tag:blogger.com,1999:blog-237453322008-07-16T09:07:43.987+02:00Blog de artículos y escritos de Gonzalo OlmosGonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comBlogger234125tag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-70267256671422129352008-07-15T23:30:00.000+02:002008-07-15T23:32:21.719+02:00PARQUE NATURAL DE SOMIEDO: HISTORIA DE UN ÉXITO<a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SH0XTK5ymJI/AAAAAAAAADo/C-nKUXdr_F8/s1600-h/Vista+Parque+Natural+Somiedo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223356760931342482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SH0XTK5ymJI/AAAAAAAAADo/C-nKUXdr_F8/s400/Vista+Parque+Natural+Somiedo.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">El 10 de junio de 1988 la Junta General del Principado de Asturias aprobó la Ley 2/1988, por la que se declara el Parque Natural de Somiedo. En aquel momento, el concejo de Somiedo estaba situado a la cola de la renta per cápita de los municipios asturianos; al aislamiento derivado de las difíciles comunicaciones se unían las dificultades derivadas de la falta de servicios públicos y la dominante sensación de abandono a su suerte. Veinte años después las cosas han cambiado sustancialmente; la situación económica del municipio es razonablemente satisfactoria, manteniendo un sector ganadero fuerte y con un sector servicios creciente, vinculado principalmente al turismo rural y ecológico; se ha conseguido paliar el descenso de población y muchas redes públicas imprescindibles (desde la electrificación hasta el saneamiento, pasando por las infraestructuras viarias), aunque continúen precisando inversiones, se han desplegado superando el secular atraso. Lo más importante es que, pasado este tiempo, la marca “Somiedo” está revestida de prestigio y es sinónimo de un modelo de desarrollo territorial exitoso, pese a las enormes dificultades propias de un concejo alejado del centro de la Comunidad por una complicada orografía, con una importante dispersión de población (37 pueblos y unos 1.600 habitantes sobre 291 km 2) y sobre el que se cierne, como en otros muchos casos de la Asturias rural, la perspectiva del envejecimiento de la población y la falta de nuevas generaciones de reemplazo.<br />Pese a todas las razonables inquietudes, el 20º aniversario de la declaración del Parque Natural de Somiedo es un momento para felicitar a sus valedores y protagonistas por el trabajo bien hecho, reconociendo los logros de una política que ha sabido armonizar la preservación del entorno con el desarrollo económico. Particular mención merece la práctica total unanimidad en el reconocimiento, por todos los actores sociales y políticos, a las conquistas alcanzadas con el desarrollo del Parque; consenso parejo al respaldo institucional que ha acompañado buena parte del trecho recorrido desde su gestación hasta el momento actual<br />Los artífices del Parque apostaron decididamente por hacer de Asturias una tierra respetuosa con sus valores medioambientales, en un momento en el que no existía la conciencia cívica hoy prevalente al respecto; entendieron, además, que podía generarse un círculo virtuoso utilizando paisaje, naturaleza, modos de producción arraigados y tradiciones como activo económico. Los principales protagonistas del éxito, en todo caso, han sido los propios vecinos de Somiedo que, mayoritariamente, lejos de los frecuentes recelos que en estos casos se suscitan por determinadas restricciones derivadas de la normativa reguladora de las actividades en el Parque, y comprometidos con el futuro de su concejo, entienden, comparten y defienden el espíritu y los objetivos con los que se puso en marcha este espacio protegido, hoy también considerado Lugar de Importancia Comunitaria, Zona de Especial Protección de las Aves, y, como distinción más notable, Reserva Mundial de la Biosfera, declarada por la UNESCO en el año 2000.<br />El Parque Natural de Somiedo, además, abrió camino a nuevas iniciativas de similar carácter en Asturias, demostrando el acierto de sus impulsores, liderando un proceso de revalorización del territorio y una estrategia de desarrollo rural y preservación del medio exitosa. 20 años después, y merced en buena medida a las ajustadas y estudiadas previsiones del Plan de Ordenación de Recursos Naturales de Asturias (aprobado en 1994), somos la Comunidad Autónoma con mayor porcentaje de su territorio bajo figuras de protección de espacios naturales. En lo que atañe a Parques Naturales, junto al de Somiedo deben contarse los de Redes (declarado en 1996), Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias (2002), Ponga (2003) y Ubiñas – La Mesa (2006), que, sumados al Parque Nacional Picos de Europa, las Reservas Naturales, los Paisajes Protegidos y los Monumentos Naturales, configuran una red que muestra tanto el tesoro natural que cobija Asturias como el compromiso colectivo adquirido en su preservación.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Fusión Asturias, julio de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-19439538901350858462008-07-15T23:28:00.000+02:002008-07-15T23:30:29.040+02:00LA DERIVA<a href="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SH0W38_6viI/AAAAAAAAADg/vE-szS3BZgU/s1600-h/Silvio+Berlusconi.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223356293342477858" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SH0W38_6viI/AAAAAAAAADg/vE-szS3BZgU/s400/Silvio+Berlusconi.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">¿Cuándo un país de trayectoria democrática deja de serlo, ya no se merece ser calificado como tal o cuando menos pasa a tener una democracia de saldo? A lo largo de la historia son múltiples los ejemplos de sociedades que en algún momento abrieron camino y dieron ejemplo con los hitos alcanzados en materia de libertades, organización, progreso económico, cohesión o solidaridad, y que luego, merced a causas muy diversas, experimentaron una notable involución renunciando a los avances logrados. Posiblemente en estas situaciones los mecanismos y formas de gobierno, los controles a las inercias del poder y, sobre todo, el grado de concienciación ciudadana sobre los asuntos públicos, tenga mucho que ver con el declive o fortalecimiento democrático y con la defensa o renuncia colectiva a las conquistas conseguidas. Este proceso sin duda no siempre es rápido, y puede manifestarse en una paulatina degradación que, no obstante, acaba convirtiendo en irreconocible la imagen inicial. Pero en otras ocasiones, el cambio es tan rápido que en sólo unos meses tras la inversión de la tendencia se perciben nítidamente los frutos malsanos de la funesta siembra, con una mezcla de espanto y sorpresa (la que le hace a uno preguntarse aquello tan socorrido de “cómo se ha llegado a esto”).<br />Uno de estos acelerados descensos por la pendiente del deterioro público es el que vive en la actualidad Italia, un país admirable, que se hace querer, que te deja huella nada más que empiezas a conocerlo, pero cuya dignidad política no parece importarle demasiado a los propios italianos. La Italia que se pudre es la que ha elegido hace unos meses por tercera vez a Silvio Berlusconi, dándole una amplia mayoría en ambas cámaras legislativas, otorgándole su confianza pese a los fiascos anteriores, y, sobre todo, pese a que es conocida su trayectoria empresarial oscura, su más que dudosa conducta personal, su populismo exacerbado, su desprecio por las normas y los procedimientos democráticos, y su arrogancia y combate al discrepante. Le eligen Primer Ministro dando el poder político a quien ya tiene una importante influencia económica y una desaforada vocación de control sobre buena parte de los medios de comunicación. Saben muy bien los electores italianos que han apostado por un Berlusconi a quien el propio equipo de prensa de la Casa Blanca –que en un desliz no filtró convenientemente un perfil biográfico del aludido- ha descrito como un “diletante político”, que tiene “pasión por el dinero” y que ha aparecido implicado en numerosos casos de corrupción.<br />La consecuencia de tal decisión ya la sufren los propios italianos, pues la agenda prioritaria del Primer Ministro, como viene demostrando con sus iniciativas legislativas, pasa por proveerse de inmunidad, frenar los procesos judiciales en su contra y limitar las actuaciones de investigación que puedan afectarle. Pero, más aún de su tendencia a cercenar cualquier posible impedimento en el ejercicio del poder, en esta ocasión sus veleidades autoritarias traspasan límites ante no franqueados, como ha sucedido con su iniciativa para fichar a la población gitana (pese a las advertencias de la propia Unión Europea), poniéndolos de antemano en el punto de mira, considerándolos poco menos que portadores de inclinaciones predelictuales (a modo de nuestra terrible y ominosa Ley de Peligrosidad Social de 1970, superada por estos lares y parece que imitada en otros), y alimentando la desconfianza hacia todo un grupo étnico. No olvidemos que Italia tuvo un pasado fascista de 21 largos años (1922-1943), que la erradicación del fascismo no se completó en aquel país con la intensidad con que Alemania abjuró del nazismo, y que una parte considerable del Gobierno italiano proviene del neofascista Movimiento Social Italiano, hoy renovado como Alianza Nacional y subsumido en el conglomerado político berlusconiano pomposamente llamado “Pueblo de la Libertad”.<br />Seguro que muchos italianos a los que no les queda más remedio que soportar a Berlusconi nuevamente se encuentran ahora como Sísifo empujando la piedra una y otra vez. El problema no es sólo que éllos se avergüencen de su gobierno, una vez más. El problema es que esta vez los excesos de Berlusconi son tan clamorosos que cuestionan el sistema de libertades básicas y de organización democrática del que hacemos gala en Europa. Y lo peor es que esa deriva no es necesariamente patrimonio exclusivo de la Italia berlusconiana, aunque ésta sea pionera, porque el populismo conservador tiene fuerza en muchos otros países e inquieta permanentemente a los que creemos en la construcción de una Europa basada en los valores democráticos, la justicia social y los derechos humanos.</div><br /><div></div><br /><div><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 12 de julio de 2008.</span></em></div><br /><div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-60906008324686960062008-07-04T10:52:00.000+02:002008-07-04T10:54:53.634+02:00UN RECUERDO PARA JULIA CONESA<a href="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SG3lLCIXhOI/AAAAAAAAADY/JyI_qZYXcVY/s1600-h/Julia+Conesa"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219079520905561314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SG3lLCIXhOI/AAAAAAAAADY/JyI_qZYXcVY/s400/Julia+Conesa" border="0" /></a><br /><div align="justify">El 5 de agosto de 1939, poco después de la finalización de la Guerra Civil, 56 personas fueron fusiladas junto a la tapia del cementerio de la Almudena, en Madrid. La mayoría eran militantes o simpatizantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Entre éllas se encontraban las denominadas Trece Rosas, nombre que se dio al grupo de mujeres jóvenes de las JSU madrileñas ajusticiadas bajo la acusación de “adhesión a la rebelión” (todo un sarcasmo viniendo el régimen surgido del llamado alzamiento nacional), condenadas a muerte en un Consejo de Guerra mediante un procedimiento sumarísimo, que viene a recordarnos aquella tragicómica máxima de Groucho Marx de que la justicia militar es a la justicia lo que la música militar a la música.<br />Una de las Trece Rosas se llamaba Julia Conesa y era ovetense. Tenía 19 años cuando fue ejecutada, no alcanzado la mayoría de edad que entonces estaba fijada en 21 años, lo que no impidió su fusilamiento. Era modista y responsable de la Secretaría de Deportes del Sector Oeste de las JSU de Madrid. Su significación política era claramente menor, si bien en aquel momento las JSU habían cobrado una especial relevancia como organización llamada a mantener la llama de la resistencia republicana en el interior mientras se dilucidaba el destino de Europa en los prolegómenos de la II Guerra Mundial, motivo por el cuál esta organización fue víctima de una feroz represión, sin contemplaciones ni piedad pese a la edad de sus integrantes.<br />Julia Conesa, en las horas previas a su fusilamiento, pese a lo terrible del momento, y con una madurez impropia de su juventud, pidió a su familia en su carta de despedida “que mi nombre no se borre de la historia” consciente de la necesidad de combatir aquello que perseguían sus ejecutores: el olvido, la desaparición completa de los enemigos del régimen y de las ideas de progreso que habían alentado a la II República. Sin embargo, durante años, el nombre de Julia Conesa fue desconocido para muchos, en un tiempo propicio al odio y al temor. Sólo en los últimos años, con el deseo de rescatar el dolor de las víctimas de la represión franquista, ha podido cumplirse aquel mandato, gracias a escritores, historiadores, cineastas, activistas y, también hay que decirlo, a los responsables políticos que han impulsado la institucionalización del proceso de recuperación de la memoria histórica reflejado en la Ley 52/2007, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura.<br />La parte menos conocida, en lo que atañe a nuestro pequeño universo local, valga la contradicción, es que una de las Trece Rosas fuese ovetense. Alguien se encargó durante décadas de esculpir en piedra una sesgada y uniforme visión del Oviedo de la II República, la Guerra Civil y la dictadura, ocultando deliberadamente que esta ciudad tuvo mucho que ver con figuras de aquellos tiempos como Indalecio Prieto, Teodomiro Menéndez o José Miaja, no precisamente gratas al franquismo. Otros nombre menos conocidos, pero cuyas vidas y, en particular, sus trágicas muertes, nos recuerdan que muchos otros ovetenses se enfrentaron a la dictadura y perecieron por éllo, tienen un valor sentimental e histórico no menos relevante. Entre estos nombres está el de Julia Conesa, pero también el de los 1.316 asturianos, muchos de éllos ovetenses, asesinados por la represión franquista y enterrados en la Fosa Común de Oviedo, en el cementerio del Salvador.<br />Ahora que la ciudad se sacude de una vez por todas del callejero y los símbolos comunes la ignominiosa glorificación del golpe militar; ahora que existe además un compromiso del Alcalde (que debe cumplirse cuanto antes) para instalar el monolito conmemorativo que reivindica la Asociación de Familiares y Amigos de la Fosa Común de Oviedo; es ahora también cuando corresponde que Oviedo rinda homenaje a Julia Conesa, que a los 19 años, sin desearlo, sin haber cometido más crimen que ser una joven idealista afiliada a las JSU, fue víctima del horror de la tiranía.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 28 de junio de 2008.</span></em></div><div align="justify"> </div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-38378955412037771362008-06-16T10:58:00.000+02:002008-06-16T11:01:18.856+02:00LOS BENDITOS TRES OCHOS<a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SFYrt9NK2DI/AAAAAAAAADQ/Tuwwtqots-E/s1600-h/Primero+de+Mayo+en+Mumbai+(India)"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212401687251834930" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SFYrt9NK2DI/AAAAAAAAADQ/Tuwwtqots-E/s400/Primero+de+Mayo+en+Mumbai+(India)" border="0" /></a><br /><div align="justify">El 17 de octubre de 1884, el IV Congreso de la Federación Estadounidense del Trabajo proclamó su exigencia de que a partir del 1 de mayo de 1886 –a lo sumo- la jornada laboral máxima debería establecerse en las 40 horas semanales. Enarbolaban los pioneros del movimiento obrero norteamericano la bandera de los sagrados tres ochos, en aquel momento enunciados como “ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”.<br />Llegado el 1 de mayo de 1886, como quiera que las autoridades no habían implantado legalmente aún la jornada laboral máxima de 40 horas, y los industriales no tenían la mínima intención de negociar esta reivindicación, 200.000 trabajadores iniciaron una huelga en todo el país, que continuó en los siguientes días en algunas ciudades. En Chicago, prosiguió la huelga varios días más en diferentes centros de trabajo. El 4 de mayo, tuvo lugar la revuelta de Haymarket Square, con choques entre trabajadores y fuerzas de seguridad que produjeron la muerte a un buen número de obreros, además de la contundente represión posterior. En 1889, la Segunda Internacional proclamó el 1º de mayo como día conmemorativo de los trabajadores muertos en Chicago.<br />De aquella fecha hasta la actualidad muchas cosas han cambiado. Buena parte de los Estados de los países más desarrollados han aprobado la jornada laboral máxima de 40 horas semanales. El 1º de mayo es el Día Internacional de los Trabajadores, con carácter de fiesta oficial en muchos países. Los trabajadores ya no tienen que recurrir a heroicidades ni al martirio para conseguir sus reivindicaciones, porque se reconoce legalmente el papel de los sindicatos, la negociación colectiva y sus formas de reivindicación (el conflicto colectivo y la huelga); otra cosa es que persistan muchas injusticias a combatir en el mundo del trabajo, a todos los niveles, y que en otros muchos países -y también en algunas situaciones en el nuestro- siga siendo una cruda realidad aquello de la “explotación del hombre por el hombre” que denunciaban los primeros teóricos del socialismo.<br />A pesar de las dificultades e injusticias persistentes, uno creía ingenuamente en una idea de progreso lineal, en la convicción de que, con mucho esfuerzo y dando la batalla, la clase trabajadora había conseguido conquistas irrenunciables, desde la protección social a la libertad sindical, pasando por la adecuada retribución y participación en las ganancias que su trabajo genera. Una de estos logros es sin duda la consideración de que la jornada laboral no debe ser ni extenuante ni eterna, porque se precisa poder compatibilizarla con la vida familiar, con un ocio constructivo y enriquecedor, y con el sueño reparador. Hasta hace unos años, incluso, el debate público al respecto se centraba en la posibilidad de de reducir la jornada laboral a 35 horas semanales, merced a los avances derivados de la introducción de las nuevas tecnologías en los sistemas productivos, y para favorecer el efectivo reparto del trabajo.<br />Pero de un tiempo a esta parte la perspectiva se ha vuelto sombría. Ahora el mantra de la competitividad –que puede compartirse con carácter general-, ha servido de excusa para que se cuestione abiertamente la negociación colectiva, se plantee como posibilidad que las condiciones de trabajo se establezcan mediante un acuerdo entre la empresa y cada trabajador (ya se sabe quien suele tener más capacidad de presión), y que el límite legal de jornada máxima de 40 horas salte por los aires. El Consejo de Ministros de Trabajo de la Unión Europea, con la oposición de algunos Estados (entre ellos, por fortuna, España), acaba de dar su visto bueno a un Proyecto de Directiva comunitaria que plantea que estos acuerdos individuales permitan alargar la jornada laboral hasta 60 horas semanales, o incluso hasta las 65 horas en algunos casos. Si el Parlamento Europeo no lo remedia, los Estados integrantes de la UE deberán adaptar posteriormente sus legislaciones a los planteamientos comunes de la Directiva.<br />Vista la situación, no queda sino oponerse con uñas y dientes frente a la Directiva de Tiempo de Trabajo, pedir a los sindicatos que, a nivel estatal pero también europeo, ejerzan toda su capacidad de presión y movilización, y al Gobierno de España que se muestre firme en la defensa de un modelo social y un marco de relaciones laborales en el que no quepa retornar a la dinámica del abuso y, si me apuran, de la explotación de los trabajadores.</div><br /><div></div><div><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 14 de junio de 2008.</span></em></div><div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-51032379040138361022008-06-05T15:04:00.001+02:002008-06-05T15:19:38.109+02:00COSTES (RAZONABLES) QUE HAY QUE ASUMIR<a href="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SEfnU4JmpMI/AAAAAAAAADI/BWif7cPVuCE/s1600-h/FotografÃ&shy;a+bombilla"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208385839933334722" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SEfnU4JmpMI/AAAAAAAAADI/BWif7cPVuCE/s400/Fotograf%C3%ADa+bombilla" border="0" /></a><br /><div align="justify">En los últimos meses viene debatiéndose con especial intensidad sobre los diferentes proyectos de instalación de nuevas centrales de generación eléctrica, así como sobre las líneas de alta tensión destinadas a dar salida a la producción eléctrica en Asturias. Muchos proyectos están sobre la mesa en un mismo periodo de tiempo, lo que permite una viva discusión al respecto. En una breve enumeración que no pretende ser exhaustiva, cabe recordar las propuestas de centrales de ciclo combinado que se barajan, se tramitan o se construyen, para La Pereda (Mieres), Lada (Langreo), El Musel (Gijón) o Soto de Ribera (Ribera de Arriba), siendo éstas las que, a tenor de las sucesivas informaciones periodísticas aparecidas, más posibilidades tienen de convertirse en realidad a corto o medio plazo, cuando no está ya en marcha su construcción (caso de la emplazada en Soto de Ribera). Por otra parte, la planta regasificadora de El Musel guarda una indudable relación con aquéllas, puesto que las centrales de ciclo combinado se abastecerán de gas para la generación eléctrica, de modo que el menor coste de transporte ofrece una posición favorable para su efectiva implantación. Y, en estrecha relación, la tan traída y llevada tramitación de las líneas de alta tensión Soto-Penagos y Lada-Velilla también es de capital importancia por cuanto mediante éstas se pretende evacuar el mayor excedente de producción energética que se prevé en el futuro.</div><br /><div align="justify">La cosa no sólo va en serio, como atestigua la presencia en los diferentes proyectos de las principales empresas eléctricas (Endesa, Iberdrola o HC Energía, por ejemplo), sino que se corresponde con un importantísimo hito en el desarrollo industrial asturiano. Asturias ya es una región en la que se genera más electricidad de la que se consume, como resultado principalmente de la actividad de las centrales térmicas y de nuestra histórica vinculación con la minería del carbón. Pero ahora nuestro parque de generación eléctrica muda parcialmente en sus fuentes, porque se sumarán las centrales de ciclo combinado y, aunque con una incidencia todavía menor, la energía eólica en el Occidente asturiano, sin olvidar el mantenimiento de la producción hidroeléctrica. Es decir, se subraya la relevancia de Asturias en el sector energético, con un cambio en la tecnología y fuentes principales utilizadas, pero profundizando en la característica histórica de la región como foco de generación.</div><br /><div align="justify">Obviamente, un proceso de este calado no es del todo pacífico, lo que resulta inevitable, y algunos colectivos ciudadanos de diversa índole han mostrado sus reticencias por el peaje medioambiental que puede suponer esta tendencia. A esto se suman los importantes problemas que ha experimentado la prolongada tramitación de las líneas de alta tensión Soto-Penagos y Lada-Velilla, pronunciamientos judiciales incluidos. Cabría decir, que, de antemano, puede comprenderse que muchos vecinos no deseen que cerca de su casa se instale una central de ciclo combinado, la regasificadora, una subestación eléctrica o que pase por las inmediaciones una línea de alta tensión. Pero, siempre que se cumpla con la no poco restrictiva normativa de protección medioambiental y se ofrezcan las garantías suficientes, no parece razonable limitar la capacidad que puede demostrar Asturias para mantener un fuerte tejido industrial en lo que atañe a la generación eléctrica. No cabe aferrarse al erróneo planteamiento de que “se produzca donde se consuma” en clave incluso regional, porque supone una negación de la necesaria especialización en todos los ámbitos (también el territorial) y en su visión extrema conduce a la fracasada estrategia de la autarquía. Además, siendo la medioambiental una inquietud digna de ser considerada, aunque en el caso de los ciclos combinados la principal desventaja es que la fuente energética no es renovable (el gas), su eficiencia energética es mayor que la de las centrales térmicas y las emisiones contaminantes son menores. Mientras que las energías renovables no hayan crecido lo suficiente como para representar una porción mayoritaria de la producción energética –lo que llevará su tiempo-, no caben posturas maximalistas e inflexibles ante la oportunidad de desarrollo que se presenta con la implantación de las centrales de ciclo combinado.</div><br /><div align="justify">En un momento en el que la suficiencia energética en Europa es una cuestión de primer orden y en el que es preciso incrementar la generación eléctrica –con el menor impacto medioambiental posible- por el aumento de población y el crecimiento económico, desaprovechar las ventajas comparativas de Asturias y dejar pasar este tren sería una temeridad. Con las razonables cautelas, es de esperar que en esta disyuntiva puedan confluir y armonizarse dos criterios que en Asturias hasta ahora hemos manejado razonablemente bien: la protección medioambiental (somos la región con más espacios protegidos sobre el total del territorio, y con normas suficientemente garantistas en muchos ámbitos, por ejemplo el urbanístico); y la potenciación de nuestro carácter de región puntera en el sector energético.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Fusión Asturias. Mayo de 2008.</span></em></div><div align="justify"><em></em> </div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-79391044628824694292008-05-31T22:42:00.000+02:002008-05-31T22:45:32.535+02:00SORPRESA CON LAS CALLES<a href="http://bp3.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SEG4zYJzKQI/AAAAAAAAADA/P7M6r5JuJso/s1600-h/Escultura+en+homenaje+a+Franco+(Oviedo).jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206645837013395714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SEG4zYJzKQI/AAAAAAAAADA/P7M6r5JuJso/s400/Escultura+en+homenaje+a+Franco+(Oviedo).jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Creo que no soy el único que no se esperaba el resultado de los trabajos de la comisión nombrada por Gabino de Lorenzo para analizar la aplicación en Oviedo de algunos aspectos de la llamada Ley de Memoria Histórica. La comisión acaba de finalizar el trabajo que le encomendó el Alcalde, consistente en analizar si, de acuerdo con su juicio histórico y crítico, y con la nueva Ley en la mano, convenía sustituir los nombres de calles asignados durante la dictadura a figuras del bando vencedor de la Guerra Civil y del régimen que siguió a la contienda; y si, además, resultaba oportuno retirar algunos símbolos concretos de exaltación franquista.<br />Al final los miembros de la Comisión han recomendado, parece ser que no sin disputas, votaciones y desgarros, que doce calles se rebauticen: Teniente Coronel Teijeiro, Capitán Almeida, Diecinueve de Julio, División Azul, Comandante Vallespín, Coronel Aranda, Comandante Caballero, Alférez Provisional, Sargento Provisional, Comandante Bruzo, Comandante Janariz y Plaza de la Liberación. Plantean además la retirada del medallón y el lema en honor a Franco en el monumento de Juan de Ávalos en la Plaza de España; y lo mismo con la estatua de Teijeiro y los monolitos de La Gesta. De forma pareja, ya comienzan a plantearse desde otros ámbitos sociales (ver el blog www.paradadel2.blogspot.com) alternativas para los nuevos nombres de las calles.<br />A mí me parece de cine. Durante muchos años algunos hemos venido defendiendo que los nombres del callejero y los símbolos no pueden ensalzar a quienes combatieron el sistema democrático y el afán de modernización que constituyó la II República, y que había que superar de una vez por todas el rancio planteamiento de la gesta, el cerco y la liberación, que parte de una lectura histórica sesgada, que pretende extender la idea de una supuesta unanimidad de la ciudad en la defensa de una posición (la franquista) frente a un enemigo común, con la intención de incorporar tal episodio (con el correspondiente aditamento ideológico) a la identidad esencial de la ciudad, aprovechando, de paso, los réditos electorales que la reminiscencia de aquéllo pudiera aportar. Superado el franquismo, asentada la democracia, y modernizada la ciudad, mantener homenajes a los golpistas o a la colaboración española con el nazismo (que eso fue la División Azul, otra cosa es el respeto o comprensión que nos puedan merecer los temerarios voluntarios que la formaron), era no sólo un anacronismo, sino incluso un motivo de vergüenza. Si una ciudad quiere exhibir ante el mundo valores que predica y pretende practicar, no puede persistir en ensalzamiento de la sublevación militar frente al Estado democrático.<br />Lo que nunca hubiéramos esperado es que una comisión en la que figuran destacados detractores de la Ley de Memoria Histórica, y nombrada por el Alcalde que durante años se ha resistido a los cambios en esta materia, fuese que la diese el empujón necesario a la democratización de símbolos y callejero. Es cierto que el mérito principal debe atribuirse a quienes sostuvieron la necesidad de la memoria histórica durante tantos años; y al Gobierno que impulsó y a los parlamentarios que aprobaron la citada Ley 52/2007, (con el extensísimo nombre de Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura); y que al fin y al cabo la exigencia de la norma era inequívoca, aunque será realmente difícil reaccionar efectivamente ante su incumplimiento. Pero no deja de sorprenderme, muy gratamente, que algunos miembros de la citada comisión, que además han debido de ser la mayoría vistos los resultados, parte de los cuáles sólo pasaron a integrarla gracias a la primera reacción ante la composición inicial –carente de pluralidad-, hayan propiciado un informe que permitirá un cambio muy relevante en el callejero y símbolos de nuestra ciudad.<br />Toca por lo tanto agradecer a los miembros de la citada comisión su trabajo; pedir al Alcalde que cumpla su compromiso de acatar íntegramente sus conclusiones y llevarlas a término; y alegrarse sinceramente de que Oviedo rompa totalmente con una versión de acontecimientos pasados que la desdibujaba y la hacía, para muchos, menos nuestra.</div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diaril, 31 de mayo de 2008.</span></em></div><br /><div align="justify"></div><br /><div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-91400761816232745352008-05-17T22:00:00.000+02:002008-05-17T22:08:03.794+02:0025 AÑOS DE LA VICTORIA SOCIALISTA EN OVIEDO<a href="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SC86_oYJnAI/AAAAAAAAAC4/Rdp4drCMF8U/s1600-h/Campus+del+Milán.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5201440959481093122" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SC86_oYJnAI/AAAAAAAAAC4/Rdp4drCMF8U/s400/Campus+del+Mil%C3%A1n.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">El pasado 8 de mayo se cumplieron 25 años del triunfo del PSOE en las elecciones municipales de 1983 en Oviedo. Aquel día, 40.728 electores otorgaron su confianza a la lista encabezada por Antonio Masip, que batió al hasta entonces Alcalde, Luis Riera, que obtuvo 39.727 sufragios. Cuatro años después, los ovetenses renovaron su confianza en los socialistas, que en las elecciones municipales de 1987 obtuvieron 40.809 votos frente a los 31.022 de Alianza Popular, encabezada ya entonces por Gabino de Lorenzo.<br />Durante el periodo 1983-1991, el PSOE gobernó sin tener la mayoría absoluta en la Corporación, precisando el apoyo del PCA, primero, y después del CDS e IU, con todos los altibajos propios de esta colaboración, para llevar a término los diferentes proyectos e iniciativas planteadas. Además de las dificultades derivadas de esta situación, no menos complicadas eran en aquel entonces las circunstancias que atravesaban los ayuntamientos españoles, que hasta 1985 no tuvieron, mediante la Ley de Bases de Régimen Local, suficiente garantía de su protagonismo a todos los niveles como administración autónoma. El despertar del municipalismo en España –y a ello no fue ajeno nuestro Ayuntamiento- tuvo lugar mientras las demandas ciudadanas ante el poder local se intensificaban, estaba casi todo por hacer incluso en servicios públicos básicos, y apenas se contaba con recursos económicos y experiencia en la configuración y gestión de los ayuntamientos democráticos.<br />En este difícil contexto, la labor del gobierno municipal en aquellos años, con todos los peros que quieran ponerse, fue, en conjunto, meritoria. Se asentó la estructura y funcionamiento de la administración y la hacienda municipal. Se normalizaron servicios como el de recogida de basuras o el abastecimiento de aguas, hasta entonces origen de continuos quebraderos de cabeza para los vecinos. En materia cultural y educativa, cabe destacar la recuperación del Teatro Campoamor y la colaboración con la Universidad, especialmente estrecha en aquella época, como atestigua el Campus del Milán, cuyos terrenos obtuvo el Ayuntamiento. Se potenciaron los valores cívicos de respeto al medio ambiente, promoción de la actividad deportiva o de los derechos de los consumidores, fomento de la igualdad y apoyo a los jóvenes. Se popularizaron las fiestas locales, cuyo modelo –hoy algo deteriorado- sigue bebiendo del entonces implantado. Se pusieron en marcha importantes equipamientos para los ciudadanos, como el entonces pionero Centro Social de Ventanielles. Se abrió paso, aunque tímidamente (en buena parte por la polémica asociada), a las peatonalizaciones, y a un crecimiento urbano ordenado. Se impulsó el Parque de Invierno y se puso en marcha el Parque Purificación Tomás, en un proceso de recuperación de espacios en el entorno del Naranco, unido a la creación de la pista finlandesa, proceso que después quedó en buena parte truncado hasta nuestros días.<br />No sobre recordar los elementos más positivos –muchos- del mandato de Antonio Masip, porque algunos siguen empeñados en abonar la peligrosa tendencia del adanismo, esa que convierte a cada nuevo (o no tan nuevo) gobernante en inventor y padre de todo, menospreciendo por sistema a aquellos que le precedieron y a la gestión que desplegaron. Por eso, con sus luces y sombras, predominando las primeras, cabe recordar que el nuevo tiempo abierto en el Ayuntamiento de Oviedo a partir de 1983 tuvo en aquellas elecciones su comienzo, y que, pasados ya 25 años desde entonces, es conveniente y de justicia recordar a quienes protagonizaron aquellos años de cambio con su esfuerzo y vocación, empezando por el propio Antonio Masip.<br />Por otra parte, este aniversario –tan poco recordado pese a su indudable simbolismo- permite también subrayar que fue posible en Oviedo un gobierno del PSOE, que éste no fue flor de un día, y que las etiquetas que pretenden enclaustrar a nuestra ciudad como netamente conservadora y patrimonio político de la derecha no son verdades absolutas, como entonces se demostró. Es decir, no existe una atávica maldición que impida al PSOE acceder a responsabilidades de gobierno en Oviedo, de modo que, generando la confianza suficiente sobre la viabilidad, necesidad y oportunidad de la alternativa política, la ciudadanía podrá decidir sabiendo que, en democracia, ningún representante público, por prolongado que haya sido su mandato y marcada que esté su huella, tiene asegurada su continuidad.</div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 17 de mayo de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-34583068955496114262008-05-05T10:23:00.001+02:002008-05-05T10:25:45.238+02:00COMPROMISO CÍVICO<a href="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SB7EZagbjTI/AAAAAAAAACw/9TYsmT60XO0/s1600-h/Manifestación.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196806960923249970" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SB7EZagbjTI/AAAAAAAAACw/9TYsmT60XO0/s400/Manifestaci%C3%B3n.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Tener noción de nuestra dimensión colectiva, de la importancia del progreso común y de las consecuencias de la inclusión en el conjunto social, y, sobre todo, actuar en consecuencia, posiblemente sea uno de los rasgos más nobles del ser humano, y a la vez un reto personal que pone a prueba nuestra generosidad y sentido de servicio. No se trata de sublimar la participación pública como si de un desempeño místico se tratase; ni de exigir cotas de entrega y renuncia que difícilmente pueden acomodarse a las complicaciones de la vida moderna; ni de ser tanto de una causa que se deje de ser de uno mismo. Claro que hay que ejemplos morales encomiables y dignos de ser tomados como referencia, pero nadie está en posición de exigir a los ciudadanos un hercúleo esfuerzo que les convierta en santos laicos de las luchas colectivas.<br />Ahora bien, sí conviene cultivar el afán de justicia, aprendiendo a interiorizar y metabolizar el dolor que provoca la desigualdad, para que, ante el sufrimiento ajeno provocado por la dominación o la necesidad, uno sepa sentirlo como propio y emprender la rebelión que comienza en la actitud personal y aflora en la respuesta colectiva. Dice Benedetti, parafraseando a nuestro Campoamor, que todo es según el dolor con que se mira, porque, en el fondo, es la empatía lo que nos lleva no a una alicorta compasión que se queda en el gesto sentimental, sino a la sincera fraternidad y al cuestionamiento de las causas de la injusticia que ya no es sólo padecida por el otro, porque alcanza a todo el conjunto. En ese proceso, como no, la indignación juega un justo papel, acompañada del sosegado análisis sobre las causas de la injusticia y la búsqueda de las mejores soluciones. En qué medida puede uno contribuir a cambiar las cosas y asumir los costes personales, es ya la reflexión estrictamente íntima en la que las circunstancias de cada uno pesan enormemente.<br />Estamos en tiempos propicios al individualismo y al sálvese quien pueda. Los valores del compromiso cívico no cotizan al alza y la cultura del recelo hacia la cosa pública ha calado; es cierto que algunas dinámicas de poder y el cansancio que provocan determinados discursos cien veces gritados en la plaza pública han contribuido a desprestigiar la actividad política. Pero, por mucho que nos pueda complacer el cómodo escepticismo, al final acabamos descubriendo que la mueca del desencantado –esta que alguna vez hemos esbozado- no deja de ser la de quien se ha encerrado en la convicción de que poco o nada se puede hacer de puertas afuera.<br />En esta encrucijada el camino de la militancia no es siempre el más fácil, pero a la postre es una de las formas posibles para incidir más eficazmente –que de eso se trata- en la realidad en la medida de nuestras capacidades y disposición. Quien ha tenido la suerte de tener oportunidades bien podría optar por los deleites estéticos o la altivez del lúcido, obviando el llamamiento del compromiso. Pero cuando los valores democráticos y la cohesión social necesitan una cotidiana reafirmación, no cabe sino participar y contribuir. Las miserias de la vida pública, que son muchas, no tienen porque apagar la pulsión ciudadana, pese a los embates. A la postre, la militancia y el activismo es una forma de servicio público, un compromiso con todos y, por ello, con uno mismo.</div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 3 de mayo de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-9464922921380747842008-05-05T10:11:00.000+02:002008-05-05T10:23:37.326+02:00ESTATUTO DE AUTONOMÍA: ALGO MÁS QUE CORTAR Y PEGAR<a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SB7BgqgbjSI/AAAAAAAAACo/dmXrVWl33Rs/s1600-h/Presidencia+del+Gobierno+de+Asturias.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196803786942418210" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SB7BgqgbjSI/AAAAAAAAACo/dmXrVWl33Rs/s400/Presidencia+del+Gobierno+de+Asturias.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">En estas últimas semanas por fin ha comenzado sus trabajos la ponencia que en la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) se encargará de cocinar el texto del nuevo Estatuto de Autonomía. En el momento de redactar estas líneas aún no está claro si el planteamiento de los diputados que la integran será elaborar un nuevo Estatuto de principio a fin, o únicamente retocar el actual, aunque, por el ritmo, orientación y contenido del resto de reformas estatutarias, ya culminadas o en curso, parece que resultará inevitable una nueva redacción en su totalidad, o, como poco, una profunda revisión de la mayoría de preceptos del vigente.<br />Nos jugamos mucho en este viaje, y los diputados que forman la citada ponencia tienen que ser perfectamente conscientes de tal responsabilidad. Previamente han tenido como base los informes recabados por el Gobierno Autonómico de diferentes especialistas, el dictamen del Consejo Consultivo y la ingente labor documental de los letrados de la JGPA. Trascendiendo del ámbito más estrictamente técnico, la referencia del resto de reformas estatutarias es ineludible, y seguramente influirá en la definitiva redacción que lleguen a acordar.<br />Pero una cosa es la natural incidencia de los procedimientos de reforma estatutaria, y la necesidad de sumarse a la evolución y el –al menos pretendido- perfeccionamiento de nuestro sistema autonómico; y otra bien diferente es reducir nuestro proceso de reforma a un picoteo desigual en los diferentes textos de otras Comunidades Autónomas, a modo de emulación total o parcial de lo aprobado en otros lares, sólo por el hecho de que algo que hay que cambiar para participar en este baile autonómico. Mal harían nuestros representantes si llegan a esta reforma pensando en solventarla como un trámite más, esperando que el trago pase con la forma más insípida y anodina posible, sin analizar qué aspectos de nuestra arquitectura institucional y bagaje competencial merecen ser revisados convenientemente. Existe la sensación, bastante extendida, de que en Asturias se abre la reforma estatutaria más por inercia que por reafirmación de nuestro autogobierno y depuración de los instrumentos que los poderes públicos tienen para actuar sobre la realidad. Ciertamente el debate social no es particularmente intenso al respecto, salvando cuestiones como el estatus de la llingua asturiana, que, siendo un asunto de importancia, ni mucho menos agota el contenido de la reforma estatutaria.<br />Por ejemplo, poco se ha dicho acerca de qué nuevas competencias se pretenden recoger entre aquéllas que corresponden a nuestra Comunidad Autónoma. Y va siendo hora de que asumamos la gestión integral del agua y ríos asturianos; de que los trenes de cercanías puedan coordinarse plenamente desde Asturias con el resto de la red de transportes; de que participemos en la gestión del aeropuerto de Asturias; de que el tráfico por las vías autonómicas sea nuestra responsabilidad; de que las instituciones penitenciarias sean competencia autonómica (entre otras cosas una gestión cercana ayudaría a mejorar sustancialmente la situación rayana en el hacinamiento que vive el centro penitenciario de Villabona); de que contemos con una policía autonómica cuando menos para ejercer funciones de policía administrativa; o de que tengamos instrumentos administrativos autonómicos con capacidad para actuar en materia de inspección de trabajo. Todo ello sin hablar del margen competencial que nuestro actual Estatuto permite y que no se ha desarrollado plenamente, empezando por la asunción de las competencias en materia de personal de Justicia, lo que posiblemente nos hubiera evitado la pasada y traumática huelga de los funcionarios del sector.<br />Tampoco se ha hablado mucho de las cosas que podemos cambiar en nuestro modelo institucional. Por ejemplo, convendría suprimir la limitación temporal establecida para la disolución y convocatoria de elecciones a la JGPA, totalmente ajena a los tiempos políticos y realidad de una Comunidad Autónoma que ya tiene suficiente recorrido. Y resultaría oportuno dotar de un mayor protagonismo en todos los órdenes a la propia JGPA. También es el momento de otorgar en el Estatuto un papel mucho más relevante a los Ayuntamientos, a las mancomunidades que éstos conforman y a la propia Federación Asturiana de Concejos, previendo además la necesaria financiación y la futura descentralización competencial a las entidades locales.<br />En definitiva, al afrontar esta reforma estatutaria, se trata de ajustar nuestra norma de referencia a las necesidades y aspiraciones de incremento del autogobierno y de afinamiento de nuestro marco institucional. Y no porque haya que hacerlo para no perder comba, sino por convicción en que la profundización en el desarrollo autonómico permite mejorar la capacidad de ser más eficientes en la gestión de los recursos públicos, en la atención a los ciudadanos, y en la respuesta democrática a las inquietudes de los asturianos.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Fusión Asturias, mayo de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-36002042771872236452008-04-20T16:38:00.000+02:002008-04-20T16:40:35.142+02:00CON PAZ<a href="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SAtVvU-w1qI/AAAAAAAAACg/-ZhZOaJ15dA/s1600-h/Patio+Edificio+Histórico+Universidad+de+Oviedo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191337267048797858" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/SAtVvU-w1qI/AAAAAAAAACg/-ZhZOaJ15dA/s400/Patio+Edificio+Hist%C3%B3rico+Universidad+de+Oviedo.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">A primera vista, teniendo en cuenta los resultados de la primera vuelta, Paz Andrés lo tiene realmente difícil para ser elegida la primera Rectora de la Universidad de Oviedo, en las elecciones que se celebrarán el próximo 23 de abril. Pero ha hecho bien en no tirar la toalla y continuar hasta la segunda vuelta, apurando las posibilidades que tenga. Su paso al frente permitirá a la comunidad universitaria optar por dos propuestas diferenciadas, alimentando el necesario debate sobre los caminos que nuestra Universidad tiene que recorrer. Sólo por eso, por avivar la justa y leal contienda democrática para el Rectorado, cabe saludar su candidatura.<br />Ojo, lo tiene difícil, pero no imposible, ni mucho menos. Porque la candidata puede recoger el apoyo que obtuvieron Antonio Cueto y Santos González; porque la participación puede ser superior, especialmente en sectores fuertemente abstencionistas como los estudiantes; porque todavía quedan unos días muy importantes de campaña electoral; y, lo que es más importante, porque Paz Andrés es una candidata mucho mejor que Vicente Gotor, y tiene margen para demostrarlo.<br />Me decanto por apoyar a Paz Andrés, y lo hago público porque, aunque mi opinión de poco puede valer –no tengo derecho a voto en estas elecciones universitarias-, hablo como ciudadano consciente de que la Universidad de Oviedo debe jugar un papel fundamental en el progreso social, económico y cultural de Asturias. Quiero que Paz Andrés sea Rectora porque es una persona capaz de asumir los retos de tal responsabilidad; porque tiene experiencia de gestión universitaria, como Secretaria del Consejo Social, Directora del Departamento de Derecho Público y Vicerrectora de Extensión Universitaria; porque es trabajadora, exigente y rigurosa; porque es una persona fuerte e independiente; porque es una jurista brillante y una referencia académica; porque es una excelente profesora, como podemos atestiguar los nos enorgullecemos de haber sido sus alumnos; porque tiene una profunda convicción en la relevancia de la educación pública y la consideración de la Universidad como servicio público; y, como no, por su trayectoria de compromiso social y progresista, que por fortuna nunca ha escondido, y que ha alcanzado también a su propio trabajo intelectual.<br />Estas elecciones, por lo tanto, no son en absoluto ajenas a la sociedad asturiana, y por eso despiertan expectación mediática, ya que mucho nos jugamos cuando la orientación de la máxima institución académica está sobre la mesa. No sólo se trata de que la Universidad forme buenos titulados –graduados y postgraduados habrá que decir con el Espacio Europeo de Educación Superior-, sino también de facilitar que la formación universitaria ofrezca oportunidades para la justicia social, el desarrollo territorial y el crecimiento económico. Y creo que cuando hablamos de la proyección social y el papel de la Universidad como actor de progreso en Asturias, Paz Andrés es con mucho más idónea para ser Rectora que Vicente Gotor.<br />Tampoco hay que olvidar, las cosas son así, que Gotor ya formó parte de un equipo rectoral, el de Julio Rodríguez, que tuvo a la Universidad años sin presupuesto, con un desbarajuste organizativo y de gestión considerable, en permanente tensión con los poderes públicos, con una dinámica interna no precisamente reconfortante, y rodeada de un aire provinciano poco saludable. De acuerdo que éllo no le inhabilita como si tuviese que arrastrar una suerte de condena; pero su parte alícuota de responsabilidad tuvo entonces quien hoy parte como máximo favorito para obtener la confianza de la comunidad universitaria.<br />Por eso, cuando el miércoles los universitarios vayan a votar, deben saber que no sólo se dilucida, por poner el caso, la política de becas, la estabilidad del profesorado, la política retributiva del personal de administración y servicios, el apoyo a este u otro departamento, o los criterios en materia de infraestructuras de la Universidad. Lo que se cuece en esa casa incide, y mucho, en la realidad asturiana. Así es que, con amplitud de miras, decidan éllos pensando en todos.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, sábado 19 de abril de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-85879854949014850792008-04-10T16:42:00.001+02:002008-04-10T16:51:05.443+02:00SERVICIOS PÚBLICOS: LO QUE NOS ESTAMOS JUGANDO<a href="http://bp3.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R_4pOL1rEWI/AAAAAAAAACU/t8fps0tYE7Q/s1600-h/TAC.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187629144450208098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R_4pOL1rEWI/AAAAAAAAACU/t8fps0tYE7Q/s400/TAC.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Cuando hablamos de servicios públicos no sólo hablamos de que el Estado facilite, de forma directa o indirecta, determinados bienes o prestaciones a los ciudadanos. Hablamos también de que el acceso a los mismos tenga un carácter universal o por lo menos de amplio alcance, permitiendo a quienes disfrutan de ellos contar con un mínimo de garantías para el desarrollo de su proyecto personal de vida, sin tener que fiar exclusivamente a sus rentas sus propias posibilidades de supervivencia, éxito y, si me apuran, felicidad. La cohesión social –y la paz social, por lo tanto- tienen mucho que ver con la solidaridad institucionalizada y la redistribución de la riqueza organizada por el Estado (en sentido amplio) mediante la transferencia, en especie, de bienes y servicios para que todos cuenten con un soporte mínimo vital.<br />Claro que es difícil que esta sea la idea que nos pasa por la cabeza cuando pagamos nuestros impuestos, aguantamos al funcionario malencarado de turno o utilizamos un equipamiento público que presenta deficiencias. Y, aunque las cosas funcionen bien (la mayor parte de las veces), no siempre estamos de humor para apreciar que tener una carretera asfaltada, alumbrado público, un colegio en el barrio, una decisión judicial que nos reconozca un derecho o un centro salud al que acudir es el resultado de décadas de esfuerzo, organización productiva, reivindicación social, y en definitiva el fruto del trabajo de muchas otras personas. Además, en algunas otras ocasiones hay quienes tienen la humana tentación de desear un recorte de tales servicios, para aminorar los gastos públicos y reducir la carga fiscal que soportan, si es que éllos pueden permitirse acudir a la oferta privada. Ya se sabe que en los tiempos que corren es el aparentemente más fuerte quien desea librarse de los que (también aparentemente) son más débiles.<br />Por suerte, hasta la fecha en Asturias se ha desarrollado un modelo propio de servicios públicos a la par que se cubrían fases de nuestro desarrollo autonómico. Hemos utilizado las competencias recibidas para apuntalar los servicios esenciales, principalmente la sanidad y la educación, y para profundizar en otras políticas dirigidas en un mismo sentido, como las de vivienda, los servicios sociales, etc. Es cierto que ello ha sido posible en buena medida gracias a la ventajosa relación financiera con el resto de España, a la solidaridad interterritorial y a los fondos procedentes de la Unión Europea. Pero no es menos cierto que se podrían haber tomado otras decisiones dirigidas a minar o devaluar los servicios públicos con otras intenciones. Algunas Comunidades Autónomas así lo han hecho, convirtiendo, por ejemplo, la red sanitaria y educativa de titularidad pública en un instrumento subsidiario, de ínfima calidad, del que hacen uso principalmente quienes no pueden pagarse una alternativa privada, ante el desinterés de las clases medias. En Asturias, por fortuna, lo colectivo sigue gozando de prestigio, y los servicios públicos son sostenidos y utilizados por las familias de renta media como algo propio que defender, y no como una carga.<br />Ahora bien, los riesgos no son pocos. A la tendencia disgregadora derivada del neoliberalismo más voraz, que pretende convertir en objeto de mercado todo cuanto pueda ser materia de transacción económica, se suman los propios defectos que a veces parecen inherentes a la cosa pública (sin que debamos conformarnos con tal conclusión). Por ejemplo, cuando no se ajusta y prioriza adecuadamente el gasto público, o cuando directamente se despilfarra, lo que tiembla es la propia estructura del servicio público. Y cuando los propios protagonistas de tales servicios, que son aquellos a quienes se ha encomendado su prestación en la práctica, no muestran suficiente compromiso con aquello que se traen entre manos, lo que están es abriendo la puerta a un peligroso deterioro del propio servicio, de incalculables consecuencias.<br />Viene esto a cuento de la situación que parece vivirse entre los empleados públicos de determinados sectores en nuestra Comunidad Autónoma, principalmente en casos como el de los servicios sanitarios, en el que valientemente se ha puesto sobre el tapete por parte del Gobierno Autonómico una situación que comienza a ser preocupante sobre el riesgo de la insostenibilidad económica del sistema, haciendo un especial llamamiento a los profesionales sanitarios para mejorar su rendimiento. Nada que objetar frente a las reclamaciones que éstos tengan que realizar en su respectivo ámbito de prestación de servicios o laboral, ya que muchas de éllas serán justas. Pero deben también tener en cuenta que lo está en juego es la viabilidad de un modelo de cohesión social basado en buena medida en los servicios públicos y que, de su entrega, responsabilidad y eficacia dependerá que el día de mañana siga persistiendo dicho servicio público como tal.</div><br /><div></div><div><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Fusión Asturias, abril de 2008.</span></em></div><div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-62368651648279374842008-04-10T16:19:00.000+02:002008-04-10T16:22:00.927+02:00TARDES EN LA GRANJA<a href="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R_4ibb1rEVI/AAAAAAAAACM/iwqbgGyOpQg/s1600-h/Interior+biblioteca+La+Granja.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187621675502080338" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R_4ibb1rEVI/AAAAAAAAACM/iwqbgGyOpQg/s400/Interior+biblioteca+La+Granja.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Muchas horas de mi última infancia y primera adolescencia las pasé en la biblioteca de La Granja, el nombre por el que se conoce popularmente a la biblioteca que distingue al lingüista e impulsor de las bibliotecas en Oviedo, Lorenzo Rodríguez Castellano. La biblioteca de La Granja fue abierta como tal en 1988, siendo Alcalde Antonio Masip, en un edificio que tiene ya más de un siglo. Es una biblioteca pequeña pero con una tremenda fortuna, y no hablo de su modesto fondo bibliográfico –que también, por pequeño que sea-, sino de su delicioso emplazamiento, en el parque que forma parte de la memoria sentimental de todos los ovetenses.<br />Quizá la mía haya sido una de las últimas generaciones que hizo los trabajos del colegio pescando en enciclopedias y libros de consulta, privados de las ventajas de bucear en Google porque, sencillamente, aún no existía. Las elementales tareas encomendadas por los profesores de Naturales –un trabajito sobre las ballenas, otro sobre los planetas- bien podían hacerse en aquélla biblioteca, donde aprovechaba para tragarme de golpe algún que otro número de Mortadelo o las aventuras de Astérix. Después, pasados unos cursos, di buena cuenta de algunos libros de aquella biblioteca que, desconozco con qué fondos cuenta ahora, pero que en aquellos años no sólo tenía libros de literatura estrictamente infantil y juvenil, sino que venía a ser una pequeña pizca o émulo a escala de una biblioteca en toda regla. Recuerdo entre otras cosas el descubrimiento de la poesía en La Granja, curiosamente a través de un libro que recogía las obras premiadas en la VI edición del Premio “Angél González” para jóvenes poetas, que por entonces aún convocaba el Ayuntamiento de Oviedo, antes de abandonar las iniciativas culturales juveniles. Aquel certamen lo ganó, con Versos para Ana s/n, Aurelio González Ovies, hoy autor reconocido, y cuya obra he podido seguir posteriormente. El mismo año, Adolfo Camilo Díaz ganó el Premio “Campo de los Patos” de relato corto, de idénticas características al anterior, con La sombra del traductor, escrita seguramente cuando ni por asomo el bueno de Dolfo tendría la visión tragicómica de Asturias que plasmó, años después en País. De aquella muchos aún no habían tenido las decenas de desencantos que luego vendrían y aquél joven lector que yo era ni se podía imaginar que años después le tocaría reclamar en la Casa Consistorial la recuperación de los dos premios cuyos frutos entonces paladeaba. Por cierto, aquél libro que paseé por todos los bancos del Bombé me lo recomendó la bibliotecaria, que debió de comenzar acertadamente a sospechar que, a mi pesar, no tenía la Megadrive o la Master System (la consola de moda entonces), cuando me pasaba con cierta asiduidad por La Granja. Claro está que difícilmente se me hubiera ocurrido echarle un vistazo por mí mismo a aquél pequeño tesoro, por muy aficionado que fuese a la lectura.<br />Como habrán comprendido, me he permitido traer esta vivencia a colación de la drástica reducción de personal que plantea el Ayuntamiento de Oviedo para la red de bibliotecas municipales, que se suma al cierre de la de Trubia y el escaso presupuesto destinado a todas éllas. Parece que todo lo que suene a cultura popular y servicios públicos tiene en Oviedo la espada de Damocles de las restricciones económicas municipales, siempre curiosamente selectivas. Este recorte que impone el gobierno local, y el consiguiente deterioro del servicio prestado por la red de bibliotecas, es una fase más en el socavón cultural al que estamos condenados los ciudadanos de Oviedo.<br />Está visto que los lectores molestan. Y debe ser cierto, porque, hoy por hoy, en los tiempos de la inmediatez y el monopolio de la cultura visual, ser asiduo a una biblioteca es un íntimo acto de resistencia en peligro de extinción. El pensamiento en abstracto que arranca la lectura espanta a quién nos ve sólo como productores y consumidores, deseando que nos dejemos guiar por una u otra pantalla sin hacer demasiadas preguntas. La buena noticia es que en Oviedo se acaba de constituir una plataforma ciudadana con el romántico y al mismo tiempo realista objetivo de conseguir que la red de bibliotecas no languidezca. Menos mal que aún quedan rebeldes.</div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, sábado 5 de abril de 2008.</span></em></div><br /><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-18255465806776378852008-03-27T14:13:00.000+01:002008-03-27T14:18:00.175+01:00ALGUNAS IMPRESIONES DEL 9-M<a href="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R-ueY39OhsI/AAAAAAAAACE/1-1pAPhViPc/s1600-h/Zapatero.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5182409946394691266" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R-ueY39OhsI/AAAAAAAAACE/1-1pAPhViPc/s400/Zapatero.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Posiblemente interpretar los resultados de las pasadas elecciones generales en clave principalmente autonómica o local sea un error de base en el análisis. A la hora de votar el pasado 9 de marzo los asturianos atendieron antes que a nada a las cuestiones que se discutían en el ámbito estatal, en el que la confrontación entre modelos y las diferencias programáticas eran más patentes que en anteriores convocatorias. Los asturianos apostaron por un José Luis Rodríguez Zapatero en estado de gracia, que ha hecho bandera de la defensa de los derechos civiles, la justicia social y la asunción de la pluralidad territorial de España. La incidencia de filias y fobias personales en el escenario autonómico, y cuitas sin trascendencia más allá del Pajares, ha sido menor. Sin embargo, algunas impresiones sí pueden extraerse en lo que atañe a la realidad política autonómica.<br />La primera de estas impresiones es que la fortaleza del PSOE en Asturias sigue siendo evidente, pese al desgaste ocasionado por ser el partido hegemónico en las instituciones asturianas durante la mayor parte del periodo democrático. Se tiende con cierta frecuencia a minusvalorar a la FSA-PSOE, pero, a la hora de la verdad, con todos los defectos que puedan achacarse a la estructura organizativa de los socialistas asturianos, los resultados dan la justa medida del vigor político de cada uno. En el caso de la FSA-PSOE, además, algunos discursos son perfectamente identificables y coherentes: la defensa de los servicios públicos, la apuesta por el desarrollo industrial pese a ciertos peajes medioambientales o el recelo ante los desequilibrios territoriales que pueda generar la evolución del Estado autonómico. Algunos puntos flacos de la práctica política de la FSA-PSOE, como la posición acentuadamente defensiva en materia de desarrollo autonómico o cierta incomprensión ante determinadas movilizaciones sociales, hasta ahora no han hecho sensible mella.<br />La segunda conclusión es que el propio Alcalde de Oviedo y cabeza de la lista del PP al Congreso de los Diputados se ha situado imprudentemente en una posición de debilidad al arrogarse un protagonismo que no le correspondía. Los ciudadanos saben perfectamente qué asuntos se deciden en cada elección, y orientan su voto en atención a ello, por eso existen notables diferencias entre los resultados de unos y otros en elecciones municipales, autonómicas y generales. Sin embargo Gabino de Lorenzo, acostumbrado a ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el difunto en el entierro, planificó su campaña electoral como si el candidato principal fuese él, dispuesto a protagonizar la escena (a todos los niveles), y a tratar de que todo se interpretase en función de su modo de decir y hacer. Entre la ocurrencia teatral y la incoherencia política, incluida su sobrevenida defensa de “los bables” tras 17 años de inactividad municipal en la promoción de la llingua asturiana, se ha puesto él solito en el disparadero. No será Presidente del PP de Asturias, ni candidato a la Presidencia del Gobierno del Principado, y como la edad no perdona, pese a su sólida base electoral en Oviedo más pronto que tarde planificará su retirada de la Alcaldía.<br />Finalmente, la tercera conclusión es la absoluta irrelevancia del asturianismo político organizado, por así llamarlo. En mi opinión se puede ejercer militancia asturianista, si por asturianismo entendemos la convicción en el autogobierno de Asturias y la confianza en sus propias posibilidades, de muchas formas y en diferentes ámbitos. Los partidos políticos que han tratado de sostenerse principal o exclusivamente sobre este distintivo, desde el regionalismo al nacionalismo, han fracasado uno tras otro en los últimos 30 años, entre escisiones y torpezas varias. Quienes desde otros ámbitos (primero Izquierda Unida y luego ciertos sectores del PP) han hecho guiños asumiendo elementos del discurso de las organizaciones políticas extraparlamentarias han comprobado la ineficacia electoral de esta estrategia. Mientras en otros ámbitos, como el de las organizaciones sociales o el de la creación cultural, el asturianismo sí ha alcanzado un grado de éxito y afecto ciudadano considerable, aportando además aire fresco a una Asturias necesitada de ello, en el plano estrictamente político no se pueda decir que exista un electorado que única o principalmente se defina como asturianista, para empezar porque los partidos políticos que han capitalizado esta etiqueta han caído habitualmente en un victimismo infundado dirigido a alimentar una dinámica de desconfianza que casi nadie comparte: Asturias es una comunidad netamente privilegiada por España, desde las balanzas fiscales al gasto por habitante, y lo seguirá siendo mientras exista un cierto concepto de solidaridad territorial. Otro debate, claro está, es si los asturianos hemos sido capaces de aprovechar suficientemente las ventajas ofrecidas, y si en nuestros fracasos no tendrán responsabilidad, en buena medida, nuestras limitaciones para ser conscientes de la relevancia de nuestro autogobierno y nuestra capacidad para tomar decisiones por nosotros mismos.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Versión en castellano. Publicado en Les Noticies, 15 de marzo de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-40977946651742175462008-03-27T14:09:00.001+01:002008-03-27T14:13:03.744+01:00DELLES IMPRESIONES DEL 9-M<a href="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R-udSX9OhrI/AAAAAAAAAB8/htjL7Im7CnY/s1600-h/Zapatero+con+el+GPS.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5182408735213913778" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R-udSX9OhrI/AAAAAAAAAB8/htjL7Im7CnY/s400/Zapatero+con+el+GPS.jpg" border="0" /></a>Posiblemente interpretar los resultaos de les elecciones xenerales pasaes en clave principalmente autonómica o local sía una enquivocación de base nel análisis. A la hora de votar el 9 de marzu pasáu los asturianos atendieron primero de nada a les cuestiones que se discutíen nel ámbitu estatal, nel que la confrontación ente modelos y les diferencies programátiques yeren más patentes qu’en convocatories anteriores. Los asturianos apostaron por un José Luis Rodríguez Zapatero n’estáu de gracia, que fixo bandera de los derechos civiles, la xusticia social y l’asunción de la pluralidá territorial d’España. La incidencia de filies y fobies personales nel escenariu autonómicu, y cueites sin trescendencia más allá del Payares, foi menor. Con too y con eso, delles impresiones sí pueden sacase no tocante a la realidá política autonómica.<br />La primera d’estes impresiones ye que la fortaleza del PSOE n’Asturies sigue siendo evidente, a pesar del desgaste provocáu por ser el partíu hexemónicu nes instituciones asturianes la mayor parte del periodu democráticu. Davezu tiéndese a minusvalorar a la FSA-PSOE pero, a la hora de la verdá, con tolos defectos que puedan achacáse-y a la estructura orgánica de los socialistes asturianos, los resultaos dan la midida xusta del vigor políticu de caún. Nel casu de la FSA-PSOE, amás, dellos discursos son perfectamente identificables y coherentes: la defensa de los servicios públicos, l’apueste pol desarrollu industrial a pesar de ciertos peaxes medioambientales o la rocea énte los desequilibrios territoriales que pueda xenerar la evolución del Estáu autonómicu. Dellos puntos flacos de la práctica política de la FSA-PSOE, como la posición marcadamente defensiva en materia de desarrollu autonómicu o cierta incompresión énte determinaes movilizaciones sociales, hasta agora nun dexaron nella nenguna marca visible.<br />La segunda conclusión ye que’l propiu Alcalde d’Uviéu y cabeza de llista del PP al Congresu de los Diputaos asitió imprudentemente nuna posición de debilidá al arramplar con un protagonismu que nun-y correspondía. Los ciudadanos saben perfectamente qué asuntos se deciden en cada elección, y orienten el so votu n’atención a ello, polo qu’existen bien de diferencies ente los resultaos d’unos y otros nes elecciones nos conceyos, autonómiques y xenerales. Sicasí, Gabino de Lorenzo, avezáu a ser el neñu nel bautizu, la novia na boda y el difuntu nel entierru, planificó la so campaña electoral como si’l candidatu principal fora él, dispuestu a protagonizar la escena (a tolos niveles), y a facer porque too s’interpretare en función de la so manera de dicir y facer. Ente la ocurrencia teatral y la incoherencia política, incluyida la so sobrevenida defensa de «los bables» depués de 17 años d’inactividá nel conceyu na promoción de la llingua asturiana, púnxose él solu nel disparaderu. Nun va ser el Presidente del PP d’Asturies, nin candidatu a la Presidencia del Gobiernu del Principáu, y, como la edá nun perdona, a pesar de la so sólida base electoral n’Uviéu, más temprano que tarde ha planificar la so retirada de l’Alcaldía.<br />P’acabar, la tercer conclusión ye l’absoluta irrelevancia del asturianismu políticu organizáu, por llamalu asina. Na mio opinión, puede exercese militancia asturianista, si por asturianismu entendemos la convicción nel autogobiernu d’Asturies y l’enfotu nes sos propies posibilidaes, de munches maneres y n’ámbitos estremaos. Los partíos políticos que quixeron sostenese principal o exclusivamente sobre esti distintivu, dende’l rexonalismu al nacionalismu, fracasaron ún depués d’otru nos últimos trenta años, ente escisiones y torpeces varies. Quien dende otros ámbitos (primero Izquierda Xunida y depués dellos sectores del PP) fixeron guiños asumiendo elementos del discursu de les organizaciones polítiques extraparlamentaries comprobaron la ineficacia electoral d’esta estratexa. Mentes n’otros ámbitos, como’l de les organizaciones sociales o el de la creación cultural, l’asturianismu sí algamó un grau d’éxitu y afectu ciudadanu considerable, apurriendo amás aire fresco a una Asturies necesitao d’ello, nel planu estrictamente políticu nun se puede dicir qu’exista un electoráu qu’única o principalmente se defina como asturianista, de mano porque los partíos políticos que capitalizaron esta etiqueta cayeron davezu nun victimismu infundáu dirixíu a alimentar una dinámica de desconfianza que cuasi naide comparte: Asturires ye una comunidá privilexada a les clares por España, dende les balances fiscales al gastu por habitante, y va siguir siéndolo mentes exista ciertu conceptu de solidaridá territorial.<br />Otru debate, ta claro, ye si los asturianos fuimos quien a aprovechar les ventayes apurríes, y si nos nuestros fracasos nun tendrán responsabilidá, en bona midida, les nuestres limitaciones pa ser conscientes de la relevancia del nuestru autogobiernu y la nuestra capacidá pa tomar decisiones por nosotros mesmos. <div><br /><br /><div align="justify"></div><br /><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Versión en llingua asturiana. Publicado en Les Noticies, 15 de marzo de 2008.</span></em></div><br /><br /><div align="justify"><em></em></div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-88199626766949559272008-03-17T19:17:00.000+01:002008-03-17T19:20:08.102+01:00SE PASÓ DE LISTO<a href="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R962M-bj62I/AAAAAAAAABs/03MPO7-Mook/s1600-h/Cartel+mitin+-+espectáculo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5178776955555933026" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R962M-bj62I/AAAAAAAAABs/03MPO7-Mook/s320/Cartel+mitin+-+espect%C3%A1culo.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Las elecciones generales del pasado 9 de marzo han deparado una inusual imagen, la de Gabino de Lorenzo derrotado y presentando la dimisión a marchas forzadas. Como lleva desde las municipales de 1987 –que perdió frente a Antonio Masip- sin sufrir una derrota electoral en carne propia, ciertamente una generación entera le hemos visto ganar una vez tras otra, y crecerse con el marchamo de invicto. Quizá esa soberbia y egolatría, alimentada por un PP local en el que nadie le tose y una ciudad que hasta ahora le ha reído o tolerado las gracias, haya sido una de las causas de su pésimo resultado el pasado domingo. Su campaña fue un sainete permanente, pero ni siquiera resultó especialmente ingenioso, y además demostró una falta de respeto por normas democráticas básicas y pautas de buena educación. Cuando uno no contesta entrevistas más que mediante cuestionario prefijado, no se somete a las preguntas de los periodistas en rueda de prensa, no accede a debatir públicamente con el adversario, apenas se mezcla con el electorado al que aspira a representar, se burla e insulta a sus propios compañeros de partido, y establece su rancho particular como sede de operaciones, en vez de un candidato propio de unas elecciones en un país democrático del siglo XXI, se asemeja más a un cacique provinciano y megalómano de la España atávica ya superada.<br />La guinda la hubiera puesto su “mitin-espectáculo” con Arturo Fernández, suspendido por las trágicas circunstancias del final de la campaña electoral. Pero si hubiese tenido lugar, mi compañero de columna Hugo Morán, número 5 de la lista del PSOE al Congreso de los Diputados, hoy tendría su acta. Porque las cosas serias, y postularse para representar a la ciudadanía es de las que más, hay que hacerlas con un mínimo de serenidad, solidez intelectual, rigor y sindéresis, valores y cualidades de las que Gabino de Lorenzo últimamente anda escaso. Y, aunque la gente quiere que sus representantes sean llanos y tengan sentido del humor, la línea que separa la jovialidad y la originalidad de la payasada es bastante nítida, y ya saben en qué lado se ha situado el Alcalde de Oviedo.<br />Ahora bien, no conviene olvidar que el Alcalde de Oviedo nuevamente se ha llevado de calle al electorado local. Claro que el PSOE ha tenido un número de sufragios muy importante, y que a la hora de votar han pesado antes que nada las cuestiones de carácter estatal, ya que los debates locales o autonómicos son tangenciales cuando de las elecciones generales se trata. Pero dos conclusiones sí pueden extraerse en el ámbito local tras el 9 de marzo. Por un lado, es indudable que Gabino de Lorenzo tiene un apoyo extraordinariamente sólido en el electorado ovetense, lo que sin lugar a dudas ha influido en que el PP haya ganado en Oviedo por diez puntos de diferencia, en un contexto de descenso de apoyos en toda Asturias. Por otro lado, el PSOE una vez más puede esperanzarse con datos que evidencian que es capaz de crecer 20.000 o 25.000 votos en unas elecciones locales si consigue que quien ha votado a los socialistas en las elecciones generales pueda también hacerlo cuando lo que se juega es la Alcaldía.<br />La novedad es que, en este escenario, la oposición en el Ayuntamiento de Oviedo, en términos tenísticos, resta para romper el servicio del PP. Y empieza a tener algunas cosas de cara: poco más que variaciones sobre el mismo tema puede ofrecer el Alcalde a la ciudadanía, porque su modelo no da para más; la gestión de la expropiación de Villa Magdalena ha dejado una pesada carga en las arcas municipales, que puede ser una verdadera vía de agua si el Juzgado de lo Contencioso Administrativo obliga al Ayuntamiento a proseguir el procedimiento de retasación de la finca; Gabino de Lorenzo está más de vuelta que de ida, y no tiene entre sus filas un sucesor que ofrezca garantías; y algunos ovetenses que hasta ahora le bailaban el agua empiezan a preguntarse si este señor no lleva demasiado tiempo haciendo, como se dice en Pravia, lo que le da por la gana.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 15 de marzo de 2008.</span></em></div><div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-2042721241091187332008-03-06T11:51:00.000+01:002008-03-06T11:55:56.441+01:00NUEVOS ASTURIANOS, CON O SIN CONTRATO<a href="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R8_NktTZKBI/AAAAAAAAABk/mKwZpuiGyis/s1600-h/Bandera+de+los+Ciudadanos+del+Mundo.png"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5174580527391909906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R8_NktTZKBI/AAAAAAAAABk/mKwZpuiGyis/s320/Bandera+de+los+Ciudadanos+del+Mundo.png" border="0" /></a><br /><div align="justify">Uno de los debates de la campaña electoral, introducido principalmente por el PP, ha sido la política de inmigración. Es cierto que el fenómeno inmigratorio ha resultado particularmente intenso en los últimos años, y que en un periodo de tiempo relativamente breve la composición social ha crecido en diversidad racial, nacional, lingüística, religiosa, etc. Evidentemente, la realidad de la inmigración ya incide en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana e introduce cambios importantes en algunos esquemas sociales. De eso hay que hablar, claro que se debe hablar.<br />Ahora bien, mucho depende del enfoque de partida y los objetivos que manejen quienes plantean que se debata sobre la política de inmigración en España. Una cosa es analizar sosegadamente si los conceptos de nación y de ciudadanía deben revisarse a la luz de la intensidad de los flujos migratorios; si los derechos políticos más elementales (votar y ser votado) deben seguir vinculándose sólo a la nacionalidad; si existe un umbral de acogida y cuáles son las consecuencias de las restricciones a los movimientos transnacionales de las personas; etc. Otra bien diferente es tratar de antemano de establecer diferenciaciones entre “ellos” y “nosotros”, como si no existiesen interdependencias o nativos y extranjeros formasen comunidades diferenciadas y homogéneas, algo fuera de toda realidad y con una pretensión discriminatoria muy peligrosa; o cuestionar a priori la voluntad de convivencia del inmigrante, alimentando la semilla de la desconfianza. Detrás de la enunciación de estos planteamientos viene la pretensión de ofrecer medidas que, con mayor o menor agresividad, traten de preservar los derechos de los nativos frente a los de los extranjeros, presuponiendo la existencia de colisión o de riesgo para los primeros, iniciando una dinámica de defensa frente al otro de la que se nutre todo planteamiento xenófobo.<br />En este sentido, la propuesta de Mariano Rajoy de obligar a los inmigrantes extranjeros a comprometerse con un contrato de integración tiene precisamente el marchamo del segregacionismo más puro, y, aunque es cierto que otros líderes derechistas europeos la manejan, no deja de ser una tímida emulación de las leyes que en décadas pasadas establecieron un régimen diferente de trato por razón del origen racial o nacional, mucho más allá de la regulación de las situaciones administrativas de los extranjeros en el territorio. Un par de puntualizaciones merece dicha propuesta. Para empezar, huelga decir que toda persona tiene en España que observar las leyes y que el incumplimiento de las mismas debe llevar aparejada la correspondiente consecuencia jurídica; nadie ha planteado otra cosa diferente y no sucede lo contrario en la práctica. Para seguir, el estándar común de conductas exigibles viene delimitado precisamente por lo que marcan las leyes, que además son imperativas, por lo que no es necesario la exigencia de un plus de voluntad de integración, llamémoslo así, que el cumplimiento de tales obligaciones. Para finalizar, a ningún ciudadano español se le exige, so pena de recibir una sanción, unas pautas de conducta moral concretas más allá del respeto a esa legalidad básica, sin perjuicio de que se anime la participación activa e identificación con los valores inspiradores del ordenamiento jurídico; por el contrario, se plantea exigir al inmigrante extranjero que pase un examen cotidiano –al que nadie más se somete- para acreditar que cumple unos requisitos de vago contenido y máxima abstracción, vinculados a una idea de la españolidad que, cuando menos, debería ser objeto de debate. Obligaciones que se incluyen en un contrato, pero que, contrariamente a la noción elemental de todo contrato, tiene unas cláusulas que el inmigrante extranjero no puede negociar, ya que tiene que acatar leyes en cuya formación no puede participar; no puede rechazar y no son fruto de la autonomía de la voluntad, porque el contrato se le impone si desea seguir residiendo en España, aunque cumpla las condiciones fijadas legalmente; y no establece contrapartidas recíprocas, puesto que no hay ningún derecho adicional que se devengue por el cumplimiento del contrato. Llamar a esto contrato es un sarcasmo impropio de un registrador de la propiedad como Rajoy.<br />En Asturias viven no menos de 30.000 inmigrantes extranjeros. Trabajan con asturianos, para asturianos y también algunos son ya empleadores de asturianos. Estudian con asturianos. Comparten los servicios públicos y prestaciones –por los que pagan impuestos y cotizaciones- con asturianos. Simple y llanamente, porque son nuevos asturianos. La principal diferencia es que en estas elecciones se decide sin éllos, aunque se hable de éllos. Y, si se sale con la suya el PP, se decidirá contra éllos.</div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Fusión Asturias, marzo de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-90602562010553031212008-03-04T11:36:00.000+01:002008-03-04T11:43:29.942+01:00CON ZAPATERO, CONTRA RAJOY<a href="http://bp3.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R80ns1nNCcI/AAAAAAAAABc/LSDKw4cELSk/s1600-h/FotografÃ&shy;a+Zapatero+y+Rajoy.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173835198177806786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R80ns1nNCcI/AAAAAAAAABc/LSDKw4cELSk/s320/Fotograf%C3%ADa+Zapatero+y+Rajoy.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Votaré a Zapatero a pesar de sus exasperantes pausas valorativas, su caldito con el Nuncio, la banalidad de sus cejas arqueadas hecha símbolo, su confusión entre “sesgado” y “segado”, su idea de que todo puede decirse con una sonrisa, su afición al Barça, el canon digital, su gafe en las competiciones deportivas (como en la final del Eurobasket 2007), la devolución de 400 € del IRPF, su titubeante política exterior salvando los gestos, su falta de soluciones para resolver la huelga de funcionarios de Justicia y de paso mejorar de una vez por todas este servicio público, su juego de palabras con la z pateando el Diccionario, su relativa ingenuidad en la negociación con ETA que acabó igual que las anteriores, su falta de decisión para sacar adelante la reforma del régimen local y la mejora de la financiación de los ayuntamientos, su falta de firmeza suficiente para evitar que las reformas estatutarias no incluyesen algunos disparates, su timidez para profundizar en las medidas democratizadoras que planteó en el Congreso del PSOE en el que fue elegido Secretario General, sus reparos a plantear más temprano que tarde una despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo y la eutanasia, y algunos otros peros.<br />Votaré a Zapatero porque cree en la formulación de políticas desde convicciones ideológicas y morales, porque ha fortalecido los mecanismos de control del poder público y rendición de cuentas, porque da la cara, por creer en los servicios públicos, por elevar el Salario Mínimo Interprofesional, por la Ley de Dependencia, por –en su mayor parte- la Ley de Igualdad, por la Ley de la Memoria Histórica, por la erradicación de la discriminación derivada de la orientación sexual, por tratar con educación al discrepante, por trabajar para la integración social de los inmigrantes, por confiar en la capacidad de autogobierno de las Comunidades Autónomas, por creer en el valor de la ciudadanía, por ser profundamente europeísta, por perseguir sus sueños, por incrementar la ayuda oficial al desarrollo, por mirar con respeto al Sur, por retirar las tropas de Irak, por el impulso a las infraestructuras ferroviarias y de carreteras, porque no se arruga ante los gritos, por su apuesta por la educación pública, por su preocupación por el cambio climático, porque aprobó la cofinanciación del Hospital Central Universitario de Asturias, porque Asturias es la Comunidad Autónoma con más gasto estatal por habitante, por lo de “buenas noches y buena suerte” en el debate y por bastantes otras razones.<br />No votaré a Rajoy a pesar de que no me parece mal tipo, a pesar de que es una persona seria y formada, a pesar de que en el fondo no le gusta la algarada ultraderechista de los suyos, a pesar de que parece humilde y llano, a pesar de que en otras circunstancias y sin el apadrinamiento de Aznar quizá hubiese permitido la homologación de la derecha española con los cristianodemócratas europeos, a pesar de que tuvo capacidad, fortaleza y paciencia para sacar las oposiciones de Registrador de la Propiedad, y a pesar de poco más.<br />No votaré a Rajoy porque es pusilánime, porque regatea con los derechos de las personas, porque ha utilizado políticamente el terrorismo, porque alienta la desconfianza hacia los inmigrantes, porque se deja llevar por la derecha iracunda que nos ha aburrido en esta legislatura, porque la política de su partido socava los servicios públicos y la cohesión social, porque frente al nacionalismo periférico sólo contrapone puro y duro nacionalcatolicismo de viejo cuño, por la cursilada de la niña en el debate, por Pujalte, por Zaplana, por Acebes, por Aznar, por Trillo, por Arias-Cañete, por Esperanza Aguirre, por Gabino, porque no defiende la estricta separación entre Iglesia y Estado, porque se arredra ante quienes creen que los valores morales sólo vienen de fuente divina y los descifran éllos, y porque, en definitiva, sobran los motivos.</div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, sábado 1 de marzo de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-2016566431747322972008-02-16T15:19:00.000+01:002008-02-16T15:22:22.938+01:00¡QUÉ PRISAS!<a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R7bxeTUQP7I/AAAAAAAAABU/AdS6vCRSxlU/s1600-h/Imagen+virtual+proyecto+Palacio+de+Congresos.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5167583125337817010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R7bxeTUQP7I/AAAAAAAAABU/AdS6vCRSxlU/s320/Imagen+virtual+proyecto+Palacio+de+Congresos.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">¿No les escama un poco la inauguración, por fases y a trompicones, del complejo inmobiliario de la parcela de Buenavista? Parece como sí quisieran recalcar que el Palacio de Congresos y el edificio en forma de “U” que le acompaña ya están aquí y han venido para quedarse, lo que es una perogrullada de fácil comprobación con sólo acercarse a contemplar su presencia, que acogota más que asombra. Pero alguien no debe estar muy seguro de éllo, como si, a semejanza de una nave alienígena –un aire se da-, de repente fuese a encender motores y levantar el vuelo para incrustarse en otro barrio. O como sí, fruto de un repentino ataque de cordura, los ciudadanos un día fuesen a manifestarse en autobuses a Benia de Onís para pedirle seriamente explicaciones al Alcalde –al de Oviedo, no al de Onís- sobre esta operación de pésimos resultados para el interés público y dudoso resultado estético y funcional.<br />Pueden estar tranquilos los que han patrocinado y avalado, por acción o por omisión, la operación de Buenavista. El tren ya se acerca a su destino, aunque como Groucho en “Los Hermanos Marx en el Oeste” algunos hayan tenido que pedir a gritos más madera (léase sucesivos cambios en el contrato con el Ayuntamiento) para llegar a la estación. La cuestión es que, en estos últimos compases de las obras, aún están dispuestos a demostrar el asombroso nivel de chapucería e improvisación que ha rodeado este periplo.<br />Veamos. Primero trasladan a funcionarios de la Administración autonómica, y ahora éstos –y los administrados- ya sufren las consecuencias de un edificio antifuncional donde los haya que llena de claustrofobia a quién sube por sus dos ascensores (en realidad uno, ya que el otro dicen que no funciona); produce vértigo a quién se acerca a la cristalera (¿verdad que uno busca emociones fuertes cuando se acerca a tramitar cualquier papeleo?); terror a quien se imagina qué pasaría si hay que evacuar a cientos de personas en unos minutos por empinadas escaleras; y confusión a quién se pregunta por qué demonios se ha metido el Principado en este fregado comprando estas oficinas. Ahora los funcionarios de la Consejería de Salud y la de Cultura protestan airadamente por su próximo traslado, veremos en qué acaba la revuelta.<br />En un par de semanas abrirán, con la pintura todavía fresca y las obras a toda prisa, un centro comercial cuyas previsiones sobre logística y accesos deben ser cosa de brujería, porque difícilmente las callejuelas del entorno y las dársenas que hayan podido habilitar (si es que lo han hecho) podrán dar abasto a la que será la tercera gran superficie comercial de Asturias en número de metros cuadrados de exposición y venta al público, tras Parque Principado y Parque Astur (como se ve de fisonomía bien diferente). Tampoco el Ayuntamiento ha estudiado, antes de habilitar el suelo de uso comercial, el impacto que tendrá esta gran superficie en la estructura comercial local; ¿estudios, planificación, análisis?.... cosas de burócratas dicen los defensores de la improvisación. Del tráfico poco hay que decir, ya que a la espera de otros inventos en los accesos, que tardarán un buen tiempo en ser realidad si algún día llegan a serlo, de momento pintarán una rotonda en la confluencia entre las calles Guillermo Estrada y Arturo Álvarez Buylla. Pura genialidad.<br />Entre tanto siguen las obras del Palacio de Congresos, que no son precisamente sencillas porque lo que nadie niega a Calatrava es que llevar a la práctica sus diseños no es tarea fácil… que se lo digan a los venecianos. La convivencia de todas las actividades que ya se desarrollan con las obras es otro cantar. Aquí vale todo, como tener en marcha oficinas administrativas y un centro comercial con enormes grúas sobre la cabeza. Barra libre una vez más. Y faltan los capítulos finales. En verano abrirá el hotel y en otoño se inaugurará el Palacio de Congresos, según las previsiones. Ahora imagínense: ¿y si el Palacio de Congresos se hubiese hecho en un entorno adecuado, con un concurso en el que concurriese más de una oferta, con un contrato que se hubiese cumplido en sus propios términos iniciales, analizando que los usos compatibles con su actividad realmente tuviesen sentido, y encima garantizando que el interés público no quedase supeditado en cada disyuntiva? Entonces sí que sería la leche –color blanco Calatrava-, además del cacareado “hito de modernidad".</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 16 de febrero de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-20494871597233495702008-02-07T21:08:00.000+01:002008-02-07T21:15:48.681+01:00EL REVERSO DE LOS CAMBIOS<a href="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6tmzQmoykI/AAAAAAAAABI/8Yb1bF1LvAY/s1600-h/Manifestación+Mayo+1968.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164334428526791234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6tmzQmoykI/AAAAAAAAABI/8Yb1bF1LvAY/s320/Manifestaci%C3%B3n+Mayo+1968.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Generalmente la palabra cambio suele venir acompañada de connotaciones positivas, que así las asume el receptor. Los cambios son, en abstracto y a primera vista, valorados favorablemente como una evolución –a veces una ruptura drástica- con la situación anterior, que deriva en un nuevo escenario en mejores circunstancias. La palabra cambio es utilizada con frecuencia para reclamar nuestra atención, porque lo que innova despierta interés y alimenta el insaciable deseo de mejorar la situación que se vive, en los concretos aspectos de que se trate. La prueba del nueve de la inquietud que aviva la mera mención del cambio es su habitual uso -y abuso- en la publicidad comercial y en los reclamos políticos, principalmente en época electoral; véase como ejemplo la utilización del término por todos los candidatos, sin excepción, en las elecciones primarias actualmente en curso en EEUU.</div><br /><div align="justify">Comparto, por lo común, la percepción favorable sobre los cambios. Es cierto que, cuando más se transforma el entorno –lo que sucede con mayor velocidad en la era de la globalización- más se hace necesario revisar nuestras posiciones y analizar el acierto de algunos planteamientos que hasta entonces resultaban incuestionables. Generalmente el cambio se asocia, por lo tanto, con virtudes de primer orden en nuestro día a día: capacidad de adaptación, espíritu crítico, anticipación a lo que está por venir, etc. También viene ligado a valores habitualmente asociados con una idea abstracta de progreso: inconformismo, voluntad de mejorar las cosas, aspiraciones individuales y colectivas, etc.</div><br /><div align="justify">Ahora bien, en ocasiones los cambios, como es comprobable con un repaso a la historia, no siempre conducen a tiempos mejores, aunque se maneje una idea de progreso histórico lineal. Las evoluciones pueden ser involuciones; las revoluciones, contrarrevoluciones; y el progreso, retroceso. En cualquiera de estos supuestos habrá cambios en el panorama. En muchos de estos casos, se perderán conquistas alcanzadas previamente por la mayoría social, o que reflejaban unas reglas comunes más provechosas o justas. Por eso, acoger de antemano, acríticamente, a quien pregona el cambio, tiene un punto de papanatismo importante, ya que en no pocas ocasiones bajo el atractivo eslogan se esconde, o más de lo mismo, o iniciativas que perjudicarán a aquéllos que las saludan. Algunos ejemplos que han tenido éxito en la historia reciente pueden ser esclarecedores: la ahora llamada revolución conservadora de Reagan y Thatcher en la década de los 80 se aferraba a la idea de cambio; la estética del cambio que maneja el neoliberalismo resultó muy sugerente durante los 90; incluso algunos reaccionarios de nuestros días, como el Presidente francés Sarkozy, hablan de cambio constantemente, al tiempo que desean fulminar algunos progresos que eclosionaron en 1968: la exaltación de la libertad individual y el combate del autoritarismo, el disfrute de la existencia frente a las misiones salvadoras que nos proponen los innumerables profetas, el cuestionamiento ab initio del poder (en todas sus facetas) y sus sistemas de control, etc. Si me aceptan un ejemplo menor, a escala patria, podríamos preguntarnos en qué clase de cambios piensan –más allá de la vacuidad de las palabras- las Nuevas Generaciones del PP cuando utilizaban como eslogan en su último congreso la “Revolución Popular”.</div><br /><div align="justify">Viene todo esto a cuento de la irrupción en escena de Gabino de Lorenzo como cabeza de la lista del PP al Congreso de los Diputados por Asturias, en las próximas elecciones generales del 9 de marzo. Le oirán mil veces en esta campaña hablar de cambio y, como astuto político que es, sabe que efectivamente hay cambios que Asturias necesita y que la ciudadanía demanda. Lo que ocultará son otras cosas que, visto el escenario con perspectiva, parecen aún más ciertas: que los cambios que Asturias precisa no tienen que ver con qué partido o personas gobiernan sino con la mentalidad y espíritu colectivo; que el sempiterno Alcalde de Oviedo es parte del problema (el relativo inmovilismo, la actitud defensiva, el manejo de discursos simplones y nada depurados) y no de la solución; y que cuando ahora hable de cambiar las cosas en lo que verdaderamente piensa es en desmontar, degradar o privatizar algunas conquistas históricas y valores primordiales, como ya ha hecho en Oviedo: los servicios públicos, el patrimonio público, la participación ciudadana, el compromiso colectivo o el control a los poderes. Así que cuidado con los encantadores de serpientes.</div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Revista Fusión, febrero de 2008.</span></em></div><div align="justify"></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-5354570435208824192008-02-07T20:57:00.001+01:002008-02-07T21:08:14.445+01:00¿CON MÓVIL E IDEAS?<a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6tlGAmoyjI/AAAAAAAAABA/YNs-vwelUmw/s1600-h/Teléfono+móvil.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164332551626082866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6tlGAmoyjI/AAAAAAAAABA/YNs-vwelUmw/s320/Tel%C3%A9fono+m%C3%B3vil.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6tkwAmoyiI/AAAAAAAAAA4/jxRadvWeS9k/s1600-h/Teléfono+móvil.jpg"></a><br /><br /><div align="justify">Dice Gabino de Lorenzo que su previsible elección como Diputado no significará el abandono de sus responsabilidades como Alcalde o la dejadez en el cumplimiento de las mismas, y apunta a la posibilidad de dirigir el Ayuntamiento a distancia a través del teléfono móvil. Eso, sumado a sus ideas para la ciudad (terreno en el que su acierto es susceptible de otra discusión) bastará para que todo siga igual, según su planteamiento. Lo ha dicho y se ha quedado tan pancho… bueno, como es él en general, ya lo conocen suficientemente.<br />El caso es que es cierto que hay algunos aspectos en los que no se va a notar si el Alcalde pasa más tiempo en Madrid, en el avión o –esperemos que más pronto que tarde- en el AVE entre la capital del Reino y la de la tierrina. Por ejemplo será difícil que pueda incrementar más aún su absentismo en el ejercicio de sus funciones como Presidente del Pleno, del que viene ausentándose habitualmente, con el consiguiente desprecio a la Corporación y al ejercicio de la función de control y orientación que tiene el máximo órgano municipal, representación de la voluntad de los ovetenses. Tampoco los ciudadanos echarán de menos su presencia cotidiana en la actividad municipal, ya que durante sus años de mandato ha pasado olímpicamente de cualquier foro u órgano, informal o institucional, de participación ciudadana, en el que el diálogo directo con los vecinos y sus asociaciones podría haber sido de gran interés. Recordemos que Oviedo sigue sin Consejo Social de la ciudad, ni Consejos de Distrito, pese a lo que al respecto impone la Ley de Modernización del Gobierno Local y lo que acordó el propio Ayuntamiento al aprobar los reglamentos de desarrollo de la misma.<br />El Alcalde cree que podrá dirigir el Ayuntamiento a distancia porque para él es algo perfectamente normal. Así lo viene haciendo de hecho. No pisa la calle, no se acerca a los barrios más que en elecciones. Va de la calle Toreno a Trascorrales –en coche oficial- y vuelta a casa, la de aquí o la de Benia de Onís ¿Para qué necesita hacer más? Hasta ahora le ha funcionado disfrazarse de vez en cuando y bajar a la arena sólo en periodos electorales, incluso a veces en sentido literal, como algunos recuerdan de la campaña municipal de 1995.<br />A mí, que quieren que les diga, me parece bastante impresentable; un sainete más de los que acostumbra, pero que en este caso ni tiene ingenio ni empieza y termina en el Salón de Té del Teatro Campoamor. Si ésta es para el Alcalde la forma de ejercer la representación de los ciudadanos y de gestionar los intereses generales, es que ya ha llegado a la profunda convicción de que puede hacer y deshacer lo que de la gana como un señor feudal.<br />También toca reflexionar sobre qué ha conducido a que el Alcalde crea que puede ejercer su función al otro lado de la línea telefónica. Daría para un estudio sociológico sobre la continua e implacable degradación de los estándares democráticos que ha venido pareja al gabinismo en estos años. Cabría al respecto analizar el grado de compromiso e interés de los ciudadanos con los asuntos públicos y con el control de sus gobernantes; la confusión de intereses reinante entre poderes económicos y políticos en la ciudad; la falta de alternativas –salvo destellos momentáneos- que hayan podido consolidarse frente al régimen; la complacencia generalizada con la insistente propaganda, etc.<br />En suma, lo que está claro es que al Alcalde se le permite lo que a otros no se toleraría, ni en las formas ni en el fondo. Lo que habrá preguntarse, más allá de los incondicionales que lo creen un estilo propio, es si quienes les ríen las gracias –que alguna vez hasta la tienen- no sienten un poco de vergüenza ajena y propia pasado el rato. Vergüenza ajena porque a la postre lo que hace es el ridículo como el Rey desnudo de la fábula; vergüenza propia porque, o bien alaban su inexistente vestimenta, o bien no se atreven a decirle de una vez por todas que se tape.</div><br /><br /><div></div><br /><br /><div><em><span style="font-size:85%;">Publicado en Oviedo Diario, 26 de enero de 2008.</span></em></div><br /><br /><div></div></div>Gonzalo Olmoshttp://www.blogger.com/profile/07132282342966485456noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-23745332.post-54003963804750976392008-02-02T16:32:00.000+01:002008-02-02T16:37:09.072+01:00REPENSAR OVIEDO<a href="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6SN7wmoyhI/AAAAAAAAAAw/FG1gxs1X5Kk/s1600-h/Imagen+panorámica+de+Oviedo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162407130672187922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_xhdYhZ2lc8M/R6SN7wmoyhI/AAAAAAAAAAw/FG1gxs1X5Kk/s400/Imagen+panor%C3%A1mica+de+Oviedo.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Dicen que los ovetenses estamos, por lo común, muy orgullosos de nuestra ciudad con la que nos identificamos profundamente, y, sin duda, tenemos muchos motivos para ello. Es cierto que Oviedo goza de una calidad de vida envidiable en muchos aspectos, que es limpia, apacible, segura, tiene espacios de gran belleza, está cargada de historia y además ha tenido buena fortuna a la hora de afrontar menos dificultades que las que han tenido que arrostrar otras ciudades de nuestro entorno más cercano (por ejemplo el embate de la reconversión industrial asturiana, felizmente superada). El resultado es una ciudadanía bastante satisfecha, que no es especialmente exigente con los poderes públicos, y que se muestra por lo general confiada en el futuro de Oviedo. La base, por lo tanto, es buena, en términos generales.<br />Ahora bien, quizá por efecto de dicha placidez exista un cierto aletargamiento, y un exceso de conservadurismo –no sólo político- de inquietantes consecuencias, en diferentes ámbitos. En el plano económico, Oviedo no puede fiar toda su suerte a seguir jugando la carta de ser una ciudad eminentemente administrativa beneficiada por la capitalidad, y nuestro dinamismo empresarial no es particularmente brillante. En cuanto al crecim