tag:blogger.com,1999:blog-302214882009-07-15T20:44:50.349+02:00Mil Orillas“- ¿Qué es lo más importante para la humanidad después del papeo? Que le cuenten cuentos”. Tonino Benacquista.Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.comBlogger127125tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-4141858602388276982009-07-13T18:10:00.003+02:002009-07-14T06:23:04.135+02:00La conjura de la necia<a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SltczeyrewI/AAAAAAAABfU/bs82ZPEv9Wc/s1600-h/Opening+spread+of+absence+by+J.+Meejin+Yoon.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357978221196049154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 274px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SltczeyrewI/AAAAAAAABfU/bs82ZPEv9Wc/s400/Opening+spread+of+absence+by+J.+Meejin+Yoon.jpg" border="0" /></a> <strong><em><span style="font-size:78%;">Opening Spread of Absence by J. Meejin Yoon</span></em></strong><br /><div><br /></div><div>Yo, porque ese es el orden de los pronombres, la que naufraga agotando lejanías.<br /><br />Tú, porque aunque me niegues estás en la almohada fría que abrazo después del sexo sin ti.<br /><br />Él, porque tal es la historia, el que sabe pero calla.<br /><br />Ella, por la misma razón, la que disfruta de tus ganas intensas e irresolutas.<br /><br />Nosotros, las palabras que buscan conjurar ausencias.<br /><br />Vosotros, corifeos ciegos, ojos mudos.<br /><br />Ellos, los testigos del fracaso estrepitoso de nuestro intento de amor.<br /><br />Desbravar fue el verbo irregular que nos acompañó.<br /><br />No supimos, no pudimos, no debimos.<br /><br />Escupo mi sombra en un vano intento de olvido.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-414185860238827698?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com47tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-82174243956431950822009-07-05T15:01:00.008+02:002009-07-06T18:12:57.994+02:00Llegar a esta orilla...<em></em><a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SlCk19K334I/AAAAAAAABec/bAtpXjcwvBs/s1600-h/cronica-ISBoutry.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354961203803709314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 333px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SlCk19K334I/AAAAAAAABec/bAtpXjcwvBs/s400/cronica-ISBoutry.jpg" border="0" /></a><strong><em><span style="font-size:78%;">Foto de Isabel Segura Boutry.</span></em></strong><br /><span style="font-size:78%;"></span><br /><span style="font-size:78%;"></span><br /><strong><span style="font-size:130%;">Llegar a esta orilla</span></strong><br /><strong><span style="font-size:130%;"><br /></span></strong>El camino a China comienza en una foto y en la reminiscencia de un olor que años atrás mezclaba el aquí, el allá, el hoy, el ayer, las dos partes de lo que soy.<br /><br />Un verano, hojeando el periódico, tropecé con una foto.<br /><br />La foto mostraba a una chica limpiando una carnicería judía en La Habana.<br /><br />Esa imagen escondía historias no estaban contadas.<br /><br />No podía apartar los ojos de la foto, la estrella de David en una isla del Caribe.<br /><br />Traté de dormir pero mi cabeza bullía. Nada me calmaba.<br /><br />Me levanté de la cama, recogí la foto y decidí hablar por ella.<br /><br />Escribí un relato que borré porque me pareció largo.<br /><br />Recordé las fotos que acompañaban a Barthes en el libro <strong><em>Barthes por Barthes</em></strong>.<br /><br />Quería hacer algo así.<br /><br />La foto, el relato de la foto, tenía que ser breve, usar la letra para contar una historia sin contarla, contenerla.<br /><br />Como la imagen.<br /><br />Lo escribí y me pregunté, <em>¿y ahora qué?<br /></em><br />Guardada en el ordenador, esta historia, no vive.<br /><br />Necesitaba compartir lo que la foto me había hecho sentir, la inquietud.<br /><br />Necesitaba saber si alguien más sentía el alborozo que me recorría.<br /><br />Pensé que tal vez la foto me impactó por inesperada.<br /><br />Por encontrármela al azar, entre tantas imágenes que soporta el periódico.<br /><br />Si la hubiera visto en una exposición me habría gustado, habría sentido curiosidad, me habría aproximado a ella con la mirada serena, porque de algún modo, me preparé para verla, fue mi decisión, yo fui hacia ella.<br /><br />Pero no era el caso.<br /><br />La foto me asaltó, se inmiscuyó en mi ánimo dominical, interrumpió mi lectura lineal.<br /><br />El salto lo cambiaba todo.<br /><br />Los planes de lectura, los pensamientos.<br /><br />No quería escribir un cuento al estilo tradicional.<br /><br />Quería escribir en un soporte ligero, rápido, dinámico, inmediato, de doble vía, impactante y fugaz.<br /><br />Como la oralidad.<br /><br />Entonces recordé que haciendo una búsqueda en <em>google</em> di con algo que desconocía y que me<br />fascinó: los blogs.<br /><br />Los primeros que leí eran diarios personales.<br /><br />Al leerlos detenidamente observé que se abrían en temáticas.<br /><br />Diarios personales de madres primerizas, de personas que adoran tejer, de fotógrafos amateurs, de cultivadores de cactus, de emigrantes.<br /><br />Estos últimos llamaron especialmente mi atención.<br /><br />Personas de distintas procedencias en países ajenos.<br /><br />Al comienzo sólo hablaban del caos interior que supone una mudanza.<br /><br />Del desarraigo.<br /><br />De las barreras idiomáticas.<br /><br />Pero en la medida en que el tiempo transcurría, los autores de estos diarios, abrían la mirada.<br /><br />Miraban hacia afuera, hacia su nuevo contexto, lo recogían y lo transmitían.<br /><br />La reelaboración de los recuerdos y de la realidad particular de cada uno de estos blogueros implicaba una forma de comunicación diferente y una escritura que, aunque no era literatura, comprendía algunas de sus características.<br /><br />Discursos apoyados en imágenes fotográficas propias, colores, diseños, canciones y una redacción muy cuidada, a ratos intimista, a ratos ficcionalizada.<br /><br />La ficción asoma desde el mismo momento en que el bloguero usa un seudónimo para firmar cada entrega, desde que da título a su página, desde que le otorga personalidad con enlaces y citas, desde que edita sus fotos para, otra vez, insinuar relatos.<br /><br />Entendí que quería hacer algo así.<br /><br />No un diario personal.<br /><br />Quería escribir como autora de ficción desde allí.<br /><br />La primera historia que publiqué fue la que mencioné al principio.<br /><br />La reminiscencia de un aroma que cinco años atrás juntó en un momento mis partes.<br /><br />Un invierno madrileño decidí hacer un plato decembrino típico venezolano:<br /><br /><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hallaca"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>Hallacas*</strong></span></a><span style="font-family:courier new;font-size:130%;"><strong><span style="color:#000099;">.</span><br /></strong></span><br />Intentaba llenar de calidez mis navidades españolas.<br /><br />Trasladamos el ritual a Madrid.<br /><br />Se cocina con música típica, se bebe ron, se reúnen los amigos para ayudar a hacer un plato colectivo.<br /><br />Tras dos días de trabajo, terminamos las hallacas y extenuados, nos acostamos de madrugada.<br /><br />Al día siguiente mi casa olía a mi pasado.<br /><br />Corrí las ventanas para buscar el sol.<br /><br />El paisaje era mi presente.<br /><br />Madrid estaba nevado.<br /><br />Ese día me di cuenta de que mi país eran dos países en uno.<br /><br />Hija de emigrantes españoles, en casa jamás se hicieron hallacas.<br /><br />Al intentar imponerlas como realidad única el paisaje me contestó.<br /><br />Escribí la experiencia a modo de presentación.<br /><br />La primera piedra del camino estaba puesta.<br /><br />La segunda fue el texto de La Habana.<br /><br />Un relato breve sobre la paz que recuperó un alguien en Israel al saber que su prima en décimo tercer grado que vivía en La Habana tenía una carnicería que observaba la ley.<br /><br />Aunque no la conocía sintió alivio cuando vio la foto en el periódico.<br /><br />Así supo que su sangre del Caribe no comía alimentos impuros.<br /><br />Igual que en el ejercicio escritural, el corpus del blog se fue creando desde adentro y no desde afuera.<br /><br />Siempre he pensado que la escritura funciona con mecanismos similares a los del sueño.<br /><br />Así, sin ser consciente del por qué, llamé al blog <strong>Mil Orillas</strong> y comencé a escribir y a publicar<br />pequeños textos de ficción, a veces narraciones, otras poesías, apoyados con imágenes.<br /><br />Al cabo de diez o doce textos noté que la temática giraba en torno a lo gastronómico.<br /><br />Al cabo de veinte observé que no se trataba sólo de gastronomía sino de la vinculación de la misma, del alimento, del hecho culinario, con la palabra.<br /><br />Y después de ello concluí que era una tríada:<br /><br />Alimento, lengua y tierra.<br /><br />(El refugio).<br /><br />A partir de esas tres cosas surgía el motor de cada historia.<br /><br />Patologías, emociones, imágenes.<br /><br />Las pérdidas, los refuerzos, las identidades.<br /><br />Comprendí que las <strong>Mil Orillas</strong> eran las mil lenguas, con las que hablamos, con las que gustamos, con las que nos decimos.<br /><br />Mis orillas venezolanas y españolas a la vez, alemanas, chinas, cubanas, inglesas, australianas.<br /><br />Lo que soy, lo que somos.<br /><br /><strong>Mil orillas</strong> que escriben para <strong>Mil Orillas</strong> que leen.<br /><br />Comencé esta andadura, a ciegas, sin conocer muy bien el mundo blog, sin saber nada de <em>html</em>.<br /><br />Sentí la urgencia, me dejé llevar por la pulsión, y en una noche monté la página.<br /><br />Los primeros meses publicaba un texto por semana.<br /><br />Llegaron los lectores y sus comentarios.<br /><br />Al principio, el público se dividía entre Venezuela y España.<br /><br />Me leían expatriados, gente vinculada al mundo gastronómico, emigrantes.<br /><br />No sé muy bien cómo pasó, pero de un día para otro, el público varió y los comentarios se triplicaron.<br /><br />De un perfil muy definido de lectores pasé a un público heterogéneo.<br /><br />También los textos que publicaba al principio fueron evolucionando.<br /><br />Comencé a experimentar hasta llegar a lo que hoy se puede leer en <strong>Mil Orillas</strong>: Textos en los que prosa y poesía se invaden constantemente.<br /><br />Al comienzo sólo escribía lo que llamé <em><strong>Gastroficción</strong></em>: relatos cortos en los que el mundo de la alimentación era punto de partida.<br /><br />Comemos (se supone) tres veces al día.<br /><br />Detrás de esas tres veces hay un universo que va más allá de la estética y ética culinaria que todos conocemos, del glamour del mundo gourmet, o de los tintes mágico-románticos que se han trabajado hasta ahora.<br /><br />Desde afuera hacia adentro, el acto alimentario, implica industria, relaciones laborales, relaciones sociales, relaciones internacionales, políticas, poder, orden.<br /><br />Desde adentro hacia fuera, filias, fobias, identidad, arraigo, empatía, comunicación.<br /><br />La alimentación es una fuente inagotable de temas, ideas, contextos.<br /><br />Luego me atreví con poemas.<br /><br />Algunos con la misma temática, otros no.<br /><br />Y finalmente comencé a alternar <strong><em>gastroficción</em></strong> y poesía con una historia por entregas.<br /><br />La historia de Juan, un pintor que durante un encierro no voluntario engorda exageradamente, que cuando recupera la calle intenta pintar el mar pero sólo es capaz de pintar tenedores, que se enamora de una carnicera tartamuda y en el intento de conquistarla mete la pata sucesivamente. Desesperado, busca ayuda en su escritora favorita, MEC, una mujer llena de fobias y experta en el amor y el fracaso.<br /><br />La historia de Juan es la base de un segundo blog, letra flotante, el blog de MEC.<br /><br />Desde allí la historia se cuenta con la voz de la escritora.<br /><br />He publicado también seis entregas de un libro de relatos que trabajo, Crónicas Tristes y dos de un poemario, Light house tales.<br /><br />Finalmente la ficción más cercana a mí persona está en los textos etiquetados como <strong>VENAS</strong>, <strong>JUNG FOOD</strong> (sueños), los relacionados con la actividad del Cervantes en su sede en China y los cuentos del Pez Fruta.<br /><br />El blog cumplió tres años el 27 de junio.<br /><br />Retiré todo lo que publiqué el primer año porque de esos escritos nació una novela que acabo de terminar de escribir.<br /><br />Se titula <strong><em>Detrás del Atlántico</em></strong>.<br /><br />También retiré las entregas de Jelly Beans.<br /><br />(Las trabajo para papel).<br /><br />La experiencia de estos tres años ha sido enriquecedora.<br /><br />Me ha llenado de sorpresas agradables.<br /><br />El trato con el lector no ha supuesto problemas.<br /><br />Al principio contestaba los comentarios pero decidí dejar de hacerlo porque sentí que no debía comentar mi propia ficción.<br /><br /><strong><span style="font-size:130%;">Escritura Digital, Escritura en papel.</span></strong><br /><br />Paralelamente al blog, escribo para papel.<br /><br />Y en el ejercicio diario de ambas actividades noto que la escritura para internet es diferente a la que se hace para el papel.<br /><em><strong></strong></em><br /><p><em><strong>* Cuando escribo para el papel siento que escribo a ciegas</strong></em>. Aunque mi escritura se caracteriza por la frase corta, cuando escribo en el papel, voy en largo. Los textos digitales se caracterizan por su fragmentación.<br /><br /><em><strong>* La escritura para el papel es un acto íntimo, silencioso, introspectivo.</strong></em> La escritura para el blog es (aunque se hace a solas) una escritura abierta, llena de sonidos (en ocasiones de ruido, de estruendo), efectista, corta, concentrada y quizá, prudente. Digo esto último porque en el papel siento más libertad que en el blog.<br />La presencia activa del autor en el blog tiene ventajas y desventajas.<br />Una de las desventajas es que en ocasiones, el lector asocia lo que se publica con la figura de quien escribe.<br />En mi caso firmo con mi nombre real pero no escribo un diario ni hablo de temas personales.<br />La figura del autor y su intimidad despierta un cierto interés. El lector aspira a leer no sólo los textos del autor sino al autor mismo.<br />Por eso, aunque intento que nada condicione mi escritura, he de reconocer que cuando escribo en abierto soy más cauta que cuando escribo a ciegas.<br /><br />* <strong>La escritura para el papel es bidimensional.<br /></strong>El autor escribe sobre una superficie plana.<br />Debajo del papel no hay nada.<br />Media un lapso determinado de tiempo desde que se concibe el relato hasta que se publica para que el lector lo reciba.<br />Una vez que el lector se aproxima al texto hace una lectura personal, probablemente con anotaciones en las páginas, de la que el autor no tendrá conocimiento.<br /><strong>La escritura para el blog en cambio es multidimensional</strong>.<br />El autor escribe sobre una superficie penetrable, líquida, traslúcida.<br />Detrás está el lector, esperando.<br />Lee y comenta.<br />El autor lee a su lector.<br />Lee su comentario, lee su perfil, tantea su blog si lo tiene.<br />Yo me miro en el lector y el lector se mira en mí.<br />Los comentarios que se hacen en un blog equivalen a las notas que escribimos en un libro que leemos.<br />Incluso el subrayado existe.<br />Hace pocos días uno de los fundadores de <em><strong>twitter </strong></em>decía que el ser humano tiene una necesidad imperiosa de informar de sí mismo.<br />Yo añadiría que también necesita leerse en la letra ajena.<br />Lo que se escribe en la superficie del blog es ficción.<br />Lo que se escribe debajo, en los comentarios, también lo es, porque de algún modo, el bloguero es un personaje.<br />La realidad virtual lo inviste como tal.<br /><br />* <strong>El tiempo en el blog tiene un papel primordial.</strong><br />La inmediatez.<br />Mientras más rápido, más instantáneo, mejor.<br />La moderación de comentarios, la exigencia de una palabra clave para evitar el spam, las entradas programadas, le restan velocidad al blog.<br />Y aquí la vida se mide en términos de velocidad.<br />El blog debe palpitar.<br />Un bloguero habló una vez de que hay que escribir como si el autor estuviera muerto.<br />Yo difiero.<br />Creo que eso funciona quizá en el papel, no en el formato digital.<br />El lector quiere contacto con el escritor, saber que detrás de cada relato está respirando el autor.<br />La ficción que se escribe en un blog es ficción en tiempo real. Una escritura con respuesta que se produce desde la anulación las fronteras espacio temporales. Se agotan los paralelos, los husos horarios.<br /></p><p><strong>* Vivimos tiempos en los que el ojo nos mira constante.</strong><br />Cámaras que vigilan espacios públicos, espacios privados, centros infantiles, cámaras que aman, cámaras que observan la literatura que se hace en un blog desde su génesis, que observan el crecimiento de la letra, que caminan junto a la palabra.<br />El blog es una cámara más.<br />Observamos la vida de la letra del otro. Por eso el cierre de un blog desconcierta, desorienta.<br />Creo que por la vinculación tan estrecha con la realidad, el cierre de estos espacios de ficción y autoficción se vive como una muerte.<br /></p><p><strong><span style="font-size:130%;">Ventajas que son desventajas o viceversa</span></strong><br /></p><p>* La aspiración de todo escritor es ser leído.<br />A mayor número de lectores mayor placer.<br />Una de las ventajas del blog es esa: es un vehículo que propaga la escritura.<br />Es accesible y cómodo.<br />La accesibilidad se convierte en una desventaja cuando, ante la falta de legislación, los textos son plagiados.<br /><br />* El hecho de que el formato entrañe periodicidad es una ventaja porque obliga a la escritura, la disciplina, mantiene la mano caliente y ligera.<br />Esto se transforma en desventaja porque también supone una obligación.<br />Si no se controla, el escritor del blog secuestra el tiempo del escritor de papel.<br /><br />* La respuesta del público es un estímulo que activa la creatividad.<br />En ocasiones, esa respuesta viene con una sobrecarga emocional.<br />Si no se administra la distancia ante esa emoción, el estímulo activa la parálisis.</p><p><br />* Lo que sucede en los blogs es fiel reflejo de lo que sucede en los libros.<br />¿Hay literatura en los blogs? Por supuesto. Tanto como en el papel.<br />¿Hay escritura mediocre en los blogs? Absolutamente. Igual que en el papel.<br />¿Hay falso halago, se llama escritor a quien no lo es, se encumbran textos carentes de calidad? La respuesta es la misma.<br />Y en cuanto al plagio, la ventaja del blog con respecto al libro, vuelve a ser la velocidad. Se descubre más rápido y se denuncia de inmediato.<br /><br /></p><p><strong><span style="font-size:130%;">El Blog…¿es un género o un canal?<br /></span></strong></p><p>Ambos.<br /><br />La plataforma es un canal.<br /><br />El entorno en el que se encuentra propone y permite un tipo de escritura que podría ser considerada como un género.<br /><br />El hipertexto de ficción, ese texto que incorpora recursos verbales y no verbales, que admite los lenguajes invadidos, que diluye la frontera entre los géneros, que plantea un cabotaje universal en un mar lleno de letras fragmentadas (entradas) y de islas (enlaces) que son sumideros que conducen a otras ficciones y éstas a otras y a otras y a otras.<br /><br /></p><p><strong><span style="font-size:130%;">¿El camino hacia dónde?</span></strong><br /></p><p>El universo blog está hecho de mares.<br /><br />Navegamos, atracamos, miramos y seguimos.<br /><br />Los textos se encuentran en las profundidades del agua.<br /><br />Publicar significa cortar la cuerda que los mantiene abajo y dejar que suban a la superficie.<br /><br />Cada texto es una piedra flotante.<br /><br />La suma de los textos hace caminos. El camino del escritor.<br /><br />El camino del lector. Caminos variantes.<br /><br />Dispuse a gusto mis piedras flotantes haciendo con ellas un itinerario.<br /><br />Las piedras se dejaron llevar por la corriente y la ruta trazada se bifurcó dando lugar a más de un derrotero.<br /><br />Uno de ellos me condujo a la novela que acabo de escribir.<br /><br />Otro me trajo hasta aquí.<br /><br />Para saber a dónde lleva el resto habrá que transitarlos.<br /><br />En eso estamos.</p><p>__________________________________________________</p><p><span style="font-size:78%;"><strong><em>Quiero dar las gracias a la gente del Instituto Cervantes por proponer actividades relativas a la literatura digital y al mundo blog y por permitirme formar parte activa en ellas. Gracias Leire, Alejandra, Juan Carlos Méndez Guédez y Eduardo Pérez Zúñiga por el apoyo constante, por confiar en mi trabajo.</em></strong></span></p><p><strong><em><span style="font-size:78%;">Gracias a Sara y a Rafael por ser compañeros divertidos, por ayudarme con el susto, por hacerme reír, por dar al público asistente unas ponencias de lujo.</span></em></strong></p><p><em><span style="font-size:78%;"><strong>Gracias al </strong></span></em><a href="http://memarchoya.blogspot.com/"><span style="color:#000099;"><strong>Hombre Pez*</strong></span></a> <em><span style="font-size:78%;"><strong>que salvó distancias y obstáculos y llegó con poesía y sonrisas, a </strong></span></em><a href="http://aguasabajo.blogspot.com/"><span style="color:#000099;"><strong>Codorníu*</strong></span></a><span style="font-size:78%;color:#000099;"><em> <span style="color:#000000;">, <strong>ladrón de alientos con sombrero que iluminó la tarde, a </strong></span></em></span><a href="http://hoy-me-permito-ser-estrella-fugaz.blogspot.com/"><span style="color:#000099;"><strong>NuNú*</strong></span></a> <em><span style="font-size:78%;color:#000000;"><strong>, que se hizo invisible como el gato de Alicia y se marchó calladita y de puntillas con mucha Granada encima (¡brujita del té, travesura que me hiciste!), a </strong></span></em><a href="http://ladelospeines.blogspot.com/"><span style="color:#000099;"><strong>Isabel*</strong></span></a> <em><span style="font-size:78%;color:#000000;"><strong>, Writer &amp; fotógrafo sabedora de mi odio a sentirme mariposa disecada, llegó tintineando, sin kalamatas, sin tiempo para cañas pero con muchos aplausos y cariños y que escribió esta </strong></span></em><a href="http://ladelospeines.blogspot.com/2009/07/el-extrano-caso-del-drlibre-y-mrblog.html"><span style="color:#000099;"><strong>divertida crónica*</strong></span></a> <strong><em><span style="font-size:78%;color:#000000;">de la Mesa Redonda.</span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size:78%;">Gracias al público asistente en una tarde llena de calor y festejos en banderas con arcoiris, gracias a los lectores que pasáis por acá dejando vuestra huella o leyendo en silencio.</span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size:78%;">Gracias a quienes dejaron preguntas e inquietudes. Las respuestas están en los comentarios. </span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size:78%;">Gracias a todos por el apoyo, el afecto y por hacer posible que Mil Orillas tenga tres años de existencia.</span></em></strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-8217424395643195082?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com61tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-14290622753429197102009-06-30T06:23:00.006+02:002009-06-30T07:12:30.417+02:00Crónicas Tristes VII<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SkmbBy9KRKI/AAAAAAAABc0/SKW39ekAPlU/s1600-h/Adi%C3%B3s.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352980087267017890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SkmbBy9KRKI/AAAAAAAABc0/SKW39ekAPlU/s400/Adi%C3%B3s.jpg" border="0" /></a><br /><div><strong><em><span style="font-size:78%;color:#000000;">A Antonio Díaz. In memoriam. </span></em></strong></div><div><strong><em><span style="font-size:78%;color:#000000;">Adiós, querido jefe canuto...el queso de cabra nunca será lo mismo.</span></em></strong></div><br /><div></div><div></div><div>Recuerdo que mamá me dijo: <em>levántate, hay que llevar flores</em>.<br /><br />Yo era pequeña y hablaba extraño pero en esa ocasión no dije nada.<br /><br />Bajamos las curvas y recordé a Tino.<br /><br />Quise contarle a mamá pero iba muy seria.<br /><br />Llegamos a un sitio diferente a los que había visto antes.<br /><br />Muchos años después lo reconocí como un cementerio.<br /><br />Sólo que en lugar de tumbas había nichos.<br /><br />No me extrañó llevar flores allí.<br /><br />Todo estaba lleno de flores.<br /><br />Todos eran familia.<br /><br />Hermanos, primos, abuelos, bisabuelos, vecinos.<br /><br />Vi un solar vacío acodado al camposanto.<br /><br />A diferencia del cementerio era verde, muy verde y había tres tumbas solas en medio de aquel verdor.<br /><br />Le pregunté a mamá por una tumba chiquita y blanca.<br /><br />(<em>Es un bebé. ¿Y las otras dos? Son de gente que no quiso vivir, vámonos ya</em>).<br /><br />Años más tarde me hablaron del limbo.<br /><br />Después dicen que la rara soy yo.<br /><br />Cuando murió el viejo Báez recé mucho.<br /><br />Que no lo entierren.<br /><br />Que se quede en la mina o en la caldera…<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-1429062275342919710?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com38tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-43924801661347264232009-06-25T10:13:00.014+02:002009-06-30T13:53:55.148+02:00El Blog III. Firmar el plasma: Una gran aventura.<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SkM24Y3QKkI/AAAAAAAABcU/PnD-DSGbaD0/s1600-h/Cervantes+Julio+09.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351181124621052482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 297px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SkM24Y3QKkI/AAAAAAAABcU/PnD-DSGbaD0/s400/Cervantes+Julio+09.jpg" border="0" /></a><br /><strong></strong><br /><br />Los escritores Lena Yau<strong><span style="font-size:180%;color:#000099;">*</span></strong>, Sara Martín Cabrera<span style="font-size:180%;"><span style="color:#000099;"><strong>*</strong></span> </span>y Rafael Muñoz Zayas<span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong>*</strong></span> participarán en una mesa redonda en torno al blog y la literatura.<br /><br />Tratarán temas como las características de la escritura para el formato blog, la contraposición entre el autor a cara descubierta y el autor en la sombra, la heteronimia, o las ventajas y desventajas de este formato.<br /><br />También se lanzarán preguntas como por qué se escribe un blog, dónde empieza y acaba su dimensión lúdica, o en qué medida este formato supone fragmentar ya no sólo la escritura, sino también la realidad.<br /><br /><strong>Fecha: 2 de julio<br /><br />Hora: 19:30<br /><br />Lugar: Alcalá, 49. Instituto Cervantes de Madrid.<br /></strong><br /><br />_______________________________________<br /><br /><strong><span style="font-size:180%;color:#000099;">*</span><em><span style="font-size:85%;">Autores de</span></em></strong><span style="font-size:85%;"> <span style="color:#000099;"><strong><a href="http://milorillas.blogspot.com/">Mil Orillas</a></span></span></strong><span style="font-size:85%;">, <span style="color:#000099;"><strong><a href="http://mujerenlaberinto.blogspot.com/">Mujer en Laberinto</a> </strong></span>y <strong><span style="color:#000099;"><a href="http://www.lacabinadecombate.blogspot.com/">La cabina de combate</a></span></strong> <em><strong>respectivamente</strong></em>.<br /></span><br />_______________________________________<br /><br /><br />Sé que para muchos de los que leéis Mil Orillas será imposible asistir.<br /><br />Sin embargo, sí que podéis participar.<br /><br />Esta es una buena oportunidad para preguntar aquello que querías saber del mundo blog, de la escritura para formato digital y para papel, del origen de Mil Orillas, de los textos, los personajes, de su autora.<br /><br />Y para celebrar los tres años de existencia de este blog.<br /><br />Por favor, dejad vuestras preguntas, pensares, pesares, sugerencias y aportes en los comentarios.<br /><br />Contestaré a todos.<br /><br />¡Mil Gracias!<br /><br /><strong></strong><br /><br /><strong></strong><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-4392480166134726423?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com38tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-80652363064148588062009-06-20T16:42:00.007+02:002009-06-24T11:28:00.079+02:00Juan<a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sjz4wxmEzXI/AAAAAAAABcE/llUERGksQjA/s1600-h/France08_013%5B1%5D.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349423974239751538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sjz4wxmEzXI/AAAAAAAABcE/llUERGksQjA/s400/France08_013%5B1%5D.jpg" border="0" /></a><br /><div><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong></strong></span></div><br /><div><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong>22. La carta que MEC escribió al hombre ubicuo.</strong></span><br /><br /></div><br /><div>Ahora que no estás no sé qué hacer con mis manos, acostumbradas a moverse hacia, por y para ti.<br /><br />Si subo al metro, por ejemplo, las guardo en mis bolsillos.<br /><br />Ellas te necesitan, te buscan y se confunden.<br /><br />Escapan del encierro y tocan a hombres que visten tus polos aburridos, que llevan tu corte de pelo, que desprenden el aroma de tu gel de ducha.<br /><br />Y es complicado porque eres tan <em>standard</em>, tus patrones de consumo tan masivos, tus rutas tan predecibles que te haces ubicuo.<br /><br />Mis manos, desorientadas y llenas de amor se mueven espasmódicas en el aire, buscándote, buscándonos, yo las fuerzo en un puño que cierro apretado, las uñas me hieren, sangro pero no me importa, tienen que aprender a vivir sin ti.<br /><br />Como yo.<br /><br />Intento comprender por qué te quise tanto.<br /><br />Disecciono recuerdos, regreso al principio, busco las claves para desmantelar esta historia.<br /><br />Hacer con ella como con un mecano.<br /><br />Desarmar, guardar las piezas en la caja original, regalarlo a una persona que viva lejos, lejos.<br /><br />Pero nuestra historia es un gato listo.<br /><br />Siempre vuelve.<br /><br />Por eso cuando viene el hombre del butano lo miro y me digo que es más guapo que tú.<br /><br />(Mis manos protestan y no atinan a coger los billetes para pagarle)<br /><br />Veo su mono y pienso que no te gusta el zumo de naranjas, que tienes carencia de vitamina C, que quizás tendrás gripe, que otras manos estarán exprimiendo naranjas para ti, que otros ojos sonreirán al ver tu gesto de niño malcriado, la boca torcida, el puchero, que otro corazón estará llenándose con tu piel de estadística.<br /><br />(Mis manos vomitan monedas que caen lentas, casi flotando).<br /><br />Le ofrezco un zumo mientras firmo la factura.<br /><br />El hombre lo rechaza y yo siento que él eres tú.<br /><br />(Mis manos se desmayan. Yo descanso).<br /><br />Salgo a la calle por un poco de aire.<br /><br />Llega el <span style="font-size:180%;"><em><strong>11</strong></em> </span>y subo para huir de ti.<br /><br />Suena una canción machacona.<br /><br />Música rara que te gusta.<br /><br />Música de molde, de serie, de recopilatorio cansón, de emoción fácil, de tienda por departamentos, de sala de espera.<br /><br />Estás allí.<br /><br />Me enchufo a la radio del móvil.<br /><br />El locutor anuncia tu restaurante favorito.<br /><br />Esa franquicia hispano italiana falseadora de platos.<br /><br />Perfecta para ti, tiquismiquis militante.<br /><br />Sólo comes camarones al ajillo y pasta carbonara.<br /><br />Tierra segura y sin sorpresas.<br /><br />Estás de nuevo.<br /><br />Miro a mi compañero de asiento.<br /><br />Lee un libro de autoayuda.<br /><br />La mente me lleva a tu librería de cabecera.<br /><br />Otra franquicia inmensa.<br /><br />Lees veinte libros al mes.<br /><br />Los diez más vendidos de ficción.<br /><br />Los diez más vendidos de no ficción.<br /><br />Una lista que vas tachando.<br /><br />Deglutes las páginas sin entrar en ellas.<br /><br />(<em>Como</em> <em>para nutrirme y leo para matar el tiempo. El placer no existe</em>).<br /><br />Eso decías y te quedabas tan ancho.<br /><br />Mis manos idiotizadas te aplaudían.<br /><br />(<em>¿Cómo que el placer no existe? ¿Y esto qué es?</em>)<br /><br />Mis dedos acercaban a tu boca picotas frescas que luego eran pezones, bajaban cremalleras, exploraban temperaturas, texturas, densidades, ahogos.<br /><br />Perdías por segundos tu mirada de robot.<br /><br />Pero luego volvías a ti.<br /><br />(<em>Esto es estar</em> <em>en celo, responde al instinto, no al placer</em>).<br /><br />También encelado perteneces al percentil medio.<br /><br />Normalito, tu ejecución no es para tirar cohetes.<br /><br />Naufragas si hay novedades en el guión.<br /><br />El <em><strong><span style="font-size:180%;">11 </span></strong></em>sigue su trayecto.<br /><br />Entra una mujer con su marido.<br /><br />Lucen bolsas bajo unos ojos que no cuentan historias, llevan el uniforme de la ciudad.<br /><br />Mis manos viven un síndrome de abstinencia.<br /><br />Tamborilean ansiosas.<br /><br />Saco mi mini del bolso y comienzo esta carta.<br /><br /><em><span style="font-size:85%;"><strong>Querido hombre ubicuo:<br /></strong></span></em></div><div><em><span style="font-size:85%;"><strong>serás ese señor del abrigo gastado que miro pasar mujer en brazo<br />(la de toda la vida, la que te aguanta)<br />serás una mirada marchita que las gafas de edad intentan escudar<br />(descascarillada montura de ocasión que imita al oro)<br />serás calva forzada, antiácidos y café sin cafeína<br />(mus con amigos que odias)<br />Y yo viviré por siempre en la cárcel que eres.<br /></strong><br /></span></em>Corrijo, salvo y envío.<br /><br />(Mis manos quieren llorar).</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-8065236306414858806?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com49tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-67773073125994588352009-06-14T11:51:00.008+02:002009-06-16T08:17:52.769+02:00Gastroparafilias<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SjTN0xQ9bUI/AAAAAAAABb8/KFYXwkoCGag/s1600-h/i_heart_love_garlic_apron-p1545468160221384047431_32.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347124964056984898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 325px; CURSOR: hand; HEIGHT: 325px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SjTN0xQ9bUI/AAAAAAAABb8/KFYXwkoCGag/s400/i_heart_love_garlic_apron-p1545468160221384047431_32.jpg" border="0" /></a><br /><div><strong><span style="font-size:130%;"><span style="color:#ff6600;">III</span> </span></strong></div><strong><span style="font-size:130%;"></span></strong><br /><p><span style="color:#000000;"><span style="font-size:78%;"><em><strong>"- Quiero llenarte, quiero dártelo todo, ser responsable de cuanto entra tu cuerpo-. Y volvió a ponerme la cuchara en la boca".</strong></em> Paul Theroux<strong>. Millroy, El Mago.</strong></span></span><span style="font-size:130%;"></p></span>Mari Loli no se calla ni debajo del agua. Mejor. A ver si así se olvida de lo de Jorge. Si se lo cuento se desmaya. Que Mari Loli es muy delicada, muy mucho, una exagerada, vamos. El que Pedro coma con la boca abierta es un defecto mínimo al lado de todas las virtudes que tiene. Mínimo y corregible. Y lo de que mastique por ella y le haga bolitas de alimento, a mí, qué quieres que te diga, me parece un detallazo, es de tío cabal, romántico, protector, caballero. Me recuerda a los pájaros desayunando en familia o al mago de aquella novela. Da igual que le diga lo que opino, ella habla y habla sin escuchar, da un golpe de timón a su soliloquio sólo cuando pasa el camarero para preguntarme <em>¿a que está macizo el tío?</em> y para pedirle dos cubatas más. Ahí, ahí, que pille una buena cogorza para que siga destripando sus miserias y me deje en paz, que si le cuento lo mío se va a pensar que soy una depravada. Me pregunta qué me ocurre, qué pienso, si me ha caído mal la copa, le digo que no, que no, que la escucho, que tiene razón, que Pedro es un asqueroso, mira que darte de plato principal su bolo alimenticio, le doy cuerda y la mandíbula de Carmen retoma su <em>clac clac clac</em>, pongo el piloto automático, <em>sí, cari, me parece fatal, tía, tranqui, tranqui, </em>asiento, deniego, congelo los ojos y viajo, me voy en el aire hasta Jorge, tan adorable y tan cabrón. Lo de Jorge sí que es fuerte y no las chorradas que cuenta Mari Loli. Porque para pasar por lo mío hay que tener una mentalidad muy abierta, cruzar la línea de lo progre y lo liberal, no hacer ascos ni racionalizar tanto las cosas, que las relaciones no van con mapa ni contraindicaciones, y es que en la cháchara todos somos capaces de todo pero en la práctica la cosa cambia. La primera vez que Jorge me lo pidió fue durante un polvo épico, <em>¿me lo das, zorrón?</em>, y a mí que me chiflan su polla y las palabrotas en la cama, le dije que sí, bueno más bien le grité <em>siiiiiiiiiiiii</em>, <em>siiiiiiiiiii,</em> porque la respuesta se mezcló con la corrida, y claro, luego no pude recular. En el ínterin me volvió a hablar del tema, me convenció con la yema de sus dedos y con su boca, <em>va, di que sí, putón, sé buena, sé mala, sé rica</em>, y yo, inerme, cedí, fui sonámbula al servicio, lo cogí, se lo entregué, Jorge sonrió lujurioso y volvimos a nuestros asuntos. La situación se hizo permanente, compré uno eléctrico y comencé a satisfacerlo, uno por polvo<em>, te lo has ganado, macho, ¿qué haces con ellos?, los guardo, los huelo, te pienso, me toco</em>. Después de dos años juntos ya no me parecía asqueroso, fuera de límite, al contrario, me ponía un montón. Hasta que una tarde <em>follil</em>, me puse romántica y quise hacer recuento de nuestra vida sexual. Recordé el albarán erótico, me fui al armarito en el que guardaba los trofeos que yo le daba, lo abrí, y vi entre todos uno que no era mío. Le reclamé y no intentó negarlo, me dijo la verdad, <em>a veces huelo a Rosalba, no te enfades, me deshice de todos menos de éste, tú no me complaces con eso, te lo he pedido mil veces, yo entiendo, no puedo obligarte, entiéndeme también tú a mí…es sólo amor</em>.<br /></span>El muy cabrón. Le soplé cuatro bofetadas y me fui dando un portazo. Hasta hoy. Debo ser una retorcida porque lo echo de menos. Muchísimo. Pero su traición se me hace imperdonable. Me traicionó porque ninguno de los míos olía a ajo. Y yo aborrezco su sabor. Intentamos con alioli pero no pude soportarlo, me venían las arcadas.<br />Por eso conservó el cepillo de dientes de Rosalba, un <em>Oral B Advantage Artica</em>.<br />Por amor al ajo.<br />Quería desahogarme y quedé con Mari Loli. Y la muy niñata me suelta lo de Pedro.<br />No puedo contarle, no. Que lo de Pedro, ya lo dije, es un defecto mínimo y corregible y lo de Jorge es aberración de la buena.<br /><em>Quita, quita, que no te cuento, Mari Loli, que no fue nada</em>.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-6777307312599458835?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com46tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-12048225483834976102009-06-09T22:38:00.011+02:002009-06-11T16:28:53.932+02:00Spirogyra<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Si7JprmKCWI/AAAAAAAABb0/fxJcepEERxI/s1600-h/hypnotizer.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345431525649942882" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Si7JprmKCWI/AAAAAAAABb0/fxJcepEERxI/s400/hypnotizer.jpg" border="0" /></a><br />Larissa tenía dos hobbies.<br /><br />Practicar juegos malabares.<br /><br />Y perseguir mormones.<br /><br />Ambas aficiones entraron en su vida en la misma época y por casualidad.<br /><br />Sucedió que un día de clase como otro cualquiera, Larissa fue invitada al pizarrón a resolver un ejercicio de física.<br /><br />Lo hizo como siempre, con soltura y desgano.<br /><br />Como era habitual, después de resolver el problema, una lluvia cayó sobre ella.<br /><br />Lápices, gomas de borrar, reglas, sacapuntas, bolas apretadas de papel y algún que otro zapato.<br /><br />Sus compañeros no la aguantaban.<br /><br />Ella soportaba las burlas estoicamente.<br /><br />Hasta ese día.<br /><br />Lejos de gritar, llorar e insultar, Larissa movió sus brazos como un ventilador y uno a uno fue recogiendo los objetos que volaban en avalancha hacia su cara.<br /><br />Recogía, lanzaba, recogía, lanzaba.<br /><br />Las balas lanzadas formaron en el aire un círculo en movimiento.<br /><br />Nadie se atrevió a romper el silencio ni a retar a la malabarista sorpresa lanzando más cosas.<br /><br />Larissa fue deshaciendo el círculo poco a poco, devolviendo a los agresores sus pertenencias de la misma forma en que le habían llegado a ella: arrojándolas.<br /><br />Cuando se quedó con las manos vacías, cogió sus libros, dio un portazo y abandonó el aula.<br /><br />Caminó sin pensar en nada.<br /><br />Se compró un granizado de tamarindo, arrancó tres hibiscos para adornar sus cabellos, se pintó los párpados con lápiz labial escarlata y cantó a viva voz una canción caribeña que se oía a todas horas en la radio.<br /><br />Aún así seguía sintiéndose gris.<br /><br />Hasta que lo vio.<br /><br />Un chico de cabellos pulcramente cortados, de camisa planchada e impoluta, corbata sobria, con andares flotantes y mirada a ras del suelo.<br /><br /><em>Guapísticamente correcto</em> y gris en perfecto degradé, lo supo hombre de su vida.<br /><br />Aguardó mirando sin saber muy bien cómo acercarse, cuando de pronto, su cenizoso comenzó a multiplicarse.<br /><br />Veinte o treinta copias de su chico caminaban en una fila india que él encabezaba.<br /><br />Observó al grupo.<br /><br />Eran muy parecidos entre sí.<br /><br />Ninguno salía del tono.<br /><br />Jugó al <em>tin marín de do pingüé</em> para escoger con cuál se quedaría y sonrió cuando ganó su primer candidato.<br /><br />Se sumó a la fila de hormigas y se fue colando desde atrás hasta llegar a su chico.<br /><br />Durante la caminata le hizo preguntas.<br /><br />Se ofreció acompañarlo a dónde él quisiera.<br /><br />Le contó chistes.<br /><br />Le dijo piropos rosas, verdes y rojos.<br /><br />Su chico permaneció dentro de sí.<br /><br />Impávido, incólume, hierático.<br /><br />Larissa, que había caído rendida, decidió que se casaría con él.<br /><br />De nada sirvió que su hermana le dijera que los mormones eran polígamos.<br /><br />No le importaba compartir su corazón, su mesa, su cama .<br /><br />Descubrió el lugar exacto del hormiguero de hombres gríseos y se aplicó como la gota que horada la roca.<br /><br />Lewis dejó de mirar al piso para mirarla a ella la tarde en que apareció vestida con una falda a cuadros hasta los tobillos, una blusa nívea abrochada al cuello, los cabellos largos besando su cintura y las manos haciendo malabares con veinte bebés de juguete.<br /><br />Se casaron.<br /><br />Lewis y Larissa.<br /><br />(Y Fiona, Mary, Emily, Sue Ann, Linda, Joan, Susan).<br /><br />Formaron una bonita familia.<br /><br />Se organizaban para todo con un sistema inalterable de turnos.<br /><br />Larissa sabía que el corazón de Lewis le pertenecía sólo a ella.<br /><br />(Él se lo confesó en un arrebato que luego pagó con largas penitencias).<br /><br />Pero ella quería más.<br /><br />Quería que la mesa y la cama también fueran su exclusiva.<br /><br />Logró la mesa haciendo de cada comida un espectáculo.<br /><br />Rescató recuerdos de sus visitas a restaurantes japoneses y a bares temáticos y los sumó a sus conocimientos malabares.<br /><br />Pelaba calabacines y patatas en el aire.<br /><br />Desarmaba cebollas en aros que barajeaba como naipes antes de pasarlos por pan rallado y freírlos.<br /><br />Cortaba el pavo tan rápido que con el impulso las lascas volaban del cuchillo al plato de cada comensal.<br /><br />Hacía un arcoíris de frutilla que lanzaba como confeti sobre un gran bowl lleno de tizana fresca.<br /><br />Calentando el brazo como un jugador de baseball para enfrentarse a cuatro kilos de tomates, descubrió que su familia estaba en sus manos.<br /><br />Los ojos de Lewis, Fiona, Mary, Emily, Sue Ann, Linda, Joan, Susan y de los niños de cada unión perseguían los movimientos de los dedos que asían el tomate.<br /><br />Funcionaba como un imán.<br /><br />Si movía la muñeca a la derecha, las pupilas dirigían una mirada vacía a la derecha.<br /><br />Probó izquierda, arriba, abajo.<br /><br />Llevó el movimiento más lejos y la obedecieron los ojos y los cuellos.<br /><br />Experimentó ejercicios individuales.<br /><br />Con un puerro en la mano derecha dirigió al grupo a la mesa y con el tomate en la derecha, llevó a Fiona a dormir.<br /><br />Funcionó.<br /><br />Administró el péndulo vegetal a cada miembro del matrimonio múltiple para llevarlos a dormir.<br /><br />Dejó a Lewis de último.<br /><br />Con el tomate lo llevó a la cama.<br /><br />Y con el puerro despertó el apéndice amatorio.<br /><br />Lo hizo bailar al ritmo de su batuta.<br /><br />Desde entonces las sabanas grises fueron sólo para Larissa y Lewis.<br /><br />Y una que otra vez algún invitado de la huerta.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-1204822548383497610?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com52tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-73770298310618597992009-06-05T10:00:00.010+02:002009-06-05T17:50:27.352+02:00Cruce de astros y Eles<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SijUYP9ylyI/AAAAAAAABbU/gbeeiXLkaOA/s1600-h/saturnocafe.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343754470942742306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SijUYP9ylyI/AAAAAAAABbU/gbeeiXLkaOA/s400/saturnocafe.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://andromedaesgay.blogspot.com/"><span style="font-size:78%;color:#000099;"><strong><em>Para Ego.</em></strong></span></a><span style="font-size:78%;"> </span><span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong>*<br /></strong></span><br />Nos llamaban Las Lulú porque compartíamos nombre y siempre íbamos juntas a todas partes.<br /><br /><em>Luisana C. y Luisana R. a la pizarra.<br /></em><br /><em>Las Eles a callar.<br /><br />A ver si Las Lulú comparten con el resto de la clase el chiste.<br /><br /></em>Tan iguales y tan distintas nos sentíamos unidas por un sino.<br /><br />L. C. bajo el yugo de padres conservadores,<br />con ganas de tragarse al mundo,<br />de soltarse la melena,<br />sin valor para hacerlo.<br /><br />L.R libre y sin supervisión,<br />cansada de la noche,<br />deseosa de regazos regañones,<br />rogando cenas a la hora,<br />ávida de una madre con uñas cortas.<br /><br />Ejercíamos una rebeldía naïf.<br /><br />Nos subía la adrenalina tener en la mochila paquetes de cigarrillos que no fumábamos, fugarnos de clase para compartir una pizza cuatro estaciones y un sherbet de frutas, tirar <em>peo líquido</em> en la cantina del cole para que la multitud se dispersara y así poder comprar a nuestras anchas.<br /><br /><em>Benito, un ligadito y un perro sin mayonesa, una de chispas de chocolate y un agua mineral, un mixto, un jugo de parchita. </em><br /><br />Una tarde fui a estudiar a casa de L.R<br /><br /><em>Ven a ver esto</em>, me dijo, abriendo una puerta de madera maciza.<br /><br />Pasamos a una estancia luminosa.<br /><br />En las paredes, de arriba hacia abajo, había grifos.<br /><br />(<em>¿Para qué son?) </em><br /><br />Me alcanzó un vaso.<br /><br />Abrí el primer grifo.<br /><br />Brotó un líquido marrón ambarino.<br /><br />(<em>¿Es coca-cola?...No. Es ron</em>).<br /><br />En esa casa el ron salía de las paredes.<br /><br />(<em>¿Puedes ducharte con ron?...Sí, como Cleopatra…¡Qué burra eres, Luisana!...Cleopatra se bañaba en leche…Ah…no creo que a mis padres le interese tener leche en las tuberías</em>).<br /><br />Fue nuestra primera borrachera.<br /><br />En medio del desvarío me contó que quería estudiar las estrellas.<br /><br />(<em>¿Quieres predecir el futuro?...No. Quiero entender el cosmos</em>).<br /><br />Yo le conté que quería ser periodista.<br /><br />(<em>¿Para qué?...No sé. Para salir en los periódicos todos los días</em>).<br /><br />Quedamos en que cuando ella fuera astrónoma yo la entrevistaría.<br /><br />Nos graduamos y nos perdimos la pista.<br /><br />Las mil vueltas del mundo pañuelo nos cruzaron veinte años después.<br /><br />El semanario en el que trabajaba me pidió que fuera a ver el trabajo de un posible cliente.<br /><br />Llegué a la casa indicada y Luisana R me abrió la puerta.<br /><br />Sorprendidas nos gritamos <em>¡Lulú!</em><br /><br />L.R estudió astronomía pero lejos de estar pegada a un telescopio mirando estrellas estaba pegada a la puerta del horno vigilando tartas.<br /><br />Vivía de hacer tartas estructurales.<br /><br />Tartas grandes para eventos especiales.<br /><br />Tartas en forma de volcanes en plena erupción, tartas con cubículos secretos para alojar strippers, tartas cigüeñas con un bebé en el pico en tamaño natural.<br /><br />(<em>Me sentía culpable. Llevaba una jornada laboral de muchas horas sin que quedara registro de mi trabajo. Observar astros es una profesión con resultados invisibles</em>).<br /><br />Se obsesionó con la limpieza doméstica.<br /><br />Llegó a pensar que el polvo de sus muebles era polvo estelar y se encontró pensando en fórmulas físicas y matemáticas para analizarlo.<br /><br />Un día leyó algo que la hizo entrar en razón.<br /><br />Entonces hizo cursos de repostería arquitectónica.<br /><br />(<em>Y</em> <em>aquí estoy. No me va mal…¿y tú?)</em><br /><br />Le expliqué que estudié periodismo.<br /><br />Que me costó mucho graduarme porque tenía <em>problemas</em>.<br /><br />Que entré en las revistas más prestigiosas y que una a una fui saliendo de ellas por, otra vez, <em>problemas</em>.<br /><br />Pronuncié<em> problemas</em> sin dar detalles.<br /><br />Después de un largo recorrido el semanario del barrio me contrató.<br /><br />Un diario de anuncios.<br /><br />(<em>Me dijeron que tenía que venir a ver tus tartas para redactar la publicidad ¿Cómo iba a imaginarme que eras tú?</em>)<br /><br />Nos contamos la vida, comparamos nuestras papadas, nuestras cesáreas, nuestras vidas anodinas.<br /><br />Una docena de cafés después decidí preguntarle.<br /><br />(<em>¿Qué fue aquello que leíste y que te hizo cambiar la vida?</em>)<br /><br />L.R se sacó un papel del sujetador.<br /><br />Estaba doblado ocho veces, manoseado, desteñido.<br /><br /><strong><span style="font-family:trebuchet ms;">GÉMINIS</span></strong>: <strong><span style="font-family:trebuchet ms;">Es hora de que bajes de las nebulosas. Olvida tus pretensiones seudo intelectuales y seudo científicas. Regresa al hogar. Asume el cetro de reina del horno. Vístete de pin up. Espera a tu marido con un Martini en la mano</span></strong>.<br /><br />(<em>Las estrellas siempre han marcado mi</em> camino. <em>¿Cuáles eran tus problemas?</em>)<br /><br />No sabía si abrir la boca.<br /><br />(<em>Mis</em> <em>problemas eran las paredes de tu casa. Después de probarlas yo también comencé a ver constelaciones. Estudié la carrera borracha. Fui a trabajar cada día con resacas que sobrellevaba con tragos de botellas que escondía en mi despacho</em>).<br /><br />Quería salir a diario en la prensa.<br /><br />Me dieron la oportunidad.<br /><br />Me encargaron doce textos diarios.<br /><br />El horóscopo.<br /><br />(<em>Yo escribí la predicción que te apartó del cielo</em>).<br /><br />L.R miró sus manos quemadas y su salón lleno de maquetas absurdas.<br /><br />Yo miré mi pulso tembloroso y mis dedos amarillentos de tanta nicotina.<br /><br />Nos miramos la una a la otra.<br /><br />Nos odiamos a fuego por segundos.<br /><br />Nos insultamos mentalmente.<br /><br />(<em>Todo fue por tu culpa, Lulú. No, fue por la tuya</em>).<br /><br />Nuestras pupilas cansadas y marchitas se dilataron levemente.<br /><br />Nos dimos lástima y nos abrazamos.<br /><br />(<em>¿Sabes que también hago cartas astrales?...Y yo tartas con la forma del sistema solar</em>...).<br /><br />Pensar que hay quien no cree en las estrellas.<br /><br />La suerte: esa beoda caprichosa. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-7377029831061859799?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com60tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-45998058750322902732009-06-01T18:54:00.007+02:002009-06-01T21:48:33.969+02:00Arquitectura de Agua<a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SiQIT59M_pI/AAAAAAAABbM/EkxmicC-qdg/s1600-h/JasondeCairesTaylor.png3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342404196036312722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 314px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SiQIT59M_pI/AAAAAAAABbM/EkxmicC-qdg/s400/JasondeCairesTaylor.png3.jpg" border="0" /></a><a href="http://www.blogger.com/www.underwatersculpture.com"><span style="font-size:78%;color:#000000;"><em><strong>Escultura bajo el agua de Jason Taylor</strong></em></span></a><span style="font-size:78%;"> <span style="color:#000000;"><strong><span style="font-size:180%;">*</span><br /></strong></span></span><br /><div>Construyo un techo de agua desde el agua misma.<br />Entro en ella de golpe y sin miedo.<br /><br />Siempre está fría.<br /><br />Bajo.<br /><br />Toco el fondo con la punta de los pies.<br /><br />Me impulso hacia arriba.<br /><br />Me detengo.<br /><br />(Calibro el punto de flotación jugando con el aire de los pulmones).<br /><br />Edifico desde la suspensión.<br /><br />Libero los elementos.<br /><br />Suben acompañados de una vertical de burbujas.<br /><br />Se abren en ramillete.<br /><br />Chocan.<br /><br />Derivan.<br /><br />Reposan.<br /><br />Los recoloco sin junturas.<br /><br />Armo desde abajo<br /><br />lo que se verá desde arriba.<br /><br />(Si salgo a la superficie antes de tiempo se rompe).<br /><br />El agua: una lente que complica mi trabajo.<br /><br />Distorsiona lo que miro.<br /><br />No me dejo engañar.<br /><br />Nada es fijo.<br /><br />(No confundir penetrable con dúctil).<br /><br />Desde abajo dispongo las cosas para que el resultado se vea en la<br />superficie.<br /><br />Escribo al revés, desde abajo, como en un espejo, sin poder<br />comprobar desde mi posición, la globalidad.<br /><br />Sólo tengo pedacitos que se mueven según sus propias leyes,<br />misterios internos que desconozco.<br /><br />A veces me creo que sí, que soy la constructora de cuanto hago en<br />esta profundidad.<br /><br />A veces me convenzo de que es mi voluntad la que determina lo que se verá arriba, en la superficie.<br /><br />Olvido que sobre la superficie hay cosas que no controlo.<br /><br />¿Acaso controlo las de abajo?<br /><br />Me hace ilusión pensar que sí.<br /><br />Construir el techo del agua luchando con la presión que intenta subirme, sacarme de allí.<br /><br />Desde arriba no hay nada qué hacer.<br /><br />Todo está hecho.<br /><br />El cielo se refleja.<br /></div><div>Siempre estará allí. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-4599805875032290273?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com46tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-20174612255889497792009-05-16T12:47:00.004+02:002009-05-16T14:42:16.807+02:00Escritura en el aire<a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sg6aQE5HJHI/AAAAAAAABak/DH0CyjUtvxE/s1600-h/p%C3%A1jaros+rever%C3%B3n.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336372209462486130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 308px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sg6aQE5HJHI/AAAAAAAABak/DH0CyjUtvxE/s400/p%C3%A1jaros+rever%C3%B3n.jpg" border="0" /></a> <strong><em><span style="font-size:78%;">Pájaros de Armando Reverón.</span></em></strong><br /><p><span style="font-size:78%;"></span></p><p>Hago un alto para cerrar un libro.</p><p>Necesito aislarme.</p><p>Leerme en silencio.</p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-2017461225588949779?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-30582054130959537872009-05-12T14:41:00.015+02:002009-07-07T06:32:34.266+02:00Remedios que amargan pero sanan<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SglvQ8jYbUI/AAAAAAAABac/XG0DEzNF4mQ/s1600-h/Lisbon+039.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334917570520182082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SglvQ8jYbUI/AAAAAAAABac/XG0DEzNF4mQ/s400/Lisbon+039.JPG" border="0" /></a><strong><em><span style="font-size:78%;">Reproducción de versos de García Lorca en una pared de Lisboa. </span></em></strong><br /><strong><em><span style="font-size:78%;">Foto propia.</span></em></strong><br /><br /><div></div><div>Uno de los temas que más preocupan a escritores y lectores de formatos digitales es el plagio.<br />Siempre saltan las preguntas: ¿Cómo protegerse? ¿Qué hacer? ¿Ampara la ley?<br />El público que asistió a las mesas redondas que organizó el Instituto Cervantes en Pekín y Shanghai mostraba mucha inquietud ante esto.<br />Al preguntarme si alguna vez he pasado por el doloroso trance que supone ser expoliada, contesté que sí, que lo he sufrido y que se vive muy mal.<br />Los oyentes parecían interesados en saber cómo, dentro del mar inmenso que es internet, es posible saber que alguien ha plagiado.<br />La respuesta es simple: los lectores resguardan al autor al que siguen. En mi caso, me avisó una lectora.<br />Phillipa jamás había dejado un comentario en este blog.<br />Me leía en silencio.<br />Dando vueltas por otros espacios se topó con una serie de poemas míos que alguien hacía pasar como propios.<br />Inmediatamente me escribió un correo electrónico para avisarme. Antes de escribirme se tomó la molestia de llamar la atención a la persona que plagió mis textos y la invitó a retirarlos.<br />Hizo lo mismo con los administradores de los portales en cuestión. Ante la falta de respuesta se comunicó conmigo.<br />Publiqué una entrada denunciando la situación.<br />Me llovieron noticias (de nuevo de lectores silenciosos) que me advertían de más plagios.<br />Escribí a la persona que robó mis letras y no obtuve respuesta.<br />Sólo me contestó uno de los administradores de las páginas que tuvo a bien borrar mis textos toda vez que demostré eran míos.<br />(Momento totalmente surrealista que añade más dolor al dolor…demostrar que tus escamas son tuyas).<br />Expliqué en el coloquio que las desventajas del formato se transforman en ventajas.<br />Porque si bien publicar en la red nos expone a este tipo de situaciones, lo cierto es que la velocidad propia del soporte permite atajarlas de inmediato.<br />El papel se plagia continuamente.<br />De ello tenemos noticia a diario.<br />Cuando ocurre se resuelve a través de largos litigios.<br />Procesos que duran meses cuando no años.<br />A veces quedan (los plagios denunciados) como suspendidos, flotando en legajos.<br />Nunca terminamos de saber con certeza si renombrados autores plagiaron a escritores desconocidos.<br />O viceversa.<br />Salvo que se trate de casos mediáticos (que se defienden del plagio con excusas insólitas que van desde el “error informático” hasta llamar intertextualidad a la copia literal de párrafo enteros).<br />Mientras el tiempo pasa, el mal está hecho y el escritor birlado, ve que sus años de trabajo se difuminan, que otro profana su voz, que un ricitos de oro del <em>copy paste</em>, engulle su comida y se acuesta en su camita.<br />La literatura que se escribe en blogs late.<br />Se hace ficción en tiempo real.<br />Los textos tienen la intensidad y al mismo tiempo la fugacidad de un rayo. Cualquier cosa que se diga a través de este canal, vuela.<br />Esa es la ventaja.<br />Quien detecta un plagio, lo denuncia de inmediato.<br />Y, como expliqué antes, no es alguien que necesariamente guarde una relación de cercanía con el autor.<br />Los que plagian saben muy bien lo que hacen.<br />No son atenuantes la edad, el desconocimiento, el arrepentimiento, la buena intención.<br />El desconocimiento de la ley no exime de culpa.<br />Entiendo que recibir una cadena de correos puede ser pesado.<br />Pero también entiendo que somos un colectivo.<br />Los blogs y las redes sociales son estructuras estupendas para compensar los vacíos legales.<br />No se acaba con el plagio insultando al infractor, <em>hackeando</em> su página o mirando hacia otra parte.<br />La única forma de acabar con él es denunciando.<br />Es cierto que la denuncia repetida como eco es muy ruidosa.<br />El ruido arde cuando estamos afectados por una situación tan delicada como la que describo.<br />Ser plagiado se siente como descubrir a alguien jugando con nuestra ropa interior.<br />Se siente como tragar un sable de lava.<br />El plagio estraga el paladar, desorienta, asombra, descoloca, enferma.<br />Nos hace sentir extrañamente culpables.<br />Culpables por escribir, por publicar, por ingenuotes. </div><div><br />La mayoría de los medicamentos amargan.<br />Pero sanan.</div><div></div><div>____________________________________________________________</div><div></div><div></div><div></div><div><strong>Plagios de última hora. Denuncia:</strong></div><div></div><div></div><br /><a href="http://alfaro-laciudadsinnombre.blogspot.com/2009/07/pepe-pereza-plagiado-por-una.html"><span style="font-size:130%;color:#000099;"><strong>Pepe Pereza plagiado por Mitocondria en La ciudad del Ser</strong></span></a><strong><span style="font-size:180%;color:#000099;">* <span style="font-size:100%;color:#000000;"><em>(Pinchad)</em></span></span></strong><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-3058205413095953787?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com54tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-89643141330958588272009-05-08T06:20:00.011+02:002009-06-09T05:59:59.172+02:00S/T<strong><em><span style="font-size:85%;color:#000099;"></span></em></strong><span style="color:#000000;"></span><a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SgMKqaKz1jI/AAAAAAAABZc/a1K51wZUEwA/s1600-h/melted+candle.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333118107432244786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SgMKqaKz1jI/AAAAAAAABZc/a1K51wZUEwA/s400/melted+candle.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div></div><div>Soplo la vela que quema.<br /><br />De mi boca fluyen vitrales rotos.<br /><br />Rosetones astillados que hieren.<br /><br />La mano pisa las cuerdas<br /><br />de una guitarra<br /><br />que se convierte en velero.<br /><br />Subo al mástil<br /><br />me lanzo al mar<br /><br />me disuelvo.<br /><br /><br />Me intuía mujer de arena.<br /></div><div></div><div></div><div><strong><span style="font-size:78%;color:#000000;"><em></em></span></strong></div><br /><br /><br /><br /><br /><a href="http://mujerenlaberinto.blogspot.com/2009/05/mis-amigas.html"><span style="font-size:78%;color:#000099;"><em><strong>Gracias, (S)Ari...!</strong></em></span></a> <span style="color:#000099;"><strong>*</strong></span><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-8964314133095858827?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com59tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-71508118000371863842009-05-05T21:43:00.007+02:002009-05-05T21:58:39.766+02:00La niña de las moras<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SgCXMcgpceI/AAAAAAAABYk/bSSDhEYhJQM/s1600-h/Mam%C3%A1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332428198874018274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 252px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SgCXMcgpceI/AAAAAAAABYk/bSSDhEYhJQM/s400/Mam%C3%A1.jpg" border="0" /></a><br /><em><strong><span style="font-size:85%;">A Nenucha que también es mi mamá.<br /></span></strong></em><br /><br />Por ella supe de Polo.<br /><br />A Polo le gustaba torear guaguas.<br /><br />Las veía acercarse,<br /><br />se plantaba delante,<br /><br />y cuando la guagua lo iba a arrollar,<br /><br />se hacía de asfalto.<br /><br />La guagua seguía su camino<br /><br />y Polo recuperaba sus formas.<br /><br />Era un perro que sabía convertirse en armadillo.<br /><br /><br />Por ella supe de la niña del cabello sintético.<br /><br />Que era su mejor amiga.<br /><br />Que nació en Suecia.<br /><br />Que decía <em>odinero</em> por dinero<br /><br />Que su padre trabajaba de noche y dormía de día porque era escritor.<br /><br />Se casó con un príncipe en Laponia.<br /><br />Me enseñó una foto.<br /><br />Tenía el pelo igual al de mis muñecas.<br /><br /><br />Por ella supe que las vacas comen altramuces,<br /><br />que ser una niña flaca era un tormento,<br /><br />que las olas del mar duelen<br /><br />si te han inyectado hierro,<br /><br />y que hay cosas muy peligrosas:<br /><br />las botellas de vino vacías,<br /><br />los acantilados enfurecidos,<br /><br />los paños empapados en agua,<br /><br />los campos que esconden ortigas,<br /><br />las huellas de las moras en un vestido de organdí,<br /><br />cantar <em>¡vivan los novios!</em><br /><br />a dos vecinos que hacen manitas,<br /><br />y una pantufla de tela<br /><br />que no suena pero que da durísimo<br /><br />y que deja el <em>39</em> grabado en la piel.<br /><br /><br />La niña de las moras me dio a traición una tortilla de sesos.<br /><br />Pero nunca me vistió de organdí.<br /><br />Por ella supe que quería escribir.<br /><br /><br /><br /><em><strong><span style="font-size:78%;">(Gracias, Sanguchita...no más tortilla, por favor...)</span></strong></em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-7150811800037186384?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com57tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-83465508453211054512009-04-29T19:58:00.008+02:002009-04-29T20:26:52.146+02:00Juan<strong><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"></span></strong><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330174618264021858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 253px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SfiVkyhuK2I/AAAAAAAABYc/a3ghW0AN730/s400/letra+flotante12.jpg" border="0" /><em><strong> A<span style="font-size:78%;"> todos los sonámbulos, noctámbulos, noctívagos e insomnes</span></strong></em>.<br /><br /><br /><p><a href="http://letraflotante.blogspot.com/"><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong>21. <span style="font-family:courier new;font-size:180%;">Letra Flotante</span></strong></span></a> <strong><span style="font-size:180%;color:#ff6600;">*</span></strong></p><br />Juan se emocionó.<br /><br />Sus lágrimas cayeron como canicas, rebotaron sobre el plástico que envolvía sus carnes y rodaron buscando superficies permeables: las servilletas de la mesa, la moqueta del piso, la página del libro sobre la que MEC le había escrito aquella dedicatoria.<br /><br />El papel se mojó, la tinta se corrió y las palabras desaparecieron.<br /><br />Tres camareras escualos se acercaron a consolarlo pero Sandy, directa, tajante, grosera, las desanimó.<br /><br /><em>El caballero está a mi cargo, bucaneras. A buscar fichas a otra parte</em>.<br /><br />En una esquina lejana, Mauro de día, Carmen Miranda de noche, le hizo una señal esperanzada a Sandy.<br /><br />Ella le contestó de inmediato: <em>Tú a lo tuyo. A ensayar. Cambia la piña del turbante. Luce podrida</em>.<br /><br />Saber que su arreglo frutal estaba a punto de descomponerse lo llenó de urgencia.<br /><br />Olvidó lo lindo que le parecía el gordito que acompañaba esa noche a la escritora y corriendo en círculos, daba palmas de apaga fuego al sombrero de frutas mientras gritaba desaforado <em>quítamela</em>, <em>quítamela</em>, como si en el tope de su tocado hubiera una tarántula y no una piña expirada.<br /><br />Perla acudió en su ayuda.<br /><br />Lo arrastró hacia los camerinos dejando un reguero de plumas plateadas en la sala del Mundial.<br /><br /><em>¿Sabes lo que tengo para ti en la cocina? </em><br /><em>Dos guanábanas preciosas y un racimo de uvas que parecen limones de grandes que son. </em><br /><em>Si las ponemos por la piña el turbante va quedar soñado. </em><br /><em>Esta mañana, cuando todos dormían, vino Josele. Trajo telas, una lámpara de luces de colores para el techo y mucha fruta. </em><br /><em>Fíjate si trajo fruta, Mauro, que tenemos bananas para dos años. </em><br /><em>Estoy pensando que podrías montar un número a lo Josefina Baker… ¿te gustaría?</em><br /><em><br /></em>Mauro le contestó entre ofendido y dolido que no sabía si su cuerpo toleraría albergar a dos fieras de tanto calibre.<br /><br /><em>Tienes razón. Quizá sea mucho para ti. Le diré a Evelio que haga de la Baker</em>.<br /><br />La vedette que vivía en él se incorporó de un salto.<br /><br /><em>¿Evelio? ¿Cómo se te ocurre? Ese no tiene ni estilo, ni nada. Si dejas que él haga el espectáculo te arruinas. Yo nací Carmen Miranda. Pero mi corazón es Baker. Ese número es mío.<br /></em><br />Bajó la marea.<br /><br />En los camerinos, Perla improvisaba un tutú de plátanos y Mauro hacía quiebros de cintura frente al espejo.<br /><br />Afuera seguía la fiesta.<br /><br />Humo, alcohol, boleros, ficheras cazando incautos, MEC convertida en alambique, Sandy bailando con un cliente fijo y Juan con la vejiga muy tensa.<br /><br />Esperó tres de merengue, una lambada, dos de salsa romántica, tres de salsa brava y cuando sonó la bachata y vio que Sandy bailaba con los ojos cerrados, decidió ir al baño sin su escolta.<br /><br />La puerta de los servicios estaba a escasos metros de su mesa, daría tres zancadas, descargaría muy rápido, volvería a sentarse en su silla y nadie de daría cuenta.<br /><br />Dudó dos segundos pero la idea de hacerse encima delante de su escritora de cabecera lo envalentonó.<br /><br />Recogió los libros y el iPhone de MEC y los protegió haciendo un nido con sus brazos.<br /><br />Se dirigió al baño dando pasitos cortos y rápidos.<br /><br />Las chicas del Bar Mundial se agruparon formando un pasillo y al paso de Juan susurraban piropos verdes.<br /><br />Juan no podía taparse los oídos, sus brazos protegían un tesoro, así que comenzó a gritar la lista de los reyes godos.<br /><br /><em>Frigiterno</em>, <em>Atanarico</em>, <em>Alarico</em>, <em>Ataúlfo</em>, <em>Sigerico</em>, enumeraba chillando y retorciéndose un poco para que no se le escapara nada en el pantalón.<br /><br />Las chicas pensaron que les estaba echando mal de ojo y se dispersaron dejándole el camino libre hacia el aliviadero.<br /><br />Entró dando tumbos. Un hombre lo saludó.<br /><br /><br />- Bienvenido. Soy Luca. ¿Quieres una pastilla?<br /><br />- ¿Una pastilla? No, no me duele la cabeza, gracias.<br /><br />- Entonces un cigarrito de la risa.<br /><br />- Yo no fumo.<br /><br />- ¿Una rayita quizás?<br /><br />- Me gustaría mucho pero los libros son sagrados para mí, no los rayo. Además, no tengo tiempo para jugar a cruz y raya. Es que estoy apurado.<br /><br />- ¿Me estás tomando el pelo? Reírse de Luca es muy peligroso. Dime que es lo que quieres o te echo a patadas.<br /><br />- Quiero hacer pis.<br /><br /><br />Juan recibió cuatro patadas en el culo que lo hicieron volar.<br /><br />Surcando el aire apretó su tesoro, cerró los ojos y no los abrió hasta sentir que recuperaba el piso.<br /><br />Aterrizó en el baño de señoras.<br /><br />Se encerró en un cubículo, pasó el pestillo, hizo una abertura en su traje de papel film y descargó su chistorra asustada.<br /><br />Se sentó en el wáter a esperar a que Sandy lo rescatara.<br /><br />Estaba muy nervioso.<br /><br />Sólo MEC podría calmarlo.<br /><br />Pero la escritora estaba cantando su despecho.<br /><br />Recordó que tenía su móvil.<br /><br />Se conectó y pulsó el icono de <a href="http://letraflotante.blogspot.com/"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Letra Flotante</strong></span></a><span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong>*</strong></span> .<br /><br /><br /><p><a href="http://letraflotante.blogspot.com/"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>La página</strong></span></a> <span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong>*</strong></span> abrió.<br /><br />Allí estaba MEC en todo su esplendor.<br /><br />Juan sonrió por primera vez esa noche. </p><p>___________________</p><p><strong><em><span style="font-size:85%;"><span style="font-size:180%;">*</span> Pinchad</span></em></strong></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-8346550845321105451?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com47tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-62291579327985614532009-04-23T20:01:00.007+02:002009-04-25T00:35:35.682+02:00Gastroparafilias<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SfCt_eMdvVI/AAAAAAAABVU/SctCxRFqB3k/s1600-h/StarchyPete.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327949665128004946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 323px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SfCt_eMdvVI/AAAAAAAABVU/SctCxRFqB3k/s400/StarchyPete.jpg" border="0" /></a><br /><div><span style="font-size:180%;color:#ff6600;"><strong></strong></span></div><div><span style="font-size:180%;color:#ff6600;"><strong>II.</strong></span><br /><br /></div><div>- Y a ti, Carmen… ¿qué te pasó con Jorge?</div><div><br />- ¿Con Jorge?</div><div><br />- Lo dejaste tirado de la noche a la mañana.</div><div><br />- Joder, Mari Loli, no me hagas hablar de eso que es muy fuerte.</div><div><br />- Fuerte es lo mío, guapa. </div><div><br />- No seas exagerada. Pedro come con la boca abierta. Vale. Es horroroso pero puede corregir. Un poco de mano izquierda por aquí, un poco tirar la correa por allá…¡como a los chuchos, vamos…! Pero lo mío...</div><div><br />- A ver, chata, si no me cuentas no me entero. Y eso de corregir a Pedro no es como dices...Pedro es un pervertido, necesita ayuda profesional.</div><div><br />- ¿Por comer con la boca abierta? ¡Venga ya, Mari Loli! ¡te estás pasando cuatro pueblos!</div><div><br />- Por comer con la boca abierta, por triturar con los dientes la comida hasta hacer de ella una pasta homogénea, por sacársela de la boca, ponérsela en la palma de la mano, hacer una bola con ella y pretender que yo me la coma…</div><div><br />- ¿Qué?<br /></div><div>- Tal cual. Lo llama “el verdadero bolo alimenticio”.</div><div><br />- Pero…¿por qué quería que te comieras esa guarrada?</div><div><br />- Porque según él, comerme su comida era comérmelo a él. Y por ahí, cari, no paso.</div><div><br />- ah.</div><div></div><div></div><div>____________________________________</div><div></div><div><strong><span style="font-size:78%;">1. ¿Más español en China? ¡No os perdáis <a href="http://escribiendoenchina.blogspot.com/"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;">Escribiendo desde China</span></a> , el blog dos chicos españoles viviendo en Beijing!</span></strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-6229157932798561453?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com53tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-29386587593412212462009-04-20T06:14:00.022+02:002009-04-23T18:42:02.642+02:00Retrogustos<a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sev6Kw8Ff_I/AAAAAAAABTA/UP4fV04hxFo/s1600-h/Collage2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326626047138299890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sev6Kw8Ff_I/AAAAAAAABTA/UP4fV04hxFo/s400/Collage2.jpg" border="0" /></a><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong></strong></span><br /><br /><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong></strong></span><br />Los edificios de Pekín y de Shanghai están vivos.<br /><br />Las moles, los rascacielos, los templos.<br /><br />Todos respiran.<br /><br />De noche, en mi habitación, sentía que el hotel me había tragado.<br /><br />Cerraba un ojo y el otro lo dejaba abierto y fijo en la ventana.<br /><br />Porque para mí, los cuerpos de hierro, concreto y espejos, fingían ser construcciones durante el día pero de noche retomaban su naturaleza primera.<br /><br />(Monstruos, robots, <em>transformers</em>, <em>godzillas</em>, serpientes articuladas).<br /><br />No dormía.<br /><br />Quería sorprenderlos con las manos en la argamasa.<br /><br /><div></div><div></div><div>____________________________________</div><div><br /><br />Una vez fui a México.<br /><br />En realidad, fui muchas veces.<br /><br />Pero sólo una vez, en el DF, vi el Templo Mayor.<br /><br />(Una súbita fuerza me obligó al agua…tal vez <em>Tláloc</em>).<br /><br />Una vez fui al Perú.<br /><br />Me acerqué a Machu Pichu volando.<br /><br />Desde el aire miré gargantas y verdes.<br /><br />Escuché al Urubamba.<br /><br />(Entonces recordé a Neruda y me estremecí).<br /><br />Una vez fui a Pekín.<br /><br />Entré a la Ciudad Prohibida por la puerta equivocada.<br /><br />Caminé tanto que entendí su nombre.<br /><br />Salí por la puerta que quedaba.<br /><br />En frente de mí, Tiananmen.<br /><br />Un haz reverberante me obligó a girar en 180.<br /><br />Mao gigante me midió.<br /><br />(Encogida busqué las inasibles faldas de mi madre).</div><br /><div></div><div></div><div><span style="color:#ff6600;"></span></div><div><span style="color:#000000;">____________________________________</span></div><div><span style="color:#ff6600;"></span></div><div><span style="color:#ff6600;"></span></div><div><span style="color:#ff6600;"></span></div><div><span style="color:#ff6600;"></span></div><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326623856612863122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sev4LQmH7JI/AAAAAAAABS4/H-UoB2fdaMc/s400/DSCF2743.JPG" border="0" /><br /><br />Se habla chino.<br /><br /><em>Nihao</em><br /><br />Se habla c<em>hinglish</em>.<br /><br />Sex and<em> da </em>city.<br /><br />Se habla español.<br /><br />En el coloquio del Instituto Cervantes.<br /><br />Conversando maravillas con mis anfitriones.<br /><br />Contestando a las preguntas de los moderadores y de los oyentes.<br /><br />Recomendando a Diego Tristán, un alumno de español en Shanghai, títulos de novela histórica.<br /><br />(Sólo quiero leer lo que pasó de verdad, la ficción no me interesa. El español es duro de aprender. Tengo que pensar hacia lo largo. En chino cada letra es un edificio. Los edificios se conocen rápido).<br /><br />Eso me dice Diego Tristán.<br /><br />Yo pienso que él aún no sabe que los edificios chinos respiran.<br /><br />Descubro en un taxi que el mandarín y el pinyin son inútiles si el conductor no me quiere llevar.<br /><br />Descubro que entiendo perfectamente el mandarín cuando me pide que me baje de su coche.<br /><br />Descubro que el conductor de un híbrido de <em>moto-carrito de helados-taxi</em> habla todos mis idiomas a conveniencia.<br /><br />Cuando le digo que no me quiero subir en su vehículo, no entiende.<br /><br />Cuando accedo a subir, me pide las señas de destino.<br /><br />Cuando me lleva al sitio equivocado y le digo que no es allí, no entiende.<br /><br />Cuando le digo que no le voy a pagar si no me lleva a donde quiero, entiende.<br /><br />Pago.<br />No entiende.<br />Pide más billetes.<br />No entiende.<br />Le pido mi cambio.<br />No entiende.<br />Además de los yuanes quiere dólares.<br />No entiende.<br />Digo policía, cambio, inmediato, carajo, hasta los cojones mismos.<br />Entiende.<br /><br />Políglota chofer de híbridos: se maneja en mandarín, pinyin, inglés, español y tacos (lengua de la desesperación).<br /><br />(De noche su taxi se transforma en caniche metálico).<br /><div></div><br /><div></div><br /><div><span style="color:#000000;">____________________________________</span></div><span style="color:#ff6600;"></span><br /><br /><br />En Pekín compartí mesa redonda con <a href="http://www.wangxiaofeng.net/"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Wang</strong></span></a>.<br /><br />Wang nunca ha salido de China.<br /><br />Le gusta la música y le encantaría entrevistar a Madona, al Papa, a Fidel.<br /><br />Lluvia pop.<br /><br />Chico wharholiano.<br /><br />Dice que le gustaría viajar a algún país nórdico.<br /><br />¿Por qué, Wang?<br /><br />No sabe.<br /><br />Dice que le gustaría ir a Cuba.<br /><br />¿Por qué, Wang?<br /><br />Porque quiere ver al socialismo latinoamericano de cerca.<br /><br />Porque le gusta la música.<br /><br />Yo mastico, intento, contengo, miro.<br /><br />Wang es un sistema de ecuaciones.<br /><br />Cuento un poco de La Habana.<br /><br />Imagino a Wang viendo al casco antiguo desmoronarse.<br /><br />Imagino su mirada sobre las casas desteñidas del malecón.<br /><br />Imagino sus ojos sobre esos carros antiguos.<br /><br />Recuerdo las consignas pintadas en todas partes.<br /><br />Pregunto.<br /><br />No hay consignas pintadas en las paredes de Pekín.<br /><br />No hay vallas que hablen de patrias, muertes, patadas, imperialismo.<br /><br />Si el sueño de Wang se cumple sus ojos no serán invadidos.<br /><br />No podrá leer los mensajes.<br /><br />Nuestras letras son largas.<br /><br /><br /><br /><span style="color:#000000;">____________________________________</span><br /><br /><br /><br /><p><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326622514466014706" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 180px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sev29ItYRfI/AAAAAAAABSw/K0zX_Pe8q7A/s400/Yu.jpg" border="0" /><br />En Shanghai fue una chica.<br /><br /><a href="http://www.yushichina.com/"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Yu Shima</strong></span></a>.<br /><br />Escritora, cascabelera, cercana, fashion.<br /><br />Vive con pasión el mundo internet.<br /><br />Chatea con sus lectores.<br /><br />Muestra su vida.<br /><br />Comparte su intimidad.<br /><br />Escribe y abre su mundo.<br /><br />Es guapa.<br /><br />La miro y pienso: podría ser una new yorker.<br /><br />Fue muy feliz el día que descubrió el blog personal de una escritora cuyos libros había traducido.<br /><br />(Vi su barco, lo que pesca, cómo vive, las flores que adornan su jardín. Le escribí. Sé que es poco ético, que puede afectar mi traducción. Pero no me pude resistir. Sólo dos líneas. Me contestó, muy contenta).<br /><br />Eso me cuenta Yu, en inglés. Y más cosas.<br /><br />Me habla de los cuentos que escribía teniendo como protagonista a su gato.<br /><br />Y de lo que pasó la madrugada que ese gato murió.<br /><br />Desconsolada, colgó la noticia en el blog.<br /><br />Los lectores se volcaron con ella.<br /><br />Fue muy emocionante.<br /><br />Aunque muchos le preguntan, todavía, si el gato se murió en la realidad o en la ficción.<br /><br />Hablamos, cotorreamos.<br /><br />Hay mucha empatía entre las dos.<br /><br />Preguntan qué leemos.<br /><br />La escucho.<br /><br />Me escucha.<br /><br />Asentimos, sonreímos.<br /><br />Preguntan si nos gusta hacer deporte.<br /><br />Dúo de carcajadas.<br /><br />Replantean la pregunta.<br /><br />(¿Cómo escribís de deporte si no lo practicáis?)<br /><br />Yu no escribe de deporte.<br /><br />Yo les cuento cómo escribí el relato de la sonrisa corredora, vegetariana y nudista.<br /><br />Ríen a gusto y encuentro, con agrado, que el sentido del humor es universal.<br /><br />Me gustaría que Wang viniera a Madrid.<br /><br />Me gustaría que Yu viniera a Madrid.<br /><br />Me gustaría ver sus miradas aquí. </p><p><span style="color:#000000;"></span></p><p><span style="color:#000000;">____________________________________</span></p><br /><br />Tuve cuatro compañeros de viaje.<br /><br />Burroughs, Fante y Oz.<br /><br />Los leí muy poco.<br /><br />Pero escribí mucho.<br /><br />Llevé libretas usadas.<br /><br />Libretas sin estrenar.<br /><br />Y compré libretas.<br /><br />Papel.<br /><br />Escribí también en la mini.<br /><br />Burroughs, Fante y Oz.<br /><br />Tres compañeros.<br /><br />El cuarto compañero fue un avión que el Pez dibujó y escondió sin decir nada a nadie entre mi ropa.<br /><br />Un avión con trazo de picapiedra y veinte ventanas.<br /><br /><br />______________________________<br /><br /><strong><span style="font-size:78%;">Notas:</span></strong><br /><br /><strong><span style="font-size:78%;">1. Escribí lo que pensaba decir en el coloquio.<br />Lo iba a publicar aquí pero el Instituto Cervantes me invitó a hablar de nuevo, esta vez en Madrid.<br />(Gracias)<br />Pondré mis reflexiones en torno al blog una vez haya cumplido la actividad pendiente.</span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;"></span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;">2. Wang Xiaofeng, abogado, colaborador del semanal<em> Sanlian</em> y reconocido bloguero, galardonado en 2005 con el premio al mejor blog periodístico chino en el Concurso Internacional <em>Deustche</em> Welle. Innovador en un contexto de continua evolución, Wang Xiaofeng creó la primera película-blog: <em>La aventura de Xiao Qiang</em>. En la actualidad continúa elaborando su bitácora personal <em>No se permite hacer analogía.</em></span></strong><br /><em><strong><span style="font-size:78%;"></span></strong></em><br /><strong><span style="font-size:78%;">3. Yu Shi vive en Shanghai. Es escritora y traductora. Escribe sus cuentos desde la óptica de una mujer atrapada entre la vida de la ciudad e internet. Su nuevo libro, próximo a salir, explora la vida de la clase media de Shanghai, así como los sentimientos de soledad y muerte que embargan al habitante de esta metrópoli. Ha traducido a autores como Stephen King y Henry Scott Stokes. La foto es suya.</span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;"></span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;">4. Gracias infinitas al equipo del Instituto Cervantes en Pekín por hacerme sentir en casa y por darme la oportunidad de hablar español en China. Gracias a su directora, Inmaculada González Puy, al jefe actividades culturales, Jose Luis Perales, a Darío Ochoa, a Ainhoa, a Virginia, a Quique, en fin, a todos. Las dos fotos del coloquio que aparecen en el mosaico pertenecen al Instituto Cervantes. Gracias al Departamento de actividades Culturales del Consulado de España en Shanghai por atenderme como familia. Gracias a Sara Abad, a Lola, a Felicia. Gracias a los intérpretes. Gracias a Juan Carlos Méndez Guédez, por el apoyo y la confianza. Gracias al Instituto Cervantes por apoyar con estas actividades el trabajo que se hace en los blogs. Gracias a los asistentes. Gracias a vosotros por acompañarme.</span></strong><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-2938658759341221246?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com58tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-42765148472104770932009-04-15T13:16:00.018+02:002009-04-17T18:25:15.474+02:00Café para un erizo y otras canciones<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeXDnWCAtII/AAAAAAAABCc/JV2AcPnuTng/s1600-h/chinese+coffee.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324877215131808898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 350px; CURSOR: hand; HEIGHT: 350px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeXDnWCAtII/AAAAAAAABCc/JV2AcPnuTng/s400/chinese+coffee.jpg" border="0" /></a> <strong><em><span style="font-size:85%;">Para </span></em><a href="http://marcelo-lamenoridea.blogspot.com/2009/04/un-cuento-ii.html"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;">Marcelo</span></a> <span style="font-size:85%;">, <em>que escribe cuentos de dragones rojos, en dos partes...</em></span></strong><em><br /></em><br /><br /><br />La primera mañana que bajé a desayunar, escuché a dos comensales pedir café.<br /><br />Los escuché con claridad.<br /><br />No dijeron <em><strong>coffee</strong></em>.<br /><br />Dijeron <strong><em>café</em></strong>.<br /><br />Agucé el oído para oír al resto de personas que estaban en el comedor.<br /><br />Pronunciaban <strong><em>Ca-fé</em></strong> e inmediatamente aparecía una camarera con una cafetera.<br /><br />Recordé que, hace unos años, una fiebre muy alta, me llevó a urgencias.<br /><br />Esperaba a que el médico me atendiese, cuando, sin más, todos los que me rodeaban pasaron del español al inglés.<br /><br />Mi delirio duró fracciones de segundos pero no lo olvido.<br /><br />Para disipar dudas, me llevé la mano a la frente.<br /><br />No tenía fiebre.<br /><br />En ese comedor se pedía café.<br /><br />Pronuncié la palabra mágica y llenaron mi taza.<br /><br />Y es que café en chino se escribe <strong><em>Kafei</em></strong> y suena muy parecido a café.<br /><br />Ese fue mi primer mareo lingüístico.<br /><br />Tuve muchos.<br /><br />En China me asaltó constantemente una sensación de irrealidad que aún intento desentrañar.<br /><br />Me sentí dentro de la película <em><strong>Lost in Translation</strong></em>, más que por los vacíos en las traducciones, por la atmósfera.<br /><br />Percibí a Pekín como un entorno en el que un ir y venir entre dualidades opuestas me dejaba sin asidero.<br /><br />Cuando creía entender dos segundos después ocurría algo que me devolvía a la confusión.<br /><br />Así fui, de mareo en mareo, de confusiones verbales y no verbales.<br /><br />Tuve tres choferes.<br /><br />El primero me recibió con una sonrisa amable y un cartel con mi nombre.<br /><br />Lo saludé en inglés y me dijo en perfecto español: <em>Hola, Lena ¿cómo estás?<br /></em><br />Respondí en mi lengua materna: <em>Bien gracias ¿y usted?</em><br /><br />Por contestación obtuve dos botellines de agua que agradecí infinitamente y, otra vez, la sonrisa amable.<br /><br />De camino al hotel me dio su móvil porque alguien me llamaba, me mostró en el periódico local una foto de la selección española acompañada de caracteres chinos, me señaló con sus manos, blancas y pulcras, el cielo, los árboles, los edificios.<br /><br />Todo sin intercambiar palabras.<br /><br />El segundo chofer me recogió en el aeropuerto de Shanghai.<br /><br />Un chico joven que me saludó efusivo y que no paró de hablar hasta que me dejó en el hotel.<br /><br />Me enseñaba la soleada ciudad, me contaba chistes, me hacía multitud de preguntas que él mismo contestaba entre risas.<br /><br />Nunca entendí nada porque hablaba en chino, pero fue grato.<br /><br />El tercer chofer parecía un príncipe manga.<br /><br />(Algo así como el <a href="http://www.bytheway.tv/wp-content/uploads/2008/06/terry.jpg"><strong><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;">Terry</span></strong></a> de <a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsrqcl1DVdA/SAv581LB8NI/AAAAAAAABRo/lgOxZIqJBGY/s400/candy.jpg"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>Candy Candy</strong></span></a>).<br /><br />Estilizado, de cabello largo y brillante, educadísimo, no abrió la boca.<br /><br />Se comunicaba conmigo a través reverencias elásticas y elegantes .<br /><br />Estoy segura de que en el maletero guardaba un florete y camisas de largos puños de encaje.<br /><br />Mis anfitriones me dotaron de excelente material escrito con información de cada ciudad y me ofrecieron la compañía de guías turísticos para hacer un tour.<br /><br />Les agradecí el gesto pero rechacé cualquier ayuda, quería hacerlo sola, integrarme, mimetizarme con el sitio.<br /><br />Es lo que hago cuando viajo.<br /><br />No me interesa hacer una carrera contra reloj tachando en una lista monumentos imprescindibles.<br /><br />Si la ciudad es segura me gusta tomar el metro, alquilar una bici, caminar, sentarme en un café, ir a los automercados para tener idea del consumo, deambular.<br /><br />A primera vista no me pareció complicado.<br /><br />Ya sabía decir café y los letreros de la calle estaban escritos en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pinyin"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>pinyin</strong></span></a>.<span style="font-family:courier new;font-size:130%;"><strong><span style="color:#000099;"> </span><br /></strong></span><br />Pregunté al conserje del hotel como llegar al centro (<em>downtown</em>) y no me entendió.<br /><br />Saqué mi mapa bilingüe mandarín-pinyin, apunté la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_Prohibida"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>Ciudad Prohibida</strong></span></a> y me indicó que estaba a 15 minutos de distancia caminando.<br /><br />Así me fui, a pie, por la ruta que me marcó.<br /><br />El primer choque con la realidad fue al intentar cruzar la calle usando un paso de cebra.<br /><br />Acostumbrada a que en España, si no hay semáforo, los coches se detienen cuando hay un peatón cruzando el paso, puse mi pie en la primera raya blanca.<br /><br />Los conductores, veloces, me ignoraron.<br /><br />Retiré mi pie de un salto, recuperé la seguridad de la acera y esperé el momento adecuado para cruzar.<br /><br />Como pájaros en vuelo enloquecido, coches, buses, taxis, motos híbridas, bicicletas, patinadores, eran los dueños de la vía.<br /><br />Me resguardé tras un pelotón de ciclistas que iba en mi dirección y a su amparo crucé.<br /><br />Consulté el reloj, llevaba 30 minutos de caminata y no aparecía ninguna señal que indicara que la<br /><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_Prohibida"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>Ciudad Prohibida</strong></span></a> quedaba cerca.<br /><br />Pregunté a los transeúntes haciendo uso de mi mapa mágico.<br /><br />No nos entendimos.<br /><br />Decidí regresar.<br /><br />Faltaban tres horas para la ponencia pero tomando en cuenta que mi astrolabio de papel era inútil, no me quise arriesgar.<br /><br />Pensé en tomarme un café mientras hacía tiempo repasando lo que había escrito para la charla.<br /><br />Me detuve y oteé el horizonte.<br /><br />Colores chillones, vidrios, espejos, neones, letras titilantes, vallas dinámicas.<br /><br />La sensación de irrealidad bostezó una luz mortecina.<br /><br />Sentí el latir de mis carótidas, el silencio se hizo columna agua ascendente, un torrente de mil zumbidos taponó mis oídos, percibí cada parpadeo de mis ojos como un clic, mis pulmones se inflaron sin parar, pensé que todo reventaría, que yo reventaría.<br /><br />Un ataque de tos me devolvió a la realidad.<br /><br />Le vi la cara al estruendo.<br /><br />Ruido visual, ruido auditivo, ruido sensorial.<br /><br />Los coches pitaban, las calles sonaban, la multitud hablaba y yo no entendía, las letras exponían y no descifraba.<br /><br />La única persona sin emitir ruido era yo.<br /><br />Yo: El silencio en el estridor.<br /><br />Insomne y sonámbula a la vez, con tres idiomas pero muda, incapaz de integrarme e invisible.<br /><br />Al borde del naufragio, tenía que achicar mi bote y encontrar una isla que me permitiera serenarme y comprender.<br /><br />Sólo identificaba los símbolos del mundo globalizado.<br /><br />Los arcos de Mac Donalds, el sombrero de Pizza Hut y los colores del Starbucks.<br /><br />Entré en la cafetería como una ciega, desorientada, sin saber qué pedir o qué hacer.<br /><br />Compré un agua mineral, me senté en un sillón e intenté calmarme pero mi corazón era una locomotora.<br /><br />Recordé que traía conmigo el ipod.<br /><br />Pinché Lou Reed.<br /><br />La disparidad entre mi ánimo sulfurado y la suave ironía de Reed acentuaba mi angustia.<br /><br />Necesitaba ir al ritmo de la ciudad.<br /><br />La cura fue The Cure.<br /><br />Poco a poco fui sintonizándome, acoplándome a las paradojas de Pekín.<br /><br />Me tranquilicé y cogí fuerzas para regresar, protegida con la música que salía de mis audífonos.<br /><br />En la primera esquina, tuve que prescindir de ellos.<br /><br />Para cruzar la calle hay que tener los oídos puestos en ella.<br /><br />Llegué al hotel y vi esto:<br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeXC4mMn9iI/AAAAAAAABCM/ScheK8OJk5M/s1600-h/DSCF2761.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324876412017440290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeXC4mMn9iI/AAAAAAAABCM/ScheK8OJk5M/s400/DSCF2761.JPG" border="0" /></a><br />La metáfora de esta cultura está en la imagen.<br /><br />El vértigo y lo tenue,<br /><br />lo futurista y lo atávico,<br /><br />lo supersónico y lo zen,<br /><br />lo trepidante y la pausa,<br /><br />el caos y la armonía…<br /><br />Todo esto en marejada.<br /><br />Mis ojos no podían procesar tanta información simultánea.<br /><br />Necesito que lo visto y lo vivido hagan un poso para aprehenderlo.<br /><br />Por eso pienso que José Luis tenía razón cuando me dijo que a China hay que ir muchas veces para entenderla.<br /><br />Yo creo China es un aleph que crece y se devora a la vez.<br /><strong><span style="font-size:85%;"></span></strong><br /><strong><span style="font-size:85%;"></span></strong><br />______________<br /><strong><span style="font-size:78%;">Notas:</span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;"></span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;">1. Del sabor no sé qué contestar pues no soy experta.<br />No suelo tomar café pero cuando lo hago, no soy muy exigente, me da igual que sea de máquina o de sobre, con o sin cafeína. Lo único que me importa es que sea suave y que esté servido en una taza de loza.<br />Sea Urchin querida, ya sabes que para tomar café en China, sólo tienes que pedirlo!<br /></span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;">2. Pinchen la foto de la ciudad. El Edificio grande era mi hotel.</span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;"></span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;">3. La foto de la gorra no es mía.</span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;"></span></strong><br /><strong><span style="font-size:78%;">4. No se pierdan el hermoso cuento de Marcelo.</span></strong><br /><br /><span style="font-size:78%;"><strong>5. Y lean también al dragón de</strong></span> <a href="http://hoy-me-permito-ser-estrella-fugaz.blogspot.com/2009/04/el-general-chin-lu.html"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>NuNú</strong></span></a> !<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-4276514847210477093?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com54tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-41915708369960126022009-04-11T12:04:00.024+02:002009-04-11T20:16:11.562+02:00Volando mitos: Comer en China<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeCGPma2sYI/AAAAAAAABCE/Me8czpFARl4/s1600-h/BabyPlaneSpoon_001.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323402362121269634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 260px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeCGPma2sYI/AAAAAAAABCE/Me8czpFARl4/s400/BabyPlaneSpoon_001.jpg" border="0" /></a><strong><em><span style="font-size:78%;">Para los Yau, en mil orillas...</span></em></strong><br /><br /><br /><div><div><div><div><div><p>- A China hay que venir muchas veces para entenderla<em>.</em></p><p>Esto, entre otras cosas interesantes, me dijo mi anfitrión, mientras cenábamos en un restaurante de Pekín.</p><p>Uno de los mitos a derribar es la comida. </p><p>Suele escucharse que en China se come muy mal si no conoces, que los chinos no tienen modales o que comen y beben cosas muy raras. </p><p>Yo, que para comer soy complicada, que exijo ciertos parámetros y que en ocasiones podría pasar por tiquismiquis (sé que quien me conoce de cerca estará llorando ahora mismo de la risa) os puedo decir que nada de eso es cierto. </p><p>He comido buena comida china en los barrios chinos de otros países, desde Nueva York a San Francisco, buena comida china ejecutada por restauradores que pretenden mantenerse apegados a las raíces culinarias de esa tierra, en Hawaii, en Lima, en Caracas, en Madrid, La Habana. </p><p>E incomparable comida china preparada por mi familia.</p><p>(Tengo a China dentro de casa). </p><p>Amante de la gastronomía china descubrí que sólo comí la real cuando llegué a la propia China.<br /><br />Parte del entender un país es acercarse a su alimentación. </p><p>Una de las muchas razones por las cuales no hago turismo organizado es porque la comida viene preseleccionada en el paquete. </p><p>Lo primero que hago cuando llego a un sitio que no conozco es tomarme una cerveza junto a un algo que la acompañe. </p><p>Que ambos, cerveza y refrigerio, sean locales, es condición sine qua non. </p><p>Nunca me he sentido tan Suiza como aquella vez en que muerta de hambre buscaba dónde almorzar. </p><p>Caminaba por <em>Bahnhofstrasse</em> descartando terrazas varias. </p><p>De pronto vi un local de comida para llevar, en el que la gente hacía una fila paciente que abarcaba buena parte del boulevard. </p><p>Me puse en la cola y cuando por fin accedí al interior de la tienda, encontré muchas maravillas.</p><p>Quienes compraban allí, no eran turistas, sino personas que trabajaban en el área. </p><p>Escogían lo que les apetecía y luego buscaban un banco del paseo o un trozo de césped al sol, para comérselo. </p><p>Compré una tostada de <em>steak tartar</em>, media botella de vino, escogí un trozo verde y soleado de parque y allí di cuenta de uno de los almuerzos más deliciosos que he tenido en mi vida. </p><p>Me sentí parte de esa ciudad mientras miraba al lago y pensaba en Tristan Tzara alternando bocados de una carne cruda y exquisitamente aliñada con sorbos de buen tinto.</p><p>De camino a Pekín hice escala en Helsinki. </p><p>Tenía cinco horas libres antes de tomar el avión hacia China. </p><p>No me atreví a salir a la ciudad por miedo a perder mi conexión. </p><p>Pero me acerqué un poco a ella, investigando la diferencia entre la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Lapin_Kulta"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Lapin Kulta</strong></span></a>, la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sinebrychoff#Koff"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Koff</strong></span></a> y la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Olvi"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Olvi</strong></span></a><span style="font-family:courier new;">.</span></p><p>Cuando me tomé esta sopa cremosa de carne ahumada de reno, me pareció entender el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_fin%C3%A9s"><strong><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;">suomi</span></strong></a>:</p><div><a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBvIzF-ZAI/AAAAAAAABAk/xU04iOAHq9U/s1600-h/Imagen0027.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323376956496831490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBvIzF-ZAI/AAAAAAAABAk/xU04iOAHq9U/s400/Imagen0027.jpg" border="0" /></a><br />En este viaje vi caer mitos y tópicos como fichas de dominó. </div><br /><div>En líneas generales, el <em>catering </em>de los aviones, suele ser malo.<br /></div><div>Excepto en los vuelos chinos.<br /></div><div>No suelo comer cuando vuelo porque creo que si hay que engordar, se engorda con algo que nos mate de la felicidad.<br /></div><div>(Y porque detesto comer con utensilios de plástico).<br /></div><div>No concibo comer sin goce.<br /></div><div>Volando de Pekín a Shanghai me dieron a escoger entre un desayuno occidental y uno oriental.<br /></div><div>Tampoco tengo costumbre de desayunar.<br /></div><div>Salvo que el desayuno sea asiático.<br /></div><div>Desayunar en el hotel era una experiencia apoteósica.<br /></div><div>El buffet un despliegue de colores, olores, sabores, movimiento, casi una coreografía de danza moderna.<br /></div><div>No conté cuántas estaciones tenía ni cuántos cocineros trabajaban sin parar.<br />Decenas de cestas de bambú atesoraban<span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong> </strong></span><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dim_sum"><span style="font-size:180%;color:#000099;"><strong><span style="font-family:courier new;">Di</span><span style="font-family:courier new;">m Sum</span></strong></span></a>, <a href="http://gregwee.blogspot.com/2008/07/basic-white-pao-dough.html"><strong><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;">min pao</span></strong></a>, vegetales, almejas, gambas, cangrejos.<br /></div><div>Woks salteaban tallarines, arroces, setas, carnes variadas. </div><div></div><div><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Char_Siew"><strong><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;">Char siu</span></strong></a>. Fuentes de frutas.<br /></div><div>Teteras humeantes desprendían vahos de te rojo, verde, blanco, negro.<br /></div><div>El desayuno del avión, supuse, no sería tan prolijo, pero no quería perder la oportunidad de probarlo.<br /></div><div>A mi lado, una pasajera china, pidió la versión occidental.<br /></div><div>En su bandeja un croissant, una naranja, un colacao, un yogourth.<br /></div><div>Al quitar el papel aluminio que cubría su plato, descubrí huevos revueltos con salchichas. </div><br /><div>Esta era la vista de mi bandeja:<br /></div><div><a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBu7bEp_II/AAAAAAAABAc/qWg57gOzNew/s1600-h/DSCF2770.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323376726710549634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBu7bEp_II/AAAAAAAABAc/qWg57gOzNew/s400/DSCF2770.JPG" border="0" /></a> Ignoraba qué era cada una de las cosas que me sirvieron pero me sentí como la niña que después de recoger lo caído de una piñata, disfruta de su botín. </div><div><br /><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323400901269207970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeCE6kUlO6I/AAAAAAAABBs/PA1dOQke510/s400/DSCF2771.JPG" border="0" /><br /><div align="left"><div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBuG8fRPJI/AAAAAAAABAM/wgSp62s1VQw/s1600-h/DSCF2772.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323375825147477138" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBuG8fRPJI/AAAAAAAABAM/wgSp62s1VQw/s400/DSCF2772.JPG" border="0" /></a></div><br /><div align="left"><a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBtpFaYEOI/AAAAAAAABAE/iSkIdCBJto4/s1600-h/DSCF2774.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323375312146796770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBtpFaYEOI/AAAAAAAABAE/iSkIdCBJto4/s400/DSCF2774.JPG" border="0" /></a> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arroz_congee"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Congee</strong></span></a><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong> </strong></span>de lentejas, vegetales encurtidos, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Huevo_centenario"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>huevo centenario</strong></span></a>, ensalada de frutas y lo mejor, un pan relleno de pasta dulce de alubias negras. </div><br /><div align="left">¿Me gustó?<br /></div><div align="left">Adoré la experiencia, el instante, la sensación de irrealidad, de fantasía. </div><br /><div align="left">Obviamente era un desayuno chino reproducido industrialmente, vivimos los tiempos que vivimos, pero aunque mi <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Huevo_centenario"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>huevo centenario</strong></span></a> quizás no fuera de pato y saliera de una fábrica, comérmelo surcando los cielos de China, lo llenó de magia.<br /></div><div align="left">De regreso a Helsinki comí una ensalada fría de tallarines de arroz y un salteado de carne <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_Sichuan"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Sichuan</strong></span></a> que difícilmente olvidaré.<br />Tan picante como un plato <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_Sichuan"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Sichuan</strong></span></a> exige. </div><div align="left">La cocina<span style="font-family:arial;"> </span><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_Sichuan"><strong><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;">Sichuan</span></strong></a> es mi favorita.<br /></div><div align="left">En Shanghai, justo después de la charla, fui a cenar con mi anfitriona, a un restaurant <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_Sichuan"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Sichuan</strong></span></a>.<br /></div><div align="left">Un lugar modesto, lleno de locales, con mesas de madera desgastada, sin mantel, sin carta en inglés o con fotos.<br /></div><div align="left">Avisé a mi compañera que no podía comer cerdo pero que de resto pidiera lo que se le ocurriera.<br /></div><div align="left">Cuando la orden llegó a la mesa se abrieron las puertas del cielo: </div><br /><br /><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323401629508740994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeCFk9Oap4I/AAAAAAAABB0/bYzXd5rxglQ/s400/DSCF2778.JPG" border="0" /><br /><div align="left">Berenjenas salteadas, pollo con maní y un pescado caldoso.<br /></div><div align="left">Todo picante. </div><div align="left"></div><div align="left">(Muy picante).<br /></div><div align="left">Un sabor único.<br /></div><div>Cenamos dos, pero alcanzaba para cuatro.<br /></div><div>Ya lo he dicho, el cielo mismo.<br /></div><div>En Pekín también cené con mis anfitriones, justo después de la charla.<br /></div><div>En esta ocasión compartimos mesa con varios chinos, entre ellos, el ponente.<br /></div><div>Estuvo muy bien ser un grupo grande y mixto.<br /></div><div>El hecho de que fuésemos siete personas permitió el que se pidieran muchas raciones que se compartieron colocadas sobre una base giratoria que tenía la mesa.<br /></div><div>Sólo tuve claro qué comía cuando probé una carne que me recomendaron.<br /></div><div>De resto, comí a ciegas.<br /></div><div>Todo me gustó.<br /></div><div>Incluso unos vegetales verdes, yo que soy reacia a masticar cosas con clorofila.<br /></div><div>Me gustaron tanto que los desaparecí.<br /></div><div>Intenté averiguar su nombre en vano.<br /></div><div>La evidencia se había esfumado.<br /></div><div>Me parece un poco ridículo aclarar que nadie masticó con la boca abierta o habló con la boca llena, que nadie gritó o escupió huesos de pollo al comensal que tenía enfrente. </div><div></div><div>O que no comimos perros, culebras, lagartos.</div><div></div><div>(No hay país del mundo libre de alimentos bizarros).<br /></div><div>Este tipo de aclaratorias deberían ser innecesarias.<br /></div><div>Pero como se trata de agotar tópicos, la aclaratoria queda hecha.<br /></div><div>Pensaréis mientras leéis, que comí bien porque lo hice asesorada y en compañía.<br /></div><div>Error.<br /></div><div>Cené acompañada dos veces.<br /></div><div>El resto de mis comidas las hice sola.<br /></div><div>Una vez que superé la barrera de jet lag y de los horarios (en China se almuerza a las 12 y se cena a las 18) me aventuré y me fue muy bien.<br /></div><div>Busqué restaurantes que ofrecieran sus servicios hasta última hora. </div><div></div><div>Logré comer a las tres de la tarde y cenar a las a las nueve de la noche.<br /></div><div>Volemos otros mitos: </div><br /><div><em>- Comer o cenar solo es triste.<br />- Se disfruta menos.<br />- Si estoy solo no me da hambre.</em><br /></div><div>Nada de eso.<br /></div><div>Se disfruta de la mesa en compañía pero también de la mesa en silencio.<br /></div><div>Siento hambre cuando leo, investigando, de un <a href="http://www.lan-global.com/en/list2.aspx?cid=11"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>restaurante</strong></span></a> diseñado por Philippe Stark, de un restaurante en el que el cheff es el único chino que ha participado en Madrid Fusión o de un restaurante cuya especialidad son setas de todo tipo traídas diariamente de Yunnan. </div><div></div><div>La palabra me estimula.</div><br /><div>Una noche escogí ir a <a href="http://www.beijingjasmine.com/"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Jasmine</strong></span></a>, un local de comida de Fusión cercano al hotel.</div><br /><div>El conserje hizo la reserva y escribió en una tarjeta para el taxi la dirección del sitio en caracteres chinos.</div><br /><div>Podría pasar horas describiendo el lugar, la gente, la música, el ambiente.<br /></div><div>Pero voy a ir directo al grano: la cena.<br /></div><div>Al probar mi entrante, dos lascas de pato, <em>foie</em> y galleta crujiente de sésamo y una hierba aromática que se me hizo familiar y ajena a la vez, me di cuenta, de que hay un antes y un después de este pato.<br /><br />No sé si seré capaz de volver a los patos anteriores.<br /></div><div>Porque éste jugó conmigo, me entretuvo, me confundió, me asustó y más.<br /></div><div>Se comportó en mi boca y en mi lengua con la contradicción de una pluma cascarrabias.<br /></div><div>Y me hizo soñar.<br /></div><div>De segundo no perdí el chance de comerme un abalón de verdad, verdad.<br /></div><div>No en conserva.<br /></div><div>Un abalón seco, salado, rehidratado y cocinado en una salsa cuyo nombre perdí en la traducción porque no me importaba otra cosa que cerrar los ojos y dejarme llevar por el molusco que me invitaba a bailar.<br /></div><div>Llegó la hora del postre.<br /></div><div>Había leído que no destacaban.<br /></div><div>Y aunque me van más las barras de los bares y los pretzels salados que comer dulces, decidí seguir mi instinto.<br /></div><div>Esta fue mi selección:<br /></div><div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBroLsvN4I/AAAAAAAAA_s/aKCtXVCxrGc/s1600-h/Imagen0036.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323373097631299458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SeBroLsvN4I/AAAAAAAAA_s/aKCtXVCxrGc/s400/Imagen0036.jpg" border="0" /></a>Sopa de almendra y coco con orejones, pasas y bolitas de arroz. </div><div><br />Llegó a la mesa tras un rastro de humo blanco. </div><div><br />Habían escondido una piedra de hielo seco en el plato. </div><div><br /><em>Gastrohistrionismo</em> total.<br /></div><div>Cuando sentí la primera cucharada, me alegré de haber decidido comer postre.<br /></div><div>Cuando mordí la bola de arroz y se deshizo dócil en mi lengua, entendí la fascinación de Ferràn Adrià por China.<br /></div><div>Y volé.<br /></div><div>De vuelta al hotel llamé al servicio de habitaciones.<br /></div><div>Pedí que me trajeran seis cervezas chinas.<br /></div><div>Celebré lo bien que la pasé en mi cena.</div><div><br />También comí a pie de calle.<br /></div><div>Me acerqué a los <a href="http://beijing.runweb.com/page-916-lang-ES-2V-page,Los-hutonesen-imgenes.html"><span style="font-family:courier new;font-size:180%;color:#000099;"><strong>Hutones</strong></span></a><span style="font-family:courier new;"> </span>de Pekín, prescindí de los paseos en <em>rickshaw</em> y me adentré en las callejuelas alejándome de las rutas turísticas. </div><div><br />Compré en los puestos de comidas ambulantes pan cocido al vapor y croquetas usando para ello yuanes y mímica.<br /></div><div>Y con mis chuches en una bolsa de papel, caminé esos rincones, comiéndome a China con la boca, con los ojos, con las orejas.</div><div></div><div>Yo creo que sí...¡a China hay que ir muchas veces...!</div></div></div></div></div></div></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-4191570836996012602?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com60tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-75166512646149036312009-04-07T14:11:00.008+02:002009-04-10T17:35:41.571+02:00Un dragón rojo<em></em><a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdtFrq0to0I/AAAAAAAAA_k/brQMrEr4qp8/s1600-h/scan0011.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321924001200448322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 310px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdtFrq0to0I/AAAAAAAAA_k/brQMrEr4qp8/s400/scan0011.jpg" border="0" /></a><a href="http://waitingfor-godot.blogspot.com/"><span style="font-size:78%;color:#000099;"><em><strong>Feliz Cumpleaños Waiting Querida</strong></em></span></a><br /><br /><div><div></div><div>Cuando el Pez Fruta supo que me iba a Pekín, lo aceptó. </div><div><br />Es un peque sorprendentemente maduro, con una capacidad innata para manejar sus emociones, sobrio, coherente pero no por ello frío, ni adulto prematuro. </div><div><br />Es un niño que ejerce de tal sin estridencias. </div><div><br />Difícil de describir, quien lo conoce de cerca sabe de lo que hablo. </div><div></div><div>Días después de comentarle del viaje me dijo:<br /><br />- Mamá, yo creo que no deberías ir a China…<br />- ¿Por qué, Peixi?<br />- Porque en China hay dragones que vuelan.<br />- Ya. Pero los dragones que vuelan, son dragones felices, Brufi. Los dragones juegan a volar.<br />- Ah. Si ves uno rojo, con alas y pinchos verdes… ¿me lo traes?<br />- Cuenta con eso, Ratón.<br /><br />Ingenua mayúscula, pensé que sería asunto tirado traer de China un dragón rojo con alas y pinchos verdes.<br /></div><div>Y no lo era, no.<br /></div><div>No era fácil ni tan siquiera traer un dragón, no importa el color. </div><div></div><div>Extenuada de patear de arriba abajo, primero Pekín y luego Shanghai, me preguntaba dónde, <em>for god´s sake</em>, compraban los dueños de restaurantes panasiáticos, los organizadores de las fiestas tradicionales que se celebran en los barrios chinos allende los mares y los hacedores de fiestas de temática <em>ad hoc</em>, los dragones con los que ornamentan el ambiente.<br /></div><div>Misterio.<br /></div><div>Tal vez los compran en los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tienda_de_todo_a_100"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>Todo a Cien</strong></span></a> que regentan los ciudadanos de origen chino en los países en los que se han establecido, quizás la producción nacional de dragones de peluche, plástico, papel, se reserve a ese destino.<br /></div><div>Según pasaban los días mi búsqueda era infructuosa (y frustrante) así que comencé a preparar al Pez, vía Skipe, para la posibilidad de que su madre volviera con las manos vacías, <em>dragonianamente</em> hablando.<br /></div><div>Pero para los niños, los padres tenemos superpoderes:<br /><br />- Yo sé que vas a encontrar mi dragón, mami, porque tú eres muy valiente, muy inteligente y siempre sabes.<br /><br />Derretida con su voz y con su fe, me fui a un mercadillo de Shanghai, (experiencia que quiero contaros detalladamente en otra entrega), sin resultados.<br /></div><div>Mi marido y yo convinimos en ayudar un poco al destino.<br /></div><div>Él compraría un dragón en Madrid, y mentira piadosa por delante, el niño tendría su juguete y mi reputación de super <em>madre todopoderosa e infalible</em> quedaría intacta.<br /></div><div>Organizamos una complicada logística para que el dragón (que no era rojo ni tenía pinchos verdes pero sí alas) comprado en Alcobendas, saliera de mi maleta.<br /></div><div>Pero la tauro impenitente que soy, no cejó en el afán de encontrar al dragón en China.<br /></div><div>Media hora antes de abordar el avión que me traería de vuelta a Madrid lo vi.<br /></div><div>En una tienda del aeropuerto de Shanghai, colgando de varios hilos, la marioneta de un dragón, con cuerpo de lentejuelas, alas de fieltro y pinchos de peluche.<br /></div><div>Era perfecto este dragón salvo por los colores.<br /></div><div>Le conté a la chica que me atendió la historia que os acabo de narrar.<br /></div><div>Me dijo:<br /><br />- No se preocupe. No tengo un dragón rojo aquí pero si me espera quince minutos se lo traigo de otra de nuestras tiendas.<br /><br />Le dije que sí y corrió, voló, a traer mi marioneta.<br /></div><div>Le di las gracias y le dije:<br /><br />- Cuando el Pez sonría me acordaré de ti. Esa sonrisa te la debo.<br /><br />Sonreímos las dos.<br /></div><div>Fue un buen cierre.<br /></div><div>Porque para mí China fue sonreír mucho.<br /></div><div>Yo quiero que esta primera entrega sirva de introducción a lo que luego contaré.<br /></div><div>Mi viaje a China sirvió para derribar clichés, lugares comunes, mitos.<br /></div><div>Para acercarme tanto como pude a una cultura muy desconocida, en ocasiones maltratada, trivializada.<br /></div><div>Para crecer interiormente…porque en una semana crecí lo que toma años.<br /></div><div>(Me siento árbol).<br /></div><div>Para hablar español muy lejos y muy cerca.<br /></div><div>Para oír español <em>ibídem</em>.<br /></div><div>Para abrir los ojos y sentirme afortunada de la oportunidad que me brindó la vida.<br /></div><div>Para escuchar entre tanto ruido lo que hay que escuchar.<br /></div><div>No pude traer un dragón para cada uno de vosotros, ya me habría gustado.<br /></div><div>Pero sois constructores de este espacio.<br /></div><div>Y quería agradeceros de alguna forma.<br /></div><div>(Agradeceros también la compañía en forma de comentarios en las entradas programadas, en las fotos que publiqué desde China, en Facebook, en correos electrónicos. Para mí sentiros fue primordial…un apoyo impagable).<br /></div><div>Le pedí, entonces a Dientes de Leche, que compartiera su dragón con vosotros.<br /></div><div>Le pareció justo.<br /></div><div>El dibujo lo hizo él.<br /></div><div>Va por ustedes.<br /><br />Los cuentos chinos, continuarán… </div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-7516651264614903631?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com61tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-24985158211832702802009-04-01T22:26:00.012+02:002009-04-07T19:51:16.671+02:00Beijing: Comer con los ojos<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPRqff05tI/AAAAAAAAA_M/X8Ps3pBJrx4/s1600-h/DSCF2744.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319826112794388178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPRqff05tI/AAAAAAAAA_M/X8Ps3pBJrx4/s400/DSCF2744.JPG" border="0" /></a> <a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPRTcbWenI/AAAAAAAAA_E/OglrZGmntOo/s1600-h/DSCF2724.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319825716833319538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPRTcbWenI/AAAAAAAAA_E/OglrZGmntOo/s400/DSCF2724.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div><div><div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPQDVzoG5I/AAAAAAAAA-k/LzQMfBUoI58/s1600-h/DSCF2738.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319824340666555282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPQDVzoG5I/AAAAAAAAA-k/LzQMfBUoI58/s400/DSCF2738.JPG" border="0" /></a><br /><div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPPs8deAQI/AAAAAAAAA-c/4YNsr23Lwmo/s1600-h/DSCF2709.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319823955905609986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPPs8deAQI/AAAAAAAAA-c/4YNsr23Lwmo/s400/DSCF2709.JPG" border="0" /></a><br /><div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPPauMruSI/AAAAAAAAA-U/L7b5f50WVBY/s1600-h/DSCF2710.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319823642839464226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPPauMruSI/AAAAAAAAA-U/L7b5f50WVBY/s400/DSCF2710.JPG" border="0" /></a><br /><div align="left"><a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPPN28n9iI/AAAAAAAAA-M/hedUGEPp4X0/s1600-h/DSCF2697.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319823421849728546" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SdPPN28n9iI/AAAAAAAAA-M/hedUGEPp4X0/s400/DSCF2697.JPG" border="0" /></a><br /><br />Que los rostros cuenten.</div><div align="left"></div><div align="left">Detener el tiempo.</div><div align="left"></div><div align="left">Mirar sus vidas.</div><div align="left"></div><div align="left">Intentar comprender.</div><div align="left"></div><div align="left">El cielo de Beijing es empañado aún con sol.</div><div align="center"></div><div align="left">Volver para releer a la ciudad.</div><div align="left"></div><div align="left">El mar de Shanghai me espera. </div></div></div></div></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-2498515821183270280?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com31tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-87674239283929350422009-03-24T08:00:00.012+01:002009-03-26T20:34:41.802+01:00Gastronanismo<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SciCrOyS_8I/AAAAAAAAA9A/Q3xD-kFA8lM/s1600-h/food+sculpture+1.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316643039325913026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 330px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SciCrOyS_8I/AAAAAAAAA9A/Q3xD-kFA8lM/s400/food+sculpture+1.jpg" border="0" /></a><br /><div><br />Lleva dos horas preparando la cena para sus amigos.<br /><br />Siente un leve crujido en el estómago.<br /><br />Son las diez de la noche y todo está en orden.<br /><br />Ruega a los invitados, que toman el aperitivo en el salón, pasen al comedor.<br /><br />Todos exclaman maravillados al ver la suntuosidad de la mesa.<br /><br />Mantel de hilo, vajilla de porcelana china, cubertería de plata, cristalería francesa, un centro de flores frescas y porta tarjetas que asignan el lugar de cada comensal.<br /><br />Mientras toman asiento, Libardo, prosódico intachable, enumera uno a uno los manjares que ofrecerá y detalla el maridaje para cada plato.<br /><br />Viri le pregunta alarmada por qué no hay un lugar para el anfitrión en la mesa.<br /><br /><em>¿No comes con nosotros?</em><br /><br />Libardo sonríe desde el parnaso de los gastrónomos y explica que cocinar le quita el hambre, que lo llena de miedo escénico, que prefiere esperar oculto en un rincón el veredicto de sus invitados, que le da vergüenza mirar el placer ajeno.<br /><br /><em>Disfrutad</em>, dice nervioso y gozoso, mientras se retira.<br /><br />Sus amigos brindan y comienzan a comer.<br /><br />Él, coge una fuente, una botella de vino, pan, aceite de oliva y se encierra en la habitación de servicio.<br /><br />Allí tiene una réplica de la mesa del comedor sólo para una persona.<br /><br />Se sirve una copa y bebe un trago.<br /><br />Cuando escucha los suspiros que vienen de afuera está listo para comer.<br /><br />Se desnuda, se embadurna en aceite de oliva, se sienta en su silla solitaria y destapa su fuente.<br /></div><div>En el plato la disposición de la comida dibuja su retrato.<br /><br />Prescinde de cuchillo y tenedor usando la lengua para devorarse.<br /><br />Una sacudida de cosquillas encadenadas lo recorre mientras da cuenta de sí mismo.<br /><br />Un orgasmo aparente y hueco, escandaloso e insuficiente.<br /><br />Es lo que tiene el onanismo.<br /><br />Al extinguirse el último calambre , Libardo siente frío.<br /><br />Entonces se sienta en una esquina de la habitación, descifra los sonidos exteriores y se chupa los dedos. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-8767423928392935042?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com49tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-80591626210904569222009-03-17T07:00:00.007+01:002009-03-26T12:35:08.846+01:00Parhelia<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sb9EaaRoBqI/AAAAAAAAA84/aUwKctN1W0A/s1600-h/death-by-cotton-candy.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314041305841010338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sb9EaaRoBqI/AAAAAAAAA84/aUwKctN1W0A/s400/death-by-cotton-candy.jpg" border="0" /></a><br /><div><br />Despertar de los ojos de la niña muerte,<br /><br />del pez que intento devolver al estanque<br /><br />con las varillas de un abanico isabelino<br /><br />que antes estuvo en Aranjuez,<br /><br />despertar de sus <em>trozos destrozos</em> de cristal gelatina,<br /><br />blancos, irisados, pútridos,<br /><br />de la sauna pública, de una vitrina sucia y de la náusea,<br /><br />del baile de <em>gogós </em>submarinistas,<br /><br />de un subterráneo,<br /><br />del inglés al español al ladino al francés,<br /><br />de ladrones plurilingües,<br /><br />entender sin entender<br /><br />siríaco y friulano,<br /><br />rogarle a Plinio El Viejo<br /><br />entre lágrimas<br /><br />que olvide al volcán,<br /><br />huir de una nube ardiente de azúcar rosa.<br /><br />Despertar de golpes de tacón en mi frente,<br /><br />de cámaras fotográficas perdidas,<br /><br />de agendas y plumillas recuperadas,<br /><br />abrir los ojos sucesivamente,<br /><br />encenderle la luz a cada pequeño horror.<br /><br />Descubrir que la tachadura<br /><br />rompió el papel<br /><br />que llevaba mi nombre.<br /><br />Prensar los párpados.<br /><br />No quedan sueños.<br /><br /><br /><br /><strong><em><span style="font-size:85%;">Queridos todos, </span></em></strong><br /><strong><em><span style="font-size:85%;"></span></em></strong></div><div><strong><em><span style="font-size:85%;">A partir de hoy y hasta mi regreso de China, </span></em></strong></div><div><strong><em><span style="font-size:85%;">l</span></em></strong><strong><em><span style="font-size:85%;">as entradas publicadas en este blog son programadas. </span></em></strong><br /><strong><em><span style="font-size:85%;">Os visito a mi vuelta. </span></em></strong></div><div><strong><em><span style="font-size:85%;">Para aquellos que estéis en Pekín y Shanghai, los datos de la Mesa Redonda pinchando aquí:</span></em></strong><br /><br /><a href="http://pekin.cervantes.es/FichasCultura/Ficha53289_64_1.htm"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#000099;"><strong>Instituto Cervantes Pekín.El blog:¿nuevo género literario?</strong></span></a><strong><br /></strong><br /></div><a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sb9DjC0qqnI/AAAAAAAAA8w/MVzLLANUOk8/s1600-h/cervantes.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314040354652727922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 119px; CURSOR: hand; HEIGHT: 82px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/Sb9DjC0qqnI/AAAAAAAAA8w/MVzLLANUOk8/s400/cervantes.jpg" border="0" /></a><strong><em><span style="font-size:85%;">Me gustaría mucho contar con vuestra presencia.</span></em></strong><br /><strong><em><span style="font-size:85%;">Gracias.</span></em></strong><br /><br /><em><strong><span style="font-size:85%;">Lena Yau</span></strong></em><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-8059162621090456922?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com52tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-5708799432824987532009-03-10T18:08:00.005+01:002009-03-26T12:29:13.822+01:00Fátum<a href="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SbaezLCMp9I/AAAAAAAAA8g/hnwQUIty024/s1600-h/Cambio+de+Dados.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311607412502603730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SbaezLCMp9I/AAAAAAAAA8g/hnwQUIty024/s400/Cambio+de+Dados.jpg" border="0" /></a><strong><span style="font-size:78%;"> <em>Para Nuria, té en el aire.</em><br /></span></strong><br /><div></div><div></div><div>Pender.</div><div></div><div>Desprender.</div><div></div><div></div><div> </div><div> </div><div>Soy </div><div></div><div>el dado</div><div></div><div>en el aire.</div><div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-570879943282498753?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com63tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-71348014080160091242009-03-07T14:48:00.007+01:002009-04-29T20:18:52.724+02:00Juan<a href="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SbJ8uACWFlI/AAAAAAAAA8Y/wU_cdMwkwTY/s1600-h/coffeecup.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310444040348898898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SbJ8uACWFlI/AAAAAAAAA8Y/wU_cdMwkwTY/s400/coffeecup.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SbJ8dggnCzI/AAAAAAAAA8Q/xUJ5yPsC9gc/s1600-h/Bar-Mundial.jpg"></a><span style="font-size:130%;color:#ff6600;"><strong>20. Bar Mundial</strong></span><br /><br /><div></div><div>MEC aparcó el coche limpiamente. </div><div>Activó siete alarmas, ajustó el trancapedales y bloqueó el volante. </div><div>Una vez segura de que Juan estaba fuera del coche, tomó distancia y con una vara de hierro que manipuló desde un resquicio, abrió una jaula de la que salieron dos cocodrilos. </div><div>Cerró la puerta con un respingo. </div><div>Los cocodrilos dieron vueltas veloces coleteando dentro del vehículo. </div><div>Uno de ellos pegó su cabeza al parabrisas y ofreció una sonrisa feroz aumentada por el vidrio. Juan miraba boquiabierto la escena. </div><div>MEC lo cogió de la mano plastificada y le dijo: </div><div></div><div><em>Esta ciudad está muy difícil. Estoy cansada de que me roben el coche. Los cocodrilos son una medida disuasoria muy efectiva.</em> </div><div><br />Juan se dejó arrastrar por la escritora sin decir palabra. </div><div>Pensaba si de verdad le convendría ir a tomar algo con ella. </div><div>No parecía estar muy cuerda. </div><div>Luego recordó las aventuras que había vivido con el <a href="http://milorillas.blogspot.com/2008/03/juan_23.html"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#3333ff;"><strong>Falso Muerto Fantasma</strong></span></a>, con <a href="http://milorillas.blogspot.com/2008/07/juan.html"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#3333ff;"><strong>Isidoro el romántico</strong></span></a><span style="color:#333333;">, con</span> <a href="http://milorillas.blogspot.com/2008/04/juan.html"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#3333ff;"><strong>las galletas de María</strong></span></a> y se dijo que después de todo estaba preparado para cualquier experiencia. </div><div>Por Gioia valía la pena correr riesgos. </div><div>Caminar hacia un local incierto de la mano de una escritora disfrazada de astronauta era lo de menos. </div><div>Sudar como un pollo debajo de metros de papel plástico era un paso más hacia el amor.<br /></div><div><em>¿Aquí?</em> <em>¿Estás segura?</em>, preguntó descorazonado cuando en lugar de una fuente de soda con muebles de aluminio y camareras en patines, se encontró frente a un bar ruinoso. </div><div>En un letrero desconchado se leía <strong>Bar Mundial</strong>. </div><div>La puerta estaba abierta pero del interior del local no salía luz alguna. </div><div></div><div><em>Sí. Es aquí. Entra. No seas cobarde.</em> </div><div><br />Entraron y se sentaron en una mesa cercana a la rocola. </div><div>MEC introdujo un par de monedas y seleccionó una canción. </div><div>En la voz de José Feliciano sonaba <a href="http://www.youtube.com/watch?v=IBmhBH4gVjc"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#3333ff;"><strong>La Copa Rota</strong></span></a>. </div><div>Detrás del humo apareció una chica que se desbordaba en un mini vestido de licra azul chillón. </div><div></div><div><em>- ¿Lo de siempre?</em> le preguntó a MEC. </div><div>- <em>Sí. </em></div><div><em>- ¿Y el caballero?</em> </div><div></div><div>Juan miró alrededor. </div><div>El bar era cochambroso. </div><div>Volvió la mirada hacia la chica. </div><div></div><div>- <em>Se va a resfriar con tan poca ropa. Para mí un vasito de leche, por favor</em>. </div><div></div><div>La camarera se sacó un pecho. </div><div></div><div>-<em>Sólo tengo el vasito, Gordi... ¿Gustas?</em> </div><div></div><div>La escritora y la camarera que se llamaba Sandy se carcajearon en simultáneo. </div><div></div><div>- <em>Aquí no hay leche. Cerveza y ron</em>. </div><div></div><div>En las pupilas de Juan titilaba la imagen de un pecho moreno, redondo, estriado, con un pezón oscuro y arrugado como una pasa. </div><div><em>Tráele lo mismo que a mí</em>, ordenó MEC sin permitir que Juan protestase.<br />Juan campaneó su trago toda la noche sin beber ni un sorbo. </div><div>MEC, en cambio, agotaba sus cubatas de golpe. </div><div>En una hora se despachó doce copas. </div><div>Aupada por la música y el consumo etílico desenfrenado la escritora comenzó un soliloquio mientras le firmaba los libros a su admirador.<br /></div><div>Amo este bar. </div><div>Llegué aquí por casualidad una tarde en que un dolor ciego se dedicaba a trocearme. </div><div>Ese dolor era un cuchillo sin filo. </div><div>Cortaba mis carnes sin precisión, desbaratándome, dejándome en hilachas mal rebanadas, haciendo un trabajo sucio conmigo. </div><div>Cuando el dolor es un bisturí es más fácil recomponerse. </div><div>Las piezas de uno quedan con bordes perfectos que luego se pueden encajar. </div><div>Es verdad que quedan cicatrices, líneas que señalan que el cuerpo ha sufrido, que fue roto en pedazos y luego rearmado. </div><div>Pero cuando el dolor es una punta obtusa no hay forma de reunir las piezas de uno mismo.<br />Eso pensaba hasta que llegué aquí. </div><div>Entré desorientada, escocida, amigajada. </div><div>Sandy me abrazó. </div><div>Me puso una botella de ron y un vaso con hielo. </div><div><em>Acábala</em>, dijo. </div><div>Y eso hice. </div><div>Volvió la luz. </div><div>Dejó de importarme lo que sentía. </div><div>El amor, Juan, es terco. </div><div>El amor todo lo jode. </div><div>Tienes que pensarte muy bien si de verdad quieres que te ayude con tu chica. </div><div>Estás a tiempo de vivir libre, a salvo, de huir. </div><div>Yo no. </div><div>Yo caí y no hay nada que pueda remediarlo. </div><div>Él es un espectro que refleja al deseo y al remordimiento. </div><div>Un amante de gas. </div><div>Cuando el efecto de la botella que circulaba en mis venas pasó, me di cuenta de lo decadente del bar y por mi cabeza comenzaron a desfilar los nombres de todas las bacterias que conozco. </div><div>Entré en pánico y pedí una segunda botella. </div><div>En el escenario comenzó a tocar un grupo de salsa brava. </div><div>Alegre como estaba quise cantar una canción con ellos. </div><div>Me cedieron el micrófono y maracas en mano canté <a href="http://www.youtube.com/watch?v=us6eo03UI3c"><span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#3333ff;"><strong>El Ratón</strong></span></a>. </div><div>No sé cómo volví a casa esa noche. </div><div>Me contaron que un boxeador llamado Betulio me amarró y me llevó en su moto. </div><div>Desde entonces, si me siento mal, vengo. </div><div>Combato los gérmenes exteriores con mi traje espacial. </div><div>Y los microbios interiores los mato con alcohol. </div><div>El amor es un veneno inoculado. </div><div>Es ponzoña inmune a todo antídoto. </div><div>Piénsatelo bien, Juan. </div><div>Piénsalo muy mucho. </div><div>Si no te importa, me voy a cantar. </div><div>En dos canciones estoy de vuelta. </div><div>No te muevas de la mesa. </div><div>Si necesitas ir al servicio, llama a Sandy. </div><div>No vayas solo. </div><div>Es muy importante que no rompas esa regla. </div><div>Si quieres moverte, habla con Sandy. </div><div>Sólo con ella. ¿Entendido?<br /></div><div>Juan movió la cabeza afirmativamente. </div><div>El plástico que envolvía su cuello rechinó y se rizó. </div><div>Sintió mucho miedo. </div><div>Abrió uno de los libros que la escritora le había firmado. </div><div>Allí leyó:<br /></div><div><em>Para Juan, de profesión amador</em>. </div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-7134801408016009124?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com52tag:blogger.com,1999:blog-30221488.post-71336217946161921222009-03-03T07:29:00.005+01:002009-03-26T12:29:58.888+01:00Oráculo<a href="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SazTDzSWglI/AAAAAAAAA8I/mLYXVS0COkA/s1600-h/bosque+de+macarrones.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5308850123023221330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 277px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_a-n5NRKP67s/SazTDzSWglI/AAAAAAAAA8I/mLYXVS0COkA/s400/bosque+de+macarrones.jpg" border="0" /></a><br /><div></div><em><span style="font-size:78%;">A Pedro.</span><br /></em><div></div><br /><div>Buscarte en los árboles</div><br /><div></div><div>tocar sus troncos para sentirte</div><br /><div></div><div>rozar la corteza ríspida del jabillo</div><br /><div></div><div>(aspirar su olor a arcilla)</div><br /><div></div><div>mirar desde abajo</div><br /><div></div><div>la cúpula verde</div><br /><div></div><div>(arañas abejas pájaros hormigas)</div><br /><div></div><div>tanta vida sin ti.</div><br /><div></div><div>Abrazar la madera</div><br /><div></div><div>desear que respire</div><br /><div></div><div>que hable.</div><br /><div></div><div>Leer nuestra historia </div><br /><div></div><div>en los círculos concéntricos</div><br /><div></div><div>de un guayabo vencido.</div><br /><div></div><div>Descubrirnos cascados.</div><br /><div></div><div>Contraerme.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30221488-7133621794616192122?l=milorillas.blogspot.com'/></div>Lenahttp://www.blogger.com/profile/07407265452319297875mil_orillas@hotmail.com58