tag:blogger.com,1999:blog-20275076.post-1152384202534958762006-07-08T14:10:00.000-04:002006-07-08T14:43:22.603-04:00Consejos imprudentes de un cinéfilo que devino guionista I<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5495/2027/1600/MVC-003F.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5495/2027/320/MVC-003F.jpg" alt="" border="0" /></a><br /> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Todos alguna vez nos hemos preguntado cómo se escribe un guión. Esta pregunta parece tonta, sobre todo cuando has tenido una formación especializada. El que más y el que menos, que ha intentado creer que es un guionista o que cuenta con la capacidad para ello, ha matriculado algún que otro curso, aunque hay quienes jamás lo han hecho y son excelentes profesionales. Pero la pregunta de cómo se escribe un guión jamás llega cuando somos novatos, llega cuando nos hemos probado en el terreno y tenemos, por lo menos conciencia, de que cuando nos sentamos a escribir sale una historia que no sirve para otra cosa que no sea para el cine.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Después de quedar miope leyendo y releyendo libros, manuales, formularios, recetas, artículos y entrevistas sobre las esencias y en <i style="">non plus ultra</i> del guión cinematográfico,<span style=""> </span>cada vez sé menos de cómo se escribe un guión. Las reglas escritas en piedra de Hollywood, las tendencias escriturales europeas, la manera expositiva oriental y el recetario personal de algunos cineastas lucidos no hacen más que asfixiarme y entre los productores obtusos y el sectarismo de los grandes estudios estoy realmente hasta los mismísimos cojones.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Siempre he creído que los decálogos, los consejos, y las fórmulas no deben ser camisas de fuerza, más bien luces sobre el camino, anunciación de secretos y tentación constante a creer en uno mismo. Por eso es que cuando uno está saturado de la “metatranca” (sustancia altamente densa de la zona teórica) y de los idiotas, no tienen otro nombre, que creen que las reglas son el único asidero, uno termina preguntándose cómo se escribe un guión de alguna factura y algún vuelo.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Todos hemos querido escribir el gran guión de nuestra época, la megalomanía y el ego si te lo tomas en serio terminan devorándote. Ese trascendentalismo y ese afán de hito no hace más que alejarnos de la realidad del oficio de escribir buenos guiones. Pero, ¿cómo demonios se escriben buenos guiones?<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Lo primero es estar seguro de que queremos escribir cine, pensar cine, soñar cine y rezumarlo por los poros. Si al menos alguna de esas cosas no te suceden, ni lo intentes. Se puede escribir tres actos muy bien estructurados, con sus giros argumentales en la página precisa, modelar un clímax a tiempo y cerrar las 90 o 120 páginas con un epílogo que ni </span>Shakespeare<span style="" lang="ES-TRAD"> teniendo un amor por el cine como los licántropos aman a los vampiros, pero eso no basta. Si malo es la ignorancia técnica, fatal es el oficio frío y álgido que responde más a la matemática que a las emociones. Un guionista no es un sujeto flemático que sacaba buenas notas en ciencias, no es un ser ordenado, ni racional, ni pragmático; un guionista es un cinéfilo adicto que se cansó de que hicieran bodrios, que descubrió la relojería del discurso fílmico y decidió construir su propia maquinaria, no para impresionar, sino para fascinar y deleitar a otros, ah y ganar el pan.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Soy de los que no le gusta aburrirse, de los que no soporta la nadería, ni la maraña verbal, supongo que los que amen el buen cine también les pase. Por lo cual, de aquí se desprende que no debemos aburrir, pero cuidado, no confundamos las cosas, para vencer el aburrimiento no es necesario crear un personaje que mate a seis personas en los primeros minutos, después realice un ritual satánico donde se convierte en camaleón y los marcianos atacan a la media hora creando un caos en la tierra, todo sazonado con balas plutónicas, ovnis, megatsunamis, erupciones volcánicas y travestís caníbales que deambulan por ciudades góticas. Ufff, despacio, constante acción y giros dramatúrgicos bruscos espantan, no “enganchan” ni al peor de los espectadores, además el tremendismo exaltado a niveles nocivos es síntoma de esterilidad de pensamiento, aunque podríamos ganar una Frambuesa de oro.<o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES-TRAD">Si violamos un poco esos lapidarios principios de Hollywwod con materia interesante que provoque la curiosidad del espectador, si </span><span style="" lang="ES-MX">armamos</span><span style="" lang="ES-TRAD"> un entramado que sorprenda, no que engañe, y logramos contar con un ritmo interno propio, entonces estamos logrando un guión bueno, que no quiere decir que es el gran guión, ni el que sofocará las taquillas con sus éxitos. Por otro lado, la incapacidad para evaluar lo nuevo, la necesidad de etiquetar y enjaular el estilo, ha provocado que los críticos endiosen todo aquello que no entienden, que aburre y que es culturulogicamente denso, incluso son capaces de endiosar el glamour melodramático, la lloradera asqueante y lastimosa para contraponerlo al cine de “acción” comercial y barato. Si a esto le añadimos que toda arqueología, pieza empolvada de la cinematografía con ciertos aires extravagantes y alguna escena memorable, tiende a convertirse en clásico, no es difícil percatarse de que escribir guiones es tan riesgoso como volar prototipos de aviones de guerra. Así que no te preocupes si construyes una secuencia de alguien con una antorcha iluminando una cueva durante quince minutos sin diálogos, ni música. Si esto se logra producir, ya alguien dirá que es arte y siempre hay quienes tienen gustos que merecen palos.<o:p></o:p></span></p>Yam Montañahttp://www.blogger.com/profile/15006386332158659750yam72cu@gmail.com