p align="justify"><span style="font-family:Arial;"></span></p><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Q2LrKsLDbLE&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Q2LrKsLDbLE&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-3675283787780413171?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-76745037469114648872009-04-30T16:02:00.006-05:002009-05-01T11:28:44.352-05:00Más allá no hay nada<span style="font-family:Arial;"></span><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfoUPb4iEtI/AAAAAAAABAk/2_xDF4kWee0/s1600-h/Bob1.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330595364361867986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 398px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfoUPb4iEtI/AAAAAAAABAk/2_xDF4kWee0/s400/Bob1.bmp" border="0" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">La cantina está o debería estar en Tijuana. Borderline. Cerca del peligro, de las camionetas y los perros salvajes de la migra. Posiblemente se llama El Perico Tieso, o algo mejor. La temperatura bordea los veinte grados centígrados, pero la sensación térmica es otra. Hace calor y estamos calientes. No somos muchos, somos los suficientes. Somos los que estamos. El lugar es pequeño. Del techo cuelgan tres ventiladores tipo hélice. Sólo uno funciona. Cero drama. Las cervezas, Corona y Tecate, ruedan de un lado para el otro. Los shots de tequila blanco van poblando las mesas. La mesera se llama Rosa. Su esposo está preso, acusado de secuestro. Ella dice que saldrá pronto y que se van a casar. Y todos brindamos por los novios.<br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfoT62B-ZEI/AAAAAAAABAc/OihuA25ONSc/s1600-h/Cate.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330595010603541570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfoT62B-ZEI/AAAAAAAABAc/OihuA25ONSc/s400/Cate.jpg" border="0" /></a><br />Richard Gere está sentado a una mesa del lado derecho de la cantina, lo acompañan dos mujeres demasiado maquilladas y demasiado botoxeadas que le dicen a la gente que él no es quien es, mientras tanto, Richard Gere se hace el desentendido y acaricia el lomo de un perro. Christian Bale vuelve a decir lo mismo: no era yo, era John Connor, tienen que entender que estaba en personaje, soy un actor, I can’t believe this fucking shit followed me down here! El pequeño Marcus Carl Franklin, que se ha estirado una barbaridad, está en otra, después de todo, está en México y puede beber y las chavas lo persiguen. Ben Whishaw recita poemas de Arthur Rimbaud y le regala frasquitos de perfume a quienes se detienen un momento para escucharlo. No importa cuánto se lo pidan, no lo hará, Cate Blanchett no se pondrá una media entre las piernas para mostrarle a la afición como camina un hombre de verdad. Cate Blanchett no es una freak de circo. Cate Blanchett se pone más guapa cada vez que la ves. Alguien pregunta why so serious? y el cariño vuelve en forma de recuerdo. Rodrigo Fresán y Ray Loriga están de pie frente al estrecho escenario, mirando los instrumentos, los ampis, los pedales, los cables, lo miran todo y apuntan marcas, modelos y números de serie. Se nota que Loriga es mi querido Watson porque Fresán es tan alto que sólo se lo puede ver desde abajo. Parados alrededor de una rocola destartalada que suelta temas de Los Lobos están Todd Haynes, David Fricke y Nick Hornby, en pleno concurso de trivia, el que pierda va a tener que arrastrarse de la borrachera. Andrés Calamaro toma mate arrimado a la barra, tranqui, relax, en la más todos saldremos vivos de aquí. Tal vez, no puedo asegurarlo. Pero si salimos, seremos mejores, que no quepa la menor duda. Keith Richards bota humo por la boca y le dice a Martin Scorsese que, aunque no terminó de verla, Los Infiltrados es un peliculón y que por favor se suelte el nudo de la corbata y tenga la decencia de mandarse un trago como Dios manda, que para eso tiene sangre italiana. El rumor es que Joan Baez vendrá cuando la tocada haya empezado y se marchará antes de que termine, dicen que siempre hace lo mismo. Jack White se da cuenta de que la verdadera conquista es esta, estar aquí y ahora, be here now, el ala de su sombrero esconde sus ojos, lo que no quiere decir que estén cerrados, todo lo contrario, más bien. Sebastián Cordero se ataja un shot de mezcal, dice que ya encargó por amazon la edición triple: el álbum, the lost interview con Roy Silver y un capítulo entero del Theme Time Radio Hour. Me cuenta, en corto, que una vez abandonó un rodaje antes de tiempo para poder llegar a una escala del Never Ending Tour en otro continente. Este man sabe establecer bien las prioridades, puedo confiar en él, concluyo. </span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><br /><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330594710547302178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 389px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfoTpYO_hyI/AAAAAAAABAU/1J1PfKTl0s0/s400/bob2.jpg" border="0" /><br />Yo estoy sentado justo en el centro, en la mitad de la cantina, con Miguel “Mickey Ramone” Pazmiño y Luis Alberto “Dr. Lou” Borja. Ya van dos cervezas y un tequila, las nubes que nublaban mi pensamiento se han ido y el panorama está despejado. Puedo ver el futuro: todo bien. Jolene se acerca con una copa de champaña en su mano, se sienta en mis piernas y me dice que si bien things have changed, she still cares, she still gives a shit about all this. Le canto al oído Jolene, baby, I am the King and you are the Queen. Las luces se apagan, se hace un silencio y los corazones, se nota, se saltan un latido. Bob Dylan canta Beyond Here Lies Nothin y no se equivoca. Dylan cumplirá 68 el próximo 24 de mayo. No sabe que aquí, en tierra Azteca, Roy Orbison y Tom Petty le han organizado una fiesta sorpresa, un after party con todas las de la ley. Alicia Keys y Norah Jones saldrán de un pastel enorme. El nuevo disco de Bob Dylan se llama Together Through Life y, como siempre, es el mejor disco de Bob Dylan. Together Through Life. En esas estamos: juntos.</span></div><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vz9OtKbBABc&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/vz9OtKbBABc&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><object width="560" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/dy0A5jvdc3Q&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/dy0A5jvdc3Q&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"></embed></object><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4Di3AVfWJk0&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/4Di3AVfWJk0&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/SYNBW2Y-s8w&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/SYNBW2Y-s8w&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/M1IBJH-spQw&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/M1IBJH-spQw&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-7674503746911464887?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com9tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-36247464320043182702009-04-27T20:13:00.008-05:002009-04-27T20:26:35.893-05:00Un ángel en guardia<div align="justify"><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZaoRF3aPI/AAAAAAAABAM/ha6xEfvYtNM/s1600-h/catcher1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329546856868833522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZaoRF3aPI/AAAAAAAABAM/ha6xEfvYtNM/s400/catcher1.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">El Telégrafo me invitó a comentar un libro para una pequeña sección llamada “El clásico” que aparece los sábados. Como su nombre lo indica, el libro tiene que tener sus años y me imagino que también su prestigio. En teoría, cualquier cosa que supere los veinticinco años de vida se convierte automáticamente en un clásico, así que me guié por eso y la elección me tomó como medio segundo, o menos: The Catcher in the Rye (a.k.a. El guardián entre el centeno).</span><br /><br /></div><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZaW5dMb3I/AAAAAAAABAE/OSSAVzim9rI/s1600-h/catcher2.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329546558466453362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 263px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZaW5dMb3I/AAAAAAAABAE/OSSAVzim9rI/s400/catcher2.bmp" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;">Debo confesar que llegué tarde. Acá, en Quito, y entiendo que también en Guayaquil y en el resto de ciudades medianamente civilizadas del mundo, el Catcher es material pedagógico, un libro que te obligan a leer en los colegios de clase media alta. En Portoviejo no pasa lo mismo. A mí me obligaron a leer cosas que desprecio con el alma o que pasaron totalmente desapercibidas por debajo de mi radar. Algunas de esas cosas, seguro, eran decentes, buenas, brillantes, pero no me lo supieron decir y no enganché con nada. El caso es que leí Catcher tarde, puede que haya sido durante mi último año de universidad o después, lo que lo hace aún peor. Amigos quiteños que lo leyeron en secundaria me han dicho que cuando uno crece el libro deja de importar tanto, o sea, que está bien y es necesario en cierta etapa, pero que no tiene mucho que ver con la vida real. No creo. No les creo. Lo que creo es que no puede haber vida real sin el Catcher. No estoy bromeando.</span><br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZZtXORjMI/AAAAAAAAA_0/GM8-nj7GLoo/s1600-h/catcher4.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329545844902431938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 336px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZZtXORjMI/AAAAAAAAA_0/GM8-nj7GLoo/s400/catcher4.jpg" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;">Holden Caulfield es una mezcla de rebeldía y sensibilidad. Tiene que ver, por ejemplo, con James Dean y con todo lo que Dean representó y sigue representando. De hecho, ambos debutaron el mismo año. En 1951 apareció oficialmente la primera novela de J. D. Salinger y apareció también, por primera vez en la pantalla chica, el joven Dean. Desde entonces, HC ha sido como el primo mayor de todos los que decidieron pelearla a su manera. Lennon, Cobain y hasta el colombiano Andrés Caicedo tienen algo de HC en su ADN.<br /><br />Hay libros que llegan, que te llegan de una y aterrizan en tu sistema para instalar una base. Ahora leo Catcher una vez al año y ni me he vuelto loco (es una manera de ponerlo) ni tengo ganas de matar a alguien. Es más, me siento bien. Es mucho más, ahora que he vuelto a leerlo me siento increíble, de lo mejor, a full. Catcher me da fuerzas, me recarga las baterías y me recuerda que no todo está perdido. En este mundo lleno de farsantes dispuestos a venderse y a cambiar de moral las veces que sea necesario, donde la gente se muere por ser cool, por tener onda aunque no sea la propia, por ser parte de la movida así no sepan los movimientos, por estar conectados las veinticuatro horas del día para estar en todas y no perderse ni una cambiada de llanta, es bueno saber que, pase lo que pase y mal y que mal, Catcher se sigue leyendo y sigue sumando votos aliados.</span><br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZZfkMsNMI/AAAAAAAAA_s/FCHJXSbES5Q/s1600-h/catcher5.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329545607867282626" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 242px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZZfkMsNMI/AAAAAAAAA_s/FCHJXSbES5Q/s400/catcher5.bmp" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;">Acá va lo que escribí para El Telégrafo, se publicó el sábado pasado (25/04/09). Pude haber escrito harto más, obvio, pero los periódicos tienen sus medidas y cuando uno acepta colaborar está aceptando los límites del formato. Releyendo, cacho que no me porté muy analítico ni muy formal que digamos. Me pudo el feeling, más claro. Pero estos lujos hay que dárselos porque son justamente los que hacen la vida más llevadera. Hay que divertirse, hablar bien de los amigos y de la gente que uno quiere, si no, para qué se mete uno en estos líos.</span> </div><br /><br /><em></em><div align="justify"><em><span style="font-family:arial;">El rock antes del rock. El punk mucho antes del punk. El grunge muchísimo antes del grunge. El guardián entre el centeno, de alguna o varias formas, inventó la adolescencia y, lo más importante, le puso actitud. Antes de Holden Caulfield, el personaje principal de la novela, no había nada o casi nada. La juventud era como la sala de espera en un aeropuerto internacional, un sitio donde se quemaban largas horas antes de abordar, con responsabilidad y cordura, la adultez. Para Holden la vida adulta es lo que viene después de la cima: el largo camino hacia abajo.<br /><br />Es un libro pequeño, corto, que te da duro y en la cara, como corresponde. Llegas al final tendido en la lona, KO, con una sonrisa que te atraviesa el rostro entero. Entiendes que no estás solo, que no eres el único que se siente raro, aparte, fuera de foco y de sitio. Aunque no hay forma de saber si ganaremos, podemos pelear, y eso es bastante. Tal vez esa lucha sea todo lo que necesitemos, tal vez. Holden es un chico sensible, un adolescente que adolece y no por eso deja de tener su estilo ni de hacer las cosas a su manera. Lo acaban de echar del colegio, un colegio aniñado. No es la primera vez. Para encontrar soluciones hay que buscar problemas. Y a los ojos del mundo éste es un chico problema al que hay que enderezar o, de plano, erradicar como si de una epidemia se tratase. La gente no puede comprender que un joven de buena familia, teniéndolo todo, vaya por ahí desconectado, solo, sin el más mínimo interés por convertirse en una persona decente y productiva. Todo lo que Holden quiere es la verdad, el resto no le interesa demasiado. Holden Caulfield no es cool, es mejor que eso, es genuino, real. Está lleno de prejuicios y es irónico cada vez que puede, pero tiene el corazón entero y eso es más de lo que puedo decir de mucha gente.</span><br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZZOH554WI/AAAAAAAAA_k/mUWlQ2-F29M/s1600-h/catcher6.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329545308214518114" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZZOH554WI/AAAAAAAAA_k/mUWlQ2-F29M/s400/catcher6.bmp" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;">Anyway, I keep picturing all these little kids playing some game in this big field of rye and all. Thousands of little kids, and nobody’s around – nobody big, I mean – except me. And I’m standing on the edge of some crazy cliff. What I have to do, I have to catch everybody if the start to go over the cliff. I mean if they’re running and they don’t look where they’re going I have to come out from somewhere and catch them. That’s all I’d do all day. I’d just be the catcher in the rye and all. I know it’s crazy, but that’s the only thing I’d really like to be. I know it’s crazy.<br /><br />What I’d do, I figured, I’d go down to the Holland Tunnel and bum a ride, and then I’d bum another one, and another one, and another one, and in a few days I’d be somewhere out West where it was very pretty and sunny and where nobody’d know me and I’d get a job. I figured I could get a job at a filling station somewhere, putting gas and oil in peoples’s cars. I didn’t care what kind of job it was, though. Just so people didn’t know me and I didn’t know anybody. I thought what I’d do was, I’d pretend I was one of those deaf-mutes. That way I wouldn’t have to have any goddam stupid useless conversations with anybody. If anybody wanted to tell me something, they’d have to write it on piece of paper and shove it over to me. They’d get bored as hell doing that after a while, and then I’d be through with having conversations for the rest of my life. Everybody’d think I was just a poor deaf-mute bastard and they’d leave me alone. They’d let me put gas and oil in their stupid cars, and they’d pay me a salary and all for it, and I’d build me a little cabin somewhere with the dough I made and live there for the rest of my life. I’d build it right near the woods, but not right in them, because I’d wanted to be sunny as hell all the time. I’d cook all my own food, and later on, if I wanted to get married or something, I’d meet this beautiful girl that was also a deaf-mute and we’d get married. She’d come and live in my cabin with me, and if she wanted to say anything to me, she’d have to write on a goddam piece of paper, like everybody else. If we had any children, we’d hide them somewhere. We could buy them a lot of books ant teach them how to read and write by ourselves.<br /><br />It’s funny. Don’t ever tell anybody anything. If you do, you start missing everybody.</span></em> </div><br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZaD-viIYI/AAAAAAAAA_8/vZu4bC2RF1E/s1600-h/catcher3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329546233468035458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 241px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfZaD-viIYI/AAAAAAAAA_8/vZu4bC2RF1E/s400/catcher3.jpg" border="0" /></a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-3624746432004318270?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-89593041073804422902009-04-23T19:17:00.006-05:002009-04-23T20:04:59.739-05:00Estaba en llamas cuando me acosté<a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfEHSpCdF2I/AAAAAAAAA_c/V1f0ulqMzdE/s1600-h/SNY1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328047850991196002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 327px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfEHSpCdF2I/AAAAAAAAA_c/V1f0ulqMzdE/s400/SNY1.jpg" border="0" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Synecdoche, New York es la primera película escrita y dirigida por Charlie Kaufman, también guionista de Being John Malcovich, Adaptation, Confessions of a Dangerous Mind y Eternal Sunshine of the Spotless Mind. Hay un antes y un después de CK, creo. Desde que este escritor que empezó escribiendo episodios para comedias de tv se metió al cine, todo el alcance de las palabras pre imágenes ha ganado peso, importancia, poder. CK no es cualquier guionista. Uno sabe perfectamente, para bien y para mal, cuando está viendo algo escrito por él y eso, alcanzar ese nivel de personalidad y presencia, es lo que todos los escritores persiguen y casi ninguno alcanza. SNY no es una película perfecta ni redonda, ni si quiera es una película que funcione del todo. SNY falla, se jala, se embala y se va de largo para no volver. Lo mismo le pasa a su personaje principal y por eso esta es, sin duda, la obra maestra de CK.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfEHHVT2nqI/AAAAAAAAA_U/wnyW9cwISaY/s1600-h/SNY2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328047656716902050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfEHHVT2nqI/AAAAAAAAA_U/wnyW9cwISaY/s400/SNY2.jpg" border="0" /></a><br />Caden Cotard, en las carnes de un Philip Seymour Hoffman que lo entrega todo, es un director de teatro que no puede controlar su vida y, acaso como premio consuelo, trata de controlar el arte que produce. Su esposa lo deja para irse a Berlín y ser una exitosa pintora de miniaturas. Esto no es lo peor, lo peor es que se lleva a su pequeña hija y que el futuro de las dos estará irremediablemente separado del suyo. Caden está solo, enfermo, desintegrándose poco a poco y lo único que se le ocurre para combatir su soledad, es construir, bajo el techo de un hangar, una réplica tamaño natural de la ciudad de Nueva York. Bajo este techo, en medio de esta escenografía, transcurre la gran obra de Caden: su propia vida. De pronto, Caden tiene la esperanza de que, siguiendo un guión, una estructura, su vida tenga algún sentido y se dirija finalmente hacia el lugar correcto. Nada que ver. Imposible. La vida es la vida y el arte es el arte y no puedes esperar que tu vida se arregle trabajando en tu arte. Pasan cincuenta años. La vida y la obra de Caden pierden sentido, dirección, cordura. Y con la película sucede exactamente lo mismo. Tras una primera hora nada menos que magistral, las cosas se dispersan, se enredan, se mueven hasta quedar fuera de foco y de pronto estamos metidos en un remolino que no tiene más destino que la destrucción. </span><span style="font-family:arial;"><br /><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfEG0oG7hoI/AAAAAAAAA_M/bx4OlPyevac/s1600-h/SNY3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328047335345456770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SfEG0oG7hoI/AAAAAAAAA_M/bx4OlPyevac/s400/SNY3.jpg" border="0" /></a><br />SNY no es fácil, nada fácil. No es una película que se pueda cachar a la primera ni disfrutarse de principio a fin sin la tentación de abandonar el barco. La vi con tres personas más: una se fue diciendo “no aguanto más”, otra se quedó dormida y la tercera me dijo que esto que estoy escribiendo ahora es inútil y medio fanboy, que a CK simplemente no le salió, punto. Entiendo los argumentos y las reacciones, pero SNY tiene algo que sólo las grandes películas tienen: valor, el valor que hace falta para llevar una idea hasta las últimas consecuencias, cruzando el límite de lo permitido y de lo socialmente aceptable. Muchos directores se hubieran orinado encima ante la posibilidad de dirigirla, hubiesen temido por el futuro de sus carreras, por el brillo de su prestigio y por su reputación que igual siempre está, y debe estar, en juego. CK no. CK pone su mirada por encima de la función básica del cine que es entretener. Pero es que la vida de Caden, pasado un determinado número de kilómetros, ya no es entretenida y la película decide tampoco serlo sino. Para muchos, esto es un pecado, para otros, una obligación. Lo que CK ha hecho esta vez es, como lo veo y lo siento, más que una película con actuaciones superdotadas, escenarios increíbles y una música que te exprime, una instalación, un objeto que tiene vida propia, algo físico y conceptual que no nos necesita para llegar hacia donde quiere ir.</span></p><br /><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/oxps3oouNiQ&hl=en&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/oxps3oouNiQ&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /><object height="340" width="560"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/XIizh6nYnTU&hl=en&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/XIizh6nYnTU&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"></embed></object><br /><br />Disponible en: La Liebre Video Club. Av. González Suárez N31-60. Edf. Cruz del Sur. PB. Quito, Ec.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-8959304107380442290?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-19720983964957695432009-04-21T15:40:00.006-05:002009-04-21T15:55:17.621-05:00Vamos Cuenca<a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Se4xbHMjbwI/AAAAAAAAA-8/U6iyK245VDE/s1600-h/MadreTierra.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327249751083806466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 280px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Se4xbHMjbwI/AAAAAAAAA-8/U6iyK245VDE/s400/MadreTierra.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">El fin de semana que pasó, pasó en Cuenca. Llegamos el sábado por la tarde y no paramos hasta el lunes. Si faltó algo, fue sueño, horas de descanso. Pero ya sabemos cómo hacer para vivir sin dormir and we’re gonna ride on, standing on the edge of the road, como cantó Bon Scott cuando estaba vivo y al frente de AC/DC. Todo bien. Posi.<br /><br />El festival se llama Madre Tierra y ésta era su novena edición. En rigor, no es un festival sólo de rock ni sólo de música. Más bien, el dato del Madre Tierra es verde, eco, de esos que luchan para que el planeta no se convierta en una mezcla entre Wall-e y Mad Max. Mad Wall. No suena mal, pero esa no es la idea.<br /><br />Los organizadores son gente muy bacán, biólogos, diseñadores, fotógrafos, músicos, personal buena onda que está tratando de instalar esa misma onda en su ciudad. De cierta manera, lo que hacen es una invación/instalación/reconquista, y qué bien que lo hagan porque ya era hora. Se me hace que todo el Ecuador necesita, urgentemente, ponerse de cabeza y sacudirse antes de volver a hacerle caso a la ley de la gravedad.<br /><br />Esto es real: de toda la gente que conocí en Cuenca, el 90% son, además de otras cosas, músicos y, no contentos con eso, tienen varias bandas o “proyectos” por cabeza. Muchos me dijeron que aparte de la obligatoria banda de rock, andan metidos en cosas electrónicas, hardcore o instrumentales/progresivas. Yo nunca tan moderno ni en la mitad del pogo y peor aún progresivo, la plena que no le hago y en parte, lo reconozco, no me da la raza. El caso es que la gente anda haciendo cosas y esas cosas deben salir de Cuenca, verse en otros lados, pasar el driving test que en versión local significa salir de tu ciudad, de donde te conocen, para jugártela con públicos nuevos y reventarla en tierras extrañas.<br /><br />Es un gran momento para el rock nacional. Hablando con los colegas de Sudakaya y con el productor/ingeniero/master Juan Pablo “Keanu” Rivas, me entero de que tanto ellos como RoCola Bacalo se van este año de tour por el viejo continente. Sudakaya se estrena en Europa y la RoCola repite, con más fechas y más países, la visita del año pasado. Esas es, broderes. Es cierto que estas dos bandas tienen, por así decirlo, un estilo más cercano a la idea global que se tiene de “latino” y que, tal vez por eso, resulten más atractivos allá donde sobra la puntualidad pero hacen falta el ritmo y la sabrosura. Alguien dijo que las bandas con vientos y percusiones tienen más chance de salir y en algo tiene razón. Pero no se puede dudar que Sudakaya y la RoCola vienen trabajando desde hace mucho para esto. Trabajando en su show, en su performance y, claro, en su parte administrativa. Alguien tiene que hacer el trabajo sucio. La cosa no es sólo tocar y pegársela hasta el amanecer dándole al trago y a lo aparezca dando vueltas por ahí. Hay que llamar, insistir, dejar carpetas, joder la vida.<br /><br />Dos cosas me quedan claras. Uno, la cadena se está ampliando, cada vez somos más los eslabones en esta movida rockera nacional, más bandas, más propuestas, más ideas. Y dos, la gente se lo está tomando en serio y habrá que tomar en serio a esa gente más temprano que tarde.<br /><br />Gracias Cuenca. Gran público. Abierto y acolitador. Esperamos volver pronto y con nuevos juguetes, back to the future. Hola Madre Tierra… acá Papá Pescado.<br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Se4yUxPH7hI/AAAAAAAAA_E/0wuA28fHp4k/s1600-h/aviso.gif"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327250741621419538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Se4yUxPH7hI/AAAAAAAAA_E/0wuA28fHp4k/s400/aviso.gif" border="0" /></a><br /><strong>Aviso comercial:</strong> <em>si desean adquirir discos de</em> Los Pescados<em>, háganmelo saber a través de sus comentarios y nos organizamos para hacer la transacción.</em></span> </span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1972098396495769543?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com13tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-18121373290846766322009-04-18T12:29:00.001-05:002009-04-18T12:32:36.176-05:00Educación para adultos.<a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SeoOf9XtkGI/AAAAAAAAA-c/CHheJLgpEys/s1600-h/familia.bmp"><img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 382px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SeoOf9XtkGI/AAAAAAAAA-c/CHheJLgpEys/s400/familia.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326085451531784290" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Me encuentro con alguien que me dice que no puede salir de su casa a menos que contraiga matrimonio, ante Dios y ante el hombre, con su novio. Esta persona pasa de los veinticinco y no es que viva encerrada ni mucho menos, pero vivir con su pelado así, en “unión libre”, o vivir sola, es algo que sus viejos simplemente no tolerarían y seguramente castigarían con el destierro, aplicando la silenciosa ley del hielo. Estamos hablando de alguien que viene de una familia conservadora y cristiana, alguien que ha crecido teniéndole miedo, pánico, al camino que los pecados construyen y que lleva hacia el infierno.<br /><br />Difícil querer competir con la iglesia. Después de todo ellos ofrecen salvación y vida eterna, ¿quién tiene una mejor oferta? Ahora bien, como nada es gratis en la vida, la salvación tiene su precio. Tal vez Woody Allen tenga razón al decir que el cristianismo funciona como una terjeta de crédito: compre ahora y pague después. Pague después, con intereses. Pague después un precio inflado. Pague después lo que se comió hace un mes y le supo tan bien. Baile, goce, revuélquese tranquilamente porque sin importar cuán feliz esté siendo, al final le van a pasar una cuenta que lo dejará en la calle, solo, con hambre, con frío. Según la iglesia, tarde o temprano, todos tenemos que pagar.<br /><br />Mi amiga, claro, no quiere matar a sus viejos de un infarto ni enemistarse con ellos para siempre. Entonces hablamos de educar a los viejos porque, ojo, los viejos sí que saben manipular y eso no está bien. Tus viejos pueden hacerte sentir como el hijo más irresponsable y desalmado del mundo sólo porque el tiempo no te dio para cenar con ellos una noche. Y si te dejaste una vez, lo más propable es que te vayas a seguir dejando hasta que pasen veinte años y te des cuenta de que tu vida no es completamente tuya. Un día te levantas, te ves sometido y, además, te sometes a tu propio veredicto, que puede ser el peor de todos.<br /><br />Educar a los viejos significa hablar, hablar claro, sin esconder segundas intenciones y sin dejar abierta la posibilidad de una mala interpretación. Haciendo cuentas, cacho que conozco mucha gente que se muere por complacer a sus padres y que, en gran medida, pasan los días tratando de no decepcionarlos. ¿En qué momento se puso todo al revés? Casi que no se pueden tener compromisos ni con uno mismo, peor con los demás. Al final del día sobreviven los que construyeron la vida que soñaron para sí mismos.<br /><br />Lo que más me aterra de todo este asunto es que mi amiga no quiere perder su estatus de hija ejemplar. O sea que lo que realmente le da miedo, lo que en verdad le asusta, es dejar de ser, ante los ojos de sus padres, una persona decente y correcta que se conduce por el mundo apegada a la moral y las buenas costumbres. Fuck that. Le digo que algún día tendrá que dejarse ver como es y que cuanto antes mejor. Le digo que lo que debe hacer no es pasar de un hogar a otro sino vivir sola un tiempo, sentirse sola, saberse sola, descubrirse en medio de esa soledad que, sí, es dura, pero nos revela verdades y nos construye sistemas de defensa. </span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><br /> Mi amiga baja la mirada y susurra un de ley, tengo que hablar con los manes, no pueden seguir controlando mi vida. Ojalá lo haga. Aunque no creo que lo haga pronto, tiene que bajarse de ese pedestal donde la han puesto desde niña y conocer la calle. Uno crece, se transforma en algo que tal vez no es lo esperado, ¿y qué?, así es, así tiene que ser. Mientras te puedas ver al espejo estarás bien, protegido, avanzando en la dirección indicada.</span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1812137329084676632?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-16479218540046302812009-04-13T20:30:00.005-05:002009-04-13T20:47:59.958-05:00Paranoid Android<a href="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SePrDn4m4VI/AAAAAAAAA-U/NNK2byZfbmI/s1600-h/para1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324357631960605010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 281px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SePrDn4m4VI/AAAAAAAAA-U/NNK2byZfbmI/s400/para1.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Si no lo estoy entendiendo mal, la cosa es así: </span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Damián Szifrón es un director/escritor de cine y tv argentino. De sus películas he visto sólo una, pero la he visto varias veces. Se llama <em>El fondo del mar</em> y me gusta mucho. De hecho, creo que le tengo un poco de envidia por haberla hecho (hay pelis que uno quiere ver y pelis que uno quiere hacer). Szifrón no es famoso por sus películas sino por haber creado la versión original de la serie Los simuladores, transmitida en Argentina entre 2002 y 2003. Me parece que la pasan en Sony. Nunca la he visto. El problema es que Los simuladores que pasan en Sony (programación cono norte) no son los de Szifrón sino una versión mexicana. La serie tuvo tanto éxito en su tierra natal que se hicieron remakes en México, Chile, España y Rusia ¡Rusia! No estoy mintiendo. Los simuladores son un grupo parecido a Los Magníficos, alias Súper Comando y The A-Team para los puristas. Cuatro tipos especializados en diferentes ramas que ayudan a gente en problemas. Los nombres de los personajes son Mario Santos (logística y planificación), Pablo Lampone (técnica y movilidad), Emilio Ravenna (caracterización) y Gabriel Medina (investigación). </span><br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SePqfXWlHhI/AAAAAAAAA-M/gZCFhPZRawk/s1600-h/para2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324357009047625234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SePqfXWlHhI/AAAAAAAAA-M/gZCFhPZRawk/s400/para2.jpg" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;">En la serie, Gabriel Medina es el más sensible de todos. Protege a los animales, no cree en el sexo sin amor y asegura que jamás se mete en la cama con alguien sino hasta después de seis meses de relación. Esto, se supone, pasa en la tv y también, de alguna manera acaso menos intensa que ahora creo entender pero sobre todo intuyo, en la vida real. Gabriel Medina existe. </span></div><div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Al parecer, Szifrón se basó en gente que conocía para crear a los personajes principales de Los simuladores. Su amigo Gabriel Medina, el de verdad, fue segundo asistente de dirección en El fondo del mar y el año pasado debutó como director y coguionista de Los paranoicos, la historia de Luciano Gauna, un guionista de corazón que anda medio bloqueado y para ganarse la vida anima fiestas infantiles embutido en un disfraz. El nombre de Gauna es más famoso de lo que él quisiera. Manuel Sinovieck, su amigo cercano, es un exitoso director/escritor de tv que la ha pegado en España con una serie llamada Los paranoicos. Al principio de Los Paranoicos, me refiero a la serie dentro de la peli, uno de los personajes dice, en off, “Soy Luciano Gauna. He sido un maldito cobarde toda mi vida”. Gauna, el de verdad en la peli, interpretado por el cada vez más importante y solvente Daniel Hendler (quien dicho sea de paso es el principal en <em>El fondo del mar</em>), es un tipo más bien solitario, inseguro, nervioso y medio tartamudo, de esos que viven para dentro. En pocas, a Gauna le cuesta trabajo, mucho trabajo, conectar con el mundo que lo rodea y, quien no lo conoce, podría decir que todo a su alrededor le apesta. Todo menos bailar en privado, en su casa y con las cortinas corridas. Bailar lo libera. Lo del baile es peligroso, pero juega. Gauna es sensible y honesto. Nada de poses. Nada de ser cool a toda costa ni mezclarse con la beautiful people. Nada de eso. Nada.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SePqBPr51hI/AAAAAAAAA-E/9NaDLGrcKyE/s1600-h/para3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324356491593504274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 267px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SePqBPr51hI/AAAAAAAAA-E/9NaDLGrcKyE/s400/para3.jpg" border="0" /></a><br /></span><span style="font-family:arial;">En Los paranoicos-la peli, Sinovieck regresa a Buenos Aires por unos días acompañado de su novia Sofía (la guapísima y retadora Jazmín Stuart), vuelve para supervisar el remake argentino de Los paranoicos-la serie y, obvio, visita a su querido amigo Luciano Gauna. Aunque Sinovieck quiere tenderle una mano a Gauna e inmiscuirlo en el mundo cinematográfico porteño, las cosas no fluyen. Algo ha cambiado. Algo se rompió. Alguien fue muy lejos y sin avisar. Sinovieck, tal vez, hace lo que hace o lo que intenta hacer por cariño genuino. Pero también lo hace por vergüenza o, aún peor, por pena, por lástima. Gauna se las huele y, aunque no se lo dice de frente, prefiere tenerlo lejos. </span></div><br /><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/CoovkrB9RsE&hl=en&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/CoovkrB9RsE&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><div align="justify"><span style="font-family:Arial;"></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;"></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">A Los paranoicos-la peli le sobran varios minutos, pero ese exceso a veces necesario cuando se buscan personalidad y voz, se perdona gracias a ese Gauna que es Medina y Hendler en uno solo. Gran personaje. Un tipo entrañable y bien intensionado. El tipo de persona/personaje que de a poco van abriendo las posibilidades para el cine latinoamericano.</span></div></div><br /><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vOqUPly_hOQ&hl=en&fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/vOqUPly_hOQ&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-1647921854004630281?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-25808295311466470042009-04-09T23:16:00.004-05:002009-04-09T23:27:09.474-05:00Del lado del malo<a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sd7JQvNFYbI/AAAAAAAAA98/sbmKkqYtcz8/s1600-h/TS.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322913098984939954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 230px; CURSOR: hand; HEIGHT: 345px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sd7JQvNFYbI/AAAAAAAAA98/sbmKkqYtcz8/s400/TS.jpg" border="0" /></a><br /><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Éramos cinco personas en una habitación más o menos grande. Digamos que entre la cama, una silla y el suelo, estábamos cómodamente distribuidos. Conversábamos de cualquier cosa mientras en la televisión pasaban Deja Vu, una película de Tony Scott, el hermano siete años menor de Ridley Scott (director de verdaderas perlas como Alien, Blade Runner, Thelma & Louise, Gladiator, la gran American Gangster y, hay que escribirlo, de otras cintas menos, mucho menos afortunadas), protagonizada por quien sin duda es uno de los mejores actores de nuestro tiempo: Denzel Washington.</span><br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sd7JD-xkOBI/AAAAAAAAA90/xgLpYywV53o/s1600-h/TSyDenzel.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322912879826188306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 267px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sd7JD-xkOBI/AAAAAAAAA90/xgLpYywV53o/s400/TSyDenzel.jpg" border="0" /></a><br /><span style="font-family:arial;">De pronto, la conversación empezó a girar en torno a la película en cuestión. Todos reconocimos que la habíamos visto (algunos no completa) y que eso del viaje en el tiempo, en este caso, era una ridiculez. Sin embargo, el trabajo de Denzel (cuando uno es fan puede tratar a sus estrellas con confianza) es tan bueno que justifica el trámite que significa ver Deja Vu. Recuerdo que la vi en el cine porque tenía que reseñarla para un periódico y sí, me burle de su trama y, también, me la banqué sólo para ver a Denzel en acción una vez más. Bueno, el caso es que estábamos hablando mal de la película y bien del actor cuando alguien dijo, lleno de seguridad y no sin su cuota de soberbia, que Tony Scott es uno de los peores directores trabajando en este momento. De pronto tuve un flashback y capté, sin gloria pero sin pena, que mal que mal he visto varias de sus películas de principio a fin. Después de todo se trata del hombre que dirigió Top Gun (¿quién no quiso alguna vez ser Pete “Maverick” Mitchell?), Beverly Hills Cop II (¿el mejor Eddie Murphy?) y True Romance (Christian Slater, Patricia Arquette, Dennis Hopper, Val Kilmer, Gary Oldman, Brad Pitt, Christopher Walken y Samuel L. Jackson en un solo combo escrito por Quentin Tarantino). Entonces dije aguanta, no es malo, o por lo menos no es TAN malo, después de todo estábamos ahí viendo su película, enganchados de alguna manera superficial pero enganchados al fin y al cabo. La otra parte de la discusión no entendió razones y argumentó que Tony Scott es como Britney Spears o como los Backstreet Boys, puro frasco y nada de contenido, un paria, un tipo que, en este mundo, sobra. Yo no estoy tan seguro.</span><br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sd7IzgupjTI/AAAAAAAAA9s/beEUo5sUGAI/s1600-h/man-on-fire.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322912596882984242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 396px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sd7IzgupjTI/AAAAAAAAA9s/beEUo5sUGAI/s400/man-on-fire.jpg" border="0" /></a><br /></p><p align="justify"><span style="font-family:arial;">Un director que logra que veas su película entera y que luego la comentes con tus amigos tiene que haber hecho algo bien (o algo muy mal, para nuestros fines da lo mismo). Los malos, los realmente inmamables, son los que no despiertan nada en la audiencia, los que se quedan en la mitad tratando de caerle bien a todo el mundo. Lo peor que le puede pasar a un artista, creo, es la indiferencia. Tony Scott podrá ser el hermano menos agraciado de la familia, pero tiene su estilo y eso es algo de lo que carecen la mayoría de cineastas que andan filmando aquí y allá. El estilo TS es flashoso, barroco, recargado, molestoso, cansón. En una palabra: lamparoso. Aún así, en Fox pasaron Man on Fire, me dije que la vería para llamar al sueño y, aunque la Dakota Fanning post I Am Sam no me causa ninguna gracia, terminé leyendo los créditos finales. So, good job, Tony. Puede que el mundillo cinematográfico de alto intelecto jamás llegue a tomar en serio a TS, pero de que el hombre tiene firma, la tiene, y digan lo que digan, no le tiembla el pulso.</span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-2580829531146647004?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com9tag:blogger.com,1999:blog-3484386956709987028.post-24645444942677260802009-04-06T19:46:00.004-05:002009-04-06T19:57:31.843-05:00Esta época del año<a href="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sdqko18tsVI/AAAAAAAAA9k/Qp76tOcyENA/s1600-h/Kurt1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 355px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/Sdqko18tsVI/AAAAAAAAA9k/Qp76tOcyENA/s400/Kurt1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321746931275116882" /></a><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Yo tenía diez años cuando salió Nevermind, en 1991. Lo primero que vi, como muchos, creo, fue el video de Smells Like Teen Spirit en MTV. Me partió la cabeza, justo en medio de los ojos. No entendía nada de la letra. No importaba. Yo veía a ese tipo con jeans y Converse y pensaba ese man es como yo. Y no, no era como yo, ni de lejos. Era mejor, mucho mejor. Pero igual, de alguna forma, me sentía identificado, representado. Sentía que había un lugar para mí en el mundo.<br /><br />Estaba en Nueva York, vivía con mis tíos, un primo que era un bebé y mi hermano mayor. Todo muy lindo, muy cute, y no alcanzaba a entender que el Nevermind me estaba diciendo que la vida de verdad era un poco más dura que eso. El segundo single fue Come As You Are y aunque en comparación a su predecesora era algo lenta, me pegó por el video. Ver al revolver flotando en el agua y a Kurt Cobain flotando en el aire, prendido de un candelabro tipo araña, me marcó. Entonces no cachaba muy bien eso de And I swear that I don’t have a gun y, ahora que sé lo que significa, me gustaría no saberlo. Kurt sí tenía un arma, no era broma. Luego vino In Bloom (uno de los mejores solos de Kurt), que tenía dos videos, uno en blanco y negro donde la banda salía como un trío de nerds y otro que era pura maldad, los tres con vestido de mujer destrozando un set interplanetario. Pocos años después, entre los doce y los trece, yo quería hacer eso, destrozar. No me entraba en la cabeza tener que ir a un colegio a aprender cosas que no me interesaban en lo absoluto. No lo hice. No tuve el valor. Madrugué y académicamente hablando la pasé muy mal. Me salvaron los panas, los amores platónicos, los tragos y tener mi propia banda de rock, que empezó tocando Rape Me, de Nirvana. La estocada final, mi paso definitivo a la adicción, fue Lithium. Esa rola me dio la lección: el que está mal es el mundo, no yo. I’m so happy, ‘cause today I’ve found my friends, there in my head… I’m so lonely, but that’s ok… I’m so horny, but that’s ok, my will is good.<br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SdqkcvexT5I/AAAAAAAAA9c/uBVSadKgugQ/s1600-h/Kurt2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 289px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SdqkcvexT5I/AAAAAAAAA9c/uBVSadKgugQ/s400/Kurt2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321746723380481938" /></a><br />Todos los años tengo mi época Nirvana. Me explico: oigo Nirvana todo el año, pero siempre hay unos días más intensos, casi exclusivos para la banda. Dura un mes o más. Durante esos días escucho Nirvana todo el tiempo, en la casa, en el carro, en el trabajo, en el iPod. Es como recargar baterías, como volver a eso que, en un principio, fue la razón por la cual uno hace lo que hace y no lo que los otros querían que haga. Supongo que mi idolatría adolescente, mi enfermedad, me hace un asesino. Fui uno de los que creyó en Cobain como el Lennon que le tocaba por derecho propio, por tener la edad correcta en el momento correcto. Yo también lo maté. Lo sigo haciendo. Tengo un muñeco (un action figure, que le dicen) de Kurt Unplugged, con el suéter de abuela, la guitarra para derecho al revés, micrófono de brazo y atril. Lo estoy viendo ahora mismo, mientras escribo. Así como mi abuela cree en el Hermanito Gregorio, yo creo en Kurt, creo que me protege y me putea por seguir jodiéndole la vida.<br /><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SdqkNCu-OzI/AAAAAAAAA9U/gSCFBWkimeo/s1600-h/kurt3.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 282px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_BmtRl1-3n8Y/SdqkNCu-OzI/AAAAAAAAA9U/gSCFBWkimeo/s400/kurt3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321746453670804274" /></a><br />De no haber sido por el Nevermind, yo estaría haciendo cualquier cosa por dinero. Me hubiese convertido en un adulto que pasa ocho horas al día enfrascado en la miseria a cambio de un cheque que no le alcanza para nada. Me hubiese conformado con lo mínimo. La solides de Dave Grohl, la melodía implacable de Chris Novoselic y las sagradas letras de Kurt Cobain me mantienen de pie, en la pelea. Hay que pararse tieso. Quiero seguir así.</span> </div><br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/CKwxl9XrZNA&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/CKwxl9XrZNA&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3484386956709987028-2464544494267726080?l=culturab.blogspot.com'/></div>Juan Fernando Andradehttp://www.blogger.com/profile/15385743473288181379noreply@blogger.com5