tag:blogger.com,1999:blog-184374882008-07-21T13:04:42.106+02:00Desde Mi Caja@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comBlogger159125tag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-81918560416456029402008-07-21T12:38:00.002+02:002008-07-21T12:57:07.526+02:00La espera<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SIRrT8NwAGI/AAAAAAAAALQ/LWSSUPDcQDE/s1600-h/imagen+043.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 292px; height: 220px;" src="http://bp1.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SIRrT8NwAGI/AAAAAAAAALQ/LWSSUPDcQDE/s320/imagen+043.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225419457982103650" border="0" /></a>Sentado. Esperando. Con las maletas casi listas, contando los días que faltan para empezar una nueva vida. Nervioso y ansioso por partir, también con miedo ante lo nuevo y lo desconocido, ante esa incertidumbre con que siempre se va desvelando el futuro poco a poco.<br />Pensando, observando los árboles a través de la ventana abierta, con la fresca brisa de la mañana en la cara surrándome de tierras nuevas y viejas que veo en sueños. Inentando mirar más allá de mi escritorio, rompiendo lentamente las cadenas que me atan aún a esta vida, haciendo listados de todo aquello que no he hecho y que de pronto siento necesidad imperiosa de hacer, temiendo no tener ya nunca más la oportunidad de realizarlo: libros que no he leído, paseos que no he dado, vinos que no he probado, melodías que aún no he escuchado. Todas mis aficiones presentes me agarran, temiendo quizás que escape para siempre al encontrarlas sustitutos que quizá me ofrezcan algo diferente, algo que ellas no han logrado darme.<br /><br />Se que no hay respuestas concretas. No hay justificaciones totales, no cuando sientes que no sabes por qué, pero necesitas cambiar, beber de otras fuentes y respirar otros aires, y no hay nada ni nadie que te diga o te convenza totalmente de qué fuentes probar. La única certeza es la de lo que ya conoces y eso ya ha perdido su gusto y sabor. Pienso en las palabras del poeta: "Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar". La vida es elección y elegir es renunciar a unas cosas para abrazar otras nuevas.<br />La elección ya está tomada. Quiero probar otras fuentes, quiero perseguir esos sueños que siempre he tendio y de los que mis miedos me han tenido apartado tanto tiempo, sin rumbo fijo hacia un futuro concreto, simplemente trabajando, moviendome, probando. Si encontraré mi camino, mi lugar, esa razón para vivir, ese porqué eterno, lo desconozco. Ni siquiera lo voy a buscar, porque eso me haría viejo y desdichado. Voy a vivir, que es lo único que conozco, y vivir trazando mi camino, no me gustan las autopistas, llevo mucho tiempo caminado por ellas.<br /><br />El barco ya esta casi a punto. Sólo resta que lleguen los vientos favorables y pueda por fin soltar amarras. Y mientras tanto, sigo esperando, y la espera me atrapa en sus redes haciéndome pensar, temer, soñar...@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-49540675335932039152008-07-10T22:05:00.000+02:002008-07-10T22:05:34.133+02:00El piso-Vaya aspecto. Menudas ojeras tienes, lo de decorar tu nuevo piso te está quitando el sueño, ¿eh?<br />-Calla, no me hables. Resulta que me cambio a un piso nuevo, apartado del ruido y el tráfico del centro y van y me tocan vecinos ruidosos abajo. Toda la maldita noche metiendo ruido. Todas y cada una de las noche de la semana.<br />-¿Y no les has llamado la atención?<br />-¡Por supuesto que les he llamado la atención! Pero ni caso. Da igual que des golpes en el suelo, que grites, que piques en el timbre... A principio parece que paran, pero luego, en cuanto estás ya de nuevo en la cama con los ojos como platos rezando para que te dejen d0rmir, empiezan otra vez esos malditos ruidos.<br />-¿Qué clase de ruidos? ¿Qué hacen exactamente?<br />-Ruidos... -Ramón estaba nerviosos, gesticulaba con cara y manos mientra hablaba- No hablan en voz alta ni gritan ni se pelean. Tampoco es que pongan música o la tele a todo meter. No. Son... ruidos...<br />-Como si moviensen muebles o arrastrasen sillas...<br />-Sí. No. No se. Ruidos... Quiero que los oigas, por eso te llamé.<br />-Ja, ja, ja. Me empieza a sonar a broma pesada. Si no fuese porque te conozco bien... En fin, aquí me tienes para aguantar lo que sea. -Dió un palmadita en el hombro a Ramón y caminó hacia el estudio con una caja de libros- Todos tenemos vecinos ruidosos de vez en cuando.<br />-Pero estos ruidos son diferentes.<br /><br />Pasaron la tarde acabando de montar estanterías y colocando libros, riendo, charlando de viejas anécdotas atrapadas en álbumes de fotos. Cenaron pronto, acompañados por un sol enfermo de color naranja que se ocultaba léntamente tras los edificios de la ciudad, y luego se sentaron del nuevo televisor con home cinema para disfrutar de unas buenas películas acompañadas por una buena bebida. Era casi la una de la madrugada cuando acabó la última película. Ramón, que había dado sendas cabezadas durante las películas, volvía a estar completamente despejado y alerta, intentando oler algo en el ambiente, intentando captar algo con su sexto sentido. Apagaron el equipo. La casa estaba en completo silencio. Ni un solo tictac de reloj, ningún electrodoméstico de concina zumbado a horas intempestivas. Unos gatos pasaron por el patio trasero peleándose. Los dos amigos se sobresaltaron y rieron.<br />-De verdad, pareces paranoico. -dijo el amigo de Ramón- No me extraña que no duermas, mírate a un espejo: tenso nervioso, sudando como un enfermo o un loco. Tómate una tila, macho.<br />-He tomado de todo. Tila, pastillas para domir, me he puseto tapones,... es igual. Siempre esos malditos ruidos. Se te meten en el cerebro aunque no quieras, a veces tengo la sensación de oirlos todo el día en todas partes... sí, creo que me estoy volviendo loco. Ya oirás, ya.<br />Ramón encendió la luz del cuarto de invitados. Estaba todavía sin amueblar, salvo por dos camas vestidas únicamente con sábanas.<br />- He probado todas las habitaciones -Ramón caminó hacia la ventana, la cerró y bajó la persiana- Mi cuarto, el cuarto de invitados, el estudio, el salón. Da lo mismo. Una vez que empiezan, se oyen en toda la casa.<br />- En fin. Veremos. -Su amigo, esceptico se desvistió y se metió en una de las camas. Ramón hizo lo mismo y apagó la luz.<br />- Oye, -dijo su amigo encendiendo la luz- como sea una broma de las tuyas..<br />- No.<br />Serio, Ramón apagó la luz y se quedó boca arriba, mirando el techo en la oscuridad, esperando.<br /><br />Había pasado media hora cuando empezó. Primero era un ruido debil, como una ventana mal engrasada que chirría movida por el viento. Sonaba abajo, suave, muy abajo. Poco a poco, el chirrido comenzo a aumentar de intesidad. De repente un golpe seco. Otro. Otro. Otro. Cada vez más fuerte.<br />Se incorporaron y quedaron quietos con la luz ecendida, expectantes. El ruido ahora varia de todo, era más metálico, un chillido suave, ahora también algo silvaba misteriosamente a lo lejos. Ramón miró a su amigo. Éste miraba con asombro, nervioso. Se incorporó y empezó a pasear por la casa mirando al suelo. Ramón le siguió. El ruido cada vez se hacía más intenso, más, más. Ahora se oía también un ruido a compasado, como los muelles de una cama, pero lento y fuerte. Un estraño ruido como un chillido gutural sono de pronto. Ramón vió cómo el rostro de su amigo se ponía blanco. Luego algo el sonido de algo que se arrastraba, un mueble, quzás. El chirrido, el golpe, el grito gutural, el chirrido, el golpe, el rudio gurual, el chirrido, el grito, el grito, el grito.<br />-¡¡¡Basta!!! ¡No se que coño haceis ahí abajo cabrones, pero ya vale!- Ramón dió dos patas con fuerta en el suelo.<br />-Es la cosa más rara que he oido en mi vida. ¿Quien demonios vive ahí abajo? ¿Ruidos de cama? Demasiado raro. ¿Muebles? No se. -Su amigo pegaba ahora el oído al piso de la habiación.- No se oye a nadie gemir, ni respirar, ni hablar...<br />-¡Unos malditos degenrados! -Ramón gritaba enloquecido al suelo mientras se tapaba los oídos- ¡Esos son los que viven abajo, unos locos, degenerados!<br />-¿Les conoces de algo?<br />-¡Qué les voy a conocer! ¡Aún no conozco a nadie en este edificio, sólo llevo aquí una semana y a este paso me voy a ir a vivir a manicomio!<br />Los ruidos seguían, seguían, seguían. No eran tremendamente algos, pero se metían en la cabeza, en el cerebro, concentrando todos los sentidos en ellos, haciendo enloquecer a cualquier ser humano.<br />Ramón golpeaba el suelo otra vez. Su amigo se asomó por la terraza de salón. En la calle no se oía nada, las ventanas del piso de abajo estaban cerradas y no se apreciaba luz dentro.<br />-Vamos a llamar a su puerta.<br />-Bien. Toma. -Ramón entregó a su amigo un bate de béisbol mientras el cogia una palanca-<br />-¿Te has vuelto loco?<br />-No se lo que habrá ahí dentro, pero o se calla por si solo o lo hago callar yo.<br /><br />En la escalera del edificio tampoco se oía nada. Bajaron un piso y se pararon delante de la puerta. Pegaron el oído a ella. Nada. No se oía nada. Extrañados, tocaron el timbre. Nada. Siguieron tocando insisitentemente. Ramón, enfurecido empezó a aporrear la puerta.<br />-¡Se que estáis ahí, cabrones! ¡Abrid de una vez si teneis lo que hay que tener! Vamos, ayúdame -Ramon empezó a intentar abrir la puerta con la palanca mientras seguía gritanto improperios a sus vecinos. Su amigo, inmovil, observaba tenso la situación.<br />La puerta cedió, Ramón se precipitó dentro gritando.<br />-¡¡Hijos de...!!<br /><br />-¡¿Se puede saber a que vienen todos esos gritos y golpes?!<br />El amigo de Ramón soltó el bate asustado y giro sobre si mismo para encontrarse con una vecina malhumorada en camisón.<br />-Esto... Mi amigo es el vecino de arriba... No nos dejaban dormir los de aquí abajo... unos rudios espantosos y bajamos a llamarles la atención a ver si hacen el favor de callarse.<br />-¡¿Aquí en el primero?! ¡Pero que dice, ahí hace años que no vive nadie!<br />- Que no vive...<br />- ¡No! Ese piso lleva vacio por lo menos 2 años. Váyase a su casa y deje de formar jaeleo en la escalera o llamo a la policía. Lo que nos faltaba ahora, vecinos nuevos escandalosos, fiesteros. ¡<br />¡Vah!<br />La mujer volvió a su piso dando un portazo. El amigo de Ramón nervioso, recogió lentamente el bate mientras miraba intranquilo la puerta abierta del primero izquierda.<br />-¡Ramón! ¡Ramón! ¿Estás ahí?<br />Comenzó a caminar lentamente por el piso. No había luz. No se oía un solo ruido. Seguía llamando a su amigo mientras caminaba por el piso apenas iluminado por la luz que se colaba por la escalera. Encontró los plomos y dió la luz. En la mitad del pasillo estaba la palanca de Ramón. Fue registrando las habitaciones léntamente. El piso estaba completamente vacio. Tan sólo había algunos muebles tapados con sábanas. Ramón no estaba. Se encotraba depié en el pasillo, nervioso, sin saber que hacer o decir, cuando se cerró la puerta a la vez que se apagaba la luz.<br />Comenzaron de nuevo los ruidos.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-47943914282169980722008-07-02T21:32:00.000+02:002008-07-02T21:32:07.914+02:00Una película de FelliniLas películas de Fellini siempre me hacen sonreir. Sobre todo Amarcord. Siempre me emborrachan con su imaginería visual, las situaciones surrealistas, fantásticas, cómicas, grotescas, que desfilan sin cesar por la pantalla.<br />¿Fantasía? Sí, quizás ¿O quizás no? Con el tiempo me he dado cuenta de que Fellini no contaba historias fantásticas, cuentos, comedias gortescas. No. Fellini filmaba la realidad cotidiana como el mejor de los documentalistas. Sacaba la cámara a la calle dejaba que una pandilla de niños hiciese sus pantomimas y burlas delante del objetivo, o filmaba a la gente en sus actitudes más comunes, más mundanas, esas que ahora nos parecen extravagantes, sacadas de números de circo, de comedias teatrales.<br />Nuestra sociedad antiséptica, como yo la llamo, nos ha hecho vivir sin fantasía, sin sueños, sin risas. Ha eliminado esa capacidad para el imprevisto que teníamos cuando éramos inocentes niños y nos ha envuelto en un sentimiento del ridículo creando una falsa necesidad de aislamiento y comododidad. De ahí que el cine de Fellini nos parezca fantasía y no realidad.<br />Sólo hay que volver la vista atrás unos años: Cuentan mis padres cómo, cuando no tenía tele, se paraban delante del escaparate de la tienda de electrodomésticos, todos quietos, ante aquella tele muda tras el cristal, niños, viejos, gente vestida de domingo.<br />Como en una película de Fellini.<br />O cómo cuando llegaban tantos invitados y familiares que no había sitio en la cocina y tenían que comer a dos por plato para poder comer todos juntos (extraña costumbre esta de comer en familia, que por desgracia, se va perdiendo poco a poco) Otra escena de película.<br />Y si no, críos soltado grillos en el cine, gente viajando con gallinas sueltas por el vagón del tren, gente depié en un Diane 6 con la capota recogida asomado sus sonrientes cabezas, otros, bajando el puerto 6 en furgoneta destartalada, con los muebles a cuestas y repartiendo la merienda por el camino... mil y un esecenas de película, mil y un retales de la vida real.<br />Yo aún recuerdo mis porpias peripecias surrealistas, de cuando era niño y aún se nos permitía soñar y hacer cosas que hoy ya no nos atrevemos ha hacer: aquellas interminables colas para ver la película gratis en Caja León, tirados por los suelos de la sala cuando se llenaba, pataleándo cuando se encendían las luces a media película para cambiar el rollo en el arcaico proyector. Y aquel acomodador que te revisaba la boca para ver si no llevabas chicle a la entrada.O aquella foto de carnaval, que casi parecía representación artísca de uno de los libros de El Pequeño Nioclás, todos vestidos de carnaval con unos trajes rígidos y anchísimos, empujandonos y estirándos en aquella escalera, con un profesor perfeccionsita y un fotógrafo impaciente... o durmiendo la siesta esptarraos en las butacas en aquel concierto de "Música de fiesta de la corte de Felipe IV" mientras "una gorda hacía gorgoritos".<br /><br />Hoy tenemos nuestra conexión de banda ancha, nuestras televisores de 16/9 con home cinema, nuestros cines insonorizados y pintados de negro... Comodidad es nuestra principal preocupación. Un amigo mío se quejaba hace tiempo porque fue al cine a ver King Kong y unos críos se pasaron toda la película diciendo "King Kong, King Kona, y los Kingkonitos". Yo hubiera pagado mi entrada bien agusto por ver el horrible <span style="font-style: italic;">remake</span> de King Kong si me hubiesen asegurado que la pandilla de crios extra estaría sentada mi lado.<br />Nos hemos vuelto tan cómodos y perfeccionistas que nos molestan los bichos, las risas, las caras de críos haciendo el bobo a nuestras espaldas. Preferimos televisores de alta definición para ver la película en nuestro salón sin que nos moleste nadie. Ya ni siquiera vamos al videoculb, bajamos la película de internet y nos evitamos otro roce social más temiendo que nos haga perder nuestro preciado tiempo. Compramos miles de libros que realmente no queremos leer más que una vez en lugar de ir a la biblioteca. Paeamos por brillantes centros comerciales y cenamos en cómodos restaurantes-cadena todos igualitos y prefabricados y con camareras todas igualitas y prefabricadas, cuando podíamos estar paseando por el barrio viejo de la ciudad comiendo en un bar con el piso sucio y la barra gastada y un dependiente gracioso y cascarrabias.<br /><br />No se que nos ha pasado por el camino. No se bien cuando salimos del celuloide para pasearnos por esta realidad virtual, falsa, como todo lo virtual, una supuesta realidad que nos venden como progreso y bienestar y que aceptamos a pies juntillas. No es la edad la culpable, pues antes los adultos también eran algo críos. Creo que la culpa la tiene el maldito dinero. La gente vive mejor con poco en el bolsillo. No hay que pasar hambre, pero la falta de un sobrado superábit a final de més estimula la imaginación y es bueno para el alma y la mente.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-15174049668657808032008-07-02T20:31:00.001+02:002008-07-02T20:37:56.427+02:00Tom Pacheco - Woodstock Winter (1997)<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SGvIySt92TI/AAAAAAAAAK4/50OS7MeeVJ0/s1600-h/woodstock+winter.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SGvIySt92TI/AAAAAAAAAK4/50OS7MeeVJ0/s200/woodstock+winter.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218485359582501170" border="0" /></a>Debería haber dejado este disco para el invierno. Por el título, la portada, los temas de algunas de las canciones, y ese airea cogedor y cálidos que se respira al escucharlo. Sin embargo, quería arroja un poco de luz sobre la figura de este poco conocido cantante folk norteamericano, y este es el único disco de él que tengo. Por suerte, es una obra maestra.<br />Leí el nombre de Tom Pacheco por primera vez en un <a href="http://www.appleseedmusic.com/peteseeger/seeds.html">CD tributo a Pete Seeger</a>, pero fue <a href="http://elbribonbueno.blogspot.com">un amigo</a> quien despertó mi curiosidad e interés por el artista haciéndome escuchar algunas canciones en CDBaby en una de esas en que ninguno de los dos sabía qué hacer.<br />Lo primero que me atrapa de Tom Pacheco es esa voz cálida y sincera, con sabor añejo como el de los viejos cuentacuentos, y también el corazón acústico -folk- de su música. Luego el oido se detiene en las letras de sus canciones: historias de gentes sencillas que cualquiera nos podríamos encontrar por la calle, canciones de amor escritas desde el corazón, pequeños retales de historias personales, guiños a héroes y personajes de tiempos pasados.<br />Tom Pacheo es uno de esos artistas echos con un molde artesanal que no se dejan modificar y comercializar por los productores de artículos sonoros en masa. Él es consciente, creo, de que eso mataría su música. Y la música <span style="font-style: italic;">es</span> lo que importa.<br />Lanzo aquí esta red musical con la esperanza de que os atrape a mitad del camino como me sucedió a mi.<br /><br /><span style="font-weight: bold;">Lo sagrado (The Sacred)</span> - Tom Pacheco<br /><br /><span style="font-style: italic;">Un trabajo en la compañía con un sueldo muy alto,</span> <span style="font-style: italic;"><br />dirías que lo tenía todo:</span> <span style="font-style: italic;"><br />una casa de doce habitaciones con Renoirs en las paredes,</span><br /><span style="font-style: italic;">una pisciscina grande y un Cadillac</span><br /><span style="font-style: italic;">vacaciones en Aspen y en Sevilla.</span> <span style="font-style: italic;"><br /><br />Relog Rolex puro oro en su muñeca,</span> <span style="font-style: italic;"><br />cartera llena de targetas de crédito,</span> <span style="font-style: italic;"><br />dos caniches rosas y un san bernardo.</span> <span style="font-style: italic;"><br />Pero un gran agujero llenaba su alma</span><br /><span style="font-style: italic;">Actuaba de manera extraña, dicen sus amigos.</span> <span style="font-style: italic;"><br />Un día dejó su vida y se fue lejos.</span> <span style="font-style: italic;"><br /><br />Y cruzó montañas</span> <span style="font-style: italic;"><br />A través de Tierras Sagradas</span> <span style="font-style: italic;"><br />Buscándole un sentido</span> <span style="font-style: italic;"><br />al plan maestro</span><br /><span style="font-style: italic;">en un templo budista</span> <span style="font-style: italic;"><br />en el Vaticano</span> <span style="font-style: italic;"><br />hasta que encontró lo sagrado</span> <span style="font-style: italic;"><br />en un grano de arena.</span> <span style="font-style: italic;"><br /><br />Pasó seis meses con los Iroqueses</span><br /><span style="font-style: italic;">Allí extendió sus brazos alrededor de un árbol</span> <span style="font-style: italic;"><br />y su corazón se llenó de fuerza y energía</span><br /><span style="font-style: italic;">En París aprendió a pintar</span> <span style="font-style: italic;"><br />En la India a respirar</span> <span style="font-style: italic;"><br />En Bosnia rezó por la sensatez.</span> <span style="font-style: italic;"><br /><br />Y cruzó montañas...</span> <span style="font-style: italic;"><br /><br />Ahora vive en un pueblo de Paraguay</span><br /><span style="font-style: italic;">Donde los ángeles y los espíritus moran</span> <span style="font-style: italic;"><br />Camina una milla para sacar agua de un pozo</span> <span style="font-style: italic;"><br />Todas las noches observa las estrellas</span> <span style="font-style: italic;"><br />Hay una sonrisa de tranquilidad en su rostro</span><br /><span style="font-style: italic;">El dulce viento sopla a través de los cañizales.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Y cruzó montañas...</span><br /><br /><a href="http://www.tompacheco.com/">Página web de Tom Pachecho</a><br /><a href="http://cdbaby.com/found?allsearch=tom+pacheco&amp;submit=search">Tom Pacheco en CDBaby</a><br /><a href="http://www.youtube.com/results?search_query=tom+pacheco&amp;search_type=">Tom Pacheco en YouTube</a>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-56162830806308593622008-06-21T01:20:00.003+02:002008-07-02T20:33:12.905+02:00A mediasHoy ha sido un día raro... uno de esos en que se ha hecho denoche y uno se pregunta cómo llegó la noche, cuándo se ocultó el sol y qué ha hecho él a lo largo del día. Uno de esos días en los que uno se levanta y no acaba de despertar en todo el día y camina en una nebulosa, apartado de los demás que parecen estar muy lejos, más allá de un cristal traslúcido, y se mueve y hace cosas pero no las hace, hasta que al final llega la noche y despierta e intenta poner en claro ese extraño día.<br />Así estoy yo ahora mismo. Sentado delante del ordenador sudando, con los ojos como platos, escribiendo como loco a la una de la mañana después de haber vivido "a medias" un día más.<br />Quizá fuesen mis dos despertares repentinos de anoche, quizá la falta de actividad. No se. Me doy cuenta de que últimamente necesito actividad, rutina nueva, algo en lo que pensar y por lo que preocuparme por iniciativa propia -estoy harto de preocuparme por las acciones de los demás y como ellas me afectan a mí. Me refiero a esas pequeñas cosas del día a día que no van a ninguna parte pero que por alguna razón a veces me quitan el sueño.<br />Pero lo que más siento es indecisión. Indecisión en las cosas más pequeñas. ¿Salir a dar una vuelta? ¿Ver esta noche esta película o esta otra? Me pongo a leer o mejor reservo el libro para el autobús? Mi experiencia de encierro personal estos últimos meses me dice que no es más que falta de actividad. De hecho empiezo a contar ya los días que me faltan para cruzar el charco, y no con pesadez y morriña por no querer dejar este sitio, sino todo lo contrario con ganas de empezar ya a tener nuevas experiencias y empezar a moverme. Raro en mí diría yo. Aunque quizá confunda amenudo la morriña con el miedo a lo nuevo y desconocido.<br />Ahora que ya tengo todo listo para dar el salto, y aunque estoy decidido y se que necesito de manera vital hacerlo, no dejo de pensar en las cosas que me faltan por hacer aquí. En todo lo que no he hecho y me gustaría hacer, en todo lo que me voy a perder si me voy.<br />Siempre seré igual de negativo. Siempre digo ¿Por qué no haría esto? en vez de pensar "Ah, mira todo lo que has hecho tú y los demás no."<br />La vida es elegir, y por ello a menudo resulta un lío tremendo entre impulsos que se entrecruzan y nos intenta arrastras por caminos opuestos. Cuesta mucho, o al menos a mi me cuesta, decidir qué es lo que realmente quiero de entre el amplio avanico disponible. Quizá por eso no me gusta elegir, por es no como de restaurante... El caso es que a veces tengo la sensación de que muchas de las cosas que quiero hacer, y que a veces acabo haciendo pero normalmente no hago o dejo a medias, no son algo que yo quiera hacer, sino algo que la sociedad me obliga a hacer. Son como ese aununcio que te vende el último cacharro inutil y te crea la necesidad y te muestra a la gente más en la onda y te hace que pienses que eres un bobo y un bicho raro si no lo compras.<br />Por ejemplo, soy incapaz de ligar de fiesta, de pubs, Yo voy a oir música, a bailar y saltar incluso si realmente hubiese sitio. No voy a intentar sacar algo con la chica de turno. O, sí, me gustaría. Hay chicas realmente guapas, pero yo para eso necesito hablar, charlar con calma y luego veremos. Voy al reves que todo el mundo. A la gente le importa una poco la música o la conversación, entran en un juego que yo no aprenderé a jugar.<br />Por eso digo que ha veces me fuerzo a hacer cosas no porque las desee de verdad, sino porque son lo habitual. Quiero y no quiero. Las hago pero no las acabo y me quedo a medias. Supongo que sigo buscándome a mi mismo. Poco a poco me voy encontrando. Voy siendo más deciso, voy viendo más claro qué me gusta y que no voy a volver a hacer porque no es más que una moda de la sociedad. Pero aún es dificil. Dificil discernir cuando es impulso ajeno y cuando es miedo a lo nuevo y lo desconocido.<br />Supongo que en eso consiste este baile que todos vivimos en nuestras vidas. Atreverse y esconderse. Buscar compañía y desear al mismo tiempo estar solo. Darse a los demás y al mismo tiempo buscar un espacio propio impenetrable.<br />Vivimos en un equilibrio constante y fragil. El único secreto es caerse y levantarse una y otra vez y seguir bailando, bailando, bailando...<br /><br /><span style="font-style: italic;">Mantienes el fuego vivo en tus ojos</span><br /><span style="font-style: italic;">Prestas atención al cielo</span><br /><span style="font-style: italic;">Nunca sabes qué es lo que podría venir</span><br /><span style="font-style: italic;">No recuerdo haberte perdido la pista</span><br /><span style="font-style: italic;">Siempre estabas ahí, bailando lejos o cerca de mi vista</span><br /><span style="font-style: italic;">Debo haber pensado que siempre estarías cerca</span><br /><span style="font-style: italic;">Logrando que las cosas fuesen reales haciendo el tonto</span><br /><span style="font-style: italic;">Ahora no te puedo encontrar en ningún sitio.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">No se que pasa cuando la gente muere</span><br /><span style="font-style: italic;">No consigo entenderlo por más que lo intento</span><br /><span style="font-style: italic;">Es como esa canción que puedo oir en mi oído</span><br /><span style="font-style: italic;">Que puedo cantar</span><br /><span style="font-style: italic;">que puedo evitar escuchar</span><br /><span style="font-style: italic;">Y no puedo evitar senirme estúpido aquí depié</span><br /><span style="font-style: italic;">Llorando mientras ellos de calman</span><br /><span style="font-style: italic;">Se que te gustaría que estuviésemos bailando</span><br /><span style="font-style: italic;">Bailando nuestras penas</span><br /><span style="font-style: italic;">(Bailando)</span><br /><span style="font-style: italic;">No importa qué eliga el destino</span><br /><span style="font-style: italic;">(No hay nada que puedas hacer al respecto)</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Da los pasos que te han enseñado</span><br /><span style="font-style: italic;">Todas las personas que alguna vez has conocido</span><br /><span style="font-style: italic;">Hasta que consigas tu propio baile</span><br /><span style="font-style: italic;">No importa cuan próximos a los tuyos</span><br /><span style="font-style: italic;">hayan crecido los pasos de otro.</span><br /><span style="font-style: italic;">Al final hay un baile que harás solo.</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Mantén el fuego vivo para la raza humana</span><br /><span style="font-style: italic;">Deja que tus oraciones asciendan hasta el espacio</span><br /><span style="font-style: italic;">No sabes que es lo que vendrá</span><br /><span style="font-style: italic;">Quizá un mundo mejor se perfila próximo</span><br /><span style="font-style: italic;">Y de la misma manera podría desaparecer</span><br /><span style="font-style: italic;">con todo lo que puedas haber encontrado</span><br /><span style="font-style: italic;">No dejes que la incertidumbre te rodee</span><br /><span style="font-style: italic;">(El mundo sigue girando)</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Te has convertido en una bailarina</span><br /><span style="font-style: italic;">A partir de una semilla que alguien lanzó</span><br /><span style="font-style: italic;">Sigue adelante y lanza algunas de tus semillas</span><br /><span style="font-style: italic;">Y en algún momento, a medio camino</span><br /><span style="font-style: italic;">Puede que encuentres la razón por la que estás vivo</span><br /><span style="font-style: italic;">aunque eso nunca lo sabrás.</span><br /><br /><a href="http://www.youtube.com/watch?v=IU1rZa8Ur_Q"><span style="font-style: italic;">For a dancer</span></a> (Jackson Browne) en el LP <span style="font-style: italic;">Late for the Sky</span> (1974)<br />La letra en inglés <a href="http://www.jrp-graphics.com/jb/lfts.html">aquí.<br /></a>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-4311717851827450092008-06-13T19:07:00.003+02:002008-06-13T20:01:39.392+02:00Historias para no dormir<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SFKpiXs9mzI/AAAAAAAAAKw/Xgl7Z5Kfs_M/s1600-h/historiasnodormir.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SFKpiXs9mzI/AAAAAAAAAKw/Xgl7Z5Kfs_M/s320/historiasnodormir.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211414126764333874" border="0" /></a>Si hay alguien en este país que haya hecho algo bueno en el campo del cine de terror y ciencia ficción ése es Chicho Ibañez Serrador.<br />Las producciones cinematográficas o televisivas de terror en España son pocas y normalmente de poca calidad comparadas con lo que nos llega de fuera, y no digamos ya las de ciencia-ficción, que brillan por su ausencia. Realizando el listado que colgué ya hace tiempo en este blog me afané buscando por doquier películas españolas de ciencia-ficción para no encontrar nada o nada que mereciese la pena ser incluído junto las otras pelíucas de la lista.<br />De todos modos, no todo es vacío y pelis casposas que dejan a un frito. Hay cosas muy interesantes, aunque, por desgracia son normalmente muy difíciles de ver, de encontrar en video/DVD o en televisión. Parece que en este país hemos renegado de las cosas buenas del pasado, esas quizás más "sesudas" o "intelectuales" que no entran ni en la etiqueta de comercial ni en la de "cine de culto" o mejor dicho -y mas de moda- "friki" ¿Cuándo piensan editar en DVD <span style="font-style: italic;">La Cabina</span> de Mercero? Cosas buenas, sí. Ahí está <span style="font-style: italic;">La noche del terror ciego</span> de Amando de Osorio, <span style="font-style: italic;">La cabina</span> de Antonio Mercero, alguna que otra película interesante de la década de los 70, y por supuesto, <span style="font-style: italic;">Historias para no dormir</span> de Chicho Ibañez Serrado y alguna otra joya salida de su incomparable genio (<span style="font-style: italic;">Quién puede matar a un niño</span>, <span style="font-style: italic;">La residencia</span>) La lista acaba ahí. Que no me hablen Jess Franco y Paul Naschy y demás... duermen, son soporíferos. Los argumentos enganchan, las películas empiezan pareciendo interesantes, pero a la media hora uno se queda sopa en el sofá... son como una pelicula de Ed Wood, ejemplo por antonomasia de cine malo -léase mal hecho-, sólo superado quizá por Larry Buchanan<span style="text-decoration: underline;"><span style="font-style: italic;"></span></span><span style="text-decoration: underline; font-style: italic;"></span> (Mars needs women) Tampoco paso por el supuesto terror actual. ¿Cómo puede a alguien darle miedo <span style="font-style: italic;">El Orfanato</span>? La película tiene buenas intenciones, sí, pero acaba pencando de lo mismo que la mayor parte del cine comercial actual: Querer gustar a todo el mundo y no ir demasiado lejos no sea que nos tachen de inhumanos no nos distribuyan la película. Si hay algo que me resulta simpático y a la vez patético de la televisión y el cine español actual es cómo se parece al cine comercial extranjero, ese contra el que despotricamos una y otra vez. Resulta que no paran de critircar el cine comercial yanki que invade nuestras salas y luego van y copian el modelo estadounidense y hacen algo parecido aquí. De verdad que no lo entiendo. Y luego se quejan de que la gente no va al cine...<br /><span style="font-size:130%;"><span style="font-weight: bold;">¡¡¡¡ Que lo comercial no vende tanto como parece!!!!</span></span> Lo escribo bien grande a ver si se enteran de una vez.<br /><br />Por seguir con Orfanatos y similares y volver a donde empecé, <span style="font-style: italic;">La Residencia</span>, de Chicho Ibañez Serrador sí que da miedo, sí que engancha almenos aunque no asuste a algunos ya muy curados en sustos, sí que entretiene. Y la prueba es que se sigue viendo 40 años después de su estreno. Antes de aterroriraz al país en la pantalla grande, lo hizo a través del cristal de aquellos televisores en blanco y negro con transformador para las subidas de tensión. Yo nací muy tarde para ver en directo o siquiera en reposición aquella mítica serie llamada Historias para no dormir, pero puede oir acerca de la leyenda, una leyenda que hablaba de miedo de verdad, y recuerdo cómo atraía e inquietaba aquella cabecera que pasaban en refritos televisivos para nostálgicos.<br />Hace unos pocos años se editaron en DVD varias de aquellas historias para no dormir. Es una lástima que no editasen la serie entera, aunque tengo entendido que muchos episodios no se conservan. Aún no he visto los 6 DVDs editados por <a href="http://www.vellavision.com/">VellaVisión</a>, pero ya he quedado maravillado y tocado para siempre. La calidad de esas historias, de esos guiones es indiscutible. Algunas asustan, como "La Casa" o "La Cabaña", otras, nos invitan a pensar como la genial "El Asfalto". ¡Que guiones! Junto con las películas de Roger Corman, las mejores adaptaciones de Poe que he visto fueron hechas en esta serie. Puede que no tuviesen un duro, que el atrezzo y decorados y vestuario sean muy pobres, pero consiguieron sacar adelane el proyecto y hacer que el decorado fuese algo secundario gracias a unos guiones de primera. Baste decir que por fín he visto algo de cienica ficción española que me ha gustado lo suficiente como para incluirlo en la lista (y quizá lo haga, aunque sean capítulos de una serie) "La Alarma" y "NN23" son dos obras maestras del género. Me gustó mucho el guiño a Ray Bradbury en la primera, y, dicho sea de paso, es una pena que entre las historias contenidas en estos 6 DVDs no se incluya ninguna de las adaptaciones de cuentos de Bradbury que se hicieron en esta mítica serie. Quizá sean parte de las historias perdidas.<br />Levantad el culo del asiento. Olvidáos de películas de miedo actuales con unos efectos especiales espectaculares pero un guión pésimo y caminad hasta el videoclub, o biblioteca pública o tienda de DVDs y buscad estas Historias para no dormir. Quíza no os pongan los pelos de punta, pero sí que os puedo asegurar que os mantendrán bien despiertos.<br /><br /><span style="font-size:85%;">Nota: Según navego por internet buscando una foto para esta entrada, me entero que VellaVisión acaba de lanazar <span style="font-style: italic;">Historias para no dormir</span> en un <a href="http://www.zonadvd.com/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=15077">nuevo pack de 8 DVDs</a> (los 6 anteriores + 2 nuevos) Entre los nuevos episodios rescatados se encuentra "La sonrisa", basado en un cuento de Ray Bradbury (recogido en su libro Remedio para melancólicos, si no me falla la memoria)<br />También veo que existe en el mercado español un <a href="http://www.zonadvd.com/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=4029">pack de 3 DVDs dedicado a Antonio Mercero</a> en el que se incluye "La Cabina".</span>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-32194855625424115792008-06-08T19:36:00.002+02:002008-06-08T20:36:44.132+02:00Metiéndome bichitos pal cuerpo<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img.bebesymas.com/2008/04/vacuna.jpeg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 304px; height: 206px;" src="http://img.bebesymas.com/2008/04/vacuna.jpeg" alt="" border="0" /></a>En agosto voy a cometer la heroicidad, o la locura, o la cosa más normal del mundo, según quien lo mire, de cruzar el charco y quedarme un año trabajando de voluntario en plena selva amazónica, o casi.<br />Siempe me llamó la atención lo de trabajar para los demás a cambio de nada una temporada pero me daba miedo lanzarme, como muchas otras cosas. Al fin, allá voy. El caso es que como voy a una zona tropical, y voy a estar bastante tiempo, me recomiendan que me vacune contra enfermedades que yo desconocía o que hacía erradicadas. Claro, erradicadas <span style="font-style: italic;">aquí</span>, no <span style="font-style: italic;">allí</span>.<br />Mientras me pinchan y me meten en el cuerpo "bichitos atolondrados", como decía un estudiante en aquella Antología del disparate, no he podido sino quedarme pensativo mirando las facturas de la farmacia. Aquí, con nuestro seguro médico-seguridad social, podemos permitirnos el ir al médico y comprar los medicamentos que haga falta en el momento en que los necesitemos, a penas pagamos un poco por ellos, pero ¿Os habéis parado alguna vez a mirar lo que valen las pasitllas o vacunas sin el descuento? Cielo santo. Salvando las aspirinas y analgésicos comunes, lo normal es que se pongan bien a gusto en 20 o 30 Euros.<br />Yo eso lo llamo jugar con la salud de las personas. O pagas o te mueres. Creo que voy a meter a las farmacéuticas en la lista de "cosas contra las que protestar". Yo puedo pagar por unas pastillas para tratamiento de la malaria, o por una vacuna contra el cólera, ¿Pero, y allá, en el tercer mundo? Desconzco la situación de la seguridad social en países Sudamericanos, pero mucho me temo que la mayoría de la gente no puede permitirse el comprar dichos medicamentos.<br />Pienso que debería estar prohibido que alguien pudiese enriquecerse a costa de la salud de los demás. Se supone que se buscan nuevas vacunas, nuevos medicamentos, técnicas quirúrjicas para aliviar a los que sufren, pero nos negamos a curar ese sufriento si no nos pagan. Evidentemente, algo hay que pagar, nadie vive de aire, ni los laboratorios, ni las farmacias, pero tengo la triste sensación de que las diferentes compañias farmacéuticas se ha subido al dolar y bien cómodas envueltas en un cómodo margen de beneficios al que no están dispuestos a renunciar. Y además, siguen buscando estratagemas para evitar perder mercado, y, si es posible, ganar aún más.<br />¿Nunca os habéis fijado en la cantidad de medicamentos que existen con diferentes nombres, todos para curar la misma cosa, y en cómo cada médico te receta exclusivamente uno de nombre concreto? Evidentemente tiene algún pacto personal con cierta empresa farmacéutica. Pero, lo que es aún más grabe, ¿A que no sabéis que cada día hay más medicamentos genéricos? Sí, así es, y sin embargo, casi nadie los receta, casi nadie sabe que existen. ¿Por qué? Porque son mucho más baratos por el hecho de ser patentes libres y por lo tanto no producen enormes beneficios.<br /><br />Siempre el cochino dinero por medio, o mejor dicho, la cochina avaricia y el cochino egoismo humano otra vez. Cada vez que me encuentro con problemas como este, siento esa sensación de enfado e impotencia y unas ganas terribles de que venga una buena crisis y que todos esos codiciosos se tiren de la ventana de su seguro rascacielos como ya hicieran en el 29.<br />Hay ciertos bienes con los que no se juega. Educación, Sanidad -incluídos medicamentos, servicios de primera necesidad como agua potable, saneamiento urbano y rural, y unas infraestructuras viales básicas son bienes que deberían estar en una lista de "prohibido enriquecerse con:"<br />Nadie elige donde nace. Unos tenemos la suerte de aterrizar en Europa, otros en medio del continente africano. Unos en una familia acomodada, otros en un osucro callejón lleno de prostitución y drogas. Debemos tener las mismas oportunidades, independientemente de nuestro origen, para poder salir adelante. Aceso a una enseñanza gratuíta y de calidad, sanidad al alcance de todos y unas condiciones de salubridad en nuestro hogar aceptables. Sólo así jugaremos todos en igualdad de condiciones, que uno llegue más o menos lejos luego, dependerá entonces únicamente de la manera de ser de cada uno, de qué elecciones haga a lo largo de su vida. Pero la línea de partida tiene que ser la misma para todos.<br />El que se oponga a esto es un asesino y un egoista. Y está muerto de miedo. Teme perder parte de su comodidad robada a otros a lo largo de generaciones, y teme aún más tener que salir de su burbuja y enfrentarse al mundo tal cual es.<br /><br />Cada vez que observo las medidas que políticos grises y empresarios gordos de este primer mundo para acabar con las desigualdades me doy cuenta de cómo tergiversan la realidad sin que nos demos cuenta. Tengo la sensación de que lo que ellos intentan no es acabar con las desigualdades, sino aumentarlas hasta llegar a una separación total. Listos/ Tontos. Albañiles producidos genéticamente y en masa, y lo mismo, políticos, banqueros, labradores, médicos... y unas fronteras bien cerradas para dejar fuera a toda la chusma mugrienta a la que no podemos dar el mismo nivel de vida de que nosotros gozamos.<br />Un mundo feliz. Sí. Feliz... como el que imaginó Aldous Huxley...<br />Me gusta la ciencia ficción. Pero no estoy dispuesto a que se convierta en realidad. Al menos no esta ciencia ficción que poco a poco empezamos a vivir.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-16306251383559781262008-06-06T21:08:00.000+02:002008-06-06T21:09:04.435+02:00¿Crisis?Todo el mundo está alarmado. Sube el precio del petróleo. Baja el sector de la construcción. ¡Crisis! ¡Crisis! ¿Qué crisis? Sí, como el título de aquel disco de Supertramp.<br />No soy ningún entendido en economía, pero personalmente no me gusta nada el modelo económico actual, este llamado neoliberalismo, así que por mí, si todo se va a la mierda los proximos años, perfecto.<br />¡Ala! ¡Salvaje! Gritarán algunos y me dirán que, si todo se va a tomar por saco, yo también, pues, como todo hijo de vecino, dependo, aunque no quiera, de las "leyes" de este neoliberalismo. Bueno, quiza sí... o quizá no... Déjenme ser joven y soñardor un poco más, si no lo hago ahora y me vuelvo de pronto práctico entonces sí que moriré con el sistema o al menos me quedaré calvo rápidamente de tanto estress y precocupaciones debido a la "crisis".<br />No creo que haya que acabar con el sistema de una manera radical e irse a vivir al medio de la selva -si es que aún queda selva virgen para cuando esto explote- o construir un estado-social utópico en donde todo el mundo es bueno y feliz (eso si qué es perder el tiempo en sinsonadas...) No. La solucción se me antoja mucho más al alcance de la mano de todos nosotros. Simplemente, buscando alternativas a la crisis, planteándose la vida de una manera distinta y tirando adelante. ¿Que no es el camino que ha trazado desde hace años la mayoría de la sociedad? Y qué. ¿Sólo porque todo el mundo se haya montado en un tren que va a descarrilar, tengo que comprar yo billete también? No.<br />La gente está atacada. La gasolina -y con ello todo lo demás- sube más y más cada día. La inseguridad ciudadana aumenta -o eso dicen en las noticias. Todo el mundo busca la seguridad de un trabajo fijo y bien pagado y una casa en propiedad para así poder refugiarse de este fin del mundo. A mi no me parece para tanto. Quizá sea mejor que me explique con unos ejemplos:<br /><br />¿Que la gasolina sube y no puede ir en coche a trabajar? Bueno, pues venda el coche y use el trasnporte público. "Es que no me coinciden los horarios del bus, o llego muy pronto o no llego a tiempo" Bueno, pues llega pronto, llévate un buen libro y ponte a leer hasta que llegue la hora de entrar al trabajo. "Buff, ¡Cómo voy a hacer eso!" ¡Ay qué comodos nos hemos vuelto!<br />¿Que ahora sale muy caro el gasóleo, el gas ciudad para calefacción? Bien, póngase un jersey bien gordo y una buena manta en la cama en lugar de andar en manga corta por casa con la calefacción a cien.<br /><br />Quizá sean ejemplos muy simples, pero creo que ilustran bastante bien nuestra cómoda forma de vida. Mire, señor economista, o vencino o amigo práctico. Yo no tengo carnet de conducir. No quiero uno. No me hace falta. No quiero coche, prefiero transporte público ¿Que tengo que esperar 30 minutos todos los días o acomodarme a horarios no muy flexibles? Bueno, pues espero y me acomodo. ¿Que el tren tarda más? En ese caso aprovecho para leer un buen libro ¿Que no hay apenas servicios o es muy caro, y no puedo volver a casa más que por navidades y vacaciones en vez de cada quince días? Pues les mando una carta mientras esperan mi llegada y sigo con mi vida.<br />Yo no aspiro a un trabajo fijo y bien remunerado para toda la vida. Aspiro a uno que me guste y que me "realice" día a día. Qué mejor que cambiar de trabajo, de ciudad, de país, y al mismo tiempo conocer otra gente, otras costumbres, otras ideas. A veces serán trabajos mejores o peores, con más o menos dinero, pero a todo se puede adaptar uno. "Ah, pero y si te casas y tienes críos, y qué haras con todas tus cosas, ¿Te las llevarás a cuestas como un caracol? No puedes." No necesito llevarme cosas a cuestas, porque no necesito tantas cosas. Hemos llenado nuestras casas de bienes inútiles sólo porque nos ofrecen como indispensable para hacernos consumir y mantener esta economía-camino-de-el-desastre y porque, como animales enjaulados y atemorizados en que nos hemos convertido, necesitamos ese montón de trastos para soñar y viajar sin salir de casa. Y si tengo críos, renunciaré a vicios -y a vicios que hemos convertido en falsas necesidades- para poder criarlos.<br />No creo en un sistema de pensiones. Sí en una seguridad social, en un amparo por parte del estado en necesidades básicas. Sanidad, educación, infraestructuras viales, agua,... bienes gratuítos de todos y para todos. Pero nada más. Que cada uno trabaje en lo que pueda en cada momento de su vida según su salud se lo permita ¿Y cuando se haga viejo, viejo, tan viejo que ya no pueda estar sólo? ¡Pues al hoyo! No no soy ningún salvaje, pero mi experiencia cuidando ancianos me hace pensar en que llegará un momento senil al que no quiero llegar. Seamos honestos. Nadie puede vivir para siempre, ni puede vivir siempre igual. Aceptemos lo inevitable.<br /><br />Adaptémonos. A los cambios de la edad, a los cambios de la economía. Si algo deja de funcionar, o si vemos que algo no nos gusta, entonces cambiémoslo. Salgámonos de la autopista y cojamos el sendero que más nos guste y tracemos nuestro propio camino. No hay unas alternativas mejores que otras. Sólo diferentes caminos. Lo que no podemos hacer es quedarnos en casa lamentándonos y empeñándonos en mantener algo que ya no funciona. Nada es eterno. Nada ha estado ahí siempre. ¿El modelo de familia actual (nuclear)? ¡200 años! ¿El capitalismo? ¡Otros doscientos años más o menos! ¿Y antes? Mercantilismo, familias extensas, economía de subsitencia... ¿Y después? Eso aún no está escrito, nos toca a nosotros trazarlo. Todo tuvo un principio, y surgió de una necesidad de cambio que sintieron unas personas al ver que el modo en que venían viendo dejaba de funcionar. Fueron entonces pocos los que se atrevieron a cambiar de camino, y se encotraron con el grueso de la sociedad que les criticaba e intentaba salvar como fuera "su sociedad". Lo mismo pasa ahora.<br /><br />Salid de casa. No busquéis solucciones, no para remendar de nuevo lo irremendable. Buscad alternativas. Y llevadlas a cabo por muyutópicas que parezcan.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-82097756843295687472008-06-05T20:54:00.001+02:002008-06-06T17:56:54.727+02:00Emmylou Harris - Red Dirt Girl (2000)<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.selections.com/images/products/picture1zoom/RN443.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 292px; height: 263px;" src="http://www.selections.com/images/products/picture1zoom/RN443.jpg" alt="" border="0" /></a>Red Dirt Girl me introdujo a una faceta musical de <a href="http://www.emmylouharris.com/">Emmylou Harris</a> que yo desconocía. Supongo que si hubiese seguido su carrera, este disco del año 2000 no me hubiese resultado tan extraño, pero entonces yo sólo conocía su clásicos de los 70 y primeros 80 y los dos LPs de Gram Parsons.<br />Cuando puse Red Dirt Girl en mi reproductor de CD por primera vez, las navidades del 2001 -aquí las novedades "alternativas" siempre nos llegan tarde- me quedé extrañado preguntándome ¿Qué demonios es esto? Y sin embargo, al mismo tiempo, esta para mi extraña música que atrapó y me hizo escuchar el CD una y otra vez, una y otra vez, descubriendo la poesía en las letras de Emmylou Harris, los atrayentes ritmos electroacústicos con que el productor Malcolm Burn disfrazó el disco, en el cual encontré algo nuevo y algo viejo, algo conocido y algo extraño.<br />Para mi Red Dirt Girl no es un disco de Country. Más bien le podrían la etiqueta de Folk-rock, si es que alguien siente la imperiosa necesidad de etiquetar un trabajo dificil de catalogar, algo que, dicho sea de paso, sucede cada vez más amenudo. Será que últimamente sólo escucho música "rara".<br />En Red Dirt Girl Emmylou nos habla de los temas de siempre, de baladas de amor con histoiras viejas como el polvo de la tierra donde tienen lugar, de hermosas tragedias, de llantos a quien ya no está. Hay algo especial en lo que consiguió en este disco, porque, aunque este Country Alternativo o Folk-rock moderno no sea mi principal plato de gusto, y aunque muchas de los temas de las canciones me resulten aún ajenos a mi propia experiencia, no puedo dejar de escuchar este disco, de memorizar sonidos y palabras. Pocas veces encuentro algo que suene a la vez tan nuevo y tan familiar.<br />Así que dejad de leer estas líneas, mera excusa para recomendaros el disco, escuchad, escuchad...<br /><br /><a href="http://www.youtube.com/watch?v=CywArYObn2U">The Pearl - Red Dirt Girl en directo</a><br /><br /><span style="font-style: italic;font-size:85%;" >PD.: En su día, Red Dirt Girl fue publicado en España por Ediciones Resistencia, que saco una magnífica edición con textos traducidos. Nonesuch/ Warner, propietarios del disco, no quiseron arriesgarse con algo tan diferente y extraño, algo ya habitual, por desgracia entre los sellos grandes. Ahora mismo no se si alguien publica esta joya en nuestro país; que no sea esto un impedimento y localizado, quizá a través de internet. Y me refiero a comprarlo por internet, no descargarlo de no se dónde, si hacéis esto os perderéis el maravilloso diseño y fotografías del disco.</span>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-35718696888085726792008-05-31T20:33:00.002+02:002008-06-01T20:34:19.699+02:00Mirando a la vidaÚltimamente siento menos necesidad de escribir para liberar mis tensiones internas y desahogarme. Quizá la cruda realidad ya no me parece tan dura. Quizá estoy aprendiendo a aceptarla e interiorizarla. Los malos ratos pasan más rápido y enseguida encuentro fuerza para seguir adelante con mis planes, incluso con más fuerza que antes. De todos modos, me sigue preocupando la actitud de muchas personas, la incapacidad de los demás para saltar de su cómoda posición “yo” y colarse en la mente del otro y ver la vida como el otro la ve, tal y como dice Bradbury en la cita que colgué en una entrada anterior.<br />Quizá es que soy demasiado perfeccionista, o quizá sigo siendo demasiado iluso y continúo con mi afán de hablar con la gente, de no dar la espalda e intentar que vean las cosas de otra manera, desde otro punto de vista, que respeten las decisiones y posiciones de los demás, aunque nos las compartan. Uno no puede animar, aplaudir a una persona a hacer algo que él no comparte, no cree válido, pues no le gusta y es algo que él, personalmente, nunca haría. Pero lo que sí debe hacer es meterse dentro de la cabeza de esa persona y respetar su particular punto de vista: “Bueno, no me gusta, pero sí es lo que quieres hacer, adelante. Si necesitas ayuda aquí estoy”.<br />No creo que haya en la vida ninguna situación en la que a una persona se le puedan negar esas palabras. Salvo quizá si esa persona intenta atentar contra la vida de otras o intenta quitarse voluntariamente la propia suya. La libertad de uno acaba donde empieza la del vecino, y por lo tanto no se pueden permitir agresiones contra la libertad y menos aún contra la integridad física de los demás. Y tampoco se puede permitir que uno acabe con su vida así como así; todos nos merecemos una segunda oportunidad, todos nos merecemos que alguien nos ayude a salir del bache, aunque éste pueda ser tan profundo que rechacemos con fuerza esa salida.<br />Ahora bien, una vez fuera, creo que se nos debe ayudar y apoyar, o por lo menos respetar en nuestra decisión, independientemente de la salida, del camino que elijamos para salir del bache.<br />Por eso me sigue llamando la atención que la mayoría de la gente se cierre en banda y le den la espalda a uno cuando se elige una salida o un camino que a ellos no les gusta. De repente te encuentras con que gente que hasta ahora te daba la mano y te mostraba una sonrisa y te animaba, ahora te mira raro, de reojo, como pensando “se ha vuelto loco” o, aún peor, te da la espalda y casi no te habla y te contesta con vocablos ininteligibles.<br />Yo sigo en mis trece y trato de hablar, de convertir esos gruñidos en verdaderas palabras, con calma, ordenadamente, con buenas formas, sin palabras malsonantes y voz en tono amenazante. Es difícil pero eso es en verdad dialogar.<br />Me doy cuenta de lo podrido que está este mundo. Y me doy cuenta de que en gran medida es por esta razón: La mayoría de la gente no quiere intentar ver las cosas desde la óptica de los demás. Son tan orgullosos que temen que si lo hacen pierdan algo de sí mismos, algo muy preciado peor que no saben que es concretamente.<br />No hay realmente nada que perder. Si no mucho que ganar, creo yo. Ganar un mundo más tranquilo.<br />Supongo que no son más que ilusiones, pero de algo se vive. Voy aprendiendo poco a poco que no se puede tener a todos contentos. Pero sigo exigiendo respeto. No hay una salida mejor que otra, sólo distintos puntos de vista.<br /><br /><span class="text"><span style="font-style: italic;"> Tears and fears and feeling proud/ Lágrimas y miedos y sentirse orgulloso</span><br /><span style="font-style: italic;"> To say "I love you" right out loud/ Decir "Te quiero" bien algo</span><br /><span style="font-style: italic;"> Dreams and schemes and circus crowds /Sueños y esquemas y multitudes circenses</span><br /><span style="font-style: italic;">I've looked at life that way/ Así es como veo la vida</span><br /><br /><span style="font-style: italic;"> But now old friends are acting strange/ Pero ahora los viejos amigos actúan de modo extraño</span><br /><span style="font-style: italic;"> They shake their heads, they say I've changed/ Sacuden la cabeza, </span></span><span class="text"><span style="font-style: italic;">dicen que he cambiado</span><br /><span style="font-style: italic;"> Well something's lost, but something's gained/ Bueno, algo se pierde, pero algo se gana</span><br /><span style="font-style: italic;"> In living every day/ Viviendo día a día</span><br /></span><br /><span class="text"><span style="font-style: italic;"> I've looked at life from both sides now/ He mirado a la vida desde ambos lados</span><br /><span style="font-style: italic;"> From win and lose and still somehow/ Perdiendo y ganando y aún todavía</span><br /><span style="font-style: italic;"> It's life's illusions I recall/ Son las ilusiones de la vida, digo</span><br /><span style="font-style: italic;"> I really don't know life at all/ Aún no conozco la vida a pesar de todo.</span><br /></span><br />Joni Mitchell, <a href="http://www.youtube.com/watch?v=bcrEqIpi6sg"><span style="font-style: italic;">Both Sides, now</span></a> (fragmento) en el LP Clouds (1969)<br /><br />Pete Seeger añadió:<br /><br /><span style="font-style: italic;">Daughter, daughter, don’t you know /Hija, hija, no sabes que</span><br /><span style="font-style: italic;">You’re not the first to feel just so. /Tú no eres la primera en sentirse así</span><br /><span style="font-style: italic;">But let me say before I go, /Déjame decirte antes de que me vaya</span><br /><span style="font-style: italic;">it’s worth it anyway. /Que merece la pena, siempre. </span><br /><br /><span style="font-style: italic;">Some day we may all be surprised, /Algún día nos sorprenderemos</span><br /><span style="font-style: italic;">we’ll awake and open up our eyes. /Despertaremos y abriremos los ojos</span><br /><span style="font-style: italic;">And then we all will realize /Y entoncs nos demos cuenta</span><br /><span style="font-style: italic;">the whole world feels this way. /De que todo el mundo se siente así</span><br /><br /><span style="font-style: italic;">We’ve all been living upside down, /Todos hemos vivido momentos buenos y malos</span><br /><span style="font-style: italic;">and turned around with love unfound /y hemos dado vueltas sin encotrar amor</span><br /><span style="font-style: italic;">until we turn and face the sun. /Hasta que al fina</span><span style="font-style: italic;">l nos damos la vuelta y enc</span><span style="font-style: italic;">aramos el sol</span><br /><span style="font-style: italic;">Yes, all of us everyone /Sí, todos y cada uno de nosotros</span><br /><br />Gracias Joni, gracias Pete.<br /><br /><span style="font-size:85%;">La versión de Joni Mitchell está en su disco <a href="http://www.allmusic.com/cg/amg.dll?p=amg&amp;sql=10:09fpxqw5ldje"><span style="font-style: italic;">Clouds</span></a> (Reprise, 1969) y en el rec</span><span style="font-size:85%;">opilatorio <a href="http://www.allmusic.com/cg/amg.dll?p=amg&amp;sql=10:kxfixqlhldje"><span style="font-style: italic;">Hits</span></a><span style="font-style: italic;">. </span>La de Pete Seeger la podeis encontrar en su LP<span style="font-style: italic;"> Young vs. Old</span> (Columb</span><span style="font-size:85%;">ia, 1969)<br /></span><br /><span style="font-size:85%;">(Perdón por la traducción casera. No tengo diccionario de inglés a mano, promet</span><span style="font-size:85%;">o revisarla en cuanto me sea posible)</span><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SELrUr9OadI/AAAAAAAAAKg/79IbxbKVdN4/s1600-h/seegeryougvsold.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 279px; height: 274px;" src="http://bp0.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SELrUr9OadI/AAAAAAAAAKg/79IbxbKVdN4/s320/seegeryougvsold.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206982859823147474" border="0" /></a>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-343025763885107662008-05-24T22:43:00.002+02:002008-05-24T22:58:37.723+02:00Locuras musicales...Hay ciertas canciones que me enloquecen y me hacen saltar y hacer el bobo por ahí... y todo sin alcohol o ningún otro estimulate... Música, música, mi única droga....<br /><br /><a href="http://www.youtube.com/watch?v=8AKwmOsMSrE">El rayo-X</a><br />Buscaba a David Lindley-hombre rayo y econtré cierta versión... ¡Ay! Prefiero a mi loco guitarrista de lap-steel pero estos también tienen tela. No sabía yo que en este país se hiceran semejantes locuras antaño. ¿Que nos ha pasado desde entonces que nos hemos vuelto tan sosos y comerciales musicalmente hablando?<br /><br /><a href="http://www.youtube.com/watch?v=7eUsSXXc8wU">Un chico nervioso</a><br />No hay otro igual. Locura permanente. No traduzco la letra de esta canción porque capaz que me llaman enfermo según los tiempos que corren. Cada vez nos volvemos más y más conservadores y no entendemos chistes sarcásticos y macabraso. Decadencia, una vez más.<br /><br /><a href="http://www.youtube.com/watch?v=QjXGuJDSuoQ">Indiana "Bandido" Jones</a><br />Ya puestos. Y como encima vuelve a estar de moda... este viedo no tiene desperdicio.<br /><br />Otro día más.<br />Alá, a pasarlo bien.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-37282905331012420482008-05-24T22:18:00.002+02:002008-05-24T22:43:52.569+02:00BurocraciaLos franceses han inventado un montón de cosas buenas. El cine, por ejempo. No esta que me ocupa días y horas últimamente. Empiezo a coger cierta manía a todos los que se sienta detrás de un escritorio en un despacho y se creen los amos del país. No van muy desencaminados la verdad. El término les viene al dedillo: "gobierno de los despachos o de las oficinas". Tal cual. Nos tienen en su poder. Si ellos no quieren darnos un papel, o si deciden inventarse uno nuevo, paralizan todo el sistema hasta que consiguen que todo el mundo se incline ante ellos y diga "muy bien, voy a bailar la conga, y sellarme la frente y fotocopiarme la retina cuarenta veces, y lo enviaré todo certificado, pero por favor, deme ese papel."<br />Es increible el alcance del papeleo. Para la cosa más insignificante necesita uno rellenar un impreso, y pagar una tasa, y entregarlo en persona o hacer un poder notarial (pague usted otra tasa) para que otra persona lo haga por tí. Y encima cada vez lo lían más: este papel tiene que ir sellado, este otro no, este tiene usted que recogerlo en Madrid, este se lo dan en hacienda en su provincia, el otro de más allá lo expiden el la luna... para esto tiene que pedir cita previa, no yo no se la puedo dar, tiene que llamar por teléfono....<br />Sin olvidar que a todo el complicado embrollo de trámites hay que sumar la posibilidad de toparse con un burócrata cabezón y aburrido que se ensaña con el ciudadano y le manda a paseo o le manda a otra oficina para que ahí le digan que tiene que volver a otro lado o que tiene que llamar a no se dónde y pelearse con una de esas centralitas telefónicas automáticas de "si quiere irse a la mierda pulse 9"<br />Para sacar el DNI un papel. Para irse de vacaciones al estranjero, un papel. Para irse de voluntario un año, doscientos impresos. Dentro de poco, para mear, un impreso amarillo... ¡Ay!<br />Con lo facil que serían las cosas si todos fuesemos un poco más honestos o por lo menos amables con el prójimo.<br />He de ser sincero, eso sí, y reconocer que cada vez hay menos burócratas-morugos y por suerte la gente de la administración es cada vez más amable y están dispuestos a ayudar al ciudadano. Al menos esa es de momento mi experiencia. Lo que no deja de sorprenderme es la cantidad de trámites necesarios, y lo complicados que pueden llegar a ser, para obtener un papel que, por ejemplo diga que puedes viajar al extranjero. Y sobre todo, la demora de muchos de esos trámites. ¡2 horas para poner una apostilla! Ni que tuviesen que mandar el papel a la Haya.<br />Supongo que todos estos árduos trámites son necesarios para el buen funcionamiento de nuestra sociedad, pero a veces envidio a eso viajeros del siglo XIX y anteriores que podian moverse por casi medio mundo sin fronteras y papeleos, sobre todo cuando me veo enredado en mil impresos y me veo camino del ministerio de información de una sociedad excesivamente burocratizada.<br />"Este es el recibo por su marido, y este mi recibo por su recibo. Que tenga un buen día."<br />No será la primera ni la última vez que tenga que verme en estos jaleos. Es algo congénito en nuestra sociedad. No podemos vivir sin papeleo, y no podemos hacerlo sencillo, sería muy aburrido entonces...<br />Yo prometo no acabar de insoportable burócrata. Y a los que reinan ya tras la puerta de sus despachos, les pido desde aquí un poco más de amabilidad. Pongan un jarrón con flores encima de la mesa, y, cuando se aburran, piensen un poco en el prójimo y trabajen para hacer todo el papeleo más sencillo. Son los culpables de gran parte del estress propio y ajeno de que adolece esta sociedad.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-24684154922223566802008-05-19T13:48:00.001+02:002008-05-20T17:13:19.423+02:00Fría lluvia de otoño un mes de mayoNo sabía donde estaba. No recordaba dónde había estado. Miró a su alrededor recogiendo detalles. Sí, era un cementerio. Uno viejo, muy viejo, lleno de tumbas viejas llenas de huesos aún más viejos. La mayoría eran lápidas de piedra labradas a mano, coronadas por desesperados ángeles góticos para espantar a los vivos.<br />La hiedra y el musgo crecían por doquier, cubriendo tumbas y mausoleos, escalando la vieja tapia de piedra y renredantose en la herrumbrosa verja de la entrada. Había estado lloviendo, el cielo segía cubierto, las nubes de tonos grises dejaban pasar a duras penas un diáfana luz solar que no permitía saber qué hora del día era. El viento, soplando frío arremolinaba hojas caídas, llevándolas de una tumba a otra, arrastrando consigo los susurantes mensajes de los habitantes eternos del camposanto.<br />Caminó lentamente entre las tumbas, mirando a izquierda y derecha queriendo leer el epitafio de alguna de ellas pero sin atreverse a acercarse y trazar de nuevo con el dedo las letras labradas que el tiempo había borrado lentamente.<br />Fue entonces cuando le vio. Sentado en una lápida, tres calles más allá, había unhombre vestido de negro. Estaba quieto, con las manos cruzadas, la cabeza gacha. ¿El enterrador? No. Sus ropas estaban gastadas, rozadas. No sabía por qué pero no sentía miedo, lentamente, continuaba su paseo entre las tumbas hacia aquel hombre. El viento le arremolinaba los cabellos lacios, entrando y saliendo del fino vestido de primavera. No sentía frío, tampoco calor, no podía decir nada respecto del clima, de la fragancia del lugar, no sentía su corazón palpitar con fuerza, con miedo, mientras caminaba hacia aquel hombre. Éste levanto lentamente la cabeza al verla llegar mostrando una sonrisa forza.<br />-Hola, mi chica pálida.-<br />Era un hombre delgado, de miembros largos y huesudos, facciones marcadas, pelo rizado y sedoso, mojado por la reciente lluvia, y piel pálida, muy pálida. Su rostro era joven, pero en sus descoloridos ojos se adivinaban las historias de muchos años.<br />-Hola.- La chica se aparto de nuevo el pelo de la cara. Por primera vez se miró a si misma. Llevaba su vestido negro de noche, fragil, vaporosos. Su piel estaba blanca como la leche pero sin ese brillo habitual. Una gota de lluvia calló sobre su brazo. Se extraño. No la sintió, sólo la vio caer, recorrer su brazo y caer aún más abajo.<br />- Te estaba esperando.- dijo el hombr<br />-¿A mi?<br />-No hay nadie más aquí fuera. Nadie más vendrá. No hasta que caiga la noche. Faltan aún varias horas...<br />-¿Tú eres, estas...?<br />-¿Muerto? Oh, no más que otros.<br /><br />El hombre sonrió. La chica volvió a mirarse su pálida piel de marfil apagado y mate. Se tocó un brazo, no para sentir, solo para ver cómo su mano tocaba lentamente su brazo, sin miedo, sin prisa. Miró a los ojos del hombre, haciéndole una pregunta que su garganta se negaba a formular. El hombre del cementrio la miró sabiamente, se levantó de la lápida y dándose media vuelta quedó mirando el gastado epitafio, repasando con los dedos las gastadas letras. La chica estaba ahora a su lado, observando el lento movimiento de la mano del hombre.<br />-Hace ya tanto tiempo -dijo él-, pero ahora ya no importa, ven mi chica pálida. Te contaré una historia.<br /><br />"Hace años, más allá de la vieja tapia de este cementerio, allá donde terminan los caminos de cipreses y comienzan los caminos alfrombrados de los vivos, en una vieja ciudad, escondidio en una una vetusta casa en el barrio antiguo vivia un chico. Era un chico feliz, lleno de fantasías, de promesas, también de miedo, valiente en unas cosas, temeroso en otras, como todos los chicos que aún no han dado ese paso hacia la vida aldulta, como todos los adultos que viven sin olvidar a ese chico que fueron.<br />Todas las noches, sentado junto a la ventana, bajo la ténue luz de una vieja y polvorienta lámpara de araña, se sentaba y tocaba el viejo piano, acariciándolo con los dedos unas veces, golpeándolo con fuerza otras, sacando las más viradas melodías. Tiernas y cálidas, lúgubres también, y llenas de rabia cada vez más amenudo. Tocaba, tocaba, tocaba. Tenía unos dedos largos y ágiles, y muy buen oído.<br />Tocaba, tocaba, y mientras lo hacía, soñaba. Soñaba viéndose en un gran escenario, con traje de gala, la centelleante luz de las candilejas brillando en sus lustrosos zapatos mientras saludaba al público; soñaba con aquella chica cuyo pelo olía a jazmín y fresas en la biblioteca, con su sonrisa, sus ojos; soñaba que estaba en medio de la plaza de la ciudad, tocando, bailando, mientras el piano, solo, seguía cantando una alegre melodía el se perdía dando vueltas entre parejas y más parejas danzando, envuelto en aromas de jazmín y fresas.<br />Todos los días, después de la dura jornada, se sentaba, destapaba aquella enorme sonrisa, y acariciandole los dientes le hacía reír. El chico tocaba, tocaba durante horas, y se escapaba volando entre notas, lejos de aquella ciudad, y veía países y gentes bailando al son de su piano.<br />La gente le miraba de reojo, esperando ver en él esa señal tan madura, tan adulta, tan esperada por muchos. "Eso note va a dar de comer", le decían. "Búscate un trabajo de verdad, vuelve a la realidad". El tocaba, tocaba, tocaba cada vez más fuerte, con más rabia, intentando callar las voces del exterior.<br />Poco a poco se fue viendo solo. Amigos que cambiaban, amigos que se iban, otros que ya no escuchaban. Quiso salir, quiso buscar otras gentes con oídos más amables, ah, pero el mundo se había vuelto tan curel y despiadado según había ido creciendo y perdiendo su inocencia infantil.<br />El mundo exterior, libre, se antojaba tan lejano. Las paredes de la habitación eran ahora más cálidas y acogedoras, el piano, los sentimientos, cada vez pesaban más, sus pies eran lentos, sus dedos poco a poco se fueron haciendo más torpes, fueron olvidando como hacer cosquillas al viejo piano.<br />El día de su trigésimo cumpleaños decidió que ya era demasiado viejo para seguri sus sueños infantiles. Desde una esquina del cuarto observó como sacaba y se llevaban el viejo piano y colocaban en su lugar un metódico escritorio de oficinista. Echó una última mirada al piano mientras sus pies le arrastraban lentamente hacia el aterciopelado escritorio donde día tras día, ordenó y cubrió papeles el resto de su vida.<br />Sí, y se casó, y tuvo hijos, un coche, dinero, nuevos amigos y viejos amigos reencontrados, con histoiras y risas... y se hizo viejo, enjuto. Se jubiló. Cuentan que pasó sus últimos días sentado en aquel escritorio, con la cabeza erguida, los ojos entreabiertos y una lágrima escapándose mientras sus dedos tamborileaban por el borde del escritorio siguiendo alguna vieja pauta hacía tiempo olvidada".<br /><br />La chica miró al hombre viejo-joven. Los dedos de este repliqueaban ahora sobre el borde de una tumba. Le delvolvió la mirada y le tomó del brazo, continuando el paseo.<br />-Sí- le dijo a la chica- ha pasado muco tiempo... Aquí todos hemos muerto dos veces. Primero de jóvenes y luego de viejos. Matamos nuestra alma cuando aún éramos rápidos y estabamos sanos, creyendo que con el cuerpo bastaba, pero el cuerpo se fue estropenado y secando, convirtiéndose en un trasto inútil y ahora no es más que un montón de polvo y hueso debajo de esas lápidas, mientras nuestras almas vagan por este cementerio lamentándose no haber vivido. Allí descansa un niño que quería ser biólogo en el amazonas, aquí un amante de dinosaurios y fantasmas que un día se deshizo de todos su cuentos. Más allá un actor que nunca actuó, y una escritora cuyos cuentos nunca llegaron a salir de ella. Y una chica que quiso vivir viajando pero se conformó con vídeos y postales en el calor de su salón; y ahí un muchacho que disfrutaba con olor de la uva recién pisada pero que acabó rodeado del olor del dinero que ganaba como abogado; y aquí...<br /><br />Se habían detenido ante una tumba blanca como la cal. Una que aún no había sido decorada con musgo y yedra, cuyo epígrafe aún no había sido borrado por el tiempo pues aún no había sido escrito.<br />-Aquí quizá labren el nombre de una chica que soñaba con viajar y pintar cuadros vivos en las viejas ciudades de Europa, en las llanuras americanas y las costas alegres de pequeños pueblos olivados del mediterráneo, respiando olores y dándoles color, una chica que pintaba pero abandonó los pinceles y acabó en una facultad estudiando y enseñando lo que pintaban otros...<br /><br />Una ráfaga de viento enmarañó los cabellos de la chica. Sintió el viento frío golpenándola el rostro, el olor a tierra húmeda del cementerio, las gélidas gotas de la lluvia calándola hasta los huesos, y empezó a llorar. Sus lágrimas resbalaban por las mejillas hasta la comisura de los labios dejándole un regusto salado. Su corazón empezó a latir con fuerza, sentía algo quemándole por dentro.<br />El chico joven-viejo ya no estaba. Se estremeció y echo a correr, fuera, lejos del cementerio.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-90556366904889429702008-05-18T20:25:00.002+02:002008-05-18T20:27:36.187+02:00Consejos para escribir, consejos para la vida<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.bibliopolis.org/graficos/libros/zenescribir.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 181px; height: 282px;" src="http://www.bibliopolis.org/graficos/libros/zenescribir.jpg" alt="" border="0" /></a>Acabo de leer el libro de Ray Bradbury Zen en el arte de escribir. Y me ha dejado, una vez más, pensativo y ahora también con ganas de seguir sus consejos y escribir, enseñar, viajar, sacar mi yo interior cuando el me golpee en mis sueños y me diga "ahora, levántate, ve, hazlo, sin miedo". Mi admirado hombre de Illinois habla en esta colección de ensayos sobre sus musas, sobre el placer de escribir, de crear arte, ofreciendo un puñado de consejos de corazón a todo aquel que quiera dedicarse profesionalmente al arte, y también a todos aquellos que, como espectadores pasivos, consumidores desde el otro lado de la página, sienten en su interior esa punzada reprimida por crear algo propio pero no se atreven.<br />No son consejos desde un punto de vista técnico, sino humano, un soplo de aire fresco -o eso me ha parecido a mi, para animar a la gente a que sueñe, a que trabaje día a día por hacer sus sueños realidad a a través de su trabajo, consiguiendo que este sea menos mecánico y más humano, porque, -y esto es pensamiento mío ¿Sí no disfrutamos de alguna manera con el trabajo, si no ponemos en el algo de ese niño que todos llevamos dentro, si no buscamos el lado bueno del duro trabajo, entonces de qué nos sirve?<br />El libro versa de mucho más, por supuesto, y además, todos aquellos que ya hayan leído los más famosos cuentos de Bradbury, quedarán encantados descubriendo dónde encontró el autor -o mejor dicho su yo inconsciente- la inspiración para algunos de sus más célebres relatos.<br /><br />No pienses, actúa, deja que salga de tí tu pansión más secreta, sin disfrazar, tal como duerme en tu cabeza, recomienda Bradbury. Yo escribo, escribo, para liberar a ese "yo" que me habla en sueños y me dice que no escuche y no piense tanto lo que los demás puedan pensar o creer a cerca de mi destino, pues es mío.<br />Este hombre-niño no deja de sorprenderme y animarme con su trabajo. Desde aquí le mando un abrazo fuerte, un GRACIAS enorme, por ayudarme desinteresadamente a salir adelante, a luchar por mis sueños, a no olvidar mis fantasías y a ese niño que soy y siempre seré, porque si no estaría muerto, y también a madurar, a enfrentarme a la vida y salir airoso, por muy dificil que sea el camino, y, de paso, invitar también a otros a segurilo.<br /><br /><span style="font-style: italic;">[...]¿No consiste en eso la vida, en la capacidad de dar un rodeo y meterse en las cabezas de los otros para mirar el condenado milagro y decir: ¡Vaya!, o sea que vosotros lo veis así? Bien, pues lo tendré en cuenta.[...]<br /></span>- Ray Bradbury, "A este lado de Bizancio <<el vino="" del="" o="">El vino del estío>" en <span style="font-style: italic;">Zen en el arte de escribir </span>(1994)<br /><br />Una magnífica reseña de <span style="font-style: italic;">Zen en el arte de escribir</span> <a href="http://www.bibliopolis.org/resenas/rese0211.htm">aquí.</a><br /></el>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-26091750232507814692008-05-15T19:16:00.002+02:002008-05-15T19:21:50.533+02:00El mejor grupo de la historia<object height="355" width="425">Encontrar una actuación de televisión de los 60 que no sea playback es muy complicado... pero los milagros existen. Los mejores cantan y tocan <span style="font-style: italic;">de verdad</span>.<br /><br />No hay nada, nada, por encima de estos 5. Y no hay nada, nada, por encima de la primera canción que tocan.<br /><br />Los mejores, siempre y para siempre.<br /><br /><br /><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/sZIxZIx9b3Y&amp;hl=en"><param name="wmode" value="transparent"><embed src="http://www.youtube.com/v/sZIxZIx9b3Y&amp;hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" height="355" width="425"></embed></object>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-31504398728467208902008-05-09T23:10:00.000+02:002008-05-09T23:33:20.943+02:00Mundo YoPodría parecer una historia de ciencia ficción de las que tanto me gustan a mí. Pero no. Es sencillamente el mundo que hay al otro lado de la ventana de esta habitación, un mundo del que, creo, trato de esconderme voluntariamente, pues no comparto sus acciones, sus fines, sus inquietudes. Y además, supongo, tengo miedo de acabar convirtiéndome en uno más de los que yo llamo individuos Yo.<br />Vivimos en una sociedad totalmente egocéntrica. Todo gira en torno a la persona individual, a lo que a uno le gusta, lo que a uno le parece válido, donde todo el mundo se pelea por expresar su opinión personal sobre cualquier tema y hacer que esta sea oída a voz en grito por encima de la de los demás. Cada persona construye su mundo en torno a sí misma, y actúa de modo que el resto de figuras –las otras personas- bailen a su alrededor según las necesidades personales que le surgen en cada momento.<br />Lo que interesa es mi bienestar actual, mi familia, mis bienes, mi futuro. Hemos perdido toda visión universal de la humanidad. No sólo no nos preocupamos por otras personas fuera de nuestro círculo más próximo –que cada vez se reduce más y más a esta familia nuclear que por otro lado se va rompiendo poco a poco-, sino que incluso cuando nos preocupamos de alguien lo hacemos desde nuestra propia visión egocéntrica. Somos incapaces de ponernos en los ojos de otra persona y ver la vida como él la ve, sin prejuicios personales, y de este modo, una y otra vez intentamos modificarla –la vida de esta otra persona, me refiero- según nuestros propios gustos, inquietudes. Y cuando esa persona se niega a darnos la razón, o duda respecto nuestras proposiciones, pues muy a menudo no son las nuestras, le volvemos la espalda y le miramos como si estuviese loco o enfermo, que, desde este planteamiento egocéntrico es lo mismo, pues por locura incurable sólo entendemos esa de raíz genética o física que ocultamos dentro de casas con barrotes y adormecemos con pastillas para no tener que verla a diario.<br />Me da miedo. Realmente me da miedo salir y contar mis inquietudes, mis sueños porque se que no tienen cabida en esta sociedad egocéntrica y personalista, simplemente porque no son los sueños de la mayoría, o quizá peor aún, esta mayoría individualista se ha olvidado de lo que realmente es soñar, de qué son los verdaderos sueños, y no esos de plástico con los que se conforma a diario.<br />De todos modos no quiero prejuzgar aquí a los demás desde mi propio yo interior, pues soy consciente y acepto que mi punto de vista de las cosas no tiene porqué coincidir con el de los demás. No tiene ni siquiera porqué ser aceptado. Pero sí respetado. Eso es algo que siempre he hecho y que pienso seguir haciendo: respetar el punto de vista de los demás, y apoyarles y ayudarles a realizar sus sueños, por muy distintos de los míos que sean, por muy raros, utópicos, materialistas, o comunes que sean. Creo que en este mundo hay sitio para todos los puntos de vista, para todas las maneras de ser, siempre que tengamos claro ese único límite que describió Rousseau: la libertad de uno acaba donde empieza la del otro. Pero, además de respetar la posición del otro, creo nuestro deber apoyarle en sus decisiones.<br />¿Por qué, por qué nos cuesta tanto ponernos en la piel del otro e intentar ver los problemas como él los ve? ¿Por qué nos cuesta tanto ayudarle y valorar con el las cosas, sin vestir nuestras palabras con nuestros propios gustos, fines, ideas?<br />No lo se. No acabo de entender por qué para la mayoría de la gente es tan difícil. Yo aún no he caído en esa práctica y me he propuesto no caer nunca. Tengo mis ideas, las expreso, pero no las intento imponer a los demás ni recrimino y prejuzgo a los demás cuando expresas ideas contrarias a las mías pidiéndome consejo o simplemente buscando a alguien con quien comentar sus nuevas.<br />Siempre estoy dispuesto a ayudar a los demás, a ponerme detrás de la retina del vecino y ver la vida como el la ve. Y me llevo palos y más palos cuando espero que el vecino haga lo mismo por mi. ¿Qué quieres vestir de azul? Bueno, a mi no me gusta, pero te acompaño y buscamos la ropa adecuada para que seas el rey de los azules y seas feliz.<br />Luego me toca a mi. Digo que quiero vestir de púrpura y me llaman loco, me dicen que tiro mi vida a la basura, que no voy a ninguna parte, me ofrecen una y otra vez el azul como lo único válido y si me sigo decantando por el púrpura me dan la espalda y me condenan a un silencio frío esperando que la presión del mismo me haga cambiar de color.<br />Palos y más palos. Siempre lo mismo. Cada vez que sucede me dan ganas de saltar al río, no para cruzarlo a nado, sino para descansar en el fondo, lo mismo que cuando me dejo convencer e intento ser esa persona que los demás dicen que hay que ser pero que por más que lo intente no soy. Por suerte e aprendido a sobreponerme de todos esos palos. Cada vez que me deprimo debido a todas estos palos que me lanzan los demás, encuentro salida a mi depresión interna divagando sobre el papel o sobre este blog. Perdón a mis lectores si muy a menudo les sumerjo en este mar de tempestades. Es una de las pocas maneras que conozco para salir a flote.<br />Todo el mundo debería estudiar psicología y aprender algo de esos profesionales que tan mala prensa tienen a veces, aunque suene raro a fecha de 2008. Ellos sí saben mirar desde los ojos del de enfrente y apoyarle y aconsejarle en sus decisiones sin imponerle o sugerirle otras ideas ajenas. Gracias. Creo que he recibido algunos consejos de valor incalculable.@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-76912536888078565282008-05-06T20:18:00.002+02:002008-05-06T20:42:45.007+02:00Regresos, visiones del interior, y timidezHace unos días mi buen amigo Kiko decidió resucitar su alter-ego virtual. "El bribón bueno", aquella bitácora virtual cerró hace más o menos un año, vuelve ahora a la vida, espero yo que ahora ya con más visión de futuro, de permanencia. Fue una pena que desapareciese, llevandose con sigo hacia ese fondo osucro donde se van los bites que ya no queremos, un monto de pensamientos, historias, dibujos, y alguna que otra acalorada discusión entre comentarios. Un montón de buenos ratos.<br />Os invito a descrubrir -o redescubrir- este espacio virtual libre y creativo: <a href="http://elbribonbueno.blogspot.com/">El Bribón Bueno</a><br /><br />Ha decir verdad, estuve tentado en varias ocasiones de eliminar el enlace al desaparecido blog de mi colega, pero, por pereza o por alguna otra razón inconsciente, no lo hice. Ahí sigue en la sección "colegas" de este blog. A raiz de estas idas y venidas virtuales me he puesto a pensar en cuando comencé este blog, como encargo de un profesor del CAP para colocar en el una <a href="http://descubrimiento1942.blogspot.com/">WebQuest</a>. De repente, aquellos meses de octubre y noviembre de 2005 Blogger se llenó de nuevos espacios, algunos muy interesantes. Fuimos muchos los que, al margen de colgar en el blog nuestra webquest, decidimos comenzar a escribir en ellos sobre los más diversos temas, llevando a cabo más o menos un diario personal -que es fin primero con el que creo surgieron los blogs-.<br />Sin embargo, con el paso del tiempo, la mayoría de la gente que empezó ha escribir entonces, lo ha ido dejando. Unos dirán que están ahora muy ocupados, otros, que realmente nunca les entusiasmó esto del blog. La verdad es que la mayoría son ahora tristes webquest solas y algún que otro blog que sólo comenzó a gestarse para abortar a los pocos meses. Durante un tiempo seguí varias de esas bitácoras del CAP, pero a medida que muchas dejaban de actualizarse, fui perdiendo mi interés, e incluso, llegué a perder (realizando esa perezosa tarea de formatear el PC cuando se vuelve tonto) los enlaces a estos blogs caperos. Creo que siguen en algún rincón el la página del profe.<br />Supongo que con el tiempo acabaré por lavar la cara a este blog, renovando los enlaces a sitios muertos o vegetativos por otros vivos, más presentes y concordantes con las inquietudes actuales de uno en cada momento de la vida. De lo que sí estoy seguro, es que, salvo que me quede manco o caso similar de fuerza mayor, seguiré escribiendo, para desahogarme y para alentar y animar a otros también, sean cuales sean las circustancias de mi vida y esté donde esté e independientemente de lo que haga. Algunas veces veréis de repente más entradas nuevas, otras tendréis que esperar un mes para leer algo nuevo, pero algo llegará y aperecerá para despertar vuestras mentes. Prometido.<br />Quiero animar también a otros a crear o retomar su blog, para que nos hable de su vida, de sus aficiones, de lo que quiera. Y que lo haga sin vergüenza. Yo me considero una persona muy tímida, quizá la más tímida que conozco. En la mayoría de situaciones sociales con desconocidos estoy ausente, fuera de sitio. Sin embargo, aquí, con la cara medio oculta tras la pantalla soy capaz de abrirme a los demás sin vergüenza, sin miedo a hacer el ridículo, lo cual no deja de sorprenderme, porque realmente llego a mucha más gente con mis palabras que cuando me voy a una fiesta y me ven sólo unos pocos. Es algo que ya me sucedía cuando hacía aquel programa de radio y soltaba mi lengua en las ondas, totalmente consciente e inconscientea la vez de que me estaba escuchando mucha gente anónima.<br />Son muchos los que últimamente no comparten sus perfiles, o ni siquiera permiten que su blog sea de acceso público. A mi personalmente me parece que la idea de total aceso a los blogs, sin necesidad de pertenecer a redes de "amigos" o similar es lo mejor de la aventura. Conocer nuevos compañeros de viaje, escuchar opiniones anónimas, descubrir a otros y al mismo tiempo descubrirnos a nosotros mismos. Cada vez vivimos más cerrados en nuestro propio círculo social, familiar, cada vez sentimos más miedo de hablar con extraños, quizá porque la sociedad no nos muestra más que lo malo de estas relaciones, en las que, si bien, hay "malos", creo que las buenas experiencias prevalecen.<br />Animo a la gente a que elimine las barreras de acceso a sus blogs, a que comparta perfiles, experiencias. Últimamente recibo cada vez más comentarios en el blog. Debe ser que me hago famoso.... La mayoría de estos son anónimos. Hace tiempo decidí permitir comentarios anónimos para que así puediese dejar su saludo todo el mundo, independientemente de que fuese usuario de blogger o no, me parece esencial este punto también. Odio todos esos otros servicios de blogs que obligan a registrate para dejar un saludo. Sin embargo, animaría a todos los anónimos a que, si tienen blog o web, dejasen la direción para que así pudíesemos devolverles la visita.<br />Me despido ahora, pero volveré mañana o quizás dentro de unas horas, o dentro de unos días, para volver a pintar negro sobre blanco y dar forma a alguna idea nueva y compartira con todos vosotros.<br /><br />[...]<br />dice "no hables con extraños"<br />yo digo "¿porqué demonios no?"<br />si no hablas con extraños<br />dime, ¿qué es lo que obtienes?<br />un mundo sin sabiduría<br />una vida sin risas<br />una sensación de soledad<br />y amistades a medias.<br />[...]<br /><br />De la canción "Through Here Quite Often" de David Crosby y Dean Parks. En el álbum <span style="font-style: italic;"><a href="http://www.amazon.com/Crosby-Nash/dp/B0002IU97Y/ref=pd_bbs_2?ie=UTF8&amp;s=music&amp;qid=1210099291&amp;sr=8-2">Crosby*Nash</a> </span>(2004)@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-85363587163907375242008-05-02T13:34:00.003+02:002008-05-02T14:13:13.267+02:00Pete Seeger - We Shall Overcome (1963)<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SBr7V4gLuBI/AAAAAAAAAI4/UZRTpSsL4TU/s1600-h/imagen+095.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 290px; height: 259px;" src="http://bp2.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SBr7V4gLuBI/AAAAAAAAAI4/UZRTpSsL4TU/s320/imagen+095.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195741473488484370" border="0" /></a>Hay discos que trascienden más allá del mero hecho artístico y se convierten en todo un documento histórico de una época, un momento. Ése es el caso de este disco de Pete Seeguer, grabado un 8 de Junio de 1963 en el Carnegie Hall de Nueva York con el movimiento de lucha por los drechos civiles como fondo.<br />En los años 60, en EE.UU. la segregación racial entre blancos y negros era algo patente, visible. Comenzó entonces todo un movimiento por la igualdad entre blancos y negros, toda una "revolución social" si se me permite la expresión, con el Rev. Martin Luther King a la cabeza, desfilando, marchando pacíficamente y en silencio por las calles, reclamando la igualdad de derechos entre negros y blancos. Y como todo movimiento social bienintencionado, esté influyó en la música folk -la música del pueblo- que se vio de pronto repleta de canciones de ánimo y esperanza para acompañar a los desfavorecidos, los dicriminados, en sus marchas por las calles.<br />Entre aquellos que caminaro por Shelma, Alabama, al lado del Dr. King, estaba Pete Seeger, trobador del s.XX, quien ya en décadas pasadas cantase para obreros, sindicatos, en favor de la igualdad laboral y social, y que, en los años 60, apoyó igualmente al lucha por los derechos civiles y apadrinó el moviento de canción radical que entonces tenía jóvenes y desconocidas figuras como Bob Dylan o Phil Ochs entre sus filas.<br /><br />En medio de este clima social de protesta y de cambio, el verano de 1963, mientras Seeger y familia se embarcaban en una gira por todo el mundo, el sello Columbia lanzaba este LP, grabado a penas unos meses antes en un concierto. Seeger aparecía solo en el escenario, acompañado de su guitarra y su banjo, dirigiendo a un improvisado coro de espectadores cantando juntos con esperanza y fuerza. El disco se fue directo a las listas de ventas del momento -algo impensable para un disco de Pete Seeger-, la razón, que por primera vez aparecían dentro de un mismo LP las características inigualables de la música de Pete Seeger: las canciones de protesta, las canciones de amor, de esperanza, canciones eterneas y canciones "hechas para el momento". Con el himno "We shall overcome" (Venceremos) enmarcando el proyecto, y todo el público cantando al unísono los versos de un tema surgido en las manifestaciones de por los derechos civiles en las ciudades del sur de EE.UU., este LP dió la vuelta al mundo junto con el propio Seeger, se convirtió en claro ejemplo del poder de la canción como aliento y ánimo para los desfavorecidos, y con el paso del tiempo en un documento histórico que nos habla de los acontecientos de la gente de una época, pero que, al mismo tiempo, sigue estando vivo, presente,<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://ecx.images-amazon.com/images/I/51jRpSP0eVL._SS500_.jpg"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 232px; height: 232px;" src="http://ecx.images-amazon.com/images/I/51jRpSP0eVL._SS500_.jpg" alt="" border="0" /></a> porque aún sigue habiendo injusticia en el mundo (baste decir que todavía hoy sigue habiendo discriminación racial en EE.UU.) y estas canciones, surgidas en un momento, con un propósito, y por una razón determinada, ahora se han tornado universales -como toda buena canción folk- y nos acompañan y nos dan ánimo en nuestras luchas actuales.<br /><br />En 1989, We Shall Overcome fue reeditado en CD. Para dicha ocasión, se decidió, por suerte, reeditar el concierto entero, tal cual, con sus dos horas de duración, en lugar de publicar sin más el resumen, por otro lado magnífico, presentado en el LP de 1963. Un auténtico documento histórico-musical irrepetible que hoy día, 45 años después de su grabación, sigue sonando igual de fresco, joven, lleno de esperanza.<br />Tengo muchos discos en mi colección, algunos obras maestras musicalmente hablando. Éste va mucho más allá, y aún no he encontrado nada que se le acerque.<br /><br /><div style="text-align: center;"><a href="http://www.youtube.com/watch?v=QhnPVP23rzo">Whe Shall Overcome</a><br /><br />Venceremos<br />Venceremos<br />Venceremos algún día<br />En el fondo de mi corazón<br />Creo que<br />Venceremos algún día<br /><br />Caminaremos de la mano<br />Caminaremos de la mano<br />Caminaremos de la mano agún día<br />En el fondo de mi corazón<br />Creo que<br />Venceremos algún día<br /><br />Viviremos en paz<br />Viviremos en paz<br />Viviremos en paz algún día<br />En el fondo de mi corazón<br />Creo que<br />Venceremos algún día<br /><br />En todo el ancho mundo<br />En todo el ancho mundo<br />En todo el ancho mundo, algún día<br />En el fondo de mi corazón<br />Creo que<br />Venceremos algún día<br /><br />No tenemos miedo<br />No tenemos miedo<br />No tenemos miedo ¡Hoy!<br />En el fondo de mi corazón<br />Creo que<br />Venceremos algún día.<br /><br /></div>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-67320912357448774722008-04-27T15:08:00.004+02:002008-04-29T12:17:15.592+02:00CecyCecy.<br />Sí. Me enamoré de ti en cuanto te vi en mis pensamientos,<br />Allí, en lo alto, entre la penumbra y un rayo de sol que se filtra por una ventana entreabierta al mundo.<br />En una cama de telas de araña y suaves almohadones de plumas,<br />Entre sueños alimentados de viejos recuerdos cubiertos de polvo<br />Entre briznas, olores, y sabores de mil y una vidas.<br />Tranquila, dormida con los ojos bien abiertos,<br />Descansas Cecy.<br />Oculta del mundo, atrevida y descarada.<br />Sin miedo a lo desconocido, ávida de probar todo lo nuevo, lo prohibido.<br />Cecy...<br />Ojalá entraras en mi.<br />Ojalá me hicieras correr por prados infinitos y sentir las flores,<br />Volar después en una mariposa, saboreando los olores de la primavera en todo su esplendor,<br />Conocer de tu mano el calor del verano, sentir el beso, el miedo interno, antes de que octubre llegue y se lleve las luces y los colores.<br />Llévame contigo, poséeme, hazme partícipe de tu extraño de ritual, de tus juegos inocentes.<br />Quiero sentir la risa, quiero sentir este mundo.<br />Quiero ser salvaje, descarado, como tú, Cecy.<br />En mi cama, entre estas cuatro paredes espero,<br />Quiero salir y buscarte Cecy,<br />Sentir como tú, no, sentir contigo,<br />Ven, despierta mis pasiones ocultas,<br />Aquellas que yo mismo tengo miedo de dejar salir.<br />Cecy...<br /><br />Cuatro letras que alimentan mis sueños<br />El reflejo de mis pasiones ocultas.<br />Mi otro yo.<br />Lo que no soy y quizá no seré.<br />Lo que deseo conocer.<br />Cecy.<br /><br /><span style="font-size:85%;">Nota:<br />Cecy, mi Cecy, no es de carne y hueso ¿o sí? Ella vive en las páginas del cuento de Ray Bradbury "La bruja de abril" incluído en su libro <span style="font-style: italic;">Las doradas manzanas del sol</span> (<span style="font-style: italic;">The golden apples of the sun</span>, 1953) Os invito a conocerla.<br />No creí esta nota necesaria. Pero parece que sigo dando por sentado que la gente conoce a todos estos "clásicos modernos" de los mal llamados "géneros menores" y muy amenudo no es así.<br />(29 de Abril de 2008)<br /></span>@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-31378591785365901402008-04-23T13:18:00.000+02:002008-04-23T13:18:54.810+02:00Fahrenheit 451<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SA8a84gLt_I/AAAAAAAAAIo/zbgA_sbKhHM/s1600-h/Fahrenheit451.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_i-t4WnzG9Nw/SA8a84gLt_I/AAAAAAAAAIo/zbgA_sbKhHM/s320/Fahrenheit451.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192398528643315698" border="0" /></a>Mi intención esta mañana era recomedar un libro -por eso de que es el día del libro- y acabé haciendo redactando todo un discurso sobre la calidad de lo que leemos y vemos y la manipulación que los medios de comunicación ejercen pasivamente sobre las personas.<br />Todo porque, el libro que yo quería recomendar versa, en el fondo, sobre ese tema.<br />Recomendar a estas alturas Fahrenheit 451 de Ray Bradbury puede parecer un poco inecesario. No sólo es la obra más conocida de su autor, si no que es de sobra famoso por si mismo, catalogado ya desde hace muchos años como una de las grandes novelas de ciencia ficción, que seguro que muchos ya ha leído y releído y que otros compran por simple curisidad.<br />He leído la mayoría de libros de este hombre que, con los pies en Los Ángles y la cabeza en Green Town, Illinoils, me hace pensar y soñar e imaginar. ¿Ciencia ficción? Algo ¿Fantasía? Sí, problmente sí. ¿Poesía? sin dudas ¿Moraleja, metáfora, inteción de hacer a la gente despertar y crear y trabajar por camibar las cosas? Sin dudas. Todo esto encuentro yo en la obra de Bradbury.<br /><br />En Fahrenheit 451 Ray Bradbury nos describe una sociedad futura en la que está prohibido leer, y los bomberos se dedican a perseguir a lectores fugitivos y quemar libros. Todo envuelto en un marco de ciencia ficción, que permite al escritor plantear posibilidades imposibles y al lector soñar y dejarse llevar. Si embargo, lo importatne en la novela no es la tecnología futura, los minúsculos transmisores ocultos en la oreja, las grandes autopistas con anuncios descomunales, los perros mecánicos, las pantallas de televisión murales. No. Eso es el envoltorio, el casacarón. En Fahrenheit 451 vemos una sociedad que no lee, que no piensa, que se deja llevar por las normas establecidas sin cuestionar si son buenas o malas, si se podría cambiar esto o aquello, una sociedad que vive atrapada en sus casas, sintiéndose más próxima de una televisión mural con programas vacíos de contenido que de su propia familia de carne y hueso.<br />En 1953, cuando la televisión estaba todavia en sus primeros años de vida, Ray Bradbury imaginó una sociedad en la que la TV, como expersión máxima de los mass media, controlaba nuestras vidas de una forma pasiva. Esto es lo que me asusta, lo que me incomoda, y lo que me atrapa de la novela. La enorme similitud con el momento que vivimos hoy en el año 2008. No la similitud tecnológica (que es la primera que llama la atención) si no la similitud social y cultural.<br /><br />Creo que es una de las mejores libros para descubrir el amor por la lectura, por descubrir los mundos, los personajes que viven en esas páginas blancas manchadas de negro y por el placer también de invitar después a otros a que ellos también los descubran. Y para pensar, sí, para pensar.<br /><br />Un último apunte. Leed Fahrenheit 451, sí. Seguro que encontrais un hueco. Y luego, o antes, según vuestra elección, buscad la maravillosa adaptación al cine que hizo François Truffaut, quien consiguió plasmar en la pantalla el corazón y el alma de libro de Bradbury, algo muy raro de ver en el cine actual (y no tan actual)@lvarohttp://www.blogger.com/profile/04778086146677287898noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-18437488.post-84671355781783278452008-04-23T12:37:00.000+02:002008-04-23T12:37:59.420+02:00Día del libroDice que leemos poco. Los españoles, me refiero, en comparación con otros países europeos. Quizá. Los de las encuestas sabrán. Libros se siguen vendiendo un montón. No se si buenos o malos. No creo tener conocimiento para posicionarme al respecto. Yo leo. Sin más. El períodico, un libro, un comic, o páginas web de lo más variopinto. El caso es leer, y pensar, y sacar nuestras propias conclusiones de lo que leemos, imaginarnos esas palabras con nuestras propias imágenes, darles movimiento y vida propia nosotros mismos en nuestra cabeza.<br />Creo que los medios de comunciación de masas, la televisión principalmente, nos está comiendo la mayor parte de nuestro tiempo libre, y, lo que es aún más alarmante, se está convirtiendo en nuestra principal fuente de información, incluso nuestro principal educador, pasivo y subliminal.<br />No digo que la tele sea mal en sí misma. Salvo que uno la vea a oscuras y de cerca, con el riesgo que esto acarrea de fastidiarse la vista, el aparato en sí no es dañino. El mal está en el otro lado de las ondas, en la mente de guionistas y programadores cuyo cerebro parece haberse secado, en las cabezas de ejecutivos y expertos en marketing que han convertido la caja tonta definitivamente en una fábrica de tontos, de gente aborregada que se deja convencer facilmente por las atrayentes imágenes de un televisor, sin pararse a pensar qué le están diciendo en realidad todos esos colores y formas y sonidos.<br />El problema es que nos lo dan todo ya digerido, masticado, trillado. Listo para que sea absorvido por nuestros ojos en un proceso de osmosis, sin ningún trabajo por nuestra parte, sin que nos demos siquiera cuenta. No sólo en la TV, también en el cine, o en los libros, sí, en los libros. Todas las historias son ahora sencillas, todas tienen personajes claramente definidos -muy buenos o