tag:blogger.com,1999:blog-27983672106366114052009-05-31T09:59:00.505-07:00el club de los insomnes.Las deprimentes orgías de la contemplación.Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.comBlogger52125tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-69229260468307470342009-05-21T14:33:00.000-07:002009-05-21T16:36:14.325-07:00Números<span style="font-size:85%;">:: RO-0-020309-043 ::<br />----------------------------</span><br /><br /><div style="text-align: justify;">James Bond, el agente número 7. Me despierto con esta frase en la cabeza.<br /><br /><br /><br /><span style="font-size:85%;">:: RO-0-250209-042 ::<br />----------------------------</span><br /><br /><div style="text-align: justify;">Misa el jueves a las 4. ¿Con Déborah?<br /><br /><br /><br /><span style="font-size:85%;">:: RO-0-200209-033 ::<br />----------------------------</span><br /><br /><div style="text-align: justify;">Cuatro, ocho, treinta y dos, sesenta y cuatro. Estoy viajando con un grupo de señoras rurales desde un pueblo a otro en Oaxaca. Vamos en una camioneta. Apenas llegamos a nuestro destino, las mujeres buscan otra camioneta que les lleve de regreso al sitio original. Emily aparece por la calle y me dice que ha encontrado una habitación para los dos por una noche a un precio razonable.<br /><br />Siguiente escena: Un convivio con amigos en el enorme patio de una casa yucateca: Mesas y sillas de metal plegables; vasos de plástico. Tengo la impresión de haber llegado tarde pues la disposición de los objetos sugiere que mucha gente estuvo y se fue. Sólo quedan el Valde, Amílcar y yo. Poco después hace su entrada Liz con algo en las manos; un pastel o tarta . Todos estamos de muy buen humor. De pronto aparece frente a mí la visión de una pantalla naranja, dividida en cuatro cuadrantes rectangulares. Alguien menciona las cifras 4, 8, 32 y 64, las cuales se van posicionando en cada uno de los cuadrantes.<br /></div><br /></div><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-6922926046830747034?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-83598462256151492212009-05-12T17:41:00.000-07:002009-05-19T23:56:32.957-07:00Introducción a la Teoría de la Catástrofe<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/ShNkWFY8m7I/AAAAAAAAADs/XUb7ypQct1w/s1600-h/cusp.GIF"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/ShNkWFY8m7I/AAAAAAAAADs/XUb7ypQct1w/s320/cusp.GIF" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337720313930881970" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Un grupo de ideas que emerge con fuerza de vez en cuando en psicología es la llamada Teoría de la Catástrofe. La Teoría de la Catástrofe es un modelo matemático mediante el cual se describe la creación de discontinuidades, bifurcaciones o exhabruptos en una serie de eventos. Aplicado al comportamiento humano, la Teoría describiría cuando una pequeñísima alteración en las circunstancias produce un cambio repentino y usualmente enorme en una conducta o serie de conductas.<br /><br />Un par de ejemplos:<br /><ul><li>Raquel, 27, ginecóloga. A punto de casarse con Enrique, 33, abogado. Un día antes de la boda, Raquel descubre por error la colección de vestidos de Enrique. Cincuenta rojos y tres amarillos. Raquel cancela la boda y se va de viaje por el mundo.</li></ul><ul><li>Fabián, 17, estudiante de bachillerato. Apasionado por la arquitectura. De excursión con un grupo de amigos en los Alpes suizos, se queda rezagado. Nadie se percata cuando cae y se lesiona el tobillo. Gracias a este accidente presencia el nacimiento de una <span style="font-style: italic;">salamandra atra aurorae.</span> Olvida la arquitectura y dedica su vida a la biología.</li></ul>En los ejemplos anteriores, los eventos conductuales parecen seguir una constante prestablecida. Circunstancias mínimas, irrelevantes si se quiere, determinan un cambio en el rumbo de la constante y producen un nuevo resultado, una nueva serie de comportamientos.<br /><br />Como se puede apreciar, 'catástrofe' no tiene exactamente el sentido coloquial del término, pues el cambio brusco producido no implica necesariamente un resultado funesto o desagradable.<br /><br />Hasta ahora, la Teoría de la Catástrofe ha tenido más éxito prediciendo la estabilidad de los barcos en los océanos que una serie de comportamientos. Pero quién sabe.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-8359846225615149221?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-13521186001024133882009-05-10T16:13:00.000-07:002009-05-10T20:16:53.294-07:00Viajes<span style="font-size:85%;"><br />:: RO-0-030109-001 ::<br />----------------------------</span><br /><br /><div style="text-align: justify;">Recorro a pie las calles de una ciudad en Perú. Es de día y hay abundante sol. Estoy buscando un autobús para ir a Venezuela. Alguien me dice que puedo pagar en pesos mexicanos. Finalmente, le pido a un taxista que me lleve hasta Caracas.<br /></div><br /><br /><span style="font-size:85%;">:: RO-0-250109-014 ::<br />----------------------------</span><br /><br /><div style="text-align: justify;">Hay tanta gente en éxodo de la ciudad que no me queda más opción que volar para llegar al aeropuerto. Voy demasiado elegante, <a href="http://www.mcs.csuhayward.edu/%7Emalek/Surrealism/magritte2.jpg">como en el cuadro de Magritte</a>, bombín incluido. Llevo además un largo paraguas negro del que viene colgada una mujer joven desconocida. Al llegar a las inmediaciones del aeropuerto, desciendo. Hay una exhuberante vegetación, como si fuese una selva tropical. La entrada al aeropuerto está saturada por filas de gente. Intento meterme a través de un agujero que está en un patio adyacente, pero me doy cuenta que está lleno de hormigas y desisto.<br /></div><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SgeXeyRLr6I/AAAAAAAAADk/xhHdFnkTco0/s1600-h/Un-Chien-Andalou-001.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 258px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SgeXeyRLr6I/AAAAAAAAADk/xhHdFnkTco0/s320/Un-Chien-Andalou-001.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334398838789353378" border="0" /></a><div style="text-align: justify;"><br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-1352118600102413388?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-8861395758150930572009-05-09T01:07:00.000-07:002009-05-09T01:29:21.056-07:00Una agradable tertulia<span style="font-size:85%;">:: RO-0-180109-007 ::<br />----------------------------</span><br /><br /><div style="text-align: justify;">Estoy con Juana y su novio en lo que parece una cafetería universitaria. Hablamos sobre el esnobismo que significa hablar en inglés de manera innecesaria. El novio de Juana dice que no lo encuentra tan esnob. Yo insisto que sí, cuando se hace <span style="font-style: italic;">con frecuencia</span> e <span style="font-style: italic;">innecesariamente</span>. Me es revelado entonces que el novio estudia -o va a estudiar- en alguna universidad anglófona (¿Berkeley?).<br /><br />A pesar de lo anterior, no existe tensión alguna entre nosotros. Todo lo contrario; los tres andamos riendo frenéticamente, como si estuviéramos ebrios, drogados o bajo el influjo de la leche y de Beethoven. Al final me doy cuenta que tengo los pantalones abajo y la camisa abierta. Juana pregunta divertida porqué la marca de mi ropa interior -unos boxers blancos- es "Frank".<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SgU9AlbeSlI/AAAAAAAAADc/QvoUcR3Ye2Q/s1600-h/Frank-donnie-darko.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 301px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SgU9AlbeSlI/AAAAAAAAADc/QvoUcR3Ye2Q/s320/Frank-donnie-darko.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333736413946858066" border="0" /></a></div><div style="text-align: justify;"><br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-886139575815093057?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-9756418088595507882009-05-04T09:51:00.000-07:002009-05-04T18:39:07.520-07:00Nuestra dosis personal de locura<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/Sf-X6ADJI3I/AAAAAAAAADU/4DaC78NKuzY/s1600-h/DSC00855.JPG"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 228px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/Sf-X6ADJI3I/AAAAAAAAADU/4DaC78NKuzY/s320/DSC00855.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332147506531345266" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><br />Cada individuo debería tener acceso, en dosis moderadas, a sus propios delirios y fantasmas. Debería ser capaz de activar un coloquio íntimo; no una mera contemplación, sino una discusión acalorada con sus voces internas.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-975641808859550788?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-31426371889972173492009-05-03T17:46:00.000-07:002009-05-03T23:00:28.018-07:00La verdadera pesadilla (2)<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/Sf4-mVkQ3tI/AAAAAAAAADM/OXHpIwHwvlE/s1600-h/proudly.JPG"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 230px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/Sf4-mVkQ3tI/AAAAAAAAADM/OXHpIwHwvlE/s320/proudly.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331767837198442194" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Espero que algún científico social esté tomando nota de los recientes acontecimientos. Sobre todo, porque el análisis de los eventos nos pueden ayudar a responder: ¿Cómo caemos en un torbellino global de irracionalidad en tan poco tiempo?<br /><br />El fin de semana pasado, las versiones electrónicas de los principales diarios del mundo amanecieron tapizados por la misma nota: Un nuevo virus de influenza había causado "decenas" de muertos y "miles" de infectados en México, y la alerta sanitaria mundial era inminente. Antes de una semana, comportamientos exagerados aparecían por doquier: Gran Bretaña compraba <a href="http://www.telegraph.co.uk/health/swine-flu/5238448/Swine-flu-NHS-orders-30-million-extra-face-masks.html">¡30 millones!</a> de mascarillas; Egipto ordenaba <a href="http://www.upi.com/Top_News/2009/05/02/Egypt-to-slaughter-300000-pigs/UPI-68751241284095/">sacrificar a todos los cerdos del país</a>; Argentina, Perú, Ecuador, Cuba, <a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/595423.html">suspendían los vuelos</a> provenientes de México; ciudadanos del Distrito Federal <a href="http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/pulsonacional/brote_antichilango/586724">eran agredidos</a> a pedradas cuando viajan a otras partes de la República.<br /><br />En un plano más personal, me encontraba respondiendo a decenas de correos y llamadas que se solidarizaban con "la tragedia" (?). Únicamente dos personas me preguntan si la situación era "tan grave como dicen las noticias". Pues no, grave nunca fue. Seria sí, pero seria no es lo mismo que grave. Dependiendo del <a href="http://www.milenio.com/node/56357">asunto de salud pública</a> con el que se compare, llamar "grave" al brote de la nueva influenza parece poco menos que ridículo.<br /><br />Algunos de los elementos que formaron parte de este cóctel de histeria están identificados: Un terrible sistema de "teléfono descompuesto" internacional; una oportunidad para los medios de explotar una nota de gran impacto; unas lamentables habilidades de comprensión de lectura y pensamiento crítico; un penoso nivel de educación en ciencia básica; una terrible crisis de confianza en las autoridades y los medios. Todo esto aderezado en el contexto de una crisis económica mundial.<br /><br /><ul><li><span style="font-style: italic;"><span style="font-weight: bold;">El teléfono descompuesto. </span></span>¿Debió el gobierno mexicano cerrar las escuelas al día siguiente de la identificación del virus? Sí, pareció una medida adecuada y prudente. ¿Debió compartir con el mundo sus cifras alegres de muertos e infectados, sin estar seguro de esos números? Conociendo nuestros sistemas de acopio de información y la infraestructura de nuestro sistema de salud pública, supongo que el gobierno mexicano no hizo demasiado énfasis en que sus cifras no eran <span style="font-style: italic;">definitivas, ni mucho menos confiables. </span>Sin embargo, con pasmo absoluto, veíamos cómo los medios internacionales daban como un hecho la "letalidad" del virus, basados en esas cifras. De ahí a la distorsión de boca en boca llegamos al punto de tener hospitales donde se iban acumulando cientos de cadáveres.<br /></li><li><span style="font-weight: bold;"><span style="font-style: italic;">Un titular impactante. </span></span>Me pregunto qué hubiese pasado si, en vez de ser la nota principal, la primera noticia sobre el brote hubiese estado en una columna lateral, con letra más pequeña. Y que nunca hubiese pasado de ahí. Si desde el primer momento hubiesen utilizado el adverbio <span style="font-style: italic;">presuntamente</span> antes de las palabras <span style="font-style: italic;">muertos</span> e <span style="font-style: italic;">infectados. </span>Recuerdo particularmente cuando los titulares clamaban: "Asciende a 103 el número de muertos por gripe porcina en México"; y con letras más pequeñas abajo: "Sólo 22 casos han sido confirmados".<span style="font-style: italic;"> </span>¿Tan necesitados estarán los diarios de subir sus ventas?</li><li><span style="font-weight: bold;"><span style="font-style: italic;">Comprensión de lectura y pensamiento crítico.</span></span> ¿Quién le dijo a la gente que "cerrar las escuelas" significaba que los niños estaban en peligro mortal? ¿Que subir los niveles de alerta de la Organización Mundial de la Salud significaba que la situación estaba "empeorando"? ¿Por qué se preguntaba con insistencia la causa de los muertos en México sin detenerse a reflexionar sobre los <a href="http://miardilla.blogspot.com/2009/04/la-verdadera-pesadilla-1.html">factores culturales y estructurales</a> de un país en vías de desarrollo? ¿Cómo podrían creer que la Ciudad de México estaba "aislada y desolada" a causa del cierre de escuelas y restaurantes? Al menos no en mi colonia. La gente estaba encabronada, sí. Éramos una ciudad de gente encabronada, aburrida y con mascarillas.<br /></li><li><span style="font-weight: bold;"><span style="font-style: italic;">Nuestro nivel en ciencias.</span> </span>¿Quién concluyó que "un nuevo virus de influenza" significaba una muerte rápida y segura para la mayor parte de la población del planeta? ¿Que no contar con una vacuna era una verdadera tragedia? ¿Que cerrando aeropuertos podíamos evitar la propagación del virus? ¿Que comiendo carne de cerdo podíamos pescar una gripe(!)? ¿Que las mascarillas eran necesarias porque el virus "estaba en el aire"(!)?<br /></li><li><span style="font-weight: bold;"><span style="font-style: italic;">La desconfianza. </span></span> Casi al mismo tiempo que se extendía la histeria se echaron a andar ¡cómo no! las teorías conspiratorias. Que todo era un invento del gobierno. Que era una estrategia de los villanos del mundo (banqueros y farmacéuticos, esos <span style="font-weight: bold;">cerdos</span> capitalistas) para olvidarnos de la crisis financiera y tenernos blanditos y sumisos. Que intentaron asesinar a Obama en su reciente visita a México (le hubiesen dado de comer esos tacos de canasta que venden afuera del Chopo, o cualquier consomé del metro Hidalgo). Que el virus fue inventado en un laboratorio (gringo, claro que sí) para ser usado como arma biológica.<br /></li></ul><span style="font-style: italic;"><span style="font-weight: bold;"></span></span>Por último, no quiero dejar de lado el contexto en el cual se desarrolló todo este embrollo: Una crisis financiera. Sobre todo, porque las edificantes expresiones de agresión pueden entenderse mejor desde esa perspectiva. Algunos biólogos sociales sugieren que los seres humanos tenemos una predisposición genética a la agresión cuando percibimos que nuestra supervivencia y la transmisión de nuestros genes está en riesgo. Hay suficiente evidencia sobre la "psicología de los tiempos difíciles" como para pensar que, en caso de una <span style="font-style: italic;">verdadera</span> emergencia sanitaria mundial, nos estaríamos sacando los ojos los unos a los otros. Algún provecho tendríamos que sacar de esta penosa experiencia.<br /><br /><div style="text-align: justify;">Después de todo, creo que siempre deberíamos tener esas mascarillas a la mano, para cubrirnos el rostro en caso de protagonizar otros episodios de vergüenza mayúscula.<br /></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-3142637188997217349?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-88195661072523655212009-04-27T17:43:00.000-07:002009-05-09T01:31:34.056-07:00La verdadera pesadilla (1)<div style="text-align: justify;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SfZSu1u0pII/AAAAAAAAAC8/7iJX6ylxJCc/s1600-h/prisacom.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 235px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SfZSu1u0pII/AAAAAAAAAC8/7iJX6ylxJCc/s320/prisacom.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329538173690487938" border="0" /></a>Quisiera que observes con atención esta fotografía. Pertenece a cierta agencia informativa y acompaña una nota sobre sobre la contingencia internacional de salud que se inició en la ciudad de México.<br /><br />Hay dos detalles que, asociados, me dicen mucho sobre lo que estamos viviendo estos días. Primero la vestimenta de la mujer. En su hombro alcanzo a apreciar un logotipo relacionado con el Gobierno Mexicano. Los demás componentes de su atuendo (un gafete, lo que parece ser una bata blanca) me hacen pensar que se trata de una persona que trabaja para el Ministerio de Salud. Supongamos que se trata de una enfermera.<br /><br />Entonces el segundo detalle lo vuelve todo sumamente interesante. Sí, me refiero a lo que está sosteniendo: Una guía astrológica.<br /><br />¿Ya sabes por dónde voy?<br /><br />¿Qué tan descabellado es pensar que los muertos que tiene México como resultado de este nuevo virus, son más atribuibles a la ignorancia que a la letalidad de la nueva enfermedad? Porque los síntomas de la nueva infección son totalmente curables hasta el momento si se atienden a tiempo. <a href="http://www.who.int/csr/don/2009_04_27/en/index.html">Estados Unidos no reportó muertos aún y el fenómeno comenzó ahí casi al mismo tiempo; Canadá no reporta muertos, España no reporta muertos.</a><br /><br />Nuevamente, la verdadera pesadilla es una mezcla explosiva de una amenaza impredecible con la pobreza. Pero no estoy usando la palabra pobreza como una condición de fatalidad (fieles acólitos de la iglesia de Galeano, absténganse). Somos pobres en la medida en la cual permanecemos ignorantes, en la medida en la cual nuestra educación continúa siendo deprimente y deficiente.<br /><br />Olvidemos a la persona "real" que aparece en la imagen y quedémosnos con el símbolo. Nuestra enfermera tendrá, quizá, una preparación académica. Pero sigue creyendo en la influencia de los planetas; sigue pensando que algunas veces la gente se muere porque así lo quiere dios, o que una avemaría es más efectivo que una aspirina. Y no sólo ella. Probablemente también su jefe directo; probablemente también el director del hospital, altos funcionarios de gobierno; presidentes de naciones. Y por supuesto, ni qué decir de los pacientes.<br /><br />Cierto, nadie en estos días va con un médico ante las primeras señales de un catarro. También es cierto que los síntomas derivados de esta nueva infección se complican con mucha mayor rapidez que los del resfriado común. Pero también es verdad que en este país, nuestras creencias relacionadas con la salud y la enfermedad se encuentran distorsionadas de una manera perversa por el filtro de la superstición. Nos encanta automedicarnos. Nos encanta curarnos con tecitos y remedios caseros. Nos fascina creer que el brujo, el santero, el maestro de yoga o el distribuidor de peyote en turno nos van a curar de un sinnúmero de calamidades, físicas y "espirituales". Nos encanta esperar a que estemos casi agonizando para llegar a tocar las puertas de un hospital.<br /><br />Eso sí, aquella enfermera intentará en la medida de sus posibilidades y recursos hacer su mejor trabajo. Pero la otra cara de este mal cuadro es precisamente los recursos con los que cuenta esta enfermera. Para nadie es un secreto que, a pesar de los avances, la condiciones de los centros de salud públicos en México continúan siendo deprimentes. Y entonces aparece algo como esto, y sencillamente no se puede. No debería ser nada sorprendente que, hasta este momento, ocho de la tarde del lunes 27 de abril de 2009, hayan fallecido alrededor de <strike>20</strike> 7 personas (confirmadas), y que haya más de mil infectados, muchos de ellos entre el mismo personal de salud. ¿Cuántos de esos muertos se hubiesen evitado de haberse atendido a tiempo y de manera profesional? ¿Cuántos de los infectados se hubiesen evitado si las condiciones de los centros de salud fuesen mejores?<br /><br />Lo anterior es la perogrullada del día. Pero lo increíble del asunto es cómo, a partir de esta obviedad (la letalidad de la pobreza), los medios hayan creado el tango más melodramático y absurdo del que tenga memoria.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-8819566107252365521?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-7541622700210266372009-04-27T00:57:00.000-07:002009-05-11T07:00:29.858-07:00Una ejemplar respuesta ciudadana<div style="text-align: justify;">Hace dos meses que el Gobierno Federal decretó la alerta. En improvisada rueda de prensa un jueves por la noche, el Ministro de Salud no tuvo ningún escrúpulo al dirigirse a la sociedad:<br /><br />“La situación es gravísima: Estamos cayendo como moscas. Cada hora están muriendo 9 personas a causa de esta epidemia; esto es <span style="font-weight: bold;">más de 200 cada día.</span> De manera conservadora, estimamos a más de <span style="font-weight: bold;">7 millones de personas </span>con estos padecimientos en el país. Si no adoptamos las medidas pertinentes, las dimensiones de la catástrofe serán incalculables.”<br /><br />Hablaba de las muertes y estragos provocados por la diabetes y las enfermedades cardiovasculares; eventos relacionadas con el sobrepeso y la obesidad. El Gobierno Federal exhortó a la población a poner en práctica tres sencillos lineamientos:<br /><br /><ul><li>Equilibrar la dieta cotidiana; específicamente, disminuir el consumo de azúcares y grasas, y aumentar el consumo de frutas y verduras.</li><li>Realizar actividades físicas al menos 20 minutos al día.</li><li>Disminuir el consumo de cigarros y refrescos embotellados.</li></ul><br />Entonces, el viernes por la mañana, sucedió el milagro. Inició entre la población un drástico cambio de hábitos siguiendo los lineamientos planteados por el Ministerio. En los últimos dos meses, en efecto, han surgido por todo el país millones de clubes de caminata. El uso del automóvil disminuyó dramáticamente. La gente dejó de desayunar tamales y tacos de suadero.<br /><br />Lo más asombroso es que las conductas saludables se han mantenido a lo largo de estas ocho semanas entre la mayor parte de la población.<br /><br />Ha sido tal el impacto de este cambio que las dos principales compañías refresqueras han anunciado hoy que dejarían de producir bebidas gaseosas en el país, para enfocarse mejor al mercado del agua. Por su parte, las compañías tabacaleras estudian dedicarse exclusivamente a la comercialización de papel arroz.<br /><br />Ante estos alentadores resultados, el Ministerio de Salud planea llamar a la movilización para atacar otros grandes problemas de salud pública. Por ejemplo, el gobierno de la Ciudad Capital estudia cuáles serían los tres lineamientos para disminuir las muertes producidas por accidentes de tránsito, que suman <span style="font-weight: bold;">dos cada hora</span>. Hasta el momento, las propuestas son:<br /><br /><ul><li>Cruzar en las esquinas.</li><li>No manejar alcoholizado.</li><li>Usar el cinturón de seguridad.</li></ul><br />Cosas sencillas que la población puede comprender y realizar sin el menor problema.<br /><br />Cabe recordar que, aunque en menores dimensiones, hace unos años sucedió una respuesta similar entre la población cuando un extraño brote de influenza azotó al país. Las autoridades de aquel entonces emitieron una alarma y llamaron a practicar ciertas medidas preventivas para evitar la propagación de la enfermedad; medidas concretas, sencillas y que a nadie nunca se le había ocurrido: Cubrirse la boca al estornudar. Lavarse las manos constantemente. No escupir en el piso. Tal vez a partir de aquel episodio se gestó esta idea de los consejos simples.)</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-754162270021026637?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-24245067694604368312009-04-11T19:35:00.000-07:002009-04-11T20:36:58.547-07:00Santo viernes<div style="text-align: justify;">El viernes pasado encendí la radio y escuché la voz del cristo. O la de uno de sus imitadores.<br /><br />Sintonicé el aparato en el momento en el cual la voz afectada soltaba un "<span style="font-style: italic;">ahí tienes a tu madre</span>", teniendo como fondo el infalible <span style="font-style: italic;">Ave María</span> de Schubert. La cápsula piadosa dio paso a un segmento del programa de chismes de farándula. Me enteré del rumor que corría en los pasillos de cierta compañía televisora: una famosa y treintañera actriz de telenovelas que recién debutaba como madre tenía problemas para amamantar a su pequeño. Se le había <span style="font-style: italic;">cortado la leche</span>.<br /><br />Los animadores del programa se debatían entonces en teorías acerca del evento. Se preguntaban si algún susto atroz había desencadenado el suceso. Uno de ellos abogaba por confirmar primero la información con la fuente original.<br /><br />Corte comercial a la voz de cristo quejándose: <span style="font-style: italic;">"dios, mío, dios mío..."</span><br /><br />Retorno al programa. Seguían con el tema de la leche. Como el rumor corroía las entrañas de los conductores, decidieron llamar ahí mismo a la actriz para salir de dudas. La afamada y treintañera tomó la llamada después de tres intentos. Luego de un par de cortesías fueron directo al grano. "¿Era verdad que se le había <span style="font-style: italic;">cortado la leche</span>?"<br /><br />Pero no te vayas; necesitamos ir a un corte. Regresando nos respondes.<br /><br />Corte comercial a la voz de cristo agonizando: <span style="font-style: italic;">"tengo sed..."</span><br /><br />Retorno al programa. De buen talante, la famosa y treintañera confirmó que, en efecto, estaba teniendo algunos contratiempos para darle leche a su hijo. Se le inquirió si ésto no le preocupaba. La actriz dijo entonces, con aplomo y serenidad palpables, que el hecho de que su hijo no recibiera la leche directamente de las tetas de su madre no significaba que el vástago crecería con algún trauma; ni mucho menos que sería un delincuente, trastornado o desadaptado social. Que había muchos ejemplos de gente buena y exitosa que no habían sido alimentados con la leche materna. Que ella misma era un ejemplo de lo que decía.<br /><br />Todos los presentes apoyaron afectuosamente dichas afirmaciones. Todavía el cristo alcanzó a comentar: <span style="font-style: italic;">"todo está consumado."</span><br /></div><br /><br /><br /><div style="text-align: center;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SeFf-qb6YiI/AAAAAAAAAC0/B3jZ1SeHGkc/s1600-h/amamantar-posiciones.gif"><img style="cursor: pointer; width: 251px; height: 353px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SeFf-qb6YiI/AAAAAAAAAC0/B3jZ1SeHGkc/s320/amamantar-posiciones.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323641764676526626" border="0" /></a></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-style: italic;"><br /><br /><br /></span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-2424506769460436831?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-90969164055241720082009-02-01T21:20:00.000-08:002009-02-11T21:33:55.537-08:00Insoluble<div style="text-align: justify;">En el principio fue una llaga, profunda y oscura.<br /><br />Mal están las cosas si todo comienza con una herida.<br /><br />A veces tiene artritis en la voluntad.<br /><br />En su papel de sirena sádica, se la ha pasa decapitando gente.<br /><br />Es el símbolo de la ciudad.<br /><br />Orquesta los congresos de los hueseros del alma.<br /><br />De tiempo en tiempo se le seca el ánimo.<br /><br /><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-9096916405524172008?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-3744853494938110732009-01-14T04:44:00.000-08:002009-01-14T14:11:57.145-08:00Cariñitos<div style="text-align: justify;">Osama, <a href="http://news.yahoo.com/s/ap/20090114/ap_on_re_mi_ea/ml_al_qaida_israel">supuestamente</a>, le acaba de declarar la Guerra Santa al estado israelí por sus acciones en Gaza. Considerando que en los mercados negros de Libia y Afganistán se consiguen una ojivas nucleares a precio de remate, esas demostraciones de afecto me inquietan un poco.<br /><br />Pero no es la única muestra de buena voluntad que se ha dado por estas fechas. Veamos por ejemplo otros tres cariñitos de temporada:<br /><br /><span style="font-weight: bold;">1.</span><br /><span style="font-weight: bold;">Mensaje:</span> "Por cada uno que nos maten, les vamos a matar a diez"<br /><br /><span style="font-style: italic;">De:</span> <a href="http://opver.com.mx/opv/index.php?option=com_content&view=article&id=11504&Itemid=348">"Ya saben quién"</a> (¿El narco?)<br /><span style="font-style: italic;">Para</span>: El ejército mexicano<br /><span style="font-style: italic;">Fecha</span>: 21 de diciembre de 2008<br /><br />La tarjeta vino redactada en bonito pliego de papel cartulina y <a href="http://www.jornada.unam.mx/2008/12/22/index.php?section=politica&article=003n1pol">acompañada por los tradicionales dulces y colaciones</a> (el remitente siempre ha sido generoso). Sólo esperamos que las matemáticas del emisor sean mejores que su ortografía, pues de lo contrario en una de esas en lugar de diez pueden ser quince, veinte... bajo la lógica de que más vale que sobren.<br /><br /><br /><span style="font-weight: bold;">2.<br />Mensaje:</span> <a href="http://www.news.com.au/story/0,23599,24839400-23109,00.html?from=communities">"Serán reducidos a un mar de fuego... por medios inimaginables, más poderosos que las armas nucleares"</a><br /><br /><span style="font-style: italic;">De</span>: Ministro de Defensa de Corea del Norte<br /><span style="font-style: italic;">Para</span>: Corea del Sur, EE.UU. y demás cuates que le acompañan.<br /><span style="font-style: italic;">Fecha</span>: 23 de diciembre de 2008.<br /><br />El simpático -y al parecer, pirómano- dictador de Corea del Norte ya le ha recetado la misma ocurrencia a su vecino tantas veces, que éste únicamente se resigna a responder "feliz navidad para usted también". Pero en una de esas se la cumple.<br /><br /><br /><span style="font-weight: bold;">3.<br />Mensaje:</span> <a href="http://www.jornada.unam.mx/2007/10/20/index.php?section=capital&article=033n1cap">"En el centro no van a trabajar, CABRÓN"</a><br /><br /><span style="font-style: italic;">De</span>: el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México<br /><span style="font-style: italic;">Para</span>: Los vendedores ambulantes del Centro Histérico de la Ciudad de México.<br /><br />A decir verdad, esta afectuosa aseveración fue otorgada poco antes de la navidad de 2007 a un vendedor callejero, directamente de boca del alcalde. Pero hoy la retomamos porque a estas alturas uno ya no esperaría encontrar a ningún ambulante en el llamado "Perímetro A" del Centro. Y es que precisamente era la temporada navideña cuando las calles que rodeaban al Zócalo se convertían en una verdadera pesadilla para los pocos habitantes que le quedaban al barrio.<br /><br />El día de hoy, gracia a una firme decisión, el comercio informal en las calles del Centro se encuentra totalmente eliminado.<br /><br />Es por eso que le dedicamos estas imágenes al señor Jefe de Gobierno, grabadas el pasado 23 de diciembre en la calle de Moneda, a un lado de la Catedral y del Palacio Nacional.<br /></div><br /><a href="http://www.flickr.com/photos/miardilla/3131777921/">Gracias, Marcelo.</a><br /><br /><br /><span style="font-size:85%;">Ps. Ah, también <a href="http://www.flickr.com/photos/miardilla/3197801912/">me encontré esto</a> en la esquina de República de Guatemala y Correo Mayor.</span><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-374485349493811073?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-91888459928610562712009-01-11T13:30:00.000-08:002009-02-11T21:38:06.554-08:00Lo que es del César<div style="text-align: justify;">Réprobos. Impíos. Protervos. ¿Cómo se atreven? ¿Es que no tienen temor de dios?<br /><br />Aparentemente no.<br /><br />Se hacen llamar “abogados”. Y acaban de iniciar un juicio en contra del señor Obispo de Ecatepec, <a href="http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=292238">Monseñor Onésimo Cepeda</a>, ese santo. ¿De qué se le acusa? De ejercer la caridad cristiana. Ni más ni menos. Porque el señor Obispo, actuando bajo los preceptos del desprendimiento que guían a todo buen católico, le prestó una modesta suma de dinero a una de sus feligreses, la señora Olga Azcárraga –quedioslatengaensusantagloria-.<br /><br />La señora fallece siete meses después de adquirir el compromiso y sin liquidar la devolución de su préstamo. Ahora el señor Obispo necesita su dinero de vuelta. Es sólo lo justo, ¿no? Nada del otro mundo; Monseñor únicamente necesita de regreso sus CIENTO TREINTA MILLONES DE DÓLARES para seguir ayudando a los más pobres de entre los pobres.<br /><br />¿Y qué es lo que estos desgraciados leguleyos alegan entonces? Una ignominia. La calumnia tomó forma en sus mentes torcidas y heréticas, seguramente inspirada por el demonio mismo, con quien tienen comercio carnal. ¿Qué andan diciendo estos miserables? Aunque usted, piadoso lector, devota lectora, no lo crea, <a href="http://www.jornada.unam.mx/2008/10/15/index.php?section=politica&article=017n1pol">esta es la historia que ventilan</a>:<br /><br />-Que el señor obispo, mediante engaños y abusando de la confianza de doña Olga, le hizo firmar un pagaré en blanco, sabiendo que la señora estaba muy enferma y que pronto entregaría el espíritu a su Creador.<br /><br />-Que en realidad el señor Obispo nunca realizó un préstamo de 130 millones de dólares a la susodicha.<br /><br />-Que el señor Obispo urdió esta estratagema para cobrarse –después de la desaparición física de la aludida- con la colección de pinturas de doña Olga, entre las cuales se encuentran Picassos, Dalís, Orozcos, Tamayos, Riveras, Carringtons, Mondiglianis.<br /><br />¡Ah, la infamia! De ese tamaño es la mentira. De esa envergadura es la ruindad. Estos infrahumanos se atrevieron a molestar a Monseñor, preguntándole 1) de dónde había sacado tanto dinero para el “préstamo” y 2) cómo se realizó la transacción.<br /><br />Don Onésimo, con la paciencia que no merecían sus interlocutores les contestó amablemente: 1) que el dinero había salido “de los sacerdotes pobres de Ecatepec” 2) que el dinero fue entregado EN EFECTIVO, y 3) que le hagan como quieran, pero que se larguen y dejen de estar chingando.<br /><br />Sabemos que la ira y el rencor son sentimientos que debemos evitar a toda costa, aunque en ocasiones es casi imposible contenerse. Pero hay un dios justiciero. Furioso. Sabemos que en ocasiones excepcionales, cuando las vilezas del ser humano sobrepasan ciertos límites, este dios castiga, y castiga sin piedad. Esa es la suerte que les espera a estos abogados.<br /><br />Después de todo, el señor Obispo tiene a la ley de dios de su lado. Ya lo decía la Biblia en alguna parte: Dad a dios lo que es de dios, y también lo que es del César.<br /><br />O algo así.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-9188845992861056271?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-63980663868740459622009-01-08T20:13:00.001-08:002009-01-08T20:29:24.440-08:002010<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SWbPHDz5vmI/AAAAAAAAACE/m1PSoPLg0ss/s1600-h/2010.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 391px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SWbPHDz5vmI/AAAAAAAAACE/m1PSoPLg0ss/s400/2010.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5289142532582260322" border="0" /></a><!--[if gte mso 9]><xml> <w:worddocument> <w:view>Normal</w:View> <w:zoom>0</w:Zoom> <w:hyphenationzone>21</w:HyphenationZone> <w:punctuationkerning/> <w:validateagainstschemas/> <w:saveifxmlinvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:ignoremixedcontent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:alwaysshowplaceholdertext>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:compatibility> <w:breakwrappedtables/> <w:snaptogridincell/> <w:wraptextwithpunct/> <w:useasianbreakrules/> <w:dontgrowautofit/> </w:Compatibility> <w:browserlevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--><style> <!-- /* Font Definitions */ @font-face {font-family:Century; panose-1:2 4 6 4 5 5 5 2 3 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:roman; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:Century; mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; mso-bidi-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 {size:595.3pt 841.9pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:35.4pt; mso-footer-margin:35.4pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} --> </style><!--[if gte mso 10]> <style> /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} </style> <![endif]--> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Yo les llamo <span style="font-style: italic;">Los Centenaristas</span>. Me los he encontrado en caseríos perdidos de Michoacán, Hidalgo, Oaxaca, Nuevo León. Los he escuchado cuchichear, casi sin querer, en el Estado de México y por supuesto, en el Distrito Federal.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">En su vocabulario todavía guardan algunas palabras maltrechas, oxidadas. Palabras como “burguesía”, “proletariado”, “dialéctica”. No es difícil saber quiénes engrosan las filas de sus ejércitos: Los desesperados, los rabiosos, los místicos, los desposeídos.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><span style=""> </span><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Hace años, décadas quizá, que conspiran. Muchos no se conocen entre sí; muchos ni siquiera saben lo que están a punto de protagonizar. El gobierno sabe de ellos, los espera; construye caminos desde pueblos inaccesibles hasta zonas militares para mejorar su capacidad de respuesta.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">A los Centenaristas les unen dos hechos impenetrables: Primero, les fascinan las cifras mágicas que han marcado la historia de este país: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Independencia_de_M%C3%A9xico">1810</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_Mexicana">1910</a>.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Y segundo, tienen un convencimiento total y absoluto acerca de su vocación.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Están convencidos de haber sido llamados a cumplir una misión trascendental.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Están convencidos de tener la razón de su parte.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Están convencidos de que no existe otra alternativa más que la suya. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Están convencidos de que salvarán a la patria. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Están convencidos de que la hora ha llegado.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Nos vemos en el 2010.<o:p></o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-6398066386874045962?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-78984779372191793512009-01-01T20:23:00.000-08:002009-01-02T20:28:26.454-08:00El beneficio de la duda<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SV7okRMmYII/AAAAAAAAAB8/ZSwGnFb4_4g/s1600-h/duda.JPG"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SV7okRMmYII/AAAAAAAAAB8/ZSwGnFb4_4g/s400/duda.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286918722368725122" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:worddocument> <w:view>Normal</w:View> <w:zoom>0</w:Zoom> <w:hyphenationzone>21</w:HyphenationZone> <w:punctuationkerning/> <w:validateagainstschemas/> <w:saveifxmlinvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:ignoremixedcontent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:alwaysshowplaceholdertext>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:compatibility> <w:breakwrappedtables/> <w:snaptogridincell/> <w:wraptextwithpunct/> <w:useasianbreakrules/> <w:dontgrowautofit/> </w:Compatibility> <w:browserlevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--><style> <!-- /* Font Definitions */ @font-face {font-family:Century; panose-1:2 4 6 4 5 5 5 2 3 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:roman; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:Century; mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; mso-bidi-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 {size:612.0pt 792.0pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:36.0pt; mso-footer-margin:36.0pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} --> </style><!--[if gte mso 10]> <style> /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} </style> <![endif]--> </div><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Mis padres conservan esta foto en una pared de la que fue mi habitación durante 15 años. En la sala de su casa tienen fotos similares de mi hermano y mi hermana. Pero mis hermanos están sonriendo en sus respectivas fotografías.</span></p><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"> </div><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"> </div><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Mis padres me cuentan que aquella tarde fue imposible hacerme sonreír. Intentaron todo; lo usual: juguetes, sonidos, gestos, imitaciones. Lo raro fue que tampoco me desesperé ni rompí a llorar. Sólo mantenía esa cara.<span style=""> </span>Y me cuentan que esta foto, la que con pudor ocultan de las visitas, fue la mejor toma posible.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"> </div><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"> </div><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Yo tengo una teoría. Y quien tenga una foto similar de su temprana niñez puede compartirla. En aquellos momentos yo estaba mirando al mundo por primera vez. Pero de verdad. Me estaba <i style="">dando cuenta. </i>El mundo y yo nos estábamos reconociendo, como dos animales de diferentes especies que de repente se encuentran en un mismo espacio. Y eso asusta. Pero agraciadamente, aún con cierto recelo, el mundo y yo nos otorgamos el beneficio de la duda.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><br /><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"> </div><p class="MsoNormal" style="font-family: georgia; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify; font-family: georgia;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-MX"><span style="font-family: georgia;">Los dos, el mundo y yo, seguimos esperando, supongo.</span><o:p></o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-7898477937219179351?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-90783386227450225732008-12-18T18:18:00.000-08:002009-01-28T10:52:35.402-08:00It must have been a Thursday night<div style="text-align: center; font-weight: bold;"><span style="font-size:180%;">1<br /></span></div><blockquote><br /><div style="text-align: justify;"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:worddocument> <w:view>Normal</w:View> <w:zoom>0</w:Zoom> <w:hyphenationzone>21</w:HyphenationZone> <w:punctuationkerning/> <w:validateagainstschemas/> <w:saveifxmlinvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:ignoremixedcontent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:alwaysshowplaceholdertext>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:compatibility> <w:breakwrappedtables/> <w:snaptogridincell/> <w:wraptextwithpunct/> <w:useasianbreakrules/> <w:dontgrowautofit/> </w:Compatibility> <w:browserlevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--><style> <!-- /* Font Definitions */ @font-face {font-family:Century; panose-1:2 4 6 4 5 5 5 2 3 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:roman; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:Century; mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; mso-bidi-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 {size:595.3pt 841.9pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:35.4pt; mso-footer-margin:35.4pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} --> </style><!--[if gte mso 10]> <style> /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} </style> <![endif]--> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="EN-US"><span style="font-family:georgia;">"It must have been a Thursday night when I met her for the first time -at the dance hall. I reported to work in the morning, after an hour or two's sleep, looking like a sonambulist. The day passed like a dream. After dinner I fell asleep on the couch and awake fully dressed about six the next morning. I felt thoroughly refreshed, pure at heart, and obsessed with one idea -</span><b style="font-family: georgia;">to have her at any cost</b><span style="font-family:georgia;">. Walking to the park, I debated what sort of flowers to send with the book I had promised her (Winesburg, </span><i style="font-family: georgia;">Ohio</i><span style="font-family:georgia;">). I was approaching my thirty-third year, the age of Christ crucified. A wholly new life lay before me, had I the courage to risk it all. Actually, there was nothing to risk: I was at the bottom rung of the ladder, a failure in every sense of the world."</span><o:p></o:p></span></p><br /><br /></div></blockquote><div style="text-align: right;">Henry Miller, <span style="font-style: italic;">Sexus</span>.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-9078338622745022573?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-31293735942255496972008-12-07T16:01:00.000-08:002008-12-07T02:30:49.324-08:00Antes de que te mate<div style="text-align: justify;">Pacífico como soy, durante toda mi vida imaginé que la primera vez que alguien me amenazara de muerte sería motivado por algún malentendido. Por algún sarcasmo fuera de lugar, una confusión de identidades, una desafortunada gesticulación de mi parte, un adulterio flagrante o por el heróico cumplimiento de mi deber (bueno, la verdad es que por esto último no; siempre he preferido salvar el pellejo antes que ganarme los titulares). Pero nunca creí que fuese motivado por el detalle más idiota: el color de mi piel.<br /><br />Transcurría un domingo por la mañana en uno de tantos pueblos perdidos en las montañas de Oaxaca. Junto con un par de colegas esperaba que nos recibiera la autoridad municipal para avisarle que estaríamos haciendo durante unas horas una labor de investigación entre los habitantes. Al parecer para ese momento las autoridades ya habían iniciado una reunión de trabajo aderezada con bebidas alcohólicas. Uno de los comisarios del pueblo, un poco alegre ya, salió a recibirnos para tomar nota de nuestra presencia. Al saludar le dio la mano efusivamente a mis colegas. Sin embargo, al llegar frente a mí la efusividad se desvaneció notoriamente. Sin dejar de ser cordial, me estrechó la mano un poco más fríamente al tiempo que preguntó a mis compañeros en un tono que pretendió ser de broma:<br /><br />-¿Y éste <span style="font-style: italic;">mezclado</span>?<br /><br />¿Mezclado?<br /><br />Por primera vez en mi vida me hice consciente de este pequeño detalle: Mi "palidez". En este caso no tenía la suficiente pigmentación para ser digno de confianza en dicha comunidad, preponderantemente indígena. Cuán atrasada me llegaba esta revelación a la luz de mis actividades cotidianas; llevo como tres años recorriendo comunidades marginadas y este descubrimiento me obliga a mirar en retrospectiva mi presencia en esos lugares.<br /><br />Siempre he sostenido que una de las heridas absurdamente abiertas todavía en México es la cuestión racial. Sospecho que en toda latinoamérica pasa lo mismo; aunque Brasil se me figura un laboratorio interesante en ese sentido. Sin embargo siempre concebí este fenómeno discriminatorio en un sólo sentido: desde los "blancos" hacia los indígenas; desde los mestizos hacia los "pueblos originarios", como se les llama actualmente desde la corrección política. "Indio" es todavía un insulto muy socorrido en esta nación. Pues va resultando que en sentido contrario también funciona, en su acepción negativa. Y digo en su acepción negativa pues para nadie es un secreto que ser "blanco" en este país es percibido como ser dueño de una característica deseable y privilegiada. Los ejemplos abundan: Existe aquí un buen mercado para <a href="http://www.webdelabelleza.com/maquillaje/ponds-clarant-b3">las cremas "aclaradoras" de la piel</a>; la publicidad está llena de gente mucho más pálida de la que se ve en la calle; "güero/güera", palabra que originalmente era sinónimo de "rubio" es utilizada para halagar o intentar ser amable con alguien. Y todavía no he conocido a una sola mujer en este país que se sienta cómoda describiéndose como morena. Todas dicen ser "morena clara". Morena clara, ¿qué coños es eso?<br /><br />Quizá todo lo anterior parezca demasiado obvio, pero lo que intento decir es que por primera vez en mi vida alguien tuvo el dudoso honor de hacerme sentir que no era bienvenido únicamente por ser demasiado pálido. Cuánto daño pueden hacer décadas de enseñanza pública de una historia maniquea: "blancos malos-indios buenos".<br /><br />Lo verdaderamente fascinante vino poco después. Pasadas varias horas de estancia en la comunidad, yo iba recogiendo mis cosas para disponerme a partir. Aquel mismo comisario, ya completamente ebrio, se me acercó de nuevo, tambaleante. Sin mediar ningún tipo de preámbulo empezó:<br /><br />-El gobierno federal es un corrupto. Yo hablo porque tengo que hablar.<br /><br />Es decir, él creía que yo venía por parte del gobierno federal. Interesante asociación: "cara pálida" = espía del gobierno. Le siguió, en un tono cada vez más agresivo:<br /><br />-Yo conozco personalmente a Ulises (Ruiz, el gobernador de Oaxaca) y a todos ustedes los va a poner en su lugar.<br /><br />Después de felicitarlo (sardónicamente, <span style="font-style: italic;">mea culpa</span>) por conocer a tan distinguido personaje, intenté explicarle que mis compañeros y yo no teníamos absolutamente ninguna relación con los federales; ésto en franca violación a una de mis reglas de oro: nunca intentes argumentar con un borracho. Después le pregunté porqué tanta desconfianza hacia el gobierno federal. Sorprendentemente, se llevó la mano a la boca haciendo el ademán de ponerse un candado en ella, para luego preguntar:<br /><br />-¿Cuánto me vas a dar?<br /><br />Me estaba pidiendo dinero. Sólo me pude explicar lo surreal del asunto imaginándome que, en ocasiones similares, <span style="font-style: italic;">realmente</span> al tipo le habían dado dinero a cambio de su "información".<br /><br />Francamente cansado del asunto, sin pizca de humor le respondí:<br /><br />-No le daré nada. Y ya me voy.<br /><br />Lo que dio pie a la frase del día:<br /><br />-¡Pues retírate! <span style="font-style: italic;">Antes de que yo te mate</span>.<br /><br />Pocas, muy pocas veces una frase me ha dejado petrificado como aquélla. Porque más allá de la bravata típica de un ebrio, había un elemento inequívoco de verosimilitud en la amenaza: el tono empleado.<br /><br />El sujeto soltó la frase con la misma inflexión con la cual diría "Te voy a invitar a comer". Es decir, con la suficiente naturalidad como para hacer la sentencia totalmente creíble. Acompañándola con el estereotípico gesto de la mano en la cintura para enfatizar la presencia de su revólver.<br /><br />En silencio, cargué mis cosas y me alejé lentamente, llevando esa extraña tristeza que a veces proporcionan las situaciones absurdas.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-3129373594225549697?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-36719250425239645052008-10-09T18:04:00.000-07:002009-05-10T20:30:35.693-07:00De cómo Juan del Diablo revolucionó la novela latinoamericana<div style="text-align: justify;">Una labor de minería en el archivo de mis papeles oficiales me ha traído a la memoria el momento en el cual un barato personaje de telenovela se convirtió en campeón absoluto de las letras hispanas, renovador originalísimo de la estructura de la novela, faro en la historia de la literatura contemporánea. La imagen precisa se remonta a la última fila del salón B del Bachillerato de Ciencias Sociales: justo cuando Torombolo me enseñaba orgulloso una hoja de papel cuya lectura me llenó los ojos de lágrimas y me hizo salir disparado del salón para tomar un poco de aire fresco.<br /><br />Corría el lejanísimo verano de 1994. Ese año, recuerdo bien, fue uno de los más divertidos de mi formación académica. Básicamente por la rara combinación que significaba tener por una parte asignaturas que eran todo un deleite para mí, y por la otra, a la peor pandilla de profesores de las que tenga memoria. Flojonazos, alcahuetes, metiches y mojigatos conformaban, por decir lo menos, el cuerpo docente de aquel año. Quizá uno o dos se salvarían, pero francamente no recuerdo a ninguno. Fue el año en el cual terminé de comprobar también, de una vez por todas, que las buenas notas no estaban reñidas con el desmadre. Y qué desmadre por dios.<br /><br />Para empezar, todo aquel estudiante que escogiese la especialización en Ciencias Sociales era, a no dudarlo, alguno de los siguientes casos: Un futuro abogado, un futuro político o un futuro vago. La mayor parte de las ocasiones los egresados de esta especialidad terminaban siendo las tres cosas a la vez. Si uno aspiraba a algo más respetable (que no mejor remunerado), ahí estaban las otras opciones: Ciencias Biológicas para aspirantes a médicos, enfermeros y anexos; Ciencias Económico-Administrativas para futuros contadores y economistas. Y por supuesto, la madre de todas las pedanterías: Ciencias Físico-Matemáticas para futuros ingenieros nucleares o ingenieros en… sistemas.Yo me encontraba fuertemente atraído hacia ésta última. Por una cuestión de vanidad, por supuesto. Ya había decidido que al terminar el bachillerato probaría suerte en <st1:personname productid="la Facultad" st="on">la Facultad</st1:personname> de Psicología, donde no importaba la especialidad cursada. Cierto que Ciencias Sociales sonaba mucho más afín, pero todo mundo me había hablado pestes de ella. Que los profesores nunca iban, que se la pasaban leyendo el periódico, que lo único que uno aprendía <span style=""> </span>era a aullar andando con lobos (los hijos e hijas de los políticos locales se metían ahí por pura inercia). Acabé allá por un absurdo raciocinio basado en tres premisas: Uno, quería aprender francés; dos, mi mejor amiga se iba a matemáticas (?) y entonces ella me contaría cómo era ese mundo; tres, decidí que era tiempo de relajarme un poco. No me arrepentí.<br /><br />Todos los rumores eran ciertos. Lo que nadie me había contado era la cantidad de otras habilidades que uno podía adquirir. Por ejemplo, en la hora de Sociología iniciaba oficialmente la hora del casino. Las barajas, dominós, damas chinas y demás juegos de mesa aparecían de manera descarada. Recuerdo incluso que, hacia el final del curso, alguien se consiguió una pequeña ruleta. Lo juro. Lamento no haberme involucrado más en los naipes. Todas las sesiones de casino las ocupé jugando ajedrez con un chico a quien en impecable ironía apodaban El Insomne; el pobre tenía varios trabajos, no dormía bien y siempre caía preso de un profundo sueño a mitad de la clase. Es decir, a mitad de la partida.<br /><br />Por otra parte, la tradicional pandilla de chicos malos era realmente despreciable. Su creatividad y crueldad no tenía límites. Entre varios ejemplos, recuerdo que los muy necios hacían fogatas en el fondo del salón, alimentando el fuego con libretas ajenas, cartas de amor robadas a jóvenes ñoñas, credenciales de estudiante y licencias para manejar propiedad de los alumnos más aburridos y pusilánimes. Llenaban los portafolios de los chicos con espuma para rasurar, y las mochilas de las chicas con condones baratos rellenos de yogur de durazno. Hacían proyectiles con clips y los disparaban con ligas provocando más de una visita al área médica. A veces se las ingeniaban para que las municiones fuesen inflamables; bastaba con rociar las bolitas de papel con un poco de alcohol y acercarles el fósforo.<br /><br />Finalmente, el asunto de los profesores. Entre los más pintorescos andaba el profesor de Literatura Mexicana e Hispanoamericana, que pertenecía a la especie de los llamados “maestros barco”, es decir, bonachón, desentendido y poco exigente, con quien uno navegaba despreocupadamente hacia el final de curso. Responsable directo de la calificación más baja obtenida en mi carrera universitaria: <a href="http://www.zonalibre.org/blog/lenye/archives/Lit.jpg">Un ochenta y uno</a>. Sé que suena bastante pedante, pero esa calificación final es en realidad el resultado del promedio de dos exámenes semestrales. En el primero saqué un 62.<br /><br />Fue el 62 el que me escandalizó. Tenía que ser un error por supuesto, así que pedí revisar mi examen. El profesor alcanzó a balbucear algo que intentó ser coherente (“eh… ya pasé los exámenes a la administración… y no puedo recuperarlos”). Entonces, haciendo uso de una petulancia que me sale tan linda cada vez que la practico, en dicho instante le recité al profesor dos cosas: Una, mis otras notas en las demás materias. Dos, la mitad del examen en la que supuestamente había sacado 62, incluidas las respuestas correctas. Después le pregunté que si le parecía lógica mi calificación. Con la cara pálida y los ojos de plato, me pidió una disculpa y me dijo que de todas formas no podía hacer mucho porque ya había pasado las calificaciones a la dirección.<br /><br />La rabieta me duró semanas. ¡En literatura, la asignatura cuyo contenido devoraba con la mayor delicia! Donde no me costaba ningún trabajo memorizar fechas, títulos, autores, corrientes. Hasta donde sabía en qué cementerio se pudrían mis escritores favoritos. Fue gracias al Torombolo que aprendí a no ser tan solemne con aquello de las notas, una lección valiosa por donde se vea.<br /><br />El chicuelo, organizador principal de las fogatas alimentadas con cartas de amor, fue quien me dijo cuál era el método seguido por el profesor de literatura para asignar calificaciones: Según el Torombolo, el individuo sacaba de un florero un papelito conteniendo el nombre de un estudiante; y de otro florero un número del 60 al 100 (obviamente no se reprobaba a nadie,para que no se armara un lío gordo). Luego, el “docente” revisaba que los nombres y calificaciones fueran más o menos “congruentes”: Las calificaciones más altas las tenían quienes se sentaban en la primera fila, por supuesto, y las puntuaciones iban decreciendo conforme los mesa-bancos ganaban profundidad dentro del aula. De esta manera, como yo me sentaba en la última fila junto con la pandilla de sátrapas, era claramente merecedor de un 62. A mí se me hacía difícil creer la teoría de los floreros, pero que el tipo asignaba las calificaciones casi al azar, eso me quedaba claro. Llegado el momento y para demostrar su punto, Torombolo –que alguien lo tenga en su santa gloria- terminó su segundo examen semestral en cinco minutos para, acto seguido, enseñarme su hoja y guiñarme el ojo.<br /><br />En aquel entonces, por alguna razón que nunca entenderé, <a href="http://corazonsalvajehomenaje.blogspot.com/2007/10/juan-del-diablo-papito.html">Juan del Diablo</a> era el personaje de moda en el ambiente telenovelesco mexicano. Fantasía erótica de las mujeres (y de algunos caballeros) de casi todas la edades, prácticamente no había otro tema de conversación en los pasillos, cafés y tertulias donde concurriesen las damas. No me resulta difícil pensar que fue debido a esto que el Torombolo hizo lo que hizo. Lo que alcancé a mirar del examen que subrepticiamente ponía frente a mis ojos, venía más o menos así:<br /><br />“Pregunta: ¿Quién fue el autor de <span style="font-style: italic;">El Aleph</span>?<p></p>Respuesta: <i style="">Juan del Diablo."</i><p></p><br />"Pregunta: Considerado uno de los autores más innovadores de su tiempo; creador de importantes novelas que marcaron una nueva forma de hacer literatura en Latinoamérica, rompiendo los modelos clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Su obra más emblemática es <span style="font-style: italic;">Rayuela</span>. <o:p></o:p><br /><br />Respuesta. <i style="">Juan del Diablo"</i><p></p><br /><br />Juan del Diablo, Juan del Diablo, Juan del Diablo. Aún en las respuestas de opción múltiple Torombolo agregaba un nombre más para responder: Juan del Diablo.<br /><br />Así, gracias a su galanura, Juan del Diablo se echó, él solo, los dos libros de Rulfo, todos los ensayos de Paz, los kilométricos y rojos poemas de Neruda; todos los modernismos, estridentismos y vanguardias habidas y por haber. La inspiración le dio para despacharse desde un <span style="font-style: italic;">Platero y yo</span> hasta un <span style="font-style: italic;">Cien Años de Soledad</span>, y de pilón se ganó diez premios Nóbel de literatura.<br /><br />Allí supe entonces que no debía tomarme tan en serio ese vacuo orgullo por las calificaciones. Que estaba confundiendo feamente la gimnasia con la magnesia. Por último, lo que en esa tarde ardiente de verano me impulsó a abandonar mi propio examen a medio llenar para irme a carcajear a los baños; lo que constituyó la puntilla, fue revisar lo que tenía anotado el Torombolo como “nombre del profesor”, “nombre del alumno”, “nombre de la escuela” y “fecha del examen”.<br /><br />Juan del Diablo.<br /><br />Torombolo sacó un 70 y yo un 100.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-3671925042523964505?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-84655288171404159202008-09-22T19:01:00.000-07:002008-09-23T09:49:00.505-07:00Olímpica desvergüenza<div style="text-align: justify;">Dice el viejo y conocido chiste que México nunca aparece como <a href="http://www.milenio.com/node/83968">primer lugar en los estudios sobre corrupción</a> porque soborna a quien los hace. Pero cuando esta desfachatez pasa del chiste a los terrenos de lo real, la cosa adquiere tintes un poco grotescos. Como en la siguiente pequeña anécdota sobre una medalla de oro en los pasados juegos olímpicos.<br /><br />Haciendo un poco de memoria: Las dos medallas de oro que México ganó en Pekín fueron en taekwondo. El taekwondo es una disciplina de apreciación; es decir, depende del criterio de los jueces; de su experiencia, disposición de ánimo, capacidad de observación y porqué no, del humor con el cual se hayan levantado el día de la competición. Por lo mismo, las competencias cerradas siempre son susceptibles de polémica. Los empates se rompen por decisión de los jueces, y es ahí donde la sombra de la sospecha puede corroer el corazón de los espectadores, minar el ánimo de los competidores. Porque claro, no es lo mismo <a href="http://farm1.static.flickr.com/69/204636638_a603b5008c.jpg">saltar más de cinco metros de manera totalmente inobjetable</a> (hola, Yelena) que señalar con el dedido quién gana y quién pierde por una cuestión meramente apreciativa.<br /><br />Y es que precisamente una de las medallas de oro ganadas por México fue producto de una decisión para destrabar un empate.<br /><br />Nadie duda que ganar una medalla olímpica, así sea en una disciplina entre competidores individuales, es una labor de equipo. Por eso, don Roberto Beltrán Ramonetti, presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo, exigió un reconocimiento a su labor como directivo. Las medallas no sólo son mérito de los deportistas o entrenadores, nononó. Una buena gestión administrativa también se refleja en los resultados.<br /><br />Pero específicamente, ¿qué fue lo que hizo el angelito? ¿De qué manera contribuyó a la raquítica cosecha de medallas de la delegación mexicana? ¿Promovió la investigación científica para mejorar el desempeño de los atletas mexicanos? ¿Impulsó políticas que detonaran el desarrollo de la disciplina entre niños y jóvenes? ¿Diseñó programas visionarios, de largo alcance y con metas bien definidas que rindiesen frutos en el futuro? ¿Administró de manera eficiente los recursos?<br /><br />No. Sus excelentes y, según él, productivas labores de gestión se limitaron a... invitar a cenar a los réferis y jueces. Así de sencillo. Así de efectivo.<br /><br />El señor se sintió ninguneado por la falta de reconocimiento tras la medalla obtenida y, presa de un loco despecho, <a href="http://www.milenio.com/torreon/laaficion/nota.asp?id=652932">abrió la bocota. Y en qué forma. </a><br /><br /><br /><blockquote style="font-weight: bold;"><span class="georgia12plaingris">"...hicimos una cena en Nueva Orleans para 30 personas, una en Pekín para 66, otra en Roma para 65 y otra más en Turquía. En Pekín fueron 15 réferis internacionales y dos de ellos estuvieron como jueces de esquina en la pelea de Guillermo <span style="font-style: italic;">(el joven que ganó la medalla)</span>”</span></blockquote><br />Encarrerado, con la impecable lógica que otorga vivir en una sociedad envenenada hasta el tuétano por la corrupción, le siguió:<br /><br /><blockquote style="font-weight: bold;"><span class="georgia12plaingris">"En un combate cerrado ese tipo de labor puede ser la diferencia entre una plata y un oro. Entonces todo es una suma de ingredientes a través de las relaciones internacionales, de estar en todos los eventos y de que tengas acto de presencia. La Conade fue la que puso el dinero, yo les hice un presupuesto de un millón de pesos”</span></blockquote>Remató, ya totalmente cegado por ese tibio dolor que posee a las víctimas de la malquerencia:<br /><br /><blockquote style="font-weight: bold;"><span class="georgia12plaingris">“Yo creo que sí le hace falta reconocimiento a la Federación por lo que se ha hecho en el deporte. El señor presidente <span style="font-style: italic;">(de la República) </span>dijo que es un triunfo de los atletas y sus entrenadores y en todos lados he escuchado sólo el reconocimiento para ellos y siento que es una tendencia de los medios a que la Federación no sirve, y cuando de repente algo funciona se dice que los atletas, por otro lado, alcanzaron el éxito. Ganar dos medallas olímpicas implica el trabajo de mucha gente."</span></blockquote><br />Un par de días después, con la cola entre las patas y después de severa regañiza, el <a href="http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=384167">directivo ofreció disculpas por sus "desafortunadas" declaraciones</a>, y aclaró que las cenas no fueron organizadas para influir en el ánimo de los jueces respecto a los combates, sino <span style="font-weight: bold;">para obtener la sede del siguiente Campeonato Mundial Juvenil de Taekwondo para México. </span><br /><br />¡Menos mal! Nuestra conciencia entonces queda tan limpia como siempre.<br /><br />Países de primer mundo; potencias deportivas: Aprendan cómo invertir sus presupuestos de manera efectiva.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-8465528817140415920?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-51184099410279250312008-09-18T21:35:00.000-07:002008-09-18T22:23:23.492-07:00Cómo afirmar de manera objetiva que, económicamente, este año ha estado de la chingada<p><u>Una docena de huevos.</u> <o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style=""><u1:p></u1:p>Precio el 17 de diciembre de 2007: $13.8<o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style=""><u1:p></u1:p>Precio el 16 de septiembre de 2008: $18.06<o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style=""><u1:p></u1:p>Porcentaje de aumento en el precio: <b>31%</b><o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style=""><br /><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br /><!--[endif]--><o:p></o:p></p> <u1:p></u1:p> <p class="MsoNormal" style=""><u><u1:p></u1:p><u1:p></u1:p>Salario mínimo legal en el Valle de México.</u><br /><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br /><!--[endif]--><o:p></o:p></p> <u1:p></u1:p> <p class="MsoNormal" style=""><u1:p></u1:p>Diciembre de 2007: $50.57<o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style=""><u1:p></u1:p>Septiembre de 2008: $52.59<o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style=""><u1:p></u1:p>Porcentaje de aumento en el salario: <b>4%</b><br /><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br /><!--[endif]--><o:p></o:p></p> <u1:p></u1:p> <p class="MsoNormal" style="font-family:times new roman;"><u1:p></u1:p><span style="font-size:21;"><u1:p></u1:p>31% -------------><u1:p> </u1:p>4%</span><o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" face="times new roman"><br /><span style="" lang="ES-MX"><u1:p></u1:p>¿Me estoy poniendo demagógico, o es la mera neta?</span><o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family:times new roman;">______<span style="font-family:times new roman;">__</span>_________________________________________________</span></p><p style="font-family: times new roman;font-family:arial;" class="MsoNormal" ><span style="font-weight: bold; font-family: times new roman;font-size:85%;" >Fuentes:</span> <span style="font-size:85%;"><o:p></o:p></span></p> <p style="font-family: times new roman;font-family:arial;" class="MsoNormal" ><span style="font-size:85%;"><o:p> </o:p></span></p> <p style="font-family: times new roman;font-family:arial;" class="MsoNormal" ><span style="font-size:85%;"><o:p> </o:p></span></p> <p style="font-family: times new roman;font-family:times new roman;" class="MsoNormal" ><span style="font-size:85%;"><span style="font-style: italic; font-weight: bold;">Precios del huevo:</span> Mi libreta contable. Mercancía comprada en el mismo supermercado, de la misma marca. Números de ticket: 17 de diciembre de 2007, 6215. Me atendió "Mario Alberto V." a las 7:05:22 pm. </span><span style="font-size:85%;">16 de septiembre de 2008, 6258. Me atendió "Sandra C." a las 7:24:01 pm. </span><span style="font-size:85%;">*Gracias por su compra*<br /></span></p><p style="font-family: times new roman;font-family:times new roman;" class="MsoNormal" ><span style="font-size:85%;"><span lang="ES-MX"><span style="font-style: italic; font-weight: bold;">Salario mínimo:</span> <a href="http://www.sat.gob.mx/sitio_internet/asistencia_contribuyente/informacion_frecuente/salarios_minimos/default.asp">Servicio de Administración Tributaria, Gobierno Federal.</a><o:p></o:p></span></span></p><span style="font-size:85%;"><span style="font-family: times new roman;">Precios y salarios expresados en pesos mexicanos.</span></span><br /><span lang="ES-MX" style="font-family:Century;"><span style="font-family:georgia;"></span><o:p></o:p></span><p></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-5118409941027925031?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-9295887341218080222008-09-03T21:16:00.000-07:002008-09-28T18:59:57.185-07:00Tiemblen, funcionarios de la UEFA<o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"></o:smarttagtype><!--[if gte mso 9]><xml> <w:worddocument> <w:view>Normal</w:View> <w:zoom>0</w:Zoom> <w:hyphenationzone>21</w:HyphenationZone> <w:punctuationkerning/> <w:validateagainstschemas/> <w:saveifxmlinvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:ignoremixedcontent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:alwaysshowplaceholdertext>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:compatibility> <w:breakwrappedtables/> <w:snaptogridincell/> <w:wraptextwithpunct/> <w:useasianbreakrules/> <w:dontgrowautofit/> </w:Compatibility> <w:browserlevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--><!--[if !mso]><object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"></object> <style> st1\:*{behavior:url(#ieooui) } </style> <![endif]--><style> <!-- /* Font Definitions */ @font-face {font-family:Century; panose-1:2 4 6 4 5 5 5 2 3 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:roman; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink {color:blue; text-decoration:underline; text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed {color:purple; text-decoration:underline; text-underline:single;} @page Section1 {size:612.0pt 792.0pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:36.0pt; mso-footer-margin:36.0pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} --> </style><!--[if gte mso 10]> <style> /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} </style> <![endif]--> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">Ahora que los encargados de garantizar la aplicación de la ley en nuestro país han suscrito <a href="http://www.jornada.unam.mx/2008/08/22/index.php?section=politica&article=003n1pol">un acuerdo</a> para garantizar la aplicación de la ley en nuestro país (¡) podemos sin culpa tocar algunos otros temas; mucho más banales, pero no por ello menos nutritivos.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><span lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">La flamante y nueva competencia entre clubes de fútbol de la zona del Caribe, por ejemplo. El solo nombre impone respeto: <a href="http://www.laopinion.com/deportes/gen3/?rkey=00000000000001918770">Concachampions</a></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><span lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">Concachampions.<span style=""> </span>Aprenda este sonoro nombre. </span>Concacaf + Champions = Concachampions. Un duro golpe para <st1:personname productid="la Copa" st="on">la <a href="http://www.uefa.com/competitions/ucl/index.html">Copa de Campeones de la UEFA</a>, quien hasta el momento se había llevado toda la atención mediática y los patrocinadores.</st1:personname></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><st1:personname productid="la Copa" st="on"><o:p></o:p></st1:personname></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><o:p> </o:p></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;">Concachampions.<br /></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><o:p> </o:p></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;">Sí, Concachampions.<o:p></o:p></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><o:p> </o:p></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><o:p><br /></o:p></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">Con la participación de los equipos más poderosos de la zona el espectáculo está garantizado.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><span lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">¿Por qué emocionarme con un juego <i style="">Manchester United-Barcelona</i>, cuando tenemos a la vuelta de la esquina un trepidante <span style=""> </span><i style="">Pumas-Habour View</i>?</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><span lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">¿Por qué pagarme una entrada al Santiago Bernabeu si puedo tener la misma calidad en algún estadio llanero de Trinidad y Tobago?<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><span lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">¿Cuál es la diferencia entre mirar a Thierry Henry galopar en las exquisitas praderas italianas y ver </span><span lang="ES-MX">al <a href="http://www.oem.com.mx/esto/notas/n838564.htm">“Chuletita” Orozco</a> </span><span lang="ES-MX">empantanarse en cualquier lodazal jamaiquino?<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><br /><span lang="ES-MX"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX">Además, es claro que la competencia cumple también una función geográfico-pedagógica: ¿Cuánta gente podía ubicar a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/San_Crist%C3%B3bal_y_Nieves">San Kitts y Nevis</a> en un mapa hasta antes de la justa deportiva? <span style=""> </span>Es claro que hoy tampoco podemos, pero al menos ya sabemos que existe. Y que viven del turismo y la caña de azúcar.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"><span lang="ES-MX"><o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-MX" style="font-family:Century;"><span style="font-family: georgia;">Tiemblen, funcionarios de </span><st1:personname style="font-family: georgia;" productid="la UEFA. Los" st="on"><st1:personname productid="la UEFA." st="on">la UEFA.</st1:personname> Los</st1:personname><span style="font-family: georgia;"> días de pingües ganancias están contados. Pronto, la familia futbolística mundial sólo tendrá ojos para </span><st1:personname style="font-family: georgia;" productid="la Concachampions. Porque" st="on">la Concachampions. Porque</st1:personname><span style="font-family: georgia;"> no hay punto de comparación: La excelencia en el toque de pelota se impone. La verdad, hasta me dan un poco de pena ya.</span><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX" style="font-family:Century;"><o:p> </o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-929588734121808022?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-25849513662815891072008-09-01T18:11:00.000-07:002008-09-03T18:54:05.883-07:00I wanna show you so much more…<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/rktygfUHjRQ&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/rktygfUHjRQ&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /><br /> <p style="font-style: italic;">I wanna chill, I wanna sit real still<br />I wanna sleep like the dead on a bed of roses<br />Me and my lovely wife<br />We’re in the prime of life<br />I wanna feel real, I wanna free-wheel<br />I wanna steal the show from under their noses<br />I wanna get you off<br />Ain’t that enough?<br />I’m gonna abseil down my ivory tower<br />And buy myself a Jaguar</p> <p style="font-style: italic;">I’m a bad ambassador for that elusive place you’re searching for<br />I wanna show you so much more… but maybe some other time</p> <p style="font-style: italic;">I wanna play with the big boys<br />I wanna ride with the tough guys on a Japanese motorbike<br />I wanna hold your hand<br />Hey, what’s your favourite band -honey-?<br />I wanna look like they looked<br />I wanna shake like they shook, I wanna take what they took<br />I wanna get you high<br />Don’t ask me why<br />It’s just something I’ve got to do<br />I’ll try to make it up to you</p> <p style="font-style: italic;">I’m a bad ambassador for that elusive place you’re searching for<br />I wanna show you so much more… but maybe some other time</p> <p style="font-style: italic;">I’m not the Pope and I don’t wanna be the Archbishop of Canterbury</p> <p style="font-style: italic;">I’m a bad ambassador for that elusive place you’re searching for<br />I wanna show you so much more<br />Yeah I could show you so much more<br />But I’m a bad ambassador</p> <p style="font-style: italic;">Well, maybe some other time…</p><br /><h2 style="font-style: italic;">Bad Ambassador, by <a href="http://www.thedivinecomedy.com/?page_id=3">The Divine Comedy</a><br /></h2><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-2584951366281589107?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-63413500071493825212008-04-22T20:04:00.000-07:002008-12-12T21:22:04.429-08:00Un extraño daltonismo aristocrático<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style=";font-family:";" >La vi por primera vez el día de mi llegada a Kakania. Era la tarde y yo descendía del tren que me había traído desde el aeropuerto hasta el centro de <st1:personname productid="la ciudad. Me" st="on">la ciudad. Me</st1:personname> había detenido en el quiosco para adquirir el periódico y un mapa. Justo a un lado había un puesto de flores. Allí se encontraba Estefanía.<br /><br />Sería inexacto decir que fue "ella" quien me llamó <st1:personname productid="la atencin. Se" st="on">la atención. Se</st1:personname> trató más bien de un gesto suyo. En un principio, ella sólo fue la continuación de ese gesto; podría decir que ese movimiento iniciado en su mano, en la punta de su dedo índice derecho, le daba una iluminación especial a toda su persona. La coloreaba.<br /><br />Pero antes he de aclarar algunas cuestiones acerca de <st1:personname productid="La Muy Noble" st="on">La Muy Noble</st1:personname> y Muy Leal, Muy Imperial y Muy Real Ciudad de Kakania, para que este asombro inicial quede enmarcado en su justo contexto y adquiera un mayor sentido.<br /><br />El primer impacto visual lo proporcionaba Kakania apenas al ingresar a su espacio aéreo. La ciudad estaba organizada en perfectos círculos concéntricos; cinco anillos que tenían como centro y origen a <st1:personname productid="la catedral. Su" st="on">la catedral. Su</st1:personname> periferia estaba rodeada de impecables campiñas cuya simetría sólo rivalizaba con el descomunal y cuadrado orgullo de sus habitantes. A una distancia no muy lejana se encontraba el río que había inspirado más de un vals a los músicos de la corte. Aunque era verdad que casi todo en Kakania había inspirado valses a los músicos de la corte.<o:p><br /></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style=";font-family:";" >Una vez en tierra, el visitante recibía otra suave caricia estética, a manera de bofetón, ante la vista de los suntuosos palacios imperiales. Uno podría jurar que los emperadores (todos de nombre Francisco o José) aún habitaban en ellos; casi podíamos imaginarlos bajando con dificultad las inmensas escalinatas, cuidando de no tropezar con sus excelsos faldones y faralaes. Pero no. Ya todos ellos estaban bien muertos; yacían apacibles en sus tumbas perfumadas, en sus mausoleos vigilados por la severa mirada de gigantes de mármol.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style=";font-family:";" >Aunque lo más característico de <st1:personname productid="La Muy Noble" st="on">La Muy Noble</st1:personname> y Muy Leal, Muy Imperial y Muy Real Ciudad de Kakania era, literalmente, el tono que ofrecía su vida cotidiana para los turistas. Por efecto de lo que podríamos llamar un extraño daltonismo aristocrático, todo en Kakania era percibido en colores sepia. Por supuesto que este pequeño detalle se encontraba estipulado en los folletos de las agencias de viajes, donde también se incluía una encarecida súplica:</span><span style="text-decoration: underline;"><br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="text-decoration: underline;"><br /></span></p><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SC865A4EJiI/AAAAAAAAAAs/aDAf9EHJn58/s1600-h/advertencia.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_coTsNLw2iZM/SC865A4EJiI/AAAAAAAAAAs/aDAf9EHJn58/s400/advertencia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5201440845798319650" border="0" /></a><br /><br /><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="text-decoration: underline;"></span><span style=";font-family:";" >Y eso es lo que me encontraba haciendo cuando vi por primera vez a Estefanía. Su gesto era el siguiente: De pie frente a una rosa azul, ella extendía la mano como queriendo tocarla. Su dedo índice se detenía a unos milímetros de la flor, como si entre ellos existiera una frontera de cristal que le impedía tocarla. La fascinación que la rosa ejercía sobre ella era evidente; pero si yo la miraba era sencillamente por esto: Porque la flor era azul y ella vestía <span style=""> </span>los colores del arcoiris.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style=";font-family:";" ><o:p> </o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-6341350007149382521?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-30780143756528275492008-03-13T23:53:00.000-07:002008-03-14T00:32:17.669-07:00Donde cada hoja<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Me veía en el espejo de Frieda y recordaba el rostro sangrante del día anterior, en Viena. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Unos minutos atrás nos habíamos encontrado en la estación Weberwiese de su natal Berlín, en la parte oriental de la ciudad. Esto es importante. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Sabía que después de su efusivo abrazo me preguntaría la causa de mi demora. Para atajar la cuestión giré mi cabeza ligeramente a la izquierda, dejándole ver mi herida. “¿Qué te pasó?”,<span style=""> </span>la inevitable pregunta. “Tuve un sueño extraño. Un poco violento, como puedes ver”. La abracé de nuevo diciéndole lo feliz que estaba de volver a verla, esta vez en su ciudad. Camino a su casa, le conté la verdadera causa de mi desfase: <a href="http://miardilla.blogspot.com/2007/11/detencin-de-rutina-en-la-frontera.html">Un incidente en el puesto de control fronterizo</a>. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">En la cocina del modesto departamento que ella rentaba, comenzó a preparar un desayuno mientras yo seguía hipnotizado con la marca que atravesaba mi mejilla. Y con las incipientes arrugas de mi rostro. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“¿Sabes que nunca pongo la calefacción sino hasta navidad? Pero hoy la pondré porque es un día especial. ¡Y también preparo unos huevos!” <span style=""> </span><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p>(Frieda, ha pasado tanto tiempo desde aquello y aún me conmueven de manera idiota esas palabras tuyas. Los objetos de tu pequeña cocina, el ruinoso edificio, las escaleras, los pasos sobre las hojas secas, tus guantes, tu bufanda, el zapatero, el sastre, tus discos, los mercados de pulgas, las bolsas de plástico, tus bares favoritos, los paseos nocturnos, tus anécdotas y silencios…)<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Nos habíamos conocido un año atrás en México. Ella pasaba sus mañanas religiosamente descifrando códices </span><span style="" lang="ES-MX">en la biblioteca</span><span style="" lang="ES-MX">. <span style=""> </span>De manera mucho menos disciplinada, yo me encerraba ahí tratando de inventar un lenguaje propio. Eran los años de frustración y desvaríos. De las bancarrotas interminables. No pasó mucho tiempo para que compartiésemos tardes de café y de cerveza. Ella nunca lo supo, pero yo la adopté de inmediato y la quise como si fuera mi pequeña hermana. Su personaje era fascinante; su español impecable, quizá por ser lingüista. Encontraba su acento alemán simpático en extremo. Y sobre todo sus gestos. Casi hablaba con signos de admiración. <span style=""> </span>Todavía puedo vernos perdiéndonos en las calles de la colonia Roma, mientras ella me explica el significado de las palabras en náhuatl. Un carácter solitario y siempre de buen humor, sin llegar a esa alegría vacua que me repugnaba tanto. Su lucidez era su mayor atractivo; la gracia de su <a href="http://flickr.com/photos/miardilla/2047344261/">discreta sonrisa</a>, sus intensos momentos de reflexión. Esto en especial era algo que me intrigaba; Frieda podía entrar de súbito en una abstracción tan aguda que me pasmaba. Percibía en ese comportamiento un misterioso estoicismo. Había algo que escapaba a mi entendimiento, pero nunca quise indagar de qué se trataba. Tal vez ella misma no podría definirlo. Era frecuente que se perdiera en medio de una conversación; que su vista se extraviara a lontananza, como si pudiese mirar a través de las montañas y del Océano Atlántico. En los episodios menos graves era frecuente que mezclara<span style=""> </span>frases en alemán con sus respuestas en castellano. Yo adoraba que sucediese aquello, que se perdiese en su propio mundo ante mi presencia. Le contestaba cualquier tontería en español y entonces ella se daba cuenta. <span style=""> </span><span style=""> </span><span style=""> </span><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Estar en su cocina en Berlín era una locura y se lo hice saber: económicamente, era el peor año de mi vida. ¿Alemania? Imposible. Pero estaba allí, así fuese por un par de días. Quizá en el momento en el que más lo necesitaba.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“¿Qué quieres hacer?”- me preguntó.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“Vagabundear. Sigue con tu día de manera normal. <span style=""> </span>Yo te sigo. O no.”<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Bajamos adonde estaban las bicicletas. Estoy seguro que no tenía planeado nada; apenas unas horas antes le había advertido de mi visita. Por eso recuerdo como un pequeño milagro que uno de mis sueños, hasta entonces considerado como muy lejano, estuviese a punto de suceder: Seguir a Frieda en bicicleta por las calles de Berlín.<span style=""> "¿Sabes que en Berlín la gente no tiene una bicicleta? Tiene dos. Por si una falla."</span><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Tuve que esperar muchos años para escribir esto; para acercarme a lo que supone un modesto homenaje a su amistad invaluable. Pero el asunto del paseo, ahora lo sé, nunca podré explicarlo: Ese fue el primer día que realmente anduve en una bicicleta. No en el sentido literal, por supuesto. Pero fue el momento en el cual me olvidé de todo: del miedo a los autos, de las señales, de las curvas, de los agujeros en el pavimento, de las incertidumbres, de los futuros y de los deseos.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Me olvidé de escribir. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Y mejor aún, ubico con certeza el momento exacto en el cual sucedió: cuando dimos vuelta y entramos de lleno al parque junto al canal. Fue como penetrar en un ensueño; desapareció la bicicleta, desaparecí yo y sólo quedó el paisaje. No había reparado en la época del año hasta que <a href="http://flickr.com/photos/miardilla/1821125793/">el color</a> me envolvió. Puedo decir entonces que también ese día conocí a la verdadera estación. Mucho tiempo atrás, <i style="">Albert</i> la había definido con certeza y elegancia: “El otoño es una segunda primavera, donde cada hoja es una flor”. Frieda seguía todavía algunos metros adelante, pero supongo que en algún momento percibió mis felices sollozos. Con su discreción habitual, <a href="http://flickr.com/photos/miardilla/1802124664/">se detuvo un momento</a> mirando hacia el horizonte, esperando a que me repusiera.<span style=""> </span><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">El día sólo transcurrió así, normal y perfecto; con Frieda cumpliendo sus diligencias y comentando con aire despreocupado los lugares de su pasado; allí solía haber un parque; aquél barrio no solía tener tantos aparadores. Su niñez, su adolescencia. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Por la noche, de nuevo en su casa, me puso los discos que escuchaba en aquel momento. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“¿Cuándo te fuiste de México, en agosto?<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“¡No, no, no! En abril”<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“Y llegaste en enero…”<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">“A inicios de enero.”<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Sólo había estado tres meses en mi país y me parecía que había convivido con ella durante años. Tal era el valor del tiempo compartido. Le confesé que los meses que mediaron aquel reencuentro parecían no haber transcurrido tampoco; que me sentía como si apenas el día anterior estuviésemos charlando en mi casa y escuchando música. Ella compartió el sentimiento. Después vino un silencio. Fueron unos segundos en los cuales tal vez los dos teníamos algo importante para decir, sin poder hacerlo. De inmediato, una idea suya, inconclusa: "siempre tienes un período en tu vida que se acaba y no… no…" <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p></o:p>¿Por qué podía imaginar que gruesos lagrimones recorrerían sus mejillas de nuevo? No sería la primera vez. En alguna ocasión en México, sin motivo aparente dejó caer un par de ellos en absoluto silencio. Era como otra manifestación de ese secreto suyo. Otra pieza más de un acertijo compuesto de frases sueltas (“a veces tengo miedo de ser demasiado alemana”) y de silencios sepulcrales en momentos inesperados. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Sentí que en aquel instante ella quería evitar un acceso de melancolía. Ciertamente, no era el momento propicio para estar triste. Así que para romper la incomodidad le dije que le leería un poco antes de dormir. Era algo que también deseaba hacer desde hace mucho. Saqué uno de los dos libros que llevé durante el viaje; el de las cartas de Henry Miller. Había una en la que hablaba sobre la música, que era otro elemento que aprendí a percibir con otros ojos en compañía de Frieda. <span style=""> </span>Su conocimiento musical era enciclopédico, intimidante. Y era especial que yo estuviese frente a la colección de viniles de la que tanto me contaba en México y a la que tanto quería. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">A la mitad de mi lectura se quedó dormida. Pero yo seguí hasta el final:<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; line-height: 150%;"><i style=""><span style="" lang="ES-MX">“He vuelto a oír esa música, he vuelto a vivir de nuevo aquellas horas maravillosas y crepusculares en las que anduve solo o acompañado por unos pocos amigos. Y he comprendido que la música borra muchas cosas. La música borra por completo a la literatura. También a la vida. La música es un sedante. Te convierte en un ser contemplativo. Te hace soñar. Y yo he adquirido el hábito de poner en marcha el tocadiscos cuando cocino, o friego, o cuando hago esto o aquello. Y me he puesto más y más reflexivo, más y más triste, moroso, melancólico. Bellamente. Como si hubiera ingerido alguna droga.” <span style=""> </span><o:p></o:p></span></i></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Antes de apagar la luz pensé que habíamos logrado evitar los llantos por ahora. (Poco tiempo después ella se quedaría sin lágrimas, según sus palabras. Pero nuevamente, estas son las ironías que nos regalan las retrospectivas). <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Nos quedaba un día aún. El día en el cual conocería el secreto de mi amiga (los mejores secretos son las obviedades). O al menos la clave que me permitiría entender de dónde venían sus misteriosos episodios de ausencia.<span style=""> </span><o:p></o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-3078014375652827549?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-54146587349877414782008-02-27T12:34:00.000-08:002008-02-27T12:38:14.466-08:00Los viejos y destartalados vagones<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Una de las pocas travesuras que alguna vez hice fue escaparme al rancho de un amigo durante las vacaciones de verano. Tenía trece años y mis padres me habían negado el permiso a pesar de mis largas y anticipadas negociaciones. Entonces una madrugada les dejé una carta avisándoles que me iba a pasar un mes allí; explicándoles su injusticia con esa típica pedantería que nos posee de adolescentes. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">El contacto inicial de un chico de ciudad con la vida del campo siempre es memorable. Con alegría me atreví a muchas cosas por primera vez: montar a caballo, jugar futbol en un lodazal, ordeñar vacas, leer tumbado en un granero, hacer el amor en un pastizal, sostener a un pato para que un niño de 7 años lo decapitara con una hoz. Pero una de las impresiones más indelebles de la experiencia fue el viaje de ida: Tenía tan poco dinero que pagué un lugar de segunda clase en el servicio de Ferrocarriles Nacionales, cuando aún existía. Por eso tuve que salir de madrugada; el tren salía de Mérida a las cuatro y media. </span><span style="" lang="ES-MX">El rancho se encontraba en la frontera del estado de Campeche y Tabasco. </span><span style="" lang="ES-MX">El trayecto, que a un autobús le tomaría unas seis horas, al tren le tomó doce que me parecieron veinte: la locomotora se detenía casi cada media hora, en cada pequeño poblado. Sobra decir que entre mis compañeros de trayecto se encontraban patos, cerdos, gallinas y<span style=""> </span>señoras con enormes costales cuyo contenido me intrigaba. Recuerdo los olores salobres típicos de los veranos húmedos, mezclados con el tufo metálico de los viejos y destartalados vagones. Aún con estas incomodidades, fascinado sacaba la cabeza por las ventanas para recibir el golpe de aire y el olor a hierba, que eran una pequeña promesa de lo que me esperaba.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><span style="" lang="ES-MX">Curiosamente, el camino de retorno lo he olvidado. Seguramente mis padres se las arreglaron para pagarme el autobús de regreso. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"><b style=""><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></b></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-5414658734987741478?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-2798367210636611405.post-50155524628064597432008-02-20T10:57:00.000-08:002008-02-20T11:00:43.132-08:00:: una agonía moral ::<p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">El guía me pidió mantener una distancia considerable respecto a <st1:personname productid="la fiera. Nos" st="on">la fiera. <span style=""> </span>Nos</st1:PersonName> agazapamos detrás de una gran roca para observarla mientras dormía. Enorme y de apariencia inofensiva, su color se confundía con los tonos pardos de la llanura. <o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">-Trescientos kilogramos. No alcanza velocidades mayores a diez kilómetros por hora, pero si uno es <span style=""> </span>atrapado por ella se activa un mecanismo repugnante. Las glándulas especiales de sus fauces secretan una viscosidad espesa, que adormece la voluntad de la víctima y le provoca una agonía moral, semejante a la que provocan los ocasos en Borneo o ciertas estaciones de radio en <st1:personname productid="la República Checa. La" st="on">la República Checa. La</st1:PersonName> víctima finalmente cae en estado de coma; el bicho únicamente consume las extremidades y los ojos y deja el resto para los carroñeros. <span style=""> </span><o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">Asentí fascinado y pregunté:<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">-¿Y cuál es el nombre de este animal?<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style="" lang="ES-MX">-Esta bestia terrible se llama tedio. <o:p></o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2798367210636611405-5015552462806459743?l=miardilla.blogspot.com'/></div>Pávelhttp://www.blogger.com/profile/04124057349919861994noreply@blogger.com0