tag:blogger.com,1999:blog-322530712009-07-13T18:38:03.270+02:00rumores y sombrasJosé Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.comBlogger399125tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-20425073823597625172009-07-13T16:32:00.007+02:002009-07-13T18:38:03.283+02:00Imposturas e internetInternet permite impostar. No solamente internet, pero internet es el planeta de los impostores. Llevo un lustro impostando cabalgando un brioso corcel, mostrando el lado que me interesa, como un julio iglesias cualquiera. Soy muy valiente navegando este velero de altos fustes como pollas rosacruces. Me bato en duelo con cualquiera, piratas de amplios mares consuetudinarios, maricones estudiosos de cualquiera boutade en verso. Nunca me reconozco, quienes leen lo que escribo y hablan conmigo lo saben, soy un mentiroso, me escondo bajo un nick estrafalario que se parece, solamente se parece, a mi nombre. Vaya personajillo esnob, piensa mi chica, que no lee lo que dice que lee, y, sin embargo, escribe sobre lo que no lee como si leyera, como si hubiese digerido una lectura que no ha probado. No solamente de lecturas trata mi impostura: critico falsamente exposiciones que no he ido a ver, hablo de tonadilleros musicales que apenas he escuchado una o dos veces y defiendo, a la moda, filmes y autores hacedores de filmes que ni siquiera conozco, solamente por la codicia de figurar en este escenario, internet, red de redes. Y que dos o tres que no conozco se traguen mi mentira, mi personaje, mis ideas falsas, mis meditaciones de mesa camilla. No soy el postrero mentiroso, soy experto en desmantelar los argumentos de quienes son como yo: falsos cultos, falsos teorizantes, expertos de medio pelo, agitadores de aire, meacharcos, mequetrefes con aires de grandeza escondidos bajo alias irrisorios. Impostar mola, basta con soltar exabruptos, buscar uno o dos vocablos rimbombantes, basta con haberse repasado de memoria lo que pone en las solapas de las novedades editoriales. Se imposta para "comunicarse", compartir intereses, "crecer". Crezcamos juntos, impostores. No sabemos nada de nada, pero edificamos nuestros castillitos de arena con los que sentirnos confortables: la realidad nos abruma, tenemos esta existencia "paralela", hacemos amigos "paralelos", discutimos exaltados por una o dos de nuestras ideas peregrinas. Somos poco rigurosos y nos justificamos autocalificando nuestra actitud como "diletante". Yo, en lugar de leer Madame Bovary por tercera vez, en lugar de acabar de leer el puto Tristram Shandy, en lugar de beberme los Ensayos de Montaigne, en lugar de saber lo que digo, construyo en este blog diminutos ensayos ficticios, diminutos monumentos a uno mismo. No hay vuelta de hoja; soy un elegido, me he autoelegido para sobrevolarlo todo con mi hueca verborrea. Yo "lo supero" casi todo, con cinismo, con un sentido del humor cargado de esnobismo, pues, no cabe duda, estoy informado, leo los titulares de los diarios y me hago una idea y digiero una hoja de lechuga y me veo alimentado. Puta anorexia. Tal vez consiga algo, tal vez, negando, borrando, rechazando, eligiendo, consiga algo. Lo dudo mucho, pues conseguir algo implica trabajo duro. Y trabajar duro no es lo mío.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-2042507382359762517?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-86801076610735221372009-07-11T21:28:00.016+02:002009-07-11T23:05:33.048+02:00La ropaMi madre me ha regalao unos pantalones. Lacoste. Me sientan bien, pero son largos. Paso de ir a que los corten. Este invierno me he comprao dos, me vienen anchos y largos. Hice que los midieran, pero los midieron mal. Son anchos porque son de lona. Me dije a mi mismo que nunca iba a volver a comprar pantalones de lona, esos que llaman "vaqueros". Soy de polla discreta, pero los huevos me han crecido demasiao. La lona es muy dura, molesta. No lo tienen en cuenta las modas.<br />De cualquier manera, este invierno pasado vuelvo a comprar unos pantalones de lona, por contradecirme, tal vez. Anchos, muy anchos. Si se me afloja la correa, los pantalones se me caen. He temido durante todo el invierno que me ocurriera en alguna de mis clases.<br />Los Lacoste son de gilipollas, Sara dice que "de abuelo". Mi madre me los ha comprado como si se los comprara a mi padre. La mujer se preocupa de decirme, cuando me los da, que tienen un ticket de regalo, pa poderlos cambiar. Los tuve dos semanas encima de una silla, sin que se me ocurriera ir a cambiarlos. Me daba mucha pereza.<br />La ropa me da mucha pereza. Al final, me los he puesto. Sara dice que me hacen un buen culo, pero que son de gilipollas, de "abuelo". Resulta contradictorio.<br />Este postrero lustro, he sufrido mucho al ir a comprarme ropa. Soy grande, pero las tallas grandes se han ido reduciendo paulatinamente. Sobre todo en camisas y camisetas.<br />Cabrones. Lo hacen pa lucir musculitos. La ropa se hace para jovencillos presumidos que se machacan en los gimnasios. A los otros nos sientan fatal.<br />Tengo tetas. Desde hace un lustro, o dos, las tengo. No siempre las he tenido. De pronto, salieron. Con esta puta ropa no hay manera de disimularlas.<br />Cuando pienso en lo que debiera ser "mi estilo", pienso siempre: estilo "vagabundo". No puedo explicarlo: todo ancho y pasado de moda. Vaya idiotez. Si se imposta, entra a formar parte del puto rollo de la moda, de la puta cultura de la imagen, que es de lo que pretendo escapar. El estilo "vagabundo" solamente queda bien en vagabundos.<br />La postrera vez que he pensado en ello, lo he hecho en base a la funcionalidad de la ropa. Hubo un tiempo, herencia del minimalismo, en que la ropa se hace funcional. No tengo mucha idea, hace dos lustros de ello, creo. Ahora hay una cierta tendencia a sobresaturarlo todo de texturas y de signos.<br />Tengo mi estrategia: que sea funcional. Pero no sirve, porque las tallas grandes se reducen y ya no existe ropa funcional para alguien como yo.<br />Es el problema del mundo. Vas cumpliendo lustros y se te va excluyendo. <br />Recuerdo a un abuelo, en una plaza de un lugar que no recuerdo. Iba a la moda de su tiempo, con unos pantalones de tela, con su raya bien planchada y su correa atada por encima del ombligo. Paseaba tranquilo, con las manos a la espalda y una tierna barriguita al frente. Llegaron un grupo de jovencillos en sus monopatines, todo risas y velocidad. Uno de ellos casi tropieza con el solitario abuelo. El abuelo se sobresalta, ha de esquivar a uno de los patinadores y fuerza la postura, contrae la atrofiada musculatura del vientre y, ay, se le caen los pantalones al suelo. Cuando presencio esta escena, tal vez, yo me descojono igual que toda la "juventud" reunida en la plaza. Yo era muy joven, entonces. Recuerdo que una anciana que estaba sentada en un banco, justo frente a nosotros, no rio. <br />Ya me voy acercando. Va a llegar un tiempo en el que ya no voy a ir a comprar ropa. Me voy a poner la misma, una y otra vez, limpia y almidonada.<br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/2932177483/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3187/2932177483_4648d4e2c7_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/2932177483/"></a><br /> <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-8680107661073522137?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-39186724427114048332009-07-09T10:10:00.036+02:002009-07-10T10:03:15.795+02:00La hija de Ian CurtisAnton Corbijn era colega. Les filmaba y fotografiaba para promocionarlos. Ahora le ha hecho una peli al cantante muerto, conchuminado con su viuda. Si ya es dificultoso autoimaginarse, imaginar la vida de otro mediante la mirada de una viuda despechada no ha de serlo menos. <br />Elaboro un discurso gilipollas: Ian Curtis es el Franz Kafka del rock. Nadie como ellos ha profundizado en el alma humana. Desde lugares distintos bucearon en las turbias aguas del dolor de existir. Kafka no quiso suicidarse; que me maten ellos, dijo, que me mate la vida... Curtis lo hizo, a los veinte, hecho un pipiolo, lo hizo.<br />La voz de <a href="http://www.fotolog.com/jose_maria_m/37494945"><span style="font-weight:bold;">Ian Curtis</span></a> es como un aullido severo. <br />Franz Kafka ha sido el primero para alguien como yo, un adolescente educado en un colegio religioso. Kafka ha sido el hilo del que he ido tirando, el origen de ese otro escenario. Sin Kafka hubiese tenido una existencia convencional (tengo una existencia convencional, pero no soy capaz de vivirla como una existencia convencional), tal vez hubiese sido feliz, pero no me arrepiento de haberme contagiado esta enfermedad. <br />Un fraile, profesor de algo, me dio a leer La Metamorfosis. Fue el principio de todo. Estaba en octavo o primero de BUP.<br />No recuerdo mi primer contacto con alguna de las tonadillas populares de Joy Division. Creo que un amigo me trajo un vinilo a casa y no hice mucho caso. Era un rock demasiado seco, tal vez. Yo empezaba a comprar discos: Waterboys, U2...<br />Nuestro profesor nos daba a leer cosas chulas: la picaresca del Siglo de Oro, Cervantes, incluso, recuerdo, La Tregua, de Benedetti. Todo, al lado de Kafka, me resultaba irrelevante. Gregorio Samsa era yo. No puedo decir si Kafka me hizo sentir de esa manera o yo ya era antes de esa manera: el autoexilio, el confinamiento, la diferencia. Es dificultoso de entender ahora, pero supongo que yo era un adolescente muy introvertido, con problemas de sociabilidad, de desconfianza, tal vez depresivo. Tal vez estuve deprimido durante lustros. Kafka era yo, su dolor estaba en mi interior, esa literatura estaba escrita para la gente como yo.<br />En cualquier momento se produce el estallido de mi propio imaginario: las tonadillas de Joy Division alcanzan cotas de profundidad inusitadas. La oscuridad del silencio, el silencio de la oscuridad.<br />Tras devorar aquel ejemplar de La Metamorfosis, con El Artista del Hambre y El Artista del Trapecio, publicado por Alianza Editorial, recuerdo viajar en tren a Valencia y preguntar en la tienda de libros Soriano por otros libros de Franz Kafka. Compro La Muralla China y El Castillo. Empieza la fiebre compradora, empiezo a tirar del hilo. En cualquier lugar leo que Kafka era devoto de Dostoievsky. En la siguiente visita a la tienda de libros de los Soriano leo las solapas de todos los libros de aquella editorial; me llevo Noches Blancas, de Dostoievsky y La Caída, de Albert Camus. Los recuerdo perfectamente, recuerdo con todo lujo de detalles el sentimiento que me produjeron esos libros. Eran mi reflejo, solamente quienes los escribieron me iban a poder entender, y estaban muertos todos. Recuerdo estar completamente seducido por aquel desapego del mundo (ahora resulta dificultoso de entender, no existen sentimientos tan exacerbados como los de un adolescente).<br />(En adelante mis nuevas investigaciones en la tienda de los Soriano relativizaron todo ese rollo existencial, gracias a Dios, de lo contrario, tal vez me hubiese acabado suicidando. Me lo iba a pasar bomba leyendo a Bukowski y a Henry Miller: beber y follar, pero eso es otra historia.)<br />Primero fue Kafka y luego todo lo otro. Luego vinieron las tonadillas populares, el after-punk, los Sad Lovers and Giants, el programa de radio La Conjura de las Danzas... Iba a tardar un tiempo en dilucidar la importancia de Joy Division. Recuerdo una entrevista al lider de un grupo valenciano de rock, Carmina Burana; el tipo dijo que un grupo crucial en su manera de entender las tonadillas era Joy Division. Entonces yo ya estaba en tercero de BUP o COU, o tal vez en primero de Bellas Artes. Mis investigaciones se extendieron, mis viajes a Valencia ya no se limitaban a la tienda de libros de los Soriano, sino que a su vez iba a la tienda de discos Harmony, en el pasaje de la Plaza de Toros. En aquel tiempo compraba discos de saldo: Hoodoo Gurus, The House of Love... toda una cadena hasta llegar a Joy Division. <br />Unknown Pleasures: aquellas tonadillas llegaron para quedarse. Todo ha pasado, todo ha sido superado. Pero cuando pienso en el desierto de nuestras vidas, cuando recuerdo el desasosiego de sentirse muerto en vida, me remito irremediablemente a ellas. La voz de Ian Curtis, firme en el silencio, cabalgando decidida hacia la muerte.<br />No necesito releer a Kafka, su dolor vive en cualquier recoveco de mi triste cerebro. De igual manera, apenas vuelvo a escuchar los discos de Joy Division, su oscura miseria forma ya parte de mi experiencia vital.<br />La peli de Anton Corbijn me ha decepcionado. Es lo que tienen los biopics, chocan con la idea que tienes del personaje que tratan. La peli compite con el mito. <br />No creo que sea una mala peli, de hecho, si soy capaz de extrapolar algo es su sobriedad formal, como si Corbijn hubiese aprendido a hacer cine de la mano del mejor Clint Eastwood. La imagen es de un bonito blanco y negro, muy contrastado, como en aquellos videoclips o en aquellas portadas (la de Boatman's Call, de Nick Cave es de mis favoritas). <br />El problema en torno a Ian Curtis, hacia el que nos conduce la peli de Corbijn, es su suicidio. Amparado por la mirada de la viuda, Deborah Curtis, Corbijn se limita a explicar lo inexplicable por medio de la disyuntiva sentimental, o la mujer o la amante. Debe ser dificultoso explicar el desasosiego adolescente mediante los escuetos hechos que conforman los lugares comunes de su vida. Corbijn deshace el misterio: Ian Curtis solamente era un gilipollas inmaduro, un tipo demasiado serio para llevar el trivial estilo de vida de un cantante de rock. Un tipo acomplejado por la epilepsia, temeroso de la fama y el estrellato que se le avecinaba.<br />Me vienen a la memoria varios biopics: Bird, de Clint Eastwood, sobre la vida de Charlie Parker; Last Days, de Gus Vant Sant, sobre el suicidio de Kurt Cobain; y Diarios de Motocicleta, de Walter Salles, sobre los diarios de juventud del Che Guevara. Todas estas pelis sobreviven compitiendo con los poderosos mitos que las han inspirado.<br />Todas ellas decepcionan, excepto, tal vez, Last Days, por abstracta, porque elude los lugares comunes en torno a la figura de Cobain, porque Gus Vant Sant convierte su historia en un itinerario idiota hacia la muerte, cercano, salvo por las referencias pop, al romanticismo terminal del Sokurov de Padre e Hijo. <br />La de Eastwood, como la de Corbijn, es sobria y elegante, pero excesivamente sostenida por "lo que se sabe" del personaje, sin que el cine se haga grande escapando del influjo del mito. <br />Sabemos de antemano todo lo que nos cuentan, encorsetadas en unos escuetos apuntes biográficos que apenas explican la locura y la desesperanza de unos tipos esencialmente autodestructivos. Tal vez, unos idiotas integrales absolutamente vulgares en sus vidas, capaces de esculpir tonadillas sublimes en momentos determinados.<br />Queda claro, entonces, al ver Control de Anton Corbijn, que Ian Curtis solamente era un adolescente confundido. Acabo de descubrir que tuvo una hija, Natalie. A pesar de lo prosaico de Control, descubrir que Curtis tuvo una hija ha activado un cierto sentido fantasioso, de fan. Natalie debe tener ocho o nueve años menos que yo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-3918672442711404833?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-37460754079668407062009-07-08T17:35:00.036+02:002009-07-09T00:14:24.740+02:00Los yoes exacerbadosAl gilipollas de Perec le hubiese molao. Te plantan un teclao paticojo y hala, haz lo que puedas. Te obligas a buscar palabras, que de otra manera escribes la primera que te viene a la perola. Tardas el doble en consignar una mierda que se entienda un poco.<br />Escribir sin acentos ha acabado con Las Corrientes Salvajes, pues ya no puedo citar en modo literal, he de dar un rodeo y buscar el adjetivo, el nombre, el verbo... que no lleve puta tilde.<br />Por tanto, para recuperar comentarios, he de explicar, no puedo citar:<br />Hablamos de ombligismo, que es el ismo de los que no saben inventar, de quienes no saben hablar de otra cosa que no sea ellos mismos. <br />Blogger Antonio dijo...<br />De acuerdo, todos los peligros ahí. Sin embargo, lo opuesto, lo silente, lo no confesional, es a menudo igual de pretencioso, y, casi siempre, menos entretenido. En la charlatanería se inserta el error, la contradicción y la fractura. Lo otro es muy elegante, uno se constituye en tótem, de sí mismo, hasta que estalla, y cuando uno sólo estalla una vez al año, o al lustro, el hedor es tan grande que casi no se puede aprender de él... (Este texto casi lo he recuperado intacto, pues el autor, Antonio, lo ha escrito con sus tildes; excepto "tótem", que he tenido que corregir. Pa poner una palabra con su tilde he de irme a Google, escribirla sin tilde y darle a buscar, copiar la que aparezca escrita correctamente y pegar donde corresponda.)<br />Yo dije...<br />En lo confesional hay a su vez tótem (pego, del tótem anterior)... el problema es que ya no somos capaces de crear distancia, de vernos con objetividad, de ver, incluso, a los otros con objetividad, porque sabemos, claro, que no hay verdad para todos y que el tema no es razonar sino hablar muy alto, tener el ego muy inflamado, gritar como nadie... y, a su vez, actuar de esa manera es la postrera manera de sobrevivir, pues lo que queda, lo que resta de esta circunstancia es el silencio asumido, la renuncia... todos los discursos personales nos parecen pretenciosos y aburridos, nos aburren los putos rollos de los otros, pero no renunciamos, queremos tener un puto rollo como cualquiera, instaurarlo, que se nos escuche hasta en la china, no hay otra cosa, sabemos que solamente es un puto rollo pero es nuestro, no vale para nadie salvo para nosotros mismos, para erigirnos en tótem de nuestra causa personal... no hay idearios, hay egos, es la circunstancia actual y no creo que vaya a cambiar en mucho tiempo; no creo que haya nadie dispuesto a renunciar a su propia mierda por una mierda compartida...<br />Blogger Antonio dijo...<br />Claro, eso. Tanto el post como el comentario me dejan la pulsión de hacer un corolario, cosa que usted tb ha hecho con la frase final del post, por otra parte. Yo diría: "y sin embargo..." en ello estamos todos, en el "sin embargo", saber lo que pasa, en mi opinión, desentrañar el meollo de cómo y por qué nos relacionamos no debe llevarnos a inhibirnos de hacerlo, sino a quizás caer en ello, con la coartada de la consciencia entre dientes. Todos queremos hablar, por encima del resto, hablar y que callen. Hagámoslo, dejemos entreactos para que nos enculen también, puede que no haya otra forma de relacionarse, puede que nunca la haya habido y no sea una consecuencia del capitalismo salvaje, sentimental, que esté desde el primer minuto de la historia. Dos trincheras, yo y los otros, saco la mano, tiro la granada, me escondo, espero la respuesta, llega, cojo una más grande... crecer.<br />Y dije yo...<br />En cambio, yo creo que el individualismo salvaje es una consecuencia del capitalismo salvaje... es un hecho: no solamente que cualquier manifiesto sea a priori irrisorio, sino que cualquier actividad (literaria) ya no es interactiva con el entorno literario, ya no se construye sobre el estudio y el progreso de todo lo anterior, o lo inmediatamente anterior, sino que es exclusivamente un monumento al ego que la ha creado, un ego que es siempre un ego aislado, autoentronado, hostil contra todo lo que le suponga una amenaza (una hostilidad irracional, fruto de la ignorancia)... desde fuera, el espectáculo resulta irrisorio, pero, de cualquier manera, como dices en tu corolario, sin embargo, en ello estamos, poniéndonos en evidencia, aireando nuestra ignorancia...<br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3559219698/" title="photo sharing"><img src="http://farm3.static.flickr.com/2470/3559219698_52b3aed82c_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3559219698/"></a><br />Ombliguismo e incultura. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />Sigo:<br />No creo que lo imaginario suponga una salida a esta circunstancia, pues se lee peor lo imaginado, pues el individuo solamente es capaz de conectar consigo mismo, y, a lo sumo, con otro individuo: lo imaginario nos aburre, no nos produce identificación, no nos pone en un espejo (vivimos en una era narcisista, lo dijo alguien)... pero no siempre ha sido de ese modo: los mitos antiguos eran imaginarios, pero hablaban al colectivo, y al individuo por medio del colectivo... eran portadores, en cierto modo, de una cierta objetividad... y todos los grandes artistas (pintores, escritores) iban a parar a ellos o los tomaban como punto de partida; eran, digamos, elementos codificados para hablar al colectivo, para hacerse entender... ahora solamente hay anecdotarios, idioteces sin significado, muy olvidables...<br />Yo a veces me planteo lo que puede entenderse de lo que nos rodea observado a mucha distancia, por ejemplo, temporal: tras miles de lustros... el caos que hay ahora, a mi modo de ver es tan morrocotudo, que no creo que un historiador del futuro sea capaz de aclararse: nada nos define salvo el caos individualista: las escenas se han atomizado irremisiblemente y ninguna voz es capaz de alzarse por encima de cualquier otra: no hay autoridad, cualquier autoridad se desautoriza inmediatamente, se desactiva, cae en lo absolutamente irrisorio...<br />Lo que nos sucede a los profes en las aulas es una consecuencia de esto que he dicho: nuestra supuesta autoridad (intelectual y de cargo) es puesta en entredicho continuamente, cada jornada... nos salva la autoparodia, la risa es el esqueleto de nuestra histeria.<br />Anónimo Héctor dijo...<br />Yo creo que el problema de la autoficción, y la abordo desde la literatura, que es de lo que más sé (de lo otro no tengo ni puta idea), es el yo. El yo es asfixiante, no hay quien pueda con él. Los creadores más altos, voy a decir a Cervantes, ya que soy cervantino, pero ahora mismo se me ocurre también Pessoa, parten de sí mismos, pero con qué limpieza, qué elegancia, qué sabiduría, dejan entrar a la vida en su obra.<br />El problema es que ahora lo que más se encuentra son yoes exacerbados.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-3746075407966840706?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-10715698569470233202009-07-05T11:44:00.011+02:002009-07-05T13:11:46.924+02:00Ombligos sin fondoEstoy leyendo <a href="http://www.fotolog.com/jose_maria_m/37414975"><span style="font-weight:bold;">Ombligo sin Fondo</span></a>, un tebeo de Dash Shaw. Se supone autoficcional y debe tener mil hojas, aunque no han sido numeradas, tal vez para no asustar al lector. Desconozco si se trata de una serie publicada por partes anteriormente. El tebeo cuenta el proceso de divorcio de unos padres. Es muy realista, tiene un eje minimalista, muy americano, con el detalle imaginativo aislado de que el protagonista (que se supone alter ego del autor) tiene forma de rana antropomorfizada. No acabo de entender este simbolismo, pero me mola. Tal vez el autor se ve de esa manera, es capaz de dibujar a los otros con una cierta objetividad, sin embargo, no es capaz de hacerlo con su propia imagen, se ve rana. O sapo.<br />Se supone innovador, pero con cierta sutileza.<br />El tempo es lento, los espacios amplios, como si se hubiesen propuesto no escatimar papel. Eso me mola, a su vez.<br />Pertenece a ese rollo tan de moda entre dibujantes de tebeos y escritores en que los autores exploran su vida, sus heridas. Hay en ello un poso de narrativa total, de tragedias de una gran verosimilitud que intercalan momentos de comedia realista. En este caso, como me suele gustar, se utiliza poco el surrealismo, excepto el sutil sarcasmo que supone que el autor se dibuje rana (que pone de manifiesto la dificultad que existe en el lenguaje del tebeo a la hora de articular historias propias: si uno se dibuja a uno mismo hay en ello una cualidad irreal ineludible, fantasmal, como si uno fuese capaz de verse desde fuera).<br />Hace tiempo que he recibido un tebeo de F. Esteve, Gagarin. Me lo manda por correo sin pedirme nada a cambio, solamente que le diga lo que opino.<br />Hace semanas, no le he contestado. El tebeo me gusta, es autoficcional y minimalista, aunque con menos poso que el que ahora leo, Ombligo sin Fondo. Gagarin tiene ese tono ligero adolescente. Cuenta las andanzas de un personajillo que se supone alter ego del autor, con amigos, con profesores, con amigas... Las vidas de cada uno de nosotros metidas dentro de arquetipos. El dibujo de Esteve me recuerda, a partes iguales, a Mauro Entrialgo y a Seth. Los rostros son de influencia entrialguiana, sin duda, y el trazo estilizado y la simplicidad de Seth, aunque no puedo decir si Esteve lo ha hecho con consciencia y tiene las mismas referencias que yo digo (no lo he contrastado por mail, como hubiera debido, tal vez esto que escribo le sirva de respuesta). Tuve la posibilidad de conseguir Gagarin (ya nadie hace nada gratis, solamente eso ya es de agradecer) mediante el flog de H. Blanco, un tipo al que le gusta Cervantes y no Pavese. Le dije al cervantino floguero que el tebeo de su amigo tiene entidad, tal vez no tanta como los que yo he considerado sus referentes, pero sin duda tanta como la de cientos de tebeos publicados que andan funcionando en el mercado de los tebeos. El problema, tal vez, es que este rollo autoficcional, ligero, adolescente, cotidiano, ha proliferado demasiado y es preciso distinguirse si uno quiere abrirse paso en el mercado. (No encuentro nada que decirle a Esteve sino eso que he escrito: su tebeo es encomiable pero sin un elemento diferenciador evidente.)<br />Ombligo sin Fondo es un mastodonte. Tiene soluciones que me sorprenden y me interesan (es deslabazado como me suele gustar, serio, triste, sin concesiones a la hora de contar bajezas), pero aporta una "novedad" que detesto: el autor dibuja una escena y, como si el dibujo no explicase suficiente, describe con un texto lo dibujado. Es decir, si dibuja una mujer que llora, escribe, a su vez: llora, llora, llora. Este recurso sobreexplicativo me parece odioso. No entiendo este rollo redundante. Si lo dibujas no es preciso escribirlo y a la inversa, en eso consiste el lenguaje del tebeo, a mi modo de ver. Pues el tipo, Dash Shaw, como si fuera un hallazgo radical e importante, lo repite por doquier.<br />Parece un pozo sin fondo hablar de uno mismo. La mancha autoficcional se extiende como una enfermedad. Y se desactiva: todo lo que dice cualquiera es tan relevante como todo lo que ha sido dicho por cualquiera. Vivimos en una sociedad de individuos con "ombligos sin fondo", egos ilustrados esperando epatar con historias propias, arquetipos de lo banal, narraciones ligeras con aires de verosimilitud, ocurrencias, anecdotarios personales con aspiraciones universales... Vivimos una era sin nada. Yo tengo mi vida y mi vida empieza y acaba en ella misma. Utilizo el arquetipo para sobrellevarla, para creer que tiene una entidad, una direccionalidad, una pertenecia (pertenecer al arquetipo es un mal sustitutivo de la pertenencia a un grupo o un ideario). Es una enfermedad bastante extendida, un tunel sin salida. Yo leo tu historia, me descojono con tus ocurrencias, me identifico o no con tus reflexiones, asiento o disiento, en definitiva, me divierto un rato y, luego, apago el ordenador o cierro el libro dando vueltas sobre la banalidad que encierra mi propia vida. Tal vez la cuente, alguna vez.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-1071569856947023320?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-13978137397732785322009-07-05T01:55:00.015+02:002009-07-05T15:42:08.612+02:00Un mocoNo era un pedo, era un moco. Yo estaba conduciendo, volviendo a casa de cualquier sitio, tal vez del trabajo. Pasaba por uno de los puentes de Calatrava y, de pronto, todos nos paramos. (Recuerdo que Sara me ha contado alguna vez que en ese puente han habido accidentes, que ha de ser reformado aunque hace poco que ha sido terminado de construir.) Parado, con la ventanilla bajada, me hurgo la napia y extraigo un moco, no muy grande. Lo observo un rato y hago una pelotilla, una esfera diminuta y verde. Juego un rato con ella. Creo que escuchaba algo del lector del coche, tal vez algo de Francisco Nixon. O puede que fuera Lluvia Cascabel, de Julio Bustamante. Tuve tiempo para pensar, de hecho, pensaba. No era un pedo, era el moco lo que me hizo pensar: yo lo lanzaba por la ventanilla impulsando la esfera con el pulgar haciendo de catapulta. El moco va a parar a los bajos del coche de la fila de al lado, que estaba parado junto a mi coche. Recuerdo que el moco, endurecido, reseco, tras haberlo manoseado mucho, salta entre las ruedas y yo me sorprendo. Me parece indiscreto que el moco salte tanto. Es diminuto, y sin embargo, con aquella luz de las siete o las ocho de la tarde (mejor las siete que las ocho), se ve mucho. En ese momento, en medio de un pensamiento que creo importante y que irremediablemente he olvidado, recuerdo que me pregunto si el conductor del coche que espera en la fila junto a mi propio coche se ha dado cuenta de que he tirado un moco por la ventanilla. Desecho pronto este pensamiento y vuelvo a mi asunto importante (ya olvidado). Tiene que ver, creo, con la fungibilidad del moco. Con el hecho de ir dejando fluidos (aunque resecos) por el pavimento. Seguramente me puse a pensar en la muerte, siempre lo hago. El puto moco me hizo pensar en la muerte. Ese absurdo puente en aquella cola de coches absurda. Entonces, tal vez, se pone activa la cola de coches y todos marchamos. A nuestros destinos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-1397813739773278532?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-17811157626592704782009-07-01T22:04:00.006+02:002009-07-01T23:59:07.066+02:00VeranoSi le extiendo la mano, me da golpecitos con la suya. Es decir, palmaditas. Suele utilizar la derecha. Pero si le pongo mi mano a su izquierda, si le fuerzo, me da golpecitos, es decir, palmaditas, con su mano izquierda. Nunca se me ha ocurrido antes que me pueda satisfacer el hecho de que alguien palmee mi mano. En este caso, no obstante, me satisface.<br />Iba conduciendo y he querido retener un momento. He querido retenerlo para escribir sobre ello. En ese momento, quiero decir, yo metido en el momento, en plena experiencia, he pensado que era importante lo que pensaba mientras estaba sucediendo. Lo he olvidado completamente. Me entristece olvidar las cosas, es como perderlas. De esa manera transcurre todo. Los niveles de consciencia son insignificantes. Pasa la vida como si nada. No atrapamos ni siquiera el diez por cien.<br />Creo que estaba conduciendo. Creo que me he tirado un pedo. No puedo recordar. Un pedo. Una calle. A ver, hemos ido a una visita con una pediatra. La hemos interrogado. Nos acucia: que sea normal. Que alguien nos lo asevere. Esta pediatra, como siempre, quita hierro al asunto. Al salir, Sara estaba convencida: nadie puede asegurarnos nada. <br />En casa he estado jugando con Diego en nuestra gran cama de matrimonio. Estaba desnudito y retozaba como el rorro que es. Me he avergonzado de observarle tanto. Ha habido un momento en que Diego me miraba. Miraba la manera en que yo le miraba, como si me interrogara con la mirada. Entonces me he avergonzado.<br />Un pedo en la calle. Tal vez caminara y me he tirado un pedo. Lo suelo hacer. Resulta liberador. El pedo me ha inducido a reflexionar. Tal vez algo poético: llega el verano, el calor, me sudan los huevos...<br />En dos jornadas me relajo. Me pongo en modo-verano. (Puedo ser yo mismo, sin imposturas.)<br />El ego profesional es un impostor. Me suplanta diez meses. Luego, durante dos meses, me deja ser yo. <br />Como demasiadas olivas.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-1781115762659270478?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-22815228110280126232009-06-27T18:49:00.005+02:002009-06-27T19:14:28.238+02:00Necesito conseguir la jubilación anticipadaMe llama mi compi del curso que viene. Quedo en el nuevo centro. Es un poco mayor que el que dejo. Tiene un porche en la entrada con varias columnas que no me mola nada. Dentro es como un laberinto. El conserje me trata como una mierda hasta que le digo que soy un profe de dibujo para el curso siguiente. Me hace pagarle cinco "centimillos" por una fotocopia. Subo a la sala de profes. Es como todas: gris. Dos ordenadores, una mesa amplia, rectangular, gente que se aburre.<br />Pregunto por el de dibujo. Me indican que se trata del que teclea en el ordenador. Luce una generosa calva rasurada. Aspecto juvenil, pantalones cortos, camiseta rosa, lisa, y un collar de mercadillo. Tope moderno.<br />Me presento. Me trata de puta madre. Me muestra el centro, las dos aulas de dibujo. Los nenes y las nenas le saludan. Tiene aspecto un poco de chiste, simpatiquete, algo amanerado. Es bajito. Juntos hacemos un buen tándem para protagonizar la tercera parte de Mortadelo y Filemón. <br />Se ha llevado mal con anteriores compis. Pretende implantar "una línea" de trabajo. No le han dejado hasta ahora. Conmigo dice que va a poder ser. Lo nuestro va para largo. Vamos a estar muy bien, dice. Me empiezo a agobiar, antes de que empiece el nuevo curso.<br />Nosotros ya nos jubilamos en este centro, dice. (Me debo estar poniendo blanco, pienso.)<br />(Nos falta cogernos de la mano.)<br />El ambiente es muy bueno, prosigue. Al final del curso, todos nos vamos de paella.<br />Me pregunta si me quedo a almorzar. No, gracias, tengo un par de cosas que hacer, he de irme.<br />Subo al coche y cuento, mentalmente, los cursos que me quedan para jubilarme. Siento angustia.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-2281522811028012623?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-44835849450549138242009-06-22T15:47:00.008+02:002009-06-22T20:46:28.688+02:00Introducción a una teoría de los muñecotesNadie sabe lo que representa un Teletubi. Espinete se parece a mi tía Reme. Diego es fan de las vaquitas de Baby Einstein McDonald. Ha superado la fase Baby Beethoven. Digamos, la fase abstracta. Ahora come viendo figuras reconocibles. Intuimos que Diego las reconoce, parece alegrarse cuando sale la vaquita, un muñeco de trapo que circula de derecha a izquierda y de izquierda a derecha de la pantalla. <br />Atropomorfismo:<br />Pocoyo es amigo de un elefante y un pajarico. Son sus dos amigos casi en exclusiva. Me suele gustar cuando, en la serie, se presenta al elefante: ELI, gritan. ELI, y, luego: PAJAROTO. Se produce un delirio feliz, digamos. Diego da pataditas y mira hacia todos los lados. Sara y yo solemos repetir con insistencia lo mismo que Diego ha escuchado en la pantalla: ELI, PAJAROTO. Entiendo que a una edad tan temprana no se identifica con lo que ve. En ese caso, Pocoyo no funciona como tal. Pocoyo es igual que Eli y Pajaroto. (Los animales, en la serie, sin embargo, nunca hablan.)<br />Baby Einstein alterna grabaciones "realistas" con monigotes antropomorfizados. Es habitual una marioneta que representa una vaca, que realiza acciones sencillas. En una tienda he encontrado un lagarto de la misma marca, parecido a la vaca. Pero es un lagarto, un lagarto Baby Einstein. A Diego le mola, aunque yo creo que le hubiese molao más la vaca.<br />Tres o cuatro veces he intentado jugar metiendo la mano en el interior de la marioneta, moviendo la boca del cocodrilo, haciendo el tonto. Ha sido gracioso pero no ha tenido continuidad. Los juegos infantiles no tienen continuidad, empiezan y acaban en sí mismos.<br />Simplicidad:<br />Los dibujos de Pocoyo son simples. Formas simples, colores primarios. Fondos blancos. Se economiza haciéndolo, sin embargo, efectivo. Pocoyo es, para nosotros, un poco Diego. <br />Los Teletubis nadie sabe quiénes son. Son monigotes simples, tal vez extraterrestres. Pertenecen a otra época, obsesionada por lo que sucede "ahí afuera". Los Teletubis son coetáneos de Expediente X, de la Carrera Espacial, de Sonic Youth, Spiritualized, Pixies y Los Planetas. (La inocencia de los rorros paga la moda del imaginario de los adultos.)<br />Estimulacionismo:<br />Me parece odioso que se asocien los productos infantiles a los nombres de los grandes "genios". Hay padres que creen que sus hijos van a superdotarse de tanto escuchar tonadillas musicales concretas si a la vez en la pantalla aparece un chorro de agua de colores o el paso de un trenecillo de juguete. (Diego responde igual a los dinamismos de la publicidad televisiva o a programas tan llenos de colores y formas cambiantes como, por ejemplo, Fama, A Bailar.)<br />A mi modo de ver estamos creando adictos a la cultura audiovisual; entiendo que de eso se trata.<br />Didactismo:<br />Pocoyo obedece a una voz adulta. El adulto, siempre en off, juega con Pocoyo, es amable a la par que autoritario. No soy capaz de descifrar todos los mensajes que recibe Pocoyo. Si acordamos que Diego no es capaz, a su edad, de identificarse con Pocoyo, da igual. <br />Los dibujos Disney educan de acuerdo a los valores de la sociedad de consumo. La Casa de Mickey es la casa de un rico, ampulosa, barroca, llena de lujos. Los amigos de Mickey se sumen, igualmente, en los valores de la cultura americana, son todos unos cabrones que pertenecen a un club selecto, como la pandi de Beverly Hills. Ricos, felices y famosos. Prefiero a Pocoyo y sus dos escuetos amigos antropomorfizados.<br />Sensacionismo:<br />Siendo realistas, los rorros no entienden nada. No vale la pena contarles historias. Entienden el tono amable de una voz adulta, los fluidos de colorines y las musiquillas saltarinas, las voces gritonas infantiles... Las historias nos justifican a nosotros y permiten que el rorro siga viendo los mismos dibujos conforme crezca. <br />Producir sensaciones abstractas, a mi modo de ver, tiene mucho de moda, recoge mucho del nuevo esteticismo adulto.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-4483584945054913824?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com7tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-7378551899142080242009-06-21T12:27:00.007+02:002009-06-21T21:43:28.300+02:00El hombre abducido por una mujerEl hombre abducido por una mujer se casa, al fin. Tiene cuarenta y un largo historial de soledad como soltero convencido. Es feliz, la idolatra, todo en ella le deslumbra. Por las noches, se mea encima para no molestarla. Ella es ella y solamente ella. El hombre abducido por una mujer es un instrumento, un llavero, una cosa que viste bien. La mejor alternativa para una divorciada harta de asistir a las clases de bailes de salón con su prima y dejarse sobar por gordos apestosos. Ella es maravillosa, ella se lo dice siempre y el hombre abducido por una mujer se lo cree siempre, cada jornada se levanta pensando en ello. El hombre abducido por una mujer ha cambiado. Antes era un tipo gris, con sobrepeso y poca autoestima. Ahora es un tipo atractivo con ropas de cuero y pantalones ajustados, muy varonil. Ella le dice guapo y el hombre abducido por una mujer se siente guapo. Le ha subido el ego desde que salen juntos. Ahora se casan, uau, ni en sus mejores pesadillas. El hombre abducido por una mujer es un reflejo de lo que ella quiere que sea. No entiende que haya nada mejor. Repite frases hechas, se las cree porque ella las dice. Ella sabe hacer del mundo un lugar mejor, vivir con ella es como estar siempre de vacaciones. Como vivir dentro de un anuncio de unos grandes almacenes. La ropa que ella elige es superchula. La ceremonia es cosa fina, en un sitio muy selecto, con allegados que se dan cuenta de lo felices que son. Porque LO SUYO ES AMOR. Al hombre abducido por una mujer le dan de vez en cuando teleles. No sabe la causa. En un cine, viendo la maravillosa peli que ella ha elegido para los dos, el hombre abducido por una mujer va y se desmaya. De repente, lo ve todo blanco y zas, cae al suelo. Otra vez fue en el cuarto de aseo, tras haber follado como nunca, al tercer polvo se levanta de la cama y va a verse la polla, enrojecida. Estaba mirando el hilillo de sangre que le había dejado el período de ella alrededor de los huevos, como un collar, cuando se fue al suelo, pom. No le encuentran nada, ha ido a varios médicos que no han sabido decirle nada. El hombre abducido por una mujer se casa. Su madre se pone contenta, aunque mira con recelo a la tipa ésa. Ella, la novia, lo ha preparao todo perfectamente, con mucha clase. Se viste de morao, pues no es la primera vez, por pura delicadeza. El vestido es de su abuela, lo dice a la primera de cambio, discreta y sentimental. El hombre abducido por una mujer la mira y se sonríe. No se va a poner nervioso, no vaya a darle un telele. No estoy nervioso, dice a todo aquel que le pregunta. Estoy muy feliz, repite, y la mira. La mira y no se lo cree. Todo es perfecto.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-737855189914208024?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-56136984071955516082009-06-20T12:08:00.019+02:002009-06-21T11:36:47.728+02:00Territorios ocupadosEl mapa del mundo cabe en un bolsillo. Milagros siempre ocupa su silla. Es interina, pero siempre vuelve al mismo centro, a su silla, en una esquina de la amplia mesa rectangular. Una esquina que la mantiene a ella escorada, como si no quisiese estorbar, como si mantuviese una postura discreta, en una punta y frente a la puerta, vigilante.<br />Las "chicas malas" miran por la ventana, con una cierta nostalgia del exterior, un sentido romanticorro de la vida manifestado ya a tan tierna edad. Miran y me miran, esperando mi reprimenda; no les digo nada y siguen con la mirada absorta en el exterior. Las "chicas malas" y su amigo gay fuman en los lavabos.<br />(Yo nunca me asomo a la mesa de la sala de profesores. Casi siempre leo junto a la ventana, absorto como una putilla romanticorra.)<br />Las "marujillas" ocupan un lugar central en el aula. Son origen, centro, marcan las opiniones dominantes que excluyen a las "chicas malas" y el gusto que gusta a los chicos "buenos", sanotes y deportistas. Se sientan delante, junto a la mesa del profesor, junto a ese tipo que se supone que representa el orden adulto, lo establecido, la autoridad. <br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3559217452/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3325/3559217452_94c0b55e6d_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3559217452/"></a><br />Yo no quiero ser feliz. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />Abandono pronto mi lugar en el aula. <br />Los "chicos malos", los vagos, se sientan al fondo, junto a la puerta. No hay romanticismo en su territorio sino un fuerte pragmatismo. Se aprestan a escapar, ya no con los vuelos romanticorros de su imaginario sino con la praxis del juego duro. Junto a la puerta, su voluntad de escapar es una evidencia; cuando toque el timbre van a ser los primeros en salir.<br />Las "marujillas" me incomodan, su coqueteo adolescente me deja fuera de lugar. Me voy de su lado.<br />Me pongo junto a los "chicos malos", los vagos, por una afinidad imperceptible. Les reprimo, es mi papel, pero quiero agradarles.<br />En la sala de profesores, Antonio siempre se sienta al fondo, junto al panel de anuncios, en el lado estrecho de la mesa, en el centro, como "presidiendo" los recreos. Es funcionario, pero no es definitivo en el centro. En las juntas me ha parecido significativo que Antonio se haya estudiado el reglamento. <br />No todos tenemos un lugar establecido. Antonio, en un extremo, y Milagros, en el otro. Francisco suele estar en el lado largo de la mesa, frente a la ventana, oscilando de un extremo al otro, como un invitado. <br />Hay un sitio de transito. La parte de la mesa en la que la Jefa suele dejar la carpeta de los horarios y las faltas, en el lado largo, junto a Francisco el invitado. <br />Hay una cierta normalidad aparente en los lugares que ocupamos. Revelan algo.<br />Yo no quiero estar y ya me voy.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-5613698407195551608?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-49028998111743801482009-06-19T11:28:00.008+02:002009-06-21T11:36:01.655+02:00El último día de claseNo cabe la nostalgia. Es un debate demasiado contaminado. El horror se instala de repente en lo cotidiano, no necesita presentación. A un compañero le ha volao media lengua. Hace unos días le sudaba la cara, era cáncer.<br />A mi padre le extirparon una peca de la calva. Mi madre no me lo dijo, me llamó desde el hospital porque tardaban demasiado en hacerle la intervención y se sentía agobiada. Ya han analizado el trocito de carne. Era maligno.<br />Ponte sombrero, me dice.<br />No sé si han entrado a robar en mi casa. Mi casa, de mi propiedad, es un piso abandonado. Sólo hay libros y cuadros. Hay una ventana rota y todo parece removido.<br />La vecina tiene miedo. Es una señora mayor, de setenta u ochenta años. Vive sola, su marido murió. Me hace pasar para enseñarme la reja que tiene instalada.<br />Ponte una reja, me dice.<br />Esta semana no ha habido clases. No ha habido casi ni alumnos. He puesto La Novia Cadáver siete u ocho veces a una audiéncia aburrida.<br />En la sala de audiovisuales, los alumnos se distribuyen como les da la gana. Dos "chicas malas" se sientan al fondo, junto a la ventana, solas, acompañadas por su amigo gay. Sector outsiders.<br />El grupo de "las marujillas" están encantadas. Se agrupan delante, cerca de mi posición. Se las nota entusiastas y amigables. Me preguntan chorradas y bromean con algún chico.<br />El grupo de los chicos "buenos", está situado delante, cerca del de las marujas pero a una distancia prudencial de dos o tres pupitres. Se les nota sanotes, deportistas.<br />Detrás, junto a la puerta, se han sentado los "chicos malos". Tienen una actitud provocativa. Uno de ellos no para de hacer vocecitas y burlas. Preventivamente, cojo una silla y me siento junto a ellos. Les llamo la atención y parece que se reprimen un poco. Me mantienen un poco en tensión.<br />¿Qué nos encauza? ¿Cómo salir del lugar que tenemos asignado? Mi labor como profesor debería romper su microsociedad como se rompen los átomos dentro de las moléculas. Lo pienso un momento.<br />En la sala de profes nunca me siento a la mesa, ni para leer, ni para trabajar, ni para almorzar. O estoy en el ordenador o en el sofá, junto a la ventana.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-4902899811174380148?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-13903946329573577392009-06-16T05:55:00.008+02:002009-06-16T21:51:39.276+02:00BloomsdayEl problema del insomnio infantil ha de ser algo de este mundo. El rorro a veces hace caca como forma de modificar nuestra manera de dormir. Ya sabemos que no es bueno darle bebidas con alcohol. Son fatales a todas horas y despiertan toda la noche. Los fracasos se producen en los hogares en que el padre no es capaz de mantenerse firme. Sin hacer distinciones, una advertencia con respecto a la rutina: el crecimiento personal solamente se explica como punto final. Mucho cuidado con ir alargando los ratitos agradables. Es posible que tengan graves consecuencias para la vida conyugal. Un buen truco es evitarlos haciendo algo muy poco excitante. Hay que tener paciencia y darle quince minutos. Causa el mismo efecto que le cantemos el cuento de Los Tres Cerditos:<br />Primero. No estaba dispuesto a recordar que son necesarios dos requisitos: ritmo de comida bien establecido y conducta repetitiva. Imaginemos lo contrario: esa seguridad es la que percibe nuestro coordinador y, por tanto, hijo. La madre pide que no salga de su cuarto, amenazas incluidas. Se dice: dale hierbas. (Brebajes y conjuros varios para gozo del sector oscurantista de la familia.)<br />En lactantes a menudo se produce dependencia de quien los cuida. Cuando empiece a andar, problema solucionado. Pretendemos que duerma sin dolerle mucho.<br />Acto seguido, apago la luz y salgo de la estancia. Insisto; da igual que tenga un hijo o dos. A medida que crecen, los rorros hacen caso omiso. Si fuera preciso, que aprenda estornudos, saltando de la cuna o de la cama y saliendo del dormitorio a cuatro patas.<br />Segundo. La hora de la verdad. Cuando nos agotamos, nos sobreexcitamos. Nos sentamos en un orinal y, la jornada siguiente, en lugar de un bol, le damos a la madre una polla como una olla. Recordad:<br />HEMOS SIDO NOSOTROS ANTES DE SER YO.<br />Lo segundo, aunque parezca vergonzoso; nos sentamos en un orinal. (Tranquilidad y conducta repetitiva.)<br />El padre tiene claro que la papilla se toma con la cuchara. Siempre lo hacemos igual. Solamente podemos pasarlo lo mejor que podamos. A cualquier hora el miedo es muy raro. La complicidad es fundamental para afrontar estos momentos.<br />Tercero. Hay que actuar exactamente igual que un padre. <br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3558412475/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3413/3558412475_bf927dc980_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3558412475/"></a><br />No soy Poldy, soy yo. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />Puedo contraatacar diciendo que pienso el problema. Leo las frases sin mirar y doy vueltas. Me encuentro metido en una botella. Convertido en una forma yendo al colegio. No hay un reconocimiento del director.<br />Por una broma del destino, la pregunta resulta ser de primera: los mequetrefes se arrebujan en las pieles dentro de las que se supone que crecen. Unas estrofas y unos vinos y el asco.<br />Eso puede estar bien para usted, pero a nosotros no nos sirve de nada, me dicen.<br />Supongo que uno puede leerlo de ese modo: HEMOS SIDO NOSOTROS ANTES DE SER YO. Donde vence la libertad, almorzamos con un sandwich y una Coca-Cola. No me gusta la adolescencia. Puedo hacer el retrato de una clase:<br />Hoy es Bloomsday en el sur de la provincia de Valencia. Si viene tu padre yo me voy. Las cosas no siempre hay que pensarlas. <br />Mira, chico, no des la lata. (No sabe que la escuela no le espera.) Este es mi hijo, dice, el hermano que los hijos de mi mujer actual siempre han querido tener. La vida nos llena de sorpresas. Hemos sido nosotros antes de ser yo. <br />Cuatro. Las piernas son tuyas. El nene es larguito. <br />Sufro los efectos de mi propia estrechez de miras. Conque nos sujetamos al asiento. Es preciso llevar puesta la dentadura. (Esa lengua viperina.) La persona que creemos ser, la que mostramos, o la que los otros imaginan que somos, no deslumbra. Es conservadora en su sutileza emocional. Soy un empleado viejo y lento, maldita sea. No se equivoquen, les digo, algo dibujado con autenticidad es una cosa peligrosa. Puede cambiar sus vidas.<br />Eso es todo. Nada lo suficientemente emotivo.<br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3558412269/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3613/3558412269_d3f8763304_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3558412269/"></a><br />Metempsicosis. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />Por la noche, peregrinamos. (Resulta profundo en el dolor.) Nos afligimos juntos. Creo que debo acudir en su ayuda, y tras nueve horas y veinte minutos, llego a ella. Hago esta advertencia a mis treinta y nueve. La ley no presiona en un asunto que puede convertirse en fuente de arrepentimiento. (Palabras amargas y reproches poco generosos.)<br />Queda borrada completamente la memoria.<br />Como resultado: lo opuesto a lo deseado.<br />Ruego que me escuche conforme a su voluntad. Para vivir en calma solamente son necesarias dos cosas: rezar y organizar con premeditación políticas nocturnas.<br />Cinco. Hay una idea de que una mujer pueda desear a un hombre. Parece bonita. Tocada por una dulzura que no dicta. (De naturaleza franca y afectuosa.)<br />La vida se ha recorrido hasta la mitad. Y aún así no creo ser capaz de mover montes. (No creo, a su vez, que el comunismo pueda ser construido en un solo país.) En cambio, nuestra memoria es selectiva, como una urna. <br />Hoy no he visto al director. (A los dieciocho años, Leopold Bloom llevó a cabo su primer negocio de verdad.) A mis alumnos no los exterminarán y a nosotros nos harán firmar.<br />Mi razonamiento es más o menos el siguiente: <br />No he logrado nada en la vida. Me relaciono intensamente con el matrimono. Puedo borrar con ello un decenio de infelicidad. La mayor parte del tiempo ni siquiera tenemos una cita espiritual. Soy del tipo suicida. Nada me da asco excepto hablar del trabajo. La beso en la boca y me digo todo el tiempo: no me voy a ahorrar la molestia. Tal vez no sea demasiado tarde.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-1390394632957357739?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-70669724103170622302009-06-14T12:08:00.011+02:002009-06-15T15:51:28.942+02:00El mundo paraleloEstamos viendo unos dibujos animados, de esos con sarcasmo americano, Padre de Familia, creo que se llaman. Nunca los he visto anteriormente. El padre es un dibujo gordito y tonto, el rorro habla, el perro habla, y todo es muy "corrosivo". Nadie como los americanos para ejercer la autoparodia. Me estaba divirtiendo. De pronto se dibuja una circunstancia: el padre narra, en tiempo real, lo que va viviendo a diario. Resulta muy divertido: lo anodino de la vida cotidiana queda retratado de una manera muy evidente. Lo hace, a su vez, con lirismo, para acentuar el exceso que se produce con esa especie de nostalgia en tiempo real. Se burla, como es evidente, de todos nosotros, de los que, como yo, corremos a nuestros ordenadores a apuntar cualquier banalidad que nos ocurra, como si cualquier idiotez, por el hecho de ser nuestra y ser anotada, mereciese algo. Pero la cosa sigue: el padre, el dibujo animado, el Padre de Familia, en la parodia, no anota lo que le pasa como un poeta consignando sobre el papel lo fugaz de la vida cotidiana, sino que lo va diciendo de viva voz: <br />En esta jornada crepuscular, me siento a la mesa a la espera de un mendrugo de pan... <br />De esa manera va declamando lo que le va sucediendo, hasta que se topa con su mujer y dicta: <br />En esta jornada crepuscular, se sienta mi mujer a mi lado, ya apenas hablamos, presas del sopor que produce en nuestras vidas el tiempo transcurrido y una vida sin profundos alicientes... <br />A la mujer se le cambia la cara mientras unta el pan con mantequilla.., Padre de Familia sigue: <br />La belleza de ella se ha marchitado, ya nada recuerdo de aquellas veces que hicimos el amor apasionados, de las cuales son el fruto nuestros hijos... <br />En eso que la mujer se harta de escuchar y le suelta un sopapo.<br />He reproducido la cosa de memoria y por tanto he inventando, pero el sentido es exacto: no se puede decir la verdad. La verdad, honesta, sincera, no solamente no existe sino que nos mata. Es la llave que abre el cerrojo de la locura, de la imposibilidad de vivir.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-7066972410317062230?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-14364016378515173932009-06-13T20:00:00.009+02:002009-06-16T13:18:15.734+02:00Ensayos sobre la indiferenciaNo deberías poner eso de que eres un "gran consumidor de reproducciones". Queda infantil, como si dijeras que eres un gran consumidor de chucherías.<br />Bueno, ¿y qué pongo?<br />Quítalo.<br />No puedo, enlaza con lo de Richter.<br />Entonces, cámbialo.<br />Bueno, si pongo delante lo de "como cualquiera", ¿te vale?<br />Creo que no. Bueno, sí. Mejora un poco. De cualquier manera es una mierda.<br />¿No te gusta nada?<br />El conjunto sí.<br />Entonces, es esa frase lo que falla.<br />Sí, resulta odiosa.<br /><span style="font-style:italic;">Mi esperanza es que la imagen definitiva pase y yo sepa reconocerla. Como cualquiera, soy un gran consumidor de reproducciones de cosas, de fotos, de copias. Vivimos en una especie de esquizofrenia de la imagen. En otro tiempo, la imagen ha tenido una cierta vocación de permanencia, los hacedores de ella la quisieron hacer definitiva. Supongo que a eso se refiere Richter cuando habla de la calidad de la pintura. Richter es un artista con un sistema muy sencillo: es un coleccionista de reproducciones, de fotos, de copias, casi como cualquiera. Siempre hablo de Barthes, del punctum, de un cierto sentimiento afectivo: mi esperanza es que la imagen que explica el mundo pase y yo sepa reconocerla. Pintar una imagen es una forma de reescribirla. A su vez, es una forma de aprehenderla. De tal manera, no creo que estemos delante del final de la pintura, como rezan aquellos que escriben sobre la obra de Gerhard Richter o Luc Tuymans, sino que la pintura, definitivamente, ha dado un paso atrás, ha retrocedido, frente a la barbarie del ruido, y se ha situado en un segundo plano, necesariamente reflexivo. El mundo mediático es banal. El artista, el pintor, vive inmerso en la banalidad. Tenemos, a mi modo de ver, tres opciones: asumimos la banalidad, asumimos los medios que la producen, o nos distanciamos. Mi opción es actuar desde la indiferencia que produce la distancia. Observar los acontecimientos del mundo, el incesante devenir de sus imágenes, e intentar darles un sentido definitivo. Mi sistema es parecido al de Richter, prefiero capturar fragmentos que expliquen la totalidad del acontecimiento. Al igual que Cartier-Bresson selecciona sus "instantes decisivos", mi problema es capturar reproducciones, copias, fotos, que hablen de instantes definitivos que expliquen acontecimientos definitorios. Los cuadros que he presentado a concurso: Mochila con Detonadores, Bagdad y Suicida, pertenecen a un ciclo iniciado hace un tiempo que habla de la guerra. Tal vez deba decir de "la guerra en nuestros días" o de la llamada "guerra global", pero prefiero no sulfurarme y apuntar hacia territorios un poco metafísicos, como he dicho, definitivos o, al menos, de digestión más lenta que los procesos puramente periodísticos. Mi tema es el dolor, la herida, la herida metafísica percibida a través de las contingencias que plantean los medios. Mi actividad favorita consiste en rastrearlos, capturando rostros, cuerpos, posturas, situaciones, objetos. Las imágenes así dispuestas parecen pertenecer a otro orden, como sucede en el Atlas de Richter o en el "Mundo Visible" de Fischli & Weiss. Las imágenes no explican nada sino que se explican, tal vez, a sí mismas. El dolor, la herida, de esa manera queda trasfigurado, se hace abstracto, se hace pintura, pintura que es solamente pintura. Me planteo mis cuadros, a menudo, como un viaje de lo concreto (del hecho, la noticia, el acontecimiento narrado mediáticamente) hasta lo abstracto (el cuadro con sus límites que separan, que fragmentan, con el signo que es solamente pintura). Me planteo mis cuadros como una contradicción inevitablemente postmoderna: la voluntad de arraigar mis imágenes dentro de lo concreto-mediático y la necesidad de trascender lo contingente con la posibilidad del signo que es solamente pintura. Mis cuadros parten de un objeto encontrado, una reproducción, una foto. Almaceno, colecciono reproducciones hasta que una o un grupo de ellas conforman un poso, tienen un calado, son, digamos, entendidas de otra manera, de una manera un poco más duradera o definitiva. En este sentido, la serie sobre "la guerra" habla a su vez de la indiferencia, la indiferencia que provoca la violencia: los rostros que aparecen en ella, deformados por el tratamiento pictórico, son manifestaciones de un mismo fantasma, el del miedo y la enajenación. He retratado a multitud de personas, pero son solamente una. La serie "Suicida" retrata, a partir de las fichas policiales que publicaron los diarios, los rostros de los siete terroristas islámicos que se suicidaron en el barrio de Leganés. La "Mochila con Detonadores" es la famosa "mochila de Vallecas". En "Bagdad" aparecen los rostros de dos periodistas italianas tomadas como rehenes durante la Guerra de Iraq. El tiempo es distancia, la pintura significa, a su vez, distancia. La imagen pintada se nos presenta como parte de un proceso de erosión, del tiempo y de la pintura. Mis cuadros, puede decirse, son solamente eso: parte de un proceso de erosión. En el horizonte, como mapa conceptual, la indiferencia de la que todos somos culpables. Los acontecimientos narrados mediáticamente funcionan, en los medios, como espectáculo y, dentro del proceso de erosión que producen el tiempo y la pintura, como reflejo, como eco, como producto de un proceso mayor que provoca la indiferencia. Me planteo, en estos términos, si es posible todavía la pintura de historia. No la gran pintura de historia, triunfalista y épica, sino una pintura de historia que rastrea en los márgenes y entre los fragmentos, que trata de encontrar soluciones definitivas dentro de la fugacidad del espectáculo. Pintura de la memoria o arqueología pictórica. Mi esperanza es producir un signo duradero.</span><br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3631501965/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3639/3631501965_ea79686132_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3631501965/"></a><br />Suicida. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />He enviado ese texto a un concurso. Piden tres obritas, de pequeño formato, y una memoria. Se supone que el ganador ha de continuar la serie hasta producir ciento veinte obras, eso sí, de formato pequeño. Debe ser el primer concurso en el que ningún participante pretende resultar ganador.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-1436401637851517393?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-20119782455704342102009-06-12T10:18:00.004+02:002009-06-13T19:27:24.383+02:00La entrevistaHago guardia. Conozco a los críos. Buena gente, simpaticotes. Dejo que el curso muera, pasivo. Me hago el simpático, bromeo. Les mola que bromee. Se sientan a mi alrededor. Se lo están pasando bien. Algunos me los voy a cargar, no les importa. Eres bueno, me dicen. Bromeo también con los que no me conocen. Dejo que todo muera, que se extinga con placidez. Lo tengo todo controlado... De pronto todo se tuerce. Los críos toman carrerilla. Están en su salsa. Pretenden hacerme una entrevista. Uno de ellos (muy bueno, dije antes, simpaticote) coge un bolígrafo como si fuera un micrófono. Una niña, muy buena, hubiese dicho antes, hace como si llevara una cámara de video. Las preguntitas son inocentonas, del tipo: ¿qué se siente al ser un "plasticoso"? Pero no me mola el rollo. Vale ya, canto como un jilguero. No me hacen caso, van a su puta bola, ya no se bajan del carro. VALE YA, NO QUIERO ENFADARME. Nada, ni caso. El niño sigue con sus putas bromitas: ¿a que no sabe usté cuáles son los colores básicos? Ja, ja, ja. (¿De qué coño ríen?, no ha tenido puta gracia, todo esto es una locura, los críos están taraos.) VALE YA. Repito. El entrevistador continúa: la frase favorita de nuestro artista invitado es: vale ya. A ver, ¿cuál es su frase favorita? FUERA DE CLASE. (Se hace el silencio, la que me estaba grabando con su cámara imaginaria deja de grabar, el entrevistador duda, ¿va en serio?, ¿no?) Ha cambiado de opinión, dice, su frase favorita es: fuera de clase.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-2011978245570434210?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-91298646780760746802009-06-11T12:59:00.010+02:002009-06-12T06:25:46.932+02:00MalentendidosLlego tarde, mis alumnos esperan en un aula con la profesora de guardia. La profesora se asoma al pasillo y me ve llegar. Lo comunica a mis alumnos: ya ha llegado. Uno de ellos exclama, a gritos: me cago en José María. Lo repite varias veces: me cago en José María.<br />En una Junta, la Jefa de Estudios declara abiertamente que mi asignatura es la optativa que los alumnos prefieren por ser "la maría". Pau me mira esperando mi respuesta y yo solamente digo: lo tengo asumido.<br />Javier dice que cualquier presentimiento de que has conectado con los alumnos es solamente un malentendido. Nuestro trabajo se nutre de ello. Nuestro trabajo consiste en provocar constantes malentendidos. No solamente pasa con los alumnos. Los profesores estamos en planos distintos. Estamos obligados a compartir un espacio, pero no nos gusta. Javier suele esconderse en su departamento unipersonal. Yo siempre estoy en la sala de profesores, pero no me gusta. Mi departamento es un mal escondite.<br />Mirella se burla en una comida. Yo me voy a otro instituto, ella ha llegado este curso que acaba. Si permanecemos en el centro tanto tiempo, acabaremos igual de silenciosos, dice. Se ha estado metiendo conmigo toda la comida: nunca dices nada, me dice. Recuerdo la primera vez que alguien me puso en evidencia de esa manera: yo era un adolescente y estaba con un par de amigos. Nos acercamos a un grupo de chicas y el atrevido del grupo se puso a hablar con ellas. Yo estuve callado hasta que alguien lo dijo: no habla. No dice nada. A menudo me toman por maleducado.<br />Paula ha de taparse el culo cuando se agacha; sus ajustados vaqueros lo dejan al descubierto. Nos vas a echar de menos, me dice.<br />Jose María, ¿qué pasa si tiro este agua sucia por la ventana?<br />Nada, no pasa nada.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-9129864678076074680?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-33459161952931640342009-06-11T09:18:00.004+02:002009-06-11T22:16:06.564+02:00Fin de cursoEste año estoy dejando morir el curso, como quien dice. Ello me hace cometer errores que no me he permitido otros años, errores fatales. Lo hago porque el año que viene ya sé que no voy a estar aquí. En clase de tercero C me involucré en una conversación distendida sobre sus "años buenos". Como si fueran tipos de mucha edad, los "malos" del grupo rememoraban cursos anteriores, narrando sin ningún pudor sus fechorías, sus estratagemas para sacar de sus casillas a sus profesores. Uno de ellos imitaba de puta madre el tono y la voz de un compañero mío, rígido y engolado cuando advierte al alumno... Los otros se reían (los otros malos, pues los buenos me miraban extrañados de que yo no le parase los pies sino que, al contrario, me estuviese divirtiendo con sus en definitiva pequeñas travesuras). Su "mejor año" lo vivieron en segundo, lo cuentan como si hiciera mucho tiempo y no fuese el año pasado. Se ríen de la cuidadora, una tipa que mandó la consellería para hacerse cargo de una alumna discapacitada. La cuidadora se metía dentro del aula para ayudar a la chica discapacitada. Cuando no cuidaba de esta alumna, se metía en clase a "pararle los pies" a un chiquillo que venía entonces, rebotadísimo, que tenía la manía de repetir lo que el profesor decía para hacerse el gracioso. La pobre, frente a este alumno, tenía pocas armas. La cuidadora era un personaje extraño: acérrima votante de la derecha, nos "clasificó" a todos según el perfil político que ella era capaz de deducir. A los que consideraba izquierdosos los critcaba despiadadamente. (Esto me lo contó una compañera, izquierdosa, que fue tomada por derechista: la cuidadora la llamaba por teléfono por las noches para "conspirar" con ella contra todos los demás, la profe se debía descojonar al teléfono, pues luego se reía bastante contándolo en la sala de profesores.) La cuidadora se compró un BMW sin saber apenas conducir, y en la rueda de coches acojonaba a la gente en la autovía conduciendo a doscientos por hora. En clase, con el alumno rebotadísimo, se dejaba tocar las tetas. Eso han contado los de tercero C: la cuidadora se dejaba tocar las tetas y no decía ná. El año que viene no voy a estar, da igual que en estas últimas semanas pierda toda mi autoridad, dejo que el curso muera.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-3345916195293164034?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-78862519558625950492009-06-10T10:24:00.008+02:002009-06-10T18:06:36.924+02:00El agujero postmodernoTrato de huir de la postmodernidad. Mi arma es la inacción, la huida indiscriminada del artificio, el naturalismo, cierto naturalismo.<br />Todo esfuerzo, en este sentido, es inútil.<br />La inacción produce ALEGORÍAS a tutiplén. Lo he leído en un artículo de Lápiz.<br />Tiene cierto sentido, aunque el sentido, según el artículo, sea la falta de sentido.<br />La alegoría es un recurso del Barroco. La obra de arte barroca juega a encriptarse, a multiplicar sus sentidos, a ocultar significados. En el Barroco, la señales son evidentes para los iniciados.<br />En la postmodernidad, la señales se eliminan, el cripticismo anda desnudo, colgado en un mapa de significados múltiples.<br />El postmoderno alegórico no crea, toma prestado.<br />Tomar prestado y descontextualizar es encriptar, según la prestigiosa revista Lápiz.<br />Para mí, tomar prestado y no crear era huir, esconderse.<br />Si te ocultas, te encriptas.<br />La verdad, no pensaba estar encriptando nada sino dejándolo todo muy expuesto.<br />Si tratas de dejarlo evidente, te encriptas, pues hay una cola de significados que no habías tenido en cuenta, que están ahí, que pertenecen a la imagen, a la cosa, la cosa está cargada de todo eso que oculta. La cosa, descontextualizada, en cualquier caso resulta alegórica.<br />Yo pensaba estar haciendo poco esfuerzo. Si haces poco esfuerzo consigues más, pues el dispositivo artístico es muy evidente, en cambio, siempre hay mucho que decir sobre los dispositivos que pretenden ser poco artísticos.<br />El periodismo no es alegórico.<br />Sin embargo, el periodismo fuera del ámbito periodístico sí lo es.<br />La postmodernidad es una maldición. Nos concierne a todos.<br />Es la gran crisis. Una crisis perpetua.<br />Superado el collage, la próxima lucha ha de producirse contra el OCULTISMO.<br />Digamos, contra las alegorías.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-7886251955862595049?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-20322614082948246782009-06-10T09:56:00.004+02:002009-06-10T18:11:28.003+02:00Una trepaTengo una compañera que aparenta la más estricta corrección política: parece una bollera jipi, una jugadora de baloncesto fumaporros, la dependienta de un puestecillo de mercadillo ilustrada, o algo así. Se llama como mi madre, Amparo. Lo cual me mola, pues me parece bien el contraste de un nombre retro, tradicional y marujo como el de mi madre, con el aspecto de moderna librepensadora que se gasta, vamos, que me gusta que no se lo haya cambiado por un diminutivo modernete y cursi o haga que la gente le llame en valenciano, Empar, que se adecuaría más a lo que trata de aparentar. Durante el curso nos hemos ignorado. Sufro cierto recelo ante tanta exhibición de modernidad (en las sesiones de evaluación, Amparo siempre defiende la medida más progresista, siempre de parte del alumno, de ponérselo fácil al gamberrete, de hablar todos los idiomas de la babel en la que vivimos, hasta ahí, todo bien, Amparo era mi heroína en la distancia, alguien muy por encima de mí). Hace unas semanas empezaron las fricciones. Iniciamos un acercamiento que no cuajó, un par de bromas sarcásticas mías y un par de contraataques a degüello suyos. No tiene importancia, borro el nombre de mi lista de favoritos y sigo con la cabeza debajo del ombligo, ya me quedan pocas semanas en este puto instituto. Hablando con otros me entero de sus maniobras "políticas" durante todo el año. En la crisis de los misiles rusos que tuvimos hace unos meses, Amparo ejerció de espía en la sala de profes y en su departamento, con discretas incursiones en el despacho del director para pasarle informes de todo lo que veía. La tipa, la moderna, la defensora de los débiles, estaba buscando un cargo para el año que viene. El primer año que da clases en este centro y ya ha "progresado" más que yo en cuatro.<br />Maria, mi amiga, la cogió por banda y le dijo, una vez pasado todo:<br />Ya tienes cargo para el año que viene, ¿no?<br />Amparo se sorprende, el enemigo sabe de sus maniobras:<br />No me han dicho nada, todavía.<br />Ni te dirán, le responde María. Luego me lo contaba: si ella es mala, yo más.<br />(Amparo hizo el trabajo sucio, pero nada ha conseguido, nada de lo que pretendía.)<br />Todo el mundo sabe, a estas alturas, que Amparo no es de fiar.<br />Entiendo que se tomara tan a mal mi sarcasmo. Pensó que yo sabía.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-2032261408294824678?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com4tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-3100874840271936322009-06-09T09:52:00.006+02:002009-06-09T21:55:30.809+02:00Los pucheritos de RogelioSe nos escapa un dato importante en el debate del mejor jugador de la historia. <span style="font-weight:bold;"><a href="http://www.fotolog.com/jose_maria_m/36993473">Rod Laver</a></span> estuvo siete años sin poder jugar el Grand Slam, al principio de la era Open, pues, como pasa con otros avances sociales, al principio existía discriminación, en este caso no por el sexo o el color sino por ganar dinero profesionalmente con el deporte, cosa que ahora no discrimina a nadie sino todo lo contrario. Siempre digo que Laver fue el creador del estilo que ahora luce Federer, que lució Sampras, que inspiró a McEnroe (el americano, al principio de su carrera, quiso utilizar la misma raqueta que el genial australiano, la clásica Dunlop Maxply). Laver, a pesar de no poder jugar el Grand Slam durante siete años, probablemente los más fructíferos en cuestión de forma física, a pesar de ello ganó once grandes, completando el Grand Slam (los cuatro torneos, Wimbledon, Open USA, antes Forrest Hills, Roland Garros y el torneo australiano, ahora Open, antes no lo sé) en un sólo año. Laver lo logró dos veces, es decir, dos años, con un intervalo de siete, los siete años que no pudo jugar. Once grandes y dos Grand Salms; nadie sabe lo que hubiera conseguido si le hubiesen permitido competir los siete años que se lo prohibieron. Federer adelanta al gran Sampras al ganar un Roland Garros de baratillo, sin su bestia negra de por medio. Si Federer tuviera lo que hay que tener diría que esta victoria le sabe a poco, que no es más que media vistoria si no lo consigue derrotando a Nadal. Al contrario, admite que "estaba seguro de que algún día fallaría Nadal y él estaría allí para ganar", como un puto buitre carroñero. Soy fan del estilo de juego de Federer, pero él me parece un pusilánime y un llorica. ¿Por qué llora Federer? ¿De qué llora?, ¿de alegría?, ¿de qué se alegra Federer? En la final parecía un niño mimado al que su papá se lo pone fácil para que consiga lo que quiere, se le pone el caramelito delante y se le da un empujoncito, hala, nene cógelo... y el nene camina retozón, sonriendo como un gilipollas, da un rodeo y se come el caramelito. Todos, el público, el juez de silla, los recogepelotas, Mats Wilander (de comentarista), Borg (desde las gradas), Agassi (que dijo querer darle el premio a Federer), Nadal (que dijo no haber visto la final pero estar a favor del suizo, qué listo es el mallorquín), yo mismo, incluso el rival, un tal Sorcerling, o Sorperdíng, o Sordeling, hasta el tal Soderling quería que ganase Federer, hala, nene, toma el caramelito, no hagas más pucheritos, sé feliz... ¿Qué significan las lágrimas de Federer? Federer SE ALEGRA, la zampamadalenas SE ALEGRA, todos nos alegramos... Además, al soltar su pucherito de turno quita hierro a la potrà que cogió en el Open de Australia, aquello sí que fue llorar y no estos estúpidos pucheritos de niño mimado. El mejor jugador de la historia no esquiva a sus rivales, no dice nunca que ha ganado porque otros han sido eliminados... El mejor jugador de la historia tiene el mejor estilo de la historia, el de Laver, por supuesto, pero si se encalla con un rival se lo estudia y adivina la manera de ganarle. Laver, de viejete, con más de treinta años, ganaba a Borg, y lo ganaba atacándolo, desplazándolo y acabando los puntos en la red. McErnroe destronó al gran Borg, perdió con él una final en Wimbledon y al año siguiente ganó la misma final, en cinco sets, abriendo ángulos imposibles, voleando como un auténtico gato. A Laver y a McEnroe no se les encogía el brazo, daba igual que fuera una gran final. Ganaban torneos y luego lo celebraban emborrachándose con cerveza. Era otra época, daban más igual las cifras, los récords, su puta madre. Entonces el juego era humano, nadie medía las calorías a la hora de comer. Todo indica, puestos a interpretar los pucheritos, que para Federer era demasiado importante ganar Roland Garros. Ni siquiera lo fue para Sampras. Sampras sabía quién era, si eres un león no puedes ganar campo a través a una gacela. Hala, nene, ya tienes los catorce del record, ya tienes tu Grand Slam.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-310087484027193632?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-48279384354361183952009-06-06T14:36:00.009+02:002009-06-06T16:02:54.120+02:00Vacaciones permanentesLa primera peli de Jarmusch no puedo decir que sea una buena peli. No entiendo nada en lo referente a la calidad de las cosas. Puede que sea su peor peli. Es convencional, sobre todo en lo formal, y pretenciosa. Nada pasa cuando seguimos a Allie, el protagonista, por las calles de Nueva York, sin rumbo. Nada pasa, Allie vive permanentemente en vacaciones. Es un individualista radical, deambula, lee, baila. Jarmusch da alguna pista: alguien lee Los Cantos de Maldoror. El joven Jarmusch lee a los simbolistas franceses, explora el malditismo, quiere ser moderno por encima de todo, se viste de negro, baila, habla poco y se peina mucho. Nada importa excepto vagar: la principal idea que surge de los escasos comentarios de Allie es que nada ni nadie dura, todo cambia, todo cansa, hay que estar, por tanto, en permanente mutabilidad, no vivir en sitio alguno, sin residencia, sin lazos afectivos, sin pertenencias, Allie es un adolescente perpetuo. Viste y se peina como un dandy ochentero. La peli mola, a pesar de que se echa de menos el sentido del humor del Jarmush adulto y su radical puesta en escena minimalista. Permanent Vacation es una peli convencional, digamos, en lo formal, sin el sello de Jarmusch.<br />Varias veces he intentado acabar de ver El Acorazado Potemkin. Prefiero una mala peli de Jarmusch antes que una obra maestra de Eisenstein. Tengo un problema. No entiendo nada. La calidad de las cosas no significa nada, es solamente el juicio de los otros. No es Permanent Vacation la mejor peli pa poner frente a El Acorazado, no hay color (de hecho, no lo hay en la antigua cinta de Eisenstein). El Acorazado y su rebelde colectivo tienen en frente otras obras maestras, como en una guerra fresquita de celuloide yo pongo en lo opuesto a Centauros del Desierto. El ente colectivo es ruso, el individuo radical es americano. Ethan, como Allie, es un tipo sin hogar, sin pertenencias, sin, casi, afectos. En Centauros del Desierto, como en Permanent Vacation, apenas pasa nada. Los personajes vienen y van, deambulan (en la de John Ford, por supuesto, a caballo). <br />No puedo hacer que me guste una obra si no soy capaz de identificarme como individuo, estoy enfermo de ello. Los americanos lo saben y por eso han hecho tantas secuelas de Centauros del Desierto, tantos hombres solos, tanto desencanto individualista. Taxi Driver, probablemente, es la mejor de ellas: nada pasa hasta el final, nos muestra, tal vez, la consecuencia fatal del individualismo radical. Nos manipulan. Nos venden un producto que se dice que critica a la sociedad. Pero solamente pretenden que nos hundamos como individuos, seducidos por el aroma agrio de la soledad.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-4827938435436118395?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-19657941757286587822009-06-01T22:23:00.010+02:002009-06-02T19:41:31.669+02:00El toro mordiendo el polvoQue pierda Nadal es bueno para el Hombre. Cuando matan a Terminator, nos congratulamos con el chico de la peli. El chico de la peli es un sueco de nombre imposible.<br />La grada lo agradece, todos aplauden. Verdasco, en la pista contigua, se despista; su modelo ha sido derrotado, el tipo al que le ha copiao el drive de zurdo liftao hasta el infinito con el marco de la raqueta acabando en la espalda. El tipo al que le ha copiao el coraje de luchar hasta el final. Verdasco, pa no ser menos, pierde. Es bueno para el Hombre que pierda Verdasco. Es bueno que se vayan a la porra los mediocres.<br />Federer se hace una paja con el match-ball del sueco. Eyacula con el fallo de Nadal.<br />Nadal se gana enemigos. Al sueco le mete un seis-cero en Roma. En Wimbledon juegan un partido interminable. El sueco cree haberlo hecho bien: todos creen haberlo hecho bien frente a Nadal y sin embargo pierden. Nadal no es un rival justo. Todos creen merecer la victoria. <br />Tengo un par de ideas sobre el asunto:<br />Una. El sueco es un loco y le ha salido todo; no tiene nada que perder y se plantea sacar a Nadal de la pista a hostia limpia. Y le sale.<br />Hace lo que creemos que hay que hacer contra Nadal, pero lo hace inconscientemente, sin premeditarlo, sin estrategia. A Nadal no hay que darle ritmo, hay que variarle el juego en cada golpe. El sueco lo hace porque ha enloquecido, es un tipo furioso con Nadal.<br />Dos. Nadal es un cagao.<br />Hace tiempo hubo un tenista que le ganaba siempre, un checo, Thomas Berdych. El checo le ganaba porque estaba loco y era un tipo "peligroso". Empleaba un lenguaja agresivo, como si quisiera pegarle al tenista y no a la pelota.<br />A Nadal le mola el buen rollo. Cuando hay mal rollo se caga.<br />Cuando Berdych hace las paces con Nadal, Nadal ya no vuelve a perder con Berdych.<br />Con el sueco hay mal rollo.<br />A Nadal le mola decir que es amigo de Federer pa ganarle siempre.<br />Nadal es un Terminator deportivo. Cuando ve que las hostias pueden ser de verdad, se raja.<br />Borg era mejor que Nadal.<br />De cualquier manera, que Borg perdiera era bueno para el Hombre.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-1965794175728658782?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-33890692579836655312009-05-31T12:28:00.013+02:002009-06-02T17:06:31.127+02:00Hablar de un cuadroLos concursos de pintura se modernizan. Ya no hace falta enviar el cuadro sino una foto y un resumen literario. Con lo que digas y lo que vean en la pantalla de un ordenador ellos deciden si tu cuadro se merece que lo elijan.<br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3559216752/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3378/3559216752_974cc6f6be_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3559216752/"></a><br />Parque de la Senda Viva. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />"Este cuadro es una especie de contrapunto a una serie que hice sobre la guerra y el terrorismo. La imagen, extraída de un periódico, ilustraba la noticia de la inauguración de un parque natural, el Parque de la Senda Viva, que creo recordar que está ubicado en Extremadura. La fotografía me atrajo por su punctum; ilustra, en mi imaginario, el esplendor de un cierto vitalismo muy necesario en nuestra época. Frente a la barbarie, la ingenuidad y la alegría infantiles. Frente al desprecio por la diferencia, la integración salvaje, el juego natural. Se trata de una imagen fuertemente teatral que me invitaba a pintar. La serie anterior era en blanco y negro; Senda Viva está pintado con colores naturalistas. El significado del cuadro es polivalente: una niña, en primer término, aparece con la cara pintada, mirando hacia el exterior. Al fondo, en segundo término, un adulto muestra la majestuosidad de un águila o un halcón a un sorprendido niño. Por un lado está al juego teatral, el disfraz y el rito infantil, como un simulacro absurdo, surrealista. Por otro lado, la temática del cuadro tiene que ver con el adiestramiento, del animal y del niño. El adulto parece mostrar el animal como un ejemplo: así hay que ser, parece decirle al niño. Libre, digno, fuerte. En mi producción, este cuadro resulta vivificante, por ser fuertemente positivo. Pero, hablando en general, hay una cierta actitud en los actantes, las figuras, que cobra importancia en nuestro contexto social. Es, en cierto modo, una alegoría de un estilo de vida. La senda viva por la que es preciso transitar."<br /><br /><br /><br /><div style="float: center; margin-left: 30px; margin-bottom: 10px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3558539715/" title="photo sharing"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3602/3558539715_1f87c0005a_m.jpg" alt="" style="border: none;" /></a><br /><span style="font-size: 0.9em; margin-top: 0px;"><a href="http://www.flickr.com/photos/sombras/3558539715/"></a><br />Cuadro titulado Senda Viva. <a href="http://www.flickr.com/people/sombras/"></a></span></div><br clear="all" /><br />Un cuadro es totémico. <br />Nada ha cambiado desde las cavernas. La imagen se integra en el rito de vivir, es ayuda.<br />No tengo ni idea de lo que me motiva a pintar a una chiquilla con la cara pintada y a un tipo mostrando un ave a un chiquillo. Cada pintura nace del subconsciente.<br />Hace tiempo que hice el cuadro, no me acuerdo de lo que he querido decir al pintarlo. En el texto que he enviado al concurso he mentido; este cuadro no va justamente tras la serie de "la guerra". En realidad, ninguna serie va delante o tras de ninguna otra. Soy un puto desastre, cuando he pintado cuadros lo he hecho sin orden ni concierto. <br />Cierto es lo del surrealismo. Opino que el mayor surrealismo se encuentra en lo liviano, en lo vulgar.<br />Inconscientemente busco pasar desapercibido. Conscientemente lo busco a su vez. Y lo consigo, mis cuadros no ganan concursos ni habitan espacios comerciales.<br />Quiero opinar. Una imagen solamente es un texto que opina sobre algo.<br />Opino sobre los sentidos intrascendentes de las cosas.<br />La chiquilla, el ave, la sorpresa del chiquillo... Toda la escena es banal.<br />Sara dice que debo hablar de mis influencias, de Sasnal, de Richter...<br />Estoy harto de ubicarme. No creo que sea importante.<br />Estoy harto de mi discurso. Estoy harto de los planteamientos discursivos. <br />Cuando Duchamp coge un objeto y hace un ready-made lo que importa no es el objeto y su discurso sino el hecho de coger un objeto y hacer un ready-made. De la misma manera, cuando Richter coge una foto y hace un cuadro no importa la foto que sea sino el hecho de coger una foto y hacer un cuadro. Los que vienen tras ellos, al no poder enmarcar sus propuestas dentro de estos planteamientos se proponen discursos. Ready-mades que "dicen" algo. Cuadros que forman parte de series que establecen discursos, retablos narrativos (Tuymans).<br />Todo discurso tiende a ser mediocre.<br />La pintura no dice nada. Es lo bueno que tiene. Solamente es pintura. Funciona a rebufo de la foto.<br />Llevo siete meses sin pintar y no echo de menos sino el hecho de manejar pintura. Ninguna serie ha sido interrumpida, nada que considere "necesario". <br />Senda Viva solamente fue una boutade, un capricho, nada me ha llevado a ese cuadro y tampoco ese cuadro me ha llevado a nada.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-3389069257983665531?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-32253071.post-38936939100228994952009-05-29T15:54:00.016+02:002009-05-31T08:35:56.996+02:00Serguei DovlatovSoy coleccionista de <span style="font-weight:bold;"><a href="http://www.fotolog.com/jose_maria_m/36848729">Dovlatov</a></span>, no me falta ninguno de sus libros. El que ahora leo se titula Los Nuestros, editado por una editorial marciana, Altera. El libro parece una cosa rara, a juzgar por las ilustraciones de la portada. Se supone que es menos "necesario" que el que andaba buscando, La Zona. Han subtitulado Los Nuestros de esta manera: la vida de una familia en la URSS contada con sarcasmo. El reduccionismo gilipollas de esta leyenda da ganas de retirarse. Yo me pongo cachondo. Para colmo, en la solapa hacen publicidad de un diario digital de esa misma especie, <a href="http://www.elmanifiesto.com/"><span style="font-weight:bold;">El Manifiesto</span></a>. Los de El Manifiesto aman lo incorrecto, eso mismo venden. <br />Me preocupa que se utilice a un nihilista genial como Dovlatov, en el fondo un pobre humorista, con fines mezquinos. Estoy de acuerdo en que el territorio que marca el nihilismo es asumible por la derecha reaccionaria. Da rabia porque la estrategia de la derecha es reduccionista en este caso. El existencialismo de Dovlatov tiene, digamos, miras universales. No apunta a un gobierno sino a uno mismo. Es autodestructivo, autoaniquilativo.<br />La coyuntura en la que surge la figura de Dovlatov es asumible por la derecha reaccionaria: el derrumbe de la URSS. En Rusia Dovlatov no puede hacer nada. Emigra a los EEUU y adquiere fama y gloria. La coyuntura es política, Dovlatov no. <br />Hay dos temas troncales en la obra de Dovlatov: la memoria y el alcohol. Su memoria es personal, retrata un entorno como cosa necesaria, que le ubica. Critica la imbecilidad humana. Se automargina. El alcohol es la consecuencia natural de lo anterior.<br />Todo es política. Pero la pena es otra cosa. <br />Los Nuestros gusta a la derecha reaccionaria porque se burla de las costumbres de una familia de rusos, la familia de Dovlatov. La derecha reaccionaria se apunta el tanto: la vida de una familia de la URSS contada con sarcasmo.<br />Dovlatov muere en Brooklyn, alcoholizado. Nada ha dejado escrito, que yo sepa, sobre su vida en EEUU. Le importaba una mierda: su memoria estaba en Rusia. Buscaba, como todos los grandes apenados, a una madre.<br />La Zona funciona como contrapunto de Archipiélago Gulag de Alexander Solzhenitsyn. La obra de Solzhenitsyn es política. Solzhenitsyn fue un preso político muy culto. Dovlatov solamente un pobre borracho que trabajaba en el otro lado, de carcelero. Como dijo el propio Dovlatov, el infierno estaba en los dos lados.<br />Dovlatov imita a Hemingway. Son dos tipos similares: dos gigantes bebedores. Dos genios de un modo de hacer parco.<br />El americano era un chico popular, vitalista y extrovertido. El ruso, un autista, un solitario.<br />Me cuesta imaginar su amistad con Joseph Brodsky. Es como si Bukowski departiera con Don DeLillo. Que no nos mientan, nada se dijeron.<br />Me gusta ese final que se cuenta en todos los prefacios. En una ambulancia, camino de un hospital, en alguna calle entre Queen's y Brooklyn, el gigante muerto, quienes lo llevan creen que solamente es un emigrado ruso cualquiera, un vagabundo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32253071-3893693910022899495?l=rumoresysombras.blogspot.com'/></div>José Montalváhttp://www.blogger.com/profile/08121527809334536710noreply@blogger.com5