tag:blogger.com,1999:blog-336962322009-03-01T18:36:10.669+01:00MADRID EX MACHINA<b>CRÍTICA DE ARTE CONTEMPORÁNEO EN LA CAPITAL</b>
(javier_r_cabello@hotmail.com)EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.comBlogger34125tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1165434582923564482006-12-08T20:47:00.000+01:002006-12-09T04:30:08.296+01:00ALBERTO PINA: EL SILENCIO A ESCENA<div align="justify">Aunque no todo en él es paisaje, pues abunda también la naturaleza muerta, Alberto Pina (Atenas, 1971) se hace un hueco como penúltimo eslabón de una tradición española que comenzara, tal vez, con las vistas serranas de Velázquez en los fondos de sus reales retratos, pasando por Carlos de Haes o Aureliano de Beruete, incluso por Vázquez Diaz, hasta llegar al más contemporáneo y urbano Antonio López.<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/1600/941472/ALBERTO%20PINA.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/320/677681/ALBERTO%20PINA.jpg" border="0" /><p align="justify"></a><br />Como en la pintura de los mencionados, confluyen en Alberto Pina los matices realistas, la fundamental captación de la atmósfera o la personalidad de la luz, aunque para quien ahora expone en Utopia Parkway, esto último se convierta en impersonalidad personalizada, deshumanizada en otros términos.<br /><br />Por el contrario, y sin abandonarse a onirismos más o menos extraños, el ateniense de nacimiento, como premonición de una clásica serenidad, retomaría en parte la pintura metafísica italiana.<br /><br />El silencio se desploma, queda paralizado y denso en las obras de Alberto Pina; flota y ensordece. Sus paisajes llegan a padecer enfermizos (y contagiosos) de una aridez de tierras yermas, de edificios abandonados, de polvo y aires viciados, de naturaleza más que muerta, rehecha.<br /><br />Además, en cuanto a la técnica, inspiran también un acabado industrial, bastante frialdad, un aspecto casi metálico y cortante en colores apagados, sin grandes contrastes, de texturas planas.<br /><br />La pincelada es pura, aséptica; el pintor se expresa como un cirujano, casi como un primitivo flamenco que puede, pero no quiere, una milimetría en su precisión, apareciendo ésta, sin embargo, de forma constante, voluntaria y nunca, pues, desmedida.<br /><br />La muestra se puede resumir, así, en una buscada, nada rebuscada melancolía general que queda tanto en los paisajes, abruptos o salvajes, pero contenidos, como en la manifestación de arquitecturas, perspectivas, geometría y otras artificiales creaciones fraguadas por la no tan perfecta mano humana. Y de todo ello, sólo el consciente artista y el espectador, avisado o no, se presentan como testigos de un devenir tan quieto como inquietante, pese al calmo reposo que pueden respirar en tales ambientes y escenografías; lo justo, no haría falta más, en realidad.<br /><br /><strong>Alberto Pina<br />Galería Utopia Parkway<br />Del 22 de noviembre de 2006 al 5 de enero de 2007</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116543458292356448?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1165236294251257442006-12-04T17:40:00.000+01:002006-12-04T19:44:36.106+01:00RYAN McGINNESS: AQUELARRE<div align="justify">Escribía Goethe sobre la célebre noche de Walpurgis: “Todo empuja y se atropella, zumba y rechina; todo silba y forma remolinos; todo corre y charla; todo luce, chisporrotea, apesta y arde. Es un verdadero elemento de brujas”.<br /><br />–Cuando vi la obra de McGinness, no se por qué, me acordé de dicho fragmento del <em>Fausto</em>; no estaría tan distanciada la descripción de ceremonias tales.<br /><br />El joven Ryan McGinness (Virginia Beach, 1972) expone estos días en Moriarty. Su obra, bajo el título Neveroddoreven, se compone de cuadros que revisan, que podrían cuestionar, la cultura <em>pop</em> y el efectismo barroco. La misma galería ha sido decorada por el artista norteamericano para ofrecer un ambiente que tenga que ver más con su entidad artística, de creación autónoma, sin referencias a algo externo.<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/1600/551576/MCGINNESS.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/200/804570/MCGINNESS.jpg" border="0" /><p align="justify"></a><br />Estampados de violentas curvas y contracurvas, saturados tapices de colores vivos y serpenteantes, formas sinuosas, elegantes, se entremezclan también con símbolos modernos, con convencionales señales de lo cotidiano, creando, carentes de orden o jerarquía, tan sólo superpuestos en su bidimensionalidad, piezas casi abstractas, y resultando un esteticismo brillante, bastante ígneo, de nítidas filigranas industriales, de centrifugadas espirales, muy decorativo, sin duda. Sobre fondos de colores planos, las laberínticas líneas y siluetas llenan hasta desbordar, se entremezclan, debaten y combaten, se entreven y se ocultan a sí mismas.<br /><br />Son trabajos muy frescos y atrayentes, de un contenido entreverado, bastante superficial, sin metafísicas ni compromisos, pero complejos hasta saciarse.<br /><br />Y así, por tanto, considerándolo bien, como la propia noche de Walpurgis descrita por Goethe, la obra de McGinness forma un aquelarre en sí, una conjura de colores y formas que se enredan, no obstante, fuera de la oscuridad de un elemento de brujas, con alegría, pues parece todo análogo, pero mucho más positivo, derramando la creación como de una cornucopia, con su carácter festivo de opulento banquete en frondosos jardines donde perderse, de ceremonia galante, baile de máscaras y teatro de colores protagonistas, entorno por el que bien podrían pasearse o deleitarse los reyes de Francia en una mirada espiral hacia su hondura infinita.<br /><br /><strong>Ryan McGinness, Neveroddoreven<br />Galería Moriarty<br />Del 24 de noviembre de 2006 al 8 de enero de 2007</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116523629425125744?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163768889719514232006-11-29T02:06:00.000+01:002006-11-29T15:11:35.383+01:00JUAN BARJOLA: Y OTRA ESPAÑA NEGRA<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/1600/929022/BARJOLA.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/200/837449/BARJOLA.jpg" border="0" /></a><em>Íntimo</em>, la nueva exposición que ahora presenta Antonio Machón de Juan Barjola (Torre de Miguel Sesmero, Badajoz, 1919 – Madrid, 2004), gran artista figurativo de estilo personal, entre expresionista y surrealista, se compone de una buena muestra de su maestría, obras del autor en pequeño formato, tanto pinturas como dibujos, con sus negras, sórdidas y no del todo irreales visiones.<br /><br />–Quizás un niño es mucho más intuitivo para eso, pero no hay mejor forma, ni más elocuente, que unos trazos, unas pinceladas autógrafas, para expresar sentimientos. Sin embargo, un niño menos que un adulto, con su experiencia, sabe tan bien lo que es la tristeza, el dolor, la inminencia de la muerte o la necesidad de una redención. En su caso, Barjola se vio bien capaz de expresarlos; parecía saber en la escatología una de las máximas realidades, uno de los principales componentes de la condición humana, y sobre todo, uno de los más visibles dentro de las inquietudes internas y sus intrigantes anhelos.<br /><br />Desde unas profundas raíces ibéricas, sus temas tratan desde dinámicas tauromaquias a grotescos prostíbulos, pasando por escenas oníricas más de pesadillas que de dulces sueños, sin olvidar algunas referencias a la religión.<br /><br />Con todo ello, sigue la tradición de la gran pintura española del Greco, Ribera, Velázquez y otros barrocos, Goya o Picasso, con gran influencia de estos dos últimos, e impregnándose de lo que se hacía también en el extranjero, sobre todo de la concepción creativa y humana del británico Francis Bacon.<br /><br />De hecho, comunes en Bacon y Barjola son las empastadas formas blandas, derretidas, entre la cera y la carne podrida, desfiguradas, en perspectivas distorsionadas, volcadas e inestables, con sombras que se derraman como líquidos desde las formas que las proyectan y se desangran.<br /><br />Barjola aplica su sabiduría dibujística en esa transfiguración de las formas, así como su especial mirada para la composición, para el <em>horror vacui</em> y para la combinación de unos colores descarnados, macilentos y desvaídos, o bien en intensos tonos y hondos claroscuros.<br /><br />Expresa mundos fluidos, retorcidos y violentos, como tempestades pictóricas de arrebatada espontaneidad. Como tratando uno de los grandes títulos de Unamuno, su existencialismo es, así, inexorable, y parece ver sólo lo negativo del ser humano, su tragedia sin sentido.<br /><br /><strong>Juan Barjola, <em>Íntimo<br /></em>Galería Antonio Machón<br />Del 15 de noviembre al 30 de diciembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116376888971951423?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1164318189530831772006-11-27T00:37:00.000+01:002006-11-27T14:43:33.000+01:00MARINA NÚÑEZ: LA ANGUSTIA EN EL CUERPO<div align="justify">–Se convierten los ojos humanos en ojos de insecto –podría resumirse una de sus obras–, entomólogo observado que adquiere una mirada múltiple, poliédrica, pupilas, visiones, que se acumulan para no tener capacidad de selección, para perderse en la misma, verlo todo para quedar ciego…<br /><br />Con un interesante empleo de nuevas tecnologías que ayudan, sin duda, al elevado efectismo, la galería Salvador Díaz presenta algunos trabajos en vídeo y escultura de Marina Núñez (Palencia, 1966), carnales, algo histriónicos, dominados por su crudeza y sus impactantes resultados.</div><br /><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/MARINA-N%3F%3F%3F%3FEZ.0.jpg" border="0" /><br />–Y es el impacto uno de los grandes objetivos de muchas obras de arte; y como en las de Marina Núñez, muchas veces confunde, pues no se sabe si atraen o repelen, pero la impronta queda en la memoria.<br /><br />Ecce homo pronunciado en diferentes versiones, pero constante la perspectiva femenina, y en todo caso, la reflexión sobre el ser humano, Marina Núñez se sumerge en una inquietante obsesión por su vulnerabilidad e inestabilidad. Kafkianas parecen las ideas de metamorfosis y la angustia vital, claustrofóbica. De este modo, una inevitable referencia al género de terror se transmite en visiones surrealistas, deformantes, en ciertos aspectos paralelas al trabajo de Cindy Sherman, quizás cercanas en intenciones.<br /><br />Gran parte de lo expuesto se centra en rostros de mujeres que se transfiguran a sí mismas, o que van recibiendo del exterior algo que se va adhiriendo, como una expresión de diferentes experiencias que se suman y transforman.<br /><br />En otra obra, una videoinstalación, como retomado de un cuadro de Rubens, sobre telón de fondo de un sombrío bosque, el cuerpo desnudo de una ninfa perseguida por sátiros invisibles corre sin rumbo, intenta ocultarse, se atropella, cae, y al lado, destacada, se puede ver su mirada encendida en fuego de terrores, un miedo pánico provocado por algo que el espectador no llega a captar.<br /><br />Con un sabio empleo de la iluminación, una fila de esculturas colgadas, cabezas de varios rostros que lloran enmarañados hilos de cobre, cierran la muestra.<br /><br />Con todo, no deja de estar implícita en toda la obra una idea de soledad. El individuo en sí ha de enfrentarse sólo a enigmas, como el propio espectador se enfrenta al trabajo de Marina Núñez, trabajo que no deja de dar que pensar.<br /><br /><strong>Marina Núñez<br />Galería Salvador Díaz<br />Del 16 de noviembre de 2006 al 5 de enero de 2007</strong><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116431818953083177?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1164289322406330232006-11-23T14:19:00.000+01:002006-11-23T14:42:02.800+01:00ÁNGEL MANUEL NAVARRO ROTAECHE: GEOMÉTRICA INGRAVIDEZ<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/1600/891055/ROTAECHE.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5335/3703/200/754339/ROTAECHE.jpg" border="0" /></a>–“<em>Ut pictura poesis</em>”, se puede repetir infinitas veces la célebre máxima de Horacio vinculando dos tipos de creación que emplean medios tan distintos para fines inciertos; en cambio, no sabemos si el pensador latino llegó a coger un pincel en su vida, o qué y cómo habría pintado…<br /><br />Se dan ocasiones, no obstante, en que confluyen ambas tendencias y puede que se complementen. Ángel Manuel Navarro Rotaeche, poeta y pintor canario, expone en Catarsis una significativa y homogénea obra en la que destaca, por encima de todo, el esquematismo compositivo y el equilibrio de formas y colores; son en sí cuadros serenos y de una sinuosa elegancia.<br /><br />Hay una discreta inspiración, una atmósfera de primeras vanguardias, un sintético recuerdo del cubismo, del surrealismo más abstracto, de la extrañeza inocente de Klee, de la dureza de Léger. Se pueden, aún así, hasta intuir elementos que, ignorando la gravedad, flotan por la superficie de los cuadros, como amables bestias de Chagall o manzanas del mucho más reciente Cristóbal Toral.<br /><br />Los colores, sobrios y armoniosos, van contrastándose con nitidez de un matizado amarillo en áspero relieve, para repetidos y múltiples soles dorados, pasando por gamas planas de rojos y ocres, hasta los profundos negros de un vacío nocturno y abismal, aunque no se vean grandes exabruptos, ni haya excesiva sensación de luces y sombras.<br /><br />Las formas, por su parte, se limitan a juegos geométricos, cristalización, tapiz extraño o cúmulo de grandes e irregulares teselas para un mosaico que ora se muestra abstracto, ora pretende evocar alguna figura entre sus trazos, ora queda montado en maquinario engranaje de piezas que dependen unas de otras.<br /><br />Y que Rotaeche se dedique también a la poesía no es para nada baladí en su expresión artística; las masas de color dialogan y se expresan como rimadas y consecuentes, en lógicas proporciones, con su ritmo y su fluir por el espacio, con su lírica cadencia, casi música. Y así, recreando un universo de bases pitagóricas, desde una belleza opaca, chocante, críptica y más intelectual que emocional, el pintor, como el poeta, como el músico, compone.<br /><br /><strong>Ángel Manuel Navarro Rotaeche<br />Galería Catarsis<br />Del 17 de noviembre al 5 de diciembre de 2006<br /></div></strong><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116428932240633023?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163768744658226832006-11-22T17:02:00.000+01:002006-11-22T17:56:08.780+01:00CARLOS LEÓN: EN LA ESPESURA<div align="justify">–Entras en un bosque sin caminos reconocibles, sólo vegetación que te deja o no pasar, que de repente es desnuda explanada, y al rato, opacidad plena. Te pierdes como personaje de cuento infantil, como niño indefenso que en el fondo todos somos en este mundo inexplicable, extraño, tan poco empático, como en un paraíso que de siempre se nos antojó embargado.<br /><br />Max Estrella expone el trabajo más reciente de Carlos León (Ceuta, 1948), paisajes abstractos que se espesan y traslucen en alternancia. Se muestra ante todo un expresionista, como la propia naturaleza, dinámico, desequilibrado, a impulsos.</div><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CARLOS-LE??N.2.jpg"><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CARLOS-LE??N.2.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/CARLOS-LE%3F%3FN.0.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />–Y más que bucólico aparece salvaje, pura pintura que se refleja sola.<br /><br />Su estilo, aún así, no está lejos de aquellos inmensos cuadros de ninfeas que pintara un tardío pero modernísimo Monet, igual de inconmensurables como la sensación que buscara de infinito, de universos, en su <em>action painting</em> Jackson Pollock, búsqueda que al propio Carlos León parece interesarle en cada una de sus obras, en cada movimiento desordenado y fluido de sus pigmentos, de sus orgánicos trazos, casi automatismo, y no en vano, como fruto ofreciéndose imágenes, al cabo, surrealistas…<br /><br />Es, de este modo, una captación de espacio inabarcable, tanto en la profundidad de sus bidimensionales superficies y cielos crudos y brillantes, como en la anchura de sus límites. Y la riqueza cromática no deja de incidir en lo mismo, variando en sus verdes, ocres y amarillos para recrear una suerte de estaciones, tal vez nuevas, inventadas.<br /><br />Llegando a ciertos extremos, resultan también sanguinolentos algunos de sus tonos, como representando ramificados y descarnados troncos de músculos que se proyectan sin destino, cicatrices, y sin perder por ello su raro esteticismo.<br /><br />Pincelada dinámica, pastosa, en ocasiones crispada y nerviosa, correosa o deslizada hacia la brillante superficie blanca del cuadro, quiere el artista concluir más allá de la misma en transparente caos, en la frondosa naturaleza de unas tierras que se quiebran y fragmentan, en una diversidad de formas imaginables que seducen al espectador para atraparlo en sus laberínticos esquemas.<br /><br /><strong>Carlos León, <em>La tierra equivocada, la tierra errónea<br /></em>Galería Max Extrella<br />Del 8 de noviembre al 31 de diciembre de 2006</strong><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CARLOS-LE??N.1.jpg"></a></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116376874465822683?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163768513077475192006-11-20T16:59:00.000+01:002006-11-20T18:51:06.966+01:00CONCHA ROMEU: DESCOSIDOS DE LA MEMORIA<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CONCHA%20ROMEU.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/CONCHA%20ROMEU.jpg" border="0" /></a>–La mítica Penélope, mujer de Odiseo, tejía y destejía un tapiz para ignorar a los nuevos pretendientes y esperar, y sobre todo, recordar a su marido perdido. La memoria fluye imprevisible, queda en el presente, flotando, disolviendo un pasado que hacia el futuro se va transformando, que a veces, falsas o no, conlleva ávidas esperanzas. Muchos son los sentimientos contrariados, así como las frustraciones de no tener ya lo que se tenía, de ir emborronando desde la inconsciencia la imagen presentida de lo ya transcurrido, de extraviar algo, por mínimo que sea, que pudo llegar a considerarse propio y exclusivo. De infinitas formas se puede sentir la nostalgia, mirar atrás para verlo todo transformado, incluso olvidando lo que entonces se hacía lo más importante, una mirada tierna, una bella sonrisa o un gesto severo, pero familiar y amable.<br /><br />Concha Romeu (Madrid, 1954) reflexiona con su exposición en la galería Gurriarán, <em>Tan callando</em>, sobre el alejamiento o la pérdida de los seres queridos, retazos de la memoria que se van descosiendo, rasgando, enmarañando o manchando por la huella del tiempo, por las diversas experiencias.<br /><br />La artista confecciona, de este modo, sus obras, unas obras que inspiran sonrisas tristes, que pese a lo que puedan reflejar, dejan un vacío, agridulces oquedades en blanco y negro, o con algún tono más palideciendo, que las mismas superficies muestran en sus recortes, borrones desvaídos de antigüedad, arruinadas inmortalizaciones de otras épocas. Lo expuesto se retrotrae para el presente y siluetas orgánicas parasitarias parecen socavar o velar retratos que en ocasiones también se solapan o se superponen en juegos de planos bidimensionales.<br /><br />Los cuadros, algo visual que no olvida la textura, se ven acompañados también por vestidos, que se refieren, por su parte, a la tactilidad, y rememorando, constituyen ásperos elementos sinestésicos, como bien lo sabía expresar Marcel Proust, de igual manera en cuanto al olfato, aromas que quedaron en la distancia y que pueden llegar a parecer tan cercanos que las situaciones se reconstruyen. Se recrea, pues, un ambiente íntimo y personal, como rescatado de entre telas de araña, con el tácito encanto de lo que precedió alguna vez su visión o la propia existencia.<br /><br /><strong>Concha Romeu, <em>Tan callando</em><br />Galería Gurriarán<br />Octubre y noviembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116376851307747519?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163768353267889162006-11-17T16:49:00.000+01:002006-11-22T21:15:21.983+01:00MIGUEL LORENTE: LA REALIDAD Y SUS LENTES<div align="justify">–Con multitud de variantes, conscientes o inconscientes, si hay una frase recurrente en el mundillo del arte de hoy, esa es la que dijo Picasso para definirlo: “El arte es una mentira que nos ayuda a comprender la verdad”.<br /><br />Miguel Lorente (Alicante, 1965) expone en la galería Carmen de la Calle no ya creaciones artísticas, sino lo que podrían ser sofisticados estudios de óptica, análisis de elementos que en su momento forjaron o ayudaron a forjar, mediante engaño, otras creaciones que debían ser captadas y deleitadas a través del sentido de la vista.<br /><br /></div><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/MIGUEL-LORENTE.jpg" border="0" /> <p align="justify"><br />Así, por ejemplo, como si de un futurista se tratara, Lorente despieza una máquina fotográfica o unos prismáticos, mostrando las entrañas de lentes y ruedas reguladoras que guiaran la mirada de quien deseara ver más allá de lo que sus propios ojos ofrecen.<br /><br />Heredero en sus pretensiones de Leonardo da Vinci, de Alberto Durero, o de los más cercanos, y tal vez mal llamados neoimpresionistas, por ejemplo, Lorente también estudia la pirámide visual, así como la gradación y combinación de los colores.<br /><br />Unas maquetas, cámaras oscuras que se ayudan de recortes y espejos, intentan explicar, por su parte, dos posibles versiones de la perspectiva que tuvo Velázquez al pintar <em>Las Meninas</em>, y cómo pudo responder todo el esquema a una gran escenografía barroca que también se valía de la luz y los reflejos.<br /><br />Otro modelo muestra, en cambio, lo que fue, real y a gran escala, un laberinto de espejos, uno de esos lugares donde plantearse la propia identidad, el destino, lo uno y lo múltiple, o la idea de infinito, y unos cubos, que, como las demás piezas, pueden o no considerarse esculturas, suponen la reconstrucción minuciosa de una catalogación de los colores.<br /><br />Estos estudios, explicados por textos teóricos, resultan, por tanto, más cercanos al ámbito de la ciencia que al arte, con una total y fría objetividad, minuciosa y nítida definición, culminando todo ello en el propio ojo humano, también presente en una destripada maqueta que domina la exposición. Ese ojo, y en definitiva el del espectador, es el principal objetivo de cada uno de los engaños visuales que se explican, que allí se ven.<br /><br /><strong>Miguel Lorente, <em>Visión, etc<br /></em>Galería Carmen de la Calle<br />Del 2 de noviembre al 10 de diciembre de 2006</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116376835326788916?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163526739103147162006-11-15T21:47:00.000+01:002006-11-16T03:13:11.180+01:00AUGUSTINA VON NAGEL: LOS COLORES Y LOS PLANOS DE LA DIFERENCIA<div align="justify">–Las ilusiones, las contradicciones, son muchos, en general, los autoengaños.</div><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/AUGUSTINA%20VON%20NAGEL.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/AUGUSTINA%20VON%20NAGEL.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />La alemana Augustina von Nagel (Belecke, 1952) juega en sus fotografías con todo lo que atañe a la percepción, en concreto a la bidimensionalidad de los planos en su obra plástica. El relieve, la perspectiva, incluso las luces y las sombras en cada superficie, todo queda cuestionado en sus imágenes brillantes, como esmaltadas.<br /><br />La artista recurre a una cultura <em>pop</em> que alcanza lo <em>kitsch</em>, sin llegar a nada mítico, pero tampoco a algo del todo cotidiano, y muestra en la exposición de la galería Pepe Cobo lo que podrían ser tres vertientes.<br /><br />En una de ellas, que se puede relacionar con tendencias cubistas, aunque ironiza tanto con los valores plásticos como con los semánticos, la artista recoge lo que parece una colección de recortes fotográficos de piscinas introducidos en cajas de cartón abiertas que son captadas desde arriba. Las imágenes así surgidas suponen, por tanto, la distorsión de una visión unitaria.<br /><br />En los otros dos grupos de obras, se observa una diferenciación, aunque objetiva y sin reflexión o crítica, y más bien aprovechando sus calidades estéticas, sobre el mundo desarrollado por un lado, y por otro, sobre el subdesarrollado. Éste último queda reflejado en combinaciones de tipos aborígenes entremezclados con, por ejemplo, frutos exóticos, y fijado todo en hábiles juegos surrealistas y estructurales sobre fondos coloristas y planos, sin perder por ello un carácter de estudio casi etnográfico, y un contraste conceptual en sí con el resto de lo exhibido.<br /><br />Frente a la nitidez de estos trabajos, y siguiendo con piscinas, las imágenes del mundo desarrollado se centran en figuras de bañistas (en una desnudez distinta de la de los desposeídos) que veranean y desparraman en aguas de un azul intenso y predominante. La captación aquí es difusa y fragmentada, en fotografías agrandadas sin enfocar, granuladas, casi en un lenguaje puntillista con el que habría experimentado mucho antes Seurat, deleitándose más en la pintura como ciencia y no como arte.<br /><br />Se entiende, pues, la búsqueda de artificio en las obras de Augustina von Nagel, y una composición de planos dispares, en esquemas equilibrados, resaltando, no obstante, la riqueza cromática que cada tema requiere, desde la saturación hasta el más abrupto de los sfumatos. No es cuestión de ver sin más, sino de adecuar la vista.<br /><br /><strong>Augustina von Nagel, Planum Opticum<br />Galería Pepe Cobo<br />Del 31 de octubre de 2006 a enero de 2007</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116352673910314716?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163313802022616412006-11-13T00:41:00.000+01:002006-11-13T14:38:13.080+01:00PAUL SCHÜTZE: FANTASMAS DE LUZ Y TIEMPO<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/SCH??TZE.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/SCH%3F%3FTZE.jpg" border="0" /></a>Estiarte presenta la primera muestra en Madrid del australiano Paul Schütze (Melbourne, 1958). El trabajo aquí expuesto por el artista, cuya carrera parte del ámbito de la música electrónica, conocida, por ejemplo, por varias bandas sonoras, se centra en la videoinstalación que lleva por título el mismo que la muestra, The garden of instruments, y se rodea de cajas de luz de tema arquitectónico, así como, ya aparte, de tres series de fotografías en las que el azar y la oscuridad reclaman protagonismo.<br /><br />–No dejan de ser expresión de categorías puras e infinitas, de cielos sin fondos, debate de claroscuros e interminable fluidez de formas.<br /><br />–Crea, pues, con todo, radiografías de la memoria.<br /><br />Los de Schütze se pretenden, de este modo, fantasmagóricos esquemas de la experiencia, juegos de la captación sensorial que, inquietantes, mantienen un diálogo extraño con el espectador, muy lejos de presentarse como algo positivo.<br /><br />Sus espacios futuristas, paisajes desiertos que bien podrían corresponderse con estudios renacentistas de perspectivas, de arcos que se superponen y solapan, de escaleras sin destino, de líneas que confluyen hacia un punto de fuga demasiado fijo e inamovible como para parecer real, se manifiestan de forma geométrica, pero imprecisa, bella, aún así, como los reflejos nocturnos de una ciudad sobre las aguas.<br /><br />El empleo de modernas técnicas digitales se recrea en una visión más bien oscura, y no exenta de un carácter por lo general dinámico, en la que brillan los elementos a representar con una luz muy fría, con un empleo de formas tridimensionales y tipos gráficos que parecen llover sobre las obras, sobre todo en las fotografías.<br /><br />Fundamental también la idea de ritmo, a su formación musical Schütze le otorga imagen y reflexiona. La poética lentitud, junto al resto de los elementos, responde desde el simbolismo y la nostalgia, en resumen, a lo que quiere expresar, un pensamiento sobre el tiempo y el espacio mostrado no tanto de manera emocional como intelectual, casi maquinal, deshumanizada y objetiva, una figuración abstracta.<br /><br /><strong>Paul Schütze, The garden of instruments<br />Galería Estiarte<br />Del 26 de octubre al 9 de diciembre de 2006</div></strong><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116331380202261641?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1163161509471329492006-11-10T13:14:00.000+01:002006-11-10T14:51:40.736+01:00PEDRO SANDOVAL: PINTURA Y MÁS<div align="justify">Los grandes formatos de las superficies que emplea Pedro Sandoval para pintar, para crear en sí, se convierten en verdaderos campos de batalla donde combaten el orden y el caos, la táctil materia y las más visuales formas, el color y las sombras.<br /><br />Dinámico y vital, sobre todo, se muestra en la mayoría de sus cuadros el artista, siempre seducido por nuevas búsquedas y destinado a consecuentes hallazgos; tantas son las posibilidades que da la pintura, tan inabarcables, y de las que Sandoval parece ser consciente.<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/SANDOVAL.2.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/SANDOVAL.1.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />Tribeca expone ahora, bajo el título de Work in progress y en toda su variedad, la más reciente obra de este artista venezolano, residente en Madrid, que ha ido pasando de una pintura figurativa a otra más desnuda, aunque original y aún ataviada de nuevos sentidos.<br /><br />Con juegos de geometría, a veces irregular, escalonada o solapada, aunque siempre equilibrada, con un mayoritario sentido de la simetría, en buena parte de su trabajo la referencia a Mondrian no es evidente, sino explícita.<br /><br />Y no obstante, muchas de sus pinturas se pretenden también relieves escultóricos, llegando a jugar con el propio marco de la obra, o con lo que parece marco y puede ser propia obra y viceversa. Esto mismo se observa en aquellas que evocan muros, paredes crípticas e impenetrables, ladrillos o piedras no constituidos más que por pigmento aglutinado en masa.<br /><br />Puede mantener, por otro lado, cierto paralelismo con el propio Van Gogh, si no por su voluntad, sí por sus métodos, en sus paisajes africanos, con densísima, empastada pincelada de renovado expresionismo abstracto, poco azaroso en comparación con los padres de tal tendencia, que ofrece, pese a su opacidad, pese a la sensación de peso, una brillante intensidad de color en suaves matices que se transforman y enriquecen con el brillo de la luz.<br /><br />Y en cuanto a conceptos, también demuestra Sandoval que sabe ironizar con juegos semánticos a lo Max Ernst, como aquél en el que, sin dejar de jugar con la tactilidad de la obra, se pasa de una auténtica piel bovina a otra pintada. Si lo de Ernst no era una pipa, lo de Sandoval, en este caso, tampoco quiere ser piel; sólo pura pintura.<br /><br />Por tanto, con todo, lo que el artista ofrece es su muy fructífera pero interminable exploración de lo material y lo formal, exploración que parece partir de unos cimientos primeros para convertirse en toda una Babel de diversos idiomas artísticos. Rica y diversa, y aún prometedora de más, se declara entonces su ya reconocida obra.<br /><br /><strong>Pedro Sandoval, Work in progress<br />Galería Tribeca<br />Del 2 al 23 de noviembre de 2006</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116316150947132949?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1162933151831884072006-11-08T13:46:00.000+01:002006-11-08T14:27:54.636+01:00MONTSERRAT CLAUSELLS: INTENSIDADES DE ORIENTE<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CLAUSELLS.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/CLAUSELLS.jpg" border="0" /></a>Profundos rojos se suceden, en riquísimos matices de oscuros a anaranjados, entre colores grisáceos, violáceos, más desvaídos, vaporosos, alternándose a su vez con reflejos como de agua, fantasmagóricas neblinas y lunas blancuzcas o de oro viejo, paisajes del alma que a veces recurren a la geometría para organizarse, para separarse en vertical y moverse por una ascensión imparable de introspección personal.<br /><br />–Es quizás entre lo más espiritual donde más se encuentran las raíces materiales, sensoriales, humanas…<br /><br />–¿Versará, tal vez, sobre eso el arte?<br /><br />Con todo, la evocación, la insinuación, más que la mera representación, se hace continua en el trabajo de Montserrat Clausells (Barcelona, 1960). Desde las mismas características, Amparo Gámir ofrece ahora 23 de las obras de la artista que se pronuncian sobre su más reciente experiencia, a la vez misión de enseñanza y aprendizaje, en el exótico Nepal.<br /><br />Recorre todas las pinturas un hálito de sueño, una capacidad de ver más allá, algo que con seguridad se puede llegar a sentir en Bhaktapur, la ciudad que las inspira, que funde al individuo con el todo, que eterniza, que convierte en una serena lentitud la atemporalidad.<br /><br />Clausells se deja llevar por la intensidad, o por la falta de la misma cuando procede, en un estilo elegante que recuerda a Redon, o al más abstracto Gustave Moreau, aquél de difusos y coloristas esbozos que a tantos artistas influyó, que a tantos dejó en su libertad expresiva.<br /><br />Es así como quedan reflejados, desde la gastronomía o el paisaje arquitectónico de la ciudad inspiradora, hasta sus rituales y los sacros colores del budismo, respirando y dejando respirar cada superficie pictórica, envolviendo al espectador en esa calma oriental tan contrapuesta al acelerado Occidente, tan lejana también a una mera perspectiva turística, más socorrida para un pensamiento globalizado.<br /><br />Destaca, en definitiva, una sabiduría casi ceremonial del empleo del color, de la pincelada etérea frente a una nitidez innecesaria, casi molesta en lo que se pretende, en composiciones equilibradas, no del todo abstractas, de ensoñaciones panteístas, de agradable extrañamiento. La pintura se abandona a su esencia, y de igual manera, el espectador a su iniciático viaje.<br /><br /><strong>Montserrat Clausells, <em>Bhaktapur<br /></em>Galería Amparo Gámir<br />Del 7 de noviembre al 15 de diciembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116293315183188407?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1162469637423829332006-11-02T13:10:00.000+01:002006-11-02T17:16:45.470+01:00RAMIRO FERNÁNDEZ SAUS: VOX POPULI<div align="justify">–No debemos olvidar que la tradición oral de los pueblos ha dado lugar a grandes historias; que las propias obras de Homero se transmitieron así; que antes de existir la prensa, de igual modo se extendían las noticias y leyendas, palabras rimadas acompañadas de imágenes…<br /><br />Choca, en un mundo invadido por los nuevos medios de comunicación, en tal “aldea global”, que una inspiración ya nostálgica, ya lúdica, ya estética sin más, permita la concepción de un trabajo como el que Ramiro Fernández Saus (Sabadell, Barcelona, 1961) expone en la galería Estampa.<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/FERN??NDEZ"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/FERN%3F%3FNDEZ%20SAUS.jpg" border="0" /></a> <p align="justify"><br />Apoteosis de sencillez y buenas intenciones, Fernández Saus recuerda en su obra aquello que, mucho antes de los efectos especiales, o digna génesis de los propios, junto al teatro, hacía volar la imaginación de la gente en sus historias, siempre curiosa y ávida de heroicidades, redenciones, morbosas tragedias o comedias de la vida cotidiana, la picaresca.<br /><br />Su obra exhibida tiene, de este modo, mucho de Hogarth, también del aduanero Rousseau, y por supuesto, de Goya. Así se ve en su carácter narrativo, en su ingenuidad entre rural e infantil y en su pincelada empastada, suelta, opaca y consciente, sin perder por ello una originalidad propia, muy viva, positiva y colorista.<br /><br />Las perspectivas, a veces planas, a veces distorsionadas, aunque son fruto de la búsqueda de simplicidad en el lenguaje, hacen referencia también al surrealismo, entre otras tendencias.<br /><br />Se constituyen escenas consecutivas, claras y concisas, y aparte, al margen de que se trate de un milagro, su “realismo mágico” se puede remitir por completo a la tradición sudamericana. De hecho, no resulta sólo un episodio hagiográfico de San Antonio, explicado por el literario romance, sino que, por esa misma explicación, también puede considerarse desde un cuento para niños hasta una más moderna tira gráfica, conservando el tinte popular que éstas aún aprovechan, y del que el <em>pop</em> (aunque esto, paradoja, es todo lo contrario a lo que se entiende por <em>pop</em>) se ha valido desde el principio.<br /><br />Fernández Saus deja, pues, unas imágenes llanas, artesanales, plenas de ilusión, de sencillez, de gestualidad y elocuencia, a veces tan perdidas en aquello que de la actualidad le entra al espectador por los ojos.<br /><br /><strong>Ramiro Fernández Saus, <em>El milagro de los pájaros</em><br />Galería Estampa<br />Del 24 de octubre al 25 de noviembre de 2006</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116246963742382933?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1162216388954449072006-10-30T14:08:00.000+01:002006-10-30T14:59:51.456+01:00BRANDON LATTU: MODERNA NATURALEZA MUERTA<div align="justify">Es una cuestión, sobre todo, de contenidos, de cómo en la forma de decirlo también está lo que se quiere decir.<br /><br />Así pues, irónica resulta la lúdica disposición de una ingente cantidad de juguetes en ordenado <em>horror vacui</em>, de los más pequeños a los más grandes, creciendo hacia el centro del gran óvalo blanco.</div><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/BRANDON%20LATTU.1.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/BRANDON%20LATTU.1.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">–Irónica, y seria, es de por sí la propia idea de juego, y el arte, con un elevado carácter infantil, con una pretensión de nuevos descubrimientos, no deja de basarse en ello.<br /><br />Irónico resulta, también, el hecho de que a veces el trampantojo, en el acabado industrial de cada obra, resulte convincente hasta en la situación a escala real de los libros vacíos, sólo las tapas sin páginas, no sobre muebles sino sobre la sombra de los mismos, y se centre en ello la visión del artífice, y así en consecuencia, la del espectador.<br /><br />Irónico, en definitiva, resulta el arte <em>pop</em>, y más si se va más allá y se siguen influencias, por ejemplo, del más conceptual Duchamp, si cada objeto ha de tomar otro significado, si frente a una aparente superficialidad los contenidos son profundos, pero siempre otros.<br /><br />Lo que así se expone en Vacío 9 del norteamericano Brandon Lattu (Los Ángeles, 1970) no se constituye, por tanto, en meras naturalezas muertas que respondan, sin más, a la tradición, sino en diseño moderno, juego de formas y asociación de ideas.<br /><br />Aprovechando la nitidez de la fotografía y buscando su máxima visualidad, el artista narra parte de su existencia a partir de vivencias y propiedades, los juguetes de su hijo y los libros de sus anaqueles.<br /><br />–Después de todo, ¿quién no se fija en los libros de una casa ajena por primera vez visitada para un mayor conocimiento de su dueño?<br /><br />Lattu retrata, y se autorretrata, y juega con la inexorable curiosidad del espectador, captando su atención, ya como un niño de dos años en formas, tamaños y colores, ya como un investigador que por el título de unas publicaciones cree conocer a quien las pudiera disfrutar, quizás infructuoso, pero siempre necesario, tal psicoanálisis.<br /><br /><strong>Brandon Lattu, Three Models<br />Galería Vacío 9<br />Del 20 de octubre al 20 de noviembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116221638895444907?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1161911641846677452006-10-27T17:09:00.000+02:002006-10-27T17:43:02.000+02:00REGINA GIMÉNEZ: EL SUEÑO DE MAGALLANES<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/REGINA-GIM??NEZ.5.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/REGINA-GIM%3F%3FNEZ.5.jpg" border="0" /></a>Evoca Regina Giménez (Barcelona, 1966) el viaje aún no iniciado, la indecisión, sobre todo, ante los monumentales y múltiples mapas que se plantean, tanto en pequeño como en gran formato. El mismo espectador queda intrigado ante tan geográficos terrenos pictóricos expuestos ahora en la galería Trama.<br /><br />–Y al cabo, en cuanto a pintura, ¿qué hay más práctico y más significativo que un mapa que represente mejor las tres dimensiones en sólo dos?<br /><br />Frente a los de Eduardo Úrculo o los de Cristóbal Toral, por ejemplo, los viajeros de Regina Giménez se ven difusos y umbríos y quedan reflejados en el momento de la opción. Mantienen el espíritu de Magallanes y Elcano; no van a descubrir ya nada que no se haya visto antes, pero, pudiendo elegir algo que no sea la línea recta, camino más corto a ver adónde se llega, les espera siempre lo desconocido. <em>El jardín de los caminos que se bifurcan</em>, del que hablara Borges, se abre ante ellos, y cada elección puede conllevar un riesgo o una sorpresa.<br /><br />La técnica de Regina Giménez, original, libre y valiente, parece en consonancia con el <em>pop</em> de Rauschenberg, y antes que con Rauschenberg, con el <em>art brut</em>, y antes, con muchas formas de primitivismo que aquí se empastan en paisajes urbanos, modernos y algo laberínticos, más emocionales que racionales.<br /><br />Los colores se presentan deslavazados, en gruesas pinceladas, manchas, borrones y transparencias, con una palidez enfermiza, y aún así, armoniosa, mezclados con fragmentos de papel, inscripciones y fotografías.<br /><br />Entre pintura y collage sobre lienzo, las figuras se sobreponen a contraluz sobre fondos caóticos de formas geométricas, perspectivas intrincadas y carteles (con el sugerente “Sur” muchas veces presente como un enigma o un sino imprescindible).<br /><br />Así pues, constituyen estos cuadros, ya no una búsqueda de la desteñida y sobada calidad de los planos viejos, sino una apariencia de frisos antiguos, de frescos redescubiertos, bajo el magma solidificado de la técnica, de una sociedad, aunque global, en decadencia.<br /><br />Con todo, respiran las obras una melancolía, una visión somnolienta y un extraño estatismo que, en cambio, se corresponden con el constante movimiento de los personajes que, entre el pasado y el futuro, carecen de presente; que son sólo puntos de partida y destino inciertos.<br /><br /><strong>Regina Giménez<br />Galería Trama<br />Del 26 de octubre al 28 de noviembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116191164184667745?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1161737346614008132006-10-25T02:42:00.000+02:002006-10-31T14:53:38.803+01:00THOMAS RAVENS: MACROESTRUCTURAS<div align="justify">–¡Se pierde en Piranesi! ¡Se minimiza en Boullée!<br /><br />–El ser humano frente al propio entorno que se crea se convierte en una incógnita; la obra de los arquitectos supera, así, su ínfima y efímera existencia.<br /><br />Quien expone, por primera vez en España, esta visión de tan desmesurada enjundia en Michel Soskine, el alemán Thomas Ravens (Moer, 1964), plantea sus reflexiones sobre la urbe y la sociedad modernas. Sólo 17 imágenes le bastan para dar fe de sus agorafóbicas y alucinadas perspectivas.<br /><br /></div><p><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/RAVENS.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/RAVENS.jpg" border="0" /></a></p><p align="justify"><em>El gran teatro del mundo</em>, que diría Calderón de la Barca, deja de centrarse en los personajes para estructurarse en el escenario y el atrezo, cada vez más grandilocuentes. Cuando aparece el individuo se desdibuja entre las masas, y éstas se reúnen en abiertos y amplísimos lugares públicos sin un motivo visible.<br /><br />Ni Piranesi, ni Boullée, ni sobre todo, en unas visiones tan futuristas, Sant’Elia, son ajenos a la meditada obra de Ravens, que se vale de la arquitectura y el urbanismo para ironizar sobre los medios de poder, sobre el control de las sociedades modernas, las grandes construcciones como símbolo, las avenidas y los ilimitados espacios sobre los cuales planean las dictaduras, haciendo de lo grandioso algo cotidiano y de lo cotidiano algo inexorable, en apariencia indestructible.<br /><br />Con un uso casi exclusivo de la acuarela, en diferentes formatos, toques de color vivos y algo infantiles de ingenuidad, y algunas formas orgánicas dentro de tanta geometría, teñido esto último de surrealismo, se unen a trazos que parecen herederos también del neoimpresionismo. No en vano, el estilo puede recordar, de igual manera, a los diseños publicitarios que ofrecen a los posibles compradores las empresas inmobiliarias. Con todo ello, se ofrecen, desde un punto de vista más bien elevado, grandes vacíos en un paradójico <em>horror vacui</em> de pocos claroscuros y mucha nitidez en cada línea, laberintos a los que parece poder accederse por cualquier sitio y de los que no se saldría.<br /><br />Desde la libertad, pues, Ravens se cuestiona la propia libertad, la pequeñez de lo individual frente a la cada vez más monstruosa sociedad global que engulle todo el loco mundo coetáneo.<br /><br /><strong>Thomas Ravens<br />Michel Soskine<br />Del 6 de octubre al 25 de noviembre de 2006</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116173734661400813?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1161344865866280872006-10-22T20:45:00.000+02:002006-10-23T03:34:19.553+02:00ÁNGELES SAN JOSÉ: LA NOCHE Y EL ÓLEO<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/??NGELES"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/%3F%3FNGELES%20SAN%20JOS%3F%3F.jpg" border="0" /></a>La artista Ángeles San José (Madrid, 1961) expone con Fade to black sus últimas obras de gran formato en la galería Antonio Machón, cuadros profundos y a su vez táctiles en el inasible relieve que a veces pretenden.<br /><br />Son los suyos ambientes y atmósferas que se muestran rotundos e ineludibles, ora translucidos de nebulosas, ora opacos de vivos óleos, ora metálicos y brillantes, como gran contraste, en el uso del grafito.<br /><br />Limitada la gama cromática, y aunque significativa y con ricos matices, centrada sobre todo en el negro y la oscuridad, su abstracción se refleja comedida, sin duda minimalista, alguna vez paisajística, y sobre todo, simbólica. Sólo hay que fijarse en el título de varias de las obras para comprobarlo.<br /><br />–Es una suerte de alquimia, de naturaleza, de elementos, fórmulas secretas y combinaciones, una metamorfosis de la visión mucho más que de lo que se ve, del todo a la nada y viceversa, el casi siempre fallido intento de hacer oro del plomo.<br /><br />En paralelo, en perpendicular, horizontal o vertical, una calculada emoción se rige por la propia geometría de los bastidores, del todo respetada, rectitud de líneas que a veces abre horizontes o separa como telones o filtros ante la mirada los campos de color.<br /><br />La artista madrileña se mantiene, así, fiel a su estilo, hasta sobrándole romanticismo, una melancolía no tan silenciada sobre la que el mismo Friedrich, ya en su momento, se habría manifestado, y sin faltar cierto toque oriental. Parece recoger también la mejor tradición de lo que fue, por ejemplo, la obra de Rothko, sintetizando y sacándole toda la esencia a las bondades de las dos dimensiones.<br /><br />Y no se pierde ni por la sensación de vacío; pese al abismo, impera el equilibrio, casi la simetría en las más nubladas pinturas.<br /><br />En este sentido, incluso en un mero nivel decorativo, la sobriedad y la elegancia, y una dimensión muy clásica de su discreta visibilidad, abren, o cierran, los espacios, su sensación. No calla, sin embargo, su mudo lenguaje metafísico, una fría expresión, el espíritu de la pintura más depurada.<br /><br /><strong>Ángeles San José, Fade to Black<br />Galería Antonio Machón<br />Del 5 de octubre al 11 de noviembre de 2006</strong> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116134486586628087?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1161260881317461792006-10-19T17:06:00.000+02:002006-10-19T17:27:06.086+02:00TXOMIN BADIOLA: LA EXPRESIÓN COMO SACRIFICIO<div align="justify">Bajo el título Rêve sans fin, sacado de Samuel Beckett, Soledad Lorenzo presenta en todo su esplendor una compleja e inquietante muestra del reconocido artista vasco Txomin Badiola (Bilbao, 1957).<br /><br />–¿Y qué mejor forma habría de expresarse que con un proceso de deconstrucción?<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/BADIOLA.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/BADIOLA.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />Dice el propio artista de su obra: “No saber lo que se quiere y sin embargo sucumbir a algo que sabemos que no queremos, sólo para discurrir por donde no se sabe hacia donde no se sabe, dejando en la cuneta formas imprecisas, deficientes, carenciales, incompletas, que se ofrecen a otros como objetos ilegibles y sin sentido y que, a pesar de ello, estos otros, según los dictados de una estética, es decir de algo creado desde el no-arte, los “disfrutan” y al hacerlo evidencian precisamente aquello que de no-arte tienen”.<br /><br />Aunque la intención primera se basaba en un proyecto audiovisual, en el presente trabajo, “unas intuiciones espaciales y objetuales”, aparte también de la idea de instalación, se combinan muy diversos elementos, recogidos, acumulados y seleccionados en el estudio de Badioala, en tan variadas disciplinas como la escultura, el ensamblaje, la fotografía, el collage o la literatura. Las imágenes se corresponden en comentarios. “El valor de los objetos presentados en esta exposición es que al menos intentan no presentarse a sí mismos como grandes declaraciones, sino más bien como testimonios de una terca insuficiencia que en el fondo comparten con los humanos”.<br /><br />En algunas de las obras, se puede destacar, incluso, una influencia del cartel publicitario, paralela a las incursiones de Barbara Kruger, aunque sus referencias a la cultura de masas tengan que ver más, quizás, con parte del trabajo de otro norteamericano, Rauschenberg.<br /><br />Hay menciones explícitas a Malevich, textuales y en cuanto a forma, y también se cita de continuo, por ejemplo en imágenes, a pintores antiguos, sobre todo a Caravaggio, descubriendo en sus descarnados cuadros sobre martirios y sacrificios (al cabo motivos sagrados, mandatos, necesarios para con el destino), la amargura y la contradicción inherentes al tema a tratar, malinterpretando sus obras y buscándoles mediante el extrañamiento un significado nuevo.<br /><br />En este sentido, destaca la narración, la búsqueda de identidad, la historia de un mal camino, de una frustración, todo con cierto trasfondo freudiano que en ocasiones no deja de remitir a un onírico surrealismo. Badiola trata los conflictos internos, los generacionales, los anhelos de la juventud, el deseo, la creatividad, la sexualidad, el fracaso. “Somos humanos porque deseamos y sin embargo estamos eternamente enfrentados a la frustración masoquista de aplacar el deseo como si de un picor o un malestar se tratase”, dice él mismo.<br /><br />El resultado es, así, mezcla de la voluntad, la pulsión y el azar, donde el creador hace y expresa lo que puede, donde muestra también, en el fondo, como tema fundamental, desnudo y abierto, sus limitaciones, carencias y debilidades.<br /><br /><strong>Txomin Badiola, Rêve sans fin <em>(la técnica)</em><br />Galería Soledad Lorenzo<br />Del 10 de octubre al 11 de noviembre de 2006</strong> </p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116126088131746179?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1160702989421067902006-10-15T20:24:00.000+02:002006-10-15T20:25:18.936+02:00CIUCO GUTIÉRREZ: FOTOGRAFÍAS AÉREAS<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CIUCO.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/CIUCO.jpg" border="0" /></a>–De cielo se inunda el alma de todas las cosas, de nubes cargadas de unas u otras esperanzas, de nostalgia también, y de significados abstractos, de hermosura.<br /><br />Es Ciuco Gutiérrez (Torrelavega, Cantabria, 1956) un fotógrafo al que de siempre le ha gustado jugar. En este sentido, ha predominado en gran parte de su trabajo anterior un toque <em>kitsch</em> muy característico suyo, de iconos cotidianos, saturados colores y materiales plásticos y brillantes.<br /><br />Lo exhibido en My Name’s Lolita Art a fecha de hoy introduce, en cambio, un matiz mucho más surrealista. En esta muestra, el artista monta las imágenes y juega con la luz, las sombras más lineales, las transparencias, los ritmos. Toma como protagonistas algo tan inmenso y simbólico en todas las culturas como es el cielo, y por supuesto, sus arbitrarios borrones y adornos, las blancas nubes que al azar se distribuyen haciendo depender de ellas las luces y las sombras. La materia pasa, así, por su filtro de etereidades, celestes heroicidades que se corresponderían con los dioses también allí representados.<br /><br />Será ese mismo filtro el que imponga la gama cromática predominante, a veces contrastando lo aéreo con sólidas estructuras equilibradas, incluso geométricas, apegadas a lo terreno y en fuertes claroscuros. Bien reflejado queda esto en sus paisajes urbanos, y aunque es ésta la perspectiva que más abunda, no falta el elemento popular, la más rural sencillez o algo de tosquedad en alguna de las imágenes, como en aquella, <em>El coleccionista</em>, en la que un hombre, en ropas orientales ataviado, sostiene como en un espejo un fragmento del cielo, deslumbrante tesoro entre profundas sombras que lo invaden todo.<br /><br />Instantáneas no instantáneas, buscando una referencia cercana, quizás sea otro jugador nato, René Magritte, con sus celestes reflexiones, quien más comparable se ofrezca ante la obra aquí comentada.<br /><br />En definitiva, por tanto, sobre el nuevo trabajo de Ciuco Gutiérrez, y como en un sueño, sobrevuelan flotando, por encima de las formas, etéreos y positivos fantasmas que traspasan la realidad, que la esquivan siguiendo los vientos dominantes en el momento.<br /><br /><strong>Ciuco Gutiérrez, <em>El coleccionista de nubes<br /></em>Galería My name's Lolita Art<br />Del 28 de septiembre al 11 de noviembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116070298942106790?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1160599633786276482006-10-13T14:36:00.000+02:002006-10-13T14:36:41.970+02:00ISIDRO BLASCO: CEZANNEANDO<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/ISIDRO%20BLASCO.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/ISIDRO%20BLASCO.jpg" border="0" /></a>Ofrece la galería Fúcares lo último del peculiar trabajo de Isidro Blasco (Madrid, 1962) siguiendo con su extraña visualidad en obras que conjuntan diferentes disciplinas.<br /><br />–Parece querer continuar un sueño enloquecido de Cezanne, en el que, sin abandonar del todo el realismo, los volúmenes sobresalen de las dos dimensiones, la geometría recorta cada forma por perfiles, la realidad se arroja con rotundidad sobre quien la testimonia, se distorsiona.<br /><br />En este sentido, es el suyo un continuo juego de superficies compuestas para simular tres dimensiones que se mueven a medida que se mueve el propio espectador, separándose cada elemento, o grupo de elementos, de lo que le rodea.<br /><br />Mezcolanza de escultura y fotografía digital, sobre finas estructuras en madera y otros materiales sitúa el artista imágenes fragmentadas de paisajes urbanos o interiores.<br /><br />Así pues, busca una suerte de fotografía cubista, sobre estructuras arquitectónicas desequilibradas, de elementos que a la vista resultan vulnerables, inestables, cercanos a tambalearse y desmoronarse en sus pequeños y diversos fragmentos. No deja de encontrar también con ello un elevado dinamismo, a lo que se suma una instalación que, de manera analógica, consiste en un ensamblaje sobre el que se proyecta un vídeo.<br /><br />Correspondiéndose con esa perspectiva cristalizada, la temática, por su parte, se basa en reflejar de forma realista desde el movimiento de las grandes urbes contemporáneas, centradas en el modelo de Nueva York (donde Blasco ha residido), hasta el calor y el bienestar de un hogar moderno, el suyo propio, únicas obras éstas en las que aparece de forma clara, más personalizada, la figura humana. Inquietantes, no obstante, en muchas de ellas se destacan como telón de fondo explosiones y humos de catástrofes, obsesión tras los atentados de las Torres Gemelas y gran contraste que no rompe, sin embargo, la calma de los primeros planos.<br /><br />No falta, pues, un tono paradójico y un cierto toque <em>pop</em> con los que Blasco podría ironizar sobre la sociedad occidental, la que ya ha sido capaz de absorber, combinar y hacer casi coherentes tales elementos de calma doméstica y violencia destructiva dentro de la misma vida cotidiana.<br /><br />Sobre estructuras frágiles y desequilibradas, caóticas en sí, el artista presenta, por tanto, un mundo moderno roto, y sin embargo, tranquilo y autocomplaciente, que pese a los eventuales desastres ha de continuar su trayectoria.<br /><br /><strong>Isidro Blasco<br />Galería Fúcares<br />Del 14 de septiembre al 4 de noviembre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116059963378627648?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1160571819824707222006-10-11T16:31:00.000+02:002006-10-11T17:15:19.093+02:00CARMEN LA GRIEGA: GRAN SÁTIRA INFANTIL<div align="justify">–Érase una vez un mundo de luces y sombras, el mundo diferente que creó una niña pintora. Lo poblaban seres ingenuos y raros, y mágicos, y monstruos que querían devorarla, que poco a poco se la comían… </div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/LA-GRIEGA.2.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/LA-GRIEGA.2.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Carmen García Bartolomé, Carmen la Griega (Madrid, 1971), como en otros trabajos anteriores, sigue vinculando su obra a su experiencia vital y espiritual, a los conflictos internos que surgen al enfrentarse con el mundo exterior y lo cotidiano.<br /><br />Entre pinturas y dibujos, vuelve a mostrar su universo de fantasía, su “País de las Maravillas”, de niñas perdidas, de entes fabulosos y grotescos, de híbridos y mujeres barbadas… Recrea, así, la Griega lo que podrían ser monstruosos cuentos infantiles o extrañas alegorías y sátiras sobre la vida.<br /><br />Sus cuadros, pintados con las manos, pueden evocar en la historia del arte desde los aquelarres de Goya y sus perros hundiéndose hasta la angustia existencial de Munch. En algunos de ellos no puede haber más color, más pintura empastada, de la saturación de expresión plasmada. Muy pocas veces se contiene; es una emoción continua, desbordada.<br /><br />Los dibujos, muy diferentes, mucho más sutiles, esquemáticos, mínimos y monocromos, la mayoría en blanco y negro, se mueven entre la melancolía y la carcajada, y en un dejarse hacer que busca con languidez la fina ironía. A tinta o carboncillo, los más simples laberintos se muestran como los más envolventes y la máxima inocencia como algo temible. Algunas de estas obras, desarrolladas en series, constituyen verdaderas tiras cómicas, sobre todo tragicómicas, no exentas de violencia muchas de ellas.<br /><br />Alegorías de una sencillez inmensa, es todo un compendio de sentimientos, de deseos y miedos, tratados de manera directa, muy impactante. No dejan de mezclarse, pues, simbolismo y expresionismo, así como alguna influencia de Oriente, recorriendo los personajes creados un camino que agridulce madura en la soledad y el vacío de la artista frente al mundo, extraño y complejo.<br /><br />–Y en ese mismo camino a ninguna parte se cruzarían la hipocresía, el amor, el sexo o la muerte. <em>Qué pereza seguir y qué pereza volver</em>, la niña habría de recorrerlo sola, tal vez sin poder ya esconderse bajo la cama.<br /><br /><strong>Carmen la Griega<br />Galería Tribeca<br />Del 10 de octubre al 28 de octubre de 2006</strong></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116057181982470722?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1159965747869278592006-10-10T13:05:00.000+02:002006-10-10T13:13:45.570+02:00JUAN MARTÍNEZ: A LA SOMBRA DE LOS SÍMBOLOS<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/JUAN%20MART??NEZ.1.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/JUAN%20MART%3F%3FNEZ.0.jpg" border="0" /></a>Se repiten en la obra de Juan Martínez (Navas de San Juan, Jaén, 1942) unos mismos significantes de deshumanizada polisemia humana, entre la vida y la muerte, irónicos pero amargos.<br /><br />Así se puede ver en la muestra de la galería Javier López, entre grandes cuadros que, reiterativos, no dejan de tratar el tema de la existencia. Bastante crípticos, pueden recordar a carteles publicitarios clásicos por su seca nitidez en el dibujo y su economía cromática (destacando el blanco, el negro y el rojo, los más beligerantes, entre otros poco variados tonos). Aparte, constantes se suceden los ritmos en simétrico equilibrio, quedando monumental y elocuente cada elemento.<br /><br />Su esquemático simbolismo no deja de tomar posturas del surrealismo más abstracto, y aunque por la temática parezca contradictorio, de la propia cultura <em>pop</em> norteamericana, por supuesto más en la forma que en el contenido. Casi siempre flotantes sobre fondos vacíos, son reiterativos los rostros deshechos o contrahechos, las máscaras, las calaveras, los gestos oscuros e infrahumanos, incluso lo que parecerían lineales trazos de cabezas de muñecos o maniquíes, unas veces huecos los contornos, otras con muy expresivos ojos.<br /><br />Con filosofía (el artista era amigo de María Zambrano), no olvidando, por ejemplo, influencias orientales como la de Lao Tse, se acoge a temas vitales como la inmigración (representando, demasiado actuales por las noticias, embarcaciones como escaleras a ninguna parte sobre la que vagan los desesperados), el viaje incierto, la religión desde el sarcasmo, el cansancio (cerillas consumidas), la enfermedad o la misma muerte. Predomina, por tanto, una evidente amargura, indeleble.<br /><br />No en vano, que la exposición se llame <em>Ismo</em> no hace referencia a las vanguardias artísticas, sino a actitudes, tendencias o doctrinas, como son el egoísmo o el capitalismo vistos como juegos de doble moral, hipocresía, en todo caso, sombras y obstáculos sociales en el camino hacia la convivencia y el bien común.<br /><br />Si no la denuncia, Juan Martínez busca al menos la impronta, la manifesación de un mundo que en el fondo está hecho mierda, de sufrimientos innecesarios y aún no sofocados.<br /><br /><strong>Juan Martínez, <em>Ismo<br /></em>Galería Amparo Gámir<br />Del 14 de septiembre al 28 de octubre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-115996574786927859?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1160224889562939362006-10-08T20:38:00.000+02:002006-10-08T21:15:40.396+02:00MANUEL LÓPEZ HERRERA: IRONÍAS DE LA REALIDAD<div align="justify">–Bromea y opina de los opinadores López Herrera, desde su elocuente pintura, que son gente con la cabeza hueca y llena de pájaros. Y así presenta en uno de sus cuadros dichos animales, en madera, mecánicos, casi máquinas, saltando del caletre del <em>pensieroso</em> a una jaula y viceversa. Por mi parte, acojo tal parecer y libero de igual manera mis alocadas aves, palabras...<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/L??PEZ-HERRERA.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/L%3F%3FPEZ-HERRERA.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />Manuel López Herrera (Madrid, 1946) abre él mismo sus pensamientos al libre albedrío del arte y deja volar su creatividad en el trabajo que expone estos días la galería Kreisler.<br /><br />Es la suya una pintura figurativa, de un surrealismo que se puede adscribir a lo que muchos llaman “realismo mágico”, “lo real maravilloso” que trataba en literatura el maestro Alejo Carpentier.<br /><br />Concibe, así, López Herrera, marcados por grandes epígrafes, espacios planos, crípticos, incluso claustrofóbicos, de quebradas y angulosas geometrías bajo una luz monótona, sin grandes contrastes en la mayoría de los casos.<br /><br />En ambientes así organizados se mueven, o más bien dejan de moverse, sus personajes, estáticos y apacibles, unas veces nostálgicos, otras alienados, entre la detallada efigie y la mordaz caricatura de superlativa cabeza, como muñecos tratando en sus vivas y graciosas miradas, con ironía, muy diversos temas, metáforas, alegorías e historias como de cuentos infantiles, con un estilo que no se aleja de la ilustración de libros tales.<br /><br />El pintor madrileño se muestra, de hecho, como un retratista ingenuo de figuras cercano en carácter, no en estilo, al aduanero Rousseau, que tanto entusiasmó entre los vanguardistas pioneros.<br /><br />Con referencias, directas o indirectas, y muy dispares, al holandés Hyeronymus Bosch, el Bosco para los amigos, o al <em>pop</em> norteamericano más célebre, como el de Warhol o Lichtenstein, juega además y presenta los mismos o similares elementos de la cultura de masas, entremezclados y artificiosos, dibujos de Walt Disney frente a pinturas flamencas.<br /><br />Todo ello, con un carácter narrativo, no deja de parecer, sin embargo, una mera excusa para representar, para crear sobre todo, unos personajes protagonistas de mundos paralelos en un tono de humor existencialista, empático.<br /><br />–Y brillantes, cristalinas las pupilas, pintan nítida sus miradas una sonrisa agridulce en los labios.<br /><br /><strong>Manuel López Herrera<br />Galería Kreisler<br />Del 3 al 31 de octubre de 2006</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116022488956293936?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1160139415120280072006-10-06T14:17:00.000+02:002006-11-07T12:30:10.853+01:00JULIO CURIESES: PINTAR EL AIRE<div align="justify">Quien dejara una oscura impronta en trabajos anteriores, más monocromos y umbríos, y sin duda con otro estado de ánimo, se ha acogido ahora a un significativo y variado colorido, a una recobrada luminosidad. Julio Curieses, bajo el precito nombre <em>Atmósferas</em>, descubre, así, en su obra un evidente cambio.<br /><br /></div><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/CURIESES.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/200/CURIESES.jpg" border="0" /> <p align="justify"></a><br />De Velázquez, verbigracia, y entre otras muchas cosas, se dice que pintaba el aire. Quizás no era ese el fin del maestro barroco; sí lo parece, en cambio, de Curieses.<br /><br />Sin grandes contrastes, con una intensificada suavidad, y en pinceladas que pueden llegar a empastarse hasta el relieve (lo raro táctil de una atmósfera en la que flotar), el pintor madrileño hace visible lo invisible y progresa en los campos cromáticos, no buscando el mero paisaje, que lo hay también, sino dejando una evocación, una insinuación más o menos arcádica, tal vez algo simbólica, y sobre todo muy sugerente, infinita pese a limitarse a un marco.<br /><br />Eventual heredero de la brillante pintura de William Turner, de horizontes diluidos, vaporosos ambientes, cielos palpables, sin fondo, y amaneceres u ocasos según se miraran, reflejo de la propia vida, no deja Curieses de mostrar una emoción, una intensidad que recuerda también, sin alcanzar su rotundidad y monumentalidad, a Mark Rothko.<br /><br />Como ellos, pinta un realismo distinto, mucho más interior que exterior el suyo, pero al cabo realismo en sus intenciones.<br /><br />Mantiene, con todo, un entorno enrarecido, y aunque algo melancólico, positivo, sonrisa nostálgica semejante de igual manera a la que, sin haber llegado aún a una completa abstracción, impregnaba la obra del soñador Odilon Redon. Tampoco, de hecho, deja de haber en Curieses el mismo tono de un sueño en sus cuadros.<br /><br />Y no se trata de lo que le pueda deber a Velázquez, o a Turner y Redon, o a Rothko, sino de lo acogedores, penetrables, y a la vez envolventes, que resultan los ambientes aportados, de lo que el pintor busca, de lo que al propio espectador deja por sentir, sin perder en nada un carácter decorativo, del todo agradable, que se desliza generoso a la mirada.<br /><br /><strong>Julio Curieses, <em>Atmósferas<br /></em>Galería Catarsis<br />Del 5 al 26 de octubre de 2006</strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-116013941512028007?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33696232.post-1159966054683307762006-10-05T00:42:00.000+02:002006-10-05T03:59:34.506+02:00JUAN CARLOS BRACHO: ARTE TOTAL<div align="justify">"Al principio fue la nada", una superficie en blanco...<br /> <br /></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/1600/JUAN%20CARLOS%20BRACHO.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5335/3703/320/JUAN%20CARLOS%20BRACHO.jpg" border="0" /></a><br />Y rellenar el vacío es uno de los principales fines del arte, uno de sus retos.<br /><br />Bajo tan importantes premisas y tan delirante <em>horror vacui</em>, Juan Carlos Bracho (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1970) otorga, además, con su obra <em>Donner c’est aimer, aimer c’est partager</em> expuesta en la galería Carmen de la Calle, todo un beneficio de la duda: ¿qué es?<br /><br />Por supuesto, cada quien se comportará entre esos dos signos de interrogación tan abstractos y etéreos de una manera, lo que también se escapa a todo control. No deja de ser un debate, un continuo botar de acción, reacción, ensayo y error, en su caso en blanco y negro (la sombra que quiere devorar la luz).<br /><br />Entre el dadaísmo y el expresionismo abstracto, arbitrario aunque sostenido proceso de <em>action painting</em> el suyo, este artista andaluz juega a su capricho, empedernido ludópata de la creación que combina diversas disciplinas.<br /><br />Y no es nueva la idea del arte total; es difícil. Bracho la reconsidera. En su obra, todo reunido, hay pintura, <em>performance</em>, vídeo, fotografía, y hasta música, a su monótono ritmo la pelota botando, como un esférico planeta que se dispara al universo, creándolo y recreándolo. Deja un nuevo microcosmos dentro del macrocosmos, y la obra refleja el recorrido de génesis desde el primer y aislado pelotazo impregnado hasta la saturación.<br /><br />Sorprende en gran medida la diferencia entre los bocetos preparatorios y la obra en sí. En los bocetos, Bracho se muestra más caótico incluso que el propio azar (azar no exento, en cualquier caso, de una intención voluntaria y calculada), al pretender puntos más estallados, estrellados (de estrellas), desparramados, también goteantes. La realidad se contiene más de lo esperado, o de lo inesperado.<br /><br />Qué es el arte preguntaría el propio arte de Bracho, tenista que ha perdido el mundo que ha ganando a su vez a un creador, y en el fondo, a un filósofo que juega y se interroga.<br /><br /><strong>Juan Carlos Bracho, <em>Donner c’est aimer, aimer c’est partager</em><br />Galería Carmen de la Calle<br />Del 14 de septiembre al 29 de octubre de 2006</strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33696232-115996605468330776?l=maquinador.blogspot.com'/></div>EL MAQUINADORhttp://www.blogger.com/profile/13387717669740890278noreply@blogger.com0