<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182</id><updated>2010-03-15T08:33:07.414-07:00</updated><title type='text'>Viajando por América</title><subtitle type='html'>Lugares de latinoamérica.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>49</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-1223488756250328197</id><published>2009-05-06T18:05:00.000-07:00</published><updated>2009-05-06T18:06:15.396-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Viaje de Santiago de Cuba a Matanzas: El recorrido interminable&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea era cruzar la isla de punta a punta, recorrer los 900 kilómetros que separan a Santiago de Cuba de Matanzas. Si caía la noche en el camino, dormiríamos en Sancti Spíritus para continuar al día siguiente. Y esa idea de cruzarla se afianzaba en la premisa: cruzarla con la menor cantidad de plata posible y sólo usando el peso cubano, la moneda nacional. &lt;br /&gt;Hay muchas formas de viajar en Cuba, pero para hacerlo en camión y en moneda nacional el “truco” es ir de ciudad en ciudad, de a tramos, abordando los camiones en las terminales intermunicipales. &lt;br /&gt;A las 3 de la mañana estábamos subidos al primer camión del viaje, frente a la terminal intermunicipal de buses de Santiago de Cuba, en la famosa Calle 4. Era madrugada de sábado, el primer sábado del año, y partíamos del oriente cubano sin dormir. En los alrededores llegaba el zumbido del eco de la noche, autos, jóvenes tomando ron, música. Y el camión a oscuras, con destino a la ciudad de Bayamo, 130 kilómetros de viaje. El vehículo se llenaba de a poco. &lt;br /&gt;Ese primer viaje fue terrible. El camión partió a las 4 de la madrugada en plena oscuridad, soportando el frío cubano del invierno. Nos sentíamos refugiados rumbo al exilio, arriba de un camión a punto de cruzar una frontera. &lt;br /&gt;Los camiones tienen dos filas de asientos de cada lado, si toca sentarse contra una de las paredes, se tiene que soportar la espalda de la persona que se siente a esa altura en le fila del medio. La espalda a 20 centímetros de la nariz. En el pasillo del medio viaja gente parada. Y ese primer camión era todo sombras, los cuerpos se recortaban oscuros ante la luz del alumbrado público. Todos durmiendo, o intentándolo. El hombre de al lado se me venía encima ante cualquier cambio de ritmo del camión. Si uno osaba dormirse se despertaba unos minutos después golpeando la cabeza contra la espalda del que tenía adelante. Fue un viaje interminable, casi desesperante. Seguíamos sin dormir y la cosa recién empezaba. &lt;br /&gt;Entramos a Bayamo, capital de la provincia Granma, primera ciudad tomada por los rebeldes durante la primera guerra de independencia. Allí los rebeldes, al mando de Céspedes, formaron su cuartel general. Apenas despuntaba la mañana, la oscuridad de la madrugada dejaba paso al solcito débil y tempranero. La bruma cubría la ciudad. &lt;br /&gt;Después de comer una pizza, tan temprano, y unas galletas con guayaba (el frío y el sueño dan hambre), caminamos hasta la estación de ferrocarril. Frente a la estación salían camiones hacia Las Tunas, había que sacar un turno y aguardar en lista de espera. &lt;br /&gt;Bayamo, atrapada en esa bruma matinal, parecía una postal de los años 20. A un lado veíamos circular las sombras de carruajes que entraban y salían de la niebla a medida que se alejaban o se acercaban. Entre el cuchicheo matinal, porque se oía más de lo que podía verse, se escuchaba el traqueteo metálico de las herraduras en el asfalto. Ahí, caminando con la mochila a cuestas a paso rápido, sorteando la bosta de caballo que adornaba las calles, éramos seres de otro tiempo. &lt;br /&gt;De a poco el sol aparecía como una bola blanca, grisácea, entre las numerosas capas de nubes. Ya sentados en la terminal de Bayamo, esperamos durante dos horas a que un camión saliera con destino a Las Tunas. 9.30 de la mañana pudimos subir. Conseguimos dos asientos, de los últimos que quedaban disponibles. El camión fue repleto en esos 76 kilómetros que separan a las dos ciudades orientales. &lt;br /&gt;Llegamos a suelo tunero cerca del mediodía. Acumulábamos horas de viaje y sueño. En Las Tunas nos agolpamos en la ventanilla de turnos a Camagüey. Pudimos conseguir los números 863 y 864. Se fue el primer camión, se fue el segundo y el número de turno quedó clavado en el 791, éramos una multitud todavía esperando. Una chica nos regaló dos números más cercanos: 809 y 810, y así fue que el tercer camión fue nuestro. &lt;br /&gt;Subimos para recorrer los 125 kilómetros hasta Camagüey. El viaje fue tranquilo, el sol y el viento se metían desde los costados, la lona abierta, los paisajes del campo en el centro de la isla. Bajamos en la terminal intermunicipal y preguntamos por el próximo camión a Ciego de Ávila: “Rápido que un camello está cargando gente para Ciego”. Corrimos por el andén de la terminal hasta la puerta 9. Allí nos esperaba un majestuoso camello, esos camiones gigantescos que antes circulaban por las calles de La Habana. &lt;br /&gt;El camello, lento por naturaleza, debía recorrer por la ruta 110 kilómetros. Recorrió 30, parando en cada esquina, y antes de llegar a Florida se descompuso. Nosotros íbamos parados, a veces tirados durmiendo entre las mochilas y el piso. “No le llega el petróleo”, dijo uno, y claro, como le va a llegar si esa cosa es inmensa. Entre el cansancio y el mal humor (llegaríamos de noche a Ciego de Ávila y no sería fácil conseguir transporte a Sancti Spiritus) se arregló el camello en 15 minutos. El cubano soluciona todo, que tanto. &lt;br /&gt;Llegamos a Ciego con lo último de las energías. Una vez la estación intermunicipal estaba al ladito de la estación de ferrocarril. Pensando qué hacer y con ganas de descargar todo el líquido del día en el baño de la estación, escuchamos la llegada de un tren y el anuncio por los altoparlantes: “Tren proveniente de Santiago de Cuba con destino a La Habana”, y pasaba por Matanzas, nuestro destino final. Entrando al andén le consultamos al guarda, y nos dijo “suban, suban, que lo pierden”. Era la segunda vez en el viaje que el personal de la estación de Ciego de Ávila nos salvaba el asunto. &lt;br /&gt;Subimos al tren nacional. Sin saber que hacer porque nadie nos pidió nada, preguntamos la hora de llegada a Matanzas (eran las seis de la tarde): llegaría a la medianoche. Tomamos un refresco con  galletitas que conseguimos a través de las ventanillas, tiramos las mochilas entre dos vagones, a un costado de las puertas, y nos sentamos encima. Había que tratar de dormitar algo o de conversar para pasar el rato largo que nos quedaba de viaje. &lt;br /&gt;Cuba es el último país de Latinoamérica donde todavía se puede viajar en tren a cualquier rincón de su territorio, donde todavía dos trenes repletos de gente se cruzan en el medio de la noche, esa magia de ver los rostros y los rincones del tren débilmente alumbrado que corre en dirección contraria. Todos los misterios del ferrocarril están vigentes gracias a la Revolución. &lt;br /&gt;Llegamos a Santa Clara a las ocho y media de la noche. En el andén encontramos bocados de jamón, arroz con pollo (que comimos con las manos) y algún que otro refresco. Ya era de noche y empezaba a sentirse el frío. La gente iba y venía dentro del tren. Recorriendo un poco uno podía cruzarse con camarotes, oscuridades, asientos en penumbras y conversaciones. Nunca nos cobraron, viajamos sentados en las mochilas, apoyando las cabezas contra las paredes, jugando al chinchón y escuchando música. &lt;br /&gt;La bahía de Matanzas se hizo luz después de la medianoche. Desde la línea del tren fueron apareciendo de a poco las luces de la ciudad. Bajamos del tren y entramos en la sala de espera de la estación. Encontramos un bicitaxi y nos acercó hasta el centro de la ciudad. Si faltaba viajar en algo ese día infinito era en un bicitaxi cubano. &lt;br /&gt;Tocamos timbres de madrugada, después de los 900 kilómetros y las 24 horas de trayecto sin dormir. Apenas pasadas las dos de la mañana encontramos una pieza disponible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-1223488756250328197?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/1223488756250328197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/05/viaje-de-santiago-de-cuba-matanzas-el.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/1223488756250328197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/1223488756250328197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/05/viaje-de-santiago-de-cuba-matanzas-el.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-5137265077175113930</id><published>2009-03-31T17:43:00.001-07:00</published><updated>2009-03-31T17:43:41.793-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Santiago de Cuba – Volumen 5- Las noches&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Más allá de los encuentros y desencuentros que tuvimos con los tomadores de ron de cada una de las plazas, podría decirse que las noches santiagueras suceden en las calles. Sí, Santiago se festeja en las calles. &lt;br /&gt;Un par de días antes del fin de año, conocimos a un chico en el bar Baturro, un cantante, que nos invitó al paseo Martí, un boulevard con el que uno se choca caminando hacia el norte de la ciudad, donde terminan todas las calles. Allí se reúnen los rastas y ciertos grupos afrocubanos. &lt;br /&gt; Salimos de la casa de la Trova a la una de la mañana. En base a nuestra insistencia mortífera y rompe-paciencia habíamos logrado entrar gratis una vez más. Recordamos, en el medio de todo el son, de la invitación del cantante del bar Baturro y caminamos calle abajo hacia el paseo Martí. Encontramos tres o cuatro grupos de chicos tomando y conversando, parecía como si la fiesta hubiese terminado. Había un escenario vacío debajo de las luces tenues del boulevard, luces que le daban a la escena de madrugada un tono lúgubre. &lt;br /&gt; En uno de los grupos divisamos al cantante, estaba con cuatro amigos tomando vino blanco. Entonados, intentamos comenzar una charla política, pero no había tanta confianza como para sacar trapos al sol, los temas derivaron en música y otras yerbas. “Llegan tarde”, nos dijeron, al parecer las bandas que iban a tocar no pudieron por algún motivo que desconocíamos. &lt;br /&gt; Seguimos la charla entre el vino blanco y un pomo (botella) de cerveza dispensada, que tiene unos 14 grados de graduación alcohólica. Más que un vino. No sé a que hora compramos, en un puesto de comida abierto, frente al paseo, un pollo con plátano frito, que devoramos con las manos, y cerca de las 5 de la mañana nos fuimos hacia la casa de la calle San Francisco, después de escuchar las indicaciones para volver sin perdernos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otra noche, la primera del año después de los festejos, Carlos, el hermano de Fran (los hermanos dueños de la casa donde parábamos), luego de contarnos como fue la última vez que vio a Fidel en la plaza de la Revolución de Santiago de Cuba (ese día diluviaba, la plaza estaba colmada, era una multitud que fue a escucharlo, y Fidel, por la lluvia, empezó el discurso a las siete y media de la mañana, durante un aniversario del asalto al cuartel Moncada), nos recomendó ir a La Trocha, una avenida que se encuentra en sentido opuesto al paseo Martí, a cinco o seis cuadras del parque Céspedes. Y allá fuimos. &lt;br /&gt; Entre las callejuelas oscuras de Santiago se adivinaban todas las sombras que caminaban hacia La Trocha. Jóvenes tomando ron y conversando a los gritos, a lo cubano, bajaban hacia la zona de la diversión. Cuando llegamos nos topamos con una marea de gente sobre la avenida. A lo lejos, el escenario y el DJ. Sobre el cruce de dos avenidas había muchos puestos de comida (pollo, pizza, refrescos, dulces, cerveza y ron), y baños químicos. Casi no se veían turistas, era una diversión bien cubana (a diferencia de la Casa de la Música, la Casa de la Trova o la Casa de la Tradición). &lt;br /&gt; Compramos un pollo con plátano frito (¿Cuándo no?), venía presentado en una cajita de cartón y para comer con la mano. Luego un par de refrescos a peso cubano y cuando estuvimos listos, la base hecha, encaramos hacia el escenario, a mezclarnos en el medio de la multitud. &lt;br /&gt; De fondo sonaba reggaeton, era música que administraba un DJ desde el centro de la avenida. Nos hicimos de un lugar a 50 metros del escenario y compramos vasos de ron (a diez pesos cubanos el vasito). Mientras mirábamos como se movía la gente (nos pedían fotos, nos charlaban), estalló el público a gritos: salió al escenario el plato fuerte de la noche…!!!Pachito Alonso y sus Kini Kini!!! Así lo anunciaban tres o cuatro carteles pegados por ahí. &lt;br /&gt; Pachito toca una buena salsa, son unos diez músicos en escena, dos cantantes y Pachito, que tiene unos dos metros de altura, se sienta al frente de los teclados. El ron circulaba al ritmo de la música, tratábamos de mover un poco las caderas para no desentonar, cuando de entre la multitud apareció el Lenny Kravitz cubano: Oderris. Lo habíamos conocido una de las noches anteriores en la Casa de la Trova, y le hicimos notar su parecido: “Loco, sos igual a Lenny Kravitz”. &lt;br /&gt; Al reconocernos se nos acercó. Después de los saludos hicimos una vaquita para comprar una botella de ron. Oderris, que toca el güiro, había tocado con su grupo antes de Pachito, pero no llegamos a verlo. Nos invitó a “la escena”, a subir a la tarima del escenario, detrás de Pachito y su grupo. Y de nuevo, allá fuimos. &lt;br /&gt; Esquivamos la multitud y aparecimos por detrás de la escena, donde se veía en la noche el paseo de la Alameda y la guagua Astro (Una Youton nueva de China) que transportaba al grupo musical. Subimos al escenario, había unas veinte personas detrás de los músicos, y quedamos de cara a todas las caras de la avenida. Era un mar de gente que se perdía en el fondo, eran dos cuadras repletas de rostros bailando. &lt;br /&gt; Me ubiqué a medio metro del batero, una distancia prudencial,  y tomando ron y moviéndome al ritmo de la música (ustedes imaginaran de que manera, pssst), disfruté de un lindísimo show. Pachito y sus Kini Kini son buenos de verdad. La gente enloquecía con Pachito y los dos vocalistas que pedían manos levantadas, olas y demás jueguitos de concierto. Como postre al fin del show, conversábamos con Oderris y sus amigos al costado de la guagua, y de pronto se nos acercó Pachito. Le hicimos saber que nos había gustado el recital, que si podíamos sacarnos una foto con él, a lo clúdefans. “¿De dónde son?”, preguntó Pachito, “de Argentina, Pachito, de Argentina”, “ahhh, Argentina”, respondió el músico, “estuve allá una vez, tocamos en el Bauen hace un tiempo”. Nos sacamos la foto (*), nos saludó entre sonrisas, y se subió a la guagua junto con sus músicos. &lt;br /&gt; Volvimos a la casa a las cuatro de la mañana, sorprendidos de que tanta juventud, tanta gente junta pueda funcionar tan bien, en plena fiesta, con la venta de alcohol ahí nomás, en todos los puestos de la avenida, a metros de las casas. &lt;br /&gt; La noche del primero enero, la primera noche del año, fue una fiesta y terminó en paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*) Tengo información de que se perdió la foto nuestra con Pachito, así como las fotos que nos sacamos arriba del escenario…era para poner en mi galería de “Fotos con Personalidades”, al lado de la foto con el Dr Simi. Que lo parió…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-5137265077175113930?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/5137265077175113930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/santiago-de-cuba-volumen-5-las-noches.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5137265077175113930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5137265077175113930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/santiago-de-cuba-volumen-5-las-noches.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-3719692776583290183</id><published>2009-03-31T16:27:00.001-07:00</published><updated>2009-03-31T16:27:31.100-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Santiago de Cuba – Volumen 4 – Preparativos para el fin de año&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A medida que se acercaba el año nuevo y el 50 aniversario de la Revolución, Santiago se fue plagando de rumores acerca del acto, y la gente iba de un lado a otro comprando las cosas para la cena del 31. La ciudad estaba tapizada de carteles sobre la jornada histórica revolucionaria. De a poco, también, se fue llenando de argentinos. Era sabido que iban a acercarse muchos para ver que pasaría en el 50 aniversario, pero nunca imaginé que seríamos tantos. &lt;br /&gt; Desde nuestra llegada a Cuba supimos, por conversaciones, que el asunto iba a ser tranquilo, ningún gran festejo debido al paso de los tres huracanes. Que aparecería Fidel, que Chavez, que Evo Morales, el entusiasmo crecía y decrecía. El Parque Céspedes estaba vallada y repleta de sillas. Sólo se podía circular por las calles que lo rodean e intentando adivinar lo que vendría. Luego, con el paso de los días, supimos que el acto iba a contar con 3000 invitados especiales, todos cubanos, y que Raúl daría el discurso principal sobre un escenario montado debajo del famoso balcón del ayuntamiento. &lt;br /&gt; La seguridad alrededor del parque también fue en aumento. &lt;br /&gt; Pasaban los días y se sucedían las charlas entre argentinos, nadie sabía con exactitud lo que iba a suceder, como sería la cosa, ni los que fueron por su cuenta ni tampoco los que fueron con agrupaciones. La noche del 31, en año nuevo, vimos muchísimas banderas argentinas, banderas del PC, de Proyecto Sur y de las Madres, que coparon una calle completa frente al parque central. Los cubanos miraban asombrados al grupo de doscientos argentinos que agitaban las banderas y cantaban canciones de los Redondos y consignas políticas. Todo eso después fue comentario de todos, Mario, un hombre barbudo, nos dijo dos días después que nunca en la vida había visto algo igual en ese parque.&lt;br /&gt; Y llegó el primero de enero. El discurso de Raúl sería las seis de la tarde. Las delegaciones de invitados al acto salían de a tandas desde la sede del PC frente a la plaza Dolores, a cuatro cuadras del parque central. La plaza Dolores estaba repleta de argentinos que averiguaban la manera de meterse en el acto. De a ratos avanzábamos una cuadra, la policía nos hacía retroceder, y así. &lt;br /&gt; Cuando una de las delegaciones empezó el camino hacia el acto, cientos de argentinos nos metimos detrás y empezamos a caminar todos juntos por las callecitas estrechas de Santiago, rodeadas de balcones antiguos y gente curiosa. En una esquina, durante media hora y al canto de “Raúl, Fidel, el pueblo quiere ver”, algunos argentinos trataban de negociar con la policía, que cerraba el paso, alguna cuadra más. Pero no se llegó a nada. &lt;br /&gt; Llegó al lugar un hombre de la seguridad del acto y pidió hablar con el encargado, con el representante de todo el grupo. Pero al explicarle que cada uno había ido por su cuenta no logró terminar de entender la situación. &lt;br /&gt; Finalmente, volvimos todos a la plaza Dolores y a fuerza de peticiones colocaron una TV en la sede el PC y, sentados en la vereda, vimos el acto en directo unos 30 argentinos, seguimos el escueto discurso de Raúl, aplaudiendo y gritando vivas. Otro grupo lo vio en el otro costado de la plaza, donde colocaron una TV gigante. &lt;br /&gt; El acto no colmó las expectativas de tantos kilómetros hechos. Se entendía que todo fuera sencillo debido a la cantidad de viviendas que arrasaron los huracanes, pero en nuestro imaginario había una magnificencia revolucionaria que no se cumplió. Para peor, se corrió el rumor de que en La Habana, ese mismo día y también celebrando el aniversario, tocaron los Van Van y Silvio Rodriguez en la tribuna antiimperialista. Pero nada se comprobó finalmente. La cosa era estar ahí, y estuvimos. &lt;br /&gt; Ese día y el siguiente los argentinos seguimos copando Santiago. La Plaza de Marté, incluso, funcionó como una gran escuela de murga al aire libre dictada por un grupo de compatriotas nuestros, donde participaron decenas de chicos cubanos. Y los días pasaron y Santiago de poco fue volviendo a la normalidad. &lt;br /&gt; La última noche en Santiago, ya pudiendo pisar el Parque Céspedes, tomamos mate mirando la casa de Diego de Velazquez, el ayuntamiento, el hotel Casa Granda y la Catedral. Esa noche, también, conversé con Marcos, un chico de 11 años que está en 6to grado. Es un bocho en historia, me habló de fechas y datos de la historia de Cuba con precisión. Ahora, en 7to grado, empieza a estudiar la historia del resto de América. En Cuba son 6 grados de primaria, 3 de secundaria y 3 de preuniversitario. &lt;br /&gt; Cuando se hicieron la once de la noche, Marcos se fue a su casa, aclarándome que quiere estudiar medicina. Marcos estaba sentado en la plaza con una libretita en la mano, era de su hermana y contenía apuntes de italiano, Marcos repasaba el idioma, practicaba, y en voz alta se lo escuchaba pronunciar expresiones típicas italianas, sin espiar en los apuntes. Eran las once de la noche y se fue caminando a la casa. Santiago es la segunda ciudad más grande la isla, en Cuba los chicos andan sueltos, sin preocuparse de mirar atrás, sin mencionar la palabra inseguridad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-3719692776583290183?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/3719692776583290183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/santiago-de-cuba-volumen-4-preparativos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/3719692776583290183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/3719692776583290183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/santiago-de-cuba-volumen-4-preparativos.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-4169172217450791102</id><published>2009-03-31T00:32:00.000-07:00</published><updated>2009-03-31T10:13:53.035-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mexico'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Festival en el Zócalo: Reggae, Cumbia, Sonidos Balcánicos y Cerveza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás del escenario, la Catedral más grande de América Latina. A sus luces, en el interior de sus dos torres, las veremos encenderse de a poco, como el fuego en su tiempo y como el fuego en su color, a medida que la noche avance sobre la tarde. &lt;br /&gt;Es el segundo domingo de la primavera en el zócalo del DF mexicano. Son casi las seis de la tarde y está por comenzar el cierre del 25° Festival del Centro Histórico. La gente va llenando a oleadas la explanada gigante, ideal para conciertos, explanada monótona que sólo se quiebra con un mástil gigantesco que sostiene una bandera gigantesca con los colores de la virgen de Guadalupe y en su centro, pintando el blanco, exhibe un águila parada sobre un nopal y con una serpiente en la boca. &lt;br /&gt;Debajo del zócalo alguna vez existió Technotitlán. Los mexicas, más conocidos como aztecas, llegaron peregrinando hambrientos y cansados, y encontraron en este lugar a ese águila sosteniendo una serpiente con su boca y posando sus patas sobre un nopal. Por mandato de los dioses en el lugar donde hallaran esa escena deberían fundar su nueva civilización, y así fue. Cuando los españoles llegaron al valle de México no podían creer lo que estaban viendo: una ciudad perfectamente trazada (cuadriculada a diferencia de las curvas ciudades españolas), comunicada con puentes, porque el valle de México era puro lago y chinampas, islas flotantes donde los mexicas desarrollaban su agricultura (hoy en día puede verse una pequeña muestra de esto en el sur del DF, en Xochimilco, donde uno puede pasear con embarcaciones entre canales y chinampas, dándose besos y tomando cerveza).&lt;br /&gt;Es así, la Ciudad de México descansa sobre un colchón de agua y sus pesados edificios lo hacen notar. El Palacio de Bellas Artes y la mismísima Catedral se hunden año tras año. Los ingenieros levantan pilares en el fondo acuático de la ciudad para sostener la historia. Es que antes el agua de la red se sacaba de abajo (para nada potable), y esa succión constante que abastecía a 20 millones de personas hizo cavilar al cemento de arriba. México se hunde, se escucha decir en el metro y en los mercados. &lt;br /&gt;Así que eran las seis de la tarde y ya estaba todo listo para empezar el concierto de cierre del festival. Este ciclo comenzó hace 25 años gracias a una asociación civil que se conformó para recuperar el centro histórico de la ciudad, que para ese entonces, 1985, parece que estaba lo suficientemente abandonado y roto para pensar en su recuperación. En el proceso se logró que se declarara a toda el área Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco. Y como todo patrimonio de la humanidad, tiene que estar limpio, sin vendedores ambulantes (es curioso, porque uno de los colores más lindos de México es el color de la venta callejera, de los tianguis, de los mercados, y en el centro histórico, en tanto zócalo pelado, no hay frutas y verduras sobre las piedras, dándole color a tanta roca), sin M gigantes de Mc Donalds, ni B de Burgers. Pero claro, hay Mc Donals y Burgers King, pero están camuflados con la arquitectura histórica del centro, lo mismo que los Oxxos y los Seven Eleven y los…etc etc.&lt;br /&gt;Una voz en off (o por lo menos yo no vi al presentador) anunció al Rastrillo, la primera banda de la tarde. El Rastrillo hace un reggae clásico, algo así como Los Cafres mexicanos, pero con algunas variaciones interesantes en ciertas canciones. Están cumpliendo veinte años de carrera y le metieron onda. Me llamó la atención, a lo lejos y desde un principio, la camiseta de fútbol que vestía el guitarrista. Esperé a que lo enfocarán en las dos pantallas inmensas que había a los costados del escenario y corroboré: no era la camiseta de Banfield, ¡Era la de Excursionistas! El pelado era de excursio, y era el más sobrio de los integrantes del Rastrillo: cuando había que saltar, no saltaba. &lt;br /&gt;Pasó el Rastrillo y pasaba la tarde, ya se veía la luna bien finita sobre la terraza del Holiday Inn (también camuflado en la arquitectura, por supuesto). Todo alrededor y dentro del zócalo se iba encendiendo: desde las hierbas de los asistentes hasta las luces hermosas que decoran el Palacio Nacional. Dato curioso: el piso del zócalo termino siendo un cementerio de botellas de cerveza…!acá se puede tomar mientras se asiste a un concierto público! Y si no se puede, se hace. &lt;br /&gt;La voz en off que nunca vi anunció al segundo artista…y que sorpresa que fue: “Emiliano Gomez, desde Argentina…!El hijo de la cumbia!”...!Que lo parió! Me empecé a reír, sí, sí, sí, primero el guitarrista de Excursionistas y ahora El hijo de la cumbia…no sabía quien era pero me dije “veamos que tal…me viene bien la cumbia después de tres meses y medio de sones cubanos y corridos mexicanos”. Y es que cuando estando yo de viaje alguien me pregunta que se escucha en Argentina, que se baila, digo y comento: se baila tango y se escucha cumbia. Y sí, a veces exagero y cedo a las influencias, porque existe esa cosa tradicional de que queremos arraigarnos en nuestro folklore, hermoso folklore, pero de a poco uno empieza a entender que la cultura cambia como el lenguaje y como toda la sociedad, en cada uno de sus aspectos. Buenos Aires no tendría tango, ni Uruguay tendría candombe, sino fuera por la herencia africana que depositó la milonga en el Río de la Plata. ¡Ay afroargentinos!, ¿Dónde están que les debemos tanto? En el estado de Veracruz, en México, existe el fandango jarocho (jarocho es el gentilicio del estado de Veracruz), y eso es tan folklórico y mexicano, hoy en día, como la música purépecha (etnia indígena) en el estado de Michoacán, y eso que el fandango lo trajo el español. Así que folklore o no folklore, que viva la cumbia. &lt;br /&gt;Mi expectativa cambió cuando vi que se trataba de un DJ. No había músicos…sólo El hijo de la cumbia VS el zócalo repleto de gente. Un desafío, algo así como El Santo Vs Blue Demon, el clásico de clásicos de la lucha libre mexicana. Yo no sé de donde lo habrán sacado al hijo de la cumbia, pero no fue un lindo espectáculo…con algunas bases cumbiancheras, pero escasas, no tan sólidas, empezó a mezclar ritmos metiéndole suficiente punchi punchi como para quebrar la esencia bailantera. Siempre me dije: Si la pizza de muzzarela sola es más rica, ¿para qué meterle un pedazo de ananá o de anchoa encima? ¿Eh?&lt;br /&gt;Lo cierto es que El hijo de la cumbia se lo pasó arengando al público que respondió con poco y nada. Algunas frases del maestro, mientras la tecno-cumbia reventaba todo: “¿Qué pasa che? ¿A México no le gusta la cumbia?”, “Palma, palma, palma”…y al rato…”El que no hace palma es un cornudo”, “Vamos que la cumbia no tiene fronteras”, y para el cierre (después de que se le cortó el sonido y pidió “chiflidos para el sonidista”) con todas buenas intenciones tiró las frases: “Aguante el zócalo y aguante esa bandera, loco”, señalando la bandera mexicana gigante. Al lado mío un grupo de mexicanos se preguntaban: “¿Aguante el zócalo, dijo?”, y sí, es difícil de entender los modismos ajenos en semejante situación. &lt;br /&gt; Ya estaban llegando los platos fuertes de la noche, porque eran las siete y la noche era casi completa. Entre artistas se oía a la voz en off que repetía el lema: “recuerden que todos somos la Seguridad”, así, la Seguridad con mayúsculas vigilándonos unos a otros a ver que hacemos. La maldita Seguridad, como en Argentina, está de moda gracias a la Inseguridad Mediática y Clasemedista. Acá en México, siglo XXI, hay partidos políticos (Partido Verde, ejem) que piden la pena de muerte para asesinos y secuestradores. Pena de muerte, sí. Hace unos días se realizó una jornada para discutir el tema y se oyeron todas las voces. Hay campañas políticas que le fueron al choque a esa petición, la campaña del PRD, que piden castigo pero no muerte, y la campaña del PSD (los socialdemócratas) que directamente refutan inteligentemente el clamor mortuorio de los yuppies del Partido Verde. El lider del Partido Verde es güero, como yo (rubiecito, digamos). Es un empresario, como Macri tal vez, que remueve el avispero con estupideces mediáticas y publicitarias. Hace falta recorrer pocos metros en México para encontrarse con carteles gigantescos (más grandes que la bandera de México que flamea en el zócalo) del Partido Verde que dicen: “Pena de muerte para asesinos y secuestradores, envía SI al 09999”. ¡No mames, guey!&lt;br /&gt; Así que luego del pedido de que todos seamos la Seguridad, la voz en off anunció a la banda que daría el mejor show de la noche: Balkan Beat Box. &lt;br /&gt; Balkan Beat Box es una especie de fusión de fusiones. Mantiene un sentido balcánico más allá del nombre. Bajo el liderazgo de los israelíes Ori Kaplan y Tamir Muskat, la banda despliega dos saxos en escena que luchan durante todo el set (uno de los cuales es del mismísimo Kaplan). El vocalista Jeremiah Loockwood se mueve para todos lados y agita a la masa. Temas eclécticos en noche ecléctica, cita ideal para descubrir un sonido distinto de la llamada “World Music”. El público chilango (así les dicen a los que habitan o nacieron en el DF) respondió con todo: bailó, gritó, saltó. Así fue que Balkan Beat Box dejó una mezcla rara el aire, un poco de Charlie Parker, una pisca de Fanfare Ciorcalia y un toquecito Manu Chao en el ambiente que seria difícil de superar. &lt;br /&gt; Apenas pasadas las ocho de la noche, la voz en off anunció a la banda que cerraría el cierre del cierre del cierre: Asian Dub Fundation. &lt;br /&gt; Todo empezó bien punk, o bien rap, o quién sabe. La banda se presentó con dos vocalistas-raperos, y uno era bien parecido a un Jackie Chan veinteañero. Esta banda se formó en 1993 en unos talleres de música para jóvenes asiáticos en Londres. Se agruparon para tocar en un concierto contra el racismo. Durante su presentación en el zócalo, uno de los músicos se encargó de tomar posición a favor de las luchas indígenas por la tierra en América, de la lucha Palestina y de la lucha anti-invasión yanki en Irak y Afganistán. El miembro más llamativo de la banda es un percusionista inmenso que se cuelga una especie de bombo legüero y lo toca de parado. Ese mismo músico se puso una máscara de lucha libre mexicana en el medio del concierto. &lt;br /&gt; El recital terminó a las nueve y media de la noche. Muchos esperaban la pirotecnia prometida para el final, pero parece que hubo ajuste de presupuesto y la única luz del cielo capitalino seguía siendo la luna finita sobre el Holiday Inn. Irse del zócalo fue patear botellas y botellas, fue buscar la mejor calle, la más repleta de gente que se alejaba del zócalo, yendo hacia el Eje Central, hacia el metro o en busca de algún pesero que lo acerque a sus casas. &lt;br /&gt; ¡Bienvenidos sean los festivales! ¡Órale pues!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-4169172217450791102?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/4169172217450791102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/festival-en-el-zocalo-reggae-cumbia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/4169172217450791102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/4169172217450791102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/festival-en-el-zocalo-reggae-cumbia.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-7012705762800874003</id><published>2009-03-28T15:45:00.000-07:00</published><updated>2009-03-28T15:47:56.037-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mexico'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Leon Trotsky y su exilio en México&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los 24 miembros que conformaban el Comité Central del Partido Bolchevique soviético en 1917, sólo dos quedaban con vida en 1940: Stalin y Trotsky. Lenin había muerto en 1924, y su puesto vacante, la dirección del Partido, fue conquistado por Stalin y su séquito. Algunos otros miembros murieron en el camino, y la gran mayoría fue desaparecida o fusilada por las purgas estalinistas.  &lt;br /&gt;La vida de Trotsky supera cualquier ficción, su vida y la de su familia fue hostigada por las fuerzas de Stalin al punto de que el único familiar cercano que sobrevivió al mismo Trotsky fue su última mujer, Natalia Sedova, quién murió en 1961 y ahora sus cenizas descansan junto a las de Trotsky en el jardín de su casa, ahora museo, en el barrio de Coyoacán. &lt;br /&gt; En un recorrido veloz por la vida de este teórico y político revolucionario ucraniano, podemos recordar que fue uno de los protagonistas de la Revolución Bolchevique de 1917, que negoció la retirada de Rusia de la Primera Guerra Mundial, que creó el Ejercito Rojo venciendo a las fuerzas contrarrevolucionarias y que sufrió numerosos exilios. &lt;br /&gt;La primera vez, por su militancia antizarista,  fue desterrado a Siberia por el Régimen. En 1905, al organizar el primer soviet de San Petersburgo y convertirse en un dirigente principal, fracasa la Revolución y el zarismo lo envía nuevamente a Siberia.  Cuando Stalin toma el poder en 1924, la facción estalinista comienza a acusar a Trotsky de hacer movidas contrarrevolucionarias y de violar la disciplina del Partido. Primero fue deportado a Kazajistán y en 1929 fue expulsado de la Unión Soviética. &lt;br /&gt;A partir de su expulsión, la dirección de Stalin comienza a cuestionar la figura de Trotsky haciéndolo aparecer como un traidor a la Revolución, e incluso llegan a borrarlo de fotos históricas donde sale junto a Lenin en un discurso y en algunas otras tomas famosas. En el exilio Trotsky empieza su propaganda antiestalinista, sin ahorrarse críticas contra su antiguo compañero de Comité. &lt;br /&gt;Con Trotsky en Noruega y los procesos de Moscú pisándole los talones (ya habían sido fusilados Zinoviev y Kamenev) el pintor Diego Rivera (militante trotskista en esa época) y el fundador del Partido Comunista Mexicano, Octavio Fernandez Vilchis, gestionaron ante el presidente Lázaro Cárdenas el asilo del revolucionario soviético. La deportación de Trotsky a Moscú ya casi era un hecho, y no había gobierno en el mundo que quisiera recibirlo. &lt;br /&gt;El 10 de diciembre de 1936, con el estallido de la Guerra Civil Española, Trotsky y su mujer Natalia se embarcaron en un buque noruego rumbo a México, donde arribaron la mañana del 9 de enero de 1937. Allí lo esperaba una comisión de la que formaba parte Frida Kahlo, esposa de Diego Rivera. Trotsky y su mujer llegaron a la Ciudad de México en tren. La GPU, la policía secreta de Stalin, estaba siguiéndole los pasos. &lt;br /&gt;Para esa época ya habían sido asesinados varios de los hijos de Trotsky, y durante su estancia en México en Rusia asesinarían a los que quedaban vivos. &lt;br /&gt;Una vez en México, Frida Kahlo y Diego Rivera le ofrecieron a Trotsky y a su esposa la Casa Azul en el barrio de Coyoacán, hoy llamado Museo de Frida Kahlo (luego vivirían allí la pareja de pintores). Vivieron en esa casa durante más de dos años, hasta la ruptura de relaciones entre el líder Revolucionario y la familia Rivera por cuestiones ideológicas. &lt;br /&gt;Trotsky y su mujer se mudaron a tres cuadras de la casa Azul, rentaron una casa en las orillas del río Churubusco, en las esquinas de las calles Morelos y Viena. Llegaron a esa casa el 5 de mayo de 1939. Allí mandaron a construir torres de vigilancia y una casa para los guardias en el mismo jardín. &lt;br /&gt;En esta casa de la calle Viena es donde Trotsky sufriría dos atentados, uno de los cuales le provocó la muerte. El revolucionario siempre hablaba de la importancia del trabajo manual, de que el hombre debía trabajar con sus manos además de pensar. En la casa de la calle Viena se dedicó a criar gallinas y conejos, y a plantar cactus que recogía en las montañas del valle de México. Le dedicaba horas al cuidado de los animales, y en ocasiones en plena tarea le surgían ideas y teorías que plasmaría en los papeles de su estudio. &lt;br /&gt;El primer atentando fue en mayo del año 1940. Durante una madrugada un grupo de veinte hombres comandados por el pintor David Alfaro Siqueiros (famoso muralista mexicano y militante estanilista) logró entrar en la casa con la ayuda de un doble agente, un guardaespaldas norteamericano de Trotsky, Robert Sheldon Harte. El grupo disparó alrededor de 200 tiros pero no pudieron matar al revolucionario. Todavía se pueden ver los tiros en las paredes de la recámara del matrimonio, que se refugió en una esquina del cuarto, detrás de la cama, salvando sus vidas. El grupo armado además arrojó bombas incendiarias para quemar los papeles de Trotsky, quién estaba escribiendo un libro sobre la verdadera historia de Stalin (en ese entonces desconocida en la mayoría del planeta). Habiendo entrado en esa recámara del museo, y calculando desde donde dispararon los hombres, es difícil pensar como se salvó el matrimonio. El único que resultó herido fue Sieva, el nieto de Trotsky, que en ese tiempo vivía con él. Una bala le rozó el pie. &lt;br /&gt;El propio Siqueiros disparó contra Trotsky, y luego de la ráfaga de balas los guardias repelieron el ataque y los intrusos huyeron, incluido el guardaespaldas traidor. &lt;br /&gt;Luego del ataque Trotsky mandó a tapar varias de las ventanas que daban a la calle, incluso las del comedor que hoy en día siguen como quedaron en aquella época. &lt;br /&gt;Unos meses después, el 20 de agosto de 1940, Trotsky sufrió el segundo y mortal atentado en esa misma casa. &lt;br /&gt;El español Ramón Mercader, cuyo seudónimo era Jaques Mornard, y quién había logrado confianza en el círculo íntimo del revolucionario, entro a la vivienda con una excusa (mostrarle un escrito suyo a Trotsky) y una vez en el estudio le pegó en la cabeza al revolucionario con un piolet (una especie de martillo parecido al que se usa en escaladas). Trotsky, confiado, leía el escrito que Ramón Mercader le había llevado cuando este le pegó en la cabeza. El grito de Trotsky se escuchó en toda la casa. &lt;br /&gt;Trotsky murió al día siguiente tras 19 horas de agonía en un hospital de la Ciudad de México. Cerca de doscientas cincuenta mil personas acompañaron al féretro en su peregrinación por las calles. &lt;br /&gt;Ramón Mercader cumplió veinte años de prisión y Stalin lo condecoró como “Héroe de la Unión Soviética”. &lt;br /&gt;Es de distinguir en esta historia los papeles de los artistas. Esté uno de acuerdo o no con las ideologías, Diego Rivera y David Siqueiros fueron hombres claves en el desarrollo de la historia. Rivera moviendo tierra y cielo para traer al líder revolucionario a México, Siqueiros empuñando un arma en nombre del estalinismo, comandando un grupo de veinte hombres. El arte y la toma de partido iban de la mano, inseparables.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-7012705762800874003?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/7012705762800874003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/leon-trotsky-y-su-exilio-en-mexico-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/7012705762800874003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/7012705762800874003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/leon-trotsky-y-su-exilio-en-mexico-de.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-5310082305740313073</id><published>2009-03-26T21:49:00.001-07:00</published><updated>2009-03-26T21:50:40.975-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Santiago de Cuba – Volumen 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije antes, Santiago es el símbolo del oriente cubano, su gente tiene fama de ser hospitalaria y se dice que bastan dos palabras para estar conversando en el living de la casa de una persona que recién se conoce, tomando ron o café. De estos cubanos de oriente, el occidente de la isla dice que son vagos, que toman ron desde la mañana hasta la noche sin parar. &lt;br /&gt;Caminábamos una tarde por el barrio Tívoli, un barrio aledaño al centro desde donde se alcanzan hermosas vistas hacia las tierras bajas de la ciudad y hacia la bahía. Estábamos sacando fotos a las decoraciones del 50 aniversario de la Revolución que coloreaban la puerta de una casa (Santiago fue la ciudad más decorada con motivos revolucionarios, cada casa tenía una consigna, una bandera de Cuba o del Movimiento 26 de Julio). Encuadrábamos la foto de vereda a vereda cuando desde una ventana a nuestras espaldas nos chistó un matrimonio. &lt;br /&gt;“Oigan, ¿de dónde son?”, “De Argentina”, “¿De Argentina?, ¡de la tierra del che! Pasen por la vueltita que vamos a conversar”, y ahí estábamos en cuestión de segundos en el living de la casa de esta familia. Manuel fue combatiente de la Sierra Maestra, exaltó en nuestra charla todos los logros de la Revolución y las hazañas de esa época. Habló del Che, de Fidel, de Camilo, nos convidaron con café y con vino dulce. Rosario, la mujer de Manuel, Josefina, la hija, y Fátima, la nieta, se reunieron alrededor de nosotros para la charla. Josefina es “protección” (custodia) en el parque Céspedes, el parque central de Santiago. Ella afirmaba que yo era igual a un actor brasilero de telenovela. Manuel nos cuenta que mira mucha televisión argentina, la familia completa se reúne para ver Montaña Rusa. “¿Cómo es eso chico? Esa novela no se termina más”, se escucha la crítica de un Manuel disgustado con tanto vaivén en el guión. &lt;br /&gt;La charla sigue mientras atardece, hablamos de los últimos ciclones que azotaron a la isla y de la solidaridad entre los cubanos para ayudarse unos a otros. Nos despedimos con la idea de pasar otra vez para convidarles un poco de mate, pero los trajines de Santiago nos van a complicar esa cita. &lt;br /&gt;Otro amigo que cosechamos en Santiago es Oscar, el taxista. Se acercó el día de nuestra llegada mientras tomábamos mate en la Plaza Dolores. Aquella vez probó un mate y dijo que le gustó (no se lo notó convencido). Nos habló de cómo los cubanos se dieron maña para atravesar el Periodo Especial (1991-1995). Dijo: “Si tienes hambre no puedes pensar, había que inventar en esa época”. Los cubanos llaman “inventar” a llevar la vida con artimañas y pasar así los momentos difíciles. En ese momento se nos acercaron tres músicos que también querían probar mate. El viejito de la banda sacó la bombilla y le quiso dar un trago como si fuese un ron. Todos le gritamos “!No!” al unísono y abandono, asustado, la tarea. &lt;br /&gt;A Oscar lo cruzaríamos otra vez un par de horas después del año nuevo. Fue ahí mismo en la Plaza Dolores. En esa noche nos contaría de sus infidelidades de joven y de sus actuaciones ante su mujer, no faltaron las escapadas, tirarse de los balcones y demás desventuras amorosas. Según recolectamos información, en Cuba la infidelidad es moneda corriente en todas las edades. &lt;br /&gt;Después  de haber pasado un fin de año tan tranquilo fuimos el primero al mediodía a tomar unos mates con pan y a leer el Granma a la Plaza de Marté. Desarrollábamos la estrategia para ver cómo podíamos comer ese feriado donde todo estaba cerrado (y la ciudad tan llena de argentinos), cuando Gabriel fue hasta la panadería y se cruzó con Manolito. “¿Vienen a almorzar de mi padre?”…”Y sí, vamos”…Al rato nos pasó a buscar por la plaza y empezamos la caminata hacia el Reparto Sueño, un barrio que está detrás del cuartel Moncada. &lt;br /&gt;En el camino pasamos a comprar una botella mientras Manolo nos contaba un poco de la historia de su familia. Su abuelo paterno había sido militar de Batista (el dictador que derrocó la Revolución) y sus tíos (hermanos del padre) también. Pero el padre fue fiel a la causa revolucionaria y luchó junto a Fidel. En Santiago es común encontrar ex combatientes, guerrilleros de la Revolución &lt;br /&gt;Llegamos a la casa, en ese barrio (como en muchos barrios de ciudades cubanas) se juega al dominó en las calles, los jóvenes sacan los parlantes a la vereda y escuchan reggaeton a todo volumen. &lt;br /&gt;Entramos a la casa y encontramos al hermano de Manolo, a la novia del hermano y al padre. En el living estaban colgadas las fotos del abuelo en su época de militar, y la foto de un tío que lucho contra la Revolución. Hay música de fondo y el ron no tarda en empezar a circular. Al rato, entre la salsa de la Charanga Habanera y las bachatas de Juan Luis Guerra, llegó la comida: congrí, plátano frito y huevo. Manolo se acercó a charlar sobre la Revolución y repitió lo de la otra noche y fue algo que escuchamos muchas veces de boca de los cubanos: la Independencia de Cuba y la Revolución se ganaron gracias a la unidad, el concepto martiano de que hay que unirse con objetivos en común para poder vencer al enemigo. &lt;br /&gt;Antes de irnos, mientras Nano empezaba en la televisión y la música se silenciaba de repente, anotamos los datos de Manolo, tal vez sea posible enviarle una carta de invitación desde Argentina para que pueda visitar a su madre que vive en Miami. &lt;br /&gt;A las cuatro de la tarde emprendimos el camino hacia el Parque Céspedes, a las seis empezaría el discurso de Raúl, el acto central del 50 aniversario de la Revolución.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-5310082305740313073?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/5310082305740313073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/santiago-de-cuba-volumen-3-como-dije.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5310082305740313073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5310082305740313073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/03/santiago-de-cuba-volumen-3-como-dije.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-3328500210783453888</id><published>2009-02-22T17:17:00.001-08:00</published><updated>2009-03-26T11:24:35.477-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Santiago de Cuba – Volumen 2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRjmjEII/AAAAAAAAAIA/DiniWde3T6c/s1600-h/rebelde-cartel.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRjmjEII/AAAAAAAAAIA/DiniWde3T6c/s320/rebelde-cartel.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317563988981256322" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRMwLaLI/AAAAAAAAAH4/opE78C84ZaU/s1600-h/omar-dopito.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRMwLaLI/AAAAAAAAAH4/opE78C84ZaU/s320/omar-dopito.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317563982847633586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRGcG0LI/AAAAAAAAAHw/Qi37qPzm27M/s1600-h/nene-plaza.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 210px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRGcG0LI/AAAAAAAAAHw/Qi37qPzm27M/s320/nene-plaza.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317563981152833714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIQiMDJOI/AAAAAAAAAHo/O_M4ItGDrzk/s1600-h/moncada-50.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIQiMDJOI/AAAAAAAAAHo/O_M4ItGDrzk/s320/moncada-50.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317563971421807842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era lunes y estábamos invitados a Radio Rebelde. En esta misma radio, pero en otra ubicación a dos cuadras de la actual, Fidel proclamó el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959. Esa misma noche dio un discurso a los santiagueros desde el balcón del ayuntamiento en el Parque Céspedes. Lo escuchaba una multitud.&lt;br /&gt;Ese lunes a las siete de la tarde, en un pequeño auditorio tocaría la Orquesta Típica Juventud. Teníamos intriga sobre como nos recibiría Manolo, después de la despedida en medio de la borrachera de la otra noche. Pasamos por el frente de la radio a las siete menos cinco, Manolo nos vio mientras acomodaba unos parlantes.  La gente ya estaba entrando a la radio. “¿Por qué no vinieron ayer a la casa?”, nos preguntó Manolo cuando nos vio, de esa invitación nos habíamos olvidado. Fuimos a comer una pizza de parados frente a la Plaza de Marté y volvimos para el show. &lt;br /&gt;Se trataba del programa de radio “Noche tropical”, que sale de lunes a viernes de 19 a 21, y ese día se emitía en vivo. Lo produce Anselmo, “el hombre de los besos tropicales” según la locutora. &lt;br /&gt;La orquesta sonó impecable, entre sones y danzones, la locutora salía de la cabina al escenario, organizaba sorteos y leía mensajes. La orquesta contaba con violín, con vientos, cuatro voces, teclado, bajo y percusión (ahh, y el güiro infaltable!!). Nos preguntaron los nombres a todos los presentes para mandar saludos en vivo, se sortearon discos de la orquesta y un afiche de prevención del HIV que se lo ganó un nene de siete años. &lt;br /&gt;En el teatrito había un alemán, dos portugueses y siete argentinos (mucho número siete), el resto eran cubanos asiduos del programa tropical. La puerta daba a la calle y la gente se detenía a mirar. Fue un lindo show. &lt;br /&gt;Nos despedimos de Manolo  y de Anselmo y la noche de lunes siguió en otra plaza. &lt;br /&gt;Atravesando Plaza Dolores vimos a Omar sentado en un banco, el día que lo conocimos en Parque Serrano (íbamos junto a Manolo) él casi ni había hablado. Ahora estaba acompañado por el viejo Tomás, el hombre-ron de Santiago. &lt;br /&gt;Les preguntamos donde podríamos conseguir un poco de ron y Tomás se encargó del . &lt;br /&gt;asunto. Fue la primera petaca de muchas en esa noche &lt;br /&gt;Omar tiene 52 años pero está jubilado por un accidente laboral. Vive con su mujer y con su gallo, Dopito. El mismo Omar, el viejo Tomás y Julio, otro hombre que apareció más tarde, hablaron mal de la Revolución. Pura crítica, y en esos tonos fue el único grupo que nos habló así. Entre otras cosas, esa noche escuchamos que: Raúl es maricón y le dicen “la china” (estábamos a 50 metros del colegio  Dolores donde estudiaron por varios años los hermanos Castro), Silvio Rodríguez y Pablo Milanés también son maricones (“pajaritos”, en cubano), que la mujer de Raúl y la hija son lesbianas, que Silvio está casado con la hija de Raúl (pero él es pajarito y ella lesbiana, eh), que la Revolución es una pantalla, que el único con cojones era Camilo Cienfuegos y lo mandaron a matar, que el Che fue una máquina de matar, que Silvio estuvo preso en el UMAP durante los 70, una suerte de campo de concentración para vagos y maricones.&lt;br /&gt;Así fue la charla nocturna, un palo tras otro.&lt;br /&gt;Julio decía que le daba bronca escuchar hablar a los argentinos de la izquierda, sin saber que es la izquierda realmente. Yo le dije lo mismo de la derecha.  Durante el resto de la noche tratamos de comparar las ventajas de la Revolución con nuestras desventajas criollas (y las del resto de América Latina). Pero ellos insistían en que los logros que se cuentan son todas mentiras, y que cada vez nacen más niños distróficos en Cuba (a pesar de los últimos números que publicó la UNESCO sobre mortalidad infantil: Cuba aparece en los mejores lugares del mundo y en el primer lugar de América, incluso sobre Canada, con 4.7 muertes sobre mil nacidos, Canada con 5 cada mil, Argentina 14 cada mil, Guatemala 28 cada mil y Haití 60 cada mil).&lt;br /&gt;Sin embargo, siguieron los ataques, ron mediante, al sistema socialista. No hubo caso. &lt;br /&gt;Al parecer Omar estuvo más de una vez preso. Él nos invitó a almorzar a la casa al día siguiente. La noche en la Plaza Dolores terminó con una discusión fuerte entre Omar y el viejo Tomás porque el viejo nos quiso “apurar el trago” para comprar más ron. Omar, desconocido, descargó toda su ira contra el viejo, “que no me guste que se apure el trago”, etc, etc. Discusión de borrachos. &lt;br /&gt;Al día siguiente fuimos a la casa de Omar. Vive en un departamento sin timbre en la esquina céntrica de Enramada (calle Saco) y San Félix. Debíamos llamarlo a los gritos desde la calle, pero una orquesta con órgano sonaba fuerte justo debajo del edificio. Por suerte Omar nos esperaba mezclado entre la multitud de la peatonal y subimos con él. &lt;br /&gt;El edificio parece abandonado. Omar vive con su mujer en un pequeño departamento, juntamos varias sillas en una esquina del edificio, en un primer piso sin uso que tiene ventanales y balcones que dan a las dos calles. En un asiento colocaron un grabador, y al rato estábamos con Omar, Azuley (un vecino) y el viejo Tomás (Omar se disculpó con el viejo por la pelea de la noche anterior). La mujer de Omar cocinaba en el departamento mientras nosotros charlábamos tomando ron y oyendo salsa. Cuba no es país tan machista como cuentan de México, por ejemplo, pero sin embargo hay ocasiones en que uno nota las diferencias de género. &lt;br /&gt;De pronto, Omar fue a buscar a su mejor amigo: el gallo Dopito. Lo quiere como a un hijo.  El gallo tiene seis años (“ojalá llegue a 14 o 15 años”, nos dice Omar) y Omar lo besa, lo mima, lo llama y el gallo viene enseguida. El viejo Tomás lo agarra de la cola, lo molesta, y es el único momento de la tarde en que el gallo se inquieta. Cuando Omar se va por un rato y vuelve a su casa, el gallo le picotea los pies como llamándole la atención por su ausencia. &lt;br /&gt;Entre los vasos de ron (yo seguía golpeado del ron de la noche anterior) Omar trajo chicharrón de cerdo y plátano frito (vianda, lo que se convirtió en una de mis comidas favoritas). La conversación fue variando con las horas, mientras el sol avanzaba desde los balcones. Se habló de música, de lo complicado que es en Cuba comer carne de res, del deporte de la isla y las diferencias con el deporte profesional al que estamos acostumbrados. Al fin llegó el plato principal: carne de cerdo con arroz y ensalada. &lt;br /&gt;A las cuatro de la tarde nos despedimos, pero antes visitamos la terraza del edificio, donde en una jaula improvisada había dos chanchitos que esperaban el sacrificio para la cena de año nuevo. Era un 30 diciembre y Omar sentenció: hoy y mañana en Cuba son los días en que los chanchos lloran.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-3328500210783453888?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/3328500210783453888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/02/santiago-de-cuba-volumen-2-era-lunes-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/3328500210783453888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/3328500210783453888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/02/santiago-de-cuba-volumen-2-era-lunes-y.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvIRjmjEII/AAAAAAAAAIA/DiniWde3T6c/s72-c/rebelde-cartel.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-502031004003401226</id><published>2009-02-07T18:14:00.000-08:00</published><updated>2009-03-26T11:20:47.313-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>Santiago de Cuba - Volumen 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGvIMJBaI/AAAAAAAAAHg/UjKJZxqWixI/s1600-h/lona-fidel.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGvIMJBaI/AAAAAAAAAHg/UjKJZxqWixI/s320/lona-fidel.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317562297995560354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGux6R2wI/AAAAAAAAAHY/8tiQkaFoxpE/s1600-h/esquina-santiaguera.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGux6R2wI/AAAAAAAAAHY/8tiQkaFoxpE/s320/esquina-santiaguera.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317562292015061762" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGu-dGtPI/AAAAAAAAAHQ/a07kXzAyw-c/s1600-h/edificio.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGu-dGtPI/AAAAAAAAAHQ/a07kXzAyw-c/s320/edificio.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317562295382357234" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGuuLioII/AAAAAAAAAHI/W0h8HrAkeZg/s1600-h/costa-santiago.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGuuLioII/AAAAAAAAAHI/W0h8HrAkeZg/s320/costa-santiago.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317562291013722242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana en Santiago de Cuba nos bastó para confirmar eso que dicen de su gente: las personas del oriente cubano son las más conversadoras y simpáticas de la isla. Es así, los habaneros tienen famas de ser hostíles, pero hostíles en el sentido cubano, que no tiene comparación con otras nacionalidades.&lt;br /&gt;Por si fuera poco, Santiago es la cuna de la Revolución y desde allí se gestó gran parte de la hazaña (desde el asalto al cuartél Moncada hasta las palabras de Fidel anunciando el triunfo de los revolucionarios barbudos en la emisora de radio CMFK).&lt;br /&gt;Nuestra vida cotidiana por las calles de Santiago puede resumirse en tres parques, distantes cada uno del otro a tres o cuatro cuadras: Plaza de Marté, Plaza Dolores y el Parque Céspedes (que hasta el primero a la noche estuvo vedado por el discurso de Raúl en el 50 aniversario de la Revolución).&lt;br /&gt;Era el atardecer del sábado 27 de diciembre, tomábamos los últimos mates en un banco de la Plaza de Marté. A un costado, el bullicio de los chicos (los chicos copan las plazas a partir de las seis de la tarde, a diario, en toda la isla) que paseaban en carros tirados por chivos, o en autos gigantes a pedal. Frente a nosotros, cuatro hombres discutían a los gritos sobre baseball (pelota). Al cabo de un rato (en Cuba siempre se acerca alguien para conversar si estás sentado en un banco de plaza), se acercó Manolo Marrero, Manolito, a pedirnos candela, y aprovechó para preguntarnos de dónde éramos ("Ah, de la tierra del Che", respondió). Manolo volvió al grupo de discusión y a los cinco minutos nos llamó para presentarnos a sus amigos. Ahí estaba el director de programación de Radio Rebelde ("es una biblia, una eminencia"), Anselmo (productor de varios programas de la radio) y Manolo (asistente y sonidista). Debajo del banco de plaza, una botella de ron. &lt;br /&gt;La charla fue fluctuando a medida que el ron se acababa. Hablamos de Maradona (sus contradicciones Menem-Che Guevara), de las reglas del baseball (nos sacamos las pocas dudas que acumulamos desde el partido de Camaguey y Las Tunas), de política y de la lucha revolucionaria. &lt;br /&gt;Así llegó la primera invitación: el siguiente lunes a las 19hs en Radio Rebelde, para ver una orquesta típica de son. Aceptamos. &lt;br /&gt;Manolo nos invitó a la casa esa misma noche, y fuimos caminando con él y con Anselmo a lo largo de la calle Aguilera. Pasamos por una barbería y nos paramos a saludar al peluquero-amigo de Manolo. Era el día del barbero y la peluqueria era un descontrol: los peluqueros y peluqueras tomando cerveza y ron dentro del local, bailando con música a todo volumen. "Este es mi peluquero, mi amigo", nos dijo un Manolo entonado, señalando al barbero. El peluquero se acercó después de unos cuantos gritos, se quedó conversando desde la ventana. Gabriel le contó que yo quería cortarme el pelo, "te espero el lunes a partir de las diez de la mañana en esa misma silla", pero luego falté a la cita. &lt;br /&gt;Seguimos camino por Aguilera, en Cuba pasan cosas en cada una de las cuadras y esquinas. Nos detuvimos frente a Radio Rebelde y Anselmó entró apurado a trabajar porque produce el programa que transmite el partido de pelota de Santiago de Cuba. Esa noche se media contra la provincia vecina de Guantánamo. &lt;br /&gt;Arribamos al fin al departamento de Manolo. Subimos los tres pisos oscuros por la escalera y al abrir la puerta de su casa nos recibió "Reina", su perrita de rulos blancos. &lt;br /&gt;Manolo vive solo, está de novio con una mujer que limpiaba en su casa y que vive un piso más abajo. Ella está embarazada. Manolo tiene 45 años, su padre vive en Santiago, en el reparto Sueño, con su hermano mulato (de otra madre) y su cuñada. La madre de Manolo se fue a vivir a Miami hace un par de años, y era actriz. También en Miami vive su hermana y sus tres sobrinos. Manolo, además, tiene tres hijos que viven en distintas partes de Cuba. &lt;br /&gt;Sentados en su living, nos sirvió un par de copas de vino dulce (Don Santiago) y conversamos largo rato.&lt;br /&gt;Nos enseñó la casa, fuimos a la terraza (desde donde se ve una panorámica de la plaza Aguilera), al balcón y hasta arriba del techo, haciendo maniobras peligrosas por las medianeras. Manolo ya estaba bien entonado, y seguiría en esa línea el resto de la noche. &lt;br /&gt;Nos propuso que el 30 de diciembre, cuando nos teníamos que cambiar de casa, vayamos a parar allí, en su departamento. Nos ofrecía un precio bajo y un lugar céntrico. Siempre aclaró que era por amistad, que no tiene permiso para alojar gente. &lt;br /&gt;Estábamos en plena tratativa cuando llegó su novia con una amiga. Manolo le contó de su idea de alojarnos y ella le dijo que era imposible, porque el día del acto del primero de enero (y los días anteriores), la policía cortas las calles aledañas y suben a todos los balcones y terrazas para prevenir cualquier atentado. Si al ingresar al depto. nos preguntaran donde nos alojamos, les causaria un problema, así que descartamos la idea. &lt;br /&gt;Manolo nos invitó el primero de enero a almorzar a la casa de su padre, y esa misma noche de sábado salimos a comer con él (bajo quejas de su mujer y después de mirar las fotos familiares de un álbum que armó su madre antes de irse a vivir a Miami).&lt;br /&gt;Quisimos entrar al Bodegón, frente a Plaza Dolores, pero estaba lleno. En Marilyn tomamos unas cervezas Bucanero porque no había comida, charlamos un poco de música (de Silvio Rodriguez a Montaner, pasando por José José) y terminamos en La Dalia. Gabriel y yo cenamos, Manolo, ya borracho, siguió tomando. &lt;br /&gt;Hablamos de política durante la cena. Él explicaba que la izquierda no triunfó en Argentina porque jamás se unieron bajo un mismo lema y bajo un mismo objetivo, además carecíamos de un lider como Fidel, que además Perón fue un dictador y que la dictadura de Videla y que Nestor Kirchner y bla bla bla. &lt;br /&gt;Gabriel comía, Manolo y yo discutíamos. Una especie de conversación de locos o de borrachos. "¿Y qué hicieron ustedes para salvar al pueblo?", nos recriminaba. &lt;br /&gt;Terminó la cena y siguió la caminata (recuerden que todo esto había empezado unas horas antes mientras tomábamos mate en una plaza).&lt;br /&gt;En otro parquecito nos topamos con otros amigos de Manolo: Carlos, Omar y dos hermanos mulatos (el colorado y el otro), que contaron una batería de chistes. Uno de ellos fue a buscar unas petacas de ron (hay lugares ocultos donde uno lleva el envase vacío y vuelve lleno por diez pesos cubanos). &lt;br /&gt;Me tocó sentarme al lado de Carlitos, un hombre que al parecer fue o es policía. Tiene unos 65 años. Empezó la ronda de chistes sobre maricones e infidelidades. Cada tanto, Carlitos me anotaba su dirección en un papel, calle Rastro 257, para que lo vaya a visitar uno de esos días. Estaba bien borracho el hombre. "Yo los cuido, porque somos amigos", me decía, "sí, sí, amigos", le decía yo, "Tu no entiendes, a-mi-gos", me silabeaba repitiendo. mientras me señalaba el pecho y luego se señalaba su pecho. &lt;br /&gt;Los muchachos, mientras, les decián piropos a las chicas que pasaban frente a la placita. Una de ellas pasó insultando en voz alta, y las hicieron detenerse, haciéndose pasar por policías de civil, "cobrele multa oficial", le decián los amigos a Manolo, que iba al encuentro de las dos mujeres. &lt;br /&gt;Luego, el colorado empezó un chiste (los contaba de parado, haciendo gestos) que insinuaba ser sobre Fidel (hizo el gesto de una barba larga). A modo de broma todos se alejaron un poco, haciéndose los distraídos. El chiste terminó siendo sobre Jesucristo y su loro. &lt;br /&gt;Omar, que tenía puesta la camiseta de Brasil, no dijo ni una palabra en toda la noche. Despues de una hora de chistes y piropos, seguimos camino con Manolo y Gabriel hacia el bar Baturro. Entramos a ese bar para orinar, y una cuadra más adelante intentamos ingresar gratis a la casa de la Trova, el lugar más famoso de Santiago de Cuba para escuchar música en vivo. Pero en la puerta el encargado retó a Manolo por su borrachera ("otra vez en ese estado") y no pudimos entrar. &lt;br /&gt;La comunicación con Manolito, en ese estado en que estaba, se empezó a complicar, y se lo dije. Nos abrazaba y nos hablaba de la vida. Fuimos a duras penas hasta nuestra casa y lo despedimos, con enojos de las dos partes (es que andaba pesado pesado ya). A  los cinco minutos volvimos a salir hacia la casa de la Trova y entramos gratis nomás. A Manolo lo cruzaríamos varias veces en el resto de nuestra estadía en Santiago. &lt;br /&gt;A la salida de la casa de la Trova le pregunté a un hombre, señalando el Parque Céspedes: "¿Vendrá Fidel?". "No", me dijo, bien rotundo, "tienen que empezar a surgir dirigentes jóvenes".&lt;br /&gt;Y nos fuimos a dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-502031004003401226?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/502031004003401226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/02/santiago-de-cuba-volumen-1-una-semana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/502031004003401226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/502031004003401226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/02/santiago-de-cuba-volumen-1-una-semana.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ScvGvIMJBaI/AAAAAAAAAHg/UjKJZxqWixI/s72-c/lona-fidel.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-8869819857387308165</id><published>2009-01-31T09:20:00.000-08:00</published><updated>2009-03-13T12:12:14.808-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Baseball: Camaguey VS Las Tunas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSKwmz3MHI/AAAAAAAAAGg/C6RNKFgEScs/s1600-h/baseball-2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSKwmz3MHI/AAAAAAAAAGg/C6RNKFgEScs/s320/baseball-2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297511629350973554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSKwYS9fuI/AAAAAAAAAGY/wEST-G63jl4/s1600-h/baseball-1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSKwYS9fuI/AAAAAAAAAGY/wEST-G63jl4/s320/baseball-1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297511625454878434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las ocho de la noche del día de Navidad, un 25 de diciembre. Decidimos ir a ver un partido de pelota (baseball) en Camaguey. La pelota es el deporte nacional de Cuba, el más masivo. En las calles se ven chicos jugando con palos, bates, latas haciendo de pelotas, chapitas de cerveza o de gaseosas.  Juegan en los baldíos, en las escuelas y, por supuesto, los estadios se llenan (la entrada cuesta un peso cubano, es decir, la vigésimo cuarta parte de un dólar).&lt;br /&gt;La liga cuenta con 16 equipos, uno por cada provincia más dos equipos de la ciudad de La Habana, Metropolitanos y el múltiple campeón, Industriales. &lt;br /&gt;Como todo en la isla, la liga se divide entre oriente y occidente. Los ganadores de cada zona juegan playoff con los de la otra, en un sistema de eliminación directa hasta llegar a la final. Al parecer la final más popular es Santiago de Cuba (del oriente) contra Industriales (del occidente habanero).  La gente de oriente se queja porque dicen que la zona oriental es mucho más pareja, y que Industriales no tiene casi competencia en el occidente, llegando siempre a las finales sin sobresaltos. &lt;br /&gt;Divisamos el estadio “Candido González” de Camaguey, frente a la plaza de la Revolución. Sacamos la entrada y subimos las escaleras oscuras, como en todo estadio. Llegamos justo cuando empezaba el duelo entre Camaguey y su provincia vecina (y más oriental): Las Tunas. Camaguey de blanco y azul, Las Tunas de verde y naranja. &lt;br /&gt;En la liga se disputan subseries de tres partidos, en general juegan martes-miercoles-jueves, sin parar. Camaguey y Las Tunas iban 1 a 1 en partidos ganados, y ese jueves navideño se definía la subserie. Nos acomodamos a mitad de tribuna, el estadio estaba lleno en sus tres cuartos de capacidad. Al lado nuestro un hombre, botella de ron en mano, nos explicaba que el de la foto, al lado del cartel del resultado, era el mismo Cándido González, un hijo ilustre de la ciudad, revolucionario camagueyano, fundador del mítico Movimiento 26 de Julio. &lt;br /&gt;La voz del estadio (una voz con acento de relator antiguo, de esos de los años 50) anunciaba el nuevo bateador. Nosotros comíamos un bocadillo de jamón y queso mientras descifrábamos las pocas reglas que nos quedaban por entender. “Yo no entiendo este deporte, la gente está quieta todo el tiempo y todos se ponen a gritar cuando la pelota está se va afuera de la cancha. Es de locos”, nos contaría Marrero en La Habana, unas semanas después, de esa conclusión sobre el juego de pelota de una amiga suya, europea. &lt;br /&gt;Se escuchaba, en el estadio, una batucada. Sonaba todo el tiempo, sin parar, a veces se oían trompetas y otros vientos. El público, por lo general, es solamente local, y se nota por los momentos de festejos y los momentos de quietud y silencio. Cuando cambia el equipo que batea, en ese pequeño entretiempo, se escuchaba música desde los altoparlantes del estadio: pura salsa. La gente bailaba en las tribunas. &lt;br /&gt;Nos movimos, en uno de esos entretiempos, al escalón más alto de las gradas. Todas las tribunas son una gran popular, con escalones gigantescos para sentarse. Las tribunas cubren los tres sectores que están a la espalda del bateador, del lado del frente hay un paredón que divide el estadio de la calle, y en el medio, el cartel mecánico de los resultados y las estadísticas, coronado por la inmensa foto de Cándido González. Arriba las luces del estadio y al fondo los edificios más altos de la ciuda de Camaguey. &lt;br /&gt;Desde lo alto, mientras el equipo local anotaba dos carreras, pudimos sacar algunas fotos. Recorrían las tribunas los vendedores de golosinas, de maní y de bocadillos. En el estadio se encontraban familias enteras viendo el partido, parejitas, y hasta chicas muy arregladas, como para salir de noche. &lt;br /&gt;Hubo ciertas cosas del folklore cubano de la pelota que no entendimos. En ocasiones la gente se paraba, la tribuna completa, y gritaban todos juntos mirando a un sector de la tribuna que no alcanzábamos a distinguir. No sabíamos si se trataba de algún famoso, de una simple pelea de tribuna o qué. También sucedía que, de tanto en tanto, se escuchaba un sirena a todo volumen dentro del estadio. La gente como si nada, así que debería ser algo normal. &lt;br /&gt;En la cancha todo seguía igual, Camaguey siempre arriba, Las Tunas no amagaba siquiera a anotar una carrera y los “in” iban pasando y pasando (se juega a 9 “ins”). &lt;br /&gt;De pronto, lo más esperado en un partido de pelota: ¡un jonrón! (homerun en inglés). El bateador de Camaguey arrojó la pelota hacia fuera del estadio, y su equipo anotó tres carreras más.  &lt;br /&gt;Ya con el resultado de 5 a 0, era un partido liquidado. &lt;br /&gt;Salimos del estadio poco antes de la medianoche, después de más de tres horas de intenso cubanismo y anotaciones camagüeyanas. Las sombras de los grupitos de jóvenes que salían del estadio iban poblando las callecitas del centro histórico, y enredado, de la ciudad. Las conversaciones hacían eco entre los edificios viejos y la noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-8869819857387308165?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/8869819857387308165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/baseball-camaguey-vs-las-tunas-eran-las.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/8869819857387308165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/8869819857387308165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/baseball-camaguey-vs-las-tunas-eran-las.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSKwmz3MHI/AAAAAAAAAGg/C6RNKFgEScs/s72-c/baseball-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-5838130833976674381</id><published>2009-01-31T09:19:00.000-08:00</published><updated>2009-03-13T12:12:49.490-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El primer viaje en tren: de Ciego de Ávila a Camaguey&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSLYH7MacI/AAAAAAAAAGw/3I1_lB7vU5I/s1600-h/tren-camaguey.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSLYH7MacI/AAAAAAAAAGw/3I1_lB7vU5I/s320/tren-camaguey.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297512308254992834" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSLYP6faaI/AAAAAAAAAGo/hfdFrMJgzMg/s1600-h/estacion-moron.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 210px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSLYP6faaI/AAAAAAAAAGo/hfdFrMJgzMg/s320/estacion-moron.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297512310399527330" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único coche motor salía de la estación de Morón a las 12.50 del mediodía. Recorría la provincia hasta Ciego de Ávila y luego seguiría camino a Camaguey. Queríamos viajar en tren y era una buena oportunidad, emulando además la canción de Silvio, esa que dice que va a visitar a un amigo camagüeyano en el tren, atravesando valles y poblaciones desconocidas hasta entonces para el trovador. &lt;br /&gt;Cuando llegamos a la ventanilla de la estación de Morón para sacar el pasaje, un hall inmenso y antiguo, vieron los pasaportes y nos enteramos de que en esa estación ya no tenían licencia para vender pasajes en divisas, y con pasaporte uno no puede comprar pasajes en moneda nacional. Insistíamos, mientras comíamos unos chupa-chupa, y llevaron a Gabriel a conversar con el encargado de todos los conductores de ferrocarril de esa sección. Pero Coco era imperturbable en sus deberes y no nos dejó subir al trencito. &lt;br /&gt;Tomamos un micro hasta Ciego de Ávila, la capital de la provincia, por dos pesos cubanos. Íbamos sin esperanza de llegar en tren a Camaguey. Generalmente en las ciudades, las estaciones de ferrocarril y las terminales de buses intermunicipales están una al lado de la otra. Por el momento no salían camiones ni buses a Camaguey, había que esperar, pero los guardas de la estación de tren de Ciego nos dejaron pasar al andén (el trencito, el coche motor que salió de Morón llegaría en media hora). Algún cubano debería comprarnos los dos boletos con un par de carnet de identidad nacionales. Un amigo de los guardas se ofreció, consiguió otro carnet (de una mujer) y nos compró los tickets (3.50 pesos cubanos cada uno, o sea, 0.45 centavos de peso argentino). &lt;br /&gt;El hombre no quiso ni siquiera que le paguemos, así que le dejamos de recuerdo un pin de Argentina, por el lindo gesto. &lt;br /&gt;Pasamos al andén donde el sol, ya casi el solcito fuerte del oriente cubano, nos partía al medio.  &lt;br /&gt;Llegó el tren y casi lo perdemos por el antojo de pizza de Gabriel, a último momento. Estuvimos a punto de llamarlo por los altoparlantes de la estación. &lt;br /&gt;Subimos a las 2 de la tarde. EL coche motor es un solo vagón moderno, similar a los trenes que hasta hace unos meses hacían el recorrido de Retiro a Rosario, sin locomotora. En el tren había kiosko y un vendedor circulaba con galletas y golosinas. No había asientos disponibles, así que nos sentamos adelante, sobre las mochilas. &lt;br /&gt;En el tren era cuestión de minutos empezar a conversar con algún cubano. Un hombre y una mujer alternaron preguntas: él me hablaba de fútbol, de la final entre Tigre y Boca, de los jugadores argentinos en Europa, de que nos hacía falta un buen arquero (le gustaba Ustari pero anda lesionado). Ella me hablaba de sus vacaciones, estaban volviendo de unos días de playa, me hablaba de la educación cubana, de Argentina. Eran novios pero se bajaron en estaciones distintas. &lt;br /&gt;Atardecía, el tren atravesaba Baraguá, Piedrecitas, Céspedes, Estrella, Florida y Algarrobo. El ayudante del maquinista bajaba de a ratos para operar los cruces de vías, los desvíos, todos manuales. El tren avanzaba y lo esperaba unos metros adelante, el operador de las vías subía nuevamente y el tren arrancaba. &lt;br /&gt;Entrando a Céspedes detuvieron el tren unos doscientos metros antes del andén. “¿Por qué paran aquí que no hay andén, chico?”, preguntaba alguno de los pasajeros que formaba la fila para descender. “Es que venimos adelantados y vamos a tomar un poquito de guarapo”, respondió uno de los responsables del tren, mientras se bajaba con una botella vacía para cargarla de guarapo  (bebida alcohólica en base a caña de azúcar fermentada) en alguna casa amiga del pueblo de Céspedes.&lt;br /&gt;Así fue que diez minutos después el tren avanzó los doscientos metros hasta el andén y los pasajeros descendieron al fin.&lt;br /&gt;Ya casi no había sol, el tren tuve que detenerse en varias ocasiones para dejar pasar a los convoyes nacionales, de muchísimos vagones, que iban hacia La Habana. Tocaba sacar la cabeza por la ventanilla, en cada espera, y aspirar el airecito de la tarde-noche en los valles centrales de Cuba. &lt;br /&gt;Entramos a Camaguey, como canta Silvio, al anochecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-5838130833976674381?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/5838130833976674381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/el-primer-viaje-en-tren-de-ciego-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5838130833976674381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5838130833976674381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/el-primer-viaje-en-tren-de-ciego-de.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYSLYH7MacI/AAAAAAAAAGw/3I1_lB7vU5I/s72-c/tren-camaguey.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-8553279488074740556</id><published>2009-01-28T22:45:00.001-08:00</published><updated>2009-03-13T12:13:35.512-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>Un viaje dominical desde Remedios a Morón (o “viajar en Cuba es lindo aunque no lo parezca”)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEk-N3sI/AAAAAAAAAGQ/O2p7lrzPXq8/s1600-h/terminal-yaguajay.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 210px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEk-N3sI/AAAAAAAAAGQ/O2p7lrzPXq8/s320/terminal-yaguajay.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296605974873628354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEmo6HvI/AAAAAAAAAGI/5-lAwVW_WqM/s1600-h/terminal-chambas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 207px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEmo6HvI/AAAAAAAAAGI/5-lAwVW_WqM/s320/terminal-chambas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296605975321124594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEcXd8NI/AAAAAAAAAGA/zCnXTmxkIJg/s1600-h/cinco-heroes.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEcXd8NI/AAAAAAAAAGA/zCnXTmxkIJg/s320/cinco-heroes.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296605972563620050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTENmozII/AAAAAAAAAF4/hsUXUyWTySQ/s1600-h/camion-orestes.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTENmozII/AAAAAAAAAF4/hsUXUyWTySQ/s320/camion-orestes.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296605968600714370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTD6LtHcI/AAAAAAAAAFw/IcUwoctm9O8/s1600-h/baseball-terminal.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTD6LtHcI/AAAAAAAAAFw/IcUwoctm9O8/s320/baseball-terminal.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296605963387477442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos sentamos bajo la sombra de un árbol, en la entrada de Remedios, a esperar la guagua de Astro que recorre el trayecto desde La Habana a Yaguajay. Es que ya sabíamos de entrada que este viajecito de 100km íbamos a tener que hacerlo de a tramos, y los domingos el transporte se complica, mucho más si no es por la ruta central de la isla. &lt;br /&gt;Sobre esa guagua dominguera existieron opiniones encontradas: en la terminal de Remedios nos dieron una hora, Nélida, la señora de la casa donde nos hospedamos, nos dijo otro horario, y por teléfono desde la terminal de buses de Caibarién otra hora distinta. Con esos datos fuimos a sentarnos bajo al árbol.&lt;br /&gt;Queríamos llegar ese mismo domingo, 21 de diciembre de 2008, a Morón, y sin pagar un solo peso en divisas. &lt;br /&gt;Cuando vimos que la guagua llegó a tiempo (un micro chino nuevito y con aire acondicionado) lo corrimos y subimos a sentarnos en los dos últimos asientos disponibles. La cosa empezaba bien. &lt;br /&gt;Pasamos por Caibarién y luego fuimos directo a Yaguajay, completando el tramo de los primeros 50 km, y recordando a partir de ese instante que cualquier distancia en Cuba es lejos. &lt;br /&gt;En Yaguajay debíamos esperar una hora en la terminal hasta que saliese un camión a Mayajigua, 23 km más allá. Acá el trayecto se empezaba a balcanizar, no tuvimos en cuenta esa parada al comienzo del itinerario. Durante esa espera conocimos a dos señoras, dos hermanas antagónicas que viajaban a un pueblo cercano a Chambas, y anterior a Morón, nuestro destino final. Esas hermanas luego nos darían una gran ayuda para avanzar. Una de ellas, todavía en la terminal de Yaguajay, se acercó a nosotros con un chupetín para cada uno, “para que se diviertan hasta que salga el camión”, nos dijo con mirada de tía. &lt;br /&gt;Subimos al camión a la una del mediodía. Ese camión reemplazó aquél domingo a la guagua habitual, que estaba rota. En cada parada tocaba gritarle a los distraídos: “Esta es la guagua”, porque esperaban un micro y no ese camión con asientitos. &lt;br /&gt;Llegamos a Mayajigua, un pueblito mínimo en el medio de un valle verde repleto de estribaciones, palmas, platanales y típicas casas de campo tropicales (coloridas, de madera, y con lindas galerías en las entradas y a los costados). Preguntamos en la terminal y fueron claros: “hoy no hay nada para Chambas”. Eran las dos de la tarde. &lt;br /&gt;Escuchamos que las dos hermanas pararon una carreta. Nos llamaron para que subamos, era la única manera de salir de ese pueblito. “Sino se quedan empacadados (varados) en Mayajigua”, nos dijeron. &lt;br /&gt;El caballo era de color marrón y el hombre que manejaba el carro le llamaba “Guitarrón”, “no es mío pero el dueño no le puso nombre así que lo llamo Guitarrón. Mírenlo, es igualito a un Guitarrón”, nos explicaba el chófer. &lt;br /&gt;A las tres cuadras se bajó una señora y “pelusita”, una nena de tres años. Quedamos los dos con las señoras hermanas en la parte de atrás, y el chófer con su mujer y su hija adelante. Ellas iban a un cumpleaños con torta en mano, y aprovechaban el viaje del padre. &lt;br /&gt;El paseo duró varios kilómetros. En el camino cruzamos un micro repleto de borrachines, un club con aguas termales y piscinas, más casas de campo, animales, la tranquilidad típica y vespertina de un domingo. &lt;br /&gt;Aprovechamos el paso sosegado de Guitarrón para charlar sobre Cuba con las dos señoras. Una de ellas nos hablaba de los niños y las embarazadas: “Oye, acá en Cuba los niños son oro, nuestro oro”. Nos contó de los cuidados que tiene el Estado con las mujeres embarazadas, “Es que aquí los niños nacen sabiendo, con todos los cuidados que tienen con ellos antes de nacer, esos niños nacen sabios”, decía una y la otra agregaba: “A los tres meses echan dientes y no paran de reírse”. En Cuba las mujeres embarazadas deben dejar su embarazo a cargo del Estado, que tiene planes especiales para embarazadas, con todo tipo de terapias y estímulos. Cuba es el país de América con menos mortalidad infantil, inclusive delante de Canadá (las últimas mediciones de la UNESCO mostraron que en Cuba la tasa de mortalidad infantil es de 4.7 de cada mil nacimientos, en Canadá es de 5 cada mil, en Argentina es de 14 cada mil y en Haití es de 61 cada mil, duplicando la tasa de Guatemala que es la segunda peor del continente). &lt;br /&gt;Camino a “Paso real”, dónde nos dejaría la carreta, las dos hermanas descubrieron un camión estacionado en una casa al costado de la carretera. “Es de Ciego”, dijo una de ellas, se refería a que la patente era de la provincia de Ciego de Ávila, hacia donde íbamos nosotros también. “Ey, Orestico”, llamaron las señoras, es que lo reconocieron, era el camión de Orestes, un vecino de su pueblo. Frenó la carreta y bajamos todo el equipaje. Orestes dijo que nos llevaría, pero que primero iba a almorzar en esa casa, y en el camino tendría que pasar a buscar a unos muchachos. &lt;br /&gt;El hombre de la carreta no quiso cobrarnos, las señoras le dieron 2 CUC y nosotros 20 pesos cubanos, el hombre nos salvó un buen trayecto y ese gesto de no querer cobrarnos fue inmenso. &lt;br /&gt;En definitiva, eran las tres de la tarde y nos sentamos a esperar a que Orestes termine el almuerzo. &lt;br /&gt;Cruzamos la carretera y buscamos la sombra, la encontramos en la escalerita de una casa, y descansamos un rato junto a las dos señoras. Una mujer salió de esa casa y se sentó en la galería de la entrada a fumar, apoyó las dos piernas, como para descansarlas, sobre una silla. “Hola señora, ¿tiene problemas en las piernas?”, le preguntó una de las hermanas. Y mientras la otra hermana le hacía señas a todos los vehículos que pasaban, la hermana conversadora le daba consejos de fisioterapia para las piernas a la mujer de la galería: “En Chambas, usted tiene que ir, hay una sala de fisioterapia que en quince días sale usted curada”. &lt;br /&gt;El domingo ya nos tornaba impacientes, y la hermana que no paraba de hacerles señas a los coches para que nos llevasen a Chambas, le pegó un grito a Orestes: “Oye Orestes, ¿Cuándo nos vamos?”, la otra terminó abruptamente con los consejos de salud para reprocharle: “Oye niña, no seas fresca, como vas a gritarle así”. Ahí empezó otra discusión sobre modales. &lt;br /&gt;Finalmente, Orestico salió de la casa, se subió al camión y atrás nos subimos todos en la caja. Ya casi caía el sol (en invierno a las 6PM se hace de noche), el paisaje era bellísimo. Paramos en Maluya, un poblado del camino, a recoger a los chicos de una escuela que tenían un día de recreación junto a los maestros por el día del Educador. Pero se habían retrasado con la merienda y decidieron quedarse un rato más. &lt;br /&gt;El camión de Orestes salió semivació hacia Chambas. En el trayecto se subió un grupo de adolescentes con guitarras, se subió algún que otro pionerito vestido tal cual van a la escuela aunque fuese domingo, y un par de hombres de campo. &lt;br /&gt;Llegamos a Chambas a las 4.30 de la tarde. En la pequeña terminal compramos galletas y refrescos. Las hermanas esperarían otra guagua a Fallas, les ayudamos con el equipaje y partieron cerca de las cinco. Un micro saldría a Morón a las 6.20Pm, en lo que sería nuestro último trayecto del día En ese lapso vimos un partido de pelota entre Santiago y Villa Clara por TV, rodeados de fanáticos. Se paseó por la terminal un borracho idéntico a Tandarica que animó el atardecer. &lt;br /&gt;Ya era la hora, el micro debía salir pero no aparecía por ningún lado. Era de noche y los pasajeros se impacientaban. A las 7.30 PM nos dieron la noticia de que esa guagua estaba rota y que no saldría. El alboroto fue grande, llamaron al director de tráfico de la provincia, llamaron a todas las autoridades que pudieron. No había más opciones para llegar a Morón, todos dependíamos de la guagua. En el medio de esa espera sonó el teléfono de la terminal de Chambas. Atendieron en la boletería y nos gritaron que era para nosotros. Alguien nos llamaba en pleno domingo a la terminal de Chambas. Eran las dos señoras para saber si habíamos conseguido viajar. &lt;br /&gt;Luego de pensar en cómo íbamos a pasar la noche en esa terminal, vimos la luz al final del túnel: llegó la noticia de que otro micro reemplazaría al averiado (y eso porque los pasajeros se quejaron lo suficiente. &lt;br /&gt;Partimos hacia Morón a las 8.20 PM, escuchando música y durmiendo de a ratos en el camino. Pisamos las calles de Morón a las 9.30 PM, terminaba un domingo de esos bien bien largos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-8553279488074740556?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/8553279488074740556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/un-viaje-dominical-desde-remedios-moron.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/8553279488074740556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/8553279488074740556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/un-viaje-dominical-desde-remedios-moron.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFTEk-N3sI/AAAAAAAAAGQ/O2p7lrzPXq8/s72-c/terminal-yaguajay.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-2626710506568162599</id><published>2009-01-27T11:47:00.001-08:00</published><updated>2009-03-13T12:14:19.919-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Camaguey y los encuentros con Manuel&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFC72sUW9I/AAAAAAAAAEg/f4aDc_RBkpE/s1600-h/bar-camaguey.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFC72sUW9I/AAAAAAAAAEg/f4aDc_RBkpE/s320/bar-camaguey.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296588232825527250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFDgEzSHVI/AAAAAAAAAEw/q5qgTJITjNY/s1600-h/pared-camaguey.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFDgEzSHVI/AAAAAAAAAEw/q5qgTJITjNY/s320/pared-camaguey.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296588855088127314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFDgOjaq1I/AAAAAAAAAEo/wojrja0vnQ4/s1600-h/bicitaxi-camaguey.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 217px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFDgOjaq1I/AAAAAAAAAEo/wojrja0vnQ4/s320/bicitaxi-camaguey.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296588857705933650" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Manuel lo conocimos una noche lluviosa entre las laberínticas callecitas de Camaguey, hechas así, a lo europeo, para confundir a los piratas e invasores del Siglo XVI y sitiarlos mediante emboscadas defensivas. &lt;br /&gt;Manuel tiene 71 años y vive en Caibarién, provincia de Villa Clara. Llegó a Camaguey en busca de un remedio oncológico para su mujer. Lo encontró en el pueblo de Florida, en una farmacia internacional, y a 11 CUC. Imposible que él pueda comprarlo.  &lt;br /&gt;Así fue que volvió a la ciudad de Camaguey y anduvo caminando, haciendo tiempo hasta emprender la vuelta a su pueblo, el día siguiente. &lt;br /&gt;Manuel nos contó historias, resguardándonos de la lluvia bajo techos y toldos, del proceso de lucha revolucionaria en Cuba. Es asmático y en una ocasión, yendo hacia Viñales, le dio un ataque de asma y no quiso viajar. El Che le dijo que viajara, que los ataques de asma se deben pasar agarrándose de un palo o del hombro de otro hombre que lo sostenga. &lt;br /&gt;Manuel dice que el único que bromeaba con el Che era Camilo Cienfuegos. Le desordenaba la oficina, le hacia chistes. Nos contó las veces que el Che hizo remover de ciertos puestos a trabajadores que quisieron favorecerlo en su época de funcionario de primera línea, por tan sólo ser “el che” (regalos, comidas suntuosas, etc). “¿Esto comen los obreros?”, preguntaba el Che cuando veía que su plato era tan abundante. Ante la respuesta negativa se hacia traer la misma comida que el resto, y hacia sancionar al culpable de la desigualdad. &lt;br /&gt;Manuel seguía hablándonos frente a la casa natal de Ignacio Agramonte. Habló de Brasil, de Venezuela, de Unasur. &lt;br /&gt;Al día siguiente, caminábamos con Gabriel por la calle Maceo, una calle curva llena de tiendas y restaurantes. Encontramos a Manuel esperando su turno para hablar por un teléfono público (la gente en Cuba habla horas desde un teléfono público, debe ser la única desventaja de tener una telefonía tan barata). Nosotros íbamos camino a un restaurante en moneda nacional para cenar en la Nochebuena (restaurante Rancho Luna). Manuel quería llamar a su mujer para avisarle que el tren de las 6PM se había cancelado y que tenía que salir a “coger botella” a esa hora de la noche. &lt;br /&gt;Conversamos un rato y nos quedamos con un sabor amargo por las desventuras del hombre, dos días sin dormir, el tren cancelado y la vuelta a casa sin el remedio oncológico. &lt;br /&gt;Siguió la noche y a las dos de la mañana íbamos rumbeando por la calle República, botella de ron en la mano, cuando nos topamos una vez más con el viejo Manuel. Finalmente el tren saldría a las 4 AM. Luego de un rato de charla nos pidió que lo acompañemos a la terminal del ferrocarril. &lt;br /&gt;Allí estuvimos adentro, en el hall, conversando largo rato, mirando “Nano”, la telenovela argentina en la que Araceli hace de muda y Bermúdez es el sex symbol. La mitad de la gente de esa sala de espera miraba la novela y la mitad dormía, así transcurría la noche navideña en Camaguey, el típico espíritu navideño cubano: ni pelota. &lt;br /&gt;Salimos a tomar fresco frente a la estación y Manuel siguió contando sus historias de Fidel, del Che, de Camilo, de Raúl, de Huber Matos y otros. Nos contaba que las rivalidades entre estos personajes son inventos del enemigo, que el PC boliviano fue el culpable de que el Che estuviese tan aislado en su intento revolucionario en ese país, que Fidel apreciaba a Camilo y ahora las escuelas de formación militar juvenil se llaman “los camilitos”. &lt;br /&gt;Seguimos entre esas charlas e historias, mientras pasaba un joven cubano, le pidió un cigarrillo a Gabriel, nos confundió con españoles y nos decía que “que lindo es Salamanca”. Manuel nos dijo que una revista colocó a Fidel como el cuarto hombre más rico del mundo hace unos años. Fidel dijo que si le encuentran “mil dólares, no, si me encuentran cien dólares, no, si me encuentran un dólar en algún banco del mundo renuncio a la presidencia”. Fidel sigue esperando. &lt;br /&gt;Manuel enfatiza que en la época de la reforma agraria que llevó a cabo la Revolución en los primeros años, las primeras tierras en colectivizarse fueron las del padre de Fidel Castro (hay versiones de que la madre murió de un infarto por eso). &lt;br /&gt;Eran cerca de las 3 de la mañana de la Navidad. Nos abrazamos con Manuel, brindamos con ron por la buena vida y nos despedimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Datos de la ciudad: &lt;br /&gt;Camaguey es una ciudad laberíntica y desconcertante. Su trazado es bien misterioso. Fue una de las siete villas que fundó Diego Velazquez en los años 1514-1515. Es la ciudad natal del gran poeta cubano: Nicolás Guillén, hogar del revolucionario Ignacio Agramonte, héroe de la independencia. Camaguey fue un enclave pirata en el centro de la isla más grande las Antillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obs: &lt;br /&gt;Quiero aclarar que el remedio oncológico que Manuel no consiguió no llega a Cuba por el bloqueo. Los remedios que sí llegan se consiguen por un precio irrisorio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-2626710506568162599?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/2626710506568162599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/camaguey-y-los-encuentros-con-manuel.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/2626710506568162599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/2626710506568162599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/camaguey-y-los-encuentros-con-manuel.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFC72sUW9I/AAAAAAAAAEg/f4aDc_RBkpE/s72-c/bar-camaguey.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-4935562808506644813</id><published>2009-01-27T11:46:00.002-08:00</published><updated>2009-03-13T12:15:44.036-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Remedios, Caibarién y las parrandas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcnGBt6I/AAAAAAAAAFY/BrR9vkgwXIw/s1600-h/parranda-2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcnGBt6I/AAAAAAAAAFY/BrR9vkgwXIw/s320/parranda-2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296589895085701026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEccDKd8I/AAAAAAAAAFQ/e_UFrix9wWY/s1600-h/parranda-1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEccDKd8I/AAAAAAAAAFQ/e_UFrix9wWY/s320/parranda-1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296589892120901570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcF7absI/AAAAAAAAAFI/5fsPUfqRXnw/s1600-h/iglesia-remedios.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 214px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcF7absI/AAAAAAAAAFI/5fsPUfqRXnw/s320/iglesia-remedios.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296589886182813378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcFp0xPI/AAAAAAAAAFA/LhtHtLSjno4/s1600-h/fabrica-tabaco.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 210px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcFp0xPI/AAAAAAAAAFA/LhtHtLSjno4/s320/fabrica-tabaco.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296589886109041906" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEbqn9iGI/AAAAAAAAAE4/hbIxI9VMTLk/s1600-h/auto-noche.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEbqn9iGI/AAAAAAAAAE4/hbIxI9VMTLk/s320/auto-noche.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296589878853470306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una voladora paró el reloj de la iglesia”, nos dice Jorge, coleccionista de billetes (nos mostró billetes egipcios, guatemaltecos, checos). Jorge nos habla, nos conversa, en la plaza Martí de Remedios, un pueblo colonial en la provincia de Villa Clara. &lt;br /&gt;Remedios es famoso por sus parrandas del 24 de diciembre, es una de las tres fiestas más importantes de Cuba junto al carnaval de Santiago y la charanga de Bejucal. &lt;br /&gt;Jorge tuvo un accidente y ahora recibe una pensión y come gratis en un comedor de “enfermos”. Nos decía que una voladora (cañitas, morteros) explotó cerca del reloj de la iglesia de San Juan Bautista y las agujas se pararon. Eso fue unos días atrás, durante una pequeña parranda previa, la parranda de los niños. &lt;br /&gt;Cuentan que en el siglo XIX la gente no asistía a la misa de gallos del 24 de diciembre. Con la idea de convocar a la población a que asista a la iglesia, el párroco de esa época reunió a un grupo de niños y salieron haciendo bulla por las calles. Esa especie de festejo-convocatoria derivo en las parrandas remedianas actuales que congregan miles de personas. &lt;br /&gt;En Remedios existen dos barrios antagónicos que compiten en las parrandas: San Salvador y el Carmen. Para el 24 arman dos carrozas gigantescas (les llaman “trabajos de plaza”) y compiten en originalidad y presentación. Las carrozas se mueven con tractores, y desde varias semanas antes se ven los esqueletos de las estructuras en las esquinas opuestas de la plaza central. A su vez, cada barrio prepara un espectáculo de fuegos artificiales (con aportes de todas partes del mundo) que, según los mismos remedianos, “es la guerra, es Irak”. Lo cierto es que a la hora de competir ninguno de los barrios reconoce ganador al otro, aunque al día siguiente, si la diferencia fue muy grande, la gente del barrio perdedor no sale de su casa ni siquiera al trabajo por miedo a las gastadas. “Es que si uno sale lo cogen para la broma”, nos dice Rosendo del barrio de el Carmen que vivió esa pesadilla el año pasado.  &lt;br /&gt;Para estas parrandas viaja gente de toda la isla, incluso viajan los “remedianos ausentes”, gente oriunda del pueblo que migró a La Habana y otras ciudades. Llegan todos juntos y son recibidos para el festejo. &lt;br /&gt;En la noche del 24 empiezan las demostraciones de “fuerza” de los dos barrios y sólo uno será el ganador. &lt;br /&gt;El cura actual de la iglesia San Juan Bautista es mexicano, y parece que le molestan mucho las parrandas. “Esa noche que el cura no duerma, y sino que se vuelva a México”, nos dice Bárbara, la mujer de Rosendo. &lt;br /&gt;Faltaba una semana para la parranda de Remedios y el canal local mostraba una filmación de la parranda del año anterior. La plaza se ve repleta, las carrozas llenas de luces y bailarines, y lo más impresionante, los tableros de morteros y voladores que se encienden todos juntos, cada barrio desde una calle opuesta de la plaza. Es una guerra de estruendos, luces, pólvora y humo denso. El piso de la plaza queda varios días con una capa de ceniza, una especie de volcán Hudson artificial.  “Uno no puede ni sentarse en los bancos de la plaza”, nos cuenta Jorge, el coleccionista de billetes. &lt;br /&gt;Era 20 de diciembre y decidimos conocer las parrandas de Caibarién, un pueblo pescador de la costa a 7 km de Remedios. “No son las de Remedios, pero son buenas”, nos aclaran. &lt;br /&gt;Fuimos la noche del sábado 20 a “coger botella” en la salida de Remedios. Desde allí se veían fogonazos en el horizonte, pero el cielo estaba despejado. Eran los fuegos artificiales de la plaza de Caibarién. &lt;br /&gt;Viajamos en un jeep y una vez en el pueblo caminamos hacia el parque principal. La multitud tomaba ron y cerveza, las carrozas estaban apagadas en dos puntos opuestos de la plaza. Eran monstruos dormidos, ya desfilarían más tarde en la noche. &lt;br /&gt;El barrio “la Marina” tenía sus tableros listos en una de las calles que bordean el parque central. El barrio “el Gallo” ya había concluido su show de fuegos artificiales y morteros. Las calles eran un cementerio de cañitas, morteros y pólvora. &lt;br /&gt;Entre cervezas y murmullos veíamos personas con voladores en la mano que las encendían sin siquiera soltarlas, caían en los techos o en el medio de los grupos de gente que conversaban animados por el alcohol. &lt;br /&gt;Llegó el turno de “la Marina”, nos acercamos a la reja (porque no se puede ir más allá de la reja, la calle se cierra y sólo están allí los representantes del barrio que encienden las mechas de los tableros) y empezó la guerra. &lt;br /&gt;Los fogonazos eran impresionantes, los estruendos no se terminaban nunca. Hombres identificados con un pañuelo rojo y guantes para no quemarse encendían todos los fuegos a la vez. Habrá durado una media hora, el humo quedo flotando denso en el ambiente, el suelo casi que todavía temblaba. &lt;br /&gt;Antes del desfile de carrozas, con mucho menos gente en la plaza y alrededores, nos fuimos hacia Remedios caminando por la ruta oscura en la noche.  El cielo era una sábana estrellada. &lt;br /&gt;En la mitad de los siete kilómetros un taxi para turistas paró delante de nosotros y nos llevó gratis hasta la plaza de Remedios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-4935562808506644813?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/4935562808506644813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/remedios-caibarien-y-las-parrandas-una.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/4935562808506644813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/4935562808506644813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/remedios-caibarien-y-las-parrandas-una.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFEcnGBt6I/AAAAAAAAAFY/BrR9vkgwXIw/s72-c/parranda-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-5467109232534252911</id><published>2009-01-27T11:46:00.001-08:00</published><updated>2009-03-13T12:16:34.947-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Santa Clara y las primeras (segundas) impresiones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFFrASqx9I/AAAAAAAAAFo/4QSWGEGLKrQ/s1600-h/caballo-santaclara.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFFrASqx9I/AAAAAAAAAFo/4QSWGEGLKrQ/s320/caballo-santaclara.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296591241879406546" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de pasar la noche en la terminal de Santa Clara, a las siete de la mañana salí a caminar en busca del punto de encuentro acordado con Gabriel. Tenía el recuerdo de siete años atrás de lo que era la vida cubana, los resabios que habían quedado de aquella vez. &lt;br /&gt;A esa hora de la mañana, avanzando por la carretera central, las paradas estaban repletas de trabajadores y alumnos, Santa Clara empezaba a agitarse. Se ven bicitaxis, carretas, camiones, buses y hasta “camellos” (camiones soviéticos con un acoplado gigantesco y jorobado que se usa como transporte colectivo), estos se veían hasta hace un año por las calles de La Habana. Se compraron micros nuevos de China, los Youton, y los camellos fueron a parar a las provincias. &lt;br /&gt;Luego del encuentro con Gabriel, en casa de Olga, frente a la iglesia del Cármen, salimos a recorrer la ciudad. No recordaba mucho del fugaz paso anterior por ese lugar. Subimos a la terraza del hotel Santa Clara Libre, frente al parque Vidal, para ver una panorámica de los alrededores. Este hotel fue tomado durante el sitio a Santa Clara por los rebeldes. La columna del Che hizo descarrilar el tren blindado que llegaba con armas para abastecer a los soldados del régimen de Batista. Con una grúa Caterpillar, que está en exhibición junto a los vagones de ese tren, levantaron las vías. Una vez en el centro de la ciudad, el Che entró al hotel y bajó a varios soldados de la dictadura. &lt;br /&gt;Durante el resto del día sucedería lo que siempre sucede en Cuba: tomar mate en una plaza y que la gente se acerque a conversar, los parques repletos de ancianos y chicos correteando. Almorzamos pizza con un refresco y al atardecer, mientras se oían los preparativos de una performance teatral en una esquina del parque, nos sentamos frente al gacebo con el termo y la yerba. Ahí mismo se nos acercó un hombre de 81 años que vendía maní. Se nos puso a hablar: que cuando era joven se podía “echar un bollo” (amor pagado) por “30 kilos” (30 centavos de moneda nacional), que tuvo 39 mujeres en su vida, que una vez se fue con dos a Holguín, que a una mujer de Santiago que era demasiado fogosa le tuvo que poner cebolla “ahí en el bollo” para matarle su “fuego uterino”, que mientras haya mujeres él no come gansos (hombres), que en el hotel del frente, el Santa Clara Libre, el mismísimo Che, herido en un brazo, se enfrentó a 9 soldados de Batista y los venció. Así se fue dando la charla con el buen hombre que de a ratos volvía a cerrar conversaciones de vueltas anteriores (recorría la plaza con sus conos de maní). Hasta que empezó el espectáculo teatral y se mezcló con el público para reforzar la venta. &lt;br /&gt;Más tarde tomaríamos una cerveza frente a un bar con música cubana en vivo. Luego de la cerveza llegaría la primera noche de buen sueño en la isla. &lt;br /&gt;Y ya estaban los recuerdos activos otra vez, esa comunicación de los cubanos, los puestos callejeros de comida repletos de gente, las calles a toda hora pobladas, murmullos y griteríos,  de no mirar atrás en las noches, del clima cálido y el ambiente de amistad en parques y bares. &lt;br /&gt;De Cuba. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-5467109232534252911?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/5467109232534252911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/santa-clara-y-las-primeras-segundas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5467109232534252911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5467109232534252911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/santa-clara-y-las-primeras-segundas.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SYFFrASqx9I/AAAAAAAAAFo/4QSWGEGLKrQ/s72-c/caballo-santaclara.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-5741190897921122693</id><published>2009-01-20T19:02:00.000-08:00</published><updated>2009-03-13T12:17:38.267-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;La entrada a Cuba&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaSqq2rZkI/AAAAAAAAAEI/O-MzU3wyOD0/s1600-h/Pescadores.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaSqq2rZkI/AAAAAAAAAEI/O-MzU3wyOD0/s320/Pescadores.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293579673776383554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaS4GxlklI/AAAAAAAAAEQ/HuNCyhTggP8/s1600-h/che.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaS4GxlklI/AAAAAAAAAEQ/HuNCyhTggP8/s320/che.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293579904609522258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaTaJMYG_I/AAAAAAAAAEY/Dr5G4SxcU0Q/s1600-h/La+Habana.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaTaJMYG_I/AAAAAAAAAEY/Dr5G4SxcU0Q/s320/La+Habana.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293580489374309362" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el aeropuerto Jose Martí viajé en un la parte delantera de un Opel modelo 58. Verde, impecable, con la música a todo volumen. Lo manejaba el cuñado de Osdary, una mujer cubana que conocí en el Airbus desde México a Cuba. &lt;br /&gt;Osdary subió al avión buscando su asiento, llevaba un bolso amarillo y un paraguas celeste con florcitas azules, "me lo pidió mi abuela, y a mi abuela la consiento en todo", diría Osdary al rato sobre semejante equipaje. Su abuela vive en Baez, un pueblo de la provincia de Villa Clara. El resto de su familia vive en La Habana. Ella se casó con un mexicano casi veinte años más grande, tienen dos hijos y viven en Jalapa, estado de Veracruz.El viaje en avión duró casi lo que Osdary tardó en contarme su historia. Abraham, su marido de 50 años (ella tiene 33) no la deja trabajar. Ella parece no quejarse mucho, resiste lo embistes del machismo mexicano sin titubear y hace algún que otro cursito los fines de semana. El resto de la semana se lo dedica a la casa y a los hijos. Abraham es médico de Harvard, neurolinguista y viaja por todo el mundo, en solitario. Osdary me mostró fotos de &lt;br /&gt;sus hijos (la cosa fue completa).Ella viaja a Cuba una vez al año, el marido ya no va porque a la familia de Osdary no les cae simpático.&lt;br /&gt;Arribando a La Habana me pidió el favor de pasarle una de sus valijas porque al ser cubana se la pesan y le cobran por cada kilo ingresado. Es una multa importante la que pagan por el exceso de peso. En el aeropuerto la esperaban la hermana, el hermano y el cuñado. Como retribución me subieron al "monstruo" (el OPEL del 58) y me llevaron a una terminal de buses en el Vedado. Me ahorré unos 20 dólares. &lt;br /&gt;En el camino a la terminal (yo mirando cada calle de La Habana, recordando lo que vi 7 años atrás) hablamos de todo un poco, ella no dejaba de darme las gracias, pero el agradecido era yo por el ahorro que hice de entrada. Me invitaron a cenar a la casa, pero ya caia la noche y yo quería salir para Santa Clara donde me debía encontrar con Gabriel a la mañana siguiente. &lt;br /&gt;De nuevo era La Habana, ese movimiento constante de autos y de gente, ese movimiento &lt;br /&gt;caribeño que nunca se detiene. Caballos, colectivos, camiones, bicitaxis, cocotaxis, &lt;br /&gt;bicicletas, bocinas, gritos de vereda a vereda y de balcón a balcón. Las calles repletas de gente, esa sensación hermosa que tanto cuesta explicar si no se vive de cerca, ese murmullo cubano que no para. &lt;br /&gt;De pronto apareció la Plaza de la Revolución de noche, la escultura del Che iluminada, el mausoleo de Martí que de tan alto vigila a La Habana completa. &lt;br /&gt;En el camino la familia se contaba las novedades de uno y otro lado, se reían a carcajadas. Antes de bajarme, Osdary me explicó: "Es que, Martín, cuando vengo de visita a Cuba me rió todo el tiempo, tu sabes, allá con mis hijos, la casa, mi marido, es otra cosa". &lt;br /&gt;Había quedado clara la diferencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-5741190897921122693?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/5741190897921122693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/la-entrada-cuba-desde-el-aeropuerto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5741190897921122693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5741190897921122693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/la-entrada-cuba-desde-el-aeropuerto.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/SXaSqq2rZkI/AAAAAAAAAEI/O-MzU3wyOD0/s72-c/Pescadores.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-1306397101604763149</id><published>2009-01-19T22:35:00.000-08:00</published><updated>2009-03-13T12:18:26.125-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Curiosidades de la Cuba cotidiana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Listas de espera, turnos, filas:&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cuba, incluso en la empresa Via Azul que son buses para turistas, se usa un sistema de lista de espera, o de pedido de turnos. Mucho más usado en el transporte que se paga con moneda nacional. No todos los sistemas de espera son iguales, voy a darles algunos ejemplos. En un viaje desde Santiago de Cuba hacia Matanzas (unos 800km) que hicimos en 5 tramos durante 24 horas y que resultó agotador, las experiencias fueron dispares (nada resultó sorprendente porque ya conociamos todos los sistemas a esa altura del viaje).&lt;br /&gt;Entonces: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminal Intermunicipal de Bayamo: Llegamos y pedimos el "último para el camión que va a Las Tunas", en realidad, lo que uno dice es "Ultimo para Las Tunas", por supuesto, y alguien levanta el brazo y dice: "Yo, y estoy detrás de tal", entonces uno sabe perfectamente quien está adelante y puede sentarse a conversar donde quiera, sin necesidad de hacer una cola. Pero en Bayamo fallaron algunas cosas. Primero, el que estaba atrás nuestro "pidió último", asi se dice, y se fue a comer por ahí, llegó el siguiente y al pedir último no lo encontró, entonces se ubicó detrás de nosotros. El camión no venía y la gente se empezó a acumular. &lt;br /&gt;Hubo varios intentos de rearmar la cola original, una mujer se recorrió toda la terminal preguntando "detrás de quién está usted?", y así logramos un equilibrio más o menos "Normal" (palabra muy usada por los cubanos, pero es sabido que suprimen de una forma extraña la "r" del medio y dicen algo asi como "Nolmal", pero no es una L, es un hueco inconcluso en la palabra, no sé, cuando vuelva a Bs As se los digo en vivo). Pero el camión arribó después de dos horas de espera y la cantidad de gente rebalsaba la capacidad de un sólo camión, entonces la encargada nos sentó a todos en filita y en órden y nos dio los cartoncitos de los turnos. "Sentados, sentados", era como un reto, y todos ahí sentaditos obedeciendo. Pasamos a los andenes y subimos al camión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminal Intermunicipal de Las Tunas: En este caso había que ir a una ventanilla a buscar número (un amontonamiento catastrófico, pero en Cuba nunca se pierde el humor). Con ese número teniamos que ir al camión que salía hacia Camaguey. En la puerta del camión una mujer dictaba los números en órden. Me acuerdo bien, la mujer dijo "686", miramos nuestros números y teníamos el 864 y el 865. Un alma caritativa nos regaló el 810 y el 811 y entramos casi primeros al TERCER camión que partió hacia Camaguey. Hay que tener en cuenta estos camiones cobran 10 pesos cubanos un tramo de entre 70 y 120 km. 10 pesos cubanos equivalen a 0.40 centavos de dólar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros casos fueron el de las terminales de Santiago de Cuba (nos subimos a un camión a las 3 de la mañana y esperamos a que saliera cuando estuviese lleno) y en Camaguey que corrimos para subir a un Camello que cargaba gente hacia Ciego de Avila. Estos Camellos son monstruos increíbles, hasta hace un año transitaban dentro de La Habana, pero hubo un recambio de buses (compraron buses Youtons a China, esos con fuelle en el medio) y mandaron a los Camellos a las provincias. Un camello es un camion sovietico con acoplado, voy a mandar fotos por son impresionantes. En uno de esos recorrimos 110km desde Camaguey a Ciego de Avila, una hazaña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las filas en todos los comercios son así. El único orden que vi,es decir, una fila bien derechita, fue en las heladerias Coppelia. Son los helados mas ricos de Cuba y la gente hace cola de una hora o dos para tomarse un helado sentado en el local. !Vale la pena!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-La mujer&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cuba, en general, la mujer tiene mucho más espacio que en otros paises de América Latina. Hay que tener en cuenta que incluso en la guerra de guerrillas librada en las sierras y en las ciudades ya había mujeres alistadas con los rebeldes. Incluso, una de las organizaciones más importantes de Cuba es la Federacion de Mujeres Obreras. Sin embargo, cuando uno habla en privado con los hombres se dejan ver ciertos atisbos de machismo. Lo curioso es que en Cuba (a pesar de que las mujeres son bien bien bonitas) hay una costumbre de que muchas mujeres se dejen el bigote. Hemos preguntado por eso y nos han dicho: "Mujer con bozo, bollo sabroso". Ya sabrán ustedes a que se refieren con "bollo" los cubanos. Un viejito que vendía maní en la plaza de Santa Clara nos contaba que antes de la Revolución se "conseguían bollos por 0.20 kilos". "Usted por 20 kilos tenía un bollo". Los kilos son los centavos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- CDR&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los CDR, Comites en Defensa de la Revolucion, son las columnas de observacion del proceso revolucionario en cada barrio. En La Habana, por ejemplo, paramos en un depto. que está en un edificio estilo palomar, gigantesco y con muchas viviendas por piso. La arquitectura es bien sovietica, cuadrado, irrompible, pero de diseño ni hablar. En ese edificio hay al menos un CDR por piso. La gente que forma parte del CDR (aunque esta bien visto que los vecinos roten) tienen que informar anomalías. Y claro, que con esa premisa hay miles de anécdotas. Hace unos años Cuba le dio refugio a un palestino buscado por el MOSAD. El MOSAD llego de incognito a Cuba y en una de las tantas acciones se subieron a un palo de luz para poner una cámara de vigilancia. Un viejito encargado del CDR ese día llamó a la policia apenas lo vio &lt;br /&gt;y en dos minutos el agente israelí estaba rodeado. Algo asi le paso a Marrero, el artista plastico que nos alojo en La Habana. De adolescente andaba borracho con dos amigos y llamo a la casa de un telefono publico para avisarle a la madre que se quedaba a dormir en la casa de un compañero. Uno de sus amigos, de borracho y rebelde nomas, tironeo y rompio el tubo del telefono publico. Un chivatón (un buche digamos) los siguio hasta la casa donde iban a dormir. Fueron denunciados y al rato la policia rodeo la casa. Estuvo preso una semana y se salvaron de ir a Villa Marista, la carcel de interrogatorios mas temida de la isla en esa epoca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Remedios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la educacion y la salud que son totalmente publicas y gratuitas, si uno va a la farmacia consigue remedios (los que se consiguen, porque el bloqueo no permite que lleguen todos los medicamentos a Cuba) a precios irrisorios. Gabriel usa descongestivo nasal, y la misma solucion que trajo de Bs As y que cuesta varios pesos, en Cuba la consiguio por 1 peso  cubano (1 dolar = 24 pesos cubanos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Vivienda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del agravamiento del problema de vivienda por el paso de los ciclones, en Cuba no pueden comprarse y venderse casas (desde el lado legal), pero si pueden permutarse. Entonces, uno encuentra carteles en muchas casas donde indican que permutan por otra, o si es una casa grande y bien ubicada puede permutarse por dos. Lo cierto es que muchas veces se da dinero incluso en la permuta, pero sin llevar un registro, o sea, es un acuerdo ilegal entre los que realizan la transacción. Tambien llama la atencion que cuando las casas tienen que refaccionarse o tal vez ampliar alguna de sus partes, hay que solicitar una licencia y la misma tiene que exhibirse en la entrada con numero correspondiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Estabilidad de precios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de que Cuba tiene dos monedas (el peso cubano y la divisa o CUC) es impresionante la estabilidad de los precios a lo largo de la isla. O sea, una cerveza cristal cuesta lo mismo en el mejor restaurante de Varadero que en le tiendita de la esquina de cualquier pueblo. Así con todo, los precios se mantienen a rajatabla (salvo los precios de taxis y casas particulares, porque son negocios casi individuales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Pelota y dominó&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay dos pasiones cubanas (además del tabaco y del ron) son la pelota (el baseball) y el dominó. En las plazas (sobre todo en el parque central de La Habana) uno ve gente discutiendo a los gritos, en ronda (pero mucha gente eh). Cuando uno se acerca se entera de que el problema era el mismo Baseball. Los estadios suelen llenarse, va toda la familia, van parejas jovenes, abuelos, muchachos con su botella de ron. La entrada cuesta un peso cubano, y tuvimos la oportunidad de ir en Camaguey, en su partido contra Las Tunas. Voy a contar esa experiencia en otra oportunidad con lujo de detalles. El dominó también es muy común. Colocan una mesita con cuatro banquitos, generalmente en veredas y calles. Alrededor se ve una nube de curiosos que se quedan a ver toda la partida. Estas situaciones uno las ve tanto un domingo a la tarde como un martes a la mañana. En Cuba no hay horarios, y por eso es tan bajo el nivel de estrés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Frentes fríos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diciembre y enero son dos meses del invierno cubano. En todos lados (tv, radios, en la calle) se habló durante varios días de los "frentes fríos" que azotaron la isla. La cosa es que el frente frío trajo temperaturas de 25 grados. Los cubanos tiritando no entendían porque ibamos igual a las playas de los cayos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-1306397101604763149?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/1306397101604763149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/curiosidades-de-la-cuba-cotidiana.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/1306397101604763149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/1306397101604763149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2009/01/curiosidades-de-la-cuba-cotidiana.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-5031020166427148120</id><published>2008-01-13T12:28:00.000-08:00</published><updated>2009-03-13T12:19:24.610-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colombia'/><title type='text'></title><content type='html'>El cabo, las noches y los días. Cabo de la Vela. Colombia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4p1BWUNCaI/AAAAAAAAAAk/zn9FirhlyqY/s1600-h/13cabo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4p1BWUNCaI/AAAAAAAAAAk/zn9FirhlyqY/s200/13cabo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5155061389509593506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4p1BWUNCbI/AAAAAAAAAAs/pkXep6e9ee8/s1600-h/13cabob.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4p1BWUNCbI/AAAAAAAAAAs/pkXep6e9ee8/s200/13cabob.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5155061389509593522" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cabo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la certeza de que en ese rincón, un cabo, una lengua de tierra que penetra en el océano, se elaboran los días y las noches. Esa tierra desierta es una fábrica del tiempo. &lt;br /&gt;Tal vez necesite contarlo como si formara parte de alguno de mis sueños lúcidos, esos en los que se elige el recorrido de la historia. Se trata, entonces, de un sueño ambientado en un desierto bañado por el mar Caribe, en el extremo norte de Sudamérica. En ese lugar de la tierra existen más molinos que quijotes y más almas que hombres. En ese lugar, habitado por los guajiros originarios —los wayúu—, los vivos conversan con los muertos. Y convengamos —para aquellos que dudan— que los muertos que hablan y los molinos de viento pueden ser parte de cualquier sueño. &lt;br /&gt;Mis jornadas en el cabo fueron apacibles. Las noches las pasé descansando sobre una hamaca, a merced del viento de la Alta Guajira colombiana. Durante los días me dediqué a observar el mar, los botes, el faro y, a lo lejos, el parque eólico. &lt;br /&gt;Caminé de un lado a otro, tratando de entender lo que allí se gestaba. De lejos, rozando el mar, la virgen de Fátima —protectora de los náufragos— contempla todo el poblado. Se erige en la punta del Pilón de Azúcar, una montaña negra, triangular. &lt;br /&gt;Las mujeres guajiras pasaban a mi lado, sin levantar la vista, con sus vestidos largos, de colores claros, radiantes. Los pescadores parecían abstraídos, arreglando sus botecitos o limpiando los pescados. Las viviendas de paja, simétricas, soportaban el embiste del viento y la arena. La atmósfera enrarecida del cabo se multiplicaba a cada minuto. Y esa rareza del aire me gustaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noches&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atardecía cuando renuncié al vaivén de la hamaca, dejando atrás una larga siesta bajo la sombra fresca de una enramada. Al frente, pescadores navegaban parsimoniosos en sus cayucos, el mar en silencio los sostenía sin espuma ni olas. Giré sobre mis pies y quedé de cara al oriente. Advertí la elevación, una pequeña colina salpicada de cardones. Detrás de la colina —en cuya cima se distinguía una pequeña estructura— se ahogaban los últimos destellos del día. De pronto un haz de luz me dio en los ojos desde las alturas. Era un faro y, por supuesto, resplandecía con intermitencias. Cuando la luz giraba, todo el ambiente se tornaba sombrío, ya con el mar tragándose por completo al sol. Trepé, entre los reclamos de una brisa, aunque bien sabía de los muertos que pasean por ahí. La tarde anterior un guajiro avejentado, dueño de una mirada furtiva, me había contado de qué modo conversan con las almas. A través del Ojo de Agua, una piscina natural en el medio del desierto, se comunican con sus antepasados muertos. Este sitio es el Jepirra, según los wayúu, donde las almas vienen a descansar.&lt;br /&gt;Llegué al faro. Me sorprendió, en la cima de la colina, el quejido de una radio mal sintonizada. Dentro de la estructura del pequeño faro reposaba un guardia. No lo noté molesto —ni siquiera sorprendido— por mi llegada. Le convidé un cigarrillo y me contó sobre su solitaria labor. Parecía sincronizar sus palabras con las vueltas del faro. Las pronunciaba, entre pausas, de a una o de a dos. No le pregunté nada de almas ni de muertos, quizás él mismo era uno de ellos. Me contó que a pocos kilómetros hay un parque eólico de molinos gigantescos con aspas pálidas de tres manos. Este hombre —soñé— era el cuidador de la fábrica de las noches: el pequeño faro en la punta del cabo. Cuando el faro dejase de alumbrar, cuando la luz se tornara imperceptible, el fin de la oscuridad llegaría, dándole paso al amanecer.&lt;br /&gt;Quedé intrigado. Pensando en los molinos del parque eólico volví a mi hamaca, a descansar otra vez bajo la enramada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino desparejo de tierra seca, que tomó la camioneta, rozaba el parque eólico. No había más oportunidades que esa para abandonar el cabo. A las cuatro de la madrugada de un amanecer templado me pasó a buscar el conductor. De a uno se sumaron los pasajeros hasta que dejamos atrás las pocas callecitas del pueblo.&lt;br /&gt;El amanecer avanzaba con su fulgor naranja en el horizonte ya venezolano, detrás de las luces de la mina carbonífera de Puerto Bolívar. Allí llega el carbón en cientos de vagones que acarrea un tren carguero desde el Cerrejón. El ferrocarril es —me contaron en el mismo cabo— como una oruga de metal, un ciempiés gigante que parte en dos la monotonía del desierto. Recordé —tomándome la cabeza por un golpe contra el techo del vehículo, situación que se convirtió en uno de los hechos menos oníricos de esta historia— al guarda faro, sus pocas palabras, su mención de los molinos del parque eólico. La veintena de gigantes de tres manos —esos monstruos que se mueven con suavidad entre las arenas del desierto— son los encargados de traernos el día. Tuve la convicción de que si esos molinos dejaban de girar, el día no llegaría jamás a esta parte del mundo. Que nosotros, los vivos, y ellas, las almas de los muertos, necesitábamos de ese mecanismo repetitivo, surrealista y eterno.&lt;br /&gt;Yo me alejaba, junto a los demás pasajeros de la camioneta, por la carretera hacía Uribia, la capital del municipio. La Guajira, amplia, desértica, se esparcía a los costados del camino. El amanecer ya era un hecho, y los molinos girarán mientras exista alguien que los observe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui testigo de la creación de los días y testigo de la creación de las noches. Con esa dicha emprendí la vuelta, confiando en que el guarda faro y los gigantes seguirán —acaso no tengan opción— con el hábito esencial de sus labores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-5031020166427148120?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/5031020166427148120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/el-cabo-las-noches-y-los-das.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5031020166427148120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/5031020166427148120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/el-cabo-las-noches-y-los-das.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4p1BWUNCaI/AAAAAAAAAAk/zn9FirhlyqY/s72-c/13cabo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-1972696500497286331</id><published>2008-01-13T12:21:00.000-08:00</published><updated>2009-03-13T12:19:52.243-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colombia'/><title type='text'></title><content type='html'>Villa de Leyva, Boyacá. Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ST1Js4-krJI/AAAAAAAAAD4/Y8MVnWROfHU/s1600-h/Villa+de+Leyva+-+07.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ST1Js4-krJI/AAAAAAAAAD4/Y8MVnWROfHU/s200/Villa+de+Leyva+-+07.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277455373905996946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La buseta que tomé en Chiquinquirá me dejó en el cruce de rutas. Caminé hacia Villa de Leyva, a la espera de la combi que viene de Tunja, la capital del departamento de Boyacá. Todos los pueblos de la zona me sonaban conocidos. Apenas un día había pasado desde que terminé de leer "Siervo sin tierra", una novela de Eduardo Caballero Calderón. En ella cuenta la vida de Siervo Joya, un pobre campesino que añora comprar un puñado de tierra de la vega del Chicamocha, un río que baja desde Santander. En esa novela, Siervo con su mujer, la Tránsito, y su hijo bebé, van a Chiquinquirá, junto con multitudes, en camiones destartalados, para pedirle ayuda a la virgen del pueblo, el más devoto de toda Colombia. De tanta gente que hay en la nave de la iglesia, el pequeño se les muere de asfixia ante la virgen. &lt;br /&gt;Llegué a la terminal de Villa de Leyva, pueblo fundado en 1572, pleno valle de Zaquencipá. Tenía cierta expectativa de conocer la plaza más grande de todo el país, 14000 metros cuadrados de piedras incómodas para el paso. &lt;br /&gt;Pregunté a un policía turístico por el hostal donde quería acampar. Finalmente un hermano/monje/seminarista, Jose Edgar, me acompañó a una oficina donde el dueño del hostal, Oscar, tiene montado un cyber bar. En su Jeep modelo 77, con el que quiere hacer un viaje a través de Sudamérica, y al cual me invitó para iniciarlo en dos o tres años, me llevó al hostal Renacer, o Colombian Highlands, tiene dos nombres para hacer menos papelerio burocrático. En el camino me contaba de la chica que le ayuda en el local de internet. "Tiene mal genio, y es mi ex novia". &lt;br /&gt;Llegamos después de un kilómetro y medio de camino en subida. Por la vista y la paz del lugar, valía la pena caminar esa distancia las veces que fuera necesario. Me decidí a montar la carpa, luego de más de cuatro meses sin sacarla de su bolsita Northland agujereada por las estacas y los parantes. Y ahí estaban de nuevo, el aroma del pasto, el ruido de los cierres, el cantar de grillos y ranas. El mate en pleno campito, con la serranía en mis narices. &lt;br /&gt;A unos doscientos metros del hostal, hay una gran base militar. Villa de Leyva es uno de los lugares más seguros del país, hace años que la guerrilla o los paracos no llegan. A esta base de dos mil soldados viene de vacaciones Alvaro Uribe, el nuevo fascista latinoamericano, ese que el 28 de mayo será reelecto por el pueblo colombiano. Gracias al miedo, y al engaño, claro está. De Bogotá salen dos helicópteros militares, cuando Uribe decide vacacionar aquí. Dan la vuelta al pueblo miles de veces, antes de la llegada del mandatario. Luego despegan dos helicópteros civiles, idénticos entre si, y por dos rutas diferentes llegan a Villa de Leyva, nadie sabe en cual viene Uribe, por seguridad. &lt;br /&gt;Caminé al pueblo y llegué, por fin, a la Plaza Mayor. Este pueblo es de casas bajas, con techos de teja, paredes blancas, impecables, y calles empedradas. Cuelgan de las medianeras flores muy parecidas a las Santa Rita, rosas y violáceas. La plaza mayor no tiene árboles, ni un solo arbusto. Es una explanada de empedrado, gigante. Alrededor se ve la Iglesia del Carmen y diversas casas de ilustres colombianos de otros siglos. El lugar ideal para tomar mate.Es domingo y todavía queda el resabio turístico local del fin de semana. Oscurece en un clima perfecto, con un cielo azul oscuro, atravesado por unas cuantas nubes inofensivas. El firmamento se ve ideal desde Villa de Leyva. Astrónomos de todo el mundo llegan a los alrededores del pueblo, para tener esa vista única de las estrellas del hemisferio norte. Cae la noche y se terminó el medio litro de agua caliente que cargué en el termo. Un cachorrito negro marca-perro se me pegó con desconfianza. Duerme al lado mio porque un grupo de jovencitos le aguo la siesta. Cuando hago ruido con el mate, abre los ojos y encaja la cola entre las patas traseras. Mañana lunes dan Capote en el cine del pueblo, tal vez vaya. &lt;br /&gt;Y llegó el lunes, o "el día de las invitaciones", como le llamé yo. Caché una bici todo terreno de d-i-e-c-i-o-c-h-o cambios, y partí en subida, luego en bajada, a recorrer los alrededores, primero al Fósil y después al Infiernito. &lt;br /&gt;Este lugar fue un gran mar hace mas de 100 millones de años, en El Fósil se ven amonitas, que fueron las dueñas del lugar. Amonitas de tamaño exhuberante.El mar ocupaba las llanuras, las serranías, las ciudades, y las montañas. Vi un mapa donde supuestamente el mar conectaba los dos oceanos. Ver para creer. che. &lt;br /&gt;Y seguí en pura picada con mi bici, hasta que se terminó el asfalto. Más adelante encontré el desvío hacia el parque arqueológico de los Muiscas, indígenas que habitaban la zona. Se cree que llegaron a ser más de un millón. Llegué al parque, más conocido como El Infiernito, mote puesto por los españoles cuando llegaron al lugar. Y si, en el parque se encuentra el observatorio astronómico de los Muiscas, y alrededor se pueden contemplar decenas de penes de hasta tres metros  (si si, de pitos) tallados en piedra, paradiiiitos ahí, en el medio del valle. La tierra de la zona es árida, infértil, y los Muiscas le pedían fertilidad al Dios Sol. Fertilidad de la tierra, y de ellos mismos. Cuando los españoles vieron esos monumentos a la orgía dijeron: "Esto no puede ser sino obra del mismo demonio", y le quedó Infiernito, para siempre. En el sector del observatorio se pueden ver doce pititos (tal vez esos no eran pitos, pero pongámosle que si, que simpáticos me resultaron los Muiscas!) que reciben la luz del sol durante todo el día. A la mañana hacen sombra los pititos de una punta, y al atardecer los pititos de la otra. Con esos datos sabían cuando eran los equinoccios y los buenos tiempos de la cosecha, y del sexo, claro. &lt;br /&gt;Después de tan cultural escena seguí por el camino de tierra hasta un puente. Ahí me paré a sacar unas fotos y a escribir pareceres de los Muiscas en mi cuaderno de viaje. Y llegó la primera invitación. Una señora cargada de bolsas de mercado venía desde Villa de Leyva a Monquirá, así se llama la zona del parque. Es dueña de un hotel nuevo, que tiene piscina, bar, DVD y hasta zona de camping con horno de barro. La señora me invitó a conocer el lugar. "Ya estoy hospedado con carpa, señora", "No importa, para que conozcas". Así que muy amablemente me mostró el lugar, me preparó una limonada y me regaló un fósil de Amanita, a elegir entre tres posibles.  Estuve más de media hora charlando con la señora sobre la zona y sus leyendas, hasta que me despedí diciendo que la próxima volvería a parar allí, si me hace descuento. &lt;br /&gt;Volví al pueblo bajo el sol de la media tarde. El clima de Levya es casi ideal. Rara vez pasa los 25 grados y los relámpagos siempre ocurren del otro lado de las montañas.&lt;br /&gt;Cuando estaba en la parte alta, dando vueltas bien despacio con la bici (el empedrado lo deja a uno con dolores extremos) me encontré con el seminarista y su familia, el hermano y la madre. Me invitó a que vaya a visitar, a las cuatro,  el convento de los padres, frente a la iglesia del carmen. Después de dar unas vueltas, comer un helado casero de Feijoa, y guardar la bicicleta en el hostal, fui para allá. Me recibió Jose Edgar y su hermano Jairo. El convento es de 1911 y está plagado de flores. Tiene un parque ideal, del que dije: "Acá pondría una canchita de futbol", y me dijeron que sí, que ahí juegan al futbol y también al Volley, me convidaron una mini-arepa de queso, un par de empanaditas que andaban cocinando, una seven-up y dos brevas en almibar. Cuando probé las brevas, después de verlas en su árbol de origen, les dije: "Que parecido a los higos", "Ah, si, también se les dice higos". Ups, resulta que los higos me gustaban, finalmente? &lt;br /&gt;Terminó mi segunda invitación del día y me fui a tomar unos mates a la plaza gigante, para que pase un poco el tiempo antes de ver la película. Pero llegó la tercera invitación. Una mujer pasó cerca, me preguntó si el cachorrito negro era mio y me dijo que me vio andando en bici por "allá". En fin, tenía una pareja de amigos, él italiano, ella colombiana, y me invitaba a ir a charlar con ellos. Además, dijo, tenía que llevarle a Luciano-el tano, una carpeta con algunas técnicas de tai-chi. En fin, me dije, vamos a ver que deparan estos tres personajes. Y así fue la noche, charlando sobre tai-chi, sobre Italia y Argentina (no podían creer que yo fuese mezcla de italiano y bielorruso). La colombiana me decia que tenía cara de italiano, "pero soy igual a mi mamá!", le decia yo. &lt;br /&gt;También entre limonadas terminó la cosa, mientras el tano contaba como en Bogotá le dicen, al menos una vez por día mientras camina por las calles, "gringo puto". &lt;br /&gt;Nos despedimos los cuatro a las once de la noche, y me fui caminando el kilómetro y medio de cada día. &lt;br /&gt;Pasaría luego otra jornada más en Villa de Leyva, antes de viajar a San Gil. Pero mis únicos movimientos serían entre los dos parques, el Nariño y el Ricaute, y la plaza mayor, buscando el mejor lugar para tomar mate y leer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abril,2006-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-1972696500497286331?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/1972696500497286331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/villa-de-leyva-boyac.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/1972696500497286331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/1972696500497286331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/villa-de-leyva-boyac.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ST1Js4-krJI/AAAAAAAAAD4/Y8MVnWROfHU/s72-c/Villa+de+Leyva+-+07.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-8032133113600051274</id><published>2008-01-13T12:19:00.001-08:00</published><updated>2009-03-13T12:20:14.218-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colombia'/><title type='text'></title><content type='html'>Santander. Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ST1KN8Ac40I/AAAAAAAAAEA/leBzqXfFtPI/s1600-h/Barichara+-+12.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ST1KN8Ac40I/AAAAAAAAAEA/leBzqXfFtPI/s200/Barichara+-+12.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277455941654864706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en San Gil, pueblo grandecito (o pueblito grande) que dice ser la capital cultural del departamento de Santander. Estoy al norte de Bogotá unas seis horas y al sur de Bucaramanga unas dos, para delimitar un poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué ayer y, a pesar de no ser un pueblo que me entusiasme mucho, me quedo hasta mañana, cuando comenzaré el derrotero caribeño desde Cartagena de Indias hasta el Cabo de la Vela, allá en La Guajira colombiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy parando un departamento-hostal que puso Shuan, un australiano de rastas que le encontró a San Gil cierto encanto, más calidez, supongo yo, que en la playa más calientes de Australia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el apartamento, donde hoy no hay turistas, y ni Shuan está porque vuelve mañana de Bucaramanga, hay un par de hamacas paraguayas, un tablero de ajedrez, una cocina donde caliento agua para mate (conseguí medio kilo de Taragui en Bogotá, a 8900 pesos colombianos, algo así como 4 hijoeputisimos dólares) y un equipo de música que los huéspedes manejamos a voluntad. Hoy me decidí a levantarme temprano, ocho de la matina, entre el sonidito de la alarma del Casio, que logré correrla dos veces, desde las 7.30, y los movimientos del israelita de Jerusalem que dormía en la cama de abajo. Claro, anoche eran las ocho y cuarto y mientras yo buscaba algún cómplice para tomar una cerveza el israelí dijo: me voy a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que en mi camino matinal me compré un pandeyuca y una almojábana (eso se consigue en las panaderías serranas, y es realmente rico) y degusté un pequeño tinto fuertón en la plaza principal (acá el tinto es cafe y el vino es vino). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la esquina de la carrera 10ma y la calle 15 (parece complicado, pero es muy fácil ubicarse en cualquier ciudad colombiana, gracias a su sistema de carreras y calles) y tomé el bus que tarda 30 minutos en llegar a Barichara, según muchos, el pueblito más lindo de todo el país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barichara es hermoso. Un poblado de casas blancas, donde los paredones pálidos se vuelven colorados en sus pies, por la tierra roja de la zona. Los techos de tejas y las calles empedradas muestran una postal en cualquier ángulo que uno mire. Confieso: Me gusta más Villa de Leyva, allá en Boyacá, pero podemos discutirlo más tarde con cualquiera que presente batalla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Barichara me compré medio litro de agua y salí raudamente, antes de las diez de la mañana, hacia Guane, a unos 7 kilómetros por sendero de herradura, y 9 por carretera asfaltada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un alemán, del que no recuerdo el nombre, creó ese camino hace 150 años para comunicar a los dos pueblos. Es empedrado y dos pircas lo resguardan de los alrededores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una hora estaba entrando a Guane. El camino termina y un cartel, del que desconfié en un principio, anunciaba: "Guane, pueblo perdido en el tiempo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos que tan perdido en el tiempo estará un pueblo al que llega una carretera debidamente asfaltada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una ronda fotográfia caí, uno siempre cae, en la plaza. Ya se veían desde dos esquinas antes las torres de la iglesia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin agua, entré a un local donde vendian helados artesanales (de Paila le dicen acá) de coco o de maracuyá. Elegí el segundo, y mientras pagaba el hombre que atendía me pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ñor, vió hormigas en el camino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, acá cerca, unas grandotas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esas, nosotros las cogemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si?, son plaga?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No no, las comemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las comen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si , las hormigas culonas, las hacemos fritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y las comen con algo?, cebolla, tomate?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No no, solitas, son muy ricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un folleto que conseguí de San Gil y alrededores hay un listado de platos típicos. Recordé en ese momento haber leído: Hormiga Culona, pero imaginé que sería algún postre que de lejos se parecería al insecto. Estaba equivocado, era la hormiguita y su culo nomás lo que se come en la zona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrí todas las calles de Guane, donde habitaban los indígenas del mismo nombre. Claro que antes de ellos, hace 130 millones de años, toda esta zona era un mar. En el museo paleontológico de Guane se pueden ver los fósiles de las amanitas y de los caballitos de mar (tengo uno de amanita que me regalaron en Leyva). Corrí a la "buseta" para no perderla, la próxima iba hacia Barichara en 5 horas. En Barichara también, caminé cada cuadra, para tomar fotos de arriba y de abajo, llegué a los miradores del Valle que cada segundo que pasa parece más grande, y a media tarde volví a San Gil, para tomar unos mates y leer a Laura Restrepo en la hamaca paraguaya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acá estoy, frente a la plaza principal, las campanadas de la iglesia acaban de dar las seis de la tarde, en un rato iré por otra empanada de pollo y arroz y por el final del libro de Restrepo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y desenpolvo la bermuda amarilla, que en pocas horas me meto en el mar caribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abril, 2006.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-8032133113600051274?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/8032133113600051274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/santander.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/8032133113600051274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/8032133113600051274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/santander.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/ST1KN8Ac40I/AAAAAAAAAEA/leBzqXfFtPI/s72-c/Barichara+-+12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-2040373836120103446</id><published>2008-01-13T12:02:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T08:51:57.858-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentina'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4pvdmUNCXI/AAAAAAAAAAM/fGj2-RU0L3c/s1600-h/18iglesiaat.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4pvdmUNCXI/AAAAAAAAAAM/fGj2-RU0L3c/s200/18iglesiaat.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5155055277771131250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Puna Jujeña. Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay páramos y páramos. Ese sitio, donde hay más truenos que palabras y más relámpagos que gotas, cobija tantas almas que allí no es posible hablar solo.&lt;br /&gt;El ómnibus, desde Abra Pampa y hacia el oeste,  se hundió en la puna jujeña, y tuve la sensación de que la historia ya había sido contada, sentí una apócrifa certeza de que los hechos en este páramo sucedieron alguna vez, y ahora sólo veía y tocaba el pasado, o tal vez los vestigios que dejó tras su marcha el derrotero despiadado del tiempo.&lt;br /&gt;Voy a contarles una historia triste, habló un hombre sentado en el fondo del ómnibus. Es la historia de mi vida, continuó y comenzó a recitar una prosa doliente, adormeciéndose de a ratos, sin ocultar las huellas de un áspero carnaval que aún no concluía. Habló el hombre, entonces, y luego silenció.&lt;br /&gt;El vehículo a su paso engullía el polvo del camino, la aridez de la puna penetraba por las ventanillas, comía también pero de afuera hacia adentro. Perfume de la coca, aroma del vino. Las fragancias completaban los asientos vacíos, llenaban a su manera los espacios muertos. Una guirnalda colorida serpenteaba del otro lado del vidrio. Se sacudía la tierra mientras las ráfagas de un viento mudo la hacían danzar. Danzaba, acompañando al ómnibus,  como si la guirnalda fuese parte de una de esas comparsas alegres del carnaval, que en la puna emergen, quebrando el perpetuo silencio que baja de los cerros, que desciende de las colinas cada uno de los días de la historia.&lt;br /&gt;Voy a Cochigaste, habló de nuevo el hombre del fondo durante uno de sus huecos de lucidez. Aquí nomás me bajo, aunque una vez me quedé dormido y desperté en Casabindo.&lt;br /&gt;Casabindo, escuché, Casabindo, donde el único ómnibus de esa jornada se dirigía, para después continuar con su recorrido hacia el sur. Y Casabindo apareció detrás de una lomada, los tonos ocres de las piedras que desde las elevaciones circundan a este pueblo fulguraban bajo el cenit del mediodía. El hombre de la historia triste había descendido unos kilómetros atrás, el ómnibus se vaciaba, se duplicaban sus espacios, mermaban las conversaciones que atravesaron el pasillo cientos de veces desde que habíamos salido de Abra Pampa.&lt;br /&gt;Bajé y toqué tierra. &lt;br /&gt;Casabindo de cuatro siglos, de quinientas almas vivas que lo habitan,  tierra de una bandita de llamas que sonríen en su entrada cuando uno, cualquiera sea que llegue a esta porción de puna, se asoma entre la polvareda que deja el transitar de las cuatro ruedas por el camino. Esos animales exhiben las marcas de la señalada en sus cuerpos, cintas naranjas, rosadas, rojas y amarillas, los únicos colores que necesita este páramo para atardecer. Las casas —construidas con un adobe monocromático— se posan sobre el Kollasuyo, antiguo sector sur del imperio incaico. Las puertas y ventanas, enmohecidas, me esperaban cerradas, con sus batientes desparejos, fotogénicos, con seguridad conversadores cuando, estando abiertos, el viento los golpea una y otra vez.&lt;br /&gt;Parado en la entrada de Casabindo, una explanada gigante que exhibe diversos matices del color de la tierra,  observé la sombra azabache que concebía la iglesia pálida. Una sombra fina, delicada, que se le escapaba al cenit, que eludía su brazo, ese haz de luz que hace desaparecer las oscuridades. Dentro del templo, Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Casabindo. Dentro del templo, también, ocho arcángeles arcabuceros,  armados y coloridos.&lt;br /&gt;Caminé cuadras desiertas. Rodeé la plaza de toros, me paré frente a la iglesia. En los agostos, el pueblo rinde homenaje a su patrona. Pude imaginar el bullicio de aquellos días, la gente subida a las paredes que rodean la plaza verde, la gente subida en las torres de la iglesia, en las gradas, sobre los techos de las casas lindantes. Misachicos, Sikuris, danza de los Samilantes, toreada, una vincha con monedas de plata que hay que arrebatarle a un toro apacible sin lastimarlo. Aroma de la coca, perfume del vino.&lt;br /&gt;Pero no era época de toreos. Era la mitad del carnaval, y una música de trompetas, cajitas y bombos irrumpió desde una de las callecitas. Un revoleo de banderas en el horizonte me llevó de nuevo a ese tiempo, al mes de febrero, a los hombres de la puna celebrando otra fiesta.&lt;br /&gt;En Casabindo hay quinientas almas, hay un cementerio regado con flores de papel, hay un almacén abandonado repleto de botellas vacías, hay una escuela y una hostería donde pasé la noche. Hubo aquella noche donde la gente festejó el carnaval, hubo una oscuridad, la de todo un páramo, que hospedó en sus sombras a una música que se congregó en la ventana de mi habitación. Descorrí la cortina y no pude verlos, pero escuché a los músicos con nitidez. Cajita, bombo, trompeta. Me adormecí con la música invisible de fondo y soñé con el hombre del ómnibus. Recordé en esos sueños su voz cansada, borracha. Escuché de nuevo su historia triste que transcurrió entera en esa puna. Y la noche de ese sueño atrajo una tormenta sin agua. En ese sitio extraño, misterioso e infinito, no llueve así nomás. Pero yo escuché truenos, entre párrafos de la historia triste estallaron truenos, y relámpagos tocaron a la ventana de mi habitación silenciando aquél carnaval invisible.&lt;br /&gt;Tal vez mis sueños exageraron.&lt;br /&gt;El estrépito de un arcabuz hizo temblar todo el Kollasuyo, ese fogonazo que cayó cerca de mi ventana fue la luz de aquél disparo. Adiviné —conjeturé— que tal vez el hombre de la vida triste es realmente uno de los arcángeles arcabuceros, que tal vez ese día se escapó. Anduvo de paseo y viajó conmigo, y esa noche, disparando, resguardándose en la oscuridad, volvió a su pintura dentro de la iglesia. El arcángel rebelde se emborrachó en el carnaval y a los tiros se refugió una vez más en el templo. A la mañana siguiente los ocho arcángeles arcabuceros, incluso el rebelde, descansarían inmóviles en sus lienzos, como si nada hubiese pasado.&lt;br /&gt;Y aunque un viento seco pareciera llevarse todas las palabras que en la puna se pronuncian, preservé esta historia de las tempestades que suelen arrollar ese páramo. Rescaté estas palabras de ese recorrido, sin más evidencia, ¿acaso quién necesita más?, que la de mi propio itinerario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-2040373836120103446?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/2040373836120103446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/2040373836120103446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2008/01/puna-jujea.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vJE0pTQrHus/R4pvdmUNCXI/AAAAAAAAAAM/fGj2-RU0L3c/s72-c/18iglesiaat.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-114444540423697630</id><published>2006-04-07T14:27:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T08:52:30.225-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador'/><title type='text'></title><content type='html'>Tena, la pequeña experiencia en el oriente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Ecuador todo queda cerca. De esta manera es posible llegar a la selva en pocas horas. Desde Quito fuimos en micro a Tena, la capital de la provincia de Napo. Seis horas separan a las dos ciudades. Desde la sierra se transita en pleno descenso y el paisaje cambia abruptamente. Llegando a Tena se siente el aire más cálido y el cambio de vegetación es notorio. Tena es una ciudad mediana, dividida por dos ríos. De un lado de la ciudad está la plaza principal, la gobernación, el municipio, los bancos. Del otro lado los hostales, una avenida muy transitada y la terminal de buses. Una buena repartición de la ciudad, para tener razones de querer cruzar el puente hacia el otro lado.&lt;br /&gt;En Tena no hay muchos insectos. La temperatura es agradable y por las noches desciende considerablemente.&lt;br /&gt;Nos quedamos en un hostal que daba al malecón, a media cuadra del puente peatonal que separa las dos mitades.&lt;br /&gt;Durante los días que estuvimos en Tena corrimos riesgo de desmayos. En el coliseo de la ciudad se presentaban dos veces al día el Ñoño y la Chilindrina. ¿Se imaginan la reacción del cuerpo al cruzarse con semejantes próceres? Ocurriría algo parecido a los desmayos que sufría el personaje-guitarrista que componía Sean Penn en la película de Woody Allen al encontrarse con el gitano Dyango Reinhart, su ídolo musical.&lt;br /&gt;Desde Tena uno puede internarse en el oriente. En Ecuador es posible contactar a las comunidades aborígenes y pasar con ellas un tiempo en plena selva, sin luz ,ni nada. Vivir como ellos por algunos días.&lt;br /&gt;Una mañana hicimos un viaje de 40 minutos para llegar a Puerto Misahualli. Desde este pueblo se realizan viajes en canoa hacia el oeste, por uno o varios días. También es posible embarcarse para llegar al norte del oriente, Orellana o Nueva Loja.&lt;br /&gt;Al bajar del micro en Misahualli uno se encuentra con la sorpresa: la plaza está repleta de monitos. Los primates se acercan asediando, buscando comida o algo con que jugar. Monos solitarios, madres que llevan encima a su cría, monos en los árboles, en los palos de luz, en los canteros, en los techos, bajo los autos. Hay que tener cuidado con las pertenencias, ropas, cámaras, coca colas, dulces. La mínima distracción puede ser fatal. Una gringa se descuidó un segundo y un monito le arrebató una bolsa con una maya y una remera. Se subió al techo de un gacebo de la plaza y empezó a probarse la camiseta. Un hombre del lugar intentaba persuadirlo para que devuelva la ropa. El monito se puso la remera y empezó a saltar dando gritos de alegría, y así corrió por toda la plaza, colgándose de los cables con su cola. Otros dos monitos se disputaban la maya, mordiéndola y arrancándole pedacitos.&lt;br /&gt;Caminando unos minutos desde Misahualli se puede llegar a comunidades indígenas. Las mismas son autónomas y eligen a sus jefes una vez al año. Se basan en la agricultura y en la pesca de los ríos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-114444540423697630?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/114444540423697630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/tena-la-pequea-experiencia-en-el.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444540423697630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444540423697630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/tena-la-pequea-experiencia-en-el.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-114444523976247920</id><published>2006-04-07T14:25:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T08:52:30.225-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador'/><title type='text'></title><content type='html'>Política de Ecuador&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El país viene sufriendo muchos vaivenes políticos. Los últimos presidentes democráticos no pudieron terminar su mandato.&lt;br /&gt;El partido de los indígenas es el Pachacutic, el cual tiene varios diputados en la actualidad. Este partido para ciertas elecciones preparó un video explicando como votar a sus partidarios. Su símbolo es el arco iris y así figura el partido en las boletas electorales. Los indígenas protagonizaron una serie de paros durante la crisis del 2000. Se cortaban las rutas, se organizaban ollas populares (mingas, trabajos comunitarios), se pedía que se respeten sus derechos. La comida del Ecuador está en manos de ellos y es por eso que se tienen tanta fuerza en cada huelga. Desabastecen al país en cuestión de días.&lt;br /&gt;Lucio Gutierrez surgió de una coalición entre indígenas y militares, pero terminó siendo un títere de los segundos. Ciertos indígenas hablan de traición.&lt;br /&gt;Un personaje conocido en la política es Bucaram. Fue tres veces candidato a la presidencia y recién en 1997 la ganó. Lo dejaron gobernar 6 meses hasta que lo derrocan, declarándolo loco. El de Bucaram fue un gobierno populista, pero empañado por la corrupción. Su partido era el PRE (Partido Roldosista Ecuatoriano, en homenaje a Jaime Roldós Aguilera). Abdalá Bucaram hizo posible que mucha gente de bajos recursos obtenga servicios básicos a bajos precios y ciertos productos populares. A esos productos se les llamó: AbdaAgua, Abdafono (antes de 1997 era casi imposible tener teléfono en las casas), Abdaleche, y Mochila Popular (útiles escolares). Al ser derrocado Bucaram asume la vicepresidenta Rosalía Arteaga. Pero se alega que una mujer no puede gobernar y así llega a la presidencia Fabián Alarcón, el presidente del Congreso. La gente de Bucaram sufrió desde esa fecha persecuciones políticas.&lt;br /&gt;Durante la última dictadura de Ecuador (1973-1979) gobernó el Bombita (Guillermo Rodríguez Lara). Se le llamó la era petrolera, se vendieron las reservas de oro y se multiplicó la deuda externa.&lt;br /&gt;En 1980 gana las elecciones democráticas Jaime Roldós Aguilera, sobrino de Assad Bucaram, quién no podía gobernar por no haber nacido en Ecuador. Roldós gana la presidencia con el slogan: "Don Buca al poder.". Assad Bucaram era un socialista libanés y por una nueva ley que los militares votaron en 1979 se le prohibió el acceso a la presidencia. Roldós Aguilera es asesinado en pocos días y asume la presidencia Osvaldo Hurtado, el vicepresidente, hasta 1984.&lt;br /&gt;Desde el año 1997 hasta el 2006 no hubo ningún presidente que haya terminado su mandato.&lt;br /&gt;En 1998 asume la presidencia Jamil Mahuad, hasta entonces alcalde de Quito. Durante su presidencia se produjo la devaluación del Sucre vaticinada por Bucaram en 1997. Instauró el cambio libre en la economía, y el Sucre pasó de valer 5000 = 1 dólar a fines de 1998 a 25000 = 1 dólar en el 2000.&lt;br /&gt;La crisis económica, muy parecida a la Argentina, produjo el cierre de la mayoría de los bancos y la devaluación del Sucre, que perdió más de cinco veces su valor en año y medio.&lt;br /&gt;La "solución" a la crisis fue la dolarización de la economía, aumentando considerablemente el costo de vida para los ecuatorianos.&lt;br /&gt;Las próximas elecciones serán en octubre de 2006.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-114444523976247920?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/114444523976247920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/poltica-de-ecuador-el-pas-viene.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444523976247920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444523976247920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/poltica-de-ecuador-el-pas-viene.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-114444511592693047</id><published>2006-04-07T14:22:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T08:52:30.226-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador'/><title type='text'></title><content type='html'>Baños de Ambato, o nuestro propio Truman Show&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo de Baños está debajo del volcán Tungurahua. Un guía explicaba que actualmente la zona se encuentra en alerta amarilla. En el año 1999 el volcán entró en erupción y, por prevenir, se evacuó a toda la población del lugar. La gente de Baños, después de dos años de exilio forzado, volvió, bajo su propia responsabilidad, a sus casas. El volcán Tungurahua es de tipo estrombólico .Esto significa que los vulcanólogos que lo observan las veinticuatro horas del día pueden dar el alerta antes de la erupción. Es un volcán que avisa. Más allá de eso, es normal que se escuchen sendas explosiones cada semana.&lt;br /&gt;Existen refugios con capacidad para 25000 personas (Baños cuenta con una población de 18000 personas). Sobre el asfalto existen flechas pintadas que indican el camino hacia estos lugares, en caso de evacuación de emergencia.&lt;br /&gt;Baños es uno de los lugares más turísticos de Ecuador. Está encajonado en un valle verde, acorralado entre montañas. Su nombre proviene de las aguas termales que hay en la zona. Actualmente la mayoría de los baños termales no son tan naturales, el agua se vierte en piscinas cual club social y hasta se juega al caballito y al waterpolo.&lt;br /&gt;Una de las excursiones clásicas es ir de noche en una chiva (un camión sin puertas con asientos tipo colectivo y terraza) a un mirador del volcán. Si se tiene suerte (no fue nuestro caso) y está despejado se pueden ver las explosiones o la lava que rodea al cráter. Lo más probable es que las nubes no dejen ver nada, ni siquiera las luces del pueblo bajo la colina.&lt;br /&gt;Desde Baños comienza la ruta de las cascadas, un recorrido ideal para hacerlo en bici, por la carretera que baja y sube. Desde la ruta se ven los saltos del otro lado del valle. Existen Tarabitas (celdas de hierro para diez personas que cuelgan de un cable y atraviesan a toda velocidad las alturas) que cruzan el valle. Del otro lado se puede comer en restaurantes donde uno mismo pesca la trucha. Yo comí omelete pero mis dos compañeros de viajes fueron a pescar a una pequeña laguna-criadero. Allí sacaron sus respectivas truchas en menos de 5 segundos .Una vez pescada, el dueño del restaurante las destripa y les saca el corazón, que todavía late. El perro se encarga de comer las tripas que quedan en el piso y las otras truchas se comen el corazón que sigue latiendo unos segundos más. Luego de eso se elige: frita o rellena.&lt;br /&gt;Y parece que es rico.&lt;br /&gt;En Baños nos agarró el paro nacional y no había manera de salir. Lo que iba a durar tres días duró una semana, y así nos hicimos expertos del chinchón por las tardes. Dentro de baños se hicieron marchas junto con el alcalde y el resto de los funcionarios, pidiendo que se cumplan las promesas de presupuesto de parte del gobierno nacional. Algunas cosas por las que pedían:&lt;br /&gt;Electricidad más barata&lt;br /&gt;Agua potable&lt;br /&gt;Alcantarillo en barrios alejados&lt;br /&gt;Alumbrado&lt;br /&gt;Presupuesto para mejoras en escuelas&lt;br /&gt;Arreglo y equipamiento de hospitales.&lt;br /&gt;Lo extraño era ver al campesino o al obrero luchando junto al alcalde del pueblo, y el mismo alcalde agradecer el paro y la presencia de la gente en la plaza principal.&lt;br /&gt;Finalmente el paro cedió en ciertas provincias y pudimos tomar un micro hacia Quito. La última imagen que vi, antes de embarcarme, fue un símbolo de la aculturación occidental, uno de los más claros de estos cuatro meses de viaje: un chola hablando en quechua por celular.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-114444511592693047?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/114444511592693047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/baos-de-ambato-o-nuestro-propio-truman.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444511592693047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444511592693047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/baos-de-ambato-o-nuestro-propio-truman.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-114444488323740932</id><published>2006-04-07T14:20:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T08:52:30.226-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador'/><title type='text'></title><content type='html'>Ecuador, otras cosillas (versión dos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Listado de algunas comidas ecuatorianas: (En Ecuador, como en Perú, Bolivia y Colombia, se suele almorzar con un plato fuerte pero no existe la cena. Se come una merienda, algo más liviana que el almuerzo, pero a media tarde. También se da que el desayuno es comida abundante, como carne con arroz o algo parecido. Por este motivo se consigue los famosos menús económicos al mediodía, con entrada, sopa, jugo y postre, pero no por las noches.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seco de Pollo (con su ensalada, sus papas y su arroz)&lt;br /&gt;Seco de Carne&lt;br /&gt;Sopas&lt;br /&gt;Empanadas de verde (un tipo de plátano, en Argentina sólo se consigue el tipo "banano")&lt;br /&gt;Guatita (parecido al mondongo)&lt;br /&gt;Carne frita o apanada&lt;br /&gt;Trucha, Corvina, Camarón&lt;br /&gt;Chifles (banana frita)&lt;br /&gt;Patacones (banana pisada con harina)&lt;br /&gt;Menestra (de lentejas, frijoles, porotos)&lt;br /&gt;Spondylus (la concha más preciada del pacífico)&lt;br /&gt;Llapingacho (tortilla de papa)&lt;br /&gt;Tortillas de Yuca&lt;br /&gt;Hornado (cerdo)&lt;br /&gt;Maduro (otro tipo de plátano, más dulce, con queso en su interior)&lt;br /&gt;Encebollado (sopa de pescado con cebolla, generalmente se come los domingos a la mañana)&lt;br /&gt;Mote con fritada (maíz blanco con carne frita)&lt;br /&gt;Café con humitas&lt;br /&gt;Pan de yuca&lt;br /&gt;Sancocho (sopa)&lt;br /&gt;Melcocha (dulce)&lt;br /&gt;Orejas (como nuestras palmeritas, pero más grandes)&lt;br /&gt;Enrollado popular (pan económico)&lt;br /&gt;Cachitos (medialunas saladas)&lt;br /&gt;Helados de Paila (helados de crema preparados en fuentes de cobre)&lt;br /&gt;Cuy (sí sí, esa ratita peluda simpática se come en muchos lugares del país, y las cocinan en la calle de cuerpo entero)&lt;br /&gt;Ceviche de cualquier pescado que pinte (el ceviche es un famoso cura-resaca, en la playa es muy común ver comer a la gente, a las nueve de la matina, un delicioso ceviche de ostras…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frases típicas de la gente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo que se da en Ecuador, pareciera que la gente para pedir algo lo hace rogando, pidiendo por favor.&lt;br /&gt;"No sea malito, deme el asiento"&lt;br /&gt;"Regaleme"&lt;br /&gt;"Anímate" (cuando te venden algo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno le dice o pregunta algo a alguien y la persona no entiende o no escucha dicen:&lt;br /&gt;"Mande"…en lugar de "que?".&lt;br /&gt;Pero lo dicen rápido, casi sin mirarlo a uno…"mande"…&lt;br /&gt;Los jóvenes dicen "Simón" para decir "Sí" y "De ley" para afirmar algo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recreación de charla con un ecuatoriano joven:&lt;br /&gt;- Hola, ¿vamos a tomar algo?&lt;br /&gt;- Mande.&lt;br /&gt;- Que si vamos a tomar algo.&lt;br /&gt;- Simón.&lt;br /&gt;- Podemos ir al bar de la esquina, ¿está bueno?&lt;br /&gt;- De ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tragedias ecuatorianas:&lt;br /&gt;Las tragedias más comunes son, por lo que pude vislumbrar en el mes y algo que estuve:&lt;br /&gt;En Guayaquil, los incendios (a finales del siglo XIX hubo uno gigante que destruyó casi toda la ciudad) .En la actualidad todas las semanas se incendia algo. Ciertas personas me dijeron que son intencionales, pero no sé el motivo.&lt;br /&gt;En las provincias de la costa las inundaciones. Actualmente la provincia de Manabí sufre increíbles inundaciones.&lt;br /&gt;En los lugares cercanos a los volcanes, las erupciones (existen numerosos volcanes en Ecuador, el Chimborazo, el Cotopaxi, el Antisana,, el Tungurahua son algunos de los más famosos, y muy pocos están inactivos).&lt;br /&gt;Los terremotos, también en la zona serrana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Listado de Provincias Ecuatorianas:&lt;br /&gt;Costeñas: (a los costeños se les dice, de forma despectiva, "Monos")&lt;br /&gt;El Oro, Guayas, Manabí, Esmeraldas.&lt;br /&gt;Serranas: (a los serranos se les dice "Longos")&lt;br /&gt;Loja, Azuay, Cañar, Chimborazo, Los Ríos, Bolívar, Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha, Imbabura, Carchi.&lt;br /&gt;Oriente: (a los de oriente se les dice "Salvajes").&lt;br /&gt;Sucumbíos, Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago ,Zamora Chinchipe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fechas de Ecuador:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las avenidas de las grandes ciudades ecuatorianas están plagadas de fechas. Me aprendí algunas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6/12 – Fundación de Quito&lt;br /&gt;3/11 – Independencia de Cuenca&lt;br /&gt;9/10 – Independencia de Guayaquil&lt;br /&gt;10/8 – Independencia del país&lt;br /&gt;24/7 – Cumpleaños de Bolívar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deportes:&lt;br /&gt;El deporte por excelencia es el fútbol. Mucha gente está pendiente de la selección nacional, y como clasificaron por segunda vez consecutiva para el mundial, el alboroto es generalizado.&lt;br /&gt;Es llamativo la cantidad de remeras de la selección o de equipos argentinos que se ven en las calles. Más, incluso, que en nuestro propio país.&lt;br /&gt;El campeonato nacional de fútbol se llama: Copa Pilsener (cerveza más tomada en Ecuador, aunque hace muy poco arribo la Brahma para hacerle competencia). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos equipos de fútbol:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barcelona, de Guayaquil (el más popular)&lt;br /&gt;EMELEC, de Guayaquil&lt;br /&gt;Nacional, de Quito (el de los milicos)&lt;br /&gt;ESPOLI, la escuela policial&lt;br /&gt;Olmedo, de Riobamba&lt;br /&gt;Aucas, de Oriente&lt;br /&gt;Deportivo Cuenca&lt;br /&gt;Deportivo Quito&lt;br /&gt;La Liga Universitaria, de Quito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que el segundo deporte del país es el Volley. En todos los estacionamientos hay una o dos redes para jugarlo. Es muy común que los empleados de las terminales de buses se vayan a jugar al volley en los momentos libres al playón y haya que ir a buscarlos entre tanto y tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nombres raros de Manabí&lt;br /&gt;En ciertos cantones de la provincia de Manabí se permite poner cualquier nombre a los recién nacidos.&lt;br /&gt;Recuerdo algunos ejemplos que salieron publicados en la nota de color de un diario nacional:&lt;br /&gt;Amor de mi vida&lt;br /&gt;Cadena Perpetua&lt;br /&gt;Martes trece&lt;br /&gt;Querido Ecuador&lt;br /&gt;Himno Nacional&lt;br /&gt;…y otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Costumbre:&lt;br /&gt;Una costumbre ecuatoriana, similar a lo que pasa en Perú, es el no respetar la fila en negocios, puestos callejeros y demás lugares donde supuestamente el que llega primero es atendido primero. Hay que entrar al negocio y pedir, sin importar quién esté adelante. El problema para nosotros es el no saber los precios, o que son ciertas cosas. Entonces al preguntar: ¿Cuánto cuesta tal cosa?, somos pisoteados por los recién llegados y el turno se va perdiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Canales de TV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teleamazonas (a favor del TLC)&lt;br /&gt;Canal 1&lt;br /&gt;ECUAVISA (En contra del TLC)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Economía de Ecuador:&lt;br /&gt;El país atravesó etapas de "boomes".&lt;br /&gt;En un principio fue el boom del cacao (1800-1900), hasta que llegó la enfermedad del cacao.&lt;br /&gt;Luego vino el boom del café (hasta 1950) y bajaron los precios.&lt;br /&gt;Luego el boom del banano, que sigue hasta estos días.&lt;br /&gt;Y ahora el nuevo boom del camarón, se están multiplicando las camaroneras por toda la costa. Existe la enfermedad de la mancha blanca que amenaza con el negocio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-114444488323740932?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/114444488323740932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/ecuador-otras-cosillas-versin-dos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444488323740932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444488323740932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/ecuador-otras-cosillas-versin-dos.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18206182.post-114444480854202507</id><published>2006-04-07T14:19:00.000-07:00</published><updated>2008-12-08T08:52:30.226-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador'/><title type='text'></title><content type='html'>Paro indígena, NO al TLC&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunas paredes de Quito se anunciaba un paro de trabajadores para el 8 de marzo. Preguntamos que adhesión tendría y nos dijeron que apenas se iba a sentir. "Acá se siente cuando paran los indígenas solamente. En ese caso el país se paraliza." Pasó el 8 de marzo y salvo un pequeño corte en un puente, yendo desde Riobamba hacia la Laguna de Colta, no vimos indicios de huelga.&lt;br /&gt;Pero llegó el paro indígena.&lt;br /&gt;Una semana después de aquél paro de trabajadores, los indígenas de algunas provincias comenzaron a movilizarse y a cortas rutas. Todas las provincias de Ecuador tienen población indígena, pero algunas más que otras. Las más combativas son las provincias serranas. Imbabura, al norte de Quito, Cotopaxi, al sur de la capital, y Chimborazo, son las provincias más conflictivas. Pero las adhesiones a la huelga general empezaron a llegar de todos los rincones (con salvedad de las provincias costeñas, de las cuales dos estaban sufriendo inundaciones impresionantes, me recordó a la subida del río Salado en el 2003, por Santa Fé). La gente del oriente empezó a plegarse y a cortar carreteras, incluso los indígenas de Pichincha, la provincia donde está Quito.&lt;br /&gt;Esta gente maneja todos los alimentos del país. Al estar por firmarse el TLC (Tratado de Libre Comercio con EEUU), muy nocivo para los pequeños productores y para el país en general, los indígenas se movilizaron en contra de su firma. Estas semanas no hay programa de televisión donde no se hable del tema. El presidente Alfredo Palacio mantiene reuniones con los asesores para ver la manera de firmar el tratado sin tanta "bulla". Durante los domingos se emitieron programas de televisión kilométricos, a lo feliz domingo, tratando de explicar lo bueno y lo malo. Se acusa a los indígenas de no saber porque cortan la ruta ni contra que protestan. Yo creo que con la sola intuición basta para saber que el TLC es otro intento de depredación yankee en Latinoamérica.&lt;br /&gt;Así fue que los indígenas mantuvieron cortada las rutas más de una semana .Ecuador es fácil de paralizar. Al cortar la Ruta Panamericana, y al carecer de vías alternativas, el desabastecimiento, la especulación y la suba de precios de alimentos básicos en los mercados se sienten muy pronto en todo el país. Los indígenas aseguraron que están dispuestos a quemar comida con tal de que no se firme el tratado. Un buen ejemplo de lucha popular, apoyada por estudiantes en Quito (se enfrentaron numerosas veces con la policía, hasta nos tocó llorar por respirar gas lacrimógeno en una oportunidad). Los indígenas cortan las rutas y a su vez realizan mingas (trabajos comunitarios, por el bien de todos). Esto consiste en que mientras algunos cortan la ruta, otros cuidan de los niños, otros cocinan y así. Toda la familia concurre al corte.&lt;br /&gt;Otro dato curioso es que el paro se aprovechó para exigir otras cosas. Por un lado la no firma del TLC, por otro lado la anulación del contrato con la OXY (petrolera extranjera), por el cierre de la base militar de EEUU en Manta, sobre la costa del pacífico, por el no pago de la deuda externa y por el rechazo al Plan Colombia (esto les trae conflictos limítrofes al norte del oriente, por la lucha contra la guerrilla colombiana, continuamente se viola el espacio aéreo y terrestre , los paracos (paramilitares) hacen lo que sea con tal de cazar guerrilleros).&lt;br /&gt;El paro sirvió también para más reclamos. Numerosos municipios se declararon en huelga, con alcaldes y todo, porque reclamaban al gobierno nacional que se cumpla con la distribución del ingreso para cumplir con las obras públicas prometidas en salud y educación. Por eso en los pueblitos serranos era muy común ver marchas donde el portador del altavoz era el mismo gobierno municipal, llamando a la lucha contra el gobierno nacional. Algo que nunca me tocó ver en Argentina.&lt;br /&gt;En definitiva, por este paro se terminó instaurando en provincias como Imbabura (la última en claudicar) el estado de sitio y el toque de queda a las diez de la noche. El 24 de marzo se llegó a una solución temporal y a un cese del paro provisorio, hasta el 31 de marzo, donde la CONAIE (Comisión Nacional Indígena) decidía como continuar con el plan de lucha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18206182-114444480854202507?l=poramerica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poramerica.blogspot.com/feeds/114444480854202507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/paro-indgena-no-al-tlc-en-algunas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444480854202507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18206182/posts/default/114444480854202507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poramerica.blogspot.com/2006/04/paro-indgena-no-al-tlc-en-algunas.html' title=''/><author><name>Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09544431081312546077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08155898794975913254'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>