tag:blogger.com,1999:blog-331170272009-02-21T11:44:56.440+01:00Paul Auster<img src="/images/auster.jpg" align="right"/>Una vez Paul Auster fue de excursión al bosque y encontró el idioma al que mucho más tarde trataría de traducir el mundo -cómico y aterrador-: el idioma del azar, de la casualidad y las coincidencias, el de los encuentros fortuitos que se convierten en destino... Se hacía novelista mientras descubría la música del azar: traducía el mundo al idioma descubierto hacía muchos años en una excursión al bosque: el idioma del azar.Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.comBlogger90125tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-51648827197670101922008-10-25T17:40:00.002+02:002008-10-25T17:59:28.300+02:00Oaxaca está en la mira de Paul AusterLa visita del escritor estadunidense a la XXVIII Feria Internacional del Libro de Oaxaca tiene un objetivo: apoyar el lanzamiento del premio Aura Estrada.<br /><br />25 octubre 2008 - Milenio (México)<br /><br />Hace unos días, Raúl Padilla López, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, afirmaba que en México hay muchas ferias libreras que pasan sin pena ni gloria. Guillermo Quijas, director de la de Oaxaca, está de acuerdo con la afirmación y por eso, dice, en la capital del estado sureño trabajan para no estar en esa lista negra. Este año, el encuentro oaxaqueño da un gran paso para lograr el objetivo: la XXVIII Feria Internacional del Libro de Oaxaca está encabezada por Paul Auster, que forma parte de una delegación de 60 escritores nacionales y extranjeros.<br /><br /><img src="http://bp1.blogger.com/_-8ZlYC1bWiY/Rls3u7YN7VI/AAAAAAAAATE/XoAYid8uRZU/s400/Paul_Auster.jpg" alt="Paul Auster"/><br /><br />El escritor estadunidense, que recientemente presentó en Barcelona su nuevo libro, titulado Un hombre en la oscuridad, visitará la capital oaxaqueña, invitado por Francisco Goldman, para dar a conocer los pormenores del Premio Aura Estrada, que se instaura para recordar a la escritora, que falleció el año pasado en las costas oaxaqueñas. Además, dictará una conferencia magistral que servirá para inaugurar de manera oficial la Cátedra Aura Estrada, que tendrá lugar cada año durante la feria. Guillermo Quijas explica que la presencia de Auster es el fruto del trabajo realizado por Goldman, iniciador del galardón que ha sido respaldado por autores como Salman Rushdie y Gabriel García Márquez. “Ahora el reto para nosotros es mantener un nivel que nos permita traer invitados que estén a la altura de Paul Auster y de ahí para arriba”, señala el director de la feria.<br /><br />Quijas dirige el encuentro librero oaxaqueño desde hace seis años. Antes, apunta, la única actividad consistía en la compra y venta de libros. “Tenemos cinco ferias realizando un esfuerzo para traer un importante número de escritores”, señala. Esto, agrega, después de que en 2002 “hubo un desprecio del municipio hacia la feria: le quitaron presupuesto, la movieron de sede. A raíz de esto planteamos una feria del libro que le demostrara a las autoridades, a la iniciativa privada y a las instituciones educativas que era un evento importante y que era necesario apoyar”. Así, comenzaron a trabajar en un proyecto que, además, incluye planes de fomento a la lectura, talleres con escritores oaxaqueños impartidos por autores reconocidos y, lo más importante, acercar a los escritores con los lectores. “A cinco años podemos decir que el proyecto inicial está consolidado”, afirma.<br /><br />Uno de los factores que ha dificultado el trabajo de la feria, agrega el director, es la “caótica situación política” que vive Oaxaca. No obstante, puntualiza, el éxito que ha tenido el trabajo realizado desde la librería Proveedora Escolar y la editorial Almadía ha generado “que la nueva administración municipal se interesara y apoyara la feria de buena manera. A nivel estatal no les interesa, y eso ha ocasionado que no haya el crecimiento que queremos, porque hay potencial para crecer más”. El reto, afirma Quijas, es generar la infraestructura para tener un lugar específico para la exhibición y venta de libros. “El punto fundamental es la infraestructura. Y mantener la calidad del programa literario, que ya no puede bajar de calidad”.<br /><br />La Feria Internacional del Libro de Oaxaca tendrá lugar del 6 al 23 de noviembre. Aunque parece mucho tiempo, Quijas explica que la primera semana está enfocada al programa literario, con las visitas de los escritores, presentaciones de libros y demás actividades, y la segunda semana es para todo lo relacionado con el programa infantil. Otra característica de la feria, agrega, es el proyecto que inicia este año de destinar una parte de las ventas al equipamiento de las bibliotecas del estado, comenzando con la biblioteca central de la ciudad. ¿La inversión? “Cerca de dos millones y medio de pesos. Aquí las cosas se hacen trabajando”, concluye Guillermo Quijas.<br /><br /><strong>Nombres en Oaxaca</strong><br /><br /><br />La lista de escritores mexicanos que se darán cita en Oaxaca incluye a David Huerta, Francisco Hinojosa, Jorge Volpi, Álvaro Enrigue, Guillermo Fadanelli, Heriberto Yépez, J.M. Servín, Leonardo da Jandra y Sergio González Rodríguez, entre otros<br /><br />La nómina de foráneos, encabezada por Paul Auster, da cabida a Siri Hustvedt (Estados Unidos), Camille de Toledo (Francia), Andrés Neuman (Argentina), José Manuel Prieto (Cuba), Goran Petrovic (Serbia), Ramón Caride (España) y Germán Carrasco (Chile), entre otros<br /><br />Guadalajara/Édgar Velasco<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-5164882719767010192?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-21009875941007746972008-10-11T09:40:00.003+02:002008-10-11T09:46:09.100+02:00Presenta Paul Auster su nueva novela en BarcelonaMilenio - 7 de octubre de 2008<br /><br />Ayer fue presentado en el ayuntamiento de Barcelona el nuevo libro del escritor Paul Auster, Un hombre en la oscuridad. La obra, publicada en español por la editorial Anagrama, ha sido comentada en el marco del ciclo “El valor de la palabra” donde el autor estadunidense, además, conversó con el escritor Sergio Vila Sanjuán sobre su visión personal de la creación literaria.<br /><br /><img src="http://bp3.blogger.com/_iXSO8I36p_M/RucRCwMT_vI/AAAAAAAAA_0/iBHTPGQgjUw/s400/PAUL_AUSTER_2.jpg" /><br /><br />En conferencia de prensa el escritor neoyorquino habló sobre las elecciones en Estados Unidos y su preferencia por el candidato Barak Obama. A continuación reproducimos las preguntas y respuestas más sobresalientes de este encuentro con la prensa.<br /><br />La trama de su nueva novela incluye, entre otras cosas, la situación de Estados Unidos, ¿se centra en su postura sobre las elecciones?<br /><br />Es un hecho que Estados Unidos es un país dividido. Incluso creo que ahora mismo está en una guerra civil, no con balas, pero sí con palabras. Esta mañana veía el periódico (La Vanguardia) y leí un artículo donde se hablaba sobre esta división. El 44% de los estadunidenses piensa, sin embargo, que esto no está pasando, que el mundo fue creado en seis días, ¿cómo podría yo hablar con gente que piensa eso? No podría convencerlos de que se equivocan.<br /><br />¿Utiliza en esta novela el insomnio como una metáfora del sentir de los estadunidenses en torno a la situación de su país?<br /><br />No creo en símbolos en la literatura. Tú como lectora puedes interpretar lo que quieras, es tu derecho. Yo personalmente no quise escribir sobre Estados Unidos sino sobre mi personaje y su vida interna.<br /><br />¿Por quién va a votar?<br /><br />Por Obama. En las primarias voté por él en Nueva York. Es apropiado que diga algo sobre este personaje: es fascinante, lo admiro, es muy agudo, sabe mantener la cabeza fría, sobre todo bajo presión. Al otro candidato se le calienta la cabeza antes de pensar. Quiero matizar una cosa, en Europa no son conscientes de la presión a la que está sometido Barak Obama. Es una persona a la que no se le permite equivocarse, debe ser perfecto, esto no tiene precedentes en Estados Unidos; sin embargo, Obama ha logrado mantenerse, no lo han sacado de sus casillas, ha sido lo que se espera de él. Por eso creo que debe ser presidente. Si Obama pierde, será sólo porque es negro y no blanco. Para mí es imposible decir hasta qué punto Estados Unidos es racista, eso lo veremos el 4 de septiembre. Si el candidato fuese blanco, con una administración tan caótica como la que está por finalizar, nadie dudaría de quién va a ganar.<br /><br />¿De qué trata entonces su novela?<br /><br />Este libro, para mí, trata sobre sentimientos íntimos y la situación de una familia. La historia trata también sobre la guerra y cómo esta familia ha sido tocada por la guerra. La dedicatoria a David Grossman y a su hijo es porque Grossman es mi amigo hace doce años y lo aprecio. Su hijo estaba enrolado en la armada y murió en la guerra entre Israel y Palestina. Yo conocía al chico, era muy agradable, leía mis libros y hablábamos sobre ello. Él fue un catalizador para escribir esta novela. Ahora Grossman me escribe y me cuenta cómo va mi libro en Israel, me dice que es mi agente y me envía por fax las notas de prensa, es como un proyecto de familia, al final.<br /><br />Barcelona / Paola Tinoco<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-2100987594100774697?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-59911816530899279052008-05-11T22:29:00.002+02:002008-05-11T22:33:30.379+02:00Wayne Wang: "Paul Auster y yo daremos que hablar"El ganador de la última Concha de Oro estrena ‘Mil años de oración’<br /><br />SARA BRITO - Diario Público - Madrid - 14/04/2008 22:41<br /><br /><img alt="Wayne Wang, ganador de la concha de plata" src="http://www.fest21.com/files/images/wayne_wang_wins_best_film_award_at_san_sebastian_festival_resize215.jpg" /><br /><br />Figura clave del cine independiente estadounidense (Chan is missing, 1982); colaborador -peleado y ahora nuevamente reconciliado con Paul Auster (Smoke y Blue in the face, 1995)- y cineasta que tampoco le ha hecho ascos a las producciones de mucho peso y poca densidad de Hollywood (Sucedió en Manhattan, 2002). Wayne Wang es el director de origen hongkonés, cuya película Mil años de oración se llevó el pasado festival de San Sebastián la Concha de Oro a Mejor Película y la de Plata a Mejor Actor para el veterano actor chino Henry O. Este viernes esta pequeña joya sobre la incomunicación se estrena en España, a espera de que la otra cinta independiente que hizo casi al mismo tiempo, Princess of Nebraska -también basada en un relato de la escritora Yiyun Li- llegue a salas el próximo 23 de mayo. Nos atiende por teléfono un día caluroso de abril desde Singapur.<br /><br />Llevaba unos años inmerso en proyectos más comerciales, ¿sentía tanta necesidad de volver a un cine más personal que hizo dos películas de una tajada?<br />Venía de hacer varias películas para grandes productoras y me sentía como un rata en una rueda, sin encaminarme hacia donde quería llegar. Después de tres cintas estaba agotado. Sentía la necesidad de volver a una forma de hacer cine más independiente, de volver a la magia de lo pequeño, y de tratar un tema chino, en un momento en que es una nación tan poderosa y paradójica.<br /><br />Trata a China pero desde la perspectiva del emigrante, ¿por qué?<br />Tiene que ver conmigo. Cuando leí el cuento de Yiyun Li, Mil años de buenos deseos, me impactó que la historia fuera tan similar a mi experiencia de emigrado a EE UU. En estas dos películas trato tres generaciones de chinos con los cambios culturales que hay en cada uno. En Mil años... es un padre jubilado y una hija en la treintena -ambos vivieron la Revolución Cultural- . En Princess of Nebraska es una joven que representa la nueva mujer china más libre pero con sus contradicciones también. La primera es más clásica, la otra es como free jazz.<br /><br />‘Mil años de oración' es una historia sobre la relación padre-hija y una reflexión sobre el lenguaje, la capacidad que tiene unas veces para aislarnos y otras para comunicarnos... ¿tenía claro que quería hacer una película sobre el lenguaje?<br />Estoy muy interesado en el lenguaje y la comunicación. Date cuenta de que crecí en Hong Kong donde se hablan tres lenguas y una vez en EE UU mi inglés siempre ha sido diferente. Tengo mucho de Yilan (la hija treinteañera y solitaria de la película): el inglés, como lenguaje, nos liberó viniendo del mandarín que es un lenguaje muy restrictivo con los sentimientos. Ocurre algo curioso, el personaje del padre es capaz de comunicarse más que con su hija con la desconocida con la que se encuentra en un banco del parque, aunque él hable chino y la otra iraní.<br /><br />Que no halla subtítulos en esas conversaciones entre dos extranjeros, ¿es intencional?<br />Absolutamente, me interesaba que tal y como ellos no se entienden, lo mismo le pasará al espectador. Se trata de enfatizar el lenguaje corporal y la capacidad que tenemos de comunicarnos con un extraño antes que con nuestra familia. Lo que más me interesa son las relaciones de familia, si te das cuenta hasta Smoke habla de una familia a partir de seres aislados.<br />Antes Paul Auster, ahora una doble colaboración con Yiyun Li, ¿considera que tiene una tendencia a trabajar sobre textos de escritores?<br /><br />(risas) Creo que tengo la fantasía de ser escritor pero que no soy lo suficientemente bueno, tal vez sea eso, que soy un escritor frustrado. Es una gran ventaja trabajar con escritores tan buenos que te den un buen pie de acto.<br /><br />Después de que en San Sebastián un Paul Auster presidente del jurado le entregara la Concha de Oro, ¿es definitiva la reconciliación?<br />Fue un gran momento, mágico. Ahora nos hemos vuelto a encontrar en San Francisco y hemos hablado de empezar a trabajar en algo juntos. Pronto empezarán a oir hablar de nosotros dos otra vez.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-5991181653089927905?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-73418044153996323512008-04-20T18:16:00.002+02:002008-04-20T18:18:57.261+02:0083 minutos de sensibilidadCrítica de Carlos Boyero en El País de 18 de abril de 2008 a la última película de Wayne Wang.<br /><br />Wayne Wang, al igual que tantos espíritus inquietos y experimentadores vocacionales del cine independiente norteamericano, gente como Steven Soderbergh y Gus van Sant, e incluso directores mexicanos con afanes trotamundos y prestigio internacional como Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón, descubrió las ventajas de alternar el cine que deseaba hacer, las películas inconfundiblemente personales, con los productos made in Hollywood, calculados, millonarios, de fórmula infalible, con la única prioridad del éxito. Esa legítima y pragmática actitud imagino que preserva a la vez la integridad artística y la salud de la cuenta corriente.<br /><br /><img alt="Wayne Wang" src="http://www.20minutos.es/data/img/2007/09/19/678393.jpg" /><br /><br />Algunos de estos creadores logran moverse con transparente dignidad entre el proyecto personal y el mercenario. No es el caso de Wang. Sus coqueteos con la gran industria no han dejado ningún título memorable, pero sí películas relamidas, pretenciosas, rutinarias y vacuas como El club de la buena estrella, Sucedió en Manhattan y Mi mejor amigo.<br /><br />Sin embargo, cuando este tío habla con tono intimista de lo que le importa, cuando se vuelca en los pequeños dramas de gente solitaria o sola, en la catarsis de los conflictos familiares, puede realizar joyitas, un cine tan sensible como sugerente, retratos tragicómicos de seres estupefactos o perdidos. Otorga a sus personajes autenticidad y sentimiento, solidaridad en la desdicha, involuntario humor. Ocurría en la preciosa, lírica, agridulce y generosa Smoke. También era muy apreciable el insólito y gracioso documental sobre el rodaje de ésta en Blue in the face, reivindicando los placeres que dona el tabaco, algo transgresor, ya que en esa época se abría la veda en Estados Unidos para acorralar a los infames fumadores.<br /><br />En ambas andaba por medio Paul Auster, escribiendo el guión de la primera y codirigiendo la segunda. Doce años después, Auster preside el Festival de San Sebastián que le otorga la Concha de Oro a Mil años de oración. Y no es un favor al colega. Supone el reconocimiento al talento y el pulso de Wayne Wang para contar de forma ácida y tierna la compleja relación entre un anciano chino que visita en Estados Unidos a una hija que intuye infeliz. El contraste y el desencuentro entre este superviviente de la Revolución Cultural y la resignada desolación de su americanizada hija están descritos con sutileza y profundidad, con aroma y sabiduría.<br /><br />Lo que cuenta es triste. Habla de los secretos y las mentiras que uno llega a creerse para justificar o soportar su existencia, del sentimiento colectivo de soledad, de la angustia y la impotencia ante el sufrimiento de lo que más quieres. Pero también posee humor y gracia mostrando el desconcierto de este hombre ante el nuevo mundo, su humanidad en sus intentos de comunicación con los extraños, una poética no subrayada, un actor al que llegas a querer. Y te despides de ella conmovido, con sabor agridulce, agradecido.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-7341804415399632351?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-20151593985263644432008-04-01T23:08:00.001+02:002008-04-01T23:10:27.800+02:00Charla sobre escritores fundamentales para la formación de un autorXornal, Santiago<br /><br />El escritor Xesús Fraga participa en el Taller de Escritura para adolescentes de la Biblioteca Municipal Infantil y Juvenil.<br /><br />Martes, 01 de abril de 2008<br /><br />El escritor y periodista Xesús Fraga ofrece en la Biblioteca Municipal Infantil y Juvenil una clase magistral sobre autores como Michael Bond, Tolkien, Roald Dahl, Gerald Durrell, Paul Auster, Alvaro Cunqueiro, Ignacio Aldecoa, Ignacio Martínez de Pisón y otros que, a su juicio, son fundamentales para la formación de cualquier escritor y, en concreto, para los participantes en el Taller de escritura para adolescentes de dicha biblioteca.<br /><br />Esta actividad está dentro del Taller de Escritura para adolescentes “Cuenta tu propia historia”. Este nuevo proyecto de las Bibliotecas Municipales, a medio camino entre los talleres de escritura y los clubes de lectura, pretende crear un nuevo formato que recoja lo mejor de cada uno de ellos. Un espacio abierto al diálogo y la creación con el que las Bibliotecas Municipales intentan convertirse en un punto de referencia no sólo para los lectores, sino para todo aquel que desee compartir sus inquietudes literarias.<br /><br />La experiencia comenzó el pasado mes de noviembre y en él participan trece jóvenes, de entre 12 y 18 años, que han podido conocer de primera mano a autores como Miguelanxo Prado y Lino Braxe, además del traductor Fernando Moreiras. La clase magistral programada para mayo será impartida por Daniel Domínguez, guionista de cine y televisión. <br /><br />Con estas clases, la organización pretende dar a conocer a los participantes todas las posibilidades que les ofrece la escritura y romper con los tópicos victimistas que rodean la profesión de escritor.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-2015159398526364443?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-9483192359585903562008-03-17T15:26:00.001+01:002008-03-17T15:29:15.344+01:00Paul Celan: El tango de Auschwitz“No hay nada en el mundo por lo que un poeta haya de seguir escribiendo, no desde luego si el poeta es un judío y la lengua de sus poemas es el alemán”, reflexionó en su última época Paul Celan (1920-1970). “Tal vez yo sea uno de los últimos que deba seguir viviendo para consumar el destino del espíritu judío en Europa. Esa obligación la he sentido como poeta, como poeta que no podía dejar de escribir, a pesar de ser judío y escribir en alemán.”<br /><br />Por Guillermo Saccomanno / Página 12<br /><br /><img title="Paul Celan" src="http://german.berkeley.edu/poetry/images/celan2.jpg" /><br /><br />Leo Antschel es ingeniero, pero después de la debacle económica de la Gran Guerra, en los Cárpatos, vende leña de aserraderos. Friederike, su mujer, acostumbrada a la crianza de sus hermanos menores, no permite que lo doméstico le gane a su afición por la lectura, que le transmite ahora a su hijo Paul. Lo manda a una escuela privada, pero el padre, sionista estricto, lo cambia a una escuela hebrea. En la familia se habla un alemán sin acento. Czernowicz, la ciudad en que viven los Antschel, pertenece a Bulgaria. En 1938 Hitler se anexa Austria. Y en Czernowicz, aunque el nazismo no parece inminente, ya se respira el racismo. Los Antschel discuten qué hacer con sus ahorros. El padre quiere reservarlos para una huida. La madre y el hijo se oponen: un buen destino para el dinero es costear los estudios de Paul en una buena universidad europea. Madre e hijo ganan la pulseada.<br />En su viaje, al pasar por Berlín, el joven Paul puede ver el putsch nazi. Después, por fin, llega a París, donde estudia un año. Paul ha leído a Proudhon y simpatizado con Trotsky. En este tiempo de iniciación parisina se conecta con los surrealistas y adhiere a la causa de la República Española. En el verano siguiente, vuelve a Czernowicz. Poco después el Ejército Rojo invade Bulgaria y el ruso es obligatorio. Estudiante de Filología, Paul lo aprende a la perfección. Sus compañeros se asombran: en menos de un año Paul ya traduce Guerra y Paz de Tolstoi. Por entonces los soviéticos deportan a Siberia a cuatro mil hombres, mujeres y chicos, en su mayoría judíos.<br />Cuando Hitler rompe con Stalin el pacto de no agresión, las tropas rusas se retiran y las rumanas entran en Czernowicz ejecutando judíos y ucranianos acusados de colaborar con los soviéticos. Las SS dirigen las acciones. En horas liquidan a setecientos judíos. En unos días, el número de víctimas sube a tres mil. Se los priva de derechos, se los obliga al brazalete con la estrella. Hay toque de queda y se alambra el gueto. Los nazis trasladan a los cautivos. Apenas dejan los necesarios para colaborar en algunos trabajos.<br />Las deportaciones se cumplen los fines de semana, las noches de sábado y domingo. Conscientes del riesgo de quedarse en el hogar esos días, muchos huyen el viernes para volver el lunes. Un amigo rumano refugia a los Antschel en su fábrica de detergentes y cosméticos. Pero la madre se resiste: “No podemos escapar de nuestro destino”, se queja. Un sábado, cuando Paul va a la fábrica, sus padres no acuden. El lunes comprueba que ellos fueron despachados a un campo, donde cumplirán trabajos forzados picando canteras en la construcción de un camino. El padre muere de tifus. Su madre, consumida, es rematada de un tiro en la nuca.<br />Mientras los rumanos, bajo el mando alemán, saquean, violan, torturan y trasladan prisioneros, Paul sobrevive en el barro del gueto. Se consuela traduciendo sonetos de Shakespeare. De esta época data su primer libro de poesía, Amapola y memoria. A pesar de extraviar el original en su tránsito de fugitivo, lo reconstruirá años más tarde, pasada la guerra, ya a salvo en París. La amapola, además de la belleza, representa un opiáceo incapaz de anestesiar lo vivido (Paul armará de memoria su libro. Pero todavía falta para esto. No nos adelantemos). Anclado en Czernowicz, Paul hace un trabajo para sobrevivir: busca libros rusos para quemarlos. “Esta era una tierra en la que vivían hombres y libros”, recordará. Podemos imaginar el fuego que consume un libro de Dostoievski iluminando la cara del muchacho de veintidós años. Podemos imaginar lo que siente. Pero nunca por completo. A menos que se haya estado allí, imposible saber qué significa esa experiencia en la que las cenizas humanas y las de los libros se confunden tal vez porque los hombres, como los libros, si una misión tienen, es vivir para contar. Y el nazismo niega a unos y a otros.<br /><br />Celan, y sus precursores<br />“La filosofía de Hitler es primaria”, ha escrito Emmanuel Levinas. “Con una fraseología miserable, el hitlerismo apela a sentimientos elementales.” La escritura de Celan pone en duda no sólo los sentimientos sino también el lenguaje que los transmite. Hay que convenir con George Steiner que la escritura de Celan es a la literatura lo que el Guernica de Picasso a la plástica. Es que resulta hipócrita aislar un lenguaje de la experiencia que lo genera. Si nos hemos detenido en la narración de una historia familiar y en su destino trágico es porque ambas afectarán al joven Paul y su poética.<br />El acercamiento a la lectura de Celan en español, y no sólo en español sino también en su lengua original, presenta dificultades. Debe tenerse en cuenta cómo la búsqueda celaniana fue evolucionando hacia una pureza que alcanzaría la abstracción. Cuando leemos traducido partimos de una confianza semántica. Pero, ¿qué ocurre con la significación cuando un verso es oscuro en su propia lengua? ¿Qué leemos en aquello que leemos traducido? La biografía de un acosado, paradigma de la víctima, condiciona su lectura inclinando al lector hacia una mirada pietista. Celan, que dominaba ocho idiomas, impugnaría esta clase de lectura benéfica: nada le importaba más que quebrar esa confianza en las palabras, una confianza que socava en su lengua original, el alemán, y está lógicamente vulnerada, por carácter transitivo, en toda traducción a otras lenguas.<br />Treinta años después del calvario, cuando adopte como apellido el anagrama de Antschel, el ahora Paul Celan, ya residente en París, en la École Normal Supériéure, será profesor de alemán y dictará un curso sobre “Un médico rural”, ese cuento de Kafka que se refiere inequívocamente al destino equivocado. ¿Acaso la madre del poeta no sostenía: “No podemos escapar de nuestro destino”? La culpa, una cuestión central en la literatura de Kafka, marca también la escritura de Celan.<br />La prosa de Kafka es fría, neutra y está sostenida por un tono burocrático que puede a veces exasperar por su impasibilidad. Arriesguemos: la prosa de un entomólogo dispuesto a describirlo todo. Rasgos, gestos, detalles imperceptibles. Tanta es su obsesión en lo mínimo y absurdo que se tiene la impresión de estar observando lo más insignificante con un gran angular. Neutralidad, se ha dicho. Y es justamente esta neutralidad la que nos obliga a volver atrás, a certificar si hemos leído tal o cual detalle o se nos ha pasado por alto. ¿Hemos leído bien? ¿Es eso lo que estaba escrito? Por ejemplo, en “Un médico rural”, los dientes del caballerizo marcados en la mejilla de la joven criada. Por un instante dudamos si no se nos extravió algo en la lectura, algo callado, que pasamos por alto.<br />Esta situación de incomodidad y perturbación se repite con la poesía de Celan. Aun sus poemas más figurativos nos dejan la sensación de que hay algo que nos hemos perdido en la lectura. El lector ajeno al alemán puede sospechar de la traducción, si ésta funciona o no como “arte exacto” en la forma de transmitir una intención y una sonoridad. Pero no se trata de la traducción más o menos eficaz, de la riqueza de tal o cual polivalencia significante. Paul Auster afirma en “El arte del hambre”: “Celan exige al lector y resulta casi imposible comprenderlo por completo”. Acordemos con Auster que leer a Celan por primera vez se convierte en un acontecimiento memorable, que quizá sólo puede compararse con el grado de unción reveladora que inspira Kafka. Se siente extrañeza y al mismo tiempo abismo. Como Kafka, Celan busca palabras que lastimen. Celan se afana en la precisión: “Lo importante en el lenguaje es la precisión”, anota.<br />Como el checo Kafka, al pertenecer a un país periférico, a una lengua casi invisible, y estar ligado al idish, su elección es una lengua hegemónica: el alemán. No es una elección gratuita. “Todos los poetas son judíos”, había declarado la suicida poeta rusa Marina Tsvietáieva. Celan adoptará esta premisa. Lo que quizás explique por qué estuvo por traducir al poeta egipcio Edmond Jabés, otro extranjero a perpetuidad. “Todo escritor es unjudío”, asevera Jabés en El libro de las preguntas. ¿Qué territorialidad está en juego aquí?, cabe preguntarse. Sin tierra, el judío encontrará la suya en el libro. Steiner intenta explicarlo: “El hombre o la mujer que encuentra su hogar en el texto es, por definición, un objetor de conciencia de la mística vulgar del himno y la bandera, del sueño de la razón que proclama ‘mi país, esté o no en lo cierto’, se trate de una tecnocracia mercantil de consumo de masas o de una oligarquía totalitaria. El lugar de la verdad es siempre extraterritorial; su difusión pasa a ser clandestina por las alambradas y vigías del dogma nacional”.<br />Un dato puede ayudar a comprender la operación que Celan hace al emplear como materia expresiva la lengua materna, pero también la de sus verdugos. A Celan lo espanta que los criminales nazis, mientras transcurren sus juicios, escriban poesías. Corresponde preguntarse entonces si la búsqueda de precisión que se propone con empecinamiento, búsqueda que culmina prácticamente en la ilegilibidad, no es una suerte de justicia reparadora. Es decir, al indagar esa lengua, los límites de su comunicación, Celan condena: al subvertir la lengua madre, invierte la relación determinada en otro clásico de Kafka: “En la colonia penitenciaria”. Ahí donde Kafka dispone que el verdugo escriba la falta en el cuerpo del prisionero, Celan la resignifica en la lengua.<br /><br />Lenguaje y memoria<br />Estas consideraciones sobre la lengua celaniana no son menores, entre otras razones, porque responden al desafío planteado por Adorno: la dificultad de escribir después de Auschwitz. Es sabido que Celan (como Nelly Sachs, Ingeborg Bachman y Günter Grass) corresponde a la generación que acepta el desafío adorniano y decide contestar a través de la escritura. “Auschwitz no tiene fin”, dirá Grass. El lenguaje para reflejar el exterminio es un lenguaje dañado. Tal como lo propone Grass, es la herramienta para registrar los grises en todas sus gamas. Y es, por lógica, el gris de las cenizas que irrumpen una y otra vez en la poesía de Celan.<br />En sus artículos sobre Celan, Margo Glanz retoma una idea de Jacques Derrida: “Celan reduce el poema a cenizas”. Porque las cenizas son Auschwitz y sus hornos. Las cenizas hablan de la incineración del nombre y la memoria y borran la noción de testimonio. Subrayemos: la poesía de Celan es alusiva y elusiva, lo uno por lo otro. No hay referencias directas a la experiencia concentracionaria sino, más bien, una metafísica de lo que no se entiende. Es esta ‘incomprensibilidad’ justamente la que produce quizás un efecto más sobrecogedor que una foto, un documental. En un procedimiento similar a la incineración, Celan funde la tradición y los lenguajes. En consecuencia, en sus últimos poemas el lenguaje se esquirla en fragmentos jadeantes y agónicos. Los poemas se ciñen a una brevísima señal que oscila entre el aforismo y el calembour. Celan escribe ojos, semen, orina, lengua, dientes. En su síntesis, casi un grafismo, el poema se reduce a unos pocos versos cada vez más cortos y el blanco de la página, el vacío, devora las palabras escasas. Así el poema, en su imposibilidad de obtener el encuentro entre el “tú” y el “yo” (estos dos pronombres son de un uso constante en Celan), lo que afirma con terquedad es ese vacío que es el blanco pero también otra cosa, eso que “no tiene fin”, eso que es Auschwitz. Al respecto de la disminución de textualidad y el avance del blanco en la puesta en página, Maurice Blanchot supo indicar que este silencio del blanco no es una pausa o un intervalo en la lectura sino que pertenece al rigor mismo, aquel que no autoriza más que un ápice de relajamiento, “un rigor no verbal que no estaría destinado a portar sentido, como si el vacío fuese menos una falta que una saturación, un vacío saturado de vacío”.<br />“El hombre está permanentemente frente a la muerte”, dice Jabés. Es en relación con la muerte cómo se expresa. Incluso añadiría que no es posibleexpresarse sino a través de ella. La muerte es el espacio blanco que separa los vocablos y los hace inteligibles, es el silencio que hace audible la palabra oral. Por eso el blanco es tan temible en una página. Jabés, terminante, sentencia: “Nuestra mejor arma política siempre es y seguirá siendo la pregunta”.<br />Celan vive en conflicto tanto la vida como la literatura. Pueden atribuirse a su fragilidad y su neurosis el desprecio hacia la verborrea literaria y académica. Menosprecia al “litterateur” y la moda. “¿Por qué escribir poesía y, si se escribe, por qué publicarla?”, se pregunta. Quizá convenga acotar que estos recelos y aversiones no son distintos a los de su amante Bachman: la poesía póstuma de ambos parece contagiada por un mismo escepticismo hacia la palabra. La palabra que más repite Celan en treinta años de escritura (casi mil cuatrocientas veces en ochocientos poemas publicados y más de cuatrocientos inéditos) es “tú”. Y este “tú” puede sugerir no tanto un vocativo que compromete a los seres perdidos, como a un “yo” dividido por la culpa. Es un “tú” más próximo a la referencia del doble que a una relación con otro. En todo caso, esa relación es siempre con “el otro”: un “otro” que arrastra la culpa del sobreviviente y que pudo ser cenizas en el viento.<br />A pesar de sus problemas de salud, en 1967 Celan, invitado a una lectura de sus poemas en Friburgo, aprovecha el viaje para entrevistar a Martin Heidegger, de quien fuera lector. Heidegger asistió a la lectura de Celan y se sentó en primera fila. Heidegger le regala ¿Qué significa pensar? Lo invita a una excursión a la Selva Negra. Celan espera la oportunidad de reprocharle al filósofo su adhesión al nazismo. Durante ese encuentro, Heidegger se explaya sobre la flora y la fauna regional. Fin del paseo. Poco después Celan le envía a Heidegger un poema en el que refiere con sutileza su recriminación. Heidegger tarda en responderle una esquela diplomática en la que insinúa tácitamente su culpa.<br />La biografía de Celan incluye, además de la sombra del nazismo, la pérdida de un primer hijo a poco de su nacimiento. Abarca depresiones, rupturas, internaciones, mutismo y alcohol. También pasiones arrasadoras, como la que mantuvo con la Bachmann. No obstante, Celan no especula con su dolor. “Hacíamos como que nuestros problemas tenían que ver sobre todo con el verbo”, contaría Henri Michaux. Una vez, cuando Celan promedia los cuarenta, Petre Salomon, un amigo rumano, lo visita en su domicilio de París y lo encuentra taciturno, hostil, envejecido. No es la primera vez que el amigo lo ve en semejante crack-up. Celan puede pasar de este hundimiento al estallido de una risa compulsiva. No hace falta ahora que el amigo le pregunte qué le pasa. Celan se adelanta a contestarle con voz entrecortada: “Han hecho experimentos conmigo”.<br />Si se contempla una de sus fotos más difundidas, esa que acompaña sus ediciones recientes en español, Celan llamará la atención por cierto aire porteño. Es una foto blanco y negro. En primer plano el rostro amable tiene una mirada aguda, de un humorismo penetrante. Sin embargo, apenas sonríe. Según Michaux esa sonrisa es la de “alguien que atravesó mil naufragios”. Al estar peinado hacia atrás, su frente se agranda y se le notan bastante las entradas. Viste un saco oscuro y una corbata al tono sobre la camisa blanca. En esta foto, Celan tiene un aspecto de cantante de orquesta típica de los cincuenta. Entonces uno no puede dejar de pensar que en los campos de concentración los nazis obligaban a los prisioneros a cantar canciones nostálgicas mientras otros cavaban sus tumbas. Algunos tocaban música mientras las prisioneras judías eran usadas por los oficiales y la soldadesca. “Fuga de muerte”, el poema de Celan que metaforiza estos rituales, el poema alemán más importante de la posguerra, fue traducido al rumano como “Tangouli morti”. Es decir, “Tango de muerte”.Después de recibir numerosas distinciones entre las que se destaca el prestigioso premio George Büchner, Paul Celan, en abril de 1970, se arroja al Sena desde el puente Mirabeau, allí donde el río es ancho y la corriente más fuerte suele arrastrar todavía restos de deshielo. El primero de mayo, diez kilómetros río abajo, un pescador descubrió su cadáver.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-948319235958590356?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-3705338556278716242008-03-01T12:35:00.003+01:002008-03-01T13:32:45.978+01:00El arte ¿es inútil?NATALIA MENÉNDEZ El arte es inútil. Así lo dijo Oscar Wilde en una carta que envió A. R. Clegg en 1891 afirmando y defendiendo la esterilidad de la creatividad artística como clave del placer que produce contemplarlo. Pues puede que el arte sea inútil, otra cosa es que sea rentable. Hace poco leí que el cuadro más caro adquirido en subasta durante 2007, White Cente de Mark Rothko, fue vendido por casi 73 millones de dólares.<br /><br /><img alt="Oscar Wilde" src="http://manolomen.com/images/Oscar%20Wilde%20with%20bow%20tie.jpg" width="280" /><br /><br />Y es que los cuadros más caros de la historia de las subastas presentan cifras astronómicas. El más caro de todos, el cuadro «Número 5» del artista americano Jackson Pollock, fue adquirido hace algo más de un año en la célebre casa de subastas neoyorquina Sotheby's por un magnate mexicano, David Martínez. Su precio ascendió a 140 millones de dólares, es decir, unos 95 millones de euros. Pablo Picasso es probablemente el artista que cuenta con más piezas pictóricas engrosando las listas de transacciones millonarias: su obra «Garçon à la Pipe» fue adquirida también en Sotheby's en 2004 por 104 millones de dólares, y otras de sus obras, como «Femme aux bras croisés» o «Les noces de Pierrette», fueron adjudicadas a pujas cercanas a los 55 y 48 millones de dólares, respectivamente. Otros nombres cuyos cuadros han sido adquiridos con pujas millonarias son Van Gogh, Renoir, Gauguin, Cézanne, Monet o Gustav Klimt. Sería difícil defender la utilidad de colgar un cuadro de 100 millones de euros sobre el sofá de nuestro salón, si no es, simplemente, por el placer de poseer algo realmente codiciado.<br />El escritor americano Paul Auster también está convencido de la inutilidad de arte. Hace algo más de un año, en el discurso que pronunció en Oviedo con motivo de la concesión del premio «Príncipe de Asturias» de las Letras, escuchamos cómo éste compartía la opinión de Wilde de que el arte es inútil y de que además es, en realidad, lo que define a nuestra especie frente a otras criaturas. Lo que afirma Auster no es en absoluto descabellado. De hecho, cualquier libro de historia que se precie estaría de acuerdo en afirmar que en la Prehistoria uno de los momentos clave en el proceso evolutivo de nuestra especie tiene lugar en el instante en el que el ser humano se convierte en artista, en el momento en el que comienza a desarrollar una actividad que, en esencia, no tiene ninguna utilidad. Las pinturas rupestres, en definitiva, son lo que nos distingue de estadios evolutivos previos, el arte es, tal y como dice Auster, lo que nos hace más humanos.<br />Sin embargo, debido a la existencia de tanto cuadro millonario, resulta complicado que en ocasiones nos sintamos timados, ya que el arte moderno todavía resulta difícil de asimilar y clasificar dentro de los criterios de calidad de nuestra sociedad. Todo este debate me recuerda a la «Merde d'artiste» de Piero Manzoni, el joven artista italiano que en 1961 enlató y etiquetó sus propios excrementos y los vendió a precio de oro. Con esta provocación Manzoni trató de criticar el mercado artístico del momento, que se empeñaba en comercializar como arte todo aquello que podía. Así fue, Manzoni creó 90 latas, algunas de las cuales han alcanzado precios en subasta de alrededor de 100.000 euros. Hace poco que otro artista, Agostino Bonalumi, ha desatado la polémica en torno a las latas de Manzoni. Según él estas latas no contienen heces, sino yeso. Si éste fuera el caso, esto no haría más que completar la obra de Manzoni, quien ha logrado vender mierda como arte y, por si fuera poco, ha conseguido engañar a sus compradores dándoles gato por liebre.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-370533855627871624?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-54466753523312587362008-02-10T10:36:00.000+01:002008-02-10T10:41:53.707+01:00La hija del escritor Paul Auster hace sus pinitos como modeloC. MERINO / El Periódico<br /><br />Apenas tiene 20 años y ya puede considerarse actriz, cantante, compositora y, a partir de ahora, también modelo. La joven no debe de encontrar muchos huecos en su agenda desde que la firma española Hoss Intropia, especializada en ropa urbana, eligió a Sophie Auster como imagen para el catálogo de su colección primavera-verano 2008, donde luce elegantes vestidos con motivos florales y dibujos geométricos. Y, sin ser una profesional, lo hace con solvencia, como una modelo más.<br />Hija del novelista del azar Paul Auster (autor de, entre otras, La trilogía de Nueva York y premio Príncipe de Asturias 2007) y de la novelista de origen noruego Siri Hustvedt, esta joven neoyorquina que lleva el glamur incorporado en el nombre agradece a su apellido las numerosas y muy diferentes oportunidades profesionales que le ofrece. Y no las desaprovecha.<br /><br /><img alt="Sophie Auster" src="http://nothingtowear.blogspot.es/img/auster03.jpg" /><br />Debutó en el cine de la mano de su padre, que probó fortuna en la dirección cinematográfica con Lulu on the bridge, y la última y menos exitosa, La vida interior de Martin Frost. También fue su padre quien le ayudó en la escritura y la selección de los textos para las canciones afrancesadas de su disco homónimo, editado hace dos años, cuando tenía 18, en colaboración con el grupo One Ring Zero. Auster es una joven con un talento precoz, estudiante de poesía y literatura inglesa y francesa de aspecto bohemio y cosmopolita. Ese es el look y la personalidad que la firma española ha potenciado en la hija del escritor, que sucede a la bailarina Tamara Rojo en la campaña publicitaria de la colección.<br /><br />HEREDEROS DE MODA<br />Auster forma parte de una generación de hijos de que aprovechan con éxito la popularidad de sus progenitores. Como Liv Tyler, la hija del cantante del grupo Aerosmith, actriz e imagen de la firma Givenchy; Jade Jagger, hija del líder de los Rolling Stones, quien con el apoyo de su madre Bianca se está forjando una carrera como modelo y diseñadora de joyas; Elettra Rossellini, hija de Isabella Rossellini y nieta de Ingrid Bergman, que ha probado suerte en el mundo de las pasarelas y se resiste a ser actriz; y Charlotte Gainsbourg, actriz, cantante e icono de lo cool como lo fueron sus padres, Serge Gainsbourg y Jane Birkin.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-5446675352331258736?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-85283357992971915382008-02-03T10:57:00.000+01:002008-02-03T11:05:54.307+01:00Peripecias en una megaurbe: AusterJorge Meléndez Preciado / El Universal / 23/01/2008<br /><br />El libro más vendido y emblemático de Paul Auster es, sin duda, La trilogía de Nueva York. Va en su nueva reimpresión, al parecer son casi 20. Y es que el estilo del autor, la manera en que nos va relatando las historias, las referencias que hace a otros escritores y las citas de obras maestras; su relación con la música y, sobre todo, el que casi siempre ocurra lo inesperado, es lo que sitúa en un primer plano al elaborador de ficciones.<br /><br /><a href="http://www.elcorteingles.es/libros/producto/libro_descripcion.asp?CODIISBN=8433906992"><img alt="Trilogía de Nueva York, Paul Auster" src="http://www.estudioenescarlata.com/images/portadas/9788433906991.jpg" width="220" border="0" /></a><br /><br />Cinematográficamente Nueva York ha estado presente siempre. Baste recordar Manhattan de Woody Allen (el amor y la perdición) o la escalofriante El día después de mañana (el cambio climático) de Roland Emmerich y la reciente Soy leyenda (un bodrio entre vital y místico) de Francis Lawrence. Nadie ha intentado llevar a la pantalla grande la citada obra de Paul, que dividida en tres episodios concluye en el suspenso, algo que admirarían Dashiell Hammett y Raymond Chandler, maestros de la novela policiaca estadounidense.<br /><br />En el primer episodio, La ciudad de cristal, una llamada equivocada lleva a un literato a convertirse en detective. Lo que descubrirá acerca de una pareja será más interesante que sumergirse en sus tareas. Resulta un homenaje a Dostoievski que planteaba algo maravilloso y terrible: la realidad supera a la ficción, como vemos a diario en esta hora crítica<br /><br />Auster hace un relato medido, donde las sorpresa van apareciendo constantemente, las cuales se conjugan con erudiciones nada petulantes sino que brotan para que el lector recoja joyas que han estado presentes siempre y no había descubierto.<br /><br />No tendremos que encontrar El Dorado o el tesoro de Moctezuma. Más bien abrir los ojos para entender que hay un mundo fascinante. Claro, al lado, las situaciones más aberrantes se producen. Eros y tanatos en conjunción.<br /><br />En la página 94: “…calle Ochenta y cuatro conocida como Mount Tom. En ese mismo lugar, en los veranos de 1843 y 1844, Edgar Allan Poe había pasado muchas y largas horas mirando al Hudson”. Apunte interesante, como en Brooklyn Follies, cuando Auster reveló que Kafka escribía cartas para una niña que perdió su muñeca.<br /><br />Fantasmas es el más denso, en el cual hay poca acción, aunque muchas referencias a librerías, museos, sitios donde la vida bulle. Aunque los protagonistas, generalmente, se encuentran metidos en sus “cuevas” y están observándose uno al otro. Aquí los colores (azul, negro, etc.) le dan significado a los hombres. Jackie Robinson, Robert Mitchutm y otros aparecen, amén de varios filmes que marcaron a Paul. Y en un momento dice: “Los libros hay que leerlos tan pausada y cautelosamente como fueron escritos”.<br /><br />El capítulo “La habitación cerrada” describe cómo no se puede existir mientras un individuo le ha dejado a uno todo resuelto, incluido el amor de una bella mujer. ¿Quien llega a dicha perversión? Un escritor notable que desea ser ignorado. El juego entre éste y su amigo de la secundaria resulta un acertijo que cuando está por resolverse llega una vuelta de tuerca: “No tenía sentido, y, por eso, tenía todo el sentido del mundo”.<br /><br />Realmente es una delicia leer una y otra vez a este creador que se apropia de todo lo que encuentra en sus manos para descubrirnos que hay esperanza.<br /><br />PD. El pasado texto hizo que escribieran varias lectoras, a todos les agradezco. Hubo pitos (Patricia M. Ruiz) y flautas (María Teresa Alcalde y Carolia Paniagua), entre otras.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-8528335799297191538?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-11284603447844630662008-01-24T07:31:00.000+01:002008-01-24T07:34:21.885+01:00Relatos e historias de casualidadesLa Jornada, Domingo 20 de enero de 2008<br /><br />La disculpa del libro de Márai vale también para éste de prosa reunida de Paul Auster, aunque a decir verdad buena parte de los textos que aparecen en Collected prose sí se encuentran en castellano y publicados por la editorial Anagrama.<br /><br /><img alt="Paul Auster, Collected prose" src="http://www.picadorusa.com/jackets/medium/031242468XM.jpg" /><br /><br />Lo mejor de todo, en este caso, es que basta comprar un solo libro para tener The invention of solitude (La invención de la soledad), The art of hunger (El arte del hambre) o Hand to mouth (A salto de mata: crónica de un fracaso precoz), además de otros 37 textos entre los que figuran escritos autobiográficos, prefacios, ensayos, colaboraciones con otros artistas e historias verdaderas.<br /><br />Esta parte de las historias verdaderas es quizá la más deliciosa del libro, con anécdotas que parecieran inverosímiles como aquella del amigo que llegaba en el momento justo para impedir que él y su pareja de entonces murieran de hambre en una granja francesa o la de la moneda que perdió por la mañana afuera de la casa de su ex esposa y encontró horas después en el Shea Stadium, minutos antes de entrar a ver un partido de beisbol. Digamos que más que historias reales son historias de casualidades.<br /><br />Además, este título sí conforma un todo para conocer al autor de El cuaderno rojo (también incluido aquí), su conversión en escritor, su vida familiar, la necesidad de contar la historia de su padre para que éste, ya muerto, no desapareciera; sus autores o lo que significa para él la amistad.<br /><br />Relatos íntimos, a veces densos otras amenos, que sirven entre otras cosas para terminar de odiarlo o amarlo, que para ser honestos a Paul Auster se le ama o se le odia, sin puntos medios; y en esto no ayudan para nada las fotografías que se publican en las portadas o solapas de los libros: el hombre sale con una cara de pocas pulgas!…<br /><br />Título: Collected prose<br /><br />Autor: Paul Auster<br /><br />Editorial: Picador<br /><br />Número de páginas: 512<br /><br />Precio de lista: consultar en librerías on line<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-1128460344784463066?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-6066298639749466262008-01-15T12:48:00.000+01:002008-01-15T13:01:09.996+01:00Una exposición repasa la historia de la Editorial Anagrama con documentos de Paul AusterBARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)<br /><br />La Editorial Anagrama repasa los 39 años de su historia en una exposición en la biblioteca barcelonesa Jaume Fuster, que desde hoy y hasta el 18 de marzo, mostrará un compendio de materiales curiosos, como faxes del escritor Paul Auster, documentos sobre la censura y el registro del nombre de la editorial, según informó hoy dicha biblioteca.<br /><br />El recorrido que se refleja en la muestra, titulada 'Anagrama. 1969-2008', incluye capítulos polémicos, como el secuestro del libro 'Sobre política lingüística', de Noam Chomsky y una carta donde se recomienda no publicar algunos libros. <br /><br />En la exposición, también se podrán ver manuscritos de Lévi-Strauss y Patricia Highsmith y uno, firmado por Gregorio Peces-Barba, donde pedía 10.000 pesetas para afrontar los gastos del Tribunal de Orden Público (TOP) en el proceso contra Herralde por publicar 'Los tupamaros', según explicó una portavoz de Biblioteques de Barcelona. <br /><br />El horario de apertura de la muestra es de 10 a 14 y de 16 a 21 de lunes a sábado y de 11 a 14 los domingos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-606629863974946626?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-3670704857171944762008-01-03T10:05:00.000+01:002008-01-03T10:13:53.902+01:00Kakfa y la niñaPor Diego Araujo Sánchez (Hoy online)<br /><br />Un curioso y casi desconocido episodio en la vida de Franz Kafka narra el novelista estadounidense Paul Auster en su Brooklyn Follies: el autor de la Metamorfosis vive su último año de vida en Berlín junto a Dora Diamant, una joven polaca a la que dobla en edad y de quien se ha enamorado de verdad, a pesar de las reticencias del escritor a compromisos sentimentales perdurables.<br /><br /><img alt="infantka, Bruno Schultz" src="http://www.nova-polska.pl/fr/site/program/wy_in_trzej_muszkieterowie_nancy/fo_schulz_infantka.jpg" /><br /><br />Al pasar por un parque cercano al departamento en donde los dos residen se detiene al escuchar el llanto de un niña, a la que pregunta la razón de las lágrimas. La pequeña le cuenta que ha perdido su muñeca. Kafka imagina, entonces, una historia para consolar a la niña: le dice que la muñeca ha salido de viaje, lo sabe porque se ha comunicado con él por carta y que, aunque ha olvidado la misiva, al día siguiente se la traería. El escritor regresa a su casa y se pone a redactar la primera carta, con el mismo rigor profesional, la misma pasión, la misma precisión y fuerza del lenguaje, con que había escrito las obras maestras que se conocerían después en todo el mundo. La atención del genial escritor con la niña se prolonga por tres semanas. En cada una de las cartas imagina y prolonga la historias hasta completar la fantasía, como es de rigor en el relato maravilloso, con el final matrimonio de la muñeca y, en este caso, con la despedida a su querida amiga, hasta que ella ya no le echa de menos. El autor lee esas cartas a la niña, cuando realiza su habitual paseo vespertino.<br /><br />“Ahí es cuando la historia empieza a llegarme al alma, dice Tom a su tío Natham, en la novela de Auster: Ya es increíble que Kafka se tomara la molestia de escribir aquella primera carta, pero ahora se compromete a escribir otra cada día, única y exclusivamente para consolar a una niña, que resulta ser una completa desconocida para él, una criatura a la que encuentra casualmente una tarde en el parque... Uno de los escritores más geniales que han existido jamás sacrificando el tiempo (su precioso tiempo que va menguando cada vez más) para redactar cartas imaginarias por una muñeca perdida...”.<br /><br />Y esto lo hacía, a pesar de su salud deteriorada, las difíciles condiciones del Berlín de 1923, con escasez de alimentos, disturbios políticos, y una de las peores inflaciones de la historia en Alemania; a pesar, sobre todo, de que sabía a ciencia cierta que tiene los días contados. Kafka daba testimonio vital no solo se ser un gran escritor sino un gran ser humano. ¡Qué prueba más emocionante de extrema solidaridad y valor ético procurar el alivio al dolor de otro ser humano, la consolación por el uso libérrimo de las palabras, por la literatura! Las cartas se han perdido. Paul Auster confesó a Tomás Eloy Martínez que la de la muñeca no es una historia inventada, sino que la cuenta en sus memorias una hija de Dora, la muchacha que acompañó a Kafka en la etapa final de su vida y quien le había movido a regresar a Praga.<br /><br />Es un hermoso cuento de Navidad, con el que la deseo una muy feliz a mis lectores.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-367070485717194476?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-76898064793021373432007-12-26T16:40:00.000+01:002007-12-26T17:00:36.130+01:00Las voces del laberinto<strong>Ricard Ruiz Garzón publica un trabajo sobre la esquizofrenia, basado en historias reales</strong><br /><br /><br />17/12/2007 Juan Bolea El Periódico de Aragón<br /><br /><a href="http://hotelkafka.com/blogs/PaulAuster/uploaded_images/file-742340.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://hotelkafka.com/blogs/PaulAuster/uploaded_images/file-742337.jpg" border="0" /></a><br />El primer capítulo de Las voces del laberinto, el libro de Ricard Ruiz Garzón subtitulado Historias reales sobre la esquizofrenia (De Bolsillo), comienza con la crónica de un suicidio. Un joven cae desde las alturas, estrellándose contra el suelo con un libro de Paul Auster en la mano, El palacio de la luna. En ese volumen figura una dedicatoria, y su dueño había subrayado algunos párrafos. Todo el relato (pues también aquí la literatura ha conseguido abrirse camino entre los hechos reales, tiñéndolos con su misterio, de la misma manera que la esquizofrenia tiñe con los suyos el uso de la razón), es vivo, descriptivo, profundo. E invita a seguir leyendo.<br /><br />Un ensayo, el de Ricard Ruiz, que no lo es, como tampoco un informe ni un tratado psiquiátrico, ni sociología aplicada, ni un manual de autoayuda para afrontar los sinsabores de la enfermedad mental. Es, sin más, un libro de historias testimoniales sobre la esquizofrenia. Un libro, según el propio autor, nacido del dolor de una muerte cercana que inspiró la serie de investigaciones, de entrevistas a enfermos esquizofrénicos. Un libro que se convierte "en la respuesta a otra petición; la de uno de los entrevistados, que fue, en el fondo, quien lo bautizó y le dio un sentido".<br /><br />La esquizofrenia afecta a más gente de lo que la gente cree. A una de cada cien personas, más o menos, y a un total de cuatrocientas mil, si tomamos como referencia la población española.<br /><br />El grueso de Las voces del laberinto lo componen los testimonios, brillantes, alucinados, originales, elípticos, fantásticos, de los pacientes con los que Ruiz Garzón ha tenido la oportunidad de conversar.<br /><br />Uno de ellos, por ejemplo, le detalló de qué manera, un buen día, trabajando en una lavandería de Argüelles, comenzó a oír voces metálicas que no eran humanas, que cambiaban de tono y registros, y que ya no iban a marcharse.<br /><br />Otra de las pacientes le confió sus cuitas amorosas, el misterio del amante en forma de sombra que la visitaba cada noche, acosándola, enamorándola.<br /><br />Y así, hasta una docena de exaltadas o sarcásticas declaraciones, transcritas de manera textual, que nos confunden, alteran y, en último término, nos ayudan a comprender en mayor medida qué es y de qué distintos modelos se manifiesta esa enfermedad relativamente desconocida aun hoy en día, llamada esquizofrenia.<br /><br />La pasión artística del autor, quien, desde hace tiempo, viene ejerciendo, con seriedad y prestigio, la crítica literaria, presta a Las voces del laberinto un lenguaje rico y preciso, con abundancia de referencias y citas de psicológos, psiquiatras, filósofos o escritores. Philip K. Dick, por ejemplo, entre ellos. Del autor de Blade Runner se nos revela uno de sus chistes preferidos, a modo de microrrelato clínico: "Doctor, creo que alguien está mezclando en mi comida algo que me vuelve paranoico". En esa división de referencias ilustres, Zelda Fitzgerald (a su esposo Scott: "En cualquier caso te quiero, aun cuando no queda nada de amor o de mí o de vida") se encuentra a contrapágina con Oliver Sacks ("Para situar de nuevo en el centro al sujeto, al ser humano que lucha y padece, hemos de profundizar en su historial clínico hasta hacerlo narración o cuento").<br /><br />Fascinante.<br /><br />Escritor y periodista<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-7689806479302137343?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-59813734699153743622007-12-12T00:09:00.000+01:002007-12-12T00:13:59.530+01:00"Mis obras se aman o se odian" - Entrevista a Paul AusterBorja Hermoso - 09/12/2007 - publicado originalmente en elpais.com<br /><br />Novelas como La música del azar, Mr. Vértigo o La trilogía de Nueva York lo han consagrado como un gran narrador. Ahora su desafío es el cine, y acaba de estrenar La vida interior de Martin Frost, su segunda película en solitario.<br /><br /><img src="http://www.letropolis.com.ar/2005/12/imagenes/auster2.jpg" /><br /><br />Entre músicas del azar y libros de las ilusiones, la obra literaria de Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, 1947) fue creciendo y creciendo hasta abandonar la piel del escritor solitario para mudarse en estrella del rock, del rock editorial, se entiende. Pero al hombre que lo tenía todo, al ídolo de seguidores borrachos de páginas inquietantes, siempre le picó la urticaria del cine y así, tras codirigir Blue in the face junto a su ex amigo Wayne Wang, se lanzó en solitario a la aventura de Lulu on the Bridge, experiencia que pese a la presencia del gran Harvey Keitel le salió sólo regulín. Ahora vuelve a las pantallas españolas con su segunda autoría absoluta como director: La vida interior de Martin Frost, estrenada en el último Festival de San Sebastián, donde el autor de Mr. Vertigo y La trilogía de Nueva York ejerció, además, de presidente del jurado.<br /><br />Pregunta. La historia de un hombre que escribe la historia de un hombre que escribe la historia de un hombre: como poco, una trama complicada, ¿no cree?<br /><br />Respuesta. Pues sí, corrí el riesgo de perderme en la jungla de las complicaciones, pero creo que merecía la pena. Ese riesgo reflejaba mis opiniones personales acerca del proceso creativo, que tiende a querer hacer cosas distintas a las demás. En este caso, quería una película distinta, algo que no se hubiese visto antes, y sabía que eso molestaría mucho a unos y gustaría bastante a otros.<br /><br />P. Siempre habla usted de su cine como algo que o bien se ama o bien se odia. ¿Por qué hay que ser tan radicales, es que no hay término medio?<br /><br />R. Bueno, eso es algo que también sucede con mis libros, se aman o se odian... y la verdad es que ya estoy acostumbrado. Es una manera dolorosa de vivir, pero es la historia de mi vida (risas).<br /><br />P. ¿Hasta qué punto son sus películas una prolongación de sus libros?<br /><br />R. Bueno, por ahora he hecho sólo dos películas totalmente mías. Y puedo decirle que las dos son una extensión de mi trabajo como escritor, porque ambas nacen de lo más profundo de mi imaginación. Sin embargo, eran dos historias que necesitaban imperativamente ser contadas de manera visual, y no literaria. Y en ambos casos, el enfoque es digamos que mucho más pequeño que en el de mis novelas. Casi podemos hablar de películas que son como dos relatos cortos.<br /><br />P. El mundo del cine no está siendo demasiado simpático con Paul Auster. Tuvo problemas para estrenar en los circuitos comerciales Lulu on the Bridge, y ahora los ha tenido para financiar La vida interior de Martin Frost...<br /><br />R. Bueno, fue una compañía inglesa la que financió Lulu on the Bridge. Una compañía liderada por dos mujeres muy entusiastas al principio, pero que no entendieron bien el espíritu de la película. Se creyeron que estaban financiando una película comercial... ¡no sé en qué estaban pensando! Exigieron un montón de dinero increíble a los distribuidores. Y la cosa no funcionó. Nunca llegó a estrenarse en cines en EE UU, sólo en DVD y en televisión.<br /><br />P. ¿Cómo se recibió en su país La vida interior de Martin Frost?<br /><br />R. Se estrenó a primeros de septiembre y fue masacrada por los críticos. Me sentí como Jesús en la cruz. O como san Sebastián con las flechas clavadas. Terrible.<br /><br />P. Después de estas dos películas, ¿de verdad espera usted una carrera como cineasta o son sólo experiencias puntuales?<br /><br />R. No, no. Es sólo una actividad ocasional. Eso sí, me gustaría hacer otra película algún día.<br /><br />P. Le masacra la crítica, estrena con dificultad o no estrena... pero quiere hacer más películas: perdone, pero ¿cómo se llama el masoquista que lleva dentro?<br /><br />R. (Risas) Sí, sí, lo soy un poco, lo reconozco. La verdad es que al hacer películas se experimenta mucho placer. Trabajas con otras personas, y eso para mí ya está bien. Hay que tener en cuenta que paso la mayor parte de mi tiempo encerrado en una habitación, trabajando solo. Ya veremos lo que trae el futuro. Quién sabe, a lo mejor podría morirme esta tarde, no se pueden hacer planes.<br /><br />P. ¿Es verdad que en el fondo usted siempre quiso ser director de cine pero que por su timidez acabó siendo escritor?<br /><br />R. Eso es así. Y el cine es un escape que me lo hace pasar bien. Disfruto con la música, disfruto con el decorado, disfruto con la producción, disfruto con la peluquería, pero sobre todo disfruto con el trabajo junto a los actores... porque en el fondo pienso que los actores y los escritores somos muy parecidos. Los dos intentamos que los seres imaginarios se vuelvan reales. Un actor lo hace con su cuerpo y un escritor, con su bolígrafo. ¡Ah!, y luego está la parte del montaje, que es la parte más emocionante de una película, y desde luego la que más se parece al oficio de escribir.<br /><br />P. ¿Qué diferencias hay entre escribir un guión y una novela?<br /><br />R. No tiene nada que ver. Si escribo una novela, siento como si estuviera viéndolo todo en tres dimensiones. Pero si escribo un guión, pienso en un rectángulo, y además todo va cortado en trocitos y todo es diálogo. En mis novelas, apenas hay diálogos.<br /><br />P. Lo mismo esto le parece una barbaridad, pero ¿estaría de acuerdo en que un libro puede equivaler a una esposa y una película a una amante? Una permanece, la otra es fugaz.<br /><br />R. Claro, claro, a la una puedes volver siempre, y a la otra no. Es una estupenda idea, sí, aunque a mí no se me había ocurrido hasta ahora mismo. ¡Pero el mundo ha cambiado y ahora tenemos DVD! Y a esos sí que los puedes manosear y volver a ellos todo el rato...<br /><br />P. Viendo La vida interior... uno vuelve a concluir que el humor puede convertirse en el mejor subrayado del patetismo...<br /><br />R. Estaba esperando que me dijera eso, ha tardado mucho. El humor es algo extraordinario, también terrible. El humor puede retratar la soledad de una forma feroz.<br /><br />P. ¿Y el azar? Parece ejercer una gran influencia en su obra.<br /><br />R. La muerte de un amigo mío al que atravesó un rayo cuando tenía sólo 14 años me marcó. Supongo que ésa es la explicación. Todo puede cambiar de golpe.<br /><br />P. ¿Son sus libros las cosas que le han pasado?<br /><br />R. No son autobiográficos, pero a veces uso en ellos cosas que me han pasado.<br /><br />P. Está usted en una edad, digamos, simbólica. Los 60. ¿Está cansado?<br /><br />R. Me siento como si tuviera 30. Como si acabara de empezar.<br /><br />P. Lou Reed dejó dicho en My house cuál era la trilogía de su vida: "Mi escritura, mi motocicleta y mi mujer". ¿Y la suya?<br /><br />R. Quite usted lo de la motocicleta y ahí está la mía. Como dijo Freud, "amor y trabajo". Ahí está lo esencial.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-5981373469915374362?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-17748381353201274042007-12-09T09:05:00.000+01:002007-12-09T09:11:54.175+01:00La vida interior de Martin Frost - A cada cual sus habilidadesBlanca Vázquez - laRepúblicaCultural.es<br /><br />Habiendo leído un gran número de obras del reconocido escritor norteamericano Paul Auster, sentía mucha curiosidad por acudir al estreno de una de ellas plasmada en celuloide y dirigida por él mismo, La vida interior de Martin Frost (The inner life of Martin Frost). Lo que comenzó como un relato corto, según el autor, acabó transformándose en un largometraje. El cine no es un terreno nuevo para Auster que dejó un decente sabor de boca con “Lulu on the Bridge” en 1998.<br /><br /><img alt="La vida interior de Martin Frost" src="http://67.59.184.41/5/5/listings/InnerLifeOfMartinFrost.jpg" longdesc="La vida interior de Martin Frost, Paul Auster" /><br /><br />No obstante su experiencia con guiones de cine, esta última cinta de Auster parece la labor de un primerizo que denota una evidente falta de presupuesto, y una ausencia total de profundidad, necesaria para paliar dicha escasez. Para empezar, el protagonista, Martin Frost , deja al espectador completamente frío. No nos seduce lo más mínimo, ni en su intelectualidad ni en su reacción ante los acontecimientos que le asaltan en su descanso campestre.<br /><br />Auster es un maestro en historias laberínticas de carácter metaliterario, a caballo entre ese territorio que también sabe trabajar, la realidad y la fantasía dentro de la literatura, ficción dentro de la ficción engarzada en una cadena de historias, con escritores como protagonistas, (en cierto modo alter ego del autor), toda una orgía literaria. Pero ese encantamiento tan especial que nos embelesa en sus libros no aparece por ningún esquinado encuadre en La vida interior de Martin Frost, historia en la que parece haber batido un cóctel novelístico entre “Travels In the scriptorium”, “La noche del oráculo”, o “Trilogía de Nueva York”. Cóctel que ha salido cortado, como una salsa mayonesa mal ligada.<br /><br />Cuatro son solo los actores de esta cinta de unas musas complacientes y otras apagadas, de escritores buenos y malos. Amigos de Auster como David Thewlis, buen secundario en famosas sagas y producciones comerciales, pero con una evidente falta de carisma para el papel; Irene Jacob, mejor anoto un "sin comentarios"; el simpático miembro de “Los Soprano”, Michael Imperioli, y la hija de Auster, Sophie, a la que el escritor intenta meternos con calzador, incluido sus pinitos de cantante. Un desastre, vamos.<br /><br />El lenguaje cinematográfico tiene otras reglas bien distintas de la lectura pausada, imaginativa e independiente de nuestra conciencia sobre un libro. Eso no quiere decir que cualquiera de las obras de Paul Auster no pinten bien en cine. Hace falta proveer de ese misterio laberíntico y fantástico a la historia con buenos recursos audiovisuales, y para ello probablemente sea necesario algo más que un narrador, tres actores y un aprendiz y dos carteles en la pantalla guiando el desarrollo. El problema no es esa falta de concreción en la realidad: lugar, época, mundo, etc, sino la expresión visual de esos laberintos mentales que tan bien expresa Auster con la pluma. No ha sido capaz, esta vez, de comunicar al espectador, (muchos de ellos lectores de sus obras, dispuestos a recibir desde otra vertiente) la historia que el autor y director tenía en mente. Sea quizás esta la causa de que el espectador, una vez apagadas las luces de la sala, permanezca un buen lapso de tiempo con la mirada perdida.<br /><br />Se entiende, por una vez, que la crítica haya sido brutal con esta historia de un escritor que cansado después de su última obra, decide trasladarse una temporada al campo, a casa de unos amigos, el matrimonio Auster (uno de los puntos referentes del director-escritor es introducir ese tipo de detalles en sus libros), de viaje por tierras lejanas. Solo en tal paraje, Martin comienza a urdir una nueva obra, momento en el que se le aparece, (machismo de las artes) una musa, Irene Jacob, cuya misión es hacer que el escritor complete su obra con buena nota. Después desaparecerá de su vida, pero…<br /><br />La historia podía haber materializado una película interesante, como ya he dicho antes, al igual que cualquiera de los libros de Auster. No es el caso. No han ayudado ni la existencia de un narrador omnisciente, ni las supuestas escenas de humor (que no han hecho ninguna gracia), ni el minimalismo con que se impregna el metraje, ni el enchufismo familiar, ni la fláccida arquitectura verbal de los personajes, (imagino la destreza de Woody Allen en este caso).<br /><br />Una pena, pues la cartelera no abunda de historias originales, y esta podía haber sido una de ellas.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-1774838135320127404?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-78605491641128464422007-11-30T13:07:00.000+01:002007-11-30T13:11:27.658+01:00La colección de «Cuadernos del Norte» tendrá una edición digitalizadaLa editorial valenciana Faximil confía en poner a la venta en marzo la revista asturiana que dirigió Juan Cueto a lo largo de los años ochenta<br />LA NUEVA ESPAÑA, 28 Nov 2007<br />Oviedo, Javier CUERVO<br /><br /><img alt="Juan Cueto" src="http://www.viadescape.com/laignoranciamata/uploaded_images/elpais_juancueto-794646.jpg" /><br /><br />«Desde Paul Auster a Martin Amis y todos los novelistas ingleses actuales estaban en "Cuadernos del Norte" por primera vez, veinte años antes de ser conocidos por los lectores generales. Aunque pesa mucho la semiótica -Umberto Eco todavía no se había hecho novelista-, a la que le ha pasado un poco el tiempo, la revista no se cae de las manos, sigue vigente. Esa sorprendente mezcla de filosofía, literatura y bibliografía asturiana -que cuando la leímos desde fuera no reparábamos en cuánto ocupaba- es una buena fórmula, y su mezcla de la cultura elitista y otra más popular anticipa una línea de trabajo que se ha ido concretando y ahora es muy normal». Es la valoración que hace Alfonso Moreira, director de la empresa valenciana Faximil, que realiza ediciones digitales desde el año 2000.<br />Moreira, de 44 años, era en los años ochenta un joven lector sorprendido que se hizo con varios números de la revista y los conservó. Documentalista informático, reparó con otros bibliotecarios en que había un hueco en las bibliotecas «porque nadie atiende a las revistas, y las hemerotecas no son lo mejor organizado».<br />Moreira pidió la conformidad a Juan Cueto, que se la dio, y está pendiente de una respuesta por escrito de Cajastur -que en las conversaciones ha sido favorable a esta edición digital, dice- y espera poner en el mercado esta edición digital facsímil de «Los Cuadernos del Norte» en marzo de 2008.<br /><br />«La calidad de la revista habría sorprendido en Madrid, pero hoy parece casi un milagro que se haya podido hacer desde Asturias con esos contenidos, con esa estupenda maqueta, con ese formato estable durante sus algo más de 50 números. En lo demás, su vida se parece a la de otras revistas: dura en torno a los diez años, hasta que los responsables se van cansando. En sus últimos números flaqueaban las fuerzas, se alejaba la periodicidad y se nota que pensaban en cerrarla».<br />Son más de 5.000 páginas y más de mil colaboradores en una publicación a la que el propio Juan Cueto declaró en su momento como una sucesora de la «Revista de Asturias» de Genaro Alas, el hermano de Clarín.<br />Para Moreira, son míticos los números dedicados a Nueva York, la novela negra, la literatura inglesa y la teoría de las catástrofes. «Se ve detrás la figura de Juan Cueto. Detrás de cada gran revista siempre hay alguien que tira del carro».<br />Faximil se plantea como clientes las bibliotecas españolas y extranjeras, pero el mercado le sorprende: el 80 por ciento de sus compradores son particulares. Su «pequeño gran éxito» han sido los «Cuadernos de Ruedo Ibérico», que ha vendido 2.000 copias. Empezaron dedicándose a los libros raros y luego saltaron a las revistas. Una parte de su catálogo es «alimenticia, los que nos piden que digitalicemos sus ediciones. Pero cada año buscamos dos o tres piezas que nos gusten. Es el caso de los "Cuadernos del Norte", que nos ha planteado problemas especiales porque su papel era tostado y se imprimía en bitono. A los escáneres les gustan el blanco y el negro bien contrastados. Por método informático hemos logrado reproducir esas tonalidades».<br />La suma de tres hemerotecas particulares les permitió hacerse con el 90 por ciento de la colección: «El resto de los números sueltos lo compramos en librerías de viejo, donde se aprecia que la revista sigue siendo valorada».<br /><br />En su catálogo hay revistas como la anarquista «Estudios Revista Ecléctica» (Valencia, 1928-1937), «Hora de España» (Valencia-Barcelona, 1937-1938) y la opositoria al franquismo «Cuadernos de Ruedo Ibérico» (París-Barcelona, 1965-1979), que venden a cincuenta euros por colección.<br /><br />«Cuadernos del Norte» fue definida por Juan Cueto como una revista «plural y abierta, ni literaria ni de vanguardia, porque la cultura no tiene fronteras y queremos que sea un espacio donde se mezcle todo: arquitectura, ciencia, técnica, diseño, filosofía literaria, porque así es este fin de siglo y de milenio cuando salimos», declaró a «El País» en 1988, «la cultura española estaba, y así sigue, muy compartimentada, con muchas aduanas interiores, muy ensimismada y sin cosmopolitismo. Quisimos hacer una obra sin fronteras y sin géneros, donde cabe todo».<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-7860549164112846442?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-82589456756896642042007-11-25T21:02:00.000+01:002007-11-25T21:04:16.202+01:00Octavio Salazar presenta su libro ´De vértigos y azares´Recoge todos sus artículos publicados en Diario CORDOBA a partir del año 1993.<br /><br />23/11/2007 MARIBEL RUIZ RODRIGUEZ<br /><br />(Diario de Córdoba)<br /><br />El director general de Cultura de la Universidad de Córdoba, Octavio Salazar, presentó ayer su último libro, De vértigos y azares , en el que recopila todos los artículos de opinión que ha publicado Diario CORDOBA desde el 1993 hasta junio del 2005. <br /><br />El acto de presentación tuvo lugar en el Salón Mudéjar del Rectorado de la Universidad, e intervinieron el delegado de Cultura de la Diputación, José Mariscal, el vicerrector de Estudiantes y Cultura, Manuel Torres, y la periodista Marta Jiménez. <br /><br />Así, Salazar realizó una presentación muy peculiar de su libro, a través de una entrevista en público que le fue haciendo Marta Jiménez. Y después, "lo que hemos querido hacer, incluso más allá de mis artículos, es una reflexión sobre el papel de los columnistas en los periódicos, la importancia que tiene la opinión en los medios de comunicación y que los asistentes participen y se genere un debate". <br /><br />El libro De vértigos y azares , editado por la delegación de Cultura de la Diputación Provincial, debe su título a la afición de Salazar "por las novelas de Paul Auster", autor del que incluye una cita "que encabeza la obra". El recopilatorio de los artículos de Octavio Salazar se llama así "porque la vida está compuesta en gran medida por el azar --que determina a los personajes de Auster--; y por el vértigo que nos produce decidir, organizar nuestra vida y enderezar lo que el azar ha ido produciendo", sensación que le inspira Míster Vértigo , de su admirado escritor. <br /><br /><br />ESTRUCTURA En De vértigos y azares , Octavio Salazar organiza todos los artículos publicados en este periódico desde el 1993 hasta el 2005, "por bloques temáticos". El libro se divide en 5 secciones, tituladas con nombres de películas, y que abarcan los artículos más personales de Salazar, sus opiniones acerca de la mujer, de la educación, de la ciudad y de la política en general. <br /><br />El profesor Salazar explicó además que el prólogo de su libro ha sido elaborado por el escritor cordobés Joaquín Pérez Azaústre, y que la imagen de la portada es del fotógrafo Manuel Muñoz, también de Córdoba.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-8258945675689664204?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-69499051117439722972007-11-17T11:50:00.000+01:002007-11-17T11:57:28.520+01:00El combate de MailerJOSEP MARIA Fonalleras<br />ESCRITOR<br />Miro una de las últimas entrevistas que concedió <a href="http://www.hotelkafka.com/wiki/index.php?title=Normal_Mailer">Norman Mailer</a> en la televisión. Habla de su última novela, El castillo en el bosque, un relato en boca de un demonio sobre la infancia de Hitler, algo que va a escandalizar a propios y extraños: "Se van a quedar lívidos". Lo dice con mirada altiva y con esas enormes orejas que en su vejez destacan más. Con aire provocador, como lo fue toda su vida, llena de trifulcas con escritores (como la famosa pelea con Gore Vidal) y de navajazos. La imagen de Mailer es, para unos, irritante; para otros, tierna. Paul Auster está entre los segundos. Woody Allen, entre los primeros. En El Dormilón, el protagonista dice a un científico: "Este es un retrato de Norman Mailer. Legó su ego a la Facultad de Medicina de Harvard". El gran y sarcástico David Foster Wallace le clasifica, junto a Updike y Roth, entre los Grandes Narcisistas Masculinos.<br /><br /><a href="http://www.achievement.org/achievers/mai0/large/mai0-007.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.achievement.org/achievers/mai0/large/mai0-007.jpg" border="0" /></a><br />Todo tiene su explicación. Mailer irrumpió muy joven en el panorama literario estadounidense con Los desnudos y los muertos, su novela sobre la II Guerra Mundial en el Pacífico, y fue labrando una trayectoria de escritor como quien construye el edificio de alguien a quien la sociedad tiene en cuenta. Él mismo reconocía hace poco que estamos en un mundo en el que la literatura ya no es lo que era. Mientras tanto, a lo largo de su vida, obsesionado por escribir la "gran novela americana", se planteó la literatura con ambición sin límites: "Escribir una novela es, en cierta medida, como una escalada. Si eres ambicioso, intentas retos que están más allá de tus fuerzas".<br />En el camino, fue espectador (y actor) de los acontecimientos que marcaron el siglo XX. El nuevo periodismo bebe de Mailer y, por supuesto, de La canción del verdugo (con ese enorme asesino llamado Gary Gilmore) y de Los ejércitos de la noche, y también de la famosa crónica de la convención demócrata de 1960, en tiempos de Kennedy.<br />Para <a href="http://www.hotelkafka.com/wiki/index.php?title=Harold_Bloom">Harold Bloom</a>, estaba en el Olimpo de los escritores americanos vivos, junto a Pynchon, DeLillo y <a href="http://www.hotelkafka.com/wiki/index.php?title=Cormac_McCarthy">Cormac McCarthy</a>. Ahora nos deja, en legado, ese castillo hitleriano a punto de publicarse en España.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-6949905111743972297?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-13682970112471288652007-11-04T16:50:00.000+01:002007-11-04T16:57:06.446+01:00Universo AusterEnric Castelló<br />(La Vanguardia)31/10/2007 - 18:52 horas<br /><br />Paul Auster está la mar de prolífico. Este año hemos visto que salían a la luz dos de sus últimas obras, Viajes por el Scriptorium y La vida interior de Martin Frost (ambas publicadas en Anagrama). La primera es una ficción peculiar, más bien cercana a un cuento o un relato, que encuentro innecesariamente alargada; la segunda es un guión cinematográfico que fue la base literaria de la película que el año pasado Auster dirigió con el mismo título y en la que su hija, Sophie, interpretó el papel de Anne James.<br /><br /><a href="http://hotelkafka.com/blogs/PaulAuster/uploaded_images/sophiecd-797056.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="Sophie Auster" src="http://hotelkafka.com/blogs/PaulAuster/uploaded_images/sophiecd-797052.jpg" border="0" /></a><br /><br />En un Punto de lectura dedicado a Brooklyn Follies hace más de un año, ya me declaré un fan del escritor, a lo que algunos lectores de la columna alegaron que no todas sus obras son igual de buenas. Estoy de acuerdo y creo que no podemos comparar estas dos últimas piezas a obras maestras como la Trilogía en Nueva York o Brooklyn Follies. Aún así, los dos trabajos que estamos comentando tienen sin duda la marca del autor. Son exploraciones de los sentimientos humanos en situaciones extrañas, misteriosas o límite. Nos encontramos ante historias claustrofóbicas, en las que los protagonistas deben enfrontarse a sus limitaciones y miedos, a ellos mismos.<br /><br />Otros ingredientes del universo Auster presentes son sus historias dentro de las historias, la confusión entre ficción, realidad, sueño o alucinación, y la incertidumbre que planea entre sus páginas. A nivel estilístico, me continua asombrando su aparente simplicidad y su palabra desnuda, lo que representa al mismo tiempo un reto para sus traductores. En todo caso, como hemos dicho, sus últimas obras evidencian que Auster también tiene altibajos y que no renuncia a seguir escribiendo en momentos, quizás, de menor inspiración creativa.<br /><br />La vida interior de Martin Frost es una historia presente en el El libro de las ilusiones (Anagrama) y que podríamos catalogar en el género fantástico. Trata de un escritor que se instala en la casa de unos amigos en el campo con la finalidad de desconectar y no hacer nada. Pero inmediatamente, Martin Frost siente la necesidad de escribir una historia. Una mujer misteriosa aparece en su cama la primera mañana, es Claire, en realidad su musa. El relato toma un tinte fantástico cuando Claire empieza a sentirse cada vez más débil a medida que Martin va avanzando en su relato.<br /><br />En la entrevista a Paul Auster que incorpora el volumen, el escritor explica que tras Brooklyn Follies se encontraba exhausto –tal y como se encuentra Martin Frost al llegar a la casa de campo-, y no estaba preparado para empezar una obra de ficción. Empezó con el proyecto de Martin Frost, pero se encalló y Auster se dedicó a El libro de las ilusiones –en el que aparece la historia de Frost en una de las películas de su protagonista. Finalmente, pudo recuperar la idea para el guión de un largometraje que le propuso una productora alemana y que fue rodado en Portugal.<br /><br />Relato sobre el vacío<br />Viajes por el Scriptorium es una historia bastante tenebrosa. El planteamiento es realmente insólito: el señor Blank, un hombre ya maduro, se despierta en una habitación que no reconoce, se encuentra débil y parece ser que ha perdido la memoria. Misteriosos personajes irán apareciendo en la estancia para ayudarle en sus tareas o para hablar sobre su circunstancia. El señor Blank desarrollará un sentimiento de culpabilidad ante estas apariciones mientras intenta descubrir dónde se encuentra.<br /><br />El lector de este relato experimentará una sensación de suspense importante en este relato sobre el vacío y de estructura circular. ¿Está el señor Blank encarcelado? ¿Quizás se encuentra en un sanatorio? ¿Ha perdido sus facultades mentales y sus pensamientos son simplemente producto de un cerebro enfermo? Los personajes insisten en que tome medicamentos para "seguir el tratamiento", pero en ningún caso explican claramente de qué tratamiento se trata ni por qué está allí.<br /><br />Como es propio de la obra de Auster, el señor Blank lee al mismo tiempo un manuscrito que encontró en su escritorio. Narra una ficción sobre un país alegórico a los Estados Unidos, pero en el que la historia ha evolucionado de una forma diferente y en el que los personajes podrían haber sido sacados de un Western futurista. En conjunto, la obra parece tener relación también con la incapacidad creativa, diría que es un ejercicio literario en el que Auster intenta meditar sobre el proceso de la escritura. Ésta es, especialmente, una obra que no dejará buen sabor de boca a los amantes del Auster de Brooklyn Follies o de la Trilogía en Nueva York, puesto que me parece que pone en evidencia un momento flojo en la trayectoria del autor.<br /><br />Ficha de lectura<br />Viajes por el Scriptorium<br />Paul Auster<br />Trad. Benito Gómez Ibáñez<br />Barcelona Anagrama<br />192 págs.<br /><br /><br />La vida interior de Martin Frost<br />Paul Auster<br />Trad. Benito Gómez Ibáñez<br />Barcelona. Anagrama<br />128 págs.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-1368297011247128865?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-37112599567973353062007-10-30T19:00:00.000+01:002007-10-30T19:01:29.843+01:00«Las películas que imitan la vida son falsificaciones»El director Gonzalo Suárez presenta en la Seminci su nueva película, «Oviedo Express», con Carmelo Gómez<br /><br />Miguel Ayanz <br />Valladolid- Una compañía de teatro llega a Oviedo para representar «La Regenta». Una primadona de peligrosos celos, un galán donjuanesco, un director pretencioso y un actor despechado verán sus vidas mezcladas con las del alcalde de la ciudad, su mujer y la frívola madre de ésta. Carmelo Gómez, Bárbara Goenaga, Maribel Verdú, Aitana Sánchez-Gijón, Jorge Sanz, Najwa Nimri y Alberto Jiménez son el lujoso elenco del regreso de Suárez.<br /> -El filme parece inclasificable. Es comedia, pero con drama, melodrama... ¿Huye de las etiquetas?<br /> -Es mi temperamento. Desde mis primeros libros en los 60 ya enfocaba mi estilo hacia ese territorio de ficción donde es posible mezclar los géneros. Pero no es que lo intente, me sale así: está más cerca de cómo veo yo la realidad. La veo más próxima a mis películas o mis libros que a la descripción que de ella me hacen en otros filmes, realidades más unívocas, más monotemáticas.<br /> -La infidelidad, a primera vista, es el gran tema del filme. Pero debajo parece que quiere hablar de la infelicidad, ahí están el personaje de Sanz, un actor en horas bajas, el de Bárbara Goenaga, una mujer casada que vive un romance y escapa de su rutina...<br /> -Efectivamente, soy reacio a inscribirme en un tema. La infidelidad no es lo que más me interesa. Busco más esa sensación de personajes perdidos, salvo aquellos que apuestan, como el de Carmelo, por apurar todas las copas. Como le explica a Jorge Sanz, su forma de huir hacia delante es ir cambiando de personaje, de mujer, de ciudad... Sí, el tema de los temas sería la vida cambiante.<br /> -La cinta homenajea al mundo del teatro. ¿Cree que el buen cine debe ser teatral?<br /> -No es que lo crea, sino que lo es. Hasta los «westerns» son teatro. Diderot tuvo un sueño asombroso de lo que es el cine, lo clavó. Dijo que lo que le falta al teatro es la facilidad de cambiar de escenario. La quintaesencia del cine sigue siendo teatral, no se ha emancipado de la escena. Una de las cosas que me hizo dejar de ser actor de teatro fue ese carácter que tiene de oficina siniestra. Es un sitio con polvo. Se ve el sueño, pero en la trastienda corren las ratas, la dinámica del grupo se concentra en la envidia.<br /> -Le dice el personaje del alcalde (Jiménez) a la actriz vengativa (Sánchez-Gijón) que los políticos y los actores se parecen. ¿También los directores de cine actúan?<br /> -Sin duda: yo parto de la mentira. En mi primer libro ya dije: «Yo cuento mentiras de verdad, no verdades de mentira». Es una premisa que he mantenido. Parto de la ficción, pero, ¿cuál es la verdad? ¿cómo captar lo que es la vida? Es algo inabarcable. Las películas que pretenden ser como la vida misma en el fondo son falsificaciones.<br /> -¿Es un cineasta que escribe, un escritor que hace películas...?<br /> -No soy el único: Paul Auster, por ejemplo, y Elia Kazan era un gran escritor. En mí, primero fue el escritor. Le debo mucho a la etapa de periodista, ahí encontré mi estilo. Luego vino el cine, sin desprenderme nunca de la literatura. Siempre he escrito mis guiones. Digamos que soy un escritor que hace cine... o viceversa. Quiero que confluyan el cine y la literatura, y que ésta libere a la imagen. Es la vía que me apasiona del cine.<br /> -Ha reunido a Sánchez-Gijón, Gómez, Verdú y Sanz, un grupo que triunfaba ya en los 90. ¿Quería reivindicarlos, dejar claro que aún tienen mucho que decir?<br /> -No he hecho ninguna reivindicación generacional. No creo en las generaciones: duran poco y no son un valor en sí mismas. Sí es cierto que son actores de mucho talento y experiencia. Pero cuando escribo un guión no pienso en los actores, no les doy cara ni forma: son espíritus descarnados.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-3711259956797335306?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-8254662752192383972007-10-27T09:17:00.000+02:002007-10-27T09:20:40.096+02:00"Las librerías, claves para la salud cultural"Teresa Ferreirós / Barcelona. Expansión & Empleo<br /><br /><br />Jorge Herralde (Barcelona, 1935) acaba de recibir el manuscrito en inglés de la última novela de Paul Auster, Un hombre en la oscuridad. "Es excelente", dice. La diferencia con respecto a una situación similar hace unos años es que, esta vez, el documento le ha llegado directamente a su correo electrónico. Herralde considera que las nuevas tecnologías han facilitado mucho el trabajo de los editores: "Todavía es muy prematuro, pero ha sido muy útil", afirma. <br /><br />El editor asegura que la mayoría de los originales llega a través de la red y que, para las exportaciones, Internet también ha sido de gran ayuda: "En quince días, está el libro impreso en cualquier país". En España, la venta de libros por Internet es pequeña, debido, según Herralde, a que es un país muy urbano, donde hay librerías en casi todos los núcleos de población. En EEUU, por tradición, o en América Latina, por una carencia endémica de librerías, está triunfando más la venta a través de la web. <br /><br />De viaje<br />Herralde vive de ciudad en ciudad. La semana pasada, estuvo en la Feria del Libro de Fráncfort (Alemania) y, poco antes, en una presentación en Bilbao. A sus 72 años, el editor tiene una vida envidiablemente dinámica. Lee todo lo que cae en sus manos, aunque confiesa que le queda poco tiempo para la lectura placentera. "Las memorias, biografías y ensayos forman la parte más ociosa de mi trabajo de lector y soy fan de Josep Pla", confiesa.<br /><br />Herralde empezó en la edición como la mayoría de editores voluntaristas y vocacionales, "como lector y por deseo de compartir entusiasmo". Fundó Anagrama en 1969, en un momento de gran ebullición política en el que ya había ciertas fisuras en el franquismo y la Ley Fraga permitía publicar textos hasta el momento absolutamente prohibidos. <br /><br />Herralde asegura que, en sus primeros años, la editorial tenía una fuerte intención política, que poco a poco fue remitiendo. El Che Guevara, Mao Tse Tung y Trotsky fueron de los primeros autores que llenaron el catálogo de Anagrama, que hoy alcanza los 3.000 títulos. <br /><br />Dentro de sus dos líneas, narrativa y ensayo, el editor apuesta por la excelencia y la curiosidad intelectual. Anagrama ha rescatado clásicos como Georges Perec, Albert Cohen o Vladimir Nabokov. Herralde confiesa que tiene una relación personal, "de amistad", con autores como Álvaro Pombo, Enrique Vila-Matas o, en su día, Roberto Bolaño. <br /><br />No fue hasta 1979 cuando el fundador de Anagrama oyó hablar de Bukowski. Fue en San Francisco, en la editorial y librería City Lights Books. Al llegar a Barcelona, el editor se puso rápidamente en contacto con Carmen Balcells para editar al escritor alemán. Y lo consiguió. <br /><br />Herralde dijo una vez en una entrevista -publicada en un libro escrito por él, Por orden alfabético- que "una borrachera de vino blanco" es lo que tiene en común con este autor. Entre las últimas novedades de Anagrama, figuran títulos como La interpretación del asesinato, Jed Rubenfeld; La vida interior de Martin Frost, de Paul Auster; o Crematorio, de Rafael Chirbes.<br /><br />Una figura incierta<br />Muchos dicen que los agentes literarios son el único intermediario posible entre el escritor y el editor. Herralde no cree que sea así. De hecho, Anagrama, igual que Tusquets o Alfaguara, gestiona los derechos de algunos de sus escritores más consagrados, como Vila-Matas, Pombo, Bolaño o Chirbes. <br /><br />Herralde explica que tiene muy buenas relaciones con muchos de los más destacados agentes, pero no cree que sean una figura imprescindible. El concepto empezó en el mundo anglosajón y fue Carmen Balcells quien lo importó a España, "en parte por la dejadez de los editores españoles, que no se esforzaban en promocionar a sus autores en el extranjero, pero ahora esto ha cambiado", explica Herralde. <br /><br />El editor confiesa que sus autores fetiche se reflejan en su catálogo: Nabokov, Patricia Highsmith, Pombo, Bolaño, Tabucchi o Paul Auster. Herralde pronuncia muchos de esos nombres cuando se le pregunta por los más vendidos en los últimos años de Anagrama. Auster se ha convertido en el autor estrella de la editorial, con Brooklin Follies. <br /><br />Tom Sharp, Javier Marías, Alessandro Baricco, Arundhati Roy, Alberto Méndez y Ryszard Kapuscinski también han vendido más de 100.000 ejemplares con Anagrama. Herralde escoge a sus autores por la calidad literaria, "que ya se puede apreciar en las primeras líneas". La pertenencia a un catálogo también es importante; "no publicamos cualquier género". El editor explica que con los años se va adquiriendo olfato, pero "muchos hablan del olfato de los editores y obvian que, a menudo, están resfriados". <br /><br />Para Herralde, la política de autor es importante "aunque no se puede hacer con todos porque se acabaría por publicar mil libros al año". Anagrama cuenta con unos treinta autores con más de diez títulos publicados en la editorial. "Cuando estos escritores despuntan, están muy codiciados por los grandes grupos y, a menudo, se producen bajas", explica. <br /><br />Herralde afirmó en una entrevista que "si un autor se va de una editorial, se produce un desgarro". Álvaro Pombo o Soledad Puértolas son dos ejemplos que se marcharon a Planeta, aunque ambos regresaron más tarde a Anagrama. La editorial publica cien títulos nuevos cada año, 25 de ellos en edición de bolsillo. Herralde destaca el alto valor del fondo editorial. Las reediciones representan el 50% de las ventas, que ascendieron a 6,18 millones de euros en 2006. La empresa está presente en Latinoamérica.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-825466275219238397?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-24505519539340030852007-10-21T13:52:00.000+02:002007-10-21T13:54:32.212+02:00'La Vida Interior De Martin Frost' se estrenará en noviembre20MINUTOS.ES. 25.09.2007 - 18:31h <br /><br />Es la última película del director y escritor Paul Auster. <br />Narra la vida de un escritor que cree haber encontrado a su musa.Ya puedes ver el trailer en 20minutos.es La Vida Interior De Martin Frost la última película de Paul Auster , tiene ya fecha de estreno: 9 de noviembre.<br /><br />La película narra la historia de Martin Frost, un escritor de éxito que acaba de publicar un libro cuando decide retirarse una temporada a una casa de campo. <br /><br />Al despertarse la primera mañana, Frost descubre sorprendido a una misteriosa y deslumbrante mujer tumbada a su lado. Fascinado por su belleza e inteligencia, Martin se apasiona profundamente por ella y piensa que se ha encontrado con su musa que le va a ayudar a escribir su mejor novela. <br /><br />¿Quién es esta mujer misteriosa que tan bien conoce su vida y su obra? ¿Será una musa real? ¿Será una imaginación suya? ¿Será un fantasma que se ha deslizado en la vida privada de Martin Frost?<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-2450551953934003085?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-28742894381205973772007-10-14T12:21:00.000+02:002007-10-14T12:25:13.825+02:00‘Viajes por el Scriptorium’, de Paul Auster: la cosmovisión austeriana diseccionadaHerme Cerezo ( publicado originalmente en Diario del siglo XXI )<br /><br />Paul Auster cada día escribe mejor, cada día se le entiende menos. Al menos eso es lo que se desprende de la lectura de ‘Viajes por el Scriptorium’, su última novela. Así había planeado yo el comienzo de mi reseña cuando todavía me faltaban treinta páginas por leer. Uno, flaco en memoria que no en carnes, ni mucho menos, toma notas con premura: dudas, sensaciones, intuiciones, que redondea y confirma o no, a la conclusión de la lectura.<br /><br /><a href="http://www2.ub.edu/comunicacions/images/scriptorium.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www2.ub.edu/comunicacions/images/scriptorium.jpg" border="0" /></a><br /><br />Lo cierto es que después de haber pasado francamente muy buenos ratos con su ‘Trilogía de Nueva York’, ‘La música del azar’, ‘El palacio de la luna’ y, especialmente, ‘Leviatán, me alejé de Auster tras deglutir uno de sus libros más afamados: ‘El libro de las ilusiones’, que todavía no comprendo cómo gozó de buenas críticas en su momento. Sin embargo y como dice mi colega en estas páginas, Gabriel Ruiz-Ortega, por el solo hecho de haber aportado al mundo de la Literatura alguna de sus novelas anteriores, por ejemplo, ‘El palacio de la Luna’, el de New Jersey se merecía un respeto, una nueva oportunidad. Así que hace unos meses, decidí "levantarle el arresto" y me metí entre pecho y espalda, sin anestesia, una de las novelas suyas que más me han gustado: ‘La noche del oráculo’. Envalentonado por el éxito, proseguí con mi regreso al universo austeriano y, tras leer el resumen argumental y escuchar los siempre entendidos consejos de Pepe Vivó, de la librería Abacus de Valencia — uno de esos raros libreros que, además de vender libros como un cosaco, se los lee —, me he despachado recientemente estos ‘Viajes por el Scriptorium’.<br /><br />A Paul Auster le gusta el juego de los reflejos, ese truco visual consistente en enfrentar dos espejos para que la imagen se repita infinitamente hasta más allá de donde alcanza nuestra vista. Y nuestra imaginación. De este modo, al igual que en ‘La noche del oráculo’, vuelve a escribir una novela dentro de otra novela. Debe de pasárselo pipa navegando por fangales de esta guisa. Lo cual está bien, pero si continúa por esos derroteros la persistencia puede convertirse en lastre y aburrir al personal, si no es que termina por aburrirle a él mismo. Además Dios, o quien sea, ha dotado a Paul Auster de una imaginación desbordante, ‘gratia dei’, que le permite pergeñar argumentos y situaciones interesantes con los menores mimbres posibles, sin tener que utilizar con tanta asiduidad este subterfugio. A pesar de lo dicho, también demuestra su calidad en estos ‘Viajes por el Scriptorium’, porque la historia que Mr. Blank desarrolla a lo largo de las escasas ciento ochenta y cinco páginas ofrece un argumento sugerente, que Auster reviste con el paramento de un segundo envoltorio.<br /><br />Algo que también parece que se ha convertido en ‘made in Auster’ es que el protagonista de la novela, más o menos maquillado, más o menos disfrazado, es el propio autor. Es un modo de escribir que parece estar de moda (disculpen mi torpe juego de palabras modo-moda). No es Auster el único que utiliza este recurso. Sin ir más lejos y ahora que está en plena eclosión, Jacobo Deza, protagonista de ‘Tu rostro mañana’, no es otro que el propio Javier Marías, autor del libro. Para añadir más leña al fuego, el entorno en el que se mueve Mr. Blank, el otro yo de Auster en ‘Viajes por el Scriptorium’, es, sin duda, el despacho, estudio, refugio o como gusten llamarlo, donde el neoyorquino escribe sus historias y que ya ha descrito en varias de ellas (sin ir más lejos en ‘La noche del oráculo’). Cuatro paredes, aquí totalmente desnudas, con un indiscutible sabor claustrofóbico, que incentivan su imaginación y, de vez en cuando, le incitan a salir a la calle a respirar el mundo, a ver el aire, a comprar los "cuadernos portugueses" que le vende el chino Chang (discúlpenme de nuevo, ahora por este burdo juego de sonidos: chino-Chang).<br /><br />Otra aportación interesante de los "Viajes..." es sin duda su idea de convertir su estilográfica en cámara televisiva o fotográfica, que va registrando los movimientos de su protagonista. Lo deja bien claro al principio del libro: "No sabe que hay una cámara instalada en el techo, justo encima de él. El obturador se acciona silenciosamente cada segundo, realizando ochenta y seis mil cuatrocientas instantáneas a cada rotación de la tierra". Con este planteamiento inicial consigue que el lector se distancie del espacio, la celda que ocupa Mr. Blank, del protagonista, el propio Blank, y que se convierta en mero espectador de lo que allí se va a desarrollar. Auster, en su literatura, siempre me ha parecido muy cinematográfico o, al menos, muy interesado en el cine. Aquí tenemos una prueba más. Otras son sus incursiones en el campo del celuloide como guionista, productor, actor o director: ‘Smoke &amp; Blue in the face’, ‘The Center of the World’, ‘Lulu on the Bridge’, ‘La música del azar’ y ‘The Inner Life of Martin Frost’.<br /><br />Por último y con ello enlazo con el principio de la reseña, las treinta páginas finales de ‘Viaje por el Scriptorium’ son fundamentales para entender el libro y justifican plenamente mi valoración del mismo. Esta novela es como una suma de las novelas de Auster, ‘liber librium’, novela de novelas, donde se dan cita el escritor y sus fantasmas, incluyendo entre estos los personajes, por ejemplo Daniel Quinn o John Trause, que habitan sus obras anteriores, su cosmovisión literaria, y que entran en estas páginas incluso para pedirle cuentas. Y el escritor no observa ningún comportamiento especialmente cariñoso con ellos. Es más, concretamente con Mr. Blank, el "nuevo", se muestra cruel, dominador, todopoderoso y dueño de su vida y de su destino. En este sentido, ‘Viajes por el Scriptorium’ parece una revancha sobre sus criaturas, seres de tinta y papel, que, como dice el texto, "sobreviviremos a la mente que nos creó, porque una vez arrojados al mundo existiremos hasta el fin de los tiempos". Por eso, el autor, en su papel de sumo hacedor, escasamente justiciero, quizá vengativo, decide confinar a Mr. Blank en su hábitat actual, recordándole que "nunca será otra cosa que las palabras que estoy escribiendo en su página". En consecuencia y por todo lo visto, este ejercicio de disección que Auster efectúa sobre sí mismo y que ha titulado ‘Viajes por el Scriptorium’, es novela apropiada para austerianos iniciados, recalcitrantes y contumaces. ¿Frikis? Sí, desde luego, para frikis también. Si, además, estos austerianos y/o frikis andan provistos de buena memoria, miel sobre hojuelas.<br /><br />____________________<br /><br />‘Viajes por el Scriptorium’, de Paul Auster. Editorial Anagrama. Barcelona, 2007. 185 páginas, 16 euros.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-2874289438120597377?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-90193093150557897482007-10-07T16:07:00.000+02:002007-10-07T16:10:50.308+02:00Soy amante del cine, pero no influye en mis novelas: Paul AusterEn San Sebastián presenta fuera de concurso La vida interior de Martin Frost<br /><br />Ericka Montaño Garfias (Enviada) - La Jornada (México)<br /><a href="http://hotelkafka.com/blogs/PaulAuster/uploaded_images/AUSTERX-704934.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="Paul Auster, cine, San Sebastián" src="http://hotelkafka.com/blogs/PaulAuster/uploaded_images/AUSTERX-704933.jpg" border="0" /></a><br />San Sebastián, 23 de septiembre. “He pasado la mayor parte de mi vida solo en una habitación, escribiendo palabras sobre el papel. En los últimos 15 años he salido de esa habitación en dos ocasiones para trabajar con otras personas”. Las ocasiones de las que habla el escritor estadunidense Paul Auster fueron para dirigir las cintas Lulú en el puente y La vida interior de Martin Frost, esta última proyectada fuera de concurso en el festival de San Sebastián, al que asiste como director y presidente del jurado de la sección oficial.<br /><br />Auster separa perfectamente sus papeles de cineasta y escritor. “Siempre he sido un amante del cine, pero no creo que haya influido en mi trabajo de novelista. Siempre he pensado mis novelas como todo lo contrario: nada cinematográficas. No tengo interés en que se conviertan en películas, aunque sí ha sido un placer trabajar en el cine”.<br /><br />Historia de optimismo<br /><br />La vida interior de Martin Frost (The inner life of Martin Frost) es quizá uno de los pocos trabajos optimistas de Auster, una suerte de comedia mezclada con sueños. “Quería hacer una comedia y pensé en esta historia desde 1999, antes de Bush, antes de que las cosas se pusieran tan oscuras”, dijo en referencia al anuncio que hizo hace tiempo de que no escribiría porque se sentía frustrado por las acciones del gobierno estadunidense y la guerra en Irak. Sin embargo, dijo, “en la oscuridad de nuestros tiempos a veces algo ligero es de gran utilidad”.<br /><br />En esta cinta, donde actúan Sophie (la hija del escritor), Irène Jacob, David Thewlis y Michael Imperioli, trata “el tema de la imaginación y del proceso creativo; de cómo un escritor vive dentro de lo que está creando. Pienso a Martin Frost como una respuesta a Lulú en el puente. Las dos se solapan de cierta manera en cuanto al estado de ensoñación, pero el tema sigue siendo lo imaginario que se convierte en lo real.<br /><br />“En ambos casos un hombre inventa a una mujer. Para eso somos buenos los hombres: para crear mujeres en la mente. Probablemente es uno de los puntos negativos de la masculinidad: ver algo que realmente no está ahí, pero que al mismo tiempo mantiene vivo el deseo en el mundo”.<br /><br />Sobre la separación entre el director y el escritor, añadió: “escribí el guión como película, no como novela. Lo pensé como algo visual. Son dos cosas totalmente diferentes: una película es un rectángulo, es bidimensional, imágenes proyectadas. Parece la realidad, pero no la es. En cambio un libro son palabras sobre una página que luego absorbe la mente del lector y muchas veces son más reales que las imágenes de una cinta.<br /><br />“Una novela es un motor narrativo que funciona en tres dimensiones, mientras que una película se corta en diferentes momentos, como un rompecabezas. Son dos procesos diferentes y por eso he disfrutado trabajar en el cine: me obliga a pensar de otra manera”.<br /><br />Por lo pronto, no tiene otro guión en mente, pero si lo tuviera lo haría de la misma manera, a escala íntima: “me gusta trabajar a ese nivel, con un presupuesto pequeño, que da la oportunidad de trabajar de manera libre. Quienes trabajan en filmes de gran presupuesto no tienen poder, los productores lo controlan todo”.<br /><br />Las actividades de Paul Auster continuarán no sólo como jurado. El próximo miércoles presentará la versión en castellano del guión La vida interior de Martin Frost (Anagrama).<br /><br />Y, mientras, sigue repartiendo autógrafos por las calles de esta ciudad.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-9019309315055789748?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-33117027.post-39699182699430616202007-09-23T22:41:00.000+02:002007-09-23T22:44:30.472+02:00La película de Paul Auster decepciona a la crítica de San SebastiánEFE | SAN SEBASTIÁN<br />El escritor Paul Auster ha presentado, fuera de concurso, su segundo largo como director, La vida íntima de Martin Frost, donde narra la relación entre un autor y su musa, a través de una trama laberíntica. Mientras, Alemania ha concursado con "Reclaim your brain", sátira sobre el poder de la TV.<br /><img src="http://www.picadorusa.com/jackets/medium/0312427034M.jpg"/><br />Auster , explica La vida íntima de Martin Fros como "una historia acerca de un hombre que escribe una historia sobre un hombre que escribe una historia... y la historia dentro de la historia". Una trama laberíntica -que no terminó de agradar a la crítica- donde un escritor, encerrado en una casa alejada del mundo, se despierta un día al lado de una misteriosa mujer de quien no sabe nada y a la que acaba amando terriblemente, sin darse cuenta de que ella es la musa de su relato, que irá desfalleciendo a medida que éste concluya.<br /><br />Todas las constantes de la literatura de Auster se plasman en este su segundo largometraje como director en solitario, tras Lulú on the Bridge, en 1988; realizada tres años después de prestar su guión a Wayne Wag para rodar la premiada "Smoke", en 1995; y luego, además de escribir el guión, codirigir con Wang Blue in the face.<br /><br />"Una pequeña obra de cámara"<br /><br />"He querido plasmar un enfoque poético sobre el proceso creativo", dijo Auster a la prensa tras la proyección, donde ha explicado que el guión fue escrito en 1999 y concebido como "una pequeña obra de cámara".<br /><br />Al igual que en su literatura, Auster combina escenas dramáticas con golpes de humor y así, mientras a la pareja protagonista, David Thewlis e Iréne Jacob les corresponde el tono dramático, son su hija, la actriz y cantante Sophie Auster, y el actor Michael Imperioli, los encargados de aportar la carga humorística.<br /><br />"Muestro cómo piensa un escritor y aunque realmente no ocurre nada, los acontecimientos son cada vez más absurdos", ha contado Auster , quien se encarga de poner su voz en off en la narración, y que desvela que, finalmente, "todo sucede en la mente del autor". De ahí el título, La vida íntima de Martin Fros, un personaje al que usa para "examinar el amor y la pasión".<br /><br />Una sátira sobre la TV<br /><br />A concurso se ha presentado Reclaim your braim, tercer filme del alemán Hans Wingarten, conocido por Edukators. Una sátira sobre la televisión, sobre un joven productor que se ha construido su exitosa carrera a base de programas basura, y que se encuentra en el trama en que las drogas lo tienen al borde del colapso.<br /><br />En su vida aparece una mujer que busca venganza por el suicidio de su abuelo, debido a las falsas informaciones vertidas en uno de sus programas. y cuando ésta empotra su coche contra el suyo, su vida da un giro radical. Emprenderá una casera pero perfectamente montada revolución, a base de manipular los índices de audiencia, hasta obligar a los ejecutivos a ofrecer una programación inteligente. Y de esta forma, liberar a su país de la telebasura y lograr que viva una dorada y utópica felicidad.<br /><br />"Al principio pensé hacer un thriller sobre la teoría de la conspiración cuando el héroe descubre que las cifras de los índices de audiencia son falsos y entonces comienzan a perseguirle", ha señalado Weingartner. "No se puede entender que haya tantas leyes para proteger nuestro cuerpo y no nuestra mente", comenta el realizador, quien entiende que los directores de su generación que conforman el "nuevo cine alemán" "son muy emocionales". Algo positivo, dice, tras años dominados por un cine "intelectual".<br /><br />"Yo quiero hacer películas inteligentes, con un mensaje, pero entretenidas; no de esas catalogadas como intelectuales y que son terriblemente aburridas", ha concluido.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33117027-3969918269943061620?l=hotelkafka.com%2Fblogs%2FPaulAuster%2Findex.html'/></div>Hotel Kafka - Escuela de creación literaria y escritura de guiónhttp://www.blogger.com/profile/08144062015585532343noreply@blogger.com0