tag:blogger.com,1999:blog-275851652008-07-20T14:56:19.631-03:00blog del hendrixhendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comBlogger54125tag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-51703326002253162582008-07-17T11:06:00.002-03:002008-07-17T11:08:43.123-03:00Pero… ¿Cuándo vamos a aprender?Sucedió, finalmente, lo que debía suceder, mal que nos pese. Nuevamente el peronismo (no sólo el gobierno, ni el kirchnerismo) fue derrotado en una confrontación político ideológica en la que se confirmaron otra vez las leyes de la politiquería liberal: no gana el más justo, ni el que tiene razón, sino el que más inteligentemente utiliza las armas (herramientas) de que dispone.<br />Esta nota podría evaluarse como la cómoda posición de un cronista que dicta cátedra sobre lo que se debería haber hecho teniendo en sus manos el diario del lunes (en este caso el del jueves) si no fuera porque, el 16 de junio próximo pasado, quien esto escribe hoy, afirmaba en otra nota (“Carta abierta – la tozudez no da para más-”), que la racionalidad y una correcta evaluación de la realidad que se vivía en el país, debían imponerse por sobre los deseos voluntaristas. Y que, en caso contrario, asistiríamos a una derrota que pondría en grave riesgo las posibilidades de gobernabilidad.<br />Fundamentábamos esa posición de la siguiente manera, con las frases que colocamos encomilladas en esta nota:<br /><br /><span style="font-style:italic;">“Una medida económica coyuntural que a muchos nos pareció correcta, ha llevado al pueblo argentino a un nivel de enfrentamiento que logró unir a los sectores conservadores con grupos de izquierda, a reflotar conceptos que creíamos olvidados, a regenerar debates sobre la conveniencia o inconveniencia de la continuidad de un gobierno elegido democráticamente. La tozudez no da para más”</span>.<br /><br />Desde el primer momento, la posición del gobierno estuvo basada principalmente en el concepto de autoridad gubernamental, olvidando que la esencia del gobierno en una democracia formal no es la imposición, sino la persuasión y la negociación. La única alternativa a este método es la construcción paulatina de poder popular real, apoyado en el conjunto del pueblo organizado detrás de un genuino y coherente Proyecto Nacional. Si esto no se comprende, estaremos confrontando con la poderosa estructura del stablishment pretendiendo utilizar sus mismas concepciones y anticuerpos. Un imposible.<br />El gobierno despreció la negociación desde un comienzo, tal vez alentado por algunos asesores especializados en obsecuencia -que entonces mencionábamos- e insistió en un error garrafal:<br /><br /><span style="font-style:italic;">“Se conjugan aquí una errónea información y un desconocimiento del funcionamiento de la economía, se le ha sumado al conflicto un inteligente aprovechamiento por los medios periodísticos de la enorme ineficacia comunicacional por parte del gobierno, y de un discurso opositor que ha utilizado hábilmente el componente emocional del “chacarero indefenso” para favorecer subrepticiamente los intereses de la concentración capitalista y de la entrega de recursos”.</span><br /><br />A esa estulticia comunicacional se sumaba, entonces, la incapacidad de trasmitir a la tropa propia (léase ministros, secretarios, diputados, senadores, dirigentes), los argumentos imprescindibles que hubieran podido no sólo insuflarles el convencimiento de lo correcto, sino proporcionarles la base discursiva para llevar ese convencimiento a sus provincias, a sus ámbitos de pertenencia. Por supuesto, esto sólo puede hacerse, reiteramos, cuando existe un Proyecto de país orgánico, coherente y compartido, que ayudara a colocar el debate con el “campo” en su justa medida:<br /><br /><span style="font-style:italic;">“Es cierto también que la estructura de la “inteligentzia” gubernamental se ha demostrado absolutamente incapaz de controlar el debate, de aportar alternativas contenedoras que lograran acercar a la comunidad algo de tranquilidad y certeza, elaborando un discurso racional, mesurado y coherente que estableciera un “rango” cualitativo táctico a una medida que, por inoperancia e incapacidad de varios funcionarios (incluida la presidenta) se ha transformado en una crisis estratégica de gobernabilidad”.</span><br /><br />También se demostró que para llevar adelante un proyecto peronista no es suficiente con declamar intenciones. Es una verdad de Perogrullo que la doctrina peronista (con la que se puede coincidir o no, pero indudablemente constituye una de las bases conceptuales en las que se asienta hoy nuestro país) requiere para su aplicación práctica la comprensión de dos premisas fundamentales: una correcta evaluación de la realidad (la única verdad) y una cuidadosa medición de los tiempos políticos.<br /><br />Era innegable que esas premisas no se estaban cumpliendo:<br /><br /><span style="font-style:italic;">“Señora Presidenta: tome conciencia de que esta batalla ya la hemos perdido en la opinión pública. ‘Por ahora’ (como diría el presidente Chávez), la única medida prudente es recoger los heridos, aceptar el costo político que de todas formas ya ha sido pagado, y aprender del error. Persistir sería poner en riesgo no ya una posición económica, sino la supervivencia de su gobierno. Aunque usted no desee verlo, esto es lo que está en juego hoy”.</span><br /><br />Frente a esa realidad, que nos parecía indiscutible, sugeríamos en esa nota del 16 de junio, una negociación forzosa para no perder todo:<br /><br /><span style="font-style:italic;">“Señora Presidenta: la rectificación es necesaria, pero aunque sea dolorosa, no tiene porqué ser indigna ni vergonzante.<br />Por el contrario, el gobierno debe anunciar que, aún convencido de la corrección de las medidas, acepta retrotraerlas parcialmente dado que está claro que la mayor parte de la sociedad no comparte la justeza de las mismas.<br />Que las retenciones se retrotraen al mes de marzo, para todos aquellos propietarios cuyos campos no superen las 2.000 hectáreas sembradas.<br />Que siguen vigentes para los pooles de siembra, y que se analizarán durante este año -en conjunto con las organizaciones agropecuarias y con la adecuada difusión pública- las medidas a implementar a partir del año próximo.<br />Que el gobierno analizará en este año el restablecimiento de la Junta Nacional de Granos y de la Junta Nacional de Carnes, que supervisen y controlen la política exportadora nacional”.<br /></span><br />Pero, desde luego, cuando las decisiones se tiñen de soberbia e intransigencia, dejan de tomarse en cuenta las preguntas primordiales de una lucha política: ¿Cuánto poder tenemos? ¿Cuánto poder tienen ellos? ¿Puedo modificar hoy esa relación de poder?<br /><br /><span style="font-style:italic;">“En política, subestimar al adversario es un lujo que el peronismo no puede ni debe volver a permitirse”.</span><br /><br />Debemos reafirmar que nuestra opinión sigue siendo la misma: era y es correcto aplicar las retenciones. No tenía el gobierno –y esto ya era evidente a principios de junio- poder suficiente para imponerlas tal cual estaban planteadas. Se me dirá que “perdimos sólo por la defección de Cobos”, pero esto es reduccionista: subordinar a la potencial conducta de una persona una estrategia nacional, implica un nivel de improvisación enorme. Llegamos a la decisión de Cobos porque nuestra propia fuerza no alcanzó. Y no alcanzó porque, simplemente, la fuerza del pueblo no alcanzaba. Porque en cinco años no se consideró “necesario” consolidar esa fuerza popular detrás de un proyecto nacional. Se apeló a esa fuerza con “una” medida, no con una idea.<br /><br />Por no dar un paso atrás, que nos hubiera permitido luego dar dos adelante, perdimos un kilómetro. La próxima semana vendrá la discusión de los tamberos. En un mes, los ganaderos reclamarán. El gobierno está ahora partido en dos, el justicialismo en tres, y se le ha otorgado a la oposición un triunfo total e innecesario.<br />Deberá reorganizarse urgentemente el gabinete nacional. Deben abandonar el mismo aquellos ministros que se han revelado ineficientes en esta etapa. Pero, principalmente, el gobierno deberá decidir su camino en adelante. El proyecto de país debe ser explicitado claramente, sin tapujos ni medias tintas, porque el pueblo argentino necesita tener la certeza de hacia donde se transita, y la posibilidad de optar cuando el momento llegue.<br /><br /><span style="font-style:italic;">“Deberemos aprender que el más peligroso hándicap que los gobernantes peronistas han concedido históricamente a la oposición antinacional es la propia complacencia. Que el “bastón de mariscal” peronista no puede comprarse, sino que se porta en préstamo, y que no tiene ningún parecido con el bastoncito que a uno le regalan cuando le ponen la banda presidencial”.</span><br /><br />Algún día.<br /><br />Enrique Gil Ibarra – 17 de julio del 2008hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-28274428742782068152008-06-28T08:45:00.001-03:002008-06-28T08:47:01.625-03:00Troskos eran los de antes...<span style="font-weight:bold;">Por Mario Toer *</span><br /> <br />Por más que haya sido escasa nuestra afinidad con el perseverante mundo del trotskismo, no deja de provocarnos cierta añoranza el espectáculo que hoy ofrecen las variantes que componen este polifacético mundillo que recorre la extravagancia y el grotesco.<br />En otros tiempos, Nahuel Moreno hacía esfuerzos por encontrar espacios que permitiesen acercarse al proletariado peronista en los sindicatos para compartir sus experiencias, y el “Colorado” Ramos hurgaba en los escritos del fundador de la corriente para encontrar razones que permitiesen el acompañamiento a los nacionalistas en las condiciones de sometimiento al Imperio.<br />Ni qué hablar del legendario Posadas, que nunca se desprendió de su mística de tribuna de cuando lucía la camiseta roja de los “bichos colorados” y alentó el acompañamiento de diversas experiencias populares, de Salvador Allende en adelante.<br /> <br />Las siete u ocho organizaciones de este tenor que hoy pueden contabilizarse en nuestro medio (carezco de información si ha aumentado su número con nuevas escisiones en el último fin de semana) han protagonizado casi todas imprevistas peripecias ante la irrupción de la lucha de clases en la versión intensa de los últimos cien días.<br />No fueron los únicos sorprendidos, estamos en claro, pero sin duda han sido de los más creativos en la circunstancia.<br /> <br />Después de un par de semanas de estupor, reunidos sus respectivos comités centrales, fuimos encontrando posturas lo suficientemente diferentes como para que no hubiera posibilidad alguna de coincidencia, ni por accidente, como corresponde.<br /> <br />Quienes obtuvieron sin duda el mayor destaque, por lejos, fueron las huestes del MST que, haciendo caso omiso de la desconfianza que el campesinado producía en el padre fundador, se sumaron decididamente a la rebelión de los kulaks intentando desgastar por este medio a la zarina Cristina.<br /> <br />La televisión mostró, en un alarde de oportunidad sublime, a su principal dirigente en primera fila al lado de Nito Artaza en la marcha de las cacerolas de teflón hacia el Congreso (bah, la Duma), en un verdadero paso de Comedia.<br /> <br />Tampoco se sintieron intimidados por la compañía del proverbial estalinismo de las huestes del PCR, más coherente con sus ancestros, que desde el Yunan entrerriano pretende resistir la invasión del imperialismo. .. chino.<br /> <br />Pero no se vaya a creer que aquí concluyen los pináculos de la creatividad desplegada en estos días.<br /> <br />Para capturar el centro de la escena, el Partido Obrero ha reiterado que no está ni con unos ni con otros, sino todo lo contrario.<br />De este modo ha empapelado un par de facultades y algunas calles céntricas con carteles que dicen: “Ni con el golpe, ni con el autogolpe”.<br /> <br />El golpismo, por cierto, estaría representado por las huestes de la Sociedad Rural, CRA, FAA, Coninagro, el MST, el PCR y Castells, mientras que el autogolpe consistiría en la convocatoria por parte del Gobierno de un plebiscito.. . (como cualquier lector ya lo debe haber imaginado).<br /> <br />Lo triste es que tanto dislate sea convocado en nombre de causas justas y convoque, por un tiempo, a jóvenes justamente impacientes con la sociedad soberanamente injusta que vivimos.<br /> <br />Inevitablemente este despliegue contribuye a la confusión y resta energía a la necesaria resistencia ante el reagrupamiento de la derecha en nuestro país y otros países hermanos de la región.<br /> <br />Quienes llevan a cabo estas desconcertantes cabriolas semánticas insisten en intentar hacer coincidir la diversidad del fluir de lo real en sus anquilosados moldes de pasadas epopeyas olvidando la frase preferida del autor de El Capital, expresada en el Fausto por su compatriota Johann Wolfgang von Goethe: “Toda teoría es gris, querido amigo, y verde es el dorado árbol de la vida”.<br /> <br />Lo que no quiere decir, por el contrario, que no haya que sacar enseñanzas de las experiencias de los pueblos, al menos para no llevarse por delante, otra vez, la misma piedra.<br /> <br />Para pasar a la historia, mis amigos, hay que tratar de ser un poquito más sencillos, y en una de ésas, algún Lenin en cierne los convoca en las vísperas.<br /> <br /><span style="font-weight:bold;">* Profesor titular de Política Latinoamericana, Facultad de Ciencias Sociales (UBA).</span>hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-91151692052312497092008-06-24T18:36:00.000-03:002008-06-24T18:38:27.867-03:00¡A cacerolear, Ramona!<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_708GaGZxe0Q/SGFpJmAMzLI/AAAAAAAAAAk/sOoZnb4TZTI/s1600-h/Cacerolas%5B1%5D.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_708GaGZxe0Q/SGFpJmAMzLI/AAAAAAAAAAk/sOoZnb4TZTI/s400/Cacerolas%5B1%5D.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215565457012870322" /></a>hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-69649578714538418642008-06-16T19:36:00.001-03:002008-06-16T19:39:41.980-03:00Carta abierta (La tozudez no da para más)Creo que es la primera vez que utilizo este formato (una “carta abierta”) de comunicación. Probablemente porque siempre evalué que sólo es un método lógico y práctico cuando lo usa una personalidad reconocida, cuya firma garantiza la lectura del tema que fuere y, por consiguiente, cumple con la finalidad esperada.<br />Lo empleo hoy porque me encuentro en una encrucijada informativa, donde la pulsión periodística de “comunicar” un pensamiento o una idea (sea o no válida) se ve superada por la urgencia de aportar algo al embrollo institucional en que nos hemos metido y del que, ciertamente, cada vez se hace más comprometido salir.<br /><br />Ya no es conducente el debate sobre si “el campo” tiene o no derecho a la protesta. Igualmente es inútil el análisis acerca de la justicia o no de las retenciones. Y por supuesto también lo es la crítica sobre la torpeza del sistema utilizado por el gobierno para trasmitir su postura a la población.<br />Hemos llegado bastante más allá. Una medida económica coyuntural que a muchos nos pareció correcta, ha llevado al pueblo argentino a un nivel de enfrentamiento que logró unir a los sectores conservadores con grupos de izquierda, a reflotar conceptos que creíamos olvidados, a regenerar debates sobre la conveniencia o inconveniencia de la continuidad de un gobierno elegido democráticamente. La tozudez no da para más.<br /><br />Lo real es que, según todas las evaluaciones, una abundante mayoría de los habitantes de nuestro país, (creo que equivocadamente) se oponen a esa medida, y están dispuestos a demostrar esa oposición. Lo cierto es que, aunque en mi criterio se conjugan aquí una errónea información y un desconocimiento del funcionamiento de la economía, se le ha sumado al conflicto un inteligente aprovechamiento por los medios periodísticos de la enorme ineficacia comunicacional por parte del gobierno, y de un discurso opositor que ha utilizado hábilmente el componente emocional del “chacarero indefenso” para favorecer subrepticiamente los intereses de la concentración capitalista y de la entrega de recursos.<br />Es cierto también que la estructura de la “inteligentzia” gubernamental se ha demostrado absolutamente incapaz de controlar el debate, de aportar alternativas contenedoras que lograran acercar a la comunidad algo de tranquilidad y certeza, elaborando un discurso racional, mesurado y coherente que estableciera un “rango” cualitativo táctico a una medida que, por inoperancia e incapacidad de varios funcionarios (incluida la presidenta) se ha transformado en una crisis estratégica de gobernabilidad.<br /><br />Tal como augurábamos hace un par de meses, esa insolvencia para retomar el control político (que en el peronismo denominamos “capacidad de conducción”) ha impulsado el conflicto al límite de tolerancia de la sociedad: ha surgido ya la fatídica frase “si no pueden, que se vayan”. Pero lo grave es que no ha brotado solamente de los labios de mesiánicos “líderes” de la “oposición gorila”, sino de integrantes del pueblo, del “grupo de los pobres”, de aquellos que en el 2001 la pronunciaban con bronca, pero con esperanza, y que aplaudieron y apoyaron estos duros años durante los cuales nuestro país pareció retomar un camino, si no de justicia social e independencia económica como nos hubiera gustado, por lo menos de estabilidad y crecimiento.<br /><br />Es patético observar a un gobierno que en sus primeros cuatro años se ganó partiendo de la nada el más importante nivel de apoyo popular después de Perón, desbarrancarse en seis meses por la incapacidad de sus dirigentes para presentar una opción superadora de una situación menor de conflicto. La pregunta es: ¿qué cambió? ¿La habilidad de negociación privada que demostró Néstor Kirchner durante su gobierno (diferenciándose de sus declamaciones públicas) se agotó? ¿Estamos frente a una reedición de la “maldición de los segundos gobiernos” que el imaginario popular carga sobre las espaldas del peronismo? ¿Es la necedad un virus recidivante que acecha a los dirigentes argentinos y los infecta solapadamente cada seis años?<br /><br />Lo único que puedo asegurar en verdad es que este cronista de cuarta ya no entiende el problema. Pero estoy obligado a destacar que, si luego de décadas de ganarme el pan en este trabajo, parloteando sobre sociedad, política y economía, yo he dejado de comprenderlo, posiblemente –y pido humildemente disculpas por la soberbia- un gran porcentaje de mis compatriotas ya no lo comprenda tampoco. Y mi relativa experiencia en política me indica que, si una medida debe ser explicada una y otra vez sin convencer; si los medios periodísticos (como grupos de presión) se oponen y no logramos desarticular su accionar; si las fuerzas políticas de oposición ganan terreno gracias a nuestra incapacidad operativa; si importantes sectores populares que deberían apoyarnos se manifiestan en contra (aún equivocados); entonces, compañeros dirigentes, ha llegado la hora de abrir los ojos y cambiar de estrategia, porque la realidad indica que se están produciendo alguno (o todos) de tres fenómenos:<br /><br />a) Somos inhábiles para comunicar lo que queremos y, por lo tanto, todos nuestros esfuerzos para imponer nuestro razonamiento serán inútiles.<br /><br />b) No tenemos claro lo que queremos hacer y por lo tanto el pueblo argentino observa una incoherencia resbaladiza en nuestro accionar.<br /><br />c) No insistimos en defender la medida por su importancia estratégica, sino por un ombliguismo necio que nos impide aceptar nuestras limitaciones ideológicas, al tiempo que nos induce a persistir en una actitud autista sin considerar que un gobierno que aspira a ser popular sólo puede serlo junto al pueblo.<br /><br />Tal vez seria distinta la realidad de hoy si en lugar de un tembloroso, vacilante y jovencísimo Ministro de Economía, hubiera comunicado las medidas compensatorias una presidenta calmada, segura de sí, leyendo un discurso meditado y serio, sin exabruptos ni improvisaciones.<br /><br />Tal vez hubiera podido compensarse la tarea disociadora de los gigantes periodísticos si, en lugar de cadenas nacionales, ocupaciones de plazas y actos espasmódicos, el Estado hubiera obligado a esos medios –contratación de espacios publicitarios mediante- a transmitir cinco, diez, quince veces por día a esa misma presidenta con papeles en la mano, explicando didácticamente la verdad de los números, con nombres y apellidos, sin responder cuestionamientos ni agresiones, pero sin evitar la denuncia de los intereses que se esconden tras la oposición política organizada.<br /><br />Tal vez debería haberse aceptado a tiempo que algunos de los funcionarios de mayor nivel del Poder Ejecutivo definitivamente no son los cuadros políticos que el país necesita en esta etapa. Que su capacidad de aporte es nula si se limita a un elogio incondicional, y que la función de un asesor no es coincidir con su jefe político, sino ser ese insecto antipático y molesto que zumba en la oreja del jefe noche y día repitiéndole, como a Julio César: “recuerda que eres humano”.<br /><br />Pero no es la “pasadología” la que nos sacará del atolladero. Bastantes miles de litros de leche se han derramado ya en estos días a la vera de nuestras rutas para agregar más lamentos en esta nota.<br /><br />Señora Presidenta: tome conciencia de que esta batalla ya la hemos perdido en la opinión pública. “Por ahora” (como diría el presidente Chávez), la única medida prudente es recoger los heridos, aceptar el costo político que de todas formas ya ha sido pagado, y aprender del error. Persistir sería poner en riesgo no ya una posición económica, sino la supervivencia de su gobierno. Aunque usted no desee verlo, esto es lo que está en juego hoy.<br />Señora Presidenta: la rectificación es necesaria, pero aunque sea dolorosa, no tiene porqué ser indigna ni vergonzante.<br />Por el contrario, el gobierno debe anunciar que, aún convencido de la corrección de las medidas, acepta retrotraerlas parcialmente dado que está claro que la mayor parte de la sociedad no comparte la justeza de las mismas.<br />Que las retenciones se retrotraen al mes de marzo, para todos aquellos propietarios cuyos campos no superen las 2.000 hectáreas sembradas.<br />Que siguen vigentes para los pooles de siembra, y que se analizarán durante este año -en conjunto con las organizaciones agropecuarias y con la adecuada difusión pública- las medidas a implementar a partir del año próximo.<br />Que dado que estas últimas medidas gubernamentales no han recibido el apoyo popular esperado, el gobierno considera necesario y conveniente rectificar también la propuesta del Tren Bala, que es otro importante punto de conflicto.<br />Que el gobierno ha comprendido que el progreso de un país no se mide en la “modernidad de la globalización” sino en el bienestar de sus habitantes, y que, por lo tanto, la inversión estimada para ese Tren Bala se redestinará a la financiación y reactivación de la red ferroviaria nacional, dando prioridad a las localidades y destinos productivos, con el objeto de que los pequeños y medianos productores del interior puedan abaratar sustancialmente el transporte de su producción exportable.<br />Que el gobierno analizará en este año el restablecimiento de la Junta Nacional de Granos y de la Junta Nacional de Carnes, que supervisen y controlen la política exportadora nacional.<br /><br />Señora Presidente: Es preferible afrontar con dignidad este “retroceso político” circunstancial, que insistir en una postura que –por mal manejada- está siendo visualizada por la mayoría como soberbia e intolerante. Esta aceptación y reconocimiento, si bien no calmará a la oposición (nada lo hará), posiblemente reciba el apoyo de la mayoría del pueblo argentino y quedarán en evidencia los verdaderos intereses de aquellos que aún se opongan.<br /><br />Habrá, por supuesto, otro costo político inevitable: los Macri, los Carrió, los Duhalde, insistirán frente a la población en que habrá sido su crítica “republicana” la causante del retroceso del gobierno, al que harán aparecer como “derrotado”. Pues deberemos aprender entonces –de una vez y para siempre- que, en política, subestimar al adversario es un lujo que el peronismo no puede ni debe volver a permitirse.<br /><br />Deberemos aprender también que las apelaciones “de corazón” al gran capital (léase industrial, agropecuario o mediático), siempre serán respondidas –como dijera aquel ministro de Economía- con el bolsillo. Se gobierna con la razón y con el poder. Con una, se persuade y convence. Con el otro, se generan las condiciones previas que garanticen que una medida política pueda implementarse, y sostenerse en el tiempo.<br />Como usted bien dice, Señora Presidenta, gobernar siendo mujer es más difícil, pero se convertirá en imposible si usted misma convierte la dificultad en una muleta de género.<br /><br />Y finalmente, deberemos aprender que el más peligroso hándicap que los gobernantes peronistas han concedido históricamente a la oposición antinacional es la propia complacencia. Que el “bastón de mariscal” peronista no puede comprarse, sino que se porta en préstamo, y que no tiene ningún parecido con el bastoncito que a uno le regalan cuando le ponen la banda presidencial.<br /><br />Enrique Gil Ibarra - 16 de junio del 2008hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-14396773291433407982008-06-05T12:52:00.003-03:002008-06-05T12:56:35.488-03:00La ley es NobleResulta que en 1976, la señora Ernestina Herrera recibió dos regalos de Dios. <br />Y fueron dos porque, como todos sabemos, el barbeta es sumamente generoso con sus amigos. En mayo de ese año, en la puerta de su casa (la de la Señora, no la de Dios) apareció una caja. Cualquiera podría suponer que una dama como la Señora Ernestina hubiera pensado: “¡Me pusieron una bomba!”. Pero no. Audaz, valiente, defensora de la justicia, la Señora abrió la caja y descubrió que en su interior dormía una hermosa <br />bebé que se apresuró a adoptar, ya que durante mucho tiempo la Señora había rezado al altísimo por esa dicha, que finalmente, en ese año del Señor, le fue concedida.<br /><br />Como este tema de los bebés abandonados en cajas frente a las puertas de mansiones ya había sido tratado exhaustivamente por Charles Dickens, el Juzgado de Menores Nro. 1 de San Isidro no le concedió la adopción tan fácilmente. Para nada. Le exigió testigos y, gentilmente, la Señora ofreció dos: su chofer particular y una vecina. Frente a tan contundentes pruebas, el Juez a cargo confirmó el milagro y la adopción. La bebita fue llamada Marcela.<br /><br />Pero como hemos señalado, ese año Dios fue más generoso aún y, en el mes de julio, hallándose por casualidad Doña Ernestina en el mismo juzgado realizando trámites, hete aquí que llegó una pobre mujeruca zaparrastrosa de nombre Carmen Luisa Delta, que deseaba regalar a su hijo de sólo tres meses. Ni lerdo ni perezoso, el juez se mandó un Credo, y alabó al altísimo. “Está usté en el lugar indicau” dicen que le dijo a la miserable madre. E ipso facto le entregó el niño a la Señora Ernestina, que firmó el recibo y se fue a su casa lo más campante. El niño fue bautizado (por supuesto) con el nombre de Felipe. Las malas lenguas -que nunca son discretas- afirman que el documento de identidad aportado por la madre desamorada en realidad pertenecía a un señor. ¿Sería el primer milagro de cambio de sexo en 1976? ¿Debería aquella pobre mujer reclamar el premio ofrecido por la reina inglesa a todo varón que lograra parir?<br /><br />Abandonemos esas impías elucubraciones. Lo cierto es que los hijos tan deseados llegaron por fin a alegrar la vida de la Señora Ernestina. Los tiempos pasaron. El año 1976 quedó lejano en el ayer, y con él supusieron muchos que quedarían enterrados los recuerdos, el terror subversivo y las ridículas pretensiones de un grupo de extranjerizantes comunistas, aunque, desde luego, los milagros seguirían derramándose sobre aquellos que realmente los merecieran.<br /><br />Los niños han crecido. Son hoy hombre y mujer adultos y muy, muy ricos. Herederos de un imperio periodístico intocable. Su madre adoptiva es viuda de un prócer de la República y ella misma un emblema de moral, ética y buenas tradiciones.<br />Tradiciones que intentan modificar individuos sin corazón, que insisten desde hace años en que las adopciones de los muchachos son sospechosas, y afirman que pueden probarlo con sólo un análisis de ADN. Ya en el 2002, un Juez inconsciente detuvo a la Señora Ernestina ¡ocho días antes de Navidad! acusándola de indecencias tales como “falsificación de documento público” a lo que agregó “falsedad ideológica en dos oportunidades” e inserción de “datos falsos en un expediente civil”. La afrenta no pasó desapercibida. En marzo del 2003 el Juez Marquevich fue separado de la causa por la instancia superior (la ofensa le costó el cargo) y reemplazado por otro, más compenetrado con los milagros que la Justicia debe comprender y aceptar a ojos cerrados. Tan cerrados como el cajón donde durmió el expediente durante años.<br />Tan lejos de 1976 estamos, que las vueltas de la vida y de la política hicieron posible que a partir de la sanción de la Ley 23.511, los hijos y nietos de desaparecidos en cautiverio tuvieran la oportunidad de reencontrarse con su historia verdadera, aunque eso implicara (quizás) desautorizar un par de milagros.<br /> <br />En su artículo cuarto, la Ley dice:<br /><span style="font-style:italic;">Art. 4.- Cuando fuese necesario determinar en juicio la filiación de una persona y la pretensión apareciese verosímil o razonable, se practicará el examen genético que será valorado por el juez teniendo en cuenta las experiencias y enseñanzas científicas en la materia, la negativa a someterse a los exámenes y análisis necesarios constituirá indicio contrario a la posición sustentada por el renuente.</span><br /><br />Pero la Corte Suprema prefiere desentenderse de semejantes minucias, y confiar en la justicia divina, ya que para aplicar la otra se confiesa (parece) incompetente: actuando en contra de lo establecido por la Ley argentina (si Dios es argentino, para qué necesitamos leyes), ha autorizado a los hijos adoptivos de la Señora Ernestina a no cruzar sus muestras de ADN con todas las registradas en el Banco de Datos Genéticos, sino a hacerlo solamente con las dos familias (Gualdero-García y Miranda-Lanuscou) que han presentado querella.<br /> <br />El objetivo de la Ley 23.511 - <span style="font-style:italic;">“Art. 5.- Todo familiar consanguíneo de niños desaparecidos o supuestamente nacidos en cautiverio, tendrá derecho a solicitar y obtener los servicios del Banco Nacional de Datos Genéticos. La acreditación de identidad de las personas que se sometan a las pruebas biológicas conforme con las prescripciones de la presente ley, consistirá en la documentación personal y, además, en la toma de impresiones digitales y de fotografías, las que serán agregadas al respectivo archivo del BNDG. El BNDG centralizará los estudios y análisis de los menores localizados o que se localicen en el futuro, a fin de determinar su filiación, y los que deban practicarse a sus presuntos familiares. Asimismo conservará una muestra de la sangre extraída a cada familiar de niños desaparecidos o presuntamente nacidos en cautiverio, con el fin de permitir la realización de los estudios adicionales que fueren necesarios</span>”- que consiste precisamente en brindar las máximas posibilidades de investigación para garantizar la recuperación de la identidad a los niños secuestrados ilegalmente, se ve de esta manera desvirtuado de nuevo.<br /><br />Nuestra Corte Suprema ha resuelto que los potenciales familiares de desaparecidos deben contentarse con el milagro de la casualidad, y acepta los planteos de los muy creyentes abogados de la Señora Ernestina, que saben estar amparados por Dios o, lo que viene a ser lo mismo, por el multimedio Clarín.<br /><br />Como vemos, los hijos de desaparecidos no tienen de qué quejarse. Hoy, ayer y siempre, la Ley es Noble.<br /><br />Enrique Gil Ibarra – 5 de junio del 2008hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-70382195846015244072008-05-29T11:55:00.000-03:002008-05-29T11:56:39.948-03:00TilingosPor Arturo Jauretche<br /><br />CONFIRMADO me propuso este tema. Pensé entonces que era la oportunidad para ofrecer una respuesta, entre las muchas que pueden articularse, a un interrogante que plantea José Luis de Imaz en Los que mandan; "¿Por qué, no obstante su peso económico, su rol en la modernización, y haber sido innovadores tecnológicos, los empresarios no pesan en la vida del país?”.<br />O pesan al revés. Este es el caso de ciertos tipos de grupos económicos capitalistas, adscriptos a la política de la Sociedad Rural, ya consolidados dentro del viejo sistema agro-importador, que prefieren un mercado interno pobre en condiciones de monopolio a un mercado en crecimiento en condiciones de competencia, como los que apoyaron la política de contención del progreso en las Juntas Reguladoras de la Década Infame. Sólo que éstos sí saben lo que quieren.<br /><br />Pero no voy a hablar de economía, sino del tema propuesto; de la forma en que la tilinguería impone sus pautas, y cómo ellas están perturbando el desarrollo de la inteligencia nacional y sus impulsos creadores.<br /><br />Y ésta es cosa de que debe tomar cuenta también el político militante, si es que no sabe que el comité ha muerto definitivamente. Porque los estados de opinión, entre los cuales tiene importancia fundamental el slogan que surge de la cuestión de los status, pesan mucho más que una recluta que sólo vale para las elecciones internas.<br /><br />En el Espasa Calpe se lee tilingo: “Argentinismo: Insustancial, ligero, que habla muchas tonterías”. Segovia, en su Diccionario de Argentinismo, expresa: “Dícese de la persona simple y ligera que suele hablar muchas tonterías”.<br /><br />Los paisanos, de un tipo así, dicen; ““Hombre sin fundamento””.<br /><br />Don Hipólito -desde luego, Yrigoyen es el Hipólito por antonomasia- decía “palangana”. Supongo a esta expresión tradicional y fundada en la poca cosa y mucho ruido de la enlosada al caer retumbante.<br /><br />Usted lo conoce al tilingo. Y si no lo conoce, ahí lo tiene al lado, en esta mesa de un café céntrico donde se han sentado cuatro o cinco tipos con portafolios.<br /><br />Algún día habrá que escribir la historia del hombre del portafolio. Hubo la etapa de la posguerra con los "ingenieri" italianos recién llegados que escondían bajo el cuero -con una sugestión de planos y patentes de invención- el sandwich de milanesa del almuerzo. Ahora es posible que el portafolio contenga la cuarenta y cinco persuasiva, o la concluyente tartamuda portátil.<br /><br />Pero esos que están en la mesa de al lado sólo llevan allí sueños, proyectos, hipotéticas transacciones. Andan a la búsqueda de enganchar algo, intermediar en alguna operación cualquiera para ganar una comisión, y muchas veces intermediando entre intermediarios. Generalmente se ayudan con el teléfono de un amigo que tiene escritorio y al que han pedido permiso para que les "dejen dicho". Ese teléfono, la mesa del café y el portafolio constituyen su establecimiento comercial.<br /><br />Mientras llega “el asunto”, hablan de fútbol, de carreras, de política, de economía.<br /><br />Cuando tocan estos dos temas últimos, nunca faltará quien diga: "Lo que pasa es que los obreros no producen". Ahí está el tilingo.<br /><br />No se le ha ocurrido averiguar qué es lo que él produce y qué producen todos ellos, puntas sueltas, mallas erradas en la enorme red de intermediación que es Buenos Aires.<br /><br />Que un tipo que no produce diga, en una reunión de tipos que no producen, que no producen los únicos que producen algo, es tilinguería. En esto de producir, tenemos muchos productores rurales por el estilo que creen que la condición de productor la da la propiedad de una estancia, unos breeches y unas botas de polo, que viven en la ciudad -“porque mi señora dice que hay que educar a los chicos”- y dan una vuelta por el campo cada quince días.<br /><br />Productores rurales son los que trabajan y producen en el campo, que pueden ser patrones o peones, pero no los que no intervienen en la producción sino como propietarios, y que son rentistas aunque no arrienden. Estos también son de los que dicen que los "obreros" no producen. Y ya no desde la posición marginal del tipo del portafolio, sino empinándose como “fuerza viva” sobre la que descansa la economía del país.<br /><br />Inevitablemente, éstos y otros representantes de la tilinguería son los que, ante la menor dificultad, califican al país: “Este país de m...”, colocándose fuera del mismo a los efectos de la adjetivación. Y la verdad es que el país lo único que tiene de eso son ellos: los tilingos.<br /><br />EL racismo es otra forma frecuente de la tilinguería.<br /><br />La tilinguería racista no es de ahora y tiene la tradición histórica de todo el liberalismo. Su padre más conocido es Sarmiento, y ese racismo está contenido implícitamente en el pueril dilema de "civilización y barbarie".<br /><br />Todo lo respetable es del Norte de Europa, y lo intolerable, español o americano, mayormente si mestizo. De allí la imagen del mundo distribuido por la enseñanza y todos los medios de formación de la inteligencia que han manejado la superestructura cultural del país.<br /><br />Recuerdo que cuando cayó Frondizi, uno de esos tilingos racistas me dijo, en medio de su euforia:<br /><br />¡Por fin cayó el italiano! Se quedó un poco perplejo cuando yo le contesté:<br /><br />¡Sí!, lo volteó Poggi.<br /><br />Muchos estábamos enfrentados a Frondizi; pero es bueno que no nos confundan con estos otros que al margen de la realidad argentina, tan italiana en el presidente como en el general que lo volteó, sólo se guiaban por los esquemas de su tilinguería.<br /><br />Ernesto Sábato, con buen humor, pero tal vez respirando por la herida, ha dicho en Sobre héroes y tumbas más o menos lo siguiente: “Más vale descender de un chanchero de Bayona llamado Vignau, que de un profesor de filosofía napolitano”. La cita me chocó en mi trasfondo tilingo (fui a la misma escuela y leí la misma literatura) porque tengo una abuela bearnesa también Vignau, tal vez más que por lo de Bayona, por lo de chanchero (vuelvo a recordar que fui a la misma escuela, etcétera).<br /><br />La verdad que ni el presidente ni el general son italianos. Simplemente son argentinos de esta Argentina real que los liberales apuraron cortando las raíces.<br /><br />Pero la idea liberal o sarmientina no era ésa. Ella tenía, y tiene, una escala de valores raciales que se identifican por los apellidos cuando son extranjeros. Arriba están los nórdicos -con escandinavos, anglosajones y germánicos-; después siguen los franceses; y después los bearneses y los vascos; más abajo los españoles y los italianos, y al último, muy lejos, los turcos y los judíos. Cuando yo era chiquilín nunca oí nombrar a un inglés -que generalmente era irlandés, pero la diferencia era muy sutil para entonces- sin decir "Don", aunque estuviera “mamao hasta las patas”. El francés, a veces, ligaba el Don; y en ocasiones, el vasco. Jamás el español, que era “gallego de...”, lo mismo que el italiano “gringo de...”. ¡Para qué hablar del turco y del ruso!<br /><br />En La condición del extranjero en América, Sarmiento parece revisar sus tesis sobre la inmigración. Pero no nos engañemos: se sintió defraudado por la misma porque vino del Mediodía de Europa. El hubiera querido una inmigración de arquetipos, y los arquetipos son los que estaban en lo alto de su escalera antiamericana y antiespañola.<br /><br />Afortunadamente fracasó, y eso es lo que nos ha salvado como nación. En algún lugar he recordado las palabras de Hornero Manzi cuando me dijo:<br /><br />Lo que nos ha salvado es la actitud del italiano y el turco, que en lugar de proponerse como arquetipos, propusieron como tal al gaucho; así, en el ridículo del cocoliche se nacionalizaron en lugar de desnacionalizarnos.<br /><br />Sólo falta imaginar lo que hubiera ocurrido si las pampas y las aldeas se hubieran poblado de los ejemplares arquetipos deseados por ese racismo, con la actitud de obsecuencia de las generaciones liberales para todo lo foráneo.<br /><br />Ya se ha dicho que esa tilinguería racista viene de lejos.<br /><br />Pero se acentúa cuando se producen cambios sociales.<br /><br />Entonces, la tilinguería se exacerba en una peyorativa actitud racista. Pasó con el acceso al poder del radicalismo. Los tilingos de entonces cargaron el acento sobre los apellidos italianos de la nueva promoción política suscitada con el ascenso de la clase media: la pequeña burguesía inmigratoria y los doctores de primera napa nacional. La oposición conservadora adoptó un aire peyorativo que se tradujo en toda una literatura política, que fue del periódico -La Mañana y La Fronda, sucesivamente, fueron sus expresiones más calificadas- hasta el discurso parlamentario. Se jugaba, por ejemplo, con la equívoca significación de algunos apellidos; así, la triple fórmula Coulom-Coulin-Culacciatti, que integraba, con la igual finalidad peyorativa hacia los criollos desconocidos, don Julio del C. Moreno -un personaje riojano- completaba el ridículo en la imagen anal. Hasta cuando el apellido era patricio se lo modificaba para ponerlo a tono: así, padeciendo Yrigoyen de un posible mal de las vías urinarias, el doctor Meabe, su médico de cabecera, se convertía en el doctor Meabene para adecuarlo a la cita siguiente que era la de un correligionario de la 3a Don Plácido Meo.<br /><br />En realidad, para los que lo escribían no se trataba de otra cosa que de un recurso humorístico.<br /><br />Pero para el tilingo de entonces el fundamento más real, el que más invocaba, el que más jugaba, era ese de los "gringos". Y lo de "gringos" sólo jugaba para los descendientes de inmigrantes provenientes del Mediodía de Europa. No para los otros.<br /><br />Pasó mucha agua bajo los puentes, y vino otro movimiento multitudinario: el de 1945. Ya los gringos se habían incorporado y su presencia política no lesionaba a la tilinguería, no sé si es porque de las nuevas promociones ascendentes habían salido también promociones de tilingos. Sólo así puede explicarse que un hijo de italianos -Sammartino- haya hablado despectivamente de los "negros" al referirse al "aluvión zoológico", en una caracterización evidentemente racial y peyorativa, cuando aún estaba fresca la tinta que lo había calificado a él también peyorativamente.<br /><br />Que "el gringuito" de unos pocos años atrás se sienta vieja clase frente a los descendientes de los conquistadores en la confrontación de sus apellidos no revela simplemente que "el gringuito" se ha incorporado a la tilinguería.<br /><br />Lo grave es que se ha frustrado como guarango. Y la guaranguería es la espontaneidad de las nuevas clases, de las promociones que irrumpen con cada ascenso de la sociedad, porque los dos grandes movimientos populares del siglo -el de 1914-16 y el de 1943-45- han sido la expresión de eso: de ascensos masivos.<br /><br />No corresponde aquí desentrañar las raíces económico-sociales de los dos hechos históricos; ni siquiera la coincidencia con las dos guerras mundiales que nos aislaron de los países arquetipos en una neutralidad intolerable para los tilingos, pero que dio las bases para una consolidación propia.<br /><br />Usted puede hacer un fácil test. Yo lo he hecho.<br /><br />Sé que un fulano se ha gastado 15 millones de pesos en un departamento de la Avenida del Libertador. Nos encontramos y le adivino la intención de informarme de su compra, como corresponde al guarango. Pero yo quiero saber si está frustrado como tal y lo madrugo diciéndole antes de que me dé la noticia:<br /><br />Estoy muy afligido por un amigo que se ha gastado más de 10 millones en un departamento de la Avenida del Libertador...<br /><br />¿Y por qué se aflige? -me pregunta inquieto. Le contesto:<br /><br />Y... porque la Avenida del Libertador no es "bien"...<br /><br />Pero entonces..., ¿qué es "bien"? -pregunta desesperado.<br /><br />"Bien" es de la plaza San Martín hasta la Recoleta, de Santa Fe al Bajo. Y dentro de ese radio. "bien", "muy bien", el codo aristocrático de Arroyo, como dice Mallea: Juncal, Guido, Parera...<br />Le veo en la cara al hombre que está desesperado. Y entonces, lo remato:<br /><br />La Avenida del Libertador es como tener un leopardo de tapicería sobre el respaldo del asiento trasero del coche.<br />El leopardo lo tiró a la vuelta. Del departamento no sé.<br /><br />Pienso que lo hecho es una crueldad, pero la investigación "científica" es así..., cruel como la vivisección.<br /><br />Yo quería saber si el hombre era un burgués con toda la barba o un tímido burguesito en camino de terminar en tilingo. El que es verdaderamente burgués sigue adelante, cumple su gusto, se realiza con la arrogancia del vencedor y compra en la Avenida del Libertador, precisamente porque es caro, porque acredita su victoria y la prestigia ante los burgueses. Si quiere barrio, compra; y si quiere apellido y mujer distinguida, compra también.<br /><br />Podría citar casos. Pero no se achica, se disminuye; no se acomoda a los esquemas y limitaciones de los tilingos.<br /><br />De aquí que mientras en Europa y en Estados Unidos un banquero o un industrial miran a un ganadero como un "juntabosta", aquí el ganadero lo mira por arriba del hombro al empresario. Y el empresario, que quiere ser "bien", se ve obligado a comprar estancia, a tener cabaña -así sea de perros-, porque sólo por la Rural, y tal vez por el Kennel Club, puede lograr ascenso social que apetece.<br /><br />Lógicamente esta burguesía, desde que imita a la vieja clase, se somete a todas sus normas y, por consecuencia, también en política.<br /><br />Ese sometimiento y esa adhesión a las viejas clases -incongruente económicamente- no sólo se ejerce verticalmente. También horizontalmente, cuando contemplamos la geografía social del país.<br /><br />Así, los titulares de los intereses vitivinícolas de Cuyo y los tabacaleros, azucareros y fruticultores del Norte, que necesitan un mercado interno de alto poder de compra -es decir, que el Litoral desarrolle una política de alto nivel de vida-, están ligados políticamente a los conservadores del Litoral, gobernados por cabañeros e invernadores cuya tendencia es producir a bajo costo en un mercado de poco poder adquisitivo para cumplir la función asignada en la división internacional del trabajo como abastecedores ultramarinos de las metrópolis. Esta incongruencia es difícil de explicar, pero no son ajenos a ella el prestigio social del Litoral y la incapacidad burguesa de los del interior en los respectivos grupos patronales. Esta gente de Cuyo y del Norte es muchas veces portadora de apellidos españoles de abolengo arribeño, de mucho mayor cotización histórica que los abajeños del puerto. Pero queriendo asimilarse a la alta clase del puerto se han sometido a las normas políticas e ideológicas de los principales. De "bien" provincianos, quieren ser "bien" en la Capital. ¿Cómo extrañar entonces que los guarangos frustrados del Litoral se hagan tilingos, si la misma tilinguería la padecen muchos aristocráticos descendientes de la Conquista por el Perú?<br /><br />La tilinguería cotiza una marca de vino, un tabaco, un pomelo, o una palta, muy por debajo de un toro lleno de medallas. Se entra muy bien en la alta sociedad llevando de la rienda al toro, pero es difícil mostrando una botella de vino por lujosa que sea la etiqueta, por más sugestiones de chateau que evoque, tanto en la presentación como en la exquisita calidad del producto.<br /><br />A un cuarto de siglo de la entrada del país al capitalismo, debemos recordar que el capitalismo naciente en la Argentina fue ajeno en sus hombres al hecho histórico que lo provocaba, produciéndose la paradoja de que le correspondiese a la clase obrera abrir la etapa del desarrollo económico burgués. Más aún: la nueva burguesía sigue aún incapacitada para jugar su papel, y es precisamente porque en la medida que asciende, pierde conciencia de su propia realidad para hacer suya la imagen de importancia que le presenta el tilingo. Se queda en el "medio pelo" y, rechazando el triunfo burgués, se adecúa al remedo, a la imitación de la alta clase con la que cree tomar contacto cuando se acomoda a la imagen de alta sociedad que le brindan los declasados.<br /><br />Hubo un tiempo en que los venidos a menos económica y socialmente se jactaban de ser un pequeño sector domiciliado en el "Palacio de los Patos" de la calle Ugarteche. Ahora se han multiplicado. desde detrás de la Recoleta hasta San Fernando, a lo largo de las vías del Central Argentino. (Lo designo así porque la nueva nominación ferroviaria es completamente tilinga, aunque la hayan hecho los guarangos, lo que prueba que, en esta materia, todos tenemos tejado de vidrio.)<br /><br />Landrú ha identificado perfectamente los personajes describiendo en el "gordi" y el "mersa" la oposición tilinguería-guaranguería. El botellero próspero, con su Valiant resplandeciente, es feliz echándole soda al vino de marca, ocupando las mesas de los restaurantes caros, hablando fuerte de lo que dijo-"su señora", mientras "cena". Está en el camino de constituir una burguesía. Todavía no tiene conciencia de que constituye un sector de la sociedad correspondiente a una etapa de la economía, y no ha alcanzado a comprender la correspondencia de sus intereses personales con los intereses de su grupo. Hijo de sus aptitudes capitalistas -aunque muchas veces también más de la inflación que de su capacidad, o de equívocas actividades comerciales-, está en el camino de constituir una burguesía. Pero en el momento de definirse como burgués y adquirir la psicología correspondiente, nota el contraste de sus gustos y normas con lo que es "bien". Desde que se ha mudado al barrio Norte, desde Gerli o Quilmes, y la "señora" ha olvidado la batea deslumbrada por la máquina de lavar, ha hecho nuevos contactos que le dan la idea de una meta social que tiene que alcanzar. Comienza él también a añorar la época en que "el servicio daba gusto" y en que el obrero -el "negro"- se mantenía "donde debe estar". Olvida de inmediato que es precisamente ese cambio el padre de su prosperidad y de su posibilidad de acceso a niveles más altos. Más aún. que el mantenimiento de ese cambio y su profundización es su única garantía.<br /><br />Quiere dejar de ser "mersa" y sólo logra ser "gordi". E inmediatamente tiene el complejo político del "gordi", a quien comienza a imitar.<br /><br />Y comienza a imitar a una imitación, tomando por modelo las malas copias.<br /><br />Porque la tilinguería constituida por las "gordis" no es ni remotamente la alta clase a la que cree aproximarse.<br /><br />Desde la época en que los declasados se refugiaban en la calle Ugarteche, todo el "Norte" liminar se ha llenado de falsos declasados. Se ha constituido un sector social entero que vive en la convención de que "todo tiempo pasado fue mejor" en aquella "Jauja" retrospectiva -"cuando la tía Leonor tenía Lando"-; de miles de familias que se aterran al recuerdo de un ascendiente que figuró algo en la segunda y la tercera línea de los amanuenses de la oligarquía, Descendientes de militares -un oficio generalmente despreciado por la alta clase-, de secretarios de juzgados, directores de oficinas, bancarios pueblerinos y hasta de conscriptos de Curu-malal, se han construido imaginativamente un pasado señoril que tratan de revivir en una vida forzada que absorbe casi todos sus recursos en gastos de representación.hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-33498334660526248032008-05-21T09:56:00.004-03:002008-05-21T10:03:06.802-03:00De mal humorHace rato que no pongo nada aquí. El trabajo, y otras cosas. Pero hoy me desperté de mal humor, de manera que no puedo perder la oportunidad de amargarles el día, aunque sea un poco ;-))<br /><br /><br /><span style="font-weight:bold;">De madrugada</span><br /><br /><br />Humo suelto, palpita sobre gris, se va la noche<br />no espera los fantasmas, huye solo, me deja y se dispersa.<br />Son las cuatro.<br />En silencio vuelven a la carga<br />me discuten, debaten lo que ha sido<br />me critican, me gritan, lloran, se retuercen sólo por estar.<br />El Pozo de mierda abre las fauces <br />siempre faltan dientes laurita llora, josé no mira, pablo muere.<br />Son las cinco.<br />Camino a oscuras, siempre es oscuro en el camino<br />abro la puerta, no.<br />Qué bueno seria un whisky pero es jueves. Mañana.<br />La plaza de Sarmiento. Explotó. Sin las manos.<br />Quilmes grita, el pibe grita, yo grito más<br />maten al boludo bájenle el nivel mierda, hagan algo.<br />Son las seis.<br />De madrugada siempre oscurece.<br /><br />Enrique Gil Ibarra – Trelew/2008hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-51160837074930675572008-05-02T10:47:00.002-03:002008-05-02T10:52:32.868-03:00“Las vidas de ustedes siguen siendo nuestras”<span style="font-weight:bold;">(le dijo a Juan Puthod uno de sus secuestradores)</span><br /><br />Imbéciles, no insistan. Mi hijo de diez años, que aún ve dibujitos, les respondería: “silencio, pequeña insignificancia, nulidad pretenciosa”. <br />Nuestras vidas son nuestras, no de ustedes. Lo son porque ya hace 30 años las hemos ofrecido a voluntad propia y, si nos han sido devueltas en préstamo temporal, es porque miles de compañeros y compañeras han saldado por anticipado un pagaré de sangre y dolor que nos compromete hasta el último día. Nuestras vidas son nuestras, y ninguno de ustedes, mercachifles, puede pagarlas, porque los miles de días de estos 30 años son un superávit no descontable.<br /> <br />Nadie le robará a Juan Puthod su lucha de estos años por los derechos humanos, su trabajo en la radio, su familia. Nadie puede apoderarse de la satisfacción que produce leer a Gelman todavía, caminar por las calles, construir una familia, compartir el amor. Nadie nos quitará todo este tiempo de disputa para desarmar ideológicamente la teoría de los dos demonios; ningún secuestro nos robará los juicios a las Juntas, las condenas de Videla y Massera, la extradición de Almirón, los juicios de la Verdad. No podrán borrar de la memoria de mi hija mayor la recuperación de la ESMA, ni la conciencia de los vuelos de la muerte. Mi hijo menor no olvidará porqué se conmemora el 24 de marzo y el 22 de agosto, ni porqué su padre hoy casi no tiene amigos.<br /> <br />Podrán, si, arrebatarnos la muerte. Podrán anticiparla un poco, agregándole el infaltable condimento del tormento y el miedo. Lograrán quizás (nuevamente) arrastrarnos a la indignidad de un cuarto oscuro y sucio, de una hedionda capucha ensangrentada, de la última exhalación solitaria y dolorosa. Es posible que consigan arrancarnos de las letras, los amores, las construcciones laboriosas de estos años. Pero estarán robándonos cuando mucho un trozo de futuro individual. Importante, deseado, maduro, pero no imprescindible. No indispensable. <br /><br />Nuestras vidas ya son, y lo que con ellas hemos hecho demuestra la derrota de ustedes. No nos han vencido, no nos vencerán. Pueden llevarse a algunos, pueden aterrorizar a otros, pueden creer que nos volverán cobardes. Tal vez lo logren, de una particular y privada manera. Pero así como la historia en verdad no se repite, no podrán borrar el conocimiento, la memoria, las palabras, los haceres transmitidos en estos 30 años.<br /><br />Nuestras vidas son nuestras. Ustedes, si insisten, sólo pueden quedarse con nuestra muerte. Que les aproveche. <br /><br />Enrique Gil Ibarrahendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-60102410353783405172008-04-13T11:08:00.002-03:002008-04-13T11:12:16.262-03:00Los ajeros, la “Galle” y los pañuelos blancos<span style="font-weight:bold;">Por Osvaldo Bayer</span><br /><br />Nos desbordaron los medios la última semana con informaciones de dueños de la tierra bien trajeados con rostros enojados o hasta amenazantes, con discusiones sobre la palabra argentina más actual (retenciones), o sobre las hinchadas de River que se despedazan por disputar el “poder” en las canchas, y siempre estamos informados al minuto cuando cacarea Maradona. Pero nadie nos informó que había muerto el delegado de los más humildes trabajadores del país: los recolectores de ajos de Mendoza. ¿Cómo? ¿Existen? Hace dos semanas escribí en este espacio sobre ellos. Sí, existen. Son los más ignorados de estas tierras, e informé cómo se rebelaron porque la gigantesca empresa rural Campo Grande, de Adrián Sánchez, no depositó los descuentos jubilatorios durante doce años. Esas mujeres y hombres de manos como raigambres y ajadas hasta el extremo decidieron la protesta, formaron una columna frente a la enorme propiedad rural.<br /><br />Allí fueron desalojados por orden de la fiscal de turno Liliana Giner, en algo habitual en la historia mundial de los desposeídos: no se detuvo a los patrones estafadores del bolsillo humilde sino que se apaleó a los eternamente estafados. Los palos uniformados de la Justicia argentina fueron dados con todo gusto. Hubo rostros ensangrentados de obreras embarazadas y cabezas y espaldas apaleadas como bolsas. Esto fue en noviembre pasado. Ahora se informó que acaba de morir uno de los que levantaron la voz de protesta. <br />El delegado Juan Carlos Erazo, en el hospital donde estaba internado por los golpes recibidos hace más de cuatro meses, perdió la batalla para siempre. Juan Carlos Erazo. Por algo será. Por protestar; el arma eterna de los proletarios. Sí, era pobre, y eso hay que tenerlo en cuenta cuando se sale a la calle. Pobre que protesta, pobre que la paga caro. La empresa no reincorporó a los delegados despedidos. No cumple la orden de blanquear la empresa con toda la peonada en negro.<br /><br />La pregunta es: ¿no hay forma de hacer cumplir las leyes? ¿Por qué la Corte Suprema de la Nación actuó en forma tan burocrática y rauda a favor del asesino Patti, pero no hay justicia contra los que trasgreden todas las leyes y los principios de la ética pero están amurallados en el poder del dinero? ¿Cuánto tiempo pasará hasta que se haga justicia con los ajeros? El caso del recolector Juan Carlos Erazo me hace recordar los versos de nuestro poeta Raúl González Tuñón, que les cantó así a cuatro trabajadores recolectores de tabaco salteños muertos por la gendarmería nacional en 1948:<br /><br /><span style="font-style:italic;">Aquí yacen Silvestre, Rueda, Allende y Flores<br />Cuatro nombres con olor a madera<br />Y a cañaveral, a tabaco, a petróleo y luna</span><br /><br />Ojalá que algún poeta mendocino nos describa alguna vez en versos las manos generosas del ajero Juan Carlos Erazo, manos que recogieron los productos de la tierra para la Vida, y que cayó para siempre ante los defensores de la codicia<br /><br />Y sigamos con la Justicia. Otro caso que se mantiene en silencio. Nos referimos a la presa política argentina Karina Germano López, conocida por sus amigos cariñosamente como la “Galle”. Es la hija del desaparecido Rodolfo Germano. Tanto Karina, como su madre, Hilda López, vivieron en el exilio, en Suecia y España. Pero antes pasó por la ESMA, donde fue interrogada por Alfredo Astiz. Karina volvió a la Argentina en 1998 y se integró a la organización H.I.J.O.S. En febrero de 2002, Karina fue detenida en San Pablo junto con otros cinco latinoamericanos y se los acusó de participar en el secuestro del multimillonario Washington Olivetto. Todos los detenidos fueron condenados por la justicia brasileña –muy criticada permanentemente por su proceder– a 16 años de prisión que luego fueron convertidos en treinta años por el Tribunal Superior de San Pablo. A pesar de que Karina demostró que estaba por casualidad en el lugar donde fue detenida y el secuestrado Olivetto declaró que nunca la había visto en el lugar. Luego de cinco años de detención en San Pablo, ella pudo ser trasladada a una cárcel argentina, Ezeiza, de acuerdo con el Tratado Argentino-Brasileño de Presos. Aquí, Karina, en la cárcel, estudia sociología y fue impulsora del Centro Universitario de la prisión<br /><br />Al cumplir una sexta parte de la pena, le corresponden a la detenida salidas transitorias y al cumplir el tercio, la libertad condicional. Es lo que ha solicitado Karina. Pero el juez Sergio Delgado le niega este derecho por la pequeñez burocrática de que “el traslado de Karina Germano se produjo 49 días antes del tiempo estipulado para dicho beneficio”. Todo esto es de una burocratismo vergonzante, más si se piensa que el fiscal de la causa es nada menos que Oscar Hermelo, quien, como se sabe, fue miembro del grupo de tareas de la Escuela de Mecánica durante la dictadura militar y como paradoja absoluta ese grupo de tareas fue responsable de la desaparición de Rodolfo Germano, padre de Karina. Por lo increíble no podría ni ser redactada una novela con este tema. Realidades argentinas. Realidades de nuestra democracia. Más pensando en todos los generales, almirantes y brigadieres desaparecedores que murieron en sus camas en sus lujosos departamentos en los últimos treinta años de esta democracia. Karina nos ha dicho ante tanta mordaz injusticia: “No me siento vencida. Me enfrento una vez más al gran circo jurídico que sigue vacilando ante los culpables, que continúa encarcelando a la parte vulnerable de nuestro pueblo, o sea a la pobreza, la marginalidad, la exclusión social”.<br /><br />El juez Sergio Delgado, el fiscal Oscar Hermelo, con todos los poderes frente a Karina Germano López, llamada con cariño la “Galle”. Esa mujer. Estaremos siempre de su lado.<br /><br />Y si seguimos con las fantasías morbosas de nuestra realidad argentina damos con otro hecho tan increíble como los dos casos anteriores. A la plaza en Núñez que desde hace once años lleva el bello nombre de Plaza de los Madres del Pañuelo Blanco ahora un colaborador acérrimo de la dictadura de la desaparición de personas, el macrista Santiago de Estrada, le quiere cambiar el nombre por el de Presbítero Fernando Carballo. Pícaro el macrista. Propone un cura contra las Madres así recibe el apoyo de Bergoglio y sus fratres. Se basa el colaborador de la dictadura en que ése es el deseo de la Comisión Obras Virgen de Luján. Llama la atención que esta organización católica se oponga al nombre actual de Madres del Pañuelo Blanco. O no. ¿Está también de acuerdo con esto la Iglesia? Más sabiendo que desde 1996 esa plaza fue llamada Madres del Pañuelo Blanco en un acto verdaderamente pleno de emoción con asistencia de los barrios vecinos. Recuerdo que me tocó hablar en él y lo dije pleno de nostalgias y emociones: que conocía desde niño ese lugar y me llenaba de agradecimiento que fuera el vecindario que se había decidido por ese poético nombre en recuerdo de las mujeres que salieron a la calle desafiando al poder de la muerte.<br /><br />Desde aquella inauguración, allí el verde revivió, se pusieron juegos para los niños y bancos para lectores y contemplativos. Un magnífico mural cubrió los largos tapiales que rodean un lado de la plaza; los nombres de los desaparecidos de los barrios de Saavedra, Núñez, Villa Urquiza, Villa Pueyrredón y Coghlan sembraron los senderos entre los canteros. Por supuesto que cobardes ataques nocturnos de los pandilleros trataron de destruir lo levantado con esfuerzo y alegría. Pero la Verdad logró mantenerse.<br /><br />Después de doce años, ahora el golpe de furca de Santiago de Estrada. De inmediato, la concejal Gabriela Alegre avanzó con otro proyecto donde se reafirma el nombre dado por la asamblea barrial. Veremos si triunfa la mano abierta o la cuchillada por la espalda. Hace unos días se hizo un concierto popular con bandas de música y murgas de apoyo al nombre Madres del Pañuelo Blanco. El pueblo, contra la burocracia de las bancas oficiales. Veremos quién triunfa. Aunque sabemos muy bien que vencerán finalmente las Madres del Pañuelo Blanco para que sigan encontrándose allí con sus queridos hijos desaparecidos en ese verde bajo las estrellas para abrazarlos, para encontrarse bajo el color de la luna con sus hijitos robados, el reencuentro por los siglos de los siglos.<br /><br />Tres estampas de nuestro presente para tener en cuenta: los recolectores de ajos nos miran; la “Galle” no se rinde, la dictadura quiere volver a poseer una plaza llena de vida y de memoria.hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-90403267710332654972008-03-31T11:21:00.002-03:002008-03-31T11:28:11.442-03:00Plaza de Mayo, Plaza Altamira ó la oposición globalizada.<span style="font-weight:bold;">por Carola Chávez</span><br /><br />Suenan las cacerolas, su tlaca, tlaca desafiante llena toda la plaza, CNN es testigo del clamor de ‘’todo un pueblo’’, cansado, hambriento, acorralado por un gobierno maluco.<br /><br />Señoras que sin piedad abollan sus cacerolas, artefactos que a su juicio solo sirven para tumbar gobiernos. Sus hijos, estudiantes fashion, con ese trabajado ‘’look al descuido’’, sus maridos con el nudo de la corbata medio desatado para aliviarse de un largo día en la oficina, todos en la plaza, todos lindos, todos clamando en primera persona que representan al pueblo.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_FSgbAjlCJwc/R-22i-p_h_I/AAAAAAAAAJI/_6dibXbePjU/s400/10.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://bp1.blogger.com/_FSgbAjlCJwc/R-22i-p_h_I/AAAAAAAAAJI/_6dibXbePjU/s400/10.jpg" border="0" alt="" /></a><br />Por internet circulan convocatorias heroicas con instrucciones precisas, usemos este viernes camisas verdes para que vea el gobierno que somos muchos, ¿O eran negras las camisas? Da igual, camisas uniformes que representan un lema que no los representa, pero suena lindo, solidario. Mamá ¿Qué es solidario? Nada mi niño, calla y cacerolea…<br /><br />¡Vete ya, fuera fuera, el pueblo te desprecia, libertad!… Tengo hambre, vamos al Mc Donalds de la esquina… ¡¡¡Volveremos!!!<br /><br />Y vuelven con sus looks fresquito por una noche de buen sueño, con sus cacerolas nuevas que parecen decrépitas de tanto golpe que ha llevado, golpe, golpe, nunca un guiso, jamás un pollo… tlaca, tlaca, tlaca…<br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_FSgbAjlCJwc/R-20zep_h7I/AAAAAAAAAIo/aEVcquOsyug/s400/cacerolazo.jpg"><img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width:220px;" src="http://bp3.blogger.com/_FSgbAjlCJwc/R-20zep_h7I/AAAAAAAAAIo/aEVcquOsyug/s400/cacerolazo.jpg" border="0" alt="" /></a><br />El pueblo por un lado, lejos de las cámaras de CNN, miran a quienes usan su nombre en vano. Algunos del pueblo se acercan a ver que es lo que dicen estos, y ellos, con sus pancartas que dicen ‘’Yo soy el pueblo’’, corren aterrados de ¿si mismos?.<br /><br />En Altamira al pueblo les llaman ‘’niches’’ en la Plaza de Mayo son más frontales y les dicen de plano ‘’negros’’. Pero se tragan su asco y su orgullo con tal de lograr su objetivo. No llores mi niña rizos de oro, que no eres pueblo, eso solo lo decimos para que crean.<br /><br />El mundo se impregna con desfasadas imágenes de un pueblo vestido a la última moda que, se supone, está muriendo de hambre por culpa de un gobierno tirano. Habla inglés ese pueblo para que el mundo escuche su desesperada súplica de ayuda.<br /><br />La globalización abarca todo, incluso las protestas. Si comen lo mismo, oyen la misma música, ven la misma tele, calzan los mismos zapatos y miran todo a través de sus lentes Christian Dior, ¿Por qué no iban a protestar de la misma forma, con el mismo objetivo?<br /><br />Miraba las noticias de la Plaza de Mayo y si no fuera por el color de la bandera que sacudían los caceroleros, hubiera pensado que era la Plaza Altamira. Es la misma película, los mismos actores, la misma Patricia Janiot con cara de vampira regocijada ante un platico de morcillas crudas.<br /><br />Nosotros ya vimos esa peli y sabemos lo que viene luego, sabemos que sus consignas son frases prefabricadas que se traducen según el lugar en donde se deban gritar. Colores para pseudo revoluciones fotogénicas, nada como la gente linda en pantalla para vender jabón, hamburguesas e ideas lava y listo made in the USA. Y usan a gente linda porque el pueblo a quien dicen representar les parece feo.<br /><br />Hay plazas en todas partes, sifrinos aquí, tilingos allá, pijos más allá, son los iguales en todos lados: con las mismas ropitas, con los mismos logos, con la misma actitud de yo se lo que al pueblo ignorante le conviene porque yo si fui a la universidad.<br /><br />Es la globalización de la protesta hueca.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_FSgbAjlCJwc/R-21Dup_h8I/AAAAAAAAAIw/PYx8oDfRnkI/s400/graf3_a.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://bp0.blogger.com/_FSgbAjlCJwc/R-21Dup_h8I/AAAAAAAAAIw/PYx8oDfRnkI/s400/graf3_a.jpg" border="0" alt="" /></a><br />Mientras haya una plaza, cacerolas, gente fashion, y un gobierno que moleste a los intereses del capitalismo, habrá revoluciones technicolor transmitidas por CNN.<br /><br />Mientras haya pueblos que no se reconozcan en los noticieros enlatados, que sientan que su gobierno es de ellos y para ellos, mientras sepan por qué luchan y por ello permanezcan unidos para lograr sus metas, no habrá cacerola, ni camisita de color uniforme, ni slogan, ni muchacha bella, ni noticia prefabricada, que pueda con ellos. Simplemente no habrá en el mundo fuerza capaz de detenerlos.hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-64472166905021484442008-03-26T10:30:00.003-03:002008-03-26T10:39:04.395-03:00Las cacerolas de Plata<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img148.imageshack.us/img148/2743/vaca0jm.jpg"><img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px;" src="http://img148.imageshack.us/img148/2743/vaca0jm.jpg" border="0" alt="" /></a><br />Para los que dijeron no comprender el voto a Macri en Capital Federal, y el voto anti Cristina kirchner en las grandes ciudades del interior, anoche (25 de marzo), tuvieron una nueva oportunidad para entender cómo funciona el cerebro (¿cerebro?) de nuestra gloriosa clase media progresista pero hasta ahí.<br /><br />Anoche vimos reunirse a nuestros profesionales “de izquierda”, a las amas de casa “liberales”, a los jóvenes estudiantes de privilegio, a los señores ejecutivos de empresas, a algunos “obreros de cuello duro” y, como no podía ser de otra manera, también a algunos idiotas que no tienen un mango pero que por las dudas defienden al patrón, no vaya a ser que se enoje.<br /><br />Todos agitaban alegremente sus cacerolas, igual que en el 2001. ¿Igual que en el 2001? Para nada. Estas eran cacerolas de plata, no de aluminio. Recoleta, Callao y Santa Fe, Cabildo y Juramento… curioso, no hubo cacerolazo en la Boca, ni en Mataderos.<br /><br />Lo que reclamaban anoche todos ellos no era la baja de las retenciones, ni la solidaridad con nuestro campo “agredido” por el marxismo socializante de este gobierno montonero (falta poco para que le agreguen “terrorista”, ya verán). Para nada. Lo que reclamaban era “libertad”. Esa libertad de explotación y de ganancia (aunque el “otro” se muera de hambre) que siempre exigió nuestra pequeña burguesía estúpida, sin darse cuenta que la historia ya le ofreció sobrados ejemplos de que esa “libertad” de la que se ufanan sólo sirvió para hacerlos más pobres, menos solidarios, menos independientes y menos cultos.<br /><br />Manifestaban cual cruzados, agitando sus espadas flamígeras (cacerolas y cucharones) contra el totalitarismo peronista, solidarizándose con nuestra oligarquía ganadera, y con tan poco conocimiento de la realidad que pensaban que brindaban su apoyo al “pequeño productor”. <br /><br />Claro, estas señoras, estudiantes y profesionales que jamás olieron una vaca salvo trozada en la carnicería, no tienen la menor idea que la Argentina no es China ni Rusia. Que aquí no existe el campesinado, y que un “productor” agropecuario que exporta posee por lo menos 300 hectáreas. Bueno, pero eso no es mucho, me dirá usted. Depende. Porque un tipo que arrienda esas 300 hectáreas y planta soja gana 180.000 dólares en un año sin hacer nada. ¿De quién hablamos entonces? Tal vez nos refiramos a los pequeños productores de la pampa húmeda, titulares de 1000 o 1500 hectáreas, que hace 5 años fueron a llorar al Banco Nación para que les refinanciaran los créditos hipotecarios y no perder sus campos. Era justo, y el Banco Nación los refinanció. ¿Quién pagó esa refinanciación? Usted y yo. Esos mismos campos valen hoy 6 veces lo que valían. ¿Eso no tiene importancia? ¿Eso no es “ganancia”?<br /> <br />En su ignorancia, o en su afán de denostar a este gobierno “confiscatorio” –hermosa palabreja utilizada siempre por los que tienen mucho para confiscarles-, no saben (o no dijeron) que el desabastecimiento anunciado no se producirá por las retenciones, sino por la deshonestidad básica de esa oligarquía agroganadera que, mientras dice que “así no les conviene trabajar y que el campo quebrará”, han seguido exportando como si nada durante el paro. Pero en Argentina no habrá carne, ni leche. Esa misma señora tonta que ayer agitaba su cuchara, irá hoy al súper y dirá cuando no encuentre leche para sus hijos: “esto es culpa de esa comunista”. Mientras tanto, el señor que ella salió a defender anoche se embolsará con una sonrisa irónica muchos miles de dólares más. <br /><br />Se habla hoy de que “el gobierno está fracturando a la sociedad”. Es mentira, claro, pero es otra muletilla apta para que “damas” cono Cecilia Pando salgan a marchar agitando nuevamente el fantasma de un golpe de Estado que nos defienda del marxismo apátrida, que agita su trapo rojo desde los balcones de la Casa Rosada.<br />La sociedad argentina está fracturada desde 1852. Esa fractura se ha evidenciado en cada oportunidad en que la sociedad tuvo que optar por un modelo nacional y popular o un modelo oligárquico, capitalista y dependiente. Esa fractura tiene un nombre: se llama lucha de clases. Anoche no sucedió nada especial, salvo otra muestra de la estupidez de nuestra pancista clase media que, como decía, evidencia una inusual discapacidad para entender la realidad y de qué lado debe ubicarse: los mismos bancos extranjeros que les robaron sus ahorros en el 2003 tienen como personeros locales a esos terratenientes cuya “libertad” para seguir explotándolos salieron a defender anoche con sus ollitas.<br /><br />Y el otro tema que se agitará hoy es el “patoterismo peronista”, ya casi un cliché en los 70, que resurge rejuvenecido en los 2000, de la mano de D’elía el piquetrucho. Tampoco saben de lo que hablan. Yo vi anoche como no más de 1.500 manifestantes peronistas le perdonaban la vida y la salud a más de 5.000 audaces que intentaron impedirles el ingreso a la Plaza de Mayo. Vi claramente cómo, durante casi quince minutos, esos 5.000 caceroleros libertarios gritaban e insultaban formando una barrera que impedía el paso a los “negros cabecitas”. Claro, los vi también huir despavoridos y en desbandada cuando los peronachos se cansaron de esperar y gritaron: ¡Buu! Aclaro que D’elía está muy lejos (lejísimos) de ser santo de mi devoción, pero debo reconocerle –anoche- la prudencia. Ningún valiente cacerolero terminó herido o lastimado seriamente, pese a la supremacía numérica de los “negros peronistas”, que solamente eran superados 4 a 1.<br /><br />Por último, lo que está claro es que, como dicen todos, hay que encontrar una solución, y esto es muy simple: el campo debe ceder. Porque cuando hay que elegir entre la redistribución de la riqueza o la concentración de la misma, no puede haber duda alguna. Si el campo no cede y continúa el paro, pero los pobres productores siguen exportando como hasta hoy, quedará claro que mienten, porque nadie en su sano juicio continúa haciendo un negocio que no le es rentable. Será entonces el momento de aplicar la Ley de Abastecimiento. Si esto no funciona, habrá que prohibir las exportaciones de todo aquel que no levante el paro. Si esto no funciona tampoco, habrá que preguntarse de qué nos sirve tener un productor agropecuario como dueño de un campo, que no entiende que antes de su beneficio individual está el beneficio nacional. <br />Si esto no funciona…<br /><br /><br />Enrique Gil Ibarra - 26 de marzo del 2008hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-64458308414671802302008-03-24T17:46:00.002-03:002008-03-24T17:55:52.360-03:00Hoy (otro 24)Que mal humor tengo. Hoy. No voy a negar que me tomé mis tres cafés de desayuno, leí los tres diarios diarios, vine a la radio. Me pregunté cuatro veces si iba a “hacer micrófono” hoy, como todos los años. No. No quiero más. No tengo nada para decir. En realidad, tampoco para escribir. Abrí el Word como quien no quiere, sabiendo que no iba a poder parar. Después. Acto a las 11. Voy a ir, claro. Qué remedio. Pero la verdad es que no quiero más. Como pensaba, la ciudad está vacía. Nadie volvió. Me imagino cómo estará allá. Me parezco falso. Estoy cansado. Cansado de la letanía de los muertos. Cansado de los inocentes. Harto de los pozos. No era eso. No era así. Es buena la justicia, la verdad, pero no así. Paren de llorar. Me cansan. Nos cansan a todos. No era así. Un feriado que agota, que mata. Nadie escucha. A nadie le interesa escuchar. Todos cerrados. Es un día más. Debería. Es otro país. No nuestro, otro. Ya no estamos. Inocentes. Asociamos derrotas. No era así. Todos los años, uf. Es porque no estamos. ¿??? ¿Qué no estamos? Estuvimos, están ¿qué es lo que quieren? ¿Porqué repiten y repiten? Son excusas, son verdura, son nada. Basta de boludeo, basta de memoria trucha. Se hizo, no se hizo, ¿se acabó? Parece. Queda un feriado y cuatro locos. Ni siquiera siete. Me tienen podrido de verdad. Las cuentas no me cierran. “Conmemoran”. Conmemoran muerte carajo. Lloran pa’ no pelear. Perdón. No quise. Pero se sale. ¿No lo ven? Ahora sí somos derechos y humanos. Lo lograron. Nos matan todos los años. Hoy. Así no se puede vivir. Ni putear. Ni reír. No se puede crecer. Ni pensar. Ni construir. Enterramos las armas y los dolores. Pero caramba, nos queda la memoria. No jodamos. Para hacerlo así, sumemos la cobardía y esa angustia, la pérdida y el sueño, los castigos, y abramos bien el culo para meterlo todo, bien apretado, y que la mierda brote con la sangre. Que se olviden, si es preciso para que la historia nazca. Pero no me rompan más los huevos. Se llora solamente el día de la victoria. Basta.<br /><br />EGI - 24 de marzo 2008<br /><br /><br /><span style="font-weight:bold;">Edito nota aclaratoria por si quedan dudas:</span> Escribí esto porque veo en los actos a los mismos que hace 15 años te miraban con asco si uno decía Montoneros, o ERP. Pero lo malo es que, aunque ya no se animan a mirarte con asco, igual se les nota. Se les nota porque te miran de coté, y te obsequian con esa linda media sonrisita temerosa, y te das cuenta que les gustaría preguntarte si la violencia se contagia.<br />Porque los dos demonios siguen estando en la mayoría enorme de la gente. Claro que mediatizados por el número mágico de 30.000. Tantos desaparecidos no pueden ser malos.<br />Todo guachito progre que dice seriamente "que los muchachos se equivocaron al usar la violencia", está abonando a los demonios. Porque hablan de los muertos y los siguen matando cuando dicen "estudiante", "obrero", "profesional". Nunca dicen era combatiente, la pertenencia parece que no existiera, parecen "militantes de la vida". Así, como un polvito seco.<br />Carajo, quiero ver a alguno de los que discursea decir clara y firmemente éste era mi cumpa, era un cuadro combatiente del PRT. O era mi hermana, una oficial de Montoneros. Nunca se habla de los muertos en combate, porque esos, que no son desaparecidos, no deben ser recordados, eran violentos.<br />Tranqui, hermanos, mañana se me pasa, y vuelvo a ser políticamente correcto como corresponde a un dinosaurio que se respete.hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-38858354160099409562008-03-19T20:18:00.002-03:002008-03-19T20:22:45.927-03:00A 50 años del Socialismo Pitufo<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_Gxc9AKyw1vc/R-BUijCh4QI/AAAAAAAAApc/Jpbn31qbPE4/s400/pituf+com+2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://bp1.blogger.com/_Gxc9AKyw1vc/R-BUijCh4QI/AAAAAAAAApc/Jpbn31qbPE4/s400/pituf+com+2.jpg" border="0" alt="" /></a><br /><span style="font-weight:bold;">por La Posta<span style="font-style:italic;"></span></span><br /><br /><span style="font-style:italic;">Hace unos años que Los Pitufos han desaparecido de la televisión. Han sido reemplazados, por Los Simpson, entre otros programas, que pasaron a ocupar un espacio considerable en las programaciones de los canales latinoamericanos. Para saber porque no se encuentran mas en la pantalla chica, pudimos conversar con un ejecutivo mediático, que sin dar su nombre para evitar perder su trabajo, nos explica francamente la censura contra la aldea pitufa y su líder, al que algunos blogs acusan de: dictador comunista, de imponer un pensamiento único, de perpetuarse en el poder, y mas imputaciones infames. Similar a los mensajes mediáticos contra algunos líderes latinoamericanos ¿no es cierto?<br />La Posta rescata los valores de Los Pitufos, vivos en los dulces recuerdos infantiles, de miles de jóvenes y adultos de hoy.</span><br /><br /><br />En un pasaje oscuro, de un barrio obrero de la ciudad de Buenos Aires, nos encontramos con nuestro entrevistado. Vestido completamente de negro y con gafas, nos ilumina con una linterna para que no identifiquemos su rostro y nos dice:<br /><br />- Te traje acá para que nadie me vea. No es joda, si se enteran pierdo el laburo, y es mucha guita viste. Pero a pesar de todo me arriesgo porque tengo pibes y vale la pena que miren Los Pitufos, yo los miraba de pendejo.- Aclara nuestro enigmático personaje.<br /><br /><span style="font-weight:bold;">- ¿Y porque los “borraron” de la pantalla?</span><br />- ¿Y que queres? Esos valores no tienen que mostrarse en la TV. ¿Solidaridad? ¿Compañerismo? ¿Ausencia del dinero? No, no. Es demasiado. Durante la década del ochenta pudieron no darse cuenta los accionistas, pero hace rato que la cosa cambio. Además ahora del norte nos llegan Los Simpson.<br /><br /><span style="font-weight:bold;">- Al principio era una sátira de la familia norteamericana, pero ahora aprovechan para mandar cualquier mensaje, ¿se fueron al carajo?</span><br />- Yo pienso que si. Exaltación de la estupidez, de la ingesta desenfrenada de alcohol, del consumismo adictivo, del infaltable patriotismo etnocentrista, del individualismo, etc. Todo eso funciona, sobre todo cuando los ponemos una y otra vez, horas y horas. Además, no hay que olvidar que como todo producto estadounidense, se ocupa, también, de desprestigiar a todos sus enemigos: Fidel, la URSS, ¡si hasta Chavez llego a Los Simpson!, no apareció como personaje, pero no hizo falta, solo con nombrarlo adecuadamente se genera la satanización.<br /><br /><span style="font-weight:bold;">- Y Los Pitufos al revés.</span><br />- Claro. Acordate todos eran hermanos, todos trabajaban, no existía un solo comercio o negocio en la aldea, por lo tanto no existía el dinero. Eran solidarios, camaradas, ¿me entendes?, no había privilegios entre ellos, y el líder, como si fuera poco, estaba vestido de rojo. ¡El que tuvo la idea la hizo bien he! Ja ja.- estalla en una imprevista carcajada. Luego, tras unos minutos sin parar, continua- Me olvidaba de Gargamel, fiel imagen del capitalista canalla y malvado; que quiere convertirlos en oro. Tal cual viejo.<br /><br /><span style="font-weight:bold;">- O sea, ¿era verdad nomás? Los Pitufos ¿eran comunistas?</span><br />- ¡Pero si!, y ustedes los de La Posta siempre lo supieron, no te hagas el boludo. No me quiero olvidar, Los pitufos aparecieron por primera vez en octubre de 1958 como personajes secundarios de un cómic belga. En Oktubre. ¡En Oktubre.! – Grita, haciendo que muchos vecinos comiencen a levantar sus ventanas.- Y Papa Pitufo es como Fidel, el viejo sabio, que siempre sabe que es lo correcto y consecuente con los valores pitufos y humanos, respectivamente.<br /><br /><br />El alto volumen de las respuestas hace que los vecinos hayan escuchado. Sorpresivamente comienzan a abrirse algunas ventanas, en una se asoma una bandera roja, y de otras se oyen aclamaciones- ¡Viva el socialismo, arriba Los Pitufos!- Esto asusta al entrevistado quien arroja la linterna y huye calle abajo.<br />Abandono el pasaje mientras algunos vecinos ya están cantando La Internacional, y otros recuerdan a los gloriosos pitufos y su organización socialista de la aldea. Al pasar junto a una anciana, me comenta, mientras me muestra una foto de Pino Solanas- volverán cuando hagamos la revolución-. -Así será.- Fue mi respuesta, llena de optimismo.<br /><br /><span style="font-weight:bold;">Publicado en LaPosta2007.blogspot.com </span>hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-25994568467304925682008-03-17T20:35:00.000-03:002008-03-17T20:36:36.717-03:00Método sencillo para ser un capitalista de buen corazón<span style="font-weight:bold;">por Carola Chavez</span><br /><br />El capitalismo es un sistema aberrante, no hay más que asomarse a la ventana o a la pantalla de la tele para darse cuenta de esto, pero hay gente buena que defiende este sistema con toda el alma y aún así creen que conservan el alma impoluta. Claro, esto si es que el alma existe, pero esa es otra discusión.<br />Cuando veo a unos padres con ese aire de éxito que se compra en tiendas caras, con sus niños vestiditos con marcas por todas partes, con zapatitos mínimos que cuestan un sueldo ídem, con cochecitos que pueden costar lo mismo que una moto, con más juguetes de los que esas manitos pueden sostener, no puedo dejar de preguntarme si cuando miran a su alrededor no sienten un pellizquito de remordimiento.<br />Pues como soy preguntona he ido indagando y he descubierto que tienen un método muy simple para no permitir que las miserias de otros empañen su felicidad perfecta.<br />Todo comienza con el individualismo: esta, según me han explicado, es una gran virtud. Resulta que aprendieron que todo se puede lograr con solo proponérselo, que quienes ‘’triunfan’’ lo hacen porque quisieron y se fajaron contra viento y marea, y quienes ‘’fracasan’’, simplemente, no se han esforzado.<br />Permítame el lector una pequeña explicación de los términos triunfo y fracaso según estas personas.<br /><br />Triunfo: tener más dinero que sus vecinos y que se te note.<br /><br />Fracaso: que se note a leguas que no tienes dinero.<br /><br />Porque el dinero, en el capitalismo, lo es todo.<br />Claro que como no todo es blanco y negro, por momentos se encuentran nuestros capitalistas de buen corazón en situaciones que merecen agregar algunos elementos anestésicos de conciencia. En estos casos entran en juego los eufemismos, la estadística y las ONG’s.<br />Los eufemismos: Se usan para que algo horrendo no lo parezca tanto. La pobreza, por ejemplo, se le achaca a la suerte al llamar a los pobres ‘’los menos afortunados’’. Como es cuestión de fortuna te liberas de la responsabilidad. En fin, duermes tranquilo encerrado en tu apartamento con aire acondicionado, mientras muchos otros con mala suerte tratan de dormir con la barriga vacía. La vida es una ruleta.<br />La estadística es una maravilla: borra caras de gente y las convierte en números. Cuando hablan de un tanto por ciento de desempleo, no ven a un padre que no tiene cómo alimentar a sus hijos, ni a una madre que llora angustiada, ni un niño que no va a la escuela porque no tiene zapatos. Cuando se trata de ingreso per cápita, peor, pareciera que todos ganamos más o menos lo mismo, solo que los menos afortunados, además de mala suerte, tienen mala cabeza para administrarse.<br />Las ONG’s son apaciguadores de conciencia muy efectivos. El mundo está lleno organizaciones dedicadas a ayudar a los menos afortunados. ¿Casualmente? éstas organizaciones nacen justamente en los países ricos. ONG’s pidiendo a gritos, desde la devastada Europa, salvar el Amazonas. Otras que te enseñan que con solo diez euros pueden vacunar a cuarenta niños en Africa que de otro modo morirían de mengua. Unas claman por los derechos humanos desde el corazón mismo del monstruo que convirtió nuestros derechos en reveses.<br />Adoptemos negritos sin llevarlos a casa, salvemos los peces de la costa de Madagascar porque los nuestros ya nos los comimos. No maten a ese elefante, que gente sobra en el Africa y paquidermos quedan pocos, que le quiten el velo a esa niña musulmana, que el sombrero de la judía se quede donde está, que no coman titis los yanomamis y que de paso aprendan a rezar, que no practiquen el sexo que se contagian de sida y las medicinas son tan caras que se van a morir, que nada de sexo, que no tengan hijos, que les vamos a enseñar a cuidarse para que no haya mas pobres... Por solo diez dólares al mes compras la certeza de estar arreglando al mundo.<br />Y es que la pobreza tiene que tener sus causas y estas no pueden ser culpa de ellos. Ellos ayudan, dan trabajo a la gente, les pagan poco pero pagan lo que estipula la ley. Y aquí entran en juego las leyes, maravillosas herramientas para lograr un efectivo despojo de culpas.<br />Existen dos tipos de leyes, las que se cumplen al pelo y las que se interpretan a conveniencia. El salario mínimo legal es el que es y no se paga ni un solo centavo por encima de lo que diga la ley. Si no le alcanza el sueldo a Juan no es mi culpa, que vaya y le reclame al gobierno. Si la ley dice que los impuestos sobre la renta son el tanto por ciento de los ingresos, pues, allí empiezan a interpretar que significa la palabra ingresos, y que significa tanto por ciento, y van acomodando hasta que les cuadre la ley justo a su medida.<br />La ley les alivia el peso de su mezquindad.<br />Esto nos lleva al último elemento a tener en cuenta en este sencillo método: La conveniencia: así como aplican la ley cómo y cuándo les conviene, hacen uso del individualismo de la misma manera. Cuando ellos, solitos con su conciencia, se encuentran con la posibilidad de tomar decisiones que apunten a ser más justas, van y apelan a una ley ‘’colectiva’’ que las tome por ellos.<br />Es fácil ser un capitalista de buen corazón, con no pensar tienes.hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-28554561084658119012008-03-11T17:22:00.002-02:002008-03-11T17:26:15.598-02:0011 de marzo/1973 "Si Evita viviera...<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_708GaGZxe0Q/R9bcrn8KsRI/AAAAAAAAAAc/Plrr69QhjvI/s1600-h/camporajugandoalbillaroa4.jpg"><img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_708GaGZxe0Q/R9bcrn8KsRI/AAAAAAAAAAc/Plrr69QhjvI/s320/camporajugandoalbillaroa4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5176567463722791186" /></a><br />En noviembre de 1972, Perón desembarca en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza-Argentina. La consigna: “A Perón le sobra el cuero, como a todo Montonero”. En la residencia de Perón, en la calle Gaspar Campos (Olivos, conurbano bonaerense), nadie puede dormir. Durante todo el día y toda la noche, decenas de miles de jóvenes cantan, corean consignas, baten los parches de los bombos peronistas: “Si Evita viviera, sería Montonera”; “Perón, Evita, la patria socialista”; “Aquí están, estos son, los soldados de Perón”.<br />De todas maneras, y como la ley es la ley, Perón no puede ser candidato. Se hace una reunión con las principales fuerzas políticas y se acuerda que lo principal es el retorno a la democracia. En el restaurante Nino (Vicente López, provincia de Buenos Aires), como el Partido Peronista no existe legalmente, se crea el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI). Candidato: Héctor Cámpora, odontólogo, delegado de Perón durante parte de su exilio en Puerta de Hierro - España. <br />Lanusse, desesperado, inventa un partido militar “para pacificar el país” que denomina Gran Acuerdo Nacional (GAN) y pone de candidato a un empresario culto y refinado: Ezequiel Martínez. El slogan de campaña: “Ezequiel Martínez, el Presidente joven”. Ni lerda ni perezosa, la imaginería popular le agrega inmediatamente: “y puto”. Lanusse implementa el sistema de ballotagge: para ganar, hay que sacar mas del 50% de los votos. De lo contrario, una segunda vuelta. Imagina reeditar así una coalición de opositores a Perón como la Unión Democrática del 52.<br />El 11 de marzo de 1973, con la consigna “Cámpora al gobierno, Perón al poder”, la democracia vuelve a Argentina. Cámpora, delegado de Perón, gana las elecciones con el 52%. No hay segunda vuelta. El peronismo es gobierno otra vez. Pero Perón está viejo. Tiene más de setenta años, y sufre graves enfermedades. “Un león herbívoro” lo denomina alguien. <br />. El 25 de Mayo asume Cámpora. El país es una fiesta. La casa de gobierno es tomada a presión por los cuadros (militantes) montoneros, que echan a patadas a los milicos. La Plaza de Mayo se llena de nuevo. La columna sur de Montoneros ingresa a la plaza por la Avenida Diagonal Norte, enarbolando la bandera argentina y la Estrella Federal. La ovación de decenas de miles de gargantas resuena inconmensurable. En el barrio de Devoto, donde se encuentra (se encontraba) la cárcel de la ciudad de Buenos Aires, miles de compañeros exigen la liberación de los militantes populares encarcelados por la dictadura. De urgencia, se reúne el Congreso Nacional. La Ley que se aprueba por unanimidad determina la inmediata libertad de los “combatientes populares”.<br />Las puertas de Devoto se abren. Los compañeros salen. Hay disturbios. La policía reprime. Mueren baleados cuatro militantes. Inmediatamente, la prensa reaccionaria comienza a atacar al nuevo gobierno, acusándolo de “descontrol”. Algo de cierto hay. <br />Las internas políticas se suceden. Los sectores “nacionalistas” del peronismo se oponen a esta “invasión de zurditos disfrazados de peronistas”. Exigen que las “formaciones especiales” se disuelvan. <br />Por último, lo real es que el pueblo quiere que Perón sea el Presidente. Cámpora renuncia menos de tres meses después. Asume Raúl Lastiri, presidente de la Cámara de Diputados y convoca a elecciones. La Juventud Peronista (JP) que responde a Montoneros, propone la fórmula: Perón-Cámpora. Los sectores sindicales, apoyados por el entorno más reaccionario que está cercano a Perón contraoferta: Perón-Perón, aludiendo a la segunda esposa del General, María Estela Martínez de Perón (nom de guerre: Isabel). Esta es la variante que triunfa.<br />Nuevas elecciones: Perón gana con 7.381.249 votos sobre 12.077.422 votantes: el 61,85%.<br />“No hay segunda vuelta. El peronismo es gobierno otra vez. Pero Perón está viejo. Tiene más de setenta años, y sufre graves enfermedades. 'Un león herbívoro' lo denomina alguien.”<br />Perón muere el 1 de julio de 1974. Isabel, su mujer, queda a cargo del gobierno, auxiliada por su secretario privado, mentalista, umbanda, ex-cabo y ahora Comisario General de la Policía Federal, José López Rega, quien de pronto es Ministro de Bienestar Social.<br />La guerra es inminente. La soberbia de la juventud militante, los excesos de la derecha sindical, los despropósitos económicos del gobierno, sumados a otros múltiples factores, aceleraron el desgaste. El 24 de marzo de 1976, el Teniente General Jorge Rafael Videla, el Almirante Emilio Eduardo Massera y el Brigadier Orlando Ramón Agosti encabezaron un golpe militar que se convertiría en la dictadura más sangrienta de la historia de mi país. <br />Pero esa, como se dice en los cuentos, es otra historia.<br /><br /><span style="font-weight:bold;">Enrique Gil Ibarra / fragmento de "Paredón y después" - 2001</span>hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-52199332504121127492008-03-10T10:44:00.000-02:002008-03-10T10:45:51.250-02:00Pensar el peronismo del siglo XXI<span style="font-weight:bold;">Por Marcelo Koenig *</span><br /><br />Néstor Kirchner ha tomado la decisión de conducir la estructura del PJ. Esto es parte de la estrategia de recuperación de la política que va hacia la institucionalizació n del proceso.<br />Esta decisión muchas veces es criticada desde posiciones gorilas. No es nuestro caso. No nos asusta lo aluvional y plebeyo que siempre acompaña en todas sus expresiones al peronismo. Por el contrario, nos preocupa la matriz prolijamente liberal de las prácticas políticas de los noventa que no han sido confinadas al olvido.<br />¿Cómo se va a combinar la presidencia de Kirchner –el hombre cuyo impulso de cambio marcó las condiciones de la etapa– con una estructura partidaria anquilosada, que en su mayoría fue parte en el sustento de la dependencia neoliberal? ¿Cuánto y de qué modo se comprometerán con el cambio necesario aquellos que fueron coprotagonistas de la entrega, la exclusión y la injusticia en los tiempos de Menem y de Duhalde? ¿Cómo actuarán aquellos que con obediencia debida partidaria y/o convicción personal acompañaron la vigencia de las pautas económicas y políticas del Consenso de Washington? ¿Podemos afirmar que con sólo modificar la estructura de conducción del PJ se transformará en una herramienta de liberación?<br />Es entonces cuando nos preguntamos: ¿qué tenemos que hacer las organizaciones populares forjadas al calor de la resistencia de los noventa y que nos reconocemos en la tradición política del peronismo revolucionario? ¿Tenemos que correr tras algunos puestos en la estructura partidaria del PJ, porque si no nos quedamos afuera del tablero? ¿Tenemos que cumplir el triste rol de la piedrita en el zapato del PJ?<br />Hoy tenemos frente a nosotros una decisión importante. Creemos que es un error correr detrás de la pelota. Tenemos que pensar y discutir una estrategia para el tiempo que se viene. Eso significa abrir un debate sobre el modelo de país que queremos y la fuerza necesaria para ir concretándolo.<br />Tenemos que discutir el peronismo del siglo XXI. No lo tenemos que hacer de cara a la interna del PJ sino de cara al pueblo argentino, aquel que gritó basta en diciembre de 2001 y recuperó su esperanza después de 2003.<br />Al movimiento nacional y popular no lo puede suplir una estructura partidaria. El partido puede ser, a lo sumo, una herramienta del movimiento, el famoso “traje de novia” al que se refería el General. Mucho menos si esta estructura no cambia de raíz la matriz de construcción liberal de los noventa, con su lógica de referentes y operadores, de cacicazgos enraizados en el Estado, que operan desde allí su poder.<br />Queremos una democracia participativa con justicia social. La profundizació n de este proceso viene de la mano de una mayor distribución de la riqueza y del poder. La concentración de ambas es claramente enemiga no sólo de la continuidad del proceso abierto el 25 de mayo de 2003, sino también de nuestros principios ideológicos y doctrinarios históricos. Sólo la participación popular en la política puede avanzar en niveles crecientes de justicia social. Sin participación popular no hay movimiento nacional y popular. Sin movimiento no hay ni puede haber proyecto nacional transformador que nos vaya encaminando hacia la liberación.<br />Pensar el peronismo del siglo XXI es hacer un debate sobre las condiciones reales de dependencia en un capitalismo transnacionalizado que intenta limitar y encorsetar a los Estados nacionales de la periferia usando de escudo militar a los Estados imperialistas. Pensar el peronismo del siglo XXI es descifrar qué significa hoy “conquistar a la gran masa del pueblo combatiendo al capital”. Reflexionar sobre la incidencia de los grupos económicos transnacionales en el condicionamiento de la economía y cómo esto se traduce en la exclusión de gran parte de los pueblos de nuestra América.<br />Pensar y construir un país justo y solidario es, para nosotros, una deuda con muchos de los 30.000 compañeros que dieron su vida para lograrlo, que fueron portadores de banderas históricas que no debemos arriar en función de un supuesto realismo político.<br />En definitiva, creemos que está abierto un debate estratégico, que el vaciamiento de la política de los noventa –del cual parece ser que nadie está exento– pretende reducir a una maniquea alternativa entre PJ si o PJ no.<br />En los años ochenta, en plena alvearización del PJ empezamos a cantar una consigna que sigue aún vigente: “No queremos un partido, un partido liberal, queremos un movimiento nacional y popular”. En los noventa perdimos la batalla, pero nos transformamos en resistencia. ¿Podrá vencer el peronismo del siglo XXI?<br />Un gran mérito de Néstor Kirchner en estos últimos años fue la recuperación de la política; corriendo el eje de la economía, tal como lo situaba el pensamiento único. Pero la política sólo es transformadora y hasta revolucionaria en la medida en que deja de pertenecer al restringido círculo de los políticos y es apropiada por la gran masa del pueblo. Para que esto se produzca es necesario que la política en general y el peronismo en particular recuperen la capacidad de enamorar. El peronismo del siglo XXI sólo volverá a enamorar en la medida en que recupere las dos cuestiones que refería Unamuno como el mejor legado para nuestros hijos: por un lado raíces; por el otro, alas. Raíces para entroncarnos con las luchas de la larga marcha de nuestro pueblo por su liberación nacional y social; alas para soñar, rompiendo con el posibilismo, un proyecto de país sin excluidos, justo, libre y soberano en una Latinoamérica unida.<br /><br /><span style="font-style:italic;">* Profesor adjunto en la UBA, Derecho, en Historia Política y Teoría del Estado. Director de la revista Evita.</span>hendrixhttp://www.blogger.com/profile/11353108040693788537noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-27585165.post-50625250960751156052008-03-07T09:51:00.001-02:002008-03-07T09:54:07.517-02:00¿Día internacional de la mujer?Transcribo textualmente:<br /><br />“A quienes sé que podrán entenderme… (O el porqué no iré a un acto…)<br /> <br />En el día de la fecha, 4 de marzo de 2008, Titi, mi hija, me reenvió un correo de la Directora Provincial de Igualdad de Oportunidades, señora Claudia Prince en el cual informa que el 6 de marzo(o sea dentro de dos días) la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, cuya titular es la señora Sara Cobacho, realizará una actividad en conmemoración del día Internacional de la Mujer.<br />Asimismo solicitan que podamos enviar “alguna semblanza” (sic) de mi cuñada Cristina Bettanin “para incorporar a los fundamentos de la resolución que crea la distinción” que nos invitan a recibir en su nombre.<br />Dicha distinción sería otorgada a mi cuñada por “luchadora y mujer”.<br />Antes de tomar la decisión de escribir estas palabras, respiré hondo, cerré los ojos y me puse a conversar con mi extrañada Cristina.<br />Y pude verla, les juro, largando una de sus más hermosas carcajadas cuando le cuento que la van a homenajear por ser mujer. Y ella me pregunta, “pero Nené ¿se olvidaron que nosotras, mujeres peronistas y montoneras peleamos contra la oligarquía codo a codo con nuestros compañeros? ¿No saben que no nos perseguían por mujeres, que nos persiguieron, nos secuestraron, nos violaron, nos torturaron y nos mataron porque éramos militantes políticos y nuestro objetivo era la liberación nacional y social de nuestra Patria? Para ellos éramos el enemigo a exterminar y punto.”<br />Y me sigue preguntando “¿no van a decir que fui Oficial Montonera? ¿No van a contar que en casa funcionaba la imprenta del Evita Montonera?<br />¿Qué la ESMA allanó mi casa en Lanús después del enfrentamiento en Rosario el 2 de enero de 1977, y por eso trasladaron a Jaime, mi amor, desde la Jefatura de Policía de Rosario, torturado y golpeado a la ESMA y todavía hoy no nos hemos encontrado?<br />¿No van a contar que no traicioné, que preferí tomarme una pastilla de cianuro antes de caer viva en manos del enemigo?<br />Me reclama…“Nené, hablá por mí, vos que me tuviste en tus brazos hasta mi último suspiro de vida.”<br />Siento que la piel me quema, mi corazón late muy fuerte y prefiero abrir los ojos porque… ¿cómo carajo le cuento que “luchador” cuando no “víctima” son las nuevas palabras que utilizan para borrar nuestra historia? ¿Cómo carajo le cuento que se esconden detrás de nuestra maravillosa historia, y de la muerte de miles de compañeros, para justificar las políticas de exclusión más terribles, para ocultar la muerte de los pibes del pueblo por gatillo fácil, por paco, por hambre y desnutrición?<br />¿Cómo carajo le cuento de los hermanos envenenados por el cianuro de las mineras, de los inundados, de la oprobiosa acumulación de riqueza para algunos y la condena a la pobreza extrema para millones, de… , de…, de…¿cómo carajo le cuento de los “montoneros reciclados” haciendo patéticas volteretas para caer parados como los gatos?<br />Prefiero no contarle…<br />Sí le digo que el único y verdadero homenaje todavía está pendiente.<br />Será el día en que en nuestra Patria se haga realidad la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política.<br />Le digo que tenga la seguridad que su recuerdo más hermoso anida en el corazón de sus queridos negritos de Villa Jardín, que escribieron su nombre y el de Jaime en un mural a la entrada de la villa aún en plena dictadura militar; en el corazón de nosotros, su familia y en el de muchos compañeros, que por no estar dispuestos a sumarse a la comparsa, son ninguneados y perseguidos por los que roban nuestra historia.<br />Me despido de ella diciéndole que se quede tranquila.<br />Que a ese acto no voy a ir,…que se metan la distinción donde mejor les quepa.<br /><span style="font-weight:bold;">Nené</span>”<br /><br /><span style="font-weight:bold;">Nota al pie de hendrix</span>: Me pareció importante que este texto que me llegó por mail se conociera. Cristina Bettanin, junto a sus dos hermanos (Leonardo, oficial segundo, muerto en combate y Guillermo –“Memo”- aspirante, “desaparecido” en la comisaría de Tigre, provincia de Buenos Aires), fueron un ejemplo claro de cómo una familia entera puede luchar y morir por aquello en lo que cree. <br />No tuve una buena relación con Cristina, y las pocas veces que debimos cumplir alguna tarea juntos (tanto en el Diario Noticias –era fotógrafa- como fuera de él) no pudimos crear entre nosotros la cordialidad que hubiera sido deseable. Si bien ambos teníamos un carácter “fuerte”, posiblemente haya sido mi culpa, ya que interactuando con otros compañeros era una mujer dulce y contenedora.<br />Conmemorar el “día internacional de la mujer” con los criterios actuales parece una “concesión graciosa” que, por lo menos a mí, siempre me ha sonado como “el día del avestruz” o del “zorro colorado”. No dudo que habrá algunas compañeras que, indignadas por lo que escribo, me reprocharán no comprender que en la lucha por la igualdad existen pasos, etapas, momentos.<br />Sin embargo, aún comprendiéndolo, prefiero este texto que transcribo arriba. <br />Hubo una época, un lugar, un instante, en que unas (muchas) personas decidimos ser “seres humanos”, de una vez y para sie