tag:blogger.com,1999:blog-289776452009-07-16T15:25:58.045+02:00cuestiones naturalesjulio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.comBlogger253125tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-65936052223107348382009-07-03T15:03:00.000+02:002009-07-03T15:04:06.191+02:00kairuán<div align="justify">Ya que era la última vez que los veía, quise entretenerme en distinguir, si romana, bizantina o árabe, la procedencia de cada uno de los capiteles de la Gran Mezquita de Kairuán. Los del patio, porque, cristiano, no podría hacer lo mismo con los de la sala de la oración. Al final, me entretuve con unos pocos y el resto lo dejé para otra vez; es decir, para nunca. Miré el patio desde todos los ángulos y bajo un océano de luz. Es el cuadrado más hermoso de África. Y la torre... ¡Cuánto amo las torres!</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-6593605222310734838?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-7918049219046783452009-06-18T17:09:00.005+02:002009-06-18T18:11:28.998+02:00lucrecio 4<div align="justify">La lectura de los textos de Leo Strauss sobre los clásicos es una de las experiencias intelectuales más recomendables: Platón (<em>El banquete</em>, especialmente), Aristófanes, Jenofonte... No sólo aprendemos en general, aprendemos también, y esto es quizá lo más importante, a leer de una determinada manera, que consiste en dejar que el autor se explique a sí mismo, evitando las interferencias y los juicios, intentando salvar, en lo posible, la distancia que el tiempo ha interpuesto entre él y nosotros, tomando en serio su pensamiento, y no como un simple objeto de investigación arqueológica. Pocas veces llegamos a saber cuál es el juicio ideológico de Leo Strauss sobre un autor determinado o sobre un asunto tratado por ese autor; pocas veces también llegamos a saber qué opina en realidad de algunas cosas. Lee y piensa. La filosofía es eso, pensar, y no el sistema de lo que se piensa, como equivocadamente se ha llegado a creer. De todas formas, a veces le descubrimos juzgando, y también es un placer: “Lucrecio habla con especial énfasis del temor religioso de los criminales. Así, hace que nos preguntemos nuevamente si, al intentar quitar este temor, no está debilitando una restricción saludable. Él responde más adelante a esta objeción como buenamente puede. Llega casi a sugerir que el fenómeno principal no es el temor al infierno, sino el temor a la muerte, y que los crímenes que parecen ser una causa del temor al infierno son en realidad una consecuencia del temor a la muerte (III 59-86). Es decir, liberando a los hombres del temor a la muerte, no se emancipa al crimen de una restricción poderosa, sino que, más bien, se contribuye a la abolición del crimen. Nos queda la sospecha de que antes de Epicuro, e incluso antes de Lucrecio en Roma, la religión servía a un buen propósito. Dado el hecho de que muchos hombres, o mejor, que prácticamente todos los hombres siempre se negarán a escuchar la enseñanza epicúrea, la religión servirá siempre a un buen propósito” (“Notes on Lucretius”, en <em>Liberalism Ancient and Modern</em>, 1995).</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-791804921904678345?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-57087395128356316072009-05-21T11:44:00.001+02:002009-05-21T11:45:57.273+02:00el mar de mayo<em>a Santiago y Bárbara</em><br /><br />La luz se separó de las tinieblas<br />y la luz era hermosa y muy paciente:<br />después del laberinto me esperaba<br />la llama inmerecida de una rosa,<br />la sonrisa de yago, el sol de plata<br />y, al llegar a gammarth, el mar de mayo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-5708739512835631607?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-18295849899583665642009-04-14T13:00:00.000+02:002009-04-14T13:02:06.221+02:00letra<div align="justify">Ninguna tan hermosa como la capital romana. Una R de cerca, una O, una M, una A... Y esa Q y esa C y esa T... Estas inscripciones, caídas por tierra y partidas, están hechas para ser leídas muy despacio, <em>letra a letra</em>, para que la mirada se pierda en la profundidad sombría de cada una de ellas. El sentido viene después (o se ha perdido o ni siquiera importa).</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-1829584989958366564?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-64048167826172101472009-04-13T10:44:00.001+02:002009-04-13T10:45:34.066+02:00mosaicos<div align="justify">Los hombres cazando fieras y las fieras cazando. Los hombres trabajando los campos. Los hombres luchando contra los hombres y las fieras contra las fieras. Y muchos dioses: todos los dioses. Un poco ridículos ya, como los héroes del cómic. Y todos los peces, exactos. Ni en lo real ni en lo irreal: pienso sólo en quien, arrodillado durante toda su vida, va poniendo las teselas. ¿Qué prefiero de toda esta abundancia, de todo este lujo? Los mosaicos en los que no aparece la vida, los puramente geométricos, los laberintos.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-6404816782617210147?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-59358970959845893482009-04-06T13:07:00.001+02:002009-04-06T13:09:53.203+02:00el campamento<div align="justify">es símbolo e imagen de la ciudad ideal. O, más que símbolo e imagen, quizá sea la ciudad ideal hecha realidad. Su aparición no es consecuencia de ningún proyecto abstracto, sino de las necesidades reales de un ejército de ciudadanos en campaña. El campamento es el orden, que debe durar al menos un instante, pero que podría también durar para siempre. Es el anhelo de referencias sólidas, de la cruz, cuyos brazos señalan a oriente y a occidente, y al norte exacto, porque otro señala también al exacto sur; es la geometría habitable que defiende; el espacio que mantiene a raya a los enemigos, a todos aquellos que no saben de orden ni de ciudades. Combatir es también construir. Cientos de hombres trabajando para construir un lugar seguro y una noche segura (aunque sólo sea eso, una sola noche segura). Los cuatro lados de la empalizada, el foso, el talud, las cuatro puertas. Y, dentro de ese cuadrado, la ley, los oficios y el mercado. El día es la marcha hacia la ciudad que sólo existe en el deseo y que, a la noche, se hará realidad. El día supone también el adiós a otra ciudad, de la que sólo quedan cuatro cicatrices, los modestos límites del orden en el territorio de la barbarie infinita.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-5935897095984589348?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-87602264975371234302009-03-28T10:07:00.001+01:002009-03-28T10:09:14.395+01:00infierno 3<div align="justify">¿Cómo es la primera atmósfera del infierno? Es un “aere sanza stelle” (23), un “aura sanza tempo tinta” (29). La mayoría de los comentaristas transforman “sanza tempo” en “eternamente” y leen: “aire eternamente oscuro”. Sin embargo, si leemos “aura sanza tempo” igual que “aere sanza stelle”, es decir, como espacio en el que no se da la sucesión del día y de la noche, diríamos: “aire sin tiempo, oscuro”. La primera cualidad de ese espacio sería, pues, su inmutabilidad, su insumisión a los ritmos que dan lugar a nuestra percepción del tiempo; la segunda, que es oscuro. De la otra manera, sólo tendría una cualidad, la de ser eternamente oscuro, y eso empobrece, o suprime del todo, la sensación de extrañeza que experimentamos ante esa “aura sanza tempo” en una lectura inmediata, literal y con cierta predisposición hacia la poesía.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-8760226497537123430?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-78831618199441510382009-03-25T13:19:00.002+01:002009-03-25T13:22:14.311+01:00inque meum semper stent tua regna caput<div align="justify">Los amantes viven sin sentido. El amor es un vicio y, como vicio, no ama a quien puede librarle de su enfermedad. Aunque ella, si alguna vez estuvo enferma, ya se ha curado. Él, no. ¿Qué es ella para él? Su casa, la poderosa hermosura y las palabras que mienten. ¿Y él para ella? Creo que ni él mismo lo sabe. Ella ha nacido sólo para que él se duela y pase las noches en blanco. ¿Por qué la quiere sin adornos? ¿Por qué dice que la pura forma se basta a sí misma? Seguramente, no porque así la vea más hermosa, sino para que otros hombres no se fijen en ella. Pero resulta un empeño imposible: quien la ve, sólo con verla, peca; para no desearla, tendrían que estar ciegos. Recela hasta de lo que nada es, hasta de su misma sombra. Los celos son insoportables. Es capaz de irrumpir en casa de ella al alba y de buscar señales en el lecho para ver si no ha dormido sola. El amor tiene efectos (metafísicamente) devastadores: el amante ve en sí mismo la nada. Siente la imposibilidad de amar a otra, y de necesidad hace virtud: cuando se convence de que ella ya no le hace caso, obstinado, se propone servir a un largo amor; vivo, será de ella; muerto, lo seguirá siendo. Su fe última será la misma que su fe primera. Ésa será su gloria. La seguirá amando, incluso cuando, muerto ya, sus huesos ardan en la pira funeraria. A veces, cree sentirse libre o, al menos, con ánimo para buscar el olvido a través del estudio o poniendo entre él y ella el tiempo y la distancia, el paso de los años y el inmenso espacio de los mares. O le dice a ella, diciéndoselo a sí mismo, que no era tan hermosa, que fue él quien, con sus versos, le dio la hermosura. O se complace imaginándosela vieja, con los senos caídos y con las arrugas desfigurándole el rostro. Pero es otro empeño imposible. Los reinos de Cintia estarán siempre sobre su cabeza.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-7883161819944151038?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com9tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-18167004496578489662009-03-17T09:23:00.000+01:002009-03-17T09:24:43.684+01:00del testamento de san efrénEs de noche, y no queda en la lámpara aceite.<br />Es de noche, y huyeron mis días y mis horas.<br />El mercenario acaba su servicio de un año.<br />El extranjero debe retornar a su patria.<br />No me enterréis, hermanos, en vuestro cementerio;<br />pues soy un extranjero, enterradme con ellos:<br />el ave busca siempre otra ave de su especie<br />y un hombre, estar unido a quien se le asemeja.<br />Le he prometido a Dios que allí me enterrarían,<br />junto a los extranjeros de corazón contrito,<br />para esperar al Hijo y, cuando venga y lave<br />con su rocío el mundo, resucitar con ellos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-1816700449657848966?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com13tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-35802272365961491042009-03-12T11:16:00.002+01:002009-03-13T03:26:49.187+01:00lucrecio 3<div align="justify">Esa eclosión primaveral de niños en las felices ciudades (I 255); ese anillo que mengua con el paso imperceptible del tiempo (I 312); las zarzas en las que han quedado prendidas las camisas de las serpientes (IV 62); la parte sumergida de los remos, que parece curvarse hacia la superficie (IV 437-442); esas nubes que se estremecen con un sonido semejante al de las velas que flotan sobre los grandes teatros (VI 109-110); el sonido del hierro candente cuando es sumergido en el agua (VI 148-149). Lucrecio nos ofrece numerosos argumentos para demostrar que el alma no es inmortal, y sólo uno, inconsciente y definitivo, que demuestra lo contrario: su propia obra.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-3580227236596149104?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com9tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-30433569800642166182009-03-10T12:54:00.006+01:002009-03-10T14:57:49.842+01:00lucrecio 2<div align="justify">La poesía (o su exposición de la doctrina de Epicuro) era para Lucrecio un trabajo que le obligaba a pasar las noches en vela (I 142-143), una dulce fatiga (II 730). ¿Cómo llevar, si no, tantos <em>corpora</em>, tantos átomos a sus hexámetros? ¿Cómo hacer para que todo encaje? Cantos, versos luminosos (I 933-934), <em>lucida carmina</em> contra la superstición (IV 8-9): ése es su programa. Hay que iluminar, ilustrar. Para ello, no basta con decir las cosas: hay que decirlas con una persuasión que no viene de la tradición literaria, sino de su propia y clara experiencia de los fenómenos: ésas son sus fuentes vírgenes (I 927): están a la vista de todos, son cosas que cualquiera puede ver en el momento en que se presentan, pero sólo una mirada no distraída puede convertirlas en ejemplo, en imagen, es decir, estar a la altura de su epifanía. Lucrecio contaba con una ventaja natural. Si se puede decir algo así, él era <em>naturalmente</em> epicúreo, epicúreo por naturaleza. Creo que su confianza en los sentidos no es consecuencia de la doctrina, que hace de ellos la fuente primera de la verdad, sino de su capacidad congénita para mirar intensamente las cosas y conservar intacto su recuerdo.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-3043356980064216618?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-87245614752729037352009-03-05T13:03:00.005+01:002009-03-05T15:45:56.955+01:00infierno 2<div align="justify">Cuando Dante sabe, porque así se lo dice Virgilio, que hay tres <em>donne benedette</em> en el cielo (la Madre de Dios, santa Lucía y Beatriz) que se preocupan por él, que cuidan de él, recupera el coraje, el <em>ardire</em>, que le había abandonado. ¿Cómo nos explica este reencuentro con el valor, que es también un reencuentro con la esperanza? Con una imagen física y moral. Con una imagen que, en cada dato físico, manifiesta un dato moral. Recobra su cansada fuerza como esas flores que, inclinadas, replegadas sobre sí mismas, cerradas a causa del nocturno hielo, se alzan, se enderezan sobre su tallo y se abren por completo cuando el sol las ilumina: “Quali fioretti dal notturno gelo / chinati e chiusi, poi che ‘l sol li ‘mbianca / si drizzan tutti aperti in loro stelo, / tal mi fec’ io di mia virtude stanca” (127-130). Boccaccio, en sus <em>Esposizioni sopra la Comedia</em>, dice que las flores, cuando desaparece el sol, "si richiudono (<em>se pliegan sobre sí mismas</em>) per tema del freddo (<em>por temor al frío</em>)"; es decir, no es el hielo quien las pliega y cierra, sino el temor al hielo. Se trata de una reacción, de una actitud defensiva, no del efecto físico de ese hielo. Leemos que esas flores son plegadas y cerradas por el hielo (<em>dal gelo</em>), pero es el temor a la empresa, no la empresa que no ha iniciado todavía, lo que hace que Dante esté <em>chinato</em> y <em>chiuso</em>, inclinado, replegado y cerrado sobre sí mismo, como si fuera un cobarde, con esa actitud propia de quien desconfía. ¿Cuándo desaparecen la desconfianza y la cobardía? ¿Cuándo se alzan sobre su tallo, erguidas, valerosas, esas flores? Cuando el sol las <em>‘imbianca</em>: literalmente, cuando el sol las blanquea. Pero, aquí, habría que leer un <em>blanco</em> más cercano a su origen ("blanch", del antiguo altoalemán), un blanco que es el nombre de lo que refulge y deslumbra y el adjetivo que conviene al sol y al día, a todo lo que proclama la luz y la vida (así, el “blanco día” quevediano). </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-8724561475272903735?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-54794433846726759192009-02-24T10:10:00.003+01:002009-02-24T10:27:53.139+01:00infierno 1<div align="justify">No hay que tener miedo. Los sinónimos, si hablamos de poesía, casi nunca lo son. A las cosas hay que llamarlas por su nombre, sin tener en cuenta esa extraña ley que ordena no repetirse. Hasta cinco veces en menos de cincuenta versos, Dante repite la palabra <em>paura</em> y, en una ocasión, después de sólo cuatro versos. Esa repetida <em>paura</em> se manifiesta en el único momento de la <em>Commedia</em> en que Dante no está acompañado, en esos únicos versos en los que el viajero carece de un guía. Cuando dice que ese miedo se apacigua en el “lago del cor” (19-20), Dante, sin citarlos explícitamente, nos pone ante los ojos una tormenta y un oleaje de sangre, los efectos de la adrenalina. Sin embargo, más adelante (90), cuando dice que la “bestia” le “fa tremar le vene e i polsi”, habla directamente de esos efectos. Hay que avanzar y decir todo lo que se tiene que decir. Un poema se hace con alusiones inolvidables y con pasos necesarios y humildes. A éstos tampoco hay que tenerles miedo.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-5479443384672675919?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com15tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-15774999482634357512009-02-19T11:22:00.003+01:002009-03-18T10:40:01.579+01:00con pocos, pero doctos libros<div align="justify">En sus <em>Memorabilia de Sócrates</em> (<em>Sokratische Denkwürdigkeiten</em>, 1759), Hamann recurre a Mt 10,29 para desdramatizar la pérdida de todas aquellas obras que no han sobrevivido al paso del tiempo: “Si un pajarito no cae a tierra sin nuestro Dios, no hemos perdido ningún documento del pasado cuya falta podamos lamentar”. Después, el Mago del Norte sigue atacando de forma contundente el espíritu de la Ilustración: (si tuviéramos aún más libros de los que han llegado hasta nosotros), “nos veríamos en la necesidad de arrojar al mar nuestra carga, de pegar fuego a nuestras bibliotecas o de hacer lo que hacen los holandeses con las especias”.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-1577499948263435751?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com12tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-65455601980678391862009-02-13T12:18:00.001+01:002009-02-13T12:20:06.180+01:00progreso y verdad<div align="justify">Se puede ver la historia de la filosofía a la manera de Hegel: estamos en la cima del saber porque somos los últimos que hemos llegado y, además, al Espíritu le ha dado tiempo de desplegar y resolver sus dramáticos y hermosos esquemas. Ahora es, por lo tanto, la hora de la verdad. También se puede dejar a un lado esa imagen de la historia e ir a la filosofía. Como poco, nos habremos librado de nuestra presunción. Dice Leo Strauss: “Para comprender la filosofía clásica (la griega) hay que tomársela en serio. Pero no se la puede tomar en serio si no se está dispuesto a considerar la eventualidad de que sus enseñanzas son pura y simplemente verdaderas o de que es fundamentalmente superior a la filosofía moderna” (<em>On a New Interpretation of Plato’s Political Philosophy</em>, 1946).</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-6545560198067839186?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com7tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-66164801248164294252009-02-06T08:59:00.006+01:002009-02-06T09:28:06.985+01:00clara y oscuraRADIOGRAFÍA<br /><br />He visto el esqueleto de mi alma,<br />y no he tenido miedo.<br /><br />Yo no he visto los huesos<br />que calmarán el hambre de los buitres<br />o encontrarán su tumba bajo el agua,<br />entre sal y naufragios.<br />No todavía.<br /><br />Tampoco he visto en ellos cicatrices:<br />quizá no he estado nunca en la batalla,<br />siguiendo las estelas de los tanques,<br />golpeando otros huesos con mis huesos.<br />No todavía.<br /><br />He visto el esqueleto de mi alma:<br />era una catedral del siglo XIII,<br />sólo nervios y vanos,<br />y nada alrededor, clara y oscura.<br /><br /><em>María M. Bautista</em><br />4-2-2009<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-6616480124816429425?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com15tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-51217595252343943312009-01-28T20:50:00.002+01:002009-01-29T15:58:01.895+01:00la merecíanLa lluvia que ha lavado las naranjas,<br />las últimas naranjas perezosas,<br />la limpia, la que viene ya sin barro.<br />Y esas naranjas que la merecían<br />sólo por esperar hasta el invierno,<br />como merecen todos los que esperan.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-5121759525234394331?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com13tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-38620064377767011932009-01-24T19:54:00.004+01:002009-01-24T22:19:08.101+01:00schopenhauer y sócrates<div align="justify">Schopenhauer, en <em>Fragmentos para la historia de la filosofía</em>, y a propósito de Sócrates, niega que aquellos que no han escrito nada sean verdaderos sabios. “Un gran intelecto ha de reconocer poco a poco su vocación y su actitud hacia la humanidad, hasta tener conciencia de que no pertenece al rebaño, sino a los pastores, es decir, a los educadores del género humano (...) El único órgano con el que se habla a la humanidad es la escritura; oralmente, se habla sólo a cierto número de individuos (...) y esas personas son casi siempre un mal suelo para la simiente noble (...) La tradición se falsifica (...) La escritura es la única y fiel guardiana de las ideas (...) Toda inteligencia profunda siente el impulso de fijar sus pensamientos y darles precisión y claridad (...) El discurso escrito se convierte en reproducción del pensamiento (...) Por lo tanto me resulta difícil creer en la auténtica grandeza de los que no han escrito (...) los considero más bien héroes prácticos, que tuvieron más influencia por su carácter que por su cerebro...” Yo digo que toda alma noble, tenga o no altas cualidades intelectuales, en un asunto como éste, tiene que dejar hablar al encausado, cuyos argumentos conoce muy bien Schopenhauer, porque los ha leído en el <em>Fedro</em>, donde Sócrates defiende el discurso oral frente al discurso escrito. No sólo Schopenhauer los conoce, sino que se sirve de ellos para decir todo lo contrario: la imagen de la simiente está en el <em>Fedro</em>, pero allí el discurso oral cae en un suelo propicio y da lugar a nuevos discursos que reproducen siempre ese fruto inmortal, mientras que los jardines de letras se plantarán como simple diversión (276d-277a). Antes Sócrates ha dicho que lo terrible de la escritura es el verdadero parecido que tiene con la pintura: las imágenes guardan silencio y lo escrito, si lo interrogas, te dirá siempre la misma sola cosa (274d). Lo que para Schopenhauer es precisión, claridad y reproducción del pensamiento, es para Sócrates el resultado de añadir y quitar cosas, de rehacer todo de arriba abajo: los poetas, oradores y legisladores no poseen nada de más valor que eso, lo que han escrito (278d-278e). Sin embargo, un amigo de la sabiduría, aunque escriba, siempre será capaz de demostrar la poca valía de lo que ha escrito (278c). Se me dirá que quien habla así es Platón, que sí se preocupó de escribir. Es cierto, y amó también la verdad.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-3862006437776701193?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-21159734391976049992009-01-18T23:05:00.002+01:002009-01-19T09:52:15.355+01:00cosas y palabras<div align="justify">“In philosophia (...) ubi res spectatur, non uerba penduntur” (<em>El orador</em>, 16, 51). Si le damos crédito a Cicerón, que no es mal testigo, en filosofía se tenía en cuenta lo que se quería decir, el asunto (<em>res</em>), y no se pesaban, no se examinaban las palabras. Buena parte de la filosofía posterior, sobre todo de la más reciente, ha hecho de las palabras su asunto. Desvelar el significado arcaico de una palabra a través de la etimología; convertirla en la metáfora primitiva que era; hacerla revivir otorgándole un nuevo sentido o usándola de la manera más recta posible, evitando la ambigüedad y la imprecisión, nos enriquece e incluso nos defiende, pero eso no significa que ellas, las palabras, tomadas así, una a una, sean las puertas que conducen al conocimiento del ser o que, sumadas todas, constituyan la impenetrable muralla que lo encierra. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-2115973439197604999?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-38585187342863290622009-01-13T12:25:00.008+01:002009-01-25T09:00:39.324+01:00jerusalén y atenas<div align="justify">“Quienes vivieron conforme al Verbo, son cristianos, aun cuando fuesen tenidos por ateos, como Sócrates y Heráclito” (<em>Primera Apología</em>, 46). Muchos siglos después, este sentimiento de Justino sigue vivo (por ejemplo, en <em>Gloria</em>, de Hans Urs von Balthasar). “Todo lo bueno que dijeron nos pertenece a los cristianos” (<em>Segunda Apología</em>, 13). Justino habla de los filósofos y de su participación en el Verbo, pero lo que dice podría hacerse extensivo a los poetas, a Homero y a Píndaro (como hace von Balthasar). Con reservas, Basilio el Grande lo tendrá ya claro dos siglos después y, antes, Tertuliano, para quien el alma es naturalmente cristiana y ha podido intuir oscuramente la Verdad aunque no conociera la Revelación. Igual que hay un camino que aleja Atenas de Jerusalén, el de la Razón que no se identifica con el Verbo, hay otro que acerca Jerusalén a Atenas, el del amor a la verdad, la diga quien la diga.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-3858518734286329062?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-47876856653310631772009-01-05T12:05:00.004+01:002009-02-24T11:42:58.901+01:00lucrecio 1<div align="justify">Un niño da vueltas frenéticamente sobre sí mismo hasta marearse y, cuando se detiene, cree que las columnas y el atrio siguen girando y que los edificios que lo rodean se le van a caer encima (IV 400-403). Estas cosas sólo se pueden decir así si se han experimentado. Lucrecio fue una vez ese niño que da vueltas sobre sí mismo. También, y quizá en la infancia, hay que haberse parado mucho tiempo delante de los charcos que se forman entre las losas de la calle para imaginar que en ellos se oculta un cielo subterráneo (IV 415-419). Y no basta con que nos lo cuenten, hay que haber tenido el típico sueño en el que caemos al vacío para conocer verdaderamente la agitación y el terror que causa (IV 1020-1023). Lucrecio, pues, como otros muchos, soñó una vez que caía desde muy arriba y, ya despierto, tardó en recuperarse del pánico. ¿Llamó también a gritos a un compañero perdido en un lugar desierto y oyó cómo las rocas le devolvían el eco de sus gritos? (IV 572-577). Es muy probable. Y, luego, hay que mirar las cosas, incluso las cosas que no le dicen nada a los otros, como esa ropa tendida, que se seca al sol y se humedece junto al mar (I 305-306; VI 471-472; VI 617-618).</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-4787685665331063177?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com9tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-41410110262088022232008-12-29T21:02:00.012+01:002009-01-24T22:19:54.566+01:00cruel zénon<div align="justify">Leo las magníficas lecciones de Giorgio Colli sobre Zenón de Elea y tengo la impresión de que el mundo del siglo quinto antes de Cristo ya era viejo de puro adolescente. En sentido estricto, la dialéctica nace antes que la filosofía, es decir, antes que la pregunta seria sobre el ser y que la reflexión honesta sobre cuál es el mejor gobierno de la polis. Y, desde entonces, se antepondrá siempre a ella. Primero el orgullo y luego la verdad, como acontece a menudo en nuestra vida. Con la retórica, ocurrió y ocurre lo mismo. Es la filosofía (Sócrates) la que interroga una realidad previa, la retórica (Gorgias), y trata de desembarazarse de ella. A los dieciocho, también en sentido estricto, fui de Elea, que es una de las formas estúpidas de alejarse de Atenas y Jerusalén. Otra, ser de Babilonia.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-4141011026208802223?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-33999773653296604112008-12-19T12:06:00.002+01:002009-01-13T12:51:34.488+01:00reflexiones sobre la mentira<div align="justify">En una nota a sus <em>Réflexions sur le mensonge</em> (1943), Alexandre Koyré dice algo que, sólo en apariencia, resulta paradójico: “Los miembros de la masa se reclutan muy a menudo entre las élites sociales”. Antes ha dicho que “la masa se define por la incapacidad de pensar y esta incapacidad se manifiesta en el hecho de creer en las doctrinas, en las enseñanzas, en las promesas del Führer, del Duce y de los demás jefes de los regímenes totalitarios”. Creo que Koyré, aquí, está caracterizando a un tipo de intelectual o, en general, a los intelectuales, casi siempre crédulos y poco dados a reflexiones que pongan en peligro los fundamentos de su creencia. La élite social a la que se refiere no es la de lo sabios ni la de los virtuosos. De todas formas, creo también que la relación entre el líder totalitario y el intelectual es más compleja, aunque no por ello más sutil. El líder es también una persona crédula con capacidad para simplificar y darle un sentido práctico al material ideológico que le proporcionan los intelectuales. Éstos agradecen esa simplificación, porque lo que más desea un espíritu poco crítico es la certeza y toda simplificación ayuda a prescindir de la incertidumbre. A partir de ahí, los intelectuales se convierten en altavoces del líder.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-3399977365329660411?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com17tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-70126491856854140692008-12-18T14:44:00.003+01:002009-01-13T12:51:11.504+01:00lingua tertii imperii<div align="justify">El 20 de abril de 1933, anota Victor Klemperer en su diario: “Actualmente, la palabra “pueblo” (<em>Volk</em>) se usa tan a menudo como la sal en la cocina; a todo se le añade un pellizquito de “pueblo”: fiesta del pueblo, compañero del pueblo, comunidad del pueblo, cercano al pueblo, extraño al pueblo, nacido del pueblo...” (<em>LTI-Lingua Tertii Imperii-La lengua del Tercer Reich</em>). Otra palabra muy empleada por los nazis, “histórico”, sigue gozando también de buena salud: “Es histórico todo discurso del Führer, aunque repita cien veces las mismas cosas, e histórico cada encuentro con el Duce, aunque no sirva para modificar ninguna circunstancia presente; es histórica la victoria de un coche de carreras alemán, histórica la inauguaración de una autopista, ceremonia que se repite con cada autopista y con cada tramo de cada autopista; es histórica toda fiesta de la cosecha, histórico todo congreso del partido, histórica toda solemnidad de cualquier género. Como el Tercer Reich está hecho sólo de solemnidades (podría decirse que sufre de falta de cotidianeidad) considera que todos sus días son históricos” (op. cit.).</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-7012649185685414069?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com3tag:blogger.com,1999:blog-28977645.post-23433576692007325982008-12-12T11:42:00.006+01:002008-12-18T15:27:45.951+01:00rosenzweig, levinas, weil<div align="justify">Para Rosenzweig, en palabras de Levinas, los judíos no necesitan el cristianismo, pero saben que el mundo sí lo necesita. No creo que el propio Levinas opinase igual que el autor de <em>La estrella de la redención</em>. En general, es amable con el cristianismo, pero, en ciertas ocasiones, se muestra beligerante e incluso muy duro. Es el caso de la crítica que dirige a Simone Weil a propósito de la actitud de ésta hacia el Antiguo Testamento. Es una santa, reconoce, pero no ha entendido la Biblia. Rosenzweig, desde el judaísmo, ve la identidad entre el Dios del Antiguo y el Dios del Nuevo Testamento. Rosenzweig tiende un puente. Weil, no, es cierto; Levinas tampoco. El Dios del Antiguo Testamento y el Dios encarnado del Nuevo no son el mismo para ninguno de los dos. Un cristiano puede considerar natural y lógica la posición de Levinas y audaz y meritoria la de Rosenzweig. Un cristiano debe lamentar también que muchos cristianos vean en el Dios del Antiguo Testamento un Dios que no es el suyo y crean que su Palabra es sólo literatura.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28977645-2343357669200732598?l=cuestionesnaturales.blogspot.com'/></div>julio martínez mesanzahttp://www.blogger.com/profile/12657819836522349143noreply@blogger.com9