tag:blogger.com,1999:blog-302214882008-10-07T00:08:59.020+02:00Mil Orillas“- ¿Qué es lo más importante para la humanidad después del papeo? Que le cuenten cuentos”. Tonino Benacquista.Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comBlogger72125tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-45073738175140960942008-10-05T14:04:00.007+02:002008-10-05T14:56:47.480+02:00Fiction / Non Fiction<a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SOi1OxM6mQI/AAAAAAAAAn8/-b0_OkLZKhk/s1600-h/Dinner%2520For%2520Two.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5253648230657988866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SOi1OxM6mQI/AAAAAAAAAn8/-b0_OkLZKhk/s400/Dinner%2520For%2520Two.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><br /><br /><div>Después de encabezar el primer puesto en la lista de ventas en libros de no ficción, Julio decidió que era la hora cambiar de aires y abrió un restaurante.<br /><br />Lo que sucedió desde el primer día fue asombroso.<br /><br />Lleno total.<br /><br />El resto de restaurantes comenzó a vaciarse y el de Julio a desbordarse.<br /><br />La gente hacía fila, peleaba por entrar, intentaba mover influencias, chantajear.<br /><br />(Un alto jefe del gobierno cerró el restaurante un fin de semana como represalia por no haber conseguido mesa para cenar. Hubo tal descontento que el presidente se vio obligado a removerlo de su cargo para apaciguar los ánimos).<br /><br />El éxito de Julio no hacía más que aumentar conforme pasaban los días. </div><div></div><div>Tuvo que ampliar el salón, el bar y la sala de espera dos veces en un año.<br /><br />Para reservar una mesa había que hacerlo con seis meses de antelación.<br /><br />Nadie sabía explicar lo que allí pasaba. </div><div></div><div>La comida era exquisita, el sitio tenía magia, duende.<br /><br />Noche tras noche, Julio hipnotizaba a sus clientes haciendo pendulear ante sus ojos un cochinillo que se iba a hacer en el horno, pescados que relucían en una bandeja antes de cocinarse a la sal, soperas que se abrían dejando escapar vapores fragantes espoleados por especias cortadas en el acto.<br /><br />(La comida entra por los ojos).<br /><br />Alguien quiso felicitar al chef.<br /></div><div>Julio se excusó.<br /><br />(Es muy temperamental. No le gusta ser interrumpido. No quiere que nadie entre en la cocina).<br /><br />Ante los ruegos masivos, Julio se comprometió a hablar con él, a convencerlo.<br /><br />Cumplió, claro.<br /></div><div>Se pactó que aquellos que quisieran saludar al chef podrían hacerlo previa cita.<br /></div><div>Se abrió un libro de citas que venía a ser un apéndice del libro de reservas.<br /><br />Los clientes estaban encantados con César.<br /></div><div>Joven, guapo, culto.<br /></div><div>Impecable en su uniforme albo, sin mácula.<br /></div><div>Hablaba de sus creaciones con maneras exquisitas, con un verbo florido.<br /></div><div>Si alguien hacía una pregunta impertinente, un comentario fuera de lugar, ejercía su temperamento con mesura.<br /></div><div>Con un gesto imperial acusaba la molestia haciendo sentir a su contertulio como un súbdito vulgar y desgraciado.<br /><br />Julio pensaba abrir un segundo restaurante.<br /></div><div>Un local más desenfadado, más juvenil, en plan <em>casual food.</em></div><div></div><div>Miró el comedor repleto y se frotó las manos.</div><br /><div>Se acercó al cochinillo que estaba dorándose en el horno a la vista de todos.<br /></div><div>Notó que le faltaba color.<br /></div><div>Tendría que hacerse cargo.<br /></div><div>Uno de los ojillos de vidrio del animal parecía despegarse.<br /></div><div>Esto es grave.<br /></div><div>Hablaría con Celso.<br /></div><div>Tenía que pegar los ojos de un material más resistente.<br /></div><div>El falso fuego estaba perdiendo su efectividad.<br /></div><div>Seguramente no salía suficiente pintura de los orificios.<br /></div><div>Tanto tiempo trabajando en el mundo editorial le había descubierto el secreto del éxito.<br /></div><div>Pasear y conocer al dedillo la ficción y la no ficción,<br /></div><div>entrar y salir de la letra,<br /></div><div>le dejó descifrar un sortilegio:<br /><br /></div><div><strong>La gente quiere verdad disfrazada de mentira.</strong><br /><br /></div><div>Pensó cómo traducir el sortilegio en dinero.<br /></div><div>Un restaurante.<br /></div><div>Compró cochinillos espurios, pescados metálicos, patas de jamón de escayola.<br /></div><div>Rellenó botellas de vino carísimas con vino potable y se hizo una bodega como pocas.<br /></div><div>Compró la comida en el terminal de buses de la ciudad, el sitio más cochambroso del universo. </div><div>(Pero en el que mejor se come).<br /></div><div>Contrató a un actor para que hiciera de chef.<br /></div><div>Abrió un restaurante, éste, al que llamó por coherencia e ironía <strong>Atrezzo</strong>.<br /></div><div>Ahora pensaba en el siguiente local.<br /></div><div>Compraría las hamburguesas a <strong>Mc Donalds</strong>, las pizzas en la sección de congelados del híper, los </div><div>burritos al carrito que hay a dos cuadras de la Universidad.<br /></div><div>Los serviría cobrando siete veces su valor real.<br /><br />Bautizaría al restaurante como <strong>Not so fast food</strong>.<br /><br />O <strong>Ecléctico</strong>.<br /><br />Ya tendría tiempo para pensar en ello.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-33542951549110200302008-09-30T12:58:00.005+02:002008-09-30T17:28:39.379+02:00Juan<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SOIKREOc9rI/AAAAAAAAAnc/XITQF81sckY/s1600-h/Silent+Date.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251771403775833778" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SOIKREOc9rI/AAAAAAAAAnc/XITQF81sckY/s400/Silent+Date.jpg" border="0" /></a><br /><div><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong>14. Silente</strong></span></div><br /><div></div><br /><div>Juan le habló de Gioia y Simona abrió los ojos maravillada.</div><br /><div></div><br /><div>Que Gioia era carnicera.<br /></div><br /><div>Qué detrás de esos ojos dulces y de su precisión con el acero había una esteta del silencio.<br /></div><br /><div>Que la conquistó con dibujos, poco a poco, con paciencia y sufriendo mucho porque la amaba desde el primer día.<br /></div><br /><div>Que supo que aceptaría cenar con él cuando le puso en el pedido comida para Fausto.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(Fausto es mi gato, Simona…te lo he dicho mil veces…¿por qué no usas una libreta como el resto de los analistas? ¿por qué tengo que escribir yo una bitácora y no tú? A mí esta historia del analista y el analizante no termina de convencerme…)<br /></div><br /><div>Que Gioia nunca le dirigió la palabra.<br /></div><br /><div>Que aceptó cenar con él una noche escribiendo: <em>el viernes, a las diez, en tu casa</em>.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(La recogí a la salida del trabajo. Le llevé un ramo de rosas blancas. Cuando lo vio comenzó a llorar. Cógelas, por favor, le rogué, mientras se lo ofrecía. Ella lloraba y huía de mi ramo, cada vez más veloz. Intenté alcanzarla, pero un cordón de mis zapatos estaba suelto, lo pisé, salí volando y me estrellé contra un hombre cartel: <em>Compro oro. Compro Rolexx</em>. Cuando recuperé mi verticalidad vi la espalda de Gioia haciéndose pequeña catorce veces. Los cristales de mis gafas estaban estallados).<br /></div><br /><div></div><br /><div>Que esa fue la primera “no cena”.<br /></div><br /><div>Que hubo más pero que él nunca pensó en rendirse.<br /></div><br /><div>Que adelgazó de tanto correr tras ella.<br /></div><br /><div>Que el lunes habló con el jefe de Gioia para entender el por qué de la huída.<br /></div><br /><div>Que el jefe le dijo que las flores hacían llorar a Gioia desde siempre y que la razón del llanto era desconocida porque Gioia era muy hermética.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(El miércoles dibujé un pedido especial. Un reto para Gioia. Encargué a la carnicería una vaca completa. Le pedí que hiciera con ella lo que quisiera, que se sintiera libre de cortar al animal según su inspiración. Para ello dibujé una vaca de ojos saltones, frente a ella, Gioia, vestida con una túnica griega, su cabellera danzando en el aire, en una mano una chaira, en la otra un cuchillo jamonero, de fondo el Parnaso. Sus ojos brillaron lascivos ante mi encargo. Insistí con las flores. Después de darle muchas vueltas le hice un ramo de rosas de servilletas blancas. Dudé si colorearlas o no. Blanco es su color. Como su silencio. Escribió: <em>viernes, a las diez, en tu casa</em>).<br /></div><br /><div></div><br /><div>Que la más feliz con el romance era la mamá de Juan.<br /></div><br /><div>Que desde entonces no le faltaban exquisitos cortes de carne.<br /></div><br /><div>Que estaba dispuesto a pintar como un poseso para vender infinidad de cuadros y poder comprar para Gioia todas las vacas del mundo.<br /></div><br /><div>Que por esa mirada lasciva todo.<br /></div><br /><div>Que por fin le pareció lógico aquello de <em>una palabra tuya bastará para sanarme</em>.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(Eso fue lo que le dije cuando la recogí el viernes. Fui con otro ramo de rosas de papel y le solté la frase. Cuando terminé de pronunciar las palabras la miré con ojos que imploraban. Ella me sableó con el ramo que le regalé. Por todas partes. Cabeza, cara, cuello, espalda. No paró hasta que el ramo quedó reducido a fibras mínimas. Algunas entraron en mis fosas nasales haciéndome estornudar. Agradecí que no fueran rosas de verdad. Como de costumbre echó a correr. Esta vez yo calzaba zapatos sin cordones pero las lentillas no me dejaron ver de cerca al trío de acordeonistas que tocaba que en la esquina. Dos acordeones apresaron mis tobillos como cepos. El tercero huyó como un gusano zigzagueante hacia el otro lado de la calle. Los tres músicos zíngaros corrían detrás de las monedas que rodaban a lo largo de la acera. Regresé a casa escupiendo papel. Hablaría con su jefe el lunes).<br /></div><br /><div></div><br /><div>Que el lunes el jefe le dijo <em>sólo sé que nada sé</em>.<br /></div><br /><div>Que ante la cara de asterisco que se le quedó a Juan, el jefe le dijo que aunque él hablaba, había hecho un pacto de silencio con Gioia.<br /></div><br /><div>Que si seguía encargándole reses él lo ayudaría.<br /><br />Que le podía dar un consejo único: acercarse a ella en callado, ser invisible, no decir, no sonar, esperar por ella.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(Así lo hice. Me tomó cuatro vacas más que Gioia aceptara de nuevo una cita. Confiando en que a la tercera va la vencida me presenté, el viernes que ella fijó. Dejé que ella me guiara. Fui sin flores. Ella me pidió que la siguiera. Fuimos a la estación de buses. Yo recé sudando que en sus planes no estuviera el <em><strong><span style="font-size:130%;">11</span></strong></em>. Cuando el <strong><em><span style="font-size:130%;">7</span></em></strong> paró y plegó la puerta, Gioia me hizo una señal. El <strong><em><span style="font-size:130%;">7</span></em></strong> era el bus que bajaba al mar. Gioia había planificado la cita. Me llevaba al mar. ¿Cómo podía saber tanto de mí sin hablarme? ¿sin escucharme?)<br /></div><br /><div></div><br /><div>Que bajaron al mar.<br /></div><br /><div>Que se sentaron en la arena.<br /></div><br /><div>Que el único ruido eran las olas.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(Gioia me enseñó la punta de la lengua. Un látigo de piedra pulida, un punzón de cuarzo rosa. Yo le enseñé la mía. Cumbre de gelatina de fresa, temblorosa e ingenua. Cerró los ojos y chocó su punta con la mía. Escribió con una rama en la arena mojada:<em> </em></div><br /><div><em>si la ocasión es la punta de tu lengua sobre la punta de mi lengua, cierro la noche y me abro en abanico</em>).<br /></div><br /><div></div><br /><div>Que corrí a abrazarla.<br /></div><br /><div>Que se dejó.<br /></div><br /><div>Que nos quedamos muy juntos, abriéndonos y cerrándonos en abanicos.<br /></div><br /><div>Que la marea subió, bajó, subió y bajó y que nosotros subimos y bajamos nuestras escaleras interiores.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(Yo la trepé a ella, escalón por escalón, eterna, infinita y cuando pensé que ya no tenía aire, la sentí trepándome a mí, escalón por escalón, y cuando sintió que ya no tenía aire, nos tomamos de las manos, y a la cuenta de tres pero sin saberlo, bajamos los escalones en tropelía, primero de uno en uno, de dos en dos, de tres en tres y así, hasta que llegamos juntos y exhaustos al rellano final, respirando agitados, tratando de recuperar el aire, la sangre, la paz).<br /></div><br /><div></div><br /><div>Simona preguntó por lo que siguió.<br /></div><br /><div>Y ante lo que Juan le contó no supo qué decir.<br /></div><br /><div>Que no supo estar callado.<br /></div><br /><div>Que le rogó le permitiera derrumbar sus silencios.<br /></div><br /><div>Que la sentía inaccesible como una esfera.<br /></div><br /><div>Que lo dejara mirar.<br /></div><br /><div></div><br /><div>(Gioia no abrió la boca. Hizo una montaña de arena muy alta. Se puso de pie, la derribó de con una patada certera y huyó. Cuando pude quitarme las lentillas y quitarme la arena de los ojos, intenté alcanzarla. Caí en un hueco también hecho por Gioia. Me levanté y corrí. No supe distinguirla entre las sombras. Deseé no tener lengua. Pensé en ir al foniatra para pedirle que cauterizase mis cuerdas vocales).<br /></div><br /><div>Que hubo más “no cenas”, Simona.<br /></div><br /><div>Que aunque parezca el final,<br /></div><br /><div>esta historia comienza aquí.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-43837706710432378392008-09-22T18:14:00.003+02:002008-09-22T22:33:19.082+02:00M.I.L.F<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SNfFBu_PedI/AAAAAAAAAnU/EGhN-5Ova4s/s1600-h/cuisinesexy.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248880524307429842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SNfFBu_PedI/AAAAAAAAAnU/EGhN-5Ova4s/s400/cuisinesexy.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><strong>MILF</strong>:<br /><br />del inglés Mother I`d Like to Fuck (madre que me follaría), se refiere a las mujeres que a una edad relativamente avanzada (en la pornografía de 40-50 años) aún son atractivas y sexualmente deseables.<br />Normalmente una <strong>MILF</strong> se corresponde con cualquier mujer que pudiera ser la madre del que usa dicho término (para un joven de 20 años una <strong>MILF</strong> sería cualquier mujer con edad para ser su madre, entre 40 y 50 años).<br />Generalmente estas actrices sostienen encuentros sexuales con actores porno jóvenes en las películas <strong>MILF</strong>.<br />En español se tradujo como <strong>MQMF</strong> (Madre Que Me Follaría).<br /><br />(Fuente: Wikipedia)<br /><br />Esta breve introducción para contaros que este número de Los Hermanos Chang va de eso...del maravilloso mundo <strong>MILF</strong>.<br /><br />Y yo, que según el wikipedista que escribió el artículo, tengo una <em>edad relativamente avanzada</em>, no podía dejar de escribir un texto <strong>MILF</strong>.<br /><br />Si tienes más de 18 años (yo cumplo con advertirlo) y quieres leer textos picantes, pincha <span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong></strong></span><br /><a href="http://www.hermanoschang.blogspot.com/"><span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong>AQUÍ</strong></span></a><span style="font-size:180%;"><br /></span><br />¿Mi registro más <em>hot?....</em>pincha <em></em><a href="http://hermanoschang.blogspot.com/2008/09/huevos-en-ascensor.html"><span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong>ACÁ!!!!!!!</strong></span></a><br /><br />(Enjoy!)Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-1531859315786297762008-09-15T11:36:00.006+02:002008-09-15T11:59:28.250+02:00David Foster Wallace<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SM4tVkpOTLI/AAAAAAAAAnM/6Xo93Av3jGM/s1600-h/DFW.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246180464570289330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SM4tVkpOTLI/AAAAAAAAAnM/6Xo93Av3jGM/s320/DFW.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><br /><div></div><br /><div>Es que sorprendiste siempre. </div><br /><div></div><div>Eso agota. </div><br /><div></div><div>Y mientras, </div><div></div><div></div><div> </div><div>uno queda con la idea de que quizás,</div><div></div><div></div><div> </div><div>sin la distancia, </div><div></div><div></div><div> </div><div>el azar nos habría hecho una jugada </div><br /><div></div><div>(pelearnos por un yellow cab </div><br /><div></div><div>o por un ejemplar raro en la biblioteca, </div><br /><div></div><div>bebernos el mundo, </div><br /><div></div><div>tocarnos mucho detrás de un árbol de manzanas </div><br /><div></div><div>para aligerar la rabia) </div><br /><div></div><div>entonces no sería Madrid </div><br /><div></div><div>y tu estarías vivo. </div><br /><div></div><div>(Eso me gusta pensar) </div><br /><div></div><div>Odiabas el sonido de tu estómago </div><br /><div></div><div>reprochando el vacío. </div><br /><div></div><div>Apagar el ruido con más ruido. </div><br /><div></div><div>Cayó tu cuerpo. </div><div></div><div></div><div></div><div>Crujieron las vigas. </div><br /><div></div><div>Amainó. </div><br /><div></div><div>Hubo silencio al fin.</div><br /><div></div><div>(Necesito tapones de cera). </div><br /><div></div><div>Querías hacer algo triste…<br /><br /></div><div>No lobster for me, sir.<br /><br />Not anymore.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-55254473238205012972008-09-12T08:09:00.005+02:002008-09-12T11:06:03.065+02:00Tragantúa<a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SMoM3aSgXyI/AAAAAAAAAnE/fLTy763l4xA/s1600-h/craving_undead~0.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245018862115643170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SMoM3aSgXyI/AAAAAAAAAnE/fLTy763l4xA/s320/craving_undead~0.jpg" border="0" /></a><br /><div><em><strong><span style="font-size:85%;"></span></strong></em></div><div><span style="font-size:85%;"><strong><em>Porque el dolor me puede, vuelve </em></strong><a href="http://www.losblogueros.net/fotos/chávez_uniforme.jpg"><span style="font-size:180%;"><strong><em>Tragantúa</em></strong></span></a><strong><span style="color:#000099;"><em>.</em><span style="font-size:180%;">*</span></span></strong></span></div><br /><br /><div></div><div>-Camarero...</div><br /><div>-Será Camarada...</div><br /><div>-Camarada...</div><br /><div>-Así me gusta. ¿Qué pasa?</div><br /><div>-Esta carne...está demasiado roja.</div><br /><div>-¿Demasiado roja? !dame acá ese plato!!Fuera de este recinto! ¡Estás botao! </div><br /><div>-¿Qué?</div><br /><div>-Sal del restaurante o te saca la cuadrilla.</div><br /><div>-¿Qué cuadrilla?</div><br /><div>-La cuadrilla del plato único.<br /><br />Como Olegario no se iba el camarada tiró del mantel. </div><br /><div>Era la señal. </div><br /><div>La cuadrilla del plato único se activó. </div><br /><br /><div>El cuadrillero mayor gritó marcialmente: </div><br /><div>Aquí no se come carne... a lo que el resto respondió: ni aquí tampoco! </div><br /><div>Y comenzaron a marchar hacia la mesa cantando María Moñitos te convidó, a comer plátanos con arroz, como no quisiste su mazacote, María Moñitos se disgustó… </div><br /><div>Lo ataron como a un pollo y le pusieron una manzana en la boca. </div><br /><div>El resto de comensales aplaudió con furia. </div><br /><div>El Camarada comenzó la arenga: </div><div></div><div>¿Qué le pasa a los bocones? </div><div></div><div>Respondieron a coro: </div><div></div><div>¡Qué se los come Tragantúa!</div><br /><div>Llevaron a Olegario hacia la puerta. </div><br /><div>Al abrirla, se hizo la oscuridad. </div><br /><div>El gigante desenrolló su lengua, atrapó el paquetito y se lo tragó de golpe. </div><br /><div>Se hizo silencio. </div><br /><div>Todos esperaban. </div><br /><div>Fue entonces cuando Tragantúa eructó. </div><br /><div>La manzana voló y las paredes temblaron. </div><br /><div>Los comensales volvieron a aplaudir para luego enterrar sus miradas en los platos.<br /><br />El Gran Comandante despertó. Había tenido una noche llena de sobresaltos.<br /></div><div>Se metió en la ducha silbando.<br /></div><div>Dios le habló en sueños.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-50302274996985886122008-09-10T19:20:00.006+02:002008-09-10T19:31:02.347+02:00Partida detenida<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SMgCDSU10LI/AAAAAAAAAm8/TGbst-Owdbw/s1600-h/ediblechess.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244444021555056818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SMgCDSU10LI/AAAAAAAAAm8/TGbst-Owdbw/s320/ediblechess.jpg" border="0" /></a><br /><strong><em><span style="font-size:85%;">A Adriana Prado, que se queja con razón...</span></em></strong><br /><br /><br />Una frente suspendida<br /><br />en dudas - hilo de araña.<br /><br />El espejo desafiante<br /><br />y eterno.<br /><br />(Bofetada maldita)<br /><br />Tú insistes ante él.<br /><br />Aunque te humille<br /><br />impenetrable.<br /><br />Aceptas su reto sabiendo<br /><br />que volverás a perder.<br /><br />Igual al humo del cigarro,<br /><br />igual a la habitación en desorden,<br /><br />igual al libro<br /><br />que has intentado leer siempre,<br /><br />igual a ese reloj redondo,<br /><br />igual a la canción que quieres desentrañar,<br /><br />igual a la partida de detenida...<br /><br />Las dudas - hilo de araña<br /><br />son más fuertes.<br /><br />A esta hora<br /><br />la frente declinó su suspensión.<br /><br />Decides recostarte para retomar<br /><br />el mismo camino:<br /><br />espejo - humo - cuarto - reloj - libro – canción - tablero<br /><br />volver a la cama<br /><br />o al sofá<br /><br />(no importa)<br /><br />y soñar con una respuesta<br /><br />que probablemente esté muy lejos.Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-32818695403402776672008-09-07T18:43:00.003+02:002008-09-07T18:48:24.434+02:00Phillips 40 Watts<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SMQFw2ttWWI/AAAAAAAAAm0/aR6SL9R3m_I/s1600-h/Phillips+40+Watts.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243322203045189986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SMQFw2ttWWI/AAAAAAAAAm0/aR6SL9R3m_I/s320/Phillips+40+Watts.bmp" border="0" /></a><br /><div>Los bombillos eran de plata.<br /><br />(reflejaban la comida que había en la mesa)<br /><br />Y cada vez<br /><br />que un bombillo caía<br /><br />mil astros<br /><br />lamían el suelo<br /><br />amenazando<br /><br />a las plantas de los pies.<br /><br />Hoy<br /><br />esos cristales<br /><br />en plata<br /></div><br /><div>recorren mi cuello.<br /><br />(es infantil pensar en espinas de pescado)<br /><br />Soy un bombillo.<br /><br />Roto.<br /><br />Mil veces.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-13775093299210064212008-09-02T13:22:00.005+02:002008-09-02T20:45:47.971+02:00Juan<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SL0iTdyKQpI/AAAAAAAAAmU/PxtGydapCKo/s1600-h/asado.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241383259137000082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SL0iTdyKQpI/AAAAAAAAAmU/PxtGydapCKo/s320/asado.jpg" border="0" /></a><strong><span style="font-size:130%;"><br /></span></strong><div><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong>13. Arte Cisoria</strong></span></div><div><strong><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"></span></strong></div><div></div><div><span style="color:#000000;"></span></div><div>Ella eleva el brazo hasta el techo, cuenta hasta tres y lo deja caer con fuerza y precisión.</div><div><br />Tras un crack, una cabeza de pollo, rueda displicente hasta un cubo plástico. </div><div><br />Los ojos vidriosos del pollo reflejan una veintena de cabezas descrestadas, trozos de grasa dura, pieles de conejo, pezuñas de cochinillos.</div><div><br />Ella es la carnicera principal de la <strong>Carnicería Pescara.</strong></div><strong></strong><div><br />Los clientes se levantan temprano para llegar los primeros. </div><div><br />Quieren ser atendidos por esta chica, callada, enjuta, encorvada y cejijunta.</div><div><br />Es un privilegio, un lujo, un goce comprar carnes cortadas por <em>Cuasimoda</em>.</div><div><br />(Así la llaman a sus espaldas) </div><div><br />Para optar a ello hay que cumplir algunas normas. </div><div><br />Llegar temprano. </div><div><br />Respetar los turnos. </div><div><br />Llevar una lista detallada de las piezas y cortes requeridos. </div><div><br />Y no buscarle conversación. </div><div><br />Nunca. </div><div><br />Si alguien osa dirigirle la palabra ella se quita su guante de malla metálica y lo agita. </div><div><br />Basta ese gesto para que sus subalternos retiren al infractor del mostrador y se le invite amablemente a abandonar el recinto.</div><div><br />Don Doménico, el dueño del establecimiento, sabe que su éxito y sus ganancias dependen de esas manos que manejan los cuchillos como nadie.</div><div><br />Por eso la mima.</div><div><br />Por eso acepta sus condiciones.</div><div><br />Por eso le paga bien.</div><div><br />Tampoco él puede hablarle.</div><div><br />Se comunican a través de notas que él deja sobre la balanza electrónica. </div><div><br />Ella las lee y las contesta al final del día.</div><div><br />Es muy observadora e intenta ser objetiva a la hora de tratar a la clientela pero no puede evitar tener predilección por algunos.</div><div><br />Como Baba María, esa señora de pelo cano que nunca usa su edad para saltarse la fila. </div><div><br />Escribe los pedidos con letra de molde, clara, redonda, letra de niña que comienza a hacer cartas de amor.</div><div><br />Baba María, ojos chicos, le da la hoja con un paquetito. </div><div><br />Una ración de haluski. </div><div><br />En la nota le dice que le ponga dos filetes tiernos para su nieto Fedosy que es escritor. </div><div><br />Los escritores necesitan comer.</div><div><br />La carnicera lee la nota sin hacer gesto alguno. </div><div><br />Guarda el paquete en un rincón y escoge carne de primera para el nieto de Baba. </div><div><br />No le cobra los dos filetes.</div><div><br />O Nico. El cocinero gordo y cojo, siempre sonriente, dueño de la cafetería de la esquina. </div><div><br />Sus notas siempre llegan con manchas. </div><div><br />De café, de aceite, de mermelada. </div><div></div><div>Compra carne molida, costillas, chuletas. </div><div><br />Le entrega el pedido cantando una canción que habla de farolas y mantillas. </div><div><br />Firma las notas: Nico Nico, el canarito.</div><div><br />También Nelly, la flaca, que siempre va con su hija Valeria. </div><div><br />Sus notas son escritas en ordenador. </div><div><br />Compra milanesas de pollo y recortes para Penélope, la gata de la niña. </div><div><br />Entre paréntesis le pide una ración doble de recortes porque la gata está pasando un momento delicado. </div><div><br />Valeria cogió las tijeras y la dejó sin bigotes. </div><div><br />Cierra paréntesis y en una post data le dice:<em> Si la niña te pide jamón no le des que está castigada</em>.</div><div><br />Y él. </div><div><br />Redondo, con gafas a lo Lennon, con rizos de león, con migas de galletas constelando sus carrillos…sus notas son las mejores. </div><div><br />La letra es primitiva, como si siendo diestro usase su mano izquierda para escribir. </div><div><br />Es una caligrafía torpe pero llena de encanto. </div><div><br />Sólo usa las letras para escribir sus nombres. </div><div><br />El de él. El de ella. </div><div><br />Dibuja el pedido. </div><div><br />Muslos de pollo. Alitas. Albóndigas. Hamburguesas. Un asado. </div><div><br />Al final del pedido pinta una mesa, dos sillas, dos candelabros, una botella de vino, dos copas, notas musicales, la luna, estrellas, flores y un gigantesco signo de interrogación.</div><div><br />Ella lee la nota y despacha el pedido. </div><div><br />Él la mira ansioso. </div><div><br />Piensa que algún día obtendrá respuesta. </div><div><br />Ella sólo le ofrece el paquete mientras mira hacia la caja. </div><div><br />Procura evitar sus ojos.</div><div><br />Faltan dos clientes para terminar el día. </div><div><br />Ninguno es él. </div><div><br />Tiene tiempo sin venir. Semanas. Tal vez meses. </div><div><br />Ella lo espera cada día. </div><div><br />Cuando la carnicería está a punto de cerrar, estira su cuello desde el mostrador, buscando la puerta de entrada. </div><div><br />Nada. </div><div><br />No aparece. </div><div><br />Contesta entonces las notas del jefe. </div><div><br />Se quita el guante y el delantal de malla metálica. </div><div><br />Deja la bata y la cofia en el cuarto de uniformes y se arregla un poco. </div><div><br />Peina sus cabellos. </div><div><br />Tiñe de azul sus pestañas. </div><div><br />Alisa su blusa de poliéster barato. </div><div><br />Guarda en el bolsillo el cartel prendedor que lleva su nombre y su número de empleada:</div><div><br /><strong><span style="font-size:130%;">Gioia Punceles. 836 828 413</span></strong></div><div><br />Sonríe. No se llama Gioia pero le gusta el nombre.</div><div><br />Se llama Yoyanna. </div><div><br />El día de la entrevista para el puesto de carnicera, Don Doménico le preguntó el nombre. </div><div><br />Ella respiró profundo, recordó los ejercicios que le enseñó la logopeda y le hizo frente a los nervios. </div><div><br />Abrió la boca y dijo <em>Yo-Ya-Yo-Ya-Yo-Ya...</em> </div><div><br />Intentó una vez más: <em>Yo-Yaaaaa...</em></div><em><div><br /></em></div>Don Doménico le dijo: <em>Gioia…como mi nonna!</em> <div><br />Yoyanna asintió resignada. </div><div><br />Luego le escribió en un papel: <em>Soy tartamuda. Hagamos la entrevista por escrito</em>. </div><div><br />Así lo hicieron. Negociaron y acordaron que nadie le hablase mientras trabajaba y que los pedidos se hiciesen por escrito.</div><div><br />Yoyanna camina hacia su casa. </div><div><br />Sobre la acera resuenan sus pasos. </div><div><br />Las suelas de sus zapatos están abiertas de tanto uso. </div><div><br />Siente un olor a carne pasada. </div><div><br />Saca de su bolso un bote de <em>Charlie</em> y se rocía. </div><div><br />Mira al cielo. La luna. Estrellas. </div><div><br />La próxima vez le contestará. </div><div><br />Le dirá: <em>el viernes, a las diez, en tu casa</em>. </div><div><br />Intentará hacerlo de viva voz. </div><div><br /><em>Mañana llamo a la logopeda. Es solo una frase. No puede ser tan difícil.<br /></em></div><div>Abre la boca y dice: <em>Juan</em>.</div><div><br />Lo hace de golpe sin tropezar.</div><div><br />Ya aprendió a decir su nombre.</div><div><br />El resto es coser y cantar.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-39196022511192693062008-08-29T10:32:00.010+02:002008-08-29T14:36:35.946+02:00Despedir Agosto<a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SLe2xNHY7aI/AAAAAAAAAmM/ZArZr4ocRYk/s1600-h/2007_07250006.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5239857647919361442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SLe2xNHY7aI/AAAAAAAAAmM/ZArZr4ocRYk/s320/2007_07250006.JPG" border="0" /></a><br /><strong><em><span style="font-size:85%;">A mis víctimas.</span></em></strong><br /><br /><div>Hank decía así:<br /><br /><strong><em>the word should be like</em></strong><br /><strong><em>butter or avocados or </em></strong></div><div><strong><em>steak or </em></strong><strong><em>hot biscuits, or onion rings or</em></strong><br /><strong><em>whatever is really</em></strong><br /><strong><em>needed. it should be almost</em></strong><br /><strong><em>as if you could pick up the words and</em></strong><br /><strong><em>eat them</em></strong>.<br /><br />(<strong><em>la palabra debe ser como<br />la manteca o<br />el churrasco o los bizcochos calientes<br />o los anillos de cebolla o<br />cualquier otra cosa que sea<br />realmente necesaria. debería ser<br />casi posible que agarres las<br />palabras y te las comas</em></strong>.)<br /><br />Este, mi agosto, comienza y termina con él.<br />Capitán Chinaski.<br />Hank.<br />Charlie.<br />Bukoswki.<br /><br />No sé qué tiene este mes.<br />Siempre pasan cosas.<br /><br /><a href="http://hugoizarra.blogspot.com/2008/07/todo-acabar-cuando-llegue-agosto.html">(<span style="font-size:180%;color:#3366ff;"><strong>este poeta</strong></span></a><span style="font-size:180%;">*</span> lo dijo mejor que yo, mejor que nadie)<br /><br />Hace un año, en agosto, cerré y abrí.<br />Este agosto cerré también y espero abrir.<br /><br />Vivo días frenéticos,<br />de escritura febril,<br />de lectura desbocada,<br />de reflexión incesante.<br />La hipocondría y las fobias insinúan que soy maniáca.<br />Me hago la sorda, claro.<br /><br />No me veo viviendo de otra forma.<br />(Pido perdón. Sé que dejo víctimas).<br /><br />Miro hacia atrás y sonrío incrédula.<br /><br />Me costó mucho aceptar a la letra en mi vida.<br /><br />Hice cosas insólitas y rocambolescas para no escribir.<br /></div><br /><div>(Tener fuego en los dedos, vértigo en el estómago, el corazón y la cabeza una sola cosa…y pensar: mejor hago una siesta para que muera el deseo).<br /><br />No me doy cuenta pero castigo a mi cuerpo.<br /><br />Pocas horas de sueño.<br />Poca comida.<br />Poco descanso.<br />Poco alcohol.<br /><br />Pero la novela, que nació aquí, que salió de estas páginas,<br />crece y crece y eso me hace feliz.<br /></div><div>(Perdona, <em>compae,</em> crece, pero ya está llegando a su tope).<br /><br />Termino mi jornada. </div><br /><div>Paso la requisa, abro mi taquilla, guardo el ordenador, las notas, el carnet. </div><br /><div>Cruzo la calle, camino Colón. </div><br /><div>(Los turistas toman fotos que nunca entenderé. Alguno me toma una foto a mí en la biblioteca. ¿Me robará el alma?) </div><br /><div>Mientras cruzo la plaza me asaltan pensamientos, imágenes, metáforas. </div><br /><div>Intento desconectar. No puedo. </div><br /><div>Me detengo a tomar dos, tres, cuatro notas. </div><br /><div>A mi lado vuela un skater. </div><br /><div>Me despeina. </div><br /><div>La gran bandera ondea a media asta. </div><br /><div>No tengo espacio para reentristecer. </div><br /><div>Pienso que estaría bien llegar a la otra esquina, </div><br /><div>entrar en ese chill out tan chulo, tan snob, tan con buenas tapas.<br /><br />(la última vez, con tres cañas, me dieron mozarella con tomate y albahaca, almejas a la marinera, mejillones en escabeche.)<br /><br />No tengo nada en el estómago. </div><br /><div>Estaría bien, sí. </div><br /><div>Tres cervezas con sus tapas: el camino directo a la desconexión. </div><br /><div>Multiplicar esas cervezas por tres. </div><br /><div>Nueve cervezas. </div><br /><div>Dejar mi coche en la plaza. </div><br /><div>Llamar a un taxi. </div><br /><div>Cantar insolente, impúdica.</div><br /><div>Emular a Hank. </div><br /><div>Estaría bien.<br /><br />Pero me asalta la idea de un rompecabezas. </div><br /><div>Escribir. Dibujar. Trazar líneas sobre el dibujo. Recortar las líneas. </div><br /><div>Hacer piezas. Rearmar. </div><br /><div>Escribir es reconocer el puzle en tu interior. </div><br /><div>Rescatar las piezas sin hacer un todo. </div><br /><div>Pescarlas, poco a poco. </div><br /><div>Traerlas acá. </div><br /><div>A este sitio que no sé cómo se llama. </div><br /><div>Unir las partes. </div><br /><div>Traducirlo del idioma de adentro al idioma de afuera.<br /><br />Todo eso pienso mientras miro a la esquina.<br /><br />No puedo tomarme las tres cervezas.<br />No puedo tomarme las nueve cervezas.<br />Necesito llegar a casa, pensar esto, darle vueltas, escribirlo.<br /><br />(pedirle perdón a las víctimas, como cada día, como cada noche).<br /><br />Damn! Nunca le llegaré a los pies al Chinaski.<br /><br />A veces pienso que la vida no me alcanzará para escribir todo lo que quiero.<br /><br />Pero no.<br /><br />La vida está allí.<br /><br />En la escritura.<br /><br />Acaba agosto.<br /><br />Abro los ojos. </div><div></div><div></div><div>_________</div><div></div><div></div><div></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div><strong><span style="font-size:180%;">*</span><span style="font-size:130%;">Pinchad. Leed al poeta.</span></strong></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-41015186306486251902008-08-24T14:02:00.004+02:002008-08-24T15:26:35.870+02:00Tío Román, Tío Román...<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SLFO7VGw6FI/AAAAAAAAAmE/GsgbG2kOhuU/s1600-h/HPIM0085.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5238054622793361490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SLFO7VGw6FI/AAAAAAAAAmE/GsgbG2kOhuU/s400/HPIM0085.jpg" border="0" /></a> <strong><em><span style="font-size:85%;">A mi hirmi Román, claro...</span></em></strong><br /><div><br /><em></em></div><br /><div><em></em></div><br /><div><em>Tío Román, tío Román...cuando tires la caña hazlo con cuidadito.</em><br /><br />Yo siempre tengo cuidado.<br /><br /><em>Más cuidado que siempre, tío Román. Porque debajo del mar duermen los perros y no los queremos despertar.</em><br /><br />Vale, más cuidado que siempre.<br /><em><br />Dos veces más cuidado que siempre, tío Román.</em><br /><br />¿Hay muchos perros?<br /><br /><em>No. Un cuidado es para los perros y el otro cuidado es para los dragones que se quedaron sin trabajo</em>.<br /><br />Ah.<br /><br /><em>Y otra cosa, tío Román. Otra cosa.</em><br /><br />Dime.<br /><br /><em>No pongas en el anzuelo la comida favorita de las tortugas. Quedan muy poquitas.<br /></em><br />Ok.<br /><br /><em>Mami dice que allá donde el cielo y el agua se parten está todo.<br />¿Ves esa rayita, tío Román?<br /></em><br />El horizonte, sí.<br /><br /><em>Esa rayita la dibujó mami para que yo sepa cómo llegar. Un día me voy a sentar en ella.</em><br /><br />¿Para qué?<br /><br /><em>Para asomarme y ver todo.</em><br /><br />¿Todo?<br /><br /><em>Sí, Tío Román, todo.</em><br /><br />¿Y qué es todo?<br /><br /><em>Pues todo es todo.<br />Los países, las palabras, los superhéroes, los ayudadores, mis abuelas, mis niños del cole, los juguetes que quiero, el árbol de navidad, la tortilla de patatas, los colorines, el Barça, los cocos…<br />¿Has visto los cocos en el árbol, Tío Román?</em><br /><br />Sí. Los cocos en la palmera. ¿Tú no?<br /><br /><em>No. Sólo los he visto en la tienda. Pero Mamá me dibujó un árbol de cocos. Y me contó un cuento de cuando ella era muy pequeña, de la playa, de cocos amarillos, verdes y marrones.<br /></em><br />Yo creo que ya tenemos que recoger. En un rato tendrás que dormir.<br /><br /><em>¿Hay que dormir? Hemos usado muy poco el día.</em><br /><br />Sí.<br /><br /><em>Cuando sea mago pescaré peces sin caña y traeré la rayita para acá.<br />Así todo estará cerca.</em></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-52341796308349780972008-08-20T09:13:00.003+02:002008-08-20T11:00:02.388+02:00Rostros<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKvFXJG5WFI/AAAAAAAAAlE/Dx4tTcx5BIg/s1600-h/scan0001.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236495993120839762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKvFXJG5WFI/AAAAAAAAAlE/Dx4tTcx5BIg/s400/scan0001.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><strong><span style="font-size:130%;color:#666666;">(Sueño en abierto II)</span></strong><br /><div></div><br /><div></div><br /><div></div><br /><div>Arrancar el rostro de mi padre del rostro propio. </div><div><br />Me miro en el espejo. </div><div><br />Soy él. </div><div><br />Miro a mi madre. </div><div><br />- Un poco más, me pide. </div><div><br />Vuelvo a mirarme. </div><div><br />Tengo bigote, </div><div><br />cabello en brumas, </div><div><br />ojoz azules. </div><div><br />Soy él. </div><div><br />Me hace gracia el bigote. </div><div><br />Sonrío. </div><div><br />Con la afeitadora en la mano le digo: </div><div><br />- Es hora, madre. </div><div><br />- Un poco más. </div><div><br />- No. Ha de irse. Ya lo has retenido demasiado. No podemos prolongarlo. </div><div><br />Me afeito. </div><div><br />Padre se desvanece en mí. </div><div><br />Madre llora. </div><div><br />Me miro en el espejo. </div><div><br />Arranqué su rostro. </div><div><br />Pero soy él.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-50961579151195145072008-08-15T08:22:00.004+02:002008-08-15T08:41:23.841+02:00After dinner drink<a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKUiYKhESGI/AAAAAAAAAkY/RxcEBesybaY/s1600-h/After_Dinner_Drinks-.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5234627940423321698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKUiYKhESGI/AAAAAAAAAkY/RxcEBesybaY/s400/After_Dinner_Drinks-.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKUhaM798tI/AAAAAAAAAkQ/sLWyH6XAS-o/s1600-h/After_Dinner_Drinks-.jpg"></a><strong><em><span style="font-size:85%;">A los ojos.</span></em></strong><br /><br /><div><br />Sólo intento esculpir…</div><br /><div>montar naipe sobre naipe, sobre naipe</div><br /><div>en tu ombligo…</div><br /><br /><div></div><div>(Por favor no te muevas…)</div><br /><br /><div></div><div>Hago un caleidoscopio</div><br /><div>y miro tu ombligo. </div></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-6700494007642329122008-08-12T22:52:00.006+02:002008-08-13T09:19:09.451+02:00Aquí escribo yo.......<a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKH93PmU3AI/AAAAAAAAAkI/jykimuO4-SA/s1600-h/Emptiness.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5233743367503141890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SKH93PmU3AI/AAAAAAAAAkI/jykimuO4-SA/s400/Emptiness.jpg" border="0" /></a><br /><div><span style="font-size:130%;color:#cc6600;"><strong>(O de cómo sí existo)</strong></span></div><br /><div><strong><span style="font-size:130%;color:#cc6600;"></span></strong></div><br /><div><em><span style="font-size:130%;color:#000000;">A una K. Ignota y serena.</span></em></div><br /><div><strong><span style="font-size:130%;color:#cc6600;"></span></strong></div><br /><div><span style="color:#000000;">Creo que no tengo nada que justificar...</span></div><br /><div></div><div>Contaros, sí, una historia...aburrida por repetida...</div><br /><div></div><div>Que viene alguien, que cuenta algo, que lo inventó...</div><br /><div></div><div>(todo-todito-todo de su cabecita)</div><br /><div></div><div>y lo redacta recordando qué supone una metáfora,</div><br /><div></div><div>Y guardando la <strong>emes</strong> antes de las<strong> pes</strong> y las<strong> bes</strong></div><br /><div><strong></strong></div><div>y con prisitas por <em>transcribir </em>lo que en algún sitio le sonó...</div><br /><div></div><div>(guay...chachi....chévere...nice...incluso<em> bizarre</em>)...</div><br /><div></div><div>Mirad...</div><br /><div></div><div>Que llega una <strong>K</strong></div><br /><div></div><div>(la más mayúscula)</div><br /><div></div><div>que me cuenta:</div><br /><div></div><div><em>Intentan robarte el aire</em></div><br /><div><em></em></div><div>(o el elan, que dirían antes)</div><br /><div></div><div>y yo,</div><br /><div></div><div>que soy una incrédula,</div><br /><div></div><div>me quedo muda,</div><br /><div></div><div>pasmada,</div><br /><div></div><div>CABREADA...</div><br /><div></div><div>porque este tipo de asuntos no los entiendo.</div><br /><div></div><div>Perdonad</div><div></div><div>pero es que estoy tan</div><br /><div></div><div>(cabreada)</div><div></div><div>-segunda vez-</div><br /><div></div><div>que no sé qué hacer.</div><br /><div></div><div>Se me ocurre adjuntar los datos</div><br /><div></div><div>(para que no se repita)</div><br /><div></div><div>y daros las gracias por vuestro cariño y vuestra atención.</div><br /><div></div><div>(Estas cosas NO se pueden permitir)....</div><br /><div></div><br /><div></div><br /><div>Lena Yau</div><br /><div></div><br /><div>___________________</div><br /><div></div><br />K te ha enviado un vínculo a un blog:<br />Alguien bajo el nombre de eter_ana, está plagiando tu poesía en Predicado.com y Delirica.com Suerte, chao.<br />Blog: Mil Orillas Entrada: Resaca Vínculo: <a href="http://milorillas.blogspot.com/2008/07/resaca.html">http://milorillas.blogspot.com/2008/07/resaca.html</a><br /><br /><br /><br /><br /><div></div><br /><div>MIL GRACIAS, K... No sabes lo que aprecio un gesto tan generoso como el tuyo.... Un abrazo.... Lena</div><br /><div></div><br /><div>_______________________</div><br /><div></div><br /><div></div><br /><div>Hola Ana, </div><br /><div>Mi nombre es Lena Yau. </div><br /><div>Mil Orillas es mi blog. </div><br /><div></div><br /><div>Todo lo que allí publico es mío y está amparado por copyright. </div><br /><div>Entiendo que alguien con el seudónimo de Eter_Ana ( osea tú) se ha permitido suscribir textos de mi autoría en una página. Has tenido incluso la temeridad de cambiar los títulos a mis textos. Te ruego dejes de hacerlo. Tengo mis textos respaldados y estoy en disposición de luchar en contra del plagio. Leo las páginas que te han publicado. Están notificadas y actuarán en consecuencia. Un saludo. Agrego mi curriculum.</div><br /><div></div><br /><div>Lena Yau</div><br /><div></div><br /><div></div><strong>Cualquiera que se sienta afectado o que tenga una idea interesante para combatir a los parásitos queda cordialmente invitado a escribirme. </strong><br /><strong>Mi correo, donde siempre...</strong><br /><div></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-80794874541342881542008-08-05T19:20:00.003+02:002008-08-05T19:39:12.745+02:00Palabra de Pez<a href="http://bp3.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SJiPp0vqTKI/AAAAAAAAAkA/6737VvgWfbg/s1600-h/Caricatura+1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231088915886787746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SJiPp0vqTKI/AAAAAAAAAkA/6737VvgWfbg/s400/Caricatura+1.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><br /><div><em>- Why did you do that????</em></div><br /><div><em></em></div><br /><div><em>- The melting of the sun is coming right to my mouth so I have to spit</em>...(sic)<strong>*</strong></div><br /><div></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-63926458953279734512008-07-31T09:58:00.004+02:002008-07-31T10:28:26.523+02:00Fetiche<a href="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SJFzd6E_0qI/AAAAAAAAAj4/0lUwoPWM6iQ/s1600-h/bola%C3%B1o2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229087599997473442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SJFzd6E_0qI/AAAAAAAAAj4/0lUwoPWM6iQ/s400/bola%C3%B1o2.jpg" border="0" /></a> <em><strong><span style="font-size:85%;">A uno con quien futuro fetiches....</span></strong></em><br /><em><strong><span style="font-size:85%;"></span></strong></em><br /><em><strong><span style="font-size:85%;">(porque no soy supersticiosa, un adelanto....</span></strong></em> )<br /><br /><br /><div><strong><em><span style="font-size:85%;"></span></em></strong></div><div>Roberto Bolaño conquistó a su mujer con un plato de arroz blanco. </div><br /><div>Eso es lo que ella le hizo creer.</div><br /><div>La verdad es que le dio pena lo mal que comía. </div><br /><div>(Si todo lo que cocina le queda como este arroz blanco va muy mal)</div><br /><div>Así que se quedó un día para enseñarle a cocinar.</div><br /><div>Y otro.</div><br /><div>Y otro.</div><br /><br /><div></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-1789181047798064542008-07-25T18:27:00.006+02:002008-09-22T18:34:22.228+02:00It´s time to play the music...<a href="http://bp0.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SIn_9FoNOkI/AAAAAAAAAjo/bpv1pP_GHfk/s1600-h/themuppetshowlunchbox.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226990267488090690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SIn_9FoNOkI/AAAAAAAAAjo/bpv1pP_GHfk/s400/themuppetshowlunchbox.jpg" border="0" /></a><br /><div>Lunch boxes abiertas,</div><div></div><div></div><div></div><div>(gominolas, termos con zumo de naranja, pan de molde con mantequilla de maní y mermelada, brazo de gitano)</div><div></div><div></div><div></div><div>La pandi del cole,</div><div></div><div></div><div></div><div>(sentados todos junto al tobogán, las piernas cruzadas, las rodillas raspadas)</div><div></div><div></div><div></div><div>La movida,</div><div></div><div></div><div></div><div>(intercambio de comidas, chuches, cromos y mentiras/fantasías gordísimas)</div><div></div><div></div><div></div><div>La conversa,</div><div></div><div></div><div></div><div>(variaciones en torno al comic...)</div><div></div><div></div><div></div><div></div><div><strong></strong></div><div><strong></strong></div><div><strong></strong></div><div><strong></strong></div><div><strong></strong></div><div><strong>Los Hermanos Chang</strong> nos invitan a la máquina del tiempo...haz la fila <a href="http://hermanoschang25.blogspot.com/"><span style="font-family:Andalus;font-size:180%;color:#0000ff;"><strong>AQUÍ!!!!!!</strong></span></a> </div><div></div><div></div><div></div><div>¿Mi retro mirada?........<a href="http://hermanoschang25.blogspot.com/2008/07/soltalo-che.html"><span style="font-family:Andalus;font-size:180%;color:#0000ff;"><strong>ACÁ!!!!!!!!!!!!!!!</strong></span></a></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-407674384570201882008-07-20T18:25:00.007+02:002008-07-21T11:08:37.104+02:00Juan<a href="http://bp2.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SINpVX5UeVI/AAAAAAAAAjY/UH6PgEK64j0/s1600-h/Isidoro+3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225135808592509266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SINpVX5UeVI/AAAAAAAAAjY/UH6PgEK64j0/s400/Isidoro+3.jpg" border="0" /></a><br /><p></p><strong><span style="font-size:180%;color:#ff9900;">12. ¡Epa Isidoro!</span></strong><br /><p></p><br /><p>La noche en que <a href="http://milorillas.blogspot.com/2008/02/romntico.html"><span style="color:#0000ff;">murieron los amantes ciegos,</span></a></p><p>Isidoro salió del restaurante sin rumbo.</p><p>Caminó como un sonámbulo por la ciudad, </p><p>con la mirada fija en el cielo.</p><p>Tropezó todo aquello que encontró a su paso.</p><p>Gente </p><p>(codazos, collejas, puntapiés),</p><p>perros </p><p>(un mar de mordiscos en las nalgas),</p><p>postes de luz </p><p>(incontables chichones frontales),</p><p>árboles </p><p>(raspones, moretones),</p><p>alambradas </p><p>(arañazos).</p><p>Él, en shock, no sentía dolor.</p><p>Contaba estrellas y repetía:</p><p><i>Soy un romántico</i>.</p><p>Segundos antes de que un buggy lo embistiera</p><p>miró al conductor.</p><p>Un hombre de treinta años,</p><p>de cabellos rizados,</p><p>con gafas a lo Lennon,</p><p>gordo,</p><p>ojos rojos, muy rojos</p><p>y llenos de pánico.</p><p>Isidoro sonrió.</p><p>Luego volvió a los astros. </p><p>Un BUM! y salió despedido.</p><p><i>Así que esto es volar</i>, pensó.</p><p>Extendió los brazos como alas,</p><p>disfrutó del aire frío en su rostro.</p><p>Describió una parábola en el cielo</p><p>antes de aterrizar con la barbilla </p><p>en el asfalto.</p><p>Una vez allí se sintió cómodo.</p><p>Rodó sobre sí mismo para quedar cara al firmamento.</p><p>Desde allí podía contar las estrellas </p><p>sin tantas consecuencias.</p><p>Estaba roto. </p><p>(por fuera y por dentro)</p><p>Alguien dio la voz de alarma</p><p>y dos horas después </p><p>lo trasladaron a un hospital.</p><p>Pidió una cama cerca de la ventana</p><p>pero al verlo emocionalmente desgastado</p><p>lo pusieron en un cuarto vigilado.</p><p>Sólo hablaba para decir:</p><p><i>Soy un romántico.</i></p><p>Ocho meses de cama</p><p>y dos años de rehabilitación después</p><p>fue derivado al <i>Reclusorio Aguas</i>.</p><p>(El alma seguía rota)</p><p>Isidoro sólo abría los ojos de noche.</p><p>Optó por convertirse en un ciego diurno.</p><p>Era su homenaje a aquellos amantes.</p><p>Pidió ingresar al reclusorio de noche.</p><p>Se lo concedieron como parte de la terapia.</p><p>La primera noche se dedicó a aprender</p><p>y a memorizar los espacios de lo que sería</p><p>su nuevo hogar.</p><p>Midió con pasos su cuarto,</p><p>el patio, las áreas comunes, pasillos,</p><p>y baños.</p><p>No se acostó hasta que tuvo todo claro en su cabeza.</p><p>Al día siguiente salió al patio.</p><p>Se presentó uno a uno a sus compañeros.</p><p>Cuando llegó el turno de Juan</p><p>extendió la mano y le dijo:</p><p><i>Hola. Soy un romántico. </i></p><p>Juan lo miró horrorizado.</p><p><i>Este sí que es un <s>falso</s> muerto fantasma.</i></p><p><i>Viene a vengarse de mí.</i></p><p><i>Simooooona</i>…..…<i>.Simoooona.</i></p><p><i><s>Falso</s></i><i> muerto fantasma ha venido a matarme</i>, aulló,</p><p>antes de comenzar a correr en círculos.</p><p>Acudieron siete enfermeros para reducirlo, </p><p>inyectarlo, </p><p>encerrarlo en el cuarto <i>especial</i>.</p><p>Se le escuchó rogar,</p><p>a gritos,</p><p><i>al tigrito no, al tigrito no</i>….</p><p>En el patio,</p><p>Isidoro,</p><p>seguía con la mano extendida.</p><p>En su rostro,</p><p>una sonrisa torcida.</p><p>Había abierto una esquinita del ojo izquierdo.</p><p>Reconoció en Juan al conductor del Buggy.</p><p>Simona llegó al día siguiente.</p><p>Cuando entró al cuarto <em>especial</em></p><p>se le mojaron los pies.</p><p>El piso acolchado se había convertido en una esponja</p><p>saturada con las lágrimas de Juan.</p>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-67085039078915857602008-07-16T09:02:00.005+02:002008-07-16T09:17:31.923+02:00Home Sweet Home Punch<a href="http://bp3.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SH2eML9I1hI/AAAAAAAAAjQ/5rrNl61AMWY/s1600-h/Home+Sweet+Home+punch.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223505075024483858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SH2eML9I1hI/AAAAAAAAAjQ/5rrNl61AMWY/s400/Home+Sweet+Home+punch.bmp" border="0" /></a><br /><div></div><br /><div></div><br /><div>Abrió los ojos y el cielo lo hirió.<br /><br />Hizo una visera con su mano.<br /><br />Acababa de despertar de una siesta mítica.<br /><br />Un cosquilleo en espiral le anunció que era la hora de la merienda.<br /><br />Se levantó lentamente,<br /><br />estiró hasta escuchar sus huesos chasquear,<br /><br />rascó un poco sus partes,<br /><br />(comprobaba siempre si seguían allí)<br /><br />y sacudió los restos de hierba<br /><br />que había en su ropa.<br /><br />Pensó en lo que quería para comer.<br /><br />Buñuelos de crema en lo de Joe.<br /><br />Galletas de chocolate en lo de Carol.<br /><br />Pastel de mora de mamá.<br /><br />Si pudiera…<br /><br />Recordó como recogía con sus hermanos<br /><br />la fruta de las zarzas<br /><br />que devoraban el jardín de casa.<br /><br />El falso enfado de su madre cuando,<br /><br />tintados de pies a cabeza,<br /><br />llegaban hasta ella,<br /><br />las camisetas estiradas haciendo de cesto improvisado,<br /><br />gritando pas-tel, pas-tel, pas-tel.<br /><br />Caminó la calle principal del pueblo.<br /><br />Sintió algo raro sin saber muy bien qué.<br /><br />Tal vez había demasiada actividad.<br /><br />(Mamá sonreía, lavaba las moras, hacía pastel).<br /><br />Entró a lo de Joe.<br /><br />Pidió una ración de buñuelos<br /><br />Y una cerveza de raíz para acompañar.<br /><br />Cuando le trajeron el pedido<br /><br />pensó que le tomaban el pelo.<br /><br />Los buñuelos flotaban como átomos.<br /><br />La cerveza de raíz era gaseosa<br /><br />con hielos de peta zetas.<br /><br />Cada vez que explotaba un hielo<br /><br />se escuchaba la voz de Louis Armstrong<br /><br />desgarrando un:<br /><br /><em>Rooootbeeeer......</em><br /><br />Ante su mirada asombrada,<br /><br />una chica en patines le dijo:<br /><br /><em>sólo tenemos buñuelos de aire</em>.<br /><br />Salió del bar apresurado<br /><br />huyendo de un florete de hielo<br /><br />que quería atravesarle el pecho.<br /><br />En lo de Carol pidió galletas de chocolate.<br /><br />Con alivio vio que eran las de siempre.<br /><br />Le dio una mordida a una.<br /><br />A velocidad de vértigo<br /><br />su cabeza se enredó con una lámpara de araña<br /><br />y chocó contra el techo.<br /><br />Pidió explicaciones.<br /><br />Le dijeron que había pedido galletas de Carroll.<br /><br /><em>Las galletas de Carroll son así.<br /><br />Lo sabe todo el mundo</em>.<br /><br />Le pareció que la mesera se burlaba de él.<br /><br />Tenía sonrisa de conejo.<br /><br />Abandonó la cafetería,<br /><br />corrió despavorido.<br /><br />La lámpara de araña<br /><br />(que aún colgaba de su cuello)<br /><br />tintineaba.<br /><br />Paró en una esquina para recuperar el aliento.<br /><br />Pensó en la diferencia que hace una <strong>R</strong> o una<strong> L</strong> añadida.<br /><br />Se quitó su collar lámpara para mirarlo.<br /><br />No estaba mal.<br /><br />Se iría a tomar la merienda a casa.<br /><br />Allí el único peligro era su mujer.<br /><br />Pero era un riesgo controlado.<br /><br />Él le ofreció la lámpara.<br /><br />Ella le correspondió con una sonrisa.<br /><br /><em>- ¿Qué quieres merendar?<br /><br />- ¿Hay pastel de mora?<br /></em><br /><em>- Claro que sí.</em><br /><br />En el plato un trozo de pastel recién horneado.<br /><br />La corteza tenía tres huequitos<br /><br />por los que salía la mermelada de fruta.<br /><br />Probó un trozo y se asió a la silla.<br /><br />Nada pasó.<br /><br />Nada levitó, cantó, voló.<br /><br />Tragó y dijo:<br /><br /><em>Gracias, tesoro. No hay como comer en casa</em>.<br /><br />Ella le acarició el hombro.<br /><br />Te traigo algo de beber.<br /><br />Buscó el bowl de ponche y lo agotó en el vaso.<br /><br />Lo llevó a la mesa.<br /><br />Bebió y comió.<br /><br />Un placer laxo lo invadió.<br /><br />Una paz repentina cubrió su aire.<br /><br /><em>Me voy a la cama</em>, dijo.<br /><br /><em>Descansa</em>, contestó ella.<br /><br />Cuando lo supo dormido<br /><br />fue al patio.<br /><br />Recogió moras,<br /><br />limpió rastrojos,<br /><br />arrancó raíces.<br /><br />Al asomar la luna destapó la mandrágora.<br /><br />La besó con cariño.<br /><br /><em>Es verdad</em>, le dijo con una mirada penetrante, </div><div></div><div>endurecida, </div><div></div><div>peligrosa.<br /><br /><em>No hay como estar en casa</em>.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-73273516913143352532008-07-13T10:36:00.001+02:002008-07-13T10:39:20.830+02:00Resaca<a href="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SHm--AvKjVI/AAAAAAAAAjI/OEEAc6MP1QA/s1600-h/coraz%C3%B3n+y+bala+2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222415215471791442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SHm--AvKjVI/AAAAAAAAAjI/OEEAc6MP1QA/s400/coraz%C3%B3n+y+bala+2.jpg" border="0" /></a><br /><div>No hay nada más exquisito </div><div><br />que un demonio </div><div><br />paseando en la noche. </div><div><br />Puede desalojar su casa </div><div><br />-que es la tuya - </div><div><br />para asomarse un momento</div><div><br />en la vulgaridad. </div><div><br />Primero sale su cabeza<br /></div><div>-a veces tímida -<br /></div><div>-a veces resuelta -<br /></div><div>y el ambiente de humo<br /></div><div>lo ayuda a tomar la decisión.<br /></div><div>Es entonces<br /></div><div>cuando sientes<br /></div><div>que en tu seno<br /></div><div>se produce un parto divino<br /></div><div>el cordón se rompe<br /></div><div>por un momento<br /></div><div>y tú<br /></div><div>(y el demonio)<br /></div><div>son libres<br /></div><div>y pueden<br /></div><div>conversar-bailar-jugar cartas-cantar<br /></div><div>hasta que él<br /></div><div>mucho más fuerte que tú<br /></div><div>decide que la fiesta se acabó<br /></div><div>(el hogar siempre se extraña)<br /></div><div>y te somete nuevamente a la preñez<br /></div><div>que durará<br /></div><div>hasta la próxima visita al analista<br /></div><div>o hasta la borrachera más cercana.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-48359707079172362262008-07-09T19:08:00.007+02:002008-07-10T12:34:24.360+02:00Sister Soul<a href="http://bp2.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SHTw3UkvDRI/AAAAAAAAAjA/SFJZeNpZJ1M/s1600-h/Eli+y+yo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221062701235506450" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SHTw3UkvDRI/AAAAAAAAAjA/SFJZeNpZJ1M/s400/Eli+y+yo.jpg" border="0" /></a> <strong><em>A mi hermana pequeña...</em> </strong><br /><br /><p></p><p>Yo era niña y escribía cuentos. </p><p>Porque tenía una hermana pequeña. </p><p>Y mi mamá me decía: </p><p><em>Eres la mayor. Tienes que cuidarla.</em> </p><p></p><p>Entonces comencé a escribir cuentos. </p><p></p><p>Yo era niña y escribía cuentos con la voz. </p><p>Porque tenía una hermana pequeña </p><p>que me decía: </p><p><em>Eres la mayor. Tengo miedo.</em> </p><br /><p>Entonces yo pensaba en cosas que quitan el miedo. </p><p>Cosas que nos gustan, por ejemplo. </p><br /><p>A mi hermana pequeña le gustaban: </p><br /><p>Los gatos. </p><p>Aquella montaña grande y verde. </p><p>Comer merengue. </p><br /><p>“<em>Erase una vez que la montaña verde, </em></p><p><em>dejó de ser, </em></p><p><em>montaña, </em></p><p><em>y verde, </em></p><p><em>para convertirse en un merengue gigante lleno de gatos</em>”. </p><br /><p>Eso no le gustó mucho. </p><p>Intentó llorar por la montaña imposible. </p><p>Pero en lugar de lágrimas brotaron preguntas. </p><br /><p><em>- ¿Qué hacen los gatos allí? </em></p><p><em>- Cuidan el merengue </em></p><p><em>- ¿De quién? </em></p><p><em>- De las hormigas y de los ratones. </em></p><p><em>- ¿Y quién se va a comer tanto merengue? </em></p><p><em>- Nadie. Porque si nos comemos la montaña el mar se traga a la ciudad. </em></p><p><em>- ¿Y nos morimos? </em></p><p><em>- Duérmete.<strong> </strong></em></p><p><em>- ¿Y nos morimos? </em></p><p><em>- Duérmete </em></p><p><em>- ¿Me cuentas más? </em></p><p><em>- Mañana. Si me prestas el piano</em>. </p><br /><p>Un día fuimos al Parque Cardinal. </p><p>Un parque con tren. </p><br /><p>(Garzas, búhos, turpiales, leones, cocodrilos, hipopótamos). </p><br /><p>Un parque bosque. </p><p>Un caballo nos dio un paseo hasta el lago. </p><p>Casi llegando a la orilla </p><p>mi hermana pequeña me preguntó: </p><br /><p><em>- ¿Sabemos nadar? </em></p><p><em>- Sí </em></p><p><em>- ¡Qué suerte¡ </em></p><p><em>- ¿Por qué?</em> </p><br /><p>Señaló con un dedo. </p><p>Una carabela se mecía en el agua. </p><br /><p><em>- Creo que los gatos se comieron la montaña. El mar ya está aquí.</em> </p><br /><p>Desde entonces, </p><p>cada vez que miro esa montaña, </p><p>siento en la nariz el aroma dulce tostado </p><p>(casi a punto de quemarse) </p><p>de los merengues. </p><br /><p>Luego recuerdo el verde inmenso que tiene la mirada de mi hermana. </p><p>Y sonrío.</p>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-67528966194335171302008-07-06T17:47:00.001+02:002008-07-06T17:51:21.379+02:00Reflejo en el café<a href="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SHDpysZ9B4I/AAAAAAAAAiM/kREpzBHMOJI/s1600-h/coffeecup+3.gif"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219929025245153154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SHDpysZ9B4I/AAAAAAAAAiM/kREpzBHMOJI/s400/coffeecup+3.gif" border="0" /></a><br /><div></div><br /><div>Inventar historias<br /></div><br /><div>actividad riesgosa,<br /></div><br /><div>puedes perderte<br /></div><br /><div>en tus propios laberintos<br /></div><br /><div>y el espejo<br /></div><br /><div>-para variar -<br /></div><br /><div>no te va a devolver<br /></div><br /><div>a tu única historia real<br /></div><br /><div>(si es que alguna vez la tuviste)<br /></div><br /><div>Si ya estás<br /></div><br /><div>en las entrañas del laberinto<br /></div><br /><div>olvídalo…<br /></div><br /><div>Acostúmbrate a su mareo<br /></div><br /><div>y a ser multitud y nada.<br /></div><br /><div>Si te veo y te reconozco<br /></div><br /><div>podríamos tomarnos un café<br /></div><br /><div>y así seguir la búsqueda<br /></div><br /><div>de uno en el otro<br /></div><br /><div>y viceversa.</div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-72660168870655630782008-06-30T23:19:00.007+02:002008-07-01T01:13:54.330+02:00Juan<a href="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SGlR2EXSAgI/AAAAAAAAAiE/50LLyiUfFKs/s1600-h/image-13.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217791632611607042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SGlR2EXSAgI/AAAAAAAAAiE/50LLyiUfFKs/s400/image-13.jpg" border="0" /></a><br /><p><span style="font-size:180%;color:#ff6600;"><strong></strong></span></p><p><span style="font-size:180%;color:#ff6600;"><strong>11. La Santísima Trinidad</strong></span></p><br /><p><strong><em><span style="font-size:85%;">A<u> </u></span><a href="http://devezencuandolavida-silvana.blogspot.com/"><span style="font-size:85%;color:#0000ff;">mi querida Silvana</span></a><span style="font-size:85%;"> porque mirando ilustraciones en Buenos Aires se acordó de mí y me lo contó.</span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size:85%;">A<u> </u></span><a href="http://pablobernasconi.blogspot.com/"><span style="font-size:85%;color:#0000ff;">Pablo Bernasconi</span></a><span style="font-size:85%;"> porque su trabajo refuerza la amistad sin saberlo, recorta las distancias geográficas, nos deleita la vista y nos aviva el humor. </span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size:85%;">Pablo es el autor de la imagen que ilustra este post y que Silvana tuvo la gentileza de hacerme llegar.</span></em></strong></p><br /><p>El suicidio de Juan fue tan fallido como su intento de pintar el mar. </p><p>Los dientes de las galletas se desgastaron y las esquinas estallaron volando en mil direcciones cada vez que intentó clavarlas en sus venas.</p><p>Apuñó con fuerza.</p><p>Lo poco que quedaba de las galletas se deshizo dentro de sus manos.</p><p>Vio como el personal del reclusorio lo observaba.</p><p>Quiso asustarlos con un movimiento violento que enseguida cambió por uno muy leve, etéreo, casi una pirueta para lanzar por los aires una lluvia de galletas en migajas.</p><p><em>Confetti</em>, explicó con una sonrisa de buzón vacío.</p><p>Luego se arrodilló en el suelo, mojó ambos pulgares con saliva y, caminando como un perro, fue recogiendo una a una hasta la última miga de lo que minutos antes habían sido los puñales con los que pensó acabar su vida.</p><p>Lo hacía con ritmo.</p><p><em>Pulgar- lengua-miga cazada-miga engullida, pulgar-lengua-miga cazada-miga engullida</em>…</p><p>Sólo interrumpió la secuencia una vez. </p><p>El personal del reclusorio seguía allí.</p><p>Sin dejar de escrutar el piso, sentenció:</p><p><i>Lo que no mata, engorda y en la barriga no estorba</i>.</p><p>Y siguió su limpieza/pesca/merienda de hojuelas.</p><p>Escuchó que una llave le daba tres vueltas a la cerradura. </p><p>Los enfermeros lo encerraron en la cocina.</p><p>Tenían sueño y querían descansar.</p><p>Allí no había peligro para el paciente. </p><p>Todos los cuchillos y utensilios punzo penetrantes estaban esterilizándose.</p><p>No había gas porque allí no se cocinaba.</p><p>No había microondas porque allí nada se calentaba.</p><p>No había nevera porque ningún alimento de los que allí se ofrecían era perecedero.</p><p>Allí sólo daban <em>fingerfood</em>. </p><p>Se pedía a diario y llegaba lista para ser comida por los inquilinos forzosos del <i>Reclusorio Aguas</i>.</p><p>Las galletas de soda que encontró Juan eran de la inspectora de sanidad. </p><p>Las dejó olvidadas tras pasar a recoger su soborno semestral.</p><p>Juan estudió el sitio.<br /></p><p>Todo era blanco.</p><p>Blanco el piso.</p><p>Blancas paredes.</p><p>Blancos muebles.</p><p>Blanco el infinito.</p><p>No le pareció un lugar desagradable.</p><p>Se acostó boca arriba.</p><p>Estudió el techo.</p><p>Un espacio virgen para pintar.</p><p>Si tuviera un pincel muy largo….o varios pinceles muy largos, podría pintarlo desde allí, disfrutando del frío de las baldosas en su espalda.</p><p>Imaginó un lápiz gigante y delgado que manejaba como un florete.</p><p>Trazó el horizonte.</p><p>Sobre el horizonte un semicírculo era una barca sin vela.</p><p>El sol.</p><p>El mar llano.</p><p>Quiso ponerle color.</p><p>Recordó que llevaba un sombrero con plumas de ave prehistórica.</p><p>Las usaría como pinceles.</p><p>Arrancó una y la mojó en azul turquesa.</p><p>Deslizó el óleo de arriba hacia debajo de forma regular.</p><p>Usó el marrón siena para la barca y la alegró con lenguas ocres.</p><p>Estratos lilas, naranjas y rosas sostenían a un sol amarillo canario.</p><p>De pronto el sol comenzó a girar, primero suave y luego violento.</p><p>Se formó un remolino.</p><p>Los colores comenzaron a marearse, a mezclarse, a cambiar. </p><p>Un embudo invisible se tragó todo.</p><p>El mar, la barca, el ocaso, las gaviotas.</p><p>Tras un estruendo de succión, el techo volvió a ser blanco.</p><p>Juan no entendía.</p><p>Era la típica imagen que lo asaltaba cuando comía las galletas de María.</p><p>Tenía mucho tiempo sin comerlas.</p><p>Escuchó un sonido… <i>burbujas en suspensión</i>, pensó.</p><p>Miró hacia arriba y comprobó, que igual que en un naufragio, los colores emergían, flotaban a la deriva, buscaban recomponerse.</p><p>Poco a poco ganaron nitidez.</p><p>El azul turquesa abarcó la totalidad del techo.</p><p>Luego se salpicó con lunares lila.</p><p>El ocre se expandió en cuatro círculos grandes que encerraban un círculo blanco mediano que a su vez encerraba un círculo amarillo canario pequeño.</p><p>La línea ondulada de las gaviotas se reacomodó en forma de tridente.</p><p>El techo exhibía ahora un mantel turquesa de lunares lila sobre el que descansaban cuatro platos ocres con un huevo frito y cuatro tenedores.</p><p>Se restregó los ojos.</p><p>La estampa seguía allí.</p><p><i>Yo no pinté eso. Yo pinté el mar</i>.</p><p>Intentó corregir.</p><p>Se imaginó un borrador largo como el lápiz y los pinceles.</p><p>Comenzó a borrar moviendo la muñeca de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.</p><p>Pero el borrador se convirtió en una salchicha que se auto rebanó.</p><p>Pensó en una esponja enchumbada en trementina.</p><p>Al primer frote el líquido escapó por los costados, se convirtió en aceite y la salchicha comenzó a freírse.</p><p>Se concentró en visualizar una lata de pintura envasada a presión.</p><p>Tacharía mantel, platos , huevos y tenedores con un graffiti.</p><p>La pintura en spray se convirtió en un soplete de fuego amable para flambear alimentos.</p><p>Examinó sus herramientas de trabajo.</p><p>Donde siempre hubo pinceles, brochas, lienzos, óleos y acuarelas había coladores, sifones, batidoras de mano, cortadores de especias, tablas de madera, tazones de aluminio, despepitadores de fruta, separadores de clara y yema, termómetros para asados y muchas más cosas cuyo nombre y utilidad desconocía.</p><p>Decidió que ya era suficiente, que había sufrido demasiado luchando inútilmente.</p><p>Llamó a sus otros dos yos y les habló firme: </p><p><i>Esto ha acabado hoy. </i></p><p><i>El duelo tiene un vencedor claro.</i></p><p><i>El yo cocinero ha ganado al yo pintor.</i></p><p><i>El yo pintor y el yo que habla nos dedicaremos a apoyar al yo cocinero</i>.</p><p>El yo cocinero aplaudió entusiasmado.</p><p>El yo pintor dijo que no era justo, que él era muy talentoso, que quería seguir pintado.</p><p>El yo que hablaba contestó que podría pintar panes, galletas, pasta.</p><p>El yo cocinero dio saltitos de alegría.</p><p>Se abrazaron.</p><p><em>Ahora que estamos de acuerdo nadie podrá con nosotros.</em></p><p><em>Esta será nuestra casa.</em></p><p>Así, Juan, como una santísima trinidad, se atrincheró en la cocina.</p>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comtag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-59870553812314080852008-06-26T08:52:00.006+02:002008-06-26T09:47:37.713+02:00Pet Shop<a href="http://bp2.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SGNAoV1IwEI/AAAAAAAAAh8/pgt8aB55yAw/s1600-h/petfishsoap.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5216083855224127554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_a-n5NRKP67s/SGNAoV1IwEI/AAAAAAAAAh8/pgt8aB55yAw/s400/petfishsoap.jpg" border="0" /></a><br /><div align="left"></div><br /><div align="left"><strong><em>"- Quién sabe - dijo la Maga-. A mí me parece que los peces ya no quieren salir de la pecera, casi nunca tocan el vidrio con la nariz. (...)</em></strong></div><br /><div align="left"><strong><em>- Pero el amor también podría ser eso- dijo Gregorovius-. Qué maravilla estar admirando a los peces en su pecera y de golpe verlos pasar al aire libre, irse como palomas".</em></strong></div><br /><div align="left"><strong></strong></div><div align="left"><strong>Julio Cortázar. </strong><strong>Rayuela.</strong><br /></div><div><strong><em></em></strong></div><br /><div></div><div>Un rosetón móvil, pensó.</div><br /><div>Torció la muñeca suavemente para que la luz rompiera el agua en colores.</div><br /><div>O un tiovivo herido por un arcoíris…</div><br /><div>Giró sobre sí, balanceando el paquete en alto, casi rozando la lámpara del techo.</div><br /><div>El espectro tornasol tembló para luego lamer las paredes, el suelo, la camisa de Suso.</div><br /><div>Una voz lo devolvió a este mundo:</div><br /><div><em>¿Efectivo o tarjeta?</em></div><em></em><br /><div>Pagó con dos billetes. </div><br /><div>No quería hacer esperar a Lisette. </div><br /><div>Aprovechó que ella consultaba la cartelera del cine para observarla. </div><br /><div>Parecía una bailarina de Degas.</div><br /><div>Hombros hacia atrás. Vientre contraído. Mentón apuntando al sol.</div><br /><div>Absorta, los rizos enmarcando su rostro, los labios en puchero y el peso de un ave en reposo. </div><br /><div>Era perfecta.</div><br /><div>Sintió pena. </div><br /><div>Sacarla de sí era romper el momento. </div><br /><div>La función de las ocho estaba a punto de comenzar.</div><br /><div>Se acercó en silencio. </div><br /><div>Ocultó las manos tras su espalda.</div><br /><div><em>Traigo una sorpresa para ti…</em></div><em></em><br /><div>Ella jugó a adivinar.</div><br /><div>Miró las tiendas que los rodeaban buscando pistas.</div><div><br /><em>Un reloj, un par de zapatos, una cámara digital, un viaje al Caribe, una pata de jamón.</em></div><em><div></em></div><br />Suso negó con la cabeza.<br /><div><br />Ella cogió uno de sus rizos. </div><br /><div>Estiró el mechón y deslizó los dedos hasta llegar a la punta.</div><br /><div><em>Empieza por <strong>B</strong>.</em></div><br /><div>Lisette simuló que se quedaba en blanco.</div><br /><div>Como cuando juegan al trivial y no le viene nada a la cabeza.</div><br /><div>Estiró los brazos y despejó la incógnita.</div><br /><div>De las manos de Suso pendía una bolsa.</div><br /><div>En la bolsa seis peces de colores.</div><br /><div><em>Son Betas,</em> le dijo.</div><br /><div>Ella lo miró fría.</div><br /><div>Luego sonrió.</div><br /><div>Tomó la bolsa, la miró al trasluz, bautizó a los peces.</div><br /><div><em>Toribio, Ausencia, Celeste, Praga, Kiko, Papaya</em>.<br /></div><div></div><div></div><div> </div><div> </div><div>Les hizo carantoñas.</div><br /><div>Él le pasó el brazo por los hombros.</div><br /><div>En la tienda de animales, el dependiente estaba feliz.</div><br /><div>Vendió seis de sus mejores ejemplares.</div><br /><div>Los más robustos, los más brillantes.</div><br /><div>Recuerda el mimo con que el cliente los escogió.</div><br /><div>Detalló el acuario un buen rato.</div><br /><div>Los seis peces se acercaron al reflejo de aquel hombre.</div><br /><div>Danzaron alegres.</div><br /><div>Tocaron con su nariz el vidrio.</div><br /><div>Quiso imaginar que algo le decían entre burbujas.</div><br /><div>Suspiró satisfecho.</div><br /><div>No le compró nada más.</div><br /><div>Seguramente el cliente tenía una pecera fabulosa en casa.</div><br /><div>Los peces y las personas se intuyen.<br /><br />En el cine, Suso y Lisette ocuparon los asientos 24 y 25 de la fila diez.</div><br /><div>Él le hizo cosquillas en el cuello y ella ahogó risas. </div><br /><div>Abrió un paquete de palomitas.</div><br /><div><em>- ¿Quieres?</em></div><br /><div><em>- ¿Y los peces?,</em> preguntó él muy alarmado.<br /></div><div></div><div></div><div> </div><div> </div><div>- <em>¡Es verdad, los peces!,</em> contestó ella llevándose la mano a la boca para tapar un gesto de susto…<br /><em>- ¿Qué ha pasado? </em></div><em><br /><div>- Me vas a matar </div><br /><div>- ¿Los has perdido?</em></div><br /><div><em>- No. Me los comí.</em></div><em><br /><div>- ¿Qué? </div><div><br />- No pude resistirme, tan graciosos, tan coloridos, tan vistosos… ¡Parecían caramelos!<br /></div><div></div><div> </div><div> </div><div>- ¡No puedo creerlo! ¡Eres una desalmada!<br /></div><div> </div><div>- Que no, cariño. Los peces están aquí. Mira… </div><div><br /></em></div>Los seis nadaban aburridos en la bolsa de agua.<br /><div> </div><div>Suso cambió la expresión. </div><br /><div>Se sintió aliviado.</div><br /><div>Por un momento la creyó otra. </div><br /><div>Una persona vil, cruel.</div><br /><div>Una alimaña.</div><br /><div>Una víbora.</div><br /><div>Se había equivocado.</div><br /><div>Se aproximó para besarla, arrepentido de haber desconfiado de ella.</div><br /><div>Lisette frotó la punta de la nariz contra la de él.</div><br /><div>Se sonrieron con los ojos.</div><br /><div>Luego le acercó las palomitas.</div><br /><div><em>Qué desconfiado eres</em>. </div><br /><div>Suso le dio las gracias con un guiño.</div><br /><div>Cogió un puñado.</div><br /><div>Y pensar que por un momento pensó lo peor…</div><br /><div>Pero no.</div><br /><div>Su novia era una bailarina de Degas.</div><br /><div>Le acarició la mejilla.</div><br /><div>Quiso quitarle los peces del regazo para que estuviera más cómoda.</div><br /><div>Lisette se aferró a la bolsa.</div><br /><div><em>Yo los cuido, cariño.</em></div><em></em><br /><div>No insistió.</div><br /><div>Ella tenía un brillo especial en los ojos.</div><br /><div>Brillo que se acentuaba y se hacía de acero cuando volvía a los peces.</div><br /><div><em>Toribio, Ausencia, Celeste, Praga, Kiko, Papaya</em>, recitó hipnotizada.</div><br /><div><em>- Verás que bien estarán en casa</em>.<br /></div><div></div><div> </div><div>- <em>Sí</em>, dijo Lisette. <em>Estarán muy bien</em>.</div><br /><div>Suso la miró de reojo.</div><br /><div>Su novia hablaba amorosa a los peces.</div><br /><div>Y salivaba.</div>