<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530</id><updated>2009-12-10T01:53:31.191-02:00</updated><title type='text'>las bolas de manuel</title><subtitle type='html'>historia fantástica risueña erótica política filosófica metafísica y uruguaya</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>771</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-4943357558609081711</id><published>2009-12-10T01:15:00.002-02:00</published><updated>2009-12-10T01:53:31.199-02:00</updated><title type='text'>767. Una noche perfecta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_pqzUwm-pDOo/SyBwVUutCQI/AAAAAAAAATQ/Nh_uM7mqi2I/s1600-h/S%C3%81BANAS.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_pqzUwm-pDOo/SyBwVUutCQI/AAAAAAAAATQ/Nh_uM7mqi2I/s320/S%C3%81BANAS.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413450263743498498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Siguieron hasta la noche intercambiando información. Sobre los SuperHombres unos, y sobre las otras humanidades los otros.&lt;br /&gt;La lenta pero inexorable evolución de una parte de la humanidad hacia una concepción del progreso contínuo  y acelerado, única razón de toda existencia y única justificación para respirar el aire y pisar el suelo. Incluso las posesiones habían pasado a un segundo plano desde que la realidad se había ido haciendo más y más virtual. También el equilibrio con la naturaleza. Nada había importado, ni podría importar más que el próximo progreso, la nueva conquista que, un año fuera el desarrollo de las nanotecnologías y al otro la vida artificial o la fusión atómica.&lt;br /&gt;Ya el clima se había vuelto un caos absoluto. Miles de especies agonizaban o se habían extinguido, dejando lugar a otras que se multiplicaban llenando los huecos o aparecían aparentemente de la nada. Seres con características impredecibles, desconcertantes, a veces letales, a veces admirables, Se estaban sucediendo alternados ciclos de plagas planetarias. Langostas que perciben las ondas electromagnéticas. Cucarachas antropófagas. Moscas saltarinas. Ranas fosforescentes capaces de imitar la voz humana. Pero también enfermedades mucho más mortíferas que cualquier tipo de cáncer.&lt;br /&gt;Por su parte Manuel contestó todas las preguntas que pudo sobre las características de los otros mundos sin lograr que comprendieran su idea de la intrínseca imperfección del Universo, por mucho que insistiera en la misma idea expresada de diversas formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo imperfecto evoluciona porque está en desequilibrio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso fue que Dengue volvió con un amigo que se había hecho, desde el mirador que arriba tenían dentro de un tronco hueco de nogal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche se había cerrado sobre el vecindario. Era de suponer que los lavavajillas terminaban su tarea, las camas atemperaban ya las sábanas, los televisores 3D reconvinaban sus cuatro tipos de argumentos con sus cincuenta ambientaciones históricas y algunas variantes al azar. El camino estaba libre. Ni siquiera sonaban cantos de grillos. (se habían extinguido veinte años antes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel tomó a Magda de la mano y juntos fueron hacia la escalera caracol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cincuenta escalones. Una tapa que levanta su apariencia de pinochas incrustadas en arena. Dos bultos oscuros que se apean entre los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una noche serena aunque un tanto fría. La lluvia había cesado por completo y entre la ramazón de los pinos trozos de un rompecabezas de luna jugueteaban a cambiarse de lugar. Ellos rieron. El frío no hacía otra cosa que cosquillas en sus cuerpos jóvenes. Tuvieron ganas de besarse y lo hicieron sin llegar a verse. Labios encontrando labios. Tactos a lo largo de las pieles. Respiración...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tenían que comenzar a colarse a los patios de las casas, casi todas iguales, a los patios, semejantes, en busca de alambres que sostuviesen ropas colgadas, como siempre se había hecho, y elegir entonces lo que pareciera más conveniente.&lt;br /&gt;En el primer patio apenas encontraron colgadas dos sábanas y algunas toallas, En el segundo no había alambre. En el tercero un perro dormido. En el cuarto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ya nadie lavaba la ropa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvieron al primero, se vistieron con sábanas y salieron a la calle antes de llamar la atención. Ahora se veían, pero ¿qué hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="zemanta-pixie"&gt;&lt;img src="http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=afa346f0-d873-8572-ae4c-3f37c6d0e136" alt="" class="zemanta-pixie-img" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-4943357558609081711?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/4943357558609081711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=4943357558609081711' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/4943357558609081711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/4943357558609081711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/12/767-una-noche-perfecta.html' title='767. Una noche perfecta'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_pqzUwm-pDOo/SyBwVUutCQI/AAAAAAAAATQ/Nh_uM7mqi2I/s72-c/S%C3%81BANAS.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-3266643472869937225</id><published>2009-12-08T01:16:00.000-02:00</published><updated>2009-12-08T01:16:00.221-02:00</updated><title type='text'>766. Espías Desnudos</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Estaba claro que la desnudez, para estas personas había adquirido la fuerza de la identidad. Así como los otros, al parecer continuaban con el viejo tabú aumentado por el contraste con estos nuevos salvajes, ellos habían entronizado la desnudez como una máxima moral. Jamás accederían a ponerse trapos sobre la piel.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Y si yo me disfrazase y los espiara...?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Un rumor de escándalo resonó bajo la bóveda de la caverna. Bocas torcidas y narices arrugadas dijeron la opinión que merecía una iniciativa semejante.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Acaso no te repugna esa falsedad?  Parecerse a una cosa... &lt;br/&gt;-No me molestaría hacerlo por ustedes. Vengo de un mundo donde la desnudez pública se cobra o se paga. Todos quieren andar desnudos y ver gente desnuda, pero nadie se atreve a hacerlo a no ser por razones profesionales.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El grupo retrocedió un paso.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Y se dejan implantar chips en el cerebro...?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los muchachos rieron.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No, todavía no. Pero en algunos países andan con ganas...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El grupo se acercó de nuevo. Pocos segundos habían bastado para pensar muchas de las posibles ventajas que se podrían derivar de conseguir informaciones sobre el enemigo. Cuales era su plan sobre los aborígenes. Por qué aun no les habían exterminado. Por qué nunca les habían cazado en sus guaridas. Y sobre todo, la gran pregunta: Donde estaban los miles o tal vez millones de humanos que habían capturado en los últimos cuarenta años?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuando el silencio hizo obvia la aceptación, Magda tomando la mano de Manuel propuso que fueran juntos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Deberíamos conseguir ropas...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Eso nuevamente causó pánico. Evidentemente nadie quería tener contacto con tales cosas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No se preocupen, saldremos de noche y nosotros mismos la conseguiremos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=226846b9-b2c0-8730-a342-0144a2e93bfe' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-3266643472869937225?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/3266643472869937225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=3266643472869937225' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3266643472869937225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3266643472869937225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/12/766-espias-desnudos.html' title='766. Espías Desnudos'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-7347645741898024377</id><published>2009-12-07T02:47:00.002-02:00</published><updated>2009-12-07T02:47:00.531-02:00</updated><title type='text'>765. Inmundas Alimañas</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Tan compuesto se mantuvo Manuel escuchando lo último, que nadie hubiese supuesto que su corazón acababa de dar un brinco al sentir el nombre completo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Ernesto&lt;/span&gt;, otra vez como guía y benefactor de un grupo que pretende salvar la dignidad humana. Lo recordó en imágenes de cuando cayera el, aquella vez, por las galerías de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;tucus&lt;/span&gt;, salvándose de la encerrona que le prepararan los ángeles. Y volvió a verlo aparecer, semi cubierto de pieles salvajes, como un supuesto hombre de las cavernas, que sin embargo tenía en un rincón de la cueva un sistema completo de rastreo electrónico, con el que acababa de adelantarse a la trampa celestial... Y después aquella droga inocua que tomó y casi le mata. Y otras cosas... que siguió viendo en secuencia, mientras seguía estirando con lentitud aquel mechón de cabellos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Magda&lt;/span&gt;, que mantenía entre los dedos de su mano sobre el hombro de ella.&lt;br /&gt;Por otra parte &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Dengue&lt;/span&gt; nada dijo, quizá por no haber entendido que estaban hablando de la misma persona que le sacara de la miseria y le escuchara con tanta atención como nunca nadie en su vida, ni siquiera Manuel.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Magda&lt;/span&gt; sí entendió, pero no quiso interrumpir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las historias fueron interrumpidas por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Erika&lt;/span&gt;, La Lagarta, quien reclamaba atención sobre la idea de que algo se debería intentar para el rescate de los compañeros atrapados en las redes, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Felipe&lt;/span&gt; entre ellos. Ya era tiempo de que se intentara otra estrategia diferente a la del encierro y no asomar la nariz, antes de que poco a poco les terminaran aniquilando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;definitivamente&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varias caras &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;compunjidas&lt;/span&gt; le contestaron que nada podían hacer frente al inmenso poder de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;SuperHombres&lt;/span&gt;, su falta absoluta de sentimientos y la complicada red de seguridad que les rodeaba. Solo mantenerse alejados, ocultos, sin correr esos riesgos a los que los más jóvenes se sentían atraídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel preguntó si conocían algo sobre qué hacían  ellos con los prisioneros, a qué lugar les conducían y cuanto conocimiento tenían sobre la existencia de comunidades subterráneas como esta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque supongo que no ha de ser la única, verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era la única. Se tenían noticias de varias más. De vez en cuando establecían contacto con algún miembro de otra comunidad subterránea y, por lo general, ellos referían noticias sobre otras y otras. Al parecer en todos lados, al menos en estas regiones planas, la solución encontrada era bajo tierra, lo que les obligaba a la obtención de alimentos durante la noche, recorriendo plantaciones y quintas de la superficie. Habían aprendido los oficios de ladrón de hortalizas y gallinas, perforador de pisos de depósitos, desviador de cañerías de agua potable, y otros para los que se turnaban guiados siempre por uno con mayor experiencia. Pero siempre evitaban el enfrentamiento. Los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;SúperHombres&lt;/span&gt;, especialmente los híbridos, que no eran pocos, tenían una especial sensibilidad  a la cercanía aborigen. Corrían hacia sus sistemas de alarma cada vez que les olfateaban, o les veían así no más desnudos, o quizá al ver una huella en el suelo, de un pié descalzo. Les tenían aversión, asco, en una palabra, como si fueran inmundas alimañas y no hermanos hasta hacía bien poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y los prisioneros, a dónde los llevan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie lo sabía. Sabían sí que los helicópteros volaban lejos y que eran muchos. Aparecían a tiempos irregulares, cuando menos se los esperaba y, al parecer, ya advertidos del lugar preciso donde andaban ellos. Nunca alguien capturado había vuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Probaron de mandarles espías?&lt;br /&gt;-Qué idea más ridícula. Si uno de ellos apareciese aquí con intensiones de espiarnos nos daríamos cuenta enseguida!&lt;br /&gt;-Por qué?&lt;br /&gt;-Por todo... Especialmente por la ropa, por supuesto!&lt;br /&gt;-¿Y si viniese desnudo y se comportara como uno de ustedes?&lt;br /&gt;-¡Desnudos ellos! No. Nunca harían una cosa así. Ellos usan hasta una segunda piel que les &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;protege&lt;/span&gt; de la temperatura y los microbios...&lt;br /&gt;-¿Y ustedes...?&lt;br /&gt;-¿Qué...?&lt;br /&gt;-Si ustedes se vistieran como ellos y le imitaran en todo...?&lt;br /&gt;-¿Vestirnos? ¡Eso sería indigno!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="zemanta-pixie"&gt;&lt;img src="http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=226846b9-b2c0-8730-a342-0144a2e93bfe" alt="" class="zemanta-pixie-img" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-7347645741898024377?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/7347645741898024377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=7347645741898024377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7347645741898024377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7347645741898024377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/12/765-inmundas-alimanas.html' title='765. Inmundas Alimañas'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-7189126913341319734</id><published>2009-12-04T01:38:00.001-02:00</published><updated>2009-12-04T01:38:00.257-02:00</updated><title type='text'>764. Híbridos y Aborígenes</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Sin embargo, pocos reparos pusieron a la idea de que fuesen habitantes de otro mundo. Creían muchos que al nacer cada cual viene de un mundo desconocido, que se olvida al llegar. como seguramente se olvidará el presente cuando la muerte y posterior nuevo nacimiento. No todos, pero tampoco los incrédulos lo fueron en cuanto a lo que ellos afirmaban. Parecían bien dispuestos a considerar que en el inmenso océano de la ignorancia propia debería haber suficiente lugar para muchas más cosas que las que algún día se hubieran imaginado. Les pareció que tan interesante &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;conversación&lt;/span&gt; merecía ser prolongada en el tiempo y compartida con muchos más compatriotas que los que en ese momento estaban presente en la gran caverna, y por eso, sin más miramientos les declararon huéspedes de honor. Palabra que pareció producirles mucho deleite, ya que a partir de eso momento se fue repitiendo de boca en boca mientras la mayor parte de los  presentes comenzaban a acarrear elementos de comodidad -asientos precarios y otras pocas cosas- como para armar un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;anfitetro&lt;/span&gt; alrededor de los visitantes.&lt;br /&gt;Por su parte sin orgullo ni vergüenza contestaron  preguntas sobre las razones que les mantenían bajo tierra por segunda generación consecutiva, perseguidos por la mayoría de sus hermanos terráqueos, aquellos que optaran por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;hibridarse&lt;/span&gt; con las máquinas para transformarse en una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;súper&lt;/span&gt;-especie predestinada a la conquista del Universo. Los&lt;b&gt;&lt;i&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;súper&lt;/span&gt; hombres&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; habían avanzado científicamente más en los últimos cuarenta años, que la humanidad entera en su historia, dejándoles a ellos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;completamente&lt;/span&gt; rezagados, sin posibilidad siquiera de mantenerse al mismo nivel intelectual que sus abuelos. Para ellos se había tratado de una involución hacia una concepción natural de la existencia, que a la postre les estaba llenando de muchas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;satisfacciones&lt;/span&gt;. Habían vuelto al pensamiento global como fuente de sabiduría, pero claro estaba, el pensamiento global permite entender al enemigo, pero no defenderse de él.&lt;br /&gt;La comunidad de La Gran Caverna, de la que formaban parte, había sido fundada en secreto, por un gran hombre que fuera el propietario de los terrenos que cubrían este sistema de cuevas naturales ignorados por los habitantes de arriba. Había prevenido a los padres de los actuales comuneros, sobre el significado del insano desvío de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;civilización&lt;/span&gt; humana y les había invitado a elaborar entre todos una respuesta, una corrección del rumbo... Pero los acontecimientos se precipitaron a mayor velocidad, al cabo de pocos años empezaban las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;razias&lt;/span&gt; de rebeldes y "aborígenes", como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;prontamente&lt;/span&gt; comenzaron a llamarles a los que despreciaban la nueva &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;civilización&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Hacía ya diez años que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Ernesto&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Federico&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Oliveira&lt;/span&gt; e &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Souza&lt;/span&gt; estaba desaparecido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="zemanta-pixie"&gt;&lt;img src="http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=d6582409-154b-8494-9371-da833af074fb" alt="" class="zemanta-pixie-img" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-7189126913341319734?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/7189126913341319734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=7189126913341319734' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7189126913341319734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7189126913341319734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/12/764-hibridos-y-aborigenes.html' title='764. Híbridos y Aborígenes'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-2008608401108236803</id><published>2009-12-01T01:27:00.003-02:00</published><updated>2009-12-01T01:40:56.681-02:00</updated><title type='text'>763. La Lagarta</title><content type='html'>Mientras el vendaval chorreaba sobre las espaldas y de ellas seguía por  las piernas flacas, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Erika&lt;/span&gt; , adelante, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;zigzagueabaa&lt;/span&gt; sabiendo que la  seguían más por instinto que por comprender sus movimientos de verdadera  lagartija. Tal vez acostumbrada a evitar lugares que conllevaran  peligros, todo el tiempo iba metiéndose por los baldíos arbolados y  saliendo de ellos por los fondos de las casas, pero también de pronto  caminaba largos trechos por alguna calle de balastro, como a tientas,  semi agachada, como si temiera un ataque &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;sorpresivo&lt;/span&gt; o estuviese, incluso  en su imaginación, en plena lucha con invisibles enemigos implícitos en  la lluvia y el viento que por momentos parecían arrastrarla.&lt;br /&gt;De pronto, en medio de un pinar un poco más extenso que los otros, se  detuvo frente a un gran tronco cortado, y con uno de sus pies descalzos  le empujó, haciéndole girar una media vuelta. Se descubrió una boca  abierta, suficiente para el paso de una persona, por donde comenzaba a  chorrear ahora el agua que había estado cayendo sobre el tronco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Rápido, antes de que alguien nos vea!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imposible que existiese ese peligro. En todo el recorrido de por lo  menos diez cuadras, no se habían cruzado con nadie, ni visto siquiera  persona alguna asomada detrás de tantas ventanas. Aquello parecía una  población fantasma de típicas viviendas de clase media, con jardines y  primorosos setos ahora destrozados por la fuerza del vendaval. Ni un  alma. Ni un perro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;rottweiler&lt;/span&gt;, ni un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;rezagado&lt;/span&gt; habitante llegando por fin  de vuelta a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron al hueco uno tras otro y todos detrás de Lagarta, quien  encontró en la oscuridad un trozo de cuerda terminada en un gancho con  lo que volvió a la entrada a maniobrar desde ella con evidente intensión  de volver el tronco a su lugar cubriendo la boca. Porque debajo de la  entrada había un espacio bastante amplio que alcanzaba para agruparse  sobre uno de los lados a esperar que los ojos se habituaran. Pero no.  Una vez cerrada la boca superior, se tuvieron que orientar por el tacto y  el oído, para no separarse, ya que que Lagarta había retomado su  anterior agilidad y, a la voz de "por aquí, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;síganme&lt;/span&gt;, por aquí",  peligraba perderse en profundas oquedades fáciles de imaginar como una  red de galerías.&lt;br /&gt;Reptaron de esa manera por lo menos una hora, pasando por sectores  amplios, donde parecía haber espacio hasta para ponerse de pie, y otros  en los que por momentos Manuel temía quedarse atracado y no poder seguir  avanzando. Luz, ninguna. Al menos hasta el momento en que  de golpe la  estrechez se transformó en un amplio espacio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;medianamente&lt;/span&gt; iluminado por  escasas antorchas que, a pesar de ese aire &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;fantasmagórico&lt;/span&gt; Manuel pudo  reconocer como su querida Galería Máxima, aquella desde la que tantas  veces había despegado con su bola de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;cartapesta&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Enseguida fueron rodeados por un grupo de "aborígenes" de diversas  cataduras, todos desnudos, aunque algunos llevaran adornos y otros  pinturas en algunas partes del cuerpo, que les comenzaron a preguntar de  dónde venían y esas cosas, en vez de advertir el triste semblante de  Lagarta, y preguntarle por sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/%22http://bitacoras.com/anotaciones/%22%20+%20data:post.url"&gt;&lt;img src="http://www.blogger.com/%22http://widgets.bitacoras.com/votar/mini/%22%20+%20data:post.url" alt="votar" title="Votar esta anotación en Bitacoras.com" style="vertical-align: middle; border: 0pt none;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-2008608401108236803?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/2008608401108236803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=2008608401108236803' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2008608401108236803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2008608401108236803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/12/763-la-lagarta.html' title='763. La Lagarta'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-2111000782784893911</id><published>2009-11-27T01:55:00.001-02:00</published><updated>2009-11-27T01:55:00.165-02:00</updated><title type='text'>762. No les tengo miedo!</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Escuchando a la rubia, que dijo llamarse Lagarta y también Erika, no se dieron cuenta del oscurecimiento repentino del cielo. Recién cuando gruesas goteras pasaron el follaje y golpearon las espaldas encorvadas sobre oscuras historias de los tiempos que corrían en esa Tierra, fue que lo advirtieron. Llovía. Pero llovía de una manera escandalosa enormes gotas que golpeaban como escupitajos de ametralladoras desesperadas. Azomaron las cabezas y vieron cómo la superficie de la arena se texturaba de miríadas de pequeños cráteres que en seguida eran desechos por otros y otros en constantes oleadas, mientras el cielo se ponía más y más oscuro. La playa hasta donde se podía ver era ya cubierta por una lámina de agua que se iba desplazando rumbo al mar... y comenzaba a arreciar el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaron la desnudez y preguntaron por algún lugar más protegido. Los había y no demasiado lejos pero... Hasta qué punto ella debía revelar ese secreto a unos tipos tan raros que acababan de llegar desde el otro lado del mar? Lloró otra vez y con un hilo de voz llamó a Felipe poniendose las manitas como si fueran orejas a la altura de las sienes. Después se ovilló sobre los pequeños senos, con la cabellera sobre el agua que también allí corría, con las manos ahora tapándose los oídos y los rosados gluteos al aire, en extraña aunque tal vez mística actitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban todos temblando. La lluvia había amainado ligeramente pero el viento zumbaba entre las ramas y silbaba alternadamente en un contrapunto rabioso capaz de alterar hasta el más equilibrado temperamento.&lt;br /&gt;Dengue se animó a apoyar una mano sobre el hombro de Erika. Le pidió que confiara en ellos, le dijo que ningún daño le harían, que estaban perdidos y no sabían cómo regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella levantó la cara y les miró de una manera atemorizante. Parecían sus iris volverse tornasolados y emitir llamaradas de coraje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ustedes no podrían hacerme daño. No les tengo ningún miedo!- , les dijo.&lt;br /&gt;-¿Y entonces..?-&lt;br /&gt;-Es a mi gente a quien protejo. No puedo hacerles correr peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo terminado la frase les quedó mirando muy atentamente. Les estudiaba, como se estudia un rostro para descubrir pequeños temblores y ese frío que a veces corre por la piel erizando las más sutiles vellosidades. Descubrió la emoción . Se convenció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ja, ustedes son de los nuestros. Por algo andan sin ropa... Vengan al refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó la delantera hacia el borde del montecito. Escrutó el vendaval en todas direcciones y se lanzó como una fiera, clavando los talones en la arena,  separados para avanzar sin perder el equilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran una hilera de cuatro pequeños bichos luchando por avanzar en contra de todos los elementos. LLegaron a las palmeras que a gatas se mantenían en pie a costa de perder hojas. Adelante se habría un descampado, una calle quizá -estaba tan oscuro - rodaban o volaban muchas cosas y más allá, entre la bruma que se estaba extendiendo, se adivinaban casas cerradas, perros asustados, niños refugiados en sus dormitorios...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="zemanta-pixie"&gt;&lt;img src="http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=590407b8-299d-82ac-92b8-5b9420f8b056" alt="" class="zemanta-pixie-img" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-2111000782784893911?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/2111000782784893911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=2111000782784893911' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2111000782784893911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2111000782784893911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/762-no-les-tengo-miedo.html' title='762. No les tengo miedo!'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-4148633423274039250</id><published>2009-11-25T01:35:00.001-02:00</published><updated>2009-11-25T01:35:36.872-02:00</updated><title type='text'>761. Los Aborígenes</title><content type='html'>Enseguida que la barrera estuvo abierta a sus espaldas Dengue inició la retirada junto con Manuel y Magda, pero antes, aun mantuvo un intercambio de miradas con su tocayo a modo de despedida.&lt;br /&gt;Era triste tener que separarse de alguien con quien se tiene tanto en común. Tanto y más que lo que se sabe de uno mismo. Alguien que a partir de los mismos elementos ha podido combinarlos de forma tan ingeniosa que lo que en uno pudiera parecer defecto, en el otro apareciera como virtud. La flaca y frágil figura, por ejemplo, que en Dengue no habían podido cambiar ni los más pesados trabajos que sólo le habían llenado de duros tendones debajo de una piel escuálida y el otro, lucirla con tanta gracia y agilidad, que más pereciera bailar que otra cosa cuando camina. Felipe, se llamaba, igual que él antes de que justo por su figura todos le comenzaran a llamar Dengue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se reagruparon al llegar a los primeros aromos y se iban a sentar allí no más en la orilla, cuando por sobre sus cabezas y las copas de los pobretones árboles apareció un par de helicópteros pistoneando malos augurios. Tiraron ellos miradas hacia los muchachos que seguían allá en el baño y comprobaron la oscura premonición: Ellos se dispersaban como manada de gacelas que olfatean guepardo, sin saber cuál fuera la dirección correcta, cuando ya caían esas telarañas para enredarlos, y pescarlos, así desnudos como estaban, sin que los pataleos lograran otra cosa que bambolear un poco las redes que ya cerradas eran elevadas sin prisa hacia las panzas hambrientas de las naves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ellos nada les pasó. Porque al presenciar lo que ocurría, no sin vergüenza, se habían ocultado en el montecito, donde permanecieron, aguantando los latidos, mientras trataban de imaginar alguna clase de explicación. Cuando por fin se asomaron, vieron que desde el mar venía corriendo, semi agachada, la rubia tostada del principio, que llegó hasta donde ellos, a tirarse entre sollozos debajo de las ramas más bajas, y temblar sus miembros desprotegidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Felipe no zafa de esta-, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le rodearon con cautas caricias y explicaron que no eran de allí. Que no comprendían lo ocurrido, aunque lo lamentaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aguanté la respiración debajo del agua-, intentó explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué Felipe no zafa...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y... porque es la segunda vez que lo cazan!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quienes son los de los helicópteros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantó la cara de entre las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo que quienes son? ¿Quienes van a ser?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No somos de aquí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Acaso hay un lugar distinto? En todos lados pasa lo mismo... -fijó la mirada en la mano blanca del pecho de Dengue- Eso creo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de mucho insistir ella aceptó que pudiesen haber lejanos lugares distintos, perdidos en las nieblas de detrás del horizonte, allá donde dicen que sigue existiendo el paraíso. África. Preguntó si ellos creían en la existencia de Africa, la tierra sin mal. ¿Acaso venían de allá? Brujos, seguro, poseedores de la antigua magia -Volvió a mirar la mano en el pecho- Se lamentó de su ignorancia y explicó que la vida de los humanos se estaba volviendo un continuo presente. Ya no quedaban viejos sabios para enseñar a los jóvenes, y la vida era tan corta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero quienes los persiguen?&lt;br /&gt;-Los...&amp;nbsp; Tienen un nombre raro. Son una raza... O algo así.&lt;br /&gt;-No saben cómo se llaman?&lt;br /&gt;-Felipe sabe decirlo. Es en un idioma antiguo y quiere decir que ellos son otra raza mejor. A nosotros nos llaman aborígenes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-4148633423274039250?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/4148633423274039250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=4148633423274039250' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/4148633423274039250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/4148633423274039250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/761-los-aborigenes.html' title='761. Los Aborígenes'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-8132287714006456976</id><published>2009-11-20T00:54:00.001-02:00</published><updated>2009-11-20T00:54:46.860-02:00</updated><title type='text'>760. Mano Blanca Pecho Negro</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Desde lejos se vio que allá en el agua se habían arremolinado todos alrededor de los dos Dengues y la rubia tostada, quien ahora estaba agarrando la mano que su compañero habia puesto sobre el pecho del recién llegado. Manuel y Magda corrieron para ver de qué se trataba cuando creyeron oír que Dengue gritaba. Los otros le tomaban a por los hombros y hasta parecían estarle reprochando algo. Había mucha agitación y expresiones de alarma.&lt;br/&gt;Pero cuando ellos llegaron todo parecía en vías de solución. La mano del otro acababa de despegarse del pecho de Dengue dejando allí la marca patente y de una mano blanca (bah, rosada) sobre aquella piel habano oscuro.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Qué ha pasado? -preguntaban todos, cargando el tono acusador sobre el rostro de Dengue.&lt;br/&gt;-Quién sos vos?&lt;br/&gt;-Por qué te parecés tanto a Felipe?&lt;br/&gt;-Por qué su mano se había pegado en tu pecho?&lt;br/&gt;-Por qué quisiste besar a Camila?&lt;br/&gt;-Por qué?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Por las mejillas de Dengue comenzaron a correr parejas dos lágrimas en vez de las palabras ausentes. Comprendía que aquello presagiaba una necesaria separación. No sólo había sentido mucho miedo de verse pegado al otro, sino que le había dolido, sentido un extraño dolor, otra vez, como cuando aquel se le había metido adentro. No quería volver a pasar por lo mismo.&lt;br/&gt;Se zafó y quiso retirarse. Los otros pedían explicaciones. Manuel y Magda le rodeaban...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¡Pará! -ordenó Felipe- Entre vos y yo hay algo que conversar...&lt;br/&gt;-No, nada. Disculpá, fue un chiste.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los otros cortaron la retirada.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Quién sos?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Dengue volvía a estar de frente. Se observaron en silencio, cada parte, cada poro, cada mancha de color desparejo. Las palabras parecían inútiles, más allá de lo que se pudieran decir ambos supieron que constituían realidades excluyentes que sólo por error se habían una vez encontrado.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=eb58a1ce-f807-89ab-83c5-af051555ddad' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-8132287714006456976?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/8132287714006456976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=8132287714006456976' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/8132287714006456976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/8132287714006456976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/760-mano-blanca-pecho-negro.html' title='760. Mano Blanca Pecho Negro'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-9060282466902061324</id><published>2009-11-19T01:24:00.002-02:00</published><updated>2009-11-19T02:10:44.397-02:00</updated><title type='text'>759. La tan cercana felicidad</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Empezó a caminar como un zombi detrás del otro Dengue, el de los pasos libres, con algo de su cadencia y un aire casi tan suelto. Hasta la mano al costado, parecía llevar tomada la de alguna rubia tostada por el sol de una ociosa playa. Sonreía por momentos, aunque su sonrisa pudiera ser algo más tonta y dirigida hacia la nada del oeste, pero enteramente sincrónico con lo que el otro hacía. Como enlazado por mágico encanto que le dejaba compartir aquella supuesta felicidad definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magda le llamó varias veces, elevando entre ellas el volumen de la vos. Pero no oía desde su lejano paraíso, más que las perladas risas de adelante, de cuando las manos juntas rosaban en el vaivén los muslos, y los pies desnudos levantaban un poco de arena húmeda después de hacerla crujir, amistosamente con el peso de los cuerpos.&lt;br /&gt;Vaya cosa! A tan corta distancia había estado de la felicidad, sin saberlo. Moverse así, con esa manera flexible en los miembros que iban diciendo el pleno contento de estar vivo, besando el aire que todo lo rodea y acaricia, respirando por todos y cada uno de los poros de aquella su piel definitivamente morena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba bueno! Ahora ya se bañaba desnudo junto a la rubia desnuda. Juntaban los cuerpos mojados! Se besaban mientras el agua escurría y debajo del agua los sexos mostraban sus movedizas  y borrosas formas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Dengue!- , gritó Magda, al advertir su más que evidente erección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco esta vez la escuchó. Siguió caminado con el agua en los tobillos y se fue adentrando a la zona donde el grupo chapoteaba entre risas y exclamaciones. Con la inocencia de un niño alegre se fue hasta su doble, a repetir a su lado, todo lo que éste hacía, incluso abrazar a la rubia. Entonces el otro recién pareció verlo. Le apoyó una mano en el pecho, para retirarle... Abrió la boca para decirle algo y se quedó con la boca abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="zemanta-pixie"&gt;&lt;img src="http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=9e00c5cb-cfa2-8bd5-983d-79976dbe963b" alt="" class="zemanta-pixie-img" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-9060282466902061324?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/9060282466902061324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=9060282466902061324' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/9060282466902061324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/9060282466902061324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/759-la-tan-cercana-felicidad.html' title='759. La tan cercana felicidad'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-9136264176599112019</id><published>2009-11-17T23:00:00.006-02:00</published><updated>2009-11-21T22:11:07.266-02:00</updated><title type='text'>758. Gracioso Desparpajo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_pqzUwm-pDOo/SwiBeM7YUjI/AAAAAAAAASs/spGe_Zd38o4/s1600/PLAYA.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_pqzUwm-pDOo/SwiBeM7YUjI/AAAAAAAAASs/spGe_Zd38o4/s320/PLAYA.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406713708524622386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hacerle un reproche hubiese sido como pretender que alguien pudiera detener las fantasías que de continuo bailotean por la mente. Se puede, claro, cuando uno ya está experimentado. Pero en el caso de Dengue, mente virgen de satisfacciones que con seguridad ha sobrevivido manteniendo un teatro clandestino que se abre en la soledad para emparchar un alma cocida de retazos... Se habría imaginado al otro mundo como el reino de los deseos satisfechos, leche y miel sobre la lengua y cuerpos desnudos para tocar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Lo imaginaste así...?&lt;br /&gt;-Lo imaginé...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La barra de muchachos y muchachas habían tomado carrera y pasaban ahora por donde ellos  seguían detenidos, un tanto boquiabiertos. El aire se sentía fresco pero la banda enfilaba, entre risas y chanzas, directamente hacia las modestas olas que poco más allá seguían lamiendo la arena. Dengue compuso en su cara una irrepetible expresión de éxtasis mientras seguía el movimiento de todos los cuerpos hasta el chapuzón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hemos perdido la ropa... es raro. -Comentó Magda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dengue se encogió de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí no se necesitan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo que yo no veo, es el lugar donde puede haber quedado la boca del pasaje... Tenemos que volver a intentarlo -agregó seriamente Manuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una nueva banda de desnudos se acercaba desde las palmeras. Ni tantos ni tan bullangueros como los anteriores, pero algo hizo que les miraran con especial atención. Sí, ese morochito que caminaba entre los primeros llevando de la mano a una rubia tostada por el sol. Ese que se parecía mucho al propio Dengue. ¡Hasta en el más mínimo detalle de los rasgos, aunque no tanto en la actitud corporal. Sí, ese era otro Dengue!! Manuel trató de explicar apartándoles un poco del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dengue lo comprendió, pero también se dio cuenta de la diferencia. Él nunca hubiese podido caminar con la cabeza tan en alto ni moverse con tanta soltura. Trataba de imaginar una superposición de su cuerpo con el del otro, que ya se alejaba moviendo los glúteos con gracioso desparpajo, y no lo lograba. No se podía sentir en la piel ni sobre las patas del otro. Le daba como una especie de envidia y sin embargo era él mismo. Lo veía hermoso, habiéndose visto siempre a sí mismo muy feo. Lo veía admirable...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-9136264176599112019?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/9136264176599112019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=9136264176599112019' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/9136264176599112019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/9136264176599112019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/gracioso-desparpajo.html' title='758. Gracioso Desparpajo'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_pqzUwm-pDOo/SwiBeM7YUjI/AAAAAAAAASs/spGe_Zd38o4/s72-c/PLAYA.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-4709562663435682647</id><published>2009-11-16T01:03:00.001-02:00</published><updated>2009-11-16T01:03:25.454-02:00</updated><title type='text'>757. Chancho flaco sueña con maizal</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Así que... Por ejemplo podría partir primero Manuel, llevando a Magda y a Dengue, para volver sólo a llevarse a otro mientras ya Mandinga estuviese volviendo después de llevar a Úrum... Con cuidado de no viajar al mismo tiempo en direcciones contrarias, porque... ¿Cuanto tiempo se encontraría el hipercubo ocupado en una misma operación? Uno por vez sería tal vez esperar la vuelta del que fue antes de cargar el cubo con nuevos pasajeros, pero... ellos al ir, habían dejado la punta del canal abierta por muchos días sin volver a entrar en ella y sin embargo aquí... Y al finalizar todo el trasciego... Cuanto tiempo debería permanecer el cubo encendido antes que alguien (¿el dr. Bermúdez?) bajara la palanca? No era posible mandar algo de vuelta como señal de vehículo desocupado porque nada llegaría de vuelta sin una conciencia que guiara el viaje hasta su destino. Disparate! La vuelta no iba nunca a ser el problema dado que el cubo físicamente hablando estaría siempre aquí. Lo variable era dónde se encontraba el otro extremo del canal. Pero de todas maneras... ¿quién daría la orden de retorno?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel se rascó la cabeza.&lt;br/&gt;Don Miguel habló:&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Entiendo que los viajes son prácticamente instantáneos. Pero si las coordenadas permanecen fijas por más de cinco minutos, los campos recuperan el valor cero, es decir que el espacio vuelve a replegarse hasta el interior de este cubo de vidrio polarizado.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Ah...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Entonces bastaba conque se esperara el retorno de un viaje para iniciar el siguiente, y también con una mirada para que los tres primeros comenzaran a buscar ubicación frente a la boca cuadrada, se abrazaran y reptaran sobre el vídrio base como un confuso grupo escultórico.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Don Miguel bajó la palanca...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel sospechó que algo no estaba funcionando cuando sintió que el aire frío y el agua corría a lo largo de su cuerpo desnudo y el de ellos... sobre la arena de una playa invernal que más allá ofrecía posible abrigo en una hilera de cocoteros inclinados o erectos, que sobresalían  sobre una banda de vegetación no muy compacta. Completamente desnudos como náufragos arrojados por la tormenta sobre una playa desierta... ¿Dónde estarían? ¿Y... cuando...? Tanto era el desconcierto que en un primer momento ni tanto se preocuparon de esconder las desnudeces, sentándose en el suelo, con la cara vuelta hacia el mar, como que de allí vinieran, y esperaran ver al menos los restos del navío que les trajera.&lt;br/&gt;Manuel chasqueó la lengua, y poniéndose de pié caminó los veinte metros hasta la vegetación a conseguir buenas hojas para cubrir a Magda de la curiosa mirada de Dengue que en realidad no existía, porque Dengue, todavía no había recuperado ni su propia vergüenza. &lt;br/&gt;Ya vuelto con una brazada de ramas las arrojó al suelo sin explicar nada y se puso a girar la cabeza como perro perseguido por la mosca. No veía donde carajo habría quedado la boca del canal del cual habían sido arrojados, por error, en aquellas arenas desoladas y erróneas. Porque falsos eran los cocoteros, apenas palmeras butiá, y falsa la jungla achaparrada de la base, no otra cosa que los conocidos aromos que bordean casi siempre la franja de arena costera. &lt;br/&gt;Lo único raro era la presencia de las palmeras sobre la costa, pero ahora tampoco eso al notar que formaban una serie de hileras aparentemente simétricas con respecto a una claridad central, por donde venía avanzando un pequeño grupo humano de muchachos y muchachas tan desnudos como ellos y a las risas, a las carreras, retozando en tren de divertida chacota.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Dengue se rió y miró avergonzado a Manuel.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Me parece que la cagué...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=decc8b86-afc8-8882-8924-d4a56896d98b' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-4709562663435682647?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/4709562663435682647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=4709562663435682647' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/4709562663435682647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/4709562663435682647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/757-chancho-flaco-suena-con-maizal.html' title='757. Chancho flaco sueña con maizal'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-5285929393746519227</id><published>2009-11-09T23:20:00.001-02:00</published><updated>2009-11-09T23:20:35.225-02:00</updated><title type='text'>756. Siete al cubo</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Se produjo un océano de silencio, sólo alterado por los esporádicos chasquidos, que a modo de gotas de lluvia sobre un techo de zinc, se producían en alguna parte del luminoso hipercubo que aun seguía encendido. Tiempo adecuado para una meticulosa reconsideración de anteriores valoraciones y razonamientos. La facha, por ejemplo, del sujeto que acababa de disertar sobre esa trama evidente de un cómic, no podría ser más heteróclita, por no decir payasezca. Los muchachos, convertidos en Peter Panes, o tres alpinos que venían de la guerra, ío ío rataplán, en la que no habían princesas enamoradas pero sí Espíritus Oscuros... y un tiempo que había dado para tanto... hasta para decidir mudanza una vez hecha la paz...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Mandinga volvió a reír mirando a los muchachos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Ja, parece que no nos creen.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En realidad no importaba mucho. Podían ellos marcharse llevándose al pobre Dengue que les había visto volver con ojos llenos de lágrimas. Sí es que lo quería. Y dejarle a los otros la adivinanza planteada para que deshojaran la margarita de te creo y no te creo, tal vez por horas o por días, o quién sabe...&lt;br/&gt;Por otra parte Úrum.&lt;br/&gt;Un total de cinco pasajeros que iban a requerir dos tandas. Ellos podían llevar a uno y Mandinga al otro sin peligro de que nadie apareciera en la nebulosa de Andrómeda. Por eso...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Pero Ernesto, percibiendo la tendencia de las intenciones, quiso de pronto formar parte de la aventura, no quedarse al margen de una locura tal que nunca hubiera podido imaginar de no ser porque un día había decidido ser solidario con un muchachito víctima de la desgracia. Y que después...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Yo también quiero conocer ese mundo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Tres tandas... Pero guiadas por quién?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Y yo.- agregó con vos temblorosa Don Miguel&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El doctor Bermúdez nada dijo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=f6230d57-fb7e-8910-88d9-ac5deebbb660' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-5285929393746519227?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/5285929393746519227/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=5285929393746519227' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/5285929393746519227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/5285929393746519227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/756-siete-al-cubo.html' title='756. Siete al cubo'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-2404778207949836751</id><published>2009-11-05T01:12:00.001-02:00</published><updated>2009-11-05T01:12:45.617-02:00</updated><title type='text'>755. Yogurtu Ngué Ubuntu</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Los otros quedaron media hora mudos con la mirada en el halo luminoso del aparato, como si el silencio fuera una oración potente más probable de alcanzar los oídos del benévolo dios protector de los audaces y los inconscientes. Pero no esperaron en vano. Al cabo de ese tiempo hubo revoltijo de colores en la hoquedad del cubo, y poco a poco un haz de líneas paralelas comenzó a tomar cuerpo  y formas que pronto fueron reconocidas, al menos en dos de ellas, porque eran tres, y la tercera al desarrollarse y terminar saliendo del área interior, resultó ser un enorme negro sonriente que saltó al suelo en medio de agujas carcajadas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No se asusten, no se asusten... Soy Mandinga. Yogurtu Ngué Ubuntu Mandinga III, Príncipe heredero del reino de los Mandingas, aunque en lo privado, acérrimo enemigo del poder, Ja ja.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;A pesar del anuncio tranquilizante, todos se habían asustado contra el fonto de la habitación y apenas si saludado a Manuel y Magda, quienes sonrieron divertidos detrás de Mandinga hasta que pasó la primera sorpresa.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Es mi padre- explicó Manuel con toda naturalidad.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Úrum creyo ahora haberle visto en alguna ocación y a Don Miguel le recordaba a su principal competidor en el balneario. Un curandero con fama de manosanta, pero no dijo más que también encontrarle cara conocida.&lt;br/&gt;Todos observaron el cambio de vestimenta que mostraban los dos muchachos. Habían partido con vaqueros, champeones y remeras. Ahora vestían como Peter Pan, una especie de bolsa verde con agujeros para cabeza y brazos, atada en la cintura con un cordón, que terminaba enseguida de las caderas y que se continuaba hasta las rodillas en una especie de bermudas de similar apariencia.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Llegaron a donde querían? -pregunto Don Miguel.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los muchachos asintieron con las cabezas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Vinimos a despedirnos. Queremos quedarnos a vivir allá- Y mirando a Úrum -¿Todavía no te animaste a intentar la vuelta otra vez...? Allá te esperaraban...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Confusamente se protestó con el argumento de que sin que ellos volvieran nadie hubiese intentado otro viaje. Y cuando los muchachos quisieron explicar que antes no habían podido volver porque llegaron en un momento muy particular, que disculparan, pero que lo que habían encontrado superaba todo lo que se hubiesen imaginado. Los otros quitaron importancia al hecho, media hora no parecía demasiado tiempo, después de todo...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Media hora?&lt;br/&gt;-Más o menos...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Magda miró a Manuel. Manuel se rio.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Necesitaríamos varios días para contarles todo lo que nos pasó desde que salimos al otro lado del hueco. Para nosotros fueron muchos días. Llegamos justo cuando estallaba la guerra nuevamente. Los Espíritus Oscuros atacaban al Imperio de Satanás usando armas extrañísimas. Nadie entendía nada... y menos nosotros&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El doctor Bermúdez balbuceó "psicosis colectiva" como si hablara por un walky talky invisible.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Don Miguel preguntó por lo que hablaban, sí se sentían bien y Manuel propuso que Mandinga explicara lo que eran los Espíritus Oscuros.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Esta fue la explicación que dio luego de reír un poco;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Los Espíritus Oscuros son unos seres que habitan en los lugares más inhóspitos del Universo. De ellos se dicen muchas cosas pero poco es lo que se sabe. No gustan de ningún tipo de sociedad, prefieren el anonimato y especialmente que nadie les moleste. No quieren ser reconocidos ni mucho menos adorados, desprecian la gloria, aparentemente no tienen posesiones ni las necesitan, pero si les molestan... Ah, ja ja! Satanás les propuso sociedad. Ja ja. No pudo hacer una pelotudez mayor... Pero, Manuel, en lo de las armas te has equivocado. Su única arma es el pensamiento. Tienen un pensamiento tan potente que hace aparecer o que veas justo aquello que más temes. Pero nada pretenden de los demás. Corrieron a los chivos y después se fueron...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=01f9df64-1784-89dc-9fea-2c201a4a29e5' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-2404778207949836751?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/2404778207949836751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=2404778207949836751' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2404778207949836751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2404778207949836751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/755-yogurtu-ngue-ubuntu.html' title='755. Yogurtu Ngué Ubuntu'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-8865262420639867613</id><published>2009-11-02T00:43:00.001-02:00</published><updated>2009-11-02T00:43:07.528-02:00</updated><title type='text'>754. El árbol cae sin hacer ruido</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Quedaba en claro que la dificultad estribaba en poder poner la mente sobre un sólo objetivo. No dejarse desviar por los temores y saber a ciencia cierta a donde se quiere ir. Fácil de decir, mientras una miríada de mundos parecidos bailen  la danza de las posibilidades que pugnan por realizarse, tentando a nuestras mentes como las sirenas a los navegantes griegos. Porque al igual que los dioses, que necesitan ser creídos -pensó Manuel- los mundos necesitan volverse reales para existir, y reales solo son las cosas que alguien vive, que muchos viven, cuantos más mejor. Como un libro que muchos leen. Porque si nadie leyera un libro... Si ni siquiera su autor lo hubiese vivido al escribirlo, si... fuera una historia escrita por una computadora sin conciencia... que nunca después alguien leyera... Esa historia, nunca habría existido. No tendría personajes ni situaciones. Ni lugares, ni escenarios. Como aquel gran árbol que se cae en el bosque solitario alejado de todo ser conciente...  que al caer no hace ruido.&lt;br/&gt;Eso pensó, y al pensarlo, una dolorosa duda se clavó en el esquivo rincón por donde la conciencia crece. No sería acaso nuestra mente la que de continuo va creando mundos a medida que los imagina? Mundos enteros donde hasta podemos habitar, vivir y ser felices, o padecer las mil penurias y sufrir hasta la muerte negra, sin cesar en ningún momento de acrecerlo con nuevas imaginaciones que a cada paso acumulan complicados retruécanos, irónicos desenlaces, estúpidas situaciones y hasta vastos e insufribles aburrimientos?&lt;br/&gt;Por eso tomó de pronto a la flaca por la cintura y la trajo  contra si, como si de bailar se tratara. De bailar la gran música que el gigantezco órgano de todas las mentes ejecuta y está siempre ejecutando aun cuando parezca que nadie quiere bailar. (Tantas son nuestras ignorancias.)&lt;br/&gt;La besó despreocupadamente aunque con suficiente calor como para que ella sintonizara aquella inefable vibración y aceptara el gesto que la existencia estaba en ese momento dibujando. Porque lo aceptó, completamente y, ante la impavidez de los otros, ellos dos, entrelazados los brazos, fueron a meterse de cabeza y torso, y después del todo, dentro del famoso cubo luminiscente, por donde se vieron desaparecer después de estirarse como un par de lánguidas anguilas. Chau.&lt;br/&gt;&lt;blockquote/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=4ab37887-3c81-8a93-82e6-ec14c8c77ce5' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-8865262420639867613?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/8865262420639867613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=8865262420639867613' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/8865262420639867613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/8865262420639867613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/11/754-el-arbol-cae-sin-hacer-ruido.html' title='754. El árbol cae sin hacer ruido'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-6951555837010604813</id><published>2009-10-30T01:54:00.001-02:00</published><updated>2009-10-30T01:54:04.594-02:00</updated><title type='text'>753. Sentimientos volubles</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Úrum metió la cabeza. Los circunstantes la vieron estirarse y empequeñecerse en una perspectiva exagerada. Y comenzó a correr un tic tac de reloj imaginario... Porque Úrum no movía ninguna parte de su cuerpo redondo, ni temblaba, ni mostraba otra cosa que el mismo grado de expectación que todos salvo que de pronto... ¿qué sería ese sonido que, agudo y desagradable, empezó a trilar en los oídos, o esquirlar, es decir sacarle astillas a los tímpanos??  Venía del cubo, por cierto, de su interior... Enseguida la cola de Úrum hizo un sacudimiento violento al tiempo que este comenzaba a retirar la cabeza de donde la había colocado.&lt;br/&gt;Se sentó en el suelo y resollaba con expresión de haberse salvado de la muerte pòr un pelo. Se podría creer que estuviera extremadamente pálido. Si es que los tucus se ponen pálidos cuando se asustan, O por lo menos...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Qué pasó?- preguntó Manuel.&lt;br/&gt;-Toda mi comunidad ha sido asesinada! - logró  decir el roedor.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Le dejaron recuperar aliento esperando mayores datos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Después en impulsos que se interrumpían a cada momento con los mismos chillidos agudos de antes (aunque no tan intensos) explicó que vió algunos de sus amigos moribundos y a otros... a los que no pudo reconocer... ¡cuereados! Sí,. habían sido atacados por una banda de humanos cazadores que les habían descubierto... Aun era peor, pero ya no le salían las palabras.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Peor...?&lt;br/&gt;-Sí...&lt;br/&gt;-¿Cómo peor...?&lt;br/&gt;-En el jardín de Ernesto...&lt;br/&gt;-Qué había en mi jardín?&lt;br/&gt;-Fuego...&lt;br/&gt;-¿Fuego... un incendio?&lt;br/&gt;-No. Fuego debajo de una parrilla! Se los iban a comer!&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel se le puso al lado y trató de calmarlo conque no se creyera lo que había visto.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No parece posible... Allá también es la casa de Ernesto así que... no parece posible que entre así no más una banda...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Pero Úrum, entre sollozos, aseguraba haberlos visto, victoriosos y sanguinarios, riéndose a carcajadas, mientras tomaban alcohol desde el pico de unas botellas que pasaban de mano en mano.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Y Ernesto,- preguntó Manuel -¿no andaba por ahí?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Se reían de él -aseguró el tucu.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Porque al parecer se sentían con derechos especiales por encima de la propiedad y se burlaban de Ernesto, al que llamaban maricón porque  en tiempos de tanta hambruna se dejaba llevar por sentimentalismos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿Hambruna?&lt;br/&gt;-Sí, eso dijeron.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel se impuso.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No, Úrum, te equivocaste de mundo! ¿Acaso en el tuyo había hambre...?&lt;br/&gt;-No, en Lagomar no.... Había pobreza, pero hambre...&lt;br/&gt;-¿Ves? A ver, cuando estabas entrando ¿Se te pasó algún temor por la mente? Algo imaginaste que pudiera suceder, o que temías...o...&lt;br/&gt;-Bueno... Los tucus siempre temimos a los humanos... No a todos, pero...&lt;br/&gt;-Pero siempre está latente ese temor de que algún día...&lt;br/&gt;-Sí... Es una posibilidad... Los sentimientos humanos son tan volubles...!&lt;br/&gt;-¿Y ese temor estuvo en tu mente cuando entrabas al cubo?&lt;br/&gt;-Sí, creo que sí. Pensé que uno nunca sabe con qué se puede encontrar un día de estos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=d8994311-bd4c-87a9-bf87-2898186f7d31' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-6951555837010604813?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/6951555837010604813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=6951555837010604813' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/6951555837010604813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/6951555837010604813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/753-sentimientos-volubles.html' title='753. Sentimientos volubles'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-1823491954572128143</id><published>2009-10-28T00:17:00.001-02:00</published><updated>2009-10-28T00:17:53.760-02:00</updated><title type='text'>752. Veinte mil voltios de pensamiento</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Fue al cabo de uno diez minutos que el primero se levantó de sobre el pasto. Ernesto Federico de Oliveira e Souza. Acomodó un poco su ropa, e irguiendo la cabeza como un voluntario que se dispone a enfrentar al dragón, comenzó a dar pasos rumbo a la puerta de su casa. El segundo, Manuel. El tercero, Don Miguel. Después los otros, cerrando la fila Bermúdez, quien caminaba detrás del tucu, observando distraídamente el bamboleo de su cola.&lt;br/&gt;Adentro hicieron cola también para bajar la escalerita y reunirse en el apretado espacio libre del sótano, frente al hipercubo que no había sido desconectado de su fuente de poder. Don Miguel lo hizo y extrajo del agujero lateral de la base el largo tubo de plasma. -¿Helio?- Preguntó a Ernesto.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Helio.&lt;br/&gt;-¿Tensión máxima?&lt;br/&gt;-Veinte mil voltios, aproximadamente.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt;Ernesto estaba abriendo las puertas de lo que había parecido un simple armario y que enseguida mostró en su interior un infierno de cables y  pequeñas luces que se encendían y apagaban en serie.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-¿El suministro eléctrico es seguro...?&lt;br/&gt;-Sí, tengo un generador propio que se encendería automáticamente en caso de corte...&lt;br/&gt;-Bien... Primero hagamos un ensayo de aproximación...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel y Úrum dieron el paso al frente mientras el viejo volvía a levantar la palanca de la llave.&lt;br/&gt;Cuando volvió a enfrentarlos parecía diez años más viejo. Hablaba con voz inaudible, pausadamente como para no agotar las últimas energías. Dijo que prefería iniciar con el señor tucu, porque éste acababa de venir del lugar al que se suponía deberían enfocar el canal de dimensiones expandidas, aunque pudiera ser que el sistema nervioso del señor no funcionara de un modo del todo idéntico al de un humano y... Pero se abstuvo de continuar esa línea. Era necesario que el sujeto tuviese una idea lo más clara posible de cual debía ser su destino. Imaginarselo, verlo con antelación , no sólo como una fotografía, sino además como una vivencia. De alguna manera su mente se debía adelantar a los hechos, generando así la matriz a la que los campos de la máquina se iban a adaptar.&lt;br/&gt;Pidió por último a Úrum que asomara la cabeza, solo la cabeza, por el frente del cubo y la retirara en cuanto tuviese algo para contar, fuera éxito o fuera fracaso.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=e5cd0aea-79f0-8afa-beee-ccdf628c4bc8' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-1823491954572128143?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/1823491954572128143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=1823491954572128143' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/1823491954572128143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/1823491954572128143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/752-veinte-mil-voltios-de-pensamiento.html' title='752. Veinte mil voltios de pensamiento'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-1428254647269884880</id><published>2009-10-24T22:08:00.001-02:00</published><updated>2009-10-24T22:08:27.584-02:00</updated><title type='text'>751. Un muerto relativo</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Y entonces fue el silencio. Cuando se ha hablado lo suficiente corresponde callar. Ninguna palabra podría agregarle algo a lo consabido y sólo en el silencio de cada cual se preparan las acciones verdaderas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Sabía Manuel que su vida iba a volver a desparramarse por la anchura del multiverso, como Don Quijote en un mundo que no comprende pero quiere enderezar. No iba a olvidar esta Tierra natal, que recién ahora empezaba a comprender como una más, entre millares, cada una con sus virtudes y sus defectos... No la iba a olvidar, tanto que, por supuesto iba a querer volver de tanto en tanto pero...,  ¡Qué emoción pilotar otra vez las hermosas bolas de cartapesta y derribar a los estúpidos ángeles dorados! ¿Ayudar a extender los territorios liberados del despotismo de los poderosos! ¡Las fiestas populares donde todo el mundo es igual! ¡El trabajo en común! ¡El amor al aire libre!&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Don Miguel, en cambio sufría una tremenda batalla interior. Sabía que no le quedaba alternativa. No otra alternativa que ayudar a hacer funcionar el Desarrollador Espacial hasta sus máximas posibilidades, y que para eso, el único camino era implicar toda su capacidad mental y emocional. Justamente lo que se había jurado no intentar nunca más. Debería vencer su horrible miedo a la muerte, a los muertos, a los espíritus... Porque bien sabía que lo que más le aterraba de todo eso era volver a encontrarse con su viejo amigo, ahora muerto. Vivo tal vez, como decía el muchacho, pero muerto. Él le había visto muerto. Pálido y rígido, sin exhalar aire por las narinas. Aunque la muerte se pueda definir como algo relativo. Aunque la vida no sepamos lo que es... Allí tenía el patético retrato de un amigo muerto, detenido fuera del paso del tiempo, separado de su sonora risa y de sus bromas. Inerte. Sumergido en los abismos más oscuros.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Magda comprendió que las cartas estaban echadas. No tuvo dudas, ella también era parte de la historia. Si Manuel cruzaba la frontera de los mundos, ella iría con él.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Dengue hubiera sido incapaz de resistirse. ¿Qué sentido podría tener la vida sin amigos?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La mente de Ernesto comenzó a maquinar planes, provisiones, traslado de elementos hasta su estudio, tal vez tendido de nuevas líneas de corriente eléctrica.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Bermúdez seguía con la mente en blanco.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=44944ffe-20a4-810a-804b-1958956631c0' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-1428254647269884880?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/1428254647269884880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=1428254647269884880' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/1428254647269884880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/1428254647269884880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/751-un-muerto-relativo.html' title='751. Un muerto relativo'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-7066492931555898939</id><published>2009-10-23T23:55:00.002-02:00</published><updated>2009-10-24T00:58:36.532-02:00</updated><title type='text'>750. La Teoría de Abelardo</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;-Además debemos devolver esta persona a su mundo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía Manuel se estaba conteniendo. El respeto que le quedaba por la gente mayor, un poco, pero mucho más porque el viejo había sido el gran amigo de su abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez fuera más conveniente que se quede aquí... Menos peligroso...&lt;br /&gt;-¿Aquí? Este es un mundo que lo trataría como a un animal bruto, o como un payaso, un bicho raro para mostrar en un zoológico. Él no vino por su voluntad, fue atrapado por ese aparato que usted inventó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Miguel sintió la estocada pero en vez de enfrentar la verdad, quiso refugiarse otra vez en la congoja. Sacudía a los lados la cabeza como si tuviese Parkinson, y tragaba saliva tras la aguda nuez de su garganta apenas cubieta por una piel amarillenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no soy responsable, yo...&lt;br /&gt;-Usted se sacó de encima el aparato... No lo destruyó por respeto a su amigo, pero se lo mando a Ernesto que no iba a saber qué hacer con él...&lt;br /&gt;-Me lo había sugerido Abelardo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ernesto se dio vuelta hacia la rueda y enfrentó también al anciano con una mirada ya libre de temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué a mí? Yo apenas conocí a Goiticoechea. Nunca hablamos de sus experimentos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Miguel exhaló un largo suspiro.&lt;br /&gt;Manuel no quiso aflojar la presión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Acaso había una razón secreta para eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El próximo suspìro fue aun más largo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sería muy largo de explicar, pero... Abelardo tenía una teoría...&lt;br /&gt;-¿Cual...?&lt;br /&gt;-Bueno... Abelardo era anarquista...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todos asintieron con la cabeza, aún Dengue quién no tenía la más vaga idea de lo que aquello pudiera significar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-...Y creía que a la larga todos... Que la tendencia de la evolución humana era hacia seres capaces de dominar por completo el egoísmo y... vivir sin necesidad de ningún gobierno por encima de los indivíduos... Pero que ese proceso podría llevar siglos o milenios...&lt;br /&gt;-Sí, ¿y...?&lt;br /&gt;-Bueno... Ahí comenzaba su teoría. Creía que era necesario proveer de poder a aquellos pocos, muy pocos, que ya eran capaces de pensar en el interés de los otros antes que en el propio. Él se creía capaz de reconocer cuales eran esas personas y Ernesto Federico fue el primero que escribió en su lista, el primero de los de acá, ya había escrito el nombre de Germán Oesterheld, el historietista argentino que por último los milicos hicieron desaparecer... y el de Aroldo Conti, un escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ernesto se sintió emocionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora todo parece encajar. En las pocas veces que conversamos el tema fue siempre el mismo: El Anarquismo como única y perfecta utopía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="zemanta-pixie"&gt;&lt;img src="http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=6d02ee3e-15f1-8078-ae05-a32b394ce05b" alt="" class="zemanta-pixie-img" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-7066492931555898939?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/7066492931555898939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=7066492931555898939' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7066492931555898939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7066492931555898939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/750-la-teoria-de-abelardo.html' title='750. La Teoría de Abelardo'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-1013117653924309880</id><published>2009-10-21T23:02:00.001-02:00</published><updated>2009-10-21T23:02:44.663-02:00</updated><title type='text'>749. Cosquilleo en los Testículos</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;A todo esto Ernesto Federico, cansado de esforzarse para escuchar desde lejos lo que Don Miguel contaba, había sacado la cabeza del arbusto y con disimulo avanzado, arrastrándose sobre el pasto, de espaldas y sin levantar la mirada. El doctor Bermúdez le seguía de atrás, por no decir adelante, en alternados momentos con los que empleaba en tomar pequeñas notas en su pequeña libretita. Fueran apuntes sobre la extraña conducta de su paciente, o fueran complicados nombres de específicos farmacéuticos daría lo mismo. La realidad se había separado tanto de los senderos tradicionales que...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Usted me podría ayudar a hacer una prueba- dijo en un silencio lagunar Manuel.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La expresión del viejo se transformó como la de un niño sorprendido comiéndose el dulce de leche del frasco. To be or not... Una cosa era entusiasmarse con las maravillosas aventuras del pasado y otra... cargar de nuevo con aquellas responsabilidades.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Es posible que esa máquina precipitara la muerte de tu abuelo...&lt;br/&gt;-No lo creo. Él me lo hubiese dicho...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;No dijo, por tramposo, que Abelardo jamás le hubiese contado una cosa así porque... simplemente porque el Abelardo que él había tratado en el otro mundo, no era por supuesto el Abelardo que había fabricado y utilizado el hipercubo. ¿Pero acaso no era completamente lógico que si las múltiples dimensiones existían (y vaya si existían), permitieran no sólo la vida sino cualquier transformación de los cuerpos necesaria para el transporte? Ellos -se refería a los ellos de la tierra 7 (¿era la 7?)- se habían cansado de traspasar dimensiones sin otra consecuencia que un muy agradable cosquilleo en los testículos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-A mí no me produjo ningún malestar- acotó Úrum&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La espalda de Ernesto Federico ya era parte de la rueda. Bermúdez miraba a los que conversaban con innegable aire de sensor, salvo a Úrum, al que ni miraba, ni oía, ni veía, ni hubiese nunca reconocido como algo real. Ja!, ya a él con esas de los hispano parlantes, es decir animales parlantes, es decir... Porque hace mucho que está probado científicamente que los animales no hablan, ni piensan ni sienten otra cosa que no sea hambre o sed&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=b0e3ce6a-4a45-8cad-98d6-6cf2f52e6228' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-1013117653924309880?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/1013117653924309880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=1013117653924309880' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/1013117653924309880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/1013117653924309880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/749-cosquilleo-en-los-testiculos.html' title='749. Cosquilleo en los Testículos'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-2673191982706173958</id><published>2009-10-20T01:16:00.003-02:00</published><updated>2009-10-20T01:19:10.826-02:00</updated><title type='text'>748. Todas Las Noches</title><content type='html'>Dengue y Magda pudieron apreciar que a partir de ese momento Don Miguel comenzó a cambiar de actitud y de tono. Tal vez era resignación, pero pareció que la angustia sedía. Aquel rostro de arrugas severas se iba ablandando poco a poco y, al cabo de algunos instantes de silencio, ya comenzaba a volcar la memoria en grupos de palabras adecuadas a cada recuerdo. Tu abuelo- dijo- más que valiente era audaz.- Lo decía con un resto de temor todavía en la frente. Que lo era tanto en lo personal como en lo intelectual.  Rara mezcla de aventurero con genio de aquellos capaces de inyectarse la propia sustancia inventada y registrar las taquicardias en una bitácora cronómetro en mano. Tu abuelo...- repitió- Y al volver a decirlo ya lo decía de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-...era una persona admirable que no dudaba en asumir los más extremos riesgos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantó entonces los ojos al relumbre de la hipotética llama de la hoguera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sabíamos si aquello pudiera generar radiaciones mortales o retorcimientos dimensionales que pudieran aplastar a un organismo vivo... No lo sabíamos. Lo pusimos en funcionamiento la primera vez y de inmediato me dio instrucciones para que en caso de que su cuerpo mostrara indicios sospechosos, le retirara de allí. Porque lo que hizo de inmediato fue meter la cabeza por el frente del cubo...y&lt;br /&gt;mantenerse allí asomado por un par de minutos. Demasiado tiempo para mis nervios que desde ese momento comenzaron a llenarme de culpa y de arrepentimiento... Después... se hizo rutina. Todas las noches, después del cierre de la farmacia nos reuníamos en el depósito del fondo y encendíamos los interruptores para que el engendro llegara al nivel de energía necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Como lo manejaban?&lt;br /&gt;-Eso fue gradual... Quiero decir, intuitivo...&lt;br /&gt;-¿No formaba parte de la teoría?&lt;br /&gt;-No... Abelardo se fue dando cuenta de que...&lt;br /&gt;-...dependía de lo que pensara?&lt;br /&gt;-¡Eso! Pero.... ¿Cómo lo adivinaste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora el anciano reía. Parecía rejuvenecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por eso mismo nunca dejó que yo metiera la cabeza. Decía que con el susto que tenía quién sabe hacia qué séptimo infierno me llevaría el...cubo...El desarrollador dimensional, como le llamábamos.&lt;br /&gt;-¿Y él, que decía ver del otro lado...?&lt;br /&gt;-Al principio poca cosa. Colores y luces que le rodeaban en movimiento, pero luego contó estar viendo un mundo tan idéntico a este que por varios días pensamos que nos habíamos equivocado y que... Bueno, que habíamos inventado, sin querer, una nueva forma de televisión, ja ja... Claro que pronto parecieron las diferencias. Un día vió que un pelotón de soldados armados a guerra volteaba ese portón del frente y ametrallaba a un grupo de gente que en este jardín  compartía un asado. Sacó su largo cuello apenas a tiempo para no ser alcanzado por las balas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-2673191982706173958?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/2673191982706173958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=2673191982706173958' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2673191982706173958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2673191982706173958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/748-todas-las-noches.html' title='748. Todas Las Noches'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-7403130666839603374</id><published>2009-10-15T19:37:00.000-02:00</published><updated>2009-10-15T23:37:46.760-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dimensiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='abuelo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hipercubo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aparato'/><title type='text'>747. Cuando la Línea Desaparece</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;-¿Hipercubo...? Ah, sí... Hipercubo... se parece. Viene a ser un hiper...&lt;br/&gt;-Ya sabemos que es un puente que une dos mundos paralelos, pero... ¿Cómo se lo dirige a un lugar determinado...?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En vez de responder don Miguel sacudió su cabeza con pesadumbre durante unos instantes, con la vista otra vez puesta sobre las últimas brazas de aquella fogata virtual. Después levantó la mirada. Tenía los ojos llenos de lágrimas. Casi no le quedaba voz.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Eso es lo que nunca supe... Tu abuelo creía en una teoría... Yo no lo sé.&lt;br/&gt;-¿Cual era la teoría de mi abuelo?&lt;br/&gt;-Teorías... simples teorías... Nuestra mente es capaz de hacer teorías sobre cualquier cosa. Hay algo que nos impulsa hacia un destino que nosotros ignoramos... Creemos que somos capaces de entender... No entendemos nada.&lt;br/&gt;-Pero alguna vez probaron ese aparato. Además funciona!&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Don Miguel levantó la palma de una mano para decir que era necesaria la calma.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Un aparato de ese tipo... Habría que preguntarse si habiéndolo fabricado seremos capaces de dirigirlo o... ¿no seremos nosotros el aparato que cumple con rigurosas instrucciones? Piénsalo.. Más allá del tiempo... Sé que sos un muchacho inteligente. No importa el orden entre la causa y el efecto. No importa el orden temporal. Ese aparato necesitaba que nosotros lo fabricáramos. Me contaste que estuviste en otra Tierra a la que quisieras volver, bueno... En este mundo no existen medios para hacer viajes intersimensionales. No existían hasta hace un par de días... ¿Puedo asegurar yo que mis recuerdos son reales cuando recuerdo las noches sin dormir que pasamos con tu abuelo para fabricar ese engendro? -mostró un dedo índice con un evidente corte cicatrizado a lo largo de dos falanges- ¿Esta cicatriz, que recuerdo habérmela producido al quebrarse uno de los vidrios... ¿la tendría en ese lugar hace por ejemplo tres días...? ¿O la necesidad de que tengas a tu disposición un vehículo adecuado, a creado en mi los recuerdos e incluso hasta esta cicatriz?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel al sentirse conmovido por la angustia del anciano apoyó una palma sobre su hombro.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No crea que no lo haya pensado. He dudado hasta de mi misma existencia...&lt;br/&gt;-Eso, muchacho. No puede uno dudar de su propia existencia pero sí... dudar sobre lo que simpre había pensado al respecto. Uno existía a lo largo de la línea del tiempo... hasta que de pronto la línea parece desaparecer y queda sólo la existencia...&lt;br/&gt;-Ocurre que uno existe. Y mientras existe hace y hasta cree que hace bien... ¿Qué otra opción hay...?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=1402eda9-7b15-8199-8c65-6281cad91f43' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-7403130666839603374?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/7403130666839603374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=7403130666839603374' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7403130666839603374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/7403130666839603374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/747-cuando-la-linea-desaparece.html' title='747. Cuando la Línea Desaparece'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-3953649011036214708</id><published>2009-10-13T20:16:00.000-02:00</published><updated>2009-10-14T00:17:08.560-02:00</updated><title type='text'>746. La Merda del Otro Mundo</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;Tampoco se le escapaba a Manuel que el anciano estaba tratando de escurrir el bulto planteando banales disputas futbolísticas. Le trajo de nuevo al redil con la explicación de que lo que había estado intentando Ernesto antes de enloquecerse de miedo por su probable locura, era justamente que alguien le explicara para qué cosa habría sido fabricado el extraño aparato y, además, cómo se podría controlar su funcionamiento. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Ahora deberíamos devolver al señor tucu tucu a su mundo y rescatar a Ernesto del estado en que por su culpa ha caído...&lt;br/&gt;-Por mí no hay apuro- dijo el tucu, y agregó- Debería presentarme. Me llamo Úrum Púlum.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel seguía mirando al anciano.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Le escuchamos...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Don Miguel se encogió sobre su propio pecho, como se encogen los arrieros alrededor del pequeño fuego en las noches de invierno. Hasta su cara cambiaba al relumbre de viejos fuegos hoy ya apagados pero que en la memoria guardaba brasas encendidas que se habían salvado del desamparo. Quiso hacer imposibles dibujos con un dedo entre los pastos, como si fueran arenas que se pudieran aplanar para que todo volviera al escenario primero, aquel de los años fervorosos cuando las ideas levantaban vuelo y de una plumada repintaban el paisaje del universo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Éramos muy jóvenes...y soberbios... Juntamos tres o cuatro ideas sorprendentes, proyectamos sus consecuencias más probables y... por una maldita casualidad, obtuvimos inmediatos resultados en temas en que otros, respaldados por inmensos laboratorios, fracasaban estrepitosamente. Pero no estábamos preparados... al menos yo no lo estaba. Mi ego se hipertrofió envenenado de vanidad. Comprendí desde un primer momento -miró tristemente a Manuel- supongo que tu abuelo distaba de esos pensamientos... pero yo lo comprendí... Lo que teníamos entre manos era equivalente a un enorme poder. Podíamos cambiar la realidad, eso creí. Lo creí hasta tal punto que... Pero eso no es lo que importa. Lo que importa es que los dos queríamos inventar... Tal vez pueda sonar hasta ridículo, pero lo que de verdad búscábamos era una arma nueva. Algo que no se pareciera a nada nunca visto y que produjese efectos tan desconsertantes que se terminaran atribuyendo tal vez a fenómenos naturales, o a misteriosas flucctuaciones del azar. Algo de apariencia insignificante pero que dirigida hacia un escenario determinado, alterara de manera dramática las leyes de la física para ese area. Sin querer descubrimos... o mejor perforamos la barrera de las dimensiones, al principio... Claro, nos llegaban pequeños trozos de realidades exóticas, apenas una sucesión de números o restos de alguna sustancia cuya presencia en los aparatos era imposible. Un día pescamos una palabra entera, posiblemente portuguesa. Merda. Otro día transformamos los números en sonido y escuchamos una hermosa música que producía una inquietante excitación... Nos olvidamos del arma que queríamos inventar. Ahora la revolución la íbamos a hacer obteniendo elementos de otros mundos, hasta tal vez aliados, si es que allá habían seres que amaran la libertad, libertarios, anarquistas como nosotros...&lt;br/&gt;-Bien... Pero el hipercubo, ¿como se maneja?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=e0cf7e89-60e5-853e-9832-e4c9b6bbb3aa' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-3953649011036214708?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/3953649011036214708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=3953649011036214708' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3953649011036214708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3953649011036214708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/746-la-merda-del-otro-mundo.html' title='746. La Merda del Otro Mundo'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-3382556213949374063</id><published>2009-10-11T22:27:00.001-02:00</published><updated>2009-10-11T22:27:49.496-02:00</updated><title type='text'>745. El prejuicio del Progreso</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;De pronto Manuel se lanzó al ruedo detrás de una premonición que se le escapaba corriendo:&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-Y el aparato ese se lo mandó a Ernesto para sacárselo de encima, no?&lt;br/&gt;-¿Aparato...? Don Miguel se había puesto no ya colorado, sino amoratado.&lt;br/&gt;-Aparato para pasar al otro lado, sí. Ernesto le llamó hipercubo...&lt;br/&gt;-No, Bueno... No se de que aparato me...&lt;br/&gt;-Sabe sí. Sabe bien de lo que le estoy hablando... Ernesto dejó el hipercubo en funcionamiento mientras esperaba que usted viniera... el puente se mantuvo abierto, este señor tucu tucu encontró el otro extremo y apareció sin saber que había cambiado de mundo...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La mirada de Don Miguel adquiría expresión implorante.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-... saludó a Ernesto, en español, que es el idioma de la comunidad de tucu tucus gigantes y mutantes de esa parte de la tierra paralela...&lt;br/&gt;-...mutantes...?&lt;br/&gt;-...Idioma que aprendieron en pocos años escuchando hablar a los humanos desde debajo del piso...&lt;br/&gt;-... entonces no es un carpincho...el... señor?&lt;br/&gt;-...al mismo tiempo que inventaban una comunidad social sin gobernantes, una anarquía perfecta que funciona mejor que cualquier sistema humano...&lt;br/&gt;-...en pocos años...? ¿aprendieron? ¿por qué en pocos años... decís?&lt;br/&gt;-Porque son mutantes. Su especie apareció por pura casualidad, a partir de unos tucu tucus  irradiados experimentalmente en la Facultad de Ciencias...&lt;br/&gt;-¿No lo estarás ofendiendo...?&lt;br/&gt;-No lo creo. Ellos son unos seres sumamente inteligentes, despojados de prejuicios.&lt;br/&gt;-Bueno, tal vez exageres. Su capacidad craneana...&lt;br/&gt;-No tiene nada que ver. Pero si no me cree juéguele un partido de ajedrez.&lt;br/&gt;-Andan todavía sin ropas...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Manuel iba a seguir contestando pero el tucu tucu encaró su mirada con la del farmacéutico.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;-No necesitamos ropas señor. Aún no hemos perdido nuestro pelos y es posible que nunca los perdamos mientras sigamos viviendo en nuestro entorno natural, las galerías subterráneas.&lt;br/&gt;-¿Pero, si es que son tan inteligentes, por qué no se han rodeado de comodidades y aparatos electrónicos como nosotros?&lt;br/&gt;-Tal vez porque no tenemos tan desarrollado el sentido práctico de ustedes que  nos parece una exagerada tendencia a la lucha competitiva.&lt;br/&gt;-Bueno, nos rodeamos de un entorno más placentero...&lt;br/&gt;-Mire... Nosotros no tuvimos que luchar y aniquilar especies para sobrevivir. Nos maravillamos de que fuesémos una posibilidad de existencia que logró el acceso a la realidad. Nos maravillamos de la infinita complejidad de la naturaleza y del universo y, especialmente de que nuestro pensamiento sea capaz de comprender esas maravillas.&lt;br/&gt;-Pero no han de tener una verdadera ciencia... Sin aparatos ni laboratorios...&lt;br/&gt;-Primero aprendimos escuchándolos a ustedes, luego nos dimos cuenta de cuales eran las motivaciones de los humanos, sus herramientas y... sus limitaciones...&lt;br/&gt;-¿Limitaciones...? ¿Cuales son nuestras limitaciones... según ustedes?&lt;br/&gt;-Los prejuicios. Los prejuicios, que son al mismo tiempo la principal herramienta humana para avanzar. Si fueran más amantes de la verdad no actuarían tan ciegamente. Ustedes creen que el progreso es necesario e inevitable. No lo analizan, es un dogma, un prejuicio. Pero no advierten que están destruyendo todo a su paso. Y cuando lo advierten siguen, aunque doloridos, a veces, siguen, porque no logran frenar la máquina de sus prejuicios. No logran manejarse con pensamientos libres. Aprendieron en la lucha por la supervivencia que los juicios cortos y contundentes son más prácticos... Pero a la larga...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=114d1bf8-33de-8ad2-9f0f-089050218217' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-3382556213949374063?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/3382556213949374063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=3382556213949374063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3382556213949374063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3382556213949374063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/745-el-prejuicio-del-progreso.html' title='745. El prejuicio del Progreso'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-2670340920942022485</id><published>2009-10-10T01:20:00.005-02:00</published><updated>2009-10-10T01:22:46.236-02:00</updated><title type='text'>744. Saludo y Alarido</title><content type='html'>Miró entonces al muchachito Manuel ese, y vio que con total naturalidad estaba interrogando al animal para saber si por casualidad conocía a un tal Trum Urum, o cosa así. Con la oreja de ese lado sintió que aquella voz un tanto cavernosa contestaba clarísimas palabras aunque con ese acento conque hablan los gitanos. -Naturalmente, es mi mejor amigo- dijo. Y no pudo don Miguel jurar que al decirlo el animal sonriera, simplemente porque no tenía la menor idea de como podría ser una sonrisa de carpincho, además de que no le estaba mirando, pero... digamos, por el tono de voz, por algo que se percibía aquella voz estaba llena de la misma contentura que se veía en la cara de Manuel. Porque Manuel... bueno, a continuación lo que hizo fue sentarse en el pasto frente al animal, y el animal también! El animal plegó sus cortas patas traseras casi enteramente dentro de su pelaje hirsuto y se acomodó muy horondo sobre el trasero, dejando relucir hacia adelante un hermoso y brillante para de incisivos. ¡Toda una escena... que por extraña que pareciera, y tal vez especialmente por eso, Don Miguel no estaba dispuesto a perderse!&lt;br /&gt;Se sentó entonces también sobre el pasto, a un costado de los otros, dispuesto a no perderse detalle. A su lado vinieron en seguida, la muchacha y el morochito que habían estado parados por el jardín, en silencio, mientras unos metros más allá el doctor Bermúdez pugnaba ahora por sacar a Ernesto Federico de adentro del arbusto, sin demasiados resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo lograste pasar para acá?, preguntó Manuel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carpincho pareció atorarse con la primera respuesta que le vino, pero enseguida acomodó su voz y explicó que no había venido o pasado por su propia voluntad, sino que merodeando por las galerías, como solían hacer los de su especie en los ratos libres que no empleaban en hacer circular las noticias, ni en retozar al aire libre, ni en enamorar a las tucutucas todavía solteras, ni en comer raices, ni en dormir, ni en tantas otras cosas en las que se puede emplear el tiempo sin holgasanear... Estaba entonces en eso cuando vio en un rincón oscuro una zona menos oscura que parecía conducir hacia un camino o galería nueva, que nunca había visto. La curiosidad había hecho el resto, es decir empujar sus pasos a lo largo de aquel camino que a poco de avanzar se había ido llenando de imágenes y reflejos absolutamente desconcertantes hasta llegar a un máximo que de golpe se ordenó con el aspecto de una habitación humana en la que un hombre enteramente idéntico al que siempre había vivido ensima de todas las galerías de su comunidad. Un hombre inteligente y generoso que nunca había tenido problemas en compartir el espacio subterráneo de su casa con el pueblo tucu tucu. Tal era el parecido que, ni bien pudo reconocer sus facciones, lo que había hecho era saludarle como siempre. "¿Como le va Ernesto Federico?" Con el sorprendente resultado de que el humano lanzara un alarido de terror y corriera escaleras arriba de aquel lugar que resultaba ser apenas el pequeño sótano de una casa enteramente similar a la de su patria salvo en un detalle. Este terreno parecía ser macizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mundos paralelos! -Exclamó don Miguel ya sin poder contenerse.&lt;br /&gt;-Eso parece-, contestó el animal, dirigiendo ahora su hocico hacia el farmacéutico.&lt;br /&gt;-Claro, claro que es eso... -exclamó a continuación y se ruborizó completamente cuando vió con qué cara zocarrona le estaba contemplando Manuel.&lt;br /&gt;-...Perdoname, muchacho, es cierto... nosotros, con tu abuelo trabajamos mucho en esto, pero... Muerto Abelardo... Yo me acobardé... Siempre tube la duda de si su muerte no estaba relacionada con los experimentos que habíamos hecho...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-2670340920942022485?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/2670340920942022485/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=2670340920942022485' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2670340920942022485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/2670340920942022485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/744-saludo-y-alarido.html' title='744. Saludo y Alarido'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29933530.post-3815219796546296487</id><published>2009-10-06T19:52:00.000-02:00</published><updated>2009-10-06T23:55:23.409-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hablar'/><title type='text'>743. El Bicho</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;A todo esto Don Miguel Azpitarte estacionaba su autito azul desteñido frente a Los Dogones y, viendo que el portón estaba abierto de par en par, ya se bajaba y comenzaba a traspasar el umbral con decididos pasos... al principio. Porque al levantar la vista hacia el interior de aquel hermoso jardín comenzaba a tener sentimientos confusos sobre lo que sus cansados ojos le querían hacer creer que estaban viendo. El paso se le estaba frenando y las manos instintivamente se le elevaron a recoger los lentes para limpiar los cristales con el pañuelo y volverlos a su lugar, pretendiendo que ya no vería el mismo silencioso escenario de esas personas estáticas acá y allá y aquel pequeño grupo escultórico, compuesto por alguien muy parecido a Eleuterio Bermúdez, el neurólogo y psiquiatra, sentado de piernas abiertas sobre el césped, y una persona puesta a gatas sobre el suelo y con la cabeza dentro de un arbusto, tal vez buscando allí alguna ruta de hormigas.&lt;br/&gt;Se detuvo. Ahora estaba reconociendo en el agachado a su amigo Ernesto Federico de Oliveira e Souza, pero... había algo sumamente extraño en todo el conjunto, se diría... O se podría suponer que... momentos antes de su llegada habría sucedido algo grave... Esas actitudes expectantes, ese silencio macizo que ni las hojas de los altos álamos se atrevían a desafiar con el menor susurro, ni el ladrido de lejanos perros, ni... Pero además... Ahora, allá por la puerta del corredor de la casa estaba viniendo y bajando ya los escalones un carpincho guacho que quién sabe de qué jaula se habría escapado. Un carpincho de pelambre reluciente, casi anaranjada bajo la luz directa del sol, y nada esquivo, puesto que decididamente de venía dirigiendo a los dos de la escena en el pasto. ¡Qué animal más hermoso!&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Ahora todos se ponían en movimiento. Corrían varios con aparentes intenciones de atrapar al animal, que sin embargo... No era atrapado, ni molestado en su avance! Es más. Cada vez que lo tenían al alcance de las manos...Parecían temerle pues reculaban y apenas querían detenerle con voces, con extrañas voces...&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Don Miguel se apresuró a acercarse para ayudar, pero una vez que estuvo cara a cara sintió lo mismo que los otros.¡El bicho estaba hablando con Manuel, el nieto de Abelardo! ¡El bicho estaba hablando!&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;div class='zemanta-pixie'&gt;&lt;img src='http://img.zemanta.com/pixy.gif?x-id=614d29dd-0cf4-8f32-8250-02a5c7e8eda7' alt='' class='zemanta-pixie-img'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29933530-3815219796546296487?l=manubo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://manubo.blogspot.com/feeds/3815219796546296487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=29933530&amp;postID=3815219796546296487' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3815219796546296487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29933530/posts/default/3815219796546296487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://manubo.blogspot.com/2009/10/743-el-bicho.html' title='743. El Bicho'/><author><name>Bosco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10423388475877060246</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06340589536467437710'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>