tag:blogger.com,1999:blog-211959642009-02-21T15:50:21.403+01:00Más allá de TanhäusserRelojes que giran en sentido contrario de las agujas de sí mismos. Rayos verdes, hombres con mentes prodigiosas y visiones a menudo certeras de una futura realidad. El mundo de la ciencia ficción, y todo aquello más que humano, como decía Sturgeon.Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.comBlogger40125tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1161272997583454782006-10-19T17:23:00.000+02:002006-10-19T17:49:58.163+02:00histo(e)rias de cine II<div align="justify">Otro de los atractivos de la ciudad de San Sebastián es su comida. Como buena ciudadana de pueblo de mar, adoro el pescado, y la ciudad ofrece cientos de lugares donde comer los mejores manjares del mar a precios asequibles... y no tan asequibles, pero que son la justificación de unos productos de mucha calidad.</div><div align="justify"></div><div align="justify">Pero si algo hace que salir por San Sebastián sea delicioso... son sus pinchos. De tortilla, de jamón, de pimientos rellenos o de combinaciones increíbles de sabores únicos. Con una buena bebida, y en buena compañía, los pinchos de San Sebastián son, como poco, un auténtico tesoro.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/foto%20083.jpg" border="0" /></div><div align="justify"><br /></div><p align="justify">Y los bares siempre están llenos. Y la gente es sociable, habla mucho, grita, se ríe, y te habla en euskera hasta que descubren que no entiendes nada de lo que te dicen. Pero estás allí, con tus pinchos y con el cine dentro de las venas... y te sientes bien. Muy bien. </p><p></p><p><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/foto%20084.2.jpg" border="0" /></p><p align="justify">Recuerdo aún el día 20 de septiembre. Nos convocaron el día antes del inicio del festival en el Kursaal (que, por cierto, no es demasiado bonito para ser la "cuna" del cine en la ciudad...) para hacernos entrega de nuestras acreditaciones, horarios, calendario de películas... nervios. Recuerdo muchos nervios. Los rencuentros con los amigos que íbamos a disfrutar del festival, la gente nueva que conocimos, la cantidad de sueños e ilusiones que empezaron a pasar por mi mente en esos momentos. En nuestro horario ponía que debíamos asistir de manera obligada a unas 23 películas, todas ellas incluídas dentro de la sección Oficial y de la sección Zabaltegi, la de nuevos directores. La alfombra roja ya cubría el suelo de la calle, la prensa colocaba sus cámaras y equipos para que todo saliera a la perfección, algún que otro actor ya se paseaba tranquilamente por las calles de la ciudad. Y yo no podía estar más nerviosa.</p><p align="justify">Pero el día grande estaba por llegar. Los días grandes: para aprovechar al máximo todo el festival tracé un ambicioso horario que me permitiera ver al día, como mínimo, una o dos películas más de las que estaba obligada a ver. Grandes estrenos, presentaciones y alguna que otra joya dentro de las retrospectivas de Lubitsch (su hija estaba en el festival, y vi alguna de las películas de su padre sentada a su lado) y de Barbet Schroeder, que fue uno de los copresentadores de la gala de inauguración.</p><p align="justify">Y al final las veintipocas películas que me obligaban a ver se convirtieron en las cuarenta y cuatro que acabé viendo. Saturación fílmica capaz de destrozar la mente a cualquiera, pero que se convirtió en el placer más dulce que recuerdo en mucho tiempo. En un momento estabas copiando a Beethoven, y al siguiente eras un miembro de una particular familia de Singapur. Podías convertirte también en un policía corrupto, o en una joven cajera del turno de noche que es retratada por un artista insomne.</p><p align="justify">Tantas aventuras y tantos recuerdos... que tan sólo me motivan para repetir el año que viene. Y repetiré, y el año que viene me espera otro festival al que no puedo faltar...</p><p align="justify">... porque el festival de Sitges 2007 va a estar dedicado a una de las películas de mi vida. A la película que ha dado nombre a mi fotolog, que me marcó desde que era un retaco, que me ha convertido en replicante en más de una ocasión: "Blade runner". </p><p align="justify">Reconozco que lo mío es grave. Me emociono un año antes... pero creo que ahora empiezo a sentir de verdad esas mariposas en el estómago al hablar de cine. </p><p align="justify"> </p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-116127299758345478?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com18tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1160766374308789932006-10-13T19:43:00.000+02:002006-10-17T21:19:13.136+02:00histo(e)rias de cineMagia. Sueños. Cine. Una ciudad preciosa. Y sobretodo mucho que aprender y compartir.<br /><br /><div align="justify"></div><div align="justify">Del 21 al 30 del pasado mes de septiembre tuvo lugar en San Sebastián el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, uno de los más importantes a nivel mundial en cuanto a cine de calidad y a glamour se refiere. Entre los muchos premios que se entregan allí está el Premio Volkswagen de la Juventud: un grupo de 350 estudiantes de entre 17 y 21 años ejercen de jurado ante óperas primas y segundas obras de directores de todo el mundo, para entregarles uno de los premios que conforma todo el palmarés del festival. Aún recuerdo cuando a principios de julio me llamaron para decirme que me habían aceptado. Aún recuerdo mis carcajadas de ilusión, mis ganas de gritar, y toda esa ilusión que empezó a crecer dentro de mí. </div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify">Y llegó el día de partir hacia allí, de recorrer los cielos hacia una ciudad que se presentaba gentil ante mis ojos, y que me iba a acoger durante unos días como cuna de mis deseos. </div><div align="justify"></div><div align="justify"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/foto%20058.jpg" border="0" /></div><p align="justify">Cuando llegamos a la ciudad empezamos a visitarla y a recorrer sus calles. Brillaba un sol espléndido, y encontramos algún día de lluvia, pero San Sebastián abrió ante nosotros sus alas para mostrarse en su máximo esplendor. Nuestra pensión estaba en el barrio viejo: bares de pinchos llenos de gente, la ebullición política inherente que habita esas calles, esos colores anaranjados que, como otras ciudades que adoro, también tiene esta ciudad. </p><p><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/foto%20078.jpg" border="0" /></p><br /><br /><p></p><p><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/foto%20063.jpg" border="0" /></p><p align="justify">Y las calles me recordaban a muchas cosas y a la vez a nada. A la vez a todo aquello que esperaba ver, y a esas cosas que nuestra memoria proyecta en los lugares más insospechados que podemos llegar a recorrer. </p><p align="justify">Seguiré hablando de cine, de más experiencias, de esas grandes películas que he visto y de todo lo que me transmitieron. Y de esa ciudad, San Sebastián... como telón de fondo sin excepción.</p><p align="justify"> </p><p align="justify">Esta crónica lleva unos días empezada, pero el tiempo ahora no me sobra, precisamente. Comienzo del nuevo curso, trabajos sobre cine, prácticas, miles de cosas que hacer, una conexión a internet pésima y varios proyectos literarios que tengo entre manos. Me disculpo ante todos vosotros... y espero que nos veamos pronto por aquí.</p><p align="justify"> </p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-116076637430878993?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1158492002823773322006-09-17T13:06:00.000+02:002006-09-17T13:20:02.840+02:00pongamos que hablo de Madrid<div align="justify">Ese sentimiento de pertenencia que pueden sentir a veces las personas en ciertos lugares es uno de los mayores misterios que rodean la existencia del ser humano. Estás por primera vez en un lugar, y te enamoras. Auténtico amor a primera vista. Ese primer gran sorbo es totalmente revelador: descubres cualidades, virtudes virtuosas y defectos irreparables, pero a pesar de las contradicciones y resentimientos de esos lugares quieres seguir bebiendo de sus calles, de esas luces anaranjadas que eclipsaron mi tintura azul aquella primera vez, de cada uno de los rincones de su piel de asfalto.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Y vuelves a pisar sus calles una y otra vez, rescribiendo la misma espiral, y aparecen las implicaciones emocionales. Empiezas a reconocer calles, lugares, y no puedes evitar sonreír a medias. Del mismo modo ambiguo que sonríes al redescubrir los puntos débiles de un amante, cuando la experiencia ofrece soltura y nos enseña a arder. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Como decía la canción... pongamos que hablo de Madrid. Pongamos que hablo de sus calles, de sus afectos y defectos, y de los míos también. De todo lo que soy y lo que no soy al respirar su aliento urbano, al atreverme a lamer su piel sabiendo que me dejará un extraño sabor que no desaparece con facilidad. Que el dulce de otros lugares será incapaz de reemplazar.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Y pongamos que hablo de ausencias, de silencios cargados de sentido, de paradas de metro que van pasando ante mis ojos a gran velocidad. Haciéndome sentir de nuevo ese aliento gélido en la nuca que, le pese a quien le pese, sigo buscando y ansío sentir.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Los caminos son desconocidos, y los destinos caprichosos a más no poder. Las indolencias vencen el pulso, la noche es de huir, y echar de menos supone un elevado precio a pagar. Y de nuevo pongamos que hablo de Madrid, de sus calles y de los seres especiales que la habitan. Yo he llegado a ver incluso duendes...</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Sé que algún día viviré en esa ciudad. Pronto o no tan pronto, mucho o poco tiempo. Tan sólo las causas y efectos de las acciones podrán opinar, y el tiempo será el único juez y testigo de lo que deba ocurrir.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">Pero a veces, cuando me propongo algo... lo consigo.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115849200282377332?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com15tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1155229011448014532006-08-10T18:54:00.000+02:002006-08-10T18:56:51.456+02:00nadie es imprescindible<div align="justify">- ¡Sigue corriendo! ¡No mires atrás! </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Ella corría a su lado, con el rostro desencajado por el terror. No podía soportar el dolor de sus piernas... dolían, dolían mucho, y los pies querían desobedecerla. Él la arrastraba de la mano, y en ocasiones la perdía. Una fuerza parecía empujarla hacia atrás, pero él no dudaba en volver a sujetar su mano, para seguir corriendo sin mirar hacia atrás. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">- ¡Maldita sea, no te pares! ¡Ahora no! Ya falta poco... ¡sigue! </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Jadeaban. Su respiración se aceleraba aún más a cada paso que daban. Sus cuerpos empezaban a flaquear, sus corazones latían rápido suplicando un respiro, un descanso, deseando intensamente que todo aquello llegara pronto a su fin. Y huían, sin saber exactamente de qué. Llevaban horas huyendo, de la mano, con la mirada al frente. Al borde de la extenuación. Habían dejado demasiadas cosas atrás, porque les perseguían, y no había tiempo para nada. Era tiempo de correr, de escapar. De cerrar los ojos y no pensar en nada. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Y sus corazones seguían latiendo desesperadamente, recordándoles que de un momento a otro dejarían de servirles y les dejarían abandonados en mitad de aquel vasto desierto. A merced de sus perseguidores. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Sus pies acabaron por ceder. No podía soportarlo más. Ella cayó al suelo de rodillas, y se clavó piedras y sucios cristales en las piernas. Sangraba, los cristales se metían dentro de su piel, indolentes, atravesándola sin piedad. No quería llorar, pero las lágrimas acabaron por vencerla. Y el sol, desde lo más alto, también empezaba a consumirla. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Él se detuvo, buscando su mano, pero no la encontró. Seguía sin mirar hacia atrás, palpaba en el aire, sin decir una sola palabra. Pero ella lloraba en el suelo, muda, mientras su piel poco a poco empezaba a paliceder. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">- No me dejes aquí... </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Empezó a alejarse de ella, lentamente. Sentía que ya estaban cerca, y no podía dejar que le mataran. De repente dejó de oír su voz, ella había desaparecido de su mente. Y ellos no andaban lejos. Arrancó a correr, con todas sus fuerzas. Ni siquiera podía sentir los pasos de sus perseguidores. No tardarían en alcanzarla, y él sólo sabía que debía huir.</div><div align="justify"> </div><div align="justify">- ¿Por qué? ¿Por...? Aargh... </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Se hizo el silencio. Ella dejó de gritar, y también dejó de existir. Pero a él parecía no importarle. Debía seguir corriendo, sin pararse, sin mirar hacia atrás. Nadie le era imprescindible. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115522901144801453?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com13tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1154461786936084142006-08-01T21:45:00.000+02:002006-08-01T21:49:46.960+02:00Y... sí...No puedo, no debo, no debería, no podría... Esto es personal y lo considero una intromisión, yo no soy más que un grano de arena en un desierto, creador de ninjas desposeídos y capitanes intergalácticos... No es de razón, no es justo, no debo poder acceder a los códigos centrales de Zion... Además, traigo la mala suerte allá, o acá, donde voy. Soy el hombre negro de la vara y el sombrero, el que aparta las llamas de su camino a costa del sufrimiento de los demás. No te atrevas si quiera a mirarme la cara, o será lo último que veas. Es mi maldición eterna. Como Christopher Lambert en The Highlanders. O como cierto perro de cierto relato que aún no ha sido escrito. Yo... soy una lacra esquivable y por tanto desdeñable. Desdéñame y será lo mejor que hagas jamás............ Y tal..........<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115446178693608414?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Moraneushttp://www.blogger.com/profile/02318617881373080776noreply@blogger.com8tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1151877142216299732006-07-02T23:51:00.000+02:002006-07-02T23:52:22.233+02:00inconciencias- Me noto mareada. Noto como un extraño cosquilleo en el estómago. ¿Crees que debería preocuparme?<br /><br />- No lo sé... ¿qué crees que puede ser?<br /><br />- Creo que se trata de las vueltas que da la vida. Están causando estragos en mi interior. Vendavales, tempestades... mis navíos están en medio de una auténtica naumaquia.<br /><br />- Puede ser. La conciencia del cambio es positiva para el ser humano. Lo ideal es estar en movimiento, no detenerse, y llevar siempre como equipaje momentos y recuerdos.<br /><br />- ¿Aunque sean azules, como lágrimas en la lluvia, y se claven como agujas de coser?<br /><br />- Hasta el fondo, una y otra vez. Ya lo cantaba Nacho Vegas.<br /><br />- A mí hay recuerdos que me siguen haciendo cosquillas.<br /><br />- ¿Y cómo te sientes?<br /><br />- No lo sé. Muchas veces odio sentir lo que siento, odio tener reacciones estúpidas ante situaciones que me son ajenas... a pesar de ser reflejos difusos y oasis borrosos de un pasado que ahora ya parece cubierto de polvo.<br /><br />- ¿Por qué?<br /><br />- Creo que voy a dejar el plumero... ¿debería?<br /><br />- ¿Te sientes especial?<br /><br />- A veces sí, pero ya no tengo a nadie que me lo recuerde. Y no paro de ver personas especiales en este mundo, y no puedo evitar sentirme absurda y vulgar. No, ya no me siento especial. Incluso mis disparos más certeros se pierden en el aire...<br /><br />- Tienes que ser fuerte y empezar a asumir ciertas cosas. Cosas que ya deberías haber asumido. Tienes fecha de caducidad.<br /><br />- Lo sé, mi carne cada día es más pálida.<br /><br />- ¿Ya has caducado?<br /><br />- No me veo bien la espalda desde el espejo. El tiempo, las palabras y ciertas certezas parecen confirmar mis sospechas. Quizá Houellebecq y yo, en el fondo, hablemos del mismo terror.<br /><br />- ¿A qué le tienes miedo?<br /><br />- No es miedo, es conciencia de pérdida en muchos niveles. Interior, exterior, cutánea y anímica. Como cuando vas en primer lugar en una carrera y cuando menos te lo esperas te adelantan y alguien se cuelga las medallas que tú... mereces. O como mínimo crees merecer y esperas que no se pierdan en el tiempo.<br /><br />- ¿De nuevo como lágrimas en la lluvia?<br /><br />- Por supuesto, sigo teniendo alma de replicante.<br /><br />- ¿Tu luz se extingue?<br /><br />- Creo que ya brillé demasiado en algunos contextos, y la máxima culminación de algunos momentos ya llegó, muy a mi pesar. Toda luz está condenada a extinguirse y a fundirse, y a acabar convertida en un cuadro más en la galería de ciertas memorias.<br /><br />- Le temes al tiempo.<br /><br />- Ya ha hecho de las suyas. Una de mis más fervientes creencias era que ciertos huecos del cuerpo y del alma nunca pueden volverse a llenar. Los surcos y las huellas de algunas personas quedan. Por un maldito error en mis convicciones he descubierto que he perdido ciertas habilidades. Y encanto, todo sea dicho. Mis disparos ya no duelen, han dejado de ser balas huecas.<br /><br />- Seguro que te has enfrentado a enemigos interiores mucho más poderosos. Recuerda su cosmética y construye una defensa adecuada.<br /><br />- Siempre he perdido.<br /><br />- No habrás luchado con suficiente ahínco.<br /><br />- Hay cosas que no quiero perder.<br /><br />- ¿Y lo que puedes ganar?<br /><br />- La culpa la tiene mi complejo de garrapata. Me aferro demasiado a algunos clavos ardiendo que quizá debería empezar a olvidar.<br /><br />- A nadie le gusta quemarse, pero una vez que te enciendes debes aprender a arder hasta apagarte.<br /><br />- Sigues parafraseando a Nacho Vegas.<br /><br />- Y lo seguiré haciendo por los siglos de los siglos...<br /><br />- ... amén.<br /><br />- A lo mejor ya has encontrado lo que buscas y no te da la gana de verlo. ¿Te has limpiado las gafas últimamente?<br /><br />- Suelo limpiarme las gafas con mis trapos sucios. Así todo sigue siempre borroso y es más fácil de soportar.<br /><br />- A pesar de la dichosa levedad del ser de la que hablaba Kundera. Levedad que puede convertirse en lastre. ¿Crees en las casualidades?<br /><br />- Creo en los momentos, como Cartier-Bresson. Instantes decisivos que pueden marcarnos para siempre y convertirnos en lo que somos o dejamos de ser. Huellas en la piel, cuadros en la memoria, retales de olvido o simples sacas de polvo y huesos. Las casualidades puede que existan en un plano paralelo, y de vez en cuando emergen en nuestras vidas. No sé... ¿qué opinas tú de la causa-efecto?<br /><br />- Opino lo mismo que tú. Cambiemos de tema.<br /><br />- Laisser faire...<br /><br />- Me conmueves. ¿Por qué no me cuentas un cuento?<br /><br />- Si te cuento alguno de mis cuentos acabarás en un estado notable de aburrimiento. Hablamos de ti. No te desvíes del tema. ¿Sigues sintiéndote extraña? ¿Mareada?<br /><br />- La vida sigue dando vueltas. Quizá no a gran velocidad, pero sí a una velocidad importante. Y no puedo evitar sentir miedo.<br /><br />- ¿Miedo? ¿Qué es lo que ocurre?<br /><br />- Creo que ya lo hemos hablado...<br /><br />- De acuerdo, dejémoslo hoy aquí. Otra noche hablaremos más. Por cierto, mientras charlábamos te he limpiado el rifle...<br /><br />- Gracias.<br /><br />- Afina tus disparos... y ya sabes qué tienes que hacer.<br /><br /><br />Apagaron sus cigarrillos y se levantaron de aquellos incómodos taburetes. Cada una de ellas salió por un lado diferente y las luces se fundieron tras ellas.<br /><br />El público estalló en aplausos. Volvían a cumplirse los preceptos de Stanislavsky.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115187714221629973?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com15tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1151414582616420942006-06-27T15:20:00.000+02:002006-08-28T20:14:00.246+02:00Akuma<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/img.jpg&v=O.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/img.jpg%26v%3DO.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">Akuma... Allá donde los reinos caen bajo los cascos de los caballos, tiñe su katana con la sangre de sus enemigos, violenta niñas y mujeres... Allá donde el sol naciente muere de pena ante su estampa, él hace de la crueldad su bandera y de la masacre sin sentido su única forma de vida... Akuma el Aniquilador...</div><div align="justify"></div><div align="justify">--</div><div align="justify"></div><div align="justify">Ésta es una pequeña colaboración del gran Gonkun, el mago gréyak con alma de ninja. Desde aquí... gracias por el texto y por la imagen.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115141458261642094?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1151341670090127012006-06-26T19:06:00.000+02:002006-06-26T19:09:16.876+02:00no direction home<div align="justify">Apareció en mi piso gritando, hablando de errores, de náuseas y de horror. Tenía la cara desencajada y las manos ensangrentadas, y venía calada hasta los huesos. En un movimiento reflejo miré hacia la ventana, buscando indicios de tormenta, pero la noche estaba totalmente en calma, al menos en apariencia. Otra calurosa noche de verano. Ella gritó, y después susurró, y en ningún caso yo entendí una palabra. Pero seguía allí, plantada ante mí, e ignorándola completamente me limité a subir el volumen del televisor. </div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify">De repente desapareció ante mis narices, como si nunca hubiese estado allí. Tan sólo dejó en el suelo un charco de agua sucia, y la huella de sus manos sobre mi piel. </div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify">Sin perder mucho tiempo me metí en la ducha, y dejé el agua correr sobre mi cuerpo durante horas. Nunca me han gustado las manchas de sangre. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115134167009012701?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com7tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1150813057970569072006-06-20T16:11:00.000+02:002006-06-20T16:19:22.980+02:00nazionarteko zinemaldia<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/2006_c_oficial_g.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/2006_c_oficial_g.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"></div><div align="justify">Quizá fue la casualidad, quizá un golpe de suerte, o quién sabe qué, pero hace poco llegó a mis manos la solicitud para formar parte del jurado juvenil en el <a href="http://www.sansebastianfestival.com/">Festival Internacional de Cine de San Sebastián</a>. El jurado juvenil está "obligado" a ver una serie de películas (entre tres y cinco al día) y a votar por ellas, y con sus votos se entrega uno de los premios más representativos de todos los que podemos encontrar en esta muestra.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify">Aún me falta saber si podré ir, si me escogerán para poder formar parte de algo tan grande durante unos días. Del 20 al 30 de septiembre, perdida entre lo colosal y lo minúsculo del cine, perdida por ese enorme laberinto para una persona tan pequeña como yo.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify">Espero poder daros pronto la buena noticia, y si no... el año que viene se volverá a intentar. Crucen los dedos por mí...</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-115081305797056907?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com19tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1149365365026857622006-06-03T21:31:00.000+02:002006-06-03T22:34:55.730+02:00Eisenstein, Kuleshov, el montaje y las emociones<div align="center"><span style="font-size:78%;color:#990000;"><em>"No soy realista. Soy materialista. Creo que las cosas materiales, la materia misma, nos da las bases de nuestras sensaciones. Me aparto del realismo para ir hacia la realidad"</em></span></div><div align="center"></div><div align="center"><span style="font-size:78%;">- Sergei Eisenstein -</span></div><div align="center"><span style="font-size:78%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Esta frase del director y teórico soviético podría resumir su ideario, su manera de interpretar y ver el cine. Eisenstein rechaza el realismo en sus obras para ir hacia la realidad, una realidad que se expresa a través del estímulo, de la sensación: estímulos visuales a cambio de una creación y producción de sentido concreta.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Es lo que se conoce como <em>montaje de atracciones</em>: una propuesta alternativa a la narración clásica de Griffith, una nueva concepción del lenguaje cinematográfico orientada hacia un determinado efecto dramático final.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Es lo más fascinante de todo. Cómo a través del montaje es posible crear metáforas inauditas, juegos malabares con las imágenes. Las teorías de Eisenstein beben de las de otro gran maestro soviético del cine: Lev Kuleshov.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Hablamos del llamado <em>efecto Kuleshov. </em>El teórico realizó un curioso experimento, que demostraría cómo el montaje es tremendamente importante en lo relacionado con la dotación de sentido a las imágenes yuxtapuestas. En una sala de proyección, ante un público que sería usado como experimentador inocente, se proyectaron intercalados unos primeros planos del actor Ivan Mozzhukhin junto a diferentes imágenes: un plato de sopa, un cadáver de una niña, una mujer sumamente atractiva...</span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Al acabar la proyección el público valoró el trabajo del actor, que había sido capaz de transmitir a la perfección todos y cada uno de los sentimientos que sugerían aquellas imágenes: hambre, pena y deseo sexual. </span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Lo que no sabían es que los primeros planos de Mozzhukhin, en todas las combinaciones de montaje, eran exactamente los mismos: con esto, Kuleshov demostró el peso y la importancia que posee el montaje en la teoría y el lenguaje cinematográfico, y cómo éste es capaz de expresar más allá de la propia imagen.</span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Eisenstein, tal y como comentábamos, basó principalmente sus teorías en el montaje, en el intento de crear metáforas visuales a partir de un uso adecuado del montaje. Otros de sus referentes eran los ideogramas japoneses: "<em>el ideograma aislado transmite un concepto sin emociones; el poema está lleno de sentimientos</em>". Los contextos sociales que vivió Eisenstein condicionaron de manera clara su cine, como también lo hicieron los avances dentro del mismo cine: la aparición del cine sonoro ("cine hablado", tal y como lo llamaban Chaplin y el teórico ruso, infravalorando el sonido en los films). Por eso se vio obligado a desarrollar un contrapunto a su teoría del montaje de atracciones, con la colaboración del compositor Sergei Prokofiev, a quien Eisenstein confiaba la música de sus películas. El "<em>Manifiesto del contrapunto orquestral</em>" valoraba la música como una pieza más dentro del muro del montaje, visto como una pieza más para la producción de sentido. </span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">El cine de Eisenstein está plagado de claros ejemplos sobre su ideario, es la más fiel representación de sus teorías. El sonido en "<em>Alexander Névski"</em>, el montaje en "<em>La línea general</em>" o "<em>El acorazado Potemkin</em>", el uso del color como estímulo visual en la única escena de color que filmó el director, dentro de un film en blanco y negro, "<em>Iván el terrible: la conjura de los boyardos</em>"... una gran fuente de información para los amantes del cine, y para todos aquellos curiosos a quienes les gusta mirar más allá. </span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;"></span></div><div align="justify"><span style="font-size:100%;">Y podría hablar durante horas de los herederos de Eisenstein, profundizar en las teorías del montaje y en ese manifiesto sobre la música en las películas firmado también por Pudovkin y Alexandrov. Pero... quizá en otro momento.</span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114936536502685762?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com27tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1149001228059853072006-05-30T16:58:00.000+02:002006-05-30T17:00:28.073+02:00algo más que mis ganas<div align="justify"><br />Y me quedé ahí, absorta, mirando tu cuerpo, resiguiendo la curva de tu espalda mientras dormías.</div><div align="justify"><br />La luna abría sus piernas ante los jirones de la noche, que la penetraban con descaro, y yo seguía sumida en mis insomnes carencias mientras dormías, mientras trataba de tocar tu piel, a escasos centímetros de mí, a millones de quilómetros de distancia.</div><div align="justify"><br />Una tenue luz entraba por la ventana y desdibujaba mi propio rostro en la pared, convirtiéndome en un espectro que había perdido sus cadenas entre los poros de tu piel. Sin dejar de mirarte, sin dejar de observar esas manos que horas antes recorrían mi cuerpo intentando encontrar todos mis rincones. Y esos hombros que, en un momento de placer absoluto, me entraron ganas de morder. </div><div align="justify"><br />Seguí callada, dejando que la oscuridad evitara mis suspiros y mis indecencias, y permitiendo que el humo de la noche borrara de mi mente todos aquellos fantasmas de los que me tendría que haber librado ya. A estas alturas. </div><div align="justify"><br />Deben ser cosas de duendes. Esos duendes que coquetean con nosotros, que se enredan entre nuestro pelo, que cuelgan de los mechones rebeldes cascabeles mágicos que suenan con el viento. Y que más tarde se esfuman.</div><div align="justify"><br />Pero yo… me dejé en tu piel algo más que mis ganas. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114900122805985307?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com15tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1147974956638361652006-05-18T19:40:00.000+02:002006-05-18T20:02:45.726+02:00música eterna<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/Imagen%201651.0.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/Imagen%201651.0.jpg" border="0" /></a><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/Imagen%201648.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/Imagen%201648.jpg" border="0" /></a><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/Imagen%201647.1.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/Imagen%201647.0.jpg" border="0" /></a><br />Giraba, danzando, mientras sus pies perdían el control sobre ellos mismos. Las fuerzas del universo controlaban su alma, su cuerpo, su luz interior y exterior. </div><div align="justify"></div><div align="justify">El brillo de sus ojos. El aliento de su sonrisa. La magia de su aura multicolor.</div><div align="justify"></div><div align="justify">Y mientras giraba, a su alrededor, la música parecía surgir del todo y de la nada, y las ciudades se rendían a sus pies. Las farolas se inclinaban ante ella, haciéndole una reverencia lumínica. El asfalto recorriendo su cuerpo, como si de sus venas se tratara. Las nubes, la luna, el sol y las estrellas sbre su pelo.</div><div align="justify"></div><div align="justify">Y la música nunca se detiene. Incesante y eterna.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114797495663836165?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com12tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1147532120403395842006-05-13T16:49:00.000+02:002006-05-13T16:55:20.430+02:00lost in translation<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/LOST_IN_TRANSLATION-3.0.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/400/LOST_IN_TRANSLATION-3.jpg" border="0" /></a><br />Bob: I don't want to leave.<br />Charlotte: So don't. Stay here with me. We'll start a jazz band.<br /><br /><br />(<em>Lost in translation</em>, Sofia Coppola)<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114753212040339584?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com15tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1146833244457402262006-05-05T14:41:00.000+02:002006-05-05T14:47:24.480+02:00zapatillas<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/Imagen%201645.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/Imagen%201645.jpg" border="0" /></a><br /><br /><p align="justify">Jugueteaba con los cordones de sus zapatillas deportivas. No se los había abrochado, y de hecho... nunca lo hacía. Le gustaba caminar con los zapatos sueltos, a pesar de correr el riesgo constante de tropezarse. Pero a pesar de todo... era consciente de ese riesgo, lo asumía, y sabía que si se caía se podía volver a levantar.<br /><br />Se había sentado en el último escalón de aquel enorme edificio de pisos céntrico, grande, fantasmagórico. Cuando las luces se apagaban parecía una prisión, pero le gustaba sentir sobre su cuerpo la oscuridad tan azul que se desprendía de las paredes, por el hueco de la escalera, por los poros de su piel. Y volvía a ser otra de esas malditas noches azules que tanto detestaba, pero que en el fondo no eran más que parte de su propia realidad. Una realidad que no le disgustaba del todo.<br /><br />Nunca hubiese imaginado que una de sus noches pudiese acabar así. Parecía irreal, y todo giraba a su alrededor tomando un ritmo acelerado. Se escondía la cabeza entre las manos, intentando buscar respuesta a las miles de preguntas que se le amontonaban, pero algo dentro de ella le dijo que dejara de pensar.<br /><br />No merecía la pena.<br /><br />Se levantó y se puso la chaqueta. Cogió del suelo las llaves y se las metió en el bolsillo, y con la mirada agudizada bajó lentamente los escalones hasta llegar al portal y salir a la calle. Las farolas anaranjadas le daban la bienvenida... esa sería otra de sus noches.</p><p align="justify">Estaba sumida en miles de pensamientos que la atormentaban. </p><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114683324445740226?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com18tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1144163882492632982006-04-04T17:07:00.000+02:002006-04-04T17:18:02.523+02:00verbos en infinitivoQuiero gritar, huir, esconderme, desaparecer de todo durante un tiempo. Olvidarme de mis fantasmas, de mis defectos, de mis errores y de todo lo que he hecho mal.<br /><br />Perderme en una ciudad extraña, donde nadie me conozca. Aprender poco a poco a vivir, volver a partir de cero. Otra vez, y las que haga falta.<br /><br />Hoy tampoco tengo ganas de escribir. Necesito descansar. Leer, dormir, cantar, vivir, descubrir, aprender. Y quizá... escribir. Y muchos más verbos en infinitivo.<br /><br />Aunque mi maldita indecisión me retiene, y me limito a sobrevivir, como decía aquel cantante.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114416388249263298?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com33tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1144008970420354382006-04-02T22:11:00.000+02:002006-04-02T22:20:57.200+02:00marnie<a href="http://www.chasingthefrog.com/ClassicPosters/Alfred_Hitchcock/Marnie/Marnie-1.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.chasingthefrog.com/ClassicPosters/Alfred_Hitchcock/Marnie/Marnie-1.jpg" border="0" /></a><br /><a href="http://www.acmi.net.au/experience/images/img_marnie.jpg"></a><br />Marnie: I don't believe in luck...<br />Mark Rutland: Then what do you believe in?<br />Marnie: Nothing.<br /><br /><br />"Marnie", Alfred Hitchcock<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114400897042035438?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com7tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1143558676492466542006-03-28T17:04:00.000+02:002006-03-28T17:11:16.510+02:00fuera de servicioVoy a cerrar la parada durante unos días. No puedo permitir que el estrés pueda conmigo, pero parece que empieza a ganarme el pulso, y necesito convertir las 24 horas de mis días en 48h, sea como sea.<br /><br />Necesito <em>tiempo</em>. Tiempo para dedicarme a los estudios, para dedicarme a los demás, para miles de cosas, pero sobretodo... para mí.<br /><br />Es posible que mañana vuelva a escribir y todo sea una falsa alarma, aunque de momento prefiero cogerme unas "vacaciones" para dedicarlas a las miles de lecturas que tengo que hacer, a los miles de apuntes que tengo que estudiar, a hacer los miles de trabajos que tengo que presentar.<br /><br />Ante todo quería daros las gracias a todos por vuestros textos, por todo lo que ofrecéis en vuestros blogs correspondientes, que han conseguido que me sienta muy a gusto leyendo a gente que realmente tiene muchas cosas que decir. Por los comentarios, por las palabras, por las canciones, por las miradas, por las cosas que he aprendido y que me quedan por aprender.<br /><br />Y eso es to... eso es to... to-to-todo, amigos. De momento. Nos volveremos a ver las caras cuando menos os lo esperéis.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114355867649246654?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com17tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1143365424664141772006-03-26T11:24:00.000+02:002006-03-26T11:54:36.743+02:00canon<div align="justify">Una de mis piezas favoritas... el "Canon" de Pachelbel, interpretado por la Vienna Opera Orchestra.<br /><br />Para el deleite de todos vosotros.<br /></div><div align="justify"><br /><a href="http://s57.yousendit.com/d.aspx?id=1XCSBXU5VH3UC1LAJFVGKZVBV6">http://s57.yousendit.com/d.aspx?id=1XCSBXU5VH3UC1LAJFVGKZVBV6</a></div><div align="center"></div><div align="center"></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114336542466414177?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com12tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1143322629829476502006-03-25T22:32:00.000+01:002006-03-25T22:37:09.903+01:00det sjunde inseglet<div align="center"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/7sello.1.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/7sello.1.jpg" border="0" /></a><br />"Yo, Antonius Block, juego al ajedrez con la Muerte" </div><div align="center"> </div><div align="center"><em>El séptimo sello</em>, Ingmar Bergman</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114332262982947650?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1143215492332236572006-03-24T16:45:00.000+01:002006-03-24T16:57:09.286+01:00estado 481<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/penfield.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/penfield.jpg" border="0" /></a><br />Discó en el Penfield un estado 481. Necesitaba sentirme la mujer más feliz del mundo, aunque fuera un sentimiento impuesto. Necesitaba sentirse capaz de todo, y ver esperanzas a su alrededor. El 382 la había dejado agotada mentalmente, y necesitaba contrarrestar el efecto negativo que éste había ejercido sobre su cuerpo y sobre su intelecto. Calibró adecuadamente su órgano de ánimos, y salió de la habitación con el aspecto derrotado de siempre. El edificio donde se encontraba su piso estaba cada día más solitario, más silencioso, más vacío. Todo el mundo emigraba a las colonias del mundo exterior, guiados por esas voces enlatadas que les invitaban a “emigrar o degenerar”. El Mercerismo seguía ganando adeptos, y ella había lanzado su televisor por la ventana. Aunque la fundición con Wilbur Mercer fuera la luz que guiara sus oscuras vidas, hacía mucho tiempo que había dejado de creer en cualquier cosa que no fuera la muerte. Miraba sus viejas fotografías con una extraña nostalgia. Allí, en ese pasado tan remotamente lejano, con su madre, parecía una persona distinta. Incluso sonreía. No recordaba su última sonrisa. Las cosas habían cambiado mucho desde la última Guerra Terminal, cada día estaba más sola, y seguía escondida. Incluso su iguana había muerto. Sabía que el sol no iba a salir. Cogió de la estantería roída un viejo vinilo, y se sentó en el suelo.<br /><br /><em>Könnte jeder brave Mann<br />solche Glöckchen finden,<br />seine Feinde würden dann<br />ohne Mühe schwinden...</em><br /><em></em><br />No sabía cómo iban a acabar las cosas. Debía seguir escondida... las calles para alguien como ella eran peligrosas.<br /><br />Subió los controles de su Penfield mientras Papageno seguía entonando su cántico. Cerró los ojos, y simplemente se dejó llevar. Se sintió cansada, más cansada que nunca, y sintió miedo. Tanto miedo como nunca antes había sentido... ¿ya habían pasado cuatro años? Los viejos como Roy, entonces... tenían... razón...<br /><br />Frío. Oscuridad.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114321549233223657?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com11tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1143101738070413432006-03-23T09:11:00.000+01:002006-03-23T09:17:24.003+01:00ecce homo<div align="center"><em>Ja! Ich weiss, woher ich stamme!</em></div><div align="center"><em>Ungesättigt gleich der Flamma</em></div><div align="center"><em>Glühe und Verzehr ich mich.</em></div><div align="center"><em>Licht wird alles, was ich lasse:</em></div><div align="center"><em>Flamme bin ich sicherlich.</em></div><div align="center"><em></em></div><div align="center"><em></em></div><div align="center"><em>***</em></div><div align="center"><em></em></div><div align="center"><em></em></div><div align="center"><em>¡Sí! ¡Sé de dónde procedo!</em></div><div align="center"><em>Insaciable cual la llama</em></div><div align="center"><em>quemo, abraso y me consumo.</em></div><div align="center"><em>Luz se vuelve cuanto toco</em></div><div align="center"><em>y carbón cuanto abandono:</em></div><div align="center"><em>llama soy sin duda alguna.</em></div><div align="center"><em></em></div><div align="center"></div><div align="center"><em></em></div><div align="center"><strong><span style="font-family:trebuchet ms;color:#990000;"> </span></strong></div><div align="center"><strong><span style="color:#990000;"></span></strong> </div><div align="center"><strong><span style="font-family:verdana;color:#990000;">- Friedrich Nietzsche -</span></strong></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114310173807041343?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com10tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1142966338021124182006-03-21T19:08:00.000+01:002006-03-21T19:47:41.890+01:00más allá de Tanhäusser(esta es mi réplica al post de hoy que SamCorco me ha dedicado... espero que te guste)<br /><br />Ese lunes se había levantado con el pie izquierdo. Se había dormido antes de llegar a clase, justo cuando el despertador le indicaba que debía abandonar a Morfeo, y sus ojos rojos indicaban cierta desesperación. La noche anterior se había quedado hasta tarde releyendo a Kundera, y pensando en la insoportable levedad del ser, y en la absoluta ligereza de sus pensamientos más profundos.<br /><br />Había sido un inicio de lunes complicado. El rencuentro con la realidad no había sido demasiado afortunado, y todo parecía amontonarse a su alrededor, creando una especie de muralla que trataba de contenerla y no dejarla huir. Pero con las uñas había logrado hacer un pequeño agujero y escapar de esa prisión de cartón piedra y metal.<br /><br />Esa tarde había quedado con alguien en el centro de Barcelona. Un café, una charla sobre literatura, cine y actualidad con alguien a quien no había visto nunca, pero había aceptado y faltaban menos de dos horas para poder encontrarse con él.<br /><br />Llegó a casa y dejó la mochila sobre el sofá. Sacó todos los libros, apuntes y carpetas, y metió dentro del bolso su libreta y un libro sobre cine negro, y puso pilas nuevas al discman. ¿Qué disco se llevaría? Tom Waits, o quizá The Smiths. O quizá Morrissey en solitario. Mientras cocinaba, tenía el televisor encendido: esa pequeña ventana abierta a un mundo lejano que a lo mejor nunca llegaba a conocer en primera persona, pero que ansiaba conocer. Su alma curiosa era mucho más fuerte que ella.<br /><br />Se sentó en el sofá con un plato sobre su regazo, mientras el televisor seguía vomitando malas noticias que le arrancaban la sonrisa al instante. Comió con prisa, porque se le empezaba a echar el tiempo encima, y tras recoger la cocina volvió a sentarse en el sofá. Tenía tiempo... tenía... tiempo...<br /><br /><br />Despertó de golpe a las cinco y media. Llegaba tarde a su cita, muy tarde, y era probable que él ya no estuviera allí para conocerla, para encontrarla entre los pasillos de la FNAC en la que se habían citado. Pensaría que Robotrix era una maleducada, poco formal e infiel a su palabra. Y ella incluso le llevaba un regalo...<br /><br /><br />La FNAC estaba misteriosamente desierta esa tarde. La sección de cine parecía una llanura africana, sin árboles ni jirafas en el horizonte. Ni soñadores, ni replicantes. Preguntó a todos los dependientes por el dvd de "Blade runner", con la esperanza de poder volver a encontrarle, pero no les quedaba ni uno. Los habían vendido todos.<br /><br />"Maldita sea", dijo entre dientes. "Me he vuelto a quedar sin el dvd... y sin conocer al soñador". Y salió de la tienda pensando en lo enfadado que iba a estar él. Esa noche escribiría sobre el tiempo y sobre la puntualidad. Esperaba poder redimir y depurar su culpa.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114296633802112418?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1142867815545775532006-03-20T16:16:00.000+01:002006-03-20T16:16:55.580+01:00ley secaPoco que decir y... pocas ganas de decirlo.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114286781554577553?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com6tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1142642514483841942006-03-18T01:30:00.000+01:002006-03-18T22:45:41.066+01:00nobody’s baby now<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/1600/Imagen%201460.0.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6196/2141/320/Imagen%201460.0.jpg" border="0" /></a>“Quizá regrese”, se decía cada noche, antes de acostarse. La cama estaba fría al atardecer, de madrugada, antes del amanecer. Ni siquiera los primeros rayos de sol eran capaces de caldear aquellas sábanas que se habían detenido en ese momento espaciotemporal de gélidas intenciones. Inconscientemente movía los pies intentando entrar en calor, pero una nieve ausente parecía cubrir su cuerpo, poseyendo esas sábanas que habían sido testigos mudos de miles de secretos, manías y planos indescriptibles.<br /><br />Se distraía dibujando nubes en el aire, con los pies, tratando de pintarlas con los colores de sus ausencias. Y repentinamente tomaban color rojo, blanco y azul, colores sepia y pasajes en blanco y negro. Le gustaba imaginar que viajaba en esas nubes, buscando en el cielo y en la tierra un motivo. Un solo motivo.<br /><br />Escuchaba a Nick Cave con devoción. Deseaba ser cualquier otra persona, mientras se sentía “nobody’s baby now”. De hecho nunca lo había sido. De nadie. Ahora era capaz de valorar esa libertad, esas alas cortadas que seguían ahí, en su espalda, esperando un momento de debilidad para volver a extenderse y romper mitos, esquemas y demás.<br /><br />Su vida seguiría reduciéndose a fumar a pesar de odiar el tabaco. A sonreír mientras nadie mira, a guiñarle el ojo a los semáforos, a burlarse a todos aquellos que se burlaran de sus grandes esperanzas. Seguiría tratando de esconder sus tesoros bajo el mar, buscando las joyas de viejos zares, desayunando café solo con tostadas de pan integral.<br /><br /><br />“Quizá regrese”, se dijo antes de acostarse. Y las sábanas seguían tan frías como siempre.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114264251448384194?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com9tag:blogger.com,1999:blog-21195964.post-1142633196056433052006-03-17T22:52:00.000+01:002006-03-17T23:06:36.100+01:00el mar, la marMe gusta oler la sal del mar, ponerme delante de las rocas y sentir que no soy nada de nada ante su inmensidad. Tengo claro que si me retara a un pulso tengo todas las de perder. Qué puede echarle en cara una simple mortal a toda esa profundidad y a esos abismos...<br /><br />Si algo me gusta de mi pueblo es poder tener el mar tan cerca y poder sentarme en su falda las tardes frías de invierno para confesarle miles de secretos. Para contarle cuentos de pan y pimiento, para esconder la mirada ante cualquier ola que intente intervenir en esos momentos mágicos.<br /><br /> Tenía muchas ganas de volver a ver el mar bravo de mi costa. Brava, también. Tengo varias cosas que contarle.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21195964-114263319605643305?l=masalladetanhausser.blogspot.com'/></div>Robotrixhttp://www.blogger.com/profile/07766905307249420169noreply@blogger.com4