tag:blogger.com,1999:blog-3186828.post-21179080586514962322008-04-16T18:53:00.006+02:002008-04-16T19:03:24.026+02:00Las mariposas sólo viven un día<div style="text-align: justify;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_GW7Y2LCrcHQ/SAYv64dueqI/AAAAAAAAAGU/vXPxbwBtyVg/s1600-h/papa1.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_GW7Y2LCrcHQ/SAYv64dueqI/AAAAAAAAAGU/vXPxbwBtyVg/s200/papa1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189888309227059874" border="0" /></a>Recorría la ciudad de madrugada buscando muros tristes en los que crecieran plantas trepadoras, y dibujaba en ellos un par de mariposas de colores, de perfección exquisita, que parecían revolotear entre las piedras y la vegetación. Muchos pasaban sin verlas, presurosos por llegar a sus casas o despachos, donde no están permitidos los lápices de colores. Otros se deten<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_GW7Y2LCrcHQ/SAYwEoduerI/AAAAAAAAAGc/Vw5DcK5qGKQ/s1600-h/papa2.jpg"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_GW7Y2LCrcHQ/SAYwEoduerI/AAAAAAAAAGc/Vw5DcK5qGKQ/s200/papa2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189888476730784434" border="0" /></a>ían a mirarlas, y sonreían, y esa pequeña alegría les acompañaba en su camino. Y enseguida llegaba la brigada municipal, luchando por mantener la ciudad bonita, y bajaban de sus furgonetas, y con dos brochazos de pintura gris mataban a las mariposas.<br /><br /><br /><br />(Este relato está inspirado en las fotografías de <a href="http://www.eldif.com">K. R. Celma)</a><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3186828-2117908058651496232?l=cienpalabras.blogspot.com'/></div>Jordi Cebriánhttp://www.blogger.com/profile/01233701947802383292noreply@blogger.com14