<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221</id><updated>2009-12-20T09:22:29.446-06:00</updated><title type='text'>Ruta Norte Laguna</title><subtitle type='html'>Literatura, política y medios de comunicación</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1092</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-6966906255366576671</id><published>2009-12-20T09:18:00.005-06:00</published><updated>2009-12-20T09:22:29.458-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='catherine deneuve'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sasha montenegro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bo derek'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ninón sevilla'/><title type='text'>Antología de hermosos monstruos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sy5AYsf8w0I/AAAAAAAACzs/sRUP_iWoi2o/s1600-h/catherine+deneuve.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417338194779489090" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 270px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sy5AYsf8w0I/AAAAAAAACzs/sRUP_iWoi2o/s320/catherine+deneuve.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Difícilmente escribo algo sin saber de antemano hacia dónde va encaminado ese tecleo. Quiero decir que, por ejemplo, si encaro el armado de esta columna, sé que al día siguiente saldrá en las páginas de &lt;em&gt;La Opinión&lt;/em&gt;. Igualmente abordo proyectos de escritura que van creciendo poco a poco bajo el entendido (mi entendido) de que su destino final es un libro. En este caso pienso en dos vertientes: los libros que por extensión y propósito algún día buscarán editor en la ciudad de México o en alguna otra parte donde los presupuestos permitan su impresión; es el caso de las novelas y los libros de cuentos. La otra vertiente es más modesta: se trata de libros de extensión corta que voy cocinando durante el año con el fin de editarlos, imprimirlos y regalarlos en diciembre, todo eso con mis propios estrechos recursos. Esa idea tuvo éxito durante dos o tres años, pero en los diciembres del 2008 y 2009 ya no pudo cristalizar. Terminé la escritura de los libritos, pero no pude pagar su impresión dado el aumento bestial al precio de los insumos. En dos años han subido casi el doble los costos del papel y de todo lo que se necesita para maquilar un libro. Esa es la razón por la que me he quedado con las ganas y con los documentos sólo en Word, huérfanos de imprenta.&lt;br /&gt;Terminé hace tiempo un libro que entusiasmó (eso dijeron) a tres buenos amigos que leyeron adelantos en este espacio; es &lt;em&gt;Callejero gourmet&lt;/em&gt;, un librito que regalaría a mis cuates en diciembre de 2008. En 2009 pasó lo mismo: terminé un librito (no más de sesenta páginas) titulado provisionalmente &lt;em&gt;Antología de hermosos monstruos&lt;/em&gt;. Contiene alrededor de cuarenta breves textos sobre igual número de divas cinematográficas. Se trata de mi selección de rorras imborrables, y su gracia mayor quizá sea que en la edición presentaré mi parecer sobre esas preciosidades y de paso una foto aledaña de cada una. Es un proyecto, creo, divertido, y juzgo que por las fotos hará las delicias del jarioso público masculino, si es que algún día puedo financiar la publicación.&lt;br /&gt;Por lo pronto, para que los cinco seguidores de Ruta Norte tengan una idea de lo que les espera en esa deliciosa antología, adelanto cuatro estampas verbales:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Ninón Sevilla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las viejas películas mexicanas son, desde que recuerdo, ingrediente de relleno en la televisión abierta. Como todos, allí he visto a los “inmortales”, desde Pedro Infante a Joaquín Pardavé, desde María Félix a Sara García. Allí mismo he visto buena parte de las que protagonizó Ninón Sevilla (La Habana, 1926). Su nombre real es epifánico: Neé Emelia Pérez Castellanos. Mi memoria la retiene sobre todo por &lt;em&gt;Seducción&lt;/em&gt;, filme en el que sus poderosas piernas hacen garras al honorable juez Fernando Soler e hicieron garras, de paso, al público viril de aquellos años. No era la más bonita (tenía ciertos rasgos de roedor, a decir de Jorge Ayala Blanco), pero su mirada retadora, su ensortijada crencha rubia y, sobre todo, su bailar hipnótico la colocaron en un pedestal del que ya jamás descenderá: ser la rumbera por antonomasia del cine mexicano, que es casi lo mismo que decir, también por antonomasia, la rumbera universal.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Sasha Montenegro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A finales de los setenta y principios de los ochenta los mexicanos padecimos la tortura de un cine inmundo, el de neocabareteras; a diferencia de su predecesor, el de ficheras añadía desnudos estúpidos y fraseología abyecta, todo metido en argumentos que avanzaban según la lógica del burro sin mecate. En medio de toda esa basura, entre cómicos de baja monta y vedettes que daban algo de lástima, un rostro enigmático entró por las pupilas de innumerables hombres que secreta y no tan secretamente lo veneraban: era el rostro de Sasha Montenegro; su nombre real es Aleksandra Aćimović Popović, y nació en Bari, Italia, hacia 1950. Hija de padres yugoslavos, pasó un rato en la Argentina antes de llegar a México, donde su perturbadora belleza fue obvio gancho para incorporarla al cine de aquellos años. Le tocó una mala época. Las producciones eran infames, y aunque no tenía el mejor cuerpo, por exigencias de la taquilla fue necesario que hiciera encueramientos absurdos. Luego ocurrió el encuentro con Jolopo, que la hizo todavía más famosa y la metió en otra inmundicia: el chismorreo. Pese a todo, sin duda pese a todo, la belleza de su rostro sólo admitía un adjetivo: espectacular.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Catherine Deneuve&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El ser humano no es, lamentablemente, como el vino. El tiempo nos lastima sin remedio y lo que alguna vez fue bello, sobre todo lo que alguna vez fue bello, termina por marchitarse. Nada sirve más que la hermosura para testimoniar el deterioro de la edad, esa edad en la que ya no hay bisturí que haga milagros. En todos los casos es así. Bueno, en casi todos, pues Catherine Deneuve (París, 1943) es el único ser humano que se comporta como vino francés: pasa el tiempo, ha llegado ya a los 65 y conserva todavía una belleza impecable. Belleza y distinción, pues esta mujer luciría con garbo hasta un costal de yute. Ha sido tan hermosa que prácticamente no hay foto, ni la más espontánea, donde le surja un rasgo feo. Asombrado hurgué en su repertorio internético de imágenes y es casi imposible elegir una foto en la que Deneuve no compita contra Deneuve. Y pasa lo inaudito: de 20 años fue hermosa, pero igual lo fue de 50 o lo es de 65. Recuerdo que en un cineclub la vi en &lt;em&gt;Bella de día&lt;/em&gt;. Yo era joven y quedé aturdido. Eso ocurrió en 1983, aproximadamente. Desde entonces tengo la certeza de que nadie como ella ha mantenido intacta, por tantas décadas, el efímero tesoro de la belleza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Bo Derek&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pocas actrices han quedado encarceladas en una sola película. Le pasó a Bo Derek (Long Beach, 1956), quien luego de 10, la mujer perfecta, siguió siendo de por vida &lt;em&gt;10, la mujer perfecta&lt;/em&gt;. Lo cierto es que estuvo cerca de serlo, pues sus fotos de aquella época no tienen mácula. Fue símbolo sexual de golpe, sin avisar. Su pelo rubio agarrado en trencitas fue omnipresente, tanto como su imagen en traje de baño ocre y su trote en cámara lenta sobre la playa. Rubia impecable, su rostro nunca fue mal sorprendido por la cámara: en cualquier pose salía llena de luz. Ignoro qué hizo aparte la película que la consagró. Se que el emporio de Hafner le contrató varias tandas de fotos, muchas en la infinita arena, en escenas playeras que eran la especialidad de ese monstruo viviente con rostro y cuerpo sin erratas. Yo recuerdo especialmente una imagen que recuperé gracias a internet. Bo corre de perfil, sin nada, y detrás de ella trota un galgo blanco: no exagero si afirmo que ese perro era el símbolo de todos los que seguíamos imaginariamente a la bronceada rubia por las playas californianas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-6966906255366576671?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/6966906255366576671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/6966906255366576671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/antologia-de-hermosos-monstruos.html' title='Antología de hermosos monstruos'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sy5AYsf8w0I/AAAAAAAACzs/sRUP_iWoi2o/s72-c/catherine+deneuve.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-3435413965345573403</id><published>2009-12-19T14:08:00.003-06:00</published><updated>2009-12-19T23:06:50.488-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tauromaquia'/><title type='text'>Toros catalanes</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sy0zGwo8q-I/AAAAAAAACzk/tIFvfBhhg38/s1600-h/toro+osborne.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417042118025456610" style="width: 320px; height: 232px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sy0zGwo8q-I/AAAAAAAACzk/tIFvfBhhg38/s320/toro+osborne.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tengo dos o tres amigos taurinos, apasionados hasta las cachas de los redondeles y los muletazos. Con ellos trato de no hablar sobre tauromaquia, aunque con gusto podría dialogar sobre toros. La diferencia entre la tauromaquia y los toros es muy simple: la primera se refiere a la pelea (del griego ταῦρος, toro, y μάχεσθαι, luchar, para decirlo con toda claridad) y la segunda solamente a los animales así denominados.&lt;br /&gt;Si habláramos de toros, yo no podría regatear mi elogio más sincero a esa hermosa bestia de la naturaleza. Cómo hacerlo, si se trata de uno de los animales con mejores acabados, una pieza de artillería elaborada con huesos y músculos puestos como adrede para complacer a los escultores clasicistas. La reciedumbre del animal, su porte, esa cornamenta levantada medio de perfil (como en el espectacular de Osborne) es una superchingonería que a mí me da la idea de altivez y gallardía. Y no le sigo, pues corro el riesgo de entrar a la poética taurina que abusa de esas prosopopeyas para exaltar las virtudes del bicho bravo &lt;em&gt;par excellence&lt;/em&gt;. Sólo concluyo que el toro es una suma perfecta de la evolución, un sujeto que con su pura facha ya hizo lo mejor: existir y deleitar con su apariencia. A propósito de esto recuerdo y cito de memoria una anécdota narrada por Renato Leduc, taurino sin orillas. Decía don Renato (a quien por cierto llegué a conocer hace como veinte años) que Joaquín Rodríguez “Cagancho” fue a ver a su madre antes de una faena. Como ya iba vestido de luces, ella lo observó con detenimiento y le pidió de favor que se diera “la vuerta”. Cagancho hizo entonces un giro lento sobre su eje y su madre, admirada con el porte de aquel torerazo que era su crío, opinó: “¿Con esa figura y todavía quieren que torees?” Falsa o verdadera, citada bien o mal por mí porosa memoria, su esencia es clara. Si la madre de Cagancho notó que su hermoso hijo daba lo mejor de sí sólo con existir, igual pienso yo de los toros, a los que nos podemos referir igual: ¿con ese trapío y todavía queremos que embistan?&lt;br /&gt;No voy a ser el único que se oponga, con los consabidos argumentos, a las corridas de toros. Cada vez son más, por fortuna, los que critican esa “fiesta” y desde cualquier trinchera pugnan para que desaparezca. Pero no soy fanático y creo viable que sobreviva, aunque sin las suertes que le infligen al toro el conocido castigo y la muerte por estocada o puntilla. Sé que los taurinos arguyen que sin la sangre provocada por las varas y las banderillas, más la muerte del toro, el toreo ya no es toreo. Tal vez, pero si eso es así entonces no queda más camino que resignarse a una “fiesta” sin tales ingredientes o desaparecerla completamente. Sé también que parte del arsenal de sofismas que sirve para justificar al toreo pasa por la crítica a los carnívoros que por un lado se oponen a la tauromaquia y por el otro engullen tremendas chuletas y pechugas. Además de que suele ser nefasto y por ello siempre debe ser vigilado el trato a los animales en granjas, criaderos y rastros, hay un elemento contrastante entre la tauromaquia y el sistema de producción cárnico; a diferencia del segundo, el primero eleva a una categoría bestial, festiva, placentera, la ejecución de un animal, como si la crueldad, por más adornos que se le cuelguen, fuera bonita. Ese es, para mí, el centro del problema: qué tanto le dedicamos una fiesta a la crueldad y qué tanto la usamos para la manutención de nuestra especie. En ambos casos la crueldad es aborrecible, pero en la lidia de toros resulta una perversidad programada, organizada, pregonada, exhibida, celebrada, premiada y siempre justificada con argumentos cuasifilosóficos sobre la bravura del toro, sobre su crianza y otras muchísimas arañas especiosas.&lt;br /&gt;España es, sobre decirlo, el país de la tauromaquia. Como esta actividad ha definido su imagen ante el mundo, hoy deja perplejo que allá, en una de sus provincias, esté cerca la prohibición de las corridas. En efecto, según un cable de AP publicado en &lt;em&gt;La Opinión&lt;/em&gt; el parlamento regional de Cataluña dio el primer paso para debatir una ley que podría prohibir las corridas de toros en territorio catalán. La ley pasó a comisiones para luego ser discutida; se impuso en este primer paso con 67 votos a favor, 59 en contra y 5 abstenciones. Algunos le ven flecos políticos, dado que Cataluña nunca ha querido ser identificada con o como España, y el toreo es una actividad emblemática española. Fuera de eso, qué bien suena la ley: que al menos en una región de España los toros puedan vivir en paz, sin esa meticulosa crueldad llamada tauromaquia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-3435413965345573403?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/3435413965345573403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/3435413965345573403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/toros-catalanes.html' title='Toros catalanes'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sy0zGwo8q-I/AAAAAAAACzk/tIFvfBhhg38/s72-c/toro+osborne.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-6477738563757359928</id><published>2009-12-18T07:29:00.003-06:00</published><updated>2009-12-18T08:04:25.093-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elecciones'/><title type='text'>Tragones al acecho</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyuD_ZALXoI/AAAAAAAACzc/B6v2Vh3oEp0/s1600-h/elecciones.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416568101909782146" style="WIDTH: 316px; CURSOR: hand; HEIGHT: 210px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyuD_ZALXoI/AAAAAAAACzc/B6v2Vh3oEp0/s320/elecciones.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ignoro la razón que ha neutralizado el horror que en teoría deberíamos sentir ante la posibilidad de que algunos funcionarios elegidos en las urnas puedan repetir platillo, echarse otro periodo. Yo miro eso con verdadero pavor, casi como si estuviera viendo las pestilentes bascas del demonio. Detrás de eso advierto, así de fácil, una especie de legalización del caciquismo, institución que en México hace posible la permanencia de un sujeto, por años e incluso por décadas, en el poder de determinada región o coto de dimensiones muy variables.&lt;br /&gt;Dejar que quede abierta la posibilidad legal de que un bucanero se quede ocho o doce años en el poder, sea alcalde o gobernador, me parece menos terrible que impedir, como ahora, que un político virtuoso tenga que largarse, al menos oficialmente, del feudo cuando termina su trienio, cuatrienio o sexenio, según sea el caso. La razón que puedo dar está en las líneas anteriores: todo es cuestión de estadística. ¿Cuántos bucaneros hay en este momento en los mejores puestos municipales y estatales? ¿Cuántos virtuosos? Creo que, por obvia, mejor posponemos la respuesta.&lt;br /&gt;La posibilidad del dobleteo ha sido abierta bajo el entendido de que en México ya existe democracia electoral, lo que presupone una participación conciente y decisiva del ciudadano. En esa lógica, el votante podrá castigar o premiar, como Gran Verdugo, los buenos o malos gobiernos que repetirán si no la riegan y se irán si sus cagues son inconmensurables. Nada más alejado de la verdad, pues como sabemos no han dejado de operar, en grados muy variables que dependen de la entidad, la zona (rural o urbana), la clase social y demás, las viejas técnicas de ilusionismo conocidas como mapacheo y control clientelar. Así entonces, lo único que será favorecido por el doble play es la corrupción en el primer periodo de gobierno, de suerte que en ese lapso se lubriquen perfectamente las piezas necesarias para dar el salto a la otra etapa, la del doblete que casi será neocaciquismo.&lt;br /&gt;Sólo para tener un ejemplo a la vista, imaginemos un cuatrienio municipal lleno de errores, con problemas por todos lados, casi disparatado porque prometió mucho y no cuajó nada, porque su policía hizo agua y sus remodelaciones al centro histórico son una cosa antiestética e impráctica. Si a esa administración se le ocurre usar los recursos públicos de lleno para agenciarse un segundo periodo, no hay poder humano capaz de impedirlo. Parto de la idea del pastel: si pueden comerse el pastel completo, ¿para qué dejarlo a la mitad? Hoy el pastel completo dura lo que dura, y ya. Permitir la reelección en el actual desprejuicio moral sólo hará que el remedo de democracia electoral que ahora tenemos ahora sí dé con todos sus huesos en el camposanto.&lt;br /&gt;Enfatizo que me parece mejor el malo por conocido que el malo por re-conocer. La política mexicana ha llegado a tales desmesuras que avanzar por partes ahora es más importante que nunca. ¿De qué serviría la reelección en un sistema caracterizado por la corrupción y la opacidad en la rendición de cuentas? Primero es lo primero, como dice la sabiduría ranchera. Habría que depurar hasta la minucia la fiscalización de los quehaceres gubernamentales, habría que perfeccionar el trabajo de las instancias de acceso a la información, habría que reducir a cero la discrecionalidad en el uso de los recursos públicos y ahora sí, cuando eso esté resuelto, reavivamos la averiguata del dobleteo. Mientras tanto, entre menos tiempo les demos para hacer de las suyas, mejor.&lt;br /&gt;No propongo que caigamos en la parálisis de no reformar nada, como si viviéramos en el mejor de los mundos posibles. Es verdad que México necesita cirugía, que el pobre país ha sido ferozmente saqueado por sanguijuelas de peso completo hoy enquistadas, sin beneficio visible para la mayoría, en todas las formas del poder político, empresarial, cultural, informativo. En Suiza o en Finlandia es bienvenida la reelección, pues allá el servicio público le hace honor a su nombre y merece más de un periodo de gobierno. En México eso no prosperaría, pues de inmediato cundiría el síndrome del tragón en fiesta: si ve que hay poca comida, se llena más el plato; si ve que hay mucha, se sirve doble. En otras palabras, un periodo es mucho; no, corrijo: es demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-6477738563757359928?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/6477738563757359928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/6477738563757359928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/tragones-al-acecho.html' title='Tragones al acecho'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyuD_ZALXoI/AAAAAAAACzc/B6v2Vh3oEp0/s72-c/elecciones.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-1193411407633731694</id><published>2009-12-17T06:23:00.003-06:00</published><updated>2009-12-17T07:04:35.687-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cornelio reyna'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ramon ayala'/><title type='text'>Los narcos también bailan</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyojUIBe-RI/AAAAAAAACzU/AhodwHFDWqs/s1600-h/ramon+ayala.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416180330524506386" style="width: 290px; height: 320px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyojUIBe-RI/AAAAAAAACzU/AhodwHFDWqs/s320/ramon+ayala.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En alguno de sus muy inteligentes artículos, el escritor Guillermo Fadanelli concluyó que si los narcos dieran becas, él sería el primero en formarse en la fila de los solicitantes. Tal vez sin quererlo, el autor de &lt;em&gt;Lodo&lt;/em&gt; se adelantó a los tiempos: como van las cosas, no sería extraño que en el futuro se consolide nuestro narcoestado y entonces sí todo, absolutamente todo en el país se pinte de verde y blanco, los colores de la grifa y de la soda.&lt;br /&gt;Y es que, como Colombia lo ha demostrado con creces, cuando el narco se mete a la cocina no hay sectores que se salven. En México está presente ya, con claridad de mediodía, en las instancias de seguridad, en la política, en el mundo empresarial y ha coqueteado permanentemente con el alto clero (recordemos a monseñor Girolamo Millone perdonando los pecados del hampa a cambio de no sabemos qué favores terrenales). Hace poco se habló de que ya se había hecho presente en el deporte, particularmente en el futbol profesional, pero nada que se parezca a los jugosos patrocinios auspiciados por monseñor Pablo Escobar Gaviria en sus mejores tiempos. Al narco le faltan, pues, terrenos por conquistar, y uno de ellos es el del arte.&lt;br /&gt;Ya están colocando, sin embargo, los primeros cimientos. Sólo para graficar bien la cosa y sin ánimo de devaluar a nadie, hay que decir que los malandros del film han comenzado por la baja cultura, es decir, por el &lt;em&gt;pop&lt;/em&gt;, por la farándula. Para sus reventones (que seguro deben ser sencillamente otro pex) contratan grupos musicales de corte bandero o norteño, que son las dos tendencias predominantes en el gusto del respetable (público narco). No por nada hace unos días fue detenido &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Xc1fDAa2oWw"&gt;Ramón Ayala&lt;/a&gt;, acaso el más famoso acordeonista de todos los tiempos en esa música, la norteña, caracterizada por los chillidos mágicos del fuelle. Ramón Ayala, como sabemos, comenzó su carrera como compañero del divo coahuilense &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=TQwcLQPSQKc"&gt;Cornelio Reyna&lt;/a&gt;, aquel que se cayó de la nube en que andaba como a veinte mil metros de altura, quien por poquito y pierde la vida (esa fue su mejor aventura), por la suerte cayó entre los brazos de una linda y hermosa criatura que lo tapó con su lindo vestido y corriendo a esconder lo llevó para luego colmarle todo el cuerpo de besos, aunque poco después no le pudo decir nada nada, solamente pensó en la maldad y subió hasta la nube más alta a tirarse a matar de verdad. Como ésa, otras muchas letras líricamente surrealistas interpretaba Reyna con Ayala en Los Relámpagos del Norte, hasta que cada cual tomó su rumbo. Los años pasaron, el nada apolíneo (ni de nombre) Cornelio murió y Ramón siguió cosechando éxito tras éxito hasta que hace unos días su nombre se vio maculado por el escándalo: lo pillaron amenizando una narcoposada entre santos peregrinos rumbo a la frontera. En la misma fiesta, que terminó en balacera al más puro estilo de narcocorrido, también cayeron detenidos por las implacables fuerzas del orden Los Cadetes de Linares y Torrente, grupos asimismo populares, sobre todo el primero (el original), que es algo así como Los Beatles de la música norteña.&lt;br /&gt;El hecho recordó otros casos semejantes, como el del hijo de Enrique Guzmán (y hermano de Alejandra), o como el de Chespirito, Juan Gabriel y Gloria Trevi, que al parecer alguna vez hicieron las delicias del público dedicado al tráfico de estupefacientes. Es claro que no se trata aquí de andar de escrupuloso y persuadir a los reyes de la farándula de que se nieguen a trabajar en ciertas circunstancias. Para empezar, ¿cómo saber cuando un concierto es para narcos o para no narcos? Además, allí está el factor del dinero. ¿Se imaginan lo que gana Juanga por dos horas de canciones e inolvidables joterías? ¿Quién puede pagar eso en una fiesta privada? Es pertinente recordar, asimismo, que los narcos también bailan, cantan, beben y celebran, y en este país todo mundo es libre de contratar a quien le plazca si de lo que se trata es sólo de cantar, bailar y echar relajo.&lt;br /&gt;Vuelvo a la afirmación de Fadanelli: si los narcos dieran becas para escribir, sospecho que no serían pocos los escritores que se formarían en la limosnera fila. Los narcos ya tienen cantantes de cabecera, y bien sabido es que les gusta un cierto arte plástico &lt;em&gt;naive&lt;/em&gt; para decorar sus casototas. No han llegado a la literatura, pero tal vez en el futuro escuchemos hablar del poeta fulano de tal, autor, gracias al apoyo otorgado por el cártel equis, del “Soneto al divino carrujo” y la “Oda al pericazo”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-1193411407633731694?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/1193411407633731694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/1193411407633731694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/los-narcos-tambien-bailan.html' title='Los narcos también bailan'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyojUIBe-RI/AAAAAAAACzU/AhodwHFDWqs/s72-c/ramon+ayala.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-7102347618471405145</id><published>2009-12-16T07:01:00.004-06:00</published><updated>2009-12-16T07:54:40.295-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='berlusconi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='felipe calderón'/><title type='text'>Caballo blanco Berlusconi</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyjagZ6l4YI/AAAAAAAACzM/ejm1YV-U4oc/s1600-h/berlusconi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5415818802160329090" style="width: 320px; height: 169px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyjagZ6l4YI/AAAAAAAACzM/ejm1YV-U4oc/s320/berlusconi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El trancazo a Berlusconi es ya el video de la semana. Ver al magnate así, convertido en el caballo blanco de José Alfredo tras aquel sopapo exacto, ha dado pábulo a todo tipo de opiniones sobre la seguridad de los mandamases. Por supuesto, algo falló en el cerco de escoltas que acompañaba al empresario y político italiano, quien se ve vulnerable en las imágenes del tumulto donde recibió el inmortal bofetón. Nos simpaticen o no, los líderes de los países deben ser custodiados con escrúpulo, pues nunca han faltado ni faltarán los Leones Torales dispuestos a dar sus vidas a cambio de un magnicidio o algo semejante. Eso ha sido siempre: el poder crea enemigos y los enemigos pueden sentir un resentimiento tal que los haga llegar, a muchos, a pocos o a uno solo, hasta el atentado.&lt;br /&gt;Impresiona ciertamente que Berlusconi camine en medio de una muchedumbre. En el país de la mafia, en el peligroso reino de la camorra, que un político así de lenguaraz y antipático se mueva tan cerca de la gente no deja de asombrar, pues en esas condiciones no hay guaruras con la capacidad de garantizar seguridad a nadie. Si un poderoso nefasto como Berlusconi acepta los tumultos, tarde o temprano lo sorprenderá el chahuistle. En este caso le fue bien, pues sólo se trató un golpe que le aflojó piezas dentales y le dejó la boca como a los bebés cuando comen sandía frente al beneplácito de sus risueños padres. Es verdad que la imagen avergüenza, pues mal se ve cualquier sujeto, y más alguien encumbrado y ampuloso como el &lt;em&gt;signore&lt;/em&gt; Berlusconi, con los labios y las encías recién pintados de mole.&lt;br /&gt;Ignoro qué usos y costumbres tienen los políticos italianos (y europeos en general) en relación al contacto con las masas, pero por lo visto en el putamadrazo a Berlusconi allá todavía hay cierta cercanía entre la figura pública y la gente. Tal vez eso vaya a cambiar luego del desaguisado. La seguridad, si eso ocurre, terminará por aislarlo en una burbuja de protección impermeable a cualquier agresión, como pasa con tantos mandatarios que al llegar al poder dejan de tener contacto con la gente y sólo ven muestras artificiales de apoyo popular. En ese contexto, el dirigente pierde un poco de sensibilidad, pues deja de sentir las muestras reales de aprecio y antipatía. Recuerdo a propósito un chiste. Un presidente desea saber qué piensa la gente sobre él, pero sin que los comentarios sean viciados por consejeros y colaboradores lambiscones. Decide entonces tomar unas vacaciones en su rancho y aislarse del mundo por unos días. Toma su caballo y en un zurrón lleva una barba postiza, un sombrero y unos lentes. Atraviesa un bosque, rodea una montaña y allí donde ve una cabaña se detiene. De inmediato se coloca la barba, el sombrero y los lentes, con lo que queda irreconocible; toca la puerta de la cabaña y lo atiende un viejecillo humilde, quien pregunta qué se ofrece. El presidente disfrazado, fingiendo la voz, le pide un poco de agua. El viejo se la da. Hacen un poco de plática circunstancial. Luego el presidente, sin que se note mucho lo forzado del asunto, le pregunta al viejo qué opina del presidente. El anciano le pide entonces que lo acompañe. Pasan por una salita, después por una habitación, luego llegan a una especie de almacén, bajan a un sótano y allí le responde quedo y al oído: “Me cae muy bien”.&lt;br /&gt;Para saber, pues, qué opina la gente, el mandón debe bucear más allá de las encuestas. Lamentablemente no es tan fácil, pues el odio acecha en todos lados y puede manifestarse como lo hizo con Berlusconi. En el caso mexicano es obvio que Calderón dejó hace varios años de sentir en corto lo que gran parte de la ciudadanía piensa sobre él. El blindaje, que era enorme en sexenios anteriores, creció tanto en lo que va de este gobierno que no hay acto público oficial en el que los filtros no den molestias enormes, como pasó con la inauguración del nuevo estadio de futbol en Torreón. Finalmente no asombra que políticos sin &lt;em&gt;punch&lt;/em&gt;, llegados al poder con malas artes deban protegerse así, ya que si no lo hacen estarían tentando demasiado al chamuco de los atentados. Lo que asombra en todo caso es lo del premier Berlusconi: un encumbrado sinvergüenza, petulante y boquiflojo que se atreve a caminar entre el tumulto, eso es lo verdaderamente raro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-7102347618471405145?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/7102347618471405145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/7102347618471405145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/caballo-blanco-berlusconi.html' title='Caballo blanco Berlusconi'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyjagZ6l4YI/AAAAAAAACzM/ejm1YV-U4oc/s72-c/berlusconi.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-5671825552098482686</id><published>2009-12-13T09:39:00.005-06:00</published><updated>2009-12-13T09:45:17.100-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='borges'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='manual de zoología farntástica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fce'/><title type='text'>ABC de bestias imaginarias</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyULvKhnRoI/AAAAAAAACzE/8WExbT7v4Ho/s1600-h/manual+de+zoologia+fantastica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414747031889987202" style="WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyULvKhnRoI/AAAAAAAACzE/8WExbT7v4Ho/s320/manual+de+zoologia+fantastica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“La ciudad como un cerdo”, de Paco Valdés Perezgasga; “Murciélagos, viajeros incansables de Oklahoma a Lerdo”, de Celia López González; “A la pesca del ictiosaurio”, de Héctor Esparza; “El culto a nuestros antepasados”, de Leticia González Arratia y muchos textos e imágenes más ofrece el número 45 de &lt;em&gt;Nomádica&lt;/em&gt;, revista de Ecodiversidad, arte e historia del norte de México. Para los interesados en esos temas, no tiene página saltable, salvo quizá las dos mías. En ellas coopero con el artículo que encabeza esta columna que es hoy como un bocadillo de degustación y aquí comienza:&lt;br /&gt;Entre los demasiados libros que escribió “en colaboración”, el &lt;em&gt;Manual de zoología fantástica&lt;/em&gt; es sin duda uno de los más célebres de Borges. En fama sólo es superado, creo, por &lt;em&gt;Seis problemas para don Isidro Parodi&lt;/em&gt;, libro con cuentos paródico-detectivescos escrito a cuatro manos con su más cercano cómplice: Adolfo Bioy Casares. En el caso del &lt;em&gt;Manual&lt;/em&gt;…, Borges trabajó con Margarita Guerrero, aunque suponemos que ocurrió lo inevitable: trabajar “en colaboración” con Borges era sucumbir irremediablemente al magnetismo de su estilo, a sus obsesiones, a sus manías temáticas, a todo el inmenso poder de seducción que el maestro concentraba en su manejo de la palabra.&lt;br /&gt;A México le cabe el honor (siento que es un honor, aunque suene a retórica ceremoniosa) de haber publicado por primera vez el &lt;em&gt;Manual&lt;/em&gt;… Lo hizo en 1957 gracias al sello del Fondo de Cultura Económica, institución que lo sigue poniendo al alcance de todos (va en la segunda edición, del 66, y en su quinta reimpresión, del 99). Tiene pues 52 años y así, como Breviario número 125 del FCE, ha pasado a formar parte indispensable de toda biblioteca literaria que se presuma bien abastecida.&lt;br /&gt;Es entonces de un librito en rústica con apenas 157 páginas (pero qué páginas, damas y caballeros). Como todos los suyos, este libro de Borges rebosa de información, inteligencia y humor. Fue armado con 82 estampas referidas a fauna fantástica, a una zoología compuesta por bichos de la más anómala catadura, todos creados por la delirante imaginación del hombre. Algunos rayan en la pesadilla, otros en la caricatura, y todos atraviesan por el espléndido “modo” literario de Borges, ese modo que además de la belleza de la expresión conlleva una especie de sonrisa oculta y maliciosa en cada afirmación. El humor está sugerido desde el mismo titulo: las palabras “manual” y “zoología” corresponden al helado ámbito de la divulgación científica; la otra, “fantástica”, introduce el elemento contradictorio, la sonrisa.&lt;br /&gt;Venturosamente, el &lt;em&gt;Manual&lt;/em&gt;… tiene un prólogo que nos aclara el propósito de los compiladores: “A un chico lo llevan por primera vez al jardín zoológico. Ese chico será cualquiera de nosotros o, inversamente, nosotros hemos sido ese chico y lo hemos olvidado. En ese jardín, en ese terrible jardín, el chico ve animales vivientes que nunca ha visto; ve jaguares, buitres, bisontes y, lo que es más extraño, jirafas. Ve por primera vez la desatinada variedad del reino animal, y ese espectáculo, que podría alarmarlo u horrorizarlo, le gusta. Le gusta tanto que ir al jardín zoológico es una diversión infantil, o puede parecerlo. ¿Cómo explicar este hecho común y a la vez misterioso?”.&lt;br /&gt;Más adelante, otro parrafazo: “Pasemos, ahora, del jardín zoológico de la realidad al jardín zoológico de las mitologías, al jardín cuya fauna no es de leones sino de esfinges y de grifos y de centauros. La población de ese segundo jardín debería exceder a la del primero, ya que un monstruo no es otra cosa que una combinación de elementos de seres reales y que las posibilidades del arte combinatorio lindan con lo infinito”. El censo de animales imaginarios que contiene el Manual…, en efecto, mueve a pensar que las posibilidades de la monstruosidad son inagotables.&lt;br /&gt;Dado que es un manual, los autores (autores que podrían ser “el autor”) proceden en orden alfabético. Atraviesan así por varias mitologías, de las más serias a las más disparatadas, y apoyados en la información disponible nos dan detalles sobre aquellos animales que alguna vez sirvieron para fascinar y/u horrorizar a las generaciones. Algunos han sido socorridos por la celebridad (ave fénix, basilisco, cancerbero, centauro, dragón…); otros son sólo conocidos por alguna obsesiva erudición (catoblepas, crocotas, garuda, ictiocentauros, simurg…). Todos tienen algo que ofrecer al goce del lector interesado en recibir una barnizada zoomítica, por decirlo con un neologismo tan extraño como la fauna a la que desea referirse.&lt;br /&gt;Cada que recuerdo este &lt;em&gt;Manual&lt;/em&gt;…, la página que me regresa es la 74. Trata sobre la “Fauna de los Estados Unidos”. Desde que empieza hay un latigazo satírico, pues no de otra manera se puede abordar esa burda fabulación: “La jocosa mitología de los campamentos de hacheros de Wisconsin y Minnesota incluye singulares criaturas, en las que, seguramente, nadie ha creído”. Luego las enumera: “El Axehandle Hound tiene la cabeza en forma de hacha, el cuerpo en forma de mango de hacha, patas retaconas, y se alimenta exclusivamente de mangos de hacha. (…) Entre los peces de esta región están los Upland Trouts que anidan en los árboles, vuelan muy bien y tienen miedo al agua. (…) El Guillygaloo anidaba en las escarpadas laderas de la famosa Pyramid Forty. Ponía huevos cuadrados para que no rodaran y se perdieran. Los leñadores cocían esos huevos y los usaban como dados”.&lt;br /&gt;Borges sabía que este libro era el primero de su tipo en América Latina. Tiene finta de modesto, pero ha sobrevivido más de medio siglo y su fauna inexistente goza todavía de plena salud, lo que incluye las anónimas e intrigantes viñetas que lo aderezan. Hay que visitar este zoológico de papel y de amenísima locura.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Una nota final: gracias a la Máquina por el campeonato de hoy. Una estrellita más en nuestra cuenta. Que la boca no se me haga chicharrón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-5671825552098482686?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/5671825552098482686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/5671825552098482686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/abc-de-bestias-imaginarias.html' title='ABC de bestias imaginarias'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyULvKhnRoI/AAAAAAAACzE/8WExbT7v4Ho/s72-c/manual+de+zoologia+fantastica.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-2028557445271216931</id><published>2009-12-12T09:26:00.001-06:00</published><updated>2009-12-12T09:29:50.949-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juan torres lópez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rebelión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hambre'/><title type='text'>Hambre concreta</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyO257cVfCI/AAAAAAAACy8/MvuBh_LbEMY/s1600-h/hambre.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414372283354807330" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyO257cVfCI/AAAAAAAACy8/MvuBh_LbEMY/s320/hambre.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como muchas otras necesidades, el hambre no es una abstracción. Es manejada así, inevitablemente, en informes internacionales, en reportajes, en sesudos ensayos que suponemos leen/leemos personas sin hambre. Los lectores habituales no la padecemos, o a lo mucho la sufrimos levemente —un conato de hambre— cuando se rezaga la quincena o perdemos el trabajo. Pero el hambre vil, el hambre provocada por días, meses, años de privación, el hambre que deja los huesos pegados al pellejo y agranda el sufrimiento colgado en las pupilas, ésa no la conocemos quienes leemos algo sobre el hambre, como ustedes al recorrer estas líneas y yo al escribirlas. Por ello, nosotros reflexionamos sobre el hambre en un plano ideal, como abstracción. Pero el hambre es algo concreto, brutal y asesino de miles de personas al año, la más hipócrita forma de aniquilar seres humanos.&lt;br /&gt;En “El hambre y su contexto”, artículo que leí en la web Rebelión, Juan Torres López repasa algunos detalles relacionados con la callada masacre que perpetra el hambre día tras día. Torres López, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, comienza con esta afirmación: “Es habitual que cuando se habla del hambre se tienda a ver como una especie de desgracia, como un desastre colosal, una fatalidad terrible del destino. Quizá sea lo normal cuando está alcanzando una magnitud tan colosal en nuestros días: ¿quién puede atreverse a pensar que detrás de la muerte diaria de 30.000 personas puede haber algo más que eso, cómo creer que alguien puede estar causando semejante atrocidad?”.&lt;br /&gt;Poco después da lugar a cifras espeluznantes: “Los factores que están haciendo que mueran 30.000 personas de hambre cada día, que solo en 2009 el número de hambrientos haya aumentado en 100 millones de personas, no son difíciles de descubrir y entender. En primer, influye de modo muy determinante la dificultad que tienen millones de personas para acceder a recursos que están a su lado, que deberían ser suyos pero cuyo uso le está vedado. De hecho, no puede pensarse que el hambre sea algo que se padece exclusivamente en países radicalmente pobres sino en los que a pesar de disponer en algún momento o ahora mismo de recursos suficientes no pueden ponerlos al servicio de sus ciudadanos. Unas veces es la tierra, otras el agua y últimamente las semillas, es decir, lo recursos más básicos que poco a poco van acumulándose por los grandes propietarios o empresas multinacionales”.&lt;br /&gt;A eso agrega: “Y de un modo particularmente expreso se ha demostrado que las condiciones en que se desenvuelve el comercio internacional impiden que se pueda satisfacer ese derecho porque está pensado, en el mejor de los casos, para que genere rendimientos a nivel agregado, como ganancias del sistema de comercio en su conjunto, y a largo plazo, pero no en términos de proporcionar ganancias a las personas concretas y en relación con su capacidad efectiva para poder alimentarse. Y también han puesto de relieve que las políticas liberalizadoras están produciendo una mayor concentración de la producción, más monocultivo y expulsión de los pequeños productores porque para que puedan redundar en un más efectivo derecho a la alimentación sería necesario que se pudiera proteger la producción dedicada a la provisión autóctona y que se garatizara la diversidad. Lo que no se permite a los más pobres y débiles de la cadena de la producción alimentaria, aunque sí a los más ricos”.&lt;br /&gt;Su conclusión es lógica: “… lo necesario a nivel global para combatir el hambre es invertir el equilibrio de poder, reconocer el derecho a la alimentación como plenamente exigible y anteponerlo a cualquier otro y evitar que su disfrute esté constantemente amenazado por una lógica comercial y financiera que, además de injusta, es completamente insostenible”.&lt;br /&gt;El hambre, como los otros jinetes del Apocalipsis que galopan como locos en el mundo actual, es perfectamente evitable, pero en la lógica del poder no está evitar más y más daños a la gente y al planeta, sino seguir exprimiendo los recursos naturales de la Tierra con total insensibilidad. Treinta mil personas muertas por día no son nada, una abstracción nomás, para los depredadores financieros que de seguir así terminarán por matar de hambre concreta, nada abstracta, al mismísimo planeta, sin piedad ninguna.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-2028557445271216931?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/2028557445271216931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/2028557445271216931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/hambre-concreta.html' title='Hambre concreta'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyO257cVfCI/AAAAAAAACy8/MvuBh_LbEMY/s72-c/hambre.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-409203959914176453</id><published>2009-12-11T10:57:00.007-06:00</published><updated>2009-12-11T12:10:40.231-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='josé ángel pérez hernández'/><title type='text'>Notas a la alcaldía saliente</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyJ8tzcx56I/AAAAAAAACy0/YLyOSofJiZI/s1600-h/jose+angel+perez+hernandez.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414026828399634338" style="width: 238px; height: 320px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyJ8tzcx56I/AAAAAAAACy0/YLyOSofJiZI/s320/jose+angel+perez+hernandez.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Recibí ayer una solicitud de &lt;em&gt;La Opinión&lt;/em&gt;, periódico en el que colaboro. Me pidieron que en tres rubros otorgara una calificación del 1 al 10 a la administración municipal de Torreón que está a punto de cerrar su periodo de gobierno. En la edición de hoy salieron dos de mis calificaciones y una parte breve de los argumentos. Ahora los traigo aquí íntegros, tal y como los envié, para contextualizar las notas escolares que propuse:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. Gobernabilidad: 7&lt;br /&gt;En este caso su calificación es muy regular no tanto por sus aciertos, sino porque en general no es tan difícil sostener la gobernabilidad en un municipio no muy acostumbrado a la demanda pública. Los conflictos, cuando surgen, no tienen los niveles de encono de otras ciudades, así que un plan más o menos laxo de diálogo da para sacar adelante los acuerdos que permiten la convivencia. Un detalle importante: el clima de inseguridad desalentó no sólo la salida de la gente a las calles por motivos de trabajo y diversión. Tengo la sospecha de que esto se extendió al plano del reclamo político: ante la ola de violencia, la ciudadanía se mantiene casi necesariamente atada al miedo y olvida cualquier demanda a la administración municipal, lo que deriva en una relativa paz para el gobierno. Es un todo complejo harto difícil de analizar a la ligera, pero creo que, en sentido estricto, la gobernabilidad mantenida por la alcaldía saliente ha sido aprobatoria, pero mediocre porque no se vio desafiada frontalmente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. Imagen: 5&lt;br /&gt;La imagen es quizá el punto más dañado de la administración joseangelista. Su gobierno fue dejando gradualmente una sensación de incompetencia que se vio agudizada por la atmósfera de inseguridad que atravesó todo el cuatrienio. Para colmo, aquella promesa levantada como eslogan, la relativa a la mejor policía del norte del país, quedó pulverizada a medida que pasaban los meses. Es cierto que el problema de la violencia no sólo obedece a factores locales, pero cascó pésimamente mal la combinación eslogan-violencia. Los resultados en las elecciones son un reflejo del deterioro sufrido por el gobierno actual en términos de imagen. Da la impresión de que nunca pudieron levantar el pico, que tras los problemas desatados por el horror de los balazos la administración de José Ángel ya no pudo mejorar sus estándares de aprecio ciudadano.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. Negociación: 6&lt;br /&gt;La calificación en este rubro evidentemente se relaciona con los conflictos desatados contra la administración estatal. Si bien es muy común que los gobiernos de distinto origen político no mantengan una relación tersa (esta es una de las más grandes taras del poder en México), en el caso de la alcaldía local y el gobierno del estado el que más sufrió fue Torreón, pues mientras se daba el espectáculo de los dimes y los diretes algunas obras se quedaron en pausa y, peor que eso, se dejaba sembrada la impresión de rijosidad y falta de tacto. Finalmente, más por aburrimiento que por destreza para negociar, la pugnacidad se fue diluyendo y está a punto de terminar con el cierre de la administración torreonense.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-409203959914176453?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/409203959914176453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/409203959914176453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/unos-porques-sobre-la-alcaldia-saliente.html' title='Notas a la alcaldía saliente'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyJ8tzcx56I/AAAAAAAACy0/YLyOSofJiZI/s72-c/jose+angel+perez+hernandez.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-738551018713713535</id><published>2009-12-11T06:26:00.005-06:00</published><updated>2009-12-14T21:22:17.465-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fil'/><title type='text'>Oficio de bibliófilo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyI76INcsJI/AAAAAAAACys/nBl7cJGNziY/s1600-h/libros.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413955571875098770" style="width: 320px; height: 240px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyI76INcsJI/AAAAAAAACys/nBl7cJGNziY/s320/libros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como algunos saben, estuve en la FIL el pasado fin de semana. Me fue muy bien, y no lo digo tanto por la presentación de uno de mis libros, sino por todos los títulos que pude comprar con una mezcla de bajo presupuesto y mucho cansancio. Narro algunos detalles. Llegué a Guadalajara el sábado por la mañana. Casi de inmediato me apersoné en la Feria y dado lo recortado de mi agenda (sólo dos días allá) tuve que ir al grano: busqué lo que mi flaco presupuesto puede alcanzar, libros en oferta, ediciones buenas pero con sellos no muy caros. Nada de Tusquets ni de Anagrama, que son inaccesibles a mi bolsillo, pero sí muchos otros, incluidos los de regalo para mis mujeres y amigos, todos a precios si no bajos, por lo menos nada escandalosos.&lt;br /&gt;Ese sábado a las ocho presenté mi libro. Ya para entonces había comprado, en un día extenuante, como veinte obras de distintos autores y distintas editoriales. El recorrido para llegar a ellos fue intenso, pues uno a uno fui asomándome a los pabellones y allí donde se combinaran los factores de mi interés y el precio desenfundaba la de débito. El domingo 6, último día de la FIL, hice lo mismo, pero ya sin la inquietud de presentar nada. Me dediqué pues a buscar más libros, a explorar en los anaqueles aquello que, reitero, estuviera al alcance de mi economía y fuera de mi total interés. No miento si digo que así, buscándole, rascándole a la Feria, explorando casi con lupa en los estantes, al final me hice de más de treinta estupendos libros por poco menos de dos mil pesos. Esto suena insólito, lo sé, pues cualquier viaje a cualquier librería suele dejarnos, si gastamos esa cifra, no más de seis o siete libros, y eso si pepenamos de los baras.&lt;br /&gt;¿A qué se debe esa diferencia? Muy sencillo: a que el precio del libro es el precio más caprichoso que conozco. Si un refresco o unas papitas o una computadora cuestan más o menos lo mismo en el mercado (con las diferencias habituales que dependen de la tienda o del volumen que manejan los comerciantes), los libros se mueven de forma muy extraña porque obedecen a un montón de variables. Doy un ejemplo: un buen autor (Saramago) publica una nueva novela en Alfaguara; su precio es de 250 pesos. A la vuelta de un año, esa misma novela (con celofán, nuevecita) cuesta lo mismo: 250 pesos. Dos años después, esa misma novela, ya en la segunda impresión, cuesta 230 pesos. Y así: en dos años sólo bajó veinte pesos. ¿A qué se debe eso? Muy sencillo: a que el autor no decayó como figura pública del arte, a que tiene el eterno Nobel, a que ya se anuncia su nuevo éxito y a qué el mercado sigue demandando su trabajo. Veamos un caso que lo contraste: cierto autor desconocido pero excelente publica por primera vez una novela en Alfaguara; el precio de salida al público es de 250 pesos, y así dura tres, cuatro, cinco meses. A la vuelta de un año, el precio de ese mismo libro, con celofán y todo, es de 120 pesos. Dos años después, porque la edición no corrió con mucha suerte, la novela del escritor excelente pero todavía no famoso alcanza el precio de 50 pesos con los vendedores de saldos. En otras palabras, en dos años perdió 200 pesos de su valor. ¿A qué se debe eso? A que la editorial se la jugó con él, pero no funcionó como era de esperarse; el mercado no reaccionó favorablemente y los ejemplares de la novela se fueron quedando rezagados, en bodega, y es sabido que el costo de almacenamiento suele ser alto, así que hay que venderlos y sacarles la ganancia mínima para quedar tablas. El pobre autor tendrá que seguir batallando para ver si en la siguiente le pega.&lt;br /&gt;Pongo ese caso hipotético, pero operante en la realidad del mercado editorial, porque da idea de lo que yo suelo hacer al comprar libros. No me voy a la primera finta de la publicidad, sino que espero, busco libros que son buenos pero ya vienen de bajada en su promoción, u obras que, también excelentes, no buscan el lucro descarnado sino la difusión del conocimiento y el arte, como es el caso (no siempre) de las publicaciones auspiciadas por instituciones como la UNAM o el FCE.&lt;br /&gt;Luego de treinta años conviviendo cerradamente con los libros sé que el placer de la bibliofilia no es saciado sólo por los ricos. Yo no lo soy, estoy muy lejos de serlo, pero con mis pocos quintos de asalariado paterfamilias y un ya más o menos bien entrenado olfato de perro sé dar con títulos que, lo aseguro, ni me creerían si se los describiera como a veces lo hago aquí, en esta columna que hoy termina en esta palabra: la visual y sonoramente hermosa palabra &lt;em&gt;palabra&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-738551018713713535?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/738551018713713535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/738551018713713535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/oficio-de-bibliofilo.html' title='Oficio de bibliófilo'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyI76INcsJI/AAAAAAAACys/nBl7cJGNziY/s72-c/libros.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-8044400510048719752</id><published>2009-12-10T20:10:00.002-06:00</published><updated>2009-12-10T20:17:17.601-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerra contra el narco'/><title type='text'>Tres tristes túneles</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyGrhKD6GfI/AAAAAAAACyk/8c65NuaJWTI/s1600-h/guerra+narco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413796813200824818" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 193px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyGrhKD6GfI/AAAAAAAACyk/8c65NuaJWTI/s320/guerra+narco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La guerra contra el narco ha sido la más cara bandera del régimen actual. Finalmente no fue el empleo ni nada que se le parezca, sino la lucha contra el crimen organizado lo que hasta hoy es manejado en la propaganda oficial como proyecto y logro capitales del gobierno en estos tres años de calderonato militarizado. Todos los días, en el momento que sea, el Gobierno de la República y su logo arcoirisado de Vivir mejor nos informa sobre decomisos, capturas y otros “duros golpes al narcotráfico” (la frase ya se hizo cliché de tanto usarla).&lt;br /&gt;Los mexicanos tenemos por ello dos versiones diarias sobre el mismo tema: la que vemos en televisión y la que antes sólo leíamos en los periódicos y ahora, para desventura de todos, vemos u oímos de vez en vez directamente, a veces demasiado cerca. Como a cualquier otra realidad, podemos meterle hermenéutica a las dos versiones y concluir que las dos apuntan a la verdad y hasta son complementarias: los periódicos informan sobre muertes a pasto sencillamente porque la guerra contra los malhechores es cierta y frontal; los anuncios del gobierno enumeran logros porque los delincuentes no dejan de actuar ni de caer. Hay una gran lógica en esto.&lt;br /&gt;Sin embargo, y pese a la mayúscula estrategia propagandística, queda la impresión nada tenue de que esta guerra es muy extraña. Para ser la divisa vertebral del calderonismo ha dejado más dudas que certidumbres, y ha llenado de pavor a muchas regiones del país, entre ellas a La Laguna. Nomás entre ayer y hoy hemos leído, gigante botón de muestra, sobre dos rebambarambas que dejaron alta cuota de caídos: la de Cuencamé, que arrojó diez bajas en el grupo delincuente, y la de Parral, que sumó siete de golpe, todos con signos de tortura. Además de las muchísimas ejecuciones aisladas en prácticamente todo el país, cada vez leemos y escuchamos más seguido que aquí y allá son ejecutados por puños, casi masivamente ya.&lt;br /&gt;En cualquier competencia, guerra, debate, pleito o choque hay tres posibles resultados, por eso en el futbol, en el box y en casi todos los deportes uno triunfa, otro pierde o los dos empatan. ¿Cómo va en este sentido la guerra contra el narco? ¿Es posible aplicarle esta lógica elemental? Veamos:&lt;br /&gt;a. Si la guerra va siendo ganada por el calderonismo, la lógica indica que en tres años debimos ver un decremento de las muertes y un aumento notorio o leve de la tranquilidad. La retórica de ocasión nos advirtió que la lucha iba a ser larga y dolorosa, pero nadie dijo nunca cuánto. Si esto fue así, qué tremendo error de cálculo el de comenzar una guerra sin una mínima idea firme sobre la crudeza de las acciones ni sobre su duración; pura falta de inteligencia (militar). La guerra en este caso comenzó a ciegas, al tanteo, sin conocer bien a bien el tamaño del enemigo. Napoleón los hubiera reprobado en primer semestre de estrategia.&lt;br /&gt;b. Si la guerra va siendo perdida, ¿no sería tiempo ya de cambiar de estrategia? Pero estaría en esa situación si hubiera más bajas de policías y militares que de civiles fuera de la ley, lo cual no ha ocurrido. Son enormemente más numerosos los muertos vinculados al bando civil, pero con asombro podemos apreciar que esa cifra se ha incrementado mes tras mes, como si a cada muerto le correspondiera la geométrica incorporación a la delincuencia de dos vivos. Parece que la guerra va siendo ganada, pero el ejército enemigo crece en lugar de disminuir.&lt;br /&gt;c. La tercera opción es la del empate, igual número de caídos en ambas trincheras. Si fuera ese el caso, más valdría parar la pelea y esperar nuevas arremetidas en momentos más oportunos, cuando hubiera una garantía absoluta de triunfo.&lt;br /&gt;En resumen, y por los hechos, esto es un galimatías, un reborujo, como decimos los laguneros cuando algo luce muy enredado. Por el número de bajas, la guerra va siendo ganada, pero no hay mes en el que no aumenten los hechos violentos, lo que da pues la impresión de no tener fin. No me atrevo a considerar cierta una última conjetura, pero la anoto: hay un problema grave con la delincuencia, pero ese problema grave ha sido magnificado para justificar un determinado clima en el país: el de la zozobra que desalienta y paraliza en muchos sentidos, incluido uno muy importante: el político.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-8044400510048719752?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8044400510048719752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8044400510048719752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/tres-tristes-tuneles.html' title='Tres tristes túneles'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SyGrhKD6GfI/AAAAAAAACyk/8c65NuaJWTI/s72-c/guerra+narco.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-8106890764253421338</id><published>2009-12-09T08:17:00.003-06:00</published><updated>2009-12-09T08:23:46.576-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='borges'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='roberto bolaño'/><title type='text'>Recetas de y para cuentistas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sx-ymENmImI/AAAAAAAACx8/OYvEfa_Kf7c/s1600-h/maquina-de-escribir.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413241644158165602" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 236px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sx-ymENmImI/AAAAAAAACx8/OYvEfa_Kf7c/s320/maquina-de-escribir.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por una chamba de esas que dejan poca lana y muchas nueces he tenido que asomarme a varios recetarios de cuentistas famosos. La labor ha sido muy divertida, pues, desde Quiroga, los decálogos del perfecto cuentista ya han hecho escuela, tanta que esas rigurosas enumeraciones ya superaron las diez mosaicas cláusulas y tienen ahora tantas como se les antoja a los severos preceptores. No resisto la tentación de compartir dos de dos escritores a mi juicio muy distintos: uno, ceñido al cuento cerrado y riguroso; el otro, cultor de un tipo de cuento más, mucho más relajado y hasta no-cuento:&lt;br /&gt;Borges, en “16 consejos”, opina con ironía que “En literatura es preciso evitar:&lt;br /&gt;1. Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.&lt;br /&gt;2. Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.&lt;br /&gt;3. La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.&lt;br /&gt;4. En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.&lt;br /&gt;5. En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.&lt;br /&gt;6. Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.&lt;br /&gt;7. Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.&lt;br /&gt;8. La enumeración caótica.&lt;br /&gt;9. Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.&lt;br /&gt;10. El antropomorfismo.&lt;br /&gt;11. La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el &lt;em&gt;Ulysses&lt;/em&gt; de Joyce y la &lt;em&gt;Odisea&lt;/em&gt; de Homero.&lt;br /&gt;12. Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.&lt;br /&gt;13. Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.&lt;br /&gt;14. En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.&lt;br /&gt;15. Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos. Y, en fin:&lt;br /&gt;16. Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio”.&lt;br /&gt;Por su parte, Roberto Bolaño ha dicho en “Consejos sobre el arte de escribir cuentos”: “Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.&lt;br /&gt;1. Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.&lt;br /&gt;2. Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.&lt;br /&gt;3. Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.&lt;br /&gt;4. Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.&lt;br /&gt;5. Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.&lt;br /&gt;6. Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.&lt;br /&gt;7. Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!&lt;br /&gt;8. Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.&lt;br /&gt;9. La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.&lt;br /&gt;10. Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.&lt;br /&gt;11. Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.&lt;br /&gt;12. Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una notita final: junto a Haidy Arreola y Laura Orellana presentaré &lt;em&gt;Más allá del desierto&lt;/em&gt;, novela de Yolanda Natera. Es hoy a las 8 pm en el Icocult Laguna. Entrada Libre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-8106890764253421338?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8106890764253421338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8106890764253421338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/recetas-de-y-para-cuentistas.html' title='Recetas de y para cuentistas'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sx-ymENmImI/AAAAAAAACx8/OYvEfa_Kf7c/s72-c/maquina-de-escribir.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-1847054021426346742</id><published>2009-12-06T19:21:00.001-06:00</published><updated>2009-12-09T08:32:09.160-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saúl rosales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mario benedetti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='icocult laguna'/><title type='text'>Andamiaje de Benedetti</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sxm5Kv2xfjI/AAAAAAAACxs/2wjqH8XquN4/s1600-h/saul+benedetti.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411560021558394418" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sxm5Kv2xfjI/AAAAAAAACxs/2wjqH8XquN4/s320/saul+benedetti.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El miércoles 25 de noviembre Saúl Rosales ofreció una conferencia sobre Mario Benedetti en el Icocult Laguna. Otra vez, como ocurrió en abril, hubo lleno y la exposición alcanzó una hora y media sin que el público, como dicen los cronistas deportivos, se moviera de sus asientos. Frente a los asistentes le pedí a Saúl, al final, que dada la extensión de su conferencia nos permitiera tenerla a la mano por si desean leerla más personas o revisitarla quienes ya la oyeron, esto porque de momento no hay publicaciones laguneras que puedan dar cabida a textos de esa envergadura (son casi 25 cuartillas). Saúl accedió y un día después me mandó el documento que aparece completo en este &lt;em&gt;post&lt;/em&gt;. Aquí mismo está todavía la conferencia sobre el &lt;em&gt;boom&lt;/em&gt; que dictó él mismo en abril.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Andamios para ascender a Mario Benedetti&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Icocult Laguna, 25 de noviembre de 2009)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl Rosales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Preludio: En &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt;, libro que comentaré al final, el ex militante de la corriente política de izquierda Eduardo Vargas, acomodado como diputado casi de derecha, juega con las palabras al comentar su deleznable posición. Dice que pasó de “turulato a curulato”; claro, por eso de la curul. Más adelante otro personaje, el coronel retirado, ex torturador, Saúl Bejarano, en su carta-de-suicida hace un juego de humor negro con las palabras al escribir que se siente desfallecido “y dentro de muy poco: fallecido”. Pero al citar los juegos de palabras de Vargas y Bejarano lo que hago es introducir la infausta curiosidad de que quien me invitó a hablar de Benedetti con ustedes se llama Jaime Eduardo Muñoz Vargas, casi, pues, como el Eduardo Vargas de Andamios. El otro personaje, Saúl Bejarano, ya relacionaron ustedes, lleva el nombre del emisor de estas palabras. Triste casualidad en que nos colocó Benedetti.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor parte del tiempo que convivimos con los personajes que creó Mario Banadetti, y que paseamos con nuestros ojos en los escenarios que edificó en sus páginas, lo pasamos en Uruguay. Benedetti es un cronista que colecciona los tiempos del uruguayo del siglo XX. Por ello es cronista del ciudadano del mundo capitalista. El uruguayo que transita por las páginas de la narrativa del autor muerto el 9 de mayo de 2009, para decirlo desde los extremos, es el depredador que saquea al prójimo en la sociedad capitalista en busca de una vida placentera, o es una víctima de ese sistema, por tanto, nosotros somos como los habitantes de esa narrativa, así estemos en cualquier ciudad sudamericana, en Torreón o en Madrid.&lt;br /&gt;Como pequeñoburgueses iguales a Claudio, protagonista de &lt;em&gt;La borra del café&lt;/em&gt;, nos vamos acomodando en los medioiluminados rincones que nos cede el mundo burgués; o como Ramón, burguesito protagonista de &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt;, nos atamos a las comodidades en que es pródigo para sus beneficiarios el poder económico; o en fin, pretendemos, como el gran burgués padre de Ramón, Edmundo Budiño, aprovechar sin piedad y sin remordimientos los amplios dominios de los comandantes de la riqueza.&lt;br /&gt;Amor, militancia política e identidad social derivada de la identidad individual, la identidad nacional y la identidad latinoamericana (los uruguayos de &lt;em&gt;Gracias&lt;/em&gt;… y los exiliados de Andamios, por ejemplo, hurgan en este tema de la identidad social) son algunas de las pasiones, preocupaciones y actividades determinantes de los personajes de las siete obras de Mario Benedetti, cinco novelas, un libro de cuentos y una pieza de teatro, que comentaremos muy brevemente. Muchas otras ramas temáticas sostienen la fronda de la prosa relatora de nuestro autor uruguayo. Cambiemos la imagen del árbol por una cromática para decir que tal como se comparaba la narrativa de la Revolución Mexicana con la obra mural de la Escuela Mexicana de Pintura y se afirmaba que novelas, cuentos, memorias y teatro con el tema de la Revolución de 1910 se erigían en gran mural que retrataba la gesta del pueblo mexicano y sus consecuencias, igual podemos decir que los libros &lt;em&gt;Montevideanos&lt;/em&gt; (1959), &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt; (1960), &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt; (1965), &lt;em&gt;Pedro y el capitán&lt;/em&gt; (1979), &lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt; (1982), &lt;em&gt;La borra del café&lt;/em&gt; (1993) y &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; (1997) son parte de la gran obra muralística donde Benedetti nos introduce para ver y admirar las vidas de personajes que ha creado para que habiten con sus presencias ficticias un lapso prolongado y a veces crítico de la historia de Uruguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El amor&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Personajes principales de esos libros, sin embargo, son hombres frágiles a quienes el amor viene a templar aunque sea temporalmente. Es el caso de Santomé, en &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt;; Ramón, en &lt;em&gt;Gracias&lt;/em&gt;…; Javier, en &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; y aun don Rafael, padre de Santiago, en Primavera…; el propio Santiago, protagonista de esta última novela, es una excepción que confirma lo que pasa con los otros cuatro en tanto que él no es endeble ni flaquea. Santiago consolida su amor en la cárcel que le deparó la militancia política y fortalecido, con esa pasión como equipaje, va al encuentro de Graciela, su esposa, quien vive exiliada en España.&lt;br /&gt;El amor es un tema con muchas sugerencias por explorar en la narrativa de Benedetti. Por ejemplo los deslices hacia otra pareja que no es la habitual no acaban en actos punibles ni en borrascosos problemas morales. Cuando Javier descubre que su mamá le fue infiel a su papá no se asaetean con desavenencias; cuando Raquel le avisa a Javier que tiene otro hombre no se desata una tormenta; el amor es desahijado de la tierna alma de Claudio por Natalia, quien ostenta una especial concepción de la práctica sexual. Hay una visión tolerante de las relaciones de pareja en las que la palabra infidelidad no se pronuncia porque no es pertinente. Una lectura que explorara en este tema encontraría que el autor induce hacia una nueva concepción de la expresión amorosa. Sin embargo, en otros nublados los celos sí relampaguean.&lt;br /&gt;El amor es una expresión humana de entrega y ansia de posesión, de dominación y autosubyugamiento, de requerimiento y prodigalidad. En diversas modalidades lo vemos realizado en los personajes del mural desplegado por Benedetti.&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt;, por ejemplo, conocemos un amor filial pródigo de comprensión en la madre de Laura Avellaneda. La madre sabe que su hija, Avellaneda, joven de veinticuatro años, vive enamorada de un hombre que le lleva el doble de la edad, Santomé, quien está por cumplir cincuenta. Con su amor de madre, verdadero, inmenso y puro, la madre comprende y respeta el amor de su hija y no sólo no lo obstaculiza, sino lo favorece.&lt;br /&gt;Del amor de Avellaneda y Santomé es mucho lo que puede decirse, es la columna vertebral de la primera gran novela de Benedetti.&lt;br /&gt;Otro amor filial limpio y grande que vemos en &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt; es el de Santomé y su hija Blanca. Al encanto de la pureza se le suma el de la comprensión. La joven Blanca comprende el amor de su cincuentón padre Santomé por la joven Avellaneda y ambas se convierten en plenas amigas.&lt;br /&gt;De vuelta al amor de las parejas, en el cruel trance de la tortura de Pedro y el capitán, se alcanza a percibir el sano amor de Pedro por su esposa. En el espinoso breñal de los afectos de la familia Budiño, de &lt;em&gt;Gracias&lt;/em&gt;… se encuentra el espinoso amor del protagonista Ramón por Dolores, esposa de su hermano Hugo. Y para concluir estos brochazos que pretenden reflejar aspectos del amor en la narrativa de Benedetti, anunciemos en Andamios, el amor nuevo y limpio nimbado por la serenidad de la edad, entre Javier y Rocío, y, en la misma novela, el franco amor entre Fermín y Rosario. Pero que hasta aquí queden los ejemplos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La pasión política&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La vida política de los personajes de las novelas aquí mencionadas es principalmente de acción directa y de crítica. Quiero decir, no hay vida partidaria ni militancia orgánica con sus pasiones, con sus emociones ni sus satisfacciones. Si entendemos la política como la preocupación de un ciudadano por sus conciudadanos la encontraremos guiando las acciones de muchos personajes del mural pintado por Benedetti en su obra narrativa. Las pinceladas y los brochazos fuertes de la política estridulan muchas páginas de &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt; o, por el contrario, su ausencia resalta en el apoliticismo no militante de Claudio en &lt;em&gt;La borra del café&lt;/em&gt;, y es la causa del sacrificio de Pedro en &lt;em&gt;Pedro y el capitán&lt;/em&gt;. Pero el ingrediente político es ubicuo en la prosa narrativa de Benedetti tanto como lo es en nuestra vida cotidiana si no nos abandonamos a la inconciencia, cómodo cómplice del poder. La política la leemos en la crítica cívica a la corrupción mediante Santomé en &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt;; en el recorrido por los intestinos de la corrupción que es el acercamiento a la familia Budiño en &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt;; en la visión que desde la cárcel y el exilio tienen los personajes que observan la corrupción y los efectos de la dictadura en &lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt;; en la visión de Uruguay y sus habitantes transformados uno y otros por los diez años de bestial dictadura en &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt;, y, en fin, en la visión de las formas de ser de un torturador y un torturado, es decir, de un sicario de la dictadura y de una víctima del poder salvaje que se ensaña con quien mediante la acción directa ejerció su acción política, en &lt;em&gt;Pedro y el capitán.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Reseñas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los párrafos anteriores aletean sobre aspectos particulares de la parte de la narrativa de Benedetti mencionada. De la misma bibliografía y algún libro más hagamos ahora una reseña siguiendo la cronología de las primeras ediciones, aunque no todos los volúmenes de que me serví son primera edición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Montevideanos&lt;/em&gt; (1959)&lt;br /&gt;La vieja metáfora que lleva a ver el libro de ficción narrativa convertido en espejo que refleja no sólo la imagen con la que queremos ser identificados, sino la imagen de nuestra realidad interior trémula de contradicciones se puede usar para describir el libro de cuentos &lt;em&gt;Montevideanos&lt;/em&gt;, publicado por Mario Benedetti en 1959. La incapacidad humana para vencer los impulsos ciegos y torpes que dominan sobre la lentitud de la razón, esta dialéctica interior que se resuelve en acciones de bien, de mal y de arrepentimiento por haber actuado bien o mal es magistralmente instalada y manejada por Benedetti en sus personajes. Pero aclaro que cuando digo instalada y manejada no quiero sugerir que sus personajes sean máquinas –o como máquinas–, muy por el contrario, la destreza del genial autor uruguayo convierte a la dialéctica en barrena que da a sus personajes profundidad de seres humanos. Una de las gruesas líneas de la conducta humana que traza la existencia de los personajes de &lt;em&gt;Montevideanos&lt;/em&gt; es similar a la cadena de estupideces que uno considera que va forjando en su vida al haber actuado mal o bien.&lt;br /&gt;Traigo dos ejemplos. Uno. En “Los novios”, crispado y dilatado cuento, el narrador protagonista llega a un punto en el que se encuentra en la urgencia de decidir entre la vida que le atrae por estar sustentada principalmente en la libertad ante la pareja, por un lado, y, por el otro, el desquite revanchista que lo ataría a ella. El planteamiento induce hacia la opción de la libertad. Nuestra condición natural tiende a la libertad. Sin embargo, el protagonista elige lo segundo, encadenarse a la vida abominable que significa el goce de su desquite. No quiere el matrimonio pero se ciñe el yugo para mortificar a la pareja. Prolonga así la dialéctica de sus contradicciones porque a causa de su decisión se siente feliz y miserable.&lt;br /&gt;El otro ejemplo es lo que sucede en el famoso cuento “Los pocillos”. Los pocillos son lo que aquí llamamos vasos y tasas. Esta narración nos sobrecoge con el proceder perverso de aquellos que han conquistado la simpatía que producen su desprotección, su desamparo, su desvalimiento. Si no simpatía, uno siente compasión por quienes no poseyeron alguna de las capacidades humanas naturales o fueron despojados de ella. La siente tanto que hasta suaviza la manera de definir a los minusválidos y en vez de llamarlos así, minusválidos, los llama “personas con capacidades diferentes”, aunque en realidad y por encima de los eufemismos compasivos, su naturaleza humana es devaluada por sus incapacidades. En fin, la perversidad humana se agrava en “Los pocillos” porque la incapacidad del minusválido que nos ha inducido a compadecerlo resulta falsa.&lt;br /&gt;Acerca de la prosa del Benedetti de 1959 cito unas líneas de este cuento: “Era increíble como hallaba a menudo, aun en las ocasiones menos propicias, la injuria refinadamente certera, la palabra que llegaba hasta el fondo, el comentario que marcaba a fuego. Y siempre desde lejos, desde muy atrás de su ceguera, como si ésta oficiara de muro de contención para el incómodo estupor de los otros.”&lt;br /&gt;Y leo otra muestra del oficio de Benedetti para trazar los rasgos de las almas: “Ella hablaba con él [con Alberto], o simplemente lo miraba y sabía de inmediato que él la estaba sacando del apuro. ‘Gracias’, había dicho entonces. Y todavía ahora la palabra llegaba a sus labios directamente desde su corazón, sin razonamientos intermediarios, sin usura. Su amor hacia Alberto había sido en sus comienzos gratitud, pero eso (que ella veía con toda nitidez) no alcanzaba a depreciarlo. Para ella, querer había sido siempre un poco agradecer y otro poco provocar la gratitud. A José Claudio, en los buenos tiempos, le había agradecido que él tan brillante, tan lúcido, tan sagaz, se hubiera fijado en ella, tan insignificante. Había fallado en lo otro, en eso de provocar la gratitud, y había fallado tan luego en la ocasión más absurdamente favorable, es decir, cuando él parecía necesitarla más.”&lt;br /&gt;He aquí cómo el creador Benedetti construye personajes, cómo se erige dios con su palabra para modelar criaturas de ficción donde se liberan o se contienen todos los resortes humanos, criaturas de un universo que el autor inventa con el fin de que los aficionados a la lectura lo habiten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt; (1960)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt;, en su brevedad, es una novela que ofrece generosa riqueza al lector. La tregua es rica porque los personajes son ricos en rasgos de su personalidad y esto causa que uno los acepte como seres humanos tan vivos como uno mismo que con la imaginación los va siguiendo por las páginas publicadas por Benedetti en 1960; es una novela rica porque el habla que la constituye es riquísima en rasgos particularizantes muy afortunados; es rica porque su levadura ideológica es abundante y discreta; porque la sociológica es de amplitud certera; es rica porque su potencia metafórica es copiosa y en fin, es rica porque va a las honduras donde se guarda lo más valioso de las relaciones humanas, amorosas o familiares para sacarlo y exhibirlo. Todo esto da como suma una novela importante, imprescindible de leer para los amantes de la ficción literaria que tenemos como lengua madre el español.&lt;br /&gt;La tregua hace que se releguen los otros libros de narrativa de Mario Benedetti igual que &lt;em&gt;Veinte poemas de amor y una canción desesperada&lt;/em&gt; hace que se releguen otros libros importantes de Neruda. &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt; es una novela tan popular que ningún buen lector de narrativa escrita en lengua española ignora su línea argumental amorosa, la pasión del cincuentón Santomé, felizmente correspondida por la jovencita Avellaneda, veinticinco años menor que él.&lt;br /&gt;De la línea troncal que es este amor del viejo y la joven se desprenden ramales con la misma alta tensión. No son temas de menor voltaje la corrupción general de la sociedad ni la amplia y cercana presencia homosexual que enturbia la cotidianidad de Santomé; la transformación que provoca la edad en quienes rodean al protagonista, ni la ilusión del tiempo libre para el inminente jubilado, ni el peso de los recuerdos.&lt;br /&gt;La novela es el diario de Martín Santomé, por tanto está narrada en primera persona y como Santomé es un tanto cínico y se sabe frustrado e inadaptado, su habla es libre, desprejuiciada, habla vulgar. No siente ningún pudor en reproducirla en su diario. Aquí aparece el oficio de escritor magistral de Benedetti, quien recrea las formas verbales que su oído ha registrado no sólo en Uruguay. Nada más en una página, en la del 12 de abril para más señas, Santomé escribe no con actitud filológica sino con la naturalidad de quien se confía con su diario, varias expresiones que le escucha a Vignale y que en la realidad siguen sonando con frecuencia si no en el habla de Uruguay, curiosamente sí en el habla mexicana. Estas expresiones se pueden escuchar ahora en los programas de televisión de producción mexicana. Un primer ejemplo es, “se te caen las medias”, construcción que se refiere al efecto que causa una gran sorpresa. Los mexicanos, hábiles para degradar lo que cae en su poder, la han convertido en “se te caen los calzones”. Otro ejemplo, procedente de la misma página en la que Santomé reproduce las palabras de Vignale es una expresión desde hace mucho tiempo muy usada en el habla mexicana. El sintagma es “armar relajo”. En la oración de Vignale se escucha así: “lo que menos quiero es armar relajo”. La mexicanidad de esta expresión parecería estar avalada por el libro &lt;em&gt;Fenomenología del relajo&lt;/em&gt;, del filósofo mexicano Jorge Portilla. En otro lugar de La tregua se escucha “rifársela”, en el sentido de ponerse en riesgo. Pero la otra expresión del habla popular muy usada ahora entre nosotros y soltada por el personaje de Benedetti en su novela publicada en 1960 es “hacer el oso”. Esta es una expresión que se espeta para referir que se hace o se hizo algo tonto, ridículo o estúpido. En la novela, cuando Santomé evoca su entrevista con Vignale, aparece literal y literariamente de la siguiente manera: “Primero fueron miradas y yo haciéndome el oso”. Ya en otro lado escribí que la palabra oso en esta construcción me parece aféresis de baboso, por el sentido de los sintagmas en que funciona como sinónimo de tonto, de estúpido, de débil mental extremo. La tregua es una novela rica para quienes gustamos de seguir historias ficticias y para quienes sentimos la curiosidad de las expresiones lingüísticas.&lt;br /&gt;Concluyo estos apuntes sobre &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt;, recomendando la lectura de lo que anota Santomé en su diario el viernes 17 de enero. Son unos suculentos párrafos donde se combinan la tensión emocional y la observación filológica, el dolor de la muerte y el palpar las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt; (1965)&lt;br /&gt;Si en La tregua nos encontramos, entreverado con el tema del amor del cincuentón y la veinteañera, el subtema del conflicto del protagonista Martín Santomé, para comunicarse como padre con sus hijos, en &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt; el tema de las abrasivas relaciones padre-hijo es una línea argumental de alta tensión. Ramón Budiño sufre las dificultades de la convivencia con su padre a la vez que su hijo Gustavo las padece con él, aunque en menor medida entre estos dos porque Gustavo actúa en consecuencia con su modo de pensar y eso lo coloca en la trinchera segura de la consistencia ideológica de quienes tienen miras socialmente progresistas.&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt;, el origen del conflicto entre el padre Edmundo y el hijo Ramón es la personalidad subyugante, prepotente, arrogante y burguesa del burgués Edmundo Budiño frente a la parcial sumisión-insumisión de su hijo Ramón, quien se le somete, pero piensa de una manera distinta y esto al padre le repugna. Ramón piensa, no actúa. La pasividad y la inconsecuencia de Ramón con la tibia insurrección de sus ideas respecto a las de su padre mantienen irritado a su progenitor.&lt;br /&gt;Edmundo Budiño, a quien se le conoce en la novela como el Viejo, desprecia a sus dos hijos, no sólo a Ramón. Del otro, de Hugo, dice con acerbo adjetivo que el resto de la novela carga de desprecio y odio: “El estúpido me quiere imitar.” Y en su oportunidad, con martillo de juez prepotente dictamina que Ramón es “un indeciso y un cobarde”. Benedetti nos hace sentir el compacto odio con que el gran burgués arremete contra sus hijos. Sin embargo el juicio del Viejo respecto a Ramón es certero. A lo largo de la novela de la que es protagonista, Ramón se define con esas características de indeciso y cobarde que lo asemejan al dubitativo y pasivo Hamlet. Incluso la indecisión y la cobardía de Ramón son las que acaban dando rumbo a la historia narrada por Benedetti. Escuchemos las siguientes palabras del personaje acerca de sí mismo, de su fidelidad a su condición de clase burguesa y a su pasividad: “La verdad es que sé que no voy a cambiar, que no voy a tomar ninguna decisión tajante, dramática.” La toma de decisiones radicales es el camino a la incomodidad y nos gusta el yugo de la ley del menor esfuerzo. Ramón es comodón.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt; apareció en 1965 y su acción sucede muy poco antes, en 1961. Es una época de definiciones graves ante la vida. La historia que se iba escribiendo por esa época en los países latinoamericanos –uso el adjetivo latinoamericanos aunque Ramón me corregiría diciendo que es un anglicismo–, naturalmente entre ellos Uruguay, donde se desarrolla la novela, exigía tener una identidad, una conciencia del ser y del deber ser. Una vez adquirida una identidad se debe serle fiel. Cuba se mostraba como el máximo valor de la autodefinición latinoamericana en el conjunto de nuestros países y en las conciencias individuales al declararse socialista. En muchos de los personajes de la novela de Benedetti existe esta conciencia histórica y en Ramón más que en ninguno otro. Pero él no se definirá ni cuando su amigo periodista Walter Vega lo enmarca en el problema de la conciencia de clase.&lt;br /&gt;De ese modo la novela hurga en el microcosmos de Ramón y en el macrocosmos del momento histórico que le tocó vivir, un momento cuya gravedad lo llevará a una salida existencialista, propia de su incapacidad para definirse como integrante de la clase proletaria, clase distinta y opuesta a la suya, la burguesa. Ramón no sigue una praxis consecuente con sus tibias proposiciones pálidamente progresistas, mucho menos las que lo identificaran con el proletariado. No asume una identidad social a la cual serle fiel.&lt;br /&gt;Mientras tanto, al igual que lo hacen otros personajes, el mismo protagonista de &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt;, Ramón Budiño, no deja de hacer observaciones acerca del habla para señalar curiosidades lingüísticas o para llevar la atención hacia expresiones de octanaje literario. Por ejemplo, después de decir que el hijo es una cicatriz, Ramón ironiza: “Buena definición para proponer a la Academia. Hijo: cicatriz del amor.” En ese juego de la novela que consiste en que los personajes observan su habla, Gloria, amante del padre de Ramón, recuerda a un compañero de la Facultad que siempre daba vuelta a los lugares comunes. “Giraldi decía entre dos carcajadas: ‘Los barcos abandonan a la rata’.” El referido trastrueca el dicho de que en el amago del naufragio, las ratas abandonan el barco. Un último ejemplo, aunque se puede leer en las primeras páginas de la novela: un personaje, durante la charla tumultuosa con que comienza la novela en el Tequila Restaurant de Nueva York, lanza la siguiente definición: “el arte es la chispa que resulta de frotar la prohibición con el castigo”. En seguida una de las uruguayas celebra el ingenio del enunciado y le dice al uruguayo que habló: “Te salió redondo.” Y él comenta para confirmar el valor de lo que acaba de decir: “¿Verdad que sí? Se me ocurrió ahora, mientras hablaba.”&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt; acaba siendo la biografía de Ramón Budiño, un hombre que está insatisfecho con su mundo, por lo degradado que lo ve, pero que no tiene el ímpetu necesario para hacer algo por cambiarlo. El uruguayo hamletiano no se atrevió a dejar de ser burgués por más que viera y le hicieran ver lo aberrante de su condición. En la esencia del burgués está la ineptitud para la acción dificultosa, sólo quiere la dirección, mandar, ejercer el poder desde la suave poltrona.&lt;br /&gt;En la novela &lt;em&gt;Gracias por el fuego&lt;/em&gt;, se deslizan páginas memorables como aquellas en que el protagonista discurre sobre el amor, la muerte y el escrúpulo. Pero son muchas las de igual calidad en el encadenamiento de sutiles anticipaciones, promisiones y revelaciones poderosamente lógicas que estimulan el interés del lector y dan consistente estructura a la narración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pedro y el capitán&lt;/em&gt; (1979)&lt;br /&gt;A los lugares donde se enfrentaban los ejércitos durante la guerra, seguramente siguiendo la terminología de los manuales bélicos, se les llamaba “teatro de operaciones”. En el teatro de operaciones donde se usaban fusiles, granadas y bayonetas, se definía al vencedor y al perdedor aunque desde la óptica del pacifismo ambos salen perdiendo. &lt;em&gt;Pedro y el capitán&lt;/em&gt;, obra dramática de Mario Benedetti, es el “teatro de operaciones” donde se enfrentan las fuerzas aliadas de la inteligencia y las convicciones de la vanguardia popular de un ejército que lucha por crear un hombre nuevo, representadas por Pedro, contra las fuerzas de la bestialidad y el dominio del ejército oficial que reprime la aspiración de una nueva forma de vivir, representadas por el capitán.&lt;br /&gt;La obra comienza cuando Pedro, con la cara oculta por una capucha, es arrojado a un cuarto de interrogatorios que será el teatro de operaciones al que asisten el espectador del drama o el lector. Recibe a Pedro el capitán. Ellos serán los únicos personajes durante la representación. Viene en seguida un monólogo del militar mediante el que se describe ante Pedro como el interrogador “bueno”, el que en estas prácticas en la realidad se contrasta con los malos, que, aclaremos, no son malos, son bestias. “Mi especialidad no es la picana, sino el argumento”, dice el capitán, aunque en el desarrollo de la obra lo veremos abofetear a Pedro a causa del mutismo militante de la fidelidad a la lucha popular. Por lo demás, se verá conforme corre el drama, “el argumento” que maneja el capitán no deja de llevar municiones psicológicas de grueso calibre como la amenaza de torturar a la esposa y al hijo de Pedro frente al mismo detenido.&lt;br /&gt;En la oscuridad de la capucha, la inmovilidad de las ataduras y el dolor de la tortura, Pedro no dejará de luchar por su vida y su ideología revolucionaria y lo hará armado sólo con su palabra de militante popular. En un momento de la obra Pedro se alza con la ironía que es lucidez en el torturado e impotencia en el torturador. Le dice al interrogador: “Quizá yo sepa más de usted que usted de mí”. Y el capitán le contesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capitán: (Con ironía.) ¡No me digas!&lt;br /&gt;Pedro: Si le digo. En su afán de extraerme lo que sé y lo que no sé, usted no advierte que se va mostrando tal cual es.&lt;br /&gt;Capitán: ¿Y cómo soy?&lt;br /&gt;Pedro: Bah.&lt;br /&gt;Capitán: Me parece que te pregunté cómo soy.&lt;br /&gt;Pedro: Sí, ya sé. Pero es absurdo. Me mete en cana, hace que me revienten y encima exige que le sirva de analista. Eso no.&lt;br /&gt;Capitán: Después de todo, ya me imagino cómo soy.&lt;br /&gt;Pedro: Entonces estoy de acuerdo con ese autodiagnóstico.&lt;br /&gt;Capitán: ¿Y si me imagino noble y digno?&lt;br /&gt;Pedro: ¿Sabe lo qué pasa? Usted no puede venderse a sí mismo un tranvía. (Pausa muy breve.) No se puede imaginar noble y digno.&lt;br /&gt;Capitán: (Gritando.) ¡Cállate!&lt;br /&gt;Pedro: ¿Cómo? ¿No quería que hablara? Y ahora que me decido a hablar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como éste que acabo de leer, el drama publicado por Benedetti en 1979 tiene muchos pasajes que son literariamente espléndidos ejemplos del manejo de la palabra, y, como retratos de la realidad, deslumbrante revelación de la bestialidad que alcanza el ser humano (el torturador), contrastada con la lucidez reivindicante que también puede alcanzar el ser humano (el torturado).&lt;br /&gt;Al final de &lt;em&gt;Pedro y el capitán&lt;/em&gt;, la vanguardia revolucionaria, el militante revolucionario, vence muriendo; el poder gubernamental, en el capitán, sobrevive humillado por la fidelidad del militante revolucionario a su causa y a sus compañeros.&lt;br /&gt;Pedro y el capitán, en sus menos de cien páginas, es una obra de tensión similar a la de un poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt; (1982)&lt;br /&gt;La novela &lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt;, de Mario Benedetti, es una mirada a la ferocidad represora que practica el Estado capitalista contra sus opositores verdaderos. (Conviene aplicar el adjetivo verdaderos, porque aquí, en México, se crean oposiciones cómodas, a la medida de las necesidades de los gobiernos en turno). La novela de Benedetti es también una mirada a la represión que toma formas de cárcel y tortura para unos; de exilio, es decir, otra forma de tortura, para otros. Sin embargo en el entramado de crueldad que se tiende de pilar a pilar, de viga a viga de la estructura de esta novela, resaltan dos hilos, uno de ternura infantil y otro amoroso.&lt;br /&gt;La narración la traman y la urden cartas de Santiago desde la prisión de Uruguay donde sufre encierro y tortura, y la complementan los días y las palabras de Graciela, su esposa; de Beatriz, hija de ambos que tiene 9 ó 10 años de edad, así como de don Rafael, padre del encarcelado y Rolando, amigo del preso, todos instalados en la lejanía del exilio en España.&lt;br /&gt;Esta novela tiene la característica de que la narración es interrumpida por textos personales de Benedetti, textos no relacionados directamente con la historia pero que surgidos de la realidad estricta y de las andanzas políticas del autor uruguayo son de la misma familia del texto que constituye la ficción, son escritos acerca de la represión, el exilio, la lucha por la democracia y la solidaridad humana. Pasa en la novela como en el teatro de Brecht, donde la acción es interrumpida para que surja el mensaje didáctico o para que los propios actores, sin la dinámica dramática, es decir, sin actuar, cambien o reacomoden la escenografía, movimiento que rompe la ficción y rompimiento que dará mejor contexto a la continuación del drama. Así, la ficción dolorosamente realista de &lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt; es reforzada con textos contextualizadores que apuntalan la ficción con su carácter de cuñas afiladas por la historia.&lt;br /&gt;Al recordar la relación padre-hijos que se observa en &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt; y sobre todo en Gracias por el fuego y cotejarla con la que se da entre el Santiago encarcelado y don Rafael en el exilio, se realza el afecto, el auténtico cariño, el amor filial entre los dos que han sido militantes de la oposición política durante la dictadura uruguaya, Santiago incluso en la acción directa o, para no usar ese concepto de la lucha revolucionaria, con las armas en la mano. En una de las muchas páginas densas de sentimientos don Rafael se dice: “Estoy donde estoy y él está donde está. Pobre hijo. Si pudiera canjearme con él. Pero no me aceptan. No soy suficientemente odioso. No quise derribarlos, desarmarlos, vencerlos. El sí lo quiso y fracasó. Si yo pudiera entrar allí para que él saliera […]”. Don Rafael tiene 67 años de edad, Santiago 38.&lt;br /&gt;Por el contrario, la saña de la dictadura convertida en cárcel para Santiago y exilio para su esposa Graciela va minando las distantes relaciones de la pareja. El amor naufraga por la insatisfacción de los sentidos. La pareja se va desmoronando. La fuerza narrativa de Benedetti nos introduce en las variaciones anímicas de Graciela provocadas por la separación, la lejanía, la distancia, el exilio. El exilio desbarata los afectos. Benedetti no es condescendiente con su personaje Graciela. No quiere hacer de ella una mártir del matrimonio y nos la muestra quebradiza, endeble, vulnerable ante los reclamos que la ausencia no escucha. A Graciela se le rompe la integridad afectiva a causa de la distancia entre los cuerpos. (pp. 90-92)&lt;br /&gt;En cuanto a Beatriz, la niña de 9 ó 10 años, hija de Graciela y Santiago, es un personaje enternecedor y gracioso. La maestría de Benedetti sabe crear una niña que es una niña de literatura pero no de caricatura ni de hielo. No la dibuja, no la describe Benedetti, los lectores la recreamos y la conocemos con sus palabras de ingenuidad pueril. Todas las intervenciones de Beatriz son cándidamente profundas y graciosas. Se pueden ejemplificar con su disertación sobre la palabra libertad, que por cierto, con atroz ironía, es el nombre del penal donde vive recluido su papá Santiago. (pp. 109-111)&lt;br /&gt;Beatriz es un personaje de gracia y ternura, un sorprendente personaje por su gracia ingenua y su ingenuidad graciosa que irriga de frescura la desolación que padecen su mamá Graciela que ve cómo el exilio le destruye la necesidad del esposo; mitiga la domeñada desesperación de Santiago, su papá, que además con su convicción revolucionaria se blinda para sobrevivir al encierro y la tortura; modera la congoja de don Rafael, su abuelo, en quien se concentran los dolores del exilio, del padecimiento por el hijo que sufre las garras de la dictadura y de ver que la nuera va abandonando anímicamente a su hijo encarcelado. (Un monólogo de ejemplo de Beatriz en las pp. 174-176.)&lt;br /&gt;Es &lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt; una novela sobre la heroicidad de los desarraigados por la dictadura.&lt;br /&gt;Una cosa última en este rápido acercamiento a &lt;em&gt;Primavera con una esquina rota&lt;/em&gt;: un compañero de celda de Santiago lee la novela mexicana &lt;em&gt;Pedro Páramo&lt;/em&gt;. No es de extrañar, Benedetti, en algunos de sus libros de ensayo –recordemos sus títulos: &lt;em&gt;El escritor latinoamericano y la revolución posible, El ejercicio del&lt;/em&gt; &lt;em&gt;criterio&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;El recurso del supremo patriarca&lt;/em&gt;–, consideró a Rulfo el mejor escritor mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La borra del café&lt;/em&gt; (1993)&lt;br /&gt;Cuando mediante la publicidad editorial, las noticias culturales y las reseñas bibliográficas me enteré que &lt;em&gt;La borra del café&lt;/em&gt; venía a aumentar el fondo novelístico de Benedetti, el título se me clavó en la curiosidad porque no podía encontrarle la coherencia. Para mí la borra era, desde la infancia de almohadas duras y colchonetas en lugar de tersos edredones de invierno, era, digo, la borra, un compacto apelmazamiento de algodón que se usaba de relleno. A las almohadas les sacaban la borra para lavarlas; a las colchonetas luidas se les veía o se les salía la borra que guateaba la tela barata confeccionada contra el frío. Entonces, cómo hablar de la borra del café, cómo asociar el negro líquido de los insomnios con los puñados de algodón apelmazado. Por supuesto, la lectura de la novela me esclareció el concepto más que la presentación de la cuarta de forros que se preocupó por aclarar el raro nombre del libro. Luego, al seguir los breves capítulos que articulan la novela dejé de inquietarme por las ocultas significaciones del título que, inútilmente, volví a intentar descubrir al pensar en lo que diría aquí.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La borra del café&lt;/em&gt; son los sucesivos capítulos de la vida de Claudio desde la edad de entrar a la primaria hasta la de aterrizar en la vida profesional, en la que al final empieza a ser un triunfador dentro de los litorales de la clase media. Claudio es un pequeñoburgués afortunado, nacido en una casa cómoda; pasa una adolescencia en la que se le da lo importante. A sus dieciséis años, Natalia, una estudiante chilena avecindada en su casa, lo inicia en la vida sexual y hasta en una visión distinta de la apropiación sexual. Ella le explica al adolescente: “No te olvides que soy del Quique. El es mi hombre.” “¿Y esto que hicimos?” “Esto que hicimos fue ante todo un acto de solidaridad. En Chile somos muy solidarios. Y solidarias. Hace tiempo que sentía que necesitabas esto. Para tu formación ¿entiendes? Y hoy se dio la ocasión.”&lt;br /&gt;Aquí leo un soneto de solidaridad sexual que se puede poner entre los poemas de Benedetti más re-citados por los enamorados a sus herméticas enamoradas. El soneto se llama “Piernas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las piernas de la amada son fraternas&lt;br /&gt;cuando se abren buscando el infinito&lt;br /&gt;y apelan al futuro como un rito&lt;br /&gt;que las hace más dulces y más tiernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también las piernas son cavernas&lt;br /&gt;donde el eco se funde con el grito&lt;br /&gt;y cumplen con el viejo requisito&lt;br /&gt;de buscar el amparo de otras piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se separan como bienvenida&lt;br /&gt;las piernas de la amada hacen historia&lt;br /&gt;mantienen sus ofrendas y en seguida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;enlazan algún cuerpo en su memoria.&lt;br /&gt;Cuando trazan los signos de la vida&lt;br /&gt;las piernas de la amada son la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de ese interludio deleitoso y solidario, volvamos con el pequeñoburgués Claudio. Para el tiempo de su iniciación con Natalia, en su vida amorosa ya había aparecido, literalmente aparecido, Rita; Rita niña para el niño Claudio, Rita adolescente para el adolescente Claudio, Rita profesionista para el profesionista Claudio. Varias veces Rita roza la vida de Claudio. Lo ilusiona y desaparece. La figuración de Rita lo aborda aun en el avión en el que viajará a Quito. Sin embargo en esta última ocasión que sucede en el ante-antepenúltimo párrafo de la novela, Claudio abandona el llamado del amor ideal y decide: “Mariana y punto”.&lt;br /&gt;Mariana es la estable compañera amorosa de Claudio. La conoce a los veintiún años en un baile y se convierten en una afortunada pareja pequeñoburguesa: “nos contábamos las respectivas historias, que no eran, vale reconocerlo, demasiado apasionantes”. Benedetti les aporta la pasión del tango que los seduce. Hace en tres párrafos una descripción del baile que es un poema. El tango los lleva a la cama y al amor. Hacia el final de la novela la fortuna de ambos se vuelve material pecuniario cuando Claudio, jugando a la ruleta en un casino, gana tanto dinero que los hace pensar en casarse.&lt;br /&gt;Al final, cuando parece que la afortunada vida pequeñoburguesa de Claudio será sacudida por un imprevisto que lo lleve a lo extraordinario, se impone su fortuna pequeñoburguesa. Había abordado un avión, como dije antes, que lo llevaría a Quito para participar en un seminario internacional de diseño gráfico al que lo había enviado su empresa. (Subrayo el su porque a los asalariados los patrones les hacen creer que el lugar donde venden sus capacidades es su empresa.) A bordo de la nave aérea aparece Rita como azafata. El profesionista triunfador recibe las caricias de ella y en tanto conversan el comandante del avión anuncia el tiempo que tardarán para llegar a Mictlan. Claudio se alarma. ¿Mictlan? No sabe qué lugar es ése. Y a donde se dirigía él es a Quito. “¿No íbamos a Quito?”, le pregunta a la azafata Rita. “Ibamos, sí. Ahora vamos a Mictlan”, le responde ella.&lt;br /&gt;El lector informado sabe que Claudio tiene razón en alarmarse, aunque no sepa qué lugar es ése. Porque el lector informado sabe que Mictlan en la mitología azteca es la región de los muertos. Mas no hay razón para alarmarse, aunque haya razón para alarmarse, porque ese destino inesperado, como la presencia de Rita, es un sueño. Lo que le ocurre a Claudio es una pesadilla pero lo que nos espera a todos no es un sueño, porque al final, literalmente al final, todos iremos a Mictlan, lugar de los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; (1997)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; es un libro valioso porque contiene lo que es consustancial a la obra de Benedetti, el amor a lo mejor del ser humano, entre ello, el amor a la libertad, a la lucha por la libertad, a la integridad que inyectan los ideales creados por la vocación de justicia; también a la habilidad para crear belleza. &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; reconoce la capacidad humana para crear belleza y la evidencia en sí mismo.&lt;br /&gt;Andamios es un libro de Mario Benedetti donde confluyen, como ríos que forman la gran corriente de una ficción narrativa, cartas, artículos periodísticos, sueños, poemas, crónicas de viaje, mensajes de fax, mensajes de suicidas. Se crea con esos afluentes el torrente literario que es la vida de Javier, un exiliado que salió de Uruguay a causa de la dictadura que asoló de 1973 a 1985, con bestial crueldad, a esa nación sudamericana y regresa después de doce años y ahora navega tratando de ajustarse a un país que ya no es el que dejó, aunque debe reconocer que tampoco él es el mismo Javier que salió al exilio.&lt;br /&gt;Siguiendo al propio Benedetti en su “Andamio preliminar”, nos hemos referido antes a &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; como &lt;em&gt;libro&lt;/em&gt; y no como &lt;em&gt;novela&lt;/em&gt; porque al empezar aquel breve prólogo de poco más de dos páginas, el autor uruguayo hace una advertencia ambivalente. Dice: “no estoy muy seguro de que este libro sea una novela propiamente dicha (o propiamente escrita)”. El “propiamente escrita” implica que sí es novela. Los materiales que también hemos mencionado antes (cartas, crónicas, mensajes de suicidas, etcétera) podrían explicar la advertencia de Benedetti, sin embargo la articulación narrativa con que son ensamblados los diversos textos, sus tonos y el entreveramiento de sus inflexiones salidos de una voz relatora no dejan duda de que al leer Andamios el lector camina por los senderos de una novela. La disyunción o juego de palabras de “o propiamente escrita”, propuesta por el autor, lo confirma. Al jugar con el giro lingüístico del adverbio &lt;em&gt;propiamente&lt;/em&gt; parece que Benedetti admite que el libro es una novela, aunque sus sistemas no quepan en la arquitectura tradicional. Aunque, &lt;em&gt;impropiamente&lt;/em&gt;, es novela. Así, Andamios es la novela que no fue para ser. A pesar de la advertencia del autor uno acaba con la satisfacción de haber metido su curiosidad de lector a los interiores de los personajes y de haberlos visto actuar en sus escenarios. Andamios es una novela porque su lector convive con personajes y visita lugares de letras en páginas que van articulando una narración no convencional pero gozosa para los ojos que gustan el perderse en la ficción escrita.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt;, seguramente igual que el resto de obras de Benedetti, es un libro valioso porque reúne algunos de los mejores rasgos del ser humano, el amor a la libertad, la fidelidad a la lucha popular, la vocación de justicia, la habilidad para crear belleza y más en el contexto de un Uruguay recién salido de una dictadura cruel y encarrilado en una democracia endeble minada por los vicios del capitalismo. Rocío, la nueva pareja del protagonista Javier, mujer de militancia política radical, se pasó diez años sufriendo la cárcel y la tortura como consecuencia de su lucha antidictatorial. Ahora, cuando yace en la cama al lado del hombre que fuma plácidamente, desahoga su inquietud por las condiciones del mundo absurdo que los rodea después de todo, es decir, un después de todo que significa años de resistencia, encierro carcelario, tortura y exilio. Rosario le dice a Javier: “Pero en el futuro no estamos solamente vos y yo. Abro el diario, miro la tele, y me parece estar inmóvil, aletargada, en un rincón de la catástrofe.” Sentirse inmóvil “en un rincón de la catástrofe” es tener conciencia de que el mundo está contrahecho y de que la propia humanidad tiene la capacidad de corregirlo y que cada uno tiene el compromiso de afanarse en esa tarea.&lt;br /&gt;Entre las intimidades generadas por el amor o el apetito sexual de los personajes de esta novela de Benedetti, personajes que en su mayoría tuvieron una militancia política radical de izquierda, discurre, no podía ser de otra manera por la condición de personajes ricos en ideología marxista (Javier dice jugando con las palabras y desplegando una verdad: “No hay Marx que por bien no venga”), discurre, digo, el análisis que de su circunstancia hacen, no es análisis académico ni especulación sociológica sino apreciaciones de militantes salidos de la praxis. Estos militantes en reposo analizan desde la condición de un mendigo de Montevideo hasta el poder de la FIFA (siglas que no necesitan ser descodificadas) y hasta el propio cuerpo, el cuerpo humano, el cuerpo que alberga al yo, el cuerpo en su significación con otro cuerpo, el de la mujer amada, por el que es y en el que es. &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; resulta así una novela de la pasión amorosa y de la pasión política y en ella se encuentran tres poemas al cuerpo, residencia de las pasiones y de la existencia. Su cuerpo le arranca a Javier, protagonista de &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt; tres poemas de un gozo humano renacentista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Conclusión&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es ejemplar para quienes se dediquen a la literatura o no, sean artistas o no, el compromiso del escritor Mario Benedetti con lo mejor de la humanidad, con las capacidades que la dignifican. Su vida mostró que se puede triunfar en la literatura, como seguramente en todo, sin genuflexiones indignas ni zigzagueos coquetos coreografiados para agradar a los poderes que pueblan el mundo de humillados y ofendidos, expoliados y sacrificados.&lt;br /&gt;Este escritor uruguayo nacido en 1920 vivió y vive para mostrar que en los tiempos de desaliento ideológico, de atonía revolucionaria, de desconfianza en las capacidades humanas, siempre hay un compañero con palabra y conducta dignas, reconfortantes y estimuladoras.&lt;br /&gt;La línea de dignidad de Benedetti no se descompuso con sinuosidades, quiebres ni fisuras. Reintegrado a su patria como algunos personajes de &lt;em&gt;Andamios&lt;/em&gt;, la novela mencionada, después del prolongado exilio que fue una persecución política, una represión de nombre específico, exilio, Benedetti siguió siendo paradigma principalmente para quienes seguimos pensando que es posible cambiar al hombre que han formado las pasadas épocas de la humanidad, cambiarlo para que sea un mejor ser humano. Quienes creemos esto vemos en el ejemplo de Benedetti y la parte de la humanidad que es como él, que siguen en pie los andamios de la voluntad y de la ideología que servirán para edificar al hombre nuevo. Para edificar una obra o reconstruirla primero se deben alzar los andamios. Los mejores en la humanidad siguen trabajando en el armado de los andamios.&lt;br /&gt;Otros andamios podemos ver en la persona y la obra de Benedetti, los andamios que sirven para edificar la conciencia social del escritor, una conciencia que no es como la del albañil que alza paredes, ni la del minero que socava la tierra ni la del conductor de tráiler carguero porque el producto del trabajo de ellos no afecta la conciencia de los demás. La obra del escritor sí modifica, aunque él no se lo proponga, la manera que el lector tiene de ver la realidad, de analizarla y de acomodarse en ella. La literatura rediseña líneas de conducta.&lt;br /&gt;El ejemplar autor uruguayo dedicó innumerables páginas a reflexionar sobre la tarea del escritor y el sentido de la obra literaria en el contexto de pobreza popular, gobiernos oligárquicos, dictaduras militares y dependencias transnacionales que han asolado a Latinoamérica y sus palabras permanecen como andamios que pueden servir al escritor para construir sus personajes, sus diálogos, sus relaciones, sus escenarios y sus historias. Para concluir aclaremos que ni la obra analítica y crítica de los ensayos de Benedetti, ni su narrativa derivan hacia el panfleto. La estética es una expresión del humanismo y los tamaños de la sumisión y de la libertad son opcionales, cada quien le fija fronteras y litorales. Cada quién determina qué tanto se doblega o qué tanto vive erguido. Tal y como la Revolución Cubana mostró que la dignidad nacional se puede rescatar, Benedetti muestra que la dignidad del artista y del ser humano tiene la medida que cada quien quiera darle. La relectura o la lectura de los libros de Mario Benedetti pueden confirmar estas afirmaciones.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-1847054021426346742?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/1847054021426346742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/1847054021426346742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/andamiaje-de-benedetti.html' title='Andamiaje de Benedetti'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sxm5Kv2xfjI/AAAAAAAACxs/2wjqH8XquN4/s72-c/saul+benedetti.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-4204361583401997680</id><published>2009-12-05T14:41:00.002-06:00</published><updated>2009-12-06T12:15:46.152-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='josé emilio pacheco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='premio cervantes'/><title type='text'>Pacheco Cervantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sxm9BohrwxI/AAAAAAAACx0/x5Gp84xVDyY/s1600-h/jep.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 320px; HEIGHT: 193px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411564263018578706" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sxm9BohrwxI/AAAAAAAACx0/x5Gp84xVDyY/s320/jep.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todos sabemos que el Premio Cervantes es el Nobel en español. Tras recibirlo, José Emilio Pacheco llega en materia de galardones a la máxima altura que un escritor pueda alcanzar si escribe en nuestra lengua. El reconocimiento es, pues, para él, pero también lo es para México, país con no pocos aportes en la vigorosa historia de este idioma común a tantos pueblos. Con éste, suman ya cuatro mexicanos con el Cervantes en la alforja; antes lo obtuvieron Octavio Paz, Carlos Fuentes y Sergio Pitol, lo que distribuye el paquete, si nos atenemos a los géneros que más han abrazado, en dos poetas (Paz y Pacheco) y dos narradores (Fuentes y Pitol). Como dato curioso, la estadística indica que a los escritores mexicanos les conviene tener un apellido con P inicial.&lt;br /&gt;En el ensayo “Cuatro estaciones de la cultura mexicana” (&lt;em&gt;La historia cuenta&lt;/em&gt;, 1998), Enrique Krauze ubica a Pacheco entre los poetas de la generación de 1968. Entre otros, aparecen en el mismo grupo Carlos Montemayor, Juan Bañuelos, Jaime Labastida, Elsa Cross, David Huerta, Jaime Augusto Shelley y Ricardo Yáñez. También en la generación del 68 destaca a los novelistas Jorge Aguilar Mora, José Agustín, René Avilés Fabila, Arturo Azuela, Parménides García Saldaña, Hernán Lara Zavala, Gustavo Sáinz y Ignacio Solares; en el ensayo, la misma generación así clasificada por Krauze resalta a Héctor Aguilar Camín, Roger Bartra, José Joaquín Blanco, Lorenzo Meyer, Carlos Monsiváis y Guillermo Sheridan. Esos son algunos de los escritores que, como digo, han aportado una obra innegablemente valiosa al español, poetas, narradores y ensayistas de una generación (si creemos en eso: que existen las generaciones) nacida, meses más o menos, entre 1940 y 1950, es decir, cuando México dizque se abría al mundo moderno y cambiaba las riendas del caballo por el volante de automóvil. Creo ver en esos escritores el tirón definitivo hacia el cosmopolitismo; en diferentes medidas, por supuesto, los autores mencionados junto a Pacheco ya no miraban tanto hacia el país como hacia el exterior. Quiero decir que para estos escritores era tan valioso lo nacional como lo foráneo y ya no era incluso necesario hacer distingos que en algún otro momento derivaron en guerras de papel como la abundantemente documentada en &lt;em&gt;México en 1932: la polémica nacionalista de 1929&lt;/em&gt; (FCE, 1999) de Guillermo Sheridan. Como Pacheco, los escritores de ese tándem podían ya, con todo desparpajo, oír rock, leer en inglés o francés, traducir, mover a sus personajes por calles y ya no por brechas, mezclar géneros, experimentar con estructuras, describir sin velo escenas sexuales, preocuparse por las minorías y dialogar con el arte pop, entre otras novedades.&lt;br /&gt;Como sus contemporáneos, Pacheco es un escritor todoterreno. El género de su mayor dominio es la poesía, pero tiene cuentos estimables, un par de novelas y una muchedumbre de textos críticos publicados igualmente en una muchedumbre de revistas y periódicos; en esto sólo es superado por su amigo y casi hermano Monsiváis, aunque Pacheco se diferencia de aquél en un mayor ceñimiento al ensayo literario breve y no a la todología manejada por el autor de &lt;em&gt;Escenas de pudor y liviandad&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Los premios son siempre bienvenidos por todo escritor, o por casi todo escritor, y más si son como el Cervantes, que no surge por convocatoria ni obliga a la revisión de una obra específica. El máximo premio para un escritor de lengua española es concedido por trayectoria, como el Nobel, así que quien lo recibe quizá puede soñarlo, pero, se supone, no operar para que se lo den. El monto en metálico, 125 mil euros, no es nada despreciable, y esta cantidad se suma a la difusión que recibe la obra del galardonado. Pacheco estaba en la FIL cuando recibió la noticia, lo que de inmediato colocó sus declaraciones en el centro de la atención y cotizó a la alza sus autógrafos. Con el Cervantes, Pacheco gana además otra ubicación; sale de la vitrina de escritores mexicanos y se coloca en la que también ocupan Carpentier, Borges, Onetti, Sabato, Roa Bastos, Bioy Casares, Vargas Llosa, Cela, Mutis, Gelman, entre otros ganadores del premio que recibirá el 23 de abril de 2010 en la Universidad de Alcalá de Henares. Tal vez Pacheco parezca poco junto a monstruos como Carpentier o Borges (¿quién no parece poco junto a Borges?) o Vargas Llosa, o junto al mismo Paz. Tengo para mí que su obra vale, más que por su tamaño, por la congruencia de su sentido humanista, por ser ventana siempre abierta a la reflexión: mirador apuntado sin descanso hacia el corazón del hombre, es decir, obra que compendia las virtudes de su generación.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-4204361583401997680?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/4204361583401997680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/4204361583401997680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/pacheco-cervantes.html' title='Pacheco Cervantes'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sxm9BohrwxI/AAAAAAAACx0/x5Gp84xVDyY/s72-c/jep.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-1861694055275854717</id><published>2009-12-04T07:53:00.003-06:00</published><updated>2009-12-04T09:32:24.607-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jesús alvarado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='durango'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imac'/><title type='text'>Más narrativa duranguense</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxkU0TLhi3I/AAAAAAAACxU/gry71vs7WRc/s1600-h/narrativa+durango+25+a%C3%B1os.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411379315996724082" style="width: 261px; height: 320px;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxkU0TLhi3I/AAAAAAAACxU/gry71vs7WRc/s320/narrativa+durango+25+a%C3%B1os.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ignoro los detalles sobre el nacimiento de esa iniciativa, pero es lo de menos. Lo de más es el resultado: un librote titulado &lt;em&gt;Veinticinco años de narrativa en Durango (entre la neurosis: el agüite y el despilfarro)&lt;/em&gt;. La historia de mi inclusión en él es simple y la narro para que se vea qué rápido puede estar un libro cuando hay voluntad y pesos para hacerlo.&lt;br /&gt;El jueves 29 de octubre entré en Londres al café internet de unos hindúes. Media hora de teclado costaba un euro, es decir, como veinte pesos nuestros. Por el ajetreo del viaje y por lo caro del internet, tenía dos días sin asomarme al buzón, así que hallé un kilo de correspondencia, incluidas las carretadas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;spam&lt;/span&gt;. Una de las cartas era de Jesús Alvarado, escritor duranguense y buen amigo. Me comunicaba que preparaba ya las últimas cuartillas de una antología con narrativa de escritores nacidos en Durango, y que me invitaba a participar. Apenas leído eso, sin pensarla, le respondí a Jesús que con gusto, pero que estaba fuera de mi nicho estepario y debía esperarme un poco.&lt;br /&gt;Cuando regresé a Torreón, ya tenía otra carta del susodicho: me esperaba unos días para que le mandara un cuento y una encuesta de la cual iba a tomar algunos datos para hacer la introducción de cada escritor. Pocos días después, le envié todo y otros pocos días después, no más de diez, Jesús mandaba una carta colectiva donde invitaba a la prestación, en Durango capital, del libro antológico. Pasó menos de un mes, entonces, entre la primera carta de Jesús y la presentación del libro, lo que me asombró como asombraría a cualquiera que conozca un poco el ritmo de las publicaciones nacidas en instituciones de gobierno.&lt;br /&gt;El miércoles, o sea hace un par de días, me llegó un ejemplar del libro preparado por Jesús. Aunque ya parece suficientemente presentable, él me comenta que es una especie de borrador de la edición definitiva, algo así como la edición de ensayo. Sea lo que fuere, me da gusto estar allí porque independientemente del resultado, que no es poco estimable, ya hacía falta en Durango otro acercamiento de ese tipo, una compilación (más que antología) de narraciones que den idea de la producción reciente en la entidad alacranera. La más próxima fue &lt;em&gt;Durango, una literatura del desarraigo&lt;/em&gt; (Conaculta, 1991), selección preparada por la maestra María Rosa Fiscal, obra incluida en la serie que buscaba recoger, cuando el Conaculta era una institución recién nacida, la producción de los escritores mexicanos según una segmentación por estados (en Coahuila hizo lo propio Fernando Martínez Sánchez).&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Veinticinco años de narrativa en Durango&lt;/em&gt; viene a compilar, entonces, muestras breves pero ilustrativas de la ficción escrita en este estado del norte que poco a poco, sin mucho ruido, comienza a colocar algunos nombres llamativos en nuestra república de las letras. Me llama la atención que hay, por fortuna, muchos jóvenes, narradores nacidos en los setenta o algo después, lo que permite augurar mejores momentos para la literatura duranguense.&lt;br /&gt;Entre los escritores que aparecen y de los cuales he leído al menos algún texto están Everardo Ramírez, Zita Barragán, Lidia Acevedo, Jesús Marín, Gerardo Campillo, María Rosa Fiscal, José Ángel Leyva, Enrique Mijares y el mismo Jesús Alvarado. Hay allí escritores ya formados y con una trayectoria sólida, como Leyva y Mijares; otros están todavía tratando de dar el estirón y muchos más, la mayoría, son jóvenes o no tan jóvenes que sólo con el tiempo sabremos si continuaron o desistieron del empeño narrativo.&lt;br /&gt;Jesús Alvarado apunta en su texto introductorio: “La tarea, pues, de ser escritor en/de Durango es un pendiente continuo. Seguimos aspirando a serlo, seguimos aspirando al oficio y a la consolidación del ejercicio escritural. Varios de estas autoras y estos autores ya lo están logrando; aunque más allá de esto, lo que sí es claro es que a partir de las temáticas aquí tratadas y los ejercicios estilísticos aquí mostrados, vemos que nos estamos acercando cada vez más a una madurez narrativa digna de ser mostrada en más entornos y latitudes”.&lt;br /&gt;Coincido con Jesús, y así sea con poco, colaboro en ese esfuerzo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-1861694055275854717?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/1861694055275854717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/1861694055275854717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/mas-narrativa-duranguense.html' title='Más narrativa duranguense'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxkU0TLhi3I/AAAAAAAACxU/gry71vs7WRc/s72-c/narrativa+durango+25+a%C3%B1os.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-7415178296964494801</id><published>2009-12-03T08:51:00.002-06:00</published><updated>2009-12-03T08:54:55.648-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juanito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clara brugada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pt'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amlo'/><title type='text'>Juanito reloaded</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxfRNyYgq2I/AAAAAAAACw0/5FYDJHuSac8/s1600-h/juanito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411023512102021986" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 278px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxfRNyYgq2I/AAAAAAAACw0/5FYDJHuSac8/s320/juanito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Realmente fue saludable, como un buche de oxígeno, carecer de Juanito durante dos meses. Fue un ensalmo luego de que, tras las elecciones y la primera rebatinga, el hombre de la banda tricolor en la cabeza sufriera una afección cardiaca que lo alejó de las noticias durante casi sesenta días. Fui de los que pensé, oh ingenuo, ya aquel sujeto no regresaría luego de que Ebrard le hiciera mano de cochino para dejarlo en la banca. Pero Juanito es Juanito y ha vuelto literalmente por sus fueros y &lt;em&gt;reloaded&lt;/em&gt; como delegado de Iztapalapa.&lt;br /&gt;Como Juanito es un factor propicio para ridiculizar hasta la caricatura a López Obrador y a la “izquierda”, mientras ha estado en acción recibe una cobertura triple “A”, insólita en un país que tal vez, como catarsis, puede distraerse con tarugadas de corte juanítico, pero no llegar al extremo de convertir a ese tipejo en noticia de cinco estrellas y con vista al mar. Pero ya se sabe: Rafael Acosta es un maravilloso activo propiciador de enlodamientos merecidos e inmerecidos: a la cuota de lodo que en realidad merece el &lt;em&gt;affaire&lt;/em&gt; Iztapalapa, los medios se dan vuelo y usan los dichos y los hechos del monigote para hiperbolizar el desastre de las tribus izquierdosas cuya desarticulación tiene razones endógenas, es cierto, pero más exógenas, inducidas desde arriba.&lt;br /&gt;Muy de lejos, siento que no estaba mal abandonarlo a su suerte en la delegación que “ganó”, como escribí hace algunos meses. Soy de los que aseguran que el lopezobradorismo pierde más de lo que gana en la disputa de la delegación donde Brugada y Juanito se arrebatan la estafeta. Más allá de su promesa en aquel acto tragicómico, Juanito es el ganador oficial, y de allí no lo van a sacar, según parece. Fue un error confiar en la palabra de un tipo que sólo ha dado trazas de no estar en sus cabales y ser sólo un &lt;em&gt;clown&lt;/em&gt; de la polaca nostra. Y no lo digo porque nos falten &lt;em&gt;clowns&lt;/em&gt; en otros partidos o en la nómina del poder, sino porque en su caso la catadura de payaso es harto visible, tricolor y prosódica, por tanto explotable con fines de taquilla televisiva y política. El acercamiento al PAN evidencia con claridad de qué lado masca Juanito, en qué niveles se mueve la payasada de su vida pública.&lt;br /&gt;He leído, ya con tedio, que el delegado iztapalapense está configurando su equipo de colaboradores, eso mientras sigue en pie el conflicto por la demarcación capitalina. Por lo pronto, ya nombró a una panista como directora general Jurídica y de Gobierno. El periodismo, ansioso por saber otros nombres de posibles funcionarios, le ha preguntado si invitará a Alberto Rojas, mejor conocido en las elites culturales como &lt;em&gt;El Caballo&lt;/em&gt;, para que colabore con toda su experiencia en Iztapalapa. A propósito de tal posibilidad, muchos especulan ya con la idea de que en el gabinete metan toda la carnacua al asador y lleguen puros funcionarios albureros. No por nada, en su paréntesis cardiaco el inefable Juanito se mezcló en el inframundo del teatro populachero que en chilangolandia tiene una larga tradición. Se sabe incluso que &lt;em&gt;El Caballo&lt;/em&gt; será director del sesudo drama &lt;em&gt;¡Ay Juanito no te rajes!,&lt;/em&gt; pieza en la que se verá qué tan alto es el talento histriónico del rajón ex petista.&lt;br /&gt;Fotos sin camisa con musculosos fisiculturistas, escenas de la vida real en el hotel donde hizo campamento antes de tomar protesta, entrevistas con periodistas shalalá, momentos mágicos en un palco de la máquina cruzazulina, toma de protesta frente a un pelotón de fotógrafos que lo fusilan a flashazos mientras él se arranca la corbata y grita un “muera el PT”, pernoctación en casas de campaña donde pasará frías madrugadas, arribo a su oficina con cerrajero por delante y show, show y más show.&lt;br /&gt;En resumen, Juanito empeñó su palabra con la honestidad de un promotor de rifas callejeras. Su tricolora cabecita tal vez más destrampada que logrera lo ha hecho reparar muy poco, o nada, en aquel juramento que no hizo con tinta sangre del corazón, sino al calor de una asamblea en la que cualquiera, cualquiera como Juanito, puede jurar lo que sea sin que en realidad se sienta obligado a cumplir. En otras palabras, y al margen de que Juanito sea un perjuro más en la larguísima historia nacional de las traiciones ilustres, ¿a quién le importa ser acusado de apostasía si tiene a merced el presupuestazo de Iztapalapa? Juanito podrá ser lo que sea, menos eso que usted está pensando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-7415178296964494801?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/7415178296964494801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/7415178296964494801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/juanito-reloaded.html' title='Juanito reloaded'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxfRNyYgq2I/AAAAAAAACw0/5FYDJHuSac8/s72-c/juanito.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-8247569108645698388</id><published>2009-12-02T13:50:00.009-06:00</published><updated>2009-12-04T09:32:55.695-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jesús alvarado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='durango'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imac'/><title type='text'>Encuesta para Durango</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxhoNtLcU9I/AAAAAAAACxM/1fgb1cs72MI/s1600-h/jaime+mu%C3%B1oz+vargas+londres.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411189536960828370" style="width: 320px; height: 240px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxhoNtLcU9I/AAAAAAAACxM/1fgb1cs72MI/s320/jaime+mu%C3%B1oz+vargas+londres.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luego, en otro espacio, narraré cómo y por qué recibí la siguiente encuesta de mi amigo Jesús Alvarado, escritor y paisano duranguense. Sólo adelantaré que me pidió las respuestas para un libro titulado &lt;em&gt;Veinticinco años de narrativa en Durango (entre la neurosis: el agüite y el despilfarro)&lt;/em&gt;, que fue preparado por él y publicado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC) de la ciudad de Durango. Le comenté a Jesús, vía correo electrónico, que algunas de sus preguntas me habían desconcertado, pero que también me divirtieron. Como para el libro usó nomás dos o tres ideas de todo lo que respondí, traigo aquí el juego completo que tal vez diga algo nuevo. ¿A quién? No sé. A mí nomás, tal vez:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nombre completo:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Jaime Eduardo Muñoz Vargas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nombre con que firmas tus escritos:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Jaime Muñoz Vargas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;1. Edad&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;45 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2. Sexo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Masculino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;3. Fraccionamiento o colonia donde vives:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Colonia XXX, Torreón, Coahuila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;4. ¿Crees en Dios?:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Cuál es tu preferencia religiosa:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;5. ¿Tienes pareja?:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En caso de haber contestado lo anterior de manera afirmativa, ¿qué tipo de relación es?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Matrimonio civil y religioso celebrado el 15 de junio de 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;6. ¿A qué se dedica tu pareja?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es maestra del Tec de Monterrey Campus Laguna, colaboradora de los periódicos &lt;em&gt;El Diario de Chihuahua &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;Espacio 4&lt;/em&gt; de Saltillo, editora de una revista y directora del proyecto altruista Imago que hace labor social educativa en el Cereso de Torreón y en tres albergues para niños en situación vulnerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;7. ¿Practicas algún deporte?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A) Sí, procuro caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;8. ¿Cuáles son tus tres pasatiempos favoritos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Coleccionar libros raros, ir los jueves a la lucha libre (Arena Olímpico Laguna de Gómez Palacio, Durango), ver televisión y navegar en internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;9. ¿Qué miembros de tu familia viven en la misma casa contigo?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mi esposa y mis tres hijas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;10. ¿Qué signo zodiacal eres?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Géminis (23 de mayo de 1964).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;11. ¿En qué ciudad, calle y barrio (o fraccionamiento) naciste?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Nací en Gómez Palacio, Durango, en el número 552 Sur de la calle Francisco I. Madero, zona centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;13. ¿Qué libro estás leyendo estos días?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La travesía&lt;/em&gt;, novela del cubano Lisandro Otero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;14. ¿Cuántos libros lees a la semana?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al menos uno, dependiendo del tamaño del libro y del tiempo libre que dejan las labores de supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;15. ¿Cuántos libros lees al mes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Teóricamente, cuatro o cinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;16. ¿Cuántos libros lees al año?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Supongo que cerca de cincuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;17. ¿Cuántas horas lees al día?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Dos o tres horas, a saltos, con interrupciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;18. ¿Cuál es la forma más frecuente en que consigues libros?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los busco directamente en librerías; soy fanático también de las librerías de viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;19. ¿Cuáles son tus géneros literarios favoritos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuento, novela, ensayo literario, poesía y textos periodísticos e históricos, casi en ese orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;20. ¿Cuáles son tus autores favoritos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Jorge Luis Borges, Alfonso Reyes, Mario Vargas Llosa, Alejo Carpentier, Miguel de Cervantes, Octavio Paz, Francisco de Quevedo, Agustín Yáñez, Julio Cortázar, Ramón López Velarde, Vladimir Nabocov, Gabriel García Márquez, Montaigne, Guillermo Saccomanno, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Rodolfo Walsh, Ricardo Piglia, Abelardo Castillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;21. ¿De qué personaje literario te enamorarías perdidamente?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;De Paulina Bonaparte, que aparece en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El reino de este mundo&lt;/span&gt; de Alejo Carpentier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;22. ¿A qué personaje literario matarías sin pensarlo dos veces?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A ninguno; el odio literario no me llega a tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;23. ¿Cuáles son tus películas favoritas?&lt;br /&gt;Los olvidados, El gallo de oro, Pasión de amor, Camila&lt;/em&gt; y&lt;em&gt; Operación dragón.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;24. ¿Cuáles son tus grupos musicales favoritos?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Acerina y su danzonera, La orquesta de Dámaso Pérez Prado y Los cadetes de Linares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;25. ¿Cuáles son tus programas de televisión favoritos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los de corte documental (ambientalista, zoológico, forense, deportivo, histórico…). En este sentido, me gusta mucho el canal Nat Geo. También veo noticieros, programas de opinólogos políticos y trasmisiones de deportes (futbol, beisbol); me encantan las funciones sabatinas de box. También me gusta ver Bob Esponja con mis hijas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;26. ¿Cuántas horas ves televisión al día?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Es muy irregular. Tal vez una en promedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;27. Aparte del libro, ¿qué otro tipo de textos lees regularmente (revistas, periódicos, manuales, etc.)?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Periódicos y revistas, sobre todo en internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;28. ¿A cuántos eventos culturales asistes al mes?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;No es una cifra fija, pero al menos a ocho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;29. ¿A cuántos eventos estrictamente literarios acudes al mes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tal vez a cuatro en promedio (en algunos soy participante, organizador, presentador o algo así)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;30. ¿Qué opinas de las instituciones culturales?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Que son muy necesarias, que deberían tener más presupuesto y trabajar mejor, con promotores más capacitados y, sobre todo, con una visión social más afinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;31. ¿Qué opinas de los escritores de Durango?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Que han crecido en número y gracias a eso tenemos hoy autores con una obra estimable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;32. ¿Qué opinas de la Sociedad de Escritores de Durango?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No conozco muy bien su funcionamiento, pero entiendo que ha trabajado bien a favor de la literatura duranguense. En lo personal no creo mucho en ese tipo de asociaciones, pero las respeto y entiendo que algunos escritores tengan una vocación más gregaria que la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;33. ¿A qué talleres literarios has asistido y con quién?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sólo a uno, y era un taller peculiar, independiente, no institucional. Se llamó Botella al mar, y nuestro cabecilla era Saúl Rosales Carrillo. Las reuniones de ese grupo duraron aproximadamente de 1985 a 1990. Pese a su desenfado, fue un espacio determinante en mi formación, pues allí conocí a mis mejores amigos de literatura: Gilberto Prado Galán, Gerardo García Muñoz, Édgar Valencia, Fernando Fabio Sánchez, Pablo Arredondo, Enrique Lomas y el propio Saúl Rosales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;34. ¿Qué autores mexicanos actuales te gustan?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fernando del Paso, Eduardo Antonio Parra, David Miklos, Heriberto Yépez, Ignacio Trejo Fuentes, Manuel Echeverría, Enrique Serna, José Joaquín Blanco, Rogelio Guedea, Rogelio Villarreal, Federico Campbell, Vicente Leñero, Ignacio Padilla, Gonzalo Celorio, Cristina Rivera, José Agustín, Guillermo Fadanelli, Juan José Rodríguez, Élmer Mendoza, Rafael Lemus, David Toscana y varios de mis amigos, a quienes no menciono para no parecer parcial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;35. ¿Qué autores duranguenses actuales te gustan?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tengo respeto por la obra de Jesús Alvarado, Jesús Marín, José Ángel Leyva, María Rosa Fiscal y Evodio Escalante. Me gustaría conocer más, pero es increíble que los libros de duranguenses de la capital casi no lleguen a La Laguna, salvo en el caso de los que publican fuera, como Leyva o Escalante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;36. ¿A qué horas escribes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A la que se pueda, siempre en horarios residuales.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;37. ¿Cuántos días a la semana escribes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Todos, ya sea literatura o mis textos periodísticos alimenticios (columna, reseña, artículo…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;38. ¿Cuántas horas al día escribes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es muy irregular. Como trabajador y padre de una familia ya numerosa, no puedo planear los horarios a mi gusto, sino adaptarme a las migajas de tiempo que van quedando sobre la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;39. ¿Cuáles son tus costumbres, fetiches o mañas para escribir?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No tengo manías ni fetiches para eso, no creo en amuletos ni en hechos sobrenaturales. Quizá, en todo caso, cuando escribo me gusta no tener ansiedad por deudas u otros pendientes de ese tipo; he notado que mientras escribo me agrada que el entorno luzca ordenado, que al menos el área del escritorio no se vea caótica. No puedo escribir con música ni televisor encendido. Mientras tecleo me gusta comer fruta, frituras con Coca Cola o galletas con café. Tengo los defectos de no fumar ni beber, o al menos muy poco y nunca en casa. Un detalle: por el habitual calorón de La Laguna, escribo en calzoncillos, casi como un salvaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;40. ¿Estás satisfecho con tu trayectoria literaria?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;41. ¿Qué expectativas tienes como escritor?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Muy altas, pero a mi edad ya es hora de ir bajándole a las aspiraciones. La frustración acecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;42. ¿Cuántos libros o textos has escrito?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Como veinte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;43. ¿Cuántos libros o textos has publicado?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Como quince, incluidos algunos tres de autor, editados y financiados por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;44. ¿Qué premios o reconocimientos tienes como escritor?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Entre los más apreciables, los premios de Narrativa Joven (1989), de novela Jorge Ibargüengoitia (2001), de cuento de San Luis Potosí (2005), de narrativa Gerardo Cornejo (2005) y de novela Rafael Ramírez Heredia (2009), todos nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;45. ¿Cuál crees que sea el secreto de los grandes escritores para escribir textos buenos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Una delicada mezcla de talento, trabajo y suerte con el entorno familiar y social. Si todos esos factores se conjugan positivamente, es más viable el nacimiento de una buena obra; si falta el último factor (el del entorno favorable), es más difícil, pero también se puede hacer algo. Es imposible hacer algo digno, eso sí, sin una pizca de talento y sin mucho trabajo, lo que incluye leer, conversar, corregir, autocriticar, no sólo escribir. Otro detalle: el escritor debe tener una paciencia de buey, pues aquí lo más común es que nada llegue pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;46. ¿Qué géneros literarios escribes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los he practicado casi todos, pero donde he sentido un poco menos de pudor es en el cuento, en la novela y en algunos géneros periodísticos como el artículo, la crónica y la columna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;47. ¿En qué otros países has estado?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Como turista o como participante en congresos, encuentros y presentaciones, en Estados Unidos, Argentina, España e Inglaterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;48. ¿Que otras ciudades de México has visitado?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Muchas. Es más fácil decir las que no: no conozco el sureste (Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco). Tampoco conozco Baja California Sur. En todos los demás ya he estado al menos una vez en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;49. ¿En qué otras ciudades de México has residido?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;He pasado estancias más o menos largas en Monterrey y en Chihuahua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;50. ¿En qué trabajas aparte de ser escritor?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tengo una columna periodística casi diaria que al menos me obliga a parir (quiera o no) dos y media cuartillas al día, escribo artículos para dos o tras revistas fijas, edito y corrijo libros y doy charlas, conferencias y cursos breves. Además, soy padre de tres niñas y pareja de mi mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;51. ¿Prefieres escribir de manera manuscrita, en máquina de escribir o en computadora?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En computadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Por qué lo prefieres así?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Siempre escribí directamente sobre un teclado: primero el de mis máquinas mecánicas Remington y Olimpia y luego, desde 1993, en computadora, primero en una Macintosh Classic II, luego en una Lanix, después en una Alaska y desde 2005 en una laptop Toshiba. Nunca se me dio escribir a mano, pues me espanta y me frena la fealdad de mi letra. No tolero ver el horror de mi escritura manuscrita y eso provoca que pierda el flujo de las ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;51. ¿Crees que tu vida es digna con respecto al trabajo que haces y los ingresos que tienes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mi vida y la de mi familia son dignas; no gano mucho, pero tampoco estoy en la calle. Creo que podría ganar más, pero el oficio al que me dedico no goza todavía de una valoración económica atractiva. Digamos que siento aprecio social, que la gente suele respetar al escritor, pero su chamba es entendida como un pasatiempo, como un oficio de bohemios, de ahí que no se haya difundido bien la obligación de remunerarlo. Un ejemplo: desde el punto de vista, digamos, espiritual, un escritor es apreciado en la sociedad donde se mueve, pues publica esos fetiches del conocimiento llamados “libros”, “lee”, “opina” y es, en general, dueño de un capital simbólico, de “cultura”. No sucede lo mismo con un dentista o un plomero, que son vistos como ejecutores de una tarea física: uno pone y saca dientes, otro instala tuberías. Sin embargo, nadie duda que al dentista y al plomero haya que pagarles cualquier trabajo, mientras que al escritor no sabemos cómo retribuirlo o incluso dudamos si merece algún pago. En lo personal, mucha gente me acerca sus textos para que les dé una opinión o de plano los corrija. Piensan que eso no implica ningún trabajo, que uno puede dejar sus actividades (escribir, leer lo que uno quiere) para dedicarse a trabajar con peticiones espontáneas, altruistas y a veces francamente incómodas. Es un caso raro; supongo que nadie le diría a un plomero: “Oye, deja de hacer lo que estás haciendo y ven a arreglarme una llave con gotera; estoy seguro que te encantará tanto que no me cobrarás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;52. ¿Eres feliz?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A ratitos, sobre todo cuando estoy de vacaciones con mis hijas y mi esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;53. ¿Por qué escribes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hace años creí que lo sabía. Ahora no sé. Es algo extraño. No me gusta escribir. Lo que sí me gusta es terminar de escribir, poner el punto final a cada texto ya colocado en la cuartilla. Digamos que del proceso de escribir no me gustan, pues, el principio ni el medio, pero sí el fin, el momento en el que termino. Es en ese corto instante cuando la escritura me provoca algo parecido a la satisfacción.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nota del editor: la foto que encabeza este &lt;em&gt;post&lt;/em&gt; es un autorretrato que hice en Londres; estoy allí bajo una especie de platón gigante y cromado que devuelve imágenes deformes, un poco más deformes que las que emite la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-8247569108645698388?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8247569108645698388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8247569108645698388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/encuesta-para-durango.html' title='Encuesta para Durango'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxhoNtLcU9I/AAAAAAAACxM/1fgb1cs72MI/s72-c/jaime+mu%C3%B1oz+vargas+londres.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-3002898007453801557</id><published>2009-12-02T06:14:00.001-06:00</published><updated>2009-12-02T06:21:28.207-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salas de lectura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salvador álvarez de fuente'/><title type='text'>Lectura sobre ruedas</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxZbuIVCUUI/AAAAAAAACwM/iCa84RKAAlk/s1600-h/sala+lectura.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410612850400055618" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxZbuIVCUUI/AAAAAAAACwM/iCa84RKAAlk/s320/sala+lectura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tengo para mí que los caminos de acceso al libro y la lectura son imprevisibles. Si bien es cierto que favorece mucho descubrir de niño el milagro de una biblioteca bien nutrida o el contacto con algún pariente adicto a la lectura, el azar interviene mucho en esto. Conozco casos, el mío tal vez sea uno de ellos, en los que el libro llegó así, impensadamente, sin anunciarse mucho. El caso es que, cuando el umbral de intereses de la persona deja ver una mínima predisposición a la lectura, el contacto accidental con un autor, con un libro, con un verso o un cuento puede despertar vocaciones adormiladas y latentes.&lt;br /&gt;Una mezcla de azar e planeación tuvo hace poco uno de los proyectos más originales que he visto deambular en el programa mexicano, siempre inacabado, de fomento a la lectura. Lo propuso Salvador Álvarez de la Fuente, coordinador estatal, en Coahuila, del Programa Salas de Lectura. El nombre que le puso fue “Lecturas para llevar” y consistió en lo siguiente: luego de elegir un día equis y dos cruceros muy transitados de Torreón, un equipo de jóvenes estudiantes de la PVC se apostaron en los puntos predeterminados para regalar a los conductores pequeños volantes impresos con textos literarios y, cuando lo permitían, para imprimir en el cristal trasero del vehículo, con serigrafía, algunos versos o alguna brevísima prosa literarios. Cierto que se trató de textos cortos que no van a cambiar radicalmente el destino de nadie; su propósito, eso sí, fue añadir un toque de humanismo, de arte, a una realidad citadina que no suele darnos algo así, una pizca de poesía que nos lleve a la reflexión o al tenue contacto con la belleza de las palabras. Los jóvenes pevecianos, comandados en este caso por Salvador, hicieron su trabajo con un entusiasmo ejemplar y además de los cientos de volantes dejaron estampados con serigrafía más de cuatrocientos coches. De golpe, pues, un puñado de muchachos y el ingenio de un promotor cultural diseminan algo de literatura en plena calle. Todavía hoy, si usted maneja y está atento, podrá ver algún coche con la pinta serigráfica de un poema, es decir, de un producto hecho para hacer mejor al hombre, no para vender.&lt;br /&gt;Le dije a Salvador que su idea me parece digna de eco. Al parecer, pronto repetirá la dosis y ojalá se vuelva una costumbre así como la de pegar anuncios políticos, publicitarios o deportivos en los coches; en otros términos, que también la literatura cuente allí con un espacio. Tuve la suerte de dialogar con Salvador la pertinencia de los textos difundidos: acordamos proponer a cuatro autores: Enriqueta Ochoa, Mario Benedetti, Jaime Sabines y Vinicius de Moraes. Si vivieran, sé que esos escritores se sentirían orgullosos de que un pedacito de sus obras viaje en taxi, en coche particular, en camión de reparto, en grúa, todos junto al hombre común de todos los días, al ciudadano que sale y hace y produce y lucha y en su coche, por lo regular, no carga un poco de poesía.&lt;br /&gt;Vi un rato la técnica de impresión serigráfica que los muchachos de la PVC imprimían en el cristal trasero de un taxi. Vi también el reparto de volantes y no pude no pensar en dos referencias al acto de dar literatura en plena calle: la escena del poeta que recita sus versos a los conductores en la película El lado oscuro del corazón y, más cerca de mi experiencia personal, el tipo que vi en España echado en el suelo y con un letrerito en el pecho: “Le regalo mi poesía”. Hay que repetir esta experiencia, sin duda, para que las palabras de escritores como Vinicius de Moraes lleguen a otros destinos sobre un coche; leamos “Carta del ausente” mientras esperamos el verde en el semáforo: “Amigos míos, si durante mi ausencia vieran acaso pasar a mi amada, pidan silencio general. Después señalen hasta el infinito.&lt;br /&gt;Ella debe ir como una sonámbula envuelta en un hálito de tristeza porque sus ojos sólo verán mi ausencia.&lt;br /&gt;Ella debe ser ciega a todo lo que no sea mi amor, este indecible amor que vive encerrado en mí como en una cárcel, mirando su rastro.&lt;br /&gt;Si fuera de tarde, compren y deshojen rosas a su melancólico paso, y si pudieren, entonen cantos primos, que cese totalmente el tránsito y callen los cláxones de modo que se oiga largamente el ruido de sus pasos.&lt;br /&gt;Amigos míos, junten las manos para rezar y rueguen, no importa a qué credo o divinidad, por el bienestar de mi gran amada durante mi ausencia, porque su vida es mi vida, mi muerte es su muerte”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-3002898007453801557?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/3002898007453801557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/3002898007453801557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/12/lectura-sobre-ruedas.html' title='Lectura sobre ruedas'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxZbuIVCUUI/AAAAAAAACwM/iCa84RKAAlk/s72-c/sala+lectura.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-6771914826807533565</id><published>2009-11-29T08:11:00.003-06:00</published><updated>2009-11-29T08:17:07.239-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='david lagmanovich'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='daniel maldonado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='angélica lópez gándara'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='graciela guzmán'/><title type='text'>El gozoso dolor de la arena</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxKB6Sarl_I/AAAAAAAACwE/AzwvU8Dbtqw/s1600/graciela+guzm%C3%A1n+humedo+desierto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409528940801529842" style="WIDTH: 196px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxKB6Sarl_I/AAAAAAAACwE/AzwvU8Dbtqw/s320/graciela+guzm%C3%A1n+humedo+desierto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los elementos externos al corazón de un libro pueden ser, en el caso de los escritores sin malicia, meros rasgos ornamentales, ítems que se llenan nomás porque deben ser llenados. Entiendo por “elementos externos” el título, la imagen de la portada si la hay, los epígrafes, los nombres de los capítulos y las viñetas en el caso de que lleve. Para un escritor minucioso, todo comunica y emite pistas sobre el sentido de la obra, lo que resulta particularmente útil al lector cuando se trata de un libro con cierto carácter ambiguo, enigmático o simbólico. Son, pues, claves para ingresar a él, y aquí bien vale recordar que &lt;em&gt;clave&lt;/em&gt; significa &lt;em&gt;llave&lt;/em&gt;, la llave que nos abre las puertas del misterio.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Húmedo desierto&lt;/em&gt; es, como casi todo libro de poesía, un racimo de poemas cuajados con imágenes que no se dejan desnudar a la primera lectura. Para ir develando sus secretos es pertinente conocer algunas claves que, siento, están sobre el mismísimo tapete de entrada a este recinto, es decir, en el título, en la imagen de la portada y en el epígrafe principal. Voy a tratar de argumentar por qué. Primero, creo que éste, el tercer poemario individual de Graciela Guzmán, ha sido vertebrado con una imagen paradójica: el amor es una pasión que mitiga la desolación, pero no la disuelve totalmente.&lt;br /&gt;Antes, porque casi recién ha escogido a La Laguna para radicar, quiero informar que Graciela Guzmán (León, Guanajuato, 1957) se ha especializado durante muchos años en la corrección de estilo, trabajo que sobre todo desempeñó en el diario &lt;em&gt;AM&lt;/em&gt; de la ciudad de León, Guanajuato. En esa misma ciudad participó en talleres literarios y poco a poco fue consiguiendo una voz poética que maduró hasta cristalizar en sus primeras publicaciones: &lt;em&gt;La vida no vale nada&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;La desnudez a solas.&lt;/em&gt; Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés y publicados en revistas de Estados Unidos. Ha sido becaria en la categoría creadores con trayectoria por el Instituto de Cultura del Estado de Guanajuato. Además de la literatura, practica la fotografía, actividad en la que ha obtenido, entre otros, el premio estatal de fotografía 1997 en su entidad natal.&lt;br /&gt;Descrita esa trayectoria en la que destaco la labor de corrección, oficio que también he practicado y califico de extremadamente delicado, vuelvo al libro que nos reúne: a nadie se le escapa que su título encierra una paradoja: son dos términos contrastantes, oximorónicos: si el desierto se caracteriza por la sequedad, ¿por qué aparece aquí cómo &lt;em&gt;húmedo&lt;/em&gt;? Sospecho que allí está la primera clave, pues lo que dijo David Lagmanovich para el microrrelato es también válido para otros géneros, en este caso la poesía: el título “cumple una indudable función de focalización y, al hacerlo, completa el significado —o, si así se prefiere, devela la intención autoral— a que aspira la composición en su totalidad”. La segunda clave es más visible todavía, aunque ignoro qué tanto influyó la autora en esto: la imagen que ilustra la portada muestra un desierto en color ocre, unas onduladas dunas que tienen algo de cuerpo; sobreimpuesto a esa imagen, un reloj de arena cuya cintura estrecha no necesito describir; el conjunto da la idea de dos cuerpos juntos: el del reloj ayuntado con las dunas; esta es la segunda clave. La última es el epígrafe: “El amor es el silencio más fino, / el más tembloroso, el más insoportable”, dos versos de Jaime Sabines arrancados de ya sabemos qué poema.&lt;br /&gt;No sé si me excedo en el afán de interpretar los elementos que llamo externos, ajenos a la textualidad del libro en sí. Si exagero, nada se pierde. Si atino, algo habremos conseguido en el afán de leer con esta brújula. Las tres claves que destaco como llaves para ingresar a &lt;em&gt;Húmedo desierto&lt;/em&gt; nos llevan a pensar que el amor no anula el yermo que es el cuerpo sin la irrigación de los afectos, pero esa pasión allí, sobre el desierto de la vida, es mejor que nada, grata a pesar de la sequedad esencial del ser que es conciente de su finitud. Por eso está allí Sabines, un poeta que es símbolo de enamorado triste, de amoroso melancólico, de húmedo desierto al fin. Por eso la imagen del páramo que es cuerpo hecho de sensuales dunas sobre las que cae el cuerpo de un reloj de arena que marca el ritmo de la felicidad carnal, es verdad, pero también la terminación ineludible del placer. Insisto: tal vez este conato de aproximación proporcione una idea general sobre el tema que deambula los poemas de Graciela Guzmán. Puede que sí, puede que no, pero al entrar en sus versos intuyo que es posible hallar una confirmación, al menos cierta coincidencia, entre lo que observo fuera del libro y lo que hay dentro. En los versos hay goce, hay alegría, hay humedad, pero también un persistente desamparo, una especie de aura que ensombrece con una capa de aridez el rito jadeante de los cuerpos.&lt;br /&gt;Por ejemplo, en el “Poema desde el baldío que preparó tu calle sexta” Guzmán sugiere: “Hablo del amor que prepara exequias / porque no tiene suficiente vida para dos”. Igual, con un amor incompleto, como mutilado de antemano, el poema “Preparativos para volver a la realidad: “Las experiencias no son vanas / Lo son estos labios de río estéril / esta lengua habitante de páramos / estos brazos rodeando vacuidades / este corazón que late a ciclos / esta piel de cortesana furtiva / Lo es este amor que no me sirve / para eclipsar fantasmas”. Estos y muchos versos más, por no decir todos los de &lt;em&gt;Húmedo desierto&lt;/em&gt;, remiten al título del libro, a la imagen de portada, al agridulce poeta chiapaneco: son una constancia de la desolación apenas tocada por fugaces dichas, por cuerpos que se irrigan pero no acaban por hacer que nazcan verdores en la arena.&lt;br /&gt;Con poemas como estos, sinceros, ajenos al chantaje, Graciela Guzmán se presenta ante una comarca que esperamos no le sea desértica y sí pródiga. Ojalá. Pase lo que pase, bienvenida a La Laguna (texto leído en la presentación de &lt;em&gt;Húmedo desierto&lt;/em&gt; celebrada en el Icocult Laguna el 27 de noviembre. Participamos Angélica López Gándara, Daniel Maldonado, la autora y yo).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-6771914826807533565?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/6771914826807533565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/6771914826807533565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/el-gozoso-dolor-de-la-arena.html' title='El gozoso dolor de la arena'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxKB6Sarl_I/AAAAAAAACwE/AzwvU8Dbtqw/s72-c/graciela+guzm%C3%A1n+humedo+desierto.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-8351015751588214245</id><published>2009-11-28T07:21:00.002-06:00</published><updated>2009-11-28T07:25:51.153-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='édgar salinas uribe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='heriberto ramos hernández'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cnnexpansión'/><title type='text'>Capital de Heriberto</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxEk1G9KwSI/AAAAAAAACv8/PgtYUKZDOjI/s1600/heriberto+ramos+hernandez.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409145122267513122" style="WIDTH: 165px; CURSOR: hand; HEIGHT: 220px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxEk1G9KwSI/AAAAAAAACv8/PgtYUKZDOjI/s320/heriberto+ramos+hernandez.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A Heriberto Ramos Hernández lo conozco de hace poco, tal vez tres o cuatro años. Pese a ello, ya sea por carta o por conversaciones directas le he cobrado franca admiración apoyado en dos razones: su trato siempre cordial y, sobre todo, sus muy bien estructuradas opiniones. No podría ser de otra manera, pues es un excelente lector y un bien dotado articulista. Maestro y conferencista frecuente en varias ciudades del país, Heriberto tiene, entre otros méritos, el de ser colaborador de &lt;em&gt;CNNExpansión&lt;/em&gt;, medio en el que son frecuentemente acogidas sus opiniones sobre economía y administración pública, temas en los cuales tiene amplia experiencia teórica y práctica. No por nada Édgar Salinas lo llama “gurú”.&lt;br /&gt;Creo que alguna vez, cuando ofrecí una charla sobre periodismo en los tiempos de internet, a Heriberto le agradó una frase con la que me referí a quienes con disciplina y rigor escriben y publican en sus blogs: “periodistas sin periódico”. Él es uno de ellos, e ignoro por qué los medios locales no se disputan sus agudos comentarios. Pese a eso, Heriberto no deja de colocar sus opiniones en un blog que comparte por mail a su lista de contactos. Le he preguntado algo sobre este tema, y creo que sus respuestas nos invitan a visitar &lt;a href="http://capitalhoy.blogspot.com/"&gt;Capital hoy&lt;/a&gt;, comentarios sobre negocios, finanzas, libros, economía y gestión. Dice al respecto: “Hay millones de blogs abiertos, pero más del 87% no pasan de ser una ocurrencia donde el bloguero publica dos o tres textos del tipo ‘mi querido diario’, o del tipo ‘quiero gritar mi verdad al mundo’; lo cierto es que la blogósfera es un páramo de soledades mediáticas. Los blogs que se conservan son aquellos donde el bloguero tiene algo cotidiano que decir: opiniones temáticas, chismes sabrosones, etcétera”.&lt;br /&gt;Heriberto mantiene en pie su blog por varias razones: “Me permite ir rescatando poco a poco los más de 350 artículos que tengo publicados en medios impresos, como &lt;em&gt;CNNExpansión&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Vanguardia&lt;/em&gt; de Saltillo, las revistas de Negocios del ITAM y del IPADE, revistas de la Ibero como &lt;em&gt;Acequias&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Vínculos&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;papers&lt;/em&gt; académicos que he escrito y han sido arbitrados por los sellos de la European Management Asociation y la Oxford University Press, y otras colaboraciones en revistas locales. Me permite además, cuando alguno de mis alumnos de posgrado me pregunta sobre algún tema, direccionarlo a mi blog si tengo ya algo comentado sobre ese punto en particular, lo que me ahorra tiempo en las clases. El blog me permite escribir cuando, donde y como quiero, sin fechas de entrega u horarios, sin formatos previos”.&lt;br /&gt;Sobre sus temáticas más visibles, apunta: “No escribo sobre temas de mi vida privada, tampoco pontifico o utilizo ese espacio como vehículo catártico o para atacar a alguien. Escribo sobre mi quehacer profesional en temas de negocios, finanzas, economía, administración, pero sobre todo de libros; me gusta mucho leer, unos dos libros por semana sí leo, y pues me gusta poner ahí opiniones, reseñas, puntos de vista. El blog sí tiene lectores, no sé cuántos asiduos, pero recibo con relativa frecuencia correos de personas que lo leen y tienen opiniones y cuestionamientos sobre lo que escribo; también hacen comentarios dentro del blog. No creo que deba orientar a nadie, eso se me hace algo con un cierto tufo jerárquico. No me siento obligado a nada, la verdad leo mucho más de lo que escribo. El blog para mí es como un avión que abordo a placer y que me lleva y me trae a donde sea y donde luego me encuentro a otros pasajeros que andan por ahí, en las mismas rutas o destinos o con similares intereses. No estoy tan seguro si me interesa publicar más en medios impresos; durante el periodo de 2006 a 2008 tenía varias columnas, algunas pagadas, otras solo por &lt;em&gt;hobbie&lt;/em&gt;; me gusta, pues, escribir, pero no me gustan los plazos fatales o tener que entregar una columna cuando no tengo ganas o algo que decir, así que hoy con el blog únicamente escribo cuando quiero hacerlo. Como viajo mucho por motivos de trabajo, me siento más libre, además de que estoy ya en la fase final con mi editor (y amigo) para la publicación de un primer libro, y eso me está demandando mucha atención”. Heriberto Ramos Hernández y su blog son otra de las muchas puertas abiertas por un lagunero al mundo de la crítica; este “periodista sin periódico” opina siempre con originalidad, tino y no pocas veces irónica malicia, todo lo cual suma su mejor capital. Lo recomiendo sin reservas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-8351015751588214245?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8351015751588214245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/8351015751588214245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/capital-de-heriberto-jaime-munoz-vargas.html' title='Capital de Heriberto'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxEk1G9KwSI/AAAAAAAACv8/PgtYUKZDOjI/s72-c/heriberto+ramos+hernandez.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-787233566857719897</id><published>2009-11-27T10:55:00.006-06:00</published><updated>2009-12-04T08:00:33.565-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adolfo castañón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alfonso reyes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yolanda natera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='maría rosa fiscal'/><title type='text'>Fiscal en la comida</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxAFUUKXXmI/AAAAAAAACv0/2nUDSCAdhPQ/s1600/maria+rosa+fiscal+aroma+nostalgia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408828999039671906" style="WIDTH: 254px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxAFUUKXXmI/AAAAAAAACv0/2nUDSCAdhPQ/s320/maria+rosa+fiscal+aroma+nostalgia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No recuerdo en qué texto afirmé esto que quiere parecer agudo pero en realidad es obvio y seguramente ya lo han dicho mil personas: la historia de la humanidad es la historia de su alimentación. Pues sí, el sólo hecho de que podamos afirmar lo que sea, cualquier frase, es prueba de que nos hemos alimentado. Ahora bien, si nos hemos alimentado, lo hemos hecho acompañados de personas, de olores, de sonidos, de colores, de vivencias que hacen de la comida algo que está más allá, mucho más allá, de su sentido primario, el de administrarnos energía. En otras palabras, la comida no es sólo la química que nos mantiene en pie, sino todo un tramado de experiencias que define gran parte de las culturas nacionales, regionales e incluso familiares.&lt;br /&gt;Sólo por esa razón es un tema inagotable: la comida es, así de simple, el hombre, y el hombre es lo que come, lo que ha comido. Los abordajes al mundo de la alimentación, por ello, son tan variados y abundantes que no hay estudioso capaz de conocerlos todos. Imaginemos una biblioteca con esa aspiración totalizante: estarían allí, por supuesto, los innumerables recetarios, las historias de algún producto (el café, el cacao, el vino, el arroz, la papa…), los diccionarios con términos culinarios, los manuales de nutriología, los acercamientos de carácter económico (la industria azucarera brasileña, por ejemplo) y en fin, todo lo que frontal o lateralmente muestre, describa o examine algo, lo que sea, sobre el alimento.&lt;br /&gt;En esa biblioteca descomunal no pueden faltar, ahora, las aproximaciones al comer mediante la literatura o, para ser más precisos, mediante la mirada poética de los escritores que por lo general han tratado el tema en clave de memoria. Es el caso de &lt;em&gt;Memorias de cocina y bodega&lt;/em&gt;, de Alfonso Reyes, o de &lt;em&gt;Grano de sal&lt;/em&gt;, de Adolfo Castañón. A diferencia de los recetarios, manuales e historias, los libros de escritores tienen un regusto amigable, pues aproximan su palabra a los platillos casi con el ánimo de que, con exquisitas descripciones, se nos hagan agua la boca y el corazón. Son libros necesariamente cálidos, pues pocos escritores habrá que no sientan una deuda con el sabor, el olor y la apariencia de la comida, &lt;em&gt;contimás&lt;/em&gt; (cuánto y más) si tuvieron una madre que se esmeró por preparar delicias. Los escritores que escriben sobre comida, pues, preparan libros casi literalmente sabrosos, atojables, auténticas evocaciones con aroma y sabor gratos.&lt;br /&gt;María Rosa Fiscal nos ha invitado a su mesa de palabras en un par de ocasiones. Primero, en 2005, con el libro &lt;em&gt;El aroma de la nostalgia: sabores de Durango&lt;/em&gt;, y ahora con la obra que presentamos esta tarde, el volumen dos del mismo título. En ambos convites, sus comensales hemos sido agasajados con una lista de platillos firmemente arraigados en el ámbito familiar de la ciudad de Durango, pero más profundamente retenidos por el espíritu de María Rosa, escritora a la que admiro, respeto y quiero mucho, pues para mí es un ejemplo de lucidez y generosidad. Para los que no lo saben, María Rosa nació en Durango y estudió letras en la UNAM, además de una maestría en la misma disciplina. Durante casi veinte años formó parte del personal académico de la UNAM, y además impartió cursos de literatura y español en el Centro de Enseñanza para Extranjeros en el DF y en San Antonio, Texas. Ha publicado, entre otros, &lt;em&gt;La imagen de la mujer en la narrativa de Rosario Castellanos&lt;/em&gt; (UNAM, 1981), &lt;em&gt;Durango, una literatura del desarraigo &lt;/em&gt;(Conaculta, 1991) y &lt;em&gt;Perfiles al viento&lt;/em&gt; (IMAC-Juan Pablos, 2000). Además, son incontables los artículos y reseñas que ha publicado en periódicos y revistas del país, entre los que se cuenta la revista &lt;em&gt;Proceso&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Un poco al sesgo de su producción ensayística, María Rosa Fiscal nos ha regalado en los años recientes con dos libros que a mi ver son dechados de buena prosa memorística: se trata de libros que contienen recetas de platillos familiares a los que su autora ha añadido el aderezo de su recordación y su apetito de excelente lectora, es decir, todo aquello que surge en su mente al enunciar “caldo de pescado” o “galletas de miel para la navidad”. Sucede así, y María Rosa lo ha percibido muy bien, porque la palabra que designa cada plato del menú casero no es sólo un nombre, sino un detonador de recuerdos, de sabores y de olores principalmente, pero también de otras palabras, de gestos, de toda la circunstancia que rodeó el acto de comer en el espacio familiar. En otras palabras, las palabras de la comida, de los platillos, no caminan solas en la mente, sino que siempre van tomadas de la mano de otros recuerdos, de otras palabras. Cuando los laguneros decimos, por ejemplo, “carretera”, la imagen que aparece es la de una carretera, la de cualquier carretera, casi la misma carretera que pueden imaginar un acapulqueño, un bogotano o un serbio; cuando decimos “gordita”, en cambio, no sólo acude al cerebro la imagen de una rueda plana hecha de masa tatemada y con comida dentro; de hecho, pensándolo bien, eso no acude a la mente. Lo que llega es un olor, una textura, un sabor, un ambiente de mañana, un mundo de sensaciones que a los laguneros nos alela. Por eso creo que la comida es casi intraductible: un árabe o un filipino podrán leer, en sus lenguas nativas, la palabra “gordita” y quizá su descripción, pero no lograrán saber qué es a menos que convivan durante años con nuestra cultura, la cultura de la gorda. Igual nos pasaría a nosotros con los platillos de culturas ajenas.&lt;br /&gt;Así pues, el esfuerzo de María Rosa es un esfuerzo por traducir, por traducirnos lo que hay en torno a “los sabores de la infancia” (como alguna vez me dijo el poeta y diplomático lagunero Jorge Valdés Díaz-Vélez). No desfilan aquí las consabidas recetas mecánicas, tan frías como el instructivo para armar un motor. María Rosa procede con palabra sazonada por el cariño, la nostalgia y la inteligencia. En cada una de sus estampas brilla entonces el relato detallado de todo lo que a ella le evoca un platillo salado, una golosina, una bebida. El libro es, por ello, un catálogo de finas prosas que toman como pretexto determinados alimentos para contarnos ora una anécdota, ora la vida de un personaje popular, ora la crónica de algún instante en el que dicho bocado fue especialmente significativo. Así en “Atole de pinole”, donde cuenta un paseo a la sierra de Durango con una amiga del DF, Adriana, que en aquel periplo probó el maravilloso ensalmo de maíz azucarado: “El retorno se convirtió en una pesadilla que Adriana soportó con más estoicismo que yo. Llegamos a Durango a las 8:00 p.m. En verdad, mi amiga había vivido una aventura muy diferente a la imaginada. Adriana no expresó ninguna queja y sólo comentó: ¡Qué rico estaba el atole de pinole!” Luego, cuando la narración ha terminado, María Rosa nos acerca la receta del producto que protagoniza su relato: “Se disuelve el pinole en un poco de agua. Luego, se vacía en una olla con agua y se pone a hervir con unas rajas de canela y un piloncillo o panela sin dejar de mover con una cuchara de palo. Se debe calcular bien para que no quede ni muy espeso ni muy aguado, lo mismo con el piloncillo para que no resulte demasiado dulce. Cuando haya hervido un rato, se ve la consistencia del atole, se retira de la lumbre y ya está listo para saborearlo”.&lt;br /&gt;El procedimiento es similar en la configuración de todas las piezas: la autora introduce a la receta con la reconstrucción de la atmósfera en la que tales o cuales platos eran consumidos. No repara en gastos de erudición histórica ni buena memoria. La estrategia es similar, en suma, a la seguida en su libro anterior, como ella misma lo comenta en su prólogo-entremés: “La estrategia literaria es similar a la del libro anterior: La receta sirve de pretexto para narrar una historia. La voz narrativa sigue siendo la primera persona aunque he intentado, en algunas narraciones, que el punto de vista se dirija más hacia el exterior con el fin de proporcionar al lector un atisbo de la sociedad durangueña, sus gustos, su evolución y algunos pensamientos sobre la historia de su gastronomía”.&lt;br /&gt;Lo que logra María Rosa al acometer así cada receta es un libro, otro libro, ameno, cordial y muy informado. Juzgo que no son pocos los méritos de esta obra y juzgo que debemos felicitar y agradecer a su querida autora como lo hago enfáticamente en este preciso momento: gracias, María Rosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota del editor: Texto leído ayer 26 de noviembre en la presentación del libro celebrada en la Casa de la Cultura de Gómez Palacio. Participamos Yolanda Natera, María Rosa Fiscal y yo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-787233566857719897?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/787233566857719897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/787233566857719897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/fiscal-en-la-comida.html' title='Fiscal en la comida'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SxAFUUKXXmI/AAAAAAAACv0/2nUDSCAdhPQ/s72-c/maria+rosa+fiscal+aroma+nostalgia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-4737951653571108222</id><published>2009-11-26T06:56:00.001-06:00</published><updated>2009-11-26T07:00:45.002-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tim'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='natalia riazanova'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='uliana akatova'/><title type='text'>Natalia y Uliana en concierto</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sw573L21HLI/AAAAAAAACvs/bk9XTOpjHSk/s1600/invitacion+dueto+TIM.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408396390524329138" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sw573L21HLI/AAAAAAAACvs/bk9XTOpjHSk/s320/invitacion+dueto+TIM.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Traigo dos acepciones de las diez que da la RAE sobre el verbo “concertar”; la primera, “Componer, ordenar, arreglar las partes de una cosa, o varias cosas”; la quinta: “Acordar entre sí voces o instrumentos musicales”. Por eso, precisamente por eso se llaman “conciertos” los conciertos, pues suponen la conjugación perfecta de objetos distintos. En el caso de los objetos distintos que usan Natalia Riazanova y Uliana Akatova —el violín y el piano, respectivamente, o los sonidos por ellos producidos— su concierto llega a empatar tan bien que le hacen honor al verbo concertar; en efecto, las dos artistas rusas que han elegido a La Laguna como su lugar de radicación llevan al extremo la concordancia de sus talentos. Una con el arco y las cuerdas, la otra con las teclas, ambas llegan con sus interpretaciones a pisar zonas del arte musical por fortuna cada vez más visitadas en el contexto del la comarca lagunera.&lt;br /&gt;Escribí en una columna no tan lejana que debemos sentirnos orgullosos de lo que ocurre en la actualidad con la alta música ejecutada en nuestra región. Si hace poco más de diez años teníamos un esporádico concierto, ahora podemos acceder a ellos con saludable regularidad. Junto con las presentaciones en los foros de la región (sobre todo en los teatros Martínez y Nazas), una ola de quehaceres aledaños han ido afinando el gusto por esta música entre los laguneros: es el caso la docencia en espacios de enseñanza musical y, por qué no mencionarlo, de la presencia de música de calidad en ceremonias privadas, familiares. La suma de todo esto (presentaciones formales, enseñanza y presentaciones sociales, a lo que quizá debemos añadir la grabación de algunos discos y la edición de la revista especializada &lt;em&gt;Intermezzo&lt;/em&gt;) da como resultado un extraordinario momento para la música culta no sólo de La Laguna, sino de Coahuila y acaso del norte del país.&lt;br /&gt;En el enriquecimiento de ese fenómeno cultural han colaborado, y colaboran todos los días, sin duda, Natalia y Uliana. En ambos casos se trata de artistas que hacen presentaciones formales, es verdad, pero que también dedican parte de sus horas a la enseñanza. De allí pues que su radicación en la comarca sea valiosa y ese valor se manifieste muy seguido. Hoy, por ejemplo, las dos artistas ofrecerán un concierto en el Teatro Isauro Martínez. La entrada es libre, así que todo es que la gente vaya al TIM para que disfrute de un placer artístico definitivamente superior.&lt;br /&gt;Natalia y Uliana han preparado un programa harto interesante, pues combina géneros que por lo común no conviven en un mismo menú. Son la &lt;em&gt;Sonata No. 3 Op. 108 en re menor&lt;/em&gt; de Johannes Brahms, cuatro temas de Astor Piazzola y lo que aprecio como más importante no tanto por la fama de los compositores, sino por el proyecto que palpita detrás de estas interpretaciones: piezas (valses, un pasodoble y un tango-canción) de Jesús Martínez Larrañaga y Jonás Yeverino Cárdenas. ¿Quiénes son ellos? Pues ni más ni menos que antiguos compositores coahuilenses que Natalia y Uliana están rescatando como parte de un plan dirigido a recuperar la música compuesta en nuestros ámbitos. Habida cuenta de que para muchos la historia es sólo el listado de los acontecimientos políticos y militares, NyU están haciendo lo que algunos estudiosos de la historia: acercarse al pasado por otras puertas, en este caso, por la de una actividad artística que también nos puede decir algo sobre los hombres que habitaron estas tierras. La labor de rescate no implica sólo la acumulación y el desempolvamiento de partituras, sino, como en la pintura, el de la restauración y la exposición al público. En el caso de las obras de Martínez Larrañaga y Yeverino Cárdenas, Natalia y Uliana han procedido a restaurar, a retocar, a llenar las lagunas sonoras en una labor de (si es posible llamarlo así) &lt;em&gt;repartituración&lt;/em&gt; que bien mirado también tiene algo de arqueológico. El resultado es asombroso —como lo constatarán quienes asistan hoy a las ocho de la noche, gratis, al Teatro Martínez—: un concierto que amalgama la belleza de la música alta con la recuperación/restauración/exposición, benemérita en la historia de nuestro arte, de valioso patrimonio cultural. Los melómanos y los no melómanos laguneros no se lo pueden perder. Allí nos vemos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-4737951653571108222?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/4737951653571108222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/4737951653571108222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/natalia-y-uliana-en-concierto.html' title='Natalia y Uliana en concierto'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sw573L21HLI/AAAAAAAACvs/bk9XTOpjHSk/s72-c/invitacion+dueto+TIM.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-4351839259583341707</id><published>2009-11-25T08:20:00.001-06:00</published><updated>2009-11-25T08:22:34.179-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dinero'/><title type='text'>Con dinero baila todo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sw09kCgZrpI/AAAAAAAACvk/tQPAu_sF9ak/s1600/biletes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408046416899190418" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 275px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sw09kCgZrpI/AAAAAAAACvk/tQPAu_sF9ak/s320/biletes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Imbuido por el espíritu del gran sabio Perogrullo, cavilo: ¿alguno de ustedes se ha tomado la molestia de reflexionar sobre su actitud en el mismísimo momento en el que le cae una buena lana? Esto de “una buena lana” es relativo, por supuesto, ya que una buena lana para un millonario de Torreón puede ser una miseria para Steve Jobs, así como una buena lana para un obrero es una bicoca para el socio mayoritario de la empresa. Pero pensemos en nuestro concepto de “una buena lana”. Cuando nos cae, y más si andamos charros, la actitud ante la vida cambia de golpe. Como que el mundo se abre, como que las flores del hermoso campo miran hacia nosotros y silbamos o cantamos o sonreímos bien acodados en el barandal de la seguridad. Decimos: “Me cayó una buena lana”, y somos felices al menos por un rato.&lt;br /&gt;El efecto plata es uno de los más canijos que conozco. En él veo, según lo ha planteado, insisto, el genial Perogrullo, la base de todo lo que se mueve en la actualidad. Hay tantas tentaciones y hay tan poco dinero para uno. Casi todo lo tienen, ya sabemos, unas pocas manos en el mundo, así que debemos resignarnos a vivir permanentemente colgados del anhelo. Hoy anhelamos esto, mañana aquello. Siempre anhelamos todo, y si dejamos de anhelarlo la publicidad se encarga de que no dejemos de anhelarlo. Con dinero, por eso, se mitigan los apetitos, aunque de golpe surgen otros que hacen infinitos los deseos. En otras palabras, el hambre de dinero sólo se sacia con más dinero, lo que nos hace concluir que hay algo que tiende a ser inacabable en este asunto.&lt;br /&gt;Si nos ponemos blandos de corazón y vemos la vida como seguramente la ven Hello Kitty y Rosita Fresita, lo único que no cuesta es un amanecer, o la brisa que viene del mar (no, a los laguneros sí nos cuesta la brisa del mar, por ejemplo), o el hermoso canto de los pajaritos. Todo lo demás tiene precio. Una casa con lo básico cuesta un dineral, mucho más de lo que el salario mínimo es capaz de comprar. Sin duda. Esa casa “de material” (esta expresión es maravillosa, pues insinúa la hermosa idea de que hay casas inmateriales), con las paredes pintadas, sin goteras, con hidroneumático, refrigeración, bóiler, habitaciones aisladas e individuales o cuando mucho dobles y bien iluminadas y bien ventiladas y espaciosas, más sala, comedor, jardín, área de lavandería, cocina con aditamentos, baños sin fugas y algún hall-biblioteca de descanso, cuesta un dineral, mucho más, más que mucho más de lo que puede alcanzar el miserable salario mínimo mexicano, y eso cuando hay miserable salario mínimo mexicano, pues mucha gente ni eso tiene.&lt;br /&gt;La casa también puede tener cochera, digamos, para dos autos. Los autos, cuando uno no desea que se queden muertos en los semáforos o cuando uno quiere que salgan de viaje y se traguen la carretera y lleven buena música y si se puede clima, cuestan un platal. A eso hay que sumar las abusivas tenencias, los puños de gasolina y la cuota regular para meterlos al “servicio”. Si el coche tiene esas o acaso más modestas características pero es de agencia, el seguro que exigen las financiadoras también es gasto.&lt;br /&gt;Las tentaciones, pues, cunden como chancros en burdel. Por ejemplo, la ropa, para ser ropa, ya no debe ser ropa a secas, sino ropa “de marca”. El reloj, para ser reloj, también debe verse fino, de algún fabricante que nos deje bien parados cuando nos piden la hora. El celular igual: que no sea de plastiquito Nokia o Motorola porque da vergüenza contestar en público. Todo eso sirve para ir al mall, para que nos vean en el club o en los restaurantes donde uno no arriesgue el pellejo con la insalubridad de la comida. Y no sumemos aquello que parece más suntuario, como una laptop e internet inalámbrico en casa o módem que viaja a todos lados y tele por cable o por satélite y, y, y, y…&lt;br /&gt;Los que tienen eso o los que tenemos una parte de eso, aunque sea pequeña, quizá no imaginamos la tortura que perforaría el alma si no tuviéramos ni tantito de lo que se necesita ahora para instalarnos en la zona del confort y del estatus. Por eso, cuando nos cae una lana, nos ponemos contentos, muy contentos, tanto como pueden ponerse quienes nunca tuvieron nada y alguna actividad ilícita les abre la posibilidad. En el mundo actual, con tantos y tantos que no pueden comprar nada, es relativamente fácil cruzar la línea y buscar el carajo dinero como sea, al precio que sea. Si bien el dinero es propiedad de unos pocos, el gusto por el dinero, dicho esto sin rodeos, es patrimonio de todos independientemente de cómo sea ganado o no ganado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-4351839259583341707?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/4351839259583341707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/4351839259583341707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/con-dinero-baila-todo.html' title='Con dinero baila todo'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Sw09kCgZrpI/AAAAAAAACvk/tQPAu_sF9ak/s72-c/biletes.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-5012457394360378167</id><published>2009-11-22T06:34:00.007-06:00</published><updated>2009-11-27T11:01:39.676-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juan pablo neyret'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sandro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='raymundo tuda'/><title type='text'>Ese es mi amigo el Sandro</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Swk1lKvxUGI/AAAAAAAACrc/J6TXqYoePn0/s1600/sandro+de+america.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406911740291141730" style="WIDTH: 174px; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Swk1lKvxUGI/AAAAAAAACrc/J6TXqYoePn0/s320/sandro+de+america.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Jamás imaginé que iba a escribir sobre Sandro. Él es parte de un fenómeno que opera en mí desde hace algunos años, un fenómeno que me permite apreciar cuán rucos van poniéndose el pellejo y el espíritu. Sé que esto no es privativo de un servidor, sino dolencia de casi todo ser humano: lo que amamos en la infancia cobra pleno valor en la vida adulta, y lo que odiamos puede llegar a convertirse en querido referente de nuestra niñez. En el segundo caso está Sandro. Este cantante argentino nacido en Buenos Aires hacia 1945 fue un tipo detestado por muchos de mi generación. Recuerdo que no soportábamos nada de lo que hacía: su voz temblorosa y agitada, sus acelerados quiebres de cadera, su desaforado correteo en los escenarios, su sudor infatigable, sus patillazas, sus pantalones con campana catedralicia, sus camisas abiertas hasta medio pecho peludote. Los niños, los adolescentes de los setenta no lo “superábamos”, como dicen hoy, con impreciso verbo, las chicas.&lt;br /&gt;Las razones de aquella malquerencia pueden ser, entre otras, éstas: que Sandro enfatizaba una mezcla de amariconamiento con una supuesta masculinidad de perdonavidas, que en México lo difundía el odioso Raúl Velasco y, sobre todo, que volvía locas a las mujeres, y ya se sabe que todo sujeto que vuelve o volvía locas a las mujeres suele ser odiado por los hombres. Hago memoria y creo ver en la pantalla de mi mente la aparición de Sandro en algún televisor; es domingo y mi querida tía Carmen está de visita en nuestra casa. Cuando aparece el cantante, ella no esconde sus impulsos y grita como gritan todas las mujeres que ven a Sandro en vivo. El galanazo, mientras tanto, se menea como energúmeno en el escenario mientras canta con un estilo desgarrado alguna de sus piezas más llegadoras, como la de su amigo el puma. Pero todas, todas las canciones interpretadas por Sandro (ninguna desafiante desde el punto de vista literario, todas arregladas con trompetas estilo OTI) eran llegadoras para las mujeres que se desgreñaban a moco y lágrima tendidos cuando veían al ídolo en escena. En la televisión, mientras mi tía lanza alaridos, el argentino sigue adelante con su tanda de éxitos. Desfilan en su boca &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=wgUJB_EL02A&amp;amp;feature=related"&gt;“Rosa, Rosa” &lt;/a&gt;(donde ejecutaba magistralmente el pasito “la batidora”), &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=bcZVbu3QoFc"&gt;“Quiero llenarme de ti”&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=4vBqMx9CWIg"&gt;“Yo te amo”&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=2WJlJeIzpuM&amp;amp;feature=related"&gt;“Tengo”&lt;/a&gt; , &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Vxvdvbjl-bk"&gt;“Penas”&lt;/a&gt; , &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=eHHpNgVgZ3c"&gt;"Se te nota"&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=PNuZ2Sehl-E&amp;amp;feature=related"&gt;“Mi amigo el puma”&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=bYSkmux3aio"&gt;“Trigal”&lt;/a&gt;, canciones que literalmente sacaban chispas en su estrepitoso público. Mientras eso ocurría, los niños y los jóvenes y acaso los adultos de los setenta rumiábamos insultos entre dientes, envidiosos del jalón que tenía Sandro con las codiciadas rorras.&lt;br /&gt;En mi recuerdo, borroso ya, sobrenada una visita de Sandro a Torreón, creo que al Teatro Alvarado. Por mi tía supe que aquello estalló de laguneras frenéticas, ansiosas de ver en corto los contoneos pélvicos, casi fornicatorios, del &lt;em&gt;Gitano&lt;/em&gt; que las tenía en un puño, que las dominaba con un mínimo jadeo lleno de traspiración en el rostro, como amante que las mira con las manos en la masa.&lt;br /&gt;Eso hacía el cabrón de Sandro, un show odioso porque ninguna le decía que no, como si fuera un príncipe. Pero pasó el tiempo y al menos en México se diluyó su poderío. Si en los setenta se apersonaba varias veces por acá, en la década siguiente sus visitas se hicieron cada vez más esporádicas y en los noventa ya no volvió. Años después supe que siguió presentándose en escenarios argentinos y que su fama seguía intacta por allá. Como los futbolistas veteranos, había perdido movilidad, pero el colmillo de cantante seductor lucía más largo y retorcido que nunca. Con un gemidito, con un gesto, arrastrando más las notas y cantando en otro &lt;em&gt;tempo&lt;/em&gt;, el morocho seguía en pie. Eso no duró mucho, sin embargo. En 1998 fue evidente que su adicción al humo había hecho estragos en sus pulmones, que el enfisema había pegado exactamente en su principal herramienta de trabajo. Tan grave estaba que debió alejarse de los escenarios, aunque en 2001 volvió a ponerse frente al público auxiliado con un tanque de oxígeno.&lt;br /&gt;Los primeros años del nuevo milenio le demostraron que la salud no es algo eterno, y que si uno no ayuda empeora peor, si se me permite la expresión. Tras una larga espera, Sandro fue intervenido el 20 de noviembre en un quirófano de Mendoza, Argentina, para oficiar en su cuerpo un transplante de corazón y de pulmones cuyo pronóstico aún es reservado. Roberto Sánchez, nombre real del cantante, se debate pues, en este momento, entre la posibilidad de una vida con mucho olor a estreno y la firme posibilidad de que los trasplantes no den el ancho.&lt;br /&gt;Pase lo que pase, Sandro me ganó treinta años después. Como otros referentes setenteros otrora aborrecidos, cuando tengo contacto con ellos se me deja venir todo el pasado y lo que antes fue molesto ahora es grato, como si con ello fuera arrastrado a la nostalgia de un pretérito feliz. Tendemos a idealizar la niñez, y no soy ajeno a eso. La verdad es que fue difícil sobrevivir en el ambiente de amigos rudos y carrillentos, que en muchos casos la convivencia entre la raza fue amarga, pero algo me dice que no fue así, que aquellas vagancias en Gómez Palacio, que aquellas picas de fut callejero con la palomilla, que aquella escuela atiborrada de carajos ocuparon una etapa espléndida de mi vida. En aquella atmósfera, Sandro ocupó un espacio lateral de mi vida. Pensé que lo detestaba, pero al pasar los años advertí que no, que su voz me remitía a los tiempos heroicos y felices de la adolescencia, casi de la niñez. He conversado sobre esto con dos sandrólogos empedernidos: Raymundo Tuda y Juan Pablo Neyret. Con ellos he coincidido en una afirmación luminosa: Sandro era Sandro, un sujeto inigualable, el galanazo chingón que uno quiso ser y nunca fue.&lt;br /&gt;Un cuento de mi libro &lt;em&gt;Leyenda Morgan&lt;/em&gt; le rinde breve tributo. Es aquel relato en el que mi protagonista accede a un &lt;em&gt;table dance&lt;/em&gt; y ve bailar a las entubadas chicas al ritmo de Sandro. Pues bien, este columna es otro pequeño homenaje, un tragarme viejas palabras y un vindicar yo mismo contra mí mismo el talento de Sandro y su estrujante &lt;em&gt;pop&lt;/em&gt;. Que viva Sandro, pues.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-5012457394360378167?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/5012457394360378167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/5012457394360378167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/ese-es-mi-amigo-el-sandro.html' title='Ese es mi amigo el Sandro'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Swk1lKvxUGI/AAAAAAAACrc/J6TXqYoePn0/s72-c/sandro+de+america.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-7326287530000979320</id><published>2009-11-21T08:06:00.002-06:00</published><updated>2009-11-21T08:07:36.033-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antonio de nigris'/><title type='text'>De Nigris y la mafia</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Swf0CsavIYI/AAAAAAAACrE/4emY10NwhZk/s1600/antonio+de+nigris.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406558204801786242" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 267px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Swf0CsavIYI/AAAAAAAACrE/4emY10NwhZk/s320/antonio+de+nigris.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No era un superestrella, pero es indudable que sabía cazar balones y embutirlos un poco a la manera de Jared, si me permiten la comparación. Jovencito, apenas de 31 años, Antonio de Nigris nos tomó a todos por sorpresa. Si bien ya le habíamos perdido la pisada, de vez en vez sabíamos que andaba, tal vez sin mucho éxito, en algún equipo del mundo, jugando no sabemos si bien o mal, pero allá, contratado por temporadas cortas. Estuvo incluso en el Santos de Brasil, el equipo que recién nos visitó para inaugurar ya sabemos qué. Así pues, desde muy lejos, la figura del llamado &lt;em&gt;Tano&lt;/em&gt; llegaba a México por la vía de vagas y pequeñas notas informativas. En mi fuero íntimo nunca dejé de admirarle ese trotamundismo; será porque soy un insalvable sedentario, el caso es que De Nigris demostró tener una asombrosa resistencia a la lejanía.&lt;br /&gt;En México, creo, no le hubieran faltado equipos y bien se sabe que los sueldos en nuestro balompié no son nada despreciables. Lo que gana un jugador en un mes puede equivaler al sueldo de decenas o cientos de trabajadores, así que el &lt;em&gt;Tano&lt;/em&gt; bien pudo quedarse. Pero no, prefirió trashumar por canchas remotas y desconocidas para la afición local.&lt;br /&gt;Como todos, lo recuerdo con la casaca del Monterrey, de los Pumas, del América y del Puebla. También, un breve momento, con la verde de la selección, donde por cierto anotó un &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=kn4eOe3EIm8"&gt;gol&lt;/a&gt; de esos que en lo personal siempre quise hacer, pues seguramente la pierna siente el orgásmico placer de haber golpeado con saña una pelota que viene de aire, centrada con algo de fuerza; en ese tanto memorable contra Brasil en 2001, De Nigris vio venir el pase largo, se colocó detrás de los defensas y como venía, de aire, le soltó toda la pata y salió un latigazo bestial que por poco destruye la portería (de hecho, en el video se nota que por el balazo sale volando un objeto colocado detrás de la red). No olvido que cuando cayó ese gol el narrador era mi amigo Raúl Orvañanos, quien con voz ronca y rendido énfasis gritó: “De Nigris… ¡uy, qué gol, qué gol, golazo de De Nigris, qué bárbaro, me voy a poner de pie!”. Y sí, ése y otro de aire que le hizo al América estaban para ponerse de pie, pues el joven regio tenía la habilidad de los rematadores natos: estar siempre allí, acechando, y soltar sin pensarla dos veces el disparo a una portería que está más en su mente que en la realidad, pues este tipo de jugadores es capaz de rematar de espalda (como Borgetti frente a Italia o como De Nigris en varias ocasiones). Insisto: no era un superdotado, pero tenía lo suyo y en México se ganó el respeto de los aficionados que sí le saben a esto.&lt;br /&gt;Tras su muerte, la información en México fluctuó entre el desconcierto y los homenajes al vapor. Nos enteramos de golpe que jugaba para un equipo griego, que padecía un problema cardiaco y que todo ocurrió repentinamente. Las jugadas de De Nigris desfilaron en las pantallas de la televisión durante la semana que termina. El tema llegó también a las secciones de espectáculos, pues Poncho, el hermano de De Nigris, se mueve en ese ambiente. Poncho viajó a Grecia para tramitar el traslado del cuerpo hacia México, y desde allá ha venido haciendo la declaración más importante de su vida: que los altos directivos del futbol mexicano son unos “mafiosos”.&lt;br /&gt;Sus opiniones pueden ser tenidas como expresadas por un sujeto alterado con el pesar que provoca la muerte cercana, en este caso la de su hermano. Pero encierran verdad, pues es muy extraño que una institución que maneja millones de pesos no sea capaz, aunque sea por imagen, de ponerse al servicio de una familia fuertemente vinculada al futbol. La situación estaba puesta de pechito para que las autoridades del futbol mexicano se lucieran, para que a la voz de ya colocaran un avión en Grecia y representantes que ayudaran a los familiares de De Nigris a desahogar cualquier trámite molesto. Pero salió a relucir otra vez lo mismo: la solidaridad no es un hábito frecuente en el futbol mexicano, menos entre sus máximos rectores.&lt;br /&gt;Por ello, propongo que en los partidos de la liguilla que hoy empieza sea ofrecido un minuto de silencio a la memoria de Antonio de Nigris y luego un minuto de abucheos para los directivos, por mezquinos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-7326287530000979320?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/7326287530000979320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/7326287530000979320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/de-nigris-y-la-mafia.html' title='De Nigris y la mafia'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/Swf0CsavIYI/AAAAAAAACrE/4emY10NwhZk/s72-c/antonio+de+nigris.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30748221.post-2070721418483820257</id><published>2009-11-20T08:45:00.002-06:00</published><updated>2009-11-20T08:48:36.560-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gustavo montes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adolfo nalda'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sergio pérez corella'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ismael hernández deras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gómez palacio'/><title type='text'>Ismael y Gómez Palacio</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SwasAvG0G3I/AAAAAAAACq8/CyDSIYuT5Ck/s1600/gomez+palacio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406197531349883762" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 107px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SwasAvG0G3I/AAAAAAAACq8/CyDSIYuT5Ck/s320/gomez+palacio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La infraestructura cultural de Gómez Palacio no ha crecido un centímetro cuadrado durante la administración de Ismael Hernández Deras. El problema es profundamente penoso, tanto que los oriundos de esta ciudad sentimos una mezcla de rabia y tristeza ante tal vacío. Hoy, sin embargo, habrá una sentida ceremonia para declarar a Gómez Palacio “Cuna de la Revolución Mexicana en Durango”. Vendrá el gobernador y estarán aquí todos los diputados locales de la entidad, además de las autoridades del gobierno gomezpalatino.&lt;br /&gt;Es fácil celebrar en abstracto y emitir sentidos loores en los que sólo va de por medio, cuando mucho, la emoción. Muy distinto es hacer, construir, levantar piedra sobre piedra las edificaciones que sirvan duraderamente a la comunidad y ayuden a paliar los graves males que la aquejan. Gómez Palacio, lo sabemos todos, ha crecido hacia el norte, de suerte que el grueso de su demografía está allá. En la zona sur de la ciudad se encuentran, empero, sus escasos espacios culturales: la Casa de la Cultura, el Teatro Alberto M. Alvarado y el auditorio Francisco Zarco. Al margen de que esas instituciones requieren obras de mantenimiento y mejoría permanentes, lo importante ahora es pensar también en otros rumbos de la ciudad que en materia cultural han sido cabalmente olvidados aunque allí se concentre un amplio núcleo poblacional. Son colonias populares en las que los problemas no escasean y no tienen oportunidades cercanas de practicar, en este caso, las actividades culturales que (como bien lo demostró Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín, Colombia) ayudan a mitigar y hasta a desaparecer la aguda conflictividad de esas zonas. El deporte y la cultura, nadie lo ignora, son excelentes vacunas preventivas, así que administradas a tiempo logran desactivar los impulsos delincuenciales, pues, entre otros muchos beneficios, infunden autoestima a la persona. Algo de esto saben en Torreón, donde su infraestructura sí ha crecido y ha sido puesta al servicio de todos los laguneros, incluidos los de Gómez.&lt;br /&gt;En diciembre de 2005 el gobernador Hernández Deras prometió un nuevo museo para Gómez Palacio; nada hay todavía. Como éste, sigue pendiente el pago de otras deudas en las que empeñó su palabra, como es el caso de los terrenos de La Jabonera y la liquidación de su parte, o como en la todavía ausente inversión para rehabilitar la ex Hacienda de La Loma. A eso podemos sumar, hoy, cuando todavía su gobierno está a tiempo de sentar las bases de un proyecto muy benéfico para el norte de Gómez Palacio, la construcción de un complejo cultural en el Mercado de Chapala. Es propiedad del gobierno federal, y ha permanecido en el abandono prácticamente desde su apertura. En vez de que sea una cueva para el vicio o un nido de alimañas, este espacio de aproximadamente dos y media hectáreas puede servir para que los habitantes de aquel Gómez Palacio abandonado y colindante con Ciudad Lerdo tengan un lugar en el cual desarrollar las aptitudes artísticas que de seguro tienen en abundancia, aunque hoy sin la posibilidad de ejercitarlas.&lt;br /&gt;Las autoridades suelen preguntarse cómo frenar los enormes problemas generados por la pobreza y su consecuente lastre de desesperanza y resentimiento. La violencia que hoy vemos diseminada aquí y allá podría disminuir si los niños y los jóvenes tienen espacios para el fortalecimiento de sus capacidades. En el Mercado de Chapala, hoy un cascarón abandonado, puede haber un gran recinto cultural hecho con toda la mano, algo que enorgullezca a los pobladores del norte gomezpalatino y, de paso, sirva también a Lerdo. No es disparatado pensar en un sitio con videsalas, museo, galerías, aulas para talleres de danza, música, pintura y literatura, biblioteca y área con computadoras conectadas a internet, teatro y acaso una sección para el trabajo artesanal. Mucho puede caber en ese espacio, así que el arranque de la obra dejaría al gobernador Hernández Deras con una estupenda imagen ante los gomezpalatinos.&lt;br /&gt;En resumen, el norte de mi ciudad, Gómez Palacio, requiere infraestructura cultural, gestos de verdadera solidaridad sobre todo con los niños y los jóvenes de aquel lugar. El arte los haría crecer, como bien lo sabemos quienes hemos conversado sobre esta iniciativa: Adolfo Nalda, Gustavo Montes, Sergio Pérez Corella y yo. Nosotros, y seguramente miles de gomezpalatinos, tenemos esta convicción: invertir en cultura es mejorar el porvenir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30748221-2070721418483820257?l=rutanortelaguna.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/2070721418483820257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30748221/posts/default/2070721418483820257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rutanortelaguna.blogspot.com/2009/11/ismael-y-gomez-palacio.html' title='Ismael y Gómez Palacio'/><author><name>Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Dgo., 1964)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08760082976048197252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10191624372617143774'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vKdXu9Bzass/SwasAvG0G3I/AAAAAAAACq8/CyDSIYuT5Ck/s72-c/gomez+palacio.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>