tag:blogger.com,1999:blog-202304752009-07-11T00:01:15.674-07:00AL MARGENESTE ES BLOGG DE EDUARDO NABAL. UN BLOGG PARA LA CREACION LITERARIA,EL ENSAYO DE TODO TIPO, LA OPINIÓN SOCIOPOLÍTICA Y EL ACTIVISMO ANTIHETEROSEXISTA
"Cuando el hacha entro en el bosque, los árboles dijeron: el mango es uno de los nuestros" (pegatina de coche, citada por Alice Walker en "En posesión del secreto de la alegría")eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.comBlogger47125tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-61463729790143539042009-07-10T23:56:00.000-07:002009-07-11T00:01:15.686-07:00EL PATINADOR Y LA MUERTE<a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Slg4dXTbO4I/AAAAAAAAAOU/-W7_tQGuFx0/s1600-h/paranoid+cartel.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357093833880058754" style="WIDTH: 89px; CURSOR: hand; HEIGHT: 126px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Slg4dXTbO4I/AAAAAAAAAOU/-W7_tQGuFx0/s400/paranoid+cartel.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br /><br /></div><div align="justify"><strong>PARANOID PARK</strong> </div><div align="justify"><br /><br /></div><div align="justify"></div><div align="justify"><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Slg4TyDro3I/AAAAAAAAAOM/Lfmo5F8Jxo4/s1600-h/paranoid+park.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357093669263090546" style="WIDTH: 150px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Slg4TyDro3I/AAAAAAAAAOM/Lfmo5F8Jxo4/s400/paranoid+park.jpg" border="0" /></a><br /><br /></div><div align="justify"><br />Con casi dos años de retraso y precedida por el relativo éxito de “Mi nombre es Harvey Milk” llega a las carteleras españolas “Paranoid Park”, una de las películas en las que el director de “Mala noche” se adentra nuevamente por los senderos de la experimentación lingüística y el retrato de una juventud desorientada. Incluida, algo a la ligera, en el bloque de obras que forman “Elephant”, “Last Days” y “Gerry” -todas realizadas con pocos actores y presupuesto- “Paranoid Park” es, seguramente, la más brillante de todas en su disección de los males que acechan a la sociedad estadounidense contemporánea y en el equilibrio entre sus ambiciones y logros artísticos . De nuevo, un escenario muy querido por Van Sant: los institutos de enseñanza media donde esos jóvenes mimetizan los peores valores de una sociedad enferma, y nuevamente una propuesta formal anti-narrativa apoyada en un esquema argumental más o menos coherente (aquí basado en una novela policiaca de Blake Nelson), que se desorganiza para que el relato adquiera su forma obsesiva y logre su sentido dentro de la mente de los actores. En esta ocasión el protagonista absoluto es Alex, un joven Squater, hijo de padres divorciados, que ve su vida solitaria desbaratada cuando mata accidentalmente a un guarda de seguridad después de una noche de juego.</div><div align="justify"><br /><br /></div><div align="justify"><br />Van Sant de nuevo combina imágenes hiperrealistas con otras de carácter onírico, aunque su apuesta es más contenida que en otras ocasiones y logra hacer un nudo en la garganta del público con ese diario íntimo de un adolescente embotado intentando dar sentido a un suceso que marcará su vida para siempre, pero que él no puede contar a nadie. Nadie está dispuesto a escucharle, todo sucede en tu interés . La cámara se encandila por igual con las imágenes semidocumentales de esos jóvenes patinadores en acción que con el deambular de Alex por las casas, los caminos, los parques de cemento y los pasillos del colegio donde estudia y descubre el sexo y la muerte con una extraña frialdad y desapego. La incomunicación, la pandilla, la búsqueda de afecto y la violencia soterrada en la sociedad norteamericana contemporánea son algunos de los temas de esta pequeña, pero bella y estremecedora, fábula sobre el asilamiento espiritual, la alienación y la pérdida de la inocencia.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-6146372979014353904?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-60458045617643123752009-04-13T12:46:00.000-07:002009-04-13T13:23:55.032-07:00Adios, Eve<a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SeOW9-YjT9I/AAAAAAAAAOE/VdGSlPH51zc/s1600-h/200px-Eve_Kosofsky_Sedgwick_by_David_Shankbone.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324265175944220626" style="WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SeOW9-YjT9I/AAAAAAAAAOE/VdGSlPH51zc/s400/200px-Eve_Kosofsky_Sedgwick_by_David_Shankbone.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://almargendemi.blogspot.com/2009/04/adios-eve.html">Adios, Eve</a><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SeOW9-YjT9I/AAAAAAAAAOE/VdGSlPH51zc/s1600-h/200px-Eve_Kosofsky_Sedgwick_by_David_Shankbone.jpg"></a><br />Ha muerto Eve Kosofsky y Sedgwick cuya "Epistemología del armario" me hizo pensar de otro modo la literatura y el cine. Ella no tenía pelos en la lengua, su pensamiento desafío al heterocentrado canon académico. Adios, Eve.<br />Posted by eduardo at <a class="timestamp-link" title="permanent link" href="http://almargendemi.blogspot.com/2009/04/adios-eve.html" rel="bookmark">12:46 PM</a> <a class="comment-link" onclick="" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=20230475&postID=6045804561764312375">0 comments</a> <a title="Edit Post" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=20230475&postID=6045804561764312375"></a></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-6045804561764312375?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-81220492332206558532009-04-09T06:45:00.000-07:002009-04-09T07:01:57.680-07:00DE HERMANO A HERMANO<a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Sd3_upV7OwI/AAAAAAAAAN8/rg4T23zW1cY/s1600-h/brother_to_brother.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322691511458675458" style="WIDTH: 260px; CURSOR: hand; HEIGHT: 346px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Sd3_upV7OwI/AAAAAAAAAN8/rg4T23zW1cY/s400/brother_to_brother.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Sd3_PRtdjFI/AAAAAAAAAN0/Y4d9a_coI-0/s1600-h/180px-Jamesbaldwin.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322690972538997842" style="WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 254px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Sd3_PRtdjFI/AAAAAAAAAN0/Y4d9a_coI-0/s400/180px-Jamesbaldwin.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Sd38a8my2OI/AAAAAAAAANs/kxGB1Xqm25Q/s1600-h/brother.jpg"></a><br /><strong>"Nuestras ciudades están increíblemente faltas de amor"</strong> </div><div><br />James Baldwin</div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-8122049233220655853?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-7213030569438271672008-12-17T13:58:00.000-08:002009-01-06T14:04:01.921-08:00EVENING<a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SUl2TESsEVI/AAAAAAAAAM8/qxXkmN7ogsY/s1600-h/evening.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280882108010336594" style="WIDTH: 99px; CURSOR: hand; HEIGHT: 146px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SUl2TESsEVI/AAAAAAAAAM8/qxXkmN7ogsY/s400/evening.jpg" border="0" /></a>
<br />
<br /><div align="justify">EL ATARDECER</div>
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<br /><div align="justify"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="
<br /><em><strong><span style="font-size:85%;">
<br /></span></strong></em><em><strong><span style="font-size:85%;">“Se un hombre, escandaliza a tus padres”
<br />Anne (Claire Dannes)</span></strong></em></div>
<br /><em><strong><span style="font-size:85%;">
<br /><div align="justify">
<br />“Ni Wittgenstein ni la clase de filosofía ¿que hay para comer?
<br />Buddy(Hugh Dandy)</span></strong></em></div>
<br />
<br /><div align="justify"></div>
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<br />“El atardecer” de Lajos Koltai recupera el valor en alza como guionista del novelista Michael Cunningham autor de “Las horas” y “Una casa en el fin del mundo”. Bellamente rodada y con un impresionante plantel de actrices de todas las edades, “Evening” no ha tenido la repercusión de los otros filmes en los que ha participado Cunningham a pesar de incidir en las mismas constantes: la familia y sus roles, el paso del tiempo, la muerte, la sexualidad, cómo se determinan el pasado y el presente y una reflexión ambivalente sobre los sueños incumplidos. “El atardecer” comparte con “Las horas” un impresionante reparto coral femenino y con “Una casa en el fin del mundo” una reflexión -menos importante, pero más acerada aún - sobre la imposibilidad de vivir la homosexualidad en EEUU en épocas de constricción moral y cortapisas espirituales. </div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SUl2iNPbPvI/AAAAAAAAANE/ui3cSKkcmhk/s1600-h/el+atardecer.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280882368110608114" style="WIDTH: 135px; CURSOR: hand; HEIGHT: 63px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SUl2iNPbPvI/AAAAAAAAANE/ui3cSKkcmhk/s400/el+atardecer.jpg" border="0" /></a>
<br /><div align="justify">
<br />El filme transcurre a lo largo de la agonía de Anne (Vanessa Redgrave). Recuerda ésta su juventud, en particular la ocasión en que se enamoro localmente de un hombre llamado Harris (Patrick Wilson) durante la boda de su mejor amiga en una lujosa mansión de Newport. Harris era idolatrado por todas las chicas del lugar, y aunque estaba enamorado de “Anne joven” (interpretada por Claire Dannes) se casó con una enfermera, tras esa larga boda que acabó convertida en tragedia. Una trama folletinesca salvada por esos elementos de modernidad y delicadeza que Cunningham y Koltai ponen a la novela original de Susan Minot, coguionista del filme.
<br />
<br />Algunas imágenes de postal, remedos del melodrama clásico forzados y varios trucos característicos del cine de Hollywood no impiden que “Evening” sea un filme hermoso, una bella tragedia sobre los errores del pasado y la cobardía ante la autenticidad y de la dificultad de ser uno mismo ante un mundo patriarcal y asfixiante en el que las mujeres y los gays fueron educados en la renuncia. Hay varios protagonistas en un relato coral que, a pesar de la vitalidad de algunos momentos, deja un poso de languidez y amargura. Uno es Anne, otro es su hija Nina (Toni Colette), enfrentada a su embarazo, y Harris, pero desatasca la figura de Buddy al que da vida con intensidad Hugh Dancy -secretamente enamorado de Harris-, un personaje que parece salido de la pluma de Tennesse Williams. Destacable es un gran cameo: el de Meryl Streep como Lila, aquella chica que se casó con un hombre al que no quería.
<br />
<br />Algunas de sus imágenes nos recuerdan a los melodramas de los años cincuenta, algunos recursos visuales son algo acaramelados y hay instantes algo convencionales pero otros están dotados de una extraña fuerza dramática: particularmente aquellos en que el director enfrenta a las dos hijas de Anne (Toni Colette y Natacha Richardson) o en los que encara-con mayor pasión aun- a “Anne Joven” con Buddy, sorteando la verdad, “guardando las apariencias”. La vitalidad de Redvrage y Dannes hacen creíble un personaje femenino complejo que mientras delira en su agonía hurga en las heridas de su pasado al tiempo que recuerda momentos felices como aquel en el que canta con felicidad y pasión en la boda de su amiga. </div>
<br /><div align="justify">
<br />“Evening” es, como “Las horas”, una historia sobre la frustración de las mujeres del pasado vista por las mujeres del presente y “el futuro” y a la vez la historia de un personaje gay que se destruye por ser incapaz de enfrentarse a un mundo anticuado y varonil. El mismo mundo que retrata Cunningham en sus novelas y que han retratado con desiguales pero interesantes resultados Stephen Daldry, Nicholas Meyer y Lajos Koltai.</div>
<br /><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-721303056943827167?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-57288971993441642472008-11-27T05:49:00.000-08:002008-11-27T05:55:57.618-08:00AUSENTE<div><br /><br /><div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SS6mcrb7HSI/AAAAAAAAAKQ/lugqHYbto5o/s1600-h/AG8ZGJ7CARTPS5HCA1GZEDGCACZT0K8CAR89JT5CASW0X1TCABPHBWICAMQ52KICA5SMBEJCA2S82B7CABPBFWBCAAADJPPCAWO4XK8CAL3HI77CA87GI36CABM7LYVCAW7A3P7CAIGSXVNCAUVTY2I.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273335225323822370" style="WIDTH: 96px; CURSOR: hand; HEIGHT: 142px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SS6mcrb7HSI/AAAAAAAAAKQ/lugqHYbto5o/s400/AG8ZGJ7CARTPS5HCA1GZEDGCACZT0K8CAR89JT5CASW0X1TCABPHBWICAMQ52KICA5SMBEJCA2S82B7CABPBFWBCAAADJPPCAWO4XK8CAL3HI77CA87GI36CABM7LYVCAW7A3P7CAIGSXVNCAUVTY2I.jpg" border="0" /></a> <a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SS6miRlVN6I/AAAAAAAAAKY/3LdDlKhpViY/s1600-h/AJ6UJXXCA3NNR9GCAXI8X9MCAX3O6XKCAL3WQDICAL3LM9LCAZGE1BSCAPVQYAACA1S5L2RCAZBFZV5CA4OKH0NCAE4HBDCCAY1GISOCAMIZROACARG3MP6CAM9Z1Z2CAQIEKMZCA27SX0GCAPWNI58.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273335321463175074" style="WIDTH: 85px; CURSOR: hand; HEIGHT: 127px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SS6miRlVN6I/AAAAAAAAAKY/3LdDlKhpViY/s400/AJ6UJXXCA3NNR9GCAXI8X9MCAX3O6XKCAL3WQDICAL3LM9LCAZGE1BSCAPVQYAACA1S5L2RCAZBFZV5CA4OKH0NCAE4HBDCCAY1GISOCAMIZROACARG3MP6CAM9Z1Z2CAQIEKMZCA27SX0GCAPWNI58.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><div align="justify"><strong>STOP- LOSS</strong> (AUSENTE)<br /><br /><span style="font-size:85%;"><em>REESCRITURAS DE LA MASCULINIDAD EN EL CINE ESTADOUNIDENSE ACTUAL</em></span></div><br /><br /><br /><span style="font-size:85%;"></span><div align="justify"><br /><br /><span style="font-family:arial;">El protagonista de “Ausente (Stop-Loss) Ryan Phillippe se llama Brandon, al igual que la/el protagonista del primer largometraje de la realizadora Kimberley Pierce, la dura y laureada “Boys don’t cry”, sobre el fatal destino de un transexual masculino que va a parar con sus errabundos huesos en un pequeño pueblo de Nebraska. En su segundo trabajo la joven e intrépida directora se adentra en el tema de jóvenes soldados enviados a Irak y en las secuelas personales y psicológicas que su estancia en el territorio de guerra tienen sobre sus cuerpos y sus almas. “Ausente (Stop-Loss)” es una virulenta crítica contra el militarismo patriotero instalado en el seno de la sociedad estadounidense pero se aleja de la denuncia semidocumental de los filmes de Michael Moore para adentrarse -sin escamotear esas escenas realistas de la crudeza de la guerra, con las que se abre el filme y que repiten con una clara intención de denuncia sociopolítica- para instalarse, de nuevo, en un crudo drama intimista con la pandilla disfuncional, la familia y la soledad en el interior de una sociedad que se debate entre la aparente modernidad en sus formas y la pervivencia de valores y rituales caducos que se materializan de forma violenta en la acción que las instituciones de poder tienen sobre la vida de los y las jóvenes de hoy. Esos mismos moteles de carretera, esas mismas escenas de tensión, amor y desamor en el interior de las casas, esa misma huida en coche hacia un futuro mejor que no se materializa. </span></div><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><br /></span> </div><span style="font-family:arial;"><div align="justify"><br />Brandon "King" es un “héroe”, un rey de pies de plomo instalado en un mundo falsamente apacible, y esa etiqueta va a volverse contra él cuando creyendo haber finalizado su andadura en los territorios (Irak, Afganistán) de la matanza vuelva a ser reclutado a la fuerza para volver a ese mundo de horror y deshumanización que creía haber abandonado del todo. El protagonista, presentado como el más equilibrado de los jóvenes que vuelven -emocionalmente desbaratados- de esa guerra se encontrará con una pesadilla kafkiana cuando trate de eludir la “letra pequeña” de ese contrato vital que quiere enviarlo de nuevo a matar, a ver morir y a la posibilidad de ser matado. Su huida es un desastre y las heridas del pasado y el presente salen a flote. La institución militar que ha moldeado su vida y lo ha alejado de esa Texas natal- aparentemente idílica- lo requiere de nuevo, porque necesita más soldados jóvenes para una guerra absurda que es vista de modo diferente por los que la patrocinan y sostienen que por los que, contra su voluntad, participan en ella.<br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SS6mwmMIhrI/AAAAAAAAAKg/Ly8hUTI3IFg/s1600-h/A9OX7AJCA1Y9962CAHZWJF2CAJW7644CAMKA9L5CAAZDNPWCA00NXDHCAV3Y2TPCAMR845CCAKAD1QJCAB9N4NTCA8ROYHVCAYTUYKUCAK7HXRXCA5BD1IYCAKRBT91CAUIIUB9CAY4E44QCAJTU5WC.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273335567512798898" style="WIDTH: 130px; CURSOR: hand; HEIGHT: 87px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SS6mwmMIhrI/AAAAAAAAAKg/Ly8hUTI3IFg/s400/A9OX7AJCA1Y9962CAHZWJF2CAJW7644CAMKA9L5CAAZDNPWCA00NXDHCAV3Y2TPCAMR845CCAKAD1QJCAB9N4NTCA8ROYHVCAYTUYKUCAK7HXRXCA5BD1IYCAKRBT91CAUIIUB9CAY4E44QCAJTU5WC.jpg" border="0" /></a></div><div align="justify"><br />Hay algo no obstante que falla en “Stop-Loss” y que no fallaba en “Boys don´t cry” y es el actor protagonista y una construcción dramática redonda. Frente a la espléndida Hilary Swank del filme citado encontramos aquí un esforzado trabajo de un actor de recursos limitados, Ryan Phillippe. Con todo el segundo largo de Kimberley Pierce reflexiona sobre la alienación de esos soldados convertidos en máquinas de matar, en tigres de papel y sobre el fascismo latente en la sociedad occidental que trata de importar democracia cuando ni siquiera la tiene en sus propias fronteras. Aunque su final ambivalente nos deja un poco desconcertados el filme contiene dos secuencias impagables en el cine del momento: la visita de Brandon y Michelle (un esforzado trabajo de la joven Abbie Cornish) al hospital de heridos de guerra -donde se contrapone la falsa entereza del “soldado ejemplar” con la sinceridad y sensibilidad de los “cuerpos mutilados” a los que va a visitar- y la pelea entre Brandon y su mejor amigo en el cementerio, rodada casi como una escena de amor. “Stop-Loss” es una violenta requisitoria contra la política interior y exterior militarista del gobierno Bush y una tímida aunque interesante reflexión sobre el disciplinamiento de los cuerpos masculinos y la destrucción de las mentes de esos chavales que, como los soldados de Eytan Fox, tienen que creer que luchan por algo antes de darse cuenta de que han luchado contra sí mismos por valores caducos y banderas ya gastadas. El regreso a casa pone de relieve que han estado en un territorio que no es el suyo, que han matado en pasillos y cocinas como las ellos mismos habitan. Cronista implacable de las cloacas de la Norteamérica provinciana Kimberley Pierce es un nombre al que hay que seguir la pista.</span></div></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-5728897199344164247?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-25770104593938162102008-10-31T07:10:00.000-07:002008-10-31T07:15:16.628-07:00¿SEGUIMOS EN EL DESIERTO?<a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SQsS5gcp6EI/AAAAAAAAAKI/fQoIk3Wk-vA/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263321368684521538" style="WIDTH: 124px; CURSOR: hand; HEIGHT: 86px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SQsS5gcp6EI/AAAAAAAAAKI/fQoIk3Wk-vA/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SQsSnGe4cKI/AAAAAAAAAKA/7cc5od8gciM/s1600-h/desert+hearts.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263321052476895394" style="WIDTH: 87px; CURSOR: hand; HEIGHT: 111px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SQsSnGe4cKI/AAAAAAAAAKA/7cc5od8gciM/s400/desert+hearts.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br /><br /><em>“Media hora más contigo”</em> de Donna Deitch sigue maravillosamente en pie, gracias a la fuerza de la construcción dramática de un relato que oscila entre el cine clásico y el cine provocador e independiente. Una pequeña obra maestra de la que, aún hoy, no me explico por qué es tan borroso el recuerdo de la primera vez que la vi ni por qué los espectadores de uno y otro lado del mundo no le han otorgado el lugar que merece en el la historia séptimo arte.<br /><br />Parece como si Cay (Patricia Charbonneau) nunca hubiera subido a ese tren y los espectadores se hubieran quedado en Reno dándole vueltas al asunto, escuchando la música del rancho, jugando en el casino o haciendo de sheriff del condado. “Desert Hearts” supuso una bocanada de aire fresco en el cine del momento protagonizado por mujeres y no digamos ya en el aún más exiguo cine realizado por mujeres.<br /><br />“<em>Media hora más contigo”</em> contiene algunos recursos narrativos característicos del momento como la cortinilla, los lugares idílicos y asfixiantes o los secundarios definidos con trazo grueso, pero estos elementos -aparentemente molestos- están utilizados con notable inteligencia al igual que su construcción en sólidos episodios narrativos y sin ningún tipo de aspaviento visual. Estamos ante el transcurrir implacable de una fábula que a la vez parece lánguida y acelerada, tierna y dura, suave y dolorosa.<br /><br />La escena central de la película es una de las secuencias de amor mejor rodadas de la historia del cine con un empleo asombroso del fundido encadenado y un sobrio juego con los colores encendidos y apagados, una variedad cromática que han presidido toda la narración.<br /><br />Jane Rule, autora de la novela original y coguionista del filme, desafió a la sociedad estadounidense de los ochenta de forma más lúdica y menos pesimista de lo que lo ha hecho Annie Proulx recientemente con “<em>Brokeback moutain”.</em> A diferencia de la historia de Jack y Ennis, la de Cay y Viven tiene un final feliz y sus secuencias de erotismo no muestran ningún tapujo. Aún hoy sirven de modelo para actrices que dudan como interpretar una secuencia de amor entre mujeres. El sentimiento de culpabilidad y el desconcierto se diluyen y aparece la dicha. Aunque su construcción es la de un drama familiar, coral y se enmarca en una microcomunidad que pretende ser el reflejo de un universo aparentemente convencional, la fuerza que adquieren los personajes de Cay y Vivien y la inversión final de sus papeles logran un broche de oro para un trabajo que destila a la vez vitalidad y melancolía. </div><br /><br /><div></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-2577010459393816210?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-12919594341157564552008-09-02T14:02:00.000-07:002008-09-07T13:08:55.471-07:00WALK ON WATER<a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL2tBWeN2zI/AAAAAAAAAJQ/Dj868r8_Z8A/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241535780052917042" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL2tBWeN2zI/AAAAAAAAAJQ/Dj868r8_Z8A/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><br /><div align="justify"><em><strong><span style="font-size:130%;">El espía que ¿me amó?</span></strong></em><br /><br /><br /><span style="font-size:85%;"><em>Hansel y Gretel están vivos y bien<br />Y residen en Berlín<br />Ella es camarera y sirve cócteles<br />Él participó en una película de Fassbinder<br />Y ahora, de noche, se sientan juntos<br />A tomar Schapps y Gin<br />Y ella dice: Hansel, de veras me deprimes<br />Y ella responde: Gretel, de veras puedes ser una perra<br />Y continúa: he malgastado mi vida en tu tonta leyenda<br />Cuando mi único y verdadero amor<br />Fue la malvada bruja<br />Y él le responde: la historia es un ángel<br />Obligado a avanzar de espaldas al futuro<br />Y él ángel quiere regresar y arreglar las cosas<br />Reparar lo que fue destruido<br />De espaldas al futuro<br />Y a esa tormenta, a esa tormenta<br />la llaman<br />Progreso.<br /></em><br />Laurie Anderson (“El sueño previo”)<br /></span><br /><br />Un asesinato al borde del mar. Un agente de la Mossad en busca de dos hermanos. Él guarda un secreto pero también ellos esconden los suyos propios. Del contacto mutuo ninguna de las dos partes puede salir indemne. Hansel y Gretel se han refugiado en Israel, su felicidad no es del todo completa, ya que Gretel-Pía sabe más que Hansel-Axel sobre las zonas oscuras del pasado familiar y casi tanto como Eyal, el agente justiciero “venido del pasado”.<br /><em>La tierra prometida</em> donde los dos hermanos quieren olvidar el pasado y encarar el futuro no es una tierra plácida, como nos indican esos atentados suicidas, que aquí resuenan como un eco en las noticias y que serán el eje temático de “The Bubble”, el último trabajo de Fox.<br /><br /><br />“Caminar sobre las aguas” es un filme amable y de visionado gratificante si lo comparamos con “Yossi & Jagger” o “The Bubble”, pero las cuestiones heredadas del uno (las sexualidades en un mundo militarizado o en conflicto) y las que se pondrán de relieve en el último (el conflicto palestino-israelí, la frontera, los nuevos modelos de familia, el choque de culturas, la salida del armario) ya aparecen apuntadas en su hábil construcción dramática, donde no obstante, Fox y Uchovsky quieren ganarse al público internacional con una apuesta más apacible y, al menos en apariencia, más convencional. </div><div align="justify"> </div><div align="justify">Este es su primer filme rodado en inglés y el que les ha abierto definitivamente las puertas al mercado internacional, estrenándose en las salas comerciales de muchos países. Y ello pese a que la película contiene- en una de sus secuencias de acción, la más tensa del filme- una de las declaraciones políticas más violentas de Fox cuando Axel lamenta que Eyal no haya disparado sobre la banda de neonazis que los asaltan a la salida del metro y los golpean al verlos junto con un grupo de gays, travestís y transexuales, visibles… Estamos lejos del ascetismo, la sobriedad y la radicalidad ética y estética de Gitai o Avi Mogravi, pero a cambio tenemos una mirada fresca, joven u desinhibida sobre los mismos temas y algunos más.</div><br /><br /><br /><br /><div align="justify"><br />El ángel de la muerte encarnado por Eyal (Lior Ashkenazi) encarna una masculinidad fálica, retrógrada, monolítica, inseparable de su pistola, incapaz de derramar una lágrima, carencia que él achaca a un trauma de nacimiento. Un ser que representa un papel y que busca venganza. Eyal ha provocado indirectamente el suicidio de la mujer que lo amó y ahora busca obsesivamente encontrar y asesinar al abuelo -un antiguo nazi escondido- de esos dos hermanos que, en cambio, van a conducirlo por terrenos desconocidos.<br /><br />La sombra del pasado es como un fantasma impreciso que pesa en todo el filme sobre la vida de dos jóvenes aficionados a la música y el baile; que buscan encarar el presente y dejar atrás un pasado familiar sombrío, materializado en ese agente disfrazado de guía turístico, un varón de maneras corteses e intenciones homicidas . El segundo largo de Fox es un filme más digerible que “Yossi & Jagger”, o al menos no tan extremo, con un final más optimista y plácido y sus hábiles puntos de giro argumentales. Esta vez el conflicto bélico Israel-Palestina se encarna sobre todo en la furia vengadora de un agente secreto, un hombre que va a encontrarse con muchos secretos que acabarán enfrentándolo a su propia identidad. Eyal monta en cólera cuando Axel se pregunta por las motivaciones de los terroristas palestinos, “por lo desesperada que tiene que estar esa gente…”. En cierto modo Fox está anunciándonos el tema de su siguiente largo, donde va a implicarse de lleno en el conflicto que sigue sacudiendo su país.</div><br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL2tGtFB1wI/AAAAAAAAAJY/x_I94sNpXvk/s1600-h/eyal.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241535872020633346" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL2tGtFB1wI/AAAAAAAAAJY/x_I94sNpXvk/s400/eyal.jpg" border="0" /></a> <a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL7-dGdWObI/AAAAAAAAAJo/pewBvfUnXV0/s1600-h/ADUYR6ECAIKXUQMCA00OVCACAJ5W8D8CA4N6LR5CAL88C42CAJ0SZX5CAF5JMRJCAEZ1C7VCAQBKAU0CAVS7MXFCAJDJB0HCAOLNT0RCADDO0VLCAYCIRITCATHUUTYCAA1SJZXCALCEMCF.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241906792209201586" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL7-dGdWObI/AAAAAAAAAJo/pewBvfUnXV0/s400/ADUYR6ECAIKXUQMCA00OVCACAJ5W8D8CA4N6LR5CAL88C42CAJ0SZX5CAF5JMRJCAEZ1C7VCAQBKAU0CAVS7MXFCAJDJB0HCAOLNT0RCADDO0VLCAYCIRITCATHUUTYCAA1SJZXCALCEMCF.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><div align="justify"><br />Una de los principales objetivos de “Walk on water” es mostrar cómo el amor, no sexual pero sí extremadamente sensual entre Eyal y Axel va a cambiar al primero, haciéndole abandonar la idea de matar. Fox de nuevo interpela a las gentes de su país, hace un tímido canto pacifista, aunque no llegue al desgarrado alegato antibelicista y la reflexión sociopolítica de “The Bubble”. El novio palestino de Axel está encarnado por Yousef Yoed Seid el mismo actor árabe que cobrará un trágico y romántico protagonismo en “The Bubble”, y a pesar de su presencia fugaz en el filme su frase lapidaria “los judíos estáis obsesionados con lo que os hicieron y no os molestáis en ir más allá…” resuena en todo el filme. Pero habremos de esperar al filme siguiente de Fox-Uchovsky para que la frase se materialice en una historia verdadera y en unas imágenes de amor y dolor, en las que la tragedia palestina aparece como la sombra de un nuevo tipo de holocausto, tal vez más sutil pero no menos devastador.<br /><br />La reacción homófoba de Eyal cuando descubra el secreto de Axel (Axel es gay) será extrema porque en los rituales homosociales que han compartido- mear juntos, ducharse y bañarse juntos en el mar- Axel no ha revelado “su secreto”- <em>no ha hablado lo bastante</em>- pero Eyal, en esos mismos momentos de contacto físico y humano, ha compartido una parte íntima de sí mismo e incluso ha comenzado a feminizarse. Cuando por primera vez falla en las pruebas de tiro, Eyal lo achaca directamente <em>“al exceso de cantantes femeninas”.</em> Cuando frente al Muro de las Lamentaciones el arrogante Eyal se muestra indignado por todo lo que se le ha ocultado, la desgarrada y algo arrogante Pía (Carolina Peters) no le da una respuesta fácil. Para ella su hermano Axel y su sexualidad -de la que se pavoneaba de adolescente- tampoco es un tema fácil, como tampoco lo es el hecho de encarar que su abuelo siga con vida, manchando su presente y la relación con sus padres. La relación entre Axel y Pía es a la vez tensa, cariñosa y con un punto incestuoso que pertenece, sin duda, a la cultura alemana. Hansel y Gretel también salieron de plumas germánicas. Y es en Berlín, en la mansión donde ocultan al antiguo miembro de las SS, donde este ángel-demonio herido aprende a llorar en los brazos de Axel, siendo Axel quién ponga fin a la vida de su abuelo nazi.<br /><br /><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL2t2Qn5-hI/AAAAAAAAAJg/EJok1R_y2VU/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241536689016011282" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SL2t2Qn5-hI/AAAAAAAAAJg/EJok1R_y2VU/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br />El guión es habilidoso hasta el malabarismo- mezclando con sabiduría el drama y la comedia de situación-, pero puede parecernos demasiado alambicado y hasta algo tramposo a quienes admiramos la no menos hábil contención de "Time off" o “Yossi & Jagger”. Sin duda la mano de Uchovsky está más presente en este filme, del que es guionista y no sólo productor. Un trabajo en el que se incide más en la situación actual de Israel que en el machismo y la homofobia del ejercito y donde se nos muestra la vida en un Tel-Aviv moderno y colorista bellamente fotografiado en todos sus escenarios y, de nuevo, acompañado de la música de Ivri Lider. La identidad sexual en las fuerzas armadas de su país vuelve, no obstante a estar presente aquí personificado en el personaje que más drásticamente evoluciona, el falsamente hierático Eyal. Aunque quizá el cambio de Eyal pueda dejarnos insatisfechos porque esperábamos que cayera en los brazos de Axel y cae en los de Pía. Su contacto con el lado femenino es espiritual y carnal y su redención tiene algo de mesiánica. Eyal se convierte en padre. Pero su recuerdo final en la cinta es para Axel y se materializa con un lirismo que no teme rozar la cursilería en esa imagen final en la que ambos caminan sobre el mar de Galilea. No obstante, el filme nos ha planteado complejos interrogantes sobre las identidades que se mezclan, las culturas que chocan y las palabras que se contagian. La curiosidad de Eyal sobre la sexualidad de Axel se encuadra dentro de una política de lo normal que en realidad no acaba de cuajar, a pesar de la placidez del hermanamiento final.<br /><br />Todas estas cuestiones sobre masculinidad y feminidad se llevan a primera línea en “The Bubble”, otra historia que puede parecernos demasiado rocambolesca pero que mantiene un magnífico equilibrio entre lo descarnado, lo realista, lo romántico y lo poético. En un momento de la cinta uno de los protagonistas de “The Bubble” dice “<em>No empieces con Judith Butler</em>”, una judía también desgarrada por cuestiones de género, raza y sexualidad que está quizás delante -o detrás- del espíritu de estos filmes, por la forma de cuestionar en su obra ensayística la dicotomía masculinidad/feminidad como un producto de las tecnologías de la raza, la nacionalidad y el militarismo o incluso como un abismo que confunde al sujeto entero/hetero en una posición fóbica. Como decía Trevor Hope “<em>La homosexualidad no es la lógica que sostiene al sujeto masculino sino el abismo que lo confunde y lo arroja en su fóbica ex-sistencia”.</em></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-1291959434115756455?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-34700452080823844302008-08-30T15:18:00.000-07:002008-09-08T13:46:19.748-07:00TO DIE FOR<div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SLnIzd1J_0I/AAAAAAAAAIk/Tr-LRvd1zGQ/s1600-h/la+chica.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240440427928747842" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SLnIzd1J_0I/AAAAAAAAAIk/Tr-LRvd1zGQ/s400/la+chica.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><div align="justify"><br /><br /><strong><em>SI QUERÍAS UNA NIÑERA HABERTE CASADO CON MARY POPPINS<br /></em></strong><br /><br /><br />“Todo por un sueño” supuso una sorpresa para los compañeros de carretera del irregular francotirador Gus Van Sant. Los que admiraron “Mala noche” y “Drugstore Cowboy” o adoraron “My own private Idaho” o quedaron estupefactos con el efecto lisérgico “Ever Cowgirls get the blues” vieron sin duda un giro decisivo en la carrera de este francotirador del cine independiente, gay e iconoclasta con "Todo por un sueño": la historia de Suzanne Maretto, una presentadora de televisión arribista dispuesta a todo para lograr el éxito personal y profesional. El problema es que Suzanne se ha casado con Larry, un tipo mediocre -al que da vida un Matt Dillon de mirada perruna- que no entra en su mundo, limitado a los rayos catódicos y la búsqueda a toda costa de “un lugar en el sol”. El personaje de Suzanne es una verdadera performance interpretativa de Nicole Kidman que logra uno de los papeles más difíciles de su carrera interpretando a una “mala” llena de gancho que, a pesar de su mezquindad, se gana la simpatía del espectador por la estupidez con la que se conducen todos los que la rodean, particularmente los hombres. </div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify">El realizador de "Elephant" y "Last days" articula el camp, la ironía, el humor negro, la mirada homoerótica y el gusto por admirar a una "gran mujer" y a la vez mostrar sin piedad su lado más oscuro y sus artimañas más rastreras. También traza una disección implacable de los mecanismos de ascensión y triunfo en la sociedad occidental en general y en el mundillo de los medios de comunicación en particular. Y también retrata el mundo del que procede: la clase media estadounidense, su falsa inocencia, sus valores nuevos y corsés heredados.<br /><a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SMWPCCSb3TI/AAAAAAAAAJw/PyRv3xBUd4Y/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243754606279515442" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SMWPCCSb3TI/AAAAAAAAAJw/PyRv3xBUd4Y/s400/images.jpg" border="0" /></a></div><div align="justify"><br />Van Sant se enfrenta a una visión moderna y aparentemente ligera de la “mujer fatal” en un personaje que es un misterio y que desde el principio se nos muestra como una imagen pública que se disuelve gráficamente en "un montón de puntitos". Suzanne es una criatura a la vez monolítica (ciega en sus propósitos) y centrífuga ya que es alternativamente adorada u odiada por aquellos que le rodean, particularmente por la familia de su marido –cercana a la mafia italiana- y por esos tres chicos jóvenes del instituto a los que utiliza en su carrera hacia el estrellato.<br /><br />¿Por qué, a pesar de todo, nos cae bien Suzanne? Porque utiliza y maneja a seres a los que destamos en la vida común, es decir aquellos que admiran ciegamente a gente como ella y que a la vez fijan sus horizontes vitales en los “familie values” y la estabilidad al uso. Suzanne no encaja en ese puzzle sino que más bien lo desbarata igual que Van Sant desorganiza el relato temporalmente para dar una visión a la vez completa e incompleta, cáustica y devastadora, del personaje y su mundo.<br /><br />Suzanne es un objeto y un sujeto y también una idea visual que nace de una imaginación saturada por el camp, es decir, por una mirada perversa sobre algo falsamente inocente y lleno de claves, en este caso el atractivo y el garbo de la protagonista para seducir y engañar.<br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SLnI4c2kG1I/AAAAAAAAAIs/tb9K8WmPF4E/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240440513565563730" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SLnI4c2kG1I/AAAAAAAAAIs/tb9K8WmPF4E/s400/images.jpg" border="0" /></a></div><br /><div align="justify"><br />Cuando su marido y la familia de esta instan a Suzanne a convertirse "en madre" ella responde con una sentencia lapidaria: “<strong>Si querías una niñera haberte casado con Mary Poppins”.</strong> <em>La dama de hielo</em> – como la define su sagaz cuñada- <em>la chica de la portada de las revistas</em> -como diría Addison de Witt-, muestra su <em>lado oscuro</em> y lo hace a través de un giro que tiene mucho de mirada gay, queer e iconoclasta sobre la familia tradicional y los valores tradicionales. Suzanne no es una heroína, y es difícil empatizar con ella, pero gran parte del placer de “To die for” está en compartir con ella determinados gestos, forma de actuar o en admirar como utiliza el rostro, ropas, guiños, maquillaje, artilugios y frases hechas o deshechas para lograr un estilo de vida propio. Apariencia y realidad se confuden con perversidad.<br /><br />El destino fatal de Suzane no es ejemplificador ya que no puede destruirse del todo algo que no se ha llegado a construir y es que la “chica del tiempo” de la tele es una imagen mental sobre la Norteamérica con mayúsculas y dos de sus pilares más sagrados: la familia núclear y la comunicación audiovisual.<br /><br />Suzanne seduce a un joven con problemas de adaptación (interpretado por un jovencísimo Joaquin Phoenix), coquetea con una chica con tendencias lésbicas, asesina a su marido cuando se interpone en su camino y, en el fondo, presentimos como desprecia a cuantos le rodean aunque no podemos odiarla del todo por todo ello ya que ella misma parece definirse como el producto de una sociedad y un momento y acaba convirtiéndose en una bomba de relojería sobre el patriarcado tradicionalista y sobre la gente como ella o con sus mismas aspiraciones. Van Sant, como en otras ocasiones roza el moralismo pero cree demasiado en la fuerza de su personaje para emitir un juicio y deja, como siempre, una puerta abierta a la duda , el desasosiego y el desconcierto.</div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-3470045208082384430?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-26610380199936553602008-07-14T23:32:00.000-07:002008-07-15T00:44:43.698-07:00UNA CASA EN EL FIN DEL MUNDO<div align="justify"><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SHxGgJxqNfI/AAAAAAAAAH8/xqEcPWpcROs/s1600-h/images.jpg"><span style="font-family:arial;"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223127186036897266" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SHxGgJxqNfI/AAAAAAAAAH8/xqEcPWpcROs/s400/images.jpg" border="0" /></span></a><span style="font-family:arial;"><br /><br /></span></div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-family:arial;"><strong><em>La familia de Bobby:<br /></em></strong><br />A estas alturas no es ningún descubrimiento que Michael Cunningham, autor de “Las horas”, es un novelista solvente y en ocasiones conmovedor. Ya en su primera novela “Una casa en el fin del mundo” -que ahora ha sido objeto de una meramente correcta adaptación cinematográfica por parte del debutante Michael Mayer- veíamos a un escritor profundamente estadounidense pero imbuido de una gran sensibilidad literaria que también remitía a la novela europea (no en vano Virginia Woolf se erige la musa de “The hours”, su libro más popular y fundamento de un importante filme dirigido por Sthepen Daldry). </span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;"><br /><br /></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Cunningham es, sobre todo, un hábil constructor de personajes a los que arrastra por tramas bien construidas pero algo alambicadas y no siempre verosímiles (como ocurre en su último libro, el para mi interesante pero a la vez ambicioso y fallido “Días memorables” donde sustituye a Woolf por Walt Whitman como referente cultural y motor de la trama). </span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;"></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;"></span></div><br /><div align="justify"><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SHxGluA8fUI/AAAAAAAAAIE/Be0XGeRsYk0/s1600-h/una+casa.jpg"><span style="font-family:arial;"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223127281664032066" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SHxGluA8fUI/AAAAAAAAAIE/Be0XGeRsYk0/s400/una+casa.jpg" border="0" /></span></a><span style="font-family:arial;"> <a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SHxVTFNm0OI/AAAAAAAAAIM/1_glx7ORtkA/s1600-h/ABDP7AKCA3R4W1GCAMFRT4LCAVJ0638CA567YM2CA6PSJ7LCAO5ITHTCA8L393ICAHGQX2LCA08PVMKCAA59WT9CAUWWXDPCA02HP0ECACJX2DICALWG3ELCA3XZR1MCAZANW9TCA2YI337.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223143454148055266" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SHxVTFNm0OI/AAAAAAAAAIM/1_glx7ORtkA/s400/ABDP7AKCA3R4W1GCAMFRT4LCAVJ0638CA567YM2CA6PSJ7LCAO5ITHTCA8L393ICAHGQX2LCA08PVMKCAA59WT9CAUWWXDPCA02HP0ECACJX2DICALWG3ELCA3XZR1MCAZANW9TCA2YI337.jpg" border="0" /></a><br /><br /></span></div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-family:arial;">“Una casa en el fin del mundo” es una historia estadounidense hasta la médula aunque desafía, eso sí, tímidamente, algunos de sus valores más sagrados: como son la familia nuclear, patriarcal y tradicional heterosexual, a la que propone un modelo alternativo, y echa un vistazo a la era hippie, sus ilusiones de cambio, sus promesas incumplidas y sus fracasos individuales. </span></div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-family:arial;">Tanto el libro como el filme, como casi todo el universo creado por Cunningham, son melodramas en toda regla, aunque no faltan las situaciones de humor, comedia y una elegante ironía que le sirve para enfrentar a sus personajes- siempre tratados con humanidad- con aquellas situaciones de las que precisamente huyen.</span></div><br /><div align="justify"><br /><br /><span style="font-family:arial;">Hay algo en el filme no obstante que defrauda a los admiradores del libro y a los admiradores de los aspectos más transgresores de su prosa que tan acertadamente supo poner imágenes Daldry en “Las horas”, una intensa y original transposición de un libro muy difícil de adaptar, en el que el lesbianismo reprimido salta a primer término en los momentos más perturbadores del relato).</span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:Arial;"></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;"></span></div><br /><div align="justify"><span style="font-family:arial;">Con situaciones y personajes más cinematográficos Meyer en cambio fracasa en su cuestionamiento de los valores tradicionales y, no sabemos si por culpa de la esforzada pero excesivamente acaramelada composición de Colin Farrell como el angelical Bobby, el filme se me antoja un drama de corte muy clásico, formalmente conservador, con varios momentos de gran belleza pero que, a pesar de los fantásticos trabajos actorales de Naomi Watts y Sissy Spaseck , resulta simplón en el retrato de un cuarteto protagonista que no logra traspasar la cualidad de amables estereotipos: Bobby, el chico diferente que se ha hecho-a sí mismo y que en su temprana orfandad es acogido por la familia de Jonathan; el propio Jonathan tipificado como gay eternamente enamorado de Bobby-amor de adolescencia- y después con una vida promiscua y despreocupada que se identifica como anterior a la era del SIDA que lo acaba atrapando- vaya por Dios-, y la propia Claire que, a pesar del esfuerzo de Watts por trabajar todos y cada uno de los matices del personaje y sus relaciones con los dos chicos , no deja de ser un reflejo de un personaje femenino arquetípico, la buena amiga del homosexual del que está enamorada. Una chica a la vez tradicional y rompedora, o desevuelta en sus formas y conservadora en su corazón. Como interesante y original es la historia “Una casa en el fin del mundo” pero formalmente previsible y acomodaticia es la adaptación de Meyer, no obstante entretenida, cuidadosamente fotografiada y visualmente impecable.</span></div><br /><div align="justify"><br /><br /></div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-family:arial;">Hay otro excelente libro de Cunningham “De carne y hueso”, otra novela-río familiar, de argumento y personajes fascinantes, si cabe más complejos y atrevidos que el del resto de sus libros. Esperemos que si pasa a la gran pantalla lo haga con las mismas buenas intenciones pero con algo más de garra y audacia fílmicas.</span></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-2661038019993655360?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com2tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-30261498231624395962008-06-23T14:43:00.000-07:002008-06-23T14:57:26.501-07:00TECHINE RECUPERADO<div><br /><br /><br /><div><strong><span style="font-size:130%;">ALICE Y MARTIN</span></strong></div><br /><br /><br /><div><span style="font-size:130%;"></span></div><br /><br /><br /><div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SGAafIMrX7I/AAAAAAAAAHk/_yN6m43aaYQ/s1600-h/Alice.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215197490573959090" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SGAafIMrX7I/AAAAAAAAAHk/_yN6m43aaYQ/s400/Alice.jpg" border="0" /></a> <a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SGAcLnAuv_I/AAAAAAAAAH0/AKwUJKrZCEw/s1600-h/170045.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215199354271219698" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SGAcLnAuv_I/AAAAAAAAAH0/AKwUJKrZCEw/s400/170045.jpg" border="0" /></a><br /><br /><strong><em>Alice, Martin y Benjamín</em></strong></div><br /><br /><br /><div align="justify"><br /><br />Según Roland Barthes, que como ya he comentado fue buen amigo de Téchiné y el actor Jacques Nolot, sin <em>Edipo y su mitología</em> nos hubiéramos perdido algunas de las narraciones mas interesantes de la literatura clásica, moderna y contemporánea. Y sobre el Edipo y su superación se sustenta, al menos en apariencia, la historia de uno de los filmes más líricos e incomprendidos del director francés: “<em>Alice et Martin”.</em> </div><br /><br /><br /><div align="justify"><br />Para un completo desconocedor del cine de Téchiné este filme, aparentemente largo pero misteriosamente equilibrado, podría suponer un resumen de las constantes temáticas y estilísticas de este singular epígono de la "nouvelle vague" francesa. En él recoge muchos de sus temas favoritos, no todos, y se rodea de sus colaboradores habituales, como son los guionistas Gillles Tourand y Oliver Assayas y el compositor Phillipe Sarde. </div><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SGAbCKB5_lI/AAAAAAAAAHs/ydOo3hyonkc/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215198092361072210" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SGAbCKB5_lI/AAAAAAAAAHs/ydOo3hyonkc/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br />De nuevo un joven protagonista desarraigado, un trío peculiar, un viaje del campo a la ciudad, un trauma, penetración psicológica y belleza formal sin renunciar al naturalismo… La trayectoria de Martin hacia París podría parecer una réplica de la de Pierrot a la misma capital en <em>“J¨embrasse pas”</em> pero es a la vez un viaje opuesto. Si Pierrot abandona el campo para encontrar un entorno urbano hostil, Martin logra triunfar como modelo fotográfico, siendo acogido nada menos que por la firma Armani, en la gran ciudad, vendiendo, si no su cuerpo como Pierre, al menos su imagen. El mismo, aunque contento de poder ganarse con holgura la vida, parece incómodo en una posición de objeto de contemplación que, según sus propias palabras, “lo feminiza”. A diferencia del filme citado, “<em>Alice et Martin”</em> no es un filme lineal sino centrífugo, guarda un secreto y un importante y largo flash-back y contiene los mismos importantes saltos temporales y bloques narrativos diferenciados que caracterizaban una obra como <em>“Los ladrones”</em> donde también el pasado y el presente, en un tono mucho más crispado, se influyen de un modo determinante. </div><br /><br /><br /><div align="justify"><br />Tras la muerte de su padre, Martin huye por una naturaleza agreste, bellamente fotografiada, convirtiéndose en una especie de animalillo o “enfant sauvage” a pesar de su mayor edad y buen aspecto. Téchiné no desaprovecha ocasión para recrearse en la corporalidad del joven, que escapa por un entorno rural que le ofrece dificultades de supervivencia. Roba huevos en una granja, huye de un lado a otro buscando cobijo y detenido por la policía va a parar finalmente a la casa que comparten en París su hermano Benjamín, empleado en la FNAC aunque deseoso de dedicarse al teatro y Alice, una joven concertista de violín (Juliette Binoche, en un papel hecho a su medida). Alice no lo recibe con especial entusiasmo a diferencia de su hermano Benjamín, un personaje de un optimismo algo forzado, que se muestra siempre bien dispuesto, incluso cuando después de un encuentro sexual esporádico con otro hombre éste le hace una herida en la cabeza con un cenicero. Todos los personajes, en distinta medida tienen sus heridas y, como ocurre tantas veces en Téchiné, adoptan máscaras y tienen dificultades para comunicarse con los otros o consigo mismos. Esto se hace patente en el seguimiento sigiloso que hace el febril Martin de la aparentemente fría Alice por las calles de la ciudad, hasta que ella le cuenta un tristísimo episodio de infancia que parece acercarlos anímicamente. </div><br /><br /><br /><div align="justify"><br />Pero el protagonista absoluto de la cinta, a pesar de que las interpretaciones de Juliette Binoche y Mathieu Amalric (Benjamín) le roben muchas de las secuencias es Martin (Alexis Loret) y su drama edípico, aunque el personaje de Alice, inicialmente cerrada y algo antipática, y sus dificultades emocionales, su modo de no amar al principio y luego amar locamente al solícito protagonista, van cobrando progresiva relevancia. En uno de los mejores momentos del filme, Alice huyendo de Martin que acaba de declarársele se refugia en el metro pero por los cristales solo puede ver desfilar gigantescos posters en blanco y negro del nuevo Martín, convertido ya estrella de una superficialidad que, no obstante, como en su caso, oculta un fondo atormentado y un pasado que vuelve.</div><br /><br /><br /><div align="justify"><br />A diferencia de lo que sucede en otros filmes suyos, aquí París muestra un rostro urbano cálido, con un ambiente de cierta comodidad, con calles amplias e iluminaciones alegres (algo así como el reverso de la gran ciudad que veíamos en “Rendez-vous” y “J’embrasse pas”, donde las sombras y la amenaza de la violencia, verbal, física o proveniente de la degradación del entorno, son constantes).</div><br /><br /><br /><div align="justify"><br />Coproducción franco-española “Alice y Martin”, además de una breve aparición de Carmen Maura como la madre del protagonista -en un personaje con vagos ecos almodovarianos-, incluye un viaje a Granada que tras su apariencia turística sirve para definir con imágenes sensuales la evolución de la pareja protagonista que ha dejado en París a Benjamín, así como nuevas y no siempre cómodas revelaciones. Allí, en el Sur de España, en una casita frente a un mar que cobra una gran relevancia visual y simbólica, afloran los recuerdos y se desencadenan los elementos más sombríos de un relato que puede parecer alargado, pero que visto con la debida atención puede considerarse como una de las obras más completas y poco estudiadas del cine europeo reciente. </div><br /><br /><br /><div align="justify"><br />Como en otras obras suyas Téchiné aborda aquí el tema de la culpabilidad y la redención, quizás de un modo demasiado pesimista, pero, nuevamente, no juzga a sus personajes sino que trata de comprenderlos y que nosotros lo hagamos con él.</div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-3026149823162439596?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-61496586634352129752008-05-04T05:49:00.000-07:002008-05-04T05:58:39.033-07:00MI ENTREVISTA EN LA REVISTA MEXICANA SIEMPRE<div><a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SB2yTQmVX9I/AAAAAAAAAHU/j4FtharLqTo/s1600-h/2862eve.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196505588998430674" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SB2yTQmVX9I/AAAAAAAAAHU/j4FtharLqTo/s400/2862eve.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br /><strong><em>a cargo de Eve Gil</em></strong></div><br /><br /><div align="justify"><br />“Mi pasión por el cine es una pasión que tiene algo de enfermizo —confiesa Eduardo Nabal—. Sé que puede sonar algo tópico pero cuando la vida real no te satisface buscas un sucedáneo, y para mí, al menos, mi infancia y adolescencia fueron los libros y el cine.”Nabal, nacido en Burgos, España, en 1970, es autor del libro <strong>El marica, la bruja y el armario</strong> (Egales Editorial, Barcelona, 2007), donde se analizan obras cinematográficas desde una perspectiva homosexual y de género y nos brinda, además, una variante de esta confesión, que tiene que ver con la película Thelma & Louise, de Ridley Scout. </div><br /><br /><div align="justify"></div><br /><br /><div align="justify"><strong>El trayecto</strong><br /><br />“Me interesa contar —dice— cómo desde mi posición de espectador gay, saliendo del armario en la época en que me pilló su archipublicitado estreno en 1992, la propuesta funcionó también como una posible fantasía de liberación (o al menos afirmación) gay masculina.”“Yo quería ser cinéfilo y ver que el cine me tratara con dignidad —continúa el crítico y escritor—. Yo quería que ese señor (y casi siempre era un varón, al menos entonces) que hablaba de cine pudiera hablar de gays, lesbianas y transexuales sin paternalismos, exabruptos o subterfugios. En este trayecto sucedió algo doloroso en mi vida: dejé de pertenecer al aula de cine de la Universidad de Burgos por razones injustas, rastreras y mezquinas que no viene al caso mencionar. Así que me puse a escribir una idea que me rondaba por la cabeza… y nació este libro”.El título del libro puede parecernos duro a los mexicanos, pero los términos “marica” y “bruja” han sido acuñados por homosexuales y feministas, respectivamente, transformado en sinónimo de autoaceptación y orgullo. Y si bien ambos grupos han sido aliados en la lucha por el reconocimiento a sus derechos, Eduardo centra su análisis en la misoginia gay y la homofobia femenina, según se ha planteado en el cine de ayer y hoy. </div><br /><br /><div align="justify"><br /><strong>Los insultos</strong></div><br /><br /><div align="justify"><br />“Queer es un insulto. En inglés significa maricón, bollera, marimacho… El término surge como apropiación de ese insulto para darle la vuelta. Digamos que era el grito de los pobres del mundo gay-lesbiano visible, el grito de los enfermos de sida mal entendido, de las microcomunidades o minorías sexuales peor vistas. Ahora bien, este término ha sido apropiado por muchas personas, entre ellos gente de la academia.”“Es precisamente de las lesbianas y para las mujeres de toda condición de quien surge lo queer —continúa el crítico—. Y sus grandes madres en el mundo son gente como Alice Walker, Gloria Anzaldúa, Cherrie Moraga o incluso diría que Adrienne Rich, muy reivindicadas por el movimiento feminista. También hay jotas. Lo que ocurre es que los varones, de una u otra orientación sexual, tendemos a acapararlo todo, a darnos prioridad. Pero el movimiento feminista tiene una tradición fuerte y la cuestión gay-les-queer es más reciente. Como decía Anzaldúa: «Hay algo irresistible en tener acceso a ambos mundos…»”. Las críticas más ácidas del libro están dirigidas hacia el cine español (hasta la película mexicana "Y tu mamá también" sale más o menos bien librada del despiadado análisis del crítico). Eduardo lamenta que en su país no existan un Eytan Fox, un Ferzan Ozpetek, un Patrice Chereau, o al menos un François Ozon. Si acaso un Almodóvar muy apegado a la tradición oral femenina. “Yo meto mucha caña al cine español porque quiero más de él. Almodóvar es un clásico y hay voces nuevas como Ramón Salazar, Marta Balletbó Coll (directora de la apasionante "Sevigne") Miguel Albadalejo o el controvertido Antonio Hens que se han dado a conocer tratando, entre otras muchas cosas, temas gays o lesbianas. ¿Por qué no hablar en primera persona? ¿Y por qué sus trabajos aquí no tienen tantos seguidores como los de Fox u Ozon en sus respectivos países? Estamos muy adelantados en cuestiones de legislación pero el cambio sociocultural deja mucho que desear. Lo vemos reflejado en las pantallas.”</div><br /><br /><div align="justify"><br /><strong>La bisexualidad de Shakespeare</strong></div><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SB2y2AmVX-I/AAAAAAAAAHc/2wM1pZ4PD5I/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196506185998884834" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SB2y2AmVX-I/AAAAAAAAAHc/2wM1pZ4PD5I/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><br />Respecto a la vigencia que han cobrado William Shakespeare y Oscar Wilde en el cine hollywoodense, “las fuentes históricas de Shakespeare in love —dice el crítico— son imprecisas, pero la bisexualidad de Shakespeare es un hecho conocido y no podemos desligar su vida y su obra, como no lo hacemos cuando hablamos de la vida y los amores de los literatos heterosexuales. Hay que leer entre líneas, como en el caso de Lorca, Cernuda o Cervantes, pero ¡hostia!, que nos lo presenten enamorado y en una gran producción de Hollywood para dejar tranquilo «a no sé quién», me parece muy fuerte. De todas formas el filme que abordo en el libro es Belleza prohibida de Richard Eyre, basada en la obra «Complet female stage beuty», situada en el siglo XVII. Estamos ya más cerca de Virginia Woolf y de Oscar Wilde. Un filme muy hermoso sobre el género como teatro.” Prosigue Eduardo Nabal:“Wilde escribió sobre algo muy intemporal; las apariencias, la hipocresía, criticó con dureza la sociedad de su tiempo y para su desgracia se enfrentó a ella sin las armas que hoy tenemos en algunos países para combatir la homofobia…, ¡pero yo quiero ver una versión nueva de «Dorian Gray» donde se destape la carga homoerótica del original!”.De las películas recientes con temática gay que ha visto Eduardo Nabal, considera que las que más se aproximan a la realidad contemporánea son "Shortbus", de John Cameron Mitchell y "Crazy", del canadiense Jean Marc Vallé. “El primero sería una especie de paraíso de diversidad al que se aspira y el segundo uno de los muchos posibles retratos del mundo del que venimos. . </div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-6149658663435212975?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-58799694471053621152007-10-13T06:36:00.000-07:002007-11-19T14:07:32.629-08:00LES TEMOINS<a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RxDMzQw9g8I/AAAAAAAAAEk/IczsjPtZiKk/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5120817957365973954" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RxDMzQw9g8I/AAAAAAAAAEk/IczsjPtZiKk/s400/images.jpg" border="0" /></a> <a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RySa1fofUaI/AAAAAAAAAE4/eXfLtlNNxno/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5126392519669535138" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RySa1fofUaI/AAAAAAAAAE4/eXfLtlNNxno/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><div align="justify"><br /><strong>LOS TESTIGOS de André Téchiné</strong><br /><strong><br /><em>“Los testigos”</em></strong> es la última apuesta fílmica de uno de los grandes autores del cine francés contemporáneo. El otrora epígono de la <em>nouvelle vague</em> André Téchiné, recuperado para el público y la crítica gracias al éxito internacional filmes como <em>“Los juncos salvajes”</em> o “<em>Les voleurs”</em> , se atreve con un tema difícil: el surgimiento de la pandemia del SIDA en la Francia de los primeros años ochenta. </div><br /><div align="justify">Dividida en tres episodios y estaciones del año: Verano (Los días felices), Invierno (Guerra) Verano (Regreso de la Paz), “<em>Les témoins”</em> está caracterizada por el pulso narrativo de Téchiné, el uso del movimiento y la tensa humanidad de la que dota a sus siempre desconcertantes y contradictorios personajes. </div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Emmanuel Beart, Michel Blanc nombres consolidados del cine francés del momento y nuevas caras se dan cita en una historia en tres actos en la que los protagonistas se enfrentan a varias pérdidas: la de Manu (Johan Libéreau) un joven gay -caído por la enfermedad- y la de la pédida su propia inocencia que supone también el temor y el desconcierto de los que le rodean. Ya no pueden limitarse a ser meros espectadores, el drama íntimo se ha convertido en un explosión de rabia colectiva. De nuevo el racismo, el mestizaje cultural, la juventud, la sexualidad y la naturaleza se dan cita en <em>“Los témoins”</em> como ya lo hicieron en <em>“Alice et Martin”</em> o incluso en la menos lograda “<em>Otros tiempos”.</em> </div><br /><div align="justify"><br /></div><br /><div align="justify"><br />Téchiné conserva su juventud interior y soltura narrativas y sus constantes visuales: los cuerpos, el agua, la tensión de los espacios, los rostros, el dolor de la pérdida, el descubrimiento del otro y la música ( de su inseparable Phillipe Sarde) como un eterno contrapunto del silencio. El propio realizador ha señalado no existen el bien o el mal absolutos en su historia pero era necesario incluir la presencia de dos fuerzas que se han impuesto recientemente en nuestras sociedades ante realidades como el SIDA o la inmigración: <em>“la medicina” y “los dispositivos policiales”.</em> Dos fuerzas ominosas que no obstante no tienen respuesta ante una pandemia que pone en evidencia las debilidades humanas y sociales del universo crispado en el que habitamos.</div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Así el tono luminoso y el hedonismo de su primera parte contrastan con la invasión de la tensión , el silencio o la violencia hasta un final donde el director nos deja de nuevo un rayo de esperanza. <em>“Les temoins” </em>es la prueba de la vitalidad de un realizador que se ha adentrado en las constantes más difíciles del cine y la sociedad francesa en la que vivimos antes que nombres tan importantes como Patrice Chereau y François Ozon. </div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify">Esperemos que "Les temoins" no pase desapercibida como lo han hecho otros de sus mejores títulos: "Les innocents", "En la boca, no" o "Rendez-vous", filmes que poco a poco vamos podiendo recuperar en DVD.</div><br /><div align="justify"><br /></div><br /><div align="justify"><br />"Los testigos" es un filme inabarcable, discutible en algunos de sus planteamientos éticos y estéticos, pero lleno de intensidad, donde es difícil no sentir el dolor y el desgarro, la herida y la cura, al tiempo que nos encandila la desarmante humanidad de la que el autor de <em>“Mi estación preferida”</em> dota a sus criaturas. De nuevo los personajes hablan de sí mismos y de sus circunstancias en un universo donde todavía es difícil mostrarse con autenticidad, donde los nuevos tipos de familia no se reconocen y donde las barreras sociales, sexuales y raciales siguen vigentes.<em> </em></div><br /><div align="justify"><em></em></div><br /><div align="justify"><em></em></div><br /><div align="justify"><em></em></div><br /><div align="justify">Estamos ante un filme a la vez terrible y luminoso, sensual y sangrante, vital y dolorido; una invitación a la reflexión íntima desde unas vidas que nunca se detienen. Como esa novela inacabada que reescribe la intensa Sarah (Emmanuel Beart) intentando dar sentido las vidas de unos seres que, a partir de un determinado momento momento, ya no pueden explicarse a sí mismos.</div><br /><br /><br /><div align="justify"></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-5879969447105362115?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-3112009019194765662007-08-10T01:39:00.000-07:002007-09-06T14:31:21.962-07:00SEVIGNE<a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rrwk2dCOrxI/AAAAAAAAAD8/mGJtbpd3AFw/s1600-h/tn_azymarta.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5096989396202073874" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rrwk2dCOrxI/AAAAAAAAAD8/mGJtbpd3AFw/s400/tn_azymarta.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><br /><strong>En la Costa Brava: SEVIGNE de Marta Balletbó Coll.</strong> </div><br /><div align="justify"><br /><span style="font-family:arial;font-size:85%;"><em>"Cuán feliz era yo cuando era una infeliz."</em></span><br /><span style="font-size:85%;">Madame de Sevigné</span><br /><br />Definida un tanto a la ligera como la Woody Allen catalana, Marta Balletbó Coll ha demostrado ser una realizadora intrépida con un universo fílmico propio, femenino y lesbiano, lleno de vida y humor cáustico, pero también de dolor, sentimientos y descubrimientos. Tras el relativo éxito, sobre todo crítico, de "Costa Brava" y el absoluto batacazo de la fallida "Cariño, he enviado a los hombres a la luna…"- que contó con graves problemas de financiación y producción-, se consolida como una autora con "Sevigné", una comedia dramática sobre el mundo del teatro y sobre los sentimientos y las pasiones adormecidas de una mujer.</div><div align="justify"><br />"Sevigné" cuenta la historia un momento crucial en la vida de Júlia Berkowitz (Anna Azcona), antes actriz y ahora convertida en prestigiosa directora teatral, cuya existencia personal y profesional toma un giro inesperado cuando, a instancias de una misteriosa desconocida que trabaja en la televisión, decide poner en escena una obra sobre Madame de Sevigné.<br />Casada con Gerardo R. Valcárcel, un vanidoso y algo cínico crítico teatral (con reminiscencias del Addison deWitt de "Eva al denudo"), Julia ve cómo su vida se abre a nuevas sensaciones y sentimientos cuando descubre a Marina, una camaleónica directora y actriz, encarnada por la propia Balletbó, que se aproxima a ella de diferentes formas y a través de los más variopintos caminos.</div><br /><div align="justify"><br />Como en su primer largo "Costa Brava", el cine de esta realizadora transmite al mismo tiempo una gran necesidad de experimentación lingüística -comparada un tanto a la ligera con el "cine independiente estadounidense"-, y una muy honda y a la vez naturalista apertura al mundo interior de las mujeres y al modo en que éstas encuentran un espacio propio (la "habitación propia" de Woolf) lejos del mundo masculino y sus lugares de palabrería y silencio, un mundo que siempre quiere, y muchas veces logra, imponerse.<br />Julia está interesada en montar obra que Marina ha escrito sobre los aspectos ocultos de Madame de Sevigné y su relación con su hija, Madame de Guignan: una relación a la vez edípica y llena de secretos como el mundo de misterios que se abre ante ella con la aparición de la parlanchina e incombustible Marina. La joven directora se encontrará con la oposición de su marido, un varonil crítico al que da vida José Maria Pou, quien, llevado por los celos y el temor, no duda en buscar las más viles artimañas para que esa función, que es también una aproximación afectiva y amorosa de su mujer hacia Marina (Coll) no se lleve a efecto, poniendo excusas al principio y finalmente serias trabas, Pero ya esas dos mujeres han iniciado su propia función interior y exterior: una intima relación que se salta todos los obstáculos.Quieren sacar adelante un proyecto vital y escénico en desacuerdo con el ambiente teatral del momento, un mundillo retratado con cierta ironía y crueldad en sus oscuros intereses económicos y de prestigio y su varonil omnipresencia. </div><div align="justify"><br />La película está narrada con una mezcla de vertiginosidad - saltos temporales, planos congelados, fotografías hermosas y planos acelerados- y una bella lentitud que enfrenta la palabrería altisonante y pretenciosa del mundo teatral à la mode con la sensible aproximación entre dos mujeres aparentemente diferentes que encuentran en un proyecto de trabajo común el comienzo de una vida juntas, en la que importan más las palabras sinceras y los silencios expresivos que los discursos altivos de críticos, jóvenes realizadores y mujeres que se limitan a ser comparsas. Balletbó, como en "Costa Brava", cuenta la historia de amor como la exploración de una mirada de mujer y de lesbiana que tanto en espacios abiertos como cerrados -y aquí se subraya la geométrica soledad de Julia en grandes superficies- no quiere ser cómplice de situaciones competitivas ni de la crispada mirada masculina sobre las relaciones, sean éstas humanas, sentimentales o sexuales. Pero este descubrimiento resulta ser para Julia (Azcona) un trayecto difícil desde el ensimismamiento y las dudas al enamoramiento y la pasión, por cuanto descubrirse a sí misma y descubrir a Marina tiene un alto precio en el mundo del que ella formar parte como prestigiosa directora teatral.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-311200901919476566?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com2tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-8002072041111036602007-06-04T00:16:00.000-07:002007-12-05T13:13:03.813-08:00EL AMOR EN ÁRABE<a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/R1cUVDmWTdI/AAAAAAAAAFs/YJQ4Ln8nYrg/s1600-h/Ha-Buah.jpg"><img style="cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/R1cUVDmWTdI/AAAAAAAAAFs/YJQ4Ln8nYrg/s400/Ha-Buah.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140599851642670546" /></a><br /><div><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rpozqjce2eI/AAAAAAAAAD0/uP793EYYYpQ/s1600-h/Bandera.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5087435535230622178" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rpozqjce2eI/AAAAAAAAAD0/uP793EYYYpQ/s400/Bandera.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div><a href="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RmO9Q2MmlDI/AAAAAAAAADs/GcpXw-UgzXM/s1600-h/3327-2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072105702473241650" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RmO9Q2MmlDI/AAAAAAAAADs/GcpXw-UgzXM/s400/3327-2.jpg" border="0" /></a> <a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rr4xXdCOryI/AAAAAAAAAEE/q4qpLWYNCFs/s1600-h/18750155_w80_h80_q80_c.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5097566107230711586" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rr4xXdCOryI/AAAAAAAAAEE/q4qpLWYNCFs/s400/18750155_w80_h80_q80_c.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><div align="justify"><strong><span style="font-family:verdana;">THE BUBBLE<br /></span><br /></strong>Que el cine de Eytan Fox se caracteriza por su envolvente forma de ganarse al espectador a través del lirismo, la ternura y un amor desbordante hacia sus personajes se hace de nuevo patente en su último trabajo “The Bubble” es su tercer largo y su apuesta más arriesgada hasta la fecha aunque mantiene una clara continuidad temática y estilística con sus dos anteriores filmes.<br />Incluso los personajes más negativos de sus películas (como el Joel-comandante de “Yossi & Jagger”, los agentes de la Mossad de “Caminar sobre las aguas” o el agrio hermano mayor del protagonista árabe de “The Bubble”) nos resultan increíblemente humanos y nos son mostrados en su cotidianidad por grotesca y destructiva que ésta pueda llegar a ser. En “La Burbuja” Fox da un paso adelante y se implica de lleno en un tema que sólo aparecía de forma tangencial en sus dos anteriores filmes: el conflicto bélico y sociopolítico que sacude su país.<br />La última película de Fox está destinada a incomodar al público israelí más conservador-criticando el racismo y la indiferencia de muchos de sus coetáneos- y a no satisfacer del todo a los defensores más estrictos de la causa palestina. Aunque su fuerza dramática, su mezcla de comedia y drama, su lirismo, humanidad, agilidad narrativa y su reivindicación sociosexual pueden convertirla en un gran éxito para el público internacional.<br />“The Bubble” se abre y se cierra con dos secuencias terribles: en la primera mostrada con toda su crudeza, una mujer árabe embarazada es retenida en un puesto de control con trágicas consecuencias; la última, un atentado suicida, está dada con dolor pero también con un toque romántico y cargado de poesía.<br />Noam (Ohad Kholler), es un joven soldado israelí que abandona el ejército y vuelve a su piso de Tel-Aviv donde vive en un mismo piso con Lulú y Yelli, dos jóvenes llenos de vida que al principio del filme tratan de mostrarse al margen del conflicto que sacude su país. A ese piso llega Ashraf, un joven árabe al quien Noam había conocido en el momento de crispación con el que, en el tono documental de la cámara en mano de un periodista, se abre el filme. Entre ellos se inicia una historia de amor imposible, con ecos evidentes de “Romeo y Julieta” de Shakespeare a la vez que un cambio interior en todos los personajes principales secundarios que inician, como los protagonistas, una cruzada pacifista y de activismo callejero, truncada por un estallido que nos devuelve a la sangrienta realidad de las noticias.<br />La historia de amor nos muestra cómo la homosexualidad es vivida de manera distinta en las dos culturas enfrentando el hedonista Tel-Aviv con sus bares de ambiente, sus tiendas de discos, sus restaurantes… con mundo empobrecido y amenazado donde ha crecido el joven palestino. De la gran metrópoli israelí conoceremos el mundillo aparentemente despreocupado donde el trío israelí parece desenvolverse con soltura, los bares gays, los lugares de trabajo y ocio, lugares en los que aparecen personajes simpáticos o antipáticos, racistas o integradores.<br />Al otro lado de la franja se desenvuelve el entorno familiar, patriarcal y asfixiante, que rechaza al joven árabe cuando este “sale del armario” y tratan de obligarle a contraer matrimonio. Las fronteras reales y simbólicas, la burbuja que significa aislamiento y una mezcla de temor y confort, el amor en árabe, las sexualidades interraciales, el hombre bomba y la culpa en hebreo. Esta vez Fox pone toda la carne en el asador y va más lejos al retratar el racismo judío contra los árabes que ya aparecía en algunas secuencias clave de “Caminar sobre las aguas” mostrando con dureza las tropelías cometidas por la armada israelí sobre el lugar al tiempo que muestra los prejuicios del pueblo palestino hacia la homosexualidad. Pero, mientras en “Walk on Water” el final era a la vez melancólico y optimista, en “The Bubble” el director y su marido y guionista Gal Uchovsky se embarcan en una tragedia pesimista y con mayúsculas dada, sin embargo, con la habitual delicadeza, aparente candidez y honda humanidad de todo su cine lo que hace que su relato cautive y emocione por igual.<br />En “The Bubble” Fox hace pasar al otro lado de la barrera no sólo al joven árabe ilegal sino también a algunos nombres claves de su cine como Ivri Lider, cantando a Gerswhing en un bar gay, o a Lior Azkenazi interpretando “Bent”, el clásico teatral de Martin Sherman, una historia de amor y amistad entre un preso judío y uno gay (triangulo rosa) recluidos en la misma celda de un campo de concentración nazi que sirve de eco de la historia de amor imposible que cuenta el filme. La sombra del holocausto vuelve a aparecer en este filme aunque esta vez Fox se adentra en el holocausto del pueblo palestino a través de una historia que comienza siendo intimista y desenfadada y acaba adquiriendo resonancias de alegoría política que no por obvia y fatalista deja de estar llena de hermosura. </div></div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-800207204111103660?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-65441371365402552342007-05-06T07:15:00.000-07:002008-09-08T14:15:00.235-07:00MI LIBRO DE CINE. Os animo a pillarlo o al menos echarle un ojo.<div><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rj3jS8Pi5CI/AAAAAAAAADc/6apQpXTdEWA/s1600-h/El%20marica.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061451470782784546" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/Rj3jS8Pi5CI/AAAAAAAAADc/6apQpXTdEWA/s400/El%2520marica.jpg" border="0" /></a> <a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SMWVyMwRxkI/AAAAAAAAAJ4/bnmO_uxw1W8/s1600-h/20080922-Bruja.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243762030792525378" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/SMWVyMwRxkI/AAAAAAAAAJ4/bnmO_uxw1W8/s400/20080922-Bruja.jpg" border="0" /></a><br /><br /><div align="justify"><br />La misoginia de los gays como “extendido cliché”, la homofobia de algunas mujeres tal y como aparece en películas célebres, todo puede formar parte de un mismo dispositivo en el que unos y otras son ridiculizados, ensalzados o incluso enfrentados entre sí. El propósito de “El marica, la bruja y el armario” no es dividir o ahondar en estos tópicos sino cuestionarlos y darles la vuelta. Podemos amar el cine y dejarnos seducir por las imágenes, pero también podemos analizar el modo en que éstas reflejan y, en ocasiones, distorsionan el mundo en que vivimos.<br />Partiendo de una serie de títulos tanto comerciales como independientes, analiza el autor el poder que poseen los estereotipos creados por los medios de comunicación visual en general y el cine en particular para crear ideología, asentar prejuicios y convertirse en los espejos en que nos miramos y nos recreamos.<br />Se trata, pues, de un libro de reflexión dirigido no sólo a gays y a mujeres que quieren repensar la cultura, sino también a amantes y estudiosos del cine y a cuantos, desde la inquietud social, creen que el mundo de la cultura y el espectáculo es mucho menos inocente y más perverso de lo que nos gustaría pensar.</div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-6544137136540255234?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com3tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-27434775623843434992007-04-11T05:08:00.000-07:002007-04-11T05:16:04.533-07:00UNA NUEVA APORTACIÓN DE JAVIER SAEZ<span style="color:#3333ff;"><strong><em>ARMARIO BROS</em></strong></span><br /><br />La compañía japonesa de videoconsola(dore)s NIeNTIENDO ha sacado al mercado su ultima joya en educación infantil contra la homofobia: SUPER ARMARIO BROS. En esta nueva edición el conocido fontanero marica regordete y bigotudo tendrá que superar diferentes etapas en el camino a su salida del armario.<br /><br />Etapa 1. La familia<br />ARMARIO BROS nace en el seno de una familia española. Tendrá que sobrevivir en un entorno hostil, donde el padre declara que “lo peor que me podría pasar es tener un hijo maricón” y la madre “qué bien que haya venido el sida y se mueran todos esos pervertidos”. ¿Cómo se las apañará ARMARIO BROS con semejantes padres?<br /><br />Etapa 2. La escuela<br />ARMARIO BROS entra a estudiar en una escuela pública. Los otros niños enseguida detectan su pluma y se dedican a golpearle e insultarle desde primero de EGB hasta el final de la ESO. ARMARIO BROS sabrá lo que es el bullying al niño mariquita, y contará con varias opciones: ¿Suicidio? ¿Contra ataque? ¿Denuncia a la policía? ¿Quemar el colegio?<br /><br />Etapa 3. La parroquia<br />ARMARIO BROS es enviado por sus padres a la catequesis. Allí deberá combatir contra la homofobia de los curas, que no dejan de repetirle que ser marica es pecado, una perversión y un horror. ¿Sobrevivirá ARMARIO BROS a los acosos sexuales de los curas en el confesionario?<br /><br />Etapa 4. El partido<br />ARMARIO BROS se afilia al partido comunista esperando que la militancia le salve de la homofobia. Pero no, en cuanto sale del armario sus camaradas le harán la vida imposible. Su solidaridad con los gays presos en Cuba hará que le expulsen del partido.<br /><br />Etapa 5. La policía<br />ARMARIO BROS se lanza a una vida de sexo y placer ligando en váteres y parques. En uno de ellos unos neonazis le atacan, y deberá pelear contra ellos. ARMARIO BROS lo denuncia a la policía en comisaría, pero allí es detenido por ligar en lugares públicos. ¿Cómo saldrá de chirona?<br /><br />Etapa 6: El trabajo<br />ARMARIO BROS busca trabajo pero debido a su pluma irredenta no le contratan en ninguna parte. Finalmente encuentra curro en un bar poniendo copas, allí deberá repeler los ataques de los compañeros de trabajo y de los clientes.<br /><br />Etapa 7. El Comando<br />SUPER ARMARIO BROS se harta de tanto acoso homófobo y monta un comando guerrillero con sus amigas bolleras. No te desvelamos las andanzas del Comando Maribomba, ¡descúbrelas tú misma llegando a esta etapa con tu videoconsolador!<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-2743477562384343499?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com5tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-27102734814714597202007-04-10T15:38:00.000-07:002007-11-22T00:27:09.725-08:00DEL ATAVISMO AL LESBIANISMO<a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/R0U9QPZGEwI/AAAAAAAAAFk/-DkMOd1-psc/s1600-h/cartelcatpeople.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5135578299304907522" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/R0U9QPZGEwI/AAAAAAAAAFk/-DkMOd1-psc/s400/cartelcatpeople.jpg" border="0" /></a><br /><div><br /><br /><a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RhwS5eV4W8I/AAAAAAAAAC8/tahtl18scYw/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5051933660609534914" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RhwS5eV4W8I/AAAAAAAAAC8/tahtl18scYw/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><br /><br /><br /><br /><br />DEL ATAVISMO AL LESBIANISMO: SUBTEXTOS DE LA DIFERENCIA FEMENINA EN<strong> <em>“LA MUJER PANTERA”</em></strong> de Jacques Tourneur.<br /><br /><br />“La mujer pantera” de Jacques Tourneur ha sido un texto privilegiado en la relectura <em>camp </em>de los clásicos del cine de Hollywood. Homenajeada en el libro de Manuel Puig “El beso de la mujer araña” y objeto de apropiación tanto por críticas feministas como por estudiosos de la iconografía gay, lesbiana y campy del cine clásico es una de esas películas como “Marruecos” de Joseph Von Stenberg “Rebeca” de Hitchcock, “Laura” de Otto Preminger, “Gilda” de Charles Vidor o “La extraña pasajera” de Irving Rapper o "Eva al desnudo" que forman parte del background cinéfilo de los gays/lesbianos al rescate de películas “curiosas”, clásicos bizarre y títulos de cuto. Sin embargo uno de los subtextos que recorre más poderosamente el filme y que menos atención ha merecido ha sido el que hace referencia a una monstruosidad / alteridad femenina conectada con el lesbianismo y la sexualidad fuera de la norma.<br />No son pocos los ejemplos en la historia del cine y la literatura en que el lesbianismo es presentado como un rasgo animalizante, pre-humano, que vincula la sexualidad femenina con un instinto depredador y unos rasgos cercanos a los de la fiera. No me refiero solo a las vampiras lesbianas de tantas películas de terror de serie B (como las “Vampire Lovers” de Terence Fischer) sino también a como en melodramas y comedias la lesbiana es asociada a algún tipo de animal o forma pre o posthumano , generalmente de carácter fiero o cuando menos salvaje. La película de Chabrol “Las ciervas” sería un caso extremo de esta asociación entre la bestialidad y el amor sáfico, un amor presentado bajo rasgos de dominación, depredación y malsana dependencia afectiva. Algo similar ocurre en “La gata negra” de Edward Dymitrick donde una felina Bárbara Stanwyck vampiriza a una joven femme encarnada por la sofisticada Capucine, con catastróficos resultados . Incluso en un filme de mayor talla fílmica e intelectual como “Lilith” de Robert Rossen la aproximación lésbica se compara con la voracidad de los insectos y la fugaz repulsión del joven psicólogo ante lo que esta viendo- una imagen fugaz de sexo entre dos mujeres en un establo- no tiene un sentido coherente en el desarrollo del filme. En “El asesinato de la hermana George” de Robert Aldrich se compara el comportamiento butch de la protagonista con la masculinidad bestial de los toros. Esta abundancia de estereotipos degradantes no es ajena a la construcción que durante décadas el modelo médico hizo de la lesbiana como una mujer cuya sexualidad permanece en un estadio primitivo, aferrada a una corporalidad monstruosa, pre-edípica y una libido voraz, centrada en el orgasmo clitoridiano y envidiosa del pene y otros “privilegios masculinos”<br />“La mujer pantera” es la primera película del tandem Lewton-Tourneur (productor y director). Con esta película y la siguiente “Yo anduve con un zombie”, el director y el productor produjeron una pequeña revolución en el cine fantástico de bajo presupuesto, sustituyendo la herencia de monstruos hipermaquillados de los treinta por una elegante y refinada forma de provocar miedo mediante la elipsis, la ambigüedad y la insinuación. Películas pequeñas, de limitado presupuesto, que no obstante han trascendido como verdaderos clásicos por su imaginativa forma de crear atmósferas, personajes sugerentes y momentos de suspense valiéndose de medios exclusivamente cinematográficos. Lewton sería también el productor de otros títulos del genero, realizados también a principios de los cuarenta por directores como Robert Wise (La venganza de la mujer pantera, El ladrón de cadáveres) o Mark Robson (La séptima víctima, Bedlam). Todas estas películas tienen en común una poderosa atmósfera visual, una maravillosa fotografía (con operadores de lujo como Nicholas Musuraca, Lucien Ballard o J. Roy Hunt) y una espléndida dirección artística. Sin embargo, y aunque sería necesario revisar la totalidad de estos títulos, la pionera y seguramente la mejor de la serie sería “La mujer pantera” cuya concisión, precisión y encanto la han llevado a convertirse en un inolvidable título de culto.<br />La lectura lésbica de “La mujer pantera”, por otra parte nada ajena al filme, plantea algunas dificultades como, por otro lado, cualquier otra lectura coherente en un filme de género fantástico que se resiste a ser interpretado en clave racional. Y no es la racionalidad un punto de apoyo adecuado para la lectura del filme, a pesar de que ya en él encontramos algunos rasgos del cine psicoanalítico tan de moda en el Hollywood de los cuarenta con sus teorías populares sobre la sexualidad, los sueños, la pulsión de muerte, el retorno de lo reprimido y el inconsciente, la mujer-no toda y la mujer en exceso.<br />El filme busca un equilibrio entre la explicación psicologista de lo que sucede en el filme y en el interior de su protagonista y el coqueteo con lo fantástico, lo legendario, lo irreal, lo que no puede ser explicado según parámetros lógicos o científicos sino solo a través de la luz de las narraciones inmemoriales y lo irracional. Así, a pesar de los momentos finales que inclinan la balanza a favor de lo siniestro y lo fantástico, nunca estaremos seguros de si Irena es una pantera, una mujer neurótica y desequilibrada, una descendiente de una raza maldita o, añadiría yo, “una lesbiana” en un mundo aparentemente racional en el que las lesbianas han quedado como una especie desconocida o una presencia amenazadora, invisible.</div><br /><div align="justify"><br />A lo largo de todo el filme el misterio de Irena, su relación con un origen animal o diabólico, su carácter bestial y atávico aparece relacionado con la incapacidad para llevar una vida matrimonial “normalizada”. Desde el principio hay algo que separa a Irena y a Oliver, algo que se hará mas hondo cuando ella se niegue a tener relaciones sexuales con él después de casados. La atracción de Irena por la pantera, su adscripción a la estirpe de las mujeres gatos determina, pues, una negativa a formar parte de un orden sociosexual al uso y cumplir las expectativas que la institución matrimonial y la economía familiar deposita en ella como esposa y amante. Este aspecto del carácter y la sexualidad de Irena ha llamado poderosamente la atención de algunos comentaristas de la película. Por ejemplo, Pilar Pedraza, comenta <em>“La mujer pantera ha llamado la atención de la crítica feminista por razones obvias. En primer lugar, porque en su época los monstruos de las películas fantásticas y de terror solían ser masculinos y fálicos...”.</em> Pedraza se aproxima a una lectura de género al hacer hincapié en la valentía de “Cat people” al exponer la sexualidad de Irena y al subrayar, en 1941, su negativa a tener relaciones sexuales con su marido. También apunta al carácter de “matriarcado maldito” de la estirpe de mujeres panteras enfrentadas al poder patriarcal del serbio “Rey Juan”, cuyas descendientes “reclaman” a Irena como “una de las suyas”, reconociéndola el día mismo de su boda, a lo que Irena responderá santiguándose. La mujer que saluda a Irena en el restaurante, el día de su boda con Oliver, llamándola “hermana” en un ancestral dialecto solo conocido por ambas, una mujer que no solo parece un gato sino también tiene un aspecto “masculino”. Sin embargo Pedraza se detiene ahí y no considera la posibilidad del lado lésbico de la sexualidad y la “diferencia” de Irena. Para mí no obstante el reconocimiento de dos mujeres pertenecientes a una subcultura maldita, la negativa de la protagonista a tener relaciones sexuales con hombres- particularmente con “el hombre” apacible y comprensivo que encarna su marido-, la incapacidad del psiquiatra para modificar su “misteriosa orientación” y los celos de Irena hacia Alice (“hay cosas que una mujer no quiere que otra sepa” le dice a Oliver cuando descubre este le ha contado a su amiga que Irena visita a un psiquiatra) y otros muchos códigos visuales y temáticos que aparecen de un modo solapado pero nada arbitrario nos dan demasiados indicios como para pasar, hoy por hoy, por alto la lectura lésbica del filme y su protagonista. La modernidad indiscutible del filme, uno de los títulos de los cuarenta que mejor ha resistido el paso del tiempo, no se encuentra solo en la asociación entre lo fantástico y lo psicológico sino en como el carácter mítico y misterioso de la protagonista va unida a su negativa a entrar en un orden sociosexual normativo. </div><br /><div align="justify"><br />En algunos aspectos “La mujer pantera” es un filme tremendamente clásico en su desarrollo temático y en su lección moral, en otras un cuento perverso para adultos saturado de ironía y abierto a posibles lecturas. La figura del psiquiatra de moda se separa de la imagen pulcra y respetuosa que el cine clásico de Hollywood dentro de la moda psicoanalítica de la época estaba dando estaba dando de la profesión, al presentarlo como un verdadero crápula mas interesado en obtener los favores sexuales de Irena que en su curación. Hay en la posición del médico la misma actitud incrédula y altiva y el mismo afán de “darle a Irena lo que necesita realmente” que muchas lesbianas se han encontrado y seguramente se encontraban en la época en que fue realizado el filme en el caso que se atrevieran a contarle “su secreto” a un psiquiatra del sexo masculino. La negativa de Irena no solo a ser madre sino a ser penetrada tanto por el discurso apacible del marido como por el discurso crispado del psiquiatra pone de relieve que no es una niña al uso sino una criatura abyecta.</div><br /><div align="justify"><br />Si Irena es el lado oscuro de Alice, chica corriente y comprensiva, el médico es el lado perverso de la masculinidad afable, tolerante y comprensiva de Oliver, el paciente y comprensivo marido de Irena. Al final el médico armado con su bastón-espada-fálico asesinará a Irena ante la imposibilidad de poseerla ni de devolverla al lugar “femenino/pasivo” y tradicional que como mujer bajo el régimen heterosexual “le corresponde”. Así, “La mujer pantera” se erige en un filme mucho más rico y perverso de lo que parece a simple vista, ya bastante rico, ambiguo y perverso, y realmente pinero en su exploración y redefinición de los roles y posibilidades sexuales del momento. </div></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-2710273481471459720?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-39755930927206113872007-04-09T04:15:00.000-07:002007-04-09T04:18:17.796-07:00UN RELATO DE GORKA GONZÁLEZ<div align="justify"><span style="font-family:georgia;"><strong><em><br />InTiMiDaD</em></strong></span></div><div align="justify"> </div><div align="justify"><br />Sabía que algún día volaría. Lo supe desde el primer momento que la vi. Su rostro, suave como el viento, la hacía parecer frágil, pero como este, era fuerte y capaz de derrumbar cualquier muro que se propusiera. Y de la misma manera era libre, jamás tendría dueño, ni siquiera lo querría. Yo lo sabía, hay que estar muy ciega para no darse cuenta de ello, pero eso no significaba que no iba a cometer la tontería de quererla. Era imposible no quererla. Todo en ella era adorable, pero en especial esa imagen volátil de imposibilidad, que al final es lo que queremos todos. Me acuerdo de aquella poesía de Bécquer, en la que diferentes chicas se le insinúa, rubias y morenas, pasionales y dulces, pero se queda con aquella etérea, con aquella que no le promete nada, que más bien lo promete sufrimiento. Y es que el ser humano es así, al fin y al cabo; nos aburrimos cuando no tenemos metas y nos creamos problemas cuando no los tenemos. Y por eso la quise, porque era inevitable no quererla.</div><div align="justify"><br />No sé decir que es lo que recuerdo especialmente del tiempo que permanecimos juntas. Siento que cada minuto fue especial, que cada recuerdo de todo lo que compartimos me va a marcar el resto de mi vida. Aunque de alguna manera siento que todo aquello fue un sueño, y que ahora, despierta, estoy tumbada en la cama deseando poder volver a dormir y seguir con aquello. Pero al igual que cuando por las mañanas tengo esa sensación, sé que es imposible. Nuestros cuerpos desnudos después de hacer el amor, eso sí que era una composición; ella con su mirada en el aire, perdida, ausente, pero allí; y yo, sombra de quien antes fui, no me sentía incomoda con mi desnudez como me pasaba últimamente. El cuerpo, ese templo que tanto adoramos, y que se nos vuelve un enemigo extraño e interno al que odiamos cuando se nos presenta ruinoso como un Partenón, derruido y patético, recordando tiempos mejores, pero altivo, y en lo alto; allá donde no se pudiera esconder del ojo humano. Pero por algunos instantes mi cuerpo dejó de ser una ruina, y se convertía en un lugar de peregrinación, con facetas que incluso yo desconocía. La gloria de los caídos que se vuelven a levantar. Dicha y júbilo. Después muerte y soledad. Y es que no se sabe que es mejor, si recordar un templo ya destruido o conservarlo en ruinas. Lo desconozco. Aunque ella lo reavivó.</div><div align="justify"><br />Me pasaba su mano por debajo de mi cintura y me besaba. Así es cómo me despertaba cada mañana. Una ducha, una charla mojada en café, y hasta luego. Yo trabajaba, ella vivía. Nunca le pregunté lo que hacía, sé que no me lo hubiera dicho. Aunque ella si lo hizo, me preguntaba sobre mi día, sobre mis sueños, sobre mí. Me hacía sentir importante. Incluso me preguntaba sobre aquello que yo no quería contestar a nadie. Pero a ella no se lo podía negar. Por la noche, mientras la televisión se afanaba en llamar nuestra atención con gritos de madres e hijas que quieren tener su espacio propio en un mundo que sólo se lo daría si son capaces de llegar a las mayores cotas de auto-humillación, ella me observaba desde su hueco en el suelo, me preguntaba sobre todo lo que s ele pasaba por la cabeza, aunque había temas que siempre evitaba tocar, sobre todo los temas que se desarrollaban con el tiempo. Pero eso a mí me daba igual. Creí que jamás nadie iba a volver a poner sus ojos en mí con deseo, con lo que la inexistencia del amor eterno era un mar menor entre la balsa que formábamos ella y yo. Jamás nosotras. Me conformaba con haberla conocido, con haberla disfrutado. A ella, felina en todo lo que hacía, mimosa e independiente, le debo el haber vuelto a desear vivir. Solo a ella. Ese es mi regalo.</div><div align="justify"><br />Me seco el sudor mientras pinto su retrato, mientras cojo un lápiz y termino el contorno de su cuerpo de mi cabeza. Y es que desde que se fue no logro sacarla de mi cabeza, es como si su cuerpo se hubiera ido pero dentro de mi cabeza. Cada cara que veo es la suya, cada traje que me pongo es el suyo, cada suspiro que doy es por ella. Y necesito sacarla de mi cabeza, necesito plasmarla en un cuadro, en donde pueda verla, en donde pueda recordarla, pero en donde, por primera vez desde que la vi en aquel soportal, yo pueda tener el poder de decidir dónde y cómo. Y es que incluso sin estar es capaz de hacer conmigo lo que quiere. Por eso la pinto, por eso este lienzo está cobrando vida gracias a mi desesperación. Dentro de poco podré volver a verla, podré tenerla en frente como antes, y ya no habitará en mi mente. Yo la quise. Pero ella se fue. Yo la quise. Y ella se dejó querer. Más de lo que yo esperaba, más de lo que yo me sentía capaz a aspirar. Más de lo que el Partenón puede desear ser algún día. Ella y yo. Jamás nosotras. Se dejó querer. Y se sigue dejando querer entre pinceladas titubeantes que impregnan de formas lo que antes era blanco. Necesito sacarla de mi cabeza ahora que no está. Necesito recuperar mi vida, la misma vida que ella me enseño a vivir, la vida a la que yo había renunciado. Necesito volver a ser yo, pero no quien era antes de conocerla, no, quiero volver a ser la misma que dejé de ser entonces. Y ella en mi cabeza me recuerda que la disfruté, y cuando la tenga en el papel la volveré a disfrutar. Aún queda posibilidad para que yo vuelva a ser querida. Pensé que todo había acabado, y resulta que no había hecho más que comenzar. </div><div align="justify"><br />Su retrato esta terminado ¿Lo está? Cada línea de su cara está dibujada, cada detalle, cada pliegue de la ropa que llevaba cuando me la encontré. Su figura, tal cual la conocí, huyendo de la lluvia inesperada, como tantos estábamos bajo aquellos soportales de la Plaza de Gipuzkoa. La dibujé con sus manos agarrando el gorro de su chubasquero en un intento fugaz de evitar que el viento, fuerte en esta ciudad, le arrebatara su única protección frente aquel incesante goteo de agua, repentino como las tormentas de verano, y destructivo cuando lo quiere ser. Sí, esta tal cual la vi, pero falta algo, hay un elemento que siento que debiera estar presente y en cambio se me escapa. Cojo el lápiz decidida a enmendarlo pero me es imposible, no puedo hacerlo sin saber qué es lo que tengo que arreglar. El cuadro es perfecto, es ella. Nadie lo dudaría. Pero no la reconozco. Es como cuando ves un cadáver, sabes que el cuerpo que tienes en frente se corresponde con el de la persona que una vez conociste, pero hay algo que observas y echas en falta. El alma dicen. Si creyera en ello la llamaría así, pero creo que es un elemento mucho más complejo que esas explicaciones sencillas para gente que busca respuesta y no se hace preguntas. No, es la esencia. Y es lo que faltaba a este cuadro. La esencia. Quizás es que este retrato para mí es como su cuerpo muerto, como el cadáver de una relación con fecha de caducidad desde el primer día. No. Siento que dentro de mi mano está la clave, que yo voy a ser la que puedo darle a este cuadro su vida, la que sabe cómo hacer que lo que queda de nuestra relación sea algo más que un cadáver, algo más que un cuerpo vacío de esencia que va pudriéndose con el tiempo, que se descompone en mil pedazos integrándose de nuevo en la tierra de donde sus predecesores salieron millones de años antes. No. Nuestra relación no es un cadáver. No necesita maquillaje para brillar, porque jamás fuimos un ser vivo. Éramos ella y yo. Jamás nosotras. Lo nuestro no era vida, era energía. Éramos como las estrellas que ostentosas en el cielo muestran su brillante luz hacia los demás que las admiran, ignorando que en realidad cada haz de luz es uno menos que queda, que cada esfuerzo por mantenerse radiante es un paso hacia la muerte. Y como las estrellas, cuando dejan de brillar, explotan y se transforman en enanas blancas, en supernovas, o incluso en agujeros negros, recordando que se estuvo allí o impidiendo que otro lo este, cualquier cosa antes que convertirse en un cadáver, podredumbre, en algo que se descompone y vuelve a empezar desde cero. </div><div align="justify"><br />Miro. Vuelvo a mirar. Y adivino. Suelto lo primero que se me viene a la cabeza. Estoy vieja, pasé la barrera de los cuarenta hace mucho y la edad no perdona. No soy quien era, aquella inteligente profesora universitaria, alabada por algunos, odiada por otros. Quizás el tiempo me ha hecho así, quizás desde que no doy clases, desde que cogí aquella baja que se prolonga como el invierno la hace en Laponia, esperando que lo que quede sea verano. Pienso. Lo quiero dejar, debería dejarlo. Cada segundo que paso frente a este cuadro me siento como una enferma. Pero debo hacerlo. Por mí. Por ella. ¿Qué es? Un descanso, eso me irá bien, sí. Voy a la cocina a por un vaso de agua y mientras esta va cayendo en el vaso, me noto un picor en los ojos. No me acordada que hoy llevo más de diez horas con las lentillas, y medio día pintando. Debo tener los ojos rojos ¡Rojos! Esa es la respuesta. Corro hacia el estudio dejando el vaso en una posición peligrosa en la mesa Rojos. Pero da igual, sé la respuesta. El retrato es en blanco y negro, pero ese es el detalle que faltaba, el color. Aquel día se lo había pasando llorando. Y es que precisamente lo que faltaba eran las lágrimas, el elemento que fue presente en nuestra relación. Sus lágrimas ante un padre que la había pegado, que le había dejado más de una cicatriz desde que le dijo que era lesbiana. Lágrimas suyas de aquel día, que decidió abandonar aquel suplicio, que decidió que cualquier destino era mejor que aguantar aquella masa de rabia, aquel ser asustado ante la vida, que, como animal malherido, golpea todo lo que le rodea para protegerse, en este caso para proteger su ignorancia. Y lágrimas mías. Lágrimas de cuando ella desnudó mi maduro cuerpo, de sentir como era la primera vez en mucho tiempo que lo desnudaba sin nadie vestido de verde. Lágrimas de cuando besó el hueco en el que antes descansaba mi seno; lágrimas de volverme a sentirme guapa, atractiva para alguien; lágrimas reprimidas por querer aparentar ser fuerte. Las lágrimas eran nuestro nexo de unión. Y cuando las dos fuimos fuertes nos separamos, nos dijimos adiós. Estaríamos lejos, la una de la otra, pero en nuestro interior no nos separaríamos. Porque fuimos ella y yo, jamás nosotras, porque la intimidad era de cada una. Porque intentábamos hacer nuestras vidas separadas y coger fuerza. Porque cada noche el cuerpo de una era el refugio de la otra ante las tormentas del día Porque nos supimos querer. Por eso, yo la he pintado.<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-3975593092720611387?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-52143860285259906732007-03-17T03:35:00.000-07:002007-03-19T05:07:48.543-07:00LO ULTIMO QUE HE VISTO EN LA GRAN PANTALLA<a href="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RfvE7kN86nI/AAAAAAAAACw/grXBUY7DGpw/s1600-h/images.jpg"><em><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5042840735384922738" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RfvE7kN86nI/AAAAAAAAACw/grXBUY7DGpw/s400/images.jpg" border="0" /></em></a><em> </em><br /><em><br /><br /></em><em></em><div align="justify"><span style="font-family:lucida grande;"><strong><em>EL VELO PINTADO</em></strong></span><br /><br />Revisar los clásicos de la literatura sigue siendo un terreno argumental muy aprovechado en la actualidad por los estudios de Hollywood, no sabemos si por nobles motivos o por falta de recursos argumentales propios. <strong>“El velo pintado”</strong> no es sólo una añeja novela W. Somerset Maugham sino que fue también un peculiar clásico realizado por Richard Boleslawski en 1934 con Greta Garbo y Herbert Marshall como protagonistas<br />En esta ocasión el casi debutante John Curran sale airoso de la propuesta de un remake con carácter propio y realiza un filme elegante y dinámico a partir algo folletinesca trama, salvada no sólo por su buen oficio sino también por las interpretaciones de los protagonistas.<br />Edward Norton está hecho a la medida del papel de Walter, un adusto médico de clase media que se casa -sin que medie mucho amor- con Kitty, una joven de origen adinerado encarnada, con una extraordinaria gama de matices, por uno de los rostros más prometedores del Hollywood actual: la fantástica Naomi Watts. Wats da vida con intensidad a la atormentada Kitty, una mujer cuyo matrimonio, que le sirve para escapar del hogar, la sume en un infierno personal donde no faltan celos, venganza, adulterio y redención. Y Curran parece consciente de que la historia descansa en la fuerza de la actriz, en acercarse a ella a través de planos de diferente duración y cercanía y en dotar a su personaje de un carácter moderno y levemente feminista. Y el mensaje es que el velo engañoso que protege a las mujeres también las limita y condiciona vitalmente.<br />El trasfondo del filme es, en su primera parte, el Londres de los años veinte y a continuación la China azotada por el cólera, a donde Walter va no sólo a luchar contra la enfermedad en arriesgadas condiciones sino a enclaustrar a su esposa a la que ha sorprendido con un amante. El director huye de estridencias y también del vacuo esteticismo en el que suelen caer los filmes ambientados en el pasado, aunque siempre parece algo tentado por el mismo. El telón sociopolítico del filme queda desdibujado a favor del drama pasional mientras el retrato psicológico y el conflicto de una pareja le sirven para mostrarnos un mundo en el que las mujeres, de oriente y occidente, eran relegadas al papel de comparsas. El filme no huye de los escenarios previsibles ni de algunos secundarios algo tópicos como el entrañable mejor amigo de la protagonista que conoce en un momento de desesperación, pero con una espléndida dirección artística y una evocadora banda sonora, seduce al espectador con el ritmo de la historia que lo acompaña hasta un final elocuente. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-5214386028525990673?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-29034801954593061342007-02-15T13:47:00.000-08:002007-02-16T05:45:51.703-08:00BULLYNG Y HOMOFOBIA EN LAS PANTALLAS<div align="justify"><br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RdW0xOOhx7I/AAAAAAAAAA0/57BT9ANm7X8/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5032126916382017458" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RdW0xOOhx7I/AAAAAAAAAA0/57BT9ANm7X8/s400/images.jpg" border="0" /></a> <a href="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RdW1geOhx8I/AAAAAAAAABA/hQucss_xF8M/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5032127728130836418" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RdW1geOhx8I/AAAAAAAAABA/hQucss_xF8M/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><br /><br /><br />“<em>Deja de imitar a ese marica. Somos el hazmerreír de todos”</em> – le grita con furia Christian a su hermano Zach mientras los compañeros de escuela hacen burla y comentan frente a las ventanas de la casa familiar. Es una secuencia de una película estrenada, con éxito de público y critica, este mismo año: “<strong>C.R.A.Z.Y”,</strong> pero también podría ser un momento de la vida de muchos adolescentes gays, de ayer y hoy.<br />Hace al menos un par de décadas que el cine, comercial e independiente, viene incorporando historias acerca de la infancia y adolescencia de gays y lesbianas con sus correspondientes narrativas acerca del “coming out” (salida del armario) ante la familia, la escuela, el entorno social, los amigos… Podríamos decir que este tipo de filmes son ya casi uno de los subgéneros más relevantes dentro del cine LGTB. No obstante ni las calidades son siempre equivalentes ni en todos los casos ni el alcance, social, político o humano de las diferentes propuestas es idéntico. Desde la comedia al melodrama el séptimo arte parece haber incorporado ya a los y las jóvenes que se descubren “raritos”, en este caso ajenos a la norma heterosexual que se inculca desde la más tierna infancia. Algunos de estos filmes también retratan, con más o menos realismo, y con mayor o menor crudeza, el acoso escolar homofóbico, el bullying que sufren estos niños y niñas o adolescentes por mostrarse tal y como son en un entorno en ocasiones hostil. Algunos de éstos son ya señalados- por compañeros o profesores- antes incluso de que lo hayan dicho a nadie: ni a su familia, ni siquiera a sí mismos. El cine español, salvo casos puntuales, ha ido muy a la zaga en este asunto y los primeros ejemplos vienen de otras cinematografías europeas o del cine norteamericano (Canadá, cine independiente estadounidense).<br />Uno de los filmes más completos sobre el enfrentamiento de un joven a toda una comunidad escolar homofóbica donde, no obstante, su gesto final, un largo y sincero discurso, hace cambiar varias posturas es la deliciosa <strong>Get Real</strong>, una comedia dramática dirigida por el británico Simon Shore. En ella Steven, el joven protagonista, sufre burlas y ostracismo por parte de los más gallitos del colegio y tiene como única confidente a una chica gordita, tampoco muy bien tratada por el entorno. Su gesto final se ve <span style="font-size:78%;">recompensado</span> por el apoyo de un amplio sector de la comunidad escolar pero durante el filme apreciamos cómo la ausencia de modelos y el machismo circundante lo han convertido en una “oveja negra”, enamorado además de la guapa (y armarizada) estrella del equipo deportivo masculino del instituto. El director de <strong>“Cosas que hacer antes de los treinta”</strong> logra que su filme, realizado hace ya diez años, sea recordado todavía como un ejemplo de la búsqueda del amor y la necesidad de ser “uno mismo” en entornos donde los modelos de masculinidad y feminidad aparecen claramente remarcados.<br />De feminidad y masculinidad habla también el delicioso musical <strong>Mi vida en rosa,</strong> del realizador belga Alain Berlinier. El pequeño Ludovic es un niño que no sólo prefiere disfrazarse de niña ante propios y extraños, lo que ya origina los primeros quebraderos de cabeza en su entorno familiar- sino que se siente niña y se autodefine como tal, desde sus primeras aventuras amatorias infantiles. De la familia al colegio, con la consabida visita al suficiente psicólogo, su resolución de no ajustarse a un modelo binario de género causará situaciones alternativamente divertidas y trágicas y el filme se resuelve en el plano, propio del género musical, de la fantasía onírica.<br />Las lesbianas también se han enfrentado a la murmuración, el insulto y la sospecha en el colegio, por preferir a otras chicas o amar a una compañera de clase como ocurre en <strong>Fucking Amal</strong>, un filme en tono ligero realizado por el escandinavo Lukas Moodsyson. A la presión de vivir en un pequeño pueblo, el <em>jodido Amal</em> a que hace referencia el titulo, se suma primero la invisibilización –son sólo amigas- y posterior escarnio – son mucho más que amigas- que padecen Agnes y Elin, dos chicas enamoradas que, a pesar de todo, no se arredran ante las circunstancias.<br />En todos estos filmes podemos ver la continuidad entre el silencio o la presión familiares, la burla y el desprecio en el medio escolar y las escasas alternativas y modelos a los que pueden agarrarse estos chicos y chicas que en edades tempranas deben ya enfrentarse a la injuria. Lo vemos de un modo muy detallado en la reciente <strong>C.R.A.Z.Y</strong> del canadiense Jean-Marc Vallèe que inspirándose en la propia infancia, adolescencia y juventud de uno de los guionistas del filme, nos cuenta, con sensibilidad, inventiva audiovisual y toques de humor, la odisea de Zach un muchacho que niega su homosexualidad para no perder el afecto de su padre –machista y egocéntrico- En este caso el entorno escolar no sólo le causa problemas a él sino también a sus hermanos, que sufren ataques y se ven envueltos en peleas con los chicos de su edad.. Zach está a punto de llegar al suicido por empeñarse en cumplir con unos patrones de “normalidad” que se vuelven contra él y que irán mostrando la absurda y cruel sarta de prejuicios-religiosos, culturales etc.- en los que se sustentan.<br /><a href="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RdTWCeOhx6I/AAAAAAAAAAo/Urg4H5ghNkg/s1600-h/images.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031882021641766818" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qerYuFxFlnQ/RdTWCeOhx6I/AAAAAAAAAAo/Urg4H5ghNkg/s400/images.jpg" border="0" /></a><br /><em><span style="font-size:85%;">(Una versión de este artículo apareció en la Revista Zero nº 93)</span></em></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-2903480195459306134?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com1tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-1167504249471365172006-12-30T10:42:00.000-08:002006-12-31T00:33:47.786-08:00Un relato rescatado<div align="justify"><br /><a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4587/2022/1600/621555/images.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4587/2022/400/471383/images.jpg" border="0" /></a><br /><br /><strong><span style="font-size:130%;">ACABARLO, JUNTOS.</span></strong> </div><div align="justify"> </div><div align="justify"><em><span style="font-size:85%;">"A la memoria de mi padre"</span></em><br /><br /><br /><br />Soy el más odiado, repudiado y temido de los reclusos. No sólo nadie me dirige la palabra, cómo hacen algunos con los violadores y los asesinos a sueldo, sino que todos los demás presos vuelven la cabeza según me ven, o echan a correr, o vuelven rápidamente a sus ratoneras, si me dejan salir al patio. Pero eso se acabó, no salgo más al exterior. Los que trabajan allí se turnan para acercarse a mí. Muchas cosas han cambiado en mi vida. Y pensar que empecé siendo un profesor de Derecho en la Universidad de Burgos. Tenía un futuro prometedor.<br />La primera vez que entré me pusieron con otro preso, un asesino múltiple que mató a una familia para luego llevarse únicamente un ordenador portátil y un juego de cucharillas de plata. Ese tipo debería estar en un psiquiátrico pienso yo, pero oí que prefería las rejas de este tugurio a las aparentemente más inocuas de la clínica mental. Cuando le comenté la naturaleza de mi delito se encarmó a la ventana, rompiendo los cristales, luego se apartó en otra dirección, aplastándose, aboyándose contra el metal y llamó a gritos a los guardianes. Su voz podía oírse en todas las galerías, creo que hasta en aquellas inacabadas, situadas bajo el suelo, que los presos de antaño excavaron un día para intentar escapar. Hoy día escapar es imposible, las nuevas tecnologías nos lo impiden. Un ojo mediático nos vigila día y noche. El Gran Hermano se ha trasladado de Orwell a la telebasura y de la telebasura a los macos más importantes. El caso es que vociferó como un poseso, escupió en todas las direcciones, menos en la mía, y no se calmó hasta que un guarda malhumorado le sacó de allí y le llevó a la enfermería, no sin antes propinarle un porrazo en el cuello y otro en el abdomen.<br />Los jueves viene el psiquiatra de la prisión, es un hombre seco, que apenas habla y apenas escucha, pero que te hace sentir mejor, porque te recibe y supones que alguien se interesa por ti. A veces esperamos horas impacientes hasta que aparece, milagrosamente, el jueves de cualquier mes, en este lugar que nunca abandonaré. Sólo abandono estas cuatro paredes para ver su cara avinagrada y sus sonrisas de falsete. Ya no tengo horas de paseo, ni siquiera custodiado, por la galería.<br />Ahora me han puesto con otro preso. Mi tiempo lo paso con mi compañero de celda, el sordomudo, o así lo llaman, que no sabe porque estoy aquí. Si lo supiera lo más probable es que pidiera, en su lenguaje, que le cambiaran o me cambiaran de lugar. Pediría un traslado. Creo que el está aquí por robar en un hipermercado, pero no estoy seguro. Corren muchos bulos detrás de estos muros de piedra y metales.<br />Recuerdo como empezó todo. Me acuerdo, incluso, aquellos los tiempos en blanco y negro antes de que empezará la persecución. Marlene Dietrich, vestida de hombre, lanzaba humo a los espectadores en los cines. La gente fumaba un cigarro después de hacer el amor, en las películas yankees, y fuera de ellas. Bogart, con su gabardina gris, también fumaba, de detective o de paisano, antes de enfrentarse a un caso o después de entregar a una mujer a su marido o a la policía. Los ceniceros rebosaban. Yo empecé a fumar tarde, pero con ganas. Primero subieron los precios de las cajetillas. Luego hicieron campañas millonarias. La gente te miraba mal, si fumabas. Pusieron ominosos letreros en los paquetes, advirtiendo de una muerte temprana y dolorosa. Del daño que haces a los otros o a los futuros otros. Pusieron fotos de gente agonizando, pulmones negros y arterias desgastadas. Después nos relegaron a los rincones de los cafés, los bares y los restaurantes. Rincón para fumadores, rezaban los carteles. Aquí se puede fumar. En este otro sitio no. Los menores de edad no podían entrar donde había gente fumando. Pero las maquinas, con sus luces de neón, sus músicas incitantes y sus nuevas marcas seguían tentándonos. Mi familia se puso en mi contra. Olían mis prendas, registraban mis bolsillos, mis cajones. Todos me decían, déjalo. Por fin, llegó La Prohibición. Se reformó el Código Penal. Nos reuníamos en sótanos y en locales clandestinos donde fumábamos compulsivamente, tras días de abstinencia. El mercado negro sustituyo al mercado blanco, y los nuevos gansters, se hicieron, otra vez, de oro. Pero la policía no paraba. Empezaron las redadas en aquellos tugurios malolientes que para mí eran paraísos prohibidos de humo y libertad. En una de esas redadas me pillaron. Nos pillaron, con las manos en la nicotina. El juicio fue rápido e inapelable. Éramos sólo tres y nos mandaron a cárceles de diferentes países. Yo tuve suerte. Me quedé en una cárcel occidental y castellanoparlante.<br />Ahora es de noche e Iván, el sordomudo, no para de leer libros de cuentos y, a veces, me escenifica sus historias para pasárselo bien o para hacerme olvidar que no puedo dormir. Iván y yo somos amigos. Es un chico valiente. Está muy delgado y sus ojos con bolsas parecen temerosos pero se enfrenta como nadie a enfermeras y celadores. Siempre me ayuda y a veces compartimos la comida. Su menú es mucho más variado y suculento que él mío. Ha tratado de enseñarme el lenguaje de los signos, pero no soy un buen alumno. Apenas he aprendido algo. Estoy demasiado agitado. Creo ver colillas donde hay cucarachas o desperdicios y todavía se oyen voces en las celdas de aislamiento que me insultan y me increpan. Otras empiezan a sonar dentro de mi cabeza. Él hace gestos como diciendo “no les hagas caso”, o algo así. Sí, le he hablado también de las voces en mi cabeza.<br />Un día, Iván, después de casi dos horas de giros de manos, movimientos de cabeza y muecas dolorosas logró hacerme entender que le soltaban al día siguiente. Iba a ser libre, pero estaba aterrado del exterior. Una visita al psiquiatra del talego, y a la calle. Se vistió y se atusó mucho para esa última visita. Estaba irreconocible. Al venir a recoger sus cosas me entregó un libro que le había dado el médico, un regalo de despedida. Enseguida noté algo raro. El libro abultaba, no cerraba bien. Lo abrí y encontré un cigarro, largo y rubio. Sin duda lo había robado del despacho del psiquiatra, de algún rincón secreto, que Iván conocía hace tiempo. También se había llevado un encendedor. Traté de ocultarlos para que no los filmaran las cámaras, pero él me detuvo en seco. Me obligo a sentarme. Ya no importaba. Me dió fuego, se puso a mi lado, chupó una calada, aspiró hondamente y me lo pasó. Alargó sus dedos y me lo puso, literalmente, en la boca.</div><div align="justify"><br /><em>- Tal vez tengamos tiempo de acabarlo, juntos. Antes de que vengan</em> –dijo Iván. Esas fueron las primeras y últimas palabras que oí salir de sus labios.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-116750424947136517?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com2tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-1163686469649429872006-11-16T06:10:00.000-08:002006-11-18T04:48:11.563-08:00Un corto español<div align="justify"><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/Cerrojos.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/Cerrojos.jpg" border="0" /></a> </div><div align="justify"><br />De bellísima factura, inquietante y perturbador el corto "Cerrojos" de Carlos Ceacero, es una reflexión poética sobre la huida de un joven de su propia sexualidad Entre la ternura y el horror, la historia de Martin, recuerda a imágenes de Villaronga al tiempo que contiene una contemporánea y personal inmediatez... El cortometraje parece un campo de lanzamiento para jóvenes y prometedores realizadores que tratan temás nuevos y desde perspectivas diferentes. El éxito de <em>"Hongos"</em> de Ramón Salazar, "<em>Amores que matan"</em> de Iciar Bollaín, <em>"Gol"</em> de Daniel Sánchez Arévalo,<em>"En malas compañías"</em> de Antonio Hens, <em>"Back room"</em> de Guillen Morales ha permitido que estos realizadores estén ya en el campo del largo. Otros y otras no han tenido aún la misma suerte. Esperamos que un filme como <em>"Cerojos",</em> con su impresionante energía visual, sea el preludio de una interesante carrera cinematográfico igual que ansiamos los primeros largos de Jorge Torregrosa, Belen Macías o Antonia San Juan. En fin, que la industria les de una oportunidad.</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-116368646964942987?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com2tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-1159449588440941012006-09-28T06:16:00.000-07:002006-09-29T05:17:29.383-07:00NOSTALGIA DEL VHS (Un cuentin)<strong></strong><div align="justify"><br /><br /><br /> Iba siempre al mismo videoclub, pero rara vez llevaba dinero para alquilar. Esto me provocaba una situación de creciente incomodidad. Yo era un mirón, un voyeur en un pequeño país reservado para los voyeurs que, al menos, pagan por mirar. Practicaba el placer de contemplar las carátulas. Bueno, esto no es del todo exacto. En ocasiones, alquilaba algo, unas veces por sincera pasión, otras con simple curiosidad o interés y otras para espantar el miedo que me producía que aquel joven dependiente me reprendiese por no alquilar. Me riñese por limitarme a mirar por fuera. Aunque eso nunca sucedió Sabía que se llamaba Israel, porque en ocasiones venía a buscarle una chica muy habladora, tirando a gritona, a la que yo, equivocadamente, había catalogado como su novia. </div><div align="justify">Israel parecía sacado de una comedia romántica hollywoodiense de las de ahora, con su flequillo rubio, sus ojos verdes y su talle de deportista. Solo su nariz, demasiado chata, estropeaba la belleza de su estampa. No obstante, era reservado, no tanto como yo, pero si bastante. Rara vez establecía largas conversaciones con los que pasaban por allí. Eso sí, parecía haberlo visto todo, no era maniático como yo, y sabía que película convenía a cada cliente. No los juzgaba. Yo en cambio catalogaba a la gente por el tipo de películas que cogían, incluso me atrevía a imaginar su ideología política. No se de donde sacaba tiempo para ver tanto cine, ya que trabajaba mañana y tarde y, a veces, cuando yo pasaba por allí al caer la noche lo veía todavía en la penumbra del interior, ordenando los dvds que los buscadores de películas habían puesto manga por hombro. No soportaba que un drama estuviera en el lugar de las comedias o que una película colombiana apareciera en el estante del cine español.<br /> Hubo unos días en el que lo noté especialmente taciturno y pronto intuí la razón. El VHS había sido sustituido con una velocidad apabullante por el nuevo formato y las viejas cintas, algunos recipientes de historias maravillosas, se iban apelotonando en los rincones más insospechados de la tienda. Luego empezaron a venderse muy baratas, primero a diez euros luego a dos y hasta a uno. Y aún así pocos las compraban. Yo, no obstante y, aunque como la mayoría, prefería la comodidad manejable e interactiva del nuevo formato no dejaba de repasarlas como hacía con los nuevos títulos. Esto provocó la primera frase que me dirigió aparte de los habituales <em>hola, adios, esta la has llevado, tienes un día de retraso, esta es novedad la tienes que traer mañana</em>… Sin levantar la voz y al ver como yo revolvía algunos clásicos, que acumulaban polvo sobre sus cajas de colores, me espetó: <em>Es una pena, una verdadera pena, algunos de esos títulos son joyas y ya no van a reeditarse…</em> Me di la vuelta, algo sobresaltado y vi que, casi por primera vez, me miraba fijamente a los ojos. </div><div align="justify">Como si sus palabras hubieran atraído a alguna maldición fruto de la añoranza empezó a llover fuera de la tienda con una furia poco habitual en la ciudad. Llovía, y llovía cada vez más, y estábamos aislados entre la luz de neón del pequeño videoclub y la inmensa oscuridad aguada del exterior por donde los transeúntes, sin paraguas, iniciaban una carrera hacia los portales.<br /> Se ofreció a llevarme a casa, yo ni siquiera sabía que conducía, y acepté, aunque podía haber ido andando o, mejor dicho, corriendo bajo la lluvia, pues tampoco vivía tan lejos. Bajó la verja con ese golpe seguro y metálico con el que se lo había visto hacer tantas veces y me señaló su coche, pequeño y sucio pero de aspecto cómodo.<br />- <em>Tiene mas polvo que el VHS</em>- le dije, para arrepentirme después de la descortesía de mis palabras<br /> Él se limitó a sonreír. – <em>Este no esta en venta<br /></em>Nos montamos en el auto, Israel puso el limpiaparabrisas para ahuyentar los chorretones de gotas que se habían acumulado en el cristal delantero y que se resistían a dejar de surcarlo y me conminó a ponerme el cinto. Ahora era obligatorio para el copiloto.<br /> Por si hiciera falta aclararlo no me llevó a casa. Mandé desde mi móvil un mensaje a mis padres diciendo que tenía un cumpleaños. Una excusa tonta pero a medias creíble. Israel vivía en una buhardilla donde me invitó a compartir los espaguetis que habían sobrado del mediodía. Para mí supieron como si estuvieran recién hechos. Busqué infructuosamente en sus estanterías algún video, VHS o DVD pero solo encontré algunos libros, novelas, ensayos y algún tebeo.<br /> Creo que leyó en mis ojos lo que iba a preguntarle, ¿como podía asesorar tan bien a todos aquellos clientes si no le gustaba el cine, si ni siquiera había a la vista un aparato de televisión?<br /> Me besó suavemente en los labios y susurró mientras me acariciaba la rabadilla- <em>A mí, como a ti, me basta con leer la carátula para saber quien es para quien</em></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-115944958844094101?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com2tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-1158470362647552462006-09-16T22:15:00.000-07:002006-09-23T07:04:55.000-07:00ARTISTAS Y MODELOS...<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/01.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/01.jpg" border="0" /></a><br /><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/images.15.jpg"></a><br /><div align="justify"><br /><br /><strong><span style="font-size:130%;">Sobre POR AMOR AL ARTE de Neil La Butte.</span></strong><br /><br /><br />El último filme de Neil La Butte (“En compañía de hombres”, “Amigos y vecinos”, “Persiguiendo a Betty”·, “Posesión”) retoma la línea iniciada por sus dos primeros trabajos, de contenido fuertemente teatral y basada sobre todo en los diálogos y una sólida caracterización de los principales personajes. Como su primer filme “<em>Por amor al arte”, </em>adaptación de una obra teatral del propio La Butte, constituye un cruel engranaje en el que las apariencias engañan y donde una persona ingenua resulta destrozada por un juego sentimental que se hace finalmente detestable al espectador, pero que sirve al dramaturgo y realizador para poner un espejo inmisericorde frente a algunos aspectos de la sociedad estadounidense basada en un vacuo individualismo y una feroz competitividad.<br />Pero, si <em>“En compañía de hombres”</em> mostraba a una protagonista femenina humillada por un grupo de ejecutivos machistas, en esta ocasión es un hombre tímido y manipulable quien sufre una terrible ordalía/engaño a manos de una maquiavélica estudiante de arte contemporáneo. La Butte carga de forma inmisericorde contra el mundo de los artistas modernos, sus ínfulas y sus vacuas pretensiones, al tiempo que construye otra de sus fábulas contemporáneas sobre la pareja, el sexo, la amistad, la rivalidad, la infidelidad y los celos. De nuevo el escenario es profundamente urbanita y los personajes disimulan una profunda soledad, incomunicación y miedo visceral a los otros y a sí mismos.<br />Comparada por algunos críticos con una “<em>morality play”</em> isabelina, por su mecánica y perversa arquitectura dramática, “<em>Por amor al arte”</em> es, sin embargo, como toda la escritura y el cine de este apasionante creador, una pieza profundamente estadounidense, que se desarrolla en un mundo académico pretencioso -de jóvenes universitarios siempre con un punto prepotente y resabidillo- y en un mundillo artístico e intelectual observado con una ironía que recuerda, en un tono bien diferente, a la mirada caústica de otro guionista de excepción : Woody Allen.<br />Si bien el mensaje es harto ambigüo y todos los personajes tienen su lado oscuro, es difícil que el espectador no sienta finalmente compasión por el atribulado Adam (excelente Paul Rudd) y antipatía hacia la maquiavélica Evelyn -algo gruesa caricatura de la artista contemporánea altanera y sin demasiados escrúpulos- aunque el comportamiento del cuarteto protagonista, siempre basado en la doblez y el fingimiento, haya distado mucho de ser ejemplar desde el comienzo de la cinta. Y es en la relación especular entre las dos parejas, que acaban mezclándose con resultados a la vez divertidos y siniestros , donde la Butte, excelente dramaturgo e interesante realizador, juega mejor sus cartas. La antipatía que se profesan Evelyn y el amigo del alma de Adam, el machista y ligón Phillip (Frederik Weller) va ser el desencadenante no sólo de una absurda y embarazosa pelea sino de una serie de encuentros y desencuentros entre los cuatro jugando a ser quienes no son.<br />Evelyn inicia un proceso de transformación a lo <em>Pigmalión</em> sobre su amante masculino, metamorfoseando – como si de una escultura se tratase- al retraído y poco seductor Adam en un hombre atractivo y dispuesto a arriesgarse, pero el espectador intuye que el director sólo nos muestra que Adam se descubre a sí mismo en algunas facetas mientras que reprime otras no menos interesantes en aras de un amor que acaba siendo puro artificio. El otro vértice de este amistoso cuadrilátero, que finalmente deviene en grotesco ring de boxeo verbal -y por momentos casi físico- es la más conservadora y cortés novia de Phillip, Jenny (Gretchen Mol) que sigue secretamente enamorada de Adam y cada vez menos de su prometido, con el que ha planeado una absurda ceremonia subacuática.<br />El filme, con guión del propio La Butte, no desmiente su origen escénico y se compone de diferentes cuadros con diálogos chispeantes y un montón de recursos teatrales, pero esta rodado con una sabiduría cinematográfica indiscutible porque sin airear la obra, sin introducir elementos cinematográficos prescindibles o secuencias accesorias, logra extraer el tono fílmico adecuado para cada secuencia, consiguiendo una interesante reflexión sobre el cine dentro del teatro y viceversa. </div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-115847036264755246?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com0tag:blogger.com,1999:blog-20230475.post-1158162549461945952006-09-13T08:34:00.000-07:002006-11-25T02:49:28.743-08:00LA NARRATIVA BREVE DE TENNESSEE WILLIAMS<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/iguana.jpg"></a><br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/images.14.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/images.1.jpg" border="0" /></a> <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/blanche.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/blanche.jpg" border="0" /></a> <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/images.23.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/images.9.jpg" border="0" /></a><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/katrina3.jpg"></a><br /><div align="justify"><br /><br />Hoy Tennessee Williams (nombre original: Thomas Lainer Williams) es recordado como uno de los dramaturgos estadounidenses más destacados del siglo XX. Se le sitúa desde las enciclopedias y programas educativos más elementales junto a otro gigante de la escena norteamericana de los cuarenta, cincuenta y sesenta: Arthur Miller .No obstante el único lazo de unión entre ambos, a mi entender, se encuentra en cómo su teatro coincidió con el surgimiento del Actor´s Studio aplicando el famoso “Método” Stanislavky de interpretación y en que algunas de sus obras más populares fueron llevadas con gran éxito a las salas de Broadway por el mismo director de escena: Elia Kazan. Yo diría paralelismo acaba ahí. Como manifestó el propio Kazan en sus voluminosas memorias, el serio y, en ocasiones, moralista Miller jamás hubiera una escrito una frase como la que el sureño pone en boca de su personaje Blanche DuBois <em>“La crueldad deliberada es el único pecado imperdonable”. </em>Ambos son profundamente estadounidenses, ambos retrataron el fracaso de los seres humanos en una sociedad que se pretende opulenta y que se mira en los triunfadores; ambos mostraron actitudes políticas progresistas, pero las brechas temáticas y estilísticas que los separan son en mi opinión mucho más hondas y se van haciendo más visibles a medida que pasa el tiempo y podemos releer no sólo sus textos teatrales -algunos de ellos convertidos en películas de gran éxito comercial y discutible resultado artístico- sino en el resto de literatura que produjeron y que, sobre todo,en el caso del sureño, ha pasado injustamente desapercibida. </div><div align="justify">La faceta de narrador de Williams ha sido eclipsada por la sensación que causó su escritura dramática y por la buena acogida que siguen teniendo las reposiciones de los mejores filmes basados en sus obras más populares como es el caso de <em>“Un tranvía llamado deseo”</em> que el propio Kazan llevó a la pantalla con notables resultados, a pesar de los molestos retoques impuestos por la censura católica.<br /><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/brando.jpg"></a><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/images.16.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/images.2.jpg" border="0" /></a> <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/1600/images.17.jpg"><img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4587/2022/400/images.3.jpg" border="0" /></a><br />Ediciones Alba en su interesante colección “Clásicos Modernos” -ahora también disponibles en edición de bolsillo- bajo el título <em>"La noche de la iguana y otros relatos"</em> ha reeditado algunos de los relatos cortos de Williams, pertenecientes a diferentes etapas de su trayectoria vital y creativa. Quienes se tomen la molestia de acercarse a éstos verán el germen de muchos de sus grandes dramas escénicos sino un nivel literario de una delicadeza y a la vez brutalidad no sólo comparable a las de sus piezas e incluso aún mayor. Nos sorprende la modernidad de un narrador que algunos se empeñan en seguir calificando de antiguo, por tener una visión de la sociedad, de los conflictos éticos y morales, de la sexualidad en general (y la homosexualidad en particular) que pueden parecer harto superados. Pero la relectura de algunos de sus mejores cuentos no sólo nos devuelve a la intemporal atmósfera del profundo y decadente Sur (ya convertido en tópico literario y cinematográfico) que también retrataron con éxito otros autores como Capote, Faulkner, O´Connor, Carson McCullers o Eudora Welty sino a una universalización del problema del sufrimiento humano llevado al extremo y de la búsqueda de la redención y autorrealización en medios hostiles, una cuestión que traspasa fronteras y coordenadas espacio-temporales. La narrativa breve de Williams tiene cualidades casi pictóricas, de un arrebatador y colorista lirismo, también presente en las extensas, minuciosas acotaciones de su teatro, que lo sitúan más cerca de nuestro Lorca que de cualquier otro dramaturgo anglosajón y que se mezcla con un gusto por retratar a seres anímicamente tullidos pero también llenos de una extraordinario vitalismo, de tal modo que su escritura sólo puede calificarse de poética.<br />Sorprende en la selección que se ha hecho para la traducción al castellano de algunos de sus relatos cortos la presencia de algunos, como el primerizo y aburrido “<em>La venganza de Nicrotis”,</em> y la ausencia de otros, como el delicado y chejoviano <em>“El parecido entre la caja de un violín y un ataúd”,</em> el tristísimo y evocador <em>“Caramelo fundido”</em> o el brutal y desconcertante <em>“El masajista negro”.</em> </div><div align="justify">No obstante esta reedición (algunos de ellos pudieron ya leerse en la edición mexicana de Losada) nos da la oportunidad de redescubrir la escritura mágica de textos como <em>“Lo importante”</em> sobre el amor imposible de dos adolescentes en un campus escolar típicamente estadounidense o <em>“El ángel en la alcoba”</em> - con claros aspectos autobiográficos - en los que un aspirante a escritor se encuentra con una serie de personajes a la vez tiernos y monstruosos sobre los que planea la sombra de la enfermedad, el sexo, la muerte y la resurrección a través de la memoria. Autobiográfico es también “<em>Retrato de una joven en cristal”</em> el esbozo de lo que luego sería su primer éxito en Broadway, “<em>El zoo de cristal”,</em> un frágil microcosmos de su propia familia marcada por la modestia, la ausencia del padre, los sueños y, sobre todo, por el recuerdo de su hermana Laura que sufriría graves problemas psiquiátricos y hasta sería objeto de una lobotomía que el autor incluyo en una de sus piezas más crudas <em>“De repente, el último verano”</em> convertida en famosa y taquillera película por Joseph L. Mankiewicz. </div><div align="justify">No obstante, en esta ocasión como en otras, sus piezas teatrales se vieron desvirtuadas por los condicionamientos del cine del momento que parecía saber lo que el público esperaba de una película basada en un drama de Williams:morbo, poesía, crueldad y unas dosis de sexualidad poco habituales para el cine del momento. Otra de sus obras más famosas, <em>“La gata sobre el tejado de zinc caliente”,</em> fue convertida en un atractivo pero descafeinado melodrama en techicolor por Richard Brooks más preocupado por lucir el talento interpretativo de Paul Newman y Elizabeth Taylor que por la fidelidad al texto, al que se le despojó de parte de su crudeza lingüística y de la referencia directa a la homosexualidad de su protagonista masculino. </div><div align="justify">Los personajes de Williams, sobre todo en sus primeros relatos, suelen ser seres débiles, abocados fracaso y la autodestrucción, pero a la vez con una extraordinaria energía interna que brota del uso que hace de modelos narrativos aparentemente clásicos para llevarlos al desbaratamiento del uso habitual de la lengua literaria a través de la introspección psicológica. </div><div align="justify">Reciente ediciones Alba ha vuelto a apostar por los cuentos de Williams con la reedición de <em>"Ocho mujeres poseidas",</em> una recopilación, también algo variopinta, de relatos suyos en los que las protagonistas son mujeres de diferentes edades, generalmente muy próximas a sus retratos femeninos más famosos como la Alexandra del Lago de "<em>Dulce pajaro juventud",</em> la Blanche de "A streetcar..." o la Karen de su novela "La primavera romana...".</div><div align="justify">Williams parece, como literato, atrapado en su popio universo poético y desolador de seres solitarios y neuróticos, llenos de humanidad pero incapaces no sólo de salvarse a sí mismo sino, en muchas ocasiones, de no acabar aniquilando a los que les rodean.<br />Esta reseña no pretende ser un estudio de la obra de un escritor inmenso sino una invitación a acercarse a la que es, junto con la su aquí inédita producción poética, la parte menos conocida de su producción como escritor.</div><br /><br />object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2nzfXC2xpfc"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/2nzfXC2xpfc" width="425" height="350" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent"></embed></object><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20230475-115816254946194595?l=almargendemi.blogspot.com'/></div>eduardohttp://www.blogger.com/profile/12956891107186366626enar70@hotmail.com2