tag:blogger.com,1999:blog-279185092008-06-09T00:51:48.804-07:00FRAGMENTOSCrónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comBlogger31125tag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-41568035313574418882008-01-18T16:58:00.000-08:002008-01-18T17:05:59.336-08:00MOMENTO 6Tu cuerpo me dura un día<br /><br />Tus ojos, el amanecer<br /><br />Tus pechos, el mediodía<br /><br />y el ocaso, el calor de tu vientreCrónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1247917566359407602008-01-17T03:30:00.001-08:002008-01-17T03:31:00.662-08:00IMPORTANTEHoy descubrí que yo era alguien importante.<br /><br />Importante en el más ámplio sentido de la palabra.<br /><br />Hoy descubrí que yo soy el único que soy yo.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-64835572092906709122007-05-07T01:53:00.000-07:002007-05-07T02:02:23.114-07:00AVISOMientras esperaba en el aeropuerto, cogió disimuladamente el paquete. De soslayo, para que no le vieran los de seguridad, leyó el mensaje de advertencia. La frase le hizo sonreir.<br />Se dirigió al baño de caballeros, siguiendo a un hombre rubio que le cayó en gracia, mientras iba abriendo el paquete.<br />Sería rápido, como siempre. Y furtivo, que no era cuestión de que le llamaran la atención.<br />Cuando terminó, se lavó la sangre de las manos y se cambió la camisa empapada del líquido carmesí.<br />Dejó el paquete de cuchillas en el lavabo, encendió un cigarrillo y volvió a sonreir, ante la advertencia, escrita a boli por él mismo cuando lo compró, que decí: "Matar da ganas de fumar"Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-16740753985280672992007-03-28T08:49:00.000-07:002007-03-28T08:54:16.956-07:00Por el rabillo del ojoDesde pequeño, veía una sombra que se acercaba hacia él por el rabillo del ojo.<br /><br />Se asustaba y la esquivaba, pero nunca había nada.<br /><br />"Será que eres muy nervioso", le dijo el médico cuando le consultó.<br /><br />Un día, conduciendo su coche de vuelta a casa después del trabajo, creyó ver una sombra por el rabillo del ojo.<br /><br />"No será nada. Son los nervios", pensó, pero la costumbre le hizo esquivarlo.<br /><br />Y tuvo suerte, porque la sombra que no existía resultó llevar cinco ejes, pesar 12 toneladas y haberse saltado un semáforo.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-77022117911298112842007-03-09T21:31:00.001-08:002007-03-12T15:27:29.972-07:00Momento 5Al acabar el verano, el mar dejó la espuma. Su ausencia, una lágrima.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-74936182038104922382007-03-09T21:30:00.000-08:002007-03-11T22:31:47.273-07:00Momento 4A la luz de tu luna,<br /> <br /> tu mirada, el engaño,<br /><br /> tus labios la copa<br /><br /> y tu beso, el veneno.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-72918017229027827632007-03-09T21:29:00.000-08:002007-03-10T11:25:57.540-08:00Momento 3El sol se confundió entre los cabellos de ella.<br /> <br /> Él se fundió entre ambos.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-10367552458901304312007-03-09T07:19:00.000-08:002007-03-09T11:14:50.683-08:00La hora de vestirseA la hora exacta, entraron los asistentes.<br /><br /> Me encontraron, como era de esperar, tumbado. Raro sería haberme pillado de pie, vistiéndome, e incluso noté como uno de los asistentes se dirigía al encargado de vestirme le decía, con una media sonrisa, algo parecido.<br /><br /> Él amagó, me pareció ver, otra media sonrisa, y se dirigió al otro, que llevaba la ropa con la que debían vestirme hoy.<br /><br /> Yo no obstaculicé, por supuesto, su tarea, y me dejé hacer. Con lo que cobraban, los pobres, no iba a fastidiarles la jornada laboral, que bastante tenían con soportarme. Estar al servicio de alguien como yo, es pesado, y hasta desagradable. Bueno, se supone que mi estado me impide relacionarme con los que me cuidan...<br /><br /> Acabaron de vestirme, y uno de los asistentes se acercó con una cajita de maquillaje. Tocaba ponerse la cara guapa, y hacerla más despierta y apacible.<br /><br /> No estornudé, claro, cuando me pusieron los dichosos polvitos, y aguanté los toques de colorete y contuve una mueca cuando me depilaron las cejas.<br /><br /> En media hora, estaba listo. Trabajaban bien, estos chicos. Lástima que no pudiera recomendarlos.<br /> <br /> No tuve ocasión de mirarme en un espejo, ya que enseguida me empujaron hasta la sala donde recibiría a mis visitas. Me colocaron diligentemente sobre el pedestal, y al otro lado de la habitación abrieron las puertas. Hacía algo de fresco, pero era agradable y la verdad, el calor pondría la situación algo incómoda.<br /><br /> La gente iba pasando, saludando con la mano, y alguno de ellos, incluso, iba conteniendo la emoción al verme. Curioso, el ver cómo afectas a quien tanto te conoce. Alguno, incluso hacía algún gesto de desaprobación, pero no les presté ninguna atención. Falsos, que son unos falsos.<br /><br /> Entonces, tuve la impresión de que tiraban de mi hacia arriba, y noté que me elevaba sobre la gente. Ahora ya podía escuchar cada siseo, cada halago y también, cada crítica. Falsos, lo que yo decía.<br /><br /> Me giré hacia el pedestal y vi, por fin, mi cadaver. Estaba satisfecho. Por lo menos en mi velatorio estaba digno.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-62348856626709738882007-03-03T14:46:00.000-08:002007-03-03T14:46:46.468-08:00Momento 2La luna nació blanca, pero él ya no la pudo ver.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-6598212938571468782007-03-01T07:36:00.000-08:002007-03-01T07:37:00.272-08:00¿Quien soy?<p class="MsoNormal">El rostro que me miró esta mañana desde el espejo no despertó ni un asomo de reconocimiento. Sin embargo, debía de ser el mío.</p> <p class="MsoNormal">Salí a la habitación, tan extraña para mi como mi rostro, y busqué algo de ropa para ponerme. En una esquina se amontonaba lo que debía de ser lo que vestí la noche anterior, aunque ni me acerqué. Seguramente, sería tan extraño como el resto de trajes, camisas y pantalones que encontré en el armario.</p> <p class="MsoNormal">Elegí una camisa y un pantalón al azar, y con un conjunto de ropa interior, calcetines y zapatos, me miré al espejo.</p> <p class="MsoNormal">Podría ser mi estilo. O quizás no.</p> <p class="MsoNormal">Bajé a la recepción del hotel (que de eso se trataba. No de una casa, no de un hogar, sino de un hotel de paso) y el recepcionista me saludó con amabilidad.</p> <p class="MsoNormal">Vi como una pareja se detuvo un segundo, para mirarme, y con un breve gesto, me saludaban. Se dirigieron a lo que parecía ser el comedor, y decidí seguirles.</p> <p class="MsoNormal">Una vez dentro, me sorprendió que el maitre se adelantara con rapidez y, dejando de lado a la pareja que entró delante de mí, se dirigiera a mi.</p> <p class="MsoNormal">Con mucha amabilidad (incluso con un exceso de atención, diría yo) me condujo a una mesa apartada, discreta.</p> <p class="MsoNormal">Hizo una breve señal a un camarero, quien me acercó la bandeja de desayunos. Me serví, no sin dejar de percatarme de que se encontraba nervioso, e incluso me ocultaba su mirada.</p> <p class="MsoNormal">¿Quién soy?, volví a preguntarme.</p> <p class="MsoNormal">Todo el restaurante dirigía, en alguna ocasión, una fugaz mirada hacia mi mesa, unos temerosos, otros nerviosos. Los menos, emocionados.</p> <p class="MsoNormal">Saboreé los dulces del desayuno, y entonces reparé en que frente a mi había una silla vacía.</p> <p class="MsoNormal">El servicio estaba preparado para otra persona, pero deduje que no debía de haber nadie más, que no esperaba a nadie, ya que me habían servido.</p> <p class="MsoNormal">La rosa blanca sobre el solitario plato consiguió arrancar de mi cerebro una imagen ràpida, que se difuminó al instante.</p> <p class="MsoNormal">Continué mirando la rosa. </p> <p class="MsoNormal">Finalmente, la cogí con cuidado, y acerqué los pétalos a mi nariz.</p> <p class="MsoNormal">Supe de repente que este gesto se repetía cada mañana, desde no sabía cuando, y que era así como debía ser.</p> <p class="MsoNormal">El maitre se acercó de repente, y dejó, con discreción, un pastillero junto a mi copa de agua.</p> <p class="MsoNormal">La certeza inundó mi mente.</p> <p class="MsoNormal">Sabía quien era, de quien era la plaza vacía, y lo más importante, que había hecho yo.</p> <p class="MsoNormal">Reprimí una lágrima, y tomé la pastilla que borraría, una vez más, los negros recuerdos de aquel día.</p>Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-3590574645438054832007-02-20T15:39:00.000-08:002007-03-01T07:34:08.156-08:00VocesUn día, se despertó oyendo voces en su cabeza. Extrañado, no les dio importáncia, hasta que comenzaron a insistirle.<br /><br /> Su comportamiento se volvió extraño, errático y huraño, y empezó a obedecer sus órdenes.<br /><br /> Compró en ese centro comercial, bebió ese refresco y aquel otro. Comía los lunes en un restaurante americano de comida rápida, los jueves en un chino y los fines de semana iba a esos bares que le indicaban.<br /><br /> Su ropa olía al suavizante que le indicaron y su boca, al dentífrico de menta que le susurraron.<br /><br /> Y así fue hasta que se le acabaron las pilas a la radio.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-45425286152308319692007-02-20T15:37:00.000-08:002007-02-25T15:56:59.569-08:00Momento 1Acostado sobre el césped del jardín, miraba una nube.<br /><br /> Esta, avergonzada, le lanzó una pequeña y fresca gota de agua, que le alcanzó en la nariz y le provocó una sonrisa.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-14831447396326852622007-02-20T15:32:00.000-08:002007-02-20T15:36:03.136-08:00MoribundasDe un corte decidido, las tijeras diseccionaron la arteria que le permitía vivir.<br /><br />Sin remordimientos, cogió la parte que todavía se veía rosada y con vida y la trasladó hasta donde aguardaban, tumbadas, las otras once.<br /><br />Todas presentaban el mismo aspecto, todas parecían vivas y hermosas, pero él sabía que sólo era un espejismo.<br /><br />Pronto perderían su belleza y su encanto.<br /><br />Aún así, el ramo le había quedado preciosoCrónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1160040272941215822006-10-05T02:24:00.000-07:002006-10-05T02:24:32.953-07:00EL RELEVO<p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Después de tantos años, por fín llegó el día.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Antonio llevaba tres años esperándolo, ansioso. Hoy era el día en que se retiraba, en que dejaba a la familia que le había acompañado tantos años de trabajo.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Ahora, debía cumplir con la tradición, y transmitir a su sustituto toda la experiencia, el saber hacer que había acumulado en cuarenta y cinco años al cargo de la portería, igual que Agripino hizo con él..<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Deseaba que el joven que le iba a relevar continuara con su labor, barriendo la escalera, bajando las bolsas de la basura, subiendo a los vecinos el correo todas las mañanas... Y todo por un sueldo de pena. Pero, así era la<span style=""> </span>vida que habían elegido, al fín y al cabo.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Con una sonrisa triste, amagó una lágrima y comiendo<span style=""> </span>un trozo de pastel, salió por el portal, sólo, sin mirar al ojo electrónico del plateado artefacto que habían instalado en el zaguán.<o:p></o:p></span></p>Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1159314439882054442006-09-26T16:46:00.000-07:002006-09-26T16:47:19.896-07:00PESADILLA DE DÍA<p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Luis no podía dormir.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Se imaginaba encerrado en la<span style=""> </span>fábrica, en la cadena de producción, observando con monotonía como pasaban las piezas.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Pensaba en el<span style=""> </span>sueldo ajustado, en los turnos rotativos que tenía que sufrir. Salir una semana a las dos de la tarde, y a la siguiente, pasar la noche fuera de casa, encerrado entre polvo y asfixiante trabajo.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Levantarse, trabajar y volver a casa, donde le esperaba su familia, y vuelta a empezar.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Sin complicaciones.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Sin problemas en la bolsa.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Sin Hacienda persiguiéndole.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Sonriendo, se durmió.<o:p></o:p></span></p>Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1159258345628388002006-09-26T01:10:00.000-07:002006-09-26T01:12:25.656-07:00TENÍA RAZÓN<p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">No pensaba en escalar montañas, desde luego. Arriesgar su vida por deporte no era lo más divertido, repetía a sus amigos, mientras los veía preparar la ascensión. Era peligroso, y ellos no veían el peligro.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Un día dijo “¡Qué demonios! Tendrán razón”, y les acompañó.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">“Pues tenía razón, nos jugamos la vida por nada”, dijo su buen amigo Rubén, en su funeral.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><o:p> </o:p></p>Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1157277958707329812006-09-03T03:05:00.000-07:002006-09-03T03:05:58.773-07:00EL ALMACÉN<p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><br /></p> <p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">El teléfono sonó justo cuando llegó a casa.</span></span></p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Se había tirado diez horas encerrado en la fábrica, haciendo que la sección funcionara, y no tenía ganas de continuar con los problemas. El trabajo de encargado tenía sus momentos buenos, pero desde luego, las obligaciones podían venir cuando menos las esperabas.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Suspiró y descolgó. A ver qué pasaba ahora.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">-¿Sí?, preguntó al pequeño teléfono, esperando todavía que alguien se hubiera equivocado de número.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">-¿Toni?- Dijo alguien al otro lado. No se habían equivocado.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Dime, Carlos, dime.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Mira, es que he salido al almacén a dejar un palet, en mitad de un pasillo, porque no hay sitio...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ya, lo se. No podemos hacer nada con eso, al menos, hasta que terminen el nuevo centro logístico.Entonces ya tendremos sitio de sobra...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">No, si ya lo se. El caso es que al entrar en el pasillo, se ha caído una fila de las que estaban por detrás, de cuatro palets de altura, y me ha tapado el camino. No puedo salir por allí.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">“Genial”, pensó Toni. “Otro desastre para limpiar mañana, y otro marrón que comernos ante gerencia por roturas...”</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sal por el otro lado, y mañana ya lo limpiarán. Deja los palets por el otro lado...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Esa es la cosa. Por el otro lado está cerrado también. Hay como tres filas en mitad del pasillo y no se puede pasar. Estoy encerrado en el pasillo... con el torito.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">“Fantástico”. Más lios...</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, baja del torito y sal andando, con la llave. Deja ese ahí, y coge otro...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">El caso es que no puedo salir. Estoy encerrado, pero encerrado. ¿Podrías enviar a alguien a mover algunos palets para que pueda salir? No es cuestión de que me caiga o me corte con los azulejos al intentar salir...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, claro, no te hagas daño, encima...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, pues espero un rato, a ver si vienen.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, voy a ver...</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Colgó y marcó el número del hornero.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Sí, quien es?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Marcos, soy Toni. Dice Carlos que se ha quedado encerrado en un pasillo del almacén, porque se le han caído unos palets y le cierran la salida.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ah, pues no sé nada...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Mira a ver si te puedes acercar y ver si entre los dos podeis hacer un hueco para que salga con el torito, o al menos, que salga él andando.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, ¿dónde está?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Hombre, pues en el almacén...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ya, pero ¿en el A o en B?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Er... pregunta a Sandra, que ella sabrá donde están sacando el material.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale. Miro y te digo algo.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Venga, hasta ahora.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Toni suspiró y marcó el número de Carlos. Sonó cinco veces, y finalmente, se puso el contestador.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">“Que raro”, se dijo. “se le habrá caído, o lo tendrá en el bolsillo y no lo habrá escuchado”.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Cerró el coche con llave, y llegó hasta la puerta del bloque de pisos. No tenía ganas más que de meterse bajo la ducha, cenar algo rápido y salir a tomar una cerveza. Con un poco de suerte, en una horita estaría en el pub, charlando con Luis y Carmen.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">No había llegado al ascensor, cuando volvió a sonar el teléfono.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Era Carlos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Si, Carlos?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Toni, que si has llamado a alguien...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, sí, he hablado con Marcos y se acercará a ayudarte. Retirais lo que podeis y mañana ya se limpia...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, entonces, espero a que venga.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ah, te he llamado, y no me lo cogías...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Pues no lo he escuchado... Que raro.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, da igual. En un momento, irá Marcos y sales de ahí. Si hay algún problema, me llamais.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, espero entonces...</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Subió hasta su piso, y entró.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">El calor de agosto había caldeado la vivienda, y al no haber ventilado el piso en todo el día, el ambiente era sofocante.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Abrió las ventanas del salón, y se fue hacia la ducha.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">No se había quitado la camiseta, cuando volvió a sonar el teléfono... No tendría mucha paz esa noche...</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Era Marcos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Toni?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Dime, Marcos.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sandra dice que no sabe en qué almacén lo está sacando Carlos. Han tenido algo de jaleo esta tarde y no se ha podido acercar allí. </span></span> </p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vaya...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Además, pregunta si querías algo, porque has llamado antes...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">No, no. He llamado a Carlos, pero no lo ha cogido. Mira a ver si está en el B, que es donde lo dejaban esta mañana...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ah, vale, entonces voy a ver...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, ya me cuentas.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Hasta luego.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Suspiró otra vez. ¿Por qué las cosas raras pasaban siempre a estas horas? Si hubiera sido hacía sólo dos horas, estarían todos allí y en un momento, todo resuelto.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Se metió en la ducha y agradeció el chorro de agua templada que le quitó el sudor, la pesadez y el cansancio de encima.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">De todas maneras, se sentía intranquilo. Tenía la sensación de que algo no iba bien. No podía precisar qué era exactamente, pero algo de la conversación con Marcos le había dejado inquieto. </p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Le molestaba más la sensación de no saber qué era, que lo que podía ser.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Acabó de vestirse para cenar, cuando sonó el teléfono. </p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Toni? Soy Carlos.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, Carlos. Oye, ¿en qué almacén estás?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Cómo dices?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Que en qué almacén estás, para que vaya Marcos. O ¿ya ha ido por ahí?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">No, que va. Aquí estoy, esperando. He intentado salir entre dos filas de palets, pero cualquiera se atreve a meterse por ahí...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">No, mejor no. Espera a Marcos y no te muevas.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, pero que se de prisa, que se está poniendo oscuro.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Hombre, están los focos...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ya, pero no parece que funcionen muy bien. Esto se está poniendo oscuro.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, ahora se acerca Marcos y te ayuda.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale. Espero, entonces.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">La línea enmudeció de repente. “La batería”, conjeturó. Eso explicaba que no hubiera sonado antes. </p> <p style="margin-bottom: 0cm;">“Mierda, no me ha dicho el almacén donde está”.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Llamó al teléfono de Carlos, esperando que al menos, se diera cuenta de que llamaba y la batería aguantara un poco más.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Nada, volvió a saltar el contestador.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Al colgar él, llamó Marcos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Sí?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Toni, soy Marcos. He salido al almacén B, pero no veo nada raro...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿No hay ninguna fila en el suelo?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, hay pasillos cerrados. No veo lo que hay detrás. ¿Dónde está Carlos?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Pues acabo de hablar con él, y no me lo ha podido decir. Se le ha acabado la batería a su móvil.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ah... como le has llamado, era por si habías podido hablar con él...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, pero no ha podido decírmelo.A lo mejor está por el otro lado. Ayer entraban por el otro lado. Seguro que está por el otro lado. </span></span> </p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Voy a mirar, pues. Sandra está aquí también, iremos los dos juntos.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, me llamais con lo haya.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">La sensación de que algo no iba bien crecía en una parte de su cerebro, pero la descartó, pensando que se debía a lo extraño da la situación.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Fue hasta la cocina y se abrió una barra de pan. Se hizo lo que su hermano llamaba “energía de combate”, bien cargadito para aguantar una noche de copas, que para eso era viernes.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Con un poco de suerte, una vez resuelto esto, no le molestarían en todo el fin de semana. Por la mañana iría a la fábrica, vería el desastre, que ya habrían recogido en parte los de la limpieza, y buscaría un sitio seguro para el resto de palets.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Al coger el bocadillo, ya con la boca abierta, se vió interrumpido por la cancioncilla del teléfono.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Carlos...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí... Oye, Toni, no es por molestar, en serio, pero esto se está poniendo oscuro, y va a ser chungo vernos bien para salir de aquí.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ya van para allá Marcos y Sandra. Tú estás bien, ¿no?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, estoy bien, pero llevo aquí como media hora y no veo movimiento...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ah, ¿estás en el almacén B?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, claro, pero por la parte de atrás.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Cerca de la puerta de los camiones?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">No, más al fondo...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, ahora se lo digo a Marcos y te llamo.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno, pero que no tarden.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Tranquilo, que ya van.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Hasta ahora.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Adiós.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Marcó la rellamada a Marcos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Marcos, soy Toni.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Dime.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Está en uno de los pasillos del B, entrando por detrás, por la parte de la puerta de los camiones.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, vamos para allá.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Oye, ¿están rotos los focos?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Los focos? No, que va... están todos en marcha. Hay mucha luz.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Es que dice que se está haciendo oscuro...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Pues no sé, aquí hay luz.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, acercaros y mirad. Si está muy complicado, ya veremos como lo resolvemos.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Bueno. A ver qué ha pasado...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Venga, hasta ahora.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Volvió a llamar a Carlos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Dime, Toni.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">La voz que sonaba no era la de Carlos. Era de una chica. De Sandra. Buena señal.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Oh, Sandra. Nada, era para ver como estaba el tema...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Todavía no hemos llegado. No tardaremos. Llevo el movil de Carlos porque se lo había dejado, y como habías llamado, por si querías hablar con él.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, vale... De todas maneras, ya me llama él. Aunque tiene la batería algo descargada, y se corta.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ajá. En cuanto le encontremos, le daré el móvil para que te llame.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Venga, ya me decís.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Hasta ahora.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Al cortar, sintió que se le escapaba algo. Esta vez, no era una sensación. Casi podía ver una sombra vagando ante sus ojos, susurrándole algo...</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Algo que no encajaba... algo que no estaba bien...</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">El sonido del teléfono le sacó de sus pensamientos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Sí?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Hola. ¿Viene ya Marcos o no?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, sí, está al llegar.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Eso espero, que esto se está poniendo muy oscuro. No veas como acojona estar aquí. Parece que se va a caer todo...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Pero, ¿no hay luz?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, algo. Sobre todo al fondo, pero no llega bien hasta aquí. Muchos palets apilados, supongo.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Ah, vale. Oye, te llevan el móvil, cuando estés fuera, llamais, para saber que ya está todo bien. Los palets lo dejais en otro sitio, que mañana les buscamos un hueco.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale. Ah, mira, creo que ya los oigo. Vienen unos cuantos...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, va Sandra también.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Sandra? Pues parece un tío... En fin, oye, que tengo que irme. Ya te llamo.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale, hasta ahora.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Se abrió la cerveza y tomó un largo trago, frío, renovador... cuando una idea le surcó la mente.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">El teléfono. ¿Cómo había llamado Carlos si el teléfono lo tenía Sandra? Eso era lo que le molestaba...</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Marcos llamó entonces.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Toni. Estamos frente a la fila que se ha caído. Menudo desastre...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Vale. ¿Está ahí Carlos?</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Se ve la luz del torito... pero... a él no lo vemos.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Un grito de mujer, amortiguado por la distancia, llegó hasta sus oídos. </p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¡Joder!</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Esa era la voz de Marcos...</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¡¿Qué pasa?! ¡Marcos!</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Toni, tío...</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">El sollozo de Sandra sonaba de fondo, entrecortado sólo por un “No, no, no...”</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¡¿Qué pasa Marcos?!</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Toni...</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¡¡¿Qué?!!!</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Carlos... está debajo de los palets...</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Un sudor frío recorrió la espalda de Toni, mientras la voz de Marcos comenzaba a convertirse en un lloro...</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¡¡No se mueve!!</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Se quedó inmovil. El bocadillo, la cerveza, la tele, que estaba encendida frente a él, dejaron de tener sentido, mientras intentaba poner algo de sentido a todo esto...</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Entonces, se cortó la llamada.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;">Volvió a sonar, y esta vez, era Carlos.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">¿Sí?</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Aunque no quiso, el “Sí” sonó tembloroso, sin fuerza.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Oye, que ya estoy listo. Han venido a buscarme. Me voy, ya te llamo luego, si eso.</span></span></p> </li><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Sí, sí...</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">No podía articular ninguna palabra más. Aunque tenía que ser una broma. No podía ser real.</p> <ul><li><p style="margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:100%;">Te dejo, que estos tienen prisa. Un saludo.</span></span></p> </li></ul> <p style="margin-bottom: 0cm;">Desde el otro lado, la llamada se cortó.</p> <p style="margin-bottom: 0cm;"><br /></p>Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1151515706433227582006-06-28T10:27:00.000-07:002006-06-28T10:28:26.446-07:00PAOLALlovía<br />Paola estaba en la calle, mojándose. No recordaba cuanto tiempo llevaba en esa acera, pero era seguro que, cuando llegó, ya llovía.<br />Pero no podía irse, todavía no. No había podido hablar con nadie, y no tenía dinero para darle a Jonás.<br />Una luz en una ventana llamó su atención. En ella, una niña, tapada con una mantita, le observaba, y, al momento, una figura, que sería su papá, la abrazaba, llevándola dentro.<br />Una triste sonrisa asomó por sus envejecidos labios, recordando cuando, no tantos años atrás, su papá también la mecía, en una gastada mecedora, mientras veían la puesta de sol de su Ecuador natal.<br />¡Cuanta suerte tienen las niñas de este país!, pensó. No tienen que abandonar a su familia, y aventurarse más allá del mar, acompañadas de sus hermanos pequeños, engañadas, y sin saber si podrán volver a ver a los suyos.<br />Ahora, las caricias que recibía, eran dolorosas, pero necesarias para vivir.<br />Vió que un hombre se acercaba, y se preparó para abordarle. Esperaba poder irse con él, sino su hermanito, volvería a amenazarle con la navaja.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1151012544783875972006-06-22T14:40:00.000-07:002006-06-22T14:42:24.793-07:00PAULALlovía.<br />El agua caía tras la ventana creando un inquietante velo que cubría en parte la calle.<br />Pero a Paula no le importaba. Le gustaba la sensación de calor que daba el radiador, mientras veía como en la calle todo se mojaba, y los pocos que pasaban por ella, aceleraban el paso, para llegar pronto a casa.<br />Cogió su manta, se envolvió en ella, y, con la compañía de su osito, continuó observando a la mujer que iba, arriba y abajo, por la acera de enfrente.<br /> A Paula también le gustaría estar en la calle, sintiendo el agua sobre su pelo, como esa señora, pero sus papás no le dejaban salir cuando llovía. A la señora no le importaba mojarse, y, de cuando en cuando, se acercaba a los señores que pasaban, y, una vez, uno le dio fuego.<br />Paula sabía que estaba esperando a que llegara su marido, porque es lo que hacen los maridos, llegar a recoger a sus mujeres. Luego, la llevaría a casa, y le diría cosas.<br />Como las que le decía su papá a su mamá. Luego, su marido entraría a dar las buenas noches a su hija, como hacía papá.<br />Paula lo sabía muy bien. Es lo que hacían los papás.<br />Ahora, hacía muy poquito que papá había acabado de gritar a mamá, y se había oído un golpe muy fuerte, más que otras veces. Seguro que su papá estaría subiendo las escaleras, para darle los besitos de buenas noches.<br />Paula cerró los ojos, apretó el osito contra su cuerpo, y se encogió bajo la manta, esperando a que su papá abriera la puerta, como todas las noches.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1150841860891346212006-06-20T15:17:00.000-07:002006-09-26T01:13:59.323-07:00EL ARTEFACTO QUE VINO DEL CIELOLa tierra tembló ligeramente cuando se posó el artefacto.<br /><br />Poco a poco, desplegó sus antenas, y dirigió sus cámaras a los monticulos circundantes.<br /><br />Como era una nave de exploración, hizo lo que se suponía, y comenzó un breve viaje alrededor del abandonado e inútil módulo que la había traído hasta ese planeta desconocido.<br /><br />Comenzó a emitir sus pitidos y señales a sus amos, alejados en la inmesidad del espacio, transmitiendo la imagen de un planeta abandonado y triste. A lo lejos, tras la línea del horizonte, creyó adivinar una columna de humo, ascendiendo a las capas superiores de la atmósfera, y decidió dirigirse hacia allí.<br /><br />De repente, un grupo de ... algo... se le echó encima, desarmando y destrozando su maquinaria. Si hubiera tenido sentimientos y pensamientos complejos, se abría asustado. Por no hablar de reacciones físicas, claro.<br /><br />Los habitantes de ese planeta, rudos y parlanchines, que se movían a dos patas y tenían extremidades para transportarlo, decidieron que el artefacto ya no suponía un peligro, y lo pusieron en una estantería, olvidado, mientras su sistema de reparación hacía malabares para reestablecer la comunicación.<br /><br />La imagen que transmitió era una escena familiar, en la casa de uno de los habitantes de este planeta que le habían atacado sin motivo. Papá volvía de trabajar, mientras mamá ponía la mesa, el peque lloraba en su sillita y la niña recogía su tentáculo en una graciosa trenza.<br /><br />Los técnicos de la NASA, finalmente, optaron por difundir las imágenes grabadas en Almería, y dar por perdida la sonda marciana.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1149892801997035542006-06-09T15:38:00.000-07:002006-06-09T15:40:02.006-07:00LA VISITANTECuando le dijeron que la conocería, finalmente, al cabo de dos o tres semanas, se puso nervioso.<br /><br />No había oído hablar muy bien de ella. De echo, todo el mundo le daba malas referencia.<br /><br />Su cuñado la había conocido hacía sólo tres meses antes, y su hermana estaba llorando ahora...<br /><br />Así que fue una sorpresa cuando llego el momento.<br /><br />Ella fue extremadamente educada y amigable, tremendamente bella y agradable.<br /><br />Le tomó de la mano y lo guió por el intrincado camino que tenía que recorrer.<br /><br />Desgraciadamente, pensó, no podría volverla a ver.<br /><br />Era un encuentro que sólo se disfrutaba una vez en la vida.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1149638235631758422006-06-06T16:57:00.000-07:002006-06-06T16:57:42.730-07:00EL CAMINANTELa luz de las farolas iluminaba la calle San Juan, sumergida por unas horas en la época medieval. La feria, que se celebra cada año a principios de junio, sirve para reunir algo de dinero para las fiestas, que se celebran unas semanas más tarde, en honor al patrón del barrio. No era una buena ambientación, desde luego.<br />Quizás sirviera para entretener a los ondenses de principios del siglo XXI, pero alguien que hubiera recorrido esas calles, siglos antes, en la época que intentaba representar, sonreiría con sorna ante los vanos intentos de los vecinos por recrear las calles.<br />Faltaban los olores, la suciedad propia de una sociedad todavía anclada en épocas oscuras, el calor de unos habitantes nacidos de la mezcla de culturas y, sobre todo, la imponente figura de la fortaleza en lo alto de la colina.<br />El caminante se detuvo a mitad cuesta, y miró hacia abajo. La imagen que ofrecía el final de la cuesta no se parecía en nada a lo que él recordaba.<br />De hecho, nada de lo que había visto recordaba apenas a la Onda que visitó por última vez hacía algo más de 20 años.<br />Los cambios acompañaban a la pequeña villa, igual que lo habían hecho con el resto del mundo, desde aquel frío día de invierno en que el caminante vio la luz del sol, apagada por las nubes, hacía ya demasiado tiempo.<br />Lo único que no parecía haber cambiado, era él.<br />Como siempre, sus primeros pasos en las antiguas calles, que tantas veces, a lo largo del tiempo había recorrido, le encaminaban, inexorablemente, a las puertas del Castillo.<br />No tenía necesidad de hacer ese camino, lo sabía.<br />El objeto de su interés ya no estaba allí. Había sido depositado en otro lugar, tan seguro como su antiguo receptáculo, y mucho más acorde con los tiempos que corrían.<br />Pero algo, quizás la nostalgia, quizás otra cosa aún más profunda, le conducía hasta aquel monumento a la barbarie, pero también a la nobleza humana, que estaba coronando con orgullo imborrable la vida de los ondenses, ofreciendo su protección, aunque estos no fueran conscientes de ello.<br />Cuando llegó a la Plaza de la Morera, no pudo evitar un escalofrío. Una sombra atravesó su recuerdo y el viejo dolor del hombro le recordó que pese a todo, no se puede escapar del pasado.<br />Ignoró los fantasmas que le visitaban de nuevo, y ascendió hasta la puerta del castillo.<br />Suponía que habrían cámaras de vigilancia, así que se limitó a sentarse frente a las puertas de hierro forjado, nuevas, impolutas, que habían sustituido a las recias hojas de madera que tantos golpes habían resistido.<br />No estuvo más de una hora allí, pensativo y ceñudo.<br />Se levantó y, preparado, se dirigió al que desde hacía tanto tiempo, se había convertido en su destino.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1148683797883743672006-05-26T15:49:00.000-07:002006-05-26T15:49:57.890-07:00LA BOMBAAgobiado por el fuego enemigo, buscó desesperado en la caja de plástico.<br />Al encontrar el frío tacto del cilindro metálico, sintió renacer una pequeña esperanza, y lo asió fuertemente.<br />Tiró de la anilla, y la fuerte explosión de frescor y burbujas recorrió su garganta, despejando en parte los efectos del sofocante sol.<br />Refrescado y con más ganas, volvió a la novela.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1147908087392261882006-05-17T16:21:00.000-07:002006-05-17T16:21:27.400-07:00DISTINTOEse día se dió cuenta de que no era uno más.<br />Se levantó decidido a desmarcarse del resto, a ser él mismo y demostrar su individualidad.<br />Tiró sus monocromos trajes y se vistió con esa estrambótica ropa que guardaba para los días de fiesta.<br />Cogió la cartera roja, la que le regaló esa chica de la que ya no recordaba el nombre, y tiró su gastada y aburrida compañera de trabajo.<br />Se dejó un fino bigotillo sin afeitar y salió con una sonrisa distinta al portal.<br />Subió al coche, y consultando su agenda, se dispuso a afrontar una jornada laboral distinta.<br />Desde ese día, no sería como los demás.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27918509.post-1147734951121315262006-05-15T16:14:00.000-07:002006-05-16T15:50:25.256-07:00MASCARALa blanca cara de la Luna se reflejaba en el líquido que manaba en abundancia en el valle, convirtiendola en una triste máscara roja.Crónicas de Sepelacihttp://www.blogger.com/profile/12733773038939835729noreply@blogger.com