tag:blogger.com,1999:blog-22955551935112441612009-07-17T13:54:47.384-07:00EL BLOG DEL LIBRERO HUMANOIDEun breve comentario sobre los libros que están de moda en el planeta marteHumanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.comBlogger119125tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-26885292414486560162009-07-05T17:11:00.000-07:002009-07-05T17:17:53.171-07:00Ojo en el cielo<a href="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SlFCmXo7DLI/AAAAAAAAAg4/C5U3354M2ww/s1600-h/ojocielo_0_preview.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355134658868350130" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SlFCmXo7DLI/AAAAAAAAAg4/C5U3354M2ww/s320/ojocielo_0_preview.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">“Estamos desamparados. Dependemos del capricho de lo imprevisible”.<br /><br />En lo que bien podría tratarse de una plataforma nuclear (la plataforma de Bevatrón) ocurre un desafortunado accidente.<br /><br />Precisamente ese mismo día, antes de que ocurra el accidente, los Hamilton habían estado discutiendo respecto del futuro inmediato. Sucede que a Jack lo han inhabilitado en su trabajo, ya que sospechan que su esposa Marsha es comunista. Marsha sospecha que Mc Feyffe, a quien consideraba su amigo, ha intervenido desfavorablemente en ese juicio.<br />Los argumentos en contra de Marsha son tan sutiles que incluso consiguen confundir a Jack. Después de todo, nunca conocemos en verdad a una persona, incluso cuando convivamos con ella. Nunca podemos tener la certeza de los pensamientos que se producen en el interior de su cabeza.<br /><br />Luego del accidente, Jack comienza a experimentar cierto grado de irrealidad. Los médicos le aseguran que es algo temporal y totalmente normal.<br />Un día invita a su casa a una de las personas que ha compartido con él aquella trágica experiencia del accidente. Sorpresivamente, comienza a tratar groseramente a esa persona, lo que despierta en ella una ira que se traduce en una lluvia de langostas.<br /><br />Marsha sospecha que tal vez nunca se hayan despertado del accidente y que en realidad todos permanezcan aún inconscientes, tirados en el piso.<br /><br />Sea como fuere, Jack se presenta ante Tillingford con la esperanza de conseguir un nuevo empleo. Allí, ante la agencia para el fomento de la electrónica, comienza a hacer una serie de descubrimientos inquietantes. Sus colegas, considerados hombres de ciencia, parecen más interesados en el misticismo que en cualquier otra cosa… incluso es posible que toda la agencia tenga como único fin la utilización del soporte técnico para acercarse a experiencias místicas.<br /><br />Este misticismo particular no afecta solamente a la compañía electrónica, sino que comienza a manifestarse en todas partes alrededor de Jack. Si un coche se descompone, descubre que es posible repararlo leyendo unos salmos. En un bar hay una máquina expendedora que crea espontáneamente el producto, a medida que es solicitado. Una máquina expendedora sin depósito… o con un depósito infinito…<br />Inquieto y perturbado, se toma unas cervezas y se deja convencer por Mc Feyffe de ir a visitar a un cura, en mitad de la noche.<br />El cura bendice el paraguas de Jack y, con él, remontan vuelo hasta acabar en una vasta superficie que confunden con un océano pero que es, en realidad, un inmenso ojo.<br /><br />Trastornado por los acontecimientos, Jack convoca a todos los sobrevivientes del accidente, con la intención de desentrañar el misterio que les está afectando.<br />Los protagonistas intuyen que detrás de toda la apariencia caótica hay una lógica que determina todo lo que les está pasando.<br />El coloquio arroja la hipótesis de que, de alguna extraña manera, han quedado ligados y atrapados en la mente de otro. Han despertado del accidente, pero en la mente de otro. Están experimentando el mundo a través de la lógica del sueño de otro.<br />Así las cosas, conciben el plan de despertar al durmiente, con la fantasía de recuperar la realidad. Sin embargo… las cosas no serán tan sencillas.<br />El lector, junto con los protagonistas, podrá comprender que despertar es una aventura sin retorno. </div><div align="justify"><br />Sencillamente alucinante. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-2688529241448656016?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com8tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-72849583801907877652009-06-25T21:26:00.000-07:002009-06-25T21:38:08.900-07:00Loteria solar<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SkRODjGwZ3I/AAAAAAAAAgw/48REi1kQ7cU/s1600-h/_visd_0001JPG0BWL3.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351488080093144946" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SkRODjGwZ3I/AAAAAAAAAgw/48REi1kQ7cU/s320/_visd_0001JPG0BWL3.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Ted Benteley se desvincula de Oiseau Lyre, la compañía en la que ha trabajado por años. Luego de lo cual, decide probar suerte en otras latitudes. Se le ocurre que puede presentarse ante Verrick (el Gran Presentador/ el mayor dirigente planetario) bajo la pretensión de ser contratado por él. Se considera a sí mismo un excelente químico, así que se aboca a la tarea de repasar sus conocimientos técnicos. Cuando se siente en condiciones de reclamar una entrevista, la suerte parece estar de su lado, ya que la misma tarde en la que es entrevistado, acaban contratándole. Ahora bien, prestar juramento ante un superior implica un compromiso que excede el ámbito laboral, aproximándolo a un compromiso ético y moral.<br />En el preciso instante en el que Ted acaba de prestar fidelidad a Verrick, nos enteramos de que Verrick será destituido de su cargo. Para bien o para mal, así se han dado las cosas para Ted.<br /><br />Por otra parte, Leon Cartwright es el director de la Sociedad Preston, quienes tienen en mente poner en órbita una nave espacial con destino a un planeta desconocido, del que tienen referencias inciertas. En realidad, el asunto parece decantar en una cuestión de fe, más que en una expedición científica.<br /><br />El Gran Presentador es elegido por azar. Todo forma parte de un inmenso y complejo juego en el que toda la sociedad está involucrada. Desafiar a quien la suerte ha elegido por azar, forma parte del juego.<br />Quiso el azar que Leon Cartwright sea elegido como el nuevo Gran Presentador. Al mismo tiempo, Verrick será el primero en desafiarle, con intención de recuperar su poder. Herbert Moore, el socio de Verrick, ya tiene todo un plan trazado para hacerlo. Leon se ha convertido, de pronto, en un paranoico irremediable.<br /><br />Ted colabora con Verrick, pero no consigue congeniar con su socio Herbert Moore. Las ideas deterministas en lo que al azar respecta, terminan poniendo a Ted de un humor insoportable.<br />En una fiesta, bajo el influjo del alcohol, se establece explícitamente la disputa entre Ted y Moore. En plena agitación alcohólica, Ted termina enredado en las sábanas con Eleanor, la amante de Moore, pero Moore no dejará pasar la ocasión de vengarse y le utilizará como conejillos de indias sin su consentimiento.<br /><br />A la mañana siguiente, Ted se descubre atrapado en el cuerpo de un androide. Moore se las ingenió para crear una persona artificial que puede ser animada a la distancia por un tipo determinado de personas, de sensibilidad compatible, entre las que se incluye Ted.<br /><br />El plan trazado por Moore es utilizar aquél androide para escapar a los poderes psíquicos de las personas que protegen a Leon Cartwright, ya que una persona cuya mente puede ser intercambiada representa un verdadero problema para alguien que intenta sondear esa misma mente, en constante fuga.<br /><br />El plan de Moore es ingenioso y podría dar buenos resultados. Sin embargo, está sujeto al azar. Y todos sabemos que el azar es un misterio imposible de desentrañar. Impredecible y cuya naturaleza nos es absolutamente desconocida.<br /><br />Huelga decir que se trata de la primer novela de Dick y que contiene, en potencia, todas las inquietudes que se convertirían en las obsesiones permanentes del autor.<br />Una obra reveladora y ciertamente se trata del inicio de una carrera brillante.<br /><br />Por lo demás, las discusiones entre Ted y Moore acerca del azar, jamás se resolverán, como jamás puede resolverse ninguna discusión al respecto.<br />¿Trazamos y elegimos nuestro destino… o es el destino el que nos elige a nosotros?<br />No lo sé y vos tampoco lo sabés, pero de una cosa estoy seguro:</div><div align="justify"><br />Todo está por suceder. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-7284958380190787765?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com14tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-9057336653858245692009-06-14T07:52:00.000-07:002009-06-14T10:37:31.430-07:00Heldenplatz<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SjU1Qhej6DI/AAAAAAAAAgo/ZRW6lYHdG2c/s1600-h/101_0334.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347238690553063474" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SjU1Qhej6DI/AAAAAAAAAgo/ZRW6lYHdG2c/s320/101_0334.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"> “La vida es efectivamente una comedia”<br />La última de las obras de Bernhard. La más política y radical de sus obras. Un verdadero derechazo al estómago. Una obra genial que bien podría recordarnos que usted y yo somos unos imbéciles pretenciosos y que la vida es un error tremendo.<br />El profesor Josef Schuster se ha suicidado. Josef siempre ha sido un personaje de lo más singular. Un intelectual atormentado, sensible, atravesado por una lucidez implacable. Matemático de profesión, de carácter irritable y enigmático.<br />Sus herederos discuten los pormenores que implica la venta del piso donde vivía Josef, en la Heldenplatz. A partir de éste suceso específico… comienzan a salir a la luz viejas historias familiares no del todo resueltas.<br /> Para empezar, la relación entre Josef y su criada (la señora Zittel) fue bastante anormal. Podría decirse que, durante los últimos años de su vida, fue lo más cercano a una relación de amor. Su propia esposa estaba medio loca y ya casi no conversaba con ella. Más bien aparece como una especie de carga.<br />Sucede que su esposa continúa escuchando el griterío de la Heldenplatz, donde Hitler celebró en la víspera la anexión de Austria.<br />Cuando entonces, Josef se refugió en Oxford. Luego de muchos años, regresó a su piso en la Heldenplatz, pero entonces comenzaron las alucinaciones de su esposa. Los médicos sugirieron que lo mejor era mudarse, pero Josef no pudo aceptarlo. No soportaba la idea de ser echado por segunda vez de su casa.<br />A través del monólogo de la señora Zittel, se descubre que Josef ha sido en vida una persona de convicciones, pero que, no obstante, muchas veces se sentía arrepentido de las decisiones tomadas. Muchas veces se sintió culpable de haber rechazado la nacionalidad inglesa.<br /><br />Todo el texto se construye a través de la evocación de un personaje ausente. Las impresiones personales y el recuerdo de los demás protagonistas terminan por infundirle vida a ese espectro.<br />Hay al menos dos personajes inolvidables. El primero, es la mencionada señora Zittel. El segundo, el hermano de Josef: Robert Schuster.<br /><br />Robert es y ha sido siempre una persona enferma. Le parece inverosímil haber sobrevivido a su hermano, por lo que no puede evitar sentir un manifiesto asco ante los seres humanos en general y ante la sociedad que le tocó vivir, en particular. “En esta ciudad, alguien clarividente tendría que ser maníaco homicida todos los días, las veinticuatro horas”.<br />Con la excusa del entierro del profesor Schuster (un intelectual incomprendido), Thomas Bernhard escribe una tragedia de un humor corrosivo terrible.<br /><br />Parodia o sátira de la sociedad Austríaca de la época, la obra alcanza dimensiones universales cuando denuncia la estupidez de la violencia entre los hombres. Desde las relaciones humanas entre familiares y amigos, hasta las relaciones de poder de una sociedad edificada sobre el pantanoso terreno de la ambición y el egoísmo.<br />Josef, el intelectual expulsado de Austria por los nazis, ha mantenido con su esposa y con su criada una relación de una tiranía solamente comparable con la de un dictador.<br />¿Y quién es mejor o peor en una sociedad dirigida por imbéciles?</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-905733665385824569?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com11tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-49389261062016348342009-06-08T19:53:00.000-07:002009-06-08T19:55:31.463-07:00El lector<a href="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Si3PEVIKZBI/AAAAAAAAAgg/pde-rnIB_eE/s1600-h/El%2520lector.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345156006056453138" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 208px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Si3PEVIKZBI/AAAAAAAAAgg/pde-rnIB_eE/s320/El%2520lector.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Para los que no lo saben, se los advierto: Se trata de un bestseller. Se trata de una historia de amor. Pueden retirarse los que se sientan incómodos. Les invito a comentar brevemente la obra en cuestión con los valientes que acepten quedarse.<br />El relato se desarrolla por medio del recurso de la evocación de determinados acontecimientos que afectan el pasado del protagonista, en sucesión de recuerdos retrospectivos que culminan en el presente.<br />Se trata, desde luego, de un recurso efectivo e hipnótico.<br />La materia prima del relato puede simplificarse así: Evocación de un amor acontecido en el pasado. Suceso que trastorna la relación. Vuelta al presente/ transformación psíquica y espiritual del protagonista.<br />Hay que decirlo: Con la misma estructura se han construido cientos de novelas rosas, de esas que suelen ser menospreciadas por los, así llamados, intelectuales que se mofan de la simpleza de tales obras y celebran, a su vez, a autores como Schlink.<br />Ironía aparte, continuamos: El protagonista es Michael Berg. La evocación de los sucesos comienzan a sus quince años. Entonces conoce a Hanna, una mujer mucho más grande que él, con quien acaba involucrándose.<br />Me gusta la primera parte del relato. Me gusta la manera en la que conoció a Hanna, vomitando sobre su vereda…<br />Me gusta el desarrollo de cómo van conociéndose… lentamente… Un día Michael va a la casa de Hanna a darle las gracias por las molestias ocasionadas… Hanna le pide que le ayude a transportar carbón desde el sótano a su habitación y el muchacho se ensucia todo… Entonces Hanna le sugiere tomar un baño… y el muchacho no puede reprimir una erección… <br />En fin, que a partir de allí nace una relación de amistad que va mutando en amor. Michael es un estudiante y un día se le ocurre leer en voz alta uno de sus libros de estudio. Hanna le toma el gusto al asunto y las sesiones de lectura acaban convirtiéndose en un ritual de amor.<br />Literatura y sexo. El sueño de todo intelectual… Así se pasan las horas… leyendo a Chejov, a Goethe, a Schiller… Desnudos… tendidos en una cama… dejándose llevar...<br />Sin embargo un día… Hanna desaparece sin dejar rastro. Los años pasan y Michael conoce a otras mujeres… sin embargo nunca podrá olvidar a Hanna…<br />Así las cosas… La vida continúa y Michael termina estudiando abogacía. En una clase especial, asiste con su grupo de estudio a un juicio contra criminales de guerra nazi. Y… ¿adivinan quién está siendo juzgada? Pues, sí. La mismísima Hanna.<br />Michael se conmueve, se debate en sí mismo sobre esto y aquello. Se replantea un montón de cuestiones espirituales y morales… Aunque la complejidad del asunto queda diluida en unas reflexiones un tanto edulcoradas…<br />Luego la historia se extiende un poco más… Hanna acaba en prisión y, durante años, Michael decide enviarle cintas grabadas con su voz. No se profundiza respecto a las sensaciones de Michael. No sabemos si la perdona o no la perdona… si la acepta o no la acepta… si está a favor o en contra. Lo cierto es que continuará enviándole aquellas cintas, durante años.<br />Todavía queda lugar para algunas reflexiones morales o algunos replanteos filosóficos… pero se trata de unos planteos bastante blandos.<br />En conclusión, se trata de una obra sencilla, funcional y efectiva que te emocionará, te atrapará y te conmoverá.<br />En lo personal, le exijo más a la literatura. Si tengo ganas de leer alguna historia atravesada por el fantasma del nazismo, prefiero a Primo Levi, a Kertesz. Prefiero a Hartum Lange… pero yo soy un perro pretencioso.<br />A tu mamá le va a encantar.<br /><br /><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VvO8OWB1wZo&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/VvO8OWB1wZo&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-4938926106201634834?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com15tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-91264472886877625512009-06-04T19:09:00.000-07:002009-06-04T19:14:10.263-07:00La desintegración de los planetas<div style="text-align: justify;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sih_AVXOcLI/AAAAAAAAAgY/AokZU451tdY/s1600-h/c1.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 208px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sih_AVXOcLI/AAAAAAAAAgY/AokZU451tdY/s320/c1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343660601586380978" border="0" /></a><br /></div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">Como de costumbre, vuelo. Voy volando hasta la escuela y, cuando estoy por llegar, me doy cuenta que estoy descalzo, así que tengo que volver a recuperar mis zapatos. Nunca fui a la escuela volando. Ni siquiera estaba muy seguro del camino, pero me bastaba con imitar el recorrido del colectivo, desde el aire. <o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">Me doy cuenta de que volar no es poca cosa. Entiendo que yo me habitué a ello, al igual que mis conocidos inmediatos, pero no debería ser así. Yo debería salir en la tele, mi caso debería ser sometido a estudio por parte de la comunidad científica. Si a mi alrededor lo consideran apenas una extravagancia, es porque no terminan de entender la importancia del asunto. No lo sé con certeza, pero apostaría que no hay casos similares al mío en toda la historia de la humanidad. Tal vez algún caso de levitación no confirmado. Qué remedio, yo no levito, vuelo. Vuelo como un superhéroe y a la gente le importa un pimiento. Le comento a mi hermano, le pido que se tome la molestia de confirmar mis sospechas. Si son ciertas, nuestras vidas pueden cambiar de un momento a otro. La verdad, estoy un tanto cansado de ser pobre, quisiera no tener que seguir con la rutina de los días miserables. <o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">En la escuela es día de examen. Yo no había estudiado. El profesor llega tarde. Las consignas del examen las escribió él mismo, en puño y letra. Su tipografía es horrible, la hoja tiene una mancha de tinta. La consigna es tan simple, que incluso sin haber estudiado puedo aprobar. Incluso, me da miedo hacerlo demasiado bien, porque sospecharían y no tengo ganas de levantar sospechas. Al menos no en la escuela, allí no tengo más ambiciones que terminar pronto con el asunto. Odio la escuela, me parece un trámite engorroso. Lo único que me divierte son algunos de mis compañeros, como el que se sienta a mi lado, con el cual me he puesto a discutir en broma sobre la discografía completa de radiohead.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">Precisamente cuando los negocios están cerrando, trato de conseguir, como sea, un mueble que sea resistente al fuego. No lo consigo.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">Me siento angustiado ante la perspectiva de que pueda perder mis libros. En la esquina de mi casa hay un incendio. Desconozco las razones, pero sospecho una guerra. Tanto si es así, como si no es así, lo que me preocupa es conservar los libros. No todos, pero al menos los que sé que, en el futuro, no podría volver a conseguir. Busco el bolso más grande que encuentro en mi casa y allí comienzo a guardar los libros de Beckett, Blanchot, Bernhard, Bataille, Faulkner, Genet, Boris Vian, algunas obras específicas, como los últimos días de la humanidad, Berlin Alexanderplatz, el hombre sin atributos...Las obras completas de Kafka… solo cuando compruebo que aún hay lugar, incluyo la crucifixión rosada y los trópicos, de Henry Miller, y algunas novelas beatniks.<span style=""> </span><o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">En el mismo bolso incluyo unos plátanos que, luego, entiendo que debería sacar de allí, ya que, con toda probabilidad, se pondrán malos.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;"><o:p> </o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="color:black;">Imaginarme aquellos plátanos podridos me inquieta.<o:p></o:p></span></p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-9126447288687762551?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com6tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-27525455165101761452009-05-27T18:12:00.000-07:002009-05-27T18:17:06.873-07:00Soy un humanoide<a href="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sh3l4bJqkOI/AAAAAAAAAgQ/q7Eqw4gUWBY/s1600-h/07.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340677490655006946" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sh3l4bJqkOI/AAAAAAAAAgQ/q7Eqw4gUWBY/s320/07.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Convengamos en que unas veces consigo no intervenir en ninguna cosa y que otras veces no lo consigo en absoluto. Y que algunas veces consigo intervenir en unas cosas y no en otras y que en otras ocasiones consigo intervenir en unas cosas y en otras en lo absoluto. Y a veces no intervengo en lo absoluto en ninguna y a veces en lo absoluto en ninguna y en algunas nada más que un poco. Intervengo como quien no quiere la cosa, de manera casual, torpe, de manera obsesiva. Incluso cuando reparo en ello y cuando no reparo en ello. Cuando adquiero conciencia de ello y cuando no la adquiero en lo absoluto. A fin de cuentas es siempre lo mismo. Una intervención episódica que unas veces se manifiesta y otras no y que unas veces consigo entender y otras no y que a veces entiendo y otras no. Incluso cuando se manifiesten o cuando no se manifiesten, incluso cuando se manifestaron alguna vez o cuando no se han manifestado nunca. Es así. Unas veces lo entiendo y otras no y otras veces consigo que se manifieste o que intervenga mi voluntad y mi razón y otras veces no lo consigo en lo absoluto. Y a veces lo consigo por momentos y a veces en ningún momento. Es así. No hay vuelta de hoja. No tiene sentido polemizar al respecto. No tiene sentido agregar más nada. No, no tiene ningún sentido. Aunque insista en darle un sentido y vea lo que quiero ver, incluso cuando mi insistencia me lleva a ver cosas que no están allí, en última instancia, son imaginaciones mías. Fantasías, fantochadas, ilusiones, puras pavadas que colecciono sin orden, sin intención, sin conciencia. Puras palabras que articulo en mi cerebro degenerado que no deja ni por un minuto de articular palabra tras palabra, frase tras frase, como si tuviera algún sentido, como si la inmensidad del mundo pudiera ser pulverizada, en un intento imposible de voluntad frustrada, en un hábito que se ha hecho costumbre y que no es más que una manera que ha devenido en rutina, que me ha alcanzado con su luminosidad particular, como una posibilidad entre miles, como una opción entre miles de opciones, todas igual de admisibles, todas igual de ridículas. La vida es así. Una inmensa caravana de objetos que no se dirigen a ninguna parte. La vida es esto. Un montón de sensaciones que nos pertenecen y un montón de sensaciones que no nos pertenecen, pero que, en última instancia, acabamos por adueñarnos. Como si fuera posible el milagro de la lógica, como si fuéramos capaces de ejecutar ese idioma del cual desconocemos todo alcance, como si acaso no fuéramos, en realidad, impotentes ante nuestra propia capacidad perceptiva. En todo caso, siempre se trata de una intención. De una aproximación unas veces coherente y otras veces imposible como, a fin y al cabo, lo es todo. Aunque me desgañite negándolo, aunque lo refute desde mil razones admisibles e inadmisibles, en todo caso, pronunciadas, al fin y al cabo se llega siempre a la misma conclusión. La vida es una sumatoria de objetos y sensaciones que asociamos a los objetos y de emociones que se articulan y se adhieren a las decisiones que tomamos de manera accidental, de manera azarosa. La vida es un montón de posibilidades que suceden y no suceden.<br /><br />Y, mientras tanto, en Buenos Aires… otro día comienza.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-2752545516510176145?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com15tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-78758294187622215802009-05-03T13:38:00.001-07:002009-05-03T13:40:02.846-07:00Sol artificial<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sf4A3QBDYNI/AAAAAAAAAgI/oz61uL7K45M/s1600-h/sol-artificial_paraweb.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331699958045434066" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 209px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sf4A3QBDYNI/AAAAAAAAAgI/oz61uL7K45M/s320/sol-artificial_paraweb.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br />Remontémonos a la situación en bruto del lector en contacto con el libro objeto. Remontémonos a la experiencia primal de no saber nada de nada, de quién, ni cómo, ni cuándo, ni dónde. Tenemos el libro en nuestras manos y leemos la contratapa y no encontramos ningún dato que nos ponga en contexto. Hasta ahora, solo tenemos dos datos: Título y autor. Tal vez el nombre del autor pueda darnos alguna pista de la procedencia del país de origen, aunque no podamos estar del todo seguros de que el nombre no sea un seudónimo. Leemos, esperanzados, la solapa donde suelen estar los datos biográficos, aunque tampoco allí encontramos demasiado. Prólogo, no tiene. En la parte de legales, se revelan dos enigmas, ya que allí, un pequeño texto reza: Narrativa argentina. Bueno, ahora ya sabemos dos cosas que antes no sabíamos. Se trata de un texto de ficción, escrito por un argentino, publicado en 2009. Lo sé. De buenas a primeras, no parece prometedor, pero todos sabemos que las promesas están hechas para romperse. Así que, ¡qué remedio!<br /><br />¿Cuál es el primer gran error que comete el público respecto a una obra, sea cual fuere? ¿Lo adivinan? Pues, es fácil: querer saber lo que el autor o artista quiso decir. Ese es el primer gran error fundamental que malogra desde el vamos el circuito: artista – obra – público. Dicho lo cual, queda completamente excluida la interrogación respecto a las intenciones del autor. Las intenciones del autor quedan excluidas de plano.<br /><br />El libro se compone, estructuralmente, de capítulos o episodios titulados que conforman, en conjunto una obra bastante singular. Por momentos críptica, difícil de catalogar. Aparecen distintos géneros fácilmente reconocibles, pero ligeramente adulterados. Así, nos encontramos con recursos del género epistolar, periodístico, ensayístico, poético, fantástico. Ficción y no ficción entrecruzándose permanentemente. Embellecidos o emborronados (según como se mire) por una pluma histérico-poética.<br /><br />El primer capítulo, de alguna forma, vendría a servir de prólogo o presentación a la obra. Allí se explica que se trata, precisamente, de una especie de pastiche cuya ilación es dudosa pero posible. Al mismo tiempo que se realiza una presentación del autor y se advierte de las condiciones lisérgicas, fantásticas, delirantes, nihilistas que teñirán el resto del libro.<br /><br />Podríamos decir que no se trata de una novela de ciencia ficción. No es un libro de cuentos, ni de ensayos. Tampoco es un libro filosófico, ni poético. No es una colección de artículos ni entrevistas. Sin embargo, contiene un poco de cada cosa. Escrito bajo un modelo delirante, producto de una sensibilidad retorcida, hija de un neurótico romántico.<br /><br />Si existe una constante, sería la dicotomía realidad/ virtualidad. Es posible identificar ecos del ciberpunk. Bruce Sterling, William Gibson. En el episodio titulado Historia y capitalismo afectivo, también he querido ver ciertas semejanzas con la obra de Houellebecq. Aunque, con todo, se trata de una obra única.<br /><br />Tal vez la realidad ha sido reemplazada por un sistema virtual y tal vez ni siquiera nos hayamos dado cuenta. Lo paradójico sería convertir un objeto tan arcaico como un libro en un objeto de denuncia... aunque podría funcionar. Incluso podría funcionar. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-7875829418762221580?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com15tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-57176769910111811262009-04-26T17:47:00.001-07:002009-04-26T17:50:11.255-07:00El poder y la gloria<a href="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SfUA1K50kuI/AAAAAAAAAgA/nV_XyvlvTLw/s1600-h/101_1570.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329166647522792162" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SfUA1K50kuI/AAAAAAAAAgA/nV_XyvlvTLw/s320/101_1570.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"> “La esperanza es un instinto, que solo la mente razonadora del hombre puede destruir. Un animal no conoce nunca la desesperación.”<br /><br />Nos encontramos en una ciudad de México desoladora, calurosa, húmeda y desesperante. Frente al puerto, dos hombres establecen una conversación, de manera un tanto casual. El gobierno ha prohibido la religión católica y el alcohol, lo que ha modificado la conducta del ciudadano promedio, volviendo sus vidas aún más miserables. Desde luego, las leyes son respetadas por obligación y suelen ser desobedecidas cuando la oportunidad se presenta. Uno de los hombres, resulta ser dentista. Del otro aún no sabemos nada. Uno le sugiere al otro la necesidad y la posibilidad de beber alcohol. El forastero tiene una botella de aguardiente, que ha conseguido de contrabando. El dentista le invita a su casa, para poder beber sin levantar sospechas. En un pueblo cercano, alguien agoniza. La intención del forastero era embarcarse en el barco que ha estado observando, pero no podrá hacerlo por esta vez. No puede desoír el reclamo de la persona que agoniza. Le confunden con un médico. Él no es médico, pero su deber es asistir a los enfermos y los desesperados, pues forma parte de su vocación eclesiástica. El forastero no es otra cosa que un cura huyendo de la ley.<br /><br />El gobernador sabe que todavía hay un cura con vida. Le exige su cabeza al jefe de policía, pues se trata del último cura que queda con vida, que no ha renunciado a su vocación. Al gobernador le parece urgente darle caza. No soporta la idea de que sus designios se echen a perder.<br /><br />El capitán Fellows regresa a su hogar. Allí descubre que su mujer le ha dado alojamiento a un policía que anda tras la pista de un fugitivo. Su mujer ya quiere que el policía se vaya de su casa. El capitán Fellows habla directamente con el policía. El policía accede a irse, aunque sospecha de Fellows. A decir verdad, las sospechas no eran exageradas. La hija de Fellows ha estado escondiendo al cura. Le ha alimentado y le ha aconsejado el camino a seguir, para evadir a la policía. Así comienza la larga fuga. Queda establecida la persecución. El cura irá de pueblo en pueblo, valiéndose de la piedad de los creyentes. Procurando escapar de la policía y llevando siempre consigo algunas palabras de fe.<br /><br />A partir de aquí, la novela se aproxima más a una novela de aventuras que a cualquier otra cosa. La huida implica atravesar la selva, pueblos remotos, villas, viajes en mula, lluvias, refugios improvisados, comunidades indígenas. La vertiginosidad aumenta a cada página. Tras la huida, la supervivencia. El hambre, la locura de una fe inexpresada e inexpresable. Constantemente flota la sombra de su doble persecución: La del tenaz jefe de policía y la del vecino anónimo que no será capaz de resistir la tentación de la recompensa que han puesto sobre su cabeza.<br /><br />Así y todo, resistir. Siempre resistir. Encontrarse con esos devotos casuales, que están dispuestos a sacrificar sus vidas por protegerle. Y avanzar sin dirección. Predicando una fe que cada vez le cuesta más esfuerzo sostener. Refugiándose en el consuelo absurdo del alcohol que lo vuelve corrupto ante sí mismo y ante los demás.<br /><br />En su artículo titulado “El derecho a la esperanza”, Vargas Llosa sugiere que las figuras del cura y el jefe de policía que le persigue son más bien simbólicas. Razón contra fe. Espiritualismo contra materialismo. Por otra parte, señala que la distancia que existe entre la utopía del teniente y la del cura por hacer de éste mundo un mundo mejor, es escasa o nula. Tal vez la razón no es más que otra forma de fe.<br /><br />En lo personal, me parece que la novela habla de todas esas cosas y va todavía más lejos. En realidad, sugiero que, en el fondo, la novela habla de lo inevitable. De lo que somos y de lo que no podemos dejar de ser. Puede que las persecuciones religiosas en México sean un asunto que pertenece a una época algo remota. Sin embargo, lo que somos y no podemos dejar de ser, el enigma de la identidad es un tema que trasciende toda época y lugar. En el fondo, creo que de eso es de lo que Graham Greene habla en ésta obra.<br /><br />Es sabido que Graham Greene fue un escritor católico, al mismo tiempo que siempre ha renegado de serlo. Luego, podemos cometer el error de creer que, con su novela, ha pretendido encumbrar la figura de un cura mártir. Pues, nada más lejos. En realidad, se trata de una de esas extrañas obras que jamás podrían convertirse en fábulas moralizadoras, aunque lo aparenten. Más bien parece una obra de denuncia (o de autodenuncia). El cura que presenta Greene no es un cura ideal ni idealizado. Se trata de un cura alcohólico y pecador. Desencantado y pesimista. <br /><br />El mensaje que me queda es: La fe es un milagro que sucede, incluso a pesar de todas las circunstancias. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-5717676991011181126?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com9tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-26063497043026320902009-04-05T06:28:00.000-07:002009-04-06T03:23:46.634-07:00Salto mortal<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SdiydAPGj7I/AAAAAAAAAf4/PzP1B7-DAMU/s1600-h/_visd_0001JPG09DKG.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321199171087536050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 215px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SdiydAPGj7I/AAAAAAAAAf4/PzP1B7-DAMU/s320/_visd_0001JPG09DKG.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">“¿No es cierto que nosotros, en nuestra vida real, experimentamos las cosas desconociendo su alcance?”<br /><br />Es mentira que Kenzaburo Oé es un gran escritor, lo del nobel es una farsa. Sino me creen, basta con leer el Salto Mortal, la obra mamarracha por excelencia.<br />Es hora de terminar con la comedia del intelectual que siente empatía por los japoneses. La verdad es que occidente se encuentra a millones de años luz de distancia.<br />Analicemos brevemente el Salto Mortal. ¿Cómo se puede hablar de los temas religiosos que le competen a una secta nipona sin hacer una especie de novela de denuncia o un mal libro de suspense religioso? Pues no es posible. Un mal argumento da como resultado un mal libro. Es un hecho.<br />¿Y de qué va la historia? Pues en resumidas cuentas, están éstos dos personajes tan peculiares, Patrón y Guiador, que de alguna manera son el eje de la primera parte de la novela. Ellos son místicos de profesión, guías espirituales que actúan con la celeridad de empresarios. Y los rodea una comitiva que se compone de una secretaria que resulta sensual a pesar suyo, un profesor de arte entrado en años que descubre tardíamente su homosexualidad al dejarse seducir por un adolescente que hace primeramente de modelo, para luego convertirse en el chofer de turno. Luego está el secretario oficial, y más tarde van apareciendo personajes que reemplazan a los anteriores.<br />Característica curiosa de la novela. Aún los personajes principales son sustituibles. A fin de cuentas uno descubre que no se cuenta la historia de ningún personajes en particular, sino que más bien la historia relatada supera a los personajes, como si se hiciera hincapié en un período histórico específico o sencillamente como si el eje se fuera desplazando de un lugar a otro porque sí. Tal vez una peculiaridad interesante, hay que decirlo.<br />El libro está salpicado de charlas sobre poesía occidental y discusiones teológicas entre los personajes, así como también de situaciones sutilmente macabras de sexualismo obsoleto. Asistimos a la edificación de una iglesia como si de una operación empresarial se tratara. Y somos testigos de su apogeo y decadencia.<br /><br /><br />“Este mundo nuestro es un mundo caído”<br /><br />Todo comienza con la rememoración de cierto incidente en la escuela primaria, por parte de Ikuo, uno de sus protagonistas, una vez que una niña (Bailarina) pierde su virginidad cuando una pieza de plástico perteneciente a una maqueta expuesta en la feria de ciencias se le incrusta en su sexo tras dar un mal paso de baile.<br />Ikúo recuerda ese incidente y siente nostalgia y curiosidad por conocer el paradero de aquella niña, ahora que se ha reencontrado con su viejo profesor. (Kizu) ¿Y qué es lo que ha sido de aquella niña? Pues se ha convertido en una mujer poderosa y seductora que, luego de volver a ver a Ikúo, le sugiere ideas religiosas que se asientan en él y se hacen suyas. Y estas ideas religiosas, estas conversiones de última hora se expanden como un virus. ¿Acaso el mundo no es tan disparatado que cualquiera podría ser un Mesías e incluso tener seguidores? ¿No basta con que una persona confíe en otra para que el milagro suceda? ¿No es acaso el milagro la fe en el milagro? ¿Y por qué no Patron y Guiador o quien sea? ¿Por qué no La Iglesia del Hombre Nuevo?<br />Abrazar la fe es lanzarse al abismo de la incertidumbre. Dar un salto mortal. Patrón lo ha dado, Guiador lo ha dado. Cuando decidieron escindirse de una antigua secta en la que militaban. Y Bailarina lo dio, cuando se convirtió a la fe de Patrón y Guiador, e Ikuo y también Kizu. Sí, también Kizu. Caravana milagrosa hacia el abismo...<br />Mientras Kizu se masturba pensando en Ikúo, mientras lo dibuja desnudo y se excita y le muestra sus erecciones, como todo un viejo verde.<br />Y Kierkegaard nos dice desde la voz de Patrón que sin riesgo no hay fe posible. El hecho de creer significa precisamente la contradicción que media entre la ilimitada pasión hacia la interioridad de cada individuo, y su incertidumbre objetiva, orientada hacia fuera.<br />Y la cosa comienza a crecer y a desbordarse, como una bola de nieve arrojada desde una colina, acrecentándose a cada inevitable paso.<br />El secretario de Patrón y Guiador (Ogi) estrecha relaciones con el comité Mossbruger. (Antiguos fanáticos religiosos que atraviesan un período de inactividad)<br />Y patrón es sacudido por trances místicos, mientras Guiador se alcoholiza. Y Ogi descubre a pesar suyo a Bailarina desnuda junto a Patrón. Y todo parece ligeramente perverso.<br />Y descubrimos una minoría de agitadores revolucionarios entre los fanáticos religiosos, capaces de tomar medidas de fuerza, que secuestran a Guiador, ya anciano y enfermo.<br />Y la religión crece cada vez más en números de adeptos cuando las mujeres de una granja desamparadas por los líderes de su religión, deciden orar junto a ellos. Mientras gritan aleluyas tras la declaración de Patrón de ser un Anticristo.<br /><br />Y vamos llegando a un punto de la historia en la que cualquier cosa puede ser posible. Porque nada tuvo sentido desde el primer momento, si uno lo piensa fríamente. Todo está pulverizado por una prosa tan correcta que jamás podríamos pensar que no se está hablando con franqueza de la vida, sin embargo no se está hablando con franqueza de nada. Y lo que parece ser un naturalismo minucioso se convierte gradualmente en algo poco claro y difuso, como un gran poema abstracto.<br /><br />Una nueva idea se pone en marcha. La iglesia tendrá una sede central alejada de la civilización, en una granja, adonde se mudarán los adeptos. El lugar cuenta con una catedral en desuso, que ha sido levemente profanada por unos chiquillos entrometidos, que se hacen llamar Luciérnagas Infantiles. Ellos no son más que unos adolescentes rebeldes que aseguran escuchar por si mismos la voz del más allá.<br />La idea de Kizu es impartir clases a los niños que se trasladen hasta la Iglesia. Y la granja debe comenzar a funcionar de manera industrial para autoabastecerse, y todo debe estar gestionado con profesionalidad. Y más o menos podría decirse que lo está, pero esa misma profesionalidad resiente a los jóvenes miembros de las Luciérnagas Infantiles. Y su guía, Gii, decide entrevistarse con estos personajes que en un principio toma por invasores ya que adivina la posibilidad de un gran negocio. El negocio del bienestar funcional. Más o menos la paz para todos. Más o menos la isla ideal.<br />Así las cosas, mientras se instala la nueva Iglesia, se consolidan también los subgrupos. Y Kizu decide pintar la catedral con un tríptico religioso basado en la historia de Jonás. Y los Técnicos se revelan como los integrantes de la facción radical. Y son también los que pueden guiar a buen puerto la producción industrial.<br />Y en el momento en el que el futuro de la iglesia se pone en tela de juicio, se revelan las llagas de Patrón. Ahora tenemos a un Patrón que sangra por las heridas de Jesús. Un verdadero místico.<br /><br /><br />“Las cosas sólo se pueden entender correctamente cuando se capta su espíritu mismo con pureza, lejos de las palabras y las imágenes que las representan”<br /><br />Escondidos detrás de arquetipos de pensamiento sentimos la vana ilusión de entender un poco más la realidad cuando llegamos a conclusiones que nos ayudan a justificar nuestras impresiones sobre el mundo y las cosas. En el fondo, todas las ideas no son más que argumentos estériles con los que se pretende guiar a buen puerto un barco sin timón. Todo el sinsentido del lenguaje y de la identificación del sujeto y el símbolo. El puente de palabras que nos permite comunicarnos se derrumba fuera de su contexto.<br />Hay que decirlo, la verdad es que jamás entenderemos nada de nada. Toda la sabiduría de la que nos vanagloriamos es apenas un recurso desesperado para refugiarnos de la ignorancia que se esconde detrás de todas las palabras. Es fácil entender la realidad si uno mismo determina su origen y trascendencia, pero mal que nos pese, la realidad es algo que está fuera del entendimiento humano.<br />En el Salto Mortal desfilan las etiquetas con perfecto orden. Nombres de personajes, nombres de movimientos religiosos, nombres de ciudades. Nombres que originan, tal vez, la sensación de que la magnitud del mundo puede diluirse a través de un lenguaje comprensible. Nombres que podrían ser reales o no y que se convierten al fin y al cabo en un objeto apreciable. El inconveniente surge cuando esos nombres y su orden consecuente se descubre como insuficiente. Entonces la imaginación necesita intervenir y el resultado siempre se malogra, termina convirtiéndose en algo impuro. Ha sido maculado por la subjetividad de una conciencia degenerada.<br />He aquí la breve exposición por la que creo que el Salto Mortal es un libro horroroso e imprescindible: Lo que sucede es que va siendo hora de despabilar.<br /><br />(Amén)</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-2606349704302632090?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com29tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-88653537686240538922009-03-31T18:22:00.000-07:002009-03-31T19:25:15.658-07:00La paloma<a href="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SdLPwCdGKiI/AAAAAAAAAfw/-bLlSIkjfxo/s1600-h/101_1560.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319542534077557282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SdLPwCdGKiI/AAAAAAAAAfw/-bLlSIkjfxo/s320/101_1560.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Bicho denostado y amado. Alegría y terror de ancianos y niños. Una plaga y un bicho de culto. Patrimonio estético de plazas, monumentos históricos, edificios y toldos.<br /><br />También podría llamarse historia de un obsesivo. O cómo somos capaces de volvernos completamente neuróticos sin darnos cuenta. O algo así. Bueno. Últimamente el humanoide está medio majareta, así que sabrán disculpar si éste post presenta unas características un tanto inusuales.<br /><br />No es la primera vez que me pasa, a veces tengo ganas de hablar de libros, pero desde un lugar completamente insignificante.<br /><br />Bueno, basta de vanidad. Vayamos a lo nuestro. El tema que nos compete hoy, La paloma, de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Patrick_S%C3%BCskind">Suskind</a>. Ya saben quién es Suskind, el autor de “El perfume”, claro. Ese mismo. Ya sabés de quién te hablo. ¿No? Bueno, puedo decir algunas cosas a favor y en contra del tipejo en cuestión, pero me aburre mortalmente hablar mal de las personas, así que vayamos a lo bueno: El tipo es casi un ermitaño. Tuvo y tiene ocasión de formar parte del show de la literatura, pero se hizo a un lado. La paloma es una bellísima obra que casi nadie ubica. El éxito del perfume eclipsó toda su producción, y aquí estamos.<br /><br />¿Qué más quería contarles?... Fui a la avant-premiere de la adaptación al cine de “el perfume”, (realizada por Tom Tykwer) en una época en que las editoriales eran capaces de perdonarse el descuido de que un tipo como el humanoide vaya a parar a un evento de esa calaña. Ya saben de lo que hablo, las presentaciones editoriales, los desayunos y esas cosas... Estar rodeado de esas personas de traje que, probablemente, sean peces gordos de la industria… Bah, lo extraño del asunto es que el presentador nos contó acerca de una colección de perfumes que habían sido creados especialmente para la película y no se trataba solamente de fragancias exquisitas, sino también de olores pútridos, diseñados especialmente para acompañar cada escena.<br /><br />Ya sé lo que están pensando y sí. Es una locura. Pero tuvo su gracia. Se los juro. En algún momento, toda la sala de cine se llenó de un olor pestilente insoportable… y luego estuvo aquél perfume, ay. Perfume celestial. Bueno, sí. Todo un tema. Perdonen ésta digresión, pero tenía ganas de contárselo a alguien. La verdad es que a veces soy tan presumido que creo que alguien puede tener ganas de escuchar mis memorias improvisadas. Estoy utilizando el blog como excusa para nada. Les juro. Me estoy volviendo majareta.<br /><br />Bueno, hablemos de la novela. La novela cuenta un día en la vida de Jonathan Noel. Un día que podría haber sido como cualquier otro, pero que se vuelve cada vez más extraño, incluso cuando lo que sucede no tiene nada de extraordinario.<br /><br />Jonathan es un tipo aburridísimo: su vida es solitaria, monótona. Hace veinte años que paga una cuota mes a mes para poder comprar el departamento en el que vive. Ya casi está por terminar de pagar y su vida pareciera estar resuelta. Una mañana, camino al trabajo, descubre en el pasillo del edificio a una paloma, justo en la puerta de su departamento. El suceso no debería haber trascendido, pero para el pobre Jonathan, el suceso es como la gota que rebalsa el vaso.<br /><br />Aquella paloma no debería estar allí y, sin embargo, allí está. Jonathan odia las palomas y el asunto comienza a desencadenar un montón de neurosis y obsesiones sepultadas en él, mal disimuladas, desoídas a lo largo del tiempo. Todo hace eclosión en un instante, es una pavada, pero no lo es. Desde luego que no lo es.<br /><br />A partir de aquella visión terrible y luego de sortear mil dilemas, consigue salir de su casa para ir al trabajo, pero no quiere volver a su casa por la noche. En verdad siente que se moriría de asco y repulsión si tuviera que volver a verla. ¿Y entonces? ¿Alquilarse un hotel, por esa noche? ¿Hasta cuándo?<br /><br />Situada en un parís sórdido, la novela alcanza dimensiones metafísicas, atravesadas por paradojas existencialistas y un humor negrísimo.<br /><br />Bueno, no sé si les ha pasado... cruzarse con esas personas obsesivas, pesimistas, que ante el más mínimo contratiempo, sienten que el mundo se les viene abajo. Pues, más o menos así es Jonathan. Y su historia puede matarte de risa, pero también de angustia.<br /><br />Ahora sí, mis queridos lectores. Hasta la próxima. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-8865353768624053892?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com13tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-57089625349843949512009-03-27T21:18:00.000-07:002009-03-27T21:19:19.818-07:00El cazador oculto<a href="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sc2lNZyqRgI/AAAAAAAAAfo/hEdvm-YAxdk/s1600-h/101_1563.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318088384674678274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sc2lNZyqRgI/AAAAAAAAAfo/hEdvm-YAxdk/s320/101_1563.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Singular categoría de textos donde, antes de hacer ninguna observación subjetiva u objetiva, sería bueno considerar que, al tratarse de una obra canónica, todo lo que uno piensa, diga o pueda llegar a pensar o a decir, siempre será insuficiente y, de alguna manera, incorrecto.<br /><br />Pueden estar de acuerdo o no, pero piénselo un minuto. Hay obras que son así. Se trata de poquísimas obras, pero son fáciles de identificar. Se trata de obras que han llevado su extensión a unas dimensiones en las que se borronean sus propios límites. Luego, todo comentario, análisis o estudio, siempre será incompleto e insatisfactorio. En líneas generales, puede decirse que la experiencia de lectura es tan variada como las personas que son capaces de leer el texto. Lo que es mucho decir, cuando la fama del libro comienza a trascender los límites de su circuito tradicional. Éste mecanismo funciona incluso a pesar de sí mismo y es inútil intentar identificar razones a favor o en contra.<br /><br />Hecha la aclaración, podemos proceder a introducirnos de lleno en el texto.<br /><br />Para empezar, bastan las primeras páginas para introducir al personaje, su situación y lo que será el eje central de toda la obra. Se trata de un relato autobiográfico, contado en primera persona, de Holden Caulfield, estudiante de Pencey, un colegio bastante prestigioso, del que ha sido expulsado. No se trata de la primera vez que le expulsan, no obstante, se siente inquieto ante la reacción que pueda llegar a generar en sus padres, pero ellos no se enterarán hasta que les llegue la notificación del colegio por medio del correo, lo que le da a Holden un margen de unos días antes de enfrentarse de lleno con la cuestión.<br /><br />Aprovecha ese tiempo para ventilar su cabeza y sus emociones, ciertamente convulsionadas.<br /><br />Lo primero que hace es ir a visitar a su viejo profesor de Historia, aunque luego se arrepentirá de haberlo hecho. La verdad es que el viejo le da pena. Además, comienza a sermonearle y Holden no tiene ganas de mantener ese tipo de conversaciones graves, precisamente en aquél momento. De hecho, mientras su profesor le habla, Holden se la pasa pensando en cualquier otra cosa. Puntualmente, está preguntándose adónde cuernos van los patos del lago del Central Park, cuando el lago se congela. <br /><br />Luego hay una serie de recuerdos más bien anecdóticos, atravesados por una comicidad ingenua y un tanto siniestra.<br />Aquella última noche, antes de tomarse el tren que lo aleje definitivamente de Pencey, su compañero de cuarto, llamado Stradlater, (el típico galán vanidoso, canchero e insoportable) le pide a Holden que por favor le ayude con su tarea de Lengua. (La única materia en la que Holden parece no tener problemas), ya que ha quedado en una cita con una chica. Holden acepta y tiene que escribir un relato descriptivo. Para ello, opta por hablar sobre el guante de béisbol de su hermano, donde solía escribir poemas. Desde luego, cuando Stradlater regresa y lee el relato de Holden, le parece que no sirve y Holden procede a destruir lo que acaba de escribir, aunque el suceso no tiene mayor importancia.<br /><br />Resulta que la chica con la que salió Stradlater era una vecina de Holden, una gran amiga de la infancia. Cuando comienza a imaginarse a Stradlater tratando de ligar con su vieja amiga, Holden se pone realmente furioso y acaban a las trompadas.<br /><br />En el tren que lo llevará a Nueva York, donde planea alquilar una habitación de hotel para matar el tiempo, se encuentra con la madre de uno de sus compañeros de escuela. Conversa con ella, pero no hace más que contarle un montón de mentiras. Ese es Holden, un muchacho atrapado en un montón de fantasías irresueltas e imposibles.<br />Extraviado, confundido y sin nada mejor que hacer, malgasta su tiempo en los bares, se emborracha, contacta con personas conocidas a medias e intenta, sin suerte, aplacar la ansiedad que le causa su situación específica inmediata.<br /><br />Luego continúan una serie de evocaciones que amplían la imagen que ya tenemos de Holden. Un muchacho ansioso, cínico, delicado, sensible y apático.<br />Se encuentra con una noviecita suya, van al cine, van a patinar, pero acaban discutiendo. Holden tiene un humor de lo más irritable. Intenta mantener relaciones con una puta, pero la verdad es que la situación acabará deprimiéndole, como acaba deprimiéndole casi todo.<br /><br />Si han llegado hasta aquí, me imagino que no les molestará que haga un par de comentarios personales. Permiso.<br /><br />Leí éste texto hace muchos años ya. Si no me equivoco, apenas tendría quince. Recuerdo que, entonces, me había impresionado muchísimo. Por una suerte de superstición un tanto ridícula, me negaba a volver a leerlo. Temía arruinar la buena impresión que me había causado entonces.<br /><br />Luego me puse a pensar que un libro leído hace muchos años es casi un libro no leído. Además, es interesante el experimento. De alguna forma, es como una prueba de fuego. Lo que sucede ahora: un parámetro para medirse a uno mismo, en relación con el recuerdo de su propio pasado.<br /><br />A la luz de una nueva lectura, me puse a pensar que “El cazador oculto” es, en líneas generales, una obra bastante simple. Tan simple que puede parecer insulsa. Pienso en dos o tres personas a las que recomendé ésta obra. Una de ellas me dijo que un texto así nada más puede gustarle a alguien si es un tonto del culo.<br /><br />A mí, desde luego, me fascina. Ya sé que la obra es un tanto sosa, sin embargo, ay, me enloquece. En serio.<br /><br />Se trata de un tipo de libro con el que la paso bien. En serio. Me divierto. Me siento identificado con el protagonista y ni siquiera podría explicar de qué manera.<br /><br />Alguna vez tuve la misma sensación que Holden: Preferiría a los autores que, luego de terminar sus libros, sintiera el deseo de irme a tomar una copa con ellos. Paradójicamente, Salinger no me despierta ese deseo, aunque Holden, sí. Me iría a tomar unas copas con Holden y les apuesto que la pasaríamos genial. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-5708962534984394951?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com20tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-80353644256968136272009-03-22T19:28:00.000-07:002009-03-22T19:59:17.495-07:00Berlin Alexanderplatz – (Tercera y última parte)<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Scb4LPbAj4I/AAAAAAAAAfg/LV0iTalw6PU/s1600-h/pic-berlin-alexanderplatz.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316209282159513474" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 226px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Scb4LPbAj4I/AAAAAAAAAfg/LV0iTalw6PU/s320/pic-berlin-alexanderplatz.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Una tarde, caminando por las calles de Berlín, descubre a uno de los socios de Pums, dándose morros con otro tipo. Interviene la policía. Antes de que se llevan al muchacho, le pide a Franz que le haga un favor: Tiene que avisarle a Pums que no podrá cumplir con el compromiso de esa noche. Franz le promete avisarle a Pums.<br /><br />Una vez que Franz le explica a Pums como son las cosas, Pums decide que Franz reemplazará al integrante ausente.<br />En la reunión, empiezan a verse rostros conocidos. En la asociación de Pums, se encuentra Reinhold y hasta el mismísimo Meck. Planean algo para esa noche, le ofrecen buen dinero a Franz y acepta.<br /><br />Ay, pero Franz es tan ingenuo, el muchacho… si hasta último momento, todavía cree que la banda de Pums se dedica al negocio de la fruta. Pues, en buena hora entiende que no. La banda de Pums es una asociación de malhechores. Son ladrones, que se dedican al hurto y al robo de manera profesional.<br /><br />Necesitaban la colaboración de Franz y la consiguieron, incluso sin su consentimiento. Entonces, Franz no tiene mejor idea que sentirse estafado y alardear de ello, con lo que consigue que Reinhold se deshaga de él, arrojándole del coche en el que huyen a toda prisa. Franz acaba perdiendo el brazo y aquí se produce el primer gran acontecimiento.<br /><br />Por una parte, Franz acaba hospitalizado. Allí, consiguen dar con él sus viejos amigos: Eva (ex novia de Franz) y Herbert, novio de Eva. El reencuentro es conmovedor, incluso en aquellas circunstancias.<br />Sus amigos, planean venganzas de todo tipo contra la banda de Pums, a Franz, la verdad es que el asunto le tiene sin cuidado. Venganza o no venganza, no podré recuperar mi brazo, piensa.<br /><br />El cambio físico que se opera en Franz acaba afectando su estado psíquico. Se opera una gran transformación en Franz. Poco a poco empieza a pensar que tiene merecido el castigo de Reinhold y está seguro que haber pretendido una vida honrada fue un disparate absoluto. Se siente indignado ante sí mismo.<br /><br />Bajo ésta nueva óptica, continúa frecuentando los bares y las noches. En alguna ocasión conoce a alguna que otra chica y luego conoce a Willi. Un muchacho de lo más singular que, a su manera, cautiva a Franz. El muchacho es un intelectual un tanto anarquista y un tanto nihilista que le propone algún que otro trabajo de dudosa reputación que Franz acepta.<br /><br />La verdad es que a Franz nunca le interesó la política, pero el asunto comienza a interesarle cada vez más. Willi es tan elocuente y sus palabras parecen tan ciertas, que su discurso combativo consigue remover la sangre. Ya saben a qué me refiero. Éste tipo de cosas:<br /><br />“El orden social existente se basa en la esclavitud económica, política y social de los trabajadores. La base de la producción actual no es la satisfacción de necesidades naturales del hombre, sino la expectativa de una ganancia. Cada adelanto de la técnica, aumenta las riquezas de la clase poseedora, en vergonzosa contraposición a la miseria de grandes partes de la sociedad. El estado sirve para proteger los privilegios de la clase poseedora y para oprimir a las masas, y utiliza todos los recursos de la astucia y de la fuerza para mantener el monopolio y las diferencias de clase…”<br /><br />Ya saben, ese tipo de cosas. Y así pueden estar horas y horas, citando a Nietzsche, Stirner, Marx.<br /><br />Los negocios prosperan. Eva y Herbert deciden visitar a Franz. Lo ven tan contento, tan lozano, deciden presentarle a una chica. Ay. Y aquí las cosas se ponen todavía más interesantes. Franz se enamora perdidamente de la amiga de Eva, a quien decide llamar Mieze (pronúnciese Mítze). La verdad es que la chiquilla está muy verde para Franz, pero ambos se llevan de maravillas. Hacen una pareja ideal, ambos se quieren a muerte. Se enamoran desde un primer instante.<br /><br />Mieze no le reclama mucho a Franz, excepto que deje de perder su tiempo con Willi. Franz… tiene todo lo que necesita junto a su chica. Ni siquiera les falta dinero. Si quieren saber, Mieze trabaja para Franz. A él no le gusta ser un mantenido, pero a la larga, consigue hacerse a la idea.<br /><br />Todo podría haber sido próspero, pero un día Franz decide visitar a Reinhold y, en lugar de desencadenar una venganza, como sus amigos sospechan, Franz quiere reconciliarse con su amigo. Incluso cuando Franz es plenamente conciente de que Reinhold intentaba matarle, le perdona.<br /><br />Entonces Reinhold conoce a Mieze y el asunto se pone turbio. No voy a contarles de qué manera, pero créanme que se pone turbio y cada vez se pondrá peor, hasta llegar a un clímax que ni les cuento.<br /><br />Bueno, sí. Llegamos hasta acá. Aunque podríamos seguir y seguir indefinidamente. La verdad es que la novela da para mucho. En serio.<br /><br />Una última consideración, inevitable. Paralelamente a ésta obra monstruosa y demencial de Doblin, existe una adaptación al cine que comparte las mismas características (simultaneidad, dinamismo, confusión de perspectivas y de voces narradoras, lenguaje espontáneo, descriptivo; que reflejan instancias de una sociedad atravesada por la locura, el hambre, el alcohol, la traición y la búsqueda del amor, ay, ay, el amor… divino tesoro…) de título homónimo, perteneciente al siempre bien ponderado y admirado Fassbinder de quien <a href="http://librerohumanoide.blogspot.com/2008/10/las-amargas-lgrimas-de-petra-von-kant.html">ya hemos hablado </a>en éste mismo blog.<br /><br />Nada más por ahora.<br /><br />Espero que sepan aprovecharlo.<br /><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/OLgNkvtovV4&amp;hl=en&amp;fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/OLgNkvtovV4&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-8035364425696813627?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com10tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-28985273190782247932009-03-12T18:22:00.001-07:002009-03-12T20:40:59.947-07:00Berlin Alexanderplatz – (Segunda parte)<a href="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sbm1jWyS3LI/AAAAAAAAAfY/U3kWFbJCxyc/s1600-h/alexanderplatz.bmp"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312476854476790962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 226px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/Sbm1jWyS3LI/AAAAAAAAAfY/U3kWFbJCxyc/s320/alexanderplatz.bmp" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Una verdadera revelación. Un golpe. Tocar fondo. Hundirse por completo o salir. Salir a flote después de todo. Desde luego que es posible.<br /><br />La vida de un hombre puede ser la vida de todos los hombres, pero esto sucede siempre. Un momento histórico específico, un contexto particular. Parámetro y medida del presente, otra instancia igual de confusa e intangible.<br /><br />Desde luego que hay que obsesionarse. Es inevitable. Abrazar por completo esa historia que nos consume. Especular sobre el mundo perceptible e imperceptible. Especular acerca de lo que podemos conocer y de lo que no podemos conocer.<br /><br />Aquí lo tenemos a Franz Biberkopf. Aquí tenemos Berlin Alexanderplatz. Que me aspen si alguna vez una historia me ha calado más hondo. ¿Y por qué la historia de Franz se vuelve tan entrañable? Pues, no lo sé.<br /><br />Tal vez porque está llena de traiciones, de arrepentimientos, de transformaciones. Tal vez porque, a fin de cuentas, resulta tan genuina y, a la vez, tan abstracta. A fin de cuentas, así es la vida. Una transformación constante atravesada por momentos de desilusión y alegría que poco a poco se va volviendo cada vez más abstracta. La vida, la vida. ¿No es la vida una abstracción?<br /><br />Lina considera que tal vez Otto Luders, al que conoce de toda la vida y al que quiere como a un integrante más de su familia pueda ayudar a Franz de alguna forma. Franz se entiende bien con Otto. Acaban vendiendo cordones para los zapatos de puerta a puerta. En una de esas visitas, Franz se entiende con una mujer que acaba de enviudar. La mujer le encuentra parecido a su ex marido. Le invita a un café, acaba dándole dinero. Entusiasmado, invita a comer a Luders. Le cuenta acerca de su experiencia con la viuda. Luego, Luders no tiene mejor idea que pretender correr la misma suerte, con la misma persona, de la misma manera, utilizando a Franz como puente.<br /><br />Desde luego, la viuda se siente estafada y traicionada. Cuando Franz pretende volver a visitarle, le cierran la puerta en la cara.<br />Al principio no entiende lo que sucede. Luego advierte que ha sido engañado por Luders, ha sido traicionado por su amigo, pero no puede decir nada. De alguna manera, es como parte de la familia, así que toma la resolución de alejarse de él, incluso cuando, para hacerlo, también tenga que alejarse de Lina.<br /><br />Así que un día no regresa junto a Lina y Lina comienza a buscarle por todas partes. Le pide consuelo, ayuda y socorro a Meck, que es un verdadero y gran amigo de Franz. Meck va a visitar a Luders y advierte algo raro en su actitud. Termina amenazando a Luders, empujándole a encontrar a Franz, a como de lugar.<br /><br />Finalmente, Luders le encontrará, pero Franz ya no quiere saber nada de él. Antes de que puedan reclamarle que se vuelva a adaptar al estilo de vida que estaba llevando, vuelve a esconderse.<br /><br />El consuelo que Meck le brinda a Lina descarrila en amor.<br /><br />Confundido, apático y un poco enloquecido, Franz acaba alcoholizado y perdido en una habitación polvorienta, junto a otros inquilinos igual de desesperados.<br /><br />Se pasa el día escuchando chismes sobre los vecinos, mirando por la ventana, bebiendo alcohol. Hasta que acaba en un delirio de fiebre.<br />Una noche como cualquier otra, unos delincuentes asaltan un galpón de la vecindad. Franz los observa, pero no los delata.<br /><br />Al poco tiempo, los ladrones vuelven a dar otro golpe. Ya los tiene identificados, sabe quiénes son. Incluso… han hecho buenas migas con su vecino, el carpintero. Tal parece que, a fin de cuentas, los polizontes son gente despierta. Jóvenes desenfadados, lúcidos, inteligentes, que terminan siendo convincentes… encantadores. Si es que hasta Franz siente cierto magnetismo por esa banda de macarras.<br /><br />Habitué del bar donde se junta toda la pandilla del barrio, Franz estrecha relaciones con Reinhold. Personaje singularísimo si los hay. El gran problema de Reinhold, son las mujeres. El pobre muchacho vive obsesionado por ellas, se vuelve loco de amor, pero ese amor le dura un mes, luego del cual, las relaciones le resultan insoportables. Para más, no sabe cómo terminar sus relaciones. No sabe cómo decirle a sus mujeres que ya no quiere saber nada de ellas.<br />Desconsolado, le pide ayuda a Franz y le propone un trato inusual. Reinhold desea que Franz le robe las novias que ya no le interesan. Franz acepta de buenas ganas ese trato, con lo que se revela un nuevo aspecto de su personalidad. Franz también puede ser despiadado.<br /><br />Aunque, hay que decirlo, las relaciones humanas son frágiles. Podríamos reflexionar largo y tendido en los vínculos que nos unen afectivamente a las demás personas. Podríamos reflexionar en la calidad y en la cantidad de tiempo que resulta necesaria para estrechar vínculos. También podríamos pensar en las razones con las que justificamos el amor que sentimos hacia las personas con las que nos relacionamos. Si pensamos el asunto en toda su complejidad, descubriríamos con cierta inquietud que el amor es una institución imperfecta.<br /><br />Pero no quiero irme por las ramas, sino acabar de contar lo que le sucede al amigo Franz. Hasta donde sabemos, Reinhold trabaja para Pums. Según ellos mismos confirman, todos trabajan en el negocio de la fruta. Aunque resulta increíble que el comercio de la fruta alimente tantas bocas. Un día Pums le pregunta a Franz si desea trabajar para él, aunque Franz, de momento, prefiere no hacerlo. Su vida, de a poco, se va ordenando. Franz se encariña con una de las ex novias de Reinhold, cuando llega el turno de conocer una nueva chica, Franz no quiere ceder. Incluso, le aconseja a Reinhold que deje de lastimar a las muchachas. Reinhold le presta atención a Franz. La verdad es que Reinhold sufre, pero no es fácil para el muchacho encarrilarse en la senda correcta, si es que existe alguna.<br /><br />Más tarde veremos que los consejos de Franz crean en su amigo un efecto contrario que degenerará la relación entre ellos, hasta límites repulsivos.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-2898527319078224793?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com15tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-29548891485800403402009-02-28T14:50:00.000-08:002009-03-02T17:49:19.824-08:00Berlin Alexanderplatz - (Primera parte)<a href="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SanAwapxCNI/AAAAAAAAAfI/7e_mBwNUKlI/s1600-h/101_1396.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307985573853595858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SanAwapxCNI/AAAAAAAAAfI/7e_mBwNUKlI/s320/101_1396.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Hay que decirlo, la literatura engendra monstruos. Y aquí está Berlin Alexanderplatz. Una obra que, a través de la historia de Franz Biberkopf, es capaz de calar hondo.<br /><br />Si eres un lector sensible, te emocionarás con la historia del pobre diablo que es Franz Biberkopf. Y si no eres un lector sensible, también.<br /><br />Lo repito, en toda la historia de la literatura son rarísimas y excepcionales estas obras realmente prodigiosas.<br /><br />La novela comienza con Franz Biberkopf saliendo de la cárcel. Allí está, en el umbral de la penitenciaria. Duda acerca de cómo tiene que hacer. No está seguro, vacila. Vamos, hombre, le empuja y anima un guardia. Afuera, el mundo le resulta inverosímil, los techos parecen derrumbarse Se marea. Han sido muchos años en la sombra, el mundo ha cambiado demasiado, todo le parece inquietante.<br /><br />Sin más, se pone a cantar a voz en cuello. Así, en el medio de un barrio cualquiera. Un judío le escucha, se acerca a él. Tal vez por simpatía, tal vez por lástima, le invita a su habitación. Allí se está cómodo. Otro judío irrumpe en la escena. Entre ambos judíos, se ponen a discutir. A uno le molesta que el otro haya llevado a Franz allí.<br /><br />Inesperadamente, Franz reacciona de una manera infantil, caprichosa, desconcertante. Se tira al suelo. Se pone a gemir. Repite una y otra vez: “A mí, de acá, no me saca nadie”. El judío que le llevó hasta allí, tal vez para calmarle, le relata la historia de Zannowich. Una historia desafortunada que no parece venir a cuento de nada. A medida que avanza el relato, el otro judío comienza a intervenir y a cambiar la versión. Franz se toma en serio aquella historia, se conmueve. Hasta que, sin más, se despide de los judíos. Se larga de allí, con el humor completamente cambiado. Ahora quiere beber y estar con una mujer.<br /><br />Así que visita a una puta, pero, una vez puesto a ello, se distrae mientras está con ella. Intenta hacerle el amor a la puta, pero se distrae con los ruidos que escucha al otro lado de la pared.<br />El relato es interrumpido con un texto seudo científico donde se explican diferentes causas y motivos de disfunción sexual.<br /><br />Franz ha estado en prisión por haber matado de manera accidental a Ida, su mujer. Había estado discutiendo con ella, discutieron fuerte, le pegó y, accidentalmente, Ida se golpeó y murió. Sus familiares y amigos le guardan rencor, pero no le culpan. Saben que no es un asesino. Simplemente se le fue la mano. Un accidente. Aunque hay que ver. Tal vez Franz no se sienta culpable. Tal vez Franz crea que, si se presentara nuevamente la ocasión, volvería a reaccionar de la misma forma. ¿Es que Franz todavía le guarda rencor a Ida?<br /><br />Franz decide ir a visitar a Minna, su cuñada, hermana de Ida. De un momento a otro, termina a los besos con Minna, ella teme la llegada de Karl, su esposo. Franz quiere volver a verle en otra ocasión. De momento, le deja en paz.<br /><br />Si se presta atención a las conversaciones escuchadas en los bares… hay que ver lo mal que está la cosa. Todos parecen estar pasando un mal momento. Hay hambre, inseguridad… la necesidad de dinero es cada vez más ineludible. Franz conversa con su amigo Meck, tiene algo de dinero ahorrado y se ha alquilado un piso. Ahora quiere ser honrado.<br /><br />Consigue un trabajo vendiendo periódicos, se ha echado una noviecita, llamada Lina, a quien invita a beber. Una vez más comprueba lo que ya sabe. Los ánimos están alterados a su alrededor. Hay mucha agitación social. Mucha agitación política flotando en el ambiente. Los periódicos que vende Franz son nacionalsocialistas y algunos amigos suyos se resienten por ello. A Franz no le interesa que lo sean. Él solo quiere ganar algo de dinero, quiere salir adelante y ser honrado…<br /><br />El capítulo se cierra con una escena en un bar, del cual terminan echándole, luego de que Franz discuta con los parroquianos de turno, que han querido provocarle y lo han conseguido. Pero ¿qué saben éstos muchachos de la vida? Nada, nada. Franz canta una canción que aprendió en prisión, revolea una silla, se va de allí, ofendido y se encuentra con Lina.<br /><br />Se ha prometido ser honrado, pero, desafortunadamente, la cosa no será tan sencilla como quisiera…<br /><br /><object height="344" width="425"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4UuG4IF2WK8&amp;hl=en&amp;fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/4UuG4IF2WK8&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-2954889148580040340?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com19tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-78727154897166859332009-02-21T16:52:00.000-08:002009-02-21T17:09:22.408-08:00Viaje a través del infierno<a href="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SaCiHNb_MVI/AAAAAAAAAdY/Y_oa2pQjw28/s1600-h/2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5305418605792276818" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 223px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SaCiHNb_MVI/AAAAAAAAAdY/Y_oa2pQjw28/s320/2.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">En cada nueva oportunidad en que me abandono a la lectura de un, así llamado, <a href="http://encontretuslibros.blogspot.com/">bolsilibro</a>, siempre tengo, al terminar, una mezcla de sensaciones que se anulan la una a la otra. A saber: Los bolsilibros me causan repugnancia y atracción por partes iguales. Una cosa es segura: La mayoría de ellos están escritos como si se tratara de una broma. Por momentos, uno siente que puede estar leyendo literatura infantil o juvenil de la más baja categoría. Por momentos, uno siente que realiza verdaderos hallazgos. Una cosa es segura: Uno se divierte. Bah, al menos el humanoide se divierte. Ni que decir tengo, el humanoide siente una singularísima atracción por lo extravagante. Y eso es lo que tenemos aquí, otra de esas novelitas bizarras de ciencia ficción que merecen celebrarse. Incluso cuando sean tan ridículas.<br /><br />En ésta oportunidad, tenemos a Will Travis. Un muchacho como cualquier otro, sin demasiadas expectativas, que un día recibe una noticia que cambiará su vida para siempre.<br /><br />La cosa es que hay un familiar suyo, desconocido hasta entonces, que resulta ser uno de los hombres más poderosos del planeta, ya que es dueño de unas minas que producen un extraño mineral llamado estrandita que es capaz de convertirse en fuente de combustible inagotable.<br /><br />Sin otra familia que Travis, decide heredarle toda su fortuna a él, pero existe una condición previa que resulta ineludible. La condición, fuera de toda lógica, es que Travis tendrá que atravesar el desierto de Gehenna, en el planeta Infierno. Una travesía que ningún humano se atrevería a realizar.<br /><br />Con la única ayuda de un robot sirviente inteligente, emprende la travesía. Todo marcha sobre rieles, hasta que se interpone en el camino un fantasma, que persuade a Travis de que el robot no es buen consejero y le lleva por otros derroteros. Will es víctima de una trampa. Los fantasmas se han organizado y planean una revuelta. Han decidido tomar el control de la galaxia. Lo único que se los impide, es la posesión de estrandita. Ahora que Will ha caído en sus manos, planean lavar su cerebro para que él, de propia voluntad, les entregue la posesión de las minas.<br /><br />Pero los fantasmas no cuentan con la posibilidad de que el robot que acompaña a Will no es un robot común sino uno muy especial, ya que ha sido construido por otro fantasma, conocedor de sus intenciones, y que forma parte de la resistencia.<br /><br />Entonces, el robot incluye un circuito en su cerebro que es capaz de emitir una bomba telepática que paraliza a los fantasmas. Recurso que utiliza para salvar a Will. Los fantasmas no se dan por vencidos y, puestos a ello, deciden, no obstante, liberar una guerra contra los hombres.<br /><br />La única manera de vencer a los fantasmas es por medio de una bomba telepática, cuya existencia permanece en el cerebro del robot. ¿Será capaz la tecnología humana de reproducir dicha bomba? ¿Sobrevivirá a la invasión de los fantasmas?<br /><br />La resistencia de los fantasmas sostiene que hay que acabar con las ansias de dominación y dedicarse a la meditación trascendental. La verdadera guerra, como siempre, se libera en la mente y en el espíritu. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-7872715489716685933?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com18tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-86489505319515902802009-02-15T14:09:00.000-08:002009-02-15T14:11:00.877-08:00El imitador de voces<a href="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SZiSpkDnx6I/AAAAAAAAAdQ/qHjIZWAVoeQ/s1600-h/imitador+voces.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303149803979917218" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 191px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SZiSpkDnx6I/AAAAAAAAAdQ/qHjIZWAVoeQ/s320/imitador+voces.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Hoy, queridos lectores, otra obra de éste genial autor que es Thomas Bernhard. Un verdadero placer, como siempre. En ésta oportunidad, se trata de una obra menor del autor. Aunque no por ello, menos interesante. Se trata de un conjunto de narraciones cortas que, en conjunto, forman una singular obra polifónica. Podría decirse que es un conjunto de cuentos cuyo hilo conductor es la tragedia o también podría decirse que es una novela compuesta de muchas microhistorias que están y no están relacionadas unas con otras.<br /><br />Se trata de personajes e historias reales e irreales. Acontecimientos sucedidos y acontecimientos que podrían haber sucedido. Todos narrados con el singular estilo del autor, que pretende ser objetivo e imparcial y que, desde luego, no lo es. Se trata de la mirada de un cínico, pero una mirada, no obstante, llena de ternura.<br /><br />Oraciones contundentes, economía de palabras y un lenguaje un tanto perturbador, por ser siempre conciso, casi violento y, sin embargo, cargado de un humor negrísimo. Alguien ha dicho que, contando todos los muertos que desfilan a lo largo del libro, se llega a la fabulosa cifra de cinco mil. Más o menos de eso se trata., pero me dejo de rodeos y les transcribo el fragmento que da título al libro:<br /><br /><span style="font-family:arial;"><strong>El imitador de voces<br /><br />El imitador de voces, que ayer a la tarde fue huésped de la Asociación de Cirujanos, se mostró dispuesto, después de su presentación en el Palais Pallavicini, al que lo había invitado la Asociación de Cirujanos, a ir con nosotros al Kahlenberg para allí, donde tenemos siempre una puerta abierta para todos los artistas, exhibirnos también su arte, naturalmente a cambio de unos honorarios. Rogamos al imitador de voces, que proviene de Oxford, Inglaterra, pero que ha ido a la escuela en Landshut y ha sido al principio armero en Berchtesgaden, que no se repita en el Kahlenberg sino que nos representara algo totalmente distinto de lo de la Asociación de Cirujanos, es decir que imitase en el Kahlenberg, voces totalmente distintas de las del Palais Pallavicini, lo que nos prometió a nosotros, que habíamos estado entusiasmados con el programa que presentó en el Palais Pallavicini. Efectivamente, el imitador de voces nos imitó en el Kahlenberg voces, más o menos famosas, completamente distintas de las de la Asociación de Cirujanos. También pudimos hacer pedidos que el imitador de voces satisfizo con la mejor voluntad. Sin embargo, cuando le propusimos que, para terminar, imitase su propia voz, nos dijo que eso no sabía hacerlo.</strong></span><br /> </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-8648950531951590280?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com23tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-52243353573722278942009-02-12T18:48:00.000-08:002009-02-12T18:53:36.036-08:00La carretera<a href="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SZTfoxK2O0I/AAAAAAAAAdI/TNQ95oKqbZY/s1600-h/2340968155_0a72edf75d_o.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302108552808512322" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 199px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SZTfoxK2O0I/AAAAAAAAAdI/TNQ95oKqbZY/s320/2340968155_0a72edf75d_o.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">Señoras y señores. Hoy: La carretera, de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cormac_McCarthy">Cormac Mc Carthy</a>. A ver... Empiecen ustedes. Diganme lo que ya saben sobre éste libro, aunque sea poco. Empecemos por usted, señora… ¿qué me puede decir? ¿Una amiga suya lo leyó y dijo que era imperdible? Bien. ¿Usted, el de la remera roja… qué opina? ¿Nada más escuchó hablar del autor por la película de los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Coen_(hermanos)">Cohen</a>? Bien, bien. Es algo. ¿Alguien más? Sí. ¿Que se parece a <a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/CM__94">el país de las últimas cosas</a>, de Paul Auster? Hum. Buena observación. Volveremos sobre ella luego. ¿Alguna otra observación? ¿Que es una novela futurista, apocalíptica, que es lo más cercano que el autor escribió dentro del género de ciencia ficción? Pues. Bien. Todo eso está bien. En cuanto al parecido con otros autores, el asunto es bastante más complejo y amplio. Para decirlo en pocas palabras, se trata de un “argumento molde”. Si nos pusiéramos a enumerar todas las obras que responden a ese mismo modelo argumental, encontraríamos unas cuantas, por cierto. Casi todas las obras de “realidades apocalípticas alternativas” se parecen.<br />También es cierto que es una gran novela. Es cierto que es un gran autor. Es cierto que está llena de aciertos. Por sobre todas las cosas, hay que decir que un argumento así, en manos de un escritor mediocre, sería aborrecible. En lo personal, imagino al autor aceptando la empresa de escribir ese libro como un desafío personal. Creo que es tan buen autor que demostró que puede seguir siendo bueno, incluso al escribir un texto inusual, atípico.<br />Si me preguntan mi opinión profesional (la cual, dicho sea de paso, me parece tan importante como un rábano…), creo que es un autor formidable y al cual vale la pena leer. Realmente es un placer leerle y, técnicamente, roza la perfección.<br /><br />Ahora bien, quiero aprovechar la ocasión de que estamos a solas, para decirles que esa es mi opinión profesional, pero más allá de mi profesión, también soy una persona sensible, como cualquier otra. ¿Quieren que les diga lo que siento? Pues, siento que éste texto es, cuanto menos, un experimento fallido. Respeto muchísimo al autor. Espero en otra ocasión poder comentar alguna cosa más favorable de esas obras tremendas que son hijo de dios o meridiano de sangre. Pero la carretera, sinceramente, me parece un texto flojo. Bueno, seguramente se estarán preguntando por qué soy perfectamente capaz de recomendar su lectura, incluso cuando me parezca un texto bastante mediocre… pues, la respuesta es simple. Estamos hablando de un gran autor y de un texto que, a esta altura, ya ha adquirido vida propia. Luego, es en vano lo que uno opine o deje de opinar. Ya todos hablan de éste texto. Y ya sea a favor o en contra, los seres humanos somos así. Nos llama la atención lo que a todo el mundo le llama la atención. Luego, creo que es más lo que aporta que lo que quita, pero quisiera advertir a los grandes lectores, desde mi humilde espacio, que no se dejen engañar. El texto no es tan grandioso como parece. Créanme.<br /><br />La razón es simple: se trata de un texto forzado. Si uno lo relee con otra perspectiva, podrá advertir lo irreal que resulta todo. Su sabor a plástico. Aunque esto podría tolerarse bastante bien, si no fuera por su desenlace. Vamos. Entiendo que haya querido ser optimista, pero no hay que olvidarse que un final feliz puede arruinar una obra. Sé que a algunos les parecerá un comentario cínico, pero creo que es tristemente cierto. Imagínense que al final Romeo hubiese consumado su amor con Julieta. En lugar de una inolvidable tragedia que ha signado toda la historia de la literatura, habríamos tenido una olvidable obra folletinesca. Ya sé que éste comentario, además de hacerme quedar como un cínico, me está haciendo quedar como un pesimista. Entiéndanme. No es que hubiese preferido que, al final, a todos los parta un rayo. Lo que quiero decir es que, conciente o inconcientemente, el escritor plasma en la literatura sus propios deseos e ideas sobre el mundo y éste mecanismo incontrolable no siempre se resuelve de la mejor manera. (Sugiero mirar la película <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A1s_extra%C3%B1o_que_la_ficci%C3%B3n">Stranger Than Fiction </a>y reparar en las reflexiones que hace al respecto el personaje de Jules Hilbert (protagonizado por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dustin_Hoffman">Dustin Hoffman</a>) para pensar mejor el asunto)<br /><br />Si yo fuese amigo de Cormac, le palmearía en el hombro y le felicitaría. Pero no lo soy. Así que lo digo sin reparos. Querido Cormac, el Pulitzer que te han otorgado, nada más sirve para demostrar, una vez más, el penoso estado de la literatura contemporánea.<br /><br />Como siempre digo, es una pena que tengamos que aplaudir a los “buenos”, sencillamente porque los otros son peores. Pero todavía más injusto me parecería no aplaudirles. Así que nada de comentarios maliciosos. Y mucho menos que se interprete que no recomiendo ésta obra. La recomiendo fehacientemente. Sin duda, lo mejor del 2006 y aunque, mirando en perspectiva, se trate de un extraño elogio, es un elogio al fin y al cabo.<br /><br />En fin, mis queridos lectores. Espero haberlos desconcertado, aunque sea un poquito.<br /><br />Un placer, como siempre.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-5224335357372227894?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com26tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-16826294085903006592009-02-09T17:04:00.000-08:002009-02-09T17:09:58.374-08:00Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce<a href="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SZDTCqov5gI/AAAAAAAAAdA/1Q9hjLVqp7o/s1600-h/_visd_0001JPG0BNZO.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5300968804173473282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 202px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SZDTCqov5gI/AAAAAAAAAdA/1Q9hjLVqp7o/s320/_visd_0001JPG0BNZO.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br />El protagonista de ésta novela, llamado Ángel Rios es un poeta fracasado, reconvertido a la delincuencia luego de enamorarse de Rios Ricardi.<br /><br />Son jóvenes, están desencantados del mundo y todo les importa un rábano. No hacen mayores planes ni piensan demasiado las cosas. Saben que lo suyo terminará en tragedia y, mientras tanto, intentan divertirse.<br /><br />Luego de dar algún que otro golpe, la prensa comienza a hablar de ellos, aunque la primera plana la ocupan otros malhechores que han dado un golpe muy importante a un banco.<br /><br />Ángel da cuenta de sus proyectos literarios, entre los que se cuenta una novela cuyo protagonista sería Dedalus.<br /><br />Resuelto el caso del banco, la prensa comienza a volcar su interés en Ana. Se sienten como si fuesen artistas y los golpes que dan, una deuda con su público.<br /><br />Deciden robar en un apartamento que adivinan de gente adinerada. Casualmente, el dueño del apartamento resulta ser uno de los ex jefes de Ángel. En el apartamento, además de su ex jefe, se encuentra su esposa y su criada (una filipina de 15 años). Deciden divertirse a costa de ellos. Haciéndoles sufrir innecesariamente. Ana quiere que Ángel viole a la filipina y a la esposa de su ex jefe, enfrente suyo, entre otras barbaridades similares. Mas resulta que, en la prolongación de la noche y los sucesos, Ángel hace buenas migas con la esposa de su ex jefe. A decir verdad, ella es escritora. Se ponen a hablar de literatura.<br /><br />Paralelamente, en otra habitación, Ana asesina a la criada. Al ir a su encuentro, descubre que está tan drogada que es perfectamente capaz de morir de una sobredosis allí mismo.<br /><br />Todo lo que quieren es hacer dinero fácil, para poder fugarse y comenzar una nueva vida, en la que Ángel podrá dedicarse a la literatura. El plan, aunque descabellado, no es imposible. Ana tiene algunos contactos que le permitirían cruzar la frontera, con documentación falsa.<br /><br />La novela que escribe Ángel incluye elementos autobiográficos, y está atravesada por la influencia de la literatura <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Beatnik">Beatnik</a> y de autores como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Marie_Gustave_Le_Cl%C3%A9zio">Le Clezio</a> o <a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-568-2003-05-12.html">Néstor Sánchez</a>.<br /><br />Ángel le envía un puñado de cartas delirantes y existencialistas a su madre, que planea incorporar a su novela.<br /><br />¿Por qué se han volcado a la delincuencia? Ángel le confiesa a un viejo amigo suyo que interpreta su vandalismo como una manera de manifestarse contra la situación de los jóvenes poetas, arrinconados entre la pobreza y el silencio.<br /><br />Una noche se va a tomar unas copas a un bar y, al regresar, descubre que le siguen. Huye. Luego se entera que no han conseguido atrapar a Ana. Intenta reencontrarse con ella, pero le pierde el rastro.<br /><br />A través de los periódicos, se entera que Ana continúa prófuga y que, incluso, ha dado un nuevo golpe, junto a otro tipo. Ángel se siente estafado, fracasado, solo. Se dedica a matar el tiempo en el cine.<br /><br />Hasta que Ana da con él y le dice que todavía quiere permanecer a su lado y reavivan el viejo plan de irse a vivir a París. Aunque, para ello, es necesario dar un último golpe.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-1682629408590300659?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com20tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-66571595110025401762009-02-06T15:20:00.000-08:002009-02-06T17:48:20.826-08:00París<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SYzF-toMKlI/AAAAAAAAAc4/6WhRIPw4zYA/s1600-h/101_1233.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299828542698957394" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SYzF-toMKlI/AAAAAAAAAc4/6WhRIPw4zYA/s320/101_1233.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">¿Se fijaron alguna vez que curiosa es la, así llamada, realidad? ¿Se han fijado en lo mucho que pueden influir a nuestro alrededor las decisiones que uno toma? No deja de atormentarme la idea de cómo hubiesen sido los acontecimientos si en lugar de tal cosa, hubiese sucedido tal otra. Así sucede. Vivimos, a veces sin saberlo, en múltiples realidades. La vida que es, la vida que fue, la vida que será, pero también conviven, en simultáneo, la vida que podría haber sido y la vida que nunca podría haber sido y la vida que jamás fue, ni será. Todas las realidades conviven a un mismo tiempo, en un mismo espacio. Nosotros estamos allí. En el medio. Y hacemos de cuenta que nada sucede y continuamos adelante. Sin embargo, cada tanto nos asalta la melancolía, la culpa, el deseo, el arrepentimiento. Y es inevitable.<br /><br />¿Qué somos? El resultado de circunstancias fortuitas y el resultado de algunas decisiones que tomamos, convencidos de hacer lo correcto y sin estar convencidos de nada. Somos el resultado de determinadas circunstancias, cuya elaboración tiene un alcance infinito, influenciada por un montón de posibilidades y de combinaciones múltiples.<br /><br />Yo también puedo ser Mario Levrero. Puedo ser el protagonista de la novela. Puedo ser la persona que compró el libro y me lo obsequió. Puedo caminar a través de la <a href="http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=673098">Feria de Tristán Narvaja</a>. También puedo no hacerlo. Puedo nunca haber leído éste libro. Soy perfectamente capaz de ser todas las cosas a la vez, y ninguna.<br /><br />La realidad se me antoja inverosímil. Siento una confusión de sentimientos que me arrastran hacia lugares de los que es imposible regresar y, sin embargo, se vuelve. Mis queridos lectores, ya lo adivinaron. Hoy tampoco entiendo nada. Nada de nada. La vida se me presenta con todo su misterio y me golpea limpiamente. Aquí estoy, ya sé de antemano el resultado del combate. Incluso he apostado por mi derrota y sin embargo, aquí estoy. Dispuesto a darle un derechazo a la mandíbula a un montón de fantasmas.<br /><br />El argumento de la novela es confuso y laberíntico, como la vida misma. Se puede decir que el protagonista emprende un larguísimo viaje hacia París. (Un París completamente irreal y onírico). Se ha olvidado la razón por la que ha emprendido su viaje, aunque eso ha dejado de importarle. Se toma un taxi, aunque el chófer se descompone y muere. Un remolque ofrece llevar al protagonista a donde van a parar todos los menesterosos, pobres y desesperados: El asilo. Allí se instalará. El recepcionista, que también es una especie de Cura, le ofrece mirar un catálogo donde podrá elegir una puta que le haga compañía. Elige una. Decide tomar un baño y, al rato, oye unos golpes en la puerta. Se trata de otro huésped, que le explica los pormenores del asilo donde ha ido a parar. Según parece, de allí no se puede salir. Incluso, hay unos centinelas armados vigilando día y noche la puerta. Los huéspedes se ven forzados a convertirse en mártires a la fuerza. Son como una especie de monjes viciosos y perdidos. Le pide que le deje quedarse a su lado. El protagonista accede. Luego hará su aparición Angeline, la prostituta que le correspondería al protagonista. Al encontrarse con el otro huésped, se saludan y se ponen a conversar. Son viejos camaradas, conocidos de toda la vida. El protagonista lamenta ser aguafiestas, pero se siente con derecho a reclamar lo que le corresponde.<br />La prostituta resulta ser, en realidad, una pieza fundamental en un complejo entramado de conspiraciones inciertas. Sea como fuere, pertenece a la Resistencia. Aunque no queda claro de quién contra quién o contra qué, se hace evidente que hay una guerra y ella forma parte de la resistencia. Negocia con el protagonista la posibilidad de escapar del asilo a cambio de que éste acepte ser intermediario para transmitir un mensaje. El protagonista acepta. Una vez en las calles de París, ocurre que los sueños se le confunden con la realidad y le resulta casi imposible distinguir lo real de lo ficticio. Sea como fuere, consigue entregar el mensaje y, cuando se quiere acordar, acaba participando del asunto que los conspiradores se traen entre manos. Le confieren un libro en el que, supuestamente, se detallan todos los secretos del universo. La lectura del libro en cuestión, convierte a quien lo lee en un enemigo del sistema. El protagonista lee el libro, pero le resulta una colección de lugares comunes y obviedades inofensivas. En algún momento, recuerda la razón por la que fue a París, aunque ahora ya no le importa. La policía le convierte en un enemigo del sistema y le persigue, pero él consigue salir airoso del asunto, aunque no se siente feliz en lo más mínimo. Todo lo que él deseaba de la vida es un consuelo que no llega.<br /><br />Por lo demás, es cierto que nos dejamos arrastrar por el transcurso del tiempo. Hasta que un día nos preguntamos qué ha sido de nosotros mismos. (Dios mío. ¿En qué demonios nos hemos convertido?)<br /><br />Entonces será demasiado tarde para lágrimas. Entonces lo mejor sería que sepamos desplegar nuestras alas, si acaso las tuviéramos. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-6657159511002540176?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com41tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-4341849501373086322009-02-04T05:58:00.001-08:002009-02-04T06:59:50.683-08:00Sivainvi<a href="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SYmfPV_ZvqI/AAAAAAAAAco/O2dz1JNoYwo/s1600-h/101_1170.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298941522528026274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SYmfPV_ZvqI/AAAAAAAAAco/O2dz1JNoYwo/s320/101_1170.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">La novela comienza con el llamado telefónico de Gloria a Fat. Gloria está recolectando pastillas de Nembutal, para poder suicidarse. Fat interpreta que esa es la manera que tiene Gloria de pedir ayuda. Le dice que tiene pastillas en su casa y le pide que vaya a buscarlas, con la intención de brindarle consuelo y persuadirla de su fin suicida. El año pasado, la esposa de Fat había muerto por culpa de las drogas y el mismo Fat está enganchado a ellas.<br />Esa noche en que, finalmente, se encuentran, Fat le pide a Gloria que se vaya a vivir con él. Gloria le dice que está bien, pero cuando regresa a su casa a buscar sus cosas, no vuelve. Al poco tiempo, Fat recibe un llamado del esposo de Gloria, anunciándole su suicidio.<br />La traumática experiencia significa mucho para Fat. Sensible a un nivel insólito, acaba teniendo una experiencia mística a través de la contemplación de una vasija de cerámica que le obsequiara una amiga suya.<br />A partir de aquí, la narración pierde cierta coherencia argumental. El libro comienza a ahondar en discusiones teológico-místicas. Discute con sus amigos hasta altas horas de la noche, a veces se ponen de acuerdo y a veces no. Los discursos sostenidos en los debates y las polémicas entre amigos, se mezclan con las teorías y las hipótesis del autor y del narrador sobre el misterio de la vida, convirtiendo la novela en un libro filosófico-esotérico.<br /><br />La esposa de Fat (Beth) le abandona y le quita a su hijo Christopher, lo que llevará a Fat a intentar suicidarse. Sobrevive casi por milagro. Termina en un hospital psiquiátrico, fingiéndose cuerdo, aunque en su interior son constantes los delirios místicos. Afortunadamente, se entiende con uno de los doctores, llamado Leon Stone, con quien puede discurrir sobre las cuestiones que le importan. Aquí el libro abunda de teorías teológicas-cósmicas y citas a clásicos griegos, como Jenofante o Heráclito.<br /><br />Fat trabaja obsesivamente en su exégesis. (Una especie de ensayo que escribe sobre todos los misterios de la vida que le atraen) Por momentos se siente un mensajero divino y por momentos, un loco rematado.<br /><br />Fat tiene experiencias ciertamente extrañas. Una voz en su cabeza le dice cuál es la dolencia que afecta a su hijo. Información gracias a la cual, los médicos son capaces de salvarle. Suele describir un rayo de color rosa que disparan en su cabeza, brindándole valiosísima información.<br />Habla en idiomas que nunca escuchó, lenguas muertas hace tiempo. Por momentos, sufre alteraciones espacio-temporales.<br />Fat elabora numerosas hipótesis para explicarse todas sus experiencias. Afirma que otra persona, perteneciente a la época Romana, vive simultáneamente en él. No se trata de un recuerdo de otra vida, sino de otra realidad paralela que transcurre en simultáneo.<br /><br />Uno de los amigos de Fat ve una película de ciencia ficción que le resulta reveladora. Les insiste a sus amigos para que la vean. La película se llama Sivainvi y guarda sorprendentes coincidencias con todas las experiencias descriptas por Fat. Gracias a la influencia de Philip Dick (que además de ser el autor, es uno de los amigos de Fat) consiguen una cita con el director de la película. (Eric Lampton). Fat tiene el presentimiento de que la revelación de un nuevo mesías es inminente. Finalmente, el encuentro resulta vital.<br />Con sólo 2 años, Sofía, la hija de Lampton se comporta como un oráculo, revelándoles verdades inimaginables a quien le escuche. Por ejemplo, les explica que todas las revelaciones místicas son dirigidas por una máquina, una especie de satélite, que envía rayos láser a determinadas personas. Tal vez Dios sea una máquina construida por una civilización extraterrestre. Sea como sea, Sofía es el nuevo Mesías y le asigna una misión a Fat y los suyos:<br /><br />“No hay otro Dios que uno mismo. El “malvado” ha sido derrotado. Amad…”<br /><br />Aunque Fat continúe buscando a Dios, mientras escucha una voz artificial en su cabeza y Phil haya comenzado a obsesionarse en la búsqueda de mensajes subliminales en los comerciales televisivos, el propósito de la vida ya les fue revelado:<br /><br />Amad.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-434184950137308632?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com19tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-69097138579758912662009-01-30T03:18:00.000-08:002009-01-30T03:25:23.837-08:00La leyenda del Santo Bebedor<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SYLiM0xtNrI/AAAAAAAAAcI/mpFiEsLf5EY/s1600-h/_visd_0001JPG0BGUP.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297044821694559922" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SYLiM0xtNrI/AAAAAAAAAcI/mpFiEsLf5EY/s320/_visd_0001JPG0BGUP.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">El héroe de ésta fábula, Andreas, descansa allí mismo, al lado de los demás vagabundos, a la orilla del Sena. Sin embargo, su fortuna cambiará repentinamente cuando un señor adinerado, por razones que no se revelan, decide prestarle una suma considerable de dinero que podrá restituir cuando le parezca más conveniente, a la Iglesia de Santa Teresa.<br /><br />Con el dinero, lo primero que hace es irse a beber a un bar. Allí conoce a un tipo que le ofrece un empleo ocasional, que acepta.<br />Andreas se siente feliz por ésta racha de buena suerte. También se siente responsable por la suma que adeuda. Así que el domingo irá a la Iglesia de Santa Teresa, a devolver el dinero que, de alguna forma, le cayó del cielo.<br /><br />Sin embargo, el domingo, justo cuando va camino a la iglesia, se encuentra con Caroline, su ex novia. Le parece que está tan bella como siempre. Le invita a comer. Luego al cine. Podría decirse que es un encuentro feliz. Acaban pasando la noche juntos, como en los viejos tiempos. No obstante, a la mañana siguiente Andreas huye antes de que Caroline se despierte y descubre, con horror, que se ha gastado todo el dinero.<br /><br />Cuando tuvo dinero, compró una billetera usada que recién ahora se acuerda de revisar. Con sorpresa, encuentra dinero dentro. Va a beber a un bar. Allí descubre, en una foto pegada a la pared, a Kaniak, un ex compañero suyo de la época del instituto, hoy convertido en un famoso futbolista. Decide averiguar dónde vive e ir a visitarle.<br />El encuentro es digno de celebrarse.<br /><br />Kaniak decide alquilarle una habitación por algunos días e, incluso, le regala unos trajes suyos. Además de invitarle a cenar y a beber.<br />Andreas entiende que nuevamente está en posición de devolver el dinero a la Iglesia de Santa Teresa.<br />Aunque, lamentablemente, una vez allí, se encuentra, casualmente, con Woitech, un ex colega suyo de la época en la que trabaja como minero. Así que, en lugar de devolverle el dinero a Santa Teresa, se va de putas con su amigo.<br /><br />Queda dicho, se trata de una fábula. Todos sabemos que los golpes de suerte no suelen acaecer con tanta frecuencia. Lo mismo da. La intención del relato no es ser creíble, sino transmitir un mensaje, como en una parábola. Pero… ¿cuál sería el mensaje? Pues, no estoy seguro.<br /><br />Por una parte, tenemos una cuestión con el tema de las oportunidades aprovechadas y perdidas. Con el hecho de sentirse responsable ante uno mismo. La tenacidad que uno pone en sus metas. La, así llamada, redención personal.<br /><br />Por otra parte, también se habla del honor, del deseo y de la culpa. Pero, sobre todo, me parece que lo fundamental en ésta fábula es pensar lo que implica la revelación de los acontecimientos en su inmediatez.<br /><br />Es decir, ¿es posible disfrutar del dinero si, en verdad, no nos pertenece? Si así lo creemos, podemos comprar en cuotas tranquilamente e ir muriendo a crédito, parafraseando a <a href="http://textoscautivos.blogspot.com/2006/12/louis-ferdinand-celine-muerte-crdito.html">Céline</a>. Pero si no lo creemos así… ¿Entonces qué?<br /><br />¿No es la vida una persecución de un objetivo ciertamente estúpido? ¿No estamos corriendo siempre detrás del espejismo del bienestar material y económico? Y cuando lo consigamos… ¿qué va a pasar, entonces? ¿Lo adivinan? Pues, claro. Entonces ya no tendrá sentido.<br /><br />¿Entonces la moraleja es que hay que disfrutar de las cosas cuando las tenemos? ¿Incluso cuando no nos pertenecen? ¿Es esta una moraleja hedonista que aboga por la dilapidación y menosprecia el ahorro?<br /><br />¿Qué opinan ustedes? </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-6909713857975891266?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com16tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-80702635781275405942009-01-25T03:12:00.000-08:002009-01-25T03:17:32.551-08:00La muerte de un viajante<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SXxJW_lTjBI/AAAAAAAAAcA/Ov47TTuUKKc/s1600-h/_visd_0001JPG0A9IH.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295187921254714386" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SXxJW_lTjBI/AAAAAAAAAcA/Ov47TTuUKKc/s320/_visd_0001JPG0A9IH.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><em>“No sé en qué consiste el porvenir, no sé qué es lo que quieren que quiera...”<br /></em><br />La vida de cualquier ser humano está llena de momentos felices y momentos amargos. Quien más, quien menos, todos conocemos la felicidad y el dolor. Luego, nos emocionamos ante las, así llamadas, obras de arte que nos recuerdan una cosa u otra. Así somos, fíjense. La mayoría de los días pasan sin que prestemos demasiada atención al asunto. Cada tanto una obra de arte consigue emocionarnos. Incluso cuando para conmovernos necesite recordarnos que vivimos en un error fundamental.<br />Luego, sería bueno que aprendiésemos alguna lección e hiciéramos algo para que nuestras vidas cambien. Aunque, desafortunadamente, eso no suele suceder.<br /><br />Básicamente, la obra cuenta la vida de Willy Loman. Un viajante, un vendedor. Un padre de familia. Empleado desde hace años en una misma empresa, que se dedica a recorrer una punta a otra del país representando a su firma. Así ha ido forjando su vida, a duras penas, peleando por llegar a fin de mes con el dinero necesario para pagar las cuotas de todo lo que ha ido comprando. Alimentándose de esperanzas, respecto al futuro de sus chicos.<br /><br />En un sentido más amplio, la obra no habla sobre la vida de Willy Loman solamente, sino sobre la vida de toda su familia y, a través de ella, se hace, en realidad, una alegoría de toda la sociedad contemporánea.<br /><br />Pero vayamos por partes: el resto de la familia se compone por la esposa de Willy: Linda. Por sus dos hijos: Harold y Biff y su hermano: Ben.<br /><br />Linda representa todos los tópicos de una esposa fiel. Ha sido una buena madre y una buena esposa y siempre ha vivido para su esposo y sus hijos, preocupándose únicamente de cuidarles y hacerles tan felices como pueda.<br /><br />Harold vendría a ser el hijo bueno, el que ha respetado siempre a sus padres, el que lleva una vida más o menos encaminada, aunque su futuro se presente como algo bastante vulgar. Es apuesto y le gusta divertirse con las chicas, aunque, básicamente, siempre ha sido uno más, entre tantos otros.<br /><br />Biff siempre ha sido un hijo ejemplar y era la promesa de la familia. Aunque no le gustara demasiado estudiar, era simpático y un excelente deportista. Hasta que su vida cambió y ya nunca pudo encontrar su norte.<br /><br />Ben es un personaje que está siempre presente, aunque apenas intervenga. Se trata del personaje a quien le han ido bien los negocios en la vida, una especie de héroe, de modelo a seguir. Una sombra que planea sobre todos los actos de Willy, recordándole lo que pudo haber sido y no fue.<br /><br />Entre estos personajes ciertamente canónicos, se establecen diversas relaciones y situaciones cuyo saldo siempre es el mismo: recordarnos la frustración de una vida irrealizada y lo absurdas que pueden llegar a ser las ambiciones de éxito.<br /><br />Tal vez me estoy yendo por las ramas, pero... ¿qué es lo que se espera de la vida? Vamos, piensen conmigo qué es lo que se supone que se espera de la vida. Qué es lo que los demás esperan de nosotros y qué es lo que uno mismo espera. ¿Cuáles son las ambiciones que nos gobiernan? ¿Qué necesitamos para ser felices? ¿Es la vida, a fin de cuentas, una constante búsqueda de esa felicidad? ¿Vale la pena tanto esfuerzo si, tal vez, estemos viviendo en un error? ¿Lo han pensado alguna vez? ¿Han pensado que, tal vez, estemos poniendo un esfuerzo enorme por una empresa que no vale la pena?<br /><br />La obra está construida mediante constantes saltos en el tiempo. Ora estamos en el pasado, ora en el presente. Los recuerdos felices y amargos se entremezclan con lo cotidiano. Por una parte, Willy Loman ya es un hombre viejo que se sentiría satisfecho si, cuanto menos, pudiera entenderse con Biff. Aunque pareciera que Biff jamás va entenderse con Willy. Por otra parte, el deseo de Biff es hacer feliz a todos los miembros de su familia, pero entiende que el esfuerzo que ello requiere se opone directamente a sus propias ambiciones y convivir con esa contradicción le desconsuela terriblemente.<br /><br />Así sucede. Si uno se preocupa por complacer a los que le rodean, corre el riesgo de menospreciar sus propias expectativas y si uno solo se preocupa por sí mismo, corre el riesgo de sentirse un egoísta. Esa es la trampa de la que difícilmente se pueda salir airoso.<br /><br />Ahora bien, la obra remueve todas éstas reflexiones, que, de alguna manera, están presentes en cualquier persona, al mismo tiempo que nos recuerda que para todos existe un día fatal. Para unos ese día puede estar representado por una cosa y para otros, por otra cosa completamente diferente, pero para todos existe un día terrible que puede determinar el curso de nuestras vidas.<br /><br />Dependerá de cada uno cómo enfrentarse a ese día, pero una cosa es terriblemente cierta: ese día es inevitable.<br /><br />Quienes no hayan leído la obra, ni la hayan visto representada, podrán pensar que se trata de un golpe bajo, de un drama terrible. Tal vez estén pensando para qué demonios sirve una obra que nos recuerda cosas que preferimos ignorar.<br /><br />Pues, misteriosamente, la obra no deja un saldo de malestar, sino de felicidad. ¿Cómo explicarlo? El dolor no es la única forma de adquirir conocimiento, pero es una manera de hacerlo.<br /><br />Es cierto, la obra es terrible y es brutal. Sin embargo, al terminar uno siente que ha aprendido algo, uno siente que algo importante ha sucedido y eso es fundamental.<br /><br />Nuestras vidas pueden ser mejores. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-8070263578127540594?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com14tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-20362675410027828202009-01-14T18:21:00.000-08:002009-01-25T19:07:59.678-08:00Peter Pan<a href="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SW6eL_wmpmI/AAAAAAAAAbo/czQc_8CtfVc/s1600-h/Peter_Pan.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291340541137954402" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 203px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SW6eL_wmpmI/AAAAAAAAAbo/czQc_8CtfVc/s320/Peter_Pan.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><em>“Todos nosotros hemos estado allí, y aunque no regresemos nunca más, todavía podemos recordar, al oír el murmullo de las olas, al romper sobre la arena…”</em><br /><br />La familia Gentil es bastante típica. Los niños, como todos los niños, gustan de jugar y fantasean con aventuras imposibles. Mamá Gentil procura vigilar muy de cerca a sus niños, con el típico celo de madre sobreprotectora.<br /><br />Y, aunque sepa que gustan de fantasear con Peter Pan, no les da mucho crédito hasta que Peter Pan se olvida su sombra en el cuarto de los niños. Entonces comienza a dudar y llega a la conclusión de que tal vez las fantasías de los niños no sean pura invención. Un tanto preocupada, estima conveniente consultarle a su marido, el señor Gentil, pero no consigue encontrar el momento adecuado.<br /><br />Una noche en la que sus padres salen a cenar, los niños se quedan solos en la casa e irrumpe en la habitación la figura de Peter Pan, quien convence a Wendy de que todos los niños le acompañen hasta el País de Nunca Jamás, que es un lugar fantástico adonde han ido a parar todos los niños perdidos. Allí, los únicos adultos son los piratas y ellos son sus declarados enemigos.<br /><br />Afortunadamente, los niños aceptan seguir a Peter Pan quien, con la ayuda de los polvos mágicos proporcionados por Campanita (un hada mágica), salen volando por la ventana.<br /><br />El viaje tiene unos tintes alucinantes, por no decir alucinógenos. Tanto como la descripción del lugar, la vida y los personajes de aquél extraño lugar.<br /><br />Todo el tiempo se hace mención al capitán Garfio y, cuando al fin nos encontramos cara a cara con él, descubrimos que es un personaje singularísimo capaz de ejercer un extraño y poderoso magnetismo en los lectores. Incluso el narrador lo sabe y, aunque se trate del malo de la historia, en el fondo es un personaje entrañable. Un tipo educado y culto cuya mayor preocupación es que sus actos sean realizados, siempre, bajo las leyes del buen gusto.<br /><br />Peter Pan le cortó la mano al Capitán Garfio y se la dio de comer a un cocodrilo cuyo sabor le gustó tanto que, ahora, le persigue adonde sea que vaya, como una pesadilla.<br /><br />Peter Pan y Garfio resultan paradigmas de dos principios enfrentados que no son tal cosa. Figuras alegóricas de la adultez y la niñez.<br /><br />Un aspecto fundamental es la figura de Wendy como una madre que no es tal cosa. Y la relación ambigua de envidia y anhelo que sienten los piratas ante los niños perdidos, al enterarse que tienen una madre. En el fondo, todos quieren una madre.<br /><br />Luego, mucho se ha hablado de Peter Pan como el niño que no quería crecer, aunque, particularmente, lo que me resulta más atractivo de ésta obra es un aspecto poco mencionado. A saber: la remisión a un lugar en el que todos hemos estado, donde, aunque aceche el peligro, no deja de ser un lugar encantador, rodeado de fantasía.<br /><br />La idea de que es posible volar por medio de la evocación de un recuerdo feliz es una de las mejores invitaciones que me han hecho nunca.<br /><br />Desde luego, los polvos mágicos de Campanita y toda esa cuestión de volar remite, inevitablemente, al uso de estupefacientes de todo tipo. Los mejores cuentos para chicos son, en el fondo, un tanto degenerados. Aunque también hay una sensibilidad muy linda, poética y sutil.<br /><br />La idea de que hay otros mundos más felices que el que nos ha tocado vivir y que es posible acceder a ellos es hermosa.<br /><br />Más aun. La idea de que ya hemos estado ahí y que, si uno consigue hacer memoria, hasta es posible regresar…<br /><br />¿No es esa una idea genial?<br /><br />Me encanta éste libro. Definitivamente. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-2036267541002782820?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com32tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-70693027112898583452009-01-11T17:37:00.000-08:002009-01-11T17:45:21.071-08:00Facticio<a href="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SWqfJA8kc3I/AAAAAAAAAbg/nmyXzLDeVpc/s1600-h/100_9958j.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290215689521754994" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SWqfJA8kc3I/AAAAAAAAAbg/nmyXzLDeVpc/s320/100_9958j.JPG" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br /><em>Hace mucho tiempo, una esfinge aterrorizaba la tierra. Estaba sentada en el cruce de los cuatro rumbos. Era un monstruo que tenía cuatro cabezas, cuatro patas y cuatro colas. Cuando llovía, se alimentaba de lluvia; cuando había viento, se alimentaba de viento; cuando brillaba el sol, se alimentaba de sol. Bien asentada, como eterna, permanecía allí, en el cruce de los cuatro rumbos. Y se había perdido la cuenta de sus víctimas.<br />Ahora bien, habiéndole propuesto a un tal Combet – inventor del sueño ideal – la elucidación de un enigma difícil, dicho Combet respondió correctamente.<br />-¿Quién eres tú?- Había interrogado la esfinge.<br />-Soy – respondió Combet – buscador de eternidad.<br />El monstruo le planteó, entonces, éste problema:<br />-¿Quién conoce bien el camino de la eternidad?<br />-Aquél que conoce el camino de la eternidad- respondió Combet – tiene cuatro cabezas, cuatro patas y cuatro colas.<br />La esfinge, vencida, se arrojó al mar y dejó de fastidiar a los hombres. En cuanto al vencedor, se cuenta que después de su hazaña, para justificarse ante quienes le hacían el triple reproche de insolencia, paradoja y exorbitancia, les recitó los versos siguientes:<br /><br />Si le hace falta un clown a su señoría.<br />Yo soy su clown.<br />¿Oro para su piscina?<br />¿Un comandante para sus galeones?<br />Yo soy orfebre, me aventuro en el océano.<br />Su vajilla está bien oculta.<br />Sus razones bien pesadas.<br />Y soy la golondrina de vuestra Colección.</em><br /></div><div align="justify"><br />***<br /><br /><br />Así comienza ésta deliciosa y sugerente novela absolutamente inexplicable y demencial. Una verdadera joya que me ha quitado el sueño, ciertamente.<br /><br />La novela cuenta los pormenores de una escuela filosófica-acrobática que pretende enseñar los pormenores del arte del salto, elevado a una cuestión mística.<br /><br />El líder de ésta secta es un tal Facticio. La historia está narrada a través de Convencido, que oyó hablar por primera vez de ésta singular secta, apodada “los hombres pájaros” luego de asistir a una demostración de salto en largo realizada por su amigo Bebert.<br /><br />Poco a poco aquellos extraños acróbatas que convierten el acto de saltar en una cuestión filosófica, han ido multiplicándose por doquier. Incluso podría decirse que los acólitos de Facticio pululan como seguidores de una moda. La moda de los hombres pájaros.<br /><br />Convencido, picado por la curiosidad, se acerca hasta la escuela donde se enseña tan particular doctrina, aunque allí es víctima de un extraño y perturbador episodio que incluye una simulación de asesinato.<br /><br />Luego de tan penosa experiencia, se dirige a su hotel y, allí, es presa de una experiencia traumática. A saber: un inquilino le juega una broma pesada, llevando el ascensor hasta el subsuelo y arrojando a Convencido allí, luego de lo cual, traba la puerta del ascensor, eliminando la posibilidad de que Convencido lo vuelva a utilizar, para subir. La cosa no pasaría a mayores, sino fuera porque el subsuelo no tiene escaleras y porque en aquél sótano no hay luz.<br /><br />Especulando con la posibilidad de que aquella incómoda situación se prolongue indefinidamente, comienza a sentir olor a comida. ¿Está en el depósito de una cocina? Más tarde descubrirá que se trata de una fábrica ilegal de morcillas realizadas con sangre de dudosa procedencia. Al sufrir un desmayo, despierta y toda aquella escena pareciera haber sido un sueño. Un mal sueño, aunque las manchas de sangre en su ropa prueben lo contrario.<br /><br />Finalmente, una cosa lleva a la otra y acaba asistiendo a la fiesta de graduación de su amigo Bebert e, incluso, consigue una entrevista con el propio Facticio, quien le declara algunos pormenores de su doctrina.<br /><br />Dos escenas completan el cuadro: Un personaje que busca desesperadamente a otro desde hace años y que no puede abandonar su búsqueda porque, si lo hiciera, sentiría que habría perdido todo el tiempo que lleva invertido. Lo cual plantea una curiosa paradoja entre el tiempo perdido y el tiempo recuperado en medio de una espera que se prolonga indefinidamente.<br /><br />Luego: La discusión entre dos arqueólogos acerca de la procedencia de un cuchillo moderno el cual, según los estudios realizados, parecería tener más de cinco mil años de antigüedad. Discusión que pretende resolverse tras el arbitraje de Convencido. Neófito en el asunto.<br /><br />Toda la obra está desteñida de absurdo y es como una gran metáfora onírica. Los discursos de Facticio son imperdibles. El salto acrobático entendido como una metáfora de proximidad y comunión con el cosmos. Un disparate alucinante.<br /><br />El desenlace, inadmisible.<br /><br />Una novela para volar. Un viaje. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-7069302711289858345?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com11tag:blogger.com,1999:blog-2295555193511244161.post-61540687738352927932009-01-08T17:19:00.001-08:002009-01-08T17:46:11.784-08:00Recreaciones<a href="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SWanJdyYtWI/AAAAAAAAAbY/ZN6ntnxKecA/s1600-h/NACA126.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5289098593449850210" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 189px; CURSOR: hand; HEIGHT: 297px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_YCfYeb97dI0/SWanJdyYtWI/AAAAAAAAAbY/ZN6ntnxKecA/s320/NACA126.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify">¿Alguna vez sentiste que llegaste a un límite luego del cual ya no hay lugar para sorprenderse? La literatura es así de extraña. Sucede a menudo. El entusiasmo puede parecer un recurso limitado. Sin embargo, créanme, si uno insiste siempre encontrará algún terreno inexplorado. Un lugar, aunque sea mínimo, donde todavía existe el consuelo de la alegría. Aunque sea un consuelo imaginario.<br /><br />Hete aquí al humanoide, nuestro héroe habitual. Lector infatigable que a veces cree que, después de leer a <a href="http://librerohumanoide.blogspot.com/2008/04/el-buen-soldado-shveik.html">Hasek</a>, después de leer a <a href="http://librerohumanoide.blogspot.com/2008/03/viaje-al-fin-de-la-noche.html">Celine</a>, a <a href="http://librerohumanoide.blogspot.com/2008/12/el-hombre-sin-atributos.html">Musil</a>, ya poco queda, por no decir nada. ¿Lo veis? Ahí está, en el bar de siempre, mesándose su barba. ¿Qué os pasa que estáis inquieto, eh? ¿Qué significa esa sonrisa en vuestro rostro?<br /><br />Ah, perro. Estás volviendo a sonreír. Eso es lo que sucede. Has vuelto a disfrutar como ya creías que no volverías a disfrutar. Incluso cuando no te haya gustado el desenlace de la novela, bah. Eso es un detalle. No podrías encontrar mayores objeciones. Has quedado encantado. Nuevamente.<br /><br />La literatura. ¡Qué fenómeno tan extraño!<br /><br />Por cierto, la novela cuenta las aventuras de cuatro jóvenes de Europa del este, que han sido convocados para el festival del espíritu renaciente. Se trata de cuatro jóvenes poetas, colegas, amigos. Todos personajes de cierta importancia de la escena local bohemia. Los organizadores del festival no han reparado en gastos, si hasta les han brindado un hotel y hasta un guía que los acompañará en su estadía. Aunque estos caballeros, a decir verdad, lo único que les interesa es irse de copas. Y así lo hacen. Cada uno de los personajes está deliciosamente caracterizado. Incluso los personajes secundarios.<br />Transcurre así: Una descripción del viaje y las circunstancias que cada cual atravesó hasta llegar allí, la ciudad donde transcurre el festival. El reencuentro. La precipitada e inevitable decisión de irse a beber. El cronograma de actividades, el delirio, la borrachera.<br />La tertulia se prolonga hasta horas absurdas. Mientras tanto, cada cual intenta transmitir algo a los demás que se sabe decisivo, aunque intangible. Ruedan argumentos de libros que no serán escritos, poemas transfigurados por el recuerdo de una memoria alcoholizada. Experiencias únicas, extravagantes, un tanto peligrosas, embriagados por su propio entusiasmo, hasta se creen capaces de burlarse de un mafioso peligroso que ha venido a saludarles.<br /><br />El guía se ha puesto como una cuba y, luego de que quebrara, lo encierran en el baúl de un coche que reconocen como el del señor Popel, uno de los que ha financiado el festival y con quien han hecho buenas migas.<br /><br />Aunque las aventuras, apenas comienzan en la trasnoche. A cada personaje le ocurren cosas distintas y el destino de cada uno pareciera decidirse esa misma noche, de las maneras más jocosas.<br /><br />Ocurre de todo. Intentos de fuga, romances frustrados, impulsos primitivos que afloran, deudas pendientes que renacen, impulsos patrióticos irrefrenables, teorías conspirativas, búsquedas indefinibles, la vanidad de una vida consagrada, el éxtasis del público reconocimiento, la admiración, bah. Situación extraordinaria: una siniestra fiesta de la alta sociedad donde, a pesar del refinamiento de los invitados, se celebran rituales de dudosa moral.<br />Destinos que se cruzan y, al final, una revelación que no llega.<br /><br />Una novela soberbia, que destila un humor negrísimo a más no poder. Satírica, desenfada, excepcional, inolvidable. Una mirada nostálgica y conmovedora sobre una época remota. Delirante evocación de los días mejores.<br /><br />Juventud, divino tesoro.<br /><br /><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Yuri_Andrujovich">Link 1</a> – <a href="http://www.acantilado.es/ficha.asp?id=349">link 2 </a>– <a href="http://cachosdetrozosdecosas.blogspot.com/2008/12/yuri-andrujovich-recreaciones.html">link 3</a></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2295555193511244161-6154068773835292793?l=librerohumanoide.blogspot.com'/></div>Humanoidehttp://www.blogger.com/profile/10953163799316004883librerohumanoide@hotmail.com11