tag:blogger.com,1999:blog-3186828.post-33243213307507488852008-05-02T17:26:00.008+02:002008-05-06T01:18:48.511+02:00La Muerte está triste<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_GW7Y2LCrcHQ/SBs0NRDEDXI/AAAAAAAAAGs/fhFfrKxdj38/s1600-h/1803969834_23be107386.jpg"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 185px; height: 234px;" src="http://bp2.blogger.com/_GW7Y2LCrcHQ/SBs0NRDEDXI/AAAAAAAAAGs/fhFfrKxdj38/s320/1803969834_23be107386.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195803997621194098" border="0" /></a>Encargaron una consultoría para mejorar el rendimiento de la Muerte, pues sus metodologías eran antiguas, y llevaban tiempo sin renovarse. Le pidieron que cambiara el vestuario y se encorbatara, que sustituyera la antigua guadaña por un maletín discreto repleto de armas, venenos e ideas dañinas. Instauraron protocolos y procedimientos burocráticos, y la Muerte se iba deprimiendo, sentada en un rincón sin poder matar a nadie porque faltaba un papel, o un permiso, o por no haberlo planificado con tiempo. Pero, no se sabe cómo, a los consultores que llevaban el tema les cayó encima un piano y nadie quiso sustituirles.<br /><br /><br />(Este relato está inspirado en la fotografía de <a href="http://www.flickr.com/photos/lapicero/1803969834/">Lapicero</a>)<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3186828-3324321330750748885?l=cienpalabras.blogspot.com'/></div>Jordi Cebriánhttp://www.blogger.com/profile/01233701947802383292noreply@blogger.com28