tag:blogger.com,1999:blog-24139549.post-90929402084819762362008-03-28T13:04:00.005+01:002008-04-01T18:48:39.287+02:00El SIDA, estigma de un pasado<a href="http://bp3.blogger.com/_8KQY-zvFNAM/R_Jl7CvLshI/AAAAAAAAAAc/mfZeBeyE6Ug/s1600-h/2378758215_8700a36a8c.jpeg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5184318186078319122" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_8KQY-zvFNAM/R_Jl7CvLshI/AAAAAAAAAAc/mfZeBeyE6Ug/s320/2378758215_8700a36a8c.jpeg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://fotograma.com/notas/reviews/3760.shtml">Yesterday</a> (Sudáfrica, 2004), dirigida por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0740213/">Darrell James Roodt</a> es una expresión fílmica de cómo la epidemia del SIDA acecha África y su miseria. La película, rodada en lengua zulú (la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Zulú_(etnia)">etnia</a> mayoritaria en este país y que fue blanco de discriminación durante el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Apartheid">apertheit</a>) pretende retratar cómo la enfermedad acentúa la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran ciertos nichos sociales: las mujeres sudafricanas, analfabetas, que viven en un entorno rural y que son seropositivas. Ésta es una de las fórmulas de la pandemia del SIDA y de la estigmatización social de la enfermedad y de los infectados. Ser una mujer sudafricana (el país con mayor <a href="http://www.who.int/globalatlas/predefinedReports/EFS2006/EFS_PDFs/EFS2006_ZA.pdf">número</a> de seropositivos y cuyo sistema sanitario se ve desbordado por la epidemia), que vive alejada de la capital, analfabeta y que ha sido diagnosticada de SIDA es sin duda un infortunio, una cárcel en la que además arrastra las “cadenas” de la sociedad patriarcal, sinónimo de desigualdad de género, y que está enclavada en la medicina ancestral, antagónica a la biomedicina. Ésta, junto a la Educación y a una prevención eficaz, parecen los únicos antídotos a la epidemia. Repensar el tratamiento el SIDA supone hacer cambiar la mentalidad de las sociedades donde incide y transformar también las estructuras que corroe: las mismas donde se desarrollan las relaciones interpersonales y que paradójicamente favorecen las situaciones con mayor riesgo de exposición al virus. El SIDA puede ser interpretado pues como una disnomia[1], una enfermedad social.<br /><strong><br />Giro en la mentalidad social y transformación de estructuras</strong><br /><br />Al igual que la religión, la cultura, la ideología, etc., el SIDA y el imaginario social que lo rodea influyen en cómo los miembros de una comunidad donde incide la enfermedad perciben y conciben las relaciones interpersonales y su forma de interactuar con las estructuras sociales, políticas y económicas.<br /><br />En el pequeño poblado zulú de Rooihoek, donde Yesterday vive junto a su hija Beauty, la comunidad rechaza a esta familia al enterarse que el padre está enfermo de SIDA. Tienen miedo a infectarse y a que el honor de su comunidad termine cuestionándose. Temen que el estigma individual que acarrea Yesterday acabe marcándoles como colectivo. Destierran al marido y con él, al SIDA.<br /><br />Clifford Geertz, antropólogo y autor de una de las obras de referencia dentro de esta disciplina, La interpretación de las culturas, constata, situándose en la línea del relativismo[2], que “el hombre es un animal inserto en tramas de significación que él mismo ha tejido” (1973: 20). Y añade: “El hombre es un animal que se completa a sí mismo. Siendo agente de su propia realización, el hombre crea, valiéndose de su capacidad general para construir modelos simbólicos, las aptitudes específicas que lo definen” (1973: 190).<br /><br />De esta forma, el SIDA proporciona a la comunidad una pauta de conducta que improvisan a medida que ésta construye sus mitos, prejuicios y esteriotipa la enfermedad y las personas que la padecen: primero el marido de Yesterday y más tarde ella misma. Al hacérseles evidente la enfermedad reaccionan de forma diferente con Yesterday y a la vez su mentalidad y cosmovisión padecen nuevas transformaciones. Una de ellas es la que se produce con la medicina tradicional, entendida en este entorno como la curandería y prácticas de brujería que han regido ancestralmente el saber de las comunidades africanas.<br /><br />La brujería, la sabiduría tradicional, ya no les proporciona respuestas a los nuevos males que acechan su comunidad. Los ritos y los cánticos no surgen efecto para paliar la enfermedad y recuperar la salud. Están desconcertados porque no pueden explicar, según su cosmovisión, qué sucede y porque, a pesar de sus esfuerzos, no salvan la vida a Yesterday y a su familia. Para ellos, todo se reduce a un avatar demoníaco. “Y lo raro, lo extraño, lo misterioso, tiene que ser explicado o sostenerse la convicción de que podría ser explicado”. Cuando esto ocurre, dice Geertz (1973: 98) “puede nacer en nuestro foro interno la oscura sospecha de que puede estar yendo a la deriva en un mundo absurdo”.<br /><br />La mujer africana, rural, analfabeta y enferma de SIDA, condenada a la sumisión y a la violencia doméstica (consecuencia de la sociedad patriarcal en la que vive), y al estigma social por su enfermedad, desempeña ahora un papel de “heroína” y emprendedora al desafiar los prejuicios de su comunidad y la presión que sobre su familia ejercen, y cuidando finalmente de su marido, también infectado de SIDA. Al decidir hacerse cargo de su esposo, Yesterday planta cara al SIDA y a su comunidad. Construye un “hospital” fuera del poblado, pero no lo considera un destierro, sino un aislamiento provisional. No se rinde, sólo busca su lugar, y con ello, reclama un reconocimiento del SIDA como enfermedad.<br /><br />Con esta decisión, crucial para el desenlace del film, la enfermedad pasa de ocupar un espacio privado (la verdad no sale de la casa de Yesterday, que prefiere no contarle a nadie la situación de su marido) a uno público; el SIDA se hace visible, todo el mundo sabe que esta familia ha sido tocada por el virus, la señalan, la estigmatizan, y (ellos sí) la destierran.<br /><br />Sartori teoriza acerca de por qué la sociedad convierte ciertas diferencias en “imporantes” y en discriminaciones y, sin embargo acepta y tolera a otras: “Por que las diferencias que cuentan son cada vez más las diferencias puestas en evidencia por el que sabe hacer ruido y se sabe movilizar para favorecer o dañar intereses económicos o intereses electorales. Estas consideraciones nos hacen redescubrir la ya conocida verdad de que las diferencias son opiniones que están en nuestra mente, y que de vez en cuando se perciben como “diferencias importantes” porque así se nos dice y nos lo meten en la cabeza”. Estas declaraciones se recogen en la segunda parte del libro Sociedad integrada, sociedad desmembrada, publicado en marzo de 2000 (Editorial Taurus), y a su vez ilustran el artículo Multiculturalismo contra pluralismo, en Claves de Razón Práctica, revista editada en Madrid (Nº 107. Noviembre 2000. P 15-28) de análisis y reflexión de cuestiones sociales.<br /><br />La enfermedad del SIDA en esta comunidad zulú se hizo visible no sólo al pasar de la esfera privada a la pública sino porque Yesterday la reconoció, la denunció y reivindicó un espacio social para ella y para sus enfermos.<br /><br />Este nuevo comienzo, la nueva vida que empieza Yesterday con el reconocimiento público de su enfermedad, se representa en la película con el papel de la maestra y con el compromiso que ésta adquiere con la Educación.<br /><br />La maestra del poblado es la amiga y cómplice de Yesterday en este proceso de cambio y superación del estigma social y representa el futuro de ésta al garantizar el cuidado y la educación de su hija, una vez ella muera.<br /><br />El pasado y el futuro, el ayer y el mañana (el nombre de la protagonista parece evidenciar este binomio) están constantemente representados en el film como fases de cambio y transformación. En este sentido, la trama se estructura según las estaciones del año, empezando y terminando por el verano. Todo es cíclico y nada permanece, con lo cual, la muerte y la denigración representados por la enfermedad del SIDA, terminan transmutándose en vida y crecimiento, expresiones del icono de la Educación y de sus valores.<br /><br /><strong>Paisajes y espera, libertad entre rejas</strong><br /><br />El contraste y la confrontación son el denominador común de la película. El contraste está representado por distintos elementos de la naturaleza, y la confrontación, por la violencia que se ejerce y se manifiesta tanto en el plano físico como en el simbólico.<br /><br />El río, el ave (con el que dice soñar Yesterday y en el que desearía que se convirtiera su hija), las montañas, el viento, etc. aparecen en el paisaje del film detrás de una reja, como elementos secundarios de la escena. El autor pone así de manifiesto una libertad entre rejas, un paisaje enjaulado, una naturaleza controlada, limitada, una vida condicionada, en definitiva. De aquí que el mayor deseo de Yesterday sea “ver convertida a Beauty en ave”. Ésta debe sobrevolar, debe superar la enfermedad, el estigma, la muerte y el olvido de la sociedad.<br /><br />Por otro lado, la confrontación se escenifica a través de la violencia que se ejerce en un plano físico y en el simbólico. La primera expresión se enmarca en el ámbito de lo doméstico (los malos tratos y las palizas que Yesterday recibe por parte de su esposo, cuando ambos vivían juntos, antes de que éste se fuera a trabajar a las minas de oro de Johannesburgo, la capital). La violencia simbólica es un concepto acuñado por el sociólogo Pierre Bourdieu: “Esa es la violencia que arranca sumisiones que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas «expectativas colectivas», en unas creencias socialmente inculcadas» (1999c: 173).<br /><br />Bourdieu amplía la definición con otro concepto, el del poder simbólico, “que no emplea la violencia física sino la violencia simbólica, es un poder legitimador que suscita el consenso tanto de los dominadores como de los dominados, un «poder que construye mundo» (worldmaking power) en cuanto supone la capacidad de imponer la «visión legítima del mundo social y de sus divisiones» (1987b: 13).<br /><br />La estructura de la sociedad patriarcal, que concibe la mujer como mera reproductora de la vida y del rol social y que justifica la sumisión de ésta al hombre, y la deshonra causada por la estigmatización social (a raíz de la enfermedad del SIDA o como consecuencia de casarse con miembros de otra etnia, etc.) son algunas expresiones de esta violencia simbólica.<br /><br />Otra expresión de este tipo de violencia, recalcada en el film: el sufrimiento y la angustia que experimenta Yesterday al tener que regresar a casa a pie (dos veces consecutivas) sin poder ser visitada por el médico del otro poblado, después de caminar durante dos horas y tras haberse pasado un día entero haciendo cola esperando su turno. Esta violencia simbólica es consecuencia de una violencia estructuctural, la que propicia un sistema deficitario en recursos sanitarios y con la escasez y poca accesibilidad a los centros médicos.<br /><br />Sin embargo, la película nos demuestra que el estigmatizado, la víctima de esta violencia simbólica acaba transformando el sufrimiento, el deterioro moral, en energía y poder que a su vez (recogiendo aquí el concepto de resiliencia[3]) traen consigo actos heroicos y el empoderamiento[4] de la mujer.<br /><br /><strong>El estigma</strong><br /><br />El estigma es la expresión más clara de la violencia simbólica que se circunscribe en las sociedades donde incide el SIDA. El sociólogo Ervin Goffman analiza en la obra Estigma, publicada en 1963, la construcción del discurso estigmatizante y estudia el impacto que éste tiene sobre el individuo que lo padece: “El estigma no tiene que ver con los atributos sino con las relaciones. Un atributo ni es digno de crédito, ni no lo es, como una cosa en sí misma”. (1963: 13). Y añade: “La raza y el género son ejemplos que nos vienen a la mente. Para mí, ser blanco o mujer, pueden considerarse como atributos estigmatizantes en agrupaciones exclusivamente de negros o de varones; pero pueden ser el pasaporte para entrar en agrupaciones donde ellos constituyen la pauta, es decir grupos que son esencialmente blancos o esencialmente femeninos. Por lo tanto un estigma se hace un tipo especial de relación entre el atributo y el estereotipo”. (1963: 14). De esta teoría podría derivarse que, en realidad, la comunidad estigmatiza no porque la mujer padezca la enfermedad o porque tema que pueda infectar a los otros miembros, sino porque, señalándola, marcándola, prejuzgándola, en definitiva, la sociedad evita así comprender qué significa enfermar de SIDA y las consecuencias reales que ello acarrea. Estigmatizar es el camino fácil, supone no aceptar la responsabilidad social de abrir la mente a nuevos horizontes, nuevas realidades.<br /><br />Goffman dice que el estigmatizado suporta la presión, la marca social, gracias a los cómplices que lo acogen en su sufrimiento: “Las personas estigmatizadas aprenden a manejar esta situación, cultivando categorías de “el otro simpatizante”, en cuya presencia pueden estar seguros de ser aceptados. Éstos son “los propios” y “los sabios”. Los “propios” son aquellos que comparten el estigma, entre quienes el estigma en sí puede significar una ventaja. En este grupo, la persona es libre de hablar abiertamente y sin fingimientos y, por lo tanto, puede desarrollar su propia “historia”. Por otra parte, los “sabios” están formados por personas que son lo que él llamó “normales”, pero cuya relación con individuos estigmatizados los hace “miembros honorarios del clan. Estos pueden ser amigos, o familiares, o aquellos que están profesionalmente implicados con el grupo estigmatizado”. (1963: 41).<br /><br />El marido de Yesterday pertenecería al grupo de “los propios”, mientras que la maestra estaría entre “los sabios”.<br /><br />El sociólogo también destaca las distintas formas de identificar un estigma: “Algunas veces, la categoría de estigmatizados es obvia. Algunas veces, la sociedad encuentra modos de hacerla obvia: las personas judías en la Alemania Nazi, teniendo que usar una estrella amarilla, por ejemplo; o los que sufrían de lepra, teniendo que llevar una campanilla. Pero, frecuentemente, la categoría de estigmatizado es invisible: las enfermedades mentales, por ejemplo; o, en nuestro caso, la infección de VIH. Entonces, el asunto es el manejar la información... Exhibir o no exhibir; decir o no decir; permitir o no permitir; mentir o no mentir; en cada caso, a quién, cómo, cuándo y dónde”. (1963: 57). Yesterday decidió “mentir” para luego “decir”. Al visibilizar la enfermedad, ésta quedó estigmatizada, al igual que ella y su familia, pero gracias a ésta marca y presión social, reaccionó y no se sometió al destierro al que la condenaba su comunidad.<br /><br /><strong>BIBLIOGRAFÍA<br /></strong><br />-GOFFMAN, Ervin. “Stigma – Notes on the Management of Spoiled Identity”. Publicado por primera vez en 1963. London, Penguin. 1990.<br /></div><div>-SARTORI, Giovanni. Multiculturalismo contra pluralismo. 2000. Claves de Razón Práctica. Nº 107. Noviembre. ISSN 1130-3689. P 4-8. http://claves.progresa.es/pdf/2000/Claves_107.pdf<br /><br />-BOURDIEU, Pierre. Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. 2ª Editorial Anagrama. Barcelona, 1999c.<br /><br />-BOURDIEU, Pierre. ”Habitus, code, codification”, Actes de la Recherche en Sciences Sociales. núm. 64. 1987b.<br /><br />-GEERTZ, Clifford. La interpretación de las culturas. Gedisa Editorial. Barcelona, 1973.<br /><br />-WINCH, Peter. Comprender una sociedad primitiva. Instituto de Ciencias de la Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona. 1994. Ediciones Paidós. Barcelona.<br /><br />......................................................................<br />[1] En términos antropológicos, disnomia significa enfermedad social, desorden. Situación que se da con el quebrantamiento, a raíz de una situación externa, de la estructura social establecida.<br /><br />[2] Peter Winch es otro de los iconos del relativismo, posición que predominó a finales del siglo XX. La tesis wincheniana (1994: 14) sostiene que “cada cultura posee sus supuestos epistémicos, éticos y lingüísticos específicos, los cuales no permiten a sus miembros juzgar, entender y explicar los de las otras culturas”.<br /><br />[3] En psicología, el término se refiere a la capacidad de las personas para sobreponerse a tragedias o pérdidas.<br /><br />[4] Según la <a href="http://www.fmujeresprogresistas.org/">Federación de Mujeres Progresistas</a>, ONG que trabaja para el reconocimiento de la mujer y la denuncia de la injusticia social, el empoderamiento significa que éstas “contribuyan en plenitud de condiciones y de capacitación para la construcción de la sociedad”. Los derechos humanos, la salud sexual y reproductiva y la educación son los tres ámbitos en los que el colectivo femenino debe ganar terreno para adquirir una mayor representación y protagonismo social.</div><div class="blogger-post-footer">xxx</div>SOM UN FORATnoreply@blogger.com