tag:blogger.com,1999:blog-2861500623672599559.post-14217518626740332952007-02-09T12:04:00.000-02:002007-02-16T14:30:27.070-02:00Crónica de una música que no vive de la música (1era parte)<p>Como tantos otros músicos uruguayos, lamentablemente tengo que trabajar en otra cosa para poder financiar <span>mi carrera artística.</span><br /><br />Como lo dice el título de mi blog, <span style="font-weight: bold;">además de cantautora soy informática</span> y actualmente estoy como responsable de calidad y de soportes de un departamento de informática donde trabajo unas 6 horas diarias. Hasta hace un par de meses venía trabajando 8 horas pero hacía mucho tiempo que quería bajar la carga horaria para poder dedicar más tiempo a la música y tuve la suerte de poder hacer algunos ajustes en mi economía para poder lograr dicha reducción horaria con la consabida reducción de sueldo. Si hubiera podido, habría bajado a 4 horas pero entonces ya no podría cubrir mis gastos fijos y por otra parte, muy probablemente no me lo hubieran aceptado en mi trabajo por el cargo que desempeño.<br /></p> <p style="font-weight: bold;">Mis días</p> <p>Actualmente, mis días entre semana son más o menos así: me levanto no muy temprano (porque generalmente me acuesto en el entorno de las 2 de la mañana o más tarde) y salgo a trabajar. Los días que estoy muy madrugadora llego a las 10 de la mañana a mi trabajo y el día transcurre laboriosamente hasta las 16hs donde corro de regreso a casa para cambiarme de ropa y empezar a disfrutar realmente el día.<br /></p> <p><span style="font-weight: bold;">Música versus Informática</span><br /></p> <p>A lo dicho ya tengo 2 cosas que aclarar: la primera es que en realidad no es que no me guste mi trabajo, pero si hay algo sobre lo cual no tengo ninguna duda es que si tuviera la chance de vivir exclusivamente de la música, lo dejaría. <span style="font-weight: bold;">Las dudas me las saqué entre el 2002 y el 2004</span>, período en el cual me quedé sin trabajo a raíz de una crisis económica que vivió todo el país y afectó el trabajo de muchos, como el mío, en el que la opción era irse con una platita en el bolsillo y cruzar los dedos para encontrar uno nuevo o esperar a que pasara el temporal y rezar para que no fueras a parar al seguro de paro con mucha menos platita que la que te ofrecían si te ibas por tu cuenta. Yo decidí jugármelas por las mías y aprovechar ese tiempo y esa plata para vivir y grabar mi disco <span style="font-weight: bold;">"Las Casualidades No Existen"</span> que terminé en el 2004 (creo que el título lo dice todo ¿no?).<br /></p> La segunda cosa que quería aclarar es que mencioné el cambiarme de ropa como al pasar pero fue intencional porque <span style="font-weight: bold;">es una costumbre o un ritual que tengo desde la época del liceo</span>, en la que no podía hacer nada de nada hasta que no me quitara el atuendo. El hacerlo me provocaba una sensación de liberación increíble, como si volviera a ser yo misma y recién entonces a partir de ese momento podía disfrutar en plenitud de lo que viniera. Eso es raro porque en realidad también me gustaba ir al liceo, estudiar, etc pero la cuestión es que todo se volvía más agradable cuando ya no estaba encerrada en ese vestuario y lo mismo me pasa hoy cuando me quito la ropa formal de trabajo. Los que me conocen podrán dar fe de que no soy una persona que se preocupe por lucir bien a la hora de vestirse; generalmente en mis elecciones prima la comodidad… y difícil que me vean con pollera!<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_CrjgMZL000U/RdMlAVSnyoI/AAAAAAAAAAY/SPogA1rneuw/s1600-h/conDany1_0328.JPG"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_CrjgMZL000U/RdMlAVSnyoI/AAAAAAAAAAY/SPogA1rneuw/s320/conDany1_0328.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031405896348453506" border="0" /></a>En fin, una vez en casa, tengo varias opciones pero las más votadas son: escuchar música o hacer música. Y al momento de hacer música, lo mejor es cuando trabajamos con Dany (<span style="font-weight: bold;">Daniel López</span>, músico increíble con quien hacemos un dúo super sinérgico) o sola, cuando compongo mis canciones.<br /><span style="font-weight: bold;"><br />El cuartito y el cuartito de ella<br /><br /></span> Ahora estamos grabando en “<span style="font-weight: bold;">el cuartito de ella</span>” nombre que le puse a mi mini home studio que armé en casa a raíz de que Dany en su casa tiene un home studio llamado “el cuartito”, las voces del disco de Dany, disco que esperamos tener pronto para abril de 2007.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_CrjgMZL000U/RdMlQVSnypI/AAAAAAAAAAg/3_uJXthu7G0/s1600-h/cuartitodeella1_0394.JPG"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_CrjgMZL000U/RdMlQVSnypI/AAAAAAAAAAg/3_uJXthu7G0/s320/cuartitodeella1_0394.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031406171226360466" border="0" /></a><br />Pasamos muchísimas horas trabajando juntos, ya sea grabando, escuchando música, viendo dvds de toques en vivo, armando los arreglos para las canciones y editando. También pasamos un buen rato filosofando sobre prácticamente cualquier cosa según el tema que tenga en la cabeza cualquiera de los dos ese día, mientras hacemos un descanso para tomarnos unos mates o un cafecito.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_CrjgMZL000U/RdMlz1SnyqI/AAAAAAAAAAo/M2aekw6MPcA/s1600-h/editando1_0319.JPG"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_CrjgMZL000U/RdMlz1SnyqI/AAAAAAAAAAo/M2aekw6MPcA/s320/editando1_0319.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031406781111716514" border="0" /></a>La cuestión es que siempre nos falta tiempo y a los dos nos gustaría poder dedicarnos todo el día a esto. Lamentablemente por ahora, eso es impensable por múltiples razones.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">Uruguay, pequeño, pequeño...<br /><br /></span>Una de las razones es que Uruguay es un mercado muy pequeño donde los espacios que hay para los que hacemos música de géneros que no son los que están de moda o que no se pueden clasificar con facilidad, casi no existen y los que sí son acaparados generalmente por el que tiene el mejor vínculo.<br />O sea, si no tenés un “padrino”, no importa la calidad o lo bueno que esté lo que hacés, es muy probable que nadie se tome el tiempo para escuchar tu propuesta hasta que alguien te empiece a nombrar.<br />Y obviamente, el saber esto, hace que muchas veces se te haga muy cuesta arriba y tengas ganas de tirar todo por la borda y seguir haciendo música de puertas hacia dentro, dejando que fluya lo que tenga que fluir. El problema es que si uno vuelve a pensar lo que disfruta haciéndolo, no puede dejar de tentarse nuevamente pensando lo lindo que sería tener la posibilidad de vivir de lo que uno siente que es su pequeña contribución al mundo en el que vivimos. Es un lío existencial casi diario que por suerte uno olvida apenas se pone a hacer música y lo deja para otro día.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">¡Sé lo que quiero y lo quiero ya!<br /><br /></span>En realidad, no es más ni menos que el deseo de cualquier otra persona que pretende vivir de lo que le gusta. En mi caso particular, me conformaría tan solo con poder cubrir mis gastos fijos para mantener mi independencia y obviamente, seguir haciendo música (que también tiene sus costos).<br /><br />Ojalá algún día lo logre. Ojalá encuentre el lugar donde se encuentra la gente que valora el arte por el arte y no por lo que dijo tal o cual persona. Y ojalá que entonces mi arte tenga algo para emocionar y pueda sentir que todo el esfuerzo que estoy haciendo ahora por encontrar mi espacio, vale la pena.Ines Saavedrahttp://www.blogger.com/profile/04487301140186034648noreply@blogger.com