tag:blogger.com,1999:blog-298582942008-06-25T17:55:41.338+03:00quintadel44Comentarios de actualidad y reflexiones personales sobre la vida, la política, el mundo en general y las peripecias personales de una española nacida en el año 1944 y dispuesta a no dejarse doblegar por el estereotipo social acerca de la vejez.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comBlogger171125tag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-19835178973263649642007-04-27T02:49:00.000+03:002007-04-29T21:47:01.440+03:00GAMBITO ROBADO (o cambio visita al pasado por un recuerdo intocable)Fui a la aldea de mis padres muchos años después, con mi marido y mi hijo. El camino ahora estaba asfaltado, y en los corrales se veían coches y tractores aparcados donde estuvieran los carros de mi infancia; las vacas rumiaban con resignación en cuadras de suelo de cemento regado cada día y se dejaban ordeñar, añorando prados, por eficientes máquinas que mi primo me enseñó con orgullo. Donde antes estaban las bodegas había una fábrica de embutidos que daba trabajo a más de veinte personas. La higuera grande había sido sacrificada porque las raíces amenazaban la casa y la centenaria <span style="font-style: italic;">panera</span> - un hórreo con pasillo alrededor - había sido rehabilitada con una subvención de la Comunidad Autónoma: los dibujos celtas que yo recordaba en una gama de marrones desvaídos ahora restallaban al sol, recién pintados, demasiado naïf, demasiado tarjeta postal. La cocina antigua y el horno, los muebles de castaño, las gallinas correteando en la era, la fuente protegida por un grupo de avellanos, todo había desaparecido. No se había construido una sola casa, quizá hubiera incluso menos habitantes, el lugar continuaba siendo tan hermoso, había desaparecido la miseria y, sin embargo, sentí un desasosiego que sólo pude expresar llorando.<br /><br />Años después regresé a Barcelona tras diez años de ausencia. Había vivido en Vallvidriera, cara a la ciudad y al mar, en un palacete racionalista de principios del XX convertido en una elegante casa de pisos con jardín francés, piscina en el prado, rosaleda, bosque mediterráneo intramuros, paseo de cipreses hasta el cenador, tres hileras de limoneros a lo ancho de la finca, huerto y zona de frutales. Los dueños eran los padres de una amiga y también vivían allí; nos cobraban un alquiler ridículo. Subí a verles y me invitaron a comer; después del café, les pedí que me dejaran dar a solas un paseo por la finca.<br /><br />Fue espeluznante: los paseos no habían sido barridos de hojas en meses; La huerta no había sido tocada desde mi marcha; la pineda colindante había sido mutilada para construir un chalé; el cenador se estaba viniendo abajo; los limoneros estaban comidos por la cochinilla y y el conjunto pedía a gritos que alguien lo amara. No entendía por qué una gente que no tenía problemas económicos podía maltratar de ese modo algo vivo.<br /><br />También lloré, sin estar segura de mis razones.<br /><br />Pero esa vez, Humilde, decidí que - en la medida de lo posible - nunca volvería a aquellos lugares en los que había sido feliz.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-57377160997333395082007-04-22T18:54:00.000+03:002007-04-22T20:01:49.622+03:00¿DESPISTES, MAGO?¿Te refieres a algo así como ir a una librería a buscar un libro que te acaban de recomendar, llegar a casa, abrirlo, leer los dos primeros párrafos, quedarte un poco perpleja e ir a la estantería para encontrar el ejemplar que compraste - y leíste - diez años antes colocado exactamente en el lugar que le corresponde?<br /><br />Pero eso ya os lo he contado.<br /><br />Quizá te interesen la frecuencia y soltura con que, en un puente como el de la semana que viene, salgo de casa sin acordarme de las llaves y he de recurrir al cajero automático para pagar al cerrajero de urgencia la millonada que cobra, porque todos, TODOS cuantos tienen duplicado, han escapado de Madrid menos yo, que soy una snob.<br /><br />Y el recorrido que algunas veces hago por casa buscando las gafas pero, mira, ¿qué hace aquí tirada la bufanda?, mejor la guardo en su sitio, y cuando abro el armario veo que hay un poco de polvo, entonces entro en la cocina a por la gamuza y encuentro una tableta de chocolate sobre la encimera, le pego un pellizco, y ya que estoy allí pongo un poco de agua para hacerme un té, voy a por los cigarrillos, he aquí las gafas por fin, me siento a leer el periódico a fondo y a la hora y media vuelvo a la cocina con intención de prepararme la cena y me quedo muy sorprendida al encontrar en el fuego una pava al rojo vivo.<br /><br />Por no hablar de la frecuencia con que olvido en los taxis el periódico, el paraguas, un <span style="font-style: italic;">foulard</span>, una camiseta recién comprada, un libro a medio leer, las gafas de sol... Y sortijas en los lavabos de la oficina, y el tabaco, o el mechero, o ambos, en las mesas de los bares.<br /><br />O eso otro de llegar a Madrid después de un viaje de trabajo y al deshacer la maleta tener que asumir que he perdido para siempre el champú reforzante y las braguitas que dejé puestas a secar en el radiador, cagüen.<br /><br />Anda ya. No pienso continuar.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-22932798006968836482007-04-19T01:27:00.000+03:002007-04-19T01:33:41.410+03:00EJERCICIOS DE REDACCIÓN.Hasta ahora he escrito como terapia; me apetece escribir, a secas.<br /><br />Podíais ayudar proponiendo temas. Prometo escribir sobre ellos, por riguroso orden de aparición.<br /><br />A ver qué ocurre.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-22269665147842581472007-04-11T14:27:00.000+03:002007-04-11T15:15:00.830+03:00CARRETERA Y MANTA.Leo sin comprender, y mucho tiempo después recuerdo lo leído para aprenderlo: <span style="font-style: italic;">todo viaje es un viaje interior.<br /><br /></span>En los últimos meses he roto, he perdido, he gastado las herramientas con que intentaba reparar las averías: ahora no tengo más remedio que sustituir la Lula vieja por otra.<br /><br />Estoy asustada, como siempre que me descubro ante una nueva etapa, aunque reconozca el esquema y sepa más o menos a dónde me dirijo y el trayecto que debo cubrir.<br /><br />(Saldré de esta, como de tantas otras: tengo a mi hijo, tengo a Andrés, tengo algunos - pocos verdaderos - amigos, de modo que no es un salto en el vacío, aunque implique un riesgo).<br /><br />Siempre vuelvo a escribir.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-23161070326329149472007-03-27T15:28:00.000+03:002007-03-27T15:40:18.780+03:00NO PASA NADAPues que el cacharro no me funciona, y menos mal que desde el Ministerio tengo acceso a mi correo particular.<br /><br />Además, estoy muy ocupada en cuestiones trascendentales: ando dándole vueltas a preguntas que ya he rumiado cien mil veces sin sacar nada en limpio, por ejemplo: qué había antes del big bang, o cuál es la dosis mínima eficaz de la mierda de pastillas para el dolor de espalda, o qué ropa llevarme a Jerez esta Semana Santa (por si llueve, por si hace calor, por si hace frío), o si le pego un grito a la jefa un día de estos o me contengo pensando que, al fin y al cabo, tengo la oficina a dos estaciones de metro de mi casa, y eso en un Madrid es calidad de vida, que se dice.<br /><br />Astenia primaveral.<br /><br />Andrés está hasta el cuello de trabajo y nos vemos poquísimo.<br /><br />Mi hijo no vendrá hasta mayo.<br /><br />Tengo entradas para ir el jueves a escuchar "La Pasión según San Mateo".<br /><br />No me apetece continuar con la crónica.<br /><br />Algo haré.<br /><br />BesosEulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-22747496084005071112007-03-11T20:23:00.000+02:002007-03-11T20:24:20.842+02:00PREGUNTA<span style="font-size:130%;">Y, para vosotros, ¿significa algo la frase "<span style="font-style: italic;">Tener éxito en la vida</span>"?<br /></span>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-3031054231613239542007-03-05T20:51:00.000+02:002007-03-05T20:52:39.667+02:00PUNTUALIZACIONES<p class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">1</span></strong> </span></p><hr /> <span style="font-family:Arial;font-size:85%;">El único beneficio penitenciario del que ha disfrutado Iñaki de Juana Chaos cuando sí estaba cumpliendo condena por sus 25 asesinatos se lo concedió el Gobierno del Partido Popular. </span> <p class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">2</span></strong> </span></p><hr /> <span style="font-family:Arial;font-size:85%;">En 1998, en plena tregua de ETA, Aznar realizó varios acercamientos de presos a cárceles próximas al País Vasco. Iñaki de Juana Chaos fue trasladado desde la prisión de Melilla a una cárcel de la Península. </span> <p class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">3 <hr /> </span></strong>El Gobierno del Partido Popular excarceló anticipadamente a 306 presos de ETA. </span></p> <div class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">4 <hr /> </span></strong></span></div> <div class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;">El Gobierno del PP concedió la libertad condicional por enfermedad a 21 presos de ETA.</span></div> <div class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"> </span></div> <div class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">5 <hr /> </span></strong>Un tercio de ellos fueron liberados durante la tregua del 98. El caso más significativo es el de Esteban Esteban Nieto. Estaba condenado a 3.150 años de cárcel por 21 asesinatos (entre ellos, el asesinato de 12 guardias civiles en la Plaza de la República Dominicana de Madrid). Sólo cumplió 12 años de prisión. Fue liberado por enfermedad.</span></div> <p class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">6 <hr /> </span></strong>El Gobierno del PP excarceló a 54 presos de ETA que tenían condenas que oscilaban entre los 30 y los 327 años. Todos ellos fueron liberados tras permanecer en prisión entre 15 y 20 años. </span></p> <p class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">7 <hr /> </span></strong>El Gobierno del PP excarceló a otros 250 presos de ETA, con condenas inferiores a 30 años, antes de que cumplieran la totalidad de su pena. Todos ellos fueron liberados tras permanecer en prisión entre 6 meses y 14 años. </span></p> <p class="noticia-cuerpo" align="center"><span style="font-family:Arial;font-size:85%;"><strong><span style="font-size:130%;">8 <hr /> </span></strong>Mayor Oreja, Mariano Rajoy y Ángel Acebes ocuparon sucesivamente la cartera de Interior durante esas excarcelaciones. En ese periodo hubo casos especialmente significativos: Iñaki Bilbao Goicoechea fue liberado en septiembre de 2000. Había cumplido 17 de los 52 años a los que había sido condenado. Jaime Mayor Oreja era ministro del Interior, Ángel Acebes era ministro de Justicia y Mariano Rajoy era vicepresidente 1º. Dos años después de su liberación, Iñaki Bilbao asesinó al concejal socialista de Orio Juan Priede.<br /></span></p> <!--~-|**|PrettyHtmlStart|**|-~--> <span style="color: white;">__._,_.___</span>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-10921163056699320362007-03-04T22:19:00.000+02:002007-03-04T22:41:26.410+02:00LA ESTRATEGIA DE LOS IDIOTAS<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: italic;">(Ya se sabe: como norma, el fin de semana, o política o cocina.</span><span style="font-style: italic;"> Esta vez toca política.</span><span style="font-style: italic;"> Podéis dejar de leer, no me voy a enfadar).</span><br /><br />Es que estoy harta de los nuevos fariseos, que se rasgan las vestiduras:<br /><br />(Voz de pito) "Se han rendido a ETA, van a desmembrar España. Zapatero traidor".<br /><br />Por una vez, estoy de acuerdo con el Gobierno: lo último que nos faltaba era un mártir para los terroristas.<br /><br />Ahora tienen que tomar otra decisión: trasladar de inmediato y por sorpresa al País Vasco a todos los presos de la banda. Quizá se atrevan tras las elecciones municipales. Después de todo, sería lo legal. Se evitarían así el peligro de una epidemia de huelgas de hambre aunque, no sé por qué, me da en la nariz que eso no va a suceder.<br /><br />Hago zapping cada vez que aparecen en la pantalla uno de los del triunvirato - Rajoy-Acebes-Zaplana - o su profeta, el ínclito, el iluminado, el payaso: mi muy despreciado y aborrecido Aznar. Ahora que se les está yendo al traste la tesis de la conspiración del 11-M nos vienen con el asunto de De Juana Chaos. Qué aburrimiento, Señor.<br /><br />En lugar de censurar a José María García, creo que TV debería plantearse si no les están dando demasiados minutos a esa panda de mentecatos: la televisión basura no es solamente la que persigue a la Pantoja o al novio de Ana Obregón, y no es de recibo que nos metan tanta tontería en el cuarto de estar a cuenta de nuestros impuestos.</div>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-76042612777360927822007-02-26T13:04:00.000+02:002007-03-02T00:06:20.813+02:001972 HUIDA<div style="text-align: justify;">No es cierto que en la playa nadie me hiciera caso, sino que me escurría de todos los anzuelos como una anguila, y visto desde ahora creo que actué con inteligencia, al menos en ese aspecto, solo que era una situación insostenible.<br /><br />Me odio a mí misma cuando estoy de mal humor, sin recursos para superarlo ni nadie con quien compartir mi rabia. Ex quedaba al margen de mis desventuras, dispuesta como estaba a que en nuestra relación las zonas pantanosas fueran evitadas con todo cuidado: ya entonces había aprendido a confundir la necesidad de comunicación con la debilidad, y bajo ningún concepto deseaba mostrar ante él una imagen de mujercita necesitada de protección, ni siquiera por carta.<br /><br />Ese revoltijo de sentimientos explica en parte - sólo en parte - que un mediodía, mientras estábamos almorzando la consabida multitud, explotara por una cuestión absurda:<br /><br />-- ¡Estas chuletas están asquerosas, son pura grasa!<br /><br />Micaela, cuya madre - europea de cultura musulmana - tenía proscrito el cerdo de la dieta familiar, se encargó de responderme inadecuadamente:<br /><br />-- Pues, hija: a mí me parece que están riquísimas.<br /><br />Podía haber contestado de cien mil maneras diferentes; por ejemplo, que ella no las pagaba. Podía haberme reído, haber iniciado una discusión sobre las tiranías maternas y sus consecuencias, podía... Evalué la situación y comprendí que cualquier cosa que yo dijera estaría fuera de lugar: una panda de niños bien que en septiembre tendrían la asignación familiar segura no eran los oídos adecuados para mis tribulaciones económicas, así que tuve una salida de escena espectacular, levantándome de la mesa en silencio, entrando en el chiringuito, tomando de la caja el dinero exacto para el billete de tren y un taxi, recogiendo mis cosas y plantándome de vuelta en Madrid.<br /><br />El resto del verano lo pasé haciendo encuestas a domicilio. Al menos, los fines de semana podía disfrutar de Ex, y nadie se aprovechaba de mi trabajo para unas vacaciones en la playa.<br /><br />(<span style="font-style: italic;">Peter y Mariche tuvieron un niño y se separaron a los dos años; él va por la tercera o cuarta pareja, ella terminó medicina y desapareció en algún hospital de la periferia. Micaela la guapa no ha tenido suerte en sus relaciones sentimentales. No sé qué fue de Leonor y su marido. El Maseri se casó con una monja que conoció en la Facultad, tuvieron dos niñas, se fueron a Jordania y ella regresó con sus hijas al poco tiempo y con intención de quedarse. Volví a Algeciras doce años más tarde, con Ex y nuestro hijo, empeñada en pasar unos días en el mismo camping, pero nada era igual. De todos modos, fue estupendo estar allí con mis chicos.</span><br /><span style="font-style: italic;">Ese año conocí la costa gaditana al completo: Tarifa, Zahara, Barbate, Bolonia, Caños de Meca, Conil..., incluso cruzamos el Estrecho hasta Ceuta.</span><br /><span style="font-style: italic;">No me gusta dejar cabos sueltos, en la medida de lo posible)</span><br /></div>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-24075177473591599792007-02-20T14:44:00.000+02:002007-02-24T20:48:45.814+02:00HUERFANITA<div style="text-align: justify;">La luna se escondía detrás del Peñón hasta después de oscurecido. Luego se hacía ver para dar verosimilitud a las inagotables historias de terror que Maseri nos contaba después de la cena en ese español entrecortado de los arabíes. Era guapo, el Maseri. Alto, guapo y misterioso, el jodido.<br /><br />La mar calma; la playa sin más habitantes que nuestro grupo dando cuenta de la comida sobrante del día y del alcohol comprado - vermú, vodka, anises - que los clientes no solicitaban; el bochorno que desprendía la arena remojada con la marea nocturna y, más que nada, confieso, el cruce de fero(z)monas, agotaban mi paciencia. Temía la noche.<br /><br />Mariche y Peter; Micaela y el príncipe; Leonor con cualquiera que estuviera a mano entre semana y con su novio los sábados. Todos se iban retirando y yo terminaba durmiendo casi al raso, escuchando jadeos que intentaban ser discretos primero y luego se desmadraban de manera que me hacían temer que el camping entero se soliviantara ante el escándalo. Lula, estás casada. Lula, Ex anda en las milicias universitarias, no se merece una frivolidad por tu parte; si estuvieras en Madrid todo sería diferente, caray qué pesaditos se ponen con el asunto del sexo.<br /><br />Menos Peter, que era paticorto, miope, rubio desteñido y demasiado intelectual marxista leninista, todos me gustaban: Maseri el primero, aunque su encanto era más bien temible; el novio de Leonor era comprensivo, moreno, relajado y con sentido del humor; sus compañeros tenían un puntito que ahora no recuerdo exactamente pero no obstante; al gaditano le tenía gato por habernos metido en el embolado, pero hasta él, a veces, y eso que era bajito y malencarado.<br /><br />A mediados de julio, una noche Mariche agarró con una mano una botella de vermú y con la otra mi cintura y me arrastró dentro del chiringuito, a la luz de un camping gas, para hablar de Ex, dijo. Se daba el caso de que ella también había hecho un viaje por Europa con él, años atrás, o quizá fuera otro el motivo. No recuerdo cómo acabó la conversación, sólo la puñetera luna llena en el centro del cielo de la bahía, El Peñón a mi izquierda y el mar al frente cuando salí del kiosko y me metí vestida en el agua. No estaba jugando. Los demás hacían tertulia. Oí cómo Micalea decía <span style="font-style: italic;">pues no sabe nadar y el agua le está llegando ya a las tetas </span>y pensé, <span style="font-style: italic;">es verdad, </span>pero como si no fuera conmigo.<br /><br />No era por Ex. Tampoco tenía intención de morirme: nadie se toma media botella de vermú para suicidarse. Sólo quería que me hicieran caso, llamar su atención, organizar una escandalera, mandarles a todos a la mierda, atreverme a llamarles panda de gorrones o que alguien aprovechara la borrachera para seducirme, en fin.<br /><br />Fue Maseri, que tampoco sabía nadar, quien terminó por meterse a por mí, y salí agarrada a él llorando; pero, en lugar de someterme a su abrazo, no bien pisamos la playa me liberé y salí corriendo a lo largo de la orilla: sentía una lástima tremenda de mí misma, así que me senté a unos doscientos metros del grupo y me puse a cantar el conocido cha cha chá:<br /><br /></div><div style="text-align: left;"><div style="text-align: justify;"><span style="font-style: italic;">Huérfana, huérfana soy,</span><br /><span style="font-style: italic;">Yo soy,</span><br /><span style="font-style: italic;">La huerfanita.</span><br /><span style="font-style: italic;">Yo no tengo ni padre, ni madre...</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">(Si: ya sé que es de Antonio Machín y que el original es "El Huerfanito", ¿qué queréis?, esa es la que me salió del alma).</span><br /><br />Permanecí sentada y murmurando con machaconería y resentimiento la dichosa letrita hasta que dos sombras con tricornio y escopeta - o fusil, o lo que llevaran los guardias civiles en aquellos años - se plantaron delante de mí. Uno de ellos me reconoció e informó al otro:<br /></div><br />-- Es una de las del bar. Viven en el camping, gente joven sin peligro.<br /><br />Menos mal: los únicos que por aquella época no estábamos en el PC éramos Maseri y yo.<br /><br />Fueron discretos. Continuaron su paseo de vigilancia - entonces no había pateras de inmigrantes, pero sí de contrabando de casi todo - y a mí, del susto, se me pasó la cogorza.<br /><br />Aquella noche no me enteré de quién dormía con quién.<br /></div>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-23904706897563177552007-02-20T13:17:00.000+02:002007-02-20T13:27:49.351+02:00CHICA DE ALTERNEEl siguiente verano, y después de un curso en el que, entre huelgas, seminarios alternativos y demás, sólo me examiné - y aprobé, estaría bueno - la Estadística y la Sociología, en lugar de regresar a Alemania, como hizo Ana con buen criterio, me dejé seducir por Mariche: arrendamos al Ayuntamiento de Algeciras un chiringuito en la playa y nos hicimos<span style="font-style: italic;"> </span>emprendedores <span style="font-style: italic;">avant la lettre</span> en el ramo de la hostelería.<br /><div style="text-align: justify;"><br />La madre de un amigo nos había convencido de que nos íbamos a hacer de oro vendiendo las hamburguesas de pollo de fórmula exclusiva que ella nos suministraría. En principio éramos cuatro socios: Mariche y Peter - su marido - Leonor y yo. Leonor tenía a su novio (a quien yo ya conocía por ser compañero de ex en Físicas), haciendo la mili en Algeciras.<br /><br />Llegamos a finales de junio. Tuvimos que hacer una inversión inicial en vasos, platos, cubertería, servilletas... Os excuso del inventario completo. Ví de refilón cómo la señora preparaba una carne que picaba mezclándola con garbanzos remojados y mucha, mucha hierbabuena. Las probé; me gustaron. Eran de pollo para que los magrebíes que bajaban a pasar las vacaciones a su pueblo no tuvieran escrúpulos en comérselas, nos dijeron. Callaron que los magrebíes llegaban directamente al puerto y no se movían de allí hasta que subían al barco.<br /><br />Nos instalamos en el camping que había en el extremo occidental de la playa, en dos tiendas: una la compartíamos Leonor y yo; en la otra se instalaron Mariche y Peter. Nos inscribimos en recepción los cuatro, pero hubo días a lo largo del mes de julio en que llegamos a dormir ( o lo que se terciara ) nueve o diez, a saber: el novio de Leonor, dos compañeros suyos que no tenían familia por allí y tenían pase de pernocta; la hermana de Peter, Micaela; Maseri, un jordano compañero de Mariche que decían que era príncipe o algo así y a quien Micaela intentaba llevarse al huerto, además del hijo de la fabricante de hamburguesas que también era colega de Peter.<br /><br />Trabajar, lo que se dice trabajar, sólo trabajábamos la señora, Mariche y yo: íbamos al mercado, fregábamos, cocinábamos, organizábamos, llevábamos las cuentas... Peter se limitaba a sentarse en una de las mesas a la sombra, esperando clientes mientras fumaba bisontes y leía libros marxistas. Cuando el calor apretaba, se daba un bañito y vuelta a refugiarse. Si algún despistado recalaba por allí, era de ver a nuestro amigo - hoy reputado escritor y cineasta - atendiendo al cliente con el pelo chorreando, un trapo de cocina al brazo, descamisado y con el cigarrillo entre los labios preguntando lo de <span style="font-style: italic;">qué desea el señor</span> al más puro estilo de los secundarios de película francesa.<br /><br />Los demás comían, bebían y daban la lata de las mil y una maneras que los zánganos pueden darla. Sólo Maseri se ganaba el sustento de la manera que ya os contaré.<br /><br />Como las hamburguesas se revelaron como una idea excelente pero impropia de la situación - el objetivo era ganar mucho en poco tiempo - reorientamos el negocio hacia las sardinas asadas durante el día y las copas por la tarde: era un primor vernos de chicas de alterne a las tres, dándole palique al personal para sacar en cubatas lo que no ganábamos con las comidas.<br /><br />Dado que el chiringuito carecía de luz eléctrica, la noche era para nosotros y, ¡qué noches, válgame la Caridad!</div>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-51019337313366260852007-02-11T21:30:00.000+02:002007-02-11T21:42:13.866+02:00ALEGATOA partir de ahora, para el mundo de la moda ya no existiremos las mujeres muy delgadas; a mí me resbala, teniendo en cuenta que ya entraba en varias de las categorías que han sido borradas del imaginario <span style="font-style: italic;">fashion</span> (bajita, morena, de más de treinta y cinco años y clase media); lo que me sorprende es que anuncien a bombo y platillo que de la 36 hacia abajo se considerará una medida infantil, y que están realizando un estudio estadístico para comprobar cuáles son las tallas más comunes entre las españolas.<br /><br />¿No suena contradictorio que primero tomen las decisiones y luego hagan el estudio? ¿Y si las españolas, a fuer de menudas de esqueleto, resultamos tener tallas pequeñas? Si, ya sé que a simple vista queda claro que la mayoría es más bien gordita; tampoco la media de edad son los veinte años, y a las que ya hemos duplicado o triplicado esta edad se nos continúa obligando a buscar tienda por tienda pantalones con el tiro alto, jerseys que no dejen el ombligo al aire, camisas que no se ajusten a una cintura que más allá del primer hijo desaparece cruelmente... La encuesta sobre tropecientas mil españolas está sesgada en sus planteamientos.<br /><br />El problema de salud pública relacionado con la comida en el mundo desarrollado es el exceso de grasas, de proteínas animales y de hidratos de carbono, no el ayuno. Creo que mueren muchas más mujeres como consecuencia de la obesidad que de anorexia. Creo que el verdadero gran problema sanitario no está en los desajustes psicológicos de las muchachitas que dejan de comer porque se ven gordas, aunque sea imperativo atender su dolencia. No entiendo, por lo tanto, esa repentina irrupción en los periódicos y las televisiones de artículos y reportajes sobre una enfermedad para la que el alarmismo resulta contraproducente.<br /><br />El mundo de la moda es un mundo loco, al que sólo debemos atender en la medida en que nos divierta: cuando se convierte en un problema psicológico, lo mejor es acudir al especialista; pero eso no tiene nada que ver con confundir <span style="font-weight: bold;">índice de masa corporal</span> y <span style="font-weight: bold;">talla</span>: una vasca famélica puede calzarse una 42 y a continuación desmayarse de debilidad, ¿es que nadie ha caído en la cuenta?<br /><br />¿Por qué no se aborda el asunto de una manera global? ¿Por qué las mujeres no nos rebelamos ante la manipulación de una industria que decide qué es lo bello, qué es lo bueno, que es lo saludable? ¿Por qué permito que me digan cómo debo ir vestida y peinada para sentirme deseable? Es como si, para evitar los casos de suicidio, se nos obligara a toda la población a sujetarnos a un canon de alegría, por debajo del cual seríamos rechazados por el resto de la sociedad.<br /><br />Estoy harta de que los medios de comunicación, las grandes multinacionales y los poderes públicos se erijan en jueces de lo que es y lo que no es importante para los ciudadanos. Miro a mi alrededor, y con lo que me encuentro cada día es con mujeres gordas, delgadas, informes, curvilíneas, planas, macizas, blandengues, altas, bajas, morenas de pelo liso o rizado, pecosas, jóvenes, viejas, maduras, de edad indefinida, rubias, atléticas, culonas, máximas y mínimas, que llevamos una ajetreada vida de doble jornada en el hogar y en el trabajo asalariado. La anorexia es un problema médico de una minoría, como lo es la úlcera de duodeno. Es estupendo que enseñen a los modistos a elegir modelos que den una imagen saludable, y esta muy bien que se unifiquen los patrones para que, cuando veamos una talla 40, sepamos siempre a qué atenernos, pero ¿qué tiene eso que ver con que de pronto se nos estigmatice a las pequeñas? ¿Por qué no se preocupan, en cambio, del dinero que se gasta la gente joven en comprarse varios modelos por temporada, dejando casi nueva la ropa del año anterior y el bolsillo de los padres exhausto?<br /><br />Mi suspicacia me hace pensar que, quizá, la industria de la confección ha caído en la cuenta de que la alta costura les está haciendo un flaco favor: si sólo presentan modelitos para niñas esbeltas, les quedan demasiadas prendas en <span style="font-style: italic;">stock</span>, y, en cambio, se están perdiendo una parte del mercado, la más numerosa, la de las rellenitas con algunos michelines que - desalentadas - dejan de preocuparse por ir <span style="font-style: italic;">a la última</span>. Nada mejor, pues, que cambiar de rumbo diciendo que es por nuestro bien, y hacer la dichosa encuesta para aclararse de lo que tienen que sacar al mercado. Lo cual es aceptable, sin mezclar churras con merinas.<br /><br />(¡Ah!, Sissi, la emperatriz austriaca, era anoréxica: no es un problema de nuestros días).Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-4087537468641148192007-02-08T21:24:00.000+02:002007-02-08T21:51:13.384+02:00CAMBIO DE TERCIOPasan los días y no me siento a escribir.<br /><br />El blog puede ocupar un tiempo que ahora mismo tengo que medir cuidadosamente. Tampoco la historia de mi matrimonio fluye con la sencillez con que puedo manejar otras historias anteriores; tendría que reflexionar, darle un sentido, encontrar el hilo conductor, y no tengo las ganas. Doy por sentado que terminaré por hacerlo, pero aborrezco sentirme obligada.<br /><br />La sinopsis no tiene nada de particular:<br /><br />Regresé de Alemania, Ex terminó la carrera, nos fuimos a vivir a Valladolid para que él hiciera la <span style="font-style: italic;">tesina</span>, abominó de la Universidad, volvimos a Madrid porque tuvo que terminar la mili como soldado raso (estaba en una <span style="font-style: italic;">lista negra), </span>yo acabé ese año, encontramos trabajo como licenciados, fuimos en el verano del 74 al Portugal de <span style="font-style: italic;">Grándola, vila morena</span> <span style="font-style: italic;"><span style="font-style: italic;"></span></span>y de la Revolución de los claveles y en el 75 a Inglaterra, donde quedé preñada. Murió Franco, me echaron del curro a causa del embarazo, y mi hijo nació fuera de la era del dictador.<br /><br />Ya está.<br /><br />Lo próximo que escriba será sobre el deseo (de la mujer del prójimo o del hombre de la prójima, o de cualquier persona, vaya), la infidelidad (la materialización del deseo), y la decepción.<br /><br />Pero no os prometo nada: ni el cuándo, ni el cómo.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-40428501972784218522007-02-01T21:04:00.000+02:002007-02-01T21:23:18.550+02:00A VECES...Confieso: yo también soy adicta a <span style="font-style: italic;"><span style="font-weight: bold;">House, </span></span>y en uno de los capítulos de ayer, un paciente le decía:<br /><br />-- <span style="font-style: italic;">Ya veo que usted es de los que creen que para cambiar las cosas hay que ganar siempre...<br /><br /></span>Pues, eso: que no; que la consigna que circula por ahí, de que hay que votar a los menos malos para ganarle a la derecha, me parece que estas elecciones me la voy a saltar. Y yo vivo en Madrid, no hablo de otro lugar, que conste.<br /><br />Me consolé a mi manera. Cuatro años más aguantando a la Espe y al Gallardón y la izquierda tendrá que ponerse las pilas; total, ¿qué son cuatro años aguantando obras, contemplando el desbarajuste en la sanidad y la enseñanza públicas, viviendo <span style="font-style: italic;">apretujaos </span>porque no hay quien compre o alquile un piso, escuchando cada día las salvajadas que sueltan el Zaplana, el Acebes o el Rajoy en todas las Tv, pero en especial en Telemadrid?<br /><br />A mí, que me registren. Total, <span style="font-style: italic;">no hay que ganar siempre para cambiar las cosas</span>: IU no sacará el 5% necesario para obtener representación, y el PSOE en solitario no alcanzará la mayoría absoluta; son tan estúpidos que ni siquiera se plantean una coalición. Son tan arrogantes. que prefieren que los madrileños les demos la espalda.<br /><br />Pues, nada: a perder otra vez para cambiar algo... En los partidos de izquierda.<br /><br />Lo peor es que <span style="font-weight: bold;">sí</span> hay diferencia entre un gobierno de izquierdas y uno de derechas.<br /><br /><br /><span style="font-style: italic;"><br /><span style="font-style: italic;"></span><br /></span>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-37202743494968826452007-01-31T22:10:00.000+02:002007-01-31T22:15:34.245+02:00LLAMADA DE ATENCIÓN<span style="font-weight: bold;">El 1 de febrero de 2007 </span>participad en la más grande movilización de ciudadanos contra el Cambio Climático. La Alianza por el Planeta (grupo de asociaciones medioambientales) lanza una llamada simple a todos los ciudadanos, 5 minutos de tregua para el planeta: todo el mundo apaga sus velas y luces el 1 de febrero entre las 19:55 y las 20:00h.<br /><br />No se trata de economizar 5 minutos de electricidad únicamente ese día, pero sí de llamar la atención de los ciudadanos, de los medios de comunicación y de los que deciden sobre el desperdicio de energía y la urgencia de pasar a la acción.<br /><br />Cinco minutos de tregua para el planeta: esto no lleva mucho tiempo, no cuesta nada y mostrará a los candidatos a las elecciones legislativas de junio 2007 que el Cambio Climático es un asunto que debe pesar en el debate político.<br /><br />¿Por qué el 1 de febrero? Ese día saldrá en París el nuevo informe del grupo de expertos climáticos de las Naciones Unidas. Este evento tendrá lugar en el país vecino: no hay que dejar pasar esta ocasión de torcer los proyectos sobre la urgencia de la situación climática mundial.<br /><br />Si participamos todos, esta acción tendrá un peso real mediático y político, algunos meses antes de las elecciones.<br /><br />¡Haced circular al máximo esta llamada!<br /><br /><span style="font-weight: bold;">Amigos de la Tierra</span>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-12640437661832034522007-01-28T01:57:00.000+02:002007-01-28T02:16:52.633+02:00CABREO¿Cómo era la frase?...<br /><br /><span style="font-style: italic;">...Malos tiempos para la lírica...</span><br /><br />O, lo que es lo mismo: Dios ha muerto, Marx ha muerto, y yo me encuentro regular.<br /><br />Se acercan las elecciones y, por primera vez en la democracia, no voy a saber a quién votar. Ir, iré; pero es posible que, si las cosas no cambian mucho de aquí a entonces, mi papeleta se quede en blanco.<br />Hay que fastidiarse.<br />Quién me lo iba a decir a mí.<br /><br />La que se ha pasado la vida diciendo que, si no te ocupas de la política, los políticos se ocuparán de ti.<br /><br />La que presume de sentido común: léete los programas; vota al que más de acuerdo esté con tus planteamientos y, luego, exige.<br /><br />Pero hay algo más.<br /><br />Es lo de la credibilidad.<br /><br />De acuerdo: si gana la derecha, nos tiraremos otros cuatro años aguantando lo inaguantable, hay que votar aunque sea con la nariz tapada, etcétera, etcétera, etcétera.<br /><br />Pues, que ganen. A ver si nos come la mierda de una puñetera vez. No es el <span style="font-style: italic;">cuanto mejor, peor,</span> sino necesidad de que algunos de los actuales representantes de la izquierda se jubilen, nos olviden, nos dejen en paz, nos respeten un poco.<br /><br />Qué aburrimiento, Dios mío, qué aburrimiento.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1169404206964099972007-01-21T20:18:00.000+02:002007-01-21T20:30:07.056+02:00CEVICHE A LA ESPAÑOLAEl <span style="font-weight:bold;">ceviche</span> es un plato tan flexible que hasta se escribe de manera diferente según el país; así, Isabel Allende lo nombra "seviche" en su memorable "Afrodita" y en Perú, al parecer, lo escriben con "b". Lo he comido en varios países y mi consejo es que no lo pidáis en hoteles, porque suelen añadirle, en lugar de tomate, "ketchup", que es como les gusta a los gringos, con lo que resulta una guarrería dulzona.<br /><br />Me tomo la libertad, pidiendo mil perdones a los latinoamericanos, de contaros cómo lo hago yo, que viene a ser una versión adaptada al gusto mediterráneo; mantengo el nombre, no obstante, porque no creo que los pequeños arreglos lo traicionen tanto como para no merecerlo. Resulta un plato de sabor vigoroso y exquisito.<br /><br />Otra consideración: los ingredientes están pensados para servir de entrante; si pensáis en convertirlo en plato principal, deberéis aumentar a casi el doble las cantidades.<br /><br /><br /><span style="font-weight:bold;">INGREDIENTES</span> (4 a 6 personas)<br /><br />1/2 kg. de almejas<br />1/2 kg de gamba arrocera<br />1 kg de limas<br />2 tomates medianos<br />1 pimiento verde no muy grande<br />1 cebolleta<br />1 pimiento morrón<br />1 ramillete de cilantro<br />1 vaso (de los de vino) de aceite de oliva<br /><br />(También se puede hacer con pescados de carne dura, como la corvina, que está buenísima).<br /><br /><span style="font-weight:bold;">PREPARACIÓN</span><br /><br />Poned en agua con sal las almejas durante media hora por lo menos, para que suelten la arenilla. Mientras, pelad las gambas, que habrán sido congeladas previamente durante al menos dia y medio por el asunto del anisakis (eso, si no son de las que en la pescadería pone "<span style="font-style:italic;">producto en descongelación, no volver a congelar</span>", en cuyo caso nos habrán ahorrado el trabajo). Haced zumo del kg de limas. Picad la mayor parte del cilantro.<br /><br />Yo abro las almejas al calor, es decir: las coloco en una sartén y les doy vueltas hasta que se despegan las valvas, momento en el que las retiro. También pueden abrirse en vivo, si queréis.<br /><br />En una ensaladera o fuente alta se colocan las gambas, la carne de las almejas, el zumo de lima y el cilantro. Debe marinarse entre seis y ocho horas, procurando darle alguna vuelta que otra para que el marinado sea homogéneo.<br /><br />Justo antes de servir, se pican los dos tomates pelados, el pimiento verde y el morrón y la cebolleta, todo ello en trocitos muy finos. Se sacan del zumo de lima las gambas y las almejas y se mezclan con las verduras en la fuente que se vaya a llevar a la mesa; se añade el aceite de oliva, unas cucharadas (dos o tres, al gusto) del zumo del marinado y, por último, se adorna con la otra mitad del ramillete de cilantro.<br /><br />Se sirve en recipientes de salpicón de marisco y se come con cucharita. (En Quito lo servían con palomitas - pop corn - que iban añadiendo al ceviche, pero a mí me resultaba demasiado exótico).<br /><br /><span style="font-weight:bold;">Se admiten sugerencias.</span>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1169237881177864092007-01-19T21:53:00.000+02:002007-01-19T22:18:01.310+02:00RESPUESTASNo me ha sentado muy bien la vuelta al trabajo, y voy tirando como puedo; se me hace repugnante volver a pedir una baja y estar encerrada las veinticuatro horas, así que procuro descansar lo más posible: ese es el motivo de mi silencio durante esta semana.<br /><br />Estoy inapetente para ponerme a escribir, pero vosotros sois un aliciente, un deber, un estímulo, un Pepito Grillo que andáis siempre empujando mi perezosa conciencia bloguera. A veces, cuando estoy dando vueltas en la cama porque la jodida espalda me deja insomne, redacto mentalmente largas respuestas a cada uno de vosotros que luego me siento incapaz de materializar, u olvido, o descarto; pero siempre estáis ahí, es formidable.<br /><br />Así que esta es una respuesta conjunta a quienes comentasteis el post anterior.<br /><br />(Por cierto: me sorprendió la escasez de respuestas, a pesar de que el contador me indica que el número de visitas no se ha reducido). <br /><br />Hacéis hincapié en el asunto de la fidelidad, poniendo en cuestión - relativa, cierto es - su utilidad, su necesidad, su significado y su valor, más aún en las circunstancias de la historieta que os contaba; para mí era pura lealtad: Ex y yo no habíamos abordado nunca el asunto, y no me parecía lógico tomar iniciativas por mi cuenta. Cuando volví tampoco lo hablé con él, por cierto.<br /><br />En mi caso concreto - no enjuicio conductas ajenas en este terreno - la fidelidad es connatural al hecho de estar enamorada: puede apetecer un revolcón, pero tampoco es una cuestión de vida o muerte, y en cambio puede derivar en un conflicto: ¿lo cuento, no lo cuento?, ¿cómo me sentiría yo si fuera mi pareja quien anduviera por ahí echándose unos polvos coyunturales sólo porque yo no estaba?<br /><br />Quizá no quise abordar aquella aventura por no tener que contarselo después a Ex. Quizá fue para no tener que aceptar que Ex hiciera lo propio. Quizá no me gustaba tanto el alemán. <br /><br />Os contaré otras historias que tentaron mi fidelidad a lo largo de mi vida de casada.<br /><br />(!Ah!, también está lo de la curiosidad. Queridos míos y, sobre todo, queridas mías: a estas alturas me apasiona saber, completar, cerrar. Puro morbo de lectora, espectadora de películas, <span style="font-style:italic;">voyeureuse</span> de la vida en general y de la mía en particular).Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1168900816257734202007-01-16T00:39:00.000+02:002007-01-16T01:58:33.836+02:001971 DE SOLEDADESEn Stuttgart tuve que afrontar una prueba de fuego: mi fidelidad.<br /><br />Y es que el encargado de la cadena de montaje, alemán <span style="font-style:italic;">alto y rubio como la cerveza</span>, con un cierto aire de analfabeto y una sonrisa dulce como un postre de crema, me hacía ojitos. <br /><br />Cada vez que pasaba por mi lado se detenía a empujar la máquina forradora y en un plis plás dejaba dos o tres tapas de guantera finiquitadas. Se las arregló para preguntarme la edad y contestó con admiración "¡Ich glaube nicht!", (creo).<br /><br />Se reía de mis esfuerzos por arrastrar las cajas de bombillas.<br /><br />Me ofrecía cerveza los viernes por la mañana (Momento en el que los alemanes iniciaban el fin de semana con la única diversión que les conocí: beber hasta caerse de culo).<br /><br />Se sentaba cerca de mí - no en la misma mesa, que era de españoles en exclusiva - en la cantina, y no perdía ocasión de mostrarme su dentadura. Me mimaba dentro de unos límites prudentes.<br /><br />A mí el señor me gustaba. Me engañaba diciendo que era exactito a Ex, pero en rubio, aunque el único parecido que recuerdo ahora es que hablaba poco. El <span style="font-style:italic;">feeling</span> era puramente sexual, y estoy segura de que tenía que ver, más que con su aspecto y su amabilidad, con el hecho cierto de que estar encerrada en una fábrica un montón de horas al día para luego salir sola, cenar sola, ducharme sola, dormir sola, no era mi idea de la alegría de vivir. <br /><br />No era el único que me tiraba los tejos, pero me había encaprichado con él. Me apetecía un revolcón, o dos, o tres, y se me iba la cabeza cuando notaba su aliento cerca, incluso cierto olor a sudor limpito, mientras forraba las guanteras como quien forra botones. Pero aguanté. Recurrí a la nunca bien ponderada - salvo por Woody Allen - autogestión. Al amor propio.<br /><br />Y es que sí, señores: las niñas también nos masturbamos, aunque no hagamos de ello motivo literario.<br /><br />A estas alturas, me pregunto si Ex también me fue fiel. Entonces ni se me ocurrió dudarlo. Pena de no poder sentarnos un día a poner en común ciertas historias: la curiosidad es la madre de todo conocimiento.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1168778596942095352007-01-14T14:39:00.000+02:002007-01-14T21:53:47.116+02:00CREMA DE CEBOLLA "EL SOPAPO"He recuperado esta crema para que os hagáis una idea...<br /><br /><span style="font-weight:bold;">INGREDIENTES</span> para seis personas.<br /><br />- 2 cebollas grandes.<br />- Media barra de pan duro.<br />- 2 huevos.<br />- 1 vasito de de aceite oliva<br />- agua, sal y pimienta.<br /><br />Poned en remojo las cebollas peladas y cortadas en trozos grandes, así como el pan, durante una hora aproximadamente. A continuación se salpimenta ligeramente y se ponen a hervir con el aceite, hasta que las cebollas están blandas.<br />Se aparta del fuego, se bate con la batidora hasta conseguir una consistencia cremosa y, aún caliente, se añaden los huevos. Rectificar la sal y la pimienta si es necesario.<br /><br />Tened en cuenta que ni todos los panes ni todas las aguas son iguales, así que la consistencia de la crema - más clara o más espesa - es cosa vuestra.<br /><br />Se puede servir con picatostes (pan frito) muy pequeñitos, que se ponen en el centro de la mesa para que cada uno se vaya sirviendo a su gusto.<br /><br />Y, ya está.<br /><br /><span style="font-style:italic;">(ACTUALIZACIÓN, TRAS EL COMENTARIO DE SURI KATA: los huevos también se someten a la batidora, de manera que queden emulsionados con el resto de la crema)</span>Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1168551832642055792007-01-11T23:38:00.000+02:002007-01-11T23:43:52.726+02:001971 EMIGRANTE TEMPORALTeníamos la dirección de un tío de Ana. Hicimos el viaje en autobús, que sólo paró una vez, en mitad de la noche, en una gasolinera con cafetería en donde tomamos algo caliente. Llegamos al día siguiente a la estación de Stuttgart. La dirección era una calle en Sindelfingen, pero ninguno de los indicadores de recorrido señalaba tal nombre; saqué mi manual "<span style="font-style:italic;">Cómo hablar alemán en quince días</span>" y escogí la frase: "Por favor, ¿cuál es el autobús a...?". La repetí dos veces en voz alta. Ana se protegía detrás de mí, quién sabe por qué: siempre ha sido mucho más voluminosa que yo, y un empujón suyo valdría por cuatro míos. Pregunté a varias personas que ponían cara de entenderme perfectamente y me respondían con muchísima educación en un idioma que mi manual no reconocía. <br /><br />Dimos con un germano joven que se molestó en repetirnos dos o tres veces la misma retahila y, harto de nuestra cara de estúpidas ante sus corteses indicaciones, tomó nuestras maletas y con absoluta decisión, las subió a un autobús, esperó a que nosotras subiéramos detrás, soltó un taconazo (lo juro), inclinó la cabeza y se bajó a continuar su camino. El destino le haya premiado su buena acción.<br /><br />El autobús estaba hasta la bandera de españoles. A partir de ahí, todo fue como estaba previsto, más o menos: yo fui destinada a una familia doble - dos hermanas y sus respectivos maridos, y un hijo por pareja - que vivían en un decrépito caserón en mitad de la nada, y Ana se quedó con sus tíos. En dos días tuvimos el contrato y a trabajar en la cadena de montaje.<br /><br />(Me cuesta un mundo continuar: todo era tan sórdido que es difícil mantener un tono ligero, y tampoco me apetecen los melodramas. En fin: salga el sol por Antequera)<br /><br />Españoles, turcos, italianos, yugoeslavos y portugueses. Algún alemán. Al entrar, un cartel anunciaba el número de unidades que debían montarse durante la jornada. Mi tarea consistía en forrar de piel la tapa de la guantera, colocar las bombillas en todos los faros y llevarlas a un determinado punto de la cadena. Ana limpiaba los cristales de los coches ya terminados. Nadie hablaba inglés. No había un idioma común: la vernácula era lengua demasiado difícil, salvo para yugoeslavos. Comíamos - o cenábamos, dependiendo del turno - en la fábrica. Dependía del coche de mis caseros, porque ningún autobús llegaba ni a los alrededores de donde vivía. La mayoría de los españoles solteros se alojaban en unos barracones de prefabricado, cercanos a la fábrica, a los que llamaban "la residencia": había otras tantas construcciones para cada nacionalidad, visto que de lo contrario las riñas con arma blanca se multiplicaban.<br /><br />Aprendí lo que es una sociedad de castas: los intocables eran los turcos, a los que nadie dirigía una mirada; portugueses, españoles, italianos y yugoeslavos tenían un estatuto diferente, de menos a más. <br /><br />A las dos semanas caí en la cuenta de que la amabilidad con la que había sido acogida en casa de los paisanos no era tal: la expectativa era que pagara el hospedaje cuidando los niños y limpiando la casa, pero en mi ingenuidad no había sabido entender que un emigrante no está para favores. Al principio me sorprendía la soltura con que mis ganas de cooperar en las tareas hogareñas se veían superadas siempre por lo que a mí me parecía una falta de delicadeza y no eran sino simples órdenes: plancha, friega, baña a los niños, pon la lavadora, tiende... No paraba. Un fin de semana que fui a comer a casa de los tíos de Ana me lo explicaron con claridad: casa a cambio de trabajo. Haberlo dicho antes: me busqué en mitad del pueblo una habitación/nicho que dejaba temporalmente un muchacho para venirse a Guadalajara a ayudar a la siega.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1168121208163434532007-01-09T15:43:00.000+02:002007-01-09T16:35:18.910+02:001970 VIDA DE CASADOSNo habíamos contado con que Ex se quedaría sin trabajo, de modo que tuvimos que reorganizarnos: él buscó un par de alumnos particulares y yo conseguí colocarme en el entramado del censo general de población de 1970, como coordinadora de un grupo de agentes. Las clases eran por la mañana y lo del censo por la tarde: nada estaba perdido.<br /><br />Me había matriculado en Psicología, que entonces se estudiaba como una especialidad en la Facultad de Filosofía y Letras. Arrastraba el Griego de primero y segundo, el Latín de Segundo y la Historia de España, quizá alguna más, no estoy segura. Aprobé todo entre junio y septiembre: estuve magnífica, a pesar de las huelgas, las reuniones, el nuevo trabajo y el trajín de la <span style="font-style:italic;">casa nueva</span>.<br /><br />Porque la <span style="font-style:italic;">casa nueva</span> se convirtió en la fonda El Sopapo: todo huido de la policía, toda pareja que necesitaba echar un polvete, todo recién llegado a Madrid, toda moza que se peleaba con su familia, todo sobrino que suspendía un trimestre las Mates o la Lengua, todo... dios, recalaba por allí. Y más agua a la sopa, o más patatas al puré, o más garbanzos al cocido. Y mucho, mucho té con hierbabuena. Desde entonces odio las salchichas al vino blanco, las chuletas de aguja de cerdo, la panceta y las sardinas en aceite; he conseguido reconciliarme con las lentejas, pero el repollo, la sopa y el puré de verduras han quedado proscritos para siempre de mi mesa, como la morcilla de patata, los chicharrones y el jurel. Algún día íbamos a comer a casa de mi suegra, de mi madre, de nuestras respectivas hermanas casadas, a casa de los Conejo, y aprendí a cocinar decentemente: cuando se cuenta con malos ingredientes se imponen lo barroco y las especias. <br /><br />Ese curso conocí a mi, desde entonces, inseparable amiga Ana. Y a mucha más gente con la que aún me continúo viendo, y a otros que en el '73 tuvieron que salir huyendo con nuestros pasaportes, y a algunos con los que me terminé peleando, y a unos cuantos que sé que ha sido de ellos porque ahora son famosos escritores, famosos políticos, famosos cineastas o famosos ex famosos.<br /><br />Asistía regularmente a clase. El trabajo era facilón. Estudiaba. Me iba enterando de qué iba la vaina de la izquierda con todo su floreo de siglas y consignas. Participaba en acciones como introducir panfletos en la Facultad, o en manifestaciones relámpago - los llamábamos <span style="font-style:italic;">saltos</span> - consistentes en cortar la calzada entre quince o veinte personas, tirar pasquines, dar cuatro gritos y salir huyendo por la calle que no era la que previamente habías considerado menos peligrosa. Acudía a asambleas que abortaba la policía antes de leer el orden del día. Ex, además, estudiaba, estudiaba, estudiaba; pocas veces se acordaba de la guitarra. Con todo, siempre encontrábamos momento y lugar para un polvo de urgencia, aunque las siestas interminables o las noches en blanco escasearan, sumergidos como estábamos en el huracán del final del franquismo.<br /><br />Ex debería continuar las milicias universitarias ese mismo verano, y vivíamos tan al día que se impuso una solución de urgencia: yo iría con Ana a Alemania, a trabajar en la Mercedes Benz de Stuttgart: tres meses de buen sueldo sin impuestos por nuestra condición de estudiantes. Luego, ya se vería.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1168171901218375982007-01-07T13:32:00.000+02:002007-01-07T14:11:42.413+02:00LABORO, ERGO SUMSeñoras y Señores, Damas y Caballeros, Chicos y Chicas, Lectores y Lectoras, Anónimos y Anónimas, Amigos y Amigas, Hijo y Público asistente en general:<br /><br /> ME HAN DADO EL ALTA MÉDICA.<br /><br />El papelito viene a decir que oficialmente estoy sana, y que por lo tanto puedo trabajar. Mañana vuelvo a mi añorado despacho con vistas al aparcamiento del Ministerio, en horario de mañana y tarde (soy de esas funcionarias estúpidas que eligieron un destino en el cual no se hace la vista gorda). Aleluya. Muerta de miedo estoy: después de tanto tiempo, ¿sabré hacer informes, elaborar cuadros, extraer la información pertinente de los dossieres ajenos, hacer propuestas, realizar seguimientos, evaluar acciones, manejar estadísticas, aguantar las estupideces del jefe sin soltar exabruptos y escuchar las consignas de la Directora General sin acordarme de sus muertos? ¿Podré resistir las interminables reuniones de coordinación sin romper el boli, bostezar ruidosamente y salir tres veces a fumarme un cigarrito? ¿Seré capaz de dar mi opinión sólo cuando me la pregunten, y sin poner cara de ajo? ¿Evitaré los comentarios sarcásticos acerca de la capacidad intelectual del Ministro? ¿Soportaré tanta tontuna? ¿Habrán regado mis plantitas, o se habrán muerto de soledad, sequía y desamor en estos meses? ¿Recordaré la clave para acceder a mi ordenador? <br /><br />Os mantendré informados.<br /><br />(La <span style="font-style:italic;">Crónica</span> continuará, aunque quizá ralentizada. Ya estoy cerca del final, que será el día de la muerte de Franco, más o menos. Aunque, por otra parte...)Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1167938368736982402007-01-04T21:14:00.000+02:002007-01-04T21:28:24.803+02:001970 MI BODAEl verano se nos fue entre las milicias universitarias de Ex en la Granja de San Ildefonso, la información sobre nuestros planes a las respectivas familias y buscar nuevo piso. Encontramos uno por el barrio de Tetuán, propiedad de unos emigrantes que no pensaban volver por el momento. Nuevo a estrenar. Vacío. Luminoso y con dos terrazas: iba a ser la primera vivienda en donde podría cultivar geráneos. Tenía tres habitaciones y una sala. Compramos algunos muebles en almonedas, otros nos los regalaron, otros los íbamos recogiendo por la calle durante excursiones nocturnas por Argüelles, la zona de Zurbano y el barrio de Salamanca. Nos hicimos hasta con una mesa de despacho y unos sillones muy <span style="font-style:italic;">propios</span>, de madera maciza y con los asientos de terciopelo azul noche. Lo normal.<br /><br />Queríamos una boda por lo civil, en un alarde de rebeldía, pero fuentes cercanas al Partido Comunista nos aconsejaron no llamar la atención. Mi madre solicitó encarecidamente que fuera de blanco: ella me regalaría el vestido; acepté, pero le jugué una mala pasada: me hice confeccionar un traje de novia con tal minifalda que en el último momento hube de comprarme una <span style="font-style:italic;">culotte</span> con volantes, para evitar que el público asistente a la ceremonia se distrajera viéndome las bragas. No existe documento gráfico digno de escaneo desde mi sentido actual de la estética. Cuando aparece por ahí siempre me vuelvo a probar la dichosa prenda y aún me sienta bien (si no se me mira la cara).<br /><br />Mi padre murió quince días antes. A Ex le echaron de su trabajo a principios de septiembre, en un intento inútil por hacerle desistir del matrimonio. No invitamos a ningún amigo al trámite, de la misma manera que no se les invita al examen del carnet de conducir. Ex llevaba unos zapatos con las suelas remendadas. Los anillos eran prestados. Mi suegra, de madrina, lloraba, no sé si arrepentida por no habernos hecho ningún regalo. Mi madre lloraba, quizá pesarosa por el gasto que le supuso la lavadora que nos regaló, acaso feliz por ver a la hija descarriada ya <span style="font-style:italic;">recogidita</span> y a salvo. Mi hermano fue un padrino decoroso. Mi sobrino Fran lloraba porque se le pasaba la hora de la teta. El cura andaba un poco desorientado. Yo fui andando desde mi casa a la iglesia y el novio llegó en el vespino. <br /><br />Algunas vecinas se acercaron a cotillear y luego le dijeron a mi madre que cómo me había casado con un señor tan mayor (Ex con barba y traje parecía un maestro de escuela viudo).<br /><br />No sentamos todos en una cafetería a tomar unas raciones: diez o doce adultos y siete chiquillos correteando alrededor. Una hora escasa de confraternización. Mi madre y mi suegra no se volverían a ver hasta el nacimiento de mi hijo.<br /><br />Tras las despedidas de rigor, los novios nos acomodamos en el vespino para ir a nuestra nueva casa, muertos de risa porque en cada semáforo los viandantes se quedaban mirando a aquella extraña pareja, ¡ah!, el placer de hacer de la pobreza razón para jugar a iconoclastas. <br /><br />Creo que ya lo he dicho, pero abundo: nunca he pensado que mi boda fuera un error, aunque he terminado por entender a la madre de Ex: yo tenía veinticinco años y él veintidós.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-29858294.post-1167651661214207502007-01-01T13:26:00.000+02:002007-01-01T13:54:48.740+02:00SMS, BESOS Y LANGOSTINOSLo sé: es una horterada, pero por Nochevieja me encanta recibir mensajes, por ejemplo, del jefe que tuve hace cinco años, o de una antigua novia de mi hijo. La mayoría son convencionales; algunos, auténticas joyas humorísticas cuyo autor quedará para siempre en el anonimato. Por ello, y en virtud de mi soberano dominio sobre esta bitácora, hoy concedo los siguientes galardones:<br /><br /><span style="font-style:italic;">Premio al mejor SMS que he recibido este año por Nochevieja, consistente en un borrado automático de todos los mensajes comprometedores de cara a la pareja, a:<br /></span><br /><span style="font-weight:bold;">¡Atención! el simulacro de amor y buenas intenciones ha terminado, insulten a sus cuñados, recojan los langostinos y disuélvanse.</span><br /><br /><span style="font-style:italic;">Segundo premio, consistente en un politono con el Himno de Riego para que la abuela sonría:</span><br /><br /><span style="font-weight:bold;">Feliz Semana Santa de parte de la asociación de Alzheimer y nuestros mejores deseos para 1984. No me acuerdo de tu nombre pero creo que me caes bien. Besos</span><br /><br />Feliz Año Nuevo, queridos míos.Eulaliahttp://www.blogger.com/profile/10797454579110408542noreply@blogger.com