<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321</id><updated>2009-12-27T19:44:29.675-08:00</updated><title type='text'>Pensamientos de un caósofo</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>76</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-5316443582712880287</id><published>2009-11-20T10:51:00.000-08:00</published><updated>2009-12-01T01:29:18.231-08:00</updated><title type='text'>La ladera del Glydel Fawr</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para Kiko, David, María y Jorge, aquellos que dan vida a estas historias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Para Sahaquiel, quien me ayuda a comprender su verdadero sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con el terror ciñendo mi cabeza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-style: italic;"&gt;dije: "Maestro, ¿qué es lo que yo escucho,&lt;br /&gt;y quién son éstos que el dolor abate?"&lt;br /&gt;Y él me repuso: "Esta mísera suerte&lt;br /&gt;tienen las tristes almas de esas gentes&lt;br /&gt;que vivieron sin gloria y sin infamia.&lt;br /&gt;Están mezcladas con el coro infame&lt;br /&gt;de ángeles que no se rebelaron,&lt;br /&gt;no por lealtad a Dios, sino a ellos mismos.&lt;br /&gt;Los echa el cielo, porque menos bello&lt;br /&gt;no sea, y el infierno los rechaza&lt;br /&gt;pues podrían dar gloria a los caídos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Dante, Infierno (III, 31, 42)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La figura esbelta, casi etérea de Isobel se perfilaba decidida contra el viento y el paisaje gris mientras ascendíamos por la ladera del Glydel Fawr. Nunca antes había visitado Snowdonia, una maravillosa región de soberbios lagos, bosques, páramos y montañas al noroeste de Gales, ni había oído hablar de ella hasta que Gabrielle me contó su providencial encuentro en este lugar con las hermanas Bethan e Isobel Cadwalader. La narración de Gabrielle, en todo caso, dejaba más a la imaginación que realmente contaba, y tras negarse a ofrecerme más detalles de aquel encuentro me dijo con el fácil propósito de intrigarme:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tienes que hablar con ellas y ver con tus propios ojos ese lugar. Deja que te cuenten las leyendas que conocen: sé que te fascinarán. Y es muy importante que las medites; existe la posibilidad de ahondar mucho más en el misterio de la torre.&lt;br /&gt;Me encanta Gabrielle haciéndose la misteriosa, así que le insistí un poco más, aunque sólo fuera para divertirme viéndola fruncir la nariz y decirme con un tono entre risueño y reprobador:&lt;br /&gt;-¡Ay, Franta!, ¡vete ya y no me tires más de la lengua o acabaré contándotelo todo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un coche alquilado seguí las carreteras secundarias y después los caminos pedregosos hasta el apartado caserón de la familia Cadwalader en el corazón de Snowdonia. Me sobrecogió el paisaje que lo enmarcaba: colinas que parecían dibujadas y un cielo cubierto por pesadas nubes que volaban veloces hacia el horizonte luminoso, como oscuros pájaros ávidos por la luz. Un poco más allá de la casa se perfilaba la silueta del pequeño castillo que erigió el antiguo señor y custodio de estas tierras: el insigne Meical Cadwalader cuya magnífica historia estaba a punto de conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bienvenido, Pola –dijo Isobel sonriente al abrirme las puertas-. Por favor, siéntete como en tu casa: los amigos de la dama Ceinwen son nuestros amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar al salón me sorprendió un antiguo tapiz que, ocupando gran parte del muro, mostraba una escena espectacular: en una parte se libraba un combate entre un jinete y una bestia, un precioso dragón bordado en granate, negro y plata; más allá se alzaba una torre cuya cima se perdía entre nubes doradas a modo de escala por la que descendían los ángeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El tapiz narra la historia de nuestro antepasado Meical Cadwalader –me explicó Isobel más tarde-. Se dice que hubo un tiempo en que los ángeles instruyeron a los hombres en el arte de la construcción de las Torres, pero cuando sus conocimientos quedaron ocultos, aquellos que pretendieron su poder, incapaces ya de construirlas, se vieron en la necesidad de conquistarlas. Se cuenta que cada Torre estaba guardada por una terrible bestia, y que sólo a aquel que conseguía abatirla se le reconocía su derecho. Así lo hizo Meical, y tras vencer al dragón, los ángeles le entregaron el sello garante de su rango y con él la sabiduría de aquellos para los que las Torres ya no esconden secretos. Fue con éste poder con el que Meical hizo temblar la tierra y detruyó la Torre: ésa fue su elección. Más tarde erigió aquí su castillo y se consagró a proteger por sí y por su familia esta tierra de todo aquello que el rumor de sus ruinas aún pudiera convocar. Fue su nieto Gwythyr, según cuentan nuestras crónicas, quien se comprometió más tarde en un pacto, un juramento que vincula a mi familia con Ceinwen y aquellos que combaten junto a ella.&lt;br /&gt;Al ver mi gesto inquisitivo, asintió con la cabeza y añadió:&lt;br /&gt;-Paciencia. Mañana hay un lugar que quiero mostrarte; allí te hablaré detenidamente sobre ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Encontramos una noche a Gabrielle y Xavier muy desorientados junto al emplazamiento donde estuvo la Torre de Meical- explicó Bethan -. Y no me sorprende que contaran que viajaron allí desde vuestra Torre en París, pues se dice que todas están íntimamente conectadas entre sí, más allá de las barreras del espacio o el tiempo. Aunque de ésta que se alzó un día en nuestras tierras no queden ni tan siquiera los cimientos, el viento que viene de allí trae mensajes que aún pueden escucharse si sabes prestar atención: nos hablan de las cosas que siempre fueron, son y serán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la cena terminamos la velada bebiendo algo junto al fuego. Por turnos siguieron hablándome de la visita de Gabrielle y Xavier, de su padre Siorus y de las historias sobre Ceinwen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La dama Ceinwen, “madre de dragones”, solía hablar con las tarascas de estos parajes cuando aún eran numerosas –explicó Bethan-. Nuestro padre nos contaba esas historias cuando salíamos a pasear por el bosque: ¡imagínate mi sorpresa al reconocerla, al saber que era ella la que tenía frente a mis ojos cuando Gabrielle y Xavier volvieron aquí acompañados por ella! Sólo la había visto en sueños: siempre trae noticias de mi padre y me reconforta, aunque al despertar nunca recuerde lo que me ha revelado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos términos se referían a Ceinwen, aquella que en París llamamos Charo, una de mis compañeras de la torre Perret a la que conozco desde hace ya varios años y cuyo pasado -que parece perderse en el tiempo-, es un misterio para todos, incluso para ella misma. Sin embargo, los acontecimientos parecen conjurarse últimamente para que recuerde y comprenda el verdadero alcance de su misión. Y los acontecimientos, ya se sabe, no se conjuran sin razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente la charla se fue desviando hacia temas más mundanos hasta que terminamos hablando sobre nuestros respectivos gustos musicales. Observando con atención, pude verlas tan parecidas y tan diferentes entre sí como suelen serlo las hermanas. La luz del fuego iluminando sus rostros revelaba impresiones muy distintas sobre las dos chicas: en Isobel, unos tres años mayor, el reflejo del fuego parecía acariciar la superficie para elevarse a partir de ella, como enmarcando su rostro y otorgando aún mayor distancia a la dulzura de su mirada. Sobre Bethan la luz jugaba acentuando sus formas en un perfecto equilibrio de claridad y oscuridad, haciendo brillar su viva mirada como una flecha a la caza siempre atenta del detalle.&lt;br /&gt;Más tarde me enseñaron el resto de la casa y pude comprobar la pasión familiar por el medievo en su cuidada biblioteca. Finalmente, antes de acompañarme hasta la habitación de huéspedes, Isobel me mostró una sala donde había guardada una impecable armadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pertenece a mi padre –dijo mirándola con una mezcla de orgullo y tristeza-. Hace ya dos años se marchó en plena noche llevándose únicamente su espada. Bethan lo vio desde la ventana de su habitación saliendo de casa en la madrugada. Dice que lo acompañaba otra persona, alguien muy alto y encapuchado a quien no fue capaz de ver el rostro. Corrió lo más rápido que pudo para buscarlos, pero ya no pudo encontrar a nadie en el camino. Desde entonces no hemos tenido más noticias, salvo los sueños de Bethan y un mensaje –aquí se detuvo y tras una pausa en que esbozó una sonrisa, añadió -: pero siempre hemos sabido que sigue con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente Isobel y yo partimos camino a la cima del Glydel Fawr. Durante el ascenso iba mejorando la perspectiva para contemplar aquellas tierras: montañas tapizadas de grises, ocres y verdes mezclados como en una acuarela y brillantes lagos lechosos bajo la tímida luz del sol apantallado tras las nubes. Todo tenía cierto aire pretérito, primigenio, como un paisaje elaborado por antiguos dioses que ensayan por vez primera la belleza mineral que otorgarán a este mundo.&lt;br /&gt;Tras unas horas caminando prácticamente en silencio nos detuvimos al fin frente a nuestra meta. Se trataba de una extraña formación de enormes rocas grises de aspecto imponente. Su presencia se perfilaba con gran fuerza, como sólo lo hacen las cosas que se encuentran a un mismo tiempo en éste y el Otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Swbs9IBboDI/AAAAAAAAAVg/x3LefZ3FvZQ/s1600/Glyder_Fawr_rocks.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Swbs9IBboDI/AAAAAAAAAVg/x3LefZ3FvZQ/s320/Glyder_Fawr_rocks.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406268937574522930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Isobel se agachó entonces y rozando con sus dedos el suelo me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sobre este punto posó la mano Xavier y tras desaparecer frente a nuestros ojos, volvió trayendo el primer mensaje de mi padre que hemos tenido fuera de los sueños de Bethan -tras sopesar qué decir, finalmente sólo añadió-. Tu amigo, desde luego, tiene extraños e interesantes dones.&lt;br /&gt;No sé hasta dónde llegaban sus intuiciones, pero un tiempo más tarde comprobamos hasta qué punto tenía razón sobre él.&lt;br /&gt;Acercándose después un poco más a las piedras, Isobel me contó la leyenda:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Este es el lugar en que cayó Lucifer cuando fue expulsado del Cielo –explicó. Y señalando después a las rocas dijo-, y esta es su mano que tras la caída quedó al descubierto. Prudencia pues en este suelo sagrado: nos encontramos sobre una de las puertas del Infierno –tras quedar unos momentos pensativa continuó-. Se dice que alrededor de la mano hay noches en que pueden verse figuras caminando en círculos. Dan vueltas y vueltas, una y otra vez, lamentándose en forma tan amarga, que sus voces arrastradas por el viento pueden llegar a helarte la sangre aunque estés a muchas millas de aquí. Algunos cuentan que son fantasmas, pero mi padre me habló de su verdadera identidad tras la primera noche en que soñé con ellos cuando aún era una niña. Los días que siguieron a ese sueño me leyó la historia de Parzival, aquel que habría de convertirse en el rey del Grial. En el relato, su tío Trevizent contó a Parzival cómo Dios, en un principio, envió como custodios del Grial en la tierra a los ángeles neutrales, aquellos que no tomaron partido por ninguno de los dos bandos cuando lucharon Lucifer y la Trinidad; lo guardarían hasta alcanzar el perdón divino y al ser relevados en su cometido por la comunidad de hombres y mujeres llamados a dicha misión, aquellos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“a quien Dios designó para ello y les envió su ángel”&lt;/span&gt;, fueron sus palabras. Pero cuando Parzival logró su meta, su tío habló sobre estos ángeles una segunda vez, revelándole sólo entonces la verdad sobre ellos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Os he contado que los ángeles expulsados habían vivido en el castillo del Grial, por castigo de Dios, mientras esperaban su Gracia. Pero Dios es inflexible y continúa la lucha contra aquellos que yo había dicho que podían conseguir su favor. Quien desee recibir su recompensa debe declararles la guerra. Están perdidos eternamente, pues ellos mismos eligieron su caída.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después se quedó en silencio, caminando alrededor de las rocas meditativa; hasta que un nuevo pensamiento cruzó su frente y su mirada serena volvió a dirigirse a mí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si te acercas para observar mejor las piedras, te contaré qué otro secreto guardan –obedecí y ella fue señalando las rocas una a una -. Sobre cada uno de los cinco dedos está grabado el sello perteneciente a una Torre, aquellos emblemas conseguidos por quienes detentan su poder, sus custodios y protectores. Mi padre me contó que hace mil años, cinco Torres hicieron un pacto en este lugar: marcaron los sellos de sus casas y juraron consagrarse juntos a la lucha contra las gentes de Yvtrhuwn. Así es como los llama mi familia, pero tienen muchos nombres. Sé que vosotros los habéis combatido y los conocéis como los habitantes de la Ciudad Maldita, aquellos de quienes se dice que buscan la Vía para descender por ella; los aspirantes a dioses que pretenden someter la Serpiente a su voluntad.&lt;br /&gt;Me quedé observando los símbolos detenidamente tratando de recordar si había algún lugar donde hubiera podido verlos antes, pero sólo reconocí aquel que perteneció a Meical y que estaba representado en el tapiz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, este es el sello de mi familia- confirmó Isobel –y de los otros sólo conozco lo poco que me ha revelado mi padre. -Deteniéndose frente a aquel que estaba grabado sobre el dedo índice prosiguió:- Este símbolo corresponde a la terrible Eriltes, a quien sé que conocéis. Se cuenta que Eriltes y Ceinwen son hermanas y que eran sacerdotisas de una Torre muy antigua que se alza en algún lugar oculto no muy lejos de estas tierras. Pero Eriltes traicionó a Ceinwen y a su culto y elaboró un arma de gran poder. Se dice que posee una daga en la que engarzó una piedra negra con un mango tallado a partir de las raíces del roble sagrado. Con ella atravesó el pecho del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ben-Elohim&lt;/span&gt;, el enviado que velaba por esa Torre, consumiendo su poder y se dice que su sangre. Eso convirtió a Eriltes en una poderosa bruja, tanto -advierte siempre mi padre-, como un demonio. Después hirió a Ceinwen para robarle sus conocimientos y recuerdos. Y se dice que desde entonces ella viene renaciendo a lo largo de los siglos, viviendo muchas vidas, siempre guiada por la fuerza de su destino para luchar contra las gentes de Yvtrhuwn y los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fomore&lt;/span&gt;; hasta que llegue el día en que se haga valer el pacto y se reúna de nuevo con Eriltes y los demás sobre esta montaña.&lt;br /&gt;Entonces, alzó su mano y señalando unas colinas lejanas dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En ese momento los ejércitos de Arturo podrán verse desfilar sobre las cimas, tal y como se canta en las viejas canciones –y fijando la vista en el horizonte, respiró hondo antes de añadir-: entonces volverá mi padre o yo ocuparé su lugar como líder de mi casa –Isobel sonrió-. Después de todo Cadwalader significa “líder de la batalla” –y mirándome fijamente a los ojos preguntó-: Ese día estarás a mi lado y al de Ceinwen, ¿verdad, Pola?&lt;br /&gt;Asentí con la cabeza.&lt;br /&gt;Cuando comenzamos el descenso de la montaña alcé la vista mirando hacia el cielo como buscando confirmación a mi asentimiento; pero el intrincado vuelo de los pájaros me habló en realidad de todo lo que aún deberé enfrentar si es que ha de llegar para mí ese día.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-5316443582712880287?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/5316443582712880287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=5316443582712880287' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5316443582712880287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5316443582712880287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2009/11/la-ladera-de-glydel-fawr.html' title='La ladera del Glydel Fawr'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Swbs9IBboDI/AAAAAAAAAVg/x3LefZ3FvZQ/s72-c/Glyder_Fawr_rocks.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-5468321092739539108</id><published>2009-09-15T00:29:00.000-07:00</published><updated>2009-09-16T03:22:02.773-07:00</updated><title type='text'>Xvarnah</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;"¡Bien amado!&lt;br /&gt;No puedes tratarme con equidad,&lt;br /&gt;Pues si te aproximas a mí,&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Es porque yo me he aproximado a ti"&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Ibn 'Arabî&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Aquel que vive en mí se mueve con la luz entre las hojas de los árboles; dibuja la imagen del sol en la tierra para que pueda contemplarla sin cegarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel que vive en mí camina a mi lado y yo camino a su encuentro; y no hay vereda solitaria ni soledad bajo la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel que vive en mí cruzó la montaña en dirección al mundo; descendió al páramo, contempló la torre abandonada, y supo ver el pilar de un puente desaparecido.&lt;br /&gt;Venció a quienes guardan las murallas aunque las flechas rasgaran su túnica;  mientras, vi su rostro en cada cosa como en un espejo milagroso.&lt;br /&gt;Caminó sobre el mar a lomos de la serpiente para cruzar las aguas; yo sentí desbordar mi alma y quemarse el mundo en los hornos del xvarnah.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es este fuego el mismo que un día lo forjó? Pues todavía no está extinguido.&lt;br /&gt;En ese lugar todo es tan nuevo que aún permanece incandescente.&lt;br /&gt;Eternamente nuevo,&lt;br /&gt;eternamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-5468321092739539108?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/5468321092739539108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=5468321092739539108' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5468321092739539108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5468321092739539108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2009/09/xvarnah.html' title='Xvarnah'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-6770148434134718654</id><published>2009-06-08T09:41:00.000-07:00</published><updated>2009-06-15T01:12:47.421-07:00</updated><title type='text'>La casa del diablo</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Satanás se burla de todas tus amenazas. Lo que le espanta es ver una luz en tu corazón.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Dicho sufí&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un lugar del que me propuse escribir muchas veces, deber autoimpuesto que siempre he acabado relegando. Mi pobre talento poético se convierte en este caso en una bendición, pues no habría nada peor que trasmitir lo que allí se siente a alguien que ha tenido la fortuna de no visitarlo jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma en que solemos referirnos a ese sitio aquellos de mis compañeros que lo hemos visto suele ser  “la casa de Eugen”, expresión aparentemente inocua con la que nos proponemos no evocar nada de lo que allí vivenciamos, intención totalmente inútil porque la huella que deja en ti ese lugar una vez que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;él&lt;/span&gt; ha tenido la “gentileza” de mostrártelo, queda marcada con el fuego que parece haberlo arrasado por completo.&lt;br /&gt;A veces los encuentros con Eugen no te llevan hasta allí, sino que se presenta como un transeúnte más y se sienta a hablar contigo en el banco de algún parque. Pero ese lugar le acompaña siempre y con él el temor que sientes de extraviarte en su interior para no volver. Sólo llegar a intuirlo -aún como el más leve destello-, te paraliza ante el horror de imaginar que en cualquier momento sus puertas se abrirán, pues sólo está un pestañeo más allá, en el rincón que no queremos ver y que acecha desde el rabillo del ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay en ese lugar una edificación monstruosa sobre una colina tras la cual se oculta el sol. La cima de sus muchas torres suele perderse tras la ceniza, su cúpula está hundida y el contraluz intensifica aún más la negrura de sus muros. No se debe su color a un mármol negro y brillante o a alguna piedra oscura, sino que es un negro opaco, baldío, como si hubiera sufrido un gran incendio y las cenizas que perpetuamente cubren el cielo fueran las de aquello que sucumbió arrasado en su interior. Yo jamás lo contemplé más que de lejos, pero aún así me pareció que venía de él un rumor que me produjo gran espanto e hizo que me esforzara por no escuchar. Sin embargo, conozco a alguien que penetró una vez allí y casi perdió la cordura. Mi amiga Marion me habló -sumida en un profundo delirio- de un templo sin estatuas, sin pinturas, sin cirios ni ventanas y donde resuena la música más atroz: el eco del vacío donde la mente desespera. Sólo le salvó del vértigo absoluto algo que contempló en el suelo: un inmenso laberinto, como los trazados en el pavimento de algunas catedrales, en el que vio encerrada una serpiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eugen, observando mi gesto de terror ante la mera posibilidad de vivir semejante incursión, puso la mano sobre mi hombro para preguntarme una vez:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te horroriza? -su rostro aparentaba una sarcástica extrañeza-, ¿en verdad tanto te asusta? Pues has de saber que yo no erigí ese lugar: vosotros me habéis encadenado a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después suavizando el tono añadió algo que suele repetirme:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Vamos Pola, deja de temerme! Yo puedo llevarte más allá de lo que nunca imaginaste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el encuentro se produce en aquel temible lugar tu mirada desespera y huye del suelo tratando de refugiarse en el cielo. Pero allí sólo encuentras el perpetuo crepúsculo cubierto de cenizas que, pese a su perenne apariencia, no te otorga la bendición de transportarte más allá del tiempo, sino que el peso de cada segundo te abate con una angustia indescriptible a pesar de lo cual tienes la sensación de que todo ese horror llega hasta ti absolutamente atenuado. Mientras, Eugen parece estar sumido por completo en él.&lt;br /&gt;Una vez que me vio alzar la vista me dijo sonriendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué estás esperando, Pola?, ¿que aparezca tu “Virgilio”?, ¿acaso que las nubes se retiren y puedas distiguir en este cielo alguna estrella? Harías mejor en meditar si tu guía aquí no habré de ser yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh, embustero!, ¡qué bien mientes con verdades! Qué difícil se hace entender que lo que dices es cierto, pero sólo a ras del suelo. En la periferia todo gira, surge y se desvanece, y libertad parece el poder de escoger entre opciones, posibilidades viciadas de origen, efímeras, huérfanas sin raíces. La verdadera libertad no es otra que Ser, cumplir aquello que es pura necesidad, para lo que estamos llamados y que tan bien ocultan tus elaborados juegos de espejos. Necesidad enturbiada por contingencias que sólo funcionan si estamos ciegos. Pero nuestra ceguera es tu misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde de nuestro encuentro en el parque la gente pasaba frente a nosotros totalmente inconsciente de su presencia. Cuando &lt;span style="font-style: italic;"&gt;él&lt;/span&gt; me sorprendió observándolos, adivinó mis pensamientos y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-no los tengas por afortunados porque no puedan verme; ellos también me conocen pues me presento en su vida bajo formas infinitas. Pero tú has comenzado a abrir los ojos y ahora puedes reconocerme con este mi rostro que es como el tuyo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-6770148434134718654?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/6770148434134718654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=6770148434134718654' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6770148434134718654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6770148434134718654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2009/06/la-casa-del-diablo.html' title='La casa del diablo'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-1321499760862331007</id><published>2009-01-31T05:09:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T12:42:22.283-08:00</updated><title type='text'>El ney</title><content type='html'>Inflama, aliento que me atraviesas,&lt;br /&gt;el sonido de la flauta de caña.&lt;br /&gt;Arde en mí, fuego de la Tierra luminosa,&lt;br /&gt;prendiendo las estrellas&lt;br /&gt;que se tornan almenaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eternidad, si jamás concluyes,&lt;br /&gt;¿qué podría mermar tu luz?&lt;br /&gt;Señalas por siempre al viajero en el exilio&lt;br /&gt;el titilante camino del retorno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-1321499760862331007?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/1321499760862331007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=1321499760862331007' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/1321499760862331007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/1321499760862331007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2009/01/el-ney.html' title='El ney'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-3610213089819932406</id><published>2009-01-26T08:08:00.000-08:00</published><updated>2009-02-02T02:56:46.156-08:00</updated><title type='text'>La flauta de caña III. El sonido de fuego</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Escucha la caña, ¡cuenta tantas cosas! Dice los escondidos secretos del Altísimo; pálida es su figura y el interior vacío. Ha dado su cabeza al viento y repite: Dios, Dios, sin palabras y sin lenguas.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Mawlānā Ŷalāl al-Dīn Rūmī&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El célebre poeta persa y maestro sufí Mawlānā Ŷalāl al-Dīn Rūmī (1207-1273), más conocido entre nosotros simplemente como Rumi, fue el autor de una vasta obra poética que incluye uno de los más importantes escritos de la literatura persa, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt;, cuya belleza y trascendencia han llevado a que sea conocido como el “Corán persa”. Está compuesto de más de veinte mil versos que narran cientos de fábulas, revelaciones coránicas y escenas cotidianas, con el trasfondo metafísico fundamental de la búsqueda de Dios.&lt;br /&gt;Entre sus múltiples historias cuenta que un día el Profeta Muhammad confió unos secretos a su yerno ‘Alí, siéndole prohibido a éste que los desvelara. ‘Alí consiguió mantener con esfuerzo su palabra durante cuarenta días pero finalmente, incapaz de seguir manteniendo el secreto, marchó al desierto y asomándose a la boca de un pozo lo confesó al interior de la tierra. Se cuenta que en el transcurso de la revelación su saliva cayó dentro; y en aquel mismo lugar, al poco tiempo, creció una caña que un pastor cortó y talló para elaborar una flauta. Se cuenta que las melodías que interpretaba eran de tal belleza que las gentes que acudían en multitud a escucharle quedaban extasiadas, y que incluso los camellos atendían respetuosamente rodeándole en círculo. La fama del flautista llegó hasta oídos de Muhammad quien le hizo llamar y pidió que tocara para él:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Estas melodías, dijo entonces el Profeta, son el comentario que yo he comunicado a ‘Alí en secreto. Del mismo modo, si alguien entre las gentes de pureza carece de pureza, no puede oír los secretos de la melodía de la flauta, ni gozarlos, pues la fe es el placer y la pasión”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal es la profundidad del mensaje que transporta la música del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ney&lt;/span&gt;, nombre persa de la flauta de caña o caramillo. Y por ello se toca durante las sesiones de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dhikr&lt;/span&gt; y en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;samâ&lt;/span&gt;  (concierto espiritual acompañado de danzas), practicados por la orden Mevleví, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tariqa&lt;/span&gt; fundada por los propios discípulos de Rumi y conocida popularmente como la orden de los Derviches Giróvagos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una historia igualmente hermosa y significativa sobre la trascendencia de la música del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ney&lt;/span&gt; es destacada por Henry Corbin en el capítulo titulado “Del sentido místico de la música persa” de su libro “El Imam oculto”. En él nos habla del secreto que puede comunicar el sonido de la flauta a aquellos dispuestos a trascender los sentidos físicos y percibir su mensaje a través del oído del corazón. Explica Corbin:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En una de sus grandes obras todavía manuscritas, Qâzî Sa’îd Qommî (pensador iraní del siglo XVII), recuerda y comenta largamente unas palabras de aquel que ocupa un lugar eminente entre los corazones iraníes, el primer Imam de los chiitas, Mowlânâ Ali ibn Abî Tâlib. Según esta tradición, el primer Imam dijo un día entre sus familiares:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Porque había en mi corazón preocupaciones que lo angustiaban y no he encontrado a nadie a quien confiarlas, he golpeado la tierra con la palma de la mano y le he confiado mis secretos, de manera que, cada vez que en la tierra germina una planta, esa planta es uno de mis secretos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, no se trata de un secreto agronómico. La Tierra de la que se trata no es la tierra que soporta nuestros pasos y que está hoy en vías de ser devastada por las ambiciones de nuestras desmesuradas conquistas. Es la “Tierra de luz” que sólo se ve con los ojos del corazón. Pero depende de nosotros mirar esa tierra con ojos capaces de verla, y, mirándola de ese modo, hacer que la Tierra de luz nos mire también, nos concierna también a nosotros. Depende de nosotros que, golpeando junto con el Imam el suelo de esa Tierra de luz, veamos emerger en ella ciertas plantas que nos revelen nuestros secretos apenas presentidos. Y como ocupando un rango preeminente entre esas plantas, el filósofo Qâzî Sa’îd Qommî nombra la caña de la que está tallada la flauta mísica, cuyo lamento exhala el prólogo del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt; y que, como sabemos, está asociada a todos los servicios religiosos de la Orden de Mowlânâ.&lt;br /&gt;Todos hemos oído cantar al menos algunos dísticos de este prólogo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Escucha la historia que cuenta la flauta de caña, la&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de las separaciones cuyo lamento exhala.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Desde que fui cortada del cañaveral, mi queja ha&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;hecho lamentarse a hombres y mujeres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El que es abandonado lejos de su fuente original,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;aspira a volver al tiempo de su unión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mi secreto no está lejos de mi queja, pero la luz&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;está ausente al ojo y al oído.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo no está velado al alma, el alma no está&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;velada al cuerpo; sin embargo, a nadie le está&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;permitido ver el alma.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Es de fuego el sonido de esta flauta, no es un&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;soplo de viento. Quien no posee ese fuego,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡morirá asimismo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, nadie ha visto nunca el alma con los ojos con los que normalmente vemos las cosas de este mundo. Sólo se puede presentir por la queja de la flauta mística cortada, en el origen, en la Tierra de luz. Lo que germina de esa Tierra y de ella fue separado, la historia del exilio y el retorno, ésa es la obsesión de la mística persa, y eso es algo que no puede ser visto ni probado de forma racional, algo que no se puede contar ni se puede ver con la vision directa, sino que sólo el hechizo musical nos puede hacer presentir y ver, en la medida en que a audición musical llegue a hacernos súbitamente “clarividentes”. Y esto es, en muy pocas palabras, lo que quisiera sugerir al hablar del sentido musical de la mística persa.&lt;br /&gt;Lo indecible que la mística persa se siente en el deber de expresar es la historia que rompe lo que nosotros llamamos historia, una historia que deberíamos denominar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;metahistoria&lt;/span&gt;, pues su acontecer se sitúa en el origen de los orígenes, anteriormente a todos los acontecimientos registrados y registrables en nuestras crónicas. La epopeya mística es la del exiliado que, llegado a un mundo extranjero, está en camino para volver a su casa, a su mundo. Lo que intenta decir esta epopeya son los sueños de una prehistoria, la prehistoria del alma, su preexistencia a este mundo, sueños que parecen ser siempre para nosotros una orilla prohibida. Por eso en una epopeya como el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt;, apenas se puede hablar de sucesión de episodios, ya que todos ellos son emblemáticos, simbólicos. Toda dialéctica discursiva está excluida. La conciencia global de ese pasado y del futuro al que nos invita más allá de los límites de la cronología, no puede alcanzar más que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;musicalmente&lt;/span&gt; su carácter absoluto. Para experimentar su “Libro santo”, ese &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt; que con frecuencia es denominado el “Corán persa”, los místicos están, por esencia, en el deber de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cantar&lt;/span&gt; para decir.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La flauta es el alma que se siente separada de su manantial divino, que trasmite, con su sobrecogedor sonido, el anhelo por la separación: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Ese anhelo que expresas/ es el mensaje de respuesta/ Ese penar desde el que gritas/ Es lo que te atrae hacia la unión./ Tu pura tristeza/ Que desea ayuda/ Es el cáliz secreto”&lt;/span&gt;, dicen otros versos de Rumi.&lt;br /&gt;Y suyas son también las palabras con las que se dirige a Dios para decirle: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Nosotros somos la flauta, la música viene de ti”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SX3hfQXHaqI/AAAAAAAAAUE/kwsvVRD1hl0/s1600-h/Masnavi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SX3hfQXHaqI/AAAAAAAAAUE/kwsvVRD1hl0/s320/Masnavi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295636663941687970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Ejemplar del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt;. Irán, 1479.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Prólogo del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Escucha el caramillo, cómo se queja,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lamentando su destierro del hogar:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Desde que me arrancaron de mi cama de mimbre,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mis lastimeras notas han hecho llorar a hombres y mujeres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Reventé mi pecho, esforzándome por desahogar los suspiros,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y expresar los dolores súbitos de mi anhelo por mi hogar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quien mora lejos de su hogar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Anhela siempre el día de su regreso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mi lamento se oye en todas las multitudes,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A coro con aquellos que se regocijan y aquellos que lloran.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada uno interpreta mis notas en armonía con sus propios sentimientos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero ninguno desentraña los secretos de mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mis secretos no son ajenos a mis notas lastimeras,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sin embargo no se manifiestan al ojo y al oído sensual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El cuerpo no está velado del alma, tampoco el alma del cuerpo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sin embargo ningún hombre ha visto nunca un alma”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El lamento de la flauta es fuego, no mero aire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Dejad que quien carezca de este fuego sea considerado muerto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es el fuego del amor lo que inspira a la flauta,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es el fermento del amor lo que posee el vino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La flauta es confidente de los amantes desdichados;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sí, sus compases ponen al descubierto mis más íntimos secretos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién ha visto un veneno y un antídoto como la flauta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién ha visto un confortador compasivo como la flauta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La flauta cuenta la historia del sendero ensangrentado del amor,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuenta la historia de las penas del amor de Majnum.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nadie está privado de estos secretos salvo el demente,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mientras la oreja se inclina a los susurros de la lengua.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A través del dolor mis días son trabajo y tristeza,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mis días pasan, mano a mano con la angustia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sin embargo, aunque mis días así se desvanezcan, no importa,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Tú permaneces, Oh Incomparable y Puro!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero aquellos que no son peces pronto se cansan del agua;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y quienes no tienen el pan diario encuentran el día muy largo;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Así pues el “Crudo” no comprende el estado del “Maduro”;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por ello me incumbe acortar mi discurso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Levántate, Oh hijo! ¡Rompe las cadenas y sé libre!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Hasta cuándo estarás cautivo de la plata y el oro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aunque viertas el océano en tu cántaro,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este no puede contener más que la reserva de un día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El cántaro de deseo de los codiciosos nunca se llena,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La concha de ostra no se llena con perlas hasta que está contenta;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Solo aquél cuyas ropas han sido desgarradas por la violencia del amor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Está completamente puro de la codicia y el pecado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Hola a ti, pues, Oh Amor, dulce locura!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Tú que curas todas nuestras enfermedades!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Qué eres el médico de nuestro orgullo y vanidad!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Qué eres nuestro Platón y nuestro Galeno!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡El amor exalta a nuestros cuerpos terrenales hasta el paraíso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y hace que las mismas colinas salten de alegría!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oh amante, fue el amor lo que dio vida al Monte Sinaí,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando “tembló”, y Moisés cayó desmayado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sólo que el Amado me tocara con sus labios,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yo también, como la flauta, estallaría en melodía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero el que se aparta de aquellos que hablan su lengua,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aunque posea un centenar de voces, está forzosamente mudo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando la rosa se ha marchitado y el jardín está seco,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La canción del ruiseñor ya no se oye.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Amado es todo en todo, el amante sólo Le vela;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Amado es todo lo que vive, el amante una cosa muerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando el amante ya no siente la viveza del Amor,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Se vuelve como un pájaro que ha perdido sus alas. ¡Ay!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Cómo puedo conservar mi juicio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando el Amado no muestra la luz de Su rostro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Amor desea que este secreto sea revelado,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Porque si un espejo no refleja, ¿de qué sirve?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Sabes tú por qué no refleja tu espejo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Porque no ha sido limpiado el orín de su superficie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si estuviera purificado de todo orín y suciedad,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Reflejaría el brillo del Sol de Dios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oh amigos, ahora ya habéis oído este cuento,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Que expone la misma esencia de mi caso.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-3610213089819932406?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/3610213089819932406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=3610213089819932406' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/3610213089819932406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/3610213089819932406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2009/01/la-flauta-de-caa-iii-el-sonido-de-fuego.html' title='La flauta de caña III. El sonido de fuego'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SX3hfQXHaqI/AAAAAAAAAUE/kwsvVRD1hl0/s72-c/Masnavi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-3016335757464064589</id><published>2009-01-08T12:07:00.000-08:00</published><updated>2009-01-09T07:03:32.425-08:00</updated><title type='text'>La flauta de caña II. El sueño</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“La música opera el milagro de tocar en nosotros el núcleo más secreto, el punto donde se establecen todos los recuerdos.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Gilbert Durand&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vestía un chaleco de vivos colores, mis abrigadas botas nuevas y un pequeño gorro de lana bordado con hilo dorado. Me encontraba inmerso en uno de esos sueños de nítidas y vivas imágenes donde además, de la manera más natural, eres tú mismo al tiempo que otro. Así que yo era un muchacho que se había preocupado ese día de fiesta de lucir sus mejores galas para que -aunque humildes-, no desentonaran con los trajes de las gentes reunidas en aquel palacio que aún era hermoso, aunque sus tiempos de esplendor hubieran pasado hacía ya varios siglos. En Azerbaiyán estaba aquel lugar, eso lo sabía, así como que me encontraba en mi hogar.&lt;br /&gt;Aquella mañana la luz del sol era muy blanca y el cielo de un azul muy pálido. Era una luz primaveral que apenas caldeaba pero hacía brillar con fuerza la nieve sobre las montañas grises que, más allá de la llanura, perfilaban el horizonte. Yo observaba el paisaje distraído desde una ventana mientras la gente entraba y salía de un gran salón adyacente; allí sonaba fuerte una música de animada percusión así como los rápidos pasos de aquellos que danzaban.&lt;br /&gt;Sin ganas de participar del bullicio (y sabiéndome un tímido y no muy hábil bailarín), caminé por un pasillo cruzándome con otros hombres y mujeres ataviados con largos ropajes de brillantes colores. Finalmente, el pasaje desembocó en un hermoso patio rodeado de arcos y columnas que albergaba varios árboles además de una pequeña fuente. Allí también había gente, pero su actitud era más reposada: podía ver ancianos charlando distendidamente, mujeres dando de comer a sus bebés y niños jugando distraídos. Paseé por el patio respirando aire fresco en busca de un lugar donde sentarme y acabé haciéndolo en el suelo de piedra bajo las ramas de un árbol.&lt;br /&gt;Mientras disfrutaba de la tranquilidad y del arrullo del agua, vi que caminaba por allí un hombre que llamó poderosamente mi atención aunque no sabía decir por qué; mi vista no distinguía bien su rostro ni parecía destacar especialmente entre los demás. Creo recordar que tenía barba corta y vestía un turbante muy sencillo. Tras él, manteniéndose en un segundo plano, caminaba un muchacho de mi misma edad que parecía ser su hijo o tal vez su aprendiz. Entonces el hombre avanzó hasta detenerse frente a mí y agachándose me entregó una flauta partida en dos pedazos. Al ofrecérmela me dijo pausadamente mientras me miraba a los ojos con atención:&lt;br /&gt;-Ahora te toca a ti- Y tras dejarla en mis manos ambos se marcharon sin añadir palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé intrigado mirando atentamente los fragmentos, pensando por qué me la habrían dado a mí, alguien que jamás había tocado flauta alguna. Observé entonces que tenía una extraña forma de cruz aunque la porción horizontal era muy corta. También me pareció que no tendría fácil arreglo, pero para mi sorpresa pronto conseguí ensamblar los pedazos y mantenerlos unidos a la vez que los dedos quedaban libres para moverse sobre los agujeros. Tapé con el pulgar el orificio posterior y soplé con decisión aunque no conseguí emitir ningún sonido. Sin embargo resultó que tras pocos intentos comenzó a sonar; primero no muy bien, pronto mucho mejor, hasta que emitió una nota larga y clara que sonó a la perfección.&lt;br /&gt;Entonces, simplemente, comencé a tocar.&lt;br /&gt;Recuerdo cómo interpretaba con naturalidad y soltura, espontáneamente, casi como si fuera mi propia respiración. Y ante aquel prodigio empecé a sentirme embargado por una profunda emoción, emoción que incluía el sentimiento de la vocación encontrada, pues recuerdo haber pensado: “¡Sí, yo he nacido para esto!”, mientras la melodía manaba sin que siquiera pensara en ella. Pues era yo quien tocaba, eso lo sabía, pero la música pasaba a través de mí, como si la trajera el viento tras haber abierto una ventana. Entonces me di cuenta que se había hecho un gran silecio pues todas las personas en el patio se habían detenido a escuchar. Y en sus caras podía leer como en un libro un sentimiento que sabía compartíamos: el de haber reencontrado algo fundamental, algo que no recordábamos haber perdido pero que allí estaba; la música transmitía una paz beatífica, una sensación de plenitud, de permanencia, colmando un anhelo profundo que hacía que cerraran los ojos, que sonrieran, que lloraran. Recuerdo haber pensado, extasiado, que toda música es hermosa en tanto se parece a aquella música, en tanto se aproxima a evocar lo que ella evoca. Y sintiendo que transpotaba un mensaje sagrado comencé a concentrarme tratando de recordarla, intentando que no se desvaneciera de mi memoria como arena entre los dedos.&lt;br /&gt;Y tal vez porque quise asirla, porque impuse mi voluntad al sueño queriendo fijar mi atención, en ese preciso instante desperté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado fascinado desde entonces con cada detalle de aquel sueño: sus colores, los rostros de la gente, el sentimiento de plenitud, el sonido de la flauta. Sin embargo hace poco -tras unos meses desde aquella noche-, que empecé a intuir la profundidad del mensaje que trasportaba; que comprendí finalmente, tras oír hablar del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Masnavi&lt;/span&gt;, que había recibido una respuesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-3016335757464064589?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/3016335757464064589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=3016335757464064589' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/3016335757464064589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/3016335757464064589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2009/01/la-flauta-de-caa-ii-el-sueo.html' title='La flauta de caña II. El sueño'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-6897617235466880954</id><published>2008-12-16T03:37:00.000-08:00</published><updated>2009-01-05T05:03:49.982-08:00</updated><title type='text'>La flauta de caña I. Desde las ruinas</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-size:100%;" &gt;Para Abel, quien me habla de los tesoros que aguardan a ser encontrados entre las ruinas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Es por la verdad interior como comunican entre sí los elevados conocimientos de todas las sabidurías.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Henry Corbin&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La tarde se presenta solitaria y lluviosa como lo son últimamente casi todas aquí en la Torre. Mientras esperaba en el salón he estado toqueteando el piano de Judith, contemplando las fotos que hay sobre él con los rostros de mis amigos y compañeros, todos aquellos que frecuentaban esta casa y a los que sus quehaceres, la fortuna o el peor de los destinos han terminado por alejar de aquí. Con su ausencia este lugar magnífico que apenas ha comenzado a revelarnos sus misterios empieza a asemejar un templo abandonado: puede sentirse como va desapareciendo la vital impronta de &lt;a href="http://frantisekpola.blogspot.com/2007/03/encuentros-con-judith.html"&gt;Judith&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://frantisekpola.blogspot.com/2007/04/onire-el-alma-de-la-torre.html"&gt;Onire&lt;/a&gt; ya no guarda implacable sus muros y &lt;a href="http://frantisekpola.blogspot.com/2007/04/karel.html"&gt;Karel&lt;/a&gt; duerme; sobre la piscina en el último piso ya no brota la planta del soma y a la biblioteca casi no acuden consultantes.&lt;br /&gt;Son muchas cosas las que han acontecido y no he tenido la entereza ni la volutad de registrar en este diario, pero París es ahora un lugar más sombrío. Las visitas de Eugen pesan como una losa sobre cada uno de nosotros pues con su olfato infalible ha encontrado la porción de nuestro corazón donde clavar su estandarte. Ahora su presencia genera un terror permanente y al mismo tiempo quiere que pensemos que nos resulta imprescindible; y lo peor de todo es que creo que tiene razón. Me asomo a la terraza veinte pisos sobre el suelo de París y siento como su sombra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;serpiente&lt;/span&gt; se proyecta sobre toda la ciudad; o tal vez sólo haya velado mis ojos y con ello conseguido que así lo crea:&lt;br /&gt;-Es lo que hacen los demonios -me dice siempre Yué con toda naturalidad-, te ciegan para que no encuentres la ruta hacia ti mismo y alcances el lugar donde ya no pueden tocarte.&lt;br /&gt;Sus palabras me recuerdan también mucho a mi querido señor &lt;a href="http://frantisekpola.blogspot.com/2008/02/el-espritu-del-mal.html"&gt;Istrati&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yué vino a vivir aquí desde Shanghai y gracias a ella he podido retomar mis clases de esgrima allí donde mi antiguo maestro las dejó. Nos aporta su ayuda y consejo pero –por encima de todo y aunque no me lo haya dicho-, sé que sus maestros la enviaron para vigilar de cerca este lugar, uno de esos enclaves cuya existencia compromete al cosmos. Aunque no quiero entrar por el momento en ese tema.&lt;br /&gt;Pienso ahora en Yué porque cuando observa lo perdidos que solemos encontrarnos sin guía ni maestro sentencia con preocupación: “Aquí los ancianos os han fallado”, y lo dice al mismo tiempo maravillada de que a pesar de su ausencia sigamos enfrascados en cuerpo y alma en nuestra búsqueda. ¿Es esta búsqueda aún así posible? No lo sé. Pero pienso que para embarcarse en pos de la verdad no es preciso creer que alcanzarla es posible, es preciso creer que es necesario.&lt;br /&gt;Considero a mis compañeros mis maestros. Con ellos he vivido todo lo que me ha hecho comprender, pero a la vez comiezan a esperar de mí guía y consejo; y empiezo a temer no ser el hombre que debiera ser. Las fuerzas muchas veces flaquean, pero aunque de esto no hablo con nadie tampoco soy tan iluso como para pensar que no se dan cuenta.&lt;br /&gt;¿Habría sido preferible desapegarme de todo lo que conozco, amo y deseo proteger y marchar hacia oriente junto a Yué a recibir las enseñanzas de sus maestros? Irme lejos en mi propia búsqueda dejando este lugar y a los que aquí moran a merced de Eugen –y de aquellos que son tanto sus adversarios como los nuestros-, olvidarme del destino de todos y de cómo mi presencia o ausencia podría afectarlo, es una idea que va despareciendo de mi mente.&lt;br /&gt;Retomé hace poco mis tribulaciones cuando al leer a Jünger encontré estas líneas en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La emboscadura&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“No podemos limitarnos a conocer en el piso de arriba la verdad y la bondad mientras en el sótano están arrancando la piel a otros seres humanos como nosostros. Eso es algo que no puede hacerse ni aunque uno se encuentre en una posición no sólo bien asegurada, sino también superior; y no puede hacerse porque el sufrimiento inaudito de millones de seres humanos esclavizados es algo que clama al cielo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pareció que difícilmente se podía tener más razón; no debemos salir en busca del espíritu y perder el alma por el camino. Pero contra lo que podríamos pensar no es esta la posición de una mentalidad típicamente occidental o atrapada por la historia, sino la de aquel que conoce el vértigo que ésta nos transmite y quiere alcanzar el lugar de quietud más allá de ella; reconquistar aquello que nos hace genuinamente humanos.&lt;br /&gt;Tiempo y eternidad no son opuestos más que en las mentes de aquellos que no somos sabios. El sabio es aquel que vive en el mundo pero no está limitado por sus categorías, se encuentra simultáneamente en el tiempo y en la eternidad, pues desde su perspectiva su oposición es tan ilusoria como todas las demás.&lt;br /&gt;Se cuenta que la actitud de los maestros taoístas estaba orientada hacia el regreso al mundo. Un distanciamiento de los asuntos y preocupaciones cotidianos podía ser necesario en un principio, pero con el tiempo se les volvía a encontrar entre los hombres “distintos de ellos y sin embargo semejantes a ellos”, encarnando en sí la voluntad del Cielo, habiendo restituido la espontaneidad natural. Es posible que el retorno sea mucho más difícil que el distanciamiento; la prueba definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aunque sea una situación desfavorable la que hemos heredado, la cuestión es si siempre y aún así podemos encontrar un camino, si es posible, desde el precipicio que parece truncar la ruta, acercarnos a la verdad, aquella que ilumina todo lo que es sabiduría alimentándolo desde dentro. Pues si ciertamente es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la verdad&lt;/span&gt;, ¿acaso podría ser de otro modo? Debe estar aquí y ahora, en cada uno de nosotros; es nuestro legado inalienable, patrimonio de todos y de nadie, más allá del tiempo, del mito o de la historia, de las formas con las que se viste y de aquellos que las custodian; irradia desde el origen, un origen que no es un pasado remoto, perdido o inalcanzable, sino el eterno principio, el principio que siempre ES y por tanto siempre será accesible por mucho que llegue a ocultarse.&lt;br /&gt;Esto es lo que debo creer, pues ha de ser propio del caósofo percibir, al contemplar las ruinas, no sólo devastación, sino un mundo de oportunidad donde todo espera ser renovado. Sólo nos es posible partir del oscuro punto en que nos encontramos, pero en la oscuridad el mensaje que incita al viaje brilla todavía con más fuerza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Despierta y levántate de tu sueño,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y oye las palabras de nuestra carta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Recuerda que eres hijo de reyes!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Mira la esclavitud en que has caído!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Recuerda la perla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;por la que has sido enviado a Egipto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Piensa en tu vestido resplandeciente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y recuerda tu toga gloriosa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que vestirás y te adornará&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando tu nombre sea leído en el libro de los valientes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que con tu hermano, nuestro sucesor,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;serás el heredero de nuestro reino.”&lt;/span&gt; *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice que aquel que busca es en realidad buscado, que es la verdad quien le encamina hacia sí. Por eso, cuando este mundo parece negarnos la guía de un maestro, en ocasiones es él quien encuentra la ruta para visitarnos desde Otra orilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SUeU86ODtWI/AAAAAAAAAT0/zYPDrQSUIEg/s1600-h/Europa+tras+la+lluvia+II.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 116px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SUeU86ODtWI/AAAAAAAAAT0/zYPDrQSUIEg/s320/Europa+tras+la+lluvia+II.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280352862256477538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 153, 153);font-size:78%;" &gt;Europa después de la lluvia II, &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-size:78%;" &gt;de Max Ernst.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);font-size:100%;" &gt;*&lt;/span&gt; fragmento del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Himno de la perla&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-6897617235466880954?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/6897617235466880954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=6897617235466880954' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6897617235466880954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6897617235466880954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/12/la-flauta-de-caa-i-desde-las-ruinas.html' title='La flauta de caña I. Desde las ruinas'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SUeU86ODtWI/AAAAAAAAAT0/zYPDrQSUIEg/s72-c/Europa+tras+la+lluvia+II.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-3552344618305555632</id><published>2008-12-10T12:25:00.000-08:00</published><updated>2008-12-22T03:35:46.204-08:00</updated><title type='text'>Sizigia</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Nadie ha visto nunca el alma con los ojos con los que normalmente  vemos las cosas de este mundo”&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Henry Corbin&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ángel siempre está presente. He leído que con él formamos la unidad de nuestro ser esencial, unidad que a su vez trasciende –con una paradoja sólo aparente-, la mera individualidad que creemos ser.&lt;br /&gt;Es por el ángel que se cumple en nosotros aquello que afirmó Giordano Bruno al decir que Dios está infinita y totalmente en cada una de las partes del universo, motivo sin el cual no podríamos llamarle infinito. Y sin embargo, aun en nosotros permanece invisible, porque nadie puede ver el alma de su alma “con los ojos que contemplamos las cosas de este mundo”.&lt;br /&gt;Pero el mundo puede ayudarnos a conseguir otros ojos cuando nos brinda signos maravillosos, instantes que son como un tributo a la eternidad en los que la Imagen recobra su brillo primordial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy mirando al cielo pensé que nuestro gemelo celestial se oculta a la manera de la luna nueva; ésta se pasea cruzando el firmamento a plena luz del día, pero queda velada a la vista por el resplandor del sol. Y sin embargo ella es la única que puede revelarnos su medida, pues es capaz de perfilar su forma en el engarce perfecto durante la sizigia que produce un eclipse total.&lt;br /&gt;Quien haya contemplado este evento sabe que hay un instante en el que el tiempo se desvanece, momento en que aparece ante nosotros un anillo luminoso; el corazón humano se estremece al ver en lo más alto el reflejo de su cavidad más secreta.&lt;br /&gt;El ángel es entonces visible: con una de sus manos toca nuestro pecho y con la otra señala la corona del cielo, océano sumido en la oscuridad preeterna que conjuga la noche y el día. Y apuntando como una flecha al centro nos comunica la certeza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-“Eso eres tú”- proclama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al fin comprendemos que siempre lo supimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SUAqJjnEWxI/AAAAAAAAAN4/GEnHhcS-5ms/s1600-h/Sizigia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 249px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SUAqJjnEWxI/AAAAAAAAAN4/GEnHhcS-5ms/s320/Sizigia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278265106944514834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-3552344618305555632?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/3552344618305555632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=3552344618305555632' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/3552344618305555632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/3552344618305555632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/12/sizigia.html' title='Sizigia'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SUAqJjnEWxI/AAAAAAAAAN4/GEnHhcS-5ms/s72-c/Sizigia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-659928593738269958</id><published>2008-09-09T12:11:00.000-07:00</published><updated>2009-05-08T14:52:46.294-07:00</updated><title type='text'>El filo y el dragón</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;Para Martín           &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"¡No me golpees más, porque tú eres ahora el que yo era!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Satapatha Brâhmana (I, 6, 3)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"La oscuridad no puede rechazarse en nombre de la luz porque todo contiene a su opuesto."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Peter Kingsley&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Acompañar a Rémi a través de la tupida arboleda, a la luz de la luna y sin saber para qué me había hecho llamar su maestro, no hacía más que espolear mi curiosidad. Había oído contar a Gabrielle muchas veces que en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bois de Boulogne&lt;/span&gt;  (el inmenso pulmón verde que conserva París en su lado oeste), los llamados “piel de lobo” tienen por costumbre reunirse, tratar sus asuntos y narrar todo tipo de historias impresionantes: hazañas de sus predecesores, leyendas de gestas fantásticas, antiguas odas que no se registraron en ningún libro, poemas épicos y todo tipo de relatos asombrosos que alternan de la forma más natural con las últimas noticias de lo que acontece en la ciudad. Pero dado su sagrado cometido, estas noticias están muy lejos de lo común, cubriendo el espectro de lo que muy pocos pueden entender y aún menos pueden ver. Así de especial es la misión que les es encomendada desde que reciben la llamada y son iniciados, pues mantienen un trato continuo -que en ocasiones llega al enfrentamiento- con todo tipo de dáimones, espíritus y seres feéricos que, como bien saben, aún se mueven por los bosques y ciudades. Atesoran su tradición, buscan comprender la verdadera profundidad del mundo y tratan de discernir la complejidad y riqueza del entramado de sus influencias. Intentar mantener luego todo en su apropiado equilibrio es el delicado arte al que consagran su existencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando alcanzamos nuestro destino (tras un camino que me veo incapaz de volver a encontrar por mí mismo), Rémi se detuvo:&lt;br /&gt;-ya c-casi estamos - explicó con su leve tartamudeo mientras señalaba en dirección a un pequeño montículo-. Sólo tienes que pasar al otro lado.&lt;br /&gt;-¿No me acompañas?- pregunté.&lt;br /&gt;-No Pola. Hoy el viejo quiere hablar contigo a solas.&lt;br /&gt;Al ver mi gesto arqueó las cejas y encogió levemente los hombros para indicar que tampoco conocía el porqué de mi visita.&lt;br /&gt;-Bien, pues gracias por guiarme. Espero que estés por aquí para llevarme de vuelta…&lt;br /&gt;-Sí claro, no te preocupes –sonrió divertido-. Te esperaré “Caperucita” –y cuando estaba a punto de marcharse preguntó-: ¡Ah!, ¿te has acordado de traerle tabaco?&lt;br /&gt;Contesté dando golpecitos al bolsillo de mi abrigo.&lt;br /&gt;-Bien, me quedo por aquí. Cuando terminéis avísame-. Y desapareció de mi vista tras unos arbustos.&lt;br /&gt;Una vez conoces su naturaleza te parece increíble no haberte percatado antes de quién es Rémi, tal es la viveza animal de sus ojos, la agilidad de sus movimientos y lo indomable de la maraña de su pelo; el valiente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;loup-garou&lt;/span&gt; que no cambiaría su peligroso destino por nada del mundo aunque sólo es un muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que ya me había encontrado en otras ocasiones con el anciano, era la primera vez que nos veíamos en aquel lugar. Para ellos es mucho más que un recóndito escondrijo en lo más tupido del bosque, es el enclave apropiado para realizar sus ritos -cualesquiera que sean-, de modo que comprendía la confianza que depositaba en mí y el honor que suponía ser invitado a un sitio como éste. Y una vez le queda claro que entiendes esto -así como el valor de mantener el secreto-, las formalidades y el protocolo están de más con el viejo. Así que tuvimos una amigable charla (eso sí, aunque sentados a la intemperie, no faltó un vino decente), en la que se preocupó muy seriamente de cómo les va a mis compañeros y cómo marcha todo por la Torre. Sé que no tenemos muchos secretos para él, es un gran aliado y es mucho mejor por lo general compartir mutuamente lo que averiguamos, pero hay cosas de las que preferí no hablar. Y aunque al principio pensé que eran imaginaciones mías o tal vez mi propia obsesión por Eugen lo que hacía que las conversaciones parecieran derivar hacia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;su persona&lt;/span&gt;, pronto acabé pensando que tal vez era la aguda astucia del viejo como conversador la que hacía aflorar mis más profundas preocupaciones, aún con mi premeditada decisión de no hablarle de él. O tal vez lo que consigue hacer aflorar es precisamente aquello que más quieres ocultar.&lt;br /&gt;Ahora creo que mis sospechas quedaron confirmadas, pues cuando pensé que finalmente había conseguido eludir el tema y estaba a punto de despedirme dijo:&lt;br /&gt;-aguarda un poco más, joven Pola. Ya que eres tú quien me acompaña esta noche, antes de marchar escucha el relato que recordé para ti.&lt;br /&gt;Pareció divertirle verme tan intrigado. Sin embargo ya no me hizo esperar más y en cuanto me senté de nuevo junto a él me contó esta historia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el empeño de aquel hombre valeroso se volcó durante largo tiempo en preparar la contienda; ¿para qué otra cosa sino había nacido?, solía repetirse. Por ello viajó sin descanso en busca de los lugares que creyó apropiados para alcanzar su propósito. Estos eran las colinas que una vez estuvieron consagradas a Belenus, a Apolo y tiempo más tarde a San Miguel: los oteros del Sol. Los encontraba siguiendo las leyendas y la guía en que se había convertido -tras haber desentrañado su misterio-,  el vuelo de los cuervos. Y si era en verdad digno de ello, supo que en uno de aquellos lugares obtendría el filo definitivo. Debía ser realmente letal, penetrante y luminoso, aquel que haría mella y heriría de muerte a la más tupida oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para forjarlo recreaba en su mente todas y cada una de las cualidades de su adversario, y quiso adecuar cada detalle del arma a su forma monstruosa. Así, lentamente, fue labrando el metal en la fragua de su voluntad. Después lo afiló con las piedras que halló en aquellas cumbres consagradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando creyó terminada la tarea regresó a su tierra sabiendo dónde esperar al enemigo. Montó guardia en el antiguo enclave sagrado, apostado junto a la roca que fue colocada cerca del acantilado en un tiempo olvidado. Aunque se encontraba rodeada de un círculo de antorchas que aún se encendían cada atardecer ya nadie salvo él se atrevía a traspasarlo; al acercarse a la piedra su luz crepitante le mostró las profundas marcas que una vez dejara la zarpa de la bestia.&lt;br /&gt;Y en aquel silencioso lugar, temeroso pero absolutamente entregado, esperó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al combate en sí poco pudo después recordar: su inquebrantable decisión, el aliento de la muerte, la responsabilidad de ser quien sometiera al oscuro rostro del miedo, su forma viscosa y vil confundida con las sombras y la extraña sensación agridulce que le dejó la victoria, difícil de comprender a no ser tal vez por el terrible cansancio, el dolor de las heridas y el frío penetrante del amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este turbador sentimiento le acompañó durante el camino de regreso hasta la aldea. Al llegar quiso pensar en lo reconfortante que sería al fin poder caldearse junto al fuego de la taberna, la anhelada compañía de los otros, pero la inquietud no hizo más que crecer y al abrir la puerta fue recibido por un sobrecogedor y prolongado silencio. Éste quedó roto repentinamente por los pasos del más anciano, el único hombre que se atrevió a acercársele. Entonces, con el tono severo de un padre que reprocha a su hijo las locuras propias de la juventud, le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Qué has hecho para acabar con el dragón? Ahora todos te temen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, a medida que se adentraba en el bosque, decidió enterrar su arma junto a las raíces de los árboles. Y mientras rendía aquello que pensó definitivo, al fin entendió, abatido, cuan ingenuo fue al no haber comprendido que toda espada al ser forjada es un arma de doble filo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SM17RUkdWrI/AAAAAAAAANo/kGbtDIbspgc/s1600-h/VittoreCarpaccio1516.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SM17RUkdWrI/AAAAAAAAANo/kGbtDIbspgc/s320/VittoreCarpaccio1516.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245984678466116274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;San Jorge y el dragón&lt;/span&gt;, Vittore Carpaccio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-659928593738269958?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/659928593738269958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=659928593738269958' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/659928593738269958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/659928593738269958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/09/el-filo-y-el-dragn.html' title='El filo y el dragón'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/SM17RUkdWrI/AAAAAAAAANo/kGbtDIbspgc/s72-c/VittoreCarpaccio1516.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-1110052884702270694</id><published>2008-07-15T03:04:00.000-07:00</published><updated>2008-07-16T03:33:55.422-07:00</updated><title type='text'>Aletheia</title><content type='html'>Cumplida la hora del lobo el espejo se ensombrece,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Negro más Negro que el Negro&lt;/span&gt;, obsidiana oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo te pido, ¡oh Noche!, devuélveme los recuerdos perdidos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quedaron flotando en tu vientre, limbo de las aguas del Lete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dame de beber las ondas de la fuente que alcanzan los héroes,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la que mana en el punto de Luz a los pies del Árbol de la Vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-1110052884702270694?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/1110052884702270694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=1110052884702270694' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/1110052884702270694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/1110052884702270694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/07/aletheia.html' title='Aletheia'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-4859770661554294508</id><published>2008-05-29T11:55:00.000-07:00</published><updated>2008-05-29T16:26:01.140-07:00</updated><title type='text'>Desvanece</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Pues no sois sino lo mismo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucero del alba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y Estrella vespertina;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;espada negra hendida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y sangre en la brillante herida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-4859770661554294508?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/4859770661554294508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=4859770661554294508' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/4859770661554294508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/4859770661554294508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/05/desvanecer.html' title='Desvanece'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-1624964770820992729</id><published>2008-04-04T11:30:00.000-07:00</published><updated>2009-01-04T05:46:15.825-08:00</updated><title type='text'>La Serpiente</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Yo soy lo que permanece... ¡El mundo volverá al caos, a lo indiferenciado, yo me transformaré entonces en serpiente que ningún hombre conoce, que ningún dios ha visto!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Libro de los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"¡Oh noche, negra nodriza de estrellas de oro! De estas tinieblas han salido todas las cosas del mundo, su fuente y su matriz."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ireneo Philalethes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo tratar de comprender y expresar aquello que está más allá de la expresión? Hoy se me plantea un reto complicado. ¿Podría intentar explicarme o explicaros qué es lo que empieza a intuir mi pobre entendimiento? Tal vez exista una única vía que sirva a este empeño, pues si es posible una forma de aproximarse a lo que supone el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;misterio&lt;/span&gt; al que nos enfrentamos es sin duda la intuición que nos abre el no saber, la difícil libertad de no tratar de asir nada para que tal vez entonces todo nos sea revelado. Hablo de captar el sentido de lo atemporal, de lo que se encuentra más allá de los conceptos.&lt;br /&gt;Sería posible aproximarse mediante el lenguaje de los sueños, aquel con el que se expresa el arte verdadero, el de la idea en su forma primordial; así es la llave de la puerta a lo inefable, la que encaja en el corazón que siempre ha sabido y simplemente ha olvidado. Esta llave, lo sabemos, es el símbolo, y por ello tal vez pueda, hablándoos del símbolo, llegar a expresar aquello que es fulminante intuición, pues si lo lograra, si llegáramos a aprehenderlo, nos liberaría de los esquemas que esclavizan y limitan nuestra mente. Seguidme pues si queréis ahora que estáis advertidos de que esto no será una explicación ordenada y lógica de claridad meridiana, sino un caótico descenso en busca de la luz que otorga la noche de la nesciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién es Eugen? Eso es lo que busco comprender: ¿es el Espíritu del Mal?, ¿el demonio manipulador y tentador?, ¿el deliberado justo castigo que aguarda al final del callejón de las bajas aspiraciones humanas? Sí, así lo creo. Y así le gusta hacérnoslo saber. Y sin embargo llega mucho más allá, pues cuando estás en su presencia puedes observar el porte elegante a la vez que desenfadado de su forma humana, el fuego de su mirada, su sonrisa hipnótica y saber, sin lugar a dudas, que realmente prosigue y prosigue, pues es sólo la encarnación de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;serpiente&lt;/span&gt; cuyo ser se prolonga más allá del alcance de lo visible y de los limitados conceptos de la razón.&lt;br /&gt;Pero, ¿qué es la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;serpiente&lt;/span&gt;? Y aquí es donde deberá comenzar el símbolo.&lt;br /&gt;Es la sombría bestia ctónica, el dragón de las profundidades del subsuelo y a la vez criatura de las aguas; hija del sol y de la luna, bien y mal, aquella que ostenta los terribles poderes de los dioses de la tierra, guardiana de sus tesoros y del fuego de su ciencia. Emerge de las profundidades para traer el veneno y la muerte, pero en ella reside el poder de la vida y la curación, pues es el antiguo dios primigenio, receptáculo de todo germen. Habita las aguas primordiales de las que se producen todas las formas y a las que todo lo que existe volverá por reabsorción. Es la regeneradora, dueña de la matriz del mundo, fuente de todas las potencialidades, del principio vital y de las fuerzas de la naturaleza.  Como gran devoradora es la portadora del tesoro sapiencial que llevará a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;muerte&lt;/span&gt; al iniciado al introducirlo en sus fauces, umbral que conducirá al héroe a los infiernos de donde habrá de retornar transformado. Es llamada negra noche de los orígenes, polo tenebroso del mundo que todo lo anima y todo lo destruye. Por ello en el antiguo pensamiento egipcio, mesopotámico o griego, representaba el mal en cuanto suponía la amenaza que podía llevar al cosmos a su disolución, la enemiga del sol, pero por otro lado era el caos sacrificado para actualizar la creación, la fuerza vivificadora. Y su sabiduría era la de la conciliación del alma y el espíritu. Es por ello que se cuenta que cuando Apolo mató con su flecha a la serpiente Pitón en Delfos, no sólo eliminó de la tierra "la desgracia y perdición de los mortales que viven en este mundo", sino que logró adquirir los poderes oraculares de la bestia mediante su sacrificio, absorbiendo con ello las fuerzas que equilibran el espíritu. Consiguió el fin supremo que constituye la armonía que concilia los contrarios, en este caso, los poderes del cielo y de la tierra. Y así podemos verlo también en el caduceo de Hermes; dos serpientes ascienden enroscadas alrededor de la vara central, doble sentido de intoxicación y curación, y componen la imagen de la dualidad que será finalmente integrada.&lt;br /&gt;La serpiente enroscada en el eje del mundo es una escala que lleva a explorar el poder potencial latente, tanto en el sentido oscuro como luminoso, pues su sendero puede ser tomado de forma ascendente o descendente. Por ello es entendida como benéfica cuando se asocia al Árbol de la Vida y maléfica cuando se encuentra sobre el Árbol de la Ciencia; su naturaleza es la de aquello que hace ascender la esencia vital por el tronco del Árbol del Mundo pero que, al mismo tiempo, corroe incansable sus raíces.&lt;br /&gt;Sin embargo, nuestra interpretación demasiado simplificadora y dualista del bien y del mal  rompe el equilibrio y lleva a la serpiente a encarnar para nosotros sólo aquello que nos repugna. Y se convierte sólo en muerte, sólo en oscuridad.&lt;br /&gt;Pero, ¿sería posible acercarse a ella buscando sus tesoros sin olvidar en ningún momento que es todo esto y mucho más de lo que soy capaz de expresar? ¿Es posible encontrar en ella la fuente oscura de la luz que nos ayudará en nuestros propósitos? Muy difícil de imaginar cuando cada una de las visitas de Eugen se convierte en un terremoto para el alma en el que siempre recibes más de lo que esperabas y creedme, convertir lo que te ha otorgado o arrebatado en algo provechoso es un arte realmente difícil de manejar.&lt;br /&gt;Pero aunque es terriblemente peligroso hablar con él (en su presencia cobra un sentido profundo aquello de "cualquier cosa que digas podrá ser usada en tu contra"), estoy empezando a entender que por él pasa la comprensión y tal vez la cura de un mal que a diferencia de Eugen, tal vez no tenga cabida en este mundo. Y es que es duro pensar que existen peligros mayores que el diablo. Pero así ha resultado ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R_aJXkITJdI/AAAAAAAAANI/v7beW6YP5BM/s1600-h/ouroboros.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R_aJXkITJdI/AAAAAAAAANI/v7beW6YP5BM/s320/ouroboros.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185483058892187090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-1624964770820992729?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/1624964770820992729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=1624964770820992729' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/1624964770820992729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/1624964770820992729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/04/la-serpiente.html' title='La Serpiente'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R_aJXkITJdI/AAAAAAAAANI/v7beW6YP5BM/s72-c/ouroboros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-6228216705107266692</id><published>2008-02-28T05:27:00.000-08:00</published><updated>2009-01-09T06:43:58.745-08:00</updated><title type='text'>El Espíritu del Mal</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"La voluntad del Pensamiento Supremo era que el hombre, tras ser castigado con la muerte por haber probado el fruto del Árbol del Bien y del Mal, conservara su libre albedrío, para poder elevar poco a poco los mundos inferiores al Trono, a la altura de aquellos que se encuentran inmediatamente por encima de él. El libre albedrío no hubiera podido existir sin el demonio que incita al mal. He aquí pues, porque la Sekinah prefiere sufrir la invasión de los demonios que la hieren como la punta de una aguja, a dificultar la eterna felicidad de los hombres."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El Zohar  (II, 117b)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras subíamos juntos el escarpado sendero que lleva hasta las ruinas del torreón que perteneció a sus antepasados, Emil Istrati se detuvo sin resuello.  Se quitó su extravagante sombrero de ala ancha, secó el sudor de su frente con un pañuelo y en cuanto recuperó el aliento respiró hondo para exclamar alegremente con su peculiar francés:&lt;br /&gt;- ¡Caramba! ¡Ahora recuerdo por qué aprendí a teletransportarme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que se hubiera convertido en un personaje popular en ciertos ámbitos por su excentricidad, su erudición, su generosidad como mecenas y su poco habitual costumbre de darse a conocer en público como un mago, no era lo que me había llevado a viajar a Rumanía para conocerle. Tampoco que hubiera construido su casa siguiendo los planos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Uraniborg&lt;/span&gt;, la mansión palaciega que el célebre astrónomo Tycho Brahe construyó en 1580 en honor a la musa de la astronomía y que se convirtió en un importante centro de estudios en su Dinamarca natal. No soy tampoco uno de esos estudiosos que se gana su estancia aquí, este apacible lugar entre bosques y montañas donde consultar ciertos libros, escribir los propios u observar las estrellas. Ni tampoco un periodista que quisiera una demostración de la prodigiosa habilidad para recordar que había desarrollado Istrati siguiendo el antiguo Arte de la Memoria. Lo que me había traído hasta él y había hecho que también se interesara en conocerme, era la existencia de un "amigo" común; el terrible visitante esporádico a quien ambos habíamos tenido el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;honor&lt;/span&gt; de conocer: aquel que se hace llamar Eugen.&lt;br /&gt;Istrati es un hombre de grandes inquietudes que, a la manera del doctor Fausto, había practicado la medicina en su juventud, después se había interesado por la filosofía, más tarde había estudiado teología hasta que finalmente, un día, pensó que no sabía realmente más que antes. Tal vez por esto había llamado la atención de nuestro Mefistófeles particular, quien según me contó Istrati, se presenta en el umbral de su casa de tanto en tanto desde hace varios años. Siempre de trato escrupulosamente educado, siempre correcto, Eugen suele llegar al caer la noche alejándolo temporalmente de sus meditaciones, sus estudios o sus trabajos en el laboratorio alquímico. Requiere su hospitalidad y su atención y mantiene largas conversaciones con él sobre los más profundos temas:&lt;br /&gt;- pues ya se sabe que el diablo cuando quiere es un gran teólogo - me comentaba mientras reemprendíamos la subida.&lt;br /&gt;Cuando decide quedarse en la casa, Istrati manda preparar para él la habitación que en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Uraniborg&lt;/span&gt; original se había construido para hospedar al propio rey Federico II, y mientras Eugen descansa plácidamente, su anfitrión pasa el día pidiéndole a Dios discernimiento para eludir las trampas que le va tendiendo implacable, casi imperceptiblemente, desplegando la más aguda habilidad para descubrir todos sus miedos y anhelos. También suplica fortaleza para, sin ceder a sus proposiciones y manteniéndose firme, tratarlo siempre con el mayor de los respetos, pues si te muestras orgulloso sientes como se agita la cólera que vive en él y si lo estima oportuno, te devuelve la humildad aniquilando aquello que más amas:&lt;br /&gt;- como dijo acertadamente Gérard van Rijnberk: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"uno no trata de igual a igual con las fuerzas de la Nada"&lt;/span&gt; - comentó Istrati con un suspiro.&lt;br /&gt;Cuando alcanzamos la cima del torreón, nos sentamos junto a una ventana desde la que se veía un precioso valle en el que el sol hacía brillar un mar de niebla matinal. Tras unos minutos de silencio contemplando aquel paisaje glorioso continuó:&lt;br /&gt;- yo sólo puedo ofrecerte mi humilde consejo Pola. Tú deberás valorar según tu fe y tu entendimiento, pero en cualquier caso, es necesario si tratas con él no andar totalmente perdido; debes mantener siempre la vista y el corazón centrados en lo único importante.&lt;br /&gt;Me miraba fijamente con sus pequeños y brillantes ojos cerciorándose de que le iba a escuchar con atención. Cuando le conoces es verdaderamente llamativo el candor que transmite su mirada, más propio de un niño que de un hombre cerca de los sesenta.&lt;br /&gt;Entonces se levantó y dijo con el aire teatral que le caracteriza:&lt;br /&gt;- compartiré contigo estas palabras; pertenecen al Zohar y trasmiten una gran verdad - y tras cerrar los ojos y hacer una pausa, comenzó a recitar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Todo lo que el Santo, bendito sea ha hecho Arriba y Abajo ha sido con el objeto de proclamar Su gloria; no lo ha hecho sino por satisfacer Su voluntad. ¿O acaso puede imaginarse un esclavo volviéndose contra su amo y contradiciendo su voluntad? Por lo tanto, el Espíritu del Mal satisface la voluntad de su dueño.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Esto es comparable a un rey que tenía un único hijo al cual quería mucho. Le aconsejó que no se acercase a ninguna mala mujer, pues sería indigno de entrar en el palacio real. El hijo prometió cumplir con la voluntad de su padre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;   Fuera del palacio había una cortesana de gran belleza física y elegantes movimientos. Se dijo un día el rey: "quiero comprobar si mi hijo me obedece." La llamó y le dijo: "procura seducir a mi hijo pues quiero comprobar hasta dónde es capaz de obedecerme." La cortesana se dispuso, pues, al seguir al hijo del rey, lo abrazó, le besó y, en fin, empleó todas sus artes de seducción. Pero el príncipe se contuvo dignamente y siguió el consejo de su padre; no la escuchó y la rechazó. Entonces el rey se regocijó enormemente con su hijo, le mandó entrar en palacio y lo colmó de presentes y de gloria.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es la causa de la gloria de su hijo? ¿No es acaso la cortesana quien merece ser elogiada por partida doble; por un lado porque no hizo sino obedecer las órdenes del rey y por otro, porque ella es la causa de todas las mercedes con las que el rey colmó a su hijo? Por esa razón el Ángel de la Muerte, que es el mismo que el Espíritu del Mal, es calificado "muy bueno", porque causa mucho bien a quien escucha la voz de su maestro."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ves él tiene su propio papel, sometido como todo a la Justicia universal - explicó volviendo a su tono habitual -. Y es muy importante recordar el peligro en el que se adentra el insensato que quiera desviar las fuerzas que representa según sus propios designios: aquel con ciertas aspiraciones será un juguete en sus manos; aquel que crea que puede dominarlo se convertirá en su desdichado servidor.&lt;br /&gt;Volvió a sentarse junto a mí y mientras preparaba su pipa prosiguió:&lt;br /&gt;- no olvides nunca, ¡nunca!, que él es el Tentador, el dragón que guarda el gran tesoro, la serpiente que tratará de mantenerte encadenado a todo lo contingente. Te hablará, te engañará, te cegará para que no encuentres el camino de la inmortalidad. Pero debes recordar que tú sabes dónde hallar ese camino, pues el Edén siempre ha estado muy próximo, sencillamente oculto en el centro de todas las cosas - y poniendo la mano en el pecho sobre su corazón continuó con la voz algo más baja -. Aquí arde el fuego secreto, la chispa de la Luz inteligible, la llama del Verbo creador en cada cosa creada; esta es el agua ígnea imperecedera, el disolvente universal que resolverá todos los contrarios. Este lugar es llamado el Santo Palacio, la Estación del Resplandor, el punto donde se refleja la Actividad del Cielo. Allí es donde se produce la intersección del microcosmos y el macrocosmos donde el ser humano recobra la eternidad perdida, su dignidad primera. En él reencontramos el manantial que brota a los pies del Árbol de la Vida, pues como escribió Angelus Silesius: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"el plomo se cambia en oro, el azar se disipa cuando con Dios, soy cambiado por Dios en Dios."&lt;/span&gt; Y Eugen está aquí para impedir tu viaje de regreso. Así que recuerda esto: mantén tu atención en lo único importante - y mientras encendía la pipa terminó diciendo -, pues debes tener en cuenta que él jamás, ¡jamás! lo olvida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos el resto del día charlando de múltiples cosas. Me mostró su esmerado jardín de setos esculpidos con intencionadas figuras geométricas, su laboratorio, sus instrumentos para observar el cielo, su biblioteca. Tuve la ocasión de conocer a algunos de sus invitados, de asistir a una de sus lecturas y después pasear por el bosque cercano que se extiende hasta los pies de los Cárpatos.&lt;br /&gt;Tras una suculenta cena en el salón me despedí  para marcharme a la habitación que se me había asignado. Pero antes de alcanzarla me detuve frente a la puerta de la estancia preparada para el rey, sintiendo muy sutilmente el escalofrío que provoca la presencia de Eugen. Cuando casi me había decidido a girar el pomo, me di cuenta que Istrati había subido las escaleras tras de mí y me observaba en silencio con atención.&lt;br /&gt;- Una última cosa querido Frantisek - dijo entonces acercándose y poniendo la mano sobre mi hombro -: no permitas que él te conozca mejor de lo que te conoces tú mismo; amigo, debes ser absolutamente sincero, y si te descubres un día anhelando una de sus visitas debes de estar totalmente dispuesto a saber por qué lo haces o prepararte tal vez para perderlo todo. Buenas noches.&lt;br /&gt;Y despidiéndose con uno de sus corteses ademanes se marchó por el pasillo camino a su habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardé muchísimo en dormirme aquella noche. El silencio absoluto de aquel paraje parecía aumentar el volumen de mis pensamientos, y rememorando todo lo que había sido el día, recuerdo que pensé que Istrati estaba en lo cierto, que era un hombre valiente de ánimo incólume capaz de hacer brillar con la luz de la santidad la cosa más oscura. Y sin embargo me parecía que su visión tal vez no abarcaba más que una de las caras del prisma de lo que Eugen es. Me descubrí pensando en indagar más allá para tratar de entender las otras facetas; debía tener una visión más completa para no precipitarme en ninguna decisión de la que pudiera arrepentirme siempre, pues es difícil evaluar todo lo que está en juego cuando él está cerca.&lt;br /&gt;Sin embargo, también recuerdo que antes de dormirme pensé, recordando la advertencia de mi anfitrión, que tal vez ese afán de encontrar otros sentidos no era más que la excusa que había escogido para ocultarme a mí mismo por qué en ocasiones, pese al profundo temor que siento, me descubro inquieto anhelando sus visitas en secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R8bRCHycl-I/AAAAAAAAAIo/tD-A_IHwpP4/s1600-h/Uraniborg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R8bRCHycl-I/AAAAAAAAAIo/tD-A_IHwpP4/s320/Uraniborg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172051056462174178" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-6228216705107266692?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/6228216705107266692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=6228216705107266692' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6228216705107266692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6228216705107266692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/02/el-espritu-del-mal.html' title='El Espíritu del Mal'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R8bRCHycl-I/AAAAAAAAAIo/tD-A_IHwpP4/s72-c/Uraniborg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-5676076996536515617</id><published>2008-01-23T04:47:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T22:17:11.327-08:00</updated><title type='text'>El "plan"</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Por desgracia, a veces ocurre que aquellos que creen combatir al diablo, sea cual fuere la idea que se hacen de él, se ven así, con la mayor sencillez y de manera imperceptible, convertidos en sus mayores servidores."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;René Guénon&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que vivo en París y mis ojos están más abiertos, he ido comprendiendo cómo en muchos aspectos este lugar es un enclave muy especial, un semillero del que surgen las más variadas ideas. Aquellos que han comprendido o intuido la particular fuerza que posee el espíritu de esta ciudad y han tratado de utilizarlo o domesticarlo según sus propios designios, pueden haberlo conseguido con mayor a menor resistencia, mayor o menor fortuna, pero si lo han hecho, sus logros se propagan hacia el resto del mundo, afectando profundamente en ocasiones al devenir de la humanidad.&lt;br /&gt;Pero el orden humano y el orden cósmico no son realidades separadas; reaccionan y se reflejan el uno en el otro imbricados hasta lo más profundo en una íntima correspondencia.&lt;br /&gt;Y es que existe en este lugar un caos vivo de potencialidad terrible. Mora en lo profundo y a veces camina por la superficie. Se  regocija con los  ciegos que lo invocan inconscientes  y  ante los locos que  creen comprender y controlar su naturaleza. Él se burla del cosmos con su sonrisa de serpiente y pasea por París -que dice le pertenece-, sabedor de que muy pocos pueden ver lo que esconde  su rostro de joven encantador y son aún menos aquellos que podrían siquiera soñar con oponérsele. Y esta ceguera e incapacidad son parte de lo que esta ciudad ha contribuido a extender por el mundo. París no es el núcleo de todo, pero sí ha jugado un papel considerable convirtiéndose en un centro importante del nacimiento y desarrollo del pensamiento moderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por dónde empezar? ¿Cuál es la causa de la inconsciencia ante la presencia de un ente como este y de todo lo que representa? Un ser humano reducido a simple espectador a quien se ha privado del uso de las facultades que le permiten rebasar las barreras de lo meramente sensible y establecer una conexión con aquello que pertenece al ámbito de lo espiritual. Pero, ¿cómo atrofiar un sentido tan profundo? Consiguiendo que toda su atención y todo aquello que pueda realmente concebir se restrinja a sus sentidos; un universo reducido a la materia y una materia despojada del alma que la conecta a todas las cosas de este y otros mundos.&lt;br /&gt;Esta concepción materialista está fundamentada en el racionalismo, llevando a sus últimas consecuencias el dualismo que introdujo la filosofía de René Descartes y que separó e incomunicó el cuerpo y el espíritu. Relegado el espíritu a una trascendencia inalcanzable, la atención de la mente moderna debía centrarse únicamente en aquello meramente corpóreo y mensurable, desvinculándose de todo lo que perteneciera al ámbito de lo sutil.&lt;br /&gt;La ideas de Descartes se propagaron en gran medida gracias a la labor de difusión de su amigo y consultor Marin Mersenne, miembro de la austera orden de los Mínimos y también científico. Mersenne mantenía una abundante correspondencia con la intelectualidad de la época como científicos de la talla de Galileo, Fermat o Huygens. Fue un apasionado defensor del racionalismo cartesiano así como detractor de la concepción del Alma del Mundo, lo que le llevó a un largo enfrentamiento intelectual con Robert Fludd.&lt;br /&gt;El desarrollo del racionalismo corrió paralelo a la reforma que Richelieu comenzó en Francia y que desembocó en el desmantelamiento del poder feudal de la nobleza y la instauración de la monarquía absoluta. En París su política y la de sus sucesores el cardenal Mazarino y Jean-Baptiste Colbert, llevó a cabo una profunda remodelación urbana. No sólo se alumbró, pavimentó y ensanchó el trazado de las calles, sino que se produjo todo un cambio en la mentalidad sobre la función del espacio público que comienza a consagrarse a la mera circulación, relegando otro tipo de actividades antes públicas al ámbito privado y familiar. Se persigue y encarcela a aquellos considerados marginales, como los que formaban la llamada corte de los milagros, y la planificación urbana comienza a tener un importante papel en la ordenación de la vida y el control de los ciudadanos por parte de la policía y el ejército.&lt;br /&gt;¿Qué clase de fundamento había encontrado la filosofía de Descartes para tener tal aceptación y desarrollar tanta influencia desde entonces hasta hoy? El cambio que en el espíritu de la época y las costumbres habían propiciado tanto la Reforma protestante como la Contrarreforma producida como respuesta por parte de la Iglesia Católica.&lt;br /&gt;La Reforma no pretendía liberar al individuo, sino restablecer el rigor y el orden que el cristianismo había perdido por los desmanes de la iglesia.  El protestantismo introduce un profundo rechazo a la cultura del Renacimiento que considera pagana y produce una censura radical de la cultura hermética y neoplatónica que, incorporada al cristianismo, exaltaba la Imaginación como sentido interno que permitía al ser humano aprehender las realidades del espíritu. Era éste el lugar de manifestación de dáimones y dioses. Todas las artes y las ciencias basadas en esta concepción comienzan a ser consideradas juegos diabólicos y a ser perseguidas. La Contrarreforma de la Iglesia Católica, lejos de defender la visión del Renacimiento, se afana en el rigor como Lutero, Calvino o los puritanos ingleses y pone al servicio de su persecución a la Inquisición.&lt;br /&gt;Con esta revolución comienza la aniquilación del mundo del Alma, el reino intermedio que pone en comunicación la realidad sensible con el mundo supraceleste del espíritu, perdiéndose el puente que los conecta y con ella el "ojo espiritual" que supone la escala hacia lo trascendente. Se constituyeron así las bases de la cultura occidental moderna, relegándose cualquier otro tipo de concepción a la marginalidad.&lt;br /&gt;Conscientes aquellos que son sus adalides de que a pesar de todo esfuerzo por controlar y uniformar el pensamiento y el comportamiento humano siempre es posible que se produzca una reacción ante la extirpación de algo tan fundamental, se ejerce el control férreo de la propaganda y no sólo se diseñan las normas, sino las normas para transgredir las normas, procurando reconducir a los descontentos hacia ámbitos inofensivos para el poder. Una forma eficiente de debilitar algo peligroso es convertirlo en una moda y pasar a controlarlo, vaciándolo de cualquier sentido profundo que pudiera tener para dejar en todo caso las formas externas. Se pervierten los mensajes e incluso el sentido de las palabras que poco a poco pasan a no significar casi nada.&lt;br /&gt;Y estos tecnócratas o ingenieros sociales son muchas veces inconscientes de las fuerzas que manejan y que apenas entienden, sirviendo a influencias que ni siquiera son capaces de concebir. Mientras, éstas les observan con una sonrisa en la boca y un profundo convencimiento de que este mundo les pertenece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es el gesto de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;serpiente &lt;/span&gt;que a veces pasea por la superficie de la ciudad. Debe tener muchos nombres. Ante mis compañeros y ante mí se presenta como Eugen. Habla con nosotros sabedor de que somos capaces de percibir el fuego contenido tras sus ojos y va tejiendo sutilmente su influencia a nuestro alrededor aún no sabemos con qué intenciones. Comprender en la medida de lo posible quién es y qué es lo que quiere ocupa gran parte de mis pensamientos. Jamás creo haberme embarcado en nada más peligroso y difícil, pero sé que él encarna un secreto fundamental; sólo espero tener suficiente sabiduría como para no perder de vista el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gran camino, &lt;/span&gt;si llego a acercarme demasiado a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los senderos tortuosos&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R5nEevakdmI/AAAAAAAAAIg/4lNDQKZ__5o/s1600-h/Montmartre.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R5nEevakdmI/AAAAAAAAAIg/4lNDQKZ__5o/s320/Montmartre.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159370880532641378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R5nAgPakdkI/AAAAAAAAAIQ/2iIH75vlX0s/s1600-h/Par%C3%ADs.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-5676076996536515617?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/5676076996536515617/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=5676076996536515617' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5676076996536515617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5676076996536515617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/01/el-plan.html' title='El &quot;plan&quot;'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R5nEevakdmI/AAAAAAAAAIg/4lNDQKZ__5o/s72-c/Montmartre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-6274833441832050727</id><published>2008-01-02T06:36:00.000-08:00</published><updated>2008-01-02T06:44:45.930-08:00</updated><title type='text'>Elixir</title><content type='html'>Quintaesencia,&lt;br /&gt;lo primero y lo último,&lt;br /&gt;Caos, raíz del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los despiertos la perciben;&lt;br /&gt;los conocedores la toman de lugares donde mana;&lt;br /&gt;los que han comprendido la toman de cualquier lugar,&lt;br /&gt;pues su fuente no mana de ningún sitio&lt;br /&gt;sino de todo sitio;&lt;br /&gt;su agua siempre ha existido&lt;br /&gt;y es nueva;&lt;br /&gt;si ahora fluye aquí&lt;br /&gt;no ha sido desviada de ningún otro lugar;&lt;br /&gt;recién creada a la vez que eterna e inagotable,&lt;br /&gt;al amanecer recogen su rocío&lt;br /&gt;en los campos de la eternidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-6274833441832050727?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/6274833441832050727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=6274833441832050727' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6274833441832050727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6274833441832050727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2008/01/elixir.html' title='Elixir'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-8783306062234312610</id><published>2007-12-25T03:25:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T22:17:11.521-08:00</updated><title type='text'>Eterno retorno</title><content type='html'>&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R3DpAFxf9VI/AAAAAAAAAGs/iKPoaphH2Vc/s1600-h/solsticio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R3DpAFxf9VI/AAAAAAAAAGs/iKPoaphH2Vc/s320/solsticio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147870561843541330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Este es el camino del sol durante el solsticio de invierno en el hemisferio norte. La foto es de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;web&lt;/span&gt; de la NASA y está tomada junto al mar Tirreno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el fotógrafo eligió situarse en esta perspectiva consiguió capturar el camino del sol como un arco sobre un árbol solitario. Comprendió que al superponer las imágenes de la estrella a lo largo del día obtendría un imagen de una fuerza y belleza singular. Es seguro que compuso previamente esa imagen en su mente consciente de su potencia, intuyendo que componía un símbolo, una ventana a la aprehensión de algo eterno situado más allá. En esta imagen no sólo captó el ciclo de un día que marca el ciclo de un año; me pregunto si pudo ver hasta qué punto fue capaz de captar la eternidad.&lt;br /&gt;Explica René Guénon en su libro "El simbolismo de la cruz", que la imagen del sol en diferentes tradiciones está íntimamente ligada a la del árbol ya que el sol es visto como el fruto del "Árbol del Mundo"; este fruto abandona su árbol al comienzo del ciclo y al final va a reposar de nuevo sobre él.&lt;br /&gt;En la tradición hindú se dice que los doce &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Adityas, &lt;/span&gt;las doce formas del sol, aparecen simultáneamente al final del ciclo, momento en que el árbol del mundo posee doce frutos. Son los dioses solares hijos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aditi&lt;/span&gt;, diosa madre primigenia, fuente de la que todo parte y a la cual todo debe retornar. En ese instante eterno, las diferentes formas se reintegran en la unidad esencial de su naturaleza común, pues no son más que manifestaciones, diferentes estados de una esencia única e indivisible.&lt;br /&gt;El fin y el inicio del ciclo se corresponden con la reintegración de todas las cosas a su estado primordial; queda superada la dualidad en la unidad y es así recuperado el sentido de la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día el fotógrafo captó el Edén a orillas del mar Tirreno.&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-8783306062234312610?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/8783306062234312610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=8783306062234312610' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/8783306062234312610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/8783306062234312610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/12/el-camino-del-sol.html' title='Eterno retorno'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R3DpAFxf9VI/AAAAAAAAAGs/iKPoaphH2Vc/s72-c/solsticio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-8284549999391507364</id><published>2007-12-14T02:55:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T22:17:11.925-08:00</updated><title type='text'>Imaginatio Vera</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Si hay un rasgo revelador de la posición del hombre en el cosmos es la nostalgia por las formas trascendentes."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mircea Eliade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la raíz misma del pensamiento griego y de la filosofía hermética y por influencia de éstos en las tradiciones místicas de judaísmo, cristianismo e islam, se encuentra una doctrina que influyó profundamente en la cultura occidental. Tuvo un importante papel en las teorías que pretendían explicar tanto los procesos de conocimiento del mundo sensible como las posibilidades del ser humano de adentrarse en el verdadero conocimiento: aquel que supone el acercamiento al mundo inteligible (el arquetipo eterno, estable y preexistente de todo lo que existe, la realidad de las Formas y las Ideas o el mundo supraceleste de la divinidad). El concepto que condicionó estas teorías fue la creencia de que existe una homología entre el macrocosmos que es el universo y el microcosmos que es el hombre. El ser humano, que se entiende compuesto de cuerpo y alma, reúne los dos mundos: su cuerpo forma parte del mundo sensible material y su alma, según la doctrina platónica y hermética, lleva impreso en sí el compendio del mundo inteligible.&lt;br /&gt;Para Aristóteles (384-322 a.C.) y Zenón de Citio (333-264 a.C.) fundador del estoicismo, una teoría de cómo el ser humano es capaz de conocer el mundo sensible debía explicar cómo pueden ponerse en comunicación cuerpo y alma para que aquello que captan nuestros sentidos se traduzca en una forma que pueda ser entendida por el intelecto. Propusieron la existencia de una facultad "traductora" capaz de producir "fantasmas comprensibles", es decir, de elaborar imágenes  a partir de la información sensible, pues según proponía Aristóteles, el alma jamás intelige sin el concurso de una imagen. Este órgano traductor&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;era para él la envoltura sutil del alma, compuesta de la misma sustancia (el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pneuma&lt;/span&gt; o espíritu) del que estaban hechas las estrellas: tan sutil que se acerca a la realidad inmaterial del alma pero capaz a su vez de entrar en contacto directo con la realidad sensible. Los estoicos sin embargo pensaban que el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pneuma&lt;/span&gt; era la propia alma en sí. En cualquier caso, ambos proponían que es la facultad hacedora de imágenes del alma la que lleva a cabo el proceso; la imaginación se  convierte así en intermediaria entre percepción y pensamiento, sirviendo de enlace entre el mundo exterior y el interior.&lt;br /&gt;Mientras que Aristóteles consideraba que todo conocimiento derivaba de las impresiones sensoriales, Platón (427-347 a.C.) afirmaba que el alma contiene las huellas de las Ideas del mundo inteligible, las entidades abstractas que constituyen el sustrato de la realidad. De esta forma, el conocimiento verdadero se realizaba por comparación, es decir, el objeto se comprende porque la impronta de su impresión se adecua a la forma de la realidad superior, o dicho de otro modo, el objeto es reconocido por el alma. Dado que el mundo inteligible posee las formas de todo lo que existe en el mundo sensible, el alma humana tiene nada menos que los moldes eternos de los que deriva la manifestación del mundo, es decir, contiene en sí el modelo mismo de la creación.&lt;br /&gt;Estas ideas también se encontraban en los textos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Corpus Hermeticum &lt;/span&gt;donde la mente del hombre se considera reflexión directa de la divina y cuando el alma se encarna en un cuerpo puede recobrar su naturaleza superior a través de la experiencia religiosa hermética. Dice en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Asclepio:&lt;br /&gt;"Oh Asclepio, qué gran milagro es el hombre, ser digno de reverencia y honor. Pues pasa a la naturaleza de un dios como si el mismo fuera un dios; es familiar a la raza de los demonios, sabedor de que ha salido del mismo origen, desprecia aquella parte de su naturaleza que sólo es humana, pues ha puesto su confianza en la divinidad de la otra parte."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Para los neoplatónicos (movimiento filosófico iniciado en Alejandría en el siglo III d.C.), esta idea estaba contenida en su concepción filosófico-religiosa. Según su creencia, a partir del Uno o realidad suprema surgía como primera emanación el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Logos &lt;/span&gt;o Inteligencia, que contiene las ideas de todo lo que existe (mundo inteligible), del cual emana a su vez el Alma, base misma de la realidad, principio del movimiento y de la materia. Esta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Psyché tou Kosmou &lt;/span&gt;o Alma del Mundo  es inmanente al universo sensible y se manifiesta en todo, incluida el alma de cada ser humano. Es pues tanto colectiva como individual, tanto un macrocosmos como un microcosmos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser humano es tratado por todas estas filosofías como una criatura de posición privilegiada, compendio en sí mismo de todos los niveles del cosmos, desde el Uno o Dios hasta la materia, y aquello que conecta al hombre a todos los escalones del ser es su alma. Debido a que participa tanto del mundo inteligible (cuyas formas tiene impresas) como del mundo sensible (al cual es inmanente), el alma es llamada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;copula mundi&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nodus mundi&lt;/span&gt;, y se hablaba de ella como un espejo de doble cara capaz de reflejar en su superficie tanto el mundo sensible como el mundo superior. El ser humano posee así en su interior dos "órganos de la vista" orientados hacia ambos mundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsilio Ficino (1433-1499) entró en contacto con estas ideas y las propagó con gran intensidad en el Renacimiento al traducir al latín el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Corpus Hermeticum &lt;/span&gt;y las obras de Platón y de Plotino. Consideraba que este ojo vuelto hacia el mundo inteligible, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;oculus spiritualis, &lt;/span&gt;realizaba la operación simétrica a la del conocimiento sensible. Proponía que era posible a través de una elevación intelectual gradual la formación de una consciencia interior capaz de percibir revelaciones del mundo inteligible en forma de imágenes. Así, a través del uso de jeroglíficos, emblemas, talismanes, música o poesía, se exaltaba y se dirigía la imaginación para hacerla capaz de recibir las influencias celestiales y las revelaciones del mundo superior. El microcosmos que es el alma podía reflejar el divino macrocosmos y captar su significado, siendo posible aprehender y entender el macrocosmos por el poder de la Imaginación, la más elevada potencia en el hombre. Pero no se refiere esta imaginación a aquella con la que fantaseamos realidades imaginarias, sino a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Imaginatio Vera&lt;/span&gt;. Llamada por los alquimistas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Astrum in homine&lt;/span&gt;, es un órgano o facultad de verdadero conocimiento o mejor podríamos decir de conocimiento verdadero.&lt;br /&gt;Y es esta estrella en el hombre o espejo del cosmos aquello que debe cultivarse, bruñirse y exaltarse y de cuya mano viajan hacia su meta místicos, poetas, magos, cabalistas y alquimistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mago era alguien que habiendo tomado conciencia de sus posibilidades, entendía la forma en que se relacionan las partes de arriba (macrocosmos) y de abajo (microcosmos), de forma que era capaz de manipular las imágenes a nivel de su propia alma pudiendo actuar a través de ella. La meta consistía en conseguir cierto dominio para dirigir los poderes divinos del mundo superior y modificar el modo en que actuaban sobre el mundo inferior. Conocer las correspondencias entre los objetos del mundo sensible y el mundo inteligible le permitía hacer uso de cierto tipo de elementos como talismanes (con formas, símbolos y colores apropiados), estatuas, música o conjuros y canalizar así  hacia su propio espejo el influjo de potencias divinas (como por ejemplo los planetas). Era una invocación que le proporcionaba el trato con dioses y demonios con el que podía trasformarse a sí mismo o al mundo. La magia permitía pues a los hombres atraer hacia sí la influencia y el poder de las potencias mediante el manejo de los elementos inferiores con los que se correspondían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KUlVxf9RI/AAAAAAAAAGM/2pWmXYuVQPM/s1600-h/talism%C3%A1n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KUlVxf9RI/AAAAAAAAAGM/2pWmXYuVQPM/s320/talism%C3%A1n.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143837093631358226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esta capacidad de elaborar imágenes significativas correspondientes con el mundo superior y manipularlas sobre el alma con el fin de reflejar el divino macrocosmos, es lo que otros filósofos de la época trataron de conseguir mediante el uso del antiguo Arte de la Memoria. Su invención se atribuye a Simónides de Ceos (556-468 a.C.) y a lo largo de las épocas ha sido cultivado irregularmente pasando de ser una ayuda para la oratoria a todo un camino para comprender el significado de la creación y avanzar hacia la meta de la contemplación del Uno.&lt;br /&gt;El Arte de la Memoria se basa en la selección de imágenes de gran poder evocador, como estatuas o escenas mitológicas, distribuidas ordenadamente en paisajes especiales o edificios de arquitectura singular. Al asociarse y tener relación con aquello que se quiere memorizar permitía, por ejemplo, que se recordaran los argumentos de un discurso o las palabras de un texto, mientras el orador caminaba por el paisaje que había diseñado en su imaginación. Su mayor exponente en el Renacimiento fue Giordano Bruno (1549-1600), quien se basó en el principio hermético de la reflexión del universo en la mente como experiencia que permite ascender hacia el Uno, para aplicar el Arte con un profundo sentido mágico-religioso. El objetivo de su sistema de la memoria era elaborar en la psique una imagen completa del plano astral, pues igual que para Ficino, las imágenes de las estrellas eran las intermediarias entre el mundo supraceleste y el elemental (él las denominaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;umbris idearum, &lt;/span&gt;las sombras de las Ideas). Utilizó las imágenes talismánicas de las estrellas propuestas por Cornelio Agrippa (1486-1535) en su obra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"De occulta philosophia", &lt;/span&gt;y las colocó en un sistema de ruedas concéntricas giratorias heredero del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ars brevis&lt;/span&gt; de Ramón Llull (1232-1315). Este sistema le permitía elaborar un modelo que reproducía en su mente el cielo entero, sus movimientos y sus influencias astrológicas. Unificaba en su memoria el plano astral, escala por la que la Luz del Uno desciende y se difunde hacia todo y por lo tanto la misma por la que el místico puede ascender.&lt;br /&gt;En cierto sentido era un camino similar al utilizado por los místicos judíos a través de la Cábala, tradición originada en España y el sur de Francia a principios del siglo XIII. La Cábala pretende describir el proceso por el cual a partir de un Dios oculto sin cualidades ni atributos (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En-Sof&lt;/span&gt;) se manifiesta el mundo en una serie de etapas a través de las cuales las sephira (los nombres creadores que Dios se dio a sí mismo), se despliegan generando la creación, aspecto externo de la acción de Dios operando sobre sí mismo. La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shekináh&lt;/span&gt; es la presencia e inmanencia de Dios en nuestro mundo manifestado, y se encuentra en todo, incluyendo cada uno de nosotros. Es pues de nuevo una visión del Alma del Mundo. Aquel que comprendía estos procesos descritos en el significado oculto de la Torah, y con ellos la arquitectura del cosmos, es decir, aquel que conocía la senda por la cual la creación se desplegaba desde arriba hacia abajo, podía conocer el camino para remontar el proceso espiritual que lo devolvía a la unidad original, armonía perdida tras la Caída y simbolizada por la unión sagrada de Dios y su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shekináh&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KU4Vxf9SI/AAAAAAAAAGU/KklDcXOrTsg/s1600-h/arbolsephirotico.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KU4Vxf9SI/AAAAAAAAAGU/KklDcXOrTsg/s320/arbolsephirotico.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143837420048872738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El corpus de la Cábala surgió de la tradición (muchas veces oral) de maestro a discípulo, pero otras veces se enriquecía por "inspiración divina". Ésta se producía mediante revelaciones nuevas a través de éxtasis y sueños visionarios, experiencias para las cuales también era fundamental el ojo espiritual que supone la imaginación activa.&lt;br /&gt;Igualmente fundamental era para las experiencias visionarias de los místicos del Islam, en las que se producía un despertar cuando se anulan las facultades de la percepción sensible ante las primeras luces de la visión extática. A partir de dicho momento los objetos no son puramente físicos, sino que también revelan acontecimientos del alma, es decir, pasan a poseer un profundo significado de forma que el místico ha transfigurado la Tierra a través de su meditación, paso previo a la ascensión hacia la Luz de luces.&lt;br /&gt;Por último, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Imaginatio Vera&lt;/span&gt; era la piedra angular de la Alquimia, de modo que permitía al filósofo vivir la obra no sólo como un acontecimiento sobre la materia, sino al mismo tiempo como operaciones llevadas a cabo sobre el alma, permitiéndole avanzar en las diferentes etapas. Su meta era la reunificación de los opuestos, la piedra filosofal llamada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rebis, &lt;/span&gt;el ser doble o andrógino hermético. En la piedra toda oposición se anulaba por la unión de lo masculino y lo femenino, lo alto y lo bajo, lo celestial y lo terrenal, lo exterior y lo interior. La obra era pues realizada por y en el ser humano; milagro llamado a reunificar en sí mismo el cosmos en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KVHFxf9TI/AAAAAAAAAGc/TaqJvkx3MPs/s1600-h/alchemy23.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KVHFxf9TI/AAAAAAAAAGc/TaqJvkx3MPs/s320/alchemy23.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143837673451943218" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;-Yeats F. A., "El Arte de la Memoria" (Siruela,2005)&lt;br /&gt;-Culianu I. P., "Eros y magia en el Renacimiento" (Siruela,1999)&lt;br /&gt;-Chevalier J., Gheerbrant A., "Diccionario de símbolos" (Herder,1999)&lt;br /&gt;-Scholem G., "Las grandes tendencias místicas del judaismo" (Siruela,1996)&lt;br /&gt;-Harpur P., "El fuego secreto de los filósofos" (Atalanta,2006)&lt;br /&gt;-Corbin H., "Cuerpo espiritual y Tierra celeste" (Siruela,2006)&lt;br /&gt;-Wikipedia, la enciclopedia libre&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KVHFxf9TI/AAAAAAAAAGc/TaqJvkx3MPs/s1600-h/alchemy23.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-8284549999391507364?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/8284549999391507364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=8284549999391507364' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/8284549999391507364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/8284549999391507364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/12/imaginatio-vera.html' title='Imaginatio Vera'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R2KUlVxf9RI/AAAAAAAAAGM/2pWmXYuVQPM/s72-c/talism%C3%A1n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-6899327501615495028</id><published>2007-11-24T02:03:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T22:17:12.045-08:00</updated><title type='text'>El orden de los bosques</title><content type='html'>Mientras retornaba al castillo en la oscuridad de la noche, atravesar las desiertas calles en las que sólo resonaban mis pasos hacía que me sintiera la única fuerza impulsora de aquel lugar. En ausencia de Stibor, su aspecto terriblemente decadente se me hizo insoportable y comprendí hasta qué punto era este un reino extenuado y enfermo sostenido por una frágil tensión al borde del colapso. Ya no era fuerza ni una magia poderosa lo que percibí conforme ascendía por la escalinata de la colina hacia las murallas, sino la precaria existencia de un castillo de arena que amenazaba con desmoronarse y sepultarme para siempre.&lt;br /&gt;¿Qué me esperaba en este lugar? ¿Acaso todo el vasto conocimiento que atesoraba Hlinka encerraba siquiera una sola chispa de sabiduría? Persecución, caza, sometimiento; levantar murallas, atar las fuerzas del mundo; petrificar tu alma, ser aquel a quien todos temen; convertirse en monarca de la nada absoluta, totalmente extraviado, enfermo de orgullo, terrible y solo.&lt;br /&gt;Según me acercaba al palacio real sentía crecer la intensidad de su presencia y podía notar su  impaciencia mientras yo caminaba despacio a su encuentro por las calles de aquella fortaleza, el magnífico "umbral de los umbrales" cuya gloria estaba destinada a llegar a las estrellas y que Hlinka había transformado en una miserable prisión.&lt;br /&gt;Cuando alcancé el salón en el que me aguardaba abrí sus puertas decidido, recordando vivamente el rostro y las palabras de Stibor:&lt;br /&gt;"no desesperéis Pola. Tendréis vuestra oportunidad."&lt;br /&gt;Y allí estaba él, de pie junto a la chimenea observándome fijamente. Fingía calma, aunque el reflejo de las llamas danzaba en sus pupilas delatando sus emociones; o había relajado el velo con que las cubría o éste no podía esconderlas ya de mí. Era evidente su satisfacción apenas contenida por haber llevado a cabo la misión que me había encomendado, pero además pude sentir claramente, como si fuera yo quien lo pensara, que creía haber hundido al fin el último clavo sobre mi ataúd y que a partir de ahora sería dueño y señor de mi voluntad. Estaba seguro que los sucesos me habían llevado a tocar fondo, y aunque ciertamente así era, parecía haber olvidado que fue él mismo quien me explicó qué se esconde en lo más profundo: una fuerza que pocos conocen y aún menos saben emplear para sus propósitos. Y tras toda su complacencia podía ver un perverso y desesperado júbilo por tenerme a su lado; ¿qué sería de él completamente solo en este lugar?&lt;br /&gt;- Bien, amigo mío - rompió el tenso silencio mientras esbozaba su malévola sonrisa -. Esta noche has podido comenzar a intuir cuan fuerte es el poder que alcanzarás conmigo, que aunque no exento de sacrificios, no será nada que no puedas manejar junto a mí.&lt;br /&gt;Se acercó a la mesa y mientras servía ceremoniosamente vino en dos copas prosiguió:&lt;br /&gt;- pocos obstáculos quedan ya en nuestro camino. En breve estarás preparado y saldremos en busca del lobo - se detuvo un momento pensativo y exclamó - ¡Pero qué error cometió dejándote llegar hasta mí con vida! ¡Estúpida y confiada criatura! Es evidente que su dominio sobre los bosques ha llegado a su fin.&lt;br /&gt;Y terminando de servir el vino añadió:&lt;br /&gt;- bebamos pues por la próxima cacería Frantisek; tras ella brindaremos con su sangre y nada ni nadie podrá oponérsenos jamás.&lt;br /&gt;Entonces alargó el brazo ofreciéndome una de las copas y comentó sonriendo:&lt;br /&gt;- después puedes ir a descansar; recuerda que esta noche ya no habrá pesadillas.&lt;br /&gt;- Te equivocas - contesté.&lt;br /&gt;Y con todas las fuerzas que pude reunir lancé la estatuilla contra el suelo logrando que se rompiera en pedazos.&lt;br /&gt;Mientras la copa se soltaba de la mano de Hlinka y caía, la fuerza vibrante que había estado encerrada se expandió por la sala en un pulso que apagó todas las velas y la chimenea, trayendo la oscuridad más absoluta. De sus raíces brotó la figura del espectro, gigantesca y terrible, que se adueñó del espacio engulléndolo, arrastrando en su movimiento el viento gélido que la acompañaba y que era capaz de arrebatar hasta el último aliento aniquilándolo todo. Pensé que sucumbirían hasta los muros de piedra que crujían amenazando con ceder mientras corrí hacia la puerta huyendo de ser desgarrado por mi propia ira.&lt;br /&gt;Y corrí y corrí hasta atravesar las murallas que ya no pudieron atraparme, y sin detenerme ni un instante me apresuré más allá de las calles de la ciudad y del puente hasta parar, totalmente exhausto, frente a la negra torre que se alzaba en la otra orilla: la entrada del bosque.&lt;br /&gt;Pensé en girarme y mirar atrás pero al otro lado del umbral, muy cerca de mí,  algo me observaba desde las sombras. Entonces me di cuenta que se trataba del lobo; sentado sobre sus patas traseras y muy erguido era realmente majestuoso y aunque casi no podía distinguir su negra silueta perfilada contra la oscuridad sus ojos brillaban con una intensidad fabulosa.&lt;br /&gt;Aquellos ojos... Sin poder ni querer moverme me quedé extasiado contemplándolo, tratando de entender qué clase de ceguera me había llevado a considerar aquella criatura como una simple amenaza. El temor que sentí la primera vez que lo vi se convirtió en asombro ante su imponente presencia. Comprendí mientras me observaba, que no sólo era terrible, sino que estaba imbuido de profunda sabiduría y un aura de sacralidad. Parecía estar tejido a partir de la urdimbre del bosque y había estado allí, junto a su puerta, aguardándome; ¿quién era pues sino el custodio de aquel santuario, el guía a lo profundo de la morada misteriosa?&lt;br /&gt;Totalmente maravillado, estuve un tiempo eterno contemplándolo hasta que, llegado el momento que estimó oportuno, se giró y comenzó a caminar adentrándose en el bosque.&lt;br /&gt;Tras sus pasos seguí el camino que abría para mí en la noche; la ruta segura por el mundo del secreto inagotable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R0gO6CTu5mI/AAAAAAAAAGE/4eT9zN4LySg/s1600-h/bosqueoscuro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R0gO6CTu5mI/AAAAAAAAAGE/4eT9zN4LySg/s320/bosqueoscuro.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5136371765230888546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Aparecerá aún&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El lobo frente a ti&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;...&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Tómalo como hermano&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pues el lobo conoce&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El orden de los bosques&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;...&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Él te conducirá&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Por la ruta llana&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Hacia un hijo de rey&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Hacia el paraíso"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Canto popular rumano.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-6899327501615495028?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/6899327501615495028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=6899327501615495028' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6899327501615495028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6899327501615495028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/11/el-orden-de-los-bosques.html' title='El orden de los bosques'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/R0gO6CTu5mI/AAAAAAAAAGE/4eT9zN4LySg/s72-c/bosqueoscuro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-7649121365476225700</id><published>2007-11-07T07:03:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T22:17:12.183-08:00</updated><title type='text'>El hechizo</title><content type='html'>El viento gélido que soplaba aquel atardecer hacía volar rápidas las nubes por un cielo nítido de intenso anaranjado. Pero sentir su fuerza contra mi cara no me ayudaba a despejar mi mente. Estaba profundamente abotargado por el cansancio, la incredulidad y el miedo, y el recuerdo de Hlinka aleccionándome durante toda la noche y todo el día apenas dejaba espacio para nada más. Oía su voz en mi cabeza y veía sus gestos e indicaciones con el sonido de fondo de mi corazón que latía de forma intensa y extraña, dándome la sensación de que no lo soportaría más y decidiría pararse en cualquier momento.&lt;br /&gt;Apenas consciente de mi alrededor, veía el cabello de Stibor agitarse en su nuca mientras caminaba delante de mí en silencio. Yo le seguía fuera del castillo a través de las desiertas calles de la Ciudad Pequeña en dirección al puente, lugar donde Hlinka le había ordenado que me acompañara y al que debíamos llegar antes de la puesta de sol.&lt;br /&gt;Al fin traspasamos el arco entre las torres de su entrada en el momento en que el horizonte y las aguas comenzaron a teñirse de rojo.&lt;br /&gt;Escuchar el sonido del río me ayudó a concentrarme en el aquí y ahora. Comencé a ser consciente de que conforme nos alejábamos del castillo decaía la influencia del poder de Hlinka, aunque distaba mucho de haber desaparecido por completo. Entonces Stibor se detuvo en el puente y se volvió hacia mí. Recuerdo como me impactó su rostro y todo lo que pude leer en aquel gesto; podía ver el gran aprecio que sentía por mí y un destello en sus ojos que hizo palidecer el miedo que nunca hasta ahora lo había abandonado. Transmitía una esperanza y una paz que me caldearon desde dentro. Durante un momento se silenció la voz de Hlinka en mi interior y pude empezar a escuchar la mía propia. Entonces comprendí que no podía hacer lo que me había pedido. Era como si en ese instante algo que sólo había sido una loca posibilidad lejana o un mal sueño cobrara absoluta realidad.&lt;br /&gt;Queriendo alejarme de Stibor, di unos pasos  hacia atrás  y señalando el bosque en la otra orilla le dije:&lt;br /&gt;- ¡corre Jirí!&lt;br /&gt;Mi voz sonó quebrada en un primer momento, pero luego grité con fuerza:&lt;br /&gt;- ¡vamos, márchate!, ¡vete!&lt;br /&gt;Él siguió mirándome muy fijo sin moverse y negó ligeramente con la cabeza.&lt;br /&gt;- ¿Y a dónde podría huir?&lt;br /&gt;- Lejos, eso no importa ahora. Tienes que hacerme caso, ¡por favor! ¡Márchate!&lt;br /&gt;Caminó hacia mí y extendió su mano hasta asir la mía.&lt;br /&gt;- ¿Es que todavía no lo habéis comprendido? - dijo mientras me apretaba con fuerza -. Sé por qué me ha ordenado que os traiga hasta aquí. Sé lo que os ha pedido que hagáis. Fui un iluso al pensar que tal vez habría una posibilidad de que no averiguara mis planes para escapar, pero él lo ve todo.&lt;br /&gt;Y tras respirar profundamente añadió:&lt;br /&gt;- y ahora sé que realmente me ama, pues si no fuera así no me liberaría a pesar de mi traición.&lt;br /&gt;- ¿Liberarte? - exclamé escandalizado - ¡No pretende liberarte!&lt;br /&gt;- Os equivocáis Pola - contestó -. Yo le he visto condenar a la prisión de piedra a aquella que más le amaba por no cumplir sus deseos, abandonarla al terrible infierno de la muerte en vida que vos presenciasteis; ¿es que no comprendéis que es eso lo que nos espera a ambos si no hacéis lo que os pide?&lt;br /&gt;- No, no puedo hacerlo - solté su mano y sacando de debajo de mis ropajes la daga que Hlinka me había entregado la dejé caer al suelo-. ¡Es imposible!&lt;br /&gt;- Así debe ser - dijo con su dulce voz mientras se arrodillaba a recogerla -. Supe que me salvaríais y seríais mi camino para escapar - y ofreciéndomela tras incorporarse añadió -, fuisteis vos lo que el espejo me mostró cuando  le pregunté cómo podría salir de aquí.&lt;br /&gt;Viendo que yo no reaccionaba se acercó hasta mí y mientras ponía el arma en mi mano me susurró al oído:&lt;br /&gt;- Tendréis vuestra oportunidad. No desesperéis Pola.&lt;br /&gt;- No puedes pedirme esto - le dije con lágrimas en los ojos -. No puedes.&lt;br /&gt;- Por favor, liberadme - y apoyándose en la baranda de piedra señaló en la dirección hacia la que fluía la corriente -. Y os ruego que después arrojéis mi cuerpo al río. No deseo ser enterrado en este lugar.&lt;br /&gt;El profundo temor que siempre mostraba su rostro se había desvanecido por completo. Yo sabía que todo lo que había dicho era cierto; ¿qué no podría hacer Hlinka con nosotros si había sido tan despiadado con Katerina? Y veía descender el sol sobre el horizonte sabiendo que ya no tenía más tiempo para tomar una decisión. Stibor volvió a acercarse a mí y queriendo darme fuerzas me dijo:&lt;br /&gt;- jamás resolveréis esto tratando de huir de él.&lt;br /&gt;Y supe que también aquello era cierto.&lt;br /&gt;Entonces me abrazó y levantó la mano con la que yo sostenía la daga hasta situar el filo contra su cuello.&lt;br /&gt;En mi cabeza se agolpaban la voz de Hlinka y el recuerdo de las pesadillas, mientras que el agotamiento absoluto y el frío intenso hacían temblar todo mi cuerpo hasta que el disco del sol se ocultó. Entonces el odio por Hlinka empezó a eclipsar todo lo demás; ¡cómo deseaba que hubiera sido su cuello aquel que tenía a mi merced! Comenzó a embargarme el sentimiento de rencor sin riendas que se apoderaba de mí en mis pesadillas y supe que el espectro que las habitaba estaba cerca. Sentía crecer en mi interior las fuerzas que me otorgaba y como la rabia nublaba mi entendimiento. Y antes de perder totalmente el control sobre mí mismo, desesperado, hundí el filo en la carne de Stibor. Sus piernas y las mías flaquearon y caí de rodillas al suelo sin soltarlo, abrazándolo con fuerza mientras su sangre brotaba empapando nuestras ropas y fluía tiñendo los adoquines. Corría por sus juntas como si éstas fueran ahora sus venas. Entonces vi que la sangre se extendía hasta tocar los blancos pies de aquella mujer.&lt;br /&gt;Allí estaba. Había aparecido de la nada y me observaba fijamente desde escasos metros, sonriendo satisfecha como siempre que cometía atrocidades en las pesadillas. Vi como sus oscuras pupilas brillaban iluminadas por el fuego de mi ira.&lt;br /&gt;- Al fin te has decidido a venir junto a mí - dijo con su voz más terrible -. ¡Vamos, levántate!, el mundo nos espera. Todo lo que quieras, lo que siempre has querido, será tuyo. ¡Camina conmigo!&lt;br /&gt;Entonces saqué lentamente la estatuilla de Némesis que había traído. Ella miró su figura un momento sin comprender, pero de repente sus ojos se abrieron de par en par y su gesto cambió cuando manché la estatua con la sangre de Stibor para que se formara una cadena que llegara hasta sus pies. Y alzando el brazo con el que la asía con fuerza, pronuncié con decisión las palabras que Hlinka me había enseñado, invocando a las fuerzas que la atarían para siempre. Con el sonido de éstas se detuvo el viento y se acalló el río mientras el espectro comenzaba a deshacerse en aquel vapor oscuro y pesado con el que solía desvanecerse cuando se marchaba. Esta vez, en lugar de volar lejos, el vapor se iba deslizando lentamente hasta la estatuilla desapareciendo en su interior cuando la tocaba, haciéndola más y más pesada.&lt;br /&gt;- ¡Necio! - la oía exclamar poseída por la ira -. Este es tu fin. ¡Jamás te librarás de él mientras yo esté encadenada! ¡Jamás!&lt;br /&gt;Me gritaba maldiciéndome y yo comprendía hasta qué punto era verdad lo que decía.&lt;br /&gt;Cuando el hechizo terminó, la estatuilla vibraba con tal intensidad que creí que se soltaría de mi mano. Entonces el viento volvió a soplar y escuché de nuevo el sonido del río. Esto me hizo recordar lo que Stibor me había pedido.&lt;br /&gt;Guardé la estatua y me abracé a su cuerpo con fuerza mientras le pedía perdón una y otra vez, incapaz de creer lo que había hecho; temía haberme convertido finalmente en todo lo que tanto había querido evitar.&lt;br /&gt;Algo de mí murió con él en aquel lugar.&lt;br /&gt;Y allí estuve no sé cuanto tiempo, abrazándolo hasta que el frío de la noche hizo que me dolieran todos los miembros. Sólo entonces observé su rostro sereno y comprendí que aún tenía fuerzas para enfrentarme a lo que viniera después.&lt;br /&gt;Tras darle un beso en la frente, lo alcé en brazos y lo dejé caer al río; mientras veía como lo alejaban las negras aguas me despedí de él para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RzLwp499f9I/AAAAAAAAAFw/IrwedGeNSYo/s1600-h/Moldavarojo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RzLwp499f9I/AAAAAAAAAFw/IrwedGeNSYo/s320/Moldavarojo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130427527985987538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-7649121365476225700?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/7649121365476225700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=7649121365476225700' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/7649121365476225700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/7649121365476225700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/11/el-hechizo.html' title='El hechizo'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RzLwp499f9I/AAAAAAAAAFw/IrwedGeNSYo/s72-c/Moldavarojo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-6826444830851074838</id><published>2007-10-24T00:53:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T22:17:12.513-08:00</updated><title type='text'>El mejor verso de Virgilio</title><content type='html'>El día que Hlinka decidió mostrarme la cripta en la que practicaba sus artes, yo casi me encontraba físicamente restablecido. Stibor había estado ocupándose de mí, asistiéndome atento con sus cuidados y alimentos después de las torturas y vejaciones a las que yo lo sometía en mis pesadillas. Nunca le hablé de ellas. Cada vez eran más atroces y descabelladas, llevándome más y más lejos, tanto, que era creciente el temor que sentía de no poder volver a ser yo mismo cuando despertara. ¿Quién sabe cuánto tiempo más podría resistirlo? Sucumbir parecía tentador, sencillo, pero sabía que acabaría totalmente perdido y desquiciado, convertido en esclavo de aquel espectro. Aquí y ahora era un prisionero, pero no un esclavo, y me aferraba a ese pensamiento que erigí como mi máxima y mi esperanza, la única a la que ya me podía aferrar: no ceder. No entregarles mi voluntad.&lt;br /&gt;En cuanto pude volver a caminar, Hlinka comenzó a pasear conmigo a diario. Charlaba de esta y aquella maravilla, explicándome lo grande y revelador que era todo lo que me iba a enseñar. Me trataba como a un discípulo que, siguiendo la estela de la fama de un gran maestro, hubiera llegado a este lugar suplicando ser instruido. Y él en su gran generosidad y sabiduría había aceptado iniciarme en los más profundos secretos del cosmos. Yo le escuchaba sorprendido de lo lejos que llegaba su cinismo, su locura o ambas cosas, pero decidí prestar total atención a lo que me revelaba. No se podía negar que era poderoso y poseía gran cantidad de conocimientos.&lt;br /&gt;- Permanecerás conmigo y te enseñaré a verlo todo - era una frase que solía pronunciar en nuestros encuentros.&lt;br /&gt;Decía por ejemplo, haber adquirido el don de la profecía de la mismísima princesa Libuse, la legendaria fundadora de la ciudad. Se cuenta que Libuse y su esposo Premysl subieron junto a su séquito a lo más alto del castillo que gobernaban sobre la colina de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vysehrad&lt;/span&gt;, en la otra orilla del Moldava. En ese momento se ponía el sol y ella observó extasiada el paisaje asombroso que se abría a sus pies. El río y el bosque teñidos de dorado componían una visión que la llevó más allá del tiempo. Entonces sentenció:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Veo un gran castillo cuya gloria llegará a las estrellas. Oculto en lo profundo del bosque su emplazamiento está flanqueado al norte por el valle del arroyo Brusnice y al sur por una poderosa colina. El Moldava traza un camino a sus pies. Es el lugar donde debéis ir. En el bosque encontraréis un hombre tallando el umbral de su casa. Allí edificaréis un castillo que se llamará Praga según el nombre escrito en el dintel; y como todo señor baja la cabeza para traspasar el umbral de su morada, así los más grandes del mundo la bajarán ante este castillo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Este lugar es el umbral de los umbrales, Frantisek - comentaba con el ímpetu que lo embargaba cuando se dejaba llevar por el apasionamiento -. Pronto te mostraré sus entrañas y aprenderás el arte con el que atar para siempre al inmundo súcubo que te perturba. Mis murallas impiden que entre aquí por su propio pie, pero no cubren la puerta a su reino que llevas contigo.&lt;br /&gt;Y con un odioso tono paternalista y protector, me cogía por los hombros para terminar diciendo:&lt;br /&gt;- estoy orgulloso de como estás llevando tu lucha. Aguanta un poco más, ya estás casi listo.&lt;br /&gt;Sin duda sacaba provecho del estado de debilidad mental en el que me mantenían las pesadillas, tratando de valorar en qué momento estaría lo suficientemente desesperado como para arrojarme a sus pies.&lt;br /&gt;En ocasiones me acercaba a la torre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Daliborká&lt;/span&gt; a escuchar el violín del caballero de Kozojedy. Él se había convertido en ejemplo paradigmático de cómo la necesidad agudiza el ingenio y yo necesitaba inspiración. Oyéndole recordaba que al llegar su música me había parecido lo más melancólico del mundo, pero ahora expresaba con precisión mis propios sentimientos. Así de tenebroso y desesperanzado me encontraba el momento en que Hlinka decidió comenzar mi instrucción; la tarde que llevó mi desesperanza todavía más lejos.&lt;br /&gt;Penetramos juntos en la catedral y a través de una trampilla oculta en el suelo descendimos por una larga y angosta escalera. Intenté estimar a qué profundidad nos adentrábamos, pero el lugar me dejó desconcertado. La roca parecía estar viva y al tocarla podía notar una energía que hacía vibrar el lugar de forma tan patente que me pareció escuchar que emitía un grave y sobrecogedor zumbido. Me estremecí al sentir que su tono entraba en resonancia conmigo, propagando la vibración a cada parte de mi ser.&lt;br /&gt;- Veo que sientes la fuerza que alberga este lugar - comentó Hlinka deteniéndose al fin frente a una puerta -. Pocos conocen su existencia y son aún menos los que pueden utilizarla para sus propósitos. Adelante.&lt;br /&gt;Abrió y le seguí al interior de una amplia estancia circular excavada en la roca. Cuando Hlinka prendió varias lámparas de aceite pude apreciar el detalle con el que había sido elaborada. Se habían esculpido en ella columnas que sostenían arcos que enmarcaban otras puertas distribuidas regularmente por toda la pared. El techo tenía forma de bóveda en la cual unas nervaduras ornamentales confluían en un centro donde formaban el dibujo de una estrella. Bajo aquel cénit, en el suelo de roca, había grabado un emblema también circular en el que podía verse la figura de una serpiente enroscada alrededor de una llave y bajo ella una filacteria en la que estaba escrita la frase:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Discite justitiam, moniti, et non temnere divos"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel momento no entendí por completo su significado, pero más adelante averigüé que se trata de un verso del libro VI de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eneida&lt;/span&gt; de Virgilio. En ese pasaje Flegias, rey de los lapitas, cumple castigo en los infiernos por haber incendiado el templo de Apolo en Delfos. Y es por eso que dice: "Aprended la justicia, oh vosotros advertidos, y a no despreciar a los dioses".&lt;br /&gt;Sobre este verso existe una anécdota interesante. Cuenta la tradición que un sabio sacerdote que se encontraba atendiendo a una endemoniada, aprovechó para preguntarle al diablo cuál era el mejor verso de Virgilio; y este verso fue su respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hlinka había convertido aquel lugar en su cámara privada de estudio. Estaba repleta de libros y de multitud de objetos extraños y prodigiosos, todo inmerso en el clásico caos en el que el dueño del lugar ha establecido un orden que sólo él conoce. Caminamos entre aquellos tesoros hasta el otro extremo de la estancia y allí nos detuvimos frente a una estantería llena de estatuillas. Todas tenían aspecto muy antiguo; las había con forma de animales, la gran mayoría fantásticos y otras con forma humana entre las que reconocí algunas que representaban figuras de dioses.&lt;br /&gt;- Es el momento amigo mío - dijo Hlinka rompiendo el silencio -. Elige aquella que consideres apropiada; en ella obligarás a morar a partir de ahora al espectro que te atormenta. Jamás podrá volver a dominar tus sueños - y con un tono más pausado y grave añadió - Esta noche no dormirás y hasta el crepúsculo de mañana te prepararás para llevar a cabo el hechizo.&lt;br /&gt;Señalando de nuevo los estantes mientras se apartaba a un lado repitió:&lt;br /&gt;- adelante Frantisek, escoge.&lt;br /&gt;Observé con atención las figuras y pronto mis ojos se detuvieron sobre una de ellas. Apenas medía un palmo de alta y tenía aspecto clásico; representaba a una mujer alada con una rama en una mano y una pequeña rueda en la otra. Con uno de sus pies aplastaba a un hombre que era diminuto a su lado. Al comprender mi elección Hlinka confirmó lo que pensaba:&lt;br /&gt;- Némesis - comentó -, interesante decisión. Hija de la Oscuridad y la Noche e instrumento de la cólera divina. De acuerdo, ¡cógela!&lt;br /&gt;Contemplaba enormemente complacido como cada uno de mis movimientos obedecía a sus indicaciones.&lt;br /&gt;- Ahora siéntate y escucha.&lt;br /&gt;Señaló una de las sillas mientras él tomaba con cuidado reverencial un libro que había sobre la mesa. Después se sentó frente a mí y abriendo el libro me mostró un grabado que ocupaba por entero una de sus páginas. Cuando vi qué representaba empecé a comprender el alcance de lo que me pedía. Mientras mi corazón latía con tanta fuerza que pensé que mis sienes iban a estallar, Hlinka mantenía el libro abierto frente a mí. Recuerdo como sonrió levemente en silencio cuando las lágrimas que no pude reprimir comenzaron a rodar por mi cara.&lt;br /&gt;- No existe más opción - sentenció con su pausada voz hipnótica -. No hay otra opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RyC4ABL1xgI/AAAAAAAAAFE/wUN3AQrxq1k/s1600-h/Nemesis.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RyC4ABL1xgI/AAAAAAAAAFE/wUN3AQrxq1k/s320/Nemesis.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125298686405232130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-6826444830851074838?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/6826444830851074838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=6826444830851074838' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6826444830851074838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/6826444830851074838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/10/el-mejor-verso-de-virgilio.html' title='El mejor verso de Virgilio'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RyC4ABL1xgI/AAAAAAAAAFE/wUN3AQrxq1k/s72-c/Nemesis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-5073135716121913178</id><published>2007-10-06T01:35:00.000-07:00</published><updated>2008-01-17T04:24:11.114-08:00</updated><title type='text'>El monstruo</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Soy el espíritu que siempre niega, y con razón, pues todo cuanto tiene principio merece ser aniquilado, y por lo mismo, mejor fuera que nada viniese a la existencia. Así, pues, todo aquello que vosotros denomináis pecado, destrucción, en una palabra, el Mal, es mi propio elemento".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fausto&lt;/span&gt; de Johann W. Von Goethe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la ira. Como la sensación agónica de mi postrada frustración se convertía en una gran fuerza; el calor y la vida volvían a mis miembros calentados literalmente por los ríos de fuego en que se convertían mis venas. El terror que había sentido en presencia de la desdichada Katerina y la desesperación ante mi impotencia frente a Hlinka, eran el combustible de una profunda rabia que, dotada de voluntad propia, se hería a sí misma inflamándose al mostrarme como había fracasado otras veces a través de los recuerdos más terribles. Susurraba que volvería a ocurrir y que esta vez sería definitivo cuando Hlinka devorara todo rastro de mi pequeña y patética voluntad, esa que no previó ni evitó las muertes de Roman y Aneta y que después no fue siquiera capaz de ejecutar a los culpables.&lt;br /&gt;Recuerdo como esa fuerza hizo que me levantara con la sensación de haber roto unas pesadas cadenas y sobre aquella cama se quedaban, como si fuera una serpiente que muda la piel, partes de mí que ya no quería recobrar. Esa noche se abría a mis pies el pozo del que surgen las aguas que otorgan el poder de la acción más cruda, envenenando todo raciocinio, justificación y límite. Bajo su embriaguez febril todo era absurdo, débil y quebradizo y sólo merecía el más profundo desprecio.&lt;br /&gt;Recuerdo como mi mano asía con fuerza un objeto contundente -¡cómo había deseado poseer mis propias garras!-, y recorría el palacio sintiéndome audaz, temerario e invencible en busca de Hlinka. Al alcanzar el salón lo encontré de pie, esperándome, firme pero confuso y asustado. Y ese temor hizo que vacilara un instante -error fatal- incrédulo ante lo que estaba viendo. Trató de alzar su mano, pero jamás le permitiría ejercer su poder sobre mí. Nadie lo haría. Ya no. Y con la velocidad de una bestia poseída me abalancé sobre él, golpeando y golpeando, sintiendo como se quebraban sus huesos -aquel sonido-, el olor de su sangre que embotaba mi garganta, la náusea y esa sensación terrible, indescriptible, una y otra vez, hasta que se convirtió en un despojo inerte, destrozado e irreconocible.&lt;br /&gt;Recuerdo que no se agotó ni el odio ni la ira y queriendo destruir todo vestigio suyo, arrojé su cuerpo moribundo al interior de aquella enorme chimenea cuyo fuego tanto le agradaba contemplar.&lt;br /&gt;El hedor a carne quemada hizo que me girara asqueado y vi entonces que Stibor observaba muy quieto desde la puerta. Tratando de comprender miraba asustado con los ojos muy abiertos. Tan frágil, tan delicado. Con su aspecto casi femenino respiraba entrecortadamente cuando puse mi mano sobre su hombro. Pero algo en su dulzura, su indefensión y su miedo me irritaba profundamente. Pensé que quería aniquilar su inocencia -ya nadie tenía derecho a ella-, y tras darle un abrazo al que se aferró con fuerza, lo arrojé al suelo y lo asfixié.&lt;br /&gt;Recuerdo que aún era de noche cuando crucé las murallas del castillo que jamás podrían volver a detenerme. Asomándome a la oscuridad observé las siluetas de los árboles bajo la luz de la luna y sentí como se mecían suavemente al ritmo de mi pulso. Éste sería ahora la única ley e imaginaba que todo, junto a las vidas de aquellos que moraban allí, me pertenecía: ¿cómo dispondría de ellas?&lt;br /&gt;- Y dime Pola - dijo la mujer del puente susurrándome al oído mientras se abrazaba a mi espalda -, ¿a qué monstruo podrías temer? ¿Qué miedo podrá habitar en ti ahora que comprendes que puedes ser el más terrible?&lt;br /&gt;Entonces todo se desdibujó en la niebla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía me estremezco al recordar cómo seguía sintiendo su abrazo cuando despertaba y cómo emergía exhausto del agujero que ella excavaba para mí cada noche; el pozo en el que, impaciente, me aguardaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-5073135716121913178?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/5073135716121913178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=5073135716121913178' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5073135716121913178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/5073135716121913178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/10/el-monstruo.html' title='El monstruo'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-2732846488694309115</id><published>2007-09-27T08:23:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T22:17:12.669-08:00</updated><title type='text'>La prisión de Katerina</title><content type='html'>Aquella mañana me despertó la mortecina luz dorada que iluminaba mi habitación en el antiguo palacio real. Al levantarme y acercarme a la ventana se fue disipando la sensación de encontrarme aún en un sueño y acudieron a mi mente los sucesos de los últimos días. Por primera vez desde que había llegado al bosque me sentía despierto y relajado, recuperadas las fuerzas para tratar de valorar todo lo que estaba pasando.&lt;br /&gt;Stibor, servicial como siempre, me informó que el señor había salido temprano a cazar mientras me servía el desayuno en el salón donde Hlinka y yo habíamos conversado la noche anterior. Me explicó que su costumbre era retornar al mediodía, aunque en ocasiones no volvía hasta bien entrada la tarde. Le comenté que deseaba caminar por el recinto del castillo aprovechando la luz del día y la tregua que estaba dando la lluvia, y él se despidió para ocuparse de sus quehaceres recordándome que podía buscarlo para pedirle cuanto necesitara.&lt;br /&gt;Salí a pasear al patio y me detuve frente a la catedral para admirar la llamada puerta de Oro en aquel silencio total sólo interrumpido por suaves ráfagas de viento. Observé como nunca el precioso mosaico de cristal de Bohemia que hay sobre la entrada, ese que evoca de forma tan magnífica escenas del Juicio Final.&lt;br /&gt;A pesar de la soledad y el frío el lugar parecía haber perdido parte de la sensación opresiva que había sentido al llegar. Tal vez fuera la luz diurna, tal vez la ausencia de lluvia:&lt;br /&gt;- o tal vez la ausencia de Hlinka - pensé.&lt;br /&gt;La puerta estaba abierta y entré en el templo dispuesto a disfrutar al máximo con la sensación que tenía de que de algún modo este lugar me pertenecía. Caminé por la nave mientras experimentaba con gran intensidad el recogimiento. El silencio era tal que me descalcé para no perturbarlo y tenía la sensación de que mis pensamientos producían un eco que las imágenes podían escuchar. Me pareció que observaba complacido mi gesto un ángel del mausoleo de mármol que en el centro de la catedral alberga algunas de las sepulturas de los reyes que reposan en este lugar.&lt;br /&gt;Decidí entonces tratar de silenciar mis propios pensamientos y dejar que acudieran a mí otros ecos. Fue así, caminando frente a las hermosas capillas y oratorios bajo la luz de las vidrieras, como tras un tiempo noté la presencia de alguien más. También en actitud de recogimiento podía sentir cómo oraba, cómo imploraba ayuda, cómo buscaba fuerzas y cómo se mezclaban en ella, pues sabía que era una mujer, el amor y el dolor, la esperanza, la fe y el miedo.&lt;br /&gt;Como quien busca a un intérprete siguiendo el sonido de su música, fui dejándome guiar y la fuerza de las impresiones me llevaron hasta la capilla de San Venceslao, la más hermosa de la catedral. En el centro se encuentra el sepulcro del santo y en la pared su imagen de caballero coronado con su escudo y su lanza flanqueada por dos ángeles de alas doradas. Vi sus paredes decoradas con frescos sobre la vida de Cristo y cubiertas con grandes piedras semipreciosas engastadas en la pared; ágatas y calcedonias del tamaño de un puño iluminadas por una luz teñida de dorado por el reflejo sobre las pinturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rvvd28fzb6I/AAAAAAAAADs/eFReR1fPA8w/s1600-h/wencesl1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rvvd28fzb6I/AAAAAAAAADs/eFReR1fPA8w/s320/wencesl1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114925737831526306" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esta era la estancia donde ella debía haber orado muchas veces pues la sensación de su presencia se hizo tan intensa que creí escucharla. Entonces vi en el suelo un delicado pañuelo blanco con una letra bordada: K. Lo tomé y con cuidado acaricié con él mi mejilla:&lt;br /&gt;- Katerina - murmuré.&lt;br /&gt;Supe que ése era su nombre y comprendí también dónde había sentido antes su presencia y su llamada: al otro lado de la puerta del palacio sobre la que Stibor me advirtió que no debía preguntar.&lt;br /&gt;Empezaron a embriagarme las sensaciones que imbuían aquel pañuelo; tristeza y desesperación que se habían quedado impregnadas a pesar de que las lágrimas que las grabaron hubieran desaparecido hacía tiempo. Si quería averiguar más pensé que el momento apropiado era éste, antes de que Hlinka regresara de su cacería.&lt;br /&gt;Me aseguré que Stibor estaba atareado lejos de la misteriosa habitación y me detuve frente a ella con el pañuelo en la mano y el corazón latiendo con fuerza. Apoyé el rostro sobre la madera y aunque no pude oír ningún ruido, supe que Katerina estaba dentro; la sentía otra vez llamándome, esperándome.&lt;br /&gt;Para mi sorpresa la puerta se abrió en cuanto giré el pomo. La débil luz de aquel día entraba iluminando una habitación prácticamente vacía. No había ningún mueble ni adornos en sus desnudos muros de piedra. En un candelabro de pie que había en un rincón hacía tiempo que las velas se habían consumido y en el centro de la sala estaba su único ocupante, una estatua de piedra de una mujer sentada de espaldas a la puerta. Cerré y me acerqué despacio hasta situarme a su lado. Observé su elegante porte y su largo pelo ondulado suelto sobre su espalda. Tenía la frente adornada con una fina diadema y las manos reposaban apoyadas sobre su regazo. Parecía observar con mirada perdida el exterior a través de una ventana. Me coloqué frente a ella y acuclillándome apoyé mi mano sobre las suyas. Entonces a pesar de que nada en la habitación cambió, sentí una fuerte sacudida y oí cómo me hablaba sin palabras.&lt;br /&gt;En un instante se volcó sobre mí una terrible sensación de horror y sufrimiento que me hizo comprender la desesperación de aquel alma encerrada en una prisión de la que la muerte no podía liberarla: consciente pero abandonada a la soledad de sus pensamientos, agotada sin posibilidad de sueño reparador, hambrienta y sedienta sin alimento que pudiera saciarla, inmóvil pero llena de tensión, gritaba sin emitir sonido desde el infierno de su cuerpo convertido en piedra.&lt;br /&gt;Caí de rodillas sujetando mi cabeza sintiendo que iba a estallar:&lt;br /&gt;- "Huye". "Márchate". "Corre" - me gritaba en medio de todos aquellos tormentos.&lt;br /&gt;Desesperado busqué algo para golpearla. Quería romperla y entre lágrimas la golpeé con el candelabro y la empujé tratando de volcarla pero parecía firmemente anclada al suelo y no pude hacerle mella.&lt;br /&gt;- "Huye". "Márchate". "Márchate".&lt;br /&gt;Sin ser capaz de soportarlo ni un segundo más, corrí y corrí a través de pasillos, escaleras y patios en busca de la salida sin pensar que más allá no había nadie, sin pensar que ahí fuera estaba el bosque, sin querer recordar el peligro que percibí al entrar, confiando en que nada podía ser peor que lo que había sentido. Y así atravesé la puerta en la muralla, notando para mi desesperación que de repente quedaba atrapado, como atado en el aire por cientos de cortantes hilos gélidos que me sostenían mientras, atravesado por el dolor, me vi a mí mismo, desde atrás, caminar tambaleándome unos pasos hasta que mi cuerpo cayó desplomado unos metros más allá antes de que todo se desvaneciera.&lt;br /&gt;Cuando abrí los ojos tardé unos segundos en entender que me encontraba tendido en la cama de mi habitación en el palacio. No sabía cuanto tiempo había transcurrido pero estaba muy oscuro. Traté de moverme pero punzadas de dolor por todo el cuerpo me lo impedían y me costaba horrores respirar. Entonces noté que no estaba solo y por el rabillo del ojo vi a Hlinka acercarse a mi lecho. Inclinándose lentamente sobre mí dijo:&lt;br /&gt;- amigo mío, pensé que había ciertas cosas que habías comprendido - a pesar de la dureza de su gesto había cierto tono de satisfacción en sus palabras -. Por esta vez te eximirá la ignorancia, pero espero que entiendas que es una baza que no podrás jugar nunca más. Ahora descansa.&lt;br /&gt;Mientras abandonaba la habitación dejándome totalmente a oscuras, lo único que pude hacer fue hundirme en la más honda de las pesadillas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-2732846488694309115?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/2732846488694309115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=2732846488694309115' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/2732846488694309115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/2732846488694309115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/09/la-prisin-de-katerina.html' title='La prisión de Katerina'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rvvd28fzb6I/AAAAAAAAADs/eFReR1fPA8w/s72-c/wencesl1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-4845402411164633583</id><published>2007-09-04T07:35:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T22:17:12.820-08:00</updated><title type='text'>El cazador maldito</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Aquel a quien los dioses quieren destruir,&lt;br /&gt;primero lo vuelven loco."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Eurípides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del gratificante baño y tras vestirme con las elegantes ropas que me proporcionó, seguí a Stibor de nuevo por aquel inquietante pasillo. Esta vez caminamos sin detenernos y  llegamos directamente a la estancia donde Hlinka y la cena me esperaban. El chico paró frente a la puerta, abrió una de sus hojas y me hizo un gesto para que entrara.&lt;br /&gt;La sala estaba caldeada por el fuego de una enorme chimenea en la que casi podía entrar un hombre de pie e iluminada además por multitud de candelabros. A través de los altos ventanales podía verse que a estas alturas la lluvia se había convertido en tormenta. El centro estaba ocupado por una recia mesa que, aunque podía albergar al menos una veintena de comensales, se veía preparada sólo para uno. Al fondo, de pie, con una copa de vino en la mano, Hlinka parecía absorto escuchando la música de un cuarteto de cuerda. Busqué con la mirada y aunque no pude ver a nadie, distinguí las débiles sombras que aquellos músicos invisibles proyectaban sobre los muros. Cuando mi anfitrión percibió mi presencia, con un leve movimiento de su mano la música cesó, la luz de las velas aumentó de intensidad e hizo desaparecer las extrañas sombras, a pesar de lo cual el ambiente no dejó de ser un tanto fantasmagórico.&lt;br /&gt;Desde luego el resultado era un perturbador y teatral efecto. La mirada de Hlinka fija sobre mí analizaba sin disimulo cada una de mis reacciones y yo, un tanto a la defensiva, traté de mostrar el menor número de emociones posible. Esperaba que tantas horas de jugar al póquer sirvieran ahora de algo; y sirvieron, pero sólo para que comprendiera que Hlinka tenía muy claro que mi aparente frialdad ante su magia no era más que un miserable farol.&lt;br /&gt;- Adelante muchacho - dijo mientras colocaba su mano sobre el respaldo de la silla que me había asignado -. Permíteme que te acompañe mientras acabas de reponer tus fuerzas y disculpa que yo ya haya cenado.&lt;br /&gt;Me acerqué y él se sentó a mi lado en la silla que presidía la mesa.&lt;br /&gt;- Stibor es un buen cocinero - comentó -, pero si alguna cosa no fuera de tu agrado no debes dudar en decirlo.&lt;br /&gt;- En absoluto - contesté -, todo tiene muy buen aspecto, gracias.&lt;br /&gt;Llegado ese momento mi hambre era tal que no hubiera rechazado ningún alimento, aunque mi comentario fue totalmente sincero; aquello era un banquete de sopa, carne de caza acompañada con patatas y otras verduras, una gran hogaza de pan que olía a gloria y más allá una fuente de plata repleta de uvas.&lt;br /&gt;Entonces Hlinka apuró el vino y dijo:&lt;br /&gt;- ¡Vamos!, llena nuestras copas, mi pequeño Ganimedes - se dirigió a Stibor -. Debemos alentar la locuacidad de nuestro invitado. Parece un tanto tímido.&lt;br /&gt;El chico se acercó a servirnos y observé como Hlinka lo miraba. Si aquel muchacho era su Ganimedes, supuse que reservaba para sí el papel de Zeus en aquel Olimpo sombrío en el que Stibor no sólo permanecía contra su voluntad, como sabía por la pregunta que había hecho al espejo y el temor que mostraba, sino que al igual que el joven troyano, tal vez hubiera llegado aquí secuestrado por el águila a la que ahora debía servir. Y el brillo de los oscuros ojos de Hlinka a la luz de las velas, un tanto vidriosos quizá por el vino, acompañaban a la perfección su sonrisa de depredador cuando desvió su atención hacia mí. Yo sonreí y aguanté su mirada dispuesto a no permitir que me hiciera pensar que leía mis pensamientos nunca más.&lt;br /&gt;- ¡Salud! - dijo alzando su copa.&lt;br /&gt;- ¡Salud! - respondí cortés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la cena nos sentamos cerca del fuego. Stibor llenó nuestras copas y abandonó la sala. Sólo entonces me pidió Hlinka que comenzara el relato de mi viaje.&lt;br /&gt;No le conté con detalle qué andaba buscando, sólo que seguía el mensaje que recibí en un sueño. Y en cuanto al camino que había seguido hasta aquí, comencé hablándole directamente del bosque y de la noche anterior. Narraba con calma para darme tiempo a pensar y no nombrar aquellas cosas que no quería compartir, pero él detectaba fácilmente las omisiones y hacía preguntas muy precisas. Cuando describí mi encuentro con el lobo se acrecentó aún más su interés e hizo multitud de preguntas sobre todo tipo de detalles: dónde lo había visto; cuánto tiempo me siguió; qué había sentido al verlo; por qué pensaba que no me había atacado; dónde se detuvo la persecución; ¿parecía herido? Después narré mi encuentro en el puente con aquella dama siniestra, evitando dar detalles sobre nuestra conversación. Hlinka ya no preguntó nada más hasta que acabé mi explicación contándole que Stibor me había encontrado dormido en una sala del palacio de Valdstejn.&lt;br /&gt;Era difícil saber qué pensaba de todo aquello, pero obviamente la información que le di le resultó interesante. Estuvo muy callado unos minutos, meditando mientras observaba el fuego.&lt;br /&gt;- Eres hábil o afortunado - dijo rompiendo el silencio -. Yo diría afortunado a juzgar por tu narración, pero en todo caso creo que la bestia ha cometido un error al dejarte con vida.&lt;br /&gt;- ¿Un error? - pregunté intrigado.&lt;br /&gt;- El hado te ha traído hasta mí y yo soy quien librará al bosque de esa alimaña sanguinaria - sonaba apasionado y el fuego parecía responder a su efusividad crepitando con fuerza -. Una vez estuvo a punto de matarme y lo habría hecho si yo no hubiera dispuesto de mis artes.&lt;br /&gt;Entonces se levantó decidido y en su rostro se formó la sonrisa más terrible que me había mostrado hasta el momento.&lt;br /&gt;- Acompáñame y te enseñaré el lugar de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;honor&lt;/span&gt; reservado en mi pared para la cabeza de ese monstruo.&lt;br /&gt;Me levanté y le seguí hasta una pequeña puerta lateral. Hlinka tomó un candelabro y comenzó a andar por un pasillo que desembocó en una angosta escalera de caracol. Mientras ascendíamos por aquella torre me dijo:&lt;br /&gt;- Y no te preocupes por el espectro que te atacó en el puente; te quedarás junto a mí y yo te enseñaré a someter a la misma noche.&lt;br /&gt;- No estoy seguro de que su intención fuera atacarme - comenté dubitativo. Recordaba con claridad el temor que me provocaba aquella mujer.&lt;br /&gt;- ¡No seas necio! - contestó tajante -, sólo se rió de ti y si no te mató allí mismo y te robó toda tu esencia fue porque espera reencontrarse contigo más adelante. Mientras habitará tus pesadillas para hacerte suyo - se detuvo en las escaleras y se volvió mirándome a los ojos -. Conmigo aprenderás a liberarte de ella. Pronto ambos podremos caminar por el bosque a nuestro antojo.&lt;br /&gt;Dicho esto prosiguió la marcha hasta que traspasamos una puerta que debía estar en la cima. Podía escuchar la lluvia golpear fuerte contra el techo. Las velas alumbraron una sala circular repleta de todo tipo de armas antiguas y trofeos de caza. Un espectáculo de lo más espeluznante. Pude ver cabezas de ciervos, de jabalíes, de gamos. Habían multitud de aves diferentes, zorros, liebres, serpientes, urnas de cristal repletas de insectos y mariposas y bajo una zona vacía de la pared, un atril con un libro abierto por la preciosa ilustración medieval de un lobo. Hlinka me cedió el candelabro, se acercó al atril y contempló la página atentamente:&lt;br /&gt;- Esa criatura orgullosa cree reírse de mí; yo colgaré su sonrisa en mi muro y me reflejaré victorioso en sus ojos cada día.&lt;br /&gt;Después deambuló largo rato por la estancia totalmente absorto. Se recreaba embelesado en cada línea, pluma o pelaje de cada animal, forma maravillosa que poseía plenamente una vez fija, clavada y despojada de cualquier posibilidad de contradecir su voluntad. Un dios artificial en un anti-edén de artificio, embriagado de belleza capturada y sometida, como la de sus trofeos de caza; como la de Stibor.&lt;br /&gt;Cuando hubo terminado pareció volver en sí, salió de la sala tomando de nuevo el candelabro y yo le seguí en silencio de vuelta a la estancia en la que habíamos cenado.&lt;br /&gt;- Retírate ahora - dijo poniendo su mano sobre mi hombro -. Continuaremos nuestra charla en otro momento.&lt;br /&gt;Me pareció que repentinamente su rostro mostraba un profundo cansancio. Le di las buenas noches, contestó con un leve gesto y volvió a sentarse junto al fuego.&lt;br /&gt;Tras la puerta de la sala Stibor me esperaba. Una vez en mi habitación vi que había traído más ropas, una bonita jarra con agua y una copa.&lt;br /&gt;- Señor, si no me necesitáis más me retiraré - dijo mientras se dirigía a la salida.&lt;br /&gt;- Sí gracias Stibor, descansa.&lt;br /&gt;Pero antes de salir por la puerta paró un momento, se giró, y mirándome a los ojos con una sonrisa cómplice dijo en voz baja:&lt;br /&gt;- Jirí.&lt;br /&gt;- Cierto, buenas noches Jirí - contesté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rt2Bfn7DqMI/AAAAAAAAADk/RzxrdW3x5-o/s1600-h/ganimedes.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rt2Bfn7DqMI/AAAAAAAAADk/RzxrdW3x5-o/s320/ganimedes.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5106379932800624834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-4845402411164633583?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/4845402411164633583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=4845402411164633583' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/4845402411164633583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/4845402411164633583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/09/el-cazador-maldito.html' title='El cazador maldito'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rt2Bfn7DqMI/AAAAAAAAADk/RzxrdW3x5-o/s72-c/ganimedes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-9071814089337173355</id><published>2007-08-29T08:18:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T22:17:13.109-08:00</updated><title type='text'>La morada sombría de Maxmilian Hlinka</title><content type='html'>En el mismo instante en que traspasamos la entrada de la muralla una poderosa intuición me dijo que aquello era una barrera en más de un sentido. Intrigado, me detuve a observar el patrón que formaban las gotas de lluvia al golpear contra el umbral, y su ritmo y sus dibujos delataron que aquella puerta no podía ser cruzada libremente; al menos no impunemente. Respirando hondo me recordé a mí mismo que era yo y sólo yo quien me había traído hasta aquí y seguí a Stibor que me guiaba en silencio.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando junto al murmullo constante de la lluvia el viento trajo una melancólica melodía de violín. Parecía provenir de nuestra derecha, más allá del muro que nos separaba de la callejuela del oro. Stibor se detuvo y miró en dirección a la música con rostro sereno. A mí se me antojaba uno de los sonidos más tristes que había escuchado nunca y viendo mi gesto de curiosidad, como si estuviéramos en una sala de conciertos e intentara no importunar al interprete, me explicó en voz baja:&lt;br /&gt;- es el violín de Dalibor de Kozojedy - susurró -, que en los días de lluvia parece particularmente inspirado. No debéis deteneros demasiado a escucharlo o su melancolía se apoderará de vos.&lt;br /&gt;Conocía la historia de aquel hombre. Adosada a la muralla que encierra el castillo hay una torre redonda llamada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Daliborká &lt;/span&gt;en honor de su primer huésped, el caballero Dalibor. Fue encerrado en ella por apoyar una rebelión campesina. Sus carceleros le entregaron un violín, que el prisionero no sabía tocar, para que se ganara su sustento con él. Cuenta la leyenda que la necesidad hizo que acabara tocando tan bien que los praguenses subían a escucharle y dejarle alimentos en un cesto que bajaba con una cuerda. Finalmente fue sentenciado a muerte en 1498, pero esto no parecía ser un impedimento para que en este lugar su violín siguiera sonando emocionado, como dando las gracias a todos aquellos que se apiadaron de él.&lt;br /&gt;Cuando reiniciamos la caminata me fui dando cuenta de que éste no era exactamente el castillo que yo recordaba. Me pareció que debía ser anterior a la restauración que en el siglo XVIII le dio a todo el conjunto un aire barroco, ya que los palacios eran de estilo gótico o renacentista y al llegar a la plaza &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jirské&lt;/span&gt; vi que la fachada de la iglesia románica de San Jorge debía ser también la original del siglo X. De esta manera el conjunto resultaba menos rotundo y monótono y más mágico, aunque como si de una fuerte estática se tratara, un sentimiento de decadencia y cierta pesadez agónica parecía haberse apoderado de los edificios oscurecidos por la lluvia.&lt;br /&gt;Así, tras caminar junto a los muros de la catedral de San Vito, terminamos deteniéndonos frente a la entrada del antiguo palacio real. Stibor abrió sus puertas y entramos en la sala Vladislav, la preciosa e inmensa estancia en cuya bóveda las nervaduras se entrelazan subiendo desde las columnas como si hubieran crecido de forma natural. Es tan amplia que en ella no sólo se celebraban banquetes y reuniones, sino incluso torneos cuando el clima así lo requería. Ahora estaba totalmente vacía, y desde los ventanales que quedaban a nuestra derecha se tenía una magnífica vista de esta parte de la ciudad, del bosque y del río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RtWjYH7DqLI/AAAAAAAAADc/HDnfYCJ6UF0/s1600-h/vladislavsky_sal1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RtWjYH7DqLI/AAAAAAAAADc/HDnfYCJ6UF0/s320/vladislavsky_sal1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5104165387533265074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras cruzar la puerta del fondo subimos una escalera que conducía a diferentes estancias, todas cerradas, hasta que nos detuvimos frente a la entrada de una de ellas. Stibor respiró hondo, enderezó su postura y llamó con los nudillos. Después abrió la puerta sólo un poco, por lo que en principio apenas pude ver como la tenue luz del exterior iluminaba un muro vacío donde aún podían distinguirse las marcas de unos cuadros que habían sido retirados y parte de una bóveda casi tan bonita como la de la sala de los torneos.&lt;br /&gt;- Disculpad mi señor - habló asomándose al interior-, os traigo a Frantisek Pola, un caballero que afirma haber cruzado el bosque esta noche.&lt;br /&gt;- Hazle pasar - escuché que decía una voz pausada -, y déjanos solos por ahora - prosiguió-. Nuestro invitado debe estar mojado, sucio y hambriento. Prepárale un baño y algo de cena.&lt;br /&gt;- En seguida mi señor.&lt;br /&gt;Hizo una ligera reverencia y abrió la puerta por completo apartándose para dejarme pasar. Reconocí la sala. Era aquella en la que se encuentra el trono del rey, junto a él el sitial del arzobispo y frente a ellos el banco de los señores y caballeros. En esta sala el banco estaba ausente aunque al fondo frente a mí sí pude ver el sitial y el trono. El primero estaba vacío y en el segundo había sentado un hombre alto y delgado. Vestía ropajes oscuros y solemnes cuyo estilo no sabía identificar. Su pelo era negro, algo canoso sobre la frente y las sienes y casi le llegaba a los hombros. Tenía cerca de cincuenta años, un rostro muy particular con ojos pequeños y oscuros pero de gran viveza y una nariz grande, ligeramente aguileña y algo torcida, tal vez por algún fuerte golpe. Sus labios eran finos y su barbilla afilada. Allí sentado en el trono, a pesar de la quietud de su pose, mostraba cierta tensión en sus miembros y en su gesto, como los de un gato que aunque está reposando es capaz de saltar en cualquier momento. Me miraba fijamente sin ningún disimulo sobre su curiosidad hacia mí, con una sonrisa apenas insinuada. Me quedé quieto en el umbral hasta que hizo un gesto con la mano para que me acercara:&lt;br /&gt;- Entra y cierra Frantisek - dijo con su voz profunda y tono pausado.&lt;br /&gt;Obedecí y caminé despacio hasta quedar frente a él saludándole con un ligero movimiento de cabeza. Al fin parpadeó y me ofreció su larga mano adornada con varios anillos:&lt;br /&gt;- Me llamo Maxmilian Hlinka. Bienvenido a mi casa.&lt;br /&gt;Tomé su mano con la mía sin saber muy bien con que gesto acompañar el saludo. A él pareció divertirle mi torpeza y comprendí que poco o nada escapaba a su aguda atención.&lt;br /&gt;- De acuerdo - dijo mientras se incorporaba -, espero que aceptes mi hospitalidad y tengas a bien compartir conmigo esta noche, durante la cena, el seguro interesante relato de tu camino hasta aquí.&lt;br /&gt;- Así lo haré, gracias - contesté tratando de no parecer cohibido.&lt;br /&gt;Se acercó a un candelabro que había junto al muro y con una vela encendida comenzó a prender el resto. En el exterior empezaba a oscurecer y la lluvia continuaba cayendo contra las ventanas, ahora con más fuerza. Hlinka fue encendiendo con parsimonia otros dos candelabros. Cuando terminó la luz del exterior casi se había extinguido y las velas eran la única iluminación. Observé como la luz ondulante del fuego alumbraba su perfil y acentuaba las sombras de sus rasgos angulosos, y aunque en ocasiones esto suele bastar para tener detalladas intuiciones sobre el estado de ánimo u otros rasgos de las personas, en este caso sólo percibí un intenso poder que manaba de él a pesar del velo con el que parecía haber cubierto sus anhelos y sentimientos.&lt;br /&gt;Después se detuvo frente a uno de los ventanales y miró al exterior con gesto duro y meditativo.&lt;br /&gt;- ¿Y dices que has llegado hasta aquí cruzando el bosque? - preguntó sin apartar su mirada del exterior.&lt;br /&gt;- Así es - contesté.&lt;br /&gt;- No pienses que te permitirán volver a cruzarlo impunemente - dijo girándose y mirándome muy fijo -. Créeme, sé muy bien de qué hablo.&lt;br /&gt;Estuvo observándome unos instantes con atención mientras meditaba  algo. Finalmente con un rostro más relajado dijo:&lt;br /&gt;- Ardo en deseos de escuchar tu historia. Pero primero descansa. Después Stibor te acompañará al salón y charlaremos frente a un buen fuego.&lt;br /&gt;En ese instante el chico llamó para anunciar que el baño estaba listo.&lt;br /&gt;Me despedí de Hlinka y acompañé a Stibor a través de un ancho y oscuro pasillo austeramente decorado. A la luz de las velas podía verse que también aquí habían sido retirados los cuadros. Grandes puertas cerradas se alzaban a ambos lados. Cierta sensación de inquietud empezó a  apoderarse de mí mientras caminaba por aquel lugar cuyo final la débil luz no era capaz de mostrar. Fue entonces, al pasar junto a una de las puertas, que noté una intensa presencia y me pareció sentir una llamada que provenía de algún lugar lejano al otro lado. Sabía que no era algo que hubiera escuchado, sino una sensación interna, no tanto en mi cabeza sino en mi pecho; por un instante se me aceleró el corazón y sentí que me faltaba el aire. Cuando me detuve frente a la puerta Stibor me miró horrorizado y negando con la cabeza susurró:&lt;br /&gt;- No por favor señor, no os detengáis aquí.&lt;br /&gt;- ¿Hay... algún otro habitante en el palacio? - pregunté nervioso.&lt;br /&gt;Dudó durante unos instantes y después dijo serio y asustado:&lt;br /&gt;- Es mejor para vos que no conozcáis ciertas cosas.&lt;br /&gt;Se giró cortante, caminó hasta una de las puertas hacia el fondo del pasillo y la abrió con una llave. Era una habitación bastante amplia con una cama enorme y una humeante bañera.&lt;br /&gt;- Dentro de media hora vendré a buscaros. Descansad y no salgáis de aquí hasta que yo vuelva. Os traeré ropas limpias.&lt;br /&gt;Puso en mi mano el candelabro que llevaba y sin volver a mirarme a los ojos, cerró la puerta tras de sí sin decir nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-9071814089337173355?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/9071814089337173355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=9071814089337173355' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/9071814089337173355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/9071814089337173355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/08/la-morada-sombra-de-maxmilian-hlinka.html' title='La morada sombría de Maxmilian Hlinka'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/RtWjYH7DqLI/AAAAAAAAADc/HDnfYCJ6UF0/s72-c/vladislavsky_sal1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3179816615542269321.post-7367467272432095487</id><published>2007-08-10T01:33:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T22:17:13.251-08:00</updated><title type='text'>Stibor y el espejo de Scotto</title><content type='html'>La subida de la calle Mostecká tras la salida del puente se perdía en la oscuridad. A la luz de las estrellas podía distinguir la silueta de la iglesia de San Nicolás y aunque tenía ante mí  la calle que tantas veces había recorrido, era una versión asolada y descorazonadora que parecía llevar décadas abandonada. En lugar de alegres fachadas de colores, sus edificios renacentistas tenían un tono ceniciento y desconchado. No se veía ni una sola luz ni se oía más sonido que el golpeteo de la madera de una ventana mal cerrada. Además me sentía observado por los bustos y mascarones de las casas que parecían seguir mis pasos.&lt;br /&gt;La cuesta de la calle se me hacía muy penosa, totalmente exhausto después del encuentro con aquel espectro y perdida la cuenta de las horas que llevaba sin comer y sin dormir. Llegado ese momento sólo buscaba desesperadamente un lugar donde echarme al resguardo del frío intenso de la madrugada, pero según subía encontraba las puertas cerradas e incluso algunas ventanas de las plantas bajas tapiadas con maderos clavados. ¿Qué podía haber llevado a la gente a hacer algo así? Giré a mi derecha hacia la iglesia de Santo Tomás, incapaz de seguir enfrentándome al esfuerzo de la cuesta y caminé después apoyándome en el alto muro del jardín del palacio de Valdstejn.&lt;br /&gt;Cuando ya pensaba que caería sin sentido allí mismo vi que las puertas de la entrada estaban abiertas. Había visitado aquel lugar algunas veces ya que en verano se organizan conciertos y obras de teatro. Tenía un bonito jardín de corte italiano lleno de estatuas y una galería de estilo renacentista adosada al edificio barroco. Aunque no pudiera entrar al palacio, al menos podría resguardarme del frío en el interior de la galería.&lt;br /&gt;Caminé entre los setos y los dioses de bronce y allí me encontré con la primera criatura que vi en la ciudad; un precioso pavo completamente blanco que emitió unos suaves gorgoteos y despareció tras una fuente. Perplejo, sonreí feliz de encontrar algo vivo, aunque no tenía fuerzas ni ganas de jugar al escondite con él y utilicé mis últimas energías para llegar a la entrada del palacio, dar gracias a todos los dioses del jardín de que estuviera abierta, pasar al interior de la primera sala que encontré y desplomarme en el suelo en cuanto cerré la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rrw9m-9qY7I/AAAAAAAAADU/2KuvhD4VEVo/s1600-h/jard%C3%ADnestrellas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rrw9m-9qY7I/AAAAAAAAADU/2KuvhD4VEVo/s320/jard%C3%ADnestrellas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5097016618222511026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté continuaba tirado en el suelo junto a la entrada. La luz que se colaba por los  ventanales era débil, la propia de un día lluvioso y no ayudaba a hacerse una idea de qué hora podría ser. Me giré y abrí los ojos con incredulidad, pues lo primero que pude enfocar a un par de metros de mí era un caballo. Me costó unos instantes darme cuenta de que estaba disecado y me levanté del suelo para acercarme. Entonces pude ver el resto de la estancia en la que me encontraba: era un salón inmenso, decorado con elaboradas molduras a modo de guirnaldas por las paredes, sobre los grandes ventanales, las muchas puertas y el techo, del que pendían al menos siete grandes lámparas de metal dorado y lágrimas de cristal llenas de velas consumidas. En su día tal vez fuera un salón de baile del siglo XVII, pero ahora estaba lleno de muebles y objetos antiguos dando la sensación de ser medio un museo, medio el trastero donde un rey guarda los objetos que ya no le complacen.&lt;br /&gt;Deambulé maravillado por la habitación y pude ver todo tipo de tesoros: vitrinas con colecciones de camafeos y piedras semipreciosas talladas; copas elaboradas con cuernos de animales con pies de oro, plata y nácar. Habían mesas que sostenían cajas de música, aguamaniles de cristal tallado, relojes parados que mostraban la rotación de los astros y cajas de cristal que guardaban plumas exóticas; más allá grandes cuadros con paisajes de montaña apoyados en el suelo, un globo celeste, autómatas de bailarines y músicos, un avestruz embalsamada, bustos y estatuas de aire clásico y más vitrinas con cuchillos, trabucos y mosquetes. Y junto a la pared del fondo lo que debía ser un cuadro cubierto con una tela oscura.&lt;br /&gt;Todo estaba sucio y polvoriento pero era absolutamente maravilloso. Al llegar al final cogí el borde de la tela para descubrir lo que ocultaba, pero oí que una de las puertas al otro lado del salón se abría. Me tiré al suelo contento de haber recuperado mis reflejos y tratando de no hacer ruido me escabullí tras una de las vitrinas quedándome muy quieto. Escuché que cerraban la puerta con cuidado y luego unos pasos ligeros y apresurados que se iban acercando. Al poco pude ver a la persona que había entrado; caminó hasta el fondo y se detuvo quedando de espaldas a mí frente al cuadro que había estado a punto de destapar. Era un chico muy joven, de alrededor de quince años, delgado y no muy alto. Vestía como cabría esperar de un criado o un mozo de cuadra del siglo XVII con una camisa blanca de mangas anchas, un chaleco y unos pantalones que le llegaban hasta las pantorrillas. Su pelo era rubio y aunque no muy largo se arremolinaba formando rizos en su nuca. Un repentino relámpago en el exterior le sobresaltó y se giró asustado mirando unos momentos la ventana que había a mi espalda. Estaba realmente intranquilo y pálido. Le vi tragar saliva como con esfuerzo, cerrar los ojos mientras murmuraba algo y después girarse y caminar despacio hasta quedar frente a la oscura tela. Entonces le oí hablar y pude entender que decía:&lt;br /&gt;- No sé si podré volver aquí. No sé cuánto tiempo pasará hasta que mi amo vuelva a pedirme que traiga un objeto hasta esta sala. Os ruego que me lo mostréis ahora y seáis los ojos de mi salvación. Por favor os pido que tengáis a bien contestarme esta vez - y con una voz más pausada y un tono más grave dijo - ¡Mostradme el camino para escapar de este lugar!&lt;br /&gt;Pensé que bajo la tela debía haber uno de esos objetos diabólicos que enseñan a quien los usa aquello que desean ver, pero que siempre pueden hacerlo de un modo que acabe llevando a la ruina a su curioso consultor. Recordé lo que se contaba de un mago italiano que llegó a Praga durante el reinado de Rodolfo II; era Hyeronymus Scotus, llamado también Scotto, de quien se dijo que era un espía protestante que utilizó su espejo mágico con los poderosos para urdir elaborados chantajes con los que lograr la conversión al protestantismo de algunos arzobispados.  Creo que leí una vez que el desdichado Scotto se granjeó la enemistad de John Dee y Edward Kelley  (por entonces alquimista oficial de su majestad), quienes produjeron su total ruina en poco tiempo, pues temían que pudiera convertirse en un molesto rival. Dura y peligrosa competencia.&lt;br /&gt;Una vez el chico hizo su pregunta, levantó la tela dejando al descubierto un espejo que bien podría haber sido el de Scotto. Era grande, rectangular, con un elaborado marco de madera negra tallado con símbolos y rostros espantosos que parecían mirar en todas direcciones. Entonces el muchacho se reflejó y no sólo él, sino todo lo que había a su espalda. Incluso yo.&lt;br /&gt;Esta vez se dio cuenta y giró rápidamente mientras sacaba una daga del chaleco.&lt;br /&gt;- ¡Salid de ahí ahora mismo! ¡No podéis entrar aquí! ¡¿Quién sois?!&lt;br /&gt;Me levanté del suelo despacio mostrándole las palmas de mis manos.&lt;br /&gt;- Tranquilo - dije mientras salía de detrás de la vitrina -, no soy un ladrón. Baja el cuchillo y hablemos. No voy a hacerte daño.&lt;br /&gt;Pero su reacción fue totalmente inesperada. Tal vez hubiera preferido que hubiera seguido siendo desconfiada y agresiva porque aquello... Aquello fue el gesto de pánico más terrible que había visto nunca y mucho menos dirigido hacia mí. Me sentí como un monstruo. ¿Qué veía aquel chico? ¿Qué estaba ocurriendo?&lt;br /&gt;Su rostro palideció por completo y su mano se abrió dejando caer el arma que golpeó con fuerza contra el suelo. Entonces cayó sobre sus rodillas mientras estiraba los brazos hacia mí diciendo:&lt;br /&gt;- ¡perdonadme mi señor! No os había reconocido con este aspecto - sus ojos comenzaron a empañarse -. Os lo ruego, perdonadme. ¡Perdonadme!&lt;br /&gt;Me quedé totalmente perplejo unos momentos y después me acerqué despacio.&lt;br /&gt;- Escucha - dije con el tono más relajado que pude -, no sé quién crees que soy pero estás equivocado. No voy a hacerte daño.&lt;br /&gt;Me acuclillé junto a él y le ofrecí mi mano.&lt;br /&gt;- Mi nombre es Frantisek Pola. Llegué anoche hasta aquí desde el bosque - el miedo continuaba mostrándose en sus ojos, pero parecía que se calmaba mientras me escuchaba -. No sabía que este lugar estaba vedado. Lamento haberme entrometido pero buscaba un sitio donde dormir resguardado del frío.&lt;br /&gt;El chico respiraba entrecortadamente y me miraba muy fijo a los ojos, como buscando algo en ellos. Dejé que me observara ya que parecía que esto lo tranquilizaba. Finalmente recuperó algo de color y la compostura y dijo:&lt;br /&gt;- de acuerdo, os creo. Pero no me corresponde a mí decidir si decís la verdad ni averiguar por qué habéis venido. Debo llevaros ante mi señor - y recogiendo la daga del suelo dijo -. No puedo dejaros huir. Es imposible que ignore que estáis aquí.&lt;br /&gt;- Yo también lo creo - comenté dándole la mano para ayudarle a incorporarse -. Además no quiero huir, sino que me lleves con él. Puedes guardar el arma.&lt;br /&gt;El chico metió la daga en su cinto bajo el chaleco y se apresuró a cubrir de nuevo el espejo con la tela. Después me miró muy preocupado y supe lo que pensaba.&lt;br /&gt;- ¿Cómo te llamas? - le pregunté.&lt;br /&gt;- Stibor.&lt;br /&gt;- De acuerdo Stibor, escucha. Deja de preocuparte. No le contaremos lo que ha ocurrido. Tú me has encontrado durmiendo allí junto a la puerta. Es lo que habría pasado si hubieras llegado diez minutos antes.&lt;br /&gt;Asintió con la cabeza y comenzó a caminar hacia la salida.&lt;br /&gt;- Seguidme entonces. El señor vive en el castillo y si sabe que estáis aquí será mejor no demorarse más.&lt;br /&gt;Aunque mucho más entero continuaba pálido y nervioso; después de todo no me conocía de nada y tenía que confiar en mí.&lt;br /&gt;Mientras salíamos del jardín y marchábamos hacia la vieja escalinata del castillo no podía quitarme de la cabeza su gesto de terror y me preguntaba qué le había llevado a pensar que yo podía ser aquel hombre y también, aunque trataba de pensar menos en ello, qué le causaba tanto miedo.&lt;br /&gt;Bajo la luz de aquel día tan nublado la ciudad continuaba siendo igual de fantasmagórica y no nos cruzamos con una sola alma. Conforme subíamos la escalera de la colina, la posición elevada me permitió ver que efectivamente más allá del puente por el que había cruzado no había ciudad, sólo bosque hasta donde podía ver. El bosque se extendía también a este lado del Moldava y parecía rodear la antigua ciudad pequeña y la colina del castillo.&lt;br /&gt;Al final de la escalinata me detuve un momento a recuperar el aliento. Por cordialidad y curiosidad pregunté:&lt;br /&gt;- ¿cuál es tu nombre de pila Stibor?&lt;br /&gt;Entonces se detuvo y se volvió hacia mí con una extraña expresión angustiada. Durante unos instantes su mirada vagó perdida con el gesto del que está buscando algo fuera y dentro de sí mismo. Sus labios se movían pero no emitían sonido alguno. Después un brillo de esperanza y alegría apareció en sus ojos acompañado de una tímida sonrisa. A pesar de lo tenue que era aquel esbozo su rostro se iluminó mostrando un indicio de lo hermoso que podía llegar a ser.&lt;br /&gt;- Ji... ¿Jirí? - aquello era un susurro apenas audible con el que se interrogaba a sí mismo. Después levantó la mirada del suelo y repitió totalmente decidido:&lt;br /&gt;- Jirí.&lt;br /&gt;Y su respuesta brotó de él como un pulso de calidez que me atravesó como una llamarada. Por desgracia aquello duró poco, pues al momento el espanto volvió a cubrirlo con su sombra.&lt;br /&gt;- Os lo ruego señor - dijo totalmente compungido -, no me llaméis así delante de él. Por favor, no le contéis lo que os he dicho.&lt;br /&gt;Aquella petición me dejó absolutamente conmovido.&lt;br /&gt;- Claro que sí, no te preocupes - me precipité a aclarar intentando aliviarlo -. Confía en mí.&lt;br /&gt;Y dando unos pasos hacia él puse las manos sobre sus hombros tratando de enfatizar mis palabras.&lt;br /&gt;Ya nos encontrábamos a pocos metros de las murallas y la lluvia comenzó a caer. Entonces Stibor miró hacia el cielo y dejó por unos momentos que las gotas rodaran por su cara. Respiró hondo y recuperando algo de calma y la premura dijo:&lt;br /&gt;- démonos prisa.&lt;br /&gt;Y continuamos nuestro camino hacia el interior del castillo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3179816615542269321-7367467272432095487?l=frantisekpola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://frantisekpola.blogspot.com/feeds/7367467272432095487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=3179816615542269321&amp;postID=7367467272432095487' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/7367467272432095487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3179816615542269321/posts/default/7367467272432095487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://frantisekpola.blogspot.com/2007/08/stibor-y-el-espejo-de-scotto.html' title='Stibor y el espejo de Scotto'/><author><name>Pola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05375121370357914998</uri><email>caosofo@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09215924208507969730'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_YFVGeTBvk9U/Rrw9m-9qY7I/AAAAAAAAADU/2KuvhD4VEVo/s72-c/jard%C3%ADnestrellas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>