tag:blogger.com,1999:blog-282787852009-04-14T11:06:34.985-04:00CaleidoscopioReflexiones personales, artículos sobre la realidad cubana y otros temas de carácter filosófico, político y cultural general.ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.comBlogger16125tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-14548965700495582032007-02-01T14:04:00.000-05:002007-02-01T14:05:40.854-05:00José Martí y el ideal republicano.<p align="right"><span style="font-weight:bold;">"... El respeto a la libertad y al pensamiento ajenos, aun del ente más infeliz, es en mí fanatismo: si muero, o me matan, será por eso." José Martí.<span style="font-style:italic;"></span></span> <sup>(1)</sup></p><p><span style="font-weight:bold;">En el 154 aniversario de su natalicio.</span></p><h5>Ángel Luis Martínez Acosta <sup>(*)</sup></h5><div align="justify"><p>Este 28 de enero recordamos el 154 aniversario del natalicio de José Martí, Héroe Nacional de la República de Cuba, en el contexto de un proceso de traspaso de poder de Fidel Castro hacia su hermano Raúl. Alrededor de este hecho se han generado muchas expectativas dentro y fuera de la isla. Tal parece que la pregunta que muchos analistas se han hecho durante años en el sentido de "¿qué pasará cuando Fidel desaparezca?", tendrá una respuesta en un breve plazo de tiempo.<br /><br />Independientemente de los resultados de este cambio de manos de poder y del futuro rumbo político de Cuba, es bastante razonable pensar en la necesidad de cambios en el modo de gobernar así como en el contenido mismo de la política aplicada hasta el momento.<br /><br />Si finalmente Raúl Castro logra mantenerse en el poder hay que tomar en consideración algunas realidades. Primero, no podrá gobernar del modo autocrático en que lo hizo su hermano porque no tiene su carisma en la relación con el pueblo, ni la "aureola" de líder del movimiento revolucionario inicial, ni el apoyo incondicional de un grupo de los llamados "dirigentes históricos". Segundo, porque una vez muerto Fidel el pueblo estará en libertad de romper esa especie de "pacto secreto" mediante el cual el gobernante cubano se mantuvo por más de 45 años en el poder más absoluto. A partir de ese momento el descontento acumulado, las frustraciones, desengaños y sobre todo la pésima situación socio-económica en que se encuentra el país, condicionarán el surgimiento de protestas sociales hasta ahora impensables. Tercero, por la presión que tanto la oposición interna como el exilio político ejercerán en favor de cambios en el país a lo que se unirán organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales y una parte significativa de la opinión pública mundial. Cuarto, porque dejará de recibir poco a poco la ayuda económica que recibe en estos momentos de algunos países, dirigentes u organizaciones y fundamentalmente de Venezuela donde su presidente, el Sr. Chávez, actúa como el "heredero por excelencia" del ideario de Fidel y en estas condiciones no va a permitir rivalidad de ningún tipo en su delirio de una Venezuela líder del mundo subdesarrollado y de él como su máximo dirigente.<br /><br />Este es, a mi juicio, un momento propicio para iniciar el rescate -si cabe el término- del ideario martiano de manos de quienes durante todos estos años lo han tergiversado y malinterpretado con el objetivo de justificar su permanencia en el poder y la aplicación de métodos de gobierno de corte totalitario. <br /><br />En este sentido hay que destacar que existe un definido ideario republicano martiano, es decir, un sistema de ideas coherentes y sostenidas a lo largo de toda su vida en favor de un tipo de gobierno, de un tipo de gobernante, y de unos mecanismos y métodos de gestión estatal, que fuesen garantes de la más amplia democracia en favor de la mayoría del pueblo.<br /><br />La guerra de independencia de 1895, concebida y preparada por él durante muchos años, sólo puede entenderse como "guerra republicana" -y no sólo "necesaria"-, es decir, de una guerra concebida con un profundo sentido republicano, como el medio a través del cual se obtendría la independencia política de España con el fin de instaurar una república democrática bajo el principio fundador de "con todos y para el bien de todos"; república que sería a su vez el medio por el cual se transformaría toda la estructura social así como la conciencia de los propios cubanos hasta lograr que Cuba pudiese erigirse como nación libre y soberana por propia voluntad y capacidad y ocupar el lugar que por derecho le correspondía en el contexto de los demás países.<br /><br />Este principio fundador de su ideario ha sido groseramente tergiversado durante los últimos 45 años al menos en tres momentos. Primero, cuando se afirma que Martí fue el autor intelectual del asalto al cuartel Moncada. Un análisis detenido del pensamiento martiano nos demuestra que Fidel no sólo hizo todo lo contrario a lo que Martí señalaba, sino que en ese momento fueron Marx, Engels y Lenin -sobre todo la obra de este último "El Estado y La Revolución"- los verdaderos autores intelectuales de dicha acción. Segundo, cuando se afirma que el ideario martiano se funde con el ideario marxista-leninista. Esto, además de ser un contrasentido, es una manifestación de una supina ignorancia -cuando no traición- de la esencia del pensamiento político martiano. Tercero, al afirmarse que dicho principio se identifica con el concepto de dictadura del proletariado ya que no sólo son incompatibles sino que se manifiestan como antagónicos. Cuarto, al alentarse desde el gobierno de modo velado o directo a realizar investigaciones que de alguna manera "mostrasen" la filiación o simpatía de Martí por el socialismo.<br /><br />No pueden pasarse por alto que los tres primeros aspectos antes señalados aparecen en el cuerpo de la Constitución de la República de 1976. Ya no se trata sólo de simples tergiversaciones o juego de palabras: a partir de ese momento son tergiversaciones "institucionalizadas" y quien se oponga o adopte una actitud crítica podrá ser perseguido y juzgado.<br /><br />Martí no sólo fundamentó su ideal republicano en el concepto de una patria con todos y para todos, sin exclusiones de ningún tipo, sino que, consecuentemente, se opuso a toda forma de dictadura, tanto de "derecha" como de "izquierda". En este sentido señalaba: "... <span style="font-style:italic;">¡Líbrenos el que libra, de los pueblos hemipléjicos, que sólo de un lado se desarrollan, y del otro quedan atáxicos! No hay pueblo en la tierra que tenga el monopolio de una virtud humana:- pero hay un estado político que tiene el monopolio de todas las virtudes:- la libertad ilustrada: no aquella libertad que es entendida por el predominio violento de la clase pobre vencida sobre la clase rica un tiempo vencedora -que ya se sabe esa es nueva y temible tiranía;-</span>..." <sup>(2)</sup><br /><br />No puede olvidarse que la causa del enfrentamiento, en 1884, entre los máximos dirigentes de la revolución del 95 fue precisamente la oposición de Martí a los planes de Gómez y de Maceo de preparar la guerra de modo que el mando militar pudiese actuar de manera autónoma, sin el control del futuro gobierno, de modo que no se repitiesen los errores de la guerra del 68. En su conocida carta al General Máximo Gómez de 1884, a raíz de este enfrentamiento, afirma:<br /><br />"... <span style="font-style:italic;">Pero hay algo que está por encima de toda la simpatía personal que Vd. pueda inspirarme, y hasta de toda razón de oportunidad aparente; y es mi determinación de no contribuir en un ápice, por amor ciego a una idea en que me está yendo la vida, a traer a mi tierra a un régimen de despotismo personal, que sería más vergonzoso y funesto que el despotismo político que ahora soporta, y más grave y difícil de desarraigar, porque vendría excusado por algunas virtudes, establecido por la idea encarnada en él, y legitimado por el triunfo</span>". <sup>(3)</sup><br /><br />El análisis detallado de lo ocurrido en Cuba desde antes de 1959 demuestra, a mi juicio, que Fidel Castro sustituyó con su despotismo personal el despotismo político que imperaba en Cuba bajo el gobierno de Batista. Y como advirtiera Martí ese despotismo ha sido más grave y difícil de desarraigar. Cuba se convirtió poco a poco en un gran campamento militar con un comandante en jefe al frente y donde al pueblo se le otorgó como único gran derecho acatar y solicitar más órdenes. Premonitoriamente ya Martí, en la carta antes citada a Máximo Gómez, había destacado: "<span style="font-style:italic;">¡Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento;</span>..."<br /><br />Menos aún puede pretenderse la existencia de un acercamiento del pensamiento martiano a la ideología socialista en general y, muchísimo menos, al marxismo-leninismo en particular. En sus escritos se puede constatar que estudió con determinada profundidad el pensamiento socialista de su época hasta al punto de saber distinguir sus diferentes variantes. "<span style="font-style:italic;">Socialismo.- Lo primero que hay que saber es de qué clase de socialismo se trata, si de la Icaria cristiana de Cabet, o las visiones socráticas de Alcott, o el mutualismo de Prudhomme, el familisterio de Guisa, o el Colins-ismo de Bélgica, o el de los jóvenes hegelianos de Alemania:</span>...” <sup>(4)</sup> Pero aún fue más allá en el estudio de las teorías sociales de su época según se desprende de las siguientes palabras: "... <span style="font-style:italic;">Nuestros jóvenes estudiantes deberían reunirse, y estudiar asiduamente en privado a más del francés, el inglés y el alemán. Vive hoy fuera de su tiempo el que no puede leer estas lenguas. Las malas traducciones barcelonesas de unas cuantas obras literarias e históricas, y uno que otro ensayo filosófico de autor madrileño, calcado generalmente sobre la traducción francesa de algún libro alemán, no bastan a darnos idea del cambio radical e imponente que en las postrimerías de este siglo está sufriendo en todos sus aspectos la vida universal. Sólo la entrada del mundo viejo en el cristianismo es comparable a esta entrada a que asistimos del mundo actual en el porvenir</span>." <sup>(5)</sup><br /><br />Son innumerables las palabras y hechos de identificación de Martí con los trabajadores, con los humildes, con los pobres de la tierra, o el reconocimiento de que un mundo nuevo que se nos echa encima amasado por los trabajadores. Son conocidos sus contactos con dirigentes socialistas en España y México. Pero se olvida con demasiada frecuencia que reconocer la existencia de las injusticias sociales y luchar por el mejoramiento de las condiciones de vida de millones de personas no significa comulgar con las ideas socialistas y mucho menos con las ideas comunistas.<br /><br />En el artículo que publicó en 1883 con motivo de la muerte de Carlos Marx deja esclarecida su posición: "<span style="font-style:italic;">Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de hallar salida a la indignación, de modo que la bestia cese, sin que se desborde, y espante</span>." <sup>(6)</sup><br /><br />Honra a Marx porque se puso al lado de los débiles y trató de mejorarlos, pero se distancia de él en cuanto a los métodos: "espanta", "indigna". En otro momento del mismo artículo señala: "... <span style="font-style:italic;">Karl Marx estudió los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, y despertó a los dormidos, y les enseñó el modo de echar a tierra los puntales rotos. Pero anduvo de prisa, y un tanto en la sombra, sin ver que no nacen viables, ni de seno de pueblo en la historia, ni de seno de mujer en el hogar, los hijos que no han tenido gestación natural y laboriosa</span>." <br /><br />La teoría comunista tiene como principio político el establecimiento de una "dictadura del proletariado", es decir, el predominio de una clase social o de un grupo. En este sentido destaca: "... <span style="font-style:italic;">nadie más que los siervos sienten la necesidad de ser señores; y como la gente trabajadora ha tenido tanto que sufrir del señorío de los que la emplean, le han entrado veleidades de déspota, y no se contenta con hermanarse con los que la han hecho penar, sino que, yendo más allá de toda razón, quiere ponerse encima de ellos, quiere sujetarlos a los términos que impedirían a los empleadores la misma dignidad y libertad humana que los empleados para sí reclaman.<br /><br />Ahí está su debilidad, en su injusticia: y por esta vez al menos, ahí está su derrota.</span>" <sup>(7)</sup><br /><br />En mi criterio Martí define aquí el fracaso de la ejecutoria política del comunismo en el poder: la propia injusticia que representa el establecimiento de una dictadura conlleva lógicamente a su derrota. Es una criatura marcada para morir desde su propio nacimiento tal y como la historia se ha encargado de demostrar.<br /><br />Martí también arremete contra el principio económico del comunismo: el dominio sobre los principales medios de producción del país. Una vez que el Estado tenga este control en detrimento de la gestión individual, señala Martí: "<span style="font-style:italic;">El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la medida, por el tiempo y en la labor que plugiese al Estado asignarle, puesto que a éste, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquéllos. De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo.</span>" <sup>(8)</sup><br /><br />Este control del Estado conlleva el surgimiento literal de un ejército de funcionarios (burócratas) que son los encargados de organizar, dirigir y controlar toda la actividad económica del país. Esta posibilidad no fue ajena a Martí: "<span style="font-style:italic;">Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechasen o esperasen aprovechar de los abusos y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan, este sistema de distribución oficial del trabajo común llegaría a sufrir en poco tiempo de los quebrantos, violencias, hurtos y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y osadía del genio, y las astucias del vicio originan pronta y fatalmente en toda organización humana.</span>" <sup>(9)</sup> <br /><br />El comunismo en el poder sólo puede sostenerse a condición de imponerse como sistema totalitario, es decir: control absoluto del Estado en todos los órdenes; censura masiva de todas las formas de expresión subordinándolas a un pensamiento oficial único; eliminación de la independencia y autonomía de los poderes ejecutivo, legislativo y jurídico y subordinación a un órgano de control (partido) superior; imposición permanente en el poder de un dirigente que gobierna de manera autocrática; represión de toda actividad económica independiente; creación y mantenimiento de un permanente estado de confrontación contra un enemigo interior o exterior real o ficticio; exaltación del nacionalismo, del triunfalismo y del unanimismo; propaganda continuada de contenido populista y demagógico apelando constantemente al patriotismo y al sentimiento revolucionario; la represión, marginación y discriminación contra todo el que se oponga o no siga el dictado de la "nomenklatura" en el poder; constante adoctrinamiento en favor de la superioridad del sistema socio-político imperante y en detrimento de otras formas de gobierno; monopolio de la "verdad" ideológica suprema en manos de unos cuantos "elegidos" en el poder; etc.<br /><br />Es imposible tratar en este breve espacio todo el contenido del pensamiento republicano martiano aunque todo lo expuesto creo que ofrece una idea bastante general de las líneas principales de su ideario. He dejado para último este fragmento como muestra de su objetivo supremo en la lucha por la independencia de Cuba y base de la república:<br /><br />"<span style="font-style:italic;">La república, en Puerto Rico como en Cuba, -afirmaba Martí- no será el predominio injusto de una clase de cubanos sobre las demás, sino el equilibrio abierto y sincero de todas las fuerzas reales del país, y del pensamiento y deseo libres de los cubanos todos. No queremos redimirnos de una tiranía para entrar en otra. No queremos salir de una hipocresía para caer en otra. Amamos a la libertad, porque en ella vemos la verdad. Moriremos por la libertad verdadera; no por la libertad que sirve de pretexto para mantener a unos hombres en el goce excesivo, y a otros en el dolor innecesario. Se morirá por la república después, si es preciso, como se morirá por la independencia primero.</span>" <sup>(10)</sup><br /><hr><br /><span style="font-weight:bold;">Relación de Notas:</span><br /><br />(1) "Carta al General Máximo Gómez." New York, mayo 12, 1894. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 3. Página 166.<br />(2) Artículo "Trabajadores franceses." En "La América." Nueva York, noviembre de 1883. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 8. Página 381.<br />(3) "Carta al General Máximo Gómez". Nueva York, 20 de octubre de 1884. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 1. Página 177.<br />(4) Nota en "Cuaderno de apuntes. No. 18." (1894). Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 21. Página 386.<br />(5) Artículo en " La Opinión Nacional". 14 de febrero de 1882. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 23. Página 200.<br />(6) Carta al Director de "La Nación"." Nueva York, 29 de marzo de 1883. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 9. Página 388.<br />(7) Carta al Director de "La Nación"." Nueva York, Abril 27 de 1886. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 10. Páginas 413 a 414.<br />(8) Artículo sobre "La futura esclavitud", de Herbert Spencer. En "La América."Nueva York, abril de 1884. Tomo 15. Página 391.<br />(9) Íbídem.<br />(10) José Martí. Artículo "¡Vengo a darte Patria!". De Patria, Nueva York, 14 de marzo de 1893. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 2. Página 255.<br /><br />(*) [Ángel Luis Martínez Acosta. Es autor del libro "Las ideas republicanas de José Martí. Selección de Textos". Todos estos temas son tratados en detalle en su página web: <a href="http://www.josemarti.info">Las ideas republicanas de José Martí.</a>]</p></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-1454896570049558203?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1166154043149075332006-12-14T22:39:00.000-05:002006-12-14T22:40:43.166-05:00José Martí y el Socialismo (*)<p><b>© Ángel Luis Martínez Acosta</b></p><div align="justify"><p>Han sido innumerables los intentos velados o manifiestos de algunos intelectuales cubanos y extranjeros de presentar el pensamiento martiano como cercano a la ideología marxista. Este enfoque ha seguido varias tendencias y argumentaciones.</p><p>El punto de partida de esta práctica es la aceptación del planteamiento leninista de que: “<i>La doctrina de Marx es omnipotente porque es verdadera. Es completa y armónica, y brinda a los hombres una concepción integral del mundo...</i>” <sup>(1)</sup> Esta afirmación es uno de los axiomas más importantes del marxismo-leninismo y es el principal fundamento teórico de la denominada objetividad y cientificidad de esta ideología. A partir de este presupuesto cualquier otra teoría que intente ofrecer respuestas a los innumerables campos de investigación es calificada de no científica.</p><p>Aceptado este axioma los comunistas cubanos se encontraron con un gran problema que pudiera ser expresado de la siguiente manera. Si Martí es el más genial y universal de los cubanos; si, además, vivió precisamente en la época de gestación del marxismo; y si su pensamiento puede considerarse como actual por la fuerza de sus conclusiones al punto de haber servido como inspiración de la revolución del 59 tal y como afirmara Fidel. Entonces, ¿cómo es posible que no evolucionara hacia la doctrina de Marx?</p><p>No es mi intención analizar aquí todas y cada una de las respuestas, ante todo, porque considero que el problema principal no está precisamente en las respuestas. En mi criterio la cuestión esencial radica en la propia formulación de la pregunta.</p><p>El “argumento” de mayor fuerza a favor de esta hipótesis es el que hace hincapié en las constantes afirmaciones de Martí de simpatía hacia la clase obrera, en las denuncias de sus condiciones de vida y de trabajo así como la crítica constante que hizo a la explotación a la que era sometida por los dueños del capital. Frases tales como que “un mundo amasado por los trabajadores se nos echa encima”, y otras de similar naturaleza, han sido utilizadas como “prueba” de la evolución del pensamiento martiano hacia el marxismo.</p><p>Esta tendencia a “apuntar” un pretendido acercamiento de Martí a las posiciones del marxismo está bastante extendida dentro de Cuba. La reiterada afirmación de Fidel de que la revolución cubana es el resultado de la fusión del pensamiento martiano y del pensamiento marxista es la que fijó el rumbo de las investigaciones hacia la demostración de esta afirmación.</p><p>Es bastante frecuente que en artículos, ponencias de eventos teóricos, trabajos de investigación, tesis de grado, etc., se encuentren afirmaciones como la siguiente: “<i>Entre el socialismo y Martí había una distancia histórica: la de la Cuba colonial. Como conductor de una guerra que necesitaba el aporte de todos los factores sociales, Martí asumió, como tarea inmediata de su tiempo, la de unir a los sectores posibles de la sociedad cubana en la lucha independentista frente a España. Martí no fue un socialista por filiación, pero se hace necesario recalcar que Martí comprendió las razones vitales del socialismo.</i>" <sup>(2)</sup></p><p>Este intento de presentar a un Martí -obligado por las circunstancias de la necesidad de unir a todos los cubanos para llevar a cabo la guerra de independencia- como conciliador de todos los intereses y corrientes opuestas, encuentra su expresión en el concepto de táctica revolucionaria. <sup>(3)</sup> De acuerdo con las interpretaciones de algunos autores marxistas la concepción estratégica martiana estaría orientada hacia posiciones cercanas al socialismo, pero estas mismas posiciones, en cuanto significaban el enfrentamiento entre obreros y capitalistas, tuvo que ser aplazada por la necesidad de unir a todos los cubanos en virtud de la guerra. Dicho de otro modo. Supuestamente en su concepción más general Martí simpatizaba con el socialismo pero las circunstancias de la lucha lo obligaron a no llevar a la prácticas estas ideas porque dividiría aún más a los cubanos. Y lo más triste de todo es que este falso argumento tiene desde hace mucho tiempo carta de ciudadanía entre intelectuales cubanos marxistas.</p><p>Otra línea de pensamiento, desarrollada fundamentalmente por marxistas soviéticos, es la de calificar a Martí como demócrata revolucionario. Hay que recordar que se definió así a los revolucionarios -fundamentalmente europeos del siglo XIX, y más específicamente a revolucionarios rusos- cuyo pensamiento seguía una lógica de evolución que encontraba su expresión de madurez en las posiciones del marxismo. De acuerdo con este razonamiento el pensamiento martiano, en el momento de su muerte, se hallaba en pleno proceso de madurez que tendía al marxismo.</p><p>Entre los “argumentos” que se utilizan para justificar esta conclusión se encuentran los contactos de Martí con socialistas españoles en la época de su primera deportación; en el hecho de haber sido electo como delegado a los congresos obreros durante su primera estancia en México; las declaradas posiciones a favor de los obreros ya mencionadas, así como la amistad que le unió a Carlos Baliño durante los años de la preparación de la guerra del 95 precisamente por la circunstancia de que Baliño fundara años después, junto a Julio Antonio Mella, el primer partido comunista de Cuba.</p><p>Hay otra consideración a tener en cuenta y es la pretendida “temprana muerte” de Martí a una edad (42 años) en que algunos autores dan por cierto que es cuando el hombre alcanza su plena madurez. De acuerdo con esta línea de pensamiento se argumenta que Martí no abrazó abiertamente, o no pudo llegar, a las posiciones del marxismo debido a que la muerte interrumpió un proceso de evolución que se manifestaba como lógico y natural hacia el socialismo.</p><p>Quienes hablan de esta supuesta evolución del pensamiento martiano hacia posiciones cercanas al marxismo pasan por alto varias cuestiones en mi criterio esenciales. En primer lugar, que el marxismo es sólo una de las respuestas del pensamiento socialista pero que en ningún caso ostenta la representación única. En segundo lugar, que la denominada cientificidad del marxismo es algo admitido sólo por los creadores y seguidores de esta doctrina. En tercer lugar, que la lucha en favor del progreso social y por el mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad no es algo privativo de los comunistas.</p><p>Si de calificativos se trata pienso que Martí era un librepensador que estaba mucho más cerca del liberalismo de mediados del siglo XIX, precisamente de aquel liberalismo en el que encontramos el elemento ético, de amor, de responsabilidad, de la posibilidad de cada individuo de desarrollar sus capacidades, que de las ideas del socialismo.</p><p>La relación entre obreros y capitalistas la enmarcó dentro de su doctrina de la conciliación tal y como afirmó en 1875 en la conferencia de filosofía en el Liceo Hidalgo, México, doctrina que se fundamenta en el amor y su papel en el desarrollo de los acontecimientos sociales. Pero va más allá.</p><p>En su razonamiento destaca la comprensión de que tanto el capitalista como el obrero son dos partes esenciales para la propia existencia del capitalismo y por esta razón señalaba la necesidad de aplicar fórmulas a través de las cuales tanto unos como otros se relacionaran en un marco de respeto y de consideración mutua. Se opone a las teorías socialistas de la época por su reclamo a favor del enfrentamiento social y por su aspiración a establecer un gobierno que se propugnaba como dictatorial.</p><p>Esta idea se inscribe también en su concepción de la política como capaz de cohesionar y poner de acuerdo a los varios factores de un pueblo heterogéneo por naturaleza. Martí se opuso a cualquier fórmula política que no reconociera el derecho de todos los ciudadanos a ejercer libremente sus derechos políticos tanto de asociación como de expresión pública de sus ideas. El ciudadano de un país libre -razonaba- debe participar activamente en la vida política utilizando, como única arma, el voto en las elecciones. La reflexión, el análisis, la búsqueda entre todos de soluciones que beneficien a la gran mayoría sin excluir a la minoría, son otros tantos métodos de quehacer democrático.</p><p>Esta libertad ciudadana no queda circunscrita sólo a la política sino que abarca todas las demás esferas de la vida social incluyendo a la económica. <sup>(4)</sup> Conocedor profundo de la esencia humana sabía perfectamente que existen diferencias en cuanto a la capacidad o habilidad para desarrollar un trabajo. De aquí que lejos de aceptar un igualitarismo abstracto y absurdo, propugnara la necesidad de crear condiciones suficientes para que cada persona pudiese desarrollar al máximo estas potencialidades. Critica a los pueblos que se conforman con un puesto remunerado o con un cargo de funcionario por cuanto limita la posibilidad de inventiva y de creación que son factores condicionantes para el progreso social.</p><p>Los problemas más importantes de carácter económico que existen hoy en Cuba son consecuencia, precisamente, de ese enfoque marxista de colocar todos los medios fundamentales de producción en manos del Estado y, como resultado, la aparición de un gran ejército de trabajadores sometidos a la voluntad y capricho de una nueva clase social, la de los funcionarios-dirigentes o también calificada como la “nomenklatura”. En estas condiciones los obreros pierden la posibilidad de desarrollar su iniciativa y de trabajar de manera independiente. Es el Estado quien rige cuánto tiempo y cómo se debe trabajar y es también quien reparte entre los más “dóciles” los bienes de consumo que no pueden ser adquiridos por otra vía.</p><p>Todo queda en manos de estos funcionarios del Estado quienes tienen control absoluto sobre la vida y la poca hacienda de los ciudadanos. “<i>De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo.!</i>" <sup>(5)</sup></p><p>Creo que el análisis de Martí resulta concluyente y definitorio para determinar las verdaderas causas del estado de desastre que hoy Cuba es como nación en todos los sectores de la sociedad. A la luz de estas palabras problemas tales como el bloqueo (embargo) económico, escasez de materias primas, bajadas de los precios internacionales del azúcar, y otros de corte similar pasan a segundo plano en la búsqueda de lo esencial y definitorio. Porque la causa de todos los males se encuentran en la naturaleza misma del sistema político implantado en Cuba.</p><p><b>Relación de Notas:</b></p><p><ul><li><sup>(*)</sup> Fragmento (modificado) del Capítulo 3 del libro “<a href="http://www.josemarti.info">José Martí y la República. Selección de Textos</a>”, del mismo autor.</li><li><sup>(1)</sup> V.I. Lenin. “Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo”.</li><li><sup>(2)</sup> Even Fontaine Ortiz, Matías Chapeaux, Pedro Suárez. “Martí: breve ensayo político.” Anuario del Centro de Estudios Martianos. No. 5. La Habana, 1982. Página 293. Ya en Julio Antonio Mella, fundador del primer partido comunista de Cuba en 1925, hay un llamado a analizar la obra martiana desde la perspectiva antiimperialista y a favor de la clase obrera en su trabajo “Glosando a José Martí.” En los años 40 el economista cubano Antonio Martínez Bello llegó a calificarlo abiertamente de socialista. Y esta línea fue seguida por Enrique Roig de Leuchering quien en su obra “<i>José Martí y la República</i>”, al citar el artículo que escribiese Martí sobre la muerte de Carlos Marx, sólo reprodujo los párrafos donde Martí elogia a Marx obviando las críticas.</li><li><sup>(3)</sup> Similar recurso ha sido utilizado para explicar el concepto martiano de “con todos y para el bien de todos.”</li><li><sup>(4)</sup> En este sentido son bastantes elocuentes las críticas que realizó al proyecto de estado socialista en los dos trabajos en que analiza la obra de Herbert Spencer “<a href="http://www.josemarti.info/documentos/futura_esclavitud.html">La Futura Esclavitud</a>” y que se reproducen íntegramente en este mismo capítulo a partir de la página 109.</li><li><sup>(5)</sup> Artículo sobre “La futura esclavitud”, de Herbert Spencer. En “La América.”Nueva York, abril de 1884. Tomo 15. Páginas 388 a 392</li></ul></p></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-116615404314907533?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1156121846181179472006-08-20T20:51:00.000-04:002006-08-22T13:06:11.850-04:00Los “martianos” odiadores de hoy.<p align="justify"><b><em><span style="color:#990000;">"... ¡Los que han derramado sangre tendrán que volver a la tierra a borrarla con sus lágrimas! Sólo tienen derecho a reposar los que restañan heridas, -no los que las abren."</span></em> </b><sup>[1]</sup> </p><p align="justify"></p><p align="justify">Los últimos acontecimientos acaecidos en Cuba tras el traspaso de poder de Fidel Castro a su hermano Raúl han dado lugar a diversas y encontradas reacciones del exilio cubano. En esta ocasión sólo voy a referirme a los que han asumido posiciones de un radicalismo extremo rayano en el fanatismo y que han llegado a pedir, entre otras cosas, la necesidad de fusilamientos en Cuba después que caiga el actual régimen político.<br /><br />Estas personas responden al calificativo martiano de “odiadores”, de aquellos que incitan a la lucha entre los propios cubanos y que llaman a la venganza amparados en el derecho de haber sido afectados de una u otra forma por el actual régimen político cubano.<br /><br />Pienso que cada cual es responsable de sus opiniones y que cada individuo tiene el derecho y el deber de expresarlas. Pero con lo que no puedo estar de acuerdo es que, aquellos que llaman a un “baño de sangre” en Cuba, se califiquen a sí mismos como martianos o como seguidores del ideal martiano.<br /><br />Ya se sabe que calificarse de martiano es un recurso utilizado por políticos, dirigentes o figuras públicas además de ser un modo para granjearse simpatías o para seguir “la corriente”, o estar “a la moda”. No importa que sólo se hayan leído los versos sencillos o fragmentos de sus escritos, de aquellos que se pasan de boca en boca por ser los más conocidos o “pegadizos”<br /><br />Lo que sí tengo claro es que estas personas no se han tomado el trabajo o no han podido o no han querido profundizar en el ideario martiano. Si lo hubiesen hecho sabrían de la oposición de Martí al odio y de su constante prédica a favor del amor, del bien, de la conciliación, del perdón.<br /><br /><i><b><span style="color:#990000;">"¡Cómo me regocijo al volver hacia atrás mis ojos, de no haber concebido un solo pensamiento, ni dicho una sola palabra de intransigencia o de odio, ni siquiera cuando, para encauzar males que no se podían suprimir, para dar forma útil a grandezas adorables y ciegas, tenía las manos puestas en la guerra!"</span> </b></i><sup>[2]</sup><br /><br />Esta íntima satisfacción personal es la expresión coherente de una profunda convicción sostenida a lo largo de toda su vida que no cambió a pesar de los rigores de la cárcel, de las laceraciones provocadas por las cadenas en presidio, de los ataques personales, de los intentos de asesinato, de las profundas contradicciones con otros patriotas, del dolor por su patria esclava, del sufrimiento por los cubanos asesinados en su país, por los desterrados.<br /><br />Estas personas no han entendido que para ser demócratas, que para luchar por la libertad de Cuba, que para enfrentarse a la dictadura de Fidel Castro, no están obligados a declararse martianos, no están obligados a coincidir con todos los planteamientos de José Martí.<br /><br />Pero si se declaran martianos, entonces, para ser coherentes, deben al menos mostrar en la práctica que conocen sus ideas esenciales y que las siguen a cabalidad.</p><p align="justify"><sup>[1]</sup> Carta al Director de "La Opinión Nacional". Nueva York, Marzo 18 de 1882. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 14. Página 425.<br /><br /><sup>[2]</sup> "Apuntes". En "Cuaderno de Apuntes Número 14". 1886-87. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 21. Página 341.</p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-115612184618117947?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1155784238026433512006-08-16T22:18:00.000-04:002006-12-10T22:55:56.890-05:00El "giro a la izquierda" de Fidel Castro.<div align="justify"><h5>Fidel Castro: mentiras y engaños.</h5></div><div align="justify"></div><div align="justify">En algunos trabajos recientes donde se analiza la problemática cubana y el momento en que Fidel Castro se convirtió en seguidor de las ideas del marxismo-leninismo, se utiliza como referencia el año 1961.</div><br /><div align="justify">Hablar de "giro a la izquierda" implicaría que Fidel tenía antes de esa fecha una postura política más hacia el centro o hacia la derecha y que en virtud de diversos factores internos y externos (sobre todo, según algunos autores) es que se produjo este viraje ideológico. Y no ha faltado quien asume que Fidel se vió "obligado" a dar este paso en virtud del enfrentamiento con los Estados Unidos.</div><br /><div align="justify">El propio Fidel Castro, una vez que se sintió seguro en el poder, empezó a reconocer que mucho antes del asalto al cuartel Moncada (1953) ya él tenía ideas comunistas. </div><br /><div align="justify">A modo de ejemplo utilizaré varias afirmaciones de Fidel en el discurso que pronunció el 22 de abril de 1970. "<em>Recordamos cuando por aquellos meses que precedieron al 26 de julio de 1953, la mayor parte del pequeño grupo de compañeros que estábamos dedicados a aquellas tareas andábamos siempre con los libros de Marx y de Lenin</em>."</div><br /><div align="justify">Andar con libros de Marx, de Engels o de Lenin no necesariamente implica que se asuman las ideas comunistas. Parece ser que eso fue lo que pensó Fidel mientras hablaba porque un poco más adelante aclaraba: <em>"... Y no podía decirse que el Movimiento 26 de Julio era un movimiento comunista. Lo que sí podía decirse es que un grupo de los que habíamos organizado aquel movimiento estábamos fuertemente impregnados del pensamiento marxista-leninista.</em>"</div><br /><div align="justify">Recordemos la fecha: antes de 1953. Hay un reconocimiento explícito de una militancia ideológica que fue negada constantemente por Fidel a quienes le siguieron en el referido ataque y después durante la lucha en la Sierra Maestra contra la dictadura de Fulgencio Batista, y durante los primeros años del triunfo revolucionario del 59. Fue un engaño continuado y premeditado primero a un grupo de personas y después a todo un pueblo.</div><br /><div align="justify">En otro momento del discurso aclaró que la mayor influencia que obtuvo para la realización de sus planes fue de Lenin: "<em>... de las obras de Lenin nosotros sacamos conclusiones que fueron decisivas —desde luego, cuando hablo del leninismo hablo del marxismo, de las ideas esenciales de Marx desarrolladas por Lenin—, y una muy específicamente de Lenin, que fue “El Estado y la Revolución”, que nos esclareció tantos conceptos, que nos dio tanta luz a la hora de elaborar la estrategia revolucionaria, la lucha por la conquista del poder revolucionario, y que tan decisiva fue para poder elaborar esa estrategia."</em></div><br /><div align="justify">Queda así aclarado que no sólo leyó las obras de Marx, Engels y Lenin, sino que había asumido su idelogía y que utilizó dichas tesis para elaborar la estrategia de lucha y para conquistar el poder.</div><br /><div align="justify">Así, la tan manida hipótesis del "giro a la izquierda" en 1961, no se sostiene bajo ningún punto de vista. Lo que ocurrió realmente fue que Fidel aprovechó la circunstancia de los ataques que precedieron a la invasión de Bahía de Cochinos para declarar públicamente el rumbo socialista del proceso revolucionario iniciado el primero de enero de 1959.</div><br /><div align="justify">Fuente: <a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1970/esp/f220470e.html"><span style="font-size:85%;">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1970/esp/f220470e.html</span></a><span style="font-size:85%;"> </span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-115578423802643351?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1155232116320708512006-08-10T11:58:00.000-04:002006-08-10T18:17:02.990-04:00El ejército en la transición política cubana.<h5>Ángel Luis Martínez Acosta</h5><p>Miami, Fl - 10 de agosto de 2006</p><p align="justify">En estos últimos días Cuba ha sido objeto de atención preferente a partir del momento en que Fidel Castro anunció el traspaso temporal de sus poderes con motivo de una intervención quirúrgica de cierta complejidad.</p><p align="justify">Periodistas, políticos, gobernantes y analistas de varios países han expresado sus criterios acerca de lo que ocurriría en Cuba después de la desaparición de Fidel de la vida política en Cuba. </p><p align="justify">En estos análisis se ha prestado especial atención al rol de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba con planteamientos que van desde los que hablan de su papel en un posible golpe de estado, hasta quienes auguran la posibilidad de que el ejército sea utilizado para reprimir posibles insurrecciones del pueblo. Y no han faltado quienes han pedido al ejército cubano que no reprima al pueblo y que apoyen cualquier movimiento en contra del actual gobierno o de los sucesores directos del mismo.</p><p align="justify">Con todo el respeto que me merecen el tono y el sentido de los comentarios antes mencionados, creo que todos adolecen, de un modo o de otro, de haber traspolado situaciones similares que han ocurrido en otros países de América para analizar la situación cubana.</p><p align="justify">A diferencia de otros ejércitos de América Latina que han sido utilizados para la represión de manifestaciones opositoras internas tras la conocida frase de "sacar los tanques a la calle", el ejército cubano no ha sido utilizado nunca (directamente) en estos menesteres.</p><p align="justify">Varias son las razones de este comportamiento. Creo que en primer lugar habría que considerar que en la propia génesis del actual ejército, en sus raíces, están los ex combatientes -a diferencia de algunos de sus principales jefes- de las tropas que combatieron al ejército batistiano y su sentido profundamente democrático y patriótico que fue resumido por el Comandante Camilo Cienfuegos en las siguientes palabras: "el ejército es el pueblo uniformado", frase que ha quedado como divisa de las actuales fuerzas armadas</p><p align="justify">Esta idea de Camilo resume lo que se podría considerar como el principio fundacional del nuevo ejército. En su esencia se expresa la idea de que ejército y pueblo es lo mismo, lo que conlleva a otra idea muy vinculada con la anterior: el ejército, como pueblo que es, no podrá nunca enfrentarse al pueblo porque se enfrentaría a sí mismo.</p><p align="justify">En su discurso político a lo largo de estos 48 años de gobierno Fidel ha utilizado cuanto recurso patriótico o ideológico ha podido encontrar con tal de mantenerse en el poder y de tener al pueblo a su lado. Y uno de estos recursos ha sido precisamente la imagen y el pensamiento de Camilo Cienfuegos. Lo que no podía esperar era que en un momento dado este recurso se volviese en su contra.</p><p align="justify">Los oficiales, clases y soldados de las actuales fuerzas armadas de Cuba, repito, han sido educados bajo este principio por lo que cualquier intento de utilizarlos en contra del pueblo ante posibles manifestaciones antigubernamentales se enfrentaría con una fuerte reticencia, cuando no desobediencia.</p><p align="justify">En segundo lugar hay que considerar que el ejército cubano, a diferencia de otros ejércitos compuestos por soldados profesionales, se nutre fundamentalmente de jóvenes llamados al servicio militar de forma obligatoria (Servicio Militar Obligatorio), y que este procedimiento ha sido rechazado por la mayoría de los jóvenes quienes lo valoran como algo que les trunca sus planes de estudio, de vida, o que sencillamente los lleva a una situación que les limita su libertad y que ha provocado lamentables situaciones desagradables tanto para los jóvenes llamados al servicio militar como para su familia, aparte de ser utilizado como argumento por el gobierno cubano para impedir la salida del país de miles de jóvenes del sexo masculino.</p><p align="justify">Tomando en consideración el argumento anterior creo que es fácilmente comprensible que si algunos jefes militares decidieran utilizar al ejército en contra del pueblo, se encontrarían con la oposición, manifiesta o velada, de la mayoría de los soldados. </p><p align="justify">Y ¿qué es un ejército sin sus soldados? Por muy inteligentes y capaces que sean los jefes -que no es el caso de muchos de los principales jefes cubanos- no pueden hacer nada si la base y contenido del ejército -los soldados- no los secundan. ¿Quiénes portarán las armas? ¿Quiénes conducirán los vehículos militares? ¿Quiénes conducirán los tanques? ¿Quién abastecerá a los aviones militares? Y, finalmente, ¿quiénes dispararán en contra del pueblo?</p><p align="justify">En tercer lugar hay que recordar que no estamos en 1961 -cuando Bahía de Cochinos-, ni en octubre de 1962 -Crisis de Octubre-, ni incluso en la década de los 70 que fueron momentos en que el pueblo aún creía en un ideal, cuando aún pensaba que luchaba por una causa justa y enfrentaba con firmeza ataques desde el exterior y desde el interior del país.</p><p align="justify">El romanticismo inicial de la revolución ha cedido su lugar a un practicismo conformista aderezado con mucho de doble moral desde el momento en que el pueblo comprendió que el gobierno lo había abandonado a su suerte y que la divisa que se imponía en ese momento era la de "resolver", como remedo de aquella otra de "sálvese quien pueda a su manera"</p><p align="justify">Este modo de pensar también penetra entre la oficialidad, las clases y los soldados porque ellos sufren en carne propia las mismas calamidades del pueblo porque -no puede olvidarse- son parte de pueblo.</p><p align="justify">La mayoría de los oficiales del ejército cubano no gozan de los mismos privilegios que los de otros ejércitos, ni forman una clase separada de la población, a excepción quizás, de los pilotos de combate u otro sector de un arma específica. Y a excepción, claro está, de los principales jefes.</p><p align="justify">Los oficiales del ejército cubano tienen los mismos problemas de vivienda, de alimentación y de transporte, por poner sólo algunos ejemplos, que la mayoría de la población. No viven en repartos exclusivos, ni tienen prebendas económicas especiales, como alguien podría suponer. En su mayoría siguen siendo parte del pueblo y comparten con el pueblo sus calamidades y sufrimientos.</p><p align="justify">Ahora bien. Todo lo anterior no puede hacernos olvidar que algunos miembros de las fuerzas armadas pueden ser manipulados y confundidos por los máximos dirigentes del gobierno a fin de que los secunden en sus planes de mantener el control del país a través de la creación de estados de crisis cercanos a una guerra con la utilización del tan manido -y falso- argumento de que los opositores internos al gobierno son "agentes del imperialismo", es decir, agentes de una nación enemiga y como tal habría que enfrentar como un acto de patriotismo y de defensa del país. O aquellos que creen ciegamente en la justeza de la Revolución. O los que de alguna manera se verían afectados o sientan temor ante algún tipo de cambio político.</p><p align="justify">En estos momentos el país vive en un compás de espera. No pongo en duda que Fidel Castro haya muerto desde el momento en que se conoció públicamente el traspaso de poder y que los sucesores nombrados por él estén ganando tiempo para poner al país bajo su control absoluto antes de dar a conocer la muerte del dictador cubano. Y de ahí que necesiten tiempo para incrementar su labor de concientización ideológica sobre el pueblo en general y las fuerzas armadas en particular tratando de neutralizarlos y de ganarlos a su favor.</p><p align="justify">Pero creo que el peligro de una posible represión al pueblo viene desde otro frente: desde el Ministerio del Interior (MININT) y en particular de las tropas especiales, entre otros. Pero este es otro tema y será objeto de un análisis posterior.</p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-115523211632070851?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1153850909711336632006-07-25T14:06:00.000-04:002006-08-14T18:42:39.820-04:00Alejandro Armengol: sepulturero contemporáneo de José Martí.<div align="justify"><h5>Ángel Luis Martínez Acosta</h5>Cuando comencé a leer el artículo “Enterrar a Martí”, de Alejandro Armengol<sup>[1]</sup> , tuve la impresión de que se trataba de otro más de los muchos que critican la manipulación del ideario martiano por personas inescrupulosas. Pero sólo me bastó leer unas pocas líneas para percatarme de mi error. Porque en realidad se trata de un escrito que pretende lo que anuncia: enterrar a Martí. <p>¿Por qué ese odio contra José Martí? Si el señor Armengol hubiese vivido a fines del siglo XIX se pudiera pensar que sus motivaciones fuesen la envidia y los celos. Pero vive en el siglo XXI, al menos físicamente.</p><p>En todo el artículo no he encontrado siquiera una frase de respeto que no esté mediatizada por algún comentario corrosivo hacia al que al menos tuvo el valor y la entereza de entregarse de lleno al ideal de ver libre a su patria al punto de morir por sus convicciones. Porque si este fuera el único mérito de Martí, bien reconocido tiene el cariño de sus compatriotas.</p><p>Es difícil seguir todas y cada unas de las frases del Sr. Armengol pero al menos intentaré seguir la pista de algunas de sus ideas.</p><p>Lo primero que afirma: "<em>Creo que para los cubanos ha llegado la hora de enterrar a José Martí. No se trata de olvidarlo, sino de bajarlo del pedestal que sólo sirve de provecho a los arribistas de cualquier tendencia</em>.", es totalmente falso. La lectura del resto del artículo demuestra que su deseo es el de enterrar a Martí y de olvidarlo, haciendo borrón y cuenta nueva de manera nihilista de todo su pensamiento.<br /></p><p>Cuando habla de bajar a Martí del pedestal, este señor se olvida que si Martí es considerado el Héroe Nacional de Cuba y el más grande de los políticos cubanos de todos los tiempos, es por derecho propio. Pero se equivoca el articulista al pedir que bajen a Martí, precisamente porque él es el pedestal en el que se fundamenta lo mejor, más puro y noble del pueblo cubano, además de ser un reclamo infantil y absurdo porque sería como tratar de pedir que el Sol no existiese sólo con taparlo con un dedo.</p><p>Pero la tarea del Sr. Armengol se complica un poco más cuando tome conciencia de que la figura de Martí desde hace muchos años ha traspasado fronteras y hoy vive como un respetado ciudadano en decenas de países en todo el mundo. ¿Este señor va a apagar todos estos soles? ¿O es que en el fondo lo que quiere es que se borren los pensamientos martianos y se les sustituyan con sus ideas? ¿A esto se reduce todo el artículo?</p><p>El otro error de este señor es de valorar la importancia de Martí como pedestal por su utilidad, ya que según su criterio, <em>"... sólo sirve de provecho a los arribistas de cualquier tendencia</em>." Si el ideario martiano tuviese sólo esa utilidad, creo que coincidirá conmigo en que ya hubiese desaparecido en tanto los "arribistas" se hubiesen retirado o frustrado en sus empeños, o hubiesen sido derrotados. ¿Qué por ciento de la población representan estos "arribistas"? A menos que este señor entienda que todo el pueblo cubano es "arribista", excepto él, claro está.</p><p>En el mismo primer párrafo pide que a Martí hay que: "<em>Otorgarle el valor merecido a sus escritos y dejar que los críticos valoren sus versos --algunos brillantes, otros mediocres-- y los historiadores continúen analizando su papel en la fundación de la república cubana</em>."</p><p>Volvemos a lo mismo. A Martí no hay que otorgarle ni quitarle nada. ¿O es que este señor pretende que la humanidad se plantee como tarea cuestionar y re-elaborar los escritos de todos los grandes hombres de la historia? El Sol tiene manchas, pero sólo los enfermos de envidia se preocupan por ellas. Los demás, admitiendo que tiene manchas, le reconocemos su mayor valor. Es como cuando aceptamos a un amigo. Sabemos de sus defectos pero lo admitimos por sus virtudes porque son más y de mayor peso en su personalidad.</p><p>Pero Martí es además un sentimiento en sí mismo. Él no escribió para gustarle al Sr. Armengol. Escribió porque entendía que era necesario o como una manifestación individual de necesidad de expresión de su pensamiento. Que a este señor no le gusten algunos versos -de seguro que considera que los suyos son mejores, de ahí el veneno- no le quita valor alguno. La poesía es muy íntima, cargada de símbolos y tiene para cada persona un significado diferente. La poesía es ante todo expresión de lo más profundo del alma y al, igual que la filosofía, se adentra en lo trascendente por derecho propio cuestionando todo a su paso.</p><p>¿Quién dijo que los críticos son los únicos que tienen derecho a valorar la obra martiana? Pero habría que añadir: ¿quiénes son los críticos que deben tener ese derecho? ¿Quién los va a seleccionar? ¿El Sr. Armengol? A los millones de personas que amamos a Martí, respetamos su vida y tenemos en alta estima su obra, nos tiene sin cuidado lo que un crítico en particular pueda decir, excepto como ahora, en que sentimos como una bofetada en pleno rostro cuando se insulta y trata de denigrar a alguien tan nuestro, tan de nuestra familia, tan de nuestro círculo íntimo de amigos.</p><p>En el segundo párrafo se afirma: "<em>Es lamentable que en la formación de la nacionalidad se sobrevalore un cuerpo rector formado por frases brillantes, que forman un catecismo de fácil manipulación, propicio a todos los usos. Pensamientos en los que lo luminoso de la palabra dificulta encontrar lo efímero de su contenido. Lugares comunes que nos parecen únicos por lo ejemplar de la escritura</em>."</p><p>¿De qué nacionalidad habla este señor? De acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española, en su primera acepción, nacionalidad es: "<em>Condición y carácter peculiar de los pueblos y habitantes de una nación.</em>" La nacionalidad cubana se formó como un proceso integrador que tuvo sus primeras manifestaciones a principios del siglo XIX y que se fue desarrollando en la misma medida en que Cuba se iba formando como nación. Antes de Martí o contemporáneos a él reconocemos a otros cubanos insignes como Félix Varela, José Agustín Caballero, José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco, Bachiller y Morales, José María Heredia, Gabriel de la Concepción Valdés, Tomás Romay, Rafael María de Mendive y otros muchos cubanos ilustres. A los que hay que añadir todos aquellos que le precedieron. Esto en cuanto a pensadores. Pero la nacionalidad cubana no sólo se fundamenta en ellos. Una parte esencial lo constituyen los millones de hombres y mujeres, blancos y negros, mulatos, chinos, jóvenes, viejos, soldados, civiles, etc., que durante siglos han sido los laboriosos albañiles de lo que puede llamarse la nacionalidad cubana.</p><p>Este señor califica la obra escrita martiana como un catecismo con pensamientos de efímero contenido. Falso: Martí jamás escribió un catecismo. Otra cosa es que el Sr. Armengol sólo se haya leído trabajos en los que se destacan pensamientos sueltos de Martí a modo de aforismos. Pero eso no es responsabilidad de Martí.</p><p>Los escritos de Martí son efímeros: Falso. Precisamente este fue el motivo principal de la incomprensión de sus contemporáneos: la aparente contradicción de habiendo sido un hombre de su época, tener la capacidad de penetrar en el futuro y escribir para muchas generaciones posteriores. De ahí su actualidad; de ahí la vigencia de su pensamiento.</p><p>Continuando con sus dislates, el Sr. Armengol califica la frase martiana: "<em>El vino, de plátano; y si sale agrio ¡es nuestro vino!</em>", como "<em>...una exclamación lapidaria y funesta</em>." Volvemos a lo mismo: este señor analiza y valora a Martí por el uso y abuso que otros han hecho de sus escritos. ¿Cómo sacar del error a quien se ha propuesto destruir a Martí? El ignorante tiene al menos la excusa de su ignorancia. Este señor no.</p><p>En un atisbo de sentido común señala que echarle la culpa a Martí por lo que otros han hecho de su pensamiento es "tonto e injusto", pero vuelve a la carga afirmando que el pensamiento martiano encierra un "<em>... código mal construido...</em>". además de ser "<em>... un pensamiento que encierra conceptos caducos e ideales arcaicos...</em>" (sic) Y en su análisis de "<strong>Nuestra América</strong>" afirma, entre otras cosas, que se cae en el error de "<em>...adoptar criterios erróneos, sólo justificados por la sonoridad de la frase....</em>"</p><p>En este sentido me gustaría preguntarle al Sr. Armengol si puede sostenerse que estos fragmentos de "<strong>Nuestra América</strong>", sólo a modo de ejemplo, son conceptos caducos o ideales arcaicos: "<em>El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país</em>." O este otro: "<em>La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas</em>." O este: "<em>La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia</em>." Otro más: "<em>El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas</em>."</p><p>Creo que es algo evidente que este señor no ha entendido o no se ha preocupado por analizar en profundidad esta obra de enorme significado como lo es "Nuestra América". Para entenderlo tendría que conocer las constantes afirmaciones de Martí de que la América era una de sus pasiones y de que haría todo lo posible para contribuir a su desarrollo y engrandecimiento. Tendría que conocer las particularidades de la América Latina de fines del siglo XIX que dieron motivo a este artículo y también las implicaciones que muchos de sus planteamientos tenían para la revolución cubana en ciernes.</p><p>Otra de las afirmaciones que hace este señor al analizar el ideario republicano martiano es la siguiente: "<em>Simplemente, a Martí no le dieron tiempo para contribuir a plasmar su ideal en una guía imperecedera y práctica, como es una constitución</em>." No es que no le "dieron tiempo": es que murió en combate mucho antes de que se realizara la asamblea constituyente y se aprobara la Constitución de la República en Armas. [Nota: No sé de dónde sale la idea de que la Constitución es "imperecedera". Pero esto es motivo de otra reflexión]<br /></p><p>Pero si quedaban dudas acerca de las verdaderas intenciones lapidarias de este señor como enterrador de José Martí, reproduzco sus palabras finales: "<em>Librarse del apostolado martiano es un gesto de independencia necesaria. Un país no se fundamenta sobre el ideal exaltado de un poeta</em>."</p><p>¿Sería necesario explicarle a este señor que Martí no sólo fue poeta, grande por cierto, sino que además se destacó como político, revolucionario, educador, escritor, editor, crítico de arte, traductor, historiador, dramaturgo, filósofo, biógrafo, analista militar, periodista, estadista, diplomático, orador, ensayista, etc., y que podía expresarse con fluidez en varios idiomas.</p><p>Termino de leer el trabajo de este señor y no me queda claro si escribe en serio o si de alguna manera insulta para tener notoriedad y ser el centro de una polémica que no tiene sentido ni siquiera iniciar. Porque en fin de cuentas el problema no está en las respuestas: el problema radica precisamente en el planteamiento que da pie a esta hipotética polémica.</p><p>Creo que con este artículo el Sr. Armengol se ha convertido en el sepulturero de su propio entierro.<br /><hr /></div><div align="left"><sup>[1]</sup>Alejandro Armengol. “Enterrar a Martí” Publicado en la edición electrónica de El Nuevo Herald, el 24 de julio de 2006.Enlace: <a href="http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/15107161.htm"><span style="font-size:78%;">http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/15107161.htm</span></a></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-115385090971133663?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1152154094254219152006-07-05T22:01:00.000-04:002006-08-14T19:17:48.096-04:00¿A quién beneficia la carta de suicidio de Miguel Ángel Quevedo?<span style="font-size:85%;"><p align="justify"><strong>Ángel Luis Martínez Acosta</strong></p><p align="justify">Hace pocos días llegó a mis manos una carta que se le atribuye a Miguel Ángel Quevedo, ex Director de la Revista Bohemia, quien se suicidó en Venezuela en 1965. Dicha carta circula de nuevo por internet y se le presenta como el “mea culpa” o nota de suicidio de Quevedo. </p><p align="justify"></p><span style="font-size:85%;"><p align="justify">Debo confesar que me faltan datos de la época para poder entender todas las razones que motivaron la redacción de dicha carta, aunque al analizar detenidamente su contenido, puedo entender que en el fondo da la impresión de que fue escrita para disminuir o negar la responsabilidad de Batista por los acontecimientos que condujeron finalmente a enero del 59 al diluir dicha responsabilidad entre todos los sectores sociales. Sólo faltó incluir a los babalaos y santeros que se rumoreaba habían hechos “trabajos” de protección espiritual de Batista. </p></span><p align="justify"></p><p align="justify">Resultado inmediato de una indagación rápida por internet fue el descubrir que existen dos “versiones” -por llamarlo de alguna manera- de dicha carta.</p><p align="justify"></p><p align="justify">La primera versión, que llamaré íntegra, destaca detalles íntimos de la relación entre Quevedo y Ernesto Montaner. La segunda versión, que llamaré reducida, obvia dichos detalles poniendo de relieve sólo el contenido político y es la que más se ha divulgado. </p><p align="justify"></p><p align="justify">Debo confesar que me faltan datos de la época para poder entender todas las razones que motivaron la redacción de dicha carta, aunque al analizar detenidamente su contenido, creo que se trató de una maniobra para quitar responsabilidad a Batista por los acontecimientos que condujeron finalmente a enero del 59 al diluirla supuesta en todos los sectores sociales. Sólo faltó incluir a los babalaos y santeros que se rumoreaba habían hechos “trabajos” de protección espiritual de Batista. </p><p align="justify"></p><p align="justify">En esta búsqueda por internet encontré un artículo del periodista Luis Ortega quien ofrece una versión totalmente distinta de la divulgada y, que de ser cierta, daría un giro radical a la historia de la supuesta carta.</p><p align="justify"></p><p align="justify">Del artículo de Ortega reproduzco el último párrafo: “La píldora, en este caso, es una protesta indignada. O casi, que yo nunca me indigno. Hace pocos días, el viernes 26 de mayo, el arquitecto Nicolás Quintana fue al programa de radio de Pérez Roura, que pertenece de lleno a la sórdida picaresca cubana, y recordó con admiración aquella famosa carta que se publicó en Miami, firmada por Miguel Ángel Quevedo, el que fuera en vida director de la revista Bohemia en Cuba, tal vez la única publicación seria y honesta que existió en la infeliz isla. Quintana, que se las da de hombre enterado, mencionó la carta de Quevedo con admiración. Claro, la carta fue el producto de una infamia para tirarle una picada a Batista. No la escribió Quevedo, que se suicidó en Caracas. La escribió, o falsificó, un pícaro picador llamado Ernesto Montaner para cogerle unos dólares a Batista. Aquellos polvos trajeron estos lodos. La carta sigue circulando y Quintana se la tragó. El hijo de aquel pícaro, llamado Carlos Alberto Montaner, nunca ha querido aclarar la falsificación.” </p><p align="justify"></p><p align="justify">[Fuente: <a href="http://www.eldiariony.com/noticias/columnistasdetail.aspx?sectionId=48&Txtid=1398510"><span style="font-size:78%;">http://www.eldiariony.com/noticias/columnistasdetail.aspx?sectionId=48&amp;Txtid=1398510</span></a><span style="font-size:78%;"> </span>] </p><p align="justify"></p><p align="justify">De la misma manera debo confesar que me faltan más datos para entender mejor por qué esta carta circula de nuevo. ¿A quién beneficia? ¿Qué se espera de ella?</p><p align="justify"></p><p align="justify">Históricamente puede entenderse que es una manera de dirigir toda la responsabilidad de lo acontecido en Cuba a la Revista Bohemia y a su Director, argumento que no se sostiene por ningún lado. Creo que más bien los “tiros” están dirigidos a tratar de “alertar” acerca del peligro de los medios de comunicación y de las publicaciones en general.</p><p align="justify"></p><p align="justify">De acuerdo con esta hipótesis creo que es una manera sutil de crear la opinión de que hay que vigilar o tener cuidado acerca de lo que se escribe sobre Cuba, lo que nos llevaría a la aceptación de una “comisión” de censura en el exilio o a que sean aceptadas como únicamente válidas las opiniones de unos cuantos “elegidos”.</p><p align="justify"></p><p align="justify">¿Quiénes serían estos elegidos? ¿A quién beneficia?</p><p align="justify"></p><p align="justify">A continuación se ofrecen los links de algunas de las páginas que han publicado dicha carta.</p><p align="justify"></p><p align="justify"><b>Versión “íntegra”</b>: <a href="http://www.cubaeuropa.com/historia/bohemia.htm"><span style="font-size:78%;">http://www.cubaeuropa.com/historia/bohemia.htm</span></a> </p><p align="justify"></p><b><p align="justify">Versión “reducida”</b>:</p><p align="justify"></p><ul><li><a href="http://pscuba.org/articulos/miguelquevedo.htm"><span style="font-size:78%;">http://pscuba.org/articulos/miguelquevedo.htm</span></a><span style="font-size:78%;"> </span></li><li><a href="http://www.analitica.com/Bitblio/miguel_quevedo/carta_suicidio.asp"><span style="font-size:78%;">http://www.analitica.com/Bitblio/miguel_quevedo/carta_suicidio.asp</span></a><span style="font-size:78%;"> </span></li><li><a href="http://www.contactomagazine.com/quevedo100.htm"><span style="font-size:78%;">http://www.contactomagazine.com/quevedo100.htm</span></a> </li></ul><p align="justify">-------------------------------------------</p><p align="justify">Miami, 5 de julio de 2006. </p></span><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-115215409425421915?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148334220324713532006-05-22T17:21:00.000-04:002006-05-22T17:51:00.096-04:00José Martí. El gran desconocido.(*)<div align="justify">© Ángel Luis Martínez Acosta</div><div align="justify"><br />José Martí es un gran misterio: todo en él lo es. Dice mucho cuando habla; quizá dice más cuando a veces calla: "¡Qué ventura, que no me entiendan! Y ¡qué dolor, si me entendiesen!" [1]</div><div align="justify"><br />Pienso que el mayor encanto que ejerce Martí sobre todos los que nos acercamos al estudio de sus ideas es precisamente el misterio que le rodea, la sensación de que sus palabras, por insignificantes que parezcan, encierran un mensaje, oculto para quienes su obra es sólo objeto de curiosidad pasajera o simple modo de coleccionar frases que sustituyan al estudio metódico y ordenado. Y por eso mismo creo que fue precisamente él quien puso el mayor empeño en velar una parte importante de sus más profundas ideas.</div><div align="justify"><br />Para quienes se acercan por primera vez a su obra a través de sus discursos o artículos lo primero que salta a la vista es el lenguaje tan cargado de símbolos y de metáforas que muchas veces deviene en obtuso creándose la impresión de que no habló para las mayorías. Queda la duda permanente de no haber entendido sus palabras aún en aquellos pasajes que aparentemente son fácilmente comprensibles. Encontraremos múltiples citas y frases que podrán ser empleadas en su sentido literal en las más disímiles situaciones, pero en la medida en que avanzamos en el conocimiento de su obra escrita, nos queda siempre la impresión de no haber llegado a conocer el espíritu que anida en su interior y que es la fuente de donde emana toda su fuerza.</div><div align="justify"><br />En Martí se da la circunstancia de haber sido un hombre de su época y al mismo tiempo con capacidad de proyectar su mente al futuro y de expresar ideas que impresionan por la actualidad de sus conclusiones, como si hubiesen sido expuestas en el tiempo presente de cualquier generación posterior a él. Y no dudamos en calificarlo de contemporáneo.</div><div align="justify"><br />Profundizó como pocos en el alma humana. Supo de sus alegrías y de sus penas, de sus bajezas y bondades. Conoció el amor y el odio, el bien y el mal. Sufrió los rigores de la cárcel, del destierro, de la muerte de amigos y de familiares, del desprecio y de la incomprensión de amigos y de enemigos. Tuvo el amor de los buenos, de los niños, de los hombres, de las mujeres, de los ancianos. Contó con muy buenos amigos y fieles colaboradores. Fue vitoreado y aplaudido a su paso por el mundo. Conoció de las bajezas humanas y de la traición. Fue criticado y cuestionado por algunos cubanos precisamente por ser fiel a sus convicciones. Pasó hambre y necesidades paradójicamente en la época en que fue depositario y guardián de importantes sumas de dinero que el exilio le entregó para financiar la guerra de independencia. Conoció la felicidad de la paternidad y el dolor de ver cómo su esposa le alejaba a su hijo querido, de su reyezuelo, de su Ismaelillo.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Hay en Martí un profundo sentido de misión en su vida, vinculada fundamentalmente con la independencia de Cuba. Su pensamiento y acción estuvieron dirigidos hacia este fin y no se desvió de este camino a pesar de los múltiples campos del saber que abarcó. Y creo que fue precisamente este sentimiento de misión el que le abrió los corazones y la confianza de los cubanos.</div><div align="justify"><br />Una de las tareas más arduas que tuvo que acometer fue la de lograr la unidad entre los cubanos que militaban en el campo de la independencia. Tuvo que enfrentarse a celos, desconfianzas, rencillas, odios, sentimientos de venganza, complejos de culpa, aspiraciones de mando, caudillismo, racismo, odio al español y a otros tantos sentimientos acumulados durante años de continuos fracasos en aras de la independencia de Cuba.</div><div align="justify"><br />Martí fue en ese momento, si cabe el término, el sanador del maltrecho espíritu independentista. A todo prestó atención; a todos atendió y calmó: al sediento de justicia y al hambriento de patria. Se enfrentó al odio y logró vencerlo. ¿Sus medicinas? Amor, tolerancia, conciliación, perdón. Consoló a las viudas y a los huérfanos. Lloró él mismo a los muertos. Ayudó a los enfermos. Enseñó a leer y a escribir. Mostró mundos, abrió caminos, marcó sendas.</div><div align="justify"><br />Él mismo fue objeto de la envidia, de los celos, de las conspiraciones, de las incomprensiones. Pero supo estar por encima de las miserias humanas y de las limitaciones de muchos que junto a él organizaban la nueva guerra y que quizás se hubiesen quizá asustado de la enormidad de la tarea que tenían por delante y que en ese momento sólo estaban dando los primeros pasos. ¡Qué ventura, que no me entiendan!</div><div align="justify"><br />Contó sobre todo con el apoyo y el cariño de los humildes, de los trabajadores a quienes consideraba como sus hermanos, sin rechazar la ayuda generosa de los cubanos ricos que le apoyaron en su cruzada. En su labor patriótica contó con ricos y pobres, con cubanos y españoles, con americanos, europeos y representantes de otros continentes, con hombres y mujeres, con blancos y negros, con militares y civiles, con jefes y soldados, con gobernantes y ciudadanos en un avance de lo que sería su sueño de lograr una república con todos y para el bien de todos.</div><div align="justify"><br />Se aprecia en Martí una constante búsqueda de significado que va más allá de la existencia física de la vida humana. Critica a quienes ven al hombre sólo como resultado de un proceso evolutivo fisiológico olvidando esa otra parte no tangible que a modo de alma le anima y le rodea. En su filosofía el espíritu es la fuerza que todo lo anima, tal y como queda expresado en su concepto muy peculiar del "ser compuesto", aunque destacando el papel activo de lo ideal. Por eso afirmaba que él estaba situado entre el espiritualismo, que es la exageración del espíritu, y del materialismo, que es la exageración de la materia.</div><div align="justify"><br />¿Fue Martí un místico? ¿Fue un nuevo profeta? ¿Fue el apóstol que tantos han querido ver en él? O, ¿fue simplemente un hombre genial que se propuso como misión en la vida el deseo de ver independiente a su patria? No lo sé. Ha pasado más de un siglo desde su muerte y estas son preguntas que aún permanecen sin respuesta y dudo que exista una respuesta única.</div><div align="justify"><br />Martí escapa a cualquier encasillamiento o clasificación a una escuela, movimiento o doctrina. Sobresalió en múltiples esferas del conocimiento y asombra la profundidad de sus juicios. A diferencia de otras muchas personalidades que destacan en la historia por su inteligencia y por los aportes que hicieron a un campo dado del saber, en Martí llama la atención la amplitud y universalidad de su pensamiento.</div><div align="justify"><br />¿Fue sólo maestro, político, periodista, dramaturgo, traductor, biógrafo, crítico de arte, poeta, filósofo, diplomático, revolucionario, conspirador, editor, publicista, ensayista, estadista? ¿O fue todo a la vez y más? En todo caso habría que buscar alguna referencia en los sabios griegos de la antigüedad que en sí mismos resumían todo el conocimiento de la época y eran los principales promotores del desarrollo científico, con la diferencia de vivir dos mil años después y en unas condiciones de desarrollo social totalmente diferentes.<br />¿Cómo Martí se veía a sí mismo? De entre sus múltiples referencias siempre me han llamado la atención las siguientes palabras: </div><div align="justify"><br />"<em>Yo nací de mí mismo, y de mí mismo brotó a mis ojos, que lo calentaban como soles, el árbol del mundo.- Ahora, cuando los hombres nacen, están en pie junto a su cama, con grandes y fuertes vendas preparadas en las manos, todas las Filosofías, las religiones, los sistemas políticos. Y lo atan, y lo enfajan -y el hombre es ya, por toda su vida en la tierra, un caballo embridado. Yo soy caballo sin silla. De nadie recibo ley, ni a nadie intento imponerla. Me salvo de los hombres, y los salvo a ellos de mí. -Venzo a la preocupación, que viene de afuera, y a la ambición, que viene de adentro. Yo soy, pues, un hombre valeroso. </em></div><div align="justify"><em><br />Pero sufro. No se vive más que en la comunidad.-&" </em>[2]</div><div align="justify"><br />¿Cómo definiríamos a Martí? O quizá sea mejor no intentar definirlo porque lo más importante no es tratar de ubicarlo en un sector dado de la actividad humana, contentamiento fácil de la mente que tiende siempre a organizar y clasificar hechos, personas y acontecimientos para su mejor dominio. Hace muchos años que se le acepta como el más universal de los cubanos y creo que la propia imprecisión del término se ajusta más a su verdadera personalidad.</div><div align="justify"><br />Para tratar de entender a Martí en toda su complejidad se necesita estar en disposición de despojarse a la entrada de su obra de toda idea preconcebida y de abrir el corazón y la mente a las enseñanzas que indudablemente encierran sus palabras. Y de vibrar con la energía que emana de ellas. Y sólo después, mucho después, seremos capaces de analizar, comparar, definir y llegar a conclusiones propias aún cuando nos quede la duda, la eterna duda del misterio.</div><div align="justify"><br />La tarea de siquiera asomarse al ideario martiano sobre el contenido, esencia y proyección de su ideal republicano en particular es sumamente difícil en parte por lo apuntado anteriormente y a lo que se une la dificultad de conocer en profundidad las ideas esenciales, rectoras que, a modo de columna vertebral de su ideario, estructuran todo el cuerpo teórico. Y este desconocimiento ha llegado hasta el punto de negarle un ideario republicano. No son pocos los investigadores martianos que afirman que Martí no dejó suficientemente argumentadas sus ideas sobre la república que soñara y de la que tantas veces habló.</div><div align="justify"><br />Creo que este desconocimiento tiene su punto de partida en las propias condiciones en que Martí vivió y trabajó. Destaca la no-existencia de trabajos monográficos en los que dejase expresada todas sus opiniones. Sus ideas las iba reflejando de acuerdo a la necesidad del momento y a través de los medios de que pudiese disponer. Así, una fuente importantísima para conocer de cerca muchas de sus ideas se encuentra dispersa en las decenas de artículos que escribió para distintos periódicos y revistas de varios países; y hay fuertes indicios para suponer que en el futuro irán apareciendo nuevos materiales. Y habría que agregar otra circunstancia ya apuntada: lo complejo que se hace muchas veces tanto la lectura como la propia comprensión de sus escritos debido en parte al uso reiterado de un lenguaje metafórico y a veces enigmático.</div><div align="justify"><br />Este conjunto de circunstancias condicionó el hecho de que aunque Martí, el hombre, era bastante conocido ya hacia 1890 por los cubanos radicados en los Estados Unidos, así como por otras muchas personas en el resto de América y en Europa, sin embargo, tal y como en su momento señalara el profesor Infiesto: </div><div align="justify"><br />"Para muchos de sus contemporáneos, de aquellos que vivían junto con él la gestión afiebrada de la libertad cubana, José Martí era un orador. Su profusa y variada producción literaria les era, en general, ignorada." [3]</div><div align="justify"><br />No puede pasarse por alto que algunos de los juicios más significativos sobre temas sumamente delicados de la política cubana fueron expuestos en cartas privadas desconocidas para el gran público. Y existe otra circunstancia. Martí comprendió que el triunfo de la independencia estaba condicionado por el modo en que se solucionasen a la vez varios problemas de primer orden y entre los que destaca hallar una solución eficaz al peligro real que representaban los Estados Unidos tanto para Cuba como para el resto de América.</div><div align="justify"><br />Los primeros juicios de Martí sobre los Estados Unidos fueron de elogio por el aporte hecho por este país a la causa de la libertad y de la democracia en el mundo, pero poco a poco van dando paso a juicios más críticos en la medida en que es capaz de penetrar en la esencia de la sociedad y descubrir las profundas contradicciones que provocan, en lo inmediato, serias injusticias sociales capaces de hacer necesaria "una revolución formidable de la clase trabajadora".</div><div align="justify"><br />Las críticas que realizó sobre este país llegaron a granjearle animadversiones fuera incluso del movimiento revolucionario cubano. Es interesante cómo ya en 1887, en carta a su amigo Fermín Valdés Domínguez, se lamenta de algunos criterios vertidos por el ilustre argentino Domingo Faustino Sarmiento: </div><div align="justify"><br />"... <em>No me conoce, y aun sospechaba, por mis opiniones sobre los Estados Unidos, no tan favorables como las suyas, que no era muy mi amigo</em>." [4]</div><div align="justify"><br />Esta incomprensión la hallará Martí en otros países y también entre los propios cubanos. Téngase en cuenta, sólo a modo de ejemplo, que Tomás Estrada Palma, el hombre que asumiría la máxima responsabilidad en la dirección del Partido Revolucionario Cubano a la muerte de Martí y que en 1902 fue electo como primer presidente de la República, fue uno de los muchos cubanos que apoyaron la intervención de los Estados Unidos en la guerra contra España.</div><div align="justify"><br />Martí ya había alertado sobre este peligro, pero las circunstancias en que desarrollaba su labor le impedían un enfrentamiento innecesario con el poderoso vecino. Una de las tareas más delicadas a las que tuvo que enfrentarse fue la de lograr la unidad entre los propios cubanos, así como organizar a la emigración cubana que residía precisamente en los Estados Unidos y que por esta misma circunstancia les hubiese sido difícil entender la previsión martiana. Tampoco convenía enemistarse con el gobierno norteamericano ya que era en su territorio donde se desarrolló la mayor parte de su actividad conspiradora.</div><div align="justify"><br />La política de los Estados Unidos hacia Cuba había sido expuesta en la Doctrina Monroe del 2 de diciembre de 1823 frente a las pretensiones europeas de intervenir en América. En su contexto se aplicó la estrategia de "la fruta madura", es decir, esperar a que madurasen suficientemente las condiciones en Cuba para que por su propio peso cayese bajo la influencia norteamericana. Y a ello se unen varios intentos fallidos de compra a España. Este es el motivo de la política asumida hacia Cuba durante las guerras de independencia: no apoyar a los insurrectos cubanos por cuanto la liberación de Cuba dificultaría la posibilidad de su dominio futuro y sí apoyar a España hasta que el desgaste de fuerzas ambos contendientes hiciese posible su entrada en el conflicto, que fue lo que hicieron en definitiva.</div><div align="justify"><br />Ya Martí había alertado de este peligro en 1886: </div><div align="justify"><br />"...<em>tal vez sea nuestra suerte que un vecino hábil nos deje desangrar a sus umbrales, para poner al cabo, sobre lo que quede de abono para la tierra, sus manos hostiles, sus manos egoístas e irrespetuosas..."</em> [5]</div><div align="justify"><br />Martí enfatiza en la necesidad de dedicar el mayor esfuerzo a la preparación de una guerra que debería ser rápida y que llevase a la república dentro de manera que no diera tiempo ni justificación para una intervención. Paralelamente llevó a cabo una campaña de información entre el público norteamericano promoviendo el reconocimiento y apoyo a la beligerancia cubana en la misma medida en que rechazaba con argumentos sólidos algunas tesis expuestas por políticos y periodistas norteamericanos que cuestionaban la capacidad de los cubanos para auto gobernarse. [6]También llevó a cabo contactos con amigos y gobiernos latinoamericanos buscando su apoyo a la causa cubana alertando que si Cuba caía en manos de los Estados Unidos estos la utilizarían como trampolín para lanzarse sobre el resto de América. [7] Y fue más lejos aún. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Conocedor de la contradicción entre los Estados Unidos y Europa por el dominio de América, llegó a afirmar que Cuba estaba en el fiel del mundo: la independencia de Cuba garantizaba el justo equilibrio internacional.</div><div align="justify"><br />Hubo, además, otro tema polémico que tiene que ver con la esencia misma de su concepción revolucionaria, y que motivó serios desacuerdos tanto con los principales jefes militares de la guerra como con otros oficiales y conspiradores revolucionarios: me refiero a la dirección de la guerra.</div><div align="justify"><br />Que esta polémica no quedó del todo resuelta lo podemos apreciar en las siguientes palabras del Mayor General Máximo, Gómez Jefe del Ejército Libertador, y superviviente de la epopeya bélica: </div><div align="justify"><br />"<em>Yo salí de Monte Cristy con el plan general de la campaña en la mente y en el bolsillo. A Maceo no se le ocurrió, ni pensaba en eso, hacerla del modo en que se hizo, y mucho menos pudo ocurrírsele a Martí que maldito si entendía mas que el mismo Collazo de cosas de la guerra</em>." [8]</div><div align="justify"><br />Similar juicio fue relatado por el martiano Miguel A. Carbonell, quien en un discurso pronunciado en 1958, señalaba: </div><div align="justify"><br />"... <em>El contemporáneo no le distingue a Martí la estatura, ni siquiera en el sacrificio de Dos Ríos. No se la distingue Máximo Gómez, quien, a los pocos días de su muerte, culminando con actos su apostolado, afirma, en carta a Tomás Estrada Palma, que Martí es un fracasado desde Fernandina hasta Dos Ríos."</em> [9]</div><div align="justify"><br />La afirmación de Gómez es válida, hasta cierto punto, en lo que a la conducción táctica de la guerra se refiere tomando en cuenta la inexperiencia de Martí en el combate. Las circunstancias de su propia muerte parecen demostrar que poseía más valor y espíritu de lucha que conocimientos prácticos en el arte de pelear.</div><div align="justify"><br />Pero Gómez se equivoca al negarle a Martí conocimientos de la guerra en un plano estratégico. Ya Martí había demostrado en varios artículos el profundo conocimiento que tenía de la guerra no sólo desde el punto de vista sociopolítico sino estrictamente militar, emitiendo juicios acertados sobre diferentes conflictos bélicos de Europa y América. Y lo volvió a demostrar durante la guerra en Cuba ya que fue él quien redactó algunas de las circulares más importantes sobre cómo organizar y dirigir la guerra. Gómez no tuvo en cuenta que estrategia es política y que la guerra que se llevó a cabo fue sólo el acto final de toda una preparación que se correspondía a una concepción estrictamente martiana. Tanto es así que muerto Martí la guerra perdió su dirección política inicial cayendo a la postre bajo la influencia de los Estados Unidos y de los sectores más acaudalados de la burguesía cubana más vinculados al poder colonial español y que en muchos casos habían apoyado las tesis del partido autonomista contrario a la independencia. [10]</div><div align="justify"><br />Escapa al objetivo de este trabajo intentar un análisis del pensamiento político militar de los principales jefes de la revolución cubana por lo que me limitaré a mencionar sólo las diferencias esenciales entre los máximos dirigentes, diferencias que pudieron ser superadas a la postre precisamente por la coincidencia en el objetivo supremo de lograr la independencia.</div><div align="justify"><br />La contradicción principal radicaba en la dirección de la guerra. Era de sobra conocida la amarga experiencia de la guerra del 68 cuando la subordinación de la dirección de la guerra quedó en manos de un gobierno civil integrado por buenos patriotas que no tenían experiencia de cómo llevarla a cabo unido a que las principales decisiones tácticas quedaban subordinadas a largos proceso burocráticos que hacían inviable la realización de acciones militares de envergadura y que entre otras causas condujeron al Pacto del Zanjón. [11]</div><div align="justify"><br />Cuando Martí prepara la revolución el "fantasma de Guáimaro" reaparece en la escena política. Se enfrenta decididamente a la posición de Gómez, Maceo y otros jefes militares quienes se oponen rotundamente a que la dirección militar de la guerra esté subordinada al mando civil. La posición que ellos sostenían era que la guerra debía ser dirigida exclusivamente por el mando militar posición no compartida por Martí ya que en su criterio ello podría conducir a una nueva forma de caudillismo que, a la postre, abriría las puertas al establecimiento de una dictadura militar. [12]</div><div align="justify"><br />¿Entendieron los principales jefes militares el sentido profundamente democrático de las ideas de José Martí acerca de la necesidad de evitar que la revolución pudiese de alguna forma dar paso al establecimiento de una dictadura? En lo que respecta a Máximo Gómez habría que destacar su peculiar modo de entender la dirección de una revolución. </div><div align="justify"><br />"<em>Porqué al lado de tanta miseria de recursos materiales, hay, i es lo peor, escasez de varonil resolución - pues hasta se le teme a la Dictadura revolucionaria; se podrá dar mayor candidez o más afeminado modo de pensar?</em></div><em><div align="justify"><br />¿Acaso se puede citar una revolución en el mundo que no tenga su Dictadura? Muy débil y sin brios debe ser la que no revista este sello- de seguro que no habrá más que divertir y hacer reir al Gobierno que élla ataque por débil que este sea. Los hombres que tal piensan, no han nacido para ayudar a libertar hombres -porque no saben y no quieren aprender a armar el brazo del guerrero- porque tienen miedo. O es eso -o son resabios del Autonomismo- es que la sangre no está bastante depurada." </em>[13]</div><div align="justify"><br />En Martí hay otro temor: que de alguna manera pueda reeditarse el "terrible 89" en alusión directa a los sangrientos sucesos que transcurrieron durante la época de terror en la Revolución Francesa. En varios de sus escritos insistió en calificativos similares para referirse a este extraordinario acontecimiento. [14] </div><div align="justify"><br />En una época en que predominaban el caudillismo y el regionalismo y en la que los hombres seguían a un jefe por su valor o debido a su influencia política o económica en una zona geográfica dada, Martí no tenía ninguna posibilidad de hacer la guerra. Los necesitaba y ellos lo sabían. Esta contradicción ha sido apuntada ya por Márquez Sterling: "... <em>Sin Martí no había revolución, pero sin Máximo Gómez era imposible la guerra</em>."</div><div align="justify"><br />Otro de los grandes escollos que tuvo que salvar Martí en su labor preparatoria era la desconfianza de los hombres que habían peleado en la guerra del 68 hacia todos aquellos cubanos que no habían participado en la contienda o que se habían mantenido al margen por diversos motivos, desconfianza que se extendía, como ya hemos señalado, hacia los que defendían fórmulas democráticas en la dirección militar.</div><div align="justify"><br />Martí no había participado directamente en la guerra pero desde los 16 años había sufrido prisión y destierro por su posición independentista. Y era él quien estaba, años después, organizando la nueva guerra. Márquez Sterling define el discurso pronunciado por Martí el 10 de octubre de 1891 con las siguientes palabras: </div><div align="justify"><br />".<em>.. este discurso puede calificarse como su propia proclamación a la jefatura del movimiento revolucionario. Audazmente, sin la falsa modestia de otras veces, declaraba haber desentrañado los elementos necesarios de la guerra, juntando los factores que había dejado en franca hostilidad la dirección tibia y dispersa de la campaña anterior</em>." [15]</div><div align="justify"><br />El principal sostén de la causa revolucionaria lo encontró fundamentalmente entre los cubanos residentes en los Estados Unidos y, más específicamente, entre los tabaqueros emigrados a Tampa y Cayo Hueso. Y fueron los trabajadores del Cayo quienes se pusieron públicamente de su parte y le apoyaron durante el conocido incidente con el patriota cubano Enrique Collazo. Fue Martí quien a su vez se puso decididamente al lado de los obreros durante la huelga en La Rosa Española, en Cayo Hueso. Porque, como había repetido a lo largo de su vida, "El corazón se me va a un trabajador como a un hermano" [16]</div><div align="justify"><br />El misterio de su vida le acompañó hasta sus últimos momentos. Las circunstancias de su muerte en combate han provocado las más disímiles hipótesis que van desde el suicidio hasta el sacrificio voluntario como expresión de una profunda convicción patriótica a pesar de que era consciente de </div><div align="justify">sus limitaciones debido a la inexperiencia en el arte de pelear.</div><div align="justify"><br />Tengo la esperanza de que algún día seamos capaces de penetrar en lo más profundo del pensamiento martiano y de sacar a la luz el inmenso tesoro que guarda. Ese momento no ha llegado aún y creo que la generación actual no será testigo de ese acontecimiento. Lo descubierto hasta ahora de su pensamiento nos da la fuerza necesaria para confiar en la inteligencia y en el amor, únicos instrumentos para acometer la tarea.<br />(*) Fragmento del libro "José Martí y la República. Selección de Textos.</div><div align="justify">_______________________________<br />Relación de Notas:</div><div align="justify"><br />[1] Cuadernos de Apuntes No. 9 (1882) Tomo 21. Página 256.[2] Cuaderno de Apuntes No. 5 (1881) Tomo 21. Página 167 a 168. (En el prólogo que escribió al <a href="http://www.josemarti.info/libro/prologo_poema_niagara.html#embridado">"Poema del Niágara"</a> de Juan Antonio Pérez Bonalde aparece de nuevo esta idea.[3] Ramón Infiesto. "El pensamiento político de Martí." Universidad de La habana. Cátedra Martiana (III Curso). Imprenta de La Universidad de La Habana, 1953. Página 53.[4] José Martí. Carta a Fermín Valdés Domínguez del 7 de abril de 1887. Tomo 28. Página 382.[5] Carta a Ricardo Rodríguez Otero. Nueva York, 16 de mayo de 1886. Tomo 1. Páginas 195 a 196.[6] Sobre este tema puede consultarse el artículo (carta) de Martí <a href="http://www.josemarti.info/libro/capitulo_5.html#vindicacion">"Vindicación de Cuba"</a> que aparece reproducido íntegramente en la cita 3 del capítulo 5 de este libro.[7] Es muy elocuente la <a href="http://www.josemarti.info/libro/capitulo_5.html#mercado">carta inconclusa</a> que escribiera a su amigo Manuel Mercado el 18 de mayo de 1895 donde explica con detalle estos propósitos y donde enfatiza que "en silencio ha tenido que ser".[8] Esta cita fue dada a conocer por Cosme de la Torriente y Pedraza en "Martí y su guerra. 24 de febrero de 1895". Discurso leído el 24 de febrero de 1953. Academia de la Historia de Cuba. Imprenta El Siglo XX. La Habana, 1953. Página 30. Afirma Cosme de la Torriente que el General Gómez "... preparó de su puño y letra, una nota, que figura entre papeles donados al Archivo Nacional últimamente por el Dr. Vidal Morales y Calvió (...) refiriéndose al capítulo VI del libro del General Enrique Collazo titulado "Cuba Independiente." (La Habana, 1900, página 213).[9] Miguel A. Carbonell y Rivero. "Presencia de Martí en la guerra. Discurso leído el 27 de enero de 1958." Academia de Historia de Cuba. Imprenta el Siglo XX. La Habana, 1958.[10] El historiador cubano Sergio Aguirre describe cómo el Presidente Cleveland en 1896 "... comprendió que podía contar en la Isla, como base social para los planes del Norte, con los elementos acaudalados." Señala seguidamente que en junio de 1896: "Recibió un largo escrito remitido por el cónsul norteamericano en La Habana, General Lee, y firmado por casi un centenar de cubanos prominentes, hacendados en su mayor parte." (Sergio Aguirre. "Frustración y reconquista del 24 de febrero." Revista Cuba Socialista. Año II. Febrero de 1962. No. 6. Páginas 10 y 11).[11] En abril de 1869, seis meses después del inicio de la primera guerra de independencia contra España, los principales jefes y representantes de los revolucionarios cubanos se reúnen en el poblado de Guáimaro con el propósito de organizar y legitimar jurídicamente el levantamiento armado. En dicha reunión se proclamó la República en Armas así como la Constitución que la regiría. Fueron aprobados asimismo los principales símbolos patrios (la bandera, escudo y el himno) y fue electo el primer gobierno, siendo electo como Presidente de la República en Armas, el insigne Carlos Manuel de Céspedes quien había dirigido el levantamiento militar el 10 de octubre de 1868. En dicha Asamblea se produjo un profundo debate en relación con el tema de la dirección de la guerra ya que mientras Céspedes era partidario de la necesidad del mando único, Ignacio Agramonte, representante de los revolucionarios camagüeyanos, defendía la tesis de un mando militar subordinado a la aprobación de sus acciones por el Gobierno, tesis esta última que finalmente fue aprobada.[12] Consultar la <a href="http://www.josemarti.info/libro/capitulo_4_3.html#carta">carta de José Martí al General Máximo Gómez</a> del 20 de octubre de 1884 que aparece en las Obras Completas, en el tomo 1, páginas 177 a 180. También la pueden encontrar en el Capítulo 4.3 de este libro donde se ha reproducido íntegramente.[13] Máximo Gómez. "Diario de Campaña." Instituto del Libro. La Habana, 1968. Páginas 192 a 193. (Se ha respetado la ortografía del original)[14] Recomiendo al lector que preste atención a las citas expuestas en el <a href="http://www.josemarti.info/libro/capitulo_1.html">Capítulo 1</a> de este libro.[15] Carlos Márquez Sterling. "Nueva y humana visión de Martí." Editorial Lex. La Habana, 1953. Página 535. (El discurso al que se hace referencia fue pronunciado por Martí en Hardman Hall, Nueva York. Se encuentra en las Obras Completas. Tomo 4. Páginas 259 a 266)[16] José Martí. "Carta a Serafín Bello." 16 de noviembre de 1889. Tomo 1. Páginas 253 a 254.[17] Sergio Aguirre. "Frustración y reconquista del 24 de febrero." Cuba Socialista. Año II. Febrero de 1962. No. 6. Página 6.[18] En este sentido sería bueno apuntar, sólo a modo de ejemplo, cómo se ha manifestado esta incomprensión en el calificativo de "guerra necesaria" para identificar a la guerra del 95 preparada por Martí. Afirmar que esta guerra era necesaria es cierto pero insuficiente como elemento distintivo ya que necesaria fue también la del 68. En todo caso es sólo un rasgo que define como no casual a un acontecimiento y sería, por tanto, una definición más filosófica que política. Porque si de calificativos se trata se ajustaría más a la realidad el de guerra republicana o el de guerra de independencia de contenido republicano, conceptos que se ajustan más al ideario martiano, ideas que aparecen ya de manera explícita en varios de los documentos que redactara como apoyo al desembarco en Cuba del General Calixto García Íñiguez durante la malograda Guerra Chiquita.[19] Julio Le Riverend. "Martí: ética y acción revolucionaria." En "José Martí: pensamiento y acción." Colección de Estudios Martianos. Editora Política. La Habana, 1982. Página 73. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114833422032471353?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148332040023614702006-05-22T16:54:00.000-04:002006-05-22T17:17:34.430-04:00El sincretismo religioso en Cuba.<div align="justify">© Ángel Luis Martínez Acosta. </div><div align="justify"></div><div align="justify">[Especial para Bitácora Cubana.com]</div><div align="justify"><br /><strong>Particularidades del sincretismo religioso en Cuba.</strong></div><div align="justify"><br />En Cuba se conoce como religiones sincréticas a la práctica extendida entre la población de rendir culto a los dioses africanos de la cultura yoruba (yorubá) conocida como Regla de Ocha o Santería a través de las imágenes de los santos venerados en la religión católica. Cada una de las deidades recibe el nombre genérico de oricha, orisha u orissa, y tiene su "equivalente" con un determinado santo católico, de acuerdo con los elementos sincréticos considerados históricamente. </div><div align="justify"><br />Así nos encontramos, por ejemplo, que Obatalá (Obbatala) ha sido sincretizada en la Virgen de las Mercedes, o que Changó (Shango) ha sido sincretizado como Santa Bárbara, etc., en una relación que contempla a una parte importante de las deidades del panteón yoruba.</div><div align="justify"><br />Pero esta fusión va más allá de la identificación. Es conocido que los babalaos y los santeros recomiendan a quienes les consultan realizar determinadas prácticas y ceremonias dentro de las iglesias católicas lo que llega a ser más significativo en el caso (como en el de las Mercedes) en que una iglesia esté identificada con un santo en particular.</div><div align="justify"><br />El fenómeno del sincretismo no es exclusivamente cubano. Ha ocurrido siempre que se han "encontrado" dos culturas diferentes y que por diversas circunstancias coexisten en el mismo espacio y tiempo. Y obviamente este fenómeno no se circunscribe al ámbito religioso aunque aquí sólo nos limitaremos a este.</div><div align="justify"><br />¿Cómo ocurrió esta fusión en Cuba? Hasta donde conozco existen dos hipótesis: </div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify">» La que afirma que fueron los esclavos africanos los que empezaron a adorar a sus dioses a través de las figuras de los santos católicos como una manera hábil de mantener sus creencias y no ser castigados por sus amos.<br />» La que afirma que fue un proceso dirigido por los propios representantes de la Iglesia como un modo no violento de atraer a estos esclavos a la fe católia. </div><div align="justify"><br />Creo que ambas hipótesis se complementan en el sentido de la existencia de un proceso paralelo en que convergieron ambas circunstancias a partir de las necesidades de cada uno de los factores sociales en juego hasta llegar a un resultado a partir del cual se hace muy difícil desentrañar su génesis o buscar una sola razón originaria.</div><div align="justify"><br />No me extenderé aquí en este particular. Sólo me referiré, a modo de ejemplo, a lo que ocurrió en el resto de América con los indígenas. Para ello citaré dos párrafos del resumen de una investigación que, a mi juicio, define muy bien todo el proceso y que es válido también en Cuba con la diferencia de que se llevó a cabo con los esclavos africanos debido a que la casi totalidad de los indígenas de Cuba fueron exterminados durante el proceso de conquista y colonización:</div><div align="justify"><br />"<em>La relación entre la religión cristiana y las religiones indígenas era - equivalente a la relación entre los conquistadores y los conquistados - una relación de desequilibrio y de asimetría. Los misioneros de la iglesia católica presentaron el cristianismo como la única religión verdadera e insistieron en que los indígenas abandonaran su religión antigua. Consideraron la religión de los indígenas como adoración diabólica de los ídolos paganos. En la evangelización, el método principal fue el llamado método de "tabula rasa". Los misioneros trataron de destruir totalmente las religiones precolombinas para reemplazarlas con la religión cristiana. A pesar de su intolerancia, los pocos misioneros tuvieron que hacer concesiones para poder convertir rápidamente la inmensa población indígena al cristianismo.</em></div><div align="justify"><br /><em>La contradicción principal entre la religión cristiana y las religiones indígenas se manifestó más claramente en el nivel ideológico, o sea, en una contraposición entre los sistemas de creencias. Esto apareció especialmente en la contradicción entre el monoteísmo cristiano y el politeísmo de las religiones autóctonas. Esta incompatibilidad fue parcialmente neutralizada por el culto a los santos, que desempeñó un papel fundamental en la cristianización de los indígenas. El culto a los santos contenía grandes similitudes ideológicas y estructurales con la religión politeista de los indígenas. Esto facilitó a los indígenas aceptar la nueva religión que subrayaba el dominio de un solo dios. En la formación del culto a los santos, las "apariciones" de los santos y las identificaciones entre los dioses precolombinos y los santos católicos ocuparon un papel central."</em> [Jouni Pirttijärvi. "El sincretismo religioso en el culto a los santos de los mayas y de los aztecas."] </div><div align="justify"><br />Con independencia del factor social que originó dicha práctica no es menos cierto que se extendió entre los esclavos quienes efectivamente vieron el modo de continuar con sus ritos y no ser castigados por ello. Durante muchos años a estos cultos se les calificó como "cosas de negros" o "brujerías", pero con el paso de los años se propagó entre toda la población hasta el día de hoy en que la practican tanto blancos como negros sin distinguir profesiones, nivel cultural o estatus social.</div><div align="justify"><br />Aunque hemos hecho referencia a hechos históricos muy lejanos en el tiempo no debemos olvidar que la práctica de estas religiones sincréticas está muy extendida hoy en Cuba hasta el punto de atreverme a afirmar que es la religión que más seguidores tiene hoy en día, aunque esta afirmación exige una precisión.</div><div align="justify"><br />Históricamente el catolicismo ha sido la religión "oficial" del Estado, estando presente en algunos de los actos más importantes del acontecer social como el bautizo, la primera comunión, el matrimonio o la extremaución. En todos los censos en que se pregunta por la religión que se profesa el catolicismo se ha erigido como preferente. Pero paralelamente, como a escondidas, muchos cubanos practican algunos de los ritos de las religiones sincréticas y acuden a las consultas de un babalao, de un santero o de un palero tal y como acuden a un espiritista, cartomántico o curandero. De modo que un creyente católico, o de cualquier otra iglesia cristiana, paralelamente puede practicar algún culto de estas religiones sincréticas o viceversa.</div><div align="justify"><br />La razón de esta contradicción se fundamenta, a mi juicio, en criterios que perviven desde los tiempos de la colonia en que estas religiones eran consideras -ya lo apuntábamos- como "cosas de negros" y anatematizadas por la Iglesia Católica como contrarias al espíritu del cristianismo. En ocasiones se les vincula con prácticas oscurantistas y maléficas de lo que se denomina como magia negra y hay personas que profesan cierto temor por la creencia de que en algunos ritos se utilizan huesos humanos robados de los cementerios y sin olvidar a los que aseguran que estas religiones sirven a los intereses de Satanás.</div><div align="justify"><br />En virtud de lo anterior existe la opinión casi generalizada en público de identificar a los creyentes de estas religiones con personas de muy bajo nivel cultural y social lo que incide en que en muchas ocasiones los ídolos u objetos con los que les rinden culto dentro de las casas estén ocultos a las miradas ajenas y que no se publicite la visita a un santero o a un babalao tal como se haría cuando se asiste a una misa católica, por ejemplo.</div><div align="justify"><br />En Cuba se da otro fenómeno peculiar. A pesar de la ofensiva ideológica y política llevada a cabo por Fidel Castro en contra de todas las religiones hasta el punto de excluir a los creyentes de la posibilidad de acceder a determinados trabajos (magisterio, medios de comunicación, etc.), de negarles la posibilidad de ingresar en las organizaciones del partido y de la juventud y prácticamente llevarlos a la condición de marginados y de definirlos como cuasi-contrarrevolucionarios cuando no delincuentes comunes, una parte de la población ha mantenido sus creencias y otros están accediendo a ellas en la misma medida en que se agrava el deterioro físico y espiritual del país.</div><div align="justify"><br />Algunos de los que han mantenido sus creencias han adoptado el método conocido como el de la "doble moral": en público se manifiestan como ateos mientras que en privado, a escondidas y casi clandestinamente, practican sus creencias. Es algo muy triste pero es una práctica que se manifiesta también en el plano político, ideológico, cultural y, en general, en todas las esferas de la vida social. Esta situación ha cambiado en el presente después de que Fidel se viese obligado a "autorizar" a que los cubanos pudiesen tener creencias religiosas con la garantía de que no serían perseguidos por ello.</div><div align="justify"><br /><strong>Regla de Ocha o Santería.</strong></div><div align="justify"><br />Esta religión está vinculada a la noción de familia numerosa, originaria de un mismo antepasado, que engloba a los vivos y a los muertos. Al perderse el sistema de linajes tribales o familiares se produce una hermandad religiosa que involucra a los padrinos y a sus ahijados en un parentesco que va más allá del vínculo sanguíneo para convertirse en una línea horizontal abarcadora y compacta. El padrino o la madrina pasan a ser padre y madre de un sinnúmero de hijos (más exactamente "ahijados") pertenecientes a una forma de culto denominada popularmente línea de santo. </div><div align="justify"><br />El orisha sería, en principio, un ancestro divinizado que en vida estableció vínculos que le garantizaban un control sobre ciertas fuerzas naturales como el trueno, el viento, las aguas, además de la posibilidad de ejercer ciertas actividades como la caza, el trabajo con metales, y el conocimiento de las propiedades de plantas y su utilización. El poder, aché, del ancestro-orisha tendría, después de su muerte, la facultad de encarnarse momentáneamente en uno de sus descendientes durante un fenómeno de posesión provocado por él.</div><div align="justify"><br />La Regla de Ocha cuenta con un variado panteón de divinidades a las que hay que alegrar y satisfacer frecuentemente con ceremonias festivas que llevan este propósito. Lo esencial, para los que practican esta religión, es el culto respetuoso a los orishas mediante la adoración, alimentación y cumplimiento ritual de todas las fechas históricas dentro de la liturgia santera.</div><div align="justify"><br />El fundamento o foco de la santería cubana, como en Nigeria entre los yoruba, es la piedra (otá), donde residen los atributos mágicos de los poderes (fuerzas naturales o deidades). Estas piedras, generalmente de los ríos, pulidas y redondas, son el receptáculo de cada una de las divinidades y los practicantes deben llevarlas consigo, al menos en los rituales de envergadura.</div><div align="justify"><br />La adivinación constituye el pivote de la santería. Las ceremonias de iniciación se rigen por el dictamen de los dioses, quienes determinan si una persona deberá o no recibir el aché o gracia divina. Son los orishas los que deciden quiénes tienen derecho a recibir los collares, los guerreros o a iniciarse oficialmente recibiendo en su cabeza al santo que le ofrezca su paternidad. Sin la decisión de ellos, sin su consentimiento, nada puede realizarse en la vida del practicante.</div><div align="justify"><br />En Cuba se le rinde culto con especial preferencia a Elegguá, Ochosi, Oggún, Orula, Changó, Yemayá, Obbatalá, Oyá, Ochún y Babalú Ayé. Otras divinidades objeto de culto y también adoradas y respetadas son: Oba, Orisha Oke, Naná Burukú, los Ibbeyi, Inle, Aggayú Solá, Yegguá, Osaín. La jerarquización de las divinidades está determinada por sus poderes y atributos así como por etapas históricas y las necesidades de los creyentes.</div><div align="justify"><br /><strong>Regla de Palo Monte o Regla Conga.</strong></div><div align="justify"><br />La Regla de Palo Monte o Regla Conga proviene de las regiones africanas del Congo, zona hirsuta, con diversidad de tribus, dialectos, hábitos y costumbres. Congo fue el calificativo aplicado a la mayor parte de las expresiones bantú, como modo de sugerir un parentesco con el acervo cultural y religioso proveniente de este tronco linguístico.</div><div align="justify"><br />El origen de la Regla Palo Monte es remoto e impreciso y ninguno de los elementos de la cultura conga que sobrevive en Cuba puede precisarse desde el punto de vista etnográfico, sino más bien puede afirmarse que las diferencias rituales y las tendencias de cada palero (practicante) están fijadas por sincretismos elaborados en la isla. La permeabilidad de estas sectas congas se ha visto dominada por la influencia yoruba preponderante. Las fuerzas sobrenaturales adoradas por los congos asimilan elementos y rasgos de las divinidades yoruba pero mantienen su cuerpo de historia, detrás de las cuales se encuentra un origen propiamente bantú. Nuevas categorías, elementos del culto espiritista y del catolicismo pasaron también a las sectas congas de la isla y las enriquecieron.</div><div align="justify"><br />Regla Conga o Regla de Palo (Palo Monte) es la concepción más global que existe. Refleja la presencia del palo del monte como elemento mágico de conjuro. Es una definición que puede englobar a otras tendencias de las sectas congas de Cuba y de hecho absorbe casi todos los ritos de brujería de las restantes.</div><div align="justify"><br />Briyumba, Kimbisa y Mayombe son las principales nomenclaturas definidoras de los cultos congos de origen bantú. Mayombe o Palo Monte es una de las más comunes y populares. El palero se sirve de la naturaleza, en franca actitud animista, para explicar la vida. Su oráculo apela a los dioses y fuerzas naturales para el ejercicio del pensamiento. Los hombres explican a los dioses y no a la inversa.</div><div align="justify"><br />Los bailes tienen aún alguna vigencia. En cualquier casa de palo se ejecutan casi a diario en ceremonias de iniciación, de celebración de la festividad de algún dios, o simplemente para hacer que la prenda o nganga camine bien. Son de fuerte carácter colectivista. Unos son de parejas, como el palo y la yuka, otros como la macuta y el garabato, de organización más anárquica, pero todos con una formidable pantomima.</div><div align="justify"><br />Los tambores congos con que se ejecutan estos toques para bailar y cantar son de tres tipos: la nagoma, tres tambores de duelas rectas en forma cónica invertida, con cuero clavado, para tocar sentado o ladeado el tambor. Los de yuka, llamados caja, mula y cachimbo. Y los de macuta, que pueden ser dos o tres y se tocan a mano limpia: Los macuteros se los atan a veces a la cintura para facilitar su estabilidad, son cilíndricos, muy anchos, también de duelas y flejes pintados con rayas, escudos o cualquier otra filigrana alegórica del simbolismo congo.</div><div align="justify"><br /><strong>Utilización de piedras en la liturgia yoruba.</strong></div><strong><div align="justify"><br /></strong>Los africanos creían que cuando el santo se marchaba de la Tierra iba al cielo y después regresaba en forma de lluvia que, al caer en los ríos, se convertían en piedras chinas que tomaban el color según el orisha que le había dado origen.</div><div align="justify"><br />Estas piedras se recogían una a una y se les iba preguntando, mediante la adivinación con cocos, si tenían el espíritu de algún santo en particular. Si la respuesta era afirmativa entonces se les lavaba con el omiero de Osaín, omiero que se prepara con 21 hierbas y otros ingredientes. Después se hace el sacrificio de animales ya que la sangre de los animales fortalece y da fuerzas a ese espíritu para que se desarrolle y crezca y para que el santo pueda hablar con sus hijos.</div><div align="justify"><br /><strong>Rasgos de algunos de los orishas más importantes. (En orden alfabético)</strong></div><div align="justify"><br /><strong>Argayú (Algallú).-</strong> Este orisha nace de las entrañas de la tierra. Su nombre significa "mirar hasta donde alcance la vista" y también "poderío del otro mundo." Se manifiesta a través de los volcanes y del Sol, de ahí su poderío. Es el hermano mayor de Changó aunque hay quien cree que es su padre. Tiene que ver con todos los elementos de la vida y de la muerte. Se ha sincretizado con San Cristóbal, patrón de la ciudad de La Habana, capital de Cuba.</div><div align="justify"><br /><strong>Babalú Ayé</strong>.- Es un orisha peculiar ya que tiene un reino, Yefa, donde es dueño y señor. En la provincia de Matanzas, en Cuba, se le venera en un culto específico. Es el dios de las enfermedades y de la sangre y es a quien se le pide cuando hay problemas relacionados con la sangre y enfermedades malignas. Al único santo que respeta es a Changó porque fue este quien le quitó los perros a Oggún para dárselos a él y fue también quien lo llevó a Yefa donde lo hizo rey. A Babalú Ayé se le ha sincretizado con el San Lázaro católico de los perros y tiene su propio santuario en el pueblo de El Rincón, en La Habana, lugar donde se ha construido un leprosorio con el mismo nombre. Se le rinde homenaje el 17 de diciembre. Muchas de las promesas que se le hacen se cumplen este día conviertiendo al santuario y sus alrededores en el lugar más venerado y conocido por los cubanos y muchos extranjeros.</div><div align="justify"><br /><strong>Changó (Shangó).-</strong> Es posiblemente el más conocido de los orishas y al que muchos fieles admiran. En su vida en la tierra fue rey. Se le ha sincretizado con Santa Bárbara. Es el dueño del rayo y del fuego. Fue adivino antes que Orula, su hermano, pero le dio su tabla a este para que se ganara la vida. Es el guerrero más fuerte y fiero de todos los orishas. Es mujeriego, alegre y guarachero, buen bailador. Es el esteriotipo clásico del macho valiente, pendenciero y conquistador que rechaza a los homosexuales. Le tiene un gran amor a la vida y es por ello que no le gusta andar en cosas de muertos. Es el dueño del tambor y le pertenece el batá.</div><div align="justify"><br /><strong>Eggún</strong>.- En la Santería o Regla de Ocha hay una idea o creencia de rendirle honores a los antepasados o ancestros de los santeros que van a rendirle culto a sus santos u orichas mediante una ceremonia muy importante. Pero primero hay que rendirle culto a los Eggun o espíritus de sus mayores dentro de la rama a la cual pertenece ya que en la Regla de Ocha existe el principio de rendirle honores primero al muerto y después al santo. Los eggún o los espíritus de los espíritus demandan que además de rendirle honores se les dé de comer en caños y vertederos, además de gallos, gallinas y otras ofrendas. También puede realizarse una ceremonia donde se les ofrezca un toque de tambor siempre y cuando el Eggún lo pida.</div><div align="justify"><br /><strong>Elegguá (Elegwuá).-</strong> Es el dueño de los caminos y es él quien los abre o cierra a voluntad, ya sean los caminos físicos de las calzadas como el camino de la vida. Vive dentro de las casas y se le coloca junto a la puerta principal. Es juguetón y travieso como un niño. En las ceremonias y rituales es el primero en comer. Se le ofrecen chucherías, caramelos y golosinas entre otras ofrendas. Se le ha sincretizado con el Niño de Atocha.</div><div align="justify"><br /><strong>Ibeyis, Los</strong>.- Los Jimaguas son los santos más pequeños de la religión Yoruba. Son hijos de Changó. La palabra Ibeyi significa "jimaguas sagrados". Tienen un poder muy grande y son los niños mimados de esta religión. Se les ha sincretizado con San Cosme y San Damián.</div><div align="justify"><br /><strong>Inle</strong>.- Médico, pescador, cazador y adivino con Ucuele. No era babalao pero tenía la autorización de Olofi para que fuera todas estas cosas y todo lo que hacía le salía bien aunque su principal función era la de ser pescador. Es patrón de los médicos. Se cuenta que es dueño de los ríos y protector de los peces.</div><div align="justify"><br /><strong>Obatalá</strong>.- Es el primer orisha en rango porque fue el primero que bajó a la Tierra y porque en él está materializado Olofi. Su nombre significa, literalmente, Rey de todos los Santos. Es el creador de los demás orishas. Él dice todo en este mundo y cuida que todo salga bien. En Obatalá nace la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, lo bueno y lo malo. Es el único juez de esta religión pues su palabra es ley. Es el único que puede mediar cuando hay guerra entre los santos ya que todos le respetan. Es el dios de las casas y se le pide cuando se quiere conseguir un hogar propio. En Obatalá nace todo lo puro y espiritual de esta vida. Obatalá es la cabeza de esta religión en el sentido de guía. Obatalá es quien nos juzga en la Tierra por las malas acciones. Se le ha sincretizado con la Virgen de las Mercedes.</div><div align="justify"><br /><strong>Ochosi</strong>.- Ochosi es el único Orisha que es brujo de verdad, de acuerdo con la creencia popular. Es Ochosi quien tiene la tarea de cazar para que Olofi y Obatalá puedan comer. También es el dios de la justicia.</div><div align="justify"><br /><strong>Ochún</strong>.- También se le conoce como Yalorde que significa Reina. Según cuenta la leyenda fue la única que pudo sacar a Oggún del bosque utilizando la miel (es la diosa de la miel). Se dice que tuvo amores con todos los Orishas, que conoce sus secretos y que todos le respetan y le quieren. Estos amores fueron en etapas (caminos) diferentes de su vida. En cada una ella fue mujer de un solo hombre. Por este atributo le corresponde ser la diosa del amor que lo hereda de su madre, Yemayá. Es la reina de la dulzura, del amor, del oro, del pelo lacio y las aguas dulces. Tiene el atributo de ser la salvadora del mundo. Es la mensajera de Olofi siendo este el motivo por el que todos los Orishas, cuando se van a coronar, tengan que ir al Ile de Ochún para darle cuenta de lo que se va a hacer. Se ha sincretizado con la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.</div><div align="justify"><br /><strong>Oggún</strong>.- Es un orisha muy importante en la religión Yoruba porque es el encargado de dar de comer al resto de los orishas. Es el dueño de los metales y del cuchillo con el que se hacen los sacrificios. La sangre de los sacrificios que después llenará las soperas de los demás pasa primero por sus manos. Su misión es la de guerrear sin descanso por todos nosotros en la religión y en la vida. Es brujo y guerrero (como Changó) y lo demuestra en las guerras. Oggún nace de la entrañas de la tierra porque él es el hierro. La palabra Oggún significa guerra y destrucción pero también medicina y espíritu bueno y malo. Tiene mucha relación con los espíritus. Le gustan las cosas de muertos y la hechicería. Su esposa es Oyá quien le enseñó el arte del amor.</div><div align="justify"><br /><strong>Olofi</strong>.- Es el creador del universo. Fue él quien repartió a cada oricha los dominios que cada uno tendría sobre los elementos y las fuerzas. A partir de ese momento los orishas comenzaron a ejercer sus propios influjos sobre los hombres, las plantas, las aguas y los animales que poblarían la Tierra. Siempre que se hace algo en la Regla de Ocha se le pide permiso a Olofi. Este dios supremo no come ni bebe, ni usa collares, ni tiene colores, ni yerbas, ni cantos, ni rezos, porque lo es todo en el sentido infinito de la palabra "Olofi" (Dios)</div><div align="justify"><br /><strong>Olokun</strong>.- Reina en las aguas. Cuando se formó el mundo había más agua que tierra y por eso le corresponde el segundo lugar en jerarquía del panteón Yoruba. Su nombre también significa la profundidad de los océanos, madre de los peces y caracoles del mundo. Con Olokun viven dos espíritus: uno que representa la vida y otro que representa la muerte. Ambos están representados en las herramientas de Olokun. No habla directamente sino por boca de Yemayá.</div><div align="justify"><br /><strong>Orisha Oko</strong>.- Junto con Olokun es el orisha más poderoso de este mundo y uno de los más venerados en el panteón Yoruba. Orisha Oko es la tierra, toda la tierra, es decir, una parte de este planeta ya que la otra parte es agua. Del matrimonio de la tierra y el mar nacen todos los orishas. Este santo tiene dos caras: de día es un hombre apuesto y hermoso y de noche es todo lo contrario. Habla por boca de Yemayá. Todo creyente debe tener este santo pues él es la tierra de donde venimos y adonde iremos al morir. Esto nos garantiza la firmeza necesaria para vivir en este mundo. Es tan viejo como el mismo Obatalá. Su grandeza viene dada, además, porque posee el misterio de la vida y de la muerte.</div><div align="justify"><br /><strong>Orula</strong>.- Es el depositario del tablero de Ifá por medio del cual los babalaos realizan su tarea adivinatoria. El primer adivino fue Changó pero le regaló el tablero a su hermano Orula para que fuera él quien realizara esta labor. Orula es un orisha muy poderoso y tiene prioridad, por sobre todos los demás orishas, para seleccionar a sus "hijos". Los babalaos (sacerdotes de esta religión) son hijos de Orula.</div><div align="justify"><br /><strong>Osaín</strong>.- La palabra Osaín significa conocedor, médico, comienzo de vida, eternidad. Osaín es el espíritu que vive en todo lo que tiene vida en la tierra. Es el médico de la religión. Es el dueño de todas las plantas, hierbas, y animales de este mundo. No hay nada de santo sino se pasa por los baños de las hierbas de Osaín. Osaín tiene una sola pierna, un solo brazo y un solo ojo. Este espíritu no es visible para nadie. Se le conoce a través de sus plantas y animales, en una palabra, de la vida en la tierra.</div><div align="justify"><br /><strong>Oyá</strong>.- Oyá es uno de los cinco elementos más importantes en esta vida. Ella es la secretaria de Olofi porque es la primera que lo sabe todo en esta vida, pues es el aire. En las ceremonias de muerto se busca a una hija de Oyá para que baile el tambor por ser la muerte en persona. Oyá es dulce y pura, amable y bondadosa. Cuando hay enfermos es a ella a quien se le pide y ruega por la salud de esa persona. Cuando está enfadada, como tiene los atributos de Oggún y de Changó, es tan falsa y mala como el huracán y el tornado. Su esposo es Oggún a quien abandonó por el amor de Changó. La parió Olokun y la crió Yemayá. Oyá es la orisha del campo Ocu: la casa de los muertos, del cementerio.</div><div align="justify"><br /><strong>Yemayá</strong>.- Es la más grande deidad del panteón Yoruba ya que de ella nacen todas las cosas de esta Tierra. Es tan vieja como Obbatalá y de este matrimonio nacen los demás orishas. En esta religión sólo hay dos orishas absolutos: Eleguá y Obatalá que nacieron primero. Es la santa de la creatividad y de la naturaleza. En Yemayá nace el amor y fue la que le enseñó a Changó y al resto de los orishas el arte de amar. Es buena y noble con sus hijos y con la humanidad. Cuando se enfada nadie la puede calmar y provoca calamidades a quien la enojó. Es reina absoluta en esta religión y cuando habla es como si estuviese hablando el propio Obatalá. Yemayá es la que crea y por eso es a ella a quien se le pide en problemas de embarazo. Yemayá es cabeza de la religión.</div><div align="justify"><br />Barcelona, verano de 2005.</div><div align="justify"></div><div align="justify">-------------------------------------------<br />Fuente:</div><div align="justify"><br />· Barnet, Miguel. "Cultos Afrocubanos. Regla de Ocha. Regla de Palo Monte". Editorial Unión. La Habana, 1995.<br />· Franco, José L. "Folklore criollo y afrocubano." Publicaciones de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología. La Habana. 1959.<br />· Guanche, Jesús. "Procesos etnoculturales de Cuba." Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1993.<br />· "Oricha. Ritos y prácticas de la religión Yoruba." Editorial Humanitas, S. L. Barcelona, 2003. </div><div align="justify"><br />[Nota aclaratoria. Algunos de los párrafos incluidos en este trabajo referentes a Regla de Ocha y Palo Monte, han sido tomados textualmente -con algunas modificaciones- de trabajos localizados en internet que en su momento no tuve la precaución de anotar la fuente, razón por la que no puedo reconocer su crédito.- Ángel Martínez.] </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114833204002361470?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148331194858524112006-05-22T16:47:00.000-04:002006-05-22T16:53:14.863-04:00¿Cubanos buenos? ¿Cubanos malos?<div align="justify">© Ángel Luis Martínez Acosta.</div><div align="justify"><br />José Martí, el más grande de los políticos cubanos, iniciaba con estas palabras su histórico ensayo "Nuestra América": "Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra."</div><div align="justify"><br />La realidad política de Cuba de los últimos 45 años está marcada, entre otros rasgos, por esta idea de aldea, de considerarnos ombligo del mundo, en parte como resultado de un proceso de involución de las ideas y su reducción a cuatro o cinco consignas que a modo de tópicos trazan no sólo la vida social sino el comportamiento y el modo de pensar de muchos cubanos. </div><div align="justify"><br />A Fidel Castro y su deseo de poder absoluto se debe la creación de la línea artificial que nos divide en revolucionarios o en contrarrevolucionarios, versión cubana de la clásica fórmula de "conmigo o contra mí", aplicada con éxito otrora por otros dictadores y tiranos.</div><div align="justify"><br />A partir de este momento cada una de las dos porciones en que se dividen los cubanos hoy día han hecho de su espacio físico o mental un reducto inexpugnable en permanente vigilia y preparación para la defensa de su territorio. Como resultado, han levantado inmensas murallas para proteger su feudo, sin percatarse de que a la postre si bien es cierto que el "enemigo" no puede entrar también no es menos cierto que han quedado encerrados ellos mismos como prisioneros de su propia cárcel. </div><div align="justify"><br />Existe un mismo discurso por ambas partes. Sólo cambian los protagonistas, la forma de expresión de los mensajes y la tribuna desde la que se leen. De ahí que los que logran escapar al exterior no tengan muchas dificultades para integrarse en el nuevo entorno político.</div><div align="justify"><br />Los que apoyan al régimen de Fidel Castro se consideran a sí mismo "ungidos" de la palabra divina como representantes de la democracia y de los máximos valores espirituales del género humano. Otro tanto ocurre con los que se oponen a dicho régimen, de resultas que a la postre ambos luchan supuestamente por los mismos objetivos y utilizan las mismas frases y pensamientos aunque, claro está, a partir de diferentes interpretaciones.</div><div align="justify"><br />En este absurdo y kafkiano panorama político los seguidores de Fidel identifican a todos los que viven fuera de Cuba como contrarrevolucionarios, agentes del imperialismo y al servicio de la denominada "mafia política", defensores de la explotación capitalista más cruel, asesinos dispuestos a regresar al país en plan de conquistadores y con el objetivo de hundir al país en la miseria y de entregar a Cuba como colonia de los Estados Unidos.</div><div align="justify"><br />Por otra parte, los que se enfrentan a la dictadura de Fidel Castro, ven en sus seguidores a los ejecutores y sostenedores de una sangrienta tiranía otrora satélite de la ex Unión Soviética, exportadora de terroristas y responsables de los crímenes más atroces que merecen la máxima condena.</div><div align="justify"><br />Definidos así los términos sólo es cuestión de contemplar la lucha entre los cubanos buenos y los cubanos malos. Y, supuestamente, la cuestión que se pone sobre el tapete es definir entonces quién pertenece a cada categoría.</div><div align="justify"><br />Pero, ¿debería ser esta realmente la cuestión principal que defina al panorama político cubano?</div><div align="justify"><br />Mas de cuatro décadas de constantes enfrentamientos infructuosos y fraticidas deberían bastar para hacernos comprender que tiene que llegar el momento en que todos los cubanos olviden los odios y rencillas acumulados y juntos enfrenten la difícil tarea de la reconstrucción democrática del país al margen de todo gobierno, incluyendo al cubano.</div><div align="justify"><br />Es hora ya de romper los muros que nos separan y de tender puentes que nos permitan transitar en ambas direcciones en aras del entendimiento común. Pero para ello es necesario sobre todo que prevalezca la voluntad de diálogo.</div><div align="justify"><br />Si realmente estamos interesados en aplicar los conceptos de buenos y malos cubanos creo que entre los primeros estarían todos aquellos que, independientemente de sus conceptos ideológicos, tratan de encontrar una salida efectiva a la situación actual de Cuba mientras que en el otro grupo estarían los que se oponen a este entendimiento y se aferran a sus consignas a modo de tabla salvadora. </div><div align="justify"><br />Estos últimos son fácilmente identificables por su lenguaje ofensivo. Tanto los de un lado como los del otro son rápidos en el etiquetamiento del supuesto adversario: unos calificando al otro como agente del imperialismo y el otro calificándolo a su vez como agente de Castro. Y, con ello, dan por resuelto todo el problema, creándose la idea de que la cuestión no consiste en comprender las razones del otro sino en descalificarlo.</div><div align="justify"><br />Creo que no es muy difícil entender que tanto los cubanos que apoyan al régimen de Fidel Castro, como los que se le oponen, quieren lo mejor para su país y cada uno de ellos está convencido de que su idea es la más eficaz y útil, lo que conlleva por sí mismo a la exclusión de cualquier otra alternativa.</div><div align="justify"><br />Cubanos somos todos, los que viven dentro del país como los que viven fuera, los que están a favor del régimen de Fidel Castro, como los que se le oponen y a los que habría que incluir a aquellos a quienes el rumbo político del país no tiene mayor trascendencia con la condición de que se les permita trabajar y tener una vida digna.</div><div align="justify"><br />Y creo que hay que entender de una vez que, de la misma manera en que no todo es blanco y negro sino que existe una amplia gama de grises, se expresan de igual modo los conceptos políticos de los casi 14 millones que viven fuera y dentro de la Isla.</div><div align="justify"><br />No puede establecerse una identificación de buenos y malos sólo por el lugar de residencia, por las ideas políticas o por la pertenencia a un determinado partido político. En este sentido creo que el único criterio de identificación sería, como señalaba Martí, por la cantidad de estrellas en la frente que ostente cada uno. </div><div align="justify"><br />No podemos continuar viviendo en nuestro guetto particular de espaldas a un mundo en eterno cambio y transformación que ha hecho trizas algunos de los conceptos que enarbolan muchos cubanos como válidos o imperecederos. No podemos seguir aferrados a calificarnos de "derecha" o de "izquierda" en un mundo en que desde hace mucho tiempo son las relaciones económicas internacionales y no las ideológicas las que marcan las pautas de los comportamientos sociales más significativos. "Que Cuba se abra al mundo" es un reclamo que está en el propio centro de la vorágine política cubana. Y creo que debería ser el punto de partida del mutuo entendimiento, comprensión y deseo sincero de cambio.</div><div align="justify"><br />Barcelona, febrero de 2004</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114833119485852411?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148330306710538962006-05-22T16:35:00.000-04:002006-05-22T16:38:26.720-04:00El futuro de Cuba (*)<div align="justify">©Ángel Luis Martínez Acosta.</div><div align="justify"><br />Creo que la pregunta más importante que se hacen todas aquellas personas preocupadas por el futuro de Cuba es la de qué pasará cuando Fidel desaparezca. A mi juicio la propia formulación de esta pregunta implica el reconocimiento de dos grandes verdades. Primero, que la propia existencia de la revolución va indisolublemente unida a la permanencia de Fidel en el poder. Segundo, que no habrá cambios importantes mientras no desaparezca de la escena política cubana.</div><div align="justify"><br />Algunos analistas de la situación política cubana, cuando califican al actual gobierno como dictatorial, asumen que expresan el sentir de todo el pueblo y llegan a la conclusión de que la oposición al gobierno es total. En mi criterio cometen un gran error y es la causa de tantos pronósticos fallidos con relación al presente y futuro de la Isla.</div><div align="justify"><br />Para una parte del pueblo cubano Fidel representa sus intereses, sus ideas y sus perspectivas de futuro. Por tanto, para ellos Fidel no es un dictador. Es un dirigente querido y respetado a quien se le reconocen méritos y se le exculpa de sus errores. Y hay quien prácticamente lo endiosa o lo ve como un nuevo Mesías de talla internacional. </div><div align="justify"><br />Para los que se oponen a la restauración de un sistema capitalista con todas sus injusticias sociales a condición de echar por tierra algunas ventajas que hoy disfrutan, defenderán el sistema político actual como garante de esa condición. Y ven en Fidel al máximo representante de dicha aspiración. Y hay que tomar en cuenta que gracias a la sistemática campaña de adoctrinamiento político llevada a cabo sobre toda la población desde edades muy tempranas y sin tener otras fuentes de información o de contrastación de la información, creen a pies juntillas que el actual sistema político garantiza un mínimo de libertades y de vida que podrían perderse si es derrocado.</div><div align="justify"><br />No puede pasarse por alto que el concepto de izquierda no se agota en un contenido político sino que en muchos casos implica una definición o posición que va más allá de la propia inmediatez política y que abarca lo que podría denominarse como un sentido de la vida. Y es aquí donde en las condiciones actuales aparece con mayor fuerza el enfrentamiento entre las denominadas posiciones de derecha y de izquierda. En este contexto hay que considerar que Fidel es hoy por hoy el máximo exponente de estas aspiraciones de la izquierda no sólo en lo referente a Cuba sino también con relación a muchos de los principales acontecimientos internacionales. Y nótese que digo exponente y no-realizador. En sus discursos expresa el sentir de esa parte de la población que aspira a vivir en una sociedad más justa y equitativa sin las consecuencias sociales que son inherentes a las llamadas economías de mercado aún cuando están en contra de muchas de las medidas del gobierno y del rumbo que ha tomado la sociedad cubana. Y creo que aquí radica el dilema principal de la izquierda cubana ya que, obligada a adoptar una posición entre el gobierno actual ("el malo conocido") y un futuro gobierno democrático que no se sabe bien qué será ("el bueno por conocer"), prefiere apoyar al primero.</div><div align="justify"><br />Los que conocen de cerca la prepotencia, arrogancia y ansia de dominio mundial de los Estados Unidos y que han constatado los efectos de sus acciones en el mundo, apoyarán a Fidel también como garantizador de una situación que impida retrotraernos a la época de dominio neocolonial surgida a raíz de la independencia de Cuba a fines del siglo XIX. </div><div align="justify"><br />Otra parte de la población conoce a los representantes ultras del exilio cubano radicados fundamentalmente en Miami y sabe de sus declaraciones públicas de revancha, venganza y recuperación de sus antiguas propiedades expropiadas lo cual crea un temor lógico si se dan condiciones para una vuelta de estas personas a Cuba, máxime conociendo el poder económico que tienen, además de sus estrechos vínculos políticos con el Gobierno de los Estados Unidos. Y habría que añadir aquí a todos aquellos que han sido víctimas de ataques de grupos armados provenientes del exterior o de actos terroristas.</div><div align="justify"><br />Hay otra parte de la población que se ha beneficiado y se beneficia del actual sistema político bien sea a través de prebendas, de cargos o de un estilo de vida que difícilmente podrían tener en otro tipo de sociedad, o de crear y participar en el lucrativo negocio del mercado negro y entre los que se encuentran administradores de empresas del estado o pequeños establecimientos. La tipología es muy variada y depende de los intereses de cada uno de los sectores en particular.</div><div align="justify"><br />Esta breve tipología tiene la virtud de mostrar cómo una parte del pueblo apoya a Fidel debido a disímiles razones y que en caso de un enfrentamiento directo seguirán a su lado a pesar de las diferencias de motivaciones. Tampoco puede olvidarse la capacidad de movilización de la que Fidel aún dispone y que puede utilizar y utiliza a su antojo a la primera oportunidad.</div><div align="justify"><br />También en el campo de la oposición hay diferencias porque no todos tienen los mismos intereses. Los hay que honestamente desean un cambio radical que garantice las libertades democráticas pero hay quien lo pide desde las posiciones de lo que podría llamarse como de un socialismo democrático y otros a través de la economía de mercado y no faltan los que quieren reproducir el modelo norteamericano.</div><div align="justify"><br />Pero también existen los arribistas y oportunistas de siempre que sólo aspiran a satisfacer intereses personales de poder o de enriquecimiento y ven en la oposición al gobierno una vía de lograr sus objetivos.<br />Y también existen los indecisos, aquellos a quienes las cuestiones políticas no les interesa siempre y cuando puedan trabajar y vivir de acuerdo a sus intereses y necesidades. Y este grupo lo encontramos tanto dentro de Cuba como en el exilio. Hay una cantidad importante de cubanos que salen del país con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida y que en la primera oportunidad envían dinero a su familia y ellos mismos mantienen un vínculo estrecho con el país viajando constantemente. ¿Puede afirmarse que se han marchado por razones políticas? Es lógico pensar que la política está detrás de esta situación por cuanto impide que esas personas puedan mejorar sus condiciones de vida de acuerdo a sus expectativas. Pero un análisis más profundo creo que los situaría como una emigración de carácter puramente económico. Su comportamiento en el extranjero es de apatía por cuestiones políticas y sólo les interesa consolidar su posición social en el país de destino y de continuar el vínculo y las relaciones con Cuba. </div><div align="justify"><br />Estas son realidades y, en tanto, no pueden ser pasadas por alto si se quiere comprender el panorama político cubano actual. Y más aún si se pretende cambiar dicho estatus.</div><div align="justify"><br />Otra sería la situación en el caso de que Fidel desapareciera del panorama político cubano bien sea como resultado de una desaparición física o política.</div><div align="justify"><br />La razón principal radica, en mi criterio, en la identidad que existe entre Fidel y la Revolución Cubana: Fidel es la revolución y la revolución es Fidel. La fuerza de su imagen es suficiente para mantener a su lado a los indecisos y a quienes tienen sus dudas acerca de la validez del proyecto cubano. Fidel es un símbolo y es capaz de ofrecer seguridad y esperanzas a muchos cubanos.</div><div align="justify"><br />Refiriéndose a la relación entre el pueblo y los gobernantes Martí señalaba que los pueblos, en los momentos de tensión o de peligro, escogen a sus gobernantes y lo hacen de entre aquellos que más se ajustan a sus necesidades o intereses. Esto no significa en modo alguno justificar los graves errores cometidos por Fidel y toda la manipulación que ha hecho en virtud de satisfacer sus propios intereses. Más al contrario permite analizar con objetividad una situación dada y comprender cómo después de 43 años de dictadura una parte del pueblo lo respalda, lo defiende y apoya. Afirmar que todo el pueblo lo apoya es falso como lo es también afirmar que todo el pueblo está en contra.</div><div align="justify"><br />Hay como un proceso de constante retroalimentación. Fidel ha ido aprendiendo a gobernar prácticamente desde cero porque no tenía ideas ni experiencias cuando tomó el poder en 1959. Es cierto que la revolución y el pueblo se han ido amoldando a sus caprichos y decisiones pero habría que apuntar que él mismo se ha modificado precisamente en virtud de los intereses del pueblo.</div><div align="justify"><br />Dentro de una gran parte del pueblo ha surgido una doble moral: una moral pública y otra privada debido a la existencia de un estado policiaco represor y también como manifestación de un sentimiento oportunista o como respuesta evasiva al conflicto social existente.</div><div align="justify"><br />¿Qué ocurrirá cuando desaparezca? Pienso que independientemente de todos los análisis acerca de las posibilidades de gobierno de Raúl Castro o de algunos de los actuales dirigentes, ninguno es capaz de ofrecer esa imagen de liderazgo y de seguridad que proyecta Fidel.</div><div align="justify"><br />Téngase en cuenta que la profunda crisis económica que atraviesa a Cuba desde hace algunos años y las penurias y calamidades que la acompañan no han provocado un estallido social profundo en virtud de la propia presencia de Fidel al frente del gobierno. Pero una vez que haya desparecido, el pueblo se manifestará de muchas maneras. Es como si existiese un pacto no escrito entre el pueblo y Fidel. Desaparecido Fidel el pueblo quedará en libertad para decidir sobre su destino.</div><div align="justify"><br />Tras el primer momento de desorientación inicial se harán patentes dos fuerzas principales: una interior como reclamo de cambios de una parte importante de la población y otra exterior proveniente del exilio. El nuevo gobierno podrá sostenerse durante un tiempo en el poder a condición del apoyo que tenga de los órganos del ministerio del interior y del ejército pero se verá abocado a realizar pactos con las fuerzas de la oposición que conducirán a la necesaria democratización del país mediante la autorización de la existencia de partidos políticos y la convocatoria de elecciones, además de derogar todas aquellas medidas que impiden el libre ejercicio de los derechos de los ciudadanos.</div><div align="justify"><br />Acerca de la posible irrupción de los Estados Unidos en nuestra vida creo que no puede olvidarse la enorme influencia que han ejercido y ejercen sobre los cubanos en muchas esferas de la vida social. A pesar de 43 años de gobierno socialista, y de profundos cambios, ha sido del todo imposible borrar casi 60 años de influencia cultural, tecnológica, científica, económica, educacional, o artística, que no han sido superados por patrones europeos o asiáticos. Como tampoco puede olvidarse la influencia y presencia de Cuba en buena parte de la sociedad norteamericana desde principios de siglo. Y tampoco puede olvidarse el peso de la economía y de la sociedad norteamericana en el contexto mundial. De modo que no es descabellado afirmar que tras la caída del actual régimen continuará con mayor fuerza dicha influencia.</div><div align="justify"><br />Creo que se olvida con demasiada frecuencia que la inmensa mayoría de los cubanos que residen en los Estados Unidos tienen otra actitud con relación al país. Ellos también sufren las consecuencias de años de extremismos y de hostigamientos y tienen el deseo sincero de reunificar la familia y de reconstruir al país. Los constantes llamamientos al enfrentamiento y al odio tanto de los gobernantes cubanos como de los dirigentes del exilio han perdido su efectividad y pierde terreno ante un pueblo hastiado, dividido y enfrentado. Serán los propios cubanos, al margen de los políticos tradicionales, los que dictarán las normas del comportamiento futuro del país. Y harán sentir su peso y su decisión en cada uno de los actos en que se representará el tan necesario cambio.</div><div align="justify"><br />A todo lo mencionado anteriormente habría que agregar que Fidel ha exacerbado hábilmente los sentimientos nacionalistas –rayanos con el chovinismo- que subyace en una parte del pueblo; y lo ha elevado a un nivel prácticamente desconocido en nuestra historia. Y a lo que se suma el triunfalismo y el deseo de protagonismo internacional. Este es también el sentir de algunos de los cubanos que viven en los Estados Unidos quienes se diferencian del resto de los latinoamericanos en parte por la política de favoritismo del gobierno norteamericano hacia los cubanos en virtud de la denomina ley de ajuste cubano de 1962, así como por los indudables éxitos económicos logrados en La Florida durante todos estos años de exilio. </div><div align="justify"><br />En estas condiciones: ¿es posible hablar de unanimidad o coincidencia en cuanto a intereses de los cubanos frente a la dictadura de Fidel Castro?</div><div align="justify"><br />Y, ¿qué ocurrirá después de la desaparición de la dictadura castrista? Debo confesar que no soy muy optimista al respecto teniendo en cuenta las realidades de un mundo cada vez más unipolar y sometido a los dictados y caprichos de una sola nación en virtud de su poderío militar y económico. Hoy observo con tristeza cómo el mundo poco a poco va directo hacia un nuevo tipo de tiranía facilitada en su avance más por la omisión en la acción de los derechos de los ciudadanos que por la acción de los gobernantes. Y esto ocurrirá en la misma medida en que: el pueblo se aleje de la política dejándola como asunto exclusivo de los que la ejercen por oficio; el alto índice de abstencionismo en las elecciones facilite el ascenso al poder de aquellos grupos que velan más por sus propios intereses que por los de la nación; los partidos se alejen unos de otros y se preocupen más por atacarse mutuamente que por encontrar vías factibles de entendimiento y cooperación por el bien de la nación; la prensa se convierta en "caja de resonancia" de estos males y no en expresión auténtica del clamor de justicia y democracia sin ningún tipo de ataduras o compromisos; los políticos se preocupen más en ofender y atacar al adversario puntual que en explicar suficientemente su programa o cuando se interesan más en ofrecer una buena apariencia personal que en el contenido real de su discurso; la educación en todos los niveles de enseñanza se preocupe más por las formas que por la propia esencia que es, como decía Martí, preparar al hombre para la vida creando condiciones para el desarrollo de un pensamiento libre y razonador acorde con las necesidades de su tiempo; el pueblo se interese más por su propio interés económico inmediato que por los destinos del país: los jóvenes aparten con desdeño de sí todo ideal que no conlleve de manera inmediata la adquisición de bienes de consumo como expresión de haber alcanzado una posición en la sociedad o expresión particular de realización humana.</div><div align="justify"><br />Barcelona, verano de 2004.</div><div align="justify">----------------------------------------<br />(*) Epígrafe del Libro "José Martí y la República. Selección de Textos."</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114833030671053896?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148328734789534792006-05-22T16:09:00.000-04:002006-05-22T16:30:55.070-04:00Los muertos que vos matasteis... posiblemente gozan de buena salud.<div align="justify">©Ángel Luis Martínez Acosta.</div><div align="justify"><br />Es curioso que en la casi totalidad de las informaciones de prensa sobre los recientes acontecimientos en Cuba no se cuestione la certeza de la información ofrecida por el Gobierno cubano al menos en lo referente al supuesto fusilamiento de tres personas acusadas del secuestro de una embarcación.</div><div align="justify"><br />Examinemos los hechos. Se publica que se realizó un juicio sumarísimo en el que se condenó a los cabecillas a la pena de muerte por fusilamiento, entre otras condenas. El Tribunal Supremo y el Consejo de Estado ratificaron la sentencia en un proceso que duró en total 72 horas. No hay testigos conocidos del fusilamiento como tampoco los hay del entierro de sus cuerpos. La madre de uno de los condenados ha declarado públicamente que la citaron para las 10 de la mañana en el cementerio y que al llegar supo que los cuerpos habían sido enterrados una hora antes. Continúa diciendo que intentó ver el rostro de su hijo y que no se lo permitieron. Y termina afirmando que no sabe de quién es el cuerpo que yace en el lugar que le indicaron. </div><div align="justify"><br />¿Por qué tanta premura en realizar este juicio? ¿Por qué la pena de fusilamiento? ¿Por qué todo este secretismo con relación al fusilamiento y posterior enterramiento de los cuerpos? ¿Por qué no se les permitió a los familiares velar y enterrar a sus muertos?</div><div align="justify"><br />Quien desconozca la mente retorcida de Fidel puede aceptar como válida la información oficial ofrecida. Para quienes hemos vivido en Cuba durante mucho tiempo y conocemos de cerca los horrores de esta dictadura estos hechos nos mueven a la reflexión en otra dirección. Lo ocurrido en Cuba en los últimos días muestra a las claras que se están adoptando medidas desesperadas para intentar mantener controlado a un pueblo que poco a poco ha ido perdiendo el miedo y que expresa en voz alta su descontento a pesar de la represión. El hecho insólito hasta ese momento de que diez mil cubanos firmasen el Proyecto Varela pidiendo reformas en la Constitución marca el punto de partida de un cambio significativo en la Isla.</div><div align="justify"><br />Aprovechando la invasión a Irak y la repulsa mundial que generó este hecho Fidel concibe un plan que le permita obtener varios triunfos. Primero, colocar de nuevo a Cuba en el centro de las portadas de todas las agencias de noticias del mundo y, a la vez, recabar el apoyo internacional ante una supuesta invasión de los Estados Unidos. Segundo, denunciar que Cuba estaba siendo hostigada de alguna forma por el vecino del Norte. Tercero, reprimir a todos los opositores que estaban actuando dentro del país. Y existe un cuarto objetivo. Contrariamente a lo que se ha publicado en relación con el embargo (bloqueo) de los Estados Unidos contra Cuba, Fidel es uno de los más interesados en que se mantenga esta criminal medida como exponente más visible de las pésimas relaciones entre ambos países. Y "casualmente" ocurren los hechos citados anteriormente en el momento en que se manifestaban con fuerza voces y actos desde dentro de los Estados Unidos pidiendo un mejoramiento de las relaciones sobre todo después de la visita del ex-presidente Carter a Cuba, de la exposición comercial realizada en La Habana por empresarios norteamericanos y de la autorización del gobierno norteamericano del envío a Cuba de medicinas y alimentos.</div><div align="justify"><br />Fidel necesitaba que ocurriese un hecho que fuese capaz por sí mismo de impactar a la población y que le permitiese lograr los objetivos propuestos. Y, de pronto, ocurre el "milagro": un grupo de personas secuestra una de las embarcaciones que hacen el trayecto entre dos puntos de la Bahía de la Habana. La noticia no sorprende, pero sí provoca muchas interrogantes. Hay muchos puntos oscuros. En primer lugar, llama la atención que un grupo de cubanos pudiesen burlar las estrictas medidas de control que se impusieron después de un secuestro similar ocurrido en 1994, y subiesen a bordo varias armas. En segundo lugar, no se entiende cómo siendo del dominio público que estas lanchas sólo disponen del combustible justo para hacer el trayecto, un grupo de cubanos intente el secuestro. </div><div align="justify"><br />En el resumen de los hechos escrito por Sara Más y Roger Ricardo el 5 de abril y que aparece en la página web del diario oficial "Granma", se puede leer lo siguiente: "<em>El momento clímax lo propiciaron dos turistas francesas que se encontraban como rehenes a quien el cabecilla principal las había llevado a la cubierta para mostrarlas como las primeras víctimas si no satisfacían la demanda de combustible. Una de ellas, que desempeñó un rol decisivo, estudió la situación y se lanzó al agua tras hacerle unas señas de lo que se proponía hacer a uno de los combatientes de la Brigada Especial, quien aprobó lo que iba a realizar con otro gesto. Seguidamente se tiró la otra, detrás de ambas el que había servido de mediador para atajarlas, al tiempo que un oficial del Ministerio del Interior que viajaba en la lancha se abalanzó sobre el cabecilla principal tumbándole la pistola que fue a dar al mar</em>." (sic)</div><div align="justify"><br />En la nota publicada el 3 de abril se puede leer: "<em>Los secuestradores son personas con pésimos antecedentes penales, comportamiento feroz y muy bajo nivel cultural. Son entre 8 y 10. Poseen comprobadamente una pistola Makarov y numerosos cuchillos</em>." Téngase en cuenta que cuando se publicó esta información aún los secuestradores no habían sido capturados. ¿Cómo es posible que el gobierno conociera ya en ese momento que todos tenían antecedentes penales y muy bajo nivel cultural? ¿Por qué hablar de comportamiento "feroz" sin tener ningún indicio que lo indicara? ¿Cómo es posible que unos delincuentes que se comportaron ferozmente no asesinaron y ni siquiera hirieran a ninguno de los rehenes? Y, además, es mucha casualidad que el secuestro se realizara en la madrugada del día anterior al inicio del juicio a los periodistas independientes.</div><div align="justify"><br />En la nota oficial del Ministerio de Justicia, publicada en el mismo diario el día 11 de abril, se da a conocer la aplicación de la sentencia. En ella se lee: "<em>Sometidas de oficio las sentencias de máxima pena a la consideración del Consejo de Estado, éste, en reunión convocada al efecto en la que durante horas el colectivo analizó con profundidad los hechos probados por los cuales fueron sancionados, la gravedad de los mismos, y los peligros potenciales que implicaban no solo para la vida de numerosas personas inocentes sino también para la seguridad del país —<strong>sometido a un plan siniestro de provocaciones fraguado por los sectores más extremistas del Gobierno de Estados Unidos y sus aliados de la mafia terrorista de Miami con el único propósito de crear condiciones y pretextos para agredir a nuestra Patria, la cual será defendida al precio que sea necesario</strong>—, consideró absolutamente justas y con estricto apego a las leyes las decisiones de ambos tribunales y ratificó las sentencias</em>." (El subrayado, en negrita, es mío, A.M.)</div><div align="justify"><br />¿Qué se esconde detrás de todos estos acontecimientos? Lisa y llanamente un montaje propagandístico. Como en tantas otras ocasiones el supuesto secuestro no ha sido más que una operación de los órganos de la seguridad del estado representados en los tres cabecillas principales posiblemente agentes encubiertos como los mismos que participaron en los juicios contra los periodistas independientes. Estos agentes habrían captado al resto del grupo de entre los miles de cubanos que aspiran infructuosamente a escapar del país. De ahí la necesidad de un juicio rápido y de un acto final dramático para que fuese lo suficientemente impactante para que sirviese como telón de fondo al enjuiciamiento de los opositores.</div><div align="justify"><br />Una vez más Fidel ha utilizado el tan socorrido recurso de la necesidad de defenderse ante los ataques del imperio. Una vez más ha presentado ante el mundo a los opositores como agentes pagados por el gobierno de los Estados Unidos. Una vez más se presenta como una víctima inocente obligada a adoptar medidas drásticas en aras de la defensa del país, de su autodeterminación y de la seguridad del Estado. Es el mismo procedimiento utilizado una y otra vez con muchos de los supuestos team de infiltración provenientes de La Florida. Y es el similar al que condujo al derribo en 1996 de las avionetas civiles el mismo día en que la oposición política interna iba a realizar un concilio. Como en tantos otros casos la verdad de lo ocurrido se conocerá mucho tiempo después, posiblemente cuando la actual pesadilla que domina hoy a Cuba desaparezca definitivamente. Y quizá entonces sepamos qué ha sido de los hombres que hoy son dados por muertos. </div><div align="justify"><br />Barcelona, abril de 2003.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114832873478953479?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148328154600242372006-05-22T15:59:00.000-04:002006-05-22T16:23:48.770-04:00Cuba y sus miedos (I)© Ángel Luis Martínez Acosta.<br /><div align="justify"><br />Me contaba hace poco un amigo que en su reciente visita a Cuba le había sorprendido no haber visto ningún signo de oposición política al gobierno a pesar de las penurias y del clima de falta de libertades ciudadanas que impera, además de observar una gran apatía en casi todas las esferas de la vida social, incluyendo el trabajo, como si el tiempo se hubiese detenido en un punto y todos a la vez se pusieran de acuerdo para adoptar una postura de recibir. Y creo que aquí radica lo más significativo de la Cuba actual: es un país que da la imagen que sólo aspira a sobrevivir sin mucho esfuerzo y que en esa misma medida espera que ocurra algo y, mientras tanto, no tiene recato en recibir lo que le den otros países con tal de subsistir un poco más. Y en esto ultimo se identifican el pueblo y el gobierno.</div><div align="justify"><br />El cubano de hoy no es aquel que años atrás aún creía en la justicia de los ideales de la revolución y que soportaba penurias en pos de un futuro que pensaba redentor. El desmoronamiento del bloque socialista marcó un hito en este cambio al provocar - en lo inmediato y tras el cese de la multimillonaria ayuda que la Unión Soviética enviaba para mantener artificialmente a un gobierno que le servía de "vitrina" del socialismo en América, - una crisis permanente que ha mostrado a las claras su ineficacia administrativa. El tan cacareado milagro económico de la revolución se ha venido abajo estrepitosamente arrastrando consigo las ilusiones del pueblo. Y para colmo de males, la adopción de medidas para tratar de paliar la situación tales como la autorización de la libre circulación del dólar y el trabajo por cuenta propia, están actuando como un bumerán.</div><div align="justify"><br />Agosto de 1994 marca el momento en que miles de cubanos se lanzan a las calles de la capital apedreando comercios y lanzando consignas antigubernamentales, movimiento que sólo pudo ser sofocado con la utilización de las fuerzas represivas y de grupos paramilitares disfrazados de obreros. Sofocado el intento Fidel vuelve a utilizar la fórmula que había probado ya con éxito en 1980 como escape a la presión política interna: permitir la salida del país por vía marítima y con alto riesgo de todo el que lo quisiera, aprovechando la coyuntura para expulsar a opositores conocidos. Asimismo obliga a cientos de presos por delitos comunes a abandonar el país para tratar de confundir a la opinión pública internacional acerca de la verdadera categoría moral de los que emigraban.</div><div align="justify"><br />A partir de esta fecha el gobierno no ha tenido un momento de reposo al tratar de mantener el apoyo del pueblo a toda costa, ya sea organizando conflictos como el incidente del 24 de febrero de 1996 cuando fueron abatidas en pleno vuelo dos avionetas procedentes de Miami, sospechosamente el mismo día en que la oposición interna iba a realizar un concilio, o denunciando internacionalmente el "descubrimiento" de planes agresivos, o movilizando a todo el país utilizando como pretexto el caso del niño balsero; cualquier recurso es bueno para desviar la atención del pueblo a favor del gobierno. Los últimos discursos de Fidel demuestran a las claras que seguirá gobernando autocráticamente y que no realizará ningún tipo de cambio.</div><div align="justify"><br />Lo que Fidel no dice es que él se apoya hoy más que nunca en el temor que el pueblo siente ante los cambios. Es un miedo en muchos casos irracional a lo desconocido que determina la adopción de una actitud pasiva en el plano político: se prevé que algo va a ocurrir pero no se desea ser protagonista, sino a lo sumo testigo y beneficiario. A lo más que se aspira entonces es a tratar de sobrevivir en espera de tiempos mejores o de emigrar en pos de un presente-futuro.</div><div align="justify"><br />¿Cuáles son estos miedos y cómo influyen en el panorama político cubano?</div><div align="justify"><br />En primer lugar, hay que tener en cuenta el sistema de adoctrinamiento político de masas implantado casi desde el mismo triunfo de la revolución. Recordemos que los medios de comunicación son propiedad del estado, así como el sistema educativo y manifestaciones artísticas, lo que se complementa con la prohibición de publicación y circulación de materiales cuyo contenido o autor difieran de la política oficial. A ello se une la obligatoriedad de estudiar los documentos del partido y los discursos de Fidel tanto en los centros de trabajo como de estudio, así como por los sindicatos y el resto de las organizaciones políticas, sociales y de masas. Si a ello sumamos que los cubanos no tienen acceso a televisiones extranjeras, que las noticias del mundo exterior son cuidadosamente "filtradas", que no pueden comunicarse libremente con el extranjero desde sus casas y mucho menos tener acceso a medios como Internet, entonces se comprenderá mejor la efectividad de la propaganda oficial.</div><div align="justify"><br />Este adoctrinamiento se fundamenta en repetir hasta la saciedad que el socialismo es el único sistema político justo, el único verdaderamente democrático y libre, además, de propagar las "lacras y vicios" del capitalismo. Por tanto, un cambio político en Cuba sólo sería posible a condición de renunciar a las denominadas "conquistas del socialismo", que es lo mismo que decir una regresión a la Cuba de los años 50, precisamente a una situación que la revolución erradicó por completo. Dicho de otro modo: el futuro de Cuba está en el socialismo so pena de llevar al país a la ruina. Es un recurso propagandístico burdo y simplista pero que encierra además una medida trágica: cualquier aspiración a cambios es calificada de antipatriótica y sus promotores pueden ser juzgados de traidores además de convertirlos en objeto del escarnio público. En los últimos tiempos, además, el gobierno ha tergiversado a sus anchas la situación actual de los antiguos países socialistas europeos, poniendo el acento precisamente en aquellas cuestiones que permitan ofrecer una imagen negativa como resultado del cambio. Y no puede pasarse por alto la influencia que aún ejercen en el pueblo las medidas efectistas de corte populista adoptadas progresivamente desde 1959 tales como la reforma agraria, la rebaja de alquileres y de servicios públicos, la gratuidad de la educación y la salud pública, la seguridad social, etc.</div><div align="justify"><br />Cabe señalar que cuando se profundiza en el contenido de estas medidas salta a la vista, primero, que fueron adoptadas fundamentalmente para atraerse al pueblo y, segundo, que su consiguiente proyección -vista desde la perspectiva actual-, es sólo una ilusión de mejora ya que a la larga simplemente ha contribuido a convertir al hombre en apéndice y siervo del estado despojándolo de toda iniciativa personal. Ha sido además el fundamento ideológico más importante para "endiosar" la figura de Fidel Castro de tal manera que poco a poco el cubano ha ido perdiendo derechos y sólo le quedan deberes; y cómo, en virtud de este mismo mecanismo ideológico, dejaba de existir como ente político con voluntad propia e iba depositando en su líder el derecho a ser el único que podía expresar criterios sobre la sociedad y que ha llegado incluso a disponer de la vida y bienes de los ciudadanos a la usanza de los antiguos reyes o de los dictadores contemporáneos. Es triste pero cierto: el cubano medio de hoy tiene poca información sobre la realidad del mundo actual y repite mecánicamente los argumentos del gobierno.</div><div align="justify"><br />En segundo lugar, hay que considerar la actitud política que las sucesivas administraciones de los Estados Unidos han asumido con relación a Cuba y que se manifiesta, al menos, en dos cuestiones interrelacionadas. Primero, las conocidas y divulgadas pretensiones de dominio de la Isla por grupos de poder desde principios del siglo pasado que se materializaron a lo largo del actual y anuncian el peligro de nuevos intentos, lo que provoca un tipo de temor que condiciona un sentimiento patriótico anti-yanqui muy utilizado por el gobierno. Segundo, y aunque parezca contradictorio, los Estados Unidos han sido el mejor aliado que Fidel ha tenido para justificar sus más importantes decisiones. Baste recordar que la política norteamericana hacia Cuba fue siempre prepotente y hostil desde 1959 y esa misma actitud los llevó, consciente o inconscientemente, a seguirle el juego a Castro sobre todo en los primeros años. Fue esa actitud y como resultado de la agresión económica, lo que permitió a Fidel justificar ante el pueblo su acercamiento inicialmente comercial con la Unión Soviética y que más tarde se convertiría en dependencia; fue esa misma actitud, en este caso como resultado de la agresión militar, lo que le permitió proclamar el carácter socialista de la revolución en vísperas de la invasión por Playa Girón; fue también la política que lo ha ayudado a adoptar el papel de víctima tras la implantación del absurdo- y desde hace ya mucho tiempo ineficaz- embargo económico (bloqueo). Y recientemente, en los momentos en que no le quedaba ya ningún recurso propagandístico, vuelven los Estados Unidos en su ayuda al imponer la internacionalmente criticada ley Helms-Burton que sólo ha servido para que el régimen cubano se regocije en el papel de "víctima del imperio" y que en lo interno ha sabido acaparar la atención del pueblo a su favor.</div><div align="justify"><br />En cuarto lugar, y muy relacionado con lo anterior, cabe destacar que hay poco apoyo popular a la oposición política interna, e incluso se la mira con temor entre otras causas, porque la mayoría de las organizaciones que la integran desarrollan sus actividades en coordinación con el gobierno de los Estados Unidos de quien reciben reconocimiento y quien además les da acceso a sus medios oficiales de difusión como vía de expresión de su actividad política, de manera que se crea la impresión que si no se tiene el beneplácito de dicho gobierno no puede existir ningún grupo disidente en Cuba. Creo que en estas circunstancias se comprenderá como Fidel se aprovecha para atacar a la oposición bajo la acusación de "agentes pagados por los EE.UU.", lo cual le brinda además la oportunidad de justificar el no-reconocimiento oficial de su existencia. Deberíamos también tener en cuenta otro factor que limita la posibilidad de una acción popular de carácter más decidida: todo enfrentamiento interno sería, en alguna medida, entre aquellos que alguna vez lucharon unidos por un ideal de justicia social y que hoy muchos sabemos que conllevaba también el apetito de gloria personal. Sería un fratricidio enfrentar a los cubanos que en la actualidad siguen engañados y manipulados por el régimen y que en su fuero interno están convencidos de la justeza de la revolución y por tanto no vacilarán en dar su vida en defensa de lo que consideran lo mejor para su patria, con los que han sufrido el desencanto y descubierto la corrupción del sistema.</div><div align="justify"><br />Cuba continúa despertando simpatías entre aquellos que abogan a favor de la justicia social y la plena independencia de los pueblos, aunque poco a poco se va revelando la profunda contradicción existente entre la realidad política interna y la imagen exterior que proyecta. Prueba de ello son las condenas que el régimen recibe a diario de todas partes del mundo e incluso de aquellos que alguna vez creyeron en su "canto de sirena". Castro se va quedando solo y ese es otro de los miedos perceptibles de la Cuba de hoy. A toda costa se aplican medidas que demuestran su debilidad y temor a perecer. La visita del Papa a la Isla, a lo que durante años Castro se negó rotundamente, es quizás uno de los últimos intentos para focalizar la atención mundial y tratar de atraerse a los millones de católicos que hasta el momento han mantenido una respetuosa distancia hacia un régimen que discriminó a los creyentes durante muchos años.</div><div align="justify"><br />Estos y otros miedos existen y pienso que un primer paso para solucionar la pesadilla que vive hoy Cuba es reconocerlos y actuar en correspondencia. Pero tiene que ser tarea de los propios cubanos, de los de adentro y de los de afuera, intentando superar las discrepancias acumuladas durante los últimos cuarenta años.</div><div align="justify"><br />Barcelona, marzo de 1998.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114832815460024237?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148327464502966022006-05-22T15:47:00.000-04:002006-05-22T15:56:34.426-04:00Cuba y sus miedos (II)<div align="justify">© Ángel Luis Martínez Acosta<br /><br />En un artículo del mismo título que escribí ya hace algunos años analizaba los miedos que existen en Cuba y que en gran parte explican la subsistencia de la dictadura castrista.<br /><br />Uno de esos miedos es al temor a las represalias del gobierno cuando se ejerce el derecho a expresar libremente su opinión o el de asociación, miedo que se ha incrementado después de los últimos actos represivos y por los cuales varias decenas de cubanos han sido "juzgados" y sancionados a años de cárcel.<br />Pero hay otro miedo al que no se le presta mucha atención en ocasiones y es el miedo al futuro del país en caso de que cambie el sistema político que impera en Cuba.<br /><br />Este "miedo al futuro" no es espontáneo: forma parte de uno de los pilares en los que se asienta la estrategia castrista de permanencia en el poder mediante el adoctrinamiento político.<br /><br />Esta estrategia, expuesta y repetida hasta el cansancio desde hace varias décadas, se fundamenta en la tesis de que Cuba sólo puede ser una nación libre y soberana a condición de que siga siendo una nación socialista, ya que todo cambio en el actual sistema la llevaría de inmediato bajo el dominio de los Estados Unidos como neocolonia y se reproducirían en el país todos los males y las lacras sociales que padeció Cuba hasta 1958.<br />Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en el discurso de apertura de la III Conferencia "La Nación y la Emigración", el 21 de mayo del 2004, reiteraba nuevamente esta política: "Esta es la encrucijada que se levanta hoy ante la Nación Cubana: O el retorno a la República corrupta de la Enmienda Platt que nos ofrecen nuevamente la Ley Helms-Burton y la famosa Comisión para la Ayuda a una Cuba Libre del Presidente Bush, en la que 4 ó 5 millonarios ultra conservadores de Miami se disputen el "placer" de servir como presidente de turno al amo imperial, o la República viril, libre e independiente, "con todos y para el bien de todos", soñada por José Martí, que nuestro pueblo ha construido y está dispuesto a defender. Esa es hoy, en nuestra opinión, la encrucijada (Aplausos): O la de la Enmienda Platt, la Ley Helms-Burton y la Comisión para la Transición del Presidente Bush, o la otra: la de Martí con todos y para el bien de todos. Esa es la disyuntiva (Aplausos)."<br /><br />Desgraciadamente una parte considerable de los cubanos que viven en la Isla creen a pies juntillas esta gran mentira que condiciona a su vez su retraimiento a apoyar cualquier cambio político por aquella enseñanza que encierra el refranero popular de que "más vale malo conocido que bueno por conocer".<br />Es cierto que este argumento es falso desde cualquier presupuesto lógico o histórico pero no podemos olvidar el enorme impacto que tiene sobre la población la maquinaria ideológica diseñada por el gobierno cubano inculcando a la población casi desde la cuna toda una serie de mensajes propicios a sus intereses. Es la consecuencia práctica del calificado "lavado del cerebro" del que tanto se ha hablado y que Orwell describe magistralmente tanto en su "Rebelión en la granja" como en "1984".<br /><br />Pero no podemos decir que todo el "mérito" de esta gran mentira se debe al gobierno cubano.<br /><br />Desgraciadamente han contribuido y contribuyen a su propagación aquellas organizaciones y aquellos líderes del exilio interesados en mantener el enfrentamiento y que no dudan en alinearse con la administración de turno de los Estados Unidos con tal de lograr sus propios intereses aunque ello conlleve aún más dolor y sufrimiento para el pueblo cubano con lo cual le hacen un gran favor al dictador cubano. ¿Será por ellos aquello del refrán de que "con amigos así no hacen falta enemigos?"<br /><br />Esta gran mentira no resiste siquiera el análisis bajo los presupuestos de la dialéctica marxista-leninista, método científico "oficial" del gobierno cubano. Para ello intentaremos el análisis desde esta perspectiva.<br /><br />La dialéctica marxista, heredada de la lógica dialéctica, implica que el desarrollo de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento se rige por tres leyes universales: 1) Ley de la unidad y lucha de los contrarios. 2) Ley del tránsito de los cambios cuantitativos en cualitativos y viceversa. 3) Ley de la negación de la negación.<br />Esta última ley fundamenta la conocida "triada hegeliana" de que el desarrollo siempre pasa por tres fases o momentos: tesis-antítesis-síntesis. Veámoslo en detalle.<br /><br />El primer momento -tesis- describe la situación en que se encuentra un determinado fenómeno en un momento dado. En nuestro ejemplo digamos que la tesis, o punto inicial, era la situación política que tenía Cuba hacia 1958 y que como resultado de un conjunto de hechos (condicionados por las leyes de los contrarios y la de los cambios enumeradas anteriormente) provoca su desaparición.<br /><br />La revolución cubana -antítesis- viene a ser lo contrario de lo que existía anteriormente (hablamos del plano político) y ella misma se manifiesta con sus propias particularidades con identidad propia.<br /><br />Pero de acuerdo a la lógica marxista (léase hegeliana) el desarrollo no termina ahí. Falta un tercer proceso -síntesis- que según Marx y Engels es como la vuelta al punto de partida (tesis) pero a un nivel superior de donde se rescata lo positivo de los dos momentos anteriores (tesis y antítesis) De acuerdo con esta lógica el desarrollo nunca es lineal sino que se mueve en forma de "espiral" como un aparente eterno retorno al punto de partida pero a un nivel diferente de evolución.<br /><br />De todo lo anterior se desprende que al sistema político dominante en Cuba en este momento le sustituirá otro que aparentemente será la vuelta a lo que existía hasta 1958 pero que no será un regreso exacto, sino que rescatará lo positivo y válido de aquel sistema e integrará lo positivo y válido del actual sistema.<br />¿Dónde están los miedos? O más exactamente, ¿quiénes son los que realmente tienen miedo?<br /><br />Creo que el mayor miedo lo tienen aquellos que detentan el poder en Cuba porque saben perfectamente que a la desaparición de Fidel de la escena política cubana se desencadenará un proceso de cambios que conllevará a la pérdida de los privilegios que tienen en este momento.<br /><br />Por ejemplo, se volverán a separar los tres poderes -ejecutivo, legislativo y judicial-, se crearán varios partidos, volverán las elecciones libres y democráticas, los cubanos recobrarán su derecho a expresarse con libertad y a moverse también con libertad, y un largísimo etcétera.<br /><br />Y el punto más álgido: ¿caerá Cuba bajo el dominio de los Estados Unidos? Desde el punto de vista político esta será una decisión del pueblo cubano que será el que permita o no tal situación. Desde el punto de vista económico creo que la respuesta se encontrará en la siguiente pregunta: en un mundo cada vez más interdependiente y globalizado, ¿qué país pequeño y poco desarrollado escapa al dominio o a la influencia de los países ricos?<br /><br />Como ya apuntaba en el artículo anterior estos miedos existen y es cuestión de conocerlos para poder entender mejor la situación de los cubanos y para encontrar fórmulas efectivas que contribuyan al desarrollo del país y que conduzcan, en lo inmediato, al derrocamiento de la actual dictadura. El destino del país estará en manos del pueblo, de todos los cubanos, de los de adentro y los de afuera, y de todos los exponentes de las múltiples corrientes políticas e ideológicas. Y entonces sí se podrá hablar de "con todos y para el bien de todos."<br /><br />Barcelona, verano del 2004</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114832746450296602?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148327108494132352006-05-22T15:42:00.000-04:002006-05-22T15:45:08.506-04:00Carta abierta al pueblo cubano.© Ángel Luis Martínez Acosta<br /><div align="justify"><br />A pocos meses de haber salido de Cuba aprovecho esta oportunidad de expresarme libremente para referirme a lo que considero el obstáculo principal para el éxito en el enfrentamiento a la dictadura de Fidel Castro: la desunión entre los cubanos. Mi enfoque se basa en la visión que una gran parte del pueblo tiene del exilio a partir tanto de la información (fundamentalmente a través de la radio) que recibe del exterior como de la versión oficial que divulga el gobierno cubano apoyado muchas veces en informes de prensa de agencias internacionales.</div><div align="justify"><br />El exilio cubano está integrado hoy por múltiples grupos, movimientos y partidos de muy heterogénea composición y objetivos. Pero la imagen que se proyecta en Cuba es la de aquellas organizaciones "ultras", asentadas principalmente en Miami, y que por su modo de operar se les califica de "mafia política". Se conoce que son las que más poder económico tienen y que están sumamente comprometidas políticamente con el gobierno de los Estados Unidos de quien reciben apoyo, además de permitirles el acceso a sus medios oficiales de difusión (radio y televisión). Así de claro. Así de sencillo. Hay noticias acerca de otras organizaciones, pero son muy vagas, ya que al existir tantos grupos no es posible delimitar claramente el objetivo de cada uno y porque en muchos casos estas organizaciones no han sido capaces de dar a conocer suficientemente su plataforma política. Idéntico destino tienen las que actúan dentro del país. Se comprenderá entonces porqué hay entre muchos de los cubanos que viven en la Isla un sentimiento de rechazo hacia el exilio en general, ya que se le identifica con aquellos que han hecho de la política un modo de vida enmascarando con frases patrióticas su intención de invadir Cuba alentados por aspiraciones de poder y de venganza.</div><div align="justify"><br />Pienso que no se puede identificar a los que abogan por una línea "dura" contra el gobierno de Castro con las organizaciones citadas anteriormente, pero soy de la opinión de que es hora ya de hacer distinciones y marcar diferencias dejando a un lado recursos propagandísticos manidos o frases maximalistas en pos de la necesaria unidad que Cuba necesita, tanto de los cubanos del exilio entre sí que deseen honestamente un futuro mejor para su patria, como de toda la emigración con la otra parte del pueblo que vive en la Isla. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Porque cubanos somos todos y todos por igual tenemos los mismos derechos y obligaciones en lo que al futuro de la patria se refiere. Hay que aclarar mucho en el panorama político cubano y destacar que así como los partidarios de la línea dura no expresan la unanimidad de las aspiraciones de los que luchan contra el gobierno, tampoco Fidel Castro es el único exponente de los anhelos de justicia social enarbolados por la Revolución en los momentos iniciales, ya que hoy Cuba es el resultado de años de poder de una camarilla gobernante subordinada a un hombre a quien desde hace mucho le importa más su aspiración de gloria personal que los destinos del país.</div><div align="justify"><br />No critico a los que honestamente son partidarios del enfrentamiento y que durante años han mantenido vivo el espíritu de lucha. Lo que sí cuestiono es la tendencia a llevar esta posición hasta el extremo de considerarla la única opción viable y, en esa medida, rechazar de plano otras alternativas. Por esta vía se puede llegar al terrorismo que siempre provoca víctimas entre los inocentes, o a una agresión armada que llevaría a idéntico fin. Puede encaminar también (como ya ha ocurrido), a buscar apoyo en grupos de poder extranjeros que no tienen nuestros intereses, creándose compromisos de dudosa conveniencia. Pero, además, pienso que comete suicidio político la organización que, como en el caso de la Helms-Burton, promueva la aprobación de leyes por parte de gobiernos extranjeros, ya que una vez que Cuba sea independiente nadie podrá impedir que otros estados adopten medidas que lesionen nuestra soberanía nacional excusándose en este precedente. Comprometer el futuro de la patria a cambio de apoyo político a cualquier precio es crear condiciones para volver a los tiempos de la Enmienda Platt o al de los acuerdos de Fidel con la Unión Soviética. ¿O es que estará reapareciendo en la escena política cubana el viejo partido anexionista?</div><div align="justify"><br />Por otra parte, apoyar la continuación de la línea dura como única opción, trae consigo otros resultados que cuestionan su efectividad. A la larga estas medidas coercitivas a quien más afecta es a la población civil y, paradójicamente, es el gobierno de Cuba el más beneficiado. Este enfrentamiento directo contribuye a que Castro pueda ir por el mundo representando el papel de "víctima del imperio" recabando simpatías y apoyo material y político con lo que se desvirtúa la verdadera esencia de su autocracia y desfigura la imagen de Cuba y de su exilio ante el mundo. Y, por otro lado, estas medidas sirven para incrementar la represión interna haciendo más difícil la subsistencia diaria, ahogando cualquier intento de la oposición interna, además de mantener bajo la influencia del gobierno a los indecisos y temerosos. La familia cubana, núcleo esencial de nuestra patria, dividida y descabezada ya por la propia revolución, no tiene posibilidades reales de reunificación si tanto en Cuba como en el extranjero vive en medio de un clima político hostil y temerosa al sentirse en peligro por los mismos que le hablan de salvarla.</div><div align="justify"><br />No pueden rechazarse las ideas que aporten una solución al drama cubano de hoy sólo porque vengan del exilio, de la oposición interna e incluso de aquellos que piensen en soluciones factibles desde posiciones cercanas a los que algunos denominan un "socialismo democrático". Creo que hay que escuchar a todo el que pueda aportar su "grano de arena" en la reconstrucción democrática del país. Hay que conciliar intereses y deponer todo tipo de aspiración personal. Hay que ganar voluntades y para ello tienen que ocupar un lugar central el amor, la conciliación y la tolerancia y dejar a un lado a los que se empeñan en acusar como "agentes de Castro" a los que no piensan como ellos ya que en el fondo utilizan el mismo recurso del dictador cubano que siempre califica de "agente de los EE.UU." a los que no coinciden con él.</div><div align="justify"><br />Y habría que preguntarse en virtud de qué puede considerarse que tanto el cubano que emigró como el que quedó en la Isla, por este solo hecho, tiene el derecho exclusivo a opinar sobre el destino de Cuba. Quien así piense está haciendo una división simplista y falsa del pueblo además de cometer una gran torpeza histórica y política. Porque ni todos los que emigran son moralmente superiores, ni lo son tampoco todos los que viven en el país. Y lo más triste es que esta división artificial del pueblo sólo beneficia al gobierno cubano.</div><div align="justify"><br />Es tiempo ya de rechazar todo pensamiento que no busque con sinceridad la unidad de los cubanos. La política -como decía José Martí nuestro Héroe Nacional- no puede ser sólo la vía de alcanzar el poder. La política, tanto ayer como hoy, tiene que ser el medio capaz de aglutinar a todos los cubanos sin ningún tipo de discriminación en aras de fundar una patria "con todos y para el bien de todos", y donde el hombre tenga la posibilidad de realizarse como ser dotado de derechos y de vivir y trabajar con respeto a su dignidad. Si provocamos algún tipo de exclusión estaremos sembrando nuevos odios que se sumarán a los existente y que más tarde o más temprano estallarán poniendo en peligro nuevamente la libertad.</div><div align="justify"><br />Los demás países reconocerán nuestra beligerancia política en la lucha contra la dictadura de Fidel Castro sólo cuando el pueblo cubano se haya cohesionado en un frente común de objetivos bien definidos y cuando sea capaz de aceptar y de respetar la individualidad de cada una de las organizaciones que la integren, actuando con absoluta independencia de todo gobierno, incluyendo tanto al de los Estados Unidos como al de Cuba.</div><div align="justify"><br />Esta es, en síntesis, mi apreciación de la problemática actual con respeto a cualquier otra consideración; posición que es lo suficientemente flexible como para aceptar las decisiones que el pueblo cubano adopte en aras de su libertad. Dejémosle hablar.</div><div align="justify"><br />Barcelona, enero de 1998.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114832710849413235?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-28278785.post-1148391538618372822006-05-17T17:54:00.002-04:002006-05-23T09:38:58.626-04:00Carta abierta al Sr. Daniel Martínez, Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe.<div align="justify">Barcelona, España, 28 de marzo de 2005</div><div align="justify"><br />Estimado Sr. Martínez:</div><div align="justify"><br />Acabo de leer sus declaraciones a la agencia de noticias Prensa Latina que reproduzco en documento adjunto. De todo el contenido de su intervención me llama poderosamente la atención su afirmación de que en ..." materia de empleo y seguridad social Cuba es referencia para el área..."</div><div align="justify"><br />Respeto su opinión y sus conclusiones pero creo que es mi deber hacerle llegar algunas reflexiones personales sobre los temas tratados por usted.</div><div align="justify"><br />Hay un hecho que en mi criterio condiciona todo lo referente a temas sociales y laborales en Cuba y es la ausencia de datos confiables por parte del gobierno cubano y la casi imposibilidad de poderlos contrastar con otros estudios de fuentes independientes. Los que hemos vivido durante muchos años dentro de Cuba sabemos perfectamente cómo el gobierno manipula a su conveniencia absolutamente todos los datos de cualquier esfera de la vida social con el objetivo de demostrar la superioridad de su sistema frente a otros sistemas de gobierno. Por este motivo no puedo coincidir con usted en las comparaciones que hace en dicha entrevista.</div><div align="justify"><br />En Cuba, Sr. Martínez, se violan los derechos reconocidos a los trabajadores por la propia Organización que usted representa y entre los cuales destaco sólo los siguientes:<br /><br />Derecho a la Huelga. En Cuba están prohibidas las huelgas de los trabajadores así como todo tipo de manifestación pública que no sea a favor del gobierno. Cualquier tipo de manifestación de descontento de los trabajadores se considera como manifestación política contra el gobierno y puede conllevar al despido o al encarcelamiento de dichos trabajadores.</div><div align="justify"><br />Derecho a la libre sindicalización. Los trabajadores cubanos están obligados a sindicalizarse en el sindicato oficial y único del gobierno. Está prohibida la creación de sindicatos independientes. La sindicalización es forzosa en tanto es la única vía que tienen los trabajadores para optar por determinados beneficios sociales o para adquirir medios de consumo de primera necesidad.</div><div align="justify"><br />Derecho a la libre contratación. Los empresario extranjeros que tienen negocios en Cuba no pueden contratar libremente a los trabajadores cubanos sino a través de empresas del gobierno creadas a tal efecto. El gobierno cubano sólo autoriza para trabajar en dichas empresas o en otras empresas estatales a aquellos trabajadores que se identifiquen políticamente con el gobierno. A los trabajadores cubanos se les discrimina, en su acceso a puestos de trabajo, por motivos políticos, religiosos y sexuales en dependencia del cargo que se pretenda ocupar.</div><div align="justify"><br />Hay otro tema que me gustaría destacar y es la referencia que hace usted a la formación y educación de los trabajadores cubanos. Si se toman como referente los diferentes cursos que existen sobre el papel no dudo que usted pueda llegar a esa conclusión. Pero si se investiga más a fondo el contenido de dichos cursos, las normativas internacionales aplicadas y los medios materiales reales con los que los trabajadores realizan su trabajo, podrá comprobar las grandes deficiencias y violaciones que existen en Cuba en materia de seguridad e higiene del trabajo.</div><div align="justify"><br />En Cuba –ya lo he dicho con anterioridad- no se publican informes fidedignos que permitan conocer hechos como enfermedades profesionales o accidentes laborales, por ejemplo, debido al secretismo que caracteriza toda la actividad gubernamental y mucho menos la degradación del medio y su influencia en los trabajadores.</div><div align="justify"><br />Estas son, Sr. Martínez, algunas de las reflexiones que quiero compartir con usted en este momento en relación con el tema planteado y que tendré mucho gusto en ampliar si usted lo considera pertinente.</div><div align="justify"><br />Quedando a su entera disposición,</div><div align="justify"><br />Ángel Luis Martínez Acosta.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28278785-114839153861837282?l=almacosta.blogspot.com'/></div>ángelhttp://www.blogger.com/profile/13399666695878104643noreply@blogger.com0